Educacion y Democracia

El Rol del Estado en la Educacion Influencia y Atribuciones

La Educación Entre la Sociedad y el Estado

Comenzamos este post, con una parte de un discurso pronunciado por Domingo F. Sarmiento en el acto de la colocación de la piedra fundamental de la Escuela de Catedral al Norte, el 21 de mayo de 1859.

domingo sarmiento
Domingo Faustino Sarmiento fue el principal impulsor de la organización de un sistema educativo de alcance nacional.

…Arquímedes no había inventado ni el tornillo ni la palanca, que pertenecían a Dios y a la humanidad. Él sólo había observado la fuerza que poseían y la preconizaba en vano a sus compatriotas.

La escuela es, en lo moral, lo que la palanca de Arquímedes en lo físico: el más vulgar y conocido mecanismo humano, la más colosal de las fuerzas aplicadas a la materia o a la inteligencia. Pero esta palanca carecía en América de apoyo. Donde se ha intentado ponerla, el suelo se ha hundido y la potente fuerza ha quedado neutralizada.

En la tierra que ocupan veinticinco millones de seres que hablan nuestra lengua, ésta es la primera vez que un puñado de padres de familia se reúne a poner la piedra fundamental para la erección de una escuela, sobre esos cimientos que basian para apoyar sobre ellos la palanca omnipotente.

…La escuela es el secreto de la propseridad y el engrandecimiento de los pueblos!….

Respecto a esta afirmación, en donde la educación es el motor de crecimiento de un pueblo y de la Nación, ya no hay dudas, pero ¿cuales son las áreas de competencia específica del estado?.

¿Hasta que punto corresponde al Estado intervenir en la vida de la soceidad?.¿Cuales son las funciones que el estado no debe delegar?.

Estos y otros temas relacionados son discutido cotidianamente con quienes tienen responsabilidades de gobierno y por distintos actores sociales de la cultura.

El papel del Estado en la educación
El Estado ha sido un actor relevante en la difusión de la educación durante el último siglo. Sin embargo, desde distintas perspectivas, a veces se cuestiona su papel.

Se argumenta, por ejemplo, que no es necesario delegar la función educativa en el Estado, puesto que hay distintos agentes –como la familia o las asociaciones comunitarias- que pueden desempeñarla adecuadamente.

Otro de los argumentos frecuentes contra la participación del Estado en la educación se apoya en la posibilidad –por parte del Estado– de impedir cambios en la sociedad, ya que el Estado organiza las funciones educativas para mantener un determinado orden político y social. Sabemos que a través de una institución como la escuela, no sólo se imparten conocimientos técnicos, sino también valores, visiones del mundo, maneras de organizar el pasado y el presente.

Entonces, sostienen los críticos, la intervención del Estado podría afectar la capacidad de libre discernimiento de las personas.

Es cierto que el control de la escuela por parte de un Estado autoritario afecta la libertad de pensamiento, en tanto transforma esta institución en un espacio de adoctrinamiento, de difusión de una única visión de la realidad.

En cambio, en un Estado democrático, en el que las instituciones están conformadas por representantes del pueblo y expresan las diferencias existentes en esa sociedad, el papel del Estado en la educación es difícil de cuestionar.

Es cierto que el control de la escuela por parte de un Estado autoritario afecta la libertad de pensamiento, en tanto transforma esta institución en un espacio de adoctrinamiento, de difusión de una única visión de la realidad.

En cambio, en un Estado democrático, en el que las instituciones están conformadas por representantes del pueblo y expresan las diferencias existentes en esa sociedad, el papel del Estado en la educación es difícil de cuestionar.

En este caso, no es un grupo minoritario, sino la misma sociedad –a través de representantes– la que decide cómo se organizará el sistema educativo, qué contenidos, qué metodología y qué recursos son prioritarios en la enseñanza, cómo se integran las distintas perspectivas y cómo se respeta la diversidad de creencias.

Por otro lado, un sistema democrático permite la creación de instituciones educativas privadas, que pueden impartir -además de los contenidos básicos acordados por el conjunto de la sociedad- otras enseñanzas que interesen al grupo o al sector que sostiene esa institución; por ejemplo, principios religiosos o la lengua de una determinada comunidad.

En general, en los países democráticos contemporáneos hay un ciclo mínimo de obligatoriedad de la enseñanza, que se debe cumplir en una institución formal.

En un contexto democrático, las decisiones sobre la necesidad de un ciclo obligatorio y sobre los contenidos que se deben enseñar en las escuelas no son arbitrarias. Son el resultado de la discusión y el acuerdo del conjunto de la sociedad.

Veamos ahora un poco de historia, tomado del libro de Sergio Grimozzi, «Fracaso Escolar», ¿por que se quedan los que se quedan?, Editorial Bonum.

La significación de la escolarización durante el siglo XIX
A partir de la segunda mitad del siglo XIX comienza, dentro del país, el fortalecimiento de un Estado a través de la definición de las fronteras territoriales, la organización del ejército y de los poderes públicos.

El sistema educativo se constituye como uno de los pilares de ese Estado en formación para garantizar su consolidación. La Constitución Nacional de 1853 establece, precisamente, el derecho de enseñar y educarse como una responsabilidad de los gobiernos provinciales.

La significación que los estamentos políticos le asignan a la educación en aquel entonces pasa por el progreso de la nación a través de la educación de los inmigrantes. La Argentina debe ser una república civilizada, aunque, debido a la curiosa contradicción del sistema político conservador, en sus mismos inicios el sistema ya cuenta con numerosos excluidos: solamente un 20% de los niños en edad escolar asisten a la escuela.

Es evidente que la Argentina es un país grande pero escasamente poblado, y que necesita un crecimiento rápido de su población. Aunque, asimismo, es imperativo moldear a los habitantes en la cultura del trabajo y del orden a través de una «educación común», como la que propugnaba Domingo Faustino Sarmiento.

En esta escuela pública, destinada por igual a varones y mujeres, en la que recibían instrucción elemental, moral y buenas costumbres, el Estado debía garantizar sus fines y hacerse cargo de su funcionamiento y conducción.

A través de la influencia europea y norteamericana, Sarmiento establece las bases de una educación popular que apuesta a la escuela primaria obligatoria. Es un hombre convencido, a diferencia de Alberdi, de que la educación es la herramienta decisiva para lograr la transformación del país, garantizando el progreso nacional dentro de un sistema democrático.

A través de la aprobación de la Ley de Educación de la Provincia de Buenos Aires, Sarmiento logra establecer la educación común, gratuita y obligatoria, y la obligación de los padres a instruir a sus hijos, legalizando la corresponsabilidad educativa.

Asimismo, se definen autoridades educativas y la creación de un consejo de educación que controla escuelas, nombra maestros, garantiza el cumplimiento de leyes, estimula la asistencia de los niños a la escuela y administra los fondos económicos. Se generan distintos tipos de escuelas: particulares, de adultos, jardines de infantes, etc.

Se reglamentan las escuelas normales para homogeneizar también los valores y contenidos a impartir en las aulas, y se promueve la actividad con un curioso principio utilizado por el mundo empresarial en la actualidad: un incentivo de becas para los estudiantes, que quedan obligados a ejercer la profesión docente por cuatro años una vez recibidos, como contraprestación de la inversión puesta en ellos por el Estado.

También se prohiben los castigos corporales, con las consecuencias imaginables para la época en cuanto a una nueva significación respecto de la formación disciplinaria.

El Congreso Pedagógico Internacional (año 1882) intenta convocar a un debate sobre contenidos educativos, financiamiento educativo, obligatoriedad de la escolarización y las competencias de la Iglesia en la organización educativa.

Estos debates, llevados a cabo por la llamada «generación del ochenta», derivan posteriormente en la Ley de Educación Común N° 1.420 (año 1884).

Dicha ley fue el principal instrumento legal para expandir el sistema educativo sobre los principios de la enseñanza universal, obligatoria, integral, graduada, laica y gratuita. Su aplicación fue facilitada por la denominada Ley Láinez (Ley 4.874, año 1905), sancionada con el fin de que el Consejo Nacional de Educación procediera a establecer, en las provincias que lo solicitaran, escuelas primarias.

De esta manera, sobre el final del siglo se produce la transferencia al Estado de funciones que anteriormente eran patrimonio de corporaciones religiosas, étnicas y/o civiles. Se incorporan modalidades de capacitación para trabajos específicos, a través de las escuelas de artes y oficios, y se crean las escuelas normales, que incorporan a las mujeres a la educación.

La significación de la escolarización durante la primera mitad del siglo XX
Para principios del siglo XX, la escuela se convierte en una experiencia mayoritaria para los niños argentinos, alcanzando un 70% de asistencia en la franja de edad que hoy consideramos la escuela primaria, prácticamente triplicando la población existente medio siglo atrás.

Sin embargo, no fue sino hasta fines de la primera década de ese siglo cuando José María Ramos Mejía (presidente del Consejo Nacional de Educación) denuncia que las masas de inmigrantes no logran una plena integración que pueda garantizar la grandeza y el progreso nacional.

Por ello, lanza un programa para profundizar los contenidos de tenor patriótico y nacionalista, que establezca un efecto homogeneizador entre la población estudiantil. Las características del sistema se basan en una educación rígida y disciplinada, fundamentada en el principio de premio y castigo, acción y reacción.

En el marco de este programa destinado a moldear a las generaciones futuras, los niños debían aprender a venerar las tradiciones patrias, sus símbolos y sus proceres.

A nivel curricular, la política educativa dicta que el patriotismo atraviese transversalmente todas las áreas del saber y que abarque desde los actos escolares, los paseos, la lectoescritura, las ciencias y la moral hasta la formación de los maestros y la construcción de edificios.

La escuela y el programa nacionalista son, según Ramos Mejía, el molde donde se funde el carácter colectivo en el período en que los cerebros infantiles son fácilmente plasmables y dóciles.

En las décadas siguientes, la dirección de sentido de la educación entra en un conflicto de poderes en el que se entremezclan los burócratas del sistema, los conservadores, los anarquistas, los laicos, los religiosos, los militares, los liberales, los antiliberales, los totalitarios y las crisis políticas y económicas –incluyendo golpes de Estado— producidas por todos los actores anteriormente mencionados.

Estas corrientes de pensamiento pugnarán por los contenidos de los planes educativos, los métodos pedagógicos y la formación docente, siendo los nacionalistas quienes resultan triunfadores y quienes conducen el sistema educativo hacia el tradicionalismo institucional, apuntando hacia la reformulación jerárquica de la sociedad con base en la nación y la familia.

La igualdad de oportunidades
La intervención del Estado en la educación se refiere tanto al diseño de la política educativa, el dictado de las leyes y reglamentaciones y a la fijación del presupuesto, como también a la creación y el mantenimiento de escuelas públicas y el otorgamiento de subsidios a escuelas privadas, cuando se considera necesario.

La necesidad de garantizar la igualdad de oportunidades a todos los miembros de la sociedad es un argumento a favor de la intervención del Estado en la educación. Los diversos sectores sociales tienen distintos niveles de ingresos y, por lo tanto, diferentes posibilidades de acceso al consumo. A pesar de la desigualdad en sus condiciones de vida, todos los sectores necesitan y tienen derecho a la educación.

Los miembros de una sociedad tienen el deber de ser solidarios unos con otros y, especialmente, con quienes más lo necesitan. Si el Estado no se hiciera cargo de la educación, se correría el riesgo de que la oferta educativa dependiera de la capacidad económica de cada comunidad.

Las organizaciones de una comunidad no siempre cuentan con los medios para este fin. Si la educación quedara exclusivamente a cargo de las comunidades, no resultaría igual para todos.

Una propuesta de educación igual para todos es posible si la sociedad, a través de las instituciones del Estado, se hace cargo de ella. Es más, algunos especialistas sostienen que la superación de la pobreza requiere una excelente oferta educativa para los sectores más pobres de la sociedad.

Esto significa que en el área de la educación –como en el área de la salud-, los servicios para los sectores socialmente desprotegidos deben concentrar mayores esfuerzos que aquellos a los que acceden otros sectores sociales.

En este aspecto, no se trata de establecer una oposición entre escuelas públicas y escuelas privadas. En muchas zonas de nuestro país, son escuelas privadas (por ejemplo, las parroquiales), con frecuencia subsidiadas por el Estado, las que atienden a la población de menos recursos.

Si el Estado es considerado una organización en la que la sociedad delega funciones, se puede entender su participación en la educación como una expresión del espíritu democrático.

En el mundo contemporáneo, esta intervención del Estado en la educación continúa siendo una garantía de que todos los individuos, independientemente de su condición social, puedan apropiarse de las herramientas necesarias para el desenvolvimiento en la vida.

Estado y educación en la Argentina
En los procesos de constitución de los estados nacionales, la instauración de un sistema educativo extendido a distintos sectores de la población fue un elemento importante en tanto permitió, entre otros objetivos, unificar la nación en torno a una lengua común.

En el caso de la Argentina, el censo de 1869 había registrado que casi el 80% de la población era analfabeta. La mayoría de los inmigrantes que llegaron a nuestro país hacia fines del siglo XTX y principios del XX tampoco sabían leer o escribir.

La necesidad de modernizar el país hacía imprescindible que la mayor cantidad posible de ciudadanos accediera a distinto tipo de capacitación. En ese momento, estaban surgiendo las principales instituciones de la República y la economía se complejizaba. Además de mano de obra, se requerían profesionales, técnicos y empleados que supieran leer y escribir.

Esos grupos heterogéneos de trabajadores no sólo necesitaban formación técnica; también querían –como lo pretendían los dirigentes– integrarse a la nación que los había recibido. Esto implica la construcción de una identidad.

Los hijos de los inmigrantes concurrían a las escuelas, que los «nacionalizaban», con el apoyo de los padres.

Ellos encontraban en la escuela argentina un sistema educativo abierto que valoraban y que les permitiría la posibilidad de que sus hijos accedieran a una profesión universitaria.

En 1882, se realizó en la Argentina un Congreso Pedagógico Internacional, que tenía como objetivos dar cuenta del estado de la educación en el país y encontrar los medios adecuados para posibilitar su desarrollo.

En este contexto de discusiones sobre la educación, se sancionó, en 1884, la conocida Ley 1.420 de enseñanza universal, obligatoria, gratuita y laica.

Esta ley tuvo su correlato en obras concretas: la creación de escuelas primarias y escuelas normales –de formación de maestros– en todo el territorio nacional y el impulso de la creación de bibliotecas populares.

Esta situación general resultó en un significativo aumento de la población alfabetizada (en 1914, la población analfabeta se había reducido al 35% del total de la población).

La educación, hoy
La educación en el mundo contemporáneo se plantea cada vez más como un desafío para las sociedades y los gobiernos. Ya no es una cuestión de mejor o peor integración de los individuos a la sociedad, sino que directamente se instala la alternativa de integración o exclusión.

El Informe Mundial de educación de la UNESCO de 1995 revela que, en 1994, se gastaban ochocientos millones de dólares en armamento, lo que equivale a los dos tercios del gasto público mundial estimado en educación.

Mientras tanto, el mismo informe sostiene que, para el mismo año, se registraron 885 millones de adultos analfabetos y 129 millones de niños en edad escolar que no iban a la escuela.

Un buen manejo de la lectura, de las operaciones aritméticas, manejarse con familiaridad frente a una computadora, son competencias que hoy forman parte de los requisitos exigidos, aun para trabajos poco calificados.

Podemos imaginar con facilidad las diferentes trayectorias sociales que recorrerán chicos que poseen acceso al estudio, la lectura, la utilización de computadoras, y aquellos cuyos recursos apenas les han permitido aprender a leer y a escribir.

Aunque las situaciones no sean irremediables, se ve claramente que los chicos pertenecientes a familias de escasos recursos tienen más posibilidades de realizar una trayectoria orientada hacia la exclusión social.

El tipo de educación recibida es el factor que más puede influir en sus posibilidades futuras.

Las sociedades, a través de sus gobiernos, deciden las políticas que im-plementarán los organismos del Estado, y que contribuirán a conformar un tipo de organización de la sociedad. Una forma democrática de resolver la desigualdad social supone invertir en un sistema educativo que garantice la igualdad de oportunidades para todos.

Fuente Consultada:
Ciencias Sociales – EGB – Ciclo 8º – Editorial Santillana –
«Fracaso Escolar», ¿por que se quedan los que se quedan?- Sergio Grimozzi, – Editorial Bonum

Definicion de Aristocracia Caracteristicas Gobierno de los Mejores

Concepto y Características de Aristocracia

Fuente Consultada: Concepto obtenido del Diccionario Consultor Político de Julio César de la Vega

Aristocracia: (del griego aristocratia; de aristos, mejor, y kratos, fuerza, dominio). Gobierno en el que solo ejercen el poder las personas más notables del estado, según el diccionario Sopena.

Esta definición tomada del Diccionario nos parece imperfecta y confusa porque por notable se entiende a una persona destacada en un lugar. Puede ser destacada por su posición económica, social o cultural. Esto no significa necesariamente, que tenga el atributo de la primera parte del vocablo que nos ocupa: aristos, que signfica mejor.

Es por eso que nos parece más acertado definir: Aristocracia como el gobierno de los mejores.

El problema radica en que se confunde nobleza con aristocracia, siendo estos,dos conceptos diferentes. La confusión surge desde una época antigua de la historia: Grecia y Roma. En Grecia existían dos sentidos del término: el gobierno de los más poderosos y el gobierno ideal de los mejores.

En el primero de los casos, donde el ser «poderoso» implica posesión que se transmite por herencia, esta da la condición depoderosoa quien la recibe y se instituye de esta manera una continuidad hereditaria que es et atributo de la nobleza. Se deforma el concepto de aristocracia porque la condición de mejor no puede ser transmitida por herencia.

En Roma sucede una cosa parecida pues se transmite la condición de noble por la sangre: se es ilustre por la sangre. Por otra parte, en Roma la nobleza encierra la idea de virtud, cosa que lleva a confundir nobleza con aristocracia.

En la Edad Media y en la Moderna,la institución de la nobleza consolida la confusión con aristocracia que llega hasta nuestros días.

cuadro formas de gobiernos y sus deformaciones

Cuadro formas de gobiernos y sus deformaciones

Para desligar los conceptos es necesario aclarar que nobleza es una condición social que se produce por medio de la herencia, y aristocracia es una condición que se da en el gobierno cuando este es ejercido por los mejores. De allí, en sentido amplio se debe utilizar la palabra aristócrata para definir a quien tiene características virtuosas que lo hacen distinto de los demás en sentido superior y por méritos propios.

Se puede tener atributos de nobleza transmitidos por herencia y no revestir ninguna calidad especial que lo diferencie de los demás. No se puede pertenecer a la aristocracia si no se tienen virtudes y condiciones especiales que llevan a una persona a la categoría de mejor.

Ortega y Gasset en su «Rebelión de las masas», dintingue al hombre selecto del hombre vulgar, del hombre-masa como el le llama. Para Ortega aquel es el que se exige mucho a si mismo.y el hombre-masa el que no se exige nada, «sino que se contenta con lo que es y está encantado consigo». Esto establece una distinción entre un hombre y otro. El hombre selecto es el hombre que al exigirse busca ser mejor y en cierto modo lo es porque se exige. Es el hombre que para Ortega pertenece a la élite,que es una minoría selecta que dirige el cuerpo social.

Este hombre selecto, lo mismo que el hombre-masa, pertenecen a todas las clases sociales. Pertenecer a la élite no es atributo de una clase determinada, sino de la condición de ser mejor del hombre que se exige. Ser hombre-masa tampoco es distintivo de ninguna clase social. Una persona de la clase alta.por sus condiciones de vulgaridad,y por no exigirse se convierte en hombre-masa.

El concepto de hombre selecto de Ortega está estrechamente ligado con el de aristocracia, ya que las condiciones de aquel son las necesarias para pertenecerá esta.

Lo anteriormente expuesto nos lleva a la conclusión de que Aristocracia es un concepto dinámico que se distingue totalmente del de noblezapordeterminar esta una condición estática de clase.

La aristocracia considerada como el gobierno de los mejores y en funciones de tal, paramantenersu condición tiene que asumir un papel de permanente autosuperación y superación con referencia a otros aristócratas que pugnan por suplantarla. La élite que está en el poder, para conservarlo debe ser suficientemente amplia y estar en condiciones de interpretar las nuevas situaciones y fenómenos que se producen en la sociedad. De lo contrario incurre en un estado de anquilosamiento que la lleva, a su degeneración, desvirtuando su condición de Aristocracia.

La historia nos muestra que cuando una élite llega al poder sufre una transformación. Comienza su actuación con vigor, se estabiliza y se vuelve conservadora, y esta situación la lleva a ser insensible frente a nuevas condiciones, produciendo esto su decadencia. Es en este momento en que es suplantada por una nueva élite.

Es posible que la situación de decadencia se produzca porque el hombre selecto ha dejado de exigirse y se transforma en el hombre-masa de Ortega. Entonces es importante que sea suplantado por una nueva élite que está en la etapa de su exigencia, que la hace ser mejoren beneficio de ia sociedad.

También se ha confundido Aristocracia con oligarquía , y esta confusión surge como la anterior en la misma época. Oligarquía es el gobierno de unos pocos sin la condición de que sean los mejores.sino los más poderosos.

Fuente Consultada: Concepto obtenido del Diccionario Consultor Político de Julio César de la Vega

Leyes Que Protegen A Los Niños Sobre Sus Derechos

Leyes Que Protegen A Los Niños Sobre Sus Derechos

1.Menores de Edad: La legislación de todos los países del mundo, atiende a cuidar en forma particular a los menores de edad, puntualizando sus derechos, así como la responsabilidad de los padres o personas que los tienen a su cargo.

Esta preocupación legislativa responde no sólo a normas de justicia, que en toda relación jurídica vela por la parte más débil e indefensa, sino que además, está de acuerdo con una prudente conducción política, puesto que «los niños de hoy son los ciudadanos del mañana».

En nuestro país y en la mayoría del mundo actual existe una nutrida legislación protectora de la minoridad, así como también numerosos institutos, tanto oficiales como privados, que se ocupan de niños y jóvenes, y algunos de ellos, en especial, de los menores con dificultades.

Los institutos oficiales dependen de la Secretaría de Estado de Protección del Menor y de la Familia, organismo dependiente a su vez, del Ministerio de Salud y de Acción Social, (actualmente de divididos en dos) y que también ejerce tareas de supervisión sobre los institutos privados.

Según nuestras leyes, son MENORES DE EDAD los que no han cumplido 21 años. Cumplida esta edad, cesa la patria potestad ejercida hasta entonces por los padres y el joven alcanza la emancipación que le permite el goce pleno y libre de sus derechos tanto civiles como políticos.

Sin embargo, entre los menores, la ley hace una muy importante distinción:

• MENORES IMPÚBERES son aquellos que no han cumplido 14 años.

• MENORES ADULTOS, aquellos cuyas edades oscilan entre los 14 y los 21 años.

Además, entre estos últimos, distingue a los menores que han cumplido 18 años, a quienes reconoce una determinada capacidad, referida a asuntos:

—laborales: pueden firmar contratos de trabajo y ejercer alguna profesión, aún sin autorización de sus padres,

—sociales: pueden conducir vehículos, asistir a ciertos espectáculos,

—políticos: pueden votar (actualmente a partir de los 16 en Argentina), y los varones, debían cumplir el Servicio Militar.

2. Trabajo de Menores

En muchos países del mundo, la situación económica familiar hace que sean numerosos los menores que^deban dedicarse al trabajo en lugar de proseguir sus estudios.

Esta colaboración a la subsistencia familiar, si bien en muchos casos es absolutamente necesaria, no deja de representar un grave riesgo para la salud física y moral de ios menores, sobre todo, porque les impide ordlficülta la asistencia normal a escuelas y a menudo exige esfuerzos físicos que superan su capacidad natural.

Ante esta realidad, las leyes velan para que el trabajo de los menores, sobre todo de los que aún no han cumplido 18 años, se ajuste a muy precisas normas referentes a:

• la calidad y salubridad del trabajo,
• horarios y descanso,
• fomento del ahorro
• justa remuneración y
• condiciones de escolaridad.

En nuestro país, esta preocupación es de muy antigua data: en 1907 se aprobó nuestra primera ley de Protección al Trabajo de los Menores, y desde entonces, con el correr de los años, las leyes fueron ampliando sus exigencias siempre en mayor beneficio del menor.

En la actualidad, estas normas se hallan agrupadas en diversos cuerpos legales de aplicación en toda la Nación, y principalmente en el Código Civil y en la Ley de Contrato de Trabajo.

Entre sus disposiciones más importantes figuran:

• la prohibición de dar trabajo con relación de dependencia a menores de 14 años.

• prohibición de dedicarlos a tareas peligrosas o insalubres, o en trabajos nocturnos o a domicilio.

• los menores, entre 14 y 18 años, deben trabajar no más de seis horas diarias, con descanso intermedio de dos horas, y con vacaciones anuales no inferiores a quince días hábiles.

• deben presentar certificado médico de aptitud y tener una Libreta Sanitaria donde conste su capacidad laboral, y ios periódicos reconocimientos médicos.

• tampoco pueden emplearse menores que no hayan concluido sus estudios primarios. En casos particulares, cuando el trabajo del menor sea indispensable a sí mismo, o a su familia, podrá autorizarse su trabajo, siempre que le reste suficiente tiempo para adquirir esta instrucción.

• respecto de los mayores adultos, es decir los que hayan cumplido 18 años, la ley los autoriza a contratarse libremente, aún sin autorización o consentimiento dei padre o de la persona que lo tiene a su cargo.

La legislación referente al Trabajo del Menor se basa en los antecedentes nacionales, y además, en la política laboral mundial, expresada por su vocero máximo, la Organización Internacional del Trabajo, la OIT, cuyas disposiciones y acuerdos, han sido aceptados por nuestro país, con fuerza de ley.

3. Menores Abandonados

La experiencia diaria nos muestra que en muchos países, el nuestro entre ellos, en los lugares de mayor concentración urbana, pululan a toda hora niños de todas las edades, en deplorable estado de higiene, tratando de ganarse la vida mendigando, vendiendo baratijas, o más simplemente abandonados a la vagancia.

Su subsistencia diaria depende de la caridad o conmiseración pública,y más frecuentemente, del producto de sus raterías.

Al terminar el día, muchos pasan la noche en diversos rincones; otros, vuelven a sus casas para entregar a los mayores con los que conviven, el resultado de la jornada.

Tanto unos como otros, forman parte deja llamada «minoridad abandonada», verdadera vergüenza de la sociedad moderna.

El concepto de «menor abandonado» comprende una amplia franja de situaciones:

• Niños abandonados voluntariamente por sus padres o encargados, a causa de enfermedades, de la miseria en que viven, o simplemente, por no querer ocuparse de ellos.

• Niños fugados de sus casas y cuyos padres no manifiestan el menor interés en encontrarlos.

• Niños que pernoctan con mayores, sin recibir de ellos el más mínimo cuidado, abandonados a sí mismos durante el resto del día.

• Niños, hijos de trabajadores errantes, sin ocupación fija, dedicados a tareas esporádicas, en distintos lugares del país.

• Finalmente niños vagabundos, más que abandonados —tal vez los más numerosos entre todos— que si bien tienen padres que responden por ellos y subvencionan sus necesidades básicas de alimento, ropa y techo, pasan el día en la calle librados a sí mismos junto con otros chicos de igual condición.

Estas y otras situaciones reconocen una misma causa que indefectiblemente se da en todos los casos: falta de lazos afectivos que normalmente vinculan al niño con sus padres y demás familiares. La pobreza no es condición indispensable como causa de abandono de menores.

El desamor recíproco de padres e hijos puede darse incluso en hogares de situación económica pasable y aún desahogada, en razón de incomprensiones, malos tratos y otras circunstancias que hacen imposible la normal convivencia familiar.

menores de edad abandonados

La existencia de menores abandonados constituye un permanente acto de injusticia social y el mayor estigma para la sociedad que lo permite.

Consecuencias: Obviamente son funestas, tanto para el menor abandonado o vagabundo, como para la sociedad, y de hecho plantea un gravísimo problema de difícil solución, aunque de efectos conocidos.

El abandono y la vagancia juvenil, en la mayoría de los casos señalan la iniciación de una carrera delictiva, en la que alternan agresiones físicas, robos, tráfico de drogas, prostitución y otras, modalidades de la moderna delincuencia juvenil, además de un sinnúmero de enfermedades corporales y desviaciones psíquicas.

Ante este cuadro, todos los gobiernos actúan con creciente preocupación; sin embargojos resultados demuestran que los esfuerzos dirigidos a combatir los efectos del problema no son eficaces si al mal no se lo ataca de raíz.

Entre éstos remedios se cuentan:

• el robustecimiento del núcleo familiar y el apoyo a padres de hijos con problemas de conducta,

• posibilitar la educación integral —física, intelectual-y moral— a todos los sectores de la juventud,

• adoptar las medidas necesarias para que los estratos más bajos de la población accedan a mínimas condiciones de dignidad de vida con respecto al trabajo, a la vivienda y al descanso.

4. Organismos de la Minoridad

La acción del Estado frente al problema aludido, se lleva a cabo en diversos niveles, tanto en el orden en nacional, como provincial y municipal.

El esfuerzo nacional se canaliza a través de la Dirección Nacional de Protección del Menor y la Familia, dependiente del Ministerio de Salud y Acción Social.

Dicho organismo cuenta con institutos, ubicados en distintos lugares del país, y en los que asiste —en su mayor parte en calidad de internos— a menores abandonados o carenciados de diversas maneras: niños con problemas de conducta, madres menores, débiles mentales, y también adolescentes y jóvenes vinculados a procesos judiciales y remitidos por los jueces.

Lamentablemente, razones de índole económica y de organización, hacen que a menudo, estos centros de internación de menores no cumplan con los fines de asistencia y de reeducación para los que han sido creados.

Con demasiada frecuencia, los periódicos informan sobre fuga de menores, hechos de violencia y hasta amotinamientos en dichos institutos, causados por múltiples motivos, que van desde deficiencias edilicias, trato inadecuado y hasta convivencia de menores comunes junto con delincuentes juveniles.

Sistemas Asistenciales: (pueden cambiar segun las nuevas leyes que van surgiendo) Para superar los problemas que generalmente traen consigo la internación de menores, la Dirección Nacional alienta a la población a colaborar en la prestación de otros sistemas de atención a niños huérfanos o abandonados, que fundamentalmente tienden a proporcionarles un ambiente familiar del que han carecido.

• Las Amas Externas configuran una forma particular de estos servicios y se orienta a brindar un ambiente hogareño a menores de hasta tres años.

Estas Amas, generalmente mujeres casadas y con hijos propios, toman a su cargo á uno o varios niños, no más de siete, hasta que solucionado el problema, los reintegran a su familia natural, o bien se incorporan al sistema de adopción o de internación en algún instituto.

• Las Familias Sustitutas constituyen un sistema de asistencia similar al anterior, aunque difiere en que los niños incorporados son de más edad, y la permanencia en el nuevo hogar es más prolongada.

Los niños incorporados a una familia —dos o tres a lo sumo— no pierden el contacto con sus padres naturales mantenido mediante un sistema de visitas.

Esta asistencia concluye con el regreso del joven a su familia, o como en el caso anterior, incorporado al sistema de adopción.

• La Adopción es tal vez el mejor sistema dé asistencia, puesto que brinda al menor una familia permanente y estable.

Generalmente va precedida de un período de tenencia previa con miras a la adopción definitiva.

El crecido número de pedidos de adopción, sobre todo de niños de muy corta edad, permite solucionar muchos casos de orfandad, abandono o pérdida de la patria potestad.

• Los Guardas asumen la representación legal de los menores que carecen de familiares, y se da sobre todo en caso de niños que no pueden ser adoptados, y con problemas aunque no lo suficientemente graves como para ser internados.

Puestos al cuidado y responsabilidad del Guarda, hasta el cumplimiento de su mayoría de edad, estos menores son frecuentemente visitados por asistentes sociales, en un régimen similar al de libertad vigilada.

Centros de Acción Familiar. Funcionan por lo general en zonas habitadas por familias de menores recursos y brindan asistencia, mediante el sostenimiento de guarderías infantiles, ayuda preescolar, cursos de alfabetización, búsqueda de trabajo, y centros de recreación.

Los adultos de la zona pueden también participar en los planes de alfabetización y de capacitación laboral.

La Comisaría del  Menor, aunque jerárquicamente depende de la institución policial, está íntimamente vinculada a los Servicios Sociales. Sus funciones son fundamentalmente preventivas, y por ello le corresponde la vigilancia en lugares públicos para detectar menores abandonados o en infracciones legales.

Con los mismos fines, inspeccionan los lugares de acceso prohibido a menores, como salas de juego, o de expendio de bebidas alcohólicas, espectáculos nocturnos, y demás.

Detectado un menor abandonado, se procura localizar a sus familiares y conocer sus medios de vida; en caso necesario es puesto en manos del juez de menores quien decidirá su incorporación a uno de ios sistemas sociales ya mencionados.

Institutos Privados. Como ampliación de su tarea, la Dirección Nacional apoya y supervisa la acción de los establecimientos privados dedicados al tratamiento de menores.

Los servicios prestados por estos institutos, en su mayoría pertenecientes a asociaciones religiosas, varían desde la internación con escolaridad primaria y secundaria, hasta la rehabilitación física o síquica del niño.

Acción Social Privada: La suerte de ¡a niñez desvalida ha preocupado desde siempre a las personas caritativas, incitándolas a contribuir al sostenimiento de las más diversas obras, en beneficio de los menores necesitados.

En nuestro país, son muy numerosas las instituciones sostenidas por las agrupaciones católicas —religiosas y civiles— a las que se suman las pertenecientes a los restantes cultos.

A estas obras impulsadas por sentimientos religiosos se agregan otras muchas debidas al esfuerzo y a la solidaridad privada, mantenidas por las más diversas asociaciones, colectividades extranjeras, sindicatos y otras entidades de bien público.

Todas ellas mantienen obras de mayor o menor envergadura, de acuerdo con sus posibilidades, aportando así su cuota de solidaridad humana en beneficio de la niñez carenciada.

5. Organismos Internacionales

Las Naciones Unidas, en 1959, proclamaron la Declaración de los Derechos del Niño, documento básico, que se transcribe al final del capítulo.

Además, con el fin de brindar apoyo más efectivo, han creado diversos organismos referentes a la minoridad.

El más importante es la UNICEF, o Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

Este organismo fue creado en 1946, en los comienzos de la ONU, para brindar socorro de emergencia a los niños afectados por la guerra mundial.

En 1950, ante el éxito logrado, se modificó su objetivo, adaptándolo a Programas de Ayuda a largo plazo en beneficio de la niñez de los países no desarrollados.

En ellos, la UNICEF trabaja en colaboración con el gobierno, en programas permanentes referidos a la alimentación, la enseñanza y el cuidado de la salud, o bien prestando socorros de emergencia ante cataclismos inesperados.

Además de este organismo especializado en ayuda a la niñez, existen otros que también intervienen de diversas formas.

• Así, la Organización Internacional del Trabajo —la OIT— cuida de la ocupación de los menores, dictando normas obligatorias para todos los países adheridos.

• La Oficina interamericana del Niño, dependiente de la OEA, con sede en Montevideo, atiende a la situación de la niñez en nuestro continente.

•  La Unión Internacional de Protección a la Infancia, con sede en Ginebra, extiende su acción mediante filiales establecidas en numerosos países.

EL TRABAJO INFANTIL: Existen en el mundo alrededor de 40 millones de menores que trabajan en fábricas, en la agricultura, en la minería, en pequeñas industrias, en talleres de artesanía, en hostelería y tiendas o como vendedores ambulantes.

En los países en vías de desarrollo, las causas esenciales de este fenómeno son el atraso económico, vinculado en algunos casos al dominio colonial que casi todos ellos sufrieron, la supervivencia de estructuras socioeconómicas arcaicas, el brusco descenso del índice de escolaridad de los niños a partir de los 11  o 12 años de edad, y el aumento de la población. 

 A menudo los niños realizan en las fábricas trabajos relativamente ligeros pero entre éstos se destacan algunos que presentan riesgos evidentes para su salud y seguridad.

A veces los destinan a ocupaciones peligrosas: fabricación de cohetes, soplado de vidrio, transporte de vidrio incandescente, utilización de materiales tóxicos en las tintorerías, trabajos que implican la exposición al polvo y al plumón en las fábricas textiles, al calor y al frío extremos en la manufactura de ciertos productos, trabajos en fundiciones y, en general, en la proximidad de hornos y de máquinas sin protección.

En tales lugares de trabajo, la iluminación, la ventilación y las condiciones sanitarias son casi siempre muy deficientes, y las precauciones de seguridad son mínimas. Todo ello se agrava extremadamente en el trabajo en minas.

En algunos países es usual que niños muy pequeños sean llevados por su familia de las zonas rurales a las urbanas, donde son prácticamente vendidos para el servicio doméstico. A menudo no se paga a estos niños, considerados como «adoptados».

Tal situación hace posibles el trabajo excesivo, los malos tratos y la explotación. Una manera dramáticamente extrema de explotación es cuando las niñas o adolescentes son vendidas a proxenetas o mafias, que las forzarán a ejercer la prostitución, con sus secuelas –además– sanitarias y otras enfermedades.

La trata de niños, sea esta interna, entre países o entre continentes, está muy relacionada con la demanda de mano de obra barata, dócil y maleable en algunos sectores y entre algunos empleadores.

Cuando se da, las condiciones de trabajo y el tratamiento a que son sometidos los niños y niñas violan sus derechos humanos, ya sea porque se trata de ambientes inaceptables (las incondicionales peores formas) o porque los niños y niñas realizan trabajos peligrosos para su salud y desarrollo (trabajos peligrosos que también forman parte de las peores formas).

Estas formas van desde la servidumbre por deudas, el camel jockeying, el trabajo doméstico infantil, la explotación sexual comercial, el tráfico de drogas, la vinculación de niños a conflictos armados, y otras formas explotadoras y prácticas similares a la esclavitud en el sector industrial.

PROCEDENCIA DE MENORES ABANDONADOS

De acuerdo a las pautas valorativas vigentes en nuestro medio sociocultural, se presume que aquellos menores que se caracterizan por problemas de conducta o que presentan mayores carencias proceden de los estratos de menor nivel social y económico.

En particular, y dentro de la zona de Capital Federal y Gran Buenos Aires, se tiende a identificarlos con las poblaciones marginales o «villas de emergencia».

Sin embargo, en un estudio realizado sobre menores detenidos por vagancia, se llegó a una conclusión inesperada que, por lo mismo, ha sido especialmente comprobada por un análisis particular de la variable «área de residencia»: l

a mayoría de los menores ingresados por «vagancia» residen en aquellos sectores de viviendas ubicadas en las zonas suburbanas (no «villas») que corresponden a grupos de nivel obrero.

La experiencia y el apoyo de la teoría consultada, permiten inferir la aparición de un sentimiento de desarraigo que puede vivenciarse en una comunidad de reciente implantación, como podrían ser estos nuevos suburbios.

Esta desubicación social y personal, al incidir en el adolescente, traería como resultante una serie de conductas desorganizadas, entre las que cabe ubicar el vagabundeo.

El hecho planteado exige, como corolario de un quehacer preventivo, implementar acciones que conviertan la ubicación en la nueva área de residencia, en un elemento de positiva integración a la comunidad.

De la misma forma en que se realizan tareas de promoción comunitaria en las villas de emergencia, es necesario que se estructure un sistema de apoyo y orientación en aquellos sectores de vivienda que se encuentran en un proceso de desarrollo urbano.

Dentro del ámbito de la Dirección General de la Minoridad y la Familia, el trabajo promocional a nivel comunitario debe asumir un carácter preventivo, facilitando dentro de sus posibilidades un desarrollo armónico del núcleo familiar en los distintos aspectos de su vida social (trabajo, recreación, salud, educación, etc.), de modo tal de lograr que cada miembro del grupo alcance una maduración personal que se traduzca en una conducta orientada al servicio de su comunidad.

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DOCUMENTO:
DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DEL NIÑO:

Principio 1:  El niño disfrutará de todos los derechos enunciados en esta Declaración.

Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.

Principio 2: El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y soda/mente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad.

Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño.

Principio 3: El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad.

Principio 4: El niño debe gozar de los beneficios de la seguridad social. Tendrá derecho a crecer v desarrollarse en buena salud; con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales, incluso atención prenatal y postnatal.

El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.

Principio 5: El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social debe recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular.

Principio 6: El niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión.

Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre.

La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia. Para el mantenimiento de los hijos de familias numerosas conviene conceder subsidios estatales o de otra índole.

Principio 7:  El niño tiene derecho a recibir educación, que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales.

Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social, y llegar a ser un miembro útil de la sociedad.

El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes llenen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe en primer término a sus padres.

El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deberán estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.

Principio 8:  El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro.

Principio 9: El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No será objeto de ningún tipo de trata.

No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se le dedicará nifse le permitirá que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o su educación, o impedir su desarrollo físico, mental o moral.

Principio 10: El niño debe ser protegido contra las prácticas que pueden fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole.

Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes ai servicio de sus semejantes.

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DOCUMENTO: LEY DE CONTRATO DE TRABAJO (Extracto)

ART. 188. – El empleador, al contratar trabajadores de uno u otro sexo, menores de dieciocho años, deberé exigir de los mismos o de sus representantes legales, un certificado médico que acredite su aptitud para el trabajo, y someterlos a los reconocimientos médicos periódicos que prevean las reglamentaciones respectivas.

ART. 189. – Queda prohibido a los empleadores ocupar menores de catorce años en cualquier tipo de actividad, persiga o no fines de lucro.Esa prohibición no alcanzaré, cuando medie autorización del ministerio pupilar, a aquellos menores ocupados en las empresas en que sólo trabajen los miembros de la misma familia y siempre que no se trate de ocupaciones nocivas, perjudiciales o peligrosas.Tampoco podrá ocuparse a menores de edad superior a la indicada que, comprendidos en la edad escolar, no hayan completado su instrucción obligatoria, salvo autorización expresa extendida por el ministerio pupilar, cuando el trabajo del menor fuese considerado indispensable para la subsistencia del mismo o de sus familiares directos, siempre que se llene en forma satisfactoria el mínimo de instrucción escolar exigida.

ART. 190. – No podrá ocuparse menores de catorce años a dieciocho años en ningún tipo de tareas durante más de seis horas diarias o treinta y seis semanales, sin perjuicio de la distribución desigual de las horas laborales.La jornada de los menores de más de dieciséis años, previa autorización de la autoridad administrativa, podrá extenderse a ocho horas diarias o cuarenta y ocho semanales.No se podrá ocupar a menores de uno u otro sexo en trabajos nocturnos, entendiéndose como tales el intervalo comprendido entre las veinte y las seis horas del día siguiente.

Jurisprudencia: «Las horas de trabajo que excedan de las 6 horas diarias o 36 semanales, realizadas por un menor da 16 años, deben abonarse con el 100% de recargo».

Fuente Consultada: Educación Cívica 3 – Alfredo Drago – Editorial Stella – Tema: La Minoridad

Ver Tambien: Ley Natural y Ley Moral

Formas Indirectas de Violar Los Derechos Humanos

Formas Indirectas de Violar Los Derechos Humanos:
Censura ,Miseria e Ignorancia,Racismo

Aparte de las formas directas de violar los derechos humanos (ya mencionadas en otro post), como la subversión, la tortura y la represión, los Derechos Humanos pueden ser violados por otros modos encubiertos o indirectos pero no por ello menos injustos:

• La censura desconoce el derecho a la libre información.

• La miseria y la ignorancia violan el derecho humano al bienestar mínimo.

• La discriminación desconoce la igualdad que por naturaleza existe entre todos los seres humanos.

censura y represión violacion derechos humanos

LA CENSURA:

El ser humano, dotado por naturaleza de la facultad de pensar, considera como uno de sus atributos esenciales, la expresión libre de su pensamiento para comunicarse con sus semejantes: es un derecho umversalmente admitido y consagrado por las leyes de todos los países democráticos.

Así sucede en nuestro país: el artículo 14 de nuestra Constitución, al enumerar los derechos de todos los habitantes, incluye entre ellos, el de «publicar sus ideas por la prensa sin censura previa». Por extensión, este derecho comprende a todos los medios de comunicación humana, ya se trate de conversaciones privadas, correspondencia epistolar, expresiones artísticas, comunicaciones radiales, televisivas, telefónicas y demás.

El desconocimiento de este derecho se denomina CENSURA, y se da «cuando la autoridad se arroga la facultad de examinar las expresiones que deben comunicarse, prohibiendo aquello que a su criterio no debe difundirse.

Esta práctica, habitual en los regímenes totalitarios, constituye un auténtico atropello a la dignidad humana. La censura no siempre se da en la forma abierta como la mencionada, sino que muchas veces adopta formas más sutiles, pero igualmente repudiables. Entre ellos cabe mencionar:

• La represión posterior, por comunicaciones que aunque no violan ninguna ley, no han sido del agrado de la autoridad.

• El ejercicio discriminatorio de los controles administrativos o económicos sobre los Medios, y que sólo apoyan a los oficialistas o complacientes con las ideas del régimen.

• También puede darse retaceando la información, negándose a proporcionarla, o dándola en forma incompleta o tendenciosa. El derecho a la libre expresión de las ideas, supone el derecho a la libre información.

Sus límites: La libertad de expresión, no significa impunidad para delinquir. Como todos los derechos, no es absoluta, puesto que reconoce expresos límites en la moral y en las leyes. Cuando la libre comunicación de ideas viola derechos ajenos o alguna norma legal, se incurre en delito, que puede ser de acción privada —como injurias o calumnias— que perjudican a particulares, o bien de acción pública cuando afectan a toda la sociedad, como difusiones obscenas, desacato a la autoridad, instigación a la rebelión, y otros.

Cometido algún delito de acción privada por medio de la prensa, corresponde al damnificado el derecho de entablar la acción judicial que corresponde y a resarcirse del daño ocasionado. Los delitos de acción pública, tienen como víctima a toda la sociedad; por ello, el Estado o cualquier particular puede recurrir a la justicia.

Finalmente, cabe acotar que el Estado, en ejercicio de su poder de policía (y sin que ello tampoco pueda ser tachado de «acto de censura»), puede reglamentar la libre comunicación en salvaguarda de la moral pública, y particularmente, para protección de los menores, sea en los horarios, en las formas de publicidad, en la concurrencia a espectáculos, y otras.

MISERIA E IGNORANCIA

Si afirmamos que la democracia es la mejor de las formas posibles de gobierno, y la más compatible con la dignidad humana, es porque sólo ella HAMBRE EN EL CONGO, ÁFRICApermite alcanzar plenamente el Bien Común, que justifica la existencia del Estado. Este Bien Común, supone entre otros elementos, que todos los integrantes de la sociedad posean el bienestar indispensable para llevar una existencia digna: educación, cuidado de la salud, vivienda y trabajo.

Sin embargo, la experiencia personal, y la lectura de los periódicos, nos dicen que gran número de seres humanos, incluso pertenecientes a países democráticos, se debaten en tal grado de miseria y de ignorancia, que no cuentan ni siquiera con la esperanza de salir de tai estado.

Miseria e ignorancia van de la mano: el ignorante está incapacitado para remediar su situación, dada su falta de conocimientos. El indigente, a su vez, no dispone ni de tiempo, ni de oportunidad para aumentar su instrucción.

Cuando tales situaciones se dan en países democráticos, no deben considerarse como fallas propias del sistema, sino que la democracia no es correctamente aplicada, puesto que ella supone:

• leyes justas en beneficio del pueblo: la indigencia e ignorancia son la negación de la justicia.

• igualdad de posibilidades, inexistente en tales ambientes.

• respeto a los derechos humanos: la pauperización y el analfabetismo son incompatibles con la mínima dignidad humana.

Las causas que motivan tales situaciones de subdesarrollo son múltiples y han sido consideradas anteriormente. De entre todas ellas, la principal surge de la deficiente organización socioeconómica, que permite la injusta distribución de los bienes materiales, que niega posibilidades de desarrollo.

Conviene entender que no hay sistema humano que impida que haya pobres individualmente considerados, y ello incluso está comprendido entre las reglas democráticas. Pero la pobreza inadmisible, es la miseria que aflige a sectores enteros de la población desprovistos ae todo recurso y hasta de toda esperanza.

• En los regímenes no democráticos, muchas veces se puede atemperar el problema mediante la estatización de todas las actividades, y lograr que la miseria, —por lo menos en su faz extrema— no sea visible. Pero ello se consigue sacrificando la libertad humana y otros valores que también son imprescindibles al hombre.

• En las democracias, en cambio, deben arbitrarse medios que respetando la libertad humana impidan la existencia de grupos masivos de indigentes y analfabetos. La magnitud del problema, hace que la solución no sea fácil, ni de alcance previsible. Sin embargo, debe intentarse aún a costa de sacrificios: la solución del problema de la miseria popular y de la ignorancia, constituye el mayor desafío que se ofrece a la Democracia para que sea creíble por los pueblos que aún no la conocen.

DISCRIMINACIÓN RACIAL

Si bien todos los hombres pertenecemos al mismo tronco natural, la especie «Homo Sapiens«, es evidente que manifestamos numerosas diferencias, que permiten hablar de distintos grupos humanos.

• Así, las Naciones o Estados se constituyen sobre diferencias territoriales, políticas y sociales.

• Las Razas agrupan a los hombres de acuerdo con características corporales, y funcionalidad física o sicológica, tales como el color de la piel, forma de la cabeza, composición sanguínea y agudeza mental.

• Las Etnias dividen a los pueblos según sus características culturales y sobre todo lingüísticas, lo cual da pie para hablar de pueblos semitas, arios, mongoles…

Sin embargo, todas estas y otras diferencias que pudieran hacerse son PARCIALES y no alcanzan para destruir el principio fundamental de «la Unidad de la Especie Humana». De acuerdo con ella, la humanidad está integrada por seres con múltiples diferencias secundarias, pero esencialmente dotados de las mismas características. La posesión de tales características fundamentales, hace que todos los hombres, de cualquier nación, raza o etnía, posean los mismos atributos humanos y particularmente que a todos alcance el goce indiscriminado de los Derechos Humanos.

Lamentablemente la Historia nos manifiesta que esta afirmación no siempre ha sido conocida o tenida en cuenta por la humanidad, puesto que en todos los tiempos ha habido pueblos que se han considerado superiores a otros y con derecho a imponerles su dominio. Incluso dentro de un mismo pueblo siempre han existido clases superiores, poseedoras de privilegios que se negaban a las demás.

El conjunto de estas distinciones, basados en simples caracteres secundarios, como pueden ser la raza, el sexo o la situación económica o cultural, se denomina DISCRIMINACIÓN.

Situación actual
Nuestra actual sociedad humana reconoce que toda discriminación, cualquiera sea ella y que se utilice para conceder o negar derechos, es una actitud injusta e inhumana.

La práctica de la discriminación, sobre todo la RACIAL, ocupa una de las páginas más negras de la historia humana, y ha permitido la ejecución de los más aberrantes crímenes de lesa humanidad:

• eliminación de poblaciones enteras por haber sido derrotadas en una contienda.

• justificación de la esclavitud, por el solo color de la piel.

• eliminación sistemática de millones de personas por pertenecer a determinada raza.

• torturas y pena de muerte por distintas creencias religiosas.

En la actualidad, tales hechos no ocurren sino excepcionalmente. Sin embargo, y en forma cotidiana, se mantienen discriminaciones igualmente injustas y violatorias de los derechos humanos.

• Una de las más evidentes fue el Apartheid o sistema político imperante en Sudáfrica, que negó el ejercicio de los derechos políticos a los negros.

• Diferencias sociales en muchos países que impiden a los extranjeros o gente de color, participar en las mismas actividades o concurrir a los mismos lugares que los blancos.

• La discriminación sexual en la mayoría de los países del mundo niega a la mujer el acceso a determinados estudios o empleos, o les acuerdan sueldos inferiores por el solo hecho de su condición femenina.

La lucha contra la discriminación en todas sus formas, se ha convertido en una de las tareas más acuciantes de nuestro tiempo.

Fuente Consultada:
Educación Civica 3 Alfredo Drago  Editorial Stella
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe

La Voluntad Popular y El Sufragio Concepto Eleccion de Representantes

La Voluntad Popular y El Sufragio – Concepto –
Elección de Nuestros Representantes

El respeto y acatamiento de la voluntad popular por parte de los gobernantes está en la raíz de las auténticas democracias. Democracia significa que los gobernantes ejercen el poder no por derecho propio, sino por mandato del pueblo; no para provecho propio, sino para bien de la comunidad. Que la voluntad del pueblo pueda expresarse espontánea y libremente es condición ineludible de la democracia.

LA VOLUNTAD POPULAR EN LA DEMOCRACIA

Se ha definido democracia como gobierno del pueblo. Es este su sentido original y etimológico. Democracia significa que los gobernantes ocupan sus cargos por voluntad popular y gobiernan de acuerdo a esa voluntad.

Sólo en comunidades políticas muy reducidas se da la posibilidad de que el pueblo realmente gobierne. Así sucedía en Atenas, donde los hombres libres, que eran un reducido núcleo de la población, se reunían en asamblea, discutían, y resolvían sobre todos los asuntos de la comunidad. Los magistrados eran meros ejecutores de sus resoluciones.

En las grandes comunidades modernas la democracia directa no es posible. Se impone la democracia indirecta, es decir, que el pueblo designe a los gobernantes y esté representado en el gobierno.

La democracia requiere asimismo que los gobernantes sean y se sientan mandatarios de un poder que no es propio sino delegado y que en el ejercicio del poder respeten y realicen la voluntad popular. Por eso también se ha definido a la democracia como el régimen en que la acción de los gobernantes se identifica con la voluntad de los gobernados.

Surge el problema de cuál es la voluntad del pueblo. Si en una comunidad existiese un acuerdo unánime de los ciudadanos en la elección de los gobernantes y acerca de las medidas a tomar el problema estaría solucionado. Pero no es así.

En las comunidades siempre existen divergencias. Los gobernantes no son designados por unanimidad, sino por las mayorías. Las leyes difícilmente son sancionadas por unanimidad; prevalece la mayoría. Las disposiciones gubernamentales contentan a un sector y descontentan a otros.

En la práctica no hay otra solución para la democracia que el gobierno de las mayorías, el respeto de las minorías y la libre expresión para todos.
Para que un sistema así pueda funcionar se requiere que la población no sea un simple conglomerado de voluntades individuales, sino una unidad orgánica, lo cual supone que aunque existan diferencias de opiniones, criterios y de preferencias personales, todos están de acuerdo acerca de los valores sobre los que se basa la convivencia, los objetivos fundamentales a conseguir y la forma de gobierno que rige la comunidad.

En otras palabras. En una democracia cuando un ciudadano da su voto a un candidato o partido para la presidencia, tiene que estar dispuesto a reconocer como presidente al que sea electo por la mayoría, aunque sea del partido contrario, y a obedecerle y a colaborar lealmente con él en su gestión.

La democracia supone que las mayorías gobiernan y respetan a las minorías. Y que las minorías respetan y colaboran con las mayorías. Esto sólo puede darse donde existe un acuerdo profundo sobre los valores y destino de la comunidad.

Donde esto no se da, sino que los sectores de la comunidad están profundamente divididos, simplemente la democracia no es posible. En la Argentina no hemos logrado aún estabilizar un régimen democrático. Tal vez la causa sea la existencia de divisiones profundas en nuestro pueblo. La democracia requiere un pueblo integrado y maduro.

Si no es siempre posible establecer un régimen democrático, siempre es posible aspirar a él y prepararlo para el futuro. La mejor preparación es hacer expresas las coincidencias profundas de aspiraciones y de intereses, e insistir lo menos posible en las divergencias que separan a los distintos grupos.
Para que exista democracia, aunque haya diversidad de opiniones y de intereses entre los sectores de la comunidad, es menester que exista una voluntad popular fundamental.

Es lógico que en una democracia en la designación de los gobernantes prevalezca la voluntad mayoritaria y que esta misma voluntad sirva de guía a la acción de los gobernantes. Pero es esencial el respeto a la voluntad de las minorías y la consideración a sus opiniones e intereses.

El sistema proporcional de sufragio tiene la ventaja de permitir la expresión de las distintas minorías.

La voluntad de la mayoría debe ser guía de la acción gubernamental. Pero no es criterio infalible de acierto, ni de justicia. Ninguna voluntad, por mayoritaria que sea, puede justificar una injusticia, ni el atropello de los derechos de la minoría.

También las mayorías, sobre todo en países que no tienen un grado suficiente de integración social o de madurez cultural, pueden ser despóticas o tiránicas. En estos casos no existe democracia, sino dictadura de las mayorías.

cuadro voluntad popular

 

FORMAS DE EXPRESARSE DE LA VOLUNTAD POPULAR

Cada pueblo establece a través de la historia sus propias formas culturales y establece los modos de estructurar el poder y de designar los gobernantes.
En los regímenes democráticos el pueblo, como totalidad del cuerpo social, está en el origen, en la transmisión y en el ejercicio del poder.

La voluntad popular designa los gobernantes y debe ser guía de su gestión. Debe, asimismo, poder controlar el uso que de su poder hacen los gobernantes. Los gobernantes, puesto que gobiernan en nombre y por la autoridad del pueblo, deben respetar y acatar la voluntad popular.

Dos formas fundamentales tiene la voluntad popular para expresarse y gravitar en las decisiones políticas:

1. el sufragio mediante el cual los ciudadanos eligen entre los distintos candidatos y partidos a aquellos que creen más aptos para conducir al país y en ellos delegan el ejercicio del poder o su representación parlamentaria;

2. la opinión pública que permite a los ciudadanos expresar sus opiniones y juicios acerca de los problemas comunes, de los actos del gobierno, sus inquietudes, esperanzas y deseos en forma que influyan en las decisiones del gobierno.

El sufragio:

Las modernas democracias son representativas y organizadas según el sistema de sufragio universal. A tal punto que para algunos, democracia y sufragio universal se identifican en la práctica. Donde no existe sufragio universal y las elecciones no son libres y limpias, no hay democracia.

El sufragio universal tiene, entre otras, las siguientes ventajas:

1. Es el reconocimiento práctico de que el poder pertenece al pueblo;
2. Da participación activa a todos los ciudadanos;
3. Posibilita la elección de los ciudadanos más capaces;
4. Es un medio eficaz de controlar la acción del gobierno;
5. Desarrolla el espíritu de civismo;
6. Obliga a los sectores dirigentes de una comunidad a tener siempre presente al pueblo.

La fuerza y estabilidad de un sistema político depende en gran medida del consentimiento y adhesión que el pueblo le otorgue.

Un sistema que no logra la adhesión popular, tampoco obtiene la colaboración de la población y difícilmente puede ser eficaz en la tarea gubernativa.

El sufragio universal facilita y hace explícito el consenso.

Actualmente la designación de los gobernantes mediante sufragio universal nos parece un hecho natural.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos dice: «La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto» (art. 21,3).

El Concilio Vaticano II declaró: «Es plenamente conforme a la naturaleza humana que se establezcan estructuras jurídico-políticas donde los ciudadanos tengan la posibilidad siempre más amplia de participar libre y activamente y sin ninguna discriminación,

— en la disposición de los fundamentos jurídicos de la comunidad política,
— en la dirección del estado,
— en la determinación de ámbito y fines de las distintas instituciones,
— y en la elección de los que gobiernan».

No obstante esto la admisión del sufragio universal como modo normal para designar los gobernantes es un hecho nuevo en la historia de la humanidad.

En las antiguas democracias participaba un reducido grupo de hombres libres y estaba excluida la mayor parte de la población.

Durante los siglos XIX y XX las monarquías hereditarias van siendo substituidas por gobernantes designados mediante elecciones.

El voto generalmente estaba restringido a algunas categorías y grupos sociales. Actualmente casi todos los países reconocen el sufragio universal.

Sistemas de sufragio:

A los sistemas que reconocen el principio electivo podemos clasificarlos en:

1. de voto restringido:
a. por razones económicas. Por ej., sólo votan los propietarios.
b. por razones culturales. Por ej., no pueden votar los analfabetos.

2. de voto desigual:
a. voto múltiple. Un elector puede votar en varias circunscripciones a la vez. Por ej., un médico vota en el lugar de su consultorio y en el de su domicilio.
b. voto plural. Un elector dispone de varios votos. Por ej., el padre de familia dispone de tantos votos cuantos hijos tiene.

3. de voto universal: a cada ciudadano se le atribuye un voto sin distinciones sociales, culturales o económicas.

El sufragio universal significa la vigencia del principio cada hombre un voto. Lo cual no excluye ciertas limitaciones.

Entre otras:

— en ningún país votan los niños ni los adolescentes. Todos requieren una edad mínima.
— tampoco votan los incapaces y los enfermos mentales.
— hay exclusiones por razones de indignidad civil o criminal.
— tampoco votan los soldados conscriptos.

El sufragio femenino tiene vigencia en algunos países y en otros no. En los Estados Unidos fue concedido en 1920; en Gran Bretaña, en 1922; en Francia en 1944; en la Argentina en 1947.

cuadro sufragio

La Opinión Pública

La opinión pública constituye uno de los medios más eficaces de ejercer influencia y control sobre la gestión de los gobernantes. Es una fuerza política anónima que actúa como verdadero tribunal.

En toda sociedad los hombres comentan los hechos y sucesos, discuten y opinan sobre ellos. Del cúmulo de discusiones y opiniones particulares surge una resultante, «lo que la gente generalmente piensa u opina acerca de algo o alguien«.

Es lo que se llama opinión pública.

La opinión pública es una resultante. No significa que todos coincidan con ella. Es una opinión colectiva, no individual. Cuando decimos «los agricultores piensan tal cosa» no significa que todos y cada uno de ellos piense así; damos la opinión generalizada entre ellos.

La opinión pública puede ser de carácter científico, político, artístico, etc., según el tema a que se refiere. Así decimos «que la opinión pública ha consagrado a tal persona como el mejor jugador de fútbol».

Aquí nos interesa la opinión pública política. Lo que los hombres y grupos que constituyen la comunidad piensan de los hechos y sucesos públicos, de los problemas políticos y sus posibles soluciones, de las disposiciones gubernamentales, de la capacidad de los gobernantes, etc.

La opinión pública política genera estados de ánimo colectivos, motiva sentimientos de aprobación o de rechazo, desencadena energías que se convierten en movimientos sociales o políticos que influyen en la marcha de la comunidad y deben ser tenidos en cuenta por los gobernantes.

De aquí que en los estados totalitarios pretenda ahogarse la libre expresión de las opiniones. Se distorsionan los hechos y las informaciones, se monta un sistema de propaganda, se impide la expresión de opiniones contrarias, buscando lograr que todos piensen lo que el régimen desea.

Los estados democráticos, al contrario, fomentan, respetan y escuchan a la opinión pública, como expresión de voluntad popular. La opinión pública vigorosa y libre es signo de la vitalidad de una sociedad.

La opinión pública es una especie de juicio social que surge de la confrontación de pareceres y actitudes, y de la distinta interpretación que individuos y grupos dan a un mismo acontecimiento. Este juicio social actúa sobre el gobierno facilitando o dificultando su gestión.

Su Libre Expresión:

No puede darse una opinión pública vigorosa donde se dificulta o se ponen trabas a su expresión.

El que los individuos y los grupos puedan expresar libremente por palabra, por escrito y por todos los medios de difusión sus opiniones y pareceres, y defender sus intereses, es condición para una auténtica opinión pública.

Y también es condición para ello el que los hombres puedan reunirse, realizar asambleas y manifestaciones, crear asociaciones y entidades para expresar, defender y difundir sus ideas.

La opinión pública está estrechamente ligada a la libertad de expresión y a la libertad de asociación.

La opinión pública, para ser sana y constructiva requiere, además de libertad:

1. que los ciudadanos estén capacitados para dar un juicio propio y sensato sobre los distintos problemas y acontecimientos;
2. que el gobierno y los distintos grupos que constituyen la sociedad proporcionen una información objetiva y cierta sobre los sucesos y problemas.

cuadro formacion opinion publica

LOS ÓRGANOS REPRESENTATIVOS DE LA VOLUNTAD POPULAR Y LOS EXPRESIVOS DE LA OPINIÓN

Órganos representativos de la voluntad popular:

En la democracia, todas las instituciones políticas, puesto que han surgido de consultas electorales, deben ser representativas de la voluntad popular. Pero en la práctica el órgano eminentemente representativo es el parlamento.

El presidente representa a la Nación y al pueblo, pero ha sido designado por la mayoría y no por todos los sectores. En el parlamento, en cambio, están, o deben estar, representados todos los sectores de la población.

En el parlamento, para que su representavidad sea real, deben estar representados los diversos sectores regionales, políticos, sociales, económicos, culturales e ideológicos que constituyen la comunidad.

El parlamentarismo se desarrolló durante el siglo XIX y sufrió la influencia del liberalismo individualista.

La más importante de las funciones gubernamentales es la legislativa, que establece las normas y pautas estables que van a regir la vida comunitaria y sus actividades, encauzar el desarrollo de la sociedad y reglamentar las relaciones entre los grupos. Elaborar y sancionar las leyes es función de primordial importancia.

Tradicionalmente ha sido el parlamento el encargado de la elaboración y sanción de las leyes. Actualmente esta función ha variado. La sanción de las leyes en casi todos los países queda reservada al parlamento, pero no su elaboración.

Actualmente en la mayor parte de los países las leyes son elaboradas por el poder ejecutivo, los gabinetes técnicos, los grupos interesados, etc., y luego elevadas al parlamento para su discusión, aprobación y sanción.

Este hecho significa un gran adelanto político. No puede pretenderse una buena legislación educacional sin escuchar antes y confrontar los puntos de vista, pareceres e intereses de los distintos grupos y entidades educativas y culturales; ni se puede dictar una ley de estructuración económica sin escuchar a los sindicatos, grupos empresarios y financieros. Los ejemplos pueden multiplicarse. De aquí la importancia de que los distintos grupos tengan una representación institucionalizada.

La Constitución Nacional en su art. 22 establece que el pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución.

En la Argentina el parlamento recibe el nombre de Congreso y está formado por dos cámaras de representantes: la de diputados, elegidos directamente por el pueblo y la de senadores, elegidos por las legislaturas de las provincias que representan.

La Constitución Nacional no reconoce la existencia de los partidos políticos, limitándose a afirmar que los diputados serán «elegidos directamente por el pueblo». La legislación posterior ha establecido a los partidos políticos como único cauce para la elección de diputados.

Los distintos sectores de actividad socio-económica y los grupos y sociedades intermedias no tienen representación institucionalizada. Es uno de los problemas que debe solventar la comunidad argentina para adecuar sus estructuras políticas a las exigencias de una sociedad moderna.

Órganos expresivos de la opinión pública

La opinión pública, ya lo hemos dicho, es una resultante de la confrontación de opiniones y puntos de vista particulares. Es una fuerza social anónima. Por lo tanto ningún órgano puede representaría.

La opinión pública se expresa a través de lo que los individuos y grupos piensan, discuten, opinan, acerca de los diversos problemas. Se refleja en las conversaciones, en las discusiones, en los comentarios, en la prensa, en la radio y en los otros medios de comunicación. Para que la opinión pública pueda manifestarse es indispensable que los individuos y los grupos estén en condiciones de expresar libremente sus opiniones y defender sus intereses.

Lo cual requiere que tengan acceso a la prensa, radio, televisión y demás medios de comunicación social.

COMO SURGEN LOS PODERES PÚBLICOS EN LAS DEMOCRACIAS

En las democracias los poderes públicos surgen de la voluntad popular que se manifiesta mediante elecciones libres. Pero la democracia supone también la existencia de un orden constitucional y legal que señala las normas de acuerdo a las cuales se constituyen los diversos poderes y se designan los magistrados.

Según nuestra Constitución:

— El Presidente y Vicepresidente son elegidos por un colegio electoral, formado por electores elegidos directamente por el pueblo de la Capital y de cada una de las provincias;

— los ministros son nombrados por el Presidente, a título personal;

— los diputados son elegidos directamente por el pueblo;

— los senadores son elegidos por las legislaturas provinciales, excepto los de la Capital Federal que son elegidos por un colegio electoral;

— los miembros de la Suprema Corte y demás tribunales son designados por el Presidente de la Nación con acuerdo del Senado.

Las autoridades provinciales surgen de acuerdo a las normas que establecen las respectivas constituciones provinciales.

Fuente Consultada: Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición-

La Solidaridad Social Concepto La Asistencia y El Estado Nacional

La Solidaridad Social Concepto
La Asistencia y El Estado Nacional

La solidaridad social: Los hombres no pueden vivir solos. Todos hemos nacido dentro de una familia, vivimos en un pueblo o una ciudad, tenemos amigos y compañeros. Sin la compañía y la ayuda de los demás no podríamos vivir. Robinson Crusoe, solo, en una Isla desierta, es solamente el fruto de la imaginación de un novelista.

Siempre, en todos los lugares del mundo, el hombre ha vivido en sociedad porque necesita de los demás para alcanzar su perfección. La sociedad humana es, pues, el conjunto de hombres que viven sobre la Tierra en estrecha interdependencia, y cuanto más avanza la civilización y progresan las comunicaciones mayor es la interdependencia entre los hombres.

No podemos prescindir de los demás. Basta reflexionar, cuando nos sentamos a la mesa, la cantidad de personas que han intervenido para que esos alimentos lleguen a nuestro plato.-agricultor, ganadero, granjero, comerciante, etc.

Nos sentimos más alegres cuando podemos hacer algo por los que nos rodean. Prestar un lápiz o una revista, explicar una lección que nuestro compañero no entiende, etc., son actos que nos llenan de satisfacción, pero en realidad son obligaciones que cumplimos. A esto se llama solidaridad social.

Cuando una catástrofe, por ejemplo una inundación, asóla una región aunque no nos afecte en forma directa tenemos la obligación de ayudar; pensamos que alguna vez esa catástrofe nos puede afectar de cerca y necesitaremos ayuda de otro.

Pero por encima de esta razón, un poco egoísta, hay una razón superior. Dios nos pide que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos por amor a Él.

Este deber de solidaridad social es más inexcusable para aquellos que por su cultura, inteligencia o bienes de fortuna, están en mejores condiciones de poder ayudar. Por eso los jóvenes deben capacitarse lo mejor posible para ayudar mejor a sus semejantes.

En sintesis, podemos decir, que  la convivencia ordenada y fecunda, plenamente humana, no se logra sin verdad, justicia, amor y libertad.

— La verdad como fundamento.
— La justicia como norma.
— El amor como motor.
— La libertad como ambiente.

Lo que es el amor en las relaciones individuales es la solidaridad en las relaciones sociales. La solidaridad es la manifestación social del amor y la fraternidad.  El objeto de este post es estudiar algunas de las formas en que la solidaridad se expresa y se organiza en la sociedad.

LA SOLIDARIDAD SOCIAL

la solidarida de la sociedad

La Solidaridad Social es la adhesión voluntaria de causas de otros, busca el bien común. Se trata de unir esfuerzos y recursos y conseguir un bienestar que favorezca a todos. En cambio la caridad es solo dar bienes materiales a los mas necesitados. La solidaridad muchas veces se hace mas visibles cuando tiempos dificiles o de crisis, cuando la acción individual no alcanza para enfrentar las necesidades sociales.

Cada hombre es responsable de su propio destino. Lo debe realizar, bajo su propia responsabilidad, por obra de su libertad e iniciativa.

Cada padre de familia es el principal responsable del sustento y educación de sus hijos y de la seguridad de su hogar.

La sociedad tiene por objeto ofrecer,, mediante el esfuerzo y la ayuda solidaria de todos, la posibilidad de cubrir las necesidades económicas, educacionales, sanitarias, asistenciales, etc., de individuos y familias.

Al estado, como gestor del bien común le corresponde organizar, alentar, armonizar, ayudar, dirigir las actividades e iniciativas de individuos y grupos para que a todos los miembros de la comunidad les lleguen los beneficios del bienestar y la seguridad social.

Las sociedades modernas procuran brindar a sus miembros todos la posibilidad de satisfacer las necesidades de trabajo, salario, educación, vivienda, asistencia médica, recreación y descanso.

Procuran, asimismo, cubrir los riesgos provenientes de enfermedades, vejez, muerte, orfandad, carencia involuntaria de trabajo, accidentes fortuitos y situaciones de desamparo.

Al estado, es decir, a las autoridades políticas, le corresponde velar para que todos tengan un nivel de vida digna, en el más alto grado que permitan los recursos de cada comunidad. Para lo cual debe tener una eficiente y adecuada política social.

La política social está constituida por el conjunto de leyes y disposiciones gubernamentales para organizar y conducir el esfuerzo y la actividad comunitaria en orden a lograr los beneficios del bienestar, la asistencia y la seguridad social.

El estado liberal, llamado también estado gendarme, se limitaba a cuidar el orden y se despreocupaba de los problemas sociales y asistenciales. Suponía que la sola iniciativa y la libre competencia de los individuos y grupos subsanaría a la larga todos los males sociales. La experiencia histórica demostró que los males, en vez de disminuir, aumentaron.

El estado totalitario, llamado también estado nodriza, tomó como función a su exclusivo cargo la educación, asistencia, previsión, etc. El resultado fue que si a corto plazo pudo remediar muchos males e injusticias sociales, a largo plazo anuló el desarrollo de las fuerzas creadoras. Además, lo hizo sacrificando la libertad de individuos y grupos.

El estado democrático personalista se reconoce responsable del bien común y se preocupa de los problemas sociales. Para todos procura bienestar y seguridad y a todos garantiza los beneficios de la previsión y asistencia sociales. Pero cree que esto debe lograrse por solidaridad mediante el esfuerzo y la cooperación de los distintos grupos (regionales, provinciales, municipales, profesionales, empresarios, sindicales, religiosos, cooperativistas, mutualistas, etc.).

Su misión es alentarlos, ayudarlos, coordinarlos, obligarlos a cumplir sus obligaciones sociales. Incluso sancionarlos cuando no lo hacen.

Cuando los grupos sociales, por una u otra causa son insuficientes o no están capacitados para cumplir con sus responsabilidades, toma a su cargo aspectos de la previsión, asistencia y seguridad.

Al estado personalista le corresponde ocuparse especialmente de los grupos económica o culturalmente más débiles y lograr que a ellos lleguen los beneficios sociales.

cuadro solidaridad social

Un ejemplo práctico nos ayudará a entender las tres concepciones.

— El estado liberal no se preocupa de si el padre de familia puede atender a las necesidades alimenticias, educacionales, médicas, etc., de sus hijos. Estima que el problema pertenece a la iniciativa privada.

— El estado totalitario toma a su cargo casi exclusivo la educación y asistencia, disminuyendo la responsabilidad del padre.

— El estado personalista reconoce al padre la obligación y el derecho a ser el principal responsable de sus hijos, pero al mismo tiempo se preocupa, mediante una política salarial, educacional, asistencial, etc., de que estén a su alcance los medios necesarios.

La sociedad democrática necesita más que otras, desarrollar en sus miembros un fuerte sentido de solidaridad.

Lo que es el amor entre las personas es la solidaridad entre los miembros de una comunidad.

formas de expresar la solidaridad social

Formas de Expresar la Solidaridad Social

PREVISIÓN Y ASISTENCIA SOCIAL

La sociedad y el estado deben ofrecer a sus miembros un nivel de vida digno y deben brindarle seguridades en los riesgos y contingencias que tiene la vida humana.

La previsión y la asistencia son dos formas en que se manifiesta la solidaridad social, el apoyo mutuo entre los miembros de la sociedad.

La Previsión Social

Previsión, significa la acción y efecto de prever, ver con anticipación.

Existen situaciones y hechos que pueden ser previstos:

— un hombre puede prever que en un momento de su vida él o sus familiares estarán sujetos a enfermedades;
— que todos envejecemos y que con la vejez disminuye la capacidad de trabajo;
— que todos podemos ser víctimas de accidentes fortuitos;
— que la muerte puede sobrevenirnos en cualquier momento y dejar en desamparo a los que dependen de nosotros, etc.

La previsión tiene por objeto prevenir estos males para evitarlos, y si no pueden ser evitados, aliviar sus consecuencias.

Puede ser:

— Individual, p. ej., los cuidados que tiene un hombre para conservar su salud, el ahorro, etc.
— Social, p. ej., la vacunación masiva de la población para evitar ciertas enfermedades; las cajas de jubilaciones, etc.

La previsión social está constituida por el conjunto de leyes, disposiciones, instituciones y organismos mediante los cuales la sociedad procura prever los males y necesidades que pueden afectar a sus miembros para evitarlos o aliviar sus consecuencias.

Corresponde al estado la armonización y dirección del esfuerzo social en orden a la previsión. Es obligación suya velar para que sus beneficios lleguen a todos los miembros de la comunidad.

La previsión suele costearse con el aporte de sus posibles beneficiarios. Las jubilaciones se costean con los aportes que a este objeto hacen empleados y empleadores; el seguro de maternidad para madres que trabajan por el aporte de todas las mujeres empleadas y el de los empleadores, etc.

La Asistencia Social

Asistir significa prestar socorro, ayuda y servicio al que necesita de ellos.

Existen circunstancias en que los hombres necesitamos la ayuda y el socorro de otro u otros necesitan nuestra ayuda y socorro. Por ejemplo:

— casos de accidentes,
— enfermedades cuya curación no podemos costear,
— situaciones de invalidez,
— situaciones de desamparo socio-económico, etc.

La asistencia social está constituida por el conjunto de leyes, medidas, instituciones y organismos con que una sociedad acude a la ayuda de los que padecen necesidad o protege a sus miembros más débiles.

Es enorme la variedad de problemas que abarca la asistencia social: biológicos, patológicos, socio-económicos y socio-culturales; enfermos físicos y mentales, situaciones de miseria material o moral.

Corresponde, entre otras situaciones, a la asistencia social llevar auxilio y, si es posible, solución a los enfermos carentes de medios, a los débiles mentales y anormales, a los ancianos desamparados, a la niñez sin familia o en ambientes peligrosos, a las víctimas de enfermedades o vicios sociales, como el alcoholismo, etc.

Se preocupa de los desocupados y carentes de recursos; de los problemas de la vivienda insalubre o insuficiente, de la readaptación de los delincuentes, de la inconducta social de los adolescentes, etc.

El brindar asistencia social a toda la comunidad es obra que requiere el aporte de todos sus miembros. En ella colaboran entidades privadas y públicas. Como en otras actividades sociales al estado corresponde alentar, ayudar, coordinar y dirigir los esfuerzos de todas las asociaciones que se preocupan de la asistencia social y cuando éstas son insuficientes tomar directamente a su cargo tales actividades.

Los enormes gastos que demanda la asistencia social es costeada por el aporte de entidades y grupos privados y sobre todo por el estado nacional, las provincias y municipalidades. El grado de madurez social de un pueblo puede medirse por el porcentaje de sus ingresos que dedica normalmente a educación y asistencia social.

LA SEGURIDAD SOCIAL

La Declaración Universal de los Derechos Humanos dice:

— «Toda persona tiene derecho a la seguridad social y a obtener mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional… la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad» (art. 22).

— «Toda persona tiene derecho al trabajo… y a la protección contra el desempleo» (art. 23,1).

— «Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria… que será complementada en caso necesario por cualesquiera otros medios de protección social» (art. 23,3).

— «Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez, u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad» (art. 25).

La encíclica Pacem in Terris declara en términos similares:

— Todo ser humano tiene derecho a la existencia, a la integridad física, a los medios indispensables y suficientes para un nivel de vida digno, especialmente en cuanto se refiere a la alimentación, al vestido, a la habitación, al descanso, a la atención médica, a los servicios sociales necesarios.
De aquí el derecho a la seguridad en caso de enfermedad, de invalidez, de viudez, de vejez, de paro y de cualquier otra eventualidad de pérdida de medios de subsistencia por circunstancias ajenas a su voluntad».

Los estados modernos se preocupan de ofrecer bienestar y seguridad social. Está superada la concepción liberal del estado, que se despreocupaba de los problemas sociales.

La seguridad social tiene por objeto garantizar y hacer efectiva la protección de la sociedad en los riesgos y contingencias que ofrece toda vida humana, satisfacción de las necesidades presentes y previsión de las futuras.

Alemania fue el primer país que implantó con carácter obligatorio el seguro de enfermedad en 1883.

Después de la Primera Guerra Mundial los movimientos sociales tuvieron como principal objetivo lograr mejores retribuciones y condiciones de trabajo. En muchos países se lograron seguros contra los riesgos profesionales.

En 1935 en los Estados Unidos se sancionó la ley de seguridad social cuyo objeto es llevar seguridad y asistencia a los sectores social y económicamente más débiles.

Después de la Segunda Guerra Mundial  casi todos los países se esfuerzan en establecer sistemas de seguridad social integral.

Una adecuada política social, destinada a brindar a todos los beneficios de la seguridad, requiere que además de los problemas de previsión y asistencia y de la protección de los sectores más débiles, se encare la solución de dos problemas fundamentales para el recto orden social:

1. una eficiente política de vivienda.
2. el establecimiento de justos salarios familiares.

Alcanzar los objetivos de la seguridad social integral exige grandes recursos humanos y económicos. Existe una relación estrecha entre el grado de desarrollo de un país y el aprovechamiento de sus fuerzas productivas y sus posibilidades de brindar bienestar y seguridad social.

Los gastos sociales se solventan en gran parte mediante los impuestos. Los impuestos en los estados modernos se han convertido en una forma de redistribución de la riqueza nacional. De aquí la importancia de un justo y eficiente sistema impositivo y la gravedad social del delito de evasión de los impuestos.

Fuente Consultada:
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición-Editorial Guadalupe

Modo de Vida en la Antidemocracia o Regimenes Totalitarios

Modo de Vida en la Antidemocracia o Totalitario

El término «antidemocracia» no existe en el vocabulario político técnico. Aquí lo usaremos para designar a los regímenes contrarios a la democracia, especialmente a los regímenes totalitarios. Existen gobiernos no democráticos que no son antidemocráticos, sino que aspiran a convertirse en democráticos.

Requisitos esenciales a la democracia son:

1. Reconocimiento de la dignidad del hombre, de su libertad y de sus derechos;

2. Reconocimiento de que la soberanía pertenece al pueblo y de que el objeto de la sociedad es servir al hombre;

3. Existencia de un poder surgido de elección popular y sometido a normas de derecho. Negación del poder incontrolado, arbitrario o despótico.

Característica de los regímenes antidemocráticos son entre otros:

1. Existencia de un poder despótico o tiránico, cuyo ejercicio no puede ser controlado por el pueblo.

2. Negación de las libertades humanas fundamentales, de asociación, de prensa, etc. En los países comunistas se niega incluso la libertad religiosa.
3. Carencia de garantías jurídicas para defensa de los derechos.

4. Imposición de una ideología a través de la propaganda, prensa, radio, escuela.

5. Existencia de un partido único y persecución a los otros grupos políticos.

Se da también otro tipo de antidemocracia, cuyo ejemplo puede ser la «democracia ateniense». Un grupo social, los hombres libres, gozan de todos los derechos, mientras la inmensa mayoría de la población, los esclavos,, están privados de ellos.

Cosa semejante sucedió, y en parte sucede aún, en los regímenes liberales individualistas. Existen teóricamente formas políticas democráticas, pero en la práctica gran cantidad de la población vive en la miseria, carente de medios económicos, de asistencia sanitaria, de educación suficiente. Se les reconocen derechos políticos, pero no se respetan sus derechos económicos y culturales.

Donde no existe justicia social no se respetan los derechos del hombre y por lo tanto no hay democracia.

antidemocracia

UNA FORMA DE ESCLAVITUD

En muchas sociedades antiguas existía la esclavitud. La esclavitud se originaba por nacimiento, por conquista, por compra.

Al esclavo no se lo consideraba persona. Carecía de derecho a disponer de sí mismo. Estaba sujeto al dominio y voluntad de otros.
En la época moderna hemos visto desarrollarse otra forma de esclavitud: la de los estados totalitarios.

En el nazismo, el facismo, el comunismo, el hombre ya no se pertenece a sí mismo, sino a la raza, al estado, al partido. Los hombres no son considerados como personas, sino como instrumentos, como «cosas».

Las más elementales libertades y derechos son sacrificados. Incluso los hijos pertenecen antes al Estado que a sus propios padres.

No está permitido disentir o tener opiniones contrarias al régimen imperante. Los campos de concentración, las cárceles o el confinamiento en Siberia es el destino de quienes se atreven a disentir o conspirar contra los gobernantes.

No sólo en los países totalitarios hay hombres que viven en condiciones semejantes a la de los antiguos esclavos. También en los países subdesarrollados en que no existe justicia social hay grupos humanos explotados, considerados casi únicamente como instrumentos de trabajo, a quienes la miseria, la ignorancia o la opresión no les permiten hacer valer sus derechos. En Sudamérica existen todavía muchos grupos humanos en estas condiciones.

COACCIÓN FÍSICA Y PSÍQUICA

En toda sociedad organizada existe la fuerza física o psíquica para obtener, si es necesario por su uso, el cumplimiento de las leyes y la obediencia a los gobernantes.

Se obedece por responsabilidad interna, por convicción y consentimiento, o bien se obedece por temor y obligado por la coacción.

El orden familiar pide que los hijos obedezcan por responsabilidad, por convicción, por lealtad. Pero el recto padre de familia está dispuesto, si falla la responsabilidad de sus hijos, a obligarlos a cumplir sus deberes y obligaciones.

Cosa semejante sucede en la sociedad política. Los ciudadanos deben a las leyes justas y a los legítimos gobernantes obediencia y colaboración por sentido de responsabilidad. Pero si la responsabilidad ciudadana falla, el gobierno mantiene la capacidad y los medios de obligarlos a cumplir sus obligaciones o sancionarlos por sus faltas. De otro modo no puede mantenerse el orden.

En las democracias este hecho tiene características propias:

1. Todos los miembros de la sociedad son partícipes activos de la vida comunitaria y se saben responsables del bien común. Obedecen y colaboran por responsabilidad.

2. Los gobernantes disponen de la fuerza, pero su uso está garantizado por leyes y procedimientos, de modo que sólo pueda ser usada para defensa de la justicia y del orden.

En los Estados modernos el monopolio del uso legítimo de la fuerza lo tiene el Estado. Los procedimientos judiciales, las actuaciones policiales, las sanciones aplicadas, son diversas formas de uso de la fuerza.

No debe confundirse gobierno democrático con gobierno ineficiente o débil. La democracia debe tener los medios para garantizar el orden, la justicia y obligar a todos a colaborar en el bien común. Pero rechaza la arbitrariedad en el uso de la fuerza.

La fuerza debe usarse únicamente para defensa de la justicia y protección del débil.

importa mucho en las democracias la educación de la responsabilidad de los ciudadanos y del sentido de solidaridad, de colaboración, y de obediencia a las leyes.

Importa, asimismo, que en los gobernantes, además de su honestidad y capacidad, resplandezca el sentido de justicia y de sacrificio en el servicio de la comunidad. Sólo así tendrán autoridad moral y podrán lograr, con el mínimo uso de la fuerza, la obediencia y colaboración de los ciudadanos.
Cuanto mayor es la autoridad moral que tiene un padre de familia, menos obligado se ve a recurrir al uso de la fuerza. Lo mismo sucede con los gobernantes.

Los sistemas totalitarios se caracterizan por el abuso de la fuerza.

LA SUMISIÓN POR EL TERROR

El terror, el abuso de la coacción física o psíquica son medios de que se valen los regímenes totalitarios para conseguir la obediencia y sumisión de los gobernados. «El terror» fue llamado el régimen dictatorial instaurado por Robespierre y los jacobinos durante la revolución francesa.

En los regímenes totalitarios los resortes del Estado son usados para imponer los designios o caprichos de los gobernantes. Las actuaciones judiciales y los procedimientos policiales pasan a ser instrumentos de violencia o terror al servicio de los grupos dominantes.

Los regímenes totalitarios pretenden lograr un modo uniforme de pensar, de sentir y de obrar, una fiel y sumisa aceptación de las directivas impartidas. Para esto se valen de dos medios:

1. La persuasión. Por todos los medios se busca lograr la adhesión entusiasta de los gobernados. Se montan gigantescos sistemas de propaganda, se regimenta la prensa y los medios de difusión de ideas, se utiliza toda la fuerza del sistema escolar en manos exclusivas del Estado.

2. El terror. No se permite expresión individual o social contraria al régimen. Se controlan todas las reuniones, e incluso la correspondencia y los teléfonos privados. La delación y el espionaje son armas a las que no se teme recurrir.

Se amenaza abierta u ocultamente a los disconformes. El empleo, los bienes económicos, la propia seguridad personal o de los miembros de la familia se ven amenazados. Tampoco se rehuye el uso de la violencia física, procedimientos policiales arbitrarios, secuestros, confinamiento, torturas, campos de concentración, etc.

RESISTENCIA A LA OPRESIÓN

«El hombre libre, decía Aristóteles, obedece por convicción al poder legítimo, pero no tolera el poder despótico. Prefiere la muerte a la opresión».

Ya en la Edad Media los teólogos del cristianismo elaboraron la teoría de resistencia al poder tiránico y a las leyes injustas.

No existe poder humano que sea ilimitado. Todo poder, además de las limitaciones que le impone el ordenamiento constitucional y legal de un país, está limitado:

— Por el orden ético y el derecho natural.

— Por los derechos inalienables de la persona humana.

— Por su propio fin, que es la búsqueda del bien común.

La opresión puede provenir:

1. de un poder ilegítimo o usurpador.

2. del mandato injusto o arbitrario de un poder legítimamente constituido.

Al poder ilegítimo, incluso en el caso de que sus mandatos no sean inicuos, no se le debe obediencia, ni colaboración. Sólo el impedir daños mayores a la comunidad puede obligarnos en conciencia a obedecerlo. Lo mismo puede afirmarse del poder legítimo cuando da un mandato para lo cual no tiene competencia.

Cuando el poder ilegítimo da un mandato que es contrario al orden moral se le debe resistencia, que según las circunstancias puede ir desde la simple negación de colaboración, hasta la resistencia por la fuerza.

Si el mandato injusto proviene de la legítima autoridad se deben agotar todos los medios legales y pacíficos para que lo modifique. Sólo después de agotados tales medios puede justificarse la resistencia activa.

En la democracia es primordial que los ciudadanos no sólo respeten los derechos y libertades de los demás, sino que exijan el respeto a sus propios derechos. La actitud de muchos ciudadanos que por comodidad toleran sin protestar o sin recurrir a los medios eficaces que los funcionarios, los empleados de la administración, u otros ciudadanos no cumplan sus deberes para con ellos va destruyendo el espíritu cívico sin el cual ninguna democracia perdura.

Fuente Consultada: Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición-

Deformación de la Democracia y Sus Características

Deformación de la Democracia –  Sus Características-
La Tiranía de la Mayoría

Pocos gobiernos argentinos han contado con tan numeroso y entusiasta apoyo popular como el gobierno peronista. Sólo la masiva adhesión mostrada a Rosas e Yrigoyen pueden asemejarse. Prueba de ello es la fuerza decisiva que ha tenido el movimiento peronista en las consultas electorales realizadas después de su caída. Perón enarboló la bandera de la justicia social. Hubo muchas y justas realizaciones en pro de la clase trabajadora y de los sectores humildes. La Justicia y la solidaridad social descuidadas por la política y economía liberal que hasta entonces había regido al país encontró un cauce.

Fue fundamentalmente la política de justicia social y de activa incorporación de los sectores laborales al quehacer nacional lo que le atrajo la adhesión de las clases laborales y de otros grupos sociales, especialmente los cristianos, deseosos de corregir las injusticias del sistema liberal.

Salarios más justos y humanos, bonificaciones familiares, mejoras en las condiciones de trabajo, promoción sindical, aguinaldo, vacaciones pagadas, asistencia médica y sanitaria, cajas de jubilación, estatutos para las distintas profesiones, cuidado de los enfermos, protección de los niños y de los ancianos fueron, entre otras, realizaciones en pro de la justicia social.

La política y la legislación social estaban en la Argentina con atraso de décadas respecto a otros países.

juan peronEl tema sigue siendo hoy muy polémico, porque para muchos historiadores Perón, utilizó todo su poder político con fines demagógicos a los fines de convencer al pueblo y convertirlo en instrumento de la propia ambición política, por ejemplo, usó de la política social más para exaltar su propia persona y movimiento que para realizar la justicia y lograr la solidaridad entre todos los sectores sociales.

Todas las técnicas de la propaganda propias de las dictaduras fueron usadas. Cada una de las obras y realizaciones iba acompañada de una gigantesca campaña propagandística. Se patrocinaban todas las manifestaciones de adhesión y de adulación. Las muchedumbres se movilizaban en gigantescas manifestaciones.

La capacidad oratoria del líder exaltaba a las masas, las mantenía en estado de constante entusiasmo y las atraía incondicionalmente hacia sí. Se emprendían obras gigantescas, de costo gugantes, y se las usaba con fines de propaganda. Millones de fotografías de Perón y de su esposa inundaron el país. Sus retratos ocupaban obligatoriamente el lugar de preferencia en instituciones, oficinas, comisarías, escuelas, etc.

Incluso la enfermedad y muerte de la esposa del Presidente, y el sentimiento sincero provocado por ella en el pueblo humilde, fueron usados con fines demagógicos. Supresión de las libertades individuales y de los derechos y garantías. Durante la época peronista sucedió lo que sucede en casi todas las dictaduras: en nombre de la democracia se suprimieron las garantías y libertades y se persiguió a los adversarios.

Aquí es importante tener conceptos claros.

Existen dos interpretaciones de la democracia. Una, inexacta, pone su esencia en el gobierno de las mayorías. Otra, exacta, lo pone en el respeto a las libertades de todos.

a) La primera interpretación procede así:

1. Democracia es el «gobierno del pueblo». Pero como la unanimidad de las voluntades es prácticamente imposible de lograr, deben gobernar los elegidos por la mayoría. El gobierno en su acción debe encarnar esa voluntad mayoritaria. Democracia y voluntad de la mayoría se identifican.

2. Sucede que en todas las sociedades existen minorías cuyas ideas e intereses son contrarios a las ideas e intereses de la mayoría. Estos grupos en su acción se oponen a la obra del gobierno respaldado por la mayoría. El gobierno y sus partidarios acusan a estas minorías de oponerse a la voluntad del pueblo.

3. Las libertades individuales y políticas son usadas por las minorías, no siempre lealmente, como arma de oposición. Libertad de opinión, de prensa, de asociación les permiten «oponerse» a la voluntad mayoritaria. Las libertades económicas les permiten organizar y fortalecer la oposición.

4. El gobierno cae en la tentación de ir restringiendo, hasta acabar anulando, el derecho de crítica, el derecho de asociación y las libertades económicas. Cada medida que toma contra ellas lo hace en nombre de la democracia y es aplaudida por el pueblo. Las libertades y garantías se van restringiendo y se acumulan poderes en manos del gobierno. La mayoría se muestra conforme.La historia enseña numerosos ejemplos de dictaduras que contaron con un real y efectivo .apoyo mayoritario.

5. El gobierno se proclama democrático y acusa de antidemocráticas a las minorías y que con sus críticas y oposición niegan la «verdadera libertad» y la «verdadera democracia». Se proclama el respeto por la libertad y al mismo tiempo no hay libertad «para los enemigos de la libertad» ni «para los enemigos del pueblo». Se niega todo derecho a la oposición.Robespierre no renunciaba a ser democrático, pero no toleraba oposición. «La Convención hará triunfar la República Democrática y castigará sin piedad a los enemigos del pueblo» decía un decreto redactado por él. Son muchos los gobiernos de indiscutible origen democrático que por este proceso se han convertido en totalitarios sin renunciar al nombre de democráticos.

b) La segunda interpretación procede así:

1. Democracia es el gobierno del pueblo. La unanimidad no se da en la elección de los gobernantes, sino en que todos están de acuerdo en que deben gobernar los elegidos por la mayoría.

2. Es la comunidad toda quien confiere y delega el poder a sus gobernantes. Por consiguiente todos, mayoría y minorías, conservan su facultad de control sobre ellos.

3. La función de los gobernantes no es cumplir la voluntad de la mayoría, sino buscar el bien de todos. Todos tienen derecho a opinar, a ser oídos y también a criticar la acción gubernamental.

4. El respeto a las libertades personales, a la libertad de crítica, a la libertad de asociación son fundamentales en esta concepción de la democracia. Ciertas libertades económicas que permiten a las minorías organizarse y crecer, también son fundamentales.

5. La democracia en la práctica se concreta en que las ideas se puedan expresar y difundir libremente, los grupos organizarse, y en que se pueda, mediante una consulta electoral libre, cambiar de gobierno, sin recurso a la fuerza y dentro del orden institucional.

Para esta concepción de la democracia, que es la auténtica, el asegurar los derechos y libertades es esencial. Cualquier atentado contra ellos será considerado atentado contra la democracia, aunque cuente con el apoyo mayoritario.

Para que exista auténtica democracia, podemos concluir que:

a) el gobierno debe ser elegido por la mayoría y encuadrar su acción según la voluntad de ésta;
b) deben respetarse los derechos de todos, mayorías y minorías. Democracia y respeto a los derechos humanos se identifican;
c) en concreto, la democracia se manifiesta en la existencia de elecciones universales, limpias y libres, y en el respeto a los derechos de todos.

El gobierno peronista obró según la primera interpretación de la democracia: la democracia totalitaria. En nombre dé la libertad fue anulando los derechos y garantías, y persiguió a las minorías adversarias.

Muchos peronistas estaban sinceramente convencidos de ser democráticos porque contaban con el respaldo popular. Pero en nombre del pueblo se había instalado una dictadura.

CARACTERÍSTICAS

La expropiación como recurso: Uno de los recursos con que cuenta el gobierno para cumplir su objeto de servir al bien común es la expropiación.
La expropiación es una venta obligatoria hecha al Estado. Las condiciones son: que lo que se expropia sea realmente requerido por el bien de la comunidad, y esto declarado por ley, y que a sus propietarios se les pague el justo precio, incluido las indemnizaciones por perjuicios.

Supresión del derecho de reunión y de libre agremiación
No debe desconocerse que una de las grandes realizaciones del régimen peronista fue la promoción y organización del movimiento sindical argentino.
El movimiento sindical, característica de la moderna sociedad industrial, ha sido el instrumento de que se han valido las clases trabajadoras de todos los países para la defensa de sus intereses y su promoción social. El movimiento sindical argentino tenía años de atraso respecto a otras naciones. Desde el gobierno, mediante leyes y disposiciones, fue alentado y promovido.

Se crearon numerosas escuelas sindicales. La C.G.T., hasta entonces influida por ideologías extranjeras y disolventes, adquirió contenido nacional. Lamentablemente el movimiento sindical fue usado como arma de influencia y propaganda políticas. Fue usado para hacer penetrar en las clases laborales la ideología del régimen.Los grupos sindicales que se mostraban adictos contaban con todo el apoyo oficial. Los que no lo hacían, veían impedida su acción.

Persecución a los partidos políticos
Los partidos se veían trabados en su acción y propaganda por cuanto no disponen de medios de difusión, en cambio el partido oficialista mantenía una permanente campaña propagandista y proselitista. Propio es de los sistemas dictatoriales el no permitir sino la existencia de un solo partido, el oficialista.

El fraude y la violencia al servicio del régimen imperante
Una democracia en la práctica se traduce como sistema de elecciones universales, limpias y libres. Tal cosa, prácticamente, no ha existido jamás en la Argentina. El «juego limpio» que requiere la democracia raramente se ha dado entre nosotros. Voto cantado, voto en cadena, alteración de padrones, robo de urnas, voto de muertos, compra de libretas, presiones policiales, apoyo gubernamental a su propio partido son prácticas electorales de antigua data en el país. A veces se recurre a métodos de violencia, y por ejemplo los locales de partidos opositores son asaltados e incendiados.

Avasallamiento de las instituciones políticas y educacionales
Se procura colocar jueces simpatizantes del régimen y desplazar a los no adictos. Se pretende convertir a la justicia en un instrumento de aplicación de «la doctrina nacional». El sistema educacional  se usa como instrumento para inculcar la ideología del régimen. El monopolio estatal de la enseñanza facilita este intento. Programas, textos, lecturas, son impuestos obligatoriamente. En los cargos directivos de la enseñanza se coloca a hombres abiertamente partidarios del régimen. La enseñanza universitaria, secundaria y primaria son instrumentalizadas como tribunas de propaganda.

Desprecio por la cultura:
En estos gobierno se observa un aumento de la escolaridad. Se construyen escuelas y colegios, se levantan edificios educacionales, se crean numerosos centros de investigación y de enseñanza. Se llevan grandes campañas de alfabetización, y el número de estudiantes secundarios y universitarios aumenta notablemente.

Pero la enseñanza pierde seriedad, al no permitirse la libre discusión de las ideas la cultura no puede desarrollarse. Tambien se suelen crear n grandes organizaciones estudiantiles para servir de apoyo al régimen.

Enriquecimiento ilícito de funcionarios y allegados al poder. Su impunidad bajo apariencia legal
El enriquecimiento ilícito de funcionarios y allegados al poder no es una  rareza, por el contrario es  un hecho repetido bajo distintos regímenes. Normalmente se debe a los negociados en la obra pública, las obras y servicios montados por el Estado dan la ocasión ideal para jugosos y repetidos negocios. El comercio exterior y el sistema de cambios preferenciales dan al gobierno el instrumento para facilitar el enriquecimiento vertiginoso de muchos de sus funcionarios y amigos. Fortunas fabulosas son conseguidas en poco tiempo con el apoyo de demas funcionarios, como gobernantes.

Fines de perpetuación en el poder:
Para el caso de Argentina, la Constitución de 1853 establece que el Presidente de la Nación durará seis años en el ejercicio de sus funciones, no pudiendo ser reelegido para el cargo hasta pasado un nuevo período. En 1949 una Convención Constituyente con amplia mayoría oficialista modificó esta disposición permitiendo la reelección indefinida del Presidente. El objeto era posibilitar la permanencia de Perón.

Restricciones a las minorías parlamentarias
Una mayoría oficialista y obsecuente sanciona leyes de gravísima importancia en forma sorpresivamente rápida sin dar tiempo de discusión a la oposición, y sin informar previamente a la opinión pública. Esto se conoce como la «Tirania de la Mayoría».

Técnicas proselitistas del régimen
El gobierno usa técnicas de propaganda usadas por las dictaduras contemporáneas. Muchas de las técnicas usadas fueron copiadas de Alemania e Italia. La propaganda invadetodas las actividades y todos los rincones del país. La figura del Jefe es exaltada por todos los medios. Concentraciones, homenajes, grandes manifestaciones, adhesiones masivas servían para mantener vivo en el pueblo el entusiasmo. Los adictos rivalizan en actos de adulación. También un enorme monopolio de internet, prensa, radio y cine glorifican al régimen y a su conductor. Los sindicatos, las escuelas, los deportes y hasta la misma asistencia social sirven a la exaltación del régimen.

Espionaje, delación, persecución
Espionaje, delación, persecución, son técnicas usadas por las dictaduras. Hay espías y agentes del régimen en todas partes: en las oficinas, en los barrios, en las fábricas, en las mismas familias. La delación o la denuncia irresponsable motiva la represión. Se controlan discursos, reuniones, discusiones. Incluso la correspondencia privada y las comunicaciones telefónicas son interferidas.

Fuente Consultada:
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe

La Libertad de Reunión Resumen

RESUMEN SOBRE LA LIBERTAD DE REUNION

LIBERTAD DE REUNIÓN: El derecho de los hombres a reunirse o asociarse libremente,, en forma estable o transitoria, para cualquier tipo de actividad lícita, surge de su misma sociabilidad natural. También de la misma naturaleza humana deriva el derecho de los diversos grupos y asociaciones a darse la organización, estructura y reglamentación conveniente a sus propios fines, mientras no se opongan al bien común.

la libertad reunion

Al derecho de asociación, como a los otros derechos fundamentales del hombre, no los crea la sociedad, ni el estado. Son anteriores a ellos. El estado los reconoce, los protege, garantiza, promueve y reglamenta su ejercicio para que las libertades individuales no se opongan al bien comunitario.

El derecho de reunión y asociación se ejerce en muy distintos órdenes y para muy distintos fines. Los hombres se reúnen para formar una familia, para formar una empresa comercial, un grupo vecinal, una entidad cultural, un club deportivo, etc. También se reúnen transitoriamente para asistir a una conferencia, participar de un mitin, concurrir a un espectáculo deportivo o artístico, realizar una manifestación religiosa o un acto de culto, postular o quejarse a las autoridades, exteriorizar sus ideas, etc.

El respeto a la libertad de reunión y asociación es fundamental para el desenvolvimiento de las actividades sociales y el progreso de una comunidad. Mediante sociedades y grupos los hombres participan activamente de la vida social y vuelcan en ella su trabajo, sus iniciativas y su capacidad creadora, a la vez que desarrollan su sentido de responsabilidad.

La existencia y solidez de los grupos culturales, educacionales, económicos, profesionales, ideológicos, partidarios, deportivos, etc., es lo que da consistencia y riqueza a la vida de una sociedad. Donde se respeta la libertad de estos grupos y se promueve su actividad la democracia se realiza y la sociedad se vitaliza.

Cuando la reunión de los hombres es estable y orgánica, suele denominarse asociación; cuando es transitoria, suele decirse simplemente reunión. Los hombres se reúnen para ver un partido de fútbol, para asistir a un mitin, para participar en una manifestación; se asocian para formar una empresa, un sindicato, un centro cultural, etc.

La Constitución Nacional reconoce en su art. 14 a todos los habitantes el derecho de «asociarse con fines útiles». La Declaración Universal de los Derechos Humanos en su art. 20 declara que «toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y asociación pacíficas».

TRIBUNA PUBLICA: Tribuna originariamente significa el lugar desde donde el tribuno arengaba a la multitud. El tribuno era un magistrado romano, considerado representante y defensor del pueblo, que podía impedir o vetar las resoluciones del senado.

Se entiende por tribuna el lugar desde donde un orador habla directamente al público: cátedras, plataformas, pulpitos, escenarios, salas de conferencias, etc.

Al hablar del derecho a la libertad de tribuna se quiere significar actualmente el derecho de todos los ciudadanos de dirigirse directamente a sus conciudadanos para expresar sus ideas, manifestar sus quejas, presentar sus iniciativas, solicitar su apoyo y colaboración.

El derecho de comunicarse directamente a los conciudadanos se ejerce en reuniones, manifestaciones, mítines, mesas redondas, conferencias, etc. Y se ejerce también cada día más, mediante internet, la radio y televisión.

Lo dicho acerca de la libertad de expresión y de comunicación respecto a la prensa, radio, televisión, etc., es válido acerca de la tribuna pública.

SINTESIS:

Libertad de reunión:

— El derecho a reunirse o asociarse libremente surge de la naturaleza humana. También el derecho de los grupos a darse su propia organización.

— Estos derechos son ejercidos frecuentemente: formar una familia, una empresa, un club de fútbol, etc.; asistir a un mitin, concurrir a una manifestación, etc.

— Son de fundamental importancia para el progreso de la comunidad.Su multiplicidad y firmeza es índice de vitalidad social. A través de ellos los ciudadanos participan en las actividades de la comunidad, lo que es esencial para la democracia.

— La constitución nacional los reconoce. La Declaración Universal de Derechos Humanos los enumera entre los derechos fundamentales.

Tribuna pública:
— Se entiende por tal todo lugar desde donde el orador habla directamente al público: cátedras, plataformas, pulpitos, mesas de conferencias, etc.
— Por ella se ejercita el derecho de los ciudadanos de dirigirse directamente a sus conciudadanos para exponerles sus ideas, presentar iniciativas, proyectos, quejas, etc., y pedirles su apoyo o colaboración.

— Se ejerce en reuniones, mitines, manifestaciones, mesas redondas, conferencias, etc. Actualmente se usa cada día más la radio y televisión a este objeto.

— Lo dicho respecto a los otros medios de comunicación social es válido para la tribuna pública.

Fuente Consultada:
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe

La Libertad de Pensamiento y Expresion Respeto y Derechos

La Libertad de Pensamiento y Expresión

El respeto a la libertad y dignidad humana comienza por el respeto a la intimidad de su ser: su pensamiento y su conciencia. Que los hombres puedan pensar, expresar y difundir su pensamiento con plena libertad es una exigencia de la dignidad humana y un postulado democrático. En este post estudiaremos la importancia que tiene el respeto a la libertad de pensamiento y de expresión, como las garantías de que deben gozar la prensa y demás medios de difusión de ideas. También veremos también la responsabilidad que implica el uso correcto y acorde al bien común de estos medios de difusión.

libertad de prensa y pensamiento

Podemos enunciar as  características fundamentales del liberalismo:

— la sobrevaloración de la libertad individual;
— el optimismo que lo lleva a esperar que el bien común se producirá espontáneamente por coincidencia de los intereses y actividades individuales; y que, en la práctica, conduce al dominio del más hábil y fuerte produciendo injusticias sociales;
— la disminución de la esfera de acción gubernamental a la que se le asigna como misión mantener el orden y no la promoción del bien común.

También hemos analizado las características del totalitarismo:

— desconfianza sistemática en la libertad humana;
— restricción o anulación de los derechos de individuos y grupos;
— ampliación de la órbita de acción gubernamental;
— asignación al estado de la dirección y conducción de todas las actividades sociales, económicas y culturales.

La democracia personalista concibe al hombre como es, con su bondad natural y sus malas inclinaciones, también naturales; con su responsabilidad y capacidad de amor, juntamente a su egoísmo y sus pasiones. Compagina libertad con autoridad, espíritu de iniciativa privada, con intervención estatal.

La libertad es el medio esencial que tiene el hombre para desarrollar su responsabilidad, su espíritu de iniciativa y su personalidad propia. Donde no hay libertad el hombre no puede lograr sus fines, ni desarrollar armónicamente su persona.

Donde no hay autoridad eficiente no existe la justicia, ni el orden; la prosperidad, ni la paz social. Sin autoridad el hombre no puede gozar de sus derechos porque sobreviene el dominio y la opresión por los más fuertes social o económicamente.

La democracia respeta y fomenta las libertades, pero no se opone al poder eficiente, justo y con real autoridad. Se opone en cambio al poder arbitrario o incontrolable.

El enunciado: «toda la libertad que sea posible, toda la autoridad que sea necesaria«, sintetiza su concepción social, política y económica.

En las democracias debe observarse el principio de la íntegra y plena libertad, según el cual la libertad debe concederse en el máximo grado que sea posible, y no debe restringirse sino en lo estrictamente necesario para salvar el bien común. Pero al mismo tiempo, la autoridad estatal en ningún momento puede dejar de velar por el bien de todos y de cuidar que los grupos o individuos social o económicamente más fuertes no atro-pellen las libertades y derechos de los más débiles.

Es conveniente tener presente estos principios al hablar de libertad de pensamiento y de libertad de prensa. Que la democracia reconozca y aliente la máxima libertad posible de pensamiento y de expresión, no significa que la autoridad no tenga el derecho y el deber de velar para que estas libertades sean usadas responsablemente y de acuerdo al bien común.

La libertad de expresión ha sido calificada como «la más difícil de las libertades». La historia y la experiencia nos enseñan que lo primero que hacen los regímenes totalitarios es restringir y anular estas libertades, que sin libertad de prensa la democracia se convierte en un mito y los derechos humanos quedan sin protección y son atropellados.

También la historia y la experiencia nos enseñan hasta qué punto se abusa de la libertad de prensa para destruir, para injuriar y calumniar, para dividir un pueblo o para defender intereses inconfesablemente ilegítimos. Con el pretexto de libertad de prensa se montan enormes sistemas de difusión que, más que servir a la comunidad, sirven’ a grupos ideológicos y a entidades económicas y financieras.

Pero es un hecho cierto que la democracia y el respeto al hombre comienzan por el respeto a la libertad de pensamiento y de expresión. Quien estima la libertad debe correr los riesgos de la misma libertad, y saber que habrá hombres que abusarán de ella.

Es común oír repetir que en lugar de libertad de pensamiento debería hablarse de libertad de expresar el propio pensamiento o de libertad de expresión; que el pensamiento es actividad espiritual e interna, y sobre ella no caben presiones.

Sin embargo las ciencias modernas nos enseñan que existen técnicas y procedimientos psicológicos y sociales capaces de influir en el ser interno del hombre, creando condicionamientos y presiones subconscientes que impiden el desarrollo espontáneo del pensamiento y de la voluntad, y predeterminen a los hombres sin que ellos lo adviertan. Los regímenes totalitarios han usado y usan tales procedimientos. También a veces los usa la llamada «acción psicológica».

La libertad de pensamiento incluye, pues, un doble derecho:
1. derecho a pensar libremente, es decir, sin condicionamientos psico-sociales ilegítimos;
2. derecho a expresar las ideas, convicciones, opiniones, anhelos, etc., mediante los distintos medios de difusión y comunicación.

LA PRENSA LIBRE
La prensa está constituida por el conjunto de publicaciones escritas, libros, revistas, folletos, periódicos, etc.

También suele usarse el nombre para designar únicamente a las publicaciones periódicas y en especial a los diarios que transmiten noticias o comentarios de actualidad.

Libertad de prensa es el derecho de publicar sin trabas arbitrarias las propias ideas, difundirlas, defender los propios intereses, y expresar, defender y difundir las opiniones mediante diarios, revistas y órganos de publicidad.

Es parte de una libertad más amplia, la libertad de expresión que consiste en que a través de la palabra, la prensa, el libro, la radio, la televisión, etc., los hombres pueden expresar sus opiniones, defender sus intereses, propagar sus ideas, manifestar sus preferencias, sus quejas,, sus aspiraciones.
La libertad de prensa incluye tres derechos fundamentales, estrechamente relacionados.

1. Derecho a estar informado y recoger la información adecuada sobre los sucesos que afectan a la vida comunitaria y la respectiva obligación que tienen de proporcionarla los funcionarios, instituciones y organismos correspondientes.

2. Derecho de los distintos grupos sociales o ideológicos a poseer y usar los medios de comunicación adecuados a sus propios fines.

3. Derecho de todos los miembros de la sociedad, individuos, entidades y grupos a tener acceso a los medios de comunicación.

Como todas las libertades, la libertad de prensa crea las obligaciones que surgen de su uso responsable.

No debe confundirse libertad de prensa con el libertinaje que lleva a la propalación de rumores infundados, a la calumnia, a la injuria, a la destrucción de reputaciones ajenas, a la tergiversación intencionada de los hechos, a la información deformada, a la defensa de intereses ilegítimos.

La expresión de las propias ideas y la defensa de los propios intereses deben adecuarse a las normas que imponen la justicia, la verdad y el respeto a las opiniones y fama de los demás.

Vinculado a la libertad de prensa se encuentra el llamado derecho de réplica: cuando alguien se siente atacado o injustamente aludido por la prensa puede exigir al diario su rectificación, o contestar a través del mismo.

La Constitución Nacional garantiza la libertad de expresión:

— El art. 14, entre los derechos de que gozan todos los habitantes de la Nación enumera el «de publicar sus ideas sin censura previa».
— El art. 32 establece: «El Congreso Federal no dictará leyes que restrinjan la libertad de imprenta o establezcan sobre ella jurisdicción federal».

La Declaración Universal de los Derechos Humanos dice:

— Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión…» (art. 18).
— «Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión. Este derecho incluye el de no ser molestado por causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones; y el de divulgarlas sin limitación de fronteras, por cualquier medio que sea» (art. 19).

La democracia reconoce a los ciudadanos, como miembros y partícipes activos de la comunidad, el derecho a tener opiniones e ideas propias, expresarlas y difundirlas. Donde la libertad de expresión se ve restringida o anulada, la democracia ha dejado de existir.

Su función social y política:

De tal magnitud es el desarrollo que en los últimos años ha tomado la prensa y tan trascendental su influencia que ha sido llamada con razón el cuarto poder.

Son muy escasos los ciudadanos que a través de diarios, revistas, radio, televisión, etc., no reciben la influencia diaria y continua de la prensa. Mediante ella le llegan las noticias, los acontecimientos, los problemas, las ideas, todo lo que afecta a los distintos grupos y actividades humanas tanto en el orden nacional, como en el mundial.

Hasta hace no muchos años, pocos hombres podían estar informados de los distintos problemas y en comunicación con numerosos grupos. Hoy gracias a la difusión y progreso de los medios técnicos de comunicación, prácticamente todos los hombres están en contacto y con información respecto a todos los problemas sociales.

Los modernos medios de comunicación han puesto al alcance de toda la sociedad, además de las informaciones, múltiples beneficios culturales. Conocer lo que pasa en otras regiones y en otros pueblos, oír una conferencia de un especialista, escuchar un concierto, asistir a una representación artística, eran privilegio de reducidos núcleos sociales.

Hoy los hombres pueden leer los mismos diarios y revistas, escuchar las mismas radios, ver los mismos programas de televisión, y las mismas películas cinematográficas.

Ademásde extender la cultura, las técnicas modernas han traído lo que se llama su democratización: informaciones, comentarios, espectáculos artísticos han dejado de ser privilegio de un grupo y de ellos puede participar todo el pueblo.

Este formidable poder de la prensa y de los medios de comunicación crea las respectivas obligaciones. Es un instrumento de incalculable eficacia para mejorar el nivel social y cultural de los pueblos, para alentar todo género de ideas e iniciativas benéficas, para defender la libertad, la justicia y la paz, para desarrollar el sentido de responsabilidad y colaboración social, para lograr el entendimiento entre hombres y pueblos, para hacer un mundo más justo y más humano.

Es deber de la prensa contribuir a elevar el nivel cultural de los pueblos y lograr un mejor entendimiento y unión de los hombres.

La prensa comunica noticias, opiniones, ideas, problemas no sólo a individuos y familias, sino a multitudes. Su poder puede usarse para fomentar la unión y comprensión, como también para sembrar confusión y división, y para aumentar las tensiones y rencores sociales.

La prensa debe servir a la comunidad. Uno de los servicios más importantes que pueden prestar los hombres que trabajan en ella es la de ser fieles a su misión: presentar los hechos como son, sin parcelaciones ni deformaciones, facilitar el diálogo entre los grupos, defender sus propias ideas y puntos de vista respetando las ideas y puntos de vista de los demás.

La misión del periodista requiere, además de capacidad profesional, gran entereza y valentía, amor a la justicia y a la verdad.

Son muchos los intereses sociales y económicos que presionan para que ciertos hechos se oculten, para que medidas gubernamentales se obtengan o se anulen conforme a sus intereses, para que ciertas reivindicaciones no prosperen. Como la mayor parte de la prensa y de los medios de comunicación sobreviven económicamente gracias a la publicidad comercial, las presiones creadas por los grupos económicos y financieros pueden ser muy fuertes.Pero la prensa, convertida en cuarto poder, tiene las responsabilidades para con la comunidad, que crea su mismo poder.

También la prensa contribuye de manera decisiva a la formación de la opinión pública. Es ella quien proporciona la información, presenta los problemas, trasmite los comentarios, refleja los distintos puntos de vista.

Es deber de la prensa, además de dar la información objetiva y completa de los problemas, ilustrar la opinión dando los elementos de juicio necesarios a sus lectores y haciendo ver luc nnqihilidades de las diversas soluciones.

IMPORTANCIA DE LA PRENSA COMO ÓRGANO DE COLABORACIÓN CON EL ESTADO Y DE ORIENTACIÓN DE LA OPINIÓN PUBLICA

En una concepción democrática la prensa presta gran ayuda y colaboración a la acción gubernamental.

1. Sirve de medio de comunicación entre gobernantes y gobernados. Por ella los gobernantes pueden, además de informar, trasmitir sus proyectos, sus dificultades, y solicitar el apoyo y colaboración de los gobernados. A través de la prensa los gobernantes recogen los deseos, las inquietudes, los problemas, las aspiraciones de los distintos grupos sociales y políticos.

2. Los gobernantes democráticos deben dar cuenta de su gestión al pueblo, solicitar su aprobación e indagar su voluntad. Esta función la cumplían tradicionalmente ante las cámaras de representantes de pueblo. Hoy, gracias a los medios de comunicación, pueden cumplirla directamente. Mediante comunicados, conferencias de prensa, respuesta a las preguntas de los periodistas, los gobernantes dan cuenta de su gestión y del porqué de las medidas tomadas o a tomar. También por la prensa reeiben la expresión de las ideas, pareceres y opiniones de los grupos y entidades sociales.

3. El derecho de crítica es esencial en la sociedad democrática. Las mayorías gobiernan, pero todos, mayorías y minorías, tienen derecho a dar a conocer sus ideas favorables o desfavorables a la gestión gubernamental, a defender sus intereses y sus opiniones. Esta función de crítica se realiza en gran medida por la prensa y los medios de comunicación social.

También  hemos visto la importancia que tiene para la sociedad la existencia de una opinión pública libre; ilustrada y vigorosa.

Medio fundamental por el que la opinión pública se expresa es la prensa. De allí la importancia de que a la prensa tengan acceso todos los grupos sociales, ideológicos, políticos y culturales de la sociedad. Cuando la prensa está dominada por grupos ideológicos o económicos la opinión pública aparece deformada.

PRENSA DE IDEAS:

Suelen distinguirse dos tipos de prensa: la prensa de información y la prensa de ideas.

La prensa de información tiene como característica su afán de ofrecer una información completa y objetiva de hechos y noticias, y de hacerlo con entera imparcialidad, sin definirse en favor o en contra de los distintos sectores sociales o ideológicos.

El problema de la prensa de información es que funciona en forma de empresas comerciales y su desenvolvimiento depende de su capacidad publicitaria.

Corre un doble riesgo:

1. en su afán de aumentar los lectores, y con ello su interés publicitario, ceder a la tentación del sensacionalismo;

2. para aumentar o no perder la publicidad que la sustenta, ceder a los intereses o imposiciones de las grandes entidades industriales o financieras, no atreverse a disgustarlas y terminar perdiendo su independencia.

La prensa de ideas es la prensa creada para ser expresión de las ideas y opiniones de diversos grupos ideológicos, partidarios o doctrinarios.

La libertad de prensa incluye el derecho de los diversos grupos y sectores a tener sus propios órganos de expresión y difusión a través de los cuales expresan y difunden sus ideas, imparten sus directivas, dan información y formación a sus propios componentes, buscan allegar nuevos adherentes.
La pluralidad de los grupos y de las ideas es fomentada en las sociedades democráticas. Esta pluralidad se refleja y expresa en la prensa de ideas.

Es deber de la prensa de ideas mantener la altura en las discusiones, polémicas, y expresión de opiniones y puntos de vista. También es deber suyo el respeto a las personas e ideas de sus adversarios.

El riesgo de la prensa de ideas es degenerar en pasquinismo o convertirse en sectaria.

Fuente Consultada:
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe

 

La Educación en los Regimenes Totalitarios Resumen

Educación en los Régimenes Totalitarios

Antes de analizar este tema, veamos una sintesis de como es la educacion en los gobiernos liberales y democráticos.

La democracia y la educación
— No existe democracia sin un pueblo educado y maduro.
— La democracia aspira al pleno desarrollo de la persona humana. Sin educación para todos esta aspiración queda frustrada.
— Dos razones fundamentales vinculan indestructiblemente educación y democracia:

1. sin educación los ciudadanos se incapacitan para participar responsablemente en la comunidad;
2. donde no se proporciona a todos los sectores posibilidades de educación, se desconoce uno de los derechos fundamentales del hombre.

Necesidad de educar al pueblo

— Otros sistemas políticos reposan sobre la responsabilidad de un grupo social; la democracia, sobre todo el pueblo.
— La democracia parte del reconocimiento de la soberanía y poder del pueblo. Un pueblo no educado es fácil presa de los demagogos y dictadores.
— Si los ciudadanos no son capaces de tener criterios propios y de entender los grandes problemas sociales y políticos no es posible una sociedad democrática.
— El futuro de las democracias depende de la capacidad del pueblo para elegir como gobernantes a los más capaces, lo cual no será posible sin una adecuada formación-cultural.
— Sin educación no puede esperarse uso responsable de la libertad, ni participación constructiva de los ciudadanos.

Libertad y cultura

— La palabra cultura significa etimológicamente cultivo. Se usa para significar el cultivo y desarrollo de las potencias espirituales del hombre.
— Dos acepciones fundamentales:
1. desarrollo y refinamiento de las dotes espirituales de un hombre. Decimos que tal persona es «culta».
2. el conjunto de las instituciones, costumbres, tradiciones, obras artísticas y técnicas, etc. donde se muestra el desarrollo intelectual y humano de un pueblo. Hablamos así de cultura griega, cultura árabe, etc.
— Hablar de cultura equivale a hablar de desarrollo intelectual y espiritual.

RÉGIMEN TOTALITARIO:

Su deformación como medio de sojuzgamiento: Los regímenes totalitarios quieren imponer a sus miembros un modo uniforme de pensar, de sentir y de obrar. No toleran ideas opuestas o contrarias a las que sustenta el régimen.

regimen totalitarioUno de los instrumentos básicos de que se valen para este fin es el monopolio de la enseñanza por el estado. No se tolera la libertad de enseñanza.

Planes de estudio, programas, métodos de enseñanza son prescriptos por la autoridad estatal, están embebidos de la ideología propia del régimen, y son utilizados para moldear las mentes juveniles.

Los profesores y maestros se ven obligados a ser apologistas del régimen o son desplazados y sustituidos. Los colegios privados, cuando no son suprimidos, se ven también obligados a no apartarse de las prescripciones gubernamentales.

Napoleón Bonaparte, creador del estado centralista y del monopolio de la enseñanza en manos del estado, decía refiriéndose a este monopolio: «no hay mejor medio para dirigir moral y políticamente la opinión».

Poseer en sus manos todos los resortes de la educación ha sido el instrumento ideal de que se han valido todas las dictaduras para avasallar las mentes. Los derechos de la libertad y los derechos de los padres de familia son negados radicalmente.

Hitler decía: «en la organización escolar hoy interviene el estado, obligando a los jóvenes a la instrucción sin consentimiento de sus padres». Y Mussolini: «La total e integral educación del hombre italiano únicamente corresponde al Estado como su función fundamental y primordial».

En los regímenes marxistas todo el sistema educacional y toda la organización cultural, incluso la artística, son empleados para crear una mentalidad predeterminada. No se permite discutir ideas, ni métodos, ni expresar la más pequeña disconformidad.

La educación por naturaleza es obra de la comnidad, no del estado. Son los mismos hombres, si son mayores, quienes tienen derecho a escoger el tipo de educación de su preferencia; y si son niños, este derecho lo ejercen los padres.

A la obra educativa deben concurrir todos los grupos que tienen suficiente preparación e idoneidad. Al estado le corresponde controlar, ayudar, orientar, planificar, complementar, y montar sus propias escuelas e institutos de enseñanza cuando lo requiera el bien de la población.

RESUMEN:

La educación en los regímenes totalitarios
— El monopolio estatal de la enseñanza es uno de los medios de queise valen los totalitarismos para imponer un modo uniforme de pensar? y sentir.
— Planes de estudio, programas, métodos, son prescriptos por la autoridad estatal y utilizados para hacer penetrar la ideología del régimen.
— Los maestros y profesores son obligados a convertirse en -apologistas del régimen o a dejar la enseñanza.
— Los colegios privados son suprimidos u obligados a acatar las directivas gubernamentales.
— Napoleón Bonaparte fue el creador del monopolio estatal de la enseñanza.
— El nacional-socialismo, el fascismo, el comunismo emplearon la educación como medio esencial para la imposición de sus ideologías.
— En las democracias se respeta la libertad de enseñar y aprender. La. educación es obra de la comunidad, más que del estado, a la que deben concurrir todos los grupos y personas que tengan capacidad.
— Al estado le corresponde por naturaleza propia controlar, orientar, planificar, ayudar, complementar. Tiene derecho indiscutible a poseer sus propias escuelas; pero no tiene derecho a monopolizar la enseñanza.

Fuente Consultada:
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe

Importancia de la Educación En La Sociedad Para el Desarrollo

Importancia de la Educación En La Sociedad Democrática

Una sociedad democrática es un pueblo capaz de gobernarse a sí mismo. Supone ciudadanos capaces de juzgar con criterio propio y de participar con responsabilidad en la vida y marcha de la comunidad.Sin un pueblo educado, intelectual y moralmente maduro, no es factible establecer, ni mantener, un sistema democrático.Democracia a su vez significa respeto a los derechos humanos.

Pocos derechos son tan fundamentales en las sociedades modernas como el derecho a la educación y formación técnico-profesional.Donde la educación, incluso en sus niveles más altos, no está abierta a todos los sectores sociales, no hay democracia. Educación y democracia están íntimamente vinculadas.

educacion segun pepe mujica

La Educación y El Poder Crítico Para Analizar y Tomar Decisiones Que Nos LLeven Por El Camino de La Libertad y Bienestar

NECESIDAD DE EDUCAR A LA SOCIEDAD

No existe democracia sin un pueblo educado y maduro. Educación y democracia están estrechamente ligados.Más que una forma política, la democracia es una aspiración a construir un orden de convivencia social que tenga como base el reconocimiento de la dignidad y libertad humana y como fin el desarrollo integral de la persona. Donde no se da una creciente preocupación por la educación de todos los miembros de la comunidad esta aspiración queda frustrada.

Es inútil pretender crear un orden democrático, sin que «simultáneamente los beneficios de la educación se extiendan a todos los sectores del pueblo.
Dos son las razones fundamentales que vinculan indestructiblemente democracia y educación:

1. La democracia exige la activa y responsable participación de todos en la vida política y en las actividades de la comunidad. Donde no hay educación suficiente no puede esperarse que los hombres desarrollen el sentido de responsabilidad, ni que estén capacitados para una activa participación comunitaria.

2. La democracia parte del reconocimiento pleno de los derechos de la persona humana y tiende a su realización, Donde no hay una seria preocupación por la formación cultural, técnica y profesional de todos los miembros de la sociedad, incluso de los sectores más humildes, se está negando de hecho uno de los derechos fundamentales del hombre.

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Cuando carecemos de educación, nos cuesta mas entender y analizar a nuestros futuros representantes de gobierno.

En ningún otro sistema es tan imperiosa la necesidad de que la educación se extienda a todos los sectores de la población como en la democracia.
Otros sistemas políticos pueden reposar sobre la capacidad y responsabilidad de un grupo social. La democracia reposa sobre la capacidad y responsabilidad de todo el pueblo.

«Hay que educar al soberano», suele repetirse. La afirmación es exacta. Es un postulado democrático fundamental el reconocimiento de la soberanía popular, de que es el pueblo quien debe designar los gobernantes y señalar los objetivos básicos de su acción.

En otras palabras, la democracia parte del reconocimiento del «poder del pueblo», que en la practica tiene como expresión el «poder de las mayorías». Todo poder que puede ser usado sin capacidad y responsabilidad es un grave peligro. También es un peligro el poder y gobierno de las mayorías cuando no están preparadas para ejercerlo con responsabilidad.

La historia demuestra que el peligro de las democracias es la demagogia y que por influencia de los demagogos los pueblos que no están culturalmente preparados fácilmente se convierten en «masa». El poder de las mayorías con frecuencia se ha usado para oprimir a las minorías y para exaltar a un dictador.

Sólo un pueblo consciente puede establecer y mantener un orden democrático. La democracia postula hombres con criterios propios, con capacidad de reflexión personal, capaces de entender los grandes problemas que afectan a la comunidad, de interesarse por ellos y de tomar parte activa en su solución. Un pueblo entre cuyos miembros no se han extendido los beneficios de la educación y la cultura puede aspirar a un orden democrático para el futuro, pero no puede todavía establecerlo.

Para establecer un ordenamiento democrático no basta la capacidad y responsabilidad de un grupo dirigente que cree el ordenamiento jurídico, establezca los cuadros económicos y sociales, encauce las distintas actividades. Hace falta la responsabilidad y participación de toda la comunidad.

Aristóteles y Platón daban como característica de la democracia, no la designación de los gobernantes mediante elecciones, sino mediante sorteo. Puesto que todos eran iguales, y no todos podían gobernar, el sorteo daba a todos igualdad de posibilidades. Suponían que todos los ciudadanos estaban capacitados para ejercer el poder. Y en efecto, algo de razón no les faltaba: los ciudadanos eran un grupo de hombres libres, con suficiente cultura, en medio de una muchedumbre de esclavos.

No sucede lo mismo en las actuales democracias. Dada la complejidad de nuestras modernas sociedades y la multiplicación de sus problemas, la función política requiere hombres de especial pericia y capacitación.

El futuro de las sociedades democráticas depende de la capacidad que tenga el pueblo para elegir a los mejores y más capaces de sus miembros. Lo cual no será posible si el pueblo no tiene una suficiente elevación educacional y cultural que le permita discernir entre los distintos candidatos y sus programas de gobierno.

Una sociedad democrática no se da sin libertad y sin activa participación ciudadana.

No hay democracia donde no hay hombres auténticamente libres, conscientes de su dignidad, de sus derechos y de sus obligaciones, dispuestos a exigir de todos el respeto a sus derechos y a cumplir por convicción con sus obligaciones.

Tampoco hay democracia donde no hay participación activa y universal del pueblo en la vida política y en todas las actividades fundamentales de la comunidad. La participación activa para ser positiva requiere como condición la capacidad y la responsabilidad.

Sin educación del pueblo no puede esperarse, ni uso responsable de la libertad, ni participación constructiva de todos en el quehacer político y social. De donde está patente la necesidad y la urgencia de la educación para la democracia.

La necesidad de educar al pueblo surge también de otra fuente: el respeto de la concepción democrática por los derechos de la persona humana entre .los cuales se encuentra el de participar equitativamente de los beneficios culturales de la vida en comunidad.

Todos los hombres, por el solo hecho de ser hombres, tienen derecho a una formación cultural que les permita el desarrollo de sus potencias espirituales e intelectuales, y a una instrucción y formación técnico-profesional que les permita enfrentar las necesidades de la vida y ser útiles a la comunidad.

Toda sociedad justa debe respetar y fomentar este derecho. En ninguna sociedad, mucho menos en una democracia, la educación, la cultura, la formación técnica o profesional, puede ser privilegio de un grupo social o económico.

LIBERTAD Y CULTURA:

La palabra cultura proviene del término latino cultura, que significa cultivo y se usa para designar el desarrollo y perfeccionamiento, el «cultivo» de las potencias espirituales del hombre.

Dos son las acepciones fundamentales de la palabra:

1. Cultura es el desarrollo y refinamiento de las dotes y cualidades espirituales del hombre tanto individuales como sociales, el dominio que ejerce mediante el espíritu del mundo material, el cúmulo de conocimientos aprendidos. Así, decimos de tal hombre que tiene cultura, para significar que ha desarrollado sus capacidades humanas espirituales. O decimos de un pueblo que «carece de cultura», para significar su escaso desarrollo espiritual.

2. Cultura se usa también para designar el producto del desarrollo espiritual de un grupo humano, de un pueblo o de una época; sus modos de obrar, de pensar, de expresarse; el conjunto de sus costumbres, leyes, instituciones; las obras técnicas, artísticas y científicas que ha producido, etc. Así hablamos de la cultura griega o de la cultura hotentote; de la cultura primitiva o de la cultura moderna, etc. Aquí entendemos cultura en su sentido genérico, como desarrollo de las potencias del hombre que le permiten realizar más plenamente su persona, dominar la naturaleza y la técnica, producir obras en que se expresa su capacidad creadora y lograr formas de convivencia más elevadas.

Hablar de cultura equivale a hablar de desarrollo intelectual y espiritual del hombre.

Donde no existe libertad social y política no puede existir desarrollo espontáneo y fecundo de las fuerzas creadoras del hombre. Libertad y desarrollo cultural van siempre estrechamente unidos.

La libertad a su vez, para ser bien empleada, requiere desarrollo espiritual, responsabilidad personal. Libertad sin responsabilidad se convierte en libertinaje y conduce al caos social.

La cultura requiere libertad y la libertad requiere cultura. La ignorancia conduce a la demagogia y la demagogia, a la tiranía.

De aquí la importancia que en las sociedades democráticas se da a la cultura y la preocupación para que ella no sea patrimonio de un grupo selecto, sino que se extienda por todos los sectores de la población.

La democracia reconoce el derecho de todos los hombres a participar suficientemente de los benenficios de la cultura y procura poner a su alcance los medios necesarios para ello.
El derecho del hombre a la educación y a la cultura se ha convertido en uno de sus derechos fundamentales en las modernas democracias.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos afirma:
— «Toda persona tiene derecho a la educación…
— La instrucción elemental será obligatoria.
— La instrucción técnica y profesional debe ser generalizada.
— El acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de sus méritos respectivos (art. 26,1).
— La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana (art. 26,2).
— «Toda persona tiene derecho a tomar libremente parte en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten» (art. 27).

El Concilio Vaticano II afirma, a su vez:
— «Se debe procurar enérgicamente que tanto en lo económico como en lo político, tanto en el orden nacional como en el internacional se tomen decisiones fundamentales por las que se reconozca y se ponga en práctica en todas partes el derecho de todos a la cultura humana y civil, conforme a la dignidad de la persona humana…
— Es preciso proveer a todos de bienes culturales suficientes…
— Hay que procurar que los hombres realmente capaces puedan alcanzar el nivel de los estudios superiores…
— Se debe procurar asimismo que todos adquieran conciencia del derecho a la cultura y de la obligación que tienen de cultivarse…».
Juan XXIII, en su encíclica Pacem in Terris, hablando de los derechos humanos dice:

— «Nace de la naturaleza humana el derecho a participar de los bienes de la cultura, el derecho a una instrucción fundamental y a una formación técnico-profesional acorde con el grado de desarrollo de su propia comunidad política. Se debe facilitar el acceso a los grados más altos de la instrucción según los méritos personales, de modo que los hombres puedan ocupar puestos y responsabilidades en la vida social conforme a sus cualidades».

LA INSTRUCCIÓN COMO BASE DEL PENSAMIENTO VIVO:  Instrucción proviene del verbo latino instruere que significa colocar, ordenar, ajustar, construir. La instrucción es el conjunto de conocimientos intelectuales, técnicos, profesionales, útiles y prácticos con que se enriquece la mente humana. Aunque con frecuencia se usan indistintamente instrucción y cultura sus conceptos son distintos. Instrucción implica una suma de conocimientos; cultura, el desarrollo de las potencias humanas.

Un hombre instruido es un hombre que «sabe»; un hombre culto es que además, es capaz de pensar por sí mismo y entender los diversos problemas que afectan al hombre y a la sociedad.5e puede ser instruido sin tener cultura suficiente.

De un ingeniero que fuese un gran especialista en motores a turbina, y cuyos conocimientos no abarcaran otros sectores diríamos que es un hombre instruido, incluso que es un sabio, pero no diríamos que es un hombre culto. Pero no se puede ser culto sin tener una instrucción suficiente y variada.

Importa a la sociedad y al desarrollo personal de cada uno que los hombres, además de instruidos, sean cultos.

La instrucción es necesaria en las sociedades democráticas y está en la base, sustentando su capacidad de obrar y pensar. Un pueblo ignorante es un pueblo incapaz de desenvolverse y gobernarse por sí mismo.

Dos motivos principales podemos señalar por los cuales es importante en las modernas sociedades democráticas que la instrucción esté difundida en todos los sectores de la población:

1. porque sin instrucción, es decir, sin acopio de conocimientos suficientes no es posible la cultura, el desarrollo de las capacidades intelectuales y espirituales;

2, porque, es la instrucción la que nos provee de los conocimientos intelectuales, técnicos y profesionales que nos posibilitan desempeñar tareas útiles y necesarias a la comunidad y enfrentar con éxito la lucha por la vida. Quien no tiene suficiente instrucción no es verdaderamente libre porque no puede desenvolverse por sus propios méritos en la sociedad y estará siempre dependiendo de otros.

LA CULTURA GENERAL COMO MEDIO DE ELEVACIÓN DE VIDA DE LA SOCIEDAD

El bien común de la sociedad, o sea el cúmulo de condiciones sociales, jurídicas, económicas, técnicas, culturales, que permiten a todos sus miembros la satisfacción total de sus necesidades y en desarrollo de su persona es obra de todos los individuos y grupos que constituyen la comunidad, bajo la dirección v control del estado.

Los gobernantes son los gestores y responsables del bien común. El realizarlo es obra del esfuerzo conjunto de todos.

Donde la educación y cultura no se extiende a todos los grupos sociales habrá necesariamente grupos incapacitados para hacer aportes benéficos y eficientes al bien de la comunidad, con daño para todos.

La elevación del nivel cultural es más necesario aún en las sociedades modernas, por sus características propias.

Las modernas sociedades se industrializan cada día más. Reposan sobre la organización del trabajo y de la productividad. Aprovechan al máximo los recursos económicos, técnicos y humanos. La capacidad del trabajo organizado y en colaboración es esencial en ellas.

Elevar el nivel de vida común exige técnicos, investigadores, científicos, intelectuales, etc. Que se aprovechen todas las energías vitales y fuerzas creadoras.

El desarrollo económico y el progreso social están en relación directa con el grado de cultura y de formación intelectual y técnica de un pueblo.
La experiencia nos muestra que pueblos con muy escasos recursos naturales pero con buena preparación cultural y técnica han logrado un alto grado de desarrollo y un elevado nivel de vida. Otros, en cambio, a pesar de contar con inmensos recursos naturales, no pueden salir de su etapa de subdesarrollo por la carencia de preparación cultural y técnica de sus miembros.

La existencia de sectores sociales a los cuales no llegan los beneficios de una cultura e instrucción suficiente:

1. es contrario a la democracia, porque se priva a grupos humanos de derechos fundamentales;

2. es contrario al bien de la comunidad porque hay muchos talentos y capacidades humanas que se pierden por no tener posibilidades de estudios superiores.
En las sociedades democráticas los más altos grados de la educación y formación técnica están abiertos a lodos los sec-lorcs, sin distinciones sociales o económicas, sin otras exigencias que el talento y la dedicación.

Fuente Consultada:
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe