La Conquista de los Incas

Fiesta de la Sangre o Yaguar Ceremonia Inca – Su Interpretación

Fiesta de la Sangre o Yaguar Ceremonia Inca – Su Interpretación

El Inca presidía alguno de los ritos religiosos. Durante la fiesta del Sol, Intiraymi, que se realizaba en el mes de junio, los incas derramaban flores por el camino, danzaban, comían, bebían, hacían representaciones, sacrificios y cantaban en honor al Sol.

Introducción: Los dioses principales de los incas eran el Sol y su hermana, la Luna. Al dios Sol dedicarón grandes ceremonias, porque de él dependía el calor, la vida de los hombres y el desarrollo de todas las cosas vivas.

Según señalan sus relatos, el Sol, en figura de un hombre muy resplandeciente, llamó a Manco Cápac, el mayor de los incas, y le dijo: «Tú y tus descendientes serán señores y deberán sujetar muchos otros pueblos, me tendrán por su padre y se enorgullecerán de ser mis hijos».

Los incas respetaron a los dioses de los pueblos sometidos y a sus lugares sagrados, o huacas, pero impusieron a los suyos como dioses principales.

Para conseguir que el dios Sol y los demás dioses fueran generosos con ellos y los protegieran, realizaban ofrendas de diferentes tipos.

Al Sol, por ejemplo, se le ofrecía maíz, hojas de coca, caracoles, ropa fina (que se quemaba en su honor) y el sacrificio de llamas.

El culto a los antepasados era un aspecto central de la religión inca.

Al morir, los incas nobles eran momificados y pasaban a ser figuras sagradas llamadas malquis.

YAGUAR FIESTA: LA FIESTA DE LA SANGRE

Según algunos antropólogos, en esta ceremonia ritual, llevada a cabo por un pueblo en la sierra peruana, se recrea un enfrentamiento que tuvo lugar quinientos años atrás, entre conquistadores y conquistados: el toro representa a los españoles y el cóndor a los incas; ambos están «atados» por medio de una lucha donde, cada año, se espera que el vencido en la historia real sea, por fin, el vencedor en la fiesta.

El triunfo del toro por la muerte del cóndor, poco probable, pero posible, es tenido como presagio de calamidades.

El relato sobre yaguar fiesta nos muestra cómo se mantiene en la memoria colectiva de ese pueblo la conquista española.

La lucha, la sangre, la violencia y el triunfo de uno sobre otro, son los protagonistas de una fiesta ritual que en el presente recrea y conserva la historia transformándola para compensar la penosa situación vivida.

Estas fiestas con sus elementos religiosos, míticos y rituales son una de las posibles formas de interpretar y reconstruir situaciones de la vida de los pueblos: en este caso, la conquista de los incas por parte de los españoles.

Fiesta de la Sangre o Yaguar Ceremonia Inca

DESARROLLO DE LA CEREMONIA

En un pueblo cercano al Cuzco se realiza todos los años una fiesta muy particular, en la que puede verse cómo el pasado sigue vivo aún hoy.

Durante la misma, un grupo de hombres sube a las cumbres de los cerros, allí donde habitan los cóndores. Estas aves son consideradas por ellos como dioses.

Una vez allí, desparraman sobre el suelo granos de maíz a modo de ofrenda y aguardan la llegada del cóndor: son los elegidos porque sólo ellos saben el secreto de cómo capturarlo.

Para atraer al cóndor han sacrificado un cordero, el más gordo, el mejor.

El ave desciende majestuosa, con sus enormes alas desplegadas, describiendo círculos hasta caer sobre su presa.

Los hombres esperan que llene su buche y entonces lo atrapan con facilidad, ya que le cuesta levantar vuelo.

Lo tapan con mantas y ponchos, le atan el pico.

De regreso al pueblo se van sumando personas, el cóndor es recibido con gritos de entusiasmo por todos los que se han reunido en la plaza.

Los elegidos, con sus familias, van hacia la iglesia y rezan frente al altar, allí, junto al Cristo, hay una figura de plata parecida a un cóndor.

Mientras tanto, la gente del pueblo agasaja al ave, le ofrecen comida y bebida. Se hace de noche, un coro de niños con velas en las manos canta.

Sin dormir, algunos hombres cuidan al cóndor.

Por la mañana, siguen los preparativos para la fiesta en la cual el cóndor deberá enfrentarse con un toro.

Las patas del cóndor son introducidas en un tajo hecho en el lomo del toro y amarradas con cuerdas de cuero.

Luego, ambos son soltados en la plaza cercada. Comienzan a explotar petardos.

El cóndor agita sus alas sobre el lomo del toro, que lo tiene capturado dentro de sí, y en su intento por desprenderse le produce heridas profundas.

Algunos lanzan gritos desafiantes al toro,que se desespera. El ave continúa su aleteo para liberarse.

El toro corre, se retuerce y corcovea para sacarse de encima al cóndor pero, finalmente, cae vencido y se desangra.

Entonces, los gritos de la gente se hacen oír con más fuerza, festejando el triunfo del cóndor.

Al atardecer, fatigado, el cóndor es llevado hacia un extremo del pueblo, al «andén de las despedidas».

Está adornado con delgadas cintas de colores y le han hecho beber aguardiente para darle valor. La multitud lo acompaña bailando.

En el lugar, un grupo de mujeres cantoras se reúne con sus rostros hacia el ocaso del sol.

Se cubren parte de la cara con mantas y entonan una canción incaica que finaliza con un grito prolongado, sostenido por las voces más agudas que alcanza a todos los corazones.

El cóndor intenta unos pasos y, con esfuerzo, alza vuelo pesadamente.

La música lo acompaña mientras, dando vueltas, arrastrando las alas va tomando altura, a la luz del crepúsculo.

Fuente Consultada: Pensar la Historia – Argentina desde una Historia de América Latina – Editorial PLus Ultra – Patricia Moglia-Fabián Sislián-Mónica Alabart – La Ceremonia de la Sangre o Yaguar

Ver: Historia de los Incas

Guerras Civiles Entre Los Conquistadores del Peru

Reparto de Perú y Las Guerras Civiles Entre Los Españoles Conquistadores

La división del continente sudamericano en concesiones de conquista:

Después de repartido el rescate de Atahualpa, Hernando Pizarro recibió de su hermano Francisco la misión de trasladarse a la Metrópoli para comunicar al monarca el resultado de la empresa y entregarle el quinto que le correspondía.

Conquista peru atahualpa
Atahualpa

Al conocer los triunfos obtenidos por sus capitanes, Carlos V dividió los territorios sudamericanos, situados debajo de la línea ecuatorial, en cuatro distritos paralelos.

Las tierras adjudicadas a Francisco Pizarro en la capitulación de 1529, fueron ampliadas en setenta leguas de costa hacia el Sur, de modo que la gobernación de Nueva Castilla, que formaba el primer distrito, tenía 270 leguas de costa sobre el Océano Pacífico (mayo 4 de 1534).

Pizarro Francisco
Pizarro Francisco

El segundo fué concedido a Diego de Almagro con el nombre de Nueva Toledo. Tenía 200 leguas de costa sobre este océano y quedaba comprendido entre los paralelos 14 y 25 (mayo 21 del año 1534).

diego de almagro
Diego de Almagro

En esta misma fecha se concedieron los restantes distritos: Don Pedro de Mendoza recibió el territorio del Río de la Plata y doscientas leguas de costa sobre el Mar del Sur contadas desde el límite de la gobernación de Almagro; alcanzaba por el Sur hasta el paralelo 36º.

Simón de Alcazaba recibió el resto de la América hasta el estrecho de Magallanes, con el nombre de Nuevo León.

Se ha discutido si los dos primeros distritos llegaban hasta el Océano Atlántico. Debe entenderse que no, por cuanto las capitulaciones no lo dicen expresamente y se habrían lesionado los derechos de Portugal amparados por el tratado de Tordesillas.

En cambio, los dos restantes tenían costas sobre ambos océanos según resulta del texto de las respectivas concesiones.

Este reparto de la América del Sur, inspirado en sanos propósitos de expansión colonial, tuvo consecuencias insospechadas y fué la causa de la primera guerra civil del Perú (*).

Primera guerra civil. — La noticia del reparto llegó al territorio del Perú antes que los interesados recibiesen las cédulas reales correspondientes. Con tal motivo se suscitó la duda sobre la posesión del Cuzco, capital tradicional del Tahuantinsuyu y la ciudad más poblada de las regiones del Sur. Por sugestión de sus amigos, Almagro creyó que correspondía a su gobernación y el conflicto con Pizarro estuvo a punto de producirse.

Predominó, por fortuna, el buen sentido: toda discusión era prematura, pues, de acuerdo con la capitulación de 1529 y mientras no llegaran los despachos reales, Francisco Pizarro era el legítimo gobernador de todo el territorio’ conquistado.

(*) Las guerras civiles del Perú, que perturbaron la vida de esta colonia cuando aun no estaba asentada la dominación española (1537-48), no fueron los únicos episodios de esta índole que ocurrieron durante la conquista. En efecto, el carácter aventurero y bravio de los conquistadores, excitado por la codicia y la facilidad de sus triunfos, provocó sangrientos conflictos.

Los indios no fueron, pues, las únicas víctimas de la conquista; los conquistadores sufrieron también las consecuencias de su propia rudeza y la sangre castellana se derramó con igual prodigalidad en expediciones provechosas y estériles querellas intestinas.

Los conflictos producidos fueron numerosos, pero variaron de gravedad e importancia. Conocemos ya algunos de ellos, como la sublevación de los colonos de La Española contra Bartolomé Colón (1496-98) ; la conjuración de San Julián contra Hernando de Magallanes (1520) ; la desobediencia de Cortés, que Velázquez quiso castigar con la fracasada expedición de Narváez (1520). Hubo otros más, a los cuales nos referiremos en su oportunidad. Pero ninguno de ellos tuvo la importancia de las tres guerras civiles del Perú, como que en el transcurso de la última se sugirió la posibilidad de independizar a esta colonia.

Almagro comprendió la situación, desistió de sus propósitos y resolvió intentar la conquista de Chile, región sobre cuyas riquezas referían los indios noticias muy halagadoras (1535).

Hallábase empeñado en esta empresa, desalentado por las penurias de la marcha a través de la meseta boliviana, el N. O. argentino y la cordillera andina, fatigado por la resistencia de los naturales y disgustado por la pobreza mineral del territorio, cuando recibió cartas del Perú con interesantes noticias.

Hernando Pizarro había traído las cédulas correspondientes a los territorios peruanos. Fijaban la superficie de ambas gobernaciones en 270 y 200 leguas de costa, respectivamente.

Pero esta forma de adjudicación no permitía su inmediato deslinde. Nadie en el Perú poseía conocimientos de cosmografía ni de geodesia, y aunque el Cuzco quedaba dentro de la jurisdicción de Pizarro, los amigos de Almagro sostenían de buena fe que correspondía a la gobernación de su jefe.

Un error, nacido de la ignorancia y explotado por la antipatía que los. soldados de Almagro sentían hacia el afortunado Pizarro y especialmente contra su hermano Hernando, provocó la primera guerra civil (1537-38).

Almagro regresó con el propósito de reivindicar el gobierno del Cuzco. Su llegada coincidió con la más grave situación creada al Perú desde el comienzo de la conquista.

Los indígenas de las parcialidades vecinas al Cuzco se habían sublevado e iniciado el sitio de la ciudad, bajo las órdenes del Inca Manco, puesto en libertad por el codicioso Hernando Pizarro bajo la promesa de un fabuloso rescate, gemelo del de Cajamarca (febrero de 1536).

A la llegada de Almagro (marzo de 1537) los indios habían levantado el sitio para atender sus sembrados, pero se mantenían dispuestos a reanudarlo. Parte de la ciudad había sido incendiada; entre los españoles muertos durante el asedio, figuraba Juan Pizarro, hermano del gobernador.

La situación no era propicia para reivindicar derechos. Almagro lo entendió así y convino con Hernando Pizarro en diferir la solución del conflicto hasta que se fijaran los límites de ambas gobernaciones.

Pero los aprestos militares de aquel jefe, cuyas antipatías hacia él eran notorias, lo indujeron a posesionarse de la ciudad por sorpresa. Hernando y Gonzalo Pizarro quedaron, pues, prisioneros (abril 8 de 1537).

La toma del Cuzco fue el preludio de la guerra civil; su primer hecho de armas, la victoria de Abancay sobre las huestes de Alonso de Alvarado, teniente de Pizarro. La astucia del gobernador de Nueva Castilla y el carácter tolerante de su rival demoraron el rompimiento armado por espacio de varios meses.

Se iniciaron gestiones de acercamiento; hubo una conferencia entre ambos contendientes; Almagro puso en libertad a Hernando Pizarro (Gonzalo se había fugado) y hasta aceptó el arbitraje del padre Bobadilla, a quien creía un arbitro imparcial cuando era un simple agente de Pizarro.

Bobadilla resolvió el conflicto en forma perjudicial para los intereses de Almagro y le impuso la devolución del Cuzco, hasta que se determinara sobre el terreno la línea divisoria de las dos gobernaciones.

La batalla de las Salinas librada en los alrededores de la ciudad cuestionada, epilogó el conflicto (abril 6 de 1538). Vencedoras las tropas de Hernando Pizarro, los almagristas fueron dispersados y muerto el capitán Rodrigo de Orgóñez que los mandaba.

batalla de las salinas
Batalla de las Salinas

Almagro se rindió y pagó con su vida el error que había cometido. Procesado bajo la inculpación de haberse alzado en armas contra el legítimo gobernador, se le condenó sin apelación a sufrir la pena de garrote por el delito de traición (julio 8 de 1538). Ejecutada la sentencia, su cadáver fue decapitado.

Pizarro entró en el Cuzco después de cumplida la sentencia y afectó un profundo sentimiento. Su hermano Hernando marchó a España en 1539.

Acusado por los amigos de Almagro, el Consejo de Indias inició contra él un proceso y decretó su prisión. Permaneció encarcelado durante 20 años hasta que Felipe II ordenó su libertad (1560).

Tres años de tranquilidad. Después de la ejecución de Almagro, el Perú entró en un período de tranquilidad.

El gobernador intentó atraerse a la gente de Chile, como solía llamarse a los almagristas, pero éstos se mantuvieron alejados de él, si bien se abstuvieron de hacer manifestaciones de protesta; en un principio por razones elementales de prudencia; luego, por la noticia de que el Emperador había designado a Cristóbal Vaca de Castro, miembro de la Audiencia de Valladolid, para investigar los recientes sucesos y fijar responsabilidades.


Pizarro gobernó pacíficamente durante tres años los territorios de Nueva Castilla y Nueva Toledo.

Datan de esta época las expediciones de Pedro de Valdivia y Gonzalo Pizarro, a Chile y regiones orientales de Quito, respectivamente, y la fundación de las ciudades de Charcas o Chuquisaca (hoy Sucre) y Arequipa (1540).

Entretanto, el barco que conducía a Vaca de Castro se había apartado de la ruta habitual y la demora hizo creer a los colonos que el comisionado regio había perecido en un naufragio.

Los almagristas, que cifraban en él todas sus esperanzas, decidieron hacerse justicia por sí mismos. Bajo la dirección de Juan de Rada tramaron un complot para asesinar a Francisco Pizarro en su palacio de Lima.

El 26 de junio de 1541 los conjurados asaltaron la residencia del gobernador. Pizarro y su hermano Francisco Martín de Alcántara fueron muertos por los asaltantes. Un hijo natural de Almagro, de su mismo nombre y a quien los cronistas llaman Diego de Almagro el Joven o el Mozo, quedó al frente del gobierno.

La segunda guerra. — El asesinato de Pizarro provocó nuevos disturbios. Almagro fué reconocido como gobernador en casi todo el territorio, pero los pizarristas preparaban secretamente la venganza. La llegada de Vaca de Castro, favoreció sus planes.

Las instrucciones de la Corona lo autorizaban para asumir el gobierno en caso de que Pizarro hubiese muerto.

Procedió, pues, de acuerdo con ellas e hizo reconocer su autoridad en Quito y demás poblaciones del Norte.

Almagro se había retirado al Cuzco para reorganizar sus tropas. Vaca de Castro penetró en Lima (1542) y organizó un pequeño ejército.

El deseo de impedir la efusión de sangre evitó momentáneamente el desenlace violento que se esperaba. Almagro y Vaca de Castro intentaron inútilmente un avenimiento pacífico.

Fracasadas las negociaciones, sus ejércitos chocaron en la llanura de Chupas, próxima a la ciudad de Guamanga. Quinientos cadáveres quedaron sobre el campo de batalla (septiembre 16 de 1542).

Almagro fué vencido, apresado por las autoridades del Cuzco y decapitado en la plaza principal de la ciudad.

Restablecido el orden, el gobernador pudo dedicarse de lleno a fomentar el bienestar y progreso de la colonia. Desgraciadamente la paz no excedió de dos años.

Las Ordenanzas de 1542. El Virreinato. — La situación interna del Perú vino a complicarse en forma inesperada por la sanción de las ordenanzas de 1542 sobre el régimen de las encomiendas.

Fruto de una de las frecuentes reacciones del espíritupúblico frente a los excesos de la conquista, las Nuevas Leyes, como también se las llama, fueron provocadas por la publicación de un libro del padre Las Casas, titulado Brevísima relación de la destrucción de las Indias.

De acuerdo con la nueva reglamentación, las encomiendas, debían concederse con carácter vitalicio, es decir, por la vida del agraciado; se suprimían las otorgadas a las iglesias o monasterios y a los individuos que ejerciesen altos cargos gubernativos; quedaba prohibido el trabajo forzado en las minas y pesquerías de perlas; se suprimía el servicio personal de los indios y, como castigo por los recientes sucesos, se privaba de ellas a los conquistadores «más culpados» por su activa participación en las dos guerras civiles del Perú.

Para facilitar el cumplimiento de las nuevas leyes se creó una Real Audiencia en’la ciudad de Lima y se modificó el régimen político del Perú. Todo el territorio fué organizado en Virreinato y se designó como primer Virrey a Blasco Núñez de Vela.

La tercera guerra. — Las ordenanzas de 1542 herían los intereses de los conquistadores en general y especialmente de los del Perú. Las guerras civiles habían apasionado los ánimos de todos; no había español que directa o indirectamente no hubiese participado en ellas.

Por esta sola circunstancia, librada a la apreciación del Virrey y de la Audiencia, quedaban privados de las encomiendas, es decir, empobrecidos y sin perspectivas de mejorar su situación.

Serias protestas estallaron al tenerse conocimiento de las nuevas leyes; todos las reputaban desconsideradas e injustas. Blasco Núñez de Vela, hombre de temperamento rígido y violento, se manifestó dispuesto a implantar a toda costa el nuevo régimen. Así lo demostraron sus primeros actos de gobierno:

libertó a los indios que supuso mal encomendados, privó a los conquistadores de sus concubinas indígenas, confiscó caudales, amenazó con la horca a quienes reclamaran de sus resoluciones y asesinó en su palacio al factor Suárez de Carvajal.

La Audiencia y los oficiales reales se indispusieron con él y la protesta pública tomó los caracteres de un alzamiento popular, que acaudilló Gonzalo Pizarro (1544).

Las huestes insurrectas avanzaron hacia Lima; la Audiencia depuso y aprisionó al Virrey, pero no pudo impedir que Pizarro se hiciera reconocer como gobernador del Perú.

El conflicto parecía conjurado. Pero el Virrey recuperó la libertad (1544), levantó un ejército (1545) y chocó en Añaquito con las tropas de Gonzalo Pizarro (enero de 1546).

Núñez de Vela fue vencido y decapitado sobre el mismo campo de batalla. Suárez de Carvajal, quedaba vengado. En efecto, fue su hermano quien exigió su muerte.

La gravedad del suceso no escapó a los amigos del vencedor y uno de sus capitanes llamado Francisco de Carbajál, le insinuó un proyecto temerario que Pizarro no aceptó: la independencia del Perú y el casamiento con una princesa incásica para legitimar su autoridad ante los indios.

He aquí cómo una guerra civil originada por causas económicas, a diferencia de las anteriores que respondieron tan sólo a razones políticas, estuvo a punto de provocar ¡a pérdida de la más rica colonia antes de haber transcurrido tres lustros de su conquista.

Misión de La Gasca. — Al saberse en España los primeros episodios del alzamiento acaudillado por Pizarro, las autoridades se alarmaron, temerosas de sus posibles consecuencias.

El Infante Don Felipe, que por ausencia del Emperador desempeñaba la Regencia, recibió instrucciones para revocar las ordenanzas(1545) y designó pacificador del Perú a una de las figuras más interesantes y curiosas de la Historia Colonial: el licenciado Pedro de La Gasca.

Sacerdote y juez eclesiástico, el emisario real vino con amplios poderes, sin soldados ni cortejo alguno, ni otro título que el de Presidente de la Real Audiencia de Lima.

Traía, en cambio, poderes amplísimos. En menos de dos años consiguió, sin embargo, pacificar el Perú revelando estimables condiciones de diplomático y hombre de gobierno.

Apenas llegado, supo captarse las simpatías generales, aun por parte de los subalternos de Pizarro. En Panamá pudo disponer de su escuadra y la utilizó para reclutar hombres en Nicaragua y colonias vecinas.

Varios barcos fueron empleados más tarde para recorrer las costas peruanas, anunciando su llegada, la revocación de las nuevas leyes y el perdón concedido a cuantos depusieran las armas.

El espíritu público recibió con agrado estas noticias. Los sublevados se habían impuesto por el terror y cometido innumerables abusos: más de trescientos españoles fueron asesinados o ejecutados como enemigos de la revolución.

El anuncio de un período de orden y tranquilidad despertó las simpatías generales. Derogadas las ordenanzas, la insurrección, popular en sus orígenes, dejaba de serlo y resultaba innecesaria.

De todas partes acudieron soldados para engrosar las huestes del Rey: Benalcázar vino desde su gobierno de Popayán; Valdivia desde el lejano Chile.

La derrota de Pizarro era inminente, y aunque su segundo, Francisco de Carbajal, la figura siniestra de la rebelión, apodado por sus crímenes el «demonio de los Andes», venció a Diego Centeno en Huarinas, cerca del lago Titicaca (octubre 20 de 1547), no era difícil comprender que el desenlace de la guerra civil se aproximaba.

La Gasca avanzó hacia el Cuzco y los rebeldes lo esperaron en el valle de Sajsawaman a cinco leguas de la ciudad. La batalla no se produjo y se limitó a una serie de movimientos que decidieron la deserción en masa de las tropas insurrectas, deseosas de acogerse a la amnistía concedida (abril 18 de 1548).

Pizarro rindió su espada; Carbajal fue aprisionado en la fuga; ambos fueron decapitados. Así terminó la tercera guerra civil.

Al cabo de dos años, La Gasca regresó a España; dejaba pacificada la colonia y concluida su misión. Tras un breve interinato de la Real Audiencia, asumió el mando el Virrey Don Antonio de Mendoza (septiembre 23 de 1551), funcionario que había inaugurado el virreinato de Nueva España (1534) y revelado estimables condiciones de estadista y hombre de gobierno.

Fuente Consultada:Curso de Historia Colonial Americana y Argentina de J.N. Saenz Valiente Editorial Estrada


La descolonizacion de Africa Egipto, Angola y Argelia

La Descolonización de África

Se ha llamado «descolonización» al proceso histórico que puso fin al sistema colonial en el mundo, durante el cual lograron su independencia política las colonias que en Asia y África habían estado bajo el dominio imperialista de las potencias europeas. «La descolonización es el proceso de liquidación del sistema colonial en el mundo y la creación de Estados independientes en los antiguos territorios dependientes.»

Este proceso, que constituye un fenómeno de gran trascendencia en la formación del mundo actual, dio comienzo en el periodo de entreguerras, pero habría de alcanzar mayor fuerza con los cambios políticos resultantes de la Segunda Guerra Mundial. Así, la descolonización consistió en una lucha de los pueblos asiáticos y africanos contra el predominio de los países europeos, ya fuera por la vía pacífica del entendimiento y el diálogo entre ambas partes, o por los medios violentos de la revolución armada.

ANTECEDENTES:
El fin de los imperios coloniales:

LAS POTENCIAS EUROPEAS que poseían colonias en 1939 eran Gran Bretaña, Francia, los Países Bajos, Italia, Bélgica, España y Portugal. Las tres primeras se habían comprometido, en diversos grados, a que sus territorios comenzaran a gobernarse por sí solos. Este compromiso se vio reforzado en el caso de Gran Bretaña y Francia por las condiciones de los mandatos otorgados por la Liga de las Naciones sobre los territorios que habían pertenecido a los imperios germano y otomano. Sin embargo, Gran Bretaña había ido más allá en su concepción de autogobierno y pensaba otorgar la independencia a sus colonias, dentro de un marco flexible de adhesión a la Mancomunidad (Commonwealth) establecida por los Estatutos de Westminster en 1931.

En 1939, Canadá, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelandia ya habían alcanzado esta meta y se pensaba que la India marchaba en esa dirección. La idea de las potencias continentales era más bien llegar a establecer una ciudadanía común y, por lo general, consideraban que las colonias eran regiones de ultramar de su territorio metropolitano.

No obstante, esta situación se fue complicando, tanto por la oposición de importantes minorías de colonos europeos, con las consiguientes tensiones raciales, como por los enfrentamientos entre el ideal europeo de la evolución en términos occidentales y las poderosas culturas islámica, hindú, budista y confuciana de los súbditos de las colonias.

La necesidad de incorporar al gobierno colonial a las élites autóctonas que habían recibido educación occidental, aunque fuese en cargos de segunda categoría, ya había dado origen a importantes movimientos nacionalistas, algunos de los cuales se inspiraron en los modelos soviético, chino y japonés. La renuencia de los legisladores metropolitanos o del electorado a financiar administraciones absolutamente europeas en las colonias los impulsó a confiar la administración a autoridades de origen local en todos aquellos países donde éstas eran suficientemente fuertes como para ser usadas por los gobiernos europeos.

Los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial tuvieron un efecto revolucionario sobre el lento proceso de desarrollo en los principales imperios coloniales.

DESCOLONIZACIÓN: Túnez y Marruecos se independizaron de Francia fácil y pacíficamente. Argelia tuvo una independencia muy difícil. Las fuerzas nacionalistas argelinas (Frente de Liberación Nacional -FLN-) iniciaron una guerra de liberación en 1954. En 1962 se constituyó la República Popular y Democrática de Argelia, socialista.

Los británicos abandonaron sus colonias voluntariamente. Ghana, Nigeria, Sierra Leona, Tanzania y Uganda consiguieron sin problemas la independencia, entre 1960 y 1965. En Kenya se tuvieron que enfrentar con una guerrilla nacionalista, que consiguió vencer a los ingleses. En 1963 alcanzaban la independencia. Los colonos ingleses de Sudáfrica se negaron a abandonar sus privilegios y, en el año 1961 proclamaron la República Sudafricana, gobernada por una minoría blanca que practicaba un régimen de segregación racial (apartheid). En 1990, Nelson Mandela, de raza negra, subió al poder y se democratizó la vida política de este país.

Los procesos de independencia de Congo, Angola y Mozambique fueron problemáticos. Hubo guerra con Portugal. Al final, consiguieron la independencia, el Congo en 1960 y Angola y Mozambique en 1975.

La rápida descolonización asiática influyó en la acelerada toma de conciencia de los pueblos de Africa. Las etapas más importantes de la descolonización africana se cumplieron entre 1956 y 1962; estos pocos anos bastaron para terminar con una forma de dominación que llevaba establecida, en ocasiones, hasta un siglo. Ghana, la antigua Costa de Oro, fue el primer Estado independiente en 1957. Siguió una ininterrumpida racha de independencias, sobre todo en 1960: Nigeria, Somalia, Sierra Leona y Tanganica.

El Congo, dominio belga, desencadenó uno de los procesos de descolonización más problemáticos. La rápida huida de los colonos belgas (técnicos, oficiales y funcionarios) dejaron al país sumido en el caos. Después, se vivió la separación de una de las provincias congoleñas, Kananga. El asesinato del líder independentista Lumumba, junto con todo ese conjunto de factores creó un clima de guerra civil, donde incluso llegaron a intervenir tropas de la ONU. Las provincias secesionistas acabaron reintegrándose y, con ello, se firmaría la paz.

La descolonización africana tendría un carácter distinto de la asiática. La falta de grandes núcleos de población homogénea en raza, cultura, religión, etcétera, ocasionó enfrentamientos tribales, sece1siones de provincias y, en gran cantidad de nuevos países, dictaduras personales, ante la imposibilidad de que funcionara un sistema liberal o parlamentario. Las secuelas de la colonización —falta de cultura, nula práctica por parte de los africanos en asuntos de gobiernos de naciones, atraso económico y social— se hicieron evidentes con negros ribetes en los países independizados.

Lo anterior, en grandes líneas, es aplicable a casi toda África, especialmente la central. Al sur encontramos países, como Rhodesia y Sudáfrica, donde la supremacía blanca encontró una fórmula de dominación, el apartheid, mediante el cual se mantenía una absoluta política de segregación para apartar a los blancos de4los negros, sin dejar intervenir a estos últimos, para nada, en la vida pública. En el norte, África vivió un proceso descolonizador más parecido al asiático, pues contaba con poblaciones más unificadas culturalmente, sobre todo lo referente a su arabismo. Destacan tres importantes procesos de independencia: Egipto, Argelia y Angola.

Egipto
Egipto y el panarabismo

En los países descolonizados hay una burguesía que mantiene relaciones económicas con las antiguas metrópolis. Las potencias árabes siempre estuvieron aliadas a EE.UU., pero con la creación del estado de Israel, se cambiaron de bando, pasaron a la URSS.

Un ejemplo de esto es el caso del Canal de Suez. En 1952 se produjo un Golpe de Estado y Nasser llega a la presidencia. Nacionaliza el canal de Suez y se produce un conflicto. Tras esto, Egipto pasa a estar en la órbita de la URSS.

El panarabismo era un movimiento de cooperación entre los países árabes, que defendía su identidad cultural y buscaba separarse de las influencias americanas y rusa. Siria, Libia, Irak y otros países pasan a ser comunistas.

Inglaterra reconoció la independencia de Egipto en 1932, con la contrapartida de contar en la zona con importantes posiciones militares y navales. Durante la Segunda Guerra Mundial, aun sin declarar formalmente la guerra a Alemania, Egipto puso sus recursos más importantes en manos de Inglaterra. Las reivindicaciones de los partidos nacionalistas en torno a la menor presencia inglesa tomaron fuerza después de la contienda. Estas reivindicaciones se concretaron, sobre todo, en la retirada de las tropas inglesas del Canal de Suez, nudo vital de comunicaciones en esa región del mundo.

Un paso de ruptura importante fue la caída de la monarquía egipcia. El poder pasó a manos de un consejo revolucionario y, desde 1959, Nasser (foto) presidió la nueva república. El régimen político que llevarían a la práctica fue el llamado ‘sociaIismo árabe”: reforma agraria, industrialización, creación de puestos de trabajo. En 1956 nacionalizó el Canal de Suez, garantizando la libre navegación por él.

A partir de mediados de la década de 1950 se presentaron nuevos hechos: una política panárabe en contra del nuevo Estado israelí y un acercamiento a las naciones socialistas de Europa oriental.

Estas dos vías de política exterior, unidas a su situación estratégica, hicieron de este núcleo geográfico un área persistente de conflictos hasta nuestros días. Los problemas comenzaron cuando Estados Unidos se negó a aportar el financiamiento necesario para la presa de Assuan, cuyo crédito se obtuvo de la Unión Soviética. Éste fue el principio de la intervención soviética en la zona, si bien Nasser pretendió mantener una posición neutral entre los dos bloques.

Los proyectos de unión entre los distintos países árabes no consiguieron evitar las diferencias entre naciones pobres y ricas (productoras de petróleo), ni entre la vieja mentalidad feudal y los nuevos líderes, provenientes de la intelectualidad y el ejército. Influirían continuamente en esta zona los intereses de Estados Unidos y los países europeos. La intervención en sus asuntos internos se volvió bastante frecuente. El problema de Israel vendría a agravar aún más la situación.

Argelia: Es uno de los países donde la lucha por la independencia nacional se convirtió en un proceso largo y duro, donde la lucha armada, e incluso el terrorismo, fueron un factor muy importante y definitivo. Dos eran las causas que propiciaron dichos fenómenos: por un lado, el alto número de colonos franceses instalados en Argelia, desde hacía incluso varias generaciones; y por otro, el importante nivel de organización política de los líderes argelinos, reunidos en el Frente de la Liberación Nacional.

Después de la Segunda Guerra Mundial, también en Argelia se escucharon frecuentemente las voces de independencia. La metrópoli concedió algunas ventajas, entre ellas cierto grado de administración autónoma, que fueron sistemáticamente saboteadas por los colonos franceses. En 1954 se creó el Frente de Liberación Nacional (FLN), que inmediatamente comenzó la lucha por la liberación. Las unidades francesas más importantes (legión extranjera, paracaidistas) fueron enviadas ahí, y no escatimaron ningún medio (torturas, asesinatos) para intentar destruir al FLN y a la lucha que él dirigía. A pesar de la intensa represión, que parecía aniquilar al FLN, éste reapareció en las ciudades o en las guerrillas del campo.

La intensa lucha provocó fuertes reacciones en la metrópoli, que llevaron a De Gaulle al poder. Los colonos franceses y una fracción del ejército altamente colonialista crearon la Organization de l’Armee Secréte (OAS), que con el terrorismo intentaron anular los pasos descolonizadores. Tras la concesión de la autodeterminación a los argelinos, aprobada por el pueblo francés, se firmó la independencia de Argelia en 1962. Ben Bella fue elegido presidente de la república.

Guerra Civil Por la Independencia de Argelia

Angola

Bajo el ambiente de lucha existente en todo el continente, nació el Partido de la Lucha Unida de los Africanos de Angola (PLLJA), primera organización que, a pesar de tener características de partido político nacionalista, adoptaría la lucha clandestina. Más tarde, al unirse éste con el Movimiento para la Independencia Nacional de Angola (MINA), se fundaría el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), el cual tenía como objetivo luchar, por cualquier medio, por la independencia de su nación.

El arresto de Agostinho Neto (foto), figura principal dentro del MPLA, en 1960, despertaría la lucha. El reclamo de su libertad desató la masacre, que incitó a la preparación de acciones armadas y la convocatoria para que se generaran huelgas y paros en contra del colonialismo, la pobreza, la discriminación y la desigualdad.

La lucha duró más de una década, hasta diciembre de 1974, cuando se firmaron los acuerdos que reconocían el derecho del pueblo de Angola para lograr su independencia. Entonces se fijó el 11 de noviembre de 1975 como fecha para la salida de las tropas portuguesas y la proclamación independentista que dio origen a la nueva nación.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

LAS NACIONES africanas iniciaron su etapa de independencia con muchas expectativas. Querían ser los administradores exclusivos de sus gobiernos y mejorar las condiciones de vida. Sin embargo, las terribles guerras y el hambre truncaron en muchos casos estas esperanzas.

EL HAMBRE
Antes de la independencia, muchos países africanos podían abastecerse suficientemente de alimentos. Después, la población creció muy deprisa y muchas ciudades se convirtieron en metrópolis. La distribución de los alimentos empezó a ser más difícil y África siguió dependiendo en gran parte de los países más ricos, dependencia creada por la desestructuración del modo de vida tradicional fomentada por los europeos. Devastadoras hambrunas asolaron países como Etiopía y Somalia cuando la sequía arruinó las cosechas, y a causa del hambre estallaron las guerras.

EL PROBLEMA TRIBAL Uno de los problemas más graves de África es el tribalismo. Los países africanos pasaron a ser independientes respetando los límites establecidos por el reparto colonial. Sin embargo, estos límites ignoraban las divisiones territoriales de las diversas tribus y naciones del continente, y eran tan artificiales que los europeos para repartirse África habían aprovechado las líneas imaginarias de meridianos y paralelos. Gentes con diferentes lenguas y credos se vieron obligados a convivir en un mismo estado. En Nigeria, por ejemplo, existen muchos y muy diversos grupos étnicos. En 1967, los igbo, uno de esos grupos, pretendieron formar el estado independiente de Biafra, pero este intento sucumbió tras una guerra larga y devastadora, y Nigeria se convirtió en un país unificado.

GUERRAS: Algunas de las peores manifestaciones de violencia tuvieron lugar en Burundi y Ruanda, estados independientes desde 1962. Ambos países se hallaban divididos entre dos tribus, los hutu y los tutsi. Las matanzas entre estas dos tribus fueron salvajes. En algunas partes de África, la guerra se convirtió en un mal endémico. La antigua colonia portuguesa de Angola se enzarzó en una guerra civil tan pronto como obtuvo la independencia en 1975, y este enfrentamiento duró hasta 1994. Mozambique, Etiopía y Sudán también sufrieron cruentas guerras.

GOBIERNOS TIRÁNICOS
El cariz de los gobiernos africanos fue diverso. Algunos fueron tiranías absolutas. En Uganda, el general Idi Amin (nacido en 1925) detentó el poder de 1971 a 1979. Hombre capaz de las crueldades más extremas, Amin fue responsable de la muerte de miles de ugandeses. Asimismo, arruinó económicamente al país y lo sumió en la miseria. En Zaire (ant. Congo), el presidente Mobutu Sese Seko (nacido en 1930) amasó una enorme fortuna personal a expensas de la explotación de su pueblo. No obstante, otros gobernantes africanos, como el tanzanio Julius Nyerere (nacido en 1922) y el senegalés Leopold Senghor (nacido en 1906) fueron gobernantes preparados e íntegros.

DEMOCRACIA PLURIPARTIDISTA: Pocos países africanos independientes subsistieron como democracias. En su mayoría fueron gobernados por dictaduras militares. Pero en la década de los años noventa, la idea de la democracia pluripartidista se expandió por gran parte del continente. En algunos países, como Zambia, los gobiernos dictatoriales fueron derrocados y se intentó una lucha contra la corrupción desde posiciones democráticas.

Fuente Consultada: Historia Universal – Navarro, Gargari, González y otros

Edicto de Nantes Conversión de Enrique IV de Francia Hugonotes

Edicto de Nantes Conversión de Enrique IV de Francia-

enrique IV

El iniciador de la nueva casa reinante, Enrique IV de Borbón, fue rechazado en Francia, donde la mayoría de la población era católica. Luego de numerosas batallas contra el grupo católico, Enrique de Borbón tomó una audaz medida política para lograr la paz religiosa y política en Francia: decidió convertirse al catolicismo. De allí su famosa frase «París bien vale una misa».En el año 1594, Enrique IV fue coronado rey de Francia y cuatro años más tarde promulgó el Edicto de Nantes que garantizó a los protestantes la libertad de conciencia,  la libertad de culto en algunos distritos del reino y la restitución de sus templos. El edicto establecía una relativa tolerancia religiosa.

En el año 1594, Enrique fue coronado rey de Francia cuatro años más tarde promulgó el Edicto de Nante que garantizó a los protestantes la libertad de conciencia, la libertad de culto en algunos distritos del reino y la restitución de sus templos.

El edicto establecía una relativa tolerancia religiosa, si bien la corona y la mayor parte de la población se mantuvieron en el culto católico.

La tolerancia religiosa decretada por el Edicto de Nantes (1598) fue acompañada del reconocimiento del catolicismo como religión del Estado y de una política de reconciliación basada en la renuncia a toda revancha o depuración; con ello pacificó el país y consolidó el Trono.

Con Enrique IV, los hugonotes se hicieron fuertes en Francia. Formaron, según palabras del cardenal Richelieu, un «Estado dentro del Estado»: tenían Asambleas y plazas fuertes, negociaban por su cuenta con los cantones protestantes suizos, con los príncipes alemanes luteranos y hasta con la Inglaterra de los Estuardo, que apoyaba su independencia virtual a través del importante puerto de La Rochelle, principal plaza fuerte de los hugonotes.

Para acabar con su poder, que era un obstáculo para el gobierno absolutista que los dos siguientes reyes de Francia, Luis XIII y, sobre todo, Luis XIV, quisieron imponer en el país, ambos monarcas instigaron nuevas persecuciones contra ellos y se produjeron más enfrentamientos.

Su reinado se caracterizó por el fortalecimiento de la autoridad absoluta de la Corona dejó de convocar los Estados Generales, redujo la influencia de los parlamentos e introdujo la venalidad de los cargos. Murió asesinado por un fanático católico en las calles de París.

EL EDICTO DE NANTES:
Art. 7. «Hemos permitido además a todo hombre, gentil hombre y demás personas, que profesan la Religión llamada reformista, que puedan en su casa ejercer la citada religión siempre que estén allí residiendo, y, en su ausencia, pueden ejercerla las mujeres u otro familiar.

Art. 30. «A fin de que se proceda con justicia y sin sospechas, odios favoritismos, y se pueda mantener la paz , la concordia, hemos ordenado y ordenamos que en nuestra corte del Parlamento de París  se cree una cámara compuesta por un presidente y diez consejeros católicos que seleccionaré y nombraré de entre los componentes ce la Corte y los otros seis consejeros serán de E denominada Religión Reformista.»

Felipe II Ataca a Inglaterra con su armada naval

Felipe II Ataca a Inglaterra Con Su Armada Naval

En la madrugada del 27 de julio de 1588, los 105 barcos de la flota inglesa estaban listos para el combate. Lo que avistaron los defensores antes de que una tormenta y el anochecer les limitara la visión fue la flota más grande de la Historia: 125 de los 130 barcos de Sidonia Medina sobrevivieron al viaje desde España.

En un verdadero golpe de genio  Sir Francis Drake se lanzó en contra de los grandes barcos españoles que se alinearon en el puerto de Calais, ocho «Bulot» o brulotes. Estos pequeños barcos cargados con explosivos, sustancias inflamables que son impulsados por el viento, se topan con las naves enemigas. Con el choque, una sobreviene la tragedia. Tomado por sorpresa, asustados por el estruendo de las explosiones, que se producen constantemente, los españoles cortan las amarras y parten en un gran desorden.

Mientras Medina Sidonia navegaba por el canal de la Mancha, formó a su vasta flota en un semicírculo apretado, con las puntas dirigidas hacia el enemigo. Los españoles planeaban forzar a los barcos ingleses hacia el centro, más cargado, donde serían abordados y sometidos. Por su parte, los ingleses, con naves más veloces, esperaban evitar un combate de cerca y destruir al adversario con maniobras ingeniosas y constante fuego de cañones.

Felipe Ataca con su armada a Inglaterra

La Gran Armada (el calificativo de «invencible» nunca se usó oficialmente), constituida por 130 naves con 30.000 hombres, salió del puerto de Lisboa en mayo de 1588 y, tras ser hostigada por las naves inglesas en el canal de la Mancha, tuvo que refugiarse en el puerto de Calais. La batalla se reanudó con clara ventaja para los ingleses, quienes evitaron el abordaje al ser concientes de la superioridad española en hombres.

El duque de Medina Sidonia inició la retirada hacia el mar del Norte, sin poder recoger las tropas, que estaban bajo el mando de Farnesio. Pero en el viaje por el norte de las islas Británicas numerosos barcos quedaron destrozados por las tempestades. Los ‘restos de la armada fueron llegando paulatinamente a la península, adonde arribaron 66 buques y unos 10.000 hombres.

La lentitud de los buques españoles y su táctica anticuada no pudieron vencer en el enfrentamiento a la flota inglesa, que tenía gran capacidad de maniobra y una potente artillería.

Durante la primera semana de enfrentamientos en la costa sur de Inglaterra, los españoles pudieron mantener su formación. Pero el 6 de agosto Howard ganó superioridad numérica cuando llegaron las naves que estaban en Dover para evitar que el duque de Parma cruzara el estrecho. Pero ésa no fue la peor noticia para Medina Sidonia: le llegó un informe del puerto francés de Calais notificándole que la fuerza de invasión aún no estaba lista para combate.

A comienzos del siglo XVII España poseía el imperio más poblado del mundo, mediante el control de la totalidad de América del Sur y varios asentamientos en Asia y África. Para la mayoría de los europeos, España todavía era percibida como la más poderosa potencia de la época; sin embargo, la realidad era muy distinta.

El erario estaba vacío; Felipe II se declaró en bancarrota en 1596 debido a los excesivos gastos que significó la Armada, en tanto que su sucesor Felipe III hizo lo mismo en 1607, tras gastar una fortuna en su corte. Las fuerzas armadas eran anticuadas; el gobierno, ineficiente: v la clase comercial era débil en medio de un campesinado reprimido, una clase noble amante del lujo y el exceso de sacerdotes y monjes.

España siguió desempeñando el papel de gran potencia, pero las apariencias eran engañosas. Durante el reinado de Felipe III (1598-1621), gran parte de la debilidad de España se hizo demasiado evidente.

Lucha Reina Isabel I de Inglaterra contra el Catolicismo Religión

Lucha Reina Isabel I de Inglaterra Contra el Catolicismo

ISABEL I DE INGLATERRA: Cuando murió María, su hermana Isabel I ocupó el trono. Isabel era una mujer popular e inteligente. Se negó a casarse y tomaba sus propias decisiones. La católica María Estuardo, reina de Escocia y prima de Isabel, fue encontrada culpable de conspirar contra ella, aunque Isabel se resistió durante varios años a la idea de ejecutarla.

Isabel I ayudó a los protestantes europeos y envió piratas ingleses contra los barcos y las colonias españoles. Estableció un acuerdo entre católicos y protestantes ingleses, y luchó contra España, derrotando a la Armada Invencible.

Crecieron la industria y la economía, en Inglaterra comenzó a desarrollar empresas en el extranjero. Ésta fue la época de Shakespeare, un período del gran florecimiento de la cultura y la sociedad inglesas.

Isabel fue intransigente en materia religiosa: restableció el anglicanismo, colocó a la Iglesia bajo la autoridad de la monarquía, persiguió tanto a católicos como a los calvinistas que en Inglaterra fueron llamados puritanos.

Lucha Reina Isabel I de Inglaterra contra el Catolicismo

Enrique se casó seis veces y mandó ejecutar a dos de sus mujeres, a la segunda, Ana Bolena, y a la quinta, Catalina Howard, acusándolas de adulterio. Durante su reinado, fortaleció el control inglés de Gales e Irlanda, creó una gran armada naval y diseñó diversos proyectos coloniales y comerciales. Le sucedió en 1547 su único hijo, Eduardo VI (1537-1553), que murió a los 16 años. Durante su reinado, la Iglesia de Inglaterra se hizo más fuerte. Le sucedió su hermanastra María I(1516-1558), la hija mayor de Enrique, que reinó durante cinco años e intentó restaurar el catolicismo.

NUNCA QUISO CASARSE: Quizá también de resultas de la comprobación de su estado físico, fue que Isabel declaró ante el Parlamento, que deseaba verla casada y con descendencia, que era su firme propósito el de permanecer soltera.

Y el logro de tal decisión fue lo que condujo a que esta reina fuera llamada la Reina Virgen, lo que en realidad no parece haber sido cierto a pie juntillas, ya que se comentaba que otorgó su “íntimo afecto” a buen número de favoritos (entre los que se destacan Robert Dudley, primer conde de Leicester, sir Walter Raleigh y Robert Devereux, segundo conde de Essex).

Los primeros devaneos de Isabel, siendo aún una adolescente, fueron con Tomás Seymour, joven hermoso, apuesto, tan hábil con la palabra como con las armas, pero ambicioso y carente de escrúpulos. Este acarició la esperanza de casarse con Isabel, pero debido a la oposición que halló en su hermano mayor, regente del reino, desvió sus atenciones hacía la viuda Catalina Parr, con la que al fin se casó.

Al quedar prontamente viudo, volvió otra vez su atención a la quinceañera Isabel y se dice que, aprovechando la promiscuidad que entonces imperaba en todas las grandes casas “solía ingresar al amanecer en el dormitorio de ésta, y luego de apartar las cortinillas del lecho, la despertaba besándola, la acariciaba, le hacía cosquillas, fingía querer entrar en su lecho, la hacía levantarse medio desnuda, la perseguía a través de la alcoba, le daba grandes palmadas en el trasero y todo concluía entre risotadas”.

SU GOBIERNO: Isabel fortaleció el poder real y simbolizó, para muchos de sus subditos, la grandeza de la nación. Sin embargo, algunos sectores del Parlamento se opusieron a su gobierno, ya que éste lo convocó en pocas oportunidades. Pero la principal opositora de Isabel fue María Estuardo, reina de Escocia. María, que profesaba la religión católica, había regresado a su país luego de la muerte de su marido, Francisco II de Francia.

Una revuelta en Escocia la obligó a refugiarse en Inglaterra. Allí, María fue acusada de conspirar contra Isabel I y de instigar a los católicos contra los anglicanos y fue ejecutada. A partir de ese momento, Isabel I persiguió con tenacidad a los católicos, que conspiraban en su contra.

Para frenar la política religiosa de Inglaterra y los ataques a sus dominios, Felipe II creyó posible invadir el reino. Para ello dispuso la creación de una flota de pesados galeones que recibió el nombre de la Armada invencible.

En 1588, la escuadra inglesa derrotó en el Mar del Norte a la famosa armada española. Inglaterra no sólo había defendido su territorio, sino que, a partir de ese momento, comenzó a reforzar su flota, lo que le permitió, años más tarde, lograr el predominio absoluto de los mares.

Isabel murió en el año 1603 sin dejar descendencia. Con el nuevo rey, Jacobo I, hijo de María Estuardo, comenzó a gobernar Inglaterra una nueva dinastía, la de los Estuardo.

Unos años antes, en 1598, había fallecido su permanente rival, Felipe II. España llegaba al final del siglo XVI con una profunda crisis en su economía. Con la muerte de Felipe comenzaba el período de decadencia de España en el continente europeo.

Al gobierno de los «Austrias mayores» (Carlos v y Felipe n) le sucedió el de los «Austrias menores» (Felipe III, Felipe IV y Carlos II, «el Hechizado»). Al comenzar el siglo XVII, España fue perdiendo paulatinamente su papel hegemónico.

Características del Gobierno de Enrique VIII en Inglaterra

Características del Gobierno de Enrique VIII en Inglaterra

CAUSA DE LAS REFORMA: La llegada de la Reforma a Inglaterra tuvo repercusiones más importantes en términos políticos que religiosos. Enrique VIII llevaba 24 años casado con la española Catalina de Aragón cuando decidió anular su matrimonio.

Tenía varios motivos para ello: aparte de no haber podido engendrar un heredero varón al trono, Enrique VIII había sucumbido a los encantos de Ana Bolena, quien le urgía para que se casara con ella. La petición de divorcio de Enrique al Papa fue denegada y, en respuesta a ello, el monarca inglés rompió sus relaciones con la Iglesia, se divorció de Catalina y contrajo matrimonio con Ana.

Tras cortar todos los lazos con Roma, Enrique VIII se autoproclamó cabeza de la Iglesia anglicana y se autootorgó el título de «Defensor de la Fe». Todo aquel que se negara a reconocer e poder eclesiástico supremo del monarca era acusado de traición y, a partir de 1534, empezaron a perpetrarse ejecuciones.

CURIOSIDADES DE SU GOBIERNO: En el crucial año de 1527 tenía treinta y seis años; hasta entonces había reinado con buen juicio y moderación. Más de un peligroso motín había sido reprimido firmemente aunque sin crueldad para las prácticas habituales de la época.

Durante esos años Enrique instauró la administración naval, construyó barcos, fundó la Casa Trinidad, mejoró puertos, levantó astilleros y almacenes. En 1521, secundado por “todos los eruditos de Inglaterra”, escribió una respuesta agresiva a Martín Lutero, que le valió el título de Defensor de la Fe, otorgado por el papa León X y empleado por sus sucesores hasta la actualidad.

También fomentó el empeño de Tomás Moro para proveer una reserva de agua limpia y cloacas.

Desde la muerte negra la medicina había dejado de ser una prerrogativa de la Iglesia, con el consiguiente florecimiento de charlatanes e iletrados.

Características del Gobierno de Enrique VIII en Inglaterra

LA ENFERMEDAD CRÓNICA DE ENRIQUE VIII: Enrique nació en 1491, al menos dos años antes de que la sífilis apareciera en Europa. Por lo tanto, no es necesario indagar entre sus antepasados, aunque sí entre sus descendientes.

La primera de sus esposas, Catalina de Aragón, madre de la reina María, tuvo un hijo varón que murió a los pocos días de nacer, y le siguieron al menos tres abortos en el séptimo u octavo mes de embarazo.

Ana Bolena, la madre de Isabel I, sufrió un aborto a los seis meses y otro a los tres meses y medio. Jane Seymour tuvo a Eduardo Vl, nacido en 1537, y es muy poco probable que haya concebido nuevamente en los diecisiete meses que duró su vida marital.

El cuarto casamiento con Ana de Cléves no fue consumado. Tampoco hay antecedente de embarazos de Catalina Howard, casada con Enrique entre 1542 y 1544, o de Catalina Parr, su viuda en 1547, después de cuatro años de matrimonio.

Parte del cambio del carácter de Enrique, sin duda, se debió a las preocupaciones que le causaba su divorcio de Catalina, ya que las discusiones se prolongaron seis años. La primera señal de desequilibrio apareció en 1531, cuando Enrique permitió que se promulgara una ley que castigaba al reo hirviéndolo hasta la muerte. Al menos tres personas fueron ejecutadas de esa manera, y el acta en cuestión fue abolida a los pocos meses de la muerte del soberano, por recomendación de los consejeros de Eduardo VI.

En 1533 dictó la primera “acta de traición”, por la cual cualquier persona que difamara su casamiento con Ana Bolena, o que tratara de perjudicar la sucesión, sería considerada culpable de traición, condenada a la horca o a ser descuartizada en vida.

Portugal Descubre Brasil y Conquista Mercados India Alvarez Cabral

Portugal Descubre Brasil y Conquista Mercados – Alvarez Cabral

Un Triste Pasaje Histórico Por El Dominio del Mercado Indio: Vasco da Gama llegó a Kozhikode (llamada a veces Calicut), puerto situado a orillas del mar de Arabia, sobre la costa suroccidental de la India, en 1498, ansioso de las especias asiáticas, pero venía mal preparado. Según la costumbre, la manera apropiada de honrar al gobernante de Kozhikode, llamado zamorín, en especial si se deseaba algún favor, era colmarlo de costosos regalos.

Gama tenía poco que dar, y no consiguió impresionar a los indios con los productos que traía. Con vasijas para lavar, rollos de tela, sombreros, cuentas y terrones de azúcar habría quedado bien en las costas de Guinea, en África oriental, pero tales productos eran naderías en la rica Kozhikode.

Gama tuvo que esforzarse para lograr un acuerdo comercial con el zamorín; finalmente, al cabo de tres meses de súplicas, recibió la aprobación. Aun con sus limitados productos, logró comprar suficientes especias como para impresionar a la gente a su regreso a Lisboa.

Portugal Descubre Brasil y Conquista Mercados

El primer viaje de Vasco da Gama pareció señalar la vía hacia un comercio tranquilo. Empero, antes de su regreso a Kozhikode, el tono de las relaciones entre Oriente y Occidente se volvería amenazador. En su segundo viaje al este, en 1502, en lugar de ganarse el favor del zamorín, Gama recurrió a la intimidación mediante la más horrible violencia.

Sólo dos de los cuatro barcos de Gama, y sus hombres de la tripulación original de 177, sobrevivieron al primer viaje de ida y regreso a la India. Éstas se consideraban pérdidas razonables para la época, en especial para tan importante descubrimiento.

El rey Manuel de Portugal, patrocinador de Gama, quedó tan contento que, en 1500, costeó una segunda expedición comandada esta vez por Pedro Álvarez Cabral. Camino abajo, costeando el litoral africano, Alvarez Cabral se desvió tanto hacia el occidente que descubrió Brasil y tomó posesión de él en nombre de Portugal, dando así al rey Manuel, quien tenía ya la ruta hacia Asia, una porción del Nuevo Mundo.

Cabral dobló el extremo de África y continuó hacia Kozhikode, en donde recogió los frutos del trabajo de Gama en cuanto a privilegios comerciales, negociando un completo tratado con el zamorín. Dejó además en la India un pequeño grupo de portugueses con el objeto de que recolectaran información para el rey Manuel.

Aunque la misión de Cabral en la India fue exitosa, los hombres que dejó fueron asesinados. Cuando llegaron a Portugal las noticias de la masacre el rey Manuel se enfadó pues pensaba que los funcionarios indios debían haber protegido a sus representantes. Manuel necesitaba mostrar a los indios que estaban obligados a respetar a los portugueses, así que envió a Gama de nuevo a la India, en 1502. En esta oportunidad, Gama iba armado hasta los dientes, y no estaba dispuesto a solicitar el favor del zamorín, como lo habla hecho en 1498.

Durante el viaje, los barcos de Gama interceptaron un velero árabe, conocido como dhow, que llevaba de vuelta a casa musulmanes que ve de una peregrinación a la Meca. Demostrando una nueva y militante actitud hacia los orientales, el comandante se enfrentó a los árabes y exigió la entrega de todos los tesoros que iban a bordo. Como éstos no se movieran lo suficientemente rápido, ordenó a sus hombres tomar  dhow al abordaje.

Los portugueses se apoderaron de todo el dinero y los bienes de los árabes, y luego emplearon pólvora para incendiar el dhow con toda la gente a bordo. Uno de los hombres de la tripulación de Gama contó hombres y muchas mujeres y niños.

Al llegar a Kozhikode, Gama no se molestó con regalos para el zamorin presentó súplica alguna. Por el contrario, exigió la rendición del zamorín y que los musulmanes, a quienes culpaba de la muerte de los portugueses que Cabral había dejado, fueran expulsados a puntapiés de la ciudad. El zamorín trató de ganar tiempo y de negociar la paz.

La respuesta del comandante de los portugueses a las proposiciones paz fue un bote repleto de restos humanos: manos, pies y cabezas de pescadores y mercaderes indios. Los europeos escogían al azar a sus víctimas de los pequeños botes que pasaban por el puerto, ponían unos corredizos alrededor del cuello de los hombres y los colgaban, sólo como espectáculo, antes de descuartizarlos.

Gama envió al zamorín la espeluznante carga con un mensaje en árabe, en el que sugería al gobernador que se preparase un curry con tales bocados.

La horripilante táctica funcionó. Gama obtuvo su carga de tesoros para llevar de regreso a Lisboa, y dejó en el puerto de Calicut una fuerza: permanente de cinco barcos.

Fuente Consultada: Historia del Mundo Serie Para Dummies…

Adelantos Tecnológicos en la Edad Moderna

Adelantos Tecnológicos en la Edad Moderna

Los mayores avances técnicos durante el Renacimiento se lograron en el campo de las industrias prácticas –como la textil o la imprenta– y en aquellas que permitían alcanzar riqueza o poder como la minería, la metalurgia o la navegación.

Muchos de los progresos técnicos alcanzados durante este período fueron posibles gracias a la importancia otorgada al estudio de la química y de la física y a la aplicación de sus propiedades.

Distintas innovaciones aceleraron el desarrollo de la actividad textil: el perfeccionamiento de los telares permitió que aumentara el número de tejidos producidos y, a partir del siglo XV se generalizó el cardado de lana -operación que desenreda la fibra formando hilos-.

También se difundieron nuevas telas, más baratas, más livianas y con mayores variaciones de color.

La imprenta, introducida en Europa a mediados del siglo XV, trajo consigo el desarrollo de la industria del papel.

Mediante la palabra escrita y las ilustraciones, la industria editorial contribuyó a la divulgación de la cartografía y de los tratados técnicos, como los de agricultura, de metalurgia y de arte militar.

Adelantos Tecnológicos en la Edad Moderna

Nuevos recursos técnicos facilitaron en el siglo XV la ampliación del mundo conocido por los europeos: mapas y portulanos, innovaciones en las embarcaciones y el perfeccionamiento de viejos instrumentos de medición permitieron realizar viajes de mayor alcance.

Las necesidades de los estados y de los comerciantes de contar con una mayor cantidad de metales preciosos –oro y plata– aceleraban los avances en el campo de la metalurgia.

A mediados del siglo XV, se descubrió el método de amalgama, que permitía separar la plata del mineral en bruto extraído del yacimiento. Se impulsó también la metalurgia del hierro.

Las guerras frecuentes entre los estados llevaron a aplicar los 1os avances en la manipulación de los metales también en la mejora del armamento: se perfeccionó, por ejemplo, el uso del cañón, de la balística y del granizado de pólvora.

Frente a la utilización de las armas de fuego, como el arcabuz, las tradicionales armaduras se volvieron inútiles, si bien los nobles continuaron utilizándolas en los torneos y los combates.

La aplicación de las nuevas técnicas en la guerra obligó a la construcción de nuevas fortificaciones para aumentar las posibilidades de defensa de las ciudades y proteger a los civiles.

El mayor uso de la artillería hizo necesario realizar muros de menor altura pero de mayor grosor.

También se modificó la forma de estas fortificaciones para mejorar la capacidad de tiro.

Con respecto a la navegación, uno de los logros más importantes fue el empleo de la brújula a partir del siglo XIV.

Junto al antiguo astrolabio, necesario para medir la latitud, la brújula facilitó la orientación en la tierra y en el mar.

También se llevaron a cabo importantes mejoras en las embarcaciones.

Con respecto a los transportes terrestres, se introdujo el eje delantero móvil que, además de mejorar el diseño de los carruajes, permitió disminuir el riesgo de accidentes.

Los progresos técnicos desarrollados desde fines de la Edad Media permitieron a los comerciantes incrementar sus actividades, sobre todo a partir del auge alcanzado por el comercio marítimo.

Para aumentar sus ganancias y realizar un mejor control de sus empresas, los comerciantes debieron perfeccionar el sistema económico.

Entre los avances relacionados con la técnica de los negocios, la contabilidad fue muy importante porque permitió ordenar las operaciones contables.

Al mismo tiempo, para efectuar transacciones en distintas ciudades y evitar el manejo de dinero al contado, se generalizó el uso de dos documentos: el cheque y la letra de cambio.

También aparecieron los seguros comerciales como una forma de cubrir los riesgos, ante las posibles pérdidas de mercaderías y de barcos. 

AVANCES PARA LA NAVEGACIÓN: El proyecto de realizar viajes largos requería medios técnicos para orientarse en alta mar.

En el Renacimiento se disponía de los conocimientos geográficos y astronómicos de los antiguos griegos, heredados y enriquecidos por los árabes.

Éstos contenían aún muchas lagunas y errores. Los viajes costeros y de exploración de los europeos les permitieron confeccionar mapas y cartas náuticas más precisos y adecuados a la realidad geográfica.

Los portulanos —mapas marinos basados en la experiencia náutica— fueron desarrollados, a partir del siglo XIII, por una escuela de hidrógrafos profesionales italianos y catalanes.

Representaban el trazado de las costas —especialmente las del mar Mediterráneo y las del mar Negro—, con indicación de promontorios, ríos y bahías, la ubicación de los puertos conocidos y los obstáculos que había que evitar.

Una red de líneas de rumbos mostraban las rutas marítimas que se podía seguir. Para fijar su rumbo y calcular su posición, el navegante se ayudaba con una regla y un compás.

Había también libros de pilotaje, que recopilaban las instrucciones que figuraban en los cuadernos de notas de los pilotos. Estos se utilizaban sobre todo para el pilotaje costero.

En este período se perfeccionaron también viejos instrumentos de medición.

A la brújula —una aguja imantada inventada por los chinos y usada en el Mediterráneo desde el siglo XII— se agregó la rosa de los vientos, un dibujo que marca los puntos cardinales o los grados en una circunferencia.

Gracias a la brújula, los marinos no dependían de los cielos despejados para orientarse.

El astrolabio, un instrumento diseñado por los astrónomos árabes en el siglo X, fue utilizado comúnmente en el siglo XV para medir la altura de los cuerpos celestes.

Consistía en un disco que funcionaba como modelo bidimensional del cielo.

Permitía determinar la altura de la estrella polar sobre el horizonte y con ello calcular la latitud en la que se encontraba el barco.

El cuadrante, que marcaba los grados en un cuarto de círculo, cumplía una función similar.

Las mediciones hechas sobre el barco en movimiento eran poco fiables, por lo que muchas veces los marinos preferían hacer sus cálculos previamente, desde la tierra.

La longitud, en cambio, sólo pudo ser calculada con la aparición de los almanaques náuticos y los cronómetros marinos, recién en el siglo XVIII

ALGO MAS…

Los gustos e intereses de los caballeros instruidos del siglo XVIII se resumen en la historia de una casa erigida en las colinas del sur de Inglaterra: la Casa Bowood en Wiltshire.

En sus jardines, hay un lago y una cascada artificiales, y una cueva para la meditación. Tras los huertos, donde los sirvientes cuidan de los naranjales y limoneros en macetas, hay un pequeño cuarto llamado laboratorio.

Fue ahí, en agosto de 1774, donde el doctor Priestley descubrió el oxígeno. Priestley era bibliotecario y tutor de los dos hijos del lord Lansdowne —dedicado patrono de las ciencias— e hizo su descubrimiento al calentar óxido de mercurio.

Con sus hallazgos, desarrollados por el químico francés Antonio Lavoisier, demostró que el aire que nos rodea no es un vacío sin sustancia, sino una mezcla de dos gases complementarios —oxígeno y nitrógeno— que pueden ser medidos y pesados.

Lavoisier construyó un sintetizador de agua para demostrar que está compuesta de hidrógeno y oxígeno.

Fue esta una gran época de descubrimientos e invenciones —tanto serios como frívolos— que dieron frutos en el siglo siguiente. Sir Isaac Newton usó su telescopio de reflexión para los estudios astronómicos con los cuales formuló sus leyes de gravedad y mecánica.

Los motores de vapor ideados por Thomas Savery, Thomas Newcomen y James Watt fueron nuevas fuentes de energía que impulsaron la Revolución Industrial.

Las innovaciones domésticas incluyeron un carro especial para bebés, inventado en 1733, la mayonesa (hecha en 1756, por el chef del duque de Richelieu), y los patines en 1 760. Los londinenses se cepillaron los dientes con los primeros cepillos manufacturados en fábricas, desde 1780.

Ocho años después, el ebanista inglés Joseph Bramah patentó el primer sanitario tipo WC; a fines de siglo ya había vendido 6,000.

Pero el drenaje era aún ineficiente, por lo que muchos sanitarios, instalados bajo las escaleras en cubos mal ventilados, desembocaban en fosas privadas, cuyo hedor invadía las casas.

A pesar de los elegantes muebles que adornaban las casas, las normas de higiene personal en todas las clases sociales eran tan deficientes como siempre.

Aun así, algunos «caballeros científicos» se negaban a mancharse las manos, y dejaban el trabajo sucio de los experimentos a asistentes más humildes, tales como mecánicos.

Dieta de Worms Rey Carlos V Condena Reforma Protestante de Lutero

Objetivos de la Dieta de Worms – Rey Carlos V – Reforma Protestante de Lutero

La Dieta de Worm fue una reunión de la Dieta del Sacro Imperio Romano en Worms, en Alemania, en 1521, ante la cual compareció el reformista religioso Martín Lutero para defender sus opiniones.

El papa León X, había rechazado y condenado cuarenta y una proposiciones para una reforma de la Iglesia en junio de 1520, pero esto no impidió a Lutero escribir y publicar trabajos que criticaban ferozmente al Estado Pontificio.

El 1º de enero de 1521, León X expidió una bula que excomulgaba a Lutero.

Añadiremos que, en consecuencia, fue promulgado un decreto condenatorio de las nuevas doctrinas.

La nueva Biblia Iraducida por Lutero ayudó grandemente a la propaganda de sus doctrinas, sin que las medidas adoptadas por los católicos pudieran cohibirlas ni impedir el arraigo de la nueva religión en muchas partes.

Algunos príncipes alemanes y los soberanos de Austria, Francia y de otros países, hicieron lo posible para suprimirla, incluso llegando hasta las persecuciones.

A imitación de Lutero, los sacerdotes de Sajonia y Suiza tomaron también esposas, y en Alemania llegaron a abandonar los monjes sus monasterios.

La agitación crecía, y en 1525 el elector de Sajonia Felipe, conde de Hesse, y el duque de l’nisia, Alberto de Brandeburgo, abrazaron públicamente el luteranismo, siguiéndoles muchas ciudades y Estados que se acogieron total o parcialmente a las nuevas doctrinas.

Ante el cariz de los acontecimientos, se propuso por las autoridades la reunión de un concilio en Alemania y la celebración de una Dieta en Espira (Baviera). Esta asamblea, celebrada primeramente en 1526, dictó un acuerdo dilatorio, pero en 1529 decretó medidas que se oponían al desarrollo de la religión reformada.

Sus partidarios entonces formularon públicamente una protesla contra aquel acuerdo, de donde les vino el nombre de protestantes a los profesantes de las nuevas doctrinas. Los príncipes de Hesse, Sajonia y los de otras ciudades siguieron adheridos a las recientes creencias y hasta formaron una alianza defensiva.

¿QUIEN FUE MARTÍN LUTERO?
Martín Lutero:
Nacido en 1483, Martín Lutero pasó tres años en un monasterio agustino antes de su ordenación en 1507.

En 1510 visitó Roma, donde fue testigo directo de la práctica de vender indulgencias para financiar la construcción de la basílica de San Pedro.

La venta de indulgencias era una de las prácticas más polémicas de la Iglesia y muchos reformadores la consideraban ofensiva.

La doctrina religiosa se centraba en parte en la creencia de que el hombre solo podría entrar en el paraíso si se arrepentía de sus pecados.

El arrepentimiento en sí era un estado personal e interno y se demostraba al mundo exterior mediante la realización de buenas acciones y obras caritativas.

El concepto de la indulgencia se ideó para conceder a las personas la oportunidad de comprar obras buenas y caritativas realizadas por el clero como prueba de su arrepentimiento.

Ello permitía a la Iglesia recaudar grandes sumas de dinero con las que autofinanciarse y financiar sus funciones, y a los pecadores pecar y comprar el perdón.

Cuando Lutero regresó a Wittenberg empezó a desarrollar su argumento teológico contra las indulgencias, que expuso en público por primera vez en 1517.

lutero

DESARROLLO DE LOS ACOTENCIMIENTOS HISTÓRICOS

Un Duro Momento en la vida de Lutero:

El Papa después de tres años de discusión, vió que no era posible convencer a Lutero y pensó hacerle callar por la fuerza una vez que no había logrado hacerlo por sus argumentos.

En 1520 lanzó al mundo la bula de excomunión condenando 41 de las tesis de Lutero y ordenando a todos los magistrados que si no se retractaba dentro de sesenta días, que le prendieran y le entregaran a Roma.

Durante los tres años de discusión grandes masas del pueblo y muchos de los príncipes alemanes habían reconocido en Lutero a aquel que podía salvarles del yugo y de la corrupción de Roma.

Así no tenía él porque temer. Publicó un folleto contestando lo que él llamaba «la bula del anticristo» y el 10 de Diciembre de 1520, en la plaza principal de Wittenberg, ante una asamblea compuesta de profesores de la universidad, estudiantes y otras muchas personas, quemó la bula con el libro de la ley canóniga y otros libros romanistas.

Por este tiempo después de muchas negociaciones diplomáticas, fue aceptado como emperador de Alemania, el rey español, con el título de Carlos V.

Era éste un joven monarca enérgico y desapasionado y algunas veces en esta época bastante transigente en cosas religiosas. Al subir al trono imperial vio con alarma que una gran parte de sus súbditos habían aceptado la doctrina de Lutero y que el Imperio estaba en graves dificultades con el Papa como consecuencia.

En la esperanza de arreglar algo, intimó a Lutero a que compareciese ante la dieta de Worms, bajo su protección.

Este obedeció y durante su viaje que hizo en un carro abierto de campesinos, fue predicando en todos los pueblos que halló a su paso, siendo recibido por grandes muchedumbres que se llenaron de entusiasmo por su causa.

La víspera de su llegada a Worms un canciller del príncipe Federico, su amigo, le recordó el fin trágico de Juan Huss quien también había confiado en la palabra de honor de un emperador y sin embargo había sido quemado vivo.

A esto contestó Lutero «Huss ha sido quemado pero no la verdad con él. Iré aunque se dirigiesen contra mí tantos demonios como tejas hay en los tejados.»

Al llegar a Worms se presentó ante la dieta, compuesta por el mismo emperador y sus ministros, altos prelados, sacerdotes, nobles y príncipes del imperio y doctores de las universidades. Le mostraron sus libros y le preguntaron si los reconocía como de su propiedad. A esta pregunta les contestó que sí.

En seguida le leyeron algunos pasajes de estos mismos libros y le preguntaron si se retractaba de lo escrito.

La presencia de tantas altas personalidades en la asamblea, hizo desfallecer un tanto el carácter enérgico de Lutero, quien al oír la tremenda pregunta que le hicieron, pidió un día de plazo para contestarla.

Este día lo pasó en oración en su cuarto pidiendo que Dios le diera poder para confesar su error, si había error en él, o para mantenerse firme, si lo que había dicho era verdad.

Al comparecer nuevamente ante el tribunal al día siguiente y al repetírsela la pregunta, contestó que no se retractaba mientras que no se probase con argumentos basados en las Sagradas Escrituras o en rigurosa lógica, que sus doctrinas eran falsas.

Al exigirse una respuesta final y categórica, acerca de su retractación, dijo que su conciencia no le permitía retractarse. «Aquí estoy, no puedo obrar de otra manera, ampáreme Dios, Amén.»

Salió en seguida de la asamblea sin que fuese molestado y luego emprendió camino para Wittenberg bajo el mismo salvoconducto del emperador, mientras que este en consejo de ministros acordó ponerle bajo el bando del imperio.

Mientras Lutero seguía su camino para Wittenberg se encontró con un escuadrón de caballeros que le apresaron y le llevaron a Wartburgo, castillo inexpugnable de la Turingia.

Estos fueron de sus mismos partidarios que se valieron de este acto para ponerlo en seguridad.

Allí pasó un año, tiempo que empleó en hacer una traducción del Nuevo Testamento al alemán.

Copernico y su Visión del Universo Planetas Giran Alrededor del Sol (301)

Copernico y su Visión del Universo – Los Planetas Giran Alrededor del Sol
Copernico

En 1543, Nicolás Copérnico publicó su tratado Sobre las revoluciones de los orbes celestes. Lo había escrito en 1530, pero su polémico contenido le había impedido publicarlo hasta el año de su muerte.

En él, Copérnico explicaba que los planetas del sistema solar conocidos por entonces giraban alrededor del Sol, cada uno siguiendo su propia órbita. Pero no se detenía ahí, sino que aseguraba que cada planeta, incluida la Tierra, rotaba sobre su propio eje. Muchos de sus coetáneos tacharon aquellas ideas de ridículas.

Desde los tiempos de Tolomeo se había aceptado de forma generalizada que los cuerpos celestes giraban alrededor de la Tierra, que permanecía estática en el centro del Universo, y la sabiduría de los clásicos no se ponía en duda. No obstante, las predicciones astrológicas basadas en las teorías de la Antigüedad resultaban erróneas si se las contrastaba con las observaciones del momento. Copérnico, que había estudiado teología en las universidades de Bolonia y Padua, había empezado a experimentar matemáticamente con la posibilidad de que el Sol se hallara en el centro del Universo. Sus descubrimientos explicaban las discrepancias astrológicas existentes.

La ciencia moderna: La ciencia tal como hoy la conocemos produjo sus primeras manifestaciones en la Italia del Renacimiento. Era un mundo práctico en el cual financieros, mercaderes y artesanos tenían gran influencia. Entonces no existían grandes diferencias entre el artista y el artesano y los problemas técnicos que se presentaban eran de interés para todos.

El artista estudiaba anatomía y discutía con el médico en un mismo nivel. El banquero, en busca de nuevos suministros de dinero líquido para su creciente negocio, tenía que afrontar los problemas prácticos de minería para la extracción de metales preciosos. Esta manera inteligente de afrontar las limitaciones humanas era un buen camino para vencer las dificultades. La ciencia aplicada a fines útiles y la fabricación de aparatos por artesanos bien adiestrados iniciaron la revolución cultural. La suma de conocimientos que el Renacimiento creyó necesarios para el buen desarrollo del hombre produjeron personas de una gran cultura.

Las universidades italianas se desarrollaron mucho entonces, y a ellas acudieron jóvenes brillantes de toda Europa.

Copérnico vino del área del Báltico, Harvey de Inglaterra, y Vesalio de Bélgica. De estos tres hombres, Copérnico varió la mentalidad de la Edad Media al establecer que la Tierra gira alrededor del Sol; la Tierra no era pues el centro del universo, sino un humilde servidor del Sol. Copérnico había nacido en una próspera familia de mercaderes, pero quedó huérfano muy pronto. Por suerte para él, su tío, el obispo de Varnia, era un hombre de Estado importante, que le hizo seguir estudios en las universidades de Cracovia y Bolonia.

En Cracovia, Copérnico aprendió griego y matemáticas, y siguió sus estudios en Italia.

Una nueva cosmología: Poco antes de su muerte, Copérnico publicó su gran obra En torno a la revolución de las esferas celestes. No solamente descubrió que la posición del Sol y la Tierra era exactamente la opuesta de la que hasta entonces se había supuesto, sino que hizo hincapié también en que las estrellas fijas están a gran distancia.

De repente el universo apareció inmenso y el hombre y su viejo mundo de la Edad Media quedaron muy pequeños. Ahora el antiguo mundo de la astrología y de la fe ciega estaban condenados. Después del invento holandés del telescopio, los astrónomos que siguieron continuaron el trabajo de observación hasta que se llegó a una conclusión con Newton.

Tanto Leonardo como Miguel Ángel llevaron a cabo disecciones para estudiar más a fondo la anatomía humana. El resultado de estos estudios puede verse en los dibujos hechos con gran exactitud en los cuadernos de Leonardo. Más tarde apareció un trabajo médico escrito por André Vesalio, ilustrado con bellos dibujos que ofrecían testimonio del funcionamiento del cuerpo humano; apareció en 1543, el mismo año en que Copérnico publicó su libro, y se llamó La textura del cuerpo humano. Este libro desterró a Galeno como autoridad absoluta y preparó el camino del trabajo posterior de Harvey sobre la circulación de la sangre.

La base del estudio de la medicina había mejorado también mucho en Inglaterra cuando a Thomas Linacre, que fue médico de tres reyes, le fue permitido fundar el Royal College of Physicians (Real Colegio de Medicina) en 1518. En el siglo siguiente vivió William Harvey, quien estudió en Cambridge y Padua. Los médicos habían estudiado el problema de la circulación de la sangre y habían adivinado gran parte de la verdad sobre ella.

Harvey reunió todo lo que se sabía sobre la circulación sanguínea, .y se dio cuenta de que el corazón era semejante a una bomba; la sangre salía del corazón por las arterias y volvía a él a través de las venas. Aunque sin la ayuda de un microscopio este sistema no podía observarse. Harvey inyectó colorante en la circulación para descubrir su sentido. Su libro En torno al movimiento del corazón fue la base del progreso futuro en este terreno.

Cambios técnicos, sociales y descubrimientos del mundo moderno

LOS NUEVOS AVANCES EN EL MUNDO MODERNOCopernico y su Nueva Visión del Universo en Mundo Moderno

A partir del siglo XV los países europeos de occidente, se lanzaron al mar y cambiaron, con ello , las dimensiones del mundo conocido. Hasta entonces Europa se había limitado a las orillas del Mediterráneo, ignorando las tierras al otro lado de los océanos.

Los adelantos técnicos y científicos realizados en las postrimerías de la Edad Media habían culminado en la construcción de navíos oceánicos equipados para largas travesías. El príncipe Enrique el Navegante, de Portugal, fue el primero en enviar a sus marinos hacia el sur bordeando la costa africana.

Al mismo tiempo, Cristóbal Colón y sus hombres descubrieron el continente americano atravesando los mares; Núñez de Balboa llegaba el primero al océano Pacífico, y una flotilla de diminutas embarcaciones daba la vuelta al mundo mandada por Magallanes y Elcano: el presente era de las grandes naciones marineras.

Cinco de ellas, Portugal, España, Francia, Holanda e Inglaterra, se disputaban la soberanía de las tierras que se hallaban al oeste, y una incesante guerra naval se dirimió durante los tres siglos siguientes, hasta que el almirante Nelson dio finalmente la victoria la Inglaterra en la batalla de Trafalgar.

A partir de entonces se registra una notable penetración de los países occidentales en todas las partes del globo. La revolución industrial y la consiguiente necesidad de contar con mano de obra, materias primas y nuevos mercados, han ido provocando sucesivos enfrentamientos, que abocaron en 1945 en un reparto hegemónico del mundo entre los EE.UU. y la URSS, bipolaridad que no entró en crisis hasta los años ochenta.

Descubrimientos del Mundo Moderno:
Los descubrimientos clave en los campos de la ciencia, las matemáticas y la filosofía contribuyeron al rápido desarrollo de la sociedad europea de la época. Entre los inventos científicos más destacados figuraba la construcción del microscopio durante el siglo XVI. Si bien se desconoce quién fue su inventor, su perfeccionamiento suele atribuirse al holandés Antón van Leeuwenhoek.

En 1643, Torricelli inventó el barómetro, usado para medir la presión atmosférica. La bomba de vacío, construida por vez primera por Otto von Guericke en 1645, fue un invento que posteriormente demostró ser vital para la innovación industrial y la invención del motor. El primer motor a vapor lo patentó en 1698 Thomas Savery, a quien habían encargado idear un dispositivo que extrajera el agua de los tiros de las minas mediante bombeo.

En 1714, Daniel Gabriel Fahrenheit creó el primer termómetro de mercurio de precisión y, en 1731, John Hadley inventó el sextante, que mejoró sobremanera la navegación náutica. Rene Descartes vivió entre 1596 y 1650 y realizó contribuciones esenciales a los métodos matemáticos.

Descartes, cuyos métodos estaban estrechamente ligados al pensamiento filosófico, suele considerarse el padre de la matemática moderna. Isaac Newton (1642-1727), filósofo y matemático inglés, fue autor de tres descubrimientos cruciales: el método de cálculo, la composición de la luz y, el más famoso de todos ellos, la ley de la gravedad.

Estos y otros descubrimientos alentaron una sensación general de entendimiento del mundo y fueron el preludio de la era conocida como la Edad de la Razón o el Siglo de las Luces.

Final del Imperio Bizantino Triunfo Turco

Final del Imperio Bizantino – Triunfo TurcoConcilio de Letrán, la inquisición

CONCILIO DE LETRÁN: La persecución de los judíos durante la Edad Media fue un hecho corriente. Generalmente se basó en el pretexto de que los judíos merecían ser perseguidos porque eran la raza que había negado y crucificado a Jesucristo, fundador de la religión cristiana. (A nadie se le ocurrió pensar que los primeros cristianos y, el propio Cristo, fueron judíos.) Semejante acusación sirvió para enardecer a las sociedades medievales supersticiosas en las que, además, había otros motivos que explicaban el odio a los judíos.

Por ejemplo, durante mucho tiempo fueron los únicos prestamistas y ocuparon una posición destacada en el comercio, lo que llevó a que la gente les debiera dinero y a que durante mucho tiempo no ocuparan una posición clara en la sociedad mayoritariamente rural de la Europa medieval. Los judíos se congregaron en las ciudades y practicaron su propia religión y ritos. Pese a que en términos comparativos eran pocos, llamaron mucho la atención, a menudo por su vestimenta.

No se conoce con precisión el número de judíos que había en Europa. Inglaterra tenía una población relativamente pequeña, tal vez entre 2500 y 3000 judíos, lo que representa uno de cada mil habitantes. Había una mayor cantidad en el sur de Italia, España, Francia y Alemania. En el sur de Europa los judíos desempeñaban una importante función como intermediarios culturales e intelectuales ‘ntre el mundo musulmán y el cristiano.

El entusiasmo religioso de la Alta Edad Media produjo un brote de intolerancia contra los supuestos enemigos del cristianismo. Aunque esto fue evidente en las cruzadas contra los musulmanes , los cristianos también se ocuparon de buscar a los enemigos en casa, persiguiendo a los judíos en Francia y en el área del Rin durante la primera cruzada.

El Cuarto Concilio de Letrán de 1215 decretó que los judíos debían usar ropas que los distinguieran de los cristianos. El mismo concilio fomentó el desarrollo de los ghettos judíos, o recintos amurallados, no para protegerlos, sino para aislarlos de los cristianos. Las persecuciones y la nueva imagen del odiado judío alentaron una tradición antisemita que llegó a ser una de las peores contribuciones de la Europa cristiana al legado occidental.

El desarrollo de nuevas sensibilidades religiosas que  surgieron en la Alta Edad Media tuvo un aspecto negativo:la revuelta de los cristianos contra sus supuestos enemigos. Aunque las cruzadas proporcionan el ejemplo más evidente, los cristianos también se volvieron contra sus supuestos enemigos, los «asesinos de Cristo» (los judíos). Como resultado, los judíos sufrieron una creciente persecución. Los siguientes tres documentos muestran diferentes facetas de la situación.

El primero es el Canon 68, de los decretos del Cuarto Concilio de Letrán, convocado por el papa Inocencio III en 1215. El decreto especifica la necesidad de que tuvieran vestimentas especiales, una de las formas como los cristianos trataron de separar a los judíos de sus comunidades. El segundo fragmento es la narración de un cronista del más aniquilador cargo imputado a los judíos: culpables de cometer asesinatos rituales de niños cristianos con el fin de conseguir sangre cristiana para el servicio de la pascua judía. Esta acusación provocó el asesinato de muchos judíos.

El tercer documento, tomado de una lista de regulaciones —decretadas por la ciudad de Avignon, Francia— ilustra e desprecio que la sociedad cristiana sentía hada los judíos.

Canon 68
En algunas provincias una vestimenta diferente distingue a los judíos, o sarracenos, de los cristianos; pero en otras ha crecido tal confusión que no puede apreciarse diferencia alguna. Así, a veces sucede que por error los cristianos entablan relaciones con las mujeres de los judíos, o sarracenos, y éstos con las mujeres cristianas.

Por consiguiente, con el fin de que en el futuro no haya excusa, bajo el pretexto de haber cometido un error de esta clase, para el exceso de tales relaciones prohibidas decretamos que esos judíos, y sarracenos, de ambos sexos deberán distinguirse en cada provincia cristiana, y en todo momento, ante los ojos del público de las otras personas mediante el carácter de su vestimenta…

Además, durante los últimos tres días antes de las Pascuas y, sobre todo, en el viernes santo, no deberán aparecer en público en absoluto, por razón de que algunos de ellos, como hemos escuchado, no se sonrojan por aparecer en público con sus mejores ropas —sobre todo en esos días— y no temen mofarse i-cristianos que conservan la memoria de la Pasión mas sagrada ataviándose con signos de pesar.

Los Vikingos Ataques con Barcos a Las Costas de Gran Bretaña y Francia

Los Vikingos Ataques a Las Costas de Gran Bretaña y Franciainvación de vikingos

Dos características de esta sociedad ayudan a explicar lo que los vikingos lograron. En primer lugar, eran guerreros. En segundo, soberbios constructores de naves y marinos; sus naves fueron las mejores de la época. Largas y estrechas, con hermosas proas talladas y arqueadas, las naves dragón vikingas transportaban alrededor de cincuenta hombres. Tenían bancos de remos y una sola y enorme vela. Su calado poco profundo permitía navegar los ríos europeos y atacar lugares a cierta distancia tierra adentro.

Las primeras incursiones vikingas se llevaban a cabo, por lo general, en el verano; sin embargo, a mediados del siglo IX los hombres del norte comenzaron a establecer en Europa asentamientos invernales desde donde podían llevar a cabo expediciones de conquista y asentarse en nuevas tierras. En el año 850, grupos de norsemen se habían establecido en Irlanda, en tanto que los daneses ocuparon en el 878 un área conocida como el Danelaw, en el nordeste de Inglaterra. Dispuestos a aceptar el cristianismo, los daneses a la larga fueron asimilados por un reino anglosajón más amplio.

A comienzos del año 911, el gobernador de los territorios francos del oeste cedió a los vikingos una franja de territorio ubicado en la desembocadura del río Sena, el cual formó parte de Francia y, a la larga, llegó a conocerse como Normandía. Esta política de asentamiento y de conversión al cristianismo practicada con los vikingos se llevó a cabo en forma deliberada, en vista de que los nuevos habitantes servían de protectores contra ataques adicionales de los hombres del norte.

COLONIZACIÓN DE GRAN BRETAÑA:

En el año 865 dio comienzo la colonización de Gran Bretaña con una gran invasión a Inglaterra por parte de los vikingos daneses: «El Gran Ejército danés«. Esta fuerza estaba integrada por varios miles de hombres y logró hacerse con vastos territorios en Inglaterra y Escocia. Antes de su llegada, grandes hordas de vikingos habían desembarcado en el litoral británico, pero sus ataques se habían evitado gracias al pago de grandes sumas de plata, un impuesto conocido como Danegeld. York fue tomado en 867, y en 870 los vikingos controlaban ya los reinos de East , Anglia, Mercia y Northumbria.

Solo Wessex permaneció en manos de los ingleses, defendido por Alfredo el Grande. Tras ser derrotados por Alfredo el Grande en 878, se estableció el Danelaw y se llegó a un pacto que ofrecía a los daneses la mayor parte del territorio al norte del río Támesis, donde se instalaron entre 876y879,si bien Londres fue reconquistado en 886. En el año 900, el noroeste de Inglaterra fue colonizado por los vikingos noruegos y dos años después Dublín volvió a manos irlandesas, en las que permaneció unos 15 años.

En esta época, los vikingos también centraron su atención en Francia, asediaron París entre 885 y 886, y establecieron sus territorios en la cuenca del Sena. Aquel asentamiento conduciría a la fundación de Normandía en 911 y la  ocupación de Bretaña entre 914 y 936.

Exploración
Entre tanto, en el este tuvieron lugar varias incursiones alrededor del mar Caspio en 912 y 913, si bien hacia 940 el poder de los vikingos parecía que empezaba a desvanecerse, prueba de lo cual fue su intento fallido de tomar Constantinopla en 941 y una serie de derrotas a manos de los ingleses que pondría fin al York vikingo en 954.

Con todo, las exploraciones vikingas continuaron y Groenlandia fue colonizada a partir de 985, fecha en la que Norteamérica fue avistada por primera vez desde un navio vikingo perdido que viajaba a Groenlandia desde Islandia. Tras estas primeras exploraciones del litoral siguieron viajes más lejanos, hacia «Vinland», entre 1003 y 1012, y probablemente el breve asentamiento vikingo en L’Anse aux Meadows.Terranova, existiera ya en torno al año 1020.

Antisemitismo en la edad media Iglesia cristiana persigue a los judíos

Antisemitismo en la edad media: Iglesia cristiana persigue a los JudíosAntisemitismo en la edad media: la persecusión a los judíos

La persecución de los judíos durante la Edad Media fue un hecho corriente. Generalmente se basó en el pretexto de que los judíos merecían ser perseguidos porque eran la raza que había negado y crucificado a Jesucristo, fundador de la religión cristiana. (A nadie se le ocurrió pensar que los primeros cristianos y, el propio Cristo, fueron judíos.)

Semejante acusación sirvió para enardecer a las sociedades medievales supersticiosas en las que, además, había otros motivos que explicaban el odio a los judíos.

Por ejemplo, durante mucho tiempo fueron los únicos prestamistas y ocuparon una posición destacada en el comercio, lo que llevó a que la gente les debiera dinero y a que durante mucho tiempo no ocuparan una posición clara en la sociedad mayoritariamente rural de la Europa medieval.

Los judíos se congregaron en las ciudades y practicaron su propia religión y ritos. Pese a que en términos comparativos eran pocos, llamaron mucho la atención, a menudo por su vestimenta.

No se conoce con precisión el número de judíos que había en Europa. Inglaterra tenía una población relativamente pequeña, tal vez entre 2500 y 3000 judíos, lo que representa uno de cada mil habitantes.

Había una mayor cantidad en el sur de Italia, España, Francia y Alemania.

En el sur de Europa los judíos desempeñaban una importante función como intermediarios culturales e intelectuales ‘ntre el mundo musulmán y el cristiano.

El entusiasmo religioso de la Alta Edad Media produjo un brote de intolerancia contra los supuestos enemigos del cristianismo.

Aunque esto fue evidente en las cruzadas contra los musulmanes , los cristianos también se ocuparon de buscar a los enemigos en casa, persiguiendo a los judíos en Francia y en el área del Rin durante la primera cruzada.

El Cuarto Concilio de Letrán de 1215 decretó que los judíos debían usar ropas que los distinguieran de los cristianos.

El mismo concilio fomentó el desarrollo de los ghettos judíos, o recintos amurallados, no para protegerlos, sino para aislarlos de los cristianos.

Las persecuciones y la nueva imagen del odiado judío alentaron una tradición antisemita que llegó a ser una de las peores contribuciones de la Europa cristiana al legado occidental.

En su intento por explicar los horrores diseminados por la muerte negra, las comunidades cristianas medievales buscaron chivos expiatorios.

Al igual que en la época de las cruzadas, se culpó a los judíos de envenenar los pozos y, por consiguiente, de esparcir la plaga.

Este fragmento ofrece una narración de la forma como los cristianos de la ciudad de Estrasburgo, del Sacro Imperio Romano, trataron a su comunidad judía.

Al parecer, los dividendos financieros también fueron un importante motivo para el asesinato de los judíos.

Jacob von Konigshofen,
«La cremación de los judíos de Estrasburgo»

En el año 1349 ocurrió la mayor epidemia que jamás sucediera. La muerte iba de un extremo de la Tierra al otro… Y del por qué del origen de esta epidemia, todos los sabios maestros y médicos sólo podían decir que era la voluntad de Dios… Esta epidemia también alcanzó a Estrasburgo en el verano del año arriba mencionado, y se calcula que casi dieciséis mil personas murieron.

En cuanto a esta plaga, en todas partes se acusó y se vilipendió a los judíos de todo el mundo de haberla causado, según se dice, al verter veneno en las aguas y en los pozos —de esto se les acusaba— y por dicha razón se cremó a los judíos en todas partes, desde el Mediterráneo hasta Alemania…

[La narración luego continúa analizando la situación de los judíos en la ciudad de Estrasburgo.]

El sábado,… quemaron a los judíos en una plataforma madera, ubicada en el cementerio. Había como doscientos de ¿tos. A los que quisieron bautizarse se les perdonó. Algunos dicen que casi mil judíos aceptaron el bautismo. Muchos niños pequeños fueron quitados de la hoguera y se les bautizó contra la voluntad de sus padres y madres.

Y todo aquello que se les debiera a los judíos fue cancelado, y éstos tuvieron que renunciar a todos los empeños y notas de crédito que habían tomado en prenda por las deudas. Sin embargo, el consejo tomó el efectivo que los judíos poseían y lo dividió entre los trabajadores proporcionalmente.

En verdad, el dinero había sido el motivo de la quema de los judíos. Si hubieran sido pobres y los señores feudales no estuvieran en deuda con ellos, no se les hubiera quemado…

Así, en Estrasburgo fueron cremados los judíos y, en el mismo año, en todas las ciudades a lo largo del Rhin, fueran éstas ciudades libres o imperiales, o ciudades que pertenecían a señores feudales.

En algunas ciudades se quemaron a los judíos después de un juicio, en otras sin que éste se llevara a cabo. En otras ciudades, los judíos prendían fuego a sus casas y se autoinmolaban.

En Estrasburgo se decidió que ningún judío debería entrar a la ciudad en un lapso de cien años; pero antes de que hubieran transcurrido veinte años, el consejo y los magistrados acordaron que deberían admitir a los judíos de nuevo en la ciudad por veinte años. De esa guisa, los judíos regresaron a Estrasburgo en el año de 1368 después del nacimiento de nuestro Señor.

Técnicas en la Construcción de Catedrales en la Edad Media Pedreros

Técnicas en la Construcción de Catedrales en la Edad Media PedrerosTécnicas en la Construcción de Catedrales

La primera catedral enteramente gótica fue la iglesia de la abadía de Saint-Denis, cerca de París, surgida de la inspiración de Suger (el famoso abad del monasterio que ejerció ese cargo de 1122 a 1151) y que se construyó entre 1os años 1140 y 1150. A pesar de que el estilo gótico fue un producto del norte de Francia, a mediados del siglo XIII la arquitectura gótica francesa se había diseminado en Inglaterra, España y Alemania, de hecho a casi toda Europa. Este estilo gótico francés tuvo sus expresiones más brillantes en las catedrales de París (Notre Dame), Reims, Amiens y Chartres.

La catedral gótica supuso el trabajo de una comunidad completa. Todas las clases contribuían en su construcción. Se recolectaba dinero de la gente acaudalada de la villa que había prosperado gracias al nuevo comercio y a las industrias recientes, así como de los reyes y nobles. Los maestros albañiles, que eran arquitectos e ingenieros, diseñaban las catedrales. Delineaban los planos y supervisaban el trabajo de construcción. A los mamposteros y a otros artesanos se les pagaba un salario diario y proporcionaban la mano de obra especializada para construir las catedrales. De hecho, estas construcciones fueron las primeras estructuras monumentales importantes construidas por una mano de obra libre y asalariada.

La construcción de las catedrales a menudo se convirtió en una competencia cerrada, en la medida en que las comunidades rivalizaban entre sí para tener una torre más alta; rivalidad que, en ocasiones, terminaba en desastre.

LA CONSTRUCCIÓN DE CATEDRALES
Mas allá de los pilares de la tierra
Ken Follet

La construcción de una catedral gótica requería de la labor de diversos oficios, cuyos maestros, operarios y aprendices pasaban a vivir largas temporadas en las proximidades del recinto de la obra. Los más destacados eran los que trabajaban los materiales básicos, que eran la piedra y la madera, pero todos tenían su función y eran tratados con respeto, tanto por los otros gremios como por los contratantes y la gente del pueblo. La figura más representada en los relieves y miniaturas no era el maestro de obra, sino el humilde peón que preparaba la mezcla de mortero. Su trabajo era tanto o más importante que los otros, porque de su buen hacer dependía que no se produjeran derrumbes y accidentes en la obra, y que la catedral se mantuviera incólume a lo largo de los siglos.

Los talladores de piedras y los escultores formaban un gremio único, ya que no era fácil establecer la frontera entre una y otra especialidad. En las miniaturas y pinturas que describen las obras de construcción de una catedral, ambos oficios aparecen juntos en un solo equipo. Sin embargo, no siempre compartían el mismo espacio. Era frecuente que los talladores instalaran talleres junto a la cantera, para allí dar forma a las piedras de paramento, tambores de columna, molduras o dinteles, que luego llevaban a la obra evitando el traslado de la piedra en bruto y el esfuerzo de evacuar el material sobrante. Eos escultores, en cambio, debían trabajar a pie de obra, para no arriesgarse a que sus imágenes y esculturas ornamentales se rompieran o deterioraran en el trayecto.

Al igual que los talladores, los carpinteros formaban una categoría de artesanos relativamente privilegiada. Considerados durante mucho tiempo los maestros absolutos de la construcción, su prestigio comenzó a decaer ya en el siglo XI con la generalización de las bóvedas de piedra, que ocultaban a la vista sus estructuras de madera. Desde entonces, ambos gremios se disputaron, a veces con violencia, la primacía en las obras de construcción. Pero debieron continuar estrechamente ligados porque, puestos a trabajar, no tenían más remedio que depender el uno del otro.

El maestro carpintero dirigía todos los trabajos en madera, que se desarrollaban desde el comienzo hasta el final de la obra. Era en verdad un técnico muy capacitado, que podía discutir con el arquitecto las estructuras de madera que debían levantarse, tanto permanentes como provisionales, y los aparejos, escaleras y andamios que utilizarían los albañiles, escultores y vidrieros para trabajar a distintas alturas, dentro y fuera del edificio. A veces construía también la maquinaria de apoyo para elevar las piedras y otros materiales, como las «ardillas» giratorias y las cabrias de tres montantes.

Pese a la hegemonía ostentada por la piedra, la madera jugó un papel fundamental en la construcción de las estructuras básicas que sostenían las cúpulas y tejados. Se trataba de piezas que exigían una gran habilidad técnica, cuyos perfectos ensamblajes y combinaciones de fuerzas testimonian su relación con la carpintería naval. De hecho, en las regiones de fuerte tradición marítima, los maestros carpinteros compartían la construcción de catedrales con el trabajo en las atarazanas. Otra función importante de la madera era la de encofrar los muros y columnas mientras se estaban levantando, y sostener con cintras las formas curvas hasta que se secara bien la argamasa que unía sus piezas.

Quien levantara la vista al observar la obra de una catedral, podía ver en lo alto a los «cubridores», encargados de revestir la superficie de los tejados con tejas o pizarra y forrar con plomo las agujas que coronaban las torres o los pináculos que se elevaban sobre los arbotantes. Eran también los responsables de una tarea delicada: poner a punto la red de desagües y evacuación de las aguas pluviales, instalando canalones y bajantes en los aleros y repartiendo alrededor del tejado las famosas gárgolas de piedra realizadas por los escultores.

Otro gremio de gran importancia era el de los forgerons o herreros forjadores, más sedentarios pero muy activos, que fabricaban, reparaban y afilaban casi todas las herramientas y útiles de la obra, al tiempo que la proveían de grandes cantidades de clavos de todo tipo y tamaño. Actuaban tanto fuera como dentro del edificio, colocando los tirantes metálicos que ayudaban a sostener muros y bóvedas, o a ensamblar las partes de los vitrales. Junto a ellos trabajaban los «serradores de -hierro», que se hacían cargo de toda la ferrería de puertas y ventanas, ya fuera ornamental o funcional, con especial dedicación a las bisagras y cerraduras. Eran también artesanos muy especializados, ya que de su buen hacer dependía la seguridad del templo y la protección de los tesoros y reliquias.

Cuando la obra estaba casi terminada, intervenían dos gremios que tenían buenas razones para malquererse: los pintores y los vidrieros. Los primeros, cuya labor era fundamental en las pinturas y frescos interiores de los templos románicos, habían visto reducida su tarea, y por lo tanto su importancia, ante la ligereza de los muros góticos que permitió la aparición de las vidrieras decoradas. Y a medida que éstas se hacían más grandes y sofisticadas, menor era el espacio y menores eran las oportunidades de los pintores para realizar su tarea. No obstante mantuvieron su presencia coloreando estatuas y pintando frescos en las altas bóvedas, o decorando espacios cerrados como las capillas y estancias interiores. Algunos de ellos se pasaron a la iluminación de salterios, libros de horas y códices, en un momento en que la ilustración miniaturista alcanzaba su máximo esplendor.

Pero la batalla por la decoración de las catedrales fue ganada ampliamente por los vidrieros que, aunque recién llegados, pudieron plasmar dos conceptos fundamentales del ideario gótico: la luz y el colorido. Los ventanales de vidriera y los intersticios de los rosetones se cerraban con varios trozos de vidrio ensamblados entre si, cuyas formas y colores componían escenas de temas diversos.

Contra lo que suele creerse, los vidrieros no fabricaban su material básico, que encargaban a vidrierías locales o de poblaciones próximas. Lo que sí hacían era cortar las piezas del vitral, a partir de un «cartón» o modelo a tamaño real, y colorearlas con polvos extraídos del mundo vegetal y mineral. Estas tinturas eran el gran secreto del gremio de los vidrieros, y los componentes y su preparación se transmitían sólo en forma oral, al punto que aún hoy se desconocen las formulas de algunos colorantes empleados en los vitrales.

Orden de San Benito Nursia Origen y Reglas Benedictinas en los Monasterios

Orden de San Benito Nursia
Origen y Reglas Benedictinas Para Los Monjes 

Un monje (del latín monachus, que significa «alguien que vive solo”) era un hombre que buscaba vivir apartado del mundo, alejado de la sociedad humana ordinaria, con el fin de perseguir un ideal de santidad o total dedicación a la voluntad de Dios. Veamos ahora la evolución en el espíritud de los monjes fundadores de nuevas ordene religiosas.

El origen de los monasterios medievales: El monasticismo cristiano, que se desarrolló primero en Egipto, al principio se basó en el modelo del ermitaño solitario que abandona la sociedad civilizada en su totalidad para perseguir la espiritualidad.

Por ejemplo San Antonio (c. 250-350) era un próspero campesino egipcio que decidió cumplir el precepto de Jesús en el Evangelio de San Marcos: «Sigue tu camino, vende todo lo que tengas y dalo a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo; y ven y toma la cruz, y sigueme« .

Antonio regaló sus trescientas hectáreas de tierra a los pobres y se fue al desierto a perseguir su ideal de santidad.Otras personas lo hicieron igual; frecuentemente, hasta el exceso. San Simón el Estilita vivió treinta años en una canasta, colocada en la parte superior de un pilar de sesenta pies de alto.Esta gimnasia espiritual estableció un nuevo ideal para el cristianismo.

Si bien el modelo de los primeros cristianos habían sido los mártires que morían por su fe y lograban la vida eterna mediante ese proceso, ahora el nuevo ideal era el monje que moría para el mundo y alcanzaba la vida espiritual por la renunciación, el ascetismo y la experiencia mística de Dios.

Los orígenes del monacato europeo se sitúan en el siglo III en el Mediterráneo oriental, donde, partiendo de la necesidad de un mayor compromiso religioso, numerosos eremitas y anacoretas decidieron llevar una vida ascética en solitario, siguiendo el modelo de santos como Elias o Juan.

Sin embargo, también se desarrollaron formas de vida religiosa en comunidad; fue el caso de los cenobitas, que querían imitar a los apóstoles.

En Occidente, resulta difícil hablar de una homogeneidad monástica, ya que cada centro era independiente de los demás, aunque los objetivos de la orden fuesen comunes.

Las reglas monásticas más antiguas fueron redactadas por San Agustín (354-430); en ellas reguló las horas canónicas y dispuso las obligaciones de los monjes respecto al orden teológico y moral. Consiguió, ya en el siglo V, que más de veinte monasterios africanos las practicaran, lo que contribuyó al conocimiento de la regla en Europa.

Desgraciadamente no se conserva ningún resto de los primitivos monasterios africanos, por lo que desconocemos cómo fueron las construcciones que acogieron a estos primeros monjes.

monasterio en la edad media san benito de nursia

San Benito de Nursia (c. 480-c.543), quien fundó una casa monástica para la cual escribió un conjunto de reglas en algún tiempo entre 520 y 530, estableció la forma fundamental de la vida monástica en la iglesia cristiana occidental.En el 529, san Benito fundó oficialmente la orden benedictina, basada en unas estrictas y detalladas normas escritas por él mismo, que se conocen como la regla de san Benito, y designándose a sí mismo como el primer abad (del arameo abba, que significa «padre»).

Con el tiempo los primeros monjes pronto descubrieron que no podían vivir en soledad.

Sus hazañas de santidad atrajeron a un gran número de seguidores y, a medida que el ideal monástico se diseminaba por el oriente, el monasticismo cenobita, basado en la práctica de la vida comunitaria, pronto se convirtió en la forma dominante.

Así, las comunidades monásticas llegaron a concebirse como la sociedad cristiana ideal que podía proporcionar un ejemplo moral a la sociedad más amplia que las rodeaba.

Durante los siglos V a VIII, en Europa destacaron dos corrientes monásticas: los monjes celtas irlandeses, comunitarios y fuertemente ascéticos, y los que seguían la regla de San Benito de Nursia. (ora et labora)

Primeros Monasterios en la Edad MediaEn el 529, San Benito fundó oficialmente la orden benedictina, basada en unas estrictas y detalladas normas escritas por él mismo, que se conocen como la regla de san Benito, y designándose a sí mismo como el primer abad (del arameo abba, que significa «padre»).

Los benedictinos conocieron una gran expansión a partir del siglo VIII, y el propio Carlomagno impulsó su implantación y la de su Regla en todo el territorio del Imperio Carolingio. Pero, como ya se ha dicho, las abadías comenzaron a pasar a manos de laicos, y se produjo un relajamiento general de la disciplina y de la conducta de los monjes.

De acuerdo con la regla benedictina, el día se dividía en una serie de actividades, con especial énfasis en la oración y el trabajo manual. Se requería que los monjes desempeñaran un trabajo físico de alguna clase varias horas al día: “La ociosidad es la enemiga del alma»

La oración constituía el verdadero corazón de la práctica de la comunidad, que era propiamente el “trabajo de Dios”. Sí bien esto incluía la meditación privada y la lectura, todos los monjes se reunían varias veces al día para el rezo común y el canto de salmos.

La vida benedictina era una vida en común; los monjes comían, trabajaban, dormían y oraban juntos.

Un abad o “padre” regía estrictamente cada monasterio benedictino. Él tenía completa autoridad sobre los monjes, quienes se inclinaban sin cuestionar ante la voluntad del abad.

Vida de San Benito. La ilustración de abajo , con sus seis escenas, proviene de un manuscrito del siglo XI de la obra del papa Gregorio el Grande, titulada Vida de San Benito, escrita en el año 593 o 594. Arriba a la izquierda, Benito escribe sus reglas; arriba a la derecha, muerte de Benito; en medio, a la izquierda, su entierro; en medio a la derecha abajo a la izquierda, escenas de los milagros atribuidos a la Intervención de Benito; abajo a la derecha, Gregorio termina su Vida de San Benito.

vida de san benito

La regla de san Benito
Benito de Nursia denominó modestamente «Mínima Regla de Iniciación» a la normativa monacal que habría de convertirlo en el patriarca fundador del clero regular en Occidente. La Regla se basa en las normas y usos de la tradición cenobita, organizadas y ordenadas para regir la vida de los monjes benedictinos. Su normativa abarca desde los votos iniciáticos y el horario de los rezos cotidianos, hasta el régimen de comidas o la estructura y dependencias de los monasterios. Su principal divulgador fue un homónimo del autor, san Benito de Amano, que la estableció en las abadías del Imperio Carolingio, con algunos retoques de su propia mano. Entre los siglos VII  y X, san Agustín de Canterbury la impuso en los monasterios que fundó en Inglaterra, y san Bonifacio hizo lo mismo en su reevangelización de Alemania. Poco después, la regla de san Benito regía casi todos los monasterios existentes, y los nuevos que se iban fundando.

En cambio las órdenes irlandesas estaban muy relacionadas con las reglas monásticas orientales; san Columbano, en el siglo VI, fue su principal impulsor. Fue un rígido monje que exigía a sus comunidades que vivieran con descanso y alimentación mínimos, sometiendo sus cuerpos a terribles castigos para evitar la sensualidad.

Este ascetismo y mortificación de la carne impulsaba a los monjes a buscar refugio en lugares inhóspitos, donde su existencia resultara aun mas extrema.

El monasticismo irlandés se hizo famoso por sus prácticas ascéticas. Se ponía mucho énfasis en escrupulosos exámenes de conciencia, para dilucidar si se había cometido un pecado contra Dios.

Con objeto de facilitar este examen, se desafilaron los penitenciales (manuales de confesión) que describían los posibles pecados y sus apropiadas penitencias. Éstas a menudo consistían en ayunar un determinado número de días cada semana a pan y agua.

Aunque, a la larga, estas penitencias se aplicaron en todo el mundo cristiano, fueron particularmente significativas :ara el cristianismo irlandés. Este fragmento, tomado del penitencial de Cummean, un abad irlandés, se escribió alrededor del año 650 y muestra una característica distintiva de los penitenciales: su obsesiva preocupación por los pecados sexuales.

Penitencial de Cummean
Al obispo que cometa fornicación deberá degradársele y hará penitencia durante doce años.

Un presbítero, o diácono, que cometa fornicación natural, habiendo ya emitido los votos de monje, hará penitencia por siete años. Pedirá perdón cada hora; llevará a cabo un ayuno especial durante todas las semanas, excepto en los días intermedios entre la Pascua y Pentecostés.

Aquel que deshonre a su madre, hará penitencia durante tres años, y llevará a cabo un peregrinaje perpetuo.

Así, aquellos que cometan sodomía, harán penitencia cada siete años.

Aquel que solo desee en su mente cometer fornicación, pero sea incapaz de realizarla, hará penitencia durante un año, sobre todo, en tres periodos de cuarenta días.

Aquel que voluntariamente polucione durante el sueño, se levantará y cantará nueve salmos en orden, de rodillas. Al siguiente día, se mantendrá de pan y agua.

El clérigo que fornique en alguna ocasión, hará penitencia durante un año, a pan y agua; si engendra un hijo, hará penitencia por siete años en el exilio; lo mismo hará quien haya sido virgen.

Quien ame a cualquier mujer, pero sin realizar maldad alguna, más allá de unas cuantas conversaciones, hará penitencia durante cuarenta días.

El casado deberá ser continente durante tres periodos de cuarenta días, los sábados y los domingos —día y noche—, así como los dos días a la semana señalados [miércoles y viernes], y después de la concepción, y durante todo el periodo menstrual.

Después de un parto, el hombre deberá abstenerse, si es un hijo, durante treinta y tres días; si es una hija, durante sesenta y seis días.
A los muchachos que estén hablando solos y transgredan las regulaciones de los mayores [del monasterio], se les corregirá mediante tres ayunos especiales.

A los niños que imiten el acto de fornicación, veinte días; si lo hacen con frecuencia, entonces, cuarenta días.

Pero los muchachos de veinte años que practiquen la masturbación juntos y lo confiesen [harán penitencia por] veinte o cuarenta días, antes de recibir la comunión.

Siguiendo el ejemplo irlandés, misioneros ingleses viajaron al continente europeo para realizar el trabajo de conversión. El monje más importante fue Bonifacio (c. 675-754), quien emprendió la conversión de los germanos paganos de Frisia, Bavaria y Sajonia.

Cerca del año 740, san Bonifacio, «apóstol de los germanos», se convirtió en el sacerdote más famoso de Europa.

Murió asesinado catorce años después, mientras trataba de convertir a los frisios paganos. Bonifacio fue un brillante ejemplo de los numerosos monjes irlandeses e ingleses cuyos incansables esfuerzos hicieron que Europa fuera un bastión de la fe católica romana.

Fuente Consultada: Civilizaciones de Occidente Tomo I Jackson Spielvogel

Enfrentamiento Papa y el Emperador Resumen y las Reformas Gregorio

Enfrentamiento del Papa y el Emperador en la Edad Media 

Después de los otones, el Imperio Romano Germánico fue un terreno de disputas entre el emperador y los señores feudales. Como Otón III no dejó herederos, el trono fue ocupado por el duque de Baviera, Enrique II, inaugurando una nueva casa gobernante: la de Franconia.

Uno de los emperadores más poderosos fue Enrique IV, quien durante su reinado mantuvo una grave controversia con el Papa Gregorio VII El enfrentamiento se originó cuando el pontífice prohibió a los obispos que recibieran su investidura del monarca, a quien no le interesaba considerar la vocación religiosa del candidato. «Solo el Papa puede investir a obispos y abades«, dijo Gregorio VII Enrique depuso al Papa y este lo excomulgó.

La disputa generó una guerra civil en el Imperio que recién finalizó cuando el emperador se humilló ante el Santo Padre -año 1077- y pidió su perdón, que le fue concedido. Una nueva pelea entre el Papa y el emperador terminó con el triunfo de este último (1085).

Pese a la victoria imperial sobre el papado, la llegada al trono de Enrique V restableció la supremacía de Roma en 1122. Mientras tanto en España, los reinos cristianos comenzaron un lento avance sobre los musulmanes que ocupaban casi toda la península. La «reconquista» tomó un carácter religioso a partir del siglo XI (el de Las Cruzadas).

En Aragón, Alfonso I conquistó Zaragoza (1108); Alfonso VII de Castilla se adueñó de Almería en el 1139; y Ramón Berenguer IV de Cataluña tomó Lérida y Tortosa en 1149.

concordato de worms

HISTORIA: En 1073 llegó a  Papa como Gregorio VII y de inmediato Convocó un Concilio que aprobó estas famosas reformas: bajo pena de excomunión se prohibió a los civiles entrometerse en los asuntos internos de la Iglesia y Conceder cargos eclesiásticos. Igualmente se penaba a los clérigos que los aceptaban o que vivían casados.

Estas pretensiones papales llevarán a un enfrentamiento con el emperador alemán en la llamada Disputa o Querella de las Investiduras, que en el fondo no es más que un enfrentamiento entre el poder civil y el eclesiástico sobre la cuestión de a quién compete el dominio del clero.

Ocupaba el trono imperial Enrique IV, príncipe prepotente y ambicioso, poco dispuesto a perder sus privilegios. En un principio desconoció las órdenes pontificias y siguió confiriendo dignidades eclesiásticas como si nada hubiera pasado. El Papa Gregorio le envió amistosos avisos y luego protestas más enérgicas. Finalmente, se vio en la necesidad de excomulgarlo, y —cosa nunca vista— lo destituyó de emperador.

Con motivo de la publicación de la bula de excomunión contra el emperador, la nobleza opositora logró convocar en Tribur la Dieta imperial con la manifiesta intención de deponer al monarca, aprovechando además que los rebeldes sajones estaban de nuevo en pie de guerra. Enrique IV se vio en situación comprometida. Ante el peligro de que el papa aprovechara esta reunión para imponer sus exigencias y amenazado además de deposición por los príncipes si no era absuelto de la excomunión, Enrique IV decide ir al encuentro del papa y obtener de él la absolución.

Como se observa, el resultado fue tremendo: los príncipes alemanes se reunieron en Tribur y apoyaron al Papa desligándose del soberano.

Entonces Enrique, viéndose perdido, se dirigió a Canosa, en el norte de Italia, en donde se encontraba el Papa, para pedirle el levantamiento del castigo. Gregorio, luego de tres días de espera, le concedió el perdón y lo restituyó en el trono. Su triunfo había sido completo.

Con todo, la lucha aun prosiguió unos años hasta que con el «Concordato de Worms” se llegó a un acuerdo: el Papa y el Emperador reconocían su mutua independencia en sus respectivas esferas. Este conflicto también se conoce como la Querella de las Investiduras.

LA REFORMA GREGORIANA: En el siglo XI un dinámico grupo de cardenales y papas presionó para que se diera la «liberación de la iglesia». Esto vino a significar no sólo el control papal de los asuntos eclesiásticos, sino la eliminación de la investidura laica.

Los reformadores consideraron este último asunto como la cuestión primordial en el corazón del control laico de la iglesia.

Tratando de eliminarlo, los papas reformadores —sobre todo Gregorio VII— ampliaron los reclamos papales para que se incluyera el derecho de supervisar a las autoridades seculares y, en particular, poder derrocar a los gobernantes bajo ciertas circunstancias.

La siguiente selección está tomada de un documento que ingresó en el registro papal en e año 1075. Consistía de veintisiete afirmaciones que tai vez servían como encabezados, o como índice, a una colección de escritos eclesiásticos que apoyaban los reclamos del papa.

Los dictados del papa
1. Que la iglesia romana fue fundada únicamente por Dios.
2. Que únicamente el pontífice romano puede llamarse, con todo derecho, universal.
3. Que sólo él puede deponer o nombrar obispos.
4. Que en un concilio el enviado papal, aunque fuese de menor grado, su jerarquía está por encima de todos los obispos, y pueda aprobar una sentencia de destitución en contra de ellos.
5. Que el papa puede destituir al ausente.
6. Que, entre otras cosas, no debemos permanecer en una misma casa con las personas excomulgadas por él…
8. Que sólo él puede utilizar la insignia imperial.
9. Que únicamente besen los pies al papa todos los príncipes.
10. Que sólo su nombre se pronuncie en las iglesias.
11. Que éste es el único nombre en el mundo.
12. Que se le permita destituir a emperadores.
13. Que se le permita transferir obispos, en caso de ser necesario…
17. Que ningún capítulo o libro se considere canónico sin su autoridad.
18. Que un decreto aprobado por él nadie pueda revocarlo; y que sólo él mismo, entre todos, pueda revocarlo.
19. Que nadie pueda juzgarlo.
20. Que nadie se atreva a condenar al que recurre a la silla apostólica.
21. Que se remitan a ellos los casos más importantes de cada iglesia.
22. Que la iglesia romana nunca ha errado; ni se equivocará por toda la eternidad, teniendo las Escrituras como testigo.
23. Que el pontífice romano, si ha sido ordenado canónicamente, sin lugar a dudas se convierte en santo gracias a los méritos de San Pedro…
25. Que pueda destituir y rehabilitar obispos sin necesidad de convocar a un sínodo.
26. Que aquel que no esté en paz con la iglesia romana no sea considerado católico.
27. Que pueda liberar de su lealtad a aquellos que son súbditos de hombres perversos.

Fuente Consultada: Civilizaciones de Occidente Tomo I Jackson Spielvogel

Poder la la Iglesia y Ambición de los Papas

 

La Sociedad Estamental Señor Feudal vasallos Ciervos de la Gleba

La Sociedad Estamental: Señor Feudal, Vasallos, Ciervos de la Glebafeudalismo, señor feudal

Origen del sistema feudal: Los caballos de guerra eran costosos y su adiestramiento para emplearlos militarmente exigía años de práctica. Carlos Martel, con el fin de ayudar a su tropa de caballería, le otorgó fincas (explotadas por braceros) que tomó de las posesiones de la Iglesia. Estas tierras, denominadas ‘beneficios’, eran cedidas mientras durara la prestación de los soldados.

Éstos, a su vez, fueron llamados ‘vasallos‘ (término derivado de una palabra gaélica que significaba sirviente). Sin embargo, los vasallos, soldados selectos de los que los gobernantes Carolingios se rodeaban, se convirtieron en modelos para aquellos nobles que seguían a la corte.

Con la desintegración del Imperio Carolingio en el siglo IX muchos personajes poderosos se esforzaron por constituir sus propios grupos de vasallos dotados de montura, a los que ofrecían beneficios a cambio de su servicio. Algunos de los hacendados más pobres se vieron obligados a aceptar el vasallaje y ceder sus tierras al señorío de los más poderosos, recibiendo a cambio los beneficios feudales.

Se esperaba que los grandes señores protegieran a los vasallos de la misma forma que se esperaba que los vasallos sirvieran a sus señores.

SEÑORES, VASALLOS Y FEUDOS

Las revueltas de la Baja Edad Media tuvieron como resultado muchas instituciones nuevas: señoríos, vasallaje, feudos. Los siguientes textos ilustran dos facetas del feudalismo. El primero da cuenta de la cesión que un señor hace de su feudo a un vasallo. El segundo es una declaración clásica del Obispo Fulbert de Chartres en el año 1020, sobre las mutuas obligaciones entre el señor y el vasallo.

Registro de una cesión hecha por el abad Farítio a Roberto, un caballero

El abad Faritio también cedió a Roberto, hijo de Guillermo Mauduit, la tierra de cuatro hides (60 a 120 acres) en Weston, que su padre había heredado de su predecesor, para tenerla en calidad de feudo. Y él deberá de hacer este servicio a cambio, a saber: que siempre que :a la iglesia de Abingdon deba desempeñar su servicio de cabalo, Roberto deberá cumplir la mitad del servicio de caballero para la misma iglesia; es decir, en la protección del castillo, en el servicio militar exterior y en esta parte del mar; en dar dinero en forma proporcional, si el rey es hecho prisionero, y en el resto de los servicios que los demás caballeros de la iglesia desempeñan.

Obispo Fulbert de Chartres
Habiéndome pedido que escribiera algo relacionado con la forma e la lealtad, he anotado de manera breve para ti, con la autoridad de los libros, las cosas que siguen. El que hace un juramento de lealtad a su señor debe tener estas seis cosas presentes en todo momento: lo que es inofensivo, seguro, honorable, útil, fácil y practicable. Inofensivo, es decir, que no debe herir a su señor en el cuerpo; seguro, que no debe herir a su señor traicionando sus secretos o sus defensas en las que descansa la seguridad; honorable, que no debe lastimarlo en su justicia, o de otras formas que atañan a su honor; útil, que no debe herirlo en sus posesiones; fácil j practicable que aquel bien que su señor pueda realizar con facilidad, no lo haga con dificultad, ni que pudiéndose llevar a cabo, sea imposible para él realizarlo.

Que el fiel vasallo deba evitar estos daños es ciertamente propio, pero no únicamente por esto merece él sus propiedades, ya que esto no basta para abstenerse del mal, a menos que también se haga el bien. Por consiguiente, sólo resta que en esas seis cosas mencionadas arriba aconseje y ayude fielmente a su señor, si es que desea que se le considere digno del beneficio recibido y estar a salvo en lo que concierne a la fidelidad que juró.

El señor debe también actuar de manera recíproca con su fiel vasallo en todas estas cosas. Y si no lo hiciere así, será considerado con toda justicia culpable de mala fe, al igual que el primero, en caso de que se le sorprendiera evitando o consintiendo el incumplimiento de sus deberes y, en ese caso, sería desleal y perjuro.

DECADENCIA:  El feudalismo alcanzó el punto culminante de su desarrollo en el siglo XIII; a partir de entonces inició su decadencia. El subenfeudamiento llegó a tal punto que los señores tuvieron problemas para obtener las prestaciones que debían recibir.

Los vasallos prefirieron realizar pagos en metálico (scutagium, ‘tasas por escudo’) a cambio de la ayuda militar debida a sus señores; a su vez éstos tendieron a preferir el dinero, que les permitía contratar tropas profesionales que en muchas ocasiones estaban mejor entrenadas y eran más disciplinadas que los vasallos. Además, el resurgimiento de las tácticas de infantería y la introducción de nuevas armas, como el arco y la pica, hicieron que la caballería no fuera ya un factor decisivo para la guerra. La decadencia del feudalismo se aceleró en los siglos XIV y XV.

Durante la guerra de los Cien Años, las caballerías francesa e inglesa combatieron duramente, pero las batallas se ganaron en gran medida por los soldados profesionales y en especial por los arqueros de a pie. Los soldados profesionales combatieron en unidades cuyos jefes habían prestado juramento de homenaje y fidelidad a un príncipe, pero con contratos no hereditarios y que normalmente tenían una duración de meses o años. Este ‘feudalismo bastardo’ estaba a un paso del sistema de mercenarios, que ya había triunfado en la Italia de los condotieros renacentistas.

El Negocio de la Esclavitud Esclavos africanos inmunes a la viruela

El Negocio de la Esclavitud-Esclavos Africanos Inmunes a la Viruela

Los españoles comenzaron a importar esclavos africanos, que eran menos propicios a contraer la viruela. Esta enfermedad, de las más mortales para los europeos y en grado superlativo para los naturales del Caribe, se había propagado a África, de modo que los africanos habían desarrollado inmunidad natural.

Los primeros esclavos africanos fueron comprados a los barcos portugueses hacia 1530, comenzando así un comercio que iría en rápido aumento durante los siglos dieciséis y diecisiete, para alcanzar su máximo desarrollo en el dieciocho.

Asimismo, en el siglo dieciséis, los españoles se dieron cuenta de que la mano de obra esclava volvía altamente rentable la cosecha manual de la caña de azúcar, que habían sembrado en la Española y otras islas del Caribe. Así que compraron más esclavos. Hacia 1700 llegaban anualmente 4.000 esclavos a las islas dominadas por los españoles.

Los ingleses, que desarrollaban en 1607 su primer asentamiento permanente en Norteamérica, en Jamestown, Virginia, no tardaron mucho en iniciar la importación de esclavos. Poseían también un cultivo lucrativo que exigía gran cantidad de mano de obra: el tabaco. En 1619 los nuevos virginianos comenzaron a utilizar esclavos en sus plantaciones.

El Negocio de la Esclavitud

Portugal llevó tantos esclavos a Brasil que, hacia 1800, la mitad de la población de ese inmenso país era de ascendencia africana.

El tráfico de esclavos fue, entre 1500 y 1800, uno de los más seguros medios de enriquecerse en el negocio de embarques. Los europeos se unieron a los tratantes árabes y a los jefes locales africanos, que podían también hacer fortuna en esta horrible profesión. Holandeses, ingleses, franceses y daneses compitieron con los portugueses en el establecimiento de factorías de esclavos en África.

En 1713, España concedió a Inglaterra el monopolio del suministro de 4.800 esclavos anuales a sus colonias americanas, durante 30 años. El acuerdo se llamó Asiento de Negros. Se ignora el número de personas que fueron capturadas y vendidas, pero alcanza tal vez la cifra de siete millones, solamente en el siglo dieciocho. Una de las razones por las cuales es tan difícil de establecer la cantidad era la elevada mortalidad durante el viaje.

Las condiciones a bordo de los barcos de esclavos, donde la gente iba encadenada en bodegas que medían algo más de un metro de altura, eran penosas. Muchos fallecían en esas sentinas en medio de la inmundicia, la enfermedad y la desesperación. Los marineros arrojaban los cadáveres por la borda, sin ninguna ceremonia.

EN TOTAL, ALREDEDOR DE 10 MILLONES de esclavos africanos se transportaron al Nuevo Mundo entre el siglo XVI y el XIX. Se estima que 50 por ciento de ellos fue embarcado en navíos británicos y el resto en barcos franceses, holandeses, portugueses, daneses y, después, estadounidenses.

Una razón de la asombrosa cantidad de esclavos, naturalmente, era la alta tasa de mortalidad. A los esclavos se les apiñaba en forma apretada en buques de carga, de 300 a 450 por barco, y se les encadenaba en bodegas o calas sin instalaciones sanitarias ni suficiente espacio para permanecer de pie.

Así permanecían durante su viaje a América, el cual duraba por lo menos cien días (véase al recuadro ¿e arriba). La tasa de mortalidad alcanzaba diez por ciento, excepto en viajes más largos, en los cuales, debido a tormentas o vientos adversos, la tasa llegaba a ser más alta. Los africanos que sobrevivían al viaje estaban expuestos a enfermedades ante las que tenían poca o ninguna inmunidad. La tasa de mortalidad era menor entre los nacidos y criados en el Nuevo Mundo. La nueva generación logró inmunizarse ante muchas enfermedades más graves.

Los patrones pocas veces estimulaban a sus esclavos a tener hijos. Muchos de los dueños, sobre todo de las Antillas, creían que era menos caro comprar un nuevo esclavo que criar un niño, desde su nacimiento hasta la adolescencia, para que pudiera trabajar.

Antes de la llegada de los europeos en el siglo XV, la mayoría de esclavos de África eran prisioneros de guerra o muchos trabajaban en el servicio domestico sin salario alguno, solo por la comida.

VIDEO SOBRE EL COMERCIO DE ESCLAVOS

PARA SABER MAS…Se dice que el contrabando significó para los habitantes de Buenos Aires una bendición que llegaba para aliviar la situación de extrema necesidad por la que transitaban sus días. Pero no todas eran alegrías, ya que el puerto también fue la puerta de entrada de epidemias que se propagaron hacía el interior del territorio causando estragos.

Esta situación se vio favorecida por la precariedad de los asentamientos urbanos, especialmente el de Buenos Aires, que no sólo no disponía de un abastecimiento regular de agua potable sino que además se destacaba por la proverbial suciedad de sus calles, donde se multiplicaban alegremente todo tipo de insectos y alimañas.

La viruela, el tifus, la fiebre tifoidea, la difteria y la tuberculosis -por sólo nombrar las más conocidas- merodearon periódicamente por estas tierras y alcanzaron el rango de epidemias en numerosas oportunidades a lo largo de todo el siglo XVII y aún bien entrado el siglo XVIII. Uno de los vehículos más aptos -aunque no el único- para la Introducción de enfermedades fueron los cargamentos de esclavos que llegaban en pésimas condiciones sanitarias. Luego de una penosa travesía, donde los alimentos escaseaban, muchas veces arribaban en pleno invierno sometidos a bajísimas temperaturas y desprovistos de abrigo.

Era de esperar entonces que con frecuencia se dieran situaciones como las que a principios del siglo XVIII denunciaba el Procurador General porteño, al señalar que el facultativo designado para el control de un barco negrero «halló en él trescientos y más negros y negras que habiéndoles reconocido uno por uno, están la mayor parte enfermos con diferentes enfermedades, como ser algunos de ellos con tina, otros con diferentes especies de calenturas… y las restantes con viruelas, las que tiene por enfermedad epidémica…».

La experiencia indicaba que una vez instalada la enfermedad era ir-probable el remedio o la cura, y que les escasos y dudosos especialistas en e arte de sanar no contaban ni con el saber ni con los recursos necesarios para poder detenerla.

Ver: Historia de la Esclavitud En Estados Unidos