Comportamiento Etico del Hombre

Leyes Que Protegen A Los Niños Sobre Sus Derechos

Leyes Que Protegen A Los Niños Sobre Sus Derechos

1.Menores de Edad: La legislación de todos los países del mundo, atiende a cuidar en forma particular a los menores de edad, puntualizando sus derechos, así como la responsabilidad de los padres o personas que los tienen a su cargo.

Esta preocupación legislativa responde no sólo a normas de justicia, que en toda relación jurídica vela por la parte más débil e indefensa, sino que además, está de acuerdo con una prudente conducción política, puesto que «los niños de hoy son los ciudadanos del mañana».

En nuestro país y en la mayoría del mundo actual existe una nutrida legislación protectora de la minoridad, así como también numerosos institutos, tanto oficiales como privados, que se ocupan de niños y jóvenes, y algunos de ellos, en especial, de los menores con dificultades.

Los institutos oficiales dependen de la Secretaría de Estado de Protección del Menor y de la Familia, organismo dependiente a su vez, del Ministerio de Salud y de Acción Social, (actualmente de divididos en dos) y que también ejerce tareas de supervisión sobre los institutos privados.

Según nuestras leyes, son MENORES DE EDAD los que no han cumplido 21 años. Cumplida esta edad, cesa la patria potestad ejercida hasta entonces por los padres y el joven alcanza la emancipación que le permite el goce pleno y libre de sus derechos tanto civiles como políticos.

Sin embargo, entre los menores, la ley hace una muy importante distinción:

• MENORES IMPÚBERES son aquellos que no han cumplido 14 años.

• MENORES ADULTOS, aquellos cuyas edades oscilan entre los 14 y los 21 años.

Además, entre estos últimos, distingue a los menores que han cumplido 18 años, a quienes reconoce una determinada capacidad, referida a asuntos:

—laborales: pueden firmar contratos de trabajo y ejercer alguna profesión, aún sin autorización de sus padres,

—sociales: pueden conducir vehículos, asistir a ciertos espectáculos,

—políticos: pueden votar (actualmente a partir de los 16 en Argentina), y los varones, debían cumplir el Servicio Militar.

2. Trabajo de Menores

En muchos países del mundo, la situación económica familiar hace que sean numerosos los menores que^deban dedicarse al trabajo en lugar de proseguir sus estudios.

Esta colaboración a la subsistencia familiar, si bien en muchos casos es absolutamente necesaria, no deja de representar un grave riesgo para la salud física y moral de ios menores, sobre todo, porque les impide ordlficülta la asistencia normal a escuelas y a menudo exige esfuerzos físicos que superan su capacidad natural.

Ante esta realidad, las leyes velan para que el trabajo de los menores, sobre todo de los que aún no han cumplido 18 años, se ajuste a muy precisas normas referentes a:

• la calidad y salubridad del trabajo,
• horarios y descanso,
• fomento del ahorro
• justa remuneración y
• condiciones de escolaridad.

En nuestro país, esta preocupación es de muy antigua data: en 1907 se aprobó nuestra primera ley de Protección al Trabajo de los Menores, y desde entonces, con el correr de los años, las leyes fueron ampliando sus exigencias siempre en mayor beneficio del menor.

En la actualidad, estas normas se hallan agrupadas en diversos cuerpos legales de aplicación en toda la Nación, y principalmente en el Código Civil y en la Ley de Contrato de Trabajo.

Entre sus disposiciones más importantes figuran:

• la prohibición de dar trabajo con relación de dependencia a menores de 14 años.

• prohibición de dedicarlos a tareas peligrosas o insalubres, o en trabajos nocturnos o a domicilio.

• los menores, entre 14 y 18 años, deben trabajar no más de seis horas diarias, con descanso intermedio de dos horas, y con vacaciones anuales no inferiores a quince días hábiles.

• deben presentar certificado médico de aptitud y tener una Libreta Sanitaria donde conste su capacidad laboral, y ios periódicos reconocimientos médicos.

• tampoco pueden emplearse menores que no hayan concluido sus estudios primarios. En casos particulares, cuando el trabajo del menor sea indispensable a sí mismo, o a su familia, podrá autorizarse su trabajo, siempre que le reste suficiente tiempo para adquirir esta instrucción.

• respecto de los mayores adultos, es decir los que hayan cumplido 18 años, la ley los autoriza a contratarse libremente, aún sin autorización o consentimiento dei padre o de la persona que lo tiene a su cargo.

La legislación referente al Trabajo del Menor se basa en los antecedentes nacionales, y además, en la política laboral mundial, expresada por su vocero máximo, la Organización Internacional del Trabajo, la OIT, cuyas disposiciones y acuerdos, han sido aceptados por nuestro país, con fuerza de ley.

3. Menores Abandonados

La experiencia diaria nos muestra que en muchos países, el nuestro entre ellos, en los lugares de mayor concentración urbana, pululan a toda hora niños de todas las edades, en deplorable estado de higiene, tratando de ganarse la vida mendigando, vendiendo baratijas, o más simplemente abandonados a la vagancia.

Su subsistencia diaria depende de la caridad o conmiseración pública,y más frecuentemente, del producto de sus raterías.

Al terminar el día, muchos pasan la noche en diversos rincones; otros, vuelven a sus casas para entregar a los mayores con los que conviven, el resultado de la jornada.

Tanto unos como otros, forman parte deja llamada «minoridad abandonada», verdadera vergüenza de la sociedad moderna.

El concepto de «menor abandonado» comprende una amplia franja de situaciones:

• Niños abandonados voluntariamente por sus padres o encargados, a causa de enfermedades, de la miseria en que viven, o simplemente, por no querer ocuparse de ellos.

• Niños fugados de sus casas y cuyos padres no manifiestan el menor interés en encontrarlos.

• Niños que pernoctan con mayores, sin recibir de ellos el más mínimo cuidado, abandonados a sí mismos durante el resto del día.

• Niños, hijos de trabajadores errantes, sin ocupación fija, dedicados a tareas esporádicas, en distintos lugares del país.

• Finalmente niños vagabundos, más que abandonados —tal vez los más numerosos entre todos— que si bien tienen padres que responden por ellos y subvencionan sus necesidades básicas de alimento, ropa y techo, pasan el día en la calle librados a sí mismos junto con otros chicos de igual condición.

Estas y otras situaciones reconocen una misma causa que indefectiblemente se da en todos los casos: falta de lazos afectivos que normalmente vinculan al niño con sus padres y demás familiares. La pobreza no es condición indispensable como causa de abandono de menores.

El desamor recíproco de padres e hijos puede darse incluso en hogares de situación económica pasable y aún desahogada, en razón de incomprensiones, malos tratos y otras circunstancias que hacen imposible la normal convivencia familiar.

menores de edad abandonados

La existencia de menores abandonados constituye un permanente acto de injusticia social y el mayor estigma para la sociedad que lo permite.

Consecuencias: Obviamente son funestas, tanto para el menor abandonado o vagabundo, como para la sociedad, y de hecho plantea un gravísimo problema de difícil solución, aunque de efectos conocidos.

El abandono y la vagancia juvenil, en la mayoría de los casos señalan la iniciación de una carrera delictiva, en la que alternan agresiones físicas, robos, tráfico de drogas, prostitución y otras, modalidades de la moderna delincuencia juvenil, además de un sinnúmero de enfermedades corporales y desviaciones psíquicas.

Ante este cuadro, todos los gobiernos actúan con creciente preocupación; sin embargojos resultados demuestran que los esfuerzos dirigidos a combatir los efectos del problema no son eficaces si al mal no se lo ataca de raíz.

Entre éstos remedios se cuentan:

• el robustecimiento del núcleo familiar y el apoyo a padres de hijos con problemas de conducta,

• posibilitar la educación integral —física, intelectual-y moral— a todos los sectores de la juventud,

• adoptar las medidas necesarias para que los estratos más bajos de la población accedan a mínimas condiciones de dignidad de vida con respecto al trabajo, a la vivienda y al descanso.

4. Organismos de la Minoridad

La acción del Estado frente al problema aludido, se lleva a cabo en diversos niveles, tanto en el orden en nacional, como provincial y municipal.

El esfuerzo nacional se canaliza a través de la Dirección Nacional de Protección del Menor y la Familia, dependiente del Ministerio de Salud y Acción Social.

Dicho organismo cuenta con institutos, ubicados en distintos lugares del país, y en los que asiste —en su mayor parte en calidad de internos— a menores abandonados o carenciados de diversas maneras: niños con problemas de conducta, madres menores, débiles mentales, y también adolescentes y jóvenes vinculados a procesos judiciales y remitidos por los jueces.

Lamentablemente, razones de índole económica y de organización, hacen que a menudo, estos centros de internación de menores no cumplan con los fines de asistencia y de reeducación para los que han sido creados.

Con demasiada frecuencia, los periódicos informan sobre fuga de menores, hechos de violencia y hasta amotinamientos en dichos institutos, causados por múltiples motivos, que van desde deficiencias edilicias, trato inadecuado y hasta convivencia de menores comunes junto con delincuentes juveniles.

Sistemas Asistenciales: (pueden cambiar segun las nuevas leyes que van surgiendo) Para superar los problemas que generalmente traen consigo la internación de menores, la Dirección Nacional alienta a la población a colaborar en la prestación de otros sistemas de atención a niños huérfanos o abandonados, que fundamentalmente tienden a proporcionarles un ambiente familiar del que han carecido.

• Las Amas Externas configuran una forma particular de estos servicios y se orienta a brindar un ambiente hogareño a menores de hasta tres años.

Estas Amas, generalmente mujeres casadas y con hijos propios, toman a su cargo á uno o varios niños, no más de siete, hasta que solucionado el problema, los reintegran a su familia natural, o bien se incorporan al sistema de adopción o de internación en algún instituto.

• Las Familias Sustitutas constituyen un sistema de asistencia similar al anterior, aunque difiere en que los niños incorporados son de más edad, y la permanencia en el nuevo hogar es más prolongada.

Los niños incorporados a una familia —dos o tres a lo sumo— no pierden el contacto con sus padres naturales mantenido mediante un sistema de visitas.

Esta asistencia concluye con el regreso del joven a su familia, o como en el caso anterior, incorporado al sistema de adopción.

• La Adopción es tal vez el mejor sistema dé asistencia, puesto que brinda al menor una familia permanente y estable.

Generalmente va precedida de un período de tenencia previa con miras a la adopción definitiva.

El crecido número de pedidos de adopción, sobre todo de niños de muy corta edad, permite solucionar muchos casos de orfandad, abandono o pérdida de la patria potestad.

• Los Guardas asumen la representación legal de los menores que carecen de familiares, y se da sobre todo en caso de niños que no pueden ser adoptados, y con problemas aunque no lo suficientemente graves como para ser internados.

Puestos al cuidado y responsabilidad del Guarda, hasta el cumplimiento de su mayoría de edad, estos menores son frecuentemente visitados por asistentes sociales, en un régimen similar al de libertad vigilada.

Centros de Acción Familiar. Funcionan por lo general en zonas habitadas por familias de menores recursos y brindan asistencia, mediante el sostenimiento de guarderías infantiles, ayuda preescolar, cursos de alfabetización, búsqueda de trabajo, y centros de recreación.

Los adultos de la zona pueden también participar en los planes de alfabetización y de capacitación laboral.

La Comisaría del  Menor, aunque jerárquicamente depende de la institución policial, está íntimamente vinculada a los Servicios Sociales. Sus funciones son fundamentalmente preventivas, y por ello le corresponde la vigilancia en lugares públicos para detectar menores abandonados o en infracciones legales.

Con los mismos fines, inspeccionan los lugares de acceso prohibido a menores, como salas de juego, o de expendio de bebidas alcohólicas, espectáculos nocturnos, y demás.

Detectado un menor abandonado, se procura localizar a sus familiares y conocer sus medios de vida; en caso necesario es puesto en manos del juez de menores quien decidirá su incorporación a uno de ios sistemas sociales ya mencionados.

Institutos Privados. Como ampliación de su tarea, la Dirección Nacional apoya y supervisa la acción de los establecimientos privados dedicados al tratamiento de menores.

Los servicios prestados por estos institutos, en su mayoría pertenecientes a asociaciones religiosas, varían desde la internación con escolaridad primaria y secundaria, hasta la rehabilitación física o síquica del niño.

Acción Social Privada: La suerte de ¡a niñez desvalida ha preocupado desde siempre a las personas caritativas, incitándolas a contribuir al sostenimiento de las más diversas obras, en beneficio de los menores necesitados.

En nuestro país, son muy numerosas las instituciones sostenidas por las agrupaciones católicas —religiosas y civiles— a las que se suman las pertenecientes a los restantes cultos.

A estas obras impulsadas por sentimientos religiosos se agregan otras muchas debidas al esfuerzo y a la solidaridad privada, mantenidas por las más diversas asociaciones, colectividades extranjeras, sindicatos y otras entidades de bien público.

Todas ellas mantienen obras de mayor o menor envergadura, de acuerdo con sus posibilidades, aportando así su cuota de solidaridad humana en beneficio de la niñez carenciada.

5. Organismos Internacionales

Las Naciones Unidas, en 1959, proclamaron la Declaración de los Derechos del Niño, documento básico, que se transcribe al final del capítulo.

Además, con el fin de brindar apoyo más efectivo, han creado diversos organismos referentes a la minoridad.

El más importante es la UNICEF, o Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

Este organismo fue creado en 1946, en los comienzos de la ONU, para brindar socorro de emergencia a los niños afectados por la guerra mundial.

En 1950, ante el éxito logrado, se modificó su objetivo, adaptándolo a Programas de Ayuda a largo plazo en beneficio de la niñez de los países no desarrollados.

En ellos, la UNICEF trabaja en colaboración con el gobierno, en programas permanentes referidos a la alimentación, la enseñanza y el cuidado de la salud, o bien prestando socorros de emergencia ante cataclismos inesperados.

Además de este organismo especializado en ayuda a la niñez, existen otros que también intervienen de diversas formas.

• Así, la Organización Internacional del Trabajo —la OIT— cuida de la ocupación de los menores, dictando normas obligatorias para todos los países adheridos.

• La Oficina interamericana del Niño, dependiente de la OEA, con sede en Montevideo, atiende a la situación de la niñez en nuestro continente.

•  La Unión Internacional de Protección a la Infancia, con sede en Ginebra, extiende su acción mediante filiales establecidas en numerosos países.

EL TRABAJO INFANTIL: Existen en el mundo alrededor de 40 millones de menores que trabajan en fábricas, en la agricultura, en la minería, en pequeñas industrias, en talleres de artesanía, en hostelería y tiendas o como vendedores ambulantes.

En los países en vías de desarrollo, las causas esenciales de este fenómeno son el atraso económico, vinculado en algunos casos al dominio colonial que casi todos ellos sufrieron, la supervivencia de estructuras socioeconómicas arcaicas, el brusco descenso del índice de escolaridad de los niños a partir de los 11  o 12 años de edad, y el aumento de la población. 

 A menudo los niños realizan en las fábricas trabajos relativamente ligeros pero entre éstos se destacan algunos que presentan riesgos evidentes para su salud y seguridad.

A veces los destinan a ocupaciones peligrosas: fabricación de cohetes, soplado de vidrio, transporte de vidrio incandescente, utilización de materiales tóxicos en las tintorerías, trabajos que implican la exposición al polvo y al plumón en las fábricas textiles, al calor y al frío extremos en la manufactura de ciertos productos, trabajos en fundiciones y, en general, en la proximidad de hornos y de máquinas sin protección.

En tales lugares de trabajo, la iluminación, la ventilación y las condiciones sanitarias son casi siempre muy deficientes, y las precauciones de seguridad son mínimas. Todo ello se agrava extremadamente en el trabajo en minas.

En algunos países es usual que niños muy pequeños sean llevados por su familia de las zonas rurales a las urbanas, donde son prácticamente vendidos para el servicio doméstico. A menudo no se paga a estos niños, considerados como «adoptados».

Tal situación hace posibles el trabajo excesivo, los malos tratos y la explotación. Una manera dramáticamente extrema de explotación es cuando las niñas o adolescentes son vendidas a proxenetas o mafias, que las forzarán a ejercer la prostitución, con sus secuelas –además– sanitarias y otras enfermedades.

La trata de niños, sea esta interna, entre países o entre continentes, está muy relacionada con la demanda de mano de obra barata, dócil y maleable en algunos sectores y entre algunos empleadores.

Cuando se da, las condiciones de trabajo y el tratamiento a que son sometidos los niños y niñas violan sus derechos humanos, ya sea porque se trata de ambientes inaceptables (las incondicionales peores formas) o porque los niños y niñas realizan trabajos peligrosos para su salud y desarrollo (trabajos peligrosos que también forman parte de las peores formas).

Estas formas van desde la servidumbre por deudas, el camel jockeying, el trabajo doméstico infantil, la explotación sexual comercial, el tráfico de drogas, la vinculación de niños a conflictos armados, y otras formas explotadoras y prácticas similares a la esclavitud en el sector industrial.

PROCEDENCIA DE MENORES ABANDONADOS

De acuerdo a las pautas valorativas vigentes en nuestro medio sociocultural, se presume que aquellos menores que se caracterizan por problemas de conducta o que presentan mayores carencias proceden de los estratos de menor nivel social y económico.

En particular, y dentro de la zona de Capital Federal y Gran Buenos Aires, se tiende a identificarlos con las poblaciones marginales o «villas de emergencia».

Sin embargo, en un estudio realizado sobre menores detenidos por vagancia, se llegó a una conclusión inesperada que, por lo mismo, ha sido especialmente comprobada por un análisis particular de la variable «área de residencia»: l

a mayoría de los menores ingresados por «vagancia» residen en aquellos sectores de viviendas ubicadas en las zonas suburbanas (no «villas») que corresponden a grupos de nivel obrero.

La experiencia y el apoyo de la teoría consultada, permiten inferir la aparición de un sentimiento de desarraigo que puede vivenciarse en una comunidad de reciente implantación, como podrían ser estos nuevos suburbios.

Esta desubicación social y personal, al incidir en el adolescente, traería como resultante una serie de conductas desorganizadas, entre las que cabe ubicar el vagabundeo.

El hecho planteado exige, como corolario de un quehacer preventivo, implementar acciones que conviertan la ubicación en la nueva área de residencia, en un elemento de positiva integración a la comunidad.

De la misma forma en que se realizan tareas de promoción comunitaria en las villas de emergencia, es necesario que se estructure un sistema de apoyo y orientación en aquellos sectores de vivienda que se encuentran en un proceso de desarrollo urbano.

Dentro del ámbito de la Dirección General de la Minoridad y la Familia, el trabajo promocional a nivel comunitario debe asumir un carácter preventivo, facilitando dentro de sus posibilidades un desarrollo armónico del núcleo familiar en los distintos aspectos de su vida social (trabajo, recreación, salud, educación, etc.), de modo tal de lograr que cada miembro del grupo alcance una maduración personal que se traduzca en una conducta orientada al servicio de su comunidad.

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DOCUMENTO:
DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DEL NIÑO:

Principio 1:  El niño disfrutará de todos los derechos enunciados en esta Declaración.

Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.

Principio 2: El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y soda/mente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad.

Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño.

Principio 3: El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad.

Principio 4: El niño debe gozar de los beneficios de la seguridad social. Tendrá derecho a crecer v desarrollarse en buena salud; con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales, incluso atención prenatal y postnatal.

El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.

Principio 5: El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social debe recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular.

Principio 6: El niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión.

Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre.

La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia. Para el mantenimiento de los hijos de familias numerosas conviene conceder subsidios estatales o de otra índole.

Principio 7:  El niño tiene derecho a recibir educación, que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales.

Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social, y llegar a ser un miembro útil de la sociedad.

El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes llenen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe en primer término a sus padres.

El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deberán estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.

Principio 8:  El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro.

Principio 9: El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No será objeto de ningún tipo de trata.

No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se le dedicará nifse le permitirá que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o su educación, o impedir su desarrollo físico, mental o moral.

Principio 10: El niño debe ser protegido contra las prácticas que pueden fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole.

Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes ai servicio de sus semejantes.

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DOCUMENTO: LEY DE CONTRATO DE TRABAJO (Extracto)

ART. 188. – El empleador, al contratar trabajadores de uno u otro sexo, menores de dieciocho años, deberé exigir de los mismos o de sus representantes legales, un certificado médico que acredite su aptitud para el trabajo, y someterlos a los reconocimientos médicos periódicos que prevean las reglamentaciones respectivas.

ART. 189. – Queda prohibido a los empleadores ocupar menores de catorce años en cualquier tipo de actividad, persiga o no fines de lucro.Esa prohibición no alcanzaré, cuando medie autorización del ministerio pupilar, a aquellos menores ocupados en las empresas en que sólo trabajen los miembros de la misma familia y siempre que no se trate de ocupaciones nocivas, perjudiciales o peligrosas.Tampoco podrá ocuparse a menores de edad superior a la indicada que, comprendidos en la edad escolar, no hayan completado su instrucción obligatoria, salvo autorización expresa extendida por el ministerio pupilar, cuando el trabajo del menor fuese considerado indispensable para la subsistencia del mismo o de sus familiares directos, siempre que se llene en forma satisfactoria el mínimo de instrucción escolar exigida.

ART. 190. – No podrá ocuparse menores de catorce años a dieciocho años en ningún tipo de tareas durante más de seis horas diarias o treinta y seis semanales, sin perjuicio de la distribución desigual de las horas laborales.La jornada de los menores de más de dieciséis años, previa autorización de la autoridad administrativa, podrá extenderse a ocho horas diarias o cuarenta y ocho semanales.No se podrá ocupar a menores de uno u otro sexo en trabajos nocturnos, entendiéndose como tales el intervalo comprendido entre las veinte y las seis horas del día siguiente.

Jurisprudencia: «Las horas de trabajo que excedan de las 6 horas diarias o 36 semanales, realizadas por un menor da 16 años, deben abonarse con el 100% de recargo».

Fuente Consultada: Educación Cívica 3 – Alfredo Drago – Editorial Stella – Tema: La Minoridad

Ver Tambien: Ley Natural y Ley Moral

Formas Indirectas de Violar Los Derechos Humanos

Formas Indirectas de Violar Los Derechos Humanos:
Censura ,Miseria e Ignorancia,Racismo

Aparte de las formas directas de violar los derechos humanos (ya mencionadas en otro post), como la subversión, la tortura y la represión, los Derechos Humanos pueden ser violados por otros modos encubiertos o indirectos pero no por ello menos injustos:

• La censura desconoce el derecho a la libre información.

• La miseria y la ignorancia violan el derecho humano al bienestar mínimo.

• La discriminación desconoce la igualdad que por naturaleza existe entre todos los seres humanos.

censura y represión violacion derechos humanos

LA CENSURA:

El ser humano, dotado por naturaleza de la facultad de pensar, considera como uno de sus atributos esenciales, la expresión libre de su pensamiento para comunicarse con sus semejantes: es un derecho umversalmente admitido y consagrado por las leyes de todos los países democráticos.

Así sucede en nuestro país: el artículo 14 de nuestra Constitución, al enumerar los derechos de todos los habitantes, incluye entre ellos, el de «publicar sus ideas por la prensa sin censura previa». Por extensión, este derecho comprende a todos los medios de comunicación humana, ya se trate de conversaciones privadas, correspondencia epistolar, expresiones artísticas, comunicaciones radiales, televisivas, telefónicas y demás.

El desconocimiento de este derecho se denomina CENSURA, y se da «cuando la autoridad se arroga la facultad de examinar las expresiones que deben comunicarse, prohibiendo aquello que a su criterio no debe difundirse.

Esta práctica, habitual en los regímenes totalitarios, constituye un auténtico atropello a la dignidad humana. La censura no siempre se da en la forma abierta como la mencionada, sino que muchas veces adopta formas más sutiles, pero igualmente repudiables. Entre ellos cabe mencionar:

• La represión posterior, por comunicaciones que aunque no violan ninguna ley, no han sido del agrado de la autoridad.

• El ejercicio discriminatorio de los controles administrativos o económicos sobre los Medios, y que sólo apoyan a los oficialistas o complacientes con las ideas del régimen.

• También puede darse retaceando la información, negándose a proporcionarla, o dándola en forma incompleta o tendenciosa. El derecho a la libre expresión de las ideas, supone el derecho a la libre información.

Sus límites: La libertad de expresión, no significa impunidad para delinquir. Como todos los derechos, no es absoluta, puesto que reconoce expresos límites en la moral y en las leyes. Cuando la libre comunicación de ideas viola derechos ajenos o alguna norma legal, se incurre en delito, que puede ser de acción privada —como injurias o calumnias— que perjudican a particulares, o bien de acción pública cuando afectan a toda la sociedad, como difusiones obscenas, desacato a la autoridad, instigación a la rebelión, y otros.

Cometido algún delito de acción privada por medio de la prensa, corresponde al damnificado el derecho de entablar la acción judicial que corresponde y a resarcirse del daño ocasionado. Los delitos de acción pública, tienen como víctima a toda la sociedad; por ello, el Estado o cualquier particular puede recurrir a la justicia.

Finalmente, cabe acotar que el Estado, en ejercicio de su poder de policía (y sin que ello tampoco pueda ser tachado de «acto de censura»), puede reglamentar la libre comunicación en salvaguarda de la moral pública, y particularmente, para protección de los menores, sea en los horarios, en las formas de publicidad, en la concurrencia a espectáculos, y otras.

MISERIA E IGNORANCIA

Si afirmamos que la democracia es la mejor de las formas posibles de gobierno, y la más compatible con la dignidad humana, es porque sólo ella HAMBRE EN EL CONGO, ÁFRICApermite alcanzar plenamente el Bien Común, que justifica la existencia del Estado. Este Bien Común, supone entre otros elementos, que todos los integrantes de la sociedad posean el bienestar indispensable para llevar una existencia digna: educación, cuidado de la salud, vivienda y trabajo.

Sin embargo, la experiencia personal, y la lectura de los periódicos, nos dicen que gran número de seres humanos, incluso pertenecientes a países democráticos, se debaten en tal grado de miseria y de ignorancia, que no cuentan ni siquiera con la esperanza de salir de tai estado.

Miseria e ignorancia van de la mano: el ignorante está incapacitado para remediar su situación, dada su falta de conocimientos. El indigente, a su vez, no dispone ni de tiempo, ni de oportunidad para aumentar su instrucción.

Cuando tales situaciones se dan en países democráticos, no deben considerarse como fallas propias del sistema, sino que la democracia no es correctamente aplicada, puesto que ella supone:

• leyes justas en beneficio del pueblo: la indigencia e ignorancia son la negación de la justicia.

• igualdad de posibilidades, inexistente en tales ambientes.

• respeto a los derechos humanos: la pauperización y el analfabetismo son incompatibles con la mínima dignidad humana.

Las causas que motivan tales situaciones de subdesarrollo son múltiples y han sido consideradas anteriormente. De entre todas ellas, la principal surge de la deficiente organización socioeconómica, que permite la injusta distribución de los bienes materiales, que niega posibilidades de desarrollo.

Conviene entender que no hay sistema humano que impida que haya pobres individualmente considerados, y ello incluso está comprendido entre las reglas democráticas. Pero la pobreza inadmisible, es la miseria que aflige a sectores enteros de la población desprovistos ae todo recurso y hasta de toda esperanza.

• En los regímenes no democráticos, muchas veces se puede atemperar el problema mediante la estatización de todas las actividades, y lograr que la miseria, —por lo menos en su faz extrema— no sea visible. Pero ello se consigue sacrificando la libertad humana y otros valores que también son imprescindibles al hombre.

• En las democracias, en cambio, deben arbitrarse medios que respetando la libertad humana impidan la existencia de grupos masivos de indigentes y analfabetos. La magnitud del problema, hace que la solución no sea fácil, ni de alcance previsible. Sin embargo, debe intentarse aún a costa de sacrificios: la solución del problema de la miseria popular y de la ignorancia, constituye el mayor desafío que se ofrece a la Democracia para que sea creíble por los pueblos que aún no la conocen.

DISCRIMINACIÓN RACIAL

Si bien todos los hombres pertenecemos al mismo tronco natural, la especie «Homo Sapiens«, es evidente que manifestamos numerosas diferencias, que permiten hablar de distintos grupos humanos.

• Así, las Naciones o Estados se constituyen sobre diferencias territoriales, políticas y sociales.

• Las Razas agrupan a los hombres de acuerdo con características corporales, y funcionalidad física o sicológica, tales como el color de la piel, forma de la cabeza, composición sanguínea y agudeza mental.

• Las Etnias dividen a los pueblos según sus características culturales y sobre todo lingüísticas, lo cual da pie para hablar de pueblos semitas, arios, mongoles…

Sin embargo, todas estas y otras diferencias que pudieran hacerse son PARCIALES y no alcanzan para destruir el principio fundamental de «la Unidad de la Especie Humana». De acuerdo con ella, la humanidad está integrada por seres con múltiples diferencias secundarias, pero esencialmente dotados de las mismas características. La posesión de tales características fundamentales, hace que todos los hombres, de cualquier nación, raza o etnía, posean los mismos atributos humanos y particularmente que a todos alcance el goce indiscriminado de los Derechos Humanos.

Lamentablemente la Historia nos manifiesta que esta afirmación no siempre ha sido conocida o tenida en cuenta por la humanidad, puesto que en todos los tiempos ha habido pueblos que se han considerado superiores a otros y con derecho a imponerles su dominio. Incluso dentro de un mismo pueblo siempre han existido clases superiores, poseedoras de privilegios que se negaban a las demás.

El conjunto de estas distinciones, basados en simples caracteres secundarios, como pueden ser la raza, el sexo o la situación económica o cultural, se denomina DISCRIMINACIÓN.

Situación actual
Nuestra actual sociedad humana reconoce que toda discriminación, cualquiera sea ella y que se utilice para conceder o negar derechos, es una actitud injusta e inhumana.

La práctica de la discriminación, sobre todo la RACIAL, ocupa una de las páginas más negras de la historia humana, y ha permitido la ejecución de los más aberrantes crímenes de lesa humanidad:

• eliminación de poblaciones enteras por haber sido derrotadas en una contienda.

• justificación de la esclavitud, por el solo color de la piel.

• eliminación sistemática de millones de personas por pertenecer a determinada raza.

• torturas y pena de muerte por distintas creencias religiosas.

En la actualidad, tales hechos no ocurren sino excepcionalmente. Sin embargo, y en forma cotidiana, se mantienen discriminaciones igualmente injustas y violatorias de los derechos humanos.

• Una de las más evidentes fue el Apartheid o sistema político imperante en Sudáfrica, que negó el ejercicio de los derechos políticos a los negros.

• Diferencias sociales en muchos países que impiden a los extranjeros o gente de color, participar en las mismas actividades o concurrir a los mismos lugares que los blancos.

• La discriminación sexual en la mayoría de los países del mundo niega a la mujer el acceso a determinados estudios o empleos, o les acuerdan sueldos inferiores por el solo hecho de su condición femenina.

La lucha contra la discriminación en todas sus formas, se ha convertido en una de las tareas más acuciantes de nuestro tiempo.

Fuente Consultada:
Educación Civica 3 Alfredo Drago  Editorial Stella
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe

Deformación de la Democracia y Sus Características

Deformación de la Democracia –  Sus Características-
La Tiranía de la Mayoría

Pocos gobiernos argentinos han contado con tan numeroso y entusiasta apoyo popular como el gobierno peronista. Sólo la masiva adhesión mostrada a Rosas e Yrigoyen pueden asemejarse. Prueba de ello es la fuerza decisiva que ha tenido el movimiento peronista en las consultas electorales realizadas después de su caída. Perón enarboló la bandera de la justicia social. Hubo muchas y justas realizaciones en pro de la clase trabajadora y de los sectores humildes. La Justicia y la solidaridad social descuidadas por la política y economía liberal que hasta entonces había regido al país encontró un cauce.

Fue fundamentalmente la política de justicia social y de activa incorporación de los sectores laborales al quehacer nacional lo que le atrajo la adhesión de las clases laborales y de otros grupos sociales, especialmente los cristianos, deseosos de corregir las injusticias del sistema liberal.

Salarios más justos y humanos, bonificaciones familiares, mejoras en las condiciones de trabajo, promoción sindical, aguinaldo, vacaciones pagadas, asistencia médica y sanitaria, cajas de jubilación, estatutos para las distintas profesiones, cuidado de los enfermos, protección de los niños y de los ancianos fueron, entre otras, realizaciones en pro de la justicia social.

La política y la legislación social estaban en la Argentina con atraso de décadas respecto a otros países.

juan peronEl tema sigue siendo hoy muy polémico, porque para muchos historiadores Perón, utilizó todo su poder político con fines demagógicos a los fines de convencer al pueblo y convertirlo en instrumento de la propia ambición política, por ejemplo, usó de la política social más para exaltar su propia persona y movimiento que para realizar la justicia y lograr la solidaridad entre todos los sectores sociales.

Todas las técnicas de la propaganda propias de las dictaduras fueron usadas. Cada una de las obras y realizaciones iba acompañada de una gigantesca campaña propagandística. Se patrocinaban todas las manifestaciones de adhesión y de adulación. Las muchedumbres se movilizaban en gigantescas manifestaciones.

La capacidad oratoria del líder exaltaba a las masas, las mantenía en estado de constante entusiasmo y las atraía incondicionalmente hacia sí. Se emprendían obras gigantescas, de costo gugantes, y se las usaba con fines de propaganda. Millones de fotografías de Perón y de su esposa inundaron el país. Sus retratos ocupaban obligatoriamente el lugar de preferencia en instituciones, oficinas, comisarías, escuelas, etc.

Incluso la enfermedad y muerte de la esposa del Presidente, y el sentimiento sincero provocado por ella en el pueblo humilde, fueron usados con fines demagógicos. Supresión de las libertades individuales y de los derechos y garantías. Durante la época peronista sucedió lo que sucede en casi todas las dictaduras: en nombre de la democracia se suprimieron las garantías y libertades y se persiguió a los adversarios.

Aquí es importante tener conceptos claros.

Existen dos interpretaciones de la democracia. Una, inexacta, pone su esencia en el gobierno de las mayorías. Otra, exacta, lo pone en el respeto a las libertades de todos.

a) La primera interpretación procede así:

1. Democracia es el «gobierno del pueblo». Pero como la unanimidad de las voluntades es prácticamente imposible de lograr, deben gobernar los elegidos por la mayoría. El gobierno en su acción debe encarnar esa voluntad mayoritaria. Democracia y voluntad de la mayoría se identifican.

2. Sucede que en todas las sociedades existen minorías cuyas ideas e intereses son contrarios a las ideas e intereses de la mayoría. Estos grupos en su acción se oponen a la obra del gobierno respaldado por la mayoría. El gobierno y sus partidarios acusan a estas minorías de oponerse a la voluntad del pueblo.

3. Las libertades individuales y políticas son usadas por las minorías, no siempre lealmente, como arma de oposición. Libertad de opinión, de prensa, de asociación les permiten «oponerse» a la voluntad mayoritaria. Las libertades económicas les permiten organizar y fortalecer la oposición.

4. El gobierno cae en la tentación de ir restringiendo, hasta acabar anulando, el derecho de crítica, el derecho de asociación y las libertades económicas. Cada medida que toma contra ellas lo hace en nombre de la democracia y es aplaudida por el pueblo. Las libertades y garantías se van restringiendo y se acumulan poderes en manos del gobierno. La mayoría se muestra conforme.La historia enseña numerosos ejemplos de dictaduras que contaron con un real y efectivo .apoyo mayoritario.

5. El gobierno se proclama democrático y acusa de antidemocráticas a las minorías y que con sus críticas y oposición niegan la «verdadera libertad» y la «verdadera democracia». Se proclama el respeto por la libertad y al mismo tiempo no hay libertad «para los enemigos de la libertad» ni «para los enemigos del pueblo». Se niega todo derecho a la oposición.Robespierre no renunciaba a ser democrático, pero no toleraba oposición. «La Convención hará triunfar la República Democrática y castigará sin piedad a los enemigos del pueblo» decía un decreto redactado por él. Son muchos los gobiernos de indiscutible origen democrático que por este proceso se han convertido en totalitarios sin renunciar al nombre de democráticos.

b) La segunda interpretación procede así:

1. Democracia es el gobierno del pueblo. La unanimidad no se da en la elección de los gobernantes, sino en que todos están de acuerdo en que deben gobernar los elegidos por la mayoría.

2. Es la comunidad toda quien confiere y delega el poder a sus gobernantes. Por consiguiente todos, mayoría y minorías, conservan su facultad de control sobre ellos.

3. La función de los gobernantes no es cumplir la voluntad de la mayoría, sino buscar el bien de todos. Todos tienen derecho a opinar, a ser oídos y también a criticar la acción gubernamental.

4. El respeto a las libertades personales, a la libertad de crítica, a la libertad de asociación son fundamentales en esta concepción de la democracia. Ciertas libertades económicas que permiten a las minorías organizarse y crecer, también son fundamentales.

5. La democracia en la práctica se concreta en que las ideas se puedan expresar y difundir libremente, los grupos organizarse, y en que se pueda, mediante una consulta electoral libre, cambiar de gobierno, sin recurso a la fuerza y dentro del orden institucional.

Para esta concepción de la democracia, que es la auténtica, el asegurar los derechos y libertades es esencial. Cualquier atentado contra ellos será considerado atentado contra la democracia, aunque cuente con el apoyo mayoritario.

Para que exista auténtica democracia, podemos concluir que:

a) el gobierno debe ser elegido por la mayoría y encuadrar su acción según la voluntad de ésta;
b) deben respetarse los derechos de todos, mayorías y minorías. Democracia y respeto a los derechos humanos se identifican;
c) en concreto, la democracia se manifiesta en la existencia de elecciones universales, limpias y libres, y en el respeto a los derechos de todos.

El gobierno peronista obró según la primera interpretación de la democracia: la democracia totalitaria. En nombre dé la libertad fue anulando los derechos y garantías, y persiguió a las minorías adversarias.

Muchos peronistas estaban sinceramente convencidos de ser democráticos porque contaban con el respaldo popular. Pero en nombre del pueblo se había instalado una dictadura.

CARACTERÍSTICAS

La expropiación como recurso: Uno de los recursos con que cuenta el gobierno para cumplir su objeto de servir al bien común es la expropiación.
La expropiación es una venta obligatoria hecha al Estado. Las condiciones son: que lo que se expropia sea realmente requerido por el bien de la comunidad, y esto declarado por ley, y que a sus propietarios se les pague el justo precio, incluido las indemnizaciones por perjuicios.

Supresión del derecho de reunión y de libre agremiación
No debe desconocerse que una de las grandes realizaciones del régimen peronista fue la promoción y organización del movimiento sindical argentino.
El movimiento sindical, característica de la moderna sociedad industrial, ha sido el instrumento de que se han valido las clases trabajadoras de todos los países para la defensa de sus intereses y su promoción social. El movimiento sindical argentino tenía años de atraso respecto a otras naciones. Desde el gobierno, mediante leyes y disposiciones, fue alentado y promovido.

Se crearon numerosas escuelas sindicales. La C.G.T., hasta entonces influida por ideologías extranjeras y disolventes, adquirió contenido nacional. Lamentablemente el movimiento sindical fue usado como arma de influencia y propaganda políticas. Fue usado para hacer penetrar en las clases laborales la ideología del régimen.Los grupos sindicales que se mostraban adictos contaban con todo el apoyo oficial. Los que no lo hacían, veían impedida su acción.

Persecución a los partidos políticos
Los partidos se veían trabados en su acción y propaganda por cuanto no disponen de medios de difusión, en cambio el partido oficialista mantenía una permanente campaña propagandista y proselitista. Propio es de los sistemas dictatoriales el no permitir sino la existencia de un solo partido, el oficialista.

El fraude y la violencia al servicio del régimen imperante
Una democracia en la práctica se traduce como sistema de elecciones universales, limpias y libres. Tal cosa, prácticamente, no ha existido jamás en la Argentina. El «juego limpio» que requiere la democracia raramente se ha dado entre nosotros. Voto cantado, voto en cadena, alteración de padrones, robo de urnas, voto de muertos, compra de libretas, presiones policiales, apoyo gubernamental a su propio partido son prácticas electorales de antigua data en el país. A veces se recurre a métodos de violencia, y por ejemplo los locales de partidos opositores son asaltados e incendiados.

Avasallamiento de las instituciones políticas y educacionales
Se procura colocar jueces simpatizantes del régimen y desplazar a los no adictos. Se pretende convertir a la justicia en un instrumento de aplicación de «la doctrina nacional». El sistema educacional  se usa como instrumento para inculcar la ideología del régimen. El monopolio estatal de la enseñanza facilita este intento. Programas, textos, lecturas, son impuestos obligatoriamente. En los cargos directivos de la enseñanza se coloca a hombres abiertamente partidarios del régimen. La enseñanza universitaria, secundaria y primaria son instrumentalizadas como tribunas de propaganda.

Desprecio por la cultura:
En estos gobierno se observa un aumento de la escolaridad. Se construyen escuelas y colegios, se levantan edificios educacionales, se crean numerosos centros de investigación y de enseñanza. Se llevan grandes campañas de alfabetización, y el número de estudiantes secundarios y universitarios aumenta notablemente.

Pero la enseñanza pierde seriedad, al no permitirse la libre discusión de las ideas la cultura no puede desarrollarse. Tambien se suelen crear n grandes organizaciones estudiantiles para servir de apoyo al régimen.

Enriquecimiento ilícito de funcionarios y allegados al poder. Su impunidad bajo apariencia legal
El enriquecimiento ilícito de funcionarios y allegados al poder no es una  rareza, por el contrario es  un hecho repetido bajo distintos regímenes. Normalmente se debe a los negociados en la obra pública, las obras y servicios montados por el Estado dan la ocasión ideal para jugosos y repetidos negocios. El comercio exterior y el sistema de cambios preferenciales dan al gobierno el instrumento para facilitar el enriquecimiento vertiginoso de muchos de sus funcionarios y amigos. Fortunas fabulosas son conseguidas en poco tiempo con el apoyo de demas funcionarios, como gobernantes.

Fines de perpetuación en el poder:
Para el caso de Argentina, la Constitución de 1853 establece que el Presidente de la Nación durará seis años en el ejercicio de sus funciones, no pudiendo ser reelegido para el cargo hasta pasado un nuevo período. En 1949 una Convención Constituyente con amplia mayoría oficialista modificó esta disposición permitiendo la reelección indefinida del Presidente. El objeto era posibilitar la permanencia de Perón.

Restricciones a las minorías parlamentarias
Una mayoría oficialista y obsecuente sanciona leyes de gravísima importancia en forma sorpresivamente rápida sin dar tiempo de discusión a la oposición, y sin informar previamente a la opinión pública. Esto se conoce como la «Tirania de la Mayoría».

Técnicas proselitistas del régimen
El gobierno usa técnicas de propaganda usadas por las dictaduras contemporáneas. Muchas de las técnicas usadas fueron copiadas de Alemania e Italia. La propaganda invadetodas las actividades y todos los rincones del país. La figura del Jefe es exaltada por todos los medios. Concentraciones, homenajes, grandes manifestaciones, adhesiones masivas servían para mantener vivo en el pueblo el entusiasmo. Los adictos rivalizan en actos de adulación. También un enorme monopolio de internet, prensa, radio y cine glorifican al régimen y a su conductor. Los sindicatos, las escuelas, los deportes y hasta la misma asistencia social sirven a la exaltación del régimen.

Espionaje, delación, persecución
Espionaje, delación, persecución, son técnicas usadas por las dictaduras. Hay espías y agentes del régimen en todas partes: en las oficinas, en los barrios, en las fábricas, en las mismas familias. La delación o la denuncia irresponsable motiva la represión. Se controlan discursos, reuniones, discusiones. Incluso la correspondencia privada y las comunicaciones telefónicas son interferidas.

Fuente Consultada:
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe

La Libertad de Reunión Resumen

RESUMEN SOBRE LA LIBERTAD DE REUNION

LIBERTAD DE REUNIÓN: El derecho de los hombres a reunirse o asociarse libremente,, en forma estable o transitoria, para cualquier tipo de actividad lícita, surge de su misma sociabilidad natural. También de la misma naturaleza humana deriva el derecho de los diversos grupos y asociaciones a darse la organización, estructura y reglamentación conveniente a sus propios fines, mientras no se opongan al bien común.

la libertad reunion

Al derecho de asociación, como a los otros derechos fundamentales del hombre, no los crea la sociedad, ni el estado. Son anteriores a ellos. El estado los reconoce, los protege, garantiza, promueve y reglamenta su ejercicio para que las libertades individuales no se opongan al bien comunitario.

El derecho de reunión y asociación se ejerce en muy distintos órdenes y para muy distintos fines. Los hombres se reúnen para formar una familia, para formar una empresa comercial, un grupo vecinal, una entidad cultural, un club deportivo, etc. También se reúnen transitoriamente para asistir a una conferencia, participar de un mitin, concurrir a un espectáculo deportivo o artístico, realizar una manifestación religiosa o un acto de culto, postular o quejarse a las autoridades, exteriorizar sus ideas, etc.

El respeto a la libertad de reunión y asociación es fundamental para el desenvolvimiento de las actividades sociales y el progreso de una comunidad. Mediante sociedades y grupos los hombres participan activamente de la vida social y vuelcan en ella su trabajo, sus iniciativas y su capacidad creadora, a la vez que desarrollan su sentido de responsabilidad.

La existencia y solidez de los grupos culturales, educacionales, económicos, profesionales, ideológicos, partidarios, deportivos, etc., es lo que da consistencia y riqueza a la vida de una sociedad. Donde se respeta la libertad de estos grupos y se promueve su actividad la democracia se realiza y la sociedad se vitaliza.

Cuando la reunión de los hombres es estable y orgánica, suele denominarse asociación; cuando es transitoria, suele decirse simplemente reunión. Los hombres se reúnen para ver un partido de fútbol, para asistir a un mitin, para participar en una manifestación; se asocian para formar una empresa, un sindicato, un centro cultural, etc.

La Constitución Nacional reconoce en su art. 14 a todos los habitantes el derecho de «asociarse con fines útiles». La Declaración Universal de los Derechos Humanos en su art. 20 declara que «toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y asociación pacíficas».

TRIBUNA PUBLICA: Tribuna originariamente significa el lugar desde donde el tribuno arengaba a la multitud. El tribuno era un magistrado romano, considerado representante y defensor del pueblo, que podía impedir o vetar las resoluciones del senado.

Se entiende por tribuna el lugar desde donde un orador habla directamente al público: cátedras, plataformas, pulpitos, escenarios, salas de conferencias, etc.

Al hablar del derecho a la libertad de tribuna se quiere significar actualmente el derecho de todos los ciudadanos de dirigirse directamente a sus conciudadanos para expresar sus ideas, manifestar sus quejas, presentar sus iniciativas, solicitar su apoyo y colaboración.

El derecho de comunicarse directamente a los conciudadanos se ejerce en reuniones, manifestaciones, mítines, mesas redondas, conferencias, etc. Y se ejerce también cada día más, mediante internet, la radio y televisión.

Lo dicho acerca de la libertad de expresión y de comunicación respecto a la prensa, radio, televisión, etc., es válido acerca de la tribuna pública.

SINTESIS:

Libertad de reunión:

— El derecho a reunirse o asociarse libremente surge de la naturaleza humana. También el derecho de los grupos a darse su propia organización.

— Estos derechos son ejercidos frecuentemente: formar una familia, una empresa, un club de fútbol, etc.; asistir a un mitin, concurrir a una manifestación, etc.

— Son de fundamental importancia para el progreso de la comunidad.Su multiplicidad y firmeza es índice de vitalidad social. A través de ellos los ciudadanos participan en las actividades de la comunidad, lo que es esencial para la democracia.

— La constitución nacional los reconoce. La Declaración Universal de Derechos Humanos los enumera entre los derechos fundamentales.

Tribuna pública:
— Se entiende por tal todo lugar desde donde el orador habla directamente al público: cátedras, plataformas, pulpitos, mesas de conferencias, etc.
— Por ella se ejercita el derecho de los ciudadanos de dirigirse directamente a sus conciudadanos para exponerles sus ideas, presentar iniciativas, proyectos, quejas, etc., y pedirles su apoyo o colaboración.

— Se ejerce en reuniones, mitines, manifestaciones, mesas redondas, conferencias, etc. Actualmente se usa cada día más la radio y televisión a este objeto.

— Lo dicho respecto a los otros medios de comunicación social es válido para la tribuna pública.

Fuente Consultada:
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe

La Libertad de Pensamiento y Expresion Respeto y Derechos

La Libertad de Pensamiento y Expresión

El respeto a la libertad y dignidad humana comienza por el respeto a la intimidad de su ser: su pensamiento y su conciencia. Que los hombres puedan pensar, expresar y difundir su pensamiento con plena libertad es una exigencia de la dignidad humana y un postulado democrático. En este post estudiaremos la importancia que tiene el respeto a la libertad de pensamiento y de expresión, como las garantías de que deben gozar la prensa y demás medios de difusión de ideas. También veremos también la responsabilidad que implica el uso correcto y acorde al bien común de estos medios de difusión.

libertad de prensa y pensamiento

Podemos enunciar as  características fundamentales del liberalismo:

— la sobrevaloración de la libertad individual;
— el optimismo que lo lleva a esperar que el bien común se producirá espontáneamente por coincidencia de los intereses y actividades individuales; y que, en la práctica, conduce al dominio del más hábil y fuerte produciendo injusticias sociales;
— la disminución de la esfera de acción gubernamental a la que se le asigna como misión mantener el orden y no la promoción del bien común.

También hemos analizado las características del totalitarismo:

— desconfianza sistemática en la libertad humana;
— restricción o anulación de los derechos de individuos y grupos;
— ampliación de la órbita de acción gubernamental;
— asignación al estado de la dirección y conducción de todas las actividades sociales, económicas y culturales.

La democracia personalista concibe al hombre como es, con su bondad natural y sus malas inclinaciones, también naturales; con su responsabilidad y capacidad de amor, juntamente a su egoísmo y sus pasiones. Compagina libertad con autoridad, espíritu de iniciativa privada, con intervención estatal.

La libertad es el medio esencial que tiene el hombre para desarrollar su responsabilidad, su espíritu de iniciativa y su personalidad propia. Donde no hay libertad el hombre no puede lograr sus fines, ni desarrollar armónicamente su persona.

Donde no hay autoridad eficiente no existe la justicia, ni el orden; la prosperidad, ni la paz social. Sin autoridad el hombre no puede gozar de sus derechos porque sobreviene el dominio y la opresión por los más fuertes social o económicamente.

La democracia respeta y fomenta las libertades, pero no se opone al poder eficiente, justo y con real autoridad. Se opone en cambio al poder arbitrario o incontrolable.

El enunciado: «toda la libertad que sea posible, toda la autoridad que sea necesaria«, sintetiza su concepción social, política y económica.

En las democracias debe observarse el principio de la íntegra y plena libertad, según el cual la libertad debe concederse en el máximo grado que sea posible, y no debe restringirse sino en lo estrictamente necesario para salvar el bien común. Pero al mismo tiempo, la autoridad estatal en ningún momento puede dejar de velar por el bien de todos y de cuidar que los grupos o individuos social o económicamente más fuertes no atro-pellen las libertades y derechos de los más débiles.

Es conveniente tener presente estos principios al hablar de libertad de pensamiento y de libertad de prensa. Que la democracia reconozca y aliente la máxima libertad posible de pensamiento y de expresión, no significa que la autoridad no tenga el derecho y el deber de velar para que estas libertades sean usadas responsablemente y de acuerdo al bien común.

La libertad de expresión ha sido calificada como «la más difícil de las libertades». La historia y la experiencia nos enseñan que lo primero que hacen los regímenes totalitarios es restringir y anular estas libertades, que sin libertad de prensa la democracia se convierte en un mito y los derechos humanos quedan sin protección y son atropellados.

También la historia y la experiencia nos enseñan hasta qué punto se abusa de la libertad de prensa para destruir, para injuriar y calumniar, para dividir un pueblo o para defender intereses inconfesablemente ilegítimos. Con el pretexto de libertad de prensa se montan enormes sistemas de difusión que, más que servir a la comunidad, sirven’ a grupos ideológicos y a entidades económicas y financieras.

Pero es un hecho cierto que la democracia y el respeto al hombre comienzan por el respeto a la libertad de pensamiento y de expresión. Quien estima la libertad debe correr los riesgos de la misma libertad, y saber que habrá hombres que abusarán de ella.

Es común oír repetir que en lugar de libertad de pensamiento debería hablarse de libertad de expresar el propio pensamiento o de libertad de expresión; que el pensamiento es actividad espiritual e interna, y sobre ella no caben presiones.

Sin embargo las ciencias modernas nos enseñan que existen técnicas y procedimientos psicológicos y sociales capaces de influir en el ser interno del hombre, creando condicionamientos y presiones subconscientes que impiden el desarrollo espontáneo del pensamiento y de la voluntad, y predeterminen a los hombres sin que ellos lo adviertan. Los regímenes totalitarios han usado y usan tales procedimientos. También a veces los usa la llamada «acción psicológica».

La libertad de pensamiento incluye, pues, un doble derecho:
1. derecho a pensar libremente, es decir, sin condicionamientos psico-sociales ilegítimos;
2. derecho a expresar las ideas, convicciones, opiniones, anhelos, etc., mediante los distintos medios de difusión y comunicación.

LA PRENSA LIBRE
La prensa está constituida por el conjunto de publicaciones escritas, libros, revistas, folletos, periódicos, etc.

También suele usarse el nombre para designar únicamente a las publicaciones periódicas y en especial a los diarios que transmiten noticias o comentarios de actualidad.

Libertad de prensa es el derecho de publicar sin trabas arbitrarias las propias ideas, difundirlas, defender los propios intereses, y expresar, defender y difundir las opiniones mediante diarios, revistas y órganos de publicidad.

Es parte de una libertad más amplia, la libertad de expresión que consiste en que a través de la palabra, la prensa, el libro, la radio, la televisión, etc., los hombres pueden expresar sus opiniones, defender sus intereses, propagar sus ideas, manifestar sus preferencias, sus quejas,, sus aspiraciones.
La libertad de prensa incluye tres derechos fundamentales, estrechamente relacionados.

1. Derecho a estar informado y recoger la información adecuada sobre los sucesos que afectan a la vida comunitaria y la respectiva obligación que tienen de proporcionarla los funcionarios, instituciones y organismos correspondientes.

2. Derecho de los distintos grupos sociales o ideológicos a poseer y usar los medios de comunicación adecuados a sus propios fines.

3. Derecho de todos los miembros de la sociedad, individuos, entidades y grupos a tener acceso a los medios de comunicación.

Como todas las libertades, la libertad de prensa crea las obligaciones que surgen de su uso responsable.

No debe confundirse libertad de prensa con el libertinaje que lleva a la propalación de rumores infundados, a la calumnia, a la injuria, a la destrucción de reputaciones ajenas, a la tergiversación intencionada de los hechos, a la información deformada, a la defensa de intereses ilegítimos.

La expresión de las propias ideas y la defensa de los propios intereses deben adecuarse a las normas que imponen la justicia, la verdad y el respeto a las opiniones y fama de los demás.

Vinculado a la libertad de prensa se encuentra el llamado derecho de réplica: cuando alguien se siente atacado o injustamente aludido por la prensa puede exigir al diario su rectificación, o contestar a través del mismo.

La Constitución Nacional garantiza la libertad de expresión:

— El art. 14, entre los derechos de que gozan todos los habitantes de la Nación enumera el «de publicar sus ideas sin censura previa».
— El art. 32 establece: «El Congreso Federal no dictará leyes que restrinjan la libertad de imprenta o establezcan sobre ella jurisdicción federal».

La Declaración Universal de los Derechos Humanos dice:

— Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión…» (art. 18).
— «Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión. Este derecho incluye el de no ser molestado por causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones; y el de divulgarlas sin limitación de fronteras, por cualquier medio que sea» (art. 19).

La democracia reconoce a los ciudadanos, como miembros y partícipes activos de la comunidad, el derecho a tener opiniones e ideas propias, expresarlas y difundirlas. Donde la libertad de expresión se ve restringida o anulada, la democracia ha dejado de existir.

Su función social y política:

De tal magnitud es el desarrollo que en los últimos años ha tomado la prensa y tan trascendental su influencia que ha sido llamada con razón el cuarto poder.

Son muy escasos los ciudadanos que a través de diarios, revistas, radio, televisión, etc., no reciben la influencia diaria y continua de la prensa. Mediante ella le llegan las noticias, los acontecimientos, los problemas, las ideas, todo lo que afecta a los distintos grupos y actividades humanas tanto en el orden nacional, como en el mundial.

Hasta hace no muchos años, pocos hombres podían estar informados de los distintos problemas y en comunicación con numerosos grupos. Hoy gracias a la difusión y progreso de los medios técnicos de comunicación, prácticamente todos los hombres están en contacto y con información respecto a todos los problemas sociales.

Los modernos medios de comunicación han puesto al alcance de toda la sociedad, además de las informaciones, múltiples beneficios culturales. Conocer lo que pasa en otras regiones y en otros pueblos, oír una conferencia de un especialista, escuchar un concierto, asistir a una representación artística, eran privilegio de reducidos núcleos sociales.

Hoy los hombres pueden leer los mismos diarios y revistas, escuchar las mismas radios, ver los mismos programas de televisión, y las mismas películas cinematográficas.

Ademásde extender la cultura, las técnicas modernas han traído lo que se llama su democratización: informaciones, comentarios, espectáculos artísticos han dejado de ser privilegio de un grupo y de ellos puede participar todo el pueblo.

Este formidable poder de la prensa y de los medios de comunicación crea las respectivas obligaciones. Es un instrumento de incalculable eficacia para mejorar el nivel social y cultural de los pueblos, para alentar todo género de ideas e iniciativas benéficas, para defender la libertad, la justicia y la paz, para desarrollar el sentido de responsabilidad y colaboración social, para lograr el entendimiento entre hombres y pueblos, para hacer un mundo más justo y más humano.

Es deber de la prensa contribuir a elevar el nivel cultural de los pueblos y lograr un mejor entendimiento y unión de los hombres.

La prensa comunica noticias, opiniones, ideas, problemas no sólo a individuos y familias, sino a multitudes. Su poder puede usarse para fomentar la unión y comprensión, como también para sembrar confusión y división, y para aumentar las tensiones y rencores sociales.

La prensa debe servir a la comunidad. Uno de los servicios más importantes que pueden prestar los hombres que trabajan en ella es la de ser fieles a su misión: presentar los hechos como son, sin parcelaciones ni deformaciones, facilitar el diálogo entre los grupos, defender sus propias ideas y puntos de vista respetando las ideas y puntos de vista de los demás.

La misión del periodista requiere, además de capacidad profesional, gran entereza y valentía, amor a la justicia y a la verdad.

Son muchos los intereses sociales y económicos que presionan para que ciertos hechos se oculten, para que medidas gubernamentales se obtengan o se anulen conforme a sus intereses, para que ciertas reivindicaciones no prosperen. Como la mayor parte de la prensa y de los medios de comunicación sobreviven económicamente gracias a la publicidad comercial, las presiones creadas por los grupos económicos y financieros pueden ser muy fuertes.Pero la prensa, convertida en cuarto poder, tiene las responsabilidades para con la comunidad, que crea su mismo poder.

También la prensa contribuye de manera decisiva a la formación de la opinión pública. Es ella quien proporciona la información, presenta los problemas, trasmite los comentarios, refleja los distintos puntos de vista.

Es deber de la prensa, además de dar la información objetiva y completa de los problemas, ilustrar la opinión dando los elementos de juicio necesarios a sus lectores y haciendo ver luc nnqihilidades de las diversas soluciones.

IMPORTANCIA DE LA PRENSA COMO ÓRGANO DE COLABORACIÓN CON EL ESTADO Y DE ORIENTACIÓN DE LA OPINIÓN PUBLICA

En una concepción democrática la prensa presta gran ayuda y colaboración a la acción gubernamental.

1. Sirve de medio de comunicación entre gobernantes y gobernados. Por ella los gobernantes pueden, además de informar, trasmitir sus proyectos, sus dificultades, y solicitar el apoyo y colaboración de los gobernados. A través de la prensa los gobernantes recogen los deseos, las inquietudes, los problemas, las aspiraciones de los distintos grupos sociales y políticos.

2. Los gobernantes democráticos deben dar cuenta de su gestión al pueblo, solicitar su aprobación e indagar su voluntad. Esta función la cumplían tradicionalmente ante las cámaras de representantes de pueblo. Hoy, gracias a los medios de comunicación, pueden cumplirla directamente. Mediante comunicados, conferencias de prensa, respuesta a las preguntas de los periodistas, los gobernantes dan cuenta de su gestión y del porqué de las medidas tomadas o a tomar. También por la prensa reeiben la expresión de las ideas, pareceres y opiniones de los grupos y entidades sociales.

3. El derecho de crítica es esencial en la sociedad democrática. Las mayorías gobiernan, pero todos, mayorías y minorías, tienen derecho a dar a conocer sus ideas favorables o desfavorables a la gestión gubernamental, a defender sus intereses y sus opiniones. Esta función de crítica se realiza en gran medida por la prensa y los medios de comunicación social.

También  hemos visto la importancia que tiene para la sociedad la existencia de una opinión pública libre; ilustrada y vigorosa.

Medio fundamental por el que la opinión pública se expresa es la prensa. De allí la importancia de que a la prensa tengan acceso todos los grupos sociales, ideológicos, políticos y culturales de la sociedad. Cuando la prensa está dominada por grupos ideológicos o económicos la opinión pública aparece deformada.

PRENSA DE IDEAS:

Suelen distinguirse dos tipos de prensa: la prensa de información y la prensa de ideas.

La prensa de información tiene como característica su afán de ofrecer una información completa y objetiva de hechos y noticias, y de hacerlo con entera imparcialidad, sin definirse en favor o en contra de los distintos sectores sociales o ideológicos.

El problema de la prensa de información es que funciona en forma de empresas comerciales y su desenvolvimiento depende de su capacidad publicitaria.

Corre un doble riesgo:

1. en su afán de aumentar los lectores, y con ello su interés publicitario, ceder a la tentación del sensacionalismo;

2. para aumentar o no perder la publicidad que la sustenta, ceder a los intereses o imposiciones de las grandes entidades industriales o financieras, no atreverse a disgustarlas y terminar perdiendo su independencia.

La prensa de ideas es la prensa creada para ser expresión de las ideas y opiniones de diversos grupos ideológicos, partidarios o doctrinarios.

La libertad de prensa incluye el derecho de los diversos grupos y sectores a tener sus propios órganos de expresión y difusión a través de los cuales expresan y difunden sus ideas, imparten sus directivas, dan información y formación a sus propios componentes, buscan allegar nuevos adherentes.
La pluralidad de los grupos y de las ideas es fomentada en las sociedades democráticas. Esta pluralidad se refleja y expresa en la prensa de ideas.

Es deber de la prensa de ideas mantener la altura en las discusiones, polémicas, y expresión de opiniones y puntos de vista. También es deber suyo el respeto a las personas e ideas de sus adversarios.

El riesgo de la prensa de ideas es degenerar en pasquinismo o convertirse en sectaria.

Fuente Consultada:
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe

 

La Educación en los Regimenes Totalitarios Resumen

Educación en los Régimenes Totalitarios

Antes de analizar este tema, veamos una sintesis de como es la educacion en los gobiernos liberales y democráticos.

La democracia y la educación
— No existe democracia sin un pueblo educado y maduro.
— La democracia aspira al pleno desarrollo de la persona humana. Sin educación para todos esta aspiración queda frustrada.
— Dos razones fundamentales vinculan indestructiblemente educación y democracia:

1. sin educación los ciudadanos se incapacitan para participar responsablemente en la comunidad;
2. donde no se proporciona a todos los sectores posibilidades de educación, se desconoce uno de los derechos fundamentales del hombre.

Necesidad de educar al pueblo

— Otros sistemas políticos reposan sobre la responsabilidad de un grupo social; la democracia, sobre todo el pueblo.
— La democracia parte del reconocimiento de la soberanía y poder del pueblo. Un pueblo no educado es fácil presa de los demagogos y dictadores.
— Si los ciudadanos no son capaces de tener criterios propios y de entender los grandes problemas sociales y políticos no es posible una sociedad democrática.
— El futuro de las democracias depende de la capacidad del pueblo para elegir como gobernantes a los más capaces, lo cual no será posible sin una adecuada formación-cultural.
— Sin educación no puede esperarse uso responsable de la libertad, ni participación constructiva de los ciudadanos.

Libertad y cultura

— La palabra cultura significa etimológicamente cultivo. Se usa para significar el cultivo y desarrollo de las potencias espirituales del hombre.
— Dos acepciones fundamentales:
1. desarrollo y refinamiento de las dotes espirituales de un hombre. Decimos que tal persona es «culta».
2. el conjunto de las instituciones, costumbres, tradiciones, obras artísticas y técnicas, etc. donde se muestra el desarrollo intelectual y humano de un pueblo. Hablamos así de cultura griega, cultura árabe, etc.
— Hablar de cultura equivale a hablar de desarrollo intelectual y espiritual.

RÉGIMEN TOTALITARIO:

Su deformación como medio de sojuzgamiento: Los regímenes totalitarios quieren imponer a sus miembros un modo uniforme de pensar, de sentir y de obrar. No toleran ideas opuestas o contrarias a las que sustenta el régimen.

regimen totalitarioUno de los instrumentos básicos de que se valen para este fin es el monopolio de la enseñanza por el estado. No se tolera la libertad de enseñanza.

Planes de estudio, programas, métodos de enseñanza son prescriptos por la autoridad estatal, están embebidos de la ideología propia del régimen, y son utilizados para moldear las mentes juveniles.

Los profesores y maestros se ven obligados a ser apologistas del régimen o son desplazados y sustituidos. Los colegios privados, cuando no son suprimidos, se ven también obligados a no apartarse de las prescripciones gubernamentales.

Napoleón Bonaparte, creador del estado centralista y del monopolio de la enseñanza en manos del estado, decía refiriéndose a este monopolio: «no hay mejor medio para dirigir moral y políticamente la opinión».

Poseer en sus manos todos los resortes de la educación ha sido el instrumento ideal de que se han valido todas las dictaduras para avasallar las mentes. Los derechos de la libertad y los derechos de los padres de familia son negados radicalmente.

Hitler decía: «en la organización escolar hoy interviene el estado, obligando a los jóvenes a la instrucción sin consentimiento de sus padres». Y Mussolini: «La total e integral educación del hombre italiano únicamente corresponde al Estado como su función fundamental y primordial».

En los regímenes marxistas todo el sistema educacional y toda la organización cultural, incluso la artística, son empleados para crear una mentalidad predeterminada. No se permite discutir ideas, ni métodos, ni expresar la más pequeña disconformidad.

La educación por naturaleza es obra de la comnidad, no del estado. Son los mismos hombres, si son mayores, quienes tienen derecho a escoger el tipo de educación de su preferencia; y si son niños, este derecho lo ejercen los padres.

A la obra educativa deben concurrir todos los grupos que tienen suficiente preparación e idoneidad. Al estado le corresponde controlar, ayudar, orientar, planificar, complementar, y montar sus propias escuelas e institutos de enseñanza cuando lo requiera el bien de la población.

RESUMEN:

La educación en los regímenes totalitarios
— El monopolio estatal de la enseñanza es uno de los medios de queise valen los totalitarismos para imponer un modo uniforme de pensar? y sentir.
— Planes de estudio, programas, métodos, son prescriptos por la autoridad estatal y utilizados para hacer penetrar la ideología del régimen.
— Los maestros y profesores son obligados a convertirse en -apologistas del régimen o a dejar la enseñanza.
— Los colegios privados son suprimidos u obligados a acatar las directivas gubernamentales.
— Napoleón Bonaparte fue el creador del monopolio estatal de la enseñanza.
— El nacional-socialismo, el fascismo, el comunismo emplearon la educación como medio esencial para la imposición de sus ideologías.
— En las democracias se respeta la libertad de enseñar y aprender. La. educación es obra de la comunidad, más que del estado, a la que deben concurrir todos los grupos y personas que tengan capacidad.
— Al estado le corresponde por naturaleza propia controlar, orientar, planificar, ayudar, complementar. Tiene derecho indiscutible a poseer sus propias escuelas; pero no tiene derecho a monopolizar la enseñanza.

Fuente Consultada:
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe

Importancia de la Educación En La Sociedad Para el Desarrollo

Importancia de la Educación En La Sociedad Democrática

Una sociedad democrática es un pueblo capaz de gobernarse a sí mismo. Supone ciudadanos capaces de juzgar con criterio propio y de participar con responsabilidad en la vida y marcha de la comunidad.Sin un pueblo educado, intelectual y moralmente maduro, no es factible establecer, ni mantener, un sistema democrático.Democracia a su vez significa respeto a los derechos humanos.

Pocos derechos son tan fundamentales en las sociedades modernas como el derecho a la educación y formación técnico-profesional.Donde la educación, incluso en sus niveles más altos, no está abierta a todos los sectores sociales, no hay democracia. Educación y democracia están íntimamente vinculadas.

educacion segun pepe mujica

La Educación y El Poder Crítico Para Analizar y Tomar Decisiones Que Nos LLeven Por El Camino de La Libertad y Bienestar

NECESIDAD DE EDUCAR A LA SOCIEDAD

No existe democracia sin un pueblo educado y maduro. Educación y democracia están estrechamente ligados.Más que una forma política, la democracia es una aspiración a construir un orden de convivencia social que tenga como base el reconocimiento de la dignidad y libertad humana y como fin el desarrollo integral de la persona. Donde no se da una creciente preocupación por la educación de todos los miembros de la comunidad esta aspiración queda frustrada.

Es inútil pretender crear un orden democrático, sin que «simultáneamente los beneficios de la educación se extiendan a todos los sectores del pueblo.
Dos son las razones fundamentales que vinculan indestructiblemente democracia y educación:

1. La democracia exige la activa y responsable participación de todos en la vida política y en las actividades de la comunidad. Donde no hay educación suficiente no puede esperarse que los hombres desarrollen el sentido de responsabilidad, ni que estén capacitados para una activa participación comunitaria.

2. La democracia parte del reconocimiento pleno de los derechos de la persona humana y tiende a su realización, Donde no hay una seria preocupación por la formación cultural, técnica y profesional de todos los miembros de la sociedad, incluso de los sectores más humildes, se está negando de hecho uno de los derechos fundamentales del hombre.

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Cuando carecemos de educación, nos cuesta mas entender y analizar a nuestros futuros representantes de gobierno.

En ningún otro sistema es tan imperiosa la necesidad de que la educación se extienda a todos los sectores de la población como en la democracia.
Otros sistemas políticos pueden reposar sobre la capacidad y responsabilidad de un grupo social. La democracia reposa sobre la capacidad y responsabilidad de todo el pueblo.

«Hay que educar al soberano», suele repetirse. La afirmación es exacta. Es un postulado democrático fundamental el reconocimiento de la soberanía popular, de que es el pueblo quien debe designar los gobernantes y señalar los objetivos básicos de su acción.

En otras palabras, la democracia parte del reconocimiento del «poder del pueblo», que en la practica tiene como expresión el «poder de las mayorías». Todo poder que puede ser usado sin capacidad y responsabilidad es un grave peligro. También es un peligro el poder y gobierno de las mayorías cuando no están preparadas para ejercerlo con responsabilidad.

La historia demuestra que el peligro de las democracias es la demagogia y que por influencia de los demagogos los pueblos que no están culturalmente preparados fácilmente se convierten en «masa». El poder de las mayorías con frecuencia se ha usado para oprimir a las minorías y para exaltar a un dictador.

Sólo un pueblo consciente puede establecer y mantener un orden democrático. La democracia postula hombres con criterios propios, con capacidad de reflexión personal, capaces de entender los grandes problemas que afectan a la comunidad, de interesarse por ellos y de tomar parte activa en su solución. Un pueblo entre cuyos miembros no se han extendido los beneficios de la educación y la cultura puede aspirar a un orden democrático para el futuro, pero no puede todavía establecerlo.

Para establecer un ordenamiento democrático no basta la capacidad y responsabilidad de un grupo dirigente que cree el ordenamiento jurídico, establezca los cuadros económicos y sociales, encauce las distintas actividades. Hace falta la responsabilidad y participación de toda la comunidad.

Aristóteles y Platón daban como característica de la democracia, no la designación de los gobernantes mediante elecciones, sino mediante sorteo. Puesto que todos eran iguales, y no todos podían gobernar, el sorteo daba a todos igualdad de posibilidades. Suponían que todos los ciudadanos estaban capacitados para ejercer el poder. Y en efecto, algo de razón no les faltaba: los ciudadanos eran un grupo de hombres libres, con suficiente cultura, en medio de una muchedumbre de esclavos.

No sucede lo mismo en las actuales democracias. Dada la complejidad de nuestras modernas sociedades y la multiplicación de sus problemas, la función política requiere hombres de especial pericia y capacitación.

El futuro de las sociedades democráticas depende de la capacidad que tenga el pueblo para elegir a los mejores y más capaces de sus miembros. Lo cual no será posible si el pueblo no tiene una suficiente elevación educacional y cultural que le permita discernir entre los distintos candidatos y sus programas de gobierno.

Una sociedad democrática no se da sin libertad y sin activa participación ciudadana.

No hay democracia donde no hay hombres auténticamente libres, conscientes de su dignidad, de sus derechos y de sus obligaciones, dispuestos a exigir de todos el respeto a sus derechos y a cumplir por convicción con sus obligaciones.

Tampoco hay democracia donde no hay participación activa y universal del pueblo en la vida política y en todas las actividades fundamentales de la comunidad. La participación activa para ser positiva requiere como condición la capacidad y la responsabilidad.

Sin educación del pueblo no puede esperarse, ni uso responsable de la libertad, ni participación constructiva de todos en el quehacer político y social. De donde está patente la necesidad y la urgencia de la educación para la democracia.

La necesidad de educar al pueblo surge también de otra fuente: el respeto de la concepción democrática por los derechos de la persona humana entre .los cuales se encuentra el de participar equitativamente de los beneficios culturales de la vida en comunidad.

Todos los hombres, por el solo hecho de ser hombres, tienen derecho a una formación cultural que les permita el desarrollo de sus potencias espirituales e intelectuales, y a una instrucción y formación técnico-profesional que les permita enfrentar las necesidades de la vida y ser útiles a la comunidad.

Toda sociedad justa debe respetar y fomentar este derecho. En ninguna sociedad, mucho menos en una democracia, la educación, la cultura, la formación técnica o profesional, puede ser privilegio de un grupo social o económico.

LIBERTAD Y CULTURA:

La palabra cultura proviene del término latino cultura, que significa cultivo y se usa para designar el desarrollo y perfeccionamiento, el «cultivo» de las potencias espirituales del hombre.

Dos son las acepciones fundamentales de la palabra:

1. Cultura es el desarrollo y refinamiento de las dotes y cualidades espirituales del hombre tanto individuales como sociales, el dominio que ejerce mediante el espíritu del mundo material, el cúmulo de conocimientos aprendidos. Así, decimos de tal hombre que tiene cultura, para significar que ha desarrollado sus capacidades humanas espirituales. O decimos de un pueblo que «carece de cultura», para significar su escaso desarrollo espiritual.

2. Cultura se usa también para designar el producto del desarrollo espiritual de un grupo humano, de un pueblo o de una época; sus modos de obrar, de pensar, de expresarse; el conjunto de sus costumbres, leyes, instituciones; las obras técnicas, artísticas y científicas que ha producido, etc. Así hablamos de la cultura griega o de la cultura hotentote; de la cultura primitiva o de la cultura moderna, etc. Aquí entendemos cultura en su sentido genérico, como desarrollo de las potencias del hombre que le permiten realizar más plenamente su persona, dominar la naturaleza y la técnica, producir obras en que se expresa su capacidad creadora y lograr formas de convivencia más elevadas.

Hablar de cultura equivale a hablar de desarrollo intelectual y espiritual del hombre.

Donde no existe libertad social y política no puede existir desarrollo espontáneo y fecundo de las fuerzas creadoras del hombre. Libertad y desarrollo cultural van siempre estrechamente unidos.

La libertad a su vez, para ser bien empleada, requiere desarrollo espiritual, responsabilidad personal. Libertad sin responsabilidad se convierte en libertinaje y conduce al caos social.

La cultura requiere libertad y la libertad requiere cultura. La ignorancia conduce a la demagogia y la demagogia, a la tiranía.

De aquí la importancia que en las sociedades democráticas se da a la cultura y la preocupación para que ella no sea patrimonio de un grupo selecto, sino que se extienda por todos los sectores de la población.

La democracia reconoce el derecho de todos los hombres a participar suficientemente de los benenficios de la cultura y procura poner a su alcance los medios necesarios para ello.
El derecho del hombre a la educación y a la cultura se ha convertido en uno de sus derechos fundamentales en las modernas democracias.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos afirma:
— «Toda persona tiene derecho a la educación…
— La instrucción elemental será obligatoria.
— La instrucción técnica y profesional debe ser generalizada.
— El acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de sus méritos respectivos (art. 26,1).
— La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana (art. 26,2).
— «Toda persona tiene derecho a tomar libremente parte en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten» (art. 27).

El Concilio Vaticano II afirma, a su vez:
— «Se debe procurar enérgicamente que tanto en lo económico como en lo político, tanto en el orden nacional como en el internacional se tomen decisiones fundamentales por las que se reconozca y se ponga en práctica en todas partes el derecho de todos a la cultura humana y civil, conforme a la dignidad de la persona humana…
— Es preciso proveer a todos de bienes culturales suficientes…
— Hay que procurar que los hombres realmente capaces puedan alcanzar el nivel de los estudios superiores…
— Se debe procurar asimismo que todos adquieran conciencia del derecho a la cultura y de la obligación que tienen de cultivarse…».
Juan XXIII, en su encíclica Pacem in Terris, hablando de los derechos humanos dice:

— «Nace de la naturaleza humana el derecho a participar de los bienes de la cultura, el derecho a una instrucción fundamental y a una formación técnico-profesional acorde con el grado de desarrollo de su propia comunidad política. Se debe facilitar el acceso a los grados más altos de la instrucción según los méritos personales, de modo que los hombres puedan ocupar puestos y responsabilidades en la vida social conforme a sus cualidades».

LA INSTRUCCIÓN COMO BASE DEL PENSAMIENTO VIVO:  Instrucción proviene del verbo latino instruere que significa colocar, ordenar, ajustar, construir. La instrucción es el conjunto de conocimientos intelectuales, técnicos, profesionales, útiles y prácticos con que se enriquece la mente humana. Aunque con frecuencia se usan indistintamente instrucción y cultura sus conceptos son distintos. Instrucción implica una suma de conocimientos; cultura, el desarrollo de las potencias humanas.

Un hombre instruido es un hombre que «sabe»; un hombre culto es que además, es capaz de pensar por sí mismo y entender los diversos problemas que afectan al hombre y a la sociedad.5e puede ser instruido sin tener cultura suficiente.

De un ingeniero que fuese un gran especialista en motores a turbina, y cuyos conocimientos no abarcaran otros sectores diríamos que es un hombre instruido, incluso que es un sabio, pero no diríamos que es un hombre culto. Pero no se puede ser culto sin tener una instrucción suficiente y variada.

Importa a la sociedad y al desarrollo personal de cada uno que los hombres, además de instruidos, sean cultos.

La instrucción es necesaria en las sociedades democráticas y está en la base, sustentando su capacidad de obrar y pensar. Un pueblo ignorante es un pueblo incapaz de desenvolverse y gobernarse por sí mismo.

Dos motivos principales podemos señalar por los cuales es importante en las modernas sociedades democráticas que la instrucción esté difundida en todos los sectores de la población:

1. porque sin instrucción, es decir, sin acopio de conocimientos suficientes no es posible la cultura, el desarrollo de las capacidades intelectuales y espirituales;

2, porque, es la instrucción la que nos provee de los conocimientos intelectuales, técnicos y profesionales que nos posibilitan desempeñar tareas útiles y necesarias a la comunidad y enfrentar con éxito la lucha por la vida. Quien no tiene suficiente instrucción no es verdaderamente libre porque no puede desenvolverse por sus propios méritos en la sociedad y estará siempre dependiendo de otros.

LA CULTURA GENERAL COMO MEDIO DE ELEVACIÓN DE VIDA DE LA SOCIEDAD

El bien común de la sociedad, o sea el cúmulo de condiciones sociales, jurídicas, económicas, técnicas, culturales, que permiten a todos sus miembros la satisfacción total de sus necesidades y en desarrollo de su persona es obra de todos los individuos y grupos que constituyen la comunidad, bajo la dirección v control del estado.

Los gobernantes son los gestores y responsables del bien común. El realizarlo es obra del esfuerzo conjunto de todos.

Donde la educación y cultura no se extiende a todos los grupos sociales habrá necesariamente grupos incapacitados para hacer aportes benéficos y eficientes al bien de la comunidad, con daño para todos.

La elevación del nivel cultural es más necesario aún en las sociedades modernas, por sus características propias.

Las modernas sociedades se industrializan cada día más. Reposan sobre la organización del trabajo y de la productividad. Aprovechan al máximo los recursos económicos, técnicos y humanos. La capacidad del trabajo organizado y en colaboración es esencial en ellas.

Elevar el nivel de vida común exige técnicos, investigadores, científicos, intelectuales, etc. Que se aprovechen todas las energías vitales y fuerzas creadoras.

El desarrollo económico y el progreso social están en relación directa con el grado de cultura y de formación intelectual y técnica de un pueblo.
La experiencia nos muestra que pueblos con muy escasos recursos naturales pero con buena preparación cultural y técnica han logrado un alto grado de desarrollo y un elevado nivel de vida. Otros, en cambio, a pesar de contar con inmensos recursos naturales, no pueden salir de su etapa de subdesarrollo por la carencia de preparación cultural y técnica de sus miembros.

La existencia de sectores sociales a los cuales no llegan los beneficios de una cultura e instrucción suficiente:

1. es contrario a la democracia, porque se priva a grupos humanos de derechos fundamentales;

2. es contrario al bien de la comunidad porque hay muchos talentos y capacidades humanas que se pierden por no tener posibilidades de estudios superiores.
En las sociedades democráticas los más altos grados de la educación y formación técnica están abiertos a lodos los sec-lorcs, sin distinciones sociales o económicas, sin otras exigencias que el talento y la dedicación.

Fuente Consultada:
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe

Concepto de Justicia Relación con la Libertad e Independencia

CONCEPTO DE JUSTICIA
Importancia de la Libertad e Independencia de Poderes

No existe convivencia armónica donde no hay justicia. La paz es obra de la justicia. Los hombres no dan su adhesión, ni colaboran mucho tiempo con un sistema de injusta organización social. Asegurar el respeto de los derechos de todos y la justicia en las relaciones sociales es uno de los objetos primarios de la organización política y jurídica de las sociedades.

Como garantía de imparcialidad en la administración de la justicia, los países democráticos se preocupan de asegurar la independencia de los órganos judiciales respecto de los otros órganos del poder. Las modernas democracias cuidan, asimismo, de realizar la justicia social.La importancia de asegurar una recta e independiente administración de la justicia como garantía de la libertad será el objeto principal de explicar en este post.

concepto de justicia

Concepto de justicia

La justicia es la virtud o hábito constante de dar a cada uno lo suyo. Virtud significa etimológicamente fuerza, valor, ánimo, fortaleza, valentía. Es la conducta permanentemente fiel a una recta norma.

La justicia es, pues, el ánimo y la conducta permanentes que nos lleva a dar a cada uno lo suyo.

La convivencia humana no puede ser ordenada y fecunda, ni servir a su objeto fundamental, que es la ayuda mutua entre los hombres, si en ella no existe verdad, justicia, solidaridad y libertad:

— verdad como fundamento,
— justicia como norma,
— solidaridad como motor,
— libertad como ambiente.

El objeto de la sociedad y la función de la autoridad es lograr el bien común. El respeto de los derechos y libertades, la existencia de un orden jurídico que garantice la justicia, que cada uno reciba la parte de cargas y beneficios sociales que le corresponden, son elementos constitutivos esenciales del bien común.

El objeto de las leyes, decía Aristóteles, es realizar la justicia en las relaciones humanas.

El concepto de justicia es un concepto complejo. Es difícil establecer en cada circunstancia qué es lo que a cada uno le corresponde en los distintos órdenes.

¿Qué es lo que a un hombre le corresponde en estima y honor, en retribuciones económicas, en participación política, en beneficios culturales, en servicios sociales, en cargas comunes, en obligaciones comunitarias? No es fácil responder siempre con exactitud a estas preguntas. Sin embargo la justicia exige que a cada uno se le dé y se le exija lo que corresponde.

Las leyes que rigen la vida de una sociedad tienen por principal objeto regular conforme a justicia las relaciones que existen entre sus miembros.

La justicia no es estática, sino dinámica. Cambian las circunstancias y cambia con ellas lo que a cada uno le corresponde. Se modifican las necesidades o los recursos de la comunidad y se modifica también lo que a cada uno de sus miembros le corresponde. La justicia es siempre un «ajustamiento», una regulación cambiante de las relaciones. Un ejemplo servirá para aclarar.

En otras circunstancias podía ser suficiente en la sociedad argentina el que se asegurase a todos sus miembros la posibilidad de una enseñanza primaria completa. Se satisfacían así los requerimientos básicos de la justicia.

Actualmente las circunstancias han cambiado, las ciencias y las técnicas han avanzado, la vida se ha hecho más compleja y exige mayor preparación. Quien tiene sólo enseñanza elemental, difícilmente podrá enfrentar con éxito su propia vida. Por otra parte las posibilidades y recursos con que cuenta la comunidad han aumentado.

La consecuencia es obvia. Si la sociedad no brinda a sus jóvenes la posibilidad de una formación técnica o superior comete una injusticia para con ellos. La enseñanza elemental que en otra época satisfacía las exigencias de la justicia ya no la satisface. Es claramente injusto que haya jóvenes argentinos sin posibilidad de formación técnica o superior.

Es clásica la distinción de tres tipos de justicia: justicia conmutativa, justicia distributiva y justicia legal.

1. La justicia conmutativa regula la equidad y los cambios entre los individuos y grupos particulares. Obliga a dar a los otros lo que les corresponde. El que vende tiene derecho a que le den por su mercadería el precio correspondiente; el que compra que le den la cantidad y calidad establecidos. El obrero tiene derecho a recibir por su trabajo un salario suficiente y digno; el empleador, a que el obrero trabaje con diligencia y responsabilidad.

2. La justicia distributiva regula las relaciones de la sociedad para con sus miembros, conforme a sus méritos y necesidades. La sociedad distribuye beneficios y cargas entre sus miembros. La justicia exige que cada uno goce de beneficios según sus méritos y tenga parte de las cargas según sus méritos y posibilidades. Sería injusto que el gobernante y el trabajador tuvieran las mismas prerrogativas sociales, como sería injusto que al pobre se le exigieran los mismos impuestos que al rico.

3. La justicia legal es el reverso de la distributiva. Regula las obligaciones de los individuos para con la sociedad. Como estas obligaciones se suelen regular mediante leyes recibe el nombre de legal. La obligación de pagar los impuestos, de observar las normas de tránsito, de cumplir con el servicio militar, etc. pertenecen a la justicia legal.

Se habla también de justicia social para designar el conjunto de obligaciones de la sociedad y del estado para con sus miembros más débiles y desprotegidos, los derechos de éstos, y las obligaciones de los grupos social y económicamente más fuertes. La justicia social trata de la regulación de los salarios, de las condiciones de trabajo, de la previsión social, de los derechos culturales, etc.

El concepto de justicia social surgió en contraposición a la ética individualista propia del liberalismo. Las concepciones políticas y económicas del liberalismo produjeron grandes injusticias para con los sectores populares. La justicia social pretende corregir estas injusticias y hacer respetar los derechos económicos, sociales y culturales de todos los grupos. Pretende asimismo establecer los modos para que la sociedad satisfaga las necesidades vitales de todos sus miembros.

La justica como función de poder público: Suele llamarse también justicia al cúmulo de funciones que el estado cumple en orden a la regulación y administración de la función judicial, o en concreto, a la organización de la función judicial, o de alguna de sus ramas. Así hablamos de la justicia nacional, de la justicia provincial, de la justicia comercial, de la justicia laboral,» etc.

Al establecimiento de la justicia en la sociedad contribuyen las tres funciones del poder.

1. A la función legislativa le corresponde dictar leyes que establezcan las relaciones de convivencia y regulen las actividades sociales conforme a justicia. El objeto de las leyes es establecer normas de justicia.

2. A la función ejecutiva le corresponde poner en ejecución las leyes con espíritu de justicia y ecuanimidad. Igualmente, en la administración, en la distribución de cargas y beneficios debe atenerse a criterios de justicia.

3. A la función judicial le corresponde como misión específica administrar justicia, ser arbitro en los conflictos que se suscitan, juzgar y sancionar a los que han infringido las leyes.

En la Argentina la administración ordinaria de justicia en los distintos órdenes, civil, criminal, comercial, laboral, etc., está a cargo de las organizaciones judiciales que cada provincia crea de acuerdo a su propia constitución.

La legislación de fondo que aplicará esa justicia ordinaria, es dictada por el Congreso Nacional mediante los Códigos Civil, Comercial, Penal, de Minería y del Trabajo y la Seguridad Social (este último no ha sido dictado todavía y las normas de esta materia se encuentran dispersas en distintas leyes nacionales).

Esta legislación nacional regula el estado civil y la capacidad de las personas, el régimen de la propiedad, las obligaciones, los contratos y las sucesiones, el comercio, las sociedades, las quiebras, la navegación marítima y aérea, los delitos y sus penas, y el régimen de los contratos de trabajo (salarios, vacaciones, despidos, etc.) y las jubilaciones nacionales.

La organización de la justicia ordinaria queda a cargo de las provincias que dictan sus propios códigos de procedimientos. Para la capital federal estas leyes las aprueba el Congreso Nacional que, a esos efectos, tiene la función de una legislatura local.

Existe además una justicia especial o federal, encabezada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación (a la cual en determinados casos se pueden llevar algunos pleitos tramitados en los tribunales ordinarios) e integrada por Cámaras Nacionales de Apelación y Jueces Nacionales en lo Federal, distribuidos por todo el país.

La competencia de la justicia federal ha sido establecida en la Constitución Nacional cuyo artículo 100 dice textualmente:

«Art. 100. Corresponde a la Corte Suprema y a los tribunales inferiores de la Nación, el conocimiento y la decisión de todas las causas que versen sobre puntos regidos por la Constitución, y por las leyes de la Nación con la reserva hecha en el inciso 11 del art. 67 (se refiere a los Códigos cuya aplicación, como queda dicho, corresponde a la justicia ordinaria de las provincias); y por los tratados con las naciones extranjeras; de las causas concernientes a embajadores, ministros públicos y cónsules extranjeros; y de las causas de almirantazgo y jurisdicción marítima; de los asuntos en que la Nación sea parte; de las causas que se susciten entre dos o más provincias; entre una provincia y los vecinos de otra; entre los vecinos de diferentes provincias; y entre una provincia o sus vecinos, contra un Estado o ciudadano extranjero».

IMPORTANCIA DE LA JUSTICIA EN LA DEFENSA DE LA LIBERTAD Y DE LA DEMOCRACIA

No es posible que exista libertad y democracia donde no existe justicia en su doble sentido:

— como virtud que rige las relaciones sociales;
— como organización del poder que garantiza la vigencia de un orden jurídico.

La armonía en la convivencia, la paz social, es obra y resultado de la justicia. Donde no hay justicia no puede haber paz: los conflictos y tensiones sociales irán en continuo aumento.

La estabilidad y consistencia de una sociedad dependen en sumo grado de la adhesión y conformidad que le presten sus miembros.

Cuando los miembros de una comunidad ven que su organización y gobierno son los más convenientes y eficaces, que su libertad y seguridad están protegidas, que la fuerza y el poder del estado se utilizarán para establecer un orden social y económico justo, que las cargas ,y beneficios son equitativamente distribuidos, fácilmente prestan a este orden su adhesión y leal colaboración. Están dispuestos a imponerse cualquier sacrificio para mantenerlo o salvarlo.

Pero cuando los hombres ven que la justicia no rige las relaciones, que existe discriminación y favoritismo, que el fuerte oprime impunemente al débil, que los delitos quedan sin sanción, que las libertades y derechos carecen de protección, no dan su consentimiento a ese orden y están ansiando que sea cambiado por otro.

Los estados modernos se caracterizan por el establecimiento de un orden jurídico y de un sistema judicial que sea garantía de los derechos de todos y que obligue tanto a gobernantes como a gobernados al estricto cumplimiento de las leyes.

La justicia y el orden jurídico deben ser expresión de la solidaridad que reina en una comunidad.

Los órganos judiciales administran justicia: garantizan los derechos y libertades de individuos y grupos, controlan la constitucionalidad de las leyes y de los actos del poder ejecutivo, restauran el derecho cuando ha sido violado y sancionan a los delincuentes.

INDEPENDENCIA DE LA JUSTICIA EN LAS DEMOCRACIAS

En los regímenes democráticos, y en todos los regímenes políticamente sanos, se asegura la independencia de la justicia frente a los otros órganos del poder, como garantía de imparcialidad.

El objeto de la independencia judicial es garantizar que el derecho será aplicado con imparcialidad y que los gobernantes no influirán en las decisiones de los jueces.

La justicia debe, para ser imparcial, atenerse a los hechos y a las leyes objetivamente, no hacer «acepción de personas», y estar libre de presiones políticas, sociales o económicas.

Los jueces deben ser independientes no sólo ante las autoridades, sino también ante los grupos sociales o económicos. Cuanto cree en el juez una situación de compromiso personal es proclive a impedir la objetividad necesaria.

La Constitución Nacional para asegurar la independencia de la justicia determina:

1. que en ningún caso el Presidente de la Nación puede ejercer funciones judiciales o arrogarse el conocimiento de alguna causa;
2. que los jueces no podrán ser removidos de sus cargos sin mediar juicio político;
3. que sus sueldos serán establecidos por ley y que no podrán ser disminuidos mientras permanezcan en sus funciones.

Los jueces nacionales en caso de que su conducta no responda a las exigencias de su cargo pueden ser removidos mediante juicio político. En este caso la Cámara de Diputados hace las funciones de acusadora y la Cámara de Senadores, de juez.

Otras leyes argentinas, con el objeto de asegurar la independencia de los jueces establecen:

— que no podrán desempeñar otro cargo, función o empleo, excepto la docencia;
— que no podrán afiliarse a partidos políticos;
— que en caso de que el juez esté ligado por razones de parentezco, amistad o intereses con una de las partes en litigio se excuse de entender en tal juicio;
— que cualquiera de las partes del juicio puede recusar al juez que está ligado a la otra parte por alguna de las causas antes señaladas y pedir que el juicio pase a otro juez.

Fuente Consultada:
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición-Editorial Guadalupe

Para que Sirve la Politica? Funcion, Objetivos y Caracteristicas

¿Para que Sirve la Política?
Resumen de su Función, Objetivos y Características –

Política en su sentido más auténtico es la actividad de los hombres para crear y regular su propia convivencia social. Para satisfacer sus necesidades y desarrollar su persona el hombre necesita vivir en una sociedad ordenada donde exista justicia, paz, prosperidad; donde su libertad y derechos sean respetados y garantidos. Lograr tal tipo de sociedad es el objeto de la actividad política. En este post estudiaremos la naturaleza de la actividad política. También en este sitio veremos las funciones que corresponden a dos grupos de peculiar relevancia en las sociedades modernas: los partidos políticos y los sindicatos.

Política suele definirse como el arte y la ciencia de gobernar el estado, o simplemente, como el arte y ciencia de gobernar.

Es ciencia en cuanto constituye un conjunto de conocimientos generalizados y sistemáticos referentes a la organización y gobierno de la comunidad; es arte en cuanto requiere una cantidad de técnicas y procedimientos referentes al mismo objeto.

La palabra política proviene del término griego politiké, que significa lo referente a la polis, la ciudad.

La polis para los antiguos griegos era la ciudad y sus alrededores. Los habitantes de cada ciudad y aldeas circunvecinas constituían comunidades independientes y autónomas, con sus propias leyes, instituciones y gobiernos. Atenas, Esparta, Tebas, eran polis. Un ateniense en Esparta era considerado extranjero.

Política para los griegos significaba la organización y gobierno de la comunidad autónoma e independiente. Con este sentido fundamental ha pasado al lenguaje moderno, en el cual también se la usa para referirse a las relaciones entre estados o grupos de estados mediante la expresión «política internacional».

En la actualidad las comunidades autónomas e independientes se constituyen como estados nacionales. Por esto suele definirse política como arte y ciencia de gobernar al estado.

politico dando un discurso

Concepto

La naturaleza humana nos impone vivir en sociedad, sin eua no podemos satisfacer nuestras necesidades, ni desarrollar nuestras personas.

La vida y actividad de los hombres se desarrolla en contacto con numerosos grupos:

— formamos parte de una familia, que protege y moldea nuestro ser y satisface nuestras necesidades cotidianas;
— pertenecemos a un grupo económico o de trabajo, a unaempresa, una oficina, una fábrica, mediante lo cual logramos satisfacer nuestras necesidades económicas;
— asistimos a una escuela, colegio o centro cultural donde recibimos formación intelectual y técnica;
— además, constituimos parte de otros muchos grupos: un club deportivo o social, un círculo de amigos, un centro vecinal, etc.

Cada uno de estos grupos satisface un tipo de necesidades humanas o desarrolla un aspecto de nuestra persona.

Existe, además, otro orden, otro grupo humano en el cual los demás grupos se integran, se ordenan y complementan. Este grupo es la sociedad política.

Familias, municipios; sindicatos, empresas; grupos científicos, culturales, educativos; clubes deportivos, sociedades asistencia-Íes, etc., se ordenan dentro de una sociedad mayor, dentro de la comunidad política.

Del ordenamiento de todas las actividades sociales debe resultar la posibilidad de satisfacer íntegramente las necesidades humanas. Tal ordenamiento no surge espontáneamente. Requiere un poder y una actividad ordenadora. Tal es el poder y la actividad política.

La actividad de los hombres y dé los gobernantes organizando su propia comunidad es la política en su sentido más profundo.

La comunidad debe lograr armonía, justicia, paz y bienestar para todos. Y debe hacerlo respetando y fomentando las libertades humanas. Para ello los gobernantes dictan normas y toman disposiciones en materia administrativa, judicial, económica, educacional, sanitaria, etc.; se preocupan del bienestar, de la producción y distribución de bienes, de la seguridad interna y externa; de la investigación científica y de la formación profesional, etc.

La política, como ciencia y arte del gobierno, abarca muy diversos órdenes de actividades.

La prosperidad, la paz y el orden social requieren la existencia del poder organizador, administrador y conductor de la comunidad, es decir del poder político. También, por esto ,se define política como ciencia y técnica del poder.

Objeto

El objeto de la actividad política es lograr el bien de todos en la comunidad, es decir, el bien común.

El bien común se define como el conjunto de condiciones sociales, jurídicas, económicas, técnicas, culturales, etc., que permiten y favorecen que individuos y grupos puedan gozar de sus derechos y desarrollar plenamente sus actividades.

Es bien común, es decir, debe alcanzar a todos y cada uno de los miembros de la comunidad. Donde existen grupos sociales excluidos de los beneficios jurídicos, económicos o culturales, el bien común no existe. La actividad política está desvirtuada, no cumple su fin natural.

El bien común consiste en que la sociedad ofrezca a sus miembros el máximo de posibilidades de satisfacción de sus necesidades y de desarrollo personal que permitan las circunstancias y recursos.

Entre los elementos esenciales del bien común podemos señalar:

1. respeto y promoción de los derechos y libertades de individuos y grupos;
2. garantías de justicia, orden jurídico y paz social;
3. suficiencia de bienes económicos y su equitativa distribución ;
4. promoción de la cultura y acceso a ella de todos;
5. eficiencia en los servicios públicos y sociales;
6. conservación del ser nacional y realización de su destino. Lograr el bien común es el objeto de la actividad política, yes función y responsabilidad primordial del poder.

Naturaleza de la política

— El quehacer político tiene dos dimensiones distintas y complementarias:

1. organizar y estructurar una comunidad;
2. administrarla y conducirla.

Para comprender los hombres y los sucesos en la vida de una comunidad importa advertir este doble aspecto.
Cuando una comunidad está organizada, en paz, con los distintos grupos sociales y sectores de actividad integrados y en desarrollo, el quehacer político se convierte fundamentalmente en administración y conducción. Las luchas políticas son superficiales: tienen por objeto la obtención del poder.

Cuando, en cambio, una comunidad está desorganizada, sus actividades desarticuladas, los grupos e intereses enfrentados, las necesidades insatisfechas, la actividad política es estructu-radora y organizadora. Es más difícil y profunda: no se trata ya de quién gobierna la comunidad, sino de qué tipo de organización se crea.

Por esto en las épocas de grandes cambios, la actividad política es más difícil y los conflictos estallan.

Para entender nuestra historia y nuestros problemas debemos tenerlo presente.

— Al separarnos de España, el crear una organización aceptable para todos nos llevó muchos años de agitadas y cruentas luchas políticas.
— La incorporación de los sectores medios de población, los descendientes de inmigrantes en gran parte, también produjo agitadas luchas políticas y enfrentamientos.
— La incorporación de los sectores laborales, desarrollados con la industrialización y el urbanismo, cambió también la organización de la sociedad argentina y produjo tensiones y conflictos aún no superados.
— Los actuales problemas nacionales son en gran parte resultado de que es menester reorganizar casi todas las actividades del país para ponerlas de acuerdo con las exigencias de la vida moderna y del desarrollo.

En la Argentina por múltiples motivos no hemos logrado aún una organización estable de la sociedad. Esto explica porqué las luchas políticas son enconadas, los conflictos profundos y las coincidencias difíciles.

— Dos cualidades fundamentales requiere, asimismo, el quehacer político en los gobernantes.

1. honestidad;
2. capacidad.

La función política requiere honestidad porque es administración de bienes comunes, búsqueda de justicia, distribución de cargas y beneficios sociales y económicos.

Requiere asimismo capacidad y sabiduría para organizar, para armonizar aspiraciones e intereses, prevenir conflictos, prever las necesidades futuras, conducir hombres libres.

Conviene también tener esta realidad presente para apreciar los hechos históricos y presentes. Tan dañoso puede ser a la comunidad un gobernante incapaz, como un gobernante deshonesto. El que un gobernante haya carecido de honestidad privada o pública no significa que sus medidas políticas no hayan sido acertadas y de provecho para la comunidad. Ni el que haya sido modelo de probidad y honestidad significa que sus medidas de gobierno hayan sido las mejores y más provechosas.

— El poder político por naturaleza exige honestidad y sabiduría. Sin embargo, la sabiduría y la honestidad no dan derecho al poder. El poder pertenece a la comunidad y debe ser ejercido por los hombres que ella designa para esta función.

Cómo se hace para que una comunidad designe como gobernantes a sus ciudadanos más honestos y capaces? No existe ningún sistema infalible. Pero si un sistema de designación de gobernantes, un sistema electoral o un sistema de partidos no sirve para ello, es muy poca su utilidad.

Concepto y Función de los Partidos Políticos

Los partidos políticos son organizaciones estables de ciudadanos cuyo objeto es, mediante la acción política, llegar al poder y desde allí conducir la sociedad de acuerdo con un determinado programa.

Los partidos políticos procuran encauzar tras sus programas y candidatos los votos de los ciudadanos.

El nombre de partido proviene del término latino pars, parte.

Los primeros teóricos de la democracia se oponían a la existencia de partidos políticos alegando que fácilmente se convertían en facciones y dividía a la ciudadanía, y que con su propaganda desvirtuaban la expresión de la voluntad popular.

Las modernas democracias son pluralistas, es decir, reconocen y alientan la existencia de diversidad de grupos de intereses y de opinión. Por lo tanto reconocen a los partidos como órganos de expresión de estos grupos.

La diversidad de ideas y opiniones, la contraposición de intereses, el distinto enfoque de los problemas y sus posibles soluciones deben ser discutidos públicamente para conocimiento e ilustración de los ciudadanos. Es misión que en parte cumplen los partidos políticos.

Importa para la democracia que los distintos grupos tengan medios para lograr representación y para hacer oír sus puntos de vistas.

En la actualidad no se concibe un orden democrático sin pluralidad de partidos. Regímenes totalitarios y partido único son prácticamente equivalentes. Democracia y régimen de sufragio universal libre, realizado a través de organizaciones partidarias, también son, en la práctica, equivalentes.

La constitución argentina no contiene normas acerca de los partidos políticos. Su organización y funcionamiento se rige por leyes propias.
Existen diversos tipos de partidos: partidos de ideas, partidos de clases, partidos de estructuras, partidos regionales, partidos personalistas, etc.

Su función en la democracia y en la educación democrática del pueblo

Los partidos políticos son fundamentalmente órganos electorales. El objeto práctico del partido es lograr el poder político consiguiendo para sus candidatos y programas el apoyo de los votos ciudadanos.

Función permanente suya es la de ser intérpretes de la voluntad popular, encauzar las ideas y aspiraciones de la población, servir de órganos de contacto entre el gobierno y los electores.

Suscitar interés, informar, discutir los problemas de interés general, lograr la participación activa y responsable de la población son también funciones que deben cumplir los partidos.

Un régimen de partidos no cumple su misión en una democracia si no sirve para que a través de ellos la población sea ilustrada sobre los problemas fundamentales y sus posibles soluciones, sobre las grandes opciones que se presentan a la comunidad, y para que la población pueda, con pleno conocimiento, elegir para las funciones gubernamentales a los ciudadanos más honestos y capaces.

También a través de los partidos se eligen los representantes de los distintos sectores de la población para la constitución del parlamento. Importa que todos los sectores de ideas y de intereses se encuentren interpretados por diversos partidos políticos.

Ilustrar al pueblo, formar dirigentes, interpretar la voluntad y aspiraciones de los grupos sociales, ser canales de elección son también funciones de los partidos.

Cuando los partidos han dejado de ser órganos de expresión de los grupos y se han convertido en meras maquinarias electorales manejadas por camarillas, más preocupadas por el prestigio o los beneficios del poder que por el bien de la comunidad, su existencia es nefasta para la sociedad.

La excesiva preocupación electoralista conduce a la demagogia mediante promesas que no se podrán cumplir y, cuando se está en el gobierno, a no tomar medidas que el bien de la comunidad reclama por temor a disgustar a ciertos grupos y perder su apoyo electoral.El sistema de partidos puede degenerar en partidocracia, es decir, en «gobierno de los partidos», en vez de gobierno del pueblo.

Los partidos en vez de expresar la voluntad popular, la falsean con la fuerza de su organización; protegen o son protegidos por ingentes intereses económicos y no permiten la elevación al poder sino a los miembros de sus propias camarillas.

A pesar de estos peligros los partidos políticos son de gran importancia para la democracia. Democracia y sufragio universal son inseparables. Y el sufragio se expresa a través de los partidos.

PROGRAMAS

Cada partido político cuenta con una organización, conforme a las leyes que regulan sus actividades. Generalmente una junta de gobierno, una convención o asamblea de afiliados, un tribunal de disciplina. Cada uno tiene su propia Carta Orgánica.

Los partidos surgen para canalizar los votos ciudadanos en las grandes opciones, disyuntivas y problemas que afectan a la comunidad. Como presentación ante la ciudadanía y guía de su acción suelen tener:

1. Una declaración de principios en que anuncian sus fundamentos ideológicos y doctrinarios.
2. Un programa partidario que contiene los objetivos fundamentales que se proponen lograr;
3. Una plataforma electoral, en que proponen los objetivos, planes y realizaciones inmediatas a que se ajustará su acción en el caso de llegar al poder, o a que se ajustará la acción de sus representantes.

Suele hablarse mucho de partidos y de programas de «izquierda» y de «derecha». Conviene aclarar su significado, porque la terminología se presta a confusiones.

Las designaciones de «izquierda» y «derecha» provienen de La ubicación que tomaron distintos grupos de diputados en la Asamblea Legislativa, convocada por la Asamblea Constituyente aurante la revolución francesa. A la derecha del presidente se ubicaron los realistas, conservadores, constitucionalistas y partidarios del antiguo régimen; a la izquierda, los revolucionarios más exaltados, girondinos, jacobinos,, etc.

Características extremas del grupo «izquierdista» era que deseaban cambiar tanto el orden ideológico en que se apoyaba el antiguo régimen, como la estructura de la sociedad francesa, y no dudaban de recurrir a medios violentos.

Los «derechistas», en cambio, aspiraban a mantener, con pequeñas modificaciones, el antiguo orden tanto en las bases ideológicas, como en la estructura social.

Actualmente conviene distinguir entre «izquierdas» y «derechas» ideológicas y sociales. Existen grupos políticos que ideológicamente son «derechistas», pues aspiran a mantener el orden ideológico tradicional; y socialmente son «izquierdistas», pues aspiran a cambiar radicalmente el orden social en favor de las clases populares.

Ver: Los Partidos Políticos

Ver: ¿Que Es Un Político?

Fuente Consultada:
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe

 

 

 

Comportamiento Ético del Hombre y la Virtud Resumen

Comportamiento Ético del Hombre y la Virtud
Resumen

El comportamiento ético es saber desenvolvernos ante los demás en cuanto a valores y buenas acciones. Es el acto de reflexionar acerca de las consecuencias que podrían tener nuestros actos sobre las personas o sistemas.

etica y moral

LA RECTA RAZÓN COMO CRITERIO OBJETIVO DEL COMPORTAMIENTO ÉTICO DEL HOMBRE: Ya hemos expresados que la ley natural es como una luz interior que nos ilumina en los diversos momentos de la vida, para que nos encaminemos hacia el bien.

Dicho con otras palabras: la conducta moral —o comportamiento ético del hombre— se guía por la recta razón; ésta le proporciona los criterios objetivos, las reglas básicas del obrar. Dichas reglas son cognoscibles porque todos tenemos la posibilidad de conocerlas, de llegar a intuirlas en nuestro interior.

Sin embargo, este conocimiento es variable en las diferentes personas. Resultará más o menos perfecto según el mayor o menor grado de inteligencia, de la evolución cultural de cada uno.

Además, a menudo el espíritu humano se ve ensombrecido por las pasiones, los prejuicios, los malos hábitos arraigados, etc., que le impiden descubrir con claridad los preceptos de la ley natural.

Sus principios elementales —por ejemplo, «hay que obrar el bien y evitar el mal«— son verdades comprensibles por todos, y el no cumplirlas no otorga posibilidad alguna de excusa por ignorancia.

Ningún ser humano dotado de razón puede dejar de aplicar el precepto reproducido más arriba y sacar, entre otras, conclusiones como éstas:

Es una acción condenable causar daño al prójimo por medio de calumnias, nadie tiene el derecho de apoderarse de lo que no le pertenece, etc.

COMPORTAMIENTO ÉTICO DEL HOMBRE Y SUS VIRTUDES:

El comportamiento humano si está en armonía con la ética o moral merece la calificación de bueno; lo contrario, es la conducta inmoral, el predominio de los vicios.

Pero, esa adecuación del comportamiento personal a las reglas éticas, en la mayoría de los casos, no se consigue sin esfuerzo. A pesar de que el hombre es dueño de sí mismo, su voluntad puede ser influida por los hábitos y las pasiones.

El ascenso de una montaña requiere valor; es decir: virtudes físicas y morales especiales (etimológicamente, virtud viene del latín «virtute»: valor).
La disposición de cumplir con las obligaciones legales, las orientaciones de la conciencia y la práctica del bien, se asocian con la idea de virtud.

Podemos definirla como: el hábito o repetición del bien, en la conducta del hombre.

El verdadero progreso personal y el de la civilización, se apoyan un el esfuerzo que hacen cada ser humano y la sociedad, para practicar el bien y evitar el mal.

La virtud, como todo acto moral, requiere por parte del que obra, ol conocimiento de lo que hace. Y además, libertad de conducta.

La idea de virtud también se asocia con la de esfuerzo, porque en mayor o menor grado, cada acto virtuoso es una victoria sobre uno mismo. A veces, la lucha contra el vicio, la vuelta al camino de la virtud, pueden exigir al ser humano decisiones verdaderamente heroicas.

El vicio es, precisamente, falta de energía, ya que el hombre se deja llevar por la pasión.

La virtud, en sentido moral, significa esfuerzo para su adquisición.

Las cualidades intelectuales, por el contrario, son generalmente, innatas; hay personas que por nacimiento tienen facilidad para captar Ideas y efectuar deducciones mediante el raciocinio o gozan de una momoria feliz. No poseen estas virtudes a causa de un esfuerzo personal.

Las virtudes, consideradas especialmente bajo el punto de vista moral, son disposiciones estables para obrarbien, adquiridas como resultado del esfuerzo de la voluntad, a la luz de la razón.

Recalcamos las ideas importantes que configuran el concepto de comportamiento ético:

— se basa en virtudes adquiridas y no en las innatas;
— la luz de la razón debe estar presente en el orden moral;
— las virtudes morales resultan de la acción de la voluntad.

La virtud supone un ejercicio. Un acto aislado, será comienzo de virtud; sólo recibirá auténticamente el nombre de tal, la práctica prolongada y perseverante de obrar el bien.

Por ello, escribió Aristóteles:

«…de los hombres depende ser buenos o malos, y lo prueban las alabanzas y reprensiones de que son objeto las acciones humanas. La alabanza va dirigida a la virtud y la reprensión al vicio; y es claro que ni la una ni la otra podrían aplicarse a actos involuntarios» (En «La gran moral»).

Las conquistas técnicas, los avances científicos deben complementarse con el progreso moral de la humanidad;
sólo así tendrá el hombre garantías de paz y seguridad verdaderas.

LAS VIRTUDES Y LA PERFECCIÓN MORAL PERSONAL

a) Progreso material y moral:

El progreso material se realiza en razón de los descubrimientos científicos y técnicos; cada generación disfruta de los inventos y hallaz-gos de las generaciones anteriores. El progreso moral existe en la medida en que el hombre es educado en el mejor conocimiento de sus obligaciones y en el fiel cumplimiento de las mismas. En este tipo de progreso el factor tiempo no tiene mucha importancia, porque la naturaleza humana es igual en todas la épocas.

En la educación moral es fundamental la influencia que recibe la persona desde su nacimiento. La familia, a pesar de la disgrega-ción que sufre en algunos casos, es el lugar natural para el nacimiento y desarrollo de la vida moral. Igual responsabilidad corresponde a los establecimientos educativos, cuyos cuerpos directivos y docentes deben «modelar el alma» de los alumnos, al mismo tiempo que impar-ten los conocimientos proporcionados a su edad.

También el Estado debe vigilar para que exista un «ambiente moral» s.ano en la sociedad, del mismo modo que cuida la salubridad e higiene de la población; el orden, el respeto a los valores humanos, la pre-sencia ia de la civilización cristiana no pueden ser violados sin que se re-sienta la dignidad del hombre y el progreso social.

b) Las causas de la falta de valores morales:

Las enfermedades tienen sus causas; así también los males mora-les sea cual fuere el nombre que se les dé: vicio, delito, pecado, inmoralidad. Hay causas que están en el mismo individuo (herencia física o psíquica, enfermedades, etc.), otras son sociales (familias mal constituídas, vivienda inadecuada, cine y literatura corruptores, etc.) o de deben al tipo de mentalidad de la gente (ambición desmedida, ¡g norancia, soberbia incontrolada, etc.).

Vamos a referirnos a una de esas causas: la carencia de una formación moral.

Escribe Fernando N. A. Cuevillas, que cuando:

«…al adolescente no se le brinda norma ni fin en la conducta, mérito ni demérito, premio ni castigo, se llega a un desconcierto ético y psíquico tal, en el cual el ser se mueve sin vivir er profundidad, como una barca sin timón. Cualquier acto es posible entonces. Se le enseñan ejercicios físicos y presuntas obligaciones políticas o cívicas, sin jerarquizar…, como sí por simple respeto humano el hombre quedase obligado, en conciencia, a nc transgredir las leyes que de continuo ve violadas, y más aún, felices y homenajeados a quienes las infringen».

Creemos que no es preciso mayor comentario para entender que debe existir un orden moral superior al cual el hombre se someta voluntariamente y por propia conciencia, en su conducta personal y social, Y que dicho orden debe ser inculcado por el hogar y la escuela.

c) La virtud es una sola:

El hombre tiene deberes para con Dios, para consigo mismo y para con los demás. Dichos deberes se denominan morales y su práctica revela el grado de virtud de la persona.

La moral es una sola, es indivisible; para facilitar su estudio la dividimos en los tres aspectos mencionados.

La conciencia es única en cada hombre, porque ella lo orienta en todos sus actos. Misma afirmación corresponde hacer de la virtud. Por eso, es lógico suponer que quien no tiene frenos morales en su vida privada, tampoco tendrá una orientación moral en lo referente a sus deberes de ciudadano o de funcionario público.

La conducta virtuosa de un ciudadano influye saludablemente en el ambiente público; por el contrario, una sociedad se corrompe cuando sus miembros reemplazan la rectitud moral por costumbres viciosas.

— Virtudes privadas

Son las que se ponen de manifiesto en el hogar, en las múl tiples relaciones de la vida diaria (trabajo, escuela, actividades comerciales, etc.). La falta de estas virtudes si bien puede hacer criticables a las personas o afectar su buen nombre, muchas veces, no altera mayormente el orden social ni ofende la moral pública. Escapan al control del Estado según lo establece el artículo 19 de la Constitución Nacional, salvo en los casos en que dicha falla constituya un verdadero delito.

Como ya lo señalamos, la moral pública se fundamenta en la moral individual. En medio de una sociedad donde las personas hayan olvidado los valores morales, no pueden surgir muchos políticos honrados, gobernantes verdaderamente patriotas y abnegados, funcionarios íespetuosos de la ley.

— Virtudes públicas

La vida en sociedad exige además de las virtudes privadas, el ejercicio constante de la virtud pública para hacer posible la convivencia y la consecución del bien común.

Montesquieu en «El Espíritu de las Leyes» (libro V) dice:

«La virtud en una república es algo muy sencillo: es el amor a la república; es un sentimiento, y no una serie de conocimientos; el último hombre del Estado puede tener este sentimiento… Es raro que la corr’ioción comience en él (en el pueblo). De la mediocridad de sus conocimientos muchas veces ha conseguido una fuerte adhesión a las leyes vigentes. El amor a la Patria lleva a las buenas costumbres, y las buenas costumbres son la causa del amor a la patria. En la medida que menos satisfacción demos a nuestras propias pasiones, tanto más nos entregaremos a los ideales comunes…».

En forma general, podemos decir que son virtudes públicas las que el hombre ejercita fuera de su vida privada, por ejemplo, en sus relaciones con el gobierno, o cuando tiene que desempeñar cargos públicos.

EL DOMINIO DE SÍ PROPIO Y LA FORMACIÓN DEL CARÁCTER
a) El dominio de sí propio

Generalidades: Acabamos de señalar que todo progreso moral supone esfuerzos arduos , supone la práctica de virtudes.

Además, en los dos Cursos anteriores, al tocar temas relativos a la voluntad y libertad, se explicó el papel de las decisiones personales en la vida del hombre, como motores del perfeccionamiento individual y social.

El tema del dominio personal vuelve sobre la misma cuestión. En efecto; dominarse a sí mismo significa tener autocontrol, asumir plenamente los propios actos y sus consecuencias, tanto en cosas fáciles como en aquéllas circunstancias en las que se debe luchar contra dificultades.

La existencia del hombre, en general, está constituida por las pequeñas luchas diarias; ellas nos obligan a contrariar las pasiones personales, no siempre orientadas al bien.

— Vencerse a sí mismo

De poco vale la conquista que el hombre realiza de lo que está fuera de él, si no logra dominarse a sí mismo.
El vencimiento propio es la base del engrandecimiento mora! del ser humano.

Nuestra voluntad no se orienta permanentemente por la recta razón; hay muchos factores internos y externos (deseos, comodidades, distracciones, compañías, etc.) que influyen para que nos apartemos del camino recto. En esas circunstancias debemos someter nuestra voluntad con verdadera fuerza y doblegarla para que no se rebele ante la clara voz de la conciencia.

La psicología y la pedagogía reconocen en el campo de la perfección humana, las ventajas que se derivan del dominio de sí propio.

Los padres y los maestros saben que el peor sistema educativo es el de consentir todos los deseos y gustos de los chicos.

El niño caprichoso que hoy tiraniza a la familia, si no es corregido a tiempo, se convertirá en un muchacho indisciplinado y sin energías morales para cumplir con el deber. ¿Qué podrá espejar de él, en el futuro, la sociedad? Probablemente, será más adelante un ciudadano que no sabrá usar adecuadamente de su libertad y de conducta desenfrenada.

Es importante que se indiquen al niño y al joven los motivos por los cuales se les dan órdenes o se les imponen privaciones. Pero, ya adultos deben, ellos mismos, conseguir el vencimiento propio por los motivos que ya tienen aprendidos y asimilados.

En ese dominio consiste, precisamente, el ejercicio de una vo luntad entrenada en la práctica del bien y en la lucha contra las ma las inclinaciones.

Sobre el mismo escribe Daniel J. Ruiz:

«El vencimiento libre es el que tiene importancia especial en la formación de la voluntad. El vencimiento necesario posee también su valor: desde luego, es meritorio, puesto que se lleva a cabo por cumplir con el deber; además, cada vez que uno se vence en esta forma, afirma más su voluntad de permanecer fiel a sus obligaciones.

El vencimiento libre es en muchos casos un excelente medio para corregir algún defecto. A una muchacha muy golosa se’ le puede aconsejar que de vez en cuando se prive de comprar bombones y dulces, o que los compre en pequeñas cantidades, o que en caso de ser convidada se sirva un solo bombón… Si oye el consejo y lo lleva a la práctica durante un tiempo más o menos largo, se convencerá de que no es una cosa del otro mundo ser moderado en comer golosinas; adquirirá la persuasión de que de hecho puede dominar su exagerada inclinación a las golosinas, si es que se lo propone.

Un vencimiento de esta índole es provechoso, porque está motivado; el individuo se vence porque tiene la firme voluntad de eliminar de su proceder un determinado defecto o vicio, o simplemente una ocasión de faltar a su deber» (En «Motivación y dinámica de la voluntad»).

b) La Formación del Carácter

— Temperamento y carácter

En primer lugar, distinguiremos estos dos conceptos, a fin de en-inndor mejor cuál es la tarea personal de formar el carácter.

• Temperamento: La psicología define al temperamento como al conjunto de dis-poniciones orgánicas que constituyen a la persona, en su parte física. En virtud de la recíproca influencia del cuerpo y el alma, las condiciones  orgánicas y fisiológicas individuales, influyen en las reacciones en la conducta, en el carácter.

Por ejemplo, hay personas de las que decimos que son «un manojo de nervios» porque en su temperamento tiene marcada influencia el sistema nervioso; de alli, sus movimientos, su inquietud, su forma de contestar cuando se las contraría, etc.

• Carácter: El carácter, por su parte, es el conjunto de disposiciones psíquicas y la suma de los comportamientos habituales de una persona. Ese conjunto de disposiciones psíquicas —aptitudes, tendencias, mayor o menor predominio de una facultad sobre las demás, etc.—constituye una especie de fisonomía moral, un modo particular de sei o carácter.

Realmente es un elogio referirnos a alguien, como a un hombre de carácter.

— Una tarea de gran importancia

De acuerdo a lo explicado, no se puede justificar la falta de energía para llevar una vida virtuosa, atribuyendo dicha carencia a la naturaleza orgánica de cada uno. Es erróneo afirmar que la virtud depende del temperamento.

El ser humano tiene la posibilidad de luchar contra las malas inclinaciones que se agitan dentro de él, así como la de cultivar los sentimientos sanos y nobles aspiraciones que como raíz, están en los repliegues del alma. Todo depende, fundamentalmente, de la educación.

Así lo entendió Licurgo y lo quiso imprimir indeleblemente en la mente de los espartanos.

Estando un día en la plaza pública, reunido con sus conciudadanos, hizo llevar dos perros; luego de poner a su alcance una liebre viva y un plato de carne, los dejó en libertad. Uno de los perros se lanzó tras la liebre; el otro se precipitó vorazmente sobre la carne.

Como los espartanos se mirasen unos a otros, entre risueños y extrañados, Licurgo les dijo:

«Estos animales son hijos del mismo padre y de la misma madre; pero como les he dado distinta educación, uno ha resultado un cazador incansable y, el otro, un voraz y nunca satisfecho comedor. Lo mismo sucederá con los hijos de ustedes: serán buenos o malos, según la educación que les den».

El ser humano no nace con el carácter formado; tampoco éste aparece repentinamente cuando se llega a determinada edad.

Venimos al mundo con los gérmenes de nuestro carácter futuro; a nosotros corresponde la tarea —muchas veces, difícil— de desarrollarlos. Pero no estamos solos en este trabajo fundamental; contamos con la colaboración de nuestros padres y educadores, con la ayuda de los amigos verdaderos.

Debemos ser los artistas de nuestro carácter. Esa es la mejor obra que podemos realizar en este mundo para demostrar un ordenado amor a nosotros mismos.

Ha escrito E. Quinet:

«En cada uno de nosotros alienta un Fidias. Cada hombre es un escultor que debe corregir el mármol o el limo de que se halla formado, hasta conseguir que de la masa confusa de nuestros groseros instintos surja una personalidad inteligente y libre».

LA UNIDAD DE LA VIDA VIRTUOSA:

Hemos  afirmamos que la virtud es una sola; la división se se hace de la misma es únicamente para facilitar su estudio. Según hemos explicado, la virtud, en general, es el ejercicio de la voluntad para dominar las pasiones.

Por medio de ella tratamos de encuadrar la conducta en la ley natural y en los preceptos de la ley positiva.

Si al ejercicio de las virtudes propias de la conducta se une el cultivo de la inteligencia, el hombre se acercará a la meta de su perfeccionamiento. Las virtudes morales —las virtudes del comportamiento humano— son el mejor complemento de una inteligencia cultivada.

Ya en épocas remotas los antiguos redujeron las virtudes morales a cuatro principales, a saber: prudencia, justicia, fortaleza y templanza.

Leemos, por ejemplo, en la Biblia:

«…la templanza y la prudencia, la justicia y la fortaleza, son las virtudes más provechosas para los hombres en la vida» (Sabiduría, 8).

Santo Tomás de Aquino expresa que todas las facultades que concurren para realizar el bien moral tienen necesidad de ser fortalecidas por las virtudes.

La razón es perfeccionada por la prudencia; la voluntad, por la justicia; la sensibilidad, en cuanto es deseo, por la templanza, y en cuanto es temor, por la fortaleza.

El ejercicio, por lo tanto, de las virtudes morales y de las demás virtudes da sentido de unidad a la vida del hombre porque encamina todas sus facultades y pasiones hacia un ideal de superación humana; en esta ordenación no está ausente la recta razón para indicar la debida jerarquía de los valores.

Ver: Virtudes Para La Vida en Democracia

Fuente Consultada:
Formación Moral y Cívica 8 – Capítulo I – El Hombre y sus Acciones Virtuosas – Roberto N. Kechichián – Ciclo Básico y Técnicas Editorial Stella –

Actos del Hombre Conducta Moral Normas Morales y Jurídicas

Actos del Hombre – Conducta Moral e Inmoral
Resumen Normas Morales y Jurídicas

ACTOS HUMANOS Y DEL HOMBRE: Podemos decir que hay basicamente  dos tipos de actos: los actos humanos y los actos del hombre y aunque ambos son ejecutados por el hombre, estos poseen ciertas características que los diferencian entre sí. Por ejemplo los actos humanos son los actos o acciones realizadas por el hombre en forma voluntaria, es decir con conciencia, porque utiliza la razón e inteliegencia para realizarlos, como por ejemplo estudiar, conducir, bailar, cantar, jugar, etc. Los otros actos, también ejecutados por hombre, pero que llamanos: del hombre son los que carecen de voluntad, conciencia o libertad y son realizados desde su misma naturaleza humana, como por ejemplo toser, estornudar, respirar, etc.

a) Norma Moral:

Los actos de la persona humana, su conducta o modo de obrar, están relacionados con la ética o moral. A causa de ello, podemos afirmar de dichos actos que son buenos. El que obra en contra de su conciencia y de la ley, el que se deja dominar por los vicios manifiesta un obrar contrario a la ética o moral.

La ética o moral nos enseña cuáles son los fundamentos, los principios o normas que se deben tener en cuenta en la conducta humana para que ésta tenga una calificación buena.

Así como se aprenden las reglas o procedimientos para obtener la solución de un problema aritmético, también el hombre debe conocer las reglas que tiene que aplicar para que sus actos sean conformes con la moral. Este aprendizaje se efectúa en el seno del hogar y en la escuela, y también en el medio social donde se desarrolla la vida del hombre. No debe ser puramente teórico; su base consiste en la ejercitación del bien, en la lucha contra las malas inclinaciones y en la afirmación de nuestros principios morales en las diferentes situaciones de la vida.

El hombre —ser inteligente— tiene capacidad de reflexión y puede por ello, frente a su conciencia, saber si sus actos son ¡ntegralmen-lo buenos o si tan sólo tienen una apariencia moral. Por ejemplo, i u,indo el alumno ayuda a un compañero movido por ei interés o cuando la excusa «Ahora, no puedo» está inspirada en la envidia, él sabe intimamente que su acto no es todo lo bueno que debería ser por faltarle una cualidad moral interior.

Conducta moral e inmoral:

Hay hombres que tienen desarrollado el sentido de la orientación; por ello pueden, si se extravían en la espesura de un monte, encontrar piontamente el sendero por donde iban. Otros, están dotados de sentido ostético y son capaces de percibir la belleza presente en los escenaríos de la naturaleza o la que crean otros hombres, inspirados por el arte.

Pero lo fundamental es que todos los hombres tengan sentido moral para dirigirse naturalmente hacia el bien, para desearlo como meta suprema de la vida humana. Ese sentido moral hará que las acciones humanas se encaminen hacia lo bueno con la misma precisión con que el proyectil da en el blanco.

La búsqueda de la bondad como fundamento de la conducta humana no es sólo un mandato divino; también lo es de la recta razón.

La conducta moral —aunque se tengan que vencer intereses y egoísmos personales— constituye fuente de felicidad humana y es el mejor aporte que podemos hacer a la sociedad en la que vivimos, para establecer en ella relaciones de paz y de progreso.

b) Otras normas (lógicas, artísticas, técnicas, etc.)

Cada ciencia, cada disciplina, cada arte, etc., aprendidos o practicados por el hombre, se rigen por una serie de normas o reglas que aseguran su eficacia y perfección.

Precisamente, esa es una de las finalidades de la educación que está recibiendo el alumno. Las diversas materias que integran el programa tienen por fin familiarizarlo con la teoría y la práctica de las mismas, como forma de conseguir el perfeccionamiento intelectual.

Así, por ejemplo, en la materia filosofía, en las unidades que desarrollan la lógica, estudiará el alumno las reglas del razonamiento: de la deducción, la inducción, la analogía, los silogismos, etc.

Todas las artes, todo lo que significa un quehacer, supone la aplicación de principios o de reglas técnicas que condicionan el poder alcanzar la belleza o la eficacia práctica.

NORMA JURÍDICA: LEY NATURAL Y LEY POSITIVA; USOS Y COSTUMBRES

Norma jurídica, en general, significa una regla de conducta obligatoria, impuesta por el derecho, por la ley.

a) Origen de las normas jurídicas
La ley eterna

Ya en el siglo I a.C, Cicerón escribió: «Siguiendo la opinión de los hombres más sabios, se deduce que la ley no ha sido inventada por la razón o el ingenio de los hombres, ni descubierta por los pueblos, sino que cierto principio eterno rige al mundo».

 ciceron moral y etica

Marco Tulio Cicero, el más célebre orador de Roma antigua.

Según el pensamiento del orador romano, hay una regla establecida por Dios, que mueve todas las cosas hacia el fin que les es propio.

Por tanto, todas las criaturas —las desprovistas de razón y el hombre— son gobernadas por una ley superior, para que cumplan el destino que les ha fijado la sabiduría divina.

En el mundo de la naturaleza, los seres inanimados y los animados, cumplen la ley eterna de modo irresistible. Las leyes físicas (de la gravedad, de la termodinámica, etc.) y las leyes biológicas (el cumplimiento de los ciclos vitales por las plantas y animales, la herencia, etc.) son otros tantos ejemplos de la ley eterna que rige al universo.

Esta ley eterna que también se aplica al hombre determina los medios que éste ha de emplear para conseguir su fin terreno y eterno. El hombre, con la luz de la razón, puede conocer el bien que se le prescribe y el mal que se le prohibe, pero como ya hemos visto, es libre de seguir aquél o de inclinarse hacia éste.

La ley natural

La ley natural como regla de la conducta del hombre es comparable a una luz depositada por Dios en nuestra inteligencia para que nos ilumine sobre lo que se debe hacer y lo que tiene que evitarse, y así poder conseguir el ideal humano.

Como explicamos renglones más arriba, la ley eterna se aplica a todas las criaturas del universo; cuando la misma se relaciona con los seres racionales recibe el nombre de ley moral natural.

Esta ley es universal porque se impone a todos los hombres, sin ningún tipo de distinciones; abarca toda conducta libre, y en cualquier tiempo y lugar.

La ley natural, impone a veces preceptos positivos; por ejemplo, la ayuda al débil o desvalido en caso de necesidad grave.

En otras ocasiones, sus preceptos son negativos, porque equivalen a no obrar, a abstenerse de algo («No se debe dañar la propiedad de otro«).

En el año 1937, el Papa Pío XI, a propósito de la situación creada en el Reich Alemán, publicó una Encíclica, en la que exponía con claridad y valentía los principios que explicamos. En varios de sus párrafos reafirma el reconocimiento y la obligatoriedad de las leyes morales enseñadas por la naturaleza.

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En el centro, el Papa Pío XI junto a sus cardenales

Reproducimos algunos conceptos del documento:

«…Nuestro pensamiento se refiere a lo que se suele llamar derecho natural, que el dedo del mismo Creador escribió en las tablas del corazón humano, y que la sana razón, no oscurecida por pasiones y pecados, puede leer en ellas…

El Creador quiere la sociedad, como medio para obtener el pleno desarrollo de las facultades individuales y sociales de las cuales el hombre debe valerse, ya sea dando, ya sea recibiendo, para su propio bien y el bien de los otros…

El que se aparta de este orden sacude los pilares sobre los cuales reposa la sociedad, y pone en peligro su tranquilidad, seguridad y existencia «.

Si todos los pueblos, en todos los tiempos y lugares, han coincidido en reconocer como fundamentales las mismas ideas sobre lo bueno y justo, sobre el bien y el mal, quiere decir que estamos frente a normas obligatorias que —como expresa la Encíclica— constituyen los pilares de la sociedad humana.

Una de las reglas de nuestra conducta, para determinar lo que debemos hacer o evitar, es el testimonio de la conciencia que, según los casos, nos alaba por la rectitud en el obrar o nos echa en cara la debilidad de nuestra voluntad para cumplir con lo que estamos obligados a hacer.

b) La Ley Positiva

Concepto: Las leyes que interesan al tema son las leyes en sentido jurídico; es decir, las reglas de conducta obligatoria que impone el gobierno del Estado a los habitantes.

En otras materias, el alumno estudia leyes biológicas, matemáticas, físicas, psicológicas, etc.

Decían los romanos: «Donde está el hombre, nace la sociedad; donde está la sociedad, nace la ley».

La convivencia de un grupo humano hace surgir la necesidad de una regla jurídica o regla de derecho; esta regla es la ley. Todas las civilizaciones,  todos los pueblos han tenido sus leyes. Algunas de estas legislaciones de las que nos habla la historia, se han hecho famosas: Código del rey Hamurabi, Ley de las XII Tablas, las Siete Partidas de Alfonso el Sabio, etc.

De acuerdo a los conceptos expuestos, podemos definirla de este modo:

La ley es una norma obligatoria destinada a regir la conducta del hombre en la sociedad, y que ha sido establecida por la autoridad pública.

Clases de leyes positivas
• En sentido propio:

Son sancionadas por el poder Legislativo y luego promulgadas por el Presidente de la República (Poder Ejecutivo). Para ser obligatorias deben publicarse en el Boletín Oficial.

• En sentido amplio:

Son todas las normas, aunque no emanen del Poder Legislativo. Se encuentran entre ellas:

los decretos del Poder Ejecutivo;
las resoluciones de los ministros;
los edictos del jefe de policía;
las ordenanzas municipales; etc.

Ambas clases de leyes integran el derecho positivo, es decir, el conjunto de normas obligatorias para todos los habitantes del Estado.

Caracteres de las leyes positivas

Entre sus cualidades recordamos las siguientes:

• Obligatorias: Se imponen en forma imperativa, ya que no pueden dejar de cumplirse.

• Coactivas:  A los que no las cumplen se les aplica una sanción, una pena. Ello vale no sólo para las leyes penales, sino también para todo tipo de norma legal.

• Permanentes: Solamente son derogadas en todo o en parte por otras leyes, y nunca por la costumbre.

• No retroactivas: Rigen, en general, para el futuro.

El respeto a la ley

Si bien la ley es coactiva y prevé una sanción para sus ¡ncumpli-dores, su acatamiento debe fundarse en las energías morales o grado de virtud de los habitantes. El aumento de la delincuencia juvenil, de las organizaciones de contrabandistas, de los secuestradores y traficantes de drogas o de cualquier otra modalidad del delito o forma de violar la ley, está indicando una baja de los valores o energías morales de la sociedad.

Ello es señal de decadencia, de negación de la civilización, de retroceso. ¿Vale para algo alcanzar la luna o construir aviones con capacidad para cuatrocientos o más pasajeros, si en las grandes dudades la vida, la seguridad y los bienes de las personas decentes están permanentemente acechados por delincuentes, muchas veces impunes? v
Las conquistas técnicas quedan prácticamente anuladas o inútiles sin el avance de los principios morales.

c) Usos y costumbres

Los tipos de pautas culturales más importantes son las normas, las costumbres y los usos. Por razón de jerarquía de conceptos vamos a seguir un orden diferente al del Programa Oficial.

• Costumbres

La costumbre es una pauta de comportamiento muy extendida, pero que no se considera tan obligatoria como la norma. Por ello, las costumbres no se imponen a la persona con tanta estrictez. Constituyen algo simplemente deseable, por ser «lo corriente», «lo que todos hacen». El dejar de cumplir una norma siempre se considerará mucho más grave que dejar de observar una costumbre.

Generalmente, seguimos una costumbre porque de lo contrario, nuestra conducta puede despertar una reacción en los demás; no queremos caer en el ridículo o ser blanco de las habladurías de las personas que nos rodean.

Por ejemplo, ciertos hombres casados —quizá, por el tipo de actividad manual que desempeñan— tienen la costumbre de no usar el anillo de casamiento; pero, la gente, en general, no acepta que esa costumbre se dé en una mujer casada.

• Usos

Dentro de las pautas culturales de comportamiento, los usos son las menos obligatorias.

Muchos de los usos que advertimos en la sociedad forman parle de los llamados «convencionalismos sociales», como lo son, por ejemplo, las reglas de etiqueta, los buenos modales, las fórmulas de cortesía, etc.

Si bien no se los considera obligatorios, son generalmente nceptados; su extensión y práctica facilitan las buenas relaciones y hacen más agradable la convivencia social.

Las costumbres y los usos en relación con la ley positiva

En nuestro país todo el derecho vigente es escrito.

En épocas remotas, cuando el derecho constituía una ciencia rudimentaria, tenían aplicación las leyes no escritas, cuya fuente era la costumbre. El derecho consuetudinario —es decir, basado en la costumbre— ha constituido por largos años la única fuente del derecho en muchos países que hoy lo han desterrado por completo.

Sólo Gran Bretaña y varios de los estados que constituyen los Estados Unidos de Norteamérica, han mantenido con más o menos vigor el imperio de la costumbre como fuente productora del derecho.

En la República Argentina, el artículo 17 del Código Civil expresa, en consonancia con lo afirmado más arriba:

«Los usos y costumbres no pueden crear derechos sino cuando las leyes se refieran a ellos o en situaciones no regladas legalmente «.

Fuente Consultada.
Formación Moral y Cívica 8 – Capítulo I – El Hombre y sus Acciones Virtuosas – Roberto N. Kechichián – Ciclo Básico y Técnicas Editorial Stella –

Ver: Comporamiento Etico del Hombre