Industria Vinicola en España Regiones, Producción, Variedades de Uvas



Industria Vinícola en España Regiones, Producción, Variedades de Uvas, Historia

El cultivo de la vid parece casi tan antiguo como el hombre mismo. La tradición judía  otorga tal paternidad a Noé, y la griega tiene que remontarse a épocas mitológicas para encontrar al primer viticultor en la divinizada figura de Dioniso (Baco).  Los griegos introdujeron la viticultura y enología en Italia y pronto los vinos romanos estuvieron en condiciones de competir con los griegos. Durante la gloriosa época del imperio los romanos extendieron el cultivo de la vid por todas las regiones soleadas de Europa, especialmente por España, demostrando ya un hábil conocimiento de las técnicas vinícolas.

historia vinos de españa

La propagación del cristianismo en España resultó muy favorable al desarrollo de la viticultura. Conoció un auge extraordinario du rante los siglos XI y XII. Indispensable el vino para el sacrificio en la misa, no era de extrañar en mayor o menor escala se favo reciera su cultivo en las proximi dades de las iglesias y monasterios románicos que durante aquellos siglos se erigían.

España, con la mayor extensión de viñedo del planeta, es el tercer productor de vino de la Unión Europea, después de Italia y Francia, y el cuarto a escala mundial. Afamada por sus vinos generosos, como el conocido jerez, produce también vinos tintos, blancos y espumosos, que van desde el más modesto hasta el más refinado. La personalidad de los vinos españoles está fuertemente marcada por la geografía del país.

En efecto, España se compone de una extensa meseta central situada a 650 m. por encima del nivel del mar y rodeada por todas partes de macizos montañosos. La viticultura se practica en todo el territorio nacional. Los mejores vinos proceden de variedades que gustan de la altitud (hasta 500 m. en la Rioja Alta y en la Rioja Alavesa; entre 700 y 800 m. en el Alto Penedés y en Ribera del Duero). Estas viñas gozan de una excelente insolación y, al mismo tiempo, no sufren de la canícula ni de noches demasiado frías.

tabla de produccion de vino en el mundo

Italia, con una producción de vino próxima a los 45 millones de hectolitros (hl), se sitúa a la cabeza de esta clasificación de la economía mundial, por delante de Francia y España, cuyas producciones estimadas ascienden a 44 y 40 millones de hectolitros, respectivamente.

Una división geográfica
La mayoría de los grandes vinos de mesa españoles provienen de las regiones septentrionales; es decir, de oeste a este, Galicia, valles del Duero y del Ebro, y Cataluña. Por el contrario, los mundialmente famosos vinos generosos proceden de las zonas meridionales (Huelva, Montilla-Moriles, Jerez y Málaga). Los mejores pagos se encuentran a menudo en los suelos relativamente pobres de los valles montañosos, sobre subsuelos de arcilla.

En contrapartida, los valles fluviales del Ebro y del Duero son ricos en tierras aluviales. El clima español goza de la misma diversidad: el oeste sufre la influencia del Atlántico, que aporta frescor y humedad; las zonas interiores central y septentrional conocen un clima de tipo continental con veranos cálidos e inviernos fríos; la costa este tiene un clima mediterráneo. Pero, al margen de esos macroclimas, se pueden distinguir numerosos microclimas, que son decisivos para la aclimatación de las diferentes variedades viníferas.

Así, por ejemplo, el Penedés costero tiene un microclima mediterráneo ideal para ciertas variedades tintas como la garnacha; pero en el Penedés medio ya se cultivan cabernet sauvignon y chardonnay; y un poco más en el interior -aunque a unos 800 m. de altitud-, en el Penedés superior, se aclimatan perfectamente las variedades blancas aromáticas como la parellada, la riesling, la gewürztraminer, etc.



España ocupa el tercer puesto entre los países vinícolas del mundo, después de Francia e Italia. Puede decirse que no existe región alguna de la península en la que no se cultive la vid y en la que no se produzcan vinos de extraordinaria calidad. Famosos en todo el mundo son los vinos de la Rioja, Andalucía, la Mancha, Cataluña, Aragón, etc., buena parte de los cuales se destinan a la exportación. El vino es una de las grandes riquezas de España

La historia del vino en España
Hace 3.000 años, los fenicios transportaron la Vitis vinifera desde su cuna originaria en el Mediterráneo oriental hasta la costa catalana y levantina, llegando por el sur hasta Gadir (Cádiz) y Tartessos. Los vinos más apreciados del Mediterráneo habían sido siempre los tintos, bien pigmentados y madurados al sol. Así eran los vinos «oscuros» que bebíanlos griegos en sus colonias ibéricas.

Los romanos, 1.000 años más tarde, aportaron sus propios métodos de elaboración, que consistían en prensar las uvas -sin despalillar- en lagares de piedra, dejándolas fermentar de modo natural.

Este método «rural» todavía se emplea localmente en algunas zonas, como la Rioja Alavesa, para producir vinos tintos jóvenes. El cultivo de la vid prosiguió luego bajo el dominio de los moros, pero esencialmente para la uva de mesa. A partir de su unificación, en 1492, España no cesó de prosperar y, paralelamente, de producir y consumir cada vez más vino.

Los vinos de graduación generosa (jereces, malvasías canarias, vinos dulces catalanes, fondillones de Alicante) fueron los primeros en adquirir fama internacional, dado que se podíar. exportar y soportaban las largas travesías por mar protegidos por su riqueza alcohólica. Por este motivo, aparecen ya citados por los más ilustres clásicos, desde Chaucer hasta Shakespeare. Su prestigio llega hasta d siglo XIX, cuando todavía Dumas hace jurar a sus mosqueteros por el vino de Alicante.

mapa regiones viticola de españa

España es el país de la Unión Europea que posee la mayor extensión de tierra plantada de vides. Las zonas de viñedo están dispersas por todo el país y delimitadas por el relieve: una extensa meseta central rodeada por cadenas de montañas perforadas regularmente por largos valles fluviales. De modo esquemático se podría decir que el norte de España . produce vinos de mesa, el centro vinos comunes y el sur vinos de aperitivo -como el jerez- o vinos de postre. En este mapa vemos las denominaciones de origen (DO) del país y la única denominación de origen calificada (DOCa). Rioja.

España produce gran variedad de vinos. Apenas hay provincia en el territorio nacional —las húmedas del norte son las menos productoras— que no pueda enorgullecerse de sus vinos, y se ha afirmado que la cartografía vitivinícola española es tan amplia como la geográfica, pues no sólo regiones y provincias, sino también comarcas e incluso pueblos y lugares relativamente pequeños dan sus nombres a afamados vinos. Algunas de tales poblaciones han adquirido en este sentido resonancia mundial, como los buenos y generosos vinos de Jerez y Málaga, Moriles-Montilla (Córdoba), Valdepeñas (la Mancha), etc.

Dentro de la nación tienen renombre, debido al gran número de tipos y variedades, los vinos de Haro, en la Rioja (sobre todo gustosos vinos de mesa de la Rioja Alta), Cariñena (Aragón), Tudela (Navarra), etcétera. En Cataluña son notables los tintos del Priorato y se producen vinos generosos, espumosos y malvasías. Alella (Barcelona), Valls (Tarragona), Villafranca del Panadés y San Sadurní de Noya son importantes centros vinícolas de la región catalana.

En levante se producen exquisitos vinos de mesa en Sagunto, Requena, Utiel, Denia, Jumilla, Yecla y Mazarrón. Más hacia el interior, en la parte meridional de la meseta, gozan de asta fama los de Valdepeñas y Manzanares (Ciudad Real). Junto a los tintos del Priorato, mantienen su secular prestigio los de Guadalcanal (Sevilla).



Toro (Zamora), y Montánchez (Cáceres), ña olvidar los del Condado (La Palma del Condado y Moguer, en la provincia de Huelva) y los de Ribeiro y Trives en Orense. En el húmedo país vasco se cultiva el típico chacolí, vino ligero y algo agrio. Finísimos son los vinos blancos de Rueda y Nava del Rey, en la provincia de Valladolid.

La variedad del amontillado, que tiene su origen en la población de Montilla (Córdoba), puede obtenerse también en Jerez de la Frontera. Los buenos vinos generosos de esta ciudad gaditana se han dado a conocer internacionalmente con las denominaciones de Xeres y Sherry.

Se elaboran con uva blanca y se guardan en bodegas no subterráneas, donde adquieren «solera». Existen imitaciones de ellos en el extranjero —en Inglaterra,  por ejemplo—,  donde  se aplican semejantes procedimientos. Dejaremos, finalmente, constancia de los vinos de mesa menorquines y de los moscateles canarios.

Como puede verse, el mapa vinícola español no sólo comprende toda la península, sino las islas. La calidad de estos vinos es tal que se exportan en gran cantidad a todos los países del mundo.

Desde principios de la década de los 80, una nueva generación de empresarios se hizo cargo de muchas cooperativas que estaban atravesando momentos difíciles o sencillamente contrató sus servicios, exigiéndoles una calidad irreprochable. Al mismo tiempo, el coste de las instalaciones modernas de vinificación iba bajando hasta el punto de que podían dotarse de ellas incluso empresas de tamaño reducido. La crianza de los vinos se hace indistintamente en cavas subterráneas o en naves situadas en superficie. Los vinos generosos, protegidos por el alcohol y por el velo de levaduras de flor, se benefician de la crianza en superficie en las típicas bodegas jerezanas, caracterizadas por su techos altos y sus arcos de medio punto. Por el contrario, los delicados vinos de mesa se crían mejor en las cavas subterráneas, ya que así gozan de excelentes condiciones de oscuridad, frescor, humedad, etc. Lo mismo ocurre con los vinos espumosos españoles, que reciben el nombre de «cavas» precisamente porque también se elaboran con una crianza en largas galerías subterráneas.  

LA LEGISLACIÓN ESPAÑOLA: España está sometida a la legislación de la Unión Europea, que define dos categorías de vinos: los «vinos de mesa» y los VCPRD (vinos de calidad producidos en regiones determinadas), equiparables a las actuales DO.

Niveles de calidad
Aparte de las clasificaciones oficiales, España conserva sus diversas denominaciones, inspiradas en el sistema francés, pero también sus designaciones, en un esfuerzo por informar a los consumidores.

Vino de mesa es la categoría básica. Los vinos pueden proceder de cualquier zona de España y no llevar mención de origen geográfico ni de cosecha. El término «vino de mesa» puede ir seguido por el nombre de una región. Se trata de una categoría intermedia entre el «vino de mesa» y el «vino de la tierra». Veintiocho comarcas tienen el derecho de utilizar su nombre para describir un vino, por ejemplo el Vino de Mesa de Betanzos.

Esta categoría de vino se suele llamar «vino comarcal». También se emplea este tipo de identificación para los vinos que no entran en el sistema de denominaciones (véase más abajo). Por ejemplo, Yllera, en Castilla y León, que toma el nombre de su autonomía: Vino de Mesa de Castilla y León.

Estos vinos pueden llevar la mención de añada y tener una calidad igual o superior a la de muchos vinos con denominación de origen. Así ocurre ya en otros países europeos, como Italia, donde algunos elaboradores se apartan de la rutina tradicional y refugian sus vinos más interesantes y peculiares bajo estas menciones.



Vino de la tierra es el que procede de una de las 28 zonas delimitadas reconocidas por su carácter específico y que aspiran a un futuro estatuto de DO.

Denominación de origen (DO) es la categoría más extendida entre los vinos de calidad. Esta denominación se da a los vinos que responden a ciertos componentes de cepas, un modo de cultivo y un origen geográfico. El estatuto de DO es comparable a la AOC francesa o a la DOC italiana.

Denominación de origen calificada (DOCa) es una especie de «súper DO» reservada a vinos que cumplen criterios muy precisos de calidad y regularidad. Rioja ha obtenido ya el derecho a ostentar esta denominación a partir de la cosecha de 1991; pero otras regiones españolas siguen muy de cerca el mismo camino.

Las designaciones de los vinos La legislación española se ha armonizado para que los términos que califican los vinos sean usados siempre en el mismo sentido y bajo el mismo criterio.

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Vino joven: embotellado inmediatamente después de su clarificación, también se llama «vino del año». La Subdirección General de Denominaciones de Calidad (antiguo INDO) trata de estimular la sustitución del término «sin crianza» por «joven» para calificar un vino que no ha sido criado en madera. Algunos vinos «sin crianza» pueden haber envejecido un año en depósito antes de mejorar media docena de años en botella.

Vino de crianza: depende de las reglamentaciones de cada DO. En líneas generales es un vino que puede comercializarse después de haberse añejado dos años enteros, de los cuales seis meses o doce por lo menos en barricas de roble.

En algunas regiones, como Rioja y Ribera del Duero, es difícil encontrar vinos de crianza con menos de 12 meses en barrica. Los crianzas blancos o rosados deben envejecer un año en bodega, de los cuales seis meses en barrica.

Reserva: el vino tinto tiene que envejecer tres años en bodega, de los cuales uno, por lo menos, en barrica, y ser comercializado en su cuarto año. Para el rosado y el blanco, la espera es de dos años, seis meses en barrica, y pueden ser comercializados en su tercer año.

Gran reserva: esta categoría sólo existe para las añadas particularmente logradas. Los tintos deben madurar cinco años, de los cuales un mínimo de dos en madera, y ser vendidos en su sexto año. Los gran reserva blancos y rosados son muy raros. Han de ser criados durante cuatro años, seis meses por lo menos en barrica, y no comercializarse antes de su quinto año.

Leer una etiqueta
La etiqueta principal del vino índica su nivel en la jerarquía; pero generalmente se encuentran los datos más útiles en una contraetiqueta pegada al dorso de la botella o en un sello de papel encolado por encima del tapón. La contraetiqueta lleva la sigla oficial del Consejo Regulador (el organismo de tutela de las DO), un número de orden que permite identificar el origen de la botella y, a menudo, un mapa del viñedo del que procede.

Cada región tiene su propia rutina burocrática en la importancia que concede a una u otra mención en las etiquetas. Al margen de estas preferencias de mercadotecnia, todos los vinos españoles embotellados cumplen las normativas de las etiquetas de la UE, indicando marca, elaborador, denominación de origen, grado, capacidad de la botella, añada, tiempo de crianza, etc. La lectura de la contraetiqueta, en los casos en que está bien documentada, puede aportar mucha información al consumidor.

Ver: Historia del Vino

Ver: Vinos de Francia

Fuente Consulatad:
LAROUSE de los Vinos Los Secretos del Vino- Países y Regiones Viticolas
Enciclopedia Juvenil AZETA Editorial Credsa  Tomo 2 Los Vinos de España

   

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