El Código de Hammurabi en Babilonia

Biografia de Sargon II Rey Asirio

Biografia del Rey Sargon II

Modelado con la firmeza habitual que presentaron los escultores asirios a las figuas de sus monarcas, se nos presenta Sargón II (Sarrukín), uno de los personajes que resaltan con más vigoroso relieve en la historia de Asiría.

Bajo su gobierno, y en gran parte merced a su propia iniciativa, esta nación alcanzó su mayor poderío y estabilidad, que fue perdiendo luego en manos de sus sucesores.

De los reyes que le precedieron, sólo le puede ser comparado Tiglathpilesar III, el fundador del segundo imperio asirio.

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Sargón II fue el rey de Asiria. Recibió el trono de Salmanasar V en el 722 a. C. No está claro si fue hijo de Tiglatpileser III o un usurpador del trono ajeno a la familia real.

Pero ninguno supera en grandeza, genio político y destreza militar al que fue tronco de la dinastía de los Sargónidas y constructor de la residencia de Dar-Sarrukín en Khorsabad.

No era de estirpe real. A lo que parece era un general de ascendencia babilónica, denominado Irba, que se había ilustrado en las campañas de Salmanasar V.

Cuando murió este monarca, a fines de diciembre de 722, Irba usurpó la corona con la aquiescencia del ejército, pues no hubo disturbios u oposición de ninguna clase.

Su primer acto de gobierno fue adoptar el nombre de Sarrukín, en memoria del rey de Agade que fundó el imperio de las «cuatro partes del mundo».

En este hecho reconocemos claramente la voluntad imperial del nuevo monarca, que se apoyaba en la tradición babilónica para reivindicar para Asiría el dominio del mundo. Su obra respondió a este principio.

Sargón II venció la resistencia de los territorios sometidos y quebrantó los peligros que se cernieron sobre Asiría.

Como monarca asirio, Sargón II fue ante todo un gran general. Su vida es una ininterrumpida serie de campañas en todas las fronteras, con muy pocos momentos de verdadero descanso.

A poco de ceñir la corona, en 722, llevó a cabo la conquista de Samaría, la capital de Israel, que Salmanasar V había sitiado durante tres años. Los israelitas fueron deportados y su reino fue destruido.

En 730 dirigió sus ejércitos contra Marduk-apalid-ina, soberano caldeo que un año antes se había apoderado de Babilonia. con el auxilio de Khum-banigasch de Elam.

En aquella ocasión la lucha quedó indecisa. Sargón, reclamado por asuntos más urgentes, se vio precisado a aplazar la reconquista del país, hasta que en 710 emprendió una victoriosa campaña que puso término a las arrogancias de Marduk-apal-idina.

Babilonia fuereconquistada, y además Sargón anexionó a su imperio los estados caldeos de Dur-Yakín (709).

Si Sargón II abandonó en 720 la empresa contra Marduk-apal-idina fue para dirigirse contra los árameos y los filisteos, los cuales, espoleados por el faraón Sabakha de Egipto, se habían sublevado contra el dominio asirio. Los árameos fueron derrotados en Karkar y los filisteos y egipcios en Rafia (720).

Esta victoria causó suma impresión en el mundo oriental, pues por vez primera se habían medido los ejércitos de Egipto y Asiría.

Hasta Sargón llegaron los obsequios del rey Ithamar de Saba. Judá, que era el único estado independiente en Siria y Palestina, había intervenido en los manejos de Sabakha.

En 711 su rey Ezequías volvió a intrigar contra Asiría, imitado por Sabatakha de Egipto, sucesor de aquel faraón.

Pero no se produjo agresión alguna, pues aquel mismo año Sargón II logró sofocar en Ardod una revuelta de un aventurero jonio.

Deportando, a los elementos levantiscos y reprimiendo cualquier conato de motín, Sargón II aseguró el dominio de Asiría en las tierras de Occidente.

Más duras fueron las luchas que Sargón II sostuvo en la frontera septentrional contra medas, urartios y frigios.

Aunque Tiglathpileser III había aniquilado la resistencia de Urartu, el país se recobraba bajo Rusas I, el cual se veía auxiliado por el rey de los medas Iranzu.

La lucha en este territorio duró cinco años. En 714 Sargón II pudo acabar con la resistencia de Urartu y de los medas, cuyos principados fronterizos fueron sometidos, mientras la provincia urartia de Muzazir era anexionada a Asiría. Rusas se dio muerte al enterarse de la derrota de su ejército.

De la misma manera fueron reducidas algunas sublevaciones en Karkhemish (717) y Melitene (712), suscitadas por el rey Midas de Frigia.

Después de las campañas del año 709, Sargón II vi vio en Dar-Sarrukín. Allí fue asesinado a principios de agosto de 705 por un puñal pagado por su propio hijo Senaquerib.

Realmente, no merecería esta muerte un conquistador de tal categoría, y mucho menos el único soberano asirio que había demostrado interés por ra justicia, la agricultura y el comercio.

«Para corresponder al nombre que llevo y justificar al derecho y la justicia con que los grandes dioses me han designado para gobernar a los humildes y no perjudicar a los débiles…», escribe en una provisión real.

Y en otra se hace celebrar como «el rey juicioso, el portador de la palabra clemente, el que se cuidaba de hacer habitables moradas derruidas y rozar el suelo y plantar caña, [el que] se esforzaba para que fuesen fértiles aun las elevadas peñas… y se propuso que más de un lugar inculto, que en tiempo de los reyes anteriores no había tenido ningún canal de riego, diese trigo y en él resonasen las voces de alegría…»

fuente

Historia de los Caldeos Origen Costumbres Religion Arte

Historia de los Caldeos Origen Costumbres Religion Arte

Se denomina CALDEA a una antigua región de Asia stuada al NO del golfo Pérsico, atravesada por el río Eufrates, que coincide parcialmente con la Baja Mesopotamia y hoy forma parte Irak.

El nombre proviene de la tribu de los hadu o caldeos, de la familia de los arameos. Al asumir la milenaria tradición cultural de la región de Sumer a Babilonia pasando por Ur se identificó a Caldea con la cultura de Mesopotamica. Los caldeos llegaron a la Baja Meopotamia a principios del I milenio a C.

mapa de caldea historia
La gran llanura baja, que apenas se eleva por encima del nivel del mar, donde se unen el Tigris y el Eufrates, forma Caldea. La larga faja de terreno comprendida entre los dos ríos en la parte en que sus cursos son paralelos eran llamada Mesopotamia palabra griega que significa entre los ríos.

Caldea, como Egipto, está rodeada de inmenso desierto de arena y sería también un desierto árido sin el Eufrates y el Tigris. Estos ríos hacen habitable la comarca. Han llevado en otro tiempo la tierra y proporcionan el agua que la fertiliza.

Abandonaron su vida nómada asentándose en las ciudades, y, hacia la mitad del siglo IX a.C. ormaron seis principados: Larak, Bit-Dakkuri, Bit-Amukkani, Bit-Silani, Bit-Sa’alli y Bit- Yakin, donde tuvo lugar el renacimiento de Babilonia, en esos momentos sometida por los Asirios.

Nabopolasar (625-606 a. C.) conquistó Nínive (611 a. C.) se apoderó de gran parte del Imperio asirio y frenó la expansión egipcia en Siria y Palestina.

Su hijo Nabucodonosor II (605-562 a. C.) extendió el poder de Caldea y de Babilonia, su capital, con nuevas conquistas. El último rey caldeo, Nabonido (556-539 a.C.), fue perdiendo territorios en favor de los medos, de manera que Babilonia quedó reducida a un pequeño enclave que en el año 539 a. C. cayó en manos de Ciro II de Persia.

Fue administrada como una satrapía más y protagonizó varias rebeliones.

En el 331 a. C, la región fue conquistada por Alejandro Magno y posteriormente se mantuvo bajo la influencia de los partos, los romanos y los sasánidas.

los caldeos

COSTUMBRES

Eran los caldeos un pueblo de agricultores. Labraban la tierra con arados pequeños tirados por bueyes, la regaban sacando agua de los ríos o de los canales con un cubo atado con una cuerda a un madero en forma de balancín. Criaban rebaños de bueyes y de carneros.

Las tierras que pertenecían a distintos dueños se medían y separaban con guardacantones. Se arrendaban y se vendían.

Asirios y caldeos habitaban casi todos en las ciudades. Las casas estaban comunmente cubiertas con tierra y eran bajas y oscuras porque se trataba de resguardarse de los ardores del sol.

En las grandes ciudades había muchos obreros. Se fabricaban en Caldea bonitas telas de hilo o de lana, que servían para hacer vestidos y tapices. Estas telas, de colores brillantes, estaban adornadas con bordados que representaban hombres, animales y plantas.

Fueron célebres en toda la antigüedad. Se hacían en Asiria y Caldea lindas armas damasquinadas, muebles de marfil y madera con incrustaciones de oro y plata, sillas y arneses de cuero magníficos.

Las gentes ricas usaban como adornos collares, brazaletes, pendientes, e iban vestidas con una túnica de hilo, otra de lana y manto bordado.

Llevaban el pelo largo, rizado cuidadosamente en largos bucles que caían sobre los hombros, la barba larga y trenzada hasta el pecho. Las gentes de poca importancia no llevaban más que una túnica y andaban con los pies descalzos.

El rey y los señores tenían varias mujeres, que vivían encerradas en departamentos donde nadie penetraba y de los cuales no se las dejaba salir. Las mujeres del pueblo, por el contrario, vivían en libertad y hasta sal ían con la. cara descubierta.

RELIGIÓN

En los tiempos más antiguos, las ciudades principales de Caldea y Asiría habían empezado por tener cada una su dios, que los habitantes adoraban como su dueño y protector. Luego todos los dioses fueron adorados a la vez en todas las ciudades.

Había varios dioses principales, y entre ellos: Marduk, dios de Babilonia, (imagen abajo) que se llamaba también Bel-Marduk, era el dios del sol y príncipe de las legiones de estrellas.

dios marduk

Se le representaba como un guerrero armado de lanza, arco, escudo y maza, para combatir a los malos espíritus, o como rey sentado en su trono, con tiara a la cabeza coronada por cuernos de toro en señal de su fuerza.

Assur, el dios de los asirios, tenía también la figura de guerrero o de rey. Muchas veces se le representa cerniéndose en el cielo, en el centro de un círculo, con un arco en la mano, provisto de dos grandes alas.

Hea, el dios-pez, se representaba con cuerpo de pescado y cabeza humana, o en forma de hombre con cola de águila y cubierto con piel de pescado. Se decía que había salido de las aguas para enseñar a los hombres las ciencias, las artes, la construcción y la agricultura.

Sin, el,dios de Ur, que se llamaba el «brillante», era un dios de la luna. Samas, el dios de Sippara, era un dios del sol y se le representaba sentado en un trono con un cetro y el disco del sol en la mano.

Ninip tenía la figura de vigoroso cazador que ahogaba entre sus brazos a un león. Se le llamaba «el dueño de la fuerza, el señor de la espada y de los ejércitos».

Nergal, el dios de Cutha, era dios-león; y se le representaba muchas veces con cuerpo de león y torso de hombre, o con cabeza de león en cuerpo humano.

Ramán, el dios del cielo, del trueno y de las lluvias, apellidado «el señor de los canales, el dios de la fecundidad, el dueño de la tempestad», era un guerrero armado con hacha y a la cabeza una tiara con cuatro cuernos. En la mano tenía el rayo.

Nebo, el dios de la escritura, de la ciencia y de la adivinación, era representado como un viejo con mucha barba vestido con iarga túnica, a la cabeza una tiara con cuernos de toro.

Se pensaba que dirigía los movimientos de las estrellas y guardaba especialmente a los reyes.

La diosa Istar, adorada en Arbelas y Nínive, era representada bajo diferentes formas. Unas veces era la «reina de las batallas revestida de coraza y con el casco de guerra a la cabeza; otras era la diosa del amor, representada entonces con figura de paloma; otras una madre con su hijo en los brazos».

Se adoraba a otras varias diosas. Belit, Zerpaníd, Mylita, que eran probablemente distintos nombres de una misma divinidad.

Se creía que por bajo de estas grandes divinidades había otros dioses menos poderosos: uno adorado.en forma de serpiente con cabeza humana, otro representado como pájaro gigantesco, «el pájaro de la tempestad», un dios de las cosechas, un dios del Eufrates.

Se creía también en genios servidores de los grandes dioses. Tenían forma humana con cuatro grandes alas desplegadas, o de gigantesco toro alado con cabeza de hombre y cola de león.

Delante de la puerta de sus palacios, los reyes asirios mandaban esculpir genios de esta clase para servirles de guardianes.

Los dioses eran representados en estatuas de piedra, de oro y de plata, vestidas con ricas telas. Se conservaban cuidadosamente en santuarios donde los sacerdotes tan sólo tenían derecho.a penetrar.

Eran sacados y llevados en procesión en las fiestas. Para honrar a los dioses se sacrificaban animales, se quemaba incienso, se derramaban bebidas en el suelo, se cantaban himnos y se recitaban oraciones. He aquí la que Nabucodonosor mandó grabar en su estatua:

«Marduk, señor de los países, escucha mis palabras. Te he construido un templo; haz que pueda estar orgulloso de tu gloria.

Haz que alcance la vejez en Babilonia, que me harte de posteridad, que reciba los tributos de los reyes de todos los países del mundo, que mis descendientes gobiernen a los hombres hasta el fin de los siglos».

ASTROLOGIA

En el aire transparente de Caldea los astros tienen de noche un brillo muy distinto al que presentan en nuestros cielos, constantemente brumosos.

Los caldeos, mirando aquellas brillantes constelaciones, se habían dado cuenta de que algunos de estos astros cambian sin cesar de posición con respecto a los otros y habían aprendido a distinguir los planetas de las estrellas.

Consideraban ser los cinco planetas. Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, así como el Sol y la Luna, manifestaciones especiales de los dioses, y los llamaban ios intérpretes de éstos. Cada planeta representaba a una divinidad y llevaba su nombre.

caldeos astrologia

Un color estaba consagrado a la vez al astro y al dios. Mercurio, el astro de Nebo, tenía el azul; Venus o Istar, el blanco; Marte o Nergal, el rojo; Júpiter o Marduk, el púrpura; Saturno o Ninip, el negro; la Luna o Sin, el plateado; el Sol o Samas, el dorado.

Los caldeos habían observado también que cada día el sol sale por sitio distinto a los anteriores y que de esta suerte da la vuelta al cielo durante el año. Habían reconocido los doce grupos de estrellas o constelaciones, entre las cuales sale el sol sucesivamente.

onsideraban asimismo estas constelaciones como seres divinos, los «señores de los dioses». Los caldeos, habituados a ver en los astros divinidades, creían que manifestaban la voluntad de los dioses y que era posible, estudiando sus movimientos, adivinar lo que iba a suceder en la tierra.

Los sacerdotes eran, por tanto, al mismo tiempo adivinos. Predecían los vientos, las lluvias, las inundaciones, los grandes calores, las buenas y malas cosechas. Predecían también los acontecimientos políticos, la muerte de los reyes, las guerras, las derrotas.

Pero lo que les hizo principalmente célebres entre todos los pueblos antiguos, fue el arte de predecir lo que sucedería a cada individuo. Imaginaban los caldeos que la posición de los astros en el momento en que el niño viene al mundo, indica de antemano todo su destino.

Cada individuo tiene su estrella, bajo el influjo de la cual permanece toda la vida. Si la estrella es buena, será feliz; si mala, será desgraciado. Bastaba saber bajo qué astro había nacido un hombre para predecir su suerte.

Era lo que los griegos llamaban el horóscopo, y astrología a esta adivinación mediante los astros.

Observando el cielo, los caldeos habían hecho también descubrimientos cuya exactitud ha sido comprobada más tarde.

Habían llegado a calcular los movimientos de los planetas y prever los eclipses de luna, habían determinado los doce signos del, zodíaco y visto que el año se compone de trescientos sesenta y cinco días y cuarto, habían inventado el cuadrante solar. Fueron los creadores de la Astronomía.

MAGIA

Imaginaban los caldeos que el mundo está lleno de espíritus invisibles, sin cesar ocupados en hacer daño a los hombres. Se los representaba de diferentes formas.

Unos eran fantasmas, las almas de los muertos, que volvían al mundo para asustar a los vivos; y otros eran demonios, y se les representaba con figuras horrendas y fantásticas.

Los caldeos atribuían a los demonios todas las desgracias y, sobre todo, las enfermedades. Había un demonio de la peste, otro de la calentura, otro de las úlceras.

Para curar la enfermedad, se trataba de expulsar al demonio. Utilizábanse para ello varios procedimientos que los caldeos habían imaginado de muy antiguo y que conservaron durante miles de años.

los caldeos

Se invocaba a un dios poderoso rogándole que viniera a combatir al demonio, por ejemplo, al dios Marduk o al dios del fuego. Se le decía: «Fuego destructor de los enemigos, arma terrible que ahuyenta la peste, fuego brillante y fecundo, aniquila el mal».

O bien se colocaba a la puerta de la casa la imagen de un dios o de un genio benéfico, con objeto de asustar a los demonios.

Los procedimientos más utilizados eran las fórmulas mágicas y los talismanes. Se creía que ciertas palabras y determinados movimientos ejercían un poder especial al cual no podían resistir los demonios, que bastaba pronunciar esas palabras o hacer esos movimientos para poner en fuga a los demonios.

Para curar al enfermo, se recitaba sobre su cuerpo una fórmula que ordenaba a los malos espíritus irse, la siguiente, por ejemplo: «Que el demonio malo salga, que los demonios se cojan el uno al otro, que el espíritu favorable penetre en su cuerpo».

Los talismanes eran tiras de tela en que se había escrito una fórmula mágica, piedras preciosas o collares en que se había grabado la imagen de una divinidad o una fórmula como ésta: «Demonio malo, peste maligna, el Espíritu de la tierra os ha hecho salir de su cuerpo. Que el genio favorable, el buen coloso, el espíritu bienhechor vengan con el Espíritu de la tierra. Encanto del dios poderoso, poderoso, poderoso».

Los caldeos creían que había fórmulas para llamar a los demonios como las había para alejarlos.

Del mismo modo que se podía curar a un individuo enfermo expulsando ai demonio, se podía hacer enfermar a un individuo sano dejando que el genio malo entrase en su cuerpo.

Por eso se tenía mucho miedo a los hechiceros, que se llamaban «hombres maléficos». Se imaginaba que podían destruir las cosechas, hacer que lloviera granizo, producir enfermedades, ya pronunciando palabras misteriosas, ya dando bebidas encantadas, ya mirando de cierta manera a las gentes a quienes querían hacer daño.

Fueron célebres durante toda la antigüedad los caldeos como adivinos, magos y hechiceros.

A ellos se remonta la creencia en los hechizos, en los filtros, en el mal de ojo, en los sortilegios, en los talismanes y en los amuletos que todos los pueblos civilizados han adoptado y que persisten todavía en todo el Oriente, y aun en los países occidentales entre las gentes de escasa instrucción.

Se usaban todavía en la Edad Media, contra los malos espíritus, fórmulas en la lengua asiria, como, por ejemplo: Hilka, ni/ka, bescha, bescha: ¡Vete, vete, malo, malo! .

PESAS Y MEDIDAS

Inventaron los caldeos todas las medidas de tiempo y de longitud, todos los pesos de que se sirvieron los demás pueblos de la antigüedad.

Dividían el año en doce meses, unos de veintinueve, otros de treinta días, según la revolución de la luna alrededor de la tierra. De esta suerte, el año suyo era más corto que el año verdadero de trescientos sesenta y cinco días y cuarto, calculado por el movimiento de traslación de la tierra alrededor del sol.

Para compensar la diferencia, intercalaban cada seis años un mes complementario de treinta días. Ellos imaginaron la semana de siete días en recuerdo de los siete planetas.

El séptimo era un día de descanso, en que no se debía guerrear ni administrar justicia, ni siquiera tomar medicina. Ellos dividieron el día en veinticuatro horas, la hora en sesenta minutos, el minuto en sesenta segundos.

Hicieron también la división del círculo en 360 grados, del grado en sesenta minutos, del minuto en sesenta segundos, del segundo en sesenta terceros, con los signos: ° grado, minuto, » segundo, «‘ tercero.

Respecto a las medidas de longitud imaginaron un sistema completo de medidas.

Eran ellas: el palmo, de 27 centímetros; el codo, de 52 centímetros; la pértica, de 12 palmos; el pletro, de 10 pérticas; el estadio.

Las medidas de superficie eran el pie cuadrado, el codo cuadrado y el estadio cuadrado.

Los pesos eran la mina, 305 gramos; el talento, que pesaba 60 minas. La mina se dividía en 60 dracmas.

MONUMENTOS

Los caldeos y los asirios construyeron gran número de monumentos. Hoy todavía está el país sembrado de enormes ruinas.

No disponían los arquitectos caldeos de piedra para edificar. Mandaban hacer ladrillos con tierra arcillosa amasada con agua y puesta en un molde.

Los ladrillos cocidos, es decir, metidos en el horno, tomaban color encarnado y eran muy resistentes. Los ladrillos crudos, adobes, habían sido simplemente secados al sol. Su color era parduzco y se deshacían más fácilmente que los otros, utilizándose para las terrazas y los muros gruesos exteriores.

El ladrillo tenía comúnmente 31 centímetros de largo y 10 centímetros de espesor, y llevaba una inscripción que se había hecho con un sello de metal en el barro todavía blando.

Se juntaban los ladrillos con mortero de arcilla o de cal, muchas veces también con asfalto. Para construir edificios sólidos con ellos, era necesario hacer muros muy gruesos, poco altos y sin ventanas.

construccion de la ladrillos
Construccion de la ladrillos

Los arquitectos asirios conservaron el mismo sistema, aun cuando hubiera piedra en las montañas de su país. No utilizaron ésta más que en los cimientos, los enlosados y los bajorrelieves.

La construcción empezaba con una ceremonia religiosa. El rey en persona iba a depositar en los cimientos un cilindro de piedra y arcilla, el temen, en que se había grabado una inscripción conmemorativa.

Se depositaban también figuritas, amuletos y placas de oro, de plata y de cobre.

Se depositaban también figuritas, amuletos y placas de oro, de plata y de cobre. Se han encontrado las ruinas de los palacios de siete u ocho reyes de Asiria. El mejor conservado y conocido es el del rey Sargón, descubierto en Khorsabad.

Estaba construido sobre enorme terraza cuadrada, de diez hectáreas de superficie, cuyos ángulos estaban orientados exactamente a los cuatro puntos cardinales. Se llegaba a ella por anchas escaleras, subiendo los coches por suave plano inclinado o rampa.

Se encontraba primeramente una puerta abovedada, flanqueada por dos torres cuadradas que coronaban almenas.

A ambos lados de la puerta, al exterior, dos gigantescos toros alados, con cabeza humana, estaban puestos de perfil con la cara vuelta hacia la puerta. Otros dos estaban colocados de frente dentro de ésta, de modo que al llegar se vieran siempre dos cabezas de genios.

La puerta conducía a un gran patio cuadrado (de 976 metros cuadrados de superficie), que era el patio de honor donde se celebraban las ceremonias-. Lo rodeaban grandes cámaras que tenían todas sus puertas al patio, comunmente flanqueada por colosos.

Comunicaba con otros patios, rodeados de cámaras semejantes, habiendo de esta suerte diez patios grandes o pequeños y más de sesenta cámaras. Las paredes estaban cubiertas de placas de alabastro en que se habían esculpido relieves representando los grandes hechos del rey.

El pavimento era de cuadrados de ladrillos cubiertos con tapices, y donde no habían de colocarse éstos, era de losas de piedra con labores imitando los dibujos de los tapices. En esta parte del palacio habitaban los hombres y se recibía a los visitantes.

En un rincón, al lado de un pequeño templo, se alzaba una pirámide de siete pisos, consagrada al culto de los astros.

Detrás de las salas de los hombres, en un edificio enteramente aislado, rodeado de altos muros, y donde no se podía entrar sino por dos puertas fortificadas, estaban los departamentos de las mujeres. Eran cámaras dispuestas alrededor de varios patios.

Las paredes del patio principal estaban cubiertas de azulejos que representaban animales fantásticos, y a cada lado de las puertas se alzaban grandes estatuas pintadas. Este patio estaba rodeado de filas de columnas que formaban soportal y sostenían una galería. Las columnas, revestidas de bronce y terminadas por un haz de palmas de bronce dorado, semejaban palmeras.

El resto del palacio estaba ocupado por los alojamientos de los criados, las cocinas, las despensas, los graneros, los hornos de cocer pan, las cuadras por el parque donde se guardaban las lanzas, los escudos y los carros de guerra; por la sala del tesoro, donde se depositaban el oro, la plata, los objetos cogidos en la guerra o enviados como tributo.

El palacio comprendía en total 208 salas, de tamaño diferente. Todas eran estrechas, y las grandes mucho más largas que anchas, semejaban galerías. Ninguna tenía ventanas, entrando la luz y el aire por una gran puerta, a veces de cinco metros de altura, que daba a un patio. Se hacía así para defenderse del calor.

TEMPLOS ESCALONADOS

Los templos caldeos y asirios tenían la forma de altas torres cuadradas. Los había en todos los palacios de los reyes de Asiria, pero los más grandes eran los de Babilonia.

La ruina llamada Birs Mimrud tiene todavía 71 metros de altura. Esta ruina es un resto del templo de Belo, que tenía 370 metros de cada lado. En el centro, sobre una terraza que dominaba la llanura, se alzaba la gran torre cuadrada de 185 metros de lado.

Birs Nimrud

Birs Nimrud

Sostenía una torre semejante, pero más pequeña, ésta una tercera más pequeña todavía, y así sucesivamente hasta el número de siete.

Había, pues, siete torres superpuestas, cada una en disminución respecto a la anterior. Cada torre estaba consagrada a uno de los siete astros y pintada del color de este astro, en el orden siguiente, partiendo desde abajo: blanco, negro, púrpura, azul, rojo, plata, oro.

Una escalera en espiral, colocada al exterior, conducía de una torre a otra. Encima de la última torre se elevaba una capilla que contenía una mesa de oro y un lecho ricamente adornado, donde velaba un sacerdote, cubierta con una cúpula dorada, que brillaba al sol.

La altura total era de más de 100 metros. La torre del palacio de Sargón tenía 43 metros de lado y cada uno de los pisos seis de altura.

Relieves

Se han encontrado pocas estatuas caldeas o asirías, y no tienen ni con mucho la hermosura de las estatuas egipcias. El país no daba buenos materiales.

La piedra de Asiria es una caliza blanda, fácil de cortar en lajas delgadas, muy buena para bajorrelieves, muy mala para estatuas. En Caldea no hay piedra en absoluto. Las estatuas halladas en Sirtela han sido hechas con piedra negra traída por mar.

Todas representan personajes de pie o sentados, vestidos con trajes largos bordados y los pies descalzos.

Los escultores asirios hicieron principalmente bajorrelieves en grandes lajas de alabastro o de caliza blanda, destinados a adornar las paredes de los palacios. Los mayores se alzaban en los muros de fuera.

relieves caldeos

Representaban genios de talla colosal, ya un genio con cabeza de águila, ya un gigante que ahogaba a un león, ya un toro alado con cabeza humana.

Había en Khorsabad 26 pares de toros alados, de cuatro a cinco metros de altura. Estaban tallados en dos caras, de modo que parecían estatuas adosadas a la pared.

A la cabeza llevan como adorno una tiara, el pelo rizado, y miran con aire severo. No se puede entrar en la sala asiria del Louvre sin que sorprenda el poderío y la majestad de estos monstruos.

En las paredes interiores, los bajorrelieves representaban escenas de la vida del rey que había mandado a edificar el palacio. En Khorsabad, se han encontrado dos mil metros de bajorrelieves, y más todavía se han sacado de los palacios de Kalak y de Nínive.

Toda esta escultura ha sido ejecutada en pocos años y ha sido necesario, por tanto, emplear muchos artistas a la vez, por lo cual los bajorrelieves son de muy desigual valor.

Las escenas de batalla distraen e instruyen a la vez, porque el artista ha representando todo detalladamente, las filas de cautivos que se conducen, los cadáveres en el campo de batalla, los árboles en la montaña, los pájaros en sus nidos o en las ramas.

Pero comunmente el dibujo es torpe, diríase que son como los dibujos que los niños pintan en sus cuadernos. Los hombres resultan más altos que los caballos y más altos todavía que las fortalezas, los peces son tan grandes como los barcos, los buitres tienen la talla de los cadáveres que devoran, y los pájaros son tan altos como los árboles. Ni la menor ¡dea de perspectiva.

En general, el artista agranda a los personajes que le interesan más, hace al rey más alto que sus ministros, a los asirios de más estatura que sus enemigos. No sabe dibujar las cabezas más que de perfil, y cuando hay que poner a alguien de frente, le coloca la cabeza atravesada.

Las caras no tienen expresión alguna, no ríen ni lloran. Los cuerpos están casi siempre cubiertos con pesados vestidos que no dejan ver más que la cabeza, los pies y las manos.

Hay, sin embargo, trozos notables, y son los grandes relieves que representan al rey y sus servidores. El artista ha dibujado con perfección la parba y el pelo rizado, los bordados del manto y de la tiara, las franjas de seda de la parte inferior del vestido.

A veces la figura parece un retrato.
Las obras maestras de este arte asirio son los perros de caza y las fieras. En un relieve que representa una cacería de Assurbanipal, una leona atravesada por tres flechas se alza sobre las manos rugiendo. La parte trasera de su cuerpo, ya paralizada, se expresa con perfecta realidad.

Los ladrillos que formaban los muros de los palacios estaban enteramente tapados por un estuco blanco, encima del cual se pintaban adornos al fresco. Los adornos dibujados, ya en las losas y los azulejos, ya en los tapices y los vestidos, representaban comúnmente plantas, animales fantásticos o combinaciones de líneas.

Los festones, las palmas, las flores, los grifos, las quimeras, casi todos los modelos de ornamentación empleados en Oriente, y que nosotros los occidentales imitamos, nos vienen de los caldeos.

INSCRIPCIONES Y ESCRITURA

En las ruinas de todas las ciudades de Caldea y Asiria, aun las más antiguas, se han encontrado inscripciones. Más de tres mil años antes de nuestra Era, los caldeos sabían escribir.

La mayor parte de las inscripciones están impresas en ladrillos que tienen diferentes formas. Unos son losetas planas, otros parecen pastillas de jabón, otros tienen forma de tonelito.

Se empleaba para escribir en estos ladrillos un estilete de metal terminado en una cabeza plana de forma triangular.

Se apoyaba esta punta en el barro cuando todavía estaba blando, y así se trazaban signos que tenían todos la forma de triángulo alargado y que semejan flechas o cuñas.

Por esto los eruditos han llamado a esta escritura cuneiforme, derivada de la latina cuneus, cuña.

Cuando se había terminado de escribir, se metía el barro en el horno para endurecerlo, y io impreso se hacía imborrable. Toda la biblioteca encontrada en el palacio de Assurbanipal se compone de ladrillos escritos por ambos lados.

caldeos

Este sistema ha servido para escribir no solamente la lengua caldea y asiria, sino las lenguas de todos los países vecinos; el susiano, el armenio, el capadocio, el medo y el persa.

La escritura caldea y asiria era muy complicada. Cada signo estaba formado por la reunión de varios trozos en forma de cuñas. En los tiempos antiguos un signo representaba una palabra, como en nuestros jeroglíficos: por ejemplo, sol, luna, pescado.

Luego se escogieron ciertos signos para representar solamente una sílaba, ba, bi, ga, la, lum, kat, y en estos caracteres silábicos se escribieron la mayor parte de las palabras.

Pero había más de doscientos caracteres silábicos, muchos de los cuales se parecían y era fácil confundir. Además, se habían conservado algunos de los antiguos caracteres, de los que cada uno representaba una palabra, y ocurría con frecuencia que el mismo signo sirviera a la vez para designar la palabra entera y una sílaba.

Había también signos que podían leerse de dos maneras completamente distintas, por ejemplo, an o ilú.

Esta escritura era muy difícil, aun para los caldeos, que necesitaban para guiarse libros especiales, vocabularios, gramáticas, diccionarios. De ellos se han encontrado muchos, que han ayudado a los eruditos modernos a descifrar los otros textos.

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Fuente Consultada:Historia Universal Ilustrada de Charles Seignobos Tomo I Editorial Publinter Bs.As. – Los Caldeos –

Biografia de Senaquerib Rey de Asiria

Biografía del Rey Senaquerib

Castellanizado Senaquerib (Sin ajer-irba, «oh dios de la luna, aumenta mis hermanos») es una figura extraña y sorprendente en la historia de Asiría.

Nos gustaría poseer más detalles sobre las circunstancias de su vida que no las solas relaciones oficiales. Pues si sobre su cabeza alienta la tragedia y en su corazón anida una ferocidad inaudita, en cambio otros aspectos nos lo revelan como un hombre entusiasmado por la naturaleza.

senaquerib

Senaquerib fue rey de Asiria desde el 705 a. C. hasta su muerte, el 20 de Tevet de 681 a. C., así como de Babilonia entre 705 y 703, y nuevamente desde 689 a. C. hasta su muerte.

En efecto, el probable instigador del asesinato de su padre Sargón II, el destructor de Babilonia, el ejecutor de millares de víctimas, el hombre de la cólera arrebatada, fue un enamorado de las plantas y de los animales.

En su palacio de Kuyundshik, al Sudoeste de Nínive, reunió el primer parque zoológico de la historia, y en sus bellísimos jardines cultivó las plantas y los árboles frutales exóticos y raros.

Fue el introductor del cultivo del algodón en Mesopotamia. Asimismo, los relieves de la época nos lo presentan como escalador de montañas, el primer alpinista que jamás haya existido.

Como monarca, su paso se reveló por una estela de Sangre y de furor. Para sujetar a la rebelde Babilonia, unas veces sublevada por un caldeo y otras por un nativo del país, Senaquerib tuvo que emprender varias campañas.

En 703 un usurpador, Marduk-zakir-schumi, se apoderó del gobierno babilónico, pero al cabo de pocos días murió a manos de Mardukapalidina, probablemente el mismo personaje caldeo de la época de Sargón II.

Senaquerib acudió con un ejército poderoso, derrotó al caldeo, a pesar del auxilio que éste recibió de Suthruk-Narkundu, rey del Elam, e instauró en Babilonia la regencia de Belibni, un indígena educado en Asiría (702).

En aquella ocasión, Senaquerib cortó muchas cabezas y deportó 200.000 babilonios a otras tierras. Pero estas medidas no fueron suficientes, ya que en 599 se produjo una nueva insurrección, fomentada por Marduk.

Senaquerib deshizo a los conjurados, destituyó a Belibni y nombró gobernador a su propio hijo Asur-nadin-schuml. Para acabar con el peligro de Marduk y del Elam emprendió una campaña por la costa del golfo Pérsico, cuyo resultado fue extirpar para siempre el poderío de los caldeos (694).

Pero, mientras tanto, el nuevo soberano de Elam, Khalluni, aprovecha tan favorable contingencia para penetrar en Babilonia, apresar al regente y substituirlo por un tal Nirgal-Mus-hizib.

El furor de Senaquerib no conoció límites. Sus armas devastaron Mesopotamia, derrotaron a elamitas y babilonios, pero no lograron restablecer la situación, puesto que de 692 a 689 rigió a Babilonia el caldeo Mushizib-Marduk apoyado por Umman-Minanu de Elam.

Después de una lucha agotadora, con una gran batalla cerca de Jaluli (691), que no fue decisiva, a mediados de noviembre de 689 Senaquerib se apoderó de Babilonia y, como castigo por su rebelión, ordenó saquearla, pasar a cuchillo a todos sus habitantes, incendiarla y arrasarla.

Este monstruoso decreto fue recordado con horror durante muchas generaciones y abrió un abismo irreparable entre Asiría y Babilonia.

En Occidente, Senaquerib prosiguió la política de su padre, en particular porque continuaban las intrigas de los faraones egipcios para soliviantar a los pueblos todavía independientes de Palestina.

Tirhaka fomentó los deseos del rey de Judá, Ezequias, y del rey de Sidón, Elulaios, para verse libres del yugo asirio. Formóse una liga, y contra ella dirigió su ejército Senaquerib.

En el transcurso de una memorable campaña, derrotó a los fenicios, venció a los egipcios en la batalla de Eltekeh (701), devastó los campos de Judá y puso sitio a Jerusalén. Doscientos mil hebreos fueron deportados a Mesopotamia, pero Ezequias logró capitular en buenas condiciones.

Más tarde, en 686, emprendió Senaquerib una nueva expedición: puso sitio a la fortaleza egipcia de Pelusium, pero no logró conquistarla pues una peste le obligó a levantar el campo.

A fines del año 681, con ocasión de hallarse celebrando una fiesta en Nínive, en honor del dios Nusku, Senaquerib fue asesinado por Asur-shar-uzur, uno de sus hijos, que quería disputar el trono a su hermano mayor Asarhadón. De esta manera se cumplía el infalible aserto de que quien a hierro mata, a hierro muere.

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Rey Sargón Historia del Imperio Acadio Características Resumen

REY SARGÓN EL GRANDE – FUNDACIÓN DEL PRIMER IMPERIO EN LA MESOPOTAMIA

Las primeras civilizaciones aparecieron en el Oriente Medio, en Egipto y Mesopotamia, en el año 5000 a.C. aproximadamente. Su existencia está ligada a la fertilidad, garantizada por los deltas de los ríos, y una organización política y social ya muy evolucionada. Civilizaciones paralelas, unidas a la presencia de los ríos, se encontrarán a orillas del Indo, y, en China, junto al río Amarillo.

En el caso de  Mesopotamia, en las márgenes de los ríos Tigris y Eufrates surgieron dos ciudades notables: Babilonia sobre el Eufrates y Nínive sobre el Tigris. La primera fue la más antigua; sin embargo, Nínive llegó a su apogeo antes que Babilonia.

En cambio, las comarcas vecinas, de suelo desértico, eran pobres, lo que explica que la Mesopotamia fuera codiciada por los pueblos anos del Norte y los semitas del Sur, los que chocaron más de una vez en ese escenario geográfico a lo largo de la historia, que nos muestra una sucesión ininterrumpida de invasiones, de guerras frecuentes y de imperios duraderos, pero vulnerables.

Sucesivamente, desde el año 3500 a. de J. C, aproximadamente, algunas ciudades-estado, fundadas cerca de los centros del culto, se dividen la zona del delta. Aunque el misterio siga siendo insoluble por lo que se refiere a los sucesivos estadios de esta evolución, es innegable que aquellos Estados, es decir, aquellas civilizaciones, fueron determinados por las condiciones naturales, que permitió la agricultura, pues la tierra era fértil, el agua, abundante; pero había que contener las crecidas, excavar canales, levantar diques, dividir los campos. ¿Cómo se originaron los primeros poderes despóticos, que iban a dominar estos mecanismos sociales tan complejos?.

Quizá no lo sepamos nunca. Lo único seguro es que la necesidad de una organización colectiva llevó al establecimiento de una autoridad central, fundada sobre la religión.

mapa imperio sumerio acadio

Sargón de Acad: Al norte de las ciudades-estado sumerias se encontraba el territorio de los acadios semitas. Sargón, un jefe guerrero, lo unificó poco antes del año 2300 a. de J.C., y gobernó Acad durante unos cincuenta y cinco años. El origen de Sargón y su encumbramiento en el poder están rodeados de numerosas leyendas y misterios. Una crónica dice que nació de una prostituta del templo. Otra, que se le encontró en una cesta de juncos (en circunstancias parecidas a las de Moisés). Tras dominar Acad, Sargón se dirigió hacia el sur y sometió a los divididos sumerios de ciudad en ciudad. Pero los sumerios vencidos civilizaron a sus conquistadores acadios, que asimilaron con rapidez la cultura sumeria. Sargón, rey de Sumeria y Acad, extendió su imperio desde el actual Irán hasta el Mediterráneo. A su muerte, el impeno acadio se desintegró bajo la amenaza de invasión de otros pueblos semitas. Unos seiscientos años más tarde, Hammurabi, rey de Babilonia, incorporó a su imperio los viejos territorios acadios y sumerios.

La vida social se articulaba en las categorías de los funcionarios y de los soldados. Se crearon también sistemas de contabilidad y de escritura, necesarios para el funcionamiento del conjunto. Las ciudades mesopotámicas entraron en lucha a comienzos del III milenio, en una tremenda alternativa de guerras y civilización. Kish, Uruk, Ur, Lagash combaten sucesivamente por la hegemonía; hacia el 2500 a. de J. C, Lugalzaggisi, señor de Ur y de Uruk, puede considerarse como el primer emperador de la Mesopotamia.

Dios Abu de los sumerios

El  pueblo  sumerio   ha  encontrado  en  su  religión su casi único motivo inspirador.
Los  enormes  ojos  del dios  Abu,  con  sus  córneas de hueso y sus párpados de betún,
se dirigen hacia lo invisible. He aquí una figura imaginaria, destinada a hacer que la efigie divina estuviera presente en la emoción del espectador.

Sargón de Akkad y sus sucesores, derrotando a Lugalzaggisi, fundan, a su vez, un Imperio. Pero, hacia el año 2285 a. de J. C, los bárbaros procedentes de los montes Zagros, quizá empujados por las invasiones indoeuropeas, devastan Mesopotamia. La hegemonía de Ur resurgirá de las ruinas, contrastada muy pronto por otras ciudades rivales; Isin, Larsa, Babilonia, Uruk, Kish, hasta que, hacia el 1792 a. de J. C, Hammurabi, rey de Babilonia, impone su ley. La unificación de la Mesopotamia durará muy poco.

Sargon I rey acadio

Sargón I, llamado el Grande, rey acadio (c. 2335-c. 2279 a.C.), por primera vez en la historia de Mesopotamia, unificó las antiguas tierras de Sumer y Acad. Apenas se conocen datos sobre su vida. Según una leyenda sumeria, Sargón fue depositado en una cesta de caña sellada y abandonado en las aguas del Éufrates, de donde fue rescatado. Tras conseguir la aprobación de la diosa Istar, se alzó en armas para establecer su reino.

LA HISTORIA DE SARGÓN: Hacia el año 2300 a.C, atraídos por el extraordinario desarrollo de la región, irrumpieron otros pueblos nómades de origen semita, provenientes de Arabia y de Siria y se establecieron en la parte media. Fueron éstos los acadios y los amárreos. Los primeros fundaron la ciudad de Acad o Agadé (hoy Bagdad) y los segundos, la de Babilonia o Babel.

Los sumerios, de mayor grado de civilización, resistieron a esta penetración pero, finalmente, sucumbieron ante el poder del rey de Acad, Sargón, con quien se inició una época francamente progresista, durante la cual los acadios fueron asimilando la cultura sumeria, hasta que éstos lograron recuperar su hegemonía, llegando al apogeo de su poder, a tal punto eme en la ciudad de Ur se consagró el primer código de leyes que se conozca, denominado Urnami.

Los orígenes de sargón no eran principescos: hijo de padre desconocido, fue traído al mundo en secreto por una servidora del templo, que Je abandonó, como en el caso de Moisés, junto al borde del agua. «Lo colocó en una barquilla de cañas, cuyas aberturas tapó con pez.» Recogido por un aguador, Sargón llegaría a ser copero del rey de Kish; con ocasión de la toma de la ciudad por el ejército sumerio, consiguió escapar y montó un campamento en Agadé, en el país de Akkad, sobre el Eufrates Medio.

Reunió guerreros, encontrándose, en poco tiempo, a la cabeza de un potente ejército de mayor movilidad que el de Sumer; en efecto, la infantería ligera entraba en combate, a distancia, mediante una lluvia de flechas, luego alcanzaba al enemigo hasta llegar al cuerpo a cuerpo y entraban entonces en acción el hacha y la lanza corta. Lugalzaggisi fue vencido, apresado, arrastrado y encadenado hasta Nippur, donde sufrió la mayor humillación al ser expuesto en una jaula a la puerta del templo de Enlil, dios del viento y de la Tierra.

El sueño de la hegemonía sumeria se había venido abajo. En cambio, su destructor iba a crear el primer imperio semítico. En treinta y cuatro batallas, Sargón «agota al Elam, sojuzga al país sumerio, unifica bajo su autoridad a Asiría, al norte, y a Amurra, en el oeste».

Extiende su dominación desde el Mediterráneo hasta el Golfo Pérsico, desde los desiertos de Arabia hasta los montes Zagros; es el primer «rey de las multitudes y de las cuatro regiones del mundo», el primer gran aventurero conocido que funda no sólo un imperio, sino una dinastía que dominará la totalidad del Creciente Fértil, durante más de cien años. El reinado de Sargón no fue tranquilo ni feliz.

Desde su capital, Agadé, instalada en la provincia central, este rey pasó cincuenta y ocho años de su reinado guerreando contra los montañeses del nordeste y del este, y dominando las revueltas que estallaban, periódicamente, en Elam, en Sumer y en la propia Akkad.

Sargón, y fue el primero de una larga serie de conquistadores en la historia del Próximo Oriente. Si es cierto siquiera la mitad de lo que se cuenta de él, debió ser un personaje excepcional para su época. Se cree que gobernó tierras que se extendían desde Palestina hasta el golfo Pérsico, y que invadió Egipto e incluso Etiopía. En su tiempo se alardeaba de que en el palacio de Sargón comían 5.000 soldados a sus expensas. Sea verdad o no, todo lo anterior importa menos que el hecho indiscutible de que Sargón fue el primer rey que unificó Sumer y el norte de Mesopotamia, creando un solo estado bajo un gobierno común. Los monarcas posteriores llevaban el título de «reyes de Sumer y Acad». El de Sargón fue el primer imperio unificado de la historia y la primera unidad política que abarcaba todo el valle de Mesopotamia, aunque esta situación sólo se prolongaría hasta el reinado de su bisnieto. Poco después del 2200, el imperio acadio fue destruido por los pueblos de las montañas del nordeste.

El único que no se levantó contra Sargón fue el norte del Imperio. Según parece, los semitas de Subartu, que serían después los terribles asirios, fueron los más fieles sostenedores de la dinastía de Sargón. La tarea no será menos dura para sus herederos; el hijo mayor del rey, Rimush, arrostra una rebelión de Sumer y de Elam, mientras el segundo, Manishtusu, tuvo que intervenir en las costas del Golfo Pérsico.

Ambos mueren asesinados, y Naram-Sin, hijo del último, tiene que reprimir la rebelión de casi todas las ciudades del país, antes de sufrir una serie de desastres, debidos a una invasión de montañeses de Zagros, los guti. Parece ser que éstos habían sido empujados por otros invasores, los Umman-Manda, jinetes procedentes de Anatolia, y en los que algunos sabios pretenden ver una vanguardia de los pueblos indoeuropeos.

Estos derrotan definitivamente al hijo de Naram-Sin, Shar-Kali-Sharri, el año 2190 a. de J. C. No desaparece inmediatamente la dinastía sargóni-da; algunos príncipes siguen manteniéndose a la cabeza de un reino reducido. Hasta el año 2150, los jefes de los pueblos vencedores no eliminan definitivamente a los semitas, implantando su dominio sobre todo el país. Por vez primera, desde que los mesopotámicos aprendieron a dejar constancia de los acontecimientos de su historia en tablillas, sucumben ante el empuje de pueblos primitivos.

Las ciudades, no obstante, no quedaron descontentas de la invasión de los extranjeros, ya que habían conseguido terminar con la supremacía acadia. Aunque no demasiado opresora, ésta había destruido la semi-autonomía de que disfrutaba cada ciudad, desde los tiempos más remotos. Parece ser que los guti no manifestaron grandes ambiciones políticas, contentándose con aprovecharse de unas condiciones de vida más fáciles que aquéllas a que estaban acostumbrados.

El peso de su dominación era soportable, ya que consintió a las antiguas Ciudades Estados disfrutar, durante un centenar de años, de un régimen casi independiente, y les permitió, asimismo, prosperar. No obstante, el recuerdo de Sargón se perpetúa, durante mucho tiempo, en Mesopotamia. Todos los fundadores de imperios que se sucederán a las orillas del Eufrates y del Tigris, utilizarán la fórmula de que se había valido aquel semita, de origen oscuro y modestos principios: «Yo… rey de Sumer y de Akkad, rey de las multitudes y de las cuatro regiones…»

BAJO EL IMPERIO DE AKKAD
Mesopotamia tenía, al fin, bajo el reino de los sargónidas, configuración de Estado. Era un hecho verdaderamente excepcional para aquella época y que sólo se puede atribuir a  la personalidad extraordinaria de los soberanos. Parece que supieron tener en cuenta la diversidad de pueblos que formaban su imperio, reservando bajo su autoridad directa a las regiones con mayoría semita, y tolerando, por el contrario, que cada ciudad sumeria conservase su propio príncipe y sus instituciones.

El rey ejercía el derecho de soberanía sobre ellas. Las creencias religiosas semitas asimilaron las de Sumer; así, por ejemplo, el dios solar Shamah correspondía a Utu, y el planeta Venus Isthar encontraba su réplica en Inanna, diosa de la fecundidad. Fue tan perfecto el sincretismo religioso, que muy pronto se hará difícil distinguir los caracteres sumerios y acadios en la religión de Mesopotamia.

Sincretismo: es un sistema filosófico que trata de conciliar doctrinas diferentes.

El pueblo acadio vino a ser heredero de las mismas tradiciones, de la misma civilización que sus vencidos. Por esto, ni siquiera tuvo la intención de destruir lo que había encontrado. Al contrario, respetó, expandió y transformó las instituciones del país de Sumer, de acuerdo con su propia personalidad. El sumerio siguió siendo lengua oficial, junto al acadio.

El personal administrativo fue reclutado tanto entre los sumerios como entre los semitas. Estos escribieron con los caracteres cuneiformes, que adaptaron a su propio idioma. Muy pronto se publicaron listas de palabras, formando un vocabulario comparado sumerio-acadio: los primeros diccionarios de la historia.

El alma semita, más flexible que la de los sumerios, intervino en la ejecución de las obras de arte: las composiciones monumentales y el grabado de los cilindros-sellos perdieron su seriedad y rigidez para adquirir más suavidad. Después de una de sus campañas en los montes Zagros, el nieto de Sargón, Naram-Sin, hizo grabar en piedra una estela celebrando su victoria.

Este monumento es notable por su fuerza y por su composición, más libre que la de todas las obras similares precedentes. En vez de una narración escalonada, para leer de arriba abajo, nos encontramos con una sola escena, en la cual unos cuantos personajes dan la impresión, por su movimiento, de una gran multitud representando una escena de triunfo y dominándola el rey vencedor. ¿Y qué decir de la admirable cabeza de Sargón, digna de figurar entre las obras más ilustres de la estatuaria mundial?.

Los mínimos detalles de este rostro han sido cincelados con un arte perfecto que nos recuerda el de las «tumbas reales» de Ur. Sin embargo, la expresión no es la de las estatuas sumerias: la efigie no es extática y rígida, sino que respira majestad y poder, dulcificados, sin embargo, por una ligera sonrisa que se dibuja en los labios del rey.

INVASIONES ARIAS: El apogeo de los semitas, se vio violentamente interrumpido por la irrupción sucesiva de varios pueblos de origen ario, que llegaron hacia él año 1900 a.C. desde la región del Cáucaso. Fueron éstos los hititas, los mitanios y los kasitas, quienes introdujeron como gran novedad en b región, el hierro y el caballo.

Los hititas, luego de invadir la Mesopotamia se apoderaron de Babilonia, aunque no se radicaron en el lugar, sino que se dirigieron ai Asia Menor, donde finalmente se establecieron en la Anatolia y fundaron la ciudad de Hattusas.
Luego arribaron los mitanios, menos aguerridos, quienes se quedaron en la zona Norte, sin hostilizar demasiado a sus vecinos.

Por último llegaron los kasitas, los que se mezclaron con los amorreos y luego de cruenta lucha dominaron todo el territorio y consolidaron el poder de los arios.

Fuente Consultada:
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo I sargón y los Acadios
Historia Universal Ilustrada Tomo I Los Acadios John M Roberts Edit. Debate

Formación del Imperio Asirio Conquistas y Poder Militar

LOS ASIRIOS: CONQUISTAS Y CREACIÓN DE SU IMPERIO

Asiria, fue un muy antiguo país de Asia, que abarcaba hacia el sur desde casi la frontera norte del actual Irak y ocupaba el valle del río Tigris y uno de sus afluentes más importantes, el Zab, formando una zona con forma similar a un triángulo invertido. Los asirios de raza semita, mezclados con otros pueblos, se habían establecido al norte de Mesopotamia, en el alto valle del Tigris. Hacia 1800 a. C. se funda su primer Imperio, pero sus ambiciones son frenadas por la Babilonia de Hammurabi, por los hititas y por los mitanni.

EVOLUCIÓN DEL PUEBLO: Desde el 1200 hasta el 950 a.C, el país conoció una serie de invasiones, y, en la lucha por la supervivencia, se transformó en una nación armada, que usa métodos feroces para intimidar a sus adversarios.

La desaparición de los hititas, la decadencia egipcia y la ruina de Babilonia permiten la expansión de los asirios. Las guerras defensivas se transforman en guerras de conquista, seguidas de la sistemática sumisión de los pueblos vencidos: Ashur-Nasirpal II, Salmanasar III, Tiglat-Pileser III, Sargón II, fundan, del 850 hasta el 705 a. C, un formidable Imperio, que se extiende desde el Golfo Pérsico al Mediterráneo y al Asia Menor.

En todas partes hay guarniciones que vigilan a los vencidos; en caso de rebelión se suceden matanzas y deportaciones. El arte de la guerra alcanza una perfección jamás inigualada. Pero una movilización permanente agota los recursos nacionales y el odio va rodeando a los conquistadores, que se extienden cada vez más.

Senaquerib destruye Babilonia (689 a. C.), Asarhadon invade Egipto (671 a.C), Asurbanipal aniquila Tebas, que no volverá a resurgir. Aterrorizado, todo el Oriente espera la venganza que los profetas de Israel han anunciado. Esta se prepara al Este, entre los medos, instalados en la altiplanicie del Irán tras las migraciones indoeuropeas.

En la capital, Nínive, Asurbanipal (el Sardanápalo de la leyenda), rodeado de libros, consulta con inquietud a sus adivinos y envía a través de su Imperio órdenes que superan cualquier crueldad conocida. Hace arrojar al estiércol los huesos del rey de Elam, para privarlo del reposo eterno. Pero todo es en vano: veinte años después de su muerte, Nínive no existirá va.

LOS INICIOS DEL IMPERIO
La Formación de una Potencia Militar

Durante la tercera dinastía de Ur (hacia el año 2000 a. de J. C), el pueblo de Sumer, en plena expansión, había conquistado la suprenacía militar y política, y dominaba Meso-potamia. Pero al norte del imperio sumerio, no lejos de la actual Armenia, sobre territorios fértiles bañados por numerosas corrientes de agua, se había instalado otro pueblo, formado en parte por tribus semitas.

Situados entre, los dos ríos, y beneficiados con un abundante régimen de lluvias, estos territorios gozaban de un clima relativamente’ benigno, propicio para atraer y retener a las tribus errantes. Así, pues, desde el primer momento, las tribus asirías se asentaron en esa región, lugar de paso obligado y centro estratégico de primera importancia, que iba a ser ásperamente disputado en el curso de los tiempos.

LOS SIGLOS OSCUROS:
Asiría se convierte en una potencia militar: Los principios de la historia asiría resultan oscuros; es de suponer que, durante mucho tiempo, las tribus hicieran vida seminómada, errantes con sus rebaños. Ante los ataques de otros nómadas de las estepas del este, se unieron entre ellas, construyendo burgos fortificados y santuarios, imponiéndose como rey el jefe de la ciudad-santuario más importante.

La ciudad se elevaba sobre la orilla derecha del Tigris, y recibió el nombre del dios que allí se veneraba, Asur (el benévolo). Como en todo el Oriente, el poder era, en su esencia, religioso, y el rey, representante de dios sobre la tierra, era, a la vez, legislador, gran sacerdote y jefe guerrero, encargado de castigar a los pueblos que no reconocían al divino señor. Desde el segundo milenio, las otras ciudades, sometidas a la autoridad del «vicario de Asur», se convirtieron en florecientes centros artesanales y comerciales.

De la lista de soberanos se destacan, en primer lugar, el nombre de Ilu-Suma (hacia 1830 a. C), que efectúa una incursión en Babilonia, y, sobre todo, el de Shamsi-Adad I, creador, según parece, del primer imperio asirio (hacia 1750 a.C). Este imperio contaba ya con una administración centralizada, mensajeros y un ejército regular, dotado de intendencia. Mas el poder de Babilonia se impondrá sobre Shamsi-Adad I, y sus sucesores serán los vasallos de la ciudad de Hammurabi.

A continuación de las invasiones kassitas viene un período de siglos oscuros: Asiría, arrasada en varias ocasiones, tiene que mezclarse con sus poderosos vecinos, los imperios hitita y mitanni; aprovecha los períodos de respiro para familiarizarse con las nuevas armas de hierro y los carros de combate, y multiplicar las incursiones a Babilonia. La decadencia de los hititas ofrece a Salmanasar I y Tukulti-Ninurta I brillantes oportunidades.

Aquél les expulsa hasta Karkemish, en tanto  que  to que Tukulti-Ninurta, después de derrotarles nuevamente, se vuelve contra Babilonia, apoderándose del dios Marduk. Hacia el año 1206 a. C., Babilonia se libera de la dominación asiría; una vez más, provocadas por emigraciones indoeuropeas, las invasiones hacen tambalear el precario equilibrio de Oriente.

Los «Pueblos de la Mar» destruyen el imperio hitita y se abalanzan hacia el sur, siendo detenidos en las fronteras de Egipto por Ramsés II (1190 a. C). En plena tempestad, Asiría es atacada desde todas partes por los elamitas, los mushki, los árameos y los guti. Los asirios se defienden encarnizadamente y, durante esta lucha por la supervivencia, se transforman en feroces guerreros, que recurren al terror para detener a los asaltantes.

Hacia 1130 a.C. , Asur-Rish-Ishi resulta vencedor en Babilonia. Y, hacia 1112 a. C, Tiglat-Pileser I revela al mundo el nuevo poder militar asirio. Sus inscripciones hablan de los cuarenta y dos pueblos sojuzgados, sometidos al pago de tributos. Aniquila a los árameos, se apodera de las últimas fortalezas hititas, guerrea en el Kurdestán y Armenia, penetra hasta el Líbano para procurarse madera con que concluir la construcción de Asur.

El rey repite incansablemente sus sangrientas letanías: «Cubrí de ruinas los territorios… sembré el suelo de cadáveres, como si fueran fieras salvajes. Entregué las ciudades a las llamas; destruí; amontoné ruinas y escombros». Pero, al mismo tiempo, elabora un código de leyes y adopta el calendario babilónico. Por lo demás, el terror asirio no impedirá que, hacia el año 1050 a.C., el país sea completamente destruido por nuevas invasiones de árameos y guti. Mas de sus ruinas surgirá esta vez un imperio duradero.

COMIENZOS DIFÍCILES
Pero tendrán que transcurrir, aproximadamente, tres siglos para que este imperio se constituya. La desaparición de los hititas ha dejado un vacío y, debido a su decadencia interior (tercer período intermedio), Egipto no puede intervenir en Asia.

Ya no hay, pues, potencia dominante. Los asirios, aunque terribles combatientes, se muestran prudentes todavía. Desde el año 932 al 884 a.C, soberanos como Ashur-Dan II o Tukulti-Ninurta II, se liberan de los peligros exteriores y saquean a sus vecinos, imponen tributos, doblan sus territorios. Ashur-Nasirpal II (883-859 a. C.)  obliga al pago de tributos a las zonas fronterizas, pero se atreve a atacar a los países importantes: Babilonia, Urartu (Armenia) o Aram (Siria ¿el Norte). Refuerza su ejército, acumula un tesoro, construye plazas fuertes.

Su hijo, Salmanasar III, se envalentona y realiza incursiones a Urartu, intentando, sobre todo, extenderse hacia Siria. Pero el reino de Aram, Israel. Judá y las ciudades fenicias resisten y, finalmente, le vencen (batalla de Karkar, ¡53 a. de J. C).

Durante medio siglo, Asiría recupera fuerzas. Su nobleza sigue siendo turbulenta; el poder real no es absoluto. Como el misterioso Urartu, que parece inspirarse en el ejemplo hítita y servirá de modelo a medos y persas, Aram y Babilonia son temibles.

Crisis de sucesión, revueltas y guerras civiles paralizan el desarrollo de Asiría. Finalmente, la influencia religiosa de Babilonia triunfa definitivamente, gracias quizá a la reina Semíramis, tan mal conocida. Con la llegada de Tiglat-Pileser III (746-727 a.C.) la transformación se hace decisiva: la alta nobleza es eliminada, los gobernadores de provincias reducidos a la obediente y el ejército reorganizado.

Este ejército esta ya permanentemente dotado de una potente caballería de choque, de una infantería y de un cuerpo de ingenieros especializado. A partir de ahora, las incursiones de saqueo y exterminación van a ser sustituidas por las conquistas prolongadas, por las deportaciones sistemáticas, dentro del marco de una política imperial coherente.

EL IMPERIO DEL TERROR: TigLat-Pileser III castiga a los árameos, ocurpa la Siria del Norte y el valle del Orontes (740a. C), guerrea contra Urartu y los medos. Los éxitos obtenidos contra Aram e Israel le permiten anexionarse Damasco (730 a. C).

Finalmente, se vuelve contra Babilonia, a la que conquista en el año 729 a. C, haciéndose proclamar rey con el nombre de Pulu. Sus hijos, Salmanasar V y Sargón II, que destronará a su hermano, continúan la gran obra: Samaria, la capital del reino de Israel, es conquistada (721 a. C).

A pesar de la pérdida momentánea de Babilonia, Sargón II arrasa Media y el Urartu del rey Rusas I. Después, realiza conquistas en Anatolia y recupera Babilonia. Hacía el año 710 a. C, la fuerza de Asiría parece alcanzar su apogeo: el imperio se extiende desde el Golfo Pérsico a la Siria fenicia, de la frontera de Egipto al Zagros; está dividido en 70 provincias, centralizadas y vigiladas por cuerpos de ejército.

Del año 713 al 707 a. C, Sargón se construye una nueva capital, Dur-Saryukin (Khorsabad), de más de ocho kilómetros de perímetro, engalanada con templos y grandiosos palacios. Sargón II desaparece durante una guerra contra las tribus persas (705 a. de Jesucristo).

Cuando llega al trono su hijo Senaquerib, la situación política de Asiria está muy lejos de ser estable: los pueblos tributarios estáíi siempre al borde de la revuelta, y las deportaciones masivas, en vez de unificar el imperio, multiplican los focos de desorden y de rebelión. En el norte, el Urartu está amenazado por los cimerios y los escitas, que vendrán a acampar en las mismas fronteras de Asiria.

En el sur, Babilonia sigue siendo un foco de agitación y de intrigas antiasirias. La propia unidad del imperio es sólo aparente, y se mantiene, sobre todo, por el prestigio de los reyes. El mito religioso de la superioridad del dios Asur no tiene suficiente fuerza para mantener la cohesión entre poblaciones diferentes, reunidas en el interior de sus fronteras. El uso de la lengua aramea, que poco a poco se ha generalizado —convirtiéndose en la lingua franca de todo el Medio Oriente—, no puede contribuir a solidarizar entre sí a pueblos profundamente inestables, siempre dispuestos a rebelarse.

Con Senaquerib, no tardan en renovarse las guerras. Pero no guerras de conquista, a partir de ahora, Asiria va a intentar, sobre todo, conservar lo que ha adquirido. Babilonia, aliada a Elam, se rebela, así como el reino de Judá. Senaquerib sitia Jerusalén, pero una epidemia le obliga a retirarse.

Alentados por Elam, en Babilonia continúan los disturbios; el rey asirio hace construir una flota por los marinos fenicios y ataca a Elam. Pero en el año 690 a. C, el rey Huban-Imena, aliado de los persas, le rechaza en Halulé.

Senaquerib se vuelve contra Babilonia, arrasándola e inundándola. El templo de Marduk es saqueado. Senaquerib, que desea que Nínive «no tenga rival», puede entonces dedicarse al embellecimiento de la ciudad. La engalana con palacios, amplía las calles, construye plazas con árboles.

Asimismo, mejora la agricultura, construye canales de irrigación con esclusas, aclimata el algodón, planta vergeles. Deseoso de perfeccionar el arte y la industria, inventa una nueva manera de fundir las estatuas en bronce, dota a su ejército de flechas con puntas de hierro y condecora con brazaletes a los artesanos meritorios. Una revolución de palacio hace desaparecer a Senaquerib, probablemente asesinado por uno de sus hijos, con la complicidad de la reina Sakutu (681 a. C).

LA CONQUISTA DE EGIPTO:
Hijo de Senaquerib, Asarhadon, casado con una babilonia, asciende al trono después de una breve guerra civil. Su primera decisión es la de reconstruir el templo de Marduk, e instaurar una monarquía doble en Nínive y Babilonia. Pero el período de relativa estabilidad que se anuncia para Asiria, se ve amenazado  por  el  avance  de  los  cimerios  en Anatolia. La guerra comienza de nuevo en todos los frentes. En vista de que Siria, bajo la influencia egipcia, se rebela una y otra vez, Asarhadon decide lanzarse a la conquista de Egipto.

Después de haber sometido el reino de Sidón y obligado al pago de tribu-ros a los reyes de Judá, Chipre y Palestina, tras haberse aliado con los árameos y haber comprado la pasividad de los medos y de Urartu, ataca el delta del Nilo. En el año 671 a. de J. C, el general Sanabusu se apodera de la ciudad de Menfis y bate al faraón Taharka.

Enfermo, inquieto, Asarhadon, después de numerosas consultas a los oráculos, reparte el imperio, antes de morir, entre sus dos hijos. La situación es difícil: los cimerios amenazan, Anatolia está abandonada, y los medos, conducidos por el rey Fraortes, ocupan las alturas de los montes Zagros, aliándose a los escitas, pueblo emparentado con los cimerios que acaba de llegar del Cáucaso. Cuando, en el año 669 a. de J. G, muere Asarhadon, Asurbanipal (el Sardanápalo de la leyenda) es rey de Asiría, y su hermano, Shamash-ShumIkin, recibe el reino de Babilonia. El reparto se realiza en medio de rivalidades y de conspiraciones, que la anciana reina Sakutu ayuda a ahogar.

LOS HERMANOS ENEMIGOS: Egipto había aprovechado la crisis sucesoria para rebelarse, y los ejércitos de Asurbanipal irrzsan el país hasta Tebas, la ciudad santa, que es incendiada implacablemente. Pero la situación en las demás fronteras es incierta: los cimerios, que en Anatolia han destruido el reino de Frigia, atacan Lidia, cuyo rey Giges pide ayuda. A su vez, Elam se rebela.

La campaña de Egipto ha inmovilizado demasiadas fuerzas. En el momento en que éstas regresan, los egipcios, con Psamético, emprenden la tarea de reconquistar su independencia; hay que resistir en todos los frentes. Escaso de tropas, Asurbanipal lanza a los escitas contra los medos. Sólo aplaza el peligro; los persas se harán independientes y lograrán, al fin, la unidad en su beneficio. Su propio hermano se alza ahora contra él: en Babilonia, Shamash-Shum-Ikin, que no se resigna a una posición de segundo orden, se pone a la cabeza de una verdadera coalición con los babilonios, los árabes y los reyes de Elam.

A lo largo de tres años se desarrolla una guerra sin cuartel y, poco a poco, los asirios avanzan contra Babilonia. La ciudad es conquistada en el año 648 y Shamash-Shum-Ikin, conociendo la suerte que le espera, prefiere lanzarse a las llamas. Una parte de la población es asesinada.

FALTABA EL ELAM
Queda por castigar ese Elam que había apoyado a Babilonia. El propio Asurbanipal nos cuenta su campaña: «En una extensiá equivalente a un mes y veinticinco días d marcha, he arrasado los distritos de Elam. He esparcido allí la sal y plantado zarzas. Me he llevado a Asiria, como botín, a los hijo de los reyes, los hermanos de los reyes, lo miembros de la familia real, jóvenes y viejos los prefectos, los gobernadores, los caballero; los artesanos.

Me he llevado, también a los habitantes, hombres y mujeres, adultos y niños, caballos, muías, asnos, rebaños de ganado mayor y menor, más numerosos que una plaga de langosta. He traído a Asiría el polvo de Susa, de Madaktu, de Haltemas y de sus otras ciudades.En un mes he sometido a todo el Elam. He suprimido en el campo la voz del hombre, el paso de los rebaños, los gozosos gritos de alegría, y los he sustituido por onagras, gacelas y demás animales salvajes».

Después de su triunfo de Nínive, a donde marchan los reyes vencidos antes que sus cabezas sean colgadas en las almenas de las murallas, Asurbanipal puede creer que ha alcanzado la victoria definitiva. Pero los escitas y los medos no están lejos, Egipto ha recobrado la independencia, los cimerios invaden Lidia, y Giges muere en el combate; después de conquistar Sardes y Efeso, la ciudad griega, llegan hasta la costa de Asia Menor.

Al final de su vida, Asurbanipal parece desinteresarse por la guerra, dedicándose enteramente a la formación de una inmensa biblioteca. Así hace copiar todos los grandes textos sumerios y babilónicos. Gracias a él, los arqueólogos han podido encontrar estos textos, casi intactos, en las excavaciones de Nínive.

Para realizar un poco de ejercicio mata fieras en su parque, combate cuerpo a cuerpo con leones. ¿Cómo iba a sentir a su alrededor el odio de esos pueblos vencidos, sometidos a tributos y a atroces represiones, que sólo esperaban el momento propicio para vengarse? Un profeta de Israel, Sofonías, lo había anunciado: «El Eterno extenderá su mano hacia el norte y destruirá Asiria; hará de Nínive  un desierto.» Los medos y los babilonios iban a confirmar muy pronto la profecía.

asirios luchan con leones

La caza de leones era el deporte tradicional de los reyes de Asiria (figura grande: «Ashur-Nasirpal cazando el  león».  Kalah.  Siglo   IX  a.   de  J.   C.   Londres,Britisb   Museum).  

lucha con leones

Ojeados   por   servidores provistos de címbalos, los animales caían
bajo las flechas del rey, perfectamente resguardado en su carro. Pero, para mostrar su valor, el soberano
combatía con ellos también a pie. Cuando quería descansar de sus trabajos literarios, Asurbanipal («Asurbanipal
cazando  el león».  Detalle.  Siglo   VII a.  de J.  C. Londres, Britisb Museum) hacía soltar leones
en su parque, combatiéndolos cuerpo a cuerpo, armado de un puñal y de una jabalina.

LA ERA DE LAS DEPORTACIONES: Mantenido por el terror, el imperio asirio fue puesto en explotación por necesidades económicas. El ejército exigía numerosos recursos, pero la administración estaba muy bien creanizada: se construyeron canales y depósitos de agua, se creó una flota en el Golfo Pérsico, se emprendieron grandes obras. El rey podía distribuir así riquezas a sus señores feudales.

En numerosos países, los soberanos habían sido sustituidos por gobernadores. Cuando se habían sometido sin combatir eran conservados en calidad de vasallos. Tal era el caso de los reyes de Chipre. Fenicia estaba vigilada por el rey de Sidón, fiel aliada.

El prestigio de Babilonia hizo que Sargón le concediera un trato especial: él mismo se proclamó su rey. Como la capital del reino de Israel, Samaría, hubiera resistido, la ciudad fue destruída (722 a. C.) los habitantes que pudieron escapar la matanza fueron deportados y sustituidos por hititas o babilonios. Asimismo, en Kariemish, ciudad fortaleza que defendía el acceso al Eúfrates, la población, poco segura, fue deportada y sustituida en su totalidad por aarios de raza.

Los asirios tenían pasión por los bellos caballos. Los hurritas y los hititas fueron sus maestros en el arte de la crianza y de la doma.  De ahí  que frescos  y  bajorrelieve: representen muchas veces corceles vistosos y engalanados donde  pueden observarse  las trenzas que adornan las colas de los caballos que avanzan lentamente, sujetos por soldados. o galopan en las cacerías y las batallas.

LA RIQUEZA Y EL MIEDO: La religión de esos asirios, que parecen obsesos por los presagios y los oráculos, ¿no será quizá un reflejo de la angustia de los soberanos y dirigentes, cuya constante preocupación es la conservación de ese imperio detestado por los vencidos? Aparentemente, el edificio es sólido: vías de comunicación, fortalezas, gobernadores, guarniciones, burocracia centralizada, archivos impecables. Pero, por sus guerras continuas, los soberanos no han sido capaces de crear una barrera de estados aliados; al exterminar a las poblaciones montañesas del Zagros, abren el camino a los escitas y a los medos. Al deportar a las poblaciones, van dejando por todas partes focos hostiles, dispuestos a la revuelta.

Y la perpetua movilización de las fuerzas agota los países y el tesoro. Los tributos entregados por las poblaciones conquistadas, que servirán para levantar templos y para proveer de equipo técnico al país (trabajos de irrigación) y a los ejércitos, se conservarán en el palacio real.

En ciertas épocas, este tesoro real es considerable y consiste, sobre todo, en lingotes de oro y plata, en vasijas de cobre y armas de hierro. Fenicia suministra púrpura; el país hitita, oro, hierro y plata; el Líbano, madera de cedro; Siria, cobre, bueyes y corderos.

El impuesto con que el soberano asirio grava a los pueblos vencidos es pesado. Debido, sobre todo, a las necesidades militares, el rey explota los recursos al máximo. Los productos se trasladan por vía fluvial o marítima (el intenso tráfico de barcos dará lugar a un esbozo de código marítimo) o por medio de caravanas que franquean desiertos y montañas bajo escolta armada, uniendo entre sí ciudades y fortalezas.

Las ciudades, como Nínive, Kalah, Khorsabad, rodeadas de murallas, se construían en ladrillo. Sus templos y palacios han vuelto al polvo, conservándose únicarsente las estatuas y bajorrelieves de piedra. Todo el arte asirio se inspira en el de Persia, Siria, los hititas, Babilonia. Las estatuas son macizas. Bajo el reinado de Asurba-nipal los escultores de animales alcanzan en los bajorrelieves una gracia y un movimiento raramente igualado, que, desde luego, no existe en las efigies reales de convencionales rasgos, con sus barbas rizadas y sus cabellos lisos, en las que sólo el perfil semita y los labios gruesos ofrecen una nota realista.

La arquitectura refleja el poder. Al abrigo de sus murallas almenadas, aunque más geométricas, las ciudades fortificadas no debían ser muy diferentes de las medievales. Las puertas estaban guardas por torres que impedían a los atacantes acometer los muros.

En el interior, una ciudadela constituía el refugio supremo. Elevado sobre un terraplén, al que se llegaba por una rampa, el palacio de Sargón, en Khorsabad, semejaba una verdadera fortaleza, con sus patios rectangulares, a los que se abrían los almacenes, los depósitos de hierro en lingotes y las salas reales. El conjunto estaba coronado con un zigurat y en numerosas capillas se honraba a los dioses protectores de Asur. El pavimento del suelo era de adobe y los techos se construían en forma de terrazas de ladrillos sostenidas por vigas.

Cuando las ciudades resistían, los asirlos practicaban sistemáticamente la matanza de las poblaciones. Sargón, Senaquerih. Asarhadon, Asurbanipal se vanaglorian, en las inscripciones, de sus millares de víctimas.
Muchos prisioneros eran desollados vivos . Las cabezas de los generales vencidos  se  suspendían   en  las  puertas  de Nínive. Después de la rebelión del Elam, Asurbanipal hizo cortar en trozos el cuerpo de un
jefe elamita, distribuyendo éstos en el país a título de recuerdo. Los supervivientes
eran  reducidos  a  la  esclavitud.

deportacion de israelitas

La deportación  de los vencidos  «Deportación de la población». Nínive. (Siglo VII a.  C.   París,   Museo  del  Louvre) tenía por objeto romper las resistencias locales. La matanza y la deportación de los pueblos a las fronteras del imperio hicieron a éste más vulnerable a los asaltos de los medos
y  de  los  persas.   Nínive  se  derrumbó  en   medio de  los  gritos  de  odio  y  de  desquite.

LA GUERRA IMPLACABLE: En definitiva,   esta   construcción   precaria que  es  el  imperio, sólo se sostenía por el ejército. Constantemente, una especie de cuerpo de ingenieros militares lo ha venido manteniendo, renovándolo, dotándolo de los últimos perfeccionamientos técnicos. Sus efectivos son considerables: en efecto, parece que en Karkar, Salmanasar mandaba 100.000 hombres, cifra colosal para la época.

Se componía de los Hupsi, cuerpo reclutado entre la población, y, sobre todo, de soldados permanentes, mercenarios de todos los países, esclavos, prisioneros de guerra. Los cuadros de mandos son asirios,- así como las unidades selectas: carros, caballería, máquinas de guerra. Kalah es el gran arsenal.

En la infantería se encuentran los arqueros y los piqueros. En la caballería, arqueros acorazados y piqueros provistos del casco puntiagudo de la infantería. Los carros llevan cuatro hombres: conductor, arquero y dos portadores de escudos. Tirados por tres caballos, constituían el sistema de ataque favorito.

En cuanto a las máquinas, alcanzaron un grado tal de perfección en su forma y empleo que fueron imitadas en los siglos siguientes. Los arietes estaban montados sobre ruedas, y sus servidores protegidos por un caparazón de cuero. Las torres rodantes se aproximaban a las murallas, sobre las que hacían llover flechas y dardos encendidos; los zapadores atacaban la base de las murallas.

Para los vencidos no había piedad: eran quemados, empalados, desollados vivos. A los prisioneros llevados a Nínive se les sacaban los ojos, se les cortaban la nariz y las orejas. Así, en los triunfantes desfiles que tenían lugar después de las victorias, figuraban lamentables cohortes. Asarhadon nos dice, en una inscripción: «Para poner de manifiesto a todos los pueblos la gloria de Asur, colgué al cuello de sus nobles la cabeza cortada de los vencidos. Acompañado de cantores y músicos , avancé hacia la gran plaza de Nínive.»

Ver: Palacio y Biblioteca de Nínive

Fuente Consultada:
HISTORMA La Gran Aventura del Hombre Edit. CODEX Tomo I Los Asirios

Civilizaciones de occidente Tomo A Jackson Spielvogel
Historia Universal Ilustrada de John Roberts Volumen I Los Asiris Edit. Debate
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher Lloyd

Los Asirios Características, Sociedad, Arte, Cultura, Religión

RESUMEN DE LA HISTORIA Y EVOLUCIÓN DE LOS ASIRIOS EN LA MESOPOTAMIA

Los ríos Eufrates y Tigris nacen en los montes de Armenia y desembocan en el golfo Pérsico. La extensa región que delimitan las cuencas de estos ríos se conoce con el nombre de Mesopotamia. En la Baja Mesopotamia los aluviones de los ríos ganaron tierra al mar, y las inundaciones, sabiamente canalizadas, fertilizaron la tierra, lo que posibilitó una rica agricultura.

La Alta Mesopotamia era una meseta muy bien comunicada con Siria y Egipto. Toda la región fue, desde aproximadamente el 3000 a. C. hasta el 539 a. C, escenario de brillantes civilizaciones, como las ciudades-estado sumerias, que utilizaron la primera escritura conocida, la cuneiforme, y los Imperios acadio, babilónico, asirio y neobabilónico.

LOS ASIRIOS:
Sintesis de su Historia:

En 1500 a.C. cuando los hititas volvieron al norte, tras destruir el primer imperio babilonio, se inició un largo período de confusión en Mesopotamia, y en ese momento surgió en el norte un estado llamado Asiria, cuyas capitales eran las ciudades de Nínive y Assur, situadas a orillas del Tigris. En esta zona del valle, la agricultura había facilitado el desarrollo de la civilización. Al principio, los asirios constituían un tosco pueblo fronterizo; pero con el tiempo adoptó la vida civilizada de otros pueblos del valle.

Los asirios no eran un pueblo especialmente pacífico, sino se caracterizaban por los crueles, agresivos y dominantes; pero es posible que se vieran obligados a adoptar esta conducta para sobrevivir, pues la historia de Asiria durante la mayor parte del segundo milenio a.C. está plagada de invasiones y contrainvasiones de sus poderosos vecinos. Además de los hititas estaban los hurritas (un pueblo caucásico) y los mitanos (indoeuropeos).

Los asirios, fueron feroces guerreros de origen semítico, habían permanecido sujetos a diversas dominaciones hasta que iniciaron el que se podría denominar su primer período de expansión, que comenzó con Salmanasar I (1270 a. C.) y concluyó con Teglath-Falasar I (hacia 1100 a. C).

A comienzos del primer milenio precristiano se formó el más poderoso imperio de Mesopotamia, el Imperio Asirlo, que dominó por varios siglos la región. Como restos de su poderío quedan las ruinas de los fuertes militares, construidos con grandes bloques de piedra, ubicados en las distintas regiones dominadas en sus épocas de máxima expansión. Aquí se aprecia una torre del fuerte construido por Salmanasar III como parte de las defensas de la ciudad de Nimrod.

Dos siglos más tarde (hacia 910 a.C.) reanudan su actividad expansionista, proceso que los condujo a edificar un vastísimo imperio apoyado en el terror y la violencia (desde Media hasta el Nilo y desde el golfo Pérsico hasta Lidia), que acabó de redondear Asurbanipal (669-633 a. C.) quien sometió al Alto Egipto (665 a.C.) por una parte, y por otra arrasó Susa (641 a. C).

Mapa Imperio de los Asirios

Mapa Imperio de los Asirios

Hacia el 646 a.C, cuando el poder asirio llegó a su punto culminante, realizaron su última conquista importante y terminaron de construir un imperio que abarcaba toda Mesopotamia, gran parte de las regiones montañosas orientales, Siria, el Levante, Palestina e incluso el Bajo Egipto, constituyendo el mayor estado unificado que había existido hasta entonces en la zona.

Sin embargo, este formidable coloso pronto comenzó a experimentar las consecuencias de sus propios fallos internos. En efecto, la beligerante nobleza asiria, de la cual era jefe el rey, se mantuvo siempre en pie de guerra, sin pedir ni dar cuartel. Así, el paso de los ejércitos asirios se vio señalado por tormentos atroces, incendios, saqueos, éxodos de poblaciones enteras, y, por sobre todo, odio.

A dicha actitud se unió la desmedida explotación de los pueblos sometidos, a los que ni siquiera intentaron atraerse. Así surgieron en diversas regiones, como Babilonia, Egipto, e incluso, en la zona de Media, caudillos militares que lanzaron a las poblaciones, oprimidas y arruinadas por las cargas fiscales y las prestaciones obligatorias, contra el corazón mismo de Asiria.

A la muerte de Assurbanipal, en el 627 a.C. siguió una revolución en la corte. Sobre los acontecimientos de Asiria después de esa fecha se sabe poco. Los medas tomaron la ciudad de Assur en el 614 a.C. y, con ayuda babilónica, capturaron Nínive en el 612. El Ejército asirio, dirigido por el último rey asirio, Assur-Uballit II (que reinó en 612-609 a.C.), se replegó a Harran, a cierta distancia al noroeste de la capital asiria. Esta derrota supuso el final del Imperio asirio.

Pese a la resistencia de los asirios, que hasta llamaron en su auxilio a los jinetes escitas, los medos tomaron Asur (614 a.C), y, dos años más tarde (612 a. C), una alianza entre Cyaxares y Nabopolasar culminó con la destrucción de Nínive, que fue arrasada.

Imperio Asirio se extendió en gran medida debido a sus brutales métodos militares. Mantuvo su dominio mediante el uso de un idioma y una religión comunes, junto con la supresión violenta de revueltas internas. Los caldeos derrotaron a los asirios en Babilonia, lo cual dio como resultado el Imperio Neobabilónico personificado por Nabucodonosor.

GOBIERNO: En su apogeo, el Imperio Asirio fue gobernado por reyes cuyo poder se consideraba absoluto. Bajo su liderazgo, el imperio llegó a estar bien organizado. Al eliminar cargos de gobernadores que poseían los nobles por herencia e instituir una nueva jerarquía de oficiales locales directamente responsables ante el rey, los reyes asirios tuvieron mayor control sobre los recursos del imperio.

Los asirios también desarrollaron un eficiente sistema de comunicaciones para administrar su imperio de forma más práctica. Se formó una red de estaciones de correo que utilizaban relevos de caballos (y mulas o burros en los terrenos montañosos) para llevar mensajes a través de todo el imperio. El sistema resultó tan eficaz, que un gobernador provincial de cualquier parte del imperio (excepto Egipto) podía enviar un apregunta al palacio del rey, y recibir respuesta en cuestion de una semana.

Todo el arte asirio se inspira en el de Persia, Siria, los hititas, Babilonia. Las estatuas son macizas. Bajo el reinado de Asurbanipal los escultores de animales alcanzan en los bajorrelieves una gracia y un movimiento raramente igualado, que, desde luego, no existe en las efigies reales de convencionales rasgos, con sus barbas rizadas y sus cabellos lisos, en las que sólo el perfil semita y los labios gruesos ofrecen una nota realista. La arquitectura refleja el poder.

Al abrigo de sus murallas almenadas, aunque más geométricas, las ciudades fortificadas no debían ser muy diferentes de las medievales. Las puertas estaban guardas por torres que impedían a los atacantes acometer los muros. En el interior, una ciudadela constituía el refugio supremo.

Elevado sobre un terraplén, al que se llegaba por una rampa, el palacio de Sargón, en Khorsabad, semejaba una verdadera fortaleza, con sus patios rectangulares, a los que se abrían los almacenes, los depósitos de hierro en lingotes y las salas reales.

Zigurat, asirio

Zigurat

El conjunto estaba coronado con un zigurat y en numerosas capillas se honraba a los dioses protectores de Asur. El pavimento del suelo era de adobe y los techos se construían en forma de terrazas de ladrillos sostenidas por vigas.

sargón asirio

Sargón

Ver: Palacio y Biblioteca de Nínive

Sociedad y cultura asirias: A diferencia de los hebreos, los asirios no temían mezclarse con otros pueblos. De hecho, la política asiria de deportar hacia Asiria a muchos de los prisioneros de los territorios recién conquistados, creó unasociedad políglota en la que no resultaban importantes las diferencia étnicas. Se estima que, durante un periodo de tres siglos, se deportaron entre cuatro y cinco millones de personas a Asiria, lo cual produjo una población mixta desde el punto de vista tanto racial como lingüístico.

Lo que aseguraba su identidad a los asirios mismos era su lengua, aunque incluso ésta era semejante a la de sus vecinos sureños de Babilonia. La religión igualmente fue una fuerza cohesiva. Asiria era literalmente «la tierra de Ashur», en referencia a su principal dios. El rey —representación humana del dios Ashur— brindaba un enfoque final de unidad.

La agricultura constituía la principal base de la vida asiria. Asiria era una tierra de villas campesinas y, relativamente, pocas ciudades importantes, sobre todo en comparación con la parte sur de Mesopotamia. A diferencia de los valles ribereños —donde la agricultura requería la organización meticulosa de un gran número de personas para controlar la irrigación—, los campos agrícolas asirios recibían suficiente humedad de las lluvias regulares.

El comercio era la segunda actividad en importancia económica. El comercio interior dependía de un sistema que utilizaba los metales —como el oro, la plata, el cobre y el bronce— como medio de intercambio. Diversos productos agrícolas también servían como una forma de pago o de intercambio. Debido a su localización geográfica, los asirios fungían como intermediarios y participaban en el comercio internacional, del que importaban madera, vino, metales y piedras preciosas, mientras que exportaban materiales textiles o tejidos fabricados en los palacios, templos y quintas privadas.

La cultura del Imperio Asirio fue híbrida por naturaleza. Los asirios asimilaron muchos elementos de la civilización mesopotámica y se consideraron a sí mismos guardianes de la cultura sumerja y babilónica. Por ejemplo, Asurbanipal coleccionó una gran biblioteca en Nínive, que incluía las obras disponibles de la historia mesopotámica. La religión asiria reflejaba también la asimilación de otras culturas. Aunque los asirios consideraban su propio dios nacional, Ashur, su deidad principal, reconocieron también a casi todos los dioses y diosas de Mesopotamia.

Entre los objetos mejor conocidos del arte asirio se encuentran las esculturas en relieve encontradas en los palacios reales de tres de las ciudades capitales asirias: Nimrud, Nínive y Khorsabad. Estos relieves —comenzados durante el reinado de Asurbanipal en el siglo IX y que alcanzaron su culminación en el reinado de Asurbanipal en el siglo vu— ilustraban dos distintos tipos de motivos: las escenas ceremoniales o rituales, agrupadas alrededor de la persona del rey, y escenas de caza y guerra.

Las últimas mostraban instancias de acción vividas del rey y sus guerreros librando batallas o cazando animales, sobre todo, leones. Estos relieves ilustran un mundo vigoroso masculino, donde la disciplina, la fuerza bruta y la rudeza son valores perdurables: en verdad, los verdaderos valores de la monarquía militar asiria.

caceria de arsubanipal

La cacería de leones del rey Asurbanipal. Este relieve, esculpido en alabastro como decoración para el palacio norte de Nínive, ilustra al rey Asurbanipal participando en una cacería de leones. La escultura en relieve, una de las formas mejor conocidas del arte asirio, alcanza irónicamente su punto máximo bajo el reinado de Asurbanipal, justo en el momento en que el Imperio Asirio comienza a desintegrarse.

Civilización asiria fue una civilización híbrida, en la que confluyen elementos babilónicos, hititas y, sobre todo, sirios, Asiria no deja por ello de ser un crisol que funde las diferentes culturas del Oriente Medio y contribuye a difundir las aportaciones babilónicas.

Gracias a los asirios, los hititas conocerán textos gramaticales que tratan de la lengua y la escritura mesopotámicas. Si los textos reales asirios se graban sobre lápidas y placas de hierro, que recubren los muros de los palacios, en la biblioteca de Asurbanipal se encontrará un gran número de tratados de astrología y leyendas babilónicas, escritos en tablas de arcilla. Estas se grababan cuando la arcilla estaba todavía fresca, y se cocían después.

Las misivas iban rodeadas por una envoltura, también de tierra cocida, en que figuraban la dirección del destinatario y un texto de «protección». Se escribía también sobre tablas de madera recubiertas de cera y probablemente se empleaba asimismo la escritura de tinta sobre madera, pergamino o papiro. Se han encontrado numerosos diccionarios bilingües y trilingües, métodos para aprender el babilonio y el asirio, así como numerosas copias de obras literarias, escritas en caracteres cuneiformes.

Como los sumerios y los babilonios, los asirios empleaban para anotar su lengua—un dialecto akkadio, emparentado con las lenguas semitas, el hebreo, el arameo y el árabe—caracteres que, escritos de izquierda a derecha, en líneas horizontales, resultaban muy complicados. Por eso, a partir del reinado de Sargón I, se extenderá cada vez más el empleo de la lengua y escritura arameas —que era silábica, y, por tanto, más fácil—, no solamente entre el pueblo sino en la corte.

Los reyes de Asiria hacen consignar con gran cuidado los acontecimientos importantes de su reinado. Así debemos a Asurbanipal la formación en Nínive de una inmensa biblioteca, cuyos vestigios nos han permitido conocer la historia de sus dinastías, su concepción del mundo y las relaciones que existían entonces entre los dioses y los hombres del país de Asur.

Disco solar de los asirios

Disco solar de los asirios

LOS DIOSES Y LA CAZA REAL: Tanto en la vida del pueblo como en la de los reyes, la religión representa uno de los factores más importantes: son los dioses quienes introducen como su vicario al rey asirio, encargado de administrar el país que les pertenece y castigar a los paganos.

Bajo el reinado de Tiglat-Pileser I, los dioses más importantes son: Asur, señor supremo encargado de la investidura de los reyes; Enlil, padre de los dioses terrestres y de los países; Sasmas, dios del sol; Sin, dios de la luna; Adad, dios de la tormenta, y, en fin, Ninurta, dios de la guerra y de la caza. La diosa Ishtar, descendiente de la diosa-madre antigua, preside la guerra y el amor.

Los cultos no son inamovibles, y los dioses son frecuentemente suplantados por otros en la adoración de los hombres. Bajo el rey Tukulti-Ninurta, se impone, sobre todos los demás, el dios de la caza, Ninurta; bajo Ashur-Nasirpal I, Ishtar recibe todos los favores, mientras que, a partir del reinado de Adad-Nirari III, Marduk y su hijo Nabú son adorados no solamente en Babilonia, sino en toda Asiria. A cada renovación del culto, se elevan nuevos templos y se fundan nuevas ciudades. Algunos cultos traspasaron las fronteras de Asiria y se expandieron por todo el Medio Oriente. Tal ocurrió, por ejemplo, con el de la diosa Ishtar.

Uno de los aspectos más curiosos de la religión asiria aparece profusamente ilustrado por los ritos reales de la caza del león: el rey, simbolizando la divinidad, debe cazar al león, símbolo de las fuerzas del mal. Asimismo, el rey ha de cazar y abatir por su propia mano otros numerosos animales salvajes, como cabras monteses, ciervos, toros o elefantes, con objeto de poder ofrecerlos en sacrificio anual a Asur. Numerosos bajorrelieves nos muestran al rey cazando en el desierto o vertiendo libaciones sobre los animales muertos.

Los otros ritos religiosos no parecen diferir mucho de los usuales por la misma época en Babilonia, y la práctica de la religión consistía, sobre todo, en ritos destinados a granjearse los favores de los dioses y a apaciguar sus iras cuando sobrevenía alguna catástrofe. Los sacerdotes se entregaban a la adivinación mediante el examen del hígado de las víctimas sacrificadas a la elaboración de calendarios indicadores de los días fastos y nefastos, a la astrología y a todas las ciencias mágicas.

Filosóficamente, la religión asiria, como la de Mesopotamia, es la religión sin esperanza, sin vida en. eí más allá, preocupada únicamente del bienestar terreno. Los demonios o genios malignos son causa de todas las desdichas que pesan sobre el hombre. Mediante encantamientos o ritos mágicos, el sacerdote-médico habrá de aniquilar el poder maléfico de esos genios y hacer sacrificios a los dioses, a fin de que concedan de nuevo su protección al hombre que ha pecado, pero que se arrepiente.

Los ritos esrán consignados en numerosos tratados, que interpretaban los sacerdotes y los escribas, únicos capaces de descifrar los caracteres cuneiformes.

ALGUNOS MOMENTOS HISTÓRICOS DE ASIRIA:

Mientras Sargón fue rey de Asiria su principal preocupación fueron los israelitas y las amenazas que lo asechaban ciertos pueblos del norte y al este como los cimerios y escitas nómadas, que rivalizaban por tierras más húmedas y fértiles en las que apacentar sus rebaños, hasta que en 705 a. C, su ferocidad derrotó a Sargón, que cayó en la batalla.

Sargón Rey de Asiria

Su sucesor, Senaquerib, desplazó el punto de mira de los asirios al sur, hacia Babilonia, en el moderno Iraq, ciudad famosa por sus leyes, ciencia y astronomía. Repetidas veces fue capturada. Una y otra vez el pueblo se rebeló, hasta que por fin sucumbió y se convirtió en la capital asiria bajo el rey Assarhaddon, quien a continuación dirigió su mirada hacia el oeste, hacia el mayor de los premios: Egipto.

En 671 a. C, Assarhaddon atacó y saqueó aquella histórica tierra, e hizo del imperio asirio, que ahora se extendía desde Egipto hasta la India, el mayor que el mundo hubiera conocido. Sin embargo, su legado no duró demasiado y a la muerte de su hijo, el rey Asurbanipal, en 627 a. C, el imperio, agotado por las guerras, fue incapaz de resistir a los escitas y cimerios (Asurbanipal fue el monarca que construyó la famosa biblioteca con sus 20.000 tablillas cuneiformes y el palacio real de Nínive).

Con el declive del poder asirio, Babilonia volvió a ser independiente. En 612 a. C. sus ejércitos acabaron con los asirios y saquearon su capital en Nínive, y antes de atacar cerraron una alianza lo más sólida posible con los molestos escitas. Por desgracia para los judíos de Jerusalén, el auge de una potencia babilónica independiente no era una buena noticia. El estado babilónico creció en poder hasta alcanzar el cénit con el reinado del temible rey Nabucodonosor que gobernó entre 605-562 a. C..

Ver: Palacio y Biblioteca de Nínive

Fuente Consultada:
Civilizaciones de occidente Tomo A Jackson Spielvogel
Historia Universal Ilustrada de John Roberts Volumen I Los Asiris Edit. Debate
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher Lloyd
La Aventura del Hombre en la Historia Tomo I Los Asirios Edit. Ateneo
Atlas de Historia Universal y de Argentina Edit. Santillana
HISTORMA La Gran Aventura del Hombre Edit. CODEX Tomo I Los Asirios

La Escritura Cuneiforme Escritura de los Sumerios Mesopotamia

La Escritura Cuneiforme Escritura de los Sumerios

LO QUE COMENZÓ COMO UN SIMPLE RECURSO PARA CONTABILIZAR LOS PRODUCTOS ALMACENADOS SE CONVIRTIÓ, TRAS UNA LENTA PERO CONSTANTE EVOLUCIÓN , EN EL HALLAZGO MAS TRASCENDENTAL DE LA HUMANIDAD. LOS SUMERIOS SIN SABERLO, HABÍAN ABIERTO LA PUERTA DE LA HISTORIA

En la Mesopotamia (entre los ríos Tigris e Eufrate) fue el primer lugar donde se desarrolló la escritura, hace más de 5,000 años, como resultado del crecimiento de las ciudades. Fue entonces cuando se hizo necesario crear un sistema de control para conservar los datos que interesaban al rey y a su gobierno: los impuestos, las transacciones comerciales, etc.

La escritura sumeria es la más antigua, y hoy se cree que se trata de una lengua emparentada con e! grupo turanio, de donde vienen el turco, el finlandés y el mongol. Poco después, comenzaron a registrarse por escrito también otros asuntos. Aparecieron así los libros sagrados, los libros de ciencia y las primeras obras literarias. La importancia del descubrimiento de la escritura fue tan grande que es a partir de ese acontecimiento cuando los historiadores sitúan el nacimiento de la historia.

Los más antiguos textos escritos mesopotámicos datan de alrededor del año 3000 a. de C. los sumerios utilizaron un sistema cuneiforme («en forma de cuña») de escritura. Mediante el empleo de un estilizado punzón marcaron impresiones (en forma de cuña) sobre tablillas de arcilla fresca, las cuales eran introducidas en hornos o secadas al sol. Una vez secas, estas tablillas eran prácticamente indestructibles.

El uso de estas herramientas también supuso cambiar la forma en que se venían trazando los signos. De los dibujos geométricos de la etapa ideográfica se pasó a signos que, formados por pequeñas cuñas y marcas lineales, se parecían cada vez menos al objeto que en un principio representaron. Este tipo de escritura sería bautizada, miles de años más tarde, con el nombre de «cuneiforme» -del latín cunne (cuña)-

La escritura sumeria evolucionó de pinturas de objetos concretos a signos simplificados y estilizados, lo cual finalmente condujo a un sistema fonético que hizo posible la expresión escrita de ideas abstractas. En el tercer milenio, el sumerio fue el principal lenguaje hablado y escrito de Mesopotamia y de las áreas circunvecinas; sin embargo, en el segundo milenio el acadio lo reemplazó.

Después del año 2500 a. de C., los pueblos de lengua semítica adaptaron el sumerio cuneiforme para utilizarlo en sus propios lenguajes escritos (como se observa en el Acadio Antiguo). Al final, en Mesopotamia se utilizaron dos dialectos del antiguo acadio: el asirio en el norte y el babilonio en el sur.

Los pueblos mesopotámicos utilizaron la escritura, sobre todo, para llevar registros. Las tablillas cuneiformes más comunes registran transacciones de la vida cotidiana: marcas del ganado que conservaban los pastores para los propietarios, cifras de producción, listas de impuestos y pagos de salarios, cuentas, contratos y decisiones judiciales relacionadas con asuntos de negocios. También existen textos monumentales, documentos destinados a durar para siempre, como las inscripciones labradas en la piedra de las estatuas y de los edificios reales.

El sistema de escritura cuneiforme, pese a su progresiva simplificación, nunca resultó fácil de utilizar. Memorizar y aprender a combinar cientos de signos y usar la punta de caña con soltura requería mucho tiempo y dedicación. Por esto, desde la invención de la escritura, la figura del escriba dentro de la sociedad sumeria fue respetada e incluso venerada.

Los palacios y sobre todo los templos, núcleos de poder en las primeras ciudades, fueron el hogar y principal centro de trabajo de esta élite ilustrada. Como leer y escribir se convirtieron en una necesidad para prosperar en une sociedad cada vez más compleja se crearon talleres especiales para que los hijos de las familias influyentes pudieran aprender a grabar e interpretar el lenguaje escrito Así aparecieron las primeras escuelas de la historia.

Los documentos escritos pertenecientes a la civilización sumerio-acadia que han llegado hasta nuestros días muestran cómo los primeros habitantes de Mesopotamia supieron aplicar la escritura cuneiforme en todos los ámbitos de la vida cotidiana. De manera gradual, las escuelas se convirtieron en importantes centros culturales, puesto que la literatura mesopotámica se utilizaba con fines pedagógicos. Es más, de las escuelas de escribas surgieron nuevas producciones.

Otro cambio significativo que sufrió la escritura sumeria tras siglos de desarrollo fue el de la orientación de los textos. En los primeros documentos, los signos aparecen escritos en columnas de arriba a abajo, comenzando por el extremo superior derecho de la tabla. Posteriormente, a medida que los escritos se hicieron más extensos y las tablillas más grandes, se optó por comenzar a escribir líneas de signos de izquierda a derecha ,es decir, como se hace todavía en el mundo occidental.

Aunque la discusión sobre la invención de la escritura sigue abierta, los más modernos métodos de datación han confirmado que, si bien por pocos siglos de diferencia, las tablillas sumerias son realmente más antiguas que los jeroglíficos egipcios.

Imagen: Ejemplo de escritura sumeria, el Cono de Uruinimgina, informando de la reducción de impuestos

La escritura de la civilización del Nilo, que data del 3100 a. C. aproximadamente, evolucionaría paralelamente a la escritura cuneiforme pero, según algunas hipótesis, sólo habría comenzado a desarrollarse cuando ambas culturas entraron en contacto.

Más allá del debate que ha enfrentado secularmente a egiptólogos y orientalistas, lo que resulta evidente es que ambos sistemas compartieron durante milenios el honor de ser la principal forma de comunicación escrita de la Antigüedad.

En la inestable Mesopotamia, el uso de la escritura cuneiforme se prolongó en el tiempo gracias a que todos los pueblos que ocuparon la región -o fueron vecinos de ésta- pudieron adaptarla fácilmente a su propio lenguaje.

Los primeros que adecuaron la escritura cuneiforme a su fonética fueron los semitas acadios y los elamitas -a finales del III milenio a. C.- Posteriormente, durante el II y el I milenio a. C., la lengua acadia sería utilizada por los babilonios y los asirios. También los hurritas, del norte de Mesopotamia, los hititas, de Asia Menor, y el pueblo de Urartu, en Anatolia, transcribirían su lengua a la escritura cuneiforme.

El uso de los signos fonográficos se abandonó cuando, fruto de un proceso de simplificación del sistema de escritura egipcio, se inventó y desarrolló el alfabeto. Cada signo, desde entonces, pase a representar un único sonido.

Este sistema de escritura, creado por los fenicios -una civilización semita de la costa oriental mediterránea-, fue la base del griego y es el que todavía se utiliza en la cultura occidental.

En 1835 Henry Rawlinson, fue el primer investigador en conocer la escritura cuneiforme. Lograron avanzar en el descifrado gracias al descubrimiento de miles de tablillas en el Palacio de Nínive las que le permitían comparar.

En 1857, ambos estudiosos se sometieron a una curiosa prueba en la Real Sociedad Asiática de Londres. Consistía en realizar, por separado, una traducción de una tablilla determinada.

Si la traducción de ambos venía a coincidir en su mayor parte, el jurado consideraría que se había realizado con éxito el descifrado de la escritura cuneiforme. Y, por fortuna, ambos realizaron traducciones prácticamente idénticas. Así que, desde ese año, se considera logrado el difícil objetivo de comprender una lengua antigua escrita con unos caracteres desconocidos hasta entonces.

PARA SABER MAS…
EL SELLO CILÍNDRICO

Observemos el palo de amasar, ese utensilio que se usa para estirar la masa. Imaginemos que alguien se hubiera entretenido en grabar caracteres sobre toda la superficie curva del palote. Si lo hiciéramos pasar ahora sobre la masa, ésta quedaría marcada con caracteres en relieve.

En la antigua Babilonia, dos mil años antes de Jesucristo, todos iban con un pequeño rodillo similar al palote de amasar, colgado del cuello con una cuerda. Cuando tenían que poner una firma (y en esa ciudad todos eran grandes comerciantes y muy frecuentemente tenían ocasión de suscribir cartas, cuentas, préstamos, contratos, inventarios y hasta… letras de cambio) descolgaban el singular «sello» y con una sola pasada el autógrafo estaba hecho.

El utensilio tenía, lógicamente, dimensiones proporcionadas al uso: un diámetro de diez a quince milímetros y una longitud de un dedo. Los había de cristal, alabastro, ónix, ágata o mármol.

¿Cómo podían, los grabadores babilonios, hacer un trabajo tan pequeño en materiales tan duros? En los primeros tiempos empleaban un taladro de arco; pero hacia el siglo VIII a. de J. C, un ignorado «ingeniero mecánico» inventó el torno.

Con esta máquina, la tarea se simplificó, lográndose al mismo tiempo una mayor precisión. El trabajo era favorecido por el empleo de polvos abrasivos extraídos de piedras durísimas como el corindón. De este modo pudieron grabarse sellos que son pequeñas obras maestras, con dibujos de leones alados, águilas y árboles.
LA ESCRITURA CUNEIFORME

En la antigua Mesopotamia se escribía mediante incisiones hechas con un agudo estilo triangular sobre una tableta de arcilla blanda. Inmediatamente después de hecha la inscripción, la tableta era endurecida al sol, juntó al fuego o en un horno, y se convertía en un manuscrito indeleble. El estilo imprimía a cada rasgo de esta escritura una forma de cuña («cuneus»), motivo por el cual ha dado en llamársele escritura cuneiforme.

Este tipo de signo —como los sellos que antes citamos— ya lo utilizaban los sumerios (Baja Mesopotamia) hacia el 3200 a. de J. C. Sin duda alguna derivó de una escritura figurativa más remota, que éstos pintaban en su cerámica (¿3600 a. de J. C.?), cuyos dibujos se simplificaron, convirtiéndose, sobre la arcilla blanda, en signos convencionales. Y estos signos ya no representaron figuras, sino sonidos silábicos (escritura fonética).

Cuando se necesitaba guardar o remitir alguna carta o documento, como lo hacemos hoy bajo sobre, se cubría la tableta escrita con otra, pegando sus bordes, y encima de esta última se inscribía el nombre del destinatario. Luego iba al horno. Para leer semejante carta, el recibidor rompía la tablilla de cubierta —como nosotros rasgamos el sobre— y quedaba a su vista el manuscrito. Los sumerios leían de derecha a izquierda, y los babilonios lo hacían al revés.

Hacia el 2700 a. de J. C. ya había en el Sumer grandes bibliotecas. En las de Babilonia las tablillas estaban clasificadas en tinajas colocadas en anaqueles. Cada tablilla tenía indicado en el borde a qué tratado pertenecía. De las ruinas de Nínive se exhumaron, en 1872, más de 30.000 tablillas, de las que todavía no se ha descifrado la mitad. Son obras de medicina, astronomía, matemáticas, historia, diccionarios, poemas, etc., que integraron la biblioteca de Asurbanipal (669 – 626 a. de J. C.

Fuente Consultada:
La Historia del Mundo DK Grupo Z
Enciclopedia Estudiantil Tomo VII Editorial CODEX

Difusión del Cristianismo en los Primeros Años Muerte de Jesus

Difusión del Cristianismo en los Primeros Años – Muerte de Jesúsel cristianismo

Con su muerte, Cristo había expiado los pecados de la humanidad y había hecho posible que todos los hombres y mujeres experimentaran un nuevo comienzo con la posibilidad de la salvación personal. Aceptando a Cristo como salvador, ellos también podrían ser salvados.

Al principio, el cristianismo se diseminó con lentitud. Aunque las enseñanzas del primitivo cristianismo se difundían mayormente por la prédica de los cristianos proselitistas, también hicieron su aparición materiales escritos.

Pablo escribió una serie de cartas, o epístolas, que delineaban las creencias cristianas en diferentes comunidades. Asimismo, algunos de los discípulos de Cristo bien pudieron conservar algunos de los dichos del maestro en forma escrita, y los transmitieron como memorias personales, que más tarde llegaron a constituir las bases de los evangelios escritos —la buena nueva respecto a Cristo— los cuales trataron de formular un registro de la vida y de las enseñanzas de Cristo, y establecieron el núcleo del Nuevo Testamento.

Aunque Jerusalén fue el primer centro del cristianismo, su destrucción por los romanos en el año 70 de nuestra era dejó a las iglesias cristianas con una considerable independencia. Alrededor del año 100 se habían fundado iglesias cristianas en muchas de las ciudades principales del oriente, así como en algunos lugares de la parte occidental del imperio. Muchos de los primeros cristianos provenían de las filas de los judíos helenizados y de las poblaciones del oriente de habla griega.

Pero en los siglos III y IV, un creciente número de seguidores hablaban latín. Una traducción latina del Nuevo Testamento, escrito originalmente en griego, aparecida poco después del año 200, ayudó a este proceso.

La persecución romana de los cristianos durante el primer y segundo siglos de nuestra era nunca fue sistemática, sino sólo esporádica y local. La persecución comenzó durante el reinado de Nerón. Habiendo destruido el fuego gran parte de Roma, el emperador utilizó a los cristianos como chivos expiatorios, los acusó de incendio premeditado y de odio a la raza humana, y los sometió a atroces muertes en Roma.

Primer Hominido Bipedo Toumai Camino en Dos Patas Evolucion Humanos

Primer Hominido Bipedo Toumai
Caminó en Dos Patas Evolución Humanos

En 2001 un equipo de investigadores franceses dio con el cráneo de lo que podría ser el ancestro de todos los seres humanos. Estos huesos pertenecieron a una criatura antropoide apodada Toumai —que significa «esperanza de vida» en la lengua local— que vivió hace unos siete millones de años. Los científicos creen que, poco tiempo después, la rama humana de los simios (el género Homo) se separaría de la rama de la que proceden los actuales chimpancés.

Los restos óseos nos muestran a una criatura —su nombre científico es Sahelanthropus tchadensis— de arcos supraciliares prominentes, dientes cortos y un rostro que recuerda al de los humanos modernos. Tiene una cabeza de pequeño tamaño, de unos 350 centímetros cúbicos de capacidad, muy similar a la de un chimpancé, mientras que el cráneo de un humano moderno mide 1.350 centímetros cúbicos.

Desgraciadamente, ha sido imposible saber si este ancestro nuestro caminaba sobre dos de sus extremidades o sobre cuatro. Algunos científicos creen que se trata del eslabón perdido entre los simios y los humanos, una especie de transición, una Eva de la que descendería toda la humanidad.

Otros sin embargo consideran que los restos pertenecerían a una especie primitiva de gorila. El hallazgo en Chad se produjo sólo unos meses después de otro descubrimiento también espectacular, esta vez en Kenia, y datado en hace unos seis millones de años. Se trataba de los huesos de una pierna, un brazo y algunos fragmentos craneales, así como de piezas dentales.

Al parecer esta criatura (Orrorin tugenensis) habría sido lo suficientemente fuerte como para trepar a los árboles, pero ¿caminaría sobre dos o sobre cuatro patas?

Ambos descubrimientos generaron una larga controversia científica, ya que parecen implicar un desafío para los análisis genéticos más recientes. Según el denominado «reloj molecular», la separación entre el hombre y el chimpancé no puede haber tenido lugar hace mucho más de cinco o seis millones de años, ya que, de lo contrario, si tal separación se hubiera producido antes, no seriamos tan similares.

El reciente examen de ciertos huesos encontrados en 1974 ha proporcionado a los genetistas la prueba fósil que necesitaban para apoyar su teoría de que la separación entre humanos y chimpancés tuvo lugar hace menos de siete millones de años.

evolucion del hombre

La evolución de los humanos modernos se remonta a millones de años. No es fácil rastrearla, ya que las evidencias proceden de hallazgos dispersos sin relación entre si lo que dificulta trazar un cuadro cohesionado. El predominio del Homo sapiens es un hecho relativamente reciente.

Fuente Consultada:Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher Loyd

Historia de la Rueda Cuando se invento la rueda? Origen y Evolucion

Historia y Evolución de la Rueda: ¿Cuándo se invento la rueda? 

La invención de la rueda tuvo gran repercusión en los pueblos del mundo. Su resultado inmediato fue facilitar y dar mayor rapidez al transporte de bienes.

A su vez, esta mejora en el transporte convirtió pequeñas localidades, en las que los alimentos y suministros de primera necesidad estaban al alcance de la mano, en pueblos más importantes, donde tales bienes podían ser comercializados.

Este cambio en el sistema de vida de pequeñas localidades que pasaron a constituirse en pueblos y ciudades ha sido una de las fuerzas más importantes a la hora de que las personas se organizasen en comunidades civilizadas.

Los arqueólogos desconocen que se inventó primero, si la rueda del alfarero o la rueda del vehículo.

Ambas se construían con madera, y por eso precisamente se deterioraron tanto con el paso del tiempo que no quedan pruebas directas. Sin embargo, se puede saber cuándo la rueda de alfarero llegó a una cultura determinada gracias a los fragmentos de cerámica torneados que se han hallado en las excavaciones.

De la rueda de vehículo no quedan huellas; la prueba más antigua de su existencia es un burdo esbozo de un carro en un fragmento de arcilla hallado en Sumeria (Mesopotamia) y que puede fecharse sobre el 3500 a. de C. Las más antiguas cerámicas conocidas hechas con torno proceden de la misma área y son casi de la misma época.

También allí se ha encontrado parte de una rueda de alfarero que puede ser unos 250 años posterior.

Existe la creencia popular de que la rueda de vehículo evolucionó a partir de troncos de árboles habilitados por el hombre como deslizadores, pero no hay pinturas prehistóricas que sostengan esta teoría.

Las ruedas más viejas que han llegado hasta nosotros, halladas en tumbas de Mesopotamia del 3000 al 2000 a. de C, estaban hechas con tres tablones unidos mediante tirantes transversales de madera y con un agujero, oracticado al sacar un nudo natural de la madera, en el tablón del centro que servía de pivote.

La madera que rodea al nudo es muy resistente al desgaste, lo que permite suponer que la rueda giraba sobre un eje fijo, pero no quedan restos del carro para demostrarlo.

primeras ruedas de la historia

TIPOS DE RUEDAS PRIMITIVAS

primeras ruedas
Rueda de Mercurago, del siglo XV a. de J.C., la más antigua de cuantas se han hallado en Europa
primeras ruedas
  Rueda egipcia del
siglo XVI a. de J.C
primeras ruedas
Rueda etrusca del
siglo V a. de J.C.

Veamos ahora la historia de la evolución de la rueda…

HISTORIA DE LA RUEDA

Somos Homo sapiens sapiens, los «sabios», capaces de hablar con fluidez, de prevenir los acontecimientos y de razonar.

Durante más de 50.000 años, aunque la fecha exacta es objeto de discusión, hemos disfrutado de habilidades cognitivas muy superiores a las de cualquier animal.

Tenemos una insaciable curiosidad y somos brillantes inventores que aprovechan bien sus oportunidades y rara vez se sienten satisfechos con el estado de las cosas.

Nuestros antecesores primitivos lograron sobrevivir con la más simple tecnología derivada de la piedra y la madera, que poco a poco refinaron a base de inventos; entre ellos, el endurecimiento con fuego de sus afiladas lanzas de madera, la extracción de lascas de piedra que cortaban como cuchillas y el dominio del fuego.

Todos sentimos cierta fascinación por los inventos, en parte debido a nuestra preocupación actual por todo tipo de tecnología.

Respecto a la invención de la rueda, al parecer, la rueda se inventó en el cuarto milenio a. C, y los primeros vehículos que la usaron debieron de aparecer en Mesopotamia.

Al principio las ruedas eran sólidas, ya fueran talladas de un solo bloque o bien hechas con tres piezas de madera, como vimos al inicio de este post.

Este modelo de carro con dos ruedas tirado por bueyes es de Mohenjo-Daro, en el actual Pakistán, y data del tercer milenio a. C.

la rueda invencion

En Egipto y Mesopotamia surgieron hace unos 5.000 años las primeras civilizaciones complejas que marcaron el inicio de la Historia. En Extremo Oriente, poco más tarde, también se desarrollaron grandes civilizaciones en China e India.

Hace unos 5.000 años se produjeron en Oriente Próximo tres inventos muy importantes: la rueda, la vela y el arado.

Los carros y los barcos de vela permitieron entablar relaciones comerciales entre regiones cada vez más alejadas.

El arado mejoró las cosechas y la alimentación, lo que produjo un aumento de la población.

Otros avances muy importantes fueron la invención del regadío y la construcción de canales para transportar el agua a las ciudades y a los campos de cultivo.

la rueda, invento

La rueda tuvo pronto muchas aplicaciones, como los carros tirados por bueyes para el transporte de personas y mercancías y los tornos para trabajar la cerámica con mayor rapidez y precisión.
La vela se aplicó a los barcos y permitió aprovechar la fuerza del viento para la navegación y el transporte, con lo que aumentó el tamaño de las embarcaciones. Así se podían transportar más mercancías y más personas.

El arado, tirado por bueyes, permitía arar más cantidad de tierra y más rápidamente que con la azada.

La Invención de la Rueda:

Las primeras ruedas que se conocen son las de alfarero.

La artesanía fue la primera en utilizar la rueda: la usa el alfarero para producir «mecánicamente» el mismo recipiente que antes, hecho a mano, le obligaba a invertir en él mucho tiempo y esfuerzo, siendo, aun así, mucho más basto.

Con el uso de un perno colocado sobre una rueda en movimiento y ayudándose con la palma de la mano, el artesano era capaz de moldear recipientes muy pulimentados y perfectamente simétricos, difundiendo así aquel gusto «clásico» del objeto armónico, que tiene su raíz estética en la perfección de la esfera, pero, y esto es lo más importante, también en el empleo de un tiempo muy inferior al que se necesitaba anteriormente para la producción.

Las que luego se utilizaron aplicadas al transporte derivan de aquel artefacto. Las ruedas de carro más antiguas se han hallado entre los restos de la ciudad de Ur, en la Media Luna de las Tierras Fértiles —región de la antigua Mesopotamia—, y datan del 3000 ó 3500 a. C.

Son piezas de madera maciza fijadas al eje mediante cuñas, demasiado pesadas como para ser muy eficientes, aunque no dejan de ser funcionales.

tipo de rueda usada en carros primitivos

Hasta ese entonces, el transporte de cargas terrestre se había realizado en brazos, y con posterioridad, hasta que se pudieron utilizar animales de carga, en cestas o angarillas que permitían repartir el peso entre varios hombres.

La aparición de la rueda facilitó algo tan sencillo como que el animal, en lugar de llevar sobre el lomo o en alforjas una cantidad limitada de carga, pudiera tirar de un carro y multiplicar la cantidad de material transportado.

Por su dureza y ductilidad, y en función de las posibilidades técnicas de la época, la madera fue el material idóneo para la construcción de ruedas, y siguió utilizándose hasta la llegada de la llanta de goma maciza.

En este sentido, cabe destacar la lenta evolución que tuvo este invento, ya que si bien se fue perfeccionando, lo cierto es que no sufrió modificaciones sustanciales hasta mediados del siglo XIX, con el advenimiento del neumático.

La pesada rueda de Ur se mantendría vigente, pues, durante unos 5000 años. Estaba unida, mediante piezas de madera, a un eje móvil, es decir, que la rueda y el eje cilíndrico giraban juntos; con posterioridad surgiría el modelo de eje fijo, al que la rueda se unía mediante un pasador, permitiéndole girar con independencia.

Para reforzar el disco de madera, que podía partirse, se lo rodeó de un aro de cobre. Todo el conjunto era macizo, sumamente pesado y demoraba la circulación de animales y personas.

La solución fue hallada en Persia Oriental, entre el 2000 y 1500 a. C., cuando eliminaron paulatinamente secciones del disco, logrando reducir su peso, hasta desembocar en los que hoy conocemos como “radios”. Los egipcios también conocían esta tecnología.

Hacia el año 1000 a. C. ya se habían difundido por la península itálica los carros de dos ruedas sobre los que el conductor se mantenía de pie.

Las llantas de goma no aparecerán hasta la segunda mitad del siglo XIX y pronto serían superadas: el veterinario escocés John Boyd Dunlop (1840-1921), inventó en 1887 la primera cubierta con cámara de aire, lo que suavizaba considerablemente la marcha.

En la actualidad, los neumáticos se fabrican con caucho y refuerzos de hilo, y están especialmente diseñados para brindar la mayor eficiencia en el arranque, el frenado y la guía de los vehículos automotores.

origen de la rueda

Para superar las dificultades que el abrupto terreno oponía al transporte de los animales cazados, que se cargaban sobre plataformas construidas a base de unas cuantas traviesas fuertemente ligadas entre sí y arrastradas por caballos, los hombres prehistóricos aprendieron a servirse de troncos que, rodando bajo este tipo de trineo, facilitaban considerablemente el transporte. Quizá fuera a partir de esta experiencia inicial cuando nació la primera idea de la rueda y se empezaron a comprender las posibilidades dinámicas del movimiento rotatorio.

 ALGO MAS SOBRE EL TEMA... En Mesopotamia, en la ciudad de Ur más concretamente, aparece en un bajorrelieve la primera representación artística de un nuevo medio de transporte, bajorrelieve que se conoce con el nombre de «Carro de los felinos».

carro de los felinos

«Carro de los felinos», hallado en la ciudad de Ur (Mesopotamia), se remonta a mediados del siglo XXV a. de J. C. y es el más antiguo bajorrelieve de cuantos representan la rueda. Según algunos dibujos contenidos en documentos prehistóricos, los carros deben su origen a la aplicación de la rueda a los trineos. En un principio fueron utilizados con fines bélicos.

Las primeras ruedas están formadas esencialmente por tres sectores circulares de madera, unidos entre sí por unos refuerzos generalmente metálicos; aún estaban fijados al eje y giraban con él.

La uniformidad de este sistema, comprobada por todos los hallazgos arqueológicos, desde el Indo hasta Rusia, desde las estepas del Turquestán hasta Italia y Britania, parece atestiguar que el uso de la rueda se hubiera difundido a partir de una fuente única; mientras la singularidad y la originalidad de la construcción constituirían, según algunos especialistas, una prueba a favor de quien sostiene que la rueda deriva del rulo, con el cual, por el contrario, según otra opinión, no tiene ninguna relación.

Muy pronto, después del año 2000 a. de J.C, el  trineo primitivo fue evolucionando y, siempre en Mesopotamia, aparecieron los primeros carros de dos o cuatro ruedas y con el arcón montado sobre el borde.

Es un medio todavía muy rudimentario, cuya única función estriba en sustituir la albarda, el cuévano y la canasta, favoreciendo en gran manera el desarrollo de los intercambios comerciales que ya entonces tenían lugar, aunque en forma muy primitiva y simple. (ver: Ruedas y Carros)

ALGO SOBRE EL ARADO, OTRO IMPORTANTE INVENTO

Muchos  pueblos mesopotámicos eran buenos pastores lograban dos cosechas al año de trigo y cebada, por lo que tenían un arduo trabajo manual en sus campos. La verdadera prosperidad en la producción de cereales se produjo al momento de inventarse el arado como instrumento de cultivo.

Posiblemente se desarrolló a partir de varas de excavación con contrapesos, similares a remos, que eran jalados por hombres, mujeres e incluso niños.

Pero en 4000 a.C. se introdujo un instrumento más eficiente, arrastrado por dos bueyes, delante de un conductor, que era quien guiaba el arado y enterraba la hoja de madera en la tierra.

Al principio, el travesaño del arado se amarraba a los cuernos de los bueyes; después se introdujo la yunta, y con el tiempo la hoja de madera fue reemplazada por la reja de bronce.

A pesar de las inundaciones, caía poca lluvia en Mesopotamia, y el suelo se endurecía en verano. Gracias al arado se abrieron nuevas zonas de cultivo, aumentando el abastecimiento de grano.

Se inventó una sembradora remolcada por bueyes. Era un instrumento para plantar semillas en hileras, en vez de «sembrar al voleo», es decir, esparcirlas a mano. Este instrumento, parecido a un arado, cavaba un surco en el suelo, y las semillas caían desde un embudo.

Este instrumento agrícola aparece claramente en un sello de piedra tallada de Sumeria, la región sur de Mesopotamia, cuyas 12 o más ciudades-Estado formaron el núcleo de la civilización del Medio Oriente.

Metalúrgia Primitiva Fundicion de Metales Uso del Cobre Hierro Bronce

Historia de Metalúrgia Primitiva – Fundicion de Metales: Cobre, Hierro, Bronce la edad de los metales

Hace unos 7.000 años los seres humanos comenzaron a producir objetos de metal. Los historiadores denominan Edad de los Metales a la última etapa de la Prehistoria, por la importancia que tuvo la invención de la metalurgia.

La metalurgia: El descubrimiento de que se podía extraer metal de la roca supuso un desarrollo tecnológico vital. Los primeros humanos sin duda vieron los depósitos de oro y cobre (conocido  como»cobre nativo») en las rocas, pero extraerlos era más complejo.

Este cobre fue utilizado en diversos lugares del Próximo Oriente para hacer dijes, en los últimos momentos del período neolítico, allá por el año 5000 a. de C. Se daba forma a los dijes mediante el único sistema entonces conocido: golpeando y doblando el metal.

Por esta época se empezaron a trabajar del mismo modo pequeñas piezas de oro. Posteriormente se descubrió que el cobre se volvía quebradizo como resultado de los golpes, pero podía ser templado nuevamente calentándolo hasta ponerlo al rojo vivo.

En Asia, en torno al año 9000 a. C., se usaba cobre para fabricar herramientas, lo cual indica que se había alcanzado ya cierto conocimiento del proceso de fundición.

Este conocimiento permitió trabajar grandes volúmenes de metal con ayuda del martillo y, hacia el año 4000 a. el trabajo con el cobre se había extendido ya al norte de África y Europa.

La extracción de minerales metalíferos superficiales como la malaquita estaba ampliamente difundida en Oriente Próximo, donde se empleó por vez primera de forma eficaz la técnica de la fundición.

El primer metal que se utilizó fue el cobre y lo trabajaban de manera muy sencilla, golpeándolo con piedras. El cobre no era un metal muy resistente y se utilizaba sobre todo para hacer joyas y objetos de adorno. Se desconoce cómo, cuándo y dónde se descubrió que podía extraerse cobre del mineral. Debido a que el proceso exige temperaturas bastante altas, puede suponerse que la fundición evolucionó como un subproducto de la producción de cerámica. El proceso, tal como se conoció en un primer estadio, comprendía el calentar una mezcla de carbón de leña y mena de cobre en una pequeña cavidad practicada en el suelo. Unos hombres, soplando el fuego mediante unas bodoqueras, elevaban la temperatura del conjunto. Este sistema está claramente descrito en una serie de pinturas halladas en tumbas egipcias que datan del 2500 a. de C.

En un principio, esta se aplicó básicamente con fines decorativos. El oro y el cobre se consolidaron como artículos comerciales vitales y contribuyeron al desarrollo de las culturas económicamente fuertes que empezaron a surgir en la época.

Pese a ser minerales preciados, el cobre y el oro eran demasiado blandos para aplicarse a la fabricación de armas.

Sin embargo, la experiencia de trabajar el cobre conllevó una mayor comprensión de las propiedades de los metales en general y, en última instancia, propició la amalgama del cobre con el estaño para producir una aleación más resistente: el bronce.

Más tarde los seres humanos utilizaron otros dos metales: el bronce, una aleación de cobre y estaño, y el hierro. Ambos metales eran muy resistentes y con ellos se podía fabricar todo tipo de utensilios: herramientas de trabajo, armas y armaduras, recipientes, joyas, estatuas. Para fabricar objetos de bronce y hierro los hombres fundían el mineral en hornos cerrados y después colocaban el metal fundido en moldes con la forma del objeto que querían realizar.

Puesto que las existencias de estaño se limitaban a Oriente Próximo, China y el noroeste de Europa, la Edad de Bronce solo se dio en estas zonas.

En el resto del mundo, como en África, América y Australia, la piedra siguió siendo el medio más eficaz para fabricar herramientas hasta la llegada del hierro.

La eficacia del bronce generó un excedente de útiles, armas y objetos ceremoniales, así como artículos de lujo, que llevó la riqueza a determinadas comunidades.

HISTORIA FUNDICION DE METALES:

Con el descubrimiento de la fundición se observó que el cobre se licuaba a altas temperaturas y que, por tanto, podía verterse en moldes preparados previamente.

Esto significaba que las masas informes de fundición podían ser fragmentadas y, colocándolas en crisoles, calentadas de nuevo para obtener copias, por vaciado.

Este proceso básico iba a mantenerse sin cambios sustanciales durante los mil años siguientes.

Sin embargo, poco a poco fue aumentando la capacidad de los hornos al construir una estructura en forma de chimenea con piedras y arcilla, y aparecieron varios tipos simples de fuelles que reemplazaron el trabajo de los pulmones humanos.

Estos fuelles consistían en un saco de piel con dos estrechas aberturas para aspirar y expulsar el aire, que se hacía funcionar manualmente, o en una especie de tambor con una cubierta de piel relajada que podía estirarse y apretarse para crear una corriente de aire. Hasta el 500 a. de C. no aparecieron los verdaderos fuelles.

Poco tiempo después del descubrimiento de la fundición y el moldeado del cobre empezó a extraerse plata, a fundirse oro y a obtenerse reproducciones.

Posiblemente como resultado de mezclar algunos de estos metales en un crisol, se descubrió que las mezclas de metales (aleaciones) resultaban, por lo general, más duras que algunos de los metales, por separado, que intervenían en el proceso. A partir del año 2500 a. de C. se emplearon en joyería diversas aleaciones de plata y cobre, o de oro y plata, sobre todo en Mesopotamia y Egipto.

Aunque abundante, el principal defecto del cobre como material para fabricar herramientas, era su fragilidad.

En teoría, era más resistente si se le añadía oro o plata, tal como se hizo en el Perú precolombino, pero esto resultaba muy costoso.

En vez de ello se buscaron metales menos caros para alearlos con el cobre.

En un principio, se emplearon estaño, antimonio y arsénico, que forman menas muy pesadas y parecidas por su aspecto, para fundirlos con cobre. Pero hacia el 3000 a. de C, el estaño, el más abundante de ellos, fue el que se utilizó con mayor frecuencia; de este modo se formó la aleación que conocemos como bronce.

Junto con la elaboración del bronce, empezó a extraerse el plomo. Este es un metal blando y oscuro, por lo que en un principio no se le vieron muchas aplicaciones.

Pero hacia el 1500 a. de C. se descubrió que mezclando plomo con bronce se obtenía una aleación mucho más manejable. Desde entonces se hizo posible obtener vaciados de mayor volumen y más complejos. Esta aleación de cobre, estaño y plomo todavía se emplea para moldear estatuas.

Los romanos fueron quienes primero se sirvieron de grandes cantidades de plomo para construir sus acueductos y conducciones de agua en general. También fueron quienes introdujeron la aleación de plomo y estaño (peltre), para fabrricar platos y vasijas, como un suce-;áneo barato de la plata. Esta misma aleación se hacía servir como elemento soldador para unir piezas de bronce y cobre.

El estaño nunca fue demasiado abundante, y posiblemente a causa de esto hacia el 500 a. de C. los artesanos oersas empezaron a sustituirlo por el cinc. De este modo crearon la aleación que hoy denominamos latón.

La producción de éste en gran escala empezó una vez que los romanos conquistaron gran oarte de Europa; hacia el año 100 de nuestra era explotaban los depósitos de mena de cinc (calamina) de la Europa Central, por lo que muchos de los ornamentos y monedas romanas se hicieron de latón antes que de bronce. De este modo, el latón se convirtió en la aleación de cobre más común durante la Edad Media, si bien el procedimiento para obtenerla era diferente del actual.

El cinc se vaporiza con mucha facilidad en el horno, por lo que con el’fin de conseguir el latón se arrojaba la mena de cinc al cobre fundido y se removía la masa.

En tiempos primitivos era difícil producir hierro debido a que el punto de fusión de éste es demasiado elevado para las temperaturas que podían alcanzar ¡os simples hornos de entonces.

El metal permanecía en ellos como una masa esponjosa que después había que sacar y golpear con fuerza, hasta formar una barra de metal, a la que sólo se podía dar forma con un posterior calentamiento y martilleo.

Hacia el 2000 a. de C. se conseguía obtener pequeñas cantidades de hierro, pero habrían de transcurrir otros mil años antes de que se dominara por completo su obtención.

Desde entonces, y dada su abundancia, el hierro se convirtió en el metal común con el que se fabrican armas y herramientas, reemplazando al bronce en tales usos.

Debido a que el hierro no se fundía en ninguna de sus etapas, tampoco podía alearse con otros metales, tal como se hacía con el cobre.

Para superar esta dificultad, se calentaban las barras de hierro con carbón vegetal durante mucho tiempo, hasta que absorbían algo de carbón; esto dio origen al acero, hecho que se descubrió en los primeros momentos del período romano.

Cuando César invadió Bretaña se asombró al descubrir que las tribus locales todavía utilizaban espadas de hierro que se torcían durante la batalla; sus propias tropas manejaban armas de acero que eran más resistentes y menos flexibles,

FORMAS DE TRABAJAR EL METAL:

IIIIII
La primera forma de trabajar el metal consistió en golpear el cobre con un martillo de piedra para darle forma. Así se realizaban adornos y herramientas. Más tarde se utilizó el método de forja, es decir, calentar el metal mientras era martilleado, lo que facilitaba el moldeado de los instrumentos.El descubrimiento de la fundición generalizó el uso de los metales. Los metales se calentaban a elevadas temperaturas hasta volverse líquidos y se introducían en moldes con la forma de los instrumentos que se deseaba fabricar.
El fundido permitió mezclar varios metales; este procedimiento se llama aleación. Fue así como se descubrió el bronce, una aleación de cobre y estaño, que era más resistente y más fácil de modelar que el cobre.

AMPLIACIÓN DEL TEMA: Era necesario armar ejércitos enteros y los yacimientos explotados de la zona comenzaron a resultar insuficientes.

De pronto, un descubrimiento, inicialmente conocido sólo por algunos que lo guardaban como un secreto de Estado, vino a modificar todo el sistema comercial-industrial de la Edad del Bronce.

El descubrimiento del hierro «libera» a las ciudades de los abusivos acaparadores de cobre y estaño. Una nueva edad se inicia con la rápida difusión de este metal, que desplazó en forma total a los utensilios de piedra.

Con el hierro todo se hace más rápido y barato: herramientas de labranza, cascos, corazas, armas, útiles para oficios en general, etc.

Este cambio perjudicó a las regiones antes enriquecidas por el comercio de los metales, nivelando prácticamente a todos los pueblos. Toda Europa Central fue un yacimiento, aprovechándose también la madera de sus bosques como combustible.

Muchas veces en la historia los bosques fueron talados sin piedad, siendo éste uno de los períodos en que el fenómeno se produjo con mayor intensidad. Los príncipes desarrollaron pequeñas unidades de población dedicadas a las actividades ganaderas y metalúrgicas. Así fueron acumulando riquezas importantes.

Al finalizar esta gran edad, en el siglo VII a. de C, surge en Austria y a orillas del río Rin una avanzada cultura llamada civilización de Hallstatt, que mantiene contactos comerciales con Grecia y Asia Menor, donde existían ya los elementos que hacían prever el florecimiento de la clásica Edad Antigua.

El perfeccionamiento en todas las ramas, iniciado en el II milenio a. de C. por los pueblos orientales de la Mesopotamia, sus vecinos los guerreros hititas y, especialmente, por los egipcios en el valle del Nilo, se expandió durante la Edad del Hierro -que fue también el comienzo de la Historia- gracias a los fenicios, los cartagineses y los griegos.

Los dos primeros formaron un «puente de navegación» entre Oriente y Occidente; los griegos asimilaron conocimientos y, dándoles forma actualizada, los proyectaron hacia el mundo conocido. Ya antes del siglo 30 a. de C. comenzó a hacerse carne en algunos pueblos del este la idea de comunicarse por medio de otro artificio que no fuera la palabra hablada.

En realidad, ya en el Paleolítico algunos hombres habían alcanzado este objetivo. No se necesita ser un arqueólogo experto para comprender el «mensaje» dejado en las cavernas por el «homo sapiens» primitivo.

Por las pinturas rupestres sabemos cómo eran entonces las expediciones de caza, qué armas se utilizaban y cómo eran las costumbres. Sin embargo, faltaba muchísimo aún para que la escritura permitiese una fiel «traducción» del lenguaje oral.

Y esto se produjo casi al mismo tiempo para los babilonios y los egipcios. Como estas escrituras eran sagradas y a ellas sólo tenían acceso los sacerdotes, se las llamó jeroglíficos (es decir: escritura sagrada).

La Vida en el Neolitico Catal Huyuk Primeras Viviendas en el Neolitico

La Vida en el Neolítico – Catal Huyuk – Primeras Viviendas Primeros asentamientos humanos

CONSECUENCIAS DE LA REVOLUCIÓN DEL NEOLÍTICO: El cultivo continuo de los granos dio ocasión a asentamientos más permanentes, a los que los historiadores se refieren como las villas o ciudades agrícolas del Neolítico. Una de las comunidades agrícolas más antigua y extensa fue Çatal Hüyük, localizada en la actual Turquía.

Sus muros circundaban treinta y dos acres, y tal vez la población llegara a los seis mil habitantes en su mejor momento (entre 6700 y 5700 a. de C.). La gente vivía en casas modestas de adobe, edificadas tan próximamente unas de otras, que sólo formaron unas pocas calles. Para llegar a sus casas, sus habitantes tenían que caminar por las azoteas y luego entrar en sus casas a través de un orificio en el techo.

La Vida en el Neolitico Catal Huyuk Primeras Viviendas en el NeoliticoLos arqueólogos han descubierto que se cultivaban hasta doce productos en Çatal Hüyük, incluyendo frutas, nueces y tres variedades de trigo.

La gente cultivaba sus propios alimentos y los guardaba en los almacenes de sus casas. Los animales domesticados —en especial, el ganado— proporcionaban carne, leche y pieles. La excedencia de alimentos también hizo posible que sus pobladores se dedicaran a otras actividades distintas de las agrícolas.

Determinadas personas se convirtieron en artesanos y fabricaron armas y joyería, que comerciaban con los vecinos, dando acceso de esta forma a los habitantes de Çatal Hüyük a un mundo más amplio alrededor de ellos.

En Çatal Hüyük se han encontrado lugares de culto religioso con figuras de dioses y diosas domésticos, así como diversas estatuillas de figuras femeninas. Dotadas de senos y asentaderas muy prominentes, estas “madres tierra” tal vez representaban de manera simbólica la fertilidad de “nuestra madre” tierra y la de las madres humanas. Tanto los relicarios como las estatuillas son indicadores del creciente papel que desempeñaba la religión en las vidas de estas personas del Neolítico.

La revolución agrícola del Neolítico tuvo consecuencias de largo alcance. Una vez que la gente se hubo asentado en villas o ciudades, construyeron casas para protegerse, así como otro tipo de estructuras dedicadas al almacenamiento de bienes. Como comunidades organizadas, almacenaron alimentos, acumularon bienes materiales y comenzaron a practicar el comercio. La gente comenzó también a especializarse en ciertos oficios, por lo que se desarrolló la división del trabajo.

La alfarería se fabricó con arcilla y se endureció al fuego. Las vasijas se utilizaron para cocinar y para almacenar granos. Las cestas tejidas también se usaron para almacenamiento. Las herramientas de piedra se refinaron, conforme se utilizaban cuchillos de pedernal en la fabricación de hoces y azadones para su uso en la labranza. En el transcurso de la Era Neolítica, gran parte de las plantas alimenticias que están todavía hoy en uso se comenzaron a cultivar. Más aún, fibras vegetales provenientes de plantas como el lino y el algodón se usaron para producir los hilos con que se tejía la ropa.

El cambio hacia una agricultura sistemática experimentado en la Era Neolítica también tuvo c

onsecuencias en la relación entre el hombre y la mujer. El tomó la responsabilidad de trabajar en los campos y domesticar los animales, actividades que lo mantenía lejos de su casa. La mujer permanecía en su hogar cuidando a los niños, tejiendo ropa, elaborando queso a partir de leche, y llevando a cabo todos las tareas que requería la organización de la casa y familia.

Estatuas de Ain Ghazal.

Arte: Estatuas de Ain Ghazal. Estas estatuas de tamaño natural hechas de yeso y betún datan del año 6500 a. de C. y fueron descubiertas en 1984 en Ain Ghazal, un sitio arqueológico cercano a Amman, Jordania. Son unas de las estatuas más antiguas alguna vez encontradas de la figura humana. Los arqueólogos están estudiando las esculturas para tratar de entender su propósito y significado.

Primeros Asentamientos Humanos Domesticación de Plantas y Animales

Primeros Asentamientos Humanos – Domesticación de Plantas y Animalesnace la agricultura

La Revolución Neolítica: El descubrimiento de la agricultura y la ganadería supuso un cambio radical en las formas de vida y en la organizado de los seres humanos. La caza y la recolección permanecieron, pero dejaron de ser las únicas formas de subsistencia, y los seres humanos comenzaron a elaborar sus propios alimentos.

Los pueblos agrícolas se hicieron sedentarios, lo que significa que se asentaron de forma permanente en un lugar y dejaron de trasladarse de un sitio a otro en busca de alimento. Levantaron poblados junto a los ríos y allí establecieron sus campos de cultivo y los corrales de los animales domésticos. Los pueblos pastores vivían junto a sus rebaños en chozas y se trasladaban de unos lugares a otros en busca de mejores pastos y de agua para el ganado. Gracias al descubrimiento de la agricultura y la ganadería, y a la vida sedentaria, los grupos humanos aumentaron su tamaño, por lo que los poblados neolíticos tenían más miembros que las tribus paleolíticas.

Revolución del Neolítico (aproximadamente 10000-4000 a. de C.)
La Agricultura:
Tras la última glaciación (alrededor del año 10.000 a. de C.) tuvo lugar lo que se ha dado en llamar la Revolución Neolítica, esto es, la revolución ocurrida en la Nueva Edad de Piedra (neolítica es una palabra griega que quiere decir “piedra nueva”). Sin embargo, el término Nueva Edad de Piedra provoca confusiones. Aunque la gente del neolítico confeccionó un nuevo tipo de hachas de piedra pulida, éste no fue el cambio más importante experimentado después del año 10.000 a. de C.

REVOLUCIÓN AGRÍCOLA: El verdadero cambio fue que la caza de animales y la recolección de plantas —actividades que se realizaban para ganarse el sustento— dieron paso a la producción de alimentos mediante la práctica sistemática de la agricultura.

La siembra de granos y vegetales proporcionó una oferta regular de comida, y la domesticación de animales (como cabras, ganado, puercos y ovejas) añadió una fuente continua de carne, leche y fibras para vestir (como la lana). También se pudieron emplear grandes animales como bestias de carga.

El aumento de cosechas y la domesticación de animales productores de alimentos establecieron una nueva relación entre los hombres y la naturaleza. A los historiadores les gusta referirse a esto como una revolución agrícola. El cambio revolucionario es drástico y requiere un gran esfuerzo, pero la capacidad de adquirir con regularidad alimentos dio a los seres humanos un mayor contitdbre su ambiente. También les permitió abandonar sus hábitos de vida nómada, y comenzar a vivir en comunidades asentadas.

La agricultura sistemática quizá se desarrolló de manera independiente en cuatro distintas áreas del mundo entre los años y7000 a. de C. En cada una de estas zonas se cultivaron plantas diferentes: trigo, cebada y lentejas en el Cercano Oriente; arroz y mijo en el sur de Asia; mijo y camote en África occidental; y frijoles, papas y maíz en Mesoamérica.

En el Cercano Oriente, como en cualquier otra parte, la revolución agrícola del Neolítico requirió la presencia de un ambiente favorable. Al principio, las áreas elevadas que se ubican arriba del Fértil Creciente (que en la actualidad corresponden al norte de Iraq y al sur de Turquía) fueron más propicias para un cultivo sistemático que las zonas de los valles ribereños. Aquella región recibía la precipitación pluvial necesaria y era el lugar de origen de dos plantas silvestres (el trigo y la cebada) y de cuatro especies de animales salvajes (el puerco, las vacas, las cabras y las ovejas), que habrían de ser domesticadas para beneficio del ser humano.

Durante el Neolítico, los poblados estaban situados generalmente junto a un río, a fin de tener agua para regar los campos y abastecer con alimentos a la población y al ganado, tanto para criarlo como para alimento del pueblo

PRIMEROS ASENTAMIENTOS HUMANOS:
LA ALDEAS:
Los poblados neolíticos eran pequeños y estaban formados por chozas de forma circular o rectangular hechas de adobe. Cada poblado se componía de varias viviendas, establos para los animales, almacenes para los granos, etc. Producían todo lo que necesitaban para subsistir, aunque también comerciaban con algunos productos, como adornos, sílex, conchas y ciertos minerales.
Todos los habitantes de la aldea participaban en la preparación de los campos de cultivo, en la siembra y en la recogida de la cosecha. En los meses que transcurrían entre una cosecha y otra se alimentaban de lo que habían almacenado de la anterior. También cazaban y recolectaban frutos silvestres.

A pesar de que todos los habitantes del poblado colaboraban en las tareas agrícolas, también se desarrolló la propiedad privada y algunos miembros del poblado alcanzaron mayor poder gracias a la acumulación de ganado y tierras. De esta forma se fue creando una desigualdad social entre los miembros del grupo.

En los poblados se produjo una especialización del trabajo; unas personas cultivaban los campos, otras cuidaban el ganado y las demás fabricaban tejidos, cerámicas, cestas o armas. El jefe de la aldea dirigía el poblado y negociaba con los jefes de las aldeas vecinas.

Fuente Consultada: La Enciclopedia del Estudiante Historia Universal Tomo 02

Garganta de Olduvai Descubrimientos de Restos Homo Habilis Cuna Africa

Garganta de Olduvai: Descubrimientos de Restos Homo Habilis garganta de olduvai

La evolución de los humanos modernos se remonta a millones de años. No es fácil rastrearla, ya que las evidencias proceden de hallazgos dispersos sin relación entre si lo que dificulta trazar un cuadro cohesionado. El predominio del Homo sapiens es un hecho relativamente reciente.

En el siglo XIX, Charles Darwin, padre de la teoría de la evolución por selección natural, identificó África tropical como cuna de la humanidad. Los paleontólogos Louis y Mary Leakey hallaron pruebas de ello en la década de 1950 en la garganta de Olduvai, un profundo tajo en las llanuras orientales del Serengeti, en Tanzania.

Fue allí, en África oriental, donde nuestros antepasados evolucionaron hace al menos 4,5 millones de años (ma.). Una gran variedad de hallazgos fósiles muestra la notable diversidad de homínidos primitivos que floreció en la zona.

El origen del ser humano: la meca de la arqueología en la garganta de Olduvai. Se trata de una zona de barrancos considerada como la cuna de la humanidad ya que aquí se cree empezó la vida, empezó todo. La famosa garganta de Olduvai en Tanzania fue descubierta para la Arqueología por la familia Leakey y la mayor parte de la investigación en la década de los 60 fue financiada por la National Geographic. Espectaculares descubrimientos de fósiles de homínidos y los que por entonces eran los yacimientos prehistóricos arqueológicos más antiguos de la Humanidad convirtieron a esta garganta en el Grial de los estudios de evolución humana. Aún hoy no existen en ningún otro lugar yacimientos de 2 millones de años con el grado de preservación tan excepcional como los yacimientos de Olduvai.

LA AVENTURA HUMANA: Los cambios climáticos producidos por la colisión de las placas tectónicas provocaron la formación de toda una serie de casquetes de hielo que sumieron el planeta en un invierno de miles de años de duración. A medida que las temperaturas y los índices de pluviosidad descendieron, los bosques fueron reemplazados por praderas5 los pájaros desarrollaron nuevos patrones migratorios y los animales se vieron obligados a adaptarse o morir.

Hace unos cuatro millones de años, cierta rama de primates arborícolas comenzó a experimentar un nuevo modo de vida: se aventuró por las praderas, donde algunos de ellos llegarían a ser bípedos. Su capacidad cerebral se incrementé gracias a la novedosa experiencia de utilizar las manos (ahora libres) para fabricar herramientas que les ayudaran a sobrevivir en las más duras condiciones climáticas. Aquellos chimpancés bípedos evolucionaron rápidamente hasta con vertirse en criaturas como tú y como yo, simios que aprendieron a hablar, a cantar, a hacer fuego. Incluso aprendieron a pintar.

Varias especies de humanos poblaron los continentes durante al menos dos millones de años y viajaron de un lugar a otro, llevando con ellos a sus hijos y compartiendo todo lo que tenían, sin propiedad pri vada —cuantas menos cosas.hubiera que transportar, tanto mejor—. No había leyes, ni lugares a los que estuviera prohibido ir. Vivir en armonía con la naturaleza significaba mudarse periódicamente y así dar a la tierra tiempo para recuperarse. La población alcanzó los cinco millones de individuos.

Primero Australia y después las Américas se vieron sacudidas por el desastre, ya que hace entre 40.000 y 10.000 años, la mayoría de los grandes mamíferos se extinguieron, lo que privaba a aquellos ecosistemas de los beneficios de algunas de las criaturas más poderosas del reino animal, tales como bóvidos, caballos y camellos. Entonces, hace unos 12.700 años, se produjo un repentino cambio climático; la última Edad de Hielo llegó a su fin y, tras ella, los habitantes del Mediterráneo y Oriente Medio, en un intento por sobrevivir, se aventuraron en el desarrollo de una forma de vida experimental. Descubrieron cómo manipular la naturaleza por medio de la selección artificial, aprendieron a cultivar la tierra y a domesticar a los animales.

Una vez que el clima se hubo estabilizado, algunos grupos desarrollaron una forma de vida nómada, pero ahora podían llevar consigo a sus rebaños domesticados de vacas, ovejas, cerdos y cabras. Otros grupos construyeron asentamientos más permanentes, pueblos y ciudades, donde la práctica de la agricultura proporcionaba excedentes que servían para alimentar a una población que había dejado de estar ligada a la tierra.

Aparecieron los primeros sacerdotes, reyes, artesanos, comerciantes y esclavos. En la incansable marcha hacia el nuevo mundo de las civilizaciones, la tradicional relación entre el ser humano y el resto del reino natural comenzó a alterarse, hasta alcanzar límites insospechados.

Homo Habilis Caracteristica Cerebro Huesos Altura La Evolución Humana

Homo Habilis – La Evolución Humanahomo habilis

El Homo habilis: La evidencia más clara de los primeros fabricantes de herramientas y de sus descendientes se hallaron en el lecho de un antiguo lago situado en la garganta de Olduvai (Tanzania).

Estas herramientas se han datado en unos 1,8 ma. Y fueron construidas por Homo habilis, el «hombre hábil», que dejó lo que podrían ser restos de un campamento junto a un lago, incluida una pequeña cantidad de útiles de piedra y huesos rotos de animales. Probablemente dormía en los árboles, a resguardo de leones y otros animales peligrosos. En su entorno, rico en depredadores, los humanos eran tanto cazadores como presas. Los indicios de Olduvai sugieren que Homo habilis ya despedazaba parte de los restos de los animales que carroñeaba.

Homo habilis usó la tecnología lítica más simple, perfeccionada por H. erectus para crear hachas y herramientas cortantes de piedra para tareas como el desolle de animales. Los neanderthales fueron los primeros en montar raspadores, puntas de lanza y cuchillos en mangos de madera. Los humanos modernos desarrollaron  tecnologías más sofisticadas al perforar las caras de lajas de piedra trabajadas cuidadosamente y convirtieron esas hojas en raspadores, buriles y taladros para trabajar cuerno, hueso y cuero. Tras la última glaciación , los cazadores añadieron a sus flechas pequeñas barbas.

Homo Habilis tenía un cerebro unas cuatro veces más grande de lo que correspondería a su tamaño y peso. Pero un cerebro mayor conlleva un mayor consumo de energía. Para poner en marcha nuestros cerebros necesitamos unos veinte vatios, o 400 calorías por día —o, lo que es lo mismo, un 20 por 100 de nuestro consumo total de energía sólo para poder pensar.

Esto nos lleva a una verdadera espiral evolutiva. Los cerebros de mayor tamaño necesitan una buena cantidad de energía, y el mejor modo de hacerse con ella es comiendo carne. El medio más productivo de conseguir carne es cazando, y para ello qué mejor que hacer uso de útiles y armas. Aquellas criaturas mejor adaptadas para la fabricación de tales herramientas eran las dotadas con cerebros de mayor tamaño.

Fue sobre esa época cuando apareció el que podría considerarse el primer humano auténtico: Homo ergaster, dotado de un gran cerebro, con la frente inclinada, arcos superciliares prominentes y unas extremidades robustas similares a las de los humanos modernos. Este recién llegado era más cazador que carroñero.

Homo ergaster estaba estrechamente relacionado con Homo erectus, el primer humano que se extendió de África tropical a Europa y Asia como parte de una expansión general de mamíferos y sus depredadores ocurrida hace unos 1,8 ma.

Homo Erectus Caracteristicas Peso Cerebro Altura Huevos Hominidos

Homo Erectus – Características – Hominidoshomo erectus caracteristicas

Homo erectus era un cazador experto y un brillante oportunista que aprovechaba con rapidez entornos diferentes, un factor clave de su éxito. Estos primeros humanos no tardaron en asentarse en el sur y en el sudeste de Asia, y llegaron hasta Dmanmsm, en Georgia, hace 1.7 m a.

En Europa ya estaban establecidos hace al menos 800.000 años. Hace 400.000. unas condiciones más cálidas que las actuales pudieron atraer a H. heidelberqensis al norte de Europa.

Aproximadamente al mismo tiempo, pequeñas bandas de humanos utilizaban largas lanzas arrojadizas de madera para cazar caballos salvajes y presas mayores en Boxgrove (sur de Inglaterra) y Schóningen (Alemania),

Los notables hallazgos de Schoningen son las herramientas de madera más antiguas descubiertas hasta hoy. H. heidelberqensis vivía en grupos itinerantes. Es probable que cada grupo regresara a los mismos territorios de caza y recolección en distintas épocas del año. Sin embargo. sus capacidades de comunicación y de raciocinio eran limitadas  lo que afectaba su capacidad de adaptación y pudo ser una de las razones por las que ni parecen haberse establecido en zonas de frío intenso ni haber alcanzado América y Australia.

¿Podía el Homo erectus hablar? Los científicos creen que los huesos del muchacho de Turkana sugieren que no, ya que los conductos nerviosos de sus vértebras no eran lo suficientemente grandes como para contener los complejos sistemas precisos para controlar la respiración, algo imprescindible a la hora de hablar.

Quizá desarrolló algún tipo de lengua de signos, o quizá algo similar a los gruñidos de los adolescentes de hoy en día, un equivalente verbal a los actuales mensajes de texto por móvil. Con sus útiles portátiles, la protección de sus comunidades y la magia del fuego, aquellos individuos estaban listos para partir hacia cualquier lugar donde pudieran encontrar alimento. El Homo erectus fue la primera especie de homínido que se embarcó en un viaje exploratorio fuera de África —los primeros emigrantes de la humanidad, los antiguos Marco Polo africanos.

La distribución de las placas continentales era por aquel entonces muy similar a la que hoy conocemos, por tanto era posible, como lo es ahora, viajar por tierra desde África a través del Próximo Oriente hasta el sur de Asia, India y China. ¿Realmente fue el hombre de la Edad de Piedra capaz de tal aventura sin contar con carreteras y, mucho menos, con coches, barcos o aviones? A diferencia de muchos de nosotros, aquellos erectas tenían una gran ventaja, y es que no tenían prisa.

Etapas de la evolución del Hombre Caracteristicas de los Hominidos

Etapas de la evolución del Hombre
Características de los Hominidoshombre de neanderthal

Hombre de Neanderthal: En Alemania occidental, en el valle del río Neander (Neanderthal en alemán), en 1856 unos obreros estaban extrayendo piedra caliza de una cueva cuando hallaron unos huesos. Esto no era insólito, y en casos similares era costumbre arrojar los huesos sin más.

Pero en esta ocasión la noticia llegó hasta el profesor de una escuela cercana, que consiguió salvar unos catorce de aquellos huesos, incluida la calavera.

Por esta época, los geólogos estaban seguros de que la Tierra era muy antigua, y los biólogos a su vez estaban seguros de que los seres humanos habían aparecido mucho antes de lo que la Biblia parecía indicar.

Pero cualquiera que fuese esa antigüedad, ¿se trató siempre de seres humanos o bien evolucionaron a partir de alguna forma más simple?

Los huesos de la cueva de Neanderthal eran claramente humanos, pero la calavera difería algo de la del hombre actual. Poseía, en efecto, unos marcados maxilares óseos, frente y barbilla hundidas y una dentadura de una prominencia insólita.

Los restos se denominaron en seguida hombre de Neanderthal, y se planteó la cuestión de si era una primitiva forma de un ser humano o un mero individuo

cara hombre de neandhertal

con alguna afección ósea.

El principal defensor de que se trataba de una primitiva forma humana fue el antropólogo francés Pierre-Paul Broca (1824-1880), y su criterio acabó imponiéndose.

Hace aproximadamente unos 30 a 35.000 años, la subespecie del Homo sapiens neaderthalensis se extinguió, y su lugar fue ocupado por nuestro predecesor más inmediato: el Homo Sapiens sapiens.

Cuando, en 1856, se exhumó en el valle de Neander, Alemania, el esqueleto de un ser poco corriente, nadie quiso ver en él a un lejano antepasado del hombre.

Como mucho, se pensó que se trataba de un contemporáneo del diluvio. ¿Y ese aspecto tan extraño?.

Tendría alguna enfermedad o era un extranjero. O, mejor aún, si tenía el fémur arqueado era porque se había pasado la vida a caballo, luego se trataba de un cosaco desertor del ejército ruso que se había refugiado en una cueva.

Y los anillos óseos por encima de los arcos superciliares se deberían a un dolor crónico, que le obligaría a fruncir el ceño.

Habrá que esperar casi un siglo para reconocer en el hombre de Neandertal a un antepasado del hombre actual, surgido hace casi 100.000 años, que amplió considerablemente el área geográfica de la Humanidad, poblando Asia, África y Europa.

Llevaba ropa, fabricaba herramientas de piedra para curtir las pieles, cortar la carne o cazar, construía albergues y cocía la carne en un fuego plano utilizado como panilla. Se preocupaba mucho por los muertos.

etapas del hombre

EL HOMBRE EN LA TIERRA: Escribir la historia del hombre es preguntarse, en primer lugar, cómo pudo encontrar su lugar de existencia en la Tierra, problema que tiene hoy una importancia extrema, por dos razones: los viajes interplanetarios plantean la cuestión de la vida en los demás planetas, mientras que el desarrollo desordenado de los medios destructivos en la civilización contemporánea nos lleva a buscar lo que ha hecho posible al hombre y que mañana corre el peligro de reducirlo a la nada.

Alrededor del Globo está la biosfera, es decir, una delgada película de tierra firme, de agua y de aire que la envuelve y único lugar donde se puede desarrollar la vida. Esta biosfera es muy exigua: unos cuantos kilómetros por encima de nuestras cabezas y todavía menos bajo nuestros pies. Contiene todos los recursos que necesitan los seres vivos para subsistir. El milagro de la vida se basa en un frágil equilibrio que el hombre puede destruir.

¿Cuándo surgió el hombre?
Los australopitecus son, probablemente, los antepasados del hombre. Bípedos, medían de 1,0 m. a 1,50 m y pesaban de 20 a 50 Kg. Su capacidad craneal era de 400 a 500 cm3. El primer hombre debió surgir, probablemente, de algunos australopitecus, en la sabana africana, hace unos 3 millones de años. Se trata del Homo habilis, que utilizaba herramientas para despedazar la caza que capturaba y compartía con su familia. Vivía en chozas.

¿Cuáles son las etapas de su evolución?
Hacia 1,9 millones a 1,5 millones de años antes de nuestra Era, el hombre se lanza a la conquista del mundo. Se trata del Homo erectus. Mide hasta 1,78 m, su capacidad craneal supera los 1.000 cm3 y utiliza el fuego. Hace aproximadamente 100.000 años surge el hombre de Neandertal, un ser inteligente, que entierra a sus muertos. Tiene incluso la capacidad craneal del hombre actual (1.700 cm3l, pero su esqueleto es más robusto. Hacia 35.000 años a. se pierde su rastro, brutal desaparición que sigue siendo un misterio, aunque se cree q coexistió, durante algún tiempo, con el Homo sapiens, que apareció entre los 35.000 y los 10.000 años antes de nuestra Era. El hombre Cro-Magnon es su representante más celebre De capacidad craneal ligeramente inferior a del hombre actual (1.590 cm3), su estatura y esqueleto eran iguales a los nuestros.

¿Qué es el Paleolítico?
La Prehistoria se divide en varios períodos en función de las herramientas y armas que encuentran en las exploraciones. El más antiguo ha recibido el nombre de Paleolítico (del griego palaiós, antiguo, y lithos, piedra), es decir, la Edad de la Piedra antigua. Dura hasta unos 10.000 años a.C. y es un pei-íodo que se caracteriza por la caza y la recolección. El hombre era nómada.

¿De qué herramientas disponía el hombre?
La primera herramienta hecha por el hombre que se ha descubierto data de unos 3 millones de años. El hombre utilizó, en primer lugar, los cantos rodados, luego las piedras fáciles de romper para obtener instrumentos cortantes: cuarzo y, sobre todo, sílex. La raedera de sílex servía para todo: cortar, pinchar, raspar, trabajar los huesos de los animales o la cuerna de los renos, e incluso para hacer agujas v arpones. La madera también se utilizó, pero apenas han quedado vestigios de ella.

¿Desde cuándo se utiliza el fuego?
Desde luego, no se sabe cómo logró el hombre dominar el fuego. Parece ser que en la Tierra tuvo lugar una intensa actividad volcánica que provocaba gigantescos incendios. El rayo también podía inflamar las hierbas secas o la nafta. Se cree que el hombre se proveyó de brasas encendidas por causas naturales. Es la única especie animal que logró dominar el fuego.

¿Cómo lo conservó el hombre?
El dominio de los medios para encender el fuego no parece remontarse a más de 40.000 ó 50.000 años, consiguiéndose posiblemente a través de la percusión de sílex o por frotamiento, hasta la incandescencia, de trozos de madera. Antes de descubrir procedimientos tan complicados, el hombre tuvo que transportar el fuego en forma de brasas. También podía mantener un hogar permanentemente en un lugar protegido, como en la caverna de Chu Ku-tien, donde se encontraron 7 m de cenizas de unos 400.000 años de antigüedad.

ETAPAS DE LA EVOLUCIÓN DEL HOMBRE:
Los primeros homínidos y el largo camino hacia el hombre
:
Diversas fueron las especies que unieron al hombre actual con los primeros homínido.  Las especies que representaron verdaderos saltos evolutivos, es decir, verdaderos momentos de cambio, fueron las siguientes: 

Tabla Cuado con La Evolución del Hombre Cuadro Sinoptico

Homo Sapiens Sapiens Características Peso Cerebro Altura Hominidos

Homo Sapiens Sapiens – Características Homínidos

El Homo sapiens sapiens es una subespecie del Homo sapiens, la única que aún sobrevive de todo el género Homo y de los homínidos. También llamado hombre de Cro-Magnon, el antecedente directo del hombre actual. Homo sapiens sapiens significa “hombre que piensa”. El Homo sapiens sapiens es una subespecie de origen africano, aparecida hace unos 45.000 – 100.000 años, que se ha extendido por todo el mundo, incluyendo la Antártida.

El primer Homo sapiens que llegó a Europa lo hizo desde África, y caminando, hace unos 50.000 años, primero hacia el este, y después hacia el norte vía Oriente Medio.

El apelativo que con frecuencia reciben estas poblaciones es el de cromañón —nombre que proviene de un yacimiento de la Dordoña francesa en el que se encontraron restos de Homo sapiens en el año 1868. Con ellos el estilo de vida, la cultura y la tecnología se transformaron completamente (es precisamente ahora cuando aparecen las primeras lanzas diseñadas para ser arrojadas).

También se cuentan entre sus inventos el arco y la flecha, innovación que pudo tener lugar en algún punto del norte de África o del Oriente Medio, territorios de exuberante vegetación habitados por animales salvajes de gran tamaño a los que era más seguro matar guardando las distancias.

escultura venus de Willendorf, madreHace 50.000 años  materiales como huesos, colmillos, cornamentas…, fueron la materia prima utilizadas en la fabricación de los primeros adornos, agujas y lámparas en forma de cuchara en las que se quemaba grasa animal.

En las cuevas de la época de los cromañones se han encontrado gargantillas y pendientes, y los primeros recipientes cerámicos datan asimismo de este periodo, al igual que las primeras esculturas conocidas; es el caso de la Venus de Willendorf, una figurilla femenina de la fertilidad encontrada en Austria en el año 1908 y cuya datación se remonta a los 24.000 años.

No sabemos si, efectivamente, aquellas poblaciones aprendieron a tocar música y a hablar, pero las flautas son parte del registro arqueológico de las cuevas de los cromañones.

Su gusto por la música y la escultura era comparable a su interés artístico: algunas de las primeras cuevas con arte rupestre tienen un origen cromañón y se fechan en 25.000 años en Lascaux, en la Dordoña francesa.

El clima volvió a recrudecerse. Las últimas capas de hielo descendieron desde el polo Norte haz unos 22.000 años, para desaparecer 12.000 años después. Durante este tiempo, las poblaciones de cromañones se adaptaron a los cambios climáticos gracias a una piel más clara capaz de producir cantidades suficientes de vitamina D para los huesos, a pesar de la escasez de luz solar.

hombre de cromagnon

Ver: Caracteristicas del Homo Sapiens

Características del Homo Sapiens Cerebro y Postura Erecta

Características de Homo Sapiens
Su Cerebro y Postura

Homo Sapiens: Con el surgimiento del Homo sapiens (“ser humano sabio”) —hace unos 250.000 años— comenzó una tercera, y crucial, etapa del desarrollo humano. Hacia el año 100.000 a. de C. se habían desarrollado tres sub grupos de Homo sapiens.

El Homo sapiens steinheimensis, o arcaico, el Homo sapiens neanderthalensis (de Neanderthal) y el Homo sapiens sapiens. (Nosotros pertenecemos a esta última subespecie.)

Por lo tanto, todas las «razas» modernas del hombre pertenecen a una única especie y subespecie.

• H. s. steinheimensis vivió entre hace 500 mil y 200 mil años. Era cazador, recolectaba frutos y manejaba utensilios de piedra.

• H. s. neanderthalensis, u hombre de Neanderthal, ocupó Europa y el oeste asiático hace unos 300 mil años, y desapareció 150 mil años después. Eran macizos y musculosos, cazaban mamuts y rinocerontes lanudos y utilizaban utensilios más sofisticados que H. erectus (los cuales se han vinculado con la tecnología musteriense de utensilios de piedra). Además, se supone que creían en la vida después de la muerte, porque enterraban a sus muertos con armas y alimentos.

• H. s. sapiens es la única subespecie que sobrevive luego de la desaparición de los Neanderthales. Los ejemplares más antiguos del también llamado hombre de Cro-Magnon se encontraron en Israel, y datan de hace 100.000 años (aunque, sin embargo, sólo prosperó hace 25.000 años). Eran altos y tenían una potente musculatura, pero sus huesos carecían del grosor de los de los Neanderthales. Estos primeros H. s. sapiens fabricaban herramientas y utensilios muy elaborados y ya realizaban pinturas rupestres, poseían una organización social compleja y fueron nómades.

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Los primeros vestigios del hombre de Neanderthal se encontraron en el valle de Neander, en Alemania. Desde entonces, se han descubierto otros más en Europa y el Cercano Oriente, de los cuales se ha establecido su fecha entre el 100.000 y el 30.000 a. de C. Los neandertales dependían de una variedad de herramientas de piedra y fueron los primeros seres primitivos en sepultar a sus muertos.

homo sapiens

Los primeros seres humanos anatómicamente modernos —conocidos como Homo sapiens sapiens (“ser humano sabio sabio”)— surgieron en África entre hace unos 200.000 y 150.000 años.

Una evidencia reciente señala que comenzaron a diseminarse fuera de ese continente hace 100.000 años, más o menos. Las distintas migraciones; sin embargo, la mayor parte de ellas todavía causa controversia. Hacia el año 30.000 a. de C., el Homo sapiens sapiens había tomado el lugar de los neandertales, que hacía mucho tiempo se habían extinguido.

La migración de los primeros humanos modernos rara vez se hizo de manera deliberada. Los grupos de personas se alejaban de sus áreas de caza conocidas a una velocidad de sólo 2 o 3 millas por generación. Sin embargo, esto bastó para poblar el mundo en un periodo que se extendió durante algunas decenas de miles de años.

Con base en recientes evidencias, algunos académicos han sugerido que esas criaturas humanas desplazadas tal vez se hayan movilizado de manera independiente en diversas partes del mundo, y no solamente en África.

Sea como fuere, alrededor del año 10.000 a. de C., podrían haberse localizado en cualquier parte del mundo miembros de la especie Horno sapiens sapiens. Durante esa época, era la única especie humana que quedaba.

Todos los seres humanos de la actualidad —europeos, aborígenes australianos o africanos— pertenecen a la misma subespecie del ser humano.

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CARACTERISTICAS DE HOMO SAPIENS: El hombre se separó definitivamente del resto de los monos antropomorfos, y en especial de los restantes homínidos, en el momento en que fue capaz de desplazarse erguido, construir herramientas de piedra y alcanzar un desarrollo muy importante de la capacidad craneana, junto con algunas otras características específicas del esqueleto.

Características anatómicas: En el hombre actual existen nueve características que han ido apareciendo a lo largo de la evolución. El rasgo más antiguo es la oclusión postorbital.

caracteristicas anatomicas del homo sapiens

Características anatómicas distintivas del hombre actual. Teniendo en cuenta las características anatómicas indicadas y la historia geológica de los primates antropomorfos, ¿cuáles son propias del hombre, cuáles de los homínidos y cuáles de los restantes homlnoideos?

El cerebro: A medida que los homínidos evolucionaron, el tamaño de su cerebro aumentó considerablemente. Lo mismo ocurrió con la forma de su cráneo, puesto que debía acomodar un cerebro que crecía hacia adelante.

Al tiempo que aumentaba el volumen craneano se produjo otra asombrosa transformación de la anatomía humana: una remodelación total de la pelvis. Seguramente, esta adaptación facilitó el parto de la generación de individuos dotados de un cerebro más grande.

craneo del genero homo

La postura erecta: Una de las características distintivas de la especie humana es la postura erecta, es decir la capacidad de caminar y mantenerse erguidos. Los simios también se paran sobre sus patas traseras, pero sólo lo hacen en situaciones especiales.

Muchas teorías intentan explicar el origen de la postura erecta. Una de las primeras planteaba que dicha postura era favorable porque dejaba las manos libres, por ejemplo para fabricar herramientas. Pero hoy se sabe que el hombre caminaba erguido mucho antes de que aprendiera a fabricarlas. Otra teoría postula que el bipedismo les habría facilitado a los homínidos el acarreo de los alimentos.

postura simios

A: Esqueletos del babuino, el gorila, el chimpancé y el ser humano en los que se muestra el centro de gravedad.

postura homo sapiens

B: Comparación de los esqueletos de las dos líneas de aus-tralopitecinos y del hombre.

Al igual que lo que sucede con el tamaño de nuestro cerebro, la postura erecta supone algunas desventajas. ¿Cuáles pueden ser éstas? El bipedismo, ¿es anterior o posterior al desarrollo del cerebro? ¿Cuál fue el aporte del descubrimiento de Lucy para desentrañar este problema?

Fuente Consultada:
Biologia y Ciencias de la Tierra Editorial Santillana Polimodal Cuniglio, Barderi, Bilenca, Granieri y Otros

El Dominio del Fuego por el Hombre Las Ventajas del Fuego

Historia del Dominio del Fuego por el Hombre – Ventajas del Fuego 

Los períodos geológicos en los que se ubica a los homínidos, y posteriormente a los distintos representantes del género Homo, se caracterizan por sucesiones de períodos glaciales, o glaciacionesel frío intenso hacía que los mares descendieran notablemente su nivel y retrocedieran, dejando al descubierto tierras antes sumergidas– e interglaciaciones –volvía el calor y subía el nivel del mar-.

Las glaciaciones e inter-glaciaciones supusieron, además, cambios climáticos importantes, como períodos de sequía en zonas tropicales o la transformación de un bosque templado en una tundra o en una estepa. Al hacer frente a estos cambios, los primeros hombres pusieron a prueba su inteligencia.

La modificación del entorno exige, siempre, que los organismos se adapten. Así, el entorno pudo haber obligado a los hombres a expandirse o a desplazarse hacia regiones desconocidas y a dar nuevas respuestas culturales y sociales, con el fin de adaptarse al nuevo ambiente y de explotar de una manera eficaz los recursos que se les ofrecían.

Uno de los aspectos más significativos en la exitosa adaptación de la evolución humana fue el dominio del fuego.

Los primeros registros del uso del fuego datan de hace unos 750.000 años y corresponden a hogares de Homo erectus hallados en grutas de Francia. Éstos fueron los primeros homínidos que se dispersaron hacia regiones frías. La posesión del fuego les permitió, asimismo, cocinar la carne y los vegetales, los cuales les resultaron así más tiernos y sabrosos, amén de que destruían una buena cantidad de bacterias y parásitos.

Pero, fundamentalmente, el fuego les brindó a los homínidos una herramienta de protección contra los depredadores, ya que no hay nada que atemorice tanto a los animales como las llamas.

En efecto, cuando el investigador Bob Brain analizó los restos provenientes de la caverna de Swartkrans, en Sudáfrica, encontró que por debajo del nivel del fuego, el 20% de los huesos correspondía a homínidos, mientras que por encima de ese nivel, los restos humanos disminuían hasta un 5%.

Esto indicaría que, gracias al fuego, los homínidos dejaron de ser una presa fácil de los depredadores.

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Para que se produzca la combustión , deben coincidir cuatro factores que conforman el “tetraedro del fuego”:

-Combustible: un compuesto orgánico como la madera , el carbón vegetal, gases de hidrocarburos o la gasolina.

-Comburente: el más común de los cuales es el oxígeno del aire.

-Temperatura: llamada también “energía de activación”. Puede tratarse de una chispa, otra llama, o darse espontáneamente, si hay una temperatura alta. Cuando la temperatura se eleva, la velocidad de oxidación aumenta hasta alcanzar el nivel en que se mantiene a sí misma por el calor que genera.

Los tres factores hasta aquí definidos son imprescindibles. Sin ellos, no hay combustión.

el fuego en la historia

Por último, para que el fuego se mantenga es necesario que haya una reacción en cadena. Vale decir, debe sostenerse una vez suprimida la fuente de la ignición. Durante la combustión, se libera energía calórica a partir de la energía que mantenía unidos los átomos del combustible.

Las llamas son gases incandescentes que resultan de la emisión de gases y vapores despedidos por la oxidación —vapor de agua, dióxido de carbono—, así como luz visible e infrarroja; y también son fuentes de calor.

Como se ve, son tantos los factores que deben concurrir para originar fuego, que resulta comprensible que sus descubridores no supieran al principio cómo iniciarlo. Hace más de 400.000 años, durante la glaciación de Mindelen el Paleolítico—, el Horno erectus se limitaba a recogerlo de la naturaleza, por ejemplo de un incendio forestal, y a conservarlo tanto como pudiera.

Se han encontrado restos de hogueras cuya antigüedad fluctúa entre los 300.000 años de Chou Kou Tien, al sudoeste de Beijing, China, donde también se conservan los restos del hombre de Pekín, y los 400.000 años del hallazgo de Vértesszollós

en Hungría y la caverna de L’ Escale, cerca de Marsella, Francia, en los que se aprecia que los combustibles utilizados eran la madera y, a veces, los huesos de las presas cazadas, que tenían la ventaja de arder durante un período más prolongado.

Este dominio limitado sobre el fuego tuvo, no obstante, profundas repercusiones en la vida del hombre primitivo.

El fuego aseguró protección contra los animales y frente al frío y también se utilizó para endurecer los mangos de las lanzas, lo que en conjunto operó una profunda transformación en la organización social del Homo erectus.

La hoguera se transformó en el lugar de reunión por excelencia, ya que la actividad no se limitó a las horas de luz solar; las llamas permitieron la vida nocturna, y a su luz se intercambiaron conocimientos, se planificaron cacerías, se difundieron técnicas.

Por supuesto, la necesidad continua de mantener el fuego encendido trajo aparejado un nuevo reparto de tareas en el grupo: vigilar las llamas, conseguir combustible, cocinar los alimentos, eran tareas que insumían un tiempo valioso.

Se presume que esta responsabilidad recayó, en un principio, sobre las mujeres, que permanecían en los enclaves junto con los niños, mientras los hombres salían a cazar.
La cocción de los alimentos implicó una mejora inmensa de la calidad de vida. Por aquel entonces, el principal sustento provenía de las presas. El fuego eliminó parásitos y microorganismos de la carne cruda que no sólo son perjudiciales para la salud sino que, en combinación con las enzimas propias de la carne, desencadenan una rápida descomposición.

A través de la cocción, la carne se conservó durante más tiempo y tuvo, a largo plazo, consecuencias aún más profundas: los alimentos cocidos resultaron más blandos para el Horno erectus, que al tener que masticar menos ya no necesitó disponer de una dentadura tan grande. Sus dientes, entonces, disminuyeron de tamaño, lo que implicó la reducción de las mandíbulas y el consiguiente aumento del cráneo, que dispuso de espacio para albergar un cerebro mayor.

El nivel de técnica requerido para encender un fuego no se alcanzó hasta el 40.000 ó 50.000 a. C. Fue entonces cuando se obtuvo dominio sobre la ignición, ya fuera generando chispas por la percusión de dos piedras, o una pequeña llama frotando dos piezas de madera de diferente dureza. En ambos casos, el calentamiento producido se alimentaba con materiales que se inflamaban rápidamente como, por ejemplo, pasto seco.

El hombre del Paleolítico disponía de varios métodos de cocción. Si bien en un principio asaba su carne directamente sobre la llama, no tardó en utilizar una especie de parrilla primitiva, disponiendo la carne sobre piedras calentadas.

La cocción por hervor también era conocida, antes incluso de que la alfarería facilitara recipientes de barro cocido, introduciendo, en huecos con agua, piedras al rojo que debían renovadas con regularidad.

Así, el fuego se convirtió en un instrumento cotidiano en el quehacer de la humanidad, influyendo de manera radical no sólo en el desarrollo de las culturas, sino en la evolución de la especie.

Anterior a la escritura, a las primeras ciudades e instituciones, el fuego mantuvo fascinado al hombre durante milenios. Sobre él se elaboraron incontables mitos y leyendas. Según los griegos, fue un regalo del dios Prometeo.

En la Torah, Yahveh se aparece a Moisés con la forma de una zarza ardiente que no se consume. El “lago de fuego” cumple un rol destacado en el Apocalipsis; recordemos que Dios se comprometió ante Noé a no destruir el mundo por el agua, pero se reservó con prudencia el derecho de recurrir a las llamas.