Los Cátaros

Pócimas Secretas de la Brujas Hierbas Usadas Para Los Hechizos

Bebidas Secretas y Mágicas de las Brujas
Hierbas Usadas en los Hechizos

bruja haciendo una bebida magicaSabemos que que desde el origen de los tiempos han existido quienes -mediante una aparente capacidad sobrenatural- manejaron, para mal o para bien, lo que hoy podemos llamar «magia».

La magia surgió cuando los primeros humanos descubrieron la existencia de fuerzas invisibles a su alrededor. Los hombres fueron conscientes de los efectos de la gravedad, la electricidad y el magnetismo mucho antes de que estas palabras se usaran. Pero también, estos primeros hombres descubrieron más cosas de las que han pasado a formar parte de la ciencia.

Intuían la existencia de ciertas fuerzas que residían dentro de las plantas, los animales y las piedras. Se daban cuenta de que había ciertas «energías» en el interior de sus propios cuerpos, capaces de moverse según sus deseos y necesidades. La magia fue surgiendo a lo largo de siglos de experimentación, errores e inspiración. Evolucionó hasta convertirse en un instrumento de poder pesonal, una herramienta con un potencial fantástico, tanto para producir daño como para brindar ayuda.

Durante siglos, los «profesionales de lo oculto» han usado la magia con distintos objetivos, uno de los cuales fue -y sigue siendo- la curación de enfermedades, tanto físicas como mentales.

Brujería: magia y algo de química
«El poder de la magia brota de la propia tierra, las estrellas, el fuego, el agua y nuestro propio cuerpo», sostiene un mago contemporáneo. «La puesta en práctica de la magia consiste en despertar y dirigir tales fuerzas».

La magia de las hierbas es una especialidad que se sirve del «poder» de las plantas. Es el dominio de los inciensos, los ungüentos, las pócimas, los baños y las tinturas.

Hoy sabemos que, además de la magia, la utilización de ciertos vegetales en un aceite o en una pócima, tiene un efecto justificado sobre ciertas dolencias. En otros casos, no existe explicación alguna para resultados fehacientemente comprobados.

Tal es el caso de los ungüentos, usados por brujos y hechiceros para «aniquilar la enfermedad donde quiera que se apliquen». Básicamente, el vehículo utilizado para sus componentes activos es la grasa animal, aunque lo importante sean las sustancias disueltas en ella, activas por vía cutánea (por ello se prefiere untar en zonas de la piel donde ésta es má fina, con rica irrigación sanguínea).

Así, el llamado «ungüento de las brujas», usado para provocar un estado de analgesia y sopor, tenía la siguiente receta: grasa humana, hachís, cáñamo, amapola, eléboro y girasol. Al margen de su carga energética, el ungüento era un verdadero cóctel de narcóticos.

Una mezcla muy difundida en el siglo XVII para curar enfermedades «profundas» (no servía sobre heridas abiertas) consistía en agregar a una base de cera de abejas derretida «4 gotas de cedro, 2 de sándalo, 1 de eucalipto y 1 de cinamomo». Con este ungüento -«cargado» durante su preparación con el deseo de sanar al enfermo- se recobraba, dicen, la salud en no más de una semana.

Para recuperar la capacidad sexual perdida se untaba la»zona afectada» con una mezcla vegetal que, en una base de grasa incorporaba jengibre, eneldo, hierbabuena y vainilla.

La «medicina oculta» hace uso también de aceites que se extienden sobre el cuerpo con el fin de provocar diversas alteraciones mágicas. Así, hechiceras francesas del siglo XVII eliminaban el cansancio extremo con un aceite a base de naranja, lima y cardamomo.

Quemaduras, úlceras y llagas eran curadas mediante la unción con un aceite que contenía partes iguales de escaramujo y agrimonia, dos vegetales que hoy se sabe contienen un principio activo cicatrizante. Para inducir «sueños psíquicos» y acelerar curaciones, aún hoy se usa el «aceite de la luna», preparado con partes iguales de sándalo y jazmín; efectivo -al parecer- únicamente si se utiliza en plenilunio.

Como se puede ver, la mayoría de los métodos curativos usados en brujería, se basaban en elementos naturales, mayoritariamente vegetales. Esto no es casual, ya que actualmente no se discute el poder curativo de muchas hierbas, a punto tal que ya no es ningún secreto el hecho de que la mayoría de los principios activos de los medicamentos provenga de los vegetales.

brujas hechizeras trabajando

En la Europa de los siglos XV al XVII la brujería era algo real
y muy cercano a la gente del pueblo entre quienes estaba muy extendido el
uso de plantas con propiedades alucinógenas y todo tipo de pócimas.

Pócimas: entre la vida y la muerte
Aún más difundidas que ungüentos y aceites, se hallan las pócimas. También llamadas pociones o infusiones, pueden ser algo tan simple como un té de hierbas, o tan místico como «la pócima del arco iris»: usado como curativo universal, no es otra cosa que agua de lluvia recogida mientras se ve un arco iris. Mágicas o no, muchas de las bebidas que debían causar el «bien» no han hecho otra cosa que acabar de matar al «paciente».

Así, en la literatura medieval se habla de complejas fórmulas que incluyen desde trozos de seres vivos -como el hombre- hasta hierbas de efecto letal comprobado, como la cicuta.

Las brujas italianas combatían el cáncer dándole al enfermo un té de raíz de jacinto, tres veces por día durante tres meses. Asimismo, una mezcla de tomillo, menta, pepermint, romero y perejil, era la bebida con que los brujos calmaban una crisis nerviosa. La «pócima curativa de Isis» es un brebaje de origen egipcio con romero, tomillo, salvia y cinamomo (todas hierbas) que acababa en el acto con todo problema digestivo.

El tema de la fertilidad también fue abordado por el ocultismo. Desde hace siglos son conocidas las pociones en base a pétalos de rosas rojas, para lograr vencer el problema de la esterilidad. Actualmente la ciencia aún no encuentra explicación a recientes casos de embarazos inducidos por la ingestión de mezclas vegetales (ver recuadro).

La hechicería casi contemporanea ofrece una solución a los problemas cardíacos dándole al enfermo el «vino del corazón», en donde dos tazas de vino rojo se mezclan con cinamomo, jengibre y vainilla.

Al margen de las cuestiones mágicas, no son pocos los conceptos de farmacología actual que han surgido de este no pocas veces cruel método de «prueba y error», en el que -la mayoría de las veces por intuición- se usaron sustancias que luego han demostrado poseer bases químicas para actuar sobre determinadas afecciones.

Así, una planta como la belladona, que abunda en bosques de hayas y robles, es un ingrediente casi obligado de cientos de pócimas y ungüentos. Hoy se sabe que esta planta contiene en su raíz, tallo, hojas y frutos varios alcaloides, como la L-hiosciamina, atropina y escopolamina. Estas sustancias poseen, según la dosis usada, un marcado efecto sobre el sistema nervioso, que puede pasar de una profunda relajación hasta una fatal parálisis.

En la India existen muchas plantas que son utilizadas hace milenios en curaciones mágicas. Durante siglos se usó una poción mágica que tanto servía de purga como antídoto contra el veneno de víboras. Hoy sabemos que esa milenaria poción hindú se hacía con una planta llamada Rauwolfia, una especie venenosa que empezó a usarse hace pocos años en Europa como tranquilizante.

Una bebida ritual de Nueva Guinea, es ofrecida por sus brujos como un «ahuyenta-tristezas». Se hace en base a una planta, el kava-kava, con un componente activo que excita el sistema nervioso central y es usado en medicina como un eficaz antidepresivo.

La lista de curaciones realizadas a través de la historia por magos, brujos y hechiceros no tiene fin, y rastrear su efectividad es una tarea compleja. Pero una cosa es cierta: muchos de los hechos que hoy nos sorprenden por su magia podrán ser explicados por la ciencia del futuro; así como hoy sabemos que una planta del medioevo podía calmar el dolor no por el poder del brujo que la usara, sino porque ese vegetal contenía una sustancia que hoy la «brujería moderna» ha puesto en los estantes de una farmacia.

  • Durante milenios, magos, brujos y hechiceros realizaron curas mágicas utllzando pociones, ungüentos, aceites, etc. Muchas de estas curas pueden ser hoy explicadas por la ciencia.
  • La mayoría de los componentes de las sustancias usadas en los actos de curación eran de origen vegetal.
  • Muchas de las mezclas usadas tenían un efecto fuertemente narcótico; y era común el uso del hachís y la amapola.
  • Según los magos, el verdadero efecto de una pócima se debe a la energía transmitida al combinar los ingredientes, gueasí son «activados».
  • El uso frecuente de plantas de elevada toxicidad como la belladona y la cicuta, fue causa frecuente de muerte en los rituales curativos del siglo XIV.
  • Hoy se sabe que la efectividad de muchos de los tratamientos mágicos de ciertas afecciones se deben a principios químicos activos, presentes en las hierbas utiIzadas por los hechiceros.

Ver: Brujas en la Edad Media

Fuente Consulatada:
Nota de la Revista Enciclopedia Popular  N°12 Año 1 Las Pócimas Secretas de las Brujas

Orden de los Rosacruces y la Masonería Origen y Fundador

MASONES  Y ROSACRUCES – FUNDADOR DE LA ORDEN

La masonería es una organización secreta conocida también como llamada francmasonería (masones libres) que se presenta como una organización iniciática, y como institución eminentemente filantrópica, filosófica y progresista. Los grados masónicos son tres: aprendiz, compañero y maestro. Sus emblemas son el mandil (delantal) , el compás y la escuadra. El luga: de reunión de los masones recibe el nombre de logia, que constituye la célula que agrupa a sus miembros.

logo de la masoneria compas y rgla

El surgir de las logias ocultas, como la masonería y los rosacruces, no respondió a simples razones de subsistencia por parte de grupos herméticos. Su aparición en el mundo fue la respuesta al mecanismo de aprendizaje de prácticas secretas sobre cosmogonía y a la espiritualidad. El término masón comnezó a utilizarse alrededor del siglo XI en Francia medieval, a partir de los gremios de constructores y artesanos.

Estos grupos eran los herederos de la tradición pitagórica y hermética, la cual combinaron con las concepciones y conocimientos secretos sobre la construcción de esos gigantes edificios religiosos de la época. Estos antiguos constructores medievales, artífices de las catedrales y lugares sacrosantos, son quienes han legado la piedra fundamental de la masonería moderna.

Éste es el origen factible de la masonería, el momento histórico en que se produjo la conjunción de personas que comenzaron a compartir la sabiduría celeste. El origen de esta sabiduría es mucho más antiguo y no responde a espacios temporales ni históricos.

Mientras en el resto de Europa el gremio de albañiles y canteros iba desapareciendo como una entidad consolidada, en Inglaterra y Escocia continuó muy activo. Pronto se creó en estos países el término freemasonry (francmasonería) derivado de los freemasons (francmasones o «masones libres») que utilizaban la free stone o «piedra libre», que era un tipo de piedra con un alto componente de arena calcífera.

Con el transcurrir del tiempo se admitió en estos gremios a personas que no pertenecían al oficio, pero que se sentían atraídas por el espíritu de las reglas que regían la vida de los francmasones. De este modo la original francmasonería operativa se fue convirtiendo en una francmasonería simbólica, que inició su verdadera andadura en 1717, al reunirse todas las logias inglesas en una sola.

A lo largo del tiempo la francmasonería se ha ido desarrollando y extendiendo por todo el mundo, convertida en uno de los movimientos u organizaciones secretas más famosas y representativas de Occidente.

francmasoneria

Francmasonería. Los orígenes de la francmasonería hay que buscarlos en los maestros canteros del Medievo.
En la ilustración: canteros trabajando. Panel de la iglesia de San Miguel, Florencia.

Los Rosacruces y el Priorato de Sion
Quien públicamente aparece como fundador de la Orden de los Rosacruces es Christian Rosencreutz. Nacido en 1378 en el seno de una noble pero empobrecida familia alemana, Chistian estuvo tempranamente influenciado por unos parientes cercanos que, sorprendidos por la inteligencia y sensibilidad del niño, decidieron ingresarlo a una abadía a la edad de cuatro años. Es aquí, en los claustros de este monasterio, donde Christian aprende de forma temprana el latín, el hebreo, el griego, matemáticas, álgebra y, aunque sea sorprendente, magia.

christian rosencrautz o rosacruces

Christian Rosencreutz

No es raro que Christian aprendiera las ciencias ocultas ya que en muchos asentamientos religiosos de Europa y el Norte de África, las tradiciones mágicas y esotéricas seguían siendo objeto de enseñanza. Estas enseñanzas se impartían de un modo secreto y fuera de la vista de los profanos, pero con el mismo rigor que en los principios griegos, egipcios y babilonios. Entre las disciplinas que aprendió Christian Rosencreutz se encontraban astrología, la adivinación pendular, las invocaciones de espíritus y seres sobrenaturales y también el arte de curar, celosamente trasmitido de una generación a la otra.

Peregrinación a Tierra Santa
Durante la edad media todo individuo que se iniciara en una ciencia esotérica, debía realizar una suerte de viaje iniciático en compañía de su magíster, es decir, su maestro y protector. A los dieciséis años Christian inicia un viaje a Tierra Santa junto a un hermano de la abadía quien muere en el trayecto. Al poco tiempo él también cae enfermo en el pueblo de Damcar, un lugar en Arabia en donde había existido un antiguo asentamiento templario de cierta magnitud.

En aquel perdido lugar del desierto, Christian es ayudado por tres misteriosos sabios quienes lo salvan de una enfermedad que, de no ser por ellos, lo hubiera llevado a la muerte. También estos tres magos comienzan a instruirlo en conocimiento; ocultos y, una vez restablecido Christian, lo conducen a un sitio conocido como La Ciudad Filosófica, que funcionaba como un centro de iniciación. Allí el joven Rosencreutz permaneció tres año; y perfeccionó sus ya amplios conocimientos arcanos.

La cosmogonía Rosacruz
Con los conocimientos secretos a cuestas, Christian Rosencreutz continúa su viaje por el Líbano, Siria y Marrueco; acercándose a todos lo sitios en donar habían existido centros de iniciación ce la Orden Templaria. De esta manera deseaba alcanzar un mayor conocimiento y una revelación suprema que aclararían su visión para poder desterrar los engaños de las apariencias exteriores con la realidad. Los templarios, debido a sn larga permanencia en el cercano oriente, habían aprendido a manejar ciertos secretos que solamente podían ser revelados a personas iniciadas y con un espíritu superior.

Para obtener los conocimientos templarios sobre este arcano, el iniciado debía ser debidamente instruido y esperar un largo periodo de gestación mientras se le realizaban diversas pruebas de índole espiritual. El joven Rosencreutz llega a su revelación máxima en la ciudad de Fez, en donde obtiene su iniciación definitiva. Es en la misma ciudad de Fez donde Christian, ya convertido en un maestro iniciado, recibe la misión de difundir entre la cristiandad los conocimientos ocultos debiendo formar para ello una orden secreta.

La sagrada misión
Sus viajes lo llevan a España en donde se retira a un sitio apartado, meditando casi como un asceta sobre cómo llevar a cabo su sagrada misión. Instruye a tres discípulos para dar inicio a su divina tarea, y como primera medida les hace jurar fidelidad y a guardar el más discreto silencio. Bajo las órdenes de Rosencreutz los tres compañeros comienzan a escribir los libros fundamentales para el entendimiento de la nueva logia.

Tras largos años de incesante actividad, se suman nuevos discípulos que tienen como principal tarea la de curar a los enfermos y a reconfrontar a los afligidos de cualquier especie, tanto en causas físicas como anímicas. Queda así conformada la Fraternidad Rosacruz, la cual observaba severas normas de conducta entre las cuales se les prohibía ejercer otra actividad que la de curar y la de buscar personas de grandes cualidades espirituales y morales, dignas para ingresar a la Orden. Christian Rosencreutz había dejado estipulado de forma solemne que la fraternidad debía permanecer de forma oculta durante un lapso de cien años.

La expansión de los Rosacruces
Sin embargo con el paso de los siglos la fama de la Fraternidad Rosacruz se elevó de forma acelerada. A Principios del siglo XVII se hablaba en casi todas las capitales de Europa sobre la presencia de estos misteriosos hermanos sanadores, ya que eran noticia pues sus milagros se habían difundido a través de publicaciones, desde libros hasta panfletos, que se referían a su forma de vida, obra y organización.

Los manifiestos sobre la vida de Christian Rosencreutz que editaba la Fraternidad sirvieron no sólo para realizar una amplia biografía de su fundador, sino para dar a conocer los alcances de la obra de su orden.

La vida de Christian Rosencreutz quien, como dijimos había nacido en 1378 a orillas del río Rhin, se extendió hasta 1486, alcanzando la edad de 106 años. La fraternidad ha permanecido en vigencia hasta nuestros días gracias, en parte, al apoyo y difusión que le dio el Priorato de Sion, desde sus comienzos. Los tres sabios templarios que condujeron a Rosencreutz a la ciudad de Fez para que terminara su iniciación, respondían, según la tradición, a las órdenes del priorato.

Los orígenes de los rosacruces parece iniciarse en el s. XVII, cuando empezó a circular por Alemania un folleto de contenido hermético y de difícil comprensión que llevaba por título Fama Fraternitatis. Este opúsculo gozó de una inmediata aceptación por numerosos grupos de índole ocultista, hasta el punto que se reimprimió varias veces, haciéndose traducciones del mismo al holandés y al inglés. Un año después de que apareciera el mencionado folleto, en 1615, vió la luz otro nuevo que llevaba por título Confessio Fratrum Rosae-Crucis, en el que se especificaban los votos de la orden. En él, además de abogar por el fin de los sectarismos y de las contiendas políticas —Europa estaba a punto de ser devastada por la guerra de los Treinta Años—, se expresaba claramente la oposición de la Fraternidad al Papado, al Islam y a los falsos alquimistas. Todavía en 1616 se publicó la tercera y definitiva obra sobre la fraternidad rosacruz; se trataba en esta ocasión de Las bodas químicas de Christian de Rosenkreutz.

El Priorato de Sion
Según se cuenta, el priorato de Sion guarda los secretos de una organización muy antigua fundada por Godofredo de Bouillon en Jerusalén en el año 1099. Según antiguos manuscritos encontrados en la iglesia de Rennes-Le-Chateau, el fin último de esta orden es la restauración de la dinastía merovingia en el trono de Francia, ya que los descendientes de esta antigua familia serían los portadores de la sangre de Cristo.

En la actualidad el Priorato es el depositante de los antiguos conocimientos gnósticos precristianos, que creyeron en el cristianismo como el nuevo camino espiritual del mundo. Pero al adherir al plano esotérico del naciente credo se ganaron el rechazo de los apostólicos por lo que debieron esconderse durante siglos.

El Priorato de Sion fue el cerebro creador de muchas órdenes y cofradías secretas que se manifestaron desde el comienzo de nuestra era. Fue la semilla germinadora de Templarios, Cataros, Masones y Rosacruces, además de un sinnúmero de organizaciones secretas que se mueven en nuestra sociedad sin que podamos saberlo.

Ver: El Priorato de Sión

Fuente Consultada:
Enciclopedia del Esoterismo Mariano José Vázquez Alonso
Revista Vivir en Armonía N°34 Masones y Rosacruces

Formar los Números con Cuatro Cuatros Ingenio Matemático

Problema Ingenio: Formar los Números con Cuatro Cuatros

LOS 4 CUATROS MÁGICOS
Este problema expuesto por primera vez en el siglo pasado, ha gozado siempre de muchas simpatías entre los aficionados a la solución de paradojas y problemas matemáticos. Expongámoslo brevemente: Se trata de obtener, para toda la serie de números naturales, expresiones en las que aparezca 4 veces el número 4, junto con símbolos matemáticos simples.

Para expresar los diez primeros números sólo son necesarios los signos de las cuatro operaciones fundamentales: sumar, restar, multiplicar y dividir.

Aquí está la prueba:

Para el cero es: 44-44=0

Se Propone al lector que encuentre expresiones semejantes para los números comprendidos entre 10 y 20, permitiéndole el uso adicional del signo de la raíz cuadrada (√). Si no encuentra ninguna para el número 19, no se desespere y siga  adelante.

ALGO MAS…

Este famoso desafío fue presentado en el libro «El Hombre Que Calculaba» de Malba Tahan, donde se relata el andar de dos personajes por la ciudad de Bagdad, quienes se enfrentan con diversas cuestiones matemáticas, y deben resolverlas empleando el conocimiento cientifico de uno de ellos llamado Beremiz Samir.

el hombre que calculaba

En uno de los capítulos  dice asi:

Los comerciantes, a la entrada de sus tiendas, pregonaban las mercancías exaltándolas con elogios exagerados y fantásticos, con la fértil imaginación de los árabes.

—Este tejido, miren, ¡digno del Emir..!
—¡Amigos: ahí tienen un delicioso perfume que les recordará el cariño de la esposa…!
—Observa, ¡Oh jeque!, estas chinelas y este lindo caftán que los djins recomiendan a los ángeles.

Beremiz se sintió atraído por un elegante y delicado turbante azul claro que ofrecía un sirio medio corcovado por 4 dinares. La tienda de este mercader era además muy original, pues todo allí —turbantes, cajas, puñales, pulseras, etc.— era vendido a 4 dinares. Había un letrero que decía con vistosas letras.

Al ver que Beremiz estaba interesado en comprar el turbante, le dije:
—Creo que ese lujo es una locura. Tenemos poco dinero, y aún no pagamos la hostería.

—No me interesa el turbante —respondió Beremiz—. Fíjate en que esta tienda se llama «Los cuatro cuatros». Es una coincidencia digna de la mayor atención.

—¿Coincidencia? ¿Por qué?

—La escritura de ese cartel recuerda una de las maravillas del Cálculo: empleando cuatro cuatros podemos formar un número cualquiera…

Antes de que le preguntara sobre el enigma, Beremiz explicó mientras escribía en la arena fina que cubría el suelo:

—¿Quieres formar el cero? Pues nada más sencillo. Basta escribir: 44-44. Ahí tienes los cuatro cuatros formando una expresión que dá igual a cero.

Pasemos al número 1. Esta es la forma más cómoda: 44/44….

Ver Libro: El Hombre Que Calculaba

Para los próximos numeros despúes de 10, recurrimos a dos operaciones comunes, pero que es bueno recordar, sobre todo para aquellos que no est´na tan familiarizados con la aritmética.
1) La raíz cuadrada, por ejemplo (raíz cuadrada de 4)=2 porque 2×2=4
2) Factorial de 4!= 4.3.2.1=24 (!=factorial)
Entonces aplicando ( a veces) algunos de estos nuevos conceptos podemos escribir, en este caso el numero 12.
4 ! / (raiz cuadrada de 4)  – 4/4 = 11
 
Solución:
 4 ! = Cuatro factorial = 4 * 3 * 2 * 1 = 24
  La raiz cuadrada de 4 es igual a 2
  Al dividir :  4!/2 = 24 /2 = 12
 Si le restamos 4/4 que es 1 nos da : 12 -1 = 11 
 
Avancemos: 4 ! / 4  +  4 ! / 4  = 12
 
Solución:
4 ! / 4 = 24 / 4 = 6    Luego: 6 + 6 = 12.
Avancemos:
4 ! / (raiz cuadrada de 4)  +  4  / 4  = 13

Solución:
4 ! / raiz cuadrada de 4 = 24 / 2 = 12

Como 4/4 =1  entonces  sumando nos da: 12 +1 = 13
Avancemos con el 14:
4 ! / 4  +  4 + 4 = 14

Solución:
4 ! /  4 = 24 / 4 = 6  Luego: 6 + 4 + 4 = 14

Avancemos ahora con el 15:
((4 ! – raiz  cuadrada de  4) /raiz  cuadrada de  4) + 4 = 15 

Solución:
4 !  – raiz cuadrada de 4 = 24 -2 = 22
Luego: 22/2 =11  Sumando 4 tendremos: 11 + 4 = 15.

Avancemos con el 16:
4 * 4  +  4  – 4 = 16

Solución:
Muy fácil: 4 * 4 = 16   Le sumamos y restamos 4 para que nos de 16

Avancemos con el 17:
4 * 4  +  4 / 4 = 17 (simple)

Sigamos:
4! – raiz  cuadrada de  4 – raiz  cuadrada de  4  – raiz  cuadrada de  4  = 18

Solución:
4 !  –  2 – 2 – 2 = 24 – 6 = 18 

Avancemos con el 19:
4! –  4 –   4/4 = 19

Solución:
4 !  –  4  –  4/4  = 24 – 4 -1 = 19

Avancemos con el 20:
LLegamos al 20:
4! –  4 + 4 – 4   =  20 (simple)

Bueno, por favor , trate ahora de seguir Ud…

Quien Fue la Mona Lisa? La Gioconda Pintura

¿Quien Fue la Mona Lisa o Gioconda?

La pintura más famosa del mundo, es sin duda La Gioconda, también conocida como Mona Lisa (1503-1506); son numerosas sus reproducciones, y ha sido ampliamente utilizada en publicidad y en objetos cotidianos.

Leonardo da Vinci llevó consigo a Francia este cuadro de dimensiones modestas (77 x 53 cm); es hoy en día el más visitado en el Louvre. La identidad de la modelo sigue siendo controvertida.

Obra La Mona Lisa de Da Vinci

LA MONA LISA? Durante mucho tiempo se han barajado múltiples hipótesis entorno a la verdadera personalidad de la Mona Lisa, más conocida por Gioconda e inmortalizada por Leonardo da Vinci.

Dado que los alumnos del gran maestro italiano realizaron variadas versiones del célebre cuadro, en los que aparecía desnuda, se generalizó la idea de que se trataba de una cortesana.

Al parecer. Mona Lisa, nacida en 1479, fue hija del fabricante de lanas de la ciudad de Florencia, Antonio Gherardini.

Después de morir su padre entró en contacto con la familia Médicis, y se prometió con Giuliano, hijo menor del famoso Lorenzo el Magnifico, gobernante de la república de Florencia, muy próspera en aquellos tiempos.

Con la invasión de Carlos VIII de Francia, los Médicis huyeron, y Mona Lisa, que esperaba un hijo, se vio obligada a casarse con el viudo Francesco Giocondo, de quien recibiría el apodo.

Cuando Leonardo la retrata, por encargo de un su puesto primo Giuliano de Médicis,  la Gioconda sólo contaba 24 años de edad.

La realización del cuadro se demoró dos años, y la entrega del lienzo muchos más, se cree que, entre otras razones, por el extraordinario parecido de la Gioconda con la madre del pintor.

Mona Lisa falleció en 1516, años 37 años.

En el momento en que Leonardo pintaba la Mona Lisa, se encontraba muy interesado en la anatomía y sus anormalidades. Por entonces, hacia el año 1503, Leonardo estudiaba cadáveres en la morgue del hospital Santa Maria Nuova de Florencia.

La capacidad de observación y análisis de Leonardo seguramente le permitía interpretar los cuadros emocionales a través de los gestos y las expresiones faciales. Leonardo era ante todo un observador, y no debemos olvidar la importancia que él atribuía al sentido de la visión.

Cualquier particularidad en un gesto facial o corporal, seguramente era captada por la sensibilidad de Leonardo.

La atmósfera poética del cuadro proviene en parte del paisaje rocoso en el segundo plano a la vez lejano y luminoso, inmerso en una niebla azulada, pero sobre todo de la sonrisa enigmática de la modelo.

La pose de ésta, las manos cruzadas ligeramente vuelto y el rostro en tres cuartos, ha sido retomada por otros pintores. Verdadero emblema del clasicismo del Renacimiento, admirada y celebrada, la Gioconda también ha sido intervenida y reinterpretada.

En el siglo XX, Marcel Duchamp la ridiculizó con bigotes y le colocó un subtítulo irreverente.

mona lisa, Leonardo Da Vinci

La sonrisa más famosa del mundo es la de la Mona Lisa. Entre 1503 y 1506 Leonardo Da Vinci trabajó en el retrato de esta hermosa dama, esposa del florentino Piero Francesco del Giocondo (de ahí que el cuadro sea conocido también como La Gioconda).

Curiosidades:
Mide 77 x 53 centímetros (les un cuadro bastante pequeño!)
Es imagen de más de 400 marcas y nombre de 61 productos

Es visitada por 6 millones de personas cada año.

El 1911 fue robada por el pintor italiano Vicenzo Perrrugia. Dos años más tarde apareció en Italia

Fue salpicada con ácido y golpeada con una piedra en el Louvre, dónde ahora se expone tras una vitrina antibalas, en una sala especial que la protege.

En la Universidad de Ámsterdam, fue estudiada la sonrisa de la Gioconda con un programa informático que analiza las expresiones emocionales de los rostros.

Este estudio revela que la expresión de Lisa Gherardini es de un 83% de felicidad, correspondiendo el 17% restante a una mezcla de expresiones emocionales de disgusto, enojo y miedo.

Hasta este punto llega la intención del hombre en adentrarse en los secretos que esconde la Gioconda, resultado de la ciencia de Leonardo y, por lo tanto, consecuencia de sus funciones.

¿Habría querido Leonardo lograr exactamente este efecto? ¿Habría sido esta sonrisa ambigua el resultado del sfumatol ¿Será la expresión consecuencia de una especial interacción emocional entre ambos hemisferios en el zurdo de Leonardo?.

Tal vez no lo sepamos nunca. Lo cierto es que la Gioconda cautiva nos sigue con su mirada y nos sonríe ambigua y enigmáticamente. La Gioconda nos hace sentir y pensar al mismo tiempo.

ALGO MAS…: El doctor Joseph Borkowski, tras horas y horas de estudio en el Louvre, llegó a la siguiente condusión: la expresión de la cara de la Gioconda es la típica de aquellos que han perdido los dientes incisivos.

Pero la cosa no queda ahí, el dentista estadounidense afirma además que probablemente la dama perdió los dientes debido a una paliza pues, siempre según él, en sus delgados labios se puede distinguir una pequeña cicatriz.

En consecuencia no se trataría de una sonrisa, sino más bien de una mueca. Por último, teniendo en cuenta que las comisuras están ligeramente hundidas hacia el interior, es de suponer que también le faltarían los colmillos.

Está visto que el juicio de un experto es capaz incluso de dar al traste con los prejuicios romántico-poéticos de enteras generaciones y, frente a la ensoñación de la belleza enigmática, oponer la blasfemia de la terrenal violencia cotidiana.

personajes raros de la historia

Gilgamesh Rey Sumerio Inscripciones de Behistun Leyenda de Gilgamesh

GILGAMESH REY SUMERIO – LA LEYENDA

GILGAMESH: Desde el año 5000 a.C. las tierras bañadas por el Tigris y el Eúfrates se hallaban pobladas por centenares de aldeas agrícolas que, con el paso de los años, se transformaron en importantes ciudades-estados independientes, dedicadas a una intensa  actividad comercial que daría origen a la que habría de ser la primera civilización humana., y por aquella época un rey llamado Gilgamesh gobernó la ciudad mesopotámica de Uruk.

Pronto se convirtió en héroe y dios, y sus gestas lo hicieron protagonista de la primera epopeya de la historia, centrada en su desesperada búsqueda de la inmortalidad. En ella aparece, por primera vez, el tema del diluvio universal.

En la década de 1840 por un joven arqueólogo británico aficionado llamado Austen Layard, dió con uno de los más notables descubrimientos arqueológicos de todos los tiempos,  la ciudad de Nínive. No se trataba sólo de un vistoso palacio real con unos cuantos grafitos antiguos que Layard y su equipo habían encontrado por casualidad.

Tras una serie de excavaciones, aparecieron en el yacimiento dos palacios y una enorme biblioteca real, que resultaron ser los restos de la antigua ciudad bíblica de Nínive.

La biblioteca había sido construida por Asurbanipal, el último gran rey de Asiria, que murió en 627 a. C. Fue un monarca erudito y ávido coleccionista. Estas tablillas talladas se conocieron como  las «inscripciones de Behistun»,

Layard y su equipo descubrieron la asombrosa cantidad de 20.000 tablillas de barro en la biblioteca de Asurbanipal, entre ellas listas de reyes, textos históricos y religiosos, tratados matemáticos y astronómicos, contratos, documentos legales, decretos y cartas reales.

Probablemente, las tablillas más famosas de este tesoro procedente de Nínive son las que narran las aventuras de un rey primitivo de Sumeria llamado Gilgamesh, que gobernó en una de las primeras ciudades sumerias, Uruk, situada en la orilla oriental del Éufrates, hoy en el sur de Iraq.

En su momento álgido, vivían 80.000 personas en Uruk, lo que la convertía en la ciudad más grande del mundo. Gilgamesh construyó una serie de murallas altas y gruesas para defender la ciudad contra posibles ataques. Recientes excavaciones llevadas a cabo por un equipo de arqueólogos alemanes muestran que sus pobladores construyeron una intrincada red de canales en el interior de las murallas de la ciudad. Era como una antigua Venecia, con una serie de elaborados templos y torres dedicados a los dioses.

Gilgamesh fue el quinto rey de la ciudad, y gobernó aproximadamente en 2650 a. C. Se convirtió en una figura profundamente venerada por el pueblo mesopotámico, y una serie de famosos mitos y leyendas relata sus peligrosas y osadas gestas. Al principio Gilgamesh no fue un buen rey, por lo que los dioses hicieron que un hombre salvaje y peludo, llamado Enkidu, se enfrentase a él.

Pero del mismo modo que los hombres habían aprendido a domesticar a los animales salvajes, Gilgamesh fue capaz de domesticar a Enkidu, y ambos terminaron siendo buenos amigos y vivieron juntos muchas aventuras. La muerte de Enkidu partió el corazón a Gilgamesh, y aunque él deseaba vivir para siempre, quiso morir también ese mismo día.

Al final del relato, Gilgamesh decidía que ser recordado por haber creado una hermosa ciudad con impresionantes murallas y preciosos templos para los dioses era su mejor oportunidad de lograr la inmortalidad.

LA LEYENDA DE GILGAMESH: En el siglo xix, los arqueólogos desenterraron la biblioteca de Asurbanipal (el Sardanápalo de los griegos), el último gran monarca del imperio asirio. Entre las decenas de miles de documentos en arcilla que atesoraba, se descubrió un poema escrito en lengua semita acadia: la Epopeya de Gilgamés, traducción, según se comprobó, del original sumerio.

Gilgamés, rey legendario de la ciudad-estado de Uruk, se encuentra entre los héroes humanos más antiguos que conocemos. La epopeya relata cómo Gilgamés, consternado por la muerte de su amigo Enkidu, creado por los dioses, se lanzó a la búsqueda del secreto de la inmortalidad. Después de numerosas aventuras llegó al Océano de la Muerte, donde construyó un barco y convenció a un barquero para que le pasase a la otra orilla.

Allí encontró a Ut-napistim, un ser semidivino e inmortal, quien le contó un secreto de los dioses sobre una gran inundación que éstos iban a enviar para destruir a la humanidad. Querían acabar con ella para detener el ruido y escándalo perpetuo de la raza humana, que interrumpía el sueño de sus divinos creadores. Pero Ea, uno de los dioses, traicionó el plan de destrucción, revelándoselo a Utnapistim, para que construyese una embarcación en la que debería llevar «la simiente de todos los seres vivientes».

La nave estuvo preparada a tiempo y cuando comenzaron las lluvias subieron a bordo Ut-napistim y toda su familia, junto con otras personas y animales domésticos y salvajes. Al principio, Enlil, el dios guerrero, se encolerizó sabiendo que algún humano había escapado al diluvio, pero Ea le apaciguó y le convenció para que concediese la inmortalidad a Ut-napistim.
Entonces Ut-napistim reveló a Gilgamés el secreto de la inmortalidad, que residía en una planta del fondo de las aguas. Gilgamés

la consiguió y pensó en llevarla a Uruk para que los ancianos comiesen de ella y recobrasen su juventud y vigor. Continuó su camino en compañía del barquero y se detuvo en un pozo para bañarse. Una serpiente robó la planta de la juventud, mudó la piel y se sumergió en las aguas. Aquí se interrumpe el relato, mientras Gilgamés solloza de frustración; es deseo de los dioses que el hombre envejezca y muera.

 

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Quien era el Tio Sam en Estados Unidos Origen e Historia Simbolo

ORIGEN DEL TIO SAM EN LOS ESTADOS UNIDOS

EL TÍO SAM: Ciertamente el tío Sam, autentico símbolo de los estadounidenses, no tuvo precisamente lo que se puede decir un origen noble. Tio Sam es un apodo y caricatura utilizados para personificar al gobierno de Estados Unidos y, en el extranjero, para referirse al país en su conjunto.

Durante la segunda guerra ente los Estados Unidos y Gran Bretaña, en 1812, Samuel Wilson, un inspector que aprovisionaba de carne al ejército, imprimió en los barriles de salazón las iniciales U.S., que .significaban United States.Sin embargo, los soldados las interpretaron peyorativamente como uncle Sarn -tío Sam-.

A partir de entonces este personaje empieza a tomar carta de naturaleza entre las gentes de la zona norte de Nueva York y Vermont que se oponían a la guerra. Por primera vez aparece en las páginas de un periódico en Troy, en el estado de Nueva York, en 1831. Tres años más tarde se publica un libro titulado precisamente las aventuras del tío Sam.

Poco a poco fue ganándose las simpatías del pueblo norteamericano, hasta que en 1961 el Congreso de los EE.UU. lo reconoce como símbolo nacional. Su traje repleto de barras y estrellas, se remonta a los años treinta del siglo pasado, tornando la imagen de las caricaturas que de Seba Smith, ensayista político de humor del momento, se hicieron en aquel entonces, Dan Rice, un célebre payaso, se encargó de popularizarlo a lo largo del siglo pasado.

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Quien Fue el Judio Errante? Leyenda del Judio Errante Historia Jesus

¿QUIEN FUE EL JUDÍO ERRANTE?

Es el protagonista de una leyenda medieval condenado a vagar -inmortal- por la Tierra hasta el fin de los tiempos, por haber impedido a Cristo que se detuviera a descansar a la puerta de su casa durante el camino hacia el Calvario. La primera referencia documentada aparece en 1228, cuando un obispo armenio explicó en Inglaterra que lo conocía personalmente y que se trataba de Josefus Cartaphilus, el portero dé Pilatos, a quien Jesús, tras haber sido golpeado por él, lo habría emplazado a esperar su segunda venida. El mito no tardó en extenderse por toda Europa, adoptando diversas variantes.

leyenda del judío errante

Personaje central de una leyenda acerca de un judío que se negó a que Jesucristo, cargado con la cruz, descansara en su casa camino del Calvario. Por esta razón, Jesús le condenó a vagar por la faz de la tierra hasta su segunda venida.

En 1547 se presentó en Hamburgo un personaje que aseguraba ser el judío errante y Itamarse Ahasverus o Asuero. Posteriormente surgieron numerosos impostores que narraban historias similares en numerosas localidades europeas, desde Estrasburgo a Moscú y desde Flandes a Madrid. Dicha leyenda ha sido interpretada por diversos autores como un símbolo del éxodo del pueblo judío.

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Quienes Fueron los Cataros? Albigenenses Historia de los Cataros

LOS CÁTAROS EN LA EDAD MEDIA

En el siglo XII se desarrolló en el sur de Francia una nueva secta religiosa: la de los cataros o albigenses. La Iglesia católica echó mano de cuantos medios estaban a su disposición para extirpar esa herejía. Le ayudaron a ello los reyes de Francia, que vieron en ello la ocasión de extender su territorio en dirección sur. A despecho de una caza despiadada, los últimos cataros no pudieron ser exterminados hasta 1328.

Los cátaros formaban una secta cristiana, también conocida como albigenses, que gozó de popularidad durante los siglos XII y XIII en la región francesa del Languedoc y en el norte de Italia. En 1179,  el Papa denunció públicamente a la iglesia cátara, pues provenía de una secta herética. El nombre «cátaro» se cree que proviene de la palabra griega katharó, que significa «puro» o «purificado», o de la voz alemana ketter, que significa «herético».

Aunque la Iglesia católica juzgaba herejes a los cátaros, estos se consideraban cristianos verdaderos y se referían a sí mismos como «cristianos» u «hombres buenos».

los cátaros

Desgraciadamente, los cátaros tuvieron problemas con la Iglesia católica porque se negaron a aceptar la autoridad del Papa; creían que la cruz era un símbolo maligno de la tortura y la muerte y no les gustaba el comercio de reliquias religiosas, negocio muy lucrativo para la Iglesia en aquellos tiempos. En lugar del Juicio Final de las almas —un concepto que los cátaros no aceptaban , creían que el mundo físico dejaría de existir cuando todas las almas fueran liberadas de él.

En 1209 el papa Inocencio III convocó una cruzada contra los cátaros, que, conocida como la Cruzada Albigense en alusión a la ciudad cátara de Albi, fue especialmente sangrienta y cruel, y acabó con miles de vidas, tanto de cátaros como de cristianos. (Ampliar este tema aquí)

MAS INFORMACIÓN SOBRE LOS CÁTAROS

La historia de los cataros o albigenses es uno de los mayores dramas que haya conocido la Edad Media. Pero los acontecimientos que acompañaron la tragedia no son suficientemente conocidos, y corrió demasiada sangre para que sea posible efectuar el recuento de los hechos con una total objetividad.

Los vencedores, es decir, la Iglesia y los reyes de Francia, trataron, en la medida de lo posible, de hacer desaparecer todo rastro de los cataros, y los historiadores de la época relataron los acontecimientos a satisfacción de los vencedores.

Resulta   comprensible   que   el movimiento de los cataros haya desencadenado las pasiones, pues se trataba de una secta religiosa que, además, tenía una fuerte influencia en el plano social.

Los signos precursores del albigeísmo se manifestaron en el siglo XI en el norte de Francia. El movimiento consiguió las simpatías de gran número de adeptos en el siglo siguiente. El nombre que se les dio, albigenses, deriva del nombre del pueblo de Albi, situado en el departamento de Tarn, sede de uno de los obispos de la secta.

Los cataros (es decir, los «puros») eran los adeptos a ciertas creencias de origen parcialmente oriental y que también habían tomado prestados algunos elementos a los bogomilos, secta que contaba con multitud de adeptos en los Balcanes. Uno de los puntos esenciales del albigeísmo era el dualismo («… en el mundo existen dos fuerzas eternamente contrarias. Existe un principio superior del Bien y un principio superior del Mal, al igual que existen la Luz y las Tinieblas…»).

La secta de los bogomilos nació en Bulgaria, pero se extendió rápidamente y sólo se extinguió con la conquista turca en el siglo XVI. Creían también en las dos fuerzas contrarias del Bien y el Mal, y enseñaban que la salvación se lograba siguiendo las enseñanzas de Cristo, pero rechazaban los sacramentos. Basilio, el jefe de esta secta, murió en la hoguera el año 1118.

Los albigenses consideraban la existencia terrestre como obra del Mal y estaban en contra de la procreación. También rechazaban la mayoría de los sacramentos de la Iglesia católica romana, aunque había algunos elementos de similitud entre la Iglesia y el albigeísmo, pues los cataros tenían también obispos así como diáconos en las bajas jerarquías eclesiásticas.

Entre sus adeptos se convino hacer una distinción entre los simples creyentes o crecientes, que sólo estaban obligados en una mínima parte a respetar los severos imperativos de la secta, y los perfectos o perfecti, que tenían una regla de vida rigurosamente estricta. Entre estos dos grupos había un grado intermedio que podríamos comparar con los novicios.

Aunque constituían esencialmente una secta religiosa, los cataros vieron decidirse su suerte más bien por razones políticas. Después de haber intentado en vano llevarles de nuevo a la fe católica por medio de sermones, el papa Inocencio III llamó en su ayuda al rey Felipe II Augusto.

Este rey de Francia no reinaba todavía sobre aquella parte del país y tenía que preocuparse de otros intereses políticos, entre los que se contaba la reconquista de ciertas regiones de Francia que se hallaban en manos de los ingleses. De modo que hasta después de haber dejado arreglados estos asuntos, tras la batalla de Bouvines en 1214, no se dispuso a intervenir en el asunto de los cataros, aunque influyeron en su decisión motivos muy distintos de los religiosos.

En efecto; así como el papa no podía soportar la existencia de una secta religiosa que se hallaba fuera de la Iglesia, el hecho de que hubiera un Estado independiente al sur del Loira era una espina clavada en la carne del monarca, y Felipe II Augusto no podía permanecer inactivo.

En 1208 se inició la cruzada dirigida contra la secta de los albigenses. Poderosos señores dirigieron los combates. Bandas de saqueadores y merodeadores acudieron de todos los rincones de Francia e infestaron el sur, atacando principalmente los condados de Tolosa y del Languedoc en donde vivían la mayor parte de los cátaros.

Esta cruzada es una de las páginas más negras de la historia de la Iglesia y de la de Occidente. Su jefe era Simón de Montfort. El pretexto de defender la fe sirvió de excusa a las mayores atrocidades. El 22 de julio de 1209 todos los habitantes de la ciudad de Beziers, hombres, mujeres y niños, fueron exterminados. Estas atrocidades, sin embargo, no consiguieron someter a los albigenses, dirigidos por nobles del mediodía de Francia.

En 1218, Simón de Montfort resultó muerto en un motín que estalló en Tolosa. Aunque el propio Felipe II Augusto intervino en la lucha, tampoco consiguió exterminar completamente a los cátaros. La decadencia de éstos iba a extenderse todavía durante muchos años y exigiría nuevas atrocidades. La toma de la última plaza fuerte de los albigenses, Monségur, dio ocasión a una nueva exterminación en masa.

Los cátaros hechos prisioneros fueron conminados a abjurar de su fe. Quienes se negaron a ello fueron arrojados vivos a una hoguera colectiva. A despecho de ello y de las persecuciones llevadas a cabo por la Inquisición, el albigeísmo no pudo ser desarraigado por completo.

Gracias a la lucha emprendida contra los albigenses, los Capeto, que reinaban en Francia, habían extendido su territorio. En el plano cultural el sur era una de las regiones más bellas de Francia, pero hasta aquel momento el norte había dominado. Mas las represiones contra los cataros asestaron a las regiones del sur un golpe del que no se recuperaron jamás por completo.

Las señorías del sur habían caído en las manos de nobles venidos del norte que no comprendían ni la lengua ni las costumbres de la gente del mediodía. Muchos de ellos se comportaban, por otra parte, como conquistadores.

Los últimos cataros se retiraron a regiones difícilmente accesibles, como el valle del Ariége, en los Pirineos. Las vertientes del valle están horadadas por multitud de cuevas y de grietas en las que encontraron refugio los supervivientes. Entre ellas una de las más conocidas es la cueva de Lombrives, que se hunde varios cientos de metros en la montaña y que desemboca en una gran sala a la que bautizaron con el nombre de «la catedral».

Esta sala tiene 84 m de altura, 80 de longitud y 50 de anchura. En 1328 vivían allí todavía unos quinientos cátaros. Perseguidos, se adentraron en la montaña.

A los soldados de la Inquisición, que no tenían ningún deseo de perseguir a los cataros hasta el interior de la cueva, no  se les ocurrió ninguna solución mejor que la de tapiar la salida de «la catedral», seguros de que no había ninguna otra. Cierto que la había, aunque no fue descubierta hasta mucho después. De modo que los últimos cataros murieron enterrados vivos.

La entrada a la cueva permaneció tapiada durante doscientos cincuenta años. En efecto, en 1578 Enrique de Navarra, que iba a subir al trono de Francia con el nombre de Enrique IV, concibió la idea de abrir la inmensa gruta.

En una galería, más allá de «la catedral», descubrió los esqueletos de los desdichados cátaros.

Los soberanos de la época y las autoridades religiosas consideraron la exterminación del albigeísmo como una medida de interés general. Es preciso tratar de comprender su punto de vista, aunque hayamos de lamentar tanta crueldad que llegaba hasta verdaderos baños de sangre.

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Quienes Fueron Los Esenios? Historia de la Secta Religiosa

QUINES FUERON LOS ESENIOS, …UNA SECTA RELIGIOSA?

LOS ESENIOS: En 1946 fueron encontrados en unas cuevas de Qumrán, muy cerca del Mar Muerto unas bolsas que contenían un valioso tesoro arqueológico conocido como «los rollos del mar muerto«, y podemos decir que a partir de ese momentos la palabra esenios comenzó a tener una gran popularidad.

los esenios

Mucho años antes del nacimiento de Jesús, existía una comunidad fraternal de personas que practicaban un culto muy puro que podríamos decir que portaba las semillas del futuro cristianismo, pues sin  duda, casi todos los principales fundadores de lo que luego se denominó la cristiandad fueron esenios: Santa Ana, José y María, Juan el Bautista, Jesús, Juan el Evangelista, etc.

Se consideraban un grupo en el centro de todos los otros, porque cualquiera podía formar parte de su Fraternidad tan pronto pasaran con éxito las pruebas selectivas. Ellos pensaban, con muy buenas razones para ello, que eran herederos de los antiguos hijos e hijas de Dios, herederos de su antigua y gran civilización. Poseían avanzados conocimientos y trabajaban arduamente en secreto por el triunfo de la luz sobre las tinieblas en la mente humana.

Sentían que les había sido confiada una misión, que eventualmente sería la fundación del cristianismo y la civilización occidental, y estaban apoyados en este esfuerzo por seres altamente evolucionados que dirigían la fraternidad. Eran verdaderos santos, Maestros de sabiduría, hierofantes de las antiguas artes maestras.

Los esenios no se limitaban a una sola religión, sino que estudiaban todas para poder extraer de ellas los grandes principios científicos. Consideraban que cada religión era un estado diferente de una misma manifestación. Le daban gran importancia a las enseñanzas de los antiguos caldeos, de Zoroastro, de Hermes Trismegistos, a las secretas instrucciones de Moisés y de uno de los fundadores de su orden, que había trasmitido técnicas similares a las del budismo, así como a las revelaciones de Enoc.

Una de sus más grandes preocupaciones era protegerse de cualquier contacto con espíritus del mal, para poder preservar la pureza de sus almas. Sabían que estarían en la tierra durante un corto período de tiempo y no querían prostituir sus almas eternas. Fue esta actitud, esta estricta disciplina, esta absoluta negativa a mentir o a comprometerse, lo que les hizo objeto de muchísimas persecuciones a través del tiempo.

Los esenios se consideraban guardianes de las Divinas Enseñanzas. Poseían un gran número de manuscritos muy antiguos, algunos de los cuales databan del inicio de los tiempos. Una gran parte de los miembros de la Escuela pasaban el tiempo descifrando sus códigos, traduciéndolos a varias lenguas, reproduciéndolos para perpetuar y preservar este avanzado conocimiento, y consideraban este trabajo como una tarea sagrada.

Las personas de su época sentían en general respeto y estimación por los esenios, por su honestidad, su pacifismo, su bondad, su discreción, y su talento como sanadores, dedicados tanto a los pobres como a los ricos. Proporcionaban ayuda en los períodos difíciles, y especialmente a través de la sanación de los enfermos. Estos sitios donde se impartían las enseñanzas básicas y se practicaba la sanación estaban localizados en lugares que tuvieran acceso público para que todas las personas pudieran acudir.

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Quienes eran las Geishas Origen de las Geishas Historia Artistas

¿QUIENES FUERON LAS GEISHAS EN ORIENTE?

Geisha: En japonés, geisha significa «persona de las artes», es un experto en artes tradicionales como la música, la danza, el canto y la ceremonia del té.

Inicialmente los hombres eran geishas  (kabuki odori) que tenían una finalidad muy similar a los juglares medievales en Europa, pero a través del tiempo las mujeres se hicieron cargo de tal actividad. Algunas probablemente hayan sido cortesanas, pero la mayoría no lo eran.

La tradición de las mujeres geishas se afianzó, junto con un estricto código de conducta y la jerarquía. La mayoría de las geishas vivía en una casa que se llamaba una okiya, propiedad de una mujer que también era una geisha. La mayoría de okiyas preparaban jóvenes o  criadas para este oficio. En muchos casos las niñas fueron vendidas a okiyas, y eran de propiedad de la casa hasta que la niña pagaba su precio de compra.

Las Geishas eran  entrenadas  escuelas locales y había profesores especializados en cada área de formación: shamisen, danza, flauta, tambor y ceremonia del té. También se les  enseñaba el arte de entretener en las fiestas, bailar, cantar, reír ,conversar ingeniosamente y  hasta la forma de verter el sake.

Estando sus raíces ligadas al teatro kabuki, podemos inferir que de allí también proviene la tradición de pintar su cara en blanco.

Una visión popular de la geisha es que eran prostitutas. Algunas prostitutas se hacían pasar por geishas con el fin de atraer a los hombres, pero una geisha verdadera rara vez participan en las relaciones sexuales con sus clientes.

Las prostitutas se vestían en kimonos, con exceso de maquillaje y excesos de adornos en el peinado, por lo que por nuevo edicto del shogun Tokugawa, y para protección de la imagen de las geishas, se obligaba a las mismas a moderar su vestuario y maquillaje para poder diferenciarlas de las prostitutas.

De hecho, las geishas eran, ante todo, artistas formadas en escuelas especiales. La presencia de una geisha se consideraba esencial para el éxito de una fiesta privada. Varias  geishas presentes daban al anfitrión un estatus e imgen de poder y riqueza.

Una geisha también podía haber tenido un patrón personal o danna, y en esta relación podía tener  encuentros sexuales, pero fuera del entorno de trabajo de las geishas. El danna era generalmente un hombre rico que podía darse el lujo de pagar los gastos de las geishas para la escuela, clases, recitales privados e incluso la ropa. Con un danna rico, una geisha podía darse el lujo de romper con una okiya y vivir de forma independiente, si así lo deseaba.

En el año 1779, las geishas fueron reconocidas como artistas, y se adoptó el sistema «Kenban» para supervisar a las geishas de la zona, y restringió su número por debajo de 100 artistas, protegiendo así a las geishas de que cayeran en la prostitución. El kenban, permanece aún hoy en día funcionando como una especie de sindicato de las geishas.

Los barrios de geishas más famosas se encuentran en Kioto, y los turistas todavía se pueden ver las niñas en el kimono elaborados, adornados de la aprendiz de geisha. Son cinco comunidades en Kyoto: Ponto-cho, Gion-Kobu, Gion-Higashi, Miyagawa-cho, y Kamishichiken.

Las geishas de Kyoto hablaban en dialecto «kiotense», que se sigue hablando en la actualidad. En kiotense geisha es geiko.

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Quienes eran los Ninjas? Caracteristicas Origen de los Ninjas

LOS NINJAS: Su origen y Características: Quienes eran los Ninjas? Caracteristicas Origen de los NinjasConocidos por su traje negro que sólo deja los ojos al descubierto, estos singulares mercenarios japoneses se encargaban de ejecuciones, secuestros, torturas, extorsiones y otros trabajos sucios.

Practicantes del nin-jutsu, arte marcial del camuflaje, espionaje y supervivencia desarrollada por los monjes de la montaña en en el 500 a de C. y especialistas en todas las artes de bu-jutsu, conjunto de técnicas estratégicas y utilitarias disfraz, escalada, explosivos-, se comunicaban entre Sí mediante un lenguaje de signos.

Los ninjas se integraban en numerosos clanes secretos que estaban especializados en diversas técnicas; Eran dirigidos por un jonin, prudente y astuto estratega. cuya identidad sólo conocían dos chunin, personas responsables de que sus órdenes se ejecutaran acertadamente.

Este dirigía una vasta red de inteligencia que lo mantenía informado de cuanto ocurría en su zona y lo ponía en contacto con los shogun -señores feudales- cuando éstos deseaban encargarle una misión a cambio de dinero. Los ejecutores o genin mantenían una fidelidad y obediencia absoluta hacia sus jefes y vivían en zonas inaccesibles, entrenándose en lugares aislados.

Para los ninjas era un deshonor ser desenmascarados o capturados, en cuyo caso eran eliminados por sus compañeros o se suicidaban.

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El Basilisco Mitos y Leyenda Animal con Cuerpo de Serpiente

LEYENDA DEL BASILICO

EL BASILISCO: Según el escritor italiano Plinio el Viejo, el basilisco era un animal mitológico con forma de serpiente que exhibía en la cabeza una mancha clara en forma de corona.

A lo largo de la historia, la imagen del Basilisco, término que viene a significar pequeño rey o reyezuelo, se ha ido modificando hacia la fealdad y el horror. Así, a partir de la Edad Media, pasó a ser un gallo cuadrúpedo y coronado, de plumaje amarillo, con grandes alas espinosas y cola de serpiente rematada en un garfio, en una lanza o en otra cabeza de gallo.

Aunque algunos le atribuyen escamas en lugar de plumas, y otros lo relacionan simbólicamente con la imagen del diablo o del anticristo, lo que apenas ha cambiado ha sido su irritada y enojosa mirada, que tenía la terrible propiedad de matar. De ahí la expresión ponerse hecho un basiliscos, cuando alguien se enfada y frunce el ceño.

Así describe el escritor Jorge Luis Borges en su ensayo El libro de los Seres Imaginarios al animal mitológico: «El basilisco reside en el desierto: mejor dicho, crea desierto. A sus pies caen muertos los pájaros y se pudren los frutos; el agua de los ríos en que se abreva queda envenenada durante siglos. Que su mirada rompe las piedras, quema el pasto ha sido certificado por Plinio. El olor de la comadreja lo mata; en la Edad Media se dijo que el canto del gallo. Los viajeros experimentados se proveían de gallos para atravesar comarcas desconocidas. Otra arma era un espejo; al basilisco lo fulmina su propia imagen.»

Por su semejanza con esta criatura fabulosa, los herpetólogos han bautizado a unos saurios arborícolas de color verde de América tropical como el Basiliscuspumifrons, con el nombre de basiliscos. Esta especie de lagartos son conocidos por su capacidad para correr sobre las aguas.

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Quienes eran los flagelantes? El autocastigo en la edad media

LOS FLAGELANTES EN LA EDAD MEDIA

El atraso mental y la oscuridad generales de la época medieval formaban un ambiente propicio a todas las supercherías y supersticiones. Las más aberrantes y disparatadas predicciones eran creídas sin discusión. A finales del siglo X, corrió el rumor que tuvo atemorizada a toda la cristiandad, de que el fin del mundo debía ocurrir en el año 1000.

La gente estuvo acongojada en la espera de este acontecimiento que daban por seguro. Unos se entregaron a prácticas piadosas para morir purificados y otros, en la certidumbre de su próximo final, se entregaron a la disipación y al desenfreno. Otras de las supersticiones que adquirieron estado fueron las ordalías o juicios de Dios, como se llamaba a una especie de duelos o combates judiciales. (Ver: Ordalías de Dios)

LOS FLAGELANTES: Bajo este nombre se ampara una secta impulsada, en el siglo XIII, por Rainieri, un monje dominico italiano natural de Perugia. Para combatir las calamidades y pestes que azotaban a numerosas regiones de Italia, y ante el malestar popular de la época, el monje aconsejaba seguir unas crueles penitencias. El sufrimiento y el odio al cuerpo eran la única vía para la salvación del alma.

Los miembros de esta secta iniciaron sus andanzas tras agruparse en cofradías disciplinadas. Estas iban de aldea en aldea portando una cruz por este motivo también se los conoce como cruciferi y con el torso desnudo. En sus procesiones entonaban cánticos religiosos. a la vez que se flagelaban hasta sangra con látigos rematados en puntas metálicas.

En la etapa de la Peste Negra  los flagelantes caminaban en grupos orando y se auto castigaban pidiendo perdón por sus pecados, pues pensaban que eran los culpables de la ira de Dios.

Estos espectáculos suscitaron el apoyo popular, lo que indujo a cometer tremendos abusos. la Iglesia no tardó en reaccionar, y el 20 de octubre de 1349 el Papa Clemente VI promulgó una bula condenando sus prácticas, y ordenó la persecución de los miembros de la secta, que concluyó con el apresamiento de los cabecillas flagelantes.

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Historia del OPUS DEI Resumen -Orden Religiosa de la Iglesia

Resumen de la Historia del OPUS DEI
Órden Religiosa de la Iglesia Católica

LA IGLESIA DE HOY: La Iglesia Católica sigue siendo la mayor congregación del cristianismo en el mundo, con más de 1.000 millones de miembros bautizados de los que el 50 por ciento viven en América y el 25 por ciento, en Europa. La visión actual de la Iglesia Católica Romana con respecto a otras confesiones religiosas quedó documentada, en septiembre del 2000, en la encíclica Dominus Iesus del papa Juan Pablo II, que reafirma que la salvación sólo es posible a través de Jesucristo y que las religiones no cristianas son «seriamente deficientes».

Y esto, a pesar de que el Concilio Vaticano II emitió, en los años sesenta, una declaración sobre otras confesiones que decía: «La Iglesia Católica no rechaza nada que sea verdadero y sagrado de otras religiones. Tiene un gran respeto por su forma de vida y su conducta, sus preceptos y enseñanzas que, aunque sean diferentes…, suelen ser un reflejo de aquella verdad que ilumina a todos los hombres».

LA LARGA SOMBRA DEL OPUS DEI: Es difícil intentar explicar qué es realmente el Opus Dei, que en latín significa «Obra de Dios». Más aun teniendo en cuenta que para sus miles de adeptos es el camino directo hacia la santidad, mientras que para sus múltiples detractores no es más que una secta integrista con importantes vínculos con el poder político y financiero. El 6 de octubre de 2002, Juan Pablo II canonizó a su fundador, José maría Escrivá de Balaguer, ante más de 100.000 católicos y miembros del Opus.

Después llegaría su santificación en un proceso ultrarrápido. Y es que los últimos años han sido especialmente buenos para la Obra. Su influencia en el seno de la Iglesia Católica ha crecido de forma imparable desde que Juan Pablo II le otorgara, en 1982, un estatuto que su fundador llevaba pidiendo desde hacia años: el de Prelatura personal.

En la práctica, esto quiere decir que la organización está dirigida por un prelado que es nombrado directamente por el Vaticano y cuyas decisiones son secretas: únicamente debe rendir cuentas ante el Papa. Además, el Opus goza de independencia absoluta en el seno de Iglesia y no está sometido a la jurisdicción de las diócesis. Retrocedamos en el tiempo, hasta el 2 de octubre de 1928, el día en el que Josemaria Escrivá de Balaguer fundó el Opus Dei.

Escrivá presentó su propuesta como la mejor manera de que gente de todas las clases sociales buscaran la santidad sin retirarse del mundo, formando una familia y ejerciendo plenamente su profesión. Para conseguirlo debían seguir al pie de la letra el espíritu de la Obra, recogido en un libro de máximas escrito de puño y letra por el propio fundador: Camino. Recogiendo la descripción facilitada por la propia organización: «El Opus tiene como característica esencial el hecho de no sacar a nadie de su sitio, sino que lleva a que cada uno cumpla las tareas y deberes de su propio estado, de su misión en la Iglesia y en la sociedad civil, con la mayor perfección posible».

Algunos rasgos de ese espíritu declarado por el Opus Dei son la santificación de la familia y el trabajo, el amor a la libertad, la práctica de la de oración y el sacrificio, la caridad, el apostolado y la vida piadosa. Remitiéndonos a las palabras de Escrivá, «La vida ordinaria puede ser santa y llena de Dios»; «el Señor nos llama a santificar la tarea corriente, porque ahí está también la perfección cristiana». Por lo tanto, la Obra le da trascendencia a las pequeñas cosas que llenan la existencia de un cristiano corriente: los detalles de buena educación, de respeto a los demás, de orden material, de puntualidad… «La santidad “grande” está en cumplir los “deberes pequeños” de cada instante», concluía Escrivá.

Y entre esas realidades ordinarias ocupa un puesto absolutamente vital el matrimonio, defendido férreamente por el Fundador del Opus: «El matrimonio no es, para un cristiano, una simple institución social, ni mucho menos un remedio para las debilidades humanas: es una auténtica vocación sobrenatural».

En cuanto a la santificación del trabajo, en el Opus se repite una máxima: «Santificar el trabajo, santificarse en el trabajo, santificar con el trabajo». Se debe pues cumplirlo con la mayor perfección humana posible (competencia profesional) y con perfección cristiana (por amor a la voluntad de Dios y en servicio de los hombres).

¿Quién fue Josémaría Escrivá de Balaguer?
EL Opus Dei fue fundado en 1928 por Josemaría Escrivá de Balaguer, un sacerdote que entonces contaba 26 años. José María Escrivá Albás —así se llamaba realmente- había nacido en Barbastro (Huesca) en 1902.
En 1940 solicitó que se e reconociera como Escrivá de Balaguer y Albés; en 1960, pasó de José Maria a Josemaría.

Durante el franquismo acudía al palacio de El Pardo a dirigir ejercicios espirituales de la familia de! dictador En 1968 pidió y a fue concedido el título da marqués de Peralta. Murió en 1975 y el papa Juan Pablo II lo beatificó en 1992 elevándolo a la santidad diez años después.

El espíritu del Opus Dei impulsa a cultivar la oración y la penitencia, para sostener el empeño por santificar las ocupaciones cotidianas. Por eso, los fieles de la prelatura siguen a rajatabla diversas prácticas: oración, asistencia diaria a misa, confesión sacramental, lectura y meditación del Evangelio. Pero algunos de los más devotos también recurren a cilicios y auto castigos corporales.

Realizan estos sacrificios para purificarse de los pecados personales y ofrecer a Cristo una reparación por todos los pecados del mundo. En cuanto al amor a la libertad, son muchos los detractores de la Obra que no pueden evitar una sonrisa incrédula cuando leen que «los miembros del Opus Dei son ciudadanos que disfrutan de los mismos derechos y están sujetos a las mismas obligaciones que los otros ciudadanos, sus iguales.

En sus actuaciones políticas, económicas, culturales, etc., obran con libertad y con responsabilidad personal, sin pretender involucrar a la Iglesia o al Opus Dei en sus decisiones ni presentarlas como las únicas congruentes con la fe. Esto implica respetar la libertad y las opiniones ajenas.

La caridad y el apostolado obligan a los miembros del Opus Dei a dar testimonio de su fe cristiana, primero con el ejemplo ni citan las palabras del fundador y aducen que cualquier persona puede pertenecer a la Obra, independientemente de sus talentos o estrato social, y que los que se involucran en política lo hacen sin representar al Opus, sino como ciudadanos libres, siguiendo sus propios criterios.

Los detractores recuerdan con una sonrisa la entusiasta frase que dejó escapar Escrivá cuando en los años 60 Franco incluyó por primera vez en el gobierno español a varios miembros del Opus: «Nos han hecho ministros! ». El dedo acusador de los detractores también apunta a la especial fobia que parece sentir el Opus hacia el sexo. Una obsesión casi morbosa que, evidentemente, también deja su huella en Camino: «quítame, Jesús, esa corteza roñosa de podredumbre sensual que recubre mi corazón».

De hecho, el actual prelado, Javier Echevarría, llegó a decir públicamente que cuando alguien nace impedido o con una tara, se debe probablemente a que sus padres cometieron prácticas sexuales pecaminosas. Mucho se ha hablado también de la censura a la que se ven sujetos los fieles. El Opus Dei niega rotundamente que haya censura, pero los numerarios reciben constantes cursos de adoctrinamiento y la lista de libros que pueden leer mientras están en la Obra la decide el director de su centro, quien se encarga de evaluarlos del 1 («recomendable») al 6 («gravemente peligroso para la fe»).

En cualquier caso, sean verdad o no éstas u otras numerosas acusaciones lanzadas contra la primera y única prelatura del mundo, lo cielo es que desde el Opus siempre se ha afirmado que quien está allí es porque quiere. Una vez más, Camino tiene la respuesta: «Obedecer, camino seguro. Obedecer ciegamente al superior, camino de santidad. Obedecer en tu apostolado, el único camino: porque en una obra de Dios, el espíritu ha de saber obedecer o marcharse». Como vemos los vínculos de la Iglesia con sus propias sociedades secretas internas, son más que notables. Pero siempre cabe preguntarse cuántos de los grupos que han gozado y gozan de cierta «preponderancia» dentro de su seno, están pendientes deque llegué el fin del Papado tradicional. Y trabajan en la sombra con ese propósito…

Los preceptos del Padre
Éstas son algunas de las 999 máximas de José María Escrivá de Balaguer:

Carácter
No dejes tu trabajo para mañana.
¿Dejarte llevar? ¿Tú?… ¿Serás parte de la manada? Si tú naciste para mandar! No hay lugar entre nosotros para los tibios. Humíllate, y Cristo te reanimará con el fuego del Amor.

Penitencia
Quiero que seas feliz en la Tierra. No lo serás si no te liberas de este miedo al sufrimiento. Porque, mientras andamos, la felicidad reside en el sufrimiento. Tu mayor enemigo eres tú mismo.

Los medios
¿Ves? Un hilo, otro y muchos más, bien trenzados, forman un cable que puede levantar pesos enormes. Tú y tus hermanos, voluntades unidas para cumplir la de Dios, seréis capaces de superar todos los obstáculos.

Fe
Sientes que tienes una fe de gigante… El que te da esa fe, te dará también los medios para actuar.

Obediencia
Si la obediencia no te da la paz, es que eres orgulloso.

Tribulaciones
Sufres en esta vida, que no es más que un sueño fugaz. Alégrate, porque Dios, tu Padre, te ama mucho y te dará, si tú no lo impides, un buen despertar cuando acabe este mal sueño.

Proselitísmo
Dar buen ejemplo es sembrar buena semilla; y la caridad nos obliga a todos a sembrar.

LOS MIEMBROS
GENTE CORRIENTE: En general, los miembros del Opus Dei son gente corriente con un estilo de vida poco corriente. Los miembros del Opus Dei proceden de todos los ámbitos de la vida, desde poetas hasta conductores de autobús, maestros, peluqueros, contables, científicos y empresarios. Lo que tienen todos ellos en común es que ofrecen a Dios su trabajo en cada momento y a diario.

Se suele criticar a la prelatura por reclutar a sus nuevos miembros entre titulados universitarios, aunque ésta trata por todos los medios de señalar que la mayoría de sus miembros son gente corriente, incluyendo entre ellos a personas mmusválidas que no pueden trabajar a jornada completa. Lo más importante es que su estructura se compone de personas que son católicas ortodoxas, que han recibido la llamada de la vocación para participar y que están preparadas para someterse a la fuerte disciplina y al programa espiritual interno que es parte integrante del Opus Dei.

MEZCLARSE CON LOS DEMÁS Actualmente es sencillo para los miembros del Opus Dei de algunos países enviar a sus hijos a una escuela o instituto de la Obra, para que pasen todo su tiempo libre en sus actividades y para que la mayoría de sus amigos sean del Opus. Aunque esto pueda ser cómodo, no cumple con el credo de la prelatura de vivir v trabajar en el mundo, siendo un ejemplo para los demás. Puede también, inconscientemente, alimentar la creencia paralela sobre el secretismo de la prelatura y su poder excesivo. El Opus Dei trata de ser una familia mundial, donde sus miembros se comprometan a ayudarse espiritualmente unos a otros. Escrivá prohibía concretamente a sus miembros el ayudarse materialmente unos a otros, para que la prelatura no pudiera ser acusada nunca de ser una mutualidad.

SANTOS DEL OPUS DEI
Sólo hay un santo en el Opus Dei: el fundador, San Josemaría Escrivá. Sin embargo, podría haber varios más en las décadas próximas. En 2001, empezó el proceso de beatificación de Guadalupe Ortiz de Landázuri, de Madrid, una jurista y catedrática miembro del Opus Dei, que murió en 1975. Fue una de las primeras mujeres que entró en la prelatura y trabajó durante seis años en México, educando a muchachas del medio rural.

Otros candidatos a la beatificación son Isidoro Zorzano, un ingeniero nacido en Argentina que fue uno de los miembros de primera hora del Opus Dei en España; el obispo Alvaro del Portillo, primer prelado del Opus; Toni Zweifel, ingeniero suizo; y Montserrat Grases, una estudiante que murió de cáncer a los 17 años.

EL OPUS DEI Y LA POLÍTICA En el decreto de 1982 que instauraba al Opus Dei como prelatura personal se especificaba que no entra en política ni en negocios: los directores de centros, directores espirituales y el propio prelado son responsables sólo de la salud espiritual de su rebaño. Sin embargo, los miembros del Opus Dei tienen puntos de vista homogéneos sobre fe, moral y ética, por lo que cualquier miembro de la prelatura con alguna influencia apoyará la línea política católica en asuntos importantes, como son los anticonceptivos y el aborto, la homosexualidad, la clonación o el divorcio. Dada la obra ética del Opus Dei, cualquier miembro que se ocupe de política probablemente se esforzará por ir má: allá que un colega con menos motivación.

En el portal del Opus Dei se dice: «Los miembros pueden ocuparse de cualquier actividad honrada en la que quieran trabajar. Muchos tendrán poco o ningún interés en los partidos políticos, aunque algunos, desde luego, sí lo tendrán. Si quieren ocuparse en ello, lo harán sin representar de ninguna manera al Opus Dei, sino como individuos libres y responsables, siguiendo su propio parecer y respondiendo exactamente de la misma manera y ante las mismas personas que cualesquiera otros».

El propio Escrivá escribió en su libro Es Cristo que pasa: «Nunca hablo de política. No me parece bien que cristianos comprometidos formen un movimiento político-religioso». En su libro Opus Dei: Los secretos y el poder dentro de la Iglesia Católica, John Alien afirma que, en los años setenta y ochenta, los miembros numerarios Rafael Rey y Rodrigo Franco Montes fueron miembros de partidos políticos opuestos del Perú, aún viviendo en el mismo centro del Opus Dei. También señala que, en España, la numeraria Pilar Urbano, periodista, atacó la postura del supernumerario Federico Trillo, que apoyaba la guerra del Irak, por no considerarla honrada.

PAÍSES CON MIEMBROS DEL OPUS DEI
El Opus Dei tiene actualmente centros en 62 países, con 85.000 miembros en total,  cooperadores y miembros aislados en muchos más. Los países donde hay centros son: Portugal, Italia, Reino Unido, Francia, Irlanda, México, Estados Unidos, Chile, Argentina, Colombia, Venezuela, Alemania, Guatemala, Perú, Ecuador, Uruguay, Suiza, Brasil, Austria, Canadá, Japón, Kenla, El Salvador, Costa Rica, Holanda, Paraguay, Australia, Filipinas, Bélgica, Nigeria, Puerto Rico, Bolivia, el Congo, Costa de Marfil, Honduras, Hong Kong, Singapur,Trinidad yTobago, Suecia, Taiwán, Finlandia, Camerún, República Dominicana, Macao, Nueva Zelanda, Polonia, Hungría, República Checa, Nicaragua, India, Israel, Lituania, Estonia, Eslovaquia, Líbano, Panamá, Uganda, Kazakistán, Sudáfrica, Croacia, Eslovenia y Lituania.

Fuente Consultada:
Historia Secreta del Opus Dei Editorial LIBSA

¿Que es la sociología?

Fundacion de la Compañia de Jesus Fundacion y Objetivos de la Orden

Historia Fundación de la Compañia de Jesus Objetivos de la Orden de San Ignacio de Loyola

En 1539 Ignacio de Loyola fue a Roma. Agradó al Papa y obtuvo de él permiso para fundar una Orden religiosa.

Le dio un nombre militar, Compañía de Jesús. «No creo, decía, haber dejado el servicio militar, lo he transferido a Dios». La Compañía había de ser «una cohorte» para combatir «a los enemigos espirituales» (los herejes).

Los miembros juraban, a más de los tres votos ordinarios de los monjes (pobreza, celibato, obediencia), consagrar su vida al servicio del Papa. La Compañía era dirigida por un general, que elegían de por vida sus compañeros.

Los miembros fueron llamados jesuítas.

fundacion compania de jesus

La Compañía de Jesús nació formalmente en 1540, por la bula Regiminis militantis ecclesiae, del papa Pablo III.

No hay duda de que surgía en el momento oportuno, como contundente instrumento para impedir que la Iglesia perdiera el poder que ostentaba hasta entonces.

La laxitud en las costumbres cristianas había producido un gran descontento y escepticismo entre los creyentes.

Calvino y Lutero captaron ese sentimiento en la declaración de la Reforma, y distintos cultos «protestantes» se extendían por los esta dos del norte de Europa y comenzaban a infiltrarse en los reinos latinos, tradicionalmente fieles al Vaticano.

Éste reaccionó con el lanzamiento de la Contrarreforma, movimiento de exaltación de la liturgia y los símbolos católicos que sirvió a la vez para solventar varios problemas dentro de la propia Iglesia.

Pero la contraofensiva debía producirse en todos los frentes, y para eso era necesario crear una Orden que actuara con una nueva estrategia y tácticas más flexibles: la Compañía de Jesús.

Su fundador fue, como es sabido, san Ignacio de Loyola, una personalidad bélica y mística a la vez que imprimió ese carácter a su congregación también conocida popularmente como los «Soldados de Dios».

En su concepción inicial la Compañía de Jesús era una organización paramilitar centralizada, que no obstante acabó convirtiéndose en el brazo intelectual de la Contrarreforma.

El primer general fue Ignacio de Loyola.

Sus tres objetivos principales eran: actualizar el credo católico desde dentro y sin fisuras, emplear la educación para asentar el poder de la Iglesia y convertir a los pueblos de ultramar mediante las misiones.

Se estableció en Roma y dio reglas a sus compañeros. Impuso a todos los ejercicios espirituales que él mismo había practicado.

El que pide entrar en la Compañía debe permanecer dos años como novicio. Hace entonces los ejercicios durante un mes al menos.

Ignacio de Loyola acogía con preferencia jóvenes para poder formarlos. Los envió primeramente a estudiar a las universidades, sobre todo a la de París. Luego fundó el Colegio romano, en el que se enseñaba a hablar y escribir en latín, y que servía para instruir a los jóvenes jesuítas. Pero fueron admitidos también, gratuitamente, alumnos seglares.

Ignacio comprendió entonces el poder que los colegios podían dar a su Compañía, y los creó para los seglares.

Tuvieron al principio externos gratuitos, más tarde fueron internados de pago. Se enseñaba a los alumnos a hablar en latín, a hacer discursos y versos latinos, que entonces estaban de moda. Sobre todo, se les habituaba á la práctica de la religión católica, se les obligaba a confesar una vez por semana y a comulgar frecuentemente.

La disciplina era menos severa que en los colegios de la época. Ignacio había dictado la regla de que el jesuíta no debía pegar al alumno. Se encargaba a los discípulos buenos de vigilar a los otros.

Pronto la Compañía no dispuso de miembros suficientes para tener profesores en sus colegios.

Creáronse auxiliares (coadjutores) que no hacían más que los tres votos ordinarios.

No eran miembros de la «Congregación» que elegía al general. La gente llamaba a todos jesuítas, pero los únicos miembros verdaderos de la Compañía eran todos los profesos que habían hecho los cuatro votos.

Los jesuítas vestían traje sacerdotal, y tenían facultad para predicar y confesar. Ignacio había prohibido a sus compañeros que aceptasen ningún cargo, y la Compañía de Jesús no ha permitido nunca que un jesuíta sea obispo. Pero cuando hubo príncipes que pidieron un jesuíta para confesarse, no les fue negado. Más tarde, los jesuítas vinieron a ser confesores de los príncipes para inducirles a adoptar medidas contra los herejes.

El número de jesuítas aumentó rápidamente. A la muerte de San Ignacio (1556), había ya cerca de 1.000 establecidos en cien casas repartidas en doce provincias. La Compañía siguió creciendo muy rápidamente, sobre todo en Italia, en España y en Portugal.

Fundó casas en Alemania, y en Roma un Colegio germánico para preparar a los alemanes. En Francia, el clero y el Parlamento desconfiaron durante mucho tiempo de los jesuítas, que no consiguieron establecerse hasta el siglo XVII.

Sobre  la Vida de Ignacio de Loyola: el místico iluminado Este sacerdote español que como se sabe fue fundador de la Compañía de Jesús, nació en 1491 en el solar Guipuzcoano de Loyola perteneciente a su familia,

En su juventud se enroló para combatir bajo las órdenes del Duque de Nájera y durante la Revuelta de las Comunidades en 1152 fue herido en una pierna. Aprovechó su convalecencia para leer numeroso5 libros religiosos, que le acercaron a la vida espiritual.

Tras permanecer un tiempo recluido en el monasterio benedictino de Montserrat, en 1522 optó por retirarse a una cueva en la que vivió rezando durante diez meses, para después peregrinar a Jerusalén Merece la pena resaltar que hasta hace algunos años era accesible a la vista, eh la iglesia de la Capilla de Palau, en el barrio antiguo de Barcelona una urna que contenía el colchón sobre el que meditaba y supuestamente levitaba San Ignacio de Loyola.

La austeridad, el hambre y la profunda entrega espiritual, llevaron a San Ignacio a padecer frecuentes alteraciones de la conciencia como delirios de carácter místico y visiones celestiales

Posteriormente, la divulgación de estos episodíos hizo que algunos autores lo vincularan con los Alumbrados, en tanto que éstos afirmaban haber sido iluminados por apariciones divinas.

Pese a su juramento de sumisión al Papa, la Compañía fue adquiriendo una particular autonomía a medida que se expandía y fortalecía.

Su devoción por la ciencia y la cultura la llevó a sostener posiciones que a menudo iban por delante de la doctrina oficial de la Iglesia, al punto que su superior llegó a ser conocido como «el papa Negro».

Esto evitando con verdadera astucia jesuítica el enfrentamiento abierto con el Vaticano, y manteniendo formalmente la mayor fidelidad a su Pontífice.

Hubo quien los calificó de secta satánica dentro de la Iglesia, y la Compañía acabó siendo expulsada de numerosos países europeos incluyendo a España, donde debió retirarse en 1767, durante el reinado de Carlos III.

Sin embargo, la Compañía de Jesús ha conseguido resistir los caprichos del tiempo y de las jerarquías eclesiásticas.

Posiblemente, sigue siendo la corriente que aporta más ideas a la teología cristiana.

Algunos creen que es la más progresista, y otros que ese progresismo es un disfraz para mejor defender y difundir los dogmas canónicos más tradicionales. Durante mucho tiempo ha sido también la Orden más cercana al poder papal. aunque parece que en los últimos años ha sido desplazada en ese puesto por el Opus Dei.

Francisco Javier

Francisco Javier el jesuíta mas iluminado intelectualemente y preferido de Ignacio de Loyola

LA ORDEN EN SUS INICIOS: Reunidos los primeros siete jesuitas que dieron origen a la orden, se preguntaron cual debería ser el nombre de dicha asociación e Ignacio de Loyola les dijo:

—Hace tiempo que vengo pensando en esto y pidiendo a Dios que nos ilumine —explicó el de Loyola—. Se me ha ocurrido una idea que no sé si será acertada y que someto a vuestra consideración. Puesto que nuestro único jefe es Dios, ya que hemos prometido servirle sólo a Él y para siempre, podríamos llamarnos la Compañía de Jesús.

La idea fue aceptada por unanimidad y con gran entusiasmo. A todos agradó aquel nombre que tan bien reflejaba la verdadera tarea que se habían impuesto. Así, pues, acababa de ser decidido uno de los nombres que más gloria había de dar a la Iglesia.

Los componentes de la naciente Compañía de Jesús se esparcieron por parejas por el suelo de Italia, tras recibir la bendición y los consejos de Ignacio. Éste, en compañía de Fabro y Laínez, marchó a Roma.

Siempre a pie, Francisco y Bobadilla llegaron a Bolonia, ciudad universitaria, en el otoño de 1537. La excitación dominaba a ambos. Era aquél su primer destino y disfrutaban de libertad para obrar como mejor les acomodase, de acuerdo con sus ideas y su temperamento. Ignacio les había dado dos únicas directrices concretas: atraer hacia la Compañía a los jóvenes más inteligentes de la universidad boloñesa y tantear una posible maniobra en la ciudad contra las peligrosas ideas de la Reforma que bullían por todas partes.

Los dos sacerdotes se separaron, para ejercer su tarea cada cual a su manera, bien distinta en ambos, aunque en ambos era eficaz y directa.

Francisco Javier visitó la tumba de Santo Domingo de Guzmán, y en su altar celebró su primera misa en Bolonia, con una honda emoción, La presencia del sepulcro del santo, en donde se guardaban sus restos, impresionó vivamente al joven clérigo, y aumentó en su corazón aquellas ansias que desde hacía tiempo le llevaban a tierras lejanas. La India y los infieles eran su constante obsesión.

La labor de captación de estudiantes la dejó Francisco para su buen amigo y hermano Nicolás de Bobadilla, cuya voz resonaba sonora, rotunda y elegante en la aulas de la universidad con muy buen éxito. Él. Francisco Javier, se dedicó a otros menesteres menos intelectuales que le convirtieron en el amigo de todos, ricos y pobres, pecadores y creyentes, porque a todos alcanzaba su caridad.

Desde los primeros días su labor fue intensísima, fecunda y variada. Al amanecer decía la misa, y luego pasaba el resto del día escuchando confesiones ; visitando hospitales, asilos y prisiones para llevar el consuelo de su caridad a los acogidos en dichos centros, sin distinción ninguna; instruyendo a los chiquillos y a cuantos desconocían la doctrina de Cristo, y predicando en las plazas públicas, en donde, para atraerse la atención de las gentes, se subía a un banco, agitaba en el aire su sombrero clerical y llamaba a gritos a cuantos pasaban cerca, para ofrecerles la palabra de Dios en su boca, que hablaba con su mal chapurreado italiano.

Esta deficiencia en el idioma no impedía que al cabo de unos minutos de escucharle, las gentes se sintieran cautivadas por su palabra. «Era lento en el hablar, pero sus palabras, cuando hablaba, iban derechas al corazón de las gentes», escribió alguien que le conoció en su etapa de Bolonia.

Y era cierto, porque Francisco, en sus predicaciones en plena calle, conseguía ejercer sobre los oyentes de cualquier clase social el poder de su atractivo y su persuasión irresistible, hasta el punto que su fama se extendió por toda Bolonia con la mayor rapidez. Y no tardaron las gentes en irse tras él en cuanto le veían, con la ansiedad de escucharle. Francisco no les defraudó nunca. Apenas encontraba un banco público, unas escalinatas o cualquier otro lugar que pudiera servirle de improvisado pulpito, se encaramaba a él y comenzaba a hablar. (Fuente: CELEBRIDADES – Francisco Javier – Biblioteca Hispania Ilustrada – Ramón Sopena S.a.)

Fuente Consultada: Ángeles y Demonios de René Chandelle

¿Que es la sociología?

Ordenes Religiosas Los Templarios Origen, Historia y Características

Órdenes Religiosas:Los Templarios
Origen, Historia y Características

LOS TEMPLARIOS: GUARDIANES DE LA HERENCIA DE CRISTO

Los orígenes de la Orden del Temple o de los caballeros templarios, se pierden en la noche de los tiempos. Son muchas las teorías que les atribuyen una misión milenaria, enraizada en los legados que habrían heredado antes de constituirse en el seno de la Iglesia Católica. En este sentido, encontramos hipótesis que creen que eran los supervivientes de la Atlántida, o que proceden de los antiguos druidas celtas. También se les supone un origen ligado a cultos esotéricos cristianos, o mejor cristológicos, o a algunas sociedades secretas islámicas, con las que tuvieron contacto durante las Cruzadas.

Es muy probable que el Temple se creara bajo la influencia de san Roberto de Molesmes un monje benedictino que en 1098 había fundado la orden monástica del Cister.

Esta congregación seguía un estricto voto de pobreza, incluso en los implementos del culto y prohibía absolutamente cualquier estudio o lectura profanos. Sus estrictas reglas fueron asentadas por san Esteban Harding, en su «Carta de Caridad» y también por el tratadoDe laude novoe militae de san Bernardo de Claraval Este monje del Cister, noble de nacimiento, explicaba en su obra el ideal de las órdenes de caballería cristiana, a las que llamaba la Milicia de Dios.

El concepto era típico de la época y unía el papel de monje con el de caballero, creando un personaje dual que se dedicaba a la oración en tiempos de paz y a la guerra cuando era necesario defender (o imponer) su fe.

El Temple y otras órdenes de caballería llegaron a alcanzar un gran poder, ya que se movían tanto en el terreno religioso como en el político y militar, los tres campos estratégicos que dominaban el mundo medieval. La creación oficial de la Orden del Temple tuvo lugar en 1119 en Tierra Santa, tras la primera Cruzada.

Las fuerzas cristianas habían recuperado Jerusalén y su templo, pero su posición era precaria y los alrededores estaban prácticamente en manos musulmanas.

Esto, aparte de ser una amenaza latente para la ciudad conquistada, era un peligro real en los caminos que llevaban ella. Por ello, Hugo de Payens, original de Champugne, y otros ocho caballeros franceses, decidieron formar un grupo para proteger a los peregrinos y custodiar los santos lugares. El papa Balduino II de Jerusalén les asignó como cuartelillo un edificio contiguo al templo. Como vivían de forma austera y gracias a las limosnas, eran conocidos como los «pauvres chevaliers du temple», de donde derivaría el nombre de la Orden del Temple.

Hugo de Payens (o Payns) había tomado una iniciativa, pero sabía que si el Papa no daba el visto bueno, podían acabar formando parte de una secta minoritaria. También tenía claro que aquel movimiento no podía quedar en los nueve voluntarios, y por tanto aspiraba a convertirlo en una orden de caballería. Para ello era imprescindible que fuera a Roma y solicitara la aprobación del Papa. Así lo hizo dentro del marco del Concilio de Troyes (1128). Se acordé que los templarios adoptarían la norma de la orden benedictina, además de tres votos perpetuos y de unas reglas de vida especialmente austeras.

Pese a la severidad de esas reglas fueron muelle?; los voluntarios que acudieron. Existen varias teorías sobre ese punto. Algunos piensan que se debió al extendido rumor que los templarios Poseían el secreto de ciertos poderes mágicos Otros creen que simplemente era el mejor camino para un caballero en tiempos de paz: estar cerca de la acción. El alud de nuevos integrantes obligó a la Orden a establecer una jerarquía, que curiosamente era muy semejante a la secta islámica de los.

La hermandad tenía cuatro rangos: caballero (que eran los guerreros), escuderos (caballería ligera) granjeros y capellanes Estos dos últimos grupos no tenían que combatir Para identificar su pertenencia a la Orden vestían el hábito blanco de los cistercienses, al que agregaron una cruz roja en el pecho.

La Orden del Temple creció durante casi dos siglos, ya que eran muy bien considerada tanto por los monarcas europeos como por la Iglesia. Ambas instituciones la premiaban Con tierras, castillos y excepciones en el pago de impuestos, lo que provocaba la envidia del resto de los acólitos del poder. Al estar en tierras remotas, los templarios adquirieron gran independencia y poco a poco se fueron separando cada vez más de los dictados del Vaticano.

UN TEMPLE EJEMPLAR

Los templarios eran un ejemplo de bravura en el campo de batalla y de piedad en los monasterios. De hecho, no era tan importante su número como el ejemplo que daban al resto de los caballeros cristianos. Se cree que en sus mejores tiempos la orden llegó reunir 400 caballeros, monto discreto, pero con gran poder, tanto para influir en el ámbito caballeresco como para conseguir recursos para la guerra. Además, cuando eran capturados nunca abdicaban de su fe que era  la única posibilidad que les ofrecían los mahometanos para poder conservar la vida. Se cree que en dos siglos murieron casi 20.000 templarios, entre caballeros y escuderos.

Ese desgaste afectó a su rectitud, pues para engrosar sus filas dejaron de ser estrictos en la selección de los aspirantes. Bastaba con que pasaran una prueba secreta, que hasta el momento sigue siendo un misterio y que ha dado pábulo a todo tipo de especulaciones. La gran riqueza acumulada (se cree que poseían más de 900 propiedades) también sirvió para pervertir sus no-bies principios.

El resto de las órdenes no veían con buenos ojos su enriquecimiento, su orgullo y su pasión por el poder. Entre sus más tenaces enemigos destacaba la Orden de los Hospitalarios, que se había constituido a imagen y semejanza del Temple y que acabó siendo su mayor contrincante. Se cree que es más que probable que estas tensiones internas favorecieran a los musulmanes, y finalmente las huestes de Saladino los expulsaron de Jerusalén en 1187. A finales del siglo XII las intrigas y acusaciones entre templarios y hospitalarios se hacían ya insostenibles para la lglesia, y sucesivos Pontífices abogaron por la fusión de ambas órdenes.

San Luis lo propuso oficialmente en el Concilio de Lyon (1274) y el papa Nicolás IV reiteró la propuesta en 1293. Pero ambas órdenes desoyeron las recomendaciones papales. El clima ya estaba caldeado cuando la codicia de Felipe el II Hermoso acabó por condenar a los templarios. El monarca quería apropiarse de la riqueza de la Orden para financiar una nueva Cruzada, pero no podía enfrentarse con una institución protegida por la Iglesia. No obstante convenció al Papa Clemente y, conocido por su debilidad de carácter, de que condenara a la Orden.

El proceso inquisitorial se inició en 1307, y se basó en las murmuraciones sobre el «demonismo» del Temple: su ceremonia de iniciación era un misterioso rito pagano, negaban a Cristo y escupían sobre la cruz, practicaban la idolatría, toleraban la sodomía, y otro sinfín de acusaciones tan escandalosas como improbables.

Los jefes templarios fueron arrestados el 13 de octubre de 1307, y reconocieron bajo tortura todos los crímenes que se les imputaban. El Gran Maestre Jacques de Molay y los máximos mandatarios fueron quemados -en la hoguera y la Orden se desarticuló. Ninguno de los siguientes Pontífices rehabilité al Temple, que según algunos estudiosos sigue vigente en la actualidad como una sociedad secreta.

los templarios

Acusados y condenados por herejía, a los últimos templarios los quemaron en la hoguera en 1314. Su condición de principales prestamistas de Oriente tos hizo muy ricos pero también les granjeó la enemistad de muchos europeos.

De acuerdo a esas versiones los templarios continúan con sus negocios tradicionales, pero actualizados a la banca y a las empresas aseguradoras. Muchas de estas compañías tienen que guardar secreto sobre la composición de su junta de accionistas. Los negocios escogidos tienen que ser siempre legales y con fines lícitos. Se cree que la Orden actualmente cuenta con 15.000 afiliados, que incluye un 30% de mujeres. Tienen influencia en una veintena de países, sobre todo en Estados Unidos, América Latina, Medio Oriente y el sur de Europa. Los miembros tienen que vivir con austeridad y sus beneficios se emplean para obras de caridad. Desde hace un tiempo se rumorea que los templarios están intentando un acercamiento al Vaticano para obtener por fin la rehabilitación de la Orden. (Ampliar este tema)

Fuente Consultada: Ángeles y Demonios de René Chandelle

Ordenes Religiosas de la Iglesia Catolica Jucio a los Templarios

Órdenes Religiosas de la Iglesia

EL JUICIO A LOS TEMPLARIOS: Las dos grandes órdenes de caballeros que operaban en Tierra Santa eran las de los Caballeros Hospitalarios y los Caballeros Templarios. El nombre de aquéllos derivaba del Hospital de San Juan de Jerusalén, donde, en un principio, tenían encomendada la misión de cuidar de los peregrinos cristianos, aunque hacia 1130 ya habían asumido funciones militares. Una orden similar, la de los Templarios, que tomaba su nombre del lugar en el que se ubicaba su cuartel, el barrio del Templo de Jerusalén, se había fundado hacia 1119, y su misión original había sido la de proteger las rutas de los peregrinos.

 

Orden Religiosa:Caballeros Templarios

Caballeros Templarios

En Europa, ambas instituciones militares recibían donativos en forma de propiedades, por lo que no tardaron en enriquecerse. Por su parte, muchos jóvenes pertenecientes a familias nobles, que buscaban cumplir con las obligaciones morales y religiosas de la caballería, se alistaban a ellas sin vacilar.

Pronto, los estados cruzados, con una escasez crónica de hombres y recursos, empezaron a vender o a entregar sus enclaves fronterizos a las órdenes; los hospitalarios defendían la estrecha franja costera de Baniyas, desde los altos de Margat, así como los castillos del valle de Bekaa y del desfiladero de Homs, entre ellos el de Krak de los Caballeros; los templarios, por su parte, se encargaban de la defensa de los pasos de los montes de Amanus, al norte de Antioquía, y de la costa de la actual Tartus siria, que en la época de las cruzadas se conocía como Tortosa.

Tortosa, ciudad amurallada de los templarios, con su magnífica catedral de Nuestra Señora, de estilo gótico temprano, era el último enclave cruzado en tierra oriental si se exceptúa el Castillo de los Peregrinos, erigido en la actual Israel. Los caballeros abandonaron Tortosa el 3 de agosto de 1291, y el Castillo de los Peregrinos unos días después, aunque los templarios retuvieron otros doce años el islote de Arwad.

Mientras se dirigían a él, al volver la vista atrás, constataron que la devastación en tierra firme ya había comenzado. Meses después de la caída de Tortosa, las tropas mamelucas arrasaron la llanura costera. Se talaron los árboles frutales y se destruyeron los sistemas de regadío, mientras los nativos cristianos huían a las montañas cercanas. Se acabó con todo lo que pudiera resultar de utilidad a los cruzados en caso de un nuevo desembarco de éstos.

Al ensañamiento musulmán hacia los cruzados se sumaron las recriminaciones europeas. Con la toma de Arwad por parte de los mamelucos en 1302, los templarios se convirtieron en poco más que en refugiados en Chipre, Francia y otros países. No tardarían en ser perseguidos. Su misión había sido la defensa de Tierra Santa, pero en 1291, además de Tortosa, habían perdido Acre, en la actual Israel, última plaza fuerte de la cristiandad en Oriente.

Con todo, habían adquirido riquezas y poder, mucho más que los hospitalarios, pues desde hacía tiempo eran los principales prestamistas de Oriente, papel que les granjeó la enemistad de numerosos cristianos y les llevó a hacer tratos incluso con musulmanes.

El interés que muchos templarios mostraban hacia las enseñan zas y la religión musulmanas, y tal vez algún culto heterodoxo de entonces, como hoy, tenía a Siria como escenario, contribuyó a propagar los rumores de que la Orden practicaba ritos de iniciación secretos, obscenos v blasfemos por los que a los aspirantes se los obligaba a renegar de Cristo y su crucifixión, de la Virgen y en ocasiones incluso de Dios, a escupir sobre la cruz, a adorar a gatos y a ídolos y besarse en las nalgas y el pene.

En octubre de 1307, el rey Felipe IV de Francia ordenó la detención de los templarios, a los que acusaron de herejía, y un año después la misma medida se adoptó en Chipre. Sometidos a tortura, la mayoría de los caballeros confesaron, ainque muchos se retractaron luego, y ni uno solo se mostró dispuesto a morir martirizado en defensa de sus supuestas creencias, a diferencia de los primeros cristianos o de otros contemporáneos suyos, los cataros.

En 1312 el Papa abolió la Orden y donó sus propiedades a los hospitalarios. Al cabo de dos años, en París, a Jacques tic Molay, Gran Maestre de la Orden, lo quemaron en la hoguera. El asunto escandalizó a Europa: muchos gobernantes, así como gentes formadas e instruidas, dudaban de la culpa de los templarios  veían que el caso tenía más que ver con las ambiciones del rey Felipe. Dos tercios de las propiedades de los templarios estaban en territorios controlados por la monarquía francesa, situadas en en ricas zonas agrícolas o en prósperas rutas comerciales que llevaban Mediterráneo.

En conjunto, representaban un inmenso tesoro. Es poco probable que el juicio a los templarios tuviera como objeto algo que no fuera desposeerlos de ellas, siempre y cuando el problema no tuviera que ver de verdad con los gatos y los penes, claro está.

PARA SABER MAS…
Durante la segunda mitad del siglo XX, las tensiones entre conservadores y progresistas en el seno de la Iglesia católica propiciaron que muchos investigadores aseguraran que la masonería se había hecho con el poder en El Vaticano.

Las relaciones entre la masonería y la Iglesia católica fueron difíciles casi desde la fundación de las primeras sociedades. En 1738, el papa Clemente XII publicó el primer documento vaticano contra los masones, al considerar que las logias suponían un peligro para la pureza de la religión, dado que admitían a católicos, protestantes y hasta a creyentes no cristianos. Esas primeras sociedades masónicas se habían convertido en un oasis de libertad para los católicos británicos, muy hostigados por el poder oficial anglicano.

RELACIONES PELIGROSAS
Otras razones más contundentes envenenaron en el siglo XIX las relaciones entre la jerarquía católica y los masones: la participación de las logias en la lucha por la laicidad en la enseñanza en varios países católicos y la unificación de Italia, por caso. Los Estados Pontificios, gobernados por el Papa, entorpecían un proceso unificador que era bien visto por los masones, que tenían a un hermano, Giuseppe Garibaldi, a la cabeza de la lucha, mientras que otro líder unificador, Giuseppe Mazzini, pertenecía a otra sociedad secreta, los carbonarios. Enfrentado al nuevo Estado italiano y a los masones como poder fáctico, el papa León XIII impulsó una gran campaña contra las logias, subvencionando publicaciones y congresos antimasónicos.

El clima alcanzado en esa época fue tan hostil que influyó durante décadas en la alta política eclesiástica, hasta el punto de que, ya en 1959, cuando el progresista Juan XXIII convocó el Concilio Vaticano II para renovar la Iglesia, el sector más conservador de la curia no dudó en relacionar al Papa y a su sucesor, Pablo VI, con la masonería.

En 1982, la quiebra del Banco Ambrosiano, propiedad de El Vaticano, fue un regalo para los defensores de la teoría de la conspiración masónica, ya que entre los implicados había miembros de una logia llamada P2. Los estudiosos de esa tesis relacionan esos turbios asuntos económicos con la extraña muerte de Juan Pablo I, el papa más fugaz de los últimos cuatro siglos.

Fuente Consultada:
Más Allá de Ángeles y Demonios de René Chandelle
El Código Da Vinci Al Descubierto Haag -Haag

España y el Oro Americano Carlos V y Felipe Oro de America Europa

España y el Oro Americano
Carlos V y Felipe de España

historia sobre el oro

Cabría pensar que hacia mediados del siglo XVI España tuvo que ser, con mucho, la nación más rica de Europa. Sin embargo, no lo fue.

La repercusión de esta incorporación inmensa y súbita a la riqueza monetaria fue sentida en el resto de Europa e incluso en el Extremo Oriente, pero en España no subsistieron beneficios duraderos de las hazañas espectaculares de los conquistadores y de los ríos de sangre que fluyeron de blancos e indios.

El oro entraba por un lado y desaparecía por otro, sin dejar rastro. ¿Cómo fueron los españoles capaces de desbaratar estas riquezas? ¿Por qué tan gran porción de los frutos de esa primera fiebre del oro acabó en manos de otros?.

Parte de las respuestas a estas preguntas radica en las peculiaridades del carácter de la España del siglo XVI.

Carlos V reinó junto con su madre en todos los reinos y territorios de España con el nombre de Carlos I (1516-1556)

Otra, y quizá mayor, fue resultado del entorno dinámico e incansable de la época, en donde la sociedad española estaba mal preparada para intervenir.  Una vez que el oro comenzó a llegar en cantidad, los españoles se mostraron mucho más activos en el gasto que en la producción. Las enormes importaciones de oro y de plata estimularon las inclinaciones al gasto al mismo tiempo que ahogaban el incentivo hispano para la producción.

España se comportó como un individuo pobre que gana una fortuna en la mesa de juego, pero llega a creer que el dinero es su destino y no un acontecimiento aislado. Y desde luego no volvió a repetirse: por copiosos que fueran durante el siglo XVI los envíos de oro a España, alcanzaron un punto máximo hacia la mitad del siglo y cayeron en picado a partir de 1610; los envíos de plata lograron su cenit hacia el ario 1600 e iniciaron un marcado declive a partir de 1630.

Durante el siglo XVI , cinco sextas partes de las mercancías salidas de España, sobre todo a las colonias, eran bienes cultivados o manufacturados en otros países. A finales de ese siglo, las Cortes declaraban:

«Cuanto más [oro] llega, menos tiene el reino […]. Aunque nuestros reinos deberían ser los más ricos del mundo […] son los más pobres, porque sirven sólo como puente para que [el oro y la plata] vayan a los reinos de nuestros enemigos.» Un observador español, Pedro de Valencia, escribió en 1608: «Tanta plata y tanto dinero …] han sido siempre un veneno fatal para las repúblicas y ciudades. Creen que las mantendrá el dinero y no es cierto; lo que proporciona sustento son los campos arados, los pastos y las pesquerías.» Otro se quejaba: «La agricultura abandonó el arado y se vistió de seda, ablandando sus manos encallecidas E…]. Los oficios adquirieron aire de nobleza y se lucieron por las calles.»

En vez de transformar el oro y la plata en nueva riqueza productiva, los españoles pagaron a otros países con los metales preciosos y gastaron tanto que las deudas a países extranjeros se incrementaron en gran medida. En fecha tan temprana como la década de 1550, una sentencia popular afirmaba que «España es las Indias de los extranjeros» porque harto buen dinero español era pagado a los foráneos a cambio de «puerilidades»: fruslerías como ajorcas, cristalería barata y naipes.

España había cometido un costoso error económico en 1492, el año de Colón, aunque la decisión produjo alegría y orgullo en el tiempo en que fue tomada. Tanto los judíos como los musulmanes fueron expulsados en 1492. Luego de su conversión al cristianismo, permanecieron algunos judíos, pero rápidamente se desintegró la vibrante comunidad intelectual que tan gran contribución habla hecho a España durante centenares de años. La mayoría de los españoles cristianos de la época eran campesinos o soldados, analfabetos y sin conocimiento alguno de la aritmética elemental. Los nobles se mostraban ociosos o se consagraban a la guerra.

Judíos y musulmanes, en contraste, eran instruidos, encabezaban e progreso científico y eran inmunes a las estrictas reglas cristianas contra la usura Fueron diestros administradores públicos y hombres de negocios. Los musulmanes, en particular, poseían una larga tradición en el comercio, la importación y la exportación. Con su partida, España perdió casi toda su clase comercian autóctona, que resultaba esencial en una época de dinámico desarrollo económico en toda Europa.

Cádiz y Sevilla, por el contrario, rebosaban de extranjeros: mercaderes y banqueros genoveses, prestamistas alemanes, fabricantes holandeses y suministradores de cualquier género de bienes, servicios y finanzas di toda Europa, incluso bretones y gentes de áreas tan lejanas como las costas dé mar del Norte. Casi todos los cuantiosos préstamos que recibió España durante el siglo XVI tuvieron financiados por extranjeros. La salida de judíos y musulmanes constituyó una pérdida en otro sentido.

En razón de su situación geográfica, España no se hallaba en la ruta que seguían comerciantes y viajeros para ir de un lugar a otro. La línea de países desde Francia hacia el este y la proyección de Italia y de Grecia hacia el Mediterráneo se encontraban en la encrucijada este-oeste de viajes y comercio a través de Europa. No había necesidad de cruzar España a no ser que se viniera de África y, aun así, la península no constituía la única posibilidad. Como resultado, el país tendió a quedarse más encerrado en sí mismo.

Sólo Sevilla, Barcelona y Bilbao mantenían conexiones significativas con el resto de Europa. El ambiente cosmopolita procedía de judíos y musulmanes, quienes durante siglos habían mantenido contactos con otros países. Su partida cortó el vínculo con el mundo exterior, dejando a España dependiente de forkeos leales a otras potencias.

Un estudio autorizado ha resumido la situación de España como una terrible paradoja:

El oro y la plata adquirían simplemente su rango internacional en España sin hallarse en modo alguno vinculados a la economía española…] Existían una abundancia de metales sin ninguna evolución productiva y un alza de los precios sin alteración monetaria. En suma, la España del siglo XVI se caracterizaba por una separación entre el dinero y las mercancías.

El gran despilfarro inspirado por el oro de España no radicó en el afán de lujo o en la pérdida de una complejidad comercial y financiera. Se centraba en los sueños de gloria de los monarcas españoles. El oro había estado siempre vinculado al poder.  Una vez que los reyes de España comprendieron cuánto les proporcionaría la nueva riqueza de los descubrimientos en las colonias americanas, se convencieron de que su fortuna era lo bastante grande pasa imponer al mundo su voluntad, especialmente en la candente cuestión del catolicismo frente al protestantismo.

Hacia mediados de ese siglo, la mitad de todos los negocios en España se llevaban a cabo por cuenta del rey. Carlos V, que ascendió al trono en 1516 tras la muerte de su abuelo Fernando, estaba resuelto a hacer de España la potencia dominante en Europa. Pero no le bastaba el poder de España. También deseaba seguir los pasos de su otro abuelo y convertirse en emperador del Sacro Imperio Romano. A ese puesto no se llegaba por vía hereditaria; sólo era posible convertirse en emperador a partir de la elección de un grupo de alemanes designados por el Papa, los electores. Francisco I de Francia poseía ambiciones idénticas. Estalló una intensa guerra de pujas por la compra de votos, en un ilimitado certamen de sobornos. Francisco se hallaba respaldado por los banqueros genoveses y Carlos por los Fugger, la gran familia de banqueros de Augsburgo.

El Oro de los Incas Tesoros Usurpados Por Los Españoles

El Oro de los Incas
Tesoros Usurpados En Su Conquista

historia sobre el oro

Antes de la llegada de los conquistadores españoles a Perú, así como a toda América central y del Sur, los incas constituían un potente imperio que puede colocarse entre los grandes edificadores de la historia universal.

En la época en que llegaron los conquistadores españoles, en la primera mitad del siglo XVI, los incas se encontraban divididos; el trono y el poder estaban siendo disputados por dos pretendientes: Huáscar y Atahualpa, que contaban con el apoyo de parte de la aristocracia.

Es en este momento cuando los españoles, conducidos por Francisco Pizarro, irrumpen en escena y comienzan sus campañas de conquistas en el año 1532.

En principio se enfrentaron a las fuerzas de Atahualpa, mucho más numerosas que las españolas, pero muy impresionadas por el armamento y en especial por los caballos y trabucos de éstas.

Los españoles lograron ganar la confianza de Atahualpa y atraerle a su campamento de Cajamarca, donde mataron a sus acompañantes y le hicieron pasionero, veamos como fue la historia…

LA HISTORIA DE LA CONQUISTA ESPAÑOLA: Pizarro entró en la ciudad capital el 15 de noviembre de 1532 y, en una breve entrevista con Atahualpa, éste les instó a que le devolvieran las tierras tomadas y aplazaran la entrevista para el día siguiente. Aquella noche los españoles se escondieron alrededor de la plaza.

Cuando al otro día llego el Inca con su escolta y se empezó a impacientar, cayeron sobre ellos sin previo aviso, ahuyentándoles y apresando a Atahualpa; al amanecer siguiente saquearon el campamento de la ciudad.

El clérigo que acompañaba a Pizarro corrió hacia donde se hallaba el conquistador y le previno: «Actúa al instante. Yo te absuelvo.»

Pizarro agitó un pañuelo blanco, tronó un cañón desde la fortaleza y sus hombres, algunos montados y otros a pie, se precipitaron hacia la plaza, lanzando su grito de batalla que invocaba a Santiago, patrón de España: «Santiago y a ellos!»

Los indios fueron presa del pánico. Sorprendidos por el estruendo de la artillería y los mosquetes, y cegados por la humareda sulfurosa, no ofrecieron resistencia cuando los españoles los arrollaron con sus caballos y los acuchillaron indefensos.

La matanza de los indios continuó durante largo tiempo hasta que cayeron miles de ellos.

Es discutible el número de  muertos, pero los prisioneros fueron incontables.

Algunos de los soldados de Pizarro deseaban ejecutar a los prisioneros o al menos incapacitarles, cortándoles las manos. Pizarro se negó y liberó a todos con la acepción de un pequeño número de ellos que quedaron para atender las necesidades de los españoles.

Por su parte, Atahualpa observaba atentamente a los españoles. Pronto descubrió que sentían un deseo aún más poderoso que el de convertirle al cristianismo: su amor al oro. Un día Atahualpa propuso un trato.

Si Pizarro le dejaba en libertad, el Inca dispondría que en el plazo de dos meses la estancia por él ocupada fuese colmada de oro hasta la altura donde alcanzara su mano; el oro procedería del palacio real, los templos y los edificios públicos.

La estancia tenía de 5 m. de ancho, 7 m. de largo y 3 m de alto. Ansioso de tantas riquezas, Pizarro aceptó la oferta. Cuando Atahualpa se puso de puntillas, trazaron una línea roja en el punto hasta donde llegó; un escribano redactó las cláusulas del acuerdo y Atahualpa despaché correos para la ejecución de la tarea.

Pizarro también envió a la capital, Cuzco, emisarios que hubieron de recorrer 900 Km. por un escarpado camino entre las montañas. Allí encontraron el gran templo del Sol cubierto de planchas de oro yen su interior momias reales, cada una sentada en un trono áureo.

Los españoles arrancaron de los muros del templo setecientas planchas del tamaño de la tapa de un cofre y un peso de algo más de dos kilos. Así constituyeron doscientas cargas de oro que serían trasladadas a Cajamarca sobre los hombros de los humillados indios. Esta fue simplemente una incursión preliminar; más tarde se llevaría a cabo una mayor y más rapaz expedición a Cuzco.

Mientras tanto llegaba oro de todo Perú, de los templos y palacios del Inca y de otros edificios públicos, para cumplir su pacto con Pizarro. El metal revestía muchas formas: copas, aguamaniles, bandejas, vasos de variedades múltiples, ornamentos y utensilios, baldosas y planchas, curiosas imitaciones de distintos animales y plantas y una fuente que alzaba un deslumbrante surtidor de oro.

Pizarro seleccionó una pequeña muestra de esos objetos para remitirlos al emperador, Carlos V nieto de Isabel. Éste había heredado de su madre, Juana la Loca, los reinos de España y era además emperador del Sacro Imperio Romano, cuyo trono ocupé su abuelo paterno. Sólo Napoleón y Hitler Hitler en la cumbre de su poderío gobernaron una superficie mayor de Europa.

Excepto la reducida muestra que Pizarro enviéó a España, ni una sola pieza de aquel tesoro de la estancia de Atahualpa ha sobrevivido en su forma original, pero resulta asombrosa la menguada cantidad de obras áureas peruanas que escapó de las manos de los españoles y ha llegado hasta nosotros.

Con tal facilidad se obtenía oro de gran pureza de los depósitos fluviales de Perú que muy pronto surgió la orfebrería. Hacia 500 a.C. se hacían ya diademas, pendientes, brazaletes y placas. Existen incluso objetos más antiguos con claras influencias chinas y vietnamitas, que sugieren que los marinos asiáticos cruzaban el Pacífico cuando los europeos apenas conseguían atravesar el Mediterráneo.

Bien es cierto que ignoramos si consiguieron regresar. Los peruanos de la época de la conquista recubrían con finos panes de oro vasijas y máscaras de gran variedad, complejidad y opulencia. Entre sus logros más espectaculares figuraron enormes copas de boca ancha con la forma de una efigie humana, difícil obra técnica con un efecto sorprendente en quien tas contemplaba.

Algunas de ellas muestran la cabeza en una posición invertida; se bebía así del cuello, indicio de que tales recipientes representaban quizá cabezas de enemigos derrotados. Quien las utilizaba bebía simbólicamente en el cráneo de un adversario, al igual que los lombardos.

Se ha encontrado una túnica de lana que contenía 30.000 minúsculas placas de pan de oro. En el otro extremo de la escala, los orfebres crearon planchas de oro con dibujos repujados y destinadas a cubrir las paredes, como las que los españoles arrancaron de los muros del templo de Cuzco.

A excepción de la pequeña muestra reservada a Carlos V, todo el tesoro acumulado en forma de ornamentos fue convertido en dinero. Un objeto tras otro desapareció en los crisoles para ser transformado en lingotes de un tamaño uniforme. Pizarro asigné esta tarea a los orfebres indios, los mismos hombres que habían creado esas maravillosas obras. La tarea duré un mes entero, pero produjo 1.326.539 pesos de oro, cuyo valor fue calculado por Prescott en 15 millones de dólares cuando escribió su libro, durante la década de 1840.

En dinero actual equivaldrían a 270 millones de dólares, que en cualquier circunstancia representarían una espléndida retribución por los esfuerzos acometidos. Mas esta cifra no puede revelar la repercusión de tal tesoro en las economías mucho más menguadas del siglo XVI.

El cálculo no incluye el trono en el cual el Inca hizo su tumultuosa llegada: 86 Kg. de oro de 16 quilates o el equivalente de la producción anual de las minas peruanas. Pizarro se reservé este botín. El tesoro que llenó la estancia de Atahualpa superaba el total de la producción anual en Europa en aquel momento o, dato todavía más impresionante, era comparable a veinte años de producción de las minas peruanas.

En contraste, vale la pena recordar que Justiniano empleó el doble de oro en Santa Sofía y que los tres millones de coronas del rescate de Juan II suponían más del doble de la masa de oro en la estancia de Atahualpa. ¡No es extraño que Justiniano creyera haber superado a Salomón y que los franceses se rebelaran ante los gravámenes que soportaron!.