Grandes Médicos Argentinos

Grandes Musicos Argentinos de Concierto y Opera Biografias y Obras

Biografia de Grandes Musicos Argentinos de Concierto, Camara y Opera

Aguirre, Julián
Nació en Buenos Aires en 1869 y falleció en la misma ciudad en el año 1924. Estudió en el Conservatorio de Madrid con Karl Beck y con Emilio Arrieta.

Aguirre Julian Musico
Aguirre, Julián

En el año 1886 obtuvo en dicho conservatorio el primer premio de piano.

Como compositor dejó una abundante producción que comprende obras para piano solo, para piano y violín, canciones escolares, coros, etc.
Los Aires criollos, Aires nacionales, Intimas, Gato, Huella y Zamba constituyen la producción de Aguirre para el piano.

Las obras para canto son: Las mañanitas, Serenata campera y Canciones argentinas. Entre las canciones escolares, podemos citar: Luna llena, Los reyes magos, Era un ratoncito, etc. Y entre las obras corales: Matinal, Madrigal, etc.

Beruti, Arturo
Nació en San Juan en 1862 y falleció en Buenos Aires en 1938. Después de estudiar con su padre y con el maestro Nicolás Bassi, fue becado, en el año 1882, para perfeccionar sus estudios en Alemania, donde estudió en el Conservatorio de la ciudad de Leipzig con Jadassohn, Reinecke y otros famosos maestros de la época.

Beruti arturo musico
Beruti, Arturo

Beruti, Pablo
Hermano de Arturo Beruti, nació en Buenos Aires en 1886 y falleció en la misma ciudad en 1916. Se trasladó a Europa, donde estudió en Alemania, también bajo la dirección de Jadassohn.

Su producción, no muy vasta , comprende las óperas Cochabamha y El paraíso perdido, que quedó incompleta. Escribió, además, una misa y una sinfonía.

Boero, Felipe
Nació en Buenos Aires en 1884. Estudió música en Buenos Aires con Pablo Beruti y en París con Paul Vidal. Su actuación al frente de los coros de la Escuela Normal de Profesores y del Instituto Nacional de Educación Física le han valido los más cálidos elogios como notable organizador de masas corales y músico culto.

Boero Felipe Musico
Boero Felipe Musico

Su primera ópera fue Tucumán, estrenada en 1910 en el Teatro Colón.

Luego escribió Áriana y Dionisio, Raquela, de ambiente americano, estrenada en 1923, y El Matrero, con texto de Yamandú Rodríguez. Escribió también obras para canto y para canto y piano.

Caamaño, Roberto
Compositor y pianista, nació en Buenos Aires en 1923. Como pianista ha actuado en más de treinta ciudades de la Argentina, en los Estados Unidos y en varios países latinoamericanos.

En 1959 obtuvo la mención de la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina como el mejor instrumentista del año.

En 1958 fue invitado por el Centro Interamericano de Música para estrenar su Concierto para piano y orquesta en Washington. Su obra de compositor llega al opus 25 y abarca casi todos los géneros.

Caamaño, Roberto musico argentino
Caamaño, Roberto

En 1945, .1946, 1950 y 1956 obtuvo premios por sus obras Baladas amarillas, Primer cuarteto de cuerdas, Psalmus CXLIX, para orquesta, sofera y coros, y Variaciones americanas, respectivamente.

En 1947 y 1953 fue premiado por la Municipalidad por su Segundo cuarteto para cuerdas y por las Variaciones gregorianas.

Es autor, además, de Cinco piezas breves para cuarteto de cuerdas, el Concierto para bandoneón y orquesta, Quinteto para piano y cuarteto de cuerdas (opus 25) y varias composiciones para canto y piano.

Castro, José María
Nació en Buenos Aires en 1892 y falleció en la misma ciudad, en 1964. Fue violoncelista y director de orquesta de la Asociación del Profesorado Orquestal.

Ganó por concurso el puesto de director de la Banda Municipal de la Ciudad de Buenos Aires; fue miembro del grupo Renovación; fundó la Sociedad del Cuarteto y la Orquesta de Cámara Renacimiento.

Castro, José María
Castro, José María

Sus obras son: el ballet Georgia; Sonata dramática, para piano; Concierto para piano y orquesta; Concierto para orquesta; Cuarteto en do; Concierto para violoncelo; Obertura para una ópera cómica; Concertó grosso, etc.

Castro, Juan José
Nació en 1895. En Buenos Aires estudió con Constantino Gai-to y con Eduardo Fornarini. Al ganar una beca para estudiar en Europa, se trasladó a Francia, donde estudió con Vicente D’Indy y con Eduardo Risler.

A partir de 1925, integró la Sociedad del Cuarteto, y dos años más tarde se inició como director del conjunto de cámara Renacimiento. Esta actividad de director ha colocado a Juan José Castro en un lugar de privilegio, cuya capacidad es universalmente reconocida.

Castro, Juan José musico
Castro, Juan José

Su producción abarca los más diversos géneros. Entre la música sinfónica se puede citar: Sinfonía argentina, Sinfonía de los campos, Suite breve, Suite infantil, etc.

Entre sus óperas: La zapatera prodigiosa, Proserpina y el extranjero y Bodas de sangre. Es autor del ballet Mekhano, de un concierto para piano y orquesta, sonatas, obras de cámara y vocales.

De Rogatis, Pascual
Nació en Itlia en 1881 y se nacionalizó argentino al poco tiempo de permanencia en nuestro país. Fue profesor de música de cámara en el Conservatorio de Música y Arte Escénico y miembro de diversas instituciones musicales.

De Rogatis, Pascual
De Rogatis, Pascual

Es autor de las óperas La novia del hereje y Huemac. Entre sus obras sinfónicas podemos citar: Paisaje otoñal, Suite americana, los poemas Marko tj el hada, Bellas en la selva de Soba, algunas obras de cámara, vocales, etc.

Drangosch, Ernesto
Nació en Buenos Aires en 1882 y falleció en 1925. Realizó sus estudios musicales con Julián Aguirre y Alberto Williams en la Argentina, y en Europa estudió con Max Bruch, Ansorgue, Engelbert y Humperdinck.

Entre su producción figuran la ópera bufa El carnaval y la opereta La gruta de los milagros; y entre su obra sinfónica, la Sinfonía argentina y Obertura criolla.

Fischer, Jacobo
Nació en Odesa (Rusia) en 1896. Estudió en el Conservatorio Imperial de San Petersburgo y fue primer violín solista en la Ópera del Estado de Leningrado.

A partir de 1923 se radica en la Argentina y comienza desde entonces una intensa labor como compositor, director y docente.

Ha sido distinguido con premios nacionales y extranjeros entre los que podemos citar: Premio Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires en los años 1929, 1931 y 1943; Premio de la Asociación del Profesorado Orquestal, de la Asociación Wagneriana, de la Academia Nacional de Bellas Artes, de la Organización Idelssohn de Johannesburgo, de The Free Library of Philadelphia, etc.

Fischer, Jacobo
Fischer, Jacobo

Sus obras son: 2 suites sinfónicas, Poema heroico, el poema sinfónico Sulamita, Obertura patética, Tres bocetos sinfónicos, 5 sinfonías, varios cuartetos para cuerdas, obras para piano solo y para piano y otros instrumentos, los ballets Colombina de hoy y Los invitados, Concierto para violoncelo y orquesta, Concierto para piano y orquesta, etc.

Fontenla, Jorge
Nació en Buenos Aires en 1927. Estudió en el Conservatorio Nacional de Música, completando su formación musical con Carlos Suffern en composición y Suzanne Bauthian y Jorge Fanelli en piano.

Desde 1944 desarrolla una intensa actividad como pianista y creador. Ha intervenido en calidad de solista con renombrados directores argentinos y extranjeros.

Fontenla, Jorge
Fontenla, Jorge

Como compositor ha escrito diversas páginas vocales: Pastoral y Atardecer en la sierra, para piano; Divertimento, para siete instrumentos; Tres piezas, para orquesta; suite del ballet La historio, de Cui-Pin-Sing; Concierto para fagot y orquesta, y el reciente Cuarteto para cuerdas.

Fue director del Liceo Municipal de Santa Fe y profesor en la Universidad Nacional del Litoral; actualmente es profesor de piano en el Conservatorio Nacional de Música, alternando esta actividad con la dirección coral y orquestal.

Gaito, Constantino
Nació en Buenos Aires en 1878 y murió en 1945. Luego de realizar estudios musicales con su padre se trasladó a Europa y allí estudió en el Conservatorio San Pietro a Maiella, de Milán.

Fue profesor en el Conservatorio Nacional de Música y en el Colegio Nacional Domingo Faustino Sarmiento. P

erteneció al directorio del Teatro Colón, y a la Subcomisión de Música de la Dirección General de Cultura.

Gaito, Constantino
Gaito, Constantino

Fue miembro fundador de la Sociedad Nacional de Música y presidente de la Sociedad Argentina de Música de Cámara.

Escribió las óperas Zafras, Petronio, Flor de Nieve, Edipo Rey, Antíg ona, Ollantay, Lázaro y La sangre de las guitarras; el ballet La flor del Irupé y el oratorio San Francisco Solano.

García Morillo, Roberto
Nació en Buenos Aires y realizó sus estudios musicales en el Conservatorio Nacional de Música, del que en la actualidad es director del Departamento de Composición y profesor de las cátedras de historia de la música e instrumentación.

Ha obtenido en diferentes oportunidades premios nacionales, municipales y particulares y ha recibido encargos para la composición de obras.

García Morillo, Roberto
García Morillo, Roberto

Es autor de numerosas composiciones en los diversos géneros, resaltando el ballet Harrild, el mimodrama Usher, la cantata coreográfica Moriana, las cantatas Marín y El Tamarit, tres sinfonías, un concierto para piano y orquesta, Variaciones olímpicas, dos cuartetos y varias sonatas para piano.

Una producción posterior, de avanzada técnica, incluye Tres pinturas de Piet Mondrian, Música para oboe y orquesta, la Quinta sonata para piano y La máscara y el rostro, concierto coreográfico para piano y orquesta estrenado en 1964 en la Facultad de Derecho.

Giacobbe, Juan Francisco
Nació en Buenos Aires en 1907. Estudió en el Conservatorio Nacional de Música con Floro Ugarte y se perfeccionó luego en Europa. Estudió canto gregoriano en la Abadía de Santa María del Monte, en Cesna.

Fue director del Conservatorio Nacional de Música; director de la Asociación Polifónica Argentina; asesor musical del Teatro Nacional de Comedia; director de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Córdoba, etc.

Giacobbe, Juan Francisco
Giacobbe, Juan Francisco

Es ensayista y compositor. Sus obras son: Misa, para coro, pequeña orquesta y órgano; Impresiones de Asís, para cuarteto; Sonatina indígena, para violín y piano; la ópera Juventus, etc.

Escribió libros sobre la vida y obra de Julián Aguirre, Federico Chopin y Joaquín Rossini y además tiene cantidad de escritos en publicaciones especializadas.

Gianneo, Luis
Nació en Buenos Aires en 1897. Estudió piano con Drangosch, armonía con Gaito y composición con Fornarini.

A partir de 1923 se radicó en Tucumán y allí realizó una importante obra didáctica, alternando la enseñanza con la dirección de conciertos en la Asociación Sinfónica.

Gianneo, Luis
Gianneo, Luis

En 1929 estrenó su poema sinfónico El arco en flor y dos años más tarde Turay-Turay. Ha recibido premios y distinciones de instituciones oficiales y privadas.

Las dos obras citadas anteriormente fueron premiadas por la Asociación del Profesorado Orquestal; su Canción y danza para orquesta fue premiada por la Comisión Provincial de Bellas Artes de Tucumán; el Concierto Aymará para violín y orquesta recibió el premio Free Library de Filadelfia.

Ha escrito además: Concertino-serenata, para nueve instrumentos; Música para niños, para piano; una sonatina; Siete piezas infantiles y una Sonata, también para piano. Su última obra, Antífona, está concebida dentro de la técnica dodecafónica y ha sido estrenada en 1964 en la Facultad de Derecho.

Perteneció al grupo Renovación desde 1932 a 1944.

Actualmente es profesor de composición en la Facultad de Música de la Universidad Católica de Buenos Aires, miembro de la Academia Nacional de Bellas Artes y profesor de composición de la Universidad Nacional de La Plata.

Gilardi, Guardo
Nació en San Fernando, provincia de Buenos Aires, en 1889, y falleció en Buenos Aires en 1962. Realizó estudios musicales con su padre y los continuó con Pablo Beruti.

Fue profesor de contrapunto y composición en la Escuela Superior de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata y de armonía y composición en el Conservatorio Nacional de Música.

Las óperas Ilse y La leyenda del urutaú; el poema sinfónico La Sulamüa; varias obras de música de cámara; Primera serie argentina, para orquesta; Piruca y yo; Gaucho con botas nuevas; un Réquiem; una Misa de gloria; diversas composiciones corales; música para piano y algunas obras didácticas constituyen parte de la producción del maestro.

Ginastera, Alberto
Nació en Buenos Aires en 1916. Estudió en el Conservatorio Nacional de Música, institución en la que fue profesor de armonía y composición hasta hace pocos años.

Fue decano de la Facultad de Música de la Universidad Católica, y actualmente dirige el Instituto de Altos Estudios Musicales de la Fundación Di Tella.

La obra de Ginastera abarca los más diversos géneros: música sinfónica, de cámara, dramática, vocal, etc.

Ginastera, Alberto
Ginastera, Alberto

Entre ellas se pueden citar: el ballet Panambí, Impresiones de la puna, Sinfonía porteña, Concierto argentino. Para piano ha escrito: Piezas infantiles, Danzas argentinas, Tres piezas, Rondó sobre un tema infantil, Preludios americanos, una sonata, etc.

Este año estrenó en el Teatro Colón la ópera Don Rodrigo y ha escrito también la Cantata para América Mágica, estrenada hace dos años.

Ha sido distinguido en muchas oportunidades con premios y diversas distinciones por instituciones nacionales y extranjeras.

Guastavino, Carlos
Nació en Santa Fe en 1914. Becado por la provincia, estudió en Buenos Aires con Athos Palma. Su obra, de sentido telúrico y nacional, tiene caracteres melódicos y armónicos tradicionales y no ha incursionado nunca en las tendencias de vanguardia.

Guastavino, Carlos
Guastavino, Carlos

Algunas de sus páginas han alcanzado la decimoquinta edición, lo que habla de su gran difusión.

Como intérprete de sus propias obra ha viajado por casi todo el mundo. Ha merecido premios del Ministerio de Educación y de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.

Las obras más importantes son: 70 canciones con textos de poetas argentinos, americanos y españoles; 30 canciones con temas populares argentinos; 40 obras pianísticas de distinto género —sonatas, sonatinas, obras para dos pianos, etc.— y 10 para diversos instrumentos; Romance de Santa Fe, para piano y orquesta; Tres Romances Argentinos, para orquesta, estrenado en Londres en 1949 —obra no impresa—, y el ballet Suite Argentina.

Iglesias Villoud, Héctor
Nació en San Nicolás en 1913. Estudió composición con Constantino Gaito. En 1933 fue becado por la Comisión Nacional de Cultura, recorriendo casi todo el norte argentino, Bolivia, Perú, Chile, Uruguay y Brasil.

Es profesor del Conservatorio Nacional de Música y profesorfundador del Instituto Superior de Música de la Universidad Nacional del Litoral.

Iglesias Villoud, Héctor
Iglesias Villoud, Héctor

Estrenó en el Teatro Colón la ópera El oro del Inca, los ballets Amancay y El malón, el poema sinfónico Escenas indoamericanas, estas dos últimas bajo su dirección orquestal, y Dos danzas argentinas para orquesta. Ha escrito numerosas obras de cámara, todas ellas de contenido nacional.

Ha obtenido varios premios nacionales y municipales. En 1961, realizó un viaje cultural por Europa, interiorizándose así de la actividad musical extranjera.

Jurafsky, Abraham
Nació en Buenos Aires en 1906. Realizó sus estudios musicales en el Conservatorio Nacional de Música, institución que actualmente dirige. Ha sido distinguido con varios premios. Entre ellos, el premio «Julián Aguirre» y el de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.

Es autor de Tres canciones, para canto y piano; Tres coplass para canto y piano, y varias canciones infantiles. Entre sus obras didácticas se cuentan un texto de solfeo, en colaboración con Carlos Suffern, y el Manual de Armonía.

Lasala, Ángel
Nació en Buenos Aires en 1914. Realizó sus estudios musicales en el Conservatorio Nacional de Música.

Como pianista ha actuado en muchas ocasiones, dedicándose luego a la composición. Ha sido profesor en establecimientos de enseñanza secundaria y actualmente es profesor de rítmica contemporánea en el Conservatorio Nacional de Música. Fue asesor musical del Servicio Oficial de Radiodifusión.

Recibió premios en varias oportunidades. Entre sus obras podemos citar: Sonatina, Impresiones de mi tierra y Serrana, para piano; el ballet Chasca-Ñahui, estrenado en el Teatro Colón en 1941; Leyenda, para violoncelo y piano; Suite en compás ternario para orquesta; Suite medieval, etc.

Es también autor de obras de carácter didáctico.

López Buchardo, Carlos
Nació en Buenos Aires en 1881 y falleció en la misma ciudad en 1948. Realizó sus estudios musicales de contrapunto y composición con el compositor francés Alberto Roussel.

A través de su fecunda vida desempeñó importantes cargos en el quehacer musical argentino.

Fue director del Conservatorio Nacional de Música, que hoy lleva su nombre; director de la Escuela Superior de Música de la Universidad Nacional de La Plata; miembro del directorio del Teatro Colón y de la Academia Nacional de Bellas Artes; presidente de la Asociación Wagneriana, etc.

López Buchardo, Carlos
López Buchardo, Carlos

Sus obras son: El sueño de Alma, fantasía lírica en tres actos; las comedias musicales Madama Lynch, La Perichona, Amalia y La Bella Otero.

En sus obras sinfónicas descuellan las Escenas Argentinas. Ha escrito, además, obras para piano, entre ellas el Bailecito y la Campera. La Canción del Carretero y la Vidala son sus obras para canto más conocidas.

Luzzatti, Arturo
Nació en Turín (Italia) en 1875. Realizó sus estudios musicales en el Conservatorio Verdi de Milán y posteriormente viajó a la República Argentina, donde se radicó y desarrolló una intensa actividad musical.

Fue maestro de muchos de nuestros compositores más destacados, desde su cátedra en el Conservatorio Nacional de Música.

Sus obras son: las óperas Afrodita y Átala; los poemas: El jardín voluptuoso, Noche veneciana, El rosedal, Eros, etc.; el ballet Judith y el Himno al Libertador.

Maragno, Virtú
Nació en Santa Fe en 1928. Realizó los primeros estudios musicales en su ciudad natal, prosiguiéndolos más tarde en Buenos Aires con los maestros Vicente Scaramuzza y Antonio de Raco en piano y Luis Gianneo en composición.

Actualmente alterna la dirección coral con la cátedra de composición que dicta en la Escuela Superior de Música de Rosario, dependiente de la Universidad Nacional del Litoral.

Sus obras más importantes son: Scherzo sinfónico; Cantata de la vida nueva; Baladas amarillas; Concertino, para piano y orquesta; para piano solo escribió: Tres piezas, Cuatro preludios, dos sonatas y Pequeña música para niños, y varias obras para canto.

Palma, Athos
Nació en Buenos Aires en 1891 y falleció en Necochea en 1950. Fue profesor de armonía y de pedagogía musical en el Conservatorio Nacional de Música; inspector del Consejo Nacional de Educación; director general del Teatro Colón ; consejero de Bellas Artes; secretario de la Asociación Wagneriana, etc.

Su ópera Nazdah fue estrenada en el Teatro Colón en 1924. Entre su producción sinfónica se distinguen los poemas Jardines y Los hijos del sol, y la sinfonía Entre las montañas.

Ha escrito varias obras de carácter didáctico. Las más importantes son: la Teoría de la Música y el Tratado completo de Armonía.

Panizza, Héctor
Nació en Buenos Aires en 1875. Es compositor y director de orquesta. Realizó sus estudios musicales en Italia, con Ferroni en composición y Frugatta en piano.

Como director de orquesta se ha dedicado especialmente al género operístico, siendo muy celebradas sus actuaciones en Italia, Estados Unidos y Buenos Aires.

Panizza, Héctor
Panizza, Héctor

Como compositor ha escrito varias óperas, la primera de las cuales se estrenó en Buenos Aires en 1897. Nos referimos al Fidanzato del mare.

En 1901 estrenó Medioevo latino y en 1908 —año de la inauguración del actual edificio del Teatro Colón— subió a escena su ópera Aurora. Su última ópera es Bizancio, escrita en 1939.

Sáenz, Pedro
Nació en Buenos Aires en 1915. Realizó sus estudios musicales con Alberto Williams y José Gil. En Europa estudió con Paul Le Flem y Cesare Dobici.

En 1939, egresó del Conservatorio Nacional de Música con medalla de oro otorgada al mejor alumno de su promoción. En 1948 obtuvo una beca para realizar estudios con Arturo Honegger, Darius Milhaud y Jean Rivier. Obtuvo varios premios nacionales y extranjeros.

Sus obras principales son: Tres piezas epigramáticas; Juguetes (4 miniaturas para piano); Variaciones para piano; Quinteto, para arcos y piano; Trío, para violín, viola y cello; Tres canciones, para canto y piano; Divertimento, para oboe y clarinete; Movimientos sinfónicos, última obra, estrenada en 1963 en el Teatro Colón.

Fue profesor del Conservatorio Nacional de Música y director del Conservatorio Municipal. Fue también profesor de composición y textura y estructura de la Facultad de Música de la Universidad Católica y decano interino de dicha Facultad.

Ha desarrollado también amplia labor como pianista y actualmente como clavecinista.

Sciamarella, Valdo
Nació en Buenos Aires en 1924. Estudió piano con el maestro Vicente Scaramuzza y luego los continuó con Antonio de Raco; sus estudios de composición los realizó con los maestros Erwin Leuchter y Julián Bautista.

Sus obras más importantes son: Homenaje a Manuel de Falla; Cantigas de amigo; Romancillos de la colonia; Variaciones concertantes, para piano y orquesta; Piezas breves; Cánticos rituales; Díptico, para orquesta de cámara, y la ópera Mañanita limeña, con libro de Francisco Javier.

Fue profesor en el Conservatorio Nacional de Música y actualmente dicta cátedra de armonía y morfología en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata. Dirige, además, el coro de niños del Teatro Colón.

Suffern, Carlos
Nació en Lujan en 1905. Estudió en el Conservatorio Nacional de Música con Athos Palma y Constantino Caito. Fue vicerrector y profesor de historia de la música de dicho establecimiento.

Ha desempeñado importantes cargos, entre los que se cuentan la dirección artística del Teatro Colón y la programación y dirección de ciclos de conciertos organizados por la Dirección General de Cultura.

Como compositor ha escrito: Romances viejos y Juegos rústicos, obras para voz con acompañamiento instrumental; una Sonata para piano; un cuarteto y un quinteto, ambos para cuerdas y piano; Diálogos, para violín y piano; el ballet La noche y varias obras para piano.

Ha dado gran cantidad de cursos y conferencias y es autor de muchos escritos, entre ellos un libro sobre Glück.

Taurielto, Antonio
Nació en Buenos Aires en 1931. Cursó sus primeros estudios con la profesora Celina Bonelli; posteriormente completó su educación musical con Raúl Spivak en piano y con Alberto Ginastera en composición, cursos que siguió en el Conservatorio Nacional de Música.

Ha desarrollado una intensa labor como pianista y actualmente está dedicado a la dirección orquestal.

Fue profesor de piano en el Conservatorio Nacional y ha sido premiado en varias oportunidades en su condición de compositor.

De sus obras podemos citar: Sonata, Toccata y Cuatro sonatas (a la manera de Scarlatti), para piano; Obertura sinfónica y dos conciertos para piano y orquesta.

Ugarte, Floro
Nació en Buenos Aires en 1884. Sus primeros estudios musicales los cursó en su ciudad natal, continuándolos más tarde en París.

Fue profesor en el Conservatorio Nacional de Música; director del Teatro Colón; miembro de la Comisión Nacional de Bellas Artes; miembro fundador de la Sociedad Nacional de Música, etc.

Ugarte, Floro
Ugarte, Floro

Ha sido distinguido con cantidad de premios nacionales, municipales y extranjeros. Sus obras más importantes son: Paisaje de estío; Escenas infantiles.

Entre las montañas; La rebelión del agua; De mi tierra, etc.

Es autor de varias obras de música de cámara, música para piano, para canto y piano y para piano y violín. Ha escrito Curso de Armonía Elemental y Elementos de acústica.

Vega, Carlos
Nació en Cañuelas (provincia de Buenos Aires) en 1898. Realizó estudios musicales con Guardo Gilardi, Es director del Instituto de Musicología y técnico de folklore de la Facultad de Filosofía y Letras.

Vega, Carlos
Vega, Carlos

Como docente se desempeña actualmente en las cátedras de musicología, etnomusico-logía y folklore de la Facultad de Artes y Ciencias Musicales de la Universidad Católica.

La labor de Vega se ha centrado en torno de la investigación musicológica. Para ello ha realizado innumerables viajes a través de toda la República Argentina.

Fruto de su labor investigadora son los siguientes trabajos: La música de un códice colonial del siglo XVII; Danzas y canciones argentinas; La música popular argentina (2 volúmenes); Panorama de la música popular argentina; Los instrumentos musicales aborígenes y criollos de la Argentina; El Himno Nacional Argentino; La ciencia del folklore, etc.

Williams, Alberto
Nació en Buenos Aires en 1862 y falleció en la misma ciudad en 1952. Estudió en su ciudad natal y completó luego sus estudios en Europa.

Williams, Alberto
Williams, Alberto

Tuvo como maestro, entre otros, a César Franck. Retornó al país en 1889 y fundó el Conservatorio de Música-de Buenos Aires.

Su actividad como pedagogo lo llevó a escribir más de cincuenta obras dedicadas a la enseñanza de la música en general, contándose entre ellas una Teoría de la Música y gran cantidad de revisiones de obras pianísticas.

Entre sus obras figuran nueve sinfonías, sesenta canciones, cinco suites y muchas obras para piano solo y para canto y piano.

Origen de la Cultura Colonial Argentina – Caracteristicas

Origen de la Cultura Colonial Argentina – Sus Caracteristicas

CENTROS DE CULTURA EN EL PLATA. Llamamos período prerrevolucionario, o más comúnmente hispánico o colonial, a las tres centurias de historia comprendidas entre el descubrimiento, exploración y colonizaciones subsiguientes del antiguo Virreinato del Río de la Plata, que incluía el actual territorio de la República Argentina, hasta el año de la independencia, o sea 1810.

Durante este largo período de formación, la influencia cultural se irradió desde tres centros o núcleos principales, estrechamente relacionados con las corrientes colonizadoras: la del norte, que penetró a través de las antiguas rutas indígenas y se diseminó por las provincias norteñas, se núcleo en Tucumán; la del sur, proveniente del Río de la Plata, cobró mayor intensidad a partir del siglo XVIII con el establecimiento del Virreinato, con asiento en Buenos Aires, y, finalmente, Córdoba, meridiano geográfico donde se enfrentaron, o mejor dicho se unieron, las dos corrientes culturales: la del norte y la del sur.

Las formas artísticas españolas del norte llegaron a Tucumán, no directamente, sino a través de Perú y Bolivia, a las que estaba ligado por razones geográficas, históricas, sociales y económicas, de modo que el arte que fluye no es lo puramente español, sino el altoperuano; esta influencia es única hasta la llegada de los jesuítas hacia 1610 y pierde intensidad conforme va descendiendo hacia el sur.

Origen de la Cultura Colonial Argentina - Caracteristicas

La influencia del sur se acrecienta al adquirir Buenos Aires la categoría de capital virreinal, que la transforma en asiento de las autoridades políticas, eclesiásticas y militares; a su puerto llega el influjo de muchas partes de Europa a través de los arquitectos jesuítas y civiles; y en el crecimiento prodigioso de la urbe se entremezclan el neoclásico con el barroco español y el rococó francés y portugués, si bien la influencia de este último se hace sentir más en el campo de la talla en madera y en el de la platería que en lo específicamente arquitectónico.

Córdoba, zona de frontera de ambas corrientes artísticas, llegó a ser el centro más importante de la arquitectura colonial, y bastaría su imponente catedral para justificarle esta categoría.

Al margen de estos tres núcleos culturales emergen otros grupos artísticos de no menor importancia: el primero está formado por las Misiones Jesuíticas del Paraguay, que abarcan gran parte de nuestro territorio y cuyos alarifes y arquitectos pusieron su habilidad edilicia no sólo en la erección de templos y conventos, sino también en la construcción de edificios civiles públicos y privados.

El incremento de este núcleo, de sello peculiar, se detiene bruscamente con la expulsión de la Compañía de Jesús de estas regiones, en 1767, si bien, por ley de la inercia, su influencia cultural fué perdurando a través de los años, aún después de producida la emancipación nacional.

Finalmente, otras dos zonas artísticas, de menos importancia que las anteriores pero con características definidas, fueron: la fluvial, con centro en Santa Fe, y la de Cuyo, prácticamente desaparecida por obra de terremotos y cataclismos.

La cultura argentina prerrevolucionaria fue la resultante de la fusión de la hispánica con la indígena, que le aporta la riqueza de los abundantes elementos de una naturaleza virgen mediante la adaptación progresiva a una civilización aborigen, ya preexistente.

Este proceso alcanza su mayor plenitud en México y en Perú, donde los conquistadores se topan con culturas autóctonas relativamente desarrolladas; y si la influencia de esta última se deja sentir en nuestras provincias norteñas, su intensidad va decreciendo en dirección a la cuenca del Plata, planicie inmensa, pobre en materiales de construcción, habitada solo por indios misérrimos y errantes.

Las reformas políticas y económicas emprendidas por Carlos III dieron un nuevo empuje a la cultura rioplatense con la creación del Virreinato del Río de la Plata, sustrayendo con ello la intendencia de Cuyo de la influencia de Chile y la zona alto-peruana de Lima, y Buenos Aires, sede de las nuevas autoridades, desplaza a Córdoba como principal núcleo cultural del país.

En efecto: con la expulsión de los jesuítas se pretende trasladar a la capital virreinal los principales instrumentos de civilización: la Universidad, la Biblioteca, el Archivo y la Imprenta.

El trasplante de la vieja universidad cordobesa no se consumó debido a que por esta época se fundó en Buenos Aires el Real Convictorio de San Carlos, colegio de enseñanza media y superior; en cambio, el material de la biblioteca y los códices del archivo fueron dispersos entre los bibliófilos, y la imprenta, después de haber quedado arrumbada por varias décadas en los sótanos de la Universidad, el virrey Vértiz la puso a disposición de Casa de Niños Expósitos de Buenos Aires, aprovechándose de ella para imprimir, además de algunas obras religiosas, sueltos y periódicos de orden civil, temas económicos y más tarde, en la época de la Revolución, además de los bandos, proclamas y manifiestos de nuestros proceres, las marciales estrofas de Vicente López y Planes.

Fuente Consultada:Historia de la Cultura Argentina de Francisco Ariola Tomo II Editorial Stella

Primeras Exploraciones Geograficas en Argentina y Mapas

Primeras Exploraciones Geográficas en Argentina – Cartografía – Primeros Mapas

Durante el curso de tres siglos de dominio español, es decir, desde el siglo XVI hasta comienzos del XIX, se lleva a cabo la exploración, la conquista y más tarde, con la llegada de don Pedro de Mendoza, la colonización del actual territorio que hoy forma la República Argentina, durante la cual se realizan innovaciones de orden político, social, económico y cultural.

En este amplio período se acrecienta el acervo cultural, ya sea mediante exploraciones científicas, ya sea como fruto de investigaciones personales.

Las expediciones gográficas dan a conocer nuevas tierras; las crónicas acrecientan el saber histórico; el conocimiento del hombre americano, con su religión, lenguas y costumbres, enriquece la etnografía y la lingüística; pero es en el campo de las ciencias naturales, con el estudio de la gea, la flora y la fauna, donde la cosecha es más abundante, como lo veremos en este capítulo de apretada síntesis.

LA EXPLORACIÓN GEOGRÁFICA
LAS PRIMERAS EXPLORACIONES EN EL TERRITORIO ARGENTINO.

El descubrimiento de América significó un gran incremento de los conocimientos geográficos: inmensas regiones terrestres desconocidas hasta entonces entran en la órbita de la civilización occidental. Nuevos e ilimitados horizontes se abren a los científicos europeos en todos los órdenes del saber humano.

La geografía, la cartografía, la antropología y las ciencias naturales reciben un nuevo impulso Sabemos que al constituirse la Casa de Contratación, en 1503, para atender al comercio ultramarino, se constituye también en centro científico: se crean cátedras de matemáticas, cosmografía y navegación, y se recopilan memorias, relaciones, planos geográficos, de acuerdo a los datos suministrados por exploradores y navegantes, y de este modo se mantiene al día el mapa oficial.

El descubrimiento de las costas del Brasil, en 1500, por Pedro Alvarez Cabral, determinó a España hacia la exploración de las regiones situadas al sur que le correspondían según el Tratado de Tordesillas.

Se encomendó esta misión al piloto mayor Juan Díaz de Solis, que encontró la muerte después de descubrir, en 1516, el gran estuario que más tarde se bautizó como Río de la Plata, pues según versiones indígenas conducía a una fantástica Sierra de la Plata donde abundaban los metales preciosos.

Tres años más tarde salió otra expedición de España bajo la dirección de Magallanes, con la finalidad de continuar la obra de Solís.

En 1520 las naves llegaron a las regiones del Plata, y siguiendo al sur, por primera vez, reconocen y exploran las costas patagónicas, donde tiene lugar el encuentro con los habitantes de la región: los patagones

Pasado el invierno en la bahía de San Julián, sigue hacia el sur, descubriendo a fines de 1520 la comunicación entre los dos océanos.

Dos de los integrantes de los escasos sobrevivientes de la expedición documentaron por escrito las peripecias de este célebre viaje: el piloto Francisco Albo, en su Diario, y Antonio Pigafetta, en las Noticias del Nuevo Mundo.

Una nueva expedición salida de España en 1526, encabezada por Sebastián Caboto, remonta el río Paraná, y después de reconocer sus costas, funda, en 1527, el fuerte de Sancti Spiritu, primera fundación española en el territorio argentino.

Sigue después río arriba hasta llegar a la confluencia del Paraguay con el Pilcomayo, pero la destrucción del fuerte hacia fines de 1529 le obliga a volver a España. Años más tarde publicó un mapa donde señala detalladamente los afluentes del Paraná recorridos personalmente por él.

Con el viaje de don Pedro de Mendoza se inicia la colonización de las nuevas tierras descubiertas. En 1536 funda, en la orilla derecha del vasto estuario del Río de la Plata, la ciudad «Puerto de Buenos Aires», que es abandonada cinco años más tarde, después de toda suerte de privaciones; sus pobladores fueron trasladados a la Asunción.

Los detalles de esta expedición fueron consignados por el cronista Ulrico Schmidel en el interesante libro aparecido en 1567 con el título Derrotero y viaje a España y las Indias (1534-1554).

La segunda mitad del siglo XVI fue de descubrimientos y fundación de ciudades en el interior, siguiendo un derrotero inverso al de los navegantes españoles entrados por el este.

Estos fundan Santa Fe (1573), Buenos Aires por segunda vez (1580) y Corrientes (1588). La expedición colonizadora del norte da origen a Santiago del Estero (1553), Tucumán (1565), Córdoba (1573) y Jujuy (1593). Por su parte, la corriente del oeste, originaria de Chile, asienta las ciudades de Mendoza (1561), San Juan (1562), La Rioja (1591) y San Luis (1593).

El emplazamiento de estas y otras muchas ciudades fue tan acertadamente ubicado, que aún conservan su situación geográfica después de más de cuatro siglos de fundadas.

LA CARTOGRAFIA JESUITA. La llegada de los jesuías al país, en 1585, marcó entre nosotros un aporte valiosísimo en las ciencias geográficas.

Viajeros infatigables, estos celosos misioneros, con el fin de establecer la civilización cristiana, recorrieron el país casi durante dos siglos en todo sentido quedando la vida de no pocos de estos preclaros varones tronchada en medio de selvas y bosques.

Fruto de estas correrías apostólicas son los innumerables trabajos científicos que en todo orden nos dejaron en obras de divulgación y en valiosa cartografía, que permitió un mejor conocimiento geográfico de las actuales repúblicas rioplatenses.

De aquí que Estrada haya podido decir, con toda razón, de los jesuítas, estas justicieras palabras: «viajeros infatigables abrían sin cesar a las ciencias campos para sus explotaciones: la geografía, la lingüística, la botánica y la historia les deben en América sus primeros rudimentos, incontrovertible blasón que hace glorioso su nombre en los anales de nuestra historia».

Siendo muy complicado seguir el itinerario de todas estas arriesgadas expediciones que desde 1585 hasta 1767 realizaron los jesuítas en nuestro territorio, nos limitaremos a señalar las más importantes, por respectivas zonas.

En la región norteña abren la serie de estas exploraciones recorriendo el río Bermejo los PP. Alonso Barzana, Francisco Ángulo y Tomás Fields. Por su parte, en 1721, los PP. Gabriel Patino y Lucas-Rodríguez exploran el desconocido río Pilcomayo y dejan dilucidado que su curso es diverso del río Bermejo.

El célebre P. Antonio Ruiz de Montoya, después de recorres.- varias veces toda Ta región chaqueña, nos lega una interesant« carta geográfica de estas regiones. El P. Pedro Lozano publica su obra fundamental Descripción Chorographica del Gran Chaco Gualamba en la que incluye un hermoso mapa del P. Antonio Machoni y el P. José Jolís, a su vez, es el autor de Saggio sulla historia naturale della provincia del Gran Chaco, de la que sólo se publicó el primer tomo, en el que se inserta un mapa chaqueño del P. Joaquín Camaño, el más científico, que nos legó la época colonial.

El jesuíta austríaco P. Martín Dobrizhoffer, después de estudiar minuciosamente las costumbres de los indios chaqueños, estampa sus observaciones en Historia de Abipónibus y nos traza un mapa, admirable por su justeza, de las regiones rioplaténses.

primeros mapas de argentina
Mapa de Argentina, Paraguay y Uruguay, año 1734, confeccionado por
P. Martín Dobrizhoffer

Finalmente, el polígrafo P. Sánchez Labrador nos dejó en veinte gruesos volúmenes variados y meticulosos conocimientos geográficos relativos a vastas regiones; tres de estos volúmenes han sido dados a luz por el Museo de La Plata.

En la zona andinopatagónica abrió la serie de exploradores, hacia 1670, el intrépido P. Nicolás Mascardi, recorriendo la región surcordillerana en demanda del estrecho de Magallanes; murió heroicamente a orillas de los grandes lagos del Sur.

Alcanza la confluencia de los océanos el P. José García, que después de salir desde la isla Chiloé bajó hasta Tierra del Fuego. En sus atrevidos viajes, el P. José Cardiel recorre varias veces desde Guaira hasta cerca de Bahía Blanca, dejándonos sus impresiones en diez interesantes cartas geográficas de gran valor.

Al lado de este incansable viajero debemos mencionar al jesuíta P. Tomás Falkner, que después de cruzar el sur varias veces y en distintas direcciones , nos dejó consignado el fruto de sus correrías en una excelente obra titulada Descripción de la Patagonia y partes adyacentes.

Le cupo, además, la gloria de ser el primer descubridor de restos fósiles de grandes vertebrados, y en particular de un caparazón de gliptodonte a orillas del río Carcarañá, en 1760.

Cerramos esta interesante reseña geográfica haciendo alusión a las Cartas Anuas , que bajo un título tan poco expresivo, son, sin embargo, una mina de vadosísimas informaciones geográficas y un caudal de primer orden sobre fauna, flora, productos indígenas y comercio de nuestras primitivas poblaciones.

Otras expediciones hubo por esta época, que citaremos por orden cronológico: la del P. Quiroga, la Comisión de Límites, la expedición de Villarino y la organizada por Malaspina.

Por orden de S. M., en 1745, el P. José Quiroga emprendió una expedición para explorar las costas patagónicas. Acompañaban al jefe de esta empresa marítima los PP. José Cardiel y Matías Strobel, llevando todos una colección de instrumentos medidores.

Llegados a su destino en la fragata «San Antonio», los tres eximios geógrafos jesuítas reconocieron las tierras patagónicas a costa de ingentes sacrificios.

Años más tarde, Quiroga y Cardiel escribieron sendas relaciones de suma importancia, y el primero, además, compuso un magnífico mapa que ha sido reeditado últimamente por la Universidad de Buenos Aires.

Consecuencia del tratado de San Ildefonso, firmado en 1777 entre España y Portugal, fue la creación de cuatro comisiones demarcadoras de límites, formadas por un grupo selecto de matemáticos y hombres de ciencia, los cuales llegaron a estas tierras años después munidos de abundante y moderno instrumental astronómico.

La índole misma de sus trabajos produjo un manifiesto progreso en los conocimientos geográficos y cartográficos. Entre los miembros de estas Comisiones cabe destacar al perito español Félix de Azara, naturalista y geógrafo, que después de cumplida su misión permaneció veinte años en el país recorriendo el Plata.

Fruto de sus estudios, en el orden geográfico, fueron sus memorias: Voy age dans l’Amerique meridionale y Descripción e historia del Paraguay y Río de ta Plata.

Las constantes amenazas inglesas a las costas de la Patagonia determinó al virrey Vértiz, en 1782, a mandar una expedición a esas tierras para establecer algunos fuertes.

Responsables de estas exploraciones fueron el piloto Basilio Vilariño y los hermanos Francisco, Antonio y Andrés Viedma, que fueron los primeros en navegar el río Negro realizando estudios sobre los indios patagones y araucanos.

Pero la expedición mejor científicamente organizada fue la de Alejandro Malaspina (1789-1794), que salió de Montevideo con las corbetas «Descubierta» y «Atrevida»}con objeto de hacer estudios de oceanografía, climatología, geología, flora y fauna, Después de costear la parte sur de Patagonia pasó a las Malvinas, para volver a Tierra del Fuego y doblar el cabo de Hornos.

En Valparaíso se le incorporó el naturalista húngaro Tadeo Haenke, en 1790, que cruzó el continente por haber perdido la expedición en Montevideo.

Costeando Perú y México, los viajeros tomaron rumbo al oeste, visitando las islas Marianas, Filipinas y Nueva Zelandia, para volver a Callao y de aquí nuevamente a España, vía Pacífico, mientras que Haenke lo hacía a Buenos Aires atravesando nuevamente el Virreinato.

Sus conocimientos geográficos los condensó en la publicación Descripción del Perú, Buenos Aires, etc., de los que en 1943 se publicó el fragmento relativo a la Argentina. Regresado a América, Haenke se radicó en Cochabamba, donde fue designado «profesor de Ciencias Naturales», según veremos más adelante.

RELATOS DE VIAJEROS. De algunos de los viajeros que recorrieron las regiones argentinas durante los siglos XVII y XVIII, ya en espíritu de aventura, ya en busca de fortuna, son interesantes los datos de carácter geográfico, etnográfico o histórico que registran sus relatos.

En 1599 divisó Buenos Aires, cuando aún no tenía veinte años de fundada, el piloto Enrique Ottsen, y dejó estampadas sus impresiones en el libro Un buque holandés en América del Sur .

A mediados del siglo XVII desembarcó en Buenos Aires el navegante Acárette du Biscay, y dejó de la ciudad una interesante descripción: Voyage up the River de la Plata, conocida entre nosotros con el título de Relación de los viajes de Monsier Ascárate du Biscay al Río de la Plata, y desde aquí por tierra hasta el Perú con observaciones sobre estos países.

Uno de los relatos más curiosos escritos durante la época colonial es el titulado Lazarillo de ciegos caminantes, editado en Lima en 1773.

Contiene datos interesantes sobre los lugares recorridos por su autor, que parecen ser no del indio Concolorcorvo (con color corvo), sino del propio don Alonso Carrió, comisionado a Lima «para el arreglo de correos y estafetas, situación y ajuste de postas desde Montevideo».

Como consecuencia de sus observaciones, algunas veces cáusticas, del régimen colonial, el comisionado prefirió atribuir el libro a su acompañante.

Son dignas de ser mencionadas también: las memorias de don Félix de Azaran perito en la Comisión de Límites, que en su Voyage dans Amérique Méridionale («Viaje en la América Meridional») trae en su último capítulo una reseña histórica de la conquista.

Con motivo de las invasiones inglesas aparecieron en Gran Bretaña varios libros sobre el régimen del Plata, entre otros el del comerciante Samuel Hull Wilcocke, editado en 1807 con el título de Historia del Virreinato de Buenos Aires, en donde, además de la descripción geográfica del país, trae datos sobre su flora y su fauna; el del mayor Alejandro Gillespie, aparecido en 1818, se titula Buenos Aires y el interior: observaciones reunidas durante una larga residencia (1806-1807).

Este autor, que tomó parte en las invasiones inglesas y, hecho prisionero, fuera después confinado en varios puntos del interior del país, describe en su obra, interesantes observaciones de carácter histórico, social y económico. Se tradujo al castellano en 1921.

Fuente Consultada: HISTORIA DE LA CULTURA ARGENTINA de Francisco Arriola Editorial Stella

BIOGRAFIAS PARA INFORMARSE:
Biografia de Francisco I Sforza
Biografia de Cosme de Medicis
Biografia de Federico de Montefeltro
Biografia de Fra Angelico
Biografia de Ludovico Sforza
Biografia Andrea del Verrocchio
Biografia della Pico de la Mirandola
Biografia de Filipino Lippi

Biografia de Jose Maria Ramos Mejias Resumen de su Vida

Biografia de José María Ramos Mejías – Médico y Político Argentino

Ramos Mejías fue doctor en medicina, pero a lo largo de su vida desarrolló otras actividades por lo que es considerado psiquiatra, político y sociólogo. Nació en Buenos Aires un 25 de diciembre de 1849 y falleció en su ciudad natal, a la edad de 65 años, un 19 de junio de 1914.

Por haber aplicado criterios científicos, entonces en boga, en el análisis de los hechos sociales, se destaca la contribución aportada a nuestros estudios sociológicos por José María Ramos Mejía (1849-1914).

En Las multitudes argentinas, obra publicada en 1899 bajo el subtítulo de «estudio de psicología colectiva«, Ramos Mejía señaló que nuestra evolución política había sido originada más por la acción de masas desconocidas, de multitudes, que por la de los grandes hombres. Y estos, muchas veces no fueron, a su juicio, sino creación de las multitudes.

Ramos Mejias Jose Maria

Siguiendo a Le Bon, Sighele, Tarde y Ferri, en sus estudios sobre la psicología colectiva, Ramos Mejía se ocupó de la estructura de las multitudes, señalando que el instinto, el impulso vivo y agresivo es el elemento que les da fuerza y hace que el hombre, individualmente tímido y pacífico, se transforme al entrar a formar parte de una multitud.

Una determinada estructura, que es característica del que denomina «hombre-carbono», es indispensable para que el individuo forme parte de una multitud, la cual, guiada por una «idea fija», puede actuar sin control y ser capaz de sublimes actos de heroísmo o de pérfidas determinaciones.

El estudio de las multitudes a partir de la época colonial, llevó a Ramos Mejía a interesantes conclusiones, pero éstas carecen de base sólida pues las apoyó en hechos aislados y en el entremezclamiento de sucesos del Perú con los del Río de la Plata.

Durante la época colonial, la multitud se evidencia, en su opinión, en levantamientos aislados de la turba, originados en los más variados pretextos y en el espíritu de rebelión de perseguidos por la Inquisición o los poderes públicos: brujos, adivinos, embaucadores, librepensadores, iluminados, etc.

La mejor expresión de la multitud de la colonia la encuentra, sin embargo, en el Cabildo: «En el grupo —dice—, el individuo vale por sí, en el cabildo, por su connivencia; fuera de él es inocuo. Por eso es más multitud».

La revolución —que interpreta como resultado de una larga serie de esfuerzos— «nadie la encarna o representa personalmente»; se encarna en la multitud de la emancipación, en la que se resisten a entrar las clases superiores. Esta multitud deja el terreno a la «multitud de la tiranía» que sale del Litoral y es india y «casi autóctona mestiza-española en parte».

La «multitud de los tiempos modernos», finalmente, siente la gravitación de la influencia de las fuerzas del’interior y del litoral hacia la capital y de la inmigración.

Pero, por falta de ambiente y por carecer de función no se organiza espontáneamente Rosas y su tiempo (1907) constituye otro importante aporte histórico-sociológico, en el cual estudió Ramos Mejía el clima social de todo un período histórico, con el objeto de explicar quién era Rosas, qué medios utilizó para mantenerse en el poder y cuáles fueron sus instrumentos de opresión.

Rosas, para él, fue un producto de la herencia y del medio físico y social. Para probarlo formuló apreciaciones, muchas veces aventuradas, sobre sus antepasados, describió su ambiente familiar y trazó un cuadro de la vida de la campaña de Buenos Aires para mostrar las influencias que lo modelaron física y mentalmente.

Su Obras Mas Importantes

  • Neurosis de los hombres célebres en la historia argentina (1878).
  • Las Multitudes Argentinas (1899)
  • La Locura en la Historia.
  • Contribución al estudio psicopatológico del fanatismo religioso y sus persecuciones (1895).
  • Los simuladores del talento en las luchas por la personalidad y la vida (1904).
  • Rosas y su tiempo (1907).
  • La física del genio, Historia contemporánea de la República Argentina (de 1852 a 1906).
  • La familia delirante (estudio de patología mental).
  • Ensayo sobre las revoluciones sudamericanas


Fuente Consultada: Historia de la Cultura Argentina de Manuel Horacio Solari Editorial «El Ateneo»

Ampliar: Primeros Naturalistas Argentinos



Manifestaciones Culturales de Argentina en Arte,Musica y Literatura

Manifestaciones Culturales de Argentina (Siglo XX)
Personalidades de la Ciencia, Arte,Música y Literatura

1-El Patrimonio Cultural Argentino

a) Qué es la cultura:

Entendemos por cultura de un país a las diversas expresiones de su espíritu a través del desarrollo de las ciencias y de las artes, sin olvidar la forma de ser y comportarse de sus habitantes, sus hábitos morales y el modo de tratar a los demás seres humanos en lo referente a los derechos fundamentales.

Hay «algo espiritual» que trasmite una generación a otra; esos resultados que han obtenido nuestros predecesores y que de alguna forma nos benefician o «enriquecen», son el objeto de la cultura.

Uno de los mejores elogios de un pueblo es calificarlo de «culto», lo que significa afirmar que lucha por conseguir la perfección individual y social.

Pueden existir, frente a un país muy civilizado, enriquecido materialmente como consecuencia de los progresos técnicos y científicos, naciones todavía en estado de organización tribal, pero que tienen más desarrollado el sentido de la perfección humana, de la convivencia y de la solidaridad social.

No necesariamente ligada al desarrollo industrial y técnico, la cultura despierta la admiración y el respeto hacia una nación y además, es su definición y esencia.

La cultura es una especie de «marca» que tienen en común los diversos integrantes de una sociedad.

Claro que dentro de un determinado pueblo no todas las personas participan igualmente del sistema cultural que lo caracteriza.

Esa cultura se transmite de una generación a otra; las personas pasan, pero la cultura, los valores que la constituyen, se mantienen gracias al aprendizaje, a la comunicación.

Sobre la acción de la cultura en el individuo ha escrito Ruth Benedict:

«…la sociedad y el individuo no son antagónicos. La cultura de la sociedad proporciona la materia prima con la que el individuo hace su vida. Si ella es magra, el individuo sufre; si es rica, el individuo tiene la posibilidad de disfrutar de sus oportunidades. Todo interés privado de todo hombre y mujer es servido por el enriquecimiento de las acumulaciones tradicionales de su civilización (En «El hombre y la cultura«).

b) Manifestaciones de la cultura

— Culturas primarias y civilizadas:

Las manifestaciones de la cultura son diferentes, según los pueblos y épocas que se examinen.

Por ejemplo; las culturas primarias se caracterizan por ser sencillas y poco desarrolladas.

En la antigüedad, las vemos en los pueblos y tribus nómadas.

Las culturas civilizadas suponen elaboración y desarrollo superiores.

Por oposición a las anteriores, en las culturas civilizadas, los individuos viven en conglomerados permanentes, en lugar de hacerlo en tribus.

Poseen un idioma escrito mediante el cual registran su historia; sus trabajos son más especializados y las funciones políticas y sociales, más diversificadas.

— Civilización y cultura:

Se debe advertir, sin embargo, que civilización y cultura son palabras de significados diferentes.

El concepto civilización se limita a los aspectos técnicos y utilitarios de la vida social, por ejemplo, al «desarrollo industrial» como expresamos en a).

Por el contrario, la cultura mira más al desarrollo y elaboración de las cosas bellas de la vida, de los sentimientos y conductas del hombre que lo encaminan hacia el bien; la cultura consiste en el refinamiento social y moral.

c) Nuestro patrimonio cultural

A lo largo de este post haremos referencia a los bienes materiales y espirituales que constituyen «la riqueza cultural» del País.

2-MANIFESTACIONES DE NUESTRA CULTURA EN LAS CIENCIAS, EN EL ARTE Y EN LA TÉCNICA

a) Las ciencias

El primer científico argentino fue Buenaventura Suárez (1.679-1 750). Nacido en Santa Fe, ingresó en la Compañía de Jesús. Completada su formación fue enviado a la reducción de San Cosme, en Misiones.

Allí, con la colaboración de algunos guaraníes fabricó telescopios, un reloj de péndulo y un cuadrante dividido en grados, para ajusfar el reloj de acuerdo a la hora solar.

Con dicho instrumental pudo instalar en plena selva, el primer observatorio astronómico de la Argentina.

Escribió cartas astronómicas y anuarios; en 1744 publicó «Lunario de un siglo», obra con la cual se podían calcular los eclipses de sol y luna. A este célebre jesuíta —cuya nombradía despertó elogios de astrónomos europeos— siguieron ilustres nombres: los frailes Manuel Torres y Cayetano Rodríguez, Juan José Paso, Amadeo Bonpland, Alcides D’Orbigny, Javier Muñiz,…

Todos ellos, sus discípulos y continuadores, hicieron valiosos aportes a la ciencia nacional y al acervo cultural de la humanidad.

Hacemos mención de los principales, desde la segunda mitad del siglo pasado, en adelante.

Ignacio Pirovano (1842-1895) : Figura señera de la medicina argentina, fundador del Hospital de Niños (Buenos Aires) y maestro de cirujanos.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios3/floren2.jpg

Florentino Ameghino (1854-1911): Paleontólogo, distinguido en  Europa por sus descubrimientos y estudios.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios4/huella_digital.jpg

Juan Vucetich (1858-1925): Funcionario policial, creador de  un revolucionario método de identificación.
Su sistema dactiloscópico fue adoptado en todo el mundo.

Luis María Drago (1859-1921): Jurisconsulto, estadista, periodista y escritor.
Siendo Ministro de Relaciones Exteriores, en 1902, cuando varios países ejercieron una acción militar contra Venezuela, para el cobro de la deuda externa, sentó las bases de la «doctrina Drago», en el campo del derecho internacional.

Andrés Francisco Llobet (1861-1907)
Creador de nuevas técnicas de neurocirugía. En 1891, realizó la primera operación exitosa de un quiste cerebral.

Juan Bautista Ambrosetti (1865-1917)
Paleontólogo, arqueólogo e historiador. Precursor de los estudios folklóricos.

Ángel Gallardo (1867-1934)
Naturalista y autor de numerosos estudios y trabajos sobre su especialidad.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios2/Luis_Agote.jpg

Luis Agote (1868-1954)
Médico; descubrió la acción anticoagulante del citrato de sodio; ello, al permitir el acopio de sangre, evita las desventajas de la transfusión personal.

Alejandro Posadas (1870-1902)
Médico; uno de los precursores de la cirugía toráxica, creador de técnicas de cirugía del pulmón.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios2/saavedra_lamas.jpg

Carlos Saavedra Lamas (1878-1959)
Jurisconsulto y estadista, recibió en 1936 el Premio Nobel de la Paz, por sus esfuerzos, como Canciller argentino, para lograr la paz entre Bolivia y Paraguay (Guerra del Chaco). Publicó numerosos trabajos sobre temas de derecho público.

Enrique Finochietto (1880-1948)
Médico; infatigable buscador de nuevas técnicas quirúrgicas.
Creó más de veinte procedimientos operatorios que aún tienen vigencia, así como gran número de instrumentos quirúrgicos.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios3/houssey0.jpg

Bernardo Houssay (1887-1971)
Galardonado en 1947 con el Premio Nobel de Medicina, por sus investigaciones sobre el metabolismo de los hidratos de carbono.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios3/leloir0.jpg

Luis Federico Leloir (1937-)
Médico e investigador, merecedor del Premio Nobel de Química (1970)

https://historiaybiografias.com/archivos_varios3/milstein0.jpg

César Milstein (1927-2002), inmunólogo, Premio Nobel de Fisiología y Medicina con Niels Kai Jerne y Georges J. F. Köhler, por sus investigaciones sobre el sistema inmunológico y por el desarrollo, en colaboración con éste último, de la tecnología de producción de los anticuerpos monoclonales.

Los doctores Salvador y Domingo Liotta, perfeccionadores de una bomba para sustituir temporariamente el corazón humano y que revolucionó la cirugía cardiovascular; Orlando Villamayor, ingeniero aeronáutico, profesor de varias universidades europeas; etc.

b) El Arte:

Por tradición familiar, por ambiente y educación el argentino común participa de los gustos europeos en lo que a cultura y arte se refiere.

Ello es aplicable también, a toda manifestación artística, en general, proveniente de otros continentes y países.

Esa apertura espiritual es por ello notoria en los artistas y creadores nacionales que, muchas veces, con sus personajes y temas, conquistan a públicos heterogéneos.

Una especie de prueba de esta afirmación es la actividad desplegada por el Teatro Colón, envidiado por muchas ciudades del mundo y constituido en magnífico receptáculo de óperas, ballets, conciertos, etc., del arte universal, así como meta consagratorla de sus grandes figuras.

Historia del Teatro Colón Y Vida La Cotidiana de la Oligarquía ...

Su historia se liga con el hecho de que la vida musical de Buenos Aires fue y es considerada como una de las más importantes del mundo, y punto de reunión de  compositores, musicólogos, cantantes, directores, «regisseurs», coreógrafos y toda clase de personalidades de primera línea en el campo internacional de la música, sin olvidar las manifestaciones de la música popular y folklórica.

El vigor artístico del arte argentino se refleja, particularmente, en Buenos Aires.

Para corroborarlo veamos estos datos: hay en la Capital de la República alrededor de cuarenta museos públicos (no todos de arte); numerosas salas que ofrecen recitales, ciclos de conciertos, exposiciones y conferencias; decenas de galerías de arte; alrededor de doscientos cincuenta salas cinematográficas permanentes, además de las que en forma periódica, ofrecen otras actividades culturales y artísticas; a los varios teatros oficiales, deben sumarse más de treinta salas teatrales permanentes; también, funcionan otras en forma periódica (teatros experimentales, vocacionales o independientes); etc.

— Literatura

Podemos afirmar que el quehacer literario argentino tiene relieve internacional.

Desde comienzos del siglo, numerosos compatriotas destacados en las letras han merecido la atención de la crítica de otras latitudes y figuran hoy entre los valores consagrados mundialmente.

Comencemos por señalar la difusión del «Martín Fierro«. La inmortal obra de Hernández ha sido traducida a más de veinte idiomas, sin olvidar la transcripción en el alfabeto Braille.

Luego de la Primera Guerra Mundial, hubo un movimiento de renovación de las letras nacionales que se evidenció con la publicación de revistas y la formación de grupos literarios. Esa época fue fértil en figuras cuyas obras lograron difusión y fama en el exterior.

«Don Segundo Sombra» se ha traducido a más de quince idiomas; es notable cómo esta novela de Ricardo Güiraldes, de tema y ambiente argentinos, ha llegado a la sensibilidad de públicos tan diferentes.

La obra de Jorge Luis Borges fue traducida al inglés, al italiano, al francés y al alemán.

Apegado a personajes y circunstancias de Buenos Aires y sus arrabales, escribió «Historia universal de la infamia», en 1935; le siguieron «Ficciones», «El Aleph», etc.

Sus libros recibieron numerosas distinciones oficiales y privadas: medalla de oro de la Sociedad Dante Alighieri, en el 9º Certamen de Poesía, de Florencia; premio de la Ingram Merrill Foundation, de EE.UU.; etc.

Los ensayos de Victoria Ocampo —»Testimonios»,

«De Francésca a Beatrice», etc.— le han merecido, por parte de la reina de Inglaterra, la distinción de comendadora de la Orden del Imperio Británico, amén de una larga lista de reconocimientos por divulgar los valores culturales del País, sobre todo, mediante la revista «Sur», por ella fundada (premio María Moors Cabot, de EE. UU., en 1965; Isabel D’Este, de la Municipalidad de Roma; etc.).

Es notable la nombradía internacional de Eduardo Mallea. Luego de su primera novela —«La ciudad junto al río inmóvil»— traducida a otros idiomas fueron difundidas en Europa y EE. UU.: «La bahía del Silencio», «Todo verdor perecerá», «Nocturno europeo», etc.

Cuando se desempeñaba como embajador argentino ante la UNESCO, recibió el título de doctor honoris causa, otorgado por la Universidad de Michigan (1958).

Conocido sobre todo en el ámbito de Latinoamérica, Leopoldt Marechal, además de fino poeta, es autor de novelas —»Adán Buenos ayres», «El banquete de Severo Arcángelo», etc.— que le valieron e aplauso de los mejores críticos del Continente.

En 1946, Ernesto Sábato, publicó la novela

«El túnel», que fue traducida a varios idiomas, incluso al japonés.

Su obra más importan te y conocida es, sin embargo, «Sobre héroes y tumbas», de 1 961.

Adolfo Bioy Casares y Silvina Bullrich son muy leídos en Europa, sobre todo en Francia.

Deberíamos agregar los nombres de otros notables novelistas, así como de poetas, cuentistas, autores dramáticos, ensayistas y críticos. Anotemos, finalmente, algunos datos sobre el periodismo argentino.

De acuerdo a estadísticas de 1975, hay 180 publicaciones diarias, con algo más de 2 millones de ejemplares por día; ello representa unos 90 ejemplares por cada mil habitantes.

La cantidad de revistas (informativas, del hogar, deportivas, etc.) supera con amplitud a la de diarios. Muchos de estos diarios y revistas se leen fuera del país, sobre todo, en naciones limítrofes.

— Música

Después de 1910 surgió una generación notable de músicos argentinos con prestigio internacional.

Juan José Castro (1895-1968) realizó giras por América y Europa, dirigió orquestas importantes, participó en festivales internacionales y obtuvo premios muy codiciados: Internacional Verdi (1952), del Festival Latinoamericano de Caracas (1954), etc.

Entre sus coetáneos mencionamos a Luis Gianneo («El tarco en flor», poema sinfónico; «Concierto Aymará»; etc.), Jacobo Fischer (poemas sinfónicos, ballets y conciertos), Julián Aguirre («Aires criollos»; «Aires nacionales», «Gato», «Huella», «Las mañanitas», etc.), Roberto García Morillo (cantatas, sinfonías, conciertos, etc.), Alberto Ginastera (ballet «Panambí», «Sinfonía Porteña», piezas para piano, etc.; es quizá el músico argentino que alcanzó mayor celebridad mundial, por su actuación en festivales internacionales y por el éxito de sus óperas «Don Rodrigo» y «Bomarzo»), Roberto Caamaño (eximio pianista aplaudido en EE. UU.; entre sus obras, se señalan «Magnificat» y «Concierto para piano», compuestas a pedido de entidades musi-cales  de Louisville y New Orléans) y otras figuras notables.

Entre los innovadores se destacan Virtú Maragno, Francisco Krópfl, Antonio Tauriello, etc.; y entre los más jóvenes, Alicia Terzian, Carlos Tuxen-Bang y otros.

Además de descollar en el campo de la composición, nuestros músicos han sobresalido en el de la interpretación.

Por ello, la Argentina, además de solistas de reputación mundial, cuenta con varios conjuntos universalmente consagrados; por ejemplo, el Ensamble Musical de Buenos Aires, el coro de Niños Cantores de Murialdo, el Polifónico de la Universidad de Córdoba. Merece una mención especial la Camerata Bariloche, creada en 1966 por el violinista Alberto Lysy; en sus giras ha llegado incluso a los países de Oriente, conquistando en todos los centros musicales uná-nimos elogios.

Además de excelentes violinistas (Rubén González, ganador en 1934 del Concurso Internacional María Canals, de Barcelona) el país ha formado talentosos pianistas: Antonio de Raco, Marisa Regules, Pía Sebastiani, Marta Argerich (ganadora en 1965, del Concurso Internacional Federico Chopin, en Varsovia), Bruno L. Gelber, Jorge Zulue-ta, Manuel Regó, etc.

María Luisa Anido e Irma Constanzo triunfaron en Oriente, África, América y Europa, como extraordinarias concertistas de guitarra.

El Viejo Mundo consagró también a notables cantantes (Víctor de Narké, bajo, y Ángel Matiello, barítono) y a excelentes directores de orquesta (Pedro I. Calderón y Mario Benzecry).

Además de la repercusión internacional del tango, la música folklórica argentina ha logrado éxito en el exterior, sobre todo en Europa, ávida de ritmos exóticos.

Recordemos, por ejemplo, la «Misa Criolla», de Ariel Ramírez; tanto su compositor como el conjunto «Los Fronterizos» —sus primeros intérpretes— fueron felicitados por el Papa Pablo VI y aplaudidos en las salas más importantes de Europa (Liebert Hall, de Stuttgart; Beethoven Halle, de Bonn; etc.).

Podemos afirmar que la Argentina tiene —actualmente— uno de los movimientos musicales más destacados del Continente.

El número de conciertos, óperas, recitales, espectáculos creativos, etc., que se anuncian en las carteleras de todas las ciudades del País, son una prueba del interés y el entusiasmo de un público exigente y culto.

— Pintura

Introducido el movimiento impresionista en la Argentina, a fines del siglo pasado, se produjo la adhesión de los pintores de la época. Emilio Pettoruti (1892-1971), asombró en 1924, con sus obras de carácter moderno; radicado en París, sus muestras se impusieron al público de esta ciudad, como a los de Berlín, Londres, Nueva York y Río de Janeiro.

Juan del Prete, dedicado al arte abstracto, obtuvo en 1958 el premio Palanza; ese mismo año fue distinguido en la Exposición Internacional de Bruselas.

De gran imaginación son las obras de Xul Solar (1887-1963) y Raquel Forner; esta pintora, ha merecido importantes premios a lo largo de su carrera: medalla de oro en la Exposición Internacional de París, en 1937; premio de la prensa en la Bienal Internacional de México (1958); gran premio por «El astronauta» y «Los que vieron la luna», en la Primera Bienal Americana de Arte, de Córdoba.

Raúl Soldi, combina lo moderno con una línea más tradicional; son famosos sus murales de la capilla de Glew, Pcia. de Buenos Aires, y los personajes que decoran la cúpula del Teatro Colón.

Antonio Berni, nacido también a comienzos de siglo, es eximio pintor, grabador y dibujante. No sólo ha expuesto en las principales ciudades del mundo —Madrid, París, Moscú, Varsovia, Berlín, Bucarest, Nueva York— sino que mereció diversos galardones internacionales (Primer Premio Internacional de Grabado, 1962, en Venecia, por su serie «Juanito Laguna»; distinción similar, en Cracovia, Polonia).

Otros creadores son Lino E. Spilimbergo (1896-1964) y Juan C. Castagnino (1908-1972) cuyas obras figuran en numerosas colecciones del exterior; en ellas han reflejado especialmente temas argentinos. Carlos Alonso ilustró clásicos de la literatura universal, tales como La Divina Comedia y Don Quijote de la Mancha, esta última, conjuntamente con Salvador Dalí.

Entre los cultores del arte abstracto se cuenta a Luis Barragán, Juan Fuentes y Vicente Forte.

En la década de 1960, el Instituto Torcuato Di Telia patrocinó diversos concursos nacionales e internacionales de artes plásticas que lanzaron a la fama a artistas hasta entonces casi desconocidos. Uno de ellos es el pintor, grabador y muralista Pérez Celis; otros son Ernesto Deira y Jorge de la Vega.

— Escultura

Nuestra plástica no sólo tiene notoriedad por sus pintores. Muchos escultores argentinos gozan de renombre internacional y han sido reiteradamente premiados.

Entre los grandes, el primero fue Rogelio Yrurtia (1879-1950) que se consagró con su grupo «Los pecadores», en la Exposición de Saint Louis, EE. UU., con el gran premio de honor.

Su contemporáneo, Sesostris Vitullo, pasó la mayor parte de su vida en París, donde expuso con enorme éxito sus trabajos con motivos gauchescos. José Fioravanti, desde antes de mediados de siglo, expuso tambien en París, así como en Madrid.

Años más tarde, Pablo Curatella Manes, presentó sus obras en ta galería Bernheim, de París, iniciando un notable arte abstracto.

En esta tendencia, también se destacó Lucio Fontana; la logró imponer en Italia, luego de su exposición en la galería II Migliore, de Milán.

La famosa «Ave Fénix», de Libero Badli, ocupa un lugar destacado en el Kennedy Center, de Washington. Noemí Gerstein fue premiada en Londres, 1954, y en Bruselas, 1968; hay obras suyas en varios museos de arte moderno, de Nueva York.

Hacia mediados de siglo, Gyula Kósice inició el arte cinético en América Latina (escultura articulada y móvil, escultura hidráulica, etc.); expuso en galerías de Europa y América.

c) La técnica

Iniciada la segunda mitad del presente siglo se crearon en el país diversos organismos en los cuales las tareas de los científicos e investigadores se orientaron al adelanto tecnológico. Vamos a detallar la acción de algunos de ellos.

Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)

Creado en 1950, este organismo autárquico dependiente de la Presidencia de la Nación, ha promovido y realizado estudios, aplicaciones científicas e industriales de las trasmutaciones y reacciones nucleares.

Ya en 1953 se produjeron los primeros radioisótopos y dos años después se obtuvieron los primeros lingotes de uranio metálico, de producción nacional.

El primer reactor nuclear argentino —y primero de América Latina— se puso en funciones en 1958.

Uno de los objetivos de la Comisión es contribuir al desarrollo energético nacional. Ya funciona la central atómica de Atucha, Pcia. de Buenos Aires, que puede llegar a una potencia de 319 kw; la segunda está construyéndose en Embalse Río III, Pcia. de Córdoba.

Otros fines de la CNEA: la especialización de técnicos, aplicaciones agropecuarias e industriales de los radioisótopos, procesamiento dt uranio (cuenta con dos plantas químicas), asesoramiento técnico y científico a entidades del extranjero, etc.

Dependen del organismo varios centros atómicos: Constituyentes (investigación metalúrgica), San Carlos de Bariloche (investigación físico-nuclear) y Ezeiza (producción de radiación, seguridad y producción radiológica).

Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET)

En cierto modo este Consejo dirige la investigación científica y técnica argentina, y tiene una amplia proyección internacional. Para favorecer el intercambio de conocimientos y experiencias ha firmado numerosos convenios de intercambio y cooperación con el Consejo Nacional de Pesquisas (Brasil), la National Academy of Sciences (EE. UU.), el Consejo Superior de Investigación Científica (España), el Centre National de la Recherche Scientifique (Francia), etc.

Entre los varios convenios señalamos los firmados con la FAO (proyecto de desarrollo pesquero), la OEA (programa de desarrollo científico y tecnológico), etc.

Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)

Fundado en 1956, tiene por fin experimentar nuevas técnicas agrícolas y ganaderas y difundirlas entre los productores.

Entre las preocupaciones que encauzan sus actividades están la adopción de nuevas maquinarias, la modificación de métodos de trabajo, la fertilización de los suelos, el empleo y desarrollo de nuevas semillas y cultivos, la aclimatación de especies animales, la educación de los jóvenes de familias campesinas, el mejoramiento de las condiciones de vida de los hogares rurales, etc.

Junto con organismos de las Naciones Unidas ha investigado la ecología de regiones desérticas; realizó estudios de suelos, de genética vegetal y animal, del desarrollo ovino de la Patagonia y la explotación de los valles medio e inferior del Río Negro.

Sus especialistas han cumplido misiones de asesoramiento en diversos países del Continente, y sus trabajos gozan de prestigio científico en todos los países del mundo.

 Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI)

Este organismo descentralizado, creado en 1957, tiene por finalidad realizar y promover investigaciones aplicadas para,mejorar el nivel técnico y económico de la industria nacional; experimentar técnicas de elaboración, procesos de materias primas, uso de materiales locales; aprovechar subproductos; etc.

Para alcanzar dichos fines posee centros especializados en biología marina, caucho, celulosa y papel, desalación de aguas, industria láctea, máquinas herramientas, minerales, textiles, carnes, electrónica, diseño industrial, etc.

Algunos de estos centros funcionan en la Capital Federal y otros, en el Interior.

El INTI no sólo colabora con la industria privada; ha organizado cursos internacionales con el patrocinio de la UNESCO y seminarios de gran importancia en el campo del diseño industrial y otras disciplinas afinos, a los que concurrieron relevantes figuras mundiales de la especialidad.

Fuente Consultada:
Formación Moral y Cívica 8 Ciclo Básico y Técnicas de Roberto N. Kechichián – Editorial Stella –

Enlace Externo: La Cultura Argentina

Historia e Importancia del Arado en la Civilizaciones Agrícolas

Historia e Importancia del Arado en la Evolución de las Civilizaciones Agrícolas

El arado ha sido considerado uno de los inventos más beneficiosos para la humanidad.

En el folklore de muchas sociedades se atribuye su invención a un dios o a un rey divinizado.

Antes de que se inventara el arado, cultivar la tierra era un trabajo sumamente arduo: el terreno era removido lentamente con ayuda de palos cavadores y, luego, se procedía a sembrar las semillas.

Existen pruebas de que los primeros arados empezaron a utilizarse en Egipto y Mesopotamia sobre el 4000 a. de C.

En ambos países la representación de un arado constituye una palabra-señal de sus respectivas formas de escritura.

La construcción de ese instrumento era muy simple: se ataba una rama en forma de horca a una pértiga.

El acoplamiento de dos horcas actuaba como una reja de arado que removía el terreno; las terminaciones de éstas se convertían en las empuñaduras y mediante la pértiga se tiraba del arado.

Probablemente, en su primera etapa, era arrastrado por seres humanos, aunque en Mesopotamia la palabra-señal de arado muestra ya un yugo y un par de bueyes.

Este arado simple tirado por bueyes ha sido empleado en Egipto hasta casi la actualidad.

Sin embargo, en Mesopotamia, hubo ciertos cambios antes del 2000 a. de C, que permitieron arar y sembrar simultáneamente.

La rama en forma de horca fue reemplazada por un par de empuñaduras dispuestas sobre un bloque de madera puntiagudo que formaba una «reja» de arado más grande.

Ese bloque llevaba un agujero vertical en el que quedaba fijo un tubo con un embudo en lo alto por el cual se iban vertiendo las semillas.

De esta manera se podía arar y sembrar al mismo tiempo. Tales arados se utilizan todavía hoy en algunos lugares de Oriente Medio.

historia del arado

Durante el neolítico, el hombre empezó a convertirse en agricultor. La pintura rupestre de arriba muestra que el diseño básico del tiro animal del arado es un invento muy antiguo.

historia del arado

Durante el neolítico, el hombre empezó a convertirse en agricultor. La pintura rupestre de arriba muestra que el diseño básico del tiro animal del arado es un invento muy antiguo.

La Civilización Agrícola

El desarrollo de los diferentes oficios recién empezó a aparecer claramente cuando el hombre se dio cuenta de que podía obtener más alimentos y artículos indispensables mediante la agricultura, que lo que sacaba de la vida de cazador, o de las ovejas o vacas con una vida nómada; probablemente ambos pasos, primero de la vida de cazador a la vida pastoral, y luego a la vida agrícola, fueron ocasionados en parte, como piensa Mr. Ross, por el hambre de una población creciente que acuciaba el problema de aquella humanidad indolente.

El aumento de alimentos mediante el cultivo significó viviendas firmemente asentadas para cuya construcción tuvieron que surgir carpinteros y albañiles.

Pronto aparecieron los mecánicos para hacer los carros, los arados y los arneses.

El hilado y el tejido asumieron nueva importancia, puesto que los mecánicos y los albañiles, deben ser vestidos y alimentados con los productos de las granjas.

Monstequieu dice que la agricultura existe allí solamente donde hay «muchos inventos y mucha diversidad de conocimientos y siempre comprobamos que la ingeniosidad, las artes y un cierto sentido de la necesidad han progresado en forma armónica».

Debe observarse, pues, no sólo que la diversidad de labores empezó conjuntamente con el aumento de la existencia de alimentos y otros artículos necesarios que la agricultura hizo posible, sino que el grado de diversificación estuvo limitado por el grado de eficiencia que alcanzaron los métodos agrícolas e industriales.

A medida que la agricultura fue teniendo más éxito los suministros aumentaron y se hizo posible, a medida que pasó el tiempo y los métodos mejoraron, que pudiesen ser alimentados, vestidos y aposentados gran número de artesanos.

Por consiguiente empezaron a existir nuevas artes y la civilización se fué complicando cada vez más al recibir el campesino nuevas comodidades en compensación de sus productos, de los cuales vivía la comunidad.

Se ha dicho algunas veces que la civilización se debe a la búsqueda de alimentos realizada por el hombre hambriento, pero ello sólo es cierto del comienzo de la civilización.

Un hombre medio muerto de hambre, no es productivo ni medita acerca de las artes, ni puede crear nada más complejo que los métodos elementales del hombre de los primeros tiempos.

A partir de estos métodos, sin embargo y bajo condiciones favorables, surgió la agricultura, que proporcionó mayor cantidad de alimentos y un grado suficiente de holganza que permitió al hombre ocupar su mente en el estudio de las posibilidades que tenía ante sí.

La sociedad agrícola, pues, según la frase de Malthus, es exactamente proporcional a la oportunidad de estudio que dan los productos sobrantes de la producción agrícola y si pudo existir una civilización sencilla que no se elevó de nivel durante los largos años transcurridos entre el siglo V antes de Jesucristo y el siglo XIX después de Jesucristo, la explicación reside en esa afirmación de Malthus, pues siendo exactamente proporcional está, asimismo, limitada exactamente.

Nuevos progresos son pues posibles obteniendo más tiempo libre, bajo condiciones favorables para el estudio, y en tal ambiente que se origine la ambición individual y aumenten los recursos individuales.

La historia del hombre,  empieza con la provisión de alimentos que es su necesidad primera y más apremiante.

El alojamiento y los vestidos no se necesitan en todos los países y climas, pero el alimento es indispensable diariamente y en todo lugar.

historia del arado

Al lado, arado inglés con vertedera ancha, que aparece en el Salterio de Luttrell, hacia 1338.

Desde el primer día en que el hombre abrió sus ojos al mundo, supo del hambre y de la utilidad del alimento.

Cabría esperar, por lo tanto, que la agricultura fuese el tema, al cual el hombre hubiese dedicado sus mayores esfuerzos, y debiéramos encontrar en este terreno los primeros triunfos de su inteligencia.

Desgraciadamente, el progreso de la agricultura ha sido tan lento durante la historia humana que ha sido llamada con razón el arte de la época progresiva del mundo.

Además es muy difícil investigar los hechos concretos de su desarrollo.

No existe una narración directa y continuada.

En la Europa moderna el primer progreso agrícola lo hicieron los árabes

en el sur de España, cuyas conquistas, desde los siglos V a XI constituyen probablemente «el episodio más brillante de toda la historia de la agricultura».

Desde el siglo X al XV la mejor agricultura estuvo en el norte de Italia y después, hasta llegar a Inglaterra, pasó por Holanda; pero ni España, ni Italia, ni Holanda, nos han dejado relato alguno de las operaciones y métodos empleados.

El historiador Lord Macaulay hace notar que Venecia prosperó durante siglos sin que consten la memoria de un solo nombre célebre ni un solo acto generoso.

No obstante, el valle del Po, del cual Venecia era el puerto, mantuvo encendida la lámpara de la civilización durante el período más sombrío de las épocas medioevales.

Las humildes contribuciones de los hombres que mantenían vivas las artes de la agricultura y de la industria no proporcionaban material suficientemente brillante para las crónicas reales, y se ha perdido el recuerdo de muchos de sus progresos.

No sabemos los nombres de aquellos que hicieron tanto para la felicidad humana, ni las condiciones en que vivieron, pero sí podemos, con lo que sabemos de esos países, de sus habitantes y de los acontecimientos históricos que ahí se desarrollaron, ensamblar los fragmentos de una historia de interés apasionante.

Los países occidentales de Europa, están comparativamente muy desprovistos de productos naturales adecuados para la exportación, y el éxito que han conseguido estos países en el comercio proviene de la inteligencia y laboriosidad de sus habitantes.

Las ventajas naturales derivadas de su situación geográfica habrían sido de mucho menos valor si la población no hubiese tenido tales cualidades en las que se destacan los venecianos, gcnoveses, marselleses y catalanes.

La Italia del Norte es un país bien irrigado, con ricos pastos, en que el ganado puede pacer todo el invierno; Holanda disfruta de una ventaja semejante por tener una estación forrajera tan larga y tan abundante en pasto que puede almacenarse una cantidad suficiente de heno para subvenir a las necesidades invernales, en ambos países, por consiguiente, es posible tener ganado en número adecuado para obtener energía suficiente para el cultivo de la tierra y para que contribuya además a la alimentación con leche, queso, manteca y carne.

Sin embargo, el trabajo del campo no rinde fáciles ganancias.

En los suelos livianos el primer arado debe haber sido una rama angulosa,  y en otros lugares ha sido una azada adaptada, pero se deben a estas modestas herramientas los brillantes progresos que hicieron

Las grandes civilizaciones agrícolas de Babilonia y Egipto.

Antiguo Arado Tirado Por Bueyes

el arado

Sobre los Arados: Son instrumentos de uso agrícola que se utiliza para abrir surcos y remover la tierra. Es una importante herramienta agrícola utilizada desde los tiempos prehistóricos. En los comienzos de la agricultura, las semillas solían arrojarse al suelo, donde crecían de manera anárquica. Con el tiempo, se descubrió que si la simiente se plantaba en hileras separadas, resultaba más fácil regar, escardar y cosechar.

En su forma más simple, el arado era un palo ahorquillado que se arrastraba por el suelo, abriendo un surco en el que se plantaban las semillas. Esta técnica aceleraba en gran medida la faena de la siembra. El arado se empleó por vez primera en Sumer hacia 3500 a. J.C. El instrumento podía empujarse o ser arrastrado por cuerdas que se ataban a una persona o a un animal. Algunos arados simples se usan todavía en suelos ligeros de algunas zonas en vías de desarrollo.

Por supuesto, estos arados livianos de las primeras épocas hubieran sido inútiles en tierras duras, dado que ya no eran muy eficaces ni aún en los suelos blandos.

De ahí que los arados, hasta entonces hechos de madera, fuesen recubiertos en su punta con una pieza de hierro; como los esfuerzos eran grandes fué necesario emplear la madera más dura que existía y reforzarla todavía con abrazaderas allí donde era posible.

Arados de Hierro

Los primeros arados de hierro aparecieron en el siglo III antes de Jesucristo, pero sólo con lentitud entraron en uso y en realidad nunca llegaron a desplazar completamente los arados de madera que todavía se emplean en los países atrasados.

Plinio dice que en Italia eran necesarias dos o tres parejas de bueyes para cada arado, aunque probablemente estas yuntas eran empleadas una tras otra, reemplazando con animales descansados la pareja exhausta por el trabajo precedente.

Mr. Henry Row dice que en Inglaterra la «dotación» usual para un arado era de ocho bueyes y como para este tiempo ya el hombre había aprendido a usar mejor la energía animal, estos ocho bueyes eran uncidos unos tras de otros.

Se debió requerir un gran esfuerzo para guiar tal arado y ello nos explica que a menudo hayan sido necesarios los servicios de dos o tres hombres.

En Escocia, hace sólo un par de siglos, se araba con seis a doce bueyes uncidos mediante cuerdas de paja, necesitándose cuatro hombres para llevar a cabo esa tarea.

Los bueyes tanto en la Inglaterra como en la Escocia medioevales eran débiles y raquíticos por falta de comida, pero también lo eran los hombres que los gobernaban y los que manejaban el arado.

Por otra parte el buen trabajo es imposible si no colaboran el esfuerzo, la energía y la esperanza, y, por consiguiente, el trabajo rendía poco, como lo hace siempre el trabajo hecho de mala gana.

La situación de Escocia a principios del siglo XIX fue descripta perfectamente bien por el profesor David Low:

Está todavía en la memoria de los antiguos habitantes de Ayrshire el estado de primitiva rudeza en que se desenvolvía la agricultura de esta región. Las granjas eran apenas cabanas construidas con barro . .. No habia tierras aradas en descanso, ni cosecha de verduras, ni pastos segados, ni carros, ni carretas, ni silos.

Se cultivaban escasas y escuálidas raíces, apenas algunas hortalizas escocesas, con las cuales, junto con leche y avena, quedaba constituida la dieta popular … La tierra estaba exhausta debido a las cosechas continuas de avena tras avena, conformándose con tal de que se pudiera pagar la semilla y el trabajo y rindiese un pequeño sobrante de harina de avena para la subsistencia de la familia. Después llegaba a quedar en un estado de absoluta esterilidad, cubierta de cardos, hasta que el reposo le permitía producir luego una escasa cosecha de maíz . . .

Apenas había terrenos cercados, los caballos y el ganado eran atados con una cuerda durante los meses de verano o confiados a los cuidados de un pastor y su perro ovejero, el cual los mantenía en continuo movimiento ya que el hambre los impulsaba a salir de una región donde ya no quedaba pasto para continuar la depredación en los campos adyacentes.

El ganado casi se moría de hambre durante el invierno y en la primavera no era capaz de levantarse por sí solo; desde luego nunca alcanzaban un estado satisfactorio para llevarlos al mercado . . . Éste era el estado y las condiciones que reinaban no sólo en Ayrshire sino en gran parte de Escocia durante la primera mitad del reinado de Jorge III y más antiguamente en todos los tiempos que recuerda la gente más vieja de la región.

Ayrshire, al mejorar las condiciones no sobrepasó los distritos semejantes, sino más bien quedó siempre algo atrás. Nada que merezca el nombre de mejora agrícola pudo realizarse hasta después del desastroso fin de la guerra norteamericana; la mayor parte del progreso ha tenido lugar desde el comienzo de este siglo, y aún casi todo en los últimos años.

Es una historia sorprendente. Para aquellos que conocen la Escocia de nuestros días, parece imposible; y no obstante las condiciones que describe el profesor Low no eran muy diferentes de las que prevalecían generalmente en Europa poco tiempo antes.

Escocia resurgió lentamente después de los desastres de las Guerras Napoleónicas, pero sin duda alguna las otras partes de Europa también salieron con lentitud de esos desastres.

La siega, antes de los días de la maquinaria, se llevaba a cabo con una hoz, y antes de emplearse las trilladoras, el grano se separaba de la paja, ya sea mediante pesados cilindros o por acción del paso repetido de caballos o bueyes.

Con una trilladora un hombre podía producir alrededor de cien kilos de trigo por día, y Loudon explica así este trabajo:

El esfuerzo era muy considerable y la severidad del trabajo casi excedía las fuerzas del hombre más fuerte, especialmente en las épocas desfavorables, cuando el grano se adhería pertinazmente a la espiga y sólo podía ser separado con gran dificultad. En estas épocas no se tenía en cuenta la gran energía necesaria sino más bien … lo que ocupaba su atención era la gran cantidad de granos inevitablemente perdidos.

Si a un granjero de hoy día se le entregase un palo curvado para arar o un arado pesado del tipo antiguo, un pico y una azada antiguos, una pala y un rastrillo, y se le dijese al mismo tiempo que no le será posible comprar cereales o algodón procedentes de los grandes campos cultivados con máquinas, ni carne, huevos o lana de los animales criados con los productos de tales campos, ni géneros hechos con los materiales tejidos en los telares mecánicos, miraría indudablemente su porvenir y el de su familia con una razonable preocupación.

Sin embargo, el mundo ha vivido en estas condiciones y medio muerto de hambre, hasta hace muy poco.

Otro historiador John Arbuthnot, en sus tablas de medidas griegas y romanas, hace notar que el emperador Augusto no tenía vidrios en las ventanas de su palacio ni llevaba camisa, y aunque esta afirmación parece exagerar la rareza del cristal y de la tela en esa época, constituye esencialmente un retrato fiel de lo que sucedía, ateniéndonos a los hechos, en las condiciones usuales de vida de la antigüedad.

Lo que sucedía respecto de los alimentos en la Grecia y la Roma del período clásico, era también verdad, en diversos grados, al principio de la era cristiana y aun más adelante, durante toda la época medioeval y hasta fechas posteriores, incluso, a la Revolución Norteamericana.

Ver: Importancia de la Alimentación en el Progreso Humano

Fuente Consultada.
El Hambre en la Historia E. Parmalee Prentice Editorial Espasa-Calpe

Importancia de la Alimentación en el Progreso Tecnologico y Científico

Relación entre  Alimentación y el Progreso Tecnológico

Desde cierto punto de vista el hecho más importante de toda la historia humana fué el descubrimiento del Nuevo Mundo en 1492.

El viaje de Colón descubrió nuevas tierras para colonizar y nuevos campos de ideas para cultivar; pero desde otro punto de vista fue descubierto trescientos años más tarde un mundo aún más vasto.

Nuestros antepasados del tiempo de la Revolución Americana — e incluso hombres de la generación pasada, abuelos de los hombres actualmente en actividad — vivían en forma muy parecida a los hombres que vivieron en tiempo de César.

El transporte por tierra durante los primeros años del siglo XIX, se hacía a caballo o en vehículos tirados por caballos, e incluso se usaban los bueyes, en muchos sitios, para las cargas pesadas.

El transporte por mar se hacía en barcos de vela, más grandes y más ágiles que los barcos de César, evidentemente, pero sin emplear ningún principio diferente.

La ciencia de la medicina  — o mejor dicho lo que hoy día llamamos ciencia de la medicina— no existía en el año 1800. Priestley había descubierto el oxígeno y Lavoisier había echado los cimientos de la química, pero nuestra ciencia química moderna no existía. Benjamín Franklin había remontado un cometa hacia una nube tempestuosa y había tenido la suerte de captar una chispita, en lugar de un rayo, con la llave que había unido al cordel del cometa, pero con todo, la ciencia física no había adelantado mucho desde el tiempo de Arquímedes.

Resultado de imagen para historiaybiografias.com primeros ferrocarriles

Primeros Ferrocarriles

El mundo, sin embargo, se preparaba para adelantar. Aproximadamente a mediados del siglo XVIII, algo cambió en los asuntos humanos, exteriorizándose en la libertad de pensamiento y de crítica que se convirtió en el siglo XIX en ferrocarriles, buques de vapor, numerosas máquinas, etc. y todo este inmenso adelanto de la ciencia física que aun ahora — con todo y formar parte de la vida diaria— nos obliga a maravillarnos a diario.

¿Qué fué lo que sucedió hace sólo doscientos años y que nos abrió el cofre de los tesoros del conocimiento?.

Durante miles de años el hombre vivió sobre la tierra aproximadamente en la misma forma que sus antepasados y luego empezó a adelantar en todas direcciones.

Lo que había sido imposible antes, se hizo posible para los hombres de la última parte del siglo XVIII y del XIX. ¿Cuál fué este cambio?.

La pregunta tiene sólo una respuesta. Fué un aumento de las obras creadas por el trabajo del hombre, una vez provistos los elementos necesarios para la vida.

Por consiguiente en algún momento, alrededor del año 1750, el trabajo del hombre empezó a ser más productivo.

La necesidad diaria más apremiante de todo ser vivo es el alimento y antes del siglo XVIII había existido, con diversos grados de intensidad, una constante falta de alimentos.

Por consiguiente, si en ese momento el hombre empezó a tener tiempo sobrante para estudiar, que es lo que se requiere para avanzar en el terreno de los conocimientos, o sea, si el hombre empezó en ese momento a meditar y a aplicar a las artes el fruto de su estudio, como dice Sismondi, ha debido ser porque durante el siglo XVIII el alimento se fué haciendo más barato y más abundante.

El hombre hambriento no medita sobre arte; tal como dice el doctor Samuel Johnson: «El que desfallece de hambre se preocupa bien poco de cómo se alimentarán los otros».

La abundancia de alimentos a precios que estén al alcance de todos es de primera necesidad para el bienestar humano.

El mayor éxito de los siglos XVIII y XIX consiste en haber obtenido suficiente comida para aliviar esta necesidad y la Victoria sobre el Hambre, debida a la gran producción que la maquinaria consiguió proporcionar a una población relativamente reducida, es la conquista que ha producido todas las comodidades de hoy en día.

LOS ALIMENTOS Y LA HISTORIA

Es difícil que las personas que viven en condiciones modernas se den perfecta cuenta de que estamos disfrutando un lujo y una abundancia tan general como nunca pudo imaginarse antiguamente que pudiera ser posible. «Quisiera atreverme a desear, ya que no a esperar, que los labradores pudieran tener vidrios en sus ventanas y comieran carne una vez por semana», decía sir Tomás Moro.

No obstante se ha alcanzado mucho más de lo poco que osaba desear sir Tomás Moro, aunque no lo esperaba; ahora tenemos cristales en todas las ventanas y la carne forma parte de la dieta ordinaria de la gente junto con leche y manteca y aun otros alimentos que en tiempos de Moro eran lujos apenas conocidos por los príncipes.

Hay todavía sufrimientos en el mundo, y estamos realmente muy preocupados para aliviarlos como corresponde, pero la existencia de estos sufrimientos no constituye una base suficiente para destruir la sociedad actual y tales consejos radicales provienen tan sólo de aquellos que no se han dado cuenta de los grandes adelantos que se han hecho y se están haciendo.

La esperanza de la humanidad reside en las promesas que se están realizando debido al progreso de los últimos ciento cincuenta años, y el programa más perfecto que podemos proponernos para el futuro consiste en perseverar en los métodos que tanto han conseguido ya para aliviar la miseria humana.

El primero y más importante de los éxitos recientes es el que ha sido llamado la derrota del Hambre.

Desde luego, es imposible una victoria absoluta, pues siempre habrá tormentas, grandes sequías, heladas y enfermedades de las plantas o animales que escaparán al dominio del hombre, y que ocasionarán cosechas escasas. De todos modos gran parte de los sufrimientos han sido consecuencia de la ignorancia y de la estupidez humana.

Entre las causas del hambre que enumera Mr. Cornelius Walford, algunas tienen todavía importancia actualmente:

1. Prohibiciones de cultivo o destrucción voluntaria de las cosechas.
2. Agricultura de técnica defectuosa por el régimen comunal de la tierra.
3. Acción gubernamental mediante reglamentaciones o impuestos.
4. Restricciones monetarias, incluso desvalorización de la moneda.

Los errores y estupideces de los hombres perdurarán indudablemente mientras el hombre exista sobre la tierra, pero pueden incuestionablemente disminuir y aminorar sus efectos cuando la humanidad aprenda a reconocerlos y.comprenda los trastornos que ocasionan.

La historia del mundo ha sido la historia de la lucha por el pan de cada día. Las artes primitivas provienen de la búsqueda de alimentos por el hombre primitivo — terrible búsqueda, de la cual dice el conde Grégoire en 1804, pensando especialmente en Francia:

«Los tiempos de hambre eran antiguamente más calamitosos que en nuestros días y su azote era mucho más frecuente. Maret, el Viejo, contó diez hambres en el siglo X y veintiséis en el siglo XI.»

Las batallas, los torneos y las coronaciones en Reims o en Aquisgrán, así como los esplendores semejantes al del Campo de la Tela de Oro, no han sido más que distracciones momentáneas.

El interés continuo y permanente de la humanidad lo ha polarizado el alimento y en numerosos libros se habla de los inútiles esfuerzos de todo género que se han efectuado para conseguir alimentos.

Mr. Farr decía de Inglaterra «en los siglos XI y XII se registra un hambre cada catorce años por término medio, y el pueblo sufrió veinte años de hambre en el término de doscientos años. En el siglo XIII la lista muestra la misma proporción de hambres; añadiendo cinco años de precios elevados, la proporción es aun mayor.

En conjunto, las épocas de escasez disminuyeron durante los tres siglos siguientes; pero el término medio desde 1201 hasta 1600 es el mismo, o sea, siete hambres y diez años de hambre por siglo. Esta es la ley que regula las carestías en Inglaterra».

Se puede obtener una idea del significado de estas breves afirmaciones examinando el siguiente resumen que da Mr. Warlford respecto de las hambres de Europa durante el siglo XIII:

1200 Irlanda:Un año frío, sin alimentos.

1203 Inglaterra: Una gran mortalidad y hambre por las largas lluvias

1203 Irlanda: Una gran hambre tanto que los curas comieron carne en Cuaresma

1209 Inglaterra: Hambre por culpa de un verano lluvioso y un duro invierno.

1224 Inglaterra Un invierno muy seco y mal tiempo para la siembra, de lo cual provino una gran hambre.

1227 Irlanda: Gran hambre en todo el país.

1230 Roma: Hambre después de haberse desbordado el Tíber.

1235 Inglaterra: Hambre y peste; mueren en Londres 20.000 personas; la población come carne de caballo, corteza de árboles, pasto, etc.

1239 Inglaterra: Gran hambre, la gente se come a sus niños.

1243 Alemania: Hambre

1243 Inglaterra: «Por culpa de haber bajado el valor de la moneda acaeció una gran penuria».

1252 Inglaterra: No llovió desde «Pascua Granada» (alrededor del 15 de mayo) hasta el otoño; no creció el pasto, por lo cual hubo una gran hambre; gran mortandad de hombres y ganado; carestía de los cereales y escasez de frutos.

1257 Inglaterra: Las inundaciones de otoño destruyeron los granos y la fruta; siguió una gran epidemia.

1258 Inglaterra: Los vientos del norte que reinaron durante la primavera destruyeron la vegetación; faltó comida, porque la cosecha anterior había sido pequeña, e innumerable cantidad de gente pobre murió.

Se trajeron de Alemania cincuenta cargamentos de trigo, y centeno y aun el mismo pan se trajo de Alemania; pero a los ciudadanos de Londres se les prohibió mediante una proclama que comerciasen con estas mercaderías. «Una gran carestía siguió » a la peste de este año húmedo, pues un quintal » de trigo se vendía a 15 o a 20 shillings, pero lo peor fué al final, pues ya no se encontraba nada «por dinero y mucha gente pobre se vio obligada  a comer la corteza de los árboles y carne de caballo; pero muchos murieron de hambre, dicen que «en Londres más de 20.000». — Penkethman.

1262 Irlanda: Gran destrucción de personas por la peste y el hambre.

1268 Sicilia: Terrible hambre. Lo mismo en Viena.

1271 Inglaterra: Una violenta tempestad e inundación, seguida de unagran hambre en todo el distrito de Canterbury.

1271 Irlanda: Epidemias y hambre en toda Irlanda.

1281 Polonia: Hambre

1286 Inglaterra: Veintitrés años consecutivos de hambre comenzando en este año.

1289 Inglaterra: Una tormenta destruye la semilla, y el trigo sube a un alto precio.

1294 Inglaterra: Gran hambre; muchos miles de pobres mueren.

1295 Inglaterra: No hubo cereales ni frutos, «de manera que los pobres morían de hambre». Camden.  — Granizo, gran destrozo de alimentos.

1295 Irlanda:  Gran carestía durante este año, y los años anteriores y siguientes

1297 Escocia: Hambre calamitosa y epidemias.

1298 Inglaterra: Eduardo I cumple veintiséis años. Un año particularmente calamitoso de los veintitrés años de carestía mencionados por Short, que en esta época tan religiosa pareció alcanzar su forma más terrible cuando no se pudo conseguir vino para administrar la comunión en las iglesias.

Pasando por alto muchos años de hambre que se describen brevemente, es digno de notarse que en muchos casos la intensidad de la carestía se aclara haciendo constar los altos precios pagado por los alimentos. Así:

1437-38 Inglaterra:  El trigo se elevó desde su precio ordinario de 4 chelines o 4 chelines y 6 peniques por quintal (aprox. 10 kgs.) a 26 chelines y 8 peniques. Se hizo pan de raíces de helechos. — Stow. Lluvias y tormentas. — Short. «En el 17º año de Enrique VI, debido a grandes tempestades y vientos y lluvias tremendas, hubo tal escasez que el trigo se vendía en algunos lugares a 2 chelines y 6 peniques el bushel (1,5 litros aprox.)».

1439 Inglaterra:  Enrique VI cumple dieciocho años. «El trigo se vendía en Londres a 3 chelines el bushell; majado, a 13 chelines el quintal; la avena a 8 peniques el bushell (1.5 kgs. aprox.) por lo cual los hombres debieron comer más alubias, guisantes y cebada  que en los cien años anteriores; por lo cual Stephen Browne, entonces alcalde, mandó buscar a Prusia e hizo venir a Londres muchos barcos cargados con centeno, que hizo mucho bien; pues » el cereal para hacer pan era tan escaso en Inglaterra que la gente pobre hacía su pan con raíces » de heléchos».

1521 Inglaterra:  Hambre y mortalidad. «El trigo se vendía en Londres «a 20 shillings el quintal».

Cuan grandes han sido las penurias y sufrimientos humanos en tiempos antiguos se deduce de la observación de Bruyerinus Campegius 5 de que las aves conocidas en latín por corvi — cuervos — no son buenos para comer porque viven en gran parte de cadáveres humanos, indicando con esto que los cadáveres insepultos no eran nada fuera de lo común.

La falta de suficiente cantidad de comida no terminó sin embargo en el año 1600, último año de los incluidos en el resumen de Mr. Farr, sino que continuó (aunque disminuyendo su frecuencia en Inglaterra), pero siempre con muchos sufrimientos, hasta entrado el siglo XVIII, y en Francia la falta de comida a consecuencia de la pobre cosecha de 1788 fué uno de los motivos desencadenantes de la gran revolución de 1879.

El libro de M. Parmentier sobre «Nutritive Vegetales which May Be – Substituted for Ordinary Food in Times of Scarcity», premiado por la Academia de Besancon en 1772 fué traducido al inglés y publicado en 1783 en Inglaterra con un prólogo del traductor en el cual, al describir las condiciones de Inglaterra en aquella época decía:

En el período actual de escasez y carestía de provisiones, cuando la gente del pueblo ha sido incitada al descontento y al tumulto por las desgracias que han empezado a pesar sobre ellos y por la perspectiva de las desgracias y miserias aún más acentuadas en que se verán envueltos antes de la próxima cosecha, . .. incumbe a todo hombre el proponer públicamente todo lo que crea indicado para evitar o aliviar estas inminentes calamidades . ..

Las frecuentes y graves crisis de escasez e incluso de hambre que se han sentido en Francia, convierten a las investigaciones semejantes a las de M. Parmentier en objeto de la más grande importancia nacional; y, desgraciadamente, el año actual ha comprobado hasta la saciedad que no hay fertilidad del suelo ni pericia ganadera que pueda asegurar absolutamente ninguna nación contra tales desastres.

Veinte años antes de las guerras de Napoleón, y por consiguiente sólo hace algo más de 150 años, Inglaterra, al igual que las naciones del continente de Europa pasaba penurias por falta de alimentos que no podían proveer «ni la fertilidad del suelo ni la pericia de los ganaderos». La humanidad ha avanzado evidentemente en medio del Hambre y de la Miseria. Esos han sido sus compañeros diarios a través de toda la historia europea y si pudiéramos saber todos los hechos sabríamos que han sido sus eternos compañeros desde las profundidades de la Historia.

No obstante, los hechos no están siempre completamente ocultos, pues pueden encontrarse ocasionales referencias a las condiciones que existían.

Ningún hombre puede ser tan perverso e inhumano que cuando vea languidecer a otros hombres en las calles, cayéndose de hambre, no sienta dolor en su corazón, aunque no sea más que al pensar cuan cerca está él de este mismo sufrimiento. Puede ser que estas necesidades nos hayan sido enviadas por Dios, nuestrp padre, para castigarnos y corregirnos, y debe ser sufrido pacientemente , pues aunque muramos no hacemos mas que salir de nuestra pobreza, miseria  y dolor.

Expresiones como la que acabamos de citar, son relativamente raras; uno podría creer que la miseria que el hombre ha debido sufrir debiera estar reflejada en cada página escrita, pero no es así. El hombre ha sufrido hambre de la misma, manera que ha sufrido las tormentas y terremotos, los fríos invernales o los calurosos veranos. Las condiciones que todos han conocido y compartido no necesitan comentarios de nadie. Cuando llegaba la abundancia, entonces sí que merecía ser descripta. Las fiestas sí eran ocasiones para rememorar felizmente pero de la penosa necesidad diaria poco se decía.

El mundo actual que considera al hambre como un mal del cual ninguna persona de los países civilizados debiera sufrir, encuentra algo difícil de comprender cómo la miseria y el hambre eran condiciones perennes en las cuales vivieron las generaciones anteriores. Mr. Walter H. Mallory dice que la mortalidad normal entre los chinos contiene siempre un factor constante que es el hambre, y lo mismo podría decirse de Europa durante el período anterior al siglo XIX.

¿Qué es lo que causaba esta constante escasez de comida, que, tan a menudo, aumentaba de intensidad y extensión hasta abarcar un gran territorio que se describía como Hambre, y que estaba señalado por los precios de hambre de los alimentos más simples y necesarios?.

La cuestión concierne íntimamente a la vida diaria del hombre y al bienestar de todas las épocas pretéritas, pues la primera necesidad del hombre es la comida; el saber en qué grado le ha sido posible a la raza humana dar cumplimiento a esa necesidad, y en qué extensión estaba afectada la población por esta escasez de comida hasta el extremo de pasar hambre, son datos esenciales si queremos comprender la historia humana y las condiciones existentes.

En el mundo antiguo, así como durante muchos siglos de la era cristiana, la gran incertidumbre que presidía el curso de la vida humana hizo imposible que los hombres dirigieran sus pensamientos hacia el desarrollo de empresas que, por su naturaleza corresponden a condiciones estables.

Tanto en el mundo antiguo como durante la edad media hubo siempre gran miseria; esta miseria trajo la guerra, y la guerra significó siempre pillaje.

Las máquinas, las minas, los molinos y los mejores medios de transporte surgieron solamente cuando hubo suficiente protección para los derechos de las personas y de la propiedad para que pudiese triunfar la ambición.

Los hombres del mundo antiguo sufrían siempre bajo la doble carga del hambre y de la constante inseguridad. Se dice que en una primera época, Triptolemus inventó el arado y Myles el arte de moler el grano.

El pasado ha visto muchos progresos y es muy probable que el futuro los vea en mayor número; pero si las condiciones de vida de los hombres fuesen tales que pudiesen temer una falta de seguridad para sí mismos, sus hijos o sus pueblos, la idea del progreso, tal como dice el profesor Bury no tendría valor para ellos.

Más aún, Mr. Hallam hace notar que cuando en los primeros siglos de la era cristiana los pueblos europeos empezaron a abandonar en el habla popular, el uso del latín, perdieron el acceso a lo que había sido la literatura del mundo civilizado, y con la pérdida de los libros antiguos, perdieron simultáneamente la constancia escrita de los progresos que el mundo había realizado hasta aquella fecha.

No obstante, después de la edad media, cuando aquellas influencias de las cuales hablan el profesor Bury y Mr. Hallam ya no pesaban sobre la mente humana, hubo todavía una larga pausa antes de que el mundo viera la gran eclosión de éxitos que se iniciaron a principios del siglo XIX.

Aparentemente, aparte de las causas mencionadas, había alguna otra que operaba todavía posponiendo el progreso humano. Intelectualmente, como demostró lo ocurrido, la humanidad estaba lista y preparada para avanzar; pero con todo, el movimiento hacia adelante no se producía. ¿Cuál era en este período, la causa retardante?

Cualquiera que fuese, dejó de actuar hace alrededor de dos siglos. Aparte de Rusia, el hambre no volvió a visitar el mundo occidental.

En realidad, aparte de lo que nos reserve el futuro, durante el último siglo se ha obtenido tan fácilmente la comida necesaria que, excepto si acaece una interferencia gubernamental (como la que ha ocasionado los trastornos rusos), las hambres parecen cosa remota e imposible, algo así como los dragones de los libros de hadas que leíamos de niños —con esta diferencia, empero, que los dragones nunca existieron y las hambres eran cosa muy real en tiempos relativamente cercanos del pasado.

¿Qué ha sucedido para que tengamos en esta época la abundancia que el mundo nunca conoció antes?.

La contestación es sencilla —hemos tenido libertad—. En tiempos de Luis XIV, Voltaire dijo, hablando no sólo de Francia sino del mundo europeo, que las artes no habían pasado del punto alcanzado bajo los Medici de Florencia, bajo César Augusto en Roma durante el primer siglo de la era cristiana y bajo Alejandro Magno durante el siglo IV antes de Jesucristo; pero por lento que pueda ser el progreso en las artes, la razón humana en tiempos de Luis XIV, había mejorado mucho,10 y además se había hecho más despierta al compás del lento desarrollo del sentimiento de libertad y había aumentado así la oportunidad ofrecida a los hombres para usar su liberado poder intelectual.

Se juntaron sin duda alguna muchas causas para producir los grandes resultados que vemos, pero la libertad creciente (libertad de pensamiento y libertad del cuerpo), la libertad frente a las restricciones físicas, frente a las reglamentaciones autoritarias y a los tributos agobiantes, fué la mayor de las influencias en juego.

Luis XIV, murió en 1715 y en aquel momento existía muy poca libertad en Francia; pero el cambio ya había empezado en Ingla térra con el cercado de un pequeño número de campos comunale; y con la introducción de la agricultura holandesa y de la horticultura flamenca.

La transformación vista en esta forma, no pareció muy clara a muchos observadores, pero a medida que el tiempo fué pasando su importancia fué aumentando.

Tampoco lo era para Samuel Johnson en 1750, pero mirando hacia atrás desde nuestros días la historia nos muestra lo que Johnson no supo ver.

Reconocemos, vistos desde hoy, que los hombres del tiempo de Johnson estaban empezando a cambiar la faz del mundo y vemos que en esos hombres habían anidado la ambición y la esperanza — el mayor y más inspirador de todos los cambios que pudo sucederle a la humanidad.

Se permitió a los hombres poseer sus propios campos, resolver sus problemas lo mejor que supieran disfrutar el producto de su trabajo sin regulación de la autoridad y sin impuestos opresores.

La libertad fué la primera de las realizaciones de los tiempos modernos y junto con ella arribaron la maquinaria agrícola, los alimentos en cantidades crecidas, adelantos intelectuales, el fracaso y la liberación de las antiguas supersticiones, mejoras en los medios de comunicación y finalmente el vapor, la electricidad y todas las maravillas del mundo actual.

En la edad media, reinaba en lugar de la libertad y la abundancia, la administración comunal de la tierra, las reglamentaciones autoritarias y la miseria.

Fuente Consultada.
El Hambre en la Historia E. Parmalee Prentice Editorial Espasa-Calpe

Historia del Calzado y Su Evolución Tipos y Partes del Zapato

Historia del Calzado y Su Evolución

Resguardarnos los pies del rigor del clima y del suelo constituye una necesidad menos apremiante que la del vestido. Los pueblos primitivos iban descalzos. Y en los lugares donde les era penoso andar así idearon el modo de proteger la planta del pie, mediante un pedazo de cuero convenientemente atado. Así se inventó el calzado en las primeras edades humanas.

En su forma más rústica el calzado se reduce a abarcas de cuero crudo sujetas a la planta del pie mediante correas. De aquí se derivaron las sandalias (del latín «sandálium»), que a nuestro parecer es el tipo de calzado más generalizado en la historia de la humanidad. Lo usaron egipcios, sumerios, hebreos, asirios, griegos y romanos. . . y todavía se sigue usando.

Otro tipo bastante simple de calzado es el zueco o almadreña (del latín «soccus»), Que consiste en un zapato de madera de una sola pieza, como los que usan los campesinos holandeses. En la ex Indochina las mujeres los llevan con las puntas bien levantadas. En Japón los fabrican con madera de cerezo y los llaman «guetas».

Ya se comprende que la enorme variedad de calzados creados por los pueblos responde no sólo a su adelanto técnico, sino también a la materia prima disponible y a las características que quiera conferírseles como signo representativo de importancia, poder, riqueza y buen gusto. Es común encontrar, en una misma civilización, gente descalza, con sandalias y con zapatos más o menos suntuosos.

El zapato, que sólo llega hasta el tobillo, es el modelo más acabado del calzado de todas las épocas. Puede tener tacón, para andar con el talón más levantado. La zapatilla es un tipo ligero de zapato, con suela liviana. Para andar dentro de casa suele usarse un tipo de zapatillas sin talón, llamado chinela. El pantuflo (del francés «pantoufle») es un modelo de chinelas sin orejas ni talón. Para preservar de la lluvia los zapatos, usamos chanclos, que antes eran de madera o corcho, y en la actualidad, de goma.

La bota es un calzado que además del pie cubre parte de la pierna, y comúnmente es de cuero. Si no pasa de media pantorrilla se le dice botín, o zapata. El borceguí (del flamenco «brosekin») es abierto por delante, se ajusta con cordones y llega más arriba del tobillo. En distintos pueblos, con los zapatos se usan polainas (de «poulanne», piel de Polonia), especie de media calza de cuero o paño que protege desde el empeine hasta la rodilla.

//historiaybiografias.com/archivos_varios5/calzado_partes.jpg

EL CALZADO EN LA ANTIGÜEDAD
Por aquello de que la moda tiene sus inexcrutables reversiones, pudiera ser de interés conocer algunos modelos de sandalias y zapatos de los tantos que usaban nuestros antecesores egipcios, sumerios, hebreos, cretenses y demás civilizaciones antiguas. Así por ejemplo, los asirios usaban sandalias con talón y una anilla de cuero por la que pasaban el dedo gordo del pie.

En Atenas los hombres solían usar sandalias, botas y zapatos negros de tacón alto; y las mujeres preferían, en su calzado, los colores vivos como la púrpura. También inventaron los griegos los coturnos (del latín «cothurnus»), especie de altos borceguíes que ajustaban por delante con un cordón. Los romanos tenían una especie de botines altos que ajustaban con correas dejando al aire los dedos de los pies.

Se llamaban cálceos (del latín «calceus»), nombre del cual deriva la palabra «calzado». Dentro de casa usaban sandalias y los soldados, una especie de borceguíes guarnecidos con clavos, llamados coligas.

Los persas también usaban botas («yizmé»), chinelas de piel («kechs») y botines de paño encarnado («chorab»).

EN EL MEDIOEVO EUROPEO
Para lucimiento de la nobleza se crearon hacia el siglo XII botas altas que cubrían toda la pierna y otras con el borde ancho y vuelto hacia abajo. También se usaron zapatos con punta muy larga, hebillas y altísimos tacones. En 1365 el rey de Francia prohibió la confección de zapatos con punta aguda y retorcida.

El escarpe es la pieza de las armaduras con que cubrían el pie: especie de zapato blindado que prolongaba la espinillera, protectora de la pierna. La plebe seguía usando, mientras tanto, zuecos, sandalias y alpargatas (del morisco «albargat», derivado de «abarca»), confeccionadas con cáñamo.

EN AMÉRICA PRECOLOMBINA
Dos tipos.principales de calzado encontramos en los indios americanos: la sandalia y el mocasín. Las sandalias son propias de las culturas superiores occidentales. Los toltecas las confeccionaban con fibra de henequén (variedad de maguey), y los reyes las usaban con calcetines.

Los aztecas las llamaron «cactli». Las confeccionaban con fibras vegetales y con piel. Algunas tenían taloneras y se ataban con correas entrelazadas que en otros casos llegaban hasta la rodilla («cozehuatl»). Los indios mexicanos usan todavía una sandalia típica: el «huarache».

En el imperio incaico la sandalia se llamó «usuta», de donde derivó el nombre más generalizado de «ojota» con que se la conoce en la región andina. Se confeccionaba con una doble plantilla de piel de llama y cordones de vivos colores. El inca usaba usutas de lana blanca.

Algunos pueblos de llanura de América del Norte fabricaban abarcas, polainas y mocasines de pieles, lo mismo que los onas y yamanas de Tierra del Fuego. Estos últimos hacían sus mocasines con piel de foca, recogiendo los bordes y atándolos encima del empeine.

Los patagones los confeccionaban con piel de guanaco y hacían mullido su interior poniéndole paja; lo que les daba enorme tamaño. Por eso se supone que su impresión plantar en la arena pudo contribuir a hacer creer a los primeros españoles que eran gigantes, y a bautizarlos «patagones».

Después de la conquista, los araucanos y los mestizos empezaron a confeccionar sus famosas botas de potro con el cuero, crudo y bien sobado, del corvejón de los caballares cimarrones que poblaban la pampa argentina.

COMO SE PREPARA EL CUERO DEL CALZADO
Elijamos antes que nada el material adecuado al calzado que nos proponemos construir. Un chapín para baile conviene que sea de suela muy suave y forrado de tafilete (derivado del berberisco «tafilelt»), es decir, de piel muy delgada.

Algo más grueso es el cordobán —nombre derivado de Córdoba (España)—, donde se curtía esta piel de cabra. Para la suela buscaremos cuero fuerte y bien adobado; en cambio el empeine requiere una cabritilla blanda (piel adobada de animal pequeño: cabrito o cordero).

Para que el cuero esté en condiciones de ser utilizado, previamente ha debido ser curtido. ¿En qué consiste el curtimiento?.

Es una industria antiquísima que adereza las pieles volviéndolas elásticas y durables, con un tratamiento en base a ciertas sustancias llamadas «curtientes» que, en contacto con los albuminoides de la piel, la vuelven inalterable. El cuero bien curtido, no sólo no se descompone, sino que, en condiciones normales, conserva toda su flexibilidad.

La piel se sala apenas es extraída del animal. Una vez en la curtiduría se procede a reblandecerla y a eliminar de ella el pelo, la sal y los residuos de grasa.

Después sigue el curtimiento propiamente dicho que puede ser vegetal (cueros para suela), mineral (para empeine) o graso, con aceite de pescado  (pieles gamuzadas).

En el primer caso las pieles se hacen pasar durante doce días, por otros tantos recipientes que contienen distintos líquidos curtientes preparados con tanino: sustancia astringente extraída de ciertos árboles como el quebracho colorado. Luego las pieles, siempre sumergidas en el líquido, son agitadas durante unas veinte horas en cubas giratorias. El tratamiento con curtientes minerales no difiere sino en la composición del líquido, que en este caso contiene sales de alumbre y de cinc.

Después la piel es estirada mediante rodillos mecánicos, se la aceita ligeramente y se pone a secar. Posteriormente es prensada bajo fuerte presión o martillada mecánicamente, cepillada y remitida a los almacenes.

La piel-que se destina al empeine de los zapatos, en cambio, después de la curtiembre es desacidificada y raspada para que alcance el espesor deseado. Luego se la tiñe por inmersión en tinturas especiales y se la engrasa.

LAS ZAPATERIA
Las pieles delgadas que se destinan al empeine y las gruesas para las suelas son cortadas en moldes especiales, cosidas y encoladas. Hay máquinas adecuadas para coser los forros, las distintas partes del empeine y éste con la suela (vira).

Finalmente el zapato es martillado sobre la horma, estirado y lustrado. Y ya queda listo para la venta. ¿ Sobre qué base se determinan las «medidas» 34, 35. „., 39, 40…, 41, etc., con que se marcan los zapatos? Son puntos franceses que equivalen a 2/3 de cm. Así, por ejemplo, la medida 30 de calzado equivale a 20 centímetros.

IMAGENES DE LOS CALZADOS A TRAVÉS DEL TIEMPO

Clic, para ampliar

calzados en la historia

Clic, para ampliar

//historiaybiografias.com/archivos_varios5/fuente_credsa3.jpg

Historia y Origen del Perro San Bernardo y la Leyenda del Barril

Origen e Historia del Perro San Bernardo

En el siglo XI san Bernardo fundó un refugio para viajeros en el puerto del Gran San Bernardo. Todavía hoy los monjes prestan auxilio a los viajeros extraviados. En esta tarea les ayudan sus famosos perros (algunos de los cuales llegaron a adquirir verdadera fama), que también acompañan a grupos de turistas en excursiones a lugares peligrosos.

El puerto del Gran San Bernardo, que une Suiza meridional con Italia, es uno de los puertos alpinos mejor conocidos. Debe su nombre a san Bernardo de Menthon, nacido en Saboya en el siglo X. Este santo tuvo la iniciativa de construir un refugio para viajeros en lo alto del puerto. A pesar de haber sufrido incendios y otras catástrofes, los edificios se mantuvieron en pie a través de los siglos. Napoleón se albergó en ellos.

perro san bernardo

Juego Para Aprender Las Razas de Perros

Ya en aquella época, algunos perros ayudaban a los monjes a encontrar a los viajeros extraviados; pero estos perros no eran todavía los san Bernardo que nosotros conocemos. Estos son el resultado de cruces, entre otros, con los famosos perros de Terranova. No sólo son muy hermosos, sino también notablemente inteligentes y de una resistencia extraordinaria. Esta última cualidad resulta indispensable en el medio en el que han de desenvolverse.

El tiempo, en la montaña, puede cambiar con mucha rapidez y las tempestades de nieve impedir la visibilidad. Por otra parte, no es raro que la temperatura descienda por debajo de los —35° C. Todo esto no impide a los viajeros aventurarse en la región, pues el puerto del Gran San Bernardo (existe también el del Pequeño San Bernardo) forma el punto de unión entre los Alpes del cantón de Valais, al este, y el macizo del Mont-Blanc, al oeste. Desde hace siglos, pues, es un lugar muy frecuentado.

Los viajeros no corren únicamente los riesgos inherentes a la alta montaña, sino también los que trae consigo el foehn, este viento cálido que hace fundir prematuramente la nieve y el hielo provocando, de este modo, avalanchas. Y hay que contar también con la niebla.

A despecho de todos estos peligros, el puerto era conocido ya en la época romana. No lejos del hospicio de los monjes los romanos habían edificado un templo a Júpiter. Más tarde, los hunos utilizaron el mismo camino. En la Edad Media, el paso del Gran San Bernardo era frecuentado por los salteadores de caminos.

Los monjes del hospicio del Gran San Bernardo no fueron los únicos en gozar de fama mundial por los auxilios prestados a los viajeros extraviados; también sus perros eran conocidos.

Algunos de ellos llegaron incluso a ser célebres; entre ellos Barry, que recibió, hace unos ciento sesenta años, el apodo de «El Salvador», pues él solo salvó 41 vidas humanas. Entregado sin descanso durante doce años a esa difícil tarea, cuando fue demasiado viejo vivió a expensas de la ciudad de Berna. Después de su muerte fue disecado y expuesto en un museo de la ciudad.

Sus descendientes hicieron honor al renombre de su antepasado. Son todos magníficos animales con el pelaje de un blanco pardusco y cuyo peso oscila entre los 70 y los 80 kg. Tienen el sentido del olfato enormemente desarrollado, y su colaboración, a la hora de buscar a viajeros extraviados, es de gran utilidad incluso en el caso de que hayan sido sorprendidos por una avalancha.

Cuando encuentra a uno de estos desgraciados viajeros, el perro atrae a sus amos con sus ladridos. Hay quien cuenta que los perros llevan consigo provisiones y un barrilito con una bebida alcohólica para que los accidentados puedan recobrar fuerzas.

Esto es únicamente una leyenda y no tiene nada que ver con la realidad. Lo cierto es que un artista representó un día a Barry de esta manera y esta representación se hizo tan popular que es imposible imaginarse a un perro san Bernardo sin su barrilito de coñac. Los monjes, sin duda, permiten que se represente a sus perros con el barrilito; pero es con demanda expresa de los viajeros.

En recuerdo de Barry, los monjes siguen dando ese nombre al macho más hermoso de la perrera. En nuestros días son cada vez más raros los viajeros que se arriesguen a recorrer a pie el puerto del Gran San Bernardo; pero la tradición del perro salvador de viajeros extraviados subsiste incluso después de la segunda guerra mundial.

Los perros siguen siendo entrenados como lo fueron en lo pasado. En lo que respecta a los ejercicios prácticos, se ha llegado al extremo de enterrar a un hombre bajo la nieve y a los perros corresponde encontrarle. Los animales trabajan por equipos y cuando uno de ellos ha encontrado a la «víctima» voluntaria, los perros se ponen entonces a desenterrarla.

El perro se echa entonces sobre la víctima, le calienta la cara y empieza a ladrar. Los otros perros se le unen y los monjes pueden dirigirse así fácilmente al lugar del «siniestro». Los monjes llevan consigo siempre bebidas calientes (té o vino, por ejemplo) y se apresuran a llevar a la víctima al hospicio.

Además de sus misiones de salvamento, los perros son útiles como guías de viajeros que tienen que visitar lugares considerados peligrosos. Su instinto les previene del peligro de las avalanchas antes de que las personas se den cuenta de que van a producirse. Y por si esto fuera poco, también van a buscar provisiones y el correo a la localidad de Bourg-St.-Pierre, situada más abajo.

//historiaybiografias.com/archivos_varios5/fuente_credsa3.jpg

Elefante Blanco: Origen y Significado de la Expresión

ORIGEN Y SIGNIFICADO DE LA EXPRESIÓN «ELEFANTE BLANCO»

Los elefantes albinos o blancos, como también se los conoce, se caracterizan por presentar piel y ojos de color gris claro, a diferencia de los elefantes normales, de pigmentación gris oscura, y en algunos casos un ligero tinte marrón.

Su presencia se halla circunscripta casi con exclusividad al área geográfica correspondiente a los territorios de Burma y Tailandia, en Asia Meridional.

elefante blanco

La extrañaa pariencia y escaso número de estos mamíferos vegetarianos dieron origen, hace ya varios siglos, y en el Reino de Siam (hoy Tailandia, con capital Banckok) a una antigua tradición que consideraba a los elefantes albinos propiedad del emperador, quien aún hoy ostenta el título de «Señor de los Elefantes blancos«.

Sólo él podía montarlos y hacerlos trabajar y, debido a esta prerrogativa, solía regalarlos como castigo a cortesanos que habían perdido su favor.

El extremo cuidado y el costoso mantenimiento de estas bestias, consideradas sagradas y de las que, en consecuencia, no se podía extraer ningún provecho, terminaban por arruinar a quien las había recibido.

Este es el origen de la expresión inglesa «White Elephant«, en castellano «elefante blanco», utilizada para identificar posesiones inútiles, caras y de las cuales nos es difícil desprendernos.

Fuente Consultada: Magazine Enciclopedia Popular Año 3 N°30

Otras Curiosidades

El Mecanismo de Anticitera Función del Reloj Astronómico Historia

Objetivos del Mecanismo de Anticitera
Historia de su Descubrimiento

Por el año 1900, un grupo de exloradores marinos en busca de esponjas e  intentando buscar suerte en el fondo del mar, cerca de una isla griega llamada Anticitera,  se toparon por casualiadad con una rara pieza metálica que luego de un meticulo estudio resultó ser un mecanismo misterioso, que para algunos resultó ser la máquina del futuro.

El físico inglés Derek J. de Solla Price empezó en los años 50 y luego de dos décadas junto a otro destacado físico  nuclear Charalampos Karakalos

Descubrieron que había 27 ruedas de engranaje adentro, y que era tremendamente complejo.

Era obvio que un mecanismo mecánico, formado por piezas de semejante precisión haya sido de aquella remota época, datado en unos 100 a.C.

SU HISTORIA: El Mecanismo de Anticitera es un artefacto antiguo creado para ser una máquina de medición de tiempo.

Fue descubierto en un barco hundido en las inmediaciones de la isla griega de Antikythera, entre las islas de Kythera y Creta, y fue datado sobre el año 87 a.C.

mecanismo anticitera

El mecanismo de Anticitera (que data del año 87 a.C.) es una computadora analógica construida por científicos griegos diseñada para predecir posiciones astronómicas y eclipses con propósitos astrológicos y calendáricos así como las olimpiadas, tales como los ciclos de los Juegos Olímpicos de la Antigüedad.

Se trataba de un mecanismo de cálculos (el primer mecanismo de engranajes conocido) que en un principio se creía ue era capaz de calcular con precisión la posición del Sol y de la Luna, pero queluego se demostró que también podía hacerlo con las posiciones de Venus y Mercurio

Como decíamos antes, este  artefacto fue descubierto por unos buceadores, recolectores de esponjas marinas, en el año 1900 a una profundidad de unos 40 metros, así mismo también obtuvieron en dicho hallazgo varias estatuas, ánforas y otros objetos arqueológicos.

El 17 de Mayo de 1902, el arqueólogo Spyridon Stais notificó a la comunidad internacional que una de las piezas poseía una rueda dentada incrustada en roca.

Este mecanismo es el artilugio mecánico más antiguo que ha sobrevivido hasta nuestros días, hecho de bronce en un recipiente de madera, y que ha intrigado y desconcertado a los historiadores de ciencia y tecnología desde su descubrimiento.

La teoría más comúnmente aceptada es su función como una máquina u ordenador analógico diseñado para seguir el movimiento de los cuerpos  celestes.

Recientes reconstrucciones fiables del  objeto amparan  este análisis. Lo que vuelve  al mecanismo,  si cabe, más impresionante por el  empleo de un engranaje    diferencial, lo cual  se creía desde siempre que había sido inventado en el siglo XIII d.C.

Varios años después de su hallazgo, el  profesor  Derek  De  Solla Price, un historiador científico de  la  Universidad  de Yale (EE.UU.), publicó un artículo sobre  el  mecanismo  en  la revista  «Scientific American» en  Junio  de   1959,   cuando todavía    el    Artefactc Antikythera solamente había sido  inspeccionado  parcialmente. 

Entre  1973 y  1974, dicho   profesor,   publicó   un análisis basado en imágenes de rayos gamma hechas por arqueólogos   griegos.  

En este  análisis,   el   profesor Price, declaraba que dicho artefacto había sido construido por un astrónomo griego antiguo, Geminus de Rodas. Su conclusión no fue aceptada por los expertos de la época, ya que estos creían que los griegos antiguos poseían el conocimiento teórico pero no las habilidades prácticas necesarias para su creación.

En 1993, una reconstrucción parcial fue realizada por los australianos Frank Percival (relojero) y Alian George Bromley (Ingeniero informático).

Este proyecto condujo a Bromley a revisar los análisis del profesor Price y a realizar unos nuevos, con unas imágenes de rayos X más perfeccionadas.

Años después John Gleave, un británico constructor de planetarios, construyó una funcional réplica del Mecanismo de Anticitera.

De acuerdo con esta reconstrucción, el disco delantero muestra el progreso anual del sol y la luna a través del zodiaco en un calendario egipcio.

El disco superior trasero muestra un período de cuatro años y tiene asociados discos que muestran el ciclo metónico de 235 meses sinódicos, lo que equivale a 19 años solares.

El disco trasero inferior muestra el ciclo de un mes sinódico, con un ¡disco secundario mostrando el año lunar de meses sinódicos.

El mecanismo original de Anticitera permanece en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas (Grecia). Siendo interpretado ocasionalmente como un anacronismo y «piedra angular» por aquellos que pretenden probar la posibilidad del viaje en el tiempo.

Este artefacto es una muestra clara del gran avance tecnológico que se poseía, antes de la destrucción de la Biblioteca de Alejandría y todos los conocimientos que en ella se albergaban, y que, como otros muchos, han tenido y tendrán que ser redescubiertos. Arquímedes (287-212 a.C.) fue el mayor inventor de la humanidad, seguido de lejos por Leonardo Da Vinci el cual fracasó en reinventar muchos descubrimientos del griego (como en el caso de odómetro -cuentakilómetros-).

Es pues a Arquímedes a quien se le atribuye la invención del original (tal como narra el cronista romano Cicero en el año 212 a.C.) del que el Mecanismo de Anticitera posiblemente fuese réplica.

Así pues, la hipótesis de que este artefacto sea algún objeto perdido por algún viajero en el tiempo, se desvanece como el humo, ante la cada vez más fuerte evidencia de que la humanidad, de la Edad Clásica, estaba mucho más desarrollada a nivel tecnológico de lo que luego estuvo hasta el siglo XIX.

El ciclo metónico, en estudios de la astronomía y del calendario, es un múltiplo común aproximado de los periodos orbitales de la tierra y de la luna. Se compone de 19 vueltas orbitales de la tierra que equivale a 235 meses sinódicos (lunares). Esta medición es empleada en el calendario judío, y era conocido por el astrónomo griego Metón, quién lo divulgó en el año 432 a. C. Un mes sinódico es el periodo que transcurre entibados «lunas nuevas», es pues una medición de calendario lunar.

 

 

El constructor y el propietario del mecanismo no han sido identificados. «Para fabricarlo era necesario un muy buen conocimiento de ingeniería y de astronomía, inimaginable tratándose de un periodo situado 1.700 años antes de la revolución científica de los siglos XVI y XVII ”.

En el frente  los meses están escritos en el dialecto de la ciudad de Corinto, lo que hace suponer que el constructor  era originario de esta ciudad o de alguna de sus colonias situadas en las costas de Epiro, en el mar Jónico.

 

Fuente Consultada: Revista Código X Año 1/1

Orígenes de la Ciencia Moderna y La Filosofía Renacentista

Orígenes de la Ciencia Moderna: Filósofos y Científicos

Si la primera parte del siglo XVII es un período de crisis en todos los campos, crisis que prolongan las conmociones del Renacimiento, en la segunda mitad del siglo se proyectan las tentativas de solución.

A la anarquía, a las luchas políticas y sociales, responde el ideal absolutista, el cual alcanza la perfección histórica con Luis XIV, que inspira tanto a los soberanos españoles como a los Estuardo, al emperador como a los pequeños príncipes alemanes.

Al caos y la confusión, nacidos de las ruinas del viejo sistema aristotélico como consecuencia de los trabajos y las investigaciones de Bacon y Galileo, se opone la tentativa de Descartes, buscando un nuevo método científico para elaborar una doctrina racional de conjunto del universo.

El ser humano siempre quiso saber qué ocurrió al principio de todo y, en consecuencia, no tuvo reparo en intentar ver más allá para encontrar la luz.

Fue el italiano Galileo Galilei (1564-1642) quien preparó el camino de la ciencia moderna y supo convertir el catalejo del holandés Hans Lippershey (1570-1619) en un telescopio refractor para la observación de los cuerpos celestes en 1609, justo el mismo año en que el astrónomo alemán Johannes Kepler (1571-1630) presentaba sus primeras dos leyes del movimiento elíptico planetario en el libro Astronomía nova.

El físico y matemático inglés Isaac Newton (1642-1727), inventor del primer telescopio de reflexión en 1668, sentó las bases de la ciencia moderna con sus descubrimientos en óptica clásica (la naturaleza de la luz blanca o luz del Sol por medio de un prisma de cristal) y la mecánica clásica (la formulación de las tres leyes del movimiento y la ley de la gravitación universal). Además desarrolló el cálculo infinitesimal en el campo de la matemática pura.

Ya en la segunda década del siglo XX, el físico alemán Albert Einstein revolucionó el sistema del mundo newtoniano con la teoría general de la relatividad y dos predicciones fundamentales: la curvatura del espacio-tiempo alrededor de un cuerpo y el llamado efecto de arrastre de marco, por el que la Tierra, en su rotación, curva el espacio-tiempo.

Poco después, el universo fue visto como un todo en expansión gracias a la teoría del Big Bang o Gran Explosión, que se ha establecido como la teoría cosmológica más aceptada.

En filosofía Descartes se lo considera como fundador de la filosofía moderna, quien tendrá una gran influencia después de su muerte (1650).

A la copiosidad barroca del arte durante este período de transición, el clasicismo quiere imponer las reglas universales del buen gusto y de la mesura.

En todos los aspectos, tanto en el orden económico, con el mercantilismo estatal, como en el orden militar, en el que los ejércitos disciplinados por la monarquía absoluta quieren reemplazar a las bandas de mercenarios y a los condottieros, todavía dominantes en el trascurso de la Guerra de los Treinta Años, se pueden discernir los esfuerzos hacia el orden y la estabilización.

El triunfo no será más que aparente: detrás de las armoniosas fachadas clásicas y las magnificencias del arte oficial, aparecen, desde finales del siglo, otras crisis, otras con tradicciones que anuncian el período revolucionario de la «Ilustración».

DESCARTES Y EL FUNDAMENTO DEL RACIONALISMO

Renato (René) Descartes (1596-1650) pertenecía a la pequeña nobleza; después de haber cursado sólidos estudios eligió la carrera de oficial del ejército, sirviendo primeramente en Holanda, bajo las órdenes de Mauricio de Orange, y en Baviera, al comienzo de la Guerra de los Treinta Años.

No cesaba de meditar y trabajar en las matemáticas; en Alemania, en un cuchitril al lado de una estufa, tuvo la célebre «iluminación» que le reveló las ideas directrices de su filosofía.

Después de una permanencia en Italia, se estableció en Holanda (1629), donde el pensamiento   podía   desenvolverse   más   libremente.

Residió allí veinte años, interrumpidos por breves estancias en Francia, enteramente   consagrados   a   la   ciencia   y   a   la filosofía.

En el año 1637 apareció el «Discurso del Método», escrito en francés y no en latín como era costumbre en la época para este género de obras.

Rápidamente célebre, admirado por la princesa Isabel, hija del Elector Palatino, fue invitado a Estocolmo por la reina Cristina, la cual le exigía que se levantara todos los días a las cinco de la mañana para enseñarle filosofía.

  ¡Su actividad de reina no le debaja libre otros momentos!.

El duro clima sueco fue la causa de la pulmonía que llevó a la tumba a Descartes   a  los  cincuenta  y  cuatro  años.

Trató de sistematizar todos los conocimientos de su tiempo, de crear una ciencia universal explicando los fenómenos de la naturaleza por medio del razonamiento matemático.

Sabio en todo, hizo investigaciones de óptica, creó la geometría analítica, se interesó por la fisiología.

Su método comenzó por la duda radical, la «tabla rasa» de las ideas recibidas, la repulsa del principio de autoridad, para comenzar a partir de la primera certeza resumida en la célebre fórmula: «Pienso, luego existo».

Se ajusta a cuatro reglas esenciales:

1)no aceptar nunca, más que ideas claras y distintas, que la razón tenga por verdaderas;

2)dividir las dificultades en tantas partes como sean necesarias para resolverlas (análisis);

3)partir de lo simple para, llegar a lo complejo (síntesis);

4)examinar todo por completo para estar seguro de no omitir nada.

No es cuestión de examinar aquí al detalle una obra que aborda los problemas universales de las ciencias y de la filosofía.

A pesar de que Descartes intentó demostrar que las ideas de perfección y de infinito no pudieron ser puestas en el hombre, imperfecto y limitado, más que por Dios, sus explicaciones rigurosamente deterministas del universo, del hombre y de sus pasiones, podían excluir la divinidad y por ello rápidamente se hizo sospechoso (a pesar del entusiasmo de Bossuet) a los ojos de ciertos teólogos.

Y es verdad que inspiró directamente a los materialistas del siglo siguiente. Pascal lo vio muy claro cuando escribió en sus

«Pensamientos»: «No puedo perdonar a Descartes; hubiera querido poder prescindir de Dios en toda su filosofía; pero no pudo evitar hacerle dar un papirotazo, para poner al mundo en movimiento. Después de esto, Dios no sirve para nada».

Los contemporáneos se apasionaron por sus teorías sobre el pensamiento y la extensión, los torbellinos, la materia sutil, los animales-máquinas, etc… Por su tentativa de reconstrucción total de las leyes del universo, basándose en algunos principios, se ligaba al espíritu de ordenación del absolutismo.

Por su método, principalmente la duda sistemática, abría el camino al pensamiento libre, aunque se defendía siempre de ser ateo.

El cartesianismo iba a tener importantes derivaciones.

SPINOZA Y LEIBNIZ

Entre los espíritus cultivados se mantenía numeroso contacos , por medio de los libros, viajes y las correspondencias.

La lengua  francesa  se extendía  y  sustituía  al latín como lengua erudita, y las Provincias Unidas  eran  un punto  de  confluencia  de ideas.

Los grandes centros intelectuales se desplazaban:  primero fue Italia,  hasta comienzos del siglo xvn, después Francia, y, al final del siglo, los Países Bajos e Inglaterra, donde Newton y Locke iban a coronar los  progresos científicos  y filosóficos.

Las ciudades holandesas que habían albergado a Descartes, con sus universidades, sus imprentas, su burguesía mercantil activa y cosmopolita, y su liberalismo, eran favorables a la floración de las nuevas ideas.

En Amsterdam   nació   Spinoza (1632-1677), descendiente de judíos portugueses emigrados.

La audacia y la originalidad de su pensamiento, influido por Descartes, le indispuso con  su  ambiente  tradicional (su padre quería hacerle rabino), siendo arrojado de la sinagoga.

Excluido del judaísmo, quedó desde entonces libre e independiente, rechazando las cátedras de la universidad, porque temía verse obligado a abdicar de su independencia; prefería ganarse la vida en La Haya puliendo lentes.

En este caso tampoco podemos dar más que una breve reseña de su filosofía, expuesta en varias obras (entre ellas el «Tratado teológico político» y la «Etica»).

Siendo, a su manera, un místico panteísta, rechazaba toda religión revelada y denunciaba las incoherencias y las contradicciones del Antiguo Testamento, el cual, según él, no había sido dictado por Dios, sino hecho por judíos deseosos de mostrar su historia y su religión bajo cierto aspecto, en relación con las necesidades históricas.

Lo mismo que Descartes, intentó dar, sin dejar de criticar los puntos de su teoría, una vasta explicación del mundo basada en la mecánica y las matemáticas, obedeciendo a una rigurosa lógica de las leyes de la necesidad, en la que asimilaba a Dios con la sustancia infinita, con la Naturaleza.

Negaba la existencia de un Dios personal y del libre albedrío. «Nosotros creemos ser libres porque ignoramos las cosas que nos gobiernan. Si se pudiera tener una idea absoluta del orden general que rige la Naturaleza, se comprobaría que cada cosa es tan necesaria como cada principio matemático».

Quería analizar las pasiones y los sentimientos «como si se tratara de líneas, de superficies, de volúmenes».

Alemania produjo otro gran genio en la persona de Leibniz (1646-1716), nacido en Leipzig, agregado al servicio del Elector de Maguncia y después al del duque de Hannover.

Pasó cerca de cuatro años en París, donde trató de disuadir a Luis XIV de intervenir en Alemania.

Independientemente de Newton, inventó el cálculo infinitesimal (1684).

Su compleja filosofía está basada en la teoría de las «mónadas», elementos, átomos de las cosas, todas diferentes, creadas por Dios, que es la mónada suprema y quien ha regulado el universo dentro de una armonía preestablecida, agrupando las cadenas infinitas de las mónadas y su movimiento.

Diferentes, incompletos, frecuentemente contradictorios, rebasados hoy, pero llenos de intuiciones geniales, todos estos sistemas tienen un punto común: una explicación total, rigurosa, científica, de la Naturaleza y de sus fenómenos, de Dios, de la sustancia, del alma, etc..

En un siglo, los progresos son considerables: el pensamiento humano no se inclina ya ante los dogmas y las tradiciones recibidas, sino que busca libremente por medio de su crítica descubrir las leyes que rigen el universo, como ya lo habían intentado los grandes filósofos griegos.

PRINCIPIOS DE LA CIENCIA MODERNA

Muchos pensadores eran, al mismo tiempo que sabios, matemáticos notables.

Paralelamente a su obra filosófica y religiosa, Blas Pascal (1623-1662) establecía las bases del cálculo de probabilidades, demostraba la densidad del aire según las hipótesis de Galileo y de Torricelli, inventaba el barómetro, exponía las propiedades del vacío y de los fluidos, así como las de las curvas.

Otros investigadores, igualmente científicos, profundizaron en los descubrimientos hechos a comienzos del siglo: en medicina, después del inglés Harvey, médico de los Estuardo (muerto en 1657), que había construido una teoría revolucionaria sobre la circulación de la sangre y el papel del corazón, el bolones Malpighi (1628-1694), gracias a los progresos del microscopio, analizaba el hígado, los ríñones, los corpúsculos del gusto, las redecillas de las arteriolas, y comenzaba el estudio de la estructura de los insectos.

El holandés Leuwenhoek descubría los espermatozoides y los glóbulos rojos de la sangre.

Los dos chocaban todavía con los prejuicios tenaces de las universidades, en las que reinaba el aristotelismo que había rechazado los descubrimientos de Harvey. Moliere, en su «Enfermo Imaginario», hará, por otra parte, una cruel sátira de los médicos retrógrados.

Cientifico del renacimiento

cientifico del renacimientoBiografía de Copérnico
Biografía de Johanes Kepler
Biografía de Tycho Brahe 
Biografía de Galileo Galilei

El mundo de lo infinitamente pequeño comienza a entreabrirse, aunque aún no sean más que tanteos en química y fisiología.

Redi, médico del gran duque de Toscana, abordaba el problema de la «generación espontánea». Suponía que los gusanos no nacen «espontáneamente» de un trozo de carne en descomposición, sino de huevos que ponen moscas e insectos.

Sin embargo, la mayoría de la gente creía todavía en esta generación animal o vegetal, partiendo de pequeños elementos reunidos.

El mismo Redi descubría las bolsas de veneno de la víbora, pero otros aseguraban que el envenenamiento era producido por los «espíritus animales» de la víbora que penetraban en la llaga hecha por la mordedura.

La ciencia comenzaba también a ocuparse de las máquinas: Pascal, Leibniz construían las primeras máquinas de calcular. Cristian Huygens (1629-1695) aplicaba a los relojes el movimiento del péndulo.

Miembro de la Academia de Ciencias de París, pensionado por Luis XIV, tuvo que regresar a Holanda, su país natal, después de la Revocación del Edicto de Nantes.

Realizó importantes trabajos matemáticos, estudió la luz, presintió su estructura ondulatoria, desempeñó un papel decisivo en astronomía, tallando y puliendo los cristales de grandes lentes, lo que le permitió descubrir un satélite de Saturno, la nebulosa de Orion, así como el anillo de Saturno.

Su ayudante, Dionisio Papin construyó la primera máquina de vapor en la que un émbolo se movía dentro de un cilindro (1687).

Los ingleses iban a sacar aplicaciones prácticas para extraer el agua de las minas por medio de bombas.

Por último, a finales de siglo, Newton formulaba las leyes de la gravitación universal.

«DIOS DIJO: HÁGASE NEWTON Y LA LUZ SE HIZO»

Esta cita del poeta Alexandre Pope muestra bien claro el entusiasmo que levantó el sistema de Newton, publicado en 1687 con el nombre de Philosophiae Naturalis Principia Mathematica.

Isaac Newton (1642-1727), alumno y después profesor de matemáticas de la Universidad de Cambridge, terminó su carrera como «inspector de Monedas» y presidente de la Real Sociedad; fue también miembro del Parlamento.

Isaac Newton

físico ingles Newton

A la edad de veintitrés años lanzó las bases del cálculo diferencial, necesario para investigaciones profundas y mejoró su técnica, mientras que Leibniz llegaba a los mismos resultados por un método diferente.

Los dos sabios fueron mutuamente acusados de plagio, a pesar de que sus investigaciones eran independientes aunque casi simultáneas.

Las anotaciones de Leibniz eran, por lo demás, más eficaces y los franceses las adoptaron.

La invención del cálculo diferencial  e  integral que se funda en la acumulación de las diferencias infinitamente pequeñas, había de permitir resolver los problemas que planteaban las matemáticas del espacio, con sus cambios de tiempo, de lugar, de masa, de velocidad, etc..

Newton se dedicó entonces a estudiar las cuestiones que sus predecesores habían dejado sin solución:

¿por qué los astros describen curvas en lugar de desplazarse según un movimiento rectilíneo?.

Se dice que fue la caída de una manzana lo que puso en marcha los mecanismos de su reflexión.

Necesitó veinte años para dar las pruebas de sus teorías sobre el movimiento y la gravitación universal, las cuales iban a ser unánimemente admitidas hasta Einstein.

Albert Eisntein

En el espacio vacío, los cuerpos ejercen una atracción mutua; la fuerza de atracción es tanto mayor cuanto menor es la distancia entre dos cuerpos y mayor la masa del cuerpo que ejerce la atracción, o, dicho de otro modo, esta fuerza es directamente proporcional al producto de las  masas  e  inversamente proporcional  al cuadrado de las distancias.

Newton extendía a todo el universo los fenómenos que entonces se creían reservados a la Tierra, siendo el cielo teatro de misterios inaccesibles, como lo creía la Edad Media.

Obtuvo una formulación matemática, gracias al cálculo infinitesimal, y consiguió una comprobación en el estudio del movimiento y de la velocidad de la Luna.

Estableció, igualmente, que a cada acción se opone igual reacción.

Las teorías de Newton chocan con las de Descartes, el cual explicaba la interacción de los astros por medio de los famosos «torbellinos» que agitaban continuamente la «materia sutil» continua, en la que flotaban los cuerpos.

A la publicación de «Principia» siguieron numerosas polémicas.

Los cartesianos afirmaban que este principio de atracción era un retroceso a las «cualidades» ocultas de Aristóteles y, a pesar de los argumentos newtonianos, que demostraban la imposibilidad de concebir el espacio celeste lleno de materia, incluso siendo muy fluida, se continuó negando durante largo tiempo la teoría de la gravitación, como lo hicieron Huygens, Leibniz, Fontenelle, Cassini, Réaumur y otros, hasta la confirmación cada vez más brillante que aportaron las experiencias en el transcurso del siglo XVIII.

Newton aplicó también su genio al estudio de la luz, explicando por qué los rayos del sol se descomponen en diferentes colores a través de un prisma.

Al margen del análisis espectral, hizo numerosos descubrimientos ópticos.

La fe de Newton permaneció viva.

Su sistema no eliminaba la exigencia de una causa primera, de un agente todopoderoso «capaz de mover a su voluntad los cuerpos en su sensorium uniforme e infinito para formar y reformar las partes del universo».

La ciencia aceptaba a Dios, que debía crear ininterrumpidamente el movimiento, sin el cual todo se pararía poco a poco por degradación de la enegría.

Newton murió a la edad de ochenta y cuatro años, rodeado de inmenso respeto, después de haber abierto un campo ilimitado a los descubrimientos de física y matemáticas.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VII La Gran Aventura del Hombre

Las Aves Mas Populares de Argentina Costumbres y Características

Las Aves Mas Populares de Argentina – Pájaros Argentinos

1-Ave Popular: Gorrión
2-Ave Popular: Chingolo
3-Ave Popular: Hornero
4-Ave Popular: Paloma Doméstica
5-Ave Popular: Tero Común
6-Ave Popular: Carancho
7-Ave Popular: Águila Mora
8-Ave Popular: Gallienta Común
9-Ave Popular: Águila
10-Ave Popular: Garza Blanca
11-Ave Popular: Garcita Bueyera

Ver: Curiosidades de las Aves

Ver: Aves Argentinas de Martín de la Peña

aves populares de argentinas el gorrion

GORRIÓN Passer domesticus HOUSE SPARROW

Características Macho. Frente, corona y rabadilla, grises, Franja nucal castaña. Dorsalmente estriado de negro y castaño. Garganta y pecho, negros. Resto de lo ventral blanquecino. Alas y cola pardos. Cubiertas menores castañas. Medianas negruzcas con punta blanca. Hembra, Dorsalmente parda estriada de negro en el manto. Ventralmente grisácea.

Nilificación: El nido es globular, de pajas. Internamente plumas. Lo ubica en los árboles, huecos, nidos abandonados, recipientes, construcciones. La postura es de 4 ó 5 huevos, ovoidales, blanco grisáceos o gris celeste, con pintas pardas y grises, distribuidas por toda la superficie.

Habitat Frecuenta áreas rurales, poblaciones. Distribución geográfica Todo el país y las Malvinas. 

 ————-  00000 ————

CHINGÓLO Zonotríchia capensis RUFOUS-COLLARED SPARROW

Características Corona y cara, grises. Lados de  la corona negro. Collar nucal castaño. Dorsalmente pardo estriado de pardo oscuro. Lados del pecho negro, Ventralmente blanquecino. A las pardas. Cubiertas con manchas blanquecinas. Cola parda.

Costumbres Solitario, en parejas o en pequeños grupos. Terrícola, se posa en arbustos. Bandadas mas numerosas en invierno. 

Nidificación El nido tiene forma de tacita. Es construido con pajitas o cerdas. Internamente pelos, raicillas, cerdas, plumitas. Lo ubica en el suelo, en cercos, enredaderas, plantas o nidos abandonados.  La postura es de 3 a 4  huevos ovoidales, verdosos color castañas y grises, distribuidas por toda  la superficie.

Hábitat Frecuenta praderas saca estepas, montes, orillas , parques, serranías. Distribución geográfica Habita todo el país.

————-  00000 ————

HORNERO Furnaríus rufus RUFOUS HORNERO

Características Dorsalmente pardo con tono castaño. Garganta blanca, Ventralmente gris ocráceo. Alas pardas con una banda canela, Cola castaña.

Costumbres Se posa en las ramas de los árboles, en postes o en el suelo, Cantan a dúo los integrantes de la pareja.

Nidificación El nido es redondeado, construido con barro y pajitas. La entrada es ovalada, corto túnel y cámara, A veces en esta coloca algunas pajitas o cerdas. Lo ubica en postes, edificios, molinos, tranqueras, ramas, también en el suelo o en recipientes. La postura es de 4 huevos, ovoidales, blancos.

Hábitat Frecuenta sabanas, pradera, montes, parques, jardines, poblaciones. Distribución geográfica Desde el norte del país hasta Chubut.

————-  00000 ————

PALOMA DOMÉSTICA Columba livia ROCK DOVE

Características Coloración general gris azulada, con reflejos verde violáceos en el cuello y en el pecho. Dos bandas negras en el ala, Existe una gran variación en los colores.

Costumbres Andan en grupos o en bandadas. Muy conocida y abundante en todo el país.

Nidificación Construye el nido en construcciones, casilleros, huecos en paredes o en árboles, recipientes, sobre techos o en plataformas diversas. Emplea palitos, tallos, pajas. La postura es de 2 huevos, elípticos, blancos. Hábitat Frecuenta praderas, parque; plazas, edificios, acantilados. Distribución geográfica Habita todo el país.

————-  00000 ————

tero aves populares de argentina

TERO COMÚN Vanellus chilensis SOUTHERN LAPWING

Características Frente, garganta y cuello anterior, agros, separados del resto del cuerpo por un margen blanco. Pechon negro. Resto de la cabeza, cuello posterior y dorsalmente, grises, Copete negro, resto de las partes ventrales, blanco, Alas negras. Cubiertas alares verdes y blancas, Cola blanca con ancha banda subterminal negra.

Costumbres Andan en pareja o formando grupos. Emite un grito agudo, fuerte. Es muy cuidadoso de su nidos y de sus pichones, Cuando algún intruso se aproxima a ellos, realiza ceremonias de distracción, que consisten en agacharse en distintos lugares lejos leí nido o de los pichones o bien amulan estar heridos, A veces no conforme con esto realizan vuelos rasantes sobre los extraños.

Nidificación El nido es una ligera depresión en el suelo, tapizada con pastos o tallos de yuyos. La postura es de 4 huevos cónicos, pardos o pardo verdosos con pintas y manchas pardo oscuro y grises, distribuidas por toda la superficie. Hábitat Frecuenta áreas rurales, parques, praderas, bañados, charcas. Distribución geográfica Habita todo el país.

————-  00000 ————

CARANCHO Caracara plancus SOUTHERN CRESTED-CARACARA

Características Corona negra ligeramente crestada. Parte dorsal y pecho, pardo oscuro barrado de blanquecino. Garganta blanca. Abdomen pardo oscuro. Alas pardas. Primarias negras con mancha blanco-grisáceas, Cola blanquecina barrada de oscuro, con ancha franja terminal pardo negruzca. El juvenil tiene el pecho estriado.

Costumbres Bastante terrícola. Camina semie-recto y carretea por el suelo antes de levantar vuelo. Andan en pareja o en grupos. La alimentación es omnívora (carroña, aves, animales indefensos o heridos, desperdicios).

Nidificación El nido es una estructura grande con forma de olla profunda. Emplea en la construcción palitos, tallos y yuyos. Internamente coloca pelos, cerdas, lanas, pastos, hilos, telas, plásticos, excrementos de animales, huesos. Lo ubica en arbustos o en árboles. La postura es de 3 huevos, raro ovoidales, marrón rojizos.

Hábitat Praderas, estepas, áreas rurales bañados, serranías. Distribución geográfica Habita todo el país hasta Tierra del  Fuego y las Malvinas.

————-  00000 ————

ÁGUILA MORA Geranoaetus melanoleucus BLACK-CHESTED BUZZARD-EAGLE.

Características. Cabeza y dorsalmente gris plomizo. Ventralmente blanco crema con un escudo gris en el pecho. Alas negras con las plumas de cubierta grises barradas de oscuro. Cola pardo oscura con fina banda terminal blanca. El juvenil es jaspeado de pardo en la cabeza y ventralmente.

Costumbres. Planea bien, a veces en círculo. Alas anchas y cola corta que en vuelo le dan forma triangular. Se la suele ver posada en los postes de la luz, en las orillas de los caminos. Se alimenta de mamíferos, reptiles y aves.

Nidificación. Construye el nido en los árboles o en repisas rocosas. Es una gran plataforma de palos. Intérname pajas, hojas y plumas. La postura es de 2 ó 3 huevos elípticos, blancos con tono celes sin manchas o con pintas y manchas ocres, distribuidas en forma irre: en toda la superficie.

Habitat. Frecuenta praderas arboladas, serranías, orillas de montes. Distribución geográfica. Habita todo el país.

————-  00000 ————

GALLINETA COMÚN Pardirallus sanguinolentus PLUMBEOUS RAIL

Características cabeza gris, Dorsalmente pardáceo. Garganta, cuello, pecho y abdomen, gris plomizo, Alas y cola pardos. Patas rojas, Pico verdoso. Sexos similares.

Costumbres anda solitaria o en pareja. Corre rajo. Lleva la cola erecta. Se alimenta de semillas e insectos. Es de carácter tímido, Prefiere ocultarse entre la vegetación ante el menor indicio de peligro.

Nidificación El nido es una plataforma de tallos, plantas, juncos. Lo oculta entre la vejación en los esteros o bañados. La postura es de hasta 6 huevos, elípticos, de color crema con pintas y manchitas castañas y grises, más concentradas en el polo mayor.

Habitat Frecuenta esteros, bañados, pajonales, orillas de lagunas con vegetación densa. Distribución geográfica Habita todo el país hasta Tierra del Fuego.

 

ÁGUILA MORA Geranoaetus melanoleucus BLACK-CHESTED BUZZARD-EAGLE.

Características. Cabeza y dorsalmente gris plomizo. Ventralmente blanco crema con un escudo gris en el pecho. Alas negras con las plumas de cubierta grises barradas de oscuro. Cola pardo oscura con fina banda terminal blanca. El juvenil es jaspeado de pardo en la cabeza y ventralmente.

Costumbres. Planea bien, a veces en círculo. Alas anchas y cola corta que en vuelo le dan forma triangular. Se la suele ver posada en los postes de la luz, en las orillas de los caminos. Se alimenta de mamíferos, reptiles y aves.

Nidificación. Construye el nido en los árboles o en repisas rocosas. Es una gran plataforma de palos. Internamente pajas, hojas y plumas. La postura es de 2 ó 3 huevos elípticos, blancos con tono celes sin manchas o con pintas y manchas ocres, distribuidas en forma irre: en toda la superficie.

Habitat. Frecuenta praderas arboladas, serranías, orillas de montes. Distribución geográfica. Habita todo el país.


GARZA BLANCA Árdea alba GREAT EGRET

Características Es enteramente blanca. El pico amarillo y las patas negras. Sin copete. En el período de reproducción presenta unas plumas alargadas en el oreo. Iris amarillo. Sexos similares. El juvenil similar al adulto.

Costumbres Anda solitaria o formando grupos o bandadas. En vuelo lleva el cuello vado en forma de S y las patas estiradas, Se alimenta de peces, anfibios y reptiles. También consume insectos.

Nidificación nidifica en colonias, a veces junto a otras especies. El nido es una ataforma de palitos o de juncos. A eces con pajitas en el interior. Lo ubica en juncales o en los árboles. La postura es de 3 ó 4 huevos, elípticos u ovoidales, de color celeste o celeste verdosos.

Hábitat Frecuenta charcos, lagunas, esteros, bañados, arroyos y ríos. Distribución geográfica Habita todo el país.

————-  00000 ————

GARCITA BUEYERA Bubuicus ibis CATTLE EGRET

Características es enteramente blanca. El pico y las patas son amarillos. En el período de reproducción tienen la corona, unas plumas alargadas en el dorso y en el pecho, canelas, Iris amarillo, Sexos similares, Juveniles Iguales al adulto.

Costumbres Andan en grupos o en bandadas. Se posa, en el suelo, postes, ramas y sobre los animales (vacas, cerdos, caballos).

Es común verla en tierras recién roturadas (detrás de los arados) y en rededor de las vacas u otros animales. Es la menos acuática de la familia. Es un ave muy silenciosa. Su dieta es esencialmente insectívora, aunque ocasionalmente también consume pequeños anfibios, reptiles y pequeños roedores.

Nidificación Nidifica en colonias, en juncar o en árboles. Plataforma de pastos, tallos de yuyos o juncos. Coloca hojas o pastos en la parte interna. La postura es de hasta 5 huevos elípticos, celeste.

Hábitat Frecuenta praderas. Tienen dormideros en esteros, bañados en arboledas. Distribución geográfica Habita todo el país y las Malvina.

Ver Videos Originales del Dr. Martín de la Peña

Fuente Consultada:
Guía de Aves de la Pampa Martín R. de la Peña – Fabián Tittarelli
Las imágenes presentadas pertenecen a Martín de la Peña

Enlace Externo: 6 aves argentinas en peligro de extinción

————-  00000 ————

Libros de Aves de la Provincia de Santa Fe y Otros Temas

Dr.  Veterninario Martín de la Peña

Biografia de Juan Manuel Fangio:Campeon Mundial Formula 1

Biografia de Juan Manuel Fangio Campeón Mundial Formula 1

Juan Manuel Fangio (1911-1995): Nacido el día 24 de junio de 1911 en Buenos Aires, Argentina.  Fue un gran piloto de F1 logrando ganar cinco campeonatos mundiales.

Su debut como piloto fue en la carrera de Benito. Juárez en 1934, corrió con un Ford 1 prestado y tuvo que abandonar, ya que se fundió el motor.

Pese a la oposición de sus padres, puso de manifiesto una gran pasión y enorme entrega por el mundo del automovilismo, en 1939, los vecinos de su localidad hicieron una colecta y consiguieron dinero suficiente para comprarle un Chevrolet, con el cual compitió en una carrera nacional.

Juan Manuel Fangio

Ganó una etapa y luego se impuso en los 1.000 kilómetros de la Republica Argentina. Se corono campeón argentino dos años consecutivos.

A la edad de 38 años compró su primer Maserati.Vinieron más carreras y con ellas los triunfos. En 1948 se organizó una temporada internacional en Argentina, al mando de una Maserati 4CL y dos modelos de Simca-Gordini, dio prueba de sus condiciones como piloto de monopostos.

En la temporada del año siguiente logró su primera victoria en una carrera de Gran Premio, venciendo con una Maserati 4 CLI en el circuito callejero de Mar del Plata.De ahí en más, su campaña continuó mayormente en Europa, logrando en el año 1949 seis victorias en Europa, como miembro del Equipo Argentino.

En el año 1950 entró en la escudería Alfa Romeo; y en el primer mundial disputado quedó en el primer puesto en tres grandes premios y acabó segundo en la competición.

Biografia de Juan Manuel Fangio:Campeon Mundial Formula 1

En 1950 en el primer Campeonato Mundial de Pilotos de Fórmula Uno  es contratado por el equipo Alfa Romeo para conducir las Alfetta, perdiendo la posibilidad de ganar el título en la última carrera del año, a manos de su compañero de equipo Giuseppe Farina.

Un año después se proclamó por vez primera campeón del Mundo.

En los dos años posteriores corrió con Ferrari, BRM, y Maserati.

La desgracia le jugo una mala pasada y en el año 1953 sufrió un grave accidente en Monza, lo que lo obligo a abandonar toda la temporada.

De regreso a la actividad en el año 1954, corriendo para Maserati y Mercedes, Juan Manuel Fangio logró su segundo campeonato del mundo. El tercero llegó a con Mercedes, y el cuarto, con Ferrari.

Al anunciar Mercedes Benz su retiro de las pistas a fines de 1955, ingresa en la escudería Ferrari en 1956 y nuevamente logra el Campeonato Mundial de la máxima categoría.

Luego de aquel año, en el cual no se encuentra del todo cómodo en el equipo del Cavallino Rampante, emigra a Maserati en 1957 y gana otro y último título del mundo, coronando el año con la carrera de su vida, el Gran Premio de Alemania en el circuito de Nürburgring, luego de también vencer en los Grandes Premios de Argentina, Mónaco y Francia.

En 1957, regreso a la escudería Maserati, y con esta consiguió su quinto y último título, forjando todo un record y convirtiendose en leyenda del automovilismo internacional.

Participó en algunas pruebas de la primera mitad de 1958 y, tras finalizar 40 en el Gran Premio de Francia el 6 de Julio anuncia su retiro.

Siguió muy ligado al automovilismo, recorriendo el mundo como uno de los mejores embajadores deportivos que ha tenido el país.

Falleció en Buenos Aires el 17 de julio de 1995.

Luego abandono la actividad a la edad de 47 años.

En el año 1995 dejo de vivir pero continua vigente su enorme trayectoria como deportista y calidad de persona.

maserati de Fangio

Entre 1951 y 1957, obtuvo cinco títulos mundiales de Fórmula 1, conduciendo con Mercedes Benz, Maserati, Alfa Romeo y Ferrari.

Retirado en 1958, luego de su secuestro, mantuvo durante un extenso período el récord de más títulos en Fórmula 1, hasta que fue desplazado por Michael Schumacher en 2003.

Los números lo dicen todo: 7 temporadas, 2 subcampeonatos y 5 títulos, un récord que permaneció durante 46 años hasta la aparición del alemán Michael Schumacher. Disputó 51 carreras, de las cuales largó 48 desde la primera fila (29 pole positions).

Se subió 35 veces al podio, de las cuales 24 fueron en el escalón más alto. Todo esto con cuatro escuderías diferentes y ante rivales mucho más jóvenes –se retiró a los 46 años– y teóricamente mejor preparados que él.

Cronología de Juan Manuel Fangio

24 de Junio de 1911: En la casa de la calle 13, en Balcarce, nace Juan Manuel Fangio. Sus padres son Loreto Fangio y Herminia D´Eramo.

1923: Deja la escuela para trabajar como mecánico en el taller de la Agencia Studebaker de Balcarce, de Manuel Viggiano.

1929: Disputa su primera carrera, como acompañante de Manuel Ayerza, sobre un Chevrolet ´28 cuatro cilindros. La competencia se disputa entre Coronel Vidal y Maipú.

24 de Octubre de 1936: Debuta como piloto en una carrera no oficial, en Benito Juárez, a bordo de un Ford A ´29 modificado. Abandona

27 de Marzo de 1939: Su primera carrera oficial. En Necochea con un Ford ´34, finaliza quinto.

18 de Octubre de 1938: Debuta en Turismo de Carretera, en el Gran Premio Argentino. Manejando un Ford cupé ´37, con Luis Finochietti. Arriba séptimo

12 de Octubre de 1940: Gana el Gran Premio Internacional del Norte, una carrera entre Buenos Aires y Lima, de 4.765 Km. de recorrido, con un Chevrolet. Es su primer triunfo en el automovilismo.

14 de Diciembre de 1940: Al calsificarse octavo en las Mil Millas Argentinas, obtiene el primer título de Campeón Argentino de Carreteras.

2 de Abril de 1942: Gana la carrera Mar y Sierras de Turismo de Carretera: será su última intervención hasta después de la Segunda Guerra Mundial.

15 de Febrero de 1947: Vuelve a la actividad, con un tercer lugar en una prueba de Mecánica Nacional (monoplazas) en el circuito de Retiro, en Buenos Aires.

17 de Enero de 1948: Debuta en Máquinas Especiales (antecedente de la Fórmula 1) con un Maserati 1500 en Palermo. Abandona.

16 de Abril de 1950: Debuta en el equipo Alfa Romeo de F1 con una victoria en el circuito de Ospedaletti, en San Remo.

13 de Mayo de 1950: Debuta en el Primer Campeonato Mundial de Fórmula 1, integrando la escuadra Alfa Romeo, pero abandona por problemas de motor. La carrera se lleva a cabo en el circuito de Silverstone, Inglaterra.

21 de Mayo de 1950: Logra su primer triunfo en el Campeonato Mundial. Es el Grand Prix de Mónaco, en Montecarlo, con un Alfa Romeo 158, luego de esquivar una múltiple colisión en la primera vuelta que dejó afuera a nueve autos.

3 de Septiembre de 1950: Al abandonar el Gran Prix de Italia, pierde el título mundial a manos de su coequiper Ninno Farina

28 de Octubre de 1951: Se consagra por primera vez Campeón Mundial de Conductores al ganar el Gran Prix de España, en Pedralbes, con un Alfa Romeo 159. Es también, la última carrera de la escudería.

1 de Junio de 1952: Debuta con la ensordecedora BRM inglesa de 4500 cm3 en el Gran Premio de Albi, en Francia, pero abandona.

8 de Junio de 1952: Se despista en la primera vuelta del Gran Premio de Monza, cuando corría con una Maserati A6GCM de Fórmula 2. Había corrido el día anterior en Irlanda. «A las dos de la tarde llegué, a las dos y media largué y a las tres estaba en el hospital», recordó después. En el accidente sufre lesiones en las vértebras cervicales, que lo mantienen fuera de la actividad durante siete meses.

18 de Enero de 1953: Reaparece disputando el 1º Gran Premio de la República Argentina de Fórmula 1, pero abandona.

13 de Septiembre de 1953: Vuelve al triunfo en Fórmula 1, venciendo en el Grand Prix de Italia, obteniendo así el subcampeonato mundial.

19 de Noviembre de 1953: Sobre un Lancia D24 gana la Carrera Panamericana, 3.070 Km. de rutas desde la frontera norte a la sur de México

17 de Enero de 1954: Bajo una lluvia torrencial, gana por primera vez el Grand Prix de la Argentina de F1, con una Maserati 250F.

4 de Julio de 1954: Debuta en el equipo Mercedes Benz, en Francia. Marca la pole-position y consigue la victoria.

24 de Octubre de 1954: Con un tercer puesto en Pedralbes, consigue su segundo título del mundo. Ha ganado en seis de las ocho carreras.

16 de Enero de 1955: Con temperaturas que alcanzan los 50 grados, vence otra vez en el Grand Prix de Argentina: Es el único piloto que no es reemplazado durante las tres horas de carrera.

11 de Junio de 1955: Cuando lidera las 24 horas de Le Mans, sobre un Mercedes 300 SLR, se produce el tremendo accidente que le cuesta la vida a 83 personas.

11 de Septiembre de 1955: Con un triunfo en Italia, obtiene su tercer corona en la F1. Se despide del equipo Mercedes, que abandona las carreras, cerrando un ciclo brillante: nueve triunfos en doce carreras, de las cuales ocho pertenecen a Fangio.

22 de Enero de 1956: Debuta en el equipo Ferrari y obtiene el Gran Premio de la Republica Argentina.

28 de Abril de 1956: Con una Ferrari Sport, pena para clasificarse cuarto en las Mille Miglias italianas. «Fue la peor carrera de mi vida» dirá más tarde.

2 de septiembre de 1956: Su coequiper, Peter Collins, le cede su auto durante el Gran Premio de Italia para obtener su cuarto título mundial.

13 de Enero de 1957: De vuelta con Maserati, obtiene el Gran Premio de la Argentina.

23 de Marzo de 1957: Logra la victoria en las 12 horas de Sebring. Treinta y Cinco años después, su sobrino Juan obtiene esta carrera.

4 de Agosto de 1957: Vence en estupenda forma en el Grand Prix de Alemania, en Nurburgring, y logra su quinto título mundial. Es su mejor triunfo: luego de haber acumulado una diferencia de 28 segundos sobre las Ferraris de Hawthorn y Collins, se detiene en boxes para cambiar sus cuatro cubiertas, y no solo pierde la ventaja, sino otros 48 segundos. Faltando diez de las 22 vueltas previstas, inicia una impresionante recuperación, batiendo nueve veces el record de la pista. En la penúltima vuelta supera sucesivamente a Collins, en la recta detrás de los boxes, y a Hawthorn, en la zona de curvas de Fuchsrorhe, para vencer con 3.6 segundos de ventaja. Es su último triunfo en la F1.

2 de febrero de 1958: La victoria en el Gran Premio de la Republica Argentina sin puntos para el Mundial, es la última de su gloriosa campaña. Sólo volvería a correr dos pruebas más.

26 de febrero de 1958: Es secuestrado en Cuba. Liberado al día siguiente, no participa en la carrera de La Habana.

6 de Julio de 1958: Finaliza en el cuarto lugar del Gran Premio de Francia, después de haber largado, por primera vez, desde la tercera fila. Durante la competencia decide dejar de competir.

13 de Agosto de 1969: Es la cabeza visible de la Misión Argentina, un operativo con tres Torinos 380W y nueve pilotos, compitió en las 84 horas de Nürburgring, logrando un cuarto puesto.

15 de Febrero de 1972: Se inaugura el autódromo «Juan Manuel Fangio» de Balcarce, en su honor, en una carrera de Sport-Prototipo internacional.

25 de Mayo de 1973: Junto a otros grandes del automovilismo nacional, entre los que se destaca Oscar Alfredo Gálvez, disputa una prueba-exhibición en el Autódromo de Buenos Aires, la «Carrera del Recuerdo».

1974: Es nombrado presidente honorario de Mercedes-Benz Argentina, cargo que desempeña hasta su muerte.

4 de Diciembre de 1981: Sufre un grave ataque cardíaco, en Dubai, Emiratos Árabes Unidos.

8 de Diciembre de 1982: Es sometido a una operación de quíntuple By-Pass, realizada por René Favaloro.

22 de Noviembre de 1986: Se inaugura el Centro Tecnológico y Cultural Museo del Automovilismo «Juan Manuel Fangio» en Balcarce, hoy el más visitado de Sudamérica, con cerca de 100.000 visitantes al año.

11 de Junio de 1991: Cumple 80 años y se lo celebra con una magnífica fiesta: una cena en Buenos Aires y una carrera de Turismo de Carretera, ganada por Oscar Castellano, en Balcarce, coronada con una paella para 400 personas-

29 de Diciembre de 1993: Es internado a causa de una hipercalcemia en la sangre, provocada por una complicación en el tratamiento de diálisis.

17 de Julio de 1995: A la edad de 84 años, fallece en Buenos Aires. A su funeral asisten los mas grandes corredores de la historia.

Video sobre historias en la vida del campeón Fangio

Todas las Carreras y Triunfos

Fangio Salva Su Vida

La Tuberculosis en Argentina: Historia de las Epidemia en Buenos Aires

Historia de La Tuberculosis en Argentina

HISTORIA DE LA TUBERCULOSIS EN ARGENTINA:

Desde fines del siglo XIX hasta la terminación de la Segunda Guerra Mundial, a medida que se esfumaban en el recuerdo las aterradoras epidemias de fiebre amarilla, cólera y viruela, pasaron al centro de la escena sanitarias otras enfermedades.

No aparecían por espectaculares estallidos.

Eran endémicas. Esto significa que estaban uno y otro mes y año tras año presentes.

Sin dar tregua.

Segaron cientos de miles de vidas jóvenes.

En forma solapada, sin hecatombes catastróficas.

Por esto mismo no provocaban terror, sino un definido temor.

Un blanco temor, valga la expresión, si se piensa que la más difundida de entre ellas, la tuberculosis, fue conocida mucho tiempo como la muerte blanca.

Puede afirmarse con poco margen de error que ninguna otra enfermedad ha matado tantos seres en la historia de la humanidad, como la tuberculosis.

Es producida por el bacilo de Koch, microbio del que existen dos variedades, la humana y la bovina.

La variedad humana ataca generalmente los pulmones, en tanto el bacilo vacuno se localiza en huesos, articulaciones y ganglios.

control de tuberculosisEl bacilo bovino está en la leche cruda de vacas tuberculosas.

En nuestro país la tuberculosis bovina es frecuente.

Hay dos procedimientos para terminar con las invalideces (deformaciones de columna, rengueras) provocadas por esta forma de tuberculosis.

Sacrificar al ganado tuberculoso, método caro.

O bien hervir la leche de vaca, alternativa barata.

Hasta 1950 la tuberculosis ocupaba el primer o segundo lugar como causa de muerte en prácticamente todos los países del mundo.

Su solo nombre inspiraba profundo temor.

Ni hablar de su siniestro seudónimo, tisis, que etimológicamente significa consunción.

Uno y otro, nombre y seudónimo, tenían además connotaciones peyorativas de implicancias clasistas.

Tuberculoso y tísico, como sustantivos genéricos, se usaban como insultos. Porque tanto el pueblo como sesudos tratadistas asociaban —y asocian aun— la tuberculosis con la miseria.

Este hecho psicosocial, así como la inevitable segregación que imponían las características de la enfermedad, hacían de la tuberculosis una enfermedad inconfesable, o poco menos.

Tiene capital importancia desvirtuar el equívoco.

En ninguna época las clases acomodadas fueron inmunes a la tuberculosis.

Esta es, antes que nada y mal que les pese a muchos sociólogos candorosos, una enfermedad transmisible.

Ocasionada por un microbio para el que es susceptible todo el género humano, sin excepciones.

Que antes o ahora el número de enfermos observado entre el pobrerío fuera treinta o veinte veces mayor que el encontrado en estratos sociales más altos, no demuestra nada.

Es decir, demuestra algo totalmente distinto a lo que siempre se dio por demostrado.

Traduce con elocuencia que el estrato social que disfruta de la mitad o más del producto nacional constituye numéricamente, según los tiempos, de un 3 a un 5 % del total de la población.

Las diferencias selectivas entre las clases sociales se daban en un campo distinto al de la susceptibilidad al bacilo.

Se observaba en lo que hacía a la difusión de la enfermedad y las posibilidades de un diagnóstico y un tratamiento oportunos.

La probabilidad de contagió, dada la forma en que la afección se transmite, es mucho mayor cuando una familia de ocho miembros vive en uno o dos cuartuchos.

Es altamente probable que se contagien todos, sin excepción.

Lo contrario ocurre si en un núcleo familiar se cuenta con dos cuartos, término medio —o uno— por cada conviviente.

La medicina de buena calidad ha sido y es un lujo.

Estuvo y está reservada para quienes tengan no solo medios materiales sirio también un nivel de instrucción que les permita obtenerla.

En el marco de los precarios recursos terapéuticos de la época, las posibilidades de supervivencia dependían más del diagnóstico temprano que de ninguna otra variable.

El tratamiento, por lo demás, tenía por base el reposo.

Es obviamente claro que los menesterosos, los obreros no calificados con corto salario y larga prole, carecían de conocimientos y recursos para salir en busca del diagnóstico oportuno y no podían permitirse otro reposo que el de la muerte.

De manera que ahí radicaba la real diferencia.

Con iguales posibilidades de enfermar, la mortalidad era más alta en los sectores de menores ingresos.

La explicación radica en las diferentes condiciones de vivienda, instrucción, alimentación e ingresos.

Piénsese en las consecuencias negativas de las actitudes más arriba expuestas.

Desde el punto de vista de la educación sanitaria la lucha antituberculosa en las primeras décadas de este siglo se centró en: «la tuberculosis puede ser curable si se diagnostica a tiempo».

Mal podrían requerir ese diagnóstico oportuno los convencidos que esa enfermedad no acaecía a «gente como uno».

Y menos aun aquellos para quienes la tuberculosis era un baldón que hacía más negra su miseria.

El tratamiento en los albores del siglo XX se asentaba en el trípode que constituían reposo, aumentación y clima.

El reposo era absoluto.

En cama, al principio.

En raposeras si se advertía mejoría

. En los enfermos que curaban, el retorno a la actividad anterior a la enfermedad se hacía muy gradualmente.

En ocasiones, en granjas y talleres para convalecientes se les readaptaba para tareas más, livianas que su ocupación anterior.

La alimentación tendía más a eventuales engordes que a cubrir racionalmente las necesidades vitales.

Se sobrealimentaba, se cebaba a los enfermos en procura de aumentos de peso.

Se preconizaban «alimentos» de mágicas propiedades reconstituyentes, como el jugo de carne.

Este, en rigor, carece prácticamente de proteínas y su valor en calorías es ínfimo.

En materia de curas climáticas, se daba preferencia a la alta montaña y al mar para la atención de las tuberculosis de huesos, articulaciones y ganglios.

Estas formas, ocasionadas por el bacilo bovino, curaban a costa de algún grado de invalidez motora —si estaban afectadas cadera o rodilla— y antiestéticas cicatrices cutáneas que sucedían a las supuraciones ganglionares los fundamentos científicos eran: aire libre de polvos e impurezas e irradiación solar rica en rayos ultravioletas.

Para las localizaciones pulmonares se consideraban más indicados los aires mas serrano o de llanura.

Funcionan todavía hoy el complejo senatorial oficial del Valle de Punilla, en Córdoba, y el sanatorio de Llanura Vicente López y Planes en Gral. Rodríguez, provincia de Buenos Aires.

Los hospitales y sanatorios de cualquier tipo y ubicación geográfica perseguían, amén del tratamiento del enfermo, un objetivo epidemiológico.

Proveían la necesaria separación del enfermo de su medio familiar y laboral, para impedir que sembrase el contagio a su alrededor.

Durante muchos años la meta inalcanzable de salud pública era habilitar el número de camas que permitiese tratar a todos los tuberculosos hospitalizándolos.

En el rubro medicamentos, se utilizaba una extensa variedad, de entre la que no había uno solo que tuviese real acción sobre el bacilo.

La mortalidad era elevadísima.

Morían niños, adolescentes y jóvenes, sobre todo.

Algunas formas clínicas —la bronconeumónica, por ejemplo— y alguna localización —la meníngea— eran invariablemente mortales.

Hasta las vecindades de 1950 no se conocía en el mundo un solo caso de meningitis .tuberculosa que hubiese curado o, meramente, sobrevivido.

Muchas mujeres jóvenes con tuberculosis a veces no muy avanzadas morían como consecuencia de la agravación que sufrían por efectos del embarazo y del parto.

Una acción de la medicina de ayer era que la tuberculosa no debía casarse.

Si lo hacía, no debía embarazarse.

Y si se embarazaba, debía interrumpirse ese embarazo.

Si la infortunada daba a luz, el niño era separado de inmediato de la madre.

Lo corriente era que la separación temprana ocasionase la muerte de la criatura, en tanto la madre también sucumbía.

Se moría por consunción o hemorragia, alternativamente.

La tisis afilaba siniestramente los rasgos faciales del enfermo y reducía su tronco y miembros a una osamenta cubierta por un fláccido pellejo blanco amarillento.

Los vómitos de sangre, que a veces empeoraban un enfermo y otras terminaban con él, creaban en los sanatorios una angustiosa expectativa en cuanto la primavera sé reanunciaba.

Era cosa sabida, todo tuberculoso hospitalizado lo sabía, que las temibles hemoptisis —término médico que designa al vómito de sangre proveniente del aparato respiratorio— arreciaban en primavera,

E! enfermo ingresaba al hospital convencido de tener muy pocas posibilidades de salir con vida.

El pesimismo fatalista, la decepción y el descontento con respecto a la terapéutica, creaban un clima propicio para anhelar soluciones mágicas.

Periódicamente surgía algún charlatán que pregonaba las excelencias de tal o cual recurso curativo milagroso.

De inmediato se suscitaban verdaderos motines hospitalarios para exigir ser tratados con la panacea de turno.

El derecho a la esperanza era defendido fieramente, tanto más cuanto que los autoungidos genios se exhibían invariablemente en un papel de perseguidos por la camarilla académica y de esforzados cruzados en lucha contra el statu quo.

El último de estos falsos profetas en nuestro país, fue un tal Jesús Pueyo, que en los primeros años de la década del 40 anunció haber encontrado una vacuna curativa de la tuberculosis.

La circunstancia de haberse desempeñado durante años como peón en la cátedra de Bacteriología de la Facultad de Medicina de Buenos Aires, le dio —en la mentalidad popular— aires de verosimilitud a su afirmación.

Medió, además, una formidable campaña de promoción periodística, realizada por un vespertino muy popular entonces.

El resultado puede imaginarse. Los hospitales fisiológicos se convirtieron en verdaderos pandemonios.

El clima de rebelión y la enloquecida euforia iban de la mano, en un crescendo alimentado por las presuntas curaciones que el diario —en cuyo local se inyectaba la vacuna— publicaba día por día.

Después, muchos meses después, llegaron la decepción y el rencoroso silencio.

La pretendida vacuna no había sido sino un espejismo más.

tuberculosis en argentina

Tuberculosis: Una Enfermedad Curable

Fuente Consultada: La Salud Pública – Historia Popular Cuaderno N°:82 Antonio Bellore

Enlace Externo: Tuberculosis en Argentina

TREN A LAS NUBES en Salta San Antonio de los Cobre La Polvorilla

TREN A LAS NUBES en Salta San Antonio de los Cobre
Viaducto La Polvorilla

A principios de este siglo época del gran desarrollo de los ferrocarriles en nuestro país se consideró la posibilidad y conveniencia de construir un ferrocarril que atravesase las formaciones orográficas existentes a la latitud de la Puna argentina y uniese el Noroeste argentino con algún puerto de la costa chilena.

tren a la nubes en el puente de la polvorilla
Es uno de los tres ferrocarriles más altos del mundo, que atraviesa vertiginosas montañas de la Cordillera de los Andes entre paisajes espectaculares.  Parte de la ciudad de Salta, atraviesa el valle de Lerma, para introducirse en la Quebrada del Toro y llegar hasta la Puna.

Se inauguró totalmente el 20 de febrero de 1948 cuando en el paso de Socompa se enlazó con su símil chilena que llega al puerto de Antofagasta, donde transitaban pesados trenes cargados de minerales.

Las primeras leyes que se promulgaron para llevar adelante la construcción del tren a Huaytiquina son de 1905.

La primera (Nº 4.683), del 18 de septiembre, manda a realizar los estudios necesarios para el trazado de un ferrocarril, y la segunda (Nº 4.813) es la que da el primer paso para que la construcción se inicie, ya que autoriza al Poder Ejecutivo Nacional a construir el tramo Cerrillos-Rosario de Lerma.

Comienza entonces una dura lucha en el Congreso Nacional donde hay una indisimulada guerra de intereses, entre los que defienden el otorgamiento de nuevas concesiones a capitales ingleses y los que dicen que el Estado Nacional está en condiciones de llevar adelante la obra.

Nació así el proyecto de construir un ferrocarril trasandino, cuyas obras se iniciaron en 1921.

Se trata de un ramal de los Ferrocarriles del Estado, posteriormente ramal C 14 del ferrocarril General Belgrano, también conocido como Trasandino del Norte y como “ferrocarril deHuaitiquina”, denominación esta última errónea pues el ferrocarril se construyó por Socompa, localidad argentina situada más al Sur y próxima al límite internacional con Chile.

Las obras se concluyeron, tras algunas interrupciones, recién en 1948 y enlazan las ciudades de Salta y de Antofagasta, que es un puerto chileno en la costa del océano Pacífico, tras un recorrido de 903 km.

Este ferrocarril no llegó a tener el uso -cargas y pasajeros- que se había previsto y por ello fue casi abandonado y hoy en día sólo transporta esporádicamente algunos minerales.

El nombre de «Tren a las Nubes» se debe a un filme en colores, realizado por dos camarógrafos tucumanos -estudiantes de la Universidad Nacional-, en los primeros años de la década del ’60, que hicieron el tramo Salta-Socompa a bordo del tren internacional de pasajeros, que en esos tiempos corría traccionado por máquinas a vapor, -las famosas «1300»-, y salía de la Estación Salta los días jueves a horas 11.05.

Los camarógrafos apalabraron al maquinista, para que cuando la formación llegara al viaducto La Polvorilla, la máquina hiciera una descarga lateral de vapor, de forma tal que ellos pudieran filmarlo desde las ventanillas de los vagones.

Así ocurrió, y el vapor liberado por la máquina, a consecuencia de la baja temperatura del lugar, no se disipó rápidamente y quedó flotando por unos momentos en el firmamento puneño, lo que facilitó la filmación.

El trabajo posteriormente fue ofrecido al Ferrocarril, quien luego de adquirirlo lo cedió al periodista del diario Clarín, Emilio Petcoff, a los fines que hiciera el guión del documental. Petcoff, al observar la filmación, se vio atraído por el chorro de vapor que la máquina exhaló en La Polvorilla y tituló al trabajo «Tren a las Nubes».

Posteriormente Ferrocarriles Argentinos adoptó este nombre para el único emprendimiento turístico que en ese momento tenía en el país, y que recorría 240 kilómetros sobre el Ramal C 14, Salta Antofagasta. (Fuente Consultada: Portal de Salta)

En años recientes se ponderó la factibilidad de convertirlo en un atractivo turístico y así se concibió su circulación regular entre Salta y el viaducto denominado La Polvorilla, con un recorrido de sólo 214 Km. (o sea, 428 en total).

Se tomó esa decisión en mérito a que el ferrocarril recorre paisajes espléndidos de una notable policromía (valle de Lerma, quebrada del Toro y Puna) y pasa por la pintoresca localidad San Antonio de los Cobres; asombra, además, por su concepción técnica.

En tan corto recorrido asciende, sin cremallera y en trocha angosta, desde los 1.187 m s.n.m. de la ciudad de Salta hasta los 4.186 n s.n.m. de La Polvorilla, para lo cual debe utilizar 29 puentes, 21 túneles, 13 viaductos, 2 “rulos” y 2 “zig-zag”. Se trata, en conjunto, de una obra sensacional, concebida y dirigida con gran esfuerzo y audacia por el ingeniero estadounidense Richard F. Maury, fallecido en 1950.

En los trabajos pertinentes, realizados en condiciones muy hostiles, participaron muchos inmigrantes, entre ellos Josep Broz, quien posteriormente se identificó como “el mariscal Tito” y gobernó tiránicamente a Yugoslavia desde 1945 a 1980.

El trayecto que realiza El Tren a las Nubes, desde los 1187 m.s.n.m, de la ciudad de Salta hasta los 4186 m.s.n.m. del viaducto La Polvorilla es de 434 Km. Distancia que demanda alrededor de 14 horas y 45 minutos en ir y volver, en un viaje lento con una velocidad promedio de 32,1 Km p/h

La polvorilla es un viaducto (o puente) curvo, de 224 m de largo, en el que los rieles están a 63 m de altura con respecto al fondo de la quebrada que atraviesa, sin barandas, único en el mundo en su tipo.

Este viaducto fue construido entre 1.930 y 1.932 por la fábrica italiana Monfalcone.

Fue fundido en los talleres de la empresa Cosulich, en Trieste, Italia, y armado en una quebrada cercana similar a la salteña. Posteriormente fue embalado pieza por pieza, y transportado en buque hasta el puerto de Buenos Aires.

Emilio Balduzzi y Pedro Bettela, tuvieron a su cargo llevar esos enormes pilares por tierra, debiendo ampliar muchas curvas hasta llegar a la Polvorilla.

La obra finalizó en 1.932, y hubieron de pasar 7 años para su habilitación total, ocurrida el 7 de noviembre de 1.939.

Hay anécdota dramática  cuando el maquinista Varas, elegido entre 3, junto a los ingenieros C. Michaud y M. Pouzol, realizaron la prueba de resistencia del gigantesco artificio.

Cuando la máquina pisa la estructura el hierro empieza a rechinar, dando la impresión que la espectacular obra se vendría abajo como un castillo de naipes.

Pero el susto pasó, y la máquina quedó 20 cm. más abajo del nivel de entrada, por lo que se debió hacer el rebaje necesario.

Tres mártires tuvo el Polvorilla; el primero un remachador, cuyo nombre no puede ubicarse. El segundo fue Sirilo Nalboa, boliviano, que era ajustador de bulones y que en un descuido se le soltó el cinturón de seguridad y cayo desde 50 metros.

El más dramático lo protagonizó un joven polaco, Victorio Mortizewicz, quien antes de viajar a su lejana patria quiso despedirse de la obra en la que estuvo trabajando por dos años.

Subiendo por una de las pilas del viaducto, al llegar a los 30 metros perdió pie y se mato.

Todos velan desde su sueño eterno, en el cementerio de Mina Concordia, la imponente obra, metida en medio del silencio de los cerros milenarios.

El “tren a las nubes” (así denominado actualmente pues en muchas oportunidades debe atravesar mantos de nubes bajas) circula una vez por semana sólo desde abril a octubre ante el peligro de derrumbes que pueden producir lluvias violentas.

Se estima que ha transportado aproximadamente 300.000 turistas, de los cuales la mitad han sido extranjeros atraídos por la majestuosidad de la obra y por las bellezas de los lugares que recorre.

Ver: El Viaducto Más Alto del Mundo

Represa Hidroelectrica Yacireta:Historia y Caracteristicas

Represa Hidroelectrica Yacireta:Historia y Caracteristicas

Los ríos como fuentes de energía son muy importantes, especialmente los de la cuenca del Plata, aunque su aprovechamiento es reducido con respecto a la magnitud del recurso.

Entre las obras más importantes se pueden mencionar las centrales binacionales de Salto Grande y Yacyretá (en construcción)».

Otras centrales también cumplen una función muy eficiente, como la de Los Reyunos sobre el río Diamante y Caverna de Río Grande, en el sistema del Río III que actúan como compensadoras en el Sistema Eléctrico Interconectado, utilizadas en los momentos de mayor demanda o en casos de emergencia.

Las principales obras energéticas también ofrecen otros beneficios a la región, como por ejemplo: riego, regulación de caudales para evitar inundaciones, mejoras en la navegabilidad de los ríos o en sus embalses para pesca, deportes náuticos etc.

Principales Centrales Hidroeléctricas de Argentina

CENTRAL

RÍO PROVINCIA POTENCIA (KW)

Yacyretá (en const.)
Piedra del Águila
Salto Grande
El Chocón
Alicurá
Río Grande
Planicie Banderita
Futaleufú
El Niliuil 1, II y III
Los Reyunos
Agua del Toro
Arroyito
Gral. Belgrano (Cabra Corral)

Paraná
Limay
Uruguay
Limay
Limay
Grande
Neuquén
Futaleufú
Atuel
Diamante
Diamante
Limay
Juramento

Corrientes
Neuquén
Entre Ríos
Neuquén
Neuquén
Córdoba
Neuquén
Chubut
Mendoza
Mendoza
Mendoza
Neuquén
Salta

2700000
1400000
1260000
(1)
1200000
1000000
750000
450000
448000
259360
224000
130000
120000
102000

(1) Apropiación de potencia según la reglamentación del acuerdo de 1947

 

Complejo hidroeléctrico binacional de Yacyretá

Tras varios años de observaciones, en diciembre de 1973 las Repúblicas del Paraguay y Argentina firmaron el Tratado de Yacyretá para la construcción de esta obra, denominada por algunos “el gigante de América” pues tendrá una superficie ocho veces mayor que la ciudad de Buenos Aires y permitirá un ahorro de 4.000.000 de toneladas de petróleo por año.

Las obras están emplazadas en el norte de la provincia de Corrientes, sobre el río Paraná a unos 80 Km. aguas abajo de las ciudades de Encamación y Posadas.

En un principio funcionará con 20 turbogeneradores, pero se le podrán incorporar 10 más cuando el requerimiento energético así lo indique.

La energía generada por la Central será derivada a las estaciones transformadoras que cada país construye. Cuando Yacyretá funcione a pleno llegará a producir 20.300 GWh (giga wat) de energía eléctrica. Esto representa más del 60% del consumo energético actual de ambas naciones.

El objetivo principal de esta obra es la generación de energía eléctrica barata y abundante a Argentina y Paraguay y ello contribuirá al desarrollo del noreste argentino y el sudeste paraguayo, facilitando la radicación de nuevas industrias y originando polos de desarrollo.

Imagenes de Yaciretá

https://historiaybiografias.com/archivos_varios6/yacireta1.jpg
https://historiaybiografias.com/archivos_varios6/yacireta2.jpg
https://historiaybiografias.com/archivos_varios6/yacireta3.jpg
https://historiaybiografias.com/archivos_varios6/yacireta4.jpg

Otros Objetivos de esta Obra son:

• Mejorar de la navegación en el río Paraná, especialmente en la zona de los rápidos de Apipé, que constituyen, en la época de estiaje del río, un serio obstáculo para la navegación de embarcaciones de cierto calado.

• Impulsar la producción agrícola, mediante obras de riego y drenaje.

• Desarrollar el turismo, porque en el embalse principal se podrá practicar la pesca comercial y deportiva y todos los deportes acuáticos. Además, esta actividad se verá favorecida por un puente sobre el Brazo Aña Cuá y una ruta internacional terrestre que pasará por la cresta de un tramo de la presa principal que aumentarán sensiblemente la vinculación vial de ambas naciones.

En el proyecto de la obra se tiene en cuenta el impacto que la misma tendrá en el ecosistema local. Por ejemplo:

• para proteger la fauna ictiocola, se realizan construcciones para facilitar el ascenso y descenso por el río de las corrientes migratorias de peces y se instalarán estaciones de reproducción de peces en ambas márgenes del lago;

• se resguardará la fauna silvestre mediante áreas de reasentamiento y reserva, por ejemplo del “ciervo de los pantanos”, y de otras especies en extinción.

Esclusa de Navegación:

Ubicada en Rincón Santa María sobre la margen izquierda del Brazo Principal, se trata de una estructura de hormigón, dotada de un cuenco de 270 m de largo, 27 m de ancho libre y profundidad mínima de agua de 5m, apta para embarcaciones con un calado de 12 pies (3,66 m), que permitirá salvar los 23 metros de desnivel creado por el Embalse. 

La esclusa está alimentada eléctricamente desde la Central mediante una línea aérea de 13,2 Kv. y desde la Sala de Control se operan las compuertas, el tablero del sistema operativo integral y todo el equipo de control y registro correspondiente.

Permite que en un tiempo de esclusado del orden de los 45 minutos, un tren de barcazas pueda trasladarse desde aguas abajo hacia aguas arriba o viceversa, reportando uno de los mayores y más apreciables beneficios económicos para el transporte fluvial de la región, cuyas ventajas comparativas sobre el medio automotor resultan inestimables.

Enlace Externo: EBY.org.ar

La Semana Tragica: Huelga de Obreros, La Liga Patriotica – Resumen

LA LIGA PATRIÓTICA EN LA SEMANA TRÁGICA

LA SEMANA TRÁGICA: La huelga iniciada en diciembre de 1918 en. los talleres metalúrgicos Pedro Vasena e HIJOS (ubicados en el barrio de Nueva Pompeya), por obreros que pretendían mejoras en sus condiciones de trabajo y salarios, finalizó con un conflicto sindical generalizado. La industria metalúrgica buscaba bajar costos puesto que la guerra la había afectado profundamente (dependía de la importación de carbón y de materias prima de alto precio). El saldo de esta Semana Trágica será de centenares de muertos y miles de heridos y la sensación de que el poder oligárquico y sus brazos armados estaban intactos, vigilando al resto de la sociedad. Estas huelgas fueron la expresión de una clase obrera que carecía de los derechos básicos y que no participaba de la prosperidad del granero del mundo.

ANTECEDENTES: Cuando Yrigoyen asumió la presidencia de la nación, la ciudad de Buenos Aires contaba con más de medio millón de obreros. Aproximadamente la mitad estaba ocupada en el sector industrial y La mayor parte vivía en el sur de la ciudad. Una multitud de talleres y de pequeñas industrias poblaban los barrios obreros de Nueva Pompeya, Barracas y La Boca, mientras que, en la provincia de Buenos Aires, Avellaneda se destacaba por la presencia de los trabajadores de los frigoríficos. De acuerdo con David Rock, esta «concentración geográfica contribuyó a la formación de una cultura de la clase obrera», es decir, de valores, costumbres e ideales compartidos. En ese marco, la aspiración a una sociedad más justa, en la que no existiera la explotación del hombre por el hombre, constituía un elemento importante.

Durante las primeras décadas del siglo, socialistas y anarquistas habían competido para ganarse la adhesión de los trabajadores. El presidente Yrigoyen, lejos de ignorar esta realidad, intentó modificarla mediante el afianzamiento de un nuevo tipo de relación entre el Estado y la clase obrera urbana, Desde su punto de vista, el Estado debía ser un arbitro de los conflictos entre los empresarios y los trabajadores.

Por consiguiente, la represión debía sustituirse por la negociación entre las partes. No en vano, como ha señalado Alain Rouquié, «algunos con placer y otros horrorizados, pudieron ver por primera vez a un presidente de la República recibir delegaciones de obreros en la Casa Rosada». Muchos sintieron la misma sorpresa al observar el respaldo del presidente a las reivindicaciones laborales de los portuarios de Buenos Aires o de los ferroviarios de Rosario, en 1917.
Los trabajadores, pese a la favorable actitud inicial de Yrigoyen, vivían tiempos difíciles por tres motivos centrales:

La inflación. La reducción de las importaciones generada por la Primera Guerra Mundial favoreció el aumento de los precios de los artículos de consumo.

La desocupación. La pérdida de mercados provocada por la guerra repercutió sobre la actividad económica y aumentó el número de desocupados, situación que comenzó a revertirse al finalizar el conflicto.

Los bajos salarios. Mientras mayores eran la desocupación y, por lo tanto, la demanda de empleo, mayor era la facilidad de los empresarios para minimizar sus gastos en el pago de la mano de obra.

Causas de la Gran Huelga: La guerra había afectado gravemente a la industria metalúrgica argentina, dado que su funcionamiento dependía de suministros provenientes del exterior. Para atenuar la crisis, la empresa metalúrgica Vasena, ubicada en el barrio obrero de Nueva Pompeya, decidió reducir el «costo laboral»: bajó el salario en un 50% y contrató a mujeres y niños. Los trabajadores respondieron a estas medidas con una huelga, que fue también secundada por trabajadores de otros gremios de la capital y de todo el país.

Incendio provocado en los talleres metalúrgicos de Vasena, ubicados en Urquiza e Independencia. En enero de 1919, una huelga realizada por los obreros de los talleres metalúrgicos Vasena —en demanda de una jornada laboral de ocho horas y el pago de horas extras— se extendió a otras fábricas de la Capital Federal. Presionado por los empresarios metalúrgicos, el gobierno decidió imponer el orden enviando primero a la policía y después al ejército, que reprimieron a los trabajadores. Los enfrentamientos se sucedieron durante varios días y hubo alrededor de cien muertos. Estos hechos fueron recordados como la Semana Trágica.

La empresa Vasena contrató «rompehuelgas», que contaron con el apoyo de la policía y de grupos civiles armados, quienes se dedicaron a perseguir, golpear, detener o asesinar obreros. Estos civiles habían recibido armas en el Club Naval que presidía el contralmirante Domecq García y, pronto, a fines de enero, estrenaron sigla propia: Liga Patriótica Argentina. Sobre sus integrantes recayó parte importante de la responsabilidad por los asesinatos, cuyo número oscila entre 1000 y 2.000, según las fuentes.

Entre las víctimas de la Semana Trágica, nombre que recibió a causa los numerosos muertos) había también inmigrantes europeos, quienes fueron acusados de querer promover una revolución social. Tras la tragedia Yrigoyen dispuso la libertad de los todos los obreros detenidos y favoreció un aumento salarial para los obreros de los talleres Vasena. Pero los hechos habían revelado la impotencia del gobierno para controlar la situación.

Miembros de la Liga Patriótica. Durante la Semana Trágica surgió la Liga Patriótica, una organización integrada por miembros de la élite que declaraban defender el orden social y la nacionalidad más pura del país. En grupos armados, recorrían las calles de la ciudad en sus autos, protegían a los rompehuelgas y fueron muy activos en la represión de la huelgas.

PARA SABER MAS…
Crónica de la Época I
La Semana Trágica Por Juan Suriano Historiador
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

[…] A comienzo de diciembre de 1918 los trabajadores de la empresa declararon huelga luego de que la patronal rechazara el pliego de condiciones en el que se reclamaban mejores condiciones en el trabajo: aumento de salarios, jornada de ocho horas, pago de las horas suplementarias y la supresión del trabajo a destajo.

A medida que pasaban los días el conflicto se fue agravando. Los huelguistas establecieron piquetes en los alrededores del establecimiento para evitar la entrada de esquiroles contratados por la empresa que, a la vez, dispuso apostar en el interior de la planta una guardia armada y matones de la ANT que no hicieron más que encrespar los ánimos de unos trabajadores que chocaban, una vez más, contra la intransigencia patronal.

El 3 de enero, justo un mes después de iniciada la huelga, se produjo un duro enfrenta-miento entre los trabajadores y los guardias armados que precipitó los acontecimientos. Los manifestantes intentaban ingresar a la fábrica y en la refriega fue muerto de una puñalada un inspector de policía que intentaba calmar los ánimos.

El 7 de enero cuatro huelguistas fueron muertos por las fuerzas policiales cuando intentaban impedir que los conductores de chatas contratados por Vasena entraran y sacaran mercadería de los depósitos de la empresa ubicados en Nueva Pompeya. Los trágicos sucesos provocaron una profunda indignación en el mundo del trabajo y las dos federaciones gremiales así como las organizaciones sindicales del socialismo decretaron una huelga general para el 9 de enero.

Desde el día anterior los obreros muertos eran velados en una sede del Partido Socialista de la zona y el 9 la huelga fue creciendo y a lo largo de la jornada alcanzó una notable efectividad a partir del paro de transportes que paralizó la ciudad. Desde el mediodía el cortejo fúnebre se puso en marcha dando lugar a una impresionante manifestación durante la cual se produjeron numerosos incidentes. Ya en el cementerio de la Chacarita los muertos no pudieron recibir sepultura pues una feroz represión de las fuerzas del orden provocó alrededor de veinte muertos. Los manifestantes huyeron pero durante la noche se reagruparon en distintos lugares de la ciudad multiplicándose los disturbios.

Con la masacre de la Chacarita el gobierno de Yrigoyen, que al comienzo se mostró permisivo con los huelguistas, decidió finalmente reprimirlos duramente. Puso al frente de las tropas al general Dellepiane, que ocupó y militarizó la ciudad. No obstante, la huelga continuó y el 10 de enero la ciudad de Buenos Aires se hallaba paralizada. Entonces se desató una verdadera «caza del hombre» por parte de fuerzas del orden y grupos paramilitares de civiles que persiguieron a los militantes así como atacaron y destruyeron locales gremiales y políticos representativos del movimiento obrero.

Pero la brutalidad represiva no se detuvo allí sino que se ensañó con los bienes e instituciones judías de los barrios de Once y Villa Crespo. Estas bandas civiles golpearon e incluso asesinaron a mansalva a miembros de la colectividad judía, quemaron sus bibliotecas y sinagogas y destruyeron varias viviendas ante la pasividad policial. Pocos días después el movimiento estuvo derrotado y los grupos que formaron los comandos civiles fundaron la tristemente célebre Liga Patriótica Argentina.

Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

Represa de Salto Grande Hidroelectrica: Caracteristicas y Datos Tecnicos

Represa de Salto Grande: Gran Integración Latinoaméricana

La presa de Salto Grande es una obra de aprovechamiento o uso múltiple, que se construye sobre el río Uruguay, en el lugar denominado El Ayuí, 13 kilómetros al norte de la ciudad uruguaya de Salto y , 18 de la argentina de Concordia.

Situada a 6 kilómetros aguas abajo del Salto Grande propiamente dicho, dista 520 kilómetros de Montevideo y 470 kilómetros de Buenos Aires.

SE TRATA  DE LA PRIMERA GRAN OBRA DE INTEGRACIÓN ENERGÉTICA DE AMÉRICA LATINA:

Se ha construido a dieciocho kilómetros al norte de la ciudad uruguaya de El Salto, y de la ciudad argentina cuyo nombre es Concordia.

El río Uruguay, que nace en el Brasil y cuyo nombre indígena significa «río de los pájaros», mediante esta obra se transforma paulatinamente, de frontera en puente …

Fue el punto de partida un acuerdo firmado el 30 de diciembre de 1946 para el mejor aprovechamiento del río en la zona de Salto Grande, y la posterior creación de su correspondiente Comisión Técnica Mixta.

Represa de Salto Grande Hidroelecrica Caracteristicas Datos Tecnicos

Tras los estudios y proyectos necesarios, el 10 de abril de 1974 la citada Comisión dio la orden para comenzar la construcción de la represa.

Desde ese momento, uruguayos y argentinos trabajaron, codo a codo, sin pausa, en número de varios miles de operarios, en una empresa que supone varias etapas.

La primera fue el desvío del río Uruguay, cumplido mediante grandes muros de piedra y tierra, transversales al eje del río.

Estos muros de seiscientos metros de largo, llamados «ataguías», cumplen la función de contención y desvío del río. Una tercera «ataguía», paralela al eje del río, formó con las anteriores, un recinto cerrado o estanco.

Al bombearse el agua de este espacio cerrado, quedó al descubierto el lecho rocoso, en el cual trabajos de excavación de hasta veintiséis metros de profundidad, permitieron las fundaciones de hormigón.

Tanta es la cantidad de hormigón construcción de una represa de treinta y nueve metros de altura, que formará un lago-embalse de setenta y ocho mil hectáreas.

La instalación de dos centrales hidroeléctricas, interconectadas, alcanzarán una potencia total instalada de un millón ochocientos noventa mil kilowatios(1.900.000 Kw.).

Cada una de las centrales, ubicadas sobre las orillas argentina y uruguaya, estarán equipadas con 7 turbinas tipo Kaplan, de ciento treinta y cinco mil kilowatios por turbina.

Aunque la obtención de energía eléctrica, fue el punto de partida de esta empresa binacional, no se agotan con ella los aspectos que la misma va a proyectar.

En efecto, sobre la represa, coronándola, un puente internacional, vial y ferroviario, completa la unión de los sistemas carreteros y conecta por primera vez, los sistemas ferroviarios de Argentina y Uruguay.

También la obra incluye un canal de navegación de doce kilómetros, construido sobre la margen argentina, que prolongará la navegabilidad del río Uruguay en ciento cuarenta y cuatro kilómetros  arriba de la presa, para embarcaciones de hasta nueve pies (2.70 m) de calado.

Por último, también figura entre los fines a lograrse la posibilidad de riego para ciento treinta mil hectáreas y la conservación y aumento de una inmensa riqueza ictícola.

Para valorar los excepcionales elementos tecnológicos que se emplearon en Salto Grande, es posible señalar la grúa pórtico, capaz de levantar pesos de hasta ciento cincuenta toneladas (150 t.). Esta grúa está considerada como una de las más grandes que se hayan construido en todo el mundo para este tipo de obras.

LA OBRA INCLUYE:

1-Una represa de 69 metros de altura desde su fundación y de 39 metros sobre el nivel del río que forma un lago-embalse de 78.300 hectáreas.

2-Dos salas de máquinas, interconectadas, con una potencia total instalada de 1.890.000 kilovatios y un promedio de generación media anual de 6.700 millones de kilovatios hora.

Cada una de las dos salas: ubicadas sobre las márgenes argentina y uruguaya, están’ equipadas con 7 turbinas tipo Kaplan, de 135.000 kilovatios por unidad (14 turbinas en total).

3-Un puente internacional, vial y ferroviario, que con los de Paysandú-Colón y Fray Bentos-Puerto 4-Unzué, completa la unión de los sistemas carreteros y conecta por primera vez los sistemas ferroviarios de Argentina, Uruguay y Paraguay.

4-Un canal de navegación construido sobre margen argentina, que prolongará la navegabilidad del río Uruguay en 144 Km. aguas arriba de la presa, hasta Bella Unión (R.O. del Uruguay) y Monte Caseros (Corrientes, Argentina), para embarcaciones de hasta 9 pies de calado.

5-Una extensa red de transmisión eléctrica, que alimenta la demanda energética de la R.O del Uruguay y del litoral argentino y completa la interconexión entre los sistemas eléctricos de ambos países.

6-La posibilidad de riego para 130.000 hectáreas, la conservación y aumento de una inmensa riqueza ictiocola y el aprovechamiento intensivo del embalse.

EL CENTRO DE CONTROL:

El Centro de Control  tiene por misión operar el Sistema Eléctrico de Salto Grande y coordinar el accionar de la Empresa con los dos países a los que suministro su producción energética.

Dicha coordinación se lleva a cabo a través de las comunicaciones con los Despachos Nacionales de Carga Argentino y Uruguayo. quienes manejan el Sistema interconectado Binacional.

El suministro energético se produce en la Central Hidroeléctrica compuesta de 14 unidades generadoras. agrupadas de a 7 en cada margen con una potencia instalada de 1890 MW. se distribuye a través del anillo de transmisión construido por 4 subestaciones de 500kV. Salto Grande Argentina, Salto Grande Uruguay, San Javier, Colonia Elia y sus respectivas líneas de interconexión.

Toda la gestión del Centro de Control gira alrededor del Sistema Supervisor cuyas funciones son:

Adquisición en tiempo real de la información de la situación operacional de todo el Sistema de Grande.

Control y Vigilancia permanente de todo el Sistema a través de sus parámetros principales.

Telecomando de las funciones fundamentales de las Subestaciones.

Manejo de ciertas funciones auxiliares que hacen a la gestión en general.

Este Sistema Supervisor dispone de 6 estaciones remotas, dos Salas de Mando de la Central y cuatro Subestaciones donde se adquiere la información y se ejecutan los comandos respectivos.

PLANILLA TÉCNICA PARCIAL SOBRE LA REPRESA:

EMBALSE
Área del embalse783 Km2
Volumen del embalse5000 Km3
Longitud del embalse100 Km.
Ancho máximo del embalse9 Km.
Salto medio entre nivel es del embalse  y el río aguas abajo25.3 m.
Caudal medio del Río Uruguay4640 m3/seg.
Caudal máximo registrado en los últimos 70 años (1959)36000 m3/seg.
Caudal mínimo registrado en los últimos 70 años  (1945)92 m3/seg.
Capacidad total de eevacuación de la obra (vertedero s y descargadores de fondo)60370m3/seg.
DIMENSIONES Y VOLÚMENES[m]
Longitud total2486.64
Longitud de la parte de hormigón Longitud del dique de tierra (margen  izquierda)852
Ancho total del vertedero785.68
Longitud del dique de tierra (margen derecha)848.96
Ancho total del vertedero357.30
Cantidad de vanos del vertedero19
Ancho de cada vano del vertedero15.30
Ancho del bloque de cada unidad29.50
Ancho escala de peces11.35
Longitud de la Sala de Máquinas60.50
Longitud de los vertederos48.68
Longitud de cada Sala de Máquinas236
Longitud del lecho amortiguador63.77
Altura total de la Sala de Máquinas  desde la máxima profundidad excavada hasta el techo69
Volumen de hormigón1.500.000 m3
Volumen del movimiento de tierra (presa margen izquierda)1.800.000 m3
Volumen del movimiento de tierra (presa margen derecha)1.300.000m3
Volumen de excavación total (estimada)2.500.000m3
Profundidad máxima excavada en el  lecho del río30.50
Cota del puente ferrovial internacional+39.74
Altura del puente ferrovial sobre la  cota media del embalse+4
Ancho del puente ferrovia8.30
OBRAS PARA LA NAVEGACIÓN[m]
Longitud del canal con las 2 esclusas13.50Km.
Longitud total de la esclusa aguas arriba282
Longitud total de la esclusa aguas abajo253.5
Longitud útil de cada esclusa135
Ancho de cada esclusa24
Salto total33
Ancho en el fondo del canal60
Largo del muelle flotante120

Descargar Una Planilla Técnica Más Completa

LA TRANSMISIÓN DE LA ENERGÍA ELÉCTRICA:

Con el fin de transportar la energía producida en-la Central Hidroeléctrica de Salto Grande hacia los centros de consumo de Argentina y Uruguay. la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande (C.T.M.) construido entre los años 1977 y 1986 una red de transmisión con una tensión de 500 kV compuesta por seis subestaciones (SE) y 1300 Km. de líneas aéreas. Esta red se integró de la siguiente manera:

Obras Comunes:

SE Salto Grande Argentina
SE Salto Grande Uruguay
SE Colonia Elia
SE San Javier
4 Líneas provenientes de Central (7.6 Km.)
4 Líneas provenientes de Central (4.9 Km.)
Línea SGArg. -Santo Tomé (288.7 Km.)
Línea SGUArg. San Javier (146 Km.)

Interconexiones entre Argentina y Uruguay:
Línea SGArgentina-SGUruguay (37 Km.)
Línea Colonia Elía-San Javier (23.3 Km.)

Obras no Comunes

Línea SGArg. CElia (159,3 Km.)
Línea Rodríguez Ezeíza (53.1 Km.)
Línea CElia CRodríguez (236.3 Km.)
Línea San Javier Palmar II (80.2 Km)
Línea San Javier Palmar  (77. 7 Km.)
Línea Palmar Montevideo B (220 Km.)
SE Palmar
SE Monteindeo

De este conjunto de instalaciones la CTM de Salto Grande actualmente opera y mantiene sólo cuatro Subestaciones(SGArgentina, SGUruguay, Colonia Elia y San Javier) y las líneas que las vinculan entre si y con la central hidroeléctrica. lo que ha recibido el nombre de «Anillo Común».

Las restantes líneas y subes raciones fueron transferidas para su explotación a las Empresas Agua y Energía Eléctrica de Argentina (AyEE) y Usinas y Transmisiones Eléctricas del Uruguay (UTE).

El uso de una tensión de 500 kV nos permite transmitir con ventajas económicas y técnicas grandes cantidades de energía sobre distancias largas (pensemos que una línea de 500 kV tiene una capacidad de transmisión equivalente a 14 líneas de 132 Kv).

Además; empleando 500 Kv hemos podido unir en el mismo nivel de tensión las redes nacionales de Argentina y Uruguay, formando de esta manera un sistema interconectado binacional donde se logra un mejor aprovechamiento de todas las centrales. y una mejor administración de la reserva de generación del conjunto.

El «Anillo Común» dispone de un sistema de telecontrol, que permite efectuar las tareas de telemedición y telemando en sus cuatro subestaciones desde comunicaciones por Internet, telefonía, télex u fax dentro de todo el sistema de 150 MV A que vincula a la red de 500 kV con las redes locales de 132 kV de Argentina y de 150 kV de Uruguay, permitiendo atender ampliamente la expansión de la demanda regional de energía eléctrica.

Las salidas del anillo hacia las redes de Argentina y Uruguay  ya sea en 500 kV, 132 kV o en 150kV. constituyen la frontera físico: entre Salto Grande y sus dientes AyEEy UTE. y es allí donde se realiza la medición de energía para la facturación mediante equipos de alta precisión.

FRANJAS DE SERVIDUMBRE:

Las líneas aéreas de alta tensión que atraviesan predios rurales o urbanos. obligan a restringir el dominio sobre el uso de la tierra en una franja que es variable dependiendo de los desniveles del terreno pero que tiene un máximo de 77m en zonas rurales.

Dentro de esta y en un ancho de 69 m. no se puede ejecutar ningún tipo de construcción destinado a vivienda.

En el resto de la franja se admiten edificaciones de una planta sin terrazas ni balcones.

Además se debe contemplar que la altura de los árboles adyacentes sea tal que si se produjera su caída pasarían como mínimo a 5 m de los conductores.

Otros de los aspectos contemplados. es que debajo de la línea se admiten plantaciones cuya altura no supere los 3,40 m. con el solo requisito que se mantenga un camino de acceso.

Con estos requerimientos se asegura que las personas y bienes no sufrirán ningún tipo de tras tomo.

Además se des taca la obligatoriedad de los propietarios de brindar libre acceso a la línea.

Desde el inicio de las obras en 1974, la Comisión Técnica  de Salto Grande realizó estudios ambiéntales que le permitieron obtener un informe (ame conocimiento ecológico y ejecute acciones especificas de vigilancia ambieraal.

En 1978 la Comisión firmo un acuerdo con el Protectora de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente  para la realización de un estudio de impacto climatico; que finalizó en 1983 y cuyos resultados delinearon un programa a seguir hasta la actualidad.

En el presente, la Comisión, tiene incorporada en su estructura-orgánica. una unidad especifica para el tratamiento de! medio ambiente, el Departamento de Ecología, en el cual participan projesvmaies y técnicos especializados a rroués de convenios que el Organismo Binacional mantiene con Universidades y otras Instituciones Académicas de ambos países.

Para garantizar la calidad del agua del embalse se fijaron Normas de Protección acordadas por los gobiernos de ambos países; para el saenado del mismo se opuco un modelo matemático con el mínimo impacto posible y se estableció un Programa de Vigilancia y control de sustancias contaminantes.

Respecto de la flora y fauna silvestres se efectuaron estudios de comportamiento ecológicos.

Enlace Externo: El Día del Comienzo de la Obra

Origen de las Famosas Marcas de la Historia

Historia y Origen de las Marcas Famosas

ORÍGEN DEL CONSUMO DE MASAS Y DE LAS GRANDES MARCAS DE LA HISTORIA

Concepto de publicidad:

La publicidad puede ser definida como el conjunto de procedimientos, cualesquiera que sean, orientados a atraer la atención sobre una idea, un producto, un servicio, generalmente con fines comerciales.

En un sentido demasiado reducido se suele entender por publicidad la publicación de una idea, de un debate, de una ley y en tal sentido se entiende cuando se dice que es uno de los elementos constitutivos de régimen republicano la «publicidad» de los actos de gobierno.

Sin embargo, y sin dejar de tener esa acepción, cuando se habla de publicidad se está haciendo referencia a un modo especial, a un tipo especial de propaganda.

La idea corriente de publicidad se ha reducido a concebir a un cartel, una etiqueta, un catálogo, un aviso, en suma, cualquier medio o vehículo publicitario, como publicidad.

Sin embargo la cuestión es más compleja.

La producción industrial en masa fue uno de los factores que más influyeron en el nacimiento y desarrollo de la publicidad como una técnica especial aplicada a fines comerciales o desinteresados.

Ello hace que la publicidad tienda más a obtener un fin concreto comercial generalmente, pero puede ser también desinteresado.

Se dice que se hace publicidad cuando se aplican determinadas técnicas a fin de acercar a quienes ofrecen mercaderías o servicios a otros, susceptibles de hacer uso de esas mercaderías o servicios.

Desde  el final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, hasta principios de los años 60, la mayoría de los estadounidenses vivió el sueño de «libertad y búsqueda de la felicidad» que proclamaba la Declaración de Independencia de 1776. Fue una época de riqueza, paz y unidad, no sin contrapartidas.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos era el país más rico y poderoso.

Al ser el único de los aliados que no padeció ni la ocupación ni los bombardeos, su industria –proveedora de su material militar y de parte del de Gran Bretaña y de la URSS– pudo proporcionar pleno empleo a la población trabajadora, lo que terminó con la Gran Depresión de los años 30.

Este desarrollo continuó en tiempos de paz: la producción nacional se duplicó entre 1946 y 1956, y volvió a duplicarse hacia 1970.

La mayoría de los ingresos privados, en tanto, se triplicaron entre 1940 y 1955.

AUTOMOVIL:FORD T

https://historiaybiografias.com/bullet_explorar.jpg

LA COCA COLA

https://historiaybiografias.com/bullet_explorar.jpg

REVISTA «TIME»

https://historiaybiografias.com/bullet_explorar.jpg

EMPRESA:IBM

https://historiaybiografias.com/bullet_explorar.jpg

EL RATON MICKEY

https://historiaybiografias.com/bullet_explorar.jpg

EL AGENTE 007

https://historiaybiografias.com/bullet_explorar.jpg

REVISTA «PLAYBOY»

https://historiaybiografias.com/bullet_explorar.jpg

EL SR. DE LOS ANILLOS

https://historiaybiografias.com/bullet_explorar.jpg

CADENA MC. DONALDS

https://historiaybiografias.com/bullet_explorar.jpg

DISNEYLANDIA

Nueva clase media

Este desarrollo económico creó una nueva clase media, que abarcaba al 60% de las familias, las cuales gastaban su dinero en bienes de consumo.

En 1958, el 83% de los hogares poseía televisor.

Las familias con dos autos se duplicaron entre 1951 y 1958.

Con el 6% de la población mundial (150 millones en 1950), EE. UU. consumía un tercio de los bienes y los servicios, y fabricaba dos tercios de los productos manufacturados en todo el mundo.

La comida comenzó a ser variada y accesible.

Durante los años 50, el estadounidense medio podía elegir entre verduras, productos congelados, carne fresca y comida rápida.

Gracias a una alimentación más variada, los niños eran entre cinco y diez centímetros más altos que en 1900.

La expectativa de vida pasó de 51 a 71 años entre las mujeres, y de 48 a 65 entre los hombres.

La vida en los suburbios

En los años 40, el presidente Franklin D. Roosevelt consideró que un tercio del país estaba «mal alojado, mal vestido y mal alimentado».

La economía de la posguerra proporcionó comida y ropa, pero escaseaban las buenas viviendas.

El aumento de la natalidad coincidió con un descenso de la construcción de viviendas: millones de estadounidenses vivían en lugares inadecuados.

La respuesta provino de Bill Levitt, quien obtuvo, en 1941, un contrato para construir 1.600 casas con jardín para los trabajadores de los astilleros de Norfolk (Virginia).

Frustrado por las regulaciones de los sindicatos, y ante la necesidad de organizar a un gran número de obreros especializados para construir y equipar una sola casa, dividió en 27 etapas el proceso de construcción y formó otros tantos equipos de operarios, ofreciendo más dinero a los más rápidos.

Éste fue el principio de la construcción en cadena.

Tras la guerra, Levitt aplicó los mismos principios en su primer proyecto de2.000 casas de dos dormitorios para veteranos de guerra en Long Island.

Cada casa costaba 6.900 dólares, sin que los veteranos tuvieran que pagar anticipo y con la hipoteca avalada por un decreto federal sobre la vivienda.

La urbanización, llamada Levittown, creció en cuatro años hasta las 17.447 casas.

Su reglamentación prohibía vallas o cercos de más de 120 cm de alto entre viviendas y la radicación de afroamericanos, lo que fue  corregido en 1949.

Las casas  eran idénticas, pero sus inquilinos añadieron nuevas habitaciones o patios.

Entre 1948 y 1958 se construyeron  unos 13 millones de viviendas, casi todas en nuevos suburbios.

Esto convirtió a numerosas ciudades en una especie de «rosquillas sociales», con un centro rico, dedicado al comercio y a los negocios, rodeado por un anillo interior pobre de viviendas protegidas, habitado sobre todo por afroamericanos, rodeado a su vez por suburbios mayoritariamente blancos.

El crecimiento de la economía fue acompañado por una modificación de los hábitos de consumo de los individuos y las familias.

Esta transformación consistió básicamente en una disminución del porcentaje del ingreso familiar destinado a la alimentación y, en menor medida, a la vestimenta, y en el aumento proporcional del gasto en otros bienes y servicios.

Pero además, cambiaron profundamente las características y las formas de comercialización, tanto de los bienes y servicios como de todos los elementos de consumo en general.

En 1990 no se consumían los mismos alimentos que en 1950: había más variedad de productos, más ofertas, los productos pasaban por mayores controles de calidad y tenían envases más atractivos.

La mayor parte se vendía en supermercados y no en pequeños almacenes, como en 1950.

Las sociedades en las que se produjeron estos y otros cambios en las capacidades y los hábitos de consumo se denominaron, en la década de1960, sociedades de consumo.

Esa denominación procuraba dar cuenta de esas transformaciones, pero, a la vez, contenía una crítica.

La sociedad de consumo por excelencia era la norteamericana, que funcionaba como un modelo para el resto de las sociedades de los restantes países.

¿Cuáles eran las características de la sociedad de consumo, por qué su avance parecía irresistible y por qué era criticada?.

Estas preguntas se pueden responder con el principio fundamental de la sociedad de consumo, que consiste en la expansión permanente e indefinida de los deseos de los consumidores.

La publicidad ha sido el medio para difundir las imágenes que estimulaban los deseos de consumir.

También este medio reproducía el principal argumento de venta de la sociedad de consumo, que es «la novedad».

Muchas empresas incorporaron la idea de la «obsolescencia planeada» de sus productos.

Este concepto alude al propósito de fabricar productos de duración limitada, para ser reemplazados por un modelo nuevo. (puede ver la historia de cada marca en la parte superior de esta misma pagina)

Hacia fines de la década de 1960, este modelo de sociedad comenzó a recibir fuertes críticas, que no se limitaban al cuestionamiento de los principios sobre los que se fundaba.

Además, se enfatizaba las irracionalidades de su funcionamiento.

Por ejemplo, la expansión del transporte automotor parecía crear tantos o más problemas que los que venía a solucionar.

En 1962, un auto sólo podía cruzar la ciudad de Los Ángeles en su hora pico a una velocidad promedio de 8 kilómetros por hora, que es la mitad del promedio de velocidad que una carroza tirada por un caballo empleaba para atravesar la ciudad en 1911.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Esencial del Historia del Mundo Cuadernillo N° 29 Clarín
Ciencias Sociales EGB Historia Luchilo-Privitellio-Paz-Qués

TEMAS RELACIONADOS