Gobierno de Irigoyen

El Sistema Federal y la Autonomia de las Provincias Organización

El Sistema Federal Argentino y la Autonomía de las Provincias
Organización Política

Una federación es una agrupación de entidades políticas bajo un gobierno central o nacional al cual, mediante una constitución, delegan unos poderes, reservándose otros.

En la Argentina, esas entidades políticas son las provincias.

La Constitución Nacional contiene en su articulado disposiciones que:

• Determinan cuáles poderes delegan las provincias en la Nación.
• Organizan la coexistencia y coordinación de ambas esferas de gobierno.

El sistema unitario es aquel en que la Constitución delega todo el poder del Estado al gobierno nacional, el cual puede crear subdivisiones otorgando a las mismas las funciones que considere convenientes.

El sistema federal es aquel en que la Constitución distribuye el poder del Estado entre el gobierno nacional y los gobiernos provinciales.

En el Estado unitario las normas tienen validez en todo el territorio nacional, mientras que en el Estado federal hay además normas que tienen validez local exclusivamente.

El Estado unitario es llamado también centralizado, por la existencia de un poder central único; y el federal, descentralizado, por la existencia concurrente de un poder central y distintos poderes locales. Esta terminología es útil, porque en la práctica, tal como ocurre en nuestro país, se dan ambos sistemas combinados, aunque con predominio del sistema federal.

Resultado de imagen para historiaybiografias moreno

“El gran principio de la federación se halla en que los. Estados individuales, reteniendo la parte de soberanía que necesitan para sus negocios internos, ceden a una autoridad suprema y nacional la parte de soberanía que llamaremos eminente, para los negocios generales, en otros términos, para todos aquellos puntos en que deben obrar como nación.”
MARIANO MORENO

 

Organización Política

Decía Alberdi en las “Bases…”. “Sólo hay gobiernos provinciales en la República Argentina, cuya existencia es un hecho tan evidente, como evidente el hecho de que no hay gobierno general. Para crear el gobierno general, que no existe, se ha de partir de los gobiernos provinciales existentes”,. De esta evidencia, Alberdi, el “padre de la Constitución”, deducía que el Congreso Constituyente debía considerar “que los gobiernos provinciales no consentirán ni contribuirán a la creación del gobierno general, sino a condición de continuar ellos existiendo, con más o menos disminución de facultades”.

Resultado de imagen para historiaybiografias alberdiEsas provincias de las cuales dependía, en manera tan absoluta, que la Constitución fuese la fórmula de paz y organización buscada, o fracasase como en 1819 y 1826, eran las entidades políticas en torno de las ciudades fundadas por las corrientes colonizadoras de la época de la conquista y que fueron capitales de partidos por la Real Ordenanza de Intendencias de 1782.

Las grandes distancias, la herencia del localismo español y la práctica municipal contribuyeron a la formación de un federalismo embrionario que se manifestó en forma extrema y violente cuando, liberadas las Provincias, se ensayó imponer constituciones unitarias. Esa reacción fue el “caudillismo”. Las guerras de la Independencia habían absorbido a los hombres del campo.

La agricultura era escasa y sin método. El ganado se había alejado de la zona habitada por ios blancos como consecuencia de intensas y reiteradas sequías. Los ex soldados de la Emancipación, sin trabajo y sin dinero, se vieron obligados a reunirse en torno de los “hombres fuertes” que daban un amparo político y económico a su vida.

Los caudillos, que ejercieron poder militar y político absoluto, caracterizaron la etapa de la anarquía como representantes de los anhelos provinciales. Mas no por ello dejaron de sentirse unidos en una idea de lo nacional ni de tener deseos de organización. Dos circunstancias lo demuestran: las constituciones provinciales y los pactos interprovinciales.

Entre 1819 y 1825 se dieron constitución: Santa Fe, Tucumán, Córdoba, Santiago del Estero, Salta, Corrientes, Entre Ríos, Catamarca y San Juan. Mientras tanto, los tratados celebrados (del Pilar, Cuadrilátero, Federal) iban a ser los “pactos preexistentes” cuyo cumplimiento preparó la definitiva constitución del país.

El Pacto Federal del 4 de enero de 1831 creaba una Comisión Representativa de los gobiernos litorales, entre cuyas atribuciones figuraba la de “invitar a todas las demás provincias de la República, cuando estén en plena paz y tranquilidad, a reunirse en federación con los litorales y a que por medio de un congreso general federativo se arregle la administración general del país bajo el sistema federal”.

El sistema federal establecido por la Constitución sentó las bases para la incorporación o creación de nuevas provincias. Así Buenos Aires, separada de la “Confederación” desde el movimiento del 11 de septiembre de 1852, se incorporó a la Nación mediante el Pacto de San José de Flores (11 de noviembre de 1859), por el que se reseñaba el derecho de que se convocase una Convención para proponer reformas a la Constitución de 1853.

Leyes recientes convirtieron en provincias a los antiguos “territorios nacionales” situados fuera de los límites de las catorce provincias inciales: La Pampa y el Chaco (Ley 14.037), Misiones (Ley 14.294), Formosa, Río Negro, Neuquén, Chubut y Santa Cruz (Ley 14.408). Las nuevas provincias se han dado constitución y se rigen por sus instituciones. De tal modo, nuestra Nación queda organizada con 22 provincias, el Territorio Nacional de Tierra, del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (Decreto-Ley 2191/57) y la Capital Federal.

Aspectos constitucionales que las ordenan

Es uno de los propósitos enunciados en el Preámbulo de nuestra Ley Fundamental el de “constituir la unión nacional”. Tal cometido requiere que en el Estado federal haya armonía entre las instituciones que rigen al gobierno central y las que rigen a las provincias.

El artículo 5o de la Constitución Nacional fija los requisitos o condiciones que las Constituciones provinciales deben cumplir, para que el Gobierno Federal garantice el ejercicio de las instituciones que ellas mismas se dan y por las que se rigen, sin intervención del gobierno federal (art. 105).

De acuerdo con el artículo 5º, las constituciones provinciales deben llenar las siguientes condiciones:

• Sistema representativo republicano

La representación es una de las necesidades de la organización política actual, dado que “el pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes”. Ella se hace efectiva a través del sufragio, como medio para que el pueblo —mandante— designe a los funcionarios que han de actuar en su nombre —mandatarios o representantes—.

El sistema republicano se caracteriza, en nuestro tiempo, por: la división de poderes; la elegibilidad de los funcionarios, la periodicidad de los cargos representativos; la publicidad de los actos de gobierno; la responsabilidad de los funcionarios y la existencia de una Constitución.

El requisito que impone a las provincias el sistema representativo republicano excluye, en consecuencia, toda posibilidad de ensayar una fórmula monárquica o absolutista.

• Armonía con los principios, declaraciones y garantías de la Constitución Nacional

Los derechos reconocidos y establecidos por la Constitución Nacional deben ser ratificados y respetados por las provincias. No hace falta que los expresen, aunque la mayoría de las constituciones provinciales lo hace, sino que debe surgir del ordenamiento general por ellas establecido. No obstante, la ratificación expresa de los derechos es aconsejada por Alberdi: “Debe considerarse incompleta y deficiente toda Constitución de provincia que no contenga una ratificación especial de todos y cada uno de esos derechos y garantías declarados en favor de todo hombre que habita el territorio argentino, por la Constitución común de las Provincias Unidas”.

• Poder Judicial
La división de poderes, como característica de nuestra forma de gobierno, debe reflejarse en las provincias. Éstas deben darse tribuna-íes propios a los que corresponderá la administración de justicia ordinaria en su territorio. Es decir, que organizarán el Poder Judicial creando tribunales y estableciendo el régimen de nombramiento, duración y causas de remoción de los jueces.

• Régimen municipal
También tienen las provincias el deber de instituir en su Constitución respectiva el régimen municipal.

En general, las constituciones locales establecen regímenes que mantienen a las comunas como entidades autárquicas territoriales, sin autonomía rentística y a veces se limita el carácter electivo popular, cuando el encargado del departamento ejecutivo municipal es designado por el gobernador con acuerdo de la Legislatura.

• Educación primaria

Las provincias deben asegurar la educación primaria en sus constituciones. Tal requisito es también un derecho inherente a la autonomía provincial. La educación pública tiene en el nivel moral, económico y político del pueblo una incidencia fundamental. Puede afirmarse que el desarrollo de una provincia depende en gran medida del buen uso que se haga en ella de esta cláusula del artículo 5º.

Relación de poderes nacional y provinciales.

La autonomía provincial Las provincias argentinas al integrarse en la Nación, por medio de la Constitución, se desprendieron de su soberanía, para delegarla en el Estado Nacional.

La soberanía es el poder supremo. Reside en el pueblo, quien la ejerce por medio de sus representantes. Sobre dicho poder no existe ningún otro.

Cuando las provincias delegaron en la Nación el poder soberano, se convirtieron en autónomas, como consecuencia del sistema federal adoptado.

La autonomía consiste en la facultad que tienen las provincias de dictarse la propia ley y regirse por ella. Por supuesto que esa autonomía, propia de los Estados provinciales, es más limitada que la soberanía propia de la Nación.

El artículo 104, primero del título “Gobiernos de Provincia” de nuestra Constitución Nacional, establece la norma general para deslindar el ámbito de poder nacional del ámbito de poder provincial:

“Las provincias conservan todo el poder no delegado por esta Constitución al gobierno federal, y el que expresamente se hayan reservado por pactos especiales al tiempo de su incorporación”.

Según esta norma, es preciso demostrar que la Constitución prohibe a las provincias el ejercicio de un poder, o que lo atribuya de manera exclusiva al Gobierno Federal, para afirmar que las provincias no pueden ejercerlo. El artículo 108 enumera taxativamente cuáles son los poderes delegados por las provincias y que por lo tanto les está vedado ejercer. La autonomía provincial está integrada por todo el resto de poder no delegado.

El artículo 107 enuncia lo que pueden realizar las provincias en materia de gobierno. El verbo “pueden” del artículo 107 indica que tienen la atribución pero no la obligación de ejercerlos. No es el mismo caso de la justicia provincial, el régimen municipal y la educación primaria, que obligatoriamente deben ser materia de legislación constitucional provincial, según el artículo 5º.

El artículo 104 remite la autonomía provincial a los “poderes no delegados” al gobierno central. Tal principio crea la necesidad de conocer primero cuáles son los “poderes delegados”, ya que, fuera de estos últimos, que deben ser expresos en la Constitución Nacional, se desenvuelve la autonomía provincial.

• A) Poderes delegados.

Está expresamente prohibido a las provincias (arts. 108 y 109):

— “Celebrar tratados parciales de carácter político”. Con el fin de mantener la unidad de la soberanía de la Nación, esta cláusula prohibe a las provincias formar “ligas”, firmar pactos o alianzas interprovinciales o de una provincia con una potencia extranjera. Las relaciones exteriores y su manejo son un poder cedido a la Nación.

— “Expedir leyes sobre comercio o navegación interior o exterior”.

— “Establecer aduanas provinciales”.

— “Acuñar monedas ni establecer bancos con facultad de emitir billetes sin autorización del Congreso Federal”.

— “Dictar los códigos civil, comercial, penal y de minería después que el Código los haya sancionado; ni dictar especialmente leyes sobre ciudadanía y naturalización, bancarrotas, falsificación de moneda o documentos del Estado”.

— “Establecer derechos de tonelaje”. Significa que no pueden las provincias fijar gravámenes a las embarcaciones por el derecho de entrar en puerto.

— “Armar buques de guerra o levantar ejércitos, salvo el caso de invasión exterior o de un peligro inminente que no admita dilación, dando cuenta luego al gobierno federal”.

— “Nombrar o recibir agentes extranjeros”. Tales atribuciones corresponden al Presidente de la Nación (art. 86, incisos 10 y 14).

— “Admitir nuevas órdenes religiosas”. Facultad que el artículo 67, inciso 20, otorga al Congreso Nacional.

— “Declarar ni hacer la guerra a otra provincia”. El artículo 109 determina que las quejas entre provincias se deben someter a la Corte Suprema para ser dirimidas por ella. Y agrega que hostilidades entre provincias “son actos de guerra civil, calificados de sedición o asonada que el gobierno federal debe sofocar y reprimir conforme a la ley”

• B) Poderes concurrentes. El artículo 107 dice que las provincias pueden promover: “su industria, la inmigración, la construcción de ferrocarriles y canales navegables, la colonización de tierras de propiedad provincial, la introducción y establecimiento de nuevas industrias, la importación de capitales extranjeros y la explotación de sus ríos por leyes protectoras de estos fines y con sus recursos propios”.

La segunda parte del inciso 16 del artículo 67, relativo a las atribuciones del Congreso Nacional, enumera exactamente las mismas materias en el mismo orden e iguales términos. De la comparación de estos artículos surge el concepto de “poderes concurrentes”, es decir que pueden ejercerlos tanto la Nación como las provincias.

La diferencia reside en que ¡a legislación nacional tenderá a la promoción de obras de interés general en todas las provincias, mientras cada una de éstas promueve su propio adelanto, coloniza sus tierras y emplea recursos propios. En este punto la Constitución contempla sabiamente una fórmula de equilibrio: las provincias pueden ejercer su autonomía, pero cuando las obras necesarias son de tal envergadura que superan sus posibilidades de financiación propia, la acción del Estado central puede coadyuvar o reemplazar a la provincial sin mella del principio federal.

En el mismo sentido las provincias pueden celebrar tratados parciales para fines de administración de justicia, de intereses económicos y trabajos de utilidad común, con conocimiento del Congreso Federal (art. 107, la. parte).

• C) Poderes no delegados. Veremos ahora los poderes que son propios y exclusivos de las provincias. El artículo 105 expresa que las provincias “se dan sus propias instituciones locales y se rigen por ellas. Eligen sus gobernadores, sus legisladores y demás funcionarios de provincia, sin intervención del Gobierno Federal”.

Esto significa:
— Las leyes provinciales se ajustan al régimen de elaboración, aplicación y contralor que la respectiva Constitución provincial determina.

— Dichas leyes serán las necesarias al ejercicio de la Constitución respectiva y al funcionamiento de las instituciones locales.

— La forma de sufragio para la elección de autoridades locales será la que cada provincia estatuya por sus leyes electorales.

— Los comicios se verificarán sin intervención del gobierno central.

— La designación de funcionarios de los organismos de gobierno locales es independiente de la injerencia del poder central.

Por su parte el artículo 5o determina que el régimen municipal, la administración de justicia y la educación primaria pertenencen al ámbito de la autonomía provincial y deben ser asegurados en sus respectivas constituciones.

El ejercicio del federalismo depende en forma esencial de que cada provincia pueda procurarse recursos propios adecuados. En este aspecto también el “tesoro de provincia” se compone de todos los recursos no delegados al tesoro de la Nación.

La integridad territorial de las provincias está garantizada en la segunda parte del artículo 13, que establece: “no podrá erigirse una provincia en el territorio de otra u otras, ni de varias formarse una sola, sin el consentimiento de las legislaturas de las provincias interesadas y del Congreso”.

Reiteremos que la esfera de poderes de las provincias, fuera de las delegaciones expresas, no se reduce a su vez a la enumeración constitucional, sino que es ilimitada.

Por otra parte, el artículo 110 de la Constitución Nacional establece: “Los gobernadores de provincia son agentes naturales del gobierno federal para hacer cumplir la Constitución y las leyes de la Nación”.

La primera parte del artículo, interpretada literalmente, puede llevar a la errónea creencia de que los gobernadores son subordinados que deben acatar órdenes del Gobierno Central. Por el contrario, el verdadero sentido del artículo es que los gobernadores, como jefes del Ejecutivo de su provincia respectiva, son los encargados de velar por el acatamiento y cumplimiento de la Constitución y leyes nacionales, y en esto representan al Gobierno de la Nación.

• La intervención del Gobierno Federal en las provincias

La “intervención” es un medio excepcional de hacer efectiva la garantía del Gobierno Federal al ejercicio normal de las instituciones provinciales, cuando circunstancias graves las ponen en peligro. Está prevista en el artículo 6º :

“El Gobierno Federal interviene en el territorio de las provincias para garantir la forma republicana de gobierno o repeler invasiones exteriores, y a requisición de sus autoridades constituidas para sostenerlas o restablecerlas si hubiesen sido depuestas por la sedición o por invasión de otra provincia”.

A) Poder que la dispone. Según el artículo 6o, el Poder que dispone la intervención es el “Gobierno Federal”. Debe entenderse que se trata de los dos Poderes políticos nacionales: Legislativo y Ejecutivo, pues el Judicial ejerce una “intervención permanente” en su tarea de velar por el imperio de la Constitución Nacional.

A este respecto la jurisprudencia de la Corte Suprema ha establecido: “La intervención nacional, en todos los casos en que la Constitución la permite o prescribe, es un acto político por su naturaleza, cuya verificación corresponde exclusivamente a los poderes políticos en la Nación; y éstos son el Congreso y el Poder Ejecutivo, sin ninguna participación del Judicial”.

Si bien la Constitución Nacional no fija a que rama del Gobierno Federal compete disponer la intervención, la doctrina concuerda en que es primordialmente el Legislativo quien debe hacerlo, mediante una ley especial. Durante el receso de las Cámaras el Ejecutivo puede llamar a sesiones extraordinarias al efecto. Sólo en caso de suma urgencia puede admitirse que el Ejecutivo tome exclusiva iniciativa en esta materia.

B) Casos en que procede. De acuerdo con la redacción del artículo 6o debe entenderse que el Gobierno Federal tiene la facultad de intervenir por propia iniciativa solamente para “garantir la forma republicana de gobierno” (por ejemplo: una provincia en la que se haya suprimido la periodicidad de los mandatos) o para “repeler invasiones exteriores”. Obrará en cambio a requisición de las autoridades constituidas cuando éstas se hallen en peligro o hayan sido depuestas por sedición o por invasión de otra provincia.

En este último caso podría ocurrir que la intervención no pudiese ser requerida por imposibilidad material. La comisión examinadora de 1860 ha opinado al respecto que “el hecho público incontrovertible de haber sido derrocadas las autoridades en una provincia explica la causa y suple el silencio de aquéllas, entendiéndose requerido el auxilio nacional”.

Son “autoridades constituidas” las electas, en ejercicio del poder, de acuerdo con las leyes de la provincia respectiva y la Constitución Nacional. La “sedición”, definida como delito por el artículo 22 de la misma, puede ser cometida por grupos que a nombre del pueblo abusen del derecho de peticionar y usurpen funciones de gobierno.

La “invasión de otra provincia” puede consistir en que grupos de individuos provenientes de una provincia procuren el derrocamiento de las autoridades constituidas de otra, o bien, entrando ya en lo previsto por el artículo 109, que una provincia como entidad política ataque a la vecina, cometiéndose “actos de guerra civil”, que el gobierno de la Nación “debe sofocar y reprimir conforme a la ley”.

LECTURA COMPLEMENTARIA:
RELACIÓN DE PODERES NACIONAL Y PROVINCIALES: La regla que deslinda lo provincial de lo nacional, en materia de gobierno, es la siguiente: las provincias conservan todos los poderes inherentes a la soberanía del pueblo de su territorio, excepto los poderes delegados expresamente al gobierno general.

La esfera del gobierno general sólo comprende un número determinado de cosas, que son las que interesan al bien común de las provincias. Mientras que los gobiernos provinciales conservan bajo su acción inmediata todos los intereses locales de su provincia respectiva, ‘la administración de justicia en asuntos civiles y criminales, que afecta a la propiedad, a la vida, al honor, a la libertad de los ciudadanos, la legislación local y el gobierno inmediato de su pueblo.

Menos numerosos que lo que parecen a primera vista, los poderes del gobierno general se refieren principalmente a objetos exteriores, tales como la paz, la guerra, los tratados con las naciones extranjeras, las aduanas y el comercio exterior. En lo interior, se reducen a muy pocos los intereses sobre que versan, y los más de ellos pueden referirse al comercio interior y sus accesorios, que son las aduanas, la posta, la moneda; y a la seguridad interna, cuyo objeto abraza las contribuciones, el crédito y el ejército, como medios auxiliares para hacerla efectiva.

Si, como se dice a menudo, el poder municipal es el alma del progreso interior del país, con cuánto mayor razón no se dirá eso del poner provincial, cuya esfera es tan rica y dilatada. La instrucción primaria, la inmigración, la colonización de las tierras desiertas, la plantificaron de nuevas ciudades, la introducción y fomento de nuevas industrias, la construcción de puentes y caminos públicos y vecinales, las seguridades dadas a la persona, a la propiedad, a la libertad de conciencia y de opiniones, la hospitalidad legislativa dada al extranjero, son otros tantos medios maravillosos de progreso y de gobierno, que quedan reservados a los gobiernos de provincias.

Mientras la provincia por su parte mueve esos resortes, la República por la suya pone en acción los grandes medios de la política exterior, y ambas acordes empujan al país hacia su prosperidad de un modo completo, es decir, en sus pormenores y en su conjunto. Tales son los beneficios del sistema de gobierno consolidado y multíplice a la vez. Sin consolidación, sin unidad nacional, no hay fuerza exterior, no hay orden interior, no hay progreso, porque no hay unión y consolidación de fuerzas y medios, para mantener la independencia, la paz interna y el progreso del país. Sin multiplicidad, sin independencia, no hay vida, no hay espontaneidad, no hay libre desarrollo en las poblaciones. Multitud -ha dicho Pascal- que no se reduce a la unidad, es confusión; unidad que no depende de la multitud, es tiranía.

Sería incurrir en un grande y capital error el creer que las provincias se desprenden o enajenan el poder que delegan en el gobierno nacional. No abandonan un ápice de su poder en esa delegación. En una parte de él abandonan una manera local de ejercerlo, en cambio de otra manera nacional de ejercer ese mismo poder, que parecen abandonar y que en realidad toman. El gobierno nacional no es un gobierno independiente de las provincias: es elegido, creado y costeado por las provincias mismas. Les pertenece del mismo modo que sus gobiernos locales; con la sola diferencia que, en vez de pertenecer a cada una aisladamente, pertenece a todas ellas reunidas en cuerpo de nación.

n vez de tener representantes sólo en la legislatura de su provincia, los tienen también en el Congreso nacional; en vez de elegir gobernador, eligen gobernador para la provincia y presidente para la República. Uno y otro gobierno son hechuras del pueblo de cada provincia; en ambos delegan su soberanía, por conducto del uno gobiernan en su suelo, y por conducto del otro en toda la República. El gobierno nacional es un mecanismo por el cual los riojanos, v. g., gobiernan en Buenos Aires, y viceversa. Delegando poderes, las provincias no hacen más que aumentar su poder.

Juan Bautista Alberdi: “Derecho Público Provincial Argentino”.

Fuente Consultada:
Educación Cívica Para 1º Año Editorial Plus Ultra Delfino-Gonzalez-Tejerina

El Monetarismo en la Economia Argentina Consecuencias

El Monetarismo en la Economía Argentina

El término monetarista apareció con frecuencia en las discusiones   político-económicas mundiales a fines de 1974. Abarcaba, en líneas generales, a quienes eran partidarios de la deflación para hacer frente a las crisis de aumentos de los precios. Basándose en la reducción del gasto público y en la restricción de la oferta monetaria, esta escuela desarrolló su accionar, más que nada, bajo la influencia decisiva del economista Milton Friedman, profesor estadounidense de la Universidad de Chicago.

Milton Friedman

Milton Friedman (1912- ), economista estadounidense, principal figura de la denominada Escuela de Chicago y del monetarismo que ésta propugnaba. Obtuvo el Premio Nobel de Economía en 1976. Friedman nació en Nueva York y estudió en la Universidad Rutgers y más tarde en la Universidad de Chicago.

Críticos irreconciliables de las políticas estatales de contención de precios como forma de desarticular los procesos inflacionarios —una constante del mundo actual, por otra parte— los monetaristas se pronuncian, al contrario, por una irrestricta libertad de las fuerzas que concurren al mercado.

Vinculados a políticas industriales renuentes a todo tipo de proteccionismo o ayuda selectiva a cualquier empresa, incluso —y más que nada— las estatales, cuya privatización propician, complementan esa postura con la afirmación de que los gobiernos son incapaces de controlar las tasas de desempleo, que dependen exclusivamente —dicen— del mercado de trabajo y de sus fluctuaciones.

De ahí, entre otras cosas, su profunda polémica con los seguidores de la escuela keynesiana (que basa sus postulados en las teorías del economista británico Keyne, autor en 1936 de la fundamental “Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero“) quienes hacen hincapié en la absoluta necesidad de garantizar el pleno empleo, aun a costa del desarrollo del sector público, y en la importancia de las inversiones —favorecidas por la rentabilidad y el tipo de interés— como única forma de superar la recesión económica.

Aquellos que tuvieron en sus manos, a partir del mes de marzo de 1976, la conducción de la economía argentina, se apegaron a estas recetas del monetarismo, que en el plano internacioiral son respaldadas por la presencia del Fondo Monetario Internacional (FMI). Juzgando que la inflación, enemiga de todo intento de crecimiento económico, no se origina en una demanda insuficiente, ubicaron las fuentes de la misma en el ámbito financiero.

Las medidas que impulsaron después fueron coherentes con ese análisis: freno del crédito y reducción de la creación de moneda, con el fin de obtener un ritmo igual entre el crecimiento de su masa y la demanda que se derive de ella y del aumento de los bienes y servicios, por la apertura irrestricta de la importación. Todo cuanto estimulase los préstamos bancarios, entonces, así como también la creación monetaria y la demanda, fue severamente controlado. Con ello, se pretendía mantener la estabilidad de los precios, en un mercado absolutamente liberado.

En él competirían los artículos extranjeros y los nacionales, los inmensos complejos transnacionales y las endebles medianas y pequeñas industrias nacionales, privadas de apoyo o alguna suerte de protección oficial.

El resultado no se hizo esperar y las quiebras estuvieron a la orden del día, fomentadas aún más por un restringido sistema crediticio. La recesión económica fue una constante, el crecimiento de los índices de costo de vida alcanzó dimensiones más que alarmantes, los salarios cayeron aceleradamente y el desempleo aumentó considerablemente.

En el campo internacional, el endeudamiento llegó a extremos nunca antes conocidos en la Nación. Sólo parecieron prosperar veloz —y audazmente— los especuladores que alguien ubicó dentro de los límites de una verdadera “patria financiera“. Y en los últimos tiempos, hasta los más poderosos sectores industriales y ganaderos que, en el principio del proceso, apoyaban esta política multiplican sus condenas al gobierno: sucede que la recesión es ya tan grande que hasta ellos ha llegado.

Están lejos los tiempos en que, renegando de todas las formas de populismo, escribía Guillermo Alchourón en la Revista “Anales”, de la Sociedad Rural Argentina: “…dijimos que no podíamos imaginar una sana transformación nacional si esta no conlleva una sensación generalizada de constricción e incomodidad en la inmensa mayoría de los habitantes de este suelo. Porque no podíamos ignorar que las políticas demagógicas que habían predominado en las tres décadas precedentes habían promovido una inusitada variedad de artificios merced a los cuales importantes mayorías y aun algunas minorías del país se habían sentido particular y aparentemente beneficiadas, aunque, eso sí, a costa de hipotecar por largo tiempo las reservas morales y económicas de nuestra república”.

Eso se decía en 1979. En marzo de 1981, las misma Sociedad Rural Argentina enumeraba, en una solicitada, las consecuencias del monetarismo en nuestro país: presión tributaria y financiera del Estado, generadora de costos divorciados de los del mercado internacional; competencia externa que marginó la producción y las industrias nacionales; debilitamiento de la estructura financiera de las empresas argentinas; finalmente, lo que denominaba la aberración de los mercados de cambios y financiero.

Las criticas de los sectores más desposeídos, por ende, serán mucho más graves: de sobra conocidas, no serán repetidas aquí. De todas formas, resulta clarísimo el fracaso de la aplicación de esta política económica, cuyas líneas generales establecía el doctor Juan Alemann el 20 de marzo de 1981: “Nuestro liberalismo económico se define en aspectos muy concretos, a saber:  A) Libertad de precios; B) Libertad cambiaría; C) Libertad de comercio exterior, eliminación de derechos de exportación, de cupos y prohibiciones y reducciones de derechos de importación; D) Libertad de alquileres; E) Libertad de salarios; F) Intereses libres”(2)Como quien dice, la vuelta al “laissez-faire“.

Fuente Consultada:
Formación Política Para La Democracia Tomo II – El Monetarismo –  Editorial Redacción

Historia del Gobierno Kirchnerista Presidencia de Cristina Kirchner

Historia del Gobierno Kirchnerista
Principales Medidas del Cristina F. Kirchner

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA: En noviembre de 2001, con Fernando De la Rúa como presidente de los argentinos, los medios informaban que cada día 2.000 argentinos caían debajo de la línea de la pobreza, En los primeros días de diciembre, la situación se hizo gravemente conflictiva. El Presidente había perdido su capital político y el ministro de Economía Domingo Cavallo, no encontraba recursos para tranquilizar a la población.

de la rua fernando

Varios gremios estatales estaban en huelga, mientras que en algunos barrios de la Capital la gente hacia escuchar su descontento golpeando cacerolas y cortando calles, protesta que se conoció con el nombre de “cacerolazos”. En todo el país, las protestas cortaban las rutas y las calles: de este modo, el piquete irrumpía en la vida política argentina.

ramon puertaEl 20 de diciembre de 2001,en medio de un caos generado por el corralito bancario, el presidente Femando de la Rúa renunció a la presidencia de la Nación.

En la emergencia,a falta de vicepresidente (como consecuencia de la salida de Carlos “Chacho” Álvarez), asumió interinamente Ramón Puerta, el presidente provisional del Senado,quien el 23 dediciembre se hizo a un lado para que se hiciera cargo del país Adolfo Rodríguez Saá,el gobernador de San Luis, designado por la asamblea legislativa.

En un contexto de ahogo financiero y fuga de capitales, ese mismo día declaró la cesación depagos (default, según la jerga financiera) de una partede la deuda pública, que en ese momento ascendía a 145 mil millones de dólares. La decisión fue saludada por las dos cámaras del Congreso con una ovación. Durante su gestión, contradictoriamente, continuaron los pagos de la deuda al FMI, el Banco Mundial y el BID.

Rodríguez Saá se mostraba exultante en su nueva función y recibió en su despacho a todos los que le pidieron audiencia. Pero sus medidas no conformaron a los gobernadores, quienes le retiraron su apoyo, por lo que renunció el 31 de diciembre.

En la emergencia asumió Eduardo Camaño, el titular de la Cámara de Diputados, quien fue presi-dentedelarepúblicaporapenas unas horas, ya que el 1° de enero de 2002 el parlamento designó a Eduardo Duhalde para que completara el mandato de De la Rúa, hasta diciembre de 2003. Entre sus primeras medidas devaluó el peso y prometió devolver los ahorros en la misma moneda en que habían sido depositados.

“Por aquella época los argentinos que tenía trabajo, trabajaban mas de 8 horas diarias. La brecha entre pobres y ricos era una de las más grandes del mundo: el 10% más rico percibía del ingreso nacional casi 35 veces más que el 10% más pobre. La participación de la clase media en ese ingreso era menor al 30%, la más baja de la historia argentina. La pobreza y el desempleo castigaban especialmente a los jóvenes. Sin embargo, una parte de la Argentina empobrecida y castigada por el saqueo de los grupos económicos y los jerarcas políticos seguía apostando a la ilusión menemista de volver a tener un salario no devaluado. Los más ricos y las empresas privatizadas también apostaban a la vuelta de quien les había garantizado ganancias impensables en cualquier economía capitalista. [Gobierno de Carlos Menem]”

Fuente: Argentina, El Siglo del Progreso y la Oscuridad María Seoane

Durante el gobierno de Duhalde el poder político seguía siendo extremadamente frágil, lo que se comprobó poco después: cuando algunos grupos piqueteros cortaron una vez más los accesos a la Capital, el gobierno ordenó reprimirlos y la policía asesinó a dos manifestantes.

Temiendo que la situación volviera a descontrolarse, Duhalde decidió adelantar las elecciones para abril de 2003. Su administración, en rigor de verdad, no había podido superar el debate respecto de su legitimidad de origen ni tampoco acallar el persistente reclamo que se le hacía, incluso desde sectores del PJ, de elecciones anticipadas para todos los cargos, o al menos para el de presidente.

Los candidatos mas votados fueron Carlos Menem y Néstor Kirchner que en la primera vuelta obtuvieron un empate. En la segunda vuelta, los argentinos en su mayoría temieron el regreso de Menem. Ya se había procesado en parte su responsabilidad en la gran crisis. Menem huyó de ese turno electoral que anunciaba su derrota aplastante, también para impedir que Kirchner llegara al poder con fuerza.

nestor kirchnerNéstor Kirchner asumió la presidencia de la nación el 25 de mayo de 2003. Había obtenido un porcentaje aún menor de votos que el radical Arturo Humberto Illia cuarenta años antes. Muchos consideraban que, con semejante déficit de legitimidad a cuestas, el suyo sería un gobierno de transición. Sin embargo, Kirchner fue también el primer presidente en décadas en recibir de su antecesor un programa económico en pleno auge, cuentas públicas en orden, una inflación controlada y en baja, y un PBI en acelerada expansión. Y pronto demostró tener los reflejos necesarios para, con esos medios, adquirir el respaldo electoral y político que le faltaba

Bajo la presidencia de Kirchner, la Argentina parecía encaminarse a una normalidad institucional con la atención a los problemas sociales, el juicio político a los ministros cuestionados de la Corte Suprema de Justicia, la remoción de las cúpulas militares, una política de derechos humanos contraria a la impunidad de crímenes de lesa humanidad y la difícil tarea de pagar su deuda externa enorme a partir de buscar el desarrollo económico y no basada en ajustes perpetuos sobre los salarios de la sociedad, porque todas las opciones de política económica estarían irremediablemente condicionadas por el enorme peso de la gigantesca deuda externa.

Kirchner en su discurso de su asunción en el Congreso explica: “Pertenezco a una generación diezmada”, haciendo referencia a los hechos atroces de la última dictadura militar (1976-1983). Se asumía como un sobreviviente de una generación diezmada. De una generación de militantes revolucionarios. De inmediato, inicia su Gobierno imponiéndole un ritmo casi desconocido hasta ese momento por los presidentes anteriores. El Estado habrá de intervenir en la economía. La unidad de América latina, a través del Mercosur, será un objetivo prioritario. Como los derechos humanos y el juicio a los genocidas, quienes, sí, tendrán la bienaventuranza de comparecer ante la Justicia. Se buscará el crecimiento de la economía y la redistribución de la riqueza.

Como objetivo central luchó en contra de la impunidad y posibilitar, por un lado, que miles de personas tuvieran una respuesta a su necesidad de saber qué suerte habían corrido sus seres queridos y no les fuera denegada su demanda de justicia; por el otro lado, hacer una contribución al fortalecimiento de la democracia con el esclarecimiento y el castigo a los responsables.

Impulsó el 21 de agosto de 2003 el Congreso sancionó la Ley 25.779, que declaró insanablemente nulas las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Tan importante como aquélla fue la decisión de conceder jerarquía constitucional ala Convención sobre Imprescriptibilidad de los Crímenes de Lesa Humanidad, suscripta por la Argentina y aprobada en 1995 por Ley 24.584.  Dicha Convención sobre Imprescriptibilidad de los Crímenes de Lesa Humanidad impide que para esos delitos el transcurso del tiempo pueda llegar a cumplir una función extintiva de la acción penal para perseguirlos. Dicho en otros términos: ningún acusado por hechos de la represión ilegal podrá ampararse en la prescripción de la acción penal.

Kichner aapoyó por una magistratura vigorosa y comprometida con tales postulados político-institucionales, y la renovación de la Corte Suprema de Justicia de la Nación vino a satisfacer tal expectativa. Fue manifiesta y públicamente explicitada esta idea renovadora, desde el comienzo mismo de su gobierno, de recuperar el prestigio institucional de la Corte, que estaba sumamente cuestionada.

Al igual que en la década del 80 con el Juicio a las Juntas Militares, la Argentina estuvo a la vanguardia de Latinoamérica en lo que hizo al respeto por los derechos humanos. Gracias a la política impulsada desde el Ejecutivo se anularon las leyes que impedían el juzgamiento de los autores de delitos aberrantes y se recomenzaron los inicios.

LA NEGOCIACIÓN DE LA DEUDA EXTERNA: A fin de terminar con el default (cesación de pagos) con los acreedores privados, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, presentó el 1° de junio de 2004 una propuesta de reestructuración de la deuda pública externa. Se emitieron tres bonos y se planteaban dos escenarios alternativos: si la adhesión fuera menor o igual al 70% del monto total de capital de deuda en cesación de pagos, la quita del valor nominal sería del 47% aproximadamente, y de un 53% si el nivel de aceptación superaba el 70%.

El resultado del canje se conoció el 18 de marzo de 2005 y la adhesión fue del 76,15%. Del monto total de la deuda elegible, 81.836 millones de dólares, se logró canjear 62.318 millones. De esta forma el total de deuda reestructurada fue de 35.261 millones de dólares. Es la primera vez que el FMI no intervieno en la elaboración de un programa para la renegociación de la deuda pública en la Argentina desde 1965.

Esta medida contribuyó al desendeudamiento del país, fueron un desafío para las interpretaciones ortodoxas en materia económica y “realistas” en lo político. La acción de las autoridades públicas se ubicó lejos de las “sugerencias” de aquellos que indicaban que la única forma de salir de la crisis consiste en estimular el incremento de las tasas de ganancia, sostener un laxismo financiero a ultranza y respetar los dictados de los principales referentes del poder económico local e internacional, cuya cabeza visible es el FMI.

CRISTINA KIRCHNER SENADORA NACIONAL: En las elecciones legislativas del 23 de octubre, Cristina Fernández de Kirchner, compañera de Néstor Kirchner, fue elegida senadora nacional por la provincia de Buenos Aires. Cristina Fernández nació el 19 de febrero de 1953 en La Plata, y se recibió de abogada en la Universidad Nacional de La Plata en 1973.

CRISTINA Kirchner senadora nacional

Formó parte del Frente de Agrupaciones Eva Perón (Faep), ligada a las Fuerzas Armadas Revolucionarias, que luego se fusionó con la Federación Universitaria por la Revolución Nacional para formar la Juventud Universitaria Peronista, ligada a la organización Montoneros. Allí conoció a Néstor Kirchner, con quien se casó el 8 de mayo de 1975. Luego de la caída del gobierno de María Estela Martínez de Perón, la pareja se trasladó a Río Gallegos, provincia de Santa Cruz.

Los Kirchner-Fernández tuvieron dos hijos,   Máximo y Florencia. En 1989 fue electa diputada provincial en Santa Cruz y en 1995 senadora nacional por esa provincia. En 1997 es elegida diputada nacional y en 2001 otra vez senadora.

AIRES DE UN PAÍS DIFERENTE: Tras el corralito, el corralón, diecisiete cuasi monedas en circulación, aumento del desempleo y descalabro total, la Argentina se reencauzó, crece la economía y se afianza la gobernabilidad. Las consecuencias sociales de los gobiernos de economías neoliberales, fueron abrumadoras con el aumento vertiginoso del desempleo, la pobreza y la indigencia, la fractura del mercado de trabajo y, consecuentemente, la aparición de problemas de inseguridad desconocidos hasta entonces.

El desorden fue gigantesco, con 17 monedas circulando en lugar de la moneda nacional, el trueque como alternativa en una economía sin mercado, los bancos inoperantes por el corralito y el corralón, el tipo de cambio disparado en un sistema al borde de la hiperinflación.

Entre 2002 y 2006 , la economía registra tasas de crecimiento superiores al 8% anual y las tasas de ahorro e inversión alcanzaron sus máximos históricos de cerca del 30% y 24%, respectivamente. Simultáneamente se registró la acumulación de reservas internacionales fundada en el superávit del balance comercial y en la cuenta corriente del balance de pagos, la reducción de la tasa de desempleo y un alivio a la pobreza acumulada durante el cuarto de siglo anterior, 1976-2002.

El crecimiento actual obedece a dos causas principales, la pesificación de los activos y pasivos denominados en moneda extranjera y la consecuente recuperación de la autoridad monetaria del Banco Central, el superávit en los pagos internacionales debido a la caída de las importaciones y los buenos precios internacionales de los commodities, el ajuste cambiario que abrió espacios de rentabilidad clausurados durante el prolongado período de apreciación del tipo de cambio y la aparición del superávit primario en las finanzas públicas, por el repunte de la economía y la suspensión temporaria de los servicios de la deuda en default.

Por la otra, al cambio de rumbo de la política económica. Ésta abandonó la búsqueda de soluciones a través de la asistencia internacional y se dedicó a consolidar el control de los principales instrumentos de la política macroeconómica: el presupuesto, la moneda, los pagos internacionales y el tipo de cambio. La fortaleza emergente de la situación macroeconómica permitió formular una propuesta propia para resolver el problema de la deuda en default, que culminó exitosamente y, poco después, en enero de este año, cancelar la pendiente con el FMI.

CRISTINA PRESIDENTE DE TODOS LOS ARGENTINOS: por primera vez en nuestra historia, una mujer elegida democráticamente asume la presidencia. El desafío fue el de continuar con el modelo de crecimiento.

cristina kirchner asume el mando presidencial

Cristina F. de Kirchner estableció un proyecto político que seguía los lineamientos de su antecesor Néstor Kirchner. Triunfó en 2007 con el 46% de votos y fue reelegida en 2011 con el 54%, por 4 años mas.

La candidatura, de Cristina Fernández de Kirchner había sido lanzada en julio de 2007 con miras a las elecciones que iban a desarrollarse el 28 de octubre. Eso ya había desatado irritación en el establishment. En ese momento y hacia el final de su mandato, el presidente Kirchner gozaba de una altísima imagen positiva, y él mismo habría de declarar años después que los representantes del poder corporativo preferían su reelección y rechazaban la de Cristina. En aquel momento, todavía, los ciudadanos desconocían los alcances de esos hilos invisibles que habían condicionado a la democracia desde su regreso en 1983.

Nada de ello fue obstáculo para que obtuviera una cómoda victoria en las elecciones presidenciales de fines de ese mismo año, con la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner, frente a la alianza convenida poco tiempo antes entre Lavagna y lo que quedaba del radicalismo en la oposición. El kirchnerismo no sólo logró así asegurarse un segundo turno presidencial, sino habilitar nuevas reelecciones a futuro.

 Por otro lado, la adhesión de las clases medias urbanas al gobierno había disminuido respecto de la elección anterior, a consecuencia de la manipulación de las estadísticas, la inflación que así se ocultaba, los casos de corrupción que empezaban a surgir en el entorno presidencial (y que revelaban que ésta no era mucho menor que en tiempos de Menem, sino que, en todo caso, estaba más concentrada y mejor organizada) y la seguidilla de “atropellos institucionales” con los que el kirchnerismo había consolidado su poder.

“LA 125”: Con la publicación de la resolución 125, donde se aumentaba las retenciones a la expotación de soja, los empresarios rurales y grupo  seguidores mediáticos y políticos en campaña, realizaron un violento paro nacional. Mientras las rutas están cortadas por sus patrones, los peones siguen trabajando. Las enormes ganancias que daban base a la disputa , si realmente el campo era el principal generador de riqueza del país.

Después de más de 17 horas de debate, el 16 de julio, el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, votó finalmente contra las retenciones móviles y desempató en favor de la oposición y de las patronales rurales la votación en el Senado. Cobos trató hasta último momento evitar tener que pronunciarse pero finalmente su acción en contra del propio gobierno del que es parte quedó en evidencia.

LA REESTATIZACIÓN DE AEROLÍNEAS ARGENTINA: El 21 de noviembre de 1990, en un Salón Blanco con la presencia de tan sólo unos pocos funcionarios, se abrían los sobres de la licitación con la que se privatizaría Aerolíneas Argentinas. Se cerraba así la entrega más vil de nuestro patrimonio nacional y se iniciaba el periodo más grande de penurias para los trabajadores aeronáuticos y los usuarios argentinos.

El gobierno neoliberal de Carlos Menen comenzaba a hacer de las suyas. Exactamente 18 años después, también un 21 de noviembre, por pedido del gobierno argentino, la Justicia ordenó la intervención de la empresa. El 17 de diciembre, Aerolíneas Argentinas, con la aprobación del Senado, volvió a ser del Estado. La Cámara de Diputados, en la sesión plenaria del 4 de diciembre dio media sanción al proyecto para declarar a Aerolíneas de utilidad pública y sujeto a expropiación por amplia mayoría. Con 153 votos a favor, con los trabajadores movilizados en la puerta del Congresoyelapoyodelasociedad argentase volvía a recuperar la empresa aérea de bandera.

El grupo privado Marsans estaba llevando adelante un proceso de vaciamiento que indefectiblemente concluiría con su quiebra. A partir de la intervención del gobierno nacional y del Congreso, se salvó a Aerolíneas Argentinas, se recuperó su rol deservicio públicoy volvió aser prioridad la interconexión del país y el desarrollo de las economías regionales.

LA REESTATIZACIÓN DE LAS AFJP:

El Senado aprobó la reestatización del sistema jubilatorio, conocidas popularmente como AFJP, creadas en la década del 90. La mayoría obtenida fue muy amplia, como lo había sido en Diputados. El Frente para la Victoria consiguió el apoyo del socialismo y de otras fuerzas de centro izquierda. El Peronismo Federal, el macrismo y el radicalismo votaron en contra. Las AFJP iban a proveer mejores jubilaciones y permitirían sustentar un mercado de capitales, había prometido el ministro de economía Domingo Cavallo. Se argumentaba que cobraban comisiones siderales y gastaban sumas exorbitantes en publicidad.

El kirchnerismo supo congregar aliados y fundó su discurso en el valor solidario del repuesto sistema de jubilaciones. Anses se convertió en una sólida caja para financiar pagos a los jubilados y otras inversiones estatales.

 Las AFJP casi no tuvieron defensores que no fueran sus propios dueños o los medios dominantes. Es un gran cambio institucional, logrado por el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández en una coyuntura que parecía signada por la derrota en el conflicto por las retenciones móviles.

LA ASIGNACIÓN UNIVERSAL POR HIJO:

Se anunció la implementación de la Asignación Universal por Hijo (AUH), reglada por un decreto del 28 de octubre de 2009,…”Cubrirá a los menores de 18 años, hijos de desempleados, trabajadores informales que no ganen por encima del salario mínimo y monotributistas sociales. Consistirá en una mensualidad igual a la asignación familiar que cobran los trabajadores formales, por cada hijo, hasta un máximo de cinco menores”.

Los jefes de familia se acreditan ante la Anses (órgano de aplicación y financiamiento) que están en condiciones para quedar inscriptos y recibir el pago. Los requisitos son objetivos, por lo tanto la asignación se otorgará a todos los que estén en condiciones, dejando de lado mediaciones políticas o clientelísticas. Se exigirá a los jefes de familia certificados que acrediten cumplimiento de la escolaridad y vacunación de los menores.

La medida había sido propuesta  años antes por el Frente Nacional contra la Pobreza. El Gobierno la adoptó con algunas modificaciones. Quedan excluidos algunos chicos que deberían percibirla, en especial los hijos de monotributistas de bajos ingresos y todos los hijos de trabajadores “en negro”.

Se trata del más amplio derecho universal establecido en la Argentina desde el voto femenino. Y la medida social más ambiciosa y abarcativa de las últimas décadas. Benefició a millones de niños y millones de hogares humildes, bajando las tasas de pobreza e indigencia.

Con esta medida más de 3.500.000 de niños y niñas recibieron mensualmente un seguro social, y que fue complementado con el lanzamiento de la Asignación Universal por Embarazo para protección social (AUE), que se otorga a las futuras madres que se encuentren en las 12 o más semanas de gestación.

LA SANCIÓN DE LA LEY DE SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL:

Esta ley se sancionó en octubre de 2009 con una amplia y plural mayoría parlamentaria con el objetivo de desmonopolizar la información y garantizar la pluralidad de voces, asegurando un 33% del espectro a los medios no comerciales. Se expone a continuación el espíritu de la ley, según Gabriel Maroto, ex Titular de la Autoridad Federal de Servicio de Comunicación Audiovisual:

“La nueva Ley de Medios Audiovisuales se convertirá en el mejor instrumento para evitar que nuestro país sea blanco o plaza a conquistar en este nuevo tipo de conflagración que los centros académicos del poder global bautizaron Guerra de Cuarta Generación, en la que son paradigmáticas las operaciones de acción y agresión psicológica, tendientes al control y al disciplinamiento del cuerpo social.

Podremos, de una vez por todas, contar con una opinión pública asumida y creada por los actores y sujetos políticos, culturales y sociales inidentificables, nominados y enunciados por sí mismos, dejando atrás el proceso miti-ficador que los oligopolios de la palabra se han encargado de dirigir, disfrazando sus propios intereses y discursos como si los mismos fuesen de cada uno de nosotros.

Sabemos que la corporación mediática y sus aliados, los sectores económicos del privilegio y la exclusión social, enderezarán sus cañones contra el gobierno que más hizo en la historia del país por la democracia de la palabra. No escatimarán esfuerzos, recursos y armas; tendremos que estar preparados para todo.

Pero también sabemos que la fuerza transformadora que encarnó Néstor Kirchner en 2003 y que hoy continúa su marcha con la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner contiene las condiciones objetivas y subjetivas para seguir desplegando y profundizándose, de forma tal que ese despliegue y esa profundización sean las claves para que esta ley que hoy provoca insomnios de festejos y reflexión cumpla con su objetivo fundamental: atribuirle densidad definitiva a la democracia de los argentinos.

Por último, y casi en términos de lo que los juristas califican “espíritu de la ley”, creo que el escenario cultural que se avecina, pluralista e inclusivo, será el marco adecuado, y que tanto necesitamos, para llevar adelante el modelo de país que ya podemos designar como el de la Generación del Bicentenario que se avecina. El año próximo, cuando la patria cumpla sus primeros 200 años de vida, seguro que este puñado de ideas que acabo de esbozar serán ya actos en sí mismos y no tan sólo esperanzas. Serán deseo colectivo organizado por el proyecto político transformador e inclusivo.”

Respecto a su política exterior, el gobierno kirchnerista priorizó la integración con el resto de América Latina, a través de creación de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), con Néstor Kirchner como secretario general. También se facilitó la regularización de los inmigrantes del Mercosur. Tuvo un acercamiento a las políticas implementadas por Chávez y Maduro en Venezuela, también al gobierno de Irán y tomó distancia de Washington, sobre todo cuando se opuso a la creación del ALCA, por lo que fue duramente criticado.

En 2007, una de sus primeras medidas fue el apoyo a la ciencia , invitando a volver a Argentina a miles de cientificos exiliados por todo el mundo. Creó el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.

En 2008 se sancionó la ley de Movilidad Jubilatoria que garantiza dos actualizaciones por año, recuperando de esta manera el haber mínimo para el sector pasivo.

Respecto a los derechos civiles, la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario establece otro momento destacable de la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, ya que permitió que más de 7.000 parejas del mismo sexo se unieran en matrimonio; y más tarde se vio complementada por la Ley de Identidad de Género, que posibilitó que más de 3.000 personas trans pudieron elegir su nombre y sexo.

Se les dió la opotunidad de participar con la ampliación de derechos políticos a medio millón de jóvenes entre 16 y 18 años de votar en forma optativa a nivel nacional.

Se inició en 2010 el lan Conectar Igualdad para que alumnos y docentes de escuelas públicas de todo el país puedan acceder al mundo digital. Mas de 5.000.000 de alumnos recibieron gratuitamente una notebook.

Estatización del sistema de jubilaciones y pensiones, ya hablado anteriormente.

Se recuperó los Talleres navales Tandanor (2007), Aerolíneas Argentinas (2008), Fábrica Militar de Aviones de Córdoba (2009) y la nacionalización del 51% de las acciones de la petrolera YPF.

Los cuestionamientos al gobierno kirchnerista fueron:

1-La grieta o división entre adherentes al modelo y opositores.
2-Las largas cadenas nacionales informando a veces noticias poco relevantes, o también criticando a oponentes. (en total 140 anuncios)
3-La falta de diálogo fue la reticencia de la jefa de Estado a dar entrevistas.
4-Los millonarios subsidios a la Energía y Transporte, generando un importante deficit fiscal de 7% de PBI. Muchas de las partidas no fueron controladas, y solo sirvieron para enriquecer a los dueños de las empresas, quienes no renovaban o mantenían sus bienes de uso.
5-La inflación que comenzó muy tenue, pero se fue incrementando notablemente hacia el final de su 2° mandato, en diciembre de 2015.
6-La política económica del “corralito” al dólar , en donde estaba limitada la compra en blanco de esa moneda.
7-El control autoritario del INDEC, publicando estadísticas falsas y “dibujadas” sobre la inflación y la pobreza nacional.
8-Las acusaciones por presunto enriquecimiento ilícito de la familia presidencial que aumentó su patrimonio en más de un 1000% desde 2003 hasta 2015. Las misma acusaciones fueron también para un grupo grande de funcionarios que acompañaron al gobierno desde sus inicios, como Jaime, Boudou, De Vido, López, Miceli.
9-Decenas de casos de corrupción, denunciados por los opositores y que hoy la Justicia está investigando. Dos exministros kirchneristas fueron condenados por corrupción (Ricardo Jaime  y Felisa Miceli) y varios más enfrentan procesos penales.

Fuente Consultada:
Diario El Bicentenario-Construyendo la Patria desde 1810 – Período 1990-2010 Fasc. N° 10
Historia de Argentina 1955-2010 Marcos Novaro Editorial Siglo Ventiuno

Vida de Di Giovanni Severino Anarquista Italiano en Argentina

VIDA, ACCIONES Y EJECUCIÓN DEL ANARQUISTA  SEVERINO DI GIOVANNI

En el año 1919, a pocos meses de la triste recordada Semana Trágica comenzaron diversos asaltos de grupos anarquistas con la finalidad de  conseguir fondo económicos para costear los gastos de sus “aventuras sangrientas”, apoyar el funcionamiento de los sindicatos, mantener las familias de los presos políticos y financiar propaganda y periódicos políticos para difundir sus ideas anarquistas que habían aprendido en Europa y que deseaban implantar en Argentina.

Entre los dirigientes mas destacados de este movimiento de protesta, existió un inmigrante que llegó escapando del fascismo italiano, y que es recordado hasta nuestro días por lo salvaje de sus acciones, llamado Severino Di Giovanni, quien representa el segmento probablemente más idealista y radicalizado del anarquismo argentino. Debido a sus posiciones intransigentes con el orden capitalista, encuentra enconados adversarios no sólo en el régimen político sino en las propias filas anarquistas.

Semana Trágica: El 7 de enero de 1919 hubo una manifestación de obreros en huelga frente a la fábrica Vasena; fueron atacados por la custodia de la empresa y por la policía, con saldo de varios muertos. El día 9, en el sepelio, la policía reprimió a la multitud y se entabló una lucha entre ambos bandos que dejó un saldo aproximado de 65 muertos y 130 heridos, entre los huelguistas, y de 4 muertos y 9 heridos, entre los policías.

Di Giovanni Severino

Di Giovanni, se lo recuerda como un  anarquista expropiador que tuvo en jaque a la policía argentina
durante seis años con sus asaltos y atentados.

ANTECEDENTES: los miles de inmigrantes que fueron llegando a Bs.As. con la idea de “hacerse la América”, veían muchas injusticias sociales y laborales, por lo que decidieron luchar por sus derechos, como la jornada laboral de ocho horas, leyes sanitarias,  limitación del trabajo de los menores  y fundamentalmente por un salario digno y su participación en política.

Como respuestas a sus reclamos obtuvieron por parte del estado  una represión salvaje , violencia y la aplicación de la Ley de Residencia, donde eran expulasados de Argentina, y enviados a su país de origen. Como consecuncia se declararon violentas huelgas que siempre culminaban con la intervención y la represión policial. Fue éste el punto de inflexión respecto de la cuestión de la tolerancia hacia los inmigrantes. No sólo se expulsaba a los extranjeros, también se prohibieron las huelgas, se comenzó a reprimir y reglamentó la actividad sindical.

A fines del siglo XIX habían llegado a la Argentina contingentes de anarquistas españoles e italianos, entre los cuales estaban el catalán Diego Abad de Santillán y el italiano Enrico Malatesta, impulsores del movimiento anarquista en la Argentina. Malatesta, que residió en el país entre 1885 y 1889, publicó en Buenos Aires, en español e italiano, La Questione Sociale, precursor del periódico La Protesta, el diario ácrata más importante y permanente del siglo XX.

DI GIOVANNI SEVERINO: Poco después de la “Marcha sobre Roma” (1922) de Benito Mussolini, llegó a la Argentina Severino Di Giovanni, un obrero tipógrafo, que sería el más conocido de los anarquistas “vengadores” o individualistas de la Argentina.

Nacido en Italia el 17 de marzo de 1901,  en Chieti en la región de los Abruzos, a unos 180 kilómetros de Roma, era un adolescente   cuando se impregnó de las ideas libertarias.Estudió el magisterio y antes de graduarse comenzó a enseñar en una escuela de su aldea. En 1922 debió dejar la Italia fascista refugiándose en nuestro país, donde se desempeña como obrero tipógrafo entre otros trabajos.

Es un ávido lector, y aunque realizó estudios en su país natal, fue sobre todo la afición letrada la que lo convirtió en un erudito conocedor del pensamiento libertario. Durante algún tiempo editó el periódico Culmine, cuyo objetivo mayor es despertar la conciencia de los oprimidos y llamar a la destrucción del orden económico-jurídico.

En sus horas libres aprendió el oficio de tipógrafo y leyó todos los libros que llegaron a sus manos,
entre ellos, las obras de los teóricos anarquistas Proudhon, Bakunin, Malatesta y Reclús.

Y ahora, cuando promedia la década de 1920, lleva adelante, con un grupo sin duda menguado de seguidores, una serie de acciones apropiadoras con creciente despliegue de violencia, lo que incomoda al grupo anarquista del  conocido periódico libertario La Protesta, de gran predicamento entre los sectores obreros.

En 1922 se casó con Teresa Masciulli, una muchacha de su pueblo, con quien tiene tres hijos. La muerte de sus padres y la llegada al poder del fascismo lo decidieron a abandonar Italia y a partir junto a su esposa rumbo a la Argentina. Llegó a Buenos Aires en mayo de 1923 y de inmediato entró en contacto con los círculos anarquistas y antifascistas. Consiguió trabajo como obrero gráfico, se instaló en Morón (Bs.As.) y concurrió diariamente a reuniones para planear actos de agitación contra Mussolini y sus simpatizantes italianos residentes en la Argentina.

Refugiados en la casa de la familia Scarfó, ejerció una poderosa influencia sobre los hermanos Alejandro y Paulino Scarfó, a quienes convirtió al  credo libertario. También se enamoró con singular pasión de Josefa América, hermana  de aquéllos, a la sazón de 15 años. Pero todo indica que Severino sólo convivió con la   joven después de haberse separado de Teresa. Josefa América sigue con devoción la arriesgada militancia de su compañero. El grupo de Di Giovanni es conocido como el de los anarquistas expropiadores,  y muy a menudo cruza tiroteos con la policía movilizada tras sus huellas.

ALGUNAS DE SUS ACCIONES

Explica la periodista e historiadora María Seoane en su libro ARGENTINA El siglo del progreso y de la oscuridad (2003):

“En 1925, Di Giovanni escandalizó a la oligarquía argentina cuando irrumpió en el Teatro Colón en medio de una presentación artística organizada por la Embajada de Italia con motivo del vigésimo quinto aniversario de la llegada al trono de Víctor Manuel III. Se trataba de un acto protocolar, del cual participaban el entonces presidente argentino Marcelo Torcuato de Alvear —que gobernó entre 1922 y 1928—, la primera dama, los integrantes del gabinete de ministros, autoridades consulares y miembros de la más distinguida aristocracia.

La velada había comenzado con la entonación del Himno Nacional Argentino y, luego, con la Marcha Real Italiana. Súbitamente, desde la platea popular comenzaron a escucharse gritos: “¡Ladril ¡Assassini! ¡Viva l’anarchia!”, mientras una lluvia de panfletos que denunciaban la opresión en Italia caía a la platea a los pies del embajador.

Di Giovanni continuó su actividad política organizando atentados contra bancos y hasta contra el consulado italiano en Buenos Aires, que causó 9 muertos y 34 heridos. Sus acciones dividieron al movimiento anarquista. Finalmente, fue declarado “enemigo público número uno” por el gobierno militar del general José Félix Uriburu y fusilado en la Penitenciaría Nacional el 10 de febrero de 1931. “

ARGENTINA El siglo del progreso y de la oscuridad

  • Severino y sus compañeros  con sus atentados antinorteamericanos. El 24 de diciembre de 1927 vuelan las casas centrales del Citi Bank y el Banco de Boston, con el lamentable saldo de dos muertos y  23 heridos. Las víctimas son trabajadores del banco, transeúntes y clientes.
  • A comienzos de 1928 el diario liberal de la colectividad italiana de Buenos Aires, L’Italia del Popólo, denuncia que el cónsul italiano, ítalo Capani, trabaja para la sección Orden Social de la Policía Federal, brindándole información sobre ciudadanos italianos antifascistas. Severino tiene información de que el cónsul visitará el nuevo edificio del consulado en la calle Quintana 475, junto al nuevo embajador italiano Martin Franklin. A las 11.42 del 23 de mayo de 1928 estalló una terrible bomba que destruyó casi completamente el consulado con un saldo de nueve muertos y 34 heridos. Era el atentado más grave cometido en la Argentina hasta ese momento.
  • Ese mismo día Severino se dirige a La Boca. Su objetivo era volar la farmacia de Benjamín Mastronardi, presidente del Comité Fascista de la Boca, en Almirante Brown 899. Deja en el lugar un poderoso artefacto oculto en un maletín. La bomba será casualmente desactivada por el pequeño Dante Mastronardi, hijo del farmacéutico, al que le llamó la atención el maletín, le quitó la manija y con ella el detonador.

EJECUCIÓN DEL ANARQUISTA EXPROPIADOR:
NOTA DEL HISTORIADOR  OSVALDO BAYER
PERIÓDICO EL BICENTENARIO FASC. N°7 PERÍODO 1930-1949
EL ÚLTIMO ANARQUISTA

Fue un crimen de la dictadura de Uriburu. El fusilamiento del anarquista más buscado de la Argentina: Severino Di Giovanni. La prensa lo pintaba como el asesino serial más cruel de nuestra historia.

La realidad era muy otra. Di Giovanni fue un luchador por el ideal anarquista: llegar al socialismo pero en libertad, no mediante una dictadura del proletariado. Era un maestro italiano, perseguido por el fascismo. Debió exiliarse con su familia y al llegar a Buenos Aires tomó contacto con los anarquistas.

Este movimiento estaba dividido entre los que creían llegar a la revolución social mediante sus publicaciones, asambleas y la fuerza sindical, y los que decían que había que combatir la violencia de arriba con la violencia de abajo. No bien llegado a Buenos Aires, comenzó a editar una revista en italiano, Culmine, donde propagaba sus ideas.

Para financiarla organizó asaltos a bancos y otras entidades. La primera vez que Di Giovanni salió en los diarios fue cuando en el Teatro Colón, el presidente Alvear le hizo una fiesta al embajador de Italia porque se cumplía un cuarto de siglo de la asunción del rey Víctor Manuel. Di Giovanni arrojó, desde el “paraíso” a la platea, volantes contra Mussolini y el rey, y gritó vivas al anarquismo. Y fue detenido.

Ya en libertad siguió trabajando como tipógrafo. Estaba casado con Teresina y tenía cuatro hijos. El dinero que ganaba lo dedicaba a su familia y a la edición de su periódico. Cuando en EE.UU. fueron ejecutados los anarquistas Sacco y Vanzetti, Di Giovanni hizo atentados de bomba: contra el monumento a Washington y contra el Citi Bank. En este último murieron dos inocentes; allí se equivocó. Pero siguió su línea de violencia.

Ayudado por dos hermanos jóvenes, Alejandro y Paulino Scarfó, Severino se enamoró de la joven Josefina América Scarfó, de 17 años. En enero último, Di Giovanni fue apresado y se le hizo un juicio militar sumario. Insólitamente, el oficial nombrado como defensor del reo hizo una defensa valiente del acusado. Pero el anarquista fue condenado a ser fusilado. Al día siguiente fue fusilado Paulino Scarfó.

La dictadura no tenía ningún derecho a hacer esto ya que la pena de muerte había sido anulada por el presidente Yrigoyen. Fueron muertes valientes las de los dos. Severino, antes de recibir los balazos mortales de los soldados, grito: “¡Vívala anarquía!”.

Al conocer su muerte, la poetisa italiana Virgilia d’Andrea escribió: “De rosas, la sangre ese bello cuerpo cubre./ Mientras en los ojos ha naufragado el cielo/ un ruiseñor dulcemente canta/ y el alba se disuelve en tenue velo…”.

POR OSVALDO BAYER
Historiador y ensayista

Fuente Consulatadas:
LOS MITOS DE LA HISTORIA ARGENTINA Tomo 3 Felipe Pigna
ARGENTINA EL Siglo del Progreso y de la Oscuridad María Seoane
Periódico EL BICENTENARIO N° 6 y 7 Períodos 1910-1929 y 1930-1949 Nota de Osvaldo Bayer

División del Partido Radical UCR Irigoyen y Alvear Radicalismo

RADICALISMO: 1924 PERSONALISTAS CONTRA ANTIPERSONALISTAS

En 1922 los radicales ganaron las elecciones sin mayores dificultades. Pero en el interior de la UCR comenzó un debate sobre si debían continuarse —o no— las líneas de acción políticas, económicas y sociales puestas en práctica por Yrigoyen. Esta discusión reflejaba una lucha por el control del partido radical entre los diferentes sectores sociales que constituían su base electoral. Y el enfrentamiento se mantuvo durante toda la presidencia de Marcelo T. de Alvear, quien en octubre de 1922 asumió como presi-dente de la República.

El triunfo de la fórmula radical Marcelo T. de Alvear – Elpidio González ratificó la permanencia en el poder del radicalismo. Sin embargo, Alvear impuso su propio estilo y pronto se distanció de Yrigoyen; en el gabinete nacional el nuevo mandatario buscó incluir a políticos alejados de la postura del jefe del partido. Alvear estaba más cerca del antiguo liberalismo conservador que de Yrigoyen.

La división del radicalismo. En la etapa final del gobierno de Yrigoyen, dentro de la UCR surgió una división entre los que adherían casi ciegamente a la persona del caudillo (grupo al que se denominó yrigoyenista o personalista) y los que se oponían al centralismo del dirigente citado. Este último grupo, llamado antipersonalista (por su oposición al manejo personal que del partido y del gobierno hacía Yrigoyen), se núcleo en torno a Alvear, a quien el mismo Yrigoyen había apoyado como candidato, pensando en que sería un instrumento dócil de su propia política.

La división interna del radicalismo se convirtió en ruptura abierta desde setiembre de 1924; en las futuras elecciones presidenciales, ambos sectores presentarían listas separadas.

Los miembros de la élite (antipersonalista) exigieron el retorno a la legalidad constitucional. Desde su punto de vista, esto significaba que debían cesar las intervenciones federales a las provincias por simple decreto del Poder Ejecutivo, y que el gasto público debía estar bajo el control estricto del Congreso. Estas exigencias apuntaban directamente a debilitar la influencia de los poderosos caudillos barriales que aseguraban el apoyo popular a Yrigoyen, para —de este modo— debilitar el poder del ex presidente en la conducción del partido radical.

Los integrantes más conservadores del gobierno de Alvear propusieron una drástica reducción del gasto público destinado al mantenimiento de la numerosa burocracia administrativa, para hacer frente a otras necesidades financieras del Estado. Pero como esta medida significaba la pérdida de la principal fuente de apoyo partidario, el gobierno se propuso complementarla„tratando de aumentar sus ingresos fiscales.

Caras y caretas, division de la UCR

Así satirizaba “Caras y Caretas” en 1922 la desunión del partido radical.
La división del partido radical: yrigoyenistasy antipersonalistas”.

Hacia fines de 1923, aumentó los aranceles aduaneros que debían pagar los productos importados. Esta decisión estaba relacionada, además, con un objetivo de política económica: impulsar el desarrollo de algunos sectores de la industria nacional, particularmente en la rama de la elaboración de alimentos.

FUENTE: CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
POR MARCELA FERRARI Historidora
Periódico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

[…] Vicente Gallo (Ministro de Alvear) comprende que para desmantelar la máquina yrigoyenista hay que crear otra semejante, utilizar los recursos del Estado de manera prebendaria –como hizo Yrigoyen, pero a favor de su tendencia– e intervenir la provincia de Buenos Aires, la plaza más fuerte del yrigoyenismo. La estrategia fue acertada para alcanzar sus objetivos. Sin embargo, la negativa del Presidente –fundada en su vocación democrática– echó por tierra los planes del ministro, que renunció.

Estos resultados no eran previsibles el año pasado, cuando los antipersonalistas se escindieron del tronco partidario y provocaron un cimbronazo en la UCR. No es que el radicalismo, un gran paraguas político a cuyo apelativo nadie quiere renunciar y mucho menos desde que es gobierno, esté desacostumbrado a albergar distintas facciones. Por sólo remontarnos a la década de 1910, los múltiples colores con que éstas se identifican -entre los que se destacan el rojo (que convoca a los sectores más populares) y el azul (más conservador)- proliferaban en todos los distritos.

Muchas de ellas pululan todavía con otros nombres y atribuyéndose para sí el “verdadero” radicalismo.

Pero el año pasado los opositores a , Yrigoyen se reunieron en la Asamblea del Teatro Coliseo y proclamaron la formación de un nuevo partido, la UCR Antipersonalista. Institucionalizaron una división largamente anunciada. Los une el rechazo al personalismo demagógico, una práctica de conducción inconcebible en un partido orgánico, de principios y con un programa definido como, dicen, debería ser la UCR.

Son las mismas razones invocadas por Pedro C. Molina en 1910, un radicalprincipista que polemizó fuertemente con el líder y ya entonces se alejó del partido. A esos argumentos se suman reclamos de larga data: que los agentes de Yrigoyen intervienen en la selección de candidatos; que Elpidio González, actual vicepresidente, en 1922 se negó a incluir a adversarios internos en algunas comisiones del Senado; que Yrigoyen había arrasado la voluntad de los representantes al intervenir las provincias por decreto cuando el parlamento estaba en receso o cuando sus ministrosno asistían a las interpelaciones.

Ahora bien, saltan a la vista las dificultades de los antipersonalistas. Primero, son pocos. Tienen presencia en cada distrito pero en la mayor parte son minoritarios. Controlan situaciones provinciales a través de expresiones locales o regionales, como el bloquismo sanjuanino, el lencinismo mendo-cino y el antipersonalismo santafesino. También son fuertes en Santiago del Estero y Jujuy. Pero no pueden imponerse en el orden nacional. Segundo, no constituyen un partido homogéneo ni orgánico porque incluyen elementos sociales e ideológicos muy distintos.

Poco tienen que ver, por ejemplo, los caudillos populistas de Cuyo con la élite oligárquica a la que pertenecen algunos de sus referentes bonaerenses o con los muy conservadores y clericales cordobeses seguidores de Arturo M. Bas. Tercero, sus prácticas contradicen su discurso. Se imponen allí donde sus miembros manejan situaciones locales ofreciendo empleos públicos o prebendas y arman clientelas desde los comités. Es decir, repiten las prácticas que critican en sus adversarios.

En suma, el antipersonalismo no termina de constituirse como una opción política ni, menos aún, como un partido orgánico y disciplinado. El yrigoyenismo, con sus diferencias, sigue avanzando.

Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

Fuentes Consultadas:
HISTORIA 3 La nación Argentina Miretzky-Mur-Ribas-Royo Editorial Kapelusz
El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929
HISTORIA Argentina y El Mundo Contemporáneo Alonso-Elisalde-Vázquez

Ver: Los Gobiernos Radicales

Historia de la Industria Aeronáutica Argentina Pucará, Pampa

HISTORIA DE AVIONES A REACCIÓN ARGENTINOS: PUCARÁ, PAMPA, PULQUI I Y II

Luego de que la industria aeronáutica sufriera varias derrotas en lo económico, estratégico y político, resulta difícil imaginar que la Argentina haya ocupado el sexto puesto a nivel mundial en la construcción de aviones de reacción con tecnología propia. Sin embargo, la industria aeronáutica supo ser una pujante industria motorizada por una política que consideró a las actividades técnico-científicas como recurso estratégico para el país.

En 1912, juntamente con la creación de la aviación militar, algunos civiles enamorados de estas máquinas, movidos por el fervor y la pasión de sus sueños, comenzaron tímidamente y con escasos recursos el montaje de talleres aeronáuticos de donde surgieron atrevidas construcciones de aeroplanos. Durante ese período se elaboraron montantes, costillas, alas y fuselajes completos, que se tradujo en la fabricación de aeronaves completas para la exportación al Uruguay.

Su nombre significa flecha en lengua mapuche y hace alusión al original diseño de sus alas. Su fin militar era el de un caza interceptor. La construcción del Pulqui fue de gran importancia como medio de estudio para el diseño de otros aviones a turbina que culminó en la producción del “Pampa” en 1980. Cuando se construyó el prototipo la fábrica tenía alrededor de 15.000 empleados.

Pero la base de la industria aeronáutica argentina se consolida con la creación de la Fábrica Militar de Aviones en 1927 de la mano del talentoso Ing. Aer. My. Francisco de Arteaga en la ciudad de Córdoba. Allí se construyeron, años después, una gran cantidad de aviones como los emblemáticos Calquín, Huanquero, Guaraní-GII, Pucará, Pampa, como así también los motores a partir de los lingotes de metal provistos por nuestras fábricas metalúrgicas. Para ello, el Ejército y la Marina de Guerra enviaron, además de civiles, a numerosos oficiales a Europa y EE.UU. para capacitarse en afamados institutos aerotécnicos. De este modo, se fue forjando un nutrido grupo de especialistas que dieron sus frutos de acuerdo a una acertada política de incorporación a las actividades técnico-científicas: la pujante industria aeronáutica de entonces y la colaboración (vislumbrada estratégicamente) universitaria.

Naturalmente, esta política no convenía a los intereses extranjeros, que desencadenaron una campaña sistemática contra la industria nacional, aprovechando cualquier incidente aeronáutico para crear un estado de incomprensión. Esta fábrica se vio en la necesidad de reforzar aún más la fabricación de aeronaves enteramente nacionales, a tal punto que las aeronaves militares eran proporcionadas a pilotos civiles para su instrucción demostrando así la valía del producto argentino.

Todas las aeronaves fueron diseñadas y construidas con materiales propios y personal argentino especializado, prescindiendo entonces de regalías y licencias, que sin embargo todavía eran necesarias para la fabricación de los modelos extranjeros. Habida cuenta de todos esos progresos alcanzados, la industria aeronáutica nacional llegó a un estado de madurez avanzado que permitió a dicha fábrica transformarse en un centro experimental aerodinámico y de construcciones, a la par de los institutos de Italia, EE.UU., Inglaterra, Francia y Alemania. Precisamente, se apuntaba a lograr la independencia tecnológica.

Con este impulso, se funda en 1943 el Instituto Aerotécnico, que abre una nueva página en la historia de la aviación argentina con la creación en 1947 del Pulqui I y el Pulqui II, el primer avión de reacción, de diseño propio producido fuera del grupo de las grandes potencias. Del Pulqui II se llegaron a fabricar 5 unidades prototipo que se convirtieron en los primeros aviones de reacción para combate en el continente, anticipándose incluso a los F-86 de EE.UU. de iguales características.

La “fábrica”, como se la llegó a denominar con el correr de los años, adquirió reconocimiento internacional colocando a la Argentina en el 6to. puesto a nivel mundial en materia de aviones de reacción con tecnología propia después de Alemania, Inglaterra, Estados Unidos, Rusia y Francia. Dichos avances tuvieron como telón de fondo al primer y segundo gobierno peronista que con el apoyo de destacados profesionales argentinos (ingenieros, proyectistas, dibujantes, técnicos, operarios, y otras especialidades), contrata a técnicos y científicos alemanes, italianos y franceses para desarrollar la industria aeronáutica y también la investigación nuclear.

Movido por sus aspiraciones de crear un automóvil nacional, Perón funda en 1951 la Fábrica de Motores y Automotores (FMA), y al año siguiente el Instituto Aerotécnico es reemplazado por las Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado (IAME) y quedan unidas ambas especialidades, aeronáutica y automotores, aprovechando de este modo la enorme experiencia de la primera para aplicarla a la industria de vehículos. Así, de la mano de la aeronáutica, surge una industria automotriz enteramente nacional a cargo de la división mecánica con sede en dos Plantas de Córdoba, donde también se radicaron la IKA (Industrias Kaiser Argentina) y FIAT (Fábrica Italiana de Automotores de Turín).

Luego, el gobierno de la Revolución Libertadora desmiembra la IAME reemplazándola por la DINFIA de aeronáutica por un lado, y a la FMA dedicada exclusivamente a la fabricación de motores para vehículos terrestres por las Industrias Mecánicas del Estado (IME), clausurada en 1979 por el entonces ministro de economía Martínez de Hoz.

La DINFIA, rebautizada con el correr de los años como Fábrica Militar de Aviones (FMA) es privatizada en julio de 1995 por el entonces presidente Menem, quien otorgó la concesión y explotación de dicha fábrica a la empresa estadounidense Lockheed Martin Aircraft. Estos últimos hechos conformaron el golpe de gracia definitivo a la Industria Aeronáutica Nacional y Automotriz.

Una dirigencia de muy bajo vuelo
La industria aeronáutica argentina sufrió hasta hace algunos años varias derrotas desde lo económico, estratégico y político, muchas de ellas intencionales a primera vista:

-El Estado Argentino eligió “incomprensiblemente” como socio a la empresa estadounidense LTV para la provisión de aeronaves IA-63 Pampa equipadas con turbinas Garret TFE731, asiento eyectable y sistema de emergencia RAT para ese país. Resultó que dicha empresa estaba bajo la Enmienda Americana de quiebra. Las ilusiones de los ingenieros argentinos, el Proyecto Nacional y los U$ 400 millones del programa fueron a parar a la basura.

-La Real Fuerza Aérea Neozelandesa y la Fuerza Aérea Australiana, convencidos de las bondades del Iae-63 Pampa deciden su compra, pero debido al poco crédito otorgado por nuestro país optaron por comprarle a Italia. No eran mejores, pero ofrecían ventajas firmes de pago.

-En 1982 surge el proyecto “Cóndor”, basado en su antecesor “Castor”, para construir un cohete que permitiría evaluar los recursos naturales propios. El gobierno de Alfonsín finalmente decretó su desmantelamiento y desarme por “falta de recursos financieros, y la necesidad de recibir algún crédito puente del FMI o del tesoro de los EE.UU.”

-El CBA-123 fue el proyecto conjunto firmado entre Argentina y Brasil en 1987 para producir una aeronave turbohélice de 19 pasajeros y velocidad superior a 600km/h. Su costo de inversión se calculó en U$ 300 millones de los cuales la empresa brasileña Embraer aportaría U$200 millones y U$100 millones la Fábrica Argentina de Material Aeronáutico (FAMA).

Cada avión costaría U$ 4,5 millones, y hubo 127 pedidos formales tras su presentación en una exposición en Francia. En 1989 la FMA le comunica a Embraer la imposibilidad de la entrega de los materiales en tiempo y forma, Brasil reduce la participación argentina al 20% pero aún así la Argentina no terminó de entregar los volúmenes de producción previstos. Debido a la falta de interés nacional de parte del gobierno argentino, Embraer decidió ofrecer el proyecto a bancos extranjeros en busca de apoyo financiero porque estaba convencida del amplio mercado internacional que tendría el CBA-123. Así la Argentina quedó fuera del programa de fabricación conjunta.

-En julio de 1995 la Lockheed Martin Aircraft SA (Lmaasa), el mayor contratista de armas del Pentágono con un volumen de negocios de U$20.000 millones anuales, adquiere las instalaciones de la FMA de la mano de la firma del ex presidente Carlos Menem. Esta privatización incluyó también el compromiso de comprar a través de Lmaasa 36 aviones modelo A-4M a la marina de EE.UU. Se prometió la formación de “un excepcional centro de mantenimiento” que “captaría el 30% del mercado con una proyección de creación de hasta 10.000 puestos de trabajo”.

Dos años después, el entonces presidente Menem afirmaba que Lmaasa construiría allí un centro espacial internacional para llegar al Japón en minutos. Sin embargo, el plantel de trabajadores se redujo de 2000 a 900 a poco de concretarse el traspaso y con la amenaza de reducción del plantel a la mitad si el Estado no le firmaba a Lmaasa un nuevo convenio por U$ 230 millones a 5 años y una supuesta deuda de U$ 47 millones. Dicha empresa llegó a darse el lujo de cerrar sus instalaciones por 5 días hasta tanto el gobierno no le firmara un contrato hasta 2007. Los apologistas de turno dijeron maravillas: “…que se redujo la asignación estatal de U$230 millones en 5 años a sólo …U$210 millones”, y que el Estado “antes se hacía cargo del costo total por 12 aviones Pampa, y en cambio ahora los gastos serían 50 y 50…”.

Finalmente la Lmaasa no fabricó nada, sólo reparó aviones con subsidios del Estado Argentino en forma de contratos, y redujeron al 55% el personal. Actualmente se dedica sólo a la re-ingeniería de los AT-63 Pampa.

¿Qué dirían hombres de la talla de De Arteaga, Juan Ignacio San Martín, Taravella, Ruíz, Weiss y tantos otros anónimos que contribuyeron con su esfuerzo a consolidar a la F.M.A.?. Hoy día, toda denuncia de esta increíble estafa no es más que un grito en el desierto, convirtiendo aquella pujante FMA en un recuerdo del pasado.

Fuente:
Sitio WEB SABER COMO… del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (conocer el sitio)

Adaptación de “Industria Aeronáutica Argentina” por Horacio A. Benítez

El Plan Prebisch Objetivos del Proyecto Económico

PREBISCH ECONOMISTA DE LA REVOLUCIÓN LIBERTADORA – OBJETIVOS DEL PLAN

Tal como ocurriera con los golpes militar; de 1930 y 1943, el alzamiento armado del 16 de septiembre de 1955 -autodenominado Revolución Libertadora– fue llevado a cabo por una alianza integrada por civiles y militares nacionalistas y liberales. El golpe fue apoyado por la mayoría de los partidos políticos que se habían opuesto al peronismo, la Iglesia, la Sociedad Rural, las cámaras empresarias, la banca y la embajada de los Estados Unidos.

El general Lonardi, que ocupó la presidencia de la Nación, representaba al sector nacionalista, mientras que el sector liberal era liderado por el general Pedro Eugenio Aramburu y el almirante Isaac Rojas.

El General Lonardi, que asumió la presidencia de la Nación el 23 de septiembre de 1955, pertenecía a la fracción nacionalista. El plan de Lonardi y el de su sector era rescatar la estructura política peronista y su base social fundando un “peronismo sin Perón”. Esta actitud quedó evidenciada en hechos como la no intervención de la CGT -principal baluarte peronista-, la promesa de elecciones gremiales libres y la no proscripción del partido peronista.

ANTECEDENTES: Explica María Seoane en su libro Argentina –El Siglo del Progreso y la Oscuridad-: La conspiración contra Perón y su Estado de Bienestar había sido dirigida por los generales Eduardo Lonardi y Pedro Eugenio Aramburu, y el contralmirante Isaac Rojas.

La autodenominada “Revolución Libertadora”, conocida como el gobierno de “los gorilas” —calificativo que se le daba a los antiperonistas— se inició con la promesa del elegido presidente de facto Lonardi: “No habrá ni vencedores ni vencidos”. Pero meses después, el general Aramburu destituyó a Lonardi y asumió la presidencia para “desperonizar” la Argentina.

Comenzaba así la proscripción política más larga de la historia argentina moderna, y con ella a definirse un modo de la política: la conspiración y la clandestinidad, el descreimiento en la legalidad jurídica y el lento proceso de maceración de una idea trágica: el recurso a la violencia como método de la acción política, no sólo desde el Estado sino también desde la sociedad civil, despojada de sus derechos políticos y sociales.

Paralelamente a la represión política que encarceló a miles de peronistas, especialmente a los dirigentes obreros, Aramburu anunció su plan económico elaborado por Raúl Prebisch. En su libro El plan Prebisch, retorno al coloniaje (1956), Arturo Jauretche realizó un análisis contundente sobre el plan económico de la dictadura antiperonista y anticomunista. “Los argentinos apenas si tendremos para pagarnos la comida de todos los días.

Y cuando las industrias se liquiden y comience la desocupación, entonces habrá muchos que no tendrán ni para pagarse esa comida. Será el momento de la crisis deliberada y conscientemente provocada… No habrá entonces más remedio que contraer nuevas deudas e hipotecar definitivamente nuestro porvenir”, dijo, profético.

Las medidas del Plan Prebisch apuntaron, como siempre ocurría en loda restauración conservadora, a estimular la producción agropecuaria con el objetivo de equilibrar el déficit de la balanza de pagos. Esto significaba una regresión a los modelos del pasado y hacer tabla rasa con los cambios económicos y sociales de las décadas peronistas. Devaluación, reducción del salario real, despidos masivos, retracción del Estado en su rol social y apertura irrestricta al capital extranjero, uno de los pilares del nuevo régimen.

Las consecuencias fueron un deterioro notable de la participación de los trabajadores en el ingreso nacional. En política exterior, la Argentina comenzó a acercarse a los lincamientos que los Estados Unidos habían diseñado para América latina en el marco de la Guerra Fría. La Argentina ratificó la carta de la OEA y el Tratado de Bretton Woods: adhirió al FMI y al BID, organismos de los que el gobierno peronista se había mantenido apartado. Aramburu, además, aceptó el funcionamiento permanente en la Argentina de una misión militar norteamericana y una oficina de la CÍA.

Raúl Prebisch

Raúl Prebisch (1901-1986)

Contador público, fue uno de los fundadores del Banco Central y un respetado ténico de la CEPAL. Defensor de las aspiraciones de los países del Tercer Mundo frente a los países más industrializados. Defensor de la teoría del crecimiento económico que afirma que existe un centro (países más industrializados) y una periferia (países menos desarrollados) y que subraya la importancia de la brecha del desarrollo y la desfavorable relación real de intercambio de los países menos industrializados.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:

Desde el derrocamiento de Juan Domingo Perón, la política económica del país cambió totalmente.El asesor económico del presidente Lonardi y de la Revolución Libertadora es Raúl Prebisch, quien llegó al país a principios de octubre. Antes habia trabajado en la función pública junto con el ministro de Hacienda de Agustín Pedro Justo, famoso por su enfrentamiento con el senador Lisandro de la Torre. Es contador público y hasta 1948 fue profesor  de economía política en la facultad de Ciencias ronómicas de la Universidad Nacional de Buenos Aires.

Trabajó en el Banco Nación y fue uno de los fundadores del Banco Central de la República Argentina y primer gerente general, cargo que ocupó hasta 1943. En su experiencia se estaca su rol como técnico de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

El gobierno de Lonardi le encargó, en primer término, que realizara un diagnóstico sobre la situación económica del país. No hay duda de que sería muy negativo, tanto como para justificar el drástico giro que se dio a las políticas del área, y que sirva para desmontar muchas de las medidas establecidas durante el gobierno peronista.

El 26 de octubre estuvo listo, y el presidente Lonardi habló por radio y dijo que, de acuerdo a lo analizado por el asesor económico, “la Argentina atraviesa por la crisis más aguda de su historia”. Los diarios publicaron el informe, y para otros analistas se falsificaron las cifras para inventar una crisis no existente.

Por ejemplo, después de dos años de superávit comercial, se adjudica a 1955 un déficit de 186 millones de dólares, aun cuando el año no terminó. Se dice que también se falsearon datos del endeudamiento externo, poniendo como compromisos de vencimiento inmediato los que son saldos de comercio bilateral compensables con mercaderías.

Sin embargo, el informe y el plan económico de Prebisch han sido adoptados por el nuevo gobierno. Apunta a terminar con el dirigismo, limitar los aumentos salariales y los excesos sindicales, en pos de la rentabilidad empresarial y la productividad. Prebisch anunció que hay que recuperar la moneda sana, acabar con la inflación y restablecer la libertad económica.

Se especula con que se devaluaría el peso para generar una transferencia de ingresos hacia los productores agropecuarios que, de acuerdo a este gobierno, han quedado despojados por las políticas del peronismo. Se buscará incrementar las exportaciones, controlar el consumo excesivo y traspasar a la mayoría de las empresas administradas por el Estado al sector privado.

CRÍTICA: El ex presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires, Arturo Jauretche, acaba de publicar el libro II Plan Prebisch, retorno al coloniaje, en el que critica duramente el proyecto económico que ha puesto en marcha la Revolución Libertadora por medio de Raúl Prebisch. Para Jauretche, “el Plan Prebisch significará la transferencia de una parte sustancial de nuestra riqueza y de nuestra renta hacia ias tierras de ultramar. Los argentinos reduciremos el consumo, en virtud de la elevación del costo de vida y del auge de la desocupación. De esta manera, no solamente aumentarán nuestros saldos exportables, sino que serán más baratos, lo que será aprovechado por el consumidor extranjero que ensanchará su cinturón a medida que nosotros lo vayamos achicando. La mayor parte de nuestra industria, quese sustentaba en el fuerte poder de compra de las masas populares, no tardará , en entrar en liquidación”.

El 25 de octubre del año pasado, Raúl Prebisch presentó un informe preliminar acerca de la situación económica del país, precedente ineludible del reciente Plan Moneda Sana o Inflación incontenible.

El documento, del cual Prebisch toma cierta distancia al manifestar que lo elabora sin que sus “sentimientos puedan empañar el juramento de imparcialidad y prescindencia política” que prestaron los funcionarios de las Naciones Unidas, lleva también la firma de un grupo de expertos: Julio E. Alizon García, Alvaro C. Alsogaray, Eugenio A. Blanco, Juan Llamazares, Alberto Mercier y Raúl C. Migone.

El plan sugiere la implantación de una enérgica política anti-inflacionaria; una apertura, con incentivos fiscales, a la inversión extranjera, y un énfasis particular en el apoyo del desarrollo de la producción agropecuaria, en especial, la ganadería, para incrementar las exportaciones del sector.

Respecto a la industria, propone una serie de medidas de apoyo limitadas en el tiempo, de modo que los sectores que no sean competitivos en el breve plazo deberían ser reemplazados por importaciones.

En materia fiscal, aconseja la implantación de un recargo de emergencia sobre el impuesto a los réditos y beneficios extraordinarios de 1955; que el Estado absorba las utilidades circunstanciales derivadas del desplazamiento de los tipos de cambio, y apropiarse, por un impuesto especial, de la plusvalía que los propietarios de la tierra obtengan de los arrendamientos en especie por el alza de los precios agrícolas.

Habiendo   determinado, para este año, necesidades de financiación por 22.700 millones de pesos, estima que deberán obtenerse 7.100 millones vía colocación de títulos, de los cuales 6 mil millones provendrían de las cajas de jubilaciones. La diferencia resultante (11 mil millones) sería cubierta con una expansión crediticia por igual monto.

El plan indica que los sueldos y salarios deberán ser sostenidos a expensas del beneficio de los empresarios y por el aumento de la productividad. Todo el proceso de cambio debe estar dirigido a fortalecer la actividad privada, reduciendo la presencia estatal a estrictas funciones de sostenimiento de la misma y la correcta administración de los bienes públicos. Simultáneamente, señala que los incrementos salariales futuros deben tener como única fuente el aumento de la productividad.

El documento finaliza remarcando que se trata de un plan de emergencia y sugiriendo que el Gobierno deberá elaborar su propio programa de desarrollo. Quedará en manos de los lectores establecer cuántohay en este plan  de ideas afines al pensamiento del  secretario general de la Cepal.

El Bicentenario Fascículo N°8 Período 1950-1969
Por ABRAHAM LEONARDO GAK
Contador público

Fuentes Consultadas:
Argentina El Siglo del Progreso y la Oscuridad María Seoane
El Bicentenario Fascículo N°8 Período 1950-1969
Historia La Argentina Contemporánea Polimodal AZ

Biografía de Manuel Galvez Obra Literaria Resumen de su Vida

LA VIDA Y OBRA LITERARIA DEL NOVELISTA  MANUEL GALVÉZ

Manuel Gálvez (1882-1962), novelista, dramaturgo, biógrafo y memorialista argentino nacido en Paraná (provincia de Entre Ríos).Hijo de una distinguida familia de ascendencia española, estudio con los jesuítas de Santa Fe y se graduo en Leyes en la Universidad de Buenos Aires aunque no se dedicó ejercicio de la profesión de abogado sino que cultivó el periodismo desd que se inició en la vida literaria con la publicación de un trabajo sobre Ibsen en el periódico Nuestra Época, que se publica en Santa Fe.

Terminó su carrera en leyes, con una tesis sobre La trata de blancas, para luego iniciar su vida literaria como poeta (El enigma interior, Sendero de humildad) y libretista de zarzuela, fundando una revista de importancia generacional, Ideas, junto con Ricardo Olivera. De joven simpatizó con el anarquismo cristiano inspirado por Liev Tolstói, y luego derivó hacia un nacionalismo de corte católico.

Manuel Gálvez

Manuel Gálvez

MANUEL GÁLVEZ  (1882-1962):  De la unión de don Manuel Gálvez y doña Ángela Baluguera nació este Manuel Gálvez en Paraná, el 18 de julio de 1882. Nació de buena familia, adinerada y de prosapia: era octavo nieto de Juan de Garay, contando entre sus ascendientes a Juana de Saavedra y Sanabria —hermana de Hernandarias—.

Cuando tenía tres años, pasó con su familia a la ciudad de Santa Fe. Allí entró al Colegio de la Inmaculada, donde desde los diez años hizo estudios de griego y de latín. Incursionó fugazmente en el colegio de Pizzurno, continuó sus tareas escolares en el Salvador, de Buenos Aires, y se recibió de bachiller en 1897. Desde ese momento se dedicó pacientemente a leer y al estudio de las leyes.

Sus primeros ensayos aparecieron publicados en “Nueva Época” y consistieron en críticas de obras teatrales. Pero en él bullía la creación y hacia ella se encaminó, con apresurado peso de principiante. En 1904, ya abogado, marchó a Europa.

En París se encontró con Rubén Darío, a quien leyó versos de su novia, Delfina Bunge, con la que contrajo matrimonio en abril de 1910. En agosto de 1907 irrumpió en la vida literaria porteña con su primer libro: “El enigma interior”, impresa por Biedma.

Entre ese año y 1909 viajó por Iss provincias del norte en su condición de inspector de enseñanza secundaria. De estos viajes nació un volumen de veintisiete poemas, “Sendero de humildad” que dedicó a sus amigos en las letras.

Concurrió a las reuniones de “El Almorzáculo”, peña de escritores donde se relacionó con colaboradores de la revista “Nosotros”. Tras una nueva y prolongada estancia en Europa, resolvió dedicarse por completo e la novela. Corría el año 1912.

Doce meses más tarde, el Departamento Nacional de Trabajo publicaba su ensayo “La inseguridad de la vida obrera”, fruto de tus experiencias como delegado argentino al Congreso es París. En 1919 fundó la Editorial Pax, junto a Augusto Bunge. En el teatro obtuvo éxitos reseñantes, como la adaptación de su famosa naveta “Nacha Regules”. Desde 1933 colabora en “La Nación”. En noviembre de 1962, la prensa publica la noticia de su deceso, con comentarios laudatorios sobre su obra literaria y su personalidad.

LA ÉPOCA DE GÁLVEZ: La generación de Gálvez vivió en un tiempo feliz, cuando Buenos Aires contaba apenas con ochocientos mil habitantes. Como gran parte de ellos eran extranjeros, la población nativa constituía realmente una gran aldea

. Eran días placenteros y tranquilos. No se conocían grandes fortunas, pero a nadie le faltaba dinero; los jóvenes se aburrían un poco por falta de diversiones, pero en cambio existía la amistad y el amor; todavía circulaban algunos tranvías a caballo, se bailaba la “polca militar” y, hasta en los barrios del centro, sobre todo en las primeras horas de la noche, el melancólico organillo trituraba las notas del vals “Sobre las olas” o “El delirio de Lucía”.

En este clima ingenuo, en esta sociedad que cultivaba el posromanticismo y se deleitaba con las empolvadas marquesas de Darío, Gálvez nació a las letras asesinando a los faunos y a los sátiros de una Grecia de tercera mano: sus compañeros eran todos rebeldes, creían en el tolstoísmo como en una especie de anarquismo cristiano, simpatizaban con el teatro libre de Antoine y eran espiritualistas cue creían en los principios esenciales de la religión.

En mayo de 1903 fundó la revista “Ideas”, semejante a una peña editorial, que reunió alrededor de Emilio Ortiz Grognet y Emilio Becher a figuras descollantes: Ricardo Rojas, Alberto Gerchunoff, Juan Pablo Echagüe, Ricardo Olivera, Mariano Antonio Barrenechea, Carlos Alberto Leumann, Juan Manuel Méndez, Atilio Chiáppori, Alfredo López Prieto, Ernesto Mario Barreda, Mario Bravo, Gustavo Martínez Zuviría y tantos otros, que se lanzaron así al quehacer literario.

Cuatro años más tarde, en agosto de 1907, irrumpió en la vida literaria porteña con su primer libro: “El enigma interior”, que apareció impreso por Biedma. Cada poema estaba dedicado a un hombre de letras, y todo el libro, a Delfina, el gran amor, cuyas blancas manas, pálidas y conventuales, le hacían soñar con las vírgenes de Botticelli. La crítica aceptó el trabajo con bastante complacencia y se vendieron, aproximadamente, ciento veinte ejemplares.

En julio de 1912 —al cumplir los treinta años— decidió iniciar su obra novelesca, planeada desde un lustro atrás. Juzgó llegado el momento de escribir, en prosa, aquello que conocía por experiencia. Sincero consigo mismo, Gálvez había esperado lo. suficiente rara no defraudar ni defraudarse; antes de entonces, mal hubiese podido describir padecimientos, porque no había sufrido ni vivido. Antes de lanzarse definitivamente hizo su plan: treinta novelas de la vida argentina, una cada año o cada año y medio. Estudió concienzudamente la técnica novelística y empezó a vivir en el mundo de los seres ficticios, creados por su imaginación.

En octubre de 1913 vio la luz “El solar de la raza“, reafirmación de hispanismo que marcó el retorno de la joven intelectualidad argentina a los viejos principios de la madre patria. “La maestra normal” (1914), novela de claro ambiente provinciano, le valió una revera crítica por parte del magisterio y algo también de la prensa; en Buenos Aires, el diario “El Pueblo” dijo que era un libro inmoral y pornográfico, al mismo tiempo que Unamuno lo defendía en La Nación” y Lugones sostenía en las columnas del mismo diario rué Gálvez atacaba a las provincias, a los maestros y a la escuela laica.

A principios de 1919 inició la preparación de una de sus más famosas y discutidas novelas: “Nacha Regules“, anticapitalista y revolucionaria en lo social y económico, aunque no en lo religioso.

En 1920 la Biblioteca de Novelistas Americanos publicó su “Luna de miel y otras narraciones“, que contiene cuatro novelinas y tres cuentos, y tres años más tarde apareció “Historia de arrabal“. “La tragedia de un hombre fuerte“, publicada en mayo de 1922, reflejó la lucha entre el espíritu emprendedor y el espíritu estático que se disputan el ser argentino encarnado en Víctor Urgel, en al escenario de la pasión política y la pasión de su amor.

Es Gálvez el aprovechado novelista de cada hora, de cada angustia; un escritor triunfalmente desafiante del tiempo, profundo psicólogo, retratista sincero para quien el arte y la ciencia de novelar es un instrumento dominado con perfección; es también el poeta del amor y de la mística, ultrasintético y humano.

FRAGMENTO:   “ASÍ SOY SIN TÍ”

Sin ti me siento solo,
abrumadoramente solo,
en un mundo de soledades,
vacío de ilusiones y de ideas,
de pensamientos y de todo.
Sin ti me siento abandonado
como si, con sus negros rasos,
la muerte me envolviera:
Sin ti soy una isla
sin pájaros, sin arboledas:
una isla sin playas hacia el mundo
y toda desolación y tristeza.
Sin ti soy un muerto que anda
por un camino de hojas secas.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:

Gálvez es también colaborador de La Nación y otros periódicos y revistas. La iniciativa de crear una revista surgió de Mario Antonio Barrenechea, secundado por Jorge Eduardo Coll. Al enterarse del proyecto, Gálvez se entusiasmó y habló de Ideas con su amigo Ricardo Olivera. El mismo Manuel Gálvez ha declarado que su objetivo es “luchar heroicamente contra el ambiente materialista y descreído, extranjerizante y despreciador de lo argentino, indiferente hacia los valores intelectuales y espirituales” que según él reinan en nuestro medio.

En el primer numero de la nueva revista, aparecido en mayo de este año, colaboran el escritor chileno Alberto del Solar, Ángel Estrada, Martín Gil, Eugenio Díaz Romero, Guillermo Leguizamón y Emilio Ortiz Grognet. Estaba encabezado por un artículo de Olivera titulado “Sinceridades”, una severa síntesis de la penuria intelectual en que vive el país. En las secciones permanentes aparecen las colaboraciones de Julián Aguirre, Martín Malharro, Emilio Becher, Juan Pablo Echagüe y el propio Gálvez.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil de Lujo Tomo III Editorial CODEX Manuel Gálvez
Diario El Bicentenario Fasc. N° 5 Período 1890-1909

 

Operación Retorno El Regreso de Perón Causas del Fracaso

RESUMEN HISTÓRICO DEL REGRESO DE JUAN PERÓN A LA ARGENTINA

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA: Arturo Umberto Illia (1900-1983), político y médico argentino, presidente de la República Argentina (1963-1966), representando a la Unión Cívica Radical del Pueblo.

Presidente Illia Umberto

Su gobierno nació débil. Si bien tenía mayoría en el Senado y gobernaba en trece de las veintidós provincias, el radicalismo del pueblo contaba con sólo setenta y dos de las ciento ochenta y nueve bancas de la Cámara de Diputados.

De principios republicano , sumamente respetuoso de las leyes y nacionalista, intentó gobernar según estos lineamientos rescindiendo los contratos petroleros firmados por su predecesor con empresas extranjeras. También intentó llevar a cabo reformas económicas y sociales, pero la falta de apoyo en la Cámara de Diputados y la oposición militar hicieron fracasar sus planes.

Por otro lado también empresarios, nucleados en la Asociación Coordinadora de Entidades Empresarias Libres (ACIEL) -que agrupaba a los dirigentes de las grandes empresas industriales y agropecuarias y representaba a la Unión Industrial Argentina y a la Sociedad Rural Argentina, entre otras entidades-, rechazaron sistemáticamente las iniciativas gubernamentales durante todo el mandato.

Las organizaciones sindicales también ejercieron una implacable oposición. Bajo la férrea dirección de Vandor, la CGT llevó adelante en 1964 un plan de lucha, cuyos objetivos eran la obtención de mejoras salariales, el control de precios y el levantamiento de la proscripción del peronismo.

En agosto de 1963, las 62 Organizaciones resumieron las principales demandas del movimiento obrero: pleno empleo, control de los costos, nacionalización de los depósitos bancarios, interrupción de las relaciones con el FMI (Fondo Monetario Internacional), cancelación de todos los contratos petrolíferos con empresas extranjeras y denuncia de todos los acuerdos que otorgaran privilegios al capital extranjero.

Sin embargo, en el interior del sindicalismo peronista, no todos estaban de acuerdo en confrontar abierta y permanentemente. Desde la época del gobierno de Frondizi fue creciendo la figura del líder de los metalúrgicos: Augusto Timoteo Vandor.

Sindicalista Vandor Timoteo

Sindicalista Vandor Timoteo

El plan comprendía una serie de ocupaciones de fábricas, perfectamente organizadas. Según las estimaciones de la CGT –posiblemente exageradas-, en cinco semanas fueron ocupadas más de 11.000 plantas con la participación de cerca de 4.000.000 de trabajadores. La demostración de fuerza que implicó este plan no tenía como destinatario exclusivo al gobierno de Illia: también procuraba mostrarle a Perón el peso creciente del liderazgo sindical.

El “vandorismo” constituyó un estilo de conducción sindical caracterizado por la pretensión de transformar al peronismo en un partido político de base sindical independizado de la tutela de Peron (por ese entonces, radicado en Madrid) y por el control de la actividad gremial a partir de un autoritarismo que ignoraba la voluntad de gran parte de los trabajadores que decía representar. (Ver: Asesinato de Vandor)

Fracaso de la Operación Retorno: Los peronistas se dividieron, en su afán por controlar y orientar el movimiento de protesta, debido a la puja sorda entre Perón y Vandor. Y un duelo ya abierto se disparó a raíz del “Operativo Retorno“: Perón intentó volver al país en diciembre de 1964, para recuperar contacto con sus bases y acorralar a los militares y a Illia; pero el resultado fue ambiguo, porque Vandor y Las 62 incumplieron su promesa de movilizarse para forzar su ingreso al país y el líder quedó en off side cuando su avión fue detenido en Brasil.

El gobierno de Illia se vio obligado a mostrar el peor rostro de la proscripción faltando a su compromiso de levantarla; pero Perón no pudo evitar que quedara en evidencia que el sistema político necesitaba su ausencia para mantenerse en pie y que tenía los medios para asegurarla.

Desde entonces ya no dudaría en alentar la revuelta, tanto contra el gobierno como contra “los traidores”. Sus arengas lograrían dividir a la CGT y, en enero de 1966, incluso a Las 62: Framini y otras figuras como Olmos y Alonso se alejaron del vandorismo y crearon las “62 organizaciones de pie junto a Perón”.

La fractura se replicó en marzo en la bancada de Diputados y posteriormente en las listas que competirían por el voto peronista en las provincias. Con todo, como veremos, el gobierno estaba lejos de poder aprovechar estas divisiones.

PARA SABER MAS…: Como ampliación del tema publicamos una nota en El Bicentenario Fasc. N° 8 período 1950-1969 a cargo de Santiago Senén Gonzalez Historiador y Periodista y Fabián Bosoer Politólogo y Periodista.

Al comenzar este año, el general Perón comunicó desde su exilio en Madrid a sus interlocutores que lo visitaban en su residencia de Puerta de Hierro o recibían sus misivas su intención de regresar a la Argentina y desafiar la proscripción impuesta por los militares. Distintos emisarios y visitantes volvieron con las palabras del líder: “Este año será muy importante para nosotros. Vamos a anunciar mi retorno a la Patria”. El primer “Operativo Retorno” se puso en marcha.

Las cada vez más poderosas 62 Organizaciones, brazo político del sindicalismo peronista, serían la base de apoyo para llevar adelante la organización del plan y la movilización para rodear el regreso de Perón del clamor popular. Cuatro líderes sindicales encabezaron las diversas acciones. El objetivo parecía claro pero cada uno pretendió llevarlo a cabo a su manera.

Augusto Timoteo Vandor, el líder de la Unión Obrera Metalúrgica esta altura, el hombre fuerte que maneja los hilos del poder sindical. El dirigente metalúrgico, que ve en la política el arte de la negociación, fue el encargado de anunciar en agosto que en el curso del año Perón volvería a la Argentina. El Lobo Vandor fue el único dirigente que se atrevió a definir una estrategia propia y ya se empezó a hablar del “vandorismo”, el proyecto político de un “peronismo sin Perón”.

Otro dirigente que acompaña a Vandor es Andrés Framini. Este gremialista histórico de los textiles participó en las jornadas del 45 y fue uno de los encargados de la conducción cegetista al producirse el golpe del 55. Triunfó en las elecciones para gobernador en la provincia de Buenos Aires, en 1962, como candidato de la Unión Popular (una de las siglas que usó el peronismo), que finalmente fueron anuladas.

El tercero es uno de los secretarios generales de la CGT, José Alonso, que encabezó el Plan de Lucha que culminó con la toma de fábricas en mayo de este año, pensadas como verdadero “caldo de cultivo” para el regreso de Perón y la confrontación con el gobierno del presidente Arturo Illia.

Alonso , dirigente del vestido alienta los actos de la campaña del “Luche y Vuelve”. Vandor y Alonso ya están perfilados como los conductores de dos sectores pugna dentro del sindicalismo peronista: las 62 “Leales a Perón” y las 62 “De Pie Junto a Perón”.

El otro sindicalista que participó en la Operación Retorno es el titular del gremio de la Sanidad, Amado Olmos. Sin embargo, su posición no fue del todo coincidente con la de sus compañeros. Olmos pensaba que el líder exiliado debía abandonar la España franquista y trasladarse a la Cuba revolucionaria, para dirigir desde allí el movimiento hasta su regreso. Desconfía de Vandor, por eso se alió con Alonso cuando éste creó el núcleo “De Pie…”.

La dirigencia sindical, unificada en torno al Plan de Lucha, se fracturó cuando los gremialistas no peronistas advirtieron que las acciones, en un principio reivindicativas, tenían por principal objetivo la vuelta de Perón e incluso favorecían las acciones destinadas a remover al gobierno radical.

Otro ingrediente importante para ahondar la movilización y también las divisiones dentro del movimiento sindical fue la visita al país del presidente de Francia, Charles De Gaulle, en octubre. El general De Gaulle, héroe de la Resistencia durante la Segunda Guerra Mundial, tiene 74 años y fue recibido por los militantes y dirigentes peronistas como una antesala del retorno del líder, con consignas como “Perón-De Gaulle, un solo corazón” o “De Gaulle-Perón, tercera posición”.

El 17 de octubre, día peronista por naturaleza, se anunció públicamente la creación de la Comisión Nacional Pro
Retorno, integrada por Vandor y Framini, Alberto Iturbe y Carlos Lascano, la dirigente femenina Delia Parodi y el financista Jorge Antonio. El 2 de diciembre, Perón voló con pasaporte paraguayo con destino a su país, acompañado por los integrantes de la comisión liderados por Vandor. Pero el intento no salió según lo planeado.

El avión fue detenido por las autoridades militares de Brasil en el aeropuerto de Río de Janeiro y, ante una gestión de la Cancillería argentina, pero sobre todo por la presión castrense, fue obligado a regresar a Madrid.

Según una versión, se había pedido permiso al propio dictador Francisco Franco para que dejara salir el avión de Iberia rumbo a la Argentina. En Buenos Aires, la organización de la recepción fallida estuvo a cargo de Antonio Cañero, Miguel Unamuno, César Faerman, Máximo Castillo e Hilda Pineda. Finalmente, ya de regreso a España, tras el fracaso del operativo, Perón gozará de las mismas condiciones de residencia que tiene desde 1960.

El gobierno español anunció que el exiliado “debía renunciar a su actividad política”, cosa que, claro, éste nunca obedecerá. El fracaso del Operativo Retorno podría ahondar las diferencias entre Perón y Vandor, a quien el líder responsabiliza por el mal paso e incluso acusa de traición. Una ardua lucha entre los distintos sectores internos agita al peronismo pero su conductor seguirá manteniendo, a distancia, la conducción del movimiento: todos invocan su nombre.

Fuentes Consultadas:
El Bicentenario Fasc. N° 8 período 1950-1969 nota a cargo de Santiago Senén Gonzalez Historiador y Periodista y Fabián Bosoer Politólogo y Periodista.
Historia de la Argentina 1955-2010 Marcos Novarro
Historia La Argentina Contemporánea Polimodal A-Z Pigna-Dino-Mora-Bulaccio-Cao

 

 

 

Levantamiento Carapintada Aldo Rico en 1987 Causas

RESUMEN HISTORIA DEL ALZAMIENTO DE ALDO RICO EN SEMANA SANTA

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA: Luego de siete brutales años de un gobierno de facto, dirigido por Juntas Militares en donde se repartían el poder entre las tres fuerzas armadas, y que en 1982 nos llevaron a una ignominosa guerra contra la ocupación inglesa de la Islas Malvinas, se inició un esperanzado gobierno democrático, en donde el primer período de 1983-1989 gobernó nuevamente el radicalismo.

El viejo partido de Yrigoyen retornó al gobierno después de 17 años. Raúl Ricardo Alfonsín logró lo que parecía improbable: derrotar electoralmente al peronismo. Nunca antes, en una elección presidencial, había ocurrido. La victoria alcanzada con el 52 % de votos provenientes de distintas clases sociales se basó en un llamamiento democrático, centrado en la defensa de los derechos individuales que, en esa oportunidad, llegó hasta las capas populares, partidarias tradicionales del peronismo.

Raúl Alfonsín

Presidente Democrático (1983-1989) Raúl Alfonsín

El nuevo gobierno comenzó con dos años de cierta prosperidad y una creencia generalizada en las palabras del indiscutido líder del momento Raúl Alfonsín, quien repetía que con “la democracia se come, se cura y se educa”. Pero llegaron los problemas económicos atribuídos a la “herencia del período militar” y en 1985 se implementó un plan llamado Austral que tuvo un éxito inicial, pero debió enfrentar serias complicaciones, tanto internas como derivadas de un difícil contexto internacional, y perdió eficacia.

Este deterioro en el terreno económico fue acompañado por una crisis política, originada por el levantamiento militar de Semana Santa de 1987. La convergencia de ambos procesos erosionó la credibilidad del gobierno y lo condujo a la derrota frente al peronismo, en las elecciones de renovación parlamentaria y de gobernadores de 1987.

El tema más espinoso fue el juzgamiento de los crímenes cometidos por la dictadura. Alfonsín intentó solucionarlo sin afectar a las Fuerzas Armadas como institución. El informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, publicado bajo el título Nunca más, y el juicio a los miembros de las juntas militares demostraron que el llamado “Proceso de Reorganización Nacional” había aplicado un plan sistemático de carácter genocida. Cinco de los nueve altos ex jefes militares fueron condenados, pero las presiones castrenses y el afán de “reconciliar a la sociedad” llevaron a la sanción de las leyes llamadas de “Punto Final”, de 1985, y de “Obediencia Debida”, de 1987, que clausuraron las acciones penales, salvo en los casos de sustracción y cambio de identidad de menores.

¿PORQUE SE SUBLEVARON?

Alfonsín tomó algunas medidas muy importantes respecto de las FFAA. La primera fue el Juicio a las Juntas; otra fue el intento de someter, al Ejército principalmente, al orden constitucional. La tarea del gobierno era difícil y requería apoyos fuertes. La población respaldó estas medidas, con su participación se constituyó en garante de la naciente democracia. Los partidos políticos también se encargaron de resguardar el orden institucional por encima de sus diferencias. La sociedad había cambiado y las instituciones democráticas se estaban afianzando.

El malestar dentro del Ejército comenzó con la derogación de la Ley de Autoamnistía y se agravó considerablemente con el enjuiciamiento de las Juntas. La reacción de las FF.AA. cristalizó en tres levantamientos durante los años 1987 y 1988.

La Cámara había ordenado el enjuiciamiento de los oficiales superiores y de todos los miembros subalternos de las FEAA. que tuvieron responsabilidad operativa en la represión ilegal. Quedaba abierta la posibilidad de ampliar los procesos y con ello el número de militares enjuiciados.

Hacia fines de 1985 se habían acumulado más de 1.200 causas judiciales contra miembros de las FEAA. y de seguridad. En este marco y ante los fallidos intentos de que la justicia pusiera un coto definitivo a dichos juicios, el 5 de diciembre de 1986 el presidente Alfonsín envió al Congreso un proyecto de ley que fijaba la extinción de la “acción penal contra todo miembro de las FF.AA. y de seguridad imputado en los delitos acaecidos en el marco de la represión ilegal hasta el 10/12/83 siempre que dicho uniformado no fuere citado a prestar declaración indagatoria por tribunal competente dentro de los 60 días corridos'”‘, contados desde la promulgación de la ley. El 23 de diciembre, la iniciativa oficialista fue aprobada por el Congreso sin modificaciones.

Al día siguiente el Poder Ejecutivo promulgó la ley que sería conocida como ley de “Punto Final”. La mayoría de las Cámaras Federales de todo el país suspendió la feria judicial de enero para acelerar las causas en curso y procesar a la mayor cantidad posible de uniformados. Pasados los 60 días el número de procesados ascendía a 450, la mayoría oficiales de alta graduación, los otros 750 habían sido desprocesados gracias a la ley de “Punto Final”.

En oposición a la política de Alfonsín, un grupo de oficiales al mando del teniente coronel Aldo Rico se acuarteló en Campo de Mayo para exigir una solución política a las citaciones judiciales de los militares. Los oficiales amotinados no cuestionaban el orden constitucional, se limitaban a pedir al gobierno una solución para el problema de los oficiales enjuiciados. Los carapintadas10 cuestionaban también la conducción del Ejército, porque la consideraban responsable de la derrota de Malvinas.

levantamiento carapintadas aldo rico

Aldo Rico

Todos los partidos políticos y las organizaciones sociales dieron su apoyo al régimen democrático. El pueblo se reunió en plazas y centros comunitarios de todo el país para realizar una suerte de vigilia nacional durante cuatro días para que los militares depusieran su actitud. (Fuente Consultada: Cuatro décadas de historia argentina: (1966-2001) Palmira Dobaño, Mariana Lewkowicz).

La sanción de la ley llamada de “obediencia debida” -que exculpaba a los subordinados- tampoco resolvió el problema _ aunque los conflictos siguientes no tuviere-la gravedad de los de Semana Santa. Un nuevo levantamiento, en enero de 1988, encabezado por el teniente coronel Rico, fue controlado. En diciembre del mismo año, el coronel Seineldín lideró una nueva insurrección que, si bien pudo ser neutralizada, demostró que el enfrentamiento entre el poder político legalmente constituido y una fracción importante de las Fuerzas Armadas seguía abierto.

“Felices Pascuas”: Cuando ya la primera sublevación llevaba unos tres días de iniciada, y la situación de los rebeldes era insostenible –a pesar deque no había militares dispuestos a reprimirlos-, el Dr. Alfonsín no encontró nada mejor que volar en helicóptero hasta Campo de Mayo donde negoció una aparente rendición de los rebeldes. A su regreso a la Casa de Gobierno, desde su famoso balcón, le dijo a la multitud enfervorizada: “Argentinos, la casa está en orden, ¡felices Pascuas!”, y luego invitó a la desconcentración.

Raúl Alfonsín, junto a Antonio Cafiero principal referente del Peronismo

La consternación ciudadana comenzó esa misma noche, cuando en los noticieros de la TV aparecieron los “carapintadas” de Campo de Mayo, abrazándose alborozados y con las armas en su poder, a pesar de que el Dr. Alfonsín, horas antes, había afirmado ante su pueblo que “los rebeldes –algunos de ellos héroes de Malvinas-se han rendido”.

El golpe final contra la credibilidad popular fue poco después, cuando el sumiso Congreso Nacional -como consecuencia del acuerdo de Campo de Mayo entre el Dr. Alfonsín y los “carapintadas”- dictó la ley conocida con el nombre de “Obediencia Debida”, la que significó el perdón para todos quienes hubiesen violado los derechos humanos durante la dictadura militar, y aun el de quienes, además, habían cometido delitos conexos para su exclusivo beneficio personal, con el pretexto de que fueron simples cumplidores de órdenes, a pesar de que varios de ellos ostentaban los grados de general, coronel y sus equivalentes en las otras fuerzas.

Fuente: Horacio P. Ballester, Memorias de un coronel democrático.

PARA SABER MAS…:
Crónica de la Época: Como ampliación del tema publicamos una nota en El Bicentenario Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo de Elsa M. Bruzzone Profesora de Historia

Del Juicio a las Juntas Militares de 1985 surgió la necesidad de investigar la conducta de los cuadros medios y bajos militares que operaron, durante la dictadura, con la mayor discrecionalidad. Esta actividad ocasionó malestar en los distintos escalones investigados que, advirtiendo la poca disposición del Gobierno para efectuar la imprescindible reforma militar, establecieron   -según afirmaciones de fuentes confiables- un curso de acción general por seguir que puede sintetizarse en: sumisión a la Justicia como único medio de reinsertar a las Fuerzas Armadas en la vida institucional, reivindicación pública de la “guerra sucia”, asistencia jurídica a los procesados, gestiones privadas para conseguir un número mínimo de condenas y presión posterior por una amnistía o indultos.

La debilidad política evidenciada ante los desbordes verbales de muchos ex represores quedó claramente expuesta en las “Instrucciones” dadas por el ministro de Defensa al fiscal general de las Fuerzas Armadas el 4 de abril del año pasado para interrumpir, con plazos perentorios, las investigaciones en curso y culminó el 24 de diciembre de ese mismo año con la Ley de Punto Final.

Estas investigaciones dejaron en evidencia las responsabilidades de los mandos subalternos que ejecutaron los operativos. En cambio fue difícil detectar a los mandos superiores que ordenaron o toleraron los delitos de sus subalternos. Esta evidente injusticia dio origen al levantamiento militar encabezado por el teniente coronel Aldo Rico el 15 de abril último.

En los días previos al amotinamiento, fuentes bien informadas dejaron trascender que el embajador norteamericano Theodore Gildred manifestó: “La posición de los Estados Unidos en el asunto de la conspiración militar que se avecina es muy clara: estaremos firmes al lado del presidente Alfonsín y la democracia; pero es hora de que el Gobierno entienda que no se puede seguir estirando la cuerda militar. Hay que encontrar una solución política al tema de los juicios”.

En los mismos términos se expresó el 10 de abril Donald Harrington, funcionario del Departamento de Estado, de visita en nuestro país.

El 16 de abril, el pueblo manifestó con claridad su condena al levantamiento militar y salió a las calles para defender al gobierno constitucional.

Ese mismo día, desde el Palacio de los Dos Congresos, y ante la multitud reunida, el presidente Raúl Alfonsín expresó: “No podemos, en modo alguno, aceptar un intento extorsivo de esta naturaleza. Nos lo impide la ética, nos lo impide nuestra conciencia democrática, las normas constitucionales, así como las que rigen las Fuerzas Armadas, basadas en la disciplina… También nos lo impide la historia, de la que los argentinos hemos extraído una clara enseñanza: ceder ante un planteamiento semejante sólo significa poner en juego el destino de la Nación.

Entonces, aquí no hay nada que negociar, la democracia de los argentinos no se negocia. Se terminó para siempre el tiempo de los golpes; pero también se terminó el tiempo de las presiones, los pronunciamientos y los planteos… Ningún ciudadano puede negociar con la Justicia ni con ningún otro poder del Estado sobre su situación procesal”. Tres días después, el domingo 19 de abril, en la Plaza de Mayo las palabras presidenciales fueron: “Felices Pascuas.

Los hombres amotinados han depuesto su actitud. La casa está en orden”. En una conferencia de prensa, Aldo Rico, el jefe de los sublevados, expresó: “Nos hemos puesto de pie y hemos logrado nuestro objetivo”.

La realidad mostró un mes y medio más tarde, el 4 de junio, la sanción de la Ley de Obediencia Debida, clara expresión del doblegamiento del poder político ante la presión militar, las amenazas y la acción psicológica de los Servicios de Inteligencia. Su puesta en ejecución dejará crímenes impunes, lo que incrementará las diferencias entre el pueblo y las Fuerzas Armadas, fortalecerá al pasado, comprometerá la unidad del campo democrático, debilitará profundamente el proceso de afianzamiento democrático y podrá constituir el preanuncio de mayores aberraciones.

Es evidente que la promisoria conducta de enjuiciar a las Juntas responsables de la conducción del terrorismo de Estado no ha sido continuada en la medida que las circunstancias lo requerían.

El poder político no sólo ha trastabillado sino que ha claudicado ante las presiones de los restos del poder militar. Continuar expresando que las Fuerzas Armadas son capaces de autodepurarse es como ponerse una máscara para ocultar una gravísima debilidad. Hoy más que nunca se hace necesario reestructurar el poder militar para proteger al sistema democrático. La nueva política militar democrática debe ser sostenida en la fuerza del pueblo. Este debe ser informado de esta situación y debe saber que estas leyes de Punto Final y Obediencia Debida son una imposición y constituyen una peligrosísima concesión. Por ello deben ser repudiadas y denunciadas.

Fuentes Consultadas:
Cuatro décadas de historia argentina: (1966-2001) Palmira Dobaño, Mariana Lewkowicz
Horacio P. Ballester, Memorias de un coronel democrático.
El Libro de los Presidentes Argentinos del Siglo XX Deleis-Titto-Arguindeguy
El Bicentenario Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo de Elsa M. Bruzzone Profesora de Historia

 

Historia del Atentado Contra la AMIA Cronología de los Hechos

EL ATENTADO A LA A.M.I.A Y CRONOLOGÍA DE LOS HECHOS

atentado contra la amia

UN POCO DE HISTORIA CRONOLÓGICA….
El 18 de Julio de 1994, se derrumba el edificio de la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina), ubicada en el corazón del centro porteño. Mueren 85 personas y casi 300 personas son heridas. En pocas horas se acusa oficialmente a Irán como principal sospechoso del hecho terrorista, cometido a través de Hezbollah. Tal acusación se hace en conjunto entre los gobiernos de EE.UU. , cuyo presidente en aquel momento era Bill Clinton y el Estado de Israel, presidido por el presidente Shimon Peres y el Primer Ministro Isaa Rabin.

Hay cómplices agentinos, el primero que aparece es Carlos Telleldín, que es sospechoso de entregar la camioneta en donde se colocó la bomba. También estarían complicados Hugo Perez y Juan José Martinez, como ayudantes en la compra del automóvil y otros policías que en el 2001 fueron a juicio, pero fueron todos absuletos por falta de prueba.

Por otro lado a los pocos días de la tragedia, el juez Juan J. Galeano encargado de investigar el atentado viaja a Venezuela en donde encontraría una primera pista sobre la posible relación del hecho con Irán. Algunos de los responsable y con pedido de captura son: Abás Zarrabi Krorasani, Mahvash Musef Gholan Reza, Ahmad Allameh Falsafi y Akbar Parvaresch.

En 1997 Julio: el fiscal Alberto Nisman se suma a la investigación del caso, quien en el 2008 pedirá la detención de expresidente Carlos Menem, la  de su hermano Munir, del Juez  Galeano, de Palacios y del ex titular de los servicios secretos Hugo Anzorreguy por presunto encubrimiento en la investigación. En el 2003 el juez Galeano había sido apartado de la causa y reemplazado por lo reemplaza por el juez Rodolfo Canicoba Corral.

En 2010 Menem es procesado por encubrimiento, y en 2012 se lo elevó a juicio oral junto a otros cinco imputados.

En 2013, durante la presidencia de Cristina de Kirchner, se firma el Memorándum de entendimiento Argentina-Irán, a los efectos de avanzar con la investigación de los iraníes comprometidos en el ataque. El memorándum constaba de nueve puntos entre los cuales se destacaba la creación de una Comisión de la Verdad, que estaría compuesta por juristas internacionales para cooperar con la investigación. Además establecía que el juez de la causa, Rodolfo Canicoba Corral y el fiscal Alberto Nisman, argentinos, podrían interrogar a los sospechosos iraníes con notificación roja de Interpol.

Cristina Kirchner

Cristina Kirchner

Al poco tiempo ese acuerdo fue denunciado por las asociaciones de judíos residentes en la Argentina, pues se supone que es parte de un plan oficial para liberar a todos los funcionarios inaníes acusados y que la única intención es acercarse a  Irán con fines geopolíticos y restablecer relaciones comerciales a los fines de descomprimir la crisis energética de Argentina.

En 2014  la Justicia argentina declara inconstitucional el acuerdo con Irán por la causa AMIA, tres días antes de cumplirse el XX aniversario del atentado suicida.

El 14 de enero de 2014 el fiscal Alberto Nisman denuncia a la presidente Cristina Fernández y al canciller Héctor Timerman por una presunta negociación para encubrir a los iraníes prófugos acusados del atentado, y es convocado al Congreso  para explicar los avances en la investigación y motivos de sus denuncia el lunes 19 de mayo, pero el día anterior fiscal Nisman aparece muerto con una bala calibre 22 en su cabeza.

Fiscal Nisman

En 1999, en Pasteur 633, se inauguró el nuevo edificio de AMIA. En él, habitan hoy diversas instituciones, que trabajan intensamente por seguir construyendo juntos la historia de una comunidad.

PARA SABER MAS…: Como ampliación del tema publicamos una nota en El Bicentenario Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo de Walter Goobar, periodista.

Quienes escribieron el guión para el ataque contra la Amia tuvieron una imaginación y un talento dignos de Hollywood. No se trataba de perpetrar un atentado más, ni de volar un edificio, sino de montar un cruento espectáculo que diera una señal inconfundible de poderío, de una gran escalada bélica, porque la guerra es cada vez más una cuestión visual.

Los perpetradores no querían reeditar su opera prima -el ataque contra la embajada de Israel-, sino superarla sin dejar cabos sueltos. Además, iban a transmitir un mensaje unívoco: la bomba en la calle Pasteur anunciaría que el campo de batalla del Medio Oriente había cambiado de contorno y el número de víctimas sería la nueva unidad de medida de esta lógica perversa.

A pesar de que los argentinos ni se enteraron, junio fue un mes cargado de malos augurios: mientras la Corte Suprema confesaba su incapacidad para investigar el atentado contra la embajada de Israel, Hezbollah anticipó la inminencia de un atentado cuando finalizara el Mundial de Fútbol y advirtió que no necesariamente lo iba a reivindicar. El último lunes 18 de julio, los últimos momentos de vida se escurrían inexorablemente para mucha gente que habitaba, transitaba o trabajaba en la calle Pasteur.

Faltaban 15 minutos para las diez de la mañana y a esa hora mucha gente iba a su trabajo. Luisa Miednik, ascensorista de la Amia desde hacía 27 años, entró al edificio cinco minutos antes de la explosión. Había bajado del colectivo 99 en Viamonte y Pasteur y le llamó la atención el silencio de la calle. En los departamentos de la zona los moradores desayunaban leyendo el diario.

Sebastián Barreño, de tres años, caminaba por Pasteur de la mano de su mamá. Iban hacia el Hospital de Clínicas y cerca de las diez pasaron por la puerta de la Amia. Rosa, la mamá, se salvó. Ingrid Finkelchtein tenía 18 años y su vida estaba dedicada al grupo Duran Duran. Esa mañana había ido con su madre, con su amiga íntima Carla Josch y Analía, la hermana de Carla, a buscar un empleo.

Las cuatro murieron en la Bolsa de Trabajo de la Amia. Jorge Antunez tenía 18 años y trabajaba como mozo en un bar de Tucumán y Pasteur. Había llegado de San Juan dos años antes y planeaba terminar séptimo grado en una escuela nocturna. David Barriga, un obrero boliviano de 28 años que trabajaba en las refacciones de la Amia, le había pedido a su hermano Julio que lo acompañara a una inmobiliaria porque quería comprarse un terrenito. No alcanzaron a salir: la bomba detonó a las 9.53 y ninguna de las 86 víctimas estaba preparada para morir.

Fuente: El Bicentenario Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo de Walter Goobar, periodista.

Historia del Atentado a la Embajada de Israel

atentado a la embajada de israel en buenos aires

Un 17 de marzo de 1992, poco despúes del medio día, cuando gran parte de los porteños estaban almorzando tranquilamente, una estrépito espantoso rompe con la calma de esos comensales….había explotado un coche bomba en la Emabajada de Israel, ubicada en la zona centrica de la ciudad. La explosión derrumba el edificio y produce daños colatareles, poniendo en riesgo a un colegio, un conveto y un asilo de ancianos situados a pocos metros de la Embajada. El coche bomba cobró 29 vidas, y de centenares de heridos. Los hechos fueron rapidamente atribuídos a fundamentalistas musulmanes y palestinos. La Corte Suprema de Justicia inicia la investigación, pero no logra identificar a los culpables y cómplices argentinos.Moshe Rabbani, delegado cultural de la embajada iraní en Buenos Aires, es el principal sospechoso, pero no se encuentran pruebas fehacientes y se entorpece la investigación por mas de 20 años, aún no hay culplables y respuestas convincentes.

PARA SABER MAS…: Como ampliación del tema publicamos una nota en El Bicentenario  Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo del rabino Daniel Goldman.

Quienes deambulaban por los aledaños de la esquina porteña de Arroyo y Suipacha, alrededor de las 14.47 del 17 de marzo, sintieron un terrible sacudón. Algo así como si se tratara de un terremoto. Pero por esta vez, la tierra no era responsable. Una bomba volaba la sede de la Embajada de Israel y un fuerte temblor agitó en cuerpo y alma a todos los argentinos. Ni más ni menos, de un segundo al otro, 29 vidas se esfumaron para siempre. Y ya no hay vuelta atrás: el atentado terrorista de magnitudes inconmensurables inició el diagrama de un nuevo mapa de redes, incógnitas y dolor en nuestro país.

Rápidamente los primeros medios de comunicación llegaron al lugar de la tragedia y comenzaron a retratar el paisaje del horror. No sólo se desplomó la sede diplomática, sino que el convento, el geriátrico, la iglesia y la escuela ubicados en los aledaños de esa zona del centro de la capital porteña se convirtieron en polvo y devastación. Trozos de hormigón quebrado, ladrillos desparramados y vidrios rotos eran parte del escalofriante panorama.

Los gritos se empaparon de sangre y los llantos se convirtieron en una de las melodías que resonaban y hostigaban nuestros corazones. Los heridos aparecían de a decenas -llegaron a más de 200- y las caravanas de ambulancias, bomberos y policías no daban abasto. Espontáneamente se acercaron centenares de ciudadanos que, conmovidos por la tragedia, se colocaron un chaleco amarillo y se dispusieron a rescatar a los sobrevivientes de los escombros y contener a los familiares desesperados por el paradero de los suyos. Con baldes y sus propias manos, removieron entre las ruinas evitando nuevos derrumbes. La ciudad de Buenos Aires se hallaba conmocionada y el pánico se apoderó de sus habitantes.

Entre tanta confusión, y a pocas horas de acaecido el hecho, parecía haber una única cosa clara. El atentado habría sido causado por un coche bomba que dejó un cráter de un metro y medio de diámetro. Pero automáticamente numerosas conjeturas acerca del mecanismo del atentado hicieron eco entre los medios de. comunicación.

1) Según aseguraron algunos testigos, el automóvil sería un viejo Valiant que habría sido estacionado sobre la propia vereda de la sede diplomática.

2) Otros sostenían que por como se habían desarrollado las consecuencias, se trataría de una explosión “desde adentro” y el auto podría haber permanecido en el estacionamiento de la Embajada.

3) Se habría combinado el coche bomba con explosivos dispersados en las cañerías del edificio de la calle Arroyo.

No bien pasaron algunas horas de producido el atentado, el presidente Carlos Saúl Menem, junto a su gabinete, ofreció una conferencia de prensa y atisbo atribuirle la responsabilidad de la tragedia a “resabios del nazismo o carapintadas“, aunque luego de las repercusiones que su declaración produjo, prefirió deslindar a los ex militares del asunto. Su ministro de Defensa, Erman González, y el del Interior, José Luis Manzano, prefirieron el silencio: “No es tiempo de hacer especulaciones”.

Por caso, Menem permitió que ingresaran al país agentes del servicio de inteligencia israelí, Mossad, y de la CÍA, que sugirieron la teoría de que el atentado habría sido ideado por grupos terroristas árabes y ejecutado a través de una importante conexión local.

Desde el gobierno israelí, comandado por Itzjak Rabin, atribuyeron el crimen a “fundamentalistas musulmanes y palestinos” y aseguraron que el esclarecimiento sería “saldado”.

Pero para los agentes de seguridad de la Embajada -que pertenecían al ejército israelí- “se esperaba algún tipo de atentado para las pascuas judías”. Y es que hacía varios meses se había descubierto que tanto en la Argentina como en otros países del Cono Sur se realizaban actividades clandestinas de grupos palestinos.

A medida que pasaron las dolorosas primeras semanas del trágico episodio, comenzaron a vislumbrarse las primeras conclusiones: el coche bomba había sido una pick-up Ford.

Paralelamente, el grupo fundamentalista libanes Jihad se atribuyó la responsabilidad del atentado difundiendo un video con imágenes que previamente habían tomado del radio de la Embajada, de la calles Arroyo y Suipacha. Además, aseguraron que la camioneta había sido manejada por un suicida argentino convertido al islam. Al mismo tiempo comenzó a circular una lista de 10 sospechosos que habrían llevado a cabo el comando, en la que se encontraba un ex militar argentino y un brasileño.

El 19 de marzo se llevó a cabo una multitudinaria marcha para pedir justicia, encabezada por Menem, Alfonsín y dirigentes de todos los partidos, excepto el de Aldo Rico y el de Luis Zamora.

El más violento atentado terrorista en nuestro país aún no tiene culpables, ni respuestas, ni justicia. Sólo quedan tragedia, dolor e impunidad.

Fuente: El Bicentenario  Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo del rabino Daniel Goldman.

Todos Los Presidentes Argentinos Cronologia de las Presidencias

Todos Los Presidentes Argentinos y sus Gabinetes
Cronología de las Presidencias Argentinas

El gobierno de derecho o de jure,, es el que surge de los mecanismos legales vigentes en el estado. La constitución escrita o no escrita determina los procedimientos que se deben seguir para que se constituya un gobierno. Así establece la forma de gobierno, la distribución del poder, la competencia de cada uno de los órganos (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), el tiempo que durarán en sus funciones y la forma de ser elegidos. Las autoridades surgidas de esta manera, deben desempeñarse dentro del marco jurídico que establece la Constitución y las leyes del estado.

El gobierno de hecho o de facto al contrario que el gobierno de derecho, proviene de un origen no corriente y por lo tanto no estipulado por las normas legales del estado, expresadas por la Constitución o por las leyes especiales al respecto.En Argentina existe una gran experiencia en este tipo de gobiernos. Casi 24 años de gobierno de facto y seis golpes de estado militares en lo que va del siglo, más una cantidad imprecisable de asonadas militares y golpes palaciegos que no prosperaron, marcan una realidad que, aparte de la preocupación por la situación política del país, determinó una gran experiencia jurídico-poltica y filosófico-política, con respecto a las características de los gobiernos de facto.

Macri, Mauricio
2015 –Michetti, Gabriela
Kirchner, Cristina2011 -2015Boudou, Amado
Kirchner, Cristina2007 -2011   Cobos, Julio
KIRCHNER, Néstor2003 – 2007 Concluye SCIOLI, Daniel
DUHALDE, Eduardo 2002-2003 Concluye * Provisional (Presidente del Senado)
CAAMAÑO, Eduardo2001 – 2001 Concluye * Provisional (Presidente de Diputados)
RODRÍGUEZ SAA, Adolfo2001 – 2001 Renuncia  Interino (Elegido por Asamblea Constituyente)
PUERTA, Ramón2001 – 2001 Concluye * Provisional (Presidente del Senado)
DE LA RUA, Fernando1999 – 2001

Renuncia

1937 – … ALVAREZ, Carlos
MENEM, Carlos Saúl1995 – 1999 Concluye1930 – … RUCKAUF, Carlos
MENEM, Carlos Saúl1989 – 1995 Concluye1930 – … DUHALDE, Eduardo
ALFONSIN, Raúl Ricardo1983 – 1989 Renuncia1927 – … MARTINEZ, Víctor
BIGNONE, Reynaldo B.1982 – 1983 Normalizador1928 – … 
GALTIERI, Leopoldo F.1981 – 1982 Renuncia1926 – … 
VIOLA, Roberto E.1981 – 1981 Depuesto1924 – 1994 
VIDELA, Jorge Rafael1976 – 1981 Concluye1925 – … 
MARTINEZ de Perón, María E.1974 – 1976 Depuesto1931 – … 
PERON, Juan Domingo1973 – 1974 Fallece1895 – 1974 MARTINEZ de Perón, M. E.
LASTIRI, Raúl Alberto1973 – 1973 Normalizador1915 – 1978 
CAMPORA, Héctor José1973 – 1973 Renuncia1909 – 1979SOLANO LIMA, Vicente
LANUSSE, Alejandro1971 – 1973 Normalizador1918 – 1996 
LEVINGSTON, Roberto1970 – 1971 Depuesto1920- … 
ONGANIA, Juan Carlos1966 – 1970 Depuesto1914 – 1995 
ILLIA, Arturo Humberto1963 – 1966 Depuesto1900 – 1981 PERETTE, Humberto
GUIDO, José María1962 – 1963 Normalizador1910 – 1975 
FRONDIZI, Arturo1958 – 1962 Depuesto1908 – 1995GOMEZ, Alejandro
ARAMBURU, Pedro E.1955 – 1958 Normalizador1903 – 1970ROJAS, Isaac
LONARDI, Eduardo1955- 1955 Depuesto1896 – 1956ROJAS, Isaac
PERON, Juan Domingo1951 – 1955 Depuesto1895 – 1974 TEISSAIRE, Alberto
PERON, Juan Domingo1946 – 1951 Concluye1895 – 1974 QUIJANO, Hortensio
FARRELL, Edelmiro1944 – 1946 Normalizador1887 – 1980PERON, Juan Domingo
RAMIREZ, Pedro Pablo1943 – 1944 Depuesto1884 – 1962FARREL, Edelmiro
CASTILLO, Ramón S.1942 – 1943 Depuesto1873 – 1944 
ORTIZ, Roberto M.1938 – 1942 Renuncia1886 – 1942 CASTILLO, Ramón S.
JUSTO, Agustín P.1932 – 1938 Concluye1876 – 1943 
URIBURU, José Félix1930 – 1932 Normalizador1868 – 1932 SANTAMARINA, Enrique
YRIGOYEN, Hipólito1928 – 1930 Depuesto1852 – 1933 MARTINEZ, Enrique
de ALVEAR, Marcelo T.1922 – 1928 Concluye1868 – 1942 GONZALEZ, Elpidio
YRIGOYEN, Hipólito1916 – 1922 Concluye1852 – 1933LUNA, Pelagio
de la PLAZA, Victorino1914 – 1916 Concluye1840 – 1919 
SAENZ PEÑA, Roque1910 – 1914 Fallece1851 – 1914DE LA PLAZA, Victorino
FIGUEROA ALCORTA, José1906 – 1910 Concluye1860 – 1931 
QUINTANA, Manuel1904 – 1906 Fallece1835 – 1906 FIGUEROA ALCORTA, José
ROCA, Julio Argentino1898 – 1904 Concluye1843 – 1914QUIRNO COSTA, Roberto
URIBURU, José E.1895 – 1898 Concluye1831 – 1914 
SAENZ PEÑA, Luis1892 – 1895 Renuncia1822 – 1907 URIBURU, José Evaristo
PELLEGRINI, Carlos1890 – 1892 Concluye1846 – 1906 
JUAREZ CELMAN, Miguel1886 – 1890 Renuncia1844 – 1909 PELLEGRINI, Carlos
ROCA, Julio Argentino1880 – 1886 Concluye1843 – 1914 MADERO, Francisco B.
AVELLANEDA, Nicolás1874 – 1880 Concluye1837 – 1885 ACOSTA, Mariano
SARMIENTO, Domingo F.1868 – 1874 Concluye1811 – 1888 ALSINA, Adolfo
MITRE, Bartolomé1862 – 1868 Concluye1821 – 1906PAZ, Marcos
DERQUI, Santiago1860 – 1861 Renuncia1809 – 1867 PEDERNERA, Juan E.
de URQUIZA, Justo José1854 – 1860 Concluye1801 – 1870DEL CARRIL, Salvador M.
RIVADAVIA, Bernardino1826 – 1827 Renuncia1780 – 1845  www.sitiosargentina.com.ar

AMPLIACIÓN DEL TEMA

TODOS LOS PRESIDENTES Y SUS GABINETES

En 1853 el Congreso Constituyente reunido en Santa Fe aprobó una Constitución de carácter republicano, representativo y federal. A partir de entonces se sucedieron etapas de gobiernos constitucionales y gobiernos de facto.

Justo José de Urquiza (5 de mareo de 1852 – 5 de marzo de 1860).
Nació el 18 de octubre de 1801. Derrotó a Rosas en Caseros en 1852 y asumió la presidencia provisional. Luego de 1853, fue elegido primer presidente constitucional. Terminado su período, fue jefe del Partido Federal. Murió asesinado el 11 de abril de 1870.

Santiago Derqui (5 de marzo de 1860 – 5 de noviembre de 1861).
Nació en Córdoba en 1801. La victoria de las tropas bonaerenses al mando del general Bartolomé Mitre en Pavón terminó con su gobierno mucho antes de cumplir su mandato. Murió el 5 de septiembre de 1867.

Bartolomé Mitre (12 de octubre de 1862 – 12 de octubre de 1868) Nació en Buenos Aires, el 26 de junio de 1821. Vencedor en Pavón, se hizo cargo de la presidencia en forma provisional, hasta que fue elegido presidente constitucional en 1862, Luego de terminado su período, continuó gravitando en la política argentina como el principal líder de la oposición y como director del diario La Nación. Murió el 19 de enero de 1906.

Domingo Faustino Sarmiento (12 de octubre de 1868 – 12 de octubre de 1874).
Nació en San Juan, el 14 de febrero de 1811. Desde joven se inclinó hacia dos pasiones: por un lado, la educación y las letras; por otro, la política. Murió en Asunción del Paraguay, el 11 de septiembre de 1888. En su honor, el 11 de septiembre es celebrado como el “Día del maestro”.

Nicolás Avellaneda (12 de octubre de 1874 – 12 de octubre de 1880)
Nació en Tucumán el 3 de octubre de 1837. Miembro del Partido Autonomista, llegó a la presidencia con sólo 37 años. Murió durante un viaje a Europa, el 25 de noviembre de 1888.

Julio Argentino Roca (12 de octubre de 1 880 -12 de octubre de 1886)
Nació en Tucumán el 17 de julio de 1 843. Luego de encabezar la “Campaña al Desierto” fue elegido presidente de la Nación. Al terminar su mandato era reconocido como el hombre más poderoso de la política argentina.

Miguel Juárez Celman (12 de octubre de 1886-6 de agosto de 1890)

Nació en Córdoba en septiembre de 1847; en 1880 llegó a la gobernación de su provincia natal. En julio de 1890 tuvo que enfrentar la revolución del Parque: aunque pudo sofocarla, precipitó su renuncia anticipada. Murió el 14 de abril de 1909.

Carlos Pellegrini (7 de agosto de 1886 – 12 de octubre de 1892)
Nació en Buenos Aires el 11 de octubre de 1846, acompañó a Juárez Celman como vicepresidente y completó su mandato luego de su renuncia. Al morir, el 17 de julio de 1906, era candidato firme para la próxima presidencia.

Luis Sáenz Peña (12 de octubre de 1892 – 22 de enero de 1895).Nació en Buenos Aires el 2 de abril de 1822. Incapaz de controlar los conflictos de su partido la oposición de la Unión Cívica Radical, renunció antes de culminar su mandato. Murió el 10 de diciembre de 1907.

José Evaristo Uriburu (22 de enero de 1895 – 12 de octubre de 1898).
Nació en Salta, el 19 de noviembre de 1831. Como vicepresidente de Sáenz Peña, completó el mandato luego de su renuncia. Murió en Buenos Aires, el 25 de octubre de 1914.

Julio Argentino Roca (12 de octubre de 1898 – 12 de octubre de 1904).
Su segunda presidencia estuvo jalonada por la inminente guerra con Chile, que logró evitar, y por una serie de intentos reformistas, tanto en el plano social como político. Al terminar su mandato, su estrella política estaba en franco declive. Murió el 19 de octubre de 1912.

Vicepresidente: Norberto Quirno Costa
MINISTROS
Agricultura: Emilio Frers, Martín García Merou, Ezequiel Ramos Mejía y Wenceslao Escalante.
Guerra: Luis María Campos y Pablo Ricchieri.
Hacienda: José María Rosa, Enrique Berduc y Marco Avellaneda.
Interior: Felipe Yofré y Joaquín V. González.
Justicia e Instrucción Pública: Osvaldo Magnasco, Juan E. Serú, Joaquín V. González y Juan N. Fernández.
Marina: Martín Rivadavia y Onofre Betbeder.
Obras Públicas: Emilio Civit.
Relaciones Exteriores y Culto: Amando Alcona, Luis María Drago y José A. Terry.

Manuel Quintana (12 de octubre de 1904 – 12 de marzo de 1906).
Sofocó exitosamente la revolución radical de 1905. Un año más tarde, el 12 de mareo de 1906, murió en ejercido del cargo.

Vicepresidente: José Figueroa Alcorta
MINISTROS
Agricultura: Damián Torino.
Guerra: Enrique Godoy.
Hacienda: José A. Terry.
Interior: Rafael Castillo.
Justicia e Instrucción Pública: Joaquín V. González.
Marina: Juan Alejandro Martín.
Obras Públicas: Adolfo V. Orma.
Relaciones Exteriores y Culto: Carlos Rodríguez Larreta.

José Figueroa Alcorta (12 de marzo de 1906 – 12 de octubre de 1910).
Nació en Córdoba el 20 de noviembre de 1860. Como vicepresidente de Quintana, lo sucedió en el cargo luego de su muerte. Murió el 27 de diciembre de 1931.

MINISTROS
Agricultura: Ezequiel Ramos Mejía y Pedro Ezcurra.
Guerra: Luis M. Campos, Rosendo M. Fraga, Rafael M. Aguirre y Eduardo Racedo.
Hacienda: Norberto Piñeiro, Eleodoro Lobos y Manuel M. de Iriondo.
Interior: Norberto Quirno Costa, Manuel A. Montes de Oca, Joaquín V. González, Marco A. Avellaneda y José Gálvez.
Justicia e Instrucción Pública: Federico Pinedo, Juan Antonio Bibiloni,
Estanislao S. Zeballos y Rómulo S. Naón.
Marina: Onofre Betbeder y Juan Pablo Sáenz Valiente.
Obras Públicas: Miguel Tedín, Carlos Maschwitz y Ezequiel Ramos Mejía.
Relaciones Exteriores y Culto: Manuel A. Montes de Oca, Estanislao S.
Zeballos, Victorino de la Plaza y Carlos Rodríguez Larreta.

Roque Sáenz Peña (12 de octubre de 1910 – 9 de agosto de 1914).
Nació en Buenos Aires en 1 851, fue un activo opositor a Roca dentro del PAN. Se lo recuerda por la famosa reforma electoral aprobada en 1912 que estableció el voto obligatorio y secreto. Murió en su cargo el 9 de agosto de 1914.

Vicepresidente: Victorino de la Plaza
MINISTROS
Agricultura: Eleodoro Lobos, Mario Sáenz, Adolfo Mujica y Horacio
Calderón.
Guerra: Gregorio Vélez y Ángel P. Aliaría.
Hacienda: José María Rosa, Enrique S. Pérez, Norberto Pinero, Lorenzo Anadón y Enrique Carbó.
Interior: Indalecio Gómez y Miguel S. Ortiz.
Justicia e Instrucción Pública: Juan M. Garro, Carlos Ibarguren y Tomás R. Cullen.
Marina: Juan Pablo Sáenz Valiente.
Obras Públicas: Ezequiel Ramos Mejía, Carlos Meyer Pellegrini y Manuel Moyano.
Relaciones Exteriores y Culto: Epifanio Pórtela, Ernesto Bosch y José Luis Murature.

Victorino de la Plaza (9 de agosto de 1914 – 12 de octubre de 1916).
Nació en Salta, e! 2 de noviembre de 1841. Luego de una profusa carrera política, llegó 3. la vicepresidencia y de allí a la presidencia al morir Sáenz Peña. Falleció el 2 de octubre de 1919.

MINISTROS
Agricultura: Horacio Calderón.
Guerra: Ángel P. Aliaría.
Hacienda: Enrique Carbó y Francisco J. Oliver.
Interior: Miguel S. Ortiz.
Justicia e Instrucción Pública: Tomás R. Cullen y Carlos Saavedra Lamas.
Marina: Juan Pablo Sáenz Valiente.
Obras Públicas: Manuel Moyano.
Relaciones Exteriores y Culto: José Luis Murature.

Hipólito Yrigoyen (12 de octubre de 191 6 – 12 de octubre de 1922).
Nació el 12 de julio de 1852 en Buenos Aires. Activo militante político desde su juventud, participó en la fundación de la Unión Cívica Radical en 1891. Convirtió a la UCR en una máquina política electoralmente invencible.

Vicepresidente: Pelagio B. Luna :
MINISTROS
Agricultura: Honorio A. Pueyrredón, Alfredo Demarchi, Eudoro Vargas Gómez y Carlos J. Rodríguez.
Guerra: Elpidio González y Julio Moreno.
Hacienda: Domingo Salaberry.
Interior: Ramón Gómez y Francisco Beiró.
Justicia e Instrucción Pública: José E. Salinas.
Marina: Federico Alvarez de Toledo, Julio Moreno y Tomás Zurueta.
Obras Públicas: Pablo Torello.
Relaciones Exteriores y Culto: Carlos A. Becú y Honorio A. Pueyrredón.

Marcelo T. de Alvear (12 de octubre de 1922 – 12 de octubre de 1928).
Nació en Buenos Aires, el 4 de octubre de 1868. Fue dirigente radical desde los orígenes de! partido. Luego de dejar la presidencia, siguió participando activamente de la política; fue candidato presidencial en 1937. Murió el 23 de marzo de 1942.

Vicepresidente: Elpidio González
MINISTROS
Agricultura: Tomás Le Bretón y Emilio Mihura.
Guerra: Agustín P. Justo.
Hacienda: Rafael Herrera Vegas y Víctor M. Molina.
Interior: José Nicolás Matienzo, Vicente C. Gallo y José P. Tamborini.
Justicia e Instrucción Pública: Irineo Celestino Marcó y Antonio Sagarna.
Marina: Manuel Domecq García.
Obras Públicas: Eufrasio Loza y Roberto M. Ortiz.
Relaciones Exteriores y Culto: Ángel Gallardo

Hipólito Yrigoyen (12 de octubre de 1928 – 6 de septiembre de 1930).
La. segunda presidencia de Yrigoyen, alcanzada por un porcentaje clavadísimo de votos a favor, terminó con su destitución en el primer golpe de la historia argentina. Murió el 3 de julio de 1933; una multitud acompañó sus restos.

Vicepresidente: Enrique Martínez
MINISTROS
Agricultura: Juan B. Fleitas.
Guerra: Luis. J. Dellepiane.
Hacienda: Enrique Pérez Colman.
Interior: Elpidio González.
Justicia e Instrucción Pública: Juan de la Campa.
Marina: Tomás Zurueta.
Obras Públicas: José Benjamín Ávalos.
Relaciones Exteriores y Culto: Horacio B. Oyhanarte.

José Félix Uriburu (6 de septiembre de 1930 – 20 de febrero de 1932).
Presidente de facto. Nació en Salta, e! 20 de julio de 1868. Militar de carrera, fue el líder del golpe que derrocó a Yrigoyen. Murió en París e! 29 de abril de 1932.

MINISTROS
Agricultura: Horacio Béccar Várela y David Arias.
Guerra: Francisco Medina.
Hacienda: Enrique S. Pérez y Enrique Uriburu.
Interior: Matías G. Sánchez Sorondo y Octavio S. Pico.
Justicia e Instrucción Pública: Ernesto E. Padilla y Guillermo Rothe.
Marina: Abel Renard y Carlos Daireaux.
Obras Públicas: Octavio S. Pico y Pablo Calatayud.
Relaciones Exteriores y Culto: Ernesto Bosch y Adolfo Bioy.

Agustín P. Justo (20 de febrero de 1932 – 20 de febrero de
Nació el 26 de febrero de 1 876 en Concepción del Uruguay. Militar de carrera, simpatizaba con el radicalismo antirigoyenista. Motorizó el fraude electoral para evitar cualquier victoria radical. Murió el 10 de enero de 1943, mientras conformaba su nueva candidatura presidencial.

Vicepresidente: Julio A. Roca (h.)
MINISTROS
Agricultura: Antonio De Tomaso, Euis Duhau y Miguel Ángel Cárcano.
Guerra: Manuel A. Rodríguez y Basilio B. Pertiné.
Hacienda: Alberto Hueyo, Federico Pinedo (h.), Roberto M. Ortiz y Carlos
Alberto Acevedo.
Interior: Leopoldo Meló, Ramón S. Castillo y Manuel R. Alvarado. Justicia e Instrucción Pública: Manuel M. de Iriondo, Ramón S. Castillo y Jorge de la Torre.
Marina: P. S. Casal y Eleazar Videla. Obras Públicas: Manuel R. Alvarado y Eleazar Videla.
Relaciones Exteriores y Culto: Carlos Saavedra Lamas.

Roberto M. Ortiz (20 de febrero de 1938 – 27 de junio de 1942).
Nació el 24 de septiembre de 1886 y fue un importante dirigente del radicalismo antirigoyenista. Luego de su renuncia por razones de salud, murió el 15 de julio de 1942.

Vicepresidente: Ramón S. Castillo
MINISTROS
Agricultura: José de Jesús Padilla y Cosme Massini Ezcurra.
Guerra: Carlos D. Márquez.
Hacienda: Pedro Groppo.
Interior: Diógenes Taboada.
Justicia e Instrucción Pública: Jorge E. Coll.
Marina: León L. Scasso.
Obras Públicas: Manuel Ramón Alvarado y Luis A. Barberis.
Relaciones Exteriores y Culto: José María Cantilo.

Ramón S. Castillo (27 de junio de 1942 – 4 de junio de 1943).
Nació en Catamarca en 1 873, alcanzó la vicepresidencia luego de una dilatada carrera política en el partido Conservador. Liego ,a la presidencia luego de la renuncia de Ortiz; fue derrocado por un golpe militar. Murió en 1944.

MINISTROS
Interior: Miguel J. Culaciati.
Agricultura: Cosme Massini Ezcurra y Daniel Amadeo y Videla.
Guerra: Juan M. Tonazzi y Pedro Pablo Ramírez.
Hacienda: Federico Pinedo (h.), Salvador Oria y Carlos Alberto Acevedo.
Justicia e Instrucción Pública: Guillermo Rothe.
Marina: Mario Fincati.
Obras Públicas: Salvador Oria.
Relaciones Exteriores y Culto: Julio A. Roca (h.) y Enrique Ruiz Guiñazú.

Arturo Rawson (4 de junio de 1943 -1 de junio de 1943).
Presidente de facto. Militar de carrera, nadó en Santiago del Estero en 1885 y murió en Buenos Aires en 1952. Gobernó el país sólo tres días.

Pedro P. Ramírez (7 de junio de 1943 – 9 de marzo de 1944). Presidente de facto.
Nació en 1884 en Entre Ríos, donde murió en 1 962. Fue el verdadero líder del golpe de 1943.

Vicepresidentes: Sabá H. Sueyro (fallecido en ejercicio del cargo) y Edelmiro J. Farrell
MINISTROS
Agricultura: Diego I. Masón.
Guerra: Edelmiro J. Farrell.
Hacienda: Jorge A. Santamarina y César Ameghino.
Interior: Alberto Gilbert y Luis César Perlinger.
Justicia e Instrucción Pública: Elbio C. Anaya, Gustavo Martínez Zuviría y Honorio Silgueira.
Marina: Benito S. Sueyro.
Obras Públicas: Ismael F. Galíndez, Ricardo Vago y Juan Pistarini.
Relaciones Exteriores y Culto: Alberto Gilbert y Segundo R. Storni.

Edelmiro J. Farrel (10 de marzo de 1944 – 4 de junio de 1946). Presidente de facto. Nació en 1887. Fue militar de carrera y protector de! coronel Perón. Murió en 1980.

MINISTROS
Agricultura: Diego I. Masón, Amaro Avalos y Pedro S. Marotta.
Guerra: Juan Domingo Perón, Eduardo J. Avalos y José Humberto Sosa
Molina. Hacienda: César Ameghino, Ceferino Alonso Irigoyen, Armando G. Antille, Eduardo J. Avalos y Amaro Avalos. Interior: Luis César Perlinger, Alberto Teisaire, Jazmín Hortensio Quijano, Eduardo J. Avalos, Bartolomé Descalzo y Felipe Urdapilleta.
Justicia e Instrucción Pública: Gustavo Martínez Zuviría, Honorio Silgueira,
Alberto Baldrich, Rómulo Etcheverry Boneo, Benito J. Benítez, Héctor
Vernengo Lima y José María Astigueta.
Marina: Alberto Teisaire, Héctor Vernengo Lima y Abelardo Pantín. Obras Públicas: Juan Pistarini. Relaciones Exteriores y Culto: Alberto Gilbert, Orlando L. Peluffo, César Ameghino y Juan I. Cooke.

Juan Domingo Perón (4 de junio de 1946 – 20 de septiembre de 1955).
Nació un 8 de octubre de 1895 en la provincia de Buenos Aires. Siendo coronel, fue e! más lúcido de los militarse que llegaron al poder luego del golpe de 1943. Modificó la Constitución para poder acceder a un segundo mandato, lo que sucedió en 1952. Fue derrocado en 1955 por un golpe de Estado. Marchó al exilio, que establecería definitivamente en España, desde donde siguió teniendo gran influencia en la política argentina.

Vicepresidente: Jazmín Hortensio Quijano
MINISTROS*
Aeronáutica: César R. Ojeda y Juan Ignacio San Martín.
Agricultura: Juan Carlos Picazo Elordy y Carlos A. Emery.
Asuntos Políticos: Román S. Subiza.
Asuntos Técnicos: Raúl A. Mendé.
Comunicaciones: Osear Nicolini.
Economía: Roberto A. Ares.
Educación: Osear Ivanissevich y Armando Méndez San Martín.
Ejército: Franklin Eucero.
Finanzas: Alfredo Gómez Morales.
Guerra: José Sosa Molina.
Hacienda: Ramón Antonio Cereijo.
Industria y Comercio: José C. Barro.
Interior: Ángel Gabriel Borlenghi.
Justicia e Instrucción Pública: Belisario Gaché Piran y Natalio Carvajal
Palacios.
Marina: Fidel L. Anadón y Enrique B. García. Obras Públicas: Juan Pistarini. Relaciones Exteriores y Culto: Juan Atilio Bramuglia, Hipólito Jesús Paz y
Jerónimo Remorino. Salud Pública: Ramón S. Carrillo. Trabajo y Previsión: José María Freiré. Transportes: Juan E Castro y Juan E. Maggi.

SEGUNDO GOBIERNO
Vicepresidentes: Jazmín Hortensio Quijano (fallecido en ejercicio de su cargo) y Alberto Teisaire
MINISTROS
Aeronáutica: Juan Ignacio San Martín.
Agricultura y Ganadería: Carlos A. Hogan y José María Castiglione.
Asistencia Social y Salud Pública: Ramón S. Carrillo y Raúl C. Bevacqua.
Asuntos Económicos: Alfredo Gómez Morales.
Asuntos Políticos: Román A. Subiza y Alberto Teisaire.
Asuntos Técnicos: Raúl A. Mendé.
Comercio Exterior: Antonio Cañero.
Comercio: Manuel E. Palarea.
Comunicaciones: Osear E. M. Nicolini.
Defensa: José Sosa Molina.
Educación: Armando Méndez San Martín y FranciscoAnclada.
Ejercito: Franklin Lucero. Finanzas: Miguel Revestido.
Hacienda: Pedro A. Bonnani.
Industria y Comercio: Rafael F. Amundarain.
Industria: Orlando Santos.
Interior y Justicia: Ángel Gabriel Borlenghi y Osear E. M. Albrieu.
Justicia: Natalio Carvajal Palacios. Marina: Aníbal O. Olivieri y Luis J. Cornes.
Obras Públicas: Roberto M. Dupeyrón.
Relaciones Exteriores y Culto: Jerónimo Remorino e Idefonso F. Cavagna Martínez.
Trabajo y Previsión: José María Freiré y Alejandro B. Giavarini.
Transportes: Juan E. Maggi y Alberto J. Iturbe.

Eduardo Lonardi ( 20 de septiembre 1955 – 13 de noviembre de 1955). Presidente de facto.
Nació en 1896 y murió en 1956. Intentó cooptar sin éxito la popularidad de Perón, a quien había derrocado.

MINISTROS
Aeronáutica: Ramón Amado Abrahim.
Agricultura y Ganadería: Alberto Francisco Mercier.
Asistencia Social y Salud: Ernesto Alfredo Rottger.
Comercio: César A. Bunge.
Comunicaciones: Euis María Ygartúa.
Educación: Atilio Dell’Oro Maini.
Ejército: Justo Eeón Bengoa y Arturo Ossorio Arana.
Finanzas: Julio Alizón García.
Hacienda: Eugenio José Folcini.
Industria: Horacio Morixe.
Interior y Justicia: Eduardo B. Busso.
Interior: Luis María de Pablo Pardo.
Justicia: Bernardo Velar de Irigoyen.
Marina: Teodoro E. Hartung.
Obras Públicas: José Blas Paladino.
Relaciones Exteriores y Culto: Mario Amadeo.
Trabajo y Previsión: Luis Benito Cerruti Costa.
Transportes: Juan José Uranga.

Pedro Eugenio Aramburu (13 de noviembre de 1955 – 1° de mayo de 1958).
Presidente de facto, Nació el 21 de mayo de 1903. Fanático antiperonista, fue secuestrado y asesinado por la agrupación armada peronista Montoneros el 1° de junio de 1970.

MINISTROS
Aeronáutica: Ramón Amado Abrahim, Julio César Krause, Eduardo F.
Mac Loughlin y Jorge Horacio Landaburu.
Agricultura y Ganadería: Alberto Francisco Mercier.
Asistencia Social y Salud  Molina y Francisco Martinez
Comercio: Juan Llamazares.
Comunicaciones: Luis María Ygartúa y Ángel H. Cabral.
Educación y Justicia: Carlos A. Adrogué y Acdel Ernesto Salas.
Educación: Atilio Dell’Oro Maini. Ejército: Arturo Ossorio Arana y Jaime Víctor Majó.
Finanzas: Julio Alizón García.
Hacienda: Eugenio Alberto Blanco, Roberto P. Verrier y Adalbert Krieger Vasena.
Industria y Comercio: Rodolfo Martínez y Julio César Cueto Rúa.
Industria: Alvaro Carlos Alsogaray.
Interior: Eduardo B. Busso, Laureano Landaburu y Carlos Román S. Aleonada Aramburú.
Justicia: Laureano Landaburu. Marina: Teodoro E. Hartung.
Obras Públicas: Pedro Mendiondo.
Relaciones Exteriores y Culto: Luis A. Podestá Costa, Alfonso de Laferrere y Alejandro Ceballos.
Trabajo y Previsión: Raúl Carlos Migone, Horacio Aguirre Legarreta y Tristán Enrique Guevara.
Transportes: Sadi Eduardo Bonnet.

Arturo Frondizi (1° de mayo de 1958 – 29 de marzo de 1962).
Nació el 28 de octubre de 1908, fue desde joven un activo militante radical. Su gobierno no pudo resistir la presión militar y fue obligado a renunciar. Murió el 18 de abril de 1995.

Vicepresidente: Alejandro Gómez
MINISTROS
Asistencia Social y Salud Pública: Héctor N. Noblía y Tiburcio Padilla.
Defensa Nacional: Gabriel del Mazo, Justo Policarpo Villar y Rodolfo Martínez (h.). Economía: Donato del Carril, Alvaro C. Alsogaray, Roberto T. Alemann, Carlos A. Coll Benegas y Jorge Wehbe.
Educación y Justicia: Luis Rafael Mac Kay y Miguel Susini (h.).
Interior: Alfredo Roque Vitólo, Hugo Vaca Narvaja.
Obras y Servicios Públicos: Justo Policarpo Villar, Alberto Rafael Costantini,
Arturo Acevedo, José Mazar Barnet y Pedro Petriz.
Relaciones Exteriores y Culto: Carlos A. Florit, Diógenes Taboada, Adolfo Mujica, Miguel Ángel Cárcano y Roberto Etchepareborda.
Trabajo y Seguridad Social: Alfredo E. Allende, David Blejer, Guillermo Acuña Anzorena, Ismael Bruno Quijano y Osear Ricardo Puiggrós.
Secretarios de Aeronáutica: Ramón Amado Abrahim, Roberto Huerta y Jorge Rojas Silveyra.
Secretarios de Guerra: Héctor Solanas Pacheco, Elbio C. Anaya, Rodolfo Larcher y Rosendo M. Fraga.
Secretarios de Marina: Adolfo E Estévez y Gastón Clement.

José Haría Guido (30 de marzo de 1962 – 12 de octubre de 1963).
Nació en 1910 y murió en 1975. Sucedió a Frondizi por ser presidente del Senado.

MINISTROS
Defensa Nacional: Ernesto J. Lanusse, José Luis Cantilo, Adolfo Lanús y José Mariano Astigueta. Economía: Jorge Wehbe, Federico Pinedo (h.), Alvaro C. Alsogaray, Eustaquio Méndez Delfino y José Alfredo Martínez de Hoz.  Educación y Justicia: Miguel Susini (h.), Alberto Rodríguez Galán y José Mariano Astigueta.
Interior: Hugo Vaca Narvaja, Rodolfo Martínez (h.), Jorge Walter Perkins, Carlos A. Adrogué, Rodolfo Martínez (h.), Enrique Rauch y Guillermo Osiris Villegas.
Obras y Servicios Públicos: Pedro Petriz, Julio César Crivelli, Horacio J. Zubiri, José Mazar Barnet y Luis de Carli. Relaciones Exteriores y Culto: Roberto Etchepareborda, Mariano J. Drago, Bonifacio del Carril, Carlos Manuel Muñiz y Juan C. Cordini.
Trabajo y Seguridad Social: Osear R. Puiggrós, Galileo Puente, Rodolfo Guido Martelli y Bernardo Bas.
Secretarios de Aeronáutica: Jorge Rojas Silveyra, Juan Carlos Pereira y Eduardo E Mac Loughlin.
Secretarios de Guerra: Bartolomé Carreras, Juan Bautista Loz, Eduardo Argentino Sefiorans, José O. Cornejo Saravia, Benjamín Rattenbach y Héctor Repeto. Secretarios de Marina: Gastón A. Clement, Carlos A. Garzoni y Carlos A. Kolungia.

Arturo Humberto Illia (12 de octubre de 1963 – 28 de junio de 1966).
Nació el 4 de agosto de 1900 en Pergamino y murió el 1 8 de enero de 1981. Dirigente radica! de Córdoba, fue derrocado por el golpe del general Onganía.

Vicepresidente: Carlos Humberto Perette
MINISTROS
Asistencia Social y Salud Pública: Arturo Oñativia.
Defensa Nacional: Leopoldo Suárez.
Economía: Eugenio A. Blanco y Juan Carlos Pugliese.
Educación y Justicia: Carlos R. S. Aleonada Aramburu.
Interior: Juan S. Palmero.
Relaciones Exteriores y Culto: Miguel Ángel Zavala Ortiz.
Trabajo y Seguridad Social: Fernando Sola.
Secretario de Marina: Manuel A. Pita.
Secretarios de Aeronáutica: Martín Rafael Cairo y Mario Romanelli.
Secretarios de Guerra: Ignacio Ávalos y Eduardo R. Castro Sánchez.

Juan Carlos Onganía (28 de junio de 1966 – 8 de junio de 1970). Presidente de facto. Nació en 1914, su régimen se caracterizó por un extremo autoritarismo. Murió en 1995.

MINISTROS
Bienestar Social: Roberto Juan Petracca, Julio Emilio Álvarez, Conrado Ernesto Bauer y Carlos Alberto Consigli.
Cultura y Educación: Carlos María Gelly y Obes, José María Astigueta y Dardo Pérez Guilhou.
Defensa: Antonio Roberto Lanusse, Emilio Federico van Peborgh y José Rafael Cáceres Monié.
Economía y Trabajo: Jorge Néstor Salimei, Adalbert Krieger Vasena y José María Dagnino Pastore.
Interior: Enrique Martínez Paz, Guillermo Antonio Borda y Francisco A. Imaz.
Justicia: Conrado José Echebarne.
Obras y Servicios Públicos: Luis María Gotelli.
Relaciones Exteriores y Culto: Nicanor Costa Méndez y Juan Benedicto Martín.

Roberto M Levingston (18 de junio de 1970 – 23 de marzo de 1971). Presidente de facto. Nació en San Luis en 1920. Fue destituido por las Fuerzas Amadas.

MINISTROS
Bienestar Social: Francisco Guillermo Manrique y Amadeo Ricardo Frúgoli.
Cultura y Educación: José Luis Cantini.
Defensa: José R. Cáceres Monié.
Interior: Eduardo E Mac Loughlin y Arturo Armando Cordón Aguirre.
Ministerio de Economía y Trabajo: Carlos Moyano LlerenayAldo Ferrer.
Ministerio de Justicia: Jaime Luis E. Perriaux.
Obras y Servicios Públicos: Aldo Ferrer y Osear Juan H. Colombo.
Relaciones Exteriores y Culto: Luis María de Pablo Pardo.

Alejandro A, Lanusse (26 de marzo de 1971 – 25 de mayo de 1973).
Nació en 1918. Intentó sin éxito acotar el creciente poder de Perón y piloteó la salida electoral del régimen. Murió en 1996.

MINISTROS
Agricultura y Ganadería: Gabriel Perren, Antonio Di Rocco y Ernesto J. Lanusse.
Bienestar Social: Francisco Guillermo Manrique y Osear Ricardo Puiggrós.
Comercio: Alfredo José Girelli y Daniel García. Cultura y Educación: José Luis Cantini y Gustavo Malek.
Defensa: José Rafael Cáceres Monié y Eduardo Enrique Aguirre Obarrio.
Hacienda y Finanzas: Juan A. Quillici, Cayetano Licciardo y Jorge Wehbe.
Industria y Minería: Carlos Cásale y Ernesto Parellada.
Industria, Comercio y Minería: Osear Chescotta.
Interior: Arturo Mor Roig. Justicia: Jaime Luis Enrique Perriaux, Ismael Bruno Quijano y Gervasio R. C. Colombres.
Obras y Servicios Públicos: Oscar Juan I I. Coloinboy Pedro A. Coidlllo.
Relaciones Exteriores y Culto: Luis María de Pablo Pardo y Eduardo Mac Loughlin.
Trabajo: Rubens San Sebastián.

Héctor J. Campora (25 de mayo de 1973 – 13 de julio de 1973),

Nació en Mercedes, provincia de Buenos Aires, en 1909. Activo dirigente peronista, fue adoptado por la izquierda peronista como su líder, pero tuvo que renunciar para dejar paso a una nueva presidencia de Perón. Murió en México, en 1979.

Vicepresidente: Vicente Solano Lima
MINISTROS
Bienestar Social: José López Rega.
Cultura y Educación: Jorge Alberto Taiana.
Defensa: Ángel Federico Robledo.
Hacienda y Finanzas: José Ber Gelbard.
Interior: Esteban J. A. Righi.
Justicia: Antonio Juan Benítez.
Relaciones Exteriores y Culto: Juan Carlos Puig.
Trabajo: Ricardo Otero.
Raúl Alberto Lastiri (interino, por renuncia de H. Cámpora)

Raúl Alberto Lastiri (13 de julio de 1973 – 12 de octubre de 1973).
Nació en 1915. Completó e! mandato de Campera hasta la asunción de Perón. Murió en 1978.

Vicepresidente: Vicente Solano Lima
MINISTROS
Bienestar Social: José López Rega.
Cultura y Educación: Jorge Alberto Taiana.
Defensa: Ángel Federico Robledo.
Hacienda y Finanzas: José Ber Gelbard.
Interior: Benito Pedro Llambí.
Justicia: Antonio Juan Benítez.
Relaciones Exteriores y Culto: Juan Vicente Vignes.
Trabajo: Ricardo Otero.

Juan Domingo Perón (12 de octubre de 1973 – 1° de julio de 1974).
La tercera presidencia del anciano líder se caracterizó por un clima de violencia creciente. Su muerte en ejercicio del cargo complicó aún más la difícil situación por la que atravesaba el país.

Vicepresidente: María Estela Martínez de Perón
MINISTROS
Bienestar Social: José López Rega.
Cultura y Educación: Jorge Alberto Taiana.
Defensa: Ángel Federico Robledo.
Economía: José Ber Gelbard.
Interior: Benito Pedro Llambí.
Justicia: Antonio Juan Benítez.
Relaciones Exteriores y Culto: Juan Vicente Vignes.
Trabajo: Ricardo Otero.

María Estela Martínez de Perón (1 ° de julio de 1974 – 24 de marzo de 1976).
Nació en 1931. Esposa y vicepresidente de Perón, no pudo controlar la violencia cotidiana. Fue derrocada por un golpe de Estado.

MINISTROS
Bienestar Social: José López Rega, Carlos A. G. Villone, Rodolfo A. Roballos, Carlos Emery y Aníbal V. Demarco.
Cultura y Educación: Jorge Alberto Taiana, Osear Ivanissevich y Pedro Arrighi.
Defensa: Ángel E Robledo, Adolfo M. Savino, Jorge E. Garrido, Tomás S. Vottero, Ricardo C. Guardo y José Alberto Deheza.
Economía: José Ber Gelbard, Alfredo Gómez Morales, Celestino Rodrigo, Pedro J. Bonanni, Antonio E Cañero y Emilio Mondelli.
Interior: Benito Pedro Llambí, Alberto L. Rocamora, Antonio J. Benítez, Vicente Damasco, Ángel E Robledo y Roberto A. Ares.
Justicia: Antonio J. Benítez, Ernesto Corvalán Nanclares, José Alberto Deheza y Augusto Pedro Saffores. Relaciones Exteriores y Culto: Alberto J. Vignes, Ángel E Robledo, Manuel G. Arauz Castex y Raúl A. Quijano. Trabajo: Ricardo Otero, Cecilio Conditi, Carlos E Ruckauf y Miguel Unamuno.

Jorge Rafael Videla (24 de marzo de 1976 – 29 de marzo de 1981), Presidente de facto.
Nació en agosto de 1925. Militar de carrera, impuso un régimen de terror que incluyó secuestros, torturas y asesinatos masivos. Hoy purga prisión por sus crímenes.

MINISTROS
Bienestar Social: Julio Juan Bardi y Jorge Alberto Fraga.
Cultura y Educación: Ricardo P. Bruera, Juan José Catalán y Juan Llerena Amadeo.
Defensa: José María Klix y David de la Riva.
Economía: José Alfredo Martínez de Hoz.
Interior: Albano E. Harguindeguy.
Justicia: Julio A. Gómez y Alberto Rodríguez Várela.
Planeamiento: Ramón G. Díaz Bessone y Carlos E. Laidlaw.
Relaciones Exteriores y Culto: César A. Guzzetti, Osear A. Montes y Carlos W. Pastor.
Trabajo: Horacio Tomás Liendo y Llamil Reston.

Roberto Eduardo Viola (29 de marzo de 1981 – 11 de diciembre de 1981). Presidente de facto. Nació en 1924. Su presidencia fue breve ya que fue desplazado por un golpe de palacio militar.

MINISTROS
Acción Social: Carlos Alberto Lacoste.
Agricultura y Ganadería: Jorge Aguado.
Comercio e Intereses Marítimos: Carlos García Martínez.
Cultura y Educación: Carlos Burundarena.
Defensa: Norberto Couto.
Economía, Hacienda y Finanzas: Lorenzo Sigaut.
Industria y Minería: Kduanlo ( kenlóid y Livio G. Kuhl.
Interior: Horacio Tómás Liendo.
Justicia: Amadeo Frúgoli.
Obras y Servicios Públicos: Diego Urricarriet.
Relaciones Exteriores y Culto: Osear Camilión.
Salud Pública y Medio Ambiente: Amílcar E. Arguelles.
Trabajo: Julio C. Porcile.

Leopoldo Fortunato Galtieri (22 de diciembre de 1981 – 17 de junio de 1982). Presidente de facto. Nadó en 1926, lideró al sector nacionalista del ejército. Llevó a la Argentina a la guerra por Malvinas. La derrota provocó su renuncia. Murió en enero de 2003.

MINISTROS
Acción Social: Carlos Alberto Lacoste.
Defensa: Amadeo Frúgoli.
Economía: Roberto T. Alemann.
Educación: Cayetano Licciardo.
Interior: Alfredo Osear Saint Jean.
Justicia: Lucas Jaime Lennon.
Obras y Servicios Públicos: Sergio Martini.
Relaciones Exteriores y Culto: Nicanor Costa Méndez.
Salud Pública y Medio Ambiente: Horacio Rodríguez Castells.
Trabajo: Julio César Porcile.

Reynaldo Benito Bignone (1° de julio de 1982 – 10 de diciembre de 1983), Presidente de facto. Nació en 1928 y piloteó la retirada militar y una nueva apertura constitucional.

MINISTROS
Acción Social: Adolfo Navajas Artaza.
Defensa: Julio José Martínez Vivot y Juan C. Camblor.
Economía: José Dagnino Pastóre y Jorge Webhe.
Educación: Cayetano Licciardo.
Interior: Llamil Reston.
Obras y Servicios Públicos: Conrado Bauer.
Relaciones Exteriores y Culto: Juan Ramón Aguirre Lanari.
Salud Pública y Medio Ambiente: Horacio Rodríguez Castells.
Trabajo: Héctor Villaveirán.

Raúl Ricardo Alfonsín (10 de diciembre de 1983-8 de julio de 1989).
Nació en Chascomús, provincia de Buenos Aires, en 1927. Líder radical renovador, llegó al gobierno como primer presidente de la nueva democracia. Los múltiples y graves problemas de su gobierno lo obligaron a renunciar antes de finalizar su mandato.

Vicepresidente: Víctor Martínez
MINISTROS
Defensa: Raúl Borras, Roque G. Carranza, Germán O. López y José Horacio Jaunarena.
Economía: Bernardo Grinspun, Juan Vital Sourrouille, Juan Carlos Pugliese y Jesús Rodríguez.
Educación y Justicia: Carlos R. S. Aleonada Arambnní, Jorge Federico Sábato y José Gabriel Dumón.
Interior: Antonio Tróccoli, Enrique Nosiglia y Juan Carlos Pugliese
Obras y Servicios Públicos: Roque G. Carranza, Roberto Tomasini, Indro Trueco, Rodolfo Terragno y Roberto Echarte.
Relaciones Exteriores y Culto: Dante Caputo y Susana M. Ruiz Cerutri.
Salud y Acción Social: Aldo Carlos Neri, Conrado Hugo Storani, Ricardo A. Barrios Arrechea y Enrique Beveraggi. Trabajo y Seguridad Social: Antonio J. Mucci, Juan Manuel Casella, Hugo Barrionuevo, Carlos Alderete y Santiago Ideler Tonelli.

Carlos Saúl Menem (8 de julio de 1989 – 9 de diciembre de 1999).
Nació en La Rioja en 1930, lideró el regreso del peronismo al gobierno. Modificó la Constitución para ser reelegido, lo cual sucedió en 1995.

Vicepresidente: Eduardo Duhalde
MINISTROS
Defensa: Italo Argentino Luder, Humberto Romero, Guido Di Telia, Antonio Erman González y Osear Camilión. Economía: Miguel Roig, Néstor Rapanelli, Antonio Erman González y Domingo F. Cavallo.
Educación: Antonio Salonia y Jorge Rodríguez
Interior: Eduardo Bauza, Julio Mera Figueroa, José Luis Manzano, Gustavo O. Beliz, Carlos F. Ruckauf y Carlos V. Corach.
Justicia: León Carlos Arslanián, Jorge Maiorano y Rodolfo Barra.
Obras y Servicios Públicos: José Roberto Dromi.
Relaciones Exteriores y Culto: Domingo F. Cavallo y Guido Di Telia.
Salud y Acción Social: Julio César Corzo, Antonio Erman González, Eduardo Bauza, Alberto Kohan, Avelino Porto, Julio César Aráoz y Alberto Mazza.
Trabajo y Seguridad Social: Alberto Jorge Triaca, Rodolfo Díaz, Enrique Rodríguez y Armando Caro Figueroa.

SEGUNDO PERIODO

Vicepresidente: Carlos F. Ruckauf
Jefes de Gabinete:Eduardo Bauza y Jorge Rodríguez

MINISTROS
Defensa: Osear Camilión y Jorge Domínguez.
Economía: Domingo F. Cavallo y Roque Fernández.
Educación: Jorge Rodríguez, Susana Decibe y Manuel García Sola.
Interior: Carlos V. Corach.
Justicia Rodolfo Barra, Elías Jassan y Raúl Grranillo Ocampo.
Relaciones Exteriores y Culto: Guido Di Telia.
Salud y Acción Social: Alberto Mazza.
Trabajo y Seguridad Social: Armando Caro Figueroa, Antonio Erman González y José Uriburu.

Fernando de la Rúa (9 de diciembre de 1999 – 20 de diciembre de 2001).
Nació en Córdoba, el 15 de septiembre de 1937. Dirigente del radicalismo conservador, llegó a la presidencia con una alianza política que se desintegró en pocos meses. Renunció acosado por la crisis económica y en medio de un levantamiento popular en su contra.

Vicepresidente: Calos “Chacho” Alvarez

Terragno (jefe de Gabinete), Fernández Meijide (Acción Social), Juan José Llach (Educación), Federico Storani (Interior), Adalberto Rodríguez Giavarini (Cancillería), Gallo (Infraestructura), López Murphy (Defensa), José Luis Machinea (Economía), Alberto Flamarique (Trabajo), Ricardo Gil Lavedra (Justicia), Héctor Lombardo (Salud), y Jorge de la Rúa (secretario de la Presidencia)

Ramón Puerta (20 de diciembre de 2001 – 22 de diciembre de 2001). Dirigente peronista nació en 1951. Presidente provisional.

Adolfo Rodríguez Saa (22 de diciembre de 2001 – 30 de diciembre de 2001).
Dirigente peronista, nació en San Luis en 1947. Elegido por e! Congreso, renunció a la semana ante un nuevo levantamiento popular.

Eduardo Camaño (31 de diciembre de 2001 – 1° de enero de 2002). Dirigente peronista, nació en 1946. Presidente provisional.

Eduardo Duhalde (1° de enero de 2002 – 25 de mayo de 2003).
Nació en Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires en 1941. Fue gobernador y principal líder del peronismo bonaerense. Logró estabilizar la conflictiva situación política y social.

Néstor C. Kirchner (25 de mayo de 2003 – 2007).
Nació en Santa Cruz en 1950. Militó desde joven en el peronismo de su provincia hasta alcanzar el cargo de gobernador. En el año 2006 es el Presidente de los argentinos.

Cristina Fernández de Kirchner (2007 – 2015)

El Pacto Roca Runciman Gobiernos Juan B. Justo Uriburu Golpes

El Pacto Roca Runciman

EL FRAUDE IMPOSITIVOS Y CONTABLE DE LOS FRIGORÍFICOS: El 1ro. de mayo de 1933 se firmaba el Pacto Roca-Runciman, por el cual, “se permitió” a nuestro país enviar al mercado inglés una cantidad de su mejor producción de chilled beef (carne enfriada), libre de gravámenes, y a cambio la Argentina aseguró, en condiciones de claro privilegio, la importación de carbón británico para abastecer a las locomotoras a vapor (británicas) y de toda una serie de productos manufacturados de ese origen.

Se eliminaron medidas “proteccionistas” contra las importaciones inglesas, favorecidas además por regulaciones cambiarias. Al mismo tiempo, el gobierno argentino se comprometió a alentar la inserción de las empresas del Reino Unido en el terreno de las obras públicas.

firma del pacto roca - ruciman

La gran crisis económica que se desató en 1929 y que se conoce como “crisis del 30″ afectó profundamente a la Argentina. Las debilidades de una economía basada en el sector agropecuario, orientadas por la organización del del mercado mundial, comenzaron a evidenciarse a partir de la decisión de Gran Bretaña, de adoptar un sistema proteccionista por el que sus ex colonias tendrían un tratamiento especial como proveedoras de productos para la ex metrópoli.

La principal producción exportable de la Argentina era, para ese entonces, la ame, y el Reino Unido de Gran Bretaña, su principal comprador. Por lo tanto, a raíz de la decisión británica, se veían amenazados los intereses de los ganaderos argentinos y también los de los frigoríficos. Ante esta situación, el gobierno conservador de Agustín P. Justo pactó con Gran Bretaña unas condiciones para que las carnes argentinas siguieran siendo recibidas allí como mercadería de importación.

En este marco, se firmó el tratado Roca-Runciman, por medio del cual la Argentina mantuvo su “cuota” como proveedora de carnes al Reino Unido; como contrapartida, las inversiones inglesas recibirían un trato “preferencial” por parte del gobierno argentino.

Por medio de ese trato preferencial, los capitales británicos buscaban una reinstalación favorable en la Argentina, donde habían sido parcialmente desplazados por el crecimiento de los capitales norteamericanos. El monopolio de los servicios de transporte urbano constituyó una expresión de las concesiones hechas a los capitales ingleses.

El tratado establecía que el 85 % de las carnes congeladas serían comercializadas por los frigoríficos británicos radicados en la Argentina; esta condición favorecía a la vez a los frigoríficos británicos y a los grandes ganaderos invernadores vinculados a ellos. Así, el Estado argentino intervenía en la economía privilegiando intereses de los grupos más poderosos.

Para Argentina implicó:

  • El mantenimiento de la cuota de carne enfriada que Inglaterra nos compraba. Esto en la práctica no sucedió ya que esta estuvo por debajo del 10% de la alcanzada en junio de 1932.
  • La posibilidad de distribuir el 15% de las licencias de importación. El resto quedaba en manos de Inglaterra.

Para Inglaterra implicó:

  • El no cobro de derechos de importación para el carbón (la principal importación inglesa).
  • La disminución de aranceles para otros productos.
  • Recuperar fondos bloqueados, como consecuencia de la aplicación del control de cambios.
  • Conservar beneficios en empresas de servicios públicos de capitales ingleses.

Está claro que este tratado tuvo la intención de beneficiar a un grupo reducido (la poderosa clase terrateniente), y que la Argentina a cambio de esto tuvo que realizar numerosas concesiones.

La firma del tratado Roca-Runciman fue seguida de innumerables críticas, emanadas desde varios sectores políticos opuestos al gobierno conservador. Desde el Congreso de la Nación, el senador por Santa Fe, Lisandro de la Torre, organizó en 1935 una ofensiva contra los frigoríficos británicos, que se convertiría en uno de los grandes hechos políticos del siglo XX.

Los acontecimientos del Senado y la investigación liderada por Lisandro de la Torre han sido presentados por el cine argentino en la película Asesinato en el 5enado de la Nación. La película Asesinato en el Senado de la Nación (Juan José Jusid, 1984) relata los sucesos que condujeron al asesinato del senador electo por Santa Fe, Enzo Bordabehere, del Partido Demócrata Progresista, liderado por Lisandro de la Torre.

De la Torre , entre otras cosas, prueba que los frigoríficos extranjeros evadían impuestos nacionales e intentaban (con el Anglo) enviar fuera del país sus libros contables en cajones rotulados como “carne congelada”, además llevaban una doble contabilidad y escondían las grandes ganancias en nuestro país, … todo autorizado para ello por la Dirección de Réditos. El propio Ministerio de Agricultura proporcionaba a la comisión del Senado estadísticas llenas de errores que le eran conocidos, y le retaceaba su colaboración. El gobierno permitía a los frigoríficos extranjeros reservar- hasta el 25 % de sus divisas para su uso particular, privilegio que no se autorizaba al resto de los exportadores, incluyendo al frigorífico argentino de Gualeguaychú.

La tensión creada por las acusaciones había alcanzado hasta a miembros importantes del gabinete, como Federico Pinedo (ministro de Hacienda) y Luis Duhau (de Agricultura). Este último, rico ganadero, no pudo justificar que el Swift le pagara con regularidad una prima por novillo superior en treinta pesos al precio del mercado, lo cual resultaba grave indicio sobre la complicidad de funcionarios del gobierno con el monopolio frigorífico.

De la Torre seguía ofreciendo pruebas concluyentes, pero el 22 de julio de 1935 —el comienzo del fin— tuvo un agrio incidente personal con Pinedo y, al día siguiente, en el transcurso de otro similar con Duhau, un disparo proveniente del propio recinto de sesiones, efectuado por un ex comisario de policía y matón profesional al servicio de los conservadores,

En la película, se muestra la investigación que, en 1935, llevó adelante De La Torre, utilizando las atribuciones propias de su cargo de senador, con el propósito de sacar a la luz las irregularidades con que se manejaban los frigoríficos británicos que operaban en la Argentina. A raíz de los múltiples intereses que se verían afectados si el senador lograba su objetivo, y en vista de que sus indagaciones habían tomado estado público a través de los debates parlamentarios, un asesino a sueldo disparé sobre Lisandro de La Torre en el interior del recinto del Senado.

Sin embargo, la víctima resultó ser Enzo Bordabehere, quien se interpuso en la trayectoria del proyectil. La reconstrucción realizada en la película permite apreciar, además, la riqueza y la virulencia de los debates parlamentarios de esa época.

Este hecho pone fin en la práctica a la investigación del senador rosarino, y nunca alcanzó a ser explicado de modo satisfactorio, ya que si bien el ejecutor material cumplió una larga pena de prisión, sus instigadores gozaron de impunidad. Era un síntoma trágico de los tiempos que se vivían bajo una apariencia de normalidad constitucional y correcto funcionamiento de las instituciones argentinas. Pinedo y Duhau presentan sus renuncias al gabinete, el primero se bate a duelo con de la Torre, y éste inicia lentamente el camino hacia su autoeliminación, asqueado e impotente frente al monopolio y al fraude. La política económica del régimen continúa su curso.

EL NEGOCIO DE LOS FRIGORÍFICOS: El senador Lisandro de la Torre, que ya en 1933 había criticado duramente algunos de los términos del Pacto Roca-Runciman, promovió en 1934 la creación de una comisión especial que investigara “si los precios que pagan los frigoríficos en la Argentina guardan relación con los que obtienen en sus ventas en el exterior”.

Tras algunos meses de labor, la comisión logró demostrar que los frigoríficos obtenían grandes beneficios, gracias a los bajos precios que pagaban a los productores, a que evadían impuestos y a que negociaban divisas en el “mercado libre”. Pero las denuncias de De la Torre fueron mucho más allá al presentar una serie evidencias (en el carguero “Norman Star” fueron descubiertas una veintena de cajas rotuladas como “Comed Beef que en realidad transportaban libros contables del frigorífico Anglo) que aumentaban las sospechas acerca de las vinculaciones que las empresas mantenían con algunos organismos del Estado -como la DGI- y hasta con algunos hombres cercanos al Poder Ejecutivo Nacional. Sus acusaciones comprometían seriamente al ministro de Agricultura Luis Duhau y al ministro de Hacienda Federico Pinedo, con quienes mantuvo -especialmente con este último- encendidas discusiones. El asunto iba adquiriendo la categoría de verdadero escándalo político, aunque ni siquiera el más pesimista podría haber imaginado su fatal desenlace.

El 23 de julio de 1935, mientras De la Torre y Pinedo se prodigaban deshonrosos epítetos y estaban a punto de irse a las manos -Duhau empujó a De la Torre-, Ramón Valdez Cora asesinó a balazos en el recinto de la Cámara alta al senador por la Provincia de Santa Fe Enzo Bordabehere. El victimario era un oscuro personaje ligado al oficialismo que con su acción contribuía a sembrar aún más sospechas sobre los denunciados, pero el confuso y luctuoso episodio alejó a Lisandro de la Torre de la investigación. La cuestión de las carnes había llegado una vez más hasta el Parlamento, y en esta ocasión lo había manchado con sangre.(Grandes Debates Nacionales Pagina 12)

CRÓNICA DE LA ÉPOCA
EL BICENTENARIO PERÍODO 1930-1949 FASC. N°7
NOTA DEL HISTORIADOR HORACIO FERRER

[Despúes de un trabajo de la Comisión del Congreso Nacional…] El despacho [de la Comisión] de De la Torre destaca el abuso del poder monopólico de las empresas frigoríficas en contra de los productores locales, especialmente los criadores de la región litoral, y la evasión impositiva en perjuicio del Estado nacional; pero pone su mejor acento en señalar la cuestión política. Para el senador santafesino, el escándalo detectado en el comercio de carnes tiene su centro en la corrupción del oficialismo, la permisividad del gobierno de Justo y la complicidad personal del ministro de Agricultura, Luis Duhau. De la Torre denuncia que Duhau, gran invernador de la provincia de Buenos Aires, recibe, desde que asumió como ministro, mejores precios por su ganado, lo que puede explicarse como contraprestación del favor oficial.

El informe de De la Torre insumió cinco sesiones de la Cámara, a las que siguió la réplica de los ministros de Agricultura, Duhau, y de Hacienda, Federico Pinedo, que por supuesto se esforzaron en negar los argumentos y acusaciones personales del senador por la minoría.
El largo debate crecía en virulencia, y a las réplicas de los ministros seguían nuevas argumentaciones del senador informante, en un ambiente cada vez más exaltado, no sólo por el comportamiento de las tribunas sino por las derivasde los discursos que, sin beneficio de inventario, ingresaban con sorprendente facilidad en el terreno del agravio personal.

En ese clima, la sesión del 23 de julio fue rápidamente ganada por los insultos entre los dos ministros que participaban de la sesión y el senador de la minoría. Los agravios dieron lugar a la agresión física: Duhau empujó a De la Torre haciéndolo trastabillar, Bordabehere, que presenciaba la sesión en espera del tratamiento de su pliego como senador electo, trató de socorrer a De la Torre, recibiendo tres impactos de bala que terminaron con su vida. Valdez Cora, un matón del oficialismo que sabía actuar como guardaespaldas de Duhau, argumentó después que disparó su arma para defender al ministro del ataque del senador De la Torre.

“Se conoce el nombre del matador pero hace falta conocer el nombre del asesino”, dijo De la Torre, horas más tarde, cuando el Senado homenajeaba al legislador muerto.

Dos días después, una multitud encabezada por el gobernador Luciano Molinas despidió en Rosario los restos de Enzo Bordabehere. Ausente en Rosario, De la Torre se batía a duelo con Pinedo en Buenos Aires.

El impacto del gran debate no puede disimularse. Para el oficialismo, el desprestigio obligará en los próximos meses a la renuncia de los dos ministros involucrados. Para De la Torre será el comienzo del fin: la muerte de Bordabehere podría precipitar su alejamiento de la política.

Fuente Consultada:
Basado en Geografía de la Argentina – La Organización Territorial
Períodico EL BICENTENARIO Fasc. N° 7 Período 1930-1949

El grito de Alcorta Causas Conflicto Rural Santa Fe Huelga Agraria

GRITO DE ALCORTA:
HUELGA AGRARIA EN EL SUR DE SANTA FE

EL GRITO DE ALCORTA:
Los conflictos rurales

Para muchos agricultores de la región pampeana 1911 fue un año muy duro. La pérdida de la cosecha maicera empujó a las familias del sur de Santa Fe a una situación económica desesperante. Para colmo, una serie de maniobras especulativas provocó una baja repentina en las cotizaciones del cereal.

Miles de campesinos vieron cernirse sobre sus hogares el fantasma de la miseria. Ante la imposibilidad de hacer efectivas sus deudas, los comerciantes se sintieron igualmente apremiados y decidieron retirar a los colonos la libreta de crédito si no pagaban por lo menos la mitad de lo que les debían.

Esto no tenía el sentido de una solución sino que era una forma más de presionar a los agricultores, pero no se consiguió prácticamente nada porque éstos no tenían un centavo. Por eso no resulta extraño que fuera un comerciante, Ángel Busjarrábal, quien sugiriera al agricultor Francisco Francisco Bulzani la realización de un movimiento de fuerza para reclamar una rebaja en el precio de los arrendamientos.

A mediados de 1912 se produjo una violenta revuelta de colonos y arrendatarios denominada “Grito de Alcorta”. El mundo rural ya había presenciado importantes conflictos, como el alzamiento de los colonos santafesinos en apoyo de los levantamientos radicales de 1893.

En 1912, los malos precios de los granos provocaron importantes deudas que dejaron a los pequeños chacareros arrendatarios sin respuesta ante sus acreedores. Entre estos acreedores se encontraban empresas acopiadoras, como Dreyfus y Bunge y Born. A fines de junio de ese año estalló la rebelión de los chacareros armados. De este conflicto nació la Federación Agraria Argentina que, a diferencia de la Sociedad Rural Argentina, representaba a los pequeños productores.

Antecedentes: Las pésimas condiciones contractuales de arrendamiento de tierras, de los colonos, en su mayoría inmigrantes, con respecto a los grandes terratenientes provocó el estallido de una enorme protesta de los pequeños productores, en la provincia de Santa Fe, en la colonia de Alcorta, en 1912.

El conflicto, que evidenciaba las necesidades que pasaba el sector, se extendió rápidamente a las provincias de Buenos Aires y Córdoba. Con la unión de los chacareros disconformes por los aumentos de los arrendamientos, las condiciones desiguales de comercialización y la imposibilidad de convertirse en propietarios, surgió la Federación Agraria Argentina, aún existente, que, a diferencia de la Sociedad Rural creada en 1866, representaba a los pequeños y medianos productores agropecuarios. El conflicto, que duró tres meses, obtuvo algunos éxitos, ya que algunos propietarios disminuyeron el precio de los arrendamientos.

La cuestión agraria: El sistema de explotación de la tierra se basaba en incorporar paulatinamente a la producción nuevas tierras que se cultivaban mediante el sistema de arriendo. Pero hacia 1910, ya estaban en explotación la totalidad de las tierras disponibles y aptas para la producción agropecuaria de exportación.

Ante esta situación, los propietarios de las tierras —para mantener el nivel de beneficios que obtenían— se decidieron por sucesivos aumentos en los precios de los arrendamientos.

Primer Comité de la Federación Agraria Argentina
Primer Comité de la Federación Agraria Argentina

Los agricultores arrendatarios, por esos años, enfrentaban dificultades para lograr su subsistencia y cumplir con el contrato. El aumento de los precios de los arrendamientos profundizó su crisis y generó un gran descontento. La crisis de los agricultores comprometía también a los comerciantes de la campaña, proveedores de los insumos y bienes de consumo y también del dinero que le adelantaban al arrendatario para pagar los gastos de la cosecha.

La cuestión agraria se planteó en junio de 1912 cuando —después de intentar una conciliación que -los terratenientes rechazaron— los arrendatarios del pueblo de Alcorta, en el centro de la zona maicera de Santa Fe, decidieron utilizar el mismo instrumento que los asalariados urbanos: la huelga.

Los campesinos se negaron a arar los campos y reclamaron el establecimiento de un tipo uniforme de arrendamiento. En el transcurso de la lucha, ampliaron sus demandas: plazo mayor de contratación, rebaja de los arrendamientos en dinero y de los porcentajes de producción que debían entregar los aparceros y, también, exención de impuestos.

La primera reacción de los propietarios fue desconocer la validez del movimiento y los reclamos. Pero cuando la huelga y la movilización se extendieron hacia el sur de Santa Fe y el norte y el oeste de Buenos Aires, los miembros de la Sociedad Rural de Rosario y de Buenos Aires comenzaron a sentir amenazado su derecho de propiedad. Los terratenientes exigieron a los gobiernos provinciales y al gobierno nacional que reprimiera, a través de las fuerzas del orden, este movimiento que consideraron subversivo.

El gobierno nacional intervino a través del Ministerio de Agricultura y puso fin a la huelga. Estableció que los reclamos, en general, no estaban justificados pero promovió la formación de tribunales arbitrales para resolver las diferencias entre propietarios y arrendatarios. Finalmente, las gestiones conciliatorias terminaron en el fracaso de las reivindicaciones exigidas por los agricultores.

PARA SABER MAS…

Las huelgas agrarias ocurridas en 1912, conocidas generalmente como el movimiento del “Grito de Alcorta”, habían traído como consecuencia ciertas mejoras en el sistema de arrendamiento, pero de ninguna manera ‘habían resuelto el problema en toda su significación social y económica.

El arrendamiento era en sí mismo una salida económica que había beneficiado en su conjunto a todo el país. Gracias a este sistema —aunque no exclusivamente a él— Argentina podía ser uno de los principales Productores y abastecedores de cereales y carne en el mundo.

Esa riqueza, sin embargo, estaba asentada sobre mecanismos sociales y económicos muy particulares. En primer lugar, la concentración de la propiedad, cuyas grandes extensiones en la mayoría de los casos se subdividían en predios relativamente pequeños para arrendar y en algunos casos también para subarrendar creando así pequeñas unidades productoras ‘l(‘ escasa rentabilidad. Además la duración de los contratos era limitada, Y aunque variaba según la situación particular de cada locador y locatario, por lo general no pasaba de los tres años.

En consecuencia, se creaba en la población agraria la necesidad de practicar una especie de nomadismo. Los campesinos, en su mayoría de origen migratorio, no encontraban la oportunidad de establecerse con la expectativa de permanecer un tiempo prolongado en la chacra, y no se despertaban en ellos, en consecuencia, necesidades de transformación en los métodos, de, mejoramiento y de diversificación de la producción. La prolongación de sus contratos era un hecho contingente con el que no podían contar de ninguna manera.

Pero éste no era el único aspecto irritante del sistema. Las cláusulas establecidas en los contratos de arriendo eran una carga pesada de llevar aun en situaciones normales (buenas cosechas, precios adecuados, situación económica general estable).

Desde el punto de vista social, las medidas legislativas del gobierno de Irigoyen frenaron en parte la movilidad ecológica de esa masa flotante constituida por el arrendatario y su familia, y la prolongación del período de arriendo facilitó mejoras generales en las zonas rurales desde el punto de vista sanitario, de vivienda y educación. Auspiciaron también la creación de un sistema cooperativo, que con el tiempo fue extendiéndose, y constituyó un punto esencial en la estabilidad económica del chacarero.

AMPLIACIÓN DEL TEMA:
EL GRITO DE ALCORTA Para muchos agricultores de la región pampeana 1911 fue un año muy duro. La pérdida de la cosecha maicera empujó a las familias del sur de Santa Fe a una situación económica desesperante. Para colmo, una serie de maniobras especulativas provocó una baja repentina en las cotizaciones del cereal. Miles de campesinos vieron cernirse sobre sus hogares el fantasma de la miseria.

Ante la imposibilidad de hacer efectivas sus deudas, los comerciantes se sintieron igualmente apremiados y decidieron retirar a los colonos la libreta de crédito si no pagaban por lo menos la mitad de lo que les debían. Esto no tenía el sentido de una solución sino que era una forma más de presionar a los agricultores, pero no se consiguió prácticamente nada porque éstos no tenían un centavo. Por eso no resulta extraño que fuera un comerciante, Ángel Busjarrábal, quien sugiriera al agricultor Francisco Francisco Bulzani la realización de un movimiento de fuerza para reclamar una rebaja en el precio de los arrendamientos.

El 10 de junio de 1912 una reunión de agricultores decidió integrar una comisión de huelga, y quince días después una asamblea que reunió a más de trescientos colonos decidió por unanimidad iniciar un cese de labores que no tardó en extenderse. Los colonos afrontaban una situación realmente insostenible: los contratos vigentes obligaban al agricultor a ceder al propietario entre el 40 y el 50 por ciento de lo que produjera la tierra.

El terrateniente estaba absolutamente libre de todo gasto porque debía percibir el producto en su chacra, en perfectas condiciones de sequedad y limpieza, trillado y embolsado. Por lo demás, el campesino estaba obligado a cumplir una serie de condiciones con respecto a la superficie sembrada, la forma de sembrar y demás; en caso de dificultades imprevistas, el arrendatario podía considerarse desalojado.

No puede sorprender, entonces, que, a pesar de las persecuciones policiales y las campañas desatadas por los propietarios, el movimiento se extendiera como reguero de pólvora. El 2 de julio de 1912 los obreros agrarios y los braceros de las máquinas desgranadoras afiliados a la FORA (Federación Obrera Regional Argentina) anunciaron que se plegaban al movimiento.

Algunos propietarios accedieron a firmar nuevos convenios, pero- la huelga se extendió a casi todos los pueblos y colonias de Santa Fe, y luego a Córdoba, Buenos Aires y Entre Ríos, Interesado en el problema por el doctor Francisco Netri —animador incansable de la huelga, que fue asesinado en 1916 por sus enemigos—, el tribuno socialista Juan B. Justo llevó el asunto al Congreso Nacional y el 20 de julio interpeló al ministro de Agricultura, Adolfo Mujica, que se limitó a atribuir el problema a “un núcleo de agitadores”.

Con ese tipo de argumentos se trató de silenciar y doblegar el movimiento, pero todo fue inútil: la certeza de que la única forma de defender sus intereses era agremiarse se había hecho carne en los colonos.

Tres meses después del “grito de Alcorta” se constituyó en Rosario la Federación Agraria Argentina. Su nacimiento había costado centenares de chacareros presos, varios incidentes de violencia y largos días de angustia para muchas familias campesinas, pero el movimiento se encontraba en pleno desarrollo.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
POR DANIELA FLOGIA Historiadora
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

[…] A esta situación se le ha sumado el fracaso en la cosecha de maíz el año pasado, lo que no les ha permitido cumplir con todos los compromisos adquiridos ya sea con el propietario terrateniente, con el gran arrendatario, a los que subarriendan, o con el dueño del almacén de ramos generales con quien se encuentran endeudados por medio de la libreta que les ha abierto para proveerlos de los productos necesarios para la producción a cambio de prendar con anticipación la cosecha.

Ante el desastre del año pasado en Firmat, han comenzado a reunirse los pequeños productores arrendatarios. En marzo de este año escribieron un manifiesto donde alentaban a los colonos a unirse a la protesta. A esta reunión asistió Francisco Bulzani, principal gestor del movimiento en Alcorta, que al regresar trajo una gran cantidad de manifiestos que distribuyó en las colonias de Alcorta, Bigand y Bombal.

Alcorta es una de las zonas más ricas e importantes de la provincia. Es allí donde el 25 de junio se ha organizado una concentración que congregó a cientos de agricultores y de donde surgió el grito de la rebelión campesina. El abogado Francisco Netri, convertido en el asesor de los huelguistas, presentó el nuevo contrato de arrendamiento.

Esta movilización se ha trasformado en un grito desesperado dando lugar a la organización de los chacareros arrendatarios en reclamo de mejoras en las condiciones de los arriendos con el objetivo de acceder a una vida digna. Este movimiento no es un suceso menor; los diarios se han hecho eco de la huelga reproduciendo no sólo las reuniones de los pequeños arrendatarios sino también los atropellos de los que son víctimas. También ha adquirido repercusiones en las provincias de Córdoba, Buenos Aires, Entre Ríos y La Pampa.

El gobierno santafesino, al comprender la magnitud del problema, ha decidido enviar una comisión veedora para que se entrevistase con los huelguistas. Si bien la comisión se ha expresado claramente a favor de los colonos, el informe ha sido olvidado.

Recién en agosto se ha comenzado a vislumbrar una relajación de la huelga cuando algunos propietarios aceptaron las bases del arreglo que les proponían los agricultores. Además han logrado estructurar una organización gremial que defienda sus intereses: la Federación Agraria Argentina.

Fuentes Consultadas:
Historia Argentina Santillana Luchilo-Romano-Paz
Historia 3 La Nación Argentina Kapeluz de Miretzky – Mur – Ribas – Royo

Alfredo Palacios Biografía del Primer Diputado Socialista

Biografía de Alfredo Palacios Primer Diputado Socialista

Alfredo Palacios Primer Diputado SocialistaPolémico, a veces un tanto impredecible, el legislador, escritor, jurista y docente socialista Alfredo Lorenzo Palacios fue un ferviente defensor de los trabajadores. Su figura política intachable lo convirtió en una de las personalidades más reconocidas y respetadas de la Argentina durante el siglo XX.

Alfredo Palacios fue uno de los más populares dirigentes sindicalistas del país. La legislación del trabajo debe mucho a su acción y su estudio.

El 2 de mayo, el joven abogado Alfredo Lorenzo Palacios asume su banca de legislador por el Partido Socialista en el Congreso Nacional.

LUCHADOR POR LA JUSTICIA SOCIAL: Con su bigote enhiesto, un mechón de cabello rebelde cayéndole sobre la amplia frente, su poncho de vicuña sobre el hombro y su chambergo mosqueteril, Alfredo Lorenzo Palacios fue considerado un referente moral ineludible para la política argentina del siglo XX.

Luchó contra la injusticia social. Defendió la libertad y la dignidad humana. Se opuso al peronismo y a las torturas que éste infligía a los opositores, por lo que fue perseguido y debió partir al exilio.

Nunca transigió en sus principios e ideales, ganándose el cariño del pueblo y el respeto de los que no compartían su pensamiento. Palacios nació el 10 de agosto de 1880 Buenos Aires. Estudió en la Facultad Derecho de la Universidad de Buenos (UBA) a la que escandalizó con su tesis doctoral:

 La miseria, situación de las clase trabajadora, la cual fue rechazada.

LOS PRIMEROS PASOS LEGISLATIVOS
En 1904, siendo muy joven, al ganar en la circunscripción de La Boca, y convertirse así en el primer diputado socialista de América llevó a su amigo Florencio Sánchez  a decir:«La Boca ya tiene dientes».

Fue responsable de la sanción de las primeras leyes que regularon el trabajo femenino e  infantil; logró el descanso dominical suya la famosa Ley de la Silla, que procuraba un asiento para el personal en los lugar de trabajo, especialmente para las mujeres embarazadas. Muchos de sus proyectos aprobados en el Congreso fueron aprobados y convertidos en leyes, sin reconocerle crédito alguno por el peronismo.

A poco de asumir su banca interpeló al ministro Joaquín V. González por la  represión policial contra los trabajadores  en la jornada del 1 de mayo de 1904. Interpelaba así al que había sido su admirado maestro en la Facultad y al ministro cuya iniciativa había podido ocupar un escaño en el Congreso. Se lo respetaba porque en sus denuncias fundamentadas de injusticias social de las libertades públicas conculcadas nunca descendía al agravio personal o la pulla ofensiva. Orador fogoso, siempre actuó como un caballero.

ILUSTRE PROFESOR UNIVERSITARIO :
Su carrera docente tuvo una larga y honrosa trayectoria, pero en 1910 otra vez rozaría el escandalo. Al ser nombrado profesor de Historia de las Instituciones resultó inadmisible, por ese entonces, que un socialista dictara cátedra en la Facultad. Por ello renunciaron figuras de notable prestigio. Llegaría a ser decano de la UBA en 1930. Ya en 1916 había creado la cátedra de Legislación del Trabajo en la Facultad de Ciencias Económicas de Buenos Aires.

También fue profesor en la Universidad Nacional de La Plata, de la cual fue decano en 1925. El régimen peronista lo separó de las aulas, pero fue restituido por la Revolución Libertadora en 1955. Su férrea independencia de carácter se vio acentuada aún más en 1915 cuando Palacios aceptó batirse a duelo. Esto estaba reñido con el reglamento del Partido Socialista.

En un gesto inusual renunció al partido y a su banca. Luego, Palacios crearía el Partido Socialista Argentino. Quince años después se reconciliaría con su viejo partido, siendo su candidato en las elecciones de 1931, lo que le permitió ocupar su escaño en el Senado. La carrera legislativa fue notable: diputado entre 1904-1908, luego entre 1912-1916 y finalmente, entre 1963-1965.

FUERTE OPOSITOR A LOS GOBIERNOS DICTATORIALES:

El golpe militar del general Uriburu —en 1930— sorprende a Palacios como decano de la Facultad de Derecho. Inmediatamente desconoce al régimen militar y abandona su cargo. También por esa época se reintegra al Partido Socialista y en las elecciones de 1932 es elegido senador.

En 1937 es reelecto. En junio de 1943, cuando se produce el nuevo pronunciamiento castrense y se disuelve el Poder Legislativo, Palacios ocupaba el cargo de presidente de la Universidad Nacional de La Plata, al cual renuncia “frente al atropello producido en los claustros por el nuevo régimen militar”.

En junio de 1955, cuando el presidente Perón llama a “la pacificación nacional” y ofrece el uso de las radios a los políticos de la oposición, se le niega el micrófono a Palacios. Pero éste publica igual su discurso, donde estampara esta histórica frase: “Los estadistas no se improvisan. Un técnico militar será siempre un mal gobernante.

Carece de la capacidad coordinadora para definir los fines deseables y no sabrá escuchar ei prudente consejo de Tomás de Aquino, quien dijera ‘Huye de las cosas que te exceden’ “. Poco meses después, ai ser derrocado Perón, Palacios es nombrado embajador argentino en el Uruguay y produce un hecho inusual en la diplomacia: reintegra intacta su partida de gastos de representación.

Fue un fuerte oponente al radicalismo cuando éste tenía el poder, pero denunció, tras el derrocamiento de Yrigoyen, las arbitrariedades del gobierno militar de Uriburu. Combatió la posición neutralista argentina durante la Segunda Guerra mundial; estuvo de parte de los aliados. Duro crítico del gobierno de Perón por el avasallamiento de las libertades individuales y la demagogia del régimen, Palacios debió exiliarse hasta 1955. Con la misma fuerza denunció las arbitrariedades cometidas, posteriormente, contra los partidarios del gobierno derrocado. El político ocupó una banca en el Senado en tres períodos: 1932-1935; 1935-1943 y 1961-1963.

En las elecciones de 1958, Alfredo Palacios sería uno de los candidatos presidenciales. A esa altura de su vida, estaba económicamente arruinado. Periódicamente se veía obligado a empeñar su viejo reloj de oro, y además tuvo que vender su casa, con la condición de que el comprador le dejara ocupar alguna habitación sin cobrarle alquiler. Espiritualrnente, en cambio, estaba entero.

Es así que viaja a Cuba en 1960, dictando a su vuelta una famosa conferencia sobre la situación social y económica de la isla. Al año siguiente, en febrero de 1961, es postulado por el Partido Socialista Argentino para ocupar una senaduría por la Capital Federal y obtiene un categórico triunfo frente a los candidatos radicales, intransigentes y peronistas.

Su retorno al Parlamento después de dos décadas es festejado por toda la ciudadanía, como un justo homenaje al insobornable y romántico luchador. No obstante, pierde su banca de senador al producirse el golpe militar de 1962 que derroca al presidente Frondizi. Pero un año después accede —por última vez— al Congreso Nacional, encabezando nuevamente las listas socialistas, esta vez como diputado. Con esa investidura moriría el 20 de abril de 1965 y sus restos serían velados en el Salón Azul del Parlamento, por donde desfilaron para despedirlo sus millares de seguidores.

Palacios fue uno de los más famosos profesores de Legislación del Trabajo (en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires) y le fue concedido el título de profesor honorario de la Universidad de San Marcos, en Lima, y de doctor “honoris-causa” de las universidades de Río de Janeiro, Lima, Arequipa, Cuzco, La Paz y México.

Publicó innumerable cantidad de artículos y dejó escritos los siguientes libros: Por las mujeres y los niños; Dos años de acción socialista; En defensa de los trabajadores; La justicia en el Ejército: Código de justicia militar; El nuevo derecho; La fatiga y sus proyecciones sociales; La Universidad nueva; Por la Universidad democrática; Universidad y democracia; Derecho de asilo; Enseñanza secundaria; Acción universitaria; La democratización de la enseñanza; Nuestra América y el imperialismo yanqui; El proceso Alvear; El socialismo argentino y las reformas penales; Las islas Malvinas; Libertad de prensa; En defensa de las instituciones libres; La represión del fraude electoral; El delito de opinión y la tradición argentina; El dolor argentino; Los partidos políticos; La denatalidad en la Argentina: La defensa del valor humano y La justicia social.

Caído Perón, Alfredo Palacios fue nombrado embajador ante el Uruguay. En 1957 fue convencional para la reforma de la Constitución. Iconoclasta hasta el último hálito, antes de morir, Palacios transgredió otro dogma socialista al recibir la absolución y el sacramento de la extremaunción.

EL ULTIMO ROMÁNTICO DE LA POLÍTICA ARGENTINA:
Socialista de férreos principios, eligió sin embargo, entre sus amigos más queridos al poeta Leopoldo Lugones y Joaquín V. González, ubicados en las antípodas de su pensamiento político. Se mezcló en el ambiente teatral porteño con bohemios y actores como el genial humorista Florencio Parravicini. Eximio bailarín de tango entreverado con compadritos del bajo, también incursionó como aeronauta con Jorge Newbery.

Al ser designado embajador en el Uruguay por el presidente Lonardi, infringió reiteradamente el protocolo establecido, burlándose de la etiqueta. Anticlerical, como todo buen socialista, fue sin embargo amigo pernal de sacerdotes a los que recibió y alentó. Cuando agonizaba, en marzo de 1965, lo asistió espiritualmente amigo personal, el teniente coronel capellán (RE) Amando González Paz, juntos rezaron a la Virgen de Luján (de la que Palacios era devoto) y luego recibió la extremaunción.

Fue también un brillante tribuno, que comenzó como orador de barricada enfrentando a las policías bravas de principios de siglo, para culminar siendo uno de los más grandes conferencistas latinoamericanos. Sus vibrantes alegatos le costaron muchas horas de cárcel, por la arrogancia con que defendía sus ideas y el coraje cívico con que enfrentaba a los gobernantes autoritarios.

Cronología de Alfredo Palacios

1880 Los trabajadores se organizan ensociedades de resistencia y mutuales

1889 Se funda la Segunda Internacional obrera
1890 Comienzan los movimientos huelguísticos
1894 Fundación de La Vanguardia
1896 Primer Congreso del Partido Socialista Obrero Argentino

El Partido Socialista en la Argentina surge como respuesta a la transformación económica que trajo aparejada el desarrollo del modelo agroexportador.

Todos estos cambios produjeron nuevas situaciones para los trabajadores que, amenazados por el desempleo, los bajos salarios y la falta de apoyo estatal, tuvieron que organizarse para hacer frente a las arbitrariedades patronales. En su mayoría, la mano de obra estaba formada por inmigrantes que traían de Europa ideas socialistas y anarquistas.

Las agrupaciones socialistas se diferenciaron del anarquismo por adoptar una postura favorable al parlamentarismo. Influidos por la socialdemocracia europea, para los socialistas los trabajadores debían confiar en la política.

Surgido de diversas agrupaciones con ideas socialistas, para 1900 ya existía el Partido Socialista Argentino, que llevó a Alfredo Palacios, en las elecciones de 1904, a ser el primer diputado socialista de América.

1900 El Partido Socialista Argentino adhiere a la Internacional Socialista
1901 Palacios se afilia al Partido Socialista
1904 Palacios es el  primer diputado socialista en América
1908 Octavo Congreso del PSA, se adopta el nombre de Partido Socialista

Fuente Consultada: Hicieron La Historia de Larousse Tomo II – (La Nación)

 

ORDEN DEL LIBERTADOR SAN MARTÍN Condecoracion Argentina Maxima

“ORDEN DEL LIBERTADOR SAN MARTÍN”

EN AGOSTO DE 1943 EL GOBIERNO DE FACTO DISPUSO CREAR POR DECRETO LA ORDEN DEL LIBERTADOR SAN MARTÍN DOS AÑOS DESPUÉS SE APROBÓ EL DISEÑO DEL COLLAR DE ESA ORDEN, LA MÁXIMA DISTINCIÓN QUE CONCEDE EL ESTADO ARGENTINO A PERSONALIDADES EXTRANJERAS RELEVANTES LAS QUE, PARA CONSERVAR LA POSESIÓN DEL COLLAR, DEBEN MANTENER UNA CONDUCTA INTACHABLE.

El gobierno de Edelmiro Farrell dictó el decreto 5000 del 17 de agosto de 1943, aniversario de la muerte del Gral. José de San Martín y de este modo instituyó la condecoración con el nombre “Orden del Libertador San Martín”. El decreto fue respaldado luego por la ley 13302 del 21 de mayo de 1948, que derogó la anterior medida, pero manteniendo la exigencia de conferirla a extranjeros. Luego del golpe de 1955 , el decreto ley 16628 derogó parte de la ley anterior y modificó algunos artículos.

Argentina pudo entonces integrar el conjunto de estados que en el mundo poseían una condecoración nacional máxima para retribuir las distinciones que otros países otorgaban a sus autoridades o ciudadanos , lo que en el terreno de la cortesía internacional , resulta indiscutible para una adecuada política de relación entre estados.

Una vez constituida la condecoración, se dispuso concursar el diseño del collar. Para ello el Consejo de la Orden dispuso convocar a concurso público a diseñadores y escultores a principios de 1945. De entre los proyectos presentados el Consejo eligió el del ingeniero Ángel E. Ibarra García. El 3 de mayo de 1945 se reunió el Consejo para considerar el bosquejo preparado por Ibarra García, el que fue aprobado en general, dejándose para otra reunión considerar las objeciones en particular.

El collar está compuesto por dieciocho elementos. Diez de ellos son coronas de laureles elípticas, alternadas por cuatro piezas que representan al sol que aparece en la primera moneda argentina de plata acuñada en 1813 en Potosí.

Los laureles rematan en sus extremos en sendas nervaduras de hojas, de acuerdo al uso de los ornamentos coloniales bordados en el frac que San Martín usó como Protector del Perú. Los de su extremo anterior están unidos por un eslabón con forma de infinito, y las del interior por el broche de la divisa mencionada.

Los laureles representan las glorias logradas por el Libertador en su campaña sudamericana, cuyo eslabón del extremo exterior se pierde en el infinito.

El sol es fiel reproducción de aquella primera moneda patria. Es figurado, como en heráldica, con un total de 32 rayos alternados, 16 rectilíneos y 16 flamígeros. La pieza central es la divisa nombrada.

La segunda parte está compuesta por tres elementos. De la divisa pende un cóndor andino de frente, en actitud de volar. Sostiene en sus garras una doble corona de laureles que sirve de lecho a la réplica del sable corvo desenvainado.

El cóndor es mudo testigo de las proezas sammartinianas andinas. Los laureles simbolizan las glorias que logró San Martín con su genio. Finalmente, la pieza principal es el gran medallón que pende de la corona de laureles.

El gran medallón representa al sol, con sus rayos flamígeros y rectilíneos que sirve de sostén a la medalla con la efigie del Libertador, mostrado con uniforme en perfil tres cuartos, dentro de un cintillo y un doble círculo esmaltado con los colores nacionales, distribuidos de la misma forma en que se usó en la bandera del Ejército de los Andes.

Condecoracion a Eva Peron Orden del Libertador Unica Excepcion

Condecoración a Eva Perón
Orden del Libertador

Párrafo aparte merece el Collar que, en Grado Extraordinario, fuera conferido a la señora María Eva Duarte de Perón, única excepción en la historia del Collar, en lo que a sus destinatarios se refiere.

Le fue otorgado por ley 14.128 del 18 de julio de 1952. Esta ley agregó un segundo apartado en el articulo 4″ de la ley 13.202, que justificó el uso. La condecoración fue impuesta por el presidente Perón, en su calidad de Gran Maestre de la Orden, el21 de julio de 1952. De características notables, esta pieza fue única por su contenido.

El Collar no incluyó nombre o imagen personal alguna, sólo el habitual busto del Libertador y su nombre. Poseyó seis piezas principales: un gran medallón; corona de laureles con e! sable corvo; cóndor andino; gran Escudo Nacional con cuatro banderas; el Collar compuesto con los escudos de las entonces catorce provincias unidos por una doble cadena de tambores (réplica del tambor de Tacuarí) y cierre de laureles con remate de un gran sol.

El Collar estuvo constituido por 4.574 piezas, distribuidas en 3.821 de oro y platino y 753 piedras preciosas, entre brillantes, esmeraldas y rubíes. Su confección se le adjudicó a la joyería Ghiso S.A. Su bosquejo y trazado lo realizó la diseñadora de joyas Aída Louzao, teniendo como base el original de Ibarra García.

Acaecido, el levantamiento militar de 1955, el gobierno dispuso el embargo de bienes del ex presidente Perón y su esposa a través del decreto-ley 8124/57, que tuvo antecedente en el decreto-ley 5148/55. La condecoración, junto a otras joyas y piezas de arte, en primera instancia, fue ofrecida en subasta pública el 21 de octubre de 1957. Los peritos del Banco Municipal de la Ciudad de Buenos Aires aconsejaron su desengarce y venta en lotes. El acto del des engarce se efectuó ante el escribano Miguel F. Punta, el 15 de enero de 1958 en dicho banco (inventario número 279 T.G.).

Luego en 55 apreciados lotes fueron subastados y adquiridos por distintos compradores. El agraciado debe usar e! Collar en las grandes ceremonias a las cuales es invitado y asiste el presidente de la Nación. En actos oficiales menores debe usar la miniatura de la insignia.

Esta es una réplica en escala reducida del mismo, excepto el Collar propiamente dicho. En la vida civil debe usar la pequeña cinta especial de tela de hilo metálico dorado, que se le entrega con el Collar, para su uso en e! ojal del saco. Respecto a los demás grados de la Orden, ellos son: la Gran Cruz, que se compone solamente de una banda de fa ya blanca y azul celeste con medalla y placa de oro; Gran Oficial, banda y placa de oro y plata; Comendador, medalla circular, corona de laureles todo en oro y plata y venera azul celeste y blanca; Oficial, medalla circular y corona en plata y oro y cinta azul celeste y blanca; Caballero, medalla circular en oro y cinta azul celeste y blanca. Estos grados son entregados con su miniatura y distintivo para su uso en la solapa de la prenda. La Orden del Libertador General San Martín y otras piezas notables pueden ser admiradas en el Museo de la Diplomacia Argentina.

Obra de la Fundación Evita

Fuente: Revista  Todo Es Historia Nro.315

Gobierno de Campora Hector Resumen Anmistia Politica Liberacion Presos

Gobierno de Cámpora Héctor Resumen
Anmistía Política y la Liberación Presos

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA DE CÁMPORA:

El gobierno militar, a cargo de Agustín Lanusse, avanzó en la transición por medio de dos gestos: en septiembre devolvió el cadáver de Evita, que permanecía oculto desde hacía muchos años, y en noviembre de 1972 permitió el regreso del líder justicialista. En realidad, se trató de una visita que duró unos días y en la que selló un acuerdo con Ricardo Balbín.

El Perón que había vuelto del exilio parecía un político dispuesto a negociar con todos con tal de rescatar al país de una inestabilidad de casi dos décadas. Además del apoyo sindical, representado por el secretario general de la CGT José Rucci, también contaba con la adhesión de muchos grupos armados.

El propio Perón reivindicó el uso de la violencia en el contexto de esa época e incorporó a Rodolfo Galimberti, uno de los jefes de Montoneros, al Consejo Superior del peronismo. En ese organismo convivía un extraño elenco que incluía a su esposa «Isabel», al ultraderechista teniente coronel Jorge Manuel Osinde y a Héctor J. Cámpora, que había reemplazado a Paladino como delegado personal de Perón gracias a su legendaria lealtad.

Ese mismo año se formó el Frente Justicialista de Liberación (FREJULI), una coalición integrada por el peronismo y otros partidos menores. Perón intentó conciliar las corrientes renovadoras e históricas que se disputaban la conducción del movimiento y designó en la fórmula presidencial a Cámpora y Vicente Solano Lima. El primero se hallaba cercano a la juventud radicalizada y el segundo era un peronista conservador.

Las acciones terroristas habían proseguido con bombas, sabotajes, asaltos y copamientos. El 10 de abril de 1972 el ERP secuestró y mató a un alto ejecutivo de la fábrica de automóviles Fiat; ese mismo día, el grupo Montoneros asesinó en Rosario a un general del Ejército. La respuesta del gobierno resultó ambivalente. Por un lado, se crearon tribunales especiales para juzgar a los guerrilleros; por el otro, las Fuerzas Armadas ejercieron la represión ilegal mediante el secuestro y la tortura de activistas, y en agosto asesinaron a unos guerrilleros detenidos en la base aeronaval de Trelew.

Sorpresivamente, Perón convocó a Héctor Jorge Cámpora y lo designó su delegado personal en reemplazo de Jorge Daniel Paladino. Cámpora, que había sido presidente de la Cámara de Diputados entre 1948 y 1952, se había mantenido en un segundo plano desde la fuga de la cárcel de Río Gallegos en 1957 junto a John William Cooke, Jorge Antonio, Guillermo Patricio Kelly y José Espejo.

Desde abril de 1971, el presidente Alejandro Lanusse había iniciado la búsqueda de una salida política para la Revolución Argentina, negociando con los partidos reunidosen La Hora del Pueblo, de la que Paladino era un importante animador. La designación de Cámpora indicaba que Perón quería controlar personalmente, y sin intermediarios independientes, la compleja negociación que iniciada. Por lo pronto, Perón acusó a Paladino de ser “agente del dictador Lanusse” y acentuó sus ataques al Gobierno. Además, estimulaba a los grupos juveniles y atacaba a las Fuerzas Armadas desde la revista Las Bases, quo dirigía la hija de su secretario López Rega.

Héctor Cámpora (frejuli)El 11 de marzo de 1973 se realizaron los comicios. El FREJULI obtuvo el 49,6 por ciento de lo votos, seguido muy atrás por Balbín, con el 21,3 por ciento. La UCR reconoció la virtual victoria de Cámpora y decidió no presentarse a la segunda vuelta en el orden nacional.

El acto de asunción de Cámpora, el 25 de mayo, fue acompañado por una gran movilización popular a Plaza de Mayo y manifestaciones en las ciudades más importantes del interior del país. Al finalizar el acto, grandes columnas encabezadas por las organizaciones juveniles se dirigieron a la cárcel de Villa Devoto y exigieron la libertad de los presos políticos.

Luego de varias horas, y para legalizar esa situación “de hecho”, el gobierno decretó la libertad de todos los detenidos a través de una ley de amnistía. Esta medida provocó la crítica de diferentes sectores de la opinión pública.

Los acontecimientos de esa jornada marcaron el tono del breve gobierno de Cámpora, que duró menos de dos meses. Fue un gobierno signado por la movilización popular y la expectativa de cambios revolucionarios. Durante ese período dirigentes de la izquierda peronista ocuparon puestos relevantes en el gobierno. Es el caso de las gobernaciones de Buenos Aires, Córdoba , Mendoza, algunos ministerios y banca en la Cámara de Diputados , las universidades y otras instituciones gubernamentales.

De todas maneras siempre se intentó buscar un equilibrio de poder entre la izquierda y derecha peronista. Además Perón buscaba impulsar una estrategia política conciliadora con las restantes fuerza políticas.

Cámpora tenía mejor relación con los sectores de la izquierda peronista, sectores que serán absorbidos por Montoneros, eran los únicos que no cuestionaban su papel como representante del líder, viendo en esa aceptación la posibilidad de integrar espacios del poder. Los sectores tradicionales del sindicalismo y de la derecha peronista, en cambio, ya desde su nombramiento habían trabado su accionar.

La presencia de figuras como los presidentes de Chile, Salvador Allende, y de Cuba, Osvaldo Dorticós, en el acto de asunción de Cámpora, el 25 de mayo de 1973, luego sería usada para acusar al Tío de “agente de la infiltración marxista”, aunque las invitaciones habían contado con el aval de Perón.

En el gabinete ministerial no predominaban las figuras ligadas a la denominada “Tendencia Revolucionaria”. Salvo la Cancillería, donde fue designado Juan Carlos Puig, hombre vinculado con la Iglesia, y el Ministerio del Interior, ocupado por Esteban Righi, los demás ministerios tuvieron al frente a los mismos funcionarios que luego acompañaron a Raúl Lastiri y a Perón en su tercera presidencia. Entre ellos, se destacaban el secretario privado del líder, José López Rega, en Bienestar Social; el ministro de Trabajo, el sindicalista Ricardo Otero, y el de Hacienda y Finanzas, José Gelbard, dirigente de la CGE.

El 20 de junio Perón regresó de forma definitiva al país y comenzaría una nueva etapa del gobierno peronista, ahora con el líder en su tierra. Ese día fue también uno de los momentos mas triste de la historia política argentina, pues se convirtió en escenario de una sangrienta batalla en la cual la mayoría de los concurrentes se encontró atrapada entre dos fuegos. Nunca se supo con exactitud la cantidad de muertos, porque no hubo interés en realizar una investigación seria del hecho. Algunos reportes hablan de una decena de víctimas fatales y de unos trescientos sesenta heridos. Otros informes sostienen que hubo más de un centenar de muertos. Para evitar el riesgo de un posible atentado, el avión de Perón aterrizó en el aeropuerto militar de Morón.

Como se expresa en el libro “El Libro de los presidentes argentinos”:

La “Masacre de Ezeiza” puso en tela de juicio la capacidad del Presidente para conjurar los enfrentamientos internos. Una intensa campaña contra sus más cercanos colaboradores -Righi y su sobrino Mario-, y el hecho evidente de que el poder no residía en la Casa Rosada sino en la mansión de la calle Gaspar Campos donde se instaló Perón, llevaron a Cámpora a ofrecerle al líder su renuncia.

El 4 de julio, una reunión reservada de la cúpula justicialista, realizada en Gaspar Campos, definió los pasos que seguirían, de los que la ciudadanía sólo tuvo noticias ciertas una semana después. El jueves 12 de julio, Cámpora anunció su dimisión para que, mediante nuevas elecciones, el general Perón pudiese acceder al gobierno. También renunció Solano Lima, y el vicepresidente primero del Senado, Alejandro Díaz Bialet, fue enviado especialmente a la reunión de Países no Alineados. De este modo, la Presidencia provisional de la Nación fue ocupada por Raúl Lastiri, presidente de la Cámara de Diputados y yerno de López Rega. En cuarenta y nueve días había concluido el gobierno constitucional más breve de toda la historia argentina.

El 13 de julio Cámpora renunció y Raúl Lastiri ocupó la presidencia provisional. Lastiri formaba parte del entorno que había convivido con Perón en Madrid hasta su regreso, al igual que Osinde y José López Rega, secretario privado de Perón y ministro de Bienestar Social.

El 23 de septiembre se convocaron a nuevas elecciones y la fórmula Perón-Perón salió vencedora con el 62% de los votos.

Incondicional de Perón
[Cámpora] era un típico peronista […] que había llegado a la política “sin saber por qué”; es decir sin etiquetas ni compromisos del pasado, en ese aluvión que Sanmartino quería relegar a lo zoológico porque no podía admitir un reacomodamiento de las placas sociales que convertía en ciudadanos a todos los que habían estado excluidos y relegados, efectivamente, a la zoología. Cámpora respondía a los agravios al modo de esas flamantes “muchachas peronistas”, como Juanita Larrauri, que recogían el salivazo de los niños bien (“Juanita, al Bajo, a seguir con tu trabajo”) y lo convertían en desafío: “Con bombacha o sin calzón, todas somos de Perón”. Si le decían “obsecuente” respondía que sí lo era, “de puro consecuente”. A los que lo llamaban “sirviente de Eva” les contestaba orgulloso: “Me honra que me consideren su sirviente porque la sirvo lealmente”. Pero el calificativo que más defendía era el de “incondicional”, porque su lealtad a Perón no ponía condiciones y se confundía con su sentimiento religioso: el amor al General respondía a la sed oculta de mito, al hondón de las relaciones padre-hijo y debía expresarlo de manera fanática. Curiosa, por otra parte, en un hombre que tendía a evitar los extremos y las confrontaciones. Y así, sería él mismo, con su increíble falta de malicia y su debilidad por la hipérbole, el que alimentaría el estereotipo “contrera” del mucamo idiota.

Miguel Bonasso, El presidente que no fue.

AMNISTÍA POLÍTICAS ARGENTINAS
1973, 25 de Mayo: un indulto masivo impuesto desde la calle:

El principio de la violenta década de los ’70 tuvo entre sus hechos salientes el crecimiento de la violencia guerrillera, su represión legal e ilegal y la apertura electoral. Al finalizar el gobierno de Lanusse, las cárceles estaban pobladas por cientos de presos políticos y sociales cuya “inmensa mayoría, —escribe Bonasso- eran combatientes de las organizaciones guerrilleras”.

La tentativa del saliente poder militar de condicionar al nuevo gobierno y evitar la liberación de esos presos vinculados con la subversión guerrillera iba contra la tendencia predominante, y fracasó. El 25 de Mayo, al asumir la presidencia Héctor). Cámpora, la situación de aquellos detenidos, con cuya lucha se identificaban cientos de miles de quienes manifestaban en calles y plazas, aparecía como un tema inmediato e ineludible. (“¡El Tío Presidente/ libertad a los combatientes!”era uno de los slogans voceados en la jornada.) La mayoría de la gente parecía compartir esa postura, suponiendo que era uno de los pasos necesarios camino a la democratización.

El nuevo mandatario anunció un proyecto de amnistía en su mensaje al Congreso. Pero los hechos protagonizados por activistas y simpatizantes en torno de la cárcel Villa Devoto (parecía que llegarían al asalto de la prisión) obligaron a la firma apresurada, la misma noche, de un decreto de indulto en el que se disponía la libertad de cientos de detenidos, pues se “…impone el cumplimiento del mandato popular recibido el 11 de marzo último y dadas las características del momento por el cual atraviesa el país… “.

En la confusión, alguna mano aviesa logró incluir en la lista de presos a liberar a un famoso criminal internacional. (En el anecdotario de la época quedaron registradas “oportunas” manifestaciones de solidaridad de los delincuentes comunes encarcelados, con los presos políticos.)

Según Bonasso se trató del “…único preso común que logró evadirse” esa noche. El caso fue “utilizado en la campaña montada por la derecha…”.

Fuente Consultada:
Compendio de Historia Argentina Mariana Vicat
Cuatro Décadas de Historia Argentina – P. Dobaño – M. Lewkowicz
El Libro de los Presidentes Argentinos del Siglo XX Deleis-Tito-Arguindeguy
Historia 3 – El Mundo Contemporáneo – Santillana
Fascículo de Grandes Debates Nacionales Pagina/12

Presidencia Julio Roca Segundo Gobierno Ley Ricchieri

Presidencia Julio Roca
Segundo Gobierno La Ley Ricchieri

LA SEGUNDA PRESIDENCIA DE ROCA (1898-1904): Al finalizar la presidencia de Uriburu. el país vivía un estado peligroso a causa de una posible conflagración exterior. Fue éste uno de los argumentos que favorecieron la elección de Roca, quien, por otra parte, manejó hábilmente sus recursos políticos. Para muchos, parecía el hombre necesario para enfrentar una crisis exterior. El 12 de octubre de 1898 fue proclamado presidente de Argentina.

La segunda presidencia de Julio A. Roca (1898 – 1904) tiene caracteres diferentes a los de la primera, pues debe adecuarse a circunstancias muy distintas. El propio PAN (Partido Autonomista Nacional, ensayo de “partido único”) va sufriendo crisis decisivas. Las condiciones del mundo y del país no eran las mismas y estos años finiseculares fueron grávidos de acontecimientos que preanunciaban una época plena de inquietudes.

Se había saludado al siglo XX con la euforia propia del siglo precedente, y Roca era hombre de su tiempo. El siglo XX dio en seguida la pauta de que el cambio no era meramente cronológico. Por lo demás se venía preanunciando el sentido de una crisis de estructuras que en Europa se hizo sentir en seguida y cuyos ecos llegarían poco después a nuestra tierra. (Fuente: Galleti Alfredo  La Política y los Partidos)

Julio Argentino Roca Presidente de Argentina

SEGUNDA PRESIDENCIA DE ROCA (1898-1904)
El general Roca, senador por Tucumán, presidente del Senado, y durante algunos meses, de la República, por licencia otorgada al doctor Uriburu (octubre de 1895 a febrero de 1896), gozaba de una gran influencia política. Los grupos dominantes de las provincias (dueños de las denominadas “situaciones”), le respondían; tanto allí como en la capital, la oposición se abstenía de concurrir a los comicios. En ese ambiente de pasividad cívica surgió la candidatura de Roca para un segundo período presidencial.

El doctor Pellegrini la proclamó, en una asamblea de personalidades, reunida en el teatro Odeón de la capital. A los amigos disconformes con su actitud les replicó: “Roca debe ser presidente; sólo él evitará la guerra con Chile, y esa cuestión es más importante que cualquier otro interés del país”. Las relaciones con el Estado vecino, en efecto, se habían tornado críticas una vez más.

Las elecciones dieron un fácil triunfo a la fórmula encabezada por Roca, a quien acompañaba como vicepresidente el doctor Norberto Quirno Costa. Tomaron posesión de sus altos cargos el 12 de octubre de 1898.

LA POLÍTICA INTERNACIONAL. Roca desarrolló una hábil política internacional; estrechó la amistad con el Brasil, mediante un cambio de visitas con el presidente de esa nación, Campos Salles. También visitó oficial mente el Uruguay. Con respecto a Chile, Roca y Errásuriz, presidentes de las dos naciones, se entrevistaron a bordo de barcos de las respectivas escuadras, en el estrecho de Magallanes (1899), gestión directa y personal que contribuyó al feliz desenlace del conflicto, pse mismo año fue resuelta la cuestión de la puna de Atacama.

Una junta mixta, integrada por el señor Buchanan, ministro de Estados Unidos de América en Buenos Aires, adoptó una línea convencional,que dividió la zona controvertida, adjudicando a Chile la porción noroeste y a la Argentina la sudeste.

Por los pactos de mayo, firmados en 1902, Chile y la Argentina acordaron la venta de los buques de guerra que habían contratado en Europa, la reducción de sus ejércitos y la resolución inmediata del pleito de límites sobre la base de un fallo arbitral del nuevo rey de Inglaterra, Eduardo VII Una comisión de peritos ingleses marcó una frontera intermedia entre las altas cumbres y la línea divisoria de aguas.

 Por iniciativa de una comisión de damas, en un punto divisorio de la cordillera fue erigida en 1904 una estatua de Cristo, hito simbólico de paz y fraternidad

En materia de derecho internacional, cupo al ministro de Relaciones Exteriores doctor Luis María Drago formular una doctrina en defensa de la soberanía americana. El gobierno venezolano había dejado pendientes ciertas deudas contraídas con banqueros de Alemania y Gran Bretaña. Los gobiernos de esos Estados exigieron su pago inmediato, y al no conseguirlo, enviaron buques de guerra que bombardearon algunos puertos de Venezuela. La “doctrina Drago” sostuvo entonces el principio de que ninguna nación acreedora debe emplear la fuerza para obligar a otra al pago de sus deudas. El conflicto fue arreglado con la intervención amistosa de Estados Unidos de América.

LA GESTIÓN ADMINISTRATIVA Y ECONÓMICA. En 1901, el ministro de Guerra, coronel Pablo Ricchieri, obtuvo la sanción de una ley que implantó el servicio militar obligatorio. El antiguo ejército profesional se transformó en otro de ciudadanos, elevó el nivel de la tropa, hizo de los cuarteles una escuela de democracia, y permitió preparar de una manera eficiente y uniforme las fuerzas armadas de la Nación.

La segunda presidencia de Julio A. Roca (1898 - 1904)Las finanzas sufrieron el efecto de los grandes gastos ocasionados por los preparativos militares y navales: cerca de 80 000 000 de pesos.

Para aliviar la pesada deuda que recaía sobre la economía pública, el gobierno presentó un proyecto de unificación. Un sindicato de banqueros pagaría las deudas existentes, a cambio de una nueva, por el total, al 4 por ciento de interés anual. Los títulos serían colocados al tipo de 75 por ciento.

Como una de las cláusulas acordaba en garantía los ingresos fiscales, incluso los de la aduana, la opinión estime lesionada la soberanía nacional. Se produjeron en la capital algunos desórdenes, Roca, por consejo de Mitre, retiró el proyecto, ya aprobado por el Senado.

En 1899 una nueva ley de Conversión fijó el valor de un peso papel en cuarenta y cuatro centavos oro.El comercio alcanzó un extraordinario desarrollo; de 301 000 000 de pesos oro en 1899, pasó a 451.000.000 en 1904; las exportaciones superaron siempre a las importaciones. Los ferrocarriles aumentaron sus líneas en 4.000 kilómetros. Fueron construido; puertos fluviales, como el de Rosario y Concepción del Uruguay, y en once capitales de provincia comenzaron los servicios de agua potable. Las obras de irrigación favorecieron especialmente a Mendoza, San Juan, San Luis y los valles de los ríos Colorado y Negro.

LA CUESTIÓN SOCIAL. La gran prosperidad económica, sin embargo, sólo beneficiaba a un reducido grupo de personas y de empresas, en su mayoría extranjeras. El nivel de vida de la masa proletaria y campesina era muy bajo, por los salarios escasos y la falta de amparo legal. En Buenos Aires, Rosario y otros puntos las familias obreras se hacinaban en sucios conventillos.

La inquietud tomó auge con la divulgación de las teorías socialistas y anarquistas y el desarrollo de las industrias. Aparecieron los primeros sindicatos, que se confederaron en entidades considerables. Comenzaron a estallar huelgas, y su violencia cada vez mayor impuso la declaración del estado de sitio y provocó choques entre los obreros y la policía.

En 1902 se sancionó, tras un breve debate, la ley de Residencia, que autorizaba al Poder Ejecutivo para expulsar del país a los extranjeros agitadores. El Ministro del Interior  Joaquín V. González presento al Congreso un proyecto de Código de Trabajo, en procura de soluciones amplias y racionales de justicia social.

LAS FUERZAS ARMADAS. El país no estaba preparado para utilizar los instrumentos de guerra adquiridos con premura por el presidente anterior. Faltaban jefes técnicamente capaces, personal especializado, tripulaciones instruidas, arsenales, armamentos, etc.

La creación del ministerio de Marina, a cargo de Martín Rivadavia, permitió el aprovechamiento de la escuadra adquirida con tantos sacrificios. Se iniciaron entonces las obras del Puerto Militar o Puerto Belgrano, que seria la mayor base en su género en América del Sur. y se habilitó el apostadero de Río Santiago. Con el objeto de modernizar el ejército, y con la colaboración del genera) Luis M. Campos, se creó la Escuela Superior de Guerra y la Escuela Normal de Tiro.

El coronel Pablo Ricchieri, segundo ministro de Guerra, inició una nueva era en la organización militar. Convirtió al ejército argentino en un organismo moderno y eficiente, superando el sistema de la Guardia Nacional. En diciembre de 1901 se promulgó una ley sobre la organización de) ejército y el servicio militar obligatorio: la llamada Ley Ricchieri.

ALGO MAS…
La política exterior
Para solucionar el enojoso conflicto limítrofe con el país trasandino, el presidente Roca concertó una entrevista con su colega chileno —señor Errázuriz—, conviniéndose que la reunión se realizara en el estrecho de Magallanes, frente a Punta Arenas.

Roca subió a bordo del acorazado O’Higgins para estrechar la mano de Errázuriz y más tarde el presidente chileno trasbordó al acorazado Belgrano para saludar al presidente argentino.

Ambos mandatarios se ocuparon del problema limítrofe austral, sujeto en esos momentos al  arbitraje de Gran Bretaña.

También trataron la cuestión de la Puna de Atacama, donde las dos naciones sustentaban puntos de vista distintos. Este pleito internacional fue resuelto ese mismo año, por mediación de Guillermo Buchanan, ministro de los Estaaos Unidos en Buenos Aires. Con los 42.000 km2 que correspondieron a nuestro país, se formó el territorio nacional  de los Andes.

El 28 de mayo de 1902, los gobiernos de Argentina y Chile firmaron en la ciudad de Santiago tres convenios —conocidos como Pacto de Mayo—, a fin de facilitar la solución del problema limítrofe en las regiones australes.

Las negociaciones establecieron:
a) la limitación de armamento, es decir, que ambos gobiernos suspendían la adquisición de nuevos barcos de guerra en Europa y disminuían sus unidades en uso, hasta una cierta equivalencia;
b) el arbitraje general o sea someter las diferencias al arbitraje de Gran Bretaña, país que debía designar una comisión técnica para demarcar la frontera.

Poco más tarde, el rey Eduardo VII —por intermedio de una comisión presidida por Mr. Holdich— fijó un límite intermedio y con esto quedó sellada la amistad argentino-chilena.

En cumplimiento de una hábil’ política internacional, el Presidente Roca intercambió visitas con Campos Salles, el primer mandatario brasileño; también estrechó vínculos con Perú y Bolivia.

En diciembre de 1902, las naciones americanas fueron conmovidas cuando naves británicas, alemanas e italianas atacaron y bloquearon la costa de Venezuela, debido a que este país había suspendido los pagos de la deuda exterior.

Ante el incidente, el Dr. Luis María Drago —ministro de Relaciones Exteriores argentino— defendió la soberanía americana y proclamó que ninguna nación acreedora debe emplear las armas sobre otra para saldar deudas. La pacífica intervención de Estados Unidos solucionó el conflicto venezolano.

La nota argentina produjo repercusión en el exterior y fue incorporada, con el nombre de Doctrina Drago, a las normas del Derecho público internacional.

Fuentes Consultadas:
Historia 3 La Nación Argentina Kapeluz
de Miretzky – Mur – Ribas  – Royo
Historia Argentina Santillana Luchilo-Romano-Paz
Historia 3 La Argentina y El Mundo Astolfi José C.
Enciclopedia Historia Argentina Tomo 13
La Argentina Historia del País de y De Su Gente María Sáenz Quesada
HISTORIA 5 Historia Argentina José Cosmelli Ibañez Edit. TROQUEL