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El Financiamiento de las Campañas Politicas en Estados Unidos

El Financiamiento de las Campañas Políticas en Estados Unidos

En los Estados Unidos las leyes reglamentan detalladamente los aportes que los candidatos de los partidos políticos pueden recibir de particulares y del Estado para solventar sus campañas. En el artículo que se publica a continuación se explica como evolucionaron los montos de dinero que pueden obtener los candidatos, incluyendo las cifras pertenecientes a la campaña para las elecciones de 1980 en las que resultó electo Reagan.

Tradicionalmente  los candidatos a cargos públicos han suscripto desde hace mucho tiempo la máxima de que «el dinero es la leche materna de la política». Particularmente a la luz del alto costo de los anuncios por televisión, radio y carteleras, así como en periódicos y en revistas, los fondos de la campaña son decisivos para el éxito de un candidato.

También es importante financiar los centros telefónicos que permiten la comunicación personal con los votantes, las encuestas de puerta en puerta y los gastos de transporte y viáticos para los trabajadores voluntarios de la campaña.

politicos en campaña

Las menudencias como volantes, botones y calcomanías para el automóvil también requieren fondos. Un veterano administrador las ha descrito como «el elemento emocional que moviliza el espíritu popular».

Hasta hace poco, los candidatos políticos podían recaudar fondos de cualquier fuente y eran totalmente libres de gastar cuanto quisieran en casi cualquier forma. Los recaudadores hábiles o los candidatos opulentos eran acusados a menudo por sus opositores de «tratar de comprar la elección«.

Pero tras años de esfuerzos frustados de los reformadores, en 1971, 1974 y 1976, el Congreso aprobó leyes electorales que imponen límites estrictos tanto a los contribuyentes como a los candidatos. Las nuevas leyes electorales disponen también que se proporcionen fondos públicos a los candidatos que han logrado recaudar cierta cantidad de fondos, dentro de los límites prescritos, siempre que accedan a limitar sus gastos de campaña tanto en las elecciones primarias como en la general.

Los fondos para los candidatos provienen directamente de los donantes y no de las asignaciones ordinarias de hacienda, fuentes de la mayoría de los gastos gubernamentales. Los donantes pueden marcar voluntariamente un cuadro en su formulario de impuestos, para manifestar su apoyo al sistema de financiamiento.

Cada donante que marca dicho cuadro destina un dólar de sus impuestos a un fondo especial que después es distribuido entre los candidatos calificados. A unos cuantos años de implantado, el sistema voluntario ha resultado más que suficiente para solventar los gastos necesarios.

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Richard M. Nixon (1913-1994), político estadounidense, presidente de Estados Unidos (1969-1974), debido al escándalo conocido como Watergate se convirtió en el único presidente de su país que hubo de dimitir del cargo.

Los fundamentos de las nuevas leyes de gastos electorales fueron bosquejados en el National Journal en la forma siguiente:

Los individuos pueden aportar hasta 25.000 dólares al año para los candidatos y comités políticos de su elección. Pero no pueden destinar más de 1.000 dólares a un solo candidato por elección, ni más de 5.000 dólares anuales a un solo comité político, ni más de 20.000 dólares a todos los comités en conjunto.

No hay límite general a las contribuciones por partidos políticos nacionales y estatales, y comités de acción política, pero no deben destinar más de 5:000 dólares a un solo candidato por elección, ni 5.000 a otros comités ni más de 15.000 dólares a todos los comités de partidos políticos anualmente.

Además, los comités nacionales de partido pueden dar a un candidato al Senado hasta 17.500 dólares, y los comités nacionales y estatales pueden aportar cada uno dos centavos por cada residente en edad de votar que haya en el estado. Para los candidatos al congreso en 1980, los comités partidistas nacionales y estatales pueden solventar hasta 15.000 dólares de los gastos del candidato.

Los candidatos presidenciales tienen que acatar límites estrictos para recibir contribuciones a su campaña (si deciden aceptar la ayuda federal que el Congreso les ofrece).

Para ser acreedores a la ayuda federal en las elecciones primarias, los candidatos deben recaudar por lo menos 5.000 dólares de contribuciones individuales de 250 dólares o menos en cada uno de 20 estados. El gobierno federal iguala dichas contribuciones dólar por dólar.

Los candidatos presidenciales deben acatar también un máximo de gastos generales, determinado por una fórmula basada en la inflación, que no deberán superar los 15,9 millones de dólares para 1980. (Los gastos legales y de contabilidad están exentos). Además, hay límites por separado para los gastos de la campaña de las elecciones primarias para cada estado, que en total exceden el límite nacional de 15,9 millones de dólares. Esto significa que los candidatos deben seleccionar los estados donde desean hacer las erogaciones hasta el límite estatal.

Para la elección general, los nominados demócratas y republicanos no pueden recibir ni gastar fondos privados si desean recibir fondos públicos. En 1980, podrán obtener subvenciones de aproximadamente 26,6 millones de dólares.

En 1976, según la Comisión Electoral Federal, el financiamiento público concedió a los candidatos y a los dos principales partidos el 44,3 por ciento de sus fondos; 23,5 millones de dólares para las primarias, 3,6 millones de dólares para los gastos de la Convención y 43,6 millones para la elección general.

En la elección general, los fondos públicos fueron la única fuente de patrocinio para Jimmy Cárter y Gerald R. Ford, cada uno de los cuales recibió cerca de 21,8 millones de dólares.

Estos totales son muy inferiores a los de 1972, cuando Richard M. Nixon gastó 61,4 millones de dólares y George McGovern 30 millones de dólares. En contraste, durante la más agitada contienda de 1860 entre Abraham Lincoln y Stephen A. Douglas, los candidatos gastaron un total combinado de 150.000 dólares.

Las leyes electorales imponen reglas rígidas para la comprobación de los gastos a fin de garantizar el acatamiento de los límites. Las aportaciones y los gastos, de por sí limitados, deben anunciarse al público con prontitud. La ley federal prohibe que los candidatos aporten más de 50.000 dólares a su propia campaña, y sus familiares no pueden sobrepasar los donativos de 1.000 dólares por candidato por elección.

Hasta diciembre de 1979, un candidato —John Connally, en pos de la nominación republicana para presidente— había optado por no aceptar los fondos públicos para poder gastar en la contienda de las elecciones primarias más de lo que el sistema le habría permitido en caso de aceptarlos. Connally ya había recaudado más dinero que ningún otro candidato y, al parecer, eligió como estrategia de su campaña el concentrarse en las primeras fases de las primarias, en vez de distribuir los gastos durante una prolongada campaña de elecciones primarias.

Los observadores políticos han señalado que los candidatos que obtienen pocos votos al principio de las primarias pueden quedar imposibilitados para recaudar fondos para competir en las fases finales.

La campaña electoral de 1980 será la primera prueba decisiva de las nuevas leyes electorales. Los reformistas que apoyaron semejante legislación creían que ayudaría a reducir la influencia de la riqueza y los intereses creados y volvería más abierto el proceso electoral, básicamente democrático, al escrutinio de los votantes. Sin duda, las leyes influirán en las estrategias de los candidatos, y algunos políticos han argüido que la regulación impuesta resultará un gravamen excesivo para los candidatos, sin que se produzcan beneficios compensadores para el público.

(Fragmentos de un articulo de Richard Cohén publicado en el National Journal en 1980).

Participación del votante en los Estados Unidos

En 1976, el 54 por ciento de los 150 millones de estadounidenses en edad de votar aprovecharon la oportunidad de elegir entre el presidente Ford y el gobernador Cárter. Desde 1960, cuando la participación del votante alcanzó el máximo de 63 por ciento, se ha producido una declinación continua, registrándose en 1976 la participación más escasa en 20 años.

En las elecciones presidenciales primarias de 1976, sólo participó el 28 por ciento de los votantes; los expertos en ciencias políticas han tratado de analizar el comportamiento del votante y la participación política sin encontrar respuestas sencillas.

Desde que la legislación de derechos civiles, en los años 60, eliminó el impuesto al capital y las pruebas de alfabetismo que habían excluido a los pobres y a los negros del derecho al voto, la participación de los votantes en el sur ha aumentado notablemente. Pero ¿ por qué ha declinado la participación del votante en general? Algunos analistas culpan de ello a los requisitos para el registro estatal, que son las únicas barreras legales que impiden a los ciudadanos el voto. Cada Estado promulga sus propias leyes, especificando los requisitos de residencia y los plazos para el registro.

Ciertos analistas achacan la disminución en la participación de votantes a las características demográficas. El gran número de niños nacidos después de la guerra ha incrementado el grupo de adultos en edad de votar, y su elegibilidad se incrementó en 1971 cuando la 26º Enmienda Constitucional redujo la edad de votar, de 21 a 18 años.

Sin embargo, los jóvenes votantes han resultado el grupo menos dispuesto a ejercer sus derechos. En la elección de 1980, más de dos quintas partes del electorado potencial tiene 34 años o menos. En general, constituyen un grupo voluble. Casi la mitad de ellos se autonombran «independientes», lo que significa que no apoyan a ninguno de los dos partidos principales, ni a demócratas ni a republicanos. A diferencia de sus mayores, no han creado aún las afiliaciones y los vínculos con la comunidad que los induzcan a la participación política.

-No es que les falte interés en la política, afirman los analistas: el grupo más joven es menos propenso a. encontrar la expresión de sus energías políticas dentro de los partidos. Sus actitudes activistas se enfocan en cuestiones concretas, como los derechos de la mujer, las leyes contra el aborto, la energía nuclear o el control de armas.

Suelen apoyar al candidato político que les prometa respaldar activamente sus puntos de vista, cualquiera que sea su partido. Aunque tradicionalmente los demócratas han atraído a los votantes más liberales y los republicanos han contado con el apoyo de los conservadores, dentro de estos partidos hay diferencias suficientes para inducir a los votantes a dividir su lealtad en cuestiones específicas.

En un tiempo, ios dirigentes de partido podían contar con la lealtad al mismo y otorgar los votos, en paquete, a su candidato favorito. Esto ya no es así. Los hechos demuestran que, cada día más, los votantes dividen su preferencia, eligiendo quizás a un demócrata para la presidencia y a un republicano para el Congreso. Los votantes de hoy son más independientes, más instruidos y mejor informados (y también están menos dispuestos a participar si las alternativas que se les presentan no coinciden con sus opiniones políticas).

Y si bien muchos comentaristas lamentan este abstencionismo de los votantes, también manifiestan que el derecho a no votar es una libertad importante que todos pueden ejercer.

tabla de votantes en estados unidos

Fuente Consultada:
Formación Política Para La Democracia Editorial Biblioteca de Redacción – Tomo II –

Ver: Estados Unidos la primera potencia mundial

Biografía de Richard Nixon Política de su Gobierno con Vietnam

RESUMEN VIDA Y POLÍTICA DE RICHARD NIXON, PRESIDENTE DE EE.UU.

Richard Milhous Nixon (1913 – 1994) es el trigésimo séptimo presidente de los Estados Unidos de América. Fue elegido en dos mandatos consecutivos de cuatro años en 1969 y 1973, pero renunció en 1974. Su presidencia estuvo marcada por la guerra de Vietnam, pero fundamentalmente por el escándalo creado en el caso Watergate que provocó  su renuncia como primer mandatario de EE.UU.. A pesar de haber quedado asociado en la memoria colectiva al escándalo Watergate, Richard Nixon supo desarrollar una política exterior ambiciosa, caracterizada entre otras cosas por la distensión con la U.R.S.S. y la apertura hacia la República Popular de China.

Presidente ee.uu. Richard Nixon

Richard Milhous Nixon (1913-1994), político estadounidense, presidente de Estados Unidos (1969-1974), debido al escándalo conocido como Watergate se convirtió en el único presidente de su país que hubo de dimitir del cargo.

Nixon nació el 9 de enero 1913 en Yorba Linda, California. Su bisabuelo fue asesinado durante la batalla de Gettysburg durante la Guerra Civil. Sus padres, Francisco y Annah Milhous Nixon, eran practicantes cuáqueros. Su padre dirigía una tienda de comestibles y una estación de gas. Su madre educó a sus hijos con el espíritu de la región cuáquera, es decir , sin bebidas alcohólicas, sin  discotecas y jamas usar palabrotas en las defensas. Richard Nixon es el menor de los cinco hermanos, Arturo que murió muy joven,  Harold (1.909 a 1.933), Donald (1914-1987), Arthur (1918/25) y Edward (nacido en 1930).

En la escuela secundaria fue brillante y le permitió obtener una beca de la Universidad de Harvard, pero sus padres no tenían los recursos para mantenerlo.  Así que se formó en una escuela cuáquera donde terminó segundo en su clase y recibió una beca que le para estudiar derecho en la Universidad de Duke en Carolina del Norte.

Durante la Segunda Guerra Mundial se alistó en la Marina, sirviendo en un barco de suministro. Al fin de la guerra llega con el rango de segundo en el mando y muy estimado por sus superiores que lo consideran un buen oficial y un líder entre los hombres. Fue también durante su servicio militar en la Marina donde aprendió a jugar al poker, convirtiéndose rápidamente en un gran jugador; se cree que en una de sus partidas habría ganado alrededor de 10.000 dólares, una suma considerable en aquel  momento.

Al terminar la guerra, un grupo de empresarios de California (El Comité de los 100), que ven sus aptitudes políticas  lo convierten en candidato a la Cámara de Representantes. Fue elegido miembro de la cámara de Estados Unidos de representantes en 1946 como miembro del Estado de California.

Nixon subió la escalera política muy rápidamente y fue conocido por su postura anticomunista. Fue miembro del Comité  anti-patriótico  (‘Casa Comité de Actividades Antiamericanas‘) y participa en el juicio de Alger Hiss acusado de ser un espía comunista, y donde fue condenado a cinco años de prisión por falsificación testimonio.

Muy a gusto en su papel de acusador público, el joven representante se hizo un nombre en el medio republicano, siguiendo las huellas del senador Joseph McCarthy. Sobre la marcha, consiguió el cargo de senador por California al tratar a su adversaria Helen Galagan Douglas de «regalona de las rosas y los rojos de Hollywood». Sin embargo, Nixon era demasiado astuto para acompañar a McCarthy en su caída, la que ocurrió cuando denunció infiltraciones comunistas en el ejército estadounidense, revelando a sus compatriotas su fanatismo.

En 1950, Nixon derrotó al candidato a senador Helen Gahagan, acusándola de tener simpatías por el comunismo. Fue durante esta última elección que un pequeño periódico le da un apodo que mantuvo durante toda su vida, «Tricky Dick» (Richard el pícaro).

Nixon fue elegido vicepresidente de Dwight Eisenhower en 1952. Tenía sólo 39 años. Él fue reelegido a la vicepresidencia en 1956.

Uno de los aspectos más destacados de su campaña fue el uso de la televisión, una novedad en el momento. Richard Nixon fue acusado de haber sido financiado por un fondo para sobornos y utilizado la televisión para llevar a cabo su propia defensa en un discurso diseñado para movilizar la opinión pública a sus intereses (Damas Speech).

Durante su vicepresidencia, fue tres veces el jefe de Estado cuando el presidente Eisenhower se enferma de un ataque al corazón el 24 de septiembre de 1955, en junio de 1956, y en 1957

También demuestra que es un buen estadista y de sabias reflexiones cuando se enfrentó con Nikita Khrushchev durante la «Exposición Nacional Americana» en Moscú el 24 de julio de 1959. Esta famosa confrontación se ve a los dos líderes discutir sobre los méritos sus respectivos  sistemas capitalistas y comunistas.

Durante la elección presidencial de 1960, es el principal candidato de los republicanos, pero perdió por estrecho margen a John F. Kennedy. La mayoría de los observadores coinciden en que el factor crucial que inclinó la campaña es el primer debate televisado de la elección presidencial.

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En noviembre de 1960, Kennedy y Nixon se enfrentaron en la televisión a pocos días de la elección presidencial. Kennedy consiguió e triunfo, la hora de Richard Nixon aún no había llegado.

Nixon estaba enfermo y cansado de los viajes de campaña, pero tenía la esperanza de ganar votos a través de su conocimiento de la política exterior, pero los estadounidenses sólo han visto a un hombre incómodo, sudando mucho y llevaba un traje gris que se confundía con la decoración del set. Aunque por otra parte las encuestas  demostraron que los oyentes que siguieron el debate en la radio opinaron que Nixon fue el ganador, mientras que los espectadores de TV optaron por Kennedy.

El martes 6 de noviembre de 1962, que perdió una nueva elección para gobernador de California. En su discurso de clausura, Nixon dijo que era su «última conferencia de prensa» y se trasladó a Nueva York donde se destacó como un  notorio abogado.

Su espirítu combativo hizo que nuevamente regrese a la política, busque una revancha presentándose en 1968, como candidato del partido republicano, en las elecciones presidenciales ante el demócrata Hubert Humphrey. Gana las eleciones y en enero de 1969, Richard Nixon se convierte en el 37º presidente de los Estados Unidos.

Entre el hecho sobresaliente de su presidencia incluir:

* El establecimiento de relaciones diplomáticas con China (1972), y la mejora de las relaciones con la Unión Soviética. Su secretario de Estado Henry Kissinger jugó un papel importante en esta política;

* La creación de la Agencia de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency (EPA));

* La creación de la lucha contra la agencia de drogas (Drug Enforcement Administration (DEA));

* El «vietnamización» de la guerra de Vietnam: la retirada gradual de las tropas estadounidenses de Vietnam por su sustitución por combatientes de Vietnam del Sur;

* En el contexto de la guerra de Vietnam, el bombardeo del territorio de Camboya neutral y el derrocamiento del régimen.

* El lanzamiento del programa de construcción de transbordador espacial.

El nacimiento de la Contracultura: La oposición a la guerra de Vietnam reagrupó a todos aquellos que deseaban un cambio profundo en la sociedad. A partir de 1967, el movimiento por la paz despertó un fuerte entusiasmo y numerosos estudiantes realizaron manifestaciones en los campus estadounidenses, tales como Berkeley. El sistema de reclutamiento existente subrayaba las desigualdades sociales y raciales, ya que desfavorecía a los jóvenes provenientes de las minorías étnicas.

Los medios de comunicación, al mostrar los horrores de la guerra, contribuyeron a su creciente impopularidad. La sociedad de la abundancia que encarnaba Estados Unidos fue criticada por cantantes como Joan Baez y Bob Dylan: los hippies predicaron el amor libre y el pacifismo, y a través de éstos atacaron las raíces del puritanismo estadounidense.

El festival de Woodstock de 1969 simbolizó el nacimiento de esta contracultura. La agitación racial también era intensa: el asesinato de Martin Luther King en 1968 engendró una radicalización de los movimientos afroamericanos. Finalmente, el escándalo Watergate terminó por sumir a los estadounidenses en una profunda crisis de desconfianza respecto de sus representantes.

La administración Nixon comenzó en secreto una masiva campaña de bombardeos contra Camboya en marzo 1969 (nombre en clave: «Menú») para destruir lo que ellos creían eran bases donde se encontraban soldados del Frente de Liberación Nacional Vietnam. La campaña de bombardeos se mantuvo en secreto para el público estadounidense. La eficacia militar americana fue casi nula, las bombas acaban matado a miles de agricultores camboyanos.

Al ordenar los bombardeos Nixon entendió que era una guerra impopular, pues la mayor parte de la sociedad reclamaba por sus hijos y parientes muertos, heridos o aun miles combatiendo. También entiende que esa guerra era imposible de ganar militarmente y políticamente.

El 30 de julio de 1969, Nixon hizo una visita sorpresa a Vietnam del Sur, donde se reúnió con el presidente Nguyen Van Thieu y el comandante en jefe de las fuerzas armadas estadounidenses. La guerra terminó durante su presidencia en 1973, pero después de cuatro años de bombardeos masivos sobre el suelo vietnamita.

El 4 de noviembre de 1970, mientras que el presidente socialista chileno Salvador Allende fue elegido democráticamente, Nixon no envía ningún mensaje de felicitación y su embajador en Santiago tampoco asiste a la asunción de la presidencia. La victoria socialista de Allende amenaza con extenderse por todo el continente, «Tenemos que aplastar a ese hijo de … tan pronto como sea posible», repitió Richard Nixon.

El 5 de enero de 1972, Nixon ordena el desarrollo del programa de construcción de transbordador espacial. Esta importante decisión cambia profundamente la forma de explorar y utilizar el espacio en las décadas que siguieron.

La elección presidencial de 1972 es la culminación de Richard Nixon. De hecho, con más del 60% del voto popular, ganó 49 de los 50 estados contra el demócrata George McGovern.

El 2 de enero de 1974, Nixon firmó una ley que limita la velocidad del tráfico a 55 millas por hora (unos 90 km / h) para reducir el consumo de petróleo durante la crisis del petróleo.

Nixon estuvo involucrado en la preparación y el ocultamiento de robo de información llevado a cabo en la sede del Partido Demócrata en el edificio Watergate. Al descubrirse, se transformó en un escándalo nacional, que no pudo frenar y que terminó con su dimisión. Se había ocultado micrófonos para grabar las conversaciones de los políticos demócratas en su comité. (Ver: Caso Watergate)

La Cámara de Representantes inició el proceso de destitución contra Nixon el 9 de mayo de 1974. Preocupado por el  peligro de un juicio político, prefiere renunciar, 09 de agosto 1974.

Su sucesor en la Casa Blanca, Gerald Ford, proclamó el perdón, y se terminan las investigaciones. En sus últimos años, Richard Nixon logra mejorar su imagen y ganar el respeto de la gente como un gran  sabio en términos de asuntos exteriores. Nixon escribió muchos libros durante su retiro político, incluyendo Sus memorias.

Murió 22 de abril 1994 en Nueva York a la edad de 81, a raíz de complicaciones de un derrame cerebral. Está enterrado junto a su esposa (Pat Nixon) en su tierra, en su ciudad natal de Yorba Linda, California.

Fuente Consultada:
Hicieron Historia Tomo II Entrada: Richard Nixon Colección Larousse

Biografía de Ronald Reagan Gobierno y Política Neoliberal

RESUMEN BIOGRAFÍA Y GOBIERNO DE RONALD REAGAN

Ronald Reagan fue cuadragésimo presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan aplicó una política neoliberal y puso en tela de juicio el Estado benefactor, vigente desde el New Deal. Esta «revolución reaganiana» marcó también el regreso del gigante norteamericano a la escena internacional.

El 20 de enero de 1980 asumió la presidencia de EE.UU. el otrora actor Ronald Reagan, quien sucede al presidente Jimmy Cárter. El primer intento de Reagan de obtener la nominación como candidato republicano para la presidencia en 1968 contra Richard Nixon ,fracasó. Lo intentó nuevamente en 1976, pero fue derrotado en la Convención Republicana.

Ronald Reagan

Presidente de EE.UU. en 1980 Ronald Reagan

En 1980, Reagan finalmente fue elegido candidato presidencial del Partido Republicano. Después de la Convención de su partido, Reagan dio un discurso decampaña en una feria anual en las afueras de Filadelfia y dijo: «Creo en los derechos de los Estados y creo que hemos distorsionado el equilibrio de nuestro gobierno por entregar poderes que nunca se creyó en la constitución fueran dados al gobierno federal».

En la elección presidencial celebrada el 4 de noviembre de 1980 Reagan obtuvo 43.903.230 votos,equivalentes al 50,75% del total de los sufragios. Una de las frases que pronunció al asumir fue: «Government istheproblem» (el gobierno es el problema).

SU VIDA COMO ARTISTA: Ronald Reagan nació 6 de febrero 1911 en Tampico (Illinois).

Sus padres eran de origen irlandés, el bisabuelo cuyo nombre lleva que emigró en 1860. Se unió a la religión de su madre a los 12 años, una rama del cristianismo protestante llamado «Discípulo de Cristo» relativamente tolerantes y confiando muchísimos seguidores. Su padre era católico y tenía un vicio, bebía.

Después de su educación primaria y secundaria en la escuela pública, fue admitido en el Colegio Eureka (Illinois), donde obtuvo una licenciatura en Economía y Sociología en 1932. Fue un buen estudiante e hizo muchos buenos amigos que permanecerán leales a él.

Entre los 15 años y hasta 22 años trabajó en el verano como nadador de rescate y se dice que salvó la vida de 77 personas. Hijo de un padre alcohólico, mostró un talento precoz como actor y narrador.

En los medios, inicialmente se destacó como comentarista deportista en radio , por su gran imaginacioón y facilidad de palabras para narrar lo que iba observando. Tenía un físico privilegiado y una hermosa voz, Reagan se convirtió en un actor de reparto muy buscados en Hollywood.

En 1940, interpretó el papel de George Gipp El Gipper (Jorge, el tramposo) en la película Knute Rockne, All American, por lo que mantiene el apodo de «El tramposo» el resto de su vida. Ronald Reagan, pensaba que su mejor papel es en Kings Row (1942), donde su personaje es un doble amputado. El hecho se refiere al diálogo de la película.

Otras películas notables: Hellcats de la Armada y Bedtime for Bonzo, una película que le valió una gran cantidad de burlas debido a que su principal socio es un chimpancé. Una de las estrellas que figuran en la acera de Hollywood Boulevard, Paseo de la Fama lleva su nombre.

Ronald Reagan fue nombradp oficial de caballería de reserva en el ejército de los Estados Unidos en 1932. Se convierte en militar activo después de Pearl Harbor y, debido a sus problemas de vista es asignado a una unidad de la película de la fuerza aérea que produce películas de entrenamiento y capacitación. Reagan le pidió varias veces para ser asignados en una unidad de combate, pero debido a su astigmatismo no era aceptado.

A finales de 1950, cuando las propuestas de cine son pocas, Ronald Reagan vuelve a la televisión. Se juega en muchos papeles en salas de televisión, a veces con su esposa Nancy como socio. En 1955, incluso se presentó en Disneyland en una ceremonia de apertura de la cadena ABC. Se convirtió en presidente del sindicato de actores a lo largo de su carrera. Sus ingresos llegaban a $ 125,000 por año a finales de 1950 (el equivalente al precio de una bonita casa), que para aquella época era una verdaera fortuna.

Su último trabajo regular es el de presentador de televisión y actor de la serie de entradas a Far West (Death Valley Days); su última película es The Killers (The Killers) tras el lanzamiento en 1964, donde él juega el papel de un jefe de la mafia.

SU VIDA COMO POLÍTICO: Ronald Reagan comienza en la política entre los demócratas liberales que apoyan Franklin Roosevelt y su New Deal para sacar a EE.UU. de la crisis de 1929.

Sus actividades como presidente del Screen Actors Guild (Sindicato de actores de cine) lo llevaron a la política mediante la alineación con el senador Joseph McCarthy y cooperando con el Comité Parlamentario de Actividades Antiamericanas (famosa caza de brujas o comunistas) y «revelan la influencia comunista en Hollywood.»

Denunció varios de sus colegas supuestamente comunistas mientras se opuso con firmeza, a diferencia de muchos anticomunistas, la prohibición del Partido Comunista de Estados Unidos (CPUSA).

Su imagen política se fortaleció en el clima anti-soviético de 1950 América: empleado por General Electric, Ronald Reagan pronunció el discurso anticomunista en las emisiones de radio e hizo giras de conferencias. En las elecciones presidenciales de 1964, Reagan era un firme partidario republicano.

En 1966, Ronald Reagan fue elegido gobernador de California y luego en 1968 trató en vano en convertirse en el candidato del Partido Republicano. Un nuevo intento en 1976 contra el actual presidente Gerald Ford, terminó en un fracaso en la convención del Partido Republicano. Él finalmente consigue la nominación republicana en 1980.

La campaña presidencial estuvo marcado por el caso de los rehenes en Irán. La prensa occidental acusa al a Reagan de pactar un acuerdo secreto para mantener a los rehenes cautivos hasta después de las elecciones. La mayoría de los analistas creían que la incapacidad de Jimmy Carter para resolver la crisis de los rehenes jugó un papel importante en su derrota y la victoria de Reagan. Esta victoria le permite convertirse en el presidente de mayor edad, que es de 70 años de edad, en su adhesión a la entrada. Cuatro años más tarde fue reelegido fácilmente con casi el 60% del voto popular y casi la totalidad de los votos de los electores.

El 30 de marzo de 1981, sesenta y nueve días después de su discurso de inauguración, un desequilibrado llamado John Hinckley disparó seis veces, pero hirió a James Brady, portavoz de la Casa Blanca, a un agente del Servicio Secreto y un oficial la policía. Reagan recibió un disparo en el pecho. Poco después de la operación de extracción de la bala, gozaba de un excelente humor que compartía con los médicos y su señora.

Reagan describió su política económico, que respondía a una ideología neoliberal, que fue aplicada al mismo tiempo en Gran Bretañana por su amiga Margaret Thatcher y el dictador chileno Augusto Pinochet, que había llegado a es cargo con un golpe de estado contra el socialista Allende.

• Anticomunista • A favor del recortes de impuestos • Estado mínimo, excepto en defensa • Desregulación en el Derecho de sociedades • Apoyo a los intereses de las empresas de todos los tamaños • Apoyo a ciertas libertades individuales • A favor de una severa represión de la delincuencia

Su récord general se resume de la siguiente manera:

• aumento del gasto militar

• despliegue de los misiles Pershing II en Alemania en respuesta a los soviéticos SS-20 implementaciones de misiles en las fronteras de Europa

• incentivo para el despliegue de misiles Peacekeeper sistema

• lanzamiento de la Iniciativa de Defensa Estratégica, también llamada Guerra de las Galaxias de la prensa

• armar y entrenar a grupos anti-comunistas como los Contras y los muyahidines

• la venta de armas a los aliados de Estados Unidos, Taiwán, Israel, Arabia Saudita, Irak …

• aumento en el déficit presupuestario • intensificación de la lucha contra las drogas

• fin de la inflación que se había oscurecido los mandatos de sus predecesores, Jimmy Carter y Gerald Ford

• «victoria» en la guerra fría

• despido de los controladores aéreos cuando se declararon en huelga ilegal

El primer mandato del presidente Reagan fue especialmente dedicado a la recuperación de una economía marcada por la estanflación (inflación / desempleo). La política de Reagan, en parte sobre la base de la teoría moderna de la oferta (supply-side economics), trató de estimular la economía a través de recortes masivos de impuestos.

La mayoría de los economistas estuvieron de acuerdo en el difícil papel de una disminución de la presión fiscal, y por otro lado George Bush habló de «economía vudú» sobre las ideas económicas de Reagan antes de convertirse en su vicepresidente.

Esta política aplicada fue pronto a ser llamada Reaganomics, un término usado por los críticos del presidente y sus partidarios, porque las reducciones de impuestos combinada con un fuerte aumento de los gastos militares llevaron a un enorme déficit presupuestario y el aumento de la deuda pública, que aumento en casi un 200% entre el inicio del mandato de Reagan y su sucesor George Bush.

Como sintesís podemos afirmar que Ronald Reagan pretendía terminar con el Estado benefactor y reanudar una política neoliberal: «El gobierno no es la solución a nuestros problemas. El gobierno es nuestro problema». Partidario de la iniciativa privada, Reagan fomentó una política que permitiera rebajar los impuestos y desregular el trabajo, a fin de reactivar el crecimiento y la inversión empresarial.

El rigor impuesto por el presidente surtió efecto:

Estados Unidos experimentó un crecimiento económico sin precedentes desde 1945, la inflación quedó bajo control y las empresas se volvieron competitivas. Como contraparte, la disminución de los gastos sociales acarreó un aumento de la pobreza, las minorías étnicas quedaron excluidas del crecimiento y los sistemas de protección social y educativo fueron fuertemente afectados por la falta de compromiso del Estado. Además, la política de Reagan registró un déficit presupuestario y comercial récord, pesada herencia para los presidentes venideros.

Reagan tuvi una verdadera presencia en el escenario de la vida americana. Él siempre sabía escuchar, respetar y aprender de la opinión pública. Su voz calmada y su fuerte lenguaje le valió el gran comunicador surmon (Gran Comunicador).

El 8 de marzo de 1983, llamó a la Unión Soviética como «el imperio del mal» (Imperio del Mal). Más tarde, durante su mandato, al hablar delante del muro de Berlín, le propuso el reto al líder soviético Mijail Gorbachov para destruir el famoso muro, que caería en 1991.

Ese fue siempre un aspecto destacado de la política conocida como la «doctrina Reagan» para luchar cada vez más sobre la influencia comunista en América Latina. Postura que sirvió de apoyo a los nuevos gobiernos militares anticomunistas irrespetuosos de los derechos humanos.

Los críticos lo acusaron de presidente Reagan también para llevar a cabo acciones de guerrilla secreta e ilegal (en particular, el apoyo a los contras en Nicaragua después de la caída del dictador Somoza y la victoria electoral de Daniel Ortega del sandinistas).

En 1983, Reagan ordenó la invasión de la pequeña isla de Granada, que había sufrido un golpe de estado comunista. Hacia el final de su mandato, Reagan apoyó la emergencia democrática en América Latina mediante el apoyo financiero generoso a los estados que organizan elecciones libres.

Después de retirarse a California, prácticamente desapareció de la escena política. Su autobiografía apareció publicada en 1990, cuatro años antes de que se hiciera público que padecía la enfermedad de Alzheimer.

Falleció el 5 de junio de 2004, en Los Ángeles.

Crónica de la Época I: En un desafío espacial sin precedentes a la URSS, el 23 de marzo, por televisión, el presidente estadounidense Ronald Reagan anunció un nuevo sistema de defensa conocido como «la guerra de las galaxias». Reagan pedía a la comunidad científica norteamericana que desarrollara una defensa antimisiles que garantizara la defensa del territorio norteamericano ante cualquier ataque nuclear. La Iniciativa de Defensa Estratégica (SDI, en inglés) fue rápidamente denominada por los periodistas «Guerra de las Galaxias», siguiendo el título de la célebre película de George Lucas.

La SDI supone una verdadera revolución estratégica porque incumbe a la ruptura de las ¡deas de la «disuasión nuclear», el equilibrio del terror y la mutua destrucción asegurada que han caracterizado a las relaciones soviético-norteamericanas durante toda la Guerra Fría. El rearme norteamericano impone a los líderes del Kremlin, sumido en unacrisis económica, la improbabilidad de continuar la carrera armamentístíca.

Crónica de la Época II: El 7 de diciembre  los líderes de Estados Unidos ydelaUnión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, Ronald Reagan y Mijail Gorbachov, firmaron el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares.

Conscientes de que la guerra nuclear tendría consecuencias devastadoras para la humanidad, y con el objetivo de reforzar la estabilidad estratégica y la seguridad internacional, los firmantes se comprometen a cumplir con lo acordado. Después de la entrada en vigor del Tratado, y en lo sucesivo, ninguna delas partes podrá producir o probar misiles de alcance intermedio así como sus fases lanzadores, ni producir o probar misiles de alcance corto, asícomosusfases.

Reagan y Gorvachov

Firma Tratado de No Armas Nucleares

SEGUNDO GOBIERNO:

Los resultados de las elecciones del 6 de noviembre de 1984 dieron a la fórmula Reagan-Bush un triunfo aplastante sobre Walter Móndale y Geral-dine Ferraro; los republicanos obtuvieron la mayoría en 49 de los 50 estados de la Unión y el 59 % de los votos, frente al 41 % de los demócratas.

La rotundidad del resultado electoral, permitió a Henry Kissinger afirmar que el triunfo se debía, en gran parte, a la capacidad de Reagan para hacerse entender por las mayorías, y lo calificó de «gran comunicador».

Los electores renovaron su mandato, en 1984, a un hombre jovial de 73 años, que parecía identificarse más que nunca con las clases medias de su país.

Tras su reelección, Reagan propuso cuatro grandes objetivos para el primer año de su segundo mandato: potenciar las negociaciones de desarme sin renunciar a la instalación de los cohetes Pershing y Cruise en los países aliados; llevar a cabo una mayor simplificación fiscal; poner en marcha un programa de urgencia para reducir el déficit del presupuesto federal, que en 1984 ascendía a 170 000 millones de dólares, y continuar eliminando gastos en las partidas dedicadas a la asistencia social.

En 1985 se verificó una nueva sucesión en el Kremlin con la muerte de Chernenko y la ascensión de Gorbáchov a la cúpula del poder soviético; Reagan fue el primero en proponer una entrevista en la cumbre con el nuevo secretario general del P.C.U.S. En mayo de 1985, protagonizó un episodio polémico durante su gira oficial por Europa: en Alemania visitó un cementerio donde están sepultados oficiales nazis, en un gesto destinado a reconciliar a los hombres que combatieron en la segunda guerra.

Si este homenaje a los enemigos de cuarenta años atrás provocó fuertes reacciones y grandes manifestaciones antiestadounidenses en varios países europeos durante esa gira, mucho más fuerte fue la problemática en torno a la llamada «guerra de las galaxias», que parecía trasladar al espacio un eventual enfrentamiento militar entre las grandes potencias.

Un primer balance de lo que se había dado en llamar la «era Reagan» estableció que, bajo el gobierno conservador del ex actor, Estados Unidos llevó a cabo una política exterior de considerable agresividad en las «zonas calientes» de América central, pero se redujo a cierta pasividad en el Oriente medio, al mismo tiempo que desarrollaba frente a la Unión Soviética una actitud que unía la firmeza (instalación de los cohetes con cabeza nuclear en los países europeos, escalada de la militarización del espacio) a las ofertas de negociación.

En el plano de la política interior, el gobierno de Reagan consiguió en buena parte, aunque con un coste social elevado, su propósito de otorgar nuevamente dinamismo a la economía norteamericana. Propició, también, un resurgimiento del orgullo nacional, duramente afectado por la derrota militar en Vietnam y por la crisis de los últimos años de la década de 1970.

Al llegar Reagan al poder, en enero de 1981, la prensa internacional hacía constantes referencias, muchas veces despectivas, al pasado artístico del presidente. Tras la reelección y después que el jefe del estado había superado una grave crisis de salud y una peligrosa intervención quirúrgica, esos mismos medios no recordaban ya las películas de serie B, y en cambio comprobaban que la actividad política del presidente había producido una revitali-zación del conservadurismo no sólo en Estados Unidos, sino también en Europa y en buena parte del resto del mundo.

CRONOLOGÍA DE SU VIDA:

1911 Nacimiento de Ronald Wilson Reagan en Tampico (Illinois), el 6 de febrero

1932-19367 Trabaja como locutor deportivo en la radio. Inicio de su carrera en Hollywood.

1942 Se integra al servicio fotográfico de la fuerza aérea.

1945-1952 Reagan preside el Screen Actors Guild.

1962 Se une al Partido republicano.

1966 Es elegido gobernador de California.

1968 Primera andidatura y primer fracaso en la investidura del Partido republicano para la elección presidencial.

1970 Es reelegido gobernador.

1976 Segunda candidatura de Reagan para la investidura republicana. Nuevo fracaso.

1980-1982 Recesión económica.

1980 Reagan, presidente de EE.UU.

1981 Sobrevive a un atentado.

1983 Programa IDS. Intervención militar en la isla de Granada. Instalación de los euromisiles en Europa.

1984 Reelección de Reagan.

1985 Primer encuentro con Gorbachov.

1986 Escándalo «Irangate».

1986 Seguidilla de represalias contra Libia. Cumbre Reagan/Gorbachov.

1987 Tratado ruso-americano de Washington.

1988 George Bush, republicano, sucede a Reagan.

1994 Reagan sufre del mal de Alzheimer.

2004 Muerte de Reagan en Los Angeles, el 5 de junio.

Biografía de Margaret Thatcher Gobierno y Política Neoliberal

RESUMEN DE LA VIDA DE MARGARET THATCHER Y SU POLÍTICA NEOLIBERAL

Una de las mas importantes figura de la historia política británica. Francois Mitterrand decía que tenía «la boca de Marilyn y los ojos de Calígula», pero es conocida mundialmente como la «Dama de hierro», Margaret Thatcher personificó durante diez años a la Gran Bretaña conservadora. Excluyendo el compromiso de su acción política, impuso un cambio económico completo, proyectando a su país hacia la era neoliberal. Tomó partido por la guerra contra el Estado benefactor. Su balance resulta aún hoy cargado de consecuencias para la sociedad inglesa.

Nacida en 1925 en Grantham, un pequeño pueblo inglés, Margaret Roberts es la hija de un comerciante de alimentos. Gracias a una beca, ella pudo estudiarquímica en la Universidad de Oxford, donde fue elegida presidente de la Asociación de Estudiantes Conservadores. Posteriormente, se unió al partido conservador, y continuó estudiando derecho o ciencias jurídicas. Mas tarde se casa con Dennis Thatcher y tienen dos hijos, gemelos Mark y Carol. Dennis era un hombre de negocios diez años mayor que ella.

 

Margaret Thatcher

La política aplicada por su gobierno es conocido como ‘thatcherismo’, y consistió en la aplicación extrema de los principios liberal-conservadores, con lo que, en buena medida, desmontó el Estado de bienestar logrado por gobiernos anteriores.

Ver: Neoliberalismo y Capitalismo

Una vez casada, se dedicó plenamente a la política. Despues de haber sufrido tres fracasos sucesivos ee circunscripciones tradicionalmente adeptas a los laboristas, logró su primera victoria electoral en 1959, convirtiéndose en diputada inamovible de Finlay, suburbio residencial del norte de Londres.

En 1959, como miembro de la Cámara de los Comunes, sigue creciendo de manera constante en la jerarquía del Partido Conservador, convirtiéndose en ministro de Educación en 1970. En el seno del gobierno de Heath, Margaret Thatcher recibió la cartera de educación y asuntos científicos. Al querer emprender una modernización del sistema educativo, ella tuvo que reducir sus ambiciones. Las restricciones presupuestarias la llevaron a suprimir las distribuciones gratuitas de leche en las escuelas. Fue ridiculizada por entonces con un apodo poco glorioso: la «ladrona de leche».

La gran ambición de Margaret Thatcher era llegar a ser canciller, y estaba convencida de que los conservadores se perdían en una cierta «estupidez doctrinaria»: la concepción del Estado Benefactor parecía aceptada por el conjunto de la clase política inglesa, que intentaba sobre todo preservar el consenso social.Ella trataría siempre de derrotar ese concepto y hacia hincapié en la necesidad de reducir la carga de gastos innecesarios del estado.

Margaret Thatcher vota la despenalización de la homosexualidad y la legalización del aborto en contra de la gran mayoría de su partido. En 1975, para sorpresa de todos, pues como candidata tenía pocas probabilidades, se las arregla para liderar el partido conservador en el lugar de Edward Heath y es la primera mujer en ocupar este cargo. Toda una novedad en Europa, donde a comienzos de la década de 1980 la política todavía era un universo casi exclusivamente masculino. Durante la votación de mayo de 1979, los electores británicos entregaron en forma masiva sus sufragios al Partido tory (Partido conservador), seducidos por una fuerte campaña que se remontaba a las fuentes del conservadurismo.

Margaret Thatcher, fue una seguidora de la doctrina neoliberal y monetarista de Friedrich Hayek y Milton Friedman, quería limitar la oferta de dinero en circulación en la lucha contra la inflación, que corroe la economía. También debe dar al público una sensación de esfuerzo y el éxito individual, y lucha por la reducción del papel de los sindicatos y el Estado.

En el exterior, pronto se supo del carácter duro e inflexible de este nuevo actor político, y en efecto, antes de asumir la función de primer ministro hizo notar por sus posturas extremadamente firmes con respecto al bloque del Este. La URSS era el gran enemigo que ella denuncia en sus discursos, lo que le valió la parte de los periodistas soviéticos el apodo de «Dama de Hierro».

Thatcher Margart Primer Ministro

Con el apoyo de una campaña publicitaria inspirada en las prácticas estadounidenses, los conservadores ganaron la victoria en las elecciones parlamentarias y Margaret Thatcher se convierte en 04 de mayo 1979 el primer ministro en la primera mujer del Reino Unido. Asimismo, mantendrá en el poder durante más de 11 años, hasta 28 de noviembre 1990.

Siguiendo con su política de un «estado mínimo», implementa medidas en contra de los sindicatos y de la privatización de las empresas públicas, pero inicialmente los resultados no llegan y el descontento social sigue siendo ascendente.

Debe enfrentar, además, un renacimiento de agitación en Irlanda del Norte. Miembros del IRA (Ejército Republicano Irlandés), encarcelados por cometer ataques asesinos, reclaman el estatuto de prisionero político. Margaret Thatcher, que los ve como delincuentes, ni más ni menos, niega el pedido. El 5 de mayo de 1981, su líder Bobby Sands murió después de 65 días de ayuno voluntario, y después de él otros nueve prisioneros.

La tensión es enorme en las Islas Británicas y en todo el mundo, pero aparece una gran ocación en la primavera de 1982: el ataque argentino a las Islas Malvinas ofrece una oportunidad para rehacer la unidad nacional y así demostrar que su país es una gran potencia, status que parecía haber perdido.

Margaret Thatcher tenía una fuerte afinidad con los EE.UU., y a la vez que Gran Bretaña quería tener mas presencia en América en la lucha contra el socialismo. Fue clave el papel de la CIA para el derrocamiento y muerte de Salvador Allende, el primer prsidente socialista elegido democráticamente, y su reemplazo por una junta militar que se adaptara mejor a los negocios e intereses de la política exterior de Estados Unidos. La Junta estaba presidida por el general Augusto Pinochet, quien aplicó las primeras políticas económicas de orden neoliberal en América Latina.

Con Thatcher tendría una excelente relación hasta sus últimos días, y para la victoria británica fue crucial el apoyo logístico yespía del gobierno chileno, deuda que siempre renoció Inglaterra.

Luego del triunfo británico en la Guerra de Malvinas , el regreso a puerto de la Royal Navy dio lugar a manifestaciones patrióticas en la más pura tradición victoriana. Margaret Thatcher sacó partido de este vasto despliegue y su popularidad llegó a su apogeo, lo que le permitió triunfar en las elecciones de 1983 y dar un nuevo impulso a su política.

En octubre de 1984, una bomba colocada por el IRA explotó en el hotel Brighton, donde los conservadores mantienen su conferencia, matando a cinco personas pero Margaret Thatcher y su esposo Dennis no estaban. Ella pronuncia un discurso con gran firmeza al día siguiente, que marcó como líder político y que le valió la admiración universal.

Utiliza esta popularidad particular durante la huelga de mineros de 1984-85: el gobierno quiere cerrar muchas minas porque esta industria ya no le es rentable. Los mineros empezaron una larga y amarga huelga, pero fue inútil, el gobierno no reacciona. Los sindicatos derrotados, quedando permanentemente debilitados y finalmente aceptan el proyecto de gobierno.

La agitación social en la era Thatcher
La política de Margaret Thatcher chocó con una poderosa reacción sindical. Así, en 1980, la huelga de la siderurgia se prolongó durante trece semanas. Pero el movimiento más duro fue el de los mineros, que prosiguió durante un año, de marzo de 1984 a marzo de 1985. Desencadenada por la entrada en vigor de una nueva legislación que restringía el derecho a huelga, la prueba de fuerza entre el jefe del sindicato Arthur Scargill y la primera ministra terminó con la derrota de los trade-unions. La inflexibilidad de Margaret Thatcher una vez más dio resultado, gracias a la demagogia política que Scargill, muy inclinado al marxismo, empleó a costa de ella, apartándose así de la opinión pública. Los problemas sociales no se limitaron al campo laboral: en ciertos suburbios ingleses, afectados en particular por la crisis y la cesantía, se exaltaron los ánimos a intervalos regulares. Las comunidades de inmigrantes de Brixton y Tottenham en Londres, y de Toxteh en Liverpool, chocaron duramente con las fuerzas del orden en 1981 y 1985.

Absolutamente convencida de los méritos de las tesis de su política «neoliberal», Margaret Thatcher considera fundamental la privatización de los ferrocarriles y también va a confiar los ahorros privados para que financien la construcción del Eurotúnel debajo del Canal de la Mancha. Esto dará como resultado un fracaso económico en el mercado de valores que va a arruinar los pequeños inversores.

Thatcher y Reagan

En la política exterior Margaret Thatcher despierta reacciones ambiguas: muy cerca de Ronald Reagan, con quien comparte un anticomunismo visceral.

A parti de 1984 la creciente pauperización de los estratos modestos y el aumento exponencial de la cesantía, con más de tres millones de cesantes, suscitaron críticas cada vez más agudas en contra de la política ultraliberal.En noviembre de 1990, debilitada por la propuesta de creación de un impuesto muy impopular, el «poll tax«, se ve obligada a renunciar por su propia mayoría parlamentaria y deja espacio a su «delfín» para John Major.

Este último no logra establecerse permanentemente. Es derrotado en gran medida en 1997 por el «nuevo laborismo» de Tony Blair.

Sus últimos años fueron empañadas por la enfermedad de Alzheimer (en común con su ex compañero Ronald Reagan, por lo que sus apariciones públicas disminuirán gradualmente en la medida del progreso del deterioro de la salud y de sus facultades.

En junio de 2007, todavía es capaz de dar una entrevista a la BBC. En noviembre de 2009, por invitación del primer ministro laborista Gordon Brown, fue a una recepción en el 10 de Downing Street para la inauguración de un retrato de la obra representativa del artista Richard Stone. Vuelve allí en junio de 2010 por invitación del nuevo jefe de gobierno, el conservador David Cameron. La oportunidad para un último adiós a sitio e donde pasó sus mejores momentos como figura de la política británica.

Fallece en Abril de 2013 a la edad de 87 años, sus cenizas fueron enterradas seis meses después en el Royal Hospital de Chelsea porque allí descansan los restos de su marido.

CRONOLOGÍA DE SU VIDA

1925 Nacimiento de Margaret Hilda Roberts en Grantham, Lincolnshire, el 13 de octubre.
1951 Se casa con Dennis Thatcher.
1953 Termina sus estudios de derecho.
1959 Victoria electoral de Margaret Thatcher en la circunscripción de Finchley.
1970 – 1974 Es ministra de educación del gobierno de Heath.
1975 Margaret Thatcher asume la dirección del Partido conservador.
1979 Victoria de los conservadores. Margaret Thatcher asume el cargo de primera ministra.
1980 Huelga de la siderurgia.
1981 Motines en los suburbios de Londres y de Liverpool.
1982 Guerra de las Malvinas.
1983 Nueva victoria de los conservadores.
1984- 1985 Huelga de los mineros.
1985 Oleada de motines en los suburbios ingleses.
1987 Victoria del Partido conservador. Margaret Thatcher ocupa por tercera vez el cargo de primera ministra.
1990 Renuncia a volver a presentarse a las elecciones al frente del Partido conservador. Le sucede John Major.
1992 Éxito electoral de los conservadores.
Margaret Thatcher es elevada a la dignidad de par de Inglaterra e Ingresa en la Cámara de los Lores.
1993 Margaret Thatcher publica sus Memorias.
2002 Publica Stateaaft: Strategies for a Changing World, sobre relaciones internacionales.
2013 Fallece

Fuente Consultada:
Biografías Hicieron Historia Larousse Tomo II Entrada: Margaret Thatcher

El Neocolonialismo y el Tercer Mundo Caracteristicas Colonialismo

El Neocolonialismo y el Tercer Mundo
Características

A QUÉ LLAMAMOS TERCER MUNDO: La mayoría de los pueblos descolonizados se han visto enfrentados a graves problemas de hambre, analfabetismo, carencia de industria; pero estos problemas agobian también a naciones cuya independencia política no es reciente. Para el conjunto de países que no han realizado la Revolución Industrial se han buscado denominaciones diversas; primero se habló vagamente de “pueblos subalimentados” —la palabra hambre se rehuyó durante mucho tiempo en la literatura política y sociológica hasta que rompieron el tabú las publicaciones de Josué de Castro—, más tarde de naciones subdesarrolladas” y “en vías de desarrollo”.

DESCRIPCIÓN DE UNA ETAPA EN DONDE EL PODER IMPERIALISTA IMPONÍA SU JUEGO DOMINANTE

LAS NUEVAS FORMAS DE DOMINACIÓN: EL NEOCOLONIALISMO
En el sistema neocolonial las antiguas potencias imperiales, tras la independencia formal de los países colonizados, ejercen su poder de diversas maneras. Una, la económica, mediante la inversión en los sectores claves de la producción y el control de los precios en el mercado internacional de materias primas. La dominación política se ejerce a través de una alianza con los sectores dominantes del país, los que desempeñan así un papel secundario en el reparto de los beneficios.

Finalmente, la dominación militar se ejerce a través de las fuerzas armadas nativas, que están imbricadas con los otros dos sectores y presentan —sobre el ejército de ocupación abiertamente colonial— la ventaja de llevar el uniforme nacional, hablar el mismo lenguaje y ser mucho más económicas.

La monoproducción que caracteriza a la mayoría de los países neocolonizados y el control ejercido sobre los sectores fundamentales de sus economías se desarrollan como una continuidad casi «natural» de! colonialismo que los ha ha insertado en un sistema de división internacional del trabajo. Al margen de las particularidades de población, desarrollo y diversificación de las economías, el problema es de fondo y similar en todos ellos. En esta medida, toda independencia real debe ser acompañada por una verdadera independencia económica.

Como indica Gunder Frank, la dominación imperial crea un proceso de reproducción de las condiciones que han gestado el subdesarrollo y, de esta forma, no hay salida para los países dependientes en el marco del sistema imperialista. El neocolonialismo está presente como remora de ese pasado colonial, y en tanto siga la explotación a través de nuevas formas la brecha que separa a los países pobres de los ricos se ensancha cada día más.

Los planes de ayuda favorecen a las grandes potencias antes que a los países del Tercer Mundo. En este sentido, se ha demostrado que las condiciones impuestas por los países que brindan la «ayuda» mantienen la distorsión de las economías dependientes.

Los precios de las materias primas —principales productos de exportación de estos países— bajan constantemente en relación con los precios de los bienes manufacturados y, en esta medida, la ayuda que entra por el lado de inversiones o préstamos manteniendo la monoproducción sale con creces por el lado del deterioro de los términos del intercambio.

Esta misma afirmación se hace más elocuente cuando tomamos las cifras de inversiones y beneficios de los Estados Unidos en las distintas regiones del globo .

«De las zonas subdesarrolladas se extrae casi tres veces lo que se invirtió. Esto parece indicar en qué medida el creciente flujo de inversiones norteamericanas en los países desarrollados se financia con la exacción a que los monopolios someten a los países dependientes. . .»

Allí donde no se ha profundizado el proceso de independencia política los lazos de dependencia impiden un real desarrollo de nuevas formas sociales. En el aspecto económico esta dominación se expresa en la conservación del papel que las grandes potencias otorgaron a los distintos países dentro de la división internacional del trabajo. «…

En las ventas del Tercer Mundo subindustrializado a los países imperialistas, los artículos manufacturados no intervienen sino en razón de aproximadamente un 10 %, y el conjunto de los productos primarios en cerca de un 90 %, de los cuales cerca del 32 % son combustibles (petróleo) y lubricantes, el 30 % materias primas y productos semibrutos (metales de primera fusión sobre todo) y el 28 % productos alimenticios. ..»

Es suficientemente conocido el problema de la desvalorización progresiva de estos productos en el mercado internacional, lo cual significa un constante drenaje de divisas, con la consiguiente crisis y estancamiento estructural de las economías dependientes.

Dentro de este proceso, los países imperialistas compiten por transformarse en proveedores del Tercer Mundo, pero el papel central de los Estados Unidos se profundiza cada día más. Así, una eliminación radical de las formas de dominación externa (que se halla entrelazada con sectores internos) aparece como el único camino posible para gestar el verdadero desarrollo de estos países.

TERCER MUNDO Y POLÍTICA CONTINENTAL
Con economías distorsionadas y con poblaciones en estado de absoluta miseria, los países que intentan consolidar su proceso de liberación parecerían encontrarse ante un dilema de hierro: caer en manos de las potencias occidentales a través de controles directos e indirectos o entrar en el ámbito de la ayuda soviética.

En uno y otro caso, existe la posibilidad de verse envueltos en él procesó de guerra fría y jugar .corno elementos dependientes de la política de uno u otro de los bloques. La experiencia china aparece ante los ojos del Tercer Mundo como una experiencia enriquecedora: con un territorio de 800 millones de habitantes, los chinos desarrollan una política socialista independiente respecto de la Unión Soviética, a quien denuncian ahora como social-imperialista.

El retiro de la colaboración soviética en la década de 1960 deja múltiples problemas en la China de Mao. Pero la política de «confiar en las propias fuerzas» —en las fuerzas del pueblo— desarrolla cambios realmente cualitativos en la mayor experiencia de profundización de un «socialismo nacional». Los países con una menor potencialidad de recursos y población —tal es el caso de la mayoría de los países de África y América Latina— deben encontrar formas de complementación continental de sus economías para cimentar, a través de una solidaria cooperación económica, tecnológica, comercial, etc., las formas que les permitan, consolidar una política independiente.

Cada país que se libera de la hegemonía imperial necesita de la liberación de los demás, no sólo para consolidar esta área de construcción común sino para que esos países vecinos no sirvan como bases o plataformas de agresión. Cuba es un ejemplo de la política de ofensiva y aislamiento que Estados Unidos intenta implantar en los países que se liberan de su dominación.

El desarrollo de una política continental—aun en una etapa incipiente— ha tenido diversos aspectos y matices, pero es vislumbrada como la única salida con perspectiva de independencia real para los países del Tercer Mundo. Parte de las dificultades están dadas por el hecho de que un amplio sector de movimientos nacionales se encuentran aún en una etapa de lucha por obtener el poder en sus respectivos países.

Así, este fenómeno complejo de solidaridad entre pueblos recientemente liberados y pueblos que luchan por su liberación se desarrolla en medio de profundas dificultades, pero con una potencia y una conciencia de su necesidad cada vez más profunda. Bajo esta conciencia de un destino común, los pueblos del Tercer Mundo inician una política de solidaridad, donde la lucha particular que cada uno de ellos libra cobra necesariamente un carácter universal.

En 1955, la Conferencia de Bandung de los pueblos afroasiáticos marca el comienzo de la consolidación de esta tercera fuerza independiente. Si bien los principios de la necesidad de generar una opción distinta por parte de los pueblos dominados existe desde los años inmediatamente posteriores a la guerra —recordar la «tercera posición» enunciada en la Argentina en 1945— todavía no se habían dado las condiciones políticas y sociales que posibilitaran su consolidación.

Pero este proceso cobra una significativa aceleración a fines de la década de 1950. En 1957, la revolución nacionalista de Nasser en Egipto y la independencia de Ghana al sur del Sahara comienzan a incorporar nuevos países en este bloque internacional. La década de 1960 se inicia con la independencia de la mayoría de los países africanos y el triunfo de las revoluciones argelina y cubana.

Si Bandung había tenido un significado «defensivo», dado que era la primera alianza para consolidar una política «neutralista» frente a los bloques y una clara negativa a la «intervención» de potencias extranjeras en los problemas internos de los países afroasiáticos, de mutua defensa frente a la ingerencia de las potencias, etc., en la década de 1970 se puede prever la profundización de este tipo de acuerdos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

Biografia de Hervert Marcuse Resumen Filosofo Socialista Historia

BiografÍa de Hervert Marcuse
Resumen FilÓsofo Socialista

Biografia de Hervert Marcuse Resumen Filosofo Socialista Historia«Para qué queremos una revolución si no conseguimos un hombre nuevo? Jamás lo he entendido. ¿Para qué? Naturalmente para lograr un hombre nuevo. Éste es el sentido de la revolución, tal como lo veía Marx, no la revolución burguesa» 

Herbert Marcuse nació en Berlín en 1898. Después de estudiar literatura, se interesó por la filosofía, trasladándose a Friburgo para asistir a las clases que impartía Heidegger.

Pero fue la lectura de Marx, en especial de sus Manuscritos económico-filosóficos, lo que produjo un giro radical en su pensamiento, acuciado más por una necesidad derivada de la situación política en Alemania (el fracaso de la revolución, encarnado en el asesinato de Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg y el afianzamiento del nacionalsocialismo, que auguraba la victoria del nazismo y el fracaso de una

 política socialista), que por una elección personal. Efectivamente, la clase obrera alemana fue incapaz de detener a Hitler, por lo que su ascenso no se entendió como un hecho aislado o accidental, sino que fue interpretado por los intelectuales, especialmente por los integrantes de la Escuela de Frankfurt, como un estadio derivado del desarrollo del capitalismo tardío. A esta escuela accedió Marcuse en 1932, a través de Kurt Ríezler, amigo de Heidegger y de Horkheimer.

Fundada por un científico judío vinculado al radicalismo marxista, la Escuela de Frankfurt comenzó su andadura como parte del lnstitut fürSozialforschung, el Instituto de Investigación Social, dedicado a estudiar los movimientos obreros, revisar las teorías de Marx y analizar desde una perspectiva interdisciplinar (filosofía, ciencias sociales, epistemología, psicoanálisis, economía, etc.) distintos problemas sociales, sobre todo los concernientes a la situación de Occidente y a su contrapartida comunista.

El lnstítuto se enfrentó tanto al capitalismo burgués como al socialismo bolchevique, criticando las filosofías que los justificaban: el positivismo y el marxismo ortodoxo.

Como miembro de la Escuela de Frankfurt, también denominada Teoría Crítica, Marcuse colaboró en todos los proyectos interdisciplinares que tendían a configurar un nuevo modelo de teoría social. Trasladada a la Columbia University (New York) en 1934, la escuela, dirigida por Horkheimer, mantuvo viva la tradición de los intelectuales de izquierda y sirvió de referencia a todos los movimientos emancipatorios. Su análisis crítico estaba claramente orientado a la transformación del mundo, a una praxis social que desocultara el tipo de racionalidad sobre el que se asientan las sociedades modernas industrializadas, sean liberales o socialistas, racionalidad que permitía mantener y confinar al mundo en su estado existente.

La Teoría Crítica asume que el teórico, el investigador, es un elemento endógeno a la realidad que interpreta y que pretende transformar. Su relación con ella es dialéctica, porque es parte constitutiva de la sociedad que pretende conocer y en la cual se origina su análisis: toda cultura pertenece a una estructura ideológica que tiende a perpetuar el sistema que la genera, desviando las acciones individuales de la emancipación así como de la propia comprensión de la realidad en la que se encuentra sumergida. La Teoría Crítica pretende liberar a los individuos de estas formas ideológicas de dominio.

Marcuse encontró en Freud la posibilidad de una praxis subversiva que desenmascarase cómo son los propios individuos los que inconscientemente reproducen e internalizan la represión de las sociedades capitalistas y comunistas, echando a perder toda revolución. Después de trabajar en la OSS (Oficina de Servicios Secretos) de Estados Unidos para luchar contra el fascismo, Marcuse publicó Eros y civilización (1955), en la que sintetizó el pensamiento de Marx y Freud, eli­minando el pesimismo de este último, que, en su obra El malestar de la cultura, afirmaba que inevitablemente toda civilización estaba estructurada sobre la re­presión y el sufrimiento. Para -Marcuse, los dos instintos fundamentales de la teoría freudiana, Eros y Thánatos, no desembocan inevitablemente en sistemas opresivos. En el propio inconsciente del hombre se encuentra la posibilidad de instaurar una sociedad no represiva, que se fundamente en la liberación de los instintos, mediante una autosublimación de la sexualidad del Eros. Todo producto y actividad cultural (arte, filosofía, etc.) evidencia un impulso inconsciente en el hombre hacia la libertad y la felicidad, capaz de instaurar una nueva sociedad libre y permisiva, en la que no se produzca un superávit de trabajo, ni restricciones innecesarias en la sexualidad, ni enajenación alguna, mediante la liberación de aquellos condicionantes históricos y sociales que reprimen el principio del placer.

La lucha por la existencia necesita la modificación represiva de los instintos principalmente por falta de medios y recursos suficientes para una gratificación integral, sin dolor y sin esfuerzo, de las necesidades instintivas. Si esto es verdad, la organización represiva de los instintos se debe a factores exógenos —exógenos en el sentido de que no son inherentes a la «naturaleza» de los instintos, sino que son producto de las especificas condiciones históricas bajo las que se desarrollan los instintos. (Eros y civilización).

Queda abierta la posibilidad de que, mediante una praxis adecuada que cambie esos condicionantes, la sociedad pueda llegar a ser libre y no represiva. Estos valores se desarrollaron en la cultura de los años sesenta; Marcuse se convirtió en su abanderado teórico y político.En 1964 escribió una obra extremadamente crítica con las sociedades capitalistas y comunistas avanzadas: El hombre unidimensional. En ella denunciaba que k aparente libertad de los sistemas democráticos escondía subrepticiamente muy sutiles y organizadas formas de represión y control social, que impedían el desarrollo dé potencial revolucionario y transformador.

Las sociedades industriales avanzadas se sirven de la cultura, los medios de in formación, la publicidad, el arte, e incluso la filosofía para reproducir y perpetuar e sistema existente, impidiendo que surja dentro de él la oposición, la crítica y la negatividad. Anticipándose a la doctrina del «pensamiento único» y de la «globalizacíón», Marcuse denuncia la unidimensionalidad, la homogeneidad aplastante del pensamiento y la acción, esferas castradas de todo impulso transformador, crítico revolucionario. Falta una verdadera conducta opositora, una cultura disidente orientada a la transformación y emancipación dé las estructuras represivas y «unidimensionales».

En contra de los postulados marxistas ortodoxos, que veían en el propio desarrollo del capitalismo la consecución de su crisis, y en la clase obrera, el proletariado, un potencial revolucionario que traería necesariamente una sociedad sin clases Marcuse cree que el capitalismo ha fagocitado la posibilidad emancipatoria de la clase trabajadora a través de una venenosa «tolerancia represiva», una política estable basada en el «bienestar» y en el control social absoluto cada vez menos identificable.

Por este motivo, la esperanza de una liberación y de la consecución de una sociedad abierta y libre, deja de estar en manos del proletariado: son las minorías no integradas, los grupos marginales y radicales, los únicos que pueden llevar a cabo una oposición total y una verdadera emancipación. A estos grupos prestó su ayuda Marcuse, alimentando una nueva izquierda contraria al marxismo ortodoxo y radicalmente crítica y opositora contra el establishment.

En sus escritos posteriores, Tolerancia represiva (1965), Ensayo sobre la libe-radón (1969) y Contrarrevo­lución y revuelta (1972), Marcuse se dedicó a vertebrar un pensamiento abiertamente crítico con el liberalismo y alentador de todo movimiento social revolucionario, lo que le granjeó la enemistad del ámbito académico más oficialista. Denunció asimismo que el movimiento de los sesenta había generado una reacción conservadora y contrarrevolucionaria, enmascarada bajo una apariencia liberal y permisiva. Esta postura enormemente crítica de sus escritos provocó que no pudiera seguir trabajando como profesor en la Universidad de Brandeist, por lo que tuvo que, marcharse a California (La Jolla), donde vivió retirado, consagrado a dar conferencias, articular grupos radicales, publicar artículos, etc., bajo una perspectiva marxista y libertaria.

Hacia el final de su vida, Marcuse dio un giro hacia la estética con su obra La dimensión estética (1979). En el arte se esconde un potencial enormemente revo­lucionario y emancipatorio que se proyecta hacia la meta de una sociedad más libre y menos represiva.

Hasta el final de sus días (muere en 1979), Marcuse fue uno ‘de los intelectuales de mayor influencia en Estados Unidos. Su importancia se fue eclipsando a medida que se desvanecían aquellos movimientos y grupos radicales de izquierda a los que él prestó su apoyo, y en razón de la clara postura neoconservadora de las so­ciedades contemporáneas. No obstante, sus escritos —algunos, inéditos, se hallan en la Stads Bibliotek de Frankfurt— suponen una de las más críticas y positivas aportaciones de la Escuela de Frankfurt. En palabras de Lubasz, que celebró una con­versación con Marcuse emitida por la BBC de Londres, la Teoría Crítica a la que pertenecía Marcuse se opuso «al primado de la producción de mercancías, a la dominación carente de sentido, a la irracionalidad, a la manipulación, a la opresión. Al margen de todo lo que, por lo demás, pueda decirse de la Escuela de Frankfurt, una cosa parece cierta: ha sido fuente de inspiración del pensamiento político crítico de nuestro tiempo. Es un ejemplo de filosofía radical».

Marcuse defendió cualquier movimiento de carácter social y revolucionario, pero, en el caso de los movimientos estudiantiles de finales de la década de los sesenta, afirmó que, bajo la apariencia de una revolución de carácter liberal y permisivo, se enmascaraba una reacción conservadora y claramente contrarrevolucionaria. Barricadas en las calles de París en 1968.

Biografia de Mao Tse Tung Revolucionario Socialista Chino Su Gobierno

Biografía y Gobierno de Mao Tse Tung Revolucionario Socialista Chino

Mao Tse-tung, revolucionario, teórico y estadista, fue durante décadas el líder indiscutible del comunismo chino. Su papel fue crucial en la creación y primer desarrollo de la República Popular China.

Poeta, erudito y hombre de acción, Mao es uno de los grandes teóricos del marxismo-leninismo en acto revolucionario, partiendo de las realidades chinas pero elevando su práctica a los problemas de la revolución mundial.

A su muerte en 1976, después de la desaparición de Chu En-lai, era el único superviviente de los hombres que forjaron el Partido Comunista e hicieron la revolución socialista en China.

En 1918 entró en contacto con grupos marxistas chinos y en 1921 participó en la fundación del Partido Comunista Chino. Siendo miembro del Comité Central, en 1923 pasó a desempeñar funciones en el Partido Nacionalista, unido por entonces al Partido Comunista.

Biografia de Mao Tse Tung

Al producirse la ruptura entre ambas organizaciones políticas en 1927, comandó un movimiento revolucionario campesino en Hunan y Jianxi, y constituyó en 1931 la República Soviética China.

Pero tuvo que huir ante los nacionalistas (la larga marcha de 1934-1935). Aliado (1937-1941) y más tarde adversario de Chang Kai-shek en la lucha contra los japoneses, reconquistó China continental (1946-1949).

Los comunistas chinos, vencedores de los nacionalistas después de una larga y sangrienta guerra civil, proclaman en Pekín, el 1º de octubre de 1949, la República Popular China. Mientras, los nacionalistas abandonan el continente y se retiran a la isla de Taiwan.

Como presidente del Consejo de la República (1954-1959) y del Partido Comunista llegó a ser el principal personaje de China e inspiró el «gran salto adelante» (1958), la ruptura con la URSS (1960) y la Revolución cultural (1966).

Su pensamiento, expresado en numerosas obras filosóficas y poéticas, fue resumido en el Libro Rojo, Citas del presidente Mae Tsé Tung.

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DESCRIPCION DE LA VIDA DE MAO TSE TUNG

Su Juventud: Mao Tse-tung era hijo de un campesino relativamente próspero de Shao Sahn, provincia de Hunan.

Obligado por su padre a abandonar los estudios para trabajar en la granja familiar, el joven Mao escapó de su casa, y en 1911 ingresó en la escuela secundaria de Changsha, donde entró en contacto con la cultura occidental y con las ideas del nacionalista Sun Yat-sen.

Ese mismo año estalló la revolución de Wuhan, que acabaría sustituyendo a la dinastía Manchú por un régimen republicano.

El joven Mao se enroló en el ejército revolucionario durante seis meses, en los que se forjaría su admiración por los líderes militares y su nacionalismo.

Vuelto a la escuela de Changsha, completó sus estudios mientras colaboraba con la revista Nueva Juventud (1915), dirigida por Chen Duxiu, que criticaba el lastre que las viejas tradiciones chinas suponían para el desarrollo del país.

También por esa época Mao comenzó sus actividades políticas fundando varias asociaciones estudiantiles, como la Sociedad de Estudios del Nuevo Pueblo.

En 1918 obtuvo el puesto de bibliotecario en la Universidad de Pekín, donde recibió la influencia de Chen Duxiu y de Li Dazhao —introductor de los estudios sobre el marxismo— y profundizó en sus lecturas revolucionarias.

Mientras pasaba una temporada en Changsa, estalló el movimiento revolucionario del 4 de mayo (1919), opuesto a la imposición de mandatos japoneses en China por el tratado de Versalles.

A lo largo de estas protestas los radicales chinos derivaron hacia el marxismo-leninismo y el abandono de la cultura tradicional china; aparecía una nueva generación en la escena política.

Mao organizó actividades revolucionarias en Changsa y fundó la rama local de la Liga de Jóvenes Socialistas (1920).

El campesino rebelde: Hacia 1918, trabajando como auxiliar de la Biblioteca de Pekín, descubrió el pensamiento de Karl Marx, inspirador de la Revolución Rusa.

Mao entró en contacto con otros revolucionarios chinos y con ellos fundó en 1921 el PCCh. Culminaba asila etapa de preparación del hombre que iba a transformar China.

En 1927, tras estallar la guerra civil con el gobierno nacional presidido por Chiang Kai-Shek, Mao inició la revolución campesina en Hunan, su provincia natal. Asimismo, en territorios de Hunan y Kiangsi fundó en 1931 una república soviética china.

Sin embargo, el poderoso ejército nacionalista aumentó cada vez más su presión militar y los comunistas debieron retirarse hacia el noroeste del país en octubre de 1934.

El PCC y el Kuomintang

En 1921 se convirtió en uno de los miembros fundadores del Partido Comunista Chino (PCCh ó PCC). Poco después se produjo la alianza con el Kuomintang de Sun Yat-sen (1923), con el objetivo común de «derrocar al imperialismo».

Mao pasó a ser miembro de la directiva del partido.

Convencido del potencial revolucionario de la población campesina, en la Encuesta sobre el movimiento campesino en el Hunan (1927) reflejó su convicción de que el mundo rural podía ser la fuente del resurgimiento chino.

La muerte de Sun Yat-sen (1925) propició la ascensión en el Kuomintang del general Chiang Kaishek, que unificó a las fuerzas conservadoras del partido y alejó del poder a los izquierdistas.

A pesar de ello, tanto los comunistas chinos como la URSS continuaron colaborando con el Kuomintang, en la esperanza de alcanzar juntos los fines revolucionarios.

En 1926 Jiang emprendió una gran expedición hacia el norte para someter a los <<señores de la guerra» locales, derrocar al gobierno conservador de Pekín y unificar el país. En ella contó con el apoyo de los obreros, los comunistas y el movimiento campesino.

Tras varios éxitos, Chiang emprendió la represión de sus antiguos aliados en los territorios que controlaba (1927).

Mao, junto con otros líderes comunistas, organizó un ejército capaz de enfrentarse a las fuerzas nadonalistas y al mismo tiempo logró el apoyo campesino mediante la puesta en marcha de una reforma agraria.

Biografia de Mao Tse Tung Revolucionario Socialista ChinoDesde su refugio en las montañas de Jiangxi y auxiliado por Zhu De como jefe militar, desarrolló una guerra de guerrillas en el medio rural, que obtuvo algunos éxitos.

Pero la insistencia del comité central del partido y de la Internacional Comunista en llevar la lucha a las grandes ciudades provocó nuevos desastres, y Mao ordenó la retirada de sus fuerzas, oponiéndose a los dirigentes del PCC (1930).

Vuelto a su base de Jiangxi, reorganizó sus fuerzas y rechazó varias ofensivas nacionalistas. En 1931 se convirtió en presidente de la República Soviética China de Jiangxi, aprovechando la distracción de las fuerzas nacionalistas por la invasión japonesa de Manchuria.

La Larga Marcha y la guerra chino-japonesa

La masiva campaña militar emprendida por Chiang (1934) desalojó a los comunistas de Jiangxi. 100.000 militantes emprendieron junto a Mao una Larga Marcha de 10.000 Km. hasta encontrar un nuevo refugio en Yan’an, al noroeste (1935).

Durante su transcurso, Mao se hizo por fin con las riendas del PCC y consiguió restaurar la moral y el espíritu combativo de los 10.000 soldados que llegaron al final del viaje.

Ante la invasión japonesa, que desde 1937 pretendía controlar toda China, el PCC y el Kuomintang unieron sus fuerzas contra el enemigo común. Durante la guerra chino-japonesa (1937-1945) los comunistas lideraron la lucha contra el invasor, aumentando su popularidad, completada con reformas agrarias favorables al campesinado. Al mismo tiempo aumentaron sus efectivos militares.

En esos años Mao escribió varias obras: Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria en China (1936), Sobre la práctica, Sobre la contradicción (1937), Sobre la guerra prolongada y La nueva democracia (1938).

Por esa misma época comenzó un proceso de «sinización» del marxismo, que buscaba su adaptación a la realidad china frente a las tesis dictadas en Moscú.

Su campaña de rectificación (1942-1943) le sirvió para educar a los nuevos militantes comunistas y para restar influencia a los líderes pro soviéticos, reforzando su poder personal sobre el partido, del que se convirtió en presidente en 1943.

La guerra civil y el nacimiento de la República Popular

Tras la derrota japonesa en la Segunda Guerra Mundial y su retirada de China, el PCC y el Kuomintang reiniciaron la guerra civil (1945-49).

A pesar de la superioridad d sus fuerzas y del apoyo estadounidense, el Kuomintang fue perdiendo terreno ante los comunistas, que, incluso sin el apoyo soviético, contaban con una superior organización, el apoyo de millones de campesinos y la buena disposición de la población de los territorios que controlaban.

La brutalidad, el despotismo, la corrupción y los errores militares del régimen nacionalista fueron sus peores enemigos; tras sucesiva derrotas, en 1949 sus líderes abandonaron el continente, estableciendo un nuevo Estado en la isla de Formosa (Taiwán).

El 1 de octubre Mao proclamó en Pekín la Re pública Popular China y se convirtió en el jefe del gobierno.

Ese mismo año había publicado De la dictadura democrática popular, donde establecía las bases del gobierno popular y preveía la eliminación de los «enemigos del pueblo».

La represión de los elementos contrarrevolucionarios se llevó a cabo masivamente en 1951.

Al mismo tiempo se emprendió la ingente tarea de la reconstrucción económica y la modernización del país, adoptando para ello el modelo soviético de planes quinquenales (1953).

Ante una multitud reunida frente al antiguo palacio imperial de Pekín, Mao Tse Tung, presidente del Partido Comunista Chino (PCCh) proclamó, el 1º de octubre de 1949, la fundación de la República Popular China.

De las Cien Flores a la Revolución Cultural

Presidente de la República desde 1954, al año siguiente Mao anunció el abandono del modelo soviético de desarrollo, convencido de que la colectivización agraria debería extenderse por todo el país para mejorar las condiciones de vida de la población y lograr una transformación social.

Para Mao la movilización social era el requisito necesario para el progreso técnico, y no al revés.

Se apoyó en los cuadros provinciales y locales para vencer las resistencias en el seno del comité central del partido.

Con la campaña de las Cien Flores (1956-57) intentaba atraerse a los intelectuales y a las clases no revolucionarias, permitiendo la libre expresión de sus ideas.

Pero cuando la libertad de expresión se tradujo en críticas al poder del partido y su dirigente, Mao suspendió rápidamente el experimento.

Su siguiente campaña, el Gran Salto Adelante (1957-58), pretendía multiplicar la producción agrícola e industrial, mediante vastos proyectos de colectivización.

Pero los problemas técnicos y de planificación y la retirada de las ayudas soviéticas provocaron una grave crisis económica.

Mao renunció a la presidencia de la República (1958), pero seguía al frente del partido.

Ante la creciente oposición en el seno de dicha organización, Mao comenzó a apoyarse en el ejército y en su jefe Lin Piao (1960).

En 1963 se produjo la ruptura con la URSS; la nueva situación de distensión Este-Oeste y la insistencia soviética en que China redujera su agresividad regional convencieron a Mao de que la URSS habla traicionado los principios de la revolución, y de que China debía asumir el liderazgo comunista, especialmente en el Tercer Mundo.

La necesidad de superar los desastrosos efectos del Gran Salto Adelante obligó a Mao a tolerar los planes de recuperación económica apoyados por Liu Shaoqi (nuevo presidente de la China) y Deng Xiaoping, abandonando su sueño colectivista. Sin embargo, a partir de 1962 intentó oponerse al «desviacionismo capitalista» de las nuevas políticas.

Por ello desarrolló un Movimiento de Educación Socialista, con escaso éxito. La ruptura entre Mao y sus críticos, encabezados Liu Shaoqi y Peng Zhen, estalló en 1965. Desde Shangai, Mao preparó un proceso de depuración ideológica, conocido como la Revolución Cultural Proletaria.

Pretendía devolver la voz y el poder al pueblo, frente a las burocracias del partido. Decenas de miles de Guardias Rojos, jóvenes aleccionados con la lectura del Libro rol (colección de citas de Mao publicada por primera vez en 1964) destruyeron todo indicio de burocratización y aburguesamiento en el partido y el Estado. Este proceso sirvió también para eliminar, incluso físicamente, a todos los elementos críticos y a los que se oponían a la idea de revolución constante de Mao, o simplemente a su creciente poder personal.

El reflujo: Pero el cuestionamiento de toda autoridad implicaba el riesgo de anarquía, y a partir de 1969 Mao se apoyó cada vez más en el ejército frente a los comités revolucionarias populares. El IX Congreso del PCCh (abril) restableció en sus cargos a muchos de los antiguos dirigentes, aunque tendrían que compartir el poder con las nuevas fuerzas emergidas de la Revolución Cultural. El nuevo primer ministro Chou Enlai fue el encargado de diseñar una fórmula de compromiso entre el partido, los comités revolucionarios y el ejército, que se rompería a favor del primero en 1971.

Durante esos años también se produjo una apertura al exterior, la RPCh ingresó en la ONU (1971) y Mao se entrevistó con diversos mandatarios de potencias capitalistas. Sus últimos años estuvieron presididos por la lucha en torno a su sucesión. Tras la muerte de Lin Piao (1971) y Chou Enlai (1976), el grupo pragmático encabezado por Deng Xiaoping logró desbancar a los radicales de la Banda de los Cuatro.

A pesar de la campaña de «desmaoización» tras la muerte del histórico dirigente (9 de septiembre de 1976), éste permanece como símbolo de la nueva China.

AMPLIACIÓN DE SU BIOGRAFÍA:
SUS ULTIMOS AÑOS: A comienzos de 1967 estaban ya definidos los objetivos políticos de la revolución: extensión de la misma a campos y fábricas, fusión de intelectuales y estudiantes con obreros y campesinos, desarrollo de una amplia democracia en el seno de las masas y crítica de la línea burguesa.

En Shanghai, los «obreros rebeldes» accedían a la toma del poder en la vida ciudadana; por todo el país hubo comités revolucionarios con esta función. Por su parte, el «centro» trató de consolidar la alianza entre «obreros rebeldes», cuadros revolucionarios y ejército popular para madurar los resultados alcanzados.

La asunción del control desde el otoño de 1968 cedió paso a nuevas oleadas de vanguardias obreras en dirección a centros escolares, administración, etc., para culminar el proceso revolucionario.

Luego de la condena y exclusión de Liu Shao-chi (octubre de 1968) tuvo lugar el IX congreso del Partido Comunista (abril de 1969), cuando las tensiones fronterizas con la URSS (río Ussari) alcanzaban mayor virulencia. El congreso cerraba una etapa de aguda lucha antirrevisionista, pero no era el fin de la lucha de clases en la fase de transición.

Consolidado el pensamiento de Mao como eje de la revolución china, Chu En-lai cohesionó el estado y sus aparatos, mientras que Lin Piao, cuyo papel fue determinante al frente del ejército popular, fue designado por el congreso sucesor de Mao en calidad de vicepresidente del estado. Un año después intentaba, apoyado por Chen Po-ta, hacerse con la dirección del país en el pleno del comité central en Lushan (1970).

Entre este fracaso y su muerte (septiembre de 1971, al intentar huir a la URSS tras un complot abortado) se dibuja un proceso de oposición a Mao en torno a dos ejes: la recomposición de las relaciones con Estados Unidos y la preponderancia del ejército sobre el Partido. Tras la muerte de Lin Piao, Chen Po-ta era excluido del comité central y del partido (inicios de 1972) y, en 1973, diversos dirigentes purgados durante la revolución cultural eran restituidos en sus cargos.

El X congreso (agosto de 1973) reafirmó la unidad, dañada por los acontecimientos de 1970-1971. Pero, al mismo tiempo, preveía que las orientaciones económicas y sociales debían ser clarificadas por el Consejo consultivo político del pueblo chino y por la Asamblea nacional popular (reunida en 1975 al proclamarse la nueva constitución), una vez las conquistas de la revolución cultural en la superestructura eran confirmadas como avance en la vía socialista: derecho a la rebelión; deber de ir a contracorriente; reducción de la burocracia a su más simple expresión; ascenso de los «obreros rebeldes» a cargos de dirección del Partido.

En el IX congreso, las relaciones con la URSS estuvieron en primer plano, pero el X congreso (informe de Chu En-lai) ponía más énfasis en el llamado «tercer mundo». El «socialimperialismo» de la URSS, adversario más temible en el plano táctico, no ocultaría, sin embargo, que Estados Unidos continúa con sus características imperialistas.

Las relaciones chino-norteamericanas parecían situarse en su justo lugar después de las visitas de Kissinger y Nixon a China (1971-1972) y del primer ministro japonés Tanaka, que dieron lugar al restablecimiento de relaciones con Estados Unidos y Japón, seguidas por todo el mundo capitalista.

China parecía entrar, desde 1970, en el juego estipulado por Estados Unidos y la URSS (potencia nuclear; ingreso en la ONU, 1971), y mantenía relaciones con regímenes fascistas (Chile) o apoyaba movimientos neocolonia-les (Angola) dando argumentos a quienes creían desaparecido el internacionalismo chino de los años sesenta.

Desde la óptica china lo que ha cambiado, sin embargo, merced al fracaso del imperialismo en Asia (Vietnam; poder socialista mantenido en China; ascenso de regímenes socialistas en Camboya y Laos) es la política de Estados Unidos para mantener aislada a China del contexto internacional, con el apoyo indirecto y eventual de la URSS.

En otro sentido, utilizando las diversas contradicciones (Europa-Estados Unidos y Europa-URSS), China iría acercándose a otros países capitalistas con el fin de debilitar la política excluyente de las dos grandes potencias, merced a explotar la amenaza sobre los países situados en la denominada por Mao «zona intermedia», y siguiendo el axioma maoista acerca De las RELaciones internacionales: «los países quieren la independencia, las naciones la liberación, y el pueblo quiere la revolución.»

Biografia de Karl Marx Socialista El Materialismo Dialéctico (301)

Biografía de Karl Marx Socialista
El Materialismo Dialéctico

«Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió la ley del desarrollo de la historia humana: el hecho, tan sencillo, pero oculto hasta él, bajo la maleza ideológica, de que el hombre necesita en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc.; que, por tanto, la producción de los medios de vida inmediatos, materiales, y por consiguiente, la correspondiente fase económica de desarrollo de un pueblo o de una época es la base a partir de la cual se han desarrollado las instituciones políticas, las concepciones jurídicas, las ideas artísticas e incluso las ideas religiosas de los hombres y con arreglo a la cual deben; por tanto, explicarse, y no al revés, como hasta entonces se había venido haciendo.»

FRIEDRICH ENGELS

Karl Marx, teórico, filósofo y científico alemán, fue el padre del materialismo dialéctico, teoría que revolucionó el pensamiento económico y social a finales del siglo XIX. Desde un punto de vista crítico, analizó con rigor el modo de producción capitalista y la sociedad burguesa creada por él, describiendo la plusvalía, la ley específica que mueve dicho sistema.

Señaló que el capitalismo —al igual que los modos de producción que lo precedieron, como el feudalismo o el esclavismo— era un sistema que, debido a sus propias contradicciones antagónicas, irresolubles, llevarla a frenar y revertir el desarrollo de la humanidad, a menos que fuese sustituido por un nuevo modo de producción, de economía planificada y sin clases: la sociedad comunista. Este proceso de transformación, en la concepción de Marx, sólo podía ser llevado adelante por los trabajadores mediante una revolución de alcance mundial.

Estas ideas, planteadas a partir del Manifiesto comunista de 1848, fueron desarrolladas por Marx a lo largo del resto de su vida, y constituyeron la base del llamado “socialismo científico” y el fundamento teórico e ideológico de los partidos y movimientos políticos marxistas que se constituyeron desde la segunda mitad del siglo XIX.

Al mismo tiempo, hallaron fuertes cuestionamientos de parte de los defensores del capitalismo y de parte de distintas corrientes socialistas y anarquistas, al punto de que la teoría elaborada por Marx, hasta la actualidad, constituye una de las concepciones sociales, políticas y económicas sobre las que más se ha polemizado.

Resumen de notas biográficas: Karl Marx nació el 5 de mayo de 1818 en Tréveris (ciudad de la Prusia renana). Su padre, un abogado judío, se convirtió al protestantismo en 1824. Su familia era acomodada y culta, aunque no revolucionaria. Después de cursar en Tréveris los estudios de bachillerato, Marx se matricula en la universidad, primero en la de Bonn y luego en la de Berlín, donde estudió la carrera de derecho, aunque sus intereses se centraron, sobre todo, en  el análisis de la historia y la filosofía.

Terminados sus estudios universitarios, en 1841 presentó una tesis sobre la filosofía de Epicuro. Sus ideas eran todavía las de un idealista hegeliano. En Berlín se acercó al círculo de los hegelianos de izquierda (Bruno Bauer y otros), que intentaban extraer de la filosofía de Hegel conclusiones ateas y revolucionarias. Posteriormente, Marx se trasladó a Bonn, con la intención de hacerse catedrático.

Pero la política reaccionaria del gobierno —que en 1832 había despojado de la cátedra a Ludwig Feuerbach, negándole nuevamente la entrada en las aulas en 1836, y que en 1841 retira al joven profesor Bruno Bauer el derecho a enseñar desde la cátedra de Bonn— le obligó a renunciar a la carrera académica. En esta época, las ideas de los hegelianos de izquierda hacían rápidos progresos en Alemania.

Fue Ludwig Feuerbach quien, sobre todo a partir de 1836, se entregó a la crítica de la teología, comenzando a orientarse hacia el materialismo. «Hay que haber vivido la influencia liberadora de estos libros», escribe Engels años más tarde refiriéndose a esas obras de Feuerbach. «Todos nosotros (es decir, los hegelianos de izquierda, entre ellos Marx), al punto nos hicimos feuerbachianos

Por aquel entonces, los burgueses radicales renanos, que tenían ciertos puntos de contacto con los hegelianos de izquierda, fundaron en Colonia un periódico de oposición. la Gaceta del Rhin (que comenzó a publicarse el 1 de enero de 1842). Sus principales colaboradores eran Marx y Bruno Bauer; en octubre de 1842, Marx fue nombrado redactor jefe del periódico y se trasladó de Bonn a Colonia. Bajo la dirección de Marx, la tendencia democrática revolucionaría del penódico fue acentuándose, y el gobierno lo sometió a censura, para acabar ordenando su total supresión a partir del 1 de enero de 1843.

Entre los artículos más importantes, publicados por Marx en la Gaceta del Rhin, Engels menciona el que se refiere a la situación de los campesinos viticultores del valle del Mosela. En 1843, Marx se casó en Kreuznach con Jenny von Westphalen, amiga suya de la infancia, con quien se había prometido ya de estudiante. Pertenecía su mujer a una reaccionaria y aristocrática familia prusiana.

Su hermano mayor fue ministro de la Gobernación en Prusia entre 1850 y 1858. En el otoño de 1843, Marx se trasladó a Paris, con el propósito de editar allí, desde el extranjero, una revista de tipo radical en colaboración con Arnoldo Ruge, hegeliano de izquierda. De esta revista, titulada Anales franco-alemanes, sólo llegó a ver la luz el primer cuaderno. La publicación debió interrumpirse a consecuencia de las dificultades con que tropezaba su difusión clandestina en Alemania y de las discrepancias surgidas entre Marx y Ruge.

Los artículos de Marx en los Anales nos muestran ya al revolucionario que proclama la «crítica despiadada de todo lo existente» y, en especial, la «crítica de las armas», apelando a las  masas y al proletariado. En septiembre de 1844 pasó unos días en París Friedrich E quien se convirtió a partir de ese momento en amigo íntimo de Marx.

Ambos to conjuntamente parte activa en la vida, febril por aquel entonces, de los grupos reaccionarios de París (especial importancia revestía la doctrina de Proudhon, sometida Marx a una crítica demoledora en su obra Miseria de la Filosofía, publicada en la en lucha enérgica contra las diversas doctrinas del socialismo pequeñoburgués, creyeron la teoría y la táctica del socialismo proletario revolucionario o comunismomo).

En 1845, a petición del gobierno prusiano, Marx fue expulsado de París co revolucionario peligroso, y fijó su residencia en Bruselas. En la primavera de 1847, Engels se afiliaron a una sociedad secreta de propaganda, la Liga de los Comunistas  maron parte destacada en el II Congreso de dicha organización (celebrado en Lo en noviembre de 1847) y redactaron, por encargo del mismo, el famoso Manifiesto Comunista, que vio la luz en febrero de 1848.

Esta obra expone, con una claridad y una brillantez geniales, la nueva concepción del mundo; el materialismo consecuente ap también al campo de la vida social, la dialéctica como la más completa y profunda trina del desarrollo, la teoría de la lucha de clases y del papel revolucionario histórico dial del proletariado como creador de una sociedad nueva, la sociedad comunista.

Al estallar la revolución de febrero de 1848, Marx fue expulsado de Bélgica y trasladó nuevamente a Paris, desde donde, después de la revolución de marzo pasó a Alemania, estableciéndose en Colonia. Del 1 de junio de 1848 al 19 de mayo 1849 se publicó en esta ciudad la Nueva Gaceta del Rhin, que tenía a Marx como redactor jefe.

El curso de los acontecimientos revolucionarios de 1848 y 1849 vino a confirmar de un modo brillante la nueva teoría, como habrían de confirmarla también en lo sucesivo todos los movimientos proletarios y democráticos de todos los países del mundo. Triunfante la contrarrevolución, Marx tuvo que comparecer ante los tribunales y, si bien resultó absuelto (el 9 de febrero de 1849), posteriormente fue expulsado de Alemania (el 16 de mayo de 1849). Vivió en París durante algún tiempo pero, fue expulsado nuevamente de esta capital después de la manifestación del 13 de junio de 1849, se instaló en Londres, donde pasó el resto de su vida.

Las condiciones de la vida en la emigración eran extraordinariamente penosas como prueba la correspondencia entre Marx y Engels (editada en 1913). Apartandose de los círculos de emigrados y concentrando sus fuerzas en el estudio de la economía política, Marx desarrolló su teoría materialista en una serie de trabajos históricos. Sus obras Contribución a la crítica de la economía política (1859) y El capital (1867) significaron una revolución en esta ciencia.

Friedrich Engels describe a Marx también como un hombre de acción: «La época de la animación de los movimientos democráticos, a fines de la dé de los cincuenta y en la década de los sesenta, llamó de nuevo a Marx al trabajo práctico. El 28 de septiembre de 1864 se fundó en Londres la famosa I internacional, la Asociación Internacional de los Trabajadores.

Alma de esta organización Marx, que fue el autor de su primer Manifiesto y de un gran número de acuerdos ,declaraciones y llamamientos. Con sus esfuerzos por unificar el movimiento obrero de los diferentes países y por traer a los cauces de una actuación común las diversas formas del socialismo no proletario premarxísta (Mazzini, Proudhon, Bakunin, eltradeunionismo liberal inglés, las oscilaciones derechistas de Lassalle en Alemania, etc.), Marx, a la par que combatía las teorías de todas estas sectas y escuelitas, fue forjando la táctica común de la lucha proletaria de la clase obrera en los distintos países.

Después de la calda de la Comuna de París (1871)—que Marx (en La guerra civil en Francia, 1871) analizó de un modo tan profundo, tan certero y tan brillante, con tan gran espíritu práctico y revolucionario—, y al producirse la escisión provocada por los bakuninistas, la Internacional no podía subsistir en Europa. Después del Congreso de La Haya (1872), Marx consiguió que el Consejo General de la Internacional se trasladase a Nueva York.

La I Internacional habla cumplido su misión histórica y cedió el campo a una época de desarrollo incomparablemente más amplio del movimiento obrero, engendrando partidos obreros socialistas de masas dentro de cada Estado nacional. La intensa labor en la Internacional y los estudios teóricos, todavía más intensos, quebrantaron definitivamente la salud de Marx. Éste prosiguió su obra de transformación de la economía política y se consagró a terminar El capital, reuniendo con este objeto una infinidad de nuevos documentos y poniéndose a estudiar varios idiomas (entre ellos el ruso), pero la enfermedad le impidió dar cima a El capital.

El 2 de diciembre de 1881 murió su mujer. El 14 de marzo de 1883, Marx se dormía dulcemente para siempre en su sillón. Yace enterrado, junto a su mujer, en el cementerio de Highgate de Londres. Varios hijos de Marx murieron en la infancia, en Londres, cuando la familia atravesaba extraordinarias dificultades económicas. Tres de sus hijas contrajeron matrimonio con socialistas de Inglaterra y Francia: Eleonora Eveling, Laura Lafargue y Jenny Longuet».

Conferencia de Bandung El Nacimiento del Tercer Mundo

Conferencia de Bandung – El Nacimiento del Tercer Mundo

Más que un punto de partida, Bandung es un eje entre la fase asiática y la fase africana de la descolonización. La conferencia marca una ,aceleración de la historia de la independencia de los pueblos africanos, sólo el año 1960 verá cómo se liberan del yugo colonial al menos 17 pueblos.La no alineación y el neutralismo son los grandes principios que surgen de la conferencia.

Sin embargo, con el transcurso de los años, aparecerán las divergencias en la aplicación del principio de no alineación  para unos, el adversario será el imperialismo capitalista; para otros, el imperialismo socialista. Estas divisiones explican en parte las dificultades del Tercer Mundo en su interés por constituirse una tercera fuerza.

el indonesio Sukarno Desde el 18 al 24 de abril de 1955, los delegados de 29 países de África y de Asia se reúnen en Bandung bajo la presidencia del indonesio Sukarno (imagen izq.) y por invitación de cinco jefes de gobiernos asiáticos.

Los observadores occidentales no ven en este acontecimiento mas que una iniciativa diplomática cuyo objetivo consistía en organizar las relaciones políticas en esta región del mundo, liberada recientemente del yugo colonial.

Sin embargo, los más perspicaces comprendieron la importancia de esta manifestación unitaria: Bandung es el acta de nacimiento del «Tercer Mundo», aun cuando esta denominación no se acuñara como tal sino un año más tarde.

El fin del complejo de inferioridad En Bandung, los representantes de los países africanos y asiáticos abrieron una puerta que les permitiría entrar de lleno en la vida política internacional.

Conscientes de su carácter de comunidad en cuanto a su futuro e intereses, los «antiguos colonizados» se unieron para afirmar- el antiimperialismo, la no alineación y el derecho al desarrollo.

En su carácter de protesta ante la colonización, la conferencia reúne a sus participantes en contra del imperialismo, en primer término. Y en nombre del anticolonialismo, la URSS queda apartada de la reunión.

El antiimperialismo se expandirá después de Bandung en el seno de la Organización de solidaridad de los pueblos de Asia y África, creada en 1958, poco después de que los países africanos accedieran en masa a las Naciones Unidas.

Como corolario de esa requisitoria, los países descolonizados adoptan el principio de no alineación como una condición necesaria para el desarrollo de su personalidad y de su identidad.

En el contexto de la guerra fría, la «negativa a recurrir a tratados de defensa colectiva, destinados a servir a los intereses de las grandes potencias, sean cuales fueran no significa más que eso. En el campo político, Baridung logró que en los países africanos y asiáticos muriera el complejo de inferioridad, según expresión de L. S. Senghor.

La influencia occidental se mantiene Junto a la afirmación del derecho a la existencia política, la Conferencia de Bandung reconoce la necesidad vital de una cooperación económica con los países occidentales. Por este motivo y por la perduración de ciertas instituciones políticas, la influencia de Occidente continúa manifestándose en esos países.

En este aspecto, el caso de la India resulta significativo. Su constitución federal, que entra en vigor en 1950, se inspira directamente en unos principios políticos europeos y en la idea democrática, adaptándolos a las realidades políticas de la India. El caso de este país no es único: ese mismo fenómeno vuelve a hallarse en el África francófona.

La vía autoritaria: La democracia liberal a la inglesa o a la francesa, aunque haya sido adaptada al continente africano, se ve muy pronto combatida por los regímenes autoritarios que se fundamentan en el poder discrecional de una sola persona.

En Indonesia, el presidente Sukarno imprime al país una dirección política especial cuando denosta la «democracia de importación», e inaugura en 1952 una democracia dirigida, con vocación populista. En la mayoría de los casos, el cambio conduce, en primer lugar, a un trasvase de poderes de las instituciones democráticas hacia las manos del jefe de Estado.

El movimiento continúa con la constitución de unos partidos únicos en los países socialistas, como Ghana o Guinea, por ejemplo. El control del poder y de las instituciones, llevado a cabo por el presidente y su partido desemboca en el hecho de que la oposición no pueda expresarse de manera legal.

En ausencia de esta válvula de seguridad, el Tercer Mundo será el escenario constante de golpes de Estado y de golpes de fuerza militares, muy perjudiciales para el desarrollo de esos países. Entre 1960 y 1969 se producen en el continente africano 50 tentativas de golpes de Estado.

La fisura Como naciones frágiles y dotadas de regímenes poco firmes, desestabilizadas por unas estructuras sociales arcaicas, que, frente a una burguesía minoritaria y occidentalizada, mantienen grupos de tradiciones religiosas y tribales tan variadas como vitales, los países del Tercer Mundo apenas logran conservar su independencia política y la solidaridad inicial afirmada en Bandung: en 1962, la tensión entre China e India hizo que la India buscara la protección americano-soviética.

El África progresa hacia la independencia cuando en 1963 se crea, en Addis Abeba, la Organización de la Unidad Africana. Pero, dividida por grandes problemas políticos, la OUA apenas puede hacer oír su voz en el grupo de los países no alineados. África y el Sudeste asiático siguen siendo un mundo sometido a influencias foráneas.

El caso filipino Durante 1973, el presidente filipino Ferdinand Marcos puso fin a la república presidencialista mediante una nueva constitución, que enmascaró años de mal manejo económico, lo cual produjo la crisis y el endurecimiento del régimen de su política represiva. Los E.U. no vieron con buenos ojos la desestabilización en el área del Pacifico y apoyaron la campaña de Corazón Aquino, esposa del líder de la oposición, asesinado en 1983.

Las elecciones de 1986 dieron el triunfo a Marcos, al parecer de manera fraudulenta, lo que fue aprovechado por la guerrilla en sus avances. Estados Unidos obligó a Marcos a abandonar el país y Corazón Aquino tomó el poder. La presidenta Aquino, en estos años, ha tenido que frenar varios golpes de estado, la hostilidad de miembros de su propio gobierno y una oposición de izquierda apoyada por el movimiento guerrillero. La economía y la corrupción no han mejorado sustancialmente por la indecisión de la administración Aquino, pero las elecciones y la casi simultánea retirada de las últimas fuerzas estadounidenses del archipiélago abren la posibilidad de reanudar su crecimiento económico, luego de dos décadas de expoliación y desgobierno.

La Caída del Comunismo 1991 Caída del Muro de Berlìn

La Caída del Comunismo: 1991 Caída del Muro de Berlín

¿Por qué Cayó el Socialismo?

PROBLEMAS DE LA UNIÓN SOVIÉTICA

BreznevAl morir Breznev en 1982, la Unión Soviética controlaba un imperio extendido por todos los continentes. Los ejércitos Soviéticos vigilaban mediante una red de guarniciones las naciones del Este de Europa.

En América, Cuba era su principal cabeza de puente, y su influencia se extendía a Nicaragua y algunas naciones pequeñas. En Africa, la ayuda a Angola y Mozambique le había proporcionado posiciones estratégicas.

En Asia, Corea del Norte y Vietnam representaban otros dos puntos de apoyo de la segunda potencia militar del mundo, y Yemen del Sur le deparaba un puesto de vigilancia en la zona crucial del petróleo.

Estamos hablando de un gigante, pero de pies de barro, porque la asunción de responsabilidades planetarias lo había debilitado y el nivel de vida de los ciudadanos rusos empeoraba de forma inexorable:

a) Estancamiento económico. El Instituto de Economía Mundial, de 1984, emitió un diagnóstico cruel sobre la economía soviética. A partir de 1970 se produjo un freno del crecimiento, que repercutió en el descenso de los niveles de vida. Con rendimientos decrecientes en la agricultura, el antaño granero de Europa se vio obligado a importar trigo de Estados Unidos y Canadá.

Dotada de inmensos recursos energéticos, petróleo y gas en primer lugar, el despilfarro era evidente, porque en Rusia se necesitaban 1.490 kg de carbón para producir mil dólares de productos, frente a los 820 de Gran Bretaña o los 565 de Alemania Federal. Y su explotación produjo un inmenso desastre ecológico

b) Atraso tecnológico. A pesar de sus éxitos en la carrera espacial, la URSS había terminado quedándose rezagada en sectores de alta tecnología, como la robótica, telecomunicaciones, fibra óptica, etc. Y la inferioridad de la técnica soviética tenía una inmediata repercusión militar, como se comprendió en Washington cuando se elaboró el programa denominado “Guerra de las Galaxias”. El atraso derivaba en gran medida de su aislamiento de la comunidad científica internacional.

c) Deterioro de la calidad de vida. Los índices demográficos. Los índices demográficos constituyen un indicador inequívoco del descenso en la calidad de vida de un pueblo. Entre 1960 y 1985 la mortalidad en la URSS subió desde el 7,1 por mil al 10,8 por mil. Desde finales de la Segunda Guerra Mundial este índice había mejorado lentamente, pero a partir del año 1960 se produjo un reflujo indicador de que los bienes sociales no se destinaban al bienestar de la población, sino que se orientaban hacia el rearme.

La esperanza de vida descendió de los 70 a los 67,7 años. La mortalidad infantil se encontraba en la tasa sorprendente del 25 por mil frente a la de 6-7 mil de los países desarrollados. Según los datos de 1989, la URSS, segunda potencia militar del mundo, se situaba en el puesto 51 del ranking de la renta per cápita.

LA LUCHA POR EL PODER

Como sucesor de Breznev fue elegido en 1982 Andropov, jefe del KGB y en este puesto conocedor de la realidad rusa, bien diferente de la presentada en la propaganda. Sus deseos de reforma se quedaron en proyectos, ante su temprana muerte.

El aparato impuso un conservador, el mediocre Chernenko, que cayó gravemente enfermo poco después de su elección. Y se repitió un nuevo dilema sucesorio en marzo de 1985. Los ortodoxos, en torno al ideólogo Romanov, intentaban que nada cambiara. Pero en el Politburó consiguieron imponerse los reformistas, con el apoyo del influyente Gromiko. El 11 de marzo era elegido Secretario General Mijail Gorbachov, discípulo político de Andropov.

Gorvachov

Dos días después, en presencia de muchos mandatarios occidentales, que habían acudido a las honras fúnebres de Chernenko, habló sin papeles y sin recato de los problemas de la URSS. El presidente francés Mitterrand comprendió que se hallaban ante un nuevo tipo de líder.

FASES DE LA “PERESTROIKA”

Entre 1985 y -1987 la anunciada reestructuración o perestroika se movió en una fase de tanteos, con algunas medidas económicas que enlazaban con las adoptadas por Andropov. El momento crítico se produjo en el XXVII Congreso del PCUS, en el cual Gorbachov consiguió arrinconar a la vieja guardia brezneviana.

A partir de ese momento, se tomaron las primeras medidas democratizadoras y se impulsaron iniciativas para la distensión de la vida internacional. Incluso, el mandatario reformista se retiró durante varias semanas en 1986 para escribir su libro Perestroika. Mi mensaje a Rusia y al mundo entero (1987), en el que explicaba su programa.

El período 1987-1989 corresponde a la perestroika plena, con el desmontaje de las empresas estatales y las sucesivas reformas democráticas, y, sobre todo, con el impulso de la glasnost, que supuso la aparición de la palabra libre, de la crítica, por vez primera en la historia del régimen.

Al mismo tiempo, se modificaban las relaciones con EE UU y las potencias occidentales para poner fin a la Guerra Fría. Frente a la doctrina brezneviana de la “soberanía limitada” aplicada a los países satélites, Gorbachov permitió la decisión libre de estos países para elegir su destino, y esta política produjo la caída en cascada de los regímenes comunistas en el otoño de 1989.

Los años 1990-91 fechan la crisis de la perestroika. El fracaso de la reforma económica y el auge de los nacionalismos debilitaron el proyecto de Gorbachov, ya que amenazaban la cohesión de la URSS. La revolución de los ortodoxos (agosto de 1991) intentó parar el proceso, pero, al fracasar, desató la revolución democrática, provocando el final del régimen comunista y el estallido de la URSS.

LA URGENCIA DE UN NUEVO MODELO ECONÓMICO

Era urgente el saneamiento de una economía que se derrumbaba. Un economista soviético, Schmeliov, resumio en un simposio en Barcelona los tres defectos principales: ‘primero, el dictat (es decir, el monopolio) del productor en todas las esferas de la economía; segundo, el interés muy débil de los trabajadores en un trabajo en alto rendimiento; tercero, la insensibilidad de las empresas respecto al progreso tecno-científico”.

En una economía dirigida, donde los niveles de producción y los precios son fijados por el Estado, el mayor inconveniente, como ha explicado en un libro fundamental el economista Aganbegyan, asesor de Gorbachov, estriba en el divorcio entre producción y consumo. Se fabrica lo que no se necesita y escasea lo que la población demanda.

Por otra parte, resultaba imperativo —escribe Aganbegyan— reformar el sistema de precios. La subvención de todos los artículos y su consiguiente baratura derivó en que las capas de la población con mayores ingresos comprasen en grandes cantidades y se dificultase su adquisición para el resto. Abanbegyan propuso trasvasar la

subvención a la población, en forma de subida de salarios que generaran un mayor poder de compra.

Con la planificación centralizada las empresas se habituaron a formular pedidos hinchados; pedían más materias y máquinas de las que necesitaban porque suponían que, en todo caso, sus pedidos iban a ser recortados. Así, se desembocó en una economía sumergida. En una región determinada los koljoses y sovjoses construyeron edificios por un total de 400 millones de rublos cuando sólo se les había asignado metal, cemento, ladrillos, etc. por 60 millones, lo que quiere decir que los 5/6 de los materiales fueron obtenidos de modo ilegal, mediante intercambio con empresas de la construcción.

La URSS vivía en una dictadura del productor. Al desconectarse producción y consumo también se prescindió del ciclo vital de los artículos. Los productos soviéticos duran menos, son menos útiles y se estropean más, y por añadidura no se contemplaba, como en Occidente, su reparación, el seguimiento del ciclo de uso de cada artículo.

Se trataba de una economía errática, en la que eran posibles las decisiones más absurdas. Así ocurrió con la denominada “decisión del siglo”, el desvío de ríos siberianos hacia el Sur, un proyecto de enorme coste y antiecológico, gestado y apoyado en instancias burocráticas. A quienes se opusieron, como Aganbegyan, se les amenazó. Al acceder Mijail Gorbachov al poder el proyecto fue revisado y desechado.

TRANSICIÓN A LA ECONOMÍA DE MERCADO

La perestroika económica supuso la sustitución del sistema de planificación centralizada. Se apoyó, en primer lugar, en la primacía de las necesidades reales y, en segundo lugar, en el estímulo al trabajador. En la agricultura se ensayó el sistema de arriendo a las brigadas, que podían vender el excedente, un sistema copiado directamente de la NEP del año 1921. Se inició la conversión de los obreros en accionistas de su empresa y la posibilidad de adquirir obligaciones del Estado. El horizonte último era la instauración de la economía de mercado en la cual la producción respondería a la demanda y los precios reflejarían la realidad de los costes, pero, por otra parte, se estimularía al trabajador para el aumento de la producción. A pesar del entusiasmo del equipo económico que diseñó el programa, los resultados de la transformación fueron desalentadores y sumieron a la población en una situación de agobio que desacreditó el proyecto de Gorbachov.

Las reformas a medias se convirtieron en el mayor problema. Por ejemplo, se intentaba que el campesino se beneficiara de la cosecha, pero no se aceptaba la propiedad privada de la tierra. En cuanto a las empresas, inseguras de los suministros, recurrieron a subterfugios para conseguirlos. Los precios se siguieron fijando por el gobierno durante algún tiempo. De momento habla desaparecido la economía planificada, pero se temía la implantación del mercado En expresión de Angel Rojo, la Unión Soviética se quedó “sin plan y sin mercado”.

Los problemas de desabastecimiento de alimentos, ropa y medicinas fueron cada vez más apremiantes. Para agravar la situación, la bajada de los precios internacionales del petróleo y gas, con los que obtenía Moscú el 80% de sus divisas, mermó la capacidad de importación. Las mafias económicas, que vivían en la mayor clandestinidad, comenzaron a aprovecharse de la situación de escasez.

En el verano de 1990 los problemas de desabastecimiento llegaron a ser tan graves que se intentó un acuerdo entre Gorbachov y el presidente de Rusia, Yeltsin, recién elegido en la primera consulta electoral con varias candidaturas.

Un equipo de economistas presidido por Shatalin, asesor de Gorbachov, elaboró el “Plan de los quinientos días”. En él se proponía: venta masiva de las propiedades del Estado, reducción del déficit —eliminando cargas en el exterior, entre ellas las ayudas que se prestaban a Cuba—, liberalización de los precios al consumo, convertibilidad del rublo (para facilitar el comercio exterior). Con este plan se intentaba convertir la economía rusa en una economía plena de mercado, pero los ortodoxos comenzaron a sabotearlo, y las presiones políticas y militares sobre Gorbachov se hicieron insistentes

La perestroika económica

Aquí no se puede eludir la reforma de los sistemas de formación de precios, abastecimientos y venta, sin los cambios en la práctica de colocación de los pedidos estatales, sin la creación de bolsas mercantiles, y posteriormente la bolsas de fondos. Importante medida debe ser el paso al impuesto natural sobre los tipos principales de la producción agropecuaria y de materias primas en combinación con el comercio libre de los excedentes de producción agropecuaria.

Hay que aprobar urgentemente leyes y decisiones encaminadas a desmonopolizar la económía. Con la existencia de un mercado pletórico, el Estado debe tener instrumentos seguros de influencia en los procesos económicos. En primer lugar, se necesita un sistema racional de impuestos sobre las utilidades de las empresas y de los ingresos de la población, el control financiero, la regulación por el Banco Estatal de la URSS de todo el movimiento de pagos como un todo único y una política crediticia activa con el establecimiento de tasas de intereses acordes con la coyuntura económica real.

Es indispensable en un corto plazo llevar a cabo una considerable reducción de los gastos del Estado con el fin de liquidar el déficit del presupuesto nacional y hacer frente a la inflación. Al mismo tiempo hay que elaborar firmes garantías sociales ara toda la población —en primer término para las capas de ajos ingresos y menos favorecidas—, distintas medidas de de fensa social, incluido el sistema de sobretasas compensatorias respecto a los ingresos debido a la subida de los precios.

Los diputados del agro, y todos los trabajadores del campo a quienes representan, deben saber que para mí, como presidente, todos los problemas de la vida del campesino soviético, el problema alimenticio, son problemas prioritarios.

La responsabilidad principal de la realización práctica de todas estas medidas recae, naturalmente, sobre el Gobierno. Al mismo tiempo se necesitará la aprobación de decretos presidenciales sobre los problemas clave, señalando claramente las tareas, los plazos y las personas concretas que respondan por ello.

Hay que ser sinceros hasta el fin: la realización de tan ingentes medidas pondrá a la sociedad en nuevas condiciones y podrán ir acompañadas en los primeros tiempos de fenómenos dolorosos y afectar los derechos de algunos. Por eso, en todos los problemas cardinales hay que lograr la comprensión mutua y la concordia en la sociedad.

El destino de la perestroika dependerá en grado considerable de cómo se logre llevar a cabo la transformación de nuestra Federación. Como presidente confirmo una vez más mi fidelidad a la integridad del país.

MIJAIL GORBACHOV: Discurso de aceptación

de la Presidencia de la URSS

(9 de marzo de 1990)

ALGUNOS ERRORES

Parece existir cierto acuerdo entre los observadores de la política rusa acerca de que el fracaso de la perestroika se inició en el de la reforma de la economia. Aganbegyan ha apuntado algunos errores que explicarían tal fracaso:

Déficit e inflación. Elevación del déficit del presupuesto, desde cifras del 4 al 10%, generándose tensiones inflacionistas que hicieron perder poder adquisitivo a las capas populares. A la inflación contribuyó el gobierno con la fabricación masiva de rublos. En 1991 la inflación se desbocó hasta el 775%.

Impopularidad y fracaso de la campaña antialcohol. El gobierno quedó privado de los ingresos fiscales que proporcionaba la venta de vodka, sin conseguir en cambio que descendiera su consumo.

Excesiva dependencia de la importación de bienes de consumo, cuya producción dentro de la Unión Soviética se había abandonado en beneficio de la fabricación de armas y los programas espaciales.

Falta de preparación de los economistas rusos para desenvolverse dentro de los mecanismos de la economía de mercado.

El problema fundamental fue de carácter político. Los sectores contrarios a los cambios sabotearon todas las medidas.

LA “PERESTROIKA” POLÍTICA

ASPECTOS DE LA REFORMA POLÍTICA

Pasar de una sociedad cerrada, totalitaria, a una sociedad abierta, democrática, éste fue el objetivo central de Gorbachov, destacado en su libro, sus escritos posteriores y sus discursos: “en suma, necesitamos una profunda democratización en todos los aspectos de la sociedad”.

En el modelo cerrado del comunismo, tal y como hemos estudiado anteriormente, no existía pluralidad de partidos ni listas diferentes del Partido único. Por tanto supuso una revolución la convocatoria en marzo de 1989 de elecciones para diputados de la URSS con multiplicidad de candidaturas y propaganda en la campaña, incluyendo debates por televisión. Con esta innovación fue posible la llegada al parlamento de no comunistas y de disidentes, el más ilustre el físico Sajárov. En marzo de 1990 el Congreso elegía a Gorbachov presidente de la URSS.

En la vida social rusa la perestroika significó, en primer lugar, una modificación de los comportamientos del poder. Supuso la aceptación normal de la disidencia y de los disidentes, capítulo en el que el regreso del físico Sajárov desde su residencia forzada en Gorki (Nizhni Novgorod) a Moscú fue el ejemplo más destacado. Supuso, por añadidura, una auténtica ruptura cultural, al aceptar

se que el poder político no implica el monopolio infalible de la verdad, lo que exigió, en primer lugar, la revisión de la Historia, que no se resume en un conjunto de dogmas explicados por las instancias centrales del Partido, postura nueva que aconsejó la supresión de los exámenes de la asignatura de Historia en los centros escolares, en tanto se redactaban nuevos libros basados en la investigación historiográfica y no en los dictados desde una mesa de despacho.

No menos trascendentales fueron los cambios jurídicos, al garantizarse los derechos de los ciudadanos, tanto tiempo constreñidos, entre ellos los de expresión, reunión o posibilidad de salida y entrada al país.

El monopolio político del Partido Comunista desapareció. El artículo 6 de la Constitución prohibía el pluripartidismo, y en su defensa el Comité Central del PCUS se opuso al reconocimiento de otros partidos, alegando el peligro de las fuerzas centrífugas del nacionalismo.

Pero en 1990 se anuló este artículo y se formó una coalición de fuerzas en torno a Boris Yeltsin, con el nombre de “Rusia Democrática’, que reclamó elecciones presidenciales en Rusia y colocó a su líder en la presidencia en la convocatoria de la primavera de 1991.

Esta elección constituyó un paso adelante importante. Casi a continuación y en torno al ex ministro de Asuntos Exteriores Shevarnadze se reunió una plataforma de personalidades denominada “Movimiento por las Reformas Democráticas”, embrión de otro partido.

El último paso de Gorbachov, la transformación de la naturaleza del PCUS, fue intentado en la reunión del pleno del Comite Central de finales de julio de 1991, donde se adoptó la decisión verdaderamente histórica de la renuncia a la ideología marxista-leninista. El significado parecía claro: muerte del comunismo y sustitución como antes en Italia  por una fuerza socialdemócrata y tanto, la renuncia a la lucha de clases y a la revoluciòn como instrumento de cambio, aceptándose la lucha pacífica del juego democrático.

LA PUGNA CON LOS ORTODOXOS

El Secretario General se rodeó de políticos reformistas, entre los que destacaron Shevarnadze, en el ministerio de Asuntos Exteriores, y Alexander Yakovlev como cerebro e inspirador de la reforma. Pero se topó con fuerzas formidables de oposición, aglutinadas en torno a Gorgachov, el ideólogo del Partido.

En la medida que avanzaban las reformas democráticas, más fuerte era la oposición de los ortodoxos. Contemplada la perestroika desde su final, hay que concluir que Gorbachov en ningún momento contó para sus programas con los grupos más influyentes de la nomenklatura. La contraofensiva de los conservadores se intensificó en momentos concretos.

En marzo de 1988 la revista “Sovietskaia Rossia” publicó una denuncia contra las reforma firmada por una alta funcionaria del Partido poco conocida, Nina Andreevna. El artículo resumía en cinco páginas un original de dieciocho. Publicado íntegro en una revista italiana, el original diseñaba una auténtica conspiración, al llamar a la resistencia invocando las enseñanzas de Stalin y defendiendo con entusiasmo al “padrecito”.

Frente a esta ofensiva se movilizaron los reformistas en las páginas de “Pravda”, “lzvestia” y “Novedades de Moscú” para denunciar los crímenes de Stalin. La preSión de los ortodoxos consiguió que en la primavera de 1990 Gorbachov situara en los puestos más relevantes a algunos nostálgicos, en uno de los vaivenes que desconcertaban a los occidentales, si bien meses después reanudaba las reformas.

POLÍTICA EXTERIOR: EL “NUEVO PENSAMIENTO”

En el momento de la llegada al poder de Gorbachov, las relaciones internacionales pasaban por un estado de tensión. El proyecto de Reagan de “Guerra de las Galaxias”, la instalación de misiles en Europa (88-20 soviéticos frente a Pershing y Crucero americanos) y focos de tensión en el Tercer Mundo (invasión vietnamita de Camboya, revolución sandinista en Nicaragua, bombardeo de Kabul por los rebeldes afganos) dibujaban un panorama sombrío.

El nuevo dirigente se propuso aliviar las tensiones. En las conversaciones de desarme de Ginebra se organizaron tres grupos de trabajo para conseguir resultados concretos. En su libro, Gorbachov describió el peligro de apocalipsis nuclear. Y en su primer año como mandatario se reunió en París con Mitterrand y en Ginebra con Reagan, a quien propuso la reducción del 50% de las fuerzas estratégicas de los dos bandos. Al año siguiente, sus propuestas de desarme en el encuentro con Reagan en Rejkiavik no encontraron respuesta en su interlocutor.

La tenacidad terminó por conseguir resultados en medidas parciales de reducción de los arsenales atómicos —en primer lugar, acuerdo de moratoria de pruebas nucleares— y en el freno al programa de “Guerra de las Galaxias”.

La perestroika supuso el final de un imperio. Frente a la soberanía limitada que Breznev había definido para los Estados satélites europeos, Gorbachov prometió la soberanía plena. En Praga habló de la “casa común” europea y se proclamó hijo de la Primavera de Praga de 1968.

En Berlín forzó a dimitir a un ortodoxo duro, Honecker. Sin el apoyo a la autonomía de los Estados satélites y sin la retirada de gran parte de las tropas de guarnición rusas en el Este no se hubieran producido las revoluciones de 1989. El KGB, alarmado ante la pérdida de peso de la Unión Soviética como potencia mundial, expresó su disconformidad en algunos informes.

Esta política de diálogo con Washington y de permisividad con los países del Pacto de Varsovia fue denominada “Nuevo Pensamiento”. Por su contribución a un mundo pacífico Gorbachov fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz, que recogió en Oslo el 5 de julio de 1991, a poco más de un mes de la revolución que pondría fin a su obra.

¿QUÉ ES EL GLASNOT?

‘El pueblo debe saber qué anda bien y qué anda mal, a fin de multiplicar lo bueno y combatir lo malo; así es como deben ser las cosas en el socialismo” (Gorbachov). La transparencia informativa fue el aspecto más renovador de la reforma. Después del XXVII Congreso, la censura vio restringidas severamente sus facultades, la televisión se abrió a los debates, informando de problemas reales, y se inició, al principio con temor, la publicación de libros prohibidos. Por ejemplo El doctor Zivago de Pasternak se anunció durante meses, demorando su salida, quizás porque los editores no acababan de creer en la desaparición de la censura.

Después de una época tan larga de vigilancia de la información, la sociedad tardó en responder al estímulo de la palabra “libre”. La cabeza de lanza de la liberación informativa estuvo representada por revistas: “Novedades de Moscú”, “Novi Mir”, “Ogoniok”, “El Siglo XX y la Paz”. Destinadas a un público culto y crítico, sus tiradas eran reducidas. Sólo cuando se sumaron a la reforma, aunque con titubeos, los grandes diarios, ‘Pravda”, “lzvestia”, el viento de la libertad llegó hasta amplios sectores del público.

PROYECCIóN DE LA “GLASNOST”

La transparencia exigió en primer término la revisión de la historia. En este capítulo los líderes reformistas tardaron en reaccionar. En 1987, con motivo del septuagésimo aniversario de la Revolución, el discurso de Gorbachov resultó decepcionante para los intelectuales, porque el Secretario General, ceñido a una línea de elogio de Lenín, criticó los desviacionismos de Trotski y Bujarin, consideró la colectivización forzada —sin nombrar a las víctimas— como un paso en la consolidación del socialismo, y, omitiendo una exposición sobre las purgas de Stalin, se limitó a calificarias de “grave error político”. Al mismo tiempo, las encuestas entre estudiantes demostraban que los jóvenes carecían de la más mínima formación histórica.

De aquí se llegó a la necesidad de escribir nuevos libros, que exponían la historia soviética de 1917 con criteríos académicos, no de propaganda. En un encuentro con intelectuales norteamericanos en diciembre de 1987, un mes después de su frustrante discurso de aniversario, Gorbachov reconocía que debía cambiarse la propia historia de la Unión Soviética: “No siempre nos resulta fácil enjuiciar nuestro pasado histórico. Tuvimos que llamar a muchas cosas por su nombre”.

Los intelectuales se movilizaron. En “Sovetskaya Kultura” (Cultura Soviética) artistas y escritores se expresaban sobre la censura y la libertad para crear, la injusticia social, la democratización de la sociedad. Algunos de ellos consideraron que había llegado el momento de irrumpir en el coto de la política. El físico Sajárov llegó a diputado apoyado por un amplio movimiento popular. Los clubes ofrecieron un cruce para los debates; en Moscú llegó a haber 500, en una floración que recuerda el fenómeno de los clubes políticos de la Revolución Francesa de 1789.

Las letras rusas, herederas de una tradición gloriosa, contemplaron una nueva aurora con la publicación de los libros de los escritores malditos. En la revista “Neva” de Leningrado se publicó por capítulos la novela Las túnicas blancas de Dudintsev, reconstrucción histórica del sufrimiento de los intelectuales bajo Stalin.

Pero el impacto más hondo de los lectores fue el producido por la novela Los hijos del Arbat de Anatoli Ribakov, extraordinario fresco histórico, en la línea de la gran novelística rusa, donde se relata el rumbo hacia los grandes procesos, tras el asesinato de Kirov, jefe del Partido en Leningrado. El novelista traza un retrato sombrío del dictador y proporciona claves para deducir que el “asesinato del siglo” pudo ser instigado por Stalin.

EL PROBLEMA NACIONAL

Más que una nación, la URSS era un imperio inmenso, en cuyo territorio convivían más de 150 pueblos y lenguas. Con la democratización, estos pueblos, antes severamente reprimidos, comenzaron a expresarse. Y en las elecciones de 1989, las primeras con candidatos múltiples, sus lideres accedieron a los parlamentos. Por tratarse de líderes reformistas, opuestos a la ortodoxia comunista, Gorbachov se apoyó en ellos en algunos momentos, pero en otros, temiendo la desmembración de la URSS, adoptó posiciones más ambiguas.

Los primeros en movilizarse fueron los pueblos bálticos que nunca habían aceptado su incorporación forzada a la Unión Soviética. Y en seguida surgieron otros focos de inestabilidad.

Varios factores contribuyeron a la difusión del nacionalismo:

Vacío ideológico. Si no se era comunista había que ser otra cosa: lituano, georgiano o ruso, porque uno de los nacionalismos más intensos fue el ruso.

Resurgimiento del sentimiento religioso. Se abrieron de nuevo las iglesias y asumieron nuevas funciones los popes. Pero las naciones profesaban religiones diferentes: ortodoxos, católicos, islámicos.

Reaparición de sentimientos étnicos. lnicialmente no desempeñaron un papel, pero finalmente las repúblicas del Sur, islámicas y étnicamente diferentes a las europeas, desearon emanciparse.

Precisamente, la firma de un Nuevo Tratado de la Unión, que sustituiría al Estado fuertemente centralizado comunista, provocó la revolución de los ortodoxos.

LA REVOLUCIÓN DE AGOSTO EN LA UNIÓN SOVIÉTICA

Hundidos los regímenes comunistas en Centroeuropa, sólo se mantenía en el Viejo Continente el modelo del socialismo real en la Unión Soviética. La revolución de agosto de 1991 constituye el último y más importante episodio en la cadena de cambios. El derrumbe del último bastión fue propiciado por el fracaso del golpe de Estado de los ortodoxos.

RUPTURA DEL MURO DE BERLÍN

El 19 de agosto, víspera de la firma del nuevo Tratado de la Unión, que modificaría la estructura de la URSS, los duros del Partido, entre ellos el vicepresidente Yanaev, el Primer Ministro Paulov, el Ministro del Interior Pugo, el jefe del KGB Kruchkov, aislaron a Gorbachov en Crimea, formaron un Comité de Emergencia y suspendieron todas las libertades propiciadas por la perestroika.

Quizás esperaban una aceptación popular pasiva, como había ocurrido con la defenestración de Kruschev. Pero el presidente ruso Yeltsin llamó a la desobediencia civil y el Parlamento ruso, la “Casa Blanca”, se convirtió en el reducto de la resistencia. El mundo contuvo el aliento durante las 60 horas que duró el golpe. Se temía el regreso a un régimen totalitario y a los años tensos de la Guerra Fría. Pero el golpe fue desarticulado y se inició una revolución de signo inverso.

El fracaso de los golpistas se debió a varios factores

 Yeltsin

a)El heroísmo personal de Yeltsin, respaldado por autoridades e instituciones democráticas. La Junta golpista cometió errores decisivos al no tener en cuenta la existencia de estas personalidades e instituciones.

b) La movilización popular en Moscú en defensa del Parlamento, reacción impensable sin la forja previa de una conciencia cívica generada por la glasnost. Lii este sentido, el programa democratizador de Gorvhachov obtuvo sus frutos.

c) La falta de apoyo del ejército y de algunos sectores de la KGB, inclinados al respeto de la Constitución.

Al fracasar el golpe se abrió un proceso revolucionario de signo democrático con dos consecuencias trascendentales: el fin del comunismo y el fin de la Unión Soviética. El PCUS fue suspendido y clausurados sus centros. Al mismo tiempo, las repúblicas iniciaron una imparable cadena de declaraciones de independencia. Las tres Repúblicas Bálticas recuperaron la independencia perdida en 1940, las restantes se plantearon la posibilidad de mantener un Estado de naturaleza distinta a la URSS y, con excepción de Georgia, firmarían el 21 de diciembre el nacimiento de la CEI.

LA RUSIA DE YELTSIN. UNA “TRANSICIÓN ANÓMALA”

La historia de Rusia está presidida por regimenes autocráticos. Nunca el pueblo ruso ha vivido la experiencia de la democracia. En el trance decisivo de diciembre de 1991, al producirse la explosión de la URSS, se esperaba de los nuevos dirigentes una evolución rápida hacia un modelo democrático, pero la transición rusa se mostró como un proceso difícil. Tres notas nos permiten afirmar que constituye una transición anómala, bien diferente —por ejemplo— de la española: autoritarismo, improvisación y mantenimiento del funcionariado comunista.

Entre 1991 y 1995 la Federación Rusa contó con dos Parlamentos diferentes. El primero, elegido en 1990, durante la perestroika, en condiciones semidemocráticas, cuando el Partido Comunista era el único legal y las restantes formaciones tenían la condición de toleradas, no era sin embargo un refugio de funcionarios del Partido. Recordemos que en el golpe de agosto fue un reducto de oposición a los ortodoxos golpistas. Su primer presidente, Yeltsin, fue sustituido por una personalidad ambigua, Jasbulatov. Pronto chocó el autoritario Yeltsin con el Parlamento, que fue asaltado e incendiado en octubre de 1993.

En el Parlamento elegido en las elecciones de diciembre de 1993 se repartieron los escaños los partidos centristas y los comunistas, aliados a los agrarios como formaciones más nutridas, seguidos de cerca por nacionalistas radicales y reformistas radicales. La presencia de casi un 20% de diputados de extrema derecha, de carácter claramente fascista, seguidores del exaltado Zirinovski, fue la nota más llamativa y alarmante de la primera convocatoria democrática a las urnas.

También en diciembre de 1993 se refrendaba una nueva Constitución, que venía elaborándose a través de proyectos cambiantes desde el año 1990. La Constitución estableció las competencias del poder central, en Moscú, y los poderes regionales y locales de la Federación, y para frenar las fuerzas centrífugas estableció una sola moneda, el rublo, y una sola lengua oficial, el ruso, aunque cada república p’udiera fomentar el uso de la lengua propia. En línea con la tradición rusa, los poderes del presidente son casi omnímodos, lo que le permite esquivar o anular los acuerdos del Parlamento.

PROBLEMAS DE LA RUSIA POSCOMUNISTA

En la Federación Rusa, formada por Repúblicas y poderes locales, se han repetido algunos de los problemas de la URSS y han surgido otros nuevos. Sólo como indicador seleccionamos tres.

Los nacionalismos que implosionaron la URSS han tenido su réplica en Repúblicas que no desean pertenecer a la Federación Rusa. El conflicto más grave de índole nacional ha sido el de Chechenia, una de las repúblicas de! Cáucaso Norte. Al triunfar en las elecciones el nacionalista Dudáyev, sin convocar siquiera un referéndum, proclamó la separación de Rusia. La confrontación terminó en una guerra cruenta que Moscú no pudo ganar, produciéndose una segunda edición del síndrome de Afganistán, la imposibilidad de victoria militar de una gran potencia, pero con la novedad de que, durante la guerra de Chechenia, la opinión pública rusa tuvo la oportunidad de expresar su oposición a una solución bélica.

El problema de los refugiados e inmigrantes se convirtió en otro desafío para los gobiernos democráticos. Recordemos e! complejo tejido étnico de la URSS. Al desmembrarse, muchos ciudadanos de repente se convirtieron en extranjeros en su lugar de residencia. Y se produjo un gigantesco éxodo interior entre las Repúblicas. En 1994 se evaluó en dos millones el número de personas procedentes sólo de Georgia, Armenia y Azervbayán, que retornaban a repúblicas rusas. Muchos se encontraban en tránsito, sin documentación, y eran considerados inmigrantes ilegales.

Con el hundimiento de la economía estatal surgió el fenómeno de las mafias, ya existentes durante la URSS, pero que ahora se organizaron en circuitos controlando parte de la nueva economía. Las dimensiones de la mafia rusa han llegado a ser preocupantes y constituyen un signo más de la desarticulación del aparato estatal. En febrero de 1993 el presidente Yeltsin señaló que el 40% de los hombres de negocios y los 2/3 de las operaciones comerciales estaban vinculadas con el crimen organizado, y sus prácticas se extendían a todo tipo de actividades.

El rumbo hacia la democracia plena aparece incierto, tanto por la complejidad de los problemas como por e! carácter autoritario de la mayoría de los dirigentes.

El proceso de paso del comunismo a la democracia ha sido calificado en Rusia de “transición anómala”. Parecen haberse mezclado viejos recuerdos de la tradición zarista —en realidad Yeltsin se ha convertido, como en su día Stalin, en otro “zar”—, con algunas propuestas reformistas del comunismo diseñadas por Kruschev y en mayor medida por Gorbachov, y notas liberales copiadas de Occidente. Con tal mezcla se ha elaborado un cóctel difícil de entender para los occidentales y probablemente para los mismos rusos, desconcertados por lo incierto del rumbo de su país y por su falta de tradición democrática.

Una simple enumeración de problemas dibuja un panorama inquietante: crisis económica interminable, a pesar de las sucesivas ayudas de organismos internacionales; escasa participación popular en la política; débil control del ejecutivo por el legislativo; incómoda situación de las minorías.

La tesis de la presencia eterna del zarismo en Rusia con diversas modalidades parece acreditarse en el caso de Yeltsin. Una interpretación de la historia rusa afirma que tras el zar Nicolás II surgió el “zar” Stalin. En los años finales de siglo aparecería el “zar” Yeltsin.

Fuente Consultada: Cronos Historia del Mundo Contemporáneo