Las Monedas

Origen del Helado Historia de los Primeros Helados

Historia y Origen del Helado

Esa golosina que tanto apreciamos en los calurosos meses de verano tiene una historia y un pasado ilustres. Entre los ricos egipcios y los persas estuvieron de moda las bebidas heladas; gustaban especialmente del jugo de frutas y del agua azucarada, a la que agregaban distintas esencias aromáticas, enfriando el refresco con hielo. Según podemos apreciar examinando antiguos grabados, los persas daban a estos helados la forma de un huevo y los lamían al igual que suelen hacerlo los niños de hoy.

Los romanos fueron muy afectos a las bebidas heladas; se cuenta que Julio César tomaba grandes cantidades para reponerse de las fatigas de sus expediciones militares. Los árabes gustaron a tal punto de ellas, que nuestra actual palabra sorbete deriva precisamente de su lengua.

Empero, la crema helada, esto es, lo que en la actualidad llamamos helado, data del siglo xvi y nació en la ciudad de Florencia; su invención se debe a Bernardo Buontalenti. Este delicioso manjar tuvo sus enemigos y sus apasionados defensores; entre estos últimos contó con Catalina de Médicis (1519-1589), quien lo introdujo en la corte de Francia e hizo venir de Florencia a dos expertos en la fabricación de helados.

En la antigua Grecia se practicaba ya la costumbre de mejorar ciertos postres, frutos, golosinas y bebidas mediante su enfriamiento. El griego alejandrino Ateneo refiere en su libro «El banquete de los sofistas» —en el cual describe la vida y las costumbres del siglo III antes de Cristo— los procedimientos empleados para conservar la nieve durante el verano, en cuevas o sótanos subterráneos, existentes entonces en las casas ricas.

Un siglo más tarde encontramos en Florencia, en Napóles, en Venecia, en Palermo, gran número de fabricantes de helados, quienes trataban de hallar nuevas recetas para su especialidad, nuevos adornos, nuevos gustos; entre éstos merecen destacarse la espuma florentina, las tortas heladas napolitanas y sicilianas, la bomba napolitana, el arlequín o helado mixto de origen veneciano.

En 1660, el florentino Procope Coltelli abrió en París el primer establecimiento en que se servían helados; fue el famoso Café Procope, al que concurrían, hasta el siglo pasado, la gente elegante, los literatos, los artistas y los políticos.

Procope fue también el inventor de la máquina para fabricar helados que aún hoy se usa en muchos hogares, y que consta de un receptáculo con una espátula batidora, colocado en un recipiente mayor que contiene hielo. Además del Café Procope, ubicado enfrente de la Comedie Francaise, que había sugerido a su propietario la idea de dar a cada variedad de helados el nombre de un artista de moda, también adquirió renombre el Café Napolitano. Su primer propietario fue Tortoni.

Florentinos, venecianos, sicilianos y napolitanos llevaron a todos los países de Europa la afición por los helados, aunque hasta el siglo pasado éstos quedaron reservados para las mesas de los ricos. Existen a este respecto numerosas anécdotas; las crónicas de la época relatan frecuentes querellas entre damas de la alta sociedad que trataban de lograr para sí, ofreciéndoles un mayor salario, a tal o cual heladero italiano.

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La auténtica crema helada, tal como la conocemos hoy, fue servida por primera vez en Florencia en el siglo XVI. Catalina de Médicis llevó a París a dos heladeros expertos, introduciendo así el uso de los helados en la corte de Francia. Aquí vemos a Catalina de Médicis, durante una recepción que ofreció en su palacio de Florencia, recibiendo de manos de su servidor una copa de crema helada. El delicioso manjar constituía, entonces, un exótico ofrecimiento para los invitados.

Tal uso de los helados fue introducido en Inglaterra en 1860 por un cocinero de Catania quien, en un banquete celebrado en el corazón político y comercial de Londres, habría presentado una enorme torta helada, tan artísticamente decorada que suscitó la envidia de los demás cocineros del Reino Unido. También se cuenta que Carlos I de Inglaterra asignó la fabulosa remuneración de 20 libras esterlinas anuales a su cocinera y especialista de helados en forma de huevo, con cucurucho de vainilla, relleno de pasta de grosella.

El Renacimiento, junto con otros refinamientos en las costumbres nacidos en el mundo antiguo, volvió a usar de esta práctica culinaria. Fueron reposteros árabes quienes introdujeron en la Europa medieval el sorbete, servido primero en los palacios de los grandes señores, y más tarde ofrecido al público por los pasteleros de Siria, Egipto y la España musulmana. Reposteros italianos tienen el mérito de haberlo introducido en las cortes de los príncipes, y de haber creado no pocos de los tipos de helados y refrescos todavía en uso.

Las recetas secretas que utilizaban los heladeros italianos pudieron al fin ser descubiertas por un chef francés, llamado Clermont, a fines del siglo XVII. Clermont emigró a los Estados Unidos y estableció allí una fábrica de helados; esta industria prosperó en muy poco tiempo.

helado cucuruchuLa forma cónica de los helados y otras modalidades que han facilitado su consumición en todo momento y en cualquier lugar son debidas a los americanos del Norte, cuyo espíritu práctico hizo de esta golosina un manjar popular.

Mas no sólo lo colocaron al alcance de todos (quedando desprovista su fabricación del sello especial que le dieron sus inventores), sino que confeccionaron nuevas recetas y convirtieron los helados en parte integrante de la alimentación diaria, para felicidad de los niños y de los que ya no lo son.

Sin embargo, los helados italianos seguían teniendo el mayor éxito. En 1850, el veneciano Sartorelli organizó un pintoresco desfile de 900 carritos de heladeros ambulantes a través de la ciudad de Londres.

Diez años más tarde, en Nueva York, otro italiano imitaba su ejemplo, desafiando de este modo a quienes ya creían entrever el declinar de esa pequeña industria, que no cesa de progresar acelerada y entusiastamente.

Ya dijimos que, en nuestros días, los helados no son considerados como una golosina sino como un alimento; en los Estados Unidos existen escuelas en las que se imparte enseñanza especial a los futuros fabricantes de helados; estos establecimientos poseen laboratorios químicos perfectamente equipados.

Una estadística de 1980 demuestra que cada habitante consume por año, en los Estados Unidos, unos 70 kilogramos de icecream. América latina, por su parte, es una gran consumidora de helados; aunque no disponemos de estadísticas, basta observar los quioscos, los carritos ambulantes, los innumerables vendedores con conservadoras de frío de distintos tipos, que en los meses de verano se instalan en los lugares de gran afluencia de público, o recorren los parques, plazas y paseos, y hasta los apartados barrios de las ciudades y de los más alejados suburbios.

Para concluir esta breve reseña, transcribiremos el elogio que escribió Giuseppe Parini, uno de los grandes poetas italianos del siglo XVIII:

A un mismo tiempo la nieve se apresa
y la fresa gentil con su suave perfume
que de lejos traiciona su ansiada presencia,
el limón saludable y la más dulce crema.

Parini, autor de poesías de tono austero, hallaba, pues, motivo de inspiración en las deliciosas y aromáticas cremas de frutas heladas.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo I Historia del Helado – Editorial CODEX

Gas de Alumbrado Historia y Obtención del Gas de Hulla

Historia del Gas de Alumbrado
Obtención del Gas de Hulla

Felipe Lebón, químico francés nacido el 29 de mayo de 1769, fue quien, gracias a prolongados e ingeniosos experimentos, hizo posible el empleo, para el alumbrado, de los gases producidos por la destilación de la madera.

Un día, mientras se ocupaba de una máquina de combustión, colocó en un recipiente de vidrio, resistente al fuego, un puñado de viruta de madera y lo expuso al calor de la llama; casi en seguida vio salir un humo negro de olor acre. Este hecho despertó su curiosidad, y deseoso de investigar, acercando una bujía encendida, el humo se transformó en fuego. Lebón acababa de encender la primera lámpara de gas.

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 El descubrimiento del gas de alumbrado está ligado principalmente al nombre del ingeniero francés Felipe Lebón. Realizó un experimento, colocando viruta de madera en un recipiente de vidrio, que expuso al fuego. El orificio de dicho recipiente estaba obturado por un corcho que permitía el paso de un tubo también de vidrio; aproximó luego la llama de una bujía al humo que salía de este último, y el humo se encendió. Lebón había descubierto así el primer tipo de lámpara de gas, punto de partida de una serie de experiencias.

El químico comprobó luego que no sólo de la madera, sino también de otros combustibles y en particular de la antracita, se desprendía un gas que convenía al alumbrado y a la calefacción. Consiguió purificar este gas negruzco y picante, haciéndolo pasar por medio de un tubo, a una botella sumergida en un recipiente lleno de agua: el gas abandonaba entonces sus substancias bituminosas y acidas, y podía ser recogido en estado puro.

El simple dispositivo creado por Lebón  se ilustra abajo sobre la manera en que funcionan las fábricas de gas. Todos los elementos de que estas últimas constan se hallan en aquél: el dispositivo de destilación (retorta), el sistema de purificación (depurador y condensador) y el recipiente para recoger el gas: gasómetro.

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He aquí otro experimento de Lebón: la retorta que contiene carbón es sometida a la acción del fuego; el calor produce la descomposición del carbón. Los productos gaseosos que derivan de la destilación son conducidos por medio de tubos a los dispositivos de depuración (condensador y depurador), donde se despojan de las substancias bituminosas y ácidos. El gas es recogido en el gasómetro en estado puro.

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Esquema de una fábrica de gas moderna. La preparación está basada en él principio descubierto por Lebón; en la retorta (A) se destila la hulla. Los productos gaseosos así obtenidos pasan a un recipiente (B), en el que se recogen el alquitrán y el agua amoniacal, mientras el gas es enfriado una primera vez. De allí pasa a los conductos de enfriamiento y a los lavadores (C). El gas contiene aún dosis mínimas de alquitrán y agua amoniacal, que serán completamente eliminadas después de atravesar los dispositivos provistos de filtro de carbón y cal apagada (D) y los dos pequeños pozos (F y G). Luego de estas etapas, el gas llega puro al gasómetro (E), por el conducto (H), y sale del tubo (K) listo para el consumo.

En 1799, Felipe Lebón anunció su descubrimiento al Instituto de Francia y patentó su termolámpara, destinada a dar luz y calor.

Todo centro urbano posee una planta donde se destila la hulla para obtener de ella no un gas de alumbrado, que desde hace ya mucho tiempo ha sido reemplazado por la electricidad, sino otro que combinado con diversos elementos sirve  para la cocina, la calefacción y otros usos.

El carbón mineral, colocado en grandes retortas de arcilla refractaria, impermeables al aire, es llevado a una temperatura muy elevada. El espeso vapor que se desprende del mismo, es una mezcla de gas (hidrógeno y carbono), betún y amoníaco. El gas es conducido a través de un tubo hasta los aparatos purifícadores.

En las retortas queda el carbón consumido (coque), esponjoso, liviano y buen conductor. Adherido a las paredes de la misma queda otro carbón, que recibe el nombre de carbón de retorta, y es empleado en la fabricación de electrodos.

En los dispositivos de depuración, el gas es lavado en agua, e inmediatamente enfriado. Por este procedimiento se eliminará el alquitrán, materia viscosa de color castaño rojizo, con reflejos brillantes.

El gas pasa luego a través de dos filtros constituídos por carbón apilado y cal. Es allí donde se recoge el amoníaco, del cual se extraerán sales, de gran utilidad en la industria y la agricultura. Por último es envasado en grandes garrafas metálicas; el carbón está listo para el consumo.

El alquitrán, que, como se sabe, es un subproducto de la destilación de los gases, se empleaba en el calafateo de los barcos, en la fabricación de barnices para maderas y en la protección de cordajes expuestos a la humedad, sin hablar de su uso como desinfectante. Mezclado con arena o pedregullo, sirve para el mantenimiento de las rutas, hoy todavía utilizado.

Por otra parte, la química extrae del alquitrán, la sacarina, que posee un gran poder azucarante; el ácido fénico, poderoso desinfectante; la naftalina, la bencina y la anilina, utilizada en la preparación de colorantes; la parafina, especie de cera mineral, y otras numerosas substancias químicas, entre las que figuran las esencias artificiales de violeta y almendra, aceites pesados y livianos, y el ácido pícrico, de gran utilidad en las industrias.

Felipe Lebón, infatigable investigador, se estableció en el campo y allí trabajó en la instalación de un laboratorio-fábrica, que consideraba de gran importancia. Luego de muchos sacrificios, y creyendo que el éxito estaba próximo, buscó subsidios y protecciones para realizar sus experimentos en gran escala.

Sólo halló desconfianza. Desesperado, decidió agotar todos sus recursos. Alquiló en París un hotel e instaló allí hornos y retortas; practicó orificios en las paredes de las habitaciones para hacer pasar, a través de los mismos, tubos que prolongó hasta las paredes exteriores y que un día dejaron escapar el gas tan esperado . . . Millares de luces brillaron en torno al inmueble, confiriéndole un aspecto fantástico. Al día siguiente, Lebón era célebre.

Napoleón, al conocer estos hechos, autorizó al químico a construir, ert el bosque de Rouvray, un equipo para la destilación de la madera y la producción del gas de alumbrado, con la condición de producir ácido acético y alquitrán, elementos que debían ser enviados a Le Havre para las necesidades de la marina imperial. Así pareció iniciarse para el inventor un período de prosperidad. Pero la maldad y la envidia no le dieron tregua, y su tranquilidad nunca fue total.

Otro grave inconveniente se le presentó, cuando una furiosa tormenta destruyó gran parte de las instalaciones.  Superando todos  los  obstáculos,  el  desdichado hombre de ciencia reconstruyó cuanto había sido dañado. Mas, al poco de concluir esta empresa, un trágico y misterioso fin habría de arrancarlo de sus experimentos.

Lebon Felipe y el gas de alumbrado

El 2 de diciembre de 1804, al volver de la fiesta de la coronación de Napoleón I, Lebón fue asesinado. ¿Por quién? ¿Por qué? No se ha podido saber. Algunas personas que se dirigían hacia los Campos Elíseos encontraron a la mañana siguiente, al pie de un árbol, el cuerpo del químico, atravesado por trece puñaladas. Tenía entonces 35 años.

Uno de sus socios, poco escrupuloso, se apoderó de los beneficios aportados por los trabajos que Lebón realizara en Rouvray, y la desdichada viuda se vio obligada, ante su angustiosa situación, a solicitar ayuda al Gobierno.

Por esta época, Guillermo Murdoch y Jaime Watt trabajaban en el perfeccionamiento de la fabricación del gas de alumbrado.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo I Editorial CODEX – Historia del Gas de Alumbrado –

Historia de los Materiales Naturales Usados Por El Hombre

HISTORIA DE LOS MATERIALES NATURALES MAS USADOS POR EL HOMBRE

La naturaleza siempre ha suministrado al hombre abundancia de materiales, pero rara vez en forma inmediatamente adecuada a sus necesidades.

A los materiales de la naturaleza, el hombre ha tenido que agregar su propio trabajo y su propia inventiva para obtener precisamente lo que necesitaba. Desde tiempos muy remotos, el hombre ha hecho uso no sólo de las plantas y los animales, sino también de elementos no vivientes del mundo que lo rodea: piedras, arcilla y arena de la superficie terrestre; pedernal, carbón y metales de la profundidad de la tierra.

La arcilla es de poca utilidad, a menos que el hombre pueda modelarla y cocerla y transformarla en vasijas duraderas o en ladrillos.

No es mucho lo que el hombre pudo hacer con una piedra, excepto arrojarla para cazar algún pequeño animal, hasta que aprendió a romperla, para hacerle un borde filoso, como el de un cuchillo.

vida del hombre en el neolitico la ceramica

Ni siquiera los miles de plantas y animales diferentes pudieron proveer al hombre cumplidamente de comida hasta que aprendió bastante acerca de ellos: cómo seleccionar las plantas que necesita y cómo cultivarlas precisamente donde las necesita; cómo procurarse y cómo alimentar a los animales que pueden ayudarle, y cómo sacar de ellos un mayor provecho.

tejedor en el neolitico

El hombre utiliza una de los cientos de plantas que cultiva —lino— y uno de las docenas
de animales que ha domesticado —la vaca—.

El hombre ha cultivado el lino y cuidado vacas desde el período neolítico. De lino el hombre saca tres cosas: alimento para el ganado, aceite, que puede mezclar con varios pigmentos para hacer pinturas, e hilo.

Puede no haber sido necesario ingenio alguno para usar la paja del lino como forraje, porque debe suponerse que el ganado hambriento lo consumía espontáneamente.

Pero debe haber demandado gran ingenio descubrir cómo transformar los productos de desecho del lino en duras tortas, que pueden ser conservadas hasta el invierno, cuando los pastos son pobres. Obtener aceite del lino demandó la creación de cierto tipo de prensa, y transformar el lino en una tela, destreza en varias artesanías, incluyendo el hilado y el tejido.

Cuando el hombre por primera vez cuidó vacas es dudoso que haya obtenido leche de ellas, porque el ganado que vive en estado salvaje generalmente produce sólo lo suficiente para alimentar a sus terneros.

De manera que debieron pasar muchos siglos de cuidados hasta que los primitivos granjeros comenzaran a obtener leche en abundancia. Muchos más debieron pasar hasta que aprendieran a hacer y conservar manteca y queso.

Y la leche se ha usado para hacer helados sólo durante los últimos dos o tres siglos, lo que constituyó un lujo, hasta que, en los últimos 50 años años, se divulgaron las heladeras y aquéllos pasaron a ser un alimento habitual.

vaca en antiguo egipto

Ciertamente el hombre usó pieles de animales para hacer su vestimenta y para cubrir sus refugios ya en el Paleolítico, pero el arte de hacer cuero suave, limpio y flexible se ha perfeccionado solamente en tiempos civilizados.

Tal vez el ejemplo más notable de la habilidad del hombre para transformar materias primas es la manera de utilizar las selvas que le ofrece la naturaleza. Los grandes bosques nórdicos, que se extienden a través del Canadá, la Unión Soviética y grandes áreas de Finlandia y Escandinavia cubren casi diez millones de kilometros cuadrados de tierra. Los bosques tropicales cubren enormes áreas del Brasil, África Central e Indonesia.

Durante muchos miles de años el hombre usó la vasta provisión de madera del mundo para combustible, muebles y construcciones. Actualmente, con el carbón, el gas, el petróleo, la electricidad y la energía atómica a su disposición, el hombre quema relativamente poca madera.

Con el transcurso de los siglos, a medida que se ampliaba el número de nuevos materiales, la madera jugaba cada vez un papel menor en la construcción. Aun en la fabricación de muebles la madera, en cierto modo, ha dejado su lugar a los metales y a los materiales plásticos.

uso madera en la antiguedad

Sin embargo, aunque algunos de los antiguos usos de la madera están declinando, el hombre, en realidad, utiliza los bosques actualmente más que lo hizo nunca en el pasado.

Cada año muchos millones de toneladas de pulpa de madera se usan en la industria química, en la producción de varios productos celulósicos, incluyendo celuloide, rayón, plásticos, explosivos, adhesivos y barnices.

Además la madera nos provee de considerables cantidades de azúcar, glicerina, ácidos grasos y alcohol.

Los corchos hechos de corteza de alcornoque; trementina, que es, la resina oleosa de los pinos; madera terciada, chapas y fósforos provenientes de árboles de distintas clases. Todas las otras figuras están dedicadas a la fabricación del papel. El volumen de esta industria se ha multiplicado cientos de veces en el siglo pasado.

El arte de hacer papel comenzó hace casi 2.000 años en la China y el material principal usado entonces eran los trapos, que se empapaban en agua durante un largo período, y luego se convertían en pulpa.

El secreto de la fabricación del papel se extendió a Bagdad, durante el tiempo del gran imperio árabe, y de aquí a España y el resto del mundo occidental.

uso del papel en china antigua

Durante varios siglos los trapos fueron la principal materia prima para su fabricación, pero hoy en su mayor parte nuestro papel, y prácticamente todo el usado en la producción de periódicos y revistas, se hace de pulpa de madera, a menudo mezclada con cantidades relativamente pequeñas de caolín y otras substancias.

Los molinos papeleros generalmente se construyen cerca de corrientes de agua, de modo que la madera de allende los mares pueda traerse por barco directamente hasta sus puertas.

Los países productores de papel más importantes son Canadá y los Estados Unidos, que, juntos, producen las dos terceras partes de la provisión mundial. Luego siguen Finlandia,  y Japón.

Otro material muy utilizado para telas, fue la seda natural, de origen oriental. Según la tradición china, la seda se descubrió en el año 2640 a C., en el jardín del emperador Huang Ti.

De acuerdo con la leyenda. Huang Ti pidió a su esposa Xi L.ingshi que averiguara qué estaba acabando con sus plantas de morera. La mujer descubrió que eran unos gusanos blancos que producían capullos brillantes.

Al dejar caer accidentalmente un capullo en agua tibia, Xi Lingshi advirtió que podía descomponerlo en un Fino filamento y enrollar éste en un carrete.

Había descubierto cómo hacer la seda, secreto que mantuvieron bien guardado los chinos durante los siguientes 2000 años. La ley imperial decretó que todo aquel que lo revelara sería torturado hasta morir.

Hay un producto sumamente importante en las selvas tropicales del cual nada sabían los europeos hasta que Cristóbal Colón regresó de su segundo viaje al Nuevo Mundo: el caucho. Ciertas tribus indígenas de la América ecuatorial hacía mucho que sabían extraer el líquido pegajoso que nosotros llamamos látex de la cauchera o hevea.

Se dice que algunos indios extendían el látex sobre la planta de sus pies y lo dejaban endurecer, fabricando de este modo las» primeras suelas de goma.

Durante casi dos siglos y medio los europeos poco se interesaron por el nuevo material. Luego dos franceses publicaron un tratado acerca del caucho, en el cual le daban el nombre de caoche, de dos palabras peruanas que significan «madera que fluye».

Desde 1750 hasta hace unos 50 años el caucho se recolectaba exclusivamente en Brasil. Los «seringueros» o caucheros penetraban en las selvas en compañía de nativos, hacían incisiones en las plantas de hevea, calentaban el látex sobre el fuego, formaban grandes bolas y las embarcaban en el puerto de Manaos, a orillas del Amazonas.

Durante el siglo XVIII dos franceses, Hérissant y Maquer, hallaron la manera de disolver el caucho en trementina y éter, y un inglés, Samuel Peel, descubrió cómo usar esa solución para impermeabilizar.

En 1823, un escocés, Carlos Mackintosh, fabricó una substancia impermeable mejor con caucho tratado con benzol y empezó a producir abrigos impermeables en gran escala.

Aún más importante es que ideó un proceso por el cual el látex puede ser mantenido en estado líquido durante largos períodos. Así el caucho puede ser convenientemente exportado en tanques adonde se necesite.

Un norteamericano, llamado Carlos Goodyear  descubrió cómo dar más dureza y resistencia a la goma, calentándola con azufre y varios productos químicos, proceso al que llamamos vulcanización.

En esta etapa, se había aprendido muchísimo acerca de la manera de preparar el caucho, pero aún no se había hallado su aplicación en gran escala.

Mas el ciclismo y el automovilismo iban a surgir y los caminos aún eran deficientes. En 1888, un escocés, Juan Boyd Dunlop, patentó la primera cubierta neumática de goma de resultado satisfactorio, y desde entonces la demanda del caucho aumenta sin cesar.

Uso del algodon en la antiguedadLos hombres civilizados usaron el algodón mucho antes de enterarse de la existencia del caucho.

Efectivamente, telas hechas con aquél existieron en la India antes de Cristo. Sin embargo, hasta hace dos siglos estas telas eran un lujo que relativamente poca gente podia permitirse.

Tres cosas fueron necesarias para abaratar el algodón: áreas más extensas de cultivo, métodos más rápidos de separación de las semillas de la borra o pelusa que las rodea y mejores métodos de hilado y tejido.

Hasta florecer, la planta del algodón necesita un clima cálido y gran cantidad de lluvia. Una vez que las flores han caido y sus vainas fibrosas se han formado, necesita calor y tiempo seco.

De modo que las zonas donde se desarrolla bien son limitadas. Pero durante los siglos XVII y XVIII una extensa región ideal para su cultivo se halló en el sudeste de los Estados Unidos.

La inmensa cantidad de mano de obra requerida para separar las semillas de la borra fue suministrada por los esclavos negros traídos a América, desde la costa occidental de África.

Mientras tanto, los refugiados protestantes de Flandes, muchos de los cuales eran hábiles obreros del algodón, se habían establecido en las regiones donde, desde antiguo, se tejía la lana de Inglaterra. Pronto Lancashire se convirtió en el centro manufacturero de algodón más importante del mundo, y allí constantemente se inventaban nuevas técnicas.

Otro material que ha jugado un rol importante en la vida del hombre fue en carbón, un combustible sólido de origen vegetal.

En eras geológicas remotas, y sobre todo en el periodo carbonífero (que comenzó hace 362,5 millones de años), grandes extensiones del planeta estaban cubiertas por una vegetación abundantísima que crecía en pantanos, que mediante un proceso natural de movimientos y presiones durante millones de años se transformó en un combustible vital para la sociedad.

Existen diferentes tipos de carbón que se clasifican según su contenido de carbono fijo: turba, lignito, antracita, grafito, etc. y todos han tenido utilidad. (Ampliar: carbón)

A mediados del siglo XVIII, sir Ricardo Arkwright (imagen abajo) inventó un nuevo aparato de hilar que se podía accionar hidráulicamente, y poco después, Jacobo Hargreaves y Samuel Crompton produjeron aún mejores máquinas de múltiples husos. A los pocos años, Edmundo Cartwright inventó un nuevo telar movido por energía hidráulica.

Richard Arkwright (1732-1792), inventor

De modo que hacia los comienzos del siglo XIX Lancashire estaba en condiciones de elaborar más algodón del que América podía cultivar.

Lo único que detenía la producción era el hecho de que las semillas todavía debían separarse a mano de la borra, y por más intensamente que un esclavo trabajase no podía preparar más que unos pocos kilogramos de algodón en una semana entera.

Más aún, los días de la esclavitud ya estaban contados. En 1833 terminó en todas las partes del Imperio británico y en 1865 cesó en toda América.

Por este tiempo Eli Whitney había inventado su famosa desmotadora. Trabajando con ella un hombre podía preparar más algodón en una hora que antes en varios días.

Desde entonces las plantaciones de algodón crecieron rápidamente en América. Sin embargo, la demanda fue tal, que se convirtieron en regiones algodoneras muchas tierras de la India, Egipto, Nigeria, Sudán y el Congo.

Al tejer, miles de hilos se colocan paralelamente entre sí en un gran marco, para formar la urdimbre de la tela. Un eje, colocado detrás del telar, gira lentamente, dividiendo estos hilos en dos o más capas, que suben y bajan alternadamente.

Una lanzadera que arrastra un hilo pasa entre las capas a cada movimiento y así los nuevos hilos, que constituyen la trama, se entrelazan con los de la urdimbre y queda formada la tela.

Gran Bretaña ya no ocupa el supremo lugar en la manufactura del algodón. Otros países europeos producen, en conjunto, tres veces más tejidos de algodón que Gran Bretaña, mientras que los Estados Unidos y el Japón son también grandes productores de los mismos.

Respecto a los metales, muy pocos metales se encuentran en la naturaleza en estado puro o casi puro. Fue sólo cuando el hombre aprendió a hacer fuego y construir fraguas cuando pudo extraer cobre, estaño y hierro de sus minerales.

De manera que en los primeros tiempos todos los metales eran escasos, y, en sentido muy real, todos los metales eran preciosos.

Pero durante varios miles de años la gente civilizada en todas partes ha considerado dos metales —el oro y la plata— como especialmente preciosos, en parte por su escasez y en parte porque pueden ser labrados y transformados en adornos hermosos. Y precisamente porque se los ha considerado así, el oro y la plata han jugado un papel importante en la historia del hombre.

La forma más primitiva del comercio era por trueque o directo intercambio de mercaderías. Pero el intercambio puede ser muy difícil y hacer perder mucho tiempo.

Si un agricultor primitivo tenía más ganado del que necesitaba y no suficiente trigo para hacer pan, solamente podía resolver su dificultad cuando encontraba a otro hombre con demasiado trigo y muy poco ganado. Aun entonces, probablemente, habría una larga discusión acerca de cuántas vacas eran equivalentes a determinadas bolsas de trigo, puesto que el valor del trigo variaría de año en año y de lugar en lugar, según que la cosecha hubiese sido buena, mala o regular.

Hace tres o cuatro mil años, mercaderes de la Mesopotamia hallaron un método para superar tales dificultades.

Advirtieron que en todas partes la gente quería plata, de manera que antes de emprender sus viajes comerciales cambiaron sus propias mercancías por pequeñas barras de plata, que se transportaban con facilidad. Casi todos los pueblos con los que se encontraban estaban dispuestos a aceptar la plata a cambio de toda clase de mercancías y servicios.

Más tarde, para evitar la molestia de pesar la plata cada vez que compraban cosas, estos mercaderes estamparon el peso y una garantía de pureza en cada barra de plata.

Fueron estas barras estampadas las que sugirieron la idea de las monedas de oro y plata, hace unos dos mil años tales monedas ya se usaban en muchas partes de Europa y Asia, y hasta la fecha el oro, especialmente, continúa siendo uno de los más importantes medios de intercambio.

El oro se encuentra principalmente en las arenas aluviales -—arenas que las aguas de los ríos han desprendido de las rocas en tiempos pretéritos— y en ciertas capas profundas de cuarzo.

Los países más productores de oro en la actualidad son Sudáfrica, Canadá, los EE. UU. y Australia, y muy probablemente la Unión Soviética, que tiene vastas zonas auríferas en los montes Urales y hacia el este del lago Baikal. Los mayores poseedores de oro son Suiza (cuya reserva de oro es igual a la de todos los países de Asia juntos), los EE. UU. y Bélgica.

El oro y la plata siempre han sido considerados como símbolos de riqueza. Pero si por riqueza queremos decir capacidad de vivir una vida más satisfactoria, entonces los metales más comunes, como el plomo, el cobre y el hierro, han hecho más por el bienestar general de la humanidad que lo que jamás hayan hecho el oro o la plata.

Con plomo se hicieron los primeros aljibes higiénicos y sistemas de cañerías de agua; con el cobre y el estaño el hombre avanzó de la Edad de Piedra a la de Bronce; con el hierro se hicieron las máquinas y motores que dan, en nuestro tiempo, preponderancia a las industrias dentro de la civilización. Estos metales llamados comunes, junto al aluminio —el nuevo metal— constituyen todavía el grueso de la riqueza en metales que el hombre extrae de la tierra.

Además de usar metales extraídos de los minerales que se encuentran bajo tierra, el hombre ha explotado los mismos materiales que forman la corteza terrestre.

Durante muchos cientos de años, ha usado granito y piedra arenisca para las construcciones y los caminos; piedra caliza y mármol para la estatuaria; calizas para la producción de cal; arena y cuarzo para la fabricación del vidrio; arcilla para hacer vasijas y ladrillos.

Son los materiales comunes de la naturaleza los que más han contribuido al bienestar y progreso del hombre; pero las piedras raras de la tierra son las que él valora más: los rubíes y diamantes, zafiros y esmeraldas, amatistas y berilos.

Sin embargo, como al oro y la plata, a las piedras preciosas les ha tocado un papel especial en la historia del hombre y un índice de esto se puede ver hoy en los letreros de los comercios: «Joyero y relojero».

La artesanía del joyero ha florecido durante 4.000 años y los joyeros de la antigua Grecia, Egipto y Mesopotamia se contaban entre los más hábiles artesanos de su tiempo.

Realmente debían serlo, porque las diminutas piedras preciosas que manejaban tenían que estar elegante y firmemente engarzadas en oro y plata, de modo tal, que sólo un mínimo de su brillante superficie quedara oculta.

Así, cuando se necesitaron algunas pequeñas herramientas de precisión, los joyeros fueron los hombres más aptos para hacerlas.

Así también, en los siglos XVI y XVII, en Europa, cuando se empezaron a usar los relojes de bolsillo, fue el joyero quien naturalmente debía dedicarse al nuevo oficio de relojero, la primera industria de instrumentos de precisión y la predecesora de toda la ingeniería de precisión del mundo moderno.

Las piedras preciosas deben su valor a su belleza y escasez; y casi todas ellas son formas raras de substancias comunes. La amatista —que en griego significa preventivo de la intoxicación— es una forma cristalina del cuarzo, que contiene ciertas impurezas; el rubí y el zafiro, también formas cristalinas, son óxido de aluminio, el cual forma parte de todas las arcillas; y el diamante, la más cara de todas las piedras preciosas, es un cristal de carbono puro, químicamente casi idéntico al carbón.

El diamante ocupa un lugar muy especial entre las piedras preciosas, porque es el más duro de todos los materiales conocidos y se puede usar para cortar substancias que no cederían a la hoja del mejor acero.

Más de dos tercios de los diamantes que se sacan de las minas de todo el mundo vienen del Congo, donde son extraídos de sedimentos aluviales.

La mayor parte de la producción consiste en diamantes industriales. Sudáfrica, con sus famosas minas de Kimberley, produce principalmente diamantes no industriales de gran calidad, a menudo extraídos de cráteres y galerías de volcanes extinguidos. Brasil, que fue en un tiempo la fuente más importante de tales diamantes, ocupa ahora el segundo lugar, después de Sudáfrica.

Fuente Consultada:
La Técnica en el Mundo Tomo I CODEX – Globerama – Editorial Cuántica

Hechos Mas Importantes de la Historia de la Humanidad Acontecimientos

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GRANDES HECHOS Y ACONTECIMIENTOS DE LA HISTORIA

1-Diez Fechas

2-Diez Documentos

3-Grandes Teorías

4-Grandes Inventos

5-Grandes Científicos

6-Hechos Destacados

7-Grandes Tragedias

8-Principales Guerras

9-Grandes Ideologías

10-Grandes Ideas

11-Línea del Tiempo

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SIGLO XV: La imprenta, la revolución de las letras
La idea de imprimir imágenes con bloques de madera o metal no era nueva, pero la idea de utilizar letras individuales hechas a mano para crear las diferentes páginas del texto era revolucionaria. Fue introducida por primera vez en Europa por Johannes Gutenberg de Maguncia, Alemania, a partir de 1450.

Aunque se podían requerir 50.000 caracteres para formar un libro extenso como la Biblia, una vez armada, la misma obra podía ser reproducida-miles de veces. Para 1520 había más de 200 diferentes ediciones impresas de la Biblia en varios idiomas, que representaban en total, tal vez, 50.000 copias individuales.

No obstante, aunque la imprenta ya estaba bien establecida en Europa, los trastornos religiosos de la Reforma transformaron su comercio en una gran industria: en Alemania aparecieron un total de 150 publicaciones distintas en 1518, 570 en 1520 y 935 en 1523, alcanzando sus ventas totales quizás 500.000 copias.

Aunque algunas de ellas estaban en latín, el idioma tradicional del debate erudito, la mayoría estaba impresa en lengua vernácula. Podían ser leídas, o escuchadas y comprendidas por casi todos. Un número considerable de estas nuevas obras fue escrito por un solo hombre: Martín Lutero. De los 935 libros publicados en Alemania en 1523, 183 provenían de su pluma y algunas de sus publicaciones posteriores fueron impresas en tiradas de 100.000 ejemplares.

SIGLO XVIII: La Revolución Industrial en Inglaterra

Esta revolución productiva marca un hito fundamental en la era moderna que comenzó en el siglo XVIII. Antes de 1800, regiones como West Riding de Yorkshire, Lancashire sur y West Midlands presentaban muy poco desarrollo urbano. La industrialización en el siglo XVIII no se caracterizó por conurbaciones -que son un fenómeno del siglo XIX— sino por un aumento gradual de los asentamientos industriales todavía rurales.

La localización de la industria estaba sólo comenzando en 1800. La manufactura de textiles de lana estaba muy dispersa, aunque existía cierta especialización local, fundamentalmente ligada a la disponibilidad de agua. Los paños finos y las sargas requerían procesos industriales que demandaban grandes cantidades de agua; no ocurría lo mismo con la fabricación de frazadas, franelas y telas de lana peinada.

La industria del algodón se estableció en Lancashire porque el clima era húmedo, los gremios eran menos poderosos, los puertos por los que se traía el algodón en bruto desde ultramar estaban próximos y existía una mano de obra experimentada en trabajar el lino y la lana. Tanto en las industrias algodoneras como en las laneras, las nuevas máquinas requerían de la energía hidráulica para impulsarse.

La llegada de las máquinas de vapor, además de incrementar la producción, permitió elegir ubicaciones menos dependientes de la cercanía del agua.

En 1700, la densidad de población fuera del área de Londres estaba determinada principalmente por la industria de la lana. Hacia 1750, incluso antes del establecimiento de los canales y caminos de peaje, la distribución de la población estaba cambiando con celeridad. Los textiles se desplazaron hacia el norte, y las áreas ricas en carbón y hierro comenzaron a poblarse densamente. Entre 1700 y 1800, la población total de Gran Bretaña aumentó de casi seis millones a nueve millones, es decir, tuvo un crecimiento promedio de 30.000 habitantes al año. De allí en adelante el incremento fue mucho más rápido.

Entre 1811 y 1821 subió de diez a doce millones, una tasa de aumento cinco veces más elevada que en el siglo anterior. En los principales centros industriales el cambio fue incluso más impactante. Manchester tenía 90.000 habitantes en 1801; 237.000 en 1831 y 400.000 en 1861.

Este aumento sin precedentes fue una razón para el auge de la producción industrial y agrícola durante los siglos XVIII y XIX. Debían satisfacerse las necesidades de millones de personas adicionales. Otra razón era la guerra, un prodigioso consumidor de hierro y sus derivados. En 1790, la producción británica de hierro no superaba las 79.000 toneladas. En 1820, como resultado de las guerras napoleónicas, había llegado a 400.000 toneladas.

Con una población en aumento, creció la demanda por productos manufacturados. Los salarios eran bajos, por lo que se necesitaban nuevas invenciones para permitir a los fabricantes producir más y lograr así bajar los precios. La lanzadera volante de Kay en 1733, la hiladora con varios husos de Hargreaves en 1770, la máquina de hilar intermitente (selfactina) de Crompton en 1778 y el telar mecánico de Cartwright en 1785 estuvieron entre los avances que transformaron la industria textil.

En la elaboración de hierro, los pioneros más destacados fueron Abraham Darby, que en 1709 logró descubrir cómo utilizar carbón de piedra en vez de carbón de leña para fundir el hierro, y Henry Cort, que en 1784 introdujo el proceso de pudelación para elaborar hierro fundido. La minería y todas las formas de fabricación se beneficiaron con la invención y perfeccionamiento de la máquina de vapor, a través de una serie de progresos desde la máquina atmosférica de Newcomen de 1712, hasta las máquinas de Watt de las décadas de 1770 y 1780 y las máquinas de alta presión de Trevithick, introducidas durante los primeros 20 años del siglo XIX.

No servía de mucho ser capaz de producir bienes en mayores cantidades a menos que éstos pudieran llevarse en forma expedita y a bajo precio a sus clientes y se pudieran entregar oportunamente las materias primas alas fábricas. La Revolución Industrial fue también la revolución del transporte. Durante los siglos XVII y XVIII, los caminos se deterioraron tanto a causa del aumento del tráfico sobre ruedas, que prácticamente sólo podían ser transitados por caballos de montar o columnas de caballos de carga.

Antes de la aparición del ferrocarril en la década de 1830, la única manera confiable de transportar cargas pesadas era la navegación. Durante la segunda mitad del siglo XVIII, se hicieron inversiones considerables en la construcción de canales, pero el ímpetu decayó tan pronto como se comenzó a descubrir el potencial de los ferrocarriles.

LA CIENCIA Y TECNOLOGÍA UN HECHO DESTACADO DE LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD

La difusión del conocimiento
Aun cuando sea borroso, el límite entre ciencia y tecnología existe, por lo que es necesario considerar la manera en que la información lo atraviesa. El principal camino son las publicaciones. El científico académico no desea ocultar sus trabajos: las publicaciones son el medio para que su investigación llegue a sus colegas de todo el mundo y, tanto en el aspecto de formarse una reputación como en el de avanzar en la carrera, lo importante es haber sido el primero.

En consecuencia, existe un volumen cada vez mayor de conocimientos científicos que todo el mundo puede aprovechar libremente. Hasta hace relativamente poco tiempo, la mayor parte de los conocimientos nuevos se comunicaban a través de periódicos publicados por instituciones científicas. Sólo después de la Segunda Guerra Mundial entraron en este campo las editoriales comerciales, que sin embargo siempre habían editado libros científicos.

A propósito de este tema, es interesante señalar que a mediados del siglo XX el material publicado era tan vasto y crecía con tanta rapidez, que una de las principales preocupaciones entre los científicos era encontrar la forma de utilizarlo con eficacia, ya que el día no les alcanzaba para mantenerse al tanto de las últimas novedades.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la aplicación de la informática al archivo y la recuperación de la información permitió solucionar el problema. Este enorme volumen de conocimientos de libre acceso para todos puede conducir directamente a importantes aplicaciones tecnológicas. Por ejemplo Marconi, precursor de la comunicación por radio, se inspiró para sus trabajos en una casual referencia a los experimentos de Heinrich Hertz que encontró en una revista. Casi medio siglo más tarde, el gigantesco proyecto Manhattan, que produjo la primera bomba atómica, fue el resultado directo de los artículos publicados sobre experimentos en física atómica, el más importante de los cuales apareció en 1939, apenas dos días antes de que estallara la guerra.

Sin embargo, a finales del siglo XIX, la industria comenzó a considerar que esta fuente de información era insuficiente para sus necesidades. Como complemento, y para asegurarse de que las investigaciones realizadas tuvieran que ver con sus necesidades (e indirectamente con las de sus dientes), las principales empresas fundaron sus propios laboratorios. Entre las primeras en hacerlo figura la United Alkali Company, de Gran Bretaña, cuyos laboratorios Widnes comenzaron a funcionar en 1892. Resulta significativo que su equipo de investigaciones, entonces reducido, estuviera compuesto casi exclusivamente por químicos formados en el extranjero, en Giessen, Heidelberg y Zurich.
Investigación nacional e internacional. En general, las investigaciones desarrolladas en ese tipo de laboratorios estaban directamente vinculadas con las actividades de la empresa madre.

Por razones comerciales, gran parte de los resultados obtenidos no se publicaban o sólo se comunicaban una vez protegidos por patentes.

Quedaban, sin embargo, áreas de investigación de importancia nacional general, pero sin relación directa con ninguna empresa en concreto, por ejemplo, la investigación sobre corrosión y metrología. Para rellenar este vacío, sólo se podía recurrir a laboratorios patrocinados por el Estado. Entre las primeras grandes instituciones de este tipo figuran el National Physical Laboratory del Reino Unido (1900), la National Bureau of Standars (actualmente National Institute of Standards and Technology) de Estados Unidos (1901) y el Instituto Kaiser Guillermo (luego Max Planck) de Alemania.

Así pues, durante los primeros años del siglo XX se fomentaba el progreso de la ciencia en tres frentes: en las universidades, con una fuerte inclinación hacia la investigación pura en las más antiguas y una mayor tendencia hacia la ciencia aplicada en las más nuevas, en los laboratorios de las grandes empresas industriales con base técnica y en las grandes instituciones estatales. Si bien estas divisiones eran bastante reales y estaban bien establecidas, había una buena cantidad de interrelaciones, aunque su naturaleza y alcance variaba de un país a otro.

Así pues, los científicos universitarios de mayor prestigio eran consultados por sus colegas de la industria. A menudo no sólo les ofrecían sus consejos, sino que desarrollaban investigaciones concretas para la industria con la ayuda de sus estudiantes. También había contactos entre las universidades y los laboratorios nacionales.

Aunque el equilibrio de fuerzas cambiaría con el paso de los años, esta pauta se mantuvo esencialmente hasta mediados de este siglo. Surgió entonces un cuarto frente, cuando el coste y la complejidad de la investigación en algunos campos llegaron a superar los recursos de casi todos los países, a excepción de los más poderosos. A esta fase pertenecen instituciones como el CERN (actualmente, Centro Europeo para la Investigación de las Partículas), con sede en Ginebra, dedicado a la investigación nuclear; el Laboratorio Europeo de Biología Molecular, en Heidelberg; la Agencia Espacial Europea , y el JET, que se dedica a la investigación sobre fusión.


La imagen popular de la ciencia y la tecnología
Hasta aquí hemos tratado las amplias interrelaciones dentro de la propia ciencia. Ahora debemos considerar las no menos importantes relaciones entre la ciencia y el ciudadano comente. Durante la primera mitad de este siglo, al igual que ahora, la ciencia tuvo más repercusiones que los científicos. Unos pocos nombres, pero no necesariamente los más destacados, lograron fama mundial: Roentgen, Marconi, Edison, Einstein y Zeppelin figuran entre los más recordados. Pero, en general, la población advirtió sobre todo las consecuencias sociales de los avances científicos y tecnológicos. Durante la primera década del siglo, las novedades fueron el automóvil, la radio, la luz eléctrica, el cine, el gramófono, los alimentos congelados, la aspiradora y la limpieza en seco.

En la cara opuesta de la moneda, el ciudadano corriente fue testigo de la desaparición de elementos que formaban parte de la vida desde los tiempos más remotos. La llegada del automóvil, por ejemplo, determinó el abandono casi total del caballo como medio de transporte. La medida de la velocidad y alcance del cambio la da el hecho de que relativamente poca gente puede recordar un mundo en el que la radio y la televisión no fueran poderosos medios informativos.

Sin embargo, hasta pasada la Primera Guerra Mundial ninguno de los dos existía siquiera, y los principales medios de difusión de la información eran las conferencias en vivo y los artículos publicados por los periódicos y revistas. En cuanto a la ciencia, la prensa popular dedicaba poco espacio a los temas científicos y tecnológicos, situación que no cambiaría sustancialmente durante más de medio siglo. La situación era diferente, en cambio, en el caso de las conferencias.

Durante el siglo XIX, la mayoría de las grandes ciudades y muchas de las pequeñas en Europa y América tenían sociedades locales para el fomento de una amplia gama de intereses intelectuales, como la música, la literatura, el arte y también la ciencia. Las conferencias de los viernes por la tarde en la Royal Institution de Londres atraían a un refinado público y contaban a menudo con la asistencia de miembros de la familia real, y la Sociedad Literaria y Filosófica de Manchester tenía su homologa en la Sociedad Literaria y Filosófica de Nueva York.

Este tipo de sociedades, que todavía florecen en las comunidades pequeñas, se contaban por cientos. Aunque individualmente eran pequeñas, en conjunto tenían probablemente decenas de miles de miembros y representaban, por lo tanto, un medio importante para que los legos se mantuvieran al tanto de los acontecimientos y pudieran discutir los últimos avances conseguidos por la ciencia.

Por encima de estas organizaciones locales, había además una serie de importantes instituciones nacionales. El prototipo de estas instituciones era la Asociación Británica para el Progreso de la Ciencia, fundada en 1831 como foro para que los científicos no sólo se comunicaran entre sí, sino que informaran al público, labor que en opinión de muchos la Royal Society estaba descuidando enormemente.

La asociación celebraba sus reuniones anuales en diferentes ciudades de Gran Bretaña y, muy esporádicamente, en otros países de la Commonwealth. Atraía audiencias de miles de personas y sus actividades aparecían ampliamente reflejadas en la prensa, una excepción a la general indiferencia periodística hacia los asuntos científicos. La asociación todavía funciona, pero en los últimos años ha dejado de prestar atención a la ciencia en sí misma para concentrarse en sus repercusiones sociales. También en otros países había instituciones similares. La Asociación americana para el Progreso de la Ciencia, fundada en 1848, sigue celebrando reuniones anuales sumamente concurridas. Una asociación francesa de estas características se fundó en 1878, una india en 1876 y otra en Australia y Nueva Zelanda en 1888.

Especialización creciente
Los primeros científicos consideraban que su campo de estudio era todo el mundo natural, desde los cuerpos celestes descubiertos a principios del siglo xvn por los telescopios de Galileo, hasta el mundo de los microorganismos que Antony van Leeuwenhoek observó con sus microscopios a finales del mismo siglo. Sin embargo, el siglo XIX marcó el fin de esta era. La expansión de los conocimientos hizo que la especialización, al menos en cierto grado, resultara inevitable. Hacia 1900 habían surgido ya cuatro grandes ramas de las ciencias naturales: la química, la física, la biología y la geología.

Las dos primeras, que recibían el nombre de ciencias físicas, se ocupaban del mundo inanimado; uno de sus rasgos distintivos era la naturaleza esencialmente cuantitativa de sus resultados, expresados en términos matemáticos. Esta relación queda sucintamente reflejada en el aforismo según el cual la matemática es la doncella de la ciencia. Pero éste no era básicamente el caso de la biología, que abarcaba todo el mundo vegetal y animal y se basaba más bien en observaciones y descripciones.

La geogología resultaba ligeramente anómala. Si bien se ocupaba sobre todo de la materia inanimada (las rocas y minerales de la corteza terrestre), gran parte de sus investigaciones dependían de la observación y clasificación de los restos fósiles de los organismos que vivieron en el pasado.
Con el transcurso del siglo XX, esta divergencia en campos especializados se volvió todavía más pronunciada, hasta el punto de que los especialistas de las diferentes ramas dejaron de comprenderse claramente entre sí. La química, por ejemplo, se dividió en química inorgánica y fisicoquímica. Paradójicamente, sin embargo, surgió al mismo tiempo una complicada red de interconexiones, cuando cada una de las especialidades descubría que tenía algo en común con las otras. Los biólogos y los químicos, por ejemplo, encontraron un ámbito común durante los años 20, período en que apareció la bioquímica, el estudio de los procesos vitales. Después de la Segunda Guerra Mundial, la bioquímica produjo una importante rama: la biología molecular, que estudia la naturaleza de los organismos vivos en el nivel molecular.

Así pues, el siglo XX heredó y profundizó estas pautas sociales internas, en las que los diferentes grupos reconocen y aceptan la existencia de los otros pero encuentran difícil comprender sus trabajos. Sin embargo, sobre esta estructura había además otro sistema de castas de diferente tipo. Los científicos académicos, con sus investigaciones «puras», seguían adoptando con frecuencia una postura de superioridad con respecto a los que aplicaban la ciencia a fines prácticos. Aun así, eran cada vez más estos últimos los que realizaban los descubrimientos que estaban cambiando las economías del mundo occidental y, en último término, los que proporcionaban los recursos para que la investigación académica pudiera desarrollarse. Entre los inventos y descubrimientos realizados por la industria figuran las sulfamidas (medicamentos), la baquelita, el nilón, el poliéster y el polietileno (materiales), el láser y el transistor.

El reconocimiento del importante papel de los técnicos queda implícito en la palabra «tecnocracia» (y más adelante «tecnócrata»), que indica una sociedad en la que los recursos industriales son desarrollados para el bien común por expertos técnicos. El término fue acuñado en Estados Unidos y se utilizaba ya en 1919, aunque no se generalizó en Europa hasta después de la Segunda Guerra Mundial.

Fuente Consultada:
El Estallido Científico Trevor I. Williams
Atlas de la Historia Universal – The Times
Civilizaciones de occidente Tomo B Jackson J. Spielvogel

Calendarios Juliano y Gregoriano Sus Modificaciones

Calendarios Juliano y Gregoriano Sus Modificaciones

¿Qué es lo que uno le pide a un año por venir? Por empezar que sea bueno, pero además que coincida con el año astronómico (365 días, 5 horas, 48 minutos y 46 segundos).

Al fin y al cabo, un año es el tiempo que tarda la Tierra en completar una órbita entera alrededor del Sol y una de las mínimas exigencias que debe tener un año de buena calidad es que su duración y la del viaje de la Tierra en su órbita sean iguales.

No se trata de un mero capricho: es interesante que las estaciones empiecen más o menos siempre en la misma fecha: que el otoño y la primavera (equinoccios) se produzcan el 21 de marzo y el 21 de septiembre, y que el comienzo del verano y del invierno (solsticios), el 21 de diciembre y de junio respectivamente.

El asunto de las estaciones era de vital importancia para las antiguas sociedades agrícolas que debían determinar las fechas de siembra y recolección.

Los primeros y primitivos calendarios lunares no conseguían encajar en el año solar: las discrepancias se corregían de tanto en tanto agregando un mes o algunos días extra.

Pero en el siglo I antes de Cristo, en Roma, los errores acumulados habían logrado que el año civil y el solar estuvieran desfasados en tres meses: el invierno empezaba en marzo y el otoño en diciembre, lo cual sin duda era bastante incómodo.

Julio César

Julio César introdujo la primera gran reforma. Impuso el uso universal del calendario solar en todo el mundo romano, fijó la duración del año en 365 días y seis horas, y para que esas seis horas de diferencia no se fueran acumulando se intercaló un día extra cada cuatro años: los años bisiestos tienen trescientos sesenta y seis días.

La reforma entró en vigencia el 10 de enero del año 45 a. de C. —805 de la fundación de Roma—. Con el tiempo, se impuso la costumbre de tomar como bisiestos los años que son múltiplos de cuatro.

Pero aquí no acabó la cosa, ya que el año juliano de 365 días y seis horas era un poco más largo (11 minutos y 14 segundos) que el año astronómico real, y otra vez los errores empezaron acumularse: a fines del siglo XVI las fechas estaban corridas alrededor de diez días, y la primavera empezaba el 11 de septiembre: el Papa Gregorio XIII emprendió una nueva reforma para corregir las discrepancias y obligar a las estaciones a empezar cuando deben: por un decreto pontificio de marzo de 1582, abolió el calendario juliano e impuso el calendario gregoriano.

Se cambió la fecha, corriéndola diez días: el 11 de septiembre (día en que se producía el equinoccio de primavera) se transformó “de facto” en el 21 de septiembre, con lo cual se eliminó el retraso acumulado en dieciséis siglos y el año civil y el astronómico volvieron a coincidir.

Pero además se modificó la regla de los años bisiestos: de ahí en adelante serían bisiestos aquellos anos que son múltiplos de cuatro, salvo que terminen en dos ceros.

De estos últimos son bisiestos sólo aquellos que sean múltiplos de cuatrocientos (como el 1600).

Los otros (como el 1700) no. Así, ni el 1800 ni el 1900 fueron años bisiestos. El año 2000, sin embargo, lo será (porque aunque termina en dos ceros es múltiplo de cuatrocientos): la formula permite eliminar tres días cada cuatro siglos, que es la diferencia que acumulaba el calendario juliano en ese lapso.

Papa Gregorio

Sin embargo, aun el “año gregoriano” con todas sus correcciones es 26 segundos más largo que el año astronómico, lo cual implica un día de diferencia cada 3323 años.

Para corregir esta pequeña discrepancia se ha propuesto sacar un día cada cuatro mil años de tal manera que el año 4000, el 8000 o el 16000 no sean bisiestos (aunque les toca).

En todo caso, de la longitud del año ocho mil, o dieciséis mil, no necesitamos preocuparnos ahora: los años que estamos usando tienen una duración más que aceptable.

Fuentes Consultadas:
Rasputín y los últimos días del zar Cuadernillo N°7 National Geographic
Curiosidades de la Ciencia Leonardo Moledo

El Fuego Periodo Neolitico Diferencia Paleolitico Gran Descubrimiento

HISTORIA DEL GRAN DESCUBRIMIENTO DEL FUEGO

INTRODUCCIÓN: Los hombres primitivos sabían utilizar el fuego, pero desconocían la forma de encenderlo. La incapacidad del ser humano para producir, voluntariamente, el fuego, pudo haber condicionado el muy lento progreso de la cultura en el paleolítico.

Esto explicaría, en cierto modo, la costumbre, tan arraigada en algunos pueblos, de «mantener un fuego vivo», en vez de encenderlo repetidas veces. Los antiguos griegos, cuando fundaban una colonia, llevaban hasta ella el luego sagrado, desde el Peloponeso.

Ese rito, consagrado religiosamente se relaciona, todavía hoy, con la antorcha de los Juegos Olímpicos y con las llamas votivas, en homenaje a la memoria de un personaje ilustre.

Antes de producir el fuego, el hombre se ocupó, pues, de conservarlo. Las antorchas, las teas y los cubrefuegos, dan buena cuenta de aquella inquietud ancestral.

Si clasificáramos los distintos procedimientos que existen para producir sencillamente el fuego, veríamos que, en síntesis, se reducen a tres: por fricción, por percusión y por compresión.

El primero consiste en frotar una madera, dura y puntiaguda, contra otra, más blanda, acanalada. Para hacerlo, pueden usarse diversas técnicas.

La mas antigua, tradicional y rápida, es la llamada «de perforación», utilizada en la antigua Romapara encender el fuego de las vestales, por los brahmanes en la India y por diversas tribus aborígenes.

Otro sistema es el «barrenado» que emplean los negros de Australia, los malayos, los sudafricanos y algunos indios americanos. Muy primitivo es, también, el procedimiento que se vale de la percusión.

El fuego, en este caso, se obtiene al entrechocarse dos trozos de pirita de hierro o bien golpeando uno de ellos, llamado eslabón, contra el pedernal.

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA SOBRE EL DESCUBRIMIENTO DEL FUEGO: Hacia el 1.600.000 a.C. Homo Habilis se había extinguido.

En primer lugar había el fuego, historiaevolucionado hacia una nueva especie , Homo Erectus, cuyos individuos presentaban mas o menos la misma corpulencia y peso que los modernos seres humanos.

Si algunos especimenes de Homo habilis subsistieron tras la consolidación de la nueva especie, su supervivencia fue breve.

Entre 1.000.000 y 300.000 a.C., Homo erectus era el único homínido existente. Y fue el primero que, en algunos casos, llegó a medir 1,80 m de estatura y se aproximó a los 70 Kg. de peso.

Su cerebro era asimismo voluminoso; en ocasiones alcanzaba un peso equivalente a las tres cuartas partes del nuestro.

Homo erectus fabricó útiles de piedra mucho mejores que los conocidos hasta el momento.

Como cazadores, sus individuos eran capaces de cobrar los animales más grandes que podían hallar. Fueron los primeros homínidos que lograron cazar mamuts con éxito. Homo erectus llevó a cabo dos avances particularmente trascendentales.

Durante tres millones y medio de años, todos los homínidos se habían visto confinados al sudeste de África. Homo erectus fue el primero en expandir significativamente su área de poblamiento: hacia 500.000 a. J.C., había ocupado el resto de África, Europa y Asia, llegando incluso a Insulindia.

En efecto, los primeros descubrimientos de restos de Homo erectus se hicieron en la isla Indonesia de Java, donde la antropóloga holandesa Marie E. Dubois (1858-1940) halló en 1894 una bóveda craneana, un fémur y dos dientes.

Por entonces no se conocía ningún homínido con un cerebro tan pequeño, y Dubois le dio el nombre de Pithecanthropus erectus(de los términos griegos que significan «mono-hombre erecto»).

Hallazgos semejantes efectuó en las proximidades de Pekín, a partir de 1927, el antropólogo canadiense Davidson Black (1884-1934), el cual llamó a su homínidoSinanthropus pekinensis (en griego, «hombre chino de Pekín»).

Acabó reconociéndose que ambos hallazgos, junto con otros, correspondían a la misma especie y podían clasificarse como del género Homo.

Se mantuvo el término erectus, introducido por Dubois, aunque los homínidos llevaban caminando en posición erecta al menos dos millones y medio de años antes de que hubiera evolucionado Homo erectus. Lo cual, por supuesto, se ignoraba en tiempos de Dubois.

Por la época en que se produjo la evolución de Homo erectus, la Tierra se hallaba en un período glacial.

Cuando los glaciares alcanzaron su máxima extensión, restaron tanta agua al mar que el nivel de este último descendió unos 90 m., dejando al descubierto el fondo de los mares poco profundos.

Lo cual permitió a Homo erectus emigrar del continente asiático a Insulindia.

El tiempo frío impulsó la adopción de nuevas costumbres. Homo erectus se desplazaba formando bandas, como sin duda hicieron los primeros homínidos, pero ahora se resguardaba del viento construyendo abrigos de piedras amontonadas, o colgando pieles de un palo en torno al cual se reunía la horda.

Éstas fueron las habitaciones más rudimentarias. Donde existían cuevas, Homo erectus halló refugio en ellas. Las primeras huellas de Homo erectus en Asia (hallazgos de Black cerca de Pekín) se encontraron en una cueva cegada.

Esta cueva próxima a Pekín contenía restos de hogueras, lo cual significa que había sido «descubierto» el fuego hace unos 500.000 años. Esta es una característica que diferencia a los seres humanos de los demás organismos.

Toda sociedad humana existente, incluida la más primitiva, ha descubierto y usado el fuego. Ninguna otra criatura, aparte los seres humanos, utiliza el fuego ni siquiera en su forma más primitiva.  

He escrito descubierto entre comillas porque el fuego no se descubrió en el sentido usual que se da a ese concepto.

El rayo podía provocar un incendio cada vez que la atmósfera de la Tierra acumulara suficiente oxígeno para alimentarlo, y la superficie poseyera una cubierta vegetal susceptible de arder, condiciones que nos hacen retroceder a unos cuatrocientos millones de años. De ese fuego, como en nuestros días, huiría todo animal capaz de hacerlo.

Descubrir el fuego equivale a domesticarlo. En algún momento, Homo erectus aprendió a localizar algún objeto ardiendo en los límites de un incendio natural, a mantener viva la llama alimentándola con prudentes cantidades de combustible cuando mostraba señales de extinción, y a hacer buen uso del fuego.

Ignoramos cómo sucedió. Personalmente, creo que todo empezó cuando los niños quedaron fascinados por las llamas.

A causa de su curiosidad hiperactiva y de la falta de experiencias amargas acerca de lo que sucede cuando uno se quema, pudieron sentirse más inclinados que los adultos a jugar con el fuego.

Cabe la posibilidad de que el adulto más próximo apartara al niño de la hoguera y la apagara con los pies. Por otra parte, debió de llegar el tiempo en que un adulto más audaz que la mayoría considerara la ventaja de continuar el juego con una finalidad más útil.

El empleo del fuego cambió por completo la vida humana. Ante todo, procuró luz en medio de la oscuridad y calor en todo momento. Esto hizo posible extender la actividad a la noche y al invierno, lo que revestiría especial importancia en un período glacial, de manera que Homo erectus pudo alcanzar regiones más frías.

Desde luego que con el fuego, por sí solo, uno se ve condenado durante el tiempo frío a no apartarse del hogar, pero una sociedad de cazadores podía fácilmente aprender a desollar un animal, limpiar la piel y envolverse en ella. En este sentido, la piel animal reemplazarla el pelo que los seres humanos hablan perdido.

El fuego también era útil como protección contra otros animales, incluidos los más fieros. Una hoguera en el interior de una cueva o dentro de un círculo de piedras mantendría alejados a los predadores.

Podían gruñir y merodear por las inmediaciones, pero si no se mostraban lo bastante inteligentes como para mantenerse alejados del fuego, les bastaba con una sola experiencia de lo que significaba su proximidad.

Por lo demás, ahora Homo erectus podía acarrear ramas encendidas para levantar la caza, provocar estampidas y conducirla hacia las trampas o los despeñaderos.

El fuego también hizo posible cocinar el alimento, lo cual es más importante de lo que pueda parecer.

La carne es más tierna y sabrosa si se asa. Más todavía: el fuego extermina los parásitos y bacterias, con lo que hace más segura la ingestión de la carne.

El fuego vuelve asimismo muy comestibles los vegetales, de otro modo inútiles para la alimentación. Pruebe a comer arroz fresco en su tallo, o cualquier cereal crudo, y comprenderá lo que puede hacer una breve exposición al calor de una hoguera.

Por último, el fuego hizo posibles varias transformaciones químicas de la materia inanimada, como la fundición de metales. En una palabra, el fuego da comienzo a la primera época de relativa «alta tecnología» de la humanidad.

Al comienzo, claro está, el fuego sólo podía obtenerse una vez iniciado por medios naturales. Cuando se disponía de él, era preciso mantenerlo ardiendo continuamente, y si alguna vez se extinguía, había que reanudar cuanto antes la búsqueda de otra hoguera.

Si no había una tribu cercana de la que pudiera conseguir el fuego (suponiendo que mantuvieran lazos de amistad como para que eso fuese posible, aunque resulta verosímil por razones de reciprocidad), sería preciso aguardar de nuevo el fuego provocado por medios naturales, y esperar a que las condiciones fueran favorables para hacerse con él sin peligro.

Pero llegó el tiempo en que se desarrollaron técnicas para iniciar un fuego donde antes no lo hubo. Esto debió de lograrse por fricción: haciendo girar un palo en la depresión de otro, previamente rellena de fragmentos de madera, hojas u hongos, muy secos (yesca).

El calor generado por la fricción podía encender la yesca. No sabemos qué métodos fueron los primeros en desarrollarse, pero la técnica de prender fuego representa un gigantesco paso adelante.

PRIMEROS MÉTODOS DE ENCENDER FUEGO
Los testimonios más antiguos sobre el encendido del fuego se remontan a unos 500.000 años. Parece que el sistema más antiguo —todavía hoy practicado por tribus polinesias y australianas— consiste en el frotamiento de una punta de palo sobre un madero seco. El rozamiento va marcando una ranura en la cual el calor llega a producir un punto de ignición que enciende el serrín. Otro método consiste en una especie de serrado transversal de una madera con otra y un tercero, en la rotación de una punta de palo sobre un madero. La obtención del fuego por medio de una chispa, como en los encendedores modernos, fue el único método hasta 1832, en que se divulgaron los fósforos.

MÉTODO DE FROTAMIENTO: todavía utilizado por algunas tribus africanas y de Australia.

METODOS DE HACER FUEGO

LA COCCIÓN DE LOS ALIMENTOS
Los hombres del Paleolítico que habitaban en la zona meridional y septentrional de Europa vivieron durante milenios en un clima y ambiente en iodo semejantes a los que habitan los esquimales. Para las tribus que residían en las regiones invadidas por los hielos y las nieves, el calor del fuego significó el único medio de supervivencia.

El fuego permitió también a aquellos hombres, que hasta entonces se nutrían de alimentos completamente crudos, el procurarse una alimentación reconfortante, más agradable y digerible, mediante la tostadura y el cocimiento.

Esta innovación comenzó con la carne asada y con frutas y raíces tostadas sobre el fuego o al rescoldo. Posteriormente se ideó otro método que consistió en envolver la presa en barro y echarla así a la hoguera. Más tarde, otra técnica fue la de excavar en el suelo un hoyo, a modo de horno, y cubrir en él los alimentos con una hoguera o con brasas.

Uno de los más curiosos medios de cocción de la prehistoria —todavía empleado en ciertas tribus salvajes— consistía en calentar piedras al fuego y luego utilizarlas para asar la carne sobre ellas, o metiéndolas dentro de recipientes para la cocción de sopas y caldos farináceos. De este modo se pudo obtener el cocimiento propiamente dicho, en vasijas de cuero, madera u otro material no resistente al fuego. La alfarería simplificó el procedimiento al permitir el calentamiento del recipiente.

coccion de alimentos

Fuentes: Historia y Cronología de la Ciencia y los Descubrimientos de Isaac Asimov
Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Electrónica – Wikipedia

Significado de los Numeros en la Arquitectura Medieval Esoterismo

Significado de los Números en la Arquitectura

LOS NÚMEROS Y LA ARQUITECTURA MEDIEVAL: Los arquitectos góticos, al igual que sus antecesores egipcios y griegos, y, hasta hace muy poco, los sistemas métricos británicos, empleaban el cuerpo humano como referencia para medir los espacios y las cosas. Las medidas pequeñas se tomaban apoyando el pulgar doblado sobre la superficie, lo que daba una pulgada (todavía vigente en muchos oficios), de unos 2,5 cm; los objetos medianos se medían con palmos, de unos 20 cm, o pies, de 33 a 35 cm; y los mayores en codos, de aproximadamente 52 cm.

Estas medidas prácticas, sumadas o combinadas cuando era necesario, eran suficientes para la construcción propiamente dicha, una vez que estaban trazados los planos, en los cuales se debían establecer las dimensiones de los grandes bloques básicos, con sus naves, transeptos, ábsides, torres, etc.

Como en toda construcción sacra, estos elementos no se disponían «a ojo», según el buen saber y entender de los constructores. Tanto los arquitectos como algunos canónigos eran duchos en el manejo de fórmulas matemáticas basadas en la geometría euclidiana y la aritmética indoárabe, que contenían relaciones y simbologías religiosas, cuando no directamente mágicas.


EL NÚMERO DE ORO: más prestigiosa y difundida de las fórmulas matemáticas era la «sección áurea», llamada también divina proporción, que pretendía establecer una relación perfecta entre el todo y las partes. Se dice que fue descubierta por matemáticos egipcios, y se empleó en la mayor parte de los edificios y monumentos clásicos. El principio consiste en la división armónica de una recta, de forma que «el segmento menor es al segmento mayor como éste es al todo». Su resultado, llamado «número de oro» es 1,618, ampliamente utilizado por los arquitectos góticos y los artistas del Renacimiento.


San Agustín consideraba a los números como pensamientos de Dios, y toda arquitectura de intención religiosa o sagrada les ha conferido un valor simbólico y un cierto carácter de perfección. Los romanos otorgaban esta misteriosa cualidad a los dígitos de la primera docena. El arte gótico, además, sumó, multiplicó, y combinó en distintas variantes dichos dígitos hasta constituir una verdadera ciencia más o menos hermética.

Veamos, en grandes líneas, sus significados según la numerología del esoterismo cristiano:

Significa la Divinidad, el punto de partida de todas las cosas, incluyendo la serie de números naturales. Es también la unidad sagrada, el principio y el fin.

Simboliza los dualismos, tanto complementarios como opuestos: el cielo y la tierra, bien y el mal, lo masculino y lo femenino, la polaridad que hace posible la manifestación de la vida.

Su representación prácticamente exclusiva era la Santísima Trinidad, quizá el mayor y más controvertido misterio dogmático del cristianismo. La divinidad ternaria está también presente en otras religiones: Osiris, Isis y Thot en Egipto, o Brama, Vishnú y Siva en el hinduismo.

Simboliza el equilibrio material y espiritual: cuatro son los elementos, las estaciones del año, los puntos cardinales, los evangelistas y las virtudes cardinales.

Utilizado en puntas de estrellas o rayos de sol, simboliza la potestad creadora de Dios y, en tanto suma de 3 y 2, la vinculación de la Trinidad con el dualismo hombre-mujer, o sea el género humano.

No muy empleado en la arquitectura gótica, al ser suma del 2 y el 4 suele representar la virtud de lo completo, el equilibrio perfecto.

Número simbólico y mágico en sí mismo, su prestigio proviene de las siete jornadas del Creador en el Génesis, así como de las siete leyes herméticas de El Kybalión, de Hermes Trimegisto. Siete son también los sacramentos, los pecados capitales, los días de la semana, las maravillas del mundo clásico y las notas musicales. Esta •Afra, cierra el primer ciclo de la numerología.

Al ser inicio de un nuevo ciclo, representa el renacimiento, la renovación, el impulso creador y, en clave evangélica, la Resurrección. Por esto mismo suelen ser ocho las figuras de almas reencarnadas ante el Juicio Final. Es también símbolo de justicia reparadora, en alusión a la octava bienaventuranza: «Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque de ellos será el reino de los cielos».

Es frecuente en la representación de la Jerusalén celestial, un plano dividido en nueve cuadrados o «cuadras». Se lo considera también símbolo de la luz, por eso las líneas de vidrieras en las catedrales solían dividirse en tres triforios, sumando nueve lucernarios o fuentes de luz.

10» Es la cifra de perfección y de retorno a la divinidad, en tanto es la suma de los cuatro primeros dígitos, y el número de los mandamientos de las Tablas de la Ley. Excepto para representar éstas, no ha sido muy empleado en la arquitectura catedralicia.

11» Es el menos importante de los números del segundo ciclo, y poco se puede decir sobre su significación y presencia en el campo de la construcción religiosa.

12» Número de gran simbolismo, que cierra la serie total de números «sagrados» y simboliza a la Iglesia universal en la representación de los doce apóstoles. Pero también en las doce tribus de Israel, las doce puertas de la Jerusalén celeste, los doce meses del año o signos zodiacales, representados con frecuencia en las catedrales góticas.

Apuntemos, finalmente, que la mala fama del número siguiente, el 13, se atribuye a que es la primera cifra no divina, que corta la continuidad de la serie perfecta, sin duda a causa de los efluvios malignos que posee.

Ahora bien, ¿cómo se utilizaba toda esta numerología simbólica en el diseño y construcción de las catedrales góticas? Lo cierto es que la casi totalidad de su estructura, desde la planta hasta los volúmenes que la alzaban, responden a fórmulas elaboradas a partir de ese simbolismo materna tico.

Toda catedral puede desagregarse en unas pocas formas geométricas sencillas, basadas en la significación de los doce números sagrados. La unidad, imagen del Dios único, se identifica con el punto y su extensión, el círculo, que alude también a los cultos solares. Son circulares los rosetones que presiden los pórticos, por los que se ve nacer la luz del día, y un semicírculo forma del ábside, cabeza de la cruz y sede de la cripta escondida.

La planta en crucero expresa la fuerza del número dos, la dualidad, las direcciones horizontal y vertical que componen el mundo. La Trinidad está representada en los tres pórticos de la fachada, los triforios, las tres marcas que dan acceso al coro, y el triángulo piramidal de algunos tímpanos o los que forman las nervaduras ojivales de las bóvedas.

El cuadrado, generalmente como rectángulo de proporción áurea, otorga simbolismo de divino equilibrio a las plantas de las naves y los planos de los tejados. Las torres tienen con frecuencia planta cuadrada, pero también las hay en forma de prismas hexagonales u octogonales, así como las linternas, flechas y pináculos exteriores.

Para cumplir las estrictas normas simbólicas que se han señalado, los arquitectos medievales diseñaban con regla, escuadra y compás todas las formas y volúmenes de la futura catedral, desde la estructura básica del conjunto hasta los menores detalles. Luego las medidas del boceto se trasladaban al terreno usando una cuerda de doce nudos, método que ya empleaban los constructores de las pirámides egipcias.

Esas formas, su repetición o combinación, junto a la abundante iconografía gótica, constituían una especie de lenguaje críptico. El hombre medieval, volcado tanto hacia lo sagrado como a lo oculto, podía «leer» la catedral como un libro de doctrina cristiana, pero también como una narración de la historia mítica del mundo.

Fuente Consultada: Historia Universal Salvat Tomo 10

Homosexualidad y el Amor Conyugal en la Edad Media Matrimonio

LA EDAD MEDIA: AMOR Y HOMOSEXUALIDAD

resumen de la edad media 

La Homoxesualidad:  Aunque la iglesia condenó la homosexualidad en la Baja Edad Media, no le había preocupado demasiado el comportamiento homosexual, y tal actitud también prevaleció en el mundo secular. Sin embargo, alrededor del siglo XIII, estas actitudes tolerantes cambiaron drásticamente.

Algunos historiadores relacionan este cambio con el clima de temor e intolerancia que prevaleció en el siglo contra los grupos minoritarios que se apartaban de la norma de la mayoría.

Un enfoque preferido de los críticos fue identificar a los homosexuales con otros grupos detestados.

Se describió la homosexualidad como una práctica regular de musulmanes y conspicuos herejes, como los albigenses. Entre 1250 y 1300, lo que se había tolerado en la mayor parte de Europa, ahora constituía un acto criminal que merecía la muerte.

La legislación contra la homosexualidad se refería a ésta, por lo común, como un pecado “contra natura”.

Éste es precisamente el argumento desarrollado por Tomás de Aquino, quien ha formado la opinión católica en esta materia durante siglos.

En su Summa Teologica, Tomas de Aquino manifestó que el propósito del sexo era la procreación , por lo tanto, solo podía ser practicado legítimamente de forma que no excluyera esta posibilidad.

Así la homosexualidad era «contraria a la naturaleza» y constituía una desviación del orden natural establecido por Dios. Este argumento y las leyes que prohibían la actividad homosexual so pena de castigos graves siguió siendo la norma en Europa y en cualquier parte del mundo cristiano hasta el siglo XX.

El Amor Conyugal y Extraconyugal:

En la mayoría de los textos altomedievales no se hace referencia a la relación conyugal con la palabra amor, utilizándose más bien el término «caritas».

Este término lo utiliza Jonás de Orleans en el siglo IX para hacer referencia al amor que conlleva la «honesta copulatio«, la relación sexual que tiene como objetivo la procreación, una relación carnal sin desbordamientos y absolutamente fiel y desinteresada.

Eginhardo, el biógrafo de Carlomagno, hace referencia a su fallecida esposa como «su mujer, su hermana, su compañera» mientras que una pareja del siglo V se separan para disfrutar del matrimonio místico con Dios.

Sí se emplea la palabra amor para hacer referencia a la relación extraconyugal, cargada de pasión.

En la Alta Edad Media se considera que el amor es un impulso irresistible de los sentidos, un impulso de deseo que difícilmente puede manifestarse en el ámbito matrimonial.

Los paganos encuentran el origen de esta pasión en la divinidad mientras los cristianos la achacan al maligno Satán, por lo que este amor debe ser destructor.

Los germanos utilizan un término relacionado con el deseo sexual: la «líbido», curiosamente siempre relacionado con las mujeres.

Los códigos legales hacen referencia a este ardor sexual, hablando de las viudas: «toda viuda que libre y espontáneamente, vencida por el deseo se haya unido con alguno y esto haya acabado por saberse pierde inmediatamente sus derechos y no puede casarse con el hombre en cuestión».

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Viviendas y Comidas en la Edad Media

LA EDAD MEDIA: CASAS Y COMIDAS

resumen de la edad media 

Demografía en la Edad Media:

Hace mil años, la población mundial era mucho más reducida que en la actualidad. Probablemente, toda Inglaterra tenía menos habitantes entonces que Manchester hoy en día, y muchos menos que el Londres contemporáneo.

China debía contar con una décima parte de su población actual.

La población creció ininterrumpidamente entre los años 500 y 1900, de 200 millones a poco mas de 1600 millones en 1900. Se ve una tendencia que se remonta a la aparición de la agricultura. Hubo de transcurrir mucho tiempo para que la población empezara a aumentar rápidamente, y aunque el proceso se aceleró en el transcurso de los siglos, el crecimiento fue bastante lento en casi todos los puntos del globo hasta 1700.

La razón estriba en que para que hubiera más población tenía que haber más alimentos y durante muchos siglos la única manera de obtenerlos consistió en talar bosques y cortar maleza para procurarse tierras de cultivo, tarea que también resultaba muy lenta.

A veces se malograban las cosechas o sobrevenía una epidemia de peste u otra enfermedad que diezmaba a los campesinos y no quedaba nadie para trabajar la tierra.

Por eso la gente también moría de hambre, en ocasiones a millares. Entre 4350 y 1400 perecieron millones de europeos,

 como ocurrió en la China y la India hace apenas un siglo (o en estos mismos países y Rusia en fechas aún más recientes).

Cuando se producía una catástrofe de esta naturaleza la población tardaba mucho tiempo en recuperar el nivel anterior.

Otro de los motivos por los que el crecimiento de la humanidad fue muy lento radica en el bajo índice de la esperanza de vida; incluso hace pocos siglos los europeos no llegaban a los cuarenta años, debido en parte a una alimentación peor que la actual.

La mayoría de las personas crecía con un cuerpo desmedrado, huesos débiles y menores probabilidades de superar las enfermedades que los habitantes del mundo de hoy en día.

Los estudios antropológicos en los cementerios han permitido un mayor acercamiento a la demografía de la época. Podemos afirmar que la mortalidad infantil era muy elevada, estableciéndose la tasa en 45 por mil.

La esperanza de vida rondaría los 30 años, situándose la longevidad media entre 30 y 40 años para las mujeres y 45 años para los hombres.

La mayoría de los fallecimientos femeninos se producen entre los 18 y 29 años debido a fiebres puerperales o a partos difíciles.

La natalidad también era muy alta, estimándose en un 50 por mil pero las familias sólo tenían -por término medio- un par de hijos que alcanzaran el matrimonio.

La estatura media se acercaría a 1,67 metros para los hombres y 1,55 para las mujeres, estaturas bajas posiblemente debido a la malnutrición.

Entre las enfermedades mentales encontramos numerosas depresiones, neurosis que explicarían parálisis o fenómenos como las manos engarfiadas provocando que las uñas atravesaran las palmas, manías agudas acompañadas de epilepsias o estados maniacos asociados o provocados por el alcoholismo.

La poliomielitis estaría también a la orden del día debido a la desastrosa situación de los acueductos y la necesidad de consumir agua estancada.

(Estos datos han podido ser constatados gracias a los registros de los lugares de peregrinación ya que los monjes registraban los casos médicos que llegaban para intentar establecer diagnósticos siguiendo las enseñanzas de Hipócrates.)

En consecuencia, y hasta época muy reciente, se producían descensos bruscos de población a causa de la escasez y las enfermedades, a pesar de lo cual podemos decir que el número de seres humanos siguió aumentando.

Después se disparó repentinamente, gracias a una mayor producción de alimentos y a que los médicos descubrieron métodos para combatir las enfermedades, circunstancia que, en gran medida, desembocó en la invención de la «demografía» —el estudio de la población— en los dos últimos siglos. Pero de momento dejaremos a un lado este repentino incremento, pues sólo vamos a ocuparnos del crecimiento lento que se produjo entre los años 500 y 1500.

En la mayoría de los países había muchas más ciudades en 1500 que en el 500. Algunas eran muy grandes, pero por lo general no podemos decir lo mismo en el caso de Europa, si bien París, Milán, Florencia, Venecia y Génova se aproximaban a los 100.000 habitantes poco después de 1300.

Mucho antes de esta fecha, Constantinopla ocupaba más de 1.500 hectáreas cuando París apenas tenía 10. Pekín contaba con 1.000.000 de habitantes, aproximadamente, hacia el 1200 d.C., Roma con unos 20.000 (la población se había reducido con respecto a la de la época del imperio romano, que se elevaba a 1.000.000).

Durante más de un milenio, la mayoría de los europeos vivió en ciudades de menos de 10.000 almas; el cambio más destacable entre el 500 y el 1500 consistió en que aumentó el numero de ciudades de ese tamaño.

Además, la suerte de las grandes ciudades estaba sometida a frecuentes altibajos. Pongamos como ejemplo una vez más á Constantinopla: podía tener 300.000 habitantes en el siglo VI, pero en el XV este número se redujo a una octava parte.

En la Europa del 500 había pocos intercambios comerciales entre países e incluso entre ciudades. Un siglo más tarde se convertiría en el centro comercial más importante del mundo.

Por entonces sus comerciantes llevaban ya mucho tiempo realizando transacciones con China y trayendo productos del Lejano Oriente en caravanas que recorrían la denominada «ruta de la seda» (porque por este camino se transportaba la seda china), que atravesaba el Asia Central.

 En el siglo XIV establecieron centros comerciales en las costas africanas, de los que procedían los esclavos que llegaban a Europa. Sin embargo, mucho antes de esta época ya había otros pueblos que realizaban importantes actividades comerciales.

Poco a poco, los barcos pasaron a ser el vehículo más común para el transporte de mercancías a grandes distancias, sobre todo a partir del 1500. En el interior del continente europeo resultaba más fácil llevar los productos por vía fluvial que por las carreteras, que eran mucho peores que en época romana.

Aparecieron las ferias, y varias ciudades se especializaron en el comercio con lugares lejanos. Durante mucho tiempo la más destacada fue Venecia, que dominaba la mayor parte del tráfico comercial marítimo con el Mediterráneo oriental y el Asia Menor.

Al igual que la población, el comercio creció muy lentamente durante mucho tiempo.

El cargamento de todos los barcos que atracaban en la Venecia medieval en el transcurso de un año— podía tener cabida en un carguero actual, y aún sobraría espacio. Pero con las caravanas y los barcos llegaban otros elementos menos apreciados: por ejemplo, las ratas, portadoras de las pulgas que propagaban gérmenes desde Asia hasta Europa.

Fuente Consultada: Historia Universal Ilustrada Tomo I de John Roberts

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EL Vestido y Aseo en la Edad Media Moda, Telas y Colores

LA EDAD MEDIA: VESTIDO, MODA Y ASEO

Vestido y Aseo:

Los germanos solían utilizar amplios vestidos forrados que se ceñían ligeramente al cuerpo gracias a fíbulas o cinturones. Una camisa de lino hasta las rodillas sobre la que se ponía una túnica, pantalones con polainas y botas o zuecos, dependiendo de la condición social, sería la indumentaria masculina mientras que las mujeres nobles llevaban sobre la túnica una especie de bata abierta por delante y recogida con una cadenita que permitía caminar.

Si eran campesinas se vestían sólo con la túnica. Los días de frío se utiliza un chaleco de piel y un manto de lana.

Los hombres germanos solían llevar el cabello largo y la frente, la barba y la nuca despejadas mientras que los romanos se lo cortan sobre la nuca. La longitud del cabello obedece a un claro simbolismo ya que indica fuerza, bravura y virilidad.

Por eso los esclavos y los clérigos tienen la obligación de estar tonsurados, quedando sólo en su cabeza una corona de cabello o una banda que va de oreja a oreja, moda habitual entre los monjes irlandeses. No en balde, cortar el cabello a una joven o a un muchacho estaba castigado 45 sueldos. El desnudo sólo se permitía en dos casos, al lavarse o al ir a dormir.

Hasta el siglo VIII el bautismo se había realizado, tanto a hombres como mujeres, por inmersión en una piscina adosada a la catedral.

La ceremonia se celebraba las noches del sábado santo y los neonatos en la religión recibían el bautismo desnudos.

La desnudez bautismal tenía un simbolismo que desapareció en época carolingia al sustituirse el bautismo por inmersión, aplicando al cuerpo desnudo exclusivamente carga sexual.

Esta es la razón por la que se empezó a vestir el cuerpo de Cristo cuando se le representaba en la Crucifixión o san Benito aconsejaba a sus monjes acostarse vestidos.

La cocina medieval se basaba en fuertes condimentos para mejorar el sabor de platillos dudosos, especialmente el de la carne, que se conservaba en alacenas no muy limpias y no muy frescas. La esposa del burgués sembraba hierbas de olor junto a la puerta de la cocina.

Además de condimentos caseros, como tomillo, ajo y semillas de peonía, siempre había sal; se adquiría mostaza y azafrán, y los comerciantes llevaban desde Oriente grandes cantidades de pimienta. Pero el azúcar era un lujo escaso. Los cruzados introdujeron el gusto, junto con el maíz, los limones y melones. Los conos de azúcar eran tan costosos que siempre los mantenían en lugar seguro.

Era común comer pescado, pues la Iglesia decretó que no se debía comer carne los viernes (incluso sábados y miércoles, en los albores de la Edad Media). En la cuaresma, estaba prohibido comer carne, huevo y productos lácteos, por lo que la mitad del año era de «días de pescado». Lo cocinaban con perejil e hinojo, y el arenque era un platillo popular.

La mujer y el hombre sólo podían mostrarse desnudos en el lecho donde tendrá lugar la procreación, aportando al tálamo un cierto aire de sacralidad. Incluso la ley regulaba los contactos ya que si un hombre libre tocaba la mano de una mujer debía de pagar 15 sueldos que aumentaban a 30 si se trataba del brazo hasta el codo, 35 sueldos por tocar encima del codo y 45 si eran los senos la zona tocada.

La razón de estos castigos estaría justificada por las ceremonias paganas en las que las mujeres se desnudaban para atraer la lluvia o provocar la fecundidad de la tierra. De esta manera tocar a la mujer supondría un atentado contra la generación de la vida. El aseo personal solía hacerse en los lechos de los ríos o en las piscinas de aguas termales.

Los príncipes carolingios se bañaban y cambiaban sus ropas los sábados. Nos han quedado restos de utensilios de cuidado personal como tijeras, pinzas depilatorias o peines, especialmente para las damas que mesaban sus cabellos y los «esculpían» con ayuda de largas horquillas.

Encontramos numerosas joyas que servían para adornar vestidos y capas, considerándose la orfebrería germánica como una de las más atractivas de la historia. Nos han quedado sortijas, anillos, pendientes, horquillas, broches, placas-hebillas, joyas que exclusivamente podían utilizar las mujeres como se ha podido constatar en los yacimientos arqueológicos. Estas joyas nos dan fe de la existencia de grandes fortunas en la Alta Edad Media.

Tenemos el ejemplo de un general merovingio llamado Mummolus, quien a su muerte dejó 250 talentos de plata y 30 de oro lo que suponían 6250 kilos de plata y 750 de oro, fortuna entre la que destaca una fuente de 56 kilos.

Un esclavo culto llamado Andarchius valoró su fortuna en 16.000 sueldos de oro -unos 68 kilos- para convencer a una noble dama de que podía casarse con su hija. El obispo Didier de Auxerre legó a su iglesia en el año 621 aproximadamente 140 kilos de orfebrería litúrgica. Son algunas muestras de la pasión por el oro y la plata desencadenada en estos tiempos.

VESTIMENTA MEDIEVAL GOTICO
VESTIMENTA MEDIEVAL ROMANICO

VESTIMENTA MEDIEVAL

Medievo románico (de 900 a 1200).
En los comienzos de la Edad Media surgió y se difundió un estilo artístico denominado románico, en cuya formación intervino la fusión del estilo romano con el germánico (los bárbaros). La vestimenta de aquella época se caracterizó por el uso de largos calzones, «bragas», y cinto (elementos germánicos) y la persistencia de túnicas y capas (elemento romano).

Medievo gótico (de 1200 a 1450).
En el siglo XIII se plasmó en Francia un estilo nuevo: el gótico, que tendió hacia las formas perfiladas y esbeltas. Los sastres de la época crearon vestidos muy largos y sueltos, semejantes para hombres y mujeres. Se llevaba una almilla con mangas largas y un jubón sin mangas. Casi todos los vestidos eran de lana, y los ricos los adornaban con bordes de piel, bordados y joyas. Eran típicos la caperuza «con cuernos» (que usaba Dante), el sombrero en forma de «pan de azúcar» y un calzado muy puntiagudo.

ALGO MAS SOBRE EL TEMA…

En el siglo XIII , los acaudalados dormían en camas de madera decoradas con tallas y dibujos, y usaban sábanas de lino, almohadas y edredones bordados. Se acostumbraba colgar cortinas alrededor de las camas, desde el techo o de ganchos de fierro en los muros, para dar privada en las habitaciones compartidas, y para abrigarse de las corrientes de aire. Dotadas de lámparas, estas camas eran habitaciones dentro de las habitaciones.

Los recipientes y vasos de vidrio no eran comunes, pero, a partir del siglo XIV, el vidrio se usó para poner vitrales en casa de los comerciantes. Eran pequeños: montados sobre retículas de plomo o montantes de madera sobre un marco de hierro; a menudo, los dueños, al mudarse de casa, se llevaban los vitrales con ellos. Los espejos de vidrio fueron uno de los muchos artefactos nuevos llevados por los caballeros cruzados.

Conforme aumentó el contacto con Oriente —de lo cual se encargaron los cruzados—, se modificaron los interiores de las casas. El caso de las alfombras fue el más notorio: en las residencias de los comerciantes, reemplazaron la bayeta, un áspero paño de lana. Sirvieron para cubrir bancas y sillas, y como tapices. Y aparecieron los tapetes, no siempre importados: a partir del siglo XII, los fabricantes europeos comenzaron a producir sus alfombras, copiando modelos turcos y persas.

Telas suntuosas y colores vivos
Las telas aumentaron en suntuosidad cuando los cruzados introdujeron el algodón, la diáfana muselina (cuyo nombre se deriva de Mosul, en Irak), el damasquino (de Damasco) y la gasa (de Gaza, en Palestina). Estos materiales transformaron la indumentaria medieval y le dieron un aire exótico. Las mujeres casadas acostumbraban cubrirse el pelo, y a principios de la Edad Media usaban tocas.

Con las nuevas telas, posteriormente aparecieron tocas con puntas, de las que pendían velos de gasa. Los hombres vestían de colores moteados o con diseños de franjas. A partir del siglo XIV, las ropas se adornaban con cortes en zigzag en los bordes, o en diversas formas.

Los nobles usaban con frecuencia túnicas ultracortas; de esta manera mostraban las piernas cubiertas con mallas. Era una moda que los clérigos no aprobaban de buen grado. Los zapatos largos y en punta, propios de los más sofisticados, se hicieron tan alargados que era necesario atar las puntas a la rodilla, para que fuese posible caminar con ellos. Estas «pezuñas del diablo, con hocico y colmillos», eran abominables según la Iglesia, y se aprobaron leyes que intentaron restringir su longitud.

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resumen de la edad media

Resumen de La Edad Media

RESUMEN LA EDAD MEDIA

Introducción:
El Medioevo Europeo

A los fines de ubicar esta etapa historia cronologicamente decimos que la edad media comienza con la caída del imperio romano de occidente en el año 476 y termica con la toma de Constantinopla por los turcos en 1453.

La Edad Media de Europa Occidental fue una larga etapa, de logros culturales muy dispares. Atento a ello, y con el simple propósito de adoptar un criterio metodológico, la dividiremos en tres períodos, de acuerdo a sus características más notables.

La Alta Edad Media comprende los siglos V al IX: se caracteriza por la quiebra de la Unidad Romana que deja paso a los nuevos estados germano-latinos, empeñados en alcanzar su estabilidad y recomponer las instituciones de los vencidos.

Será una etapa muy dura, de evidente retroceso cultural y de laboriosa gestación de nuevos valores. En este intento influirá de manera preponderante la Iglesia, convertida en la maestra de los nuevos pueblos europeos.

– La Era Feudal, comprende los siglos IX al XIII. Fracasado el intento de recomponer la Unidad y ante nuevas y más feroces invasiones (norman dos y húngaros) se evidencia la extrema debilidad de los gobiernos centrales, incapaces de proveer a la defensa, obligando al pueblo a recurrir el auxilio de los señores locales.

La Iglesia alcanza la culminación de su prestigio político y organiza expediciones de rescate de los Lugares Santos —las Cruzadas— y de expansión de su poderío.

– La Baja Edad Media, comprende los siglos XIII y XIV. Finalizan los Tiempos Medievales, y en Europa se avizoran notabilísimos cambios en todos los órdenes de la vida que presagian la proximidad de la Edad Moderna.

Fue una etapa muy fecunda que se distinguió por el constante progreso intelectual —en filosofía, literatura y arte— por una asombrosa prosperidad material, y un nuevo concepto de la libertad humana, alcanzados por los pueblos europeos.

RESUMEN DE LOS PRINCIPALES SUCESOS DE LA EDAD MEDIA

Caballero medieval

En el siglo II d.de C. el imperio romano había llegado a su apogeo, tan poderoso y vasto como era posible imaginarse, para conservar el dominio de sus territorios necesitaba mantener grandes ejércitos distribuidos por todas sus fronteras.

La ambición de poder por parte de los generales de estos ejércitos provocó grandes y sangrientas luchas por el poder.

Cada general pretendía ser emperador. Además los soldados ya no eran fuertes, patriotas y disciplinados como lo eran antes y sumado a esto nos encontramos con un pueblo pobre y totalmente desmoralizado.

En el año 400 el imperio había disminuido drásticamente, no se conocen las causas. pero podría ser por plagas y por el consumo de agua que circulaba por conductos de plomo y que podía producir intoxicaciones masivas.

El imperio debía recaudar lo impuestos para poder mantener sus ejércitos, cosa que cada día se les hacía más difícil. La producción agrícola consecuentemente también decaía y Roma se vió obligada a depender de otras provincias, como las del norte de Africa, para subsistir.

El ejército romano debió contratar hombres para sus ejércitos, casi todos ellos llamados: Bárbaros ,que significa extranjeros (que no hablan la misma lengua).Había una elevada proporción de hombres extranjeros, sin arraigos patrióticos, en los ejércitos de Roma.

Los esclavos , que representaban un alto porcentaje de la población, también eran bárbaros, es decir, el imperio estaba «barbarizado». Ya en el año 395, Teodosio, fue el último emperador de todo el imperio , y que antes de morir lo dividió en el imperio de oriente y occidente.

La capital del imperio  de oriente fue la ciudad llamó Constantinopla (Bizancio), fundada por Constantino, (actual Estambul), con la intención de asegurar la estabilidad del imperio.

Roma fue la capital de occidente. En el 375 los pueblos bárbaros comenzaron a invadir más seguidamente a Roma, ya que la veían disminuida y su vez, ellos debían huir de otro pueblo muy fuerte y guerrero que bajaba desde Asia y era comandado por su rey Atila: los hunos. 

En el 395 Teodosio dividió el imperio entre sus dos hijos y a Arcadio le asignó el de oriente, con capital Constantinopla.

Además la antigua religión sufrió severos cambios y análisis. ya que hubo una amplia difusión del Cristianismo, hasta el punto que Constantino, la declaró como religión oficial del imperio en el 330.

El imperio de occidente día a día se vió más débil y consecuentemente más amenazada por los bárbaros. hasta que por último un jefe de los heráculos, llamado Odoacro, en el año 476 pone fin al imperio, tomando todo el poder terminando con este hecho la Historia Antigua.

Estructura Social en la Edad Media:

La Iglesia: Como representante de Dios en la tierra, nominalmente constituía la cúspide de la sociedad medieval, aunque su poder era de hecho cuestionado por los señores feudales.

La Nobleza: Estaba integrada por los señores feudales, que eran los propietarios de la tierra y contaban con fuerza militar propia.

El rey: De hecho, era también un señor feudal, por lo general e! más poderoso, cuya voluntad los demás convenían en acatar, aunque no en todos los casos.

El Campesinado: Aunque de él dependía la producción agraria, este sector era el más explotado. Los campesinos libres trabajaban en arriendo parcelas de tierra y pagaban impuestos por ello. Los siervos, en cambio, formaban parte de la propiedad feudal, como los anímales, los bosques o los nos.

Caída del Imperio Romando Ampliar El Tema en Este Sitio

EDAD MEDIA:

Para su estudio se la divide en tres etapas:
Temprana Edad Media (s. V al VIII d.c.)
Alta Edad Media (s. IX al XI d.c.)
Baja Edad Media (s.XI al XIV d.c.)

A partir de este último hecho. comienza una nueva etapa en la Historia, que se la conoce como la Edad Media. Esta etapa que extiende por un período de diez siglos, y se caracteriza por:

* Las invasiones y conquistas de los bárbaros, sobre las diversas provincias del imperio romano.

* El establecimiento del Imperio de Carlomagno, guerrero franco que intentó reconstruir el antiguo imperio de Roma.

* El nacimiento, en Arabia, de una nueva religión, llamada musulmana o islamismo, predicada por Mahoma.

* La invasión a España de los musulmanes, los cuales fueron definitivamente expulsados por los Reyes Isabel y Fernando.

* La implantación de un nuevo sistema de «gobierno». el feudalismo, sistema por el cual unos pocos terratenientes se adueñaron de la tierras de casi todo Europa y de sus habitantes, a quienes les permitían explotar sus tierras a cambio de un impuesto.

* Las Cruzadas. que fueron expediciones religiosas y militares, para recuperar el sepulcro de Cristo.

* La desigualdad social y el predominio de la Iglesia fueron otras de las características de esta época.

a)Primeras Invasiones Bárbaras Ampliar el Tema en este Sitio

Quebrada la unidad política, social y cultural del imperio romano , con el correr de los siglos entre IV y VIll, el mapa del Mediterráneo se fue transformando, quedando tres grandes civilizaciones: la romano-germánica en Occidente, la bizantina en Oriente y la islámica en el norte de Africa y España.

 Invasiones Bárbaras

La gran mayoría de los bárbaros hablaban lenguas germánicas, de ahí que se los conoce con el nombre de germanos.

Al llegar a las fronteras imperiales, algunos trataron de penetrar violentamente , por lo que generaron permanente luchas contra los guardias romanos. Otros se asentaron de manera pacífica y establecieron pactos con Roma. lnclusive muchísimos llegaron a formar parte de los ejércitos del imperio.

En el siglo IV, esto pueblos germanos se vieron atacados y perseguidos por los hunos, comandados por Atila, por lo tanto debieron penetrar en el territorio romano. Las defensas de Roma fueron derribadas.

Se pueden decir que a través del tiempo, debido a convivencia entre diferentes culturas, los bárbaros fueron romanizados y los romanos fueron barbarizados.

Por lo tanto no puede verse como una invasión de un día para otro, en donde los bárbaros remplazaron a los romanos y ocuparon sus territorios. El proceso fue mucho más complejo.

Mientras tanto el imperio Bizantino. quedó al margen de este proceso de cambios, ya que los invasores germánicos fueron rechazados, conservando su unidad política hasta el siglo Blas antiguas provincias romanas se fueron poblando cada vez más con la llegada de los pueblos germanos, que estaban formados por los francos que conquistaron las Galias, los anglos y sajones que ocuparon Inglaterra, los lombardos que llegaron a Italia y los visigodos que entraron en España, obligados por la presión de los francos en la Galia.

Todo esto dió lugar a la formación de nuevas unidades políticas (países) que se llamaron los reinos germánicos, que fueron desplazando a las antiguas instituciones romanas para constituir monarquías hereditarias.

Los jefes germanos se apoderaron de las propiedades de los terratenientes romanos, formándose una aristocracia germana de grandes propietarios.

Los campesinos pobres y hambrientos se unieron en aldeas y trataron de producir sólo para su subsistencia. Los más pobres fueron despoblando las ciudades para retirarse al campo.

b) Imperio de Carlo Magno Ampliar el Tema en este Sitio

No todos los reinos germánicos tuvieron la misma importancia histórica , ni subsistieron el mismo tiempo, algunos de ellos desaparecieron rápidamente, mientras que otros perduraron durante siglos.

Uno de ellos fue el imperio Carolingio ubicado entre los ríos Loira y Rin, fundado por Clodoveo en el siglo V, y que se fue consolidando durante los siguientes 200 años bajo la dinastía de los merovingios.

Rey Carlomagno

Este pueblo, pagano, se convirtió al catolicismo, primer paso rumbo a la civilización. Unos de los principales emperadores de este pueblo fue: Carlomagno, que en la navidad del año 800, León III lo corona. (de paso era defendido de quienes querían arrebatarle los estados pontificios).

Su reinado fue muy largo, estuvo 43 años (771 – 814) a cargo de este pueblo, y llevó exitosas empresas, con intenciones de reconstruir el Imperio Romano de Occidente. Las empresas de este emperador tuvieron dos fines principales:

  • Conquistar territorios
  • Difundir el cristianismo.Después de organizar su país, emprendió campañas conquistadoras, consiguiendo el dominio de Italia, expulsó a los árabes al otro lado de los Pirineos, y tras una guerra de 30 años pudo vencer a los sajones. La extensión de su imperio fue mayor a la del Imperio Romano de Occidente.

No sólo fue un importante conquistador, sino también es considerado como un hábil político, gran administrador. respetuoso de la libertad , de la justicia y del orden. Organizó la milicia y la iglesia. Protegió las ciencias y la instrucción, fundando varias escuelas.

Fundó ciudades protegió la agricultura, la industria, el comercio, construyó obras de beneficio público, como carreteras, puentes y canales.

Con la finalidad de organizar sólidamente sus territorios, los subdividió en marcas y condados, el emperador designaba condes y marqueses, como los gobernadores de esas zonas y enviada funcionarios especiales para supervisar que se cumplieran las órdenes.

Esta división del poder hizo, que los marqueses y condes tomaran poder, que inclusive llegó a a superar al propio rey, porque poseían grandes territorios y tenían el control sobre numerosos hombres, entonces comenzaron luchas por el poder mismo, que consecuentemente produjo la desintegración del imperio.

A su muerte, le sucede su hijo Luis El Piadoso, con muy poca habilidad para gobernar, lo que sumado a la invasión de los normandos (navegantes y piratas de Dinamarca, Suecia y Noruega), provocó la caída del imperio de Carlomagno, el cual se repartió al poco tiempo entre sus tres nietos, formándose los reinos de: Francia.

Germania y Italia. Luego Germania (actual Alemania), lucha contra Francia, por el dominio de Italia. Gana ese territorio incluido los estados pontificios. Nace así el Sacro Imperio Romano

c) Nacimiento del Islamismo Ampliar el Tema en este Sitio

Mahoma nació a fines del siglo VI. en la ciudad de la Meca, en Arabia. Era hijo de una familia pastores, muy humilde. Su primera ocupación, desde muy joven, fue como conductor de caravanas. Durante sus viajes. Mahoma se relacionó con judíos y cristianos, y ese trato le generó la idea de reformar la religión de su pueblo.

Cuenta la tradición musulmana,. que a Mahoma se le apareció en arcángel San Gabriel, y le dijo: Predica y Mahoma, creyéndose profeta empezó a predicar a los árabes la idea de un único Dios.

y la condenación de los ídolos que adoraban. La síntesis de su pensamiento puede concretarse en: No hay más Dios que Alah, y Mahoma es su profeta.

Así nació el islamismo. que quiere decir sometimiento, a quines mueren por Alá, se le promete un paraíso de bienes materiales. Es una doctrina, mezcla de cristianismo y judaísmo.

Mahora, Líder del Islamismo

A causa de su predicación, los árabes lo amenazaron de muerte y debió huir a la ciudad de Medina en el año 622. acto que se conoce con el nombre de La Hégira, y es el comienzo de la era musulmana.

Vencidos sus opositores, Mahoma, puede volvería a La Meca y desde entonces fue el profeta de toda Arabia.

Era en extraordinario orador, exponía su doctrina con un lenguaje hermoso y claro. De porte noble y varonil, los árabes lo comparaban como un sol naciente.

Los discípulos tomaban nota de todas las prédicas y luego las condensaron. después de su muerte en sólo libro llamado: El Corán, que significa la lectura. Este libro contiene 114 capítulos, y todos comienzan con la misma oración: En el nombre de Dios, clemente y misericordioso.

Los musulmanes de acuerdo con El Corán deben:
Orar cinco veces al día, y a determinadas horas.
Observar ciertos principios de higiene
Practicar abluciones (purificarse por medio del lavado con agua)
Ayunar durante un mes.
Brindar abundante limosna a los pobres.
Ordena llevar la guerra santa, a todo pueblo que no sea musulmán.

Esta doctrina a influido decisivamente en la vida de los árabes,. a tal punto que el fanatismo a hecho que cualquier problema en su vida cotidiana es porque estaba escrito, es porque Alá, así lo quiere.

Los sucesores de Mahoma, se llamaron Califas o Comendatos de los creyentes, y cumplieron con la guerra santa, llevando sus ejércitos por todos los pueblos que no lo profesaban.

Esta guerra, no era más ni menos, que guerra de pillaje y exterminio, conquistando pueblos de Asia Menor, Egipto, Persia, India, Túnez, Argelia, Marruecos. y casi toda España. Con todos estos países se formó el imperio árabe, o imperio de los Califas.(que cuando es conquistado por los turcos, los califas son reemplazados por los Sultanes)

Los árabes fundaron El Cairo en Egipto, y también fueron los responsable del saqueo e incendio de la famosa e increíble Biblioteca de Alejandría, con millares de volúmenes de una riqueza literaria extraordinaria, con el siguiente criterio de califa Omar:»Si todos estos libros repiten la verdad del Corán, sobran, y si las niegan son falsos».

En menos de 100 años el imperio árabe, tomo proporciones extensas, pero al igual que el imperio romano, no pudo subsistir y fue dividido en tres califatos: el de España, el de Egipto y el de Oriente, con capitales Córdoba, El Cairo y Bagdad, respectivamente.( en el 750)

La lucha en España contra los musulmanes duró varios siglos. Empujados hasta el sur, Granada fue su último refugio, de donde fueron expulsados definitivamente en 1492, por los reyes católicos.

d) El Feudalismo Ampliar el Tema en este Sitio

Los Señores:
En la Edad Media existía una clase social muy alta, formada por un grupo privilegiado de guerreros y religiosos, estos últimos, miembros destacados de la Iglesia. La nobleza guerrera vivía en los castillos y sus principales ocupaciones eran la guerra y los torneos de combate entre caballeros.

Sus ingresos procedían de los tributos que les pagaban sus siervos por el usufructo de sus tierras. Los caballeros eran de una clase social un poco menor que los terratenientes militares y religiosos, y se podía llegar a ella, gracias a algún mérito durante una guerra o combate.

Los sacerdotes, abades y obispos pertenecían al mismo grupo social que la nobleza guerrera, y eran los responsables de la dirección de una de la instituciones más importantes de la Edad Media: la Iglesia.

La importancia de la Iglesia, se había consolidado tiempo atrás, cuando el imperio romano le había donado grandes extensiones de territorios en diferentes lugares de Europa.

Este poder hizo que la vida de los obispos y abades se deformara. alejándose de los principios básicos del catolicismo: pobreza, obediencia y castidad. Llevaban una vida de riquezas, vasallos que le rendían homenajes y tributos y siervos que le trabajaban la tierra.

Para justificar esta forma cómoda de vida, los teólogos afanaban que para mantener la sociedad en armonía debían existir estar tres clase sociales, interdependintes: los que guerreaban, los que oraban y los que trabajaban.

Otras de las funciones importantes de la iglesia, fue que muchos monasterios e iglesias se dedicaron a traducir, interpretar y archivar todos los libros de la época, lo que hizo que se transformaran en verdaderos centros de cultura. El idioma utilizado era el latín, considerado como lengua culta y universal. También allí se formaban a los sacerdotes.

Los Campesinos:
Los campesino eran la clase social más baja de esta época, y se dedicaban a la cría de animales y a la agricultura.

Estas actividades las venían desarrollando desde varios siglos atrás, cuando comenzó la decadencia del imperio romano. Cada familia funcionaba como una unidad de producción y producían lo necesarios para vivir.

Con el tiempo éstos debieron también producir para mantener a la nobleza guerrera y religiosa. Los campesinos también se unieron formando aldeas, ubicadas en el medio de grandes extensiones de campos. Eran muy pobres, formadas por casas de adobe y paja.

En estas comunidades había también otras personas que realizaban otro tipo de actividad eran los artesanos, ellos trabajaban la madera, los metales, el barro, el cuero, etc.

Sus trabajos eran usados en la producción agrícola y en la vida cotidiana. Los campesino no eran propietarios, en realidad los verdaderos duelos eran los de la nobleza antes mencionados.

El Contrato Feudal:
Términos empleados en el régimen feudal.

En el régimen feudal se emplean algunas palabras que requieren una explicación especial.

El feudo era el beneficio o tierra concedida por un señor en premio de servicios prestados y con la obligación de prestar otros nuevos.

El vasallo podía enfeudar una parte de su feudo a vasallos de inferior categoría; así que un mismo individuo podía ser señor y vasallo a la vez.

El Alodio era una propiedad completa.Los propietarios de alodios eran aquellos que habían recibido de sus antepasados una herencia libre de toda obligación v de todo tributo. A menudo estos propietarios se presentaban a algún jefe poderoso, y le recomendaban su alodio, a fin de que lo defendiese.

Así se estableció, poco a poco, una jerarquía de propietarios, dependientes unos de otros,

Llamábase homenaje la ceremonia que se efectuaba cuando uno se hacía vasallo.

El que iba a recibir la tierra se presentaba ante el señor feudal con las dos manos juntas, en señal de humildad, se arrodillaba, y poniendo sus manos en las del señor, le decía: «Señor, vengo a vuestro homenaje, en vuestra fe. y me convierto en vuestro hombre de boca y de manos prometiendo y jurándose fe y lealtad respecto de todos y contra todos, y guardar vuestro derecho en mi poder.»

Luego venía la ceremonia de la fe o juramento, y en seguida el señor le concedía la investidura, entregándole un terrón con yerba o una rama de árbol; cuando se trataba de un gran feudo se entregaba una espada o un estandarte.

Obligaciones del vasallo.

Las obligaciones del vasallo eran de dos clases: morales y materiales.

Entre las morales figuraban la de guardar los secretos del señor, descubrirle las tramas de sus enemigos, defenderle, de darle el caballo en las batallas si perdía el suyo, ocupar su puesto en el cautiverio si caía prisionero, respetar y hacer respetar su honra.

Las obligaciones materiales eran:

1ro.) el servicio militar, con un numero de hombres y una duración variables; según la importancia del feudo.

2do.)Ia fianza u obligación de ayudar al señor a administrar justicia y prestar su brazo para hacer cumplir la sentencia pronunciada.

3ro.) los subsidios,, que el vasallo debía principalmente cuando el señor tenía que pagar rescate para salir de cautiverio o casaba su hija.

A estas obligaciones se añadían otras particulares, como la de servirse del molino, de la prensa y del horno del señor, mediante el pago de una cantidad determinada; darle parte de los frutos o prestarle un número dado de jornales.

Los castillos:

Los señores feudales vivían en castillos fortificados, que se levantaban a orillas de los ríos o en las cumbres de las colinas, y dominaban todos los caminos importantes.

Castillo Medieval

Estaban admirablemente dispuestos para la defensa; en ellos se acumulaba cuanto era necesario para la vida y la tierra. Para entrar en el castillo era preciso primero atravesar el foso que lo rodeaba, por un puente movible y luego debía pasarse bajo la reja que protegía la puerta y que levantaban en tiempos de paz.

Esta puerta se hallaba encajonada entre dos torres. A veces había murallas que encerraban en el castillo campos cultivados; de modo que los señores tenían allí, y al mismo tiempo, su palacio y su campamento, todo un dominio provisto de las cosas más necesarias. Inmensos subterráneos servían de almacenes, prisión y asilo, según las circunstancias.

e) Las Cruzadas Ampliar el Tema en este Sitio
  1. e) Las Cruzadas:

La expansión del Islam provocó numerosos conflictos en el Occidente cristiano. La principal disputa surgió porque los árabes habían ocupado los Santos Lugares, en Palestina, el lugar origen de la religión cristiana.

A la guerra santa, que sirvió de argumento a los árabes para sus conquistas, el occidente le opuso el deseo de recuperar sus terrenos sagrados.

El Papa y algunos nobles organizaron expediciones militares llamada cruzada. Y, por la cruz que era el distintivo de los soldados. Desde 1099 se realizaron 8 cruzadas.

La competencia entre los señores feudales , las órdenes religiosas y las ricas ciudades italianas que financiaron gran parte de las campañas contribuyeron al definitivo fracaso militar en el año 1291, y Palestina quedó en poder de los musulmanes.

Las Cruzadas, Tapiz de la época

Además de interés religioso, debe tenerse en cuenta el sentido económico de estas cruzadas, ya que el dominio de Mediterráneo por parte de los musulmanes dificultaba el comercio entre Oriente y Occidente.

Las campañas de las cruzadas permitieron recuperar parte de esas rutas comerciales. Desde el punto de vista social estas campanas sirvieron para que muchos caballeros deseosos de acumular u obtener riquezas, tomaran parte de ellas.

Estas expediciones debilitaron un poco el feudalismo, porque muchos nobles debieron vender grandes territorios para subvencionar parte de las mismas.

Las cruzadas dieron origen a distintas órdenes militares, una de ellas fue la Orden Teutónica, que cuando terminaron el emperador Federico el Grande los mandó a evangelizar Prusia y el Báltico, trabajo que se tomaron muy a pecho y fueron muy rudos.

Cambios en la sociedad feudal

Hacia mediados del siglo XI, en Europa Occidental comenzó un proceso de crecimiento y expansión de la economía feudal, y consecuentemente un conjuntos de transformaciones sociales. Esta etapa se la conoce como la Baja Edad Media, y se caracteriza por el movimiento.

Día a día mas personas debían viajar para comerciar, peregrinar o estudiar. Por las rutas de Europa transitaban caballeros, estudiantes, vagabundos, comerciantes, clérigos.

Esta expansión fue debido a un crecimiento demográfico de alrededor de un 30%.Esto hizo que » haya mas bocas para alimentar, mas cuerpos para vestir, mas familias para alojar y más almas para salvar».

Los campesinos fueron los primeros en tratar de sembrar mas cantidad, utilizando nuevas técnicas y elementos agrícolas. Además buscaron nuevas tierras, que por ser menos fértiles eran dejadas de lado.

A su vez al retirarse a otras tierras desoladas y sin dueños conseguían cierta libertad, que no tenían en los señoríos (zona de tierras privadas que poseían todos los elementos y personas necesarios para su abastecimiento).

Ciudad Medieval

Esta expansión hizo que se reactivara el comercio y que se poblasen ciudades ex-romanas abandonadas y que se abran nuevas vías de comunicación.

Las cruzadas también colaboraron en este sentido. Aparecieron las primeras ferias, que eran diversos grupos de comerciantes que se agrupaban en los puertos, ciudades, cruces de caminos y que se dedicaban al intercambio de productos, y distintas transacciones comerciales.

quí aparecen las letras de cambio o simplemente los pagaré actuales. También se comenzaron a emitir monedas de oro y de plata,

El crecimiento de la producción agrícolas, el aumento de población. sobre todo la rural, hizo que sea necesario centros de distribución de la producción artesanal de géneros, vestidos y objetos de labranzas que los artesanos de los señoríos no ofrecían.

Es decir se establecía una relación entre la ciudad y el campo.

El campo proveía materia prima y alimentos Y la ciudad ofrecía al campo su producción artesanal. A esta nuevas ciudades se las llamo burgos y consecuentemente a sus habitantes burgueses, y eran casi todos comerciantes y artesanos.

En estas ciudades los artesanos se agruparon en gremios, y tenían como finalidad el control de la calidad de los productos elaborados, como ser el tipo de material utilizado y la técnicas de elaboración. Los comerciantes se reunieron en guildas y ellos verificaban los precios de los productos y evitaban la competencia.

Los maestros artesanos eran los dueños de los talleres, herramientas y materia prima con que se elaboraban los productos.

Los oficiales trabajaban en relación de dependencia a cambio de un salario, en estos talleres y podían llegar a ser maestros si conseguía juntar el dinero adecuado. También estaban los aprendices, que vivían con los maestros y se le suministraba comida, techo y vestido a cambio de su trabajo.

Hasta el siglo XI la educación estaba a cargo de la Iglesia y se enseñaba Teología, pero los burgueses comenzaron a reclamar estudios mas prácticos como medicina y leyes.

Así surgieron las primeras Universidades donde acudían alumnos de diversos países.

Esta diversificación de culturas, generó un intercambio de ideas, lográndose un visión del mundo mucho mas abierta y práctica , muy en oposición a la difundida por la autoridad de la Iglesia. Se comenzó a tratar de interpretar la naturaleza y sus secretos a través de la razón , la observación y la experiencia, ya no era necesario invocar en todo lo desconocido al » poder de Dios».

Decadencia de la sociedad feudal

Alrededor del 1300, comenzaron a manifestarse signo de agotamiento. La expansión de la producción y el comercio se hizo cada vez mas lenta y finalmente se detuvo, la sociedad feudal había llegado a su límite. esto significaba que la agricultura, el comercio, las artesanía, el conocimiento y la cultura, no producían nuevos resultados.

Este estancamiento se debió a que la tierras se fueron desgastando debido a su continua producción, además se sumo un desmejoramiento general en el clima en los primeros años del siglo XIV, esto originando grandes pérdidas en las cosechas.

Al no existir una gran producción y gran demanda, hubo un alza en los precios que provocó carestía de alimentos Y consecuentemente el hambre se hizo sentir en gran parte de Europa.

Debido a las malas condiciones higiénicas, que sumada a una mala alimentación, una enfermedad trasmitida por la pulga de la ratas roedores, fomento a partir de 1357, la expansión de la «peste negra» o «muerte negra» que azotó a toda Europa, llevóse la tercera parte de su población, en pocos años.

Esta peste produjo la desorganización de los señoríos, es decir, los campesinos se fugaban de sus puestos, tratando se escapar de la peste. Se fueron reuniendo en ciudades o en el bosque, que juntos comenzaron a asaltar en los caminos, ya que no trabajaban.

Esta situación planteo un problema entre los señores, ya que no disponían de sus siervos para su subsistencia, y se vieron obligados a reconocer que su vida dependía de la mano de obra de otros en sus tierras, por lo tanto debieron comprar nueva mano de obra, contratando trabajadores a cambio de un salario. También debieron arrendar sus tierra a un precio cada vez más bajo.

Esta transformación fue el primer gran debilitamiento de la sociedad feudal.

El hambre continuaba de todas maneras, las cosechas no alcanzaban para satisfacer mínimamente a la población, los campesinos comenzaron a rebelarse generando graves conflictos sociales durante los dos siglos siguientes.

Los campesinos reunidos en grupos de hasta 6000 personas armados con sus instrumentos de trabajo diario y con un gran odio interior atacaban los castillos de los señores y destrozaban todo lo que se le cruzase por delante , hasta colgar la familia completa. Las importantes y famosas revueltas de campesinos en la Baja Edad Media fueron las de Inglaterra(1381) y Francia (1354).

Transformaciones de los Siglos XV y XVI:

La necesidad de solucionar estos problemas, originaron muchos de los cambios ocurridos entre los siglos XV y XVI Los factores que tendieron a mejorar la calidad de vida de la gente y fundamentalmente a generar verdaderos cambios sociales, políticos y económico fueron:

a)La creciente expansión comercial de la burguesía

b)El poder económico que la burguesía fue adquiriendo debido a su actividad comercial

c)La revuelta de los campesinos que se rebelaban contra una sociedad injusta y muy dura.

Revueltas Campesinas en la Edad Media

Del conflicto entre la nobleza, que no quería perder su privilegios feudales y de estás dos clases sociales que deseaban cambiar esta sociedad, fue surgiendo el mundo moderno, aunque modificar una estructura social tan rígida no fue una tarea fácil.

A lo largo del siglo XV surgieron las siguientes mejoras:

  1. a) La Peste Negra desapareció casi totalmente.
  2. b) Los productos rurales fueron una novedad comercial para la burguesía, que vieron una nueva manera de seguir enriqueciéndose.
  3. c) Se comenzó a re-sembrar tierras que habían sido abandonas, en las época de la peste.
  4. d) Se recuperaron tierras no cultivables (zona de bosques)
  5. e) Se crearon nuevas técnicas de sembrado.
  6. f) Se inventaron nuevos elementos de labranzas.
  7. g) Hubo un aumento de los productos agropecuarios.
  8. h) Se realizaron inversiones en nuevas zonas campestres.

Debido a que era necesario lograr cada día mayor productividad, la economía rural no se orientó sólo a la subsistencia familiar, sino que comenzó a organizarse hacia una forma comercial .

De todas maneras, la clase social más baja, los campesinos, seguían ganando poco, y su vida era tan triste como siempre. En cambio la burguesía y los señores continuaban generando ganancias. Estas transformaciones comenzaron en los campos ingleses.

En las ciudades la mayor parte de la industria artesanal siguió controlada por los gremios, con su rígida estructura de maestros, oficiales y aprendices. Los gremios fijaban la calidad y precios de los productos elaborados.

La ciudades se vieron incrementadas de mano de obra, debido a que algunos campesino sin trabajo rural, emigraban a ellas para dedicarse a otra actividad.

A través del crecimiento económico, que las diversas actividades comerciales le produjo a la burguesía, floreció y se afianzó una nueva clase social: a burguesía comercial.

Esta nueva clase, comenzó a inducir una expansión ultramarina, en busca de nuevos mercados, gestándose así una época de grandes viajes terrestres y marinos, que en poco tiempo daría el descubrimiento de un nuevo continente: América.

Algunos Datos Sobre la Edad Media:

Los monasterios representaban la forma superior de la vida religiosa. Vivían bajo estrictas reglas. Se comía a ciertas horas, se oraba y se trabajaba, de acuerdo a normas muy claras.

Allí se estudiaba, se hacían traducciones de libros clásicos, se fabricaba cerveza y vinos, comidas, y también se hacían remedios. Eran los centros culturales y espirituales por excelencia de esa etapa. También a veces funcionaron como hospitales.

En algunas ciudades se fundaron las mas importantes Universidades, como la de París, Oxford, Cambridge, Padua y Praga. Se estudiaba las siete artes liberales: gramática, retórica y lógica (conocidas como trivium) y aritmética, geometría, astronomía y música, llamada cuatrivium.

Científicamente predominaban las teorías de Aristóteles, como por ejemplo la Tierra era inmóvil y rodeada por otros planetas y el Sol que giraban en unas esferas cristalinas y transparentes, que producían música.

También se suponía que los cuerpos mas pesados caían antes que los mas livianos. El vacío no existía.

La Tierra se compone de cuatro elementos fundamentales: fuego, aire, agua y tierra.

El hombre está hecho de esos cuatro mismos elementos que se corresponden con los cuatro humores corporales: bilis amarilla (colérico), bilis negra (melancólico), sangre (alegre) y flema (flemático). Si existe equilibrio entre los cuatro humores el hombre mantiene un carácter armonioso. Muchas veces predomina un humor sobre otro, marcando una personalidad.

Cuando llega la peste bubónica, la Iglesia encontró culpable a las mujeres, porque practicaba brujerías, y hacían el amor con el diablo. Tomaban pociones mágicas y se transformaban en animales.

Ellas habían provocado al Señor. Eran consideradas herejes y por lo tanto debían ser combatidas hasta la muerte. Lo mismo para los judíos que había matado a Cristo al negarlo frente a Poncio Pilatos. Ellos son usureros, matan a niños, niegan a Cristo, y hablan con Satanás. Muchos monjes se encargan de perseguirlos y aniquilarlos (especie de Adolf Hitler). En un solo pueblo murieron mas de 16.000 judíos.

La peste se mantuvo durante 3 años llevándose la tercera parte de la población europea. Durante los siguientes 50 años fueron apareciendo brotes de la misma en distintas partes de Europa. Fue el comienzo de la primera crisis de la sociedad feudal.

Estaban los flagelantes que caminaban en grupos orando y se auto castigaban pidiendo perdón por sus pecados, pues pensaban que eran los culpables de la ira de Dios.

No había leyes escritas, y cada pueblo tenía sus leyes propias que eran memorizadas por expertos locales.
El robo era castigado muy duramente, hasta llegar a la pena de muerte. Robar miel, un animal o elemento de trabajo, era muy grave. La muerte por asesinato era mas suave y a veces con solo pagar una multa eran absueltos. Matar a una mujer embaraza era más duro que matar a una mujer menopausica. Se trataba de cuidar la natalidad. Si alguien provocaba un aborto era muy castigado. Los hombres “costaban” más que las mujeres.

Si se robaba un perro, o animal doméstico, el ladrón debía abrazarlo por atrás en público. Si un esclavo robaba algo (lo que sea) era castrado. Había castigos como latigazos, torturas, golpes. La violación de una mujer libre era castigado con la muerte. Algunas leyes permitían al marido de una mujer adultera matarla pero sólo de “un golpe”. Algunas permitían estrangularla o arrojarlas a la ciénaga.

A los que provocaban un incendio eran castigado con la muerte. Un bosque era muy importante para la gente, ya que allí cazaban, pescaban, se defendían de los intrusos, se escondían, tenían leña para el fuego, etc.

La Iglesia ofrecía asilo, y si un culpable entraba allí, no podía ser castigado.

Para evitar penas de muerte, era muy común las ordalías o juicios de Dios, donde se ataba una persona a una silla y se la tiraba al río, si salí era porque Dios lo había perdonado. A veces se los hacía caminar sobre brazas ardientes o filos de arados al rojo vivo, si las heridas se le curaban, estaban perdonados.

Las casas eran de adobe, paja y piedras, de 2 ó 3 metros por 6, aproximadamente. El piso de tierra y se dormía con algún animal adentro para protegerse del frío. Tenían una huerta al lado para su subsistencia. Las comidas eran a base de verduras, como cebollas, ajos, nabos, rábano, patatas. Se hacía una especie de sopa. Comían carne de cerdo o de animales que cazaban. Como bebidas se usaba cerveza y vino. Eran muy calóricas y algunos monjes llegaban a consumir entre 6000 y 8000 calorías diarias.

Las Revueltas Campesinas Luego de la Peste Negra

LA EDAD MODERNA:

La edad moderna se extiende desde la toma de Constantinopla, por los turcos en el año 1453, hasta el estallido de la Revolución Francesa, en 1789.Esta época se caracteriza por los siguiente hechos políticos, sociales y tecnológicos, que son dignos de mención:

a)La fabricación y utilización masiva de la pólvora y el papel. La invención de la imprenta con tipos móviles y brújula.

b)El Renacimiento, el Humanismo y el Iluminismo.

c)El descubrimiento de América y sus conquistas.

d)La Reforma y Contrarreforma religiosa.

e)La Nueva visión cosmológica del mundo en el universo.

f)La Revolución Industrial.

g)La Independencia de los Estados Unidos

h)La Revolución Francesa.

resumen de la edad media

Arte y Cultura Medieval:Universidades Catedrales y Monasterios

Arte y Cultura Medieval:Monasterios Universidades Catedrales

La creación de un nuevo orden

LA EDAD MEDIA, es decir, los siglos entre la caída del Imperio romano y el surgimiento de la Europa moderna, fue un período crítico en el nacimiento de la cultura occidental. Herederos de Grecia y Roma, los estados formativos de la Europa medieval evolucionaron hasta crear una nueva síntesis, en la cual las costumbres y tradiciones de Europa del norte jugaron un papel tan importante como las del Mediterráneo.

El impacto de los pueblos germanos sobre el Imperio romano tendría gran resonancia en los siglos venideros. Una vez terminadas las invasiones y finalizado el proceso de reacomodación espacial y político, comenzó la instauración de reinos más o menos estables en lo que antes había sido el Imperio romano occidental.

El apogeo se alcanzó con la formación del reino franco, que a través de sus gobernantes, sobre todo Carlomagno, llegó a conformar uno de los imperios más importantes de Europa occidental durante la Edad Media.

Este imperio, sustentado por principios cristianos, irradió su compromiso con la fe de Roma más allá de sus fronteras.

Pero, al igual que su antecesor, el Imperio romano, debió enfrentar crisis internas y externas que fueron apagando su esplendor.

La parte occidental del Imperio romano no fue la única en reconstruir una nueva forma de vida; el Imperio romano oriental, que resistió mejor los embates del exterior, logró fundar, a través de su aproximación con el Cercano Oriente, otra de las grandes creaciones políticas de este período: el Imperio bizantino.

A comienzos de la Edad Media, en el siglo V d.C., el Mediterráneo era el centro de la Europa civilizada. Hacia el año 1300 d.C., luego de las depredaciones de los godos, vándalos y vikingos, había emergido una Europa transformada, cuyo nuevo y poderoso núcleo de civilización se situaba en Europa del noroeste en torno a las grandes ciudades de París, Bruselas y la región del Rhin.

Esta nueva civilización importante de la Europa medieval fue la precursora inmediata del Renacimiento y el mundo moderno.

Cuando los bárbaros invadieron Europa occidental y meridional en los siglos V y VI d.C. no venían a destruir el mundo romano, aunque muchos en esa época deben haberlo creído así.

Más bien vinieron a tomar el poder para asegurar el control de sus grandes riquezas y acceder al lujoso estilo de vida que veían al otro lado de la frontera romana. En cierto sentido, Roma había sido demasiado exitosa.

Para aumentar su propio prestigio y reputación, había prodigado regalos a los reyes y caudillos nativos de Europa central y septentrional; la trampa fue que la admiración pronto dio paso a la envidia.

Durante casi toda su historia, el Imperio romano debió soportar sobre sus fronteras la presión de las hordas invasoras cuyo único fin era el saqueo.

Las defensas fronterizas y un ejército profesional permanente habían logrado, por muchísimos años, mantener una relativa seguridad y estabilidad. No obstante, en el siglo V la situación cambió radicalmente.

En el 376, 405 y 455 d.C. se produjeron invasiones a gran escala de pueblos que los romanos ya no fueron capaces de dispersar y controlar.

La irrupción de los hunos asiáticos abrió la brecha más seria, pues su llegada empujó y precipitó a pueblos ya establecidos, como los godos y los vándalos, sobre la frontera del imperio.

Éste se esforzó por absorber a muchos de ellos, y es así como el ejército romano llegó a tener un gran número de soldados germanos. Finalmente, se perdió el control, el Imperio occidental se derrumbó y en su lugar se crearon varios reinos «bárbaros’ ostrogodos, visigodos, francos y otros.

Así, la caída del gran imperio fue tanto el comienzo de una nueva historia como el final de una vieja, dado que de los llamados reinos «bárbaros’ iban a emerger las naciones-estados de la Europa moderna.

Supremacía germánica
LOS PUEBLOS que conquistaron y transformaron el Imperio romano occidental eran fundamentalmente de origen germánico.

Los dos grupos principales, los ostrogodos y los visigodos, se habían asentado alrededor de los valles de los grandes ríos rusos y a lo largo de las costas del mar Negro cuando fueron atacados por los temibles hunos asiáticos hacia el 370 d.C.

Los ostrogodos, derrotados, presionaron a sus vean. visigodos, forzándolos a cruzar el Danubio y buscar refugio en la provincia romana de Moesía.

Sin embargo, los visigodos no se quedaron en paz mucho tiempo y sus anfitriones romanos pronto tuvieron motivos para lamentar el asilo que les habían brindado.

Se peleó una batalla decisiva Adrianópolis en el 378 d.C., en la que doblaron las campanas que anunciaban la muerte del imperio las legiones, que habían sido el soporte de los ejércitos romanos por tanto tiempo, fueron aniquiladas por el ataque de la caballería visigoda a pasar muchos siglos antes de que un ejército formado principalmente por soldados de infantería dominara de nuevo los conflictos bélicos en Europa.

Con el ejército romano destruido y el emperador Valente muerto, los visigodos podrían haber conquistado fácilmente el Imperio oriental y no ha existido una Bizancio que sirviera como contra las incursiones posteriores de árabes y turcos.

En lugar de ello, pasaron a Italia, sacudiendo al mundo civilizado con el saqueo de Roma ‘Ciudad Eterna’, en el 410 d.C. La ciudad que había permanecido intacta por lo menos durante siglos, iba a ser saqueada en dos ocasiones más durante los siguientes 50 años, y de un modo más salvaje por los vándalos en el 455.

Mortalmente debilitada por el asalto visigodo, la periferia del imperio pronto se rindió ante otros invasores. Mientras los visigodos continuaban su emigración hacia Francia y España, los ostrogodos se instalaban en Italia.

Lo peor quedaba por venir. En los últimos días del 406 d.C., los vándalos, al encontrar el Rhin congelado y la frontera desguarnecida de tropas, cruzaron hacia Galia y comenzaron una campaña intensiva de saqueo, pasando a través de España a África del norte, en el 429 d.C.

Allí establecieron un reino en torno ala gran ciudad romana de Cartago. Con ello estaban emulando a los visigodos, que habían fundado el reino de Toulouse (Tolosa) una década antes.

Mientras tanto, en Italia, la corte del emperador romano occidental continuaba teniendo cierto grado de control, aunque cada vez más sujeto al dominio de los generales germanos.

Tal vez el último gran beneficio político legado por los romanos a Occidente fue su actuación sobresaliente en la derrota de los hunos en los campos Cataláunicos, cerca de Troyes, en el 451 d.C.

Lejos de ser el saqueador sin principios descrito por la leyenda popular, Atila el huno fue el gobernante de un imperio nómada organizado, con gobernadores regionales que esgrimían arcos de oro como símbolos de autoridad.

Sin embargo, la ayuda de los godos, alanos, burgundios y francos inclinó la balanza decisivamente en favor de los romanos, y los hunos fueron derrotados y repelidos. La victoria puede haber salvado a Europa, pero no salvó al Imperio occidental.

Apenas 30 años después el último emperador romano de Occidente fue suplantado por el comandante germano de su ejército, Odoacro, y en el 493 d.C. éste fue reemplazado por Teodorico, rey del reino ostrogodo.

Europa transformada
HACIA FINALES del siglo V d.C. las conquistas bárbaras habían comenzado a estabilizarse en forma de reinos y emergió un nuevo mapa político de Europa.

Aun así, la fuerza de la cultura romana resistió el cambio de gobernantes.

El orden social romano había sido decapitado, los recién llegados habían tomado las posiciones principales; no obstante, los germanos siempre fueron una minoría. El poder estaba en sus manos, pero eran los habitantes locales los que aseguraban el normal desenvolvimiento de estos reinos.

Gobernantes sabios como Teodorico el ostrogodo se esforzaron por reconciliar a godos y romanos en una Italia próspera y unificada y patrocinaron a los artistas y arquitectos romanos.

Su palacio y su tumba en Rávena son ejemplos notables de la sobrevivencia de las tradiciones arquitectónicas romanas.

Incluso los más anti-romanos, los vándalos, conservaron mucho de la cultura romana adaptándola simplemente a sus propios fines: los príncipes vándalos vivían en lujosas villas equipando los edificios con baños y pisos de mosaicos, en forma muy similar a los antiguos aristócratas romanos.

En Europa continental, las ciudades siguieron prosperando, aunque con menos riqueza y población que antes.

La urbanización era un concepto básicamente desconocido para los nuevos líderes germanos, y la administración cívica recaía principalmente en los obispos, puesto que, si bien los súbditos romanos fueron despojados en gran parte del poder secular, la autoridad religiosa continuó en manos de los pueblos locales.

El Cristianismo seguía siendo la religión mayoritaria de gobernantes y gobernados por igual, proporcionando un poderoso vínculo con el pasado.

Y a pesar de la supremacía de los soberanos de habla germánica, fueron las lenguas romances, basadas en el latín -el idioma de los pueblos romanos-, las que triunfaron en la mayoría de las ex provincias del Imperio occidental, a excepción de Britania.

El fin del dominio romano en Europa continental estuvo marcado, en consecuencia, no por una súbita crisis, sino por un cambio gradual, siendo sólo la culminación de procesos internos que venían desarrollándose por varias centurias. La economía siguió un patrón similar de cambio y transformación.

El Imperio romano había estado en decadencia económica desde por lo menos el siglo III y los intentos de reformas y renovación en el siglo IV habían tenido pocos efectos duraderos. Las ciudades del Imperio occidental languidecieron lentamente, la economía basada en el dinero se contrajo y el comercio y la industria decayeron.

Estos procesos fueron acelerados, más que iniciados, por la ruptura política causada por la ascensión germánica al poder.

Los trabajos en vidrio de la zona del Rhin continuaron floreciendo durante los siglos V y VI, y sus artículos de lujo se exportaban a Britania, Galia, Alemania del norte y Escandinavia.

El comercio vinícola también continuó realizándose por las rutas tradicionales durante algún tiempo después del desmembramiento político del imperio. Los mercaderes galos todavía suministraban vino a los monasterios de Irlanda en el siglo VI, y casi en la misma época los gobernantes locales en Cornwall importaban aceite de oliva desde Tunicia.

Sin embargo, aunque los lazos nunca se interrumpieron del todo, la decadencia económica y la fragmentación política disminuyeron gradualmente la frecuencia del intercambio, y estimularon en cada región de Europa occidental el desarrollo interno.

De todas las provincias del Imperio occidental, en ninguna otra parte este proceso fue más pronunciado que en Britania.

Fuente Consultada: Atlas de la Historia Universal

La Sociedad en la Baja Edad Media Progresos Tecnicos y Estamentos

La Sociedad en la Baja Edad Media
Progresos Técnicos

HACIA EL MUNDO MODERNO:
Origen del feudalismo: A partir de mediados del siglo IX, el territorio de los reinos en los que se fragmentó el imperio fundado por Carlomagno se dividió, a su vez, en una gran cantidad de pequeñas extensiones, llamadas feudos.

Los feudos eran tierras que los reyes concedían a los grandes señores a cambio de su ayuda militar y económica. Con el tiempo, los señores comenzaron a adquirir más poder sobre sus feudos hasta que prácticamente los transformaron en un bien personal.

En cada uno de los feudos los señores ejercían su poder sobre los siervos, que eran campesinos que vivían en su territorio.

Los siervos trabajaban la tierra y entregaban una parte del fruto de su trabajo al señor, quien tenía la obligación de protegerlos de las invasiones de los pueblos extranjeros o de los ataques de los bandoleros.

Cuando se producían estos ataques, los siervos se refugiaban en los castillos, que eran grandes fortalezas amuralladas en las que vivían los señores y sus familias.

Esta forma de organizar la producción y las relaciones sociales basada en lazos de dependencia personal se conoce con el nombre de feudalismo. Durante la época en que el feudalismo predominó en Europa, la agricultura fue la principal actividad económica y la vida rural prevaleció sobre la urbana.

La economía era prácticamente de subsistencia –en cada feudo se producía lo necesario para vivir-, y el comercio estaba poco desarrollado. En cuanto a las técnicas agrícolas, éstas eran muy rudimentarias, lo que producía un bajo rendimiento de la tierra.

En este mundo donde el poder estaba muy fragmentado, la Iglesia Católica se erigió como la única institución capaz de unificar el Occidente cristiano.

Los sacerdotes católicos tenían enorme influencia espiritual e intelectual, dado que eran casi los únicos que poseían conocimientos en diversas disciplinas, como la Filosofía, el Derecho y la Teología. Además, eran prácticamente los únicos que sabían leer y escribir.

LA BAJA EDAD MEDIA Y EL ÁMBITO URBANO (SIGLOS XI AL XIV)
A partir del siglo XI comienza la Baja Edad Media, etapa considerada como una preparación o un «tránsito hacia la modernidad». El sistema señorial se mantuvo pero se atenuaron algunas de sus características. Se revitaliza la vida en las ciudades.

En un comienzo, se constituyen alrededor de una catedral o de un burgo (lugar fortificado). Por ello, sus habitantes, especialmente los dedicados al comercio, reciben luego el nombre de «burgueses»

En las ciudades medievales, la población se dedicaba generalmente a las actividades artesanales y comerciales. Existían gremios o corporaciones donde se agrupaban los artesanos.

Las corporaciones establecían las normas y formas de trabajo, los precios y los salarios, también verificaban la cantidad y la calidad de los productos fabricados en los talleres. El maestro artesano trabajaba personalmente con ayuda de su familia y de algunos colaboradores, oficiales y aprendices.

El material era simple, sin maquinarias. Los artesanos producían según lo establecía el reglamento del gremio. Estas reglas garantizaban la buena calidad del producto, pero impedían las innovaciones.

La ciudad forma con el campo un «todo». Al dedicarse a las actividades artesanales y comerciales, los habitantes de las ciudades dependían del campo para abastecerse de alimentos. De modo que se establece un mercado local.

Los artesanos trabajan para ese mercado local, fabrican objetos por encargo (vendidos de antemano), o que están seguros de vender fácilmente. Los campesinos venden sus productos agrícolas. Es todavía una economía de necesidades locales conocidas.

En este período se restableció un comercio especial: el de las mercaderías de lujo (especias, piedras preciosas, tapices) provenientes del Lejano Oriente. Las Cruzadas dieron impulso a este comercio de larga distancia.

Pusieron a Europa en contacto con regiones de Oriente. Los comerciantes italianos participantes de las Cruzadas establecieron relaciones comerciales permanentes en las zonas orientales.

El centro del intercambio comercial entre Oriente y Occidente fue la ciudad de Constantinopla. Allí los mercaderes europeos obtenían gran parte de los productos que luego distribuían por toda Europa.

La ruta obligada para llegar era el mar Mediterráneo. Las ciudades italianas que tuvieron la supremacía comercial fueron entre otras: Venecia, Genova, Florencia y Milán.

ciudad medieval

Las murallas que cerraban la ciudad medieval le dificultaban su crecimiento; las construcciones se concentraban dentro de sus límites. Las calles eran tortuosas y de difícil recorrido. No existía .el concepto de higiene necesaria para prevenir a sus habitantes de posibles epidemias.

Al acompañar el proceso económico, la estructura social de la Europa occidental se modifica.

El movimiento dinamizador de la economía resquebraja la sociedad tradicional. Existen grupos sociales que crean una alteración en el orden medieval de nobleza, clero y campesinado.

Son estratos intermedios que conforman la burguesía, y que ascienden por los buenos negocios, el logro de derechos políticos a transformación cultural.

A pesar de las modificaciones respecto de la sociedad medieval, mucho más rígida, en la Modernidad existía también una estructura social piramidal: desde los más pobres, sin tierras ni bienes, en la base; hasta la nobleza, en la cúspide.

Lo novedoso son estas capas sociales intermedias, que en un principio eran consideradas inferiores por la clase feudal y luego lograron tener una mejor posición.

Existió entonces la movilidad social, a diferencia del Medievo, en que cada uno nacía y moría en el estrato social heredado de sus padres y abuelos. Ahora se podía cambiar de grupo social.

Se rompió el ideal de servicio vigente en la Edad Media, por el cual «se era útil a la sociedad» sirviendo devotamente a un superior durante toda la vida, a cambio de «protección».

Ese ideal perdió significado para gente que aspiraba a ascender socialmente.

Algunos sectores de la burguesía ingresaron en la clase feudal por la adquisición de tierras o de cargos junto a los monarcas.

Los comerciantes más poderosos ansiaban transformarse en señores feudales. Los Függer adquirieron posesiones territoriales inmensas, entre 230 y 250 km2.

Algunos historiadores llamaron a este tipo de conducta «la traición de la burguesía» porque adoptaban los valores feudales y compraban títulos de nobleza.

La capacidad de leer y escribir en latín daba a los estudiosos posibilidades de ocupar puestos como consejeros, secretarios o historiadores de los gobernantes.

De todos modos, debemos tener en cuenta que quienes conseguían el ascenso social representaban una pequeña parte de la población.

Campesinos: Eran la mayor parte de la población de Europa, porque a pesar de los adelantos en el comercio y las manufacturas, la agricultura seguía siendo la actividad económica principal.

Con el correr del tiempo se produjeron diferenciaciones entre los campesinos: algunos poseían un arado y animales de tiro, y otros sólo tenían como herramienta una pala. Existían campesinos con una pequeña propiedad y otros que trabajaban como pastores y labradores.

Las ganancias que se obtenían del trabajo agrícola eran magras. La mayoría vivía en una vivienda de una o dos habitaciones, con muy poco mobiliario: una mesa, un arcón, una olla de hierro. Mujeres y hombres trabajaban duramente, así como los niños, que desde edad temprana colaboraban en las tareas familiares.

A diferencia de las épocas feudales, tenían mayor libertad de acción, ya que la servidumbre estaba desapareciendo, aunque hubo diferencias según las distintas regiones.

Burgueses:
Su vida se desarrollaba en las ciudades. Existían diferentes ingresos y modos de vida dentro de la propia burguesía. Los más ricos eran los grandes mercaderes y banqueros. Luego, los pequeños comerciantes, profesionales, artistas, humanistas.

Finalmente, los artesanos, empleados municipales, etc. En cuanto a la movilidad social, era más fácil que los burgueses más poderosos ascendieran a las filas de la nobleza que un hombre pobre ascendiera a lugares más predominantes de la burguesía.

Nobles:
La nobleza era poco numerosa, pero tenía también variados rangos. Los más importantes: condes, duques y marqueses, luego barones y caballeros. Es decir, los predominantes y los de posición más modesta.

En los tiempos modernos, perdieron parte de sus poderes medievales por los cambios económicos, políticos y sociales.

Entre otras cosas, ya no podían acuñar moneda, ni hacer guerras privadas, ni nombrar nobles a otros. En algunos países, como Francia y España,.mantuvieron el privilegio de no pagar impuestos.

La nobleza modificó sus hábitos de vida. Tuvo que abandonar una de sus actividades principales del Medievo: la guerra entre señores

Los adelantos técnicos  en la manufactura
Con el florecimiento del comercio y el crecimiento de la población, las manufacturas comienzan a tener nuevos impulsos. La industria medieval era una actividad que ocupaba a una pequeña parte de la población.

Los productos eran de excelente calidad, pero escasos. En la Modernidad se produce un importante progreso, un verdadero adelanto en las técnicas de trabajo en relación con el Medievo.

Las condiciones económicas y sociales generales estimularon las mejoras técnicas, mercaderes y nuevos gobernantes invierten dinero en las actividades industriales.

Cambia  la «mentalidad industrial», existen nuevas preocupaciones: obtener mayor cantidad de productos, rapidez y precisión. Los adelantos técnicos también se relacionan con el espíritu de investigación e innovación científica de los tiempos modernos.

Estos cambios se desarrollaron en los países del oeste de Europa, sobre todo en Gran Bretaña.

La industria metalúrgica se intensificó. El trabajo de la plata, el cobre, el oro y el hierro tuvieron importantes progresos.

La población utilizaba nuevas herramientas, máquinas, relojes, monedas, construcciones, armas, etc. En las costumbres domésticas comenzaron a emplearse los cubiertos, como el tenedor, y también alfileres, clavos, tijeras. Para el gran impulso de la metalurgia, fue importante la utilización de nuevas fuentes de energía.

La fuerza del caballo y la hidráulica empezaron a usarse de manera más general para mover máquinas. Pero lo decisivamente revolucionario fue el empleo del carbón mineral como fuente de calor. De este modo, se reemplazaba la leña, combustible usual en los siglos anteriores, cuyo aprovechamiento estaba agotando los bosques.

Una innovación decisiva para la metalurgia del hierro fueron los altos hornos. De 5 o 6 m. de largo, permitían fundir el hierro y obtener mayor cantidad de metal puro por operación.

Con las técnicas anteriores se obtenían 4 o 5 kg. de hierro. Con los altos hornos 50 o 60 Kg. por operación.

Surgió gracias al invento de la imprenta, atribuido a Johann Gutenberg, de Maguncia. Los libros ya no serían considerados objetos de lujo, reservados para unos pocos, sino que podían multiplicarse en cantidad y extenderse su uso.

De gran importancia en la renovación intelectual que comenzó en el siglo XV, fue un medio poderoso de difusión cultural.

El primer libro impreso fue la Biblia, en el año 1457. El desarrollo de la tipografía dio impulso a su vez a la industria del papel, que alcanzó gran difusión. El papel reemplazó al pergamino.

A finales deL siglo XIV comenzaron a utilizarse los cañones en las batallas; y a mediados del siguiente, las armas de fuego.

Los primeros arrojaban proyectiles de piedra y se necesitan dos personas para manejarlos. «Palos de fuego» o «cañones de mano» fueron los nombres que recibieron.

En la sociedad del momento, su empleo produjo reacciones de oposición, considerándolas elementos diabólicos por su poder de destrucción. El desarrollo de la artillería estuvo vinculado con el surgimiento de los estados nacionales y sus necesidades de defensa y expansión.

Los relojes mecánicos aparecen en Europa en e siglo XIV y se instalan en las torres de las iglesias o en los palacios. Posteriormente, hubo relojes de mesa y a finales del 1500, relojes de bolsillo.

Era la primera vez en la historia que se podía tener fácilmente la medida del tiempo.

Existía mayor preocupación por controlar y precisar las horas y los minutos, debido a las exigencias de la vida comercial.

Un ritmo de vida diferente de los tiempos anteriores, cuando la luz del día y las campanadas de las iglesias determinaban los quehaceres.

Hasta el siglo XV los vidrios eran poco transparentes. Solamente se podían obtener de color verde o colorearlos para realizar vitrales. En el siglo XV, la industria del vidrio tuvo un gran progreso: se fabricaron vidrios transparentes y después, cristales.

En las residencias de príncipes y grandes mercaderes comenzaron a utilizarse vidrios en vez de vitrales pesados y costosos.

Luego esta costumbre se fue extendiendo al resto de la población, que reemplazó con ellos las telas o los papeles colocados en las ventanas.

Además de su utilización en arquitectura, el adelanto posibilitó la difusión de lentes, con lo cual disminuyeron los problemas de vista que afectaban a la gente. Las lentes de vidrio blanco permitieron también la fabricación de catalejos.

Con los cambios económicos y las mejoras en las condiciones de vida en general, toma impulso la industria del mueble.

Surgen, entre otros, las mesas (en lugar de las planchas colocadas sobre caballetes utilizadas en tiempos anteriores), los aparadores para guardar objetos y las sillas con respaldos y brazos.

Características Sociedad Feudal

universidad medieval

Catedral Medieval

Vida Diaria Medieval

Monasterio Medieval

Castillo Medieval

Difusión del Cristianismo en los Primeros Años Muerte de Jesus

Difusión del Cristianismo en los Primeros Años – Muerte de Jesúsel cristianismo

Con su muerte, Cristo había expiado los pecados de la humanidad y había hecho posible que todos los hombres y mujeres experimentaran un nuevo comienzo con la posibilidad de la salvación personal. Aceptando a Cristo como salvador, ellos también podrían ser salvados.

Al principio, el cristianismo se diseminó con lentitud. Aunque las enseñanzas del primitivo cristianismo se difundían mayormente por la prédica de los cristianos proselitistas, también hicieron su aparición materiales escritos.

Pablo escribió una serie de cartas, o epístolas, que delineaban las creencias cristianas en diferentes comunidades. Asimismo, algunos de los discípulos de Cristo bien pudieron conservar algunos de los dichos del maestro en forma escrita, y los transmitieron como memorias personales, que más tarde llegaron a constituir las bases de los evangelios escritos —la buena nueva respecto a Cristo— los cuales trataron de formular un registro de la vida y de las enseñanzas de Cristo, y establecieron el núcleo del Nuevo Testamento.

Aunque Jerusalén fue el primer centro del cristianismo, su destrucción por los romanos en el año 70 de nuestra era dejó a las iglesias cristianas con una considerable independencia. Alrededor del año 100 se habían fundado iglesias cristianas en muchas de las ciudades principales del oriente, así como en algunos lugares de la parte occidental del imperio. Muchos de los primeros cristianos provenían de las filas de los judíos helenizados y de las poblaciones del oriente de habla griega.

Pero en los siglos III y IV, un creciente número de seguidores hablaban latín. Una traducción latina del Nuevo Testamento, escrito originalmente en griego, aparecida poco después del año 200, ayudó a este proceso.

La persecución romana de los cristianos durante el primer y segundo siglos de nuestra era nunca fue sistemática, sino sólo esporádica y local. La persecución comenzó durante el reinado de Nerón. Habiendo destruido el fuego gran parte de Roma, el emperador utilizó a los cristianos como chivos expiatorios, los acusó de incendio premeditado y de odio a la raza humana, y los sometió a atroces muertes en Roma.

Historia de la Rueda Cuando se invento la rueda? Origen y Evolucion

Historia y Evolución de la Rueda: ¿Cuándo se invento la rueda? 

La invención de la rueda tuvo gran repercusión en los pueblos del mundo. Su resultado inmediato fue facilitar y dar mayor rapidez al transporte de bienes.

A su vez, esta mejora en el transporte convirtió pequeñas localidades, en las que los alimentos y suministros de primera necesidad estaban al alcance de la mano, en pueblos más importantes, donde tales bienes podían ser comercializados.

Este cambio en el sistema de vida de pequeñas localidades que pasaron a constituirse en pueblos y ciudades ha sido una de las fuerzas más importantes a la hora de que las personas se organizasen en comunidades civilizadas.

Los arqueólogos desconocen que se inventó primero, si la rueda del alfarero o la rueda del vehículo.

Ambas se construían con madera, y por eso precisamente se deterioraron tanto con el paso del tiempo que no quedan pruebas directas. Sin embargo, se puede saber cuándo la rueda de alfarero llegó a una cultura determinada gracias a los fragmentos de cerámica torneados que se han hallado en las excavaciones.

De la rueda de vehículo no quedan huellas; la prueba más antigua de su existencia es un burdo esbozo de un carro en un fragmento de arcilla hallado en Sumeria (Mesopotamia) y que puede fecharse sobre el 3500 a. de C. Las más antiguas cerámicas conocidas hechas con torno proceden de la misma área y son casi de la misma época.

También allí se ha encontrado parte de una rueda de alfarero que puede ser unos 250 años posterior.

Existe la creencia popular de que la rueda de vehículo evolucionó a partir de troncos de árboles habilitados por el hombre como deslizadores, pero no hay pinturas prehistóricas que sostengan esta teoría.

Las ruedas más viejas que han llegado hasta nosotros, halladas en tumbas de Mesopotamia del 3000 al 2000 a. de C, estaban hechas con tres tablones unidos mediante tirantes transversales de madera y con un agujero, oracticado al sacar un nudo natural de la madera, en el tablón del centro que servía de pivote.

La madera que rodea al nudo es muy resistente al desgaste, lo que permite suponer que la rueda giraba sobre un eje fijo, pero no quedan restos del carro para demostrarlo.

primeras ruedas de la historia

TIPOS DE RUEDAS PRIMITIVAS

primeras ruedas
Rueda de Mercurago, del siglo XV a. de J.C., la más antigua de cuantas se han hallado en Europa
primeras ruedas
  Rueda egipcia del
siglo XVI a. de J.C
primeras ruedas
Rueda etrusca del
siglo V a. de J.C.

Veamos ahora la historia de la evolución de la rueda…

HISTORIA DE LA RUEDA

Somos Homo sapiens sapiens, los «sabios», capaces de hablar con fluidez, de prevenir los acontecimientos y de razonar.

Durante más de 50.000 años, aunque la fecha exacta es objeto de discusión, hemos disfrutado de habilidades cognitivas muy superiores a las de cualquier animal.

Tenemos una insaciable curiosidad y somos brillantes inventores que aprovechan bien sus oportunidades y rara vez se sienten satisfechos con el estado de las cosas.

Nuestros antecesores primitivos lograron sobrevivir con la más simple tecnología derivada de la piedra y la madera, que poco a poco refinaron a base de inventos; entre ellos, el endurecimiento con fuego de sus afiladas lanzas de madera, la extracción de lascas de piedra que cortaban como cuchillas y el dominio del fuego.

Todos sentimos cierta fascinación por los inventos, en parte debido a nuestra preocupación actual por todo tipo de tecnología.

Respecto a la invención de la rueda, al parecer, la rueda se inventó en el cuarto milenio a. C, y los primeros vehículos que la usaron debieron de aparecer en Mesopotamia.

Al principio las ruedas eran sólidas, ya fueran talladas de un solo bloque o bien hechas con tres piezas de madera, como vimos al inicio de este post.

Este modelo de carro con dos ruedas tirado por bueyes es de Mohenjo-Daro, en el actual Pakistán, y data del tercer milenio a. C.

la rueda invencion

En Egipto y Mesopotamia surgieron hace unos 5.000 años las primeras civilizaciones complejas que marcaron el inicio de la Historia. En Extremo Oriente, poco más tarde, también se desarrollaron grandes civilizaciones en China e India.

Hace unos 5.000 años se produjeron en Oriente Próximo tres inventos muy importantes: la rueda, la vela y el arado.

Los carros y los barcos de vela permitieron entablar relaciones comerciales entre regiones cada vez más alejadas.

El arado mejoró las cosechas y la alimentación, lo que produjo un aumento de la población.

Otros avances muy importantes fueron la invención del regadío y la construcción de canales para transportar el agua a las ciudades y a los campos de cultivo.

la rueda, invento

La rueda tuvo pronto muchas aplicaciones, como los carros tirados por bueyes para el transporte de personas y mercancías y los tornos para trabajar la cerámica con mayor rapidez y precisión.
La vela se aplicó a los barcos y permitió aprovechar la fuerza del viento para la navegación y el transporte, con lo que aumentó el tamaño de las embarcaciones. Así se podían transportar más mercancías y más personas.

El arado, tirado por bueyes, permitía arar más cantidad de tierra y más rápidamente que con la azada.

La Invención de la Rueda:

Las primeras ruedas que se conocen son las de alfarero.

La artesanía fue la primera en utilizar la rueda: la usa el alfarero para producir «mecánicamente» el mismo recipiente que antes, hecho a mano, le obligaba a invertir en él mucho tiempo y esfuerzo, siendo, aun así, mucho más basto.

Con el uso de un perno colocado sobre una rueda en movimiento y ayudándose con la palma de la mano, el artesano era capaz de moldear recipientes muy pulimentados y perfectamente simétricos, difundiendo así aquel gusto «clásico» del objeto armónico, que tiene su raíz estética en la perfección de la esfera, pero, y esto es lo más importante, también en el empleo de un tiempo muy inferior al que se necesitaba anteriormente para la producción.

Las que luego se utilizaron aplicadas al transporte derivan de aquel artefacto. Las ruedas de carro más antiguas se han hallado entre los restos de la ciudad de Ur, en la Media Luna de las Tierras Fértiles —región de la antigua Mesopotamia—, y datan del 3000 ó 3500 a. C.

Son piezas de madera maciza fijadas al eje mediante cuñas, demasiado pesadas como para ser muy eficientes, aunque no dejan de ser funcionales.

tipo de rueda usada en carros primitivos

Hasta ese entonces, el transporte de cargas terrestre se había realizado en brazos, y con posterioridad, hasta que se pudieron utilizar animales de carga, en cestas o angarillas que permitían repartir el peso entre varios hombres.

La aparición de la rueda facilitó algo tan sencillo como que el animal, en lugar de llevar sobre el lomo o en alforjas una cantidad limitada de carga, pudiera tirar de un carro y multiplicar la cantidad de material transportado.

Por su dureza y ductilidad, y en función de las posibilidades técnicas de la época, la madera fue el material idóneo para la construcción de ruedas, y siguió utilizándose hasta la llegada de la llanta de goma maciza.

En este sentido, cabe destacar la lenta evolución que tuvo este invento, ya que si bien se fue perfeccionando, lo cierto es que no sufrió modificaciones sustanciales hasta mediados del siglo XIX, con el advenimiento del neumático.

La pesada rueda de Ur se mantendría vigente, pues, durante unos 5000 años. Estaba unida, mediante piezas de madera, a un eje móvil, es decir, que la rueda y el eje cilíndrico giraban juntos; con posterioridad surgiría el modelo de eje fijo, al que la rueda se unía mediante un pasador, permitiéndole girar con independencia.

Para reforzar el disco de madera, que podía partirse, se lo rodeó de un aro de cobre. Todo el conjunto era macizo, sumamente pesado y demoraba la circulación de animales y personas.

La solución fue hallada en Persia Oriental, entre el 2000 y 1500 a. C., cuando eliminaron paulatinamente secciones del disco, logrando reducir su peso, hasta desembocar en los que hoy conocemos como “radios”. Los egipcios también conocían esta tecnología.

Hacia el año 1000 a. C. ya se habían difundido por la península itálica los carros de dos ruedas sobre los que el conductor se mantenía de pie.

Las llantas de goma no aparecerán hasta la segunda mitad del siglo XIX y pronto serían superadas: el veterinario escocés John Boyd Dunlop (1840-1921), inventó en 1887 la primera cubierta con cámara de aire, lo que suavizaba considerablemente la marcha.

En la actualidad, los neumáticos se fabrican con caucho y refuerzos de hilo, y están especialmente diseñados para brindar la mayor eficiencia en el arranque, el frenado y la guía de los vehículos automotores.

origen de la rueda

Para superar las dificultades que el abrupto terreno oponía al transporte de los animales cazados, que se cargaban sobre plataformas construidas a base de unas cuantas traviesas fuertemente ligadas entre sí y arrastradas por caballos, los hombres prehistóricos aprendieron a servirse de troncos que, rodando bajo este tipo de trineo, facilitaban considerablemente el transporte. Quizá fuera a partir de esta experiencia inicial cuando nació la primera idea de la rueda y se empezaron a comprender las posibilidades dinámicas del movimiento rotatorio.

 ALGO MAS SOBRE EL TEMA... En Mesopotamia, en la ciudad de Ur más concretamente, aparece en un bajorrelieve la primera representación artística de un nuevo medio de transporte, bajorrelieve que se conoce con el nombre de «Carro de los felinos».

carro de los felinos

«Carro de los felinos», hallado en la ciudad de Ur (Mesopotamia), se remonta a mediados del siglo XXV a. de J. C. y es el más antiguo bajorrelieve de cuantos representan la rueda. Según algunos dibujos contenidos en documentos prehistóricos, los carros deben su origen a la aplicación de la rueda a los trineos. En un principio fueron utilizados con fines bélicos.

Las primeras ruedas están formadas esencialmente por tres sectores circulares de madera, unidos entre sí por unos refuerzos generalmente metálicos; aún estaban fijados al eje y giraban con él.

La uniformidad de este sistema, comprobada por todos los hallazgos arqueológicos, desde el Indo hasta Rusia, desde las estepas del Turquestán hasta Italia y Britania, parece atestiguar que el uso de la rueda se hubiera difundido a partir de una fuente única; mientras la singularidad y la originalidad de la construcción constituirían, según algunos especialistas, una prueba a favor de quien sostiene que la rueda deriva del rulo, con el cual, por el contrario, según otra opinión, no tiene ninguna relación.

Muy pronto, después del año 2000 a. de J.C, el  trineo primitivo fue evolucionando y, siempre en Mesopotamia, aparecieron los primeros carros de dos o cuatro ruedas y con el arcón montado sobre el borde.

Es un medio todavía muy rudimentario, cuya única función estriba en sustituir la albarda, el cuévano y la canasta, favoreciendo en gran manera el desarrollo de los intercambios comerciales que ya entonces tenían lugar, aunque en forma muy primitiva y simple. (ver: Ruedas y Carros)

ALGO SOBRE EL ARADO, OTRO IMPORTANTE INVENTO

Muchos  pueblos mesopotámicos eran buenos pastores lograban dos cosechas al año de trigo y cebada, por lo que tenían un arduo trabajo manual en sus campos. La verdadera prosperidad en la producción de cereales se produjo al momento de inventarse el arado como instrumento de cultivo.

Posiblemente se desarrolló a partir de varas de excavación con contrapesos, similares a remos, que eran jalados por hombres, mujeres e incluso niños.

Pero en 4000 a.C. se introdujo un instrumento más eficiente, arrastrado por dos bueyes, delante de un conductor, que era quien guiaba el arado y enterraba la hoja de madera en la tierra.

Al principio, el travesaño del arado se amarraba a los cuernos de los bueyes; después se introdujo la yunta, y con el tiempo la hoja de madera fue reemplazada por la reja de bronce.

A pesar de las inundaciones, caía poca lluvia en Mesopotamia, y el suelo se endurecía en verano. Gracias al arado se abrieron nuevas zonas de cultivo, aumentando el abastecimiento de grano.

Se inventó una sembradora remolcada por bueyes. Era un instrumento para plantar semillas en hileras, en vez de «sembrar al voleo», es decir, esparcirlas a mano. Este instrumento, parecido a un arado, cavaba un surco en el suelo, y las semillas caían desde un embudo.

Este instrumento agrícola aparece claramente en un sello de piedra tallada de Sumeria, la región sur de Mesopotamia, cuyas 12 o más ciudades-Estado formaron el núcleo de la civilización del Medio Oriente.

Metalúrgia Primitiva Fundicion de Metales Uso del Cobre Hierro Bronce

Historia de Metalúrgia Primitiva – Fundicion de Metales: Cobre, Hierro, Bronce la edad de los metales

Hace unos 7.000 años los seres humanos comenzaron a producir objetos de metal. Los historiadores denominan Edad de los Metales a la última etapa de la Prehistoria, por la importancia que tuvo la invención de la metalurgia.

La metalurgia: El descubrimiento de que se podía extraer metal de la roca supuso un desarrollo tecnológico vital. Los primeros humanos sin duda vieron los depósitos de oro y cobre (conocido  como»cobre nativo») en las rocas, pero extraerlos era más complejo.

Este cobre fue utilizado en diversos lugares del Próximo Oriente para hacer dijes, en los últimos momentos del período neolítico, allá por el año 5000 a. de C. Se daba forma a los dijes mediante el único sistema entonces conocido: golpeando y doblando el metal.

Por esta época se empezaron a trabajar del mismo modo pequeñas piezas de oro. Posteriormente se descubrió que el cobre se volvía quebradizo como resultado de los golpes, pero podía ser templado nuevamente calentándolo hasta ponerlo al rojo vivo.

En Asia, en torno al año 9000 a. C., se usaba cobre para fabricar herramientas, lo cual indica que se había alcanzado ya cierto conocimiento del proceso de fundición.

Este conocimiento permitió trabajar grandes volúmenes de metal con ayuda del martillo y, hacia el año 4000 a. el trabajo con el cobre se había extendido ya al norte de África y Europa.

La extracción de minerales metalíferos superficiales como la malaquita estaba ampliamente difundida en Oriente Próximo, donde se empleó por vez primera de forma eficaz la técnica de la fundición.

El primer metal que se utilizó fue el cobre y lo trabajaban de manera muy sencilla, golpeándolo con piedras. El cobre no era un metal muy resistente y se utilizaba sobre todo para hacer joyas y objetos de adorno. Se desconoce cómo, cuándo y dónde se descubrió que podía extraerse cobre del mineral. Debido a que el proceso exige temperaturas bastante altas, puede suponerse que la fundición evolucionó como un subproducto de la producción de cerámica. El proceso, tal como se conoció en un primer estadio, comprendía el calentar una mezcla de carbón de leña y mena de cobre en una pequeña cavidad practicada en el suelo. Unos hombres, soplando el fuego mediante unas bodoqueras, elevaban la temperatura del conjunto. Este sistema está claramente descrito en una serie de pinturas halladas en tumbas egipcias que datan del 2500 a. de C.

En un principio, esta se aplicó básicamente con fines decorativos. El oro y el cobre se consolidaron como artículos comerciales vitales y contribuyeron al desarrollo de las culturas económicamente fuertes que empezaron a surgir en la época.

Pese a ser minerales preciados, el cobre y el oro eran demasiado blandos para aplicarse a la fabricación de armas.

Sin embargo, la experiencia de trabajar el cobre conllevó una mayor comprensión de las propiedades de los metales en general y, en última instancia, propició la amalgama del cobre con el estaño para producir una aleación más resistente: el bronce.

Más tarde los seres humanos utilizaron otros dos metales: el bronce, una aleación de cobre y estaño, y el hierro. Ambos metales eran muy resistentes y con ellos se podía fabricar todo tipo de utensilios: herramientas de trabajo, armas y armaduras, recipientes, joyas, estatuas. Para fabricar objetos de bronce y hierro los hombres fundían el mineral en hornos cerrados y después colocaban el metal fundido en moldes con la forma del objeto que querían realizar.

Puesto que las existencias de estaño se limitaban a Oriente Próximo, China y el noroeste de Europa, la Edad de Bronce solo se dio en estas zonas.

En el resto del mundo, como en África, América y Australia, la piedra siguió siendo el medio más eficaz para fabricar herramientas hasta la llegada del hierro.

La eficacia del bronce generó un excedente de útiles, armas y objetos ceremoniales, así como artículos de lujo, que llevó la riqueza a determinadas comunidades.

HISTORIA FUNDICION DE METALES:

Con el descubrimiento de la fundición se observó que el cobre se licuaba a altas temperaturas y que, por tanto, podía verterse en moldes preparados previamente.

Esto significaba que las masas informes de fundición podían ser fragmentadas y, colocándolas en crisoles, calentadas de nuevo para obtener copias, por vaciado.

Este proceso básico iba a mantenerse sin cambios sustanciales durante los mil años siguientes.

Sin embargo, poco a poco fue aumentando la capacidad de los hornos al construir una estructura en forma de chimenea con piedras y arcilla, y aparecieron varios tipos simples de fuelles que reemplazaron el trabajo de los pulmones humanos.

Estos fuelles consistían en un saco de piel con dos estrechas aberturas para aspirar y expulsar el aire, que se hacía funcionar manualmente, o en una especie de tambor con una cubierta de piel relajada que podía estirarse y apretarse para crear una corriente de aire. Hasta el 500 a. de C. no aparecieron los verdaderos fuelles.

Poco tiempo después del descubrimiento de la fundición y el moldeado del cobre empezó a extraerse plata, a fundirse oro y a obtenerse reproducciones.

Posiblemente como resultado de mezclar algunos de estos metales en un crisol, se descubrió que las mezclas de metales (aleaciones) resultaban, por lo general, más duras que algunos de los metales, por separado, que intervenían en el proceso. A partir del año 2500 a. de C. se emplearon en joyería diversas aleaciones de plata y cobre, o de oro y plata, sobre todo en Mesopotamia y Egipto.

Aunque abundante, el principal defecto del cobre como material para fabricar herramientas, era su fragilidad.

En teoría, era más resistente si se le añadía oro o plata, tal como se hizo en el Perú precolombino, pero esto resultaba muy costoso.

En vez de ello se buscaron metales menos caros para alearlos con el cobre.

En un principio, se emplearon estaño, antimonio y arsénico, que forman menas muy pesadas y parecidas por su aspecto, para fundirlos con cobre. Pero hacia el 3000 a. de C, el estaño, el más abundante de ellos, fue el que se utilizó con mayor frecuencia; de este modo se formó la aleación que conocemos como bronce.

Junto con la elaboración del bronce, empezó a extraerse el plomo. Este es un metal blando y oscuro, por lo que en un principio no se le vieron muchas aplicaciones.

Pero hacia el 1500 a. de C. se descubrió que mezclando plomo con bronce se obtenía una aleación mucho más manejable. Desde entonces se hizo posible obtener vaciados de mayor volumen y más complejos. Esta aleación de cobre, estaño y plomo todavía se emplea para moldear estatuas.

Los romanos fueron quienes primero se sirvieron de grandes cantidades de plomo para construir sus acueductos y conducciones de agua en general. También fueron quienes introdujeron la aleación de plomo y estaño (peltre), para fabrricar platos y vasijas, como un suce-;áneo barato de la plata. Esta misma aleación se hacía servir como elemento soldador para unir piezas de bronce y cobre.

El estaño nunca fue demasiado abundante, y posiblemente a causa de esto hacia el 500 a. de C. los artesanos oersas empezaron a sustituirlo por el cinc. De este modo crearon la aleación que hoy denominamos latón.

La producción de éste en gran escala empezó una vez que los romanos conquistaron gran oarte de Europa; hacia el año 100 de nuestra era explotaban los depósitos de mena de cinc (calamina) de la Europa Central, por lo que muchos de los ornamentos y monedas romanas se hicieron de latón antes que de bronce. De este modo, el latón se convirtió en la aleación de cobre más común durante la Edad Media, si bien el procedimiento para obtenerla era diferente del actual.

El cinc se vaporiza con mucha facilidad en el horno, por lo que con el’fin de conseguir el latón se arrojaba la mena de cinc al cobre fundido y se removía la masa.

En tiempos primitivos era difícil producir hierro debido a que el punto de fusión de éste es demasiado elevado para las temperaturas que podían alcanzar ¡os simples hornos de entonces.

El metal permanecía en ellos como una masa esponjosa que después había que sacar y golpear con fuerza, hasta formar una barra de metal, a la que sólo se podía dar forma con un posterior calentamiento y martilleo.

Hacia el 2000 a. de C. se conseguía obtener pequeñas cantidades de hierro, pero habrían de transcurrir otros mil años antes de que se dominara por completo su obtención.

Desde entonces, y dada su abundancia, el hierro se convirtió en el metal común con el que se fabrican armas y herramientas, reemplazando al bronce en tales usos.

Debido a que el hierro no se fundía en ninguna de sus etapas, tampoco podía alearse con otros metales, tal como se hacía con el cobre.

Para superar esta dificultad, se calentaban las barras de hierro con carbón vegetal durante mucho tiempo, hasta que absorbían algo de carbón; esto dio origen al acero, hecho que se descubrió en los primeros momentos del período romano.

Cuando César invadió Bretaña se asombró al descubrir que las tribus locales todavía utilizaban espadas de hierro que se torcían durante la batalla; sus propias tropas manejaban armas de acero que eran más resistentes y menos flexibles,

FORMAS DE TRABAJAR EL METAL:

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La primera forma de trabajar el metal consistió en golpear el cobre con un martillo de piedra para darle forma. Así se realizaban adornos y herramientas. Más tarde se utilizó el método de forja, es decir, calentar el metal mientras era martilleado, lo que facilitaba el moldeado de los instrumentos.El descubrimiento de la fundición generalizó el uso de los metales. Los metales se calentaban a elevadas temperaturas hasta volverse líquidos y se introducían en moldes con la forma de los instrumentos que se deseaba fabricar.
El fundido permitió mezclar varios metales; este procedimiento se llama aleación. Fue así como se descubrió el bronce, una aleación de cobre y estaño, que era más resistente y más fácil de modelar que el cobre.

AMPLIACIÓN DEL TEMA: Era necesario armar ejércitos enteros y los yacimientos explotados de la zona comenzaron a resultar insuficientes.

De pronto, un descubrimiento, inicialmente conocido sólo por algunos que lo guardaban como un secreto de Estado, vino a modificar todo el sistema comercial-industrial de la Edad del Bronce.

El descubrimiento del hierro «libera» a las ciudades de los abusivos acaparadores de cobre y estaño. Una nueva edad se inicia con la rápida difusión de este metal, que desplazó en forma total a los utensilios de piedra.

Con el hierro todo se hace más rápido y barato: herramientas de labranza, cascos, corazas, armas, útiles para oficios en general, etc.

Este cambio perjudicó a las regiones antes enriquecidas por el comercio de los metales, nivelando prácticamente a todos los pueblos. Toda Europa Central fue un yacimiento, aprovechándose también la madera de sus bosques como combustible.

Muchas veces en la historia los bosques fueron talados sin piedad, siendo éste uno de los períodos en que el fenómeno se produjo con mayor intensidad. Los príncipes desarrollaron pequeñas unidades de población dedicadas a las actividades ganaderas y metalúrgicas. Así fueron acumulando riquezas importantes.

Al finalizar esta gran edad, en el siglo VII a. de C, surge en Austria y a orillas del río Rin una avanzada cultura llamada civilización de Hallstatt, que mantiene contactos comerciales con Grecia y Asia Menor, donde existían ya los elementos que hacían prever el florecimiento de la clásica Edad Antigua.

El perfeccionamiento en todas las ramas, iniciado en el II milenio a. de C. por los pueblos orientales de la Mesopotamia, sus vecinos los guerreros hititas y, especialmente, por los egipcios en el valle del Nilo, se expandió durante la Edad del Hierro -que fue también el comienzo de la Historia- gracias a los fenicios, los cartagineses y los griegos.

Los dos primeros formaron un «puente de navegación» entre Oriente y Occidente; los griegos asimilaron conocimientos y, dándoles forma actualizada, los proyectaron hacia el mundo conocido. Ya antes del siglo 30 a. de C. comenzó a hacerse carne en algunos pueblos del este la idea de comunicarse por medio de otro artificio que no fuera la palabra hablada.

En realidad, ya en el Paleolítico algunos hombres habían alcanzado este objetivo. No se necesita ser un arqueólogo experto para comprender el «mensaje» dejado en las cavernas por el «homo sapiens» primitivo.

Por las pinturas rupestres sabemos cómo eran entonces las expediciones de caza, qué armas se utilizaban y cómo eran las costumbres. Sin embargo, faltaba muchísimo aún para que la escritura permitiese una fiel «traducción» del lenguaje oral.

Y esto se produjo casi al mismo tiempo para los babilonios y los egipcios. Como estas escrituras eran sagradas y a ellas sólo tenían acceso los sacerdotes, se las llamó jeroglíficos (es decir: escritura sagrada).

Homo Habilis Caracteristica Cerebro Huesos Altura La Evolución Humana

Homo Habilis – La Evolución Humanahomo habilis

El Homo habilis: La evidencia más clara de los primeros fabricantes de herramientas y de sus descendientes se hallaron en el lecho de un antiguo lago situado en la garganta de Olduvai (Tanzania).

Estas herramientas se han datado en unos 1,8 ma. Y fueron construidas por Homo habilis, el «hombre hábil», que dejó lo que podrían ser restos de un campamento junto a un lago, incluida una pequeña cantidad de útiles de piedra y huesos rotos de animales. Probablemente dormía en los árboles, a resguardo de leones y otros animales peligrosos. En su entorno, rico en depredadores, los humanos eran tanto cazadores como presas. Los indicios de Olduvai sugieren que Homo habilis ya despedazaba parte de los restos de los animales que carroñeaba.

Homo habilis usó la tecnología lítica más simple, perfeccionada por H. erectus para crear hachas y herramientas cortantes de piedra para tareas como el desolle de animales. Los neanderthales fueron los primeros en montar raspadores, puntas de lanza y cuchillos en mangos de madera. Los humanos modernos desarrollaron  tecnologías más sofisticadas al perforar las caras de lajas de piedra trabajadas cuidadosamente y convirtieron esas hojas en raspadores, buriles y taladros para trabajar cuerno, hueso y cuero. Tras la última glaciación , los cazadores añadieron a sus flechas pequeñas barbas.

Homo Habilis tenía un cerebro unas cuatro veces más grande de lo que correspondería a su tamaño y peso. Pero un cerebro mayor conlleva un mayor consumo de energía. Para poner en marcha nuestros cerebros necesitamos unos veinte vatios, o 400 calorías por día —o, lo que es lo mismo, un 20 por 100 de nuestro consumo total de energía sólo para poder pensar.

Esto nos lleva a una verdadera espiral evolutiva. Los cerebros de mayor tamaño necesitan una buena cantidad de energía, y el mejor modo de hacerse con ella es comiendo carne. El medio más productivo de conseguir carne es cazando, y para ello qué mejor que hacer uso de útiles y armas. Aquellas criaturas mejor adaptadas para la fabricación de tales herramientas eran las dotadas con cerebros de mayor tamaño.

Fue sobre esa época cuando apareció el que podría considerarse el primer humano auténtico: Homo ergaster, dotado de un gran cerebro, con la frente inclinada, arcos superciliares prominentes y unas extremidades robustas similares a las de los humanos modernos. Este recién llegado era más cazador que carroñero.

Homo ergaster estaba estrechamente relacionado con Homo erectus, el primer humano que se extendió de África tropical a Europa y Asia como parte de una expansión general de mamíferos y sus depredadores ocurrida hace unos 1,8 ma.

Homo Erectus Caracteristicas Peso Cerebro Altura Huevos Hominidos

Homo Erectus – Características – Hominidoshomo erectus caracteristicas

Homo erectus era un cazador experto y un brillante oportunista que aprovechaba con rapidez entornos diferentes, un factor clave de su éxito. Estos primeros humanos no tardaron en asentarse en el sur y en el sudeste de Asia, y llegaron hasta Dmanmsm, en Georgia, hace 1.7 m a.

En Europa ya estaban establecidos hace al menos 800.000 años. Hace 400.000. unas condiciones más cálidas que las actuales pudieron atraer a H. heidelberqensis al norte de Europa.

Aproximadamente al mismo tiempo, pequeñas bandas de humanos utilizaban largas lanzas arrojadizas de madera para cazar caballos salvajes y presas mayores en Boxgrove (sur de Inglaterra) y Schóningen (Alemania),

Los notables hallazgos de Schoningen son las herramientas de madera más antiguas descubiertas hasta hoy. H. heidelberqensis vivía en grupos itinerantes. Es probable que cada grupo regresara a los mismos territorios de caza y recolección en distintas épocas del año. Sin embargo. sus capacidades de comunicación y de raciocinio eran limitadas  lo que afectaba su capacidad de adaptación y pudo ser una de las razones por las que ni parecen haberse establecido en zonas de frío intenso ni haber alcanzado América y Australia.

¿Podía el Homo erectus hablar? Los científicos creen que los huesos del muchacho de Turkana sugieren que no, ya que los conductos nerviosos de sus vértebras no eran lo suficientemente grandes como para contener los complejos sistemas precisos para controlar la respiración, algo imprescindible a la hora de hablar.

Quizá desarrolló algún tipo de lengua de signos, o quizá algo similar a los gruñidos de los adolescentes de hoy en día, un equivalente verbal a los actuales mensajes de texto por móvil. Con sus útiles portátiles, la protección de sus comunidades y la magia del fuego, aquellos individuos estaban listos para partir hacia cualquier lugar donde pudieran encontrar alimento. El Homo erectus fue la primera especie de homínido que se embarcó en un viaje exploratorio fuera de África —los primeros emigrantes de la humanidad, los antiguos Marco Polo africanos.

La distribución de las placas continentales era por aquel entonces muy similar a la que hoy conocemos, por tanto era posible, como lo es ahora, viajar por tierra desde África a través del Próximo Oriente hasta el sur de Asia, India y China. ¿Realmente fue el hombre de la Edad de Piedra capaz de tal aventura sin contar con carreteras y, mucho menos, con coches, barcos o aviones? A diferencia de muchos de nosotros, aquellos erectas tenían una gran ventaja, y es que no tenían prisa.

Historia de los Carros Primitivos Desde la Rueda

La Rueda y los Carros Primitivos Primeros Descubrimientos del Hombre

rueda de piedra de un carro antiguoLOS CARROS: Cuando los objetos son demasiado pesados para transportarlos cargando con ellos, su traslado por tierra se convierte en un problema.

Aunque el terreno sea completamente llano, se produce una considerable fricción sí es arenoso, pedregoso o herboso.

Al principio, los objetos pesados debían arrastrarse en trineos, impulsándolos por la fuerza bruta. Incluso cuando se utilizaron animales más fuertes que el hombre (los bueyes, por ejemplo), la marcha era lenta.

El avance podía facilitarse colocando bajo los trineos toscos rodillos consistentes en troncos de madera. Estos rodaban en lugar de arrastrarse, y limitaban en medida considerable la fricción.

Ello significaba menos trabajo, pero en realidad podía llevar más tiempo, pues los rodillos tenían que retirarse de la parte posterior y colocarse de nuevo en la anterior. Lo que se precisaba era, pues, un eje y unas ruedas.

No sabemos en qué circunstancias se le ocurrió a alguien fijar sendos rodillos en la trasera y en la delantera del trineo, de tal manera que giraran en el interior de las tiras en las que se sostenían, y se mantuvieran en todo momento fijados al trineo.

En el extremo de cada rodillo se colocaron luego sendas ruedas macizas de madera que levantaban del suelo el trineo, y esas ruedas podían girar libremente.

Un carro se traslada con más rapidez y con mucho menos esfuerzo que un trineo, aunque éste se disponga sobre rodillos, con lo que ese vehículo supuso una revolución en el transporte terrestre. Ante todo, facilitó el comercio.

Los carros aparecieron en Sumeria hacía 3500 a. J.C.  

AVANCE DE LA RUEDA

Los primeros en usar la rueda fueron probablemente los alfareros mesopotámicos, quienes, hacia 3500 a.C., elaboraban vasijas en mesas giratorias. Unos 250 años después, las carretas ya contaban con sólidas ruedas de madera.

Las primeras ruedas de vehículo consistían en dos o tres tablas cortadas para formar un disco, unidas con travesaños de madera o cobre. Se fijaban con chavetas en los extremos del eje. Las ruedas con rayos, más ligeras, surgieron hacia 2000 a.C. Los rayos partían desde el centro y se mantenían fijos a un borde de madera hecho de una sola pieza.

Ruedas para la carreta:

Bueyes y asnos entraban y salían de las ciudades tirando de otra brillante invención: la carreta con ruedas. La rueda en sí, base de mucha de la tecnología subsiguiente, tal vez apareció en Mesopotamia en forma de rueda del alfarería, un disco que se hacía girar a mano y que permitía una producción de vasijas más rápida.

Aunque las primeras ruedas de alfarería datan de 3500 a.C., fueron adaptadas para su uso en el transporte unos 250 años después. Las primeras carretas eran pesadas y macizas: las ruedas, que no tenían rayos, eran planchas redondas de madera, protegidas con cuero.

Las carretas eran vehículos de cuatro ruedas, tirados por bueyes o asnos (aunque conocían los caballos, en Mesopotamia aún no los usaban), que llevaban mercancía de las granjas a los mercados. Servían también para que los funcionarios viajaran durante las procesiones ceremoniales.

Las grandes ciudades sumerias —entre ellas Ur, Eridu, Lagash y Nipur— guerrearon entre sí con frecuencia, y nunca se unificaron en un Estado fuerte como lo fue Egipto. Las ciudades estaban circundadas por tierra fértil e irrigada, y prosperaban por la agricultura y la ganadería.

En las lodosas planicies mesopotámicas escaseaban los materiales como piedra, metales y madera, pero como poseían copiosas reservas de grano y algodón, los sumerios las exportaron para llevar de otras regiones las materias primas vitales que necesitaban.

Ur —la bíblica «Ur de los caldeos», junto al río Eúfrates— era un gran centro bodeguero a donde llegaban mercancías por tierra, río y mar. Cientos de tablillas de arcilla muestran gráficamente la organización del vital comercio exterior. Se llevaba plomo y plata por el Eúfrates desde las montañas de la actual Turquía. La madera llegaba de Siria y de las mesetas del noreste. Los comerciantes llevaban, desde Afganistán, piedras semipreciosas como el lapislázuli.

La piedra y el cobre eran llevados desde Omán, y los barcos de Ur bajaban por la costa de Arabia para transportar oro e incienso. En el próspero puesto  comercial de Dilmun, en la isla Bahrein del golfo Pérsico, se administraban algunas de estas mercancías.

Así, los «reyes del mar» de Ur realizaron un próspero comercio de exportación e importación. La flota mercante sumeria incluía barcazas y naves con mástil, cubierta, cabina y remeros. Algunas podían cargar hasta 36 ton de mercancía, y los marineros se aventuraron más allá del Estrecho de Ormuz e Irán para hacer negocios con los pueblos del valle del río Indo.

En 1977, el antropólogo noruego Thor Heyerdahl construyó una barcaza de cañas a la usanza sumeria y navegó a bordo de la nave, llamada Tigris. Logró cruzar el tempestuoso océano índico y demostrar que tan larga y azarosa travesía era posible.

carreta de bueyes

Enjaezado Esta carreta con ruedas, una miniatura de Mohenjo
Doro, se asemeja a las carretas de bueyes aún en uso en Pakistán.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

Cerca del año 2000 a. de J.C, el  trineo primitivo fue evolucionando y, siempre en Mesopotamia, aparecieron los primeros carros de dos o cuatro ruedas y con el arcón montado sobre el borde.

Es un medio todavía muy rudimentario, cuya única función estriba en sustituir la albarda, el cuévano y la canasta, favoreciendo en gran manera el desarrollo de los intercambios comerciales que ya entonces tenían lugar, aunque en forma muy primitiva y simple de los intercambios comerciales que ya entonces tenían lugar, aunque en forma muy primitiva y simple.

La novedad y la importancia del nuevo vehículo revolucionario puesto a disposición del hombre y las dificultades inevitables con que hubieron de tropezar los primeros constructores de carros explican fácilmente cómo, en aquella época, a todo ello se le uniera el concepto de prestigio.

Carros enteros o esculpidos en bronce o arcilla se hallan sepultados en las tumbas reales; otros se depositaban, como homenaje votivo a los dioses, en los turbales.

Esto permite a los eruditos hallar y estudiar los restos perfecta o suficientemente conservados; se hace necesario añadir a ello el gran número de recipientes y bajorrelieves que reproducen esta máquina prodigiosa.

Merced a todo esto hoy se tienen elementos suficientes para conocer la evolución del carro.

Se ha dicho anteriormente que las ruedas más antiguas estaban formadas por tres círculos ; ello planteaba, como es evidente, el problema de ligar firmemente las tres partes.

En los descubrimientos arqueológicos de Ur, Kish y Susa apareció, en la parte externa de la rueda, gran cantidad de clavos de bronce, indicio que lleva a suponer la existencia de un aro de cuero o, tal vez, de hierro.

En los primeros 2.000 años de su historia las dimensiones de la rueda varían, siquiera sea ligeramente, entre una circunferencia de 0,5 m en las ruedas de Ur (2750 a. de J.C. aproximadamente) y 92 cm en las ruedas de los carros hallados en Tapper (Alemania) y que datan del año 200 a. de J.C.

El período comprendido entre el 2000 y el 1000 a. de J.C. ve el inicio de la difusión del carro por todo el mundo entonces habitado; se le podía encontrar ya en cualquier lugar entre el valle del Indo y Egipto, traído por los Nyskos en el siglo XVII a. de J.C.

En contacto con civilizaciones tan diversas y, al mismo tiempo, paralelas, el carro no podía dejar de evolucionar a medida que transcurría el tiempo; en efecto, es precisamente en este período cuando adquiere sus líneas fundamentales.

Con unas pocas variaciones importantes se le transforma en un medio de transporte relativamente cómodo para las personas, volviéndolo más ligero y alzando los bordes anteriores.

Muy pronto comenzaron a comprenderse las extraordinarias ventajas derivadas de la adopción del carro como instrumento bélico; los flancos y los cubos de las ruedas se armaron con cuchillos afilados, y así el carro se transformó en una de las más temibles máquinas de guerra de la antigüedad prerromana.

La invención de la rueda, y, por consiguiente, la utilización del carro, precede al inicio de dos grandes transformaciones: en primer lugar, la domesticación definitiva del caballo, empleado ya anteriormente por algunos pueblos de Asia para arrastrar los trineos, con su difusión correspondiente a partir de las estepas del Asia central hasta el Medio Oriente, de donde llegará más tarde a Europa entre los años 3000 y 2000 a. de J.C.; en segundo lugar, la creación de carreteras.

Es fácil comprender la enorme trascendencia de dichos acontecimientos que, a partir del siglo n a. de J.C, caracterizaron, la vida del hombre y contribuyeron en gran manera al desarrollo progresivo de la civilización.

El acto de uncir el caballo al carro dio origen a ciertos problemas harto complejos que, es preciso decirlo, no hallaron solución durante la antigüedad. Al principio se aplicó al caballo un yugo idéntico al que se utilizaba para los bueyes, cuya domesticación data de tiempos anteriores.

Este yugo apretaba el cuello del animal y le impedía la libertad de movimientos, reduciendo a un tercio su potencia.

La fuerza de tracción se transmitía del yugo al caballo a través de la limonera central. Sin embargo, es evidente que los equinos no poseen un espaldar lo bastante robusto como para permitirles ejercer su fuerza directamente sobre el yugo, en la forma como lo hacen los bueyes.

Se les aplicó entonces un pectoral, de cuero las más de las veces, sostenido por una cincha. Pero la presión sobre la tráquea dificultaba notablemente al animal, viéndose éste precisado a desplazar la cincha sobre los músculos alargados, arqueando el cuello.

Naturalmente, no era ésta la posición idónea para que el cuadrúpedo pusiese en juego toda su potencia y ello motivó que se quisiera compensar el escaso rendimiento multiplicando el número de caballos.

Corrientemente se utilizaban tiros de cuatro y hasta de seis caballos. Sólo que, también en este caso, el carro arrastrado por una pareja de animales a cada lado de la limonera central y, lo que es peor, un sistema incorrecto de correas hacen que los cuadrúpedos sumados en la parte externa apliquen su esfuerzo sobre el yugo de los animales que se encuentran a su lado, en lugar de hacerlo sobre el timón del carro.

La unción del caballo al carro coincide con la aparición de las ruedas de radios, cuyos primeros ejemplares europeos se descubrieron en Mercurago, a orillas del lago Mayor.

A estas alturas, hacia el 1500 a. de J.C., el carro se había convertido ya en una terrible arma de guerra, y la rueda maciza no podía satisfacer las exigencias de rapidez y agilidad para la maniobra que tan necesarias resultaban.

Los radios (tres, cuatro y a veces más) motivaban que el carro fuese mucho más ágil y ligero, mientras que la rueda hacía ya bastante tiempo que no estaba vinculada al eje, sino que se adhería a él a través del cubo.

Carro de guerra

Carro de guerra provisto de dos ruedas radiadas y de un tiro de dos caballos. El carro, que puede considerarse como el «tanque de la antigüedad» y que desempeñó un papel decisivo en las guerras imperialistas del siglo II a. de J.C., estaba formado por una caja ligerísima, generalmente hecha de mimbre trenzado, abierta en su parte posterior, pero protegida por delante con una tabla curvada en la que se instalaban las aljabas de las armas. En este carro, arrastrado por una pareja de caballos, montaban un auriga y un guerrero que combatía en precarias condiciones de estabilidad.

Biga Egipcia carretas

Biga egipcia en una grabación proveniente de Karnak y que se remonta al siglo XIX a. de J.C. Las elegantes bigas de guerra utilizadas por los egipcios denotan un progreso notable en la evolución del carro. En efecto, el chasis aparece sumamente simplificado y la reducción del peso da lugar a un importante aumento de velocidad en el vehículo, el cual, además, posee ruedas provistas de cuatro radios que van unidas al eje fijo.

En Grecia, la asimilación de la civilización oriental, principalmente egipcia, determinó, a partir del siglo XV a. de J.C., la penetración y la difusión del carro, que hasta el siglo VI a. de J.C. tuvo una utilidad casi exclusivamente bélica y que a partir de entonces fue rápidamente sustituido por el caballo.

Los carros de guerra utilizados en la antigua Grecia, muy semejantes a los egipcios, estaban provistos de dos ruedas radiadas que giraban alrededor de un eje fijo; la armazón, formada por maderas entrelazadas recubiertas con pieles y dotada de un parapeto en la parte anterior, era de gran ligereza, pero capaz de sostener el peso de dos hombres, un auriga y un guerrero; este último abandonaba el carro en el curso de la batalla.

Carro ligero griego de carrera

Carro ligero griego de carrera

Carro griego de guerra

Carro griego de guerra

El timón, de forma característica, estaba constituido por una vara de considerable longitud que, partiendo de la base de la carrocería, presentaba una curva muy acentuada en la extremidad opuesta y terminaba en el yugo, cuya estabilidad se obtenía mediante una correa fijada al parapeto del carro.

Los carros griegos de combate estaban revestidos en su parte externa de decoraciones metálicas que les conferían una singular belleza.

La importancia y la difusión de estos carros, arrastrados por tiros de cuatro caballos o de dos en el mundo griego de la edad preclásica, se hallan documentadas en las numerosísimas pinturas que representan escenas de combates en los que intervienen los carros y tienen su mayor apología en la litada, en la cual los héroes griegos y troyanos, así como los mismos dioses del Olimpo, participan en las batallas subidos en espléndidos carros del tipo mencionado.

Según la opinión de historiadores autorizados, el carro hubiera penetrado merced a la invasión de las primitivas hordas que poblaron la península itálica, o inmediatamente después de la invasión de Italia por los etruscos, lo que, de ser cierta esta suposición, le atribuiría un origen oriental, o tras la colonización de las costas meridionales de Italia por parte de los griegos.

En realidad, los etruscos fueron el primer pueblo de Italia que conoció el nuevo medio de transporte y de guerra, quizá después de aprender la técnica de su construcción de los pueblos que habitaban las tierras del Mediterráneo oriental, con los cuales tenían probablemente frecuentes intercambios comerciales.

El carro itálico de mayor antigüedad es el plaustro, pesado carro agrícola arrastrado por bueyes y destinado al transporte de los productos de la tierra.

En la época romana circulaba en la península una discreta variedad de carros y vehículos de transporte, mientras que el carro de guerra, con el cual los romanos habían sufrido una terrible experiencia en las luchas habidas contra los celtas, cayó en desuso y se reservó casi exclusivamente para los desfiles militares o las solemnes procesiones de triunfo.

El factor determinante aportado al perfeccionamiento del carro por la habilidad constructiva de los artesanos celtas encuentra un reconocimiento harto significativo en el origen céltico de casi todos los nombres con los que se designaban los vehículos utilizados por los romanos.

El de mayor capacidad de carga era la angaria, auténtico y verdadero tren de cuatro ruedas y altos flancos, que aproximadamente podía transportar 500 Kg. de equipo militar.

Seguían, en orden decreciente en cuanto a capacidad, el carpentum o vehiculum (330 Kg.), utilizable para el transporte de pasajeros a largas distancias, el carrus (200 Kg.), de cuatro ruedas radiadas y amplia armazón, la vereda (100 Kg.), para dos pasajeros, y la ligerísima birota (65 Kg.) de dos ruedas.

Generalmente, los carros de cuatro ruedas se reservaban para el transporte de grandes cantidades de mercancías; por ejemplo, alimentos, casi siempre con destino a la ciudad. En Roma tenían su sede grandes compañías que se dedicaban exclusivamente a los transportes, poseyendo asimismo algunas Sucursales en las localidades más importantes del vasto imperio.

Efectuaban viajes regulares , establecidos según un horario bastante preciso.

Fuentes: Historia y Cronología de la Ciencia y los Descubrimientos de Isaac Asimov- Historia de las Comunicaciones Transportes Terrestres J.K. Bridges