La Anestesia

Historia de la Quimica y sus Etapas Cientificos Precursores

Historia de la Química
Las Etapas Evolutiva y Científicos Precursores

Aunque podemos situar el nacimiento de la química, como un área del conocimiento de intenciones y resultados nítidamente científicos, en los albores de la época decimonónica, la historia de los esfuerzos humanos por la comprensión de los secretos de las transformaciones de las sustancias naturales se remonta a lejanos períodos de la antigüedad.

Las técnicas de la cerámica y el vidrio de las sociedades prehistóricas se sitúan entre los primeros precedentes conocidos de la aplicación de conocimientos químicos.

Procesos de superior sofisticación tecnológica, como el tratamiento metalúrgico del oro, el hierro y otros metales, las técnicas de embalsamamiento practicadas por los egipcios, o la invención de la pólvora y el empleo de la tinta en la antigua civilización china constituyen una muestra de los avances de la química en las sociedades del pasado.

La química moderna, cuyo nacimiento se sitúa tradicionalmente hacia los inicios del siglo XIX, consiguió desembarasarse del lastre seudocientífico que la había acompañado durante milenios e integrarse en el ámbito de la racionalidad sistemática característica de las ciencias contemporánea.

Entendida como la disciplina encargada del estudio de las tansformaciones ocurridas entre los cuerpos, debidas a cambios en su naturaleza o su estructura interna, la química comprende un conjunto de especialidades de las ciencias naturales que tienden un puente entre las cualidades de la materia inanimada y las propiedades más esenciales de los organismos vivos.

Etapa 1-El Fuego y sus aplicaciones:

Prehisstoria: Se presenta a partir del manejo y dominio del fuego por las diferentes tribus, lo cual utilizaban no solo para obtener el calor en las noches de frio, sinotambién para protegerse de los animales salvajes del momento, para laelaboración de los alimentos, lo cual sucedió en la época del Homo Erectus, hacemás de 500.000 años. Nacen las técnicas de la cerámica , el vidrio y metales de las sociedades prehistóricas se sitúan entre los primeros precedentes conocidos de la aplicación de conocimientos químicos.

Procesos de superior sofisticación tecnológica, como el tratamiento metalúrgico del oro, el hierro y otros metales, las técnicas de embalsamamiento practicadas por los egipcios, o la invención de la pólvora y el empleo de la tinta en la antigua civilización china constituyen una muestra de los avances de la química en las sociedades del pasado.

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Etapa 2-Grecia el Estudio de la Materia:

Los griegos: con el desarrollo del ser humano en forma integral fueron surgiendo pensamientos acerca de la materia y su  conformación,concretamente en Grecia surgió en el siglo IV a.c. con Empédocles de Agripentoquien esbozo la tesis de que los elementos fundamentales eran la tierra, el aire, el agua y el fuego, considerando que los objetos son precisamente el producto de la combinación de las diferentes proporciones de ellos.

Las hipótesis sobre la constitución de la materia y la causa de sus modificaciones químicas se basaban en normas de inspiración cosmológica sobre la existencia de estos cuatro elementos básicos citados por la mayoría de las escuelas filosóficas helénicas.

De esta forma, acertadas exposiciones sobre la estructura de la materia como las defendidas por la escuela ato-mista de Leucipo y Demócrito no pasaban de ser reflexiones abstractas sin ninguna constatación experimental.

Profundizar en el conocimiento de cómo está constituida la materia ha sido siempre uno de los grandes objetivos del pensamiento humano. La idea de que toda la materia que forma el mundo físico está formada por partículas muy pequeñas, separadas por espacios vacíos data ya de los filósofos griegos, especialmente de Demócrito, que vivieron en el siglo V a. C. Los pensadores helenos se plantearon la siguiente pregunta: si tomamos un trozo de hierro, por ejemplo, y lo cortamos en partes más pequeñas, ¿se podrá seguir cortando indefinidamente o bien llegará un momento en que encontremos una partícula de hierro que sea indivisible y no pueda cortarse más? El filósofo Demócrito opinó que debía existir una última partícula que ya no podía ser dividida en otras más pequeñas y la denominó átomo (en griego átomo quiere decir indivisible).Desgraciadamente, las ideas de Demócrito fueron combatidas por Aristóteles y por este motivo fueron rechazadas durante largo tiempo a causa del prestigio universal del gran filósofo griego.

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Etapa 3-La Química Moderna:

Surge en el siglo XIII, cuando surge lanecesidad de explicar los cambios de cualidad y de sustancia, en las sustancias inanimadas. La tradición alquimista árabe y oriental se perpetuó en el continente europeo con renovada fuerza.

Pese a su notable carga de esoterismo y sus connotaciones místicas, que ligaban las reacciones químicas con las fuerzas ocultas del cosmos, la alquimia medieval fue responsable de un importante empuje en el conocimiento de los compuestos químicos y los mecanismos de su transformación en otros de diferente naturaleza. A través de la alquimia buscaban la piedra filosofal, método hipotético capaz de transformar todos los metales en oro, poniendo en practica su objetivo es que desarrollan nuevos productos y técnicas químicas, lo que a la postre es labase de la química experimental.

Comienza  a desarrollarse la química como ciencia en los siglos XVI y XVII, cuandose empieza analizar el comportamiento y propiedades de los gases, se instaura latécnica de medición, se desarrolla el concepto de elemento, considerando queeste es una sustancia que tiende a descomponerse en otro, se desarrollo la teoría del flogisto.

Podemos asegurar que los primeros síntomas de evolución hacia actitudes más consonantes con las pujantes doctrinas científicas del momento se apreciaron durante la época renacentista.

Los químicos de los siglos XVI y XVII se imbuyeron del espíritu de las nuevas concepciones de las matemáticas, la física y la astronomía y se decantaron gradualmente hacia la adopción de criterios de análisis eminentemente experimentales. Fruto de esta postura, se produjo una ingente sucesión de descubrimientos de sustancias y elementos desconocidos utilizando técnicas de investigación cada vez más perfeccionadas.

El siglo XVIII recogió el espíritu sembrado por sus inmediatos predecesores y emprendió la tarea de enunciar teorías universales sobre la metamorfosis de la naturaleza. Así, al nacimiento de la química de los gases que había permitido el estudio científico del aire, el aislamiento del hidrógeno y la determinación de la importancia de la combustión en las reacciones metálicas, sucedió la hipótesis del flogisto.

Este supuesto ente, inmanente de toda sustancia natural, se transmitiría de unos cuerpos a otros en el curso de las combinaciones químicas y forzaría los fenómenos de la combustión.

El descubrimiento del oxígeno en los óxidos y sales, unido a la exposición de leyes sobre el comportamiento de los gases, fue recogido en las postrimerías del siglo por Antoine-Laurent de Lavoisier para elaborar su hipótesis sobre la composición del aire y el agua.

El empleo de un instrumental químico perfeccionado le permitió establecer un compendio de las leyes fundamentales de la química. A ellas se unió un estudio pormenorizado de los sistemas de nomenclatura y la adopción de la metodología general de las ciencias naturales, de forma que esta disciplina del saber se alejó de las posturas históricas del pasado y proyectó su actividad hacia el esfuerzo común de la ciencia moderna.

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Etapa 4:-La Química Atómica:

Se inicia con la organización del sistema de clasificaciónde los elementos, agrupándolos Johann Dobereiner en grupos de 3 elementos conocidos como triadas, teniendo en cuenta las propiedades físicas que modificaban de manera ordenada, con su masa atómica. Durante el siglo XIX el número de elementos químicos conocidos fue haciéndose cada vez mayor, y simultáneamente fueron estudiándose sus propiedades tanto físicas como químicas.

Por este motivo se apreció la conveniencia de clasificar los elementos de modo sistemático, atendiendo a las propiedades que tuvieran en común. Ahora bien, la clasificación no resultaba sencilla ya que cada elemento poseía propiedades características que lo diferenciaban de los demás elementos.

Atendiendo a las propiedades de los elementos, el primer intento de clasificación de los elementos se basó en separarlos en dos grupos: los elementos que tenían características metálicas y los que no las tenían, es decir, se separaron los metales de los no metales.

Sin embargo, este primer intento de clasificación no resultó satisfactorio ya que quedaban agrupados elementos muy diferentes y además no podía establecerse una separación clara entre ambos grupos ya que algunos elementos presentaban a la vez características metálicas y no metálicas.

En 1869, trabajando independientemente. Dimitri Mendeleiev y Lothar Meyer clasificaron los elementos atendiendo a sus propiedades químicas y físicas, respectivamente, llegando a una ordenación similar, al clasificar los elementos por masas atómicas crecientes atendiendo a los criterios anteriores.(Ver: Tabla de Mendeleiev)

ESTRUCTURA ATÓMICA DE LA MATERIA: A partir del siglo XIX empezaron a aparecer las primeras teorías científicas sobre la constitución de la materia, que retomaron el concepto de átomo y que posteriormente han ido imponiéndose hasta la actualidad. Así, en 1805, John Dalton expuso sus ideas sobre la constitución atómica de la materia, que pueden resumirse del modo siguiente:

a) La materia está constituida por partículas muy pequeñas e indivisibles, denominadas átomos.

b) Los átomos de un mismo elemento son iguales entre sí.

c) Los compuestos están formados por átomos distintos.

d) Los átomos de distintos elementos tienen distinta masa y distintas propiedades.

e) La masa total de las sustancias que intervienen en las reacciones químicas no varía, ya que los átomos son invariables.

Así pues, de las ideas de Dalton se deduce que un átomo es la parte más pequeña de un elemento que puede intervenir en una reacción química mientras que una molécula es la parte más pequeña de un compuesto que conserva todas las propeidades del mismo. (Ver: La Materia)

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¿QUE ES LA QUÍMICA?: El nombre de la química moderna viene de la alquimia, que probablemente nació en la región de Khimi, “el país de la tierra negra”, en el delta del Nilo. Aquí se descubrió por primera vez, hace más de 4000 años, que la acción del calor sobre los minerales puede aislar metales y cristales con propiedades útiles, que por lo tanto se podían vender con un beneficio.

La práctica de la alquimia se extendió por todo el mundo árabe, hasta Asia, donde se enriqueció con el secreto de la producción de la pólvora, guardado por los chinos.

Uno de los objetivos de la alquimia era la transmutación del metal: los alquimistas buscaban una “piedra filosofal” que pudiera convertir metales como el hierro, el cobre y el plomo en el metal “noble” oro, que ni perdía su brillo ni su valor comercial. También pensaban que la piedra filosofal era el “elixir de la inmortalidad” y que los que lo poseían gozarían de salud eterna.

A continuación se hicieron muchos experimentos que, aunque no dieron los resultados deseados, sí que llevaron al desarrollo de las técnicas que forman la base de la química moderna.

La alquimia llegó a asociarse con ideas y prácticas místicas, pero, con el acceso a los escritos árabes sobre alquimia, a partir del s. XII se introducían poco a poco técnicas e ideas más racionales en el estudio de los procesos químicos, aunque se mantenían muchos de los objetivos originales.

De hecho, incluso sir Isaac Newton experimentó con la transmutación del oro; una actividad muy oportuna, pues era jefe de la Ceca Real.

Los objetivos de la química moderna: En la química moderna, la piedra filosofal ha sido sustituida por una fe fundamental en la importancia del entendimiento de las leyes físicas que gobiernan el movimiento de los átomos y las moléculas.

Esta creencia ha fomentado el desarrollo de métodos para convertir minerales, gases y aceites naturales de bajo coste en sustancias de gran valor comercial o social.

Durante los últimos 150 años este enfoque ha transformado nuestro mundo por completo. El descubrimiento de procedimientos químicos para convertir hierro en acero , ha desempeñado un papel importante en la revolución Industrial.

En el s. XX se ha logrado un aumento espectacular en el rendimiento de cereales por hectárea de tierra de cultivo, gracias al descubrimiento hecho en Alemania en 1908, de que se puede convertir nitrógeno del aire en abono nitrogenado.

De la misma manera la profundización del conocimiento de las estructuras y de las reacciones de los compuestos (orgánicos) del carbono ha hecho posible la producción de medicamentos y fibras sintéticas que afectan la vida de todos.

La evolución de la química, desde la producción de sustancias nuevas en cantidades muy pequeñas en laboratorios también pequeños, a los procesos industriales modernos, que producen millones de toneladas de productos químicos, es problemática.

En un laboratorio de química escolar, el olor a huevo podrido del ácido sulfhídrico puede ser bastante inofensivo, pero el escape de un gas nocivo, a una escala proporcional, en una planta química grande, puede perjudicar seriamente la salud.

Por lo tanto, la industria química moderna tiene una doble responsabilidad: no sólo la de producir los productos químicos que la sociedad del bienestar consume en cantidades cada vez mayores, sino además la de hacerlo sin que esto repercuta demasiado en el entorno local o global.

Todo lo investigado y descubierto hasta nuestro último dias en las distintas área cientficas, como por ejemplo el Teorema de Thales, de Pitágoras, las ecuaciones de Einstein o el modelo atómico de Borh ha sido logrado con el esfuerzo de grandes cientificos que han dedicado miles de horas a la observación, la experimentación y el estudio de los fenómenos naturales que ellos consideraban analizar.

Probablemente nunca se hayan detenido a pensar es que, para llegar a una conclusión, estos hombres y mujeres de ciencia han dedicado muchas horas de trabajo. Y más aún: la gran mayoría permanece en el anonimato. Hipótesis y experimentos, aciertos y errores, observación y estudio son matices de la vida del científico.

La Química es una disciplina que no escapa a estas reglas. A lo largo de la historia, numerosas cuestiones que parecían mágicas se fueron vislumbrando gracias al trabajo de los científicos.

A pesar de realizar notables e inspirados descubrimientos en diversas técnicas de transformación, las nociones químicas de las culturas precristianas de la cuenca mediterránea y las desarrolladas en el medio y extremo oriente eran escasas, y los trabajos desarrollados en este campo tenían un fundamento teórico muy endeble.

Las hipótesis sobre la constitución de la materia y la causa de sus modificaciones químicas se basaban en normas de inspiración cosmológica sobre la existencia de elementos básicos, como el fuego, agua, tierra y aire citados por la mayoría de las escuelas filosóficas helénicas.

De esta forma, acertadas exposiciones sobre la estructura de la materia como las defendidas por la escuela atomista de Leucipo y Demócrito no pasaban de ser reflexiones abstractas sin ninguna constatación experimental.

Los precursores de los modernos químicos aparecieron en el curso de la edad media en la figura de los alquimistas, seguidores de las doctrinas filosóficas del período helenístico griego y del pensamiento órfico y pitagórico del próximo oriente.

Este término, de etimología árabe, designa en la historia de la química a los estudiosos islámicos y cristianos que desde aproximadamente el siglo IX se dedicaron a la obtención de sustancias por procedimientos de transformación química, en busca de los cuerpos nobles cuyo tratamiento les revelara el secreto de los cambios y fluctuaciones del Universo.

A través de procesos como la amalgamación de metales, la sublimación, la destilación y la disolución, aprendieron las técnicas de alteración de los compuestos e idearon métodos para la obtención de numerosas sustancias conocidas y nuevas.

La tradición alquimista árabe y oriental se perpetuó en el continente europeo con renovada fuerza. Pese a su notable carga de esoterismo y sus connotaciones místicas, que ligaban las reacciones químicas con las fuerzas ocultas del cosmos, la alquimia medieval fue responsable de un importante empuje en el conocimiento de los compuestos químicos y los mecanismos de su transformación en otros de diferente naturaleza.

Los primeros síntomas de evolución hacia actitudes más consonantes con las pujantes doctrinas científicas del momento se apreciaron durante la época renacentista. Los químicos de los siglos XVI y XVII se imbuyeron del espíritu de las nuevas concepciones de las matemáticas, la física y la astronomía y se decantaron gradualmente hacia la adopción de criterios de análisis eminentemente experimentales.

Fruto de esta postura, se produjo una ingente sucesión de descubrimientos de sustancias y elementos desconocidos utilizando técnicas de investigación cada vez más perfeccionadas.

El siglo XVIII recogió el espíritu sembrado por sus inmediatos predecesores y emprendió la tarea de enunciar teorías universales sobre la metamorfosis de la naturaleza. Así, al nacimiento de la química de los gases que había permitido el estudio científico del aire, el aislamiento del hidrógeno y la determinación de la importancia de la combustión en las reacciones metálicas, sucedió la hipótesis del flogisto.

Este supuesto ente, inmanente de toda sustancia natural, se transmitiría de unos cuerpos a otros en el curso de las combinaciones químicas y forzaría los fenómenos de la combustión.

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CIENTIFICOS PRECURSORES DE LA CIENCIA QUIMICA:

En el siguiente recorrido, mecionaremos  una sintesis de los los principales acontecimientos o etapas que marcaron este camino.

Las primeras actividades relacionadas con la Química tienen que ver con la forja de metales, con la preparación de barnices y la fabricación de vidrio.

Hacia los años 600 a 400 a. C, Demócrito (460-370 a. C.) postula, por primera vez, la existencia de átomos (con una estructura muy distinta de la conocida actualmente).

En el año 323 a. C. Aristóteles (384-322 a. C.) anuncia la existencia de cuatro elementos: aire, fuego, tierra y agua, cada uno con características particulares. Ya en la era cristiana, en el año 100 d. C, se registran los comienzos de la alquimia, práctica que persigue como objetivo transmutar (convertir) los metales en oro y encontrar el elixir de la larga vida.

Las prácticas alquimistas etan una extraña mezcla de magia y realidad, pero de ellas pueden extraerse muchos procedimientos aún vigentes. Por ejemplo, en el siglo XI aparecen manuscritos de alquimistas que describen técnicas utilizadas en la actualidad como la destilación. Entre los productos obtenidos se mencionan el alcohol y los ácidos minerales.

Un siglo después, en Oriente, los chinos sorprenden con un descubrimiento asombroso: la pólvora.

En el siglo XVI se desarrollan los métodos cuantitativos y surge, de la mano del médico suizo Theophrastus von Hohenheim (1493- 1541), conocido como Paracelso, la iatroquímica (ciencia que utiliza los compuestos químicos en medicina) y, hacia fines del siglo XVI, aparece Alchemia, considerado el primer libro de Química, escrito por Andreas Livabius.

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Paracelso

A medida que transcurre el tiempo, la magia deja su lugar a la ciencia, y los “nuevos científicos” intentan explicar la naturaleza de la materia y de las transformaciones.

En el siglo XVII, George Ernst Stahl (1659-1734) postula su teoría del flogisto, Jan Baptista van Helmont (1577-1644) establece las bases de la ley de conservación de la masa y revela la existencia de los gases; finalmente, Robert Boyle (1627-1691) comienza a desarrollar la teoría cinético-molecular de los gases: encuentra cómo se relacionan el volumen y la presión.

En el siglo XVIII se revelan más secretos: Henry Cavendish (1731-1810) aisla el “aire inflamable”, hoy conocido como hidrógeno, y realiza varias experiencias con este gas; Joseph Priestley (1733-1804) estudia una docena de nuevos gases, entre ellos el oxígeno, y comprueba que este gas es necesario para la respiración animal y para la combustión.

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Joseph Priestley

Con los descubrimientos de Priestley y varios experimentos brillantes. Antoine Lavoisier  (1743-1794) descarta la teoría del flogisto y explica el lavoisier quimica proceso de combustión.

Además, perfecciona los métodos cuantitativos, y es considerado por algunos el padre de la Química moderna.

Hacia fines del siglo comienza a manejarse la nomenclatura química que conocemos hoy: Jons Jakob (1779-1848), barón de 3erzelius, representa los elementos químicos con sus símbolos.

Durante el siglo XIX, la mirada se centra en dilucidar la naturaleza de la materia: Joseph Gay-Lussac (1778-1850) enuncia la ley de proporciones múltiples para los gases, lo que implica la interacción de partículas discontinuas o átomos, hecho que es explicado cor un químico brillante: John Dalton (1766-1844) postula su teoría atómica.

Sin embargo su genialidad no termina allí: Dalton asigna a los distintos átomos un valor de masa atómica relativo.

 John Dalton

John Dalton

Las leyes de la Química Moderna se suceden y Amedeo Avogadro (1776-1856) introduce la distinción entre átomos y moléculas. También establece que a presión y temperatura determinadas, dos volúmenes iguales de gases diferentes tienen el mismo número de partículas.

Por otra parte, se avanza en el área de la Química del carbono y se originan las primeras industrias químicas: en la química inorgánica. Svante Arrhenius (1859-1927) estudia la disociación de sales por métodos electroquímicos.

La necesidad de ordenar los elementos químicos conocidos culmina con una obra genial: Dmitri Mendeleiev (1834-1907) y Lothar Meyer (1830-1895) elaboran en forma independiente la tabla periódica de clasificación.

 Dmitri Mendeleiev

Dmitri Mendeleiev

Restan muchos interrogantes en el camino, pero existe uno que inquieta más que otros, ¿cómo están formados los átomos?.

Varios acontecimientos se suceden en torno de esta pregunta.

Por un lado, Antoine-Henri Becquerel (1852-1908) descubrió que algunos compuestos de uranio emitían una radiación más potente que los rayos X.

 Antoine-Henri Becquerel

Antoine H. Becquerel

Marie Curie (1867-1934) y su esposo Pierre (1859-1906) determinaron que el átomo de uranio era el que producía radiactividad. Por otro lado, mediante el empleo de rayos catódicos, Joseph John Thomson (1856-1940) descubre el electrón.

 Marie Curie

Marie Curie

 Niels BohrYa en el siglo XX. numerosos físico-químicos, entre ellos. Ernest Rutherford (1871-1937). Niels Bohr (1885-1962), James Chadwick (1891-1974) y Linus Pauling (1901-1994)consiguen dilucidar la estructura real del átomo, que permite explicar la afinidad y las uniones de los distintos elementos químicos.

En la Química aplicada surge la bioquímica.

Primero persigue el estudio de los fluidos corporales, pero pronto se desarrollan métodos para determinar la naturaleza y función de los componentes celulares.

Además, se desarrolla de manera sorprendente la industria química, que permite la síntesis artificial de numerosos compuestos.

La disciplina se interrelaciona con otras áreas, como la biotecnología, la ingeniería, el estudio de materiales, etc.

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ETAPAS DE LA EVOLUCIÓN DE LA QUÍMICA

Milenio cuarto a.C. a siglo V a.C.

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Relieve egipcio que muestra herreros usando sopletes para avivar el fuego y así fundir el metal.

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Aristóteles postula su teoría de los cuatro elementos.

SIGLOS XVI y XVII

historia quimica

Grabado que aparece en el libro Alchemia.

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George Ernst Stahl enuncia su teoría del flogisto.

SIGLO XVIII

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Joseph Priestley experimenta con gases, entre ellos oxígeno.

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Antoine Lavoisier enuncia ley de conservación de la teoria.

SIGLO XIX

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Joseph Gay-Lussac enuncia dos importantes leyes sobre los gases.
 John Dalton

John Dalton se destaca por enunciar su célebre teoría atómica.

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Svante Arrhemius obtiene el premio Nobel por sus trabajos sonre ionización

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Justus von Liebig (1803-1873) aplicó sus conocimientos de Química inorgánica a la agricultura.

SIGLO XX

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Neil Borh presente un modelo atómico donde los electrones giran alrededor de un nucleo, que contiene protones y neutrones

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James Watson (1928-), junto con Francis Crick, descubre la estructura del ADN.

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APLICACIONES DE LA QUIMICA

En la industria alimentaria, los químicos supervisan los procesos de producción y la calidad de las materias primas y de los productos obtenidos. Los especialistas en alimentos se llaman bromatólogos. Los resultados de su trabajo pueden comprobarse, por ejemplo, leyendo las etiquetas de los alimentos, que incluyen un detalle porcentual de los compuestos químicos.

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La petroquímica, o química del petróleo y sus derivados, cuenta con químicos dedicados a investigar, desarrollar y aplicar nuevos productos. Se desarrollan aquí combustibles, plásticos y otros materiales novedosos capaces de reemplazar a los tradicionales, mejorando sus propiedades y ampliando el campo de aplicación.

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El control de calidad se realiza, de manera exhaustiva, en la industria farmacéutica, donde muchos químicos trabajan, también, para desarrollar nuevos medicamentos. Día a día se sintetizan analgésicos, antibióticos y otras drogas.

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La tarea del químico forense resulta importante para aclarar situaciones legales frente a un hecho concreto. Por ejemplo, la presencia de una droga en un tejido cadavérico, o de alguna sustancia tóxica en aguas o alimentos. Los toxicólogos analizan estos aspectos.

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-Os agroquímicos trabajan asesorando a agricultores y ganaderos en el mejoramiento de tierras de cultivo y pastoreo; en el uso de fertilizantes, de pestici-:as, de suplementos alimentarios para el ganado, etc.

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El estudio de las propiedades fisicoquímicas de los materiales usados en la construcción, así como el diseño de plantas industriales, es tarea de los ingenieros químicos.

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Los químicos industriales se dedican al análisis e investigación de las propiedades de numerosas sustancias, que se utilizan en la fabricación de diversos productos, y al desarrollo de nuevos compuestos.

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Fuente Consultada:
Enciclopedia Tematica Ilustrada CONSULTORA Tomo IV  – La Química –
QUIMICA I Sistemas Materiales, Estructura de la Materia, Transformaciones Químicas de Alegria, Bosack, Del Fávaero y Otros – Santillana
Enciclopedia Hispanica – Temapedia – Historia de la Quimica

Etapas del Desarrollo Fisico del Ser Humano Sus Caracteristicas

Etapas del Desarrollo Físico del Ser Humano
Sus Características

El crecimiento comienza en el momento de la concepción y continúa en progresivo aumento durante los seis primeros meses del embarazo. A partir de entonces se vuelve más lento, durante un período que abarca la primera infancia y la niñez, hasta el breve aumento de ritmo que se produce durante la pubertad. Por lo que hace a la talla, el crecimiento se detiene hacia los veinte años.

La mayor parte del primer ciclo de crecimiento ocurre por división celular, pero a continuación se vuelve progresivamente más importante el crecimiento de las propias células, una vez que éstas disponen de todos sus complementos. Por ello es tan importante cualquier daño al feto durante su desarrollo, ya que tendrá graves consecuencias a largo plazo en el proceso de crecimiento.

El crecimiento en el útero y durante el primer año de vida depende casi enteramente de la nutrición. Los bebés crecen más rápido si se los alimenta más y los niños desnutridos sufren una desventaja en esta etapa del crecimiento infantil, ya que ésta contribuye a casi la mitad del total del crecimiento del ser humano.

El Crecimiento en la Infancia

Hacia el final del primer año de vida postnatal, el control del proceso cambia de la dependencia de la nutrición a la dependencia del aumento de la secreción de la hormona del crecimiento . La hormona del crecimiento es segregada por la glándula pituitaria y el ritmo al que crecen los niños depende de la cantidad de hormona segregada: los niños altos se convierten en adultos altos al crecer regularmente a un ritmo más rápido que sus compañeros más bajos.

El crecimiento durante la infancia continúa a un ritmo que disminuye lentamente hasta interrumpirse al comienzo de la pubertad. El aumento de la estatura durante toda la infancia es similar al que se produce durante el primer año. Sin embargo, la cantidad y el ritmo del crecimiento durante la pubertad determinan la estatura adulta de hombres y mujeres.

La Pubertad

Durante el duodécimo año de vida aparecen las características sexuales secundarias en el 50% de los chicos y chicas. En las chicas, éstas incluyen el crecimiento de los pechos, y en los chicos el crecimiento de los testículos y, más tarde, la adquisición de la voz grave y el crecimiento del vello axilar y púbico en ambos sexos. En el 3% de los niños, este desarrollo se produce antes de los 9 años, y en el 97% de los casos aparece alguna característica sexual secundaria hacia los 14 años.

En cuanto los ovarios comienzan a segregar suficiente estrógeno como para estimular el desarrollo de las mamas (el primer cambio en la pubertad femenina), el ritmo de crecimiento aumenta como resultado del simultáneo aumento de la secreción de hormona del crecimiento. A esta edad, la estatura alcanzada por niños y niñas es prácticamente la misma, de modo que las niñas comienzan su crecimiento a partir de una talla promedio de 1,40 m. Durante la pubertad femenina se agregan otros 20 centímetros a esta estatura.

En este período las chicas crecen a un ritmo cada vez más intenso durante unos dieciocho meses; luego, el ritmo comienza a disminuir. Hacia ese momento, las cantidades fluctuantes de estrógeno han producido un engrasamiento de las paredes del útero, de manera que la disminución del estrógeno produce un desprendimiento de los tejidos, junto a la pérdida de sangre. Los intervalos entre las primeras reglas tienen escasa importancia biológica, porque la ovulación no se regulariza hasta al menos 18 meses después.

Las características sexuales secundarias aparecen en los varones más o menos al mismo tiempo que el crecimiento de los pechos en las niñas. El crecimiento de los primeros sigue la misma curva (en desaceleración) propia de la infancia durante los dos primeros años de desarrollo de la pubertad, y alcanzan una altura media de 1,50 m, antes de que comience la etapa de crecimiento de la pubertad.

Dado que la tes tosterona producida por los testículos es un estimulante del crecimiento más potente que el estrógeno, el punto culminante del ritmo de crecimiento de los niños es superior al de las niñas, pero dura menos tiempo. Mientras que los primeros comienzan a crecer dos años más tarde que las muchachas, dejan de crecer sólo un año más tarde, a los 16, en lugar de a los 15 como las chicas.

etapas del desarrollo humano: infancia-madurez-vejez

La altura de un niño al año de edad es casi igual al aumento de su estatura durante el resto de la infancia, y la altura a los dos años es casi la mitad de su estatura adulta. El ritmo de crecimiento disminuye al año de edad, pero vuelve a acelerarse en la pubertad. A pesar de que la mayoría de los chicos y chicas comienzan la pubertad (la aparición de las características sexuales secundarias) a los 12 o 13 años, el crecimiento adolescente comienza dos años antes en las niñas. Como promedio, las muchachas alcanzarán su estatura adulta a los 15 años y los chicos a los 16.

La etapa masculina de crecimiento añade aproximadamente 25 centímetros en altura, de modo que la altura final en los hombres es, en promedio, 12,6 centímetros superior a la de las mujeres adultas. Esto se debe básicamente a la prolongación del crecimiento infantil en el hombre, y no al componente del desarrollo de la pubertad, que es sólo ligeramente superior en los chicos.

En cuanto comienza la secreción de testosterona en los testículos, comienza la espermatogénesis (producción de espermatozoides) en los tubos seminíferos. La testosterona también estimula el desarrollo muscular y el crecimiento de vello en el cuerpo, por ejemplo, en el pecho.

LA PUBERTAD EN LA MUJER

El período de la vida que conduce al niño desde su infancia hasta el estado adulto se denomina pubertad (de la palabra latina pubes: pelo). En efecto, entre otras características sexuales, es en este momento de la vida cuando aparece el vello púbico.

Los primeros signos de la pubertad se observan generalmente hacia los once años. Es la llamada fase pubescente, aunque en realidad habríamos de matizar: el origen racial, el clima, la herencia familiar, las condiciones de vida, de higiene, de alimentación, pueden adelantar o retrasar esta fecha. En los países tropicales, por ejemplo, las jóvenes son más precoces, mientras que en los países nórdicos su desarrollo se produce más lentamente.
Las primeras reglas aparecen generalmente entre los once y quince años, siendo los trece la edad media.

Los dos o tres años siguientes constituyen el período pubescente, durante el cual pueden producirse numerosas perturbaciones en el ciclo menstrual. Se ignora todavía cómo la glándula hipófisis, responsable de este proceso, se pone a segregar las hormonas que van a estimular la función ovárica.
pubertad precoz, pubertad tardía
Que una joven bien desarrollada tenga sus reglas antes de la media establecida, dentro de los límites ya indicados, no es obligatoriamente el signo de una anomalía. Puede tratarse de una pubertad precoz, aunque completamente normal.

En otros casos puede aparecer —a veces en los primeros años de vida— una vellosidad púbica, por ejemplo, o un desarrollo mamario precoces. Estas variaciones pueden ser absolutamente benignas, pero ésto no podrá comprobarse hasta que hayan sido practicados serios exámenes médicos y una larga vigilancia de su evolución.

Los retrasos pubescentes, pubertad simplemente distinta o ausencia de pubertad normal, pueden ser consecuencia de una insuficiencia de las glándulas sexuales. Pero a veces se deben a causas mucho más ocultas, psíquicas por ejemplo. En el primer caso, cuando existe una insuficiencia de las glándulas sexuales, los exámenes médicos permitirán al doctor prescribir un tratamiento apropiado. En el segundo caso, cuando el retraso se debe a una causa psíquica, bastará generalmente con dejar que los acontecimientos se desarrollen a su ritmo, si bien en ocasiones será necesario recurrir a la psicoterapia.

EXÁMENES GINECOLÓGICOS

Las aprensiones que una mujer puede experimentar frente a un examen del ginecólogo son comprensibles pero injustificadas.

Es difícil combatir los reflejos de pudor que las costumbres y educación han impuesto tradicionalmente a la mujer. Sin embargo, a este respecto, nuestra era está conociendo un cierto tipo de revolución: las cuestiones sexuales no están ya rodeadas de ese halo de misterio. La sexología, la información sexual, han hecho ceder muchas resistencias; se habla del sexo, se descubre el cuerpo con mayor facilidad en casa y en las playas.

Todo esto contribuye a disminuir la angustia que puede sentirse al acudir a un examen ginecológico. La evolución de las costumbres en ese sentido se produce en interés de la mujer, que acudirá a la consulta con más libertad y menos prejuicios.

A diferencia del hombre, las mujeres están sometidas con frecuencia a trastornos, molestias, fatigas, pequeños malestares diversos cuyo origen ha ae buscarse en el funcionamiento de sus órganos genitales. Deberán por ello ser examinados y su evolución seguida con regularidad por un especialista.
Si las aprensiones son irreprimibles y conllevan un cierto nerviosismo, el ginecólogo prescribirá un sedante antes de la consulta.

LA FORMACIÓN DE LOS SENOS

LA FUNCIÓN PRIMORDIAL DE LOS SENOS: Las glándulas mamarias no son un privilegio exclusivo de la mujer; por un extraño designio de la naturaleza, estas mismas glándulas se encuentran también en el hombre, aunque sólo en la mujer alcanzan su pleno desarrollo y no se activan hasta finalizado el embarazo. Si bien el desarrollo de las glándulas mamarias se produce ya desde el estado fetal, prolongándose durante toda la infancia hasta la pubertad, su desarrollo se desencadena y acelera repentinamente al iniciarse la función ovulatoria.

el seno de la mujer

El desarrollo de los senos en una jovencita es el signo anticipador de la transformación que va a experimentar su cuerpo, disponiéndose para la procreación. Generalmente precede a la aparición de vello en el pubis y axilas y las primeras reglas, consecuencia de la primera ovulación. Los senos aparecen entre los nueve y los trece años, siendo la edad media los once años y medio. Todas estas transformaciones dependen de las hormonas sexuales segregadas por los ovarios, a su vez bajo el control del hipotálamo y la hipófisis.

En algunas ocasiones, tanto si es niño como niña, se produce en el recién nacido un desarrollo temporal de los senos, frecuentemente acompañado por el derrame de un líquido muy similar a la leche llamado, vestigios de una vieja tradición, leche de bruja. Ello es debido a que, desde el estado fetal, las glándulas mamarias alcanzan ya un desarrollo lo suficientemente importante como para permitirles ser sensibles a los estrógenos, hormonas maternas elevadas durante el embarazo.

Este sorprendente fenómeno nos recuerda desde los albores de la vida la función de los senos: la lactación.

En la cima de los senos se encuentra la protuberancia del pezón. Existen en él de diez a doce orificios de donde mana la leche al recién nacido. Está sostenido por fibras musculares que le estimulan a dilatarse o contraerse. La piel que rodea el pezón, particularmente fina y delicada, es coloreada, de una tonalidad rosácea en las rubias y pelirrojas, y marrón en las morenas.

Se trata de la aréola, cuya dimensión media es de 4 a 5 centímetros de diámetro, aunque en algunas mujeres puede ser mucho mayor. Su color se oscurece notablemente al comienzo del embarazo. La superficie de la aréola está sembrada de pequeñas protuberancias, cuyo tamaño se aproxima a la cabeza de un alfiler, y de las que nace un vello muy fino, apenas perceptible.

Bajo la epidermis de los senos existen cantidad de pequeñas glándulas, como racimos de uva. De cada una de ellas parte un estrecho canal que recoge la leche; el conjunto de estos canales va a parar a canales más importantes, que desembocan en el pezón. Entre los glóbulos de las glándulas se encuentra un tejido de sostén y una cierta cantidad de grasa, que varía considerablemente de una mujer a otra.

En cuanto a la leche misma, su materia prima es el extracto de la sangre que riega abundantemeníe los senos, y su producción depende de la acción de las hormonas segregadas por la hipófisis, de manera especial la prolactina. La preparación para la función de la lactancia durante el embarazo, es la que confiere a los senos su pleno desarrollo.

Finalmente, aunque no es un detalle secundario, el seno constituye una zona erógena privilegiada; durante el acto sexual, su comportamiento difiere de una mujer a otra; generalmente se hincha y endurece, al tiempo que el pezón se eleva por erección.

LA MENSTRUACIÓN:

El hombre es entre los mamíferos la especie más numerosa de la tierra, y la única que se encuentra en continua expansión; ésto es debido a su gran actividad sexual y a su excepcional fecundidad. En la mayoría de los mamíferos, con excepción hecha de algunos primates, las hembras no son fecundas más que una o dos veces por año, en el momento del celo; la mujer lo es todos los meses, es decir, de seis a doce veces más.

En suma, si en la gran lucha por la vida el hombre, ese animal tan frágil, no ha sido eliminado por selección natural, se debe sin duda al desarrollo de su cerebro y, por consiguiente, a su inteligencia. Pero ante todo, a ese asombroso perfeccionamiento experimentado en el sistema de reproducción que constituyen el ciclo ovárico y el ciclo menstrual.

Estos dos términos cubren un mismo fenómeno, pero no son sinónimos: se llama ciclo ovárico a la maduración de óvulos por el ovario, y ciclo Menstrual, la vuelta periódica de las reglas.

Cantidad y fluidez: Es evidentemente difícil evaluar la cantidad de sangre perdida en el curso de las reglas, aunque puede estimarse en unos 750 gramos aproximadamente. Pero, aun permaneciendo dentro de los límites normales, una mujer puede perder dos veces más o dos veces menos. Por otra parte, el líquido de las reglas no se compone únicamente de sangre: aparte de los restos desprendidos de la mucosa, contiene también una mayor o menor cantidad de serosidad, líquido bastante parecido al agua salada que lo diluye.

Habitualmente, el flujo menstrual permanece fluido. Pero puede ocurrir que sea muy abundante, en cuyo caso la sangre no ha tenido tiempo de sufrir las modificaciones internas que la hacen incoagulable; se observa entonces la formación de coágulos. Todas las afecciones genitales acompañadas de abundantes pérdidas de sangre (pólipos, fibromas, trastornos glandulares, aborto) se acompañan de eliminación de coágulos.

Duración de la Menstruación: La mayoría de las mujeres tienen pérdidas durante tres o cuatro días, aunque algunas sangran sólo durante dos días y otras, por el contrario, durante una semana, aun tratántose en ambos casos de reglas perfectamente normales. Sin embargo, se consideran insuficientes aquellas que no duran más que un día, máximo dos, mientras que las reglas cuya duración supera la semana son consideradas como demasiado largas.

En general, el derrame es más abundante durante el primer y segundo días, disminuyendo después gradualmente; en algunos casos se interrumpe por un día durante la regla, para reanudarse seguidamente.

La duración y cantidad de las reglas no depende únicamente de los ovarios. En efecto, el equilibrio de las otras glándulas, la salud de todo el cuerpo, el psi-quismo, la higiene de la vida, tienen una gran influencia sobre la duración de las mismas.

Duración del ciclo menstrual: El primer día del ciclo es el primer día de la regla. La duración del ciclo es el número de días trascurridos entre este primer día y el primer día de la regla siguiente, éste último excluido. El 50 % de las mujeres tienen un ciclo cuya duración media es de veintiocho días, aunque sólo excepcionalmente se da una reguridad absoluta (una rigurosa exactitud implicaría que las reglas aparecieran regularmente el mismo día de la semana, siempre un martes por ejemplo, ya que veintiocho días componen cuatro semanas). En realidad, los ciclos suelen ser de veintisiete, veintiocho o veintinueve días. El resto de las mujeres conocen un ciclo cuya duración varía de veinticinco a treinta días. Según Schro-eder el ciclo se considera fisiológico, es decir, normal, cuando dura más de 25 días y menos de 35.

LA PUBERTAD EN EL HOMBRE:

Después de la determinación genética a nivel del óvulo fecundado y de la formación de los órganos genitales en la etapa fetal, la pubertad es la última fase de la diferenciación sexual. Doce a quince años han transcurrido entre las dos primeras y la última.

En el niño, las transformaciones más visibles son la aparición de los caracteres sexuales secundarios y el desarrollo de los órganos genitales externo. La verga crece en grosor y longitud, los testículos aumentan de volumen, al tiempo que comienzan a asegurar su doble función: primeras emisiones de esperma, primeras secreciones de testosterona. El desarrollo de la próstata y vesículas seminales no es visible.

Pubertad precoz, pubertad tardía: La hipósfisis, que por mediación de las hormonas sexuales se encuentra en el origen de la madurez pubis-cente, se pone a secretar las hormonas F.S.H. y L.H. en un momento dado, según un código preestablecido que todavía sigue siendo indescifrable.
Puede ocurrir que el proceso se desencadene antes de lo habitual. Esta precocidad carece de transcendencia, siempre y cuando el desarrollo del joven y su maduración ósea se produzcan con normalidad.

En general, las pubertades tardías no presentan ningún carácter patológico, desde el punto de vista fisiológico. Las dificultades que a veces se presentan son, ante todo, de orden psicológico. El joven de dieciséis o diecisiete años cuyo aspecto sigue siendo infantil, soporta con dificultad tener que competir con sus compañeros de apariencia más adulta. Será preciso cuidar que no se desarrolle en él un sentimiento de inferioridad, que le obligaría a adoptar un comportamiento de fracaso.

Bien entendido, es aconsejable que el desarrollo de un adolescente sea vigilado por un médico. En el caso de ausencia de pubertad normal especialmente, es necesario verificar que la causa no radica en un trastorno de las funciones hipofisarias y genital: los controles hormonales pueden ser aquí muy útiles.

El acné: Este pequeño trastorno, propio de la edad ingrata, es un efecto de la actividad hormonal en la fase pubescente: los andrógenos estimulan las glándulas sebáceas. De ahí que el acné no se produzca durante la infancia, y que desaparezca con el descenso de la actividad glandular. Existen diversos tratamientos que pueden atenuar el acné, y hasta eliminarlo por completo.

Dudas y conflictos de la pubertad

Los conflictos inconscientes: El período de la pubertad puede ser muy difícil para un adolescente mal informado, particularmente en los casos en que haya sufrido represiones o prohibiciones en materia de relaciones sexuales precoces, sin haber recibido explicación ninguna o, en todo caso, una radical desaprobación. Tanto en el niño como en la niña, la culpabilidad, vergüenza y aversión que corren el riesgo de concebir en ese momento, pueden ser catastróficas.

En el niño no se produce el fenómeno de anorexia mental (rechazo sistemático de ingerir alimentos), tan típico en la niña pubiscente, aunque pueden observarse otros trastornos, como el exhibicionismo. Con frecuencia, las depresiones y neurosis de fracaso que se manifiestan a esta edad, suelen también ser consecuencia de estos conflictos inconscientes.

El autoerotismo y la masturbación: Frecuente en la edad de la pubertad (90% de los niños y 25% de las niñas practican la masturbación), el autoerotismo ha sido considerado durante mucho tiempo como una enfermedad grave; se pensaba incluso, que estas prácticas solitarias eran el origen de todas las enfermedades y desórdenes. Estos prejuicios han sido muy combatidos.

El adolescente occidental cuenta con muy pocos medios a su alcance para satisfacer las exigencias de su instinto. Aun rodeando las relaciones sexuales precoces con más indulgencia o simple comprensión, el hombre joven de nuestra sociedad, ocupado por mucho tiempo todavía en sus estudios y aprendizajes, mantenido en una situación de dependencia económica y de irresponsabilidad, experimentará necesariamente dificultades de todos los órdenes para emprender una relación sentimental y sexual satisfactoria.

El placer solitario es para el adolescente no solamente una solución de espera, sino una etapa de su evolución sexual. En la actualidad se reconoce que cualquier oposición o prohibición sería contraproducente y perjudicial.

La homosexualidad: Se sabe que las tendencias homosexuales (del griego “homos”: parecido), son frecuentes en el momento de la pubertad, tanto en las niñas como en los niños. En general, estas relaciones particulares entre personas del mismo sexo suelen ser únicamente platónicas, aunque puede ocurrir que algunas se acompañen de relaciones sexuales.

Como el autoerotismo, a menudo son una manera de satisfacer un impulso demasiado fuerte. Son también la manifestación del narcisismo de esta edad; se ama a alguien semejante a uno mismo, otro yo, en el cual se proyecta una imagen ideal del propio yo. En la mayor parte de los casos, estas prácticas se abandonan al llegar a la edad adulta. Sin embargo, como explica Freud, “es hacia la edad de la pubertad cuando un ser toma posiciones a favor o en contra de la homosexualidad”. En este momento pueden declararse homosexualidades más duraderas.

Estas “desviaciones” temporales o permanentes plantean evidentemente un delicado problema para padres y educadores. La moral habitual que las condena sin reserva es hoy muy contestada.

EL APARATO REPRODUCTOR

aparato reproductor femenino y masculino

Ampliar: Aparato Reproductor Femenino

Ampliar: Aparato Reproductor Masculino

LA VEJEZ

Los cambios físicos asociados con la vejez se han estudiado mucho menos que los de la infancia. Es evidente que las personas mayores se vuelven más delgadas y arrugadas, a causa de la pérdida de la elasticidad de la epidermis y de la grasa subcutánea (bajo la piel); de menor estatura, debido a la compresión de las vértebras, y más vulnerables a las enfermedades.

Pero no hay normas comparables con las establecidas durante la infancia para apreciar la evolución de los individuos durante el proceso de envejecimiento, ya que éste sigue derroteros mucho más singulares. Sin embargo, a medida que aumenta la longevidad promedio, se vuelve cada vez más importante poder contar con estas normas.

La Mujer:La Menopausia

En nuestros días, la vejez no es recibida como el signo de una sabiduría lentamente adquirida, de una venerable autoridad consecuencia y resultado de largos años de experiencia. Es frecuentemente una edad de soledad, de miseria, que suele afrontarse con miedo; el abuelo no es ya el centro y alma de la familia. La aprensión frente a la vejez puede nacer muy temprano en la mujer, debido a las alteraciones que se producen en su cuerpo hacia los cincuenta años.

La menopausia, en efecto, pone el acento sobre el carácter irreversible del envejecimiento. Por otra parte, algunos psicólogos consideran que la desaparición de una función con la que la mujer se ha visto obligada a contar durante tanto tiempo, puede ser vivida, inconscientemente o no, como una castración.

Para finalizar, la sexualidad y la fecundidad han sido confundidas por tantos años, que cuando la menopausia se avecina, todavía hoy muchas mujeres temen perder su sexualidad y no experimentar ni proporcionar placer alguno.

Y sin embargo, desde el pundo de vista de la especie, la menopausia es una regulación muy sana: se sabe de hecho que los riesgos de anomalías congénitas en el niño aumentan con la edad de la madre.

La menopausia es el envejecimiento de los ovarios, que se esclerosan progresivamente con el paso del tiempo.
La irregularidad del ciclo menstrual es la primera consecuencia, seguida de la desaparición definitiva de las reglas.

La mujer nace con los folículos ováricos —en los cuales se desarrollan los óvulos— que necesitará durante toda la vida. Los folículos desaparecen a un ritmo proporcional al número de folículos que quedan: rápidamente al principio y luego cada vez más lentamente. Al nacer, la mujer tiene cerca de un millón de folículos ováricos, que disminuyen hasta unos 100.000 hacia la edad en que comienza la menstruación. Dado que se necesitan unos veinte folículos ováricos en cada menstruación (de los cuales sólo uno es seleccionado para ovular) en promedio, la mujer necesita unos 250 folículos al año por cada año de vida fértil.

La edad promedio de la menopausia es a los 51 años, de modo que hay una sobreabundancia de folículos presentes en las mujeres al nacer. La menopausia en las mujeres no está determinada por la utilización de los folículos en el ciclo menstrual sino por el proceso de su desaparición. Este proceso está, hasta cierto punto, influido por circunstancias del medio ambiente. Por ejemplo, la edad del comienzo de la menopausia es menor en las mujeres fumadoras que en las no fumadoras.

Se ha considerado que la brusca disminución de la secreción de estrógeno en las mujeres durante la menopausia es el origen de muchos síntomas, si bien los únicos que pueden asociarse con una deficiente secreción de estrógeno son las sofocaciones, la sequedad vaginal y los cambios en la piel, la osteoporosis (pérdida de la densidad de los huesos, los cuales son más propensos a las fracturas) y un aumento en el ritmo de desarrollo de la arteriosclerosis (endurecimiento de las arterias).

Estos cambios pueden provocar graves síntomas psicológicos y físicos, razón por la cual son tan importantes las terapias hormonales de sustitución en las mujeres en edad posmenopáusica.

Ahora que la esperanza de vida ha aumentado notablemente, una mujer puede vivir tres o más décadas después de la menopausia, años durante los cuales se desarrollan los efectos de la disminución de estrógeno. Los hombres padecen menos gravemente los cambios hormonales, dado que la disminución de la concentración de hormonas sexuales masculinas se da a lo largo de un período mucho más largo.

EL HOMBRE: LA ANDROPAUSIA

Muchas veces se quisiera encontrar en el hombre un equivalente a la menopausia femenina. En realidad, la naturaleza presenta equilibrios diferentes a los que reclama nuestra lógica.

Mientras que en la mujer se constata una efectiva disminución de las funciones reproductoras tras la menopausia, en el hombre no se observa más que una disminución progresiva. Esta disminución comienza muy temprano, unos años antes de la pubertad: la producción de espermatozoides disminuye, las células sexuales pierden su movilidad, lo que por otra parte no tiene influencia alguna sobre la actividad sexual propiamente dicha.

Sin embargo, en el hombre subsiste casi siempre una posibilidad, mínima pero innegable, de transmitir la vida. Hay que añadir que la curva de disminución de las funciones hormonales que estimulan la actividad de los testículos, y que ejercen una cierta influencia sobre los deseos sexuales, acusa variaciones muy sensibles de un individuo a otro. Es por tanto totalmente imposible fijar la edad media en que la función genética del macho se ve afectada por una cierta incapacidad.

Los hombres experimentan los efectos manifiestos de un cambio de edad hacia la cincuentena; a esa edad se producen con frecuencia sudores intempestivos, palpitaciones, dolores de cabeza; aparecen cambios en el equilibrio emocional, y una marcada sensibilidad a la fatiga. Estos síntomas no están particularmente vinculados a un debilitamiento de la función genital, sino más bien al envejecimiento de todo el organismo.

Después de la edad madura, el aspecto exterior se modifica, aunque ésto no es más que el signo exterior de un importante cambio que se está produciendo a nivel de las células; en efecto, las células llamadas activas experimentan una regresión, mientras que las células que constituyen los tejidos de sostén, los depósitos de grasa, proliferan. Hay que añadir que este envejecimiento no se produce en todos los órganos simultáneamente: de ahí las notables diferencias que se registran de un individuo a otro.

La sexualidad del hombre mayor: Según el Dr. Kinsey, tanto en el hombre como en la mujer la sexualidad alcanza su máxima intensidad entre los veinticinco y los veintinueve años, disminuyendo después progresivamente hasta los setenta, en que es muy rara.

Hacia los cuarenta y cinco años se observa, sin embargo, una exaltación de la función psicosexual en ambos sexos.

De hecho, el problema sexual en las personas de cierta edad es un problema fundamentalmente social, mucho más grave de lo que aparenta. El informe Simón, titulado El Comportamiento Sexual de las Francesas, sólo concierne a las menores de sesenta años: la existencia misma de una posible sexualidad parece denegada a los sexagenarios y sus mayores. Sin embargo, los criterios sobre esta cuestión han comenzado a evolucionar.

Sea lo que fuere, es cierto que algunos de los procesos de envejecimiento que generalmente sobrevienen en las edades tardías, pueden disminuir el deseo sexual: en ellos se incluyen especialmente los deterioros cerebrales producidos por deficiencias en glucosa y oxígeno. Por otra parte, con la edad pueden producirse otros trastornos sexuales, como el exhibicionismo y la pedofilia (amor por los jóvenes). Estos fenómenos están relacionados con ciertas neurosis que se manifiestan en esta etapa tardía de la vida.

Ver: Problemas de la Vejez

Ver: El Poder de la Risa

Fuente Consultada:
Enciclopedia Temática Guinnes
– Editorial La Nación – Entrada: El Desarrollo Fisico
Enciclopedia El Universo de la Familia Ediciones del Virreinato S.A. Tomo II – El Cuerpo de la Mujer y del Hombre

La Medicina en el Renacimiento Investigaciones Cientificas Medicas

Médicos del Renacimiento
Investigaciones Científicas de Medicina

La medicina alcanzó gran desarrollo durante el Renacimiento, sobre todo en Europa occidental. Los tratamientos médicos, tan primitivos en la Edad Media, se convirtieron en verdadera ciencia. Gracias a sus infatigables investigaciones y a su lucha contra métodos anticuados, sabjos como Andrés Vesalio, Ambrosio Paré y Miguel Servet fueron figuras cumbres de este poderoso desarrollo. Sin embargo, todavía se ponían en práctica tratamientos ridículos, dolorosos, e incluso criminales

La Edad Media había menospreciado la cultura de la Antigüedad, pero el Renacimiento trató de restablecer el contacto con la Roma clásica y con Grecia. Al principio, este retorno al espíritu clásico se limitó al arte y a la literatura. Pero al cabo de un tiempo se extendió también a las ciencias. En efecto, éstas experimentaron gran desarrollo en los siglos XV y XVI. Su florecimiento fue tan evidente que se puede decir que para las ciencias nació una nueva era, que contrastaba con la paralización e incluso el retroceso característicos de la Edad Media.

Italia fue el país del renacimiento de las artes y las letras, mas no del de las ciencias, que en esta época alcanzaron su máximo desarrollo en naciones situadas más al norte: Países Bajos, Francia y el Sacro Romano Imperio. La medicina también cobró gran incremento en estos países.

Es indudable que Leonardo de Vinci ya se había interesado vivamente por la anatomía, pero este interés sólo era una de las facetas de su genio universal. En el terreno de la medicina fue mucho más importante la aportación de su más joven contemporáneo, el alemán Paracelso (1493-1541), cuyo verdadero nombre era Felipe Aurelio Teofrasto Bombast de Hohenheim.

Fue uno de los más grandes viajeros de su época. Además de sus vastos conocimientos médicos, era versado en filosofía, alquimia, magia, etc. Leibniz (siglo XVIII), el más grande filósofo alemán, dijo de él: «Es el más grande loco de los médicos, pero también el más médico de todos los locos.»

medico edad media

Paracelso dio poca importancia a la anatomía. Se dedicó, sobre todo, al estudio de la patología y la bioquímica (química de las materias vivas).

El bruselense Andrés Vesalio (1514-1564) lo superó en popularidad. Instauró el estudio de la anatomía humana. Antes de cumplir treinta años publicó un atlas anatómico con ilustraciones dibujadas por John Stefan de Calcar. En 1543 publicó su obra maestra De humani corporis fábrica, que abrió nuevas perspectivas a la medicina. En esta obra, Vesalio emite observaciones críticas sobre ciertas opiniones en materia de anatomía. Estas opiniones habían sido profesadas por Galeno en la Antigüedad y comúnmente aceptadas desde entonces.

En su obra, el joven sabio bruselense insistió, entre otros, en los detalles concretos que diferencian el cuerpo humano del de los monos y perros. Esta diferencia no se había establecido hasta entonces porque no se conocía suficientemente la anatomía humana. Vesalio fundó sus teorías en experiencias personales y pudo concluir que, con frecuencia, Galeno se había equivocado.

Éste sostenía, por ejemplo, que el maxilar inferior del hombre constaba de dos partes, unidas por una articulación. Esta teoría se había admitido durante siglos. Vesalio demostró, por el contrario, la ausencia de toda articulación. A diferencia de sus colegas, Vesalio siempre disecaba él mismo los cuerpos humanos.

medicina edad media

De este modo podía realizar un concienzudo examen. El gran mérito de Vesalio no sólo estriba en no haber estado de acuerdo con conceptos caducos ni en elaborar una anatomía renovada sino, sobre todo, en haber encauzado la medicina por caminos distintos, gracias a nuevos métodos de pensamiento y trabajo.

A pesar de las críticas de algunos medios conservadores, Carlos I tuvo en gran estima las notables cualidades de Vesalio, que fue el médico personal del emperador. En la corte de Felipe II siguió desempeñando sus funciones, pero las intrigas de palacio se convirtieron en una carga para él. Además, deseaba regresar a su cátedra de profesor en la universidad de Padua. Pero antes hubo de ir a Jerusalén, y en el viaje de regreso murió.

Cuando le sobrevino la muerte, en la isla de Zante, apenas tenía cincuenta años, su coetáneo, el francés Ambrosio Paré (hacia 1510-1590), también adquirió gran reputación, sobre todo en lo concerniente a la cirugía. Tras haber perfeccionado sus conocimientos prácticos como alumno cirujano en el Hótel-Dieu de París, obtuvo el título de barbero-cirujano, y en calidad de tal acompañó al ejército francés que marchó a Italia, lo que le permitió adquirir gran experiencia cuidando a los heridos.

Basándose en estos conocimientos, elaboró nuevas teorías en materia de cirugía y las consignó en un manual. Se oponía a los brutales tratamientos practicados por sus antecesores y se esforzaba en cuidar a los enfermos con la mayor delicadeza posible.

También inventó numerosos instrumentos ingeniosos, no sólo para uso de la cirugía, sino también con otros fines, como por ejemplo el baño de vapor  fue uno de sus múltiples inventos. Se trata de una bañera cerrada que se comunica con una estufa llena de agua. Cuando el agua se calienta llena la bañera de vapor.

Durante mucho tiempo Paré ejerció gran influencia. A él se debe la fundación de la escuela de cirugía de Francia.

Al lado de estas dos grandes figuras hubo muchas más que encauzaron la medicina por caminos nuevos. En primer lugar debemos citar al médico y teólogo español Miguel Servet (1511-1553), descubridor de la circulación sanguínea pulmonar, de lo que dio cuenta en su obra Christianismi Restitutio (1553), pero anatematizado por Roma y perseguido por Calvino, éste logró que el Gran Consejo de Ginebra lo condenase a morir en la hoguera, en la que ardió también su libro. Su descubrimiento fue olvidado hasta los trabajos del médico inglés William Harvey (1578-1657).

Otro español, Francisco Valles (1524-1592), a quien se denominó el Divino, se destacó como clínico en esa época. Es, pues, indudable que el Renacimiento aportó, principalmente fuera de Italia, una profunda renovación en el campo de la medicina. Sin embargo, todavía subsistían algunos viejos conceptos, unas veces cómicos y otras criminales.

Así, por ejemplo, las ropas especiales que en el siglo XVIII usaban los médicos que cuidaban de los apestados habrían sido más adecuadas para una procesión de carnaval que para un hospital. Llevaban un traje largo y una máscara puntiaguda que llenaban con toda clase de ingredientes destinados, según creían, a purificar el aire que respiraban. Incluso en esa época, las personas de quienes se sospechaba que podían propagar la peste eran martirizadas hasta la muerte.

En sus métodos terapéuticos aún se aplicaban algunos sistemas dolorosos. Por ejemplo, cuando un miembro encogido no se dejaba extender, se colocaba al paciente en una especie de banco de tortura en el que se estiraba el miembro deformado hasta que se distendía.

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Las Fuentes de Energía Corporal Importancia del Agua

Las Fuentes de Energía Corporal

Para ponerse en funcionamiento, la delicada maquinaria que es nuestro organismo necesita agua -que representa
el sesenta por ciento del peso del cuerpo- y alimentos. Y además, mantener en exacto equilibrio las funciones que regulan y reacondicionan la energía.

■ El sesenta por ciento de nuestro peso corresponde al agua contenida en nuestro organismo. Esto significa que si una persona de 70 kilos repentinamente se deshidrata, quedarían 28 kilos de su humanidad. Esa cantidad de agua no puede oscilar en más de un 25 por ciento: un día pasado en el desierto y sin agua puede causar perjuicios físicos permanentes y locura temporaria.

■ La evaluación orgánica del total de agua existente en el organismo se realiza a través de dos mediciones aisladas que,cuando se reúnen, dan la señal de necesidad o partida. Una es el grado de concentración de sales orgánicas alrededor de las células osmo-receptoras, y la otra se relaciona con el volumen de líquido extracelular, que rodea a las células. De allí surge la información que el cerebro interpreta como sed.

■ Cuando a un dador de sangre se le extrae más de medio litro, sufre sed, debido a la reducción de los niveles de líquidos.

■ Un sector cerebral íntimamente ligado con la regulación del equilibrio del agua y los alimentos sólidos es el hipotálamo, que actúa a través de la hormona antidiurética.

■ Lesiones en la áreas laterales del hipotálamo -situado éste en la base del cerebro- provocan adipsia -rehusarse a beber- y afagia -rehusarse a comer-. Cuando una lesión es producida experimentalmente en un animal, éste muere de sed.

■ El sistema de regulación del apetito es sumamente complejo, ya que tiene que controlar una gran variedad de sustancias y mecanismos de almacenamiento orgánico. Entre otras funciones, debe mantener el nivel correcto de azúcar en la sangre (que los músculos convierten en energía), regular las grasas, garantizar las reservas de proteínas y mantener el vital suministro de vitaminas y minerales.

■ Aparentemente, el estado normal del hombre es de hambre, la regulación pasa por la saciedad, que se trataría de una hormona que inhibe el deseo de continuar ingiriendo alimentos.

■ La fuente primaria de la energía que nos sustenta proviene del sol. Las plantas convierten la radiación por el astro emitida en energía química, a través del proceso de fotosíntesis. Pequeños haces de energía solar son envueltos en el paquetequímico de los carbohidratos -azúcares y almidones- que pasan al organismo de los animales que se comen las plantas.

■ Dentro del organismo, la energía es reacondicionada en forma de glucosa, un azúcar simple, y se distribuye por todo el cuerpo como un proveedor instantáneo de energía. De no existir una necesidad inmediata se convierte en grasa y queda almacenada. En caso contrario, los paquetes de glucosa se fraccionan y la energía que contienen es distribuida en minúsculos atados energéticos llamados moléculas ATP.

■ La glucosa, una sustancia química simple formada por el agua y el anhídrido carbónico, es el combustible de la vida. Pero para formar glucosa con esos elementos hace falta mucha energía. La fábrica de glucosa más importante está constituida por las hojas de los vegetales, que reciben la energía solar. Los otros dos productos son tomados del suelo y el aire.

■ La energía contenida en la glucosa acciona un número fantástico de reacciones químicas, pero la liberación de esa energía se produce gradualmente en una especie de combustión lenta. Caso contrario, es probable que el organismo ardiera en llamas.

■ En la etapa de quema de glucosa hay tres momentos: la glucólisis, donde la molécula se divide en dos, formando ácido pirúvico, liberando energía y conformando moléculas ATP. Luego sobreviene el Ciclo de Krebs, que da como resultado la formación de compuestos altamente energéticos, como el NADH. La tercera etapa es hfosforilización oxidativa, un proceso extremadamente complicado y que aún guarda muchos secretos.

■ Los alimentos demasiados cargados de azúcares y almidones provocan un exceso de grasa, que se va depositando en adiposidades. La mayoría de los regímenes tratan de cortar la ingestión de carbohidratos, de modo que la grasa acumuladas sea utilizada para la producción de energía.

■ Determinados organismos padecen de una especie de falla de control en la conversión recíproca de grasa y glucosa que causa, precisamente, la obesidad.

■ La glucosa es la fuente más importante de energía, pero no la única. Las proteínas pueden ser subdivididas en sus unidades constituyentes y ser quemadas para producir energía.

Ver La Infografía de Abajo

Fuente Consultada:
Magazine Enciclopedia Popular Año 3 N°30

Ver: Beneficios Para La Salud de los Probioticos

HOROSCOPO CHINO Significado de los signos zodiacales chinos

HORÓSCOPO CHINO, El Significado De Sus Signos

El astrólogo predice como serán los efectos de los fenómenos celestes sobre el hombre; el sabio predice
como serán los efectos de las acciones humanas sobre los cielos.
Yang Hsiung (Siglo I)

A nivel popular en China circulan varias leyendas sobre el origen del Zodiaco. Una leyenda dice que Buda, antes de morir, convocó a todos los animales del mundo. Muchos de ellos se pusieron en camino. La rata, astutamente, pidió a la vaca que le llevara a su lomo, y esta accedió. Cuando llegaban donde estaba Dios la rata se puso a dar saltos, y todos comentaron: “Ahí llega la rata”.

Por eso su signo es el primero. A los otros 11 que llegaron les recompensó su bondad permitiéndoles dirigir cada uno un año, y convirtiéndolos en los signos del horóscopo chino. Es por eso que el horóscopo chino consiste en 12 signos que representan animales, y que se repiten cada 12 años. Por eso mismo, los años en que cada uno haya nacido son los que determinan qué animal le corresponde a cada uno.

 El Horóscopo chino se averigua por el año de nacimiento. Busca en la tabla de arriba el signos tu año de nacimiento y descubre todo sobre ti mismo, conociendo el animal que te corresponde.

La astrología: La nuestra es una época caracterizada, entre otros elementos, por la eclosión de la actividad científica. Es frecuente oír que viven en la actualidad más hombres dedicados a la investigación que la totalidad de científicos de toda la historia humana. Un dato semejante podría llevar a pensar que la expansión de esta actividad arrincona definitivamente creencias irracionales y supersticiosas. Sin embargo no es así, ya que en las últimas décadas se observa un renacimiento de prácticas antiquísimas caracterizadas por un común denominador: la adivinación del futuro.

En diarios, revistas, radios y canales de televisión proliferan los espacios dedicados a las distintas circunstancias por las que atravesarán los nativos de tal o cual signo, cuando no se refieren a un país o un continente. Al mismo tiempo se aprovecha el mismo método para hacer descripciones de las personalidades de los individuos nacidos entre ciertas fechas. Ya es común oír explicaciones o justificaciones de ciertas conductas basadas en el “carácter” de los “sagitarianos” o “capricornianos”.

De manera paralela a estas formas masivas se observa, es inevitable, el auge de las mismas prácticas pero en una versión para clientes con capacidad adquisitiva lo suficientemente grande como para lograr una entrevista personal con videntes, tiradoras de cartas, lectoras de manos y, sobre todo, confeccionistas de horóscopos personales, se actualiza año tras año. Para comprender este renacimiento es inevitable hacer referencia al carácter general del período presente, dominado por el cambio y las innovaciones en todos los órdenes que no siempre son acompañadas por una adecuación eficiente por parte de los individuos.

En este sentido, y desde ángulos muy distintos, la religión o el psiconálisis no parecen dar respuesta a las crisis planteadas (o dan soluciones que conducen a otros problemas más espinosos) y socialmente no se logra elaborar un proyecto general que englobe las expectativas individuales y que dé satisfacción o encuadre a las inquietudes planteadas.

Puesto que la astrología cumple, aunque falta o engañosamente, con esa función desde épocas muy antiguas es ineludible revisar su historia ya que se ha venido como práctica y como pretendido saber a través de los siglos.

Ver: Historia y Origen de la Astrología Antigua

Los Celos Personalidad y Actitudes del Celoso en la Pareja

La Relación del Celoso con su Pareja – Personalidad y Actitudes

Cuanto aquí anoto puede ser corroborado por cualquiera en a vida cotidiana; es, pues, una guía. Los celos transcurren y se producen en cualquier pareja conyugal o no; madre-hijo, amigo-amigo; hijo-madre, hermano-hermano … Los caracteres y el proceso son idénticos pero surgen de modo más neto en la pareja varón-mujer. Los celos son un continuo, no una actitud ocasional.

los celos y los celosos

La o el celoso lo son siempre y en todo momento, con una tensión pasional que impregna todo su ser. No hay, pues, modo de calmarlo; la reacción resurgirá siempre.

Tratándose de una pasión continua, el resultado es conocido por todos: hacen la vida imposible; de ahí surge la primera medida profiláctica: si se reconoce durante el noviazgo la reacción celosa como una característica no debe dudarse en romper la relación; el matrimonio no hará sino empeorar las cosas y es preferible romper un noviazgo que romper un matrimonio.

Los celos se parecen a la envidia y hay sin duda en ellos un componente envidioso; se ha dicho que los celos son la envidia del amor; no es exacto del todo pero hay que meditarlo: una diferencia proporciona ayuda, en la envidia hay dos y en los celos hay tres, aunque suceda que ese tercero sea imaginario.

Los celos participan del delirio, en cuanto actúan por su propia mecánica desprendida de la realidad real, creando una segunda realidad sobreimpuesta a la realidad concreta.

Así la celosa cree y sostiene que toda mujer que hable con su marido, así sea de negocios, está indefectiblemente recibiendo de éste proposiciones amorosas; subrayo lo de toda mujer, porque el celoso niega de plano a los demás la posibilidad de ser dignos y fieles, los celos actúan fuera del tiempo; el celoso revive y reaviva toda situación del pasado dotándola de una potencia reivindicatoría inextinguible.

Si acaso se apoya en un hecho real, aun cuando simule haberlo superado lo hace combustible y comburente de un reproche continuo; el lema del celoso es perdonar no es olvidar.

celoso con su parejaLos celos constituyen un estado completo en sí mismo y forman una definida voluntad de conflicto; a pesar de las horribles calificaciones que le merece cada vez el o la cónyuge y de la batalla cotidiana que emprende con él o ella y de la reiterada declaración de que así no puede seguir, el celoso o la celosa no sólo no se decide a terminar con la situación sino que ni siquiera piensa en ello; un celoso puede ser dejado pero nunca deja él, porque los celos constituyen ün sistema de posesión.

No cabe duda de que en los celos se siente herido el sentido de la propiedad.

El celoso piensa (y dentro de sí lo piensa leal y totalmente) que el otro es de su propiedad y, al celarlo, entiende que está defendiendo lo que es suyo; por eso es que nunca partirá de él la decisión de la rotura que significa la pérdida total;celares unmodo de tener y al mismo tiempo un continuo modo de perder.

De este doble juego nace el que la personalidad del celoso es fundamentalmente la de un ser inseguro que cree esencialmente que no merece ser amado y, en consecuencia, no disfruta del amor como un don recibido como tal sino que, sintiéndose en el fondo indigno de él, busca recobrarlo merced a una conducta pugnétil permanente.

El estudio de la personalidad del celoso, de todo celoso, obliga a concluir que el núcleo del proceso es, precisamente, su inseguridad básica; por eso en el episodio querelloso siempre se expresa la lista de sus virtudes. Yo no le he faltado nunca.

Yo, que jamás he mirado a otra. Yo, que lo cuido y atiendo. Yo, que soy incapaz de la menor infidelidad”. Esta aserción, la de que los celos reposan en una básica inseguridad, es exacta y puede comprenderlo todo aquel que sea capaz de examinarse en los episodios de celos fisiológicos que todos experimentamos alguna vez de modo ocasional y pasajero.

Cuando de pronto y, repito, episódicamente, sentimos celos del honor o del regalo conferido a un amigo, lo que en verdad surge en nosotros es la idea de que es muy poco probable que alguien se hubiese fijado en nosotros para conferirnos el mismo honor o parecido regalo. “Yo lo merezco, pero ellos (los otorgantes) no han sido capaces de fijarse en mí… porque mis méritos no están expuestos a sus ojos. Yo no me promuevo”.

A primera vista parece envidia, pero la introducción en el juego de terceros (los otros) identifica la reacción como celos. Un lema de psicología primaria ayuda a tomar una posición útil ante el celoso, lema que, por lo demás, halla practiquísima aplicación en la vida cotidiana y que, colocado como poster en el cuarto de estar o de dormir nos libraría de muchas complicaciones y en especial de los múltiples peligros de la murmuración. Lo que dice Juan de Pedro dice mucho más de Juan que de Pedro. Esto es lo que los psicólogos llaman proyección, sin que la palabra ayude demasiado a comprender el sentido último del mecanismo.

En la práctica el celoso atribuye al celado todas las conductas que, en el último fondo de sus sentimientos, quisiera cumplir por su cuenta; vale decir que, en postrera instancia, tiene envidia de lo que piensa que el otro hace y se atreve a hacer, que es lo que al fin de cuentas haría él mismo si pudiese sobrepasar su profunda inseguridad. En esta trama interna, los celos adoptan de modo invariable tres dinámicas reaccionales: el control, el reproche y el martirologio.

El o la celosa sienten que deben vigilar su propiedad tal cual el dueño del tesoro debe precaverlo de los ladrones y, además, siente que está en un mundo de ladrones: intenta así conocer cada uno de los momentos, situaciones, reacciones, contactos y aun pensamientos del objeto celado; si tal objeto cae en la trampa (y casi siempre cae) se somete a presentar un estado de cuentas continuo y cotidiano, con lo que pierde de modo lamentable su libertad interior; una esclavitud moral remacha cada día la cadena de las relaciones; por eso la reacción celosa es una reacción envilecedora.

La menor falla en el control desata la reacción siguiente: el reproche delirante que adquiere tal fuerza que aparece como una evidencia contra toda evidencia y es invulnerable a la explicación y sordo a la negación. Ante la inutilidad lógica del plantee surge la tercera modalidad: el martirio; el celoso o la celosa no pueden vivir más, lloran y procuran confidencias consoladoras, amenazan con suicidarse y lo intentan pero nunca en serio porque, de hacerlo, perderían la presa.

No puede sufrir mas y, para que no sufra, la pareja se convierte en una cárcel. Porque los celos terminan por ser un problema de quienes viven en la más triste de las situaciones: la que se nutre del miedo a la libertad.

Fuente Consultada
Nota del Dr. Florencio Escardó Para Revista Ciencia Joven Fasc. N°31

Biografía de Comte Augusto – Origen de la Sociología Como Ciencia

VIDA DE AUGUSTO COMTE Y EL NACIMIENTO DE LA SOCIOLOGÍA:

Auguste Comte (1798-1857)fue un pensador y filósofo,  estableció las bases de una nueva ciencia social, la sociología. En su afán de comprender científicamente la evolución de las sociedades, inició una de las grandes aventuras intelectuales de su siglo. Si Herodoto fue llamado “el padre de la Historia”, por haber sido el primero en dar a sus relatos sobre la Antigüedad un carácter orgánico y sistematizado, el filósofo positivista francés Augusto Comte podría ser considerado “el padre de la Sociología”. Fue, en efecto, el creador de la ciencia sociológica, a la cual empezó por darle el nombre que ahora la distingue, encuadrándola, con exactitud, dentro de ciertos y determinados límites.

La consideración ordenada de los problemas sociales se remonta a lejanos tiempos. Varios fueron los pueblos de la Antigüedad cuyos filósofos tomaron en cuenta las relaciones que podían establecerse entre los seres humanos al vivir en comunidad, pero la Sociología, como ciencia sistemáticamente organizada, sólo nació a comienzos del siglo XVIII por obra del positivista francés Augusto Comte (1798-1857).

Es cierto que hubo otros autores, como el político florentino Nicolás Maquiavelo (1469-1527) o el pensador inglés Tomas Hobbes (1588-1679), que anticiparon -durante los siglos XVI y XVII– sus curiosas y a veces muy kiscutibles ideas sobre Estado, sociedad, gobierno y relaciones humanas. Pero fueron manifestaciones esporádicas y de carácter localista, hechas para corresponder a determinados hechos o circunstancias.

Durante el Humanismo, Bacon (1561-1626) y Descartes (1596-1650) bregaron, entre otros, por organizar metodológicamente el sentido de la vida en sociedad. Los enciclopedistas aprovecharon el significado político de tales conceptos, que la Revolución Francesa trató de sintetizar en su lema: “Libertad, Igualdad, Fraternidad”.

Todo esto fue anterior a Comte y a su doctrina. Por otra parte, a fines también del siglo XVIII y comienzos del XIX, el filósofo alemán Jorge Guillermo Hegel (1770-1831) impuso el principio de lo que él llamó “idea” básica, identificando a la materia con el espíritu a través de un proceso dialéctico desarrollado en tres pasos: tesis, antítesis y síntesis.

Más tarde, con la emancipación del Tercer Estado o Clase Media, surgieron los impulsos del Socialismo, que’ trató de elevar la situación de los obreros, del proletariado. Roberto Owen (1771-1858) organizó, en Inglaterra, las primeras sociedades cooperativas de producción y consumo. Por la misma época, en 1848, Carlos Marx (1818-1883) y Federico Engels (1820-1895) redactaron el “Manifiesto del Partido Comunista“. Posteriormente, en 1867, el primero de los nombrados expuso su doctrina socioeconómica en “El capital”.

Además del aporte brindado por los historiadores, filósofos, estadistas y políticos que tomaron parte activa en la integración de conocimientos, teorías y conceptos acordes con la nueva disciplina, hay que considerar, también, la importante colaboración de quienes –en el terreno de las Matemáticas, de la Geografía, de la Física, de la Biología y de otras materias afines– determinaron las leyes que rigen la marcha del Universo y, en consecuencia, del ser humano.

Estas normas, sumadas a los datos y elementos brindados por la Antropología, la Ética, la Etnografía, la Jurisprudencia, la Psicología y demás asignaturas humanísticas, fueron agrupándose hasta constituir una ciencia independiente: la Sociología, que nació de la tentativa de unificar dichos conocimientos en un momento especial del proceso histórico: cuando las relaciones tradicionales entre los hombres se vieron conmovidas por la llamada “revolución industrial”.

Augusto Comte, el iniciador
Augusto Comte llamó Sociología al estudio de las relaciones humanas. Estructuró el vocablo combinando dos palabras latinas: socius (que significa socio o compañero) y logos (tratado), debido a que la nueva disciplina se ocuparía de los seres humanos cuando viven como compañeros, en sociedad.

El filósofo nació en Montpellier el 18 de enero de 1798, y falleció en París el 5 de setiembre de 1857.  En el liceo de su ciudad natal, al que ingresó como interno en 1807, todos los profesores reconocían al joven Auguste Comte sus cualidades intelectuales particularmente brillantes.

Su padre, Louis Comte, era funcionario en la tesorería municipal. Inculcó a su hijo los principios de un catolicismo ferviente y de un apego indefectible a la monarquía. Pero el joven recibiría muy poca influencia paterna y confesaría más tarde haber dejado de creer en Dios en el liceo, aun cuando iba a quedar profundamente marcado por un cierto misticismo.

Su madre, Rosalie Boyer, lo cobijaba con un afecto que él jamás olvidaría. En octubre de 1814, Auguste Comte, que tenía tan sólo dieciséis años de edad, fue admitido en la Escuela politécnica, donde permaneció no más de dos años, hasta abril de 1816, antes de que el prestigioso establecimiento fuese cerrado en forma provisional por razones políticas. Mas tarde  actuaría como profesor en ese instituto.

augusto comte y la sociología

Auguste Comte (1798-1857), filósofo francés, considerado el fundador del positivismo y de la sociología. La filosofía positivista de Auguste Comte abandonó la especulación de lo sobrenatural en favor de la investigación científica. Según él, el conocimiento de todos los temas, desde la astronomía a la sociología, debería venir de la correlación de la evidencia empírica. El estudio sistemático de Comte de la estática y dinámica de la sociedad sentó las bases de la sociología moderna, que al principio llamó física social.

Tuvo por amigo a Claudio Enrique de Rouvroy, conde de Saint-Simón (1760-1825), idealista obsesionado por la reorganización social europea y cuyas ideas influyeron grandemente en el socialismo moderno. Saint-Simón, que admiraba las extraordinarias dotes intelectuales de Comte, lo tuvo, durante cierto tiempo, como secretario, haciéndolo colaborar, además, en Le Froducteur, órgano oficial del saint-simonismo.

Pero cuando, poco después, el revolucionario aristócrata se trasladó a EE.UU., donde combatió junto a Washington, Comte se independizó, volcándose por entero hacia la Sociología y el positivismo filosófico. Basó sus conocimientos en lo real, que es exacto y demostrable. Tales conocimientos los agrupó en una especie de religión científica y humana, suprema filosofía del saber.

La «ley de los tres estados»: En contacto con Saint-Simón, Auguste Comte se familiarizó con el pensamiento social, al que aportó su experiencia científica. Nació entonces en él la certidumbre de que a una sociedad «teológica y militar» le debía seguir una sociedad científica e industrial, a cuyo advenimiento comenzó a trabajar con fervor.

El sistema que elaboró se basaba en la afirmación de la «ley de los tres estados», la cual hace que se sucedan, en la percepción humana del mundo y de sus fenómenos, tres métodos distintos. El primero, el método teológico, consiste en explicar el mundo por «la acción directa y continua de agentes sobrenaturales más o menos numerosos».

En el segundo método, llamado metafísico,«los agentes sobrenaturales son reemplazados por fuerzas abstractas».

Finalmente, por el tercer método –el que Comte llama científico o positivo– «el ser humano renuncia a buscar el origen y el destino del universo y a conocer las causas íntimas de los fenómenos, para dedicarse únicamente a descubrir, por el uso bien combinado del razonamiento y de la observación, sus leyes efectivas; es decir, sus relaciones invariables de sucesión y de similitud».

Para Comte, se trataba nada menos que de establecer leyes a las que todos los fenómenos estarían sometidos y, precisando sus relaciones, de controlar científicamente la evolución social.

El método comtiano para determinar si un objeto es “positivo” (o sea real, verdadero) tuvo como base los principios expuestos, doscientos años antes, por el filósofo y matemático francés Renato Descartes. Ambos aconsejaron la división de cualquier problema en tantas partes como fuera posible (Análisis), reconstruyendo luego tales unidades para obtener de nuevo la primera (Síntesis). Por otro lado, convenía tener de las cosas una visión previa, para apreciarlas sincrética, globalmente.

La Sociología, según Comte, debía ajustarse, con exactitud, a este proceso. Además, toda ella obedecía a leyes que estaban en relación directa con las del mundo físico. Desde el punto de vista político, las ideas de Augusto Comte fluctuaron entre ciertos principios conservadores y algunas normas de cambio y renovación. Comte deseaba un progreso basado en el orden; creía que las transformaciones son necesarias, pero realizadas en paz y sin violencias.

Estableció diferencias entre la “estática social” y la “dinámica social”, pero sostuvo que ambas deberían corresponderse para lograr un adecuado equilibrio. El lema básico de su doctrina fue: “El amor, por principio; el orden, por base; el progreso, por fin”.

Lejos de permanecer encerrado en una torre de marfil, Auguste Comte tuvo la preocupación de mejorar la sociedad de su época; sin embargo, su vida íntima sufriría las desventuras. Su fracaso más vergonzoso fue su matrimonio civil, en febrero de 1825, con Caroline Massin, una prostituta del Palais-Royal que él se propuso reeducar. Ésta le hizo la vida difícil, protagonizando múltiples escapadas y afectando su ya frágil salud mental.

Desde 1826, Comte estuvo internado en la clínica del doctor Esquirol durante seis largos meses, pero que no bastaron para sanarlo. El año siguiente intentó suicidarse, lanzándose al Sena, sin lograr su objetivo al ser rescatado por un guardia real que se hallaba en el lugar.

Muchos años despúes Auguste Comte conoció a Clotilde de Vaux, por intermedio de su hermano Maximilien. Iniciaron una correspondencia intensa, reflejo de un amor apasionado y platónico. Clotilde apoyó con entusiasmo los trabajos de Comte e incluso colaboró en el proyecto de una novela, Wilhelmine, que quedaría inconclusa, pues ella muere en 1846. A su muerte, Comte le prometió, como a todos los verdaderos servidores de la Humanidad, «la eternidad subjetiva».

Comte, durante algunos años fue secretario particular del teórico socialista Claude Henri de Rouvroy, conde de Saint-Simon, cuya influencia quedaría reflejada en algunas de sus obras. Los últimos años del pensador francés quedaron marcados por la alienación mental, debida a las crisis de locura en las que se sumía durante prolongados intervalos de tiempo. Murió en 1857.

Comte aconsejaba la división de cualquier problema en tantas partes como fuera posible. Es lo que se llama análisis. Una vez estudiadas, se vuelven a reunir para obtener una visión sintética. También afirmaba  que convenía apreciar las cosas previamente en forma global, para tener de ellas una visión sincrética.

CRONOLOGÍA DE SU VIDA

1798 Nacimiento de Isidore Auguste Marie Francois Xavier Comte en Montpellier.
1807 Comte ingresa como interno en  el liceo de Montpellier.
1813 Publicación del Tratado elemental  de estadística de Monge.
1814 Saint-Simón publica la Reorganización de la sociedad europea.
Comte   ingresa en la Escuela politécnica.
1817 Comte, secretario de Salnt-Simon.
1825 Matrimonio con Caroline Massin.
1826 Primer curso de filosofía positiva.
1827 Comte intenta suicidarse.
1830 Publicación del primer volumen del   curso de filosofía positiva.
1832 Comte es nombrado pasante de análisis y   de matemáticas en la Escuela politécnica.
1842 Publicación del sexto y último volumen del Curso de filosofía positiva.
1844 John Stuart Mill ayuda a Comte  económicamente.
1845 Comte conoce a Clotilde de Vaux.
1846 Muerte de Clotilde.
1848 Comte funda la Sociedad positivista.
1851 Primer volumen del Sistema de política positiva.
Comte aprueba el golpe de Estado de Luis
Napoleón Bonaparte del 2 de diciembre.
1852 Publicación del Catecismo positivista.
1857 Muerte de Auguste Comte.

Fuente Consultadas:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°8 y 12 Editorial Cuántica
Hicieron Historia Tomo II Entrada: Augusto Comte Edit. Larousse

Actitudes de las Personas Exitosas y Emprendedoras En La Vida

Actitudes de las Personas Exitosas y Fracasados En La Vida

Sabemos muy bien que la mayor diferencia del hombre con el resto de los seres vivientes es su capacidad para razonar, gracias a nuestra mente el hombre ha podido evolucionar de forma ininterrumpida a través de decenasa de siglo, partiendo de un pedazo de piedra o palo, hasta la cultura de las sociedades actuales.

Son nuestras decisiones las que nos conducen hacia los objetivos planteados, podemos elegir bien , pero muchas veces nos equivocamos y elegimos mal y terminamos arruinándolo todo.

Lograr el éxito es una tarea difícil, requiere de mucho esfuerzo, una mente abierta,  fuerza de voluntad y una postura muy segura y de confianza frente al objetivo deseado. Es bueno destacar que tanto el fracaso como el éxito son conceptos subjetivos y dependerá de quien lo analice.

Para muchos comprarse un auto nuevo es un logro muy importante y lo tiene guardado entre sus importantes triunfos personales, pero para muchas otras personas el conseguir mejoras materiales es sólo algo secundario y lo identifica como un triunfo menor.

El éxito es difícil de definir, porque es diferente para cada persona, lo que sí se podría decir es que uno es exitoso cuando es feliz.

En base a lo antedicho podemos hablar de cuantos logros personales ha alcanzado una persona sin importar cuales sean. El conseguir un objetivo mediante el esfuerzo personal nos pone féliz, nos dá seguridad y aumenta nuestra autoestima, ese “motorcito” interior que empuja a continuar con nuevos proyectos.

Analizando distintos casos de miles de personas se ha logrado identificar algunos rasgos comunes en  las personas fracasadas y determinar las diferencias con las exitosas.

Generalmente el fracaso constante y la falta de objetivos personales o de grupo conllevan a un estado de depresión, mal humor, sensación de estancamiento o de odiar labores como  el propio empleo.

Exiten muchas mas, pero por ahora presentaremos 10 actitudes comunes en las personas exitosas:

1-Las personas exitosas son agradecidas

2-Las personas exitosas saben perdonar de corazón

3-Las personas exitosas se hacen responsables de sus actos

4-Las personas exitosas elogian el trabajo y esfuerzo ajeno

5-Las personas exitosas se relacionan y escuchan a los demás

6-Las personas exitosas comparten su éxito

7-Las personas exitosas enseñan a los interesados

8-Las personas exitosas no presumen de sus logros

9-Las personas exitosas buscan gente optimista y positiva

10-Las personas exitosas viven informados y estudian

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diferencias persona exitosa y fracasado

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(El video de mas abajo explica cada una de estas 1o actitudes)

ACTITUDES DE LOS EXITOSOS FRENTE A LA VIDA

actitud de vida de un hombre exitoso

“La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito”
-Ralph Waldo Emerson-

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actitud de vida de un hombre exitoso

Obvio que sueñan, pero rápidamente aplican sus energías a concretar ese sueño, y luchan sin importar los obstáculos. Saben que todo camino a recorrer tiene sus inconvenientes, pero no les molesta, porque es parte del juego iniciado. Sólo piensan en sus metas.

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actitud de vida de un hombre exitoso

Nuncan se conforman, siempre quieren mejorar  y avanzar con nuevos proyectos. Esa vida dinámica de emprender nuevos objetivos los hace felices y los fortalece.

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actitud de vida de un hombre exitoso

Cuando los negativos ven obstáculos, ellos ven oportunidades, porque en cada conflicto hay alguien perjudicado que puede requerir de sus servicios. Cuando los buscadores de oro en California se deslomaban trabajando en sus excavaciones, muchos se enriquecieron vendiendo picos y palas, en su cómodos negocios.

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actitud de vida de un hombre exitoso

Saben que necesitan de ayuda y recursos humanos, por lo que comparten ideas, cuentan sus proyectos, buscan socios, inversores e intelectuales. Prefieren compartir sus ganancias y arriesgar su capital, pero no trabajan solo por el dinero.

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actitud de vida de un hombre exitoso

 A los exitosos les gusta informarse, estudiar ypara aprender mucho, sobre temas que les representan un reto y muestran interés en los conocimientos de los demás. Le encata formarse para usar esas nuevas herramientas en su proyectos de vida, de negocios o los que sean. En cambio los fracasado, se sienten cómodos con sus conocimientos y creen que tienen la “justa” en todo. Hay un dicho que dice: “Mientras el sabio señala la Luna, el necio mira el dedo“.

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actitud de vida de un hombre exitoso

Saben lo importante que es dinero en la mano para próximos proyectos, entonces lo cuidan para alguna futura reinversión que les permitirá (o no) ganar mas dinero.

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actitud de vida de un hombre exitoso

Idem al anterior, ahorran dinero y buscan gente con ideas y formación para iniciar nuevos objetivos.

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actitud de vida de un hombre exitoso

Dijimos antes que necesitan dinero y recursos humanos, pero gente positiva, que entienda y apoye sus objetivos, el trabajo en equipo los compromete y los hace mas fuerte para enfrentar las adversidades del camino.

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actitud de vida de un hombre exitoso

Tratan siempre de mantener un ambiente agradable y de camaradería con el grupo, pero si es necesario “llamar la atención” a quien corresponda porque se aleja del objetivo, lo hace com firmeza y carácter.

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Principales Alimentos de la Historia Importancia en la Vida

LOS ALIMENTOS HISTÓRICOS: TRIGO, ARROZ Y MANDIOCA

Conocer cuáles son las especies vegetales de mayor rendimiento calórico, podrá servir un día para mejorar la producción mundial de alimento, pero sólo en parte. Como los expertos en nutrición saben que los bananeros y las datileras dan un rendimiento excepcionalmente alto, harán, sin duda, que se expanda su cultivo. Pero los agricultores no pueden dedicarse a tales plantaciones donde el clima es inadecuado.

De manera que lo natural es que, durante muchos años, los especialistas en nutrición sigan concentrando su interés, especialmente, en aumentar la producción de las plantas alimenticias más cultivadas y que se dan bien en extensas regiones del mundo.

Los tres cultivos vitales de esta clase son: el trigo, que provee la mayor parte del pan que las razas blancas exigen; el arroz, que es el sustento principal de la abundante población del este y sudeste de Asia, y la mandioca, que suministra una gran proporción del alimento que consume mucha gente en América y África.

ALIMENTO trigo

arroz: alimento fundamental para la vida del hombre

mandioca

Ver: Importancia de los cereales en la alimentación

El trigo no es demasiado exigente en lo que respecta al clima que necesita. Requiere lluvia sólo en primavera, y un verano medianamente seco con calor suficiente para permitirle madurar. También necesita un suelo bastante rico en calcio, o, mejor aún, en calcio y potasio. Tales condiciones se encuentran en muchas partes de la tierra, y el mapa de enfrente nos muestra las principales zonas trigueras del mundo.

El tamaño de los recipientes es proporcional a la cantidad de trigo producida. Europa y Asia juntas proporcionan aproximadamente el 60 % de la provisión mundial, y los Estados Unidos y Canadá, alrededor del 22 %, mientras que los principales graneros del hemisferio meridional son la Argentina y Australia.

En Europa y Asia, el cultivo del trigo se alterna generalmente con otros, tales como el de la papa o remolacha. Esto contribuye a mantener el suelo libré de malezas y también evita su empobrecimiento. En regiones que se han desarrollado en épocas más recientes, como América y Australia, los agricultores suelen cultivar trigo en los campos, año tras año. El rendimiento por hectárea no es tan grande, pero hay tantas hectáreas para e1 cultivo en estas nuevas tierras, que el rendimiento total aún es enorme.

Aunque Europa y Asia cultivan tan vastas extensiones con trigo, necesitan todavía más para alimentar a sus grandes poblaciones. América y Australia, “no obstante cultivarlo menos, disponen de un considerable excedente de este cereal, porque sus propias poblaciones son mucho menores. La mayor parte de ese excedente va a Europa.

Tabla de Exportación de Cereales:

tabla de exportacion de cereales

(Debe Ampliar)

barco que transporta granos

Barcos graneros, cuyas bodegas son llenadas con trigo por medio de cañerías de succión conectadas con los silos situados en los muelles.

El arroz requiere clima cálido, abundante lluvia y muchos brazos para cultivarlo, y crece en forma abundante en tierras del monzón densamente pobladas. Los países en que más se cultiva son: China, India, Pakistán, Japón, Indonesia, Tailandia y Birmania. Los dos últimos, aunque producen bastante menos del 8% de la cosecha mundial, tienen un excedente considerable para la exportación. En todos los otros la producción apenas cubre las necesidades internas; efectivamente, China, Japón e Indonesia están entre los compradores de arroz de Birmania y Tailandia.

La cantidad de trabajo necesario para el cultivo del arroz y su descascarado es muy duro. Se necesita aún más para levantar cercos bajos alrededor de los campos, inundarlos, desaguarlos y ararlos para la siembra. Después de sembrar, los campos deben ser anegados nuevamente; luego, cuando las plantas jóvenes aparecen, deben ser cuidadosamente replantadas en otros campos.

La planta de mandioca tiene una gran raíz carnosa y aunque contiene un veneno, puede ser purificada y tratada para preparar un alimento muy nutritivo, llamado casabe. Purificada y molida, y a veces mezclada con azúcar, constituye la tapioca. Los indios de las zonas tropicales de América, donde mejor se produce la mandioca, la usan, además, para hacer bebidas alcohólicas.

ALIMENTOS ANIMALES: Cualesquiera sean sus cultivos, la mayor parte de la gente depende de los animales terrestres y marítimos para proveerse de la mayor parte de sus alimentos proteicos de primera clase. Muchos de éstos consisten en productos lácteos y el resto en carne de animales y pescados.

Respecto al mar, el hombre es todavía, enteramente, un cazador. Es cierto que cría ostras y mejillones, tal como un agricultor cría el ganado, pero por otra parte el hombre pesca cualquier pez que el mar le brinde. La variedad de peces diferentes que pesca y come es, por lo tanto, enorme: lenguados, esturiones, platijas y sardinas, atún y lobinas,  y merluzas, arenques y salmones, truchas y atunes y docenas de otros.

En la tierra, la caza y las trampas dan una pequeña parte del alimento animal para el hombre —algunas aves de caza, como los faisanes y las perdices; algunas liebres, conejos y ciervos. La mayor parte de la carne comestible proviene solamente de tres clases de animales, a los que domesticó por primera vez hace miles de años: vacunos, ovinos y porcinos.

Del mismo modo que con el trigo y el arroz, ocurre con el ganado: no siempre las regiones de más alta producción son las más grandes exportadoras. India tiene alrededor del 20 % del ganado del mundo, los Estados Unidos alrededor del 12 % y Europa, probablemente, lo mismo. Sin embargo, aparte de Dinamarca, Irlanda y Francia, ninguna de esas regiones, con grandes poblaciones para alimentar, son exportadoras de carne vacuna.

En efecto, los países europeos compran unos dos tercios de la carne vacuna que todos los países exportadores juntos pueden ofrecer a la venta. Por extraño que parezca, los tres países que proveen más de la mitad de las exportaciones mundiales de carne vacuna, la Argentina, Australia y Nueva Zelandia, crían menos ganado, las tres juntas, que la India.

Al referirnos a Europa, donde el ganado se cría más por la leche que por la carne, debemos pensar en unas docenas de vacas en pequeños y cuidados campos cuando se habla de ganado. Pero en la vasta pampa argentina y en extensas zonas de Canadá y los Estados Unidos, enormes rebaños pastan en grandes extensiones de tierras de pastoreo, cuidados por sólo unos pocos gauchos o vaqueros.

Las ovejas se crían en número considerable en casi todas las partes habitadas del mundo, menos en el este y sudeste de Asia. Con mucho, el mayor exportador de carne de oveja es Nueva Zelandia (casi el 70%), seguida por Australia (casi el 15 %). Gran Bretaña es fácilmente el mayor importador, pues compra más del 90 % de todas las exportaciones mundiales.

Casi todos los países que tienen costas aprovechan la oportunidad para pescar, y, en general, es cierto que los países más pesqueros son simplemente aquellos que están cerca de las más prolíficas zonas de pesca. Los más aptos lugares del mundo para la pesca son las costas este y noreste de Asia (especialmente el mar del Japón) y las cercanías de las costas del noroeste de Europa y del este y noreste de Norteamérica. Así, no nos sorprende que Japón, los Estados Unidos, la Unión Soviética, Noruega, Gran Bretaña y Canadá juntos cuenten con, aproximadamente, la mitad de lo que se pesca anualmente en todo el mundo. Japón solo representa una quinta parte, y en ese país el pescado es un componente de la dieta de mayor valor que la carne. Las naciones balleneras más importantes son Noruega, Japón y Gran Bretaña.

El pollo  está presente en las mesas de consumidores de más de 150 países. Brasil es el mayor exportador mundial desde el 2004 y el tercer mayor productor de carne de aves, perdiendo apenas para los EE.UU. y China. La industria avícola se ha convertido en una de más dinámicas, durante esta década (2000) la producción mundial de pollo eviscerado va a trepar de 28 a 50 millones de toneladas,  casi 2 millones de ton/año, con un aumento del 78%, realmente respecto a otras década.

alimento pollo

Se supone que el éxito se debe a cuatro factores:
1- La productividad del pollo mismo, frente a otros animales.
2- La eficiencia de la industria de pollo.
3- El éxito del marketing de productos avícolas.
4- Del apoyo gubernamental.

Como consecuencia de estos últimos items  el costo de producción de pollo ha descendido en comparación al de otras carnes en casi todos los países. En EEUU por ejemplo, el precio ha bajado 2/3 en 40 años (50 al 90), en comparación al de la carne bovina y de cerdo que valen 2 a 3 veces más que el pollo.

Fuente Consultada:
El Triunfo de la Ciencia Tomo III Globerama Edit. CODEX

Descripcion del Funcionamiento del Cuerpo Humano Breve

BREVE  Y SIMPLE DESCRIPCION DEL CUERPO HUMANO

Se ha comparado al hombre con una máquina. Su contextura física, tan perfecta y compl icada a la vez, supera a las posibilidades mecánicas de un motor, de una usina generadora de energía. En realidad, el cuerpo humano es una gran empresa, todo un edificio en el que diariamente están activas cientos de máquinas que satisfacen las necesidades del interior y el exterior. De su buen funcionamiento depende la salud del hombre.

En los últimos pisos todo es bullicio entre las secretarias, los cadetes y los ordenanzas. Los directores están reunidos en asamblea permanente para decidir las actitudes que deberá tomar el cuerpo en las más diversas circunstancias.

El núcleo más activo es el cerebro, desde donde se centralizan las funciones de mayor importancia del sistema nervioso. Distintos sectores de este cuerpo pensante -las circunvoluciones– se dedican a temas específicos.

El principal auxiliar del directorio es, sin duda, el secretario general: el cerebelo. Su trabajo consiste en regular la actividad de los músculos, después que el cerebro ha “pensado” acerca de la labor de ellos, y tiene la misión, también, de dar equilibrio al edificio. Como si se tratase de un intercomunicador, con pequeñas centrales en cada piso, el complejo local se comunica de arriba a abajo por el bulbo raquídeo y la médula espinal.

El bulbo y la médula espinal obedecen ciegamente las órdenes de sus directores, aunque a veces se les permite ejercer el mando y tomar decisiones por sí mismos. Esto ocurre en los llamados actos reflejos. Cuando una respuesta debe efectuarse con rapidez -para evitar un peligro, por ejemplo- y seria contraproducente la espera de las resoluciones del burocrático directorio, intervienen directamente el bulbo y la médula.

partes del cuerpo humano

Para ser una buena empresa, uno de los primeros problemas que debe resolver el cuerpo es su instalación… Y para ello nada mejor que una estructura capaz de resolver los más fuertes embates. El aparato de sostén es el esqueleto.

El esqueleto humano esta formado por 206 huesos en la edad adulta y llega a 306 en el feto pero son de caracter cartilaginoso.

De los 206 huesos que componen nuestro esqueleto de dividen de la siguiente forma:

· 29 huesos craneales.
· 26 huesos que forman la columna vertebral.
· 26 huesos que forman la columna vertebral.
· 25 huesos que forman la caja torácica.
· 64 huesos que forman la extremidad superior.
· 62 huesos que forman las extremidades inferiores.

Se maneja por un sistema de articulaciones que, al mismo tiempo, fija las piezas principales y les da movilidad. Esas “piezas principales” no son otra cosa que los huesos. Algunos, como la tibia, el peroné, el fémur y la columna vertebral, dan al hombre su posición erecta, que le facilita la locomoción.

columna vertebral

Ver: Esqueleto Humano

Otros huesos cumplen la misión de proteger al cerebro. Entre ellos, los más importantes son: el frontal, los temporales, los parietales -derecho e izquierdo- y el occipital. También resultan importantes el esfenoides, el maxilar superior y el etmoides.

craneo humano

En los otros pisos del edificio se distribuyen los órganos, aparatos y sistemas. Por la función vital que cumplen, necesitan estar bien atendidos. La tarea de abastecimiento la desarrollan dos heroicos pelotones de servicio que no descansan nunca: los aparatos respiratorio y circulatorio, los que tienen como auxiliar fundamental al digestivo.

El aparato respiratorio se encarga de tomar el aire de la atmósfera por intermedio de las fosas nasales y llevarlo a los pulmones. En ellos, la sangre toma el oxígeno del aire inspirado para transportarlo al resto del organismo.

El aparato digestivo comienza en la boca. Masticados los alimentos por las piezas dentarias, éstos son deglutidos con la ayuda de la saliva, segregada por glándulas de la boca, e impulsados por el tubo digestivo. Colaboran con esta unidad de abastecimiento del cuerpo, el esófago, el estómago, el intestino delgado y el grueso.

Pero… ¿Cómo se transforman los alimentos que ingerimos diariamente en el sustento cotidiano de todas nuestras células?

En las paredes intestinales existen unas células absorbentes que, aumentadas muchas veces, se asemejan a dedos. Estas vellosidades poseen vasos sanguíneos; las proteínas, los azúcares y las grasas pasan desde la luz intestinal hasta dichos vasos por un proceso de absorción activa. Así absorbido, el alimento pasa al torrente sanguíneo, que es el distribuidor oficial del complejo.

Pero existe otro problema de abastecimiento. En los edificios, grandes máquinas se encargan de renovar el aire constantemente. Las bombas que se ocupan de esta mision -los pulmones- están siempre activas en un doble movimiento de inspiración (cuando llenamos de aire la caja torácica) y espiración (cuando la vaciamos).

Por el proceso llamado difusión se produce el intercambio en los pulmones: el aire le da oxígeno a la sangre y ésta le devuelve anhídrido carbónico. Encargado de la distribución del oxígeno traído de los pulmones y las proteínas y azúcares del aparato digestivo el aparato circulatorio cuenta con una red de conductos por los que está en movimiento un fluido mágico: la sangre.

Si ésta no se moviese rítmicamente por los rincones más remotos del cuerpo humano, éste no podría vivir. Para asegurar la circulación está el corazón, un “señor capataz” que le hace “marcar el paso” a la sangre, de color rojo oscuro. Ésta no es un líquido formado por un solo elemento. Encierra un 70 por ciento de plasma líquido y un 30 por ciento de substancias sólidas, entre las que podemos contar a los glóbulos rojos o hematíes, los glóbulos blancos o leucocitos y las plaquetas o trombocitos.

Bajo el rítmico compás impuesto por las pulsaciones del corazón, la sangre cumple unadoble tarea: primero-oxigenadaen los pulmones- recorre el cuerpo para dejar los alimentos y el oxígeno. Para esto utiliza los conductos llamados arterias. El viaje de vuelta no es de descanso. Muy por el contrario: ahora debe retornar cargada de desperdicios por las venas, con el fin de transportarlos hasta los órganos excretores.

El equipo de limpieza del cuerpo lo constituyen el aparato urinario, el digestivo, mediante la expulsión de materias fecales, y las glándulas sudoríparas y sebáceas, que eliminan en la transpiración las toxinas y el exceso de grasa acumuladas. El revestimiento lo forma la piel, que posee defensas para evitar infecciones originadas por agentes externos. En esta tarea la auxilia la sangre.

Los músculos permiten que los distintos movimientos se produzcan según las instrucciones dadas por el cerebro. Para ello se comunican con éste por medio de nervios que extienden sus ramificaciones y terminales en una amplia red.

musculos del cuerpo humano

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°1 – Editorial Cuántica – El Cuerpo Humano

Historia de las Cirugías Cerebro Trepanaciones de Cráneo

RESUMEN DE LAS PRIMERAS TREPANACIONES DE CRÁNEO

El cerebro ha constituido un misterio durante muchos años. Hoy es ya posible reparar daños y corregir defectos que antes producían mutilaciones permanentes o la muerte. En todos los animales vertebrados, la organización básica del sistema nervioso es similar.

El cerebro se halla envuelto en unas delicadas membranas y encerrado en un casco (cráneo) protector, y el haz de tejido nervioso que forma la medula espinal se encuentra en el interior de la columna vertebral. El sistema nervioso central está bañado por el líquido cefalorraquídeo.

Los centros que controlan las funciones esenciales del cuerpo, como la respiración, el ritmo cardíaco y la función glandular, están situados en el cerebro, y los nervios portadores de mensajes desde y hacia el cerebro se hallan repartidos por todo el cuerpo.

El hombre prehistórico fue el primero en practicar una operación mayor al efectuar ciertas perforaciones en el cráneo, llamadas trepanaciones o trefinaciones. De una serie de 400 cráneos trepanados, 250 presentan huellas de cicatrización en los bordes de las incisiones.

Esto demuestra la supervivencia de los pacientes, a quienes la trepanación servía para dejar salir a los malos espíritus que producían dolores de cabeza, convulsiones o locura. Las perforaciones se llevaban a cabo con piedras dentadas y afiladas, efectuando cuatro cortes cruzados, después de lo cual se extraía el trocito óseo del centro.

Entre el año 4000 y el 500 a. C. se sabe que asirios y egipcios trepanaban cráneos, pero en realidad, la neurocirugía como ciencia comienza en los siglos XVIII y XIX de nuestra era.

En el siglo XVIII, los cirujanos se atrevieron a abrir la duramadre, membrana exterior del cerebro —hasta entonces considerada intocable, sin peligro de muerte del paciente —, para la extirpación de coágulos o abscesos entre ella y la superficie del cerebro.

trepanacion de cerebro

La práctica de la trepanación se extendió en todos los continentes desde el Neolítico y se realizó ante mortem
en sujetos con y sin traumatismo craneoencefálico. Un 5% de los cráneos muestra evidencias de haber sido trepanados. La trepanación en las culturas precolombinas afectó tanto a hombres como a mujeres y se llevó a cabo en individuos vivos. Casi un 80% de los cráneos trepanados en Sudamérica muestran evidencias de curación ysupervivencia. Algunos cráneos muestran varias trepanaciones en diferentes etapas de curación. Probablemente, la trepanación se realizó en las culturas preincaicas tanto con fines terapéuticos (tratar fracturas hundidas o con esquirlas, epilepsia, cefaleas vasculares y cefaleas asociadas a deformaciones craneales intencionales) como rituales.

Hasta mediados del siglo XIX, los pacientes que tenían que ser sometidos a una operación, eran drogados con alcohol u opio y se les hacía beber cocciones extrañas para mitigar los dolores. Además, se les ataba y taponaban sus oídos con algodón para amortiguar el sonido del taladro en el cráneo. La utilización del éter, en 1842, y el cloroformo, en 1848, como anestésicos y el concepto de antisepsia, introducido por Lister en 1867, dieron un impulso decisivo a la cirugía.

Un tercer descubrimiento importante para los neurocirujanos fue el de los alemanes Fritsch e Hitzig, quienes en 1870 demostraron que el estímulo eléctrico de ciertas partes de la superficie cerebral daba lugar a movimientos de los miembros. De esta observación nació el concepto de que una zona determinada del cerebro controla ün sector correspondiente del cuerpo, hecho que se conoce como “localización de función”.

Trepanación frontal en Tihuanaco, Bolivia

En la cultura precolombina, para prevenir la infección de la herida se empleaban placas de metal –oro o plata–, que cubrían el área de la craniectomía. Éstas pudieron ser las primeras craneoplastias que se realizaron. Existieron otras técnicas de craneoplastia, como el empleo de hojas de coca, mate o calabaza

Pronto algunos neurofisiólogos y cirujanos, como Ferrier y Horsley, pudieron diseñar “mapas”, grabados en los que se localizaban con la máxima precisión las zonas del cerebro de diversos animales que eran responsables de las distintas funciones ejercitadas por los mismos; luego emprendieron la tarea de comprobar y analizar sus intuiciones científicas estudiando los resultados que se producían cuando se extirpaban las diferentes partes del cerebro de los animales de laboratorio. Como consecuencia de estos experimentos se adquirió una información valiosísima que luego sirvió para explicar algunas enfermedades cerebrales del hombre. De este modo se inició la era de la moderna cirugía del cerebro.

En 1884, Rickman Godlee extirpó el primer tumor cerebral, cuyo diagnóstico había sido previamente establecido a partir de síntomas neurológicos solamente. En 1889, Wagner introdujo una nueva técnica para levantar un colgajo de hueso del cráneo, lo cual proporcionó una mejor vía dé acceso al cerebro, al mismo tiempo que la restitución posterior de la cubierta ósea.

A fines del siglo XIX, ya se trataban quirúrgicamente las fracturas con depresión, los coágulos sanguíneos en el interior de la duramadre y de la sustancia cerebral misma, la hidrocefalia, los abscesos cerebrales, la meningitis, los tumores, la epilepsia y los defectos congénitos. Indudablemente, se había recorrido un largo trecho desde los tiempos de la cirugía de fracturas.

ENTRE los grandes cirujanos que contribuyeron al desarrollo de esta especialidad debemos destacar al americano Harvey Cushing (1869-1939), quien hizo numerosas e importantes contribuciones a la neurología clínica v demostró una capacidad técnica extraordinaria.

Berger, en Alemania, estudió la actividad eléctrica del cerebro en los animales (1902) y en el hombre (1924). Sus “ondas alfa del cerebro” despertaron intenso interés. Adrián, entre otros, coadyuvó al desarrollo del electroencefalograma (EEG), que registra la actividad eléctrica del cerebro y es un importante medio de diagnóstico.

Además de éste, los principales métodos de diagnóstico empleados en la neurocirugía, son: las radiografías de cráneo, que descubren fracturas y otras anormalidades óseas, inflamaciones anormales o desplazamientos y distorsiones en el diseño de la ramificación arterial producidas por ciertas enfermedades; la exploración por isótopos radiactivos o exploración radioisotópica del cerebro, efectuada mediante la inyección de una sustancia radiactiva en la corriente sanguínea; al ser ésta absorbida en mayor cantidad por unos tejidos que por otros, permite descubrir ciertos tumores y lesiones óseas; las ondas ultrasónicas, que indican la posición anormal de algunas estructuras en el interior del cráneo; el oftalmoséopio, que permite el examen interno del ojo, que se comunica directamente con el cerebro; el análisis del líquido cefalorraquídeo, etc.

En el quirófano es de extrema importancia que el cerebro y sus vasos sanguíneos no estén henchidos de sangre durante la operación, por lo que el anestesista” suele rebajar la tensión arterial por medios artificiales (hipotensión inducida).

El instrumental del neurocirujano, dado que siempre ha de abrir el cráneo, consiste en un berbiquí, una broca y taladros, generalmente eléctricos. La sierra de Gigli, que consiste en una tira de alambre fino, empleada para cortar el hueso entre agujeros contiguos; pinzas-osteoclásticas y palancas metálicas para levantar el hueso, etc.

Una vez descubierto el cerebro, el instrumental se compone de pinzas de disección, tijeras y pinzas de compresión arterial, ágrafes de plata, grapas, etc. La succión y la electrocoagulación son auxiliares esenciales, y una espuma preparada con sangre constituye un medio valioso para interrumpir hemorragias de pequeños vasos sanguíneos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Medicina del Hombre  -Cirugía de Cerebro – Edit. Bruguera

Niños Superdotados o Prodigios Comportamiento y Problemas

CARACTERÍSTICAS Y CONDUCTA DE LOS NIÑOS SUPERDOTADOS

Los niños prodigios han llegado a ser grandes artistas, escritores y pensadores. Desde que nacen son una fuente de interrogantes para el presente y de esperanzas para el futuro.

El niño prodigio, es decir, aquel que demuestra tener una capacidad intelectual o unas dotes muy superiores a las normales, suele ser notable en algunas aptitudes específicas, como la música, o en su innprensión de las cosas en general. Es imposible decir en qué proporción esta precocidad es de origen genético o hereditario, o el resultado de estímulos ambientales.

Estos son la oportunidad para la adquisición precoz  lo conocimientos, la ayuda y aliento por parte de los padres para sobresalir en una capacidad determinada,  etc.

Nadie sabe,  por ejemplo, cuánto debe un niño prodigio, en el campo de la música a las características heredadas y cuánto a la música oída en su casa o al hecho de haber tenido un instrumento musical con el que jugar.

Probablemente, algunos niños prodigio son ejemplos de madurez precoz, en lo que respecta a su capacidad para sentarse, andar, hablar o leer.

Sin embargo, en la mayor parte de casos existe una combinación de factores: la madurez precoz combinada con un alto nivel de inteligencia en los padres y un ambiente hogareño que estimula el desarrollo personal de un pequeño óptimamente dotado.

niños prodigio o superdotado

No obstante, el hecho de que el niño sobresalga espectacularmente en la música, la pintura o en cualquier otro arte o habilidad, no siempre va unido a un alto nivel de inteligencia.

Puede muy bien haber progresado en una rama del arte o del saber y tener aptitudes normales, e incluso por debajo del nivel normal, en todo lo demás. No se advierte ninguna particularidad cerebral en los niños prodigios que los distinga de los restantes de su edad.

Otro tanto hay que decir, por lo regular, de su capacidad para Se han efectuado experimentos para descubrir la superioridad mental en los pequeños. Pero las dificultades son grandes. Quizá porque los tests a que han de ser sometidos son imperfectos, o porque los signos de la precocidad no se han desarrollado suficientemente para ser observados.

De hecho, muchos adultos de inteligencia brillante tenían todas las apariencias de ser retrasados en su niñez; en unos a causa de un tardío desarrollo; en otros, porque su superioridad mental era latente.

Se sabe que los niños en quienes más tarde se descubre una inteligencia fuera de lo común, con frecuencia son difíciles, o sea, no son “niños buenos”, en el sentido familiar de esta definición. Sienten un interés poco corriente por lo que sucede y reaccionan ante ello de forma poco común también. Comienzan a sonreír a su madre antes que otros niños y tienden a imitarla más pronto.

En palabras de un pediatra, la “exteriorización total de su comportamiento es más abundante, más compleja y sutil que la de los niños de inteligencia media”. Son más activos, más rápidos en sus reacciones, aprenden a hablar antes que los demás, aunque muchas personas de brillante inteligencia —como Albert Einstein y Alessandro Volta — tardaron en hablar.

Por regla general, la precocidad en el lenguaje es signo de superioridad mental, mientras que la de sentarse no lo es.

Es a los dos años de edad cuando el habla del niño precoz puede desarrollarse con mayor rapidez que en el normal. Ciertamente, la comprensión de las palabras, que siempre precede al lenguaje, es fácil que esté en un período avanzado.

El niño de corta edad e inteligencia superior tendrá por ello todas las apariencias de una mayor madurez que los demás de su misma edad.

Suelen también aprender a leer con inusitada precocidad.

Muchos músicos, como Beethoven, Mendelssohn, Rossini, Schubert, Tchaikovsky, etc., dieron muestras de poseer gran precocidad musical.

Quizá el niño prodigio más notable en este aspecto fuese Mozart. A los tres años de edad ejecutaba acordes en el clavicordio; al año siguiente, ya se aprendía de memoria minuetos enteros y los tocaba después. A los seis años compuso un concierto y fue llevado a una gira por distintas cortes europeas durante la cual dio recitales de canto, piano, violín y clavicordio.

En el mundo de las artes plásticas no existen tantos ejemplos de precocidad infantil. Picasso dibujaba ya antes de hablar. Toulouse-Lautrec y Epstein mostraban cierta capacidad artística desde muy tierna edad. Es difícil conocer al auténtico niño prodigio en cualquier rama de las bellas artes. Puede valorarse fácilmente la habilidad técnica de un niño, pero no es posible juzgar con la misma facilidad esa cualidad intangible: la creatividad.

Hallar el coeficiente de la creatividad, o lo que los expertos llaman la idea divergente, es uno de los problemas primordiales en la identificación del niño prodigio.

Es menos verosímil que los niños prodigio en el campo de las matemáticas posean un alto nivel de inteligencia general, como es el caso de los niños prodigio en las bellas artes.

A menudo no son matemáticos plenamente capacitados, sino simples manipuladores de cifras. Así, por ejemplo, Vito Mangiamele, un muchacho pastor, a los diez años de edad, ante la Academia Francesa dió la raíz cúbica de 3796416 en 30 segundos. Pero, al igual que muchos otros niños prodigio del cálculo, perdió su capacidad al superar la niñez. Otros culminaron carreras eminentes.

A George Bidder, hijo de un marmolista de Moretown Hampstead, en Inglaterra, a los diez años de edad le preguntaron cuál era el interés compuesto de 4.444 libras esterlinas, en 4.444 días, al 4,5 por ciento anual. En menos de dos minutos respondió: 2.434 libras, 16 chelines y 5 peniques y medio.

Siendo adulto, proyectó el sistema telegráfico de Londres y la construcción de los muelles portuarios que llevan el nombre de Victoria Docks.

En general, los científicos no parece que hayan sido notablemente precoces en su infancia. Quizá la naturaleza del tema de sus preocupaciones haga difícil mostrar su capacidad y aptitudes. Probablemente, el ejemplo más notable de niño prodigio que haya llegado a ser un afamado científico es el de sir William Hamilton, de Dublín.

A los cinco años dominaba el latín, el griego y el hebreo; a los siete, el italiano y el francés; a los nueve años, sánscrito, árabe, persa, caldeo, sirio, indostaní, malayo, mahratta y bengalí y comenzaba sus estudios de chino. Finalmente, a los veintiún años obtuvo la cátedra de Astronomía en la Universidad de Dublín.

Los niños de extraordinaria inteligencia deben recibir todo el auxilio posible para que aprendan los materiales y las técnicas necesarias para hallar sus propias respuestas a los problemas.

El niño precoz con frecuencia percibirá ciertos aspectos oscuros en la materia que estudia antes de que el profesor se lo indique. Hay que enseñarle entonces a debatir, a poner en tela de juicio todo aquello que se le dice, a buscar pruebas de ello, a construir y a emplear su imaginación. Nunca se debe temer que la lectura o cualquier otra disciplina en edad temprana pueda perjudicar al niño si éste se siente feliz haciéndolo.

Estos niños son normales y, por lo general, más estables y maduros que otros. En la escuela se les debe permitir estudiar al ritmo que ellos exijan y no supeditarlos al de los demás niños, con el retraso consiguiente.

Es posible que tengan que pasar a otra clase con niños de edad superior. Si muestran especial interés por la rama de las ciencias, por el arte, etc., sólo una razón muy poderosa debería apartarles de esa afición.

Cuando hay que ajustarse a las exigencias de un programa y de un examen, al niño de talento no se le permite estudiar y desarrollar el tema por el que siente interés especial. Los padres y los profesores deberían mostrar interés constante y plena atención a la aparición de preferencias determinadas y hacer, en atención a ellas, algunas concesiones dentro de las posibilidades.

Es de capital importancia estimular lo más posible la sociabilidad del niño precoz y reprimir su inclinación a alardear de sus dotes ante los demás. Llegará mucho más lejos, a la larga, si además de inteligente es una persona agradable.

La elección del sistema más adecuado de educación para los niños prodigio depende de sus diferentes necesidades emocionales e intelectuales. Algunos requieren una preparación con profesores particulares, otros, en cambio, estudian mejor en grupos de su misma edad, etc. El creciente interés de los educadores por los niños superdotados está creando nuevas oportunidades para el desarrollo de su inteligencia excepcional.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 La Mente Humana -Niños Prodigios-Edit. Bruguera

Porque Tenemos Alucinaciones? Es Normal? Esquizofrenia

¿PORQUE SUFRIMOS ALUCINACIONES O VISIONES?

Las visiones han sido a veces el paso inicial de una gran empresa o fuente de inspiración para el arte.  Hasta ahora no se ha logrado definirlas con justeza. Cuando una persona ve algo cuya existencia física no es real, o cuando oye un sonido que no ha sido producido, solemos decir que ha tenido una alucinación. Se trata de un fenómeno común.

Es posible que la mayor parte de nosotros haya pasado por experiencias tales como las de oír un golpe dado en la puerta o una voz que pronunciaba nuestro nombre, mientras nos hallábamos inmersos en la lectura de un liliro o estábamos adormecidos, para, después de efectuar la investigación oportuna, conncernos de que debía ser algo que habíamos “imaginado”. Ciertos individuos excepcionales parecen estar en posesión de una capacidad especial para ver cosas del “otro mundo”.

Las causas fisiológicas y psicológicas de estas experiencias no han sido comprendidas del todo hasta ahora. Mas sí nos es dado ver la íntima relación entre las alucinaciones y cierto grupo de fenómenos de percepción similares.

Mientras nuestros ojos y oídos permanecen abiertos, no dejan de recibir estímulos visuales y auditivos del exterior.

De esto se desprende que las alucinaciones han de comportar necesariamente un error de percepción llevado al extremo. ¿Qué magnitud ha de tener un error de percepción para alcanzar la categoría de alucinación? Nadie llamaría alucinación al hecho de confundir a un hombre con un arbusto en la oscuridad, o a una persona extraña con un amigo; sin embargo, la diferencia es sólo de grado.

Las alucinaciones son percepciones de creación reciente, en el sentido de que, a pesar de que cada uno de los elementos de que se componen están extraídos de una experiencia previa, la impresión total puede resultar nueva. Tienen lugar sin deliberación por parte de las personas que las sufren y, en el momento de ocurrir, son aceptadas como realidades.

Es precisamente esta cualidad de espontaneidad, de no estar bajo el control de la voluntad, lo que relaciona las alucinaciones con los sueños y con esas vividas imágenes que a veces experimentamos cuando nos encontramos en estado de semivigilia. Al igual que los sueños, las alucinaciones pueden tener una duración prolongada y contener una secuencia de eventos que, a pesar de ser superficialmente ilógica, posea un significado personal hondamente enraizado.

Por tanto, podemos decir que las alucinaciones son imágenes visuales o auditivas inesperadas que tienen lugar en individuos en estado de vigilia, que en el momento en que se producen son de un modo u otro confundidas con la realidad, y que pueden estar íntimamente relacionadas con los temores y los deseos del individuo.

Las personas “normales” sufren alucinaciones bajo condiciones extraordinarias, mientras que las que padecen determinados trastornos mentales las experimentan bajo condiciones ordinarias. En estado hipnótico, es posible inducir alucinaciones de duración prolongada en personas normales; por ejemplo, puede hacérseles que acaricien gatos, o que eviten sillas que no existen.

Otra condición anormal es en ocasiones la producida por un estado de excitación intenso unido a una profunda preocupación interior. Esta ambientación suele producir el efecto de “sofocar” los estímulos externos, haciendo posible que sean sustituidos por imágenes que se estaban produciendo en el interior del individuo.

Una variante de esto es la febril y sincera expectación de que algo va a suceder, unido a una merma en los estímulos externos, como, por ejemplo, el silencio o una iluminación tenue. Bajo condiciones de este tipo, abundan los casos de personas que aseguran haber visto fantasmas o platillos volantes.

Durante determinados experimentos se ha demostrado que las alucinaciones se producen con frecuencia en personas sometidas a una privación prolongada de experiencia sensorial. En estos experimentos, se situó a los voluntarios en condiciones tales que toda clase de recepción sensorial había sido reducida al mínimo, tanto en cantidad como en variedad. No podían oír nada y llevaban puestas unas gafas especiales que sólo les permitían ver una luz gris uniforme. A las pocas horas comenzaron a sufrir extrañas alucinaciones. Del mismo modo, muchas de las triviales y fugaces experiencias alucinantes de la vida cotidiana tienen lugar, al parecer, bajo condiciones de una privación sensorial ligera.

Aparte de las fases avanzadas del alcoholismo y de ciertos trastornos orgánicos del cerebro, la enfermedad con más posibilidades de producir alucinaciones es la esquizofrenia. En este estado, las alucinaciones son casi siempre de índole auditiva y tienen con frecuencia un contenido grotesco. El paciente las siente como algo de suma importancia para su persona, e implican por lo general amenazas o acusaciones dirigidas al individuo, quien continúa creyendo en ellas mucho tiempo después de haber desaparecido.

alucinaciones

Las alucinaciones se producen también con un consumo excesivo de alcohol al llegar a la última fase del síndrome de abstinencia, el “delirium tremens”.El consumo de marihuana multiplica por seis el riesgo de sufrir cuadros psicóticos o esquizofrenia, y el uso de otros alucinógenos como el LSD aumenta el riesgo de sufrir trastornos psicóticos, cambios de personalidad donde resaltan los rasgos paranoides.

Por ejemplo,  la  alucinación  del esquizofrénica puede consistir en oír a otras personas pía near su eliminación, y esto se convierte en una mayor evidencia que sirve de apoyo a su delirio central, basado en la creencia de que todos conspiran para evitar que ocupe la posición de rey o gobernante que en derecho ; le corresponde. Es característico de la esquizofrenia el que la alucinación, y la totalidad  del síndrome delirante, se centre alrededor : del sentido de identidad del paciente, o mejor dicho, de la ausencia de este sentido.

Estas son algunas de las condiciones que causan las alucinaciones, pero aún no conocemos el proceso de que se sirven para hacerlo. Todo lo que sabemos es que cuando el sistema o sistemas de percepción del cerebro tienen una actividad mermada —como en el caso de la privación sensorial— tienden a funcionar con independencia. Cuando la atención del individuo se aparta de lo que le rodea y él se halla en un estado de gran agitación emocional, estos sistemas de percepción pueden ser posesionados por sus pensamientos íntimos y forzados a responder a la necesidad emocional del individuo.

Existe también otra clase de alucinación: la religiosa. También ésta posee un significado personal para el individuo. Se la tiene por real posteriormente a su aparición y ocupa un lugar en el marco de su sistema total de creencias. Las alucinaciones religiosas no suelen tener un carácter desintegrante como las de los esquizofrénicos; por el contrario, suelen marcar la pauta para la solución del conflicto, y el individuo surge de ellas con nuevas metas que alcanzar en la vida. En cierto sentido tienen un carácter creador, y es más propio llamarlas visiones.

Las antiguas escrituras de Oriente y Occidente y las biografías de santos y de devotos religiosos rebosan de ejemplos basados en experiencias visionarias. Isaías vio al Señor sentado en un trono, rodeado de serafines, uno de los cuales tocó sus labios con un tizón encendido. Tres de los discípulos de Jesús vieron al Hijo de Dios conversando con Elias y Moisés. Santa Juana de Arco, desde la edad de trece años, oía las voces de los santos que la impulsaron a una vida de heroísmo sin par, etc.

Estas visiones plantean un problema trascendental: ¿fueron alucinaciones? Hablando en términos generales, existen tres opiniones que podemos adoptar. La más arraigada de ellas es la adoptada por los individuos mismos y quienes comparten las mismas ideas religiosas. Aseguran que las mencionadas visiones fueron apariciones “reales”.

La segunda opinión, que tiene en cuenta los conocimientos modernos, afirma que fueron alucinaciones, en el sentido de que no existió estímulo físico que correspondiese a lo que se manifestó, pero que había una fuente de origen espiritual situada “fuera” del individuo. Dios empleó el mecanismo de las alucinaciones como una forma de comunicación.

Y, por último, la tercera opinión asegura que se trata de alucinaciones ordinarias, pero que marcan un momento crítico en el desarrollo de la personalidad de los individuos que las sufrieron cuando sus deseos, sus temores y sus esperanzas en pugna formaron un nuevo marco para su vida. Gracias a ellas pudieron ver con repentina claridad las tareas que habían de llevar a cabo.

No existe forma alguna de probar cuál de estas tres posiciones responde a la verdad de los hechos. Cada uno de nosotros ha de formar su propia opinión, basándose en sus convícciones y en la experiencia. Todo lo que los psicólogos pueden decir es que la creencia del propio visionario de que su experiencia fue real no constituye prueba de que lo fuera en verdad. Y el hecho de que varias personas a la vez (según las historias) vieran una misma aparición, no descarta la posibilidad de alucinación colectiva.

Si un grupo de personas comparte las mismas esperanzas y los mismos temores y se hallan en un estado de excitación similar, no es imposible que por algún hecho fortuito todas ellas sufran alucinaciones, con suficientes puntos de similitud como para asegurar más tarde que eran idénticas.

Con  mucha frecuencia, una visión inicia, o forma parte, de una experiencia creadora más amplia en cuyo contexto su calidad de alucinación pasa a ser incidental. Existe mucha ambigüedad en el uso de la palabra “visión”. Contiene la idea de visualidad, pero sugiere también una nueva comprensión de todo un aspecto de la vida.

Las visiones no son triviales. Cuando Einstein materializó su percepción de la relatividad de tiempo y espacio proporcionó a los científicos una nueva visión de la naturaleza de los hechos físicos. Del hombre que ve las cosas desde un nuevo ángulo y es capaz de abrir los ojos de los demás a una nueva comprensión de ellas, se dice que es un hombre de visión.

Para entender lo que sucede en las visiones creadoras deberemos repasar primeramente las ordinarias. Todos nosotros estamos familiarizados con el hecho de que cuando tenemos entre manos un problema complicado que nos preocupa y no podemos solucionar, lo mejor es “consultarlo con la almohada”. Esto significa delegar la solución en nuestra mente inconsciente, la cual, al resolver el problejna, alivia la tensión inducida en ella por nosotros mismos. Nuestro inconsciente tiene dos facetas: contiene el poder suficiente para destruir nuestro equilibrio mental, pero también es el manantial de nuestras ideas creadoras.

Cuando llevamos una vida de compromiso responsable, tendemos a cooperar con nuestra inquietud en forma creadora. Como el estudio de los sueños ha dejado bien claro, el inconsciente piensa en términos de imágenes más que en ideas abstractas. De ahí que la solución llegue con frecuencia a nosotros en forma de imágenes mentales. Para algunas personas, éstas son primordialmente de carácter visual, para otras auditivo.

Parece ser que cuando la mente consciente se halla ocupada en un problema aparentemente insoluble, “dispara” una serie de diferentes procesos inconscientes que pueden conducir a la contemplación del problema desde un ángulo distinto e incluso a su solución.

Por ejemplo, Isaías estaba profundamente identificado con el destino de Israel. El problema con el que se enfrentaba era el hecho de que el pueblo se había descarriado y tenía el corazón corrompido, defectos que el mismo Isaías compartía y de los que era consciente.

Luchando en su mente con este problema, le fue dado ver la imagen, en su tiempo inusitada, de un héroe-salvador que, en lugar de ser guerrero, estaría lleno de mansedumbre e inocencia, pero sería poseedor de gran sabiduría. El aparentemente insoluble problema había quedado solucionado en la visión de un rey que era, al mismo tiempo, una víctima para ser sacrificada, un hombre que con sus sufrimientos redimiría los males de los otros, sin desear venganza.

Resulta difícil pronunciarse sobre si artistas y poetas tienen una predisposición mayor a las experiencias visionarias que la mayoría de las personas normales. De lo que no se puede dudar en modo alguno es de que poseen una capacidad singular para comunicar a los demás la percepción íntima de las cosas que adquieren mediante esas experiencias.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 La Mente Humana -Visiones y Alucinaciones-Edit. Bruguera

Como Formamos Una Primera Impresión de una Persona

Como Nos Formamos Una Primera Impresión de una Persona

Formarse una primera impresión correcta de una persona resulta difícil. Cuando conocemos a un extraño, necesitamos toda nuestra experiencia social y nuestra intuición para ayudarnos a averiguar cómo es aproximadamente esa persona. En cierto modo, durante la primera entrevista actuamos como detectives.

Buscamos claves para descifrar el misterio y ensamblamos todas las piezas de la información para obtener un cuadro de la personalidad y status del oponente. Pero, a diferencia del detective, gran parte de nuestro esfuerzo para establecer esa impresión, llamada percepción de la personalidad por los psicólogos sociales, tiene lugar a nivel subconsciente. Disponemos de muchos elementos de juicio y de la intuición natural, pero los prejuicios nos engañan con frecuencia.

Para llegar a obtener una primera impresión de otro individuo, todos nosotros, automática y casi inconscientemente, observamos sus acciones, seguimos sus palabras y la forma en que las dice, observamos sus modales y, en particular, cómo reacciona a lo que nosotros hacemos y decimos. Por nuestra parte, correspondemos a su actitud.

Es sorprendente la cantidad de aatos, verdaderos o falsos, que obtenemos al entrar en contacto por primera vez con otros sujetos. De esos datos deducimos amplias conclusiones acerca del comportamiento de los demás, de sus ideas, sentimientos, intenciones, necesidades y actitudes. Por esto, es de gran importancia llegar a interpretarlos con la debida precisión.

En el caso de la persona paranoide con manía persecutoria puede observarse cómo se desintegra la interacción social coordinada. Estos individuos creen que todos les son hostiles y les rechazan, a consecuencia de lo cual actúan de forma suspicaz o agresiva, y el extraño — cosa nada sorprendente— reacciona apartándose de ellos: esto “prueba” el sentido inicial de persecución del paranoico.

Esta especie de círculo vicioso y autodestructivo tiene lugar también en otros casos menos patológicos de interacción humana. Así, los malentendidos surgen porque, generalmente, los sujetos reaccionan de acuerdo con lo que creen que los demás sienten y piensan, engañándose respecto a lo que están haciendo en realidad. Por eso, cuando interpretamos mal los motivos de otras personas, la causa es generalmente una tendencia innata a atribuir a los demás nuestros propios sentimientos.

los prejuicios humanos¿Cómo nos formamos la impresión sobre otro individuo? Una tendencia básica de las personas al establecer relación con un desconocido es la de reunir un número de impresiones y convertirlas en un “todo” unitario, sin tener en cuenta lo fragmentario de los datos.

Cuando se hace la descripción de un extraño, la mayor parte de los individuos formulan juicios rápidos de su carácter tras haber observado simplemente su aspecto físico.

Así, decimos, por ejemplo, que unos labios gruesos indican sensualidad, que las personas gruesas son alegres y amables, que una frente despejada y el uso de gafas señalan facultades intelectuales superiores, que quienes fuman en pipa son gente madura, sabia y digna de confianza, etc.

Estos son algunos de los indicios, poco fidedignos y con frecuencia totalmente engañosos, que utilizamos para formar nuestras primeras impresiones.

Tendemos a exagerar la “totalidad” de la persona que estamos juzgando. Cuando hemos sido impresionados favorablemente por, supongamos, la simpatía y la fluidez verbal de alguien, nos inclinamos a atribuir a su idiosincrasia características favorables, no relacionadas con las dos anteriores, y a ignorar todos sus rasgos desfavorables.

Es el llamado efecto de aureola, que algunas veces es de signo contrario. La primera impresión desfavorable se amplía para dar el mismo matiz a todos los aspectos de su personalidad.

Nuestro juicio también sufre desviación por la forma en que, según el criterio individual, está organizada una personalidad determinada, tendencia que se ha dado en llamar teoría de la personalidad implícita.

Por ejemplo, a un individuo de quien opinamos que es afectuoso le asignaremos unas características acordes con nuestra peculiar valoración de la afectuosidad.

En rigor, obtenemos nuestra información inicial sobre un individuo, no en cuanto a personalidad total, sino a través de diferentes estímulos o claves —verbales, auditivas, táctiles, etc. — que el sujeto presenta. Sería imposible advertir y emplear todas las que podrían servirnos de ayuda. Por ello, seleccionamos dichas claves con arreglo a tres principios.

Los psicólogos llaman primacía al primero de ellos. Numerosos observadores sostienen la opinión de que las primeras impresiones de una persona son de particular importancia y duración.

El segundo principio, la intensidad, nos hace asimismo más selectivos en nuestras impresiones. Cualquier tipo de estímulo que por una razón u otra resulte sorprendente o notable tienen mayor probabilidad de ser recordado y de determinar impresiones. Del mismo modo, lo inesperado también influye en éstas.

El tercer principio recibe el nombre de frecuencia. Los estímulos que son frecuentemente manifestados por la misma persona resultan más susceptibles de ser observados. Existen dos clases diferentes de estímulos en los que basamos nuestras primeras impresiones: primeramente contamos con lo que se dice, y, en segundo lugar, con las características físicas de la persona.

El profesor Vernon, psicólogo británico, señala que ningún rasgo físico específico tiene significado como indicativo de la personalidad, pese a que mucha gente cree en el valor representativo de los rasgos faciales y permite que les sirvan de guía en su interpretación de las personalidades de los demás.

Sin embargo, el tipo físico total o somatotipo, que probablemente está ligado al equilibrio de las glándulas endocrinas, puede servirnos de pista para hallar las tendencias temperamentales básicas, aunque no es prudente una generalización extremada.

Muchas personas analizan las peculiaridades caracterológicas del que habla por su forma de expresarse. La voz, los movimientos faciales y los gestos de un extraño contribuyen a determinar la impresión que está causando. Del hombre que gesticula violentamente se obtiene la impresión de que es violento.

El orador inmóvil nos da la impresión de ser frío y capaz de dominar sus sentimientos. Otras personas enjuician a los demás basándose en asociaciones imaginadas: la postura hundida indica una personalidad apagada, deprimida y sin vida; el apretón de manos flojo, falta de afectuosidad; los gestos erráticos y repentinos significan nerviosismo, etc. Si bien es evidente que estas asociaciones tienen validez en algunos casos, son indicativos poco fidedignos para la emisión de un juicio razonable, y en algunas ocasiones son totalmente erróneos.

El cuerpo, sin embargo, proporciona buenos indicios de hasta qué punto una persona está relajada o tensa; del mismo modo, la expresión facial nos muestra los sentimientos agradables o desagradables de un individuo.

EN las relaciones cotidianas con los demás, somos capaces de emitir juicios razonablemente acertados sobre sus emociones, aunque varían las conclusiones extraídas. Resulta dudoso admitir que una persona que es un buen juez de un rasgo particular o de una cualidad determinada en cierta persona o grupo de personas, lo sea igualmente de otras cualidades en las mismas personas. La evidencia apunta más hacia los elementos específicos de juicio que a la generalización y es más fácil emitir un juicio de unas personas que de otras.

Advertir la frecuencia de nuestros errores de apreciación nos da la posibilidad de disminuir el margen de equivocación. Un error común, aunque inconsciente, que todos cometemos, al enjuiciar a una persona, es el llamado error lógico, lo cual implica una generalización metafórica, o sea, utilizar términos de otra procedencia para hablar de rasgos humanos. Por ejemplo, las cualidades de caluroso y frío, profundo y superficial, brillante y apagado, pueden ser aplicadas a personas  objetos indistintamente.

Existe también otra tendencia a equivocarse llamada proyección, qué consiste en ver en los demás rasgos de carácter e impulsos que consideramos inaceptables en nosotros. La falta de flexibilidad, los prejuicios o el exceso de simplificación constituyen otro manantial de errores. Por ejemplo, encasillar a los demás como “buenos” y “malos” y a las situaciones como negras y blancas.

Otro error frecuente es el de estereotipar a las personas, es decir, considerar a una como espécimen de un grupo determinado y atribuirle, por consiguiente, todas las características del mismo. Así, creemos que un atleta, un militar, un médico, un financiero tienen las características tópicas asignadas a su clase en conjunto.

Asimismo, las llamadas desviaciones autís-ticas influyen en nuestras primeras impresiones. Las personas altas sobreestiman la altura de los demás; las gruesas, el peso de las personas extrañas, y los que sufren desarreglos emocionales exageran el neuroticismo de las personas que someten a juicio.

Gomo es natural, no siempre buscamos una perspectiva completa del carácter de la persona extraña. En las diversas situaciones buscamos diferentes cualidades: cuando se da o se recibe información en un estudio social, cuando se realiza una compra en una tienda o se asiste a un acto público, la persona está a la expectativa de la sinceridad y objetividad de su interlocutor o quiere averiguar su status, al objeto de adecuar su propio comportamiento.

Existe la aproximación analítica deliberada del médico o del psicólogo a su paciente; el acercamiento cuidadoso, amistoso y a veces adulador del vendedor ó del político que tratan de averiguar si vamos a comprar su “mercancía”.

Y, en el extremo opuesto, se halla la persona que está siendo persuadida, quien a su vez está tratando de formarse una impresión de la formalidad, competencia e integridad del otro.

Las personas, consciente o inconscientemente, se enjuician unas a otras basándose en la evidencia más débil. Con frecuencia se sacan conclusiones erróneas y personas inocentes son calumniadas, simplemente por la fuerza de un rasgo físico desagradable, o por determinado amaneramiento en su forma de hablar. No obstante, no raras veces se deducen conclusiones muy acertadas de indicios sumamente débiles.

Ver: Errores Comunes en una Entrevista Laboral

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 La Vida en Común -Conocer a los Demás – Edit. Bruguera

El Lavado de Cerebro y el Control de la Voluntad Hipnosis

EL CONTROL DE NUESTRA VOLUNTAD Y CONDUCTA

La mayoría de las personas creen que gracias a nuestra voluntad somos capaces de controlar efectivamente nuestros actos y que, por tanto, determinamos libremente el curso de nuestras vidas.

Esta sensación de completa libertad para decidir se intensifica por el hecho de que podemos seguir un camino o emprender una acción distintos a “los que habíamos elegido inicialmente. Pero el ejercicio de la libertad, o el ejercicio de la libre voluntad es obstaculizado en realidad por una gran variedad de factores invisibles, entre los que se incluyen la herencia y el ambiente, así como por las leyes y estructuras de la sociedad, o por otras causas menos frecuentes, como el hipnotismo, el lavado de cerebro o las enfermedades mentales. Todo esto, en su conjunto, dificulta que el hombre logre sus deseos.

En primer lugar, nuestra personalidad se halla ampliamente determinada por nosotros mismos. La herencia genética que recibimos de nuestros padres y el tipo de educación que se nos da, así como el medio ambiente social y cultural, moldean nuestro futuro. Además, gran parte de las actividades rutinarias de la vida cotidiana está condicionada por la costumbre y se efectúan automáticamente bajo la dirección de los centros inferiores del cerebro, sin decisiones conscientes por nuestra parte.

La sociedad, mediante sus innumerables normas reguladoras de la conducta, del vestir, del comer, etc., nos sujeta a innumerables restricciones que impiden el ejercicio espontáneo de nuestra voluntad. Esto no es más que una extensión del control que los padres ejercen sobre los hijos. Si se eliminasen todas estas restricciones, nuestra conducta volvería por lo menos en un principio, a los niveles más primitivos. Un hombre es en su esencia un animal social, por lo que es seguro que después de un primer estado de libérrima voluntad se implantarían nuevas reglas, que remplazarían a las anteriores o las transformarían.

La vida carcelaria y la rígida disciplina de ciertas instituciones, demuestra lo que sucede cuando el individuo, voluntariamente o no, pierde el control de su conducta y lo transfiere a otras personas. Los que están condenados a sentencias carcelarias se tornan extremadamente dependientes y se convierten en seres inestables y dominados por la ansiedad, cuando salen libres.

Algunos llegan a considerar su libertad tan incómoda que San Antonio renunció a los placeres de la carne y se retiró al desierto. Pero el diablo no quiso dejarle en paz y se le apareció de diversos modos Dará tentarle, a fin de quebrantar su voluntad de hierro.

cometen otro delito para ser apresados de nuevo. Otros, como los animales salvajes enjaulados, se tornan apáticos y pierden todo interés en sí mismos y en cuanto ocurre a su alrededor.

EL objetivo de la disciplina militar es reducir la voluntad individual y producir una obediencia instantánea a los mandos. Los reclutas hacen la instrucción por grupos y se les enseña a actuar como una unidad armónica al mando de un solo hombre.

Este período de entrenamiento inicial es reforzado por reglas rígidas que todavía reducen más la libertad individual. El contacto con el mundo exterior es tan limitado que el recluta se halla separado por completo de sus propios valores. Como el soldado sabe que el quebrantamiento del reglamento lleva aparejadas medidas disciplinarias o un juicio sumarísimo, encuentra más ventajoso someterse y acatar la disciplina.

Durante la hipnosis, la voluntad no queda reprimida como en los casos del preso y del soldado, sino que es anulada casi por completo. Un cinco por ciento de la población puede caer en profundo trance hipnótico. El 95 por ciento restante es también en su mayoría hipnotizable, de modo que llega a responder a las sugestiones hipnóticas, siempre que éstas resulten  moralmente aceptables.

Intentemos permanecer de pie con los ojos cerrados, imaginando que nos encontramos sobre una pared estrecha a 20 metros de altura. Al cabo de unos instantes empezaremos probablemente a tambalearnos. El movimiento resultante que realicemos será el índice de nuestra susceptibilidad a la hipnosis.

El hipnotizador suele emplear trucos para aumentar su poder hipnótico. Cuando una persona mira un objeto durante diez minutos, los ojos se fatigan. Si alguien le dice que sus ojos están cansados puede pensar que la fatiga que siente es provocada. Cuando uno cierra los ojos, el hipnotizador le advierte: “De la misma forma que te pesan los párpados, tu brazo se mostrará tan ligero que flotará en el aire”.

Si uno es un sujeto susceptible a la hipnosis, así lo sentirá. Parecerá como si el brazo se hubiera tornado independiente del cuerpo. Otras sugestiones seguirán hasta que se inhiban todas las sensaciones y el individuo no sienta ningún dolor cuando le pinchan con un alfiler.

Los efectos de la hipnosis se prolongan más allá del trance, a través de lo que se conoce como sugestión poshipnótica. El hipnotizador puede sugerir que el sujeto realice un acto dado, una vez despierto, como respuesta a determinado estímulo, pero ya no le recordará sus instrucciones.

Cuando la persona lleva a cabo dicho acto, ignorante del verdadero motivo, suele dar una explicación razonable del mismo. Existen sensaciones extrañas de compulsión relacionadas con estas sugestiones poshipnóticas. Algunos sujetos comprenden que serían capaces de resistirse, pero a costa de grandes esfuerzos.

El poder de la hipnosis al reducir la fuerza de la mente y de la conciencia no siempre se aplica contra los intereses de la persona. Durante el parto, posee la valiosa cualidad de impedir o amortiguar los dolores. El creador del término hipnosis fue un cirujano escocés, James Braid, que efectuó gran número de operaciones en la India manteniendo a sus pacientes en trance hipnótico.

hinopsis y control mental de la voluntad

Durante la hipnosis, el pulso del paciente se acelera si se le sugieren ideas desagradables, o disminuye si se le insinúa que se relaje. Los investigadores japoneses han llegado más lejos. Mediante sugestiones apropiadas a pacientes hipnotizados antes de extraer sangre de sus venas, lograron afectar la capacidad de dicha sangre para eliminar bacterias in vitro, es decir, fuera de la vena.

La fiebre glandular es una infección benigna cuyo promedio de recuperación varía entre una y cuatro semanas. Greenfield y sus colaboradores descubrieron que todos los pacientes que se recuperaban mostraban altas puntuaciones en los tests relacionados con la fuerza de voluntad.

Tal vez su hallazgo y el de los japoneses se hallan directamente relacionados con el poder de la voluntad, más que con el “poder corporal”, y explican por qué algunas personas evitan las dolencias menores, y posiblemente las mayores, negándose sencillamente a estar enfermos.

Pero al otro extremo de la escala, la pérdida de interés por la existencia, la voluntad de no vivir, ocasiona a veces una muerte prematura. Una investigación reciente ha demostrado que cuando un miembro de una pareja anciana fallece, el otro no tarda en morir, aparentemente de pesar. Asimismo, las probabilidades de que un cónyuge fallezca a los seis meses de haber expirado el otro resultan mucho mayores en un grupo de ancianos hondamente afectados por la pérdida que en otro que no se abandone a su pena.

En el lavado de cerebro, la mente y la voluntad llegan a ser dominados por otra persona, a pesar de la resistencia del sujeto. Inicialmente se lleva a cabo un intenso interrogatorio bajo luces deslumbradoras en el que se obliga al acusado a confesar sus “crímenes”, porque “todo lo sabe ya” el interpelados.

Después de esta primera sesión, se permite al prisionero un breve descanso, pero no tarda en ser despertado e interrogado nuevamente. Esta fórmula se combina con actuaciones destinadas a reducir la voluntad y la resistencia del preso mediante comida y bebida inadecuadas, frecuentes interrupciones del sueño, ofensas físicas o impidiendo que emplee las manos para comer o que alivie sus necesidades corporales.

Otras veces, el verdugo cambia de táctica mostrándose con el preso ya brutal y amenazador, ya simpático y agradable. Durante esta segunda fase, la voluntad de la víctima suele resquebrajarse y sufre intensas alteraciones en su actitud y en sus pensamientos. Un misionero al que se le efectuó un lavado de cerebro llegó a convencerse de que era un espía y que el Vaticano ocultaba el centro de una vasta red de espionaje.

Si se ejerce el adecuado control sobre la información obtenida llegan a inducirse creencias insospechadas. Sin embargo, si la presión sobre el sujeto deja de ser persistente, tiende a regresar a sus antiguos modos de pensar, aunque siempre pueden producirse cambios permanentes.

DENTRO de ciertos límites, la voluntad llega a ejercer influencia en el mundo físico. Los faquires hindúes retardan los latidos de su corazón hasta no sentir el pulso. En realidad, gracias a un constante entrenamiento, llegan a retardar sus procesos corporales y a ponerse en estado de hibernación en el que pueden ser enterrados vivos durante un período de seis semanas.

El profesor J. B. Rhine, de la Universidad de Duke (Carolina del Norte, EE. UU.), famoso por sus investigaciones sobre percepción extrasensorial, cree en el poder de la mente sobre la materia. Este poder, que llamó psicocinesia, aparece, según él, en algunas personas capaces de influir en la forma en que los dados son arrojados por la máquina.

En la práctica diaria, los esfuerzos de la voluntad para controlar las actividades corporales son generalmente infructuosas. Casi siempre, el gran fumador o el gran bebedor es incapaz de resistir la tentación de su vicio. Esto puede deberse al hecho de que tratamos de modificar una conducta, condicionada por una larga práctica, que se ha convertido inconscientemente en parte de nosotros mismos.

Tener conciencia del acto de fumar y no hacer otra cosa mientras fumamos, puede ayudarnos a reducir el número de cigarrillos consumidos. Abandonar el hábito por completo requiere un cambio tremendo de actitud. Para lograrlo, se ha de procurar considerar el tabaco, no como algo agradable e inofensivo, sino caro y peligroso. Por lo general, una serie de defensas impiden que estos hechos lleguen a nuestra conciencia. Una vez que se ha aceptado, aunque sólo sea un ligero rechazo mental del tabaco, el paso siguiente es mucho más fácil.

En dietética, los lentos progresos iniciales suelen ser desalentadores. Sin embargo, una ibrma de superar el desánimo consiste en concentrarse exclusivamente en la dieta. Si el peso sólo se comprueba después de haberla
guardado durante un mes, el paciente no se desalienta tanto y es menos probable que la abandone.

EL grado en que queremos algo ejerce considerable influencia en cómo se nos muestra un objetivo: lograr un tipo esbelto, un empleo dado o unas vacaciones.

Antes de esforzarnos para ejercer la fuerza de voluntad y cambiar nuestras costumbres, debemos tener una intuición de lo que es posible en términos de realización.

Dos investigadores recientes, Ausubel y Schiff, han descubierto que cada individuo reacciona de forma característica ante el éxito o el fracaso, y que de la misma depende el nivel de sus aspiraciones. Algunas personas lo mantienen a gran altura, a pesar de sus repetidos fracasos. Suelen ser individuos que se imaginan a sí mismos capaces de alcanzar las estrellas, y piensan que acariciar grandes ilusiones y aspiraciones forma parte necesaria e importante de su personalidad.

Por el contrario, hay otras personas cuyos objetivos tienen todos virtualmente la misma importancia, y van de uno a otro, cambiando de idea a medida que encuentran nuevos elementos de interés que no son determinantes por sí mismos. Para conseguir nuestros deseos y nuestros propósitos, necesitamos una serie estable de finalidades, debemos filtrar aquellos elementos de juicio o aquellos valores que no tienen la entidad real suficiente para desvirtuar la importancia del objetivo que nos hemos propuesto alcanzar.

No existe una forma segura de aumentar la perseverancia y el poder de la voluntad, pero la fragmentación de la tarea en pequeñas dosis de esfuerzo puede ser una buena ayuda. El placer y la sensación del éxito a medida que se logra la realización de cada uno def esos objetivos parciales, actúa como un valioso incentivo que estimula a continuar.

Cuando superamos un obstáculo o resistencia en la consecución de nuestros objetivos es cuando demostramos el poder de nuestra voluntad. Según los psicólogos, con esto probamos que nuestra motivación es fuerte y que, en consecuencia, somos capaces de poner a nuestro alcance otros motivos y deseos, al menos hasta conseguir el objetivo final que comprenda todos los objetivos parciales.

A varias personas que componían un grupo de experimentación se les pidió que señalasen aquellas notas de carácter que distinguían a la gente de fuerte voluntad. Todas indicaron la honestidad, la responsabilidad, la formalidad, la sinceridad y la confianza en sí mismo. Cuando estos criterios fueron analizados, las personas que alcanzaron mayor puntuación en cada categoría se hallaban relativamente libres de conflictos internos.

Todos demostraron poseer buen conocimiento intuitivo de su propia personalidad y del adecuado tratamiento de sus problemas. Al mismo tiempo, las tensiones a que se veían sometidos no alteraban su buen discernimiento.

Todos podemos emplear nuestra mente y nuestro cuerpo para conseguir lo que ambicionamos, siempre que elijamos con cuidado y conciencia de,nuestras limitaciones los objetivos que satisfarán aquellos deseos, y comprendamos el precio que debemos pagar para triunfar. La voluntad humana es notablemente fuerte y el motor de las más ambiciosas empresas. Aunque no mueva montañas, pocas cosas en el plano físico se le resisten.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Editorial Bruguera El Control de la Voluntad – La Mente Humana –

Diferencia entre Instinto e Intuición y Presentimiento

La Mente Humana:
Concepto de Instinto, Intuición, Presentimiento

CUANDO un náufrago sobrevive durante varias semanas sobre una balsa en el Atlántico, manteniéndose con sorbos de agua y con los pocos peces que puede capturar, demuestra un instinto de conservación. Cuando Sherlock Holmes, el inspector Maigret o Hércules Poirot descubren a un criminal mediante deducciones subconscientes, basadas en el nerviosismo del individuo o en su conducta desacostumbrada, están empleando su intuición policíaca.

Cuando un jugador de ruleta apuesta todo su dinero a determinado número y gana, ha seguido un presentimiento.
¿Cuáles son las diferencias entre instinto, intuición y presentimiento? Obviamente, los tres tienen algo común: son procesos inconscientes, y el pensamiento consciente puede destruirlos por completo. El náufrago sopesa las probabilidades de supervivencia, deduce que no existen, domina su instinto y se resigna a la muerte.

El detective permite en ocasiones que unas pistas claras ofusquen su intuición. El jugador decide a veces no arriesgar todo su dinero y negarse a seguir su presentimiento. La principal diferencia entre ellos reside en sus orígenes. El instinto es común a todos los vertebrados, así como a los insectos, mientras que la intuición y el presentimiento parecen ser exclusivos del hombre.

Este es diferente de todos los demás animales en el grado de su pensamiento y de su conocimiento consciente, que se deriva de su capacidad para elaborar conceptos y para comunicarse a través del lenguaje. Ningún animal que no sea el hombre tiene pensamientos conscientes respecto a sí mismo. Estas ideas sobre sí mismo, su mundo y sus relaciones con los demás, afectan tanto a su conducta que es difícil decidir hasta qué punto ésta es instintiva o intuitiva.

Sigmund Freud dijo, respecto a los instintos del hombre: “Es posible distinguir un número indeterminado de instintos, según aparecen en la práctica. Sin embargo, para nosotros la cuestión más importante deriva del hecho de que no podemos basar todos nuestros instintos en unos cuantos fundamentales.

Hemos descubierto que los instintos pueden cambiar de objetivo (por desplazamiento), y que a veces se sustituyen unos a otros, pasando la energía de uno a otro. Este último proceso es aún poco conocido. Después de grandes dudas y vacilaciones, nos decidimos a presumir la existencia de dos instintos básicos: el Eros (instinto de conservación) y el instinto de destrucción.”

La tendencia a derivar los diversos instintos de unos procesos básicos más sencillos se difundió ampliamente. El fisiólogo Cannon propuso el concepto de horneostasis, basado en un ambiente constante dentro del cuerpo y forjado por mecanismos reguladores que proporcionan normas objetivas para una teoría de la motivación.

En vez de postular instintos para la conducta, los psicólogos empezaron a buscar impulsos, como el hambre y la sed, que al ser satisfechos restablecen el equilibrio Trataron de ampliar la idea de Cannon respecto a otras motivaciones. Por ejemplo, la conducta sexual se representa como el intento de restablecer el equilibrio y bienestar individuales.

El instinto es innato y aparece como una conducta psicológica que no necesita ser racional, sino que se produce como resultado de algún estímulo. La conducta migratoria de las aves es instintiva con toda seguridad; los petirrojos se lanzan contra muñecos que se parecen sólo vagamente a otros petirrojos (a pesar de que los pájaros tienen muy buena vista); las aves de corral huyen de una figura que se parezca torpemente a un halcón, y los pájaros no distinguen si un huevo es real o de porcelana en el momento de incubar.

Gata amantando a cachorritos

Gata amantando a cachorritos

Los mamíferos tienen sus propios esquemas de conducta. Luchan ferozmente en la época de celo o en defensa de sus crías y muestran tristeza si se les separa de ellas. ¿Puede afirmarse que los seres humanos muestran una conducta instintiva semejante? Konrad Lorenz piensa que el deseo de lucha del hombre puede explicarse de otro modo. La historia demuestra que los hombres se atacan unos a otros con diversas excusas y dando prolijas explicaciones para justificar ante sí mismos su conducta irracional.

Los seres humanos pelean tan instintivamente como los animales, cuidan de su prole de la misma forma. Muchas mujeres poseen un instinto maternal tan elevado que se dedican a cuidar niños ajenos sin esperar gratitud ni recompensa. Les basta con satisfacer su profundo sentido maternal.

Otro instinto muy señalado en los animales salvajes es la formación de rutinas. Es más seguro hacer lo que ya se ha hecho anteriormente. La formación de hábitos ayuda a la especie a sobrevivir y tal vez se torna innata durante la evolución. Asimismo, el hombre establece ciertas rutinas en su existencia cotidiana.

El hombre primitivo está parcamente provisto de medios físicos para la defensa o el ataque y no habría sobrevivido sin una forma de vida social muy organizada. Por esto, las comunidades humanas son más complicadas que las demás: sólo los insectos sociales (hormigas y abejas) se les asemejan en complejidad.

Los insectos son seres vivos programados genéticamente para realizar de modo instintivo tareas sencillas. Su asociación se compone de individuos a cuyo cargo corre una labor específica y sólo una: no pueden adaptarse o cambiar sus métodos. Las comunidades humanas son mucho más maleables, pero es probable que la conducta comunitaria humana sea, al menos en parte, instintiva.

Así, hay cuatro casos de conducta humana — agresividad, cariño maternal, formación de hábitos y tendencias sociales — , en los que, por comparación con otros animales, pueden discernirse los elementos instintivos.

Si el instinto está determinado genéticamente, apenas puede relacionarse con la inteligencia o la estupidez, a menos que exista una conexión genética, de la que no hay pruebas. Por tanto, no hay motivos para pensar que la conducta instintiva sea más fuerte en las personas “simples”, sino que en éstas no se halla disimulada por las acciones pensadas o controlada por el raciocinio.

La intuición, al revés que el instinto, es resultado de la enseñanza. Es la experiencia que se halla sumergida debajo del nivel de la conciencia, de modo que parece casi instintiva. Por ejemplo, la llamada “intuición femenina” puede explicarse por el hecho de que algunas mujeres observan muy atentamente a la gente ya desde su más temprana edad. Una niña sigue con interés los cambios de ropa o aspecto de sus padres, cosa que un chico nunca advierte.

El resultado es el hábito de la observación, de forma que una mujer, de manera intuitiva, se dará cuenta de que una pareja está enamorada antes de que se enteren los propios amantes. De igual modo, un médico experimentado afirma al momento que una persona sufre una enfermedad sin necesidad de examinarla con todo detalle. Lo sabe por una combinación única de intuición y experiencia.

En los científicos o artistas el salto de la imaginación creadora desde lo conocido hasta lo desconocido, es la forma más fascinante de pensamiento intuitivo, o, como se llama a veces, de pensamientos interferentes. Fenómenos antes inconexos se relacionan para explicar otros hechos y una vez efectuado el descubrimiento no cabe otra conclusión.

Karl Popper afirma en su obra La lógica del descubrimiento científico, que “no existe un método para obtener nuevas ideas. Mi opinión puede expresarse diciendo que cada descubrimiento contiene un elemento irracional o una intuición creadora en el sentido de Bergson. De la misma forma se expresa Einstein sobre la búsqueda de las leyes universales, de las que puede obtenerse una pintura muy acertada del mundo por pura deducción. No hay un camino lógico, añade, que lleve a las leyes universales. Sólo pueden alcanzarse por intuición, basándose en algo como un amor intelectual a los objetos de experimentación”.

Estos poderes son casi un “sexto sentido y el resultado de la larga experiencia de una persona inteligente y sensible que sabe conseguir y guardar sus propias vivencias e interpretarlas posteriormente. Este sexto sentido es un don, aunque en el mismo no hay nada oculto ni sobrenatural. Todavía no se comprende plenamente qué es la intuición, aunque las investigaciones sobre los pensadores intuitivos sugieren que difieren en su actitud del resto de los demás.

Malcolm Westcott, en su obra Psicología de la Intuición, afirma que los pensadores intuitivos que triunfan tienden a ser anticonvencionales y muy seguros de su anticonvencionalismo. Tienen confianza en sí mismos y no basan su identidad en la integración de ningún grupo comunitario. Tampoco se preocupan mucho por la conducta y cuando forman parte de un grupo no es porque se adhieran gregariamente a unos principios y normas colectivos.

Tienden a emocionarse con los resultados abstractos. Viven con más dudas e incertidumbres que otras personas, aunque sin temor. Gozan corriendo peligros y se exponen voluntariamente a las críticas. Muestran una marcada resistencia al control exterior, pero guardan en su interior un alto sentido de los valores morales.

El estudio de Westcott concluye con un retrato coherente de las personas decididas, deseosas de tratar con el mundo de acuerdo con sus propias condiciones, pero sin dejarse desequilibrar por las presiones sociales. Sus metas y sus aspiraciones son elevadas, pero a menudo muy diferentes de las de los demás.

El instinto es una respuesta innata a uno entre varios estímulos externos, que conduce a la agresión, al cuidado de los niños o a otra actividad válida, mientras que la intuición puede definirse como la aplicación inconsciente de lo aprendido. Un presentimiento apenas puede clasificarse en la misma categoría biológica o intelectual.

Se trata de una especie de adivinación y es una manifestación de la intuición. Cuando se tiene un presentimiento, se siente que algo tiene que ser así. Lo que ocurre es que se leen las señales y en la mente subconsciente se las compara con experiencias previas, llegando a una conclusión que, si se acierta, puede aparecer milagrosa a los que no están familiarizados con tales problemas.

Volviendo al jugador que lo apuesta todo a un número. Su presentimiento puede fundarse en un cálculo intuitivo de las probabilidades que le pone “en la boca del estómago” la sensación de haber llegado el momento de arriesgarlo todo.

Es muy grande el elemento suerte en un presentimiento, como saben bien todos los jugadores, pero aquellas ocasiones en que se confirma inducen a considerarlas como una prueba de su validez. Pero no hay ningún elemento de suerte en el instinto de cuidar a un chiquillo, y muy poca en la intuición experimentada por un científico en el umbral de un descubrimiento. En el terreno de la motivación humana, el presentimiento debe adoptar un lugar sin importancia, aunque muchas personas crean que a él le deben el éxito.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Editorial Bruguera La Mente Humana

Efectos de los Cambios de Ambiente en los Niños Nuevo Hogar o Ciudad

EFECTO DE LOS CAMBIOS DE AMBIENTE EN LOS NIÑOS
SEPARACIÓN DE LOS PADRES, CAMBIO DE HOGAR, ADOPCIÓN, FALLECIMIENTO

Los cambios de ambiente en la infancia: El ambiente en que crece un niño no siempre es el mismo. La separación de los padres o el cambio de hogar puede trastornar radicalmente su vida. A veces, el niño que forma parte de una “familia corriente” desea ferviente mente participar de una vida más emocionante.

Si se trata de un varón, quizá anhele escaparse a un circo o vivir la vida nómada y abierta a la aventura diaria de las tribus del desierto, y en el caso de una niña puede que desee ser la actriz de principal en una historia parecida, a la de novela que mira a diario por tv.

La niñez puede estar preñada de diversión o de tragedia para los niños que crecen en circunstancias poco comunes. Para los pequeños gitanos, la vida nómada resulta natural y difícilmente renunciarían a ella. Es su forma normal de vivir. Por el contrario, para los refugiados de guerra, la vida errante que les imponen sus especiales circunstancias es bien triste.

Son numerosos los niños que se ven obligados a cambiar de residencia cada uno o dos años, como es el caso de aquellos cuyos padres son miembros de las fuerzas armadas o del cuerpo diplomático. Por regla general, después de algunos traslados, estas familias “migratorias” suelen desarrollar una gran capacidad de adaptación y aprenden a disfrutar lo mejor de cada nuevo lugar en que viven.

Del mismo modo, los’hijos pequeños adquieren cierto sentido de independencia que puede serles muy útil, incluso cuando, llegados a la edad adulta, deciden asentarse en un lugar fijo. Los niños que viajan mucho con sus padres reciben una especie de segunda educación por haber experimentado muchas formas diferentes de vida.

Otras veces, los niños se crían en ambientes culturales diferentes de aquellos de donde proceden sus padres. Los hijos de misioneros, médicos o maestros destinados a países sub-desarrollados conocen por referencia el modo de vivir en los lugares de procedencia de sus progenitores, quizá una ciudad atestada de automóviles y altos edificios, pero se sienten más a sus anchas en los alrededores del poblado tribal en que sus vidas se desarrollan.

Si son enviados a las ciudades para recibir educación superior, se sienten confundidos al planteárseles el problema de si pertenecen a una cultura o a otra. La guerra y el hambre pueden llevar a un huérfano nacido en una civilización oriental a ser adoptado por una cultura occidental que le es extraña, requerirá tiempo, paciencia y ayuda antes de que se sienta parte integrante de su lugar de adopción.

Incluso cuando el niño crece en un hogar suburbano o en un piso, o en una casa aislada del campo, habitados por la misma familia durante generaciones, se suelen producir variaciones en su norma de vida. Por ejemplo, puede ser criado por uno solo de sus padres, o por sus abuelos, o por un padrastro, o incluso por padres adoptivos a los que no le unan lazos de sangre.

EFECTOS DE los cambio de ambiente en los niños

Niño blanco conviviendo en un país de raza negra. Trata de apredenr y adoptar costumbres y tradiciones del nuevo país.

Con frecuencia, el niño a quien falta el padre llega a establecer un vínculo demasiado estrecho con su madre, lo cual suele ocasionar una interdependencia emocional absorbente. Por otro lado, si la madre busca un empleo —bien sea para hacer frente a posibles dificultades económicas, bien como medio de entretenimiento que le haga olvidar su infelicidad — es posible que se produzca una merma en las atenciones maternales que el niño necesita. Sin el apoyo de un marido en lo que se refiere a la autoridad y disciplina, la madre suele experimentar gran inquietud y trata de resolver las dificultades imponiendo desmedidas prohibiciones.

El niño reacciona contra esa censura con muestras de comportamiento antisocial. Entonces, la madre, irritada por su soledad al verse privada de su marido, reacciona ante la actitud del pequeño transfiriendo sobre él parte de su resentimiento. De este modo, las relaciones madre-hijo se deterioran de modo progresivo. A veces, tales dificultades resultan paliadas si un tío o un abuelo se interesa por el niño sin padre; igualmente, una tía o una abuela pueden servir de sustitutos de una madre, aunque las relaciones entre ésta y sus hijos son muy íntimas y difíciles de remplazar.

Cuando surgen dificultades emocionales en el niño que ha perdido por fallecimiento a uno de sus padres, los problemas no estriban siempre en la situación familiar creada despues de la muerte: existe la posibilidad del que el niño no haya superado satisfactoria-J mente su pena. La aflicción es un fenómeno natural, y el niño que se traga sus lágrimas  para demostrar su valentía quizá no se ajuste a las circunstancias de la pérdida con tanta rapidez como el niño que expresa normalmente su pena. El progenitor superviviente, a su vez, suele refrenar la demostración de sus sentimientos delante del niño; por buena que sea la intención, el hecho de que el padre y el hijo no compartan juntos su dolor origina  en  ocasiones  cierta  tensión  entre ambos.

LOS abuelos pueden ser tan eficientes o más que los padres en la crianza de los niños. A veces cuentan con la experiencia de los errores cometidos con sus hijos propios. No obstante, el niño criado por sus abuelos suele ser demasiado consentido. Si en el hogar hay más personas mayores, el pequeño desarrolla una doble personalidad: adopta las maneras de aquéllas por estar frecuentemente en su compañía, pero conserva también rasgos excesivamente infantiles debido a su posición destacada entre los adultos.

A veces sucede que el niño pertenece a dos hogares diferentes, por vivir con sus parientes durante la semana y pasar los días festivos en casa de sus padres. En tales circunstancias, no es raro que surjan conflictos, puesto que el niño experimentará confusión respecto a la aceptación obligada de dos disciplinas diferentes.

A despecho de la creencia general de que los padres de hoy no son tan estrictos con sus hijos como los de la generación anterior, son ellos precisamente los que suelen quejarse de la excesiva tolerancia por parte de los abuelos. El niño experimentará cierto resentimiento por esos altibajos en la disciplina de ambos hogares o, por el contrario, quizá lo encuentre divertido. Si riñe con sus padres, sus abuelos le apoyarán, y viceversa, pero su vida carecerá de la seguridad del niño que tiene un hogar estable con normas de conducta consistentes.

Numerosos hijos de emigrantes han pasado algunos de sus primeros años al cuidado de sus abuelos, dado que sus padres estaban en el país nuevo formando un hogar antes de llevarse consigo a sus pequeños. Estos niños no sólo se enfrentan a las dificultades de tener que amoldarse a unas nuevas costumbres, sino también a las diferencias de actitud entre padres y abuelos. Sufren dos veces la privación afectiva: primeramente, cuando ven la partida de sus padres y, después, al ser arrancados del lado de sus abuelos, con quienes ya habían establecido sólidos lazos emocionales.

El niño adoptado tiene que enfrentarse a los mismos azares de la familia que el que forma parte de ella por derecho de nacimiento.

Existen, no obstante, problemas especiales inherentes a su situación que deben ser considerados. En algún momento de su vida, el niño adoptado, probablemente, se preguntará: “¿Por qué me abandonó mi madre? Si ella pudo abandonarme, también lo pueden hacer mis padres adoptivos”. Es mucho lo que depende de la seguridad que los padres adoptivos sepan imbuir en el niño: si ellos mismos sienten inseguridad, les resultará difícil ayudarle.

A veces, quienes adoptan a un pequeño poseen cierto sentido de ineptitud como padres, relacionado quizá con su incapacidad para tener hijos propios. Es posible que se preocupen también, innecesariamente, sobre los posibles efectos de la herencia: ¿aparecerá en ese niño, que no es suyo propio, alguna extraña característica física o emocional heredada de sus padres naturales? Tales tensiones disminuyen las posibilidades del normal desarrollo del niño.

En lugar de sufrir por la inseguridad de sus padres, algunos adoptados se divierten con ello expresando, directa o indirectamente, a través de su provocativa conducta, su pensamiento: “Ustedes no son mis verdaderos padres; puedo hacer lo que me venga en gana”. Cuando las cosas van mal en las relaciones familiares, el niño adoptado recurre más a la fantasía que el hijo cosanguíneo, pues constituye para él una especie de refugio.

En sus ensueños puede pensar que antes de llegar al hogar adoptivo vivía en suntuosos palacios de marmóreos salones o que quizá tenga sangre real en sus venas. Son frecuentes las huidas periódicas del hogar adoptivo de aquellos niños que no se sienten felices en él, casi siempre con una vaga esperanza de encontrar a sus padres verdaderos.

Algunos niños adoptados experimentan dificultades para desarrollar su sentido de identidad y aceptar la realidad del mundo que le rodea. Gran parte de su éxito en amoldarse depende de la forma en que se le haga comprender la causa de su adopción. Todos los niños hacen preguntas acerca de su origen, pero el tipo de contestación que buscan varía con la edad. Si los padres adoptivos aportan una contestación apropiada a la pregunta y a la capacidad del niño para captar lo que se le  dice,  éste aceptará su situación de mejor gana que si se le engaña o se ignoran sus preguntas.

Después de explicarle cómo vino al mundo, la madre adoptiva puede continuar la historia de esta forma, poco más o menos: “Por alguna razón, la mamá de la que tú naciste no podía cuidarte; así que nosotros fuimos a un sitio donde tú estabas con muchos otros niños, y te elegimos. Ahora ya somos tus papas”. Es posible que los padres que abordan el problema incluso de la forma más directa escuchen la respuesta siguiente, de parte del niño algo confuso: “Ustedes son mis papás verdaderos, yo lo sé”, y se niegue después a considerar cualquier otra explicación. En algunos casos, el pequeño se ve acometido por el temor de que la mamá que tuvo en tiempos pueda volver y arrancarle del lado de los únicos padres que él conoce.

Al hacerse, mayorcito, es fácil que su natural curiosidad le conduzca a exigir más detalles acerca de la forma en que llegó a formar parte de la familia. Generalmente, los niños adoptados en su primera infancia tienen escasas dificultades para adaptarse al parentesco por adopción. Sin embargo, la adolescencia suele ser un período difícil para el niño adoptado, especialmente si recuerda los tiempos pasados en un orfanato o al lado de sus padres carnales.

La mayoría de los adolescentes en esta edad sienten cierta preocupación por su status, y el hecho de sentirse diferentes constituye frecuentemente un problema para ellos. Si no se le ha revelado su origen a una edad temprana quizá más tarde descubrirá accidentalmente la verdad por sí mismo y entonces tal vez su reacción sea de vergüenza y de sufrimiento moral. Los padres adoptivos que ocultan la realidad a sus pequeños con objeto de conservar su afecto, dan ocasión a que en éstos se incuben trastornos emocionales que más adelante harán aparición.

SUELE ocurrir con frecuencia que los niños se vean obligados en un momento dado a sufrir una permanencia más o menos larga en una clínica u hospital. En estos casos, están rodeados de un ambiente que no les es familiar, y a menudo en circunstancias penosas y poco reconfortantes. El niño que tiene que permanecer en un centro hospitalario, requiere una atención especial para sus necesidades emocionales al igual que pafa sus problemas físicos.

La estancia en el hospital es una situación difícil para él, dado que no comprende bien por qué ha de permanecer allí. En los hospitales hay religiosas y enfermeras especialmente preparadas para el cuidado de niños, y es de suma importancia que los padres cooperen con ellas para ayudarles a amoldarse a su situación. Necesitan sentirse amados y sus lazos con el hogar deben mantenerse. Es normal que el niño se pase varios días llorando, como consecuencia de la nostalgia del hogar, en su primera estancia en un centro hospitalario.

No obstante, los niños no suelen sentirse aislados en el pabellón, si tienen otros pequeños con quienes jugar, y las enfermeras a quienes ven todos los días son cariñosas y comprensivas. Con frecuencia, después de su regreso al hogar, el niño sigue sintiendo —tanto física como emocionalmente —, durante algunas semanas, los efectos de la estancia en el hospital. Mas una vez reajustado a su vida normal, tiene muchas posibilidades de soportar mejor otra experiencia similar en el hospital, si ésta fuese necesaria en el futuro.

El niño que ha logrado amoldarse bien a las formas de vida en que ha crecido, puede decirse que, en realidad, no vive en circunstancias anormales. Definir en qué consisten éstas es, no obstante, algo relativo. Para un gitanillo, el niño que se despierta todos los días para comenzar unas jornadas sometidas a idénticas reglas, vive una existencia extraña y anormal. Sin embargo, aquel cuya vida se haya visto alterada por un grave trastorno ambiental, ya sea por sus propios problemas o por los de su familia, crecerá inexorablemente en condiciones desusadas, sea cual fuere su género de vida.

Su situación requiere especial atención con objeto de conferir a su niñez una atmósfera de normalidad. Cuando el pequeño se siente seguro, unos pocos incidentes extraordinarios no perjudican, por lo regular, su desarrollo.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vid Tomo 4 Edit. Bruguera -El Niño y El Mundo-

El Individuo y su Relación con el Grupo La Familia y el Líder

RELACIONES DEL INDIVIDUO CON LOS GRUPOS: LA FAMILIA GRUPO PRIMARIO

CADA uno de nosotros es una individualidad, pero, de otra parte, todos formamos parte de alguna sociedad determinada. Y dentro de ella, todos somos miembros de un gran número de grupos: de un sindicato, de un club deportivo, de un partido político, de un grupo racial, de una familia, etc.

La mayoría de los grupos a los que podemos pertenecer en nuestra vida de adultos se parecen hasta cierto punto, tanto en sus normas como en su función, al grupo familiar. Es precisamente en el seno de la familia, con sus múltiples tipos de relaciones, donde por vez primera empezamos a aprender el valor y significado dé pertenecer a un grupo y cuando damos los primeros pasos hacia la socialización: el proceso de aprender en y con la sociedad. La familia proporciona tres ventajas principales al individuo y, en mayor o menor grado, lo mismo sucede con todos los grupos.

En primer lugar, la familia proporciona un tipo especial de marco de seguridad para todos sus miembros, ampliamente basada en el afecto y confianza mutuos y en los propósitos compartidos. El individuo no está solo; todo aquello que suceda a un miembro de la familia tiene grandes posibilidades de afectar a los demás. Dentro de este ámbito familiar, cada cual tiene un puesto, un status propio; los otros miembros le prestan apoyo para el logro de sus tareas específicas y de sus necesidades.

Dentro del medio ambiente familiar, cada uno goza de plena libertad para ser él mismo, para expresar sus ideas, esperanzas y estados de ánimo, o sus sentimientos negativos (odio, resentimiento, depresión, etc.), sabiendo que, por regla general, el grupo familiar comprenderá y tolerará la tensión resultante.

En segundo lugar, la familia presenta ciertas exigencias no específicas a cada uno de sus miembros para que todos contribuyan, dentro de sus respectivas posibilidades, al bien del grupo. Todos los miembros han de aprender a conformarse a estas exigencias. Puede que ello limite su libertad, pero, al mismo tiempo, es un elemento necesario en el proceso de integración social.

Finalmente, el grupo familiar otorga premios y castigos con objeto de que su unidad esencial sea conservada mientras sea necesario. Las recompensas suelen tomar fa forma de alabanza, aprobación, gratitud o aprecio. Los castigos consisten en reproches, censuras, limitación de libertades, exclusión temporal del grupo, y sentimientos de culpabilidad que aparecen cuando otros miembros de la familia resultan lesionados.

En el mundo exterior al hogar, otras formas de agrupamiento reflejan y desarrollan ese grupo. La escuela, la universidad, la firma comercial, la Iglesia, la administración local, los partidos políticos, etc., siguen la normativa del grupo familiar y funcionan con arreglo a ella: exigen cierto grado de lealtad y conformidad, pero también hacen concesiones respecto a las necesidades, la capacidad y las esperanzas de cada individuo.

racismo

Convivencia entre grupos de piel blanca y negra

Al igual gue en el hogar, estas agrupaciones, sociales de mayor número de miembros son gobernadas por un patriarca (el director de la escuela, el gerente, el sacerdote, el alcalde, el primer ministro), el cual, mientras se mantenga en su puesto, carga con todas las responsabilidades importantes del grupo.

La familia constituye un ejemplo de grupo primario en el que ser miembro no implica voluntariedad: todos lo somos por nacimiento, sin oportunidad de elección. Un segundo tipo de grupo primario es el de la raza; la identidad personal está íntimamente relacionada con la raza o la nacionalidad. Numerosos estudios sociológicos han demostrado que el sentido de identificación personal del individuo con su grupo racial o nacional constituye un factor determinante de su actitud, su carácter y su comportamiento.

Los factores de este tipo presentan problemas mayores en países de corriente liberal en los que grupos raciales diferentes tienen que vivir y trabajar juntos, como sucede en EE. UU., Malaya, etc. Las diferencias, aparentemente básicas, entre los diversos grupos culturales parecen difíciles de superar en los países en los que la integración es una de las principales metas políticas, y muestran claramente la profunda influencia de la identidad de grupo.

En otros países, las lealtades y animosidades- creadas por los grupos “secundarios” — o sea, aquéllos en que es posible el elemento electivo — pueden ser también causa de divisiones profundas. Por ejemplo, se desarrollan situaciones sociales tirantes allí donde las convicciones religiosas están en pugna, como sucede en la India, entre hindúes y musulmanes, o en Irlanda del Norte, entre católicos y protestantes.

La elección que cada individuo hace de sus grupos secundarios refleja, por regla general, sus gustos e intereses personales, la estructura de su personalidad y sus necesidades inmediatas. Puede optar por afiliarse a una confesión religiosa o a un partido político determinados, no tanto porque la elección le satisfaga intelectualmente cuanto para cubrir sus necesidades emocionales.

La calidad de miembro de un grupo secundario, o de un primario, permite al individuo identificarse con otras personas, que le prestarán apoyo permanente y que le brindarán oportunidades para que se erija en miembro eminente del grupo y alcance su status propio.

A veces existen ciertos grados de fricción entre los diferentes grupos a los que pertenece un individuo, lo cual origina en su fuero interno actitudes y sentimientos en conflicto. Ejemplo vivo de este tipo de situación lo constituyen para un joven esas tensiones tan frecuentes entre su familia y su pandilla de amigos.

En el curso del largo proceso de afianzamiento de su identidad y de su creciente independencia respecto al grupo familiar, es probable que el adolescente se rebele contra las posturas, als convicciones y normas morales de sus padres. Tiende, a rechazar todo aquello que éstos tienen por bueno, y se salva de la sensación de aislamiento si puede, al menos durante algún tiempo, pertenecer a un grupo de individuos de su misma edad y que pasan por una fase similar de desarrollo.

Esta rebelión de la adolescencia se convierte a veces en una crisis aguda que lleva una considerable carga de agresividad y potencia un espíritu destructivo. James Glover, psicoanalista británico, la ha denominado delincuencia funcional y afirma que es la causa de la formación de gangs o pandillas.

Aunque en el seno del gang, o grupo de adolescentes, puede que se exija cierto grado de comunidad de perspectivas, conducta y atuendo y se active cierta lealtad, de hecho la fuerza unificadora entre los miembros suele ser el antagonismo respecto a sus padres, o el rechazo de los valores de las personas mayores. Teddy boys, hippies, etc. protagonizan, entre otras cosas, una rebelión contra la interpretación formalista que los adultos dan a la responsabilidad. Todo lo que está orientado hacia la forma de pensar y de actuar del adulto se convierte para el adolescente en lo que Peter Blos, especialista americano en psicología del adolescente, ha llamado “objetos de odio compartido”.

Muchos de los disturbios entre grupos de estudiantes en Estados Unidos, Japón, Francia, etc., sólo podremos comprenderlos si admitimos la necesidad del adolescente de odiar y proyectar hacia la sociedad su confusión y agresividad no resueltas aún.

Un tercer grupo, de mayor entidad y consistencia, es el laboral. Los individuos que componen un grupo laboral puede que tengan poco en común, excepto el hecho de que fortuitamente tienen ante sí una tarea común.

Tres psicólogos americanos, Kurt Lewin, R. K. White y R. Lippitt, llevaron a cabo una larga serie de experimentos entre niños, en edad escolar y trabajadores de fábricas. Estos experimentos demostraron que en el factor eficiencia se obtenían resultados óptimos cuando los maestros, en el caso de los niños, y capataces, en el de los trabajadores, permitían a los miembros del grupo cierto grado de libertad en la toma colectiva de decisiones y la discusión libre sobre los métodos de trabajo más convenientes.

OTROS experimentos han arrojado aún más luz sobre la dinámica de grupo, o sea, sobre los móviles y actitudes desarrolladas por sus miembros, individual y colectivamente. Numerosos psicólogos subrayan la importancia de examinar los grupos en términos de interés. Todos pasamos a formar parte de un grupo para obtener la máxima compensación con el mínimo coste. En otras palabras, tenemos más posibilidades de satisfacer nuestras necesidades en el seno. del grupo, aunque hayamos de sacrificar parte de nuestra independencia.

Esta limitación voluntaria se lleva a cabo de dos formas. En primer lugar, los miembros del grupo eligen un líder, cuando éste no surge de una en su puesto rector, desciende el nivel de ansiedad dentro del grupo, causada por la incertidumbre sobre el status y la actividad de los otros miembros. En efecto, el líder se convierte en arbitro, con lo que los individuos en particular se sienten más seguros de sí mismos y menos amenazados por los restantes miembros de la agrupación a la que pertenece.

No obstante, tras la reafirmación del líder se pasa a una nueva fase en la que éste puede ser objeto de crítica por otros miembros que opinan que no es aconsejable concederle un poder excesivo. Al llegar a este punto se puede decir que el grupo es “democrático”, en el sentido de que, mientras el líder goza del apoyo general de la mayoría de los miembros, se halla asimismo expuesto al ataque de sus subditos y, si la mayoría así lo decide, puede ser remplazado por otro líder.

La segunda forma en que los grupos influyen poderosamente en nuestra conducta es presionando para que los individuos se adapten a ellos. Cuanto más tiempo permanezca unido un grupo, más importantes serán sus logros colectivos, más fuertes serán las normas comunes y sus perspectivas vitales, y más poderosa también la presión que el grupo ejercerá sobre el individuo. No se trata solamente de que el individuo esté de acuerdo con las normas del grupo, sino que éste exige que todos sus miembros se adapten a las mismas.

Para concluir, debemos hacer aquí mención de la situación de grupo como medio terapéutico en el tratamiento de afecciones neuróticas. En los últimos 40 años se han llevado a cabo numerosos experimentos con la llamada psicoterapia de grupo. Individuos que sufren diferentes desarreglos emocionales se agrupan a intervalos regulares en pequeños equipos, 10 a 14 personas por regla general.

A cada reunión suele asistir un psiquiatra, que deja que los asistentes a ella adopten su propia forma de discusión y crítica mutua; todos los miembros del grupo gozan de plena libertad para discutir abiertamente sus problemas y evaluar y criticar las contribuciones de los demás participantes.

Los principales objetivos de la psicoterapia de grupo son: ayudar al individuo a profundizar en el conocimiento de la naturaleza de sus problemas emocionales, reducir las posturas defensivas u hostiles hacia los demás, y proporcionar a todos los miembros del grupo interés y apoyo mutuos.

Muchos psiquiatras atribuyen los éxitos de esta terapéutica al hecho de que el grupo ofrece a la persona emocionalmente enferma una especie de “marco familiar” adulto. Dentro de la seguridad que así obtiene, el individuo experimenta una sensación de regresión y se hace dependiente del grupo mientras profundiza en los problemas de su personalidad. De esta manera consigue la comprensión positiva y el apoyo que le faltaron de niño en el marco original de su familia.

A menos que adoptemos la consciente decisión de separarnos de la sociedad, deberemos pertenecer a algún grupo. Como mínimo, a aquél en que nacemos, si luego no elegimos otros. De todos modos, sea cual fuere, el grupo constituye algo más que el total de sus miembros: es una entidad dinámica. Precisamente este dinamismo es el que proporciona a cada uno de sus miembros la energía para el pleno desarrollo de su personalidad.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Edit. Bruguera -La Vida en Común Los grupos y el individuo –

Primeras Cirugias de la Historia Operaciones Quirurgicas

HISTORIA Y EVOLUCIÓN DE LAS PRIMERAS OPERACIONES QUIRURGICAS

La medicina, de un modo u otro, es una profesión casi tan antigua como el hombre mismo. En cuanto a la cirugía, que es la rama de la medicina que se ocupa particularmente del tratamiento manual de las lesiones y de las enfermedades, viene siendo practicada desde hace varios siglos, aunque sólo desde el diecinueve comienza a ser considerada como algo más que un aspecto inferior de la profesión médica. Los “físicos”, con sus ensalmos y brebajes, fueron hombres importantes en la medicina primitiva.

Excavaciones realizadas en la antigua ciudad de Ur han sacado a luz varios cuchillos de bronce, que parecen haber sido instrumentos quirúrgicos. Los arqueólogos han descubierto varios cráneos pertenecientes a las edades de la piedra y del bronce, donde se pueden ver incisiones perfectamente redondas.

Estas incisiones fueron hechas en vida del paciente, pues hay prueba de su curación. Prácticas análogas se realizan todavía entre algunas tribus primitivas, para “aliviar” la epilepsia, la locura, etc.

Los griegos tuvieron grandes conocimientos quirúrgicos; los dos médicos más famosos fueron Esculapio e Hipócrates.

Los romanos también tuvieron sus cirujanos; el más notable fue Galeno (de origen griego). Muchos de sus trabajos estaban dedicados a las lesiones que se producían en las luchas de gladiadores. Galeno hacía distinciones entre el músculo, el nervio y el tendón y describió técnicas para ligar los tendones rotos.

Además, trató las enfermedades intestinales e hizo extirpaciones de amígdalas. Muchos de los supuestos instrumentos quirúrgicos encontrados en las ruinas de Pompeya eran de bronce, y algunos, de acero. Desgraciadamente, durante siglos la cirugía tuvo muy pocos progresos.

Hay referencias de varias operaciones para extirpaciones de excrecencias y de piedras o cálculos, pero muy pocos fueron los conocimientos acumulados.

Una de las primeras obras ilustradas sobre cirugía fue escrita por un árabe llamado Albucasis, que vivió desde el año 936 al 1013 de nuestra era. Habla acerca de los instrumentos, de operaciones para la extracción de cálculos (por ejemplo, en la vejiga) y sobre el tratamiento de las fracturas y dislocaciones.

A través de la Edad Media, los cirujanos adquirieron gran experiencia en las heridas de guerra y sus modos de tratarlas, pero no pudo desarrollarse un avance general de esta ciencia, porque estaba prohibida la disección de cadáveres.

De hecho, no pudieron perfeccionar sus conocimientos. Uno de los más grandes cirujanos de la época fue el francés Guy de Chauliat (1300-1367).

Su libro titulado Chirugia Magna llegó a significar un avance cuando se imprimió, por fin, en 1478.

Preconizaba el uso de bragueros para curar las hernias, aunque también desarrolló una técnica operatoria para tratar esta enfermedad. Se cree que fue Chauliat el primero en tratar las fracturas mediante métodos de tensión (esto es, usando grandes pesas suspendidas de cuerdas, para mantener el miembro extendido en correcta posición).

También a él se debió el método de colgar una cuerda a cierta altura sobre los pacientes, para que éstos, agarrándose a ella, pudieran moverse más fácilmente. Por otra parte, Chauliat insistió en la importancia que el conocimiento de la anatomía tiene para la cirugía.

La invención de la pólvora trajo consigo la producción de heridas más profundas y graves, lo que tuvo una gran influencia en la cirugía. Fueron aumentando los conocimientos acerca del cuerpo humano y de cómo había que tratar varios tipos de heridas.

El Renacimiento dio en Europa un nuevo impulso al estudio de la anatomía y, con él, al consiguiente desarrollo de la cirugía.

Ambroise Paré (1510-90) fue uno de los grandes cirujanos de este período. Estuvo en el ejército y realizó una gran labor entre los heridos. Ideó nuevos procedimientos para curar las heridas y también reemplazó la cauterización (es decir, la quemadura) por las ligazones (ataduras), para evitar la hemorragia. Asimismo, proyectó miembros artificiales.

Durante los siglos XVI, XVII y XVIII , los conocimientos anatómicos   aumentaron   enormemente.   William Harvey   demostró   cómo se realizaba el funcionamiento del corazón y la circulación de la sangre, y Malpighi constató cómo la sangre pasaba de las arterias a las venas, por medio de numerosos y diminutos vasos capilares. Dos importantes cirujanos del siglo xviii fueron William Cheselden y John Hunter.

Primeros Quirófanos Parecido a los de Hoy

El primero se hizo famoso por sus operaciones para la extracción de cálculos en la vejiga, aunque también fue cirujano general y profesor. John Hunter fue investigador, además de cirujano. Como consecuencia de ciertos experimentos realizados con un ciervo descubrió que, cuando se liga una arteria, otras pequeñas arterias pueden llegar a desarrollarse para desempeñar la función de la principal. El primer paciente humano a quien sometió a tal operación tenía un tumor en una arteria de la rodilla, estado que anteriormente requería una amputación. El resultado fue un completo éxito.

Contrariamente a todos estos progresos en el estudio de la anatomía y de la técnica quirúrgica, las operaciones estaban limitadas por las angustias y dolores que se causaban a los pacientes, puesto que por entonces no había anestesia. Los cirujanos no eran estimados por su habilidad, sino por su velocidad en realizar la operación, y los mejores fueron capaces de amputar una pierna en menos de un minuto.

En 1800, se fundó el Royal College of Surgeons (Real Colegio de Cirujanos) y la cirugía se elevó a un plano más alto dentro del campo de la medicina. Empezaron a funcionar los grandes hospitales y la enseñanza de la anatomía fue incrementándose.

En 1799, Humphrey Davy descubrió que el óxido nitroso (gas hilarante) podía aliviar el dolor, y sugirió su uso en odontología. Pasaron algunos años, sin embargo, antes que un dentista estadounidense, llamado Wells, lo usase para la primera extracción indolora (1844). Usado solo, el óxido nitroso no resulta muy apropiado, por lo que pronto fueron probados otros compuestos. El éter y el cloroformo se utilizaron ampliamente.

La primera operación con anestesia de éter fue realizada en América, en 1846, y en el mismo año Robert Listón llevó a cabo en Londres una amputación, en un paciente sometido al gas del éter. James Simpson, cirujano de Edimburgo y pro;ej;r de obstetricia, decidió que el éter no era aconsejable en dicha rama y buscó otra sustancia. La encontró en el cloroformo, que le proporcionó a él y a sus amigos un buen número de noches felices. Enfrentándose con la oposición religiosa, empezó a usar el cloroformo para ayudar a sus pacientes. La oposición, sin embargo, cesó cuando trató con éxito a la reina Victoria en el nacimiento del príncipe Leopoldo.

Desde estos simples comienzos, el estudio de los anestésicos fue desarrollándose hasta hoy, que se usa una gran cantidad de ellos. Los nuevos compuestos evitan, en general, los desagradables efectos posteriores y son menos peligrosos. Muchos pueden ser administrados mediante una simple inyección y relajan completamente todos los músculos.

Este hecho es muy importante, porque, de otro modo, las “contracciones musculares” del paciente dificultan la labor del cirujano. Las anestesias locales son ampliamente usadas en odontología y para algunas operaciones abdominales. La cocaína, y otras sustancias análogas, al ser inyectadas paralizan los nervios de la región. No puede sentirse dolor mientras los nervios estén así afectados.

La aparición de los anestésicos ofreció nuevas posibilidades para un gran número de operaciones difíciles, que requerían mucho tiempo para practicarlas.. Esto no constituyó, sin embargo, el final de los problemas del cirujano. Aproximadamente, la mitad de las operaciones terminaba de un modo fatal para el paciente. Toda operación torácica o abdominal significaba una muerte casi segura. Esto no era debido a una deficiente cirugía o falta de cuidado, sino a las infecciones subsecuentes a la herida.

Incluso a tan ilustres cirujanos como Robert Listón y James Syme, se les morían, por esta causa, muchos de sus pacientes. Las secuelas de las operaciones (gangrena, descomposición y pus) eran consideradas etapas obligadas de la curación.

Aunque algunos cirujanos griegos aconsejaron la conveniencia de lavarse las manos antes de intervenir a los pacientes, este aspecto fue olvidado y la mayoría de los médicos usaban la chaqueta manchada de sangre. Cuanto mayor fuera la cantidad de sangre de la chaqueta, mayor era la reputación del cirujano. Para superar las calamidades de la sepsia (infección producida por gérmenes) tenemos que llegar a Joseph Lister (1827-1912), un cirujano muy escrupuloso y eminente.

Desanimado por las vidas perdidas en los procesos postoperatorios, incluso de las más pequeñas intervenciones, se propuso averiguar la causa. Habiendo sido informado acerca de los trabajos de Pasteur sobre las fermentaciones, Lister dedujo que las heridas infectadas y la putrefacción eran debidas a los microbios existentes en el aire. Hoy sabemos que estaba en lo cierto.

Buscó algo con qué destruir los gérmenes y, durante un tiempo, usó preparaciones de ácido fénico. Trataba las heridas, los vendajes y todos los instrumentos con fenol para matar los gérmenes. Estos procedimientos antisépticos (contra los gérmenes) están reemplazados hoy por los sistemas asépticos (es decir, sin gérmenes), donde todas las cosas usadas en el campo operatorio se hallan esterilizadas (libres de gérmenes). De cualquier modo, fue a Lister a quien le cupo la honra de demostrar que la sepsia podía ser evitada.

El escenario quedaba ya preparado para posteriores avances en la cirugía y en la extensión del campo de las operaciones. Lister demostró el éxito de sus métodos y se desarrolló la cirugía conservadora (es decir, que cura los miembros en lugar de amputarlos) . Se pudo, entonces, abrir la cavidad corporal, incluso el cerebro, con pequeño riesgo, y continuaron apareciendo nuevas técnicas e instrumentales.

Las transfusiones de sangre y el descubrimiento de los antibióticos ayudaron al cirujano, y hoy pueden ser llevadas a cabo operaciones muy largas con bastante seguridad. Durante la segunda guerra mundial se han realizado avances espectaculares en el tratamiento de las heridas, principalmente debidos a los antibióticos y a la cirugía plástica.

Con todos los progresos de la anestesia y de las técnicas operatorias, el corazón seguía siendo intocable aún. Interrumpir la circulación de la sangre durante un minuto suponía un daño irreparable para el cerebro. Sin embargo, hace pocos años, se descubrió que, si se enfría el cuerpo por debajo de la temperatura normal, las necesidades de oxígeno disminuyen. Enfriando el cuerpo (hipotermia) por inmersión en agua helada o haciendo circular la sangre a través de uña máquina refrigeradora, se han realizado operaciones hasta de 45 minutos de duración. Ahora son posibles operaciones más largas, usando el corazón-pulmón artificial.

Esta máquina realiza la misión del corazón y de los pulmones, mientras aquél o alguna de las arterias principales están siendo intervenidas. El éxito de las operaciones a corazón abierto se debe al funcionamiento de estas máquinas.

Actualmente todas estas técnicas han sido superadas por la exponencial evolución tecno-informática del siglo XX, pero no hay dudas que la escalera al éxito de hoy, son aquellas grandes ideas y métodos con que se realizaron las primeras intervenciones quirúrgicas, las cuales, muchos de ellas no tuvieron finales felices, de todas maneras aquellos transplantes que parecían imposible, pudieron hacerse y abrir una gran esperanza de vida a millones de pacientes.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N° 91 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología -Historia de las Cirugías –

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2-La Medicina en la Antiguedad

3-La Medicina en Grecia Antigua

4-La Medicina en Roma Antigua

5-La Medicina en la Edad Media

6-La Medica en el Renacimiento

7-La Medicina en la Época Colonial Americana

8-Los Microorganismos

9-Historia de las Cirugías

10-Historia de la Medicina

Transmision de la Enfermedad del Sueño Mosca Tse Tse

Transmisión de la Enfermedad del Sueño-Mosca Tse Tse

La enfermedad del sueño es uno de los más terribles morbos tropicales, y se da en una amplia zona que cruza el continente africano. Es una de las numerosas enfermedades —que afectan tanto al hombre como a los animales— causadas por diminutos parásitos protozoarios, llamados tripanosomas. A la infección que producen dichos parásitos se la llama, técnicamente, tripanosomiasis.

Gran parte de la pobreza y el atraso existentes en África se atribuye al azote de esta enfermedad, pues hace que hombres y animales estén muy lejos de expansionarse en la que podría ser, de otro modo, una buena tierra. Hay diversas especies de tripanosomas, pero no todas son dañinas.

Ratas, ovejas y otros animales que, a menudo, están infectados no muestran signos de la enfermedad. La mayoría de las tripanosomiasis se da sólo en áreas tropicales o subtropicales.

Tenemos ejemplos como la enfermedad del sueño (África), la enfermedad de Chagas-Mazza (América tropical), la nagana (una enfermedad africana que afecta a los animales) y la surra, grave enfermedad de animales ungulados, que ataca en las regiones tropicales y subtropicales. Casi todos los tripanosomas son trasmitidos por insectos.

EL PARÁSITO

 Enfermedad del Sueño parasito

Trypanosoma gambiense

Los trinanosomas son minúsculos protozoos de la clase flagelados o mastigóforos. Su forma típica se muestra en la figura, pero durante su vida sufre distintas variaciones. Mediante un flagelo y su membrana ondulante, los tripanosomas se mueven libremente en la sangre del vertebrado que los recibe. El alimento y el % oxígeno son absor’ idos a través de su capa exterior (película), y los productos de desecho siguen la misma ruta. La reproducción se efectúa por simple división en dos o más individuos, con lo que consiguen formar una  gran  población   muy  rápidamente.

LA ENFERMEDAD DEL SUEÑO
Existen dos modalidades de esta enfermedad: la gambiense (causada por el Trypanosoma gambiense) y la rhodesiense (causada por el Trypanosoma rhodesiense).

La forma gambiense es la más común en el norte y el oeste de la región, así como laf rhodesiense se da en el sur y en el este, pero alcanzando más extensión. Se cree que el hombre es la única víctima del T. gambiense.

La forma gambiense de la enfermedad del sueño es la menos peligrosa, y los individuos afectados pueden continuar su trabajo durante algún tiempo. Estos individuos son una fuente importante de reinfección.

La enfermedad del sueño rhodesiense es mucho más rápida y aguda.

Generalmente, los individuos afectados se recluyen en sus viviendas —alejados, por tanto, de las moscas tsetse trasmisoras de la enfermedad—, y no constituyen focos importantes de reinfección. Los parásitos residen (en apariencia, sin causar daño alguno) en distintos animales domésticos, y pasan al hombre a través de las moscas.

Transmisión de la Enfermedad del Sueño-Mosca Tse Tse

Área de Distribución de la enfermedad del sueño

La enfermedad se propaga principalmente por diversas especies de la mosca tsetse  (Glospina palpalis.  G. morsitans). Los parásitos entran en el torrente sanguíneo del mamífero cuando la mosca los inocula.

La región donde la mosca pica se inflama, y la víctima sufre un proceso febril a medida que los parásitos se multiplican en la sangre. La enfermedad ocasiona una pérdida de peso considerable, especialmente cuando se debe a la variedad rhodesiense.

Después, los tripanosomas alcanzan el cerebro y la médula, produciendo temblores y letargía, síntomas característicos de los que se deriva el nombre de enfermedad del sueño. Si no se trata rápidamente, esta enfermedad es mortal.

Las distintas etapas pueden durar algunos meses (años incluso, en la variedad gambiense) antes de que se produzca la muerte. Fármacos de distintos tipos (incluyendo compuestos de arsénico) han resultado eficaces en algunos casos; probablemente, todas las infecciones pueden curarse si se tratan con suficiente rapidez.

Como hemos dicho, la enfermedad es trasmitida por las moscas tsetse del género Glossina. Estos insectos se alimentan de sangre (hematófagos); si pican a una persona o a un animal infectados, adquieren el parásito y lo trasmiten a individuos sanos.

Otros insectos chupadores de sangre pueden trasmitir también, de este modo, la tripanosomiasis. Sin embargo, en general, los tripanosomas no se trasmiten directamente, sino que sufren una serie de cambios dentro del cuerpo de la mosca tsetse, antes de infectar una nueva víctima.

Los tripanosomas de la enfermedad del sueño pasan a lo largo del esófago del insecto junto con la sangre que constituye su alimento. Muchos de estos parásitos son destruidos en el proceso digestivo.

Algunos sobreviven y se establecen en el intestino. Allí se multiplican rápidamente y, al cabo de dos o tres semanas (según la temperatura), los tripanosomas aparecen en las glándulas salivales del insecto.

Es entonces cuando la mosca puede trasmitir los parásitos en el momento de alimentarse. Durante su permanencia en el insecto, los tripanosomas experimentan varias etapas. En el intestino presentan, generalmente, una forma alargada; los que alcanzan las glándulas salivales son más cortos y anchos. Estas son las formas que rein-fectan al hombre.

No todos los tripanosomas siguen el mismo proceso que los de la enfermedad del sueño. El T. brucei es bastante similar a los de ésta, pero el T. vivax no se desarrolla en el intestino. Para completar el ciclo, los parásitos deben finalizar adheridos en el interior de la trompa (proboscis). Allí se reproducen, para pasar al conducto salival (hipofaringe), a través del cual se introducen en la sangre de la nueva víctima.

El T. congolense se desarrolla en el intestino antes de pasar a la proboscis y al conducto salival. La enfermedad de Chagas-Mazza es causada por el T. cruzi, pero no la trasmite la mosca tsetse, sino otros insectos también chupadores de sangre.

En este caso, la vinchuca (Triatoma infestans). Los parásitos se desarrollan en el intestino del insecto y pasan al exterior con las heces. Entran en el cuerpo humano por cortes o rozaduras en la piel. A veces, otros tripanosomas trasportados por Ja mosca tsetse también siguen este camino.

Una mosca tsetse se alimenta de la sangre de un animal infectado. Los parásitos procedentes de la sangre del animal entran en el cuerpo de la mosca. Al mismo tiempo, nuevos parásitos pasan de la  mosca al animal, a través de sus glándulas salivales.

LA MOSCA TSETSE
Las moscas tsetse pertenecen al género Glossina. Aparecen sólo en África, más frecuentemente en el sur del Sahara. Sus zonas de dispersión están restringidas, sin embargo, a ciertas localidades, tales como bosques rodeados por agua. No es frecuente encontrarlas en poblados o espacios abiertos.

Mosca Tse Tse

La Glossina palpalis es la principal portadora de la enfermedad gambiense del sueño. La variedad de Rhodesia es trasmitida, principalmente, por la G. morsitans.

Esta especie también es portadora del T. brucei, que causa la nagana en el ganado. Las moscas tsetse son un poco mayores que las vulgares, y tienen color marrón.

Biológicamente, presentan ciertas peculiaridades, como la de no poner huevos. Cada diez días, la hembra da a luz una larva, ya crecida, que ha sido alimentada por secreciones internas.

Al abandonar el cuerpo de la madre, la recién nacida comienza inmediatamente a escarbar en el suelo, donde forma un abultamiento.

La mosca adulta emerge al cabo de algunas semanas, y emprende una vida en la que se alimenta diariamente de sangre.

La erradicación de la enfermedad del sueño está directamente relacionada con el exterminio de la mosca tsetse, que trasporta la enfermedad. Hay varios tipos  de moscas, que presentan hábitos ligeramente distintos.

Por tanto, el exterminio se hace difícil, y con ninguno de los métodos intentados hasta el momento se consiguió un éxito completo. Los insecticidas han reducido el número de moscas tsetse en algunas áreas, pero este método resulta caro y, por sí mismo, no del todo satisfactorio.

Se consiguieron éxitos combinándolo con la eliminación de matorrales. La limpieza de los alrededores de lagos y ríos suprime las umbrías propicias a la mosca tsetse. La Glossina morsitans ha sido exterminada en algunas regiones sacrificando antílopes y otros animales de los que el insecto dependía, en gran medida, en cuanto a su alimentación. La limpieza de la vegetación y de las viviendas parece ser el medio más satisfactorio para el control de la mosca.

Fuente Consultada
Revista TECNIRAMA N°128  Encilopedia de la Ciencia y la Tecnología – Enfermedad del Sueño –