Jesucristo

Biografia de San Pedro Apostol de Jesus Historia Biblica

Biografia del Apostol San Pedro

Pedro fue su apodo, de llamaba Simón y fue el mas destacado apóstol de Jesucristo y primer jefe de su Iglesia. Supuestamente nacido en Galilea sin conocerse su año. Murió crucificado aproximadamente entre 64 y 67 en Roma, luego de ser capturado en las persecuciones de Nerón.

Era un pescador del mar de Galilea , sin estudios, generoso, impulsivo y dotado de una gran personalidad que logró transformarse en el portavoz de la palabra de Jesucristo.

Pedro es un sobrenombre el propio Jesús le colocó, para señalarlo como «piedra», piedra sobre la cual edificará su iglesia. Al morir Jesús se convirtió en el principal vocero de la palabra sagrada: dirigía las oraciones, respondía a las acusaciones de herejía lanzadas por los rabinos ortodoxos y admitía a los nuevos adeptos

biografia de san pedro
La Iglesia romana considera a San Pedro el primero de sus papas. Hacia el año 44 fue encarcelado por orden del rey Herodes Agripa, pero consiguió escapar y abandonó Jerusalén, llevando la palabra de Cristo a otra zonas del oriente.

Esta es su historia biblica, junto a otros apótoles….

«Hemos encontrado al Mesías.» Con estas palabras Andrés comunicó a su hermano Simón, el pescador del lago de Genezaret, el vendedor de pescado en Betsaida y Cafarnaúm, la buena nueva, la noticia esperada durante tantos años por el pueblo de Israel.

Cuantas veces los hijos de Jonás con los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, habrían hablado, descansando de la fatigosa labor del día, de la redención de Israel y de las predicciones contenidas en las profecías bíblicas.

Una vez llegó hasta ellos la noticia de la predicación del Bautista; y recorrieron muchas leguas para oír aquella palabra que clamaba en el desierto por la llegada del que sería el Salvador.

Hombres sensibles y entusiastas, educados en el afecto a la vieja Ley, Simón y Andrés esperaban el cumplimiento de los tiempos… «Hemos encontrado al Mesías.» ¿Por qué dudar más?…»Llévame a El», dijo Simón.

Con tan pocas palabras se inicia la trayectoria inmensa de los seguidores de Cristo, hasta su encuentro.

El Hijo del Hombre conquista su espíritu en el mismo instante en que reconoce su presencia.

Después de mirar a Simón, de ver en él el corazón puro, el alma sensible y la fe ciega capaz de los mayores sacrificios, le dice con aquellas sus palabras de suavidad infinita: «Tú eres Simón, hijo de Jonás; en adelante te llamarás Cefas.»

Palabras de conquista, que más tarde se completan con ocasión de la pesca milagrosa de Cafarnaúm.

«Maestro — replicó a Jesús el buen pescador cuando Aquél, después de haber predicado la nueva de su reino a una ingente multitud, le había ordenado que se internara en el lago y echara las redes— después de trabajar toda la noche no hemos sacado ni un pececillo; no obstante, confiando en tu palabra, voy a obedecerte.»

La pesca fue milagrosa y las mallas de las redes se rompían con tanto peso.

«Señor, apártate de mí — exclamó Simón arrojándose a los pies del Maestro—; un pecador como yo no es digno de tener un profeta en su barca.»

Y ésta fue la respuesta de Jesús, el divino e inigualable Doctor: «Ven conmigo, cree en mi palabra, y yo te haré pescador de hombres.»

A través de un duro aprendizaje, hecho con humillaciones de cada día, Simón va elevándose a la categoría de jefe de los doce, que le merece su amor inquebrantable a la persona del Maestro y el reconocimiento de su misión redentora en la Tierra.

Pero en su naturaleza de rudo galileo, y, por tanto, en su franqueza, impresionabilidad e inconstancia, se dibujan a cada paso las más flagrantes contradicciones: pasa del temor a la temeridad, de la cobardía al entusiasmo, de la ceguera intelectual a los más vivos destellos de inteligencia, de la sencillez a la petulancia.

Pero Simón es siempre él mismo: un ser tan humano que se capta las simpatías de cuantos ven desfilar su persona al lado de la de Jesús.

Incluso cuando en los momentos culminantes de la Pasión niega tres veces a su Maestro, comprendemos el terrible drama en que se reflejan los avatares mismos de la Humanidad frente a su Creador.

Luego, aparece como otro hombre. En él la fe de Pascua, la firme creencia en la resurrección del llamado Maestro, hace extinguir toda vacilación, toda duda, todo temor.

Es el primero en correr en busca del Resucitado, el primero en encontrarle.

Y más tarde, se rehabilita por un triple juramento de amor. «Señor — dice al Maestro—, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo.»

En recompensa de aquel afecto, Jesús le establece doctor infalible, juez supremo, pastor universal de la Iglesia. «Apacienta mis ovejas» — ésta es la frase de consagración de su jerarquía suprema. «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra estableceré mi Iglesia.»

En efecto. Iluminado por el Espíritu Santo, Pedro organiza la naciente iglesia de Cristo.

Su palabra, llena de los efluvios de la Divinidad, convierte a miles de personas de extrañas lenguas (30).

Con fe apasionada resiste las persecuciones de los fariseos. Ya no niega, ni teme. Tiene su misión y ha de cumplirla. Bautiza a los paganos, y cuando en Antioquía surge la cuestión de las supervivencias judaicas acepta el criterio de Pablo de Tarsis en acto de suprema modestia.

La tradición relata que después del concilio de Antioquía Pedro recorre el Asia Menor, predica en las orillas del Mar Negro, navega por el Mediterráneo y llega hasta la capital del Imperio.

Es el fundador de la iglesia romana, el primer vicario de Cristo en la Tierra y el primer pontífice de la Cristiandad.

Habla a todos con sencillez y claridad, y a nadie excluye del futuro reino. Los que tienen sed de justicia, los que lloran las afrentas de cada día, los que buscan una vida más pura y un ideal sublime al que servir, se unen alrededor de su persona.

Así se forma el primer contingente de mártires cristianos en Roma.

En medio de la persecución desatada por el emperador Nerón en julio del 64. Pedro escribe sus epístolas de consolación y de fe.

Según la tradición, también él vacila ante la prueba definitiva. Abandona Roma.

Pero a su paso le sale el Maestro. «Señor, ¿adonde vas?» «A ser crucificado de nuevo.»

Pedro comprende y regresa a la Ciudad Eterna, donde le espera, con la palma del martirio, la gloria suprema de su tránsito a la nueva vida prometida por Cristo.

De esta manera, la sangre vertida por el Apóstol en Roma, regó la temprana raíz nacida de la semilla que sembró su palabra, y la hizo crecer hasta convertirse en el frondoso árbol de la Iglesia de Cristo.

Por aquel acto de una trascendencia singular, el Príncipe de los Apóstoles vinculaba su jerarquía a la ciudad de los Césares, dándole su nuevo y más substancial primado: el de convertirse en la sede de los pontífices de la Catolicidad, guías espirituales, por voluntad divina, de los pueblos del Ecumene.

Porque con el sacrificio de aquel pescador, hecho a imitación del que sufrió su Maestro en el Gólgota, se desplomaban los muros de la orgu-llosa Roma del paganismo, para que por sus hendiduras pasara la luz de la Redención.

fuente

Origen y Organización de los Kibbutz en Israel Granjas Colectivas

Objetivos y Organización de las Granjas Colectivas de Israel- Los Kibbutz Judíos

El joven Estado de Israel debe su notable florecimiento a su agricultura colectiva: miles de israelíes dedican todas sus fuerzas a los kibbutz, donde el trabajo colectivo no sólo ha conseguido fertilizar el suelo del desierto, sino también favorecer el impulso económico y social de la nación a un ritmo verdaderamente sorprendente

Desde los primeros momentos de su existencia, el nuevo Estado de Israel hubo de enfrentarse a serios problemas económicos, cuya gravedad aumentó por el hecho de que el país había permanecido durante siglos en el abandono. Del rico país cantado por la Biblia sólo quedaban pantanos y tierras incultas que habían perdido su fertilidad natural.

Como la mayoría de los pueblos establecidos a orillas del Mediterráneo vivían principalmente de los recursos de la agricultura, y el rendimiento de la pesca era hipotético, la situación era poco brillante. Dado que la región goza de un clima subtropical que a veces ocasiona abundantes lluvias, pero también sequías catastróficas y el paisaje es extremadamente variado e incluso montañoso, se comprende que todo dependiera del ejercicio de la agricultura y, sobre todo, de un gran esfuerzo.

Los sionistas sabían que el Estado de Israel sobreviviría sólo a costa de una agricultura intensiva, que sería la base de la economía nacional. Como la mayoría de inmigrantes eran originarios de países de Europa oriental, el Estado recibió una estructura socialista, pero con un sistema económico de carácter democrático, como reacción contra el antisemitismo que hacía estragos, sobre todo, en los países no democráticos.

Esta ideología impuso a la población la «religión» del trabajo. El retorno a la tierra se convirtió en la regla de oro del pueblo judío. El renacimiento y notable desarrollo de la nación judía no se pueden comprender sino en función de la organización colectiva o cooperativa de la comunidad agrícola: los kibbutz y los moshav son fundamentales en el poder de Israel.

El sueño judío de regresar a la Tierra Prometida se hizo realidad en 1948. El sionismo triunfó a pesar de los pogroms y de la hostilidad de las naciones árabes vecinas. El rápido desarrollo del joven Estado no sólo se debe a la perseverancia de que dieron prueba sus fundadores, sino, sobre todo, a la organización colectiva de la agricultura.

Interrogada sobre la situación económica de su país, la señora Golda Meir (imagen abajo), antigua ministra de Asuntos Exteriores de Israel, sorprendió a los periodistas por la nobleza de sus palabras: «Tenemos un ideal,  una misión,  que determina el sentido de nuestra vida. El mundo nos juzgará pollos valores morales y espirituales que se desprendan de los progresos realizados por mi país y mi pueblo».

Golda Meir Ministra de Israel

Haber vencido el suelo es, indiscutiblemente, la más impresionante de todas las victorias judías. Al principio de su existencia, Israel se vio enfrentado a una tarea casi insuperable: no había duda de que un individuo que actuara por su propia cuenta nunca realizaría su empresa. Sólo una acción común podría tener un resultado   positivo.

El   Estado   de Israel   se  vio,   pues,   forzado   a adoptar la idea de una agricultura colectiva o cooperativa. Admitido esto, el amor a la patria se asoció a los principios de igualdad social, justicia y fraternidad. La primera puesta en práctica de esta idea se había realizado ya en   1868   bajo   la   dirección   del francés Charles Netter, quien fundó   cerca   de   Jaffa   la   primera granja colectiva.

En  1899 había ya 22. El sionismo trajo consigo la creación del Fondo Nacional Judío, destinado a reunir fondos para la compra de tierras en Palestina. Todos los israelitas de la diáspora  (judíos extendidos por todo el mundo), ricos o pobres, tenían  que  ceder una parte  de sus ingresos.

En cincuenta y tres años, el Fondo compró a propietarios árabes 335.000 ha de tierras. Esas tierras se concedieron con ciertas condiciones. Poco a poco se adoptaron sistemas de explotación los más eficaces de los cuales parecen haber sido los practicados en los kibbutz. Ya hemos dicho que la idea la habían lanzado los sionistas originarios de Europa oriental. Además, el aspecto socialista afectaba más el valor del trabajo que la lucha de clases.

La unión de los «Trabajadores de Sión» con «Los Trabajadores Jóvenes» originó la creación de un a modo de partido laborista, el Mapai, que sigue en el poder. A partir de 1920, el movimiento colectivista salió de su fase experimental.

En 1922, en Israel había 22 kibbutzim que daban trabajo a 1.200 personas. Tres años después, 25 kibbutzim con 2.300 trabajadores que habían rescatado al desierto 7.500 ha. En 1957, el número de kibbutzim había pasado de 228, y 79.000 personas trabajaban 180.000 ha. El kibbutz es una granja colectiva basada en el principio de la propiedad en común de los medios de producción.

El trabajo no está remunerado: los miembros de la comunidad aptos para el trabajo ponen al servicio de la empresa la fuerza física y la competencia. A cambio, la empresa cubre todas sus necesidades: alojamiento, comida, descanso, educación de los hijos, asistencia médica, etc. La asamblea general, que comprende a todos los miembros, tanto hombres como mujeres, constituye el poder legislativo.

La asamblea ejerce la administración, designa sus comisiones y se encarga de todas las tareas cotidianas. Las cuestiones en litigio son examinadas y sometidas a votación. Cada noche se reparte el trabajo. Las tareas empiezan al amanecer y sólo se interrumpen para desayunarse y comer. El trabajo cesa hacia las cinco de la tarde, a fin de reservar suficiente tiempo libre para la vida familiar, sin olvidar las preocupaciones sociales y culturales.

Cada kibbutz dispone de una biblioteca, una discoteca, un cine, un teatro, un museo, una orquesta y una coral. Si el kibbutz adquiere demasiada importancia, se crea un nuevo núcleo en medio de tierras yermas. Entonces, para un centenar de personas empieza una nueva aventura, a pesar de que los ingenieros les ayudan en la realización de sus planes.

Toda la producción de los kibbutz se despacha por mediación de las cooperativas de venta. La población de los kibbutz sólo representa 5 % de la total de Israel, pero, aun así, las granjas colectivas constituyen la espina dorsal de este joven Estado. Los kibbutzim se dedican, además, a la creación de pequeñas industrias, como fábricas de conservas o de material agrícola. Desde 1948, al lado del kibbutz se creaba el pueblo cooperativo, llamado moshav.

Fuente Consulatada:
Enciclopedia Juvenil  Tomo I A Zeta Edit. Credsa

Concepto del Maniqueísmo Origen y Vida del Profeta Mani

VIDA DEL PROFETA MANI – ORIGEN Y CONCEPTO DEL MANIQUEÍSMO

Fundado por Maní hacia el final del siglo III , el maniqueísmo aparece como un sincretismo en el que se han mezclado los más diversos elementos. Puede ser considerado como una especie de herejía cristiana a la que se han añadido muchos elementos extraños, o como una religión distinta a la que, de manera bastante artificial, se han unido aportaciones cristianas.

Mani se presenta como discípulo de Cristo y utiliza abundantemente los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento. La influencia religiosa de Mani se ha prolongado durante unos mil años en una extensa zona, a partir de los confines del mundo persa y semítico, que la civilización grecorromana había alcanzado, pero sin llegar a influir profundamente.

Mani nació hacia los años 215-216. Desde su infancia fue incorporado a la secta de los mogh-tasilas o baptistas, a la que pertenecía su padre, que profesaba una doctrina dualista: dos personajes están subordinados a Dios—Cristo y el diablo—, los dos salidos de Dios y puestos por éste ante los tiempos futuros y el siglo presente. En toda la creación se encuentra la oposición del bien y del mal, de los dos sexos, de la derecha y de la izquierda, del agua y del fuego. El agua es el medio de salvación y el fuego, de condenación.

profeta Mani

Profeta Maní

El agua del bautismo libra del fuego del infierno. Los bautizados han de llevar una vida santa, renunciar al matrimonio y abstenerse de alimentos de origen animal. La verdad religiosa está contenida en la Ley y el Evangelio, cuyo sentido, que se ha perdido, puede encontrarse a través de los libros de Elkasai.

Durante cuarenta años Mani llevó una vida errante de predicador y escribió cartas, sermones y tratados. Parece que predicó en las regiones cercanas al Eufrates y que envió a dos de sus discípulos a Egipto y a la Escitia. En pocos años la secta hizo grandes progresos. Diocleciano publicó un rescripto severísimo contra los mani-queos en el que se establecía, entre otras, la pena capital. El movimiento se expansionó por Mesopotamia, Siria, Palestina y Egipto.

En África surgieron numerosas comunidades. También en Italia hubo importantes núcleos. Una gran expansión se realizó por Oriente: Irán. De Samarkanda a la India. Mogolia fue el centro de otra notable irradiación. La época de retroceso empieza al final del siglo X. La desaparición definitiva llegó muy pronto.

El sistema maniqueo se apoya en un dualismo. Hay desde toda la eternidad dos principios opuestos, el bien y el mal, la luz y las tinieblas. Las tinieblas primitivas tocan la luz y la limitan. El príncipe de las tinieblas es la antítesis viviente del rey de la luz. No es un segundo dios, sino su rival. Su verdadero nombre es la materia, pero el pueblo le llama diablo. La lucha entre los dos mundos es inevitable.

Nuestro mundo, mezcla de tinieblas y de luz, está continuamente en guerra hasta la separación definitiva de esos dos elementos. El hombre que es como un microcosmos que reúne las propiedades de todo lo que existe, posee dos almas, de las que una es buena y la otra mala. Hecho de espíritu y materia, participando a la vez de Dios y del diablo, el primer hombre debía lograr esta separación de los elementos de luz que llevaba en sí. Sin embargo, después de su caída se hizo incapaz de realizar ese trabajo.

La misión de Jesús en su Encarnación estaba encaminada a liberar la luz que se encontraba cautiva en el hombre pecador. Jesús no es propiamente el hijo de Dios. Es como el arquetipo de la humanidad. En él sólo hay luz. Es el que en diversas ocasiones ha comunicado luz a los hombres: Adán, Abraham, Buda, Zoroastro, el Mesías, San Pablo, Mani.

La moral se resume en la doctrina de los tres sellos. El sello sobre la boca lleva a evitar todo lo que puede mancharla: los pecados de la lengua y los alimentos impuros (los que no sean vegetales). El sello de la mano niega el derecho a matar, sean hombres, animales o plantas. El sello del pecho se refiere a la prohibición del matrimonio y de todas las relaciones sexuales.

El maniqueo ha de hacer lo posible por evitar la propagación de la vida. Como la práctica rigurosa de los tres sellos era imposible en la vida corriente, los maniqueos distinguían dos grupos: los auditores, que podían vivir como los demás hombres, aunque con ciertas limitaciones, y los elegidos, que estaban obligados a una práctica estricta de las prescripciones de la doctrina.

En la vida de ultratumba, mientras los elegidos entrarán inmediatamente en el paraíso, los auditores deberán quedarse en este mundo, pasar de un cuerpo a otro hasta llegar al de un elegido. Los pecadores van a un fuego eterno. La separación definitiva, no obstante, de buenos y malos, exige el transcurso de mucho tiempo para que los elementos de luz que han caído en este mundo puedan separarse otra vez de la materia. Un inmenso incendio se producirá en el último día.

Tomando como modelo la organización que Jesucristo dio a su Iglesia, el maniqueísmo tiene doce maestros que obedecen a un jefe único. Por debajo de éstos hay setenta y dos jefes u obispos, que son los que ordenan a los presbíteros y diáconos. Admiten dos sacramentos: el bautismo y la eucaristía. La fiesta más importante, la Berna, conmemoración de la muerte de Mani, se celebra alrededor de la fecha de la Pascua cristiana.

Fuente Consultada:
FACTA Enciclopedia Sistemática Tomo IV Entrada: Maniqueísmo

Grandes Escritores de la Historia Cronologia Grandes Obras Literatura

Grandes Escritores de la Historia
Cronología de Grandes Obras de la Literatura

Autor FechaOrigenObra Clave

Homero s.VIII a.C. Grecia Poesía Odisea (s.VIII a.C.)

Esquilo c. 525-456 a.C. Grecia Teatro Los siete contra Tebas (c. 467 a.C.)

Sófocles c. 496-406 a.C. Grecia Teatro Antígona (0.442 a.C.)

Eurípides c.484-406 a.C. Grecia Teatro Medea (c. 431 a.C.)

Aristófanes 0.448-388 a.C. Grecia Teatro Las ranas (0.405 a.C.)

Valmiki c. 400-200 a.C. India Poesía Ramayana (c 400-200 a.C.)

Virgilio 70-19 a.C. Roma Poesía Eneida (c. 29-19 a.C.)

Ovidio 43a.C.-c.17d.C. Roma Poesía Las metamorfosis (8 d.C.)

Murasaki Shlkibu c. 978-1014 Japón Narrativa La historia de Genji (C.1001-1010)

Dante Alighierl 1265-1321 Italia Poesía Divina comedia (C. 1321)

Petrarca 1304-1374 Italia Poesía Cancionero (1327-1368)

Geoffrey Chaucer 1343-1400 Inglaterra Poesía Cuentos de Canterbury (1387-1400)

Miguel de Cervantes 1547-1616 España Narrativa/ poesía/ teatro Don Quijote (1605)

Wllllam Shakespeare 1564-1616 Inglaterra Teatro/ poesía Romeo y Julieta (1591-1595)

John Milton 1608-1674  Inglaterra Poesía El paraíso perdido (1667)

Moliere 1622-1673 Francia Teatro El misántropo (1666)

Jean Racine 1639-1699 Francia Teatro Fedra (1677)

Jonathan Swift 1667-1745 Irlanda Narrativa/ ensayo Los viajes de Gulliver (1/26)

Cao Xueqin Johann c. 1715-1763 China Narrativa Sueño en el pabellón rojo (1791)

Johann Wolfgang von Goethe 1749-1832 Alemania Narrativa/ teatro Fausto (1808)

William Wordsworth 1770-1850 Gran Bretaña Poesía El preludio (1799)

Jane Austen 1775-1817 Gran Bretaña Narrativa Orgullo y prejuicio (1813)

John Keats 1795-1821 Gran Bretaña Poesía Endymion (1818)

Aleksandr Pushkin 1799-1837 Rusia Poesía/ narrativa Eugenio Onegin (1828)

Honoré de Balzac 1799-1850 Francia Narrativa La comedia humana (1827-1847)

Alexandre Dumas 1802-1870 Francia Narrativa Los tres mosqueteros (1802-1870)

Víctor Hugo 1802-1885 Francia Narrativa Los miserables (1862)

Ralph Waldo Emerson 1803-1882 EE.UU. Ensayo/ poesía La conducta de la vida (1860)

Hans Christian Andersen 1805-1882 Dinamarca Narrativa Cuentos de hadas (1835-1837)

Henry Longfeltow 1807-1875 EE.UU. Poesía Hiawatha (1855)

Charles Dickens 1812-1870 Gran Bretaña Narrativa Grandes esperanzas (1860-1861)

Iván Turgénev 1818-1883 Rusia Narrativa/ teatro Padres e hijos (1862)

George Eliot 1819-1880 Gran Bretaña Narrativa El molino del Floss (1860)

Walt Whitman 1819-1892 EE.UU. Poesía Hojas de hierba (1855-1889)

Gustave Flaubert 1821-1880 Francia Narrativa Madame Bovary (1857)

Fiódor Dostoyevski 1821-1881 Rusia Narrativa Crimen y castigo (1866)

Henriklbsen 1828-1906 Noruega Teatro Peer Gynt (1867)

León Tolstói 1828-1910 Rusia Narrativa Guerra y paz (1865-1869)

Mark Twain 1835-1910 EE.UU. Narrativa Huckleberry Finn (1885)

Thomas Hardy 1840-1928 Gran Bretaña Narrativa Tess, la de los d’Urberville (1891)

Henry James 1843-1916 EE. UU. Narrativa Las bostonianas (1886)

August Strindberg 1849-1912 Suecia Teatro La danza de la muerte (1901)

George Bernard Shaw 1856-1950 Irlanda Teatro Hombre y superhombre (1903)

Joseph Conrad 1857-1924 Polonia Narrativa El corazón de las tinieblas (1902)

Antón Chéjov 1860-1904 Rusia Teatro El jardín de los cerezos (1904)

Rabindranath Tagore 1861-1941 India Poesía/ teatro Gítanjali (1912)

Edith Wharton 1862-1937 EE.UU. Narrativa La edad de la inocencia (1920)

William Butler Yeats 1865-1939 Irlanda Poesía Los cisnes salvajes de Coole (1917)

Marcel Proust 1871-1922 Francia Narrativa En busca del tiempo perdido (1912-1927)

Robert Frost 1874-1963 EE.UU. Poesía Intervalos en la montaña (1916)

Thomas Mann 1875-1955 Alemania Narrativa La muerte en Venecia (1913)

Hermann Hesse 1877-1962 Alemania Narrativa El juego de tos abalorios (1945)

James Joyce 1882-1941 Irlanda Narrativa Ulises (1922)

Virginia Woolf 1882-1941 Gran Bretaña Narrativa La señora Dalloway (1925)

Franz Kafka 1883-1924 Checoslovaquia Narrativa La metamorfosis (1916)

D. H. Lawrence 1885-1930 Gran Bretaña Narrativa Hijos y amantes (1913)

Ezra Round 1885-1972 EE.UU. Poesía Cantos (1915-1962)

T. S. Eliot 1888-1965 EE.UU. Poesía/ teatro La tierra baldía (1922)

Karel Capek 1890-1938 Checoslovaquia Teatro R.U.R. (1920)

Boris Pasternak 1890-1960 Rusia Narrativa Doctor Zhivago (1957)

Mijaíl Bulgákov 1891-1940 Rusia Narrativa El maestro y Margarita (1928)

William Faulkner 1897-1962 EE.UU. Narrativa El ruido y la furia (1929)

Bertolt Brecht 1898-1956 Alemania Teatro Madre Coraje y sus hijos (1938)

Federico García Lorca 1898-1936 España Poesía/ teatro La casa de Bernarda Alba (1936)

Ernest Hemingway 1899-1961 EE.UU. Narrativa El viejo y el mar (1952)

Vladimir Nabokov 1899-1977 Rusia Narrativa Lolita (1958)

Jorge Luis Borges 1899-1986 Argentina Narrativa El Aleph (1949)

John Steinbeck 1902-1968 EE.UU. Narrativa Las uvas de la ira (1939)

George Orwell 1903-1950 Gran Bretaña Narrativa 1984 (1949)

Samuel Beckett 1906-1989 Irlanda Teatro/ narrativa Esperando a Godot (1954)

W. H. Auden 1907-1973 Gran Bretaña Poesía El mar y el espejo (1944)

Naguib Mahfouz 1911-2006 Egipto Narrativa Trilogía de El Cairo (1956-1957)

Albert Camus 1913-1960 Francia Narrativa La peste (1947)

Saúl Bellow 1905-2005 Canada Narrativa El legado de Humboldt (1975)

Arthur Miller 1915-2005 EE.UU. Teatro Muerte de un viajante (1946)

Camilo José Cela 1916-2002 España Narrativa La colmena (1951)

Aleksandr Solzhenitsyn 1918-2008 Rusia Narrativa Un día en la vida de Iván Denísovich (1962)

Iris Murdoch 1919.1999 Gran Bretaña Narrativa El mar, el mar (1978)

Yukio Mishima 1925-1970 lapón Narrativa El mar de la fertilidad (1965-1970)

Dario Fo 1926- Italia Teatro Muerte accidental de un anarquista (1970)

Gabriel García Márquez 1928- Colombia Narrativa Cien años de soledad (1967)

Milán Kundera 1929- Checoslovaquia Narrativa La insoportable levedad del ser (1984)

Harold Pinter 1930-2008 Gran Bretaña Teatro La fiesta de cumpleaños (1958)

Toni Morrison 1931- EE.UU. Narrativa Beloved (1987)

V.S. Naipaul 1932- Trinidad Narrativa Una casa para Mr. Biswas (1971)

Philip Roth 1933- EE. UU. Narrativa El lamento de Portnoy (1972)

Wole Soyinka 1934- Nigeria Teatro/poesía La danza del bosque (1960)

Mario Vargas Llosa 1936- Perú Narrativa La ciudad y los perros (1962)

Seamus Heaney 1939- Irlanda Poesía Puerta a las tinieblas (1969)

Cronologia Compositores de Musica Clasica Mejores Obras de Opera

Cronología Compositores de Música Clásica Mejores

CompositorFechaOrigenObra Clave
Guillaumede Machaut c. 1300-1377 Francia Ars Nova; De toutes flours.
ThomasTallis c. 1505-1585 Inglaterra Medieval; Spem in alium nunquam habui.
Gíovanní Piertuigi da Palestrina c. 1525-1594 Italia Renacimiento; Missa brevis.
William Byrd c. 1540-1623 Inglaterra Renacimiento; Great service.
Claudio Monteverdi c. 1567-1643 Italia Barroco; L’Orfeo.
Henry Purcell c. 1659-1695 Inglaterra Barroco; Dido y Eneas.
Antonio Vivaldi 1678-1741 Italia Barroco; Las cuatro estaciones.                                                    Escuchar  
George Friedrich Handel 1685-1759 Alemania Barroco; El Mesías.                                                   Escuchar
Johann Sebastian Bach 1685-1750 Alemania Barroco; El clave bien temperado.                                 Escuchar
Franzjoseph Haydn 1732-1809 Austria Clásica; Cuarteto de cuerda op. 63, Amanecer.                      Escuchar
Wolfgang Amadeus Mozart 1756-1791 Austria Clásica; La flauta mágica, Réquiem                            Escuchar
Ludwigvan Beethoven 1770-1827 Alemania Clásica; Sinfonía N° 5; Sinfonía N° 9 (Himno de la alegría).   Escuchar
Gioachino Rossini 1792-1868 Italia Ópera romántica; El barbero de Sevilla.
Franz Schubert 1797-1828 Austria Romántica; Quinteto de piano, La trucha.
Héctor Berlioz 1803-1869 Francia Romántica; Los troyanos.
Félix Mendelssohn 1809-1847 Alemania Romántica; Concierto para violín.
Frédéric Chopin 1810-1849 Polonia Romántica; Marcha fúnebre.
Robert Schumann 1810-1856 Alemania Romántica; Carnaval.
Franz Liszt 1811-1886 Hungría Romántica; Sonata en si menor.
Giuseppe Verdi 1813-1901 Italia Ópera romántica; La traviata; Réquiem.
Richard Wagner 1813-1883 Alemania Ópera Romántica; El Anillo de los Nibelungos; Tristán e Isolda
Antón Bruckner 1824-1896 Austria Romántica; Te Deum.
Johann Strauss 1825-1899 Austria Ópera romántica; El murciélago.
Johannes Brahms 1833-1897 Alemania Romántica; Un réquiem alemán.
Camilte Saint-Saens 1835-1921 Francia Romántica; Danza macabra.
Piotr Tchaikovsky 1840-1893 Rusia Romántica; Cascanueces; El lago de los cisnes.
Antonín Dvorak 1841-1904 Checoslovaquia Romántica; Sinfonía N° 9 en mi menor, Sinfonía del nuevo mundo.
Edvard Grieg 1843-1907 Noruega Romántica; Suite Holberg.
Edward Elgar 1857-1934 Gran Bretaña Romántica; Pompa y circunstancia.
Giacomo Puccini 1858-1924 Italia Ópera romántica; La bohéme.
Gustav Mahler 1860-1911 Austria Romántica; La canción de la tierra.
Claude Debussy 1862-1918 Francia Romántica/Moderna; La mar.
Richard Strauss 1864-1949 Alemania Romántica; Una vida de héroe.
Jean Sibelius 1865-1957 Finlandia Romántica/Moderna; Sinfonía N° 5.
Ralph Vaughan Williams 1872-1958 Gran Bretaña Romántica/Moderna; Sinfonía antártica.
Sergéi Rachmaninov 1873-1943 Rusia Romántica; Concierto para piano N° 2.
Arnold Schonberg 1874-1951 Austria Moderna; Pierrot Lunaire.
Charles Ivés 1874-1954 EE.UU. Moderna; Tres lugares de Nueva Inglaterra.
Maurice Ravel 1875-1937 Francia Romántica/Moderna; Concierto para piano en sol mayor.
Manuel de Falla 1876-1946 España Romántica/Moderna; El amor brujo; El sombrero de tres picos.
Béla Bartók 1881-1945 Hungría Moderna; Concierto para orquesta.
Igor Stravinski 1882-1971 Rusia Moderna; La carrera del libertino; Consagración de la primavera.
Sergéi Prokófiev 1891-1953 Rusia Moderna; Romeo y Julieta.
George Gershwin 1898-1937 EE.UU. Moderna; Un americano en París.
Kurt Weill 1900-1950 Alemania Moderna; La ópera de tres peniques.
Aaron Copland 1900-1990 EE.UU. Moderna; Primavera en los Apalaches.
Dmitri Shostakóvich 1906-1975 Rusia Moderna; Sinfonía N° 5.
Benjamín Britten 1913-1976 Gran Bretaña Moderna; Muerte en Venecia.
Leonard Bernstein 1918-1990 EE.UU. Moderna; West Side Story, Cándido.
Toru Takemitsu 1930-1996 Japón; Moderna; Pasos de Noviembre

Que se Celebra en Semana Santa? Conceptos Cristianos Sobre Semana Santa

¿Qué se Celebra en Semana Santa?

El cristianismo: La figura de Cristo resulta impresionante por todo concepto. Incluso vista por sus detractores no pueden negársele grandeza ni belleza suma.

Al leer el Evangelio, donde se halla contenido su paso por la tierra, sorprende el laconismo del Maestro.

Todas las palabras que pronunció exceptuando, quizá, el sermón de la montaña y las parábolas, podrían reducirse a unas frases breves, lapidarias, de un contenido turbador y muchas de las cuales son aún motivo de controversia y discusión, cuando no de opuestas interpretaciones.

El que ama la vida la perderá. El que quiera seguirme, niéguese a sí mismo… Exceptuando una ocasión en que trazó unas palabras sobre la arena, Jesús no escribió nada ni pareció preocuparle que se levantara acta escrita de sus hechos y de sus palabras. Su nacimiento fue misérrimo y su muerte brutal.

Sus discípulos quedaron tan aterrorizados cuando fue enterrado que incluso el más fiel le había negado ya por tres veces. Parecía que de Él no iba a quedar nada porque después de su muerte le rodeó la cobardía, el silencio y la soledad. Sin embargo, dos mil años más tarde, más de 750 millones de personas le adoran como verdadero Hijo de Dios. «Una disputa entre judíos sobre un cierto Jesús que murió, y del cual afirmaba Pablo estar vivo». En el año 60, esto es lo que un funcionario romano llamado Porcio Festo escribió sobre la religión cristiana. De entonces acá, muchas han sido las explicaciones que de la «esencia del cristianismo» se han dado, y algunas de ellas se han apartado más de la verdad que la de Porcio Festo.

El cristianismo se funda en un hecho: la figura de Jesús, su vida terrestre y, lo que es más importante, la creencia de que Jesús vive y no ha muerto, porque es Hijo de Dios. Ésta es la nota original de la religión cristiana, pues sin excluir el judaísmo, el cristianismo es la única religión que desborda la Historia por lo trascendental de su contenido y se encarna en una persona que no solamente transmite una doctrina, sino que se presenta ella misma como la verdad y la justicia vivientes.

Es cierto que otras religiones tuvieron fundadores a los cuales sus contemporáneos pudieron ver con los ojos y tocar con las manos, pero ninguno de esos predicadores religiosos, Mahoma, Buda, Zoroastro, etc., se propuso a sí mismo como objeto de la fe de sus discípulos. Todos predicaban una doctrina que no atañía a su propia persona; eran simplemente enviados, profetas o siervos de Dios. Jesús es el Maestro que se da a sí mismo como objeto de nuestra fe; no se presenta como un personaje histórico, sino como verdadero Dios.

Celebración  de Semana Santa: La Semana Santa no tiene una fecha fija en el calendario gregoriano. El domingo de resurrección cae entre el 22 de marzo y el 25 de abril de cada año. Usualmente Semana Santa cae el primer domingo después de la primera luna llena que se produce en o después del día del equinoccio de primavera. Por esta razón la fecha cambia cada año y por siguiente, también cambian las fechas de otras observaciones relacionadas con Semana Santa.

Significado de Semana Santa:
La creencia principal del cristianismo es que Dios envió a su hijo Jesús al mundo para redimir al humano de sus pecados. Para lograr esto, Jesús murió en una cruz como sacrificio, tomando el lugar del pecador.

JESÚS MUERE EN LA CRUZ : Los evangelios nos explican como este acto se desenvolvió:

los Evangelios nos ofrecen las últimas palabras de Jesús, conocidas como las «siete palabras finales». Pidió a Dios que perdonase a sus torturadores (Lucas, 23, 34); consoló al ladrón penitente que se encontraba crucificado  su lado (Lucas, 23, 43); pidió a Juan que cuidase de su madre (Juan, 19, 26-27); clamó a Dios (Mateo, 27, 46; Marcos, 15, 34); expresó su sufrimiento físico Juan, 19, 28); declaró finalizada su misión (Juan, 19, 30) y, finalmente, se encomendó a Dios (Lucas, 13,46).

Tras su muerte, la oscuridad inundó la tierra v un terremoto partió la cortina del Templo, separando ;1 Lugar Sagrado del Sagrado de Sagrados (la sala externa y el santuario interno). Muchos de los que habían dudado y se habían burlado de Jesús comenzaron a decir que podría tratarse del Hijo de Dios. No obstante, los líderes religiosos esperaban dar por terminada la historia de Jesús, para lo cual pusieron guardias junto a su sepulcro. Así pretendían evitar que alguien robase el cuerpo y afirmase que Jesús había resucitado. A pesar de esta medida, sus discípulos afirmaron al tercer día de su muerte que Jesús ya no estaba en su tumba.

«AL TERCER DÍA RESUCITARÉ»
Los testigos de la Resurrección se contaban por centenares. Después de tres días en la tumba, Jesús se apareció a María Magdalena, a Pedro, a dos discípulos que se dirigían a Emaús, a quinientas personas en una montaña de Galilea, los once apóstoles que quedaban (Judas se colgó después :e traicionar a Jesús), y a otras personas en diferentes ocasiones antes de su ascensión a los cielos.

La veracidad de estos hechos es objeto de debate entre estudiosos de todos los puntos del espectro teológico. Lo que resulta innegable es que todas estas personas creían que lo que habían visto no era un espíritu o alguien que hubiese resucitado en la tumba, sino al verdadero Señor resucitado. En un principio, incluso los discípulos se mostraban escépticos.

Sin embargo, si no hubiesen creído realmente lo que habían visto con sus ojos, escuchado con sus oídos y tocado con sus manos, no habrían arriesgado sus vidas para propagar el mensaje evangélico, sobre todo entre sus hostiles contemporáneos, que podíais discutir sus palabras.

La orden para la evangelización, conocida como «Gran Misión», la recibieron los discípulos de Jesús inmediatamente antes de su ascensión: «Id, pues, adoctrinad a todos los pueblos, bautizadlos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Y enseñadles a observar todas las cosas que yo os he mandado. Y estad ciertos que yo estaré continuamente con vosotros hasta la consumación de los siglos» (Mateo, 28, 18b-20).

Armado con esta exhortación, el fortalecido grupo se puso en marcha para convertirse en testigo de todo lo que sus componentes habían visto y oído.

LA RESURRECCIÓN DE JESÚS
La mañana posterior al domingo, algunas seguidoras de Jesús acudieron a ungir su cuerpo y descubrieron la tumba vacía. Un ángel se les apareció y les recordó la promesa de Jesús de que resucitaría al tercer día.

Grandes Profetas de la Historia Fundadores de Religiones Biografias

Grandes Profetas de la Historia

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MoisésBudaConfucioJesucristoMahoma

Iluminados o portadores de la palabra divina, los profetas han erigido poco a poco todas las creencias religiosas que dominan en el mundo en la actualidad. Actualmente, al hablar de profetas, se hace referencia más bien a los falsos profetas: individuos que propagan oráculos fantásticos próximos al engaño. Sin embargo, la palabra profeta califica también a los hombres que, en el pasado, fueron intérpretes de una voluntad superior que les ordenaba a los hombres amarse más y sobre todo adorar a Dios.

En obediencia a una voluntad superior
Fue en torno al Mediterráneo -en Grecia y en Egipto-y en Asia central -de manera especial en la India-, cuna de las primeras civilizaciones occidentales y orientales, donde aparecieron los profetas. Ya se trate de Abraham, Moisés, Natán, Isaías, Buda, Zoroastro, Jesucristo o Mahoma, todos forman parte de nuestro patrimonio cultural.

La historia hace de ellos seres de excepción, quizá porque generalmente cada uno de ellos se presentó como una figura única e incomparable, es decir irreemplazable, y en ello no había orgullo de su parte; simplemente eran como poseídos por aquel en cuyo nombre hablan  y quien les permite realizar acciones  extrañas y sobrenaturales: Moisés dividiendo el Mar Rojo para salvar a su pueblo; Jesús transformando agua en vino o multiplicando los panes. Y es que no se toma la decisión de ser profeta: se es por obediencia a la voluntad apremiante de una naturaleza trascendental.

Una existencia marginal
A menudo es en la soledad de las montañas o en el desierto en donde los profetas han recibido los mensajes divinos que la han difundido entre los hombres. Pues, mediante la palabra o por escrito, esos hombres elegidos han intentado hacer manifiesta una verdad hasta ese momento escondida o alterada, reformar un comportamiento pervertido con el tiempo o a devolverle vigor.

A menudo, su deseo de reforma los enfrentaba con la religión dominante -ése fue el caso de Buda en la India o de Zoroastro en Persia o, cuando llegaban a reunir un grupo importante de fieles, con el orden  político, como fue el caso de Jesús, que repudiaba la autoridad de Roma; o de Mahoma, que desafiaba la de Bizancio.

Así, su vida consistió, muy a menudo, en una larga cadena de pruebas. Nómadas en su mayor parte, muchos fueron expulsados de su país, algunos fueron hechos prisioneros y otros, asesinados.

A esos marginados es a quienes las grandes religiones del mundo deben el hecho de haber surgido, así como una multitud de sectas y de herejías -como el shivaísmo o el vishnuismo en la India, el chiísmo o el kharidjismo en el Islam, o incluso los valdenses en el ámbito cristiano.

ALGO MAS….
OTRO GRAN FILOSOFO CHINO

mencio filosofo chinoDe entre sus grandes filósofos, tres tuvo China que han sido de suma importancia para su historia: Mencio, Confucio y Lao-tse, los cuales sobresalen con mucho de los demás. Si maestro Kung fue conocido en Occidente como Confucio, maestro Meng también recibió un nombre latino: Mencio.

Su vida presenta mucha semejanza con la de Confucio y provenía de la misma provincia (la actual Shandong). Igual que Confucio, vivió en una época de política confusa (h. 371-h. 288 a. de J.C.).

Como profesor, viajó largamente por China enseñando su forma de pensar, hasta que, al fin, se retiró desilusionado, para terminar su vida dedicado plenamente a la meditación.

Mencio creía en los héroes legendarios de los antepasados, pero, al contrario que Confucio, no quiso aceptar todo lo que contaba la Historia. Creyó también en la bondad ingénita del hombre, que le permite distinguir entre lo bueno y lo malo, y esperó que cada individuo sometiera su actuación a este principio. Un joven está lleno de bondad congénita. Por los tristes ejemplos que le ofrece la vida, el hombre razonable se dará cuenta a tiempo de que su bondad disminuye, lo que le impelirá a reforzarla y cultivarla.

Aunque esto no es fácil, tiene el estímulo de la «doctrina del amor distinguido». Por ejemplo: el individuo que ama a sus padres es un ser natural; si no los ama, es un animal, y por tanto, como hombre, es contranatural. De este amor por los padres viene a desarrollarse el amor hacia el prójimo.

Como el hombre es bueno por naturaleza, no hay diferencia entre ellos. Todos somos iguales. Cada ser humano es, según Mencio, «una complejidad acabada perfectamente», pero esto no quiere decir que no haya hombres «más altos» y «más bajos», por decirlo en lenguaje sencillo.

Aunque todos seamos buenos por igual, no somos iguales de inteligentes ni igualmente dotados, lo que es decisivo en la vida social.
Aparte de amor para todos, Mencio ponía justicia en cualquier cosa: «El espíritu del hombre es justicia». Sólo hombres verdaderamente buenos pueden reinar. Como en tiempos de Mencio el gobierno dejaba bastante que desear, no cesó de criticar acremente a los gobernantes feudales. Esto le llevó a reconocer el derecho a la revolución cuando el país estuviera mal gobernado.

Para el filósofo, las órdenes del cielo (según las cuales el emperador estaba sentado en un trono de dragones) eran algo muy sagrado, contra lo que ningún gobernante podía oponerse. El pueblo debía ocupar siempre el primer plano; el emperador sería su servidor. Si no tenía condiciones para desempeñar su tarea, debería ser destronado para siempre.

He aquí las reglas que Mencio daba para el buen gobierno: escuelas para todos, leves castigos para los malhechores, reducidos impuestos, reparto equitativo de riquezas, tierras en propiedad inalienable y definitiva para los campesinos, protección del estado para todo el mundo.

Estas normas tan actuales de Mencio han permitido que los chinos le consideren como el segundo filósofo, inmediatamente detrás de Confucio, que es el primero. Cuando, bajo la dinastía Song, nació el neoconfucianismo, las normas de Mencio tuvieron gran influencia, porque ciertamente se veía en ellas algo nuevo por completo.

Fuente Consultada: Historia Universal Tomo 7 Salvat La Nación El Origen de las grandes religiones

El Yihad o Guerra Santa Religion Islamica Caracteristicas

Características del «Yihad» o Guerra Santa – Religión Islámica Musulmana

En el año 632, a la muerte de Mahoma, la mayor parte de Arabia se había convertido al islamismo. Fallecido el Profeta, se nombró califa (sucesor) al gentil, fiel y prematuramente envejecido Abu Bekr, suegro de Mahoma. Su carácter no se vio afectado por la elevación a lo que era realmente un reino, y siguió vendiendo sus telas en el mercado.

Pero mientras tanto sus comandantes iniciaron, con su bendición, la jihad (Guerra Santa) contra Siria, que por entonces era una provincia del imperio bizantino.

En una tremenda explosión de energía, los ejércitos musulmanes atravesaron los debilitados imperios bizantino y persa. Siria cayó en el año 635, Palestina y Mesopotamia en el 640, Egipto en el 642, Persia en el 643, Tripolitania en el 647 y Chipre en el 649. Abu Bekr había muerto tras un reinado de dos años y este vasto imperio se ganó bajo la dirección del colérico Ornar (que reinó de 634 a 644) y del anciano e incompetente Othman (644-656). Fueron los califas segundo y tercero, y ambos murieron asesinados, para seguir en este orden el cuarto califa Ali (656-661), yerno de Profeta, quien también fue asesinado, dando origen a nueva dinastía en el poder conocida como los Omeyas.

En el mapa de abajo podemos analizar la expasión árabe mediante la interpretación de la Guerra Santa, que se designa a toda aquella guerra que se hace por motivos religiosos contra los enemigos de una fe. Es un recurso extremo utilizado por los fundamentalistas de cualquier religión para justificar el uso de la violencia.

mapa expansion arabe

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El concepto de guerra santa es comúnmente confundido con el de yihad, si bien este último es un término mucho más amplio dentro de la doctrina islámica. La yihad se puede traducir al español como ‘esfuerzo’, y se refiere al deber sagrado de obrar para Alá y conforme a la doctrina de Mahoma.

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Las diferentes visiones que nos ofrece el islam en la actualidad deben llevar a una mayor profundización en su diversidad, sin tener en cuenta algunos aspectos de radicalidad, ni prejuzgar cierta apariencia sesgada de alguna de sus manifestaciones.

El yihad: La palabra yihad aparece mucho en los medios de comunicación, en referencia a grupos terroristas como el llamado «Yihad Islámica», que reivindica atentados que se cometen en Israel y en otros lugares.

También suele hablarse de yihad de modo más general para referirse a la «guerra santa», y hay quien llega a creer que todos los musulmanes están dispuestos a atacar a sus vecinos para que cambien su religión y abracen el islam, como un caso extremo de proselitismo.

El yihad es un elemento importante en la vida del creyente musulmán, y en árabe significa «esfuerzo». Se trata de una abreviatura cuya fórmula completa, que se emplea con frecuencia en el Corán, es «el esfuerzo en el camino de Alá». Para ello pueden emplearse diversos medios.

El primero es el esfuerzo en el auto perfeccionamiento, que para muchos musulmanes es el yihad más importante, y consiste en luchar contra las tendencias negativas para ser cada día mejor ante los ojos de Alá.

Otro es el esfuerzo militar contra los no musulmanes, cuando se trata de defender el territorio poblado por musulmanes contra los ataques enemigos, o a la hora de abrir al islam una zona que rechaza la invitación pacífica para que lo adopte. También existe el esfuerzo contra los musulmanes para combatir a los que no actúan de modo correcto buscando que cambien su actitud.

la guerar santa en la edad media

La época de Mahoma estuvo marcada por las guerras, dirigidas tanto contra los árabes politeístas como contra judíos y cristianos, pero también contra los que, tras haber aceptado el islam, habían cambiado de opinión y habían abandonado la comunidad musulmana.

En este contexto bélico, las referencias al yihad en el Corán se centran en el esfuerzo militar de expansión del islam y en el castigo de los que se habían pasado de bando.

He aquí algunos ejemplos: «Di a los infleles que si cesan [de enfrentarse] se /es perdonará lo pasado, pero si reinciden [1 combatid contra ellos hasta que dejen de induciros a apostatar y se rinda todo el culto a Alá» (Corán 8, 38-39)

«Combatid contra quienes, habiendo recibido la escritura [es decir, los judíos y los cristianos] no creen en Alá ni en el último día, ni prohíben lo que Alá y su enviado han prohibido, ni practican la religión verdadera. Luchad hasta que, humillados, paguen el tributo.» (Corán 9, 29)

«Matad o los que asocian deidades a Alá [los politeístas] dondequiera que los encontréis, capturadles, sitiadles, tendedles emboscadas por todas las artes. Si se arrepienten, rezan la oración y dan limosna, dejadles en paz, Alá es compasivo, es misericordioso.» (Corán 9, 5)

Algunos grupos terroristas islamistas utilizan la religión según sus intereses y tergiversan el significado de yihad, con la finalidad de justificar sus acciones, que tienen como resultado el asesinato indiscriminado y el dolor de mucha gente. Consideran que quienes mueren realizando un acto terrorista son mártires del islam e irán directamente al paraíso.

Ese convencimiento convierte el terrorismo de estos grupos en terriblemente peligroso porque sus miembros son suicidas y no tienen miedo a perder la vida, ya que esperan ultima recompensa extraordinaria después de la muerte.

La victoria de Jomeini en 1979 cambió el rumbo del fundamentalismo islámico, hasta ese momento marginado, con sus dirigentes perseguidos e incluso ajusticiados o asesinados por las autoridades.

Radicalismos

Desde el baluarte iraní, Jomeini intentó consolidar una opción anti-occídental que superase la dicotomía chiitas-sunitas, presentando un nuevo enfrentamiento en el que los «reformistas» aparecían como el verdadero enemigo.

La guerra rano-iraquí resultó un paradigma del enfrentamiento entre la opción fundamentalista y un reformismo que buscaba su identificación en el militarismo expansivo y en el panarabismo político.

En otro extremo aparecen los integrismos, que presentan por lo menos dos vías. Por una parte, está el fundamentalismo ético y religioso pero teñido de pragmatismo en relación con occidente, que preconiza Arabia Saudí y que parece corresponderse con países enriquecidos con el petróleo.

Otro fundamentalismo, militante y radicalmente anti-occidental, ha surgido en países como Egipto, Argelia, Afganistán, Pakistán, o la Palestina ocupada, entre otros.

En estas zonas viven en la miseria amplios grupos de población, jóvenes sin expectativas, para los que el modo

de vida del primer mundo es inalcanzable. Buscan en los preceptos islámicos la seguridad que ofrece la tradición, y además el medio de canalizar la protesta frente a la injusticia, que se refleja en un odio hacia el no musulmán, tanto por su riqueza como por su calidad de infiel.

Sin embargo, esa violencia no se dirige hacía la escandalosa riqueza de ciertos países musulmanes protegidos por un particular fundamentalismo.

El problema palestino y la consolidación del estado de Israel como baluarte de los intereses occidentales en pleno territorio islámico han provocado un recrudecimiento del nacionalismo árabe, que muestra una gran diversidad de vías.

En la posición más radicalizada están los grupos fundamentalistas como Hezbolá o Yihad Islámica, Takfir o al-Qaeda, que están ahondando la tensión en tres zonas conflictivas, el Magreb, Palestina y Asia central.

El caso argelino también ha resultado muy complejo.

El espíritu de la guerra de la independencia se mantuvo vivo y el imparable ascenso del Frente Islámico de Salvación (FIS) y la descomposición del Frente de Liberación Nacional condujeron a una situación de guerra civil que durante los años noventa se cobró más de ciento veinte mil vidas.

La subida al poder de Abdelaziz Buterflika en 1999 ha estabilizado la situación.

El mundo islámico resulta así, por tanto, un complejo panorama en el que la religión y la geoestrategia se entremezclan creando un escenario de conflicto.

El caso de Palestina

Al estallar la Primera Guerra Mundial, Turquía hizo de Palestina su base de operaciones contra Egipto, ocupado por Gran Bretaña. Al término del conflicto fue ocupada por las tropas británicas. Ya antes de la firma del armisticio, los británicos, en la llamada «Declaración Balfour» (2 de noviembre de 1917), preveían la posibilidad de crear en Palestina un hogar hebreo, aunque sin perjudicar en nada los intereses de las restantes comunidades confesionales del territorio.

En 1922, la Sociedad de Naciones otorgó el mandato de Palestina a Gran Bretaña, que favoreció el establecimiento en esta región de numerosos colonos judíos.

Las persecuciones nazis incrementaron la inmigración judía, frenada por la presión árabe sobre los británicos, lo cual originó actividades guerrilleras y terroristas de algunas organizaciones judías.

Gran Bretaña trasladó el conflicto a la ONU, que decidió en 1947 la partición de Palestina en dos estados independientes: uno hebreo y otro árabe, quedando Jerusalén bajo administración internacional. Árabes y judíos rechazaron el plan y, al término del mandato sobre Palestina y la retirada de las tropas británicas en 1948, los judíos proclamaron el estado de Israel.

Los estados árabes atacaron al nuevo país, pero fueron derrotados e Israel aumentó sus territorios a costa de ellos, quedando Jerusalén dividida entre árabes e israelíes (1949). Más de medio millón de árabes palestinos se refugiaron en los países vecinos.

Jordania se anexionó en 1950 los territorios al oeste del río Jordán, Cisjordania y el sector árabe de Jerusalén, mientras que Gaza quedó bajo administración egipcia.

En la tercera guerra árabe-israelí (1967), Israel ocupó Cisjordania y la península del Sinaí, hasta el canal de Suez.

En 1964 se creó la Organización para la Liberación de Palestina, OLP. Mediante la lucha guerrillera y terrorista, la OLP pretendía la desaparición del estado de Israel y la creación de un estado laico que englobara a árabes y judíos de Palestina.

La ONU reconoció a la OLP legítima representante del pueblo palestino y observadora permanente en la ONU. La política israelí de asentamientos en los territorios conquistados fue contestada por la OLP con bombardeos desde el sur del Líbano, lo que motivó la invasión de este país por fuerzas israelíes en 1982.

En diciembre de 1987 los palestinos de Gaza y Cisjordania iniciaron un movimiento de protesta, llamado «intifada», contra las fuerzas israelíes, al tiempo que Jordania renunciaba a la administración de Cisjordania.

En el Consejo Nacional de Argel, en noviembre de 1988, la OLP proclamó el estado palestino, condenó el terrorismo y aceptó las resoluciones 242 y 338 del Consejo

de Seguridad de la ONU, que reconocían a Israel. En 1991 se celebró en Madrid una conferencia internacional que reunió por primera vez a los representantes de Israel y de los palestinos.

Las negociaciones secretas en Oslo de la OLP con el gobierno de Rabin culminaron en el acuerdo firmado en Washington el 13 de septiembre de 1993. Los palestinos recibieron la administración autónoma de Gaza y la zona de Jericó en 1994, ampliada a toda Cisjordania en 1995.

En enero de 1996, las primeras elecciones en los territorios autónomos dieron un sólido apoyo a Yasser Arafat, elegido presidente de la Autoridad Nacional Palestina.

La muerte de Arafat el 11 de noviembre de 2004 y las posteriores elecciones a la presidencia de la autoridad palestina, junto con el proceso de retirada de algunos asentamientos de colonos judíos en Gaza y Cisjordania y la progresiva desactivación de las actividades terroristas son circunstancias favorables para que la viabilidad de un estado palestino sea cada vez más firme y cuente con un apoyo internacional más sólido.

La Meca es la ciudad santa del islam por excelencia, seguida de Medina y de Jerusalén. Está situada al oeste de Arabia Saudí, paso inevitable de las rutas comerciales. Esta circunstancia ha convertido a La Meca en un importante enclave desde antiguo.

La Meca: Desde que Mahoma cambió la quibla, que anteriormente se orientaba hacia Jerusalén, los musulmanes dirigen sus plegarias hacia La Meca cinco veces al día, por lo que su importancia es extraordinaria. El cuarto pilar del islam es precisamente la peregrinación mayor a La Meca.

Todo musulmán adulto que tenga las condiciones físicas y el respaldo económico necesarios debe realizada por lo menos una vez en su vida. Los musulmanes rememoran así el regreso de Mahoma a su ciudad natal el año en que murió, y a posesión ritual del que fue centro de culto preislámico, centrado en la Kaaba.

El rito exige de los peregrinos una serie de normas que comienzan por la vestimenta.

Deben ponerse un traje blanco de dos piezas sin ningún tipo de adorno. Esta sencillez suprime cualquier diferencia social entre ellos.

Además deben abstenerse del derramamiento de sangre y de actos como el de cortarse tas uñas o el pelo. No son extrañas las muertes de peregrinos ancianos, dado el esfuerzo físico y el duro clima de la zona.

En contra de lo que pueda parecer, se considera una bendición fallecer cumpliendo con esta obligación islámica, puesto que, según la tradición, se perdonan los pecados de! creyente.

El desarrollo de las comunicaciones y los transportes ha facilitado el cumplimiento de la peregrinación a los musulmanes de todos los lugares del planeta. Muestra de ello es la afluencia masiva a La Meca, donde se reúnen millones de personas todos los años.

La Kaaba

La Gran Mezquita, llamada Beit AIlah, que significa en árabe «la casa de Alá», contiene la Kaaba, un santuario cúbico y sin ventanas que según la tradición fue construido por el patriarca lbrahim, el Abraham de judíos y cristianos, y su hijo lsmait.

Las cuatro caras de este edificio se cubren con seda negra, que se renueva anualmente coincidiendo con la época de la peregrinación.

El «Tapiz Sagrado», denominación que recibe esta envoltura, tiene dos aberturas que permiten ver las piedras sagradas, entre las que destaca, por la especial devoción de la que es objeto, la Piedra Negra, situada en la esquina sur de la Kaaba.

Pasos de la peregrinación

La peregrinación a La Meca comienza en la Gran Mezquita. El musulmán debe dar siete vueltas alrededor de la Kaaba, en dirección contraria a las agujas del reloj. También debe comer siete veces entre los dos montículos cercanos al santuario, Safa y Marwa, en memoria, según la tradición, de Agar, esposa repudiada de Ibrahim, que buscó incansable una fuente para dar de beber a su hijo lsmail.

Luego ha de caminar ocho kilómetros sin parar hasta Mina y dieciséis hasta el monte Arafat, para permanecer allí meditando y escuchando el sermón de la tarde.

Al día siguiente, tiene que cubrir una etapa de ocho kilómetros hasta Muzdalifa, otra de igual distancia hasta Mina y la vuelta a La Meca. En la ciudad sagrada, emulando a lbrahím en su intento de sacrificar a su hijo lsmail por mandato divino, sacrifican un animal en honor de Alá, generalmente una oveja.

Finalmente, de nuevo dan una vuelta alrededor de la Kaaba. Esta peregrinación unifica en el esfuerzo cada año a musulmanes de todo el mundo y haberla cumplido está muy valorado socialmente al volver a sus lugares de origen.

El explorador inglés Richard F. Burton (1821-1890) es uno de los personajes más fascinantes del siglo XIX. Era un genio para el estudio de las lenguas, de las que llegó a dominar más de treinta.

Pero no se adaptaba a la vida en Inglaterra, por lo que primero vivió en la India y luego en África, donde formó parte de la expedición que descubrió los lagos en los que nace el río Nilo.

En Estados Unidos convivió con los mormones, estuvo en Brasil, y fue un infatigable viajero que recorrió todo el mundo.

En 1853, gracias a un disfraz, fue el primer occidental que entró en La Meca.

Esto le hubiera podido costar la vida, ya que asistir a la peregrinación o entrar tanto en La Meca como en Medina en cualquier momento está prohibido para los no musulmanes.

Sus libros de viajes le hicieron muy famoso, lo mismo que su traducción al inglés de Las muy una noches.

En esta colección de cuentos árabes, que ya circulaba oralmente en el siglo IX, aparecen personajes como Simbad, que realizó diferentes viajes enfrentándose a un unicornio, a un gigante y al ave roja, que era capaz de levantar a un elefante con sus garras.

También aparece Aladino que tenía un genio encerrado en una lámpara maravillosa y cuando lo liberaba le concedía deseos.

Otros cuentos de este libro son el de Ali Babá y los cuarenta ladrones, o el del pescador y el efrit, un demonio.

Thomas Edgard Lawrence (1888-1935), conocido como Lawrence de Arabia, fue un escritor y militar británico. Estudió lenguas clásicas y arqueología en Oxford.

Intervino en unas excavaciones en Siria y Mesopotamia que le posibilitaron un buen conocimiento de la lengua y las regiones árabes. Durante la I Guerra Mundial se incorporó al servicio secreto británico.

Su compenetración con el mundo árabe le permitió ejercer sobre él una gran influencia.

Condujo a las tribus de beduinos en lucha armada contra los turcos y posteriormente colocó al frente de los países árabes a dirigentes de plena confianza para el gobierno británico.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

La Sharia Ley Sagrada de Religion Islamica Las Mujeres y Talibanes

La Sharia Ley Sagrada de Religión Islámica o Musulmana

La sharia se ha aplicado de modo tradicional, desde los orígenes del islam, en algunos países musulmanes como Arabia Saudí. Pero en otros, como Irán, se abandonó y, tras la revolución liderada por Jomeini en 1979, volvió a instaurarse.

Los fundamentos de la sharia

La sharia es para los musulmanes la ley divina que ordena las actividades del ser humano. Por tanto, en el islam tradicional la religión es la base del derecho. (imagen: una hoja del Corán)

La sharia procede de dos fuentes principales que regulan todo aquello que un musulmán puede o no puede hacer. Se trata del Corán y de la tradición.

El Corán es muy importante, puesto que en muchos casos índica claramente lo correcto y lo incorrecto. Pero, a veces, no es suficientemente preciso y se acude a la tradición, que está formada por la sunna, es decir, las costumbres de los primeros musulmanes, y por los hadices, los dichos de Mahoma no incluidos en el Corán.

Cuando se trata de problemas nuevos o difíciles, se recurre al dictamen de ciertos especialistas en derecho islámico, los alfaquíes, que resuelven los dilemas siguiendo las directrices de las diversas escuelas de derecho.

Por tanto, os criterios de aplicación de la sharia no son iguales en todos los países musulmanes. Además, en los países chiítas existe un sistema propio de aplicación de la sharia.

Por otra parte, como en la sharia también es importante el consenso de la comunidad de creyentes en tomo a un comportamiento o un asunto en particular, las diferencias locales son notables en el islam y, además, hay que tener en cuenta que entre los musulmanes no existe una institución que detente la autoridad religiosa sobre todos los creyentes.

La sharia en la actualidad

La predicación de Mahoma insiste en una serle de puntos principales que resultan dogmas de fe del islam y que constituyen la sharia.

Con el paso del tiempo estas directrices se fueron convirtiendo en normativas a la hora de enjuiciar una actuación concreta, con lo que el elenco de situaciones susceptibles de resolución «como lo hubieran hecho el Profeta o los primeros musulmanes» ha ido aumentando. En el islam fue necesario recurrir a otros criterios cuando la tradición y el Corán no bastaban.

Aunque el sistema puesto en práctica consistió en limitar en lo posible la libertad de elección para minimizar la innovación o bid`a, se toleró el razonamiento propio o ray, que en árabe significa «juicio subjetivo». No obstante, debía estar sustentado en dos pilares sólidos: el primero era la analogía, qiyas, que actúa por aproximación conceptual con situaciones bien establecidas, y el segundo era el consenso de la comunidad de creyentes, ijma, que siendo un todo no podía equivocarse, puesto que Dios velaba por su supervivencia.

Estas dos fuentes generaron una compleja jurisprudencia, que junto al Corán y la tradición consolidaba los pilares del derecho, usul al-fiq. Esta base guía a los alfaquíes o jurisconsultos para resolver problemas de índole legal-religiosa.

La sharia y la mujer

En los países en los que la sharla se ha convertido de nuevo en código legal, las mujeres han sentido de un modo temible costumbres discriminatorias que creían olvidadas, ya que, como se trata de leyes pensadas para épocas pasadas, resultan muy poco adecuadas en el mundo actual, donde las mujeres quieren y deben tener los mismos derechos que los varones. (ver: Caso de Amina Lawall)

En la sharla, ciertos comportamientos, sobre todo con respecto a las mujeres, como el adulterio, son penados severa y públicamente. Es conocida la lusha que existe, en países como Nigeria, contra una legislación religiosa que condena a una muerte terrible a quienes cometen adulterio.

La monogamia es la unión matrimonial legal entre una mujer y un hombre. La poligamia es la práctica que contempla más de un compañero. Tiene además dos variantes. La poliandria, que consiste en que una mujer se case con varios hombres, y la poliginia, que consiste en que un hombre se case con varias mujeres.

En el islam, se practica la poliginia y a un varón le está permitido tener hasta cuatro mujeres, aunque Mahoma podía de modo excepcional tener más.

En la actualidad, la gran mayoría de los musulmanes son monógamos e incluso la poliginia está prohibida en algunos países islámicos como, por ejemplo, en Túnez.

En el Corán se pone una condición para que un varón tenga varias esposas: que sea capaz de tratarlas a todas de modo igual. La clave para ilegalizar la poliginia la da entonces el propio Corán (azora 4, aleya 129): «No podréis ser equitativos con vuestras mujeres, aun si lo deseáis».

Algo más….
El grupo integrista islámico conocido como talibán surgió en Las escuelas coránicas de Pakistán. En su mayoría los talibanes pertenecen a la etnia pashtu y llegaron al poder en Afganistán en 1996. Desde entonces el gobierno impuso unas normas que restringían la vida de las mujeres.

Fueron obligadas a usar el burka y han sido golpeadas y apedreadas en público por no llevar el atuendo adecuado, aunque esto signifique simplemente no llevar el velo que debe cubrir los ojos. Estas medidas de control llegaron a un punto tan extremo que las ventanas de las casas debían prepararse para que nadie pudiera ver a las mujeres de la casa desde el exterior. Estaban obligadas a usar zapatos silenciosos y no podían expresarse libremente.

Durante los años del gobierno talibán, las mujeres tenían prohibido trabajar o salir a la calle sin la compañía de un hombre de su familia. Las mujeres con una carrera profesional, como médicos o abogadas, perdieron sus trabajos y se mantuvieron recluidas en sus casas.

La consecuencia directa fue que las familias donde no había ningún varón que aportara un sueldo estaban abocadas a mendigar o morir de hambre. Además, los hospitales y la atención sanitaria para mujeres eran escasos, ya que los médicos varones no podían atenderlas. Los casos de depresión aumentaron de forma alarmante entre las mujeres, al igual que el número de suicidios.

Muchas mujeres prefirieron quitarse la vida antes que vivir en la opresión y la injusticia. Este régimen político extremista estableció unas leyes ajenas a la cultura y a la tradición del país, alejadas incluso de cualquier otro fundamentalismo. Precisamente el islam es la razón que se ha utilizado como argumento para vulnerar los derechos humanos en Afganistán.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

Costumbres Islamicas Religion Musulmana Charia y Yihad

Costumbres Islámicas de la Religión Musulmana

Las normas de comportamiento por las que se rigen los musulmanes proceden de las enseñanzas del Corán que reciben desde temprana edad en las escuelas coránicas y después en las madrazas.

 El aprendizaje del Corán:

En las escuelas coránicas se aprende el Corán desde una edad muy temprana, ya que se enseña a leer y a escribir a los alumnos al mismo tiempo que recitan largas estrofas del libro sagrado musulmán.

El Corán se caracteriza por un estilo complejo y su comprensión resulta difícil. Pero estos aspectos no han impedido desarrollar en sus lectores, musulmanes y no musulmanes, una absoluta fascinación por este libro. Aùn hoy se considera una de las obras clave en la historia de la humanidad.

En la actualidad la edición más utilizada, también para las traducciones, es la egipcia, que fue patrocinada por el rey Fuad I y publicada en 1923, en El Cairo.

El Corán, al-Qur’an, recibe su nombre del verbo árabe que significa «recitar», y es la recopilación de las palabras proféticas de Mahoma, predicadas desde el 610 al 632, y memorizadas por sus compañeros. El primer califa, Abu Bakr, encargó a Zayd ibn Tabit, secretario y pariente de Mahoma, y a un grupo de compañeros que se dedicasen a recuperar las diferentes versiones y a hacer una versión escrita.

La madraza

Reciben el nombre de madraza o medersa las escuelas de estudios superiores. Son centros que cuentan con una larga tradición en el mundo musulmán y tienen una gran importancia. ya que durante la Edad Media fueron clave como centros de saber y de cultura, de forma que se han considerado el precedente más inmediato de las universidades. (imagen: Madraza de Granada)

La estructura de estos centros suele organizarse en tomo a un patio central al que dan varias salas en las que se imparten las clases y los dormitorios de los alumnos. Es muy frecuente que tengan también un alminar, ya que habitualmente las madrazas tienen también su propia mezquita.

Una de las más importantes madrazas es la de Mustansiriya, edificada en el siglo XII en Bagdad por el califa Mustansir. En Fez (Marruecos) se encuentra la madraza Attarine, que alojaba a los alumnos que estudiaban en la mezquita Qarawiyin. Esta, que recibe el nombre de la ciudad tunecina de Kairuán, se fundó en el siglo x y se considera la más antigua universidad.

Otras construcciones relevantes son las madrazas de Mader-i-Sah en lsfahan (Irán) y la de Ben Yusuf en Marrakech (Marruecos).

Jesús y María en el Corán En el Corán aparecen referencias a María y a Jesús.

«Dimos a Moisés la Escritura y mandamos enviados después de él. Dimos o Jesús, hijo de María, los pruebas claras y le fortalecimos con el Espíritu Santo.» (2, 87).

«Cuando los ángeles dijeron: ¡María! Dios te anuncia la buena nueva de una palabra que procede de él. Su nombre es el ungido, Jesús, hijo de María. Dijo ella: ¡Señor! ¿Cómo puedo tener un hijo sí no me ha tocado mortal? Dijo: Así será. Dios crea lo que él quiere. Cuando decide algo, le dice tan solo: ¡Sé! Y es.» (3, 4547)

«Os ha prescrito (Mahoma) en materia de religión lo que ya había ordenado Noé, lo que nosotros te hemos revelado y lo que ya habíamos ordenado a Abraham, a Moisés y o Jesús: ¡Que rindáis culto y qué esto no os suya de motivo de división!»

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

La Vida Diaria de un Buen Musulman Practicas Religiosas Cotidianas

La Vida Diaria de un Buen Musulmán- Prácticas Religiosas Cotidianas

La religión musulmana tiene una serie de normas que afectan a la vida diaria de los creyentes. Algunas de las más llamativas y peculiares se refieren a la manera de medir el tiempo, a la alimentación, a la indumentaria y al aseo personal.

El islam y las prácticas de la vida cotidiana

Además de los preceptos que marcan los pilares de la fe, la religión islámica estableció prácticas obligatorias sobre distintas cuestiones.

Estas reglas fueron mantenidas por resultar tradicionales, o porque su práctica continuada por parte de la comunidad las convirtió en norma, y en algunos casos llegaron a ser tan válidas para los musulmanes como los cinco pilares.

Algunas de ellas se refieren a lo que está permitido comer y lo que está prohibido. También es particular su calendario.

La cronología musulmana

Los musulmanes utilizan un calendario basado en los ritmos de la luna, con doce meses de veintinueve o treinta días, así que cada año tiene 354 días. En el mundo occidental se utiliza un calendario solar de 365 días, por lo que hay once días de diferencia entre ambos.

Los meses musulmanes nunca coinciden con los del calendario común, porque cada año, el primero se adelanta once días respecto del segundo.

Para calcular una fecha islámica a partir de una del calendario occidental existe un método bastante certero. Consiste en restar 622, que es el año de la hégira y dividir por 0,97.

La azora 112: Dos azoras, la primera y la antepenúltima, son probablemente las más importantes del Corán ya que se exponen en ellas las ideas sobre el poder y las características de Alá. La primera se utiliza en muchos momentos de la vida de un musulmán para sacralizar las actividades.

De la 112 dice u tradición islámica que su recitación equivale a la de un tercio del Corán. La azora 112, llamada «la fe pura», dice:

«En el nombre de Alá, el compasivo, el misericordioso. Di: “El es Dios, uno, Dios, el eterno. No ha engendrado ni ha sido engendrad No tiene par»».  

La alimentación en el islam

Algunas azoras del Corán marcan ciertas normas relativas al consumo de alimentos. Entre ellas figura la prohibición de comer carne de cerdo. Según la tradición, Alá conoce lo que perjudica al ser humano y este no debe cuestionado.

En la actualidad, los estudios relacionados con enfermedades trasmitidas por el cerdo, como ciertos procesos inflamatorios, reacciones de la piel, flebitis o eczemas, han sido utilizados por algunos musulmanes para argumentar que las normas del Corán no se equivocan.

Otros plantean que, como hoy en día los animales para el consumo humano están sometidos a un control sanitario muy estricto y están libres de enfermedades, podría permitirse comer cerdo.

Los alimentos permitidos en el islam se denominan halal, y en los comercios de las ciudades occidentales ya es bastante corriente encontrar productos que llevan ese distintivo, especialmente en lo referente a la carne.

Para poder tomar carne, el animal tiene que haber sido degollado invocando el nombre de Alá, y tiene que haberse desangrado completamente.

La sangre no está permitida, como tampoco la carne de cerdo ni las bebidas alcohólicas, aunque este precepto no se ha seguido en todas las épocas ni en todos los lugares del Islam.

El halal musulmán no es tan estricto como el kasher judío. Ambas religiones coinciden en la prohibición de comer carroña, sangre y cerdo, pero el Corán no entra en matices en cuanto al tipo de pezuña, si es o no rumiante, o incluso partes del animal como el nervio ciático o los intestinos, que sí están vetados entre los judíos.

En cuanto al vino y demás bebidas alcohólicas, su consumo está muy mal visto por parte de gran número de musulmanes.

Pero no siempre fue así. Hubo momentos en que se toleró su consumo de modo general. Así, uno de los más grandes poetas de Irán, Omar Jeyam, escribió magníficas composiciones en honor del vino.

En el Corán se prohíbe el vino, pero también se dice que en el paraíso habrá arroyos de vino, delicia para quienes lo beban. El vino puede servir de ejemplo de que en el islam ha habido y sigue habiendo muchas interpretaciones.

El aseo personal y la vestimenta

En lo que se refiere al aseo personal, la higiene es fundamental e inexcusable a la hora de rezar, lo que ha dado lugar en muchos países musulmanes a una refinada cultura de la limpieza y del agua.

La circuncisión también se estima una medida higiénica y es una seña de identidad de todos los varones musulmanes, aunque no se menciona en el Corán.

Además se han establecido normas sobre la vestimenta femenina con la finalidad de tapar el cuerno de la mujer.

Estas obligaciones varían según los países y la ideología imperante en ellos.

El caso más extremo es el que se produjo entre las mujeres de Afganistán hasta el año 2002, obligadas por la ley impuesta por el régimen talibán al uso del burka (imagen), una túnica que las cubre desde la cabeza hasta los pies, con una sola abertura a la altura de los ojos.

Incumplir esta regla podía suponer la cárcel o decenas de latigazos, pero vestirlo también es peligroso, ya que muchas mujeres han muerto por accidentes de tráfico al no tener visibilidad.

El chador (imagen) es un manto amplio que cubre la cabeza y envuelve el cuerno. En Irán, Irak Siria y Líbano, las musulmanas chiítas se distinguen por el color negro de sus chadores.

La melfa es un pañuelo de vistosos colores que cubre el cuerpo de la mujer, cuyo uso se extiende por el Sahara y países africanos, como Malí o el sur de Argelia.

Resulta también común el hiyab (imagen derecha) , que es un pañuelo que tapa el cabello pero no la cara. Suelen llevarlo las mujeres magrebíes y por ello se ve a menudo en las ciudades españolas y de otros países europeos.

Lugar de Culto: La sencillez es un aspecto característico del culto islámico. Cualquier lugar es adecuado para orar y estudiar el Corán, aunque hay dos lugares especiales, la mezquita y la madraza.

La mezquita

La mezquita, en árabe masjid, es un edificio destinado a la reunión de los musulmanes para la oración.

También es importante la madraza, que recibe el mismo nombre en árabe, y que es la universidad coránica.

La casa de Mahoma en Medina se convirtió en la primera mezquita. El muro que cercaba el patio seguía la dirección a La Meca, y allí había una estancia cubierta en la que se rezaban las oraciones. El resto de la edificación tenía soportales que la protegían del calor del desierto. Este fue el modelo que se utilizó para muchas de las mezquitas construidas con posterioridad.

En ellas suele haber un patio de abluciones, para la limpieza ritual antes de la oración. En el interior está el muro de la quibla, que marca la dirección hacia La Meca, y el espacio cubierto para el rezo.

La importancia de dirigir la oración hacia La Meca llevó a que se pusiera un nicho o panel decorado, el mihrab, en e! centro de la quibla. Así se indicaba que este era el muro correcto para la oración. También se incluyó el mimbar o pùlpito, desde donde el imán o director de la oración predicaba y guiaba el ritual de los viernes.

Otro elemento característico en muchas mezquitas es la maqsura, un espacio delimitado por arquerías situado frente al mihrab y decorado con esmero. Se construyó con la finalidad de proteger «las espaldas» de los gobernantes ante posibles atentados. La maqsura fue habilitada después de que algunos de los primeros califas fueran asesinados mientras oraban.

El resto de la sala de oración no posee características diferenciadas, exceptuando la división ocasional en arquerías, paralelas o transversales al muro de la quibla. También es significativo el alminar, torre desde la que se hace la llamada a la oración.

En el mundo islámico se siguen construyendo enormes mezquitas, como la de Hasán II en Casablanca, que se inauguró en 1993. Puede albergar a veinticinco mil fieles y sigue unos modelos arquitectónicos muy tradicionales.

En otros casos se ha optado por fórmulas arquitectónicas más modernas, concretamente en los ricos estados petroleros.

Historia de los Árabes

Fuente Consultada:
Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

Podemos creer en lo que dice el evangelio Palabra de Dios Apostoles

¿Podemos creer lo que dice el Evangelio?

los evangelios cristianos

1) No tomar todo al pie de la letra

Lo anterior basta para que entendamos lo siguiente:
– En el Evangelio no se encuentran todos los hechos y palabras de Jesús.
– Al relatar las palabras de Jesús, los evangelistas las expresan cada cual a su manera y las adaptan Para. mejor comprensión de sus lectores.
– Los hechos no están siempre en el orden en que sucedieron y pueden mezclarse en un mismo párrafo cosas que
– Jesús dijo en diferentes circunstancias. No podemos, pues, encontrar en el Evangelio una «fotografía» de Jesús o una «grabación» de sus palabras. Pero esto no significa de ninguna manera que no podamos creer el testimonio de los evangelistas.

2)El lugar único del Evangelio en la literatura

El Evangelio es una creación excepcional y única dentro de la literatura de todos los tiempos. Cualquier comparación con otro escrito de su tiempo, ya sea cristiano o de otra religión, hace resaltar un contraste impresionante. Por una parte la sencillez y la voluntad de ser sobrio; por otra, lo fabuloso, lo enredado, lo «no aterrizado». Un filósofo moderno, no creyente, se admiraba de que no hubiera más milagros en el Evangelio. El Evangelio lleva en sí mismo la garantía de su autenticidad. Tomando en cuenta las precisiones que damos en el párrafo anterior, la crítica moderna no ha podido encontrar falsedad en el Evangelio, a pesar de que, desde ya un siglo, ha sido pasado a la lupa y sometido a un sinnúmero de exámenes, como no se ha hecho para ningún otro libro.

3)Los que dudan

Son muchos, sin embargo, los que ponen en duda el testimonio de los evangelios. A veces, porque piensan ver en ellos algunas contradicciones. Más habitualmente, porque les parece imposible aceptar los milagros. Incluso entre los creyentes que estudian los evangelios, no faltan los que se quedan muy reservados respecto de su valor histórico cuando nos hablan de las intervenciones de Dios en favor de Jesús.

Esto se debe, tal vez, a que creen demasiado en sus propias ideas y no han recibido de Dios el don de una fe sencilla. Comparten con su ambiente una cultura que cuenta solamente con los recursos humanos para solucionar todos los problemas. A menudo disponen de una situación bastante segura en que uno puede ser creyente sin, correr grandes riesgos. y sin recurrir a menudo a Dios y su Providencia. ¿Cómo, pues, entenderían las cosas dé Dios sin antes haber tenido una conversión? Por muy sabios y religiosos que sean, no han experimentado la intervención de Dios en su propia vida ni han visto los milagros que consigue la fe. Entonces hacen el razonamiento siguiente: Si ahora no puedo ver cosas parecidas a las del Evangelio. ¿cómo voy a creer que sucedieron entonces?

4)Algunas objeciones

Por eso se aferran a tres argumentos en especial:
— Los evangelios no se escribieron de una vez, sino que retinen testimonios de varios testigos: son una literatura popular en la que se puede encontrar todo, menos la certeza histórica.
— Los evangelios fueron al comienzo escritos destinados a la catequesis y enseñanza del pueblo cristiano: los hechos que cuentan están orientados para apoyar la enseñanza que se da. No preguntemos si realmente Jesús caminó sobre el mar: el hecho se cuenta para mostrar que Jesús tiene poder divino.
— Los evangelios se escribieron muchos años después de la muerte de Jesús, cuando la imaginación popular ya había aureolado su persona y cuando la Iglesia ya había adaptado su mensaje para las necesidades de su gente. Por tanto no nos dan a conocer la realidad de Jesús, sino la fe de la Iglesia del primer siglo.

Pero, ¿y los apóstoles? Ellos habían sido los testigos de Jesús, y su función era la de quedar sus testigos oficiales dentro de la Iglesia. Ellos• sabían lo que había realmente sucedido, ¿y callaban mientras la gente deformaba la historia de Jesús? La garantía del Evangelio está en la misma estructura de la Iglesia Católica que nunca fue un grupo espontáneo de creyentes, llevado por los entusiasmos y el oportunismo. Desde el comienzo, fue un grupo organizado, con una jerarquía respetada que tenía la última palabra en cuestiones de fe y de tradiciones.

Los 4 evangelios no fueron una creación popular a partir de leyendas, de palabras escuchadas y deformadas, de milagros en parte inventados para justificar lo que se decía de Jesús. Los evangelios han salido de la tradición de los apóstoles, y la Iglesia los retuvo porque reconocía en ellos esta tradición.

En los mismos años se escribieron otros «evangelios»: «Evangelio de Pedro», «Evangelio de Tomás», «Evangelio de Nicodemo», «Protevangelio de Santiago»… pero la Iglesia no les dio crédito, por ver en ellos hechos fabulosos o con orientaciones teológicas que no se ajustaban a la enseñanza recibida de los apóstoles.
El hecho de que los evangelios se escribieron para la catequesis no significa que la historia fue adulterada »para mejor convencer a los oyentes». ¡Como si los hechos no fueran suficientes para hablar a los que saben entender! Y los apóstoles de Jesús, formados por él, ¿no tendrían la honradez elemental para respetar la verdad?

Se ha dado mucha importancia a los moldes literarios .que se usan para contar los hechos. Como varios milagros se cuentan conforme al mismo esquema, algunos estudiosos concluyen que todo es ficticio. ¿No ‘sería más sencillo pensar que los hechos y milagros se contaron conforme a ciertos moldes que permitían enseñarlos y memorizarlos con más facilidad?

Otro caso típico es el de la Anunciación a María. Lucas la relata imitando páginas antiguas referentes al nacimiento de Ismael y Sansón. Algunas personas se apresuran a decir: puesto que Lucas imitó el estilo de relatos legendarios, es que también su relato es leyenda; la virginidad de María y el anuncio del ángel no son más que ficción y solamente pretenden celebrar la divinidad de Cristo.

¿Por qué buscar explicaciones tan extrañas? Lucas y sus contemporáneos tenían estas páginas antiguas por históricas: imitó su estilo para recalcar que también el nacimiento de Jesús se inscribía en la Historia Sagrada. Lucas contó los hechos que fundaban su propia fe; si estos hechos no hubieran sucedido, tampoco él habría creído.

Las Misiones en el Mundo Difusion del Cristianismo Objetivos

Las Misiones en el Mundo
Difusión del Cristianismo

Las Misiones en el Mundo Difusion del CristianismoLa difusión de un mensaje religioso a través de personas enviadas (missi en latín) para convertir a otros pueblos es un fenómeno común a varias religiones con vocación universal, como el budismo o el islamismo. Pero posiblemente sea el cristianismo la doctrina que ha desarrollado esta práctica con mayor intensidad

El Evangelio y las primeras misiones cristianas

Cuando Jesucristo encargó a sus discípulos la difusión del Evangelio mediante el apostolado (palabra griega traducida al latín como «misión»), rompió la tradición judía de exclusivismo religioso.

San Pablo acentuó la tendencia, y el cristianismo dejó de ser una secta más del judaísmo para convertirse en una fe con vocación universal. Aprovechando la unidad política y cultural del Imperio romano, la nueva religión se extendió por las riberas del Mediterráneo, especialmente en su mitad oriental.

A pesar de las persecuciones desatadas por algunos emperadores, el celo de los apóstoles y el ejemplo de los mártires contribuyeron a su difusión. En 313, el emperador Constantino decretó la libertad religiosa para los cristianos, que constituían ya una parte importante de sus súbditos.

La nueva Iglesia, reforzada espiritual y materialmente, atrajo muchos más adeptos y comenzó a organizarse jerárquicamente. El proceso se aceleró cuando Teodosio impuso el cristianismo como religión oficial del Imperio (fines del siglo IV), La Iglesia cristiana tuvo que emprender la evangelización de las masas de fieles recién bautizados. Pero además del apostolado interno, el cristianismo también se extendió fuera de las fronteras del Imperio, a veces bajo formas heterodoxas. A fines del siglo III Armenia se convirtió en el primer país cristiano del mundo.

En el siglo IV la nueva fe llegó a Irlanda, de la mano de San Patricio, y el arriano Ulfilas transmitió sus creencias a los godos del Danubio, traduciendo la Biblia a su lengua. Los nestorianos, perseguidos por los emperadores y los cristianos ortodoxos, se extendieron por el Imperio persa, desde donde alcanzarían la India y China (siglo y).

Por su parte, Frumencio de Tiro convirtió a los etíopes. Cuando el Imperio romano de Occidente cayó ante los bárbaros (siglo y) toda la cuenca mediterránea era mayoritariamente cristiana, e incluso los nuevos conquistadores se habían convertido, aunque frecuentemente habían asumido la herejía arriana.

Las misiones medievales

A partir del siglo VI se produjo un amplio movimiento misionero en el continente europeo, que contribuyó a forjar la civilización medieval. Los pioneros fueron los monjes de la Iglesia céltica irlandesa. Hombres como el abad Columba, Galo, Aidan, Cuthberto o Columbano extendieron el cristianismo por Escocia, el norte de Inglaterra, la Galia y Germania, desde monasterios como lona o Liridisfarne.

Mientras tanto, el papa Gregorio Magno (590-604) envió a Agustín de Canterbury a evangelizar el sur de Inglaterra. Esta primera misión controlada expresamente por Roma y apoyada por los soberanos anglosajones fue el modelo para el posterior movimiento misional de – la Iglesia católica. Entre sus éxitos destaca el sometimiento de la Iglesia céltica a la autoridad romana (664). La nueva Iglesia anglosajona continuó la tradición misionera irlandesa, y Willybrord evangelizó Frisia, mientras Bonifacio extendía el cristianismo en gran parte de Alemania y colaboraba en la reforma de la Iglesia franca.

La coronación imperial de Carlomagno por el papa León III (800) selló la alianza entre Roma y el poderoso reino franco. La autoridad del soberano era sancionada espiritualmente y, a cambio, él se comprometía a defender y extender la fe. Esta vinculación entre la Iglesia y el poder político se convirtió en una constante durante siglos, e influyó notablemente en el proceso de difusión del cristianismo.

Los monjes alemanes evangelizaron Bohemia, Polonia y Hungría en el siglo X. Normalmente, los esfuerzos misioneros, combinados con los diplomáticos, se dirigían a los gobernantes, a cuya conversión seguía la de sus súbditos. El mismo sistema se siguió en la evangelización de Escandinavia (siglos XI-XII). Pero otras veces, la evangelización se encontraba unida a las campañas militares emprendidas para someter a los pueblos paganos, como las desarrolladas por los caballeros teutónicos en las orillas del Báltico (siglo XIII).

La Iglesia del Imperio romano de Oriente también había hecho progresos en la difusión del cristianismo. Precisamente los conflictos con Roma sobre la jurisdicción sobre los nuevos pueblos cristianos fueron una de las causas de la ruptura entre ambas mitades de la cristiandad en 1054. Los hermanos Cirilo y Metodio realizaron una importante labor de adaptación del cristianismo bizantino a los pueblos eslavos, desarrollando un alfabeto y una liturgia especiales (siglo IX). En el siglo x los príncipes de Kiev se convirtieron, favoreciendo la difusión de la nueva fe en Rusia. La cristiandad rusa se consideró heredera directa de Constantinopla, y su papel fue crucial en el desarrollo y extensión de la Iglesia ortodoxa.

En extremo Oriente, las misiones nestorianas que, a través de Asia central, llegaban a China habían logrado establecer florecientes comunidades. Pero carecían de verdades— no arraigo popular, y desaparecieron rápidamente ante la persecución de las autoridades (siglo IX).

Entre los siglos XII y XIV se produjo un nuevo movimiento evangelizador en Asia, esta vez dirigido por Roma y de la mano principalmente de los franciscanos. Pero tras la caída de la dinastía mongol en China (1368) cesó la protección dispensada a los cristianos, y la hostilidad musulmana en Asia central puso fin a sus comunidades.

Precisamente la expansión musulmana de los siglos VII y VIII había acabado en gran parte con las importantes comunidades cristianas de las riberas oriental y meridional del Mediterráneo. Las relaciones entre el islam y la cristiandad fueron siempre de oposición. Ante la imposibilidad de la conversión, a pesar de algunos esfuerzos (san Francisco de Asís, Ramon Llull), los cristianos desarrollaron una mentalidad combativa. Esta militancia cristiana, especialmente fuerte en la península Ibérica durante la Reconquista, influyó en la difusión del cristianismo en la Edad Moderna.

El Nuevo Mundo

Los monarcas portugueses y españoles recibieron de los papas la responsabilidad de evangelizar a los pueblos de sus nuevas posesiones (patronato real). Las órdenes mendicantes (franciscanos, dominicos, agustinos) fueron las principales encargadas de esta labor, en la que les acompañarían los jesuitas a partir de 1542.

Además de bautizar a millones de indígenas en América, algunos de estos misioneros, como Bartolomé de las Casas, lucharon por mejorar su condiciones de vida y los protegieron contra los abusos de los colonos. Otros religiosos procuraron el desarrollo económico y cultural de los nativos, favoreciendo la sedentarización de las comunidades nómadas e instruyéndolas en las técnicas agrícolas y artesanales, como hizo el franciscano Junípero Serra en California.

Los jesuitas en América y Asia

En la misma línea fue aún más relevante la labor de los jesuitas en Sudamérica, especialmente en Paraguay, donde fundaron auténticos estados misionales autónomos (reducciones). Allí, además de evangelizar a los indios y agruparlos en comunidades autosuficientes mediante la práctica de la agricultura, la artesanía y el comercio, los protegían de los ataques de los traficantes de esclavos españoles y portugueses.

Sin embargo, estas experiencias adolecían de la falta de un clero indígena, motivada por el recelo de las jerarquías eclesiásticas europeas. Por ello, cuando faltaban sacerdotes europeos, estas vulnerables comunidades cristianas solían desintegrarse. En Canadá, los jesuitas franceses también emprendieron una destacada actividad misionera entre los indígenas (siglo XVII), aunque en este caso no trataron de cambiar sus formas de vida.

En cuanto a Asia, san Francisco Javier comenzó en 1542 su importante actividad misionera en el sur de la India, Ceilán Malasia, Indonesia y Japón. Llevados de un espíritu extremadamente abierto, los jesuitas Roberto De Nobili y Mateo Ricci intentaron adaptar el cristianismo a las ricas tradiciones culturales de la India y China, respectivamente, consiguiendo un enorme éxito evangelizador Pero las críticas de otras órdenes y los recelos de Roma ante posibles desviaciones doctrinales acabaron con estas prácticas a mediados del siglo XVIII. Como reacción, el cristianismo fue perseguido en estos países.

Para unificar criterios y administrar mejor los recursos destinados a la evangelización, el papa Gregorio XV fundó en 1622 la Sagrada Congregación para la Propagación de la Fe. Sin embargo, el declive de los imperios portugués y español y la supresión de la Compañía de Jesús (1773) provocaron la decadencia de los esfuerzos misioneros católicos durante algún tiempo.

Las misiones protestantes

Durante casi 300 años las iglesias protestantes no realizaron esfuerzos misioneros, que identificaban con las pretensiones universalistas y teocráticas de los papas romanos. Esta situación empezó a cambiar con la expansión colonial protagonizada por ingleses y holandeses. En el siglo XVIII la iglesia pietista alemana y los Hermanos Moayos fundaron comunidades misioneras en los territorios coloniales.

A fines de la centuria y a principios del siglo XIX proliferaron en todo el mundo protestantedades misioneras no adscritas a una iglesia concreta, que combinaban la difusión del Evangelio con labores asistenciales y educativas. Una de las razones de su éxito fue su asociación con el colonialismo imperialista: la aculturación de los pueblos sometidos facilitaba su control por las autoridades colonial es. Por otro lado el prestigio de las instituciones educativas regentadas por los misioneros atraía a las elites indígenas deseosas de adquirir una formación occidental.

Las misiones en el mundo contemporáneo

En el siglo XIX, la Iglesia católica recuperó el impulso misionero. También, como en el caso de los protestantes, se dio especial importancia a las labores educativas y asistenciales. Ya en el siglo XX, el movimiento descolonizador favoreció la visión de las instituciones misioneras como cómplices de la explotación colonial.

No obstante, la importancia de la labor social que llevan a cabo las convierte en imprescindibles para las regiones menos desarrolladas del Tercer Mundo, lo que asegura su mantenimiento Por otro lado, la fuerza y el notable crecimiento de las jóvenes Iglesias del Tercer Mundo contrasta con el creciente secularismo de las sociedades occidentales lo que hace prever un reflujo del movimiento misional desde Asia, África o Latinoamérica hacia la vieja Europa.

Ver: Labor de los Jesuitas en el Mundo

La Crucifixion en Roma Castigo de Morir en la Cruz Costumbres

La Crucifixión en Roma Castigo de Crucificar Morir en la Cruz

El cristianismo se funda en un hecho: la figura de Jesús, su vida terrestre y, lo que es más importante, la creencia de que Jesús vive y no ha muerto, porque es Hijo de Dios. Ésta es la nota original de la religión cristiana, pues sin excluir el judaísmo, el cristianismo es la única religión que desborda la Historia por lo trascendental de su contenido y se encarna en una persona que no solamente transmite una doctrina, sino que se presenta ella misma como la verdad y la justicia vivientes.

Es cierto que otras religiones tuvieron fundadores a los cuales sus contemporáneos pudieron ver con los ojos y tocar con las manos, pero ninguno de esos predicadores religiosos, Mahoma, Buda, Zoroastro, etc., se propuso a sí mismo como objeto de la fe de sus discípulos. Todos predicaban una doctrina que no atañía a su propia persona; eran simplemente enviados, profetas o siervos de Dios. Jesús es el Maestro que se da a sí mismo como objeto de nuestra fe; no se presenta como un personaje histórico, sino como verdadero Dios.

jesucristoTESTIMONIOS SOBRE JESÚS: El conocimiento acerca de Jesús se basa en los cuatro Evangelios. Sin embargo, algunas referencias contemporáneas de otras fuentes revelan que hay un reconocimiento de Jesús entre personas que despreciaban el cristianismo.

El más antiguo escritor romano que menciona a Cristo fue un gobernador de Asia Menor llamado Plinio, que escribió al emperador Trajano, en el año 112 d.C., y describía los enjuiciamientos a cristianos y señalaba que “acostumbraban reunirse al anochecer para recitar un himno antifonal a Cristo, como a un dios”.

Años después el historiador romano Tácito escribió que el nombre cristianos “deriva de Cristo, quien fue condenado por Poncio Pilato durante el reinado de Tiberio”.

La más desconcertante referencia no bíblica proviene del historiador judío Flavio Josefo, cuyas Antigüedades Judí las incluyen el siguiente pasaje: “Por ese tiempo vivía Jesús, un hombre sabio, si es que puede llamársele un hombre, porque él era el hacedor de actos extraordinarios y maestro de los hombres que con gusto recibían la verdad. Se ganó a muchos judíos y muchos griegos. El era el Mesías.

Cuando Pilato […] lo sentenció a ser crucificado, aquellos que desde un principio lo habían amado no dejaron de hacerlo. Al tercer día apareció ante ellos, vivo, ya que los profetas de Dios hablan pronosticado ésta y otras maravillas acerca de él. Y la tribu de los cristianos, llamados así por Cristo, hasta nuestros días no se ha extinguido.”.

Las opiniones sobre este pasaje son muy diversas. Es tan explícito al calificar a Jesús de Mesías que muchos expertos consideran que algún escritor cristiano insertó esta y otras frases favorables a los cristianos. Otros eruditos, cristianos y judíos, concluyen que aunque el pasaje contenga algunas alteraciones y adiciones, representa esencialmente lo escrito por Flavio Josefa, que de alguna forma da testimonio del Jesús histórico.

LA CRUCIFIXIÓN: Descubrimientos arqueológicos en Israel han arrojado luz para comprender la naturaleza del horrible jesus crucificadosuplicio de la crucifixión. Era una forma de ejecución empleada en Persia y Cartago, y que fue adoptada por los romanos poco antes del inicio de la Era Cristiana.

Se crucificaba a esclavos, ladrones y delincuentes políticos; pero muy rara vez a algún ciudadano del imperio. (Debido a esto, Pablo, que era ciudadano romano, fue muerto por decapitación.) Estas ejecuciones eran tan espantosas que los escritores se abstuvieron de describirlas y los pintores rara vez las representaron. En la tradición judía el método de ejecución más usual era la lapidación, aunque a veces se colgaba al reo de un árbol, como advertencia a otros.

Originalmente, el patíbulo era sólo un poste, pero luego se le agregó un madero transversal para formar una T o una cruz. Probablemente en el Gólgota había postes permanentes y a los ejecutados ahí, como Jesús, se les obligaba a llevar a cuestas el travesaño, que luego era insertado en una ranura del poste.

Los brazos del condenado eran atados o clavados al travesaño. Como las palmas de las manos no soportarían el peso del cuerpo al elevarse, los largos clavos de hierro utilizados por los carpinteros romanos atravesaban las muñecas del crucificado. La víctima apoyaba en un peldaño los pies que eran atados o clavados al poste.

En 1968 fue encontrado en Jerusalén el esqueleto de un joven que murió por crucifixión en el siglo y los clavos le atravesaban las muñecas, pero sólo uno se había usado para clavar los talones. La posición de la víctima es incierta, pero los eruditos opinan que era con las piernas unidas e inclinadas a un lado o posiblemente con las rodillas separadas. La víctima, torcida de esa manera y colgando como un peso muerto, apenas si podía respirar.

El dióxido de carbono se acumulaba en la sangre, y el corazón se forzaba cada vez más. Ante la inmovilidad y la falta de oxígeno, se producían violentos espasmos musculares. Debilitado por la fatiga y el hambre, el crucificado era, además, presa de las inclemencias del tiempo, de las picaduras de insectos y de las burlas y abusos físicos de los espectadores. Un paro cardiaco o la asfixia causaba la muerte. La rotura de las piernas aceleraba la muerte, porque la víctima ya no podía elevarse para llevar aire a sus pulmones.

COSTUMBRE FUNERARIAS. Entre los hebreos una sepultura adecuada era una forma importante de mostrar el respeto a los tumba sagradamuertos. Desearle a un enemigo morir insepulto era una maldición. Por los pecados del rey Joaquín contra Dios, el profeta Jeremías le pronosticó que “será enterrado como un asno: será arrastrado y tirado fuera de las puertas de Jerusalén” (Jer. 22:19).

Cuando los hijos de Saúl fueron colgados por los filisteos y los cadáveres quedaron expuestos a los buitres, Rispa, la madre de ellos, vigiló los insepultos cuerpos durante meses y luchó contra aves y fieras, hasta que el rey David dio sepultura a los restos.

Las familias más afortunadas poseían una cueva funeraria cavada en roca suave, en las afueras de la dudad. Envuelto en un sudario, el cadáver por enterrar era llevado en andas hasta la tumba y colocado en una repisa dentro de la cueva. No se usaba féretro. Junto al cuerpo se colocaban algunos objetos personales.

En otros sitios de la cueva yacían los restos de antepasados; así, el difunto “dormía con sus padres”. Cuando sólo quedaba el esqueleto, éste era llevado a un osario, situado en otro sitio de la tumba. Esto dejaba lugar para el cadáver de otro miembro de la familia.

El sepulcro familiar era un símbolo de la continuidad de un clan. Nehemías, que languidecía en el exilio en Persia. suplicó que le permitieran regresar a Judá, a “la dudad de las tumbas de mis padres” (Neh. 2:5). Las familias que no podían sufragar el costo de una cueva cavaban fosas para sus muertos o simplemente cubrían el cadáver con piedras y tierra.

Para los menesterosos se cavaban enormes fosas comunes. Los israelitas no acostumbraban embalsamar los cadáveres, aunque silos lavaban y a veces los ungían con óleos, hierbas aromáticas o perfumes. El entierro se efectuaba al día siguiente del deceso. Debido a lo caluroso del clima, la descomposición era inmediata y en pocos días ya estaba avanzada, como se afirma en el caso de Lázaro, el amigo de Jesús. Aunque las tumbas se sellaban, no se permitía ninguna al oeste de Jerusalén, debido a que de allí soplaban los vientos prevalecientes.

La incineración era condenada como idolatría por la tradición rabínica y no se practicaba en el pueblo de Israel, salvo por excepción. Al ser llevado el cadáver del ser querido a su tumba, lo seguía una procesión de parientes, amigos y sirvientes, todos profiriendo lamentos y llanto.Las familias acomodadas contrataban plañideras duchas “entonar lamentos sobre nosotros» (Jer. 9:17).

Flavio Josefo, el historiador del siglo I d.C., señala la costumbre de que “todo el que pasaba cuando un muerto era sepultado debía acompañar al funeral y unirse a lamentaciones”. En Números y el Deuteronomio se menciona que el duelo por la muerte de Aarón y Moisés duró días, todos ellos celebrados con llantos de los hijos de Israel.

La conquista de los Incas Pizarro somete a Atahulpa Caballos y Armas

La conquista de los Incas: Pizarro somete a AtahulpaPizarro Conquista a los Incas

CONQUISTA DE LOS INCAS:
Camino hacia Cuzco:
Como los aztecas en el norte, los incas eran un pueblo dominado por el yugo de imperios peruanos anteriores.

Los incas comenzaron a prepararse en el siglo doce. Hacia 1430, un jefe llamado Pachacuti rechazó una invasión de un pueblo vecino, y siguió luego ensanchando el Imperio Inca hasta alcanzar regiones de lo que hoy son Chile, Bolivia y Ecuador.

Hacia el siglo dieciséis, los sucesores de Pachacuti controlaban más tierra que cualquier pueblo suramericano anterior a ellos. Al igual que los romanos , los incas atrajeron a los líderes de los pueblos conquistados a su redil, recompensando a aquéllos que se les unían y convirtiendo la cooperación en algo más fácil que la resistencia. Como los romanos, también los incas fueron magníficos ingenieros; sus albañiles construyeron fortificaciones de enormes bloques de granito unidos con una perfección tal que la hoja de un cuchillo no lograría penetrar aun hoy en las juntas.

Igualmente notable, en especial en una geografía tan escarpada, fue el mantenimiento que los incas dieron a su red de 30.500 kilómetros de caminos, y el sistema de correos, con mensajeros de a pie a cargo del gobierno, que recorrían esos caminos, y relevos cada 2,4 kilómetros. Por medio de este sistema podían los incas enviar un mensaje a 240 kilómetros de distancia en un día. Los mensajeros mantenían a los líderes locales en comunicación con Cuzco.

El Imperio Inca aún florecía cuando la primera expedición española arribó a la región. En diciembre de 1530, Francisco Pizarro (c. 1475-1541) llegó a las costas del Océano Pacífico en América del Sur con alrededor de 180 hombres, pero, al igual que Cortés, contaba con armas de acero, pólvora y caballos, nada de lo cual era conocido por los nativos. Pizarro también tuvo suerte porque el Imperio Inca ya había sucumbido a una epidemia de viruela. Los incas, como los aztecas, tampoco eran inmunes a las enfermedades europeas. Demasiado pronto, la viruela acabó con las aldeas. Otro golpe de fortuna para Pizarro fue que incluso el emperador murió a causa de la viruela y dos de sus hijos reclamaban el trono, lo cual originó una guerra civil.

La unión del país dependía sólo de la familia gobernante. Bastó a Pizarro vencer a esta familia para ocasionar la ruina de los incas, lo cual logró en 1532 mediante un engaño ruin.

El 15 de noviembre de 1532 Pizarro entró en la ciudad de Cajamarca y, al siguiente día, recibió la visita del Inca a quien -siguiendo el ejemplo de Cortés- tomó prisionero. Tal como lo hiciera Moctezuma en México, Atahualpa siguió gobernando bajo las órdenes de Pizarro; pero pensó en recobrar su libertad y ofreció como precio del rescate una habitación de su palacio llena de oro y dos llenas de plata hasta la altura de su brazo alzado.

El trato fue aceptado por Pizarro, pero, como el cumplimiento de lo pactado tardara más de lo previsto, los españoles se impacientaron, se apoderaron del botín, y dispusieron la muerte del Inca, a quien acusaron de conspirar contra ellos. Entretanto, Almagro, repuesto de su enfermedad, había llegado a Cajamarca en abril de 1533.

Luego de descontar la parte que correspondía al soberano, los españoles se repartieron el tesoro. Pizarro y Almagro se enredaron en oscuras peleas por sus derechos sobre lo conquistado. Esta situación se prolongó durante largo tiempo hasta que finalmente, en 1538, Almagro fue muerto en el Cuzco por orden de Pizarro. Años más tarde, Pizarro murió a su vez a manos del hijo de Almagro.
En 1542 se creó, el virreinato del Perú y la ciudad de Lima -que Pizarro había fundado en 1535- fue designada su Capital. En un principio, el virreinato del Perú abarcó todos los dominios españoles en América del Sur, excepto Venezuela.

Como conquistaron america los españoles? La Conquista de America

¿Cómo conquistaron América los Españoles?-La Conquista de América

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LA EXPANSIÓN EUROPEA: A finales del siglo XV los europeos navegaron por el mundo en todas direcciones. Los pioneros fueron los portugueses que, en un puñado de buques, se aventuraron hacia el sur a lo largo de la costa occidental de África a mediados del siglo XV; el proceso se aceleró con los viajes que inauguraron la época de Cristóbal Colón a América y de Vasco da Gama al Océano índico alrededor de 1490. Muy pronto se unieron a la aventura otros estados europeos y, ya para terminar el siglo XVIII, habían creado una red de comercio global dominada por los barcos y las fuerzas occidentales.

En menos de trescientos años, la época europea de exploración cambió el concepto del mundo. En algunas regiones, como en América y las islas de las especias, destruyó las civilizaciones indígenas y el establishment de las colonias europeas. En otras, como en África, India y las regiones del continente del sureste asiático, quedaron los regímenes nativos intactos, pero hubo un fuerte efecto en las sociedades locales y los modelos de comercio regional.

Con el tiempo, muchos observadores europeos tuvieron de este proceso una opinión favorable. Creían que no sólo se había llevado riqueza por medio del comercio mundial e intercambiado cultivos y descubrimientos entre el Viejo y el Nuevo Mundo, sino que también habían llevado a los «pueblos paganos» el mensaje de Jesucristo. No hay duda de que la conquista de América y la expansión hacia el resto del mundo hizo aflorar lo peor y algo de lo mejor de la civilización europea.

El saqueo ambicioso de los recursos y la represión brutal y la esclavitud apenas fueron equilibrados con los intentos de crear nuevas instituciones, convertir los nativos al cristianismo y atender los derechos de los pueblos indígenas. En cualquiel caso los europeos habían empezado a cambia el mundo.

LA CONQUISTA DE AMERICA: Al norte de las ciudades mayas, en las montañas del centro de México, el comandante militar español, Hernán Cortés, halló en 1519 una gran ciudad, la capital azteca de Tenochtitlán, construida en la mitad de un lago que tenía por lo menos 200.000 habitantes, y que se hallaba en el apogeo de su gloria.

Los curtidos soldados españoles decían que Tenochtitlán. con sus pirámides brillantemente pintadas y las anchas calzadas que unían la isla urbanizada con las orillas del lago, era tan magnífica como Roma o Constantinopla. Los españoles habrían de destruirla, por supuesto, pero nadie ha sostenido hasta ahora que las conquistas sean hermosas.

Aunque las civilizaciones precolombinas ostentaban grandes ciudades; muchos otros logros, adolecían de ciertas ventajas clave que facilitaron la conquista española. Cuatro de las más importantes fueron:

1- La pólvora: Los europeos, como los árabes y los turcos, la obtuvieron de los chinos. Pero este avance tecnológico, que se había extendido por Asia y Europa, no había cruzado el océano hasta que los españoles lo llevaron a América.

2- El hierro: Aunque varias culturas americanas lograron trabajar el metal en forma espléndida hacia el siglo dieciséis, ninguna aprendió, a fabricar armas de fuego. Las armas de hierro y acero (mezcla de hierro y carbón), eran más sólidas y durables que las de los indígenas.

3- El caballo: No había caballos en América. Lo más parecido a un caballo en cualquier cultura americana del siglo dieciséis era la llama, que los incas suramericanos usaban como bestia de carga. Nadie confundiría  llama con un caballo de batalla.

4- La inmunidad: Ésta fue probablemente la mayor desventaja. Los europeos llevaban consigo enfermedades que no habían cruzado antes el océano, y los indígenas no poseían defensas contra ellas.

PARA SABER MAS….

Los españoles no llevaron adelante sus acciones de conquista de un modo improvisado, por el contrario, es posible establecer algunas características comunes entre la conquista de los aztecas y la de los incas. Esto permite sañalar la existencia de una verdadera táctica.

La misma se caracterizó por:
• El establecimiento de alianzas con grupos locales -por ejemplo, con los que buscaban liberarse de la dominación azteca- o el aprovechamiento de las divisiones internas -como las que existían entre los incas-, ocasionadas en la lucha por el [poder]. De esta manera, lograban conseguir hombres para incorporar a sus ejércitos.

• El control de jefes indígenas, como una forma de dominar a los pueblos que estaban subordinados a ellos.

•  La superioridad en armamento: espadas de acero contra lanzas de obsidiana, armaduras de metal contra túnicas forradas de algodón, armas de fuego (arcabuces) contra arcos y flechas, caballería contra un ejército a pie.

•  La obtención de intérpretes indígenas que hicieran de traductores e informantes.

• El aprovechamiento de las creencias indígenas para atemorizarlos, realizando acciones espectaculares, como destruir sus templos o ídolos.

LOS ABORÍGENES HOY… La mayoría de los pueblos indígenas en América Latina desciende de las grandes civilizaciones azteca, maya e inca. Se estima que existen 34 millones de indígenas en América Latina y el Caribe. Bolivia es el país que cuenta con la proporción más alta de indígenas (56,8%).

Si bien los diferentes gobiernos de América Latina realizaron un esfuerzo para lograr cambios culturales en estas poblaciones, en la actualidad los indios siguen afectados por la pobreza y tienen bajas tasas de alfabetización y escolaridad. Los indios jóvenes son sinónimo de esperanza. Son los más instruidos y los que están intentando reafirmar sus raíces culturales.

También existen organismos internacionales que intentan contribuir al desarrollo indígena frente a dificultades como las siguientes: carecer de derechos de propiedad de tierras; no tener programas de asistencia técnica y de capacitación; no poder acceder al crédito para emprender pequeños proyectos.

Es necesario reducir el nivel de pobreza que están sufriendo los pueblos indígenas de América Latina. Hay que darles más posibilidades de educación porque es una manera de brindarles herramientas para luchar por salir de la pobreza.

Boccaccio Escribe El Decameron Retrato de la Época Peste Negra

Boccaccio Escribe-El Decameron-Retrato de la Época-Peste NegraLa peste negra en la Edad Media

En el año 1330, la peste bubónica (también llamada Peste Negra, transmitido por la pulga) se expandió desde Asia por el norte de África, Europa y Oriente Medio. Estaba causada por una bacteria conocida con el nombre de Yersina pestis. Este microbio normalmente infecta a las ratas y pasa de las ratas a otros animales a través de las pulgas, que también pican a los humanos.

Es posible que las malas cosechas de China dieran pie al brote epidémico. Las ratas abandonaron los campos para buscar comida en los lugares que habitaban los humanos y con ellas vinieron las pulgas. Las pulgas picaron al huésped humano, que caía enfermo y contagiaba la enfermedad al toser y expulsar esputo infectado.

Cuando la peste bubónica llegaba, la víctima sufría un aumento de temperatura. El ritmo cardíaco se aceleraba y empezaban los dolores de cabeza y musculares. Entonces, los nódulos linfáticos se inflamaban. Lo siguiente eran las hemorragias subcutáneas, que eran las que mostraban esos puntos negros por los que se le puso el terrible nombre de la Peste Negra. La víctima acababa desarrollado una neumonía. Durante un periodo de veinte años, desde 1330 hasta 1350, la peste bubónica mató a un tercio de la población europea.

LA PESTE NEGRA: Los europeos del siglo catorce contemplaban el mundo con nuevos ojos y consideraban las tierras lejanas deseables, dignas de conocer y acaso de adquirir. Con todo, antes de que los europeos salieran realmente y comenzaran a conquistar ese mundo, debían tener en casa suficiente bienestar personal para construir un mercado descentralizado de artículos de lujo foráneos. Pero, cosa extraña, fue necesaria una enfermedad terrible y la muerte en gran escala para que dicho mercado encontrara una base firme.

La peste negra, devastadora epidemia de peste bubónica y sus variedades, se originó probablemente en las estribaciones de la cordillera asiática del Himalaya, pero en el siglo catorce algo, tal vez el crecimiento del mercado, provocó su diseminación. Los agentes portadores eran las pulgas de las ratas. A donde la gente viaja, y en especial si lleva comida allá van las ratas y sus parásitos.

Al morir una rata, sus pulgas pasaban a otra. Y si no había otra rata a mano, las pulgas ensayaban un huésped menos apetecible. Cuando los huéspedes eran seres humanos, enfermaban terriblemente y morían con rapidez en su mayoría. Las manchas negruzcas que aparecían bajo la piel eran llamadas bubones, y por eso la enfermedad fue denominada peste bubónica. Una epidemia de neumonía, variedad todavía más peligrosa de la enfermedad, se propagaba de una persona a otra a través del aire.

La plaga mató a miles de chinos en 1333, y se extendió hacia el occidente. Hacia 1347 llegó a Constantinopla y desde allí llegó a Europa.

La muerte negra fue una de las calamidades naturales más  terroríficas de toda la Edad Media. Se ha calculado que del 25 al 50 por ciento de la población murió conforme la plaga se extendía por toda Europa, entre los años 1347 y 1351. Esta descripción contemporánea de la gran plaga está tomada del prefacio a la obra El Decamerón, del autor italiano del siglo XIV, Giovanni Boccaccio.

 Giovanni Boccaccio, El Decamerón
En el año de nuestro Señor de 1348, la plaga mortífera irrumpió en la gran ciudad de Florencia, la más bella de las ciudades italianas. Ya sea por la intervención de los cuerpos celestes o debido a nuestras propias iniquidades, que la justa ira de Dios buscó enmendar, la plaga surgió en el este algunos años antes, provocando la muerte de incontables seres humanos. Se difundió sin freno de un lugar a otro, hasta que —desafortunadamente— se precipitó sobre el oeste. Ningún conocimiento, ni previsión humana alguna fueron de provecho en contra de ella, a pesar de que se escogieron funcionarios en activo para que limpiaran la ciudad de mucha suciedad, y de que a los enfermos se les prohibió la entrada, al tiempo que se difundían consejos para la preservación de la salud. Tampoco sirvieron las humildes súplicas. No una, sino muchas veces, se ordenaron en forma de procesiones y de otros modos, con el fin de que los creyentes apaciguaran a Dios; pero, a pesar de todo, cerca de la primavera de ese año la plaga comenzó a mostrar sus estragos…

No se manifestó como en el este, donde, si un hombre sangraba por la nariz, era un aviso seguro de su inevitable muerte. En el comienzo de la enfermedad los hombres y las mujeres se veían afligidos por una especie de hinchazón en la ingle o debajo de las axilas que, a veces, alcanzaba el tamaño de una manzana o un huevo. Algunas de estas inflamaciones eran más grandes, otras más pequeñas, y se les llamaba comúnmente forúnculos. Desde esos dos puntos de partida, los forúnculos comenzaban poco a poco a esparcirse y aparecer, en general, por todo el cuerpo. Después, la manifestación de la enfermedad cambiaba a puntos negros o lívidos en los brazos, los muslos y en toda la persona. Muchas de estas manchas eran grandes y estaban separadas, otras eran pequeñas y se apiñaban. Al igual que los forúnculos —que eran y seguían siendo una segura indicación de la muerte próxima— estas manchas tenían el mismo significado para cualquier persona en que hubieran aparecido.

Ni el consejo de los médicos, ni la virtud de medicina ninguna parecían ayudar o beneficiar a la curación de esas enfermedades. De hecho,… no sólo muy pocos se recuperaban, sino casi todos morían a los tres días de la aparición de los signos; algunos más pronto, otros más tarde… La virulencia de la plaga fue máxima, ya que los enfermos la transmitían a los sanos mediante el contacto, de manera no distinta a como se propaga el fuego cuando se le acercan cosas secas o grasosas. Pero el mal era todavía peor. No sólo la conversación y la familiaridad con los enfermos extendía la enfermedad e, incluso, causaba la muerte, sino que, al parecer, el simple contacto con la ropa o con cualquier objeto que el enfermo hubiera tocado o usado transmitía la pestilencia…

Más lastimosas eran las circunstancias de la gente común y, en gran parte, de la clase media, ya que estaba confinada a sus casas con la esperanza de estar seguros, u obligados por la pobreza; y restringidos a sus propias secciones, diariamente caían enfermos por miles. Allí, privados de ayuda o de cuidados, morían sin salvación. Muchos exhalaron su último suspiro en las calles, de día o de noche; gran cantidad murió en sus casas, y era sólo por el hedor de sus cuerpos putrefactos como anunciaban su muerte a sus vecinos. Por todas partes la ciudad estaba llena de cadáveres…

Se llevaba tal cantidad de cuerpos a las iglesias cada día, que el suelo consagrado no resultaba suficiente para albergarlos, en particular, de acuerdo con la antigua costumbre de dar a cada cuerpo su lugar individual. Se cavaron grandes zanjas en los atestados atrios, y los cadáveres recién llegados se apilaban adentro, capa sobre capa, como la mercancía en la bodega de una nave. Se cubrían con un poco de tierra los cuerpos de cada estrato, y se procedía así hasta que la zanja se llenara hasta arriba.

LA RATA: TIPOS Y ANTECEDENTES HISTÓRICOS

la rata

Se supone que la rata negra procede de los desiertos de Arabia, en donde llevaba una vida libre.- Parece que se asoció al hombre, aproximadamente, en el siglo Vil, y que su difusión principal por Europa se debió a los Cruzados, aunque, por otra parte, hay pruebas de que la conocían los griegos y romanos; porque se han conservado representaciones artísticas de ella.

La rata gris, originaria de Asia Central, invade Europa, y poco después América, en el siglo XVIII, a .través de la flota rusa que visitaba los puertos escandinavos; también hay testimonios del cruce directo del Volga, a nado, de grandes conjuntos de ratas, probablemente en busca de alimento. Sin embargo, existe controversia en este punto, puesto que las mismas emigraciones masivas las refleja; Aelian en su trabajo «De Natura Animalium», escrito en el siglo II.

Sea cual fuere la época de llegada de la rata gris a Europa, es incuestionable que su difusión sólo pudo llegar a ser importante cuando encontró un ambiente adecuado, es decir, con la existencia de la gran urbe provista de un alcantarillado complejo, y propicio para la proliferación de estos roedores; tal situación se dio, aproximadamente, a partir del siglo XVIII.

El ratón es conocido desde los tiempos históricos más remotos, pues aparece en el arte y la literatura de los griegos y de los romanos, e incluso puede que su nombre latino (Mus) sea una derivación del vocablo sánscrito musha. Se asigna su procedencia al Asia Central.

tipos de ratas

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Recuperar El Santo Sepulcro Lugares Sagrados

Recuperar El Santo Sepulcro – Lugares SagradosLAS CRUZADAS

LAS CRUZADAS: El primer ejército oficial europeo que llegó a Jerusalén masacró en 1099 a la mayor parte de la gente que allí vivía, antes de fundar cuatro efímeros reinos latinos encabezados por europeos, a lo largo de la costa oriental del Mediterráneo.

La segunda Cruzada se inició en 1147 con la matanza de los judíos que vivían en el valle del Rin, en Alemania, al pasar la marejada de cruzados rumbo al oriente.

También fueron al oriente bien armados nobles y experimentados guerreros. En 1189, la fuerza expedicionaria de la tercera Cruzada incluyó al rey Ricardo I (Corazón de León) de Inglaterra, a Federico Barbarroja (emperador del Sacro Imperio Romano) y al rey Felipe II de Francia. El emperador se ahogó al cruzar una corriente de agua.

Después de la muerte de Saladino en 1193, el papa Inocencio III inició la cuarta cruzada. En el recorrido a Tierra Santa, el ejército cruzado empezó a verse envuelto en disputas sobre la sucesión del trono bizantino.

Los líderes venecianos de la cuarta cruzada vieron una oportunidad de neutralizar a su competidor comercial más grande: el Imperio Bizantino. Entonces, se desviaron hacia Constantinopla, donde llegaron para saquearla en 1204 y formar un nuevo Imperio Latino de Constantinopla. No fue sino hasta 1261 que un ejército bizantino recuperó la ciudad. El Imperio Bizantino había sido salvado, pero ya no representaba una gran fuerza en el Mediterráneo.

El imperio restaurado sólo abarcaba ahora la ciudad de Constantinopla y el territorio de los alrededores, y algunas tierras en Asia menor. Aunque de pocas dimensiones, el imperio se mantuvo otros 190 años hasta que, finalmente, su debilidad permitió a los turcos otomanos conquistarlo en 1453.

A pesar de las fallas, el ideal de las cruzadas no estaba perdido por completo. En Alemania, en 1212, un joven conocido como Nicolás de Colonia anunció que Dios le había inspirado para conducir una «cruzada de niños» hacia Tierra Santa. Miles de jóvenes se unieron a Nicolás y se dirigieron por el Rin atravesando los Alpes hacia Italia, donde el papa les dijo que regresaran a su casa. La mayoría trató de hacerlo.

La cuarta Cruzada, entre 1202 y 1204, tal vez fue la peor de todas. Los cruzados saquearon Constantinopla, ciudad cristiana, y luego establecieron allí otro efímero imperio latino. Como si el cisma entre las iglesias católica romana y ortodoxa oriental no fuera ya suficientemente grave, a partir de estos acontecimientos se volvió permanente.

A pie con niños  campesinos: Lamentablemente, los miles de europeos del común que se dirigieron a Palestina plenos de fervor cristiano tenían una mínima probabilidad de sobrevivir: eran ignorantes y no estaban preparados en absoluto para lo que les esperaba.

Todo el asunto comenzó con la Cruzada del Pueblo, muchedumbre heterogénea que formó parte de la primera Cruzada, liderada por un monje predicador francés llamado Pedro el Ermitaño. Sus seguidores caminaron directo hacia una masacre selyúcida.

La Cruzada de los Niños de 1212 fue la más lastimosa. Cerca de 50.000 pobres niños, y algunos adultos, pobres también, caminaron desde Francia y Alemania, movidos por la ilusión de recobrar Palestina para el control cristiano (esto había sucedido antes, en uno y otro sentido, durante más de cien años).

La mayoría de los niños que pudo llegar a los puertos italianos logró embarcarse sólo para ir a parar directamente a los mercados de esclavos del norte de África y Oriente Medio. De muy pocos se volvió a tener noticias. Algunos dicen que el cuento titulado El flautista de Hamelín está basado en esta Cruzada.

La siguiente cruzada de guerreros adultos apenas si tuvo mejores resultados. La quinta cruzada (1219-1221) intentó recuperar la Tierra Santa pasando por el poderoso estado musulmán de Egipto. La cruzada logró algunos éxitos al principio, pero su fracaso marcó el final del liderazgo papal de los cruzados occidentales.

La sexta cruzada, que condujo el emperador alemán Federico II, se llevó a cabo sin el apoyo papal debido a que el papa excomulgó al emperador por haberla emprendido tarde. En 1228, Federico marchó hacia Jerusalén y aceptó la corona como rey de la ciudad luego de llegar a un acuerdo con el sultán de Egipto.

La Ciudad Santa había sido recuperada sin necesidad de presentar batalla y sin apoyo papal. Una vez que Federico se fue la ciudad cayó de nuevo, esta vez en manos de un grupo de turcos aliados con el sultán de Egipto. Las dos últimas cruzadas importantes estuvieron mal organizadas por el devoto rey de Francia Luis IX y fueron un absoluto fracaso. Muy pronto se perdió el resto de las posesiones cristianas en el Medio Oriente.

Acra, último baluarte de los cruzados, se rindió en 1291. De principio a fin, los cruzados habían fracasado en lograr su principal propósito: retener Tierra Santa para los cristianos occidentales.

Los Turcos en el Mediterraneo Buscar Nuevas Rutas Para El Comercio

Los Turcos en el Mediterraneo – Buscar Nuevas Rutas Para El Comercio

LOS TURCOS EN EL MEDITERRANEO

Europa oriental estaba amenazada en mayor medida por el avance constante de los turcos otomanos. Por siglos, el Imperio Bizantino había servido, por supuesto, como amortiguador entre los musulmanes de Medio Oriente y los latinos de occidente. Constantinopla fue severamente debilitada por el saqueo de 1204 y por la ocupación del oeste. Aunque la dinastía de los Paleólogos (1260-1453) trató de restablecer el poder bizantino en los Balcanes, después de la caída del Imperio Latino, la amenaza de los turcos finalmente condenó al imperio que había tenido una larga duración.

En el siglo XIII los turcos otomanos se extendieron con rapidez, comenzando en el nordeste de Asia Menor, apropiándose de las tierras de los turcos seléucidas y del Imperio Bizantino. En 1345 evitaron Constantinopla y se dirigieron a los Balcanes, los cuales conquistaron a finales de ese siglo. Por último, en 1453, la gran ciudad de Constantinopla cayó en manos de los turcos tras un sitio de varios meses. Después de consolidar su poder, los turcos se prepararon para ejercer renovadas presiones contra occidente, tanto en el Mediterráneo como en el valle del Danubio, rumbo a Viena.

A finales del siglo XV amenazaban Hungría, Austria, Bohemia y Polonia. El sacro emperador romano, Carlos V, se convirtió en su más acérrimo enemigo del siglo XVI.

La formación del Imperio Turco alcanzó su auge en el siglo XV, cuando el clan de los otomanos, también musulmanes, unió un vasto conjunto de tierras, surgiendo así el Imperio Otomano. El poder otomano prevaleció hasta el siglo veinte. En su apogeo, el imperio adelantó incursiones significativas en Europa oriental. La animosidad actual entre musulmanes bosnios y cristianos serbios tiene sus raíces en los avances turcos hacia Occidente.

La ubicación geográfica de los otomanos, entre Europa occidental y los tesoros del Lejano Oriente codiciados por los europeos, se convirtió en motivación adicional del nuevo modo de pensar acerca de cómo ir de un sitio a otro en un mundo cada vez más extenso.

La presencia turca, duplicada por el dominio del Mediterráneo de Génova y Venecia, hizo reflexionar a otros europeos acerca de la posibilidad de buscar por mar rutas propias de la seda. Un barco velero podía transportar más carga que los camellos. El problema residía, sin embargo, en que nadie sabía cómo ir de Europa a Asia oriental por vía marítima.

La necesidad, según dicen, es la madre de la invención. Acaso era avaricia más que necesidad, pero este anhelo por encontrar un nuevo camino para ir a buscar los tesoros, de cualquier manera, fue el origen de una nueva era: la de los imperios europeos.

Portugueses, holandeses, españoles e ingleses deseaban su porción del mercado asiático, y comenzaron a explorar como nunca antes. El primero en arriesgarse en una intrépida marcha europea hacia Asia, Cristóbal Colón, no halló lo que buscaba, pero se dio de bruces con América, que pronto se convertiría en un lucrativo mercado de esclavos, útiles para el cultivo de valiosos productos como el tabaco y el azúcar.

Como los europeos conocían cada vez mejor los mares africanos y sabían conseguir esclavos, la red se volvía más amplia y gruesa, con más y más cabos.

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Europa compra especias a Oriente Pimienta Nuez Seda Canela

Europa compra especias a Oriente: Pimienta, Nuez, Seda, Canela

RUTA DE LA SEDA

Desde tiempo atrás los europeos se sentían atraídos por las tierras fuera de Europa. De hecho, en la Edad Media floreció mucha literatura imaginaria sobre «otros mundos» y de otras tierras eran más aterradoras donde  «habitan gigantes de 8.5 a 9 metros de estatura… Y comen carne humana con más gusto que cualquier otra carne»; y en las tierras lejanas del norte vivían «mujeres totalmente crueles y malvadas que llevan piedras preciosas en sus ojos. Y son tan especiales que si miran con ira a cualquier  hombre lo matan en seguida con la mirada».

Aunque el control musulmán de Asia Central impidió que Europa tuviera contacto con los países de lejano oriente, las conquistas de los mongoles en el siglo XIII reabrieron las puertas. Los viajes medievales más famosos al oriente los realizaron los Polo de Venecia. Nicolás y Mafeo, comerciantes de esa ciudad, acompañados por Marco, hijo de Nicolás, emprendieron el largo viaje hacia la corte del gran gobernante mongol Kublai Kan (1259-1294) en 1271.

Un relato de las experiencias de Marco, los Viajes, fue el más informativo de todas las descripciones de Asia hechas por los viajeros europeos medievales. Otros siguieron el ejemplo de los Polo, pero en el siglo XIV, las conquistas de los turcos y luego el resquebrajamiento del imperio mongol redujeron el tránsito occidental a Oriente.

Con el cierre de las rutas terrestres, numerosos europeos se interesaron en llegar a Asia por mar para tener acceso a las especias y otros artículos preciosos de la región. Cristóbal Colón tenía una copia de los Viajes de Marco Polo cuando comenzó los preparativos de su travesía, que marcaría una época, por el océano Atlántico.

Un motivo económico, largamente acariciado en el Renacimiento, era una de las causas de la expansión europea. Comerciantes, aventureros y funcionarios gubernamentales tenían grandes esperanzas de encontrar metales preciosos y nuevas áreas de comercio, en particular de acceso más directo a las especias del Oriente, que seguían llegando a Europa por los intermediarios árabes, pero su costo era exorbitante. Muchos exploradores y conquistadores europeos no dudaron en expresar su deseo de obtener ganancias materiales.

El tránsito de caravanas a través de Asia Central era relativamente seguro y el intercambio de bienes entre China, Asia y con el tiempo Europa fue cobrando una importancia creciente. El comercio de productos chinos se amplió a Roma y poco a poco se introdujo en la cultura de Occidente, y viceversa.

Esta vía comercial se apodó la Ruta de la Seda porque el artículo que más se exportó desde China fue la seda, un tejido desconocido en Occidente antes de la apertura de las rutas comerciales. Otros productos chinos, como las cerámicas esmaltadas, el marfil, el jade, las pieles y el té no tardaron en ganar popularidad y exportarse.

La calidad de los productos chinos era alta debido a los eficaces procesos de elaboración usados en el país. Los chinos habían inventado un método más eficaz de trabajar el hierro, con hornos capaces de arder a temperaturas más elevadas, gracias a lo cual se obtenía un hierro de mayor calidad.

Dividían la mano de obra de modo que los artesanos se especializaban solo en un aspecto del proceso de producción, y con ello aumentaban la calidad y la cantidad. También fueron los inventores de la producción del papel. Sin embargo, por la Ruta de la Seda no solo transitaban artículos comerciales, sino que también se propiciaban los intercambios culturales y así el budismo se abrió camino hasta China.