Primeras Civilizaciones

Los Pueblos Sármatas Origen,Costumbres, Cultura e Historia

Historia de los Pueblos Sármatas Origen , Costumbres y Cultura

Los Sármatas, fueron un pueblo nómada y pastor que hablaba una lengua indoirania, y que en el siglo V a.C., según los relatos del historiador griego coetáneo Heródoto, vivía entre el mar Caspio, el río Don y el mar de Azov (zona que actualmente forma parte de Rusia), en el país denominado Sarmacia. Hacia el siglo III a.C., habían sometido a los escitas de las grandes llanuras del norte del mar Negro (con quienes guardaban numerosas semejanzas), y su territorio aumentó desde el mar Báltico hasta el mar Negro y desde el río Vístula al Volga.

Los sármatas, o saurómatas, eran un pueblo nómada emparentado con los escitas. Procedían de Irán, y en el siglo v antes de Jesucristo invadieron la parte oriental de Europa y fijaron su residencia en la región situada al este del Don y que llega hasta el Volga.

Un siglo más tarde atravesaron el Don y pasaron al oeste. Unos cien años después se adueñaron de la región del Dniéper y sometieron a los escitas. En el siglo I antes de nuestra era llegaron hasta el curso inferior del Danubio, y durante la época comprendida entre 250 antes de Jesucristo y 250 de nuestra era, aproximadamente, dominaron la parte sur de Rusia.

Los sármatas eran un pueblo numeroso compuesto por diversas tribus. Los escritores clásicos que nos hablan de este pueblo nos transmitieron incorrectamente los nombres de aquéllas y se equivocaron en lo que se refiere al área que ocupaban.

samartas y marco aurelio

Delegación de sármatas frente a Marco Aurelio

El historiador griego Herodoto afirmaba que no eran de pura raza escita, sino resultado de la unión de los escitas con las amazonas. Herodoto añade que hablaban un dialecto incorrecto, y que sus mujeres, a las que incluso incitaban a tomar parte en los combates, gozaban de mucha libertad. Hipócrates, otro autor griego, clasificaba por el contrario a los sármatas dentro del grupo escita. De ello deducimos que aquéllos eran un pueblo distinto, aunque con fuertes afinidades con los escitas.

Entre los sármatas, los roxolanos fueron los primeros en ir a instalarse al oeste del Don. Después de ellos vinieron los yacigios, que avanzaron hasta el mar de Azov y ocuparon, en el siglo I de nuestra era, el llano que se extiende entre los ríos Don y Tisza, donde se hicieron llamar yacigios metanastai.

Un tercer grupo, los alanos sármatas, resultado del cruce entre los siracos y los adorsos fue mencionado por primera vez por un general chino en la reseña de su viaje. Los alanos sármatas vivían en las estepas que rodean el mar de Aral y el Caspio. De allí se dirigieron a la parte oriental de Europa, llegando finalmente al Don.

Pertenecen también al grupo sármata   los   marcomanos,   que combatieron a menudo contra los romanos (durante el reinado de los emperadores Augusto, Nerón y Marco Aurelio, entre otros). Finalmente, los sármatas fueron parcialmente rechazados por los hunos y obligados a replegarse hasta el Cáucaso. Los restantes, durante su emigración en masa, llegaron a África, donde fueron exterminados.

El país en el cual habitaron (la región al este del Vístula y del Dniéster) fue llamado Sarmacia por los romanos, y es la denominación latina de la actual Polonia.

Como los sármatas procedían de Oriente, vestían al modo oriental o, más exactamente, al modo persa. Adornaban sus vestidos con pequeñas placas de metal, de plata u oro. Utilizaban también hebillas, y, a partir del siglo n, se puso de moda la hebilla de clavillo que habían introducido en toda el área de Asia Menor en la que se hablaba el griego.

Apreciaban igualmente los adornos de esmalte o de filigrana (objetos confeccionados con hilo de oro o plata). Cuatro sepulturas yacigias del siglo ni descubiertas en Hungría nos indican que los sármatas realizaban sacrificios humanos; también enterraban diversos objetos junto con los muertos.

En las tumbas, al lado del carro fúnebre, se encontraron guarniciones y otras piezas, casi siempre de plata y hierro, y también, aunque no tan a menudo, de bronce o de oro.

En la época de la dominación sármata la prosperidad de Rusia meridional se vino abajo. La economía ganadera sarmática suplantó a la economía agrícola escita. Los sármatas eran, en efecto, pastores nómadas que criaban ganado y caballos exclusivamente para el uso de la tribu. Usaban los carros como viviendas, y la ciudad o cualquier otro tipo de establecimiento permanente era desconocido entre ellos.

Los sármatas eran un pueblo belicoso. El arma que más utilizaban era la espada corta, que según parece copiaron de los alanos. En tiempos del imperio romano aparecieron las espadas de hierro, largas o cortas, provistas de un pomo redondo adornado o formado por cabujones.

A partir del siglo II antes de Jesucristo emplearon también largas flechas con la punta de hierro y tres aletas. Otras armas de uso frecuente fueron la lanza, la azagaya y el lazo. Raramente utilizaron hachas de guerra. Para protegerse, los guerreros sármatas llevaban unos cascos redondos o acabados en punta, hechos generalmente de hierro o con cuero de buey.

En el siglo II apareció la coraza. Los sármatas se especializaron principalmente en la guerra de guerrillas. Su caballería era excelente y constituía la base de su poder militar. A la muerte de un caballero le enterraban junto con los arneses de su montura, e incluían las grandes espuelas de oro y plata.

La población sármata del sur de Rusia se dedicaba también al comercio y a la industria. Fabricaba artículos de cerámica, especialmente unas vasijas esféricas; por ello se encontró en las sepulturas toda clase de utensilios de bronce y de cerámica.

Los sármatas mantuvieron continuamente relaciones comerciales con numerosas comarcas. Durante el primer período de la dominación sármata en  Rusia importaron  de  Persia numerosos productos. Más adelante adquirieron gran cantidad de artículos en las colonias griegas del mar Negro, y las importaciones de Persia fueron disminuyendo progresivamente.

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La Edad del Bronce Consecuencias en el Arte y la Guerra

LA EDAD DEL BRONCE: NUEVAS TÉCNICAS , ARMAS Y ARTE

Esta metalurgia nace cerca de la actual meseta de Armenia, para extenderse rápidamente hacia Oriente y Occidente. Las gran riqueza minera del oeste se hace velozmente conocida. Desde las «cunas de la cultura» -Mesopotamia y Egipto– no tardan en llegar contingentes de colonizadores prehistóricos.

La isla de Chipre, las llanuras de Alemania y los territorios británicos (estos últimos colmados del preciado estaño) se hicieron muy pronto tan importantes que sus tribus primitivas fueron reemplazadas por pueblos mucho más avanzados. .. .Nueve partes de cobre .. .una de estaño.

He aquí la fórmula más acabada que se empleo en los antiguos talleres de fundición, no sin antes haber pasado por una etapa de interminables pruebas, seguidas de otros tantos fracasos. Con esta aleación «mágica» que da por resultado el bronce, vinieron muchos adelantos, pero también se hizo más terrible aún uno de los peores flagelos de la humanidad: la guerra.

Las hachas se perfeccionaron haciéndose armas mortíferas en manos de sus poseedores. Ya no se trataba de emprenderla a los golpes con el enemigo. Ahora una sola estocada de espada o hacha terminaba la pelea en cinco segundos. Quedaban menos prisioneros y más cuerpos sin vida tendidos en el campo de batalla.

En los túmulos, cajones de piedra enterrados en una loma –las tumbas de la época-, se lian descubierto las armas, los cascos y otros utensilios de aquellos guerreros incansables. En ese tiempo también se generalizó el uso de los caballos y los carros, lo que trajo como consecuencia el desarrollo de los caminos -algunos de ellos, base de rutas trazadas en la actualidad- y, en definitiva, del comercio en general. Este último permitió la comunicación entre las ciudades y la expansión de la cultura.

Los objetos comerciales fueron las alhajas –jade y pedrería– y las armas. Al hablar de Edad del Bronce usamos un concepto cronológico que sólo tiene valor local.   Mientras que el uso de éste aleación por las culturas que poblaron la Mesopotamia asiática en la Antigüedad data de varios milenios, en Japón recién se introdujo el bronce unos cuatro siglos antes de nuestra era y hay tribus australianas, amazónicas y africanas que tomaron contacto con los aviones de los occidentales antes que con el bronce.

De ellos se puede decir que saltaron del Megalítico a la Era Espacial. Por tanto, cuando se hable de la Edad del Bronce de un pueblo determinado, es aconsejable precisar algo más la cronología, tomando como referencia hechos culturales coetáneos de otras civilizaciones.

Pero no fue solamente en el campo bélico donde la aparición del bronce transformó la ida de aquellos pueblos que, trabajosamente, habían descubierto los secretos de la preparación, del moldeo y del cincelado a esta aleación. En  efecto, el nuevo material permitió al hombre de aquellos tiempos producir objetos artísticos menos frágiles y más elaborados.

arte en la edad e bronce

El descubrimiento de los metales sumó nuevos y variados útiles y objetos artísticos a ios ya realizados con las antiguas técnicas y materiales.

La variedad de dichas creaciones plásticas es sorprendente y prueba de la nobleza del material es que lo adoptaron las más diversas culturas. Su uso en el campo artístico se conservó hasta épocas muy posteriores a la aparición del hierro, metal que por su mayor dureza poco tardó en reemplazar al bronce en la fabricación de armas.

Entre las piezas ornamentales de bronce mejor logradas se cuentan algunas estatuillas provenientes de las estepas euroasiáticas que representan combates de animales, unas pocas de las cuales han llegado hasta nuestras manos y se conservan en los grandes museos del mundo.

Otro campo en el que el bronce aun no ha sido desplazado por otros metales es la ya milenaria técnica de la fabricación de campanas. Todavía quedan artesanos en el Viejo Mundo que, aprovechando la experiencia acumulada por varias generaciones de antepasados -en la mayoría de los casos los secretos de estas artesanías se fueron transmitiendo de padres a hijos dentro de una misma familia-, siguen fabricando gigantescas campanas de
bronce, algunas de las cuales llegan a pesar varias toneladas.

También los grandes escultores siguen mostrando una marcada preferencia por el bronce, material que resiste muy bien los efectos de la intemperie y que tiene consistencia suficiente como para permitir hacer gitantescas estatuas huecas.

El punto de funsión relativamente bajo de esta aleación permite trabajarla con sencillos métodos artesanales, aun tratándose de piezas de grandes dimensiones. Si a lo antedicho se suman las nuevas aplicaciones que día tras día se dan al bronce, cuyas propiedades se fueron modificando mediante al agregado de otros metales a la aleación (el llamado bronce Admiralty, por ejemplo, que se usa en las construcciones navales porque el agua de mar no lo corroe, está compuesto por un 70% de cobre, un 29% de cinc y apenas un 1% de estaño), es fácil comprender que a los arqueólogos e historiadores del futuro les resultará tan difícil precisar la fecha del comienzo de la Era del Bronce como la de su fin.

LA Edad del bronce

Las nuevas técnicas no se emplearon solamente con fines pacíficos. El perfeccionamiento de las armas hizo que, a partir de entonces, las guerras fueran cada vez más cruentas y dirigidas a la total exterminación del enemigo.

EL SECRETO DE LOS CHINOS

Cuando empezaron a llegar a manos de los historiadores y arqueólogos occidentales antiquísimas estatuillas y objetos ornamentales de bronce hechos por los chinos se planteó un interrogante al que por muchas décadas no se pudo dar una respuesta satisfactoria: ¿como habían logrado aquellos artesanos fundir piezas tan complicadas? A través del análisis de las tradiciones orales y escritas de aquellos pueblos, se descubrió finalmente el secreto.

El artista hacía primero un modelo en cera de la pieza a fundir, con todos los detalles tanto estructurales como decorativos. Luego la recubría con un barro arcilloso que, al secarse, formaba un molde herméticamente cerrado, con excepción de unos pocos conductos que se hacían introduciendo, antes que el barro fraguara, delgadas varillas que atravesaban la pared del molde.

Calentando fuertemente éste, la cera que estaba en el interior se fundía y escapaba por los conductos, de los que previamentese habían retirado las varillas. Por esos mismos conductos se vertía finalmente el bronce fundido y, una vez que se enfriaba la pieza, se rompía el molde para sacarla.

Esta ingeniosa técnica concebida en plena Edad del Bronce fue readaptada en los últimos años por la industria metalúrgica para producir directamente por fundición piezas que, cuando se las fundía por los métodos convencionales, requerían un largo y costoso proceso de maquinado para darles sus formas definitivas.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°8 Edit. Cuántica

Historia de los Materiales Naturales Usados Por El Hombre

HISTORIA DE LOS MATERIALES NATURALES MAS USADOS POR EL HOMBRE

La naturaleza siempre ha suministrado al hombre abundancia de materiales, pero rara vez en forma inmediatamente adecuada a sus necesidades.

A los materiales de la naturaleza, el hombre ha tenido que agregar su propio trabajo y su propia inventiva para obtener precisamente lo que necesitaba. Desde tiempos muy remotos, el hombre ha hecho uso no sólo de las plantas y los animales, sino también de elementos no vivientes del mundo que lo rodea: piedras, arcilla y arena de la superficie terrestre; pedernal, carbón y metales de la profundidad de la tierra.

La arcilla es de poca utilidad, a menos que el hombre pueda modelarla y cocerla y transformarla en vasijas duraderas o en ladrillos.

No es mucho lo que el hombre pudo hacer con una piedra, excepto arrojarla para cazar algún pequeño animal, hasta que aprendió a romperla, para hacerle un borde filoso, como el de un cuchillo.

vida del hombre en el neolitico la ceramica

Ni siquiera los miles de plantas y animales diferentes pudieron proveer al hombre cumplidamente de comida hasta que aprendió bastante acerca de ellos: cómo seleccionar las plantas que necesita y cómo cultivarlas precisamente donde las necesita; cómo procurarse y cómo alimentar a los animales que pueden ayudarle, y cómo sacar de ellos un mayor provecho.

tejedor en el neolitico

El hombre utiliza una de los cientos de plantas que cultiva —lino— y uno de las docenas
de animales que ha domesticado —la vaca—.

El hombre ha cultivado el lino y cuidado vacas desde el período neolítico. De lino el hombre saca tres cosas: alimento para el ganado, aceite, que puede mezclar con varios pigmentos para hacer pinturas, e hilo.

Puede no haber sido necesario ingenio alguno para usar la paja del lino como forraje, porque debe suponerse que el ganado hambriento lo consumía espontáneamente.

Pero debe haber demandado gran ingenio descubrir cómo transformar los productos de desecho del lino en duras tortas, que pueden ser conservadas hasta el invierno, cuando los pastos son pobres. Obtener aceite del lino demandó la creación de cierto tipo de prensa, y transformar el lino en una tela, destreza en varias artesanías, incluyendo el hilado y el tejido.

Cuando el hombre por primera vez cuidó vacas es dudoso que haya obtenido leche de ellas, porque el ganado que vive en estado salvaje generalmente produce sólo lo suficiente para alimentar a sus terneros.

De manera que debieron pasar muchos siglos de cuidados hasta que los primitivos granjeros comenzaran a obtener leche en abundancia. Muchos más debieron pasar hasta que aprendieran a hacer y conservar manteca y queso.

Y la leche se ha usado para hacer helados sólo durante los últimos dos o tres siglos, lo que constituyó un lujo, hasta que, en los últimos 50 años años, se divulgaron las heladeras y aquéllos pasaron a ser un alimento habitual.

vaca en antiguo egipto

Ciertamente el hombre usó pieles de animales para hacer su vestimenta y para cubrir sus refugios ya en el Paleolítico, pero el arte de hacer cuero suave, limpio y flexible se ha perfeccionado solamente en tiempos civilizados.

Tal vez el ejemplo más notable de la habilidad del hombre para transformar materias primas es la manera de utilizar las selvas que le ofrece la naturaleza. Los grandes bosques nórdicos, que se extienden a través del Canadá, la Unión Soviética y grandes áreas de Finlandia y Escandinavia cubren casi diez millones de kilometros cuadrados de tierra. Los bosques tropicales cubren enormes áreas del Brasil, África Central e Indonesia.

Durante muchos miles de años el hombre usó la vasta provisión de madera del mundo para combustible, muebles y construcciones. Actualmente, con el carbón, el gas, el petróleo, la electricidad y la energía atómica a su disposición, el hombre quema relativamente poca madera.

Con el transcurso de los siglos, a medida que se ampliaba el número de nuevos materiales, la madera jugaba cada vez un papel menor en la construcción. Aun en la fabricación de muebles la madera, en cierto modo, ha dejado su lugar a los metales y a los materiales plásticos.

uso madera en la antiguedad

Sin embargo, aunque algunos de los antiguos usos de la madera están declinando, el hombre, en realidad, utiliza los bosques actualmente más que lo hizo nunca en el pasado.

Cada año muchos millones de toneladas de pulpa de madera se usan en la industria química, en la producción de varios productos celulósicos, incluyendo celuloide, rayón, plásticos, explosivos, adhesivos y barnices.

Además la madera nos provee de considerables cantidades de azúcar, glicerina, ácidos grasos y alcohol.

Los corchos hechos de corteza de alcornoque; trementina, que es, la resina oleosa de los pinos; madera terciada, chapas y fósforos provenientes de árboles de distintas clases. Todas las otras figuras están dedicadas a la fabricación del papel. El volumen de esta industria se ha multiplicado cientos de veces en el siglo pasado.

El arte de hacer papel comenzó hace casi 2.000 años en la China y el material principal usado entonces eran los trapos, que se empapaban en agua durante un largo período, y luego se convertían en pulpa.

El secreto de la fabricación del papel se extendió a Bagdad, durante el tiempo del gran imperio árabe, y de aquí a España y el resto del mundo occidental.

uso del papel en china antigua

Durante varios siglos los trapos fueron la principal materia prima para su fabricación, pero hoy en su mayor parte nuestro papel, y prácticamente todo el usado en la producción de periódicos y revistas, se hace de pulpa de madera, a menudo mezclada con cantidades relativamente pequeñas de caolín y otras substancias.

Los molinos papeleros generalmente se construyen cerca de corrientes de agua, de modo que la madera de allende los mares pueda traerse por barco directamente hasta sus puertas.

Los países productores de papel más importantes son Canadá y los Estados Unidos, que, juntos, producen las dos terceras partes de la provisión mundial. Luego siguen Finlandia,  y Japón.

Otro material muy utilizado para telas, fue la seda natural, de origen oriental. Según la tradición china, la seda se descubrió en el año 2640 a C., en el jardín del emperador Huang Ti.

De acuerdo con la leyenda. Huang Ti pidió a su esposa Xi L.ingshi que averiguara qué estaba acabando con sus plantas de morera. La mujer descubrió que eran unos gusanos blancos que producían capullos brillantes.

Al dejar caer accidentalmente un capullo en agua tibia, Xi Lingshi advirtió que podía descomponerlo en un Fino filamento y enrollar éste en un carrete.

Había descubierto cómo hacer la seda, secreto que mantuvieron bien guardado los chinos durante los siguientes 2000 años. La ley imperial decretó que todo aquel que lo revelara sería torturado hasta morir.

Hay un producto sumamente importante en las selvas tropicales del cual nada sabían los europeos hasta que Cristóbal Colón regresó de su segundo viaje al Nuevo Mundo: el caucho. Ciertas tribus indígenas de la América ecuatorial hacía mucho que sabían extraer el líquido pegajoso que nosotros llamamos látex de la cauchera o hevea.

Se dice que algunos indios extendían el látex sobre la planta de sus pies y lo dejaban endurecer, fabricando de este modo las» primeras suelas de goma.

Durante casi dos siglos y medio los europeos poco se interesaron por el nuevo material. Luego dos franceses publicaron un tratado acerca del caucho, en el cual le daban el nombre de caoche, de dos palabras peruanas que significan «madera que fluye».

Desde 1750 hasta hace unos 50 años el caucho se recolectaba exclusivamente en Brasil. Los «seringueros» o caucheros penetraban en las selvas en compañía de nativos, hacían incisiones en las plantas de hevea, calentaban el látex sobre el fuego, formaban grandes bolas y las embarcaban en el puerto de Manaos, a orillas del Amazonas.

Durante el siglo XVIII dos franceses, Hérissant y Maquer, hallaron la manera de disolver el caucho en trementina y éter, y un inglés, Samuel Peel, descubrió cómo usar esa solución para impermeabilizar.

En 1823, un escocés, Carlos Mackintosh, fabricó una substancia impermeable mejor con caucho tratado con benzol y empezó a producir abrigos impermeables en gran escala.

Aún más importante es que ideó un proceso por el cual el látex puede ser mantenido en estado líquido durante largos períodos. Así el caucho puede ser convenientemente exportado en tanques adonde se necesite.

Un norteamericano, llamado Carlos Goodyear  descubrió cómo dar más dureza y resistencia a la goma, calentándola con azufre y varios productos químicos, proceso al que llamamos vulcanización.

En esta etapa, se había aprendido muchísimo acerca de la manera de preparar el caucho, pero aún no se había hallado su aplicación en gran escala.

Mas el ciclismo y el automovilismo iban a surgir y los caminos aún eran deficientes. En 1888, un escocés, Juan Boyd Dunlop, patentó la primera cubierta neumática de goma de resultado satisfactorio, y desde entonces la demanda del caucho aumenta sin cesar.

Uso del algodon en la antiguedadLos hombres civilizados usaron el algodón mucho antes de enterarse de la existencia del caucho.

Efectivamente, telas hechas con aquél existieron en la India antes de Cristo. Sin embargo, hasta hace dos siglos estas telas eran un lujo que relativamente poca gente podia permitirse.

Tres cosas fueron necesarias para abaratar el algodón: áreas más extensas de cultivo, métodos más rápidos de separación de las semillas de la borra o pelusa que las rodea y mejores métodos de hilado y tejido.

Hasta florecer, la planta del algodón necesita un clima cálido y gran cantidad de lluvia. Una vez que las flores han caido y sus vainas fibrosas se han formado, necesita calor y tiempo seco.

De modo que las zonas donde se desarrolla bien son limitadas. Pero durante los siglos XVII y XVIII una extensa región ideal para su cultivo se halló en el sudeste de los Estados Unidos.

La inmensa cantidad de mano de obra requerida para separar las semillas de la borra fue suministrada por los esclavos negros traídos a América, desde la costa occidental de África.

Mientras tanto, los refugiados protestantes de Flandes, muchos de los cuales eran hábiles obreros del algodón, se habían establecido en las regiones donde, desde antiguo, se tejía la lana de Inglaterra. Pronto Lancashire se convirtió en el centro manufacturero de algodón más importante del mundo, y allí constantemente se inventaban nuevas técnicas.

Otro material que ha jugado un rol importante en la vida del hombre fue en carbón, un combustible sólido de origen vegetal.

En eras geológicas remotas, y sobre todo en el periodo carbonífero (que comenzó hace 362,5 millones de años), grandes extensiones del planeta estaban cubiertas por una vegetación abundantísima que crecía en pantanos, que mediante un proceso natural de movimientos y presiones durante millones de años se transformó en un combustible vital para la sociedad.

Existen diferentes tipos de carbón que se clasifican según su contenido de carbono fijo: turba, lignito, antracita, grafito, etc. y todos han tenido utilidad. (Ampliar: carbón)

A mediados del siglo XVIII, sir Ricardo Arkwright (imagen abajo) inventó un nuevo aparato de hilar que se podía accionar hidráulicamente, y poco después, Jacobo Hargreaves y Samuel Crompton produjeron aún mejores máquinas de múltiples husos. A los pocos años, Edmundo Cartwright inventó un nuevo telar movido por energía hidráulica.

Richard Arkwright (1732-1792), inventor

De modo que hacia los comienzos del siglo XIX Lancashire estaba en condiciones de elaborar más algodón del que América podía cultivar.

Lo único que detenía la producción era el hecho de que las semillas todavía debían separarse a mano de la borra, y por más intensamente que un esclavo trabajase no podía preparar más que unos pocos kilogramos de algodón en una semana entera.

Más aún, los días de la esclavitud ya estaban contados. En 1833 terminó en todas las partes del Imperio británico y en 1865 cesó en toda América.

Por este tiempo Eli Whitney había inventado su famosa desmotadora. Trabajando con ella un hombre podía preparar más algodón en una hora que antes en varios días.

Desde entonces las plantaciones de algodón crecieron rápidamente en América. Sin embargo, la demanda fue tal, que se convirtieron en regiones algodoneras muchas tierras de la India, Egipto, Nigeria, Sudán y el Congo.

Al tejer, miles de hilos se colocan paralelamente entre sí en un gran marco, para formar la urdimbre de la tela. Un eje, colocado detrás del telar, gira lentamente, dividiendo estos hilos en dos o más capas, que suben y bajan alternadamente.

Una lanzadera que arrastra un hilo pasa entre las capas a cada movimiento y así los nuevos hilos, que constituyen la trama, se entrelazan con los de la urdimbre y queda formada la tela.

Gran Bretaña ya no ocupa el supremo lugar en la manufactura del algodón. Otros países europeos producen, en conjunto, tres veces más tejidos de algodón que Gran Bretaña, mientras que los Estados Unidos y el Japón son también grandes productores de los mismos.

Respecto a los metales, muy pocos metales se encuentran en la naturaleza en estado puro o casi puro. Fue sólo cuando el hombre aprendió a hacer fuego y construir fraguas cuando pudo extraer cobre, estaño y hierro de sus minerales.

De manera que en los primeros tiempos todos los metales eran escasos, y, en sentido muy real, todos los metales eran preciosos.

Pero durante varios miles de años la gente civilizada en todas partes ha considerado dos metales —el oro y la plata— como especialmente preciosos, en parte por su escasez y en parte porque pueden ser labrados y transformados en adornos hermosos. Y precisamente porque se los ha considerado así, el oro y la plata han jugado un papel importante en la historia del hombre.

La forma más primitiva del comercio era por trueque o directo intercambio de mercaderías. Pero el intercambio puede ser muy difícil y hacer perder mucho tiempo.

Si un agricultor primitivo tenía más ganado del que necesitaba y no suficiente trigo para hacer pan, solamente podía resolver su dificultad cuando encontraba a otro hombre con demasiado trigo y muy poco ganado. Aun entonces, probablemente, habría una larga discusión acerca de cuántas vacas eran equivalentes a determinadas bolsas de trigo, puesto que el valor del trigo variaría de año en año y de lugar en lugar, según que la cosecha hubiese sido buena, mala o regular.

Hace tres o cuatro mil años, mercaderes de la Mesopotamia hallaron un método para superar tales dificultades.

Advirtieron que en todas partes la gente quería plata, de manera que antes de emprender sus viajes comerciales cambiaron sus propias mercancías por pequeñas barras de plata, que se transportaban con facilidad. Casi todos los pueblos con los que se encontraban estaban dispuestos a aceptar la plata a cambio de toda clase de mercancías y servicios.

Más tarde, para evitar la molestia de pesar la plata cada vez que compraban cosas, estos mercaderes estamparon el peso y una garantía de pureza en cada barra de plata.

Fueron estas barras estampadas las que sugirieron la idea de las monedas de oro y plata, hace unos dos mil años tales monedas ya se usaban en muchas partes de Europa y Asia, y hasta la fecha el oro, especialmente, continúa siendo uno de los más importantes medios de intercambio.

El oro se encuentra principalmente en las arenas aluviales -—arenas que las aguas de los ríos han desprendido de las rocas en tiempos pretéritos— y en ciertas capas profundas de cuarzo.

Los países más productores de oro en la actualidad son Sudáfrica, Canadá, los EE. UU. y Australia, y muy probablemente la Unión Soviética, que tiene vastas zonas auríferas en los montes Urales y hacia el este del lago Baikal. Los mayores poseedores de oro son Suiza (cuya reserva de oro es igual a la de todos los países de Asia juntos), los EE. UU. y Bélgica.

El oro y la plata siempre han sido considerados como símbolos de riqueza. Pero si por riqueza queremos decir capacidad de vivir una vida más satisfactoria, entonces los metales más comunes, como el plomo, el cobre y el hierro, han hecho más por el bienestar general de la humanidad que lo que jamás hayan hecho el oro o la plata.

Con plomo se hicieron los primeros aljibes higiénicos y sistemas de cañerías de agua; con el cobre y el estaño el hombre avanzó de la Edad de Piedra a la de Bronce; con el hierro se hicieron las máquinas y motores que dan, en nuestro tiempo, preponderancia a las industrias dentro de la civilización. Estos metales llamados comunes, junto al aluminio —el nuevo metal— constituyen todavía el grueso de la riqueza en metales que el hombre extrae de la tierra.

Además de usar metales extraídos de los minerales que se encuentran bajo tierra, el hombre ha explotado los mismos materiales que forman la corteza terrestre.

Durante muchos cientos de años, ha usado granito y piedra arenisca para las construcciones y los caminos; piedra caliza y mármol para la estatuaria; calizas para la producción de cal; arena y cuarzo para la fabricación del vidrio; arcilla para hacer vasijas y ladrillos.

Son los materiales comunes de la naturaleza los que más han contribuido al bienestar y progreso del hombre; pero las piedras raras de la tierra son las que él valora más: los rubíes y diamantes, zafiros y esmeraldas, amatistas y berilos.

Sin embargo, como al oro y la plata, a las piedras preciosas les ha tocado un papel especial en la historia del hombre y un índice de esto se puede ver hoy en los letreros de los comercios: «Joyero y relojero».

La artesanía del joyero ha florecido durante 4.000 años y los joyeros de la antigua Grecia, Egipto y Mesopotamia se contaban entre los más hábiles artesanos de su tiempo.

Realmente debían serlo, porque las diminutas piedras preciosas que manejaban tenían que estar elegante y firmemente engarzadas en oro y plata, de modo tal, que sólo un mínimo de su brillante superficie quedara oculta.

Así, cuando se necesitaron algunas pequeñas herramientas de precisión, los joyeros fueron los hombres más aptos para hacerlas.

Así también, en los siglos XVI y XVII, en Europa, cuando se empezaron a usar los relojes de bolsillo, fue el joyero quien naturalmente debía dedicarse al nuevo oficio de relojero, la primera industria de instrumentos de precisión y la predecesora de toda la ingeniería de precisión del mundo moderno.

Las piedras preciosas deben su valor a su belleza y escasez; y casi todas ellas son formas raras de substancias comunes. La amatista —que en griego significa preventivo de la intoxicación— es una forma cristalina del cuarzo, que contiene ciertas impurezas; el rubí y el zafiro, también formas cristalinas, son óxido de aluminio, el cual forma parte de todas las arcillas; y el diamante, la más cara de todas las piedras preciosas, es un cristal de carbono puro, químicamente casi idéntico al carbón.

El diamante ocupa un lugar muy especial entre las piedras preciosas, porque es el más duro de todos los materiales conocidos y se puede usar para cortar substancias que no cederían a la hoja del mejor acero.

Más de dos tercios de los diamantes que se sacan de las minas de todo el mundo vienen del Congo, donde son extraídos de sedimentos aluviales.

La mayor parte de la producción consiste en diamantes industriales. Sudáfrica, con sus famosas minas de Kimberley, produce principalmente diamantes no industriales de gran calidad, a menudo extraídos de cráteres y galerías de volcanes extinguidos. Brasil, que fue en un tiempo la fuente más importante de tales diamantes, ocupa ahora el segundo lugar, después de Sudáfrica.

Fuente Consultada:
La Técnica en el Mundo Tomo I CODEX – Globerama – Editorial Cuántica

Origen de la Sociedad Humana y Caracteristicas de Vida

PRIMEROS GRUPOS HUMANOS Y SUS PROGRESOS TÉCNICOS PARA LA VIDA

Antes que el hombre pensase en vivir en comunidad y dar forma jurídica a sus relaciones sociales, debió esforzarse para sobrevivir. Sin que podamos asegurar qué antigüedad tiene la Tierra ni cuánto hace que existe vida humana en ella, esqueletos encontrados en Java, Palestina o Pekín, atestiguan que ciertos seres aproximadamente humanos iniciaron su lucha por la existencia hace alrededor de medio millón de años.

Los hielos que descendían del Norte y la lucha contra un medio hostil obligaban a concentrar todas las energías en la obtención de calor, ropa, alimentos y techo, sin tener aún tiempo para hacer pinturas rupestres, pensar en la existencia de Dios o imaginar reglas de convivencia cuyas formas jurídicas llegarían a ser, con el correr de los siglos, «Instituciones».

En las llamadas «Cinco Tierras» -Egipto, Siria, Costa de Arabia, Mesopotamia y el Punjab- se progresó durante la época paleolítica, pero ignoramos dónde tuvo lugar el primer cultivo del grano, la domesticación de animales salvajes, el comienzo de la alfarería, o el paso de los útiles de piedra a los de metal. Y si la atribución es difícil cuando se trata de elementos materiales, más oscura resulta aún en el plano del pensamiento o las iniciativas sociales.

Resultan difusos, pues, los contornos de las primeras formas institucionales y la arqueología y la leyenda son los apoyos principales para abordar las primeras organizaciones humanas, ya que la vida política y su consecuencia institucional aparecen muy tarde como manifestaciones de una disciplina autónoma.

En la horda encontramos la primera expresión de sociabilidad; eran grupos reducidos, compuestos por seres primarios que estaban unidos por el instin’to de conservación.

Dentro de la horda, las costumbres empezaron a evolucionar hasta gestar el clan, mejor organizado y más numeroso, a cuya cabeza aparece ya la idea del conductor, que es al mismo tiempo jefe, juez y sacerdote.

En el clan, el centró y símbolo es a menudo el tótem, generalmente un animal de la región al que se representa por medio de esculturas y que tiene un sentido religioso.

Cuando los grupos nómades y pastoriles se hacen agricultores y adoptan la vida sedentaria, el clan se divide en familias patriarcales. El Estado empieza ya a perfilarse. A través de las etapas de tribus, ciudades o naciones, el jefe del clan pasa a ser rey.

Al monarca, la autoridad le vendrá directamente de la divinidad, que le dicta las reglas que se imponen con forma de tabú; es decir, consideradas como prohibiciones; es también la aurora del Derecho, concebido en preceptos rudimentarios, sin una sanción concreta pero con amenazadores presagios en caso de transgresión.

Los tabúes resultaban así normas de convivencia que se imponían a través del sentimiento religioso y se convertirían luego en normas jurídicas («No robar», «No matar»), aunque la ley escrita apareció mucho más tarde.

EJEMPLOS GRÁFICOS

origen de la sociedad humana horda

clan sociedad humana

sociedad humana tribu

EVOLUCIÓN Y PROGRESO DE LA SOCIEDAD

A través del Paleolítico, el progreso del hombre como artesano fue penosamente lento. Mal equipado como estaba para la caza y la pesca, necesitaba casi todo su tiempo para procurarse el sustento.

Sin embargo, el hombre del Paleolítico logró varios inventos que, al menos, echaron los cimientos del progreso. Él fue quien descubrió cómo hacer un borde cortante filoso, rompiendo una piedra con otra; él fue quien halló la manera de hacer fuego y utilizarlo.

En la naturaleza el fuego es cosa rara, porque ella pocas veces lo produce, si se exceptúan los rayos y las erupciones volcánicas. Sin embargo, de alguna manera el hombre primitivo descubrió cómo hacer un fuego menps terrible, una pequeña hoguera, que podía controlar. Lo más probable es que hiciese el descubrimiento por casualidad, al ver cómo las chispas de piedras que se golpeaban entre sí hacían arder la hierba seca cuando caían en ella. Pero sea como fuere que el descubrimiento se produjera, éste fue, sin duda alguna, de inmensa importancia.

Capacitó al hombre para asar carne cruda y dura y hacerla sabrosa y tierna; le dió calor y luz por la noche y mantuvo alejados de su caverna a los animales salvajes mientras dormía. El hombre del Neolítico, el primer agricultor y pastor, no sólo mejoró los escasos inventos de su antepasado, sino que también realizó otros muchos, y así el ritmo del progreso se aceleró. Su antecesor había estado obligado a usar sus propios músculos para todo trabajo pesado, pero él descubrió cómo uncir al arado bueyes, asnos y caballos y cómo hacerles arrastrar grandes pesos.

Dicho antecesor había aprendido a usar troncos como rodillos, y ahora él aprendió a cortar una sección del tronco y hacer así la primera rudimentaria rueda. Tal vez antes de que se usaran ruedas en los carros ya se emplearon para ayudar a dar forma a los objetos de alfarería. Y cuando el alfarero neolítico hubo dado forma a sus vasijas usó la antigua invención del fuego para cocerlas y darles dureza.

Para la poca vestimenta que poseía el hombre del Paleolítico dependía de las pieles de los animales que cazaba. Pero el hombre —o probablemente la mujer— del Neolítico inventó dos nuevas artesanías: el hilado y el tejido.

La figura de abajo representa a un hilandero y a un tejedor trabajando. El hilandero emplea un huso y una rueca para convertir finas fibras de lino o lana en una larga y fuerte hebra ininterrumpida. El tejedor ha extendido muchas hebras como ésta, de arriba abajo, en un marco de madera y está ocupado en entretejer otras hebras por encima y por debajo alternadamente.

tejedor en el neolitico

Con afiladas herramientas, aptas para derribar troncos, y con telas tejidas o pieles cosidas, para las velas, el hombre neolítico logró hacer la primera embarcación propiamente dicha, una gran balsa impulsada por el viento y capaz de contener tal vez más de una docena de personas. No sabemos exactamente qué métodos de navegación usaron los primeros marinos, pero debieron tener un conocimiento considerable de los movimientos del Sol y de las estrellas para poder orientarse.

vida en el neolitico

El hombre del Neolítico usó la fuerza animal para arar y arrastrar carros y el poder del viento para impulsar barcazas. También desarrolló el hilado, el tejido y la alfarería. Hacia el fin de este período ya era diestro en irrigar y en medir el tiempo.

vida del hombre en el neolitico la ceramica

LOS PROGRESOS TÉCNICOS: Para el fin del Neolítico y el comienzo de la Edad de Bronce, los habitantes de Egipto, que necesitaban un calendario exacto para regular las épocas de siembra y de recolección en sus bien irrigados campos, habían aprendido lo suficiente de astronomía para saber que un año dura 365 días y %, y no exactamente 365. También sabían lo suficiente para diseñar relojes de sol muy exactos, que utilizaban durante el día, y relojes de agua, que les daban cuenta del paso de las horas, aunque el sol no alumbrara.

Si inquirimos por qué el progreso fue mucho más rápido en el período Neolítico que en el Paleolítico, las respuestas surgirán sin dificultad. Primero, el hombre del Neolítico tenía objetos nuevos que había ideado, como, por ejemplo, el torno del alfarero. Luego fabricó materiales, nuevos, tales como telas tejidas. Finalmente, dominó nuevas formas de energía: la propia de los animales para el arado y el acarreo, la fuerza del viento para mover las embarcaciones y el poder del agua para irrigar las tierras.

carros antiguos en el neolitico

Ver: Primeros Carros

la agricultura: irrigacion de campos

Ver: Consecuencias Sociales de la Primitiva Agricultura

El progreso casi siempre depende de las nuevas ideas, los nuevos materiales y las nuevas fuentes de energía, pero las tres cosas no van siempre juntas. En su mayor parte, el progreso de la Edad de Bronce dependió del nuevo material, el bronce. Pero fueron necesarias nuevas ideas antes de que los hombres pudieran hacer hornos para fundir el cobre y el estaño de los minerales, y se necesitaron nuevas ideas para modelar y forjar el metal y convertirlo en herramientas y utensilios útiles.

Mas no fue necesaria ninguna nueva fuente de energía y ninguna se encontró. Para fundir y trabajar el metal el hombre se supeditaba aún a la antigua energía del fuego. Lo mismo puede decirse de toda la Edad de Hierro. El hombre tuvo que producir hornos de temperaturas mucho más altas para fundir el hierro, y tuvo que encontrar nuevos modos de dar forma y de afilar sus herramientas. Pero una vez más no hubo necesidad de nueva fuente de energía, y ninguna se halló.

En efecto, todo el progreso logrado en las grandes civilizaciones de Egipto, Mesopotamia, India, China, Grecia y Roma dependió enteramente de muchas ideas nuevas y muy pocos materiales nuevos. Por supuesto, el hombre altamente civilizado también logró usar la energía con más eficacia que su antecesor de la Edad de Piedra.

Por ingeniosos sistemas de poleas, cremalleras y palancas, pudo usar la energía muscular de los animales no solamente para arrastrar pesos en el llano, sino también para elevar el agua de los pozos y el mineral de las minas, y a su tiempo, con la ayuda de turbinas y de aspas de molino, el hombre empleó la energía del agua en movimiento y la fuerza del viento para impulsar muchas clases de máquinas. Pero subsiste el hecho de que desde los tiempos neolíticos hasta después de Shakespeare, el hombre no descubrió ninguna fuente de energía nueva.

No es extraño que hacia el fin de la Edad Media, muchos pensadores se entregaran a estudiar más y más acerca de toda clase de materiales y a buscar nuevas formas de energía. Los árabes, que eran entonces el pueblo más ilustrado del mundo, tomaron la iniciativa en esta búsqueda. Luego, desde los centros de cultura de los musulmanes de España, se extendió a todas las partes de la Europa occidental la idea de buscar deliberadamente nuevos conocimientos.

Allí eran conocidos como alquimistas los hombres que establecieron los primeros laboratorios para realizar una forma primitiva de lo que ahora se llamaría investigación científica. Hoy es fácil reírse de ellos, porque a menudo se lanzaban a descubrir ciertas cosas muy extrañas, tales como la panacea que curaría todas las enfermedades, la piedra filosofal, que convertiría los metales en oro, y el elixir de la vida, que la conservaría eternamente. A veces, también la astrología y la magia negra tomaban parte en sus extraños experimentos.

Entre los alquimistas se cuentan algunos grandes hombres, como, por ejemplo, Alberto Magno y Rogelio Bacon. De entre la confusión y magia que los rodeaba, hombres como éstos hicieron surgir los comienzos de la química y física modernas. Y pocos siglos después —un lapso muy breve en la historia del hombre— estas ciencias nos han dado varias y maravillosas fuentes de energía y una multitud de nuevos materiales para nuestro uso.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven N°1 Primeros Grupos Humanos Edit. Cuántica
La Técnica y el Mundo Tomo I Edit. CODEX Globerama

El Payador Ezeiza Gabino Personaje de la Historia Argentina

El Payador Ezeiza Gabino Personaje de la Historia Argentina

El legendario artista de la improvisación llegó a batirse por tres días seguidos con un contrincante sin que el público se moviera de su sitio. El payador Gabino Ezeiza falleció el 12 de octubre en su casa de Floresta. De familia afroamericana, había nacido el 3 de febrero de 1858 en el barrio de San Telmo como otro miembro más de una familia humilde.

Gabino Ezeiza

Se lo considera uno de los primeros payadores de Buenos Aires y de toda la zona del Río de la Plata y su público asegura que nadie le ganaba en el contrapunto.

El pulpero Pancho Luna, que había sido payador de joven, en los tiempos de Rivadavia, fue el que acercó a Gabino a la guitarra. Como regalo, a los quince años, la madre le compró una guitarra española que adornó con cintas celestes y blancas. Al poco tiempo dejó la casa familiar, donde quedaron su madre y sus hermanos, Tomás y Matilde Ezeiza, ya que el padre había muerto en la Guerra del Paraguay. Comenzó a hacerse conocido como payador y en poco tiempo ganó celebridad.

Se cuenta que en una oportunidad sostuvo una contienda durante tres noches con Nemesio Trejo. La inventiva de los dos artistas se mostró de tal magnitud que el público permaneció en el lugar, para ver cómo se desarrollaba el encuentro. Después de una disputa de payadas en un circo de Boedo, entabló amistad con José Betinotti, quien se convirtió en discípulo de Gabino.

El profesor y escritor Rodolfo Se-net dijo que Gabino tuvo «una aptitud estupenda, increíble, para hacer versos. Los improvisaba, así, en el momento, y como tenía un oído perfecto para la medida, la cadencia y la rima, le salían sonoros».

Fundó su propio circo, Pabellón Argentino, con el que recorrió muchos pueblos, pero lo perdió en un incendio en 1893.

Es autor de más de quinientas composiciones, grabó discos y recopiló sus versos en el folleto Cantos a la Patria. Carlos Gardel y José Razzano lo conocieron en un comité y, al hacerse amigos,  solían frecuentar  el Café de los Angelitos.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

Rey Sargón Historia del Imperio Acadio Características Resumen

REY SARGÓN EL GRANDE – FUNDACIÓN DEL PRIMER IMPERIO EN LA MESOPOTAMIA

Las primeras civilizaciones aparecieron en el Oriente Medio, en Egipto y Mesopotamia, en el año 5000 a.C. aproximadamente. Su existencia está ligada a la fertilidad, garantizada por los deltas de los ríos, y una organización política y social ya muy evolucionada. Civilizaciones paralelas, unidas a la presencia de los ríos, se encontrarán a orillas del Indo, y, en China, junto al río Amarillo.

En el caso de  Mesopotamia, en las márgenes de los ríos Tigris y Eufrates surgieron dos ciudades notables: Babilonia sobre el Eufrates y Nínive sobre el Tigris. La primera fue la más antigua; sin embargo, Nínive llegó a su apogeo antes que Babilonia.

En cambio, las comarcas vecinas, de suelo desértico, eran pobres, lo que explica que la Mesopotamia fuera codiciada por los pueblos anos del Norte y los semitas del Sur, los que chocaron más de una vez en ese escenario geográfico a lo largo de la historia, que nos muestra una sucesión ininterrumpida de invasiones, de guerras frecuentes y de imperios duraderos, pero vulnerables.

Sucesivamente, desde el año 3500 a. de J. C, aproximadamente, algunas ciudades-estado, fundadas cerca de los centros del culto, se dividen la zona del delta. Aunque el misterio siga siendo insoluble por lo que se refiere a los sucesivos estadios de esta evolución, es innegable que aquellos Estados, es decir, aquellas civilizaciones, fueron determinados por las condiciones naturales, que permitió la agricultura, pues la tierra era fértil, el agua, abundante; pero había que contener las crecidas, excavar canales, levantar diques, dividir los campos. ¿Cómo se originaron los primeros poderes despóticos, que iban a dominar estos mecanismos sociales tan complejos?.

Quizá no lo sepamos nunca. Lo único seguro es que la necesidad de una organización colectiva llevó al establecimiento de una autoridad central, fundada sobre la religión.

mapa imperio sumerio acadio

Sargón de Acad: Al norte de las ciudades-estado sumerias se encontraba el territorio de los acadios semitas. Sargón, un jefe guerrero, lo unificó poco antes del año 2300 a. de J.C., y gobernó Acad durante unos cincuenta y cinco años. El origen de Sargón y su encumbramiento en el poder están rodeados de numerosas leyendas y misterios. Una crónica dice que nació de una prostituta del templo. Otra, que se le encontró en una cesta de juncos (en circunstancias parecidas a las de Moisés). Tras dominar Acad, Sargón se dirigió hacia el sur y sometió a los divididos sumerios de ciudad en ciudad. Pero los sumerios vencidos civilizaron a sus conquistadores acadios, que asimilaron con rapidez la cultura sumeria. Sargón, rey de Sumeria y Acad, extendió su imperio desde el actual Irán hasta el Mediterráneo. A su muerte, el impeno acadio se desintegró bajo la amenaza de invasión de otros pueblos semitas. Unos seiscientos años más tarde, Hammurabi, rey de Babilonia, incorporó a su imperio los viejos territorios acadios y sumerios.

La vida social se articulaba en las categorías de los funcionarios y de los soldados. Se crearon también sistemas de contabilidad y de escritura, necesarios para el funcionamiento del conjunto. Las ciudades mesopotámicas entraron en lucha a comienzos del III milenio, en una tremenda alternativa de guerras y civilización. Kish, Uruk, Ur, Lagash combaten sucesivamente por la hegemonía; hacia el 2500 a. de J. C, Lugalzaggisi, señor de Ur y de Uruk, puede considerarse como el primer emperador de la Mesopotamia.

Dios Abu de los sumerios

El  pueblo  sumerio   ha  encontrado  en  su  religión su casi único motivo inspirador.
Los  enormes  ojos  del dios  Abu,  con  sus  córneas de hueso y sus párpados de betún,
se dirigen hacia lo invisible. He aquí una figura imaginaria, destinada a hacer que la efigie divina estuviera presente en la emoción del espectador.

Sargón de Akkad y sus sucesores, derrotando a Lugalzaggisi, fundan, a su vez, un Imperio. Pero, hacia el año 2285 a. de J. C, los bárbaros procedentes de los montes Zagros, quizá empujados por las invasiones indoeuropeas, devastan Mesopotamia. La hegemonía de Ur resurgirá de las ruinas, contrastada muy pronto por otras ciudades rivales; Isin, Larsa, Babilonia, Uruk, Kish, hasta que, hacia el 1792 a. de J. C, Hammurabi, rey de Babilonia, impone su ley. La unificación de la Mesopotamia durará muy poco.

Sargon I rey acadio

Sargón I, llamado el Grande, rey acadio (c. 2335-c. 2279 a.C.), por primera vez en la historia de Mesopotamia, unificó las antiguas tierras de Sumer y Acad. Apenas se conocen datos sobre su vida. Según una leyenda sumeria, Sargón fue depositado en una cesta de caña sellada y abandonado en las aguas del Éufrates, de donde fue rescatado. Tras conseguir la aprobación de la diosa Istar, se alzó en armas para establecer su reino.

LA HISTORIA DE SARGÓN: Hacia el año 2300 a.C, atraídos por el extraordinario desarrollo de la región, irrumpieron otros pueblos nómades de origen semita, provenientes de Arabia y de Siria y se establecieron en la parte media. Fueron éstos los acadios y los amárreos. Los primeros fundaron la ciudad de Acad o Agadé (hoy Bagdad) y los segundos, la de Babilonia o Babel.

Los sumerios, de mayor grado de civilización, resistieron a esta penetración pero, finalmente, sucumbieron ante el poder del rey de Acad, Sargón, con quien se inició una época francamente progresista, durante la cual los acadios fueron asimilando la cultura sumeria, hasta que éstos lograron recuperar su hegemonía, llegando al apogeo de su poder, a tal punto eme en la ciudad de Ur se consagró el primer código de leyes que se conozca, denominado Urnami.

Los orígenes de sargón no eran principescos: hijo de padre desconocido, fue traído al mundo en secreto por una servidora del templo, que Je abandonó, como en el caso de Moisés, junto al borde del agua. «Lo colocó en una barquilla de cañas, cuyas aberturas tapó con pez.» Recogido por un aguador, Sargón llegaría a ser copero del rey de Kish; con ocasión de la toma de la ciudad por el ejército sumerio, consiguió escapar y montó un campamento en Agadé, en el país de Akkad, sobre el Eufrates Medio.

Reunió guerreros, encontrándose, en poco tiempo, a la cabeza de un potente ejército de mayor movilidad que el de Sumer; en efecto, la infantería ligera entraba en combate, a distancia, mediante una lluvia de flechas, luego alcanzaba al enemigo hasta llegar al cuerpo a cuerpo y entraban entonces en acción el hacha y la lanza corta. Lugalzaggisi fue vencido, apresado, arrastrado y encadenado hasta Nippur, donde sufrió la mayor humillación al ser expuesto en una jaula a la puerta del templo de Enlil, dios del viento y de la Tierra.

El sueño de la hegemonía sumeria se había venido abajo. En cambio, su destructor iba a crear el primer imperio semítico. En treinta y cuatro batallas, Sargón «agota al Elam, sojuzga al país sumerio, unifica bajo su autoridad a Asiría, al norte, y a Amurra, en el oeste».

Extiende su dominación desde el Mediterráneo hasta el Golfo Pérsico, desde los desiertos de Arabia hasta los montes Zagros; es el primer «rey de las multitudes y de las cuatro regiones del mundo», el primer gran aventurero conocido que funda no sólo un imperio, sino una dinastía que dominará la totalidad del Creciente Fértil, durante más de cien años. El reinado de Sargón no fue tranquilo ni feliz.

Desde su capital, Agadé, instalada en la provincia central, este rey pasó cincuenta y ocho años de su reinado guerreando contra los montañeses del nordeste y del este, y dominando las revueltas que estallaban, periódicamente, en Elam, en Sumer y en la propia Akkad.

Sargón, y fue el primero de una larga serie de conquistadores en la historia del Próximo Oriente. Si es cierto siquiera la mitad de lo que se cuenta de él, debió ser un personaje excepcional para su época. Se cree que gobernó tierras que se extendían desde Palestina hasta el golfo Pérsico, y que invadió Egipto e incluso Etiopía. En su tiempo se alardeaba de que en el palacio de Sargón comían 5.000 soldados a sus expensas. Sea verdad o no, todo lo anterior importa menos que el hecho indiscutible de que Sargón fue el primer rey que unificó Sumer y el norte de Mesopotamia, creando un solo estado bajo un gobierno común. Los monarcas posteriores llevaban el título de «reyes de Sumer y Acad». El de Sargón fue el primer imperio unificado de la historia y la primera unidad política que abarcaba todo el valle de Mesopotamia, aunque esta situación sólo se prolongaría hasta el reinado de su bisnieto. Poco después del 2200, el imperio acadio fue destruido por los pueblos de las montañas del nordeste.

El único que no se levantó contra Sargón fue el norte del Imperio. Según parece, los semitas de Subartu, que serían después los terribles asirios, fueron los más fieles sostenedores de la dinastía de Sargón. La tarea no será menos dura para sus herederos; el hijo mayor del rey, Rimush, arrostra una rebelión de Sumer y de Elam, mientras el segundo, Manishtusu, tuvo que intervenir en las costas del Golfo Pérsico.

Ambos mueren asesinados, y Naram-Sin, hijo del último, tiene que reprimir la rebelión de casi todas las ciudades del país, antes de sufrir una serie de desastres, debidos a una invasión de montañeses de Zagros, los guti. Parece ser que éstos habían sido empujados por otros invasores, los Umman-Manda, jinetes procedentes de Anatolia, y en los que algunos sabios pretenden ver una vanguardia de los pueblos indoeuropeos.

Estos derrotan definitivamente al hijo de Naram-Sin, Shar-Kali-Sharri, el año 2190 a. de J. C. No desaparece inmediatamente la dinastía sargóni-da; algunos príncipes siguen manteniéndose a la cabeza de un reino reducido. Hasta el año 2150, los jefes de los pueblos vencedores no eliminan definitivamente a los semitas, implantando su dominio sobre todo el país. Por vez primera, desde que los mesopotámicos aprendieron a dejar constancia de los acontecimientos de su historia en tablillas, sucumben ante el empuje de pueblos primitivos.

Las ciudades, no obstante, no quedaron descontentas de la invasión de los extranjeros, ya que habían conseguido terminar con la supremacía acadia. Aunque no demasiado opresora, ésta había destruido la semi-autonomía de que disfrutaba cada ciudad, desde los tiempos más remotos. Parece ser que los guti no manifestaron grandes ambiciones políticas, contentándose con aprovecharse de unas condiciones de vida más fáciles que aquéllas a que estaban acostumbrados.

El peso de su dominación era soportable, ya que consintió a las antiguas Ciudades Estados disfrutar, durante un centenar de años, de un régimen casi independiente, y les permitió, asimismo, prosperar. No obstante, el recuerdo de Sargón se perpetúa, durante mucho tiempo, en Mesopotamia. Todos los fundadores de imperios que se sucederán a las orillas del Eufrates y del Tigris, utilizarán la fórmula de que se había valido aquel semita, de origen oscuro y modestos principios: «Yo… rey de Sumer y de Akkad, rey de las multitudes y de las cuatro regiones…»

BAJO EL IMPERIO DE AKKAD
Mesopotamia tenía, al fin, bajo el reino de los sargónidas, configuración de Estado. Era un hecho verdaderamente excepcional para aquella época y que sólo se puede atribuir a  la personalidad extraordinaria de los soberanos. Parece que supieron tener en cuenta la diversidad de pueblos que formaban su imperio, reservando bajo su autoridad directa a las regiones con mayoría semita, y tolerando, por el contrario, que cada ciudad sumeria conservase su propio príncipe y sus instituciones.

El rey ejercía el derecho de soberanía sobre ellas. Las creencias religiosas semitas asimilaron las de Sumer; así, por ejemplo, el dios solar Shamah correspondía a Utu, y el planeta Venus Isthar encontraba su réplica en Inanna, diosa de la fecundidad. Fue tan perfecto el sincretismo religioso, que muy pronto se hará difícil distinguir los caracteres sumerios y acadios en la religión de Mesopotamia.

Sincretismo: es un sistema filosófico que trata de conciliar doctrinas diferentes.

El pueblo acadio vino a ser heredero de las mismas tradiciones, de la misma civilización que sus vencidos. Por esto, ni siquiera tuvo la intención de destruir lo que había encontrado. Al contrario, respetó, expandió y transformó las instituciones del país de Sumer, de acuerdo con su propia personalidad. El sumerio siguió siendo lengua oficial, junto al acadio.

El personal administrativo fue reclutado tanto entre los sumerios como entre los semitas. Estos escribieron con los caracteres cuneiformes, que adaptaron a su propio idioma. Muy pronto se publicaron listas de palabras, formando un vocabulario comparado sumerio-acadio: los primeros diccionarios de la historia.

El alma semita, más flexible que la de los sumerios, intervino en la ejecución de las obras de arte: las composiciones monumentales y el grabado de los cilindros-sellos perdieron su seriedad y rigidez para adquirir más suavidad. Después de una de sus campañas en los montes Zagros, el nieto de Sargón, Naram-Sin, hizo grabar en piedra una estela celebrando su victoria.

Este monumento es notable por su fuerza y por su composición, más libre que la de todas las obras similares precedentes. En vez de una narración escalonada, para leer de arriba abajo, nos encontramos con una sola escena, en la cual unos cuantos personajes dan la impresión, por su movimiento, de una gran multitud representando una escena de triunfo y dominándola el rey vencedor. ¿Y qué decir de la admirable cabeza de Sargón, digna de figurar entre las obras más ilustres de la estatuaria mundial?.

Los mínimos detalles de este rostro han sido cincelados con un arte perfecto que nos recuerda el de las «tumbas reales» de Ur. Sin embargo, la expresión no es la de las estatuas sumerias: la efigie no es extática y rígida, sino que respira majestad y poder, dulcificados, sin embargo, por una ligera sonrisa que se dibuja en los labios del rey.

INVASIONES ARIAS: El apogeo de los semitas, se vio violentamente interrumpido por la irrupción sucesiva de varios pueblos de origen ario, que llegaron hacia él año 1900 a.C. desde la región del Cáucaso. Fueron éstos los hititas, los mitanios y los kasitas, quienes introdujeron como gran novedad en b región, el hierro y el caballo.

Los hititas, luego de invadir la Mesopotamia se apoderaron de Babilonia, aunque no se radicaron en el lugar, sino que se dirigieron ai Asia Menor, donde finalmente se establecieron en la Anatolia y fundaron la ciudad de Hattusas.
Luego arribaron los mitanios, menos aguerridos, quienes se quedaron en la zona Norte, sin hostilizar demasiado a sus vecinos.

Por último llegaron los kasitas, los que se mezclaron con los amorreos y luego de cruenta lucha dominaron todo el territorio y consolidaron el poder de los arios.

Fuente Consultada:
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo I sargón y los Acadios
Historia Universal Ilustrada Tomo I Los Acadios John M Roberts Edit. Debate

La Bacteriologia Historia Objetivos e Importancia Social

HISTORIA Y OBJETIVOS DE LA BACTERIOLOGÍA

LA BACTERIOLOGIA: En 1673, Antonio van Leeuwenhoek miró a través del microscopio, que había construido él mismo, una gota de agua en descomposición, y observó con asombro que el pequeño glóbulo estaba lleno de miles de pequeños organismos. Entusiasmado, el holandés escribió a la Royal Society de Londres (en 1676), detallando aquellos nuevos «seres vivientes». Van Leeuwenhoek había descubierto lo que hoy llamamos microbios, bacterias o, simplemente, gérmenes.

En una de sus primeras cartas (1676), describe unos «animálculos hallados en el agua de lluvia contenida unos días en una cubeta nueva y pintada interiormente de azul».

Veamos un extracto de su descripción.

«Los cuerpos de la primera especie que descubrí en aquella agua, comprobé, tras diversas observaciones, que consistían en un conglomerado de 5 a 8 glóbulos muy transparentes, pero no pude ver membrana o tegumento alguno que los encerrase uniéndolos. Estos animálculos, al menearse, emitían a veces un par de pequeños tentáculos, que movían continuamente, tal como hacen los caballos con sus orejas; en medio de aquellos tentáculos se abría un espacio liso y el resto de su cuerpo era redondeado, salvo la cola, que, a través del microscopio, se veía del grosor de una telaraña observada a simple vista; la cola terminaba en una bolita, de volumen semejante a uno de los glóbulos de su cuerpo, la cual, según percibí, no usaban al moverse en aguas muy claras.

Aquellos diminutos animalejos eran los seres más infelices que jamás había visto, pues, con la bolita de su cola, tropezaban con pequeñas partículas o filamentos (que abundan en el agua, especialmente si ésta ha permanecido estancada varios días) y quedaban allí enredados; luego, para desasirse, comprimían su cuerpo hasta quedar ovalado y forcejeaban con energía para liberar la cola; luego replegaban su cuerpo, mientras aquélla se enroscaba como una serpiente… y aquel movimiento serpenteante de la cola continuaba. Asimismo, he podido contemplar centenares de tales animalitos asidos fuertemente unos con otros, sobre un filamento, reposando al cobijo de un grano de arena.»

Las bacterias son muy pequeñas, pero existen en grandes cantidades. Viven en todas partes: en el aire, en el polvo, en el suelo, en el agua, en la piel de muchos animales e, incluso, dentro del cuerpo. Algunas son dañinas y causan enfermedades al hombre, o atacan a los animales, los alimentos y las cosechas. Otras, como las bacterias del suelo, son tan útiles que, probablemente, sin ellas habría pocas formas de vida. Las bacterias son tan importantes para el hombre que, en la actualidad, muchos científicos se dedican a su estudio.

Algunos bacteriólogos intentan descubrir más cosas acerca de los hábitos y procesos vitales de estos pequeños organismos. Otros aplican los conocimientos ya adquiridos por sus antecesores.

bacteriologo

La bacteriología es sólo una parte especial de la microbiología, que está dedicada al estudio de todos los organismos microscópicos. Hablando con rigor, muchos bacteriólogos deberían llamarse microbiólogos, porque en el curso de su trabajo pueden trabajar también con hongos microscópicos  (mohos) y virus (tan pequeños, que no se pueden ver con un microscopio óptico).

BACTERIOLOGIA:LAS BACTERIAS EN MEDICINA

Las bacterias, como los virus, causan una serie de enfermedades peligrosas para el hombre; por ejemplo, originan la fiebre tifoidea, la lepra, la tuberculosis, el cólera, la difteria, el tétanos y otras dolencias. Los bacteriólogos colaboran con los médicos en la lucha y prevención de estas enfermedades. Mediante el examen microscópico de la sangre u otras muestras tomadas del cuerpo descubren los gérmenes causantes de la enfermedad de una persona; la identificación de las bacterias permite al médico prescribir el tratamiento adecuado. Sin embargo, pocas veces es posible la identificación por el simple examen con el microscopio.

Los bacteriólogos, normalmente, tienen que cultivar los gérmenes. Para ello, preparan en una placa caldos de cultivo, o sea una mezcla de extractos de carne y minerales (un medio), en el que loa gérmenes crecen. El medio se infecta con unos pocos microbios, tomados de la persona enferma, y se mantiene a la temperatura del cuerpo humano, para que se desarrollen rápidamente, se multipliquen y establezcan un cultivo o colonia.

El estudio de ciertas características —como forma, tamaño y color de la colonia— puede ser de gran valor al bacteriólogo en la identificación, pero lo más importante es conseguir una gran cantidad del germen puro, para someterlo a experimentos. Los bacteriólogos pueden observar las reacciones químicas que causan las bacterias (por ejemplo, si reducen grasas o la clase de azúcares que pueden fermentar).

Inyectándolas en animales de laboratorio observan su efecto en los tejidos vivos. Los mejores métodos para identificar las bacterias se basan en ensayos químicos delicados, aunque también son útiles las observaciones a través del microscopio y los síntomas del enfermo.

Siempre es preferible prevenir las enfermedades bacterianas por vacunación; pero si los gérmenes invaden el cuerpo y producen la enfermedad, es necesario aplicar remedios que ayuden al organismo a destruirlos. Los bacteriólogos experimentan constantemente nuevos compuestos químicos para combatir las bacterias. Desde luego, es indispensable que el compuesto destruya las bacterias sin dañar los tejidos de la persona enferma.

Es fácil encontrar desinfectantes para matar los gérmenes y antisépticos para evitar su actividad; son productos que sólo se usan en la epidermis (uso externo) . Los compuestos de uso interno para atacar las bacterias (antibióticos) deben actuar en el complejo químico del cuerpo con absoluta inocuidad para la persona.

El grupo de los compuestos sulfa-mídicos fue el primer tipo de antibiótico, usado en 1935. La penicilina, extraída del moho azul Penicillium, se descubrió en 1928, pero no se usó en gran escala hasta 1944. En ciertas especies de bacterias pueden presentarse estirpes resistentes a los antibióticos.

Éstas —que permanecen y se multiplican, mientras las otras son destruidas—, dan origen a la errónea creencia de que la especie se ha hecho inmune.

Lo que realmente sucede es que el número de las bacterias que han sido siempre resistentes aumentó en gran medida, y las no resistentes disminuyeron o han llegado, incluso, a desaparecer. De ahí que los bacteriólogos traten continuamente de descubrir nuevos antibióticos, capaces de destruir también a las que hasta ahora han sobrevivido.

Los primeros pasos de la bacteriología: Koch para estudiar las bacterias al microscopio, una vez las tenía dispuestas encima del portaobjetos, procedía a «fijarlas» con alcohol, coloreándolas después por medio de diferentes sustancias.

Aunque el alcohol mataba las bacterias, las preservaba de toda alteración que pudiera sufrir su aspecto, a la vez que permitía su tinción, operación que una vez realizada facilitaba a su vez la observación de las mismas, así como la obtención de fotografías. Koch fue capaz incluso de teñir y fotografiar los flagelos de las bacterias, si bien, debido a que las mismas habían sido muertas por la acción del alcohol y del tinte, no pudo observar su movimiento natatorio.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/koch.jpgLa separación de diferentes especies mezcladas de bacterias, con el fin de seleccionar una sola de ellas — lo que se llama un cultivo puro — constituía un problema que muchos intentaban resolver.

Koch lo consiguió valiéndose del siguiente procedimiento:

En primer lugar mezcló caldo de carne — uno de los alimentos bacterianos líquidos más corrientes — con gelatina fundida. A continuación esterilizó la mezcla por calentamiento, vertiéndola luego en un recipiente plano, también esterilizado, y que mantuvo cubierto con el propósito de impedir la entrada de cualquier microbio.

Después tomó una aguja de platino y, tras desinfectarla al calor de la llama, la hundió en aquella masa, que al enfriarse se había vuelto gelatinosa, rasgándola repetidas veces en varias direcciones,.y por último la tapó de nuevo; y la calentó un poco.

El resultado fue que cada una de las bacterias que se depositaron encima de la gelatina se desarrolló, iniciando el proceso de división hasta llegar a formar cada individuo una pequeña «colonia» de millones de ellos, visible a simple vista en forma de una pequeña mancha. Con sumo cuidado, cada colonia pudo ser aislada de las demás con ayuda de una aguja esterilizada y formar con ella un cultivo puro de sus bacterias integrantes.

Existe otro sistema para inocular la gelatina contenida en los matraces, que consiste en disolver una gota de la mezcla bacteriana en aquélla, antes de que se solidifique.

Para que la gelatina ordinaria se mantenga sólida es necesaria una temperatura inferior a la de la sangre humana, por lo que actualmente se suele reemplazar por agar-agar, sustancia gelatinosa vegetal procedente de las algas marinas. La materia gelatinizante se vierte én unas cápsulas de cristal cubiertas, llamadas cápsulas de Petri en honor de un ayudante de Koch que las inventó.

La mayor parte de bacterias no se nutren del agar, pero sí del líquido nutritivo que se ha mezclado con la gelatina. Se eligirá el líquido nutritivo según las apetencias de las bacterias que se desee cultivar. Al principio, los bacteriólogos empleaban mixturas complicadas, como leche con sangre, caldo de carne y otras, pero después se descubrió que las bacterias preferían casi siempre los alimentos más sencillos.

Por otra parte, todas necesitan vestigios de sales minerales y sustancias de las cuales poder aislar el carbono y el nitrógeno. Numerosas bacterias y hongos que podemos definir como «golosos» se adaptan a captar el carbono del azúcar y el nitrógeno de una sal amónica o un nitrato.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/koch1.jpgLas bacterias que viven en la sangre de los animales se adaptan mejor a la temperatura hemática las que viven habitualmente en el suelo prefieren temperaturas inferiores; por tanto, algunas deberán cultivarse en un frigorífico, y otras, en una estufa. Koch estableció ciertas reglas para poder probar que una bacteria constituía la causa de una determinada enfermedad.

En primer lugar tenía que ser recogida de la parte correspondiente del cuerpo del animal afectado por la misma, y luego, tras haberse desarrollado en un cultivo puro artificial, debía producir la enfermedad original a todo animal sano que se le inoculara.

Fieles a los métodos de Koch, y con ayuda de sus microscopios y de las cápsulas de Petri, los bacteriólogos decidieron emprender una acción encaminada a eliminar los gérmenes causantes de las múltiples enfermedades que afectan a los seres humanos, a sus animales domésticos y a sus cosechas.

Aunque al principio ello les costara muchos años de infructuosa búsqueda, durante los cuales pudieron comprobar que algunas enfermedades no tenían origen microbiano, se apuntaron no obstante algunos éxitos realmente esperanzadores.

Koch ideó un medio para el cultivo puro de estas bacterias. En un medio nutritivo sólido se siembran los bacilos valiéndose de una asa de platino (arriba); se deja desarrollar el cultivo (centro): algunas células originales se desarrollan en colonias de las cuales se obtienen un cultivo puro.

Dos de las primeras bacterias identificadas fueron los bacilos productores de la tuberculosis y de la lepra. Estos, no por carecer de flagelos, y por lo tanto de movimiento, dejan de ser menos temibles.

El bacilo de la tuberculosis, descubierto por Koch en 1885, ataca especialmente los pulmones, así como los huesos de los niños; en cambio, el bacilo de la lepra se desarrolla en la piel, y fue el noruego Armauer Hansen, médico de una leprosería, quien lo descubrió en 1874 en tejidos contaminados. Ambas bacterias son de fácil observación a través del microscopio por hallarse revestidas sus células de una capa de grasa, lo que posibilita su coloración con determinados tintes.

Una variedad de bacilo tuberculoso infecta las ubres de las vacas y llega a contaminar la leche, pero afortunadamente por medio de la pasterización ésta queda libre de todo germen; sin embargo, antes de conocerse la existencia del bacilo de la tuberculosis muchos niños se contagiaban de dicha enfermedad al beber leche cruda procedente de vacas enfermas.

Otros grupos de bacterias fueron vencidas antes de ser identificadas, simplemente alejando las conducciones de agua potable de las alcantarillas, ya que la vida de estas bacterias se desarrolla en el interior del intestino humano. El hecho de que el tubo digestivo se halle en comunicación con el aire por ambos extremos, la boca y el ano, ha inducido a los bacteriólogos a negar que las sustancias contenidas en su interior se encuentren realmente en el interior del cuerpo, al contrario de ios fluidos orgánicos, los cuales normalmente se hallan libres de microorganismos.

Muchas bacterias penetran en el tubo digestivo al ser ingeridas junto con alimentos crudos, y aunque la mayoría de las mismas muere bajo los efectos de los ácidos estomacales, algunas logran sobrevivir; por esto la cavidad intestinal alberga una ingenie población microbiana. Los alimentos atraviesan las paredes del intestino y pasan a la sangre y al interior del cuerpo para formar parte del mismo, mientras que las bacterias permanecen en el intestino, es decir, en el exterior del cuerpo.

Las bacterias cuya vida suele desarrollarse en el interior del intestino son totalmente inofensivas allí (aunque no en otras partes del cuerpo); otras provocan peligrosas enfermedades cuando penetran en la cavidad intestinal. Cuando tal ocurre, algunos de esos perniciosos visitantes son expulsados al exterior junto con las deposiciones sólidas o excrementos, la mayoría muertas, aunque no todas, con lo que existe la posibilidad de que contaminen alimentos y provoquen la infección en personas sanas.

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Este grabado de 1858 presenta el Támesis como un elemento mortíferamente, infectado en la época correspondiente a la epidemia londinense. En esta época las cloacas desembocaban en el Támesis y este río proporcionaba el agua potable. Las bacterias del cólera contenidas en las heces pasaban por vía oral a los pacientes sanos y propagaban la infección epidémica.

BACTERIOLOGIA:LAS BACTERIAS Y LA SANIDAD PÚBLICA
Las bacterias causantes de las enfermedades viven y se multiplican en la suciedad, por lo que deben adoptarse precauciones para eliminar basuras y detritos. Los detritos se descomponen en sustancias inofensivas, con la intervención de ciertas bacterias aerobias. Este proceso está supervisado por bacteriólogos.

Los mismos microbios se usan también para desintegrar la materia orgánica muerta que abunda en las basuras, y los materiales que resultan se pueden utilizar como fertilizantes. Asimismo, los bacteriólogos fiscalizan los depósitos y el tratamiento del agua usada en el suministro de las ciudades.

Si los depósitos que abastecen una gran ciudad se contaminaran de bacterias dañinas se produciría una enorme expansión de la enfermedad y, por tanto, una epidemia. Es necesario, entonces, analizar constantemente el agua, para comprobar su contenido bacteriano. Como es difícil detectar las bacterias nocivas por simple inspección, los bacteriólogos hacen cultivos del total de la población bacteriana tomada de una muestra de agua, y por estudio de esos cultivos se pueden hacer cálculos del número de bacterias en todo el depósito.

Si la proporción de bacterias es superior a la normal, el bacteriólogo dictamina inmediatamente que hay contaminación, la cual casi siempre se produce por filtraciones de aguas residuales en los pozos o depósitos. Cuando esto ocurre, aparece en el agua un cierto tipo de bacterias coli-formes. La detección de este microbio en los cultivos indica al bacteriólogo que ha tenido lugar una contaminación reciente, y ordena que cese el suministro de agua hasta que se haya purificado. El agua de las piscinas públicas también ha de someterse a parecidos exámenes de rutina.

Los alimentos contaminados pueden ser causa de enfermedades. Es posible que se utilicen durante mucho tiempo los alimentos enlatados y pre-empaquetados.

Teniendo en cuenta esta eventualidad, es indispensable que se preparen y empaqueten con absoluta garantía de esterilidad y bajo la vigilancia de los bacteriólogos. Los restaurantes y mataderos son inspeccionados con regularidad para que se mantengan limpios. Los alimentos importados, en especial carnes y huevos, se someten a las pesquisas de los bacteriólogos, que indagan si contienen microbios dañinos. Es necesario adoptar muchas precauciones con la leche, puesto que es un alimento utilizado en grandes cantidades, especialmente por los niños.

Los numerosos procesos que ha de sufrir la leche desde el ordeñe hasta su consumición ofrecen oportunidades para la contaminación. Algunas infecciones proceden de los manipuladores de la leche, y por ello los bacteriólogos deben procurar que en los establecimientos donde se produce no se emplee a personas con enfermedades contagiosas. Antiguamente, la fiebre escarlatina, la difteria, la tuberculosis y las anginas eran transmitidas por gente que trabajaba en las industrias lácteas.

Con mayor frecuencia, las bacterias nocivas de la leche provienen de la misma vaca. Estos microorganismos pueden producir tuberculosis e intoxicaciones.

La inspección de las vacas ha evitado, en gran parte, el peligro de la tuberculosis, pero la leche todavía se analiza, sometiéndola a la prueba de la tubercu-lina para averiguar si contiene las bacterias que causan la enfermedad. Leche pasteurizada es la que se ha mantenido durante no menos de 30 minutos a una temperatura de 63°C, que extermina las bacterias dañinas y la mayoría de otros organismos sin alterar las propiedades del líquido.

Sin embargo, la pasteurización no se realiza con el propósito de esterilizar la leche de consumo ordinario, sino como garantía adicional de la leche que previamente ha sido analizada.

BACTERIOLOGIA:LAS BACTERIAS EN AGRICULTURA E INDUSTRIA
Algunas bacterias que viven en el suelo (bacterias vitrificantes) pueden transformar el nitrógeno del aire en sales nitrogenadas: los nitratos, que son esenciales para los cultivos. La investigación de muestras de suelos descubre la presencia de las bacterias adecuadas; los suelos corrientes de estos microbios pueden ser inoculados con cultivos bacterianos ya preparados con ese propósito.

Los bacteriólogos también estudian toda la población microscópica del suelo, los efectos que tienen unos organismos sobre otros y sobre las plantas cultivadas. Los animales  domésticos  también  sufren enfermedades bacterianas, y el bacteriólogo puede ayudar al veterinario en la prevención y detección de estas enfermedades, del mismo modo que ayuda al médico en el caso de morbos humanos. Pero la cura puede ser costosa y, generalmente, los animales que sufren estas enfermedades son sacrificados, incinerándose sus restos para evitar nuevas infecciones.

Las bacterias y varios mohos microscópicos producen ciertas sustancias que desarrollan actividades químicas. Por ejemplo, normalmente las enfermedades bacterianas son consecuencia de los venenos (toxinas) que producen microbios nocivos en el cuerpo. Pero algunas bacterias originan sustancias que no son dañinas, y pueden ser empleadas en los procesos industriales. Los quesos deben su sabor especial a la acción de materias derivadas de los microorganismos.

El producto de un moho hace fermentar el azúcar para dar ácido cítrico, que se utiliza en gran escala para la preparación de bebidas espumosas. El ácido láctico, que se usa en medicina, y el ácido fumárico. que interviene en la fabricación de plásticos, también se derivan de la acción de los hongos.

La industria textil, de curtidos y del petróleo utilizan bacterias y hongos para conseguir ciertas reacciones químicas que, de otro modo, serían costosas o irrealizables. Muchos antibióticos, tales como la penicilina y la estreptomicina, son preparados con hongos.

En los procesos industriales, el bacteriólogo ha de tener precaución para que las bacterias o mohos vivan en las condiciones físicas adecuadas. La temperatura y otras condiciones ambientales, junto con el alimento que se les suministra, deben controlarse cuidadosamente. Si esto no se hace, mueren los pequeños organismos y fracasa la producción de los compuestos necesarios, o se derivan sustancias nocivas o venenosas. Por ejemplo, si el hongo que origina el ácido cítrico no se controla correctamente puede formar el ácido oxálico, que es venenoso.

Un gran problema que los bacteriólogos todavía no han resuelto es el control industrial de ciertas bacterias y hongos que degradan o desdoblan la celulosa de la madera. Una vez que esta sustancia no digerible por el hombre pueda ser degradada, se hará posible el uso de las sustancias alimenticias del interior de las células con pared leñosa. Por ejemplo, los troncos podrían utilizarse para alimentar nuestros estómagos, además de nuestras chimeneas.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°93 Enciclopedia de la Ciencia y La Tecnología -Trabajo de Bacteriologo-

Que Estudia la Geología Resumen Objetivos del Geologo

¿Que estudia la Geología?-  Objetivos del Geólogo

Hace 4600 millones de años, al originarse el sistema solar, los planetas interiores fueron esferas de rocas calientes que giraban alrededor del Sol.

Debido a diferentes sucesos, como erupciones volcánicas, colisiones de meteoritos y acumulación de vapor de agua, la superficie terrestre fue cambiando sus características hasta quedar tal como se la conoce, en la cual se distinguen cuatro subsistemas:

■ Atmósfera: envoltura gaseosa formada por una mezcla de gases que, juntos, forman el aire. Alcanza una altura de 9000 km. Junto con el agua de los océanos, interactúa con la superficie de la Tierra y produce las variaciones de temperatura, las lluvias, las sequías y otros factores que caracterizan al clima.

■ Hidrosfera; cubre más de tres cuartas partes de la superficie terrestre. Del total de la hidrosfera, un tercio se halla en mares y ríos, y los otros dos penetran el suelo y las rocas.

■ Litosfera: compuesta por minerales y rocas en estado sólido (cerca de la superficie) o fundido por las altas temperaturas (hacia el interior del planeta). Comprende la corteza y el manto terrestre.

■ Biosfera: compuesta por todos los seres vivos que se encuentran en los tres subsistemas mencionados.

La GEOLOGÍA intenta reconstruir la historia de la Tierra y de sus habitantes. El tema es tan amplio, que conviene dividirlo en un cierto número de ramas. La «geología física» estudia los mecanismos de la Tierra; las causas que originaron los levantamientos y los hundimientos, los procesos de erosión y de sedimentación.

La «paleontología» estudia los fósiles: restos de plantas y animales del pasado.

La «petrología» considera el origen y la composición de las rocas, y la «mineralogía» se ocupa del estudio de los distintos minerales que componen las rocas. Todas las ramas de la ciencia contribuyen a la geología.

La física es particularmente útil para la geología física; por ejemplo, para entender mejor los movimientos de la Tierra. La química aporta su contribución a la mineralogía y a la petrología; la paleontología es, realmente, la «biología» del pasado.

Aunque un geólogo puede tener amplios conocimientos de la materia, en general, suele especializarse en una rama particular de ella.

Pico de un Geológo

Se pueden deducir muchas cosas de un simple trozo de roca. Es posible que proceda de una masa fundida (roca ígnea) que se enfrió. En este caso, los cristales revelarán algo sobre la temperatura de la masa fundida, y su tamaño y forma pueden indicar la celeridad con que se enfrió.

Por otra parte, la roca puede ser sedimentaria, es decir, constituida con materiales de diversa procedencia: de otras rocas antiguas (sedimentos clásticos), precipitados originados por soluciones (sedimentos químicos) y los que proceden de restos de plantas y animales (sedimentos orgánicos).

Se logrará determinar la procedencia de los fragmentos comparándolos con muestras de la roca madre, situada en otro lugar. La forma de los elementos del conglomerado es un dato que permite establecer una hipótesis respecto al agente que los arrastró: viento, agua o hielo. Para el geólogo, cuya principal finalidad es configurar una imagen de la historia de la Tierra, todos estos indicios tienen un gran valor. Pero no hay que descartar otros detalles.

Los restos de vida orgánica (fósiles), conservados durante siglos en los sedimentos,  no  sólo  permiten fechar la  roca,  sino también una comparación con formas de vida actuales, de la cual se desprende una idea del clima y de las condiciones ambientales de la época en que se formó la roca.

Las estructuras en la roca —grietas en el barro, ondas o bien capas plegadas y rotas—, indican algo de los acontecimientos que sucedieron hace mucho tiempo. Pero ojeadas sobre los antiguos paisajes, mares y formas de vida conservadas tan fielmente sobre la corteza terrestre son de poco valor, a menos que se coloquen en el orden cronológico correcto. Para conseguir que los capítulos geográficos ocupen un orden lógico, el geólogo diseña su mapa.

Uno de Instrumento simple que usa un geólogo

EL MAPA GEOLÓGICO
No es extraño ni misterioso que el mapa geológico registre, en unos pocos metros cuadrados, millones de años de tiempo geológico. El geólogo, con un martillo, una brújula y un sencillo instrumento, llamado cimómetro, sale al campo y marca sobre un mapa ordinario (topográfico) aquellas rocas que afloran a la superficie del terreno que está estudiando. Con distintos colores, va sombreando las diversas piedras calizas, areniscas, pizarras o lavas volcánicas, en el sitio exacto en que se encuentran. Como frecuentemente están recubiertas con tierra vegetal, este trabajo es, a veces, difícil. Pero el geólogo aprende pronto los secretos del oficio.

En las canteras, hendiduras en los lechos de los ríos y a lo largo de los bancos fluviales se ven,  a menudo,  las rocas inferiores que afloran a la superficie. En otros lugares, una variación de pendiente poco marcada indica un cambio en la naturaleza de la roca subterránea. La inspección de los fragmentos expulsados por los conejos, topos o tejones, al excavar sus madrigueras, reporta datos útiles.

Una serie de manantiales, variaciones en la cuenca de un río, incluso un cambio en la vegetación, ofrecen suficientes oportunidades al geólogo cuando quiere clasificar los distintos tipos de roca.

Un crestón de la roca, que aflora en la superficie de la tierra, es sólo la parte de una capa que se encuentra enterrada, en su mayoría. Un estrato descansa sobre otro y, de acuerdo con un principio fundamental de la estratigrafía —establecido- por el geólogo inglés William Smith—, la roca que se encuentra en la base de la serie es la más antigua y sobre ella se acumulan estratos más modernos. Esta teoría se formula por sentido común, puesto que la capa superior sólo habrá podido depositarse posteriormente.

Las circunstancias del pasado se reconstruyen comparando estructuras y fósiles, preservados en las rocas, con los casos similares de la actualidad.La existencia de capas de roca en la superficie y su pendiente revelan la estructura geológica de un área. La ilustración muestra un anticlinal, tal como se encuentra representado en el plano y como se ha  reconstruido en sección.

Basándose en la Ley de Smith, llamada ley de la superposición, el geólogo puede calcular las edades relativas de las rocas en la región que estudia. Entonces, compara su mapa con los de otros lugares y, lentamente, va estableciendo una relación completa de la secuencia de las rocas. Se comprueba que las rocas del cretácico descansan sobre las del jurásico, más antiguas, que a su vez reposan sobre las del triásico, más antiguas todavía. En algunos lugares, la serie de rocas depositadas suele estar incompleta.

Grandes espesores de roca pueden haber sufrido los efectos de la erosión, o bien, en otros casos, no se ha depositado sedimento. Sin embargo, en algún otro sitio se encuentran rocas que llenan esta laguna. Luego, cuando ya se conoce la secuencia correcta de las rocas, se ordenan los indicios individuales de los fósiles, de los minerales y sus estructuras. Se van estableciendo así panoramas de la historia de la Tierra y se observa cómo se pasa de un episodio  a  otro.

Las fallas son importantes para comprender la estructura de una región. También pueden tener importancia en lo que se refiere a la presencia de petróleo y de vetas de metal. A veces, las fallas se revelan en el paisaje como se observa en las dos figuras de arriba. En otros sitios, su presencia puede detectarse por la «repetición» o el «corte» de capas de roca conocidas.

ESTRUCTURA Y MAPA GEOLÓGICO
Al formarse, los estratos quedaron (como están ahora) en una posición más o menos horizontal. Si no se produjeran movimientos terrestres, se mantendrían en esa posición horizontal. Pero, a lo largo del tiempo geológico se han producido grandes levantamientos y las capas de roca han sido plegadas, fracturadas e inclinadas. Al inspeccionar las capas rocosas, el geólogo descubre no sólo la edad relativa de cada estrato, sino que averigua algo respecto a fuerzas que actúan en el interior de la corteza terrestre.

Con este propósito, utiliza el cimómetro,   que  es una  escala  dividida  en grados, con una plomada, y sirve para medir la inclinación de las capas rocosas. La mayor o menor inclinación de los estratos revela la intensidad de los movimientos que se produjeron en el pasado.

Capas de sedimentos que fueron horizontales pueden encontrarse, actualmente, colocadas de forma casi vertical, lo que hace pensar en la acción de fuerzas de compresión muy intensas. Otras veces, se observa una capa rocosa que se hunde en la tierra en un punto y aparece a corta distancia rompiendo la superficie, inclinada en sentido contrario. Aquí, el geólogo ha descubierto un plegamiento rocoso. El estrato no se prolonga, hundiéndose, porque grandes fuerzas lo han plegado hacia arriba.

Otro problema que se plantea al geólogo es el de las fallas de los estratos:   hendiduras a lo largo de las cuales se han deslizado capas de rocas. Las fallas son también una consecuencia de los movimientos terrestres, y el geólogo las observa como declives de falla en la superficie, como crestones de roca terraplenados o, sencillamente, como afloramientos repetidos de las rocas.

Teniendo en cuenta la inclinación de los estratos y los plegamientos y fallas, el geólogo elabora la historia de la geología estructural del área comprendida en su mapa, incluyendo una estimación de la magnitud y dirección de las diversas fuerzas que han  actuado.

Técnicas más moderna proporcionan datos complementarios al geólogo. La fotografia aérea puede dar una visión de conjunto de la geología de un terreno de centenares de kilómetros cuadrados. Las exploraciones sísmicas y magnéticas pueden revelar las rocas y estructuras que se encuentran bajo la superficie.    Núcleos  de  sondeos  proporcionan  información directa sobre las rocas subterráneas.

APLICACIONES DE LA GEOLOGÍA
La  historia  de  la  Tierra  revelada por  las rocas es fascinante. Pero la información que se va recogiendo a lo largo de los años no tiene sólo un interés histórico. La tierra proporciona al hombre carbón, petróleo, minerales metálicos, incluso el agua, mientras que las rocas y su estructura pueden tener gran importancia a la hora de hacer proyectos de desarrollo y de construir nuevos edificios y embalses. Por esto, los mapas, además de aportar luz a un pasado remoto, benefician directamente al hombre por sus aplicaciones prácticas.

Del conocimiento de la estructura de las rocas se deduce la profundidad de capas de sedimentos que presentan un particular interés, como filones de carbón o vetas de mineral. Igualmente, el geólogo puede indicar el lugar donde conviene perforar un pozo, para alumbrar el agua de las bolsas que se hallen contenidas en los estratos.

Cuando se busca petróleo, se comprueba que los mejores terrenos están asociados a cierto tipo de roca, que lo retiene. Por ejemplo, estratos en forma de arco (anticlinales), montañas de sal y falla. Trazando cuidadosamente los mapas, el geólogo puede encontrar aquellos lugares en los que será más probable la existencia de petróleo.

Se trata de una información muy valiosa, pues el costo de las perforaciones es elevado. De esta forma, sólo se harán los pozos en las áreas donde haya posibilidad de éxito. De otro modo, se gastaría una excesiva cantidad de dinero.

El paleontólogo (geólogo que se interesa particularmente por los fósiles) no sólo fecha las rocas según los restos que contienen sino que, con frecuencia, relaciona un lecho con otro del que sabe que está asociado con un mineral valioso. Así, son probables posteriores descubrimientos de minerales.

Actualmente, se conocen nuevas técnicas que pueden ayudar al geólogo. Muestras tomadas en perforaciones de sondeo dan información adicional sobre la estructura subterránea. También tienen utilidad los métodos de exploración geofísicos, que miden el efecto de las ondas de choque sobre la Tierra (exploración sísmica); los que se basan en la diferencia de atracción de la gravedad (exploración gravimétrica), y los que utilizan la intensidad y dirección de los campos magnéticos (exploración magnética).

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LA GEOQUIMICA: La geoquímica es una ciencia interdisciplinaria que reúne los conocimientos de la Geología y de la Química, y que estudia la química del planeta Tierra y de cada uno de sus subsistemas. Como los geoquímicos pueden especializarse en alguna de las esferas, como la atmósfera o la geosfera, existen múltiples temas, métodos y técnicas que pueden aplicar en sus investigaciones.

Los geoquímicos estudian, por ejemplo la composición química media de la corteza terrestre, de la atmósfera y de la hidrosfera, y determinan los elementos químicos que son más abundantes. Sus estudios se relacionan con la mineralogía, cuando se trata de la composición química de los minerales, o con la petrología, cuando investigan la composición de minerales de las rocas.

Dentro del campo de la vulcanología, o estudio de los volcanes, los geoquímicos investigan la composición porcentual de elementos químicos del magma, que permite detectar magmas ácidos, con mayor contenido de sílice, y básicos, con menor contenido de sílice. Igualmente, examinan los gases producidos durante las erupciones volcánicas y liberados hacia la atmósfera, o los iones originados en las fuentes hidrotermales submarinas que afectan la salinidad del mar.

Uno de los temas actuales que estudia la geoquímica es el recalentamiento de la atmósfera en otras eras geológicas del planeta y su comparación con el aumento del efecto invernadero o las glaciaciones, así como las señales químicas de grandes extinciones masivas que tuvieron lugar al final de estos períodos.

Por ejemplo, se ha podido determinar la existencia de una capa de iridio (Ir), muy constante en el límite cretácico-terciario, hace 65 millones de años, que coincide con la gran extinción de los dinosaurios. Como el iridio es común en los meteoritos, los geoquímicos han llegado a la conclusión de que esta extinción masiva se ha producido por el impacto de un asteroide o cometa con nuestro planeta.

Los geoquímicos también estudian con distintas técnicas de medición la contaminación química en los diferentes subsistemas terrestres.

Por ejemplo, la mayor parte de los contaminantes de las napas subterráneas se debe a las sustancias que vierten las industrias, a los desechos cloacales y a la infiltración de sustancias agroquímicas. Las sustancias químicas que atentan contra la pureza de las aguas subterráneas son:
• nitratos, provenientes de las aguas residuales, de la contaminación del aire y de los vertederos;  metales, entre los que se destacan el cadmio, el cromo, el cobre, el mercurio y el plomo, producto de los vertidos industriales y los pesticidas.

• compuestos orgánicos, de los escapes industriales, derivados del petróleo y pesticidas utilizados en agricultura.

Y en lo que respecta a los estudios de control de la contaminación atmosférica y la calidad del aire, los químicos de la atmósfera utilizan distintos tipos de aparatos que les permiten analizar la composición de los gases atmosféricos y determinar aquellos que producen smog.

Fuente:
QUIMICA I Santillana Polimodal Sistemas Materiales – Estructura de la Materia – Alegria,Bosack,Dal Favero,Franco,Jaul y Rossi

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¿Que Estudia la Geografía?           –          Geografía del Mundo

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°112 Enciclopedia de la Ciencia y La Tecnología -La Geología-

Ver: Historia Geológica de los Relieves de Argentina

Primeras Organizaciones Sociales Estado, Tribus, Bandas

LAS ORGANIZACIONES SOCIALES DE LAS PRIMEAS CIVILIZACIONES

La repercusión de la agricultura fue vital para el establecimiento de poblaciones de mayor densidad y extensión. En las zonas más fértiles, donde la agricultura podía abastecer al un mayor número de personas, florecieron   extensos   asen mientos. Esas zonas se hallaban en Oriente Próximo y en el nordeste de China, donde el clima templado y los cauces fluviales proporcionaban unas  condiciones  ideales.

Las orillas de los ríos y los lagos eran zonas especialmente populares para establecer asentamientos, ya que, además de ofrecer una provisión regular de agua, el suelo era de mejor calidad. A medida que los asentamientos crecieron en las llanuras aluviales, los alrededores de los grandes ríos, el Eufrates, el Tigris, el Nilo y el río Amarillo, devinieron centros de población.

El surgimiento de la civilización
El término «civilización» hace referencia a sociedades más complejas. En estas, los individuos empezaron a pertenecer a culturas organizadas con organismos públicos como ejércitos y administraciones gubernamentales, así como lugares de culto. Se instauró un sistema de clases según el cual algunos miembros de la sociedad tenían más riqueza, poder y estatus que otros. Otro avance que aceleró la llegada de la civilización fue el comercio. Las dos técnicas claves para su desarrollo en esta época fueron la metalurgia y la cerámica.

Los artesanos con medios para producir objetos deseables o necesarios destacaron en estas economías  del trueque tempranas. Por otro lado, las comunidades en las que la a productividad agrícola era particularmente elevada tendieron a aprovecharse de otras menos privilegiadas. En algunas regiones, el desarrollo del regadío fue una herramienta esencial para garantizar una cosecha regular y abundante.

Toda civilización se caracteriza por el desarrollo de la tecnología y un medio de registrar los cambios, las reglas y los ritos: la escritura. Las primeras civilizaciones auténticas del mundo antiguo dan fe sin excepción del inicio del desarrollo de sistemas de escritura.

LOS ORÍGENES: La agricultura y la ganadería significaron el nacimiento de toda una serie de trabajos y profesiones no asociadas ya a la producción de alimentos, ya que, por primera vez en la historia, había suficiente comida para toda la población, incluida aquella que no se dedicaba de forma directa a su suministro. Con el transcurso del tiempo, aquel modo de vida resultó ser hasta diez veces más productivo que el cazador-recolector previo.

El cultivo y la cría de animales permitieron a las familias aumentar el número de hijos, porque ya no era necesario cargar con ellos de un lado a otro; ahora podían almacenar los alimentos en graneros y así añadir un nuevo miembro más cada dos años o incluso antes. A todo ello se sumaban las ventajas de vivir en una aldea o un pueblo en los que siempre había vecinos alrededor para ayudar en el cuidado de los niños.

A medida que la población aumentaba, aquellos que no se dedicaban a las labores del campo o la ganadería tenían la posibilidad de convertirse en artesanos, fabricantes de cerámica, joyas, ropa, etc., para los demás miembros de la comunidad, así como de explorar ciertos desarrollos tecnológicos, como ruedas, carros y armas, fabricados a partir de materiales que aprendieron a extraer de la tierra, tales como cobre, bronce y hierro.

A ellos se sumaron los comerciantes, que comenzaron a distribuir los productos realizados por los artesanos junto a cualquier excedente de productos alimentarios. El comercio se tradujo en viajes, en barcos, en el desarrollo de la escritura, la matemática y el dinero. Otra clase de trabajo era el orientado a la esfera divina, de manera que se procuraba que la aldea o el pueblo mantuviera unas buenas relaciones con las divinidades para incrementar las posibilidades de gozar de una abundante cosecha y minimizar las eventuales catástrofes. Aquellos sacerdotes primitivos contribuyeron a dar origen a la mayoría de las principales religiones del mundo.

El incremento demográfico hacía imprescindibles nuevas formas de organización y control. Emergieron los primeros reyes y emperadores, con sus correspondientes aristócratas y burócratas encargados de recaudar impuestos, dictar leyes y administrar justicia.

ORGANIZACIÓN EN AMÉRICA: Los diversos grupos humanos que habitaban América antes de la llegada de los europeos, presentaban profundas diferencias. Éstas tenían que ver con:

•  La forma en que obtenían sus alimentos: cazadores, recolectores, horticultores, pastores y agricultores.

•  La forma en que se organizaban para la toma de decisiones: bandas, tribus, jefaturas, Estados.

De este modo, en un mismo momento coexistían en América bandas de cazadores-recolectores, como los querandíes en la región pampeana; o jefaturas de agricultores, como ios diaguitas en el noroeste del actual territorio argentino, y agricultores intensivos con una organización social muy compleja, como los aztecas y los incas.

Cultivo del Maíz

LA OBTENCIÓN DE LOS ALIMENTOS
A través de la historia, los hombres desarrollaron diferentes formas de proveerse los alimentos necesarios para la subsistencia. A partir de ellas, los antropólogos realizan la siguiente clasificación de los grupos humanos:

• Cazadores y recolectores: Aplican diferentes técnicas para recolectar vegetales, cazar o pescar. Para ello utilizan sólo la energía muscular, auxiliada de instrumentos muy rudimentarios: algunos pocos utensilios y armas, como, por ejemplo, arcos y flechas, hachas de piedra, bastones para cavar, etc.

• Agricultores: Emplean una tecnología que permite roturar el suelo y explotar grandes extensiones de tierras de diversas características. La aplicación de esta nueva tecnología requiere un nivel importante de organización del trabajo. En los pueblos agricultores existen siempre grupos de trabajadores especializados, encargados de la construcción de canales para la llegada de agua, de terrazas en las laderas de montañas y cerros, etc. Pero la característica más importante de estos pueblos es que poseen una organización social muy diferente y más compleja que la de los anteriores, que se basa en la producción de excedentes.

• Horticultores: Cultivan semillas, raíces o tubérculos con el bastón de cavar o la azada. Sólo aplican la fuerza muscular y carecen de medios para roturar el suelo, remover la tierra y abrir surcos, lo que explica su escasa producción. Para limpiar el terreno cortan y queman la maleza, técnica que empobrece el suelo y hace imposible su cultivo durante períodos superiores a tres años. Este hecho lleva a que la población deba trasladarse permanentemente en busca de nuevas tierras productivas. Generalmente, estos pueblos recurren también a la caza y a la recolección para la obtención de alimentos.

• Pastores: Basan su subsistencia en la cría de animales domesticados en grandes rebaños, de los que extraen leche, sangre, pieles y carne. Para los pueblos pastores resulta fundamental que el ganado esté bien cuidado y protegido y disponga de pastos. Por otra parte, es muy importante la existencia de abundante agua en la zona en que se realiza este tipo de actividad.

LA ORGANIZACIÓN SOCIAL PARA LA TOMA DE DECISIONES:
En todo grupo humano existe la necesidad de tomar decisiones que ordenen las relaciones de las personas entre sí y distribuyan las tareas.

No siempre existieron personas encargadas especialmente de tomar las decisiones de una comunidad tal como en la actualidad lo hacen los funcionarios que ocupan cargos en el gobierno de un Estado. A través de la historia se fueron dando diferentes formas de organización que algunos investigadores sociales clasifican en:

Bandas: Son grupos de familias que se asocian transitoriamente y que, según las circunstancias, se separan, uniéndose con otras familias en bandas diferentes. Constituyen bandas las comunidades cazadoras y recolectoras.
El tamaño de las bandas varía de acuerdo con la abundancia de recursos y oscila entre las 30 y las 150 personas. En las bandas no hay personas especializadas para tomar las decisiones, sino que éstas se toman en reuniones de familias. Muchas veces, los desacuerdos en estas decisiones son los que ocasionan la división de la banda.

Las bandas suelen tener un líder, pero esto no significa ningún privilegio para la persona que ocupa esa posición, ya que tiene que trabajar y compartir los alimentos como todos los demás. Generalmente, el líder es una persona experimentada, cuya autoridad se limita a calcular cuál es la mejor época para trasladarse de un lugar a otro o a elegir el tipo de alimentos a consumir gfc  primero y cómo se distribuirán.

• Tribus: Cuando en las comunidades aumenta la cantidad de alimentos que se producen, por la domesticación de animales y el cultivo de vegetales, se incrementa el número de sus integrantes. Al constituirse grupos más numerosos se hacen necesarios algunos cambios en la organización para la toma de decisiones. Se constituyen, de este modo, las denominadas «aldeas», que confían las decisiones a un líder o a un consejo, formado por varias personas, por ejemplo, ancianos.

• Jefaturas: Cuando la capacidad para producir bienes aumenta, se requiere una mayor organización para intercambiar y distribuir los productos. Se hace necesario, también, que determinadas personas ejerzan la autoridad. Se desarrollan, así, las denominadas «jefaturas». Éstas se diferencian de las tribus porque el jefe tiene un conjunto de privilegios que lo separa de los demás y porque quien lo sucede es un miembro de su familia, generalmente, su hijo. La jefatura se caracteriza por la desigualdad social y económica, ya que los emparentados con el jefe supremo tienen mayores beneficios y bienes que el resto de la población.

• Estados: La toma de decisiones que afecta a toda la población de un territorio es realizada por personas dedicadas exclusivamente a esta tarea, con poder para exigir y obtener obediencia y, en caso necesario, para usar la fuerza, lo que se considera legítimo por las funciones que ejercen.

Fuente Consultada:
Atlas de Historia del Mundo – Editorial Parragon
Todo Sobre Nuestro Mundo de Crhistopher LLoyd
Pensar La Historia Argentina desde una Historia de América Latina Moglia-Sislián-Alabart

Principales Cráteres en el Planeta Por Impactos de Meteoritos

Principales Cráteres en el Planeta Por Impactos de Meteoritos

EL IMPACTO DE LOS METEORITOS: Se define como meteorito a un trozo de material, a menudo procedente de algún asteroide, lo bastante  grande como para sobrevivir al pasar la atmosfera terrestre.

Los meteoritos son fragmentos de rocas del espacio interplanetario que el azar ha traído a la Tierra. Son de tres tipos: piedras —con mucho las más abundantes (92,8% de las caídas observadas)—, hierros (5,7%), y hierros líticos (1,5%).

Las piedras se componen en gran medida de silicatos —como la olivina, el piroxeno y el feldespato— y otros minerales conocidos en rocas ígneas lunares y terrestres. Más del 85% de las piedras son «condritas», que se distinguen de otras rocas ígneas por la presencia de pequeñas inclusiones esféricas de material de silicato llamadas cóndrulos. Los meteoritos de hierro son esencialmente aleaciones de hierro con hasta un 20% de níquel.

La mayoría de estos se componen de dos minerales de níquel-hierro intercalados laminarmente que muestran una superficie con dibujo en zig-zag al ser partidos y pulidos. Los meteoritos de hierro lírico se componen de níquel-hierro y silicatos en proporciones aproximadamente iguales: algunos presentan discretos granos de olivina dentro del níquel-hierro. Muchas piedras y hierros líricos presentan cortezas lisas o rugosascomo resultado de la ablación (fusión superficial) a su paso por la atmósfera de la Tierra. Algunos hierros presentan hendiduras cortantes formadas de la misma manera.

La datación isotópica de meteoritos revela edades mineralógicas de unos 4.600 millones de años, tanto como las rocas lunares datadas como más antiguas, e iguales a la edad que se le calcula a la Tierra y, presumiblemente, a los demás planetas.  La mayoría de los meteoritos se formaron probablemente mucho más tarde, cuando cuerpos originarios, pequeños pero de diferentes tamaños, del cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter co-lisionaron y estallaron.

Caen en la Tierra un millón de meteoritos al año y, aunque raramente se ven, de vez en cuando causan daños. Los grandes han ocasionado cráteres, de los que el Cráter del Meteoro de Arizona de hace 20.000 años, con 1,2 kilómetros de diámetro y 174 metros de profundidad, es el ejemplo más gráfico. Algunos pequeños han caído sobre seres vivos. Una vez se rumoreó que un meteorito acertó a un gato.

Un caballo recibió un impacto en New Concord, Ohio, en 1860. Y aunque la mayor parte de los meteoritos proceden de asteroides, en 1911 un perro murió en Egipto al caerle un meteorito procedente de Marte. También han caído sobre seres humanos. Un hombre de Mhow, en la India, fue alcanzado en 1827, y en 1954 una ama de casa de Alabama dormía en el sofá de su cuarto de estar cuando una piedra procedente del espacio exterior atravesó el tejado y le impactó en la cadera, dejándole una impresionante quemadura. Fue un brusco despertar.

La mayoría son partículas pequeñas casi como de polvo y son rápidamente incineradas por el intenso calor friccional del vuelo atmosférico a alta velocidad. Sus incandescentes muertes, marcadas por brillantes estelas de luz, son las «estrellas fugaces» o «meteoros» del cielo nocturno.

Sólo unos pocos de los mayores meteoroides o sus restos fragmentados sobreviven al violento paso a través de la atmósfera para llegar a la superficie de la Tierra como meteoritos, e incluso así, alrededor de dos tercios caen en los océanos. Anualmente, rara vez se registran y recuperan más de diez caídas de meteoritos.

La caída de un meteorito se puede ver como una bola de fuego con largas colas incandescentes de materiales de desecho de la ablación. Se puede producir un sonido como de un trueno, de un silbido o de un resquebrajamiento, a veces acompañados por explosiones de «onda de choque supersónica».

Los lugares de hallazgos de meteoritos, de los que en la actualidad se conocen casi 2.500, se distribuyen de una manera fortuita, pero las tectitas parecen estar confinadas a «áreas de dispersión» en ciertas regiones geográficamente limitadas: las caídas de tectitas no han sido nunca observadas.

Las marcas de impactos de meteoritos en la superficie de la Tierra son muy poco corrientes, en gran medida porque los procesos geológicos normales conducen a su desaparición: sólo cráteres de mayor tamaño sobreviven durante algún tiempo, generalmente en condiciones de clima y de geología de superficie favorables, tal y como ejemplifica el cráter Meteor de Arizona, de 20.000 años de edad.

Sin embargo, investigaciones sistemáticas en muchas partes del mundo, sugieren ahora la presencia de hasta 60 estructuras de origen meteorítico, algunas de las cuales se asocian a la presencia de fragmentos de níquel-hierro y minerales que muestran el efecto de altas presiones coherentes con una modificación por impacto.

Mapa de los Principales Crateres

Principales cráteres de impacto en la superficie terrestre:

crater terrestre

Vredefort (Sudáfrica)  
De 300 km de diámetro y unos    2.000 millones    de    años de antigüedad.

crater terrestre

Sudbury (Ontario, Canadá)     
De unos 250 km de diámetro y    originado    hace    más    de 180 millones de  años.

crater mexico

Chicxulub (Golfo de México)  
De unos 170 km de diámetro y originado hace unos 65 millones de años, entre los límites de los tiempos mesozoicos y los fanerozoicos. Este gran cráter se relaciona con la gran catástrofe nz ógica que afectó a la Tierra al final del  período Cretácico, durante la cual se extinguieron numerosos grupos de organismos, entre ellos los dinosaurios.

Mankouagan (Quebec, Canadá)
De unos 100 km de diámetro originado hace unos 200 millones de años.

Propigai (Rusia)
De unos 100 km de diámetro y de alrededor de unos 35 millones de años de antigüedad.

Acraman (Australia)
De unos 90 km de diámetro y originado hace unos 570 millones de años, a inicios de los tiempos fanerozoicos.

Puchezh-Katunki (Rusia)
De 80 km de diámetro y originado hace unos 220 millones de años.

Siljan (Suecia)
De 55 km de diámetro y originado hace unos 368 millones de años.

Saint Martin (Canadá)
De 40 km de diámetro y formado hace unos 220 millones de años.

Teague (Australia)
De 30 km de diámetro y originado hace unos 1685 millones de años.

Fuente Consultada:
El Universo Para Curiosos Nancy Hathaway – Crítica
La Luna, Marte y Los Meteoritos Geological Museum – Akal
Historia Universal Los Orígenes Tomo I – Salvat

Antiguas Civilizaciones del Mundo Primeras Ciudades de la Mesopotomia

Antiguas Civilizaciones del Mundo

Las primeras civilizaciones de la Historia se desarrollaron en Mesopotamia, Egipto, India y China hace unos 5,000 años. Todas reciben el nombre de civilizaciones fluviales porque se desarrollaron a la orilla de grandes ríos: el Tigris y el Eúfrates en Mesopotamia; el Nilo en Egipto; el Indo en la  civilización india; y el río Amarillo en China. Las orillas de estos ríos estaban ocupadas por tierras muy fértiles y fáciles de regar, lo que provocó un gran desarrollo  de la agricultura. El crecimiento económico produjo grandes cambios; la población aumentó y las hasta entonces pequeñas aldeas crecieron hasta convertirse en grandes ciudades con varios miles de habitantes.»

Hace unos 12.000 años, el modo de vida de los seres humanos que habitaban determinadas zonas geográficas comenzó a transformarse radicalmente. Las ocupaciones depredadoras, como la caza y la recolección, fueron sustituidas poco a poco por otras de carácter productivo, como la domesticación de animales y el cultivo de la tierra y, de esta manera, las sociedades de Homo sapiens abandonaron paulatinamente el nomadismo y la economía de subsistencia para convertirse en sedentarias y productoras de sus propios alimentos.

El complejo proceso que permitió a estos grupos pasar de una economía depredadora a una productora recibe el nombre genérico de neolitización, aunque con frecuencia también se utiliza la expresión «revolución neolítica» . El Neolítico, que no debe entenderse como un período cronológico concreto, sino como una etapa dentro de la evolución de las diferentes sociedades humanas, tuvo una difusión casi universal, aunque no surgió al mismo tiempo ni se desarrolló con un ritmo uniforme en todas las regiones del planeta -en lugares remotos, todavía hoy pueden encontrarse culturas neolíticas-.

Cada núcleo original, que coincide con zonas de la Tierra donde existían animales y plantas susceptibles de ser domesticados -como Oriente Próximo, China, Mesoamérica o la región andina-, evolucionó y se difundió de forma independiente. Así, no se puede hablar de una «cultura neolítica«, sino de infinidad de éstas. Cada cultura surgió y se desarrolló en un entorno natural distinto y, consecuentemente, tuvo que adaptarse a recursos y materiales muy dispares. Una de las principales razones de la transformación económica y cultural vivida por las sociedades humanas se encuentra en el cambio climático que se produjo al finalizar la última glaciación y que inauguró el período Holoceno, el último de la actual era geológica.

Durante éste, las temperaturas aumentaron considerablemente y, paulatinamente, los hielos que cubrían la mayor parte del planeta se fundieron y quedaron relegados a las regiones polares y a las altas montañas. Con el deshielo, además, se inundaron amplias zonas costeras.

La alteración climática comportó la desaparición de muchas plantas y la migración o extinción de las especies animales que habían garantizado la supervivencia del hombre del Paleolítico. Estos cambios en la vegetación y la fauna, unidos al constante aumento de la población, rompieron el equilibrio existente entre las necesidades de las comunidades humanas y los recursos naturales; y, así, el Homo sapiens se vio forzado a modificar sus costumbres alimenticias para no desaparecer.

A finales del Paleolítico, sin embargo, la humanidad ya había adquirido la madurez cultural y el progreso técnico necesarios para afrontar este reto. Así se inició la etapa de transición al Neolítico que los historiadores y arqueólogos denominan Mesolítico , durante la cual, gradualmente, los cazadores y recolectores aprendieron a controlar la producción y el consumo de los alimentos.

PRIMERAS CIVILIZACIONES: La civilización, según parece confirmar la arqueología, empezó en Sumer. En esta pequeña región de la Baja Mesopotamia, anegada hasta finales del Neolítico por las aguas del mar, las avanzadas sociedades agrícolas de la Edad del Cobre encontraron un paisaje inédito en el que crecer y prosperar.

Pero para conseguirlo, primero, tuvieron que organizarse y aprender a controlar las crecidas de los ríos. Así fue cómo apareció la agricultura de regadío y, junto a ella, algunos de los inventos más extraordinarios que ha pergeñado la humanidad, como el arado, el transporte rodado o la escritura.

Las sociedades salidas de este nuevo modelo económico, imbuidas por un profundo espíritu religioso y plenamente jerarquizadas, vieron cómo sus antiguas aldeas se convertían en grandes ciudades y, pronto, se toparon con la necesidad de poner orden a su complejo funcionamiento interno. Esto aumentó el poder de aquellas personas que habían dirigido y coordinado el progreso colectivo y, de tal suerte, aparecieron los primeros líderes políticos y religiosos.

La prosperidad de las ciudades sumerias cimentó luego gobiernos de reyes independientes, que entre 2800 y 2350 a. C. se disputaron el dominio de la región.

El triunfo, sin embargo, fue para un príncipe extranjero. El semita Sargón fundó sobre la civilización sumeria el Imperio acadio, el primero de la Antigüedad, e inauguró un proceso secular por el cual los pueblos de pastores nómadas invadirían las fértiles tierras de Mesopotamia a cambio de asimilar la cultura de los vencidos.

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IMPERIOS ORIENTALES

CHINOS: Se distinguen en la historia por su exclusión, debida ya a las circunstancias, ya a su propia voluntad, de toda relación histórica con las demás naciones; alcanzaron en tiempos muy remotos cierto grado de civilización; el sistema filosófico y religioso de Confucio es excelente en teoría; esta nación ha quedado como fosilizada en su cultura; son excelentes y hábiles artesanos; carecen de una verdadera ciencia: han permanecido como replegados sobre sí mismos en voluntario aislamiento; se han mostrado siempre recelosos de toda ingerencia extraña; son un portento de mansa adhesión al lema «Lo que es, debe ser».

INDIOS: Hasta los tiempos recientes permanecieron casi totalmente aislados del mundo occidental; fueron los indios nación poco guerrera y soñadora, perteneciente a la rama aria; alcanzaron muy pronto una gran civilización; han dejado una rico y notable literatura religiosa y poética en sánscrito, uno de los idiomas indoeuropeos más antiguos; entraron por primera voz en la verdadera historia con la invasión llevada a cabo por Alejandro Magno en 327 antes de J. C. todo progreso so hallaba sistemáticamente estancado por el rígido sistema de las castas; el credo de la clase instruida ora el brahmanismo (un deísmo filosófico); desde la más remota antigüedad descollaron como hábiles materna ti ees, manufactureros y arquitectos.

EGIPCIOS: Egipto es una do las más primitivas naciones civilizadas; los egipcios son los grandes representantes de la rama camitica; no era un pueblo conquistador ni agresivo; fueron los egipcios admirables constructores on el estilo ciclópeo, hicieron grandes progresos en las artes mecánicas y algunos adelantos en la ciencia; su gobierno era una monarquía muy restringida on poder y autoridad por la ley, por la costumbre y por lo poderosa casta sacerdotal; su religión era el culto de la naturaleza; no ejerció gran influencia sobre las demás naciones.

BABILONIOS: Casi tan antigua y civilizada raza como la egipcia; en parte, raza tártara., pero principalmente semítica; en tiempos muy remotos progresó grandemente on la ciencia; alcanzó un elevado grado de poderío y de civilización; la conocemos sobro todo por sus ruinas e inscripciones cuneiformes; los babilonios inventaron un sistema permanente do pesas y medidas; fueron muy entendidos en astronomía.

ASIRIOS: Pueblo semítico; raza belicosa y conquistadora; célebre por su arquitectura y escultura; su imperio se extendía sobre el Asia Meror (al este del río Halis), Siria, Fenicia, Palestina, la mayor parte de Egipto, la Media y las regiones del Tigris y del Eufrates hasta el golfo Pérsico; los asirios producían verdaderas obras de arte en vidrio y metales, y eran unos habilísimos grabadores de piedras preciosas.

BABILONIOS O CALDEOS: Pueblo semítico; como poder político gobernó tan sólo durante 57 años, de 625 a 533 antes de J. C., desde el fin del poder de los sirios hasta la conquista realizada por los persas acaudillados por Ciro; era una raza comercial y amante del lujo; su capital. Babilonia, era el emporio de! comercio entre el Asia Oriental y el Asia Occidental, Egipto y Europa; los babilonios del nuevo Imperio eran expertos fabricantes de tejidos y hábiles grabadores de piedras preciosas.

HEBREOS: Raza puramente semítica; ejerció escasa influencia on la historia política de la antigüedad; distinguióse por el conocimiento do un solo Dios y por las Escrituras transmitidas a las futuras edades; con David y Salomón formó una gran morarquía, pero luego decayó; es nación poco científica y poco artística en la historia antigua.

FENICIOS: Pueblo semítico puro; los fenicios fueron los más grandes comerciantes y colonizadores do los tiempo.1; antiguos; célebres como transmisores de civilización del Oriente al Occidente; era un conjunto de varias ciudades libres e independientes, unas veces aliadas y hostiles otras; Tiro y Sidón fueron famosas por sus materias colorantes, su fabricación de vidrio, sus bordados, sus obras de bronce y de cobro, sus tejidos de hilo y de algodón, sus astilleros y su minería; los fenicios son los inventores del alfabeto utilizado aún por las naciones europeas; la mayor de todas las colonias fenicias fue Cártago.

MEDOS Y PERSAS: Pura raza aria; pueblo belicoso y célebre por su caballería y sus arqueros, la monarquía media tuvo fin en 550 antes de J. C, fecha en que se fundó la monarquía persa; los persas era  un pueblo enérgico, valiente y poético; al principio llevaban una vida sencilla, que, después do sus conquistas, degeneró en fastuosas; más que cualquier otro pueblo asiático, se asemejan a los europeos  por su civilización; desde la época de Ciro hasta la conquista de Persia por Alejandro Magno (550-331 antes de J. C.) fueron poderosos dominadores del Asia; son los primeros asiáticos que trataron do conquistar a Europa: su imperio se extendió sobre todo el Asia Occidental y sobro Egipto.

CRONOLOGIA DE LOS PUEBLOS

4000. — Los súmenos.
2000 — Los acadios.
5000? -2200? a. de C. – Período de la Baja Caldea.
2300. — Los amoritas o cananeos occidentales fundan la dinastía de Hammurabi.
? -2528. — Reino sumerio.
Hacia 2650. — Ur-Nina.
Hacia 2580. — Eannatum.
Hacia 2550. — Entemena.
2528. — Fin del reino sumerio.
2528-2350. — Imperio sumero-acadio.
2528-2473. — Sargón el Grande.
2448-2411. — Naram-Sin.
Hacia 2390, — Gudea.
2200-1500. — Imperio de la Primera Babilonia.
1955-1912. — Hammurabi.
1500.— Fin de la Primera Babilonia.
1500-900. — Primer Imperio asirio.
Hacia 1360. — Assur-Uballit.
1305-1277. — Adad-Nirari
1276-1257. — Salmanasar I.
1255-1218. — Tukulti-Ninurta.
1189-1154. — Assurdán I.
1171. — Assurdán I termina con ia dominación cosea en Babilonia.
1140-1127 — Babilonia depende de Assur.
1116-1090. — Asiría se convierte en gran potencia bajo Teglatfalasar.
1090-900. — Decadencia del Primer Imperio asirio.
900-612. — Segundo Imperio asirio o apogeo de Asiria.
911-891. — Reinado de Adad-Nirari.
891-883. — Reinado de Tukulti-Ninurta II.
883-859 — Reinado de Assurnasirpal II.
883-877. — Sumisión de los Estados árameos bajo Assurnasipal III.
858-824. – Reinado de Salmanasar III.
810-806. — La reina Semíramis.
806-782 — Adad-Nirari III.
745-727. —Reinado de Teglatfalasar III.
741 — Conquista de la fortaleza de Arpad.
727-722. — Salmanasar V.
722. — Sumisión de Israel.
721-705 — Sargón II el Grande.
719. — Conquista de Samaría (27.000 deportados a Asiría).
705-681. — Senaquerib. Níníve, capital del Imperio.
689. — Destrucción de Babilonia por Senaquerib.
681 — 669. — Asarhaddon.
676. — Conquista de Sidón por Asarhaddon.
671. — Victoria de Ischuprí. Conquista de Egipto.
669-626. — Reinado- de Assurbanipal. Conquista de Elam.
648. — Assurbanipal conquista Babilonia.
612.— Fin del Imperio asirio. Destrucción de Nínive por los medos y babilonios.
612-539.— Período de la Segunda Babilonia o Nuevo Imperio babilónico. 625-604 – Reinado de Nabopolasar.
604-562. — Reinado de Nabucodonosor.
597. — Nabucodonosor se apodera de Jerusalém por primera vez.
587. — Segunda caída de Jerusalén. Judea es convertida en provincia babilónica.
562-560. — Arvel-Marduk (Evil-Merodaj bíblico).
560-555. — Neriglisar. 554-539. – Nabonid.
539. — Fin del Imperio babilónico Ciro, rey de los persas se apodera de Babilonia.

Los Medos
708-655. — Deyoces.
655-633. – Fraortes.
633-594. – Ciaxares.
606. — Ciaxares con Nabopolasar consuman la ruina de Nínive.
594-559. – Astiajes.
550. — Ciro el Grande, rey de los persas, destrona a Astiajes.

Los Persas
559-529. – Reinado de Ciro el Grande.
547. – Ciro se apodera de Lidia, venciendo al rey Creso.
538. — Toma de Babilonia por Ciro.
529-522. – Reinado de Cambises II.
526. — Preparativos de Cambises contra Egipto.
525-404. – Los persas dominan Egipto (XXVII dinastía).
522-486. – Darío I.
490. — Darío es derrotado por los griegos en Maratón.
486-465. – Reinado de Jerjes I.
480. — Victoria de Jerjes sobre los griegos en las Termopilas y victoria de los griegos sobre Jerjes en Salamina.
465-424 — Arta jerjes I Longimano.
449. — Artajerjes I pone fin a las Guerras Médicas por la Paz de Cimón.
424-404. – Darío II Oco.
404-359. – Artajerjes III Ocos.
401. —Batalla de Cunaxa en la que muere Ciro, hermano de Artajerjes.
386. — Paz de Antálcidas con los griegos.
338-330. – Darío III Cadoman.
334-329. – Persia es conquistada por Alejandro Magno.

Los Hititas
3250-2000? – Período proto-hitita y deutero-hitita.
Hacia 2650 Sargón el Antiguo sostiene luchas con los hititas.
Hacia 2500 un monarca hitita concierta una alianza.
2000. — Invasión indoeuropea y formación de los deutero-hititas. Siglos XIX-XV. – Antiguo Imperio. Siglo XIX. – Reinado de Labarna.
Hacia 1787,-Mursil I.
1758. – Expedición de Mursil I a Babilonia.
Siglos XV-XII. – Nuevo Imperio hitita.
Hacia 1550. – Mursil II.
1400-1355 – Shubiluliuma Hacia
1355. – Mursil III. 1330-1280. – Mutallu. Hacia 1270. – Katusil III.

Fuente Consultada:
Historia Universal de la Civilización  – Editorial Ramón Sopena – Tomo I  – Edades Antigua y Media

Los Trovadores en la Edad Media Vida Amorosa Cantos de Amor

Los Trovadores en la Edad Media
Vida Amorosa y Sus Cantos de Amor

La vida amorosa de los trovadores.

Los trovadores era hombres libres, siempre errantes, eran el vehículo principal de la poesía medieval en las distintas lenguas europeas (provenzal, francés, castellano, gallego, catalán, italiano, inglés, alemán). En realidad, los trovadores, encomendaban a los juglares (recitadores) la divulgación de sus composiciones. El propio rey Alfonso el Sabio  encargaban a los juglares que dieran máxima difusión a sus poemas. A menudo se envía al juglar a transmitir elogios o críticas feroces, y por esta razón muchos de ellos podían correr serio peligro, incluso de su propia vida. El término deriva del verbo trobar (componer versos). Su actividad se desarrolla en Francia entre finales del siglo XI y finales del siglo XIII. Los trovadores, afincados en la región de Provenza, se inspiraron en el antiguo concepto griego de poema lírico como composición vocal. La poesía de los trovadores figura entre las primeras muestras literarias en una lengua distinta del latín, lengua literaria por excelencia durante la edad media. Sus poemas emplean nuevas formas, melodías y ritmos, originales o copiados, de la música popular. El primer trovador del que se tiene noticia fue Guillermo IX de Aquitania. La mayoría de los 400 trovadores que vivieron en esta época fueron nobles o reyes para quienes componer e interpretar canciones era una manifestación más del ideal caballeresco.

 Lord Byron se preguntaba en Don Juan: «¿Creéis que si Laura hubiera sido la esposa de Petrarca éste le habría dedicado sonetos durante toda la vida?» La respuesta, dadas las condiciones de la época y la base sobre la que estaba estructurado el matrimonio, es obvia. Los trovadores, verdaderos maestros del arte amatorio, dieron una respuesta más clara, incluso en sus propias obras. Perdigón, trovador de principios del siglo XIII, no andaba con tapujos: «Mujeres —decía—: no pretendáis hacerme penar; yo quiero encontrar provecho en todas las que adoro; la que me diga no, puede estar segura de que la dejaré».

El amor se trivializa, se torna especialmente cínico, buscando exclusivamente el goce momentáneo y cuantitativo. El fetichismo, la pasión agudizada por la contemplación o el tacto de algún objeto de la persona amada, entra en la literatura, desde la poesía trovadoresca hasta obras posteriores, como La Celestina y el Libro del Buen Amor. «Qué prodigios llevaría yo a cabo —exclama Guillermo de St. Dizier— si ella me diera solamente un cabello de los que caen sobre su capa o un hilo de sus guantes.»

El primer trovador que puede ser considerado como tal, y que logró crear escuela y sentar tradición, fue el duque Guillermo IX de Aquitania, contemporáneo de Abelardo. Alardeaba de que un hombre sólo podía ser considerado como tal si había logrado un número importante de conquistas femeninas. Él mismo se ponía como ejemplo, y manifestaba que jamás había sido derrotado en esta lid. Cuando se decidió a formar parte de una Cruzada, se hizo acompañar de un nutrido grupo de mujeres.

El culto a la relación sexual está presente en toda la producción literaria de la Edad Media. Los cancioneros populares ensalzan los encuentros furtivos, los tactos precipitados, las miradas significativas, los suspiros y la relación íntima al borde del peligro, personificado siempre por la amenaza de la aparición del marido en escena.

Las alboradas o aubades se repiten insistentemente, señalando la nostalgia de la llegada del día, instante en que deben ser interrumpidas las relaciones prohibidas. Cada hombre pretendía asaltar la casa del vecino y ocupar fugaz y clandestinamente el puesto de éste en el lecho de la mujer; pero todos son «celosos de su honra», cuando perciben que el propio lecho puede ser asaltado.

Algunos maridos, como Barral de Baux, reaccionan ante la infidelidad de la esposa con escasa o con ninguna violencia, limitándose a amonestarla por haber alentado los requerimientos de su galanteador. Pero otros, como Micer Raimón de Rousillón, actuaban bárbaramente en defensa de la propia honra. Cierto día el de Rousillón preguntó a su esposa si le había gustado el corazón que le habían servido con especias. Acto seguido, explicó que se trataba del corazón del amante de ella.

Las hazañas de algunos caballeros, que vivían obsesionados por la cuestión sexual, proveerían de casos que resultan extraordinariamente interesantes a la hora de intentar establecer un análisis psicológico de la sociedad medieval. Ulrich von Lichtenstein llevaba siempre consigo un frasco del agua con la que se había lavado en cierta ocasión la dama de sus sueños. Un día, a consecuencia de un arrebato amoroso, se seccionó un dedo y se lo envió a su amada, en demostración de que estaba dispuesto a arrostrar todos los peligros y dolores en aras de su amor.

La institución matrimonial, como hemos apuntado repetidamente, se hallaba en crisis. Pero no se levantó ninguna voz de protesta. Los tribunales de amor habían significado una ligera válvula de escape, frívola y sin demasiadas consecuencias serias, para el comportamiento sexual y sentimental de la nobleza y, en general, de las clases altas. Se mantiene invariable la institución y ni siquiera surge un comentario favorable a la disolubilidad del matrimonio. Se ignoran la familia, los hijos y las obligaciones matrimoniales, pero no se propone una solución adecuada.

La espontaneidad sexual se recluye en la clandestinidad y, comúnmente, en la picaresca. Gottfried de Estrasbourg constituye una de las rarísimas excepciones: se queja amargamente de la indisolubilidad del matrimonio, pero no se atreve a proponer una forma viable de divorcio.

Richard Lewinsohn define gráficamente la actitud de los Minnesánger, poetas cortesanos de la Alemania medieval: «Son, sin duda —dice—, grandes héroes en el campo de batalla del Amor, pero no son revolucionarios sexuales. Aprietan los puños dentro del bolsillo, mas no se atreven a declarar una lucha abierta contra el orden establecido».

En el periodo en que se acerca el punto de decantación histórica, es decir, en el momento en que paulatinamente se está realizando el traspaso del poder de manos de los señores feudales a la burguesía incipiente, la moral viene a ser informada por el nuevo estamento de poder. La burguesía va a arruinar algunos viejos conceptos y va a elaborar otros; pero, en el ámbito de lo sexual, logrará escasos cambios. La mujer sigue siendo objeto de propiedad y sabido es con cuánto celo defiende la burguesía su propiedad.

El amor se trivializa todavía más y desaparecen los apasionados estímulos elaborados por los trovadores y por los libros de Caballería. Los torneos y los duelos de amor por defender la honra de la esposa, o por conquistar el favor de la amada, dejan de tener vigencia. Al genio burgués debe serle atribuido el frecuente recurso a una técnica especial para evitar las relaciones sexuales ilícitas: los cinturones de castidad.

Aparecen éstos ya en la mitología griega, cuando Vulcano idea un artefacto que impedirá el adulterio de Venus con Marte. Pero no se conoce la época histórica en que semejante artilugio mitológico fuera llevado a la realidad, salvo en la Europa de los siglos XV y XVI.

El cinturón de castidad fue conocido vulgarmente por el nombre de «cinturón florentino», en razón de que fue Florencia la cuna de esta importante industria. Había ejemplares para todos los gustos, desde el más sencillo y económico, hasta el más complicado y lujoso. Los órganos sexuales de la  mujer quedaban rigurosamente clausurados por una pieza que se cebaba con un cansado. Muchas veces sucedía que la mujer hacía honor a los temores que respecto a tila sentía el esposo y se procuraba una llave para burlar al celoso marido.

La floreciente actividad de la  prostitución
Hemos señalado anteriormente que la prostitución existió ya en las épocas y en las civilizaciones más antiguas. Pero durante la Edad Media cobró especial auge, merced al renacimiento de la pasión erótica entre las gentes. Significó otra válvula de escape, no sólo para las clases bajas, sino también para las más elevadas. En el cuerpo de la prostituta se sublimaban los deseos y los impulsos irrealizables.

El clima de erotismo, reflejado en la literatura popular y en las obras literarias destinadas especialmente al consumo de las minorías, había sido trasladado a un terreno ideal. El acceso al lecho ajeno y la llave falsa para abrir los cinturones de castidad no estaban al alcance de cualquier mortal. Por otra parte, el donjuanismo, tan en boga en aquella época, era más bien una actitud no respaldada por los hechos.

El juego amatorio no pasaba muchas veces de ser simplemente lo que esas palabras indican: simple juego. Lo cierto es que las mujeres, atemorizadas por la autoridad marital, recluidas en sus casas, no podían permitirse el lujo de obrar con cierta independencia y de prescindir de las normas de la moral en uso.

Los relatos de los exaltados amadores y de los donjuanes de la época eran, en la mayoría de los casos, producto exclusivo de la imaginación. La mujer normal —entendiendo por esta calificación a la mujer media de la época; es decir, a la que no constituía una excepción a la regla general— vivía atemorizada unas veces, y otras, como resultado de la educación y del clima de vida, ni siquiera se detenía a pensar en que pudiera haber una experiencia distinta para ella.

De ahí que, al resultar mayor la demanda que la oferta —la inmensa mayoría ¿e los hombres deseaban multiplicar sus experiencias sexuales y la minoría de — mujeres estaban dispuestas a concedérselas—, tuviera que florecer la prostitución. Ya desde los primeros tiempos del Imperio Bizantino existen suficientes disposiciones legales para proscribir la prostitución. La emperatriz Teodora, esposa de Justiniano, adoptó en el siglo VI graves medidas para impedirla. Mande expulsar de Constantinopla a cerca de medio millar de muchachas que se dedicaban a la prostitución en la ciudad. No se le ocurrió mejor medida que disponer que fueran recluidas en un convento, lo que exasperó tanto a las muchachas que muchas de ellas prefirieron suicidarse.

Carlomagno dictó severas penas para el ejercicio de la prostitución y para la práctica del adulterio. Uno de sus sucesores redobló el rigor de los castigos ; estableció que las mujeres públicas fueran arrojadas al agua, expuestas en la picota, afeitadas y flageladas. Pero ninguna de las medidas, por bárbara que fuera logró extirpar una situación de la que eran responsables, en primer lugar, los propios hombres.

La prostitución cobró tal incremento andando el tiempo, fue tan numerosa y descarada en las ciudades, que pronto constituyó un grave problema que había que afrontar. Hubo que establecer un compromiso con la moral. Era un hecho que la prostitución no podía ser suprimida tajantemente; la prudencia aconsejaba que ni siquiera se intentara una medida de tal índole. Al suprimirse la prostitución, peligraría incluso la paz pública, puesto que los ejércitos y las guarnicione: de las ciudades necesitaban «expansionarse».

Además, puesto que el hombre tiene unas necesidades irreprimibles, ¿que ocurriría si no encontraban un cuerpo preparado para satisfacer sus impulsos? San Agustín, terciando en el debate, explicó el problema llanamente.«Si se suprime prostitución —dijo—, la sociedad será corrompida por el placer sexual». Quedaría la puerta abierta para el adulterio y para la degradación de las mujeres. Así quedó «demostrada» la necesidad, como mal inevitable, de la prostitución. Para salvar la honra y la tranquilidad de las esposas había que defender la existencia de mujeres perdidas». Se recluyó a las prostitutas en casas especiales, situadas en barrios característicos. Con esta medida quedó zanjada una espinosa cuestión que no ha sido resuelta ni aun en nuestros días.

El libro del arte de amar honestamente

André le Chapelain escribió, a finales del siglo XII, un tratado sobre las reglas del amor cortés. Su obra fue puesta bajo los auspicios y la directa influencia de condesa de Champagne. El Líber de Arte Honeste Amandi pretende ser un marco del perfecto conquistador, en el que se exponen las costumbres más fútiles.

Era una obra dirigida exclusivamente a la nobleza y a las clases elevadas. Explica los recursos del juego amatorio y las técnicas del acercamiento a la mujer pretendida. En una literatura escabrosa y picante que incluye dilemas como éste: ¿cuál de las mitades del cuerpo de una mujer elegiría? Uno de los galanteadores se creyó gado a contestar a su dama que fijaba su preferencia en la parte superior. La dama se enojó, haciéndole saber que había errado profundamente, pues no se puede menospreciar la parte inferior, lugar donde culmina el amor.

El refinamiento de este Ars amandi pretendía ser exclusivo de las clases nobles, y asi le Chapelain exhorta a sus distinguidos lectores a menospreciar a las gentes bajas, que sólo realizan el amor de forma grosera y expeditiva. Aunque de tal suerte debe ser, porque, si por ejemplo, los campesinos se entregaran a las sutilezas de la relación amorosa, abandonarían sus ocupaciones, y la ruina y la miseria se abatirían sobre todos los mortales. Sin embargo, le Chapelain no predica el distanciamiento de las clases bajas, puesto que también éstas pueden proporcionar alguna experiencia satisfactoria en el terreno sexual. Aconseja a los nobles que si alguna vez tropiezan con alguna rústica aldeana la asalten sin más contemplaciones y, no tengan reparo en recurrir a la violencia.

El comportamiento sexual durante la Edad Media participa de los modos más elementales de la Antigüedad y crea nuevas formas de la relación entre los sexos, caracterizadas, especialmente, por la idealización de la mujer. Idealización que, en el fondo, no significa otra cosa que establecer una excusa que respalde los privilegios y la iniciativa del hombre.

El «Decamerón». La salida de la noche
El proceso de llegada a lo que hoy llamamos Renacimiento fue lento y apenas podemos encontrar el corte que separa la existencia medieval de las formas modernas de vida. Los cambios de la historia no se producen nunca drásticamente, ni siquiera en esos momentos de revolución en los que parece que el antiguo régimen va a ser barrido radicalmente. Especialmente en el ámbito de las costumbres y de las formas de vida, el desarrollo se realiza más trabajosamente. La disolución de las superestructuras camina siempre a la zaga de la caída vertical de las estructuras.

Casi dos siglos después, por ejemplo, de la conclusión de la Edad Media, podemos encontrar florecimientos esporádicos de actitudes y de normas típicamente medievales.

La literatura representada por el Amadís de Gaula es, a este respecto, flor de otra estación, mientras que la fabulosa narración de Boccaccio, por el contrario, constituye a mediados del siglo XIV un anticipo de las futuras corrientes.

La obra de Boccaccio se caracteriza especialmente por haber proporcionado la pauta de la trivialización del erotismo, dando una vuelta de cerradura a la literatura amorosa medieval. Mientras que en ésta, los héroes formaban un grupo aparte, segregado de la clase social más alta, Boccaccio abre la puerta a los plebeyos, a los burgueses y, en general, a las gentes de baja extracción. Sus aventuras se escriben con letra muy minúscula; son aventuras cotidianas en las que la relación sexual tiene una importancia básica, elemental. La mujer sustituye, lisa y llanamente, a la gran dama. Ya no exige grandes heroísmos para que el hombre se haga acreedor a sus gracias naturales; y el hombre, a su vez, no se embarcará en luchas por el honor y la fuerza, sino por la astucia.

Las Cruzadas impusieron a la Iglesia el contragolpe de una cierta tolerancia en lo sexual. Los Templarios fueron a las Cruzadas con 13.000 cortesanas y de esta manera poco a poco fue reconociéndose la necesidad social de las instituciones proxenéticas. Con el decreto de Federico III dando licencias comerciales a las cortesanas, la prostitución se insertó en la nueva sociedad come una necesaria válvula de escape. Representación de un burdel en un grabado medieval. 

La presentación de los  tormentos del infierno fue uno de los temas predilectos del arte medieval. En el grabado que reproducimos aparecen unos demonios torturando las «zonas» del pecado de la carne. El miedo al  castigo será uno de factores de la represión sexual de la época. Otro ‘factor será la sublimación a través de las reglas del amor cortés; las cuales, sin embargo, tampoco olvidan  las «zonas» erógenas, ya que uno de los dilemas que propone El libro del arte de  amar honestamente es cuál de las dos mitades del cuerpo de una mujer sería preferible elegir.

Fuente Consultada: El Libro de la Vida Sexual – López Ibor

El Fuego Periodo Neolitico Diferencia Paleolitico Gran Descubrimiento

HISTORIA DEL GRAN DESCUBRIMIENTO DEL FUEGO

INTRODUCCIÓN: Los hombres primitivos sabían utilizar el fuego, pero desconocían la forma de encenderlo. La incapacidad del ser humano para producir, voluntariamente, el fuego, pudo haber condicionado el muy lento progreso de la cultura en el paleolítico.

Esto explicaría, en cierto modo, la costumbre, tan arraigada en algunos pueblos, de «mantener un fuego vivo», en vez de encenderlo repetidas veces. Los antiguos griegos, cuando fundaban una colonia, llevaban hasta ella el luego sagrado, desde el Peloponeso.

Ese rito, consagrado religiosamente se relaciona, todavía hoy, con la antorcha de los Juegos Olímpicos y con las llamas votivas, en homenaje a la memoria de un personaje ilustre.

Antes de producir el fuego, el hombre se ocupó, pues, de conservarlo. Las antorchas, las teas y los cubrefuegos, dan buena cuenta de aquella inquietud ancestral.

Si clasificáramos los distintos procedimientos que existen para producir sencillamente el fuego, veríamos que, en síntesis, se reducen a tres: por fricción, por percusión y por compresión.

El primero consiste en frotar una madera, dura y puntiaguda, contra otra, más blanda, acanalada. Para hacerlo, pueden usarse diversas técnicas.

La mas antigua, tradicional y rápida, es la llamada «de perforación», utilizada en la antigua Romapara encender el fuego de las vestales, por los brahmanes en la India y por diversas tribus aborígenes.

Otro sistema es el «barrenado» que emplean los negros de Australia, los malayos, los sudafricanos y algunos indios americanos. Muy primitivo es, también, el procedimiento que se vale de la percusión.

El fuego, en este caso, se obtiene al entrechocarse dos trozos de pirita de hierro o bien golpeando uno de ellos, llamado eslabón, contra el pedernal.

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA SOBRE EL DESCUBRIMIENTO DEL FUEGO: Hacia el 1.600.000 a.C. Homo Habilis se había extinguido.

En primer lugar había el fuego, historiaevolucionado hacia una nueva especie , Homo Erectus, cuyos individuos presentaban mas o menos la misma corpulencia y peso que los modernos seres humanos.

Si algunos especimenes de Homo habilis subsistieron tras la consolidación de la nueva especie, su supervivencia fue breve.

Entre 1.000.000 y 300.000 a.C., Homo erectus era el único homínido existente. Y fue el primero que, en algunos casos, llegó a medir 1,80 m de estatura y se aproximó a los 70 Kg. de peso.

Su cerebro era asimismo voluminoso; en ocasiones alcanzaba un peso equivalente a las tres cuartas partes del nuestro.

Homo erectus fabricó útiles de piedra mucho mejores que los conocidos hasta el momento.

Como cazadores, sus individuos eran capaces de cobrar los animales más grandes que podían hallar. Fueron los primeros homínidos que lograron cazar mamuts con éxito. Homo erectus llevó a cabo dos avances particularmente trascendentales.

Durante tres millones y medio de años, todos los homínidos se habían visto confinados al sudeste de África. Homo erectus fue el primero en expandir significativamente su área de poblamiento: hacia 500.000 a. J.C., había ocupado el resto de África, Europa y Asia, llegando incluso a Insulindia.

En efecto, los primeros descubrimientos de restos de Homo erectus se hicieron en la isla Indonesia de Java, donde la antropóloga holandesa Marie E. Dubois (1858-1940) halló en 1894 una bóveda craneana, un fémur y dos dientes.

Por entonces no se conocía ningún homínido con un cerebro tan pequeño, y Dubois le dio el nombre de Pithecanthropus erectus(de los términos griegos que significan «mono-hombre erecto»).

Hallazgos semejantes efectuó en las proximidades de Pekín, a partir de 1927, el antropólogo canadiense Davidson Black (1884-1934), el cual llamó a su homínidoSinanthropus pekinensis (en griego, «hombre chino de Pekín»).

Acabó reconociéndose que ambos hallazgos, junto con otros, correspondían a la misma especie y podían clasificarse como del género Homo.

Se mantuvo el término erectus, introducido por Dubois, aunque los homínidos llevaban caminando en posición erecta al menos dos millones y medio de años antes de que hubiera evolucionado Homo erectus. Lo cual, por supuesto, se ignoraba en tiempos de Dubois.

Por la época en que se produjo la evolución de Homo erectus, la Tierra se hallaba en un período glacial.

Cuando los glaciares alcanzaron su máxima extensión, restaron tanta agua al mar que el nivel de este último descendió unos 90 m., dejando al descubierto el fondo de los mares poco profundos.

Lo cual permitió a Homo erectus emigrar del continente asiático a Insulindia.

El tiempo frío impulsó la adopción de nuevas costumbres. Homo erectus se desplazaba formando bandas, como sin duda hicieron los primeros homínidos, pero ahora se resguardaba del viento construyendo abrigos de piedras amontonadas, o colgando pieles de un palo en torno al cual se reunía la horda.

Éstas fueron las habitaciones más rudimentarias. Donde existían cuevas, Homo erectus halló refugio en ellas. Las primeras huellas de Homo erectus en Asia (hallazgos de Black cerca de Pekín) se encontraron en una cueva cegada.

Esta cueva próxima a Pekín contenía restos de hogueras, lo cual significa que había sido «descubierto» el fuego hace unos 500.000 años. Esta es una característica que diferencia a los seres humanos de los demás organismos.

Toda sociedad humana existente, incluida la más primitiva, ha descubierto y usado el fuego. Ninguna otra criatura, aparte los seres humanos, utiliza el fuego ni siquiera en su forma más primitiva.  

He escrito descubierto entre comillas porque el fuego no se descubrió en el sentido usual que se da a ese concepto.

El rayo podía provocar un incendio cada vez que la atmósfera de la Tierra acumulara suficiente oxígeno para alimentarlo, y la superficie poseyera una cubierta vegetal susceptible de arder, condiciones que nos hacen retroceder a unos cuatrocientos millones de años. De ese fuego, como en nuestros días, huiría todo animal capaz de hacerlo.

Descubrir el fuego equivale a domesticarlo. En algún momento, Homo erectus aprendió a localizar algún objeto ardiendo en los límites de un incendio natural, a mantener viva la llama alimentándola con prudentes cantidades de combustible cuando mostraba señales de extinción, y a hacer buen uso del fuego.

Ignoramos cómo sucedió. Personalmente, creo que todo empezó cuando los niños quedaron fascinados por las llamas.

A causa de su curiosidad hiperactiva y de la falta de experiencias amargas acerca de lo que sucede cuando uno se quema, pudieron sentirse más inclinados que los adultos a jugar con el fuego.

Cabe la posibilidad de que el adulto más próximo apartara al niño de la hoguera y la apagara con los pies. Por otra parte, debió de llegar el tiempo en que un adulto más audaz que la mayoría considerara la ventaja de continuar el juego con una finalidad más útil.

El empleo del fuego cambió por completo la vida humana. Ante todo, procuró luz en medio de la oscuridad y calor en todo momento. Esto hizo posible extender la actividad a la noche y al invierno, lo que revestiría especial importancia en un período glacial, de manera que Homo erectus pudo alcanzar regiones más frías.

Desde luego que con el fuego, por sí solo, uno se ve condenado durante el tiempo frío a no apartarse del hogar, pero una sociedad de cazadores podía fácilmente aprender a desollar un animal, limpiar la piel y envolverse en ella. En este sentido, la piel animal reemplazarla el pelo que los seres humanos hablan perdido.

El fuego también era útil como protección contra otros animales, incluidos los más fieros. Una hoguera en el interior de una cueva o dentro de un círculo de piedras mantendría alejados a los predadores.

Podían gruñir y merodear por las inmediaciones, pero si no se mostraban lo bastante inteligentes como para mantenerse alejados del fuego, les bastaba con una sola experiencia de lo que significaba su proximidad.

Por lo demás, ahora Homo erectus podía acarrear ramas encendidas para levantar la caza, provocar estampidas y conducirla hacia las trampas o los despeñaderos.

El fuego también hizo posible cocinar el alimento, lo cual es más importante de lo que pueda parecer.

La carne es más tierna y sabrosa si se asa. Más todavía: el fuego extermina los parásitos y bacterias, con lo que hace más segura la ingestión de la carne.

El fuego vuelve asimismo muy comestibles los vegetales, de otro modo inútiles para la alimentación. Pruebe a comer arroz fresco en su tallo, o cualquier cereal crudo, y comprenderá lo que puede hacer una breve exposición al calor de una hoguera.

Por último, el fuego hizo posibles varias transformaciones químicas de la materia inanimada, como la fundición de metales. En una palabra, el fuego da comienzo a la primera época de relativa «alta tecnología» de la humanidad.

Al comienzo, claro está, el fuego sólo podía obtenerse una vez iniciado por medios naturales. Cuando se disponía de él, era preciso mantenerlo ardiendo continuamente, y si alguna vez se extinguía, había que reanudar cuanto antes la búsqueda de otra hoguera.

Si no había una tribu cercana de la que pudiera conseguir el fuego (suponiendo que mantuvieran lazos de amistad como para que eso fuese posible, aunque resulta verosímil por razones de reciprocidad), sería preciso aguardar de nuevo el fuego provocado por medios naturales, y esperar a que las condiciones fueran favorables para hacerse con él sin peligro.

Pero llegó el tiempo en que se desarrollaron técnicas para iniciar un fuego donde antes no lo hubo. Esto debió de lograrse por fricción: haciendo girar un palo en la depresión de otro, previamente rellena de fragmentos de madera, hojas u hongos, muy secos (yesca).

El calor generado por la fricción podía encender la yesca. No sabemos qué métodos fueron los primeros en desarrollarse, pero la técnica de prender fuego representa un gigantesco paso adelante.

PRIMEROS MÉTODOS DE ENCENDER FUEGO
Los testimonios más antiguos sobre el encendido del fuego se remontan a unos 500.000 años. Parece que el sistema más antiguo —todavía hoy practicado por tribus polinesias y australianas— consiste en el frotamiento de una punta de palo sobre un madero seco. El rozamiento va marcando una ranura en la cual el calor llega a producir un punto de ignición que enciende el serrín. Otro método consiste en una especie de serrado transversal de una madera con otra y un tercero, en la rotación de una punta de palo sobre un madero. La obtención del fuego por medio de una chispa, como en los encendedores modernos, fue el único método hasta 1832, en que se divulgaron los fósforos.

MÉTODO DE FROTAMIENTO: todavía utilizado por algunas tribus africanas y de Australia.

METODOS DE HACER FUEGO

LA COCCIÓN DE LOS ALIMENTOS
Los hombres del Paleolítico que habitaban en la zona meridional y septentrional de Europa vivieron durante milenios en un clima y ambiente en iodo semejantes a los que habitan los esquimales. Para las tribus que residían en las regiones invadidas por los hielos y las nieves, el calor del fuego significó el único medio de supervivencia.

El fuego permitió también a aquellos hombres, que hasta entonces se nutrían de alimentos completamente crudos, el procurarse una alimentación reconfortante, más agradable y digerible, mediante la tostadura y el cocimiento.

Esta innovación comenzó con la carne asada y con frutas y raíces tostadas sobre el fuego o al rescoldo. Posteriormente se ideó otro método que consistió en envolver la presa en barro y echarla así a la hoguera. Más tarde, otra técnica fue la de excavar en el suelo un hoyo, a modo de horno, y cubrir en él los alimentos con una hoguera o con brasas.

Uno de los más curiosos medios de cocción de la prehistoria —todavía empleado en ciertas tribus salvajes— consistía en calentar piedras al fuego y luego utilizarlas para asar la carne sobre ellas, o metiéndolas dentro de recipientes para la cocción de sopas y caldos farináceos. De este modo se pudo obtener el cocimiento propiamente dicho, en vasijas de cuero, madera u otro material no resistente al fuego. La alfarería simplificó el procedimiento al permitir el calentamiento del recipiente.

coccion de alimentos

Fuentes: Historia y Cronología de la Ciencia y los Descubrimientos de Isaac Asimov
Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Electrónica – Wikipedia

Origen de los Cuasares y Pulsares Historia de su Descubrimiento

Origen de los Cuasares y Pulsares – Historia de su Descubrimiento

un paseo por el universo

UN POCO DE HISTORIA…

En la investigación astronómica, el descubrimiento de nuevos tipos de estrellas es análogo al descubrimiento de nuevos tipos de partículas en la física atómica. La radioastronomía reveló la existencia de discretas fuentes de radio en el universo, y en 1960, en Estados Unidos, A.R. Sandage consiguió un importante adelanto al identificar una de estas fuentes con un objeto tenuemente visible mediante un telescopio óptico. Era el primero de los quásars fuentes pequeñas pero sumamente energéticas, caracterizadas por una peculiaridad en sus espectros que indica que se mueven a una velocidad cercana a la de la luz.

En 1967, Anthony Hewish y Jocelyn Bell descubrieron el primer pulsar, otra fuente de ondas de radio que fluctúa periódicamente. Por un momento, pensaron que podían proceder de alguna forma distante de vida inteligente que trataba de comunicarse, pero esta posibilidad fue descartada cuando se descubrieron otros ejemplos del mismo fenómeno.

La frecuencia de las ondas de radio de los pulsares varía entre unas pocas centésimas de segundo y alrededor de cuatro segundos. Al parecer, los pulsare son estrellas neutrónicas colapsadas, es decir, objetos originalmente masivos donde la materia ha llegado a concentrarse tanto que los electrones y los protones se han unido para formar neutrones.

Probablemente, no tienen más de unos pocos kilómetros de diámetro, y la pulsación se debe aparentemente a su rápida rotación, del mismo modo que la cabeza giratoria de un faro produce un haz de luz a intervalos regulares en todas direcciones.

DESCUBRIMIENTO DE LOS PÚLSARES: Las estrellas de neutrones son tan diminutas que su existencia, predicha en 1934 por Fritz Zwicky y Walter Baade, no se confirmó hasta 1967. La persona que llevó a cabo la confirmación fue Jocelyn Bell, una estudiante graduada de veinticuatro años que trabajaba con Antony Hewish en la Universidad de Cambridge. Una de sus obligaciones era ayudar a construir una antena gigante de radio: un terreno de unas 2,5 hectáreas cubierto de puntiagudas antenas unidas por innumerables alambres extendidos paralelamente al suelo.

Conforme la Tierra gira sobre su eje, las antenas van recogiendo en rollos de papel de casi 150 metros de longitud las ondas de radio que llegan del espacio. La tarea de Bell —en todos los pormenores tan aburrida como la de Clyde Tombaugh cuando descubrió Plutón— consistía en revisar todas las señales que aparecían en los rollos de papel.

En noviembre de 1967, alrededor de un mes después de haberse completado el telescopio, Bell descubrió en una cinta «un poco de desaliño». Repasando los largos rollos de papel, encontró los mismos garabatos con aspecto de electrocardiogramas repetidas veces y procedentes de la misma parte del cielo. Se puso en contacto con Hewish. Antes de transcurrir un mes reapareció el rasgo.

Tenía una pulsación tan exacta que se registraba cada 1,3373011 segundos. Ninguna estrella conocida podía transmitir un latido tan monótono. Era tan regular, tan mecánico, que no parecía natural. Tal vez no lo fuese. En reconocimiento de tal posibilidad la fuente de radio no identificada fue denominada LGM (por Little Green Men, hombrecillos verdes). «La verdad es que no creíamos haber captado señales de otra civilización», recordaba más tarde Bell, «pero a todas luces la idea nos había pasado por la cabeza y no teníamos ninguna prueba de que fuese una emisión de radio absolutamente natural. El problema es interesante: si uno cree que quizás haya detectado vida en otro lugar del universo, ¿cómo anunciar los resultados de un modo responsable?».

El anuncio no hubo que hacerlo. Examinados kilómetros de papel, Bell descubrió señales similares en otros puntos del firmamento. Esto hacía pensar que el fenómeno era natural. «Era muy improbable que dos grupos de hombrecillos verdes hubieran elegido la misma inverosímil frecuencia y al mismo tiempo trataran de hacerse notar en el mismo planeta, en la Tierra», contaba ella. La teoría de los hombrecillos verdes se suprimió y los objetos fueron bautizados pulsares (por pulsating radio source, «fuentes pulsantes de radio»).

Thomas Gold, el científico nacido en Austria y vinculado a la hipótesis del Estado Estacionario, propuso que los pulsares y las estrellas de neutrones podrían ser el mismo animal. La idea —que ha sido aceptada— consiste en que, mientras se forman las estrellas de neutrones, inmediatamente después de explotar una supernova, el material estelar sería aplastado hasta reducirse a un pequeño volumen y los astros rotarían cada vez más deprisa, aumentando el campo magnético hasta convertirse esencialmente en un imán gigantesco.

De los polos magnéticos brotarían chorros de electrones, emitiéndose varias clases de radiaciones electromagnéticas, incluida luz visible. Al girar la estrella, esos chorros barrerían el cosmos muchas veces por segundo. Si se daba la casualidad de estar de cara a la Tierra, las estrellas rotantes irían encendiéndose y apagándose, encendiéndose y apagándose, encendiéndose y apagándose.

Y esto es exactamente lo que hacen los pulsares. Se caracterizan por unas pulsaciones claras y cronometradas con precisión, tan veloces —hasta una velocidad de 1.000 por segundo— que las grabaciones de estas ondas de radio son tan repetitivas como los disparos de una ametralladora.

Si los pulsares son en realidad estrellas de neutrones rotatorias, entonces debería ser posible encontrarlas arrellanadas entre los restos de las supernovas. La confirmación de esta posibilidad se halló en la nebulosa del Cangrejo, una amorfa mancha de luz situada en Taurus a la que puso nombre el astrónomo irlandés lord Rosse. Se sabe que la nebulosa del Cangrejo consiste en los restos de una supernova; ocupa el mismo lugar en que un astrólogo chino del siglo XI vio una «estrella invitada».

Y tiene, en el centro, un pulsar. Éste rota alrededor de su eje treinta y tres veces por segundo, y a cada pirueta lanza un rayo de ondas de radio y de luz que atraviesa el universo como el barrido gigantesco de un faro. Además, lo mismo que otros pulsares, va ralentizándose. Se espera que deje de emitir dentro de unos 10 millones de años.

Desde el descubrimiento del primer pulsar se han encontrado centenares de ellos y las personas que participaron en el descubrimiento original han sido premiadas por el hallazgo. Antony Hewish y su codirector del proyecto, Martin Ryle, ganaron el premio Nobel de física. Jocelyn Bell (ahora Burnell) no compartió el premio, aunque sí recibió muchísima publicidad, una buena parte de la que atraen las desafortunadas jóvenes científicas.

Años después recordaba que le habían hecho «preguntas relevantes como si era tan alta como la princesa Margarita (tenemos unas unidades de medida muy pintorescas en Gran Bretaña) y sobre cuántos novios había tenido a la vez». Después de su descubrimiento, aunque siguió trabajando de astrónoma, no continuó estudiando los pulsares. Pero su papel en el descubrimiento ha sido universalmente reconocido y su musical nombre está ligado desde ahora y para siempre al ritmo regular de las estrellas rotantes de neutrones.

Los quásares
En una fotografía, un quasar se presenta con una apariencia estelar: su imagen es similar a la de una estrella común46. Sin embargo, analizando detalladamente varios de estos objetos se pudo comprobar que pueden distinguirse ciertas peculiaridades a su alrededor <nebulosidades o «agregados»>, que los diferencian notablemente de las estrellas y que sugieren una estructura bastante más compleja. Su descubrimiento se debió a que los quásares son intensos emisores de radio ondas.

Sin embargo, luego pudo determinarse que también son fuentes de Rayos X, radiación ultravioleta, luz visible y también infrarroja; en otras palabras, la emisión de radiación de los quásares resulta intensa en todo el espectro electromagnético.

Pulsares

Pulsares

Fue en 1963 cuando M. Schmidt identificó por primera vez al quasar 3C273como el objeto más alejado entre todas las galaxias conocidas en ese entonces: los cálculos lo ubicaron a unos 2.000 millones de AL47. Posteriormente, se comprobó que el corrimiento al rojo de todos los quásares es mayor que el de las galaxias conocidas; por lo tanto, se encuentran más distantes que cualquiera de ellas.

Esta evidencia confirmaría que se trata de los objetos más lejanos del universo conocido. El quasar más alejado observado hasta 1992 es el designado como PC1158+4635 <en dirección de la constelación de Osa Mayor>; su distancia se ha estimado en los 10 mil millones de años luz. El débil brillo de los quásares indica, dada sus lejanías, que deben ser objetos extraordinariamente brillantes.

Se ha estimado que las dimensiones de los quásares probablemente no sean mayores que las del Sistema Solar, mientras que la radiación total que emiten excedería con creces a la que suministran más de 100.000 millones de estrellas juntas: se trataría de los objetos más luminosos del universo. Por otra parte, se especula que los quásares podrían representar un estado particular en el desarrollo y evolución de las galaxias: tal vez el de las primeras fases de su existencia como tales; el análisis de su emisión ha sugerido que el origen de la misma no es el resultado de la presencia de estrellas.

La intensa energía proveniente de los quásares parece deberse a procesos diferentes a los estelares: se trataría de radiación que no depende de la temperatura del cuerpo emisor.

Algo notable es que todos los quásares varían de brillo de manera completamente irregular, tanto en radio ondas como en la luz visible.

También se detectaron fuertes explosiones de Rayos X en los quásares; como ejemplo, en noviembre de 1989, el quásar PKS 0558-504 duplicó su radiación X en sólo 3 mi ñutos. La cantidad total de energía emitida entonces iguala a la que emite el Sol en alrededor de 1 millón de años. Como dijimos, sus brillos son muy débiles y para su identificación es necesario un cuidadoso análisis de sus espectros. Los desplazamientos de líneas observados en ellos, como en las galaxias, representan el corrimiento al rojo debido a la expansión del universo. Sin embargo, algunos astrónomos sugieren otra posibilidad y como evidencia se han detectado quásares cercanos a galaxias, aparentemente conectados físicamente entre sí, y ambos con corrimientos al rojo totalmente diferentes.

Un estudio detallado de posibles interacciones entre quásares y galaxias ha mostrado que esas conexiones parecen no existir y por lo tanto aquello que se observa es una simple coincidencia de alineación aparente, visible desde la Tierra Existen quásares peculiares, como el par de objetos conocidos como PHL 1222; este sistema doble es la única evidencia de dos quásares tan juntos uno del otro. El corrimiento al rojo de PHL 1222 indica una distancia del orden de los 12.000 millones de años luz y sus componentes tienen una separación de unos 100.000 años luz.

Las fotografías muestran que este doble quásar está rodeado por numerosos objetos débiles <posiblemente galaxias>; de ser así, ambos quásares se encontrarían formando parte de un cúmulo de galaxias. Una ciase particular de quásares son los objetos conocidos como BL Lacertae, originalmente considerados como estrellas variables. Estos astros presentan la curiosa propiedad de que en sus espectros no aparecen líneas; por lo tanto, no es posible medir su corrimiento al rojo, algo que dificulta enormemente la tarea de determinar sus distancias. Se considera que los BL Lacertae son quásares relativamente pequeños, ya que la variación de su luminosidad es rápida del orden de una a dos semanas>.

Indudablemente, debido a la distancia a la que se encuentran, los quásares son tal vez los objetos celestes más difíciles de estudiar. Y debe tenerse en cuenta que su lejanía es tanto espacial como temporal: hoy los vemos tal como eran hace miles de millones de años, cuando la luz que nos llega de ellos inició su largo viaje hacia la porción del espacio donde nosotros estamos.

Uno de los modelos cosmológicos más aceptados, sugiere que el universo tendría actualmente una edad cercana a los 15.000 millones de años; esto indicaría que los quásares más distantes son observados hoy, brillando tal como eran cuando el universo contaba aproximadamente, con solo unos 1.000 millones de años de edad Cuando se observan quásares, por lo tanto. los astrónomos pueden asegurar que con su observación están «retrocediendo’ en el tiempo hacia la época remota cuando el universo era cinco veces más pequeño que su tamaño actual; quásares más antiguos todavía parecen ser poco frecuentes, no sólo por ser más distantes sino también por ser más débiles.

Cuando se estudia cómo están distribuidos los quásares en el espacio, se halla que su número parece haberse reducido drásticamente con el transcurso del tiempo. En la época cuando el universo sólo tenía unos 2.000 millones de años de edad, los quásares parecen haber sido objetos mucho más abundantes de lo que son en la actualidad; aproximadamente, el máximo número de quásares se habría dado cuando el universo tenía un tercio de su dimensión actual.

Puede afirmarse entonces que en la era de los quásares <hace unos 11.000 millones de años> el objeto más cercano a la Vía Láctea habría estado a sólo 25 millones de años luz; por lo tanto, habría brillado como una estrella visible a simple vista. En aquel la época, los quásares habrían sido 1.000 veces más comunes que en la actualidad <en relación con las galaxias>.

La pregunta que surge entonces es ¿por qué desaparecieron los quásares? Y una posible explicación se relaciona con la disminución progresiva de su brillo, razón por la cual actualmente no serían visibles; es decir los quásares habrían evolucionado con el transcurso del tiempo. Un análisis de la distribución de los quásares a diferentes distancias podría ofrecer una explicación de lo que ha sucedido con ellos. El enigma sobre el origen de los quásares y su posterior desaparición es bastante singular y se supone íntimamente ligada con la evolución de las galaxias.

ALGO MAS SOBRE EL TEMA…

Poco a poco, como resultado de paciente estudio y observación, se van descubriendo algunos datos acerca  de la naturaleza de distintos o nuevos cuerpos celestes. Algunos de dichos astros han sido denominados radioemisores por tener la propiedad de emitir radiaciones. Se tenían entre las fuentes de energía más glandes que se conocen. En 1955, mientras efectuaba una serie de investigaciones en el campo de la radioastronomía, mi grupo de científicos localizó por primera vez algunos de estos radioemisores, con la ayuda de los radiotelescopios. Se trataba de puntos del espacio que emitían ondas electromagnéticas de gran intensidad.

Convencidos de que esos puntos no eran nebulosas, los investigadores empezaron a observarlos con telescopios ópticos, a fin de poder fotografiarlos. Descubrieron así que a los radioemisores más intensos correspondían puntos luminosos de color azul intenso. Esto los llevó a la conclusión de que en dichos puntos se originaban las ondas electromagnéticas detectadas.

Como los mencionados puntos luminosos se asemejaban a estrellas, se los llamó cuasares (quasars, en inglés). El nombre deriva de la expresión quasi stellar radio sources (radioemisores casi estelares). Más tarde, técnicas especiales permitieron llegar a conocer algunos aspectos de los cuasares.

El cuasar propiamente dicho es el radioemisor central, formado por una esfera gaseosa, semejante a nuestro Sol. Pero un cuasar típico tiene un diámetro unas mil veces mayor que el del Sol y una masa mil millones de veces superior. Poseen energía suficiente como para formar una galaxia entera.

La temperatura de la superficie del Sol es de 6.000 °C mientras que la de la superficie de un cuasar es de 300.000 °C. Cuanto más elevada es la temperatura de un cuerpo, tanto más azul es la luz que emite. Por eso la luz del Sol es blanca, mientras que la de los cuasares es azul.

El cuasar se encuentra rodeado por una laja de gran concentración de partículas, que emiten radiaciones y que giran en órbita en torno suyo, de la misma manera en que se observa en torno de la Tierra la magnetosfera que emite radiaciones. Las radiaciones del-, cuasar son más luminosas, de mayor frecuencia, y las órbitas que describen las partículas que la forman (electrones, protones y mesones) , son mucho mayores que las correspondientes a las que forman el cinturón de van Alien en torno de nuestro planeta.

Dichas partículas, girando a altas velocidades, emiten las ondas electromagnéticas responsables de la intensa radiación electromagnética emitida por los cuasares. Valiéndose de radiotelescopios se ha comprobado recientemente que las radioemisiones no provienen exactamente del cuasar, sino ‘de dos puntitos próximos a dicha faja de partículas situados a la derecha y a la izquierda del astro.

Durante mucho tiempo los astrónomos abrigaron dudas acerca de cómo clasificar a los cuasares. Se trataría, acaso, de astros relativamente pequeños, situados en el interior de nuestra galaxia? ¿O serían astros extraordinariamente grandes, pertenecientes a galaxias más alejadas? Con el correr del tiempo, se arribó a la conclusión de que la segunda hipótesis era la cierta.

Siempre que descubren un nuevo astro, los astrónomos procuran, en primer lugar, desarrollar una teoría que explique su probable estructura. Acto seguido, de acuerdo con esa teoría, intentan elaborar un modelo estructural del nuevo astro. Ese modelo servirá para explicar cómo se mantiene unida la materia que lo forma, por qué brilla o no, por qué emite radiaciones electromagnéticas.

Para los planetas, estrellas, nebulosas, galaxias y otros objetos celestes se han encontrado modelos estructurales con, relativa facilidad. Los cuasares, en cambio, presentaron desde su descubrimiento problemas estructurales de difícil solución.

Algunas características de los cuasares son muy semejantes a las de ciertas galaxias conocidas. En diversos puntos del espacio podemos observar galaxias reunidas en grupo, girando lentamente unas en torno de las otras. Normalmente, todo el grupo parece alejarse del observador de manera uniforme. En esos casos, todas las galaxias giran a la misma velocidad. Sin embargo, esa uniformidad puede ser rota: se han observado galaxias que se separan de sus grupos, desarrollando velocidades hasta diez veces superiores a las de las demás.

Este fenómeno contradice una hipótesis según la cual las galaxias deberían permanecer unidas entre sí. En ciertos casos se observaron varias galaxias separándose entre sí que, no obstante, se presentan envueltas en un halo luminoso: el gas de una única nebulosa.

Descubrimientos recientes han demostrado que los cuasares se comportan de manera más o menos parecida a como lo hacen esas galaxias que se separan de sus grupos. Los astrónomos tratan de encontrar ahora el porqué de esa curiosa semejanza.

Además de los cuasares, existen también otros tipos de radioemisores. Entre ellos figuran los pulsares (pulsars, en inglés) . Fueron descubiertos, entre 1967 y 1968, por radioastrónomos del Observatorio de Cambridge (Inglaterra). El nombre pulsar proviene de la expresión pulsating star (strella latiente) , que se empleó para designarlos por primera vez.

Contrariamente a lo que ocurre con los cuasares, esos astros son de pequeñas dimensiones, como puede comprobarse a través de la medición de la longitud de onda y período de las señales que emiten. Su tamaño equivaldría, según esas mediciones, al de un planeta o estrella de gran densidad (una estrella enana blanca, por ejemplo).

Debido a lo reciente de su descubrimiento, todavía no se sabe con seguridad cuál es la verdadera naturaleza de los pulsares. No se cree que sean planetas, porque se encuentran muy distantes de cualquier sistema planetario. El período de las señales que emiten es por demás corto; por eso, es improbable que sean estrellas enanas blancas que emiten señales de larga duración.

Algunas de sus características más conocidas indican la posibilidad de que estos objetos sean estrellas de neutrones. Los astrónomos ya cuentan con elementos de juicio que les permiten confirmar, aunque solamente en forma parcial, esta hipótesis.

El Tamaño del Universo

Fuente Consultada:
El Universo Para Curiosos Nancy Hathaway
Astronomía General Aspecto Global del Universo Feinstein-Tignanelli

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ORIGEN DE LA VIDA:

¿Es posible simular el origen de la vida en el laboratorio? En 1952, los químicos norteamericanos Harold Clayton Urey (1893-1981) y Stanley Lloyd Miller (1930-) demostraron en el laboratorio los puntos esenciales de cómo pudieron haberse formado las primeras macromoléculas orgánicas.

Realizaron trabajos experimentales para ver si era posible que, a partir de gases que se hallaran en la atmósfera inicial, las fuentes de energía disponibles en la Tierra primitiva indujeran la síntesis de los compuestos orgánicos.

Dilucidar el misterio del origen de la vida sobre la Tierra es un desafío que atrae a todo el mundo.

Y al no disponer de una máquina que nos permita retroceder en el tiempo unos 3.500 millones de años, una buena parte de las hipótesis que se barajan resultan meramente especulativas. Sin embargo, existe cierto consenso dentro de la comunidad científica en lo que respecta al tema.

Todos los expertos coinciden en que los primeros organismos vivos debieron poseer dos propiedades fundamentales.

En primer lugar, tenían que almacenar información para transmitirla de una generación a otra, para lo cual debían contar necesariamente con algo equivalente a lo que hoy llamamos genes.

Pero además, tenían que producir copias de su propia estructura, es decir, ser capaces de auto-duplicarse (autocatálisis).

Dentro de las moléculas candidatas al puesto del «polímero primordial», como se lo denominó, sobresalían tanto las proteínas como los ácidos nucleicos.

Entre las primeras existen excelentes catalizadores (las enzimas), pero son incapaces de acumular información genética. Los ácidos nucleicos, como el ADN y el ARN, guardan información pero necesitan de enzimas para su duplicación.

La uniformidad en la composición química y las funciones de los componentes esenciales que forman los seres vivos, así como una serie de reacciones básicas metabólicas destinadas a obtener energía de los alimentos, son comunes en la gran mayoría de los organismos. Esta similitud indica que la vida en la Tierra puede haber tenido un origen común.

Los ácidos nucleicos y las proteínas, son las dos sustancias químicas de vital importancia, que todos los seres vivos organizados compartimos en iguales circunstancias, ya sea desde las arcaicas formas de vida hasta el hombre.

Con excepción de algunos virus, el ADN es en los organismos el material, que tiene como función trasmitir las características de cada uno de ellos, de generación en generación.

El origen de la vida Experimento de Miller Es aquí donde nos encontramos con el ARN, quien desempeña un papel importante en la genética al tener como misión el traslado de información de los genes de una parte a otra de la célula.

Sin embargo, pese a que los grados de complejidad son muy heterogéneos entre ellas, la que las iguala son los veinte aminoácidos, cinco bases nitrogenadas y por último el ácido fosfórico que las forman.

Generalmente en sus funciones, es donde presentan similitudes de su composición química, como por ejemplo cuando un organismo necesita obtener energía a partir de los alimentos, las reacciones metabólicas que realizan serán coincidentes.

Tan difícil como definir la vida es fijar su origen.  La cuestión radica a menudo en campos ajenos a los de la biología.

Esta únicamente puede hacerse afirmaciones que se refieran a unos hechos conocidos y aventurar hipótesis y teorías, basándose en todos los datos disponibles hacia esa dirección.

La primera hipótesis y que  se encuentra en sus escritos es la de Aristóteles. La misma afirmaba que la vida había surgido de una manera espontánea y en determinadas condiciones que le fueron favorables para ello.

Sin embargo, hay quienes compartieron estas creencias durante los siglos XVI al SXIII, intentando demostrar mediante ensayos de laboratorio esta generación espontánea de la vida.

Estamos hablando de personajes como Copérnico, Bacon, Galileo, Descartes entre otros.

El debate de la misma siempre estuvo en manos de aquellos que la defendían y de aquellos que se oponían a tal teoría, cuestión que tuvo su aplacamiento hasta la aparición del francés Louis Pasteur (Siglo XIX).

Este científico a través de sus experimentos, demostró que ningún organismo vivo puede existir si no es como descendiente de otros organismos similares.

Pero, sesenta años después, una nueva teoría sobre el origen de la vida sale a la luz.  La teoría de una larga “evolución molecular abiogénica” sobre la tierra.

La misma era sostenida por los científicos A. Oparin y B. Haldane.

Estos postulaban que tras un lapso breve, los océanos se convirtieron en un rico caldo primordial de compuestos orgánicos: el caldo primordial, el cual dio origen a ala vida.

Según las investigaciones, las sustancias simples que abundaban en los mares primitivos se fueron reuniendo y, con el aporte de energía de la radiación ultravioleta del sol y de las tormentas eléctricas, formaron sustancias complejas.

Algunas de ellas eran pocos estables en las condiciones reinantes y por lo tanto se descomponían, mientras que otras más estables permanecían.

Estos compuestos comenzaron a acumularse en el mar primitivo con el paso del tiempo, se asociaron para dar principio a la primera célula.

Estas hipótesis durante los años treinta y cuarenta del siglo XX generaron un centro en torno al cual surgieron infinitos debates.

Sin embargo, años más tarde, en 1953, experiencias realizadas por los investigadores estadounidenses Stanley Miller y Harold Urey apoyaron las suposiciones de Oparin.

Según su hipótesis se podría considerar que hubo un proceso de selección natural en la evolución de las sustancias (es decir, una evolución química), al  igual que en la evolución de los seres vivos que se originaron a partir de ese momento.

Para ello Miller construyó un dispositivo que simulasen las condiciones imperantes en la Tierra primitiva.

En el agua se hacían circular sustancias como metano, hidrógeno y amoníaco, y la energía se daba mediante descargas eléctricas.

Este dispositivo contenía un matraz en donde se depositaba el agua a la cual se mantenía hirviendo constantemente, el cual permitiría la circulación de los gases mencionados.

Por lo tanto los productos que se formaban tras las descargas eléctricas (simulación de los rayos) se condensaban a través de un tubo y otro matraz (simulación de los antiguos océanos existentes en tal época).

Después de unos días de funcionamiento, en tal dispositivo se obtuvieron sustancias complejas las cuales pasaron a analizarse.

Este experimento es un indicio de que los componentes de las células pudieron haberse originado en la Tierra primitiva a partir de las sustancias presentes en el mar, de manera espontánea, a lo largo de millones de años.

  Ya que los resultados arrojaron un total de cuatro aminoácidos, comunes en la mayoría de las proteínas, urea y varios ácidos grasos simples; los cuales se encuentran comúnmente en una molécula en los seres vivos.

Sin embargo, esta evolución química de la que parte esta hipótesis, le resta un paso siguiente es el de la condensación, para la formación de los primeros aminoácidos, purinas, pirimidinas y azúcares, los cuales formaran moléculas de mayor tamaño dando lugar a la aparición de las proteínas y ácidos nucleicos.

Su lado negativo es que la concentración no es sencilla con grandes masas de agua, lo que posibilitaría que posteriormente los mismos hubieran recibido reacciones de deshidratación, lo que sucede por ejemplo si tomamos los grandes océanos.

Esta deshidratación produjo la concentración de microsferas proteínicas, facilitadas por la congelación, dentro de pequeñas gotas en la atmósfera, o por absorción dentro de partículas calizas de la superficie del planeta.

La hipótesis de la condensación fue corroborada por el científico estadounidense Sydney Fox, que demostró cómo, calentando mezclas secas de aminoácidos y luego mezclando los polímeros resultantes con agua, se formaban pequeñas partículas esféricas proteinoides, que presentan ciertos rasgos de un sistema viviente.

Son de tamaño comparable al de ciertas bacterias esféricas y presentan una doble doble capa que las separa del exterior; tienen propiedades osmóticas y de transporte selectivo de moléculas.

Poseen, asimismo, capacidad para proliferar mediante procesos de gemación, como ciertos tipos de bacterias. Aunque nunca podrá ser probado con todas las garantías, estas formaciones proteínicas, creadas en un laboratorio, podrían ser los antepasados de las primeras células.

Dispositivo semejante al ideado por Miller en 1953, gracias al cual el científico estadounidense pudo reproducir en el laboratorio las condiciones de vida primitivas de la Tierra.

El experimento demostró que muchos compuestos que resultan esenciales para la vida se obtienen a partir de gases sencillos, sometidos a la acción de descargas eléctricas y de calor

Dispositivo semejante al ideado por Miller en 1953, gracias al cual el científico estadounidense pudo reproducir en el laboratorio las condiciones de vida primitivas de la Tierra. El experimento demostró que muchos compuestos que resultan esenciales para la vida se obtienen a partir de gases sencillos, sometidos a la acción de descargas eléctricas y de calor. Urey y Miller demostraron que descargas en forma de chispa, emitidas en el seno de mezclas de hidrógeno, metano, amoníaco y agua, daban lugar a aldehidos, ácidos carboxílicos y aminoácidos, iguales que los encontrados en los meteoritos. Pero, ¿quiénes fueron los primeros científicos que postularon los fundamentos teóricos de este modelo experimental?

Origen de los sistemas vivientes

A partir de los estudios de laboratorio y de las leyes de la termodinámica se pueden establecer las etapas necesarias para la aparición de la primera célula:

— Formación de polímeros de ARN capaces de replicarse mediante el a miento de bases complementarias.

— Incorporación de los mecanismos necesarios para que las moléculas de ARN puedan regir la síntesis de moléculas proteicas.

— Formación de una membrana de lípidos que determine el aislamiento mezcla de ARN y nuevas proteínas.

— Sustitución como material que codifica la información para la síntesis d teínas, del ARN por el ADN.

— Aparición de los primeros organismos procariontes, hace aproximadamente 3.500 millones de años.

— Transformación de estas células de estructura y funcionalidad sencillas, como las procariotas, en formas eucariotas más evolucionadas, hace aproximadamente 1.000 o 1 .500 millones de años. Estas células eucariotas son las que están presentes en la mayor parte de los animales y las plantas superiores.

— Aparición de los primeros organismos (celentéreos, protoanélidos y protoartrópodos).

Las células son hoy en día sistemas complejos organizados, que poseen una serie de reacciones mediadas por enzimas. Algunas de estas células son capaces de captar la energía del Sol y transformarla en energía química, que se puede almacenar en forma de glucosa, ATP y otras moléculas.

Otras aprovechan la energía acumulada en estos enlaces, para crecer, dividirse y mantener su integridad.

Todas las características de la vida, como la conversión de energía, la asimilación, la secreción, la excreción, las respuestas a estímulos y la capacidad de reproducción dependen totalmente de las complejas rutas del metabolismo de las células actuales.

Los estudiosos del origen de la vida sostienen que los organismos primitivos eran heterótrofos primarios —de aspecto semejante al género actual de bacterias Clostridium— anaerobios —podían obtener todos sus alimentos directamente del ambiente—.

Estas características se mantuvieron hasta que el aporte de nutrientes disponibles en la Tierra empezó a disminuir.

A partir de este momento, los organismos que desarrollaron la capacidad de sintetizar los compuestos esenciales tomando como base otros compuestos accesibles adquirieron una serie de ventajas fundamentales con respecto a los que no podían hacerlo.

Para la consecución de estas reacciones metabólicas es imprescindible el desarrollo de nuevas enzimas que puedan mediar en las nuevas rutas.

Una vez agotados los nutrientes de la llamada sopa primordial, debido a la proliferación de organismos, el siguiente paso en la evolución de la vida fue la aparición de la fotosíntesis, la capacidad de aprovechar la energía solar para el desarrollo.

De esta manera, los organismos heterótrofos pasaron a estar en desventaja frente a los nuevos autótrofos.

De igual manera, la acumulación de oxígeno en la atmósfera, orno consecuencia de la fotosíntesis, determinó la aparición de un metabolismo aerobio u oxidativo. Los primitivos organismos de aspecto de bacteria —procariotas— parecieron hace 3.000 millones de años, entre ellas las cianobacterias, capaces de desprender oxígeno. Posteriormente aparecieron los primeros eucariotas, organismos con núcleo.

Según las más avanzadas teorías, surgieron como consecuencia de la unión simbiótica de varios procariotas. Entre ellos se encuentran las algas, los hongos, las plantas y los animales.

Su enorme éxito en la evolución puede estar, en gran medida, basado en la variabilidad genética derivada de la reproducción sexual.

cuadro del origen_vida

PASA SABER MAS…

En las últimas décadas se realizaron muchos experimentos para encontrar una teoría sobre el origen de la vida, en los que se imitaron las condiciones de la atmósfera primitiva. Ésta probablemente haya sido reductora: rica en metano, amoníaco, vapor de agua y dióxido de carbono.

En los ensayos se agregaban también descargas eléctricas y luz ultravioleta (UV) como fuente de energía para simular la iluminación original. Así se sintetizaban en forma espontánea distintos compuestos químicos, entre los que se contaban algunos aminoácidos y también purinas y pirimidinas (unidades que forman los ácidos nucleicos).

El panorama pareció despejarse un poco más en 1983, cuando los investigadores Thomas R. Cech y Sidney Altman descubrieron que ciertas moléculas de ARN ribosómico del protozoo Tetrahymena, bautizadas ribozimas, podían actuar como enzimas de ARN. Creíase hasta entonces que las proteínas realizaban todas las posibles reacciones experimentales enzimáticas. Y el término enzima se reservaba para las proteínas.

Pero estas ribozimas podían cortar y unir ARN preexistente, y por este comportamiento «enzimático» se dio apoyo a la idea de que el antiguo ARN pudo también haber sido catalítico.

Sobre esta base, el científico Walter Gilbert propuso que, en los inicios de la vida, el mundo habría estado poblado por moléculas de ARN que catalizaban su propia replicación a la par que desarrollaban una serie de actividades enzimáticas. En una etapa posterior, estas moléculas habrían empezado a sintetizar proteínas, las cuales resultaron catalizadores más eficaces.

Una de las mayores críticas a este modelo efirmaba que era imposible que, en las condiciones primitivas, el ARN se sintetizara a una velocidad may que la de su destrucción por la radiación ultravioleta, la hidrólisis o la reacción con otros compuestos. A partir de allí, los expertos volvieron sus mirada sobre los aciclonucleósidosderivados del glicerol, compuestos similares al ARN, que resultan mucho más estables.

Pero para A. G. Cairns-Smith, esta última opción. tampoco resultaba convincente. Para él, los primeros organismos no tuvieron por qué estar formados pee aminoácidos o nucleótidos, elementos muy elaborados a los que llama de «alta tecnología».

Según Snvc la complejísima bioquímica actual se apoyó prime: en elementos simples, de «baja tecnología». Éstos cabían disponer, obviamente, de algún tipo de genes.

Los primeros seres debieron estar hechos de sustancias geoquímicas, que con el tiempo fueron reemplazadas por otras de tipo orgánico. Para el investigador, las moléculas orgánicas son los materiales óptimos para la vida, por eso no sería incorrecto suponer que son el producto de la evolución y que se comenzó a partir de algo más simple, lo que nos lleva a la arcilla. En este material, las unidades simples pueden auto ensamblarse y formar espontáneamente cristales.

Esto pudo haber ocurrido también en la Tierra primitiva. Las láminas de arcilla se apilan formando capas y, como explica Armin Weiss, de la Universidad de München (Munich), en Alemania, en el caso de esmectita, por ejemplo, «las capas nuevas tomar  información de las preexistentes.» A medida que la  red cristalina crece, pueden generarse algunas variantes en la estructura, con ventajas o desventajas respecto de la forma original.

Para Smith, con el correr del tiempo se habría incorporado en esta formación moléculas orgánicas sencillas. Y, más tarde aún, se habrían sintetiza los primeros aminoácidos y nucleótidos.

Sea que el ARN surgió de modo espontáneo o que fue reemplazando a otro material previo, como las arcillas catalíticas, parece ser que condujo hacia la primera síntesis de las proteínas, a la formad’: del ADN y a la aparición de las protocélulas, primeros ros ancestros de la vida terrestre.

Y éste habría sido sólo el comienzo. Tendrían que pasar todavía miles de millones de años para que los seres humanos pudiéramos preguntarnos cuál fue el origen de la vida sobre la Tierra.

Fuente Consultada:
Texto basado en Enciclopedia Espasa Calpe-Wikipedia-Encarta
Biología y Ciencias de la Tierra Estructura – Ecología – Evolución Polimodal

Etapas del Desarrollo de un Bebe

Ver: Teoría de la Generación Espontánea

El eslabon perdido Teoria del Equilibrio Interrumpido

El Eslabón Perdido – La Teoría del Equilibrio Interrumpido

La teoría de Darwin ve la evolución como un proceso lineal y continuo. En este proceso casa especie seria el eslabón de una larga cadena  evolutiva. Durante años los investigadores buscaron una especie mitad hombre, mitad mono, situada en el punto medio de la evolución entre primates y los humanos. Como esa especie nunca fue hallada, se le llamó Eslabón Perdido.

Evolución Humana

Evolución Humana

Una revisión actual de la teoría de Darwin Stephen Gould es un científico norteamericano contemporáneo que enseña e investiga en la Universidad de Harvard, Estados Unidos. Sus explicaciones sobre la evolución de la vida en la Tierra lo han convertido en un célebre y polémico científico. Si bien en líneas generales sus interpretaciones sobre el origen y la evolución del hombre son similares a las de Darwin, Gould intenta reactualizar y revisar las afirmaciones del investigador inglés con su teoría del equilibrio interrumpido. Los siguientes fragmentos corresponden a un reportaje que se le hizo en marzo de 1991.

Periodista: ¿Podría explicarnos en qué consiste lo teoría del equilibrio interrumpido?

Stephen Gould: En primer lugar quisiera señalar que Darwin sigue siendo uno de los hombres más incisivos y brillantes que ha dado la humanidad. Es el único de los grandes sabios que no fue arrasado por os progresos científicos del siglo XX. Creo que las explicaciones de Darwin sobre el origen del hombre aún son válidas y siguen señalando el camino. Darwin nos dijo que la evolución de todas las especies y del hombre dentro de ellas era una evolución gradual, lenta, progresiva y acumulativa. Pero nos dejó a los científicos frente a un enigma que nunca pudimos resolver.

A la hora de buscar los restos de las distintas especies que llevaron al hombre, el legendario eslabón perdido no aparecía por ninguna parte. Por lo tanto, jamás pudimos recrear la cadena evolutiva de población alguna. No fue un problema de búsqueda o de técnicas paleontológicas imperfectas. Lo que ocurre es que el eslabón, es decir el tipo de especie mitad hombre y mitad mono, nunca existió.

Periodista: ¿Sugiere que, después de todo lo evolución no es un ascenso gradual hacia la cumbre de lo perfección” como sugirió Darwin?

Stephen Gould: Si, pero hay que andar con cuidado. La ausencia de eslabones entre una etapa y otra no invalida a Darwin por completo. Los fósiles nos muestran especies que fueron cambiando progresivamente. Hay restos de diversas especies conectados entre sí Pero no hemos podido establecer un imaje completo; ni uno solo. Por eso digo que lo que está en discusión no es la teoría evolucionista en que es algo tan evidente como que la Tierra gira alrededor del Sol. Lo que rechazamos es que haya que pensar la evolución de la especie humana como algo lineal y gradual.

Por ello, la teoría del equilibrio interrumpido dice que las especies evolucionan en forma abrupta entre fracturas y no en forma lineal y gradual como se pensaba. El equilibrio interrumpido es un reflejo fiel de lo que nos dicen los fósiles. Lo que llamamos eslabones perdidos no son más que cortes, interrupciones, etapas en que un linaje se extendió y dio un salto para evolucionar bajo otras formas. (Esto significa que en un mismo tiempo existieron sobre la faz de la Tierra especies en distintas etapas de evolución. Es decir que pudieron haber convivido, por ejemplo, custrolopíthecus con hamo habilis u hamo erectos).

Periodista: ¿Usted afirma que la evolución es básicamente tiempo y azar?

Stephen Gould: Digamos que es un mecanismo que no se puede predecir La imagen de un dios —no importa qué dios— sentado allá arriba, entre las nubes, diseñando las especies unas tras otras, ya no es una alternativa posible a la evolución. ¿Qué sentido tendría que dios, a la hora de crear aL hombre, hiciera por lo menos cinco ensayos seguidos: australopithecus ofarensis, australopithecus africanus, homo habilis, homo erectus y hamo sapiens?

Periodista: ¿Qué piensa sobre las opiniones que afirman que el hombre sigue cambiando hacía formas más perfectas a evolucionadas2

Stephen Gould: No tenemos ninguna razón para cambiar Los argumentos de que los dedos de nuestros pies van a ser más pequeños y nuestras cabezas más grandes, son sólo proyecciones de nuestras fantasías. Los hombres de las cavernas, por ejemplo, los de Cro-Magnon, que hace 30.000 años dejaron magníficas pinturas en Francia y España, eran como nosotros: sus cuerpos eran idénticos al suyo y al mío, aunque la fantasía popular los imagine tan distintos y distantes.

Periodista: ¿Qué podría decirnos sobre la polémica ideo de la “selección natural de las especies” que plantea Darwin? Muchas interpretaciones sobre la cuestión llevaron a plantear que las especies que sobreviven son los mejores; incluso algunos relacionan esta con la noción de razas “superiores e inferiores”. ¿Qué piensa sobre esto?

Stephen Gould: Las especies no son seleccionadas porque son “buenas” o “malas” o superiores unas a otras. Su supervivencia depende únicamente de su capacidad de adaptación al medio en que viven. La idea de evolución que planteé Darwin no afirma que existan seres superiores e inferiores. Las diferencias entre unas razas y otras son superficiales, tan sólo “de piel”. Las especies evolucionan a un ritmo propio que es el de la historia y no el de la biología. Pero como lo muestra la historia, a veces, un pueblo o raza puede caer en la tentación de considerarse superior al resto. Lo cierto es que en los últimos 40.000 años prácticamente no hemo5 evolucionado. No somos más inteligentes que los hombres de las cavernas, suponiendo que alguna vez nos pongamos de acuerdo para definir qué es eso de “inteligencia”. Nuestra cultura es superior a la de nuestros antepasados porque tenemos la virtud de acumular conocimientos, no porque nuestros cerebros sean más grandes o mejores.

Periodista: Para terminar ¿diría que el hombre es la especie más exitosa del planeta?

Stephen Gould: Hmmmm… veamos. Es la más inteligente y la más fuerte, sin duda. Sin embargo, la historia de este siglo nos advierte que tal vez somos tan irracionales y desapasionados como pan causar nuestra propia extinción. Esto es algo que no se puede decir de muchas otras especies. Nos ha ido muy bien hasta ahora, pero debemos cuidarnos. En lo que respecta al éxito, se me ocurren varios nombres: las termitas, algunas bacterias, las hormigas comunes. Nos superan numérica mente y se las arreglan muy bien en el planeta.

Historia Antigua y Sociedad Feudal – Revista ‘La Nación”, enero 1991

Los Primeros Pueblos de America Mayas, Incas y Aztecas Civilizacion

Los Primeros Pueblos de América
Mayas, Incas y Aztecas

LOS PUEBLOS DE AMÉRICA

Si los pueblos y naciones indígenas de América, que se desarrollaron antes de que ningún hombre blanco llegara al nuevo continente, no tuvieron relación con el resto del mundo, ¿cómo ofrecían ciertos ritos o creencias comunes a otros continentes? En algunos pueblos precolombinos encontramos la existencia de pirámides, la momificación de personas relevantes y la creencia en un diluvio universal. Los historiadores no se explican con demasiada claridad este paralelismo entre Egipto y los incas, por ejemplo.

Los que creen en la existencia de una desaparecida Atlántida afirman que hubo un lazo material, un puente que permitió una corriente cultural entre el Norte de África y Centroamérica, pero esta hipótesis carece de pruebas suficientes para ser tenida en cuenta. En los distintos pueblos y tribus de Norteamérica no se da una estructura religiosa completa, con templos, sacerdotes, ritos y un cuerpo de creencias que permitan clasificar sus ideas como una religión perfectamente estructurada. En cambio, en Centroamérica y los Andes encontramos tres pueblos con un sistema religioso digno de consideración.

Los Primeros Pueblos de America

Templo Maya

Las primeras civilizaciones de América Central, que comenzaron alrededor de 1.500 a. de J. C, prolongándose en determinados lugares hasta la aurora de nuestra Era, nos son conocidas por vestigios de cerámica (alfarería) y por pequeñas figurillas humanas modeladas en arcilla. En el valle de México (El Arbolillo, Tlatilco, Zacatenco), las poblaciones dependían principalmente del cultivo del maíz, pero sin que la caza, la pesca y la agricultura fueran abandonadas.

Todo estaba por descubrir para los hombres de esta época, que no solamente fueron los primeros agricultores, sino también los primeros tejedores y los primeros grandes artistas de aquellos lugares.

Se celebraba un culto a la fertilidad y existía una noción religiosa del más allá, como nos lo demuestran los ritos funerarios: los cuerpos eran enterrados, y pequeñas figurillas de arcilla se colocaban directamente junto a los cadáveres; los rasgos del rostro de las figurillas y los ornamentos del vestido estaban sugeridos por la técnica del barro cocido (añadido de molduras y de bolas de arcilla o por incisiones horizontales para marcar los ojos y la boca), representando hombres o mujeres de cuerpo delgado u obeso, normal o deforme, a veces incluso monstruoso.

Las figurillas de muchachas estaban frecuentemente adornadas de elegantes peinados, así como de joyas, zarcillos, dijes y collares; estaban pintadas de amarillo, de rojo, de blanco y de violeta, como si los artistas hubieran querido sugerir los colores de los granos y de las hojas del maíz, base de la alimentación de todos los pueblos precolombinos.

Estas figurillas, todas las cuales han sido encontradas entre las ofrendas funerarias, recuerdan, en sus variedades, las fases de la vida corriente, y debían ofrecer a los muertos imágenes perpetuamente vivas del mundo que habían dejado.
Después, los pequeños centros agrícolas se transformaron en aldeas más importantes, y, a lo largo del litoral del Golfo de México, se constituyó la civilización de los olmecas. Sobre las altas llanuras mexicanas, otras civilizaciones preclásicas continuaron desarrollándose, y se organizó una sociedad fuertementte jerarquizada, en la que los brujos ocuparon los primeros puestos, como intermediarios entre los hombres y un panteón divino ya muy elaborado.

En el tercer período de esta Edad preclásica (de 600 años a. de J. C. hasta 100 años d. de J. C), las civilizaciones de las altas mesetas consiguieron apreciables progresos en las industrias el comercio, así como en sus organizaciones cívico-religiosas. Los brujos tuvieron que abandonar el poder a los sacerdotes del fuego, que dirigieron las comunidades agrarias, supervisando la plantación de los cultivos en terrazas, así como las construcciones de los templos y de las pirámides, que debían reunir un gran número de trabajadores encuadrados por técnicos.

BAJO EL SIGNO DEL JAGUAR: LOS OLMECAS
Mientras tanto, los olmecas habían emprendido una emigración que los condujo desde la región costera del Golfo hasta la meseta central, y desarrollaron su civilización en varios lugares; el más importante fue el de La Venta, que se distingue especialmente por sus admirables esculturas monumentales (colosales cabezas de más de tres metros de altura y cuyo peso sobrepasa las diez toneladas), por sus bajorrelieves, y por la utilización, en las construcciones, del ladrillo, del que los olmecas parecen haber sido los inventores en América.

La civilización olmeca, a pesar de los numerosos testimonios que nos ha dejado, continúa siendo muy mal conocida, y es todavía uno de los enigmas más inquietantes de la historia de la América precolombina; podemos, en efecto, emplear por primera vez la palabra «historia», porque los olmecas fueron los primeros americanos que elaboraron una escritura jeroglífica, que, además, completaron con un calendario y un sistema aritmético.

Esta civilización olmeca es considerada por algunos investigadores como el origen de las grandes culturas de América Central: el dios Jaguar, adorado por los olmecas como símbolo del cielo y del mundo subterráneo, estaba presente por todas partes, esculpido en forma de animal o de personaje semihumano. La idea de asociar el hombre al animal se perpetuó en todas esas civilizaciones, hasta los aztecas.

EL ANTIGUO IMPERIO MAYA
Desde hace cincuenta años, la jungla del Yucatán y de las riberas atlánticas de México, así como la de ciertas regiones de Guatemala, han puesto al descubierto las ruinas de la más famosa civilización de América Central: la de los mayas. Para los mayas, como para los demás pueblos de estas regiones, todo comenzó con el descubrimiento del maíz, que aprendieron a cultivar. Convertidos, desde entonces, en sedentarios, algunos de ellos pudieron dedicarse a actividades intelectuales, artesana-les o artísticas, en las que muy pronto destacaron.

La génesis de esta civilización, que floreció primeramente en el sur, en Guatemala (Uaxactún) y en Honduras, fue muy larga, y solamente en los siglos III y IV d. de J. C. se manifestó una alta cultura, cuyos centros más importantes fueron las ciudades de Palenque, Copan y Tikal. En el período de formación, se desarrolló entre los mayas una jerarquía sacerdotal que dirigió todas las actividades.

De todos los antiguos pueblos de la América Central, los mayas parecen haber sido los más místicos, los más intelectuales, preocupándose más de sus deberes frente a los dioses y de las investigaciones de las artes de la escritura y de los cálculos astronómicos, necesarios para la elaboración de un calendario exacto, que de la organización de su tribu como un poderoso pueblo imperialista.

Desde el fin de la época de formación, hacia 200 a 300 años después de J. C, la escritura jeroglífica maya estaba definida, y establecidas las bases del calendario: cálculo del tiempo, grabado sobre estelas, conmemorando el pasaje de un período a otro y haciendo mención de ciertos fenómenos celestes, conjunción de Venus, eclipses lunares y solares, permitiendo así establecer una serie ininterrumpida de fechas que se extienden a más de diez siglos. Fue entonces cuando dio comienzo «la edad clásica» (finales del siglo iv), con la creación de las grandes ciudades: Palenque, centro artístico, Copan, centro religioso y científico, y Tikal, centro comercial.

Las ciudades no eran esencialmente lugares de residencia: el pueblo vivía en aldeas de cabanas, construidas de madera y de barro, cubiertas de palmas, fuera de los magníficos conjuntos arquitectónicos cuya población se reducía a algunos sacerdotes y jefes civiles. El monumento principal de estas ciudades era la pirámide, coronada por un templo, donde los sacerdotes se reunían en la terraza más alta pintada de rojo, y celebraban las ceremonias rituales, saludando el amanecer de cada día. El papel desarrollado por la ciudad de Copan, en el plano científico y religioso, está atestiguado por un conjunto de estelas y de altares que recuerdan los actos de un gran congreso astronómico y astrológico celebrado en esta ciudad el 2 de septiembre de 503.

Las estelas eran erigidas al fin de cada Catán (alrededor de veinte años). El año solar se dividía en 18 meses de veinte días, con un total, pues, de 360 días, a los que se añadían cinco días más a fin de año. Los mayas conocían el cero y sabían calcular con exactitud los eclipses y las revoluciones del planeta Venus.

La más majestuosa y extraordinaria de las civilizaciones precolombinas fue la de los mayas. Pueblo pacífico o tribus sedientas de sangre humana, sucesivamente, honraron a la diosa de la fecundidad y a la tierra. El pueblo maya permanece todavía en el misterio en cuanto a sus orígenes y a su implantación en el Yucatán.

CRISIS Y APOGEOS: FIN DEL ANTIGUO IMPERIO
Los datos de orden cronológico proporcionados por las estelas-calendarios acusan una interrupción que coincide, por lo demás, con una crisis que debió de dejar sentir sus efectos a través de toda la América Central. A partir del 550 d. de J. C, parece que toda actividad de construcción, que todo desarrollo cultural se hayan detenido en América Central y en México, sin que todavía podamos conocer las verdaderas causas.

Pero esta detención de la actividad evolutiva de la civilización maya fue rápidamente compensada desde el fin del siglo VIII; sólo en el año 790, más de veinte ciudades volvieron a grabar estelas conmemorando esta fecha. Nuevamente fueron erigidos conjuntos arquitectónicos, como Comalcalco y Bonampak, único lugar que nos revela, en un magnífico conjunto de representaciones notables por el valor plástico y la composición, el arte de la pintura maya.

A partir del siglo IX, reapareció el fenómeno que se había producido en 550, y las ciudades abandonaron de nuevo la erección de estelas cronológicas, rito que había sido la señal de la grandeza de esta civilización. Las ciudades decayeron y, finalmente, fueron abandonadas. Los historiadores se pierden en conjeturas para explicar esta brusca decadencia, este abandono total de los grandes centros político-religiosos.

Algunos afirman que estas ciudades-estados fueron víctimas de movimientos revolucionarios populares que entrañaron la anulación de la clase sacerdotal; otros pretenden, por lo demás con alguna razón, que el clima de Guatemala, de Honduras y del extremo sur mexicano conoció, en esta época, profundos cambios (más calor y más humedad), y que los mayas, con sus utensilios de piedra pulimentada, no pudieron luchar contra la selva cada vez más invasora, y que, conducidos por los sacerdotes, decidieron emprender una nueva emigración a la búsqueda de lugares más hospitalarios, a no ser que el suelo, cultivado desde hacía varios siglos por aquellos campesinos que no conocían la técnica de rotación de los cultivos, estuviera entonces ya muy agotado para poder alimentar a la población.

Pueblos sometidos han podido rebelarse igualmente. En la época de la conquista española, cinco siglos después, las ciudades abandonadas estaban ya rodeadas por la maleza y la selva. Pero la civilización maya renacería más al norte, en el Yucatán, con el Nuevo Imperio.

LOS INCAS

En las cumbres andinas surgió una forma de culto al Sol. Le precedió una especie de fetichismo por el cual las rocas, los árboles, los elementos y los animales eran adorados como divinidades. El mundo estaba poblado de demonios propicios o malignos que era preciso halagar y combatir. Por encima de todos reinaba un ser espiritual, superior y poderoso: Viracocha. En las cercanías del actual Cuzco se levantaba el templo dedicado a Inti, el Sol. El supremo sacerdote vivía sobriamente, aunque rodeado de innumerables objetos de oro, ornamentos cargados de pedrería y tantas riquezas que deslumbraron a los españoles de Pizarro, llegados hasta aquellos lugares.

Solamente el Inca, el soberano, poseía un poder igualable al del supremo sacerdote. Los sacrificios humanos eran desconocidos por los Incas, pero tenían conventos de muchachas, las cuales guardaban virginidad y permanecían al servicio del templo, hasta que en su madurez contraían matrimonio con miembros de la familia real o permanecían en el convento, llamado Aclla-huasi, hasta su muerte. Manco Capac, fundador de Cuzco, implantó el culto a Inti, el Sol, en todo su territorio, ordenando una especie de teología por la cual él descendía del citado dios. De este modo declaró su procedencia divina. Los cuerpos de los soberanos, convenientemente momificados, se enterraban cubiertos de ricas vestiduras y rodeados de toda clase de joyas, vajillas y objetos de uso corriente que debían acompañarles en la otra vida.

Con la desaparición de ambas civilizaciones absorbidas por los españoles, periclitaron definitivamente estas religiones. A la caída de Atahualpa, el jefe inca, y de Moctezuma, el soberano azteca, los misioneros introdujeron la semilla del cristianismo. La cristianización de América se llevó a cabo, no solamente por españoles y portugueses, sino por los franceses y los ingleses.

En Louisiana y en el Mississippi evangelizaron el P. Jean de Brebeuf y el P. Marquette. Los jesuitas predicaron entre los pieles rojas del Canadá, y los franciscanos en La Florida y California. Los peregrinos del Mayflower, al desembarcar en América del Norte, aportaron su fe puritana, que mantuvieron a pesar de su distanciamiento de Europa. Pero sin duda alguna el más famoso de los misioneros americanos fue le español fray Junípero Serra, cuyo recuerdo se mantiene vivo en tierras californianas. Las maravillosas catedrales esparcidas por tierras centro y sudamericanas, hablan claramente de la labor apostólica realizada por innumerables obispos, monjes y predicadores españoles, desde Bernardo Boil, que acompañó a Colón, hasta Pedro Claver, el apóstol de los esclavos negros.

TOLTECAS Y AZTECAS

Los primeros levantaron la pirámide de Teotihuacan, en México, dedicada al Sol, cuyo culto pasó posteriormente a los aztecas. La religión de los aztecas obedecía a una teología complicada, en la cual el dios supremo era Tloque Nahauque. El número de dioses era grande y no sólo se consideraban el sol, la luna, el viento y las fuerzas de la naturaleza como divinidades, sino también las serpientes, los jaguares y otros animales. Huitzilopochtli era el dios de la guerra cuyos beneficios era necesario impetrar con sacrificios humanos. Ésta fue la parte más cruel y sanguinaria de la religión azteca. El joven elegido para ser sacrificado en las fiestas propiciatorias gozaba de toda clase de inmunidades y atenciones durante un año.

Doncellas escogidas le acompañaban y el pueblo le colmaba de regalos, pero en el altar del sacrificio, llegado el momento decisivo, el sacerdote le abría el pecho y mostraba a los fieles su corazón palpitante. El número de sacrificios humanos solía rebasar el millar en el transcurso de un año. Según los aztecas el universo estaba dividido en una serie de cielos a modo de capas horizontales. En la inferior reinaba Michtlantecuhtli, el dios de la muerte que guardaba a los difuntos en compañía de su esposa Mictlancihuatli. Todos los hombres iban a parar al reino de los muertos excepto los que sucumbían en la guerra, en un sacrifico expiatorio o morían ahogados.

Éstos merecían el premio de un cielo más elevado. Los sacrificios humanos no fueron practicados por los mayas, los cuales ofrecían peces, pájaros y otros animales así como alimentos, incienso y joyas, pero los toltecas adoptaron la costumbre de sacrificar esclavos o prisioneros de guerra. En la «Fiesta de las Flores» que celebraban los aztecas, se ofrecía la muerte de una joven de 16 años de edad, y aquel mismo día se elegía la niña recién nacida que sería sacrificada cuando cumpliera tal edad.

Carácter religioso y científico tenía el cálculo astronómico que permitió a este pueblo determinar un calendario muy notable. Se encontró uno de éstos esculpido en una piedra circular en cuyo centro podía verse la imagen de Tonatiuh, el Sol. Alrededor estaba grabada la historia del pueblo azteca, dividida en edades simbolizadas por el jaguar, el huracán, el fuego y la inundación. Un terremoto destruyó este calendario que medía más de 3 m de altura, conservándose sus fragmentos.

CUADRO RESUMEN:

Los Hechos Mas Duros del Mundo Antiguo Acontecimientos Mas Nefastos

HECHOS TRISTES Y DESGRACIADOS DE LA HISTORIA ANTIGUA

La historia de la humanidad es una suma de tragedias y hechos destructivos, que siempre han obstaculizado la marcha normal de las sociedades, y que en caso extremos han hecho que dichas civilizaciones desaparezcan para siempre de la faz de la tierra, como por ejemplo fue el caso del pueblo o civilización minoica que supuestamente  la erupción de un gran volcán generó una ola de muerte y desastres colectivos.

En este caso fue una catástrofe natural, como terremotos, sequías, inundaciones , epidemias , impactos de meteoritos , cometas, etc., pero también están los daños irreparables ocasionados por el hombre,  como pueden ser las guerras por los recursos naturales, las diferencias religiosas, la intolerancia y el fanatismo.

Muchas de estas tragedias se han registrados materialmente y otras , las más antiguas, se transmitieron oralmente a través del tiempo, y cuando fueron registradas seguramente se hicieron deformadas y alejadas de la realidad. Muchas se transformaron en leyendas y mitos, pero hoy están fuertemente arraigadas en todas las culturas y  las seguimos divulgamos y enseñamos de generación en generación. Por ejemplo el diluvio universal, que se encuentra tratado en muchas civilizaciones antiguas, pero con otros actores, aunque el mensaje es el mismo.

Aquí se muestran una corta serie de hechos claves que han marcado la historia y que justamente por la importancia de los mismo se suelen usar como hitos o mojones en el tiempo para ubicar otros acontecimientos destacados. Esta etapa se cierra con el hecho mas importante como ha sida la caída de imperio romano de occidente, que desde muchas décadas atrás venía en franca decadencia, que puede informarse sobre el mismo desde este link.

Los hechos considerados mas desgraciados de esta etapa son los siguientes:

1-El Diluvio Universal
2-La Caída del Imperio Egipto
3-La Batalla de las Termópilas
4-La Desaparición de la Isla Atlántida
5-La Derrota de los Esclavos en Roma
6-La Matanzas de los Inocentes Por Herodes
7-La Diáspora Judía
8-La Persecución a los Cristianos en Roma
9-La Destrucción de Sodoma y Gomorra
10-La Desaparición de la Civilización Minoica
11-La Peste en Grecia
12-El Cerco de Numancia en España
13-El Incendio de la Biblioteca de Alejandría
14-El Incendio en Roma
15-El Asedio a los Judíos en Masada
16-La Erupción de Vesubio

Fuente Consultada: Días Negros Para La Humanidad – M.a. Paz  Valdés Lira

SÍMBOLOS NACIONALES DE LA REPUBLICA ARGENTINA Identidad Nacional

SÍMBOLOS NACIONALES DE LA REPUBLICA ARGENTINA

LA BANDERA NACIONAL
La autorización para adoptar la escarapela nacional emitida por el gobierno del Triunvirato, inspiró a Belgrano la creación de una bandera con los mismos colores de aquélla.

El 27 de febrero de 1812, en oportunidad de augurar dos baterías de artillería encargadas por el gobierno, emplazadas una, Libertad, sobre a costa occidental del Paraná a la altura de la ciudad de Rosario de Santa Fe, y la otra, Independencia, en una isla distante a poco más de mil  metros de esa ciudad, Belgrano presentó la nueva enseñapatriaante las filas allí reunidas. Luego de haberlas arengado y formado en tropa, ordenó izarla en la barranca, frente al Paraná, informando posteriormente de esta decisión al Triunvirato de la siguiente manera: «Siendo preciso enarbolar bandera y no teniéndola la mandé hacer blanca y celeste conforme a los colores de la escarapela nacional; espero que sea de la aprobación de V.E.».

El gobierno desaprobó la medida adoptada por Belgrano, alegando razones de prudencia política, imponiéndole hacer pasar el hecho como un rasgo de entusiasmo momentáneo, como así también, que ocultara disimuladamente el nuevo emblema, recomendándole lo reemplazase por la usada en la Fortaleza de Buenos Aires, (roja y amarilla).

Pero esta comunicación, Belgrano no la recibió por haberse puesto ya en marcha hacia el norte para nacerse cargo del ejército. Por ese motivo, mandó enarbolar nuevamente la bandera de su creación, en oportunidad de celebrarse el segundo aniversario de a Revolución de Mayo, en la catedral de la ciudad de Jujuy. Luego de haber oficiado un solemne Te Deum, el canónigo Juan Ignacio Gorriti bendijo la enseña. El 29 de mayo Belgrano informó al gobierno de esta ceremonia:»… el puéblese complacía de la señal que ya nos distingue de las demás naciones…».

El Triunvirato interpretó estos hechos como una desobediencia de Belgrano, por lo que le envió una reprimenda e!27 de junio, a la que el general contestóel18dejulio, allanándose a la disposición de recoger la bandera, afirmando que la reservaría para el día de la batalla final de la gran victoria.
Posteriormente, la Asamblea del año XIII resolvió permitir el uso de la bandera creada por Belgrano, pero sin dejar ninguna constancia por escrito de ello, ya que no deseaba la ruptura total con España.

El Congreso Constituyente de Tucumán la reconoció oficialmente el 20 de julio de 1816, por iniciativa del diputado Esteban A. Gascón. Esto fue dar legalidad a un hecho consumado y generalizado, ya que la bandera celeste y blanca había flameado anteriormente en distintas oportunidades de importancia: en la iglesia de San Nicolás de Buenos Aires, con motivo de la celebración de una misa de acción de gracias por el fracaso de la conspiración de Álzaga; también, el 13 febrero de 1813, Belgrano había hecho jurar a sus tropas fidelidad al gobierno de la Asamblea del año XIII, a orillas del río Pasaje (luego fue denominado Juramento), utilizando la bandera celeste y blanca que, como ya quedara señalado, por disposición de ese organismo en el día de su instalación había sido permitida; con el triunfo de Salta  del 20 de febrero de ese mismo año, donde tuvo su bautismo de fuego; cuando se rindió Montevideo, el 23 de junio de 1814, la bandera española fue reemplazada por la celeste y blanca; por último, la Fortaleza de Buenos Aires la había adoptado el 17 de abril de 1815.

El Director Supremo Pueyrredón solicitó al Congreso, el 9 de enero de 1818, que resolviese sobre las diferencias que estimase oportuno en el uso de las banderas. El Congreso contestó que toda bandera nacional debía tener los dos colores, blanco y azul, como hasta ese momento, y que la de guerra luciría, como distintivo especial, un sol pintado en su franja blanca.

HIMNO NACIONAL
Muchas versiones diferentes entre sí sobre los orígenes del Himno Nacional Argentino han dado los historiadores a lo largo de los años.

Mariano Bosch, en su obra exégeta del tema «El Himno Nacional». La Canción nacional no fue compuesta en 1813 ni por orden de la Asamblea expone que fue durante la noche del 24 de mayo de 1812, la fecha en que surgió la idea del Himno. Durante esa velada se puso en escena en el Coliseo provisional (sito entonces en Cangallo y Reconquista) una obra de teatro denominada «25 de Mayo, llena de santo amor a la libertad» cuyo autor fue Luis Ambrosio Morante.

Este melodrama rememoraba las escenas del 25 de mayo de 1810. En la obra aparecía el Fuerte, el Cabildo, el pueblo congregado en la plaza, lo tribunos, los patriotas, los que repartían insignias celestes y blancas; en escena se vivaba y se discutía, y en un momento determinado, uno de los actores decía: «y ahora cantemos con fervor nuestro himno…» y se entonó un himno de libertad.

Esta obra de Morante tuvo la virtud de exaltar los corazones tanto de la gente del pueblo como de los hombres influyentes y gobernantes. Entre ellos, Vicente López y Planes, que también había asistido a la función, pensó en escribir una canción y sintiose inspirado para hacerla. Blas Parera, un músico catalán, le puso la música.

Según siempre la versión de Bosch, en julio de 1812 el Triunvirato encargó al Cabildo que procurara encontrar poeta y músico que compusiera una Marcha Patriótica. La orden tuvo inmediata repercusión y el regidor Manuel José García presentó una obra compuesta por fray Cayetano Rodríguez, a la que se le puso música sencilla y contagiosa. Amigo de Vicente López, García acordó con él la manera de hacerle conocer al Cabildo la canción de su autoría, para lo que se hizo una demostración en las puertas de esa institución. Éste se decidió por ella y fray Cayetano Rodríguez retiró su himno.

Luego de darle los últimos retoques, fue entonada ante las autoridades del gobierno el 1a de noviembre de 1812, como lo demuestran documentos del Archivo de la Nación. El Cabildo abonó a Parera la suma de 167 pesos por la música.

La Asamblea de 1813 dispuso que la canción de Vicente López fuese la única marcha nacional y que se entonara en todos los actos públicos, aunque ya de hecho esto se hacía. La primera edición del himno nacional se hizo el 14 de mayo de 1813, en papel y formato de la Gaceta Ministerial de Gobierno y en tipo de imprenta de Niños Expósitos, con el nombre de Marcha Patriótica.

Durante un prolongado tiempo, la canción patriótica de López fue interpretada de acuerdo al texto original. Pero habiéndose aplacado el sentimiento contrario, o antagónico, hacia la madre patria, propio de los primeros años posteriores a la Revolución de Mayo y mientras se produjeron las guerras de la independencia, esta canción sufrió una modificación de forma en lo relativo a aquellas estrofas que tuvieran un concepto peyorativo hacia España, que ya no tenía demasiado sentido para la soberanía del Estado.

Un decreto expendido durante la presidencia de Roca, de 1900, dispuso e su artículo primero que en las fiestas oficiales o públicas y en los colegios y escuelas del estado, sólo se cantarían la primera y la última cuarteta y coro de la canción nacional. En 1860, Juan Pedro Esnaola hizo algunos arreglos a la música original, y ésa es la versión más completa y autorizada del Himno Nacional, quedando sin efecto los ensayos de reforma realizados en 1910 y 1927.

ESCARAPELA NACIONAL
El uso de cintas azules (o azul celeste) y blancas fue casi una tendencia natural en los acontecimientos patrióticos de importancia de nuestro país, sin que se haya podido encontrar una explicación determinante de ello.

Ante la reiterada necesidad de identificarse, ya fuera con un ideal nacional o con una determinada fuerza militar patriótica, invariablemente habían surgido los dos colores. Con ellos se distinguieron los futuros Intervinientes en la reconquista de Buenos Aires en 1806; los Húsares de Pueyrredón en 1807; fueron también los colores del uniforme del cuerpo de Patricios; el de los cabildantes patriotas del 22 de mayo de 1810 y, por último, el 25, día de la Revolución de Mayo, dos patriotas, Domingo French y Antonio Berutti, volvieron a elegirlos y adquirieron en una tienda de la recova las cintas que adornarían los sombreros de los patriotas que concurrieron a la plaza Mayor (hoy de Mayo) durante la gloriosa jornada.

Por eso parece, (y así debió serlo) muy lógico, que lo que la costumbre ya había aceptado como insignia identificatoria, fuera elevado al rango de símbolo o emblema de un pueblo y de un ejército que luchaba por una causa. Y así lo propuso Manuel Belgrano a los miembros del primer Triunvirato, Feliciano Chiclana, Manuel de Sarratea y Juan José Paso, con Bernardino Rivadavia como secretario, quienes acordaron, el 18 de mayo de 1812, el uso de la Escarapela Nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata por las tropas, «declarándose por tal la de los colores blanco y azul celeste y quedando abolida la roja con que antiguamente se distinguían».

En esta aceptación por parte del gobierno de Buenos Aires a su reclamo se basó el general Belgrano para enarbolar, por primera vez en nuestro país, la Bandera Nacional.

Fuente Consultada: Consultor De Historia Argentina Tomo I 1810-1890

ALGO MAS SOBRE LOS SÍMBOLOS:
Segú la mirada del Historiador José Cosmelli Ibañez

Nuestros símbolos patrios
El Himno Nacional. El 6 de marzo de 1813 la asamblea comisionó al diputado Vicente López y Planes para que presentara una canción patriótica. El trabajo fue leído en la sesión del 11 de mayo y declarado por aclamación como «La única canción de las Provincias Unidas».

Informado el segundo Triunvirato envió comunicaciones a las Intendencias para que la Marcha Patriótica «sirva a los fines que dispone la Soberana Asamblea, a inspirar el inestimable carácter nacional y aquel heroísmo y ambición de gloria que ha inmortalizado a los hombres libres».

La música fue compuesta por el maestro Blas Parera y sus originales —como ocurrió con la letra— también se han perdido. El texto auténtico de la letra del Himno Nacional se conserva en el Archivo General de la Nación y consiste en una copia remitida por el Triunvirato, junto con la circular del 12 de mayo de 1813, a don Bernardo Vélez, secretario de gobierno de la Intendencia de Buenos Aires.

La partitura que se interpreta actualmente es la versión que escribió en 1860, el maestro Juan Pedro Esnaola, destacado pianista que conservó exactamente la primitiva melodía de Parera, pero agregó ciertas modificaciones y detalles de armonización.

El Escudo Nacional. El escudo tiene su origen en el sello usado por la Asamblea General Constituyente. A pesar de los esfuerzos de ilustres investigadores, se desconoce quién realizó el dibujo original y la fecha en que la citada corporación mandó componer y aprobó su distintivo gráfico.

Recién instalada, la Asamblea se declaró depositaría del «ejercicio de la soberanía de las Provincias Unidas del Río de la Plata»; en consecuencia, es lógico afirmar que de inmediato ordenó la confección de su sello. Se encomendó tal tarea al diputado por San Luis Agustín Donado, quien encargó el trabajo de burilar la pieza a Juan de Dios Rivera, hábil artífice peruano que ya había confeccionado el escudo del Consulado y varias medallas con efigies de monarcas españoles. Si bien Rivera es el ejecutor material del Sello, «nada autoriza a tenerlo como autor del dibujo original».

El 12 de marzo la Asamblea dispuso «que el Supremo Poder Ejecutivo U88 del mismo sello de este cuerpo soberano» con diferente inscripción. El 13 do abril el citado organismo ordenó que las nuevas monedas a acuñar cu la ceca de Potosí debían llevar grabado el dicho sello. El 27 del mismo mea resolvió que el último reemplazara—en lugares públicos o emblemas— a las armas del rey. De tal manera, el sello de la Soberana Asamblea adquirió paulatinamente el carácter de escudo, debido a varias disposiciones que extendieron su uso en todos los aspectos de la vida nacional.

Con respecto a la Bandera Nacional, la asamblea no tomó ninguna resolución y fue el Congreso de Tucumán —en 1816— quien dispuso que el distintivo de las Provincias Unidas fuese «la bandera celeste y blanca que se ha usado hasta el presente».

CIUDAD DE HARAPPA y MOHENJO DARO Ciudades de la India

CIUDAD DE HARAPPA y MOHENJO DARO
Primeras Ciudades de la India

A partir del cultivo continuo y sistemáticos de los granos dio ocasión a asentamientos más permanentes, a los que los historiadores se refieren como las villas o ciudades agrícolas del Neolítico. Una de las comunidades agrícolas más antigua y extensa fue Harappa en el Valle del Río Indo en la India. A finales del segundo milenio a. C., los moradores del valle del Indo habían construido numerosas y sorprendentes ciudades. Presentaban muchos de los rasgos que asociamos con la vida moderna, lo que los convertía en únicos en el mundo en aquellos tiempos.

La Revolución Neolítica significó en verdad un punto crítico en la historia de la humanidad. Entre el 4000 y el 3000 a. de C., importantes desarrollos técnicos comenzaron a transformar las ciudades neolíticas. La invención de la escritura permitió llevar registros; en tanto que la utilización de metales representó un nuevo nivel del control del ser humano sobre el ambiente y sus recursos.

Entre 2600 y 2500 a. C. floreció la civilización del valle del Indo, una cultura madura y avanzada. Eran excelentes planificadores de ciudades. Sus calles estaban diseñadas siguiendo el modelo de uní práctica y bien concebida cuadrícula, como una ciudad moderna. Cada calle tenía su propio alcantarillado y sistemas de drenaje que eran, en opinión de algunas personas, más avanzados que muchos de los que se ven en ciudades modernas de Pakistán y la India.

Las excavaciones han desenterrado una serie de grandes edificios públicos, entre ellos salas de actos y un lugar de reunión para más de 5.000 ciudadanos. Los almacenes públicos, graneros y casida baños estaban rodeados de patios columnados Los constructores del valle del Indo utilizaban incluso un tipo de brea natural para evitar que gotease agua de lo que, casi con toda seguridad, fue la primera piscina pública artificial del mundo.

Ampliar: Primeras Civilizaciones del Río Indo

Ciudades del Neolitico Harappa Pueblos del Valles del Indo India

Las ciudades de Harappa y Mohenjodaro, excavadas a principios del siglo XX, son una muestra de la modernidad de esta cultura urbana, que diseñó sus ciudades con ciudadelas, calles en cuadrícula y casas con sistemas muy avanzados de canalización de agua. La mayoría de las casas disponían de pozos de agua y baños en el interior, y sus cañerías de aguas grises iban a parar a un rudimentario sistema de alcantarillado cubierto. Al no haber canteras en la zona, la mayoría de casas no eran de piedra sino de ladrillo, cocidos o secados al sol, que se superponían como se ha hecho durante siglos y como se sigue haciendo hoy en día en todo el mundo. 

Bajo una casa hay restos de lo que parece un sistema de calefacción bajo el suelo, anterior al famoso sistema hipocausto romano introducido más de 2.000 años después. Cada casa tenía acceso a un pozo, y el agua residual iba a parar a desagües cubiertos que discurrían por las calles principales.

Algunas casas estaban abiertas a patios interiores y pequeñas callejuelas, v por primera vez las casas se construyeron a más ce un nivel. La gente tejía algodón, cocía exquisita cerámica y trabajaba el cobre y el bronce para la confección de joyas y estatuas. Había abundantes obreros que trabajaban en la metalistería.

Solamente en Harappa se han encontrado restos de por lo menos dieciséis hornos de cobre. Pero a diferencia de Egipto y Sumeria, hay una notable ausencia de tumbas reales.

No hay zigurats, ni pirámides, ni templos, ni grandes palacios característicos de una clase dirigente rica y dominante. Lo que hace tan interesante la civilización del valle del Indo es que indica un modo de vida ordenada y eficiente, pero sobre todo igualitario. Al parecer, la mayoría de la gente compartía su riqueza y vivía en comparativa igualdad. Esta civilización estaba basada en el comercio, porque necesitaba acceder a materias primas come el cobre y el estaño de otros lugares.

Una ciudad de valle del Indo, llamada Lothal, presentaba un enorme muelle artificial con un canal de dragado y áreas de carga y descarga de embarcaciones.

Debido a su dominio del comercio y su excelencia como constructores y artesanos, este pueblo desarrolló gran habilidad en mediciones matemáticas de precisión y exactitud en los pesos. Desarrollaron un sistema de pesos y medidas y tenían un lenguaje escrito que aún no se ha descifrado.

También se han encontrado indicios de la práctica de cirugía dental, instrumentos musicales de cuerda y juegos. Además, trabajaban el bronce y el cobre con cinceles, convirtiéndolo en hachas y figuras decorativas. La civilización del Indo también conocía metales como el plomo, el oro y la plata. Sellos grabados con animales y dibujos de mujeres bailando son algunos de los objetos más comunes encontrados en estos antiguos yacimientos.

Seguían un sistema decimal y los ladrillos que usaban para la construcción estaban perfectamente proporcionados. Incluso inventaron un instrumento que podía medir secciones enteras del horizonte para ayudarles en el estudio de las mareas, oleajes y corrientes marinas.

Se han hallado más de 400 símbolos escritos diferentes, pero hasta ahora nadie ha logrado descifrarlos con éxito. Aún no ha aparecido ninguna piedra Rosetta para ayudar a desvelar su código.

sellos de la india antigua

El sustento económico de esta civilización siguió riendo la agricultura, con la introducción de nuevas variedades de trigo y cebada, además de palmeras de dátiles, semillas de sésamo, melones o guisantes. Cultivaban mostaza y también algodón, que se utilizaba para tejer y se exportaba. Los indios, además, tenían ganado: habían logrado domesticar ovejas, cabras, camellos, aves, gatos y asnos.

La cultura del valle del Indo se extendió por una amplia zona, pero su homogeneidad indica que exista una comunicación muy eficiente entre todas las regiones. También comerciaban con Mesopotamia, ya que se han encontrado sellos indios en esta región, con Oriente Medio, por tierra o por mar, aunque la falta de tecnología náutica nos hace pensar que las naves no se alejaban mucho de la costa.

Los tejidos se confeccionaban con algodón y se han encontrado restos de tanques de tintes en las ruinas de las ciudades, lo que indica una avanzada industria textil. La elaboración de abalorios y cerámica vidriada también estaba bastante avanzada. La mayoría de las materias primas artesanales no se encontraban en la zona, por lo que el comercio con otras regiones debía de estar altamente desarrollado.

Hay un descubrimiento que destaca por encima de cualquier otra cosa. Se trata de una figurilla de bronce de una muchacha desnuda en postura de danza hallada en las ruinas de la ciudad de Mohenjodaro y hoy en día Escultura HARAPPAconservada en el Museo Nacional Indio de Nueva Delhi. Moldeada aproximadamente en 2500 a. C. y de sólo once centímetros de alto, su singularidad reside en el avanzado y tecnológicamente sofisticado modo en que fue elaborada.

Se moldeó utilizando una técnica denominada proceso de «cera perdida». Primero se le daba forma en cera, que a continuación se cubría con capas de arcilla para fabricar un molde. Después se calentaba para que la cera del centro se derritiese y se escurriese.

El hueco que quedaba en el centro se rellenaba luego de bronce derretido. Una vez enfriado, se rompía el molde de arcilla y quedaba al descubierto la escultura del interior. Este avanzado modo de moldear el bronce no se conoció en Europa hasta aproximadamente 1100 d. C., es decir, más de 3.500 años después.

Pero no es sólo la avanzada habilidad y artesanía que muestra la figurilla de esta joven danzarina lo que resulta tan sorprendente. Todo lo relativo a este mundo del valle del Indo parece haberse adelantado a su propio tiempo: desde el saneamiento de sus calles y la calefacción central de sus casas, hasta los fabulosos muelles y las meticulosas obras de arte.

Los artesanos y las mujeres están en pie de igualdad con los agricultores, comerciantes e incluso sacerdotes. Al parecer todos ellos veneraban lo que se conoce como la diosa madre, que explica los centenares de figurillas femeninas, entre ellas la pequeña danzarina de bronce, encontradas en yacimientos de toda la región.

figura de arcilla de harappa

Se han encontrado figurillas de barro en los lugares en que, en su día, existieron grandes
ciudades amuralladas del valle del Indo.

pozo de agua de harappa

Sobre Mohenjo-daro se elevaba la ciudadela, un grupo de edificios sobre una enorme plataforma hecha por el hombre y protegida por murallas y torres, todo ello construido con ladrillos de barro cocido cuidadosamente alineados, como podemos ver en la torre (abajo) y el brocal del pozo (arriba). Entre los edificios de la ciudadela se encontraba un gran baño ritual, de unos doce metros de longitud, para los sacerdotes, y un inmenso granero situado allí para protegerlo de  ataques   e   inundaciones.

Los invasores arios implantaron en la India su régimen social de Castas. Las tierras eran trabajadas por los Sudra, que formaban parte de la casta más baja. Los frutos de las cosechas representaron durante largo tiempo la principal fuente de riqueza de la India, permitiendo un aumento considerable de la población, lo que daba a los emperadores la posibilidad de formar ejércitos numerosos. Los autóctonos habían sido desterrados por los arios de la comunidad, pero, pasados algunos siglos, gran parte de estos intocables consiguieron incrustarse en esta sociedad, gracias al desarrollo de pequeños oficios artesanales y comerciales.

Ver: Origen de las castas en la India

AMPLIACIÓN DEL TEMA
LAS PRIMERAS CIUDADES DE LA INDIA
HARAPPA Y MOHENJO-DARO

En el valle del Indo, más al norte, es donde los arqueólogos pudieron descubrir las ruinas de las primeras ciudades importantes de la India: ciudades que por su concepción, su urbanismo y su arquitectura, así como por su artesanado y so industria, nos revelan una verdadera civilización técnica y social. Harappa y Mohenjo-Daro, aunque distantes entre sí más de 700 kilómetros, parecen ser parte inte-grante de un mismo universo político.

Su estratigrafía es singularmente homogénea, así como la concepción de las dos ciudades. Dejamos aquí la prehistoria para entrar en la protohistoria india; en efecto, en Harappa y en Mohenjo-Daro fueron recogidas las primeras muestras de escritura. Desgraciadamente, esta escritura está aún sin descifrar y solamente los vestigios arqueológicos: ruinas arquitectónicas, objetos de arte y «fondos de cabanas», pueden darnos una imagen de esta civilización del Indo. La capa estratigráfica más antigua data del año 2800 antes de nuestra era; en cuanto a la más reciente, se sitúa alrededor del año 1500 a. de J. C.

Esta civilización presenta una notable unidad a través de los trece siglos de su existencia, sin dejar de tener gran originalidad. Harappa y Mohenjo-Daro fueron verdaderos centros urbanos de poblaciones comerciantes. Las calles estaban trazadas a cordel, cortándose en ángulo recto. No estaban dispuestas al azar, sino orientadas en la dirección del viento, lo que era el mejor medio de sanear estas ciudades orientales. En orden a la urbanización, no hubo variaciones: destruidas varias veces por las inundaciones debidas a la violencia de los monzones, Harappa y Mohenjo-Daro volvían a ser reconstruidas cada vez sobre un plano idéntico

Las casas, hechas de adobes en los cimientos y de ladrillos en la construcción que se elevaba por encima del suelo, poseían agua corriente y pozo negro. Conducciones de ladrillo, que corrían bajo las calles, recogían las tuberías instaladas en cada casa y vertían en verdaderas alcantarillas. De trecho en trecho, estas alcantarillas estaban provistas de sumideros fáciles de limpiar. Los arqueólogos han descubierto grandes edificios que son testimonio de una vida floreciente: había baños públicos, fortalezas, edificios administrativos, molinos de grano, silos colectivos, depósitos portuarios, pero no ha sido descubierto ningún palacio ni ningún templo.

Sin embargo, se veneraba a los dioses, siendo el dios supremo, según lo confirman numerosas figurillas y grabados de sellos, un dios Cornudo en el que algunos creen reconocer el prototipo del dios indio Siva. Las dos comunidades de Harappa y de Mohenjo-Daro, unidas política y comercialmente en una federación, parecen haber sido gobernadas por regímenes autocráticos o burocráticos establecidos sólidamente.

Las dos ciudades no estaban replegadas sobre sí mismas, sino que mantenían relaciones comerciales con las primeras civilizaciones de Mesopotamia, como lo demuestra el descubrimiento de objetos de Harappa y de Mohenjo-Daro en Tello, Kish y Ur, en las capas que se . atribuyen a una época comprendida entre los años 2800 y 2500 antes de J. C. Recíprocamente, se descubrió un sello elamita o sumerio en Mohenjo-Daro.

En fin, el comercio entre el valle del Indo y Mesopotamia debía realizarse no solamente a base del intercambio de pequeños objetos manufacturados, sino tambien mediante la entrega de piedras semi-preciosas y de productos poco voluminosos, que implicaban un transporte marítimo: se han encontrado en las excavaciones de Babilonia fragmentos de vigas de madera de teck que procedían de la India. Hacia el este, el norte y el suroeste, las relaciones comerciales eran igualmente importantes: el estaño provenía de fiirmania, el cobre de Rajpu-tana e incluso de las minas de Omán, donde los sumerios se abastecían también.

A pesar de los intercambios comerciales entre el valle del Indo y Mesopotamiá, las dos civilizaciones permanecieron muy distintas una de otra. La mayor parte de los productos de la artesanía del Indo presenta, a los ojos del aficionado, una originalidad artística de gran valor estético.

Los artistas de Harappa y Mohenjo-Daro supieron captar las formas más diversas del mundo animal, transcribiéndolas con un gusto y un sentido del dinamismo notables, lo que hace pensar en influencias sumerias o babilónicas. Su arte de la escultura humana parece anunciar el arte griego arcaico, mientras otras figurillas de latón pueden compararse con la clásica estética india.

Esta civilización protohistórica, de la cual ignoramos aún casi todo lo concerniente a los hechos, las creencias, la estructura social, no pudo sobrevivir a los asaltos de los conquistadores indoeuropeos que llegaron del oeste, hacia el año 1500 antes de J. C. (los arios, procedentes del Irán), y los cuales verán nacer, de una de sus ramas—un milenio después en Per-sia—, la familia de los aqueménidas.

Las fortalezas de Harappa y de Mohenjo-Daro fueron tomadas a viva fuerza, como lo atestiguan las huellas de incendio, así como los cadáveres, mutilados por heridas, encontrados al efectuar las excavaciones. Dichas heridas habían sido producidas por puntas de flechas y hachas de guerra, armas típicamente indoeuropeas.

Ampliar: Primeras Civilizaciones del Río Indo

Fuente Consultada:
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo II Ciudades Muertas del Indo Edit. CODEX