Ciro el Gran Rey Persa

Biografia de Sargon II Rey Asirio

Biografia del Rey Sargon II

Modelado con la firmeza habitual que presentaron los escultores asirios a las figuas de sus monarcas, se nos presenta Sargón II (Sarrukín), uno de los personajes que resaltan con más vigoroso relieve en la historia de Asiría.

Bajo su gobierno, y en gran parte merced a su propia iniciativa, esta nación alcanzó su mayor poderío y estabilidad, que fue perdiendo luego en manos de sus sucesores.

De los reyes que le precedieron, sólo le puede ser comparado Tiglathpilesar III, el fundador del segundo imperio asirio.

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Sargón II fue el rey de Asiria. Recibió el trono de Salmanasar V en el 722 a. C. No está claro si fue hijo de Tiglatpileser III o un usurpador del trono ajeno a la familia real.

Pero ninguno supera en grandeza, genio político y destreza militar al que fue tronco de la dinastía de los Sargónidas y constructor de la residencia de Dar-Sarrukín en Khorsabad.

No era de estirpe real. A lo que parece era un general de ascendencia babilónica, denominado Irba, que se había ilustrado en las campañas de Salmanasar V.

Cuando murió este monarca, a fines de diciembre de 722, Irba usurpó la corona con la aquiescencia del ejército, pues no hubo disturbios u oposición de ninguna clase.

Su primer acto de gobierno fue adoptar el nombre de Sarrukín, en memoria del rey de Agade que fundó el imperio de las «cuatro partes del mundo».

En este hecho reconocemos claramente la voluntad imperial del nuevo monarca, que se apoyaba en la tradición babilónica para reivindicar para Asiría el dominio del mundo. Su obra respondió a este principio.

Sargón II venció la resistencia de los territorios sometidos y quebrantó los peligros que se cernieron sobre Asiría.

Como monarca asirio, Sargón II fue ante todo un gran general. Su vida es una ininterrumpida serie de campañas en todas las fronteras, con muy pocos momentos de verdadero descanso.

A poco de ceñir la corona, en 722, llevó a cabo la conquista de Samaría, la capital de Israel, que Salmanasar V había sitiado durante tres años. Los israelitas fueron deportados y su reino fue destruido.

En 730 dirigió sus ejércitos contra Marduk-apalid-ina, soberano caldeo que un año antes se había apoderado de Babilonia. con el auxilio de Khum-banigasch de Elam.

En aquella ocasión la lucha quedó indecisa. Sargón, reclamado por asuntos más urgentes, se vio precisado a aplazar la reconquista del país, hasta que en 710 emprendió una victoriosa campaña que puso término a las arrogancias de Marduk-apal-idina.

Babilonia fuereconquistada, y además Sargón anexionó a su imperio los estados caldeos de Dur-Yakín (709).

Si Sargón II abandonó en 720 la empresa contra Marduk-apal-idina fue para dirigirse contra los árameos y los filisteos, los cuales, espoleados por el faraón Sabakha de Egipto, se habían sublevado contra el dominio asirio. Los árameos fueron derrotados en Karkar y los filisteos y egipcios en Rafia (720).

Esta victoria causó suma impresión en el mundo oriental, pues por vez primera se habían medido los ejércitos de Egipto y Asiría.

Hasta Sargón llegaron los obsequios del rey Ithamar de Saba. Judá, que era el único estado independiente en Siria y Palestina, había intervenido en los manejos de Sabakha.

En 711 su rey Ezequías volvió a intrigar contra Asiría, imitado por Sabatakha de Egipto, sucesor de aquel faraón.

Pero no se produjo agresión alguna, pues aquel mismo año Sargón II logró sofocar en Ardod una revuelta de un aventurero jonio.

Deportando, a los elementos levantiscos y reprimiendo cualquier conato de motín, Sargón II aseguró el dominio de Asiría en las tierras de Occidente.

Más duras fueron las luchas que Sargón II sostuvo en la frontera septentrional contra medas, urartios y frigios.

Aunque Tiglathpileser III había aniquilado la resistencia de Urartu, el país se recobraba bajo Rusas I, el cual se veía auxiliado por el rey de los medas Iranzu.

La lucha en este territorio duró cinco años. En 714 Sargón II pudo acabar con la resistencia de Urartu y de los medas, cuyos principados fronterizos fueron sometidos, mientras la provincia urartia de Muzazir era anexionada a Asiría. Rusas se dio muerte al enterarse de la derrota de su ejército.

De la misma manera fueron reducidas algunas sublevaciones en Karkhemish (717) y Melitene (712), suscitadas por el rey Midas de Frigia.

Después de las campañas del año 709, Sargón II vi vio en Dar-Sarrukín. Allí fue asesinado a principios de agosto de 705 por un puñal pagado por su propio hijo Senaquerib.

Realmente, no merecería esta muerte un conquistador de tal categoría, y mucho menos el único soberano asirio que había demostrado interés por ra justicia, la agricultura y el comercio.

«Para corresponder al nombre que llevo y justificar al derecho y la justicia con que los grandes dioses me han designado para gobernar a los humildes y no perjudicar a los débiles…», escribe en una provisión real.

Y en otra se hace celebrar como «el rey juicioso, el portador de la palabra clemente, el que se cuidaba de hacer habitables moradas derruidas y rozar el suelo y plantar caña, [el que] se esforzaba para que fuesen fértiles aun las elevadas peñas… y se propuso que más de un lugar inculto, que en tiempo de los reyes anteriores no había tenido ningún canal de riego, diese trigo y en él resonasen las voces de alegría…»

fuente

Historia de los Caldeos Origen Costumbres Religion Arte

Historia de los Caldeos Origen Costumbres Religion Arte

Se denomina CALDEA a una antigua región de Asia stuada al NO del golfo Pérsico, atravesada por el río Eufrates, que coincide parcialmente con la Baja Mesopotamia y hoy forma parte Irak.

El nombre proviene de la tribu de los hadu o caldeos, de la familia de los arameos. Al asumir la milenaria tradición cultural de la región de Sumer a Babilonia pasando por Ur se identificó a Caldea con la cultura de Mesopotamica. Los caldeos llegaron a la Baja Meopotamia a principios del I milenio a C.

mapa de caldea historia
La gran llanura baja, que apenas se eleva por encima del nivel del mar, donde se unen el Tigris y el Eufrates, forma Caldea. La larga faja de terreno comprendida entre los dos ríos en la parte en que sus cursos son paralelos eran llamada Mesopotamia palabra griega que significa entre los ríos.

Caldea, como Egipto, está rodeada de inmenso desierto de arena y sería también un desierto árido sin el Eufrates y el Tigris. Estos ríos hacen habitable la comarca. Han llevado en otro tiempo la tierra y proporcionan el agua que la fertiliza.

Abandonaron su vida nómada asentándose en las ciudades, y, hacia la mitad del siglo IX a.C. ormaron seis principados: Larak, Bit-Dakkuri, Bit-Amukkani, Bit-Silani, Bit-Sa’alli y Bit- Yakin, donde tuvo lugar el renacimiento de Babilonia, en esos momentos sometida por los Asirios.

Nabopolasar (625-606 a. C.) conquistó Nínive (611 a. C.) se apoderó de gran parte del Imperio asirio y frenó la expansión egipcia en Siria y Palestina.

Su hijo Nabucodonosor II (605-562 a. C.) extendió el poder de Caldea y de Babilonia, su capital, con nuevas conquistas. El último rey caldeo, Nabonido (556-539 a.C.), fue perdiendo territorios en favor de los medos, de manera que Babilonia quedó reducida a un pequeño enclave que en el año 539 a. C. cayó en manos de Ciro II de Persia.

Fue administrada como una satrapía más y protagonizó varias rebeliones.

En el 331 a. C, la región fue conquistada por Alejandro Magno y posteriormente se mantuvo bajo la influencia de los partos, los romanos y los sasánidas.

los caldeos

COSTUMBRES

Eran los caldeos un pueblo de agricultores. Labraban la tierra con arados pequeños tirados por bueyes, la regaban sacando agua de los ríos o de los canales con un cubo atado con una cuerda a un madero en forma de balancín. Criaban rebaños de bueyes y de carneros.

Las tierras que pertenecían a distintos dueños se medían y separaban con guardacantones. Se arrendaban y se vendían.

Asirios y caldeos habitaban casi todos en las ciudades. Las casas estaban comunmente cubiertas con tierra y eran bajas y oscuras porque se trataba de resguardarse de los ardores del sol.

En las grandes ciudades había muchos obreros. Se fabricaban en Caldea bonitas telas de hilo o de lana, que servían para hacer vestidos y tapices. Estas telas, de colores brillantes, estaban adornadas con bordados que representaban hombres, animales y plantas.

Fueron célebres en toda la antigüedad. Se hacían en Asiria y Caldea lindas armas damasquinadas, muebles de marfil y madera con incrustaciones de oro y plata, sillas y arneses de cuero magníficos.

Las gentes ricas usaban como adornos collares, brazaletes, pendientes, e iban vestidas con una túnica de hilo, otra de lana y manto bordado.

Llevaban el pelo largo, rizado cuidadosamente en largos bucles que caían sobre los hombros, la barba larga y trenzada hasta el pecho. Las gentes de poca importancia no llevaban más que una túnica y andaban con los pies descalzos.

El rey y los señores tenían varias mujeres, que vivían encerradas en departamentos donde nadie penetraba y de los cuales no se las dejaba salir. Las mujeres del pueblo, por el contrario, vivían en libertad y hasta sal ían con la. cara descubierta.

RELIGIÓN

En los tiempos más antiguos, las ciudades principales de Caldea y Asiría habían empezado por tener cada una su dios, que los habitantes adoraban como su dueño y protector. Luego todos los dioses fueron adorados a la vez en todas las ciudades.

Había varios dioses principales, y entre ellos: Marduk, dios de Babilonia, (imagen abajo) que se llamaba también Bel-Marduk, era el dios del sol y príncipe de las legiones de estrellas.

dios marduk

Se le representaba como un guerrero armado de lanza, arco, escudo y maza, para combatir a los malos espíritus, o como rey sentado en su trono, con tiara a la cabeza coronada por cuernos de toro en señal de su fuerza.

Assur, el dios de los asirios, tenía también la figura de guerrero o de rey. Muchas veces se le representa cerniéndose en el cielo, en el centro de un círculo, con un arco en la mano, provisto de dos grandes alas.

Hea, el dios-pez, se representaba con cuerpo de pescado y cabeza humana, o en forma de hombre con cola de águila y cubierto con piel de pescado. Se decía que había salido de las aguas para enseñar a los hombres las ciencias, las artes, la construcción y la agricultura.

Sin, el,dios de Ur, que se llamaba el «brillante», era un dios de la luna. Samas, el dios de Sippara, era un dios del sol y se le representaba sentado en un trono con un cetro y el disco del sol en la mano.

Ninip tenía la figura de vigoroso cazador que ahogaba entre sus brazos a un león. Se le llamaba «el dueño de la fuerza, el señor de la espada y de los ejércitos».

Nergal, el dios de Cutha, era dios-león; y se le representaba muchas veces con cuerpo de león y torso de hombre, o con cabeza de león en cuerpo humano.

Ramán, el dios del cielo, del trueno y de las lluvias, apellidado «el señor de los canales, el dios de la fecundidad, el dueño de la tempestad», era un guerrero armado con hacha y a la cabeza una tiara con cuatro cuernos. En la mano tenía el rayo.

Nebo, el dios de la escritura, de la ciencia y de la adivinación, era representado como un viejo con mucha barba vestido con iarga túnica, a la cabeza una tiara con cuernos de toro.

Se pensaba que dirigía los movimientos de las estrellas y guardaba especialmente a los reyes.

La diosa Istar, adorada en Arbelas y Nínive, era representada bajo diferentes formas. Unas veces era la «reina de las batallas revestida de coraza y con el casco de guerra a la cabeza; otras era la diosa del amor, representada entonces con figura de paloma; otras una madre con su hijo en los brazos».

Se adoraba a otras varias diosas. Belit, Zerpaníd, Mylita, que eran probablemente distintos nombres de una misma divinidad.

Se creía que por bajo de estas grandes divinidades había otros dioses menos poderosos: uno adorado.en forma de serpiente con cabeza humana, otro representado como pájaro gigantesco, «el pájaro de la tempestad», un dios de las cosechas, un dios del Eufrates.

Se creía también en genios servidores de los grandes dioses. Tenían forma humana con cuatro grandes alas desplegadas, o de gigantesco toro alado con cabeza de hombre y cola de león.

Delante de la puerta de sus palacios, los reyes asirios mandaban esculpir genios de esta clase para servirles de guardianes.

Los dioses eran representados en estatuas de piedra, de oro y de plata, vestidas con ricas telas. Se conservaban cuidadosamente en santuarios donde los sacerdotes tan sólo tenían derecho.a penetrar.

Eran sacados y llevados en procesión en las fiestas. Para honrar a los dioses se sacrificaban animales, se quemaba incienso, se derramaban bebidas en el suelo, se cantaban himnos y se recitaban oraciones. He aquí la que Nabucodonosor mandó grabar en su estatua:

«Marduk, señor de los países, escucha mis palabras. Te he construido un templo; haz que pueda estar orgulloso de tu gloria.

Haz que alcance la vejez en Babilonia, que me harte de posteridad, que reciba los tributos de los reyes de todos los países del mundo, que mis descendientes gobiernen a los hombres hasta el fin de los siglos».

ASTROLOGIA

En el aire transparente de Caldea los astros tienen de noche un brillo muy distinto al que presentan en nuestros cielos, constantemente brumosos.

Los caldeos, mirando aquellas brillantes constelaciones, se habían dado cuenta de que algunos de estos astros cambian sin cesar de posición con respecto a los otros y habían aprendido a distinguir los planetas de las estrellas.

Consideraban ser los cinco planetas. Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, así como el Sol y la Luna, manifestaciones especiales de los dioses, y los llamaban ios intérpretes de éstos. Cada planeta representaba a una divinidad y llevaba su nombre.

caldeos astrologia

Un color estaba consagrado a la vez al astro y al dios. Mercurio, el astro de Nebo, tenía el azul; Venus o Istar, el blanco; Marte o Nergal, el rojo; Júpiter o Marduk, el púrpura; Saturno o Ninip, el negro; la Luna o Sin, el plateado; el Sol o Samas, el dorado.

Los caldeos habían observado también que cada día el sol sale por sitio distinto a los anteriores y que de esta suerte da la vuelta al cielo durante el año. Habían reconocido los doce grupos de estrellas o constelaciones, entre las cuales sale el sol sucesivamente.

onsideraban asimismo estas constelaciones como seres divinos, los «señores de los dioses». Los caldeos, habituados a ver en los astros divinidades, creían que manifestaban la voluntad de los dioses y que era posible, estudiando sus movimientos, adivinar lo que iba a suceder en la tierra.

Los sacerdotes eran, por tanto, al mismo tiempo adivinos. Predecían los vientos, las lluvias, las inundaciones, los grandes calores, las buenas y malas cosechas. Predecían también los acontecimientos políticos, la muerte de los reyes, las guerras, las derrotas.

Pero lo que les hizo principalmente célebres entre todos los pueblos antiguos, fue el arte de predecir lo que sucedería a cada individuo. Imaginaban los caldeos que la posición de los astros en el momento en que el niño viene al mundo, indica de antemano todo su destino.

Cada individuo tiene su estrella, bajo el influjo de la cual permanece toda la vida. Si la estrella es buena, será feliz; si mala, será desgraciado. Bastaba saber bajo qué astro había nacido un hombre para predecir su suerte.

Era lo que los griegos llamaban el horóscopo, y astrología a esta adivinación mediante los astros.

Observando el cielo, los caldeos habían hecho también descubrimientos cuya exactitud ha sido comprobada más tarde.

Habían llegado a calcular los movimientos de los planetas y prever los eclipses de luna, habían determinado los doce signos del, zodíaco y visto que el año se compone de trescientos sesenta y cinco días y cuarto, habían inventado el cuadrante solar. Fueron los creadores de la Astronomía.

MAGIA

Imaginaban los caldeos que el mundo está lleno de espíritus invisibles, sin cesar ocupados en hacer daño a los hombres. Se los representaba de diferentes formas.

Unos eran fantasmas, las almas de los muertos, que volvían al mundo para asustar a los vivos; y otros eran demonios, y se les representaba con figuras horrendas y fantásticas.

Los caldeos atribuían a los demonios todas las desgracias y, sobre todo, las enfermedades. Había un demonio de la peste, otro de la calentura, otro de las úlceras.

Para curar la enfermedad, se trataba de expulsar al demonio. Utilizábanse para ello varios procedimientos que los caldeos habían imaginado de muy antiguo y que conservaron durante miles de años.

los caldeos

Se invocaba a un dios poderoso rogándole que viniera a combatir al demonio, por ejemplo, al dios Marduk o al dios del fuego. Se le decía: «Fuego destructor de los enemigos, arma terrible que ahuyenta la peste, fuego brillante y fecundo, aniquila el mal».

O bien se colocaba a la puerta de la casa la imagen de un dios o de un genio benéfico, con objeto de asustar a los demonios.

Los procedimientos más utilizados eran las fórmulas mágicas y los talismanes. Se creía que ciertas palabras y determinados movimientos ejercían un poder especial al cual no podían resistir los demonios, que bastaba pronunciar esas palabras o hacer esos movimientos para poner en fuga a los demonios.

Para curar al enfermo, se recitaba sobre su cuerpo una fórmula que ordenaba a los malos espíritus irse, la siguiente, por ejemplo: «Que el demonio malo salga, que los demonios se cojan el uno al otro, que el espíritu favorable penetre en su cuerpo».

Los talismanes eran tiras de tela en que se había escrito una fórmula mágica, piedras preciosas o collares en que se había grabado la imagen de una divinidad o una fórmula como ésta: «Demonio malo, peste maligna, el Espíritu de la tierra os ha hecho salir de su cuerpo. Que el genio favorable, el buen coloso, el espíritu bienhechor vengan con el Espíritu de la tierra. Encanto del dios poderoso, poderoso, poderoso».

Los caldeos creían que había fórmulas para llamar a los demonios como las había para alejarlos.

Del mismo modo que se podía curar a un individuo enfermo expulsando ai demonio, se podía hacer enfermar a un individuo sano dejando que el genio malo entrase en su cuerpo.

Por eso se tenía mucho miedo a los hechiceros, que se llamaban «hombres maléficos». Se imaginaba que podían destruir las cosechas, hacer que lloviera granizo, producir enfermedades, ya pronunciando palabras misteriosas, ya dando bebidas encantadas, ya mirando de cierta manera a las gentes a quienes querían hacer daño.

Fueron célebres durante toda la antigüedad los caldeos como adivinos, magos y hechiceros.

A ellos se remonta la creencia en los hechizos, en los filtros, en el mal de ojo, en los sortilegios, en los talismanes y en los amuletos que todos los pueblos civilizados han adoptado y que persisten todavía en todo el Oriente, y aun en los países occidentales entre las gentes de escasa instrucción.

Se usaban todavía en la Edad Media, contra los malos espíritus, fórmulas en la lengua asiria, como, por ejemplo: Hilka, ni/ka, bescha, bescha: ¡Vete, vete, malo, malo! .

PESAS Y MEDIDAS

Inventaron los caldeos todas las medidas de tiempo y de longitud, todos los pesos de que se sirvieron los demás pueblos de la antigüedad.

Dividían el año en doce meses, unos de veintinueve, otros de treinta días, según la revolución de la luna alrededor de la tierra. De esta suerte, el año suyo era más corto que el año verdadero de trescientos sesenta y cinco días y cuarto, calculado por el movimiento de traslación de la tierra alrededor del sol.

Para compensar la diferencia, intercalaban cada seis años un mes complementario de treinta días. Ellos imaginaron la semana de siete días en recuerdo de los siete planetas.

El séptimo era un día de descanso, en que no se debía guerrear ni administrar justicia, ni siquiera tomar medicina. Ellos dividieron el día en veinticuatro horas, la hora en sesenta minutos, el minuto en sesenta segundos.

Hicieron también la división del círculo en 360 grados, del grado en sesenta minutos, del minuto en sesenta segundos, del segundo en sesenta terceros, con los signos: ° grado, minuto, » segundo, «‘ tercero.

Respecto a las medidas de longitud imaginaron un sistema completo de medidas.

Eran ellas: el palmo, de 27 centímetros; el codo, de 52 centímetros; la pértica, de 12 palmos; el pletro, de 10 pérticas; el estadio.

Las medidas de superficie eran el pie cuadrado, el codo cuadrado y el estadio cuadrado.

Los pesos eran la mina, 305 gramos; el talento, que pesaba 60 minas. La mina se dividía en 60 dracmas.

MONUMENTOS

Los caldeos y los asirios construyeron gran número de monumentos. Hoy todavía está el país sembrado de enormes ruinas.

No disponían los arquitectos caldeos de piedra para edificar. Mandaban hacer ladrillos con tierra arcillosa amasada con agua y puesta en un molde.

Los ladrillos cocidos, es decir, metidos en el horno, tomaban color encarnado y eran muy resistentes. Los ladrillos crudos, adobes, habían sido simplemente secados al sol. Su color era parduzco y se deshacían más fácilmente que los otros, utilizándose para las terrazas y los muros gruesos exteriores.

El ladrillo tenía comúnmente 31 centímetros de largo y 10 centímetros de espesor, y llevaba una inscripción que se había hecho con un sello de metal en el barro todavía blando.

Se juntaban los ladrillos con mortero de arcilla o de cal, muchas veces también con asfalto. Para construir edificios sólidos con ellos, era necesario hacer muros muy gruesos, poco altos y sin ventanas.

construccion de la ladrillos
Construccion de la ladrillos

Los arquitectos asirios conservaron el mismo sistema, aun cuando hubiera piedra en las montañas de su país. No utilizaron ésta más que en los cimientos, los enlosados y los bajorrelieves.

La construcción empezaba con una ceremonia religiosa. El rey en persona iba a depositar en los cimientos un cilindro de piedra y arcilla, el temen, en que se había grabado una inscripción conmemorativa.

Se depositaban también figuritas, amuletos y placas de oro, de plata y de cobre.

Se depositaban también figuritas, amuletos y placas de oro, de plata y de cobre. Se han encontrado las ruinas de los palacios de siete u ocho reyes de Asiria. El mejor conservado y conocido es el del rey Sargón, descubierto en Khorsabad.

Estaba construido sobre enorme terraza cuadrada, de diez hectáreas de superficie, cuyos ángulos estaban orientados exactamente a los cuatro puntos cardinales. Se llegaba a ella por anchas escaleras, subiendo los coches por suave plano inclinado o rampa.

Se encontraba primeramente una puerta abovedada, flanqueada por dos torres cuadradas que coronaban almenas.

A ambos lados de la puerta, al exterior, dos gigantescos toros alados, con cabeza humana, estaban puestos de perfil con la cara vuelta hacia la puerta. Otros dos estaban colocados de frente dentro de ésta, de modo que al llegar se vieran siempre dos cabezas de genios.

La puerta conducía a un gran patio cuadrado (de 976 metros cuadrados de superficie), que era el patio de honor donde se celebraban las ceremonias-. Lo rodeaban grandes cámaras que tenían todas sus puertas al patio, comunmente flanqueada por colosos.

Comunicaba con otros patios, rodeados de cámaras semejantes, habiendo de esta suerte diez patios grandes o pequeños y más de sesenta cámaras. Las paredes estaban cubiertas de placas de alabastro en que se habían esculpido relieves representando los grandes hechos del rey.

El pavimento era de cuadrados de ladrillos cubiertos con tapices, y donde no habían de colocarse éstos, era de losas de piedra con labores imitando los dibujos de los tapices. En esta parte del palacio habitaban los hombres y se recibía a los visitantes.

En un rincón, al lado de un pequeño templo, se alzaba una pirámide de siete pisos, consagrada al culto de los astros.

Detrás de las salas de los hombres, en un edificio enteramente aislado, rodeado de altos muros, y donde no se podía entrar sino por dos puertas fortificadas, estaban los departamentos de las mujeres. Eran cámaras dispuestas alrededor de varios patios.

Las paredes del patio principal estaban cubiertas de azulejos que representaban animales fantásticos, y a cada lado de las puertas se alzaban grandes estatuas pintadas. Este patio estaba rodeado de filas de columnas que formaban soportal y sostenían una galería. Las columnas, revestidas de bronce y terminadas por un haz de palmas de bronce dorado, semejaban palmeras.

El resto del palacio estaba ocupado por los alojamientos de los criados, las cocinas, las despensas, los graneros, los hornos de cocer pan, las cuadras por el parque donde se guardaban las lanzas, los escudos y los carros de guerra; por la sala del tesoro, donde se depositaban el oro, la plata, los objetos cogidos en la guerra o enviados como tributo.

El palacio comprendía en total 208 salas, de tamaño diferente. Todas eran estrechas, y las grandes mucho más largas que anchas, semejaban galerías. Ninguna tenía ventanas, entrando la luz y el aire por una gran puerta, a veces de cinco metros de altura, que daba a un patio. Se hacía así para defenderse del calor.

TEMPLOS ESCALONADOS

Los templos caldeos y asirios tenían la forma de altas torres cuadradas. Los había en todos los palacios de los reyes de Asiria, pero los más grandes eran los de Babilonia.

La ruina llamada Birs Mimrud tiene todavía 71 metros de altura. Esta ruina es un resto del templo de Belo, que tenía 370 metros de cada lado. En el centro, sobre una terraza que dominaba la llanura, se alzaba la gran torre cuadrada de 185 metros de lado.

Birs Nimrud

Birs Nimrud

Sostenía una torre semejante, pero más pequeña, ésta una tercera más pequeña todavía, y así sucesivamente hasta el número de siete.

Había, pues, siete torres superpuestas, cada una en disminución respecto a la anterior. Cada torre estaba consagrada a uno de los siete astros y pintada del color de este astro, en el orden siguiente, partiendo desde abajo: blanco, negro, púrpura, azul, rojo, plata, oro.

Una escalera en espiral, colocada al exterior, conducía de una torre a otra. Encima de la última torre se elevaba una capilla que contenía una mesa de oro y un lecho ricamente adornado, donde velaba un sacerdote, cubierta con una cúpula dorada, que brillaba al sol.

La altura total era de más de 100 metros. La torre del palacio de Sargón tenía 43 metros de lado y cada uno de los pisos seis de altura.

Relieves

Se han encontrado pocas estatuas caldeas o asirías, y no tienen ni con mucho la hermosura de las estatuas egipcias. El país no daba buenos materiales.

La piedra de Asiria es una caliza blanda, fácil de cortar en lajas delgadas, muy buena para bajorrelieves, muy mala para estatuas. En Caldea no hay piedra en absoluto. Las estatuas halladas en Sirtela han sido hechas con piedra negra traída por mar.

Todas representan personajes de pie o sentados, vestidos con trajes largos bordados y los pies descalzos.

Los escultores asirios hicieron principalmente bajorrelieves en grandes lajas de alabastro o de caliza blanda, destinados a adornar las paredes de los palacios. Los mayores se alzaban en los muros de fuera.

relieves caldeos

Representaban genios de talla colosal, ya un genio con cabeza de águila, ya un gigante que ahogaba a un león, ya un toro alado con cabeza humana.

Había en Khorsabad 26 pares de toros alados, de cuatro a cinco metros de altura. Estaban tallados en dos caras, de modo que parecían estatuas adosadas a la pared.

A la cabeza llevan como adorno una tiara, el pelo rizado, y miran con aire severo. No se puede entrar en la sala asiria del Louvre sin que sorprenda el poderío y la majestad de estos monstruos.

En las paredes interiores, los bajorrelieves representaban escenas de la vida del rey que había mandado a edificar el palacio. En Khorsabad, se han encontrado dos mil metros de bajorrelieves, y más todavía se han sacado de los palacios de Kalak y de Nínive.

Toda esta escultura ha sido ejecutada en pocos años y ha sido necesario, por tanto, emplear muchos artistas a la vez, por lo cual los bajorrelieves son de muy desigual valor.

Las escenas de batalla distraen e instruyen a la vez, porque el artista ha representando todo detalladamente, las filas de cautivos que se conducen, los cadáveres en el campo de batalla, los árboles en la montaña, los pájaros en sus nidos o en las ramas.

Pero comunmente el dibujo es torpe, diríase que son como los dibujos que los niños pintan en sus cuadernos. Los hombres resultan más altos que los caballos y más altos todavía que las fortalezas, los peces son tan grandes como los barcos, los buitres tienen la talla de los cadáveres que devoran, y los pájaros son tan altos como los árboles. Ni la menor ¡dea de perspectiva.

En general, el artista agranda a los personajes que le interesan más, hace al rey más alto que sus ministros, a los asirios de más estatura que sus enemigos. No sabe dibujar las cabezas más que de perfil, y cuando hay que poner a alguien de frente, le coloca la cabeza atravesada.

Las caras no tienen expresión alguna, no ríen ni lloran. Los cuerpos están casi siempre cubiertos con pesados vestidos que no dejan ver más que la cabeza, los pies y las manos.

Hay, sin embargo, trozos notables, y son los grandes relieves que representan al rey y sus servidores. El artista ha dibujado con perfección la parba y el pelo rizado, los bordados del manto y de la tiara, las franjas de seda de la parte inferior del vestido.

A veces la figura parece un retrato.
Las obras maestras de este arte asirio son los perros de caza y las fieras. En un relieve que representa una cacería de Assurbanipal, una leona atravesada por tres flechas se alza sobre las manos rugiendo. La parte trasera de su cuerpo, ya paralizada, se expresa con perfecta realidad.

Los ladrillos que formaban los muros de los palacios estaban enteramente tapados por un estuco blanco, encima del cual se pintaban adornos al fresco. Los adornos dibujados, ya en las losas y los azulejos, ya en los tapices y los vestidos, representaban comúnmente plantas, animales fantásticos o combinaciones de líneas.

Los festones, las palmas, las flores, los grifos, las quimeras, casi todos los modelos de ornamentación empleados en Oriente, y que nosotros los occidentales imitamos, nos vienen de los caldeos.

INSCRIPCIONES Y ESCRITURA

En las ruinas de todas las ciudades de Caldea y Asiria, aun las más antiguas, se han encontrado inscripciones. Más de tres mil años antes de nuestra Era, los caldeos sabían escribir.

La mayor parte de las inscripciones están impresas en ladrillos que tienen diferentes formas. Unos son losetas planas, otros parecen pastillas de jabón, otros tienen forma de tonelito.

Se empleaba para escribir en estos ladrillos un estilete de metal terminado en una cabeza plana de forma triangular.

Se apoyaba esta punta en el barro cuando todavía estaba blando, y así se trazaban signos que tenían todos la forma de triángulo alargado y que semejan flechas o cuñas.

Por esto los eruditos han llamado a esta escritura cuneiforme, derivada de la latina cuneus, cuña.

Cuando se había terminado de escribir, se metía el barro en el horno para endurecerlo, y io impreso se hacía imborrable. Toda la biblioteca encontrada en el palacio de Assurbanipal se compone de ladrillos escritos por ambos lados.

caldeos

Este sistema ha servido para escribir no solamente la lengua caldea y asiria, sino las lenguas de todos los países vecinos; el susiano, el armenio, el capadocio, el medo y el persa.

La escritura caldea y asiria era muy complicada. Cada signo estaba formado por la reunión de varios trozos en forma de cuñas. En los tiempos antiguos un signo representaba una palabra, como en nuestros jeroglíficos: por ejemplo, sol, luna, pescado.

Luego se escogieron ciertos signos para representar solamente una sílaba, ba, bi, ga, la, lum, kat, y en estos caracteres silábicos se escribieron la mayor parte de las palabras.

Pero había más de doscientos caracteres silábicos, muchos de los cuales se parecían y era fácil confundir. Además, se habían conservado algunos de los antiguos caracteres, de los que cada uno representaba una palabra, y ocurría con frecuencia que el mismo signo sirviera a la vez para designar la palabra entera y una sílaba.

Había también signos que podían leerse de dos maneras completamente distintas, por ejemplo, an o ilú.

Esta escritura era muy difícil, aun para los caldeos, que necesitaban para guiarse libros especiales, vocabularios, gramáticas, diccionarios. De ellos se han encontrado muchos, que han ayudado a los eruditos modernos a descifrar los otros textos.

Ampliar Sobre El Tema: Los Caldeos

Fuente Consultada:Historia Universal Ilustrada de Charles Seignobos Tomo I Editorial Publinter Bs.As. – Los Caldeos –

Clasicismo Griego Representantes de la Cultura Clásica

¿A QUE LLAMAMOS LOS «CLÁSICOS GRIEGOS»?

Se conoce como clasicismo, al estilo literario o artístico fundado en la imitación de los modelos de la Antigüedad griega o romana. En esta páginas vamos a hacer un breve repaso de los mas destacados representantes de la cultura griega. La historia de la literatura griega, anterior al Cristianismo, puede dividirse en tres etapas: la primera, abarca el período anterior al predominio de Atenas, es decir hasta fines del siglo VI y comienzos del V; la segunda, el siglo de Pericles, cuando aquella ciudad pasó a ser el centro intelectual y comercial de Grecia; y la tercera, el período alejandrino, donde resplandeció la urbe fundada por Alejandro Magno, casi hasta la iniciación de nuestra era.

Durante la época inicial, sobresalieron dos poemas monumentales -«La llíada» y «La Odisea»- atribuidos a un mismo autor; Homero. Algunos críticos modernos, como Wolf, afirman que Homero no existió y que su nombre deriva de la palabra griega homónima, que significa «ciego», ya que eran los no videntes quienes tenían a su cargo, por aquella época, el oficio de rapsodas.

A esta primera época corresponden, también, los poemas de Hesíodo (entre los cuales la «Teogonia» o Tratado sobre la Vida de los Dioses) y los versos de otros destacados líricos como Terpandro (a quien se atribuye el haber aumentado de cuatro a siete las cuerdas de la lira), Anacreonte (que cantó al amor, al vino y a la naturaleza), Píndaro (famoso por sus odas olímpicas y cantos triunfales) y Safo (a quien Platón denominó «la décima musa» y a la cual Alceo, nacido -como ella- en Lesbos, llamó, en sus versos, «la de los rizos oscuros y la dulce sonrisa».

En materia de prosa, se registró el aporte de los primeros historiadores y geógrafos, como Hecateo de Mileto, precursor de Herodoto, Tucídides y Jenofonte; también el de los primeros filósofos, como Tales de Mileto, para quien el agua constituía la base de todo el Universo.

artistas clasicos griegos

Homero                                                           Jenofonte

En el segundo período (siglos V y IV antes de Cristo), vemos cómo surgen del primitivo ditirambo o canto a Baco, la comedia, la tragedia y la sátira. Los «komos» eran grupos de jóvenes enmascarados que celebraban las fiestas dionisíacas, después de la ceremonia principal, en plena calle. La palabra tragedia se compone de los vocablos «tragos» (que significa: macho cabrío) y «odé» (canto), ya que era el himno que se entonaba en momentos de sacrificar a ese animal durante la celebración, rito de contenido dramático que, en cambio, era motivo de burlas por parte de los sátiros.

Los primeros teatros (Atenas, siglo VI a.C), que eran de madera y se apoyaban contra la falda de unacolina, fueron sustituidos por otros de piedra. Simultáneamente, se desarrolló la filosofía primitiva con Anaximenes, para quien la substancia básica del Universo ya no era el agua, sino el aire; con Heráclito, que la identificaba con el fuego y con Parménides, que creía en un Dios único e inmaterial.

griegos de la etapa clásica de grecia

Esquilo                                            Pitágoras                              Hipócrates

Por otra parte, el matemático y astrónomo Pitágoras, el naturalista e historiador de la literatura Demócrito, el fundador -en Grecia- de la medicina científica, Hipócrates, el fabulista Esopo, los dramaturgos Esquilo, Sófocles y Eurípides y el comediógrafo Aristófanes, ofrecían, cada uno dentro de su especialidad, una imagen perfecta de la cultura de entonces. Junto con ellos impusieron sus ideas los tres grandes filósofos -Sócrates, Platón y Aristóteles-y un orador brillante, como Demóstenes.

El tercer período, el alejandrino, corresponde, en cierto modo, a la decadencia griega. En literatura, la prosa se sobrepuso a la poesía. Los filósofos cínicos renegaban -como Zenón, Pirrón y Epicuro- de las habituales normas de vida; el crítico Aristarco censuraba, agudamente, las obras humanísticas de sus contemporáneos; el historiador Polibio arremetía contra el relajamiento de las buenas costumbres y el comediógrafo Menandro se burlaba de ellas en sus refinadas sátiras, cultas pero impopulares.

PLATÓN Y LA MÚSICA

platon filosofo griego
Platón, el filósofo ateniense que vivió entre los años 428 v 348 ó 347 a. de C. es considerado como un puente entre Sócrates, su maestro, y Aristóteles, Formó,con el los, latrilogíamáximadel pensamiento helénico. Para enseñar, aplicaba el sistema dialéctico, mientras recorría, caminando, los jardines de Academos. El protagonista de sus Diálogos es siempre Sócrates, junto al cual aparecen, en «La República», otros personajes: un respetado comerciante y sus tres hijos; un orador -Trasímaco-a quien Cicerón consideraba entre los mejores, y hasta dos hermanosdel propio Platón (Glaucón y Adimanto) quienes conversan, con Sócrates, sobre diversos temas. En el pasaje siguiente, Sócrates explica a Glaucón la importancia que tiene la música en la formación cultural del ser humano. «Si la música resultatundamental para la educación del hombre -dice-, ¿no es, acaso, porque la melodía, la armonía y el ritmo son especialmente aptos para llegar a lo más hondo del alma, impresionándola y embelleciéndola con la gracia que les es propia? Esto debe hacerse adecuadamente, pues, de otro modo, produciría efectos contrarios. Así, quien haya recibido una formación musical completa, podrá distinguir, con claridad, lo hermoso de lo feo, en la Naturaleza o en cualquier disciplina artística.»

Ver: Filósofos Griegos

Las Polis Griega Esparta Organización Política Militar y Social

Las Polis Griegas: Esparta Organización Política Militar y Social

ESPARTA: Entre todas las ciudades griegas, Atenas y Esparta han representado un papel preponderante. De aquí que los latinos las llamasen los dos ojos de Grecia, y nos interesen, porque la rivalidad de entre ambas es el fundamento de la historia griega. En Atenas, el hombre fue principalmente un ciudadano apasionado de la libertad política, de la actividad comercial, del arte y de la literatura. En Esparta, fue únicamente un soldado que se ejercité sin descanso en las virtudes militares y estuvo siempre dispuesto a dar su vida por la patria.

Esparta o Lacedemonia, capital de la Laconia, fue una a modo de ciudad cuartel. Más bien que una ciudad, era un grupo de cinco aldeas situadas en las orillas pantanosas del Eurotas, que baja torrentoso de la meseta de Arcadia y atraviesa mansamente a Laconia.

Esparta no estuvo nunca cercada de murallas, porque no tuvo necesidad de ellas. Laconia, cuyo centro lo &upaba Esparta, está, en efecto, rodeada de montañas; éstas son bastante altas y permiten que la nieve permanezca ah casi todo el año; además, las sen das transitables son muy raras y es muy fácil defender’ los desfiladeros.

Ahora, si se añade que el valle del Eurotas es fértil y pueda alimentar la población, se comprenderá que Esparta fuera un campo atrincherado natural, en e que vivió un pueblo de soldados.

Ruinas del acrópilis y teatro de Esparta

Ruinas del acrópilis y teatro de Esparta

LOS ESPARTANOS: Los espartanos formaron parte de una invasión de dorios griegos del norte que, echados de su país por los tesalios, acometieron las penínsulas del Peloponeso y conquistaron las ciudades de los aqueos. Los dorios de Esparta tomaron el nombre de espartanos. Menos numerosos que los vencidos, hubieron que estar constantemente sobre las armas en medio de aquellas poblaciones sojuzgadas, a fin de conservar lo que habían conquistado.

Por consiguiente no les fue posible labrar la tierra no dedicarse al comercio. Fueron un ejercito invasor que vivía de lo que le daba el suelo gracias al trabajo de los vencidos y cuyo exclusivo oficio era la guerra. Todo en ellos era preparación militar. Fueron los guerreros mejor adiestrados y más heroicos de Grecia; pero desdeñaron el bienestar y la cultura intelectual porque, según ellos, corrompían las virtudes marciales. Su ideal consistió en formar una comunidad militar en la que cada cual, por disciplina, tuviera orgullo en sacrificar su libertad y su vida por el interés superior del estado.

LACONIOS PERIECOS E ILOTAS: El territorio de Laconia, dividido en lotes que no podían venderse ni cederse, fue propiedad de los vencedores. Los habitantes de la llanura continuaron viviendo en su antiguo suelo en condición muy parecida a la esclavitud. Los de las montañas y del litoral, sometidos posteriormente, fueron tratados con menos dureza. En la población de Laconia hubo, pues, tres clases los espartanos (9,000 aproximadamente), los periecos (30,000) y los ilotas (unos 200,000). Sólo el espartano tenía derecho de ciudadanía; los periecos y los ilotas no eran sino súbditos.

Los periecos, es decir, la gente de alrededor, habitabais la frontera montañosa y marítima de Laconia, y parecen haber sido descendientes de los antiguos señores del país. Estaban repartidos en unos cien pueblos que se administraban por sí mismos. Podían poseer libremente sus tierras y gozar del fruto de su trabajo. Se dedicaban a la agricultura al comercio, a la industria, a la navegación y a todas las ocupacio9es prohibidas a los espartanos. Pagaban los impuestos y tenían obligación de servir en el ejército; no por ello les concedían el menor derecho político.

Los ilotas eran los antiguos laconios del valle. Los espartanos hicieron de ellos siervos, es decir, mitad libres y mitad esclavos. No vivían agrupados en pueblos, sino que habitaban en cabañas aisladas que podían edificar en las tierras que labraban, tierras que no les pertenecían, antes bien, eran ellos quienes pertenecían a la tierra y formaban parte de la propiedad. Cada año debían dar una parte de la cosecha a los dueños del fundo, pudiendo reservarse la otra parte. El único derecho que tenían era el de no poder ser vendidos.

Los espartanos trataban mal a esos infelices; en la guerra, empleándolos como sirvientes del ejército; en la paz, obligándolos a lleva vestidos especiales, y hasta prohibiéndoles cantar ninguna canción guerrera. Frecuentemente los forzaban a beber hasta la embriaguez para que el espectáculo de su degradación repugnase a sus propios hijos. A pesar de los malos tratos, los señores consideraban que era un peligro el hecho de que fueran tan numerosos, y les daban muerte valiéndose del menor pretexto. Se condenaba a muerte al ilota que poseía un arma o que se encontraba fuera de su casa después de la puesta del sol.

Su suerte era la misma que hoy cabe al labriego cristiano en Turquía europea. Todos los años y cada vez que los nuevos magistrados tomaban posesión de sus cargos, la gente joven tenía derecho de cazar ilotas, procedimiento que llamaban criptia, es decir, matanza secreta. El régimen de terror aplicado al ilota daba terror en esta clase social a sentimientos de odio y de vengaza. « Inmediatamente que se les hablaba de los espartanos, dice el historiador griego Jenofonte, no había uno que supiese ocultar el gusto que tendrían en comérselos vivos. »

FORMACION DEL PODER DE ESPARTA: Un estado militar como era éste, no podía soportar ni vecinos poderosos ni súbditos rebeldes. Las dos penínsulas de Laconia, Argólide y Mesenia, habitadas por otros conquistadores dorios, eran una amenaza para Esparta, y de aquí la serie de guerras contra Argos y Mesena, que sólo se terminó cuando los espartanos poseyeron todo el sur y el este del Peloponeso.

Las guerras más rudas fueron las de Mesenia en el siglo VII, que duraron cerca de veinticuatro años. Ciertos episodios eran célebres en la antigüedad, tal como el de Aristómenes, héroe mesenio que, cogido por los espartanos y arrojado a un precipicio, se salvó asiéndose a la cola de un zorro que le condujo en medio de las tinieblas a la boca de su guarida.

Mapa de Esparta en la antigua grecia

EL EJERCITO ESPARTANO: El instrumento de aquellas conquistas fue el ejército espartano, el primero de Grecia por su organización y disciplina. En efecto, en los otros pueblos no se era soldado sino en caso de necesidad en tiempo de guerra se armaba al ciudadano, y el ejército era tan solo una guardia nacional, mientras que los espartanos eran soldados de profesión. Acostumbrados desde su más tierna edad a la caza y a los ejercicios violentos, permanecían después en filas hasta los sesenta años. Dos veces al día tenían ejercicio o maniobras, y la paz la consideraban únicamente como una preparación para la guerra.

Los espartanos combatían a pie y formaban el cuerpo de los hoplitas. estos usaban casaca roja, coraza de bronce, casco que les protegía la cabeza y la cara, escudo de cuero cubierto también de bronce, y canilleras o botas de metal llamadas cnémidas, que les cubrían desde la rodilla ha la el tobillo. Tenían por armas, espada corta, como un ‘cuchillo de caza, y la lanza que medía más de dos metros de largo. En formación de combate se presentaban en línea de ocho en fondo; unidos los escudos unos contra Otros, formaban delante de los hombres una verdadera muralla. Dispuestos así en falange, y coronados de flores, acometían al enemigo al son de las flautas y cantando un canto de guerra llamado pean. Pero no empezaban el ataque sino después de haber sacrificado una cabra M buscado presagios en las entrañas de la víctima. Pasaban por invencibles a causa de su reputada fuerza y de su gran bravura.

La falange se dividía en batallones y en escuadras. Estas división era útil en las expediciones poco importantes y en los ejercicios, en los cuales desplegaban tal precisión que los otros griegos estaban maravillados. En realidad, los espartanos no tenían igual para las instrucciones de soldados y de compañía. En cuanto al arte de combatir, este se resumía en ir a la carga. La fuerza de las falanges espartanas residía principalmente en la costumbre de obediencia, de honor y de sacrificio que inspiraban a los espartanos las leyes, que llamaban leyes de Licurgo.

LICURGO: Licurgo vivió,, según se dice, en el siglo IX. Era un hombre honrado, puesto que, siendo de familia: real, había rehusado aceptar el titulo de rey en beneficio de un sobrino suyo del cual era tutor. Era un sabio, es decir un hombre instruido, porque había viajado por Creta, Egipto y Asia. Los espartanos, que se deshacían en guerras civiles, le pidieron leyes. Licurgo consultó en primer lugar el oráculo de Delfos que le animé llamándole amigo de los dioses. Redactó entonces la constitución que lleva su nombre y, después de haber hecho que los espartanos juraran respetarla hasta que él regresara, partió para no volver más. Esto es, sin duda, una leyenda, y hasta es posible que el mismo Licurgo no existiera; pero las leyes llamadas de Licurgo no dejaron por eso de ser la constitución de Esparta.

HOPLITAS EN MARCHA. Las leyes de Licurgo eran un conjuntoo de prescripciones minuciosas relativas no solamente al gobierno y a la administración del estado, sino también a la vida de los particulares y a la educación de los niños. Tuvieron por objeto:

1-Establecer en Esparta la autoridad de la aristocracia

2-Asegurar a los espartanos las tierras conquistadas a través de una excelente formación militar.

EL GOBIERNO: Antes de Licurgo, Esparta estaba gobernada por das reyes omnipotentes. Licurgo hizo de ellos personajes representativos, sin autoridad real. Los dos reyes fueron jefes de la religión y del ejército. Celebraban sacrificios y mandaban los ejércitos; en realidad, eran como los modernos reyes de Bélgica o de Inglaterra reinaban pero no gobernaban. El gobierno estaba en manos del Senado, consejo de 28 miembros, todos nobles y de sesenta años de edad. El Senado proponía y redactaba las leyes y después las sometía a la Asamblea del Pueblo, que se reunía una vez por mes. No habla allí discusiones y el pueblo manifestaba su acuerdo por medio de aclamaciones. Más tarde, el pueblo nombró cada año cinco Éforos o vigilantes, cuya función consistía en intervenir en los actos de los reyes y de los demás magistrados, que podían suspender o condenar; a además, acompañaban al ejército en campaña. De aquí que en Esparta el poder no perteneciese al pueblo ni a los reyes, sino a la aristocracia.

LEYES CIVILES: En teoría, los ciudadanos eran todos iguales, como los soldados de un regimiento. Licurgo quiso que no hubiese en Esparta ni ricos ni pobres, y distribuyó las tierras por lotes entre los ciudadanos, con prohibición expresa de venderlas. Los productos del suelo cultivado por los ilotas debían bastar a sus necesidades, y todo oficio les estaba vedado. De esta manera, desembarazados los espartanos del cuidado de ganarse el sustento, podían consagrarse enteramente a los deberes militares. Para evitar que se enriquecieran, estaban obligados a servirse’ exclusivamente de la moneda de bronce, que era pesada en extremo y tenía poco valor. A pesar de todo, hubo desigualdad en las fortunas y se formó en Esparta una aristocracia rica, cuyos miembros, y sólo ellos, se llamaban iguales.

EDUCACION DE LOS NIÑOS: El niño, destinado a ser un soldado, pertenecía más al estado que a su familia, al nacer era examinado por los ancianos de la tribu, que lo devolvían a la madre si estaba bien constituido; en caso contrario lo hacían arrojar aun abismo del Taigeto. Todas las madres educaban a sus hijos de la misma manera; no los envolvían y los acostumbraban a comer de todo y a no tener miedo de nada. Al cumplir el niño los siete años se entregaba al estado; el niño era entonces como un hijo de regimiento, que desde’ luego formaba parte de una clase mandada por el que se habla mostrado superior a los Otros alumnos por su inteligencia y su fuerza.

El estudio se tenía en poco en este género de educación. Se limitaba a enseñar a los niños a cantar y a explicarse con precisión; tratábase sobre todo de dar fortaleza y flexibilidad al cuerpo. Gracias a un’a serie de ejercicios graduados, los niños aprendían a correr, saltar y lanzar el disco o la jabalina. Después se ejercitaban en el manejo de las armas y en la danza guerrera llamada pirrica. Así se les acostumbraba a soportar’ sin quejarse el dolor, el frío y el calor, el hambre y la sed, la fatiga y Llevaban el mismo vestido en todas las estaciones, se acostarían sobre cañas que ellos mismos cortaban en el Eurotas, y no se lavaban ni perfumaban sino en los días de grandes fiestas. Se les alimentaba mal y les era permitido robar para aplacar el hambre; pero, silos encontraban robando, eran castigados severamente. Uno de ellos, que habla ocultado un zorro vivo bajo su túnica, se dejó morder el vientre antes que confesar el robo. Había también concursos de resistencia a los porrazo. Cada año recibían una vuelta de azotes delante del altar de Artemisa, y el vencedor era quien tardaba más en quejarse; sucedió que murieron algunos niños sin prorrumpir un quejido.

Estos niños tenían aspecto grave y ademanes mesurados. ‘Caminaban con los ojos bajos, y no tomaban la palabra sino cuando eran interrogados. Esta educación de hierro los preparaba a la disciplina militar.

VIDA DE LOS HOMBRES: Los jóvenes formaban parte del ejército a los diez y siete años; a los treinta eran considerados como ciudadanos y debían contraer matrimonio, sin dejar por ello de pertenecer al estado. El empleo del tiempo estaba fijado por los reglamentos. Llevaban uniforme y debían asistir todos los días a los ejercicios, consistentes en carreras, saltos y manejo de las armas. A este respecto, la institución más curiosa era la de las comidas publicas, que eran obligatorias para todos los espartanos, aun para los reyes; sin embargo, no se celebraban diariamente.

En esas comidas, los hombres se agrupaban por escuadras de a 15, y los que las componían eran en la guerra compañeros de tienda de campaña. Esas escuadras eran circulos a los que era muy difícil entrar y en los que se procedía a votación para aceptar un nuevo miembro, como sucede en los cuerpos de oficiales en Alemania. En las comidas públicas se comía la sopa negra, guisado célebre en toda Grecia, hecho con pedacitos de carne, grasa de cerdo, vinagre y sal. Pero la minuta podía aumentarse con productos de caza o con carne de las victimas, cuando había habido un sacrificio.

A esa vida austera debían los espartanos el carácter grave y digno -que tenían. Diriase que los envaraba su compostura heroica de viejos veteranos que afectan despreciar todo lo que los demás hombres aprendan o temen. No se inclinaban sino delante de los ancianos, que respetaban como a sus padres. Su lenguaje era voluntariamente rudo y sencillo, y su manera de responder, a la vez corta y mordaz, ha llegado hasta nosotros con el nombre de laconismo. Un argivo decía un día « Existen entre nosotros muchas sepulturas de espartanos », y un espartano le respondió «Entre nosotros no existe ni una sola de argivo« Filipo de Macedonia escribió a los espartanos : « Si entro en Laconia, destruiré vuestra ciudad. » — «Si… « respondieron los espartanos.

LAS MUJERES: Las jóvenes no eran educadas en Esparta menos severamente que los jóvenes. Estaban sometidas a los mismos ejercicios de los varones y asistían a sus concursos. Su vestido, que bajaba apenas hasta la rodilla, les permitía libertad en los movimientos. Su vida de ejercicios era motivo de burlas entre los demás griegos, que tenían a sus hijas cuidadosamente encerradas. Una vez casadas, resultaban esposas y madres de soldados. Eran muy reputadas por su energía y su abnegación. El amor maternal, en aquellas mujeres estaba supeditado por el amor a la patria; hubo alguna q’ue al saber al mismo tiempo la muerte de sus cinco hijos y la victoria de Esparta, exclamó « Tanto mejor: demos gracias a los dioses! », y otra que mató a su Hijo porque huyó del campo de batalla.

Lo que más caracteriza la condición de la mujer en la antigua Grecia es su constante estado de menor edad. En su existencia no había un solo momento en que gozara de los derechos civiles del ciudadano, pues siempre tenía un dueño que la gobernara. Cuando joven, dependía de su padre; casada pertenecía a su marido; viuda, estaba sometida a sus parientes o a sus hijos. Pero si hemos de juzgar por las pinturas de los poetas y por algunas anécdotas publicadas por los historiadores, diremos que la mujer tenía frecuentemente en la casa una autoridad considerable; tanto es así, que algunos personajes de comedia se quejan una vez casados, de tener no una mujer, sino una dueña imperiosa.

Jenofonte, en su tratado de Economía, nos describe un matrimonio ateniense tal como él lo concibe. Quiere que la mujer sea soberana en su casa, que tenga la dirección ae los esclavos y arregle a su antojo los gastos de la familia. Mas, a pesar de su empeño, no consigue presentar a la mujer griega sino como una buena gobernante. Salvo quizá en Esparta, donde la mujer, como hemos visto antes, era la primera en hacer que sus hijos fueran buenos soldados y buenos ciudadanos, las mujeres griegas representaron en la sociedad un papel harto secundario, su vida transcurría sosegada, monótona y obscuramente; las futilezas ocupaban para ellas un puesto más preferente que las ocupaciones más serias e importantes.

Mientras duró Esparta, la mujer permaneció fiel a la educación y a las costumbres particulares del estado. Muchas modificaciones se introdujeron en las leyes políticas o civiles de Licurgo; pero la regla de vida que él había impuesto a los espartanos se mantuvo e hizo de ellos los primeros soldados de Grecia y los verdaderos maestros de heroísmo de la humanidad.

La Escritura Cuneiforme Escritura de los Sumerios Mesopotamia

La Escritura Cuneiforme Escritura de los Sumerios

LO QUE COMENZÓ COMO UN SIMPLE RECURSO PARA CONTABILIZAR LOS PRODUCTOS ALMACENADOS SE CONVIRTIÓ, TRAS UNA LENTA PERO CONSTANTE EVOLUCIÓN , EN EL HALLAZGO MAS TRASCENDENTAL DE LA HUMANIDAD. LOS SUMERIOS SIN SABERLO, HABÍAN ABIERTO LA PUERTA DE LA HISTORIA

En la Mesopotamia (entre los ríos Tigris e Eufrate) fue el primer lugar donde se desarrolló la escritura, hace más de 5,000 años, como resultado del crecimiento de las ciudades. Fue entonces cuando se hizo necesario crear un sistema de control para conservar los datos que interesaban al rey y a su gobierno: los impuestos, las transacciones comerciales, etc.

La escritura sumeria es la más antigua, y hoy se cree que se trata de una lengua emparentada con e! grupo turanio, de donde vienen el turco, el finlandés y el mongol. Poco después, comenzaron a registrarse por escrito también otros asuntos. Aparecieron así los libros sagrados, los libros de ciencia y las primeras obras literarias. La importancia del descubrimiento de la escritura fue tan grande que es a partir de ese acontecimiento cuando los historiadores sitúan el nacimiento de la historia.

Los más antiguos textos escritos mesopotámicos datan de alrededor del año 3000 a. de C. los sumerios utilizaron un sistema cuneiforme («en forma de cuña») de escritura. Mediante el empleo de un estilizado punzón marcaron impresiones (en forma de cuña) sobre tablillas de arcilla fresca, las cuales eran introducidas en hornos o secadas al sol. Una vez secas, estas tablillas eran prácticamente indestructibles.

El uso de estas herramientas también supuso cambiar la forma en que se venían trazando los signos. De los dibujos geométricos de la etapa ideográfica se pasó a signos que, formados por pequeñas cuñas y marcas lineales, se parecían cada vez menos al objeto que en un principio representaron. Este tipo de escritura sería bautizada, miles de años más tarde, con el nombre de «cuneiforme» -del latín cunne (cuña)-

La escritura sumeria evolucionó de pinturas de objetos concretos a signos simplificados y estilizados, lo cual finalmente condujo a un sistema fonético que hizo posible la expresión escrita de ideas abstractas. En el tercer milenio, el sumerio fue el principal lenguaje hablado y escrito de Mesopotamia y de las áreas circunvecinas; sin embargo, en el segundo milenio el acadio lo reemplazó.

Después del año 2500 a. de C., los pueblos de lengua semítica adaptaron el sumerio cuneiforme para utilizarlo en sus propios lenguajes escritos (como se observa en el Acadio Antiguo). Al final, en Mesopotamia se utilizaron dos dialectos del antiguo acadio: el asirio en el norte y el babilonio en el sur.

Los pueblos mesopotámicos utilizaron la escritura, sobre todo, para llevar registros. Las tablillas cuneiformes más comunes registran transacciones de la vida cotidiana: marcas del ganado que conservaban los pastores para los propietarios, cifras de producción, listas de impuestos y pagos de salarios, cuentas, contratos y decisiones judiciales relacionadas con asuntos de negocios. También existen textos monumentales, documentos destinados a durar para siempre, como las inscripciones labradas en la piedra de las estatuas y de los edificios reales.

El sistema de escritura cuneiforme, pese a su progresiva simplificación, nunca resultó fácil de utilizar. Memorizar y aprender a combinar cientos de signos y usar la punta de caña con soltura requería mucho tiempo y dedicación. Por esto, desde la invención de la escritura, la figura del escriba dentro de la sociedad sumeria fue respetada e incluso venerada.

Los palacios y sobre todo los templos, núcleos de poder en las primeras ciudades, fueron el hogar y principal centro de trabajo de esta élite ilustrada. Como leer y escribir se convirtieron en una necesidad para prosperar en une sociedad cada vez más compleja se crearon talleres especiales para que los hijos de las familias influyentes pudieran aprender a grabar e interpretar el lenguaje escrito Así aparecieron las primeras escuelas de la historia.

Los documentos escritos pertenecientes a la civilización sumerio-acadia que han llegado hasta nuestros días muestran cómo los primeros habitantes de Mesopotamia supieron aplicar la escritura cuneiforme en todos los ámbitos de la vida cotidiana. De manera gradual, las escuelas se convirtieron en importantes centros culturales, puesto que la literatura mesopotámica se utilizaba con fines pedagógicos. Es más, de las escuelas de escribas surgieron nuevas producciones.

Otro cambio significativo que sufrió la escritura sumeria tras siglos de desarrollo fue el de la orientación de los textos. En los primeros documentos, los signos aparecen escritos en columnas de arriba a abajo, comenzando por el extremo superior derecho de la tabla. Posteriormente, a medida que los escritos se hicieron más extensos y las tablillas más grandes, se optó por comenzar a escribir líneas de signos de izquierda a derecha ,es decir, como se hace todavía en el mundo occidental.

Aunque la discusión sobre la invención de la escritura sigue abierta, los más modernos métodos de datación han confirmado que, si bien por pocos siglos de diferencia, las tablillas sumerias son realmente más antiguas que los jeroglíficos egipcios.

Imagen: Ejemplo de escritura sumeria, el Cono de Uruinimgina, informando de la reducción de impuestos

La escritura de la civilización del Nilo, que data del 3100 a. C. aproximadamente, evolucionaría paralelamente a la escritura cuneiforme pero, según algunas hipótesis, sólo habría comenzado a desarrollarse cuando ambas culturas entraron en contacto.

Más allá del debate que ha enfrentado secularmente a egiptólogos y orientalistas, lo que resulta evidente es que ambos sistemas compartieron durante milenios el honor de ser la principal forma de comunicación escrita de la Antigüedad.

En la inestable Mesopotamia, el uso de la escritura cuneiforme se prolongó en el tiempo gracias a que todos los pueblos que ocuparon la región -o fueron vecinos de ésta- pudieron adaptarla fácilmente a su propio lenguaje.

Los primeros que adecuaron la escritura cuneiforme a su fonética fueron los semitas acadios y los elamitas -a finales del III milenio a. C.- Posteriormente, durante el II y el I milenio a. C., la lengua acadia sería utilizada por los babilonios y los asirios. También los hurritas, del norte de Mesopotamia, los hititas, de Asia Menor, y el pueblo de Urartu, en Anatolia, transcribirían su lengua a la escritura cuneiforme.

El uso de los signos fonográficos se abandonó cuando, fruto de un proceso de simplificación del sistema de escritura egipcio, se inventó y desarrolló el alfabeto. Cada signo, desde entonces, pase a representar un único sonido.

Este sistema de escritura, creado por los fenicios -una civilización semita de la costa oriental mediterránea-, fue la base del griego y es el que todavía se utiliza en la cultura occidental.

En 1835 Henry Rawlinson, fue el primer investigador en conocer la escritura cuneiforme. Lograron avanzar en el descifrado gracias al descubrimiento de miles de tablillas en el Palacio de Nínive las que le permitían comparar.

En 1857, ambos estudiosos se sometieron a una curiosa prueba en la Real Sociedad Asiática de Londres. Consistía en realizar, por separado, una traducción de una tablilla determinada.

Si la traducción de ambos venía a coincidir en su mayor parte, el jurado consideraría que se había realizado con éxito el descifrado de la escritura cuneiforme. Y, por fortuna, ambos realizaron traducciones prácticamente idénticas. Así que, desde ese año, se considera logrado el difícil objetivo de comprender una lengua antigua escrita con unos caracteres desconocidos hasta entonces.

PARA SABER MAS…
EL SELLO CILÍNDRICO

Observemos el palo de amasar, ese utensilio que se usa para estirar la masa. Imaginemos que alguien se hubiera entretenido en grabar caracteres sobre toda la superficie curva del palote. Si lo hiciéramos pasar ahora sobre la masa, ésta quedaría marcada con caracteres en relieve.

En la antigua Babilonia, dos mil años antes de Jesucristo, todos iban con un pequeño rodillo similar al palote de amasar, colgado del cuello con una cuerda. Cuando tenían que poner una firma (y en esa ciudad todos eran grandes comerciantes y muy frecuentemente tenían ocasión de suscribir cartas, cuentas, préstamos, contratos, inventarios y hasta… letras de cambio) descolgaban el singular «sello» y con una sola pasada el autógrafo estaba hecho.

El utensilio tenía, lógicamente, dimensiones proporcionadas al uso: un diámetro de diez a quince milímetros y una longitud de un dedo. Los había de cristal, alabastro, ónix, ágata o mármol.

¿Cómo podían, los grabadores babilonios, hacer un trabajo tan pequeño en materiales tan duros? En los primeros tiempos empleaban un taladro de arco; pero hacia el siglo VIII a. de J. C, un ignorado «ingeniero mecánico» inventó el torno.

Con esta máquina, la tarea se simplificó, lográndose al mismo tiempo una mayor precisión. El trabajo era favorecido por el empleo de polvos abrasivos extraídos de piedras durísimas como el corindón. De este modo pudieron grabarse sellos que son pequeñas obras maestras, con dibujos de leones alados, águilas y árboles.
LA ESCRITURA CUNEIFORME

En la antigua Mesopotamia se escribía mediante incisiones hechas con un agudo estilo triangular sobre una tableta de arcilla blanda. Inmediatamente después de hecha la inscripción, la tableta era endurecida al sol, juntó al fuego o en un horno, y se convertía en un manuscrito indeleble. El estilo imprimía a cada rasgo de esta escritura una forma de cuña («cuneus»), motivo por el cual ha dado en llamársele escritura cuneiforme.

Este tipo de signo —como los sellos que antes citamos— ya lo utilizaban los sumerios (Baja Mesopotamia) hacia el 3200 a. de J. C. Sin duda alguna derivó de una escritura figurativa más remota, que éstos pintaban en su cerámica (¿3600 a. de J. C.?), cuyos dibujos se simplificaron, convirtiéndose, sobre la arcilla blanda, en signos convencionales. Y estos signos ya no representaron figuras, sino sonidos silábicos (escritura fonética).

Cuando se necesitaba guardar o remitir alguna carta o documento, como lo hacemos hoy bajo sobre, se cubría la tableta escrita con otra, pegando sus bordes, y encima de esta última se inscribía el nombre del destinatario. Luego iba al horno. Para leer semejante carta, el recibidor rompía la tablilla de cubierta —como nosotros rasgamos el sobre— y quedaba a su vista el manuscrito. Los sumerios leían de derecha a izquierda, y los babilonios lo hacían al revés.

Hacia el 2700 a. de J. C. ya había en el Sumer grandes bibliotecas. En las de Babilonia las tablillas estaban clasificadas en tinajas colocadas en anaqueles. Cada tablilla tenía indicado en el borde a qué tratado pertenecía. De las ruinas de Nínive se exhumaron, en 1872, más de 30.000 tablillas, de las que todavía no se ha descifrado la mitad. Son obras de medicina, astronomía, matemáticas, historia, diccionarios, poemas, etc., que integraron la biblioteca de Asurbanipal (669 – 626 a. de J. C.

Fuente Consultada:
La Historia del Mundo DK Grupo Z
Enciclopedia Estudiantil Tomo VII Editorial CODEX

Ciencias, Religion y Arte en Egipto Antiguo Culto a los Muertos

Ciencias, Religión y Arte en Egipto Antiguo

«Egipto es un regalo del Nilo»
   Herodoto

LA CIENCIA EN EGIPTO ANTIGUO: Más aún que por sus artistas, los egipcios tuvieron merecida fama en el mundo antiguo por el caudal de sus conocimientos científicos. Las clases dirigentes, y principalmente la casta sacerdotal, sobresalieron en el cultivo de:

Matemáticas: base de los cálculos necesarios para sus monumentales construcciones. Según se desprende de antiquísimos papiros poseían tina especie de álgebra con la que obtenían las fórmulas geométricas de superficies y volúmenes.

Astronomía: dividían el año en 12 meses iguales, a los que agregaban 5 días libres. Estudiaron y dieron los nombres a los planetas y a las estrellas visibles.

Física: desarrollaron, con notable éxito, un sistema de hidráulica necesario para la canalización y regulación de las aguas del Nilo.

Química: con fórmulas propias y secretas, obtuvieron esmaltes y colores que se mantienen inalterables hasta nuestros días; así como también las

 sustancias necesarias para el embalsamamiento de los cadáveres.

Medicina: a cargo exclusivo de los sacerdotes, estaba íntimamente relacionada con la magia y la hechicería.

LA LITERATURA: Los numerosos papiros hallados en las tumbas y entre las ruinas de los palacios nos dicen que la mayor parte de la literatura egipcia tuvo principalmente carácter religioso: narraciones morales, tradiciones mitológicas y relatos históricos deformados por exageraciones y leyendas. Sobresalen entre todos, los Himnos celebrando las victorias de Tutmés III, y las conquistas de Ramsés II, así como el Poema de la coronación de la reina Hachesupt. También son notables las plegarias fúnebres en honor de Osiris, y que constituyen el “Perenru» o Libro de los Muertos.

LA ESCRITURA: Como para muchas otras cosas, el Nilo proporcionaba a los egipcios el material necesario para su escritura. Encolando y prensando las capas desplegadas de una caña muy abundante en el río, fabricaban los “papiros” y sobre ellos escribían con punzones de madera empleando tintas de varios colines y que aún en nuestros días luego de 4.000. años4 guardan todo su brillo.

Fueron los creadores de un sistema de escritura sumamente original escribían de derecha a izquierda, dibujando pequeños signos con la siluetas de los objetos a los que se referían. Estos signos, ejecutado con gran habilidad, eran denominados “jeroglíficos” (hieros, sagrado glyfos, signos), ya que por su gran complejidad se los empleaba preferentemente en las inscripciones de los templos y tumbas.

En los papiros, en cambio, se solía emplear otro sistema de escritura, la “hierática”, que no era otra que los mismos jeroglíficos pero de trazos más simplificados.

 Finalmente, a partir de la 2O° dinastía los signos se simplificaron aún más, formándose la escritura «demótica» o popular, así llamada por emplearse principalmente para los uso de la vida diaria. De modo que estos sistemas no eran tres escrituras diferentes, sino los mismos jeroglíficos pero con trazos más o menos simplificados.

La escritura egipcia fue durante muchos siglos uno de los grande secretos de la Historia. Pero en el año 1800, los arqueólogos franceses agregados a la Expedición de Napoleón a Egipto hallaron en las proximidades de Rosetta una piedra de granito con inscripciones en jeroglífico, en escritura demótica y en griego.

Llevada la piedra a Franck y tras ingentes esfuerzos, el joven arqueólogo Champollion logró decifrar la inscripción y establecer definitivamente la clave de los jeroglíficos. Con ello nació la “egiptología”, una nueva rama de la Historia. A él y a sus continuadores: Máspero, Mariette, de Rougé y mucho más, debemos todo lo que el mundo conoce sobre la fascinante cultura desarrollada a orillas del Nilo en los albores de la civilización humana.

Fuente Consultada: Historia Antigua y Medieval (Alfredo Drago)

La Arquitectura Egipcia: Mastaba Hipogeos y Piramides Religion y Ciencia

Arquitectura en Egitpo Antiguo : Mastaba Hipogeos y Pirámides Religión y Ciencia

«Egipto es un regalo del Nilo»
   Herodoto

Comenzaremos con un simple resumen sobre el arte y arquitectura en Egipto antiguo, a los efectos de dar una somera idea sobre los tipos de monumentos que esta civilización supo construír y que se admiran hasta nuestros días. Luego mas abajo puede ampliar esta información con mas detalles.

TEMAS TRATADOS:
Arte Egipcio :
Estatua,
Pintura y
Escritura
Arquitectura Egipcia:
Mastabas
Templos
Tumbas
Pirámides

Arte Egipcio: A pesar de las múltiples variaciones y continuos enriquecimientos registrados en el transcurso de los siglos puede afirmarse que algunas características del arte egipcio han permanecido inmutables. Entre ellas, la afición al empleo de las grandes masas y de las proporciones gigantescas, el predominio de la línea recta y la maravillosa solidez de sus construcciones.

Arquitectura: Las más grandiosas y monumentales construcciones del mundo antiguo se hallan en Egipto. Entre ellas son dignos de mención sus monumentos Funerarios y sus Templos.

TUMBAS: Al principio, los egipcios enterraban sus difuntos en la arena, en sencillos féretros de madera Í orno ello no era suficiente para lograr la conservación de los cadáveres fueron protegiéndolos con edificios cada vez más grandiosos cutio los cuales se destacaban:

Las mastabas: Simples construcciones de forma rectangular, hechas con piedra lisa y sin mayores adornos .En un rincón de la misma se hallaba una lápida grabada, la que cerraba la boca de un profundo pozo lleno de piedras y de arena En su fondo se encontraba la cámara funeraria, con el ataúd, rodeado de diversos objetos.

Las pirámides: Como las mastabas no protegían a los difuntos de la codicia de los bandidos, los egipcios idearon construcciones cada vez más grandiosas y seguras. Así construyeron las pirámides, de las que aún se conservan más de un centenar.

Algunas entre ellas nos maravillan por su grandiosidad y han sido consideradas siempre como el prototipo de las más gigantescas obras humanas. Entre todas, sobresalen las construidas por los faraones de la 4° dinastía: la Gran Pirámide, de Keops, de 150 metros de altura; la de Kefrén, de 135, y la de Micerinos, de 65.

La Gran Pirámide tardó 30 años en construirse, y durante todo ese tiempo trabajaron en ella más de 100,000 hombres, reclutados entre los esclavos y los prisioneros de guerra. Las canteras de Arabia y de Libia proveyeron la abundante piedra: más de dos millones y medio de metros cúbicos..

Sus aristas están perfectamente orientadas hacia los puntos cardinales y de acuerdo a ciertas fórmulas cosmográficas, lo que hace suponer que al mismo tiempo que tumba, la Pirámide servia de observatorio astronómico. En su interior hay un verdadero laberinto de cámaras y galerías, muchas de ellas construidas para desorientar a los ladrones; y todas, ricamente adornadas con pinturas y obras de arte.

Los hipogeos: Tampoco las pirámides protegieron del asalto de los ladrones los restos de los faraones.

Por ello, a partir de la 6° dinastía se comenzó la construcción de tumbas subterráneas (hipogeos), excavadas en las laderas de las montañas y en lugares de difícil acceso. Eran inmensas galerías —algunas de más de 100 metros— abiertas en la roca y que conducían a suntuosas cámaras fúnebres, sostenidas por columnas, e igualmente recubiertas de pinturas y bajorrelieves con escenas de la vida del difunto.

En las numerosas antesalas que las precedían se depositaban las provisiones y objetos de valor. Luego se disimulaba y tapiaba la entrada de la tumba con grandes rocas.

Un interesantísimo conjunto de hipogeos construidos por los faraón de la 18° dinastía fueron descubiertos recientemente en las montaña cercanas de Tebas, en el lugar llamado desde entonces “Valle de lo. Reyes”.

Entre ellos, se ha hecho famoso el hipogeo de Tutankamón por haber sido encontrado casi intacto en 1922, por el arqueólogo Howard Carter.

TEMPLOS: Son igualmente famosos por su solidez y dimensión así como por la perfecta armonía de sus líneas. Todas las ciudad egipcias poseían sus templos; pero los más famosos Son los de Luksor y Karnac, construidos en las afueras de Tebas, en honor de Amón, enriquecidos espléndidamente por todos los faraones.

La distribución de los templos egipcios era, en general, muy parecida: se llegaba a ellos por una amplía avenida bordeada de esfinge es decir, de estatuas de animales con cabeza de hombres.

Al término de la avenida estaba la entrada, formada por dos grandes torreones en forma de pirámide truncada y paredes totalmente cubiertas de inscripciones y jeroglíficos.

Junto a estos baluartes, a ambos lados de la puerta, solía haber dos estatuas colosales del faraón constructor del templo, así como también dos obeliscos de una sola pieza y totalmente grabados.

Franqueada la entrada se llegaba a un patio interior rodeado por galerías cubiertas con tejado sostenido por columnas. A continuación estaba el templo propiamente dicho y que comprendía:

La Sala Hipóstila: Amplísima cámara dividida en varias naves por hileras de gruesas columnas. La parte central del techo era de mayor altura que las laterales.

La Sala de la Aparición: Allí se realizaban las ceremonias del culto, a ella sólo tenían acceso los nobles y personajes de la corte.

 La Sala del Misterio: Era el santuario, o morada del dios, y donde se guardaba su estatua y los tesoros que se le habían obsequiado. En  cámara a sólo penetraban el faraón y los sacerdotes encargados del servicio del ídolo.

Los templos egipcios y, en general, todas sus construcciones son verdaderas páginas de historia; en sus paredes y columnas se hallan grabados los jeroglíficos los, principales episodios de la vida del país.

Escultura: Gozó de las mismas cualidades características que la arquitectura gigantescas proporciones y extraordinaria consistencia o también sus mismos defectos: formas rígidas, carentes de expresividad y de soltura de miembros. Sin mayores detalles y totalmente simétricos.

En los bajorrelieves los artistas no aplican las leyes de la perspectiva para la distribución de los planos y representan, de un modo simplísimo de frente el cuerpo y de perfil los miembros y la cara.

escriba egipcio

Entre los mas notables aciertos de la escultura egipcia se halla la famosa estatua del Escriba sentado del Museo del Louvre de Paris, y el busto policromo de la reina Neferiti, en el Museo de Berlín.

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AMPLIACION DE LA ARQUITECTURA EN EGIPTO ANTIGUO

Los reyes de Egipto fueron grandes constructores, cifraban su gloria en erigir monumentos enormes, sobre todo templos para sus dioses y tumbas para ellos mismos.

Podían hacerlo, teniendo a su disposición buenos materiales y tantos hombres como se necesitaban.

Cuando un Faraón quería edificar, enviaba a sus arquitectos a buscar la piedra a la cadena montañosa que corre a lo largo del Nilo. Se escogía casi siempre, para construir los muros, caliza blanca o arenisca, porque son piedras fáciles de labrar.

Para los colosos, los obeliscos, los féretros, se iban a buscar, a las rocas que rodean ia catarata del Nilo, en Siena, bloques enormes de granito rosa o azulado.

La piedra era llevada hasta la orilla del Nilo, en el momento de la inundación, cuando el río llegaba al pie de la montaña.

Se ponía en una balsa que bajaba siguiendo la corriente y se desembarcaba lo más cerca posible del sitio donde se quería construir.

Volvíase entonces a cargar la piedra en una rastra. Cuadrillas de hombres, conducidas por capataces armados de palos, se enganchaban con cuerdas y la arrastraban sobre maderos untados de grasa.

Cuando se trataba de piedras grandes, tiraban a la vez varios centenares de obreros; éstos eran subditos del rey o prisioneros de guerra.

En los monumentos más antiguos, como las Pirámides, la piedra era tallada con mucho cuidado, los sillares se mantenían unidos sin necesidad de cemento alguno y la superficie se pulimentaba.

Los monumentos de Tebas, por el contrario, estaban enteramente cubiertos de estuco pintado con brillantes colores, de modo que tapaba en todas partes la piedra. Por eso no se tomaban el cuidado de tallar y pulimentar los sillares.

Querían los egipcios que sus monumentos fueran eternos, y evitaban cuanto hubiera podido hacerles menos resistentes.

Sabían construir bóvedas (se han encontrado en construcciones muy antiguas); pero sabían también que la bóveda acaba siempre por ceder a los empujes laterales.

Por eso no las han construido jamás en los buenos monumentos, y cubrían las paredes o las columnas con piedras colocadas horizontalmente.

RUINAS DE TEBAS

Egipto estaba cubierto de monumentos. Los había en todas las ciudades, pero en el Egipto inferior, casi todos han sido destruidos y no han quedado más que las Pirámides. Los monumentos de Tebas, por el contrario, no fueron destruidos.

La comarca había quedado tan desierta, que los monjes cristianos se retiraban a ella para vivir solos. Más tarde, llegaron felahs a levantar entre los templos chozas miserables, que han formado las dos aldeas de Luqsor y Karnak.

Ambas están en la orilla derecha del Nilo, a media hora de intervalo una de otra, y unidas por una avenida de dos kilómetros, empedrada con losas de granito que bordean dos filas de esfinges colosales con cabezas de ciervas.

Al otro lado del Nilo estaba el barrio de los cementerios, por el cual se iba a las tumbas abiertas en las rocas de la montaña líbica.

Hay allí todavía ruinas considerables, entre otras el templo de Seti, que comenzó este rey en memoria de su padre, y que continuó Ram-sés, el Ramesseum, cuyas paredes estaban cubiertas de pinturas que representaban las victorias de Ramsés.

En el patio había una estatua colosal de Ramsés sentado, de 18 metros de altura. A un kilómetro de allí está la aldea de Medinet-Abú, donde quedan las ruinas de tres grandes templos.

En 1799, la vanguardia del ejército francés llegaba delante de las ruinas de Tebas. Los soldados estaban abrumados de cansancio, de calor y de sed.

A la vista de aquellos monumentos grandiosos, olvidaron todo y empezaron a lanzar gritos y a batir palmas.

Desde entonces las ruinas han sido visitadas por millares de viajeros y todos han gozado la misma impresión. Lo que más efecto produce es la sala de columnas, hipóstila, de Karnak, que tiene 103 metros de largo por 51 de ancho.

DESCRIPCIÓN DE UN TEMPLO EGIPCIO

El templo se consideraba como la morada de un dios. Era necesario que estuviera al abrigo de los impuros y de los ladrones, y así se edificaba dentro del recinto cuadrado que formaba una muralla de ladrillo alta y gruesa.

Adosados a esta muralla estaban los almacenes de granos, de frutas, de aceite, de cervezas, las panaderías donde se hacía el pan de los sacerdotes y las tortas de los dioses, los talleres donde se fabricaban los perfumes, los vestidos y las alhajas de los ídolos.

Al lado estaban las casas habitadas por los sacerdotes y las cabanas que ocupaban los sirvientes del culto y sus familias.

Después de atravesar todo este barrio, se llegaba a una avenida enlosada a cuyos lados había dos filas de esfinges, estatuas colosales que representaban leones tendidos con cabeza humana (a veces también de carnero).

La avenida terminaba en un nuevo recinto, delante de una puerta.

Esta puerta estaba flanqueada por dos enormes torres en forma de pirámides truncadas, cubiertas de relieves e inscripciones; las de Karnak tenían más de 44 metros de altura, 113 de ancho y 15 de espesor.

Se las designa con el nombre griego de pilón. Delante de éste se alzaban dos grandes agujas de granito cubiertas de inscripciones, los obeliscos, de una sola pieza, de 20 a 30 metros de altura.

Estaban puestas sobre un pedestal y tenían en lo alto como adorno una especie de casquete de cobre que brillaba al sol. En 1836 se trajo a París uno de los obeliscos del templo de Luxor, el cual mide 23 metros de altura, y fue colocado en la gran plaza de la Concordia.

A ambos lados de la puerta, dos colosos de piedra sentados representaban al rey que había mandado hacer el monumento.

Una vez franqueada, se entraba en el patio que recorrían las procesiones los días de fiesta. En el fondo había otra puerta de madera preciosa, adornada con láminas de oro, que daba acceso al verdadero templo.

Se encontraba primero la gran sala de la aparición, cuyo techo sostenía columnas cubiertas de brillantes pinturas, y cuyo capitel afectaba la forma de flor de loto o de hojas de palma.

Por arriba penetraba un poco de luz. Allí se presentaban las ofrendas y se hacían los sacrificios, allí se reunían los sacerdotes.

Algunos fieles eran también admitidos para ver al dios salir del santuario como el sol. Los sacerdotes le llevaban a hombros, en un arca que representaba una barca.

En el fondo de esta sala se abría un vestíbulo que llevaba a la cámara del misterio, el verdadero santuario, en que algunos sacerdotes solamente tenían derecho a entrar.

Era más baja y reducida que la gran sala y completamente oscura. Allí reposaba la imagen del dios, ya en una barca de madera con adornos de oro, ya en una capillita de granito.

Finalmente, al lado o detrás del santuario, o también en el muro, había otras cámaras oscuras donde se guardaban el tesoro del templo y los objetos del culto.

LAS TUMBAS

Las antiguas tumbas egipcias, por ejemplo, las pirámides, se alzaban sobre el suelo. A partir de la XIIa dinastía, las tumbas fueron abiertas en la roca de la montaña. De esta suerte empezó la arquitectura subterránea.

Las tumbas más antiguas subterráneas son las de Beni-Hassán. Son grutas abiertas en la montaña, a media ladera.

Cubre la entrada una especie de alero que sostienen columnas con sus capiteles, talladas asimismo en la roca blanca. La mayor parte de las tumbas consisten en una sala única con un nicho profundo donde antes estaba la estatua del muerto.

Las paredes están cubiertas de pinturas que representan escenas de la vida de la época. Los colores estaban muy frescos cuando se descubrieron, pero desde que los guías conducen a los viajeros alumbrando con antorchas, están ennegrecidos por el humo.

La mayor parte de las tumbas subterráneas fueron hechas en tiempos de la XVIII  dinastía, en las montañas al occidente de Tebas.

En el espacio de una legua, la montaña está agujereada de arriba a abajo, a veces hasta cien metros de altura, por galerías tan hondas y estrechas que los griegos las comparaban con tubos de flauta y las llamaban siringas, flautas.

Se conocen veinticinco que son tumbas de reyes. Hay centenares de otras, sin contar aquellas cuya entrada no ha podido hallarse.

Da acceso a la tumba subterránea una puerta abierta en la roca. Comúnmente ha sido tapiada con piedras y arena para impedir que se viniera a turbar el reposo del muerto.

La galería principal se introduce en pendiente por la montaña hasta los 60 u 80 metros (la de la tumba de Ramsés III tiene 125 metros de larga).

Termina en la cámara donde estaba el sarcófago del muerto.

Las paredes y el techo están frecuentemente adornados, todo a lo largo, con relieves y pinturas. Todo ese enorme trabajo fue hecho a la luz de las antorchas, y estaba destinado a no ser visto nunca más que por el alma del rey muerto.

Se habían imaginado toda clase de procedimientos para despistar a los cuirosos o a los ladrones.

El explorador que descubrió la tumba de Seti I encontró primeramente una escalera y un pasillo, y luego otra escalera y otro pasillo.

Llegó a una cámara pequeña que terminaba en un pozo ancho y profundo, mandó que le bajaran y no descubrió ninguna abertura.

Pero por encima del pozo había una viga, y al otro lado del pozo el explorador vio un agujero practicado en una pared cubierta de pintura.

Por aquella viga y aquel agujero habían pasado los profanadores que descubrieron el secreto. En efecto, el agujero daba acceso a una nueva serie de pasillos y de salas, algunas de las cuales habían sido tapiadas.

Se llegaba ai fin a una cámara donde había un sarcófago de alabastro. Este sarcófago no era quizá todavía el verdadero, porque el suelo por debajo sonaba a hueco, y haciendo un agujero se encontró la entrada de una escalera, que llevaba a un pasillo que bajaba rápidamente.

No fue posible seguirle más que unos cuarenta metros, porque el resto estaba obstruido por un derrumbamiento.

ESTATUAS

Hubo en Egipto escultores muy hábiles. No sabemos sus nombres, pero podemos juzgarles por sus obras.

En las tumbas de los alrededores de Memfis se han encontrado muchas estatuas de piedra o de madera que son evidentemente retratos del muerto.

Las más antiguas, las estatuas de piedra del sacerdote Sepa y de su mujer Nesa, que datan probablemente de los primeros tiempos de la IIIa dinastía, están todavía algo mal hechas, pero las estatuas de piedra de Ra-ho-tep, general de infantería, y de Nefert, su mujer o su hermana, que son de los últimos tiempos de la IIIa dinastía, resultan notables por la gracia del cuerpo y la belleza de los rostros.

De todas las estatuas egipcias hasta el presente conocidas las dos más animadas pertenecen a la época de la Va o la VIa dinastía. Una, de madera, que está en el museo del Cairo, representa a un hombre de pie con un bastón en la mano.

Tiene la cara redonda y sonriente, y parece que mira al que le contempla.

Se la ha llamado el Cheik-el-Beled.

La otra está en el museo del Louvre. Es un escriba sentado en el suelo con un papiro encima de las piernas y una caña en la mano, en disposición de escribir. El rostro delgado y enjuto parece vivo.

Los ojos están hechos con un pedazo de cuarzo blanco en el cual se ha puesto una niña de cristal y en medio un botoncito metálico. Las cejas y los párpados están imitados con una lámina de bronce.

Se han encontrado también muchas graciosas estatuas que representan mujeres amasando la harina para hacer pan.

Desde los tiempos más antiguos, los egipcios han hecho estatuas de dioses o de reyes. Para indicar que eran superiores a los demás hombres, los representaban con estatura de gigante. Son asas estatuas gigantescas que se llaman colosos. La esfinge, por ejemplo, es un coloso de dios.

Por lo común, los colosos más antiguos han sido rotos. Esto ha ocurrido a la estatua célebre de Memnón. Sobre todo en Tebas, y a partir de la XVIII  dinastía, los reyes han tenido afición a los colosos. Los han colocado delante de todos los grandes templos, a ambos lados de la puerta de entrada, los han puesto en

los patios. En Luqsor se han sacado los restos de diez de ellos. Estos colosos representan casi todos a un rey sentado y con vestidura sagrada, ambas manos apoyadas en las piernas y la cara sin expresión.

El más grande tiene 20 metros de altura y son de piedra muy dura y pulimentada.

Los escultores no tenían para tallarlos más que instrumentos de bronce y de piedra, lo cual hacía el trabajo penoso y muy largo y les obligaba a dar a sus estatuas formas redondeadas y un tanto pesadas.

PINTURA

Los egipcios cubrieron de pinturas sus monumentos y sus momias, pero jamás hicieron nada parecido a nuestros cuadros modernos. Sus pinturas no eran más que dibujos iluminados.

Se hacían con pincel y los colores se desleían en agua y una especie de goma. Eran muy brillantes, y aun cuando cuentan tres o cuatro mil años, se han conservado muy frescos.

ESCRITURA EGIPCIA

Desde los tiempos más remotos, los egipcios sabían escribir. Ignoramos cuándo habían aprendido a hacerlo. (Ver: Historia de la Escritura)

Su escritura consistió primeramente en la representación de los objetos mismos que se quería designar, y así, para escribir hombre, se dibujaba un hombre; para significar pájaro, se hacía un pájaro. Por esto la mayor parte de los signos egipcios son pequeños dibujos y representan hombres, instrumentos, ojos, gavilanes, ibis, gansos, cabezas de animales, etc.

Estos signos se conservaron para las inscripciones de los monumentos, que se grababan cuidadosamente, y se llaman jeroglíficos. Pero variaron de significación, y en vez de representar las palabras que expresan, no significaron más que la primera letra o la primera sílaba.

Un gavilán significa E, un león echado L, un ganso S. Pero hay varios signos que designan la misma letra y muchos otros que han seguido significando, no una letra, sino una palabra entera.

La escritura se compone de varios centenares de signos y es bastante difícil de descifrar.

Y como cada signo estaba completamente separado de los demás, se podía escribir indiferentemente de izquierda a derecha o de derecha a izquierda.

Se empleaba mucho tiempo para dibujar los jeroglíficos, y así, cuando los egipcios necesitaron escribir de prisa transformaron los signos de modo que resultaran más sencillos.

De esta suerte se formó la escritura hierática. se escribía en papiro con una caña cortada y entintada, de derecha a izquierda.

Después de la XXI dinastía se inventó otra escritura, más sencilla aún, para los libros de comercio, escritura que se llama demótica. Era más fácil de escribir, pero más difícil de descifrar.

Fuente Consultada: Tomo I de Enciclopedia Historia Universal Ilustrada de Charles Seignobos – Editorial Publinter Bs.As. Entrada: Historia de Egipto

Religion de los Egipcios Culto a los Muertos Dios Osiris Rha

Religión de los Egipcios Culto a los Muertos
Dios Osiris Rha

«Egipto es un regalo del Nilo»
   Herodoto

LA RELIGIÓN DE LOS EGIPCIOS: En sus comienzos el pueblo egipcio fue monoteísta, es decir adorador de un dios único. Al mismo tiempo, cada “nomo” reverenciaba un animal o una planta, que venía a ser el emblema de la tribu y por medio del cual se creían ligados a la divinidad.

Pero con el. transcurso del tiempo el pueblo fue adorando estos emblemas o “totems”, de modo que a principios del Imperio Tinita, en Egipto reinaba el más grosero politeísmo: leones, cocodrilos, bueyes, gavilanes, gatos, chacales, escarabajos, y hasta ciertas hortalizas fueron adorados y considerados como encarnaciones de la divinidad. Así Herodoto pudo afirmar que los egipcios eran el pueblo más religioso del mundo. “Hasta en sus huertos y granjas les nacen dioses”, afirmaba con ironía.

Entre todos estos dioses, el más popular y de culto más extendido, fue sin duda alguna el Buey Apis, a quien se suponía encarnación de Osiris.

Para poder ser elegido, este buey debía ser negro, con ciertas manchas blancas en la cabeza, en el lomo y en la lengua, semejantes a escarabajos o alas de águila. Cuando aparecía un animal con estas características, todo Egipto vibraba de entusiasmo: era Osiris que bajaba .a la tierra a proteger a su pueblo. Se trasladaba al buey en una barca dorada, y se lo instalaba en el Templo Nacional de Menfis, rodeado de una brillantísima corte de sacerdotes.

En los días más solemnes se lo exponía a la veneración pública, y de todo Egipto acudía el pueblo a rendirle adoración. El Buey Apis no podía pasar de los 25 años. Llegado a esa edad, era ahogado con perfumes en una fuente sagrada. Luego se lo embalsamaba y se lo sepultaba en el “Serapeum” o tumba de los dioses. A partir de entonces, todo Egipto quedaba sumido en luto hasta la aparición de otro Buey Apis.

Las clases superiores egipcias continuaron siempre siendo monoteístas. Adoraban a un Ser Supremo, el Sol, creador dé todas las cosas, y que recibía distintos nombres según la ciudad: Amón, Rha y Ptah, en Abidos, Menfis y Tebas, respectivamente.. Pero para el pueblo, eran dioses distintos y hasta rivales. La creencia popular los imaginaba viviendo en familia, con una mujer y un hijo, formando así las “tríadas” trinidades de dioses.

En Tebas, esta trinidad estaba formada por Amón, Muth y Chons.

En Menfis, se llamaba Ptah, Seket e Imuthes.

En Abidos, la formaban Osiris, Isis y Horus.

Esta última trinidad fue la más popular y su culto se extendió por todo Egipto.

Mito de Osiris: Cuentan las antiguas leyendas que Osiris, sabio rey de Egipto, fue asesinado por su hermano Seth, rey de las Tinieblas. Isis, esposa de Osiris, logra recoger sus restos, llora copiosamente sobre ellos y encarga a su hijo Horus que vengue su muerte. Tras un rudo combate, Seth es derrotado y encadenado en el desierto, mientras Osiris resucita y recobra el poder de manos de su hijo.

En este mito, Osiris personifica al Sol que cada día es vencido por Seth, el dios de la noche. Isis es la diosa del Nilo y con sus llantos provoca las crecientes periódicas. Horus es el Amanecer que vence a la Noche y sólo se inclina ante el Sol, su padre. Esta leyenda que proporcionaba a los egipcios una explicación mítica sobre la sucesión de los días y de las noches, así como a las periódicas crecientes del Nilo, era recordada anualmente en todo el país con solemnísimas fiestas.

Culto a los Muertos: Los egipcios creían en la inmortalidad del alma así corno en la eternidad de las recompensas y castigos de la otra vida. Suponían que el alma, apenas salida del cuerpo se presentaba ante Osiris y su Tribunal integrado por 42 jueces, y allí rendía un examen sobre su vida, de acuerdo a un formulario contenid9 en el “Libro, de los Muertos”. En caso de aprobar su examen, viviría eternamente junto al dios. En caso contrario sufriría tormentos eternos.

Por ello todo egipcio se preocupaba por aprender de, memoria su defensa ante el Supremo Tribunal: las fórmulas sagradas eran depositadas junto al cadáver, e incluso se las recordaba leyéndoselas al oído durante los funerales.

Pero al mismo tiempo creían que el alma sólo podía descansar en paz si el cuerpo se conservaba en la sepultura. De modo que para evitar la destrucción de los cadáveres, procedían a su embalsamamiento.

En ello adquirieron los egipcios una gran pericia y maestría y sus secretos aún nos son desconocidos. Los embalsamadores formaban una clase social separada de las demás, va que se los consideraba  impuros, aunque sus servicios eran necesarios.

Los embalsamamientos eran de diversas clases, según la fortuna de los interesados, Los más costosos consistían en la extracción del cerebro mediante ganchos que se introducían por la nariz; las vísceras eran quitadas mediante cortes practicados en el abdomen. Luego se rellenaban el cráneo y el vientre con sustancias aromáticas de composición secreta, se practicaban las costuras necesarias y se colocaba el cadáver en sal durante 60 días. A continuación y ya casi momificado, se lo lavaba y fajaba con telas engomadas y se lo depositaba en un doble ataúd de madera ricamente adornado con pinturas y jeroglíficos y en cuya superficie se reproducía la cara del difunto. Así era entregada a la familia para proceder a su sepelio.

Este método de embalsamamiento, así como también otros menos caros y más simples, han sido muy eficaces para conservar basta nuestros días las numerosas momias egipcias que se hallan expuestas en los diversos museos del mundo.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

LOS ANTIGUOS EGIPCIOS tenían centenares de divinidades, la mayoría de ellas representadas por animales. Muchas eran deidades locales, y cada uno de los 42 distritos egipcios tenía un dios propio.

EL DIOS DEL SOL El más importante era el dios del sol, rey de los dioses. Cobraba diversas formas y tenía diferentes nombres. Como Amón-Ra tenía forma humana y protegía al faraón durante la batalla. Como Ra-Harakhíi era un gran halcón en pleno vuelo. Era el dios creador del mundo, los animales y los hombres, y cuidaba la fertilidad del suelo.

OTROS DIOSES MAYORES
Cada uno de los dioses presidía un aspecto particular de la vida. Thot, con su cabeza de ibis, era el dios de la sabiduría; Khnum, con su cabeza de carnero, controlaba las inundaciones del Nüo.

CULTO A LOS GRANDES DIOSES
Una poderosa casta sacerdotal adoraba a los grandes dioses en el interior de templos monumentales. Se hacían sacrificios de animales y les ofrecían alimentos de todas clases, que consumían los sacerdotes si los dioses los rechazaban.

DIOSES MENORES También había dioses populares, cuyas imágenes moraban en las casas del pueblo. Estas deidades tenían relación con la vida cotidiana. Por ejemplo, Bes, el de cabeza de león, era el dios de la familia, mientras que Taweret, representada por una hipopótama preñada, era la protectora del parto.

Ver: Crisis de la Religión Egipcia

La Cultura y el Arte del Pueblo Egipcio Historia de Egipto Clases

La Cultura y el Arte del Pueblo Egipcio
Historia de Egipto Clases

«Egipto es un regalo del Nilo»
   Herodoto

LA CULTURA EGIPCIA: En medio de todas las vicisitudes de su historia, Egipto sufrió las inevitables consecuencias del dominio de los extranjeros. Pero ellos, a su vez, recibieron con agrado el influjo de la gran civilización egipcia. Los sucesivos conquistadores del Nilo —asirios, persas, griegos y romanos— asimilaron sus adelantos, principalmente científicos, incorporándolos a sus respectivas culturas.

El régimen de gobierno egipcio era:

Monárquico: el rey se llamaba Faraón» (de far àa, Gran Señor) y su poder era hereditario.

Teocrático: era considerado dios, hijo y encarnación de Rha, el dios sol. Tanto en vida como a su muerte, se le rendían honores divinos. Una muy numerosa e influyente casta sacerdotal rodeaba al faraón y lo asesoraba en sus funciones religiosas y de gobierno.

Absoluto: El faraón detentaba la suma autoridad. Todos los funcionarios del país no eran sino sus representantes y ciegos ejecutores de sus órdenes.

La vida del faraón transcurría en un suntuoso palacio rodeado de una numerosísima corte y llevando una existencia totalmente regida por un severo ceremonial, En los días de mayor solemnidad se mostraba al pueblo en medio de su más brillante pompa.

Justicia: Era ejercida en nombre del faraón por un Supremo Tribunal de 30 sacerdotes jefes de las comunidades religiosas de Tebas y Menfis y de acuerdo a códigos secretos, sólo conocidos de los jueces. Las sentencias, en general justas y benignas; consistían en multas, prisión, azotes, amputaciones y hasta pena de muerte. Los principales delitos perseguidos eran el homicidio, la calumnia, la falsificación y el adulterio. Las leyes contra los ladrones eran muy benignas, y por temor a la venganza de los bandidos y violadores de tumbas, sólo se pronunciaba contra estos últimos, sentencia de castigos morales.

Clases Sociales: Aunque en Egipto no existían las castas que encontramos en otros pueblos, había con todo, grandes diferencias sociales. Una minoría de la población constituía la Clase alta, la cual estaba compuesta de: Nobles, emparentados con los faraones y gobernantes.

Sacerdotes: de gran prestigio y autoridad, pues poseían los secretos de la ciencia, y eran además los administradores de las inmensas riquezas de los templos. En ciertas épocas se constituyeron en los verdaderos gobernantes del país.

Militares: aunque los egipcios carecían de espíritu guerrero, debieron organizar y mantener potentes ejércitos para defenderse de los vecinos. Los jefes del ejército participaban de todos los privilegios de los nobles.

 Escribas: constituían una muy importante categoría de funcionarios. Como conocían los secretos de la escritura, eran los agentes indispensables para asegurar el trabajo del pueblo: ejercían el comercio, cobraban los impuestos, vigilaban las construcciones y en general estaban al frente de toda la vida del país. Las pinturas nos representan a los escribas casi siempre ayudados en sus funciones por una turba de esclavos negros armados de látigos y azotes.

La Clase Inferior estaba compuesta por los artesanos, mercaderes y pastores. Una categoría aún más baja lá formaban los esclavos; casi un tercio de la población componían esta clase, por ser extranjeros, o prisioneros, o en castigo de deudas.

Caracteres Populares: Las pinturas murales nos indican que los antiguos egipcios eran altos, esbeltos, de hombros anchos y miembros finos y largos. La expresión de su fisonomía dulce y bondadosa nos revela su carácter pacifico y muy inclinados a la religiosidad y a la vida hogareña.

Sus costumbres eran sencillas y frugales. Los hombres de elevada condición vestían una túnica de lino de anchas mangas y con orlas teñidas. El pueblo se contentaba con una tela ceñida a la cintura y que llegaba basta la rodilla. Las mujeres usaban largas faldas estrechas y sostenidas con breteles. Tanto los hombres como las mujeres se pintaban los párpados y contornos de los ojos con antimonio para evitar la irritación producida por la excesiva reverberación solar.

La Educación en Egipto Antiguo Función de los Sacerdotes y Escribas

La Educación en Egipto Antiguo
Los Sacerdotes y Escribas

«Egipto es un regalo del Nilo»
   Herodoto

EL PUEBLO: El origen del pueblo egipcio se remonta a la prehistoria. Probablemente los primeros hombres llegados al valle del Nilo fueron pastores de raza camita, de piel morena, venidos de Libia y de Numidia hacia el año 6.000 a.C.

A ellos se agregaron otras tribus camitas, de piel negra, venidos de Abisinia. Posteriormente llegaron de Arabia tribus semitas, de piel blanca. La fusión y mezcla de estas tres razas constituyó el pueblo egipcio.

Estos primeros habitantes eran nómadas, y vivían agrupados en clanes, es decir, grupos de personas descendientes de un mismo antepasado. Una vez radicados definitivamente a orillas del Nilo, y ante la necesidad de organizarse para el mejor aprovechamiento del río, se reunieron varios clanes vecinos constituyendo principados independientes llamados «nomos”. Estos pequeños Estados fueron confederándose a su vez, y se formaron así los dos reinos del Alto y del Bajo Egipto.

En 525 antes de Cristo, Cambises se apoderó del imperio e hizo de él una provincia persa. Conquistado el Egipto en 332 a. C. por Alejandro, fundó éste la dinastía de los Ptolomeos, cuya corte residía en la ciudad de Alejandría, que llegó a ser el centro cultural del mundo mediterráneo. Augusto convirtió a Egipto en provincia romana, algunos años antes de nuestra era, y en el siglo vii fue invadido y conquistado por los sarracenos.

Rasgos dominantes. — El sentimiento religioso llegó a informar la ideología y las costumbres egipcias. Su influencia invadía todo: las letras, el gobierno, el arte y sobre todo la moral. Las doctrinas eran expuestas en los Libros Herméticos, especie de enciclopedia de todos los conocimientos, siete de los cuales se referían a la educación. Se sostenía que su autor era el dios Thot, el Hermes o Mercurio de los griegos.

El faraón era la encarnación de un dios, la prosperidad del Egipto dependía de su salud y por él rogaba diariamente todo el pueblo. Sus principales colaboradores eran los sacerdotes, casta rica, privilegiada y poderosa, celosos depositarios y únicos conocedores de la misteriosa ciencia de lo divino y de lo humano. Además de estos altos dignatarios, había multitud de ocupaciones inferiores: cantores, escribas, escultores, etcétera. Les seguían los funcionarios del Estado, los señores o terratenientes y los artesanos y esclavos. Los egipcios constituían un pueblo dotado de natural bondad. No encontramos en su historia la crueldad característica de los pueblos asiáticos.

Vida de los Egipcios Arte, Religion y Cultura de Egipto Resumen

Durante quince o veinte siglos, los egipcios vivieron agrupados en nomos, cada uno de los cuales veneraba un tótem o animal sagrado. Unos 3000 años antes de Cristo se realizó la unificación, centralizándose el poder en el faraón.

LA EDUCACIÓN EN EGIPTO ANTIGUO

Enseñanza elemental. — Egipto dio gran importancia a la educación. «Da tu corazón a la sabiduría, y ámala como a una madre, pues nada hay tan precioso como el saber», dice un proverbio. La educación se iniciaba en el hogar. La madre narraba cuentos a sus hijos, los instruía en los ritos religiosos y los hacía partícipes del conocimiento moral. Las madres de alto rango confiaban sus hijos a nodrizas que pasaban a ser, por ello, un miembro más de la familia.

La primera enseñanza era impartida por sacerdotes en casas de instrucción que funcionaban junto a los templos. Un gran sacerdote, especie de ministro de Educación, que se denominaba jefe de los establecimientos reales de instrucción, tenía la dirección de las escuelas. El método consistía, en dictar, o en hacer copiar, textos grabados en las paredes. Entre las ruinas de una escuela encontraron gran número de conchillas sobre las cuales se puede leer la lección del maestro. Igualmente poseemos cuadernos que datan del Nuevo Imperio (siglo V a. C.) en cuyos márgenes pueden observarse correcciones del profesor.

La enseñanza de la escritura consistía en copiar con el cálamo (caña) sobre tabletas de madera recubiertas de una ligera capa de estuco blanco o rojo. En las clases superiores, el estudiante podía emplear papiro. La mayor parte de los temas de composición literaria eran de carácter comercial. La nota dominante de la escuela era la disciplina. Dice un manuscrito: «Los jóvenes tienen espalda, y escuchan cuando se les azota». Un alumno escribe a su antiguo maestro: «Me habéis golpeado las espaldas y vuestras enseñanzas han penetrado en mis oídos».

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Enseñanza superior. — La enseñanza superior tenía un carácter técnico y profesional. Diríase que en Egipto tuvo lugar un principio de especialización; los escribas, arquitectos, ingenieros, médicos, sacerdotes, recibían una formación acorde con las exigencias de su profesión futura.

Junto a la administración del tesoro público existían escuelas de escribas. Éstos, colaboraban con el faraón y con los gobernantes de provincia en el mantenimiento del orden público, en la aplicación de las leyes, en examinar las estadísticas, en estudiar las perspectivas de la cosecha, las contribuciones necesarias para las obras públicas, etcétera.

La profesión de escriba era muy codiciada. «Hazte escriba, y lograrás honores y fortuna; el oficio de escriba aventaja a todos los demás oficios», rezaba una máxima.

La regulación de la agricultura debida a las inundaciones periódicas del Nilo, impuso observaciones metódicas para establecer .los períodos, y así nacieron la astronomía, las matemáticas y la geometría; los estudios hidráulicos para regadíos y represas, impulsaron la ingeniería, necesaria para construir canales y diques. Los astrónomos trazaron los mapas de las constelaciones y calcularon el ano de 365 días. Los arquitectos planearon construcciones a la vez sencillas y grandiosas. Algunos de sus monumentos constituyen la admiración del mundo entero.

Los sacerdotes estudiaban todas las ciencias y asombraban por sus prácticas mágicas. Sus conocimientos eran tan vastos, que Platón, antiguo discípulo de sus escuelas, decía a sus compatriotas: «¡Ah, griegos, comparándonos no somos más que unos niños!» De todas partes iba gente a Egipto para consultar a sus sabios, y los hombres más ilustres se gloriaban de haber sido discípulos de los egipcios. Fueron célebres las escuelas de Menfis, Tebas y Heliópolis.
Lo más notable de esta civilización fue el arte. Las casas estaban tan ornamentadas con decoraciones pictóricas como los templos. Su estatuaria era rica en obras maestras. Las artes menores alcanzaron gran desarrollo. La tapicería, el mobiliario, la joyería que ha llegado a nosotros es abundante. El aprendizaje se hacía seguramente en los talleres de los maestros del arte, siguiendo ciertas normas o cánones determinados. Una vez terminada la labor, se distraían ejecutando música en las arpas, sistros, flautas y liras. Los templos, los palacios y los regimientos militares contaban con orquestas o coros.

En síntesis: en la educación egipcia podemos destacar su preocupación por la formación moral de los jóvenes y el interés demostrado por el cultivo de la ciencia. Es peculiar su sentido aristocrático, el monopolio de la cultura ejercido por los sacerdotes y el abandono de la educación femenina. La educación superior, más accesible en este país que en otros, produjo hombres eminentes en todos los dominios de la ciencia. La influencia de la cultura egipcia se dejó sentir principalmente entre los hebreos, los fenicios y los griegos, y esa influencia alcanza hasta el siglo IV después de Cristo. |

ALGO SOBRE SU HISTORIA POLÍTICA:
Posteriormente, con la unificación de ambos reinos, comienza la historia de Egipto, la cual se desarrolla en los siguientes períodos:

• Imperio TINITA: El autor de  esta unificación es el caudillo militar Menes. Hacia el año — 3.500 proclama Faraón de todo el Egipto y se corona con el Pchent, combinación formada con la corona blanca del Sur, y la roja del Norte. Establece la capital del país en Tinis y da comienzo a la 1ra. dinastía. Durante su reinado y el de sus sucesores, Egipto consolida su unidad y se organiza políticamente.

• Imperio MENFITA. Hacia el año 3.000, el faraón Zezer fundador de la 3ra. dinastía, traslada la capital a Menfis y da comienzo a un período de gran esplendor. El poderío de Egipto comienza a expandirse hacia los países vecinos. Es también la época de las construcciones monumentales: los monarcas de la 4° dinastía, Keops, Kefrén, y Micerinos perpetúan su memoria con la construcción de las Grandes Pirámides y la Esfinge de Gizeh.

Con todo, con los faraones de la 9° y 10° dinastías sobrevienen las primeras invasiones extranjeras de tribus libias, provocando un período de anarquía militar.

• Antiguo Imperio TEBANO. Ante la naciente decadencia, príncipes tebanos se sublevan, y hacia, el año — 2.100, logran apropiarse del poder. Trasladan la capital a Tebas y dan comienzo a un período de reorganización y fortalecimiento bajo los faraones de las dinastías, el faraón Amenemat III manda cavar el lago artificial Meris, y ordena la construcción del Laberinto, de los Colosos de Memnón y del Serapeum. Lamentablemente este progreso fue detenido por un grave acontecimiento.

Hacia el año -1700 un conglomerado de feroces guerreros avanza desde el Asia Menor y sojuzga a Egipto por 200 años. Los egipcios los denominaron despectivamente “hicsos”, es decir, reyes pastores, por su primitiva condición de nómadas. Eran tribus semitas provenientes de la Mesopotamia, y expulsados de allí por las gigantescas invasiones arias del 2° milenio antes de Cristo y que se estudiarán más adelante. Traían consigo caballos y armas de hierro, y con estos elementos desconocidos hasta entonces en Egipto,. pronto dominaron lodo el país. Las inscripciones egipcias, aún nos hablan de su rapiña y ferocidad.

• Durante el dominio de los hicsos se establecieron en Egipto numerosas tribus extranjeras, y entre ellas llegan Jacob con sus hijos —semitas ellos también—, los cuales al poco tiempo constituirán la prolífica nación hebrea.

Nuevo Imperio TEBANO. La nobleza egipcia que había soportado de mala gana el dominio de los hicsos promovió una sublevación sangrienta. Hacia el año -1.500, príncipes tebanos logran expulsar a los invasores e inician el período de mayor esplendor y predominio egipcio. Durante 4 siglos Egipto será el país más poderoso del mundo. Entre todos los faraones de las tres únicas dinastías que se suceden en el trono durante esta etapa, merecen destacarse:

Tutmés I: expulsa definitivamente a los hicsos y lleva las fronteras de Egipto hasta la Siria.

Hachepsut: su hija, gobernó el país durante 20 años con mano de hierro. A ella se debe igualmente la construcción de grandiosos templos.

Tutmés III: su esposo y sucesor. Se lo ha apodado el “Napoleón egipcio”. Emprendió 17 campañas extendiendo su dominio hasta el Éufrates, y por el sur hasta Abisinia.

Amenofis III: “el Magnífico”: monarca refinado, amante de las fastuosas obras. A él se deben maravillosas construcciones de Lucor y Karnaks. Durante su gobierno el culto a Amón logra el apogeo de la opulencia.

Amenofis IV: disgustado por los excesos religiosos anteriores prohíbe la  adoración de los ídolos. Aconsejado por su esposa la reina Nefertiti, implanta en Egipto el monoteísmo, con la adoración a Atón, el dios sol. Por sus ideas espiritualistas se lo ha considerado “el genio más notable entre los orientales”.

Tutankamón: su yerno y sucesor, joven de 22 años, destruyó la obra de su suegro restableciendo los antiguos cultos. Se ha hecho célebre por haberse hallado intacto su sarcófago rodeado de innumerables riquezas, en el año 1922.

Ramsés II: fue el más glorioso de todos los faraones. Reinó 67 años y bajo su mando Egipto logró el más alto apogeo de su historia. Todos los países del Cercano Oriente y del Este africano eran sus aliados o le rendían vasallaje. No hay ciudad en el país que no posea monumentos en memoria de sus victorias. Sin embargo, se supone que no le pertenecen todas las obras que se le atribuyen, sino que deben repartirse con varios otros reyes anteriores.

A su muerte, sus sucesores denominados “los ramesidas” no logran conservar el gran poderío alcanzado.

Imperio SAITA: decadencia y dominación extranjera. La gran prosperidad alcanzada por Egipto le atrajo numerosas expediciones de pueblos vecinos ávidos de conquista. Primeramente fueron los aqueos y otros pueblos del Asia Menor a los que se llamaba “Pueblos del Mar”. Ramsés III logró finalmente rechazarlos pero a costa de grandes pérdidas. Poco después se desata la anarquía entre los jefes militares y los etíopes penetran por el sur del país apoderándose de una parte del territorio.

Aprovechando este desorden, Asaradón, rey de Asiria, logra invadir y dominar todo Egipto. Poco después, el faraón Psamético I consigue expulsar a los asirios e inicia un último y corto período de esplendor. Su hijo Necao II continuó su obra, y relacionándose con griegos y fenicios, dio un gran impulso al comercio.

 Además, comenzó la construcción de un canal que debía unir el Nilo con el Mar Rojo; en la ejecución de esta obra, marinos fenicios partiendo del Mar Rojo llegaron a la desembocadura del Nilo, luego de costear todo el continente africano. Sin embargo, no logró este joven faraón mantener el poderío egipcio. En el año — 605 Nabucodonosor, rey de Babilonia, lo derrota y se apodera de una parte del país.

Finalmente, bajo el faraón Psamético III, los persas, al mando de Cambises, hijo del gran rey Ciro, concluyeron con la independencia de Egipto, en el año -525. Durante más de dos siglos Egipto perteneció a Persia. En el año – 333, Alejandro Magno penetra en el Valle del Nilo, anexa el país a su imperio, y funda Alejandría, su nueva capital.

A su muerte, uno de sus lugartenientes el general Ptolomeo, inicia su célebre dinastía, durante la cual Alejandría convirtiéndose en el centro de la cultura de todo el Oriente. El faraón Ptolomeo XIII interviene en las luchas civiles de Roma, y al declararse enemigo de Julio César, es destituido y reemplazado por su hermana Cleopatra. Casada poco después esta reina con Antonio, el héroe romano, entran en conflicto con Octavio Augusto, quien los derrota en el año — 39 en la célebre batalla de Accio. Desde entonces Egipto se convirtió definitivamente en Provincia Romana.

Difusión del Cristianismo en los Primeros Años Muerte de Jesus

Difusión del Cristianismo en los Primeros Años – Muerte de Jesúsel cristianismo

Con su muerte, Cristo había expiado los pecados de la humanidad y había hecho posible que todos los hombres y mujeres experimentaran un nuevo comienzo con la posibilidad de la salvación personal. Aceptando a Cristo como salvador, ellos también podrían ser salvados.

Al principio, el cristianismo se diseminó con lentitud. Aunque las enseñanzas del primitivo cristianismo se difundían mayormente por la prédica de los cristianos proselitistas, también hicieron su aparición materiales escritos.

Pablo escribió una serie de cartas, o epístolas, que delineaban las creencias cristianas en diferentes comunidades. Asimismo, algunos de los discípulos de Cristo bien pudieron conservar algunos de los dichos del maestro en forma escrita, y los transmitieron como memorias personales, que más tarde llegaron a constituir las bases de los evangelios escritos —la buena nueva respecto a Cristo— los cuales trataron de formular un registro de la vida y de las enseñanzas de Cristo, y establecieron el núcleo del Nuevo Testamento.

Aunque Jerusalén fue el primer centro del cristianismo, su destrucción por los romanos en el año 70 de nuestra era dejó a las iglesias cristianas con una considerable independencia. Alrededor del año 100 se habían fundado iglesias cristianas en muchas de las ciudades principales del oriente, así como en algunos lugares de la parte occidental del imperio. Muchos de los primeros cristianos provenían de las filas de los judíos helenizados y de las poblaciones del oriente de habla griega.

Pero en los siglos III y IV, un creciente número de seguidores hablaban latín. Una traducción latina del Nuevo Testamento, escrito originalmente en griego, aparecida poco después del año 200, ayudó a este proceso.

La persecución romana de los cristianos durante el primer y segundo siglos de nuestra era nunca fue sistemática, sino sólo esporádica y local. La persecución comenzó durante el reinado de Nerón. Habiendo destruido el fuego gran parte de Roma, el emperador utilizó a los cristianos como chivos expiatorios, los acusó de incendio premeditado y de odio a la raza humana, y los sometió a atroces muertes en Roma.

Primer Hominido Bipedo Toumai Camino en Dos Patas Evolucion Humanos

Primer Hominido Bipedo Toumai
Caminó en Dos Patas Evolución Humanos

En 2001 un equipo de investigadores franceses dio con el cráneo de lo que podría ser el ancestro de todos los seres humanos. Estos huesos pertenecieron a una criatura antropoide apodada Toumai —que significa «esperanza de vida» en la lengua local— que vivió hace unos siete millones de años. Los científicos creen que, poco tiempo después, la rama humana de los simios (el género Homo) se separaría de la rama de la que proceden los actuales chimpancés.

Los restos óseos nos muestran a una criatura —su nombre científico es Sahelanthropus tchadensis— de arcos supraciliares prominentes, dientes cortos y un rostro que recuerda al de los humanos modernos. Tiene una cabeza de pequeño tamaño, de unos 350 centímetros cúbicos de capacidad, muy similar a la de un chimpancé, mientras que el cráneo de un humano moderno mide 1.350 centímetros cúbicos.

Desgraciadamente, ha sido imposible saber si este ancestro nuestro caminaba sobre dos de sus extremidades o sobre cuatro. Algunos científicos creen que se trata del eslabón perdido entre los simios y los humanos, una especie de transición, una Eva de la que descendería toda la humanidad.

Otros sin embargo consideran que los restos pertenecerían a una especie primitiva de gorila. El hallazgo en Chad se produjo sólo unos meses después de otro descubrimiento también espectacular, esta vez en Kenia, y datado en hace unos seis millones de años. Se trataba de los huesos de una pierna, un brazo y algunos fragmentos craneales, así como de piezas dentales.

Al parecer esta criatura (Orrorin tugenensis) habría sido lo suficientemente fuerte como para trepar a los árboles, pero ¿caminaría sobre dos o sobre cuatro patas?

Ambos descubrimientos generaron una larga controversia científica, ya que parecen implicar un desafío para los análisis genéticos más recientes. Según el denominado «reloj molecular», la separación entre el hombre y el chimpancé no puede haber tenido lugar hace mucho más de cinco o seis millones de años, ya que, de lo contrario, si tal separación se hubiera producido antes, no seriamos tan similares.

El reciente examen de ciertos huesos encontrados en 1974 ha proporcionado a los genetistas la prueba fósil que necesitaban para apoyar su teoría de que la separación entre humanos y chimpancés tuvo lugar hace menos de siete millones de años.

evolucion del hombre

La evolución de los humanos modernos se remonta a millones de años. No es fácil rastrearla, ya que las evidencias proceden de hallazgos dispersos sin relación entre si lo que dificulta trazar un cuadro cohesionado. El predominio del Homo sapiens es un hecho relativamente reciente.

Fuente Consultada:Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher Loyd

Historia de la Rueda Cuando se invento la rueda? Origen y Evolucion

Historia y Evolución de la Rueda: ¿Cuándo se invento la rueda? 

La invención de la rueda tuvo gran repercusión en los pueblos del mundo. Su resultado inmediato fue facilitar y dar mayor rapidez al transporte de bienes.

A su vez, esta mejora en el transporte convirtió pequeñas localidades, en las que los alimentos y suministros de primera necesidad estaban al alcance de la mano, en pueblos más importantes, donde tales bienes podían ser comercializados.

Este cambio en el sistema de vida de pequeñas localidades que pasaron a constituirse en pueblos y ciudades ha sido una de las fuerzas más importantes a la hora de que las personas se organizasen en comunidades civilizadas.

Los arqueólogos desconocen que se inventó primero, si la rueda del alfarero o la rueda del vehículo.

Ambas se construían con madera, y por eso precisamente se deterioraron tanto con el paso del tiempo que no quedan pruebas directas. Sin embargo, se puede saber cuándo la rueda de alfarero llegó a una cultura determinada gracias a los fragmentos de cerámica torneados que se han hallado en las excavaciones.

De la rueda de vehículo no quedan huellas; la prueba más antigua de su existencia es un burdo esbozo de un carro en un fragmento de arcilla hallado en Sumeria (Mesopotamia) y que puede fecharse sobre el 3500 a. de C. Las más antiguas cerámicas conocidas hechas con torno proceden de la misma área y son casi de la misma época.

También allí se ha encontrado parte de una rueda de alfarero que puede ser unos 250 años posterior.

Existe la creencia popular de que la rueda de vehículo evolucionó a partir de troncos de árboles habilitados por el hombre como deslizadores, pero no hay pinturas prehistóricas que sostengan esta teoría.

Las ruedas más viejas que han llegado hasta nosotros, halladas en tumbas de Mesopotamia del 3000 al 2000 a. de C, estaban hechas con tres tablones unidos mediante tirantes transversales de madera y con un agujero, oracticado al sacar un nudo natural de la madera, en el tablón del centro que servía de pivote.

La madera que rodea al nudo es muy resistente al desgaste, lo que permite suponer que la rueda giraba sobre un eje fijo, pero no quedan restos del carro para demostrarlo.

primeras ruedas de la historia

TIPOS DE RUEDAS PRIMITIVAS

primeras ruedas
Rueda de Mercurago, del siglo XV a. de J.C., la más antigua de cuantas se han hallado en Europa
primeras ruedas
  Rueda egipcia del
siglo XVI a. de J.C
primeras ruedas
Rueda etrusca del
siglo V a. de J.C.

Veamos ahora la historia de la evolución de la rueda…

HISTORIA DE LA RUEDA

Somos Homo sapiens sapiens, los «sabios», capaces de hablar con fluidez, de prevenir los acontecimientos y de razonar.

Durante más de 50.000 años, aunque la fecha exacta es objeto de discusión, hemos disfrutado de habilidades cognitivas muy superiores a las de cualquier animal.

Tenemos una insaciable curiosidad y somos brillantes inventores que aprovechan bien sus oportunidades y rara vez se sienten satisfechos con el estado de las cosas.

Nuestros antecesores primitivos lograron sobrevivir con la más simple tecnología derivada de la piedra y la madera, que poco a poco refinaron a base de inventos; entre ellos, el endurecimiento con fuego de sus afiladas lanzas de madera, la extracción de lascas de piedra que cortaban como cuchillas y el dominio del fuego.

Todos sentimos cierta fascinación por los inventos, en parte debido a nuestra preocupación actual por todo tipo de tecnología.

Respecto a la invención de la rueda, al parecer, la rueda se inventó en el cuarto milenio a. C, y los primeros vehículos que la usaron debieron de aparecer en Mesopotamia.

Al principio las ruedas eran sólidas, ya fueran talladas de un solo bloque o bien hechas con tres piezas de madera, como vimos al inicio de este post.

Este modelo de carro con dos ruedas tirado por bueyes es de Mohenjo-Daro, en el actual Pakistán, y data del tercer milenio a. C.

la rueda invencion

En Egipto y Mesopotamia surgieron hace unos 5.000 años las primeras civilizaciones complejas que marcaron el inicio de la Historia. En Extremo Oriente, poco más tarde, también se desarrollaron grandes civilizaciones en China e India.

Hace unos 5.000 años se produjeron en Oriente Próximo tres inventos muy importantes: la rueda, la vela y el arado.

Los carros y los barcos de vela permitieron entablar relaciones comerciales entre regiones cada vez más alejadas.

El arado mejoró las cosechas y la alimentación, lo que produjo un aumento de la población.

Otros avances muy importantes fueron la invención del regadío y la construcción de canales para transportar el agua a las ciudades y a los campos de cultivo.

la rueda, invento

La rueda tuvo pronto muchas aplicaciones, como los carros tirados por bueyes para el transporte de personas y mercancías y los tornos para trabajar la cerámica con mayor rapidez y precisión.
La vela se aplicó a los barcos y permitió aprovechar la fuerza del viento para la navegación y el transporte, con lo que aumentó el tamaño de las embarcaciones. Así se podían transportar más mercancías y más personas.

El arado, tirado por bueyes, permitía arar más cantidad de tierra y más rápidamente que con la azada.

La Invención de la Rueda:

Las primeras ruedas que se conocen son las de alfarero.

La artesanía fue la primera en utilizar la rueda: la usa el alfarero para producir «mecánicamente» el mismo recipiente que antes, hecho a mano, le obligaba a invertir en él mucho tiempo y esfuerzo, siendo, aun así, mucho más basto.

Con el uso de un perno colocado sobre una rueda en movimiento y ayudándose con la palma de la mano, el artesano era capaz de moldear recipientes muy pulimentados y perfectamente simétricos, difundiendo así aquel gusto «clásico» del objeto armónico, que tiene su raíz estética en la perfección de la esfera, pero, y esto es lo más importante, también en el empleo de un tiempo muy inferior al que se necesitaba anteriormente para la producción.

Las que luego se utilizaron aplicadas al transporte derivan de aquel artefacto. Las ruedas de carro más antiguas se han hallado entre los restos de la ciudad de Ur, en la Media Luna de las Tierras Fértiles —región de la antigua Mesopotamia—, y datan del 3000 ó 3500 a. C.

Son piezas de madera maciza fijadas al eje mediante cuñas, demasiado pesadas como para ser muy eficientes, aunque no dejan de ser funcionales.

tipo de rueda usada en carros primitivos

Hasta ese entonces, el transporte de cargas terrestre se había realizado en brazos, y con posterioridad, hasta que se pudieron utilizar animales de carga, en cestas o angarillas que permitían repartir el peso entre varios hombres.

La aparición de la rueda facilitó algo tan sencillo como que el animal, en lugar de llevar sobre el lomo o en alforjas una cantidad limitada de carga, pudiera tirar de un carro y multiplicar la cantidad de material transportado.

Por su dureza y ductilidad, y en función de las posibilidades técnicas de la época, la madera fue el material idóneo para la construcción de ruedas, y siguió utilizándose hasta la llegada de la llanta de goma maciza.

En este sentido, cabe destacar la lenta evolución que tuvo este invento, ya que si bien se fue perfeccionando, lo cierto es que no sufrió modificaciones sustanciales hasta mediados del siglo XIX, con el advenimiento del neumático.

La pesada rueda de Ur se mantendría vigente, pues, durante unos 5000 años. Estaba unida, mediante piezas de madera, a un eje móvil, es decir, que la rueda y el eje cilíndrico giraban juntos; con posterioridad surgiría el modelo de eje fijo, al que la rueda se unía mediante un pasador, permitiéndole girar con independencia.

Para reforzar el disco de madera, que podía partirse, se lo rodeó de un aro de cobre. Todo el conjunto era macizo, sumamente pesado y demoraba la circulación de animales y personas.

La solución fue hallada en Persia Oriental, entre el 2000 y 1500 a. C., cuando eliminaron paulatinamente secciones del disco, logrando reducir su peso, hasta desembocar en los que hoy conocemos como “radios”. Los egipcios también conocían esta tecnología.

Hacia el año 1000 a. C. ya se habían difundido por la península itálica los carros de dos ruedas sobre los que el conductor se mantenía de pie.

Las llantas de goma no aparecerán hasta la segunda mitad del siglo XIX y pronto serían superadas: el veterinario escocés John Boyd Dunlop (1840-1921), inventó en 1887 la primera cubierta con cámara de aire, lo que suavizaba considerablemente la marcha.

En la actualidad, los neumáticos se fabrican con caucho y refuerzos de hilo, y están especialmente diseñados para brindar la mayor eficiencia en el arranque, el frenado y la guía de los vehículos automotores.

origen de la rueda

Para superar las dificultades que el abrupto terreno oponía al transporte de los animales cazados, que se cargaban sobre plataformas construidas a base de unas cuantas traviesas fuertemente ligadas entre sí y arrastradas por caballos, los hombres prehistóricos aprendieron a servirse de troncos que, rodando bajo este tipo de trineo, facilitaban considerablemente el transporte. Quizá fuera a partir de esta experiencia inicial cuando nació la primera idea de la rueda y se empezaron a comprender las posibilidades dinámicas del movimiento rotatorio.

 ALGO MAS SOBRE EL TEMA... En Mesopotamia, en la ciudad de Ur más concretamente, aparece en un bajorrelieve la primera representación artística de un nuevo medio de transporte, bajorrelieve que se conoce con el nombre de «Carro de los felinos».

carro de los felinos

«Carro de los felinos», hallado en la ciudad de Ur (Mesopotamia), se remonta a mediados del siglo XXV a. de J. C. y es el más antiguo bajorrelieve de cuantos representan la rueda. Según algunos dibujos contenidos en documentos prehistóricos, los carros deben su origen a la aplicación de la rueda a los trineos. En un principio fueron utilizados con fines bélicos.

Las primeras ruedas están formadas esencialmente por tres sectores circulares de madera, unidos entre sí por unos refuerzos generalmente metálicos; aún estaban fijados al eje y giraban con él.

La uniformidad de este sistema, comprobada por todos los hallazgos arqueológicos, desde el Indo hasta Rusia, desde las estepas del Turquestán hasta Italia y Britania, parece atestiguar que el uso de la rueda se hubiera difundido a partir de una fuente única; mientras la singularidad y la originalidad de la construcción constituirían, según algunos especialistas, una prueba a favor de quien sostiene que la rueda deriva del rulo, con el cual, por el contrario, según otra opinión, no tiene ninguna relación.

Muy pronto, después del año 2000 a. de J.C, el  trineo primitivo fue evolucionando y, siempre en Mesopotamia, aparecieron los primeros carros de dos o cuatro ruedas y con el arcón montado sobre el borde.

Es un medio todavía muy rudimentario, cuya única función estriba en sustituir la albarda, el cuévano y la canasta, favoreciendo en gran manera el desarrollo de los intercambios comerciales que ya entonces tenían lugar, aunque en forma muy primitiva y simple. (ver: Ruedas y Carros)

ALGO SOBRE EL ARADO, OTRO IMPORTANTE INVENTO

Muchos  pueblos mesopotámicos eran buenos pastores lograban dos cosechas al año de trigo y cebada, por lo que tenían un arduo trabajo manual en sus campos. La verdadera prosperidad en la producción de cereales se produjo al momento de inventarse el arado como instrumento de cultivo.

Posiblemente se desarrolló a partir de varas de excavación con contrapesos, similares a remos, que eran jalados por hombres, mujeres e incluso niños.

Pero en 4000 a.C. se introdujo un instrumento más eficiente, arrastrado por dos bueyes, delante de un conductor, que era quien guiaba el arado y enterraba la hoja de madera en la tierra.

Al principio, el travesaño del arado se amarraba a los cuernos de los bueyes; después se introdujo la yunta, y con el tiempo la hoja de madera fue reemplazada por la reja de bronce.

A pesar de las inundaciones, caía poca lluvia en Mesopotamia, y el suelo se endurecía en verano. Gracias al arado se abrieron nuevas zonas de cultivo, aumentando el abastecimiento de grano.

Se inventó una sembradora remolcada por bueyes. Era un instrumento para plantar semillas en hileras, en vez de «sembrar al voleo», es decir, esparcirlas a mano. Este instrumento, parecido a un arado, cavaba un surco en el suelo, y las semillas caían desde un embudo.

Este instrumento agrícola aparece claramente en un sello de piedra tallada de Sumeria, la región sur de Mesopotamia, cuyas 12 o más ciudades-Estado formaron el núcleo de la civilización del Medio Oriente.

Metalúrgia Primitiva Fundicion de Metales Uso del Cobre Hierro Bronce

Historia de Metalúrgia Primitiva – Fundicion de Metales: Cobre, Hierro, Bronce la edad de los metales

Hace unos 7.000 años los seres humanos comenzaron a producir objetos de metal. Los historiadores denominan Edad de los Metales a la última etapa de la Prehistoria, por la importancia que tuvo la invención de la metalurgia.

La metalurgia: El descubrimiento de que se podía extraer metal de la roca supuso un desarrollo tecnológico vital. Los primeros humanos sin duda vieron los depósitos de oro y cobre (conocido  como»cobre nativo») en las rocas, pero extraerlos era más complejo.

Este cobre fue utilizado en diversos lugares del Próximo Oriente para hacer dijes, en los últimos momentos del período neolítico, allá por el año 5000 a. de C. Se daba forma a los dijes mediante el único sistema entonces conocido: golpeando y doblando el metal.

Por esta época se empezaron a trabajar del mismo modo pequeñas piezas de oro. Posteriormente se descubrió que el cobre se volvía quebradizo como resultado de los golpes, pero podía ser templado nuevamente calentándolo hasta ponerlo al rojo vivo.

En Asia, en torno al año 9000 a. C., se usaba cobre para fabricar herramientas, lo cual indica que se había alcanzado ya cierto conocimiento del proceso de fundición.

Este conocimiento permitió trabajar grandes volúmenes de metal con ayuda del martillo y, hacia el año 4000 a. el trabajo con el cobre se había extendido ya al norte de África y Europa.

La extracción de minerales metalíferos superficiales como la malaquita estaba ampliamente difundida en Oriente Próximo, donde se empleó por vez primera de forma eficaz la técnica de la fundición.

El primer metal que se utilizó fue el cobre y lo trabajaban de manera muy sencilla, golpeándolo con piedras. El cobre no era un metal muy resistente y se utilizaba sobre todo para hacer joyas y objetos de adorno. Se desconoce cómo, cuándo y dónde se descubrió que podía extraerse cobre del mineral. Debido a que el proceso exige temperaturas bastante altas, puede suponerse que la fundición evolucionó como un subproducto de la producción de cerámica. El proceso, tal como se conoció en un primer estadio, comprendía el calentar una mezcla de carbón de leña y mena de cobre en una pequeña cavidad practicada en el suelo. Unos hombres, soplando el fuego mediante unas bodoqueras, elevaban la temperatura del conjunto. Este sistema está claramente descrito en una serie de pinturas halladas en tumbas egipcias que datan del 2500 a. de C.

En un principio, esta se aplicó básicamente con fines decorativos. El oro y el cobre se consolidaron como artículos comerciales vitales y contribuyeron al desarrollo de las culturas económicamente fuertes que empezaron a surgir en la época.

Pese a ser minerales preciados, el cobre y el oro eran demasiado blandos para aplicarse a la fabricación de armas.

Sin embargo, la experiencia de trabajar el cobre conllevó una mayor comprensión de las propiedades de los metales en general y, en última instancia, propició la amalgama del cobre con el estaño para producir una aleación más resistente: el bronce.

Más tarde los seres humanos utilizaron otros dos metales: el bronce, una aleación de cobre y estaño, y el hierro. Ambos metales eran muy resistentes y con ellos se podía fabricar todo tipo de utensilios: herramientas de trabajo, armas y armaduras, recipientes, joyas, estatuas. Para fabricar objetos de bronce y hierro los hombres fundían el mineral en hornos cerrados y después colocaban el metal fundido en moldes con la forma del objeto que querían realizar.

Puesto que las existencias de estaño se limitaban a Oriente Próximo, China y el noroeste de Europa, la Edad de Bronce solo se dio en estas zonas.

En el resto del mundo, como en África, América y Australia, la piedra siguió siendo el medio más eficaz para fabricar herramientas hasta la llegada del hierro.

La eficacia del bronce generó un excedente de útiles, armas y objetos ceremoniales, así como artículos de lujo, que llevó la riqueza a determinadas comunidades.

HISTORIA FUNDICION DE METALES:

Con el descubrimiento de la fundición se observó que el cobre se licuaba a altas temperaturas y que, por tanto, podía verterse en moldes preparados previamente.

Esto significaba que las masas informes de fundición podían ser fragmentadas y, colocándolas en crisoles, calentadas de nuevo para obtener copias, por vaciado.

Este proceso básico iba a mantenerse sin cambios sustanciales durante los mil años siguientes.

Sin embargo, poco a poco fue aumentando la capacidad de los hornos al construir una estructura en forma de chimenea con piedras y arcilla, y aparecieron varios tipos simples de fuelles que reemplazaron el trabajo de los pulmones humanos.

Estos fuelles consistían en un saco de piel con dos estrechas aberturas para aspirar y expulsar el aire, que se hacía funcionar manualmente, o en una especie de tambor con una cubierta de piel relajada que podía estirarse y apretarse para crear una corriente de aire. Hasta el 500 a. de C. no aparecieron los verdaderos fuelles.

Poco tiempo después del descubrimiento de la fundición y el moldeado del cobre empezó a extraerse plata, a fundirse oro y a obtenerse reproducciones.

Posiblemente como resultado de mezclar algunos de estos metales en un crisol, se descubrió que las mezclas de metales (aleaciones) resultaban, por lo general, más duras que algunos de los metales, por separado, que intervenían en el proceso. A partir del año 2500 a. de C. se emplearon en joyería diversas aleaciones de plata y cobre, o de oro y plata, sobre todo en Mesopotamia y Egipto.

Aunque abundante, el principal defecto del cobre como material para fabricar herramientas, era su fragilidad.

En teoría, era más resistente si se le añadía oro o plata, tal como se hizo en el Perú precolombino, pero esto resultaba muy costoso.

En vez de ello se buscaron metales menos caros para alearlos con el cobre.

En un principio, se emplearon estaño, antimonio y arsénico, que forman menas muy pesadas y parecidas por su aspecto, para fundirlos con cobre. Pero hacia el 3000 a. de C, el estaño, el más abundante de ellos, fue el que se utilizó con mayor frecuencia; de este modo se formó la aleación que conocemos como bronce.

Junto con la elaboración del bronce, empezó a extraerse el plomo. Este es un metal blando y oscuro, por lo que en un principio no se le vieron muchas aplicaciones.

Pero hacia el 1500 a. de C. se descubrió que mezclando plomo con bronce se obtenía una aleación mucho más manejable. Desde entonces se hizo posible obtener vaciados de mayor volumen y más complejos. Esta aleación de cobre, estaño y plomo todavía se emplea para moldear estatuas.

Los romanos fueron quienes primero se sirvieron de grandes cantidades de plomo para construir sus acueductos y conducciones de agua en general. También fueron quienes introdujeron la aleación de plomo y estaño (peltre), para fabrricar platos y vasijas, como un suce-;áneo barato de la plata. Esta misma aleación se hacía servir como elemento soldador para unir piezas de bronce y cobre.

El estaño nunca fue demasiado abundante, y posiblemente a causa de esto hacia el 500 a. de C. los artesanos oersas empezaron a sustituirlo por el cinc. De este modo crearon la aleación que hoy denominamos latón.

La producción de éste en gran escala empezó una vez que los romanos conquistaron gran oarte de Europa; hacia el año 100 de nuestra era explotaban los depósitos de mena de cinc (calamina) de la Europa Central, por lo que muchos de los ornamentos y monedas romanas se hicieron de latón antes que de bronce. De este modo, el latón se convirtió en la aleación de cobre más común durante la Edad Media, si bien el procedimiento para obtenerla era diferente del actual.

El cinc se vaporiza con mucha facilidad en el horno, por lo que con el’fin de conseguir el latón se arrojaba la mena de cinc al cobre fundido y se removía la masa.

En tiempos primitivos era difícil producir hierro debido a que el punto de fusión de éste es demasiado elevado para las temperaturas que podían alcanzar ¡os simples hornos de entonces.

El metal permanecía en ellos como una masa esponjosa que después había que sacar y golpear con fuerza, hasta formar una barra de metal, a la que sólo se podía dar forma con un posterior calentamiento y martilleo.

Hacia el 2000 a. de C. se conseguía obtener pequeñas cantidades de hierro, pero habrían de transcurrir otros mil años antes de que se dominara por completo su obtención.

Desde entonces, y dada su abundancia, el hierro se convirtió en el metal común con el que se fabrican armas y herramientas, reemplazando al bronce en tales usos.

Debido a que el hierro no se fundía en ninguna de sus etapas, tampoco podía alearse con otros metales, tal como se hacía con el cobre.

Para superar esta dificultad, se calentaban las barras de hierro con carbón vegetal durante mucho tiempo, hasta que absorbían algo de carbón; esto dio origen al acero, hecho que se descubrió en los primeros momentos del período romano.

Cuando César invadió Bretaña se asombró al descubrir que las tribus locales todavía utilizaban espadas de hierro que se torcían durante la batalla; sus propias tropas manejaban armas de acero que eran más resistentes y menos flexibles,

FORMAS DE TRABAJAR EL METAL:

IIIIII
La primera forma de trabajar el metal consistió en golpear el cobre con un martillo de piedra para darle forma. Así se realizaban adornos y herramientas. Más tarde se utilizó el método de forja, es decir, calentar el metal mientras era martilleado, lo que facilitaba el moldeado de los instrumentos.El descubrimiento de la fundición generalizó el uso de los metales. Los metales se calentaban a elevadas temperaturas hasta volverse líquidos y se introducían en moldes con la forma de los instrumentos que se deseaba fabricar.
El fundido permitió mezclar varios metales; este procedimiento se llama aleación. Fue así como se descubrió el bronce, una aleación de cobre y estaño, que era más resistente y más fácil de modelar que el cobre.

AMPLIACIÓN DEL TEMA: Era necesario armar ejércitos enteros y los yacimientos explotados de la zona comenzaron a resultar insuficientes.

De pronto, un descubrimiento, inicialmente conocido sólo por algunos que lo guardaban como un secreto de Estado, vino a modificar todo el sistema comercial-industrial de la Edad del Bronce.

El descubrimiento del hierro «libera» a las ciudades de los abusivos acaparadores de cobre y estaño. Una nueva edad se inicia con la rápida difusión de este metal, que desplazó en forma total a los utensilios de piedra.

Con el hierro todo se hace más rápido y barato: herramientas de labranza, cascos, corazas, armas, útiles para oficios en general, etc.

Este cambio perjudicó a las regiones antes enriquecidas por el comercio de los metales, nivelando prácticamente a todos los pueblos. Toda Europa Central fue un yacimiento, aprovechándose también la madera de sus bosques como combustible.

Muchas veces en la historia los bosques fueron talados sin piedad, siendo éste uno de los períodos en que el fenómeno se produjo con mayor intensidad. Los príncipes desarrollaron pequeñas unidades de población dedicadas a las actividades ganaderas y metalúrgicas. Así fueron acumulando riquezas importantes.

Al finalizar esta gran edad, en el siglo VII a. de C, surge en Austria y a orillas del río Rin una avanzada cultura llamada civilización de Hallstatt, que mantiene contactos comerciales con Grecia y Asia Menor, donde existían ya los elementos que hacían prever el florecimiento de la clásica Edad Antigua.

El perfeccionamiento en todas las ramas, iniciado en el II milenio a. de C. por los pueblos orientales de la Mesopotamia, sus vecinos los guerreros hititas y, especialmente, por los egipcios en el valle del Nilo, se expandió durante la Edad del Hierro -que fue también el comienzo de la Historia- gracias a los fenicios, los cartagineses y los griegos.

Los dos primeros formaron un «puente de navegación» entre Oriente y Occidente; los griegos asimilaron conocimientos y, dándoles forma actualizada, los proyectaron hacia el mundo conocido. Ya antes del siglo 30 a. de C. comenzó a hacerse carne en algunos pueblos del este la idea de comunicarse por medio de otro artificio que no fuera la palabra hablada.

En realidad, ya en el Paleolítico algunos hombres habían alcanzado este objetivo. No se necesita ser un arqueólogo experto para comprender el «mensaje» dejado en las cavernas por el «homo sapiens» primitivo.

Por las pinturas rupestres sabemos cómo eran entonces las expediciones de caza, qué armas se utilizaban y cómo eran las costumbres. Sin embargo, faltaba muchísimo aún para que la escritura permitiese una fiel «traducción» del lenguaje oral.

Y esto se produjo casi al mismo tiempo para los babilonios y los egipcios. Como estas escrituras eran sagradas y a ellas sólo tenían acceso los sacerdotes, se las llamó jeroglíficos (es decir: escritura sagrada).

La Vida en el Neolitico Catal Huyuk Primeras Viviendas en el Neolitico

La Vida en el Neolítico – Catal Huyuk – Primeras Viviendas Primeros asentamientos humanos

CONSECUENCIAS DE LA REVOLUCIÓN DEL NEOLÍTICO: El cultivo continuo de los granos dio ocasión a asentamientos más permanentes, a los que los historiadores se refieren como las villas o ciudades agrícolas del Neolítico. Una de las comunidades agrícolas más antigua y extensa fue Çatal Hüyük, localizada en la actual Turquía.

Sus muros circundaban treinta y dos acres, y tal vez la población llegara a los seis mil habitantes en su mejor momento (entre 6700 y 5700 a. de C.). La gente vivía en casas modestas de adobe, edificadas tan próximamente unas de otras, que sólo formaron unas pocas calles. Para llegar a sus casas, sus habitantes tenían que caminar por las azoteas y luego entrar en sus casas a través de un orificio en el techo.

La Vida en el Neolitico Catal Huyuk Primeras Viviendas en el NeoliticoLos arqueólogos han descubierto que se cultivaban hasta doce productos en Çatal Hüyük, incluyendo frutas, nueces y tres variedades de trigo.

La gente cultivaba sus propios alimentos y los guardaba en los almacenes de sus casas. Los animales domesticados —en especial, el ganado— proporcionaban carne, leche y pieles. La excedencia de alimentos también hizo posible que sus pobladores se dedicaran a otras actividades distintas de las agrícolas.

Determinadas personas se convirtieron en artesanos y fabricaron armas y joyería, que comerciaban con los vecinos, dando acceso de esta forma a los habitantes de Çatal Hüyük a un mundo más amplio alrededor de ellos.

En Çatal Hüyük se han encontrado lugares de culto religioso con figuras de dioses y diosas domésticos, así como diversas estatuillas de figuras femeninas. Dotadas de senos y asentaderas muy prominentes, estas “madres tierra” tal vez representaban de manera simbólica la fertilidad de “nuestra madre” tierra y la de las madres humanas. Tanto los relicarios como las estatuillas son indicadores del creciente papel que desempeñaba la religión en las vidas de estas personas del Neolítico.

La revolución agrícola del Neolítico tuvo consecuencias de largo alcance. Una vez que la gente se hubo asentado en villas o ciudades, construyeron casas para protegerse, así como otro tipo de estructuras dedicadas al almacenamiento de bienes. Como comunidades organizadas, almacenaron alimentos, acumularon bienes materiales y comenzaron a practicar el comercio. La gente comenzó también a especializarse en ciertos oficios, por lo que se desarrolló la división del trabajo.

La alfarería se fabricó con arcilla y se endureció al fuego. Las vasijas se utilizaron para cocinar y para almacenar granos. Las cestas tejidas también se usaron para almacenamiento. Las herramientas de piedra se refinaron, conforme se utilizaban cuchillos de pedernal en la fabricación de hoces y azadones para su uso en la labranza. En el transcurso de la Era Neolítica, gran parte de las plantas alimenticias que están todavía hoy en uso se comenzaron a cultivar. Más aún, fibras vegetales provenientes de plantas como el lino y el algodón se usaron para producir los hilos con que se tejía la ropa.

El cambio hacia una agricultura sistemática experimentado en la Era Neolítica también tuvo c

onsecuencias en la relación entre el hombre y la mujer. El tomó la responsabilidad de trabajar en los campos y domesticar los animales, actividades que lo mantenía lejos de su casa. La mujer permanecía en su hogar cuidando a los niños, tejiendo ropa, elaborando queso a partir de leche, y llevando a cabo todos las tareas que requería la organización de la casa y familia.

Estatuas de Ain Ghazal.

Arte: Estatuas de Ain Ghazal. Estas estatuas de tamaño natural hechas de yeso y betún datan del año 6500 a. de C. y fueron descubiertas en 1984 en Ain Ghazal, un sitio arqueológico cercano a Amman, Jordania. Son unas de las estatuas más antiguas alguna vez encontradas de la figura humana. Los arqueólogos están estudiando las esculturas para tratar de entender su propósito y significado.

Primeros Asentamientos Humanos Domesticación de Plantas y Animales

Primeros Asentamientos Humanos – Domesticación de Plantas y Animalesnace la agricultura

La Revolución Neolítica: El descubrimiento de la agricultura y la ganadería supuso un cambio radical en las formas de vida y en la organizado de los seres humanos. La caza y la recolección permanecieron, pero dejaron de ser las únicas formas de subsistencia, y los seres humanos comenzaron a elaborar sus propios alimentos.

Los pueblos agrícolas se hicieron sedentarios, lo que significa que se asentaron de forma permanente en un lugar y dejaron de trasladarse de un sitio a otro en busca de alimento. Levantaron poblados junto a los ríos y allí establecieron sus campos de cultivo y los corrales de los animales domésticos. Los pueblos pastores vivían junto a sus rebaños en chozas y se trasladaban de unos lugares a otros en busca de mejores pastos y de agua para el ganado. Gracias al descubrimiento de la agricultura y la ganadería, y a la vida sedentaria, los grupos humanos aumentaron su tamaño, por lo que los poblados neolíticos tenían más miembros que las tribus paleolíticas.

Revolución del Neolítico (aproximadamente 10000-4000 a. de C.)
La Agricultura:
Tras la última glaciación (alrededor del año 10.000 a. de C.) tuvo lugar lo que se ha dado en llamar la Revolución Neolítica, esto es, la revolución ocurrida en la Nueva Edad de Piedra (neolítica es una palabra griega que quiere decir “piedra nueva”). Sin embargo, el término Nueva Edad de Piedra provoca confusiones. Aunque la gente del neolítico confeccionó un nuevo tipo de hachas de piedra pulida, éste no fue el cambio más importante experimentado después del año 10.000 a. de C.

REVOLUCIÓN AGRÍCOLA: El verdadero cambio fue que la caza de animales y la recolección de plantas —actividades que se realizaban para ganarse el sustento— dieron paso a la producción de alimentos mediante la práctica sistemática de la agricultura.

La siembra de granos y vegetales proporcionó una oferta regular de comida, y la domesticación de animales (como cabras, ganado, puercos y ovejas) añadió una fuente continua de carne, leche y fibras para vestir (como la lana). También se pudieron emplear grandes animales como bestias de carga.

El aumento de cosechas y la domesticación de animales productores de alimentos establecieron una nueva relación entre los hombres y la naturaleza. A los historiadores les gusta referirse a esto como una revolución agrícola. El cambio revolucionario es drástico y requiere un gran esfuerzo, pero la capacidad de adquirir con regularidad alimentos dio a los seres humanos un mayor contitdbre su ambiente. También les permitió abandonar sus hábitos de vida nómada, y comenzar a vivir en comunidades asentadas.

La agricultura sistemática quizá se desarrolló de manera independiente en cuatro distintas áreas del mundo entre los años y7000 a. de C. En cada una de estas zonas se cultivaron plantas diferentes: trigo, cebada y lentejas en el Cercano Oriente; arroz y mijo en el sur de Asia; mijo y camote en África occidental; y frijoles, papas y maíz en Mesoamérica.

En el Cercano Oriente, como en cualquier otra parte, la revolución agrícola del Neolítico requirió la presencia de un ambiente favorable. Al principio, las áreas elevadas que se ubican arriba del Fértil Creciente (que en la actualidad corresponden al norte de Iraq y al sur de Turquía) fueron más propicias para un cultivo sistemático que las zonas de los valles ribereños. Aquella región recibía la precipitación pluvial necesaria y era el lugar de origen de dos plantas silvestres (el trigo y la cebada) y de cuatro especies de animales salvajes (el puerco, las vacas, las cabras y las ovejas), que habrían de ser domesticadas para beneficio del ser humano.

Durante el Neolítico, los poblados estaban situados generalmente junto a un río, a fin de tener agua para regar los campos y abastecer con alimentos a la población y al ganado, tanto para criarlo como para alimento del pueblo

PRIMEROS ASENTAMIENTOS HUMANOS:
LA ALDEAS:
Los poblados neolíticos eran pequeños y estaban formados por chozas de forma circular o rectangular hechas de adobe. Cada poblado se componía de varias viviendas, establos para los animales, almacenes para los granos, etc. Producían todo lo que necesitaban para subsistir, aunque también comerciaban con algunos productos, como adornos, sílex, conchas y ciertos minerales.
Todos los habitantes de la aldea participaban en la preparación de los campos de cultivo, en la siembra y en la recogida de la cosecha. En los meses que transcurrían entre una cosecha y otra se alimentaban de lo que habían almacenado de la anterior. También cazaban y recolectaban frutos silvestres.

A pesar de que todos los habitantes del poblado colaboraban en las tareas agrícolas, también se desarrolló la propiedad privada y algunos miembros del poblado alcanzaron mayor poder gracias a la acumulación de ganado y tierras. De esta forma se fue creando una desigualdad social entre los miembros del grupo.

En los poblados se produjo una especialización del trabajo; unas personas cultivaban los campos, otras cuidaban el ganado y las demás fabricaban tejidos, cerámicas, cestas o armas. El jefe de la aldea dirigía el poblado y negociaba con los jefes de las aldeas vecinas.

Fuente Consultada: La Enciclopedia del Estudiante Historia Universal Tomo 02

Garganta de Olduvai Descubrimientos de Restos Homo Habilis Cuna Africa

Garganta de Olduvai: Descubrimientos de Restos Homo Habilis garganta de olduvai

La evolución de los humanos modernos se remonta a millones de años. No es fácil rastrearla, ya que las evidencias proceden de hallazgos dispersos sin relación entre si lo que dificulta trazar un cuadro cohesionado. El predominio del Homo sapiens es un hecho relativamente reciente.

En el siglo XIX, Charles Darwin, padre de la teoría de la evolución por selección natural, identificó África tropical como cuna de la humanidad. Los paleontólogos Louis y Mary Leakey hallaron pruebas de ello en la década de 1950 en la garganta de Olduvai, un profundo tajo en las llanuras orientales del Serengeti, en Tanzania.

Fue allí, en África oriental, donde nuestros antepasados evolucionaron hace al menos 4,5 millones de años (ma.). Una gran variedad de hallazgos fósiles muestra la notable diversidad de homínidos primitivos que floreció en la zona.

El origen del ser humano: la meca de la arqueología en la garganta de Olduvai. Se trata de una zona de barrancos considerada como la cuna de la humanidad ya que aquí se cree empezó la vida, empezó todo. La famosa garganta de Olduvai en Tanzania fue descubierta para la Arqueología por la familia Leakey y la mayor parte de la investigación en la década de los 60 fue financiada por la National Geographic. Espectaculares descubrimientos de fósiles de homínidos y los que por entonces eran los yacimientos prehistóricos arqueológicos más antiguos de la Humanidad convirtieron a esta garganta en el Grial de los estudios de evolución humana. Aún hoy no existen en ningún otro lugar yacimientos de 2 millones de años con el grado de preservación tan excepcional como los yacimientos de Olduvai.

LA AVENTURA HUMANA: Los cambios climáticos producidos por la colisión de las placas tectónicas provocaron la formación de toda una serie de casquetes de hielo que sumieron el planeta en un invierno de miles de años de duración. A medida que las temperaturas y los índices de pluviosidad descendieron, los bosques fueron reemplazados por praderas5 los pájaros desarrollaron nuevos patrones migratorios y los animales se vieron obligados a adaptarse o morir.

Hace unos cuatro millones de años, cierta rama de primates arborícolas comenzó a experimentar un nuevo modo de vida: se aventuró por las praderas, donde algunos de ellos llegarían a ser bípedos. Su capacidad cerebral se incrementé gracias a la novedosa experiencia de utilizar las manos (ahora libres) para fabricar herramientas que les ayudaran a sobrevivir en las más duras condiciones climáticas. Aquellos chimpancés bípedos evolucionaron rápidamente hasta con vertirse en criaturas como tú y como yo, simios que aprendieron a hablar, a cantar, a hacer fuego. Incluso aprendieron a pintar.

Varias especies de humanos poblaron los continentes durante al menos dos millones de años y viajaron de un lugar a otro, llevando con ellos a sus hijos y compartiendo todo lo que tenían, sin propiedad pri vada —cuantas menos cosas.hubiera que transportar, tanto mejor—. No había leyes, ni lugares a los que estuviera prohibido ir. Vivir en armonía con la naturaleza significaba mudarse periódicamente y así dar a la tierra tiempo para recuperarse. La población alcanzó los cinco millones de individuos.

Primero Australia y después las Américas se vieron sacudidas por el desastre, ya que hace entre 40.000 y 10.000 años, la mayoría de los grandes mamíferos se extinguieron, lo que privaba a aquellos ecosistemas de los beneficios de algunas de las criaturas más poderosas del reino animal, tales como bóvidos, caballos y camellos. Entonces, hace unos 12.700 años, se produjo un repentino cambio climático; la última Edad de Hielo llegó a su fin y, tras ella, los habitantes del Mediterráneo y Oriente Medio, en un intento por sobrevivir, se aventuraron en el desarrollo de una forma de vida experimental. Descubrieron cómo manipular la naturaleza por medio de la selección artificial, aprendieron a cultivar la tierra y a domesticar a los animales.

Una vez que el clima se hubo estabilizado, algunos grupos desarrollaron una forma de vida nómada, pero ahora podían llevar consigo a sus rebaños domesticados de vacas, ovejas, cerdos y cabras. Otros grupos construyeron asentamientos más permanentes, pueblos y ciudades, donde la práctica de la agricultura proporcionaba excedentes que servían para alimentar a una población que había dejado de estar ligada a la tierra.

Aparecieron los primeros sacerdotes, reyes, artesanos, comerciantes y esclavos. En la incansable marcha hacia el nuevo mundo de las civilizaciones, la tradicional relación entre el ser humano y el resto del reino natural comenzó a alterarse, hasta alcanzar límites insospechados.

Homo Habilis Caracteristica Cerebro Huesos Altura La Evolución Humana

Homo Habilis – La Evolución Humanahomo habilis

El Homo habilis: La evidencia más clara de los primeros fabricantes de herramientas y de sus descendientes se hallaron en el lecho de un antiguo lago situado en la garganta de Olduvai (Tanzania).

Estas herramientas se han datado en unos 1,8 ma. Y fueron construidas por Homo habilis, el «hombre hábil», que dejó lo que podrían ser restos de un campamento junto a un lago, incluida una pequeña cantidad de útiles de piedra y huesos rotos de animales. Probablemente dormía en los árboles, a resguardo de leones y otros animales peligrosos. En su entorno, rico en depredadores, los humanos eran tanto cazadores como presas. Los indicios de Olduvai sugieren que Homo habilis ya despedazaba parte de los restos de los animales que carroñeaba.

Homo habilis usó la tecnología lítica más simple, perfeccionada por H. erectus para crear hachas y herramientas cortantes de piedra para tareas como el desolle de animales. Los neanderthales fueron los primeros en montar raspadores, puntas de lanza y cuchillos en mangos de madera. Los humanos modernos desarrollaron  tecnologías más sofisticadas al perforar las caras de lajas de piedra trabajadas cuidadosamente y convirtieron esas hojas en raspadores, buriles y taladros para trabajar cuerno, hueso y cuero. Tras la última glaciación , los cazadores añadieron a sus flechas pequeñas barbas.

Homo Habilis tenía un cerebro unas cuatro veces más grande de lo que correspondería a su tamaño y peso. Pero un cerebro mayor conlleva un mayor consumo de energía. Para poner en marcha nuestros cerebros necesitamos unos veinte vatios, o 400 calorías por día —o, lo que es lo mismo, un 20 por 100 de nuestro consumo total de energía sólo para poder pensar.

Esto nos lleva a una verdadera espiral evolutiva. Los cerebros de mayor tamaño necesitan una buena cantidad de energía, y el mejor modo de hacerse con ella es comiendo carne. El medio más productivo de conseguir carne es cazando, y para ello qué mejor que hacer uso de útiles y armas. Aquellas criaturas mejor adaptadas para la fabricación de tales herramientas eran las dotadas con cerebros de mayor tamaño.

Fue sobre esa época cuando apareció el que podría considerarse el primer humano auténtico: Homo ergaster, dotado de un gran cerebro, con la frente inclinada, arcos superciliares prominentes y unas extremidades robustas similares a las de los humanos modernos. Este recién llegado era más cazador que carroñero.

Homo ergaster estaba estrechamente relacionado con Homo erectus, el primer humano que se extendió de África tropical a Europa y Asia como parte de una expansión general de mamíferos y sus depredadores ocurrida hace unos 1,8 ma.

Homo Erectus Caracteristicas Peso Cerebro Altura Huevos Hominidos

Homo Erectus – Características – Hominidoshomo erectus caracteristicas

Homo erectus era un cazador experto y un brillante oportunista que aprovechaba con rapidez entornos diferentes, un factor clave de su éxito. Estos primeros humanos no tardaron en asentarse en el sur y en el sudeste de Asia, y llegaron hasta Dmanmsm, en Georgia, hace 1.7 m a.

En Europa ya estaban establecidos hace al menos 800.000 años. Hace 400.000. unas condiciones más cálidas que las actuales pudieron atraer a H. heidelberqensis al norte de Europa.

Aproximadamente al mismo tiempo, pequeñas bandas de humanos utilizaban largas lanzas arrojadizas de madera para cazar caballos salvajes y presas mayores en Boxgrove (sur de Inglaterra) y Schóningen (Alemania),

Los notables hallazgos de Schoningen son las herramientas de madera más antiguas descubiertas hasta hoy. H. heidelberqensis vivía en grupos itinerantes. Es probable que cada grupo regresara a los mismos territorios de caza y recolección en distintas épocas del año. Sin embargo. sus capacidades de comunicación y de raciocinio eran limitadas  lo que afectaba su capacidad de adaptación y pudo ser una de las razones por las que ni parecen haberse establecido en zonas de frío intenso ni haber alcanzado América y Australia.

¿Podía el Homo erectus hablar? Los científicos creen que los huesos del muchacho de Turkana sugieren que no, ya que los conductos nerviosos de sus vértebras no eran lo suficientemente grandes como para contener los complejos sistemas precisos para controlar la respiración, algo imprescindible a la hora de hablar.

Quizá desarrolló algún tipo de lengua de signos, o quizá algo similar a los gruñidos de los adolescentes de hoy en día, un equivalente verbal a los actuales mensajes de texto por móvil. Con sus útiles portátiles, la protección de sus comunidades y la magia del fuego, aquellos individuos estaban listos para partir hacia cualquier lugar donde pudieran encontrar alimento. El Homo erectus fue la primera especie de homínido que se embarcó en un viaje exploratorio fuera de África —los primeros emigrantes de la humanidad, los antiguos Marco Polo africanos.

La distribución de las placas continentales era por aquel entonces muy similar a la que hoy conocemos, por tanto era posible, como lo es ahora, viajar por tierra desde África a través del Próximo Oriente hasta el sur de Asia, India y China. ¿Realmente fue el hombre de la Edad de Piedra capaz de tal aventura sin contar con carreteras y, mucho menos, con coches, barcos o aviones? A diferencia de muchos de nosotros, aquellos erectas tenían una gran ventaja, y es que no tenían prisa.

Homo Sapiens Sapiens Características Peso Cerebro Altura Hominidos

Homo Sapiens Sapiens – Características Homínidos

El Homo sapiens sapiens es una subespecie del Homo sapiens, la única que aún sobrevive de todo el género Homo y de los homínidos. También llamado hombre de Cro-Magnon, el antecedente directo del hombre actual. Homo sapiens sapiens significa “hombre que piensa”. El Homo sapiens sapiens es una subespecie de origen africano, aparecida hace unos 45.000 – 100.000 años, que se ha extendido por todo el mundo, incluyendo la Antártida.

El primer Homo sapiens que llegó a Europa lo hizo desde África, y caminando, hace unos 50.000 años, primero hacia el este, y después hacia el norte vía Oriente Medio.

El apelativo que con frecuencia reciben estas poblaciones es el de cromañón —nombre que proviene de un yacimiento de la Dordoña francesa en el que se encontraron restos de Homo sapiens en el año 1868. Con ellos el estilo de vida, la cultura y la tecnología se transformaron completamente (es precisamente ahora cuando aparecen las primeras lanzas diseñadas para ser arrojadas).

También se cuentan entre sus inventos el arco y la flecha, innovación que pudo tener lugar en algún punto del norte de África o del Oriente Medio, territorios de exuberante vegetación habitados por animales salvajes de gran tamaño a los que era más seguro matar guardando las distancias.

escultura venus de Willendorf, madreHace 50.000 años  materiales como huesos, colmillos, cornamentas…, fueron la materia prima utilizadas en la fabricación de los primeros adornos, agujas y lámparas en forma de cuchara en las que se quemaba grasa animal.

En las cuevas de la época de los cromañones se han encontrado gargantillas y pendientes, y los primeros recipientes cerámicos datan asimismo de este periodo, al igual que las primeras esculturas conocidas; es el caso de la Venus de Willendorf, una figurilla femenina de la fertilidad encontrada en Austria en el año 1908 y cuya datación se remonta a los 24.000 años.

No sabemos si, efectivamente, aquellas poblaciones aprendieron a tocar música y a hablar, pero las flautas son parte del registro arqueológico de las cuevas de los cromañones.

Su gusto por la música y la escultura era comparable a su interés artístico: algunas de las primeras cuevas con arte rupestre tienen un origen cromañón y se fechan en 25.000 años en Lascaux, en la Dordoña francesa.

El clima volvió a recrudecerse. Las últimas capas de hielo descendieron desde el polo Norte haz unos 22.000 años, para desaparecer 12.000 años después. Durante este tiempo, las poblaciones de cromañones se adaptaron a los cambios climáticos gracias a una piel más clara capaz de producir cantidades suficientes de vitamina D para los huesos, a pesar de la escasez de luz solar.

hombre de cromagnon

Ver: Caracteristicas del Homo Sapiens