Los Incas

Fiesta de la Sangre o Yaguar Ceremonia Inca – Su Interpretación

Fiesta de la Sangre o Yaguar Ceremonia Inca – Su Interpretación

El Inca presidía alguno de los ritos religiosos. Durante la fiesta del Sol, Intiraymi, que se realizaba en el mes de junio, los incas derramaban flores por el camino, danzaban, comían, bebían, hacían representaciones, sacrificios y cantaban en honor al Sol.

Introducción: Los dioses principales de los incas eran el Sol y su hermana, la Luna. Al dios Sol dedicarón grandes ceremonias, porque de él dependía el calor, la vida de los hombres y el desarrollo de todas las cosas vivas.

Según señalan sus relatos, el Sol, en figura de un hombre muy resplandeciente, llamó a Manco Cápac, el mayor de los incas, y le dijo: «Tú y tus descendientes serán señores y deberán sujetar muchos otros pueblos, me tendrán por su padre y se enorgullecerán de ser mis hijos».

Los incas respetaron a los dioses de los pueblos sometidos y a sus lugares sagrados, o huacas, pero impusieron a los suyos como dioses principales.

Para conseguir que el dios Sol y los demás dioses fueran generosos con ellos y los protegieran, realizaban ofrendas de diferentes tipos.

Al Sol, por ejemplo, se le ofrecía maíz, hojas de coca, caracoles, ropa fina (que se quemaba en su honor) y el sacrificio de llamas.

El culto a los antepasados era un aspecto central de la religión inca.

Al morir, los incas nobles eran momificados y pasaban a ser figuras sagradas llamadas malquis.

YAGUAR FIESTA: LA FIESTA DE LA SANGRE

Según algunos antropólogos, en esta ceremonia ritual, llevada a cabo por un pueblo en la sierra peruana, se recrea un enfrentamiento que tuvo lugar quinientos años atrás, entre conquistadores y conquistados: el toro representa a los españoles y el cóndor a los incas; ambos están «atados» por medio de una lucha donde, cada año, se espera que el vencido en la historia real sea, por fin, el vencedor en la fiesta.

El triunfo del toro por la muerte del cóndor, poco probable, pero posible, es tenido como presagio de calamidades.

El relato sobre yaguar fiesta nos muestra cómo se mantiene en la memoria colectiva de ese pueblo la conquista española.

La lucha, la sangre, la violencia y el triunfo de uno sobre otro, son los protagonistas de una fiesta ritual que en el presente recrea y conserva la historia transformándola para compensar la penosa situación vivida.

Estas fiestas con sus elementos religiosos, míticos y rituales son una de las posibles formas de interpretar y reconstruir situaciones de la vida de los pueblos: en este caso, la conquista de los incas por parte de los españoles.

Fiesta de la Sangre o Yaguar Ceremonia Inca

DESARROLLO DE LA CEREMONIA

En un pueblo cercano al Cuzco se realiza todos los años una fiesta muy particular, en la que puede verse cómo el pasado sigue vivo aún hoy.

Durante la misma, un grupo de hombres sube a las cumbres de los cerros, allí donde habitan los cóndores. Estas aves son consideradas por ellos como dioses.

Una vez allí, desparraman sobre el suelo granos de maíz a modo de ofrenda y aguardan la llegada del cóndor: son los elegidos porque sólo ellos saben el secreto de cómo capturarlo.

Para atraer al cóndor han sacrificado un cordero, el más gordo, el mejor.

El ave desciende majestuosa, con sus enormes alas desplegadas, describiendo círculos hasta caer sobre su presa.

Los hombres esperan que llene su buche y entonces lo atrapan con facilidad, ya que le cuesta levantar vuelo.

Lo tapan con mantas y ponchos, le atan el pico.

De regreso al pueblo se van sumando personas, el cóndor es recibido con gritos de entusiasmo por todos los que se han reunido en la plaza.

Los elegidos, con sus familias, van hacia la iglesia y rezan frente al altar, allí, junto al Cristo, hay una figura de plata parecida a un cóndor.

Mientras tanto, la gente del pueblo agasaja al ave, le ofrecen comida y bebida. Se hace de noche, un coro de niños con velas en las manos canta.

Sin dormir, algunos hombres cuidan al cóndor.

Por la mañana, siguen los preparativos para la fiesta en la cual el cóndor deberá enfrentarse con un toro.

Las patas del cóndor son introducidas en un tajo hecho en el lomo del toro y amarradas con cuerdas de cuero.

Luego, ambos son soltados en la plaza cercada. Comienzan a explotar petardos.

El cóndor agita sus alas sobre el lomo del toro, que lo tiene capturado dentro de sí, y en su intento por desprenderse le produce heridas profundas.

Algunos lanzan gritos desafiantes al toro,que se desespera. El ave continúa su aleteo para liberarse.

El toro corre, se retuerce y corcovea para sacarse de encima al cóndor pero, finalmente, cae vencido y se desangra.

Entonces, los gritos de la gente se hacen oír con más fuerza, festejando el triunfo del cóndor.

Al atardecer, fatigado, el cóndor es llevado hacia un extremo del pueblo, al «andén de las despedidas».

Está adornado con delgadas cintas de colores y le han hecho beber aguardiente para darle valor. La multitud lo acompaña bailando.

En el lugar, un grupo de mujeres cantoras se reúne con sus rostros hacia el ocaso del sol.

Se cubren parte de la cara con mantas y entonan una canción incaica que finaliza con un grito prolongado, sostenido por las voces más agudas que alcanza a todos los corazones.

El cóndor intenta unos pasos y, con esfuerzo, alza vuelo pesadamente.

La música lo acompaña mientras, dando vueltas, arrastrando las alas va tomando altura, a la luz del crepúsculo.

Fuente Consultada: Pensar la Historia – Argentina desde una Historia de América Latina – Editorial PLus Ultra – Patricia Moglia-Fabián Sislián-Mónica Alabart – La Ceremonia de la Sangre o Yaguar

Ver: Historia de los Incas

Guerras Civiles Entre Los Conquistadores del Peru

Reparto de Perú y Las Guerras Civiles Entre Los Españoles Conquistadores

La división del continente sudamericano en concesiones de conquista:

Después de repartido el rescate de Atahualpa, Hernando Pizarro recibió de su hermano Francisco la misión de trasladarse a la Metrópoli para comunicar al monarca el resultado de la empresa y entregarle el quinto que le correspondía.

Conquista peru atahualpa
Atahualpa

Al conocer los triunfos obtenidos por sus capitanes, Carlos V dividió los territorios sudamericanos, situados debajo de la línea ecuatorial, en cuatro distritos paralelos.

Las tierras adjudicadas a Francisco Pizarro en la capitulación de 1529, fueron ampliadas en setenta leguas de costa hacia el Sur, de modo que la gobernación de Nueva Castilla, que formaba el primer distrito, tenía 270 leguas de costa sobre el Océano Pacífico (mayo 4 de 1534).

Pizarro Francisco
Pizarro Francisco

El segundo fue concedido a Diego de Almagro con el nombre de Nueva Toledo.

Tenía 200 leguas de costa sobre este océano y quedaba comprendido entre los paralelos 14 y 25 (mayo 21 del año 1534).

diego de almagro
Diego de Almagro

En esta misma fecha se concedieron los restantes distritos: Don Pedro de Mendoza recibió el territorio del Río de la Plata y doscientas leguas de costa sobre el Mar del Sur contadas desde el límite de la gobernación de Almagro; alcanzaba por el Sur hasta el paralelo 36º.

Simón de Alcazaba recibió el resto de la América hasta el estrecho de Magallanes, con el nombre de Nuevo León.

Se ha discutido si los dos primeros distritos llegaban hasta el Océano Atlántico.

Debe entenderse que no, por cuanto las capitulaciones no lo dicen expresamente y se habrían lesionado los derechos de Portugal amparados por el tratado de Tordesillas.

En cambio, los dos restantes tenían costas sobre ambos océanos según resulta del texto de las respectivas concesiones.

Este reparto de la América del Sur, inspirado en sanos propósitos de expansión colonial, tuvo consecuencias insospechadas y fué la causa de la primera guerra civil del Perú (*).

Primera guerra civil.

La noticia del reparto llegó al territorio del Perú antes que los interesados recibiesen las cédulas reales correspondientes.

Con tal motivo se suscitó la duda sobre la posesión del Cuzco, capital tradicional del Tahuantinsuyu y la ciudad más poblada de las regiones del Sur.

Por sugestión de sus amigos, Almagro creyó que correspondía a su gobernación y el conflicto con Pizarro estuvo a punto de producirse.

Predominó, por fortuna, el buen sentido: toda discusión era prematura, pues, de acuerdo con la capitulación de 1529 y mientras no llegaran los despachos reales, Francisco Pizarro era el legítimo gobernador de todo el territorio’ conquistado.

(*) Las guerras civiles del Perú, que perturbaron la vida de esta colonia cuando aun no estaba asentada la dominación española (1537-48), no fueron los únicos episodios de esta índole que ocurrieron durante la conquista. En efecto, el carácter aventurero y bravio de los conquistadores, excitado por la codicia y la facilidad de sus triunfos, provocó sangrientos conflictos.

Los indios no fueron, pues, las únicas víctimas de la conquista; los conquistadores sufrieron también las consecuencias de su propia rudeza y la sangre castellana se derramó con igual prodigalidad en expediciones provechosas y estériles querellas intestinas.

Los conflictos producidos fueron numerosos, pero variaron de gravedad e importancia. Conocemos ya algunos de ellos, como la sublevación de los colonos de La Española contra Bartolomé Colón (1496-98) ; la conjuración de San Julián contra Hernando de Magallanes (1520) ; la desobediencia de Cortés, que Velázquez quiso castigar con la fracasada expedición de Narváez (1520).

Hubo otros más, a los cuales nos referiremos en su oportunidad. Pero ninguno de ellos tuvo la importancia de las tres guerras civiles del Perú, como que en el transcurso de la última se sugirió la posibilidad de independizar a esta colonia.

Almagro comprendió la situación, desistió de sus propósitos y resolvió intentar la conquista de Chile, región sobre cuyas riquezas referían los indios noticias muy halagadoras (1535).

Hallábase empeñado en esta empresa, desalentado por las penurias de la marcha a través de la meseta boliviana, el N. O. argentino y la cordillera andina, fatigado por la resistencia de los naturales y disgustado por la pobreza mineral del territorio, cuando recibió cartas del Perú con interesantes noticias.

Hernando Pizarro había traído las cédulas correspondientes a los territorios peruanos.

Fijaban la superficie de ambas gobernaciones en 270 y 200 leguas de costa, respectivamente.

Pero esta forma de adjudicación no permitía su inmediato deslinde.

Nadie en el Perú poseía conocimientos de cosmografía ni de geodesia, y aunque el Cuzco quedaba dentro de la jurisdicción de Pizarro, los amigos de Almagro sostenían de buena fe que correspondía a la gobernación de su jefe.

Un error, nacido de la ignorancia y explotado por la antipatía que los. soldados de Almagro sentían hacia el afortunado Pizarro y especialmente contra su hermano Hernando, provocó la primera guerra civil (1537-38).

Almagro regresó con el propósito de reivindicar el gobierno del Cuzco. Su llegada coincidió con la más grave situación creada al Perú desde el comienzo de la conquista.

Los indígenas de las parcialidades vecinas al Cuzco se habían sublevado e iniciado el sitio de la ciudad, bajo las órdenes del Inca Manco, puesto en libertad por el codicioso Hernando Pizarro bajo la promesa de un fabuloso rescate, gemelo del de Cajamarca (febrero de 1536).

A la llegada de Almagro (marzo de 1537) los indios habían levantado el sitio para atender sus sembrados, pero se mantenían dispuestos a reanudarlo.

Parte de la ciudad había sido incendiada; entre los españoles muertos durante el asedio, figuraba Juan Pizarro, hermano del gobernador.

La situación no era propicia para reivindicar derechos. Almagro lo entendió así y convino con Hernando Pizarro en diferir la solución del conflicto hasta que se fijaran los límites de ambas gobernaciones.

Pero los aprestos militares de aquel jefe, cuyas antipatías hacia él eran notorias, lo indujeron a posesionarse de la ciudad por sorpresa.

Hernando y Gonzalo Pizarro quedaron, pues, prisioneros (abril 8 de 1537).

La toma del Cuzco fue el preludio de la guerra civil; su primer hecho de armas, la victoria de Abancay sobre las huestes de Alonso de Alvarado, teniente de Pizarro.

La astucia del gobernador de Nueva Castilla y el carácter tolerante de su rival demoraron el rompimiento armado por espacio de varios meses.

Se iniciaron gestiones de acercamiento; hubo una conferencia entre ambos contendientes; Almagro puso en libertad a Hernando Pizarro (Gonzalo se había fugado) y hasta aceptó el arbitraje del padre Bobadilla, a quien creía un arbitro imparcial cuando era un simple agente de Pizarro.

Bobadilla resolvió el conflicto en forma perjudicial para los intereses de Almagro y le impuso la devolución del Cuzco, hasta que se determinara sobre el terreno la línea divisoria de las dos gobernaciones.

La batalla de las Salinas librada en los alrededores de la ciudad cuestionada, epilogó el conflicto (abril 6 de 1538).

Vencedoras las tropas de Hernando Pizarro, los almagristas fueron dispersados y muerto el capitán Rodrigo de Orgóñez que los mandaba.

batalla de las salinas
Batalla de las Salinas

Almagro se rindió y pagó con su vida el error que había cometido.

Procesado bajo la inculpación de haberse alzado en armas contra el legítimo gobernador, se le condenó sin apelación a sufrir la pena de garrote por el delito de traición (julio 8 de 1538). Ejecutada la sentencia, su cadáver fue decapitado.

Pizarro entró en el Cuzco después de cumplida la sentencia y afectó un profundo sentimiento.

Su hermano Hernando marchó a España en 1539.

Acusado por los amigos de Almagro, el Consejo de Indias inició contra él un proceso y decretó su prisión. Permaneció encarcelado durante 20 años hasta que Felipe II ordenó su libertad (1560).

Tres años de tranquilidad.

Después de la ejecución de Almagro, el Perú entró en un período de tranquilidad.

El gobernador intentó atraerse a la gente de Chile, como solía llamarse a los almagristas, pero éstos se mantuvieron alejados de él, si bien se abstuvieron de hacer manifestaciones de protesta; en un principio por razones elementales de prudencia; luego, por la noticia de que el Emperador había designado a Cristóbal Vaca de Castro, miembro de la Audiencia de Valladolid, para investigar los recientes sucesos y fijar responsabilidades.


Pizarro gobernó pacíficamente durante tres años los territorios de Nueva Castilla y Nueva Toledo.

Datan de esta época las expediciones de Pedro de Valdivia y Gonzalo Pizarro, a Chile y regiones orientales de Quito, respectivamente, y la fundación de las ciudades de Charcas o Chuquisaca (hoy Sucre) y Arequipa (1540).

Entretanto, el barco que conducía a Vaca de Castro se había apartado de la ruta habitual y la demora hizo creer a los colonos que el comisionado regio había perecido en un naufragio.

Los almagristas, que cifraban en él todas sus esperanzas, decidieron hacerse justicia por sí mismos.

Bajo la dirección de Juan de Rada tramaron un complot para asesinar a Francisco Pizarro en su palacio de Lima.

El 26 de junio de 1541 los conjurados asaltaron la residencia del gobernador. Pizarro y su hermano Francisco Martín de Alcántara fueron muertos por los asaltantes.

Un hijo natural de Almagro, de su mismo nombre y a quien los cronistas llaman Diego de Almagro el Joven o el Mozo, quedó al frente del gobierno.

La segunda guerra.

El asesinato de Pizarro provocó nuevos disturbios.

Almagro fue reconocido como gobernador en casi todo el territorio, pero los pizarristas preparaban secretamente la venganza.

La llegada de Vaca de Castro, favoreció sus planes.

Las instrucciones de la Corona lo autorizaban para asumir el gobierno en caso de que Pizarro hubiese muerto.

Procedió, pues, de acuerdo con ellas e hizo reconocer su autoridad en Quito y demás poblaciones del Norte.

Almagro se había retirado al Cuzco para reorganizar sus tropas.

Vaca de Castro penetró en Lima (1542) y organizó un pequeño ejército.

El deseo de impedir la efusión de sangre evitó momentáneamente el desenlace violento que se esperaba. Almagro y Vaca de Castro intentaron inútilmente un avenimiento pacífico.

Fracasadas las negociaciones, sus ejércitos chocaron en la llanura de Chupas, próxima a la ciudad de Guamanga.

Quinientos cadáveres quedaron sobre el campo de batalla (septiembre 16 de 1542).

Almagro fué vencido, apresado por las autoridades del Cuzco y decapitado en la plaza principal de la ciudad.

Restablecido el orden, el gobernador pudo dedicarse de lleno a fomentar el bienestar y progreso de la colonia. Desgraciadamente la paz no excedió de dos años.

Las Ordenanzas de 1542. El Virreinato.

La situación interna del Perú vino a complicarse en forma inesperada por la sanción de las ordenanzas de 1542 sobre el régimen de las encomiendas.

Fruto de una de las frecuentes reacciones del espíritupúblico frente a los excesos de la conquista, las Nuevas Leyes, como también se las llama, fueron provocadas por la publicación de un libro del padre Las Casas, titulado Brevísima relación de la destrucción de las Indias.

De acuerdo con la nueva reglamentación, las encomiendas, debían concederse con carácter vitalicio, es decir, por la vida del agraciado; se suprimían las otorgadas a las iglesias o monasterios y a los individuos que ejerciesen altos cargos gubernativos; quedaba prohibido el trabajo forzado en las minas y pesquerías de perlas; se suprimía el servicio personal de los indios y, como castigo por los recientes sucesos, se privaba de ellas a los conquistadores «más culpados» por su activa participación en las dos guerras civiles del Perú.

Para facilitar el cumplimiento de las nuevas leyes se creó una Real Audiencia en’la ciudad de Lima y se modificó el régimen político del Perú. Todo el territorio fue organizado en Virreinato y se designó como primer Virrey a Blasco Núñez de Vela.

La tercera guerra.

Las ordenanzas de 1542 herían los intereses de los conquistadores en general y especialmente de los del Perú.

Las guerras civiles habían apasionado los ánimos de todos; no había español que directa o indirectamente no hubiese participado en ellas.

Por esta sola circunstancia, librada a la apreciación del Virrey y de la Audiencia, quedaban privados de las encomiendas, es decir, empobrecidos y sin perspectivas de mejorar su situación.

Serias protestas estallaron al tenerse conocimiento de las nuevas leyes; todos las reputaban desconsideradas e injustas.

Blasco Núñez de Vela, hombre de temperamento rígido y violento, se manifestó dispuesto a implantar a toda costa el nuevo régimen.

Así lo demostraron sus primeros actos de gobierno:

libertó a los indios que supuso mal encomendados, privó a los conquistadores de sus concubinas indígenas, confiscó caudales, amenazó con la horca a quienes reclamaran de sus resoluciones y asesinó en su palacio al factor Suárez de Carvajal.

La Audiencia y los oficiales reales se indispusieron con él y la protesta pública tomó los caracteres de un alzamiento popular, que acaudilló Gonzalo Pizarro (1544).

Las huestes insurrectas avanzaron hacia Lima; la Audiencia depuso y aprisionó al Virrey, pero no pudo impedir que Pizarro se hiciera reconocer como gobernador del Perú.

El conflicto parecía conjurado.

Pero el Virrey recuperó la libertad (1544), levantó un ejército (1545) y chocó en Añaquito con las tropas de Gonzalo Pizarro (enero de 1546).

Núñez de Vela fue vencido y decapitado sobre el mismo campo de batalla. Suárez de Carvajal, quedaba vengado.

En efecto, fue su hermano quien exigió su muerte.

La gravedad del suceso no escapó a los amigos del vencedor y uno de sus capitanes llamado Francisco de Carbajál, le insinuó un proyecto temerario que Pizarro no aceptó: la independencia del Perú y el casamiento con una princesa incásica para legitimar su autoridad ante los indios.

He aquí cómo una guerra civil originada por causas económicas, a diferencia de las anteriores que respondieron tan sólo a razones políticas, estuvo a punto de provocar la pérdida de la más rica colonia antes de haber transcurrido tres lustros de su conquista.

Misión de La Gasca.

Al saberse en España los primeros episodios del alzamiento acaudillado por Pizarro, las autoridades se alarmaron, temerosas de sus posibles consecuencias.

El Infante Don Felipe, que por ausencia del Emperador desempeñaba la Regencia, recibió instrucciones para revocar las ordenanzas(1545) y designó pacificador del Perú a una de las figuras más interesantes y curiosas de la Historia Colonial: el licenciado Pedro de La Gasca.

Sacerdote y juez eclesiástico, el emisario real vino con amplios poderes, sin soldados ni cortejo alguno, ni otro título que el de Presidente de la Real Audiencia de Lima.

Traía, en cambio, poderes amplísimos.

En menos de dos años consiguió, sin embargo, pacificar el Perú revelando estimables condiciones de diplomático y hombre de gobierno.

Apenas llegado, supo captarse las simpatías generales, aun por parte de los subalternos de Pizarro.

En Panamá pudo disponer de su escuadra y la utilizó para reclutar hombres en Nicaragua y colonias vecinas.

Varios barcos fueron empleados más tarde para recorrer las costas peruanas, anunciando su llegada, la revocación de las nuevas leyes y el perdón concedido a cuantos depusieran las armas.

El espíritu público recibió con agrado estas noticias. Los sublevados se habían impuesto por el terror y cometido innumerables abusos: más de trescientos españoles fueron asesinados o ejecutados como enemigos de la revolución.

El anuncio de un período de orden y tranquilidad despertó las simpatías generales. Derogadas las ordenanzas, la insurrección, popular en sus orígenes, dejaba de serlo y resultaba innecesaria.

De todas partes acudieron soldados para engrosar las huestes del Rey: Benalcázar vino desde su gobierno de Popayán; Valdivia desde el lejano Chile.

La derrota de Pizarro era inminente, y aunque su segundo, Francisco de Carbajal, la figura siniestra de la rebelión, apodado por sus crímenes el «demonio de los Andes», venció a Diego Centeno en Huarinas, cerca del lago Titicaca (octubre 20 de 1547), no era difícil comprender que el desenlace de la guerra civil se aproximaba.

La Gasca avanzó hacia el Cuzco y los rebeldes lo esperaron en el valle de Sajsawaman a cinco leguas de la ciudad. La batalla no se produjo y se limitó a una serie de movimientos que decidieron la deserción en masa de las tropas insurrectas, deseosas de acogerse a la amnistía concedida (abril 18 de 1548).

Pizarro rindió su espada; Carbajal fue aprisionado en la fuga; ambos fueron decapitados. Así terminó la tercera guerra civil.

Al cabo de dos años, La Gasca regresó a España; dejaba pacificada la colonia y concluida su misión.

Tras un breve interinato de la Real Audiencia, asumió el mando el Virrey Don Antonio de Mendoza (septiembre 23 de 1551), funcionario que había inaugurado el virreinato de Nueva España (1534) y revelado estimables condiciones de estadista y hombre de gobierno.

Fuente Consultada: Curso de Historia Colonial Americana y Argentina de J.N. Saenz Valiente Editorial Estrada


La Cordillera de los Andes Geografía Clima Ubicación Montañas

Montañas de la Cordillera de los Andes
Características Geográficas

La cordillera de los Andes, en América del Sur, es la prolongación de las montañas Rocosas de América del Norte. Es una montaña reciente con picos muy altos y nevados. Debido a la altitud y la sequedad, el país es muy árido. La población, que conoce una vida bastante primitiva, se dedica a la agricultura y la ganadería. En algunos lugares la existencia de minerales ha dado lugar al nacimiento de la industria moderna.

Las cadenas montañosas del occidente de América del Norte se prolongan a través de América central hasta el sur del continente. Estas montañas se denominan cordillera de los Andes o, más simplemente, los Andes. De norte a sur, los Andes bordean la costa occidental de América del Sur, dejando solamente un espacio muy estrecho de zona costera. Existen incluso lugares que carecen de playa y en los que la montaña se yergue sobre el mismo borde del mar en el que se transforma en una serie de archipiélagos.

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La cordillera de los Andes es sensiblemente más estrecha que las montañas Rocosas. Su anchura máxima, más o menos a la altura del trópico de Capricornio, es de 600 km. Sin embargo, los Andes son mucho más altos; varias de sus cimas se elevan a más de seis mil metros.

El Aconcagua, por ejemplo, tiene una altura de 7.039 m, y el Illimani, 6.410. Prácticamente todos los picos elevados son volcanes. Los más altos, incluso los situados en los trópicos, están cubiertos de nieves perpetuas. En las zonas templadas la nieve forma glaciares que en algunos lugares descienden hasta el mar.

Los Andes son muy escarpados y de acceso muy difícil; los puertos están a gran altura; el de Cumbu, por ejemplo, que asegura el paso entre Chile y Argentina, se encuentra a una altura de 3.700 metros.

La aridez del paisaje es una característica de estas montañas; la gran altitud y la sequedad afecta el desarrollo de la vegetación, y además el clima es muy riguroso en los Andes meridionales. Esta sequedad se explica por el hecho de que las más altas cimas interceptan los vientos lluviosos del oeste.

Por otra parte, las inmensas extensiones de nieve alimentan regularmente los cursos de los ríos. Gracias a. las enormes cantidades de agua de fusión, el Amazonas, el Orinoco y otros ríos reciben copiosísimos caudales de agua.

Las pronunciadas pendientes hacen que el agua que discurre excave profundamente el lecho; también los ríos arrastran grandes cantidades de materiales de aluvión que dejarán en sus cursos inferiores, cuando se deslice, por el llano y en sus estuarios. De esta manera se construyen grandes deltas, y las zonas aluviales han dado lugar a algunas regiones muy fértiles de América del Sur.

Los Andes están formados de rocas muy duras, generalmente de granito. Es de gran importancia la riqueza mineral de estas zonas. Los Andes constituyen un macizo terciario y, como las otras cadenas del sistema alpino, no están aún estabilizadas. La prueba de esta inestabilidad viene suministrada por los numerosos seísmos que sacuden frecuentemente a los países andinos, provocando terribles cataclismos y causando cada vez numerosas víctimas.

Otra prueba de esta situación es la existencia de las fosas abisales que se extienden a lo largo de la costa occidental de América del Sur. Delante de la costa de Perú y de Chile el fondo del océano se hunde bruscamente en una fuerte pendiente. Entre distancias muy cortas se registran diferencias de nivel asombrosas. Desde una gran altura el terreno desciende de repente profundamente bajo el mar. La diferencia de nivel puede llegar incluso hasta los 14.000 metros.

Los lugares donde los Andes alcanzan su máxima anchura están fundamentalmente constituidos por dos cadenas de montañas paralelas, exactamente como ocurre en las montañas Rocosas de América del Norte. Entre estas dos cadenas montañosas se encuentran mesetas de 3.000 a 4.000 m, por ejemplo en Bolivia y Perú. A lo largo de la costa occidental, igual que en las montañas Rocosas, se alza una cadena costera de menor altura. Entre ésta y los Andes se extiende el valle longitudinal de  Chile.

cuadro altura de las montañas de los alpes

En realidad, la cordillera de los Andes no es más que un sector de un sistema que rodea al océano Pacífico. Sabemos ya que los Andes se prolongan hacia el norte a través de América central hasta las montañas Rocosas. Por Alaska alcanzan finalmente Japón, para terminar en una serie de islas ecuatoriales del Pacífico occidental. En dirección sur, los Andes terminan en la Antártida en una serie de islas. Entonces el sistema se eleva nuevamente en dirección a Nueva Zelanda e Indonesia.

La cadena de los Andes atraviesa diversos Estados de América del Sur: Colombia, Ecuador, Perú y Chile. Venezuela, Brasil y Argentina alcanzan este macizo por sus fronteras occidentales. El Estado andino situado más al norte es Colombia; aquí el macizo se abre en forma de abanico de tres ramas. Una de éstas penetra hasta Venezuela, dominando con sus elevaciones escarpadas y sus numerosos cabos y bahías el mar del Caribe. Desde el océano Atlántico se pueden apreciar los picos nevados de este contrafuerte, que pasan de 5.000 metros.

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Desde allí el macizo prosigue, cruza el Ecuador, Perú y Chile en un largo reguero de varios millares de kilómetros con abundantes volcanes, algunos de los cuales están todavía en actividad. Las ciudades de Valparaíso y de Concepción de Chile tienen aún las cicatrices de las destrucciones provocadas por los movimientos tectónicos, es decir, los movimientos de la corteza terrestre.

Para prevenir al menos estos movimientos, cada Estado sudamericano tiene establecido su Instituto de Sismología, donde las sacudidas terrestres son registradas y estudiadas. Argentina posee un centro de este tipo en San Juan; Perú lo tiene en Cuzco; el del Ecuador está en Ambato, y el de Venezuela, en Caracas.

Nos resta dar algunos datos sobre la población andina. Son probablemente de origen asiático, pero en este terreno debemos limitarnos a la mera conjetura. En otros capítulos trataremos más detenidamente la historia y las culturas que se han desarrollado en estas salvajes regiones montañosas. Digamos, sin embargo, que los pueblos más civilizados de América del Sur han habitado en las altas tierras de los Andes. Al hacer esta aseveración pensamos en los chibchas de Colombia, en los incas de Perú y en los araucanos de Chile.

Sin embargo, actualmente apenas subsisten más que las ruinas de estas civilizaciones de las regiones altas. En la actualidad los pueblos andinos viven de nuevo en condiciones más bien primitivas y precarias.

En Bolivia, calificada a veces de «techo del mundo», la mayor parte de los habitantes viven a más de tres mil metros de altura. La mayoría de la población es de raza india. Sus instituciones son aún muy primitivas y tienen costumbres muy curiosas. Las poblaciones autóctonas, especialmente las que viven en los parajes del lago Titicaca, llevan vestidos de vivos colores.

Se cubren con el poncho, y tanto las mujeres como los hombres llevan un sombrero de cuero o de fieltro. Se dedican a la agricultura y a la cría de animales domésticos de modo muy primitivo. Construyen con paja trenzada sus pequeñas embarcaciones, a bordo de las cuales navegan por el lago Titicaca para ir a vender sus productos en las poblaciones vecinas.

Sobre este lago —el lago navegable más alto del mundo— se narran muchas leyendas. Así, la primera pareja incaica habría sido creada en la península de Copacabana por el dios Sol, para que mostrase el camino de la civilización a la población inculta que habitaba esta región.

Pero el mundo ha penetrado hasta los Andes. Los minerales encontrados en estas montañas han dado lugar al nacimiento de una potente industria minera. Esto ha obligado a establecer buenas vías de comunicación.

Los deportes de invierno han conquistado también los Andes, aunque la mayor parte de estos centros son tan elevados que muchos extranjeros los evitan por razones de salud. El aire en estos lugares está tan rarificado que a veces provoca el «mal de las montañas».

Aparte de la explotación minera, estos macizos montañosos poco más ofrecen como fuente de riqueza. Una agricultura muy rudimentaria y una escasa ganadería procuran el abastecimiento, que es, para gran parte de la población, extremadamente reducido. En las pendientes de los profundos valles, sobre todo en Perú, pastan las llamas y las alpacas.

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La Cultura en Holanda La Pintura en los Paises Bajos

RESUMEN DE LA CULTURA EN LOS PAÍSES BAJOS EN SIGLO XVII

A finales del s.XVI, después de su ruptura con España, las siete provincias reformadas del norte de los Países Bajos siguieron una línea política propia. Formaron una unión republicana de cuyo gobierno se encargaban Estados generales que reunían a las figuras dominantes de cada provincia.

Holanda, a causa de su riqueza, ocupaba el lugar preponderante. Y dio su nombre al conjunto del país. Varios factores contribuyeron al auge económico de las provincias: su situación geográfica constituye la plataforma giratoria del comercio marítimo; heredan la actividad de las ciudades flamencas arruinadas por la guerra; atraen a numerosos exiliados reformistas que representan a menudo una mano de obra muy bien cualificada; y finalmente, el espíritu calvinista ve en la consagración del trabajo mediante el enriquecimiento la manifestación propia de la gracia divina.

Holanda una tierra de refugio: La tolerancia religiosa y política de que dan muestras las Provincias Unidas convertirán a este país, desde el s. XVI hasta el XIX, en un lugar de refugio privilegiado. Allí encontrarán amparo, primero los protestantes perseguidos de Alemania y Francia, y después los puritanos ingleses, los anabaptistas. En algunas provincias, estos refugiados constituyen la mitad de la población. También los filósofos, perseguidos tanto por las Iglesias como por el poder, encontrarán allí una inapreciable acogida, y la libertad que impera en la prensa y la edición hará de este país un hogar ardiente de la cultura europea.

El siglo XVII fue para las Provincias Unidas, además de un período de prosperidad económica, un siglo de esplendor intelectual y artístico. El espíritu de libertad y de tolerancia que reinó hasta la muerte de los hermanos de Witt, atrajo a todos los grandes pensadores europeos que no disfrutaban de tal régimen en su país, favoreció la investigación científica, la discusión ideológica, el nacimiento de corrientes literarias y la aparición de una intensa vida artística.

La Cultura y el Arte: La atmósfera de libertad que reina en Holanda, las necesidades tecnológicas del desarrollo y la afluencia al país de extranjeros emprendedores provocan el florecimiento de una cultura que es, a la vez, muy peculiar y muy cosmopolita. Allí es donde Descartes y Spinoza renuevan la filosofía. Pero el mismo pueblo, a través del teatro, las kermesses y las fiestas religiosas ofrece una representación de la vida hecha a su imagen. De esta cultura popular se alimenta la gran escuela de pintura de la que Rembrandt o Vermeer son las figuras más destacadas.

Las universidades constituyeron el cuadro de esta vida intelectual, y su desarrollo fue prodigioso: la de Leyden, creada en 1575, tuvo un gran esplendor, tanto por la expansión que tomó en ella la enseñanza de la filosofía por especialistas tan notables como José Scaligero, como por la presencia de Descartes, que residió allí de 1628 a 1649.

A partir de 1630, Utrecht, Breda y Ámsterdam, fueron dotadas a su vez de universidades. Sabios, escritores, filósofos, publicaban sus escritos y sus descubrimientos con toda libertad. Numerosos israelitas, huyendo de la política intolerante de Felipe II de España, fueron a instalarse en Ámsterdam, donde abrieron casas editoras y librerías, editando cientos de obras baratas que circularon por toda Europa.

La ilustre familia Elzevir imprimió en francés «La Gaceta de Holanda», primer periódico libre que debatió todos los grandes problemas y que tuvo una audiencia internacional. Cuatro hombres han influido profundamente en este período y dado un vivo desarrollo a sus respectivas ciencias:  el jurista Hugo Groció, republicano indómito, pensionario de la ciudad de Delft, que emigró a Francia después de la muerte de Olden Barneveldt; su tratado «De jure Belli et Pacis», en el que defiende el principio de la libertad de tráfico por el mar, constituiría, durante un largo período, la base del derecho internacional.

Pero, sin duda alguna, fue Descartes, cuya obra fue completamente escrita y publicada en Holanda, quien tuvo la mayor influencia sobre sus contemporáneos; el cartesianismo se discutió en todas las universidades y dio un vivo impulso a los estudios científicos. Cristian Huyghens, físico, geómetra, astrónomo, fue amigo de Descartes.

Este influyó también en el más grande filósofo que conoció Holanda: Espinoza. Originario de una familia israelita española, fue educado en una escuela judía, donde recibió una considerable instrucción religiosa. Convertido al cartesianismo, rompió con el judaismo y publicó en 1665 y 1670 sus dos grandes obras: la «Etica» y el «Tratado de Teología Política», en el cual fundaba la existencia del Estado en la libertad y en la razón, en el contrato consentido por todos los individuos que se reconocen bajo una autoridad, a condición de que ella garantice sus libertades.

Alrededor de Espinoza se reagrupó toda la aristocracia intelectual holandesa de la que formaban parte los hermanos de Witt. Con la muerte de éstos, el gran esplendor del pensamiento holandés conoció una rápida decadencia.

En el apogeo de su prosperidad económica, la burguesía había alcanzado su más alto grado de cultura intelectual. Con la monarquía autoritaria de Guillermo de Orange y la preponderancia tomada por Inglaterra, se produjo un cambio y la cultura entró en un período de profunda decadencia.

Guillermo de Orange-Nassau el Taciturno (1533-1584), príncipe de Orange, encabezó la lucha por la libertad holandesa. Hijo del conde de Nassau,Felipe II le nombró estatúder (gobernador) de las provincias holandesas de Holanda, Zelanda y Utrecht.

Conoció un cierto renacimiento con la llegada de protestantes franceses expulsados por el Edicto de Nantes, pero que no fue comparable en nada a la que habían conocido las Provincias Unidas; este renacimiento se tradujo en la multiplicación de revistas periódicas dirigidas a una élite europea, tales como las «Noticias de la República de las letras», publicadas por Pedro Bayle, a «La Biblioteca Universal», dirigida por Juan Leclerc, y por una renovación de los estudios teológicos con Jurie y Juan Saurín.

LA PINTURA HOLANDESA. REMBRANDT
El arte, y particularmente la pintura, conoció   una   evolución   parecida;   sin   duda, nunca el arte pictórico reprodujo tan fielmente el alma de una civilización. Este arte holandés, puramente nacional, nació en las primeras décadas del siglo XVII, como reacción contra todo lo que triunfaba en los países donde reinaba la Contrarreforma:  a las recargadas iglesias católicas, el holandés  opuso templos desprovistos de toda ornamentación; a los interiores fastuosos países latinos, reflejos de una vida de corte  y de ostentación, los burgueses holandeses opusieron interiores simples y confortables.

A la escuela ele pintura italiana, preponderante a finales del siglo XVI. que permanecía fiel a los temas religiosos y mitológicos, la escuela nacional holandesa opuso su gusto por la realidad concreta, por las escenas de la vida cotidiana pública y privada, los paisajes, el trabajo enraizado en la composición y en el dibujo, la búsqueda de la exactitud en el detalle, la fidelidad en el color. Por los múltiples encargos que hacía a los artistas, la burguesía fue el origen de este notable desarrollo que conoció la pintura.

Franz Hals y Rembrandt son, indiscutiblemente, los dos pintores que mejor han sabido hacer revivir esta burguesía laboriosa. F. Hals se dedicó a los cuadros de grupo, representando escenas de banquetes o de reuniones oficiales.

Ronda de Noche de Rembrandt

Ronda de Noche de Rembrandt

En cada una de sus obras el dibujo es preciso, estando frecuentemente dominado el conjunto por la belleza de los uniformes y de los estandartes. F. Hals fue también un excelente retratista, que nos ha dejado doscientos retratos que representan a las personalidades de Haarlem.

Obra de Hals

Rembrandt ha llevado a todos los motivos, inspirados en su ambiente, su gusto por el misterio, fin los grandes cuadros como «El síndico de ios pañeros», «Ronda de noche», o «Los peregrinos de Emaús», da a la pintura una calidad humana raramente lograda.

Al contrario que F. Hals, Rembrandt no se encastilla en el retrato. Atraído por la antigüedad, por la mitología, da libre curso a su talento en «Homero», «Saúl y David», «La gran novia judía». Los paisajistas holandeses, en fin, tales como Van Goyen, Guyp, y, sobre todo, Hobbema y Ruysdael, han dado a la naturaleza un nuevo lugar en el arte, gracias a su sabia observación y a su gusto por los efectos de luz.

obras de rembrandtbholanda siglo xvii

El siglo XVII  había comenzado para las Provincias Unidas con un notable desarrollo general, que culminó hacia los años 1650 – 1.660, bajo la república de Juan de Win pero con el fin de siglo se apagó esta era de grandeza, y este pequeño país que había do minado la escena europea fue relegado a un segundo plano.

Si el desarrollo se explica por el adelanto económico que habían toma do los Países Bajos desde finales del siglo XVI , por las riquezas inmensas obtenidas por su comercio, por el desarrollo di las técnicas capitalistas desconocidas enton ees en Europa, la decadencia se justifica por la pérdida de estas ventajas, por la concurrencia con naciones cuya superioridad militar iba a dar buena cuenta de la pequeña república.

Francia intentó abatir a su rival por las armas, pero fracasó; Inglaterra la anexionó, haciendo de ella una potencia dependiente y adquiriendo, por más de dos siglos, el primer  lugar  en  el   mercado   mundial.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VI La Gran Aventura del Hombre

Creación de las Provincias Unidas de los Países Bajos, Causas

HISTORIA DE LA FORMACIÓN DE LAS PROVINCIAS UNIDAS

ANTECEDENTES HISTÓRICOS:

Al abdicar en 1556, Carlos V dejó las tierras del Imperio a su hermano Fernando, y las tierras dependientes del reino de España a su hijo, que reinó con el nombre de Felipe II.

Vasto conjunto este último del que forman parte Italia del sur, el ducado de Milán, los Países Bajos, el Franco-Condado y el inmenso imperio colonial español, al que se añadirá en 1580 el reino de Portugal y sus posesiones americanas y africanas.

Así pues, Felipe II posee el dominio c¿isi absoluto de los mares, y los puertos o bases comerciales que dependen de su administración son los más ricos y activos de Europa.

La actividad económica se centra esencialmente en los intercambios con América: España exporta a las colonias bienes de equipo, esenciamente textiles, y, por otra parte, importa metales preciosos, sobre todo oro, que será sustituido progresivamente por la plata.

Felipe II de España

Al comienzo de su reinado, Felipe II, que lleva ya Sargo tiempo al corriente de los asuntos de Estado, promete ser un gran soberano.

Los embajadores extranjeros encuentran en él un gran parecido físico con Carlos V; tiene la misma encarnadura, los mismos labios colgantes, aunque es más bajo de estatura.

Al igual que su predecesor, incluso fuera de las horas de audiencia, se muestra afable y paciente con sus visitantes que se acercan a él libremente. Sólo había español, su lengua materna, pero entiende italiano y francés.

Felipe II fue un hombre muy piadoso, alentado por su esposa María Tudor, quien reconcilió de 1553 a 1558 a Roma con la Iglesia de Inglaterra.

 ►La hispanización:

Felipe II emprende la tarea de marcar con la huella española todo lo que cae dentro de su soberanía.

Puesto que España es ante todo católica, lleva a cabo una lucha sin piedad contra los herejes.

La Inquisición persigue a los moriscos o a los judíos conversos, entre los cuales se contaban la mayoría de los artesanos y comerciantes.

En los Países Bajos, donde la Reforma había hecho grandes progresos, la represión, dirigida por el Duque de Alba, es despiadada.

Acabará por conducir a las provincias protestantes a una abierta rebelión que recibe el apoyo de Inglaterra.

Y a petición del papa Pío V, Felipe II se lanzará a una cruzada contra el Imperio turco cuya expansión por el Mediterráneo amenaza a la cristiandad.

La crisis económica:

La desmesurada ambición de Felipe II va a acabar por llevar a España a la ruina.

A pesar de la constante llegada de metales preciosos procedentes de América, las finanzas públicas caminan hacia la bancarrota, ya que tales riquezas americanas no son más que instrumentos de intercambio.

España produce poco; el trabajo manual se ha desvalorizado y es menospreciado; los elementos más productivos de la artesanía han sido expulsados; en el campo, los grandes propietarios se preocupan poco de la explotación de la tierra.

Esta decadencia se acentuará aún más a lo largo del s.XVII, cuando los metales preciosos se hacen más raros, y poco a poco las ciudades prósperas entran en una especie de letargo.

Provincias Unidas, Estado formado por las siete provincias del norte de losPaíses Bajos (Frisia, Groninga, Güeldres, Holanda, Overijssel, Utrecht y Zelanda), cuyos destinos quedarían unidos a partir de laUnión de Utrecht, acordada el 23 de enero de 1579, y se prolongarían como Estado independiente hasta la ocupación francesa en 1795.

¿Por qué se rebelan los Países Bajos?

Cuando Felipe II decide restablecer el catolicismo en todas las provincias flamencas, los protestantes se unen en torno a Guillermo de Nassau, príncipe de Orange, gobernador de Zelanday Holanda, val conde de Egmont.

Felipe II responde a esta rebelión enviando a los Países Bajos a los ejércitos del Duque de Alba, que reprimen cruelmente todos los levantamientos. De este modo comienza en 1568 una verdadera guerra, la llamada guerra de los Ochenta Años.

¿Cómo nacen las Provincias Unidas?

En 1576, un compromiso que recibe el nombre de la pacificación de Gante parece que va a poder asegurar la paz entre los Países Bajos y España, al ser reconocida por el rey la tolerancia religiosa.

Pero el rey obtiene por parte de las provincias católicas (las que más tarde constituirían Bélgica) la sumisión total al soberano español.

Las provincias protestantes responden firmando entre ellas el tratado de Unión de Utrecht 11579), que marca el nacimiento de la independencia de las Provincias Unidas, independencia que no será reconocida hasta el tratado de Münster en 1648.

DESARROLLO HISTÓRICO DE LA FORMACIÓN

Pero Felipe II, rey absolutista y católico intransigente, se había puesto en contra de la opinión pública por las torpezas de la burocracia española y la persecución del calvinismo dominante en las provincias del norte.

El terror del duque de Alba no había triunfado del levantamiento de los «mendigos», y, en 1579, dos tratados consagraron la división religiosa del país: el 6 de enero de 1579, por el Tratado de Arras, las diez provincias del sur de los Países Bajos se unieron para mantener la religión católica y no reconocieron más autoridad que la del rey de España.

El 24 de enero del mismo año, las siete provincias calvinistas del norte decidieron, en Utrecht, unirse contra la dominación de cualquier monarca extranjero; dos años después, en La Haya, proclamaron su independencia y la deposición de Felipe II.

La guerra continuó; mandados por Alejandro Farnesio, los españoles devastaron Amberes (1585), pero Guillermo de Orange, el Taciturno, resistió con encarnizamiento hasta que fue asesinado.

En 1609, España firmaría una tregua de doce años.

Sin  embargo,   habrá  que  esperar  a 1648 para que España reconozca oficialmente, con los Tratados de Westfalia, el estado de hecho existente desde comienzos de siglo.

La emancipación de la tutela española habría de ser el motor, si no la causa, de la gran prosperidad de este pequeño país que, dentro de algunos años, desempeñará un papel principal en la escena europea.

Todas las clases sociales habían dado prueba de una total solidaridad en la lucha contra el español; pero, una vez lograda la independencia de hecho, reaccionaron de manera diferente, y el siglo XVII iba a ser testigo de sus disputas.

LAS SIETE PROVINCIAS Y SU ORGANIZACIÓN

El Estado comprendía siete provincias muy heterogéneas en cuanto a sus recursos, actividades y composición social.

Las dos más ricas, Holanda y Zelanda, situadas en la parte occidental del país, comprendían la mitad de la población de los Estados (alrededor de dos millones de habitantes).

Las islas de Zelanda, habitadas por marinos, vivían de sus muy provechosas actividades pesqueras en el Mar del Norte.

Holanda, por el contrario, estaba exclusivamente vuelta hacia las actividades comerciales; en más de veinte ciudades dominaba una oligarquía mercantil calvinista que pesaría fuertemente en la historia política de las Provincias Unidas.

Amsterdam,  reina  indiscutida del comercio marítimo desde la ruina de Amberes por el asedio de Farnesio, extendió sus actividades por toda Europa.

Casi exclusivamente urbana, Holanda no comprendía más que una minoría de campesinos instalados sobre las tierras recientemente conquistadas al mar.

En 1579, un acta de los Estados Generales había instituido un organismo, el Waterstaat, encargado de ganar tierras al mar y a los lagos.

Los primeros «polders» aparecieron en el siglo XVII. En 1640 se realizó el primer plan de desecación del mar de Haarlem.

Junto a la activa Zelanda y a la rica Holanda, resultan muy pobres las provincias orientales de Utrecht, Güeldres y Overyssel, dominadas por una nobleza rezagada, retirada en sus propiedades rurales, que mantenía con el campesinado las relaciones señoriales propias de la Edad Media.

Sólo las ciudades de Arnhem y Nimega eran como islotes activos en medio de estas miserables provincias.

Por el contrario, en las dos provincias marítimas del nordeste, en Frisia y en Groninga, la pesca y la agricultura constituían dos grandes recursos lucrativos.

Al lado de estas siete provincias, los países de la Generalidad, conquistados a los españoles, habían sido anexionados a las Provincias Unidas: el condado de Drenthe, país de pantanos y de tierras incultas, Flandes, Limburgo y Brabante, con su fortaleza de Breda, eran administrados de hecho como marcas militares, conservando por otra parte cada una de las siete provincias su organización autónoma.

En el primer grado, las ciudades eran administradas por sus colegios de concejales, elegidos entre la rica burguesía y la nobleza, y sus burgomaestres.

Un pensionario cuidaba del mantenimiento del orden.

En cada provincia, las ciudades y los pueblos delegaban sus representantes a los «Estados», que disponían del poder legislativo y de una parte del poder ejecutivo.

La dirección de estas asambleas era confiada a un pensionario, mientras que un estatúder mandaba las tropas y la policía local.

Idéntica organización se encontraba a escala federal: de 25 a 40 representantes de las provincias formaban en La Haya los Estados Generales, con un Gran Pensionario y un Estatúder General.

Holanda era la más poderosa de las provincias, proporcionando a la unión el Gran  Pensionario  y  el  Estatúder General, siempre elegido en la familia Orange.

Nassau heredera del héroe de la independencia , Guillermo El Taciturno.

Guillermo de Orange-Nassau está considerado uno de los grandes patriotas de la nación neerlandesa, al ser el principal líder de la lucha contra la Monarquía Hispánica de Felipe II.

Su actividad resultó fundamental para que, por medio de la Unión de Utrecht (1579), nacieran la Provincias Unidas, núcleo del actual Estado de los Países Bajos.

Ver: La Prosperidad de Amsterdan en el Siglo XVII

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VII La Gran Aventura del Hombre
Gran Atlas de Historia Universal -Dichas y Desdichas de la españa Católica –

Enlace Externo: Holanda, La Maravilla de la Tierra y El Agua

Pieles Rojas – Historia de sus Costumbres , Vida y Religión

Pieles Rojas, Su Historia
Costumbres Vida y Religión

Antes de la llegada de los europeos habitaban América unas cuatrocientas grandes tribus de indios.

Vivían principalmente de la caza, aunque también cultivaban algunos productos.

Después del descubrimiento de América, los colonos impusieron a los indios pesados trabajos.

Cuando se constituyó en país independiente, Estados Unidos tendió a la coexistencia pacífica con los indios; pero, en el siglo XIX, la afluencia de adelantados al oeste trajo consigo incontables conflictos y se establecieron las primeras «reservas».

En la actualidad, los indios buscan cada vez más integrarse en la sociedad moderna.

►Los Orígenes

Cuando los primeros europeos abordaron el continente americano vivían dispersas en él unas cuatrocientas tribus.

El norte extremo lo habitaban los esquimales, que llevaban allí una existencia nómada y bastante primitiva y carecían de otra organización social distinta de la familia.

Los pieles rojas, por el contrario, conocieron una organización neolítica que heredaron de sus antecesores.

Encendían fuego golpeando uno contra otro dos pedazos de sílex, empleaban utensilios de piedra, confeccionaban cestos y adiestraban a los perros convirtiéndolos en animales domésticos.

No eran muy numerosos; se estima que hacia el año 1600 había en América unos ochocientos mil pieles rojas, doscientos cincuenta mil de los cuales, aproximadamente, residían en la región situada entre la costa del Atlántico y el Mississipí.

Eran tribus reducidas, todavía más debilitadas por sus luchas intestinas. Los de las «cinco naciones», los iroqueses, eran de entre todos los más poderosos.

Al norte y al oeste de su territorio residían sus mayores enemigos: los hurones y los álgonquinos.

Estas dos tribus habitaban los bosques que pueblan la región de los grandes lagos. Su civilización se caracteriza por el hecho de que conocían los metales y practicaban la alfarería.

Además de ellos, las tribus más conocidas del sureste de Estados Unidos eran los creek, los cherokees y los seminóla, en tanto que el oeste lo poblaban los piute, los siux y los cheyenne.

En todas esas tribus encontramos una especie de literatura primitiva constituida por relatos relacionados con los dioses y los antepasados y que se transmitían de padre a hijo.

Poseían cierta organización política, principalmente confederaciones de tribus.

De todas maneras poca es la historia que nos ha llegado de los pueblos pieles rojas de Estados Unidos llamados así, no por el color de la tez, sino porque era de un subido color rojo la pintura con la que se maquillaban para entrar en combate.

Pero los restos de alfarería primitiva encontrados en Norteamérica, conforme a los estudiados con las modernas técnicas del carbono 14, nos hablan de asentamientos nativos anteriores a los pieles rojas, hacia el 30.000 a.C, mas poco se sabe sobre el origen de estos antiguos habitantes de América del Norte.

En cuanto a los actuales pieles rojas, se sustenta la teoría de que provenían de Asia, de la que emigraron a través del estrecho de Behring.

Los rasgos mongólicos más pronunciados entre los esquimales, están menos acentuados entre estos pueblos pieles rojas, tal vez por la mezcla con los primigenios nativos a los que aludíamos antes.

Cuando se habla de la cultura azteca, maya, inca o aymará, se piensa de inmediato en colosales pirámides, en imponentes templos astrológicos, en culturas cosmogónicas y sociales de tal envergadura que asombraron -y alarmaron- a los europeos conquistadores recién llegados.

Frente a tanta imponencia y avance cultural, la civilización de los pieles rojas de Norteamérica aparece deslucida o de menor envergadura.

Cuando llegaron los primeros colonos, las tribus que vivían hacia el este ide Norteamérica, como los algonquinos, iroqueses y hurones, habían formado un consejo de cinco naciones coaligadas, una especie de unión panamericana de piele rojas de la zona oriental, con un gran jefe, el cacique Hiawatha, a la cabeza.

Aldea de pieles rojos constituida por tiendas típicas. En círculo, alrededor del fuego, se encuentran reunidos en Consejo los ancianos de la tribu.

Se ha comprobado que existían 12 ramas lingüísticas, cada una tan diferente de las demas como pueden serlo hoy el alemán y el persa, el ruso y el castellano, o el inglés y el italiano.

Además de esas 12 ramas se hablaban dialectos varios, de tal suerte que al llegar el hombre blanco, había alrededor de 2.000 lenguas habladas por los primitivos americanos pieles rojas.

Vivían en las tiendas llamadas tipi, hechas con cueros de bisonte, sosten idas poi 3 o 4 palos. Otras tribus fabricaban casas rectangulares, hechas de ramas, hojas y paja, llamadas wigwan o también hagan entre los navajos.

Pieles Rojas Sitting Bull

Sitting Bull, célebre jefe siux

► ORGANIZACIÓN SOCIAL

Los pieles rojas estaban divididos en diversas tribus, cada una de las cuales tenía su propia tradición y sus leyes, hablaban un dialecto a menudo incomprensible para las otras.

En casos de especial necesidad, algunas tribus se reunían en confederaciones.

La tribu era gobernada por un jefe, que, no obstante, no tenía autoridad absoluta.

Él era, más que otra cosa, un jefe guerrero y el ejecutor de la voluntad del pueblo. Los ancianos de la tribu, reunidos en torno al fuego del Consejo, expresaban su voluntad.

La contemplacíón de la naturaleza invitaba a los indios a recogerse en meditación y plegaria: ello los movía e elevar su corazón a Dios.

En algunas tribus, y en casos excepcionales, también participaban de estas reuniones las mujeres y los jóvenes.

Pero prevalecía siempre el parecer de los ancianos, más ricos en experiencia y, por ende, más sabios. Una vez tomada una decisión, todos la acataban.

El jefe de la tribu mantenía su cargo mientras la edad se lo permitía.

Luego, él mismo designaba su sucesor, que podía ser su hijo o su hija.

Este nombramiento debía ser aceptado por todos los notables de la tribu, es decir, por los guerreros que habían realizado el mayor número de hazañas gloriosas.

Si éstos indicaban como jefe sucesor a otro guerrero que había demostrado ser más valeroso que el heredero legítimo, este último debía, sin más, cederle el título.

Tabajaban la tierra y cultivaban maíz, tabaco, zapallo, yucas, porotos, pero también sacaron de ella plata y turquesas.

Durante los siglos que duró la i«(Ionización española, los navajos atacaron los centros poblados en busca de caballos, bebidas y mujeres, pero en el año 1860, EE.UU. ocupó la región de Arizona y Nuevo México.

En 1864, Kit Carson con sus tropas derrotó a los navajos en la célebre batalla de Bosque Redondo en Nueva México.

En 1868 establecían una reserva para ellos en Arizona, donde tuvieron una suerte muy dura por la escasez y pobreza de las tierras.

La población navaja asciende hoy a 100.000 personas, y viven en una comarca que apenas aporta alimentación para 35.000.

Hasta hoy la mayoría de los nombres de estados y ciudades en EE.UU. conservan o derivan de nombres del idioma indio: Dakota, significa «aliados»; Oklahoma, «el pueblo rojo»; Iowa, «los dormidos»; Kansas, «una brisa cerca del suelo; Kentucky, «el suelo oscuro y sangriento; Illinois, «la tribu de los hombres perfectos»; Texas, «amigos»; Idaho, «buenos días»; y Mississippi, «padre de las aguas».

En la frontera con California hay varias reservas de tribus indias: arapahos hacia el oeste, apaches y navajos hacia el noreste en los límites del territorio de Nueva México.

Hasta el día de hoy hay localidades, dentro del mismo estado de Arizona, que llevan nombres de distintas tribus que fueron los primitivos y auténticos habitantes de esta región: Coconinos al norte; en el centro Yavapai (Aguas claras). Incluso el nombre de Cochise que fue el caudillo que educó al famoso indio Jerónimo, figura al sur del estado de Arizona, en el 1 imite con México.

Una forma habitual para comunicarse entre las tribus eran las señales de humo que se lograban colocando una manta en forma intermitente sobre una fogata encendidacon madera verde para que les asegurara un buen fuego con humo.

Una tribu de cualquier clase estaba constituida por varios clanes y en cada uno de ellos regía un anciano magistrado elegido por el clan en cuestión, llamado Sachem.

Pero a su vez, los jefes guerreros de cada clan eran los Natani, elegidos en ceremonias sagradas. Varios Sachem formaban un Consejo de Ancianos o Jefes Mayores, los que eran comandados por un gran cacique.

La categoría de estos últimos se destacaba por el revestimiento de ornamentos de plata y cuentas de arcilla y piedras coloreadas alrededor del cuello, pero sobre todo por el típico tocado confeccionado con plumas de águila.

Cada guerrero de cualquier tribu podía ataviarse con plumas de águila de acuerdo a los coups o encuentros con enemigos armados como él, en las frecuentes guerras entre tribus rivales.

Así como un piloto de la RAF, durante la última guerra mundial, solía pegar una cruzde hierro en la carlinga de su avión por cada aeronave nazi derribada por él, también en la misma forma los guerreros pieles rojas, contabilizaban por cada coups una pluma timonera de águila.

Las plumas recortadas de cuervo indicaban que había sido herido en acción.

También se diferenciaban los guerreros pieles rojas con los de otra tribu por la colocación de las plumas, como los clanes escoceses en la elección de los colores y el dibujo de las telas.

Pero siempre las plumas del cóndor y el águila eran las favoritas, pues eran aves que estaban más cerca del cielo y de los dioses y simbolizaban el acuerdo del hombre con Manitú.

Los hombres que oficiaban de curanderos-chamanes de la tribu, denominados Wakan, llevaban el cabello recogido con un moño y sus revelaciones y consejos eran escuchados y seguidos respetuosamente por el resto de la tribu. También oficiaban de sacerdotes para casar a las parejas.

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Muerte del  general  Custer  (1876);
episodio de la  lucha entre blancos y pieles rojas

► RELIGIÓN

«Padre mío, que estás en todas partes, y por quien estoy vivo: tal vez ha; sido Tú quien, por obra de los hombres, me has colocado en esta situación pues eres Tú quien lo dispone todo. Y como nada es imposible para Ti, líbrame de mis enemigos, si lo consideras justo.

Y ahora, a vosotros todos, peces de los ríos, pájaros del cielo y animales que corréis sobre la Tierra, y a ti, oh Sol, os ofrezco este mi caballo.

Vosotros, pájaros del aire, y vosotros, habitantes de la pradera, sois mis hermanos, porque un solo Padre nos ha creado, y veis cómo soy infeliz. Entonces, si tenéis algún poder ante el Padre, interceded por mí.»

Esta hermosa plegaria fue pronunciada por un indio de la tribu de los pawnees, cuando se hallaba en una situación desesperada.

En ella encontramos no sólo la expresión de fe en un Dios, padre justo y amoroso de todas las criaturas, sino también el sentido de una profunda resignación a la voluntad divina y el concepto de la omnipresencia de Dios.

Las diferentes tribus pieles rojas llamaban al Gran Espíritu Creador con distintos nombres: «Manitú» (Gran Manito), los algonquines; «Wakonda los síux; «Yastasinane» (que significa «capitán del cielo»), los apaches.

Además, veneraban todas las manifestaciones de la naturaleza: el Sol, la Luna, el Aire, el Agua, el Fuego.

A estas fuerzas misteriosas dedicaban largas oraciones silenciosas, o ritos complicados y enigmáticos, como la Danza del Sol. que bajo la guía de los hechiceros, a veces se prolongaban durante días.

► GUERRAS

» Apesar de tantas luchas, he tenido la suerte de no derramar nunca la sangre de una mujer o de un niño, ni siquiera involuntariamente».

Así se expresaba Gerónimo, un gran jefe apache, dando fin a la narración de sus aventuras guerreras.

Las tribus pieles rojas guerreaban frecuentemente entre sí por los motivos más fútiles. Bastaba que dos tribus se encentraran simultáneamente en un mismo territorio de caza para que la guerra fuera inevitable.

Sin embargo, fueron combatientes leales: ni las mujeres ni los niños de los vencidos eran nuertos; los prisioneros eran respetados, y los tratados, aunque  solo  fueran  verbales,  se observaban escrupulosamente.

Para algunas tribus, como los apaches, los comanches y los siux. la guerra no era más que un tipo particular de caza que concluía con la captura de los caballos de la aldea atacada.

Prestamente, la ilustración representa un método empleado por los comanches para atacar de sorpresa a una aldea.

Los jinetes se mantenían agarrados al cuello de los caballos, escondiéndose tras uno de sus flancos, y se acercaban al poblado simulando ser ana manada en pastoreo. Luego, de improviso, los guerreros se erguían decididos y se lanzaban denodadamente al ataque.

► LA    CAZA

El otoño era la estación de las grandes cacerías. La tribu se trasladaba continuamente en busca de manadas de búfalos, que galopaban hacia el sur. Había manadas tan numerosas que a veces se extendían hasta sesenta kilómetros, y ccntinuaban pasando durante cinco días seguidos.

Los jinetes se situaban en los flancos de la manada, y sus flechas, casi siempre certeras, se clavaban en la juntura del lomo de los bisontes.

Un procedimiento más audaz para abatir a la presa era saltar de la grupa del caballo sobre la del risonte y clavarle un cuchillo en la garganta.

Los pieles rojas sabían utilizar la carne y otras partes de este animal. Con la piel aún cubierta de pelos, hacían camas, mantas y capas.

Después de haberla raspado la usaban para fabricar tiendas, piraguas, escudos, ropa y calzado.

Los huesos servían para preparar utensilios (palas, arpones, puntas de flechas, agujas, ornamentos); los tendones y los intestinos eran transformados en cuerdas para arcos, lazos y ataduras; los cuernos hacían las veces de recipientes; los cascos daban una gelatina que se empleaba como cola; el cerebro servía para el curtido de las pieles.

► LAS    DANZAS

Los pieles rojas fueron famosos, además, por las fantásticas danzas que ejecutaban en distintas ocasiones. Había danzas de carácter religioso que servían para solicitar al Gran Espíritu una lluvia, una caza abundante, o la victoria en la guerra.

Otras danzas, que se ejecutaban inmediatamente antes de una batalla, tenían por objete exciear a los guerreros para la pelea.

A menudo, en la excitación los guerreros se excedían; el resultado era, así, opuesto al deseado, pues llegaban a la batalla físicamente extenuados. Otro tipo de danza, que tenía carácter de espectáculo, consistía, generalmente, en la narración mímica de una  hazaña guerrera.

PARA SABER MAS…

Las religiones: Como todos los pueblos antiguos, no sólo de América del Norte, Centro y Sur, sino de Europa, Asia u Oceanía, la figura del sol era tan importante como la de la Luna.

Se le adjudicaba al primero la jerarquía, la cacería, la acción de la naturaleza, el cacique, la paternidad, mientras que la segunda estaba parangonada con la noche, el reposo, las aguas, los misterios, la maternidad, el medicine-man (wakan).

También adoraban al viento y al rayo al que temían y representaban como una culebra en movimiento, por ello muchas tribus se abstenían de matarlas. Más bien las veneraban y danzaban como los Hopi en ceremonias mágicas y secretas.

Creían que existíaun Gran Espíritu y también otros menores que vivían en cada hombre, en cada animal, lago, árbol, pasto y hasta en las piedras.

Así, para los espirituales indios Hopi, el monte era sagrado y el mundo material y su relación con los espíritus no tenían fronteras limitantes. Cualquier terrón de la tierra era sagrado y como tal habitado por seres sutiles,

Además del Sol y la Luna existían las Personas de los Hombres, las Personas de la Tierra, las Personas del Agua, y las Personas del Viento.

Esto último coincide con las leyendas de las culturas europeas y orientales sobre los genios que habitan los distintos elementos (hadas, salamandras, sílfides, elfos, etc.)

Entre los zuñies y pawnees, existía la creencia de que las sombras que dejaban en el suelo al caminar, eran sus almas y que cuando fallecían se reunían en un lugar desolado al que ningún miembro vivo de la tribu podía acceder.

Todos los muertos hacían un  largo viaje hacia los cielos y formaban juntos la Vía Láctea, cualquiera hubiera sido su rol en la vida.

Las estrellas brillantes, sin embargo, eran los espíritus de los bravos guerreros que cabalgaban, por siempre, los campos celestes del Gran Manitú.

El hombre blanco al llegar a América descubrió muchas cosas importantes y cubrió otras de miseria y olvido.

Pero entre las primeras, encontró un verdadero tesoro de leyendas: mellizos que viajaban al sol, aves que raptaban a hermosas doncellas, mujeres arañas librando gente de un diluvio.

Al igual que otros escritores o narradores de mitos del resto del planeta, estos pieles rojas contaban la creación del mundo: como se descubrió el fuego, como brotaron las plantas y fueron creados los hombres.

Pero los mitos que los conquistadores escucharon y perpetuaron no eran simples fábulas.

Eran herencia sagrada que explicaban las fuerzas de la naturaleza y daban un contenido vital a los cantos y danzas primigenias del ceremonial religioso piel roja. (Fuente: Huellas del Cielo Norma Palma de Sindona)

Ver: Los Bisontes de la Pradera Norteamericana

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil Ilustrada Tomo III Los Pieles Rojas
Huellas del Cielo Norma Palma de Sindona

Ubicacion Geografica de Mayas Incas Aztecas Lugar que Habitaron?

MAPA DE UBICACIÓN GEOGRAFICA CIVILIZACIONES AMERICANAS

MAYASLos Mayas se situaron en los estados mexicanos de Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas. En la mayor parte de Honduras, Belice, y Honduras.
AZTECASLos aztecas se ubicaron en la zona del centro y sur del actual México, en Mesoamérica, entre las costas del Pacífico y el Atlántico.
INCASSu dominio se expandió por mas de 4000 kilómetros, incluyendo el altiplano y la costa Peruana, gran parte del altiplano de Ecuador, el norte chileno, parte del Este de Bolivia y parte del norte de Argentina.
CHIBCHASLos Chibchas se habitaron en la rama oriental de los Andes y el río Magdalena, siendo asiento principal la meseta de Bogotá (Colombia)
Cuadro Comparativo Entre las 4 Culturas

 El Arte Maya

Asesinato de Atahualpa, El Emperador Inca Asesinado

Asesinato de Atahualpa el Emperador de los Inca

En la plaza de Cajamarca, en 1533, el pueblo llora la muerte del Inca.

El gobernante del Tahuantinsuyo, el imperio más extenso de la América precolombina, ha sido ajusticiado por orden de un tribunal de los conquistadores españoles.

El imperio de los incas se derrumba.

El último Inca del Tahuantinsuyo, el que gobernaba cuando el imperio cayó bajo la dominación española, fue Atahualpa.

Apresado por los españoles tras un audaz golpe dado en Cajamarca en 1532, fue ejecutado al año siguiente, a pesar de haber pagado una gran cantidad de oro como rescate.

Su muerte, si bien no acabó con la resistencia indígena, provocó el derrumbe definitivo del imperio incaico y facilitó la conquista de su territorio.

La guerra entre hermanos:

Bajo el gobierno de su padre, Huayna Cápac, el Tahuantinsuyo llegó a la máxima extensión: abarcaba desde el norte de los actuales Chile y Argentina hasta lo que hoy es el sur del Ecuador.

En especial, había logrado consolidar el dominio sobre la zona norte del territorio.

Existen distintas versiones sobre el nacimiento de Atahualpa, que al parecer ocurrió alrededor del año 1500, pero algunos sostienen que fue en Quito y otros que al sur del territorio.

Educado en el Cusco, participó con su padre en la campaña de pacificación del norte del imperio.

En 1525, durante dicha campaña, Huayna Cápac enfermó de viruela, enfermedad desconocida en América que llegó con los españoles, y murió a las pocas semanas.

Como solía ocurrir cada vez que moría un Inca, se desató una guerra fratricida entre Atahualpa y su medio hermano Huáscar.

Hacia 1530, cuando Atahualpa logró vencer a Huáscar después de una larga lucha, arribaron al imperio las primeras noticias sobre la llegada de los conquistadores españoles.

Historia del Asesinato de Atahualpa:

Antes de la llegada de los conquistadores españoles a Perú, así como a toda América central y del Sur, los incas constituían un potente imperio que puede colocarse entre los grandes edificadores de la historia universal.

En la época en que llegaron los conquistadores españoles, en la primera mitad del siglo XVI, los incas se encontraban divididos; el trono y el poder estaban siendo disputados por dos pretendientes: Huáscar y Atahualpa, que contaban con el apoyo de parte de la aristocracia.

Es en este momento cuando los españoles, conducidos por Francisco Pizarro, irrumpen en escena y comienzan sus campañas de conquistas en el año 1532.

Tal fue el imperio que los españoles descubrieron.

Ellos, los fieros individualistas, violentos y ambiciosos, se encontraron ante un pueblo pasivo y resignado.

No lo comprendieron ni podían comprenderlo.

Por eso la historia de la conquista abunda en hechos difíciles de explicar para nosotros que disfrutamos de la perspectiva del tiempo, pero que nos obstinamos en juzgar a los hombres de otras épocas con nuestras ideas de hoy.

Atahualpa

atahualpa

En principio se enfrentaron a las fuerzas de Atahualpa, mucho más numerosas que las españolas, pero muy impresionadas por el armamento y en especial por los caballos y trabucos de éstas.

Los españoles lograron ganar la confianza de Atahualpa y atraerle a su campamento de Cajamarca, donde mataron a sus acompañantes y le hicieron pasionero.

Exigieron al pueblo privado de su jefe, un fuerte rescate en plata y oro, y aunque este rescate se pagó, los españoles mataron a Atahualpa.

Ya que en el intervalo Huáscar había sido igualmente hecho prisionero y ejecutado con el asentimiento de su rival, los españoles tenían el campo libre.

Este acontecimiento histórico, el asesinato de Atahualpa, produjo la más viva indignación en Europa:

Tratemos de explicar la actitud de Francisco Pizarro, colocándonos en aquel medio, al día siguiente de realizarse, a traición, la prisión del Inca.

Los españoles de Cajamarca vivían en constante zozobra  temían una insurrección general de los indios.

Tenían la prueba de que Atahualpa continuaba desde la prisión, dando órdenes en la provincia y, particularmente, que había hecho ahogar a su hermano y rival Huáscar, que ambicionaba probar ante los españoles sus derechos a la corona.

¿Qué hubiera podido hacer aquel puñado de europeos si el imperio proclamaba una especie de guerra santa contra ellos?

Por otra parte, los soldados de Almagro, llegados después de la captura del Inca, habían recibido apenas una porción mínima del rescate de dicho soberano y exigían la marcha sobre el Cuzco, cuyas riquezas se ponderaban.

Atahualpa resultaba molesto y sin tardanza había que deshacerse de él.

Por último, un indio de la costa, llamado Felipillo, parece haber desempeñado un gran papel en este drama.

Había tenido, en efecto, relaciones culpables con una mujer de Atahualpa, y temía ser castigado si éste recuperaba el poder, por lo cual esparcía rumores de rebelión de indios e incitaba a los soldados a pedir la cabeza del soberano.

Siguiendo con la historia, en 1533, Cuzco, la capital del imperio incaico, que contaba en esta época con unas doscientas mil almas, fue tomada, saqueada y devastada.

Dos años más tarde, Pizarro fundó Lima, la actual capital del país.

A pesar de que los indios se sublevaron en diversas ocasiones contra los conquistadores, los españoles no tardaron en consolidar su dominación.

Los papeles principales los desempeñaron Pizarro y Almagro, ambos ayudados por los miembros de su familia.

A causa de las discordias entre ambos, Almagro fue decapitado, pero poco después, Pizarro, que era gobernador de Lima, fue asesinado.

La conquista de Perú por los españoles entraña la ruina de la civilización de los incas.

Los españoles impusieron sus costumbres a los vencidos.

Su régimen tuvo algunas ventajas.

Desde el principio marcharon a Perú religiosos que se convirtieron en defensores de los indios; son numerosos los que desempeñaron de modo ejemplar esta noble tarea; contribuyeron eficazmente a la unión de dos civilizaciones:  la india y la española.

Algunos años después de que Pizarro conquistara Perú, los españoles descubrieron importantes yacimientos de plata en Potosí; a pesar de que estaban situados a una altitud de 4.800 m, llegaron a ser uno de los principales yacimientos argentíferos del imperio incaico.

Los indios fueron a trabajar en estas minas.

La plata era enviada a Europa en lingotes; el reino incaico, en otro tiempo tan pujante, se iba empobreciendo progresivamente… y aqui mismo comienza la época dorada de España, que paradojicamente la llevaría en el siguiente siglo a la quiebra del estado.

El Tesoro de los Incas

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Consumo y Reparto de Alimentos y Bienes de los Incas

Consumo y Reparto de Bienes de los Incas

Veremos ahora cómo funcionaba sucesivamente la demanda, la oferta, y el equilibrio entre la oferta y la demanda.

• ►La demanda (necesidades de una familia).

No nos detendremos mucho en el examen de la demanda porque las necesidades se reducían en el Perú a su más simple expresión, merced a una reglamentación estrecha.

La alimentación era en extremo sencilla:

maíz tostado o hervido, manzanas en jalea o secadas al sol (chuño), legumbres sazonadas con sal y pimienta (quinua, oca, hierbas diversas), a veces, muy raramente, carne salada y seca (charqui); en suma, víveres que podían conservarse generalmente por mucho tiempo, lo que permitía hacer frente a la instabilidad de las estaciones y regularizar la demanda.

La cocción se efectuaba en un horno pequeño de arcilla y los utensilios de menaje se reducían a cántaros, ollas, jarros y morteros.

La bebida se preparaba con maíz, como se hace todavía hoy (chicha).

los incas

La vivienda era tan sencilla como la alimentación: una simple casucha de piedra, ladrillo o adobe, techada de paja, sin chimenea, ni ventana, bastaba para una familia entera; el mobiliario se componía de mantas de lana o pieles que servían de camas, y como objetos «toilette», alfileres de metal y cuchillos de sílex para el cabello.

Figulinas religiosas adornaban los nichos practicados en las paredes a guisa de armarios.

No disponían de asientos, porque el indio tenía por costumbre acurrucarse en el suelo.

La vestimenta no era muy variada; disponían generalmente de dos vestidos, uno para los días de trabajo, otro para los de fiesta, y además una manta de trabajo destinada al transporte de materiales.

Todos los vestidos eran idénticos, de un extremo al otro del imperio.

Únicamente los tocados y sombreros se diferenciaban, y cáela uno de ellos constituía la característica de una provincia: la del Callao era el gorro o la corona de madera.

La masa de la población no tenía otras necesidades ni aspiraciones que las enumeradas y le estaba prohibido tener otras.

El indio no tenía derecho a variar su alimentación ni su indumentaria, a llevar sandalias u otras prendas, a tener asientos en su habitación, porque estas cosas se consideraban favores reservados a quienes el Inca, excepcionalmente, consideraba dignos de tenerlos.

Un control riguroso aseguraba la observancia estricta de esas disposiciones.

Las puertas debían permanecer siempre abiertas durante las comidas a fin de permitir la entrada de los inspectores en cualquier momento.

La menor infracción se castigaba con severidad.

Puede decirse que los soberanos, al limitar los deseos de sus vasallos descubrieron uno de los secretos del difícil problema que se, proponían resolver.

Hubiera resultado vano, en efecto, tratar de ajustar la producción a un consumo creciente y desordenado; el libre juego de la oferta y de la demanda puede realizar ese milagro por la acción del interés personal y la concurrencia, pero una administración por perfecta que fuera, no hubiera podido lograrlo.

• ►La oferta: (producción) 

Después de la demanda, la oferta.

El estudio de la oferta es el estudio de la producción, pero ésta se limitaba igualmente al Perú, ya no por la voluntad de los hombres sino por razones de la misma naturaleza, dado que el suelo no era abundante ni mucho menos y sólo por un trabajo activo y metódico han podido constituirse, vivir y multiplicarse tales aglomeraciones humanas.

Es singular que la división del trabajo se encontrara todavía en estado embrionario.

La regla era que cada uno debía producir lo que le era necesario: alimentación, vestidos, casa, armas.

Los candidatos al examen de que hemos hablado, debían dar prueba de su capacidad tejiendo sandalias y fabricando arcos y hondas.

Sólo un corto número de artesanos eran especialistas; orfebres, pintores, alfareros, tejedores de telas finas, y sus oficios se transmitían de padres a hijos, trabajando exclusivamente para el soberano.

Eran, por otra parte, agricultores y cultivaban su lote de tierra, pero, a diferencia de los otros miembros de la comunidad no tenían que trabajar las tierras del Sol y del Inca.

Pagaban tributo ejerciendo su arte en provecho del monarca.

• ►El equilibrio de la oferta y la demanda. 

Gracias a la estadística, conocían por una parte las necesidades y por otra las posibilidades de cada circunscripción administrativa, y así los funcionarios no tenían más que a justar las segundas a las primeras, haciendo circular las mercancías entre las provincias.

• Pero esto no era todo:

se hacía necesario prever el caso en que, por un motivo cualquiera, epidemia, invasión, sequía, temblor de tierra, los productos pudieran faltar al conjunto del territorio, y había que constituir durante los años de abundancia una reserva destinada a atender esa demanda sin contrapartida.

Para asegurar ese doble equilibrio, en el espacio y en el tiempo, los Incas fundaron graneros, series de pequeños edificios que contenían los productos más diversos: comestibles, vestidos, materias primas, cuerdas, armas y otros objetos fabricados.

Allí estaban almacenadas las cosechas del Sol y del Inca y todos los tributos exigidos a los indios.

Si por acaso se observaba que en una provincia faltarían las materias primas para la fabricación de tejidos, la autoridad central daba órdenes para que las cantidades de lana necesarias fueran extraídas de los graneros de aquellas regiones donde abundaban las llamas, y depositados en la región desprovista.

Si las estadísticas indicaban que la cosecha general de maíz no permitiría alimentar la población durante el año entero, la autoridad central permitía a las autoridades locales que tomaran de los graneros las cantidades suficientes de ese cereal acumulados en los años precedentes.

La previsión era tal que los almacenes tenían a veces víveres para diez años.

De esta manera, los artículos de consumo y otros objetos tributados por los habitantes, al Sol y al Inca, no servían únicamente al culto y a la «élite».

Una gran parte estaba formada por las reservas y volvían en tiempo de crisis a manos de quienes los habían producido.

Es evidente que, el menor traslado de los grupos de población hubiera originado errores en las estadísticas y alterado la aplicación del sistema; no hubieran logrado nunca los funcionarios adaptar la producción a un consumo irregular; por eso ningún indio podía circular sin especial autorización.

En contraposición, el Inca trasladaba de oficio tribus enteras, cuando lo juzgaba oportuno y las estadísticas registraban esos traslados.

Esto hace relación a una de las instituciones capitales de los Incas, la de los «mitmac», en español «mitimaes».

El soberano instalaba tribus de su confianza en las provincias recién conquistadas, en lugar de las tribus turbulentas que enviaba a las regiones centrales del imperio.

Aseguraba de esa manera la paz, por un procedimiento que se ha considerado siempre como uno de los más crueles inventados por los conquistadores: el transporte en masa de grupos humanos.

Nada podría demostrar mejor hasta qué punto el interés del individuo se sacrificaba al del Estado.

He ahí pues, el edificio terminado: producción, consumo, equilibrio final.

No podríamos dejar de admirar su acabada estructura y disposición si no se echaran de ver al mismo tiempo algunas hendeduras en sus paredes.

El sistema es hermoso, pero en cierta manera teórico y para adaptarlo a la realidad fue necesario corregirlo.

Estos correctivos o enmiendas son los que nos quedan por examinar.

• ►Las Enmiendas. 

La primera enmienda concierne a la organización administrativa.

Hemos visto que la población estaba dividida en decenas, centenas, etc.

¿Era posible tal división?.¿Los matrimonios y los decesos no debían deformarla continuamente?.

Y no es que pretendamos que se diera en el Perú el caso de la antigua Germania, donde la centuria no contó con cien jefes de familia sino en el instante en que se estableció por primera vez.

Los Incas se ingeniaron para mantener dentro de lo posible la división numérica en la realidad, considerando las exigencias del reparto administrativo de productos, de materias primas, de tributos, que se efectuaba en forma muy simple.

Tenemos, entre otros, dos testimonios formales a ese respecto, los de dos eminentes jurisconsultos del siglo XVI: F. de Santillán y C. de Castro.

Empero, como los monarcas, por regla general, dejaban subsistir las organizaciones locales y en particular las comunidades agrarias y como, por otra parte, el número de familias de que se componían esas comunidades locales no correspondía siempre — y esto hubiera resultado milagroso — a múltiplos de 10, se conformaban con algo más o menos aproximado.

La segunda enmienda es más importante porque concierne al derecho de propiedad.

Los Incas, para recompensar los servicios prestados, hacían a sus súbitos donaciones considerables de tierras, llamas, vestidos y objetos preciosos.

Los bienes recibidos en donación no eran enajenables, pero podían transmitirse por herencia, quedando los descendientes, colectivamente propietarios.

De esta manera, se constituyó en el Perú una propiedad individual, que no era idéntica a la propiedad quiritaria del derecho romano, porque el detentor no tenía poderes absolutos, pero tampoco era la propiedad colectiva de la comunidad.

Notemos, de paso, que ese derecho de propiedad individual, entró en la historia, no a consecuencia de la conquista o el despojo, sino bajo forma de recompensa conferida al mérito.

Finalmente, la tercera enmienda que deseo señalar, se refiere al equilibrio de la oferta y la demanda.

En un régimen socialista y bajo el plan indicado, ese equilibrio se obtiene por la única acción de la autoridad central.

Los particulares no tienen intervención y el comercio privado es una expresión vacía de sentido.

Ahora bien, la lectura de los cronistas nos revela la existencia de un cierto comercio, tanto exterior como interior.

¿Cuál es el «porqué» de esa anomalía?

Remontémonos a la época anterior a la conquista Inca.

Sabemos hoy, merced a los descubrimientos de los arqueólogos, que existía un comercio asaz importante entre las tribus de la América del Sur, desde luego entre las que habitaban las diferentes regiones de la meseta interandina: algunas cultivaban la tierra, otras criaban ganado, lo que determinaba el cambio de llamas por maíz.

También entre los pobladores de la meseta y de la costa, a través de los pasos de la cordillera: trueque de maíz, lana y patatas por algodón, pescado y frutos; por fin, entre los habitantes de la costa y la meseta con los de la selva oriental que proveían de madera, plumas y coca.

Además, los objetos de lujo, de mucho valor y poco volumen, pasaban de mano en mano y llegaban hasta las regiones más alejadas.

Era el comercio mayor y se hacía con piedras preciosas, tejidos finos, oro, plata y obsidiana.

Todos estos cambios habían alcanzado tal amplitud, que algunos productos muy solicitados, como el maíz, servían de moneda-mercancía internacional y hasta un verdadero signo monetario tenía curso en los estados del océano Pacífico.

Era una moneda constituida por conchillas originarias de los mares tropicales de Méjico y por pequeñas hachas menudas en forma de T.

Ahora bien, los Incas se esforzaban por no introducir cambios en las costumbres de los pueblos que sometían; subsistían pues las corrientes comerciales, pero en consideración al establecimiento del plan socialista, debieron fatalmente disminuir de intensidad.

Un régimen de circulación de riquezas, por una autoridad central, sólo permite una circulación muy restringida mediante los cambios privados.

Esta última circulación comprendía únicamente los excedentes de las cosechas obtenidas por el indio sobre su «kipu», las crías que aumentaban los rebaños de llamas, los productos de bienes recibidos en donación.

Y he ahí por qué los comerciantes extranjeros frecuentaban la meseta andina.

Esos comerciantes fueron quienes revelaron la presencia del imperio a Pascual de Andagoya en el Darién; esa fue la razón de que el piloto Ruíz, que descendía por la costa del Pacífico, encontrara una balsa cargada de mercancías, procedente de Túmbez, como también de que Pacbakutec designara días de feria en las grandes ciudades del imperio.

Excusa decir que ese comercio florecía en razón de la lenidad con que se aplicaba el sistema centralizador de los Incas, de ahí que subsistiera principalmente en las provincias conquistadas por los soberanos del Cuzco, poco antes de la llegada de los españoles.

Esto no obstante, en último término y aun en las susodichas provincias, tratándose de un país donde cada uno poseía su lote de tierra y recibía su parte de materias primas, el tal comercio apenas si podía compararse con el que existe en países de propiedad privada y de división del trabajo.

La aplicación estricta del sistema Inca, importó para ese comercio un verdadero retroceso.

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Organizacion de la Agricultura Inca y las Tierras de Cultivo

Organización de la Agricultura Inca y Tierras: Ayllu:Unidad Social

Las comunidades agrarias o «ayllu», constituyen el fundamento de todas las civilizaciones del altiplano andino.

Forman el vínculo entre el hombre y la tierra.

Es muy verosímil que esos grupos de origen totémico, hayan sido en un principio puramente consanguíneos y luego, gradualmente y en considerable proporción, se hayan convertido
en territoriales.

Organización de la Agricultura Inca y Tierras: Ayllu:Unidad Social

Es importante establecer es que el «ayllu» fue la célula social del Perú precolombiano porque colectivamente fue propietario de la tierra.

No hay en ello nada de original: en un gran número de pueblos mediterráneos la propiedad territorial colectiva del grupo, ha existido y existe todavía hoy.

Tanto aquí como del otro lado del océano Atlántico, los bienes de las comunidades agrarias se dividían en tres categorías: los poseídos y explotados en común (tierras de travesía y bosques), los poseídos en común y repartidos periódicamente (tierras de cultivo), y los que eran objeto de una propiedad individual (casa, cercado y muebles).

¿Qué hicieron los Incas en presencia de esa institución? Como hábiles políticos que eran, cuidaron de no destruirla y se impusieron simplemente como copartícipes.

Para darnos cuenta de su acción, tornemos algunos de los últimos conquistadores incas: Pachakutek, Tupak Yupanki o Huayna Kapak, y sigámosles por las provincias que acaban de someter a su dominio.

Como el suelo era generalmente poco fértil, el primer cuidado del monarca, después de dar libertad a los prisioneros y celebrar grandes fiestas fraternizando con los vencidos, consistía en reunir las poblaciones; luego se ocupaba de acrecentar la producción, tanto por la extensión como por la intensificación de los cultivos.

terraza cultivo

De la agronomía de los Andes, tanto en sus vertientes occidentales como en las orientales, destaca la construcción de varios cientos de miles de hectáreas de andenes o terrazas de cultivo de dos tipos.

El primero está constituido por rocas terraplenadas pero sin terraza de contorno, con un terreno inclinado dispuesto a lo largo de una ladera sin agua de riego. El segundo consiste en muros de represamiento de contorno y con riego, como las terrazas de Pisac (arriba)

La extensión se lograba mediante la construcción de esos «andenes» o «sukre», terrazas en gradería que los Incas no inventaron pero que multiplicaron sobre los contrafuertes de la cordillera. Sus vestigios pueden verse todavía en diversas regiones de los Andes.

Esas terrazas se regaban por medio de canales cavados en la roca, que pasaban por túneles o cruzaban los valles sobre acueductos: trabajo gigantesco si se piensa que para efectuarlo, no disponían los indios ni de carros, ni de animales domésticos, salvo la llama, de poca utilidad, y que no conocían en materia de herramientas, sino el martillo de piedra, el hacha de cobre y el cincel de bronce.

El agua, traída de esta manera, se distribuía conforme a reglas muy precisas que recuerdan las de las comunidades de agua de la huerta de Valencia y Murcia.

En cuanto a la intensificación del cultivo, puede decirse que era una consecuencia de la política de los abonos.

Las islas Chibchas, donde se encuentran los famosos «guanos», eran compartidas por diferentes provincias del imperio, de manera que cada una de ellas se aseguraba el derecho de disponer de una importante cantidad de ese famoso estiércol de ave. Estaba prohibido, bajo pena de muerte, matar los volátiles y aun molestarlos en tiempo de postura.

Tenemos pues el territorio cultivable aumentado y acrecido su rendimiento.

Entonces los prácticos venidos de Cuzco, reemplazaban a los ingenieros, procediendo al deslinde de los territorios afectados a las diferentes comunidades, daban nombres a los relieves del suelo o confirmaban los nombres existentes y por fin efectuaban la repartición de las tierras, operación que los autores modernos no han comprendido muy bien al parecer, por lo que hemos de insistir sobre ella.

A nuestro juicio, la partición se efectuaba de la manera siguiente:

Calculaban los peritos en cada región la superficie necesaria para un hombre casado y sin hijos, que le permitiera vivir; la unidad así determinada se llamaba «tapa»; era variable según los lugares y es improcedente definirla por una cifra, como algunos autores han tratado de hacerlo.

Esta unidad se multiplicaba por el número de los miembros de la comunidad, a razón de un «tupu» por cada jefe de familia, de un «tupu» igualmente por cada hijo, y de un medio «tupu» por hija; los funcionarios dividían en seguida el total obtenido, entre el Sol, es decir la Religión, y el Inca, es decir el Estado.

Esta segunda partición se llevaba a cabo, según parece, teniendo en cuenta ciertas circunstancias: en las proximidades de un templo o de un lugar de peregrinación la Religión obtenía una parte superior a la del Inca, y éste, por el contrario, salía favorecido en los alrededores de las grandes ciudades.

Quedaba por hacer una última partición, pero solamente de usufructo, la de las tierras de la comunidad, por «tupu», entre los jefes de familia.

La administración imperial no tenía nada que ver en esa partición, que era obra de la comunidad misma y que se renovaba cada año.

Decimos cada año, porque los cronistas son muy claros sobre ese punto, y es un error imaginar, como lo hace el historiador Prescott, que el adquirente de la tierra al cabo de un año venía a ser propietario vitalicio.

En el orden cronológico, las primeras tierras cultivadas eran sin duda alguna las del Sol, y las cosechas obtenidas se reservaban para el culto, es decir para los sacrificios y para la alimentación de los sacerdotes, pero únicamente durante el tiempo en que éstos oficiaban en los templos, servicio que se regulaba con alternación.

El orden de cultivo de las otras tierras no lo conocemos con certeza, porque consideramos dudoso el que indica Garcilaso, objetado formalmente por Ondegardo.

Digamos solamente que además de las tierras del Sol, y las suyas propias, los indios cultivaban las tierras del Inca, de los jefes militares, de los altos funcionarios y la de los incapaces, es decir de las viudas, huérfanos, enfermos, ciegos, inválidos, soldados en servicio.

Estas tierras estaban a cargo de ciertos indios, designados al efecto en cada ciudad.

Esa labor, por otra parte, se asemejaba con frecuencia a un juego de regocijo, especialmente cuando se trataba de las tierras del soberano, porque entonces se realizaba con trajes de fiesta, entre danzas y cantos.

Empero, el carácter primitivo de los instrumentos agrícolas la hacía muy penosa; el labrador sólo disponía de una «taklla», especie de pala de madera que hundía en el suelo apoyando el pie sobre unos palos en cruz, fijados al mango en su parte inferior.

Las mujeres y las mozas rompían los terrones con las manos o con un martillo de piedra.

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Tratado de Permuta:Guerras Guaraníticas-España y la Colonia Sacramento

Tratado de Permuta Guerras Guaraníticas España Colonia Sacramento

En 1750 los monarcas de España firmaron el Convenio o Tratado de Permuta por el que España renunciaba al territorio ocupado por siete pueblos guaraníes y recibía a cambio la Colonia del Sacramento, eterna manzana de la discordia en la orilla del Plata.

El Convenio entregaba a Portugal parte de la región colonizada por los jesuitas en el Paraná y el Uruguay con sus estancias y vaquerías.

La Compañía aceptó la decisión real y dispuso que los guaraníes abandonaran la región.

Obra de los Jesuitas en América

los jesuitas en america

La cruel orden no pudo cumplirse porque los caciques indígenas se negaron a aceptar el traslado forzoso al sur.

Indignados porque los misioneros se sometían al Convenio, se rebelaron contra los paí quizás por primera vez, tomaron a varios de ellos como rehenes y los arrastraron a la lucha armada.

Al menos esto fue lo que explicaron los padres.

• Antecedentes:

En 1716 se firmó un tratado adicional entre España y Portugal en Utrecht, por el cual Portugal recobraba la Colonia del Sacramento  sin especificar la extensión de la zona concedida.

En este período se va a fundar Montevideo.

• Fundación de Montevideo:

Para dominar la entrada del estuario Portugal decidió fundar un establecimiento en la bahía de Montevideo (1723).

Cuando el gobernador del Río de la Plata Bruno Mauricio de Zabala tuvo conocimiento de este hecho, desalojó a los lusitanos y fundó por orden de la corona una ciudad, para afianzar allí el dominio español.

La fecha de fundación no se conoce exactamente, aunque se sitúa entre 1725 y 1730; el primer Cabildo se reunió el 1º de enero de 1730.

• El Tratado de Permuta:

La Colonia del Sacramento fue objeto de nuevos conflictos hasta que se firmó el tratado de 1750 durante el gobierno de Fernando VI (de España) que estaba casado con Doña Bárbara de Braganza, hija del rey de Portugal.

Ambos países decidieron resolver amigablemente sus conflictos coloniales, firmando entonces el tratado del 13 de enero de 1750 para fijar el limite de sus posesiones.

España recuperaba la Colonia y cedía tierras sobre la margen oriental del río Uruguay, en las que había siete pueblos de las misiones jesuíticas.

Esto desencadenó la Guerra Guaranítica, pues los indígenas se negaban tanto a depender de Portugal como a trasladarse a la margen occidental del río, de acuerdo a lo que estipulaba el tratado.

Aunque la insurrección fue sofocada, las cláusulas del tratado no fueron cumplidas por ninguno de los dos países.

Carlos III, sucesor de Fernando VI anuló el tratado de Permuta que tantos territorios otorgaba a Portugal.

Tercera ocupación española

España y Portugal se vieron envueltas en la guerra de los Siete Años. Inmediatamente la primera ordenó al gobernador del Río de la Plata don Pedro de Cevallos que ocupara la Colonia.

El 2 de noviembre de 1762 entró en ella después de una breve campaña.

Devolución de la Colonia

Al terminar la guerra de Siete Años se firmó el tratado de París (1763). Inglaterra aijada de Portugal, ensanchó sus dominios coloniales a expensas de Francia, que quedó anulada como potencia colonial en América; España devolvía la Colonia a Portugal, pero conservaba la provincia brasileña de Río Grande, que había ocupado  durante la guerra.

Esla provincia fue reclamada por los lusitanos y más tarde atacada; fue entonces cuando se mandó la poderosa expedición de Don Pedro de Cevallos que tomó la plaza en junio de 1777.

Cuando Cevallos se disponía a dirigirse contra Río Grande tuvo noticia de que se había firmado el tratado deSan Ildelfonso del 1º de octubre de 1777 por el cual se disponía la demarcación definitiva de la línea divisoria entre los dominios españoles y portugueses.

La comisión demarcadora no consiguió plenamente su objeto, pero realizó un importante trabajo topográfico.

España recibió la Colonia, la isla de San Gabriel y algunos territorio3 en la Banda Oriental; Portugal la Guayra, Matto Grosso, Río Grande y Santa Catalina, excepto las misiones orientales.

El límite de ambas posesiones estaba marcado por el arroyo Chui.

Fuente Consultada:
Historia Argentina de Etchart – Douzon – Wikipedia –  La Argentina, Historia del País y Su Gente de María Sánchez Quesada

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Ruta de Magallanes Mapa del Viaje Vuelta al Mundo Recorrido

La Ruta de Magallanes
Mapa del Viaje Vuelta al Mundo

ruta de magallanes

El derrotero elegido por Magallanes casi lo lleva al desastre. Después de doblar el cabo de Hornos, siguió una dirección en diagonal a través de las calmas ecuatoriales y, en un océano plagado de archipiélagos, no divisó tierra desde el día en que entró en el Pacífico el 28 de noviembre de 1520 hasta que avistó Ouam el 6 de marzo de 1521.

PUNTO 1:

265 hombres en cinco naves se equiparon para el viaje: la Trinidad, comandada por Magallanes; La San Antonio, por Juan dé Cartagena; la Concepción, por Gaspar de Quesada; la Victoria, por Luis de Mendoza; y la Santiago, por Juan Rodríguez Serrano.
El 20 de setiembre de 1519 partieron de Sanlúcar de Barrameda.

PUNTO 2:

Cruzaron el Atlántico, tocaron las costas del Brasil en diciembre, y llegaron al Río de la Plata en enero de 1520. Durante un mes permanecieron en el estuario, realizando viajes de exploración.

PUNTO 3:

Desde el Río de la Plata prosiguieron viaje hacia el sur y, luego de descubrir la costa argentina -que tocaron en varios puntos- alcanzaron la bahía de San Julián el 31 de marzo de 1520.

En ese sitio Magallanes decidió detenerse a invernar. Tras superar varios conflictos con sus subalternos –algunos de los cuales fueron ajusticiados- y de perder una nave, la Santiago –que naufragó mientras efectuaba un reconocimiento-, prosiguió la navegación hasta el río Santa Cruz, donde permanecieron cincuenta y tres días.

El 18 de octubre continuaron el viaje hacia el sur.

PUNTO 4:

El 21 de octubre hallaron la boca del estrecho que Magallanes llamó de Todos los Santos -y que hoy lleva el nombre de su descubridor- y se dispusieron a atravesarlo.

Entretanto, la nave San Antonio, había desertado y emprendido viaje de regreso a España, en cuyo transcurso se cree que descubrieron las islas Malvinas.

PUNTO 5:

Sólo tres barcos, pues, realizaron la travesía del estrecho y salieron al Mar del Sur -al cual dieron el nombre de Océano Pacífico- el 28 de noviembre de 1520.

El cruce del océano se prolongó más de noventa días, durante los cuales murieron muchos tripulantes a causa de la falta de agua y de alimentos frescos.

PUNTO 6:

Por fin tocaron tierra en una isla que llamaron de los Ladrones (Archipiélago de San Lázaro, actualmente Filipinas) y, luego de aprovisionarse y de recuperar las perdidas fuerzas, recorrieron otras islas vecinas, cuyos habitantes les brindaron un recibimiento aparentemente cordial.

PUNTO 7:

Pocos días después, sin embargo, Magallanes y varios de los suyos fueron muertos en la isla de Mactan, cuyo rey se negaba a reconocer la soberanía de España.

Era el 27 de abril de 1521. Ante ese contraste, los demás expedicionarios decidieron levar anclas pero, para colmo de males, la nave Concepción se hallaba en pésimas condiciones, por lo que fue quemada, luego de haberla desmantelado.

PUNTO 8:

Sólo dos barcos prosiguieron entonces la travesía. Recorrieron numerosas islas -las Islas de la Especiería- donde hallaron oro y perlas, además de las codiciadas especias: clavo de olor, canela, nuez moscada, sándalo.

Así transcurrieron varios meses; al poner definitivamente proa a España, a fines de 1521, hubo que dejar la Trinidad que se inundaba para que fuese reparada.

BREVE DESCRIPCIÓN DE VIAJE:

magallanes hernando

Durante los primeros 20 días mantuvo rumbo norte, quizás para dejar atrás los mares fríos lo más pronto posible.

Luego alteró su curso en forma gradual hacia el oeste, llegando al ecuador el 13 de febrero de 1521.

Avistó pequeñas islas el 24 de enero y de nuevo el 4 de febrero, pero no pudo desembarcar.

En el ecuador tomó la sorprendente decisión de continuar hacia el noroeste, en vez de hacerlo directamente hacia el oeste, rumbo a la supuesta ubicación de las Islas de las Especias.

Este hecho ha alimentado la conjetura de que Su principal destino era la mítica isla de Cipango.

En todo caso, hacia la fecha en que avistaron Guam, los exploradores ya bebían agua pútrida y comían galletas agusanadas, que «apestaban a orina de ratas».

Confrontados por ladrones’ en la isla, Magallanes impuso el tono de la conducta europea en el Pacífico quemando sus aldeas antes de partir, ya reabastecidos, el 9 de marzo.

Una observación hecha por uno de sus compañeros de viaje sugiere que esperaba que su próxima recalada fuera en la costa de China.

Transcurridos siete días avistó Samar en las Filipinas: había encontrado por azar las islas que formarían el punto central de la navegación española en el Pacífico durante los siguientes 100 años.

Si bien la muerte de Magallanes a finales de abril en una imprudente intervención en conflictos locales perjudicó el prestigio español, la barcos que había zarpado tres años antes pudo volver a casa, a España, por el cabo de Buena Esperanza. Se consideró que este hecho y su valioso cargamento de especias justificaron el viaje.

EL VIAJE DE MAGALLANES:

La hazaña de Magallanes. En 1519, con diferencia de días, salieron de Sanlúcar de Barrameda dos expediciones capituladas para el Nuevo Mundo.

Una, la de Gil González Dávila, debía explorar desde Panamá hasta 1.000 leguas por el océano Pacífico, hacia el Poniente; la otra, la de Magallanes, descubrir un paso que, por el sur de América, condujese a la especiería. Fernando de Magallanes (h. 1480-1521), portugués de origen, hallábase ampliamente versado en cartografía y náutica.

Exploró la costa recorrida antes por Solís, y en marzo de 1520 llegó al puerto de San Julián; vióse obligado a invernar en la zona y a pasar fríos intensos, escasez de víveres y sublevaciones de la tripulación.

En octubre zarpó hacia el Sur, y, finalmente, descubrió el tan ansiado paso, en el estrecho que hoy lleva su nombre.

Treinta y ocho días duró la navegación del mismo, hasta llegar a mar abierto, que fue llamado océano Pacífico.

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Biografia Francisco Pizarro La Conquista del Peru, Sometimiento Inca

Biografía Francisco Pizarro Historia de la Conquista del Perú

En 1527, la segunda expedición de tres conquistadores hacia el «Birú o Pirú» parece tener mejor fortuna que la primera, malograda tres años antes.

A medida que bordean la costa y hacen algunas incursiones en tierra, empiezan a oír historias sobre un fabuloso y rico imperio.

El conquistador del imperio de los incas, el mayor imperio precolombino, fue Francisco Pizarro, extremeño nacido en Trujillo, en 1476.

Tras una fallida expedición con Diego de Almagro y Hernando de Luque en 1524, Pizarro y sus socios volvieron a intentarlo tres años después.

Un ataque indígena en territorio ecuatoriano les obligó a refugiarse en la isla del Gallo.

Pizarro envió a Almagro en busca de refuerzos, mientras él continuó explorando, junto a trece soldados que decidieron continuar con él, y que por eso serían conocidos como los «trece de la fama».

Posteriormente, Pizarro viajó a España, donde obtuvo la autorización real para la conquista del Perú.

En 1531, la nueva expedición de Pizarro partió de Panamá, y en abril del año siguiente llegó a Tumbes.

El 15 de julio de 1532 Pizarro fundó San Miguel de Piura, la primera ciudad española en el Perú.

Enterado de la guerra que enfrentaba a los herederos del trono incaico, Pizarro se dirigió a Cajamarca, donde apresó al Inca Atahualpa y pidió un fabuloso rescate.

A pesar de haberlo pagado, Atahualpa fue condenado y ejecutado sumariamente.

Una vez descabezado el imperio, los españoles entraron en Cusco, la capital, en agosto de 1533.

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BIOGRAFIA E HISTORIA DE LA CONQUISTA

(Trujillo, 1478 – Lima, 26 de junio de 1541)

Conquistador del Perú. Pizarro es el apellido de una familia de conquistadores en la cual Francisco es el más representativo.

Hijo ilegítimo del hidalgo Gonzalo Pizarro el Largo y Francisca González.

Se dice que en su infancia se dedicaba a guardar cerdos.

Marchó a Sevilla y luego a Italia, donde fue soldado del Gran Capitán de 1498 a 1501.

En 1502, hizo su primer viaje a las Indias, con Nicolás de Ovando; después, estuvo con Alonso de Ojeda en la expedición a Urabá, en tierra firme, donde Ojeda le dejó al mando de los que quedaban.

Intervino con Núñez de Balboa en la llegada al océano Pacífico (1513) y también estuvo en el descubrimiento de las islas Perlas y en la fundación de Panamá, donde se instaló.

Se asoció con Diego de Almagro y con el clérigo Hernando de Luque, con la pretensión de llegar a las tierras del Perú, de las que habían oído hablar.

En el primer intento (1524) se tuvieron que volver por falta de medios, tras un encuentro con los indios del que Pizarro salió con siete heridas.

También se frustró la segunda expedición; quedó Pizarro, sin embargo, algún tiempo más con otros 13 hombres.

Cuando volvieron a Panamá con muestras de riqueza, el Gobernador no les prestó mucha atención y Pizarro regresó a España.

El 26 de julio de 1529 negoció, en Toledo, con la Corona, el título de Gobernador y adelantado de las nuevas tierras; estos privilegios fueron, a su vuelta a América, motivo de las primeras rencillas con Almagro.

Se volvió a embarcar hacia Panamá en 1530, con sus hermanos Hernando (el único legítimo), Gonzalo y Juan, y con su tío Francisco Martínez Alcántara.

De allí salió a finales del mismo año hacia Perú con 3 navíos, 180 hombres y 37 caballos.

Tras muchas penalidades logró llegar a Cajamarca, capital del Imperio Inca, donde vivía el Hijo del Sol, Atahualpa.

Entró en la ciudad el 15 de noviembre de 1532 y, en una breve entrevista con Atahualpa, éste les instó a que le devolvieran las tierras tomadas y aplazaran la entrevista para el día siguiente.

Aquella noche los españoles se escondieron alrededor de la plaza.

Cuando al otro día llego el Inca con su escolta y se empezó a impacientar, cayeron sobre ellos sin previo aviso, ahuyentándoles y apresando a Atahualpa; al amanecer siguiente saquearon el campamento de la ciudad.

Atahualpa ofreció a Pizarro una habitación llena de oro y dos de plata a cambio de su libertad y éste aceptó.

Pero el Inca siguió prisionero.

Los ejércitos incas, desanimados, regresaron a Quito; se tomó esto por un movimiento de tropas hacia Cajamarca; los soldados españoles estaban nerviosos y la mayoría de ellos querían ver muerto a Atahualpa.

Se le acusó de traición al pacto y, condenado a muerte, murió sin comprender los motivos, el 23 de julio de 1533.

Después, marcharon sobre Jauja y luego tomaron Cuzco, ciudad sagrada, donde Pizarro nombró soberano a Manco Cápac, pensando utilizarle como títere.

El 18 de enero de 1535, fundó su capital, la Ciudad de los Reyes, en el Valle de Rimac, que es hoy la actual Lima.

Su hermano Hernando fue, este mismo año, a España a entregar el quinto real y regresó con el título de marqués para su hermano y con el de adelantado para Almagro, que debía situarse doscientas leguas al sur de los territorios de Pizarro.

Quedó así la región del Cuzco, donde debía estar Hernando de gobernador, como zona conflictiva, pues Pizarro fue quien se la quedó.

Al producirse el alzamiento de Manco Cápac, los incas sitian Cuzco.

Será Almagro con sus tropas el que logrará liberarlo (1537), pero se quedará con la región, apresando a Hernando.

Francisco acude desde Lima lográndose el acuerdo de paz en Mala, por el que Almagro puso en libertad a Hernando.

Este atacaría cogiendo desprevenido a don Diego y derrotando a sus tropas. Almagro fue juzgado y condenado a muerte en 1538.

Pizarro estuvo entonces dedicado al gobierno tranquilo de la Ciudad de los Reyes, fundó Arequipa y Chuquisaía y mandó a su hermano Gonzalo a inspeccionar Quito, Valdivia y Chile.

Fue asaltado en su palacio por una docena de almagristas dirigidos por el hijo de Diego que lo mataron.

En 1542 se creo el Virreinato del Perú y la ciudad de Lima -que Pizarro había fundado en 1535 – fue designada capital.

En un principio el virreinato del Perú abarco todos los dominios españoles en América del Sur, excepto Venezuela.

PARA SABER MAS…

• EL ENFRENTAMIENTO CON ALMAGRO:

Cuando los descubridores y conquistadores del Perú, Francisco Pizarro y Diego de Almagro, ya enemistados por la codicia, resolvieron separarse, no pudieron entenderse en el reparto de las conquistas comunes.

Llevado el pleito al Consejo de Indias, el emperador Carlos V, en 1534, dividió la comarca en litigio en dos zonas: la parte norte, con 270 leguas de costa del Mar del Sur, era otorgada a Pizarro, con el nombre de «Nueva Castilla», y la parte sur, que comprendía el territorio situado entre los 14 y 25 grados de latitud Sur, correspondía a Almagro, con el nombre de «Nueva Toledo».

Pero Carlos V no determinó con exactitud a cuál de los dos pertenecería la ciudad de Cuzco; y esto fue, posteriormente, la causa principal de la implacable guerra civil que se desató entre ambos conquistadores y que terminó con el exterminio de los Almagros y Pizarros en el Perú.

 • EL CONFLICTO

Enterado Diego de Almagro de la concesión que Carlos V le otorgaba, juzgó que Cuzco entraba en los límites de su jurisdicción y determinó posesionarse de la ciudad, donde se encontraban Juan y Gonzalo Pizarro, a los que estuvo a punto de atacar para hacer valer sus derechos.

Pero la oportuna llegada de Francisco Pizarro, que estaba ausente, pacificó los ánimos y acordaron una tregua, mientras peritos autorizados fijaban las latitudes de las dos provincias.

Mientras tanto, Diego de Almagro, audaz y activo, emprendió un viaje de exploración y conquista a la región que los indígenas llamaban Chili y de cuyas riquezas hacían grandes exageraciones.

Con una lucida comitiva y muchos indios auxiliares, Almagro siguió el camino incaico que costeaba por el este la Cordillera de los Andes, internándose en la actual provincia de Salta por la Quebrada de Humahuaca; pero encontró una inesperada resistencia por parte de los indígenas, que se hacía más enconada a medida que avanzaba.

Desde Chicoana (Salta) cruzó la Cordillera, con grandes pérdidas de vidas, y llegó al valle de Copiapó.

Después de reconocer el territorio, hostilizado por los indígenas, emprendió el regreso, recorriendo el norte de la actual República de Chile y atravesando la Puna de Atarama.

• SITIO DE CUZCO

Mientras tanto, los indios peruanos se habían sublevado, acaudillados por el inca Manco y pusieron sitio a Cuzco, defendido por Juan, Hernando y Gonzalo Pizarro.

Francisco se hallaba en Lima, incomunicado con el resto de sus compañeros y sin posibilidad, por la escasez de sus fuerzas, de presentar batalla en campo abierto a los sublevados, o de llevar socorros a Cuzco.

El sitio duró siete meses y en su transcurso murió Juan Pizarro en una escaramuza.

En esa crítica circunstancia volvió Almagro y avanzó sobre la ciudad, después de infructuosas tentativas de pacificación y de una tregua, rota antes de tiempo.

Aprisionó a Hernando y a Gonzalo Pizarro y se hizo nombrar gobernador por el Cabildo.

•  ABANCAY

Por su parte, Francisco Pizarro logró reclutar una columna de auxilio que envió a Cuzco, al mando de Alonso de Alvarado, pero ésta fue deshecha por Almagro en la batalla de Abancay, en julio de 1537.

Francisco Pizarro, procediendo con prudencia, negoció y obtuvo de Almagro la libertad de su hermano Hernando, con juramento de éste de no volver a tomar las armas y regresar a España, mientras el pleito fuera resuelto por el rey.

Su otro hermano, Gonzalo, había logrado fugarse de la prisión.

Pero Hernando Pizarro, faltando a su juramento, levantó un fuerte conjunto de tropas y marchó sobre Cuzco, logrando derrotar a las tropas de Almagro en el combate de Salinas, en abril de 1538.

• JUICIO Y MUERTE DE ALMAGRO

En seguida, Hernando Pizarro entró en la ciudad, aprisionó a Almagro, que estaba anciano y enfermo, le formó juicio y, en consecuencia, le hizo aplicar la pena del garrote (la horca).

Para mayor escarnio, después su cadáver fue decapitado en la plaza pública.

Al año siguiente tuvo que ir Hernando Pizarro a España, a explicar al rey su conducta.

Allí, acusado por un albacea de Almagro, fue apresado y confinado durante veinte años en un castillo de Medina del Campo. Al cabo de ese tiempo recobró la libertad, pero murió, pobre y olvidado, a edad casi centenaria.

Mientras tanto, un hijo del conquistador, llamado también Diego de Almagro, resolvió encabezar una conspiración de los antiguos partidarios de su padre, que se sentían vejados y despreciados por los partidarios de Francisco Pizarro.

• ASESINATO DE PIZARRO

Los conjurados, que eran dieciocho, irrumpieron en la casa del gobernador, en Lima, y a pesar de la bravura con que Francisco Pizarro se defendió lograron inferirle numerosas heridas que le quitaron la vida, en junio de 1541.

Almagro, el joven, se apoderó del gobierno vacante, pero, entretanto, llegó al Perú un comisionado real, el licenciado Vaca de Castro, con instrucciones para tomar el mando en caso de acefalía.

Enterado de la muerte de Francisco Pizarro, decidió ocupar el gobierno y castigar a Almagro, el joven. Éste se resistió con las armas, pero fue derrotado y capturado en la llanura de Chupas, y poco después decapitado en la misma plaza en que lo fuera el cadáver de su padre.

• EL VIRREY NÚÑEZ DE VELA

Carlos V, creyendo terminada la pacificación del Perú, decidió crear el virreinato y nombró virrey a Blasco Núñez de Vela, con la misión especial de poner en vigencia nuevas disposiciones acerca del trabajo de los indios.

Estas leyes nuevas quitaban a los encomenderos multitud de privilegios y garantizaban a los indígenas la vida y la retribución de salarios.

Como lesionaba sus intereses, los colonos demostraron franca hostilidad hacia la nueva reglamentación y terminaron por sublevarse, eligiendo como jefe a Gonzalo Pizarro.

Los ejércitos chocaron en Añaquito, donde Blasco Núñez de Vela fue derrotado, hecho prisionero y mandado decapitar por Pizarro. Su cabeza sangrante se exhibió en la plaza de Quito.

 PEDRO DE LA GASCA

A raíz de estos hechos, las disposiciones sobre encomiendas fueron derogadas por Carlos V, que nombró, con poderes extraordinarios, al sacerdote Pedro de La Gasea, para que pacificase el país.

Al llegar a Panamá, La Gasea, valido de las reales órdenes que traía, consiguió el apoyo de la flota de Pizarro, cuyo comandante, Pedro de Hinojosa, se puso a sus órdenes.

Sobre esta base, y ofreciendo indulto a los rebeldes, logró provocar gran deserción en el campo enemigo, de tal manera que, a pesar de haber sufrido su ejército un contraste en Huarinas, en octubre de 1547, más tarde, a medida que avanzaba hacia el sur, la región se iba sublevando contra Pizarro, hasta que, en otro encuentro que tuvo lugar en el valle de Sacsahuana, logró que las tropas de su oponente desertaran en masa. Gonzalo Pizarro y su lugarteniente Carvajal sufrieron la última pena y así terminó su vida el último Pizarro del Perú.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante Tomo VI Editorial CODEX

Ciudades Sagradas de los Mayas Historia de Copan Quirigua Tikal

Ciudades Sagradas de los Mayas – Ruinas de Copán- Quirigua – Palenque – Tikal – El Mirador – Chichén Itzá –

Ciudades Sagradas de los Mayas Culturas de Mesoamérica

LOS MAYAS: La cultura que se asocia con el punto culminante de la Edad Clásica de Mesoamérica es la maya. Este pueblo estuvo enormemente influido por las demás culturas mesoamericanas, junto a las cuales evolucionó poco a poco.

La cultura de los mayas se extendió por la península de Yucatán hasta llegar a la actual Guatemala, el norte de Belice y Honduras. Los mayas crearon un imperio integrado por ciudades-estado centradas en una agricultura intensiva y el comercio; algunas de las ciudades mayas más conocidas son Chichén Itzá, Uxmal, Palenque y Calakmul.

Entre los años 300 y 900 d. C., los mayas comenzaron a producir arte de un nivel tal que esta época ha sido denominada el Periodo Clásico. Crearon estatuas sofisticadas y relieves tallados en piedra, muchos de los cuales aparecían firmados por el artista.

Desarrollaron los jeroglíficos olmecas y emplearon la escritura para dejar constancia de acontecimientos y victorias en batallas en grandes bloques de piedra decorativos. También la arquitectura maya era sofisticada.

Los mayas extraían caliza de las canteras y cocían ladrillos. Además, los edificios civiles importantes estaban revestidos de yeso para contar con una superficie lisa ideal para decorar. Como sus antepasados, los mayas erigieron sus templos en la cima de inmensas pirámides escalonadas para aproximarse a los dioses.

Eran además sabios astrónomos, por lo que tal vez usaran estas estructuras como observatorios. Aunque la civilización maya entró en decadencia en el siglo IX, pervivieron culturas pos mayas, cuyo estatus únicamente se vio socavado por la llegada de los españoles en el siglo XV.

Al visitar los emplezamientos arqueológicos mayas, llaman la atención los edificios y los complejos arquitectónicos, que avivan la curiosidad e imaginacion de expertos y visitantes.

Para los habituados al hecho urbano los edificios que construyeron los mayas plantean una serie de preguntas y estimulan el interés por aquella cultura precolombina.

Las construcciones mayas parecen compartir a primera vista una serie de similitudes, aunque consideradas las distintas áreas en las que se sitúan y pertenecen, las diferencias se multiplican. Asi, la distribución de los edificios de las plazas, de los patios y una construcción a diferentes niveles

 

arco kabah maya

Del Gran Arco de Kabah, situado al final de la ciudad y como puerta de un sacbe que unía este centro con Uxmal, destaca la bóveda de aproximación de hiladas propia de muchos edificios ceremoniales y usada en el tejado a dos aguas muy inclinado de las viviendas mayas.

dando lugar a complejos similares a acrópolis difieren notablemente en función de las áreas, si bien existen una serie de elementos que permiten una identificación de similitudes como, por ejemplo, el uso de techados con bóveda de aproximación de hiladas, la utilización de techos de vigas cubiertas de hormigón con cal, el uso o no de cresterías caladas, el tipo de inclinación que se da al edificio, la presencia de estructuras piramidales, la presencia de estucos…

Los principales estilos -correspondientes a El Peten, Usumacinta, Motagua, Río Bec, Chenes, Puuc y el de la Costa Oriental- permiten agrupar regionalmente no sólo en el espacio sino también en el tiempo las construcciones mayas.

mentos públicos. La arquitectura pública surgió en la medida en que la progresiva complejidad cultural condujo a la necesidad de disponer de unos lugares específicos en torno a los cuales la sociedad pudiera realizar actividades comunes relacionadas con lo divino y lo humano.

Al igual que en el caso de las estructuras domésticas, la arquitectura monumental tuvo una serie de condicionamientos que dependían de la materia prima más abundante en el lugar, pero las técnicas de construcción básicas no variaron en gran medida: pisos, rellenos, muros y coberturas.

Así, la caliza, para el estuco de enlucir el relleno o los sillares, fue el material más usado en todas las tierras bajas y ofrecía la mejor preservación, mientras que en el altiplano y la periferia existió mayor diversidad de materiales en función de una mayor variedad geológica.

Un rasgo característico del área a partir del período Formativo Tardío fue el uso de la bóveda de aproximación o de hiladas, que sustituyó de forma progresiva a las originarias cubiertas de materiales perecederos (entre ellos la palma), que iban a continuar siendo usados en la arquitectura doméstica hasta la actualidad.

La arquitectura maya tuvo rasgos y elementos afines a otras culturas mesoamericanas, y variaciones puramente regionales.

Entre los rasgos comunes cabría destacar la disposición de los edificios alrededor de una plaza, la mayor elevación de los templos-pirámide, que sobresalían del entorno doméstico, los palacios, las acrópolis o los conjuntos de templos y palacios, los juegos de pelota y las calzadas o sacbeob; mientras que otras edificaciones como los complejos de conmemoración astronómica, las escalinatas jeroglíficas, las cresterías, los arcos, las torres o los cuadrángulos, se dieron de forma más limitada según las zonas.

Lo mismo que en las estructuras arquitectónicas, las decoraciones externas presentaron unos patrones básicos a partir de los cuales  surgieron  multitud  de  variaciones sobre un mismo tema y así, desde el Formativo, las fachadas de templos y palacios se adornaron con grandes mascarones de estuco o de piedra tallada, en los que se representaban las figuras de dioses y anímales que con el tiempo evolucionaron hacia formas muy estilizadas.

En el momento de mayor auge cultural se distinguieron varias regiones con rasgos estiilísticos propios: la de El Peten, con la ciudad de Tikal como centro, destacó del resto por la grandiosidad formal de sus basamentos, con una construcción muy vertical y sólida, y con templos rematados con inmensas cresterías macizas. Fue muy común el uso del estuco y la pintura para embellecer las paredes en edificios y tumbas.

Las ruinas deTikal cubren cerca de 60 km2, en las que se han descubierto literalmente miles de construcciones.

Al cabo de décadas de trabajo, se ha excavado apenas una fracción de la ciudad, y los cálculos sobre su población oscilan entre los 100.000 y los 200.000 habitantes en su época de apogeo, que tuvo lugar en el siglo VII

Templo maya en tikal

Tikal es la más grande de las antiguas ciudades de los mayas.
Está situada en la región de El Petén, en Guatemala.
Templo de la Serpiente Bicéfala

En la región del río Usumacinta, cuyo centro fue Palenque -hasta tal punto que cabría hablar de un estilo propio en este centro-, las edificaciones son de menor tamaño que las de El Peten, los basamentos son bajos y, en general, tienen un aspecto más ligero, a lo que contribuyeron las cresterías caladas, que coronaban las edificaciones, y las diversas tipologías de arcos.

El uso del estuco en Palenque, la piedra labrada en Yaxchilán y la pintura mural policroma en rrnampak, centros menores pero adscritos también al área de este estilo arquitectónico, ¿¿quirieron características magistrales al ornamentar las cresterías, las portadas y los interiores.

El área del sudeste, que incluye centros como Copan y Quiriguá, por su natural situación periférica presentó peculariedades rropias, con una decoración escultórica en tiedra -prácticamente exenta- que se aplicó en construcciones como templos, palacios y escalinatas.

El Arte Maya

Fuentes Consultadas:
El Mundo Precolombino (Ed. Oceano)
Lugares Sagrados de América Juan Tafur (Ed. Oceano-Ambar)
Maravillas de América Central
Lugares Misteriosos de Paula Ruggeri
Atlas de la Historia del Mundo

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RUINAS DE PALENQUE

Ruinas de Palenque Restos de la Civilizacion Maya Observatorio

Templo de las Inscripciones, el mas importante de los monumentos de Palenque, se encuentra sobre una pirámide escalonada. Desde el interior del templo se puede descender a una cripta  funeraria de Pakal

Ver: Ruinas de Palenque – Restos Civilizacion Maya

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Las Ruinas de Copan en Honduras
Arquitectura Maya en Mesoamérica
Las Ruinas de Copan en Honduras Arquitectura Maya en Mesoamerica

COPAN:  Los mayas realizaron en esta ciudad más estelas escritas que en ningún otro sitio, en su afán por perpetuar el conocimiento de su éxito. La Atenas del mundo maya fue descubierta en 1750 por don Diego García de Palacio.

Se supone que tomó ese nombre tomó su nombre de la antigua capital del Reino Hueytiato, o Payaquí. Copantl, término Quanhpantli: «Puente de Madera, lo que llamamos Copante».

Tras ser abandonada en el siglo X, Copan permaneció en el olvido durante 500 años, reclamada sólo por la selva. Esta magnífica ciudad es reconocida como la mayor creación maya y posee algunas de las muestras más notables de la arquitectura y escultura de esta civilización.

En el lluvioso verano de 1839, el explorador estadounidense John Lloyd Stephens y el artista inglésFrederick Catherwood llegaron a un claro en el denso bosque tropical y contemplaron la antigua ciudad maya de Copan.

La selva ocultaba muchos de los edificios y velaba el perfil de los que aún se hallaban en pie.

El lugar entero se había deteriorado a causa del clima riguroso, los sismos y el lento crecimiento de enredaderas y raíces. También había tenido que soportar 1.000 años de erosión del río Copan.

Las ruinas de esta ciudad real descansan en el centro del valle del río Copan, en Honduras, a pocos kilómetros de la frontera con Guatemala.

Stephens y Catherwood no fueron los primeros visitantes de Copan. En el siglo XVI, s de cinco siglos después del abandono de la ciudad, los españoles (Diego García de Palacio) la mencionaron en sus textos, y en 1834 el gobierno de Guatemala financió un estudio de las ruinas.

Pero fue el trabajo de ellos dos el que atrajo la atención del mundo occidental sobre Copan.

Hasta la fecha se carece de una información fidedigna acerca de los primeros habitantes del Valle de Copán.

Sin embargo, con base en diversos rastros encontrados en el área, puede conjeturarse que dicho valle fue objeto de ocupación humana en una época que se remonta a los mil años antes de Cristo, es decir, 1500 años atrás.

En la frontera entre Honduras y Guatemala, las ruinas de Copán albergan uno de los mayores tesoros del arte precolombino americano.

Sus orígenes se remontan al siglo IX a. C., cuando se levantaron en la zona las primeras construcciones en piedra, y hacia el año 150 se estableció allí una colonia maya cuyo nombre original era Xucpi, que quiere decir «atado de maíz».

Tres siglos más tarde, las estatuas y monumentos de Xucpi eran famosos en todo el universo maya, y sus reyes parecían haber conquistado el favor de los dioses para siempre.

La modesta colonia se había convertido en una de las ciudades—estado más poderosas de Mesoamerica.

Han habido pobladores en el Valle de Copán desde aproximadamente el año 1200 y muy probablemente desde antes de dicha fecha. Gobernados por reyes, los escultores reales demostraban sus talentos innovadores en muchas formas.

La Escalinata de los Jeroglíficos incluye el más largo que se haya descubierto en los sitios Mayas. Este texto conmemora eventos importantes durante el reinado de los 12 primeros reyes de Copan.

Fuentes Consultadas:
Lugares Sagrados de America
Maravillas de América Central

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Patrimonio Histórico de Guatemala
Ciudad de Tikal
Patrimonio Histórico de Guatemala Ciudad de Tikal

Ruinas mayas de Tikal. La ciudad, unida por cuatro grandes calzadas, llegó a contar con 50.000 habitantes.

TIKAL: Los secretos de los mayas: Es la ciudad antigua más grande descubierta hasta ahora en el Hemisferio Occidental. Predominan sus muchos templos y santuarios, donde se realizaban los cultos de la religión que dominaba la vida maya hasta un extremo difícil de imaginar.

El pueblo vivía en casas de madera, con techo de paja y barro, estrechamente agrupadas en torno de templos y palacios de piedra, donde residían los sacerdotes y nobles.

Un corazón de este importante centro arqueológico, descubierto de manera fortuita por el misionero español Andrés de Avendaño, se extiende sobre 16 kilómetros cuadrados y se encuentra inmerso en una importante selva tropical umbrófila en cuyo interior se han censado más de dos mil especies diferentes de plantas y más de trescientas especies distintas de aves.

En él se han encontrado más de tres mil edificaciones prehistóricas: palacios, plataformas ceremoniales, plazas y juegos de pelota. Entre las construcciones más complejas y singulares destacan los seis principales templos.

El templo IV, con 70 metros de altura es el edificio más alto de toda la América prehispánica. El centro de Tikal, que ocupó un lugar principal en la cultura y el comercio de toda la región centroamericana, poseía una población que superaba los 50.000 habitantes, y que la convertían en uno de los lugares más poblados de América en su época.

Cuatro calzadas excepcionales comunicaban entre sí los principales conjuntos arquitectónicos de esta ciudad maya. Entre sus vestigios, que se remontan a un pasado misterioso, se encuentra la inscripción jeroglífica más antigua del mundo maya que se conoce y que corresponde a la Estela 29 datada en el año 292 de la era cristiana

Parque Nacional Tikal de Guatemala, que ocupa 576 kilómetros cuadrados de superficie, fue Incluido por le UNESCO en la Lista del Patrimonio Mundial en el año 1979. En el corazón de la selva, rodeado por una lujuriante vegetación, Tikal es uno de los sitios principales de la civilización maya, habitado desde el siglo VI antes de Cristo hasta el siglo I de la era cristiana. Su centro ceremonial posee soberbios templos y palacios, plazas públicas, a las que se accede por rampas, y numerosos otros edificios.

Fuentes Consultadas:
Lugares Sagrados de America
Maravillas de América Central
Lugares Misteriosos de Paula Ruggeri

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Decadencia de los Mayas
Quirigua Ciudad de las Estelas
Decadencia de los Mayas Quirigua Ciudad de las Estelas

QUIRIGUA: Quiriguá es un sitio arqueológico situado en medio de las inmensas plantaciones de banano de lo que un día fuese la United Fruit Company de los Estados Unidos, hoy solamente quedan unas cuantas hectáreas de lo que fuese un día una gran ciudad maya, conservando una serie de montículos y las estelas mas grandes de una pieza encontradas en el Mundo Maya.

Es unos de los lugares mas bellos de Guatemala. Allí existió una civilización maravillosa, con una ciudad con plazas y palacios y estelas de una belleza sobrehumana.

En 1981, fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad. Quiriguá destaca, sobre todo, por sus estelas, imponentes estructuras verticales de piedra talladas que los reyes mayas erigieron para conmemorar acontecimientos importantes en la historia de sus pueblos.

Su periodo de ocupación corresponde al periodo clásico de esta cultura, empezando la construcción de su acrópolis en el año 550 d.C. y deteniéndose cerca del 850.

Esta ciudad Maya es de mediano tamaño en comparación con otras de la misma cultura, y se destaca por sus Estelas y Altares esculpidos, que son más de 30, teniendo las de mayor tamaño dentro de esta civilización. Igualmente, allí hay varias esculturas en formas de animales mitológicos y otras que fueron usadas como decoración en fachadas de varias edificaciones.

La escultura representó un papel central en el arte de Quiriguá. El pueblo pobló el nuevo centro de relieves, altares, figuras y, sobre todo, magníficas estelas talladas en grandes bloques de arenisca roja, la mayoría en la Gran Plaza.

Las propiedades de la piedra permitieron a los artistas crear figuras tridimensionales, una innovación en la escultura de la región.

Las principales estelas son retratos o representaciones del propio Cauac Cielo, e incluyen el glifo que adoptó como su enseña real.

La llamada estela F, una de las más notables, mide más de 7 metros y fue consagrada por Cauac en 761. El rey quiriguiense aparece retratado en los flancos norte y sur de la piedra, y los laterales están cubiertos de jeroglíficos, en los que los signos esquemáticos habituales fueron sustituidos por exquisitas representaciones de los dioses.

El enorme monumento fue superado una década más tarde por la estela E, de más de 10 metros por  65 metros.

El colapso de los mayas: En el curso del siglo IX, las florecientes ciudades-estado del llamado período moya clásico cayeron en el caos y el abandono. la sobrepoblación y el agotamiento de los recursos naturales suelen citarse entre las explicaciones de este colapso general, que constituye uno de los mayores enigmas de la arqueología americana.

En algunas ciudades existen indicios de revueltas y luchas sociales, que algunos relacionan con el afán desmesurado de los gobernantes por construir monumentos cada vez más grandiosos a costa de la fuerza física de sus súbditos.

La caída del comercio entre los reinos mayas fue determinante para ciudades como Quiriguá, cuya prosperidad dependía de las rutas entre el Caribe y la península del Yucatán. La invasión de los toltecas a la península debió afectar también el equilibrio global del mundo mayo.

Entre las numerosas teorías, figura también la de una sequía devastadora que habría asolado toda la región entre el año 800 y el año 1000.

Fuentes Consultadas:
Lugares Sagrados de América
Maravillas de América Central

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El Mirador en Guatemala
La Mayor Ciudad de los Maya
El Mirador en Guatemala La Mayor Ciudad de los Maya

La Danta, imaginada aflorando de la selva. Es la construcción mas voluminosa
del planeta y contiene 2.800.000 m3 de piedra

EL MIRADOR: Las más recientes investigaciones arqueológicas consideran que esta monumental ciudad del mundo maya fue la cuna de la Civilización Maya. Se encontró en 1926 en plena selva de Petén, se fotografió en 1930 y no se hizo el primer mapa hasta 1962. Es la capital mas grande de los mayas, una auténtica ciudad perdida llena de secretos por descubrir que requieren un largo viaje.

En El Mirador resalta la pirámide El Tigre, que con sus 18 plantas alcanza más de 60 metros de altura y sobrepasa con un gran margen al templo más grande de Tikal (Templo IV).

A su lado se encuentra una estructura también impresionante, llamada La Danta, montada sobre una base estructural que como montículo le brinda mayor altura y realce, alcanzando más de 70 m. desde su base, misma que alcanza los 300 metros de un lado por 600 m. del  otro lado (es mas grande que la pirámide de Keops, en Egipto).

Este templo, casi mil años más antiguo que el Gran Jaguar de Tikal y se estima que estuvieron trabajando durante 40 años. Todo esta construcción sigue aun enterrada en la selva y estudios avanzados de escaneo del suelo revelan las estructuras más grandes conocidas de la región maya.

El Tigre, otro de los complejos arquitectónicos de El Mirador, está orientado hacia el este y sus dimensiones son casi tan inmensas como las de La Danta.

Se eleva 55 metros del suelo y en las escalinatas se pueden apreciar obras de arte monumentales que representan a una divinidad llamada Pájaro Principal o Itzamná, una de las deidades más importantes en el panteón maya.

Fuentes Consultadas:
Lugares Sagrados de America
Maravillas de América Central

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Ciudad Maya: Chichén Itza

Ciudades Mayas Origen e Historia del Chiche Itza

CHICHÉN ITZÁ: La ciudad prehispánica de Chichén Itzá fue incluida por la UNESCO en la Lista del Patrimonio Mundial en el año 1988. Este lugar arqueológico constituye uno de los mas importantes testimonios de la civilización maya-tolteca de la península del Yucatán. Sus monumentos, considerados de los más importantes de  la arquitectura mesoamericana, muestran le fusión de dos corrientes, maya por las técnicas de construcción y tolteca por una riqueza de su decoración esculpida. 

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Juan Diaz de Solis Descubrimiento del Rio de la Plata Exploracion

Biografía de Juan Díaz de Solís Descubrimiento del Río de la Plata

DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA Y COLONIZACIÓN ESPAÑOLA EN AMÉRICA. DESCUBRIMIENTO DEL RÍO DE LA PLATA

Una expedición española explora en 1516 el litoral al sur de Brasil, con la misión de hallar un paso que comunique el océano Atlántico y el océano Pacífico. De pronto, los exploradores se encuentran con una inmensa extensión de agua dulce que parece inabarcable.

El español Juan Díaz de Solís fue el descubridor del Río de la Plata. Nació en 1470, en Lebrija, Sevilla, y siendo muy joven se embarcó como marinero. A los treinta y ocho años realizó su primer intento de hallar el paso que lo llevara a las islas de las especias, cerca de la India, pero, tras explorar en vano el litoral centroamericano, regresó a España.

La misión secreta: Una vez descubierto el Mar del Sur (Océano Pacífico) por Vasco Núñez de Balboa, el rey Fernando el Católico encomendó en secreto a Díaz de Solís la búsqueda de un paso que comunicara los dos océanos. Partió en 1515 del puerto de Sanlúcar de Barrameda al mando de tres naves.

Luego de bordear la costa brasileña rumbo alsur, las naves descubrieron un inmenso estuario de aguas marrones, al que Díaz de Solís llamó Mar Dulce. Era la desembocadura del más tarde bautizado como Río de la Plata.

Juan Díaz de Solís.

— Los relatos de los marinos sobre las riquezas fabulosas de América desataron en España una verdadera fiebre de expediciones que se dirigieron al Mar de las Antillas, explorando la América Central y las actuales costas de Colombia, Venezuela, Guayanas y Brasil. Alrededor del golfo de Darién se concentró la población, y en 1513 Vasco Núñez de Balboa cruzó el istmo de Darién y descubrió, el 25 de septiembre, el Océano Pacífico, al que llamó Mar del Sur.

Con ello se ratificó la sospecha de que la tierra descubierta, por Colón era un nuevo continente. Pero era necesario llegar a las Islas de las Especerías, después de 1498.

Esto sería posible en el caso de que se hallara un paso que uniera el Océano Atlántico con el Mar del Sur.

En 1512 se nombró piloto mayor del reino al marino Juan Díaz de Solís, que se comprometió a encontrar el ansiado paso.

Partió de San Lúcar el 8 de octubre del año 1515 con tres naves, y previa escala en las Canarias tocó la costa americana a la altura del Cabo San Roque (Brasil).

Luego, dirigiéndose al sur exploró la costa hasta Punta del Este (Uruguay), donde dejó dos de sus naves, y con la de menor calado siguió bordeando el litoral, hasta que llegó, en febrero de 1516, al estuario del Plata, que llamó Mar Dulce.

Por su extensión y por el sabor de sus aguas.

Exploró la costa norte del río hasta la desembocadura del Uruguay, descubriendo una isla, que fue denominada Martín García debido a que en ella fue enterrado el cadáver del cocinero de la expedición, que llevaba ese nombre.

Solís desembarcó en las inmediaciones del arroyo de las Vacas y juntamente con siete de sus compañeros fue muerto por los indios, salvándose el grumete Francisco del Puerto.

El resto de la expedición, bajo el mando del piloto Francisco de Torres, regresó a España después de perder una nave en la isla de Santa Catalina, donde quedaron abandonados dieciocho de sus tripulantes.

El camino de las Indias. Magallanes. Elcano.  Ante el fracaso de la expedición de Solís se preparó otra para explorar las costas de América y encontrar el paso que abriera el deseado camino a las Indias. Fue Hernando de Magallanes, marino portugués al servicio de España, quien el 20 de septiembre de 1519 partió de San Lúcar comandando cinco naves, con una tripulación de 265 hombres.

La flota siguió el camino recorrido por Solís; exploró minuciosamente el Plata; descubrió el río, Uruguay; navegó frente a Buenos Aires, y coceando hacia el sur llegó al golfo de San Julián, donde Magallanes dispuso invernar. El descontento hizo presa de la tripulación, que, sublevada, y queriendo regresar, se apoderó de tres naves. Magallanes mandó apuñalar a uno de los cabecillas, decapitar a otro y abandonar a dos en las playas de la Patagonia.

La rebelión, reprimida sangrientamente, estalló de nuevo en una de las naves, que regresó a España. Poco después, el 21 de octubre, descubrieron una profunda entrada en la costa, nacía el oeste, y decidieron internarse en ella.

El 1º de noviembre esta entrada fue denominada por Magallanes Estrecho de Todos los Santos, con motivo de la festividad de esa fecha.

Se tenía ya la convicción de que se estaba en presencia del anhelado paso.

Lo recorrieron en toda su extensión y desembarcaron en el Mar del Sur, que designaron Océano Pacífico.

Haciendo rumbo al noroeste llegaron después de grandes penurias, durante las cuales debieron comer ratas y hasta las suelas de sus zapatos, a las islas de los Ladrones (Marianas); pasaron a las Filipinas, y lograron que varios reyezuelos se sometieran a España.

Pero al luchar en el islote de Mactán contra indígenas rebelados, Magallanes fue muerto juntamente con varios de sus compañeros.

Los restantes expedicionarios resolvieron continuar el viaje y arribaron por fin a las legendarias Islas de las Especias (Molucas), donde cargaron sus naves con productos del país.

Desde ese punto sólo regresaron a España dos naves, pues una había desertado, otra naufragado y una tercera fue abandonada.

De estas dos naves, una fue apresada por los portugueses, y la restante, llamada «Victoria», al mando del piloto Juan Sebastián Élcano, llegó a la península el 7 de noviembre de 1522, casi tres años después de su partida, con sólo 18 hombres de tripulación.

Este viaje, uno de los más penosos de todos los tiempos, fue fecundo en sus resultados: se reconoció la costa patagónica, se abrió el camino occidental a las Indias y se comprobó la teoría globular de la tierra con el primer viaje de circunnavegación.

LA MUERTE DE SOLÍS
EN EL RELATO DE PIETRO MARTIRE

juan diaz de solisAsí como un genovés descubrió América (Colón) y un florentino le dio nombre al continente (Vespucio), un lombardo, Pietro Marti re d’Anghiera (1457-1526), escribió la primera historia oficial del descubrimiento: De Orbe Novo Decades (Décadas, 1516).

Este insigne humanista, prelado e historiador italiano a quien los españoles llamaron Pedro Mártir de Anglena, nació en Arona (Lago Mayor) y murió en Granada.

Fue preceptor y tutor de los hijos de los Reyes Católicos y la Reina Isabel, quien le tenía en gran estimación y respeto. Fue miembro del Consejo de Indias, conoció a Colón, Vespucio, Solis, Magallanes y a casi todos los grandes navegantes de su tiempo, de cuyos labios recogió las impresiones directas del descubrimiento y los primeros viajes.

En su segunda obra, De Rebus Oceanicus (Los Oceánicos, 1530), difundió el nombre de América al citar a Vespucio. He aquí cómo describió la horrenda muerte de Solís a manos de los indios del Río de la Plata, en 1516:

«Los indios, como astutas zorras parecía que les hacían señales de paz, pero en su interior se lisonjeaban de un buen convite; y cuando vieron de lejos a los huéspedes comenzaron a relamerse cual rufianes. Desembarcó el desdichado Solís con tantos compañeros cuantos cabían en el bote de la nave mayor. Saltó entonces de su emboscada gran multitud de indios, y a palos los mataron a todos a la vista de sus compañeros; y apoderándose del bote en un momento lo hicieron pedazos: no escapó ninguno. Una vez muertos y cortados en trozos, en la misma playa, viendo sus compañeros el horrendo espectáculo desde el mar, los aderezaron para el festín; los demás, espantados de aquel atroz ejemplo no se atrevieron a desembarcar y pensaron en vengar a su capitán y abandonaron aquellas playas crueles».

Indigenas Argentina Primeros Pueblos Aborigenes de America Argentina

Indígenas Argentina Primeros Pueblos Aborígenes de America

INDÍGENAS DE AMÉRICA
En el momento del descubrimiento de América (1) existían o habían existido en ella naciones que eran focos de civilización y tribus que permanecían en el salvajismo.

A las primeras pertenecían los imperios Azteca, Incásico, Maya y Chibcha. Pueblos salvajes rodeaban a aquéllos, y los encontramos diseminados en todo el resto del territorio.

Aztecas. — Habitaban el actual territorio mexicano y llegaron a Honduras y Nicaragua. El gobierno era ejercido por un jefe militar, uno civil y un consejo supremo.

Estaban habituados a las guerras, con las que imponían tributos a sus vecinos, pero sin tener ambiciones territoriales. Su religión era politeísta, con innumerables- dioses y divinidades, a los que ofrecían sacrificios humanos.

Era un pueblo sumamente industrioso, y se dedicaba a la agricultura, en la que utilizaban un sistema de riego por acequias, cultivando maíz, cacao, algodón, añil, etc. Hacían tejidos que teñían con tintas extraídas de vegetales, y labraban la plata, el oro y el cobre.

Mayas: — Su área de difusión comprende la península de Yucatán, algunos estados mexicanos del sur y parte de Guatemala y Honduras.

Los españoles los encontraron ya en decadencia, pues sólo quedaban las ruinas de inmensas ciudades, No tuvieron un gobierno central, sino que se organizaron en clanes o tribus.

Eran politeísta, pero adoraban a un dios creador supremo, al que ofrendaban sacrificios de animales y humanos. Tenían suma habilidad para la construcción de palacios y; templos y eran excelentes tejedores, pero sobre todo, consumados artistas en alfarería.

Chibchas o muiscas. — Estaban establecidos en la meseta de Bogotá (Colombia) sin formar una verdadera nación, pues se agruparon en cinco grandes tribus en constantes luchas internas. Adoraban las fuerzas de la naturaleza; eran hábiles agricultores, tejedores y alfareros.

Imperio Incáico, — Sobre la base de civilizaciones anteriores se estableció desde el ecuador hasta el paralelo 36° de latitud austral, ocupando Ecuador, Perú, oeste de Bolivia, noroeste de la Argentina y norte de Chile.

Se organizaron según su sistema teocrático absoluto, del cual era jefe supremo el Inca, Eran politeístas y adoraban las fuerzas de la naturaleza y los astros, pero reconocían un dios creador (Viracocha).

La civilización en ellos se elevó al grado máximo en América: tenían un poderoso ejército, caminos, una espléndida red de canales 7 construyeron templos y palacios admirables. Fueron tejedores, alfareros y labraban la plata y el oro que extraían de sus minas.

INDÍGENAS DE LA REPÚBLICA ARGENTINA
SEGÚN el área que habitaron podemos clasificarlos en las siguientes zonas: del noroeste, del litoral, del Chaco, de la Pampa y de la Patagonia.

Pueblos del noroeste. — Fueron llamados genéricamente Diaguitas, siendo las principales tribus los Calchaquíes, Comechingones, Huarpes, Quilmes, etc. Eran sedentarios, con una agricultura muy adelantada y hábiles alfareros y tejedores. Debido a la influencia del Imperio Incásico su cultura superaba a las otras tribus del país.

Pueblos del litoral y del Chaco. — A los primeros pertenecieron los Guaraníes, Timbúes, Parayaguás, Charrúas, Chañases, etc., y a los segundos los Matacos, Tobas y Chorotes. Tuvieron caracteres similares pues fueron semi-nómades, viviendo de cultivos, de la caza y la pesca. Hacían sus viviendas con ramas de árboles, y tenían un carácter en extremo belicoso.

Pueblos de La Pampa y de la Patagonia. — Fueron los Querandíes, Puelches, Araucanos y los Patagones o Tehuelches, de vida nómada, se alimentaron con los productos de la caza y dé la pesca. Construyeron sus habitaciones con cueros. En la Tierra del Fuego habitaron los Onas en el interior y los Yaganes en la costa y en las islas.

aborigenes de argentina

 CARACTERES DE LA CONQUISTA ESPAÑOLA

LA conquista española fue siempre una empresa particular, pero con la intervención y bajo la vigilancia del gobierno.

El particular establecía con el rey un contrato llamado «capitulaciones», estando obligado aquél a equipar una escuadra reclutando expedicionarios, a los que proveería de armas; tomar posesión de las tierras en nombre del rey y entregar a éste un quinto de los objetos de valor, para lo cual llevaría consigo un veedor real.

Se obligaba a fundar un número ya establecido de poblaciones, y a convertir a los indios al cristianismo.

Las obligaciones del re;: consistían en: conceder al particular una zona de territorio exclusiva para él.

Le daba el título de Adelantado o Capitán General y el de Justicia Mayor; es decir, le asignaba la dirección militar y la de la justicia.

Le confería la propiedad de las tierras que el particular podía situar a voluntad y la facultad de regalarlas a sus acompañantes (mercedes).

Estos cargos eran dados por una o dos vidas, es decir, para él o también para sus herederos.

Las tripulaciones estaban formadas por las clases inferiores de la península, lo que dio a la conquista española un carácter eminentemente popular.

Los rasgos salientes de la ocupación fueron la crueldad de los españoles y su heroísmo, mezcla de audacia y resistencia a las asechanzas del ambiente.

En dos años Hernán Cortés se apoderó, con medio millar de hombres, del imperio Azteca, de varios millones de habitantes (1521); y Francisco Pizarro, con 180 españoles, sojuzgó al poderoso imperio incásico (1533).

SITUACIÓN DE LOS INDÍGENAS

A poco de iniciada la conquista de América se presentó el problema de la civilización de los indígenas. España con este propósito implantó varios sistemas, Encomiendas, Reducciones y Misiones.

Encomiendas, — Apenas los españoles tomaban posesión de una comarca, la repartían a los indios con el objeto de que se les ensenara & tener hábitos de trabajo y la doctrina cristiana.

El trato inhumano que recibieron los indios hizo que a principios del siglo XVI el rey de España los declarase libres, y a mediados del mismo siglo sé los reconoció como vasallos de la Corona.

Sin embargo los indios «encomendados» a los españoles —de allí el nombre del sistema— fueron explotados y tratados como esclavos, y recién en 1542, merced a los trabajos del padre Bartolomé de Las Casas, fueron dictadas las llamadas «leyes nuevas», que mejoraron la condición de los aborígenes.

El régimen de las encomiendas tuvo dos formas de aplicación: la mita y el yanaconazgo,

La mita. — Se aplicó en el laboreo de las minas, dividiéndose a los indios en secciones que lo hacían por turno, de tal manera que trabajaban una semana y descansaban dos. Se les aplicó castigos corporales, y, mal alimentados, enfermaban en las galerías de las minas, A estos indios se les llamó’ «mitayos».

El yanaconazgo. — Se estableció en las llanuras y sobre los indios sometidos a la fuerza, destinándoseles a las tareas de la agricultura. Fue una verdadera esclavitud, y se les consideraba como objetos pertenecientes a la tierra. Fueron llamados «yanaconas «.

Las Reducciones. — Eran pueblos habitados exclusivamente por indígenas gobernados por sus caciques. Los únicos blancos que vivían entre ellos eran el corregidor) encargado de recaudar los tributos, y un sacerdote que les enseñaba el Evangelio.

Las Misiones. — Eran poblaciones indígenas fundadas por los misioneros de diversas órdenes religiosas para civilizar a los naturales.

Construcciones de Piedra de los Incas:Ajuste Perfecto de las Piedras

Construcciones de Piedra de los Incas Ajuste Perfecto de las Piedras

Cuando un terremoto sacudió el sur de Perú el 21 de mayo de 1950, la antigua población de Cuzco quedó devastada, pero los cimientos de piedra sin aglutinante sobre los cuales fue erigida la ciudad permanecieron en su sitio: eran las robustas murallas de templos y palacios construidos por los incas antes de la Conquista española.

Los alarifes incas construyeron sus muros con tanta perfección, que resistieron las sacudidas y quedaron indemnes; tan sólo unas cuantas juntas se apartaron ligeramente.

Los bloques de piedra, algunos de 100 toneladas de peso, fueron labrados sin herramientas de hierro, pero con un ajuste tan exacto que no es posible meter la hoja de un cuchillo entre las juntas.

• Trabajo de Precisión:

El historiador Garcilaso de la Vega el Inca, nacido en Perú es hijo de un español y una princesa inca, escribió en 1609 que los incas daban forma a los bloques de construcción golpeándolos con unas piedras negras”, sin cortarlos.

Biografia de Garcilaso de la Vega Vida y Obra Literaria – BIOGRAFÍAS e  HISTORIA UNIVERSAL,ARGENTINA y de la CIENCIA

Esta aseveración fue corroborada por el arquitecto estadounidense Jean-Pierre Protzen, que comenzó a estudiar la mampostería inca en 1982.

Mientras trabajaba en una antigua cantera situada cerca de Cuzco, logró labrar ciertas piedras abandonadas allí con unos rudimentarios martillos de piedra; algunas de esas piedras eran de cuarcita y no provenían de la cantera sino de las riberas de un río cercano.

Descubrió que los incas usaban tres tipos de martillos para labrar y ajustar las piedras: primero las desbastaban con los grandes, que pesaban 8 o 9 Kg.; luego alisaban las caras con los de tamaño mediano, de 2 a 5 Kg. de peso, y con los pequeños, que pesaban 1 Kg. escuadraban los bordes.

Protzen tardó casi 90 minutos en labrar tres caras y cinco bordes
de un bloque de 25 x 25 x 30 cm.

El martillo mediano se usaba con ambas manos en un ángulo de 15 a 20 grados para sacar lajas chicas; al girar los puños justo antes del impacto, el ángulo se duplicaba y producía un mejor corte.

Como el martillo rebotaba de 15 a 25 cm. después de cada golpe, la labor no exigía mucho esfuerzo.

Como el martillo más liviano no podía rebotar, tenía que ser sostenido firmemente y golpeado con fuerza para escuadrar cada borde del bloque antes de alisar la cara adyacente con el martillo grande; de esta manera se evitaban las resquebrajaduras.

El apretado ajuste de las juntas se lo graba mediante un paciente trabajo de embone gradual.

Casi todas las piedras tenían labrada una superficie convexa en una cara, así que una vez que se tendía una hilera de bloques, a la cara superior de cada piedra se le daba forma cóncava para que embonara con la piedra de la hilera siguiente.

El bloque superior se colocaba en su lugar varias veces hasta que ajustaba a la perfección.

El polvo acumulado en la piedra inferior tal vez servía de guía de corte: la marca dejada en él por la superficie de la piedra superior mostraba en dónde se requería un corte más hondo.

Los lados de cada bloque se labraban de la misma manera, mediante comparación y corte aproximativos.

Lo que las piedras no revelan:

No se sabe cómo los incas lograron trasladar los grandes bloques de piedra hasta los sitios de construcción, a menudo situados a muchos kilómetros de distancia.

En algunos bloques hay señales de haber sido arrastrados, pero se habría necesitado un número muy grande de personas para subirlos de ese modo por las estrechas rampas de acceso que aún se conservan en varios lugares.

Embone perfecto Aunque muy pocos de los bloques de piedra usados por los incas eran de forma o tamaño uniforme, cada uno se ajustaba a la perfección a la piedra adyacente. Los rebordes quizá servían para izar las piedras durante la obra; eran de dos formas, una para atar cuerdas y la otra para apoyar una palanca.

Jean-Pierre Protzen calculó que se necesitarían 2.400 hombres para arrastrar el bloque más grande de las ruinas de Ollantaitambo por una de dichas rampas de acceso: el bloque pesa unas 138 toneladas.

En una fosa de la antigua cantera del Rumicolca situada al suroeste de Cuzco hay algunas piedras labradas, pero no hay pruebas de que materiales de dicha cantera fueran arrastrados hasta sitios de construcción.

Si se usaron troncos y trineos de madera, quedan pocas huellas de ellos.

Tal vez se dejó que los bloques se deslizaran por las laderas por su propio peso.

• ►LOS CAMINOS DE LOS INCAS:
Milagros de ingeniería

El Camino Real no sólo era largo, sino que se construyó en uno de los terrenos más difíciles del mundo, ya que cruzaba el corazón de la cordillera de los Andes.

Los problemas que planteó su construcción intimidarían a un ingeniero moderno.

Los incas abrieron túneles en la roca a hachazos.

En vez de rodear las pendientes más empinadas, tallaron escalinatas en las escarpadas laderas, por las que subían cómodamente sus bestias de carga, las llamas.

Y crearon extraordinarios puentes colgantes sobre barrancas profundas y torrentes montañosos.

El más espectacular es el puente de San Luis Rey, que no habría desentonado en un cuento de hadas.

Hecho de cuerdas de fibra y tablas de madera de 45 m de largo, se balanceaba peligrosamente a unos 90 m arriba del río Apurimac.

Muchos usuarios de los caminos eran soldados y chasquis, mensajeros del gobierno.

Éstos, corredores muy bien entrenados, estaban apostados a intervalos de 3 km a lo largo de los caminos principales, y llevaban mensajes en relevo; desde la corte de Cuzco y hacia ésta.

Los incas no tenían escritura, de modo que los mensajes se transmitían en quipes. sartas de hilos anudados con claves de colores.

Los equipos de relevos podían cubrir hasta 320 km diarios.

A esta velocidad, era posible que llevaran pescado en menos de dos días desde la costa hasta la corte incaica, situada 400 km tierra adentro en lo alto de las montañas -para servirlo fresco en la mesa real.

Sin embargo, no fue sólo para transportar alimentos que crearon buenas carreteras, sino también para los soldados que mantenían a los pueblos del imperio bajo control.

Era como una inmensa telaraña de poder esparcida sobre Sudamérica, que con el tiempo ayudó a los conquistadores españoles cuando se apoderaron del Imperio inca.

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Enlace Externo:Ciudad del Cusco: Arquitectura Inca y europea

Poder Absoluto del Rey-La Monarquia Absoluta en Francia de Luis XIV

Poder Absoluto del Rey: Luis XIVPoder Absoluto del Rey: Luis XIV

A la muerte de Mazarino en 1661, Luis XIV asumió sus responsabilidades y empezó a reconstruir Francia, que padecía los reveses de los años de guerra y los conflictos sociales.

El monarca estaba decidido a convertir Francia en una potencia capaz de competir con sus vecinas europeas, sobre todo con la Casa de los Habsburgo de España, que amenazaba Francia por dos de sus fronteras.

Tras hacerse con un ejército y una armada imponentes, Luis XIV inició una campaña de política exterior agresiva diseñada para ampliar y reforzar las fronteras de Francia.

También resolvió mejorar la red de carreteras y vías fluviales francesa, todo lo cual redundó en beneficio de un mayor comercio para el país.

El soberano había suprimido el cargo de primer ministro al principio de su mandato y gobernaba de forma absolutista, lo cual le permitió zafarse de la influencia de otras familias nobles.

Sin embargo, era un monarca extravagante y, pese al poderío exterior de Francia, su pueblo debía hacer frente a impuestos opresivos con los que se financiaban las guerras y los proyectos de construcción.

Tanto el clero como la nobleza estaban exentos del pago de impuestos, de modo que la carga recaía principalmente en los campesinos y obreros, lo cual alentó un resentimiento que acabaría por estallar en 1789.

Luis XIV murió en 1715, tras un reinado de 72 años, el más largo de una gran monarquía europea.

Su primera preocupación fue someter a su autoridad a los demás poderes del reino: los estados generales (parlamentos) no fueron convocados en sus 54 años de gobierno efectivo, mientras las asambleas locales eran suprimidas o privadas de competencias.

Reformó la administración, auxiliado por Colbert y Le Tellier, centralizando el gobierno por medio de un Consejo y varias secretarías de Estado (Guerra, Asuntos Exteriores, Casa del Rey, Asuntos Religiosos), y las finanzas a través de un Consejo Real.

La administración territorial se confió a intendentes sometidos a un estrecho control por a monarquía.

La nobleza, fuente de constantes rebeliones en los decenios precedentes, fue excluida de los órganos de gobierno, aunque se le reconocieron privilegios sociales y fiscales para contentarla.

Pero el paso más importante en su «domesticación» fue atraerla a la corte.

Los aristócratas acudieron al entorno real en busca de pensiones y honores, y se alejaron cada vez más de sus bases locales de poder.

Los tremendos gastos de la brillante vida cortesana impuesta por el rey mermaron el poder económico de los nobles, que acabaron dependiendo del favor real para mantener su nivel de vida, lo que aseguró su docilidad.

En sus memorias, el duque de Saint-Simon, quien tenía amplía experiencia en la vida cortesana francesa, comentó que Luis era «la verdadera personificación de un héroe, imbuido con una majestad natural, pero más imponente, que se revelaba hasta en sus gestos y movimientos más insignificantes».

Asimismo, su gracia natural brindaba al rey un encanto especial: «Irradiaba la misma nobleza y majestuosidad con su bata de vestir que con sus atuendos de estado, o cuando dirigía sus tropas desde el lomo de su corcel». Tenía el don de la palabra y aprendía rápido.

Era naturalmente cordial y «amaba la verdad, la justicia, el orden y la razón». Su vida era ordenada: «Nada podía estar regulado con mayor exactitud que sus días y horas».

Su autocontrol era impecable: «No perdió el control de sí mismo diez veces en toda su vida, y sólo con personas inferiores».

Pero, incluso los monarcas absolutos tenían imperfecciones, y Saint-Simón tuvo el valor de señalarlas: «La vanidad de Luis XIV no tenía límite ni conocía restricciones», lo cual le provocaba «disgusto para cualquier mérito, inteligencia, educación y, sobre todo, cualquier signo de independencia de carácter y sentimientos que mostraran otros», lo que ocasionó que tuviera «errores de juicio en asuntos de importancia».

La protección a las artes que ejerció el soberano fue otra faceta de su acción política.

Los escritores Moliére y Racine, el músico Lully o el pintor Rigaud ensalzaron su gloria, como también las obras de arquitectos y escultores.

El nuevo y fastuoso palacio de Versalles, obra de Le Vau, Le Brun y Le Notre, fue la culminación de esa política.

Al trasladar allí la corte (1682), se alejó de la insalubridad y las intrigas de París, y pudo controlar mejor a la nobleza.

Versalles fue el escenario perfecto para el despliegue de pompa y para la sacralización del soberano.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

LUIS XIV(1638-1715) tenía sólo cinco años cuando se convirtió en rey de Francia a la muerte de su padre Luis XIII (1601-43).

Durante su infancia, su madre fue la regente.

En esa época se produjo la revuelta conocida como la Fronda (1648-53), encabezada por algunos nobles que buscaban mayor poder.

Luis XIV estuvo a punto de ser derrocado y se vio obligado a abandonar París. La revuelta fue sofocada, pero este hecho tuvo un gran efecto en el joven rey.

Cuando llegó al trono de Francia en 1661 ya tenía la firme convicción de ser el único poder del país, un monarca absoluto, de forma que los nobles no tuvieran la oportunidad de volverse a rebelar.

EL PODER CENTRALIZADO

Luis XIV asumió las funciones de primer ministro y de monarca.

Hizo un gran esfuerzo para conocer todo aquello de importancia que ocurría en Francia y se rodeó de un reducido grupo de ministros que trabajaban en estrecha colaboración y se encargaban de traducir sus órdenes.

Uno de estos ministros era Francpis-Michel Le Tellier Louvois (1639-91), quien hizo del ejército francés el más poderoso de Europa, y Jean-Baptiste Colbert (1619-83), quien aumentó las finanzas del estado mejorando el sistema de recaudación de impuestos e impulsó la industria.

ARTE GLORIOSO

Dado que la monarquía era el centro del poder, Luis XTV quiso que fuera atractiva. Construyó un magnífico palacio en Versalles, a pocos kilómetros de París, donde albergó a pintores, músicos, escritores y filósofos que, cada uno a su manera, daban esplendor a la corte.

También obligó a los nobles del país a acudir allí, de forma que los tenía perfectamente controlados.

El lujo y el esplendor de Versalles impresionaron a toda Europa y el resto de cortes europeas empezaron a imitar su estilo.

PERÍODO DE EXPANSIÓN

Una vez se hubo asegurado el control del país, Luis XIV utilizó el ejército y la armada para conseguir más territorios, lo que llevó a Francia a un período de más de 40 años en el que las guerras se iban sucediendo.

Temerosos de su ambición, los otros países europeos se aliaron e inflingieron severas derrotas a las fuerzas francesas. Como consecuencia de estos conflictos la economía del país acumuló una gran deuda.

DIFERENCIAS RELIGIOSAS

En 1598 el edicto de Nantes había otorgado a los protestantes franceses, que eran conocidos como hugonotes, los mismos derechos que a los católicos. Luis XTV, un ferviente católico, estaba en contra de la minoría protestante y en 1685 revocó el edicto.

Los protestantes fueron obligados a convertirse al catolicismo bajo pena de fuertes multas y encarcelamiento, lo que provocó la salida del país de muchos protestantes, que huyeron sobre todo a los países enemigos de Francia, como Inglaterra o los Países Bajos.

Esto significó una importante pérdida para Francia, ya que entre los hugonotes estaban algunos de los mejores artesanos y comerciantes del país.

• UN POBRE LEGADO

Tras la muerte de Luis XIV, en 1715, Francia siguió siendo una importante potencia, pero su política expansionista había dejado el país en un estado ruinoso.

Los grandes gastos producidos por las guerras tuvieron que ser compensados con fuertes impuestos.

El injusto sistema impositivo hacía que el pueblo llano tuviera que soportar esas cargas y el descontento popular hacia la monarquía fue en aumento.

Fuente Consultada:

Historia Universal – María de la Luz Vázquez Segura – Gomez Sañudo – Lugo Vázquez – Editorial: High School

Civilizaciones de Occidente Tomo A y B de Jackson Spielvogel – Editorial: Thompson

Historia Universal 7º Edición de Navarro-Gárgari – González-López-Pastoriza- Portuondo Editorial Pearson

Los Burgueses en la Edad Media Origen Caracteristicas y Oficios

Origen de los Burgueses en la Edad Media Caracteristicas y Oficios

Los burgueses: A finales de la Baja Edad Media el burgués era el hombre que vivía en una villa o “burgo” y era libre. Se diferenciaba así de los siervos de la gleba y de los nobles.

Con el desarrollo y crecimiento de las ciudades, la burguesía se fue estratificando internamente dando lugar a grupos diferenciados en cuanto a riqueza, poder y prestigio.

En el estrato más bajo de la burguesía se encontraban los pequeños comerciantes, los artesanos por cuenta propia y los funcionarios menores.

En sus capas más prósperas se contaban los funcionarios estatales, los abogados, los grandes maestros artesanos, y los acaudalados comerciantes y financistas.

La principal característica de la burguesía era que trabajaba para vivir, situación que la emparentaba con los sectores mas bajos de la sociedad.

Sin embargo, los burgueses de los estratos superiores habían logrado vivir de sus rentas, a semejanza de la nobleza.

A estos sectores se los llamó clases medias.

Políticamente, ya desde la Edad Media, la burguesía acomodada había obtenido el derecho a gobernar las ciudades, luego de rebelarse contra los señores. Su representación política se canalizó a través de lo que, en Francia, se llamó el “tercer estado”.

Cuando obtenían suficientes riquezas, muchos burgueses compraban tierras, títulos nobiliarios y cargos en el estado.

Esto puede ser considerado una traición a su grupo social, pero, en realidad, no existían muchas opciones para invertir el dinero durante el siglo XVII. La alta burguesía, de este modo, tendió a ennoblecerse.

Los Burgueses Origen de la burguesia

CARACTERISTICAS DE LOS BURGUESES

La ciudad fortificada se llamaba burgo y los habitantes se llamaron burgueses. La palabra tenía un sentido muy amplio.

En las ciudades pequeñas la mayor parte de los burgueses eran labradores, hortelanos, viñadores.

Aun en las ciudades importantes, los cerdos corrían por las calles, y cuando un príncipe había de visitar una ciudad el Consejo ordenaba a los visitantes quitar los montones de estiércol de delante de las casas.

Algunas ciudades solamente, las más ricas, tenían como habitantes, artesanos que ejercían un oficio, y sus principales burgueses eran comerciantes y propietarios.

Los comerciantes, para poner a cubierto sus mercaderías de los ataques de ios caballeros bandidos, se reunían en caravanas armadas ya caballo.

Para apoyarse mutuamente formaban sociedades llamadas guildas, hansas o cofradías. Se reunían en una sala para beber y discutir sus negocios y pagaban una cuota para sostener una caja.

Algunas de estas sociedades llegaron a ser muy poderosas, por ejemplo, la hansa de los mercaderes extranjeros establecidos en Londres.

En París, la asociación de los dueños de barcas, que comerciaban por el Sena, acabó por regir los asuntos de la ciudad.

Era llamada la hansa de los mercaderes del agua.

Sus jefes, el preboste y los regidores de los mercaderes, llegaron a constituir el Consejo de la villa de París, su casa de reunión fue el Palacio municipal, sus armas han seguido sjendo las armas de París, un barco acompanado de las palabras Fluctuat nec mergitur (Flota y no se hunde).

Los comerciantes eran más considerados que los artesanos, trabajaban menos y ganaban más.

Pero por lo común estaban organizados como ellos en profesiones.

Las principales eran de pañeros, fabricantes de paños; los comerciantes, que servían de banqueros; los merceros, que vendían todos los artículos venidos de lejos (más tarde se formó un gremio de especieros).

Los burgueses más respetados eran los comerciantes enriquecidos y los propietarios establecidos en la ciudad.

En regiones de Francia, en Italia y en algunas ciudades de Alemania vivían como nobles, se armaban como caballeros y habitaban una casa fortificada.

En Alemania se hacían llamar señores o patricios.

Entre aquellos burgueses enriquecidos empezó el rey de Francia, a partir del siglo XIV, a elegir sus consejeros y sus funcionarios.

Un burgués de París, Barbette, aconsejó a Felipe el Hermoso que restableciera la buena moneda Tenía una casa de lujo, el hotel Barbette, que el pueblo saqueó.

En Francia estos ricos habitantes, que no trabajaban manualmente, fueron los únicos que se siguieron llamando burgueses.

LOS OFICIOS

En casi todos los países cualquier artesano que quería fabricar y vender, podía abrir libremente una tienda.

Así ha ocurrido en todo tiempo en todas las poblaciones del Mediodía de Francia, y hasta fines de la Edad Media en las del oeste.

Pero en Alemania, en Inglaterra, en el norte de Francia y en algunas grandes ciudades de Italia se constituyó poco a poco otro régimen. Todos los obreros de un mismo oficio establecidos en una misma ciudad formaban una asociación.

En Italia era llamada arte (profesión), en Francia oficio, porque los obreros eran primeramente los criados del señor, y éste había reunido a todos los de una misma profesión bajo la vigilancia de uno de sus servidores en un servicio (ministerium, métier).

Las gentes del mismo oficio tenían reuniones en que se discutían los asuntos bebiendo, pagaban una cuota para el sostenimiento de su caja y tenían un sello que representaba, por lo común, las herramientas de su profesión.

Casi siempre formaban una cofradía religiosa. Iban juntos a las fiestas y a las procesiones, llevando el estandarte del gremio; celebraban la fiesta del santo que habían elegido por su patrón, porque había trabajado en su mismo oficio.

De los carpinteros era patrón San José; de los zapateros, San Crispín; de los plateros, San Eloy. Por lo común, las gentes de un mismo oficio tenían sus casas en una misma calle, y muchas de ellas han conservado el nombre del oficio (Platerías, Ribera de Curtidores, calle de Tintoreros, por ejemplo, en Madrid).

El número de gremios o corporaciones de oficio difería según las ciudades.

En París, en el siglo XIII, se contaban más de ciento.

Pero muchas ciudades tenían menos de veinte, porque un mismo gremio reunía con frecuencia a gentes de profesiones distintas, por ejemplo, panaderos, pasteleros y harineros; armeros, caldereros, cerrajeros, cuchilleros y hojalateros; o carpinteros, ebanistas y carreteros.

En las grandes ciudades, por el contrario, una sola profesión estaba dividida en varios gremios.

En París, el año 1160, los obreros del cuero formaban cinco oficios: sueurs (zapateros), remendones, talabarteros (los que hacían tahalíes), bolseros (los, que hacían bolsillos), peleteros.

►Oficios y Exigencias

En Chartres, las vidrieras de .la catedral fueron donadas en el siglo XIII por los gremios siguientes: carreteros, carpinteros, carpinteros, toneleros, vinateros, peleteros, pañeros, cambiantes, especieros, boticarios, albañiles, picapedreros, tejedores, zapateros, cesteros, carniceros, jardineros, boneteros, fusteros, aguadores, armeros, guarnicioneros , cordeleros.

Para ejercer un oficio, era necesaria la previa admisión y había de pasarse por tres grados.

El muchacho era primero aprendiz. Su padre le había puesto a servir en casa de un maestro que, mediante cierta suma se comprometía a darle habitación, comida y a enseñarle el oficio.

El maestro conservaba durante varios años a su lado al aprendiz y le hacía trabajar en provecho suyo y sin pagarle.

Tenía derecho a corregirle, es decir, a pegarle, y si el aprendiz huía, a hacer que la justicia le obligase a volver. Pero había de pegarle él mismo y no confiar este cuidado a su mujer.

Acabado el aprendizaje, el joven venía a ser compañero {o criado).

Vivía donde quería, y se colocaba al servicio de un maestro que le pagaba salario.
Por último, cuando el compañero tenía suficiente dinero para establecerse, podía ser admitido entre los maestros.

A partir del siglo XIV se les hacía sufrir un examen.

El aspirante era encerrado en una habitación y se le daba un trabajo para hacer, llamado la obra maestra, por ejemplo, componer zapatos, hacer una silla de montar.

Para ser admitido, el nuevo maestro tenía aún que convidar a beber y a comer a los colegas de su oficio.

Solamente los maestros tenían derecho a fabricar y vender por su cuenta; sólo ellos tomaban parte en las asambleas del oficio donde se resolvían los asuntos; sólo ellos tenían casa y familia.

Los compañeros se alojaban en casa del maestro o en casa de huéspedes, y no tenían derecho más que a su salario.

Habían de acudir al taller del maestro y trabajar en él desde que el sol salía hasta la noche. Cuando no había trabajo iban todas las mañanas a un lugar determinado, donde esperaban que llegase un maestro a contratarles.

En el siglo XV los compañeros adoptaron la costumbre de ir de ciudad en ciudad, pasando algún tiempo al servicio de un maestro, a quien luego abandonaban.

A esto se decía dar la vuelta a Francia.

Estaba prohibido a los compañeros entenderse entre ellos para fijar las condiciones de su trabajo, y debían aceptar el salario que sus maestros les ofrecían.

La huelga era considerada como un acto de rebeldía y castigada con la cárcel.

Pero los maestros trabajaban en unión de los compañeros, hacían su misma vida, tenían las mismas distracciones y no formaban una clase diferente, y en la mayor parte de los oficios los compañeros acababan casi todos por hacerse maestros.

Cuando una profesión estaba organizada en oficio,nadie más que los maestros tenían derecho de poner a la venta en la ciudad la clase de objetos fabricados por aquel oficio.

Estaba prohibido venderlos a las gentes mismas de los otros oficios.

En París, los que hacían palafrenes para caballos pusieron pleito a los guarnicioneros y a los talabarteros para prohibirles hacer bridas (1299). Los sastres impedían a los prenderos vender trajes nuevos, y sólo se los dejaba venderlos usados.

La misma pieza servía por lo común de taller (obrador) para el trabajo y de tienda para la venta.

Era una habitación en el piso bajo, con malas luces porque la calle era estrecha y porque los pisos superiores sobresalían de las fachadas.

Tenía una ventana y en ella se ponía un mostrador, de suerte que saliera a la calle. De esta manera podía el comprador, sin entrar en la tienda, hacer la compra por la ventana.

La manera de trabajar estaba fijada en reglamentos. Se prohibía trabajar en domingo y los días festivos.

Se prohibía dar a los compañeros salario superior a la tarifa establecida, trabajar en otro sitio que en la tienda, para que el público pudiera ver lo que se hacía, trabajar con luz, para que la obra estuviera bien hecha, llamar al comprador parado delante de la tienda de un vecino, porque ios de un mismo oficio no debían hacerse la competencia.

No se debía emplear más que determinados materiales, trabajar más que según ciertos procedimientos. No había derecho a inventar nada.

Los jurados, encargados de obligar al cumplimiento de las reglas, iban a todos los talleres incluso de noche.

Fijaban su sello en las mercaderías, y si alguna les parecía contraria al reglamento, la confiscaban y hacían que el artesano fuera multado o recluido en prisión.

Fuente Consultada:
Historia 2 El Mundo Moderno (Santillana – Secundaria)
Historia Universal Ilustrada Tomo II Editorial Publinter Bs.As. Autor: Charles Seignobos – La Edad Media –

Enlace Externo: Los Burgueses en la Edad Media

Dominación Española Sobre Los Indios-El Abuso A Los aborigenes

Dominación Española Sobre Los Indios:Los Abusos

Entre indígenas y españoles se estableció una relación de vencedores y vencidos.

Ante las demandas de los vencedores, los españoles, los indígenas idearon diversas formas de sobrevivir a su dominación.

Las dos “repúblicas”:

Desde que Colón envió a España un grupo de nativos para que fuesen esclavizados, los españoles comenzaron a cuestionar la naturaleza de los habitantes originarios de las tierras conquistadas, a quienes llamaron indios.

Su primera pregunta se refería a la naturaleza de los indios: ¿eran seres humanos o no?.

Ante las denuncias que hizo el padre Antonio Montesinos, en el año 1511, sobre el trato abusivo que recibían los indígenas antillanos, también se planteó si era justo esclavizarlos y cuál era el derecho de la corona de Castilla para hacerlo.

Luego de una larga y controvertida polémica entre sabios españoles, entre quienes se destacó fray Bartolomé de Las Casas, se llegó a la conclusión de que los indios eran seres humanos y que no podían ser privados de su libertad.

Serían considerados legalmente como personas pero equiparados a los menores de edad y, en consecuencia, colocados bajo la tutela de los adultos (en este caso los españoles).

Para proteger a los indígenas, desde un primer momento los reyes de España intentaron separar a los indios de los españoles, legal y físicamente.

Así se establecieron dos repúblicas (o comunidades), la de los españoles y la de los indios, consideradas legalmente como entidades separadas entre sí.

Sin embargo esta separación no fue efectiva y las dos comunidades se mezclaron desde un comienzo.

Dominación Española Sobre Los Indios. aborigenes

Vencedores y vencidos:

Al fundar una ciudad los indígenas de la región eran repartidos entre los españoles como recompensa por su participación en la empresa de conquista y poblamiento.

Este reparto se llamaba encomienda.

De acuerdo con la ley española, los encomenderos—los blancos beneficiados con las encomiendas— recibían el tributo de los indios adultos que tenían a su cargo.

El tributo podía ser pagado en moneda, trabajo o bienes.

Por su parte, el encomendero debía proveerles enseñanza en la fe católica, protección, alimentos y un salario.

En general, los encomenderos consideraron que tenían derechos sin límites sobre los indígenas y les exigieron más de lo que podían pagar o trabajar.

Además del pago del tributo, los indios debían trabajar para los españoles en forma rotativa en diferentes actividades: en la minería, el mantenimiento de caminos, las construcciones urbanas, la limpieza de canales y en todo tipo de obras públicas.

La Naturaleza Humana de los Indios:

Nosotros […] consideramos, sin embargo, que los indios son verdaderos hombres, y que no sólo son capaces de comprender la religión católica, sino que, según nuestras noticias, desean ardientemente recibirla.

Queriendo proporcionar extenso remedio a estos males, declaramos […]

que de ningún modo se les podrá privar de su libertad o sus bienes, incluso aunque permanezcan alejados de la fe de Jesucristo; y que ellos pueden y deben gozar, libre y legítimamente, de su libertad y de la posesión de sus bienes; no deberán ser esclavizados…»

ENCÍCLICA DEL PAPA PABLO III.

El trato de los indios en La Española

«…hay una cosa que me angustia no poco.

Estos hombres sencillos y desnudos, que estaban acostumbrados a poco trabajo; muchos perecen de su inmensa fatiga en las minas, y se desesperan hasta el punto que muchos se quitan la vida y no cuidan de criar hijos.

Cuentan que las madres embarazadas toman medicinas para abortar, viendo que han de parir esclavos de los cristianos. Aunque se ha decretado con real diploma que [los indios] son libres, sin embargo se les obliga a servir más de lo que agrada a un hombre libre.

Se ha disminuido inmensamente el número de aquellos infelices; muchos cuentan que alguna vez se hizo censo de mas de un millón y doscientos mil, cuántos sean ahora me causa horror el decirlo».

PEDRO MÁRTIR DE ANCLERÍA. Décadas del Nuevo Mundo, 1530.

Los abusos de los españoles

«La causa por que han muerto y destruido tanta y tales e tan infinito número de ánimas los cristianos ha sido solamente por tener su fin último el oro y henchirse de riquezas en muy breves días y subir a estados muy altos y sin proporción de sus personas; conviene a saber, por la insaciable codicia e ambición que han tenido, que ha sido la mayor que en el mundo ser pudo, por ser aquellas tierras tan felices e tan ricas, e las gentes tan humildes, tan pacientes e tan fáciles a subjectarlas…»

BARTOLOMÉ DE LAS CASAS. Brevísima Relación de la destrucción de las Indias, 1552.

«Por todas partes vienen envueltos sus cuerpos, solamente aparecen sus caras. Son blancas, como si fueran de cal. Tienen el cabello amarillo, aunque algunos lo tienen negro. Larga su barba es, también amarilla; el bigote también tienen amarillo […].

Los soportan en sus lomos sus ´venados’. Tan altos están como los techos […].
Pues sus perros son enormes, de orejas ondulantes y aplastadas, de grandes lenguas colgantes; tienen ojos que derraman fuego, están echando chispas: sus ojos son amarillos, de color intensamente amarillo.

[…] Y cuando cae el tiro, una como bola de piedra sale de sus entrañas: va lloviendo fuego, va destilando chispas, y el humo que de él sale es muy pestilente, huele a lodo podrido, penetra hasta el cerebro causando molestia.»

Relato de los embajadores que MOCTEZUMA envió
ante HERNÁN CORTÉS, provisto por informantes náhuatl.
Citado por NATHAN WACHTEL. Los vencidos.
Madrid, Alianza, 1976

Fuente Consultada:
Historia 2 El Mundo Moderno (Santillana – Secundaria)