La Libertad de Pensamiento y Expresion Respeto y Derechos



La Libertad de Pensamiento y Expresión

El respeto a la libertad y dignidad humana comienza por el respeto a la intimidad de su ser: su pensamiento y su conciencia. Que los hombres puedan pensar, expresar y difundir su pensamiento con plena libertad es una exigencia de la dignidad humana y un postulado democrático. En este post estudiaremos la importancia que tiene el respeto a la libertad de pensamiento y de expresión, como las garantías de que deben gozar la prensa y demás medios de difusión de ideas. También veremos también la responsabilidad que implica el uso correcto y acorde al bien común de estos medios de difusión.

libertad de prensa y pensamiento

Podemos enunciar as  características fundamentales del liberalismo:

— la sobrevaloración de la libertad individual;
— el optimismo que lo lleva a esperar que el bien común se producirá espontáneamente por coincidencia de los intereses y actividades individuales; y que, en la práctica, conduce al dominio del más hábil y fuerte produciendo injusticias sociales;
— la disminución de la esfera de acción gubernamental a la que se le asigna como misión mantener el orden y no la promoción del bien común.

También hemos analizado las características del totalitarismo:

— desconfianza sistemática en la libertad humana;
— restricción o anulación de los derechos de individuos y grupos;
— ampliación de la órbita de acción gubernamental;
— asignación al estado de la dirección y conducción de todas las actividades sociales, económicas y culturales.

La democracia personalista concibe al hombre como es, con su bondad natural y sus malas inclinaciones, también naturales; con su responsabilidad y capacidad de amor, juntamente a su egoísmo y sus pasiones. Compagina libertad con autoridad, espíritu de iniciativa privada, con intervención estatal.

La libertad es el medio esencial que tiene el hombre para desarrollar su responsabilidad, su espíritu de iniciativa y su personalidad propia. Donde no hay libertad el hombre no puede lograr sus fines, ni desarrollar armónicamente su persona.

Donde no hay autoridad eficiente no existe la justicia, ni el orden; la prosperidad, ni la paz social. Sin autoridad el hombre no puede gozar de sus derechos porque sobreviene el dominio y la opresión por los más fuertes social o económicamente.

La democracia respeta y fomenta las libertades, pero no se opone al poder eficiente, justo y con real autoridad. Se opone en cambio al poder arbitrario o incontrolable.

El enunciado: toda la libertad que sea posible, toda la autoridad que sea necesaria, sintetiza su concepción social, política y económica.

En las democracias debe observarse el principio de la íntegra y plena libertad, según el cual la libertad debe concederse en el máximo grado que sea posible, y no debe restringirse sino en lo estrictamente necesario para salvar el bien común. Pero al mismo tiempo, la autoridad estatal en ningún momento puede dejar de velar por el bien de todos y de cuidar que los grupos o individuos social o económicamente más fuertes no atro-pellen las libertades y derechos de los más débiles.

Es conveniente tener presente estos principios al hablar de libertad de pensamiento y de libertad de prensa. Que la democracia reconozca y aliente la máxima libertad posible de pensamiento y de expresión, no significa que la autoridad no tenga el derecho y el deber de velar para que estas libertades sean usadas responsablemente y de acuerdo al bien común.

La libertad de expresión ha sido calificada como “la más difícil de las libertades”. La historia y la experiencia nos enseñan que lo primero que hacen los regímenes totalitarios es restringir y anular estas libertades, que sin libertad de prensa la democracia se convierte en un mito y los derechos humanos quedan sin protección y son atropellados.

También la historia y la experiencia nos enseñan hasta qué punto se abusa de la libertad de prensa para destruir, para injuriar y calumniar, para dividir un pueblo o para defender intereses inconfesablemente ilegítimos. Con el pretexto de libertad de prensa se montan enormes sistemas de difusión que, más que servir a la comunidad, sirven’ a grupos ideológicos y a entidades económicas y financieras.

Pero es un hecho cierto que la democracia y el respeto al hombre comienzan por el respeto a la libertad de pensamiento y de expresión. Quien estima la libertad debe correr los riesgos de la misma libertad, y saber que habrá hombres que abusarán de ella.



Es común oír repetir que en lugar de libertad de pensamiento debería hablarse de libertad de expresar el propio pensamiento o de libertad de expresión; que el pensamiento es actividad espiritual e interna, y sobre ella no caben presiones.

Sin embargo las ciencias modernas nos enseñan que existen técnicas y procedimientos psicológicos y sociales capaces de influir en el ser interno del hombre, creando condicionamientos y presiones subconscientes que impiden el desarrollo espontáneo del pensamiento y de la voluntad, y predeterminen a los hombres sin que ellos lo adviertan. Los regímenes totalitarios han usado y usan tales procedimientos. También a veces los usa la llamada “acción psicológica”.

La libertad de pensamiento incluye, pues, un doble derecho:
1. derecho a pensar libremente, es decir, sin condicionamientos psico-sociales ilegítimos;
2. derecho a expresar las ideas, convicciones, opiniones, anhelos, etc., mediante los distintos medios de difusión y comunicación.

LA PRENSA LIBRE
La prensa está constituida por el conjunto de publicaciones escritas, libros, revistas, folletos, periódicos, etc.

También suele usarse el nombre para designar únicamente a las publicaciones periódicas y en especial a los diarios que transmiten noticias o comentarios de actualidad.

Libertad de prensa es el derecho de publicar sin trabas arbitrarias las propias ideas, difundirlas, defender los propios intereses, y expresar, defender y difundir las opiniones mediante diarios, revistas y órganos de publicidad.

Es parte de una libertad más amplia, la libertad de expresión que consiste en que a través de la palabra, la prensa, el libro, la radio, la televisión, etc., los hombres pueden expresar sus opiniones, defender sus intereses, propagar sus ideas, manifestar sus preferencias, sus quejas,, sus aspiraciones.
La libertad de prensa incluye tres derechos fundamentales, estrechamente relacionados.

1. Derecho a estar informado y recoger la información adecuada sobre los sucesos que afectan a la vida comunitaria y la respectiva obligación que tienen de proporcionarla los funcionarios, instituciones y organismos correspondientes.

2. Derecho de los distintos grupos sociales o ideológicos a poseer y usar los medios de comunicación adecuados a sus propios fines.

3. Derecho de todos los miembros de la sociedad, individuos, entidades y grupos a tener acceso a los medios de comunicación.

Como todas las libertades, la libertad de prensa crea las obligaciones que surgen de su uso responsable.

No debe confundirse libertad de prensa con el libertinaje que lleva a la propalación de rumores infundados, a la calumnia, a la injuria, a la destrucción de reputaciones ajenas, a la tergiversación intencionada de los hechos, a la información deformada, a la defensa de intereses ilegítimos.

La expresión de las propias ideas y la defensa de los propios intereses deben adecuarse a las normas que imponen la justicia, la verdad y el respeto a las opiniones y fama de los demás.

Vinculado a la libertad de prensa se encuentra el llamado derecho de réplica: cuando alguien se siente atacado o injustamente aludido por la prensa puede exigir al diario su rectificación, o contestar a través del mismo.

La Constitución Nacional garantiza la libertad de expresión:

— El art. 14, entre los derechos de que gozan todos los habitantes de la Nación enumera el “de publicar sus ideas sin censura previa”.
— El art. 32 establece: “El Congreso Federal no dictará leyes que restrinjan la libertad de imprenta o establezcan sobre ella jurisdicción federal”.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos dice:

— Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión…” (art. 18).
— “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión. Este derecho incluye el de no ser molestado por causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones; y el de divulgarlas sin limitación de fronteras, por cualquier medio que sea” (art. 19).

La democracia reconoce a los ciudadanos, como miembros y partícipes activos de la comunidad, el derecho a tener opiniones e ideas propias, expresarlas y difundirlas. Donde la libertad de expresión se ve restringida o anulada, la democracia ha dejado de existir.

Su función social y política:

De tal magnitud es el desarrollo que en los últimos años ha tomado la prensa y tan trascendental su influencia que ha sido llamada con razón el cuarto poder.

Son muy escasos los ciudadanos que a través de diarios, revistas, radio, televisión, etc., no reciben la influencia diaria y continua de la prensa. Mediante ella le llegan las noticias, los acontecimientos, los problemas, las ideas, todo lo que afecta a los distintos grupos y actividades humanas tanto en el orden nacional, como en el mundial.

Hasta hace no muchos años, pocos hombres podían estar informados de los distintos problemas y en comunicación con numerosos grupos. Hoy gracias a la difusión y progreso de los medios técnicos de comunicación, prácticamente todos los hombres están en contacto y con información respecto a todos los problemas sociales.

Los modernos medios de comunicación han puesto al alcance de toda la sociedad, además de las informaciones, múltiples beneficios culturales. Conocer lo que pasa en otras regiones y en otros pueblos, oír una conferencia de un especialista, escuchar un concierto, asistir a una representación artística, eran privilegio de reducidos núcleos sociales.

Hoy los hombres pueden leer los mismos diarios y revistas, escuchar las mismas radios, ver los mismos programas de televisión, y las mismas películas cinematográficas.

Ademásde extender la cultura, las técnicas modernas han traído lo que se llama su democratización: informaciones, comentarios, espectáculos artísticos han dejado de ser privilegio de un grupo y de ellos puede participar todo el pueblo.

Este formidable poder de la prensa y de los medios de comunicación crea las respectivas obligaciones. Es un instrumento de incalculable eficacia para mejorar el nivel social y cultural de los pueblos, para alentar todo género de ideas e iniciativas benéficas, para defender la libertad, la justicia y la paz, para desarrollar el sentido de responsabilidad y colaboración social, para lograr el entendimiento entre hombres y pueblos, para hacer un mundo más justo y más humano.

Es deber de la prensa contribuir a elevar el nivel cultural de los pueblos y lograr un mejor entendimiento y unión de los hombres.

La prensa comunica noticias, opiniones, ideas, problemas no sólo a individuos y familias, sino a multitudes. Su poder puede usarse para fomentar la unión y comprensión, como también para sembrar confusión y división, y para aumentar las tensiones y rencores sociales.

La prensa debe servir a la comunidad. Uno de los servicios más importantes que pueden prestar los hombres que trabajan en ella es la de ser fieles a su misión: presentar los hechos como son, sin parcelaciones ni deformaciones, facilitar el diálogo entre los grupos, defender sus propias ideas y puntos de vista respetando las ideas y puntos de vista de los demás.

La misión del periodista requiere, además de capacidad profesional, gran entereza y valentía, amor a la justicia y a la verdad.

Son muchos los intereses sociales y económicos que presionan para que ciertos hechos se oculten, para que medidas gubernamentales se obtengan o se anulen conforme a sus intereses, para que ciertas reivindicaciones no prosperen. Como la mayor parte de la prensa y de los medios de comunicación sobreviven económicamente gracias a la publicidad comercial, las presiones creadas por los grupos económicos y financieros pueden ser muy fuertes.Pero la prensa, convertida en cuarto poder, tiene las responsabilidades para con la comunidad, que crea su mismo poder.

También la prensa contribuye de manera decisiva a la formación de la opinión pública. Es ella quien proporciona la información, presenta los problemas, trasmite los comentarios, refleja los distintos puntos de vista.

Es deber de la prensa, además de dar la información objetiva y completa de los problemas, ilustrar la opinión dando los elementos de juicio necesarios a sus lectores y haciendo ver luc nnqihilidades de las diversas soluciones.

IMPORTANCIA DE LA PRENSA COMO ÓRGANO DE COLABORACIÓN CON EL ESTADO Y DE ORIENTACIÓN DE LA OPINIÓN PUBLICA

En una concepción democrática la prensa presta gran ayuda y colaboración a la acción gubernamental.

1. Sirve de medio de comunicación entre gobernantes y gobernados. Por ella los gobernantes pueden, además de informar, trasmitir sus proyectos, sus dificultades, y solicitar el apoyo y colaboración de los gobernados. A través de la prensa los gobernantes recogen los deseos, las inquietudes, los problemas, las aspiraciones de los distintos grupos sociales y políticos.

2. Los gobernantes democráticos deben dar cuenta de su gestión al pueblo, solicitar su aprobación e indagar su voluntad. Esta función la cumplían tradicionalmente ante las cámaras de representantes de pueblo. Hoy, gracias a los medios de comunicación, pueden cumplirla directamente. Mediante comunicados, conferencias de prensa, respuesta a las preguntas de los periodistas, los gobernantes dan cuenta de su gestión y del porqué de las medidas tomadas o a tomar. También por la prensa reeiben la expresión de las ideas, pareceres y opiniones de los grupos y entidades sociales.

3. El derecho de crítica es esencial en la sociedad democrática. Las mayorías gobiernan, pero todos, mayorías y minorías, tienen derecho a dar a conocer sus ideas favorables o desfavorables a la gestión gubernamental, a defender sus intereses y sus opiniones. Esta función de crítica se realiza en gran medida por la prensa y los medios de comunicación social.

También  hemos visto la importancia que tiene para la sociedad la existencia de una opinión pública libre; ilustrada y vigorosa.

Medio fundamental por el que la opinión pública se expresa es la prensa. De allí la importancia de que a la prensa tengan acceso todos los grupos sociales, ideológicos, políticos y culturales de la sociedad. Cuando la prensa está dominada por grupos ideológicos o económicos la opinión pública aparece deformada.

PRENSA DE IDEAS:

Suelen distinguirse dos tipos de prensa: la prensa de información y la prensa de ideas.

La prensa de información tiene como característica su afán de ofrecer una información completa y objetiva de hechos y noticias, y de hacerlo con entera imparcialidad, sin definirse en favor o en contra de los distintos sectores sociales o ideológicos.

El problema de la prensa de información es que funciona en forma de empresas comerciales y su desenvolvimiento depende de su capacidad publicitaria.

Corre un doble riesgo:

1. en su afán de aumentar los lectores, y con ello su interés publicitario, ceder a la tentación del sensacionalismo;

2. para aumentar o no perder la publicidad que la sustenta, ceder a los intereses o imposiciones de las grandes entidades industriales o financieras, no atreverse a disgustarlas y terminar perdiendo su independencia.

La prensa de ideas es la prensa creada para ser expresión de las ideas y opiniones de diversos grupos ideológicos, partidarios o doctrinarios.

La libertad de prensa incluye el derecho de los diversos grupos y sectores a tener sus propios órganos de expresión y difusión a través de los cuales expresan y difunden sus ideas, imparten sus directivas, dan información y formación a sus propios componentes, buscan allegar nuevos adherentes.
La pluralidad de los grupos y de las ideas es fomentada en las sociedades democráticas. Esta pluralidad se refleja y expresa en la prensa de ideas.

Es deber de la prensa de ideas mantener la altura en las discusiones, polémicas, y expresión de opiniones y puntos de vista. También es deber suyo el respeto a las personas e ideas de sus adversarios.

El riesgo de la prensa de ideas es degenerar en pasquinismo o convertirse en sectaria.

Fuente Consultada:
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe

 





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