Grandes Obras Ingeniería

Fundacion de la Sociedad Cientifica Argentina Objetivos y Trabajos Iniciales

Fundacion de la Sociedad Cientifica Argentina Objetivos y Trabajos

Sociedad Científica Argentina. Estanislao S. Zeballos (1854-1923), uno de los hombres que más ha contribuido al desarrollo de nuestra cultura en sus distintas manifestaciones, junto con un grupo de egresados y alumnos de ciencias exactas, tuvo la iniciativa de constituir una “Academia científica” que tendiera a despertar en la juventud la afición por los estudios profundos y a interesar al público en los adelantos que proporciona la ciencia.

Zeballo  Estanilao
Zeballo Estanilao: Las inquietudes de un grupo de estudiantes del Departamento de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, patrocinado por su profesor, Emilio Rosetti, originaron una reunión el 28 de julio de 1872, donde se echaron las bases de una corporación científica cuyos estatutos, redactados por el doctor Estanislao Zeballos.

De ese propósito surgió, en la asamblea efectuada en el salón del Colegio Nacional de Buenos Aires, el 28 de julio de 1872, la creación de la Sociedad Científica Argentina.

Objetivos perseguidos por esta institución científica, de carácter privado, fueron:

Fomentar el estudio de las ciencias matemáticas, físicas y naturales, con sus aplicaciones a las artes, a la industria y a las necesidades de la vida social, y reunir a los ingenieros argentinos y extranjeros, a los estudiantes de ciencias exactas y a las personas de ilustración científica, con el propósito de estudiar las publicaciones, inventos o mejoras científicas, especialmente los que tuvieran una aplicación práctica en la República Argentina.

Si bien en estas bases se advierte una tendencia preponderante hacia las ciencias exactas, en la práctica las ciencias físico-matemáticas fueron poco tratadas, alcanzando, por el contrario, las ciencias naturales una mayor amplitud. Rigió esta institución como primer presidente el ingeniero Luis A. Huergo.

Los hombres que la fundaron y los que los siguieron, hicieron de la Sociedad un centro organizador de investigaciones y una alta tribuna de divulgación científica.

Como centro de investigaciones, auspició, en 1875, un concurso de trabajos acerca de las aplicaciones de la ciencia a la industria nacional, expediciones a la Patagonia y a la laguna Ibera y estudios sobre nuestras fuentes de riqueza.

Como tribuna científica reunió a sus asociados en “conversaciones” para debatir cuestiones de interés científico, participó y organizó congresos científicos y estableció una biblioteca.

A partir de 1876 publicó los Anales de la Sociedad Científica Argentina.

La fundación de la Sociedad Científica, que a través de sus setenta y nueve años de existencia se ha mantenido fiel a sus objetivos exclusivamente científicos, señala una fecha y un acontecimiento importantes en la historia de nuestra cultura.

Casi desde sus comienzos, en 1876, se dio como órgano oficial los “Anales de la Sociedad Científica Argentina”, continuando los “Anales Científicos Argentinos”. Las actividades científicas de la Sociedad fueron numerosas y algunas importantes:

En 1874 inició la formación de una magnífica Biblioteca, hoy día una de las más valiosas del país.

En 1875 creó un Museo, cuyo primer director fue Francisco P. Moreno.

En 1875 y 1877 patrocinó dos expediciones científicas a la Patagonia, llevadas a cabo, respectivamente, por Francisco P. Moreno y por Ramón Lista.

Con motivo de sus bodas de plata la Sociedad organizó en Buenos Aires, el año 1898, un Congreso Científico Latino-Americano, que dio origen a los actuales Congresos Científicos Panamericanos.

En 1899 establece el “horizonte altimétrico” del Río de la Plata, o sea el nivel más bajo de sus aguas, que permite establecer las “cotas” o alturas.

En adhesión a los festejos del centenario de la Revolución de Mayo propició en 1910 un Congreso Científico Internacional, sin duda el más memorable de los fastos celebrados en América latina.

De acuerdo con sus objetivos, la Sociedad promovió también ciclos de conferencias, participó en congresos científicos panamericanos y con sus trabajos presentados contribuyó al buen concepto del país en la rama de la ciencia.

Fuente Consultada:
Historia de la Cultura Argentina de Manuel Horacio Loprete – Editorial Plus Ultra
Historia de la Cultura Argentina Parte II de Francisco Arriola Editorial Stella

Niños Que Cambiaron El Mundo Con Grandes Ideas e Inventos

Niños Que Cambiaron El Mundo Con Grandes Ideas e Inventos

NIÑO -1-:JACK ANDRACA

Este niño con solo 16 años descubrió un metodo efectivo, rápido y económico para detectar el cáncer. El método consiste en identificar una proteína que se encuentra en la orina y que aparece cuando existe un tumor maligno en el cuerpo. Hoy no se usa en forma popular porque sigue en estudio a los fines de asegurar su efectividad. Además hay otros intereses comerciales de los grandes laboratorios famaceuticos que tienden a retrasar estos logros, ya que esta enfermedad es un gran negocio.

//historiaybiografias.com/linea_divisoria6.jpg

NIÑO -2-:LOUIS BRAILE

Con apenas 14 años y con pocos recursos y  en un húmedo dormitorio parisino, en 1823, Louis buscaba encontrar alguna forma para que él y las demás personas ciegas pudieran leer con facilidad -así como es de sencillo para los videntes hacerlo y también escribir al igual que ellos- para compartir el vasto conocimiento del mundo y tomar parte en el engrandecimiento cultural. Trabajó sin pausa y con empeño hasta que llegó el día que consideró que su alfabeto estaba listo para ser probado. Había encontrado la manera de formar todas las letras del alfabeto, los acentos, signos de puntuación y signos matemáticos, utilizando simplemente la combinación de seis puntos y algunas pequeñas rayas horizontales. Además el grupo de puntos eran tan pequeño que no hacia falta mover el dedo para interpretarlo, es decir se lo podía determinar de un solo tacto.

//historiaybiografias.com/linea_divisoria6.jpg

NIÑO -3-:IQBAL MASIH

Este niño pakistaní fue vendido por su padre a un empresario fabricante de alfombra que explotaba laboralmente a jóvenes obligandolos a trabajar mas 12 horas diarias. Un día logró escapar y contarle al mundo las condiciones de esclavitud a que fue sometido junto a otros niños. La fábrica fue cerrada en corto plazo, mientras que Iqbal denunciaba a otras empresas del mismo rubro. Esta situación levantó la cólera de esas otras empresas y el niño fue asesinado en 1995 mientras circulaba en su bicicleta. Los autores del crimen desaparecieron sin dejar rastro aunque los vecinos del lugar afirmaron que se trataban de mercenarios. Se convirtió en un símbolo mundial de la lucha contra la explotación infantil. 

//historiaybiografias.com/linea_divisoria6.jpg

NIÑO -4-:ANA FRANK

Ana fue una niña alemana con ascendencia judía, mundialmente conocida gracias al Diario de Ana Frank, la edición de su diario íntimo, donde dejó constancia de los casi dos años y medio que pasó ocultándose, con su familia y cuatro personas más, de los nazis en Ámsterdam durante la Segunda Guerra Mundial. Su familia fue capturada y llevada a distintos campos de concentración alemanes. Ella murió de tifus, y mas tarde su padre publica un libro con el contendio de su diario, que se convirtió en un best seller de la época y un libro clásico traducido en 67 idiomas de la historia nazi en los campos de concentración. 

//historiaybiografias.com/linea_divisoria6.jpg

NIÑO -5-:ELIF BILGIN

Elif Bilgin, una estudiante turca 16 años, ha sido la ganadora del prestigioso premio “Science in Action” (Ciencia en Acción), patrocinado por la revista estadounidense “Scientific American” al desarrollar un innovador método para producir plástico a partir de cáscaras de plátano que se desintegra en poco tiempo, logrando un fabuloso material ecológico, conocido como bioplástico. También experimento con otras cáscaras como la de la papa. La alumna, que consiguió batir los proyectos de otros 14 jóvenes de diferentes continentes, estudia en un colegio de Estambul para jóvenes especialmente dotados.

//historiaybiografias.com/linea_divisoria6.jpg

NIÑO -6-:BLAISE PASCAL

Creador de la Pascalina es la primera calculadora mecánica de la historia. Inventada por el gran pensador, filósofo y matemático francés Blaise Pascal a la edad de diecinueve años en 1642. El aparato podía sumar y restar, y también multiplicar y dividir mediante sumas o restas sucesivas. Pascal desarrolló el invento para hacer más fácil la recaudación de los impuestos a su padre. La Pascalina es antecesor directo de las calculadoras modernas y un hito en la carrera computacional que llega hasta nuestros días.

//historiaybiografias.com/linea_divisoria6.jpg

NIÑO -7-:MALALA YOUSAFZAI

Famosa niña que lucho por los derechos de los jóvenes para estudiar frente a la dureza e irracional  régimen talibán de Pakistán que había prohibido la asistencia a la escuela de las niñas, la promoción de Yousafzai se ha convertido en un movimiento con apoyo internacional. Actualmente residente en Inglaterra desde el atentado sufrido el 9 de octubre de 2012 con 15 años. Recibió el Premio Nobel de la Paz en 2014 a los 17 años,​ convirtiéndose en la persona más joven en acceder a ese galardón en cualquiera de las categorías que se otorga.

En la tarde del 9 de octubre de 2012, Yousafzai abordó su autobús escolar en el distrito paquistaní de Swat. Un hombre armado abordó y preguntó por ella llamándola por su nombre, y luego le apuntó con una pistola y le disparó tres veces. Una de las balas dio en el lado izquierdo de la frente de Yousafzai, la bala atravesó la piel a través de la longitud de la cara, y luego entró en el hombro

//historiaybiografias.com/linea_divisoria6.jpg

NIÑO -8-:CLAUDETTE COLVIN

Es considerada como la madre de los derechos civiles en 1955 en los EE.UU. cuando se negó a levantarse su su asiento del autobus que la transportaba para que un blanca ocupara el lugar.El hecho por el que fue arrestada fue una violación de la ley local. Este hecho precedió por nueve meses al de Rosa Parks, quien también negó su asiento en un autobús a una persona blanca, pero el caso de Rosa Parks fue mucho más publicitado. El 1 de diciembre de 1955 Rosa Parks también fue arrestada; esto precedió más adelante a que se luchara por los derechos civiles. 

//historiaybiografias.com/linea_divisoria6.jpg

NIÑO -9-:ANN MAKOSINSKI

Con solo 20 años ya es famosa por inventar una linterna que funciona con la energía del calor de la mano humana y una taza que aprovecha el exceso de temperatura del café para cargar teléfonos y dispositivos de música. Es mitad filipina y mitad polaca; mitad científica y mitad artista. Es inquieta. Siempre lo ha sido. Desde sus 12 es inventora y amante de la música, porque también toca el piano. La tecnología usada en la elaboración de esta linterna proviene del efecto Peltier-Seebeck, lo que permite crear electricidad a partir de la diferencia de temperatura entre dos superficies.

//historiaybiografias.com/linea_divisoria6.jpg

NIÑO -10-:BOYAN SLAT

Con solo 19 años de edad este holandés crea un sistema para limpiar el océano de los vertidos de pláticos que cada año ocasionan miles de muertes de animales marinos. Ganador de diversos premios de diseño técnico y creador de la Fundación Cleanup Ocean, ha presentado un novedoso, tecnológico y efectivo concepto que permitiría la limpieza y reciclaje de la superficie marina. Es una especie de aspiradora para la superficie marina, que se ayuda de unos brazos flotantes que dirigen el plástico hacia las plataformas de tratamiento, filtrado y selección que está desarrollando.

//historiaybiografias.com/linea_divisoria6.jpg

Biografia de Le Corbusier y sus Obras Arquitectura Racionalista

Biografía de Le Corbusier y Sus Obras

De nombre Charles Edouard Jeanneret, más conocido por Le Corbusier, uno de los más importantes arquitectos del siglo XX, nació en La Chaux-de-Fonds, en la región suiza del Jura, el 6 de octubre de 1887. Estudió en escuelas de arte y diseñó su primera casa a los 17 años de edad. Fue fundador, con Ozenfant, de la escuela purista, derivada del cubismo (1919). Por entonces también había fundado la revista L’EspritNouveau y para escribir en ella adoptó el seudónimo de Le Corbusier. En un artículo planteó un nuevo concepto de vivienda: una casa moderna debía ser una “máquina de vivir” eficaz (1921).

le corbusier arquitecto francés

Era necesario crear una nueva arquitectura, y la ideó en torno a cinco claves: construcción sobre pilares, jardines en el techo, conformación libre de las plantas, ventanales continuos y libre formación de la fachada, dentro de un estricto orden geométrico. Estas reglas son la base del racionalismo arquitectónico. Creó también la fórmula del módulo. Aplicó estas teorías en la Ville Savoye, una de sus principales obras.

Dedicado a diseñar casas, más tarde se volcó al diseño urbanístico en París, Argel, Barcelona y Estocolmo. En Hacia una nueva arquitectura (1923) enunció los principios del urbanismo moderno. Entre sus creaciones arquitectónicas son famosos su Pabellón de Suiza en la Ciudad Universitaria de París y el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Su padre era un modesto pintor de cuadrantes de reloj y su madre, Marie Charlotte Amélie Perret, realizaba las tareas propias de ama de casa, aunque sentía una gran afición por la música. Durante su infancia, Charles Edouard llevó una vida sin incidentes especiales al igual que cualquier muchacho de su edad. Sólo destacó por su afición a la pintura, lo que hizo que a los catorce años sus padres le inscribieran en la École d’Art de su pueblo natal para aprender grabado y cincelado.

En 1906, para apredender sobre obras del pasado  nada mejor que el inevitable viaje a Italia , en donde admira las obras medievales y renacentistas de Florencia, Siena y Pisa. Luego viajó a Austria para estudiar la arquitectura de Adolf Loos, pero cuando Jeanneret conoce a Loos, éste está ocupado en la construcción del Palacio Steiner.

La búsqueda de la esencialidad de las formas y el abandono de cualquier elemento que significase superfluidad se reafirman en la mente de Jeanneret cuando éste, en 1908-1909, va a trabajar al estudio parisiense de Auguste Perret, el cual le adentra en la problemática de las estructuras de cemento armado.

También viaja a Berlín donde se adentra en los problemas que plantea la industrialización del diseño arquitectónico y profundiza en la idea de una arquitectura plenamente abocada al servicio de una sociedad mecanizada que precisa de la fabricación en serie de los productos para rebajar los costos y cumplimentar las demandas.

A pesar de que Le Corbusier admira la arquitectura del pasado, la estudia, la comprende y busca sus relaciones espaciales y funcionales, jamás se servirá de ella para formalizar sus concepciones. Los contactos directos con Loos, Perret y Behrens influyen en Jeanneret en cuanto a la praxis arquitectónica, pero quien en realidad incide en su planteamiento social de la arquitectura y en sus concepciones urbanísticas es Tony Garnier y, especialmente, su proyecto para Une cité industrielle.

Cuando estalla la primera guerra mundial, Le Corbusier abandona Francia y se instala de nuevo en La Chaux-de-Fonds, dedicándose a la enseñanza en la escuela a la que había asistido como alumno, hasta que en 1917 retorna a París, iniciando su etapa verdaderamente creadora.

En 1921 Le Corbusier decide instalarse por su propia cuenta y acude en ayuda de su primo Pierre Jeanneret, arquitecto titulado, que a partir de entonces firmará la mayoría de sus proyectos.

La primera obra de esta nueva etapa es el proyecto de la casa Citrohan. Casi al mismo tiempo que da término a la casa Citrohan, Le Corbusier se preocupa de otro proyecto que será su primera incursión en el campo de la urbanística: el diseño del plano de una ciudad contemporánea de tres millones de habitantes, que fue expuesto por primera vez en 1922 en el Salón de Otoño de París.

«La arquitectura —dice Le Corbusier— es el acertado juego, correcto y magnífico, de volúmenes reunidos bajo la luz; los cubos, los conos, las esferas, los cilindros o las pirámides son las grandes formas primarias que nos revela bien la luz.»

En 1925, en la Exposición Internacional de Artes Decorativas que se celebró en París, Le Corbusier tiene ocasión de presentar un modelo a escala natural de una de las células habitables que proyectó para la ciudad de tres millones de habitantes, los llamados inmueble-villa.

La Villa Savoye, en la que por primera vez Le Corbusier tiene la posibilidad de aplicar todos estos principios, está concebida como un paralelepípedo de base cuadrada y espacios muy amplios que se levanta sobre columnas y en el que el sol puede penetrar por los dos lados menores, abiertos por completo.

vila savoye lecorbosier

La Villa se puede considerar, además, como la plasmación de los criterios cubistas de espacio y tiempo: es por completo cambiante desde los puntos de vista del espectador, y para abarcarla, éste debe de fijar los máximos puntos de referencia posibles no sólo con respecto al espacio interior, sino con respecto a su entorno. En esta Villa, que intenta la máxima integración entre el hombre y la naturaleza.

Para el arquitecto, la urbanística de las ciudades debe basarse en el ambiente circundante de las mismas, en su paisaje y en su clima. El urbanista debe conjugar cartesianamente los medios y los elementos, que tienen que estar relacionados con la escala del hombre y con los naturales en una constante dialéctica.

La atrevida concepción de los nuevos planes urbanísticos para las ciudades sudamericanas y para Argel, que no se llevaron a cabo, se basan en un profundo análisis de las ciudades primitivas y en particular de las de la Galia romana, que estaban concebidas según el principio de previsión de las necesidades futuras: «El esquema de Argel —escribiría Le Corbusier en Manera de pensar la urbanística— expresa el urbanismo de una ciudad donde se encuentran, en un África renovada, la historia de dos civilizaciones, una topología difícil que ofrece los paisajes más extraordinarios, un ambiente geográfico que participa de dos continentes, un porvenir prodigioso y revela la seguridad que nace de la claridad de principios, la variedad y la adaptabilidad que son fruto de la feliz unión entre el hombre y la naturaleza, entre la realidad cotidiana y la elevación de la concepción.»

La actividad de Le Corbusier va en continuo aumento. En 1928 participa en la fundación del CIAM (Congreso Internacional de Arquitectura Moderna), celebrado en el castillo de La Sarraz, en Suiza, «El objetivo principal y la finalidad que aquí nos ha reunido —se decía en la acta de apertura del CIAM— es el ensamblar los diferentes elementos de la arquitectura actual en un todo armónico, y dar a la arquitectura un sentido real, social y económico.

En 1931, con el proyecto del albergue-refugio para el Ejército de Salvación en París, plantea por primera vez la regulación térmica a través de acondicionamientos de aire, y, en 1932, en el inmueble Ciarte de Ginebra, Le Corbusier realiza los primeros pisos dúplex.

En 1935, tras plantear dos años antes una propuesta urbanística para la remodelación del barrio marítimo de Barcelona, es invitado por Rockefeller para dar un ciclo de conferencias en los Estados Unidos, en las que plantea principalmente la problemática de los grandes rascacielos. La segunda guerra mundial merma un tanto la actividad práctica de Le Corbusier, que profundiza entonces en los problemas teóricos del urbanismo.

A diferencia de los módulos renacentistas en los que el hombre se consideraba un ser aislado en el cosmos, Le Corbusier crea, a partir de la estatura media del hombre con el brazo alzado, una serie ilimitada de posibles combinaciones que afectan desde las partes más pequeñas de una construcción hasta la relación de ésta con su entorno.

En la década central del siglo XX, Le Corbusier realiza numerosos proyectos (Unités d’habitation de Nantes y Berlín, pabellón Philips para la Expo de Bruselas, museo en Tokio, etc.), aunque su principal labor, que le ocupará desde 1956 a 1965, es la preparación de los planos y proyectos de la capital del Punjab, Chandigarh, al pie del Himalaya.

Con más de setenta años, Le Corbusier, que no ha abandonado la práctica de la escultura y la pintura, realiza como obras más notables el proyecto para la embajada de Francia en Basilea, el Visual-Arts Center de Cambridge, en Massachussets, que ha sido considerado como su testamento, el proyecto para un hospital de Venecia.

Le Corbusier, el arquitecto que había racionalizado los conceptos arquitectónicos tomando como base al hombre, murió en Cap Martin (Costa Azul) el 27 de agosto de 1965 al sufrir un ataque cardiaco durante un baño de mar.

VER: Biografia de Oscar Niemeyer, el Arquitecto de Brasilia

Forjadores del Mundo Contemporáneo – Tomo III- Entrada: Le Corbusier “el racionalismo arquitectonico” – Editorial Planeta

 

Objeto del Vestido Utilidad y Ejemplos del Vestido en la Historia

Objeto e Historia del Vestido – Ejemplos Gráficos

Nosotros veremos pronto que existen, desde el punto de vista del traje, tres propósitos diferentes: decoración, decencia e higiene. Ahora bien, en este post el propósito es científico, y en esta sección, higiénico. No podemos, por esta razón, considerar los problemas de arte, de economía política, ni de moral convencional, que se encuentran entremezclados con la higiene de los vestidos. Para realizar nuestro propósito necesitamos anotar solamente dos o tres puntos de interés general, antes de finalizar ocupándonos de la tercera y última utilidad de los trajes.

Los otros primates no necesitan vestirse—ya están vestidos por la Naturaleza—, pero el hombre es un ser de piel desnuda durante toda su vida, como los animales recién nacidos, o como los muy jóvenes de muchos animales inferiores que se encuentran después vestidos de pelo o de plumas.

Unicamente en los trópicos, y bajo la sombra protectora de los árboles, se encuentra una combinación de calor y de sombra, que es la que justamente apetece para andar desnudo. Para resistir los rayos solares abrasadores de los trópicos o el frío de las regiones algo alejadas hacia el norte o el sur de los mismos, hace falta una protección artificial.

Sin embargo, la evidencia histórica parece demostrar que el primer propósito de vestirse aparece en el hombre con fines puramente decorativos. El deseo del adorno personal es irresistible, y por esto venios que los adornos preceden al abrigo y a la utilidad en la historia de los trajes. En nuestros tiempos actuales, todavía persiste la complicación; y los higienistas se ven obligados a manifestarse en contra de muchas prácticas en materia de vestidos, que subordinan la higiene al adorno, o a lo que se cree ser adorno. Después de todo, los vestidos que mejor cumplen los preceptos higiénicos son, al propio tiempo, los que mejor y más completamente atienden a los intereses de la gracia y de la belleza.

La función higiénica y protectora de los trajes, por otra parte, no es, en sí misma, completamente sencilla, porque existen exigencias que varían y que no podrán ser atendidas por completo hasta que nosotros comencemos a estudiarlas seriamente, y que, por último, dependen de la maravillosa evolución del cuerpo humano.

En general, nosotros necesitamos en primer término los vestidos para conservar nuestro calor. Existen épocas y localidades que constituyen excepciones a esta regla general, que, por otra parte, es casi constante, correspondiendo evidentemente a la exposición y falta de defensa sin paralelo de la piel humana.

Esta exposición existe en ambos sentidos. Estamos amenazados por el frío, y estamos afectados también por el calor. Nuestra piel desnuda siente miedo no sólo de la elevada temperatura del aire, sino también del calor radiante. En lo que hace referencia al excesivo calor del aire, los vestidos no pueden hacer más que agravar nuestra situación. Pero pueden ser, en cambio, indispensables para proteger la piel de la acción directa de los rayos solares.

En las regiones del mundo en que es muy fuerte la luz del Sol, los hombres blancos se defienden por medio de som brillas, gorros de tela de  algodón blanco, o con armazones adecuados. Debemos recordar que estamos especialmen te expuestos por faltarnos mucho pigmentó en la piel, y que muchos tendemos más bien a perder esta protección natural del cráneo y del cerebro que nos ha concedido la Naturaleza.

Pero estas dos funciones en modo alguno hacen inútil la función protectora o higiénica de los vestidos.

Los vestidos nos defienden de la suciedad o deben ser empleados con este fin. Es indudablemente verdad que con demasiada frecuencia se usan los vestidos más bien al modo como se usaba la barredera doméstica—no meramente para quitar la suciedad, sino también para esconderla—. Si nosotros conocemos nuestro vestido y atendemos al modo cómo debemos vestirnos, nuestros trajes nos mantendrán limpios y nos protegerán contra todas las impurezas, lo mismo las muertas que las vivas.

Cuarto y último: algunas partes de nuestro traje realizan valiosas funciones protegiendo partes de nuestro cuerpo de las agresiones mecánicas del exterior. Un ejemplo especial de esto es el calor del bombero o del policía, que, indudablemente, supone un suplemento del cráneo en la misión tan importante de prestar una protección mecánica al cerebro. Por consiguiente, hay muy poco que decir en contra del empleo ocasional de una pieza rígida y dura del traje, con tales propósitos y en tal parte del cuerpo.

Completamente diferente, como vamos a ver, es el uso de una protección también rígida para el tronco, y más especialmente para la porción superior del mismo, que tiene de manera necesaria si hemos de vivir, que dilatarse y contraerse. Pero, en la porción más inferior del cuerpo, los vestidos han atendido constantemente a los fines de una protección mecánica, para los extrañamente desnudos y mal protegidos pies del hombre, sobre todo tratándose del hombre viajero, trabajador, constructor de caminos, zapador, etc.

Constantemente y en todas partes, han logrado ventajas con el calzado; pero encontraremos que el problema de auxiliarlos, sin causarles ningún perjuicio, resulta casi insoluble por completo.

Tales son, en resumen, las cuatro funciones protectoras o higiénicas de los vestidos: conservar nuestro calor, proteger la piel de la acción directa de los rayos del Sol, resguardarnos de la suciedad y de las impurezas, y protege) aquellos órganos que, como los pies están mal protegidos de las agresiones mecánicas.

Y ahora, nosotros podemos sentar los principos fundamentales que deben ser obedecidos, en relación con aquellas indicaciones. Una vez que nosotros los hayamos cogido—pero no hasta entonces—podemos adaptarlos a la exposición de los detalles de los vestidos internos y externos de las diferentes par tes del cuerpo.

Decimos, en primer término, que los vestidos conservan nuestro calor y la frase es justa. Nosotros podemos calentarnos desde fuera con los rayos solares, con caloríferos de agua caliente con chimeneas encendidas o con radiadores de vapor de agua; pero nada de todo esto nos libraría del peligro, si nosotros no guardásemos nuestro propio calor, como hacemos. Los vestidos, sin embargo no producen ningún calor ni es  su objeto. Ellos sencillamente, guardan nuestro calor, evitando que se pierda hacia el exterior.

El objeto de los vestidos: conservar el calor; no evitar que entre el frío:
El calor, naturalmente, es una realidad física; pero no ocurre lo propio con el frío, que es sencillamente la ausencia o, más bien, la ausencia relativa del calor.

Nosotros, en lenguaje corriente, ha blamos de evitar que entre el frío; pero éste no es una cosa cuya entrada se pueda evitar. Evitar que entre el frío es guardar dentro el calor, y, de este modo, lo que nosotros llamamos vestidos calientes (trajes de abrigo), no son de ningún modo más calientes que todo lo que está a su alrededor, sino que tienen, en realidad, exactamente la misma temperatura que todo lo que les rodea; pero, además, estos vestidos son malos conductores del calor, y de ese modo impiden que nuestro propio calor salga al exterior y se pierda.

Desde el momento que los vestidos tienden constantemente a retardar la salida de calor del cuerpo, y que el cuerpo no debe nunca subir de una cierta temperatura, se plantea una relación entre la cantidad de ropa que uno debe llevar y la cantidad de combustión que se produce en el cuerpo. Cabría esperri que las personas producirían menos cantidad de calor, en proporción con la mayor cantidad de ropa, y esto es exactamente lo que ocurre.

En conjunto las personas pequeñas, activas, movibles enérgicas, gastan menos abrigo que las personas de tipo opuesto, a causa ds que producen más calor y no necesitar retardar demasiado la salida de calor al exterior.

La intima e importante relación entre el régimen y el traje, el alimento y el abrigo: Este interesante punto suscita otro, la relación entre el régimen y el traje, entre el alimento y el abrigo. En el porvenir habrá que investigar bien este asunto, decidiendo el camino mejor para la salud.

Pero, verdaderamente, cuanto mayor es la dificultad que oponemos a la salida hacia fuera del calor producido po nuestro organismo por el exceso de abrigo, tanta menor proporción necesitamos en el régimen de los alimentos de tipo calorígeno. Probablemente, muchas de las discusiones entre las personas, científicas y no científicas, referentes al régimen, quedarían definitivamente resuel tas si llevaran a cabo sus observaciones en condiciones de abrigo y temperatura externa constantes.

Existen argumentos en favor de los trajes ligeros y de los trajes pesados Vestidos bien calientes, de abrigo, como, es llamamos, pueden conducir a la eco íomía en materia de alimentos que se jueman (grasas e hidratos de carbono, principalmente, las primeras), y la economía en el régimen es un asunto de importancia colectiva, y, con frecuencia también individual.

Por otra parte, una rápida producción y disposición de energía en el cuerpo puede conducir a una vdda más activa y más alegre, y puede, además, traer consigo una mayor pro teeción contra los microbios.

Las opiniones, en disputa, sobre vestidos ligeros y vestidos pesados: Si adoptamos el plan de vestidos ligeros que supone el consumo, seguramente no de la dieta ordinaria, excesivamente grande, sino de una dieta más amplia que la que sería necesaria en otro caso, nosotros tenemos, sencillamente, que suponer que los órganos de secreción, o, para hablar con mayor precisión, los riñones, se encuentran sanos.

Cuanto más se come, tanto mayor trabajo se impone, inevitablemente, a los riñones; cuanto más intensamente arde el horno, tanto más abundantes son las cenizas. De aquí, una regla sencilla y cardinal para todos aquellos casos en que los riñones padecen cualquier enfermedad o alguna alteración en su labor, o están, por lo menos, expuestos a padecerla con el transcurso de los años, de hacer lo más ligero posible el trabajo de estos órganos enfermos o predispuestos, y un camino para lograr esto es empleo de ropas de abrigo.

Esto tiene una doble acción, y nosotros debemos reconocer las dos partes En primer término, como ya hemos indicado, facilita la reducción de la dieta por conservar mejor la temperatura del cuerpo. En segundo, los trajes de abrigo estimulan la acción de la piel, que es también órgano de excreción, y que puede, de este modo, en una extensión pequeña, pero valiosa, soportar algo de la sobrecarga de los riñones.

El cuerpo no está hecho para los trajes sino los trajes para el cuerpo: Otro de los principios fundamentales del vestido, principio de aplicación universal, aunque constantemente ultrajado en la práctica. Es que los vestidos deben ser flojos, holgados, sueltos. El cuerpo no se ha hecho para los vestidos, sino los vestidos para el cuerpo. La Naturaleza no se propone ni espera que los movimientos del cuerpo, en conjunto, o los de cada una de sus partes sobre las restantes sean restringidos por ninguna otra cosa más que por la presión atmosférica, que gravita igualmente sobre todas
las partes, y, de este modo, no resulta incómoda para ninguna. Por este motivo, si nos ajustamos directamente los vestidos, corremos el riesgo de comprimir o restringir los movimientos.

Un sombrero estrecho o un cuello estrecho pueden dificultar el movimiento de la sangre en las venas, especialmente en la piel de la cabeza y en el cuello. Las venas, como regla general, van más cerca de la superficie que las arterias, tienen paredes mucho más delgadas que las de éstas y, además, la presión de la sangre que circula por su interior es mucho menor.

Por estas tres razones se deduce que las venas se encuentran especialmente expuestas a ser afectadas por las presiones externas. En cada uno de los dos casos que han sido citados anteriormente el efecto puede tender hacia la congestión del cuero cabelludo con sangre venosa, que es una sangre inútil.

De un modo análogo, la compresión de un calzado defectuosamente ajustado deforma más o menos los dedos de los pies de todas las personas que lo soportan.

Si la compresión de los vestidos se extiende a las paredes del abdomen, el perjuicio se extiende también a éste. La pared abdominal tiene que ser apta para moverse libremente en la respiración y para auxiliar los movimientos de los intestinos comprendidos dentro del abdomen. Pero esto no puede realizarlo si se encuentra comprimida o estorbada desde fuera.

De todo esto se deduce la regla de que, desde la cabeza hasta los pies, debe rechazarse toda compresión ejercida por el traje. No puede evitarse por completo tener que soportar el peso del traje propio, pero sí debe ser reducido a un mínimum; debe ser repartido uniformemente y ampliamente sostenido por los tirantes. Y, con una mayor observación, encontramos que la presión extensa, ejercida por las prendas de vestir, puede llegar a atrofiar un miembro o parte de él, privándole de su riego sanguíneo.

Este es sencillamente el secreto del método, actualmente ya en desuso, de los chinos para reducir el crecimiento de los pies de las mujeres. Los pies de las jóvenes son vendados de un modo tan apretado que se atrofian y se achican.

Algunas personas sufren de enfriamiento de sus manos o de sus pies, a causa de que ignoran esta regla de que los vestidos deben ser holgados. Si se lleva un guante o un calzado demasiado ceñido, la mano o el pie se encuentran privados de sangre; las extremidades del cuerpo conservan su temperatura por la sangre, porque, prácticamente, no producen calor por sí mismas. La vía más apropiada para mantener calientes las manos y los pies es la interna, y esto únicamente puede lograrse dejando que en ellos entre libremente la sangre.

El calor que producen los vestidos holgados se debe a que encierran aire: Un gas inmóvil o con escaso movimiento es un mal conductor del calor. Todos conocemos perfectamente la diferencia que existe, en sus efectos refrescantes, entre el aire tranquilo y el aire en movimiento.

De aquí se deduce que nuestros trajes nos conservan el calor, no sólo en sí mismos, sino también a causa de que aprisionan en su interior una buena cantidad de aire. Nos referimos, naturalmente, al solo caso en que se trate de vestidos holgados conformados a nuestro cuerpo Una misma cantidad de un material y tejido dados es más caliente en forma de vestido flojo que de vestido ceñido, sencillamente a causa de que, en forma de vestido flojo encierra una buena proporción de aire, y de este modo estamos más abrigados por el aire que por el traje.

Suponiendo iguales las restantes circunstancias, debe ser el vestido de mayor abrigo aquel que comprime ceñidamente aire; pero todos sabemos que no se usa habitual-mente un ceñido y ajustado impermeable, que es lo que mejor encierra el aire, pues verdaderamente, nosotros debemos procurar que nuestras ropas estén tan bien ventiladas como nuestras habitaciones. Dos o tres prendas holgadas de vestir dan, en cierto modo, la impresión de una cierta cantidad de aire entre las mismas y proporcionan un género de vestido todo lo bueno que se podría desear.

El problema general que sigue inmediatamente a todo lo que llevarnos expuesto es el. que hace referencia a cuál debe ser la materia de que estén confeccionados los vestidos. En este punto, podemos aprender de la lección que nos suministran los animales más próximos a nosotros; así veremos en seguida que el pelo es el vestido natural de los mamíferos, en variadas formas, como, por ejemplo, la piel del conejo, la del gato y la de la foca, y la ana de la oveja.

Por esta razón, en todas aquellas ocasiones en que se desea calor, se adoptan para vestir materiales de este género: piel o lana. Pero es equivocado suponer que el material de que se hagan los trajes lo constituye todo. Por el contrario, el hecho más importante, a propósito del material natural, es su admirable, y, por desgracia inimitable, textura. La lana de las ovejas no es simplemente caliente, sino que además es ligera, altamente absorbente y perfectamente ventilada.

Con mucha frecuencia nosotros tomamos esta exquisita materia convirtiéndola en un tejido denso, inflexible y no absorbente, y suponemos que con él se tiene que hacer un traje perfecto, porque está hecho con lana.

Las ventajas de la oveja podrían lograrse si considerásemos el caso de un hombre vistiendo un traje de piel de carnero. De este modo llevaría, no sólo el vestido de la oveja, sino además la piel de la oveja, que se aplicaría por fuera de su propia piel. Sin embargo, es posible tejer la lana en forma de un tejido flojo, cálido, aireado, que siga conservando algunas de las propiedades del vestido natural de los animales. Y veremos de este modo otra propiedad esencial del traje: debe ser absorbente.

La piel, como anteriormente hemos visto, es un órgano de excreción, y el problema consiste en impedir, en cierto grado, la salida a su través del calor, sin dificultar en lo más mínimo la expulsión de los excreta.

Es necesario que todos nuestros trajes sean, en alto grado, absorbentes: Por todo lo que acabamos de decir se comprende fácilmente que nuestras ropas, y por lo menos las mudables, que de un modo inmediato van aplicadas a la piel, deben ser absorbentes, y esta condición es la más necesaria, la más absoluta y la más imprescindible de todas las que tiene que reunir el vestido. La piel no necesita, si se la deja sola, ninguna disposición absorbente, como lo demuestra perfectamente la piel desnuda; el problema surge únicamente cuando nosotros tratamos de vestirla. Y la gran virtud de la lana aplicada a la piel, cuando está tejida en debida forma, es que es altamente absorbente.

En cambio, cuando está mal tejida, pierde esta propiedad. Esta es una de las múltiples razones por la que condenamos los «petos protectores», de moda desde muy antiguo. Son, realmente, debilitadores del pecho, a causa de que constituyen una interrupción de las funciones de la piel del pecho.

Algunas personas no pueden soportar la lana aplicada inmediatamente a la piel, a causa de que les produce una sensación muy incómoda, llegando en ocasiones a determinar lo que se conoce con el nombre de «eritema ele la franela»). Sin embargo, estas personas deben llevar ropas suficientemente absorbentes, aplicadas a la piel, y en estos últimos años, los fabricantes han producido, en competencia, una amplia variedad de ropas interiores hechas de seda, algodón, hilo o de combinaciones de estas substancias, que son perfectamente absorbentes, y que pueden ser recomendadas a todos aquellos que encuentren suficiente el abrigo que proporcionan.

No es ciertamente indispensable, desde el punto de vista de la salud, llevar tejidos de lana aplicados inmediatamente a la piel, siempre que los de otra substancia abriguen lo suficiente y sean, que es ¡o esencial, absorbentes.

Fundamentos del traje, basados en sencillos hechos fisiológicos del organismo
Toda la importancia real de este problema de la absorción se comprende fácilmente, desde el momento en que sabemos que el hombre, por término medio, elimina cada día, a través de su piel, aproximadamente, 705 gramos de agua, en unión de diferentes gases y una buena proporción de grasa. Este sencillo hecho fisiológico sugiere de una manera inmediata la idea de que debemos asegurarnos de que, así como nuestro traje exterior para los trabajos debe ser de abrigo, la ropa interior tiene que estar hecha de un material que sea absorbente, económico y fácilmente lavable.

Tales son, en líneas generales, los principios fundamentales del traje, considerados tan sólo desde el punto de vista de la higiene. En su composición debe atenderse debidamente, en conjunto, a sus cuatro funciones diferentes, y, considerando las necesidades de cada parte del cuerpo, recordaremos que todo traje debe, hasta donde sea posible, adaptarse a los principios que nos demuestra el perfecto vestido de tanta variedad de animales, vestidos que son de abrigo, pero perfectamente ventilados, cerrados, pero nunca ceñidos; bastante absorbentes, pero a la vez limpiables.

EJEMPLOS DE VESTIDOS EN LOS ULTIMOS 1000 AÑOS

VESTIDOS

historia de los vestidos

vestidos antiguos

Fuente Consultada:
Colección Moderna de Conocimientos Universales Editores M.W. Jackson, Inc. –  Tomo III – La Salud – Capítulo XIII – El Vestido

Microbios Utilizados En La Elaboración De Alimentos Útiles Al Hombre

Microbios Utilizados En La Elaboración De Alimentos
Útiles Al Hombre

En algunos microbios el trabajo químico forma parte integrante de su comportamiento. El hombre escoge de ordinario la especie microbiana que efectúe el trabajo requerido para sus necesidades, sometiéndola para ello a condiciones que motivarán que realice dicha tarea concreta con preferencia a cualquier otra.

Desde tiempo inmemorial existen microbios que elaboran productos para el hombre: el vino por fermentación del zumo de la uva, el vinagre por fermentación acética del vino y las diversas clases de queso con la fermentación de la leche que le proporcionan los animales domésticos: cabra, vaca, etc. Estas bacterias han contribuido durante siglos a trabajar por y para el hombre, el cual, aun antes de sospechar remotamente su existencia, perfeccionaba ya su arte laboral en la obtención de vinos, cervezas, vinagres y quesos de calidad cada vez mejor.

El grabado de arriba representa una antigua cervecería (siglo XIIII). Se pueden observar los cerveceros removiendo la cerveza en el recipiente de fermentación donde opera la levadura. En las industrias cerveceras modernas se emplea la levadura pura. Para obtener cerveza se hace fermentar con levadura un extracto de cebada malteada. Este tipo de fermentación se emplea desde hace millares de años. Sin embargo, liasta el siglo XVII no se pudieron observar al microscopio las células de levadura que en el siglo pasado se ignoraba que causaran la fermentación.

 

Microbios que originan el vino y la cerveza:

En los antiguos sistemas de obtención del vino las levaduras actuantes eran las que se hallaban de manera natural en las uvas. Al primer o segundo día después del estrujado aparecían unas levaduras, llamadas primerizas, las cuales iniciaban el proceso de fermentación y se reconocían fácilmente al microscopio merced a la típica forma de limón de sus células. Estas provocan la formación de un 4 % de alcohol en el jugo de la vid y perecen.

Después aparecen las verdaderas levaduras de vino, cuyas células son ovaladas y constituven unos enérgicos fermentantes capaces de elevar la cantidad de alcohol hasta un 12 ó 14 %, y a veces, aunque más lentamente, incluso a un 16 %, cantidad máxima en la que pueden subsistir y al llegar a la cual se halla consumido ya todo el azúcar del mosto.

Sin embargo, el vino se suele sacar de los odres y toneles al llegar la cantidad de alcohol a un 10 %, puesto que cuanto más tiempo permanezca en aquellos recipientes más probabilidades existen de que las bacterias acéticas, así como otros tipos de gérmenes intrusos, se desarrollen en su seno y provoquen la descomposición del vino.

Hoy día, antes de que el mosto fermente, se le añade un antiséptico, el bióxido de azufre, que elimina las bacterias nocivas y la mayor parte de levaduras primitivas; las verdaderas levaduras del vino quedan en las tinas como cultivo casi puro. Otra técnica empleada consiste en la pasterización del mosto, que queda así esterilizado, y luego se le inoculan cepas purísimas de levaduras de vino previamente cultivadas.

Para la fabricación de la cerveza se sumerge primero en agua el grano de cebada y se extiende después en un sitio cálido para que pueda iniciar su germinación; luego el grano así “malteado” se deseca y se muele. Después se mezcla la malta con agua hasta formar una masa que se deja expuesta a las transformaciones químicas que en ella realizarán no los microbios, sino las propias células vivas del grano de cebada.

El principal cambio que se opera es la conversión del almidón del grano insoluble en el agua en azúcar soluble en la misma. Por último se filtra y se obtiene un líquido claro llamado mosto de la cerveza, al que se añaden las levaduras que originarán la transformación del azúcar en alcohol. Las células de las levaduras usadas en la fabricación de la cerveza son redondeadas.

El anhídrido carbónico originado por la acción de las levaduras se desprende en burbujas y en grandes cantidades del mosto en fermentación, lo que constituye un peligro para la vida de los operarios, que pueden intoxicarse al respirar este gas inodoro. En las modernas cervecerías los tanques que contienen el mosto se hallan totalmente cubiertos para recoger el anhídrido carbónico procedente de la fermentación en recipientes de hierro adecuados.

El anhídrido carbónico así recogido es el «gas efervescente» que se añade a gran número de bebidas (incluída la cerveza). La efervescencia natural se consigue embotellando los líquidos en fase de fermentación; el anhídrido carbónico permanece comprimido en el seno del líquido, por lo que al destapar la botella se producirá una pequeña detonación por la presión del gas, cuyas burbujas determinan el característico sabor picante del líquido. En las bebidas efervescentes artificiales el gas se introduce a presión en el líquido antes de cerrar las botellas.

El mosto de la cerveza aumenta considerablemente de tamaño mientras dura la fermentación, produciendo una espuma que sobrenada en la superficie del líquido y que se emplea para una posterior elaboración de cerveza (antiguamente la usaban también los panaderos) ; no obstante, la mayor parte de dicho producto se aplica, ya en la elaboración de piensos para animales, ya en la industria química o farmacéutica.

La producción de vinagre es una industria derivada de las vinícola y cervecera. En algunos casos, como descubrió Pasteur, el vinagre es producido por bacterias que transforman el alcohol del vino y de la cerveza en ácido acético.

En otro tiempo se dejaba el vino en recipientes en los cuales se hacía actuar una masa gelatinosa formada en la superficie de precedentes fermentaciones y que estaba formada por colonias de levaduras y bacterias acéticas; actualmente se procede con técnicas que ponen las bacterias en condiciones de transformar en ácido acético el alcohol del vino mucho más rápidamente.

El ácido acético sintético se obtiene a partir de la destilación de la madera, pero éste puede ser perjudicial para la salud.

esquema proceso fabricacion de la cerveza

Industrias panificadora y quesera: La elaboración del pan constituye otra vieja industria microbiana, en la que, como en el caso del vino y de la cerveza, entran en acción las levaduras. Estas se desarrollan en el interior de la masa formada por harina y agua, proliferando y convirtiendo el azúcar de la harina en alcohol y anhídrido carbónico; el primero se volatiliza durante la cocción y el segundo se abre camino a través de la masa pastosa hasta que el calor del horno la convierte en una hogaza ligera porosa y también esponjosa.

Los panaderos no pueden esperar que la levadura surja en la masa de un modo espontáneo. Antiguamente se separaba en cada hornada un pedazo de pasta que recibía el nombre de ((levadura» y se reservaba para añadirla al amasado siguiente. Así, en el Evangelio se lee que Jesús dijo: «El reino de los cielos es semejante a la levadura que cogió una mujer y la mezcló con tres medidas de harina hasta que toda la masa quedó fermentada.».

Es decir, las levaduras al desarrollarse en la «levadura» hacían ésta apta para fermentar la masa tan pronto como era introducida en la misma.

Más tarde, varios países adquirieron la costumbre de usar levaduras procedentes de las cervecerías. A diferencia de los fabricantes de cerveza, que las necesitan para aprovecharse del alcohol que producen, los panaderos emplean las levaduras por el desprendimiento de anhídrido carbónico que originan, y aunque aquéllas no pueden realizar una función por separado de la otra, existen algunas variedades más útiles a panaderos o a cerveceros, según los casos.

En la actualidad existen industrias destinadas a la elaboración de levaduras especiales empleadas como materia prima en la panificación y pastelería.

esquema proceso elaboracion del panLa industria quesera, también microbiana, se basa en la acción de las mismas bacterias que agrian la leche, pues es el ácido láctico producido por aquéllas, a expensas del azúcar de la leche, el causante de la coagulación de esta última.

Antiguamente las mencionadas bacterias cumplían su cometido al aparecer de modo accidental en la leche, pero en la actualidad se suele introducir un cultivo especial de las mismas en leche caliente con objeto de que inicie el proceso.

Es corriente en las industrias del queso proceder a la pasterización de la leche antes de introducir los cultivos, con el fin de destruir los microorganismos que pululan en su seno, y podrían entorpecer su desarrollo.

Aunque los artesanos del queso creen que las bacterias existentes en la leche cruda proporcionan mejor sabor al queso, los industriales arguyen que no es probable que ello suceda ya que con la leche pasterizada, o sea exenta de gérmenes, se obtienen, de ordinario, resultados más uniformes.

Para la elaboración de la mayoría de clases de queso se emplea una sustancia llamada cuajo que se encuentra en el estómago de los rumiantes, la cual al ser añadida a la leche la convierte en cuajo y suero.

Luego, al entrar en funciones las bacterias, el ácido láctico que éstas producen en el suero caliente hace que el cuajo vaya adquiriendo cada vez mayor consistencia, y para que la acción del ácido se produzca con mayor rapidez y energía los queseros cortan aquel en pequeños pedazos.

Finalmente se deseca el suero y se mezcla el cuajo con sal.

Para fabricar pan se mezcla levadura a la pasta de agua y harina. Las células de levadura crecen y se multiplican (centro) y transforman el azúcar de la harina en alcohol y anhídrido carbónico. El alcohol se pierde con la cocción y el anhídrido carbónico esponja la masa.

En la elaboración de quesos fuertes se deja que las bacterias acidifiquen mucho el suero, a la vez que se comprime el cuajo a grandes presiones en un molde. En cambio, en los quesos más suaves se procede a separar el cuajo del suero antes de que las bacterias produzcan demasiada cantidad de ácido, con lo que se evita su endurecimiento inmediato, y luego se deja secar sin someterlo antes o después a ningún proceso de compresión.

En el queso no sometido a tratamientos modernos viven muchas bacterias, que alteran su sabor y consistencia, madurándolo, entre su elaboración y su consumo.

La maduración de un queso de tipo fuerte puede durar meses; en el suave bastan pocos días, transcurridos los cuales las bacterias lo tornan hipermaduro.

Existen algunas clases de queso que, al mismo tiempo que la acción bacteriana, precisan para su maduración la presencia de algunos hongos; las máculas de color azulado que se aprecian en los quesos de los tipos Stilton, Roquefort, Gorgonzola, etc., se deben a mohos.

Tres son los factores que diferencian los quesos:

1) la especie del animal proveedor de leche;

2) la clase de microbio presente en el proceso en el de elaboración;

3) el tratamiento que recibe el cuajo (tiempo, temperatura, cantidad de sal y humedad).

En algunos países se hace fermentar la leche con una mezcla coagulante de levaduras y bacterias lácticas.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/queso-gruyere.jpg

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/queso-roquefort.jpg

Arriba, una porción de queso de Gruyere suizo. Los numerosos agujeros son producidos por el anhídrido carbónico que esponja la masa cuando las bacterias hacen fermentar el azúcar contenido en aquélla. Abajo, otro exquisito queso de Roquefort francés. Pueden observarse las típicas venaduras de color producidas por colonias de hongos en vias de crecimiento. Abajo, mi crofoto grafías de hongos del queso de Roquefort.

Industrias de los curtidos y fibras textiles:

Los microbios no sólo se aprovechan para elaborar alimentos y bebidas, sino también para la industria del curtido de pieles. Si se dejan secar las pieles de animales sin someterlas a ningún tratamiento especial, se endurecen y se vuelven quebradizas; si se mojan las pieles no tardan en ser corroídas por las bacterias.

Antiguamente las pieles se sumergían en un baño de cal para eliminar el pelo; a continuación, y una vez limpias de cal, se procedía a extender una capa de salvado en fermentación o bien una pasta de excrementos de perro, gallina o paloma, cuyas bacterias originaban un ácido que neutralizaba los restos de cal y digería la sustancia interfibrilar de la piel.

Después se sumergía la piel en un baño de tanino, procedente de la corteza del roble, que combinándose con las fibras aisladas, hacía la piel flexible y resistente: la curtía.

El procedimiento presentaba tantas dificultades en cada paso y el resultado era tan incierto que los curtidores recurrían a su propio sistema que conservaban en secreto. Actualmente, una vez estudiados y conocidos los fenómenos químicos del curtido, se han abandonado definitivamente los sistemas clásicos nauseabundos para conceder primordial preferencia a las sustancias microbianas.

Otra industria microbiana es la de la pre paración del lino, cáñamo y yute con objeto de separar la parte leñosa de los tallos de las fibras textiles. Estas fibras forman parte del tejido liberiano constituido por los largos conductos a través de los cuales las sustancias nutritivas elaboradas en las hojas llegan al resto del vegetal.

Inmersos los manojos en agua corriente o estancada, los tallos de estos vegetales son machacados con piedras y se dejan fermentar. Inicialmente los tallos absorben liquido y se hinchan eliminando las sustancias solubles; aquí empieza la acción de las bacterias, consistente en reblandecer la pectina. o sea la sustancia que une las membranas celulósicas de las células vegetales.

El período de fermentación se interrumpe cuando se observa que las fibras se aislan y pueden deshilarse del tallo y la celulosa de las mismas no ha sufrido deterioro bacteriano.

Las fibras de lino, cáñamo y yule producen respectivamente los tejidos de lienzo, cordelería y arpillera. En cuanto ni algodón — planta también de aplicaciones textiles —, no es necesario someterlo al enriado, puesto (pie sus fibras no se hallan unidas con los demás tejidos de la planta, sino que se forman en las cápsulas que encierran las semillas.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/tenido.jpg

Representación del setecientos sobre las operaciones de teñido. Primero se ablandaba la piel con solución de calcio, después se raspaba y pulía el material con estiércol de gallinas en fermentación. Las bacterias del excremento maceraban la piel hasta hacerle absorber el tanino que se obtiene de la corteza del roble desecada previamente al horno (a la izquierda) y después macerada (en el centro).

Empleo de los microbios en la industria química:

También se recurre a la ayuda de los microbios para la elaboración de sustancias químicas. Probablemente, el alcohol fue la primera de éstas que el hombre obtuvo en su forma pura mediante la condensación en una vasija fría de los vapores del vino en ebullición. El alcohol, llamado en principio «espíritu de vino», fue destilado de éste modo primeramente por los árabes y más tarde por los alquimistas medievales; se empleaba en medicina (los «cordiales» con propiedades curativas se convirtieron en bebidas habituales), así como en la elaboración de perfumes. De la destilación del vino se obtenía el aguardiente y del grano de centeno, maíz, trigo, etc., fermentado se elabora el whisky.

Hoy día, se hacen fermentar con levaduras los desperdicios de las azucareras y después de proceder a la destilación se obtiene alcohol para los más diversos usos. Lo empleamos diariamente, pero nadie piensa con admiración, ni aun con gratitud, en las minúsculas células de las levaduras que generan alcohol a partir del azúcar.

Si se pidiera a un químico que transformase el azúcar en alcohol en su laboratorio sin ayuda de ningún microorganismo, lo haría, pero a costa de un trabajo ímprobo, difícil y costosísimo; y obtendría mucha menos cantidad de alcohol del que las levaduras conseguirían con una cantidad exactamente igual de azúcar.

Aunque en la elaboración de determinados productos puede recurrirse a los medios más diversos, es preferible su obtención por la acción microbiana.

El ácido cítrico, por ejemplo, polvo empleado para la preparación de jugos de fruta, caramelos y muchas otras clases de bebidas y alimentos, se halló en el jugo de la naranja y del limón, y después se extrajo de los agrios. Hoy día se elabora con el empleo de hongos cultivados sobre los desperdicios de las azucareras, del maíz y también de la aserradura de la madera; estos hongos transforman en ácido cítrico casi todo el azúcar presente en los desperdicios.

Un especial interés, por lo que a su actuación química se refiere, lo ofrecen las sustancias microbianas llamadas antibióticos que actúan a modo de antisépticos en la destrucción de bacterias dañinas. Sin duda, el más famoso de ellos es la penicilina.

Alexander Fleming

Alexander Fleming (1881-1955) Descubridor de la Penicilina

En 1929 Alexander Fleming (1881-1955), bacteriólogo en el Hospital Saint Mary’s de Londres, advirtió que en un cultivo de estafilococos en agar se había introducido una espora del moho llamado Penicillium, ia cual había originado la formación de una colonia que se hallaba circundada por un anillo de agar sin vestigio de estafilococos; era lógico pensar que alguna sustancia secretada por los mohos había causado la muerte de las bacterias de su alrededor. Esta sustancia, que después fue aislada gracias a la labor del biólogo australiano Howard Florey (n. 1898) y colaboradores, recibió la denominación de penicilina.

La obtención industrial de penicilina se realiza en tanques, donde se cultivan los mohos Penicillium en un líquido nutritivo, a través del cual se hace burbujear aire para suministrar oxígeno a los mohos y mezclar el cultivo. En la producción deben tomarse precauciones para que no se adultere el cultivo puro de los mohos, por lo que se esterilizan los tanques y el líquido nutritivo y se filtra el aire, ya que, f así como la penicilina destruye algunas clases de bacterias, puede ser destruida por otras especies de aquéllas.

El descubrimiento de la penicilina animó a la búsqueda de otros antibióticos de procedencia bacteriana de los que se descubrieron varios. De entre los más importantes cabe destacar la estreptomicina, la aureomicina y el cloramfenicol, todos ellos obtenidos de diferentes familias de un mismo grupo de microorganismos cuyas características estructurales oscilan entre las bacterias y los hongos. La eficacia de los mismos se extiende al tratamiento de las enfermedades penicilinorresistentes.

Es de creer que en su ambiente natural ciertos microbios producen antibióticos propios con el propósito de, eliminando los adversarios que podrían atacarles, extender los confines de su espacio vital.

Microbios coadyuvantes de la digestión:

Como hemos visto, el hombre aprovecha en su beneficio la acción microbiana en la fabricación de vino, queso, cerveza, panificación y en los tanques para la obtención de antibióticos de las modernas industrias químico-farmacéuticas. Algunos animales, sin embargo, conservan los microbios en su cuerpo, acantonados en el tubo digestivo con objeto de que éstos- intervengan en la digestión de determinados alimentos que consumen.

El ganado vacuno y lanar, así como otras especies de rumiantes, hospedan a los microorganismos en una de las cuatro cavidades en que se halla dividido su estómago; los caballos y otros animales herbívoros, en ciertas partes del intestino grueso. Tales microorganismos incluyen bacterias de gran tamaño y varias especies de protozoos.

En los herbívoros ciertos microbios especializados atacan la “celulosa que constituye la mayor parte de las plantas de los pastos y la transforman en otras sustancias similares al ácido butírico y al vinagre, producidos respectivamente por el vibrión butírico y las bacterias del vinagre. Estos ácidos poseen un óptimo poder nutritivo para los animales que los absorben en su sangre.

Es muy probable que estos microbios digestores sean esenciales para los animales que los albergan. Tras varios experimentos se ha podido observar que en los casos en que existe una cantidad suficiente de bacterias, los protozoos no son nunca necesarios.

La termita u hormiga blanca alberga en su estómago un tipo de microbios que intervienen en su proceso digestivo. Estas hormigas se alimentan de sustancias leñosas secas o marchitas o de hierba seca, que engullen después de haberlas triturado desmenuzándolas con sus robustas mandíbulas.

Microbios devor adores de lombrices:

En el suelo habitan muchísimas especies de lombrices microscópicas, algunas de las cuales infestan las raíces de las cosechas y causan innumerables pérdidas a la agricultura. Sin embargo, existen ciertos hongos «rapaces» que causan estragos entre las lombrices enemigas del hombre, por lo que puede considerárseles muy bien como microbios beneficiosos.

Para atrapar a las lombrices algunos tejen una especie de red de naturaleza pegajosa, otros fabrican diminutos lazos corredizos de diámetro perfectamente ajustado al cuerpo de sus presas a fin de que éstas puedan pasar a su través, otros, en fin, preparan sus lazos corredizos de modo que en fracciones de segundo queden sujetos en el cuello de sus víctimas. En todos los casos el hongo se desarrolla a expensas de los jugos que componen el cuerpo de su prisionero.

Ver: Beneficio de los Probióticos

Fuente Consultada:
A Través del Micoscopio – Editorial Salvat – M.D. Anderson – Capítulo Microbios Utiles Al Hombre

Historia de la Conservacion de Alimentos Métodos y Envases

Historia de la Conservación de Alimentos – Métodos y Envases

Toda la vida animal su subsistencia depende de su alimentación, sabemos muy bien que hasta el bien cuidado y alimentado perro doméstico, entierra cuidadosamente los huesos y oculta los restos de su comida, aun en las casas de la mayor abundancia, para poder aprovecharlos en caso de necesidad.

Exceptuando algunas razas que habitan en las zonas tropicales, este problema ha preocupado al hombre desde los tiempos más remotos, reconociendo su difícil solución, procurando siempre conservar su alimento, cuando éste se producía con exceso, guardándolo para aprovecharse de él en los períodos de escasez.

Existen muchos restos auténticos de grandes almacenes, construidos por los antiguos pueblos, que se destinaron a guardar las subsistencias alimenticias. Uno de los más interesantes es un subterráneo descubierto en Cnosos, en la isla de Creta.

En las ruinas de un palacio que data de 1500 antes de Jesucristo hay una serie de galerías subterráneas, en las cuales se colocaban grandes tinajas de barro, donde se guardaban los alimentos, listas grandes vasijas  indudablemente se cerraban herméticamente después de haber extraído el aire interior, para conservar seco el contenido.

Los antiguos egipcios descubrieron que podían conservar los cuerpos de los hombres y los animales momificándolos, y auxiliados por la sequedad del clima, consiguieron resultados verdaderamente maravillosos en este sentido.

Estos métodos, sin embargo, no fueron aplicables a la conservación de los alimentos, para la cual ellos acudían a otros procedimientos bien conocidos y más sencillos. Así también, muchas tribus salvajes adquirieron la práctica de secar completamente la carne con objeto de conservarla por largo tiempo, y descubrieron que ahumando y salando tanto las carnes como los pescados, se conseguía el mismo efecto.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/conserva1.jpg

VASIJAS DE BARRO DESCUBIERTAS EN CNOSOS, ISLA DE CRETA Se supone que fueron utilizadas para almacenar provisiones El gran palacio, bajo cuyas ruinas se encontraron, fue construido unos 1500 años antes de Jesucristo.

El arte de salar y el de conservar en vinagre, así corno la preparación de frutas en azúcar, son prácticas muy antiguas, aunque las razones químicas de los resultados con ellas conseguidos se hayan descubierto recientemente.

La ciencia de preservar los alimentos y el arte de fabricar envases económicos y eficaces es, indudablemente, un triunfo de los tiempos modernos.

El procedimiento actual de envase fraccionado de los alimentos data de la época de Napoleón.

El Gobierno francés, hacia fines del siglo XVIII, apreció la economía que resultaba de los nuevos métodos de conservar las substancias alimenticias, particularmente en lo relativo a los aprovisionamientos militares, y ofreció un premio de 12.000 francos a quien presentase un nuevo invento mejorando los intentos hasta entonces realizados.

Esta era una recompensa muy considerable en aquella época, así que fue grande el número de competidores. Entre los muchos que estudiaban entonces este asunto, estaba Francisco Appert, pastelero, fabricante de cerveza y destilador.

Appert trabajó desde 1795 a 1804, antes de encontrar un procedimiento satisfactorio a base de calentar el producto dentro de su recipiente y conservarle en él, de tal forma, que se evitase totalmente la entrada del aire.

El resultado obtenido fue tal, que persistió en sus experiendas, utilizando para ellas diversos materiales, habiendo perfeccionado el arte de modo que, hacia 1810, el Gobierno francés publicó una monografía titulada «Arte de conservar las substancias animales y vegetales» y decidió conceder el premio a Appert.

Appert envasaba sus productos en frascos de vidrio o de porcelana, añadiendo el agua suficiente para cubrirlos, y colocados los cierres de corcho, introducía los envases dentro de un depósito de agua que, gradualmente, calentaba hasta llegar al punto de ebullición, conservando esta temperatura durante un tiempo variable, según la naturaleza del producto a tratar.

Se dice que llegó a temperaturas comprendidas entre 88° y 93 ºC. en el interior de sus tarros, pero seguramente la máxima conseguida fue la correspondiente al agua en ebullición, o sea 100° centígrados.

Si se consideran los medios elementales con que contaba Appert, se apreciará que los métodos modernos no han superado, ni igualado siquiera, sus resultados.

Así, se recuerda que conservó huevos tan perfectamente que pasado algún tiempo podían emplearse frescos en cualquier delicado plato de cocina.

No puede decirse lo mismo de los diferentes procedimientos en uso para conservar este producto, aunque se aproximan mucho al primitivo, si el período de conservación no es demasiado largo.

Appert, como se ha dicho, empleaba tarros de vidrio o porcelana para sus productos, y este sistema de envases se considera, aun hoy, como el más eficaz para la conservación de substancias alimenticias esterilizadas.

Pero como son frágiles y caras, la industria de las conservas no pudo desarrollarse por completo hasta la invención americana del envase de hoja de lata. Appert, sin embargo, esconsiderado como el padre de esta industria, que ha resuelto el antiguo problema de conservar el exceso de alimentos en tiempos de abundancia para las épocas de escasez.

Ni Appert ni los primeros industriales que se ocuparon de este asunto conocían las causas del éxito de sus procedimientos.

Se deducía, desde luego, claramente que el efecto se debía a la exclusión del aire, idea demostrada por la experiencia que consistía en calentar el producto en un tarro separado, introduciéndolo después en el que debía ser conservado, procedimiento que daba siempre resultados desfavorables.

Teniendo en cuenta estos hechos, Appert trató de expulsar el aire de los recipientes mientras en ellos se calentaba el producto.

El Gobierno francés encargó al gran químico Gay-Lussac que investigara la cuestión, y éste informó en el sentido de que las substancias alimenticias se descomponían a causa de los cambios producidos por la oxidación, y qne la exclusión del aire en los tarros preparados por Appert evitaban estos cambios.

MAQUINA AUTOMÁTICA PARA HACER tOS CUERPOS CILINDRICOS DE LOS BOTES DE CONSERVAS: máquina cuya capacidad era de 6.000 envases por hora, arrolla los tubos y sierra los extremos, soldándolos. El carrete de hilo de soldar puede verse en el suelo.

Ésta teoría fue, por consiguiente, extensamente aceptada hasta que el famoso investigador francés Luis Pasteur hizo sus ensayos, demostrando de modc palpable que las causas de descomposición eran debidas a la existencia de ciertos microorganismos.

Los hombres de ciencia, en general, aceptan hoy el principio de que el aire juega un papel secundario en el proceso de la descomposición, aunque lo tiene en efecto, considerado como vehículo de aquellos organismos microscópicos, llamados indistintamente gérmenes, microbios, microorganismos o bacterias.

Las investigaciones científicas han demostrado, sin dar lugar a dudas, que los microorganismos existen en todas partes y en cantidad de millones inconcebible.

El agua que bebemos, el suelo que pisamos, el aire que respiramos, están llenos de ellos, aunque la mayoría son invisibles a simple vista. Algunos son inofensivos y muchos peligrosos y nocivos en determinadas circunstancias.

Muchos de ellos, llamados «parásitos», se desarrollan sobre los animales y plantas vivos; otros, conocidos con el nombre de «saprofitos», viven en los seres, animales y plantas muertos, y son precisamente los de esta clase aquellos que tienen la mayor importancia para la industria conservera.

Estos organismos que causan la des descomposición de las substancias alimenticias se eiasifiean por los bacteriólogos en tres grupos o clases: mohos, fermentos y bacterias.

La presencia de muchos de éstos en los alimentos es la principal causa de su descomposición, y el secreto en que se basa la conservación consiste, por consecuencia, en destruir todos estos organismos, impidiendo que los alimentos se pongan en contacto con otros de la misma naturaleza.

Una descripción de los diversos procedimientos empleados para conservar productos animales y vegetales aclarará la relación que existe entre los microorganismos citados y los problemas de la conservación, tal como se presentan en la industria.

En ésta se emplean tres sistemas fundamentales: de desecación, de aplicación de esterilizantes o de aplicación de frío o calor.

El método de desecación es, como se ha dicho, muy antiguo y se emplea extensamente. Los mohos, termeutos y bacterias no pueden desenvolverse en medios muy secos, y esto explica en gran parte, sin duda, el por qué del granéxito del proceso seguido por los egipcios en la momificación.

Muchos frutos, tales como ciertas nueces, suficientemente secas por el procedimiento natural después de maduras, se conservan por largo tiempo; otras, como los racimos de uvas, deben secarse con gran cuidado.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/conserva3.jpg

MAQUINA ENCABEZADORA: Coloca los fondos de las latas a razón de 140 por minuto. Los envases se transportaban hasta la máquina por su propio peso estando el operador en la plataforma superior

Se ha demostrado que la acción del humo y otros vapores desinfectantes son de gran utilidad para conser var en estado seco la carne y el pescado.

Los alimentos así conservados hay que guardarlos en lugares secos o preservarlos del aire, pues la humedad haría que los hongos y las bacterias comenzasen su acción destructora.

Toda buena ama de casa sabe que la sal, el azúcar o el vinagre, así como ciertas especias, son muy convenientes para conservar los alimentos.

Los fermentos y bacterias no pueden desarrollarse rápidamente en su presencia, pero no acontece lo mismo con el moho o los hongos, que se desenvuelven donde a los otros no les es posible.

Los dulces, los escabeches, así como los pepinillos y otras hortalizas en vinagre resisten bien contra los fermentos y las bacterias, pero pronto se forma en su superficie una capa de moho, a menos que se protej a con parafina o por cualquier otro medio que evite el contacto con el aire. En la práctica ocurre que en algunas conservas se forman ácidos lácticos u otros que producen la descomposición.

La conservación en silos se debe, en gran parte, a la formación de ciertos agentes que se crear a expensas de los mismos alimentos.

Los descubrimientos de Pasteur, naturalmente, hicieron que los experimentadores comenzasen a estudiar los medios de aplicar procedimientos químicos que destruyesen los microbios que infestan las substancias alimenticias, de suerte que los dejasen en condiciones de ser utilizadas por el hombre. Con este fin, han sido empleados el ácido bórico, el bórax, ácido salicílico, formaldehido, benzoato de sodio, así como el ácido sulfuroso y sulfitos.

Se ha discutido mucho sobre los efectos nocivos de estos antisépticos, y muchos atribuyen el aumento de irritaciones estomacales a su uso. La opinión general es opuesta a ellos, y las leyes sanitarias relativas a materias alimenticias han puesto un limite al empleo de aquellos productos, por más que aun se utilizan bastante. Realmente, para decidir en esta cuestión, se precisa una mayor información respecto al empleo de los antisépticos como medio de conservar los alimentos y, por el momento, el mayor número de datos ha sido reunido por los que persisten en usarlos.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/conserva4.jpg

CERRADORA AUTOMÁTICA Esta máquina cerraba los envases de modo incompleto con objeto de que en operaciones sucesivas pueda extraérseles el aire.

El frío impide que se desarrollen organismos tan desagradables, pero no los mata; no obstante todos los ali mentos pueden conser varse por largo tiempo si se guardan a temperaturas bajas Algunas substancias alimenticias pueden conservarse indefinidamente si se hielan, y la carne puede así almacenarse por largo tiempo, mejorando con ello su sabor frecuentemente y haciéndose más tierna.

Hay un límite, sin embargo, en cuanto a lo que se refiere al tiempo que pueden guardarse los alimentos en una cámara frigorífica, y cualquiera que sea la eficacia del método empleado, no responde a la general demanda de un procedimiento que permita conservar las substancias alimenticias indefinidamente en cualquier lugar, clima y temperatura. La respuesta a esta demanda se encuentra en los métodos de conservar en envases empleando el calor para destruir los microorganismos.

Puede asegurarse que todos estos elementos destructores se destruyen, a su vez, si se les somete a una temperatura suficientemente alta. El gran descubrimiento de Appert, aunque no puso ser llevado por él a la práctica industrial, sentó sencillamente el hecho de que, calentados los alimentos hasta una temperatura bastante elevada para matar toda clase de gérmenes y cerrados inmediatamente después sus recipientes, se impedía que otros nuevos elementos de destrucción pudiesen contaminarlos nuevamente, alcanzándose así la conservación más perfecta. Este es el gran principio en que se basa la conservación en recipientes cerrados, tanto si se usa en aplicaciones domésticas como en la mayor escala comercial.

A veces, los alimentos se pasteurizan, es decir, se calientan basta que algimas, aunque no todas, las bacterias se destruyen. Este proceso se aplica a menudo para la leche y otros alimentos que pueden sufrir alguna modificación desfavorable al elevar su temperatura hasta llegar a la esterilización completa. Esto, generalmente, prolonga el tiempo durante el cual el alimento no se descompone.

Si se llevase hasta el punto de perfecta esterilización, la materia alimenticia llegaría a hervir como por los procedimientos ordinarios, modificándose su gusto y hasta sus condiciones nutritivas.

llenado de frascos o envases

MAQUINA LLENADORA: llenaba los tarros, los cuales pasaban a la siguiente máquina cerradora.

Semejante en importancia al problema científico de la conservación de los alimentos, se ha presentado en la práctica el de la elección y fabricación de los recipientes que han de contenerlos. Appert y otros precursores en esta industria emplearon tarros de vidrio o de loza, que para usos domésticos y aun para ciertos preparados industriales, son desde luego reconocidos como los mejores envases.

Pero para la mayoría de los productos, los más extensamente utilizados son los botes de hoja de lata. Los envases de esta clase fueron inventados por Pedro Durand en Inglaterra, hacia el año 1807.

En su forma primitiva, era sumamente trabajoso hacerles a mano, y no lo era menos el llenarlos y cerrarlos cumpliendo las condiciones que exige una buena conservación. La historia de la industria conservera está, pues, ligada a la de su complementaria de fabricación de envases de hoja de lata, que nació y se desarrolló en América del Norte, país que, aun hoy en día, está a la cabeza de esta clase de preparaciones.

Las conservas, como productos comer cíales, aparecieron en América en 1819. En este año, Ezra Dagget y Tomás Kensett, que aprendieron el oficio en Inglaterra, comienzan a preparar salmón, langosta y ostras en conserva, en Nueva York. En 1820, Guillermo Underwood y Carlos Mitchell, comienzan la fabricación de conservas de frutas en Boston. Desde entonces, la casa Underwood ha continuado haciendo sus preparaciones, y es actualmente la más antigua fábrica de conservas del Norte de América.

Los envases de hoja de lata empleados por Underwood se llamaron «latas», y así ha quedado este nombre para ciertos envases de conservas. Es interesante notar que todas las fábricas de conservas que en un principio se establecieron comenzaron con la preparación de pescados.

La primera fábrica establecida en Baltimore se dedicó en 1840 a la preparación de ostras.  Un año después se inauguraba una fábrica de sardinas en conserva en Eastport, Mame; en la costa del Pacífico se estableció otra, que fue la primera, en 1850 y otra en Alaska en 1878.

Los primeros preparadores comenzaron confeccionando a mano los envases, en la forma descripta. En 1865 se inventaron algunos útiles para la industria, que se emplearon para estampar los fondos y tapas; pero en aquel tiempo, un buen obrero sólo podía preparar diariamente unas 150 latas. Desde entonces comienza una era de invenciones y perfeccionamientos en la industria de las conservas.

En 1877 aparece la primera máquina perfeccionada para hacer los rebordes, y esto permitió preparar 1.200 latas diarias empleando un solo hombre, y en 1880 se alcanzó una producción de 1.500 envases, con el trabajo de un hombre y un muchacho. Estas máquinas fueron puestas en uso gracias a tremendos esfuerzos de los fabricantes y con gran oposición de los obreros. Desde 1890, el progreso mecánico fue muy rápido.

El método más perfeccionado de hacer envases de hoja de lata consistía en soldar las tiras, que un muchacho corta a las dimensiones adecuadas para formar el cuerpo de la lata; esto se realiza en una máquina que, además de arrollar la tira y soldarla, forma los bordes de la misma.

Los aros así formados pasan a otra máquina llamada «header» (cabeceadora), en la cual dos chicos colocan las piezas que han de servir de fondo y tapa, pasando después a otro aparato «crimper» que los asegura más firmemente, antes de que otras máquinas automáticas ajusten y suelden los fondos de suerte que no dejen pasar el aire.

antigua maquina para la limpieza del salmon

“IRON CHINK” (CHINO DE HIERRO) PARA LA LIMPIEZA DEL SALMÓN
La manera de operar esta máquina es completamente automática; quita la cabeza, la cola, aletas, entrañas y sangre a salmones de cualquier clase, con peso de uno a diez kilogramos, y a razón de 6o salmones por minuto, sin que haya que variar ios ajustes para los distintos tamaños. Realiza ella sola el mismo trabajo que 6o operarios expertos en la preparación de pescado. D, es el tablero de alimentación. El primer mecanismo separa la cabeza del pescado, que entra después por la parte de la cola en el «chink», descansando sobre el lomo y en su recorrido por la ancha rueda. A, un juego de cuchillas giratorias cortan la cola, mientras que otras eliminan las aletas dorsales, las del vientre y las agallas; otra cuchilla abre ei vientre, y unas ruedas, en la parte superior del circuito, arrancan con su superficie acanalada ías entrañas del pescado; éste pasa después por el mecanismo que le limpia exteriormente y le lava, el cual se encuentra en lugar opuesto al de entrada. Mientras la limpieza exterior se realiza, se fuerza agua a presión dentro del pescado y ésta arrastra todo lo inútil.

La tapa, naturalmente, tiene una abertura de manera que pueda llenarse el envase. Cuando éstos están fríos, se ensayan en una máquina automática por inmersión en el agua para asegurarse de que no permiten la entrada del aire. Una instalación moderna de esta clase puede hacer con diez hombres y unos cuantos muchachos, 65.000 envases en diez horas de trabajo.

Existen como puede comprenderse, muchas variaciones en los procedimientos empleados para la construcción de envases, y se han inventado interesantes y complicados aparatos para poder atender a la demanda, cada vez mayor, de estos artículos. Para conservar algunas clases de pescados, hay que forrar la lata interioimente con papel, a fin de evitar la pérdida de color, así como también a algunas se les da una capa de esmalte para impedir que el producto tenga contacto con la hoja de lata empleada. Se ha discutido extensamente la forma de cerrar los envases ron estaño, especialmente si se emplea ácido para limpiar la superficie, pues éste puede ata car a la hoja de lata.

Para suprimir este inconveniente se inventaron los llamados envases higiénicos. En éstos, la tapa se prensa en maquinaria especial después de llena la lata; pero la junta se hace con un compuesto inofensivo, tal como cera o papel en lugar de estaño. Los envases se clasifican, por consiguiente, en de «tapa abierta», «agujero y tapón» y «cierre de cera», dependiendo, como indica su nombre, de que la tapa se coloque por cualquier medio de cierre mecánico, que se suelde un cierre menor que la tapa o que se asegure con cera en lugar de estaño. Todos deben lavarse cuidadosamente antes de emplearlos.

Esto se efectúa por una máquina automática que dirige un fuerte chorro de vapor o agua al interior del envase, que va marchando a su paso por la máquina.

Para hacerse cargo de la amplitud de esta industria, basta considerar que el capital de la «American Can Co.», que en 1901 abarcaba prácticamente todas las fábricas de conservas de los Estados Unidos se constituyó con un capital de dólares 88.000.000. El desarrollo de esta industria, que ha reducido extraordinariamente el precio del envase, ha hecho posible la aplicación del descubrimiento de Appert en la presente gigantesca escala.

Es evidente que con objeto de obtener conservas de primera calidad, es indispensable emplear productos escogidos con gran cuidado y entre las mejores variedades. Es importante también que la primera materia que haya de tratarse en una misma operación sea uniforme y en conveniente estado de madurez. Así, una mezcla de muchas variedades de arvejas, recogidos unos más maduros que otros, no pueden dar un producto uniforme ni de buena calidad. Por otra parte, la materia prima llega necesariamente de diferentes lugares y cultivadores, y el problema de selección es, por consecuencia, muy difícil en lo que se relaciona con la calidad del producto elaborado.

Cuando se considera también la diferencia que se nota, no sólo en el sabor, sino en que sean más o menos determinados productos, con sólo que se recolecten diez días antes o después, se comprenderá el gran cuidado y rapidez con que es preciso preparar las conservas para conseguir productos de primera calidad. La selección de substancias alimenticias para conservar es una importante y delicada operación. La industria de las conservas es muy amplia y aunque el principio fundamental es siempre el mismo, los sistemas de operar varían necesariamente según la naturaleza del producto que se trate. Hay también una gran variedad de maquinaria destinada exclusivamente a esta industria, alguna mucho muy complicada.

Damos aquí algunas indicaciones sobre el modo de conservar ciertos alimentos: Después de reunir el producto que se ha transportado a la fábrica, es necesario «clasificarlo», tanto por calidades como por tamaños. Esta clasificación por calidad se hace por observación personal, mientras que los distintos tamaños se separan, en general, mecánicamente. Se afirma que esta clasificación se lleva a efecto algunas veces en términos innecesarios.

Pero la mayoría de las gente desea una buena apariencia en el producto y prefiere, por ejemplo, que todos los arvejas sean, poco más o menos, de un tamaño uniforme, aunque mezclados grandes con pequeños se consigan de mejor gusto y más económicos. Es general que se prefieran los espárragos de una longitud uniforme, y a cambio de esta condición se paga mayor precio. Esto se demuestra por el hecho de que existan en el mercado decenas de  calidades de arvejas y duraznos en conserva.

Algunos productos alimenticios hay que clasificarlos a mano, pero para las frutas y legumbres esta operación se hace mecánicamente. La maquinaria para la clasificación por tamaños es muy variada, en apariencia, pero depende, esencialmente de dos principios fundamentales. Así, en uno de los tipos principales, se hacen pasar las frutas, para separarlas, por una serie de agujeros de diferentes tamaños; éstos pueden estar practicados en cilindros rotativos o en placas cribantes; las frutas o granos, al pasar por una serie de cribas sucesivas, van separándose según su diámetro.

En otras clases de máquinas, el producto que va a clasificarse rueda por un plano inclinado con ranuras de ancho variable, por las cuales cae cuando su diámetro lo permite. Una máquina ingeniosa para clasificar las manzanas se funda en el principio de que una fuerza determinada lanzará un cuerpo tanto más lejos cuanto más ligero sea.

La separación por calidades se hace generalmente a mano. En el caso de los arvejas verdes, sin embargo, se sabe que los más tiernos y delicados son muy ligeros  y flotan, mientras que los viejos y más pesados se hunden, y este principio puede aprovecharse para la clasificación necesaria de este producto. Echando sal en el agua, gradualmente, puede llevarse la clasificación al límite que se quiera según la ligereza de las arvejas.

Todas las frutas y legumbres deben recogerse y prepararse cuidadosamente, desechando las defectuosas. Eos granos, ciruelas y cerezas, deben limpiarse de tallos y hojas; el maíz, desgranarse, así como a las arvejas y a las judías verdes debe quitárseles las hebras. Algunas de estas operaciones pueden hacerse a máquina, pero otras es indispensable realizarlas a mano.

Después de las operaciones preliminares, la mayoría de las frutas y legumbres deben lavarse cuidadosamente. Para este trabajo se han inventado ingeniosos aparatos, y otros para removerlos y enjugarlos, según la clase de los productos y la dificultad de quitarlos el polvo. Un tipo común de máquina de lavar es la conocida con el nombre de jaula de ardilla.

Consiste en un largo cilindro cubierto de tela metálica, guarnecido, a veces, interiormente con listones dispuestos en hélice, lo que permite lavar el producto, transportándole, además, de un extremo al otro del tambor. Un tubo, montado según la longitud del cilindro, extiende las legumbres y frutas a medida que avanzan por el cilindro.

Otras máquinas lavadoras están provistas de paletas que se mueven lentamente y remueven el producto, extendiéndole. También depende de la clase del producto tratado el procedimiento empleado para lavarle y el que esta operación se prolongue más o menos. Así, mientras los granos sólo precisan una ligera inmersión y rociarlos con una lluvia fina, los tomates necesitan fuertes chorros de agua para limpiar totalmente su superficie. Muchas frutas, después de lavadas, deben mondarse y quitarlas los carozos; así, los duraznos se mondan y descarozan; a las manzanas y peras se las monda y se las quita el corazón y las cerezas se deshuesan, todo mecánicamente. Una deshuesadora de cerezas puede preparar siete toneladas de fruta en diez horas de trabajo.

Muchas frutas y legumbres necesitan lo que se conoce con el nombre de «blanching», y, normalmente, es la operación que sigue al lavado. Esta denominación se deriva de la palabra francesa blanchir, que significa «escaldar», y no «blanquear», corno se emplea. La mayoría de las legumbres se escaldan, introduciéndolas en agua hirviendo unos minutos para ablandarlas. En el caso de los duraznos, por ejemplo, el procedimiento empleado en gran escala para preparar su conserva no es muy diferente del descripto para el lavado en un cilindro, y se les ablanda de manera que puedan envasarse más rápidamente, dándoles al propio tiempo un color uniforme.

Con esta preparación, el producto queda dispuesto para colocarlo en los envases, aunque algunas veces se lava nuevamente después del escaldado. Eos frutos deshuesados, después de sufrir esta operación, se lavan inmediatamente, se escalden o no. Los envases se llenan, automática o semiautomáticamente, por medio de máquinas especiales.

Algunas de éstas miden con gran exactitud la cantidad que debe llevar cada envase; otras necesitan para esta operación el auxilio de un obrero. En general, cada producto —tal como el maíz, arvejas, tomates, judías verdes, leche, pescado, etc.— necesita una maquinaria especial y, consecuentemente, hay una gran variedad de aparatos.

Llenos los envases, se procede a cerrarlos; pero antes es preciso someterlos a otra operación, la más importante de toda la serie de ellas, y que consiste en quitarles todo el aire que puedan contener, y para lo cual se les hace pasar por un baño de agua hirviendo. Las máquinas que realizan esta operación están formadas por una fuerte caja a lo largo de la cual marchan los envases llenos, sumergidos en agua o en una atmósfera de vapor a alta temperatura y arrastrados por un transportador de cadena sin fin, desde donde pasan a la máquina que los cierra o tapona.

Hay también máquinas que desalojan el aire por medios mecánicos, sin que intervenga el calor, y al propio tiempo que se cierran los envases. Algunos productos, como el maíz, se colocan en los enva ses cuando están calientes, y no es preciso hacerles pasar después por la máquina de desalojar el aire, y esto obedece a que cuando los envases se llenan con substancias calientes, al enfriarse éstas se produce un vacío parcial. Otras veces el envase se llena en frío y después se calienta para que salga el aire por un pequeño orificio que se cierra con una gota de estaño.

Este es el método que se sigue para desalojar el aire de los envases higiénicos, pues la operación, realizada por procedimientos puramente automáticos, es menos segura.

Los envases higiénicos o de tapa abierta se cierran a veces en frío, asegurando herméticamente la junta entre el borde de la lata y la cubierta mediante un cemento o pasta. Los agujeros y tapones pueden cerrarse por medio de máquinas automáticas que limpian la tapa, la colocan y la sueldan a razón de sesenta por minuto.

Las conservas así preparadas se ensayan contra las pérdidas por cierre defectuoso, sumergiéndolas en el agua. El promedio de envases defectuosos es muy pequeño.

Después de todo esto, se esterilizan las conservas, calentándolas. Como se ha dicho, la temperatura de 100° C. es generalmente suficiente para matar la mayoría de los organismos, y aun sin llegar a la temperatura del agua hirviendo puede conseguirse el mismo resultado; para ello es suficiente introducir las latas en agua a alta temperatura o en vapor durante algún tiempo.

Con productos que no pueden soportar una temperatura de 100° C. hay siempre la incerticltimbre de haber alcanzado la esterilización en una sola vez, y, por lo tanto, se repite la operación dos o tres veces, cuando la temperatura no llega a la de ebullición del agua.

Conocida la propiedad del vapor de agua, según la cual, a medida que aumenta su presión crece la temperatura, algunos productos que pueden someterse a temperaturas superiores a 100° C. se esterilizan en marmitas autoclaves de tipo vertical, inventadas por A. K Shriver, un fabricante de Baltimore, siendo preferidas por las fábricas del este de los Estados Unidos; en cambio en el oeste, en la costa del Pacífico, tienen mejor aceptación las marmitas de tipo horizontal, dependiendo la elección en gran parte, de la superficie de que se disponga y de la capacidad diaria en producción de cada una de las líneas o series de aparatos.

En las marmitas cerradas, la presión varía de 0,35 a 1,05 kilogramos por centímetro cuadrado, que corresponde a una temperatura de 103o a 127o C, asegurándose la destrucción de los organismos en una sola operación.

Estas marmitas reciben generalmente el vapor de una caldera y van equipadas con dispositivos especiales para regular la presión automáticamente y, con ella, la temperatura que se fija en el grado necesario con gran exactitud. En los modelos más perfeccionados, la entrada del vapor se corta automáticamente, dejando entrar, en cambio, aire y agua, que enfrían las conservas.

Es muy importante que el enfriamiento de las latas sea lo más rápido posible después de la esterilización, pues las conservas mantenidas durante algún tiempo a temperatura elevada se perjudicarían en su calidad. El enfriamiento puede hacerse o enfriando la marmita con sus envases o rociando o sumergiendo éstos en agua fría. Después de frías, se limpian las latas y, a veces, se barnizan para evitar que se oxiden. Se pegan en seguida las etiquetas, valiéndose también de máquinas automáticas, y queda ya la mercancía dispuesta para ser colocada en cajas y exportarse.

Una de las operaciones más interesantes en esta industria es la que se realiza en las fábricas de conservas de salmón, en la costa del Pacífico. Este espléndido pescado es muy abundante en el río Columbia, al norte de Alaska.

A continuación reseñamos los procedimientos de fabricación que emplea esta importantísima industria. Cuatro son, de las muchas variedades de este pescado, las que se utilizan para la conserva, es decir, el chinook o salmón rey; el de lomo azul u ojo de zueco; el plateado y el de lomo jorobado. El color de la carne de estas diversas clases varía desde el rojo fuerte a un rosado pálido, y aunque las carnes de menos color son realmente superiores, son siempre preferidas las rojas. Al principio todas las operaciones se hacían a mano, y como el trabajo preliminar era sucio y desagradable, sólo los indios y chinos lo ejecutaban.

El problema de la mano de obra era complicado, pues había que pescar los salmones en una cortísi-ma época, que dura pocas semanas, cuando el salmón remonta el río para desovar.

Estas dificultades obligaron a inventar el aparato conocido en América con el nombre de «iron chink» (chmo de hierro), llamado así por ser «chink» la de nominación que se da a los chinos en aquella zona.

maquina cortadora de pescado

CORTADORA DE PESCADO
El pescado es conducido bajo las cuchillas, que lo dividen en trozos de altura adecuada a la de los envases que se empleen.

Dicho artificio es el más interesante de los que utiliza la industria conservera, y uno de los más ingeniosos inventados por el hombre. Aunque parece complicado, es, en realidad, muy sencillo en su funcionamiento, siendo éste muy seguro y exento de desarreglos.

Después de que el pescado sale del «chink» pasa al aparato cortador, donde es dividido en trozos de longitudes adecuadas a los envases que se vayan a emplear. El cortador consiste en una armadura que lleva cierto número de cuchillas circulares y rotativas, colocadas en un eje común, bajo el cual se coloca el salmón, que es arrastrado por un transportador de cadena. La separación de las cuchillas es variable, con objeto de poder dar a los trozos la longitud conveniente. Estos caen en un recipiente, desde donde se envían a la máquina de llenar.

antigua maquina llenadora de envases

MÁQUINA LLENADORA Esta máquina es de aplicación especial a la conserva de salmón.
Llena automáticamente los botes y agrega la sal necesaria.

Los envases pequeños se llenan a mano, pero para los grandes se emplean máquinas automáticas, que fuerzan a entrar los trozos de pescado en el envase por medio de una palanca. Las latas se lavan después y pasan por una máquina de pesar que, automáticamente, retira todo lo que sobra de peso; vuelven de nuevo a la máquina de llenar y pasan a pesarse por segunda vez.

Los envases higiénicos, o de tapa abierta, se emplean mucho en la conserva del salmón, pasando todos por una máquina de rematar la junta automáticamente, colocando la tapa en el envase y haciendo un reborde en algunos puntos, pero dejándola aun abierta para que pueda salir el aire, y conseguido esto, pasan a un aparato compresor que cierra herméticamente. Estas conservas se esterilizan de la manera usual, pero más intensamente y por más tiempo que las frutas y legumbres.

La industria de la conserva del salmón empleaba en tiempos procedimientos muy desagradables y antihigiénicos, pero gracias a la transformación radical introducida en ella, ya no ocurre lo mismo.

En las modernas fábricas de conservas de salmón, equipadas con maquinaria automática, no hay razón que impida preparar este producto tan bien, si no mejor, que los frutos y legumbres. La industria de conserva de salmón ha hecho progresos muy grandes, tal vez mayores que otras de la misma especie, y tiene además una gran importancia comercial.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/conserva9.jpg

LLENADORA AUTOMÁTICA PARA LENTEJAS Y ARVEJAS VERDES
Esta máquina mide coa exactitud la cantidad de habichuelas o guisantes que deba contener cada euvase, y, además, un dispositivo especial agrega la cantidad ]usta de líquido o salmuera.

Durante muchos años, las conservas de substancias alimenticias se miraban con cierto recelo, y las fábricas se conocían por su mano de obra barata, condiciones desagradables y vecindad poco higiénica.

Afortunadamente, los fabricantes se convencieron de que la mejor propaganda que podían hacer era tener sus fábricas limpias, y muchos hacían resaltar las condiciones higiénicas de sus instalaciones al anunciar sus productos.

Las leyes de la mayoría de los Estados definen, en la actualidad, las condiciones según las cuales puede autorizarse el funcionamiento de las fábricas de conservas, y aunque dichas leyes no son todavía uniformes, se tiende a conseguirlo, fundándose en razones de salubridad.

Las conservas de carnes para el comercio interior en los Estados Unidos se preparan bajo la inspección oficial, no pudiéndose vender carne que no haya sido reconocida por los técnicos oficiales. Semejante sistema de inspección es de suponer que se extienda a las demás industrias conserveras, pero, por el momento en los Estados Unidos se deja amplia libertad a cada uno de los Estados para que establezca las restricciones que estime convenientes.

Fuente Consultada:
Colección Moderna de Conocimientos Universales – Editores W.M Jackson , Inc. – Tomo V – La Industria – La Maquina de Conservas-

Historia de la Máquina de Coser Inventores y Evolución Tecnológica

Historia de la Máquina de Coser

Nombre del Inventor y Evolución Tecnológica

Podemos decir que la historia de la máquina de coser no existiría sin el antiguo arte de coser a mano. La gente comenzó a coser a mano hace unos 20.000 años, cuando las primeras agujas se hicieron con huesos o cuernos de animales y el hilo hecho de tendones de animales. Nuestro instinto inventivo explica la progresión natural para querer mejorar las técnicas de costura y hacerlo menos laborioso. Fue durante  la Revolución Industrial en el siglo XVIII, cuando el aumento de la demanda de prendas creció fabulosamente y la necesidad de disminuir la costura manual en las fábricas se convirtió en primordial, para abastecer las exigencias comerciales de esa ápoca.

Se dice que este invento fue el primer producto de la Revolución industrial específicamente concebido para aligerar las tareas del ama de casa. La máquinas de coser sencillas se emplean para confeccionar o arreglar la ropa en casa. Los modelos más avanzados se utilizan para la confección industrial.

En cuanto a su funcionamiento, para coser dos piezas de tela, lo primero que hay que hacer es enhebrar el hilo. Desde el carrete situado arriba a la derecha, el hilo se pasa por varias guías que controlan su recorrido y tensión, antes de introducirse por un pequeño orificio situado en la parte inferior de la aguja.

Otro hilo que procede de un carrete (canilla) situado por debajo de la superficie de costura, y se entrelaza con el hilo superior para formar las puntadas.  Las piezas de tela previamente hilvanadas se colocan junto a la aguja, y se baja el prensatelas para mantener la tela contra dos hileras de dientes metálicos que hacen avanzar la tela a velocidad uniforme cuando se acciona el pedal de costura.

La historia del invento es muy poco conocida y mucho menos quién fue el inventor.La máquina de coser tardó en aparecer, y éste es uno de los misterios de la historia de los inventos. No lo hizo hasta el primer tercio del siglo XIX en Francia, y se cree que la idea surgió del sastre llamado Bartolomé Thimonnier, que en 1830 construyó la primera máquinas de coser.

La idea de una máquina para coser telas era bastante natural, pues ya existían desde hacía tiempo ingenios que trazaban dibujos en el tejido sirviéndose de patrones. De lo que se trataba era de fabricar una máquina lo bastante pequeña y cómoda para uso doméstico.

Para el divulgador científico Isaac Asimov, el invento nació a partir de una serie de prototipos malogrados, el primero que realmente prendió y que no tardó en ser usado fue el inventado por el norteamericano Elias Howe (1819-1867). En 1846 obtuvo una patente de su invento, en el cual el ojo de la aguja estaba situado cerca de la punta. Empleaba dos hilos, y las puntadas se efectuaban mediante una lanzadera. Howe demostró la utilidad de su máquina compitiendo con cinco mujeres cosiendo a mano, a las que venció con facilidad.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/maquina-coser1.jpg

Inventor de la Máquina de Coser Elias Howe (1819-1867)

Aunque la invención de la máquina de coser se atribuye a Elias Howe, cuyo aparato, patentado en 1846, contenía la mayor parte de los dispositivos de la máquina actual, no fue sino el resultado de numerosos ensayos realizados un siglo o más tiempo antes de dicha fecha. La idea original fue de un inglés, Carlos F. Weisenthal, que obtuvo una patente en 1755 para un aparato que facilitaba el procedimiento de bordar, y para perfeccionarlo se hicieron muchas pruebas en Inglaterra, antes que los inventores americanos dirigiesen su atención a este objeto, ocurriendo en este caso lo mismo que en el de otras invenciones mecánicas, que son el resultado de los esfuerzos de muchos inventores, alcanzando el éxito los que se aprovechan de él, mientras que permanecen generalmente ignorados los que más eficazmente cooperaron al triunfo.

La invención de Weisenthal nunca llegó a aplicarse mucho, porque consistía en el empleo de una aguja de dos puntas con el ojo en el centro, moviéndose de atrás a delante, por medio de dientes colocados a los lados.

Es noble reconocer que un par de añoa antes en 1844, el inventor inglés John Fisher diseñó una máquina de coser que funcionaba de una manera muy semejante a las actuales, es decir, todas sus piezas trabajaban coordinadamente como un conjunto único de piezas móviles y fue un gran avance para las próximas creaciones. Un verdadero ejemplo del ingenio humano. Sin embargo, un trabajo de archivo fallido en la Oficina de Patentes resultó en la pérdida de su patente, por lo que nunca recibió ningún reconocimiento.

Para otros autores la máquina de coser fue inventada por el francés Barthólemy Thimonnier en 1830. Daba unas doscientas puntadas por minuto, bastantes más de las que podía dar un sastre a mano, por muy hábil que fuese. Thimonnier empezó fabricando uniformes para el gobierno. Pero su máquina era muy simple y la verdadera máquina de coser como la conocemos actualmente la inventa el bostoniano Isaac Singer en 1851, de quien hablaremos al final deeste post. Singer era mecánico, tenía dos mujeres y ocho hijos y perseguía el dinero. Un juez decidió que había copiado el invento del también bostoniano Elias Howe y le obligó a pagarle royalties. Mientras se celebraba el juicio, fundó la Singer Company en 1853.

La máquina de Thimmonnier es notable por llevar sólo una aguja con punta para atravesar la tela, estando provista de una entalladura en la que se aloja el hilo. Ea presilla o puntada se formaba por el hilo envuelto alrededor de la aguja, que le llevaba a través del material. Este se movía hacia adelante una cierta distancia, para permitir a la aguja descender nuevamente. En esta disposición, las presillas formando la cadeneta de puntadas se hacían en la parte superior del material.

Tambien impresionados quedaron los amigos del inventor con esta máquina, que adelantaron el dinero preciso para establecer una fábrica, y la empresa tuvo tanto éxito que algunos años más tarde trabajaban ochenta máquinas. Pero las costureras y los sastres no vieron el asunto con tanto entusiasmo. Como ocurrió cuando Hargreave construyó sus telares, creyeron que las máquinas perjudicaban a sus medios de vivir y procuraron destruir al enemigo común; y fue en aquella ocasión, en Francia, donde una multitud descontenta de obreros manuales destruyó las máquinas de la fábrica de Thimmonnier.

Sin desmayar ante esta manifestación de antagonismo violento de la multitud, el inventor continuó sus esfuerzos y construyó máquinas perfeccionadas, pero no encontró apoyo financiero entre sus amigos, que, evidentemente, temían otro motín entre los obreros, si se trataba de restablecer los mecanismos para coser. El inventor desalentado, abandonó sus trabajos.

 

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/maquina-coser2.jpg

La máquina de coser fue inventada por el francés Barthólemy Thimonnier en 1830

Y aún quedan dudas, debemos remontarnos al siglo anterior, pues la enciclopedia ENCARTA nos informa que la primera máquina de coser fue patentada en 1790 por el inventor británico Thomas Saint y hoy es la mas aceptada en cuanto al origen del invento doméstico. La máquina de Saint, que estaba diseñada para coser piel y tela, usaba un único hilo y formaba una puntada en cadena. No se usaba aguja sino una lezna para perforar el material que se estaba cosiendo. Otro mecanismo colocaba el hilo a través del agujero, tras lo cual una vara parecida a una aguja con un punto hendido llevaba el hilo a través de la parte inferior, donde un gancho recogía el hilo y lo llevaba a la parte delantera para la siguiente puntada. Cuando el ciclo se repetía se formaba un segundo bucle con el primero en la parte inferior de la prenda, creando así una cadena y el cierre de la puntada. Sin embargo, la máquina de Saint nunca pasó del prototipo.”

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/maquina-coser3.jpg

Asi que podemos asegurar que la verdadera historia de la máquina de coser esencialmente comienza aquí. El inglés Thomas Saint diseñó la primera máquina de coser de este tipo. La patente describe una máquina accionada con una manivela para ser usada en cuero y lona. Nadie sabe si Saint construyó un prototipo, pero en 1874, William Newton Wilson encontró los dibujos de la patente. Fueron tan detallados que construyó una réplica, lo que demuestra que funcionó.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/maquina-coser4.jpg

Este prototipo era de madera en su mayor parte, con un brazo saliente, en el cual se colocaba una aguja vertical y una lezna, que hacía los agujeros antes. En la parte superior del brazo tenía una canilla o carrete que suministraba el hilo continuamente. La puntada era igual a la del aparato de Weisenthal, llamándosela de «tambor» o de «cadeneta». Se formaba una presilla, empujando la aguja a través de la tela o cuero; un segundo empuje pasaba los hilos por esta presilla, formando otra segunda, a través de la cual se empujaba nuevamente la aguja para formar una tercera, apretando la primera en el tercer impulso.

Esta clase de puntada se empleó durante muchos años para facilitar el trabajo de costuras fuertes. Parece ser que Saint no consideró práctico su sistema para sustituir en general la costura a mano. A ésta siguieron, en este sentido, otras invenciones de menor importancia, pero ninguna máquina llamó la atención.

A pesar de la importancia de este invento, este no fue muy bien recibido por las mujeres.Por aquella todo se hacía a manos y miles de mujeres cuidaban con esmero la precisión y calidad de su trabajo. Ellas aducían que la máquina no pudiera ejecutar el trabajo con la limpieza, seguridad y perfección con que lo realizaban los dedos femeninos. Tantos años de práctica con el uso de la aguja, no podía ser reemplazado por una máquina rara , que muchas veces se rompía por el exceso de trabajo.

Con el paso del tiempo el uso industrial, en la fabricación  de adornos, tejidos y demás artículo demostró que la producción manual ya no podía competir con el desarrollo de estas máquinas de coser, que hay aumentar considerablemente la producción bajaban consecuentemente los costos de elaboración.

Utilizando así esta nueva invención, se extendieron los innumerables grandes almacenes especializados en la fabricación de ropas hechas para ambos sexos, que hoy permiten a todos vestir mejor y a un coste mucho menor del que pagaban nuestros menos afortunados antecesores.

LAS CONSECUENCIAS EN LA COSTURA A PARTIR DE LA MÁQUINA DE COSER

La introducción de la máquina de coser necesitó una modificación radical en el arte de la costura. Muchas de las primeras tentativas hechas para coser a máquina siguieron la idea de imitar la costura a mano, valiéndose de una aguja que hacía entrar y salir en la tela por “dedos mecánicos o dientes”, pero todas estas invenciones fracasaron. Se consideró preciso abandonar por completo el método convencional de asegurar las telas, ideando otros medios de unirlas más adecuados al empleo de máquinas.

En los primeros aparatos construidos se empleaban hilos sueltos, no pudiéndose conseguir una longitud uniforme en la puntada. Pero pronto se idearon mecanismos donde el hilo podía utilizarse continuamente, devanándole en un carrete o bobina. Se idearon dispositivos para que a cada puntada se presentase una nueva e idéntica cantidad de hilo, y así se consiguió una costura del todo uniforme. En la máquina de costura, la marcha del hilo es continua del carrete a la tela, pasando por el ojo de la aguja, mientras que en la costura a mano el hilo va fijo a la aguja.

Es evidente, por consecuencia, que el hilo sólo puede pasarse a través de la tela, en forma de presilla u hojal, siendo el medio más conveniente para realizarlo emplear una aguja con el ojo cerca de su punta. La aguja es empujada justamente lo preciso para atravesar la tela y arrastrar al propio tiempo una longitud de hilo que forme al otro lado una presilla, levantándose la aguja inmediatamente. Pero, en lugar de llevar consigo el trozo de hilo que introdujo, éste se retiene por el revés de la tela, asegurándole con el mismo o con un segundo hilo, que se va desarrollando de una bobina y que se llama «hilo de relleno». Otra disposición que distingue la costura a máquina es la manera de regular la longitud de la puntada.

En la costura a mano, naturalmente, la obra no se mueve, determinándose a ojo la longitud de la puntada, cuyo tamaño es más o menos variable; en tanto que, en la máquina, la tela es la que se mueve debajo de la aguja, avanzando a impulsos absolutamente regulares, de tal manera que, tanto la longitud de la puntada como la tensión del hilo, son uniformes.

aguja de coser de maquinaPor la misma época muchos otros grandes inventores americanos habían comenzado por aquella época a tratar de resolver los problemas de la máquina de coser.

Las ideas de la aguja con el agujero en la punta y el empleo del doble hilo son completamente americanas de origen, y esta combinación fue concebida primeramente por Gualterio Hunt, de Nueva-York, hacia el año 1835. Los defectos de la puntada de cadeneta y ésta constituyó la característica más saliente de las máquinas anteriores, fueron reconocidos bien pronto.

La rotura de las presillas, en uno y otro punto, hacía que el hilo se soltase, deshaciéndose la costura con gran facilidad, buscándose la forma de combinar otra puntada libre de este defecto. Esto sólo podía conseguirse haciendo que cada puntada quedase firme por un nudo. En otras palabras, era necesario cerrar la puntada, y la mejora a que se debió esta solución creó la costura «a pespunte».

En la máquina de Hunt una aguja curva, con ojo en la punta, colocada en un brazo movible, se enhebraba en hilo de un carrete, y penetrando en la tela, formaba una presilla por el revés de ésta. Entonces, una lanzadera, llevando un pequeño carrete de hilo, pasaba por en medio de la presilla, dejando cogido el hilo, que se atirantaba cuando la aguja subía.

De esta manera se aseguraba la puntada. No obstante, debido al prejuicio que aún existía contra la máquina de coser, esta invención no se perfeccionó ni se estudió debidamente. Hunt renunció a patentar sus ideas, y más tarde perdió la oportunidad de hacer una fortuna.

Entonces comenzó la época en que más dispositivos y mejoras se introdujeron en la máquina de coser. Independientemente de Hunt y sus predecesores, Elias Howe, nacido en Massachusetts, dedicó su atención a las máquinas de coser en el año 1843.

En 1844 terminó un modelo hecho de madera y alambres, y, aunque primitivo en extremo, contenía la mayor parte de los dispositivos esenciales de la máquina moderna, patentándola en 1846. Howe fue el primero en patentar una máquina de pespuntear, pero su invención tenía dos detalles esenciales, la aguja curva, con el ojo cerca de la punta, y la lanzadera, que había sido ideada por Gualterio Hunt doce años antes.

Aunque tenía muchas de las invenciones de Hunt y de otros que estudiaron el asunto antes que él, la máquina de Howe era tan nueva en sus combinaciones y forma en que había sido dispuesta, que se consideró como una nueva invención. Además de otros detalles, tenía una placa para comprimir la tela y un dispositivo para dar la tensión al hilo superior.

Comprendía los detalles de nuestra máquina moderna, pero no tuvo éxito. Howe construyó algunos modelos, pero no los vendió al principio, y cuando lo consiguió los compradores no podían hacerla trabajar. Ea tensión no era uniforme, y esto era causa de que el hilo formase presillas muy flojas en ciertas partes de la costura, mientras que otras quedaban muy tirantes. El movimiento del hilo era defectuoso por la falta de continuidad; la pieza que apretaba la tela tenía que llevarse hacia atrás cuando llegaba a su límite de avance, apretaba de nuevo la tela y volvía a avanzar.

Howe era un mecánico que tenía poco dinero, y por sí mismo no disponía de capital suficiente para la fabricación. Sin poder conseguir interesar a los capitalistas de los Estados Unidos, vendió los derechos de su patente a una casa inglesa, pero su invención era tan poco apreciada que durante algún tiempo fue ofrecida, sin éxito, a muchos fabricantes e ingenieros importantes.

Pero Howe era un hombre de una perseverancia notable y no abandonó su querida idea de suministrar a los Estados Unidos máquinas de coser. Ea teoría de su máquina era buena, pero fracasó al aplicarla, por no encontrar la solución mecánica propia para asegurar el éxito comercial.

El, sin embargo, debía a muchos otros inventores la iniciativa de determinados mecanismos que completaron esta máquina bienhechora de la Humanidad. Debe recordarse que, no obstante, los inconvenientes que entonces se señalaban, la máquina de Howe cose actualmente.

Expuso su primer modelo en una fábrica de Boston durante algún tiempo, y los ensayos demostraron que podía hacer 300 puntadas por minuto, y se ofreció a hacer cualquier clase de costura que se le exigiese, realizándolo así en una séptima parte del tiempo empleado para hacerla a mano, por la mejor y más rápida costurera, resultando el trabajo perfecto y sumamente fuerte.

Pero la oposición de los obreros y otras consideraciones impidieron que las comprasen los sastres. Pronto se hicieron imitaciones de esta máquina de coser, que se vendieron con buenos beneficios, apreciándose las posibilidades de introducir innovaciones. Se discutieron los derechos de Howe, pero los pleitos que se siguieron no dejaron respecto a aquéllos ninguna duda.

Por eso comenzó a cobrarlos, incluso durante el pleito seguido contra Singer, cuya sentencia se dio en 1854; pero el valor en dinero de esta invención fue completamente aparente. En 1863 sus derechos llegaban a 4.000 dólares por día, y se calcula que alcanzaron en total la cifra de 2.000.000 de dólares. En la serie de la enorme cantidad de pleitos a que dio lugar el negocio comercial de máquinas de coser, las sentencias afirmaban, una y otra vez, que no se había construido máquina.de esta clase que no tuviera alguno de los dispositivos esenciales de la patentada por Howe.

maquina de coser de Howe

Había quedado demostrada la utilidad práctica de la máquina de coser, y a la primitiva se le fueron introduciendo mejoras, algunas muy originales y de éxito. Uno de los más ingeniosos inventores, y el segundo únicamente después de Howe en esta especialidad, fue Alien B. Wilson. En 1849 ideó el sistema de enganche rotativo, combinado con la bobina (sistema de bobina central), que constituyó la especial característica de la máquina Wheeler y Wilson Su patente de 1850 incluía la invención de una barra movible, provista de unos dientes que, saliendo por una ranura de la placa sobre que se coloca la tela, combinaba con otra barra de presión situada encima, marchando la tela interpuesta entre las dos, merced a los movimientos sucesivos de avance que imprimía la primera.

En 1851 y 1852 solicitó patentes para una mejora en este dispositivo, conocido por «avance en cuatro tiempos» para mover la tela, así como para el enganchador rotativo, ha ciendo pasar el hilo superior alrededor de una bobina que contiene el inferior. Con ello señaló el mayor progreso en la costura a máquina, que desde entonces puede hacerse en líneas curvas, siendo también notable por su maravillosa sen cillez y perfección mecánica, su sistema de bobina central. Los principios esendales de sus invenciones se emplean en todas las máquinas actuales de enganche rotatorio.

El avance a cuatro tiempos constituye una de las principales mejoras introducidas en las máquinas de coser, desde que Saint demostró que la costura a máquina era posible, siendo un dispositivo que figura hoy en toda máquina de coser. Bajo la placa de presión o prensa telas y a los lados del orificio por donde la aguja atraviesa la placa, encima de la que corre la tela, hay una o dos pequeñas superficies con dientes inclinados oblicuamente.

Cuando se ha formado la puntada, esos dientes se levantan uno o dos milímetros y, enganchando la tela, avanzan apoyando ésta sobre la superficie inferior y lisa del prensatelas, haciendo avanzar también a ésta en una longitud conveniente. Esto constituye el segundo tiempo, dando lugar al tercero el movimiento de descenso de los dientes, que sueltan la tela y retroceden en un cuarto tiempo para volver a su posición primitiva, repitiéndose el mismo ciclo a cada puntada. Introduciendo Wilson este dispositivo, hizo que el movimiento del material no sólo fuese automático, sino también que la longitud de la puntada fuese rigurosamente exacta.

antiguas maquinas de coser

El trabajo necesario para coser se facilitó muchísimo, no precisando otro cuidado que el de guiar la labor. De aquí, el que ganase pronto popularidad la máquina en que Wilson introdujo esta mejora.

En 1851, Guillermo O. Grover, sastre en Boston, patentó una disposición para coser con doble cadeneta, que sirvió de base para la construcción de máquinas conocidas con el nombre de Grover y Baker. También en 1865, Jaime A. E. Gibbs, labrador en Virginia, ideó un mecanismo para coser en cadeneta con un solo hilo, lo que caracteriza a las máquinas Gibbs y Baker, mejoradas después por Willcox y conocidas por Willcox y Gibbs.

Todavía, y, apesar de la actividad de todos estos inventores, entre los años 1830 y 1851, la máquina de coser no había alcanzado el favor completo del público. Siendo esto debido a la cantidad de invenciones imperfectas que aparecieron en el mercado, y que dieron tan mal resultado que levantaron una arraigada sospecha contra los aparatos mecánicos de coser. Este prej uicio, tan largo tiempo extendido, no podía desaparecer fácilmente, necesitándose muchos años de esfuerzos constantes de los fabricantes para convencer al público escéptico, cada vez que pretendían demostrar que cada modelo perfeccionado, no era otra nueva máquina lanzada al fracaso, y que no existía ninguna intención de engañar.

Pero la máquina de coser llega a un estado en que, inventados sus mecanismos esenciales y perfeccionados, demuestran su utilidad práctica. Sólo queda por poner en juego, por los hombres de energía y de negocios, la habilidad necesaria para conti.iuar la fabricación, buscando después los medios de introducir el producto en el mercado. Aquellos que, en un principio, apreciaron la importancia de la máquina de coser, como un factor en el avance comercial del mundo, se aplicaron con ardor a promover la industria. Se establecieron factorías en Bridgeport, Cambridge, Boston y Nueva York, así como en otras ciudades, pa ra la exclusiva fabricación de estas máquinas.

Ea importancia de Nueva York como centro comercial, fue pronto reconocida por los fabricantes, y allí se establecieron los principales depósitos y centros de distribución para toda New England.

HISTORIA DE LAS MAQUINAS SINGER

El más importante, no ya de los inventores, sino de los fabricantes, aparece en Isaac M. Singer, cuyo nombre comienza a conocerse en 1850. Su primera máquina, patentada en 1857, tenía una aguja vertical, movida por un eje suspendido, movido por una rueda colocada en una entalladura de la mesa. Un compresor elástico situado a un lado de la aguja, sujetaba la tela, dándose movimiento al brazo que llevaba la aguja, y a la lanzadera, mediante una transmisión. Se empleaban en ella dos hilos, y hacía el pespunte cerrado; la presilla del hilo de la aguja se aseguraba en cada movimiento de avance por el de la lanzadera.

Singer también introdujo el movimiento a pedal, para sustituir el trabajo a mano; pero, aunque parezca es-traño, siendo hoy el movimiento a pedal una característica umversalmente adoptada, él despreció al principio este invento y renunció a patentarlo. Se ve que los dispositivos patentados en su máquina no presentaban grandes diferencias con respecto a las de otros inventores. Era muy parecida a la de Howe, pero muy superior bajo el punto de vista de la fabricación.

Eas máquinas Singer son notables poi el hecho de que, desde que aparecieron, siempre dieron buen resultado, cosiendo perfectamente. Como hemos visto, las bases fundamentales mecánicas de la máquina de coser eran ya conocidas antes de que Singer se ocupase del problema a resolver.

Entonces era ya demasiado tarde para conseguir patentes originales; pero su clara percepción del trabajo realizado por sus antecesores, y su capacidad para adaptar a la práctica y utilizar, no sólo sus propias iniciativas, sino las de los demás, le colocó a la cabeza de los fabricantes en esta rama de la industria.

Tan pronto como se vio que la máquina Singer tenía éxito, los propietarios tuvieron que defenderse contií las reclamaciones de Elias Howe. Sin ger figuró como el defensor más obstinado, apoyándose en las invenciones primitivas de Hunt; pero últimamente Singer, y con él todos los demás fabricantes, tuvieron que ser tributarios de Elias Howe, solicitando, en 1855, una autorización de éste para utilizar sus patentes.

Singer sufrió un rudo golpe cuando el tribunal sentenció contra él. Su ideal hubiera sido construir una máquina a precio económico, accesible para las pobres costureras, pero el coste de las patentes de Howe hicieron esto imposible. No obstante, el auxilio que necesitaba Singer, llegó de una manera inesperada. Su principal consejero, mister Clark, le propuso ayudarle financieramente y convertir el negocio en empresa beneficiosa, si le cedía la mitad de los beneficios posibles.

Clark era un hombre de energía, imaginación y entusiasmo sin límites. Aprobó la gran idea de Singer de introducir la máquina de coser en todos los hogares, y fue tan sólo cuestión de organización y recursos financieros el realizarlo. Formada la sociedad I. M. Singer y Co, el futuro de la máquina de su nombre quedó asegurado.

Las primeras máquinas Singer, se construyeron, principalmente, para emplearlas en los trabajos de las fábricas; pero cuando se vio, claramente, que podía ser también uno de tantos accesorios domésticos, se hicieron modificaciones para que, conservando sus cualidades características, tuvieran la ligereza y elegancia propias para adaptarse a los usos domésticos.

partes de una maquina de coser moderna

La llegada de Singer al campo de la fabricación marcó una nueva era para los aparatos de coser. Con una maravillosa organización y la aplicación de principios científicos, la Compañía Singer ha tomado siempre la iniciativa en los perfeccionamientos, introduciendo constantemente nuevos modelos para toda clase de trabajo, aunque en la forma y estructura general son semejantes a los tipos originales.

La fabricación y venta de estas máquinas, no se ha interrumpido desde que se presentaron en el mercado, y aunque en él hay muchos competidores, pues los derechos de patente expiraron hacia el año 1877, la Singer es aún la más extendida. Tanto ésta, como las demás máquinas de coser modernas, llevan tres combinaciones de mecanismos; uno, para formar la puntada, combinado con aplicaciones para regular y mantener el grado de tensión de los hilos; dispositivos dispuestos para sujetar el material a la entrada y salida de la aguja, en la parte en que se forma la puntada, y un mecanismo regulable y automático para hacer avanzar longitudinalmente la tela, a impulsos iguales, una vez formadas las puntadas. Se hacen tres clases de costuras; de simple cadeneta o de tambor, de doble cadeneta y de pespunte cerrado.

En la primera de estas tres formas de coser se emplea un solo hilo; las otras necesitan dos, uno en la aguja y otro debajo de ésta. Cada clase tiene sus partidarias entre las costureras. El pespunte cerrado se asemeja, en su formación, al tejido, mientras que la cadeneta, que se deshace fácilmente, se parece más al punto de media. Se calcula que el 90%  de las máquinas domésticas hacen el pespunte cerrado.

Se ha visto que, para hacer el pespunte, el hilo inferior tiene que pasar por la presilla formada por el superior. Esto se consigue de dos maneras: la primera consiste en hacer pasar una lanzadera que contiene en su interior una bobina con hilo, a través de la lazada o presilla formada por el hilo superior, combinando los movimientos alternativos de la lanzadera con los de subida y bajada de la aguja.

El segundo medio de hacer el pespunte se funda en enganchar la presilla formada por el hilo de la aguja, por medio de un gancho rotativo, que, ensanchando dicha presilla, la hace pasar por una bobina central, que lleva devanado el hilo y que está alojada en el centro del sistema de enganche. Este método fue inventado por A. B. Wilson, y es conocido por principio de Wheeler y Wilson o de bobina central.

Una combinación intermedia entre la lanzadera alternativa y el enganche rotativo es la de las máquinas de bobina oscilante, introducidas por la Compañía Singer. La lanzadera tiene forma de gancho, no muy diferente al del sistema Wilson, llevando en el interior una bobina con gran capacidad de hilo. Las máquinas, tanto de enganche oscilante como rotativo trabajan con gran delicadeza y rapidez. En todos los casos, para hacer el pespunte cerrado, uno de los mecanismos esenciales está constituido por una barra, en la que se fija una aguja con el ojo cerca de la punta, por donde pasa el hilo superior, lo mismo cuando se trata de lanzadera alternativa que cuando se emplea el enganche oscilante o rotativo con la bobina para el hilo inferior.

Este conjunto de invenciones americanas, forma los tipos de las máquinas hoy en uso. Millares de patentes han sido concedidos en los Estados Unidos y en Europa por mejoras en las máquinas de coser; y aunque su eficacia y utilidad han sido notablemente aumentadas, por numerosos accesorios y detalles, el principio fundamental no ha sido variado todavía.

Aun en su presente estado de alta perfección, las invenciones son, sin embargo, numerosas, y continuamente se conceden patentes. Lo mismo puede decirse de la maquinaria para producir las distintas piezas intercambiables de las máquinas de coser; el principio americano de facilitar el recambio de piezas excesivamente usadas o rotas se realiza con toda extensión en esta industria.

Las máquinas especiales para producir las partes más complicadas de las máquinas de coser, son tan perfectas, que ejecutan el trabajo con la más notable exactitud y velocidad, y, a menudo, necesitan más talento inventivo en su construcción que la misma máquina de coser a cuyo trabajo se destinan. En las fábricas importantes, el departamento de ensayos es el más interesante Allí el inventor tiene toda clase de facilidades para desarrollar sus ideas y estudiar los resultados de sus ensayos preliminares.

Con frecuencia, se emplea mucho tiempo y mano de obra en la invención y estudio de una nueva pieza o accesorio, que, después, se ensaya cuidadosamente en el departamento de fabricación, correspondiente a la clase de trabajo para la que se ha ideado, y, si da resultados satisfactorios, se instala la maquinaria especial para su construcción que, a veces, tiene que abandonarse, seguidamente, por haberse descubierto algo nuevo que lo mejora. Aunque el inventor desplegue gran originalidad e ingenio para mejorar un dispositivo, la invención puede no tener valor, si no se encuentra otro cerebro de talento que encuentre la manera de que sea comercialmente práctico.

La fabricación de máquinas especiales, construidas para producir, repetidas, cada una de las diferentes partes componentes de un determinado organismo, de suerte que, reunidas, forman el producto terminado, fue primeramente llevado a efecto en gran escala en los Estados Unidos; por eso se conoce generalmente en el mundo por sistema americano.

Con los progresos realizados en el arte de la mecánica y el empleo general de aparatos y máquinas herramientas, se hizo posible llegar a una, casi, absoluta precisión. Pero el sistema que permitiese poder construir las distintas piezas de manera que, en el conjunto de un mecanismo, pudiera remplazarse una de ellas por otra, casi absolutamente idéntica, exigía una perfecta y uniforme exactitud. Para alcanzarla, en la forma y dimensiones de cada pieza, es necesario emplear normas con qué poder comprobar la medida, dentro de tolerancias reducidísimas, con un modelo que sirva como tipo de comparación. A ninguna máquina se aplica, tan rígidamente como a la máquina de coser, este sistema. Y tan perfecto es, que las diversas piezas pueden adquirirse del comercio en cualquier ciudad del mundo.

Se han hecho muchas aplicaciones de la máquina de coser para diversas clases de trabajo, y se suministran numerosos accesorios con este fin, extendiéndose el uso de aquélla de un modo extraordinario, siendo ahora posible bordar, coser botones, hacer festón, ribetear, preparar y hacer dobladillos zurcir, fruncir y hacer otros diversos trabajos con gran facilidad en una misma máquina, mientras en las fábricas y almacenes de confección se emplean máquinas especiales para cada operación. Su esfera de aplicación ha aumentado persistentemente, extendiéndose, puede decirse, a todos los oficios en que se precise unir un trozo de material con otro.

Las máquinas son capaces de coser dos trozos de cuero con 50 milímetros de grueso tan rápidamente como si fuere muselina. No se limitan a lo que pudiera llamarse, exclusivamente, coser. Aseguran los botones a razón de 10 a 15 por minuto, cosiendo siempre, aunque, naturalmente, el dibujo y detalles de la máquina varía de acuerdo con el carácter de la obra que ha de ejecutar. Es posible equipar las máquinas con más de una aguja, siendo el máximo número de ellas el de doce, colocadas unas al lado de otras para hacer una serie de costuras paralelas, tomando cada una el hilo de su correspondiente carrete, pudiéndose emplear así, al mismo tiempo, hilosde diferentes colores. La capacidad total de estas máquinas es de 1.ooo puntadas por minuto, o sean, 150 pespuntes dobles por segundo.

Con las máquinas especiales, cualquier operador inexperto puede aprender, en uno o dos días, a coser una determinada clase de obra, y, en pocos meses, estará más práctico que cualquier obrero manual con años de experiencia. Este avance y desarrollo en costuras especiales, aplicado a la industria, ha producido un enorme beneficio, reduciendo el coste para el comprador y facilitando el éxito comercial al fabricante, que no hubiera podido alcanzar los resultados actuales sin la máqmna de coser. Los industriales solicitan constantemente máquinas especiales para determinados trabajosy esto ha dado lugar a la creación de cientos de distintos tipos y clases de aparatos y millares de variedades o modificaciones de éstos para adaptarse a las demandas.

Algunas son capaces, por ejemplo, para ajecutar las más complicadas labores de costura de adorno; otras se construyen para utilizarlas en las grandes fábricas de guantes, zapatos, guarnicionería, sombrillas y numerosas variedades de trabajo semejantes. Una mejora reciente consiste en un dispositivo automático para unir alfombras con la máquina de coser; diminuto y compacto mecanismo que cose a lo largo las alfombras, a razón de cuatro metros por minuto, suprimiendo, por completo, este pesado y fatigoso trabajo manual, con material tan grueso y duro.

Para la mayoría de las personas que en el transcurso de su trabajo hacen unos pocos ojales, no parecerá de importancia esta operación, pero si se tiene en cuenta los que son preciso abrir y terminar en un gran taller de confecciones, en las ropas, en millones de cuellos, puños, camisas y zapatos, se comprenderá la enorme reducción de tiempo, y economía de mano de obra que representa una máquina especial para hacer este trabajo. Hay muchos tipos en uso de máquinas de hacer ojales; la primera de éstas, un aparato primitivo, la patentó Humphrey en 1862; pero la de Reece, patentada en 1881, llevó el arte de hacer ojales a su presente estado de perfección.

Una de las aplicaciones de la máquina de coser que ha hecho verdadera revolución, ha sido la relacionada con la industria de la zapatería, ha máquina McKay se inventó en 1858 por Lyman R. Blake, y sus numerosos perfeccionamientos han sido notables, según reconoce su propio inventor. Fue construida por McKay después de varios años de paciente labor y de gastar más de dólares 130.000, hasta alcanzar resultados prácticos. Esta máquina se empleó extensamente en los Estados Unidos y en Europa, pero tenía el inconveniente de que a los zapatos cosidos con ella no podían coserles nuevas suelas, teniendo que ser éstas clavadas o pegadas, lo que les hacía perder flexibilidad.

En la máquina ribeteadora Goodyear, que fue patentada por primera vez en 1871, se hacía un ribete en el material, que luego se sujetaba a la suela por una costura exterior. Los zapatos hechos de esta manera eran mucho más flexibles y podían ser reformados por el zapatero, poniéndoles suelas nuevas por el procedimiento manual ordinario.

Esta notable máquina, fué, desde un principio, aplicada a la fabricación de botas y zapatos, y, al presente, se aplica a la confección de las clases más finas. En 1842, J. J. Greenough, patentó una máquina para coser cueros y otros materiales daros, pero no se generalizó. Al siguiente año, Jorge H. Corliss, el inventor de la máquina de vapor Corliss, patentó una máquina semejante, que tenía dos agujas con el ojo cerca de la punta, y trabajaba horizontalmente, aunque los agujeros se hacían previamente con leznas.

Los movimientos se producían por una excéntrica y el avance era automático. Las máquinas para coser pieles y cueros se emplean ahora en todas las ramas de esta industria, en la confección de ia parte superior de los zapatos, y las diferentes costuras que se precisan en la confección de guantes, en guarnicionería y en talabartería.

Las máquinas de coser, anteriores a la Singer, no disponían de otro medio de ponerlas en movimiento que la ordinaria manivela. Esto obligaba a ocupar la mano derecha, no dejando libre más que la izquierda para arreglar y guiar el material que se cosía. Singer introdujo el mecanismo para moverlas con los pies, y esta fue una gran mejora para utilizar la máquina; pero como algunos predecesores en esta industria, no creyó haber hecho un gran descubrimiento, y no pidió por él patente especial.

Aunque Singer adoptó ya el pedal en su primera máquina, y, consecuentemente, quedaban libres las manos para atender a la labor, se han hecho esfuerzos ingeniosos para evitar también el trabajo de los pies. Naturalmente, en las grandes fábricas, las máquinas se mueven por fuerza motriz, pero se ha desplegado mucho ingenio para adoptar un motor a las necesidades domésticas.

Durante los primeros veinte años de la máquina de coser, después de su introducción en el comercio, se concedieron numerosas patentes para conseguirlo, ha mayoría de ellas se basaba en la acción de un resorte de acero arrollado, que necesitaba envolverse de la misma manera que en un reloj. Sin embargo, estas fantásticas ideas, no dieron el menor resultado práctico a sus ingeniosos inventores. Pero al llegar a ser la electricidad de aplicación universal, se produjo un cambio completo. Hoy puede funcionar la máquina de coser, independientemente de los pies y de las manos, si hay corriente eléctrica en la casa.

Un pequeño motor, con la fuerza aproximada de un octavo de caballo, se coloca en la parte superior o debajo de la mesilla, y alimentado por un enchufe instalado en el muro o en cualquier portalámpara con su interruptor correspondiente, siendo el gasto del trabajo casi el mismo que el del alumbrado de una lámpara de mediana intensidad. Con esto se consigue una mayor velocidad media, que llega a 800 puntadas por minuto, en lugar de las 200 a 400 que se alcanzan con el uso del pedal. L,& velocidad de la costura se regula de una manera muy ingeniosa, actuando, sencillamente, por presión sobre el mismo pedal.

No hay mejor demostración de la superioridad de la máquina de coser americana que su enorme venta en el extranjero. Los Estados Unidos son los que exportan en mayor cantidad en el mundo; siendo el mayor país importador Gran Bretaña, al que sigue Alemania. Todas las grandes fábricas norteamericanas tienen sucursales en el extranjero, donde la mano de obra puede conseguirse más económicamente que en aquel país, estando dichas sucursales equipadas con maquinaría america-na y con todos los útiles necesarios para producir máquinas iguales, acornódándolas a las necesidades de los mercados extranjeros.

Algunas de estas sucursales tienen inmensas proporciones, y su producción es superior a la de las tábricas norteamericanas. Se ha calculado que el número de máquinas americanas vendidas al extranjero, más el de las producidas en éste, es igual al número de las que se fabrican en los Estados Unidos para el consumo nacional. Las ventas exceden hoy de 2.000.000 de máquinas al año, y se calcula que el valor de la exportación tota) de los Estados Unidos, desde que se concedió la patente de Howe, suma cerca de cien millones de dólares.

El número mayor de máquinas vendidas corresponde a las fabricadas para uso doméstico, y la mayoría de ellas las adquieren gentes sin capital, que no pueden pagar al contado; pero con objeto de facilitar la colocación de estas máquinas, la Compañía Singer ideó, en 1856, el sistema de venderlas a plazos, y esta forma se extendió por el mundo con gran éxito. Por este medio, el comprador paga su máquina por pequeñas cantidades semanales o mensuales y, con frecuencia, gana con ellas lo suficiente para costear el importe de la compra eventual.

Desde el principio fue muy bien acogida la idea por el público. Se establecieron oficinas y depósitos en todas las ciudades importantes de los Estados Unidos, y las poblaciones de su proximidad, de tal suerte, que hasta las aldeas entraron en la organización.

Fue un nuevo método de hacer los negocios, encontrando en él los consumidores las ventajas de la compra directa, además de poder hacerla a plazos, y la comodidad de poder surtirse fácilmente de accesorios y piezas de recambio, y cuando cualquier mejora importante se introducía en el sistema de las máquinas, se establecían condiciones ventajosas para adquirir los nuevos modelos, cambiándolos por los antiguos.

primera maquina de coser singer

El sistema dio resultados tan satisfactorios, que hacia el año 1863, siete años después de establecerse, las ventas habían subido, de 21.000 máquinas al año, a 42.000 en 1867, mientras que en los siguientes cuatro años la producción aumentó tan rápidamente que en 1871 alcanzó la cifra de 181.600 máquinas. Después de retirarse con grandes fortunas, los dos principales socios de la primitiva compañía, se constituyó otra nueva, que extendió sus operaciones a todos los países del mundo.

Lo mismo los chinos que residen en los límites del Tibet, que los labradores del Cáusaso, como los solitarios pastores que viven en el círculo polar ártico, pueden adquirir la máquina de coser a plazos, con la misma facilidad que las mujeres que residen en Nueva York, Londres o París.

La factoría primitiva está en ELizabeth, Nueva Jersey, pero ha sido superada en importancia por otra de la misma compañía en Clydebank, Escocia, que es la mayor del mundo dedicada a máquinas de coser. En tiempos normales da empleo a más de 14.000 personas. La compañía es, también, propietaria de grandes bosques en América, donde corta la madera necesaria para las cajas y ebanistería de las máquinas Singer, siendo enorme su consumo anual de hierro, acero y otros metales.

Pero esta explotación persistente no ha sido sola la causa de que se haya extendido tanto la máquina de coser. Esto ha obedecido a la perfecta, rápida y fácil manera de ejecutar el trabajo. Ha sido simplificada y pefeccionada en grado extraordinario, y sus varias aplicaciones se van ampliando constantemente, gracias a los distintos accesorios y dispositivos que se idean con éxito. Como medio productor industrial casero, no se ha inventado jamás mecanismo tan útil y práctico como esta máquina.

Con el objeto de realzar el valor comercial y estético del buen gusto en el diseño industrial, en lo referente a los artefactos para el hogar, se van mejorando los productos, dotándoles de buenas líneas y decorándoles sin demasiada exageración. Con respecto a ello, las máquinas de coser eléctricas que se han desarrollado dejan de tener la apariencia de su función, y aparecen como bellísimos gabinetes de sala, dignos de incorporarse entre los demás muebles, sin que se sospeche su verdadera función.

La máquina de coser moderna es también más fácil de manejar, y mas versátil en sus funciones, pues forman parte de la máquina varias piezas que anteriormente debían de ser adquiridas. Incluidos en la máquina eléctrica está el motor, y además dos medios para poner la máquina en marcha, uno que funciona con el muslo y otro con el pie, también una lamparilla eléctrica enfocada hacia el trabajo que se hace.

Finalmente, para que una ciega pueda usar la máquina sin el peligro de que la aguja le lastime la mano, hay un método especial que emplea las células fotoeléctricas para detener el motor en seguida que la mano interrumpa el circuito al acercarse demasiado a la aguja.

Ver Las Primeras Máquina de Coser “SINGER”

Fuente Consultada:
Colección Moderna de Conocimientos Universales Tomo IV – La Industria – Editores W.M. Jackson, Inc. – La Maquina de Coser

 

Revolución Comercial en Europa del Siglo XVI Consecuencias Económicas

Revolución Comercial en Europa del Siglo XVI
Causas y Consecuencias Económicas

Las grandes doctrinas político económicas bajo cuyas banderas —la humanidad se ha encolumnado— muchas veces contraponiéndose en los últimos siglos, tienen su origen en movimien1 tos y fenómenos surgidos, a menudo, muy atrás en el tiempo. Por lo tanto resulta imprescindible referirse a los mismos para, a partir de allí, intentar un bosquejo de las diferentes ideologías que, hasta nuestros días, han orientado y orientan a los hombres.

En el siglo XVI, la fiebre de los descubrimientos enloquecía a Europa, la navegación progresa paralelamente con la apertura de nuevas rutas y la construcción de gigantescos puertos. Los diarios de los navegantes que empiezan a publicarse son importante testimonio y un rico caudal de experiencias para considerarse en viajes futuros. El progreso no es obra sólo de los navegantess, sino también en el progreso de las ciencias, apoyada por astrónomos, técnicos, inventores y científicos trabajan aisladamente, pero por una causa común.

La Revolución Comercial Europea

Alrededor del 1500 puede situarse la eclosión de una verdadera revolución comercial, que conmovió los cimientos del mundo conocido hasta el momento. El dominio que del Mediterráneo ejercían las ciudades italianas, la introducción de monedas de circulación general, la acumulación del capital sobrante de la navegación y de la minería, el deseo de obtener especias del Lejano Oriente, todo ello estimuló ese ímpetu.

Los viajes marítimos del descubrimiento, liderados por España y Portugal, ampliaron el universo y nuevos productos ingresaron a la ronda del comercio. Ingleses y franceses no tardaron en seguir los pasos de aquellos primeros exploradores, con los que compitieron. Los grandes imperios coloniales fueron tomando forma a partir de ese momento y la actividad comercial adquirió visos de verdadera empresa mundial: el monopolio comercial de las ciudades italianas estaba destruido.

Y otro fenómeno complementaba al anterior: el fabuloso drenaje de metales preciosos que se embarcaban rumbo a las metrópolis, lo que permitió que en el año 1600 circulara por Europa la cantidad de mil millones de dólares en oro y plata.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/puerto.jpg

Puerto en Barcelona: Desde el siglo XV se convirtió en el principal puerto del Mediterráneo, concentrando la actividad comercial de Europa. El grabado de la época lo muestra en

Considerados meras prendas de mercancías y no mercaderías en sí mismas, los metales preciosos destruyeron el ideal medieval el comercio como trueque y se impuso de esta manera el concepto moderno del negocio con fines lucrativos. De ahíal capitalismo sólo había un paso, que pronto fue dado. Una de las definiciones posibles del capitalismo es la de un sistema de producción, distribución e intercambio en el cual la riqueza acumulada es invertida por sus propietarios con el fin de obtener beneficios.

Basado en la iniciativa privada y en la competencia por los mercados, incluyó el sistema de los salarios como forma de remuneración a los obreros —no por la riqueza que éstos crean sino por el tiempo de trabajo que venden— y fue la antitesis de la economía estática de las corporaciones medievales, la cual suponía que la producción y el comercio se realizaban en provecho de la sociedad, con sólo una ganancia razonable y no ilimitada.

Paralelamente a la aparición de este incipiente sistema de producción capitalista, otros acontecimientos importantes se producen, como complemento, en parte, del anterior. La banca mostró un gran vigor. Se originó en algunas grandes casas comerciales de las ciudades italianas, como por ejemplo la de los Mediéis, cuyo emblema de tres bolas de oro arracimadas es todavía hoy el símbolo de los prestamistas del mundo occidental. La minería, la fundición de metales, las industrias de la lana, apoyadas por esos dineros y por los constantes progresos técnicos, van produciendo la decadencia de los antiguos gremios y artesanos.

El trabajo doméstico, a su vez, que comenzó a implantarse en la industria textil y que se realizaba en la casa de los obreros, anuló los talleres: bajos salarios, carencia de horario fijo y gran dispersión de los traacciones. La adopción, por parte de todos los estados importantes, de un sistema monetario fijo para todas las transacciones realizadas dentro de sus fronteras, fue la medida organizativa final.

El Mercantilismo

A la Revolución Comercial acompañó, en sus últimas etapas, la adopción del Mercantilismo. Este puede definirse como un sistema de intervención gubernamental para promover la prosperidad nacional y aumentar el poderío del Estado.

Por este motivo ha sido bautizado, a veces, de estatismo. Sustenta el Mercantilismo la tesis de que la prosperidad de una nación dependía de la cantidad de metales preciosos que tuviera en su territorio, no es raro entonces que España haya saqueado sus colonias, ni que los primeros colonizadores de nuestro territorio persiguieran quimeras de sierras y montañas de plata u oro.

Quienes no tenían posesiones ricas en tales elementos, por su parte, debían conseguir las riquezas y el poder a través del comercio, limitando las importaciones, favoreciendo las exportaciones y respaldando las industrias nacionales. Estas doctrinas se convierten así en los lejanos antecedentes del nacionalismo económico y el imperialismo.

El francés Jean Bodín y los británicos Tomás Mun y Tomás Hobbes figuraron entre los principales propiciadores del Mercantilismo. Más adelante, Oliverio Cromwell —bajo cuyo gobierno fue aprobada, en 1651, la Ley de Navegación que establecía que todas las exportaciones de las colonias debían realizarse a bordo de barcos ingleses— en Inglaterra, y Juan Bautista Colbert en la Francia de la segunda mitad del 1600, marcaron los momentos culminantes de la defensa y aplicación de los conceptos mercantilistas. España, mientras tanto, que disponía de inmensas cantidades de oro y plata en su dominio colonial, fue la primera potencia de la época, al menos en un primer momento ya que, posteriormente, su escaso desarrollo de las actividades productivas le haría perder ese destacado lugar inicial.

En el Río de la Plata, mientras tanto, se asistía a la aparición de diversas producciones artesanales, sobre todo en el interior, estimuladas por la restricción de importaciones impuestas por el proteccionista gobierno central.

Los resultados de la Revolución Comercial

En líneas generales, puede afirmarse que la Revolución Comercial aumentó el poder del dinero, inició los negocios con fines lucrativos, santificó la acumulación de riqueza y estableció la competencia como base de la producción y del comercio. En una palabra, originó casi todos los elementos que han constituido el régimen capitalista. Las primeras orgias especulativas hicieron su aparición. Las grandes compañías empezaron a intentar dividirse el orbe.

La burguesía ascendió en el dominio económico. El mundo comenzó a europeizarse a pasos agigantados. Se revitalizó la esclavitud. Comerciantes, banqueros, navieros, capitalistas principales y empresarios industriales poseían el poder económico y, tiempo después, las revoluciones que se gestaban en el convulsionado seno de ese mundo les permitirían alcanzar también el poder político.

La Revolución Industrial, por su parte, tenía ahora el camino preparado: los capitalistas deseaban invertir, las industrias eran protegidas, las técnicas se perfeccionaban, desde las colonias afluían multitud de nuevas materias primas. Como trasfondo de todos esos acontecimientos novedosos, la sociedad toda cambiaba en poco tiempo, la población crecía rápidamente y las clases sociales pudientes se nivelaban con más facilidad: “Raspa al caballero y descubrirás al comerciante”, vaticinaba un refrán.

La situación de las clases menos pudientes, en cambio, no mejoró en la misma proporción que la de la burguesía. Los salarios siguieron siendo muy bajos y hasta se trató de prohibir, por ley, todo tipo de incremento de los mismos. Las huelgas y las insurrecciones comenzaron a aparecer: en 1381 en Inglaterra, en 1379 y 1382, en Florencia,” en 1524 la Revolución de los Campesinos en Alemania. Todas ellas fueron sangrientamente reprimidas. Una escala de valores que entronizaba en su vértice al más desenfrenado individualismo, no podía permitir esas explosiones. Se anunciaban así algunos de los rasgos distintivos de la sociedad moderna.

Fuente Consultada:
Formación Política Para La Democracia Editorial Biblioteca de Redacción Tomo II – Glosario Político-

Otto Lilienthal Creador del Primer Planeador Historia

Otto Lilienthal Crea el Primer Planeador

Otto Lilienthal el planeadorOtto Lilienthal  (Anklam, 1848 – Berlín, 1896) fue un ingeniero alemán, apasionado por el vuelo e intentar volar imitando a los pájaros.

Estudió en la Escuela Técnica de Berlín hasta 1870, pero siendo estudiante realizó los primeros experimentos, cuyos resultados pueden encontrarse en su en su libro ,publicado en 1889, sobre los principios básicos del vuelo humano.

En 1873, los hermanos Lilienthal se convierten en miembros de la Sociedad Aeronáutica de Gran Bretaña. Lilienthal da su primera conferencia pública sobre la teoría del vuelo de las aves.

En 1891 construye su primer planeador y comienza a realizar una gran cantidad de experiencias aéreas con cierto éxito.Con estas máquinas, Lilienthal podría deslizarse mas de 90 m. a 200 m. dealtura. Su diseño incorpora un protector o un arco de rebote.

Este fue un aro de sauce flexible, montados delante del piloto que reduzca el impacto en caso de un accidente. El aparato le salvó la vida de Lilienthal durante un vuelo, cuando la vela se estancó y cayó en picada hacia la tierra de más de 60 pies (18,3 metros) por encima del suelo.

Aunque sus diseños tenían defectos, Lilienthal tenido una inmensa influencia en la aviación. Sus escritos fueron traducidos y distribuidos en todo el mundo, y las fotografías que documentaban sus vuelos visuales demostrado que un humano podría lanzarse en el aire y permanecer flotando.

Demostró la importancia de identificar los principios que rigen un experimento antes de proceder, y su meticulosa documentación de su investigación proporciona una guía para los que vinieron después de él.

Falleció probando un nuevo invento el10 de agosto de 1986, producto de las heridas.

Importancia de la Alimentación en el Progreso Tecnologico y Científico

Relación entre  Alimentación y el Progreso Tecnológico

Desde cierto punto de vista el hecho más importante de toda la historia humana fué el descubrimiento del Nuevo Mundo en 1492.

El viaje de Colón descubrió nuevas tierras para colonizar y nuevos campos de ideas para cultivar; pero desde otro punto de vista fue descubierto trescientos años más tarde un mundo aún más vasto.

Nuestros antepasados del tiempo de la Revolución Americana — e incluso hombres de la generación pasada, abuelos de los hombres actualmente en actividad — vivían en forma muy parecida a los hombres que vivieron en tiempo de César.

El transporte por tierra durante los primeros años del siglo XIX, se hacía a caballo o en vehículos tirados por caballos, e incluso se usaban los bueyes, en muchos sitios, para las cargas pesadas.

El transporte por mar se hacía en barcos de vela, más grandes y más ágiles que los barcos de César, evidentemente, pero sin emplear ningún principio diferente.

La ciencia de la medicina  — o mejor dicho lo que hoy día llamamos ciencia de la medicina— no existía en el año 1800. Priestley había descubierto el oxígeno y Lavoisier había echado los cimientos de la química, pero nuestra ciencia química moderna no existía. Benjamín Franklin había remontado un cometa hacia una nube tempestuosa y había tenido la suerte de captar una chispita, en lugar de un rayo, con la llave que había unido al cordel del cometa, pero con todo, la ciencia física no había adelantado mucho desde el tiempo de Arquímedes.

Resultado de imagen para historiaybiografias.com primeros ferrocarriles

Primeros Ferrocarriles

El mundo, sin embargo, se preparaba para adelantar. Aproximadamente a mediados del siglo XVIII, algo cambió en los asuntos humanos, exteriorizándose en la libertad de pensamiento y de crítica que se convirtió en el siglo XIX en ferrocarriles, buques de vapor, numerosas máquinas, etc. y todo este inmenso adelanto de la ciencia física que aun ahora — con todo y formar parte de la vida diaria— nos obliga a maravillarnos a diario.

¿Qué fué lo que sucedió hace sólo doscientos años y que nos abrió el cofre de los tesoros del conocimiento?.

Durante miles de años el hombre vivió sobre la tierra aproximadamente en la misma forma que sus antepasados y luego empezó a adelantar en todas direcciones.

Lo que había sido imposible antes, se hizo posible para los hombres de la última parte del siglo XVIII y del XIX. ¿Cuál fué este cambio?.

La pregunta tiene sólo una respuesta. Fué un aumento de las obras creadas por el trabajo del hombre, una vez provistos los elementos necesarios para la vida.

Por consiguiente en algún momento, alrededor del año 1750, el trabajo del hombre empezó a ser más productivo.

La necesidad diaria más apremiante de todo ser vivo es el alimento y antes del siglo XVIII había existido, con diversos grados de intensidad, una constante falta de alimentos.

Por consiguiente, si en ese momento el hombre empezó a tener tiempo sobrante para estudiar, que es lo que se requiere para avanzar en el terreno de los conocimientos, o sea, si el hombre empezó en ese momento a meditar y a aplicar a las artes el fruto de su estudio, como dice Sismondi, ha debido ser porque durante el siglo XVIII el alimento se fué haciendo más barato y más abundante.

El hombre hambriento no medita sobre arte; tal como dice el doctor Samuel Johnson: “El que desfallece de hambre se preocupa bien poco de cómo se alimentarán los otros”.

La abundancia de alimentos a precios que estén al alcance de todos es de primera necesidad para el bienestar humano.

El mayor éxito de los siglos XVIII y XIX consiste en haber obtenido suficiente comida para aliviar esta necesidad y la Victoria sobre el Hambre, debida a la gran producción que la maquinaria consiguió proporcionar a una población relativamente reducida, es la conquista que ha producido todas las comodidades de hoy en día.

LOS ALIMENTOS Y LA HISTORIA

Es difícil que las personas que viven en condiciones modernas se den perfecta cuenta de que estamos disfrutando un lujo y una abundancia tan general como nunca pudo imaginarse antiguamente que pudiera ser posible. “Quisiera atreverme a desear, ya que no a esperar, que los labradores pudieran tener vidrios en sus ventanas y comieran carne una vez por semana”, decía sir Tomás Moro.

No obstante se ha alcanzado mucho más de lo poco que osaba desear sir Tomás Moro, aunque no lo esperaba; ahora tenemos cristales en todas las ventanas y la carne forma parte de la dieta ordinaria de la gente junto con leche y manteca y aun otros alimentos que en tiempos de Moro eran lujos apenas conocidos por los príncipes.

Hay todavía sufrimientos en el mundo, y estamos realmente muy preocupados para aliviarlos como corresponde, pero la existencia de estos sufrimientos no constituye una base suficiente para destruir la sociedad actual y tales consejos radicales provienen tan sólo de aquellos que no se han dado cuenta de los grandes adelantos que se han hecho y se están haciendo.

La esperanza de la humanidad reside en las promesas que se están realizando debido al progreso de los últimos ciento cincuenta años, y el programa más perfecto que podemos proponernos para el futuro consiste en perseverar en los métodos que tanto han conseguido ya para aliviar la miseria humana.

El primero y más importante de los éxitos recientes es el que ha sido llamado la derrota del Hambre.

Desde luego, es imposible una victoria absoluta, pues siempre habrá tormentas, grandes sequías, heladas y enfermedades de las plantas o animales que escaparán al dominio del hombre, y que ocasionarán cosechas escasas. De todos modos gran parte de los sufrimientos han sido consecuencia de la ignorancia y de la estupidez humana.

Entre las causas del hambre que enumera Mr. Cornelius Walford, algunas tienen todavía importancia actualmente:

1. Prohibiciones de cultivo o destrucción voluntaria de las cosechas.
2. Agricultura de técnica defectuosa por el régimen comunal de la tierra.
3. Acción gubernamental mediante reglamentaciones o impuestos.
4. Restricciones monetarias, incluso desvalorización de la moneda.

Los errores y estupideces de los hombres perdurarán indudablemente mientras el hombre exista sobre la tierra, pero pueden incuestionablemente disminuir y aminorar sus efectos cuando la humanidad aprenda a reconocerlos y.comprenda los trastornos que ocasionan.

La historia del mundo ha sido la historia de la lucha por el pan de cada día. Las artes primitivas provienen de la búsqueda de alimentos por el hombre primitivo — terrible búsqueda, de la cual dice el conde Grégoire en 1804, pensando especialmente en Francia:

“Los tiempos de hambre eran antiguamente más calamitosos que en nuestros días y su azote era mucho más frecuente. Maret, el Viejo, contó diez hambres en el siglo X y veintiséis en el siglo XI.”

Las batallas, los torneos y las coronaciones en Reims o en Aquisgrán, así como los esplendores semejantes al del Campo de la Tela de Oro, no han sido más que distracciones momentáneas.

El interés continuo y permanente de la humanidad lo ha polarizado el alimento y en numerosos libros se habla de los inútiles esfuerzos de todo género que se han efectuado para conseguir alimentos.

Mr. Farr decía de Inglaterra “en los siglos XI y XII se registra un hambre cada catorce años por término medio, y el pueblo sufrió veinte años de hambre en el término de doscientos años. En el siglo XIII la lista muestra la misma proporción de hambres; añadiendo cinco años de precios elevados, la proporción es aun mayor.

En conjunto, las épocas de escasez disminuyeron durante los tres siglos siguientes; pero el término medio desde 1201 hasta 1600 es el mismo, o sea, siete hambres y diez años de hambre por siglo. Esta es la ley que regula las carestías en Inglaterra”.

Se puede obtener una idea del significado de estas breves afirmaciones examinando el siguiente resumen que da Mr. Warlford respecto de las hambres de Europa durante el siglo XIII:

1200 Irlanda:Un año frío, sin alimentos.

1203 Inglaterra: Una gran mortalidad y hambre por las largas lluvias

1203 Irlanda: Una gran hambre tanto que los curas comieron carne en Cuaresma

1209 Inglaterra: Hambre por culpa de un verano lluvioso y un duro invierno.

1224 Inglaterra Un invierno muy seco y mal tiempo para la siembra, de lo cual provino una gran hambre.

1227 Irlanda: Gran hambre en todo el país.

1230 Roma: Hambre después de haberse desbordado el Tíber.

1235 Inglaterra: Hambre y peste; mueren en Londres 20.000 personas; la población come carne de caballo, corteza de árboles, pasto, etc.

1239 Inglaterra: Gran hambre, la gente se come a sus niños.

1243 Alemania: Hambre

1243 Inglaterra: “Por culpa de haber bajado el valor de la moneda acaeció una gran penuria”.

1252 Inglaterra: No llovió desde “Pascua Granada” (alrededor del 15 de mayo) hasta el otoño; no creció el pasto, por lo cual hubo una gran hambre; gran mortandad de hombres y ganado; carestía de los cereales y escasez de frutos.

1257 Inglaterra: Las inundaciones de otoño destruyeron los granos y la fruta; siguió una gran epidemia.

1258 Inglaterra: Los vientos del norte que reinaron durante la primavera destruyeron la vegetación; faltó comida, porque la cosecha anterior había sido pequeña, e innumerable cantidad de gente pobre murió.

Se trajeron de Alemania cincuenta cargamentos de trigo, y centeno y aun el mismo pan se trajo de Alemania; pero a los ciudadanos de Londres se les prohibió mediante una proclama que comerciasen con estas mercaderías. “Una gran carestía siguió ” a la peste de este año húmedo, pues un quintal ” de trigo se vendía a 15 o a 20 shillings, pero lo peor fué al final, pues ya no se encontraba nada “por dinero y mucha gente pobre se vio obligada  a comer la corteza de los árboles y carne de caballo; pero muchos murieron de hambre, dicen que “en Londres más de 20.000”. — Penkethman.

1262 Irlanda: Gran destrucción de personas por la peste y el hambre.

1268 Sicilia: Terrible hambre. Lo mismo en Viena.

1271 Inglaterra: Una violenta tempestad e inundación, seguida de unagran hambre en todo el distrito de Canterbury.

1271 Irlanda: Epidemias y hambre en toda Irlanda.

1281 Polonia: Hambre

1286 Inglaterra: Veintitrés años consecutivos de hambre comenzando en este año.

1289 Inglaterra: Una tormenta destruye la semilla, y el trigo sube a un alto precio.

1294 Inglaterra: Gran hambre; muchos miles de pobres mueren.

1295 Inglaterra: No hubo cereales ni frutos, “de manera que los pobres morían de hambre”. Camden.  — Granizo, gran destrozo de alimentos.

1295 Irlanda:  Gran carestía durante este año, y los años anteriores y siguientes

1297 Escocia: Hambre calamitosa y epidemias.

1298 Inglaterra: Eduardo I cumple veintiséis años. Un año particularmente calamitoso de los veintitrés años de carestía mencionados por Short, que en esta época tan religiosa pareció alcanzar su forma más terrible cuando no se pudo conseguir vino para administrar la comunión en las iglesias.

Pasando por alto muchos años de hambre que se describen brevemente, es digno de notarse que en muchos casos la intensidad de la carestía se aclara haciendo constar los altos precios pagado por los alimentos. Así:

1437-38 Inglaterra:  El trigo se elevó desde su precio ordinario de 4 chelines o 4 chelines y 6 peniques por quintal (aprox. 10 kgs.) a 26 chelines y 8 peniques. Se hizo pan de raíces de helechos. — Stow. Lluvias y tormentas. — Short. “En el 17º año de Enrique VI, debido a grandes tempestades y vientos y lluvias tremendas, hubo tal escasez que el trigo se vendía en algunos lugares a 2 chelines y 6 peniques el bushel (1,5 litros aprox.)”.

1439 Inglaterra:  Enrique VI cumple dieciocho años. “El trigo se vendía en Londres a 3 chelines el bushell; majado, a 13 chelines el quintal; la avena a 8 peniques el bushell (1.5 kgs. aprox.) por lo cual los hombres debieron comer más alubias, guisantes y cebada  que en los cien años anteriores; por lo cual Stephen Browne, entonces alcalde, mandó buscar a Prusia e hizo venir a Londres muchos barcos cargados con centeno, que hizo mucho bien; pues ” el cereal para hacer pan era tan escaso en Inglaterra que la gente pobre hacía su pan con raíces ” de heléchos”.

1521 Inglaterra:  Hambre y mortalidad. “El trigo se vendía en Londres “a 20 shillings el quintal”.

Cuan grandes han sido las penurias y sufrimientos humanos en tiempos antiguos se deduce de la observación de Bruyerinus Campegius 5 de que las aves conocidas en latín por corvi — cuervos — no son buenos para comer porque viven en gran parte de cadáveres humanos, indicando con esto que los cadáveres insepultos no eran nada fuera de lo común.

La falta de suficiente cantidad de comida no terminó sin embargo en el año 1600, último año de los incluidos en el resumen de Mr. Farr, sino que continuó (aunque disminuyendo su frecuencia en Inglaterra), pero siempre con muchos sufrimientos, hasta entrado el siglo XVIII, y en Francia la falta de comida a consecuencia de la pobre cosecha de 1788 fué uno de los motivos desencadenantes de la gran revolución de 1879.

El libro de M. Parmentier sobre “Nutritive Vegetales which May Be – Substituted for Ordinary Food in Times of Scarcity”, premiado por la Academia de Besancon en 1772 fué traducido al inglés y publicado en 1783 en Inglaterra con un prólogo del traductor en el cual, al describir las condiciones de Inglaterra en aquella época decía:

En el período actual de escasez y carestía de provisiones, cuando la gente del pueblo ha sido incitada al descontento y al tumulto por las desgracias que han empezado a pesar sobre ellos y por la perspectiva de las desgracias y miserias aún más acentuadas en que se verán envueltos antes de la próxima cosecha, . .. incumbe a todo hombre el proponer públicamente todo lo que crea indicado para evitar o aliviar estas inminentes calamidades . ..

Las frecuentes y graves crisis de escasez e incluso de hambre que se han sentido en Francia, convierten a las investigaciones semejantes a las de M. Parmentier en objeto de la más grande importancia nacional; y, desgraciadamente, el año actual ha comprobado hasta la saciedad que no hay fertilidad del suelo ni pericia ganadera que pueda asegurar absolutamente ninguna nación contra tales desastres.

Veinte años antes de las guerras de Napoleón, y por consiguiente sólo hace algo más de 150 años, Inglaterra, al igual que las naciones del continente de Europa pasaba penurias por falta de alimentos que no podían proveer “ni la fertilidad del suelo ni la pericia de los ganaderos”. La humanidad ha avanzado evidentemente en medio del Hambre y de la Miseria. Esos han sido sus compañeros diarios a través de toda la historia europea y si pudiéramos saber todos los hechos sabríamos que han sido sus eternos compañeros desde las profundidades de la Historia.

No obstante, los hechos no están siempre completamente ocultos, pues pueden encontrarse ocasionales referencias a las condiciones que existían.

Ningún hombre puede ser tan perverso e inhumano que cuando vea languidecer a otros hombres en las calles, cayéndose de hambre, no sienta dolor en su corazón, aunque no sea más que al pensar cuan cerca está él de este mismo sufrimiento. Puede ser que estas necesidades nos hayan sido enviadas por Dios, nuestrp padre, para castigarnos y corregirnos, y debe ser sufrido pacientemente , pues aunque muramos no hacemos mas que salir de nuestra pobreza, miseria  y dolor.

Expresiones como la que acabamos de citar, son relativamente raras; uno podría creer que la miseria que el hombre ha debido sufrir debiera estar reflejada en cada página escrita, pero no es así. El hombre ha sufrido hambre de la misma, manera que ha sufrido las tormentas y terremotos, los fríos invernales o los calurosos veranos. Las condiciones que todos han conocido y compartido no necesitan comentarios de nadie. Cuando llegaba la abundancia, entonces sí que merecía ser descripta. Las fiestas sí eran ocasiones para rememorar felizmente pero de la penosa necesidad diaria poco se decía.

El mundo actual que considera al hambre como un mal del cual ninguna persona de los países civilizados debiera sufrir, encuentra algo difícil de comprender cómo la miseria y el hambre eran condiciones perennes en las cuales vivieron las generaciones anteriores. Mr. Walter H. Mallory dice que la mortalidad normal entre los chinos contiene siempre un factor constante que es el hambre, y lo mismo podría decirse de Europa durante el período anterior al siglo XIX.

¿Qué es lo que causaba esta constante escasez de comida, que, tan a menudo, aumentaba de intensidad y extensión hasta abarcar un gran territorio que se describía como Hambre, y que estaba señalado por los precios de hambre de los alimentos más simples y necesarios?.

La cuestión concierne íntimamente a la vida diaria del hombre y al bienestar de todas las épocas pretéritas, pues la primera necesidad del hombre es la comida; el saber en qué grado le ha sido posible a la raza humana dar cumplimiento a esa necesidad, y en qué extensión estaba afectada la población por esta escasez de comida hasta el extremo de pasar hambre, son datos esenciales si queremos comprender la historia humana y las condiciones existentes.

En el mundo antiguo, así como durante muchos siglos de la era cristiana, la gran incertidumbre que presidía el curso de la vida humana hizo imposible que los hombres dirigieran sus pensamientos hacia el desarrollo de empresas que, por su naturaleza corresponden a condiciones estables.

Tanto en el mundo antiguo como durante la edad media hubo siempre gran miseria; esta miseria trajo la guerra, y la guerra significó siempre pillaje.

Las máquinas, las minas, los molinos y los mejores medios de transporte surgieron solamente cuando hubo suficiente protección para los derechos de las personas y de la propiedad para que pudiese triunfar la ambición.

Los hombres del mundo antiguo sufrían siempre bajo la doble carga del hambre y de la constante inseguridad. Se dice que en una primera época, Triptolemus inventó el arado y Myles el arte de moler el grano.

El pasado ha visto muchos progresos y es muy probable que el futuro los vea en mayor número; pero si las condiciones de vida de los hombres fuesen tales que pudiesen temer una falta de seguridad para sí mismos, sus hijos o sus pueblos, la idea del progreso, tal como dice el profesor Bury no tendría valor para ellos.

Más aún, Mr. Hallam hace notar que cuando en los primeros siglos de la era cristiana los pueblos europeos empezaron a abandonar en el habla popular, el uso del latín, perdieron el acceso a lo que había sido la literatura del mundo civilizado, y con la pérdida de los libros antiguos, perdieron simultáneamente la constancia escrita de los progresos que el mundo había realizado hasta aquella fecha.

No obstante, después de la edad media, cuando aquellas influencias de las cuales hablan el profesor Bury y Mr. Hallam ya no pesaban sobre la mente humana, hubo todavía una larga pausa antes de que el mundo viera la gran eclosión de éxitos que se iniciaron a principios del siglo XIX.

Aparentemente, aparte de las causas mencionadas, había alguna otra que operaba todavía posponiendo el progreso humano. Intelectualmente, como demostró lo ocurrido, la humanidad estaba lista y preparada para avanzar; pero con todo, el movimiento hacia adelante no se producía. ¿Cuál era en este período, la causa retardante?

Cualquiera que fuese, dejó de actuar hace alrededor de dos siglos. Aparte de Rusia, el hambre no volvió a visitar el mundo occidental.

En realidad, aparte de lo que nos reserve el futuro, durante el último siglo se ha obtenido tan fácilmente la comida necesaria que, excepto si acaece una interferencia gubernamental (como la que ha ocasionado los trastornos rusos), las hambres parecen cosa remota e imposible, algo así como los dragones de los libros de hadas que leíamos de niños —con esta diferencia, empero, que los dragones nunca existieron y las hambres eran cosa muy real en tiempos relativamente cercanos del pasado.

¿Qué ha sucedido para que tengamos en esta época la abundancia que el mundo nunca conoció antes?.

La contestación es sencilla —hemos tenido libertad—. En tiempos de Luis XIV, Voltaire dijo, hablando no sólo de Francia sino del mundo europeo, que las artes no habían pasado del punto alcanzado bajo los Medici de Florencia, bajo César Augusto en Roma durante el primer siglo de la era cristiana y bajo Alejandro Magno durante el siglo IV antes de Jesucristo; pero por lento que pueda ser el progreso en las artes, la razón humana en tiempos de Luis XIV, había mejorado mucho,10 y además se había hecho más despierta al compás del lento desarrollo del sentimiento de libertad y había aumentado así la oportunidad ofrecida a los hombres para usar su liberado poder intelectual.

Se juntaron sin duda alguna muchas causas para producir los grandes resultados que vemos, pero la libertad creciente (libertad de pensamiento y libertad del cuerpo), la libertad frente a las restricciones físicas, frente a las reglamentaciones autoritarias y a los tributos agobiantes, fué la mayor de las influencias en juego.

Luis XIV, murió en 1715 y en aquel momento existía muy poca libertad en Francia; pero el cambio ya había empezado en Ingla térra con el cercado de un pequeño número de campos comunale; y con la introducción de la agricultura holandesa y de la horticultura flamenca.

La transformación vista en esta forma, no pareció muy clara a muchos observadores, pero a medida que el tiempo fué pasando su importancia fué aumentando.

Tampoco lo era para Samuel Johnson en 1750, pero mirando hacia atrás desde nuestros días la historia nos muestra lo que Johnson no supo ver.

Reconocemos, vistos desde hoy, que los hombres del tiempo de Johnson estaban empezando a cambiar la faz del mundo y vemos que en esos hombres habían anidado la ambición y la esperanza — el mayor y más inspirador de todos los cambios que pudo sucederle a la humanidad.

Se permitió a los hombres poseer sus propios campos, resolver sus problemas lo mejor que supieran disfrutar el producto de su trabajo sin regulación de la autoridad y sin impuestos opresores.

La libertad fué la primera de las realizaciones de los tiempos modernos y junto con ella arribaron la maquinaria agrícola, los alimentos en cantidades crecidas, adelantos intelectuales, el fracaso y la liberación de las antiguas supersticiones, mejoras en los medios de comunicación y finalmente el vapor, la electricidad y todas las maravillas del mundo actual.

En la edad media, reinaba en lugar de la libertad y la abundancia, la administración comunal de la tierra, las reglamentaciones autoritarias y la miseria.

Fuente Consultada.
El Hambre en la Historia E. Parmalee Prentice Editorial Espasa-Calpe

Industria Vinicola en España Regiones, Producción, Variedades de Uvas

Industria Vinícola en España Regiones, Producción, Variedades de Uvas, Historia

El cultivo de la vid parece casi tan antiguo como el hombre mismo. La tradición judía  otorga tal paternidad a Noé, y la griega tiene que remontarse a épocas mitológicas para encontrar al primer viticultor en la divinizada figura de Dioniso (Baco).  Los griegos introdujeron la viticultura y enología en Italia y pronto los vinos romanos estuvieron en condiciones de competir con los griegos. Durante la gloriosa época del imperio los romanos extendieron el cultivo de la vid por todas las regiones soleadas de Europa, especialmente por España, demostrando ya un hábil conocimiento de las técnicas vinícolas.

historia vinos de españa

La propagación del cristianismo en España resultó muy favorable al desarrollo de la viticultura. Conoció un auge extraordinario du rante los siglos XI y XII. Indispensable el vino para el sacrificio en la misa, no era de extrañar en mayor o menor escala se favo reciera su cultivo en las proximi dades de las iglesias y monasterios románicos que durante aquellos siglos se erigían.

España, con la mayor extensión de viñedo del planeta, es el tercer productor de vino de la Unión Europea, después de Italia y Francia, y el cuarto a escala mundial. Afamada por sus vinos generosos, como el conocido jerez, produce también vinos tintos, blancos y espumosos, que van desde el más modesto hasta el más refinado. La personalidad de los vinos españoles está fuertemente marcada por la geografía del país.

En efecto, España se compone de una extensa meseta central situada a 650 m. por encima del nivel del mar y rodeada por todas partes de macizos montañosos. La viticultura se practica en todo el territorio nacional. Los mejores vinos proceden de variedades que gustan de la altitud (hasta 500 m. en la Rioja Alta y en la Rioja Alavesa; entre 700 y 800 m. en el Alto Penedés y en Ribera del Duero). Estas viñas gozan de una excelente insolación y, al mismo tiempo, no sufren de la canícula ni de noches demasiado frías.

tabla de produccion de vino en el mundo

Italia, con una producción de vino próxima a los 45 millones de hectolitros (hl), se sitúa a la cabeza de esta clasificación de la economía mundial, por delante de Francia y España, cuyas producciones estimadas ascienden a 44 y 40 millones de hectolitros, respectivamente.

Una división geográfica
La mayoría de los grandes vinos de mesa españoles provienen de las regiones septentrionales; es decir, de oeste a este, Galicia, valles del Duero y del Ebro, y Cataluña. Por el contrario, los mundialmente famosos vinos generosos proceden de las zonas meridionales (Huelva, Montilla-Moriles, Jerez y Málaga). Los mejores pagos se encuentran a menudo en los suelos relativamente pobres de los valles montañosos, sobre subsuelos de arcilla.

En contrapartida, los valles fluviales del Ebro y del Duero son ricos en tierras aluviales. El clima español goza de la misma diversidad: el oeste sufre la influencia del Atlántico, que aporta frescor y humedad; las zonas interiores central y septentrional conocen un clima de tipo continental con veranos cálidos e inviernos fríos; la costa este tiene un clima mediterráneo. Pero, al margen de esos macroclimas, se pueden distinguir numerosos microclimas, que son decisivos para la aclimatación de las diferentes variedades viníferas.

Así, por ejemplo, el Penedés costero tiene un microclima mediterráneo ideal para ciertas variedades tintas como la garnacha; pero en el Penedés medio ya se cultivan cabernet sauvignon y chardonnay; y un poco más en el interior -aunque a unos 800 m. de altitud-, en el Penedés superior, se aclimatan perfectamente las variedades blancas aromáticas como la parellada, la riesling, la gewürztraminer, etc.

España ocupa el tercer puesto entre los países vinícolas del mundo, después de Francia e Italia. Puede decirse que no existe región alguna de la península en la que no se cultive la vid y en la que no se produzcan vinos de extraordinaria calidad. Famosos en todo el mundo son los vinos de la Rioja, Andalucía, la Mancha, Cataluña, Aragón, etc., buena parte de los cuales se destinan a la exportación. El vino es una de las grandes riquezas de España

La historia del vino en España
Hace 3.000 años, los fenicios transportaron la Vitis vinifera desde su cuna originaria en el Mediterráneo oriental hasta la costa catalana y levantina, llegando por el sur hasta Gadir (Cádiz) y Tartessos. Los vinos más apreciados del Mediterráneo habían sido siempre los tintos, bien pigmentados y madurados al sol. Así eran los vinos «oscuros» que bebíanlos griegos en sus colonias ibéricas.

Los romanos, 1.000 años más tarde, aportaron sus propios métodos de elaboración, que consistían en prensar las uvas -sin despalillar- en lagares de piedra, dejándolas fermentar de modo natural.

Este método «rural» todavía se emplea localmente en algunas zonas, como la Rioja Alavesa, para producir vinos tintos jóvenes. El cultivo de la vid prosiguió luego bajo el dominio de los moros, pero esencialmente para la uva de mesa. A partir de su unificación, en 1492, España no cesó de prosperar y, paralelamente, de producir y consumir cada vez más vino.

Los vinos de graduación generosa (jereces, malvasías canarias, vinos dulces catalanes, fondillones de Alicante) fueron los primeros en adquirir fama internacional, dado que se podíar. exportar y soportaban las largas travesías por mar protegidos por su riqueza alcohólica. Por este motivo, aparecen ya citados por los más ilustres clásicos, desde Chaucer hasta Shakespeare. Su prestigio llega hasta d siglo XIX, cuando todavía Dumas hace jurar a sus mosqueteros por el vino de Alicante.

mapa regiones viticola de españa

España es el país de la Unión Europea que posee la mayor extensión de tierra plantada de vides. Las zonas de viñedo están dispersas por todo el país y delimitadas por el relieve: una extensa meseta central rodeada por cadenas de montañas perforadas regularmente por largos valles fluviales. De modo esquemático se podría decir que el norte de España . produce vinos de mesa, el centro vinos comunes y el sur vinos de aperitivo -como el jerez- o vinos de postre. En este mapa vemos las denominaciones de origen (DO) del país y la única denominación de origen calificada (DOCa). Rioja.

España produce gran variedad de vinos. Apenas hay provincia en el territorio nacional —las húmedas del norte son las menos productoras— que no pueda enorgullecerse de sus vinos, y se ha afirmado que la cartografía vitivinícola española es tan amplia como la geográfica, pues no sólo regiones y provincias, sino también comarcas e incluso pueblos y lugares relativamente pequeños dan sus nombres a afamados vinos. Algunas de tales poblaciones han adquirido en este sentido resonancia mundial, como los buenos y generosos vinos de Jerez y Málaga, Moriles-Montilla (Córdoba), Valdepeñas (la Mancha), etc.

Dentro de la nación tienen renombre, debido al gran número de tipos y variedades, los vinos de Haro, en la Rioja (sobre todo gustosos vinos de mesa de la Rioja Alta), Cariñena (Aragón), Tudela (Navarra), etcétera. En Cataluña son notables los tintos del Priorato y se producen vinos generosos, espumosos y malvasías. Alella (Barcelona), Valls (Tarragona), Villafranca del Panadés y San Sadurní de Noya son importantes centros vinícolas de la región catalana.

En levante se producen exquisitos vinos de mesa en Sagunto, Requena, Utiel, Denia, Jumilla, Yecla y Mazarrón. Más hacia el interior, en la parte meridional de la meseta, gozan de asta fama los de Valdepeñas y Manzanares (Ciudad Real). Junto a los tintos del Priorato, mantienen su secular prestigio los de Guadalcanal (Sevilla).

Toro (Zamora), y Montánchez (Cáceres), ña olvidar los del Condado (La Palma del Condado y Moguer, en la provincia de Huelva) y los de Ribeiro y Trives en Orense. En el húmedo país vasco se cultiva el típico chacolí, vino ligero y algo agrio. Finísimos son los vinos blancos de Rueda y Nava del Rey, en la provincia de Valladolid.

La variedad del amontillado, que tiene su origen en la población de Montilla (Córdoba), puede obtenerse también en Jerez de la Frontera. Los buenos vinos generosos de esta ciudad gaditana se han dado a conocer internacionalmente con las denominaciones de Xeres y Sherry.

Se elaboran con uva blanca y se guardan en bodegas no subterráneas, donde adquieren «solera». Existen imitaciones de ellos en el extranjero —en Inglaterra,  por ejemplo—,  donde  se aplican semejantes procedimientos. Dejaremos, finalmente, constancia de los vinos de mesa menorquines y de los moscateles canarios.

Como puede verse, el mapa vinícola español no sólo comprende toda la península, sino las islas. La calidad de estos vinos es tal que se exportan en gran cantidad a todos los países del mundo.

Desde principios de la década de los 80, una nueva generación de empresarios se hizo cargo de muchas cooperativas que estaban atravesando momentos difíciles o sencillamente contrató sus servicios, exigiéndoles una calidad irreprochable. Al mismo tiempo, el coste de las instalaciones modernas de vinificación iba bajando hasta el punto de que podían dotarse de ellas incluso empresas de tamaño reducido. La crianza de los vinos se hace indistintamente en cavas subterráneas o en naves situadas en superficie. Los vinos generosos, protegidos por el alcohol y por el velo de levaduras de flor, se benefician de la crianza en superficie en las típicas bodegas jerezanas, caracterizadas por su techos altos y sus arcos de medio punto. Por el contrario, los delicados vinos de mesa se crían mejor en las cavas subterráneas, ya que así gozan de excelentes condiciones de oscuridad, frescor, humedad, etc. Lo mismo ocurre con los vinos espumosos españoles, que reciben el nombre de «cavas» precisamente porque también se elaboran con una crianza en largas galerías subterráneas.  

LA LEGISLACIÓN ESPAÑOLA: España está sometida a la legislación de la Unión Europea, que define dos categorías de vinos: los «vinos de mesa» y los VCPRD (vinos de calidad producidos en regiones determinadas), equiparables a las actuales DO.

Niveles de calidad
Aparte de las clasificaciones oficiales, España conserva sus diversas denominaciones, inspiradas en el sistema francés, pero también sus designaciones, en un esfuerzo por informar a los consumidores.

Vino de mesa es la categoría básica. Los vinos pueden proceder de cualquier zona de España y no llevar mención de origen geográfico ni de cosecha. El término «vino de mesa» puede ir seguido por el nombre de una región. Se trata de una categoría intermedia entre el «vino de mesa» y el «vino de la tierra». Veintiocho comarcas tienen el derecho de utilizar su nombre para describir un vino, por ejemplo el Vino de Mesa de Betanzos.

Esta categoría de vino se suele llamar «vino comarcal». También se emplea este tipo de identificación para los vinos que no entran en el sistema de denominaciones (véase más abajo). Por ejemplo, Yllera, en Castilla y León, que toma el nombre de su autonomía: Vino de Mesa de Castilla y León.

Estos vinos pueden llevar la mención de añada y tener una calidad igual o superior a la de muchos vinos con denominación de origen. Así ocurre ya en otros países europeos, como Italia, donde algunos elaboradores se apartan de la rutina tradicional y refugian sus vinos más interesantes y peculiares bajo estas menciones.

Vino de la tierra es el que procede de una de las 28 zonas delimitadas reconocidas por su carácter específico y que aspiran a un futuro estatuto de DO.

Denominación de origen (DO) es la categoría más extendida entre los vinos de calidad. Esta denominación se da a los vinos que responden a ciertos componentes de cepas, un modo de cultivo y un origen geográfico. El estatuto de DO es comparable a la AOC francesa o a la DOC italiana.

Denominación de origen calificada (DOCa) es una especie de «súper DO» reservada a vinos que cumplen criterios muy precisos de calidad y regularidad. Rioja ha obtenido ya el derecho a ostentar esta denominación a partir de la cosecha de 1991; pero otras regiones españolas siguen muy de cerca el mismo camino.

Las designaciones de los vinos La legislación española se ha armonizado para que los términos que califican los vinos sean usados siempre en el mismo sentido y bajo el mismo criterio.

Vino joven: embotellado inmediatamente después de su clarificación, también se llama «vino del año». La Subdirección General de Denominaciones de Calidad (antiguo INDO) trata de estimular la sustitución del término «sin crianza» por «joven» para calificar un vino que no ha sido criado en madera. Algunos vinos «sin crianza» pueden haber envejecido un año en depósito antes de mejorar media docena de años en botella.

Vino de crianza: depende de las reglamentaciones de cada DO. En líneas generales es un vino que puede comercializarse después de haberse añejado dos años enteros, de los cuales seis meses o doce por lo menos en barricas de roble.

En algunas regiones, como Rioja y Ribera del Duero, es difícil encontrar vinos de crianza con menos de 12 meses en barrica. Los crianzas blancos o rosados deben envejecer un año en bodega, de los cuales seis meses en barrica.

Reserva: el vino tinto tiene que envejecer tres años en bodega, de los cuales uno, por lo menos, en barrica, y ser comercializado en su cuarto año. Para el rosado y el blanco, la espera es de dos años, seis meses en barrica, y pueden ser comercializados en su tercer año.

Gran reserva: esta categoría sólo existe para las añadas particularmente logradas. Los tintos deben madurar cinco años, de los cuales un mínimo de dos en madera, y ser vendidos en su sexto año. Los gran reserva blancos y rosados son muy raros. Han de ser criados durante cuatro años, seis meses por lo menos en barrica, y no comercializarse antes de su quinto año.

Leer una etiqueta
La etiqueta principal del vino índica su nivel en la jerarquía; pero generalmente se encuentran los datos más útiles en una contraetiqueta pegada al dorso de la botella o en un sello de papel encolado por encima del tapón. La contraetiqueta lleva la sigla oficial del Consejo Regulador (el organismo de tutela de las DO), un número de orden que permite identificar el origen de la botella y, a menudo, un mapa del viñedo del que procede.

Cada región tiene su propia rutina burocrática en la importancia que concede a una u otra mención en las etiquetas. Al margen de estas preferencias de mercadotecnia, todos los vinos españoles embotellados cumplen las normativas de las etiquetas de la UE, indicando marca, elaborador, denominación de origen, grado, capacidad de la botella, añada, tiempo de crianza, etc. La lectura de la contraetiqueta, en los casos en que está bien documentada, puede aportar mucha información al consumidor.

Ver: Historia del Vino

Ver: Vinos de Francia

Fuente Consulatad:
LAROUSE de los Vinos Los Secretos del Vino- Países y Regiones Viticolas
Enciclopedia Juvenil AZETA Editorial Credsa  Tomo 2 Los Vinos de España

   

Historia del Descubrimiento de la Célula Primera Observación

Historia del Descubrimiento de la Célula
Primeras Obsevaciones

Cada organismo se compone de partes infinitamente pequeñas, que pueden ser consideradas como los elementos constitutivos o los ladrillos del edificio de la vida. Pero se trata de partes tan pequeñas que no pueden en ningún caso ser observadas a simple vista; hace falta un microscopio para descubrirlas.

No se sabe con exactitud quién es el inventor del microscopio, si bien un tal Zacarías Janssen de Middelburg está considerado generalmente como el hombre que habría descubierto por casualidad los aumentos de tamaño que se obtienen con una serie de lentes superpuestas.

Por otra parte está perfectamente probado que un tendero de Delft, llamado Antonio Van Leeuwenhoek (1632-1723), talló cientos de lentes que luego reunía de tal manera que objetos muy pequeños se veían considerablemente agrandados.

Sus microscopios, que nunca estuvo dispuesto a ceder o a vender, aumentaban de dos a trescientas veces el tamaño natural y le valieron muy pronto una gran celebridad. Bien merece el título de “padre de la microscopía”.

Antonio Van Leeuwenhoek fue igualmente el primero en descubrir los protozoarios, que él llamó “infusorios”, porque los encontró principalmente en el agua en que había hecho fermentar un poco de heno. Dirigió largas cartas, a menudo muy divertidas, sobre sus descubrimientos a los miembros de la Royal Society de Londres; donde las revelaciones casi increíbles del tendero de Delft provocaron gran estupefacción.

Alrededor de 1590 fue construido un microscopio compuesto. La imagen, captada por una lente (objetivo), era aumentada por otra lente (ocular). Además, sobre el objeto motivo de la observación se proyectaba la luz. que, a través de una bola de vidrio llena de agua, producía la llama de una bujía.

MICROSCOPIO PRIMITIVO

En la ilustración  vemos un microscopio primitivo de este tipo.
Se trata del instrumento que utilizaba el naturalista inglés Roberto Hooke (1635-1703).

Un día cortó una fina lámina del corcho de una botella de vino y la colocó bajo la lente del microscopio. ¡Cuál no sería su sorpresa al ver que esta lámina estaba constituida por una multitud de pequeñas cámaras, que hacían pensar en un panal de miel! Por esa razón Hooke las llamó “células”, sin sospechar siquiera que acababa de hallar un término de importancia mundial cuya significación sería particularmente extraordinaria en biología.

En 1838, el naturalista alemán M. J. Schleiden pudo probar que todas las plantas estaban constituidas por partículas microscópicas: las células. Alrededor de un año más tarde, su compatriota Teodoro Schwann comprobó lo mismo en los cuerpos de los animales.

imagen de una celula vegetal, con sus partes

Cada ser vivo es un edificio de células y el tamaño de las mismas no depende en absoluto de las proporciones del cuerpo del animal o de la planta, del, cual son una ínfima parte. El elefante, a pesar de su tamaño, no está constituido por células más grandes, sino por muchas más células que un ratón.

Las células de una sequoia de California, que yergue su corona a más de 100 metros de altura, no son más voluminosas que las de una pequeña violeta. Sin embargo, no todas las células tienen las mismas dimensiones o la misma forma. El diámetro de una célula redonda varía de un décimo a un centesimo de milímetro. Existen, naturalmente, excepciones que no responden a estas generalidades.

En circunstancias favorables el ojo humano puede distinguir, sin aparatos, células de un décimo de milímetro de diámetro.

El hombre es, igualmente, un edificio de numerosísimas células. Si cada célula de nuestro cuerpo fuera un ladrillo, se podría edificar  la gran muralla de China, la construcción más colosal de todos los tiempos, que tiene 16 m. de altura , 8 de ancho por miles de km.  de largo, también podría, con las células del cuerpo humano —si fueran ladrillos— dar 17 vueltas alrededor de la Tierra.

Ver: La Célula

Fuente Consultada:
Las Maravillas de la Vida Tomo V El Descubrimiento de la Célula Globerama Edit. CODEX

Primeros Geógrafos de la Antiguedad y Los Mapas del Mundo

Primeros Geógrafos de la Antiguedad-Primeros Mapas

A pesar de los trabajos de los historiadores, no podemos conocer con absoluta certeza las biografías de los grandes hombres de lds tiempos antiguos. Todo lo que podemos decir con seguridad sobre el poeta griego Homero, es que vivió en el siglo IX a. J. C, que habitó posiblemente cerca o sobre las costas de Asia Menor, y que acaso fue el autor de la Illada y la Odisea. De sus escritos, se puede deducir lo que sabía e imaginaba un hombre educado de aquellos tiempos sobre la forma de la Tierra.

Suponíase que la Tierra era una gran isla que se extendía en torno al monte Olimpo, morada de los dioses, en medio de un mar inmenso: el río-Océanos. Poco se sabía del Mediterráneo occidental, no obstante los atrevidos viajes de los fenicios; se pensaba que dividía la tierra en dos partes.

concepcion homerica del mundo

Puede verse el mundo según la concepción homérica (siglo IX a. J. C).

El primer gran paso dado en el dominio de los conocimientos geográficos está estrechamente ligado al nombre de Herodoto, el “padre de la historia”, que escribió, hacia el año 450 a. J. C, nueve libros en los que expuso todo su saber. Atraído por los monumentos antiguos y por las costumbres exóticas, viajó por Grecia y Siria, Egipto y Mesopotamia, y por las tierras lejanas que bordean el norte del mar Negro. En cada lugar que visitó, escuchó, sin duda, muchas historias y habló con mucha gente que habría viajado aun más lejos, y así pudo representarse la Tierra tal como se muestra en el dibujo de abajo.

mapa de herodoto

Entre los navegantes de la época, fue famoso el cartaginés Hannon, quien en el año 490 a. J. C. salió al Atlántico y recorrió 2.600 millas por las costas de África. En el siglo siguiente, Pytheas de Marsella llegó al Báltico y bordeó la costa de Noruega.

Mucho antes de la era cristiana, barcos con cereales hacían una travesía regular entre Alejandría y Roma, por la costa oriental del Mediterráneo, las islas del mar Egeo, la costa sur de Grecia, y pasaban más allá de Sicilia.

Entre los primeros geógrafos cabe destacar, en el siglo III a. C., a Eratóstenes de Cirene, el “padre de la geografía”, y aún antes (siglo VI a. J. C.) a Hecateo de Mileto, el primero que dibujó un mapamundi.

En el siglo I, Strabón, geógrafo y gran viajero, pudo realizar un mapa de Europa, Asia y África; cien años después, Marino de Tiro y Ptolomeo de Alejandría comenzaron a hacer mapas de una manera diferente, en los que los lugares se localizaban de acuerdo con la latitud y la longitud.

Sólo quince siglos después de la muerte de Ptolomeo, se halló un método simple para calcular exactamente la longitud, y se advirtió que las líneas que aparecían en los mapas de Ptolomeo no eran exactas. Sin embargo, cuando miramos un mapa suyo, podemos ver que comenzó a esbozar las formas de tierras y mares de manera bastante aproximada a como son en la realidad. Grecia, Italia, España y Portugal, la península arábiga, las Islas Británicas, el mar Mediterráneo y el mar Rojo, se reconocen perfectamente.

geografos de la antiguedad

A pesar de que en el medioevo se difundieron muchas ideas fantasiosas sobre geografía, hubo quizá bastante gente que conocía los mapas de Ptolomeo, y a fines de esta época llegaron a constituir la guía infalible de los marinos.

antiguo mapa del mundo

A los primeros geógrafos les interesaba explorar los territorios desconocidos y describir los rasgos que observaban en los diferentes lugares. Estos geógrafos de la antigüedad realizaron largos viajes y anotaban sus observaciones sobre las tierras desconocidas que recorrían. Uno de los primeros mapas conocidos se realizó en una tabla de arcilla en Babilonia, hacia el 2300 a.C. Hacia el año 1400 a.C. se recorrieron las costas del Mediterráneo y se representaron en mapas las tierras exploradas.

DIBUJANDO MAPAS PARA LA NAVEGACIÓN:

Durante trece siglos después de Ptolomeo, los marinos de Europa occidental (a excepción de los nórdicos, de quienes trataremos más adelante) realizaron pocos viajes importantes y ningún descubrimiento de nuevas tierras.

Continuaron basándose en Ptolomeo y, además, en la experiencia y el azar, para ir de un puerto a otro.

Pero a fines de dicha época se comenzó a conocer más sobre la teoría y práctica de la navegación, y hubo también un nuevo incentivo para los descubrimientos. Los europeos aprendieron de los musulmanes a hacer mejores astrolabios (instrumento para medir el ángulo de elevación de las estrellas); y conocieron la brújula, cuya aguja apunta siempre bastante aproximadamente al norte.

Más tarde el Imperio Musulmán se apoderó de la franja de tierra que separa el mar Mediterráneo del mar Rojo, y así cerró la vieja ruta que conducía de Europa a las islas del Asia oriental, ricas en especias. Marinos aventurados se pusieron a la búsqueda de nuevos caminos, y comenzó así la gran época de los descubrimientos, con el viaje de Colón hacia el Nuevo Mundo y el de Vasco de Gama alrededor de África, ambos atraídos por las especias orientales.

En los años siguientes, ya los viajes realizados por los marinos demostraban la redondez de la Tierra, y durante los tres siglos que siguieron fueron exploradas las costas de todos los continentes.

Había ahora más necesidad que nunca de revisar el mapa del mundo, de actualizarlo y presentarlo de la manera más útil para uso de aquellos que más lo precisaban: los marinos.

Es completamente imposible mostrar sin deformarla en una simple hoja plana de papel, la totalidad de la superficie esférica de la Tierra (para advertirlo basta con el intento de aplanar una pelota de goma rota). El hombre que resolvió este problema de la manera más satisfactoria para los marinos fue Gerardo Kremer, que más tarde tomó el nombre de Mercator.

proyeccion de mercator para dibujar un mapa plano

A principios del siglo XVI fue empleado por  el emperador Carlos V para dibujar mapas con fines militares, y desde entonces dedicó el resto de su vida a la cartografía. Realizó un mapa de Flandes en 1540, uno de Europa en 1554 y otro sobre el mundo conocido en 1569.

Se dio cuenta de que a un marino no le interesan especialmente las medidas de las tierras que visita; lo que debe saber es la ruta exacta que ha de tomar para ir de un punto a otro. Y en el mar, la distancia más breve entre dos puntos no es precisamente la línea recta.

Lo es, en cambio, un arco que forma parte de un gran círculo, que se puede dibujar sobre la circunferencia de la Tierra. Pero si un capitán quiere navegar con dirección N.O. a lo largo de un gran círculo, no tiene para ello gran ayuda si el camino aparece en el mapa como una línea curva. Puede orientarse mejor si éste se representa por una línea recta. Él método empleado para hacer posible tal cosa se llama proyección.

La proyección de Mercator tuvo éxito.

Las líneas de latitud aparecen paralelas (como realmente son) y lo mismo se hace con las líneas de longitud (aunque en realidad no lo son de ninguna manera, sino que convergen del ecuador hacia los polos). Además, el mapa de Mercator muestra una distancia mayor entre los paralelos cercanos a los polos que entre los cercanos al ecuador.

Como resultado de todo esto, un marino que quiere navegar con rumbo N.O., puede dibujar en el mapa una línea recta con dicha dirección, y realmente marcará el curso que debe seguir. Pero ningún mapa plano ni planisferio puede tener todas las virtudes. La proyección de Mercator exagera las medidas y distancias cercanas a los polos en comparación con las medidas y distancias cercanas al ecuador.

Actualmente hay muchas otras proyecciones en uso. Entre otras, se encuentran las de Bonne, Mollweide, Flamsteed y Gall. Pero es a Mercator a quien debemos el primer planisferio digno de confianza.

Ver: Primeros Mapas

Ver: Antigua Concepción del Mundo

Fuente Consultadas:
Mundorama Geografía General – El Sistema Solar –  Edit. Quevedo S.R.L.
El Universo Para Curiosos Nancy Hathaway Edit. Crítica
El Mundo y El Tiempo Globerama Edit. CODEX

La Antigua Concepción del Mundo – Evolución a la Moderna

LA ANTIGUA CONCEPCIÓN  DEL MUNDO Y LOS NUEVOS VISIONARIOS

Desde los primeros estadios de la civilización, el hombre suplió —imaginándolas— su desconocimiento de las cosas. Así, la forma de la Tierra fue primero concebida de un modo bastante distinto de lo que es en realidad.

Los libros sagrados y los poemas épicos de la antigua India sugieren una concepción de la Tierra tal como se representa en la lámina superior izquierda.

La representaron como un caparazón vacío que descansaba sobre los lomos de cuatro gigantescos elefantes, los cuales, a su vez, eran conducidos por una tortuga de gran magnitud. No podemos asegurar si la gente creía en la verdad de tal concepción.

Sabiendo que la Tierra permanecía firme debajo de sus pies, nada les pareció más seguro que apoyar el mundo en la forma indicada, por ser la tortuga, para ellos, símbolo de la fuerza y del poder conservador. Según algunos, la tortuga debía reposar sobre una gran serpiente, que representaba eternidad.

También, siempre dentro del pensamiento antiguo, parece que la gente que vivía cerca del mar se sintió sorprendida por el hecho de que el horizonte semeja un amplio arco.

Y quizás habrá comenzado a imaginar a la Tierra como un disco plano, o como medio disco. Algunos pensaron que ese medio disco estaba rodeado por algo así como un enorme tazón dado vuelta: los cielos, donde se movían el Sol, la Luna y las estrellas.

Todo el universo, incluidos los cielos y la Tierra, estarían rodeados por un océano sin límites.

la concepcion del mundo antiguo

Durante la época de los caldeos y fenicios, se llegó a una concepción de la Tierra algo más real. Los astrónomos, interesados por los eclipses que, según suponían, eran señal de importantes acontecimientos, pudieron observar que la Luna es eclipsada sólo cuando la sombra de la Tierra cae sobre ella.

Y si así era, habrían llegado a la conclusión de que la Tierra es redonda, justamente por la forma de la sombra sobre la Luna eclipsada.

Los navegantes fenicios debende haber aprendido, también durante sus largos viajes hacia el norte y hacia el sur, por las costas occidentales de Europa y África, que los rayos del Sol del mediodía caen en distintos sitios en ángulos diferentes.

Esto tiende también a indicar que la Tierra es redonda. Pero fueron los griegos los que verificaron la redondez de nuestro planeta.

Marinos de Grecia antigua no sólo conocieron la forma de la Tierra, sino que también hallaron la latitud por referencia al Sol y a las estrellas. En el siglo II a. J. C, Eratóstenes de Alejandría calculó con bastante aproximación la medida de la circunferencia terrestre.

Pero desde comienzos de la Edad Media, cuando muchos de los conocimientos griegos se perdieron temporariamente, muchas personas volvieron a idear imágenes fantasiosas sobre la forma del mundo.

En el año 535, el geógrafo Cosmas escribió un libro en donde figuraba la extraña fantasía de que la Tierra y los mares yacían sobre un rectángulo alargado, rodeado de los cielos; todo, a su vez, estaba encerrado dentro de una especie de caja celestial que constituía los límites del universo.

En los monasterios de Europa occidental, los monjes medievales dibujaron mapas fantásticos del mundo con monstruos imaginarios e insuficiente información geográfica.

En el siglo XIV, los hombres representaban la Tierra como el centro de un extraño universo constituido por muchas esferas concéntricas, teoría desarrollada por el astrónomo Claudio Ptolomeo (ó Tolomeo) que escribiera entre los años 140 y 149.

Estas esferas mostraban los pasos de la Luna, de los planetas Mercurio y Venus, del Sol, Marte, Júpiter y Saturno, y de las estrellas fijas. Una última esfera exterior representaba lo que se denominó el primum mobile, o primer motor de todo el universo.

sistema geocentrico de ptolmeo

En este post expondremos brevemente cómo el hombre llegó por primera vez a una idea real del mundo que habita, y cómo, habiéndola olvidado, volvió a restablecerla muy pronto.

LOS NUEVOS VISIONARIOS: Por sobre los temores creados frente a la contemplación de una naturaleza cuyos fenómenos se le aparecían misteriosos y hostiles, o la metafísica sensación de impotencia, el hombre desde la antigüedad aceptó el desafío y se lanzó a la conquista del Universo.

Muchas son las referencias mitológicas en las que los deseos de volar o visitar las estrellas se hicieron realidad a través de los dioses o semidioses, aunque no siempre con igual suerte; los que en Babel intentaron llegar a la morada de Dios finalizaron en la caótica parábola de los idiomas; el Icaro de los griegos se precipitó a tierra tras haber querido alcanzar el Sol con sus alas de cera.

Pero el gran héroe del espacio fue sin duda Rama, el personaje de la máxima epopeya indoaria, quien surcó los espacios y conoció las estrellas a bordo de los “vimanas”, carros de fuego “movidos por cuatro tambores de mercurio y cuatro grandes calderos de fuego”.

En la Biblia se habla también de Elias como pasajero de las “ruedas celestiales”; en Egipto se imaginan a Osiris y Seth luchando con sus ejércitos en el espacio extraterrestre; en América precolombina, a los dioses que van y vienen por el cielo utilizando una escalera de fuego. Sin embargo, la realidad no es tal hasta que el hombre no comienza a interiorizarse seriamente sin necesidad de levantar los pies del suelo; hace primero cálculos y desentraña lentamente el Universo que nos rodea.

Las evidencias escritas o pictográficas más antiguas indican que en Babilonia, el valle del Indo y Egipto ya se realizaban estudios de las estrellas alrededor de los años 4.500 a 5.000 antes de Cristo.

Asimismo en Tiahuanaco, Bolivia, y en Teotihuacán, México, la investigación arqueológica nos advierte que allí también los hombres escrutaron el espacio exterior.

Todo esto nos lleva a afirmar que en la antigüedad se conocían los movimientos planetarios, las evoluciones de laTierra alrededor del Sol, o las fases lunares, movimientos éstos que sin ninguna duda fueron interpretados por el pensamiento de la época con acierto, dando así nacimiento a la ciencia astral, la astrología –aparentemente nacida entre los caldeos-, principal impulsora de nuestra astronomía actual.

En el año 250 antes de Cristo, un griego que vivía en Alejandría, Eratóstenes, determinaba por vez primera y con increíble precisión el diámetro terrestre, medida que se tuvo como indis-cutida incluso hasta los tiempos posteriores a Cristóbal Colón.

Setenta años después, otro griego, el gran Hiparco, calculó la distancia entre la Tierra y la Luna, predijo los eclipses y compendió todos los conocimientos sobre la materia logrados hasta la época.

Posteriormente, su alumno Ptolomeo de Alejandría construyó el primer modelo del Universo, haciendo figurar como centro del mismo a nuestro planeta, teoría conocida como geocéntrica, que llegó a su fin cuando el clérigo polaco Nicolás Copérnico (1473-1543) echó las bases de la astronomía moderna al establecer su teoría heliocéntrica, o sea, el Sol como centro del sistema. Luego vanos introducimos, con algunas leves variantes, en la evolución de una nueva física básica para la conquista del espacio.

concepcion de corpernico sobre el universo

Se van sumando nombres: Giordano Bruno, Galileo Galilei, Johannes Keplerel primero en considerar la posibilidad de los viajes interplanetarios– y un pionero injustamente olvidado, John Wilkins, obispo de Chester, quien en 1538 publicó su obra “El descubrimiento del nuevo mundo”.

En ella expone acertadas predicciones sobre los problemas de la fuerza de gravedad, la duración de las travesías, la falta de peso y la extensión de la atmósfera terrestre.

LOS PECURSORES DE LA MODERNA CONCEPCIÓN:

astronomos de la edad moderna

NICOLÁS COPÉRNICO: Astrónomo y matemático polaco (1473-1543), nacido en Thorn. Fundó el sistema astronómico que lleva su nombre, con lo que inauguró una nueva era en el estudio de los movimientos de los cuerpos celestes. ¡Sus diversas profesiones no le impidieron realizar estudios acerca del Sol, la Luna y los planetas, investigaciones que habría de publicar en su obra maestra: Acerca de las revoluciones del mundo celeste.

En el prólogo Copérnico anuncia su propósito de encontrar una nueva teoría del Universo, a la luz de las múltiples e inexplicables contradicciones de las teorías existentes hasta el momento. Pensaba descubrir aquello que faltaba para dilucidar la situación confusa.

El sistema solar concebido por Copérnico es heliocéntrico (el Sol ocupa el centro), contraponiéndose al geocéntrico, que imaginaba en ese lugar a la Tierra, en aparente oposición con los textos bíblicos.

Copérnico no fue el creador del sistema completo de Astronomía que generalmente se le atribuye, pero cimentó las bases para que investigaciones posteriores a su muerte, realizadas con instrumentos infinitamente más precisos que los utikizados por él en su época, pudieran construir la actual estructura de la Astronomía.

Setenta y tres años después de la muerte de Copérnico, Galileo tomaría como base su teoría para realizar sus propias investigaciones.

JOHANNES KEPLER: Astrónomo alemán (1571-1630) nacido en Wiel, (Wurttemberg). Se lo considera uno de los creadores de la astronomía moderna.,En 1596 publicó su obra Mysterium Cosmographicum, en donde intentaba desarrollar una teoría geométrica mística de los cielos.

En 1600 viajó a Praga para trabajar como ayudante de Ticho Brahe, que ocupaba el cargo de astrónomo imperial y en el que posteriormente lo reemplazaría. Sus obras más importantes fueron Astronomía Nova (1609) y Harmonices Mundi (1619), donde expuso las leyes que llevan su nombre acerca del movimiento de los planetas.

Estas leyes fueron producto de un profundo y concienzudo estudio y de precisas observaciones llevadas a cabo a través de varios años. Mas leyes keplerianas pueden sintetizarse del siguiente modo:

1  – Los planetas describen órbitas elípticas, en las que el Sol ocupa uno de sus focos:
2 – El radio vector que une al Sol con el planeta describe áreas iguales en tiempos iguales (Ley de las áreas).
3  – Los cuadrados de los tiempos empleados por los planetas en recorrer sus órbitas son directamente proporcionales a los cubos de sus distancias medias al Sol.

GALILEO GALIEI: Físico, matemático y astrónomo italiano, nacido en Pisa (1564-1642). Fue uno de los grandes investigadores y pensadores de su siglo. En 1583 enunció la ley de las oscilaciones del péndulo: en la misma época inventó una balanza hidrostática y estudió el peso específico de los cuerpos.! Propuso su teorema de que todos los cuerpos caen con la misma velocidad, demostrada con varios experimentos realizados desde lo alto de la torre de Pisa: inventó el termoscopio, el compás proporcional y el telescopio, a través del cual pudo descubrir cuatro satélites de Júpiter y afirmar que no se hallaban fijos, sino que giraban alrededor del planeta.

Fue éste el primer descubrimiento de cuerpos celestes realizado por el hombre con medios artificiales. Demostró la configuración no plana de la Luna; descubrió manchas solares, hecho a partir del cual pudo demostrar la rotación del astro; estableció las leyes de la hidrostática y las que rigen el movimiento de los astros, compartiendo las teorías de Copérnico acerca de la inmovilidad del universo y el movimiento terrestre a su alrededor.

Por estos conceptos tuvo dificultades con la Iglesia y se vio obligado a declarar ante un tribunal, debió entonces abjurar de sus opiniones, compromiso que no cumplió. Debido a ello debió comparecer otra vez ante la lnquisición, que lo forzó nuevamente a abjurar de sus creencias científicas. De ese momento surgió la leyenda que dice que al concluir con su nueva retractación, Galileo exclamó en voz baja: “I por so move” (“Y sin embargo, se mueve”).

Ver: Newton: El Mayor Científico de la Historia

Fuente Consultadas:
Mundorama Geografía General – El Sistema Solar –  Edit. Quevedo S.R.L.
El Universo Para Curiosos Nancy Hathaway Edit. Crítica
El Mundo y El Tiempo Globerama Edit. CODEX

Disputa Newton y Hooke Por las Orbitas Elípticas de los Planetas

HISTORIA DE LA PUBLICACIÓN DE LOS “PRINCIPIAS” – CONFLICTO NEWTON-HOOKE

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA. El incipiente desarrollo científico que se inició en el siglo XVII,  comenzó cuestionando el primitivo y anacrónico aristotelismo (Conjunto de las doctrinas del filósofo griego Aristóteles que explicaban los fenómenos naturales ), como teoría sintetizadora general que da cuenta del conjunto del cosmos, es decir,  fue vulnerado seriamente por los nuevos descubrimientos científicos, pero éstos no bastaron, hasta Newton, para dar ocasión a una teoría que ordenara y diera sentido a la acumulación de descubrimientos parciales. Ello explica que en los más altos científicos de la época, las nociones matemáticas y astronómicas de la mayor exactitud se dieran junto a ideas místicas y religiosas tradicionales, tal como en el caso de Kepler.

En el campo de la astronomía se continuó la labor de Copérnico, especialmente por obra de Kepler, y los perfeccionamientos del telescopio que llevó a cabo Galileo permitieron comprender mejor la estructura del sistema solar.

La. investigación de la realidad física ensayó con éxito una metodología y una conceptuación nuevas cuando Galileo formuló las leyes del movimiento de los cuerpos, en 1638. El descubrimiento de la circulación de la sangre por William Harvey (1578-1657), significó un extraordinario avance para la fisiología.

En la segunda mitad del siglo, el mundo científico, tal como aconteciera con el mundo filosófico, estaba dominado por la polémica en torno del cartesianismo. La explicación dada por Harvey a los movimientos del corazón se impuso a la observación empírica, pese a la oposición de Descartes. Leibniz refutó las ideas cartesianas acerca del movimiento, y Pascal estableció la teoría de la probabilidad de las hipótesis.

Pero la culminación científica del siglo XVII fue la obra de Isaac Newton (1642-1727), quien había de resumir en sí y superar todas las tendencias intelectuales de la época. Descubrió el cálculo infinitesimal y formuló la ley de la gravitación universal, que pasó a ser la nueva concepción totalizadora del universo y desplazó definitivamente al aristotelismo.

Newton y Hooke

Robert Hooke (1635-1703), científico inglés, conocido por su estudio de la elasticidad. Hooke aportó también otros conocimientos en varios campos de la ciencia.Nació en la isla de Wight y estudió en la Universidad de Oxford. Fue ayudante del físico británico Robert Boyle, a quien ayudó en la construcción de la bomba de aire. En 1662 fue nombrado director de experimentación en la Real Sociedad de Londres, cargo que desempeñó hasta su muerte. Fue elegido miembro de la Real Sociedad en 1663 y recibió la cátedra Gresham de geometría en la Universidad de Oxford en 1665.

LA HISTORIA Y DESCRIPCIÓN DE LOS “PRINCIPIA”: Hacia 1680 el problema del sistema planetario, en el sentido de dar una explicación racional a las leyes, que Kepler había dado empíricamente, estaba, por así decir, en el aire entre los astrónomos ingleses. Se sabía, en virtud de las leyes de la fuerza centrífuga, que en un movimiento circular uniforme de un punto, que obedeciera a la tercera ley de Kepler, la fuerza era inversamente proporcional al cuadrado del radio.

¿Sería válida esta ley en el movimiento de los planetas, cuya órbita no era circular sino elíptica, y los cuerpos en cuestión no siempre podían asimilarse a puntos? Es a esta pregunta que Newton contesta afirmativamente en su célebre libro, en latín, Principios matemáticos de la filosofía natural (es decir de la física), conocido, abreviadamente como los Principia.

La obra se compone de tres libros, el Libro I de los cuales expone los fundamentos de la mecánica a la manera euclideana con definiciones, axiomas, teoremas y corolarios, introduciendo en los sistemas, además de la ley de inercia, el concepto de masa y el principio de acción y reacción. Este libro se ocupa del movimiento en el vacío, comprobándose las leyes de Kepler en el caso de un movimiento central en el cual la fuerza que actúa sobre el punto móvil es inversámente proporcional al cuadrado de ia distancia al centro fijo, foco de la órbita elíptica del móvil.

El Libro II se ocupa, en cambio, del movimiento en un medio resistente, y entre las distintas cuestiones que trata aparece la primera fórmula teórica que expresa la velocidad del  sonido.

Los dos primeros libros sientan los principios matemáticos, es decir teóricos, de la ciencia del movimiento; el Libro III estudiará el movimiento “filosóficamente”, es decir físicamente, tomando como ejemplo el “sistema del mundo”. Antepone para ello las “Reglas del razonamiento en filosofía”, es decir las normas que desde entonces constituyen las bases del método científico en la investigación de los fenómenos naturales; pasando luego al enunciado del grupo de fenómenos celestes que debe explicar, demostrando que la ley: “Dos cuerpos gravitan mutuamente en proporción directa de sus masas y en proporción inversa del cuadrado de sus distancias”, es de validez universal, dando así por primera vez una demostración matemática que elimina la milenaria distinción entre el mundo celeste y el mundo sublunar.

A continuación comprueba las leyes de Kepler y de la caída libre, demuestra el achatamiento de la Tierra, explica por vez primera las mareas y la precisión de los equinoccios, incluye los cometas en el sistema planetario…

En las ediciones sucesivas de los Principia que Newton publicó en vida, introdujo modificaciones y agregados entre los cuales el célebre “Escolio general”, en el cual el científico da paso al metafísico o, mejor, al creyente, expresando que “Este muy hermoso sistema del Sol, los planetas y cometas sólo puede proceder del consejo y dominio de un Ser inteligente y poderoso… discurrir de Él a partir de las apariencias de las cosas, eso pertenece, sin duda, a la filosofía natural”.

EL ORIGEN DEL CONFLICTO: LA LEY DE LA INVERSA DEL CUADRADO
EL ODIO ENTRE NEWTON Y HOOKE

A principios del siglo XVIII, el matemático y astrónomo alemán Johannes Kepplee había propuesto tres leyes del movimiento planetario, que describían con precisión como se mueven los planetas respecto al Sol, pero no conseguía explicar por qué los planetas  se movían como se movían, es decir en órbitas elípticas.

orbita elpitica de un planeta

1° Ley de Kepler: Los planetas recorren órbitas elípticas y el Sol ocupa uno de sus focos

Newton se propuso descubrir la causa de que las órbitas de los planetas fueran elípticas. Aplicando su propia ley de la fuerza centrífuga a la tercera ley de Kepler del movimiento planetario (la ley de las armonías) dedujo la ley del inverso de los cuadrados, que  establece que la fuerza de la gravedad entre dos objetos cualesquiera es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia entre los centros de los objetos. Newton reconocía así que la gravitación es universal que una sola fuerza, la misma fuerza, hace que  una manzana caiga al suelo y que la Luna gire alrededor de la Tierra. Entonces se propuso contrastar la relación del inverso de los cuadrados con los datos conocidos.

Aceptó la estimación de Galileo de que la Luna dista de la Tierra unos sesenta radios terrestres,  pero la imprecisión de su propia estimación del diámetro de la Tierra le impidió completar esta prueba satisfactoriamente. Irónicamente, fue un intercambio epistolar en 1679  con su antiguo adversario Hooke lo que renovó su interés en este problema. Esta vez dedicó su atención a la segunda ley de Kepler, la ley de la igualdad de las áreas, Newton pudo demostrar a partir de la fuerza centrífuga.

Hooke, sin embargo, desde 1674 estaba intentando explicar las órbitas planetarias, y había logrado dar con el problema del movimiento orbital. En un tratado que se publicó aquel mismo año, descartó la idea de un equilibrio entre las fuerzas que empujaban hacia dentro las que empujaban hacia afuera para mantener a un objeto como la Luna en su órbita. Constató que el movimiento orbital resultaba de suma: por una parte, la tendencia de la Luna a moverse en línea recta y, por otra, una fuerza «única» que la atraía hacia la Tierra.

Mientras tanto el propio Newton, Huygens y todos los demás seguían hablando de «una tendencia a alejarse del centro», y Newton había llegado al extremo de aceptar vórtices cartesianos (una vieja teoría de Descartes) como responsables de empujar a los objetos para que volvieran a situarse en sus órbitas, a pesar de su tendencia desplazarse hacia el exterior.

También se sabe que  algunas de las cartas enviadas a Newton sobre este tema resultaron de particular interés para el científico, pues había despertado una gran idea para aplicar como teoría en sus investigaciones.  En una de sus cartas Hooke escribió a Newton para pedirle su opinión sobre estas teorías (que ya se habían publicado). Le habló de la ley del cuadrado inverso, que Newton ya tenía, de la acción a distancia, y de la idea a la que había llegado: no había fuerza centrífuga ninguna, sino solamente una fuerza centrípeta que apartaba a los planetas de una trayectoria rectilínea y la curvaba mediante la gravedad.

En el gran libro sobre la historia del pensmaiento científico, de Moledo y Olszevicki, conocido como:”Historia de las ideas científicas”, nos relata al respecto:

“Probablemente fue esta carta la que liberó a Newton del asunto de la fuerza centrífuga (que es una fuerza artificial, simplemente la reacción a la fuerza centrípeta —esta última sí real—) y lo estimuló para demostrar, en 1680, que una ley de la gravedad con cuadrados inversos a las distancias exige que los planetas se muevan recorriendo órbitas elípticae implica que los cometas deben seguir trayectorias elípticas o parabólicas alrededor del Sol. Ésta es la razón por la que ya tenía la respuesta preparada cuando, en 1684, Halley se apareció en la puerta de su casa.

Porque fue así: aprovechando un viaje, Halley, en agosto de 1684. visitó a Newton en Cambridge, donde debatieron sobre las órbitas de los planetas y la ley del cuadrado inverso. Según contó Newton después, cuando llevaban cierto tiempo reunidos, Halley le preguntó qué tipo de curva creía él que describirían los planetas, suponiendo que la fuerza de atracción hacia el Sol fuera inversa al cuadrado de las distancias respectivas de los planetas a dicho astro.

Newton dijo inmediatamente «una elipse», ante lo cual Halley le preguntó cómo lo sabía. «Porque la he calculado», respondió Newton de inmediato. Tras esto, Halley le pidió que le dejara ver los cálculos, pero Newton buscó entre sus papeles y no pudo encontrarlos. Se comprometió entonces a volver a hacerlos v a enviárselos apenas los tuviera listos.

Ese encuentro entre Halley y Newton y los cálculos que nunca encontro se convertirían en el puntapié inicial para que nuestro protagonis:: se pusiera a escribir los Principia.”

A petición de Halley, Newton pasó tres meses rehaciendo y mejorando la demostración. Entonces, en una explosión de energía sostenida durante dieciocho meses, durante los cuales se absorbía tanto en su trabajo que a menudo se olvidaba de comer, fue desarrollando estas ideas hasta que su presentación llenó tres volúmenes. Newton decidió titular su obra Philosophiae Naturalis Principia Mathemañca, en deliberado contraste con los Principia Philosophiae de Descartes.

Ya en 1684 Newton publicó un trabajo en el que explicaba la ley de cuadrado inverso, pero recién en 1687 vio la luz su gran obra épica.

Los tres libros de los Principia de Newton proporcionaron el nexo entre las leyes de Kepler y el mundo físico. Halley reaccionó con «estupefacción y entusiasmo» ante los descubrimientos de Newton. Para Halley, el profesor Lucasiano había triunfado donde todos los demás habían fracasado, y financió personalmente la publicación de la voluminosa obra como una obra maestra y un regalo a la humanidad.

“Los Principia fueron celebrados con moderación al ser publicados, en 1687, la primera edición sólo constó de unos quinientos ejemplares. Sin embargo, la némesis de  Newton, Robert Hooke, había amenazado con aguar la fiesta que Newton hubiera podido disfrutar.

Cuando apareció el libro segundo, Hooke afirmó públicamente que las cartas que había escrito en 1679 habían proporcionado las ideas científicas vitales para los descubrimientos de Newton. Sus pretensiones, aunque dignas de atención, parecieron abominables a Newton, que juró retrasar o incluso abandonar la publicación del tercero. Al final, cedió y publicó el último libro de los Principia, no sin antes eliminar cuidadosamente cualquier mención al nombre de Hooke.

El odio que Newton sentía por Hooke le consumió durante años. En 1693 todavía  sufrió otra crisis nerviosa y abandonó la investigación. Dejó de asistir a la Royal Society hasta la muerte de Hooke en 1703, y entonces fue elegido presidente y reelegido cacada año hasta su propia muerte en 1727.”

Fuente: “A Hombres de Gigantes”

Fuente Consultadas:
El Saber de la Historia de José Babini Edit. Biblioteca Fundamental del Hombre Moderno
Grandes Figuras de la Humanidad Edit. Cadyc Enciclopedia Temática Familiar
A Hombres de Gigantes Edit. CRÍTICA
Historia de las Ideas Científicas Leonardo Moledo y Nicolás Olszevicki Edit. PLANETA

Trabajo Enviado Por Colaboradores del Sitio

Historia de la Produccion en Serie La Cadena de Montaje

Historia de la Producción en Serie – La Cadena de Montaje

CADENA O LÍNEA DE MONTAJE: Cuando pudieron hacerse formas metálicas exactamente iguales, fue lógico pensar en ellas como piezas intercambiables. Eli Whitney fue quien por primera vez montó piezas intercambiables como un nuevo método de fabricación. Se pudo hacer las piezas en un lugar y luego armarlas en otro. Whitney pensó que en esta forma los productos manufacturados podrían producirse en cantidad mayor con más rapidez y a menor costo.

Ely Whitney

En los primeros años de su juventud, Whitney se ganó la vida batiendo clavos en un yunque. Nunca podía dar a los clavos formas exactamente iguales. Años después, cuando ya había inventado la desmotadora de algodón, en una ocasión en que observaba cómo con un martillo pilón se hacían miles de clavos idénticos, se convenció de que las máquinas tendrían que sustituir a la mano del hombre.

Por esa época, en 1789, Francia estaba en plena revolución, y los Estados Unidos temían que su mejor amiga pudiera volverse contra ellos. Se necesitaban fusiles para la defensa de las costas de América. Para fabricarlos a mano se requerirían años. No es de extrañar que el Departamento de Guerra se alegrase cuando Whitney propuso entregar 10.000 mosquetes en el término de dos años al bajo precio de $ 13,40 cada uno. Se celebró contrato con Whitney, adelantándole una suma para que comenzara la fabricación.

El joven inventor, sin embargo, tropezó con gran dificultad para encontrar hombres que poseyeran la pericia mecánica necesaria para hacer las máquinas cortadoras que reemplazasen al viejo martillo, el escoplo y la lima. Al igual que antes Watt, Whitney tuvo que hacerse las herramientas requeridas y adiestrar en el manejo a los obreros que él tomaba en las fundiciones y talleres de maquinaria.

Su primera tarea fue construir un elemento mecánico que reemplazara a las, manos humanas en la aplicación y dirección del movimiento de un instrumento cortante. No había maquinistas cuyas manos fuesen suficientemente firmes o fuertes como para sostener un instrumento de raspado contra una pieza de hierro que gira más de unos pocos minutos cada vez.

Se necesitaba una presión constante y exacta. Resolvió el problema con una especie de plantilla mecánica, que viene a ser un molde de madera o metal, a lo largo del cual se mueve una herramienta que hace piezas iguales.

Cada pieza del mosquete se sujetaba en una posición prefijada antes que las fresas la cortaran. De esta manera se repetía cada una con precisión absoluta. No sólo se empleaban piezas uniformes, sino que los bancos de trabajo se ubicaban de manera que las piezas pudieran pasarse de un obrero al otro.

La fábrica se dividía en departamentos, cada uno con su máquina especial unida por correa a un eje que impulsaba y hacía todas las herramientas cortantes.

Con esto la fábrica ya estaba preparada para ponerse en marcha, y todas las máquinas comenzaron a trabajar al mismo tiempo. Una máquina daba forma a la caja de madera del fusil, con sus superficies planas y curvadas. En hojas metálicas se hacían agujeros en lugares precisos, a fin de que sirviesen de guías para la producción en masa de trabajo de perforación.

Con grapas se sujetaban hojas metálicas contra los bancos, mientras las fresas las cortaban. Interruptores automáticos-detenían la acción de la herramienta. El mecánico sólo necesitaba agrapar las barras metálicas, las cuales eran cortadas, cepilladas, conformadas, taladradas, lustradas y esmeriladas automáticamente.

Los obreros solamente tenían que reunir las diversas piezas y llevarlas a la sala de montaje, donde se armaban los fusiles en tiempo record.

Finalmente, se dispuso de una forma de producir grandes cantidades de materiales con la rapidez, la uniformidad y la precisión que ningún artesano podía lograr individualmente.

Comienza la producción en masa
En este tiempo las avanzadas de pobladores y colonizadores de zonas lejanas estaban en plena marcha hacia el oeste de los Estados Unidos. Había que preparar las fronteras (que es como se llamaba a los límites entre civilización y regiones incultas) y construir viviendas.

El hacha era la herramienta predilecta del pionero. Pero éste a menudo tenía que esperar meses a que el herrero le forjara un hacha. Cada mango exigía un tallado cuidadoso. Cada hoja de hacha requería un largo y lento proceso de templado y pulimento.

Lo que Whitney había hecho para el fusil, otros entusiastas de la mecánica lo aplicaron al hacha. Las fábricas las hicieron a millares. Se colocaban en tambores giratorios y pasaban por las llamas de un horno en un proceso de calentamiento uniforme. Luego un martinete de fragua les daba rápidos golpes sucesivos, que hacían perforaciones de una medida exacta, por donde entrase a la perfección el mango.

De la noche a la mañana dejaron de faltar hachas. Corrió si se tratase de celebrar la intensificación de la producción fabril, empezaron a salir en cantidad los relojes de las fábricas. Con máquinas se perforaban miles de piezas por día y se montaban tan rápidamente que todo el mundo pudo tener reloj por muy bajo precio.

El hecho de que las máquinas pudieran hacer cosas mejores y con mayor rapidez produjo una conmoción creciente que todo lo inyadió. Elias Howe descubrió la parte esencial de la idea de una máquina de coser un día en que puso el ojo de una aguja en la punía en lugar de la cabeza.

De esta manera fue posible hacer que el hilo atravesase la lela sin necesidad de que la aguja la pasase de lado a lado. Otro hilo que salía de una lanzadera pasaba por dentro del lazo. Cuando la primera aguja retrocedía nuevamente, con un punto de cadeneta se apretaban los dos hilos. Esto resultó cien veces más rápido que coser a mano.

Singer introdujo mejoras. Mediante un pedal consiguió que las manos de la costurera quedasen libres y pudiesen guiar la tela. Se dio a la aguja movimiento vertical, subiendo y bajando, en vez de moverse Imrizontalmente como la aguja de Howe.

Al poco tiempo la máquina de coser pasó del hogar a la fábrica. La producción en masa hizo bajar los precios. Todos pudieron adquirir desde entonces mi traje nuevo, un vestido nuevo. Las máquinas construyeron nuevas máquinas despúes de cada nuevo invento. La lenta salida de los productos manufacturados, parecida a un goteo se transformó en un diluvio.

PARA SABER MAS…
Cadena de Montaje en Ford

La producción dependió de la rapidez con que el hombre pudiese servir a la máquina. En la línea de montaje, cada hombre agregaba una pieza al armazón desnudo que iba avanzando por esa línea. A medida que el magneto, por ejemplo, se desplazaba sobre un medio transportador, los hombres le añadían algo cada uno, hasta que finalmente salía terminado al cabo de trece minutos. Levantando el transportador del magneto veinte centímetros, para que los hombres no tuvieran que agacharse, el tiempo disminuyó a siete minutos. Imprimiendo al transportador un poco más de velocidad, ese tiempo se redujo a cinco minutos.

Con métodos similares, en la línea del ehassis se redujo el número de estaciones, hasta que fue sólo de cuarenta y cinco, y de la última operación salía el auto armado. Fue éste un ejemplo sensacional del método nuevo de producción. En 1915, un coche se terminaba en noventa y tres minutos. Una década después, luego de haberse vendido 16 millones de automóviles del modelo T, cada quince minutos salía un coche nuevo. Lo más sorprendente de todo es que el precio se pudo reducir de 850 a 295 dolores.

Frederick Taylor fue el primero que concibió la idea de que el propio hombre pudiera convertirse en un mecanismo. Taylor es el ingeniero que descubrió un acero de aleación nueva capaz de cuadruplicar la velocidad de las herramientas cortantes. Imaginó que el propio hombre podía llegar a ser igual de eficiente que una máquina si se eliminaban movimientos superfluos. Utilizando un cronógrafo, determinó el tiempo que tardaban distintos obreros y el que se requería en distintos movimientos para concluir una operación.

Otros ingenieros siguieron estudiando los movimientos de los obreros con el propósito de llegar al máximo de producción posible por minuto. Todos estos estudios sobre la forma de lograr que las piezas y los materiales saliesen en forma uniforme y fija; con la velocidad mayor con que las máquinas pudieran producirlas, desembocaron en una sorprendente conclusión: nunca se conseguiría que el hombre fuese una máquina eficiente.

Ver: Henry Ford y su Producción

Fuente Consultada:
Grandes Inventos de la Humanidad Beril Becker

Epidemia en Milán Trabajos de Leonardo Da Vinci

IDEAS DE LEONARDO DA VINCI PARA RECONSTRUIR MILÁN
Cronología de su Vida – Código ATLÁNTICO –

Entre las diversas actividades desplegadas por este genio del renacimiento,  Leonardo acomodó su inteligencia al trabajo en los dos disímiles planos de la ciencia y del arte. Pero si algo le faltaba investigar, era la anatomía humana y para ello disecó el cuerpo humano para estudiar anatomía con miras a su arte, y así pudo ver que los músculos, ligamentos y nervios eran maravillosas partes integrales de una compleja máquina de carne y sangre.

Leonardo Da Vinci

Cada parte separada del cuerpo humano estaba matemáticamente relacionada con todas las demás, semejante a un sistema mecánico de pesas y balanzas, de círculos y triángulos, que lo llevó a escribir que el cuerpo humano solamente podía haber sido creado por el “Divino Mecánico”.

esqueleto de leonardo da vinci anatomista

Los estudio de anatomia de Leonardo Da Vinci

Su fama como inventor llegó a los gobernantes de Venecia. Temiendo que los invadiera la armada turca, los venecianos financiaron la construcción de su submarino. Luego,  César Borgia, que era hijo del Papa y ambicionaba conquistar toda Italia, trató de forzarlo a divulgar sus planos secretos, de tanques blindados y proyectiles con propulsión de cohete.

Durante este horripilante período, Leonardo sintió creciente terror con motivo de todos sus inventos bélicos. Temeroso del daño que su submarino pudiera causar en manos de malvados, la conciencia incitó a Leonardo a hundir su barco e idear la forma de huir de Borgia.

submarino de leonardo da vinci

Bosquejo del Submarino

Leonardo juró dedicar desde entonces todos sus esfuerzos a inventar máquinas industriales que mejoraran la vida del hombre en lugar de destruirla.

El ingeniero estadista
Las noticias del genio de Leonardo despertaron la curiosidad del Duque de Milán, quien lo llamó a su palacio para pedirle que idease trucos teatrales que hicieran más entretenido el programa diario de fiestas de la corte. En medio de toda esta pompa y alegría, una gran epidemia azotó a Italia.

La muerte invadió los cuerpos de millares de personas en forma de forúnculos ulcerantes y carne ennegrecida. Leonardo fue uno de los pocos no atacados por la plaga, pero el espectáculo de miserias y dolor que la epidemia dejó tras de sí lo llevó a un osado plan de acción.

Milán era entonces la primera ciudad de Europa, pero la absoluta falta de condiciones sanitarias adecuadas hizo de ella un fecundo foco de enfermedades. Leonardo comenzó a idear planes para reconstruirla desde sus cimientos.

Sus apuntes ponen en evidencia el primer proyecto conocido en la historia de construcción de una ciudad completa. Su proyectada ciudad comprendía diez unidades de 5.000 casas cada una; exigía el desagüe de las tierras pantanosas de los alrededores; la circulación de agua a través de caños subterráneos a cada una de las secciones de las casas y a las artísticas fuentes que regarían jardines panorámicos entre los grupos de edificios; anchas calles bordeadas de alcantarillas y terrazas elevadas que daban sobre las calles; en resumen, una ciudad espaciosa, llena de luz y aire saludables.

Para solventar el costo, propuso montar fábricas de productos que toda Europa pidiese. No era un sueño vano, pues además proyectó un sinfín de máquinas, perfectamente ilustradas en sus dibujos, que hoy nos asombran por su exactitud y utilidad.

Como ejemplo, diremos que ideó una máquina capaz de producir 40.000 agujas por hora; una laminadora para cortar hojas parejas de aluminio; un aparato para ahuecar cilindros; máquinas para hacer limas, para hecer resortes, para hacer inencogibles las telas y para confeccionar ropa. Sus planos incluyeron martillos poderosos, grúas, telares de vaivén y artefactos mecánicos de todas clases que necesitaban solamente la máquina de vapor para que comenzara la era de las máquinas.

Máquina de Hacer Resortes

Cuando terminó la epidemia, el Duque de Milán se sintió tan conmovido como para admitir lo acertado que eran los planes de Leonardo para la reconstrucción de la ciudad. A fin de evitar otro brote de epidemia, Leonardo empezó por su proyecto de drenar los pantanos que bordeaban a Milán y construir un sistema maravilloso de esclusas que aún hoy pueden utilizarse.

Repentinas amenazas de guerra interrumpieron bruscamente la colocación de los cimientos de su moderna ciudad. En lugar de ello, se vio obligado a construir fortificaciones.

Algunos de los otros inventos de Da Vinci nunca se llevaron a cabo, en parte por falta de fuentes adecuadas de energía para poner sus máquinas en movimiento. Su invento del molino de viento en forma de torrecilla fue quizás el único progreso básico en elementos mecánicos primitivos hasta la invención de la máquina de vapor.

Su vasto acopio de conocimientos científicos, condensado en 5.000 páginas de apuntes manuscritos, ha servido como fuente de ideas e inspiración a otros inventores. Su rico legado de experimentos recopilados confirma ante el mundo que él fue el genio más ecléctico de todas las épocas.

Dio el impulso inicial a la ciencia de la hidráulica. Midió las ondas sonoras y explicó el eco y las vibraciones de armónicas. Doscientos años antes que Newton interpretó el movimiento acelerado de un objeto que cae. Inventó el barómetro y el termómetro. Desarrolló una teoría ondulante de la luz y del calor y una teoría del movimiento de las olas y atribuyó a la atracción ejercida por la Luna las mareas. Analizó la composición del agua y el contenido en oxígeno del aire.

Ideó boyas, submarinos y aparejos de buceo para mares profundos. Sus armas defensivas: bazucas (una especie de cañones cohetes portátiles), tanques, cañones de retrocarga y carros de artillería, desfilan como en un catálogo de armamento moderno.

Aparte de ser uno de los más grandes pintores y escultores del mundo, no se destacó menos como anatomista, botánico, zoólogo, ingeniero, arquitecto, matemático, cartógrafo y paleontólogo. Anticipó las líneas de las actuales construcciones de tipo aerodinámico. Fue el primero que comprendió la producción en serie, las casas prefabricadas y los proyectos de, ciudades.

Leonardo es el único hombre de quien se sabe que haya atravesado las fantásticas barreras del tiempo, y cuya mente portentosa, cual si fuese movida por cohetes, llegó al corazón de nuestra edad de las máquinas.

Todos los hombres de ciencia actuales honran a Leonardo Da Vinci como el padre de la época mecánica.

EL CÓDICE ATLÁNTICO
El Códice Atlántico que se encuentra en Milán, en la Biblioteca Ambrosiana, conserva la encuademación original del siglo xvi es, con sus 401 hojas, la más extraordinaria y extensa colección leonardiana que se conozca. Su nombre deriva del gran formato de sus páginas, semejante al de un atlas (65 cm x 44 cm).

Su aspecto era el de un auténtico códice, es decir, un libro preparado por el autor para ser llenado de dibujos y notas. Se trata, en realidad, de una miscelánea de hojas y fragmentos reunidos en un volumen por el escultor Pompeo Leoni, que tuvo una discutible restauración entre los años sesenta y setenta del siglo XX.

El material del Códice Atlántico abarca toda la carrera de Leonardo, a lo largo de un periodo de más de 40 años, desde 1478, cuando tenía 26 años, hasta 1519. En él se encuentra la más rica documentación de sus contribuciones a las ciencias mecánica y matemática, la astronomía, la geografía física, la botánica, la química y la anatomía. Recoge también sus pensamientos a través de fábulas y reflexiones filosóficas.

Incluye además anotaciones sobre los aspectos teóricos y prácticos de la pintura y de la escultura, sobre óptica, perspectiva, teoría de la luz y de la sombra, así como sobre los materiales utilizados por el artista, además de numerosos estudios, como los realizados para la Adoración de los Magos, la Leda, la Batalla de Anghiari y royectos para el monumento de Francesco Sforza , Giancomo Trivulzio, incluso para la construcción de autómatas.

CRONOLOGÍA DE LA VIDA DE LEONARDO
1452 –   Leonardo nace en Vinci la noche del 15 de abril, hijo ilegítimo de Ser Piero, notario.
y de Caterina; transcurre su infancia en Vinci y alrededores; entre 1466 y 1469 va con
su padre a Florencia, donde entra como aprendiz en el taller de Verrocchio.
1473 –   Su primer dibujo fechado (5 de agosto); en estos años, realiza pinturas como el ángel
del Bautismo de Verrocchio y La Anunciación (ambas en Florencia, Galería de los Uffizi).
1481  –   Los monjes de San Donato a Scopeto le encargan La Adoración de los Reyes Magos.Obra que quedará inconclusa.
1482 –   Leonardo va a la corte de Ludovico el Moro en Milán, donde permanecerá hasta 1499.

1483  –   Empieza a pintar La virgen de las rocas (París, Museo del Louvre).
1495  –   Pinta La Última Cena en el refectorio de Santa María delle Grazie, Milán.
1496 –   Entabla amistad y colabora con el matemático Luca Pacioli.
1499 –   Con la caída de Ludovico el Moro, Leonardo abandona Milán.
1500 –   Transcurre un período en Mantua, luego en Venecia y finalmente regresa a Florencia.
1502 –   César Borgia  lo  contrata  como  arquitecto  e  ingeniero  militar;  con Borgia  y Maquiaveli recorre la región de Romana.
1503  –   De regreso en Florencia, comienza a trabajar en La batalla de Anghiari, en el Salón de los Quinientos de Palazzo Vecchio.
1504 –   Pinta La Gioconda (París, Louvre). Muere su padre, Ser Piero. Leonardo hace un breve viaje a Piombino. 1506 –   Transcurre breves períodos en Florencia y Milán hasta que, en 1508, se establece en la capital lombarda por un período de cinco años, pagado por Luis XII, rey de Francia.
1509 –   Pinta Santa Ana (París, Louvre).
1513 –   Se marcha de Milán, pasa por Florencia y se establece por tres años en Roma, bajo la
protección de Juliano de Médicis.
1516 –   Desde Roma, Leonardo se dirige a Francia con su discípulo Francesco Melzi; hasta su muerte estará bajo la protección del rey Francisco I.
1519 –   Muere el 2 de mayo en Clos Luce, cerca del castillo de Amboise, sobre el río Loira:
es sepultado en la iglesia de S. Florentin.

Fuente Consultada:
Grandes Inventos de la Humanidad Beril Becker
Las Máquina de Leonardo Da Vinci Marco Cianchi

Biografia de la Reina Isabel II de Inglaterra

Biografía de la Reina Isabel II de Inglaterra

Isabel II de Inglaterra

ELIZABETH II
Jefe Supremo del Reino Unido. Desempeña protocolarmente las funciones de primera figura
de la Comunidad Británica.

ISABEL II Soberana del Reino Unido (Londres, 1926). Hija de Jorge VI, a quien sucedió en 1952. Fue coronada el 2 de Junió de 1953. En 1947 contrajo matrimonio con Felipe de Mountbatten, duque de Edimburgo. La inestabilidad de su familia (divorcios o separaciones de su hermana y de sus tres hijos mayores), y otros escándalos, han hecho replantearse a diversos sectores políticos el papel de la monarquía en la sociedad británica de finales del siglo XX. Sin embargo, tras la trágica muerte de Diana (1997), la actitud personal de la reina y la postura pública de la familia real suscitaron cierta recuperación de la estima general hacia la monarquía.

Elizabeth II (Isabel II, en castellano), nacida en 1926, tuvo hasta los diez años, pocas posibilidades de reinar. Hija del segundo de los varones de la familia real, se convirtió en heredera del trono cuando abdicó su tío Eduardo VIII, en diciembre de 1936, y ascendió al trono en su lugar su padre, el duque de York, quien sólo había tenido, de su matrimonio con Lady Elizabeth Bowes-Lyon, hija del conde escocés de Strathmore (la Reina Madre), dos hijas mujeres.

Elizabeth, hija mayor del Rey Jorge VI, fue sorprendida por la noticia de la muerte de su padre (1952) mientras se encontraba haciendo una visita oficial al entonces territorio colonial de Kenya, África. Ese mismo año, fue coronada con gran pompa.

En 1947, se había casado con Philip Mountbatten, Príncipe de Grecia (hoy Duque de Edimburgo) de quien ha tenido cuatro hijos: Charles Philip Arthur George, Príncipe de Gales y heredero del trono, nacido en 1948; la princesa Anne, nacida en 1950; el príncipe Andrew, nacido en 1960, y el príncipe Edward, nacido en 1964. Siempre se presentó ante sus millones de subditos y ante el mundo en general como una mujer discreta.

A pesar de no desempeñar el poder ejecutivo (reina pero no gobierna) se le reconocen varias atribuciones (muchas de ellas formales) y un sinnúmero de títulos: el gobierno es el Gobierno de Su Majestad; los ministros son los Ministros de la Corona; ella es la jefa de la Iglesia Inglesa (pero no de la de Escocia); por sugerencia del primer ministro convoca, suspende o disuelve el Parlamento, nombra gobernadores, etc.; el propio himno nacional —Good save the Queen o the king, conforme con el sexo del jefe supremo— hace referencia a su persona.

Según un acuerdo que data de la primera mitad del siglo XVIII, los bienes de la Corona fueron transferidos al Estado, a cambio de una renta fija: la civil list, destinada a solventar los gastos de la familia real. El mantenimiento de sus inmuebles y seculares castillos corre por cuenta del gobierno. Pero la corriente inflacionaria que afecta a Gran Bretaña llevó al Príncipe Consorte a declarar, en un programa televisivo grabado en los Estados Unidos, que la familia real estaba enfrentando dificultades económicas.

La propia Reina, en 1971, comunicó a la Cámara de los Comunes que le sería imposible seguir desempeñando sus funciones de Estado con una asignación cuyo monto había sido fijado en 1952; fue así como dicha suma se incrementó significativamente.

Tales dificultades, entre tanto, nada tienen que ver con la fortuna privada de la familia real, ya que la Reina es considerada una de las mujeres más ricas del mundo, gracias a las rentas que le producen sus inversiones en tierras, en diversas industrias, etcétera. Viajera infatigable. Elizabeth y su marido han visitado todos los países del Commonicealth, además  de muchas  otras naciones.

Biografia de Galileo Galilei Descubrimientos y Aportaciones

Biografia de Galileo Galilei Descubrimientos y Aportaciones

A Galileo (1564-1642) se le considera el precursor de la ciencia moderna. Creyó desde el principio en la teoría de Copérnico, según la cual los planetas giran alrededor del Sol, y la apoyó públicamente a pesar de la oposición de la Iglesia, lo que le costó su libertad de por vida. Muy al estilo renacentista, Galileo, además de astrónomo, era artista, músico, ingeniero y matemático.

Galileo Galilei nació en la ciudad italiana de Pisa en el año 1564. Si bien comenzó sus estudios en el campo de la medicina, influido por su padre, posteriormente los abandonaría para dedicarse de pleno a las matemáticas,  astronomía y la física.

Considerado como uno de los fundadores del método experimental y de la ciencia moderna, sus principales aportaciones a la física se centran en el movimiento de los cuerpos y la teoría de la cinemática.

De hecho, el italiano pasa por ser el fundador de la mecánica, parte de la física consagrada al estudio de  los desplazamientos de los cuerpos y sus causas.

galileo galilei muestra la luna al papa

Aportaciones al Mundo de al Mecánica: 1-Las Oscilaciones Pendulares, 2-La Caída LIbre de los Cuerpos, 3-Movimiento Rectilíneo y Planos Inclinados, 4-Movimiento Parabólico, aplicado en la trayectoria de los proyectiles balísticos, 5-Observación del Planetas , defensor de la Toría Helicentrica, lo que lo llevó a un conflicto grave con la Iglesia, perdonado hace pocos años en el siglo XX. Sus trabajos sobre física prepararon el camino al brillante Isaac Newton, inglés nacido el año de la muerte de Galileo. 

En época de Galileo Galilei, allá por el siglo XVI, la nueva ideología renacentista implicaba una importante alteración en las concepciones que el hombre medieval poseía sobre la constitución del universo y los fenómenos de la Naturaleza.

Fruto de este cambio fue el establecimiento de un nuevo sistema científico y la consolidación de la teoría heliocéntrica concebida por Copérnico en la primera mitad del siglo XVI.

En ambos aspectos es esencial la intervención de Galileo Galilei, inteligencia privilegiada, el cual no sólo logró demostrar—-frente a la tradición aristotélica — la posición secundaria de la Tierra en el sistema planetario, sino que echó las bases de una nueva teoría para la observación y aprovechamiento científico de las leyes de la naturaleza.

En efecto, Galileo Galilei es uno de los fundadores de la concepción «mecanicista» del mundo.

galileo galilei

Hijo del músico florentino Vicente Galilei y de Julia degli Ammannati, Galileo nació en Pisa el 15 de febrero de 1564. De su padre heredó la afición a la música. Pero sus inclinaciones más íntimas le llevaron al estudio de las matemáticas y la filosofía.

Cursó su primera enseñanza en Pisa y en Florencia (desde 1574). En 1581 ingresó en la universidad pisana para estudiar la carrera de medicina, ampliada muy pronto con sendas investigaciones filosóficas y matemáticas, orientadas por la tradicional formación escolástica.

Atento observador de las cosas que veía, Galileo se fue desprendiendo poco a poco de la filosofía cerrada de las escuelas. Aunque no pudo terminar su carrera universitaria, a causa de la falta de recursos económicos de su familia, no abandonó el cultivo de las ciencias.

En 1586 inventaba la balanza hidrostática. Este éxito, junto con la fama que le merecieron algunas de sus investigaciones geométricas, le proporcionó la cátedra de matemáticas de la universidad de Pisa en julio de 1589. Poco después, en 1591, moría su padre en Florencia.

La envidia que suscitaba en Pisa su profesorado, le determinó a solicitar la cátedra de matemáticas de Padua. Obtenida en septiembre de 1592, Galileo se trasladó a esta ciudad.

Sus enseñanzas atrajeron a su lado a estudiantes de todos los países. Galileo explicaba matemáticas superiores, arquitectura militar, mecánica y cosmografía (según la concepción ptolomaica).

En 1604 la presencia de una nova, que trató de explicar en forma racional, provocó una viva polémica entre él y los peripatéticos. Interesado por los fenómenos celestes, construyó y perfeccionó un telescopio (1609), con el cual, entre los últimos meses de 1609 y los primeros de 1610, pudo describir el relieve de la Luna, desintegrar la visión de la Vía Láctea y descubrir los cuatro primeros satélites de Júpiter (13 de enero de 1610).

telescopio de galileo

Esta inspección del cielo confirmaba rotundamente la concepción cosmográfica de Copérnico, a la que se adhirió desde entones Galileo.

La celebridad que éste alcanzó por entonces, le permitió regresar a su patria más honrado que nunca, con el cargo de matemático extraordinario de la universidad de Pisa y filósofo del gran duque de Toscana de julio).

torre de pisa

Desde esta torre estudia la caída de los cuerpos

Ya en Pisa, y en el transcurso de pocos meses, descubrió las manchas solares, las fases de Venus y el anillo de Saturno, aunque no logró precisar las características de este último (denominó a Saturno el «planeta trigémino»).

Recibido magníficamente en Roma por el papa Paulo V e inscrito en la Academia dei Lincei , Galileo continuó entregándose a sus estudios astronómicos y matemáticos.

En 1613 y 1615 publicó dos cartas defendiendo el sistema de Copérnico, que fueron tildadas de herejía y denunciadas a la congregación del Santo Oficio en Roma. Este prohibió (1616) la lectura del libro de Copérnico e intimó a Galileo para que no lo enseñara ni lo divulgara.

Transcurrieron luego dieciséis años de vida tranquila para Galileo. En Florencia y en Pisa se dedicaba a sus estudios, completándolos y defendiéndolos de sus detractores.

En esta etapa construyó un microscopio compuesto (1624). Sin embargo, en su intimidad se rebelaba contra la negación pública de las doctrinas que él creía verdaderas.

Así empezó a trabajar en una obra de exposición filosófica y científica, que después de varias interrupciones fue publicada, con la anuencia de la censura romana, en 1632.

Los Diálogos fueron considerados por los peripatéticos como una obra más nefasta que las doctrinas de Lutero y Calvino. A pesar de su avanzada edad, Galileo tuvo que comparecer por segunda vez ante el consejo del Santo Oficio en Roma, el cual el 16 de junio prohibió el libro y le condenó a abjurar de sus errores y a cárcel.

El Papado mitigó este decreto, confinándole a Siena, a Arcetri y, en 1638, a Florencia. En esta fecha Galileo había perdido la vista.

Fue en este año, precisamente, que apareció su obra filosófica fundamental, los Discursos y demostraciones matemáticas, en que inauguraba un nuevo método para la investigación científica.

Cuatro años más tarde, el 8 de enero de 1642, la muerte se lo llevaba al sepulcro en Arcetri. En 1734 el Santo Oficio sobreseyó el proceso de Galileo, cuya defensa del sistema de Copérnico era un hecho ya admitido por todas las autoridades científicas y filosóficas.

belarino

Como superior de la Compañía de Jesús, el Cardenal Belarmino ya había llevado a la hoguera a un científico, Giordano Bruno. Con Galileo, sin embargo, necesitaba actuar con más cautela: a pesar de “herético”, el astrónomo tenía influyentes amigos.

Tal vez el mas conocido principio físico establecido por el sabio italiano es que el peso de un cuerpo no determina el cambio de su velocidad de caída es decir, su aceleración.

En otras palabras, si descartamos factores como la resistencia del aire, una pelota de bolo y una de fútbol caer, con la misma aceleración. Según la leyenda, Galileo estableció el principio arrojando bolas desde la torre inclinada de Pisa, pero ello no es cierto.

Sus experimentos se llevaron a cabo midiendo el tiempo de caída de bolas, de igual tamaño pero distinto peso, que ruedan sobre un plano inclinado. Galileo realizó su trabajo mediante la observación, cuidadosa, la experimentación y las matemáticas.

Desde sus albores la ciencia comenzó a depender cada vez más de la investigación objetiva, esto es, se trata de abordar una pregunta sin prejuicio alguno, y fundamentar las conclusiones en evidencias reales, o en un sólido modelo matemático.

SU LEGADO: En física, matemáticas, anatomía, astronomía y otras disciplinas, todos los descubrimientos se llevaron a cabo por gente que siguió el ejemplo de Galileo.

Francis Bacon (1561-1626), noble inglés, estadista y filósofo, realizó un excelente trabajo formulando por escrito sus ideas, mediana las cuales argumentaba a favor de la inducción, método en el que se parte de hechos concretos observados o demostrados, y se llega por el razonamiento a un principio general. Bacon tenía la certeza de que la naturaleza podía entenderse y hasta controlarse: tal idea se convirtió en la ortodoxia de la filosofía natural

Otro inglés, Isaac Newton (1642-1727), genio de la física y las matemáticas, apareció algo más tarde. Se suele considerar el fundador del metodo científico, aunque es más célebre por descubrir principios como la Ley de la Gravedad (según una leyenda propalada por su sobrina, habría hallado la inspiración en la caída de una manzana), entre otras leyes físicas útiles. También inventó el cálculo diferencial.

Newton aplicó su trabajo sobre la gravedad a las leyes de Kepler sobre e movimiento planetario.

GALILEO GALILEI COMO PROFESOR:

La poderosa familia de los Médicis ejercía influencia sobre casi toda Italia: banqueros, ricos comerciantes, mecenas y hasta cardenales formaban parte del linaje.

En la región de Pisa gobernaba Juan de Médicis, considerado amigo de las artes y de las ciencias. Al tener noticias del joven Galilei, Le ofreció el cargo de profesor de matemáticas en nuestra universidad.

El joven científico de 25 años no lo piensa dos veces. El salario es bastante bajo, mas compensado por la posibilidad de investigar por cuenta del gobierno.

En la universidad tendría ocasión de discutir sus tesis con los alumnos y otros maestros. Algunas ideas poco rutinarias venían martillando su cerebro desde hacía algún tiempo. Necesitaba urgentemente de un público para divulgarlas.

El 12 de noviembre de 1589, el profesor Galileo Galilei da su primera clase. Con gran sorpresa de los alumnos, el nuevo maestro los convida a un paseo hasta la Torre Inclinada de Pisa.

Llegando a los pies del monumento, Galileo hace sentar en la hierba a los estudiantes e inicia solo la subida. Desde el último piso de la torre, deja caer dos esferas: una, pequeña como un limón; la otra, cinco veces mayor. C

ontrariando una ley habitualmente enseñada en las escuelas, ¡los dos cuerpos llegan al suelo exactamente al mismo tiempo!

“Pues sucede … —dice Galileo, sonriente, ante la sorpresa que causó su demostración— una de dos cosas: o la ley que conocemos está errada, o la naturaleza está en desacuerdo con ella”.

Y explica: “Existe una fuerza llamada gravedad, que actúa igualmente sobre todos los cuerpos, atrayéndolos a tierra. Teóricamente, si arrojamos desde lo alto de esta torre una esfera de plomo y un copo de lana los dos deberían caer con la misma velocidad.

Si no lo hacen: es porque el aire ejerce una resistencia mayor sobre la lana que sobre el plomo. En caso de que fuera posible suprimir el aire, creando un vacío, los señores podrían asistir también a este espectáculo. ¡Mas la experiencia que presenciaron ya prueba mi afirmación!”

No existía todavía la máquina neumática, capaz de producir el vacío experimental.

Con ella podría demostrarse definitivamente la tesis de Galileo. A sus alumnos, el nuevo maestro les pareció ser un espíritu abierto y racional, capaz de dudar de las “verdades” que pasaban automáticamente de generación en generación sin ser discutidas.

El objetivo principal de Galileo no era, sin embargo, el estudio de la caída de los cuerpos. Hacía mucho tiempo que buscaba un argumento para oponer al sistema geocéntrico propuesto por Ptolomeo y Aristóteles.

Había oído hablar de los trabajos de un tal Copérnico, que parecían extremadamente interesantes.

En lugar de admitir que la Tierra era el centro inmóvil del Universo, el sabio polaco había imaginado un sistema heliocéntrico; o sea, el Sol ocupando el centro y la Tierra efectuando varios movimientos: uno en torno de sí misma, con duración de 24 horas; otro en torno del Sol, con duración de un año.

Eran las mismas conclusiones a las cuales había llegado intuitivamente el joven Galileo. Esta concepción sólo tenía un inconveniente: chocaba con doctrinas hasta entonces sostenidas oficialmente por la Iglesia.

EL PAPA JUEZ DE LA CIENCIA:

Frente a la reforma de Lutero, el Concilio de Trento había lanzado en 1545 una gigantesca operación conocida como la Contrarreforma. Ese mismo año, el Papa Paulo III había restaurado oficialmente la Inquisición Papal, supremo tribunal de la Iglesia, conocido también como Santo Oficio, que volvería a funcionar en 1542.

Su función principal era hacer respetar la autoridad del papa y castigar severamente a todos aquellos que la desafiasen.

Un verdadero ejército es puesto al servicio de esta causa: son los jesuítas, orden recién fundada de sacerdotes papistas, quienes reciben instrucciones para extenderse por todo el mundo, infiltrándose en las cortes, en escuelas y universidades, entre los científicos, filósofos y astrónomos.

En ninguna parte se debía tolerar la indisciplina; quien discordase de la dogmática católica corría el riesgo de ser llevado a la hoguera. Y cuando, en 1600, la Inquisición quemó en Roma al dominico Giordano Bruno, que defendía el sistema heliocéntrico y sostenía la pluralidad de los mundos habitados y una filosofía panteísta, quedaron claros los peligros que acechaban al pensamiento.

Galileo conocía muy bien la doctrina oficial en cuanto a la astronomía: “La Tierra es inmóvil; la Tierra es el centro del Universo; las estrellas, como criaturas de Dios, son ‘incorruptibles’; o sea, siempre fijas en la bóveda celeste; es el firmamento entero el que se desplaza, girando en torno del astro rey, la Tierra”.

No era por casualidad que la Iglesia defendía con tanto ardor ese sistema geocéntrico, descripto por Ptolomeo y Aristóteles y transformado en doctrina por los sucesivos papas. Admitir que existiesen otros mundos semejantes al nuestro y que la Tierra no era el mayor de ellos, implicaba, según lo creían, disminuir el mérito del “rey de la Creación”. Se decía que, conforme a las Escrituras, la Tierra era el lugar ideal creado por Dios para el hombre, único ser inteligente hecho por El a su imagen.

Aceptar otros mundos y otros seres, que podrían estar exentos del “pecado original”, comportaba, además, sacudir las bases y la justificación del cristianismo, fundamentado intelectualmente, en gran parte, en ese dogma. Significaba a los ojos de la Iglesia un ataque al meollo de la religión: la inconmovilidad de sus dogmas, ya que no podía reconocer que había enseñado doctrinas erradas durante siglos sin minar su prestigio y herir su soberbio poder.

El papado vigilaba severamente a los astrónomos y matemáticos. Los censores jesuítas están presentes en la Universidad de Pisa y frecuentan las clases de Galileo, disfrazados de alumnos.

Trabajo perdido, pues los cursos obedecen a los cánones oficiales. Prudentemente, Galileo guarda sus ideas para sí o para sus discípulos más próximos, y sus investigaciones y conclusiones sólo son divulgadas en un círculo muy restringido de corresponsales.

EL TELESCOPIO “EL JUGUETE” DE GALILEO: En 1609, estando en Venecia, tuvo noticias de que un hombre había inventado un aparato que permitía ver de cerca los objetos más distantes.

Volviendo a Padua, con un tubo de metálico, una lente convexa y otra cóncava, una en cada extremidad del tubo, construyó su primer largavista, capaz de proporcionar un aumento de tres veces el tamaño.

Entusiasmado con el descubrimiento, Galileo perfeccionó en pocos días el nuevo instrumento: estaba listo para ser usado el primer telescopio, con el poder de aumentar mil veces la imagen captada a simple vista.

Galileo Galilei, vio visiones celestiales nunca antes observadas: detectó montañas en la Luna y demostró que el planeta Júpiter tenía sus propios satélites. En 1610, Galileo dio cuenta de sus hallazgos en un libro titulado El mensajero sideral. La palabra sideral, que viene del latín sideralis, significa “perteneciente a las estrellas o a los astros”.

Más aún, Galileo comprendió antes que nadie que Copérnico estaba en lo correcto: era evidente que muchos objetos celestes no se movían alrededor de la Tierra.

Estas reflexiones fueron objeto de un nuevo libro, publicado en 1632, que le causó problemas con las autoridades eclesiásticas. La Inquisición romana, no tan notoria como la española , pero también ferozmente conservadora, lo obligó a retractarse y lo condenó a pasar el resto de sus días bajo arresto domiciliario. Galileo contaba por entonces 69 años.

SUS OBSERVACIONES:

Desde el aptio de su casa, fascinado con la visión aumentada de la Luna, Galileo mandó llamar a Viviani y Torricelli, sus más fieles discípulos: “¡Esta es la prueba!, yo sabía que Aristóteles estaba errado; la Luna no es una esfera lisa o perfecta, y tampoco tiene luz propia.

Esas pequeñas manchas oscuras son sombras de las montañas que existen en la Luna como en cualquier otro astro. Eso demuestra que la Luna recibe su luz de otro astro, y por el tamaño de la sombra podemos también calcular la altura de las montañas”.

Después de nuevas observaciones y cálculos, Galileo saca en conclusión que, de la misma forma en que la Tierra gira en torno del Sol, la Luna gira en torno de la Tierra mostrando sólo una de sus caras.

Ávido por un intercambio de ideas, Galileo escribe a Kepler relatando los descubrimientos que había hecho. La respuesta no tarda: “Dispones, mi querido Galileo, de pruebas definitivas de la veracidad de las tesis de Copérnico, y de las lagunas profundas del sistema aristotélico.

En cuanto a mí, llegué a las mismas conclusiones por otros caminos. Observé que los planetas no se mueven en círculos, «movimiento perfecto», según Aristóteles, sino que siguen una trayectoria elíptica.

En el foco de esa elipse está localizado el Sol. En lo que se refiere a tus observaciones, aconsejo que las publiques rápidamente en forma de un libro. Creo que nuestro deber es difundir la ciencia para su mejor desarrollo”.

Galileo duda. Prefiere investigar un tiempo más antes de exponerse a las críticas. Si surgiese alguna dificultad, ya al menos habría conseguido terminar un trabajo importante.

Su nuevo objetivo —el planeta Júpiter— observa que tiene cuatro astros a su lado, que cada noche se disponen de forma diferente, una vez de un lado, otra vez de otro, desapareciendo otras veces detrás del planeta. Son los cuatro satélites de Júpiter girando en torno de él como la Luna alrededor de la Tierra.

Después de otras exploraciones, cuando verificó inclusive la existencia de manchas irregulares en la superficie del Sol.

Galileo acababa de descubrir, sin saberlo, los anillos de Saturno. Por su telescopio rudimentario veía confusamente una mancha circular alrededor del planeta, y creía que éste era el más distante de la Tierra, concluyendo que el astro estaba compuesto por tres estrellas diferentes.

Los medios técnicos no le permitían ir más lejos en sus conclusiones. De cualquier modo no estaba lejos de la verdad, ya que los anillos de Saturno están compuestos por una infinidad de pequeños cuerpos celestes tan próximos unos a otros que parecen confundirse en el telescopio.

fuente

Biografia Copernico Nicolas Teoría Heliocentrica Astronomo Resumen

Biografia Copérnico Nicolás
Astrónomo de la Teoría Heliocéntrica

COPERNICO NICOLAS: Nacido en Polonia, fue médico (Universidad de Bologna), economista, político, pintor de retratos, doctor en astronomía de la Universidad de Roma y fraile administrador en la catedral de Frauenburgo desde 1512, donde además trabajaba en astronomía; y de allí le viene, después de varios años de trabajo, probablemente con conocimiento de la tesis heliocéntrica del alejandrino Aristarco de Samos (-310 -240), la idea de la configuración heliocéntrica del universo, que prescinde de todas aquellas increíbles singularidades del sistema geocéntrico de Aristóteles y Claudio Ptolomeo (retrogradaciones planetarias, epiciclos, deferentes y ecuantes).

BIOGRAFÍA DE COPÉRNICO
Bibliografía: Astronomía Para Curiosos
Por Nancy Hayhaway
Prácticamente a partir del momento de su muerte Nicolás Copérnico (1473-1543) revolucionó la astronomía con su libro De revolutionibus orbium coelestium (Sobre las revoluciones de los orbes celestes), que afirmaba que el Sol, no la Tierra, es el centro del universo.

Pero fue un profeta refluente, pues era una hombre reservado e introvertido, esencialmente conservador, que durante la mayor parte de su vida ocupó un puesto de canónigo.

biografia de copernico

Inicialmente escribe sus detallados manuscritos Comentariolus (1530), para circular entre sus amigos, y en 1543 acepta editar, con dedicatoria al Papa Pablo III (Alessandro Farnese 1468-1549) “De Revolutionibus Orbium Celestium”, su obra magna donde explicaba la rotación diaria de la tierra sobre su propio eje y su traslación anual alrededor del sol.

Hijo de un comerciante en cobre que murió cuando Nicolás tenía diez ¡años, Copérnico fue adoptado por su tío Lucas Waczenrode, quien se aseguró de que el tímido chico y su disoluto hermano mayor hicieran estudios.

Copérnico (su nombre original era Niklas Koppernigk y él lo latinizo, como estaba de moda) estudió matemáticas y arte en la Universidad de Cracovia, astronomía en Bolonia, medicina en la Universidad de Padua (unos estudios de tres cursos) y derecho canónico en Ferrara.

En la época en que acabó los estudios, en 1506, su tío —un hombre con fama de no reírse nunca— era obispo de Ermeland, una región políticamente volátil de la Prusia oriental.

Copérnico, que ya había sido nombrado canónico de la Iglesia católica, pasó a ser el ayudante al tiempo que médi­co personal de su tío.

Se dedicó a la reforma de la moneda y se esforzó en mantener Ermeland independiente de sus poderosos vecinos, Polonia y los caballeros de la Orden Teutónica, pero tuvo pocos amigos y no se casó.

Más tarde se supo que tenía una relación sentimental con su ama de llaves, Anna; las autoridades eclesiásticas le pidieron que le pusiera fin y él obedeció.

Pero si su vida personal y pública estuvo dedicada a mantener el orden social, su vida intelectual estuvo orientada a derrumbarlo.

Al inicio de su carrera como canónigo pasó muchas horas pensando en el sis­tema geocéntrico de Ptolomeo, que le parecía inadecuado porque precisaba de complicadas explicaciones para dar cuenta de fenómenos ordinarios como el movimiento retrógrado o la constante proximidad de Mercurio y Venus al Sol.

Copernico

Se le ocurrió a Copérnico que si la Tierra fuera en realidad el centro del sistema ningún planeta debería hacer retrocesos.

Del mismo modo, si Venus y Mercurio giraban alrededor de la Tierra, deberían situarse a veces lejos del Sol, lo cual nunca ocurría.

Por otra parte, si se utiliza el sistema cuyo centro es el Sol que propuso Aristarco de Samos, estas dificultades intrínsecas se superan fácil­mente.

Venus y Mercurio se verían cerca del Sol porque en realidad se hallan más cerca del Sol.

Los planetas darían en ocasiones la sensación de moverse hacia atrás porque a veces la Tierra los adelanta en su interminable dar vueltas alrededor del Sol. Todo esto era evidente para Copérnico, pero se lo callaba.

Luego, en 1512, después de haber asistido junto con su tío a la recepción con motivo de la boda del rey de Polonia en Cracovia, Waczenrode sufrió una grave intoxicación alimentaria y murió. (La muerte fue tan repentina que se pensó en un posible asesinato.)

Copérnico se trasladó a Frauenburg, donde se hizo cargo de las obligaciones de canónigo de la catedral y se instaló para el resto de su vida en una torre rectangular al­menada que dominaba un lago cuyas aguas fluían hacia el mar Báltico.

Allí escribió un breve resumen de sus ideas, explicando que el Sol es el centro del universo, que la Tierra rota sobre su eje y orbita alrededor del Sol, y que este movimiento es el que explica los retrocesos de los planetas.

Aunque este revolucionario tratado sólo circuló de forma privada, las nuevas ideas se extendieron.

Durante las tres décadas siguientes a la aparición de su teoría, Copérnico ni publicó ni enseñó, pero su sistema era comentado allí donde se reunían varios astrónomos.

Copérnico no participó en estas conversaciones. No obstante, redefinó  su teoría.

En los márgenes de los libros que iba leyendo, a menudo tomaba notas astronómicas, junto con apuntes que se referían a curas para   el dolor de muelas, las piedras de riñón, los callos y la rabia, enfermedades cuyos medicamentos contenían ingredientes tales como canela, díctamo, herrumbre, perlas, hueso del corazón de venado y cuerno de unicornio.

Elaboró unas nuevas tablas sobre el movimiento de los planetas y escribió extensamente.

Pero, como otros muchos autores, guardaba los manuscritos en su cajón. Su inclinación —debido a su carácter retraído, a su conciencia de que su teoría podría desencadenar una controver­sia eclesiástica y quizás a su gusto por el culto pitagórico al secretoera no publicarlos nunca.

Probablemente no lo habría hecho, además, de no ser porque al final de su vida, fortuita e inesperadamente, ganó un discípulo, un joven profesor de matemáticas y astronomía que llegó a Frauenburg a estudiar con el gran hombre.

Georg Joachim Iserin, conocido como Rheticus (imagen abajo, adoptó el nombre latino para eludir ser vinculado a su padre, un médico decapitado por brujería), inmediatamente instó a Copérnico a publicar.

rheticus

Esto sumió a Copérnico en un mar de nervios y dudas. Preocupado porque su teoría iba contra el saber aceptado de la época, Copérnico quiso no obstante publicar sus tablas de los movimientos de los planetas: lo que no quiso fue mencionar la teoría que las respaldaba.

Cuando llevó a Rheticus, luterano, a casa de su único verdadero amigo, Tiedemann Giese, obispo de una diócesis vecina, su amigo y su discípulo trataron de convencerlo de la im­portancia de que publicara tanto sus tablas como sus opiniones.

Por último se alcanzó un compromiso; Rheticus escribiría un libro explicando las ideas de Copérnico, a quien sólo lo mencionaría por su nombre de pila y su lugar de nacimiento.

Rheticus escribió así una «carta» a uno de sus maestros en la que describía la teoría del «reverendo padre Dr. Nicolás de Torun, canónigo de Ermeland».

Hizo que se imprimiera la carta, que incluía comentarios astrológicos y bíblicos, y la envió a unas cuantas personas. Ahora que había expuesto la teoría, aumentaron las presiones sobre Copérnico para que publicase todos sus descubrimientos. Al final cedió.

Rheticus se ocupó del trabajo, copiando meticulosamente (y haciendo correcciones de menor importancia) el voluminoso manuscrito de Copérnico.

Cuando hubo acabado, se inició el proceso de imprimir el libro, pero, como llevaba ya dos años fuera de su universidad, lo dejó para volver a hacerse cargo de sus obligaciones docentes.

Regresó a la Universidad de Wittenberg y fue elegido en seguida decano.

Cuando concluyó su mandato, en mayo de 1542, se trasladó a Nuremberg, con el manuscrito en las manos, a concluir la tarea.

Poco después Rheticus consiguió un nuevo puesto en la Universidad de Leipzig y abandonó el proyecto.

Tal vez se sintiera alejado de Copérnico, pues en los agradecimientos del libro, que sin duda Rheticus vio, Copérnico omitía mencionar al hombre que más le había ayudado.

De modo que Rheticus traspasó la responsabilidad de imprimirlo a otra persona.

EL APARENTE RETROCESO DE LOS PLANETAS:

De todas las anomalías astronómicas que confundían a los observadores precopernicanos, la más desconcertante era cómo los planetas, que por regla general avanzaban por el firmamento de oeste a este, en ocasiones daban la sensación de invertir la dirección.

Los primeros astrónomos creyeron que estos aparentes retrocesos, o retrogradación, eran reales e inventaron complicados sistemas para explicarlos.

Copérnico demostró que el movimiento hacia atrás de los planetas es una ilusión. Ocurre porque los planetas giran alrededor del Sol a distintas distancias.

Como consecuencia, a menudo la Tierra adelanta a un planeta más alejado, que entonces da la sensación de retroceder, exactamente igual que el tren de cercanías que traquetea dirigiéndose hacia el campo parece, sin embargo, estar regresando a la ciudad cuando el tren expreso en que va uno avanza más deprisa por las vías de al lado.

retroceso de los planetas

Del mismo modo, un planeta interior que se mueva más deprisa, como Mercurio, que recorre una órbita más corta, puede dar la impresión de moverse hacia atrás porque da varias vueltas alrededor del Sol durante el año terrestre.

De modo que da la impresión de cambiar de dirección repetidas ve­ces cuando adelanta a la Tierra y luego se aleja de nosotros. En realidad lleva en todo momento la misma dirección.

Entra en escena Andreas Osiander, sacerdote luterano, había propuesto dos años atrás que, si Copérnico se decidía a publicar el libro, se­ría prudente decir que las hipótesis que contenía no eran «artículos de fe» sino meramente artificios para calcular.

Al hacer esta rectificación, pensó Osiander, Copérnico esquivaría las críticas de «los aristotélicos y los teólogos a cuyas contradicciones teméis».

Teniendo esta idea aún presente, Osiander se la aplicó a sí mismo, para proteger a Copérnico, y agregó un prefacio equívoco, famoso en la historia de la astronomía, que rebajaba la importancia del libro. «Estas hipótesis no necesitan ser ciertas, ni siquiera probables; si aportan un cálculo coherente con las obser­vaciones, con eso basta —escribió Osiander—.

Por lo que se refiere a las hipótesis, que nadie espere nada cierto de la astronomía, que no puede proporcionarlo, a no ser que se acepten por verdades ideas concebidas con otros propósitos y se aleje uno de estos estudios estando más loco que cuando los inició. Adiós.»

El prefacio sin firmar, que todo el mundo atribuyó a Copérnico, arrojaba dudas sobre las ideas del libro al dar a en­ tender que ni siquiera el autor las creía.

Se tardó un año en acabar la impresión del volumen, tiempo durante el que Copérnico tuvo un ataque de apoplejía y quedó parcialmente paralizado.

El primer ejemplar impreso del libro, que estaba dedicado al papa, llegó al castillo de Frauenburg el 24 de mayo de 1543. Aquel mismo día, más tarde, murió Copérnico.

Su sistema prevaleció. No era el modelo elegante que imaginamos nosotros, porque Copérnico, lo mismo que Aristóteles, estaba encadenado a la idea de la perfecta órbita circular. (Sólo después de que Johannes Kepler anunciara que las órbitas eran elípticas fue posible un sistema verdaderamente exacto.) En consecuencia, hubo que ajustar algunos detalles.

kepler

Copérnico hizo lo que hubiera hecho cualquier otro: agregó epiciclos, ruedas dentro de las ruedas en las que daban vueltas los distintos astros. Por ejemplo, nueve ruedas diferentes explicaban los distintos movimientos de la Tierra.

Además, las ruedas, como en el caso de Filolao, no giraban alrededor del Sol sino alrededor de un punto próximo al Sol. Y de acuerdo con Kepler, quien puso al descubierto que el autor del infame prefacio era Osiander, Copérnico ni siquiera descartó la noción de que los cuerpos celestes pudieran estar incrustados en cristal sólido.

En resumen, el sistema copernicano era un galimatías.

Eso no tuvo importancia, como tampoco tuvo importancia que el entero mundo cristiano rechazara oficialmente la tesis. Martín Lutero calificó a Copérnico de «astrólogo advenedizo» y se quejó de que «Este loco quiere invertir toda la ciencia astronómica».

Lutero tenía razón. Durante la vida de Galileo el papa puso a Copérnico en el Índice de libros prohibidos (donde siguió hasta 1835, el año que Charles Darwin  zarpó hacia las islas Galápagos a bordo del Beagle.

darwin

Sin embargo el sistema copernicano, a diferencia del ptolomeico, estaba basado en la realidad. La Tierra había sido zarandeada para siempre. El sol era el rey.

Explica Marcelo Levinas en su libro “Las Imágenes del Universo”:

El contenido de De revolutionibus se adormeció por años. La teoría que contenía fue virtualmente ignorada hasta principios del siglo XVII con ciertas excepciones, siendo las más notables las de Giordano Bruno, que no era astrónomo, y Kepler y Galileo la reflotó.

El libro fue censurado en unos pocos pasajes hacia 1616, aunque esta medida sólo fue verdaderamente efectiva en Italia.

Pasaron, entonces, setenta y tres años entre su publicación y su censura, estrechamente vinculada a la defensa del sistema copernicano por parte de Galileo.

Hasta ese momento sólo se habían dado unas pocas discusiones relevantes, muy ocasionales, acerca de si la idea de una Tierra en movimiento era incompatible con las Sagradas Escrituras.

La juventud y la madurez de Copérnico transcurrieron en un momento de amplia tolerancia intelectual comparado con el clima europeo luego de la Contrarreforma y de la posterior Guerra de los Treinta Años.

Koestler sostuvo que el libro de Copérnico fue uno de los menos vendidos de todos los tiempos, apoyándose en la densidad de su texto y lo difícil de su contenido, sugiriendo que la razón fundamental para ello estribó en que era totalmente ilegible (Koestler, 1986, p. 143).

La primera edición del libro, la de Nuremberg de 1543, constó de un millar de ejemplares, que jamás fueron vendidos en su totalidad. Hasta la edición de Munich de 1949, esto es, en un lapso de cuatrocientos años, sólo se realizaron cinco reediciones: la de Basilea en 1566, la de Amsterdam en 1617, la de Varsovia en 1854, la de Torún en 1873 y la de Thorn en 1879 (en alemán).

Un libro de Melanchthon, publicado seis años después que el de Copérnico y donde se intentaba refutar su teoría, se reeditó nueve veces antes de la primera reimpresión de De revo-lutionibus en 1566, alcanzando, luego, seis ediciones más. Este libro, junto con otros -entre ellos el Almagesto-, sólo en Alemania, consiguieron un centenar de ediciones hasta finales del siglo XVI; el de Copérnico, según vimos, solamente una.

De revolutionibus fue un libro renacentista, con una mezcla de tradición e innovación; culminatorio de aquélla y germen de una importante revolución.

Nicolás Copérnico fue, a la vez, el último astrónomo ptolemaico y el primer astrónomo moderno. Para imponer el nuevo sistema astronómico de manera categórica e inobjetable, la física debió ser modificada en profundidad, pero también debió ser reformado el complicadísimo sistema que su autor dejó.

*********** 0000 *********

EL MUNDO COPERNICANO: El movimiento aparente del Sol hacia el este, a razón de cerca de 1º por día, es una consecuencia pero no una prueba del movimiento de traslación de la Tierra.

Este movimiento aparente se puede interpretar perfectamente en términos de la teoría geocéntrica, cuya versión más elaborada fue desarrollada por Ptolomeo, y aceptada durante siglos, en la cual la Tierra se suponía inmóvil, con el Sol orbitando a su alrededor.

Cuando Copérnico (1473-1543) sugirió que el recorrido diario y anual del Sol, la Luna, los planetas y las estrellas a través del cielo es causado por el movimiento de la Tierra y no del resto del universo, modificó completamente la perspectiva del mundo.

Este salto cualitativo en la historia de las ideas cosmológicas fue motivado por la imposibilidad de describir los movimientos planetarios en un universo geocéntrico.

Al destituir a la Tierra de su lugar privilegiado en el centro del universo, transfiriendo al Sol tan importante lugar, Copérnico obligó a la humanidad a reconsiderar su relación con el cosmos, su escala de valores.

Su hipótesis, publicada en 1543, el año de su muerte, explicaba los movimientos aparentes de los planetas colocándolos en órbita alrededor del Sol y asignando a la Tierra el tercer puesto en proximidad al mismo.

Esta idea fue motivo de grandes controversias en los siglos XVI y XVII, encendió grandes pasiones entre sus detractores y sostenedores, la Iglesia se sintió obligada a prohibir el libro de Copérnico y condenó más tarde a Galileo a ser juzgado por un tribunal de la Inquisición que lo forzó a abjurar de sus ideas.

Galileo Galilei

Pero hoy en día poca gente se detiene a pensar cómo es que sabemos que estos cambios de posición aparentes deben atribuirse al movimiento de la Tierra y no al del resto del universo.

Es cierto que tales ideas han sido ya aceptadas y que, en la actualidad, probablemente nadie las cuestione. Sin embargo, no es menos cierto que sólo unos pocos podrán explicarnos cómo probarlas.

Los motivos que llevaron a Copérnico a proponer su revolucionaria teoría, la situación histórica que la hizo posible tanto como su aceptación por parte de la comunidad astronómica de la época, están magníficamente relatadas en el libro de T. Kuhn, La revolución copernicana, al igual que las teorías previas que aquí simplemente hemos resumido.

Si bien Copérnico contaba con 13 siglos más de observaciones que Ptolomeo, los datos que éstas le proporcionaban eran muy imprecisos y hasta en algunos casos completamente falsos. Incluso a un astrónomo moderno le resultaría imposible poner orden en el cúmulo de informaciones con que contaba.

A pesar de ello, el movimiento de la Tierra resultaba convincente para explicar los movimientos celestes. Toda la complejidad de los epiciclos y deferentes tolemaicos podía ser reemplazada por el movimiento de la Tierra y los planetas alrededor del Sol y de la Tierra alrededor de su eje de rotación.

Así podían explicarse, al menos cualitativamente, las retrogradaciones planetarias y los distintos tiempos empleados por un planeta en sus trayectorias sucesivas alrededor de la eclíptica.

Desde una Tierra móvil, un planeta cuyo movimiento real fuera regular, parecería moverse irregularmente.

El movimiento del Sol se transfiere a la Tierra. El Sol no es todavía una estrella, pero es el cuerpo central del universo, posición que hasta entonces había sido ocupada por la Tierra.

El sistema copernicano asigna a la Tierra tres movimientos: un movimiento de rotación diario, un movimiento de traslación anual alrededor del Sol y un movimiento cónico alrededor de su eje de rotación.

El primero, hacia el este, explica los círculos diarios aparentes de las estrellas, el Sol, la Luna y los planetas.

Estas apariencias podrían ser causadas tanto por el movimiento circular de las estrellas sobre el observador fijo (explicación tolemaica) como por la rotación del observador frente a las estrellas fijas (explicación copernicana)….. pero estas explicación escapa a la idea de este post en donde ns interesa conocer la vida del astrónomo.

Teoría Geocéntrica de Tolomeo

Síntesis Copérnico

Tycho Brahe

Galielo Galilei

Johannes Kepler

Filosofía de las ciencias