Revolución Rusa

Biografía de Maria Teresa de Austria Gobierno de la Reina de Hungria

Biografía de María Teresa de Austria
Reina de Hungría

María Teresa, hija de Carlos VI, emperador del Sacro Imperio Romano, sucedió a su padre en Austria, Bohemia y Hungría. Nació en 1717, fue archiduquesa de Austria y reina de Hungría y Bohemia (1740-1780), que consolidó y unificó la monarquía austriaca en el siglo XVIII. Dedicó la mayor parte de los 40 años de su reinado a defender la legitimidad de su trono, debido a que muchos monarcas europeos no reconocieron su derecho a la sucesión. Murió en 1780.

Maria Teresa de Austria

Los esfuerzos de Carlos VI por garantizar la sucesión de María Teresa, como gobernante de los dominios de los Habsburgo desencadenaron la Guerra de Sucesión Austriaca. La guerra le supuso a María Teresa la pérdida de la Silesia austriaca, pero pudo conservar sus otros dominios, y en 1745 le consiguió a su marido el título de emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

Allá en la Edad Media, a partir del siglo XIII —es decir, desde el momento en que Rodolfo de Habsburgo elevó el prestigio de su dinastía por encima de todas las otras en Europa—, Austria e Imperio se convirtieron en nombres sinónimos; aun después de la muerte de Carlos V, el soberano que había reunido bajo su cetro el mayor imperio del mundo, la corona de Carlomagno había permanecido sobre la cabeza de un Habsburgo.

La pérdida de las posesiones de España, el afianzamiento de la monarquía francesa en Occidente y el poderío e independencia crecientes cada vez más de los principados alemanes, entre los cuales se destaca el del elector de Brandeburgo, obligaron a Austria a orientar hacia el sur y el este europeos sus afanes expansionistas y su influencia.Por otra parte, en el este la amenaza del poderío turco era inminente y su presión se acentuaba, mientras que las vanguardias de sus ejércitos avanzaban por el valle del Danubio.

Las diferentes coaliciones a las cuales Austria se vio obligada a adherir, las innumerables guerras o conflictos menores en donde estuvieron comprometidos los ejércitos imperiales durante el siglo XVII, fueron solamente una parte de las preocupaciones de los Habsburgo; era en los Balcanes e Italia que sus fuerzas políticas y militares ejercían la mayor actividad.

La victoria de Zenta, obtenida en 1697 gracias también al príncipe Filiberto de Saboya, quebró para siempre el empuje de los turcos, quienes catorce años antes habían llegado hasta las murallas de Viena.

Los tratados de Utrecht y de Rastatt concedieron al Imperio y por lo tanto a los Habsburgo, los Países Bajos e Italia meridional, que por otra parte iban a perderlos de nuevo algunos años más tarde.

Sin embargo, Austria mantenía todavía en la península italiana la Lombardía y el Véneto, ejerciendo un control efectivo sobre la Toscana, bajo la corona de Habsburgo-Lorena. El nombre de Habsburgo-Lorena nos recuerda a una mujer que fue tal vez el más grande personaje que ocupó el trono de Austria durante esos últimos siglos; una mujer que supo gobernar con vigor verdaderamente viril un Imperio constituido por un mosaico de pueblos heterogéneos. Ella supo imponer esa cohesión y unidad de objetivos que habían de convertirlo en uno de los más grandes Estados de la época moderna.

Carlos VI, último emperador de la dinastía de los Habsburgo, murió en 1740 sin heredero varón; cuando murió su hijo mayor, Leopoldo, había redactado aquella Pragmática Sanction, que dio derechos iguales en la sucesión de la corona de Austria a la descendencia femenina y que había de motivar intrincados conflictos diplomáticos y bélicos.

En virtud de este nuevo estatuto, María Teresa subió al trono; había casado algunos años antes con Francisco Esteban de Lorena, y éste, poco después de su matrimonio, se convirtió en gran duque de Toscana, a causa de la extinción de los Médicis y a pesar de su breve permanencia en Italia. La llegada al trono de María Teresa había provocado, como se ha visto, la reacción inmediata de los príncipes  europeos,  a  cuya cabeza estaba Federico II de Prusia.

En la hora de mayor peligro la reina solicitó el apoyo de la nobleza húngara, cuya lealtad y valor eran legendarios, y ciñendo después de una dieta  solemne la corona de San Esteban, consiguió hacer su aliado al pueblo húngaro, en espíritu y armas. Hemos hablado ya, a propósito de Federico II, de la guerra de Silesia (que costó a Austria la provincia que rodeaba al Estado prusiano) y de la guerra de siete años, que había desmembrado la mitad de las tropas de Europa.

Es oportuno hablar aquí de la obra legislativa de María Teresa, que hizo de Austria un Estado moderno en el sentido más amplio de la palabra; esto es más importante que su política extranjera o las campañas militares emprendidas por sus generales.

Dicho modernismo se refiere únicamente al aspecto legislativo, militar y financiero. María Teresa estaba por cierto bastante ligada a las concepciones feudales de su dinastía como para admitir ciertas formas de igualdad que la Revolución Francesa no llegaría a imponer sino con gran trabajo; la servidumbre de la plebe, inconcebible secuela de principios de la Edad Media, permanecía en casi todos los países de Europa, con excepción de Italia.

a soberana consiguió imponer bajo su cetro un sistema legislativo único a pueblos tan diferentes en idiomas y costumbres; fundó las bases de una política económica honesta y bien reglamentada; de esta política algunas regiones de Europa le deben todavía su prosperidad actual; creó la enseñanza técnica y las grandes industrias, liberando la producción de los bienes de consumo de las trabas corporativas y de la estructura artesanal que pesaban sobre ella desde siglos atrás.

En materia de religión, María Teresa demostró concepciones nada liberales. Si bien echó a los jesuítas como consecuencia de circunstancias políticas, fue católica ferviente y combatió a los protestantes; sin embargo, intentó darle al clero austríaco menos prominencia y neutralizar la ingerencia del Papa en las cuestiones de su país. En 1780, cuando murió María Teresa, Austria era sin duda el Estado más sólido y mejor organizado de toda la Europa continental.

Esteban de Lorena Francisco I

Francisco Esteban de Lorena  contrajo matrimonio en 1736 con María Teresa, heredera del emperador Carlos VI. Su esposa logró que en 1745 fuera coronado, como Francisco I, titular del Sacro Imperio Romano Germánico.

Guerra de sucesión austríaca. — Al morir el emperador Carlos VI de Austria, en 1740, todos sus dominios hereditarios (el archiducado de Austria, Bohemia, Hungría y otros territorios) pasaron a su hija María Teresa, titulada entonces reina de Hungría. Mientras se decidía le elección de nuevo emperador, Prusia, Baviera, Francia y España acometieron a Austria, a la que ayudaron Inglaterra y Holanda, promoviendo la llamada Guerra de Sucesión Austríaca.

El rey prusiano Federico II se apoderó de Silesia, que incorporó a su reino al firmarse la paz en 1745, derrotó a los austríacos en varios encuentros y reconoció luego al marido de María Teresa, Francisco de Lorena, como emperador electo.

Debido a esta circunstancia se conoce a María Teresa como la emperatriz-reina por su calidad de esposa del emperador, simultaneada con la de reina de Hungría. Durante los once años de paz que siguieron, se dedicó Federico al mejoramiento interno de su reino y a perfeccionar su ejército a fin de afrontar la lucha que preveía contra la joven monarquía prusiana.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo IV Editorial Larousse – Historia: Maria Teresa de Habsburgo –
Enciclopedia Electrónica ENCARTA Microsoft –
Historia Universal de la Civilización  Editorial Ramón Sopena Tomo II del Renacimiento a la Era Atómica

Biografía de Federico II el Grande Rey de Prusia

Biografía de Federico II el Grande Rey de Prusia

Federico II el Grande (1712-1786), rey de Prusia (1740-1786). Durante su reinado, fue considerado uno de los déspotas ilustrados más notables de la Europa del siglo XVIII. Hasta el final de su vida, Federico II retuvo las riendas del poder. Solamente cuatro días antes de fallecer dejó de ser el auténtico amo. El célebre filósofo Kant tuvo el apoyo de Federico II, que había  proclamado  como  principio  la  tolerancia  en  materia religiosa, acogiendo a los hombres de todas las creencias y opiniones. Federico II se jactaba de ser poeta y músico, escribía versos en francés y tocaba la flauta y componía. Recibió en su corte a Juan Sebastián Bach.

Federico II de Prusia

Federico II, rey de Prusia, convirtió su país en una de las principales potencias militares, a la vez que se ganaba el favor de la elite cultural de su época. Consiguió la Prusia polaca en el primer reparto de Polonia y libró tres guerras contra Austria. Gobernó de forma autocrática y se dedicó al estudio de la filosofía, la historia, la poesía, la música y la literatura francesa. Fue un músico de talento.

Nació en Berlín el 24 de enero de 1712, hijo del rey Federico Guillermo I y nieto de Federico I. Como príncipe heredero fue educado bajo la autoritaria supervisión de su padre para ser militar y buen administrador.

Federico Guillermo a veces despreciaba a su hijo, e incluso lo obligaba a besarle los pies, el joven príncipe que un día debía ser Federico el Grande, parecía no tener otra afición, en su primera juventud, que la de componer versos y hacer música.

Un día, cansado de los malos tratos que sufría, resolvió huir a Inglaterra; fue apresado y encerrado en Küstrin, en donde permaneció durante más de un año. Este suceso hizo prudente a Federico. A fines de noviembre de 1730, teniendo 18 años, prometió a su padre completa sumisión, haciendo todo lo posible para agradarle.

Obtuvo así perdón y su padre le confió un regimiento; en 1734, en la guerra de sucesión de Polonia, tomó parte contra los franceses y demostró tales aptitudes para el arte militar, que Federico Guillermo tuvo por él una gran admiración.

A la muerte de éste, en 1740, el pequeño “Fritz” ocupó el trono bajo el nombre de Federico II. Ese mismo año murió el emperador de Austria, Carlos VI, creyendo haber asegurado la sucesión de su hija María Teresa con la Pragmática Sanction. Federico II tuvo varios competidores de quienes sacó las mayores ventajas posibles.

Decidió ocupar la Silesia, para asegurarse el dominio de ciertas tierras a las cuales los Hohenzollern afirmaban tener derechos, y ofreció su apoyo militar a María Teresa para compensarla. Algunas semanas después, durante el transcurso de una fiesta y en forma subrepticia, se retiró de su palacio y de la capital para unirse a sus tropas y ponerse a su frente.

Francia, que veía en Austria a un enemigo tradicional, se unió a Prusia y mientras Federico terminaba la conquista de Silesia, los franceses llegaban por el oeste y se adueñaban de Bohemia, donde el elector de Baviera fue proclamado rey. María Teresa, en 1742, por el tratado de Breslau cedió la Silesia a Federico II, pero con la intención de recuperarla un día; estaba muy lejos la terminación de la guerra.

Amenazado de nuevo por Austria, Federico II se incorporó a sus antiguos aliados (1744), pero encontrando que Luis XV lo secundaba mal, se separó y firmó el tratado de Dresde en 1745, antes de estar concluida la guerra, que recién terminó para los franceses en 1748 con la paz de Aix-la-Chapelle. Luis XV victorioso demostró un desinterés absurdo; se diría que había trabajado “para el rey de Prusia”.

En 1756 Francia se aproximó a Austria por el tratado de Versalles y Federico II se alió a Inglaterra por el tratado de Whitehall. La guerra llamada de los siete años comenzó. Derrotado en Kóllin en 1757 por el general Daun, Federico tomó su revancha el mismo año sobre los franceses comandados por el incapaz Soubise; sin embargo, el pequeño reino de Prusia estaba rodeado por una formidable coalición a la cual se había unido Rusia. Federico II tuvo que batirse en todas sus fronteras, a veces victorioso y otras veces pareciendo que estaba al borde del abismo.

Berlín fue ocupada dos veces; la primera por los austríacos y la segunda por los rusos. Se opina que su genio de estratega y el valor de su ejército tuvieron menos importancia para su salvación que la muerte de la emperatriz Isabel de Rusia acaecida en 1762.

Tuvo un admirador en la persona del nuevo zar, Pedro III, quien retiró su ejército; entonces Francia y Austria renunciaron a la prosecución de las operaciones y por el tratado de Hubertsburgo en 1763, Federico II quedó definitivamente como el amo de Silesia.

En el curso de todas sus campañas Federico II había dado pruebas de una notable rapidez en sus maniobras, lo que le permitió atacar a sus adversarios uno a uno, a fin de no sucumbir bajo el peso del número. Cincuenta años más tarde Napoleón se inspiraba en los mismos principios y accionaba con igual prontitud.

Pero Federico II no era solamente un guerrero, fue igualmente un político calculador y astuto, y dio pruebas de esas cualidades con respecto a Polonia; esa desgraciada república gobernada por un rey y una Dieta estaba en plena anarquía, siendo una presa fácil para sus vecinos.

En 1764 Catalina II hizo elegir rey de Polonia a Estanislao Poniatowski, a quien ella pensaba hacer su aliado. Federico II, con intrigas, consiguió de José II, hijo de María Teresa, y de Rusia por otro lado, que admitieran la partición de Polonia.

Este inmenso país fue dividido en tajadas como un pastel: “Pastel de Reyes” se le llamó a la parte que continuó
llevando el nombre de Reino de Polonia y que en realidad era una provincia rusa.

María Teresa aceptó a disgusto la parte que le adjudicaron: “No comprendo —escribió—, la política que permite que cuando dos se sirven de su superioridad para suprimir a un inocente, se deba a título de precaución para el porvenir y de conveniencia para el presente, imitar y cometer la misma injusticia.”

El rey de Prusia le envió un confesor quien se encargó de quitarle esos escrúpulos. Federico II decía con placer: “Yo dejo decir de todo a mis sujetos, con tal que ellos me dejen hacer de todo”; sin embargo, siempre lo que hizo fue para el bien de todos. Estableció la libertad religiosa, acogió a los perseguidos de todos los países y dio asilo aun a los jesuítas. Creó manufacturas, construyó canales, publicó el código, levantó un catastro y por último incrementó la colonización fundando agencias de inmigración.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo IV Editorial Larousse – Historia: Federico II de Prusia –
Enciclopedia Electrónica ENCARTA Microsoft

 

Lucha Por La Sucesión de Lenin Stanlin y Trotsky Historia

Historia de la Lucha Por La Sucesión de Lenín Stanlin y Trotsky

Durante la enfermedad de Lenin se planteó, entre los dirigentes soviéticos, el problema de su sucesión, de forma que los resultados de la Revolución de octubre perdurasen en el país e influyesen eficazmente sobre los movimientos comunistas de los demás países. Lenin no llegó a ver realizados sus principales propósitos.

El partido bolchevique y el gobierno soviético tenían que resolver un sinfín de problemas nacionales, económicos y sociales dentro de la Unión Soviética, que los ideólogos revolucionarios habían trazado con poca precisión y seguridad, basándose en la doctrina marxista y la programación confusa de Lenin.

Pero mientras unos de los dirigentes bolcheviques se consideraban los sucesores naturales del ídolo de la Revolución (por ejemplo, Trotski) o confiaban en que Lenin se restablecería de sus dolencias, otros preparaban tenaz y pacientemente el terreno para hacerse cargo de todo el poder en el partido y en el estado, sin fijarse demasiado en la ortodoxia ideológica y convirtiendo conscientemente la táctica de esta larga, silenciosa y resistente lucha por el omnímodo poder, en un firme y cruel sistema político-social. La figura más destacada de este grupo de revolucionarios profesionales fue el georgiano José Stalin, secretario general del partido bolchevique.

Luego de la muerte de Lenín, en mayo de 1924, se reunió el Comité Central, y Stalin tenía una gran problema, pues podía perderlo todo, si se hacía público el «testamento» de Lenin. Se salvó por las intervenciones de Zinoviev y de Kamenev, que propusieron su continuación como secretario general. Temía mucho al brillante y popular Trotsky, que, según ellos pensaban, les eclipsaría fácilmente, mientras que nada podían temer de un Stalin gris, premioso, teórico mediocre, que les estaría agradecido por su gesto.

Lider de la Revolucion Rusa

Lenin, el líder revolucionario ruso comenzaba en 1922 a mostrar un fuerte declinamiento, y fue precisamente ese año que sufrió su primer infarto.

La polémica llegó a las filas del partido, acompañada de oscuras y sutiles intrigas. Sin embargo, más allá de la oposición de dos hombres que se detestaban, iban precisándose dos concepciones de conjunto. Stalin empezaba a formular sus ideas sobre «el socialismo en un solo país». Realista, pesimista, se daba buena cuenta que no podía contar con la subversión revolucionaria mundial (por otra parte, la URSS había normalizado sus relaciones con muchos países después de Rapallo, y había sido reconocida por Inglaterra, Francia e Italia).

stalin y su lucha por el poder politico

Stalin (1879-1953), político soviético de origen georgiano, moldeó los rasgos que caracterizaron al régimen de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URRS).

Además, aunque Rusia estaba atrasada, y la masa campesina hundida en la ignorancia y en la pobreza, y el despreciado mujik  tenía que aprenderlo todo, el partido comunista gozaba de la ventaja de estar en el poder y disponía de un país con enormes recursos en materias primas.

Así, pues, la URSS podía construir el socialismo. Los adversarios de esta teoría objetaban que ei socialismo no podría imponerse contra el capitalismo, si no vencía a éste en eficacia, en productividad, en riqueza. Pero esto era imposible con el «material ruso», y el socialismo resultaría desacreditado, ofreciendo un aspecto de pobreza, de penuria, de desorden.

Por eso Stalin interpuso entre la URSS y el mundo exterior una formidable pantalla que filtraba la realidad soviética, ocultando las taras y las miserias,  de igual modo que persuadía a! pueblo ruso, aislado del extranjero, de que el  mundo  capitalista,   sobre  todo  después de la crisis de 1929, se hundía en la anarquía, en la pobreza y en la feroz explotación de los obreros.

trostky rusia lucha con stalin

Trotski fue el segundo en autoridad politica al lado de Lenín, durante la revolución bolchevique que tuvo lugar en Rusia en 1917, y más tarde desempeñó importantes cargos en el nuevo gobierno del soviético. Cuando Lenin quedó incapacitado por una apoplejía, Trotski perdió el liderazgo del gobierno ante Stalin y tuvo que exiliarse. Fue asesinado en México por agentes de Stalin en 1940.

La posición de Stalin tenía la ventaja de ser realista, de apelar al orgullo nacional de los rusos, de ser más accesible a las masas por sus objetivos concretos que las posiciones de Trotsky sobre la «revolución permanente», que sólo podría realizar  el  socialismo  conquistando  a la Europa occidental y sus considerables posibilidades  económicas.

Hábilmente,  Stalin trataba   a   Trotsky   de   «aventurero».

En 1925, indujo a su adversario a que dimitiese del cargo de Comisario de la Guerra, para dedicarse a los Negocios Extranjeros. Mientras tanto, la «troika» se había disgregado, porque Zinoviev y Kamenev habían descubierto el verdadero poder de Stalin y se habían adherido a las tesis de Trotsky. Stalin encontró nuevos aliados en Bujarin, Rykov y Tomski, que creían posible la construcción del socialismo; situó en el «buró» político a amigos  seguros, como Molotov, Kalinin y Vorochilov. Los problemas económicos se imponían: ritmo de la industrialización, actitud respecto a los campesinos, mucho más inclinados  a las explotaciones individuales que a las fórmulas colectivas.

En   1926, Zinoviev y Kamenev, vencidos por Stalin y sus partidarios en el XIV Congreso, se unieron decididamente a Trotsky. A Stalin le convenía resaltar sus antiguas oposiciones  recíprocas.  Dueño del «aparato», ya era el más fuerte, y se decidió a atacar, amenazando a sus adversarios con la expulsión, eliminando a Trotsky del «buró» político  y destituyendo  a Zinoviev de  su importante cargo de presidente del Komintern.

Por   aquel   tiempo,   Chang-Kai-Chek mataba  a los  comunistas  chinos  que, por consejo de Stalin, se habían aliado con el Kuomintang, y la lucha se desencadenó: la oposición trató de organizar manifestaciones y desfiles, y publicó violentos manifiestos. Pero no tenían más que tropas débiles y desorganizadas.

La oposición fue expulsada en masa del partido, enteramente centralizado por Stalin, y Trotsky fue deportado. Desde 1927 a 1929, no hubo más que expulsiones, capitulaciones, retractaciones de los jefes de la oposición que, desamparados, renegaban de sus ideas, para seguir, a pesar de todo, dentro del partido, que era su único ideal.

En 1929, Trotsky fue desterrado. Stalin, libre ya de la oposición de izquierda, empezó a volverse contra la derecha de Bujarin y sus amigos, hostiles a los proyectos del Secretario General sobre la colectivización de las tierras y la industrialización a ultranza. Con una astucia y una paciencia extraordinarias, Stalin supo jugar con unos contra otros. «Nos estrangulará», confiaba Bujarin a Kamenev; solía decir que Stalin era un «Genghis Khan que había leído a Marx». Stalin no olvidó tales acusaciones, como no olvidaría ningún nom-
bre de los que habían militado, incluso por poco tiempo, en la oposición contra él.

EL GRAN CAMBIO
Dueño absoluto, Stalin lanzó a la URSS, a partir de 1929, con una determinación y una violencia increíbles, hacia un doble objetivo: industrialización radical y colectivización de la tierra. Los vestigios de la NEP fueron totalmente liquidados. El plan quinquenal (Piatilekta) supuso enormes inversiones en las grandes obras industriales (entre ellas, la presa de Dnieprostoi, los gigantescos «combinados» metalúrgicos de los Urales, las fábricas de tractores, la extracción de la hulla, etc.).

Había que triplicar la producción de hierro fundido, cuadruplicar la de acero y la de carbón, electrificar a toda costa. Se contrató, a precio de oro, a especialistas extranjeros, porque faltaban los mandos. Las industrias de bienes de consumo se vieron descuidadas, y los salarios seguían siendo bajos (aunque muy jerarquizados, para estimular la cuali-ficación de los obreros). Lo esencial se reservó para las inversiones de la industria pesada. Al mismo tiempo, se apelaba al honor, a la emulación, al entusiasmo revolucionario de los Udarniks.

A pesar de los sufrimientos y de las injusticias (los dirigentes del partido tenían almacenes especiales, donde encontraban todo lo que faltaba a los rusos), un orgullo nacionalista sostuvo al país. Para industrializar a aquel ritmo, hacían falta millones de nuevos obreros. ¿De dónde sacarlos, si no del campo? Pero, ¿cómo se sustituían? Mediante máquinas y ejércitos de tractores, inaccesibles al campesino autónomo. Stalin decidió entonces liquidar la explotación privada y hacer entrar a los mujiks en granjas colectivas, los koljoses; unas granjas del Estado, los sovjoses, servirían de modelos y de pilotos.

Recurrió a los campesinos pobres o sin tierras, contra los propietarios medios y ricos, los kulaks. ¿Qué les importaban sus miserables pedazos de tierra, cuando se les prometían ricas tierras comunes, tractores y el beneficio de grandes cosechas? La desgracia era que no habían más que de 5 a 7 millones de campesinos pobres que trabajaban aún con el arado de madera, contra 15-18 millones de agricultores medios que preferían una independencia, incluso mediocre, al trabajo  colectivo, y 2 millones de kulaks.

Para apoyar a la minoría de voluntarios contra la masa campesina refractaria, hubo que recurrir al ejército, a los «destacamentos de choque», muchas veces recibidos con bieldos y con fusiles. La «liquidación de los kulaks como clase» tuvo efectos desastrosos, así como el encuadramiento forzoso de los campesinos en los koljoses. Los rebeldes fueron deportados a Siberia. Antes de incorporarse a los koljoses, los campesinos mataban parte de su ganado para venderlo o para comerlo y no entregarlo a la comunidad. Así se perdió cerca del 50 por 100 del ganado.

La producción sufrió un descenso brutal; los tractores se estropearon en seguida y se enmohecían en los campos. Las deportaciones y el hambre hicieron millones de víctimas. En 1930, Stalin tuvo que publicar un artículo, «El vértigo del éxito», condenando los excesos que él, sin embargo, había ordenado, y el movimiento se detuvo; los miembros de los koljoses recobraron el derecho de poseer en propiedad un pequeño lote de tierras y un poco de ganado.

Hasta nuestros días, la agricultura soviética se resintió de aquel período trágico, y la experiencia ha demostrado que no se puede obtener del campesino no propietario el mismo cuidado ni el mismo amor al trabajo del que dispone libremente de la tierra. Un discurso de 1931 revela claramente lo que Stalin pretendía y hasta qué punto aquel jefe comunista era el heredero de las tradiciones nacionales de Iván el Terrible y de Pedro el Grande. Se advertirán también las constantes repeticiones, propias de su estilo:

«Nosotros no queremos ser vencidos. No, no lo queremos. En la historia de la Vieja Rusia, es su retraso el que la ha perdido siempre.Fue vencida por los Khans mongoles, fue vencida por los beys turcos, fue vencida por los señores suecos, fue vencida por los “pans” polaco-lituanos, fue vencida por los capitalistas anglo-franceses, fue vencida por los barones japoneses, fue vencida por todos, a causa de su retraso.

Por su retraso militar, por su retraso cultural, por su retraso político, por su retraso industrial, por su retraso agrícola. Fue vencida, porque era beneficioso vencerla y porque eso no suponía riesgos. Recordad las palabras del poeta, antes de la revolución: “Tú eres pobre y eres rica, eres poderosa y eres débil, Madre Rusia”. Tenemos cincuenta o cien años de retraso respecto a los países avanzados Te nemos que cubrir ese retraso. en diez años Si no lo hacemos, seremos aplastados.”

Fuente Consultada: HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo XII Editorial CODEX S.A. La Revolución Rusa

Expansión Territorial de Rusia La Conquista de la Siberia

Historia de la Expansión, Conquista y Explotación de la Siberia Rusa

Siberia, o parte asiática de la URSS, situada entre los montes Urales y el océano Pacífico, fue durante siglos dominio de pueblos nómadas y sus rebaños. Después de la instauración del régimen soviético, los rusos iban a convertir este enorme territorio en un país moderno. La utilización de poderosos medios técnicos permitió a la agricultura obtener gran cantidad de productos de calidad. Tampoco olvidaron el ganado, en tanto que la creación de fuentes de energía y la explotación de las riquezas naturales originaron el nacimiento de una industria  moderna.

Desde  los  tiempos  de  Iván  el  Grande,  los  comerciantes  y  aventureros  se  abrieron  paso  a  través de las inmensas tierras que hoy constituyen Rusia. Así empezó una era de explotación que aún continúa. Los dos siglos de dominación tártara sobre el pequeño estado ruso de Moscovia fueron interrumpidos en 1480, cuando Iván el Grande, Gran Duque de Moscovia, se negó a seguir pagando a su soberano mongol y derribó el kanato de la Horda de Oro. Iván expulsó a los tártaros de Moscovia y, presionando hacia el noroeste, se anexionó los vecinos principados de Tver y Novgorod.

Así empezaron trescientos años de expansión que habían de extender el imperio ruso por tres continentes, abarcando la sexta parte de la masa de tierra del mundo. El nieto de Iván el Grande, Iván el Terrible, que reinó de 1533 a 1584, dirigió la expansión hacia el sur y conquistó los estados tártaros de Kazan y Astracán. Gobernó un imperio que se extendía desde el Ártico hasta el mar Caspio, al este de los Urales, y fue el primero en ser coronado «Zar de todas las Rusias».

Sin embargo, los logros de este activo siglo de la historia rusa, limitado por los reinados de los dos Ivanes, quedaron empequeñecidos por las conquistas de las dos centurias siguientes. Por ellas se extendió el imperio ruso diez mil kilómetros al este de Moscú, hasta la actual San Francisco.

A diferencia de la anexión de los territorios tártaros al oeste de los Urales, la colonización de Siberia fue obra en su mayor parte de empresas privadas.

mapa de la expansion de los zares rusos

Mapa de la ex URSS y sus enorme territorio

Los conquistadores cosacos
El Asia rusa fue tomada más por la infiltración de cazadores, comerciantes y exploradores que por ejércitos en marcha. El premio que les atrajo hacia ese desierto frío y desolado no fue la gloria nacional, sino las pieles, que se pagaban a altos precios al oeste de los Urales. Las batallas que se libraron en Siberia raras veces comprendían más de unos cientos de hombres y se derramó muy poca sangre.

Ello es debido a que sus escasos y esparcidos habitantes eran primitivos cazadores y pescadores que carecían de armas de fuego y de una organización social integrada. El avance a través de Siberia empezó en 1581, cuando la rica familia de mercaderes Stroganov encargó a Yermak, un pirata cosaco del Don, la exploración de la zona situada al este de los Urales en busca de pieles.

Con 800 hombres Yermak asoló la plaza fuerte de Isker, junto al río Irtich, y al año siguiente derrotó a las tropas de Kuchum, el Kan de Sibir (Siberia). Después de cuatrocientos años, se estaban volviendo las tornas. Los tártaros musulmanes, descendientes de las irresistibles hordas que habían extendido el imperio mongol desde el mar del Japón hasta la Europa central, huyeron de los cosacos cristianos.

La rápida conquista de la Siberia occidental llevada a cabo por Yermak creó un imperio privado para sus amos, los ricos Stroganov. Casi inmediatamente el gobierno ruso se unió en el avance hacia el este. En contra de la política seguida en los territorios septentrionales, consistente en general en preservar y proteger los intereses de los pueblos nativos, otorgó derechos y privilegios comerciales exclusivamente a los rusos.

Los amargos recuerdos aún recientes inclinaron al gobierno ruso a negar a los tártaros la protección dispensada a otros pueblos conquistados.

En 1584, año de la muerte de Yermak, el gobierno ruso envió al río Irtich una fuerza de quinientos hombres al mando del príncipe Boljovski. Pronto le siguió Iván Mansurov, que en 1585 construyó Obski Gorodok en la confluencia de los ríos Irtich y Obi. Fue la primera ciudad rusa erigida en Siberia. Mucho después de la muerte de Yermak, Kuchum, junto con su hijo, seguía siendo una amenaza para las aspiraciones rusas.

Para contener a Kuchum y a otros jefes que oponían resistencia a su avance, los rusos construyeron innumerables puestos fortificados, incluyendo la actual ciudad de Tobolsk, que llegó a ser centro administrativo de la Siberia occidental. Desde aquí los rusos presionaron hacia el sudeste y en 1604, a solicitud del jefe local, construyeron otra fortaleza, a la que llamaron Tomsk, Kuznetsk, construida al sur de Tomsk en 1618, fue la base para la conquista de los kirghisos, pueblo nómada en la actualidad asentado permanentemente en la República Soviética de Kirghizistán, en el Asia Central.

Mientras tanto se estaba efectuando otro avance muy al norte de Tobolsk. Abriéndose paso a través de unos 1.300 kilómetros al este, por las agitadas aguas procedentes del tramo inferior del Obi, los cazadores buscaban las martas cuyas pieles podían hacerles ricos. En 1601 se erigió otra fortaleza, Mangazeya, en una zona de cabanas donde los cazadores habían pasado los helados inviernos durante muchos años.

Desde Mangazeya las autoridades rusas controlaban la zona de alrededor imponiendo derechos de aduana sobre los productos vendidos o permutados por las tribus nómadas que vivían de la caza, la pesca y la cría de renos. Mangazeya, ciudad amurallada y guardada por cosacos, se construyó no sólo para el control de las tribus, sino también para «mostrar la bandera» a los intrusos extranjeros que por entonces se interesaban en la Rusia septentrional.

Los holandeses y los ingleses estaban considerados como especialmente peligrosos y Jacobo I de Inglaterra, actuando a través de la Compañía de Rusia en Londres, había puesto sus ojos en la Rusia septentrional.

Mangazeya prosperó como ciudad de guarnición y centro invernal durante unos sesenta años, tras los cuales declinó, mientras surgían nuevos centros en el este. En 1672 se retiró la guarnición de Mangazeya; se convirtió en una ciudad fantasma y sus edificios de madera desaparecieron sin dejar rastro.

Las primeras colonias siberianas, especialmente las de las inmediaciones de los Urales, eran fundamentalmente empresas capitalistas organizadas paralelamente a las líneas de las colonias de los Stroganov establecidas por Yermak. Pero a medida que la colonización se extendió al este, el estado se fue interesando más y más por el desarrollo de Siberia.

Los cosacos aparecieron por primera vez en el siglo XV, como unos salvajes caballeros mercenarios que defendieron el joven estado ruso contra los tártaros. Se cree que el nombre de cosaco deriva bien de la palabra tártara que significa trabajador libre, bien de la turca que significa vagar.

Los primitivos cosacos no eran tanto un grupo étnico como bandas de aventurero s nómadas que sobrevivieron a las invasiones tártaras porque vivían en terrenos pantanosos inaccesibles. Se les conocía como los cosacos del Don, de Astracán, de Kuban o de los Urales, según el lugar de donde procedían.

Sagazmente el gobierno ruso se abstuvo de actuar con demasiada dureza sobre los fieros cosacos; los organizó como «huéspedes» semi independientes, les otorgó privilegios especiales y los utilizó como fuerzas de defensa fronterizas contra los merodeadores tártaros Los violentos cosacos nunca dejaron de sentir la necesidad de estar en acción y formaron un grupo de aventureros siempre dispuestos a unirse a la conquista de Oriente. Su número se vio engrosado por muchos cazadores y comerciantes rusos que se unieron a las bandas cosacas para evitar el ser tratados como inferiores en las zonas controladas por cosacos.

Los cosacos marineros
Además de ser grandes jinetes, los cosacos se hicieron marineros competentes. Iniciaron la exploración de las vías fluviales de acceso al Ártico, al norte de la Siberia oriental, y en 1641 llegaron al mar de Ojotsk, al norte de Japón.

En 1648 Semen Dezhnev, un marino cosaco que navegaba con noventa compañeros en seis barcos descubiertos, bordeó el extremo oriental  de  Asia,   desde  entonces  llamado cabo Dezhnev. Fue el primer hombre que demostró que los continentes de Asia y América estaban separados por el mar.

Poseemos un relato de la vida de un oficial en Siberia que nos dejó Petr Beketov, un cosaco al servicio del zar Mijail Feodorovich, que en 1627 partió con una pequeña guardia armada a recaudar tributos de pieles de los tunguses, una tribu que vivía cerca de Mongolia. En su informe, escrito sobre corteza de abedul, decía al zar que los tunguses no sólo se habían negado a pagar el tributo, sino que además habían golpeado a sus soldados y expulsado a los comerciantes rusos de su territorio.

Beketov, que empezaba cada párrafo de su informe al zar con la frase, «Señor, yo soy tu esclavo», también refería que él y sus hombres pasaron todo el año 1628 recogiendo el tributo de pieles de las gentes que vivían cerca de Bratsk, una colonia a unos quinientos kilómetros al noroeste del lago Baikal.

Su grupo viajó a lo largo de las cuencas de los ríos recaudando tributos hasta que llegaron al territorio de los buriatos, del que Beketov aseguraba que ningún ruso lo había visitado anteriormente. Obligó a los buriatos a aceptar la autoridad del zar y llevaron su acostumbrado tributo de pieles al ostrog (fuerte) ruso de Yeniseisk.

La muerte de Bering
En 1725 el gran zar constructor de buques, Pedro I el Grande, envió a Vitus Bering, un capitán de barco danés, a la península de Kamchatka, al norte de Japón. Allí Bering construyó barcos para explorar el océano Glacial Ártico y descubrió el estrecho que más tarde llevaría su nombre, que separa Asia de Norteamérica por una anchura de noventa kilómetros. Entre los años 1733 y 1741 Bering dirigió una segunda expedición.

vitus baring

Vitus Baring

La tripulación de uno de sus dos barcos pasó el invierno de 1740 explorando las islas Aleutianas y la costa de Alaska. Mientras tanto, el barco de Bering emprendió el regreso a la península de Kamchatka, pero la niebla obligó a la exhausta tripulación a desembarcar en una isla deshabitada cerca de la península. Bering, que había contraído escorbuto, murió allí en diciembre de 1741.

Pedro I el Grande murió poco después de enviar a Bering a su primera expedición, pero sus sucesores compartieron su entusiasmo por la exploración. Mientras tenían lugar los viajes de Bering, otros marinos rusos desafiaban los rigores del Ártico, trazando el mapa de toda la costa, desde Arcángel hasta el estrecho de Bering.

La compañía ruso-americana
En 1789, Catalina la Grande reclamó insolentemente para Rusia la línea costera americana al norte de la latitud 55°21′, junto con las islas Aleutianas y Kuries. Sin embargo, debido a las guerras que estaban teniendo lugar contra Turquía y Suecia, Rusia no podía mantener en el este la escuadra necesaria para imponer tal pretensión.

Lo que no podía imponerse políticamente pudo lograrse comercialmente. En 1799 el zar Pablo I creó la Compañía Ruso-Americana, concediéndole el monopolio sobre la caza y minería de las zonas reclamadas por Catalina la Grande y el derecho a explorar más allá de dichas zonas. Durante el medio siglo siguiente los gobiernos rusos mantuvieron sus ambiciones políticas y hasta hicieron la guerra bajo la pantalla de la Compañía.

En 1799 Alexander Baranov se convirtió en el primer gobernador de la Compañía de Alaska administrándola desde la fortaleza de Mijailovsk en la isla de Sitka, junto a la porción meridional de Alaska. Los indios de Alaska, probablemente con ayuda británica, se apoderaron de Mijailovsk en 1802, pero en 1809 Baranov la recuperó y extendió sus fortificaciones.

Los cazadores y comerciantes rusos penetraron hacia el sur, a lo largo de la costa de Alaska y en las islas situadas a poca distancia de la costa, en busca de focas, nutrias, morsas y pequeños animales terrestres de piel valiosa. Muchos de los duros buscadores de pieles rusos se casaron con nativas y hacia 1820 había unos seiscientos rusos o descendientes de rusos asentados en la zona. La colonia más meridional fue la de Ross, cerca de la actual San Francisco, adonde había llegado en 1769 una expedición española con rumbo al norte.

Un motivo importante de la continua presión hacia el sur era el deseo ruso de poseer tierra fértil donde pudiera cultivarse comida suficiente para alimentar a más colonizadores. Los rusos abandonaron finalmente sus intentos de empujar sus fronteras más al sur por razones diplomáticas. El zar Alejandro I deseaba evitar el incurrir en la enemistad de Inglaterra y los Estados Unidos, cuyos ciudadanos estaban por entonces activamente dedicados a colonizar el «salvaje oeste» de Norteamérica.

ALGO MAS SOBRE LA EXPLOTACIÓN DE LA SIBERIA RUSA:

Asia soviética, o Siberia, representa un tercio de la superficie de Asia y pertenece en su totalidad a la zona más fría de aquel continente. Durante el invierno, particularmente largo y frío, todos los ríos se hielan. En primavera el deshielo provoca todos los años serias inundaciones.

Siberia comprende tres grandes zonas de vegetación: la tundra, región de praderas en la que no crecen prácticamente más que musgos y liqúenes; la taiga, región de bosques (coniferas y abedules), y la estepa, vastos llanos de tierra negra y fértil.

La tundra y la taiga están, naturalmente, poco pobladas, a diferencia de la llanura siberiana, que se halla en plena expansión. Geográficamente, Siberia puede dividirse en cuatro zonas: Siberia occidental, Siberia central, Kazakstán y Extremo Oriente soviético.

Siberia occidental es una enorme depresión situada entre los montes Urales y el Yeniséi. La región está dividida entre la tundra y el bosque. Únicamente la parte meridional corresponde a la estepa y está habitada. El régimen soviético ha hecho serios esfuerzos para modernizar la agricultura y asociar a ella la cría de ganado. Enormes sovjoses han iniciado una verdadera epopeya de colonización, ayudados de poderosos medios mecánicos. Esos sovjoses alcanzan a veces una superficie de 30.000 hectáreas.

También la industria se ha desarrollado en Siberia occidental gracias al carbón de la cuenca de Kuznetsk y al mineral de hierro encontrado en sus proximidades. Carbón y hierro se complementan, y así dieron origen a la creación de una industria metalúrgica. La consecuencia de esta industrialización fue la fundación y rápido crecimiento de varias ciudades, como Novosibirsk, que ha llegado a ser la octava de la Unión Soviética.

En Siberia central no hay estepa, sino, de norte a sur, tundra, bosques y montañas. El clima es extremadamente duro y el termómetro desciende a menudo a más de cuarenta grados bajo cero. La población en Siberia central es muy escasa. Diseminadas por la región de los bosques se encuentran algunas tribus autóctonas como, por ejemplo, la de los yacutas.

El país es pobre, aunque prospecciones geológicas recientes han descubierto la existencia de yacimientos de estaño, cinc, manganeso y tungsteno, que desempeñarán en lo futuro un papel muy importante en el desarrollo de la República Autónoma de los Yacutas. Los únicos lugares en los que se aprecia cierta actividad industrial están situados a lo largo de la línea del transiberiano. Algunos puestos avanzados, estratégicamente situados, bordean las fronteras china y mongola.

El Kazakstán es también una región característica de la Rusia asiática. Situada entre los mares Caspio y Aral y el río Sinkiang, es una verdadera región de estepas  que  presenta,   no  obstante, una zona árida. Kazakstán prolonga hasta el mar Caspio las estepas del Volga.

Durante siglos fue el lugar preferido por numerosas tribus nómadas que se desplazaban siguiendo a sus rebaños y vivían en tiendas llamadas yurtas. Esta gente es en la actualidad mucho más sedentaria. Kazakstán tiene una población de unos nueve o diez millones de habitantes, y en sus tierras pastan hasta veinte millones de cabezas. La instauración del régimen soviético fue la causa de incontables cambios en Kazakstán.

Las tierras dedicadas al cultivo aumentaron considerablemente, y los campos de trigo se extienden hasta tan lejos como alcanza la vista.

Esto se consiguió sólo a costa de fantásticos esfuerzos, pues Kazakstán es muy seco, y hubo que luchar duramente contra la erosión provocada por el viento. La industria está muy desarrollada y se apoya principalmente en la explotación de yacimientos petrolíferos y de fosfatos, níquel y cromo. El cobre es tan abundante que ha situado a Kazakstán en el cuarto lugar de la producción mundial.

El subsuelo contiene además oro, plomo y cinc (las tres cuartas partes de la producción de la URSS), así como carbón (en Karaganda). Alma Ata, la capital, es un oasis situado al pie de las montañas de Asia central. Allí se han instalado numerosos estudios cinematográficos, lo que le ha valido el nombre de «Hollywood de la Unión Soviética».

El Extremo Oriente soviético se extiende hasta el Pacífico. Aunque el clima conserve su carácter continental, la influencia de los monzones hace que el tiempo sea allí más clemente que en otras partes de Siberia. La agricultura se practica en gran escala en el valle del Amur. Los cereales, la remolacha azucarera y el girasol son sus principales productos. La industria empieza también a tener importancia. Las ciudades de Jabarovks y Komsomolsk se hallan en la plenitud de ese resurgimiento. Komsomolsk, fundada en 1932 por un grupo de jóvenes pioneros, es en la actualidad un núcleo urbano de unos trescientos mil habitantes.

Vladivostok, en la costa del Pacífico, es un puerto comercial en el que abundan las fábricas y los astilleros. Es también puerto de la Armada y base de la flota soviética del Pacífico. En sus alrededores se cultiva el arroz.

Más al norte se encuentra la península de Kamtchtka, en la que hay numerosos volcanes. Su población vive de la pesca,  en especial de la del cangrejo. Los productos de las importantes factorías de conserva de pescado se venden incluso en Europa occidental.

Como lo demuestra este corto resumen, Siberia se ha transformado. Su producción agrícola, ayudada por poderosos medios, se ha elevado notablemente hasta alcanzar un nivel respetable. Siberia provee a Rusia de trigo, carne, productos lácteos v aves de corral.

El rendimiento del suelo y la calidad de los productos mejorar continuamente, gracias a las investigaciones llevadas a cabo er los laboratorios y al trabajo de los ingenieros agrónomos. De manera regular, se toman muestras del suelo; el abono de las tierras es calculado con el mayor cuidado, y la simiente, seleccionada También se concede gran atención al drenaje e irrigación de los campos.

Codo a codo con la agricultura también la industria ha ido creciendo día a día. Las diferentes zonas de explotación fueron, dentro de lo posible, reunidas er grandes complejos. De este modo, cada una de las cuencas dio nacimiento a un complejo industria autónomo. Como consecuencia de este sistema de industrialización nació también gran número de nuevas ciudades.

Fuente Consultada:
La LLave del Saber  Pasado y Presente del Hombre Tomo I Editorial Plancton
Enciclopedia Juvenil AZETA Tomo IV

El Domingo Rojo en Rusia y La Revolución de 1905 Resumen

EL DOMINGO ROJO: EL MOVIMIENTO BOLCHEVIQUE Y LA REVOLUCIÓN DE 1905

En la historia contemporánea se denomina Domingo Rojo o Sangriento, a la masacre llevada a cabo por la Guardia Imperial rusa contra manifestantes (obreros, estrudiantes, familias) pacíficos. Ocurrió el  22 de enero de 1905 en San Petersburgo cuando mas de 200.000 trabajadores se congregaron a las puertas del Palacio de Invierno, residencia del zar ruso Nicolás II.  Su objetivo era el de apelar directamente al zar para reclamar un salario más alto y mejores condiciones laborales, tras el fracaso de las numerosas huelgas organizadas a finales de 1904.

ANTECEDENTES DEL SUCESO: En la primavera de 1895, Lenin fue encargado por los círculos marxistas clandestinos de Rusia, de tomar contacto en Suiza con los socialistas rusos de la emigración. Entonces conoció a Plejanov. Pasa por Berlín, donde entabla amistad con Kautsky, dirigente del movimiento revolucionario alemán. De vuelta a Rusia, negocia una alianza con los populistas, pero es detenido, a finales de 1895, y deportado a Siberia, y, dos años después, a Kuchenskoie, donde se reunirá con otros deportados políticos, en un destierro poco riguroso: Nadejda, su novia,  se traslada allí, para casarse con él.

Plejanov, Teórico Marxista

En marzo de 1898, la primera reunión del «Partido Social Demócrata» se celebra en ausencia de los principales jefes, pero aquella fundación simbólica no fue por eso menos importante: era el final de un largo trabajo de fusión de los círculos marxistas rusos, sostenido por Lenin y Martov.

A la salida del Congreso, la policía secreta del zar «Okhrana» detuvo a los nueve delegados presentes. En enero de 1900, Lenin y su mujer fueron puestos en libertad, pero, en lugar de volver a Rusia, Lenin salió para Europa, con el fin de realizar el proyecto que había meditado en Siberia: la fundación y la difusión de un periódico, Iskra (La Chispa), dedicado a formar militares, teórica y prácticamente, y en 1900 sale el primer número en Alemania.

En 1901, nace el «Partido Socialista Revolucionario». La acción revolucionaria se apoya en el medio campesino y reivindica, en primer lugar, el reparto de las tierras: Lenin sabe muy bien que tal fórmula tiene una gran fuerza. Más tarde se une otra importante pieza para el juego revoluconario, que la historia conoce como Trotski de origen judío, su verdadero nombre era León Davidovich Bronstein.

Lenín no tarda en confiarle tareas de propaganda, cada vez más importantes, especialmente como conferenciante, por su notable elocuencia. En el curso del año 1903,  Lenin organizó en Ginebra un gran Congreso socialdemócrata, en el que estuvieran representadas todas las tendencias revolucionarias.

Enseguida aparecen las diferencias, pues a Martov,  se unen Axelrod y Trotski, que se oponen a Lenin, apoyado este por Plejanov: la definición del concepto de partido está en juego. Lenin concibe el «partido» como una minoría actuante y seleccionada; para Martov, como un movimiento obrero abierto a todos; Lenin desea una organización sumamente centralizada, cuya dirección permanecería en el extranjero; Martov prefiere dos direcciones, una en Rusia —a cuya cabeza estaría toda la organización de la Iskra—, y otra en el extranjero, que sería el Órgano central.

Por la persecución policíaca el Congreso debió emigrar a  Londres, donde se reunieron todos, el Partido Social Demócrata se dividió, definitivamente, en dos grupos: Lenin, aunque sus partidarios eran menos numerosos, adoptó para él y los suyos la etiqueta de la mayoría «bolchevique» (de la palabra rusa bolcheviki, que significa mayoritarios), y Martov se convirtió en «menchevique» (o minoritario).

EL DOMINGO ROJO
Mientras los movimientos revolucionarios se enfrentan y perfeccionan tácticas y teorías, dentro de las fronteras rusas se fortalecen los efectivos obreros, como resultado de una industrialización que crecía a un ritmo asombrosamente rápido. La miseria y la indignación hacían a los obreros y a los campesinos cada vez más permeables a la propaganda revolucionaria.

Los campesinos se manifiestan y saquean las propiedades de los señores. Los obreros van a la huelga, como en Odessa, donde plantean una huelga general en 1903. El Partido Socialista Revolucionario vuelve al terrorismo: el ministro de Instrucción Pública y el del Interior son asesinados.

La «Okhrana» intenta orientar contra los industriales el descontento que se levanta contra el régimen político; el nuevo ministro del Interior, Pleve, introduce sistemáticamente, en las fábricas, organizaciones obreras dirigidas por agitadores a sueldo de la policía, como el «pope» Gapon. De acuerdo con la voluntad de Pleve, estalló la guerra ruso-japonesa., aue fue desastrosa. Leips de exaltar el nacionalismo ruso, destruyó la moral del país.

Nicolas II de Rusia

Ante el anuncio de la capitulación de Port Arthur, doscientos mil obreros de San Petersburgo, que se habían organizado en sindicato bajo la dirección de Gapon, se declararon en huelga. Gapon cazado en su propia trampa tuvo que presentar al zar una petición , en el curso de una enorme manifestación pacífica, ante el Palacio Invierno, solicitando la jornada de ocho horas, un salario mínimo de un rublo diario y una Asamblea Constituyente elegida por sufragio universal: «Si tú juras aceptar estas demandas, harás a Rusia feliz y célebre, y grabarás tu nombre en nuestros corazones…».

El Domingo Rojo

El Domingo Rojo o Sangriento en 1905

Por toda la ciudad fueron apostadas tropas para bloquear el paso de los manifestantes El zar Nicolás no se encontraba en el palacio en esos momentos; la víspera la familia imperial había abandonado el palacio advertida de los hechos que iban a producirse. Cuando la marcha intentó superar los bloqueos, el tío del zar, el gran duque Vladimir, comandante de la Guardia Imperial rusa, dio orden de abrir fuego y las tropas fusilaron a la multitud. Durante todo el día se repitieron los disparos sobre los obreros desarmados. Al término de la jornada, quedaron en las calles un millar de muertos y más de 2.000 heridos. La clase obrera ya no se dirigiría al zar con respeto, sino con odio de clase.

El domingo, 9 de enero de 1905, millares de obreros, hombres, mujeres y niños, llegados de todos los barrios de la capital, se ponen en marcha hacia el Palacio de Invierno, a la hora fijada, llevando iconos y retratos del zar. Nicolás II y su familia, aterrados, habían abandonado la ciudad la víspera. Los regimientos de la guardia imperial y los de la policía, apostados en todos los puntos estratégicos, esperan a los manifestantes.

En la barrera del Narva, lugar de reunión, las tropas disparan contra la manifestación, que avanza, dirigida por Gapon. Un tremendo pánico se apodera de la multitud ante los nutridos disparos, que nadie, en absoluto, esperaba.

EN 1903 el POPE (clérigo ortodoxo) Gueorgui Gapon creó la Asamblea de Trabajadores Rusos de Talleres y Fábricas que actuaba con el beneplácito de la policía. Él mismo organizó la marcha del 9 de enero y redactó la petición destinada al zar. Tras la matanza del Domingo Rojo, el pope defendió la revolución.

REVOLUCIÓN DE 1905
Aquella criminal carnicería fue la señal para la revolución. Huelgas y saqueos se multiplicaron. La derrota de la flota rusa en las islas Tchushima (15 de mayo), el ejército destrozado y el Japón victorioso precipitan los acontecimientos en el interior.

En junio, los marineros del acorazado «Potemkin» se amotinan en la rada de Odessa y llegan al puerto de Constanza, en Rumania, donde son internados. Es la primera sublevación militar contra el régimen zarista. El 6 de agosto, Nicolás II, influido por Witte, anuncia la creación de una Asamblea Consultiva, la ¿urna del Estado, elegida por sufragio censitario. Pero se reclama un parlamento, y la agitación crece como una riada.

En Moscú, se forma el partido Constitucional-Demócrata, más conocido en la forma abreviada de partido «Cadete». Reúne a la «élite» de los liberales, como el historiador Miliukov, Dolgoruki y Nabokov, partidarios de un sistema parlamentario de tipo inglés. Cuando estallan las huelgas de octubre, las apoyan para conseguir la Constitución prometida por el zar.

En efecto, Moscú da la señal para el movimiento de octubre, con la huelga de los tipógrafos, que organizan un «Soviet» o consejo de diputados tipógrafos. Trotski, llegado a San Petersburgo, generaliza allí el soviet: delegados obreros —uno por cada 500— son elegidos y enviados al consejo central o Soviet, mientras las huelgas se extienden a todos los sectores del mundo del trabajo.

Así, los obreros se aseguran una dirección permanente que coordina y sostiene sus acciones: armas, víveres, boletines impresos, consignas y manifestaciones son controladas por el Soviet. Esta primera experiencia del «Soviet», debido a Trotski y concebida como preludio de un gobierno proletario, no será duradera, pero se reanudará, espontáneamente, en 1917, y será el origen de la Unión Soviética.

La huelga general paraliza la vida del país, y Nicolás II cede y promete explícitamente, en el manifiesto del 17 de octubre de 1905, las libertades ciudadanas y las instituciones parlamentarias que se le reclaman. Es la primera victoria obrera rusa. Pero la tensión no decae: entre los marinos, estallan nuevos motines militares en Krondstadt y en Sebastopol, y se declaran numerosas huelgas, mientras van formándose nuevos soviets como el de San Petersburgo, en Moscú, Kiev, Odessa, Samara, Rostov y Bakú.

La huelga, que había cesado al día siguiente del manifiesto, se reanuda en San Petersburgo, pero el movimiento revolucionario carece de cohesión. De vuelta en Rusia, Lenin aprueba la acción de Trotski, pero sigue en la sombra. El proletariado está agotado por los largos meses de huelga. El ejército, salvo algunos sectores de la Marina, continúa fiel al régimen. Los «cadetes» han retirado su apoyo a la huelga y al Soviet, considerándose satisfechos.

El gobierno recobra su serenidad: Moscú, sublevada, es reconquistada por el ejército. Los miembros del Soviet de San Petersburgo —entre ellos, Trotski— son detenidos y deportados a Siberia. Las revueltas campesinas, que estallan demasiado tarde, son aplastadas militarmente, y las aldeas, incendiadas por expediciones de castigo. A finales de 1906, el movimiento revolucionario está yugulado, pero la represión ha sido terrible y sangrienta: miles de personas han sido fusiladas o muertas a culatazos, e incluso torturadas hasta morir.

EL FRACASO DE LAS «DUMAS»
En cuanto al parlamentarismo ruso, instaurado por el manifiesto de 17 de octubre, se fue reduciendo. Las «leyes fundamentales» promulgadas en abril de 1906, el día de la reunión de la primera duma del imperio, fueron muy restrictivas. El zar conservaba el título de autócrata y todos los poderes en materia de defensa nacional y de diplomacia; en caso de urgencia, tenía derecho a promulgar ukases con fuerza de ley. Una Cámara Alta, el antiguo Consejo del Imperio, coexistía con la duma o Cámara Baja y podía oponerse a los proyectos de ley salidos de la duma. Elegida por sufragio restringido, la primera duma fue considerada demasiado progresista: el partido Constitucional-Demócrata  estaba  ampliamente  representado en ella. Dos meses y medio después, era disuelta.

Estallan algunos conflictos, pero sin éxito, porque los bolcheviques, a iniciativa del georgiano Stalin, habían decidido el «boicot» sistemático de la duma, a pesar de Lenin, y la habían desprestigiado ante el pueblo. El primer ministro,  decidido a ganar las elecciones, contaba con ganar para el régimen a los campesinos, multiplicando la propiedad entre ellos, a los que eximió de la obligación de ser miembros del municipio rural.

Al mismo tiempo, favoreció a la burguesía mediante una audaz política de industrialización y de comercialización. Sin embargo, la segunda duma fue más liberal que la primera: la oposición socialdemócrata y social-revolucionaria apoyó a los «cadetes». La Asamblea se disolvió, poco más de tres meses después.

CREACIÓN DEL PARTIDO BOLCHEVIQUE
La tercera duma se mostró, algo mas dócil, gracias a la nueva ley electoral. Pero, en 1906, en Estocolmo, Lenin consiguió la reunificación de bolcheviques y mencheviques. Al año siguiente, en el Congreso de Londres (abril-mayo de 1907), Lenin triunfó: se nombró el nuevo Comité Central, con mayoría bolchevique.

Muchos de los delegados presentes en aquel Congreso serían en el futuro dirigentes de la Rusia soviética: José Dyugachvili, llamado Stalin, Zinoviev, Rykov, Vorochilov, Kamenev y muchos otros. Máximo Gorki, cuyos libros eran traducidos y leídos en el mundo entero, estuvo presente también.

La política de Stolypin (primer ministro) habría podido ser fatal para el partido socialdemócrata —como Lenin temía, en 1907, a pesar de su triunfo en Londres—, pero fue asesinado en 1911, por un agente que hacía el doble juego en la «Okhrana», antes de ver coronados sus esfuerzos para la consolidación de una clase campesina propietaria y de una burguesía capitalista, únicas capaces de salvar el régimen.

Nicolás II, por otra parte, no había puesto en él su confianza, ni había comprendido nada de aquella política. Tras la muerte de Stolypin, la agitación revolucionaria se reanuda, estallan muchas huelgas, y, en 1912, la huelga en las minas de la «Lena Goldfields», en Siberia, fue cruelmente reprimida.

Las elecciones a la cuarta duma fueron desfavorables al gobierno, a pesar de las enormes presiones que ejerció.

Entre 1912 y 1913, la preparación del primer conflicto mundial, al desarrollar la industria de armamento en San Petersburgo, favoreció el aumento numérico del proletariado en la capital y facilitó la expansión de la propaganda revolucionaria.

En vísperas de la guerra, la situación interior rusa era extremadamente confusa e inestable. Al entrar en el conflicto, el régimen zarista jugó su última carta. Como en 1904, su existencia depende, otra vez, de la victoria o de la derrota.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IX La Gran Aventura del Hombre
Civilizaciones de Occidente Tomo B Jackson Spielvogel

Biografía del Zar Nicolas II de Rusia Gobierno y Obra Política

Biografía del Zar Nicolás II de Rusia
Gobierno y Obra Política

Nicolás II de Rusia (Dinastía Romanov): Nicolás II, fue último zar de Rusia, no destacó como gobernante, pero creía firmemente que su deber era preservar la monarquía absoluta. Finalmente, se vio obligado a abdicar ante la gran demanda popular de reformas democráticas. Nicolás y su familia fueron ejecutados por los bolcheviques en 1918.

Nicolás II, que subió al trono en 1894, se parecía a su padre: tuvo su limitada inteligencia, y, además, su falta de voluntad. Estaba decidido a seguir los principios de gobierno del reinado anterior, pero no contaba con los medios necesarios: un régimen semejante era un anacronismo.

zar Nicolas II de Rusia

Zar Nicolas II de Rusia: Ultimo zar de Rusia. Hijo y sucesor de Alejandro III. Su mujer, Alexandra de Hesse, le empujó a vivir lejos de la Corte en Tsarkofe Selo. Fue acogido con entusiasmo con motivo de un viaje a París que reafirmó las buenas relaciones, franco-rusas. Fue el promotor de la primera Conferencia Mundial para la Paz (La Haya 1899). En 1895 intervino para salvar a China del Japón; después condujo a su país a la desastrosa guerra ruso-japonesa de 1904-05.

La poca energía del zar, su indiferencia por los asuntos de Estado permitirían que la crisis latente estallase. Rusia estaba ya en plena transformación social y económica, iniciada ya en el reinado de Alejandro III. En principio, su política agraria trató de restablecer el poder político de una nobleza arruinada: más de las dos quintas partes de sus tierras estaban hipotecadas, y el proceso de emancipación de los campesinos, seguido de la venta obligatoria de tierras a éstos, acabó de empobrecerles.

El zar volvió a dar a los nobles unos poderes políticos que mermaban la autonomía de las comunidades rurales, establecida por la reforma de Alejandro II. Para compensar esta medida, ordenó la concesión a los campesinos de facilidades de crédito para comprar tierras o colonizar las tierras vírgenes de la Siberia meridional y del Asia central.

De este modo, surgió una clase campesina rica, la de los kulaks, que supo manejar el dinero y la usura en provecho propio, comprando a bajo precio los bienes de los nobles arruinados y la parte de los campesinos endeudados. Paralelamente, una masa de campesinos sin tierras abandonó el campo y fue a buscar trabajo a la ciudad, como una verdadera «población seminómada». Convertidos en obreros de las fábricas, engrosaron los efectivos de un proletariado urbano, que se encontraba ya, por su parte, en pleno crecimiento.

En política interior  afirmó el régimen autocrático y prosiguió la obra de rusificación de sus conquistas —partículamente de Finlandia—. La industrialización comenzada por el ministro de Finanzas Witte desarrolló al proletariado urbano en tanto que el problema agrario se agravaba. Las huelgas y los acto terroristas se multiplicaban apoyados por el partido social-demócrata de tendencia marxista, creado en 1898.

Los conflictos agrarios, crónicos en Rusia a causa de la superpoblación rural y del hambre, no tardaron en sujetarse a los conflictos en la ciudad, con su secuela de huelgas y sangrientas represiones. En efecto, la industrialización rusa avanzaba a pasos de gigante. En 1870, Rusia no tenía capitales, ni máquinas, ni técnicos. Alejandro II interesó a poderosos bancos europeos en la creación de ferrocarriles rusos, necesaria para el desarrollo de la industria.

Los años 1880-1890 son esenciales. Alejandro III, por su parte, continuó aquella afortunada política financiera. Confió el ministerio de Hacienda a Witte, hombre dinámico y moderno, que permanecería en este puesto desde 1892 a 1903. Como Rusia tenía necesidad de capitales, el zar, insistentemente aconsejado por Witte, se dirigió a Francia, «el banquero de Europa», a pesar de su repugnancia por el «innoble liberalismo» de la Tercera República.

Desde 1888 a 1891 se sucedieron varios empréstitos, audazmente cubiertos por el ahorro francés: cuatro mil millones de francos-oro impulsaron la industria rusa y los ferrocarriles. Nicolás II prosiguió aquella política: en octubre de 1896 fue a París a negociar un empréstito de ocho mil millones de francos-oro, siendo recibido con gran entusiasmo por la población, por los ministros y por el presidente de la República Francesa, Félix Faure.

Se desarrollaron tres grandes centros industriales: la industria textil en Moscú, la mecánica en San Petersburgo y la siderurgia en el Donetz. Sin embargo, la condición obrera no mejoró. Los trabajadores tenían una jornada de once horas y media, y un salario que era la tercera parte o la mitad del salario obrero europeo.

Ningún seguro, ninguna protección aliviaba su suerte. Los inspectores de trabajo, creados en 1883, fueron más bien policías a sueldo del Estado, que vigilaban la acción de los propagandistas en las fábricas. Los niños obreros eran todavía más explotados en las minas en que trabajaban. En 1890, Rusia contaba con 1.433.000 obreros (en 1870, tenía 410.000), pobres desgraciados qué se hacinaban en las ciudades, en horribles condiciones de alojamiento. El reinado de Alejandro III está caracterizado por las huelgas.

En 1885, en el centro textil de Orikovozuievo, en los alrededores de Moscú, la primera huelga victoriosa enfrentó a 8.000 obreros con los cosacos, auxiliares de la policía. Aquellos movimientos originaron la formación de sindicatos y de agrupaciones cooperativas. Nicolás II se enfrentó duramente con aquellas realidades rusas, cuya fuerza explosiva supo aprovechar la propaganda revolucionaria, bien organizada ya.

Las huelgas y los actos terroristas se multiplicaban apoyados por el partido social-demócrata de tendencia marxista, creado en 1898. El asesinato del ministro del Interior, Pleve, y los desastres en Extremo Oriente incitaron a los liberales a pedir un régimen cónstitucional.

manifestacion obrera en rusia el domingo rojo

La represión del gobierno a los obreros rusos, “Domingo Rojo”

El zar permitió reprimir bárbaramente la pacífica manifestación de los obreros de San Petersburgo que estaban en huelga en la jornada que fue llamada «domingo rojo» (22 de enero de 1905). Por el manifiesto del 30 de octubre del mismo año, Nicolás prometía un regímen constitucional, con la elección de una Duma. Los octubristas y los cadeles se le confiaron entonces mientras que los extremistas avanzados intentaban una sublevación armada que fue ahogada en sangre.

Las leyes fundamentales promulgadas el 10 de mayo de 1906 arrebataban todo el poder real a la Duma y la primera asamblea fue disuelta por haber reclamado el régimen parlamentario. Nicolás II se abandonó entonces en manos de un reaccionario, Stolypine. La segunda Duma también fue disuelta (1907). Una tercera fue elegida por un colegio restringido de electores. Por el ucase del 9 de noviembre de 1906 el zar favorecía a los kulaks, campesinos acomodados, contra los campesinos desheredados. Tras el asesinato de Stolypine, la agitación revolucionaria recomenzó.

En lo tocante a la política exterior el zar firmó un acuerdo con Inglaterra. Enredado en la crisis de Bosnia, no tuvo otro remedio que inclinarse ante las potencias balcánicas. En 1912 promocionó la creación de la Liga Balcánica. En julio de 1914 se dejó arrastrar por los generales, a espaldas de Francia, para ordenar la movilización general contra Alemania, que le declaró la guerra el primero de agosto.

Luego de la Revolución Rusa, el nuevo gobierno de Rusia había planeado un juicio público grandioso para procesar al zar, pero en realidad la tarde del 16 de julio, Nicolás, su mujer Alexandra y sus cinco hijos (cuatro hijas y Alexis, el heredero, de catorce años), fueron enviados al sótano de la casa donde estaban detenidos. Allí los esperaba un un pelotón de fusilamiento, que disparó una lluvia de balas contra la familia Romanov. Los disparos continuaron hasta que la habitación se llenó de humo.

El zar y la zarina murieron al instante. (ampliar este tema)

Representación del fusilamiento de la familia real rusa.

Los primeros reveses, la escandalosa y creciente influencia de Rasputin sobre la pareja imperial desde 1905, que imponía al zar ministros sospechosos ante la opinión pública y los aliados; todo ello aumentaba el descontento. En 1916 Rasputin fue asesinado. Huelgas insurgentes estallaron en San Petersburgo, los ministros dimitieron y la Duma formó un gobierno y el zar abdicó. Al principio estuvo prisionero en su misma residencia; después, la familia imperial fue conducida a Ekaterinburg y fusilada por los bolcheviques en la noche del 16 al 17 de julio de 1918.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IX La Gran Aventura del Hombre
Civilizaciones de Occidente Tomo B Jackson Spielvogel
 

 

Biografia de Miguel Hidalgo Cronologia de su Vida Grito de Dolores

BIOGRAFÍA DE MIGUEL HIDALGO Y COSTILLA

El 8 de mayo de 1753 nació en la intendencia de Guanajuato don Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla, conocido como el “Cura de Dolores” por su actuación en el movimiento independentista que allí se iniciara.

Miguel Hidalgo

El virreinato de la Nueva España, sin duda el más importante de los cuatro que componían el Imperio Español en América, experimentó a fines del siglo XVIII y principios del XIX la influencia renovadora de las ideas y acontecimientos originados en  las colonias  norteamericanas y  en Europa; de allí que, al ocurrir la abdicación de los reyes legítimos de la metrópoli en 1808, a raíz de la política napoleónica, la situación   estuviera madura para intentar sacudir la relación de dependencia

En los tiempos que siguieron los criollos se moverían activamente para el logro de este objetivo, destacándose entre ellos la figura de Don Miguel Hidalgo que el 16 de setiembre de 1810 encabezó un levantamiento popular.

Al frente de su heterogéneo y multitudinario ejercito, realizó una campaña relámpago que estuvo a punto de darle el triunfo definitivo, pero las fuerzas españolas, más disciplinadas y veteranas, y el temor que despertarán en la población ciertos excesos de las tropas revolucionarias contribuyeron a dar por tierra con el intento.

Derrotado el 16 de enero de 1811 por las tropas realistas de Calleja y Cruz en la batalla de Puente de Calderón, Miguel Hidalgo junto con otros líderes marcharon con rumbo al norte pero cayeron en una trampa en Acatita de Bajan el 20 de marzo. El Cura de Dolores fue conducido a Chihuahua donde fue juzgado, degradado el 29 de julio y fusilado el 30 de ese mismo mes.

BIOGRAFÍA: HIDALGO Y COSTILLA, MIGUEL (1753-1811).
Sacerdote y procer de la independencia mexicana, nacido en Pénjamo.   Sintió desde su juventud la influencia de las ideas liberales de los  enciclopedistas  franceses.   Estudió  en  el colegio de San Nicolás, de la entonces Validolid   (hoy Morelia),  del que llegó a ser rector.   Desempeñó algunos curatos, el último de los  cuales fue el de Dolores,  del actual estado de Guanajuato, donde realizó labor muy constructiva en favor de sus feligreses.

En Dolores, al enterarse de que había sido descubierta la conjuración en que participaban él y otros patriotas, decidió convocar al rueblo, en la madrugada del 16 de septiembre e 1810, para que empuñara las armas en contra del gobierno colonial de España.

Este llagado de Hidalgo se conoce en la historia con el nombre del “Grito de Dolores”. Con los hombres que así se reunieron y con la cooperación le Allende, Aldama y Abasólo, compañeros de
aspiración, marchó sobre Celaya y después sobre Guanajuato seguido por los campesinos armados que iban uniéndosele.

A fines de septiembre contaba ya con unos 30,000 hombres y se lo había reconocido como ríe del movimiento insurgente. El alto clero lo anatematizó y la Inquisición lo denostó con gravísimos cargos.

De Guanajuato salió el 10 de octubre y el 17 se apoderó de Valladolid, en cuya catedral no se le permitió la entrada cuando pretendió   dar gracias a Dios por la marcha favorable de los acontecimientos.

De Valladolid partió con rumbo a la capital iel país el 19 de dicho mes.   En Acámbaro le fue ratificado su cargo de generalísimo; el 30 de octubre infligieron sus fuerzas una seria derrota al jefe realista Torcuato Trujillo en el Monte de las Cruces, a las puertas de la ciudad de México. No se atrevió, sin embargo, a atacar la capital, cuya captura habría sido fácil, sino que se retiró con su ejército en dirección a Querétaro.

El virrey ordenó a Calleja, general realista, que marchara a su encuentro. En la batalla que se trabó triunfó éste sin gran esfuerzo. Este revés no enfrió el entusiasmo de los insurgentes, que ya se habían apoderado de las ciudades de San Luis Potosí y Guadalajara. En esta última se estableció un gobierno patriota. El aludido jefe realista marchó sobre Guadalajara. Contra la opinión de Allende, que era el segundo en jefe, Hidalgo decidió hacerle frente en la ciudad, y sus fuerzas volvieron a ser derrotadas en el Puente de Calderón.

Emprendió entonces Hidalgo la huida en dirección de Aguas Calientes y Zacatecas. Allí se le unió Allende y siguieron la marcha hacia el norte. En Acatita de Bajan, cerca de Monclova, en el hoy estado de Coahuila, por denuncia del traidor Ignacio Elizondo, fueron sorprendidos Hidalgo y sus acompañantes y hechos prisioneros.

De allí se los condujo a Mon-clova y después a Chihuahua, donde fueron juzgados. Hidalgo fue condenado a la degradación, la que tuvo lugar en el Hospital Real el 29 de junio de 1811. Entregado después a la justicia secular, fue condenado a muerte y fusilado el 31 de julio de ese año. (Fuente Consultada:Enciclopedia BARSA Consulta Fácil Tomo VIII)

Ver: Independencia de México

Cronología de su vida

1753
El 8 de mayo nace Miguel Gregorio Antonio Ignacio, hijo de doña Ana María Ga-llaga y de don Cristóbal Hidalgo Costilla en la hacienda de Corralejo, de la intendencia de Guanajuato.
1765
Entra al Colegio de San Francisco Javier en Valladolid.
1767
Se realiza el 24-25 de junio la expulsión de los Jesuítas, por lo que su padre decide retirar a Miguel y a José Joaquín del Colegio. Para octubre los inscribe en el Colegio de San Nicolás Obispo de Valladolid.
1770
Presenta examen y obtiene el grado de Bachiller en Artes en la Real Pontificia Universidad de México.
1773
Obtiene el grado de Bachiller en Teología, en México, y gana una “beca de oposición” en el Colegio de San Nicolás.
1774
Se le conceden las primeras órdenes.
1775
Alcanza las órdenes mayores y gana por oposición una cátedra de Filosofía.
1778
Se le otorga el Presbiterado.
1784
Obtiene el premio en un concurso cob su Disertación sobre el verdadero método de estudiar teología escolástica.
1787
Es nombrado tesorero, secretario y vice-rector de San Nicolás.
1788
Obtiene la “sacristía mayor” de Santa Clara del Cobre.
1790
Se le nombra rector del Colegio de San Nicolás.
1792
La mitra lo obliga a renunciar y lo envía al curato de Colima.
1793
Se le envía al curato de San Felipe (Guanajuato), donde su casa se conoce como la “Francia chiquita”.
1800
Asiste durante Semana Santa a algunas tertulias en Taximaroa. Su sentido del humor y su espíritu liberal asusta a varios de los concurrentes que lo acusan ante la Inquisición de haber expresado herejías, blasfemias y ofensas al rey.
1803
Al morir su hermano José Joaquín que era cuta de Dolores, don Miguel Hidalgo solicita la plaza y la obtiene.
1808
Los acontecimientos españoles repercutieron en la Nueva España. El cabildo de la ciudad de México pidió que el Virrey fundara su poder en el nombramiento provisional del reirío novohispano.

El virrey íturrigaray decidió reunir una junta representativa para resolver la situación. En Sus sesiones, el Ayuntamiento de México mantuvo la tesis de que se debía reunir una asamblea representativa contando con el apoyo de íturrigaray. El partido español lo depuso entonces violentamente el 15 de septiembre.

1809
Como resultado de los acontecimientos anteriores, en Valladolid se fraguó una conspiración que pretendía formar una junta o asamblea que gobernase el país en nombre de Fernando VII. El levantamiento, que se suponía tendría lugar el 21 de diciembre, no pudo realizarse porque la conspiración fue descubierta.

1810
Se constituyeron varios centros de conspiración en el país, el principal de ello alrededor de la academia literaria de Querétaro. Se había fijado como fecha para realizar un levantamiento el 1° de octubre, pero, descubierta la conspiración, se apresuraron los acontecimientos.

El 16 de septiembre Hidalgo resolvió entrar en acción. Su ejército se formó espontáneamente; de Dolores partió con unos seiscientos hombres que en pocos días se transformaron en varias decenas de millares.

En Atotonilco, el Cura mandó colocar una imagen de la Virgen de Guadalupe en un asta y la convirtió en la enseña de los revolucionarios. No encontraron resistencia en San Miguel el Grande, ni en Celaya, pero el 29 de septiembre tuvo que dar una gran batalla en Guanajuato para tomar la Alhóndiga, donde los españoles se habían refugiado.

Para el 17 de octubre entró Hidalgo en Valladolid, donde abolió la esclavitud y todas las cargas que gravitaban sobre indios y castas. De ahí se dirigió a la capital del Virreinato y después  de  la  victoria  de  Monte  de  las Cruces la ciudad parecía estar en sus manos, a pesar de lo cual decidió retirarse, porque las mejores tropas del reino se movían rumbo a la capital. Desgraciadamente el 7 de noviembre se encontró en Acúleo con las tropas que trataba de evitar y fue vencido.

Se retiró a Valladolid para reponerse y de ahí a Guadalajara, en donde fue recibido con grandes pompas el 26 de noviembre. Empezó a organizar su gobierno, pero pronto empezaron a llegar malas noticias. La revolución se había esparcido como epidemia, pero, constituida por ejércitos espontáneos, la acometida de los ejércitos profesionales era muy efectiva. Las plazas principales fueron cayendo una a una.

1811
Al acercarse a Guadalajara las tropas realistas de Calleja y Cruz, Hidalgo decidió presentarles combate y fue vencido en la batalla de Puente de Calderón, el 16 de enero de 1811. Los principales líderes marcharon con rumbo al norte, pero cayeron en una trampa en Acatita de Bajan el 20 de marzo. Hidalgo fue conducido a Chihuahua donde fue juzgado. El 29 de julio se le degradó y el 30 de julio fue fusilado.

Biografia de Juarez Benito Cronologia de su Vida Resumen

BIOGRAFÍA DE BENITO JUAREZ

Resumen de su Biografía: Político mexicano (San Pablo Guelatao, Oaxaca 1806-México 1872). De origen indio, llegó a gobernador de Oaxaca (1847-52). Entre 1853 y 1855 estuvo exiliado en La Habana. De ideología liberal, siendo vicepresidente inspiró la constitución de 1857. En 1860 llegó a la presidencia. Tras una guerra civil, su ideología anticlerical y la decisión de suspender el pago de la deuda externa proporcionaron a Francia, Inglaterra y España el pretexto para una intervención armada (1861).

Las fuerzas militares inglesas y españolas (estas últimas al mando del general Prim) firmaron el acuerdo de Soledad (1862) y volvieron a sus países. Los franceses ocuparon la ciudad de México e impusieron a la fuerza al emperador Maximiliano. Juárez se refugió en Paso del Norte, desde donde organizó la resistencia. En 1867, retiradas las tropas francesas y fusilado Maximiliano, Juárez ocupó la presidencia hasta su muerte.

VIDA Y OBRA POLITICA Cuando Juárez nace en el Estado de Oaxaca en 1806, recién se iniciaba la integración del México moderno, proceso al que estaban lejos de incorporarse todavía los últimos jirones de la antigua raza zapoteca a la que él pertenecía. Puede decirse por lo tanto que Juárez vino al mundo muy lejos – en todo sentido – del foco de la historia, mexicana y en condiciones más que negativas desde el punto de vista social: era indio, huérfano, pobrísimo y absolutamente ignorante.

Benito Juarez

Es uno de los líderes más respetados de México, De origen muy humilde, logró
educarse y es autor de leyes fundacionales.

Con estos antecedentes ya hubiera sido extraordinario que llegara a ejercer la profesión de abogado como en efecto ocurrió; pero estaba destinado a papeles más altos que lo convertirían en protagonista de uno de los procesos sociales más importantes de América.

Realizador de la Reforma, su extracción indígena se convirtió en un símbolo de la capacidad de esa raza humillada para ascender por los peldaños de la civilización; y su enfrentamiento con los europeos, pareció un eco o una respuesta al lejano fenómeno de la conquista. Fue al propio tiempo una representación de lo que podía ser el mestizaje, esto es, la Incorporación del indígena a la cultura moderna.

Todo ello significaba la destrucción de la vieja sociedad colonial: de los fueros y privilegios corporativos, de los afanes monárquicos, del europeísmo anacrónico. En la medida en que han ¡do desapareciendo las supervivencias del México viejo, la polémica en torno a Juárez se ha venido acallando.

Para los mexicanos no es ya ni el traidor apóstata ni la estatua de bronce; en la medida en que se lo ha humanizado se lo comprende mejor; en la medida en que se lo ha rescatado del acartonado santoral cívico, se lo siente más cerca del México actual Juárez fue un hombre de su tiempo que respondió al reto de su circunstancia; es ya un hecho histórico y una advertencia para el presente. Murió el 18 de julio de 1872.

Una guerra civil durante su gobierno, que lo obligó a exiliarse por tres años, dejó las finanzas del país en un estado caótico y Juárez se vio obligado a suspender el pago de la deuda externa, lo que suscitó la indignación de los socios capitalistas, principalmente la Francia de Napoleón III que envió un cuerpo expedicionario.

En 1864, a instancias de este último, ascendió al trono del imperio mexicano Maximiliano de Habsburgo. Refugiado en la frontera de los Estados Unidos, Juarez se puso de inmediato al mando de la guerrilla. Maximiliano, pronto desprovisto de las tropas francesas llamadas de regreso a Europa, no pudo resistir por mucho tiempo, y el 15 de mayo de 1867 depuso las armas.

Queriendo dar un ejemplo, Juárez se mostró inflexible y lo mandó fusilar el 19 de mayo. Acogido en México como héroe nacional, Juárez se consagró a la reorganización del país antes de ser reelegido el 12 de octubre de 1871. Su muerte repentina en 1872 no le permitió emprender las reformas todavía imprescindibles para el restablecimiento de México.

maximiliano habsburgo

El archiduque Maximiliano de Habsburgo era hermano de Francisco José I, emperador de Austria que no ejercía responsabilidad política alguna. Jamás habría soñado con una corona imperial si Napoleón III, que alimentaba ambiciosos proyectos sobre el continente americano, no hubiese tomado como pretexto la decisión de Juárez de suspender el pago de la deuda para intervenir en México. Maximiliano, poco entusiasmado, se dejó finalmente convencer y, una vez en el país, debió enfrentar las hostilidades de los conservadores que habían cifrado esperanzas en él sin saber que se inclinaba más bien por una política liberal. Abandonado por Napoleón III, no pudo resistir los asaltos de la guerrilla de Juárez y fue víctima de la resolución de éste, que quiso mostrar mediante una acción ejemplificadora su voluntad de construir un México libre de toda injerencia foránea.

biografia juarez

Una Cita Máxima de Benito Juárez

CRONOLOGIA DE SU VIDA:

1806
Nace el 21 de marzo de 1806 en el pueblo de San Guelatao, estado de Oaxaca, hijo de Marcelino Juárez y Brígida García, indios de la raza zapoteca. Ambos mueren cuando Benito tiene tres años.
1810
En la madrugada del 16 de setiembre, el cura don Miguel Hidalgo inicia el levantamiento que se convertirá en la Revolución de Independencia.
1818
El 17 de diciembre se fuga de la casa de su tío a quien le ayudaba pastoreando un rebaño de ovejas y llega a la ciudad de Oaxaca, a la casa de don Antonio Maza, en donde su hermana, Josefa Juárez es sirvienta. Aún no habla español.
1821
Protegido por el encuadernador Antonio Sa-lanueva, sin haber realizado prácticamente ningún tipo de estudios ingresa al Seminario en el mes de octubre. El 27 de setiembre anterior don Agustín de Iturbide y don Vicente Guerrero habían consumado la independencia de México.
1828
Un año después de haber terminado su curso de Artes en el Seminario, se separa del mismo e ingresa al recién fundado Instituto de Artes de Oaxaca para estudiar jurisprudencia.
1831
Concluye su carrera de abogado y es nombrado regidor de la ciudad de Oaxaca.
1833
Es electo diputado al congreso local del estado de Oaxaca.
1836
El presidente don Antonio López de Santa Anna pierde la guerra con el estado de Texas y éste se separa de la República Mexicana para constituirse en una nueva república.
1843
El 31 de julio Juárez se casa con doña Margarita Maza, hija de don Antonio Maza, antiguo patrón de su hermana.
1844
Es nombrado secretario de gobierno del estado de Oaxaca.
1845
Texas acepta su incorporación a los Estados Unidos.
1846
Es electo diputado al Congreso de la Unión.
1847
A principios de este año estalla la guerra entre México y los Estados Unidos por la cuestión de Texas. El 15 de setiembre las tropas norteamericanas, después de desintegrar las defensas mexicanas, ocupan la ciudad de México. El resultado constituye el desastre más grande de la historia mexicana. En los convenios llamados de Guadalupe-Hidalgo se estipula que Estados Unidos se anexa California, Nueva México, Texas y la parte de Tamaulipas al norte del río Bravo. A cambio, México recibe 15 millones de pesos de indemnización y pierde más de la mitad de su territorio. En noviembre de ese mismo año Juárez es nombrado gobernador interino del estado de Oaxaca; reelecto en 1848, permanece cinco años en su cargo.
1853
El partido conservador se adueña del poder mediante un golpe de estado y su jefe e ideólogo don Lucas Alamán, llama a la presidencia a don Antonio López de Santa Anna para que realice el programa del partido.

Es la octava presidencia de Santa Anna quien la convierte pronto en una dictadura y se adjudica el extravagante título de Alteza Serenísima. En Oaxaca, Juárez es aprehendido, acusado ser miembro prominente de los liberales moderados. Deportado a Europa, puede desembarcar en La Habana y de allí pasar a Nueva Orleáns donde se encuentran desterrados algunos de los ideólogos más destacados del Partido Liberal; entre ellos, Melchor Ocampo.
1855
Juárez regresa a México, llega a Acapulco y se pone a las órdenes de Juan Álvarez, gobernador y cacique del estado de Guerrero, , quien impulsa la rebellón liberal contra el gobierno de Santa Anna y lo derroca. Álvarez se hace cargo de la presidencia y nombra un gabinete liberal; el ministerio de Justicia e Instrucción Pública es encomendado a Juárez.

En noviembre se publica y se aprueba la Ley Juárez que limita la jurisdicción de los tribunales y los fueros de la Iglesia Católica y del ejército. En diciembre el general Ignacio Comonfort, el más prestigioso de los militares liberales, recibe la presidencia de Álvarez y Juárez se encarga nuevamente de la gobernación de Oaxaca.
1856
Se publica la Ley Lerdo que desamortiza las fincas urbanas y rurales del clero. Se reúne un Congreso Constituyente que elabora una constitución liberal y la promulga el 5 de febrero del año siguiente. El papa Pió IX excomulga a quienes juran fidelidad a la constitución.
1857
Juárez es electo presidente de la Suprema Corte de Justicia, funcionario que asumía la presidencia a falta del titular y es nombrado por Comonfort también ministro de Gobernación.

Enfrentado a un congreso radical, Comonfort lo desconoce, da un golpe de estado y asume la dictadura.
1858
A mediados de enero, Comonfort abandona a sus compañeros conservadores del golpe de estado y huye del país dejando a Juárez como presidente legal, quien se desplaza al estado de Guanajuato mientras el general Félix Zuloaga asume la presidencia conservadora en la ciudad de México.

Se inicia la llamada guerra de tres años. Perseguido por las tropas conservadoras, el gobierno de Juárez huye a Guadalajara, de allí a Colima, luego a Manzanillo, puerto en el Pacífico, se embarca a Panamá, atraviesa el estrecho, vuelve a embarcarse para Nueva Orleáns y regresa a Veracruz, principal puerto del país, situado en el golfo de México. Allí se instala y convierte a la ciudad en sede del gobierno liberal. El gobierno conservador derrota a las tropas liberales, pero no logra tomar Veracruz; a fin de año el general Zuloaga cede la presidencia conservadera al general Miramón.
1859
El gobierno de Washington reconoce al gobierno de Juárez, en tanto el gobierno conservador se apoya en el reconocimiento de las potencias europeas, principalmente Francia, España e Inglaterra.

En el mes de julio, el gobierno de Juárez promulga las leyes de reforma que nacionalizan los bienes del clero y separan en un todo a la Iglesia del Estado. Miramón contrata el empréstito Jecker por quince millones de pesos que surge más adelante como uno de los principales pretextos de la intervención francesa. El gobierno de Juárez propone el tratado Mac-Lane-Ocampo, en el que cedían derechos territoriales a los Estados Unidos.
1860
Las tropas liberales van derrotando sucesivamente a las conservadoras y recuperando el centro de la República. El 22 de diciembre Miramón es deportado en Calpulalpan y el 25, las fuerzas liberales al mando de González Ortega, ocupan la ciudad de México.
1861
En abril se inicia la guerra de secesión en los Estados Unidos. Juárez reorganiza a su gabinete con los liberales más conspicuos, y es reelecto en la presidencia. Enfrenta el problema del pago de la deuda externa tratando de saldarla con los bienes nacionalizados del clero; fracasa por completo la operación recrudeciendo las reclamaciones de las potencias europeas.

El general Zuloaga organiza guerrillas conservadoras que hostilizan constantemente al gobierno. En julio, el gobierno decreta la suspensión de pagos; en octubre, Francia, Inglaterra y España suscriben la llamada Convención de Londres, por la cual se obligan a enviar tropas a México para obligar al pago de la deuda; en diciembre, desembarcan tropas españolas y luego inglesas en Veracruz.
1862
En enero llega a Veracruz la escuadra francesa y un poco después, protegido por los franceses, lo hace el general Juan N. Al-monte, jefe de los conservadores que gestionan la intervención. En el pueblo de la Soedad, las tres potencias firman un tratado en el que reconocen al gobierno de Juarez y se estipulan las formas de pago de la deuda exterior. Francia desconoce el Tratado de la Soledad, pero los españoles e ingleses retiran sus tropas convirtiéndose la la intervención en una empresa exclusivamente francesa.Las tropas avanzan hasta la altiplanicie pero las tropas son rechazadas el de 5 mayo en Puebla por el general Zaragoza.

1863
El 6 de marzo se pone sitio nuevamente a Puebla; dos meses después, cae la plaza. En junio las tropas francesas entran a la ciudad de México. Un poco antes, el Congreso le otorga a Juárez facultades extraordinarias y amplísimas y éste traslada su gobierno a San Luis Potosí. El mariscal Forey,. jefe del ejército francés, convoca a una asamblea de notables y constituye un gobierno conservador en la ciudad de México.

Una comisión se traslada a Europa y le ofrece la corona del Imperio Mexicano a Maximiliano de Habsburgo. A fines de año, el general Bazaine, que sustituye a Forey, inicia una campaña para ocupar los lugares más importantes del país y en dos meses toma Querétaro, Morelia, Guanajuato, León, Aguascalientes, Guadalajara, San Luis Potosí y desintegra lo que quedaba del ejército liberal que se convierte en una fuerza de guerrillas.
1864
El gobierno de Juárez se desplaza a Monterrey; a doscientos kilómetros de la frontera con los Estados Unidos. En mayo llega Maximiliano a Veracruz y es recibido con grandes festejos en la ciudad de México. En agosto, Juárez se ve obligado a salir de Monterrey e internarse en el desierto de Mapími; luego se instala en la ciudad de Chihuahua.

1865
La Iglesia Católica rechaza un concordato propuesto por Maximiliano. En abril se lanza un empréstito en París para apoyar el Imperio Mexicano. Una nueva ofensiva empuja, en julio, a Juárez hasta la frontera misma con los Estados Unidos. En el paso del Norte, Juárez se niega a atravesar la frontera. Termina la guerra de secesión en los Estados Unidos. En noviembre el gobierno de Washington se rehusa a reconocer al imperio. En diciembre, haciendo uso de sus facultades extraordinarias, Juárez prolonga su mandato presidencial otros cuatro años. Regresa a Chihuahua.

1866
Napoleón III trata de acelerar la repatriación de los ejércitos franceses. Al mismo tiempo los guerrilleros mexicanos comienzan a presionar con éxito en el norte del país. En julio, Prusia derrota a Austria en una guerra relámpago de diez días; como consecuencia, la situación militar de Francia queda muy comprometida y se precipita el embarco de tropas francesas, de México, a su país de origen. Se deterioran las relaciones entre Maximiliano y Napoleón III.

1867
En marzo se embarca en Veracruz el último batallón francés. Maximiliano rechaza la sugrenecia de Napoleón en el sentido de que abdique y se amapara en los ejércitos conservadores. Se encierra con el general Miramón en la ciudad de Querétaro, pero la plaza cae el 15 de mayo. Maximiliano es capturado, procesado y ejecutado, junto con Miramón y Mejía, el 17 de junio. El 13 de julio entra Juárez a la ciudad de México que había sido capturada un mes antes por el general Porfirio Díaz. Convoca a elecciones y es reelecto, derrotando a su rival Porfirio Díaz.

1868
Actúa una oposición cada vez más decidida acusando a Juárez de continuismo.
1870
Prusia derrota a Francia y cae Napoleón III, se establecen vínculos entre el fracaso mexicano y la derrota europea.
1871
Muere Margarita, la esposa de Juárez; éste violenta el proceso electoral y es reelecto el 12 de octubre. Enfrenta a múltiples sediciones.
1872
Dominando todavía la situación, sufre un ataque cardíaco el 18 de julio; resiste conciente el choque, pero muere al filo de la medianoche.

Vista muralde Rivera sobre Juarez

Fuente Consultada: Colección Los Hombres de la Historia Fascículo N° 74 Por Abelardo Villegas

PARA SABER MAS…
BENITO JUÁREZ, EL HIJO PRÓDIGO DE OAXACA
Fuente: El Bicentenario Fasc. N° 3 Período 1850-1869

En octubre último, tras la caída de Santa Anna, asumió un nuevo presidente en México, Juan Álvarez, quien nombró a Benito Juárez en el cargo de ministro de Justicia. A este brillante abogado y político se debe la ley sobre administración de justicia, que muchos ya llaman Ley Juárez, por la que fueron abolidos los fueros que beneficiaban a los militares y a los miembros del clero. Tras pocos meses en ese cargo, Juárez ha sido nombrado gobernador de Oaxaca y asumirá el 10 de enero próximo.

Benito Pablo Juárez García nació en San Pablo Guelatao el 21 de marzo de 1806. Hijo de indios zapotecas, al morir sus padres a los doce años, quedó bajo la custodia de sus tíos. A los trece, cuando aún no hablaba castellano, partió hacia la ciudad de Oaxaca, donde vivía una hermana, empleada en el servicio doméstico de una familia acomodada.

Ella le encontró un protector en Antonio Salanueva, encuadernador y terciario de la orden franciscana. Con él, y con el maestro Domingo González, aprendió a leer, por lo que pudo ser anotado en el seminario de la Santa Cruz para que cursara sus estudios regulares. Se recibió de bachiller en 1827 y al año siguiente ingresó al Instituto de Ciencias y Artes, donde se recibió de abogado en 1834. Fue el primer profesional graduado en dicho instituto.

En 1831 fue regidor del Ayuntamiento de Oaxaca y en 1833, diputado local. En 1841 fue juez en lo civil y, tras ser derrocado de la presidencia el general Paredes Arrillaga, Juárez resultó electo diputado federal y, en ese carácter, debió aprobar un préstamo que se había solicitado a la Iglesia para financiar la guerra con Estados Unidos.

Al volver a Oaxaca ocupó por poco tiempo la gobernación después de la renuncia de José Simeón Arteaga. Al terminar el período, en agosto de 1848, se presentó como candidato a la reelección y resultó victorioso, conservando así su cargo. Su administración se caracterizó por un gran equilibrio económico y la realización de obras públicas. Terminó su mandato en 1852.

En el ámbito político mexicano se comente que, en estos momentos, Juárez se encuent: trabajando en una serie de proyectos de ley tendientes a separar el Estado y la Iglesia, a instituir el matrimonio civil y a traspasar los bienes del clero a la nación. Si los termina a tiempo, es seguro que los presentará en el próximo período parlamentario.

Es uno de los líderes más respetados de México, De origen muy humilde, logró educarse y es autor de leyes fundacionales.

Fuente: El Bicentenario Fasc. N° 3 Período 1850-1869

Principales Batallas de la Primera Guerra Mundial Guerra Trincheras

Principales Batallas de la Primera Guerra Mundial

Introducción: El liderazgo de las potencias europeas en el mundo se basaba en una creciente industrialización y en fructíferos intercambios comerciales con las colonias. Fue precisamente en el marco colonial donde se produjeron las primeras tensiones entre las potencias, entre las que Alemania reclamaba la posición que creía merecer por su creciente poder económico. Pero sería en los Balcanes, en los territorios olvidados por el Imperio otomano, donde prendió la pólvora.

Años de recelos mutuos, de alianzas públicas y secretas, de ejércitos fortalecidos con innovador armamento ante la previsión del conflicto, se desbocaron en la larga tragedia de la Primera Guerra Mundial, con casi Europa entera implicada.

Durante la guerra, las tensiones internas por las pérdidas humanas y por el desgaste económico tuvieron una especial relevancia histórica en Rusia.

Las fuerzas revolucionarias, conducidas por hombres como Lenin, encauzaron el descontento popular primero al derrocamiento del zar y luego al establecimiento de un gobierno comunista, una de cuyas primeras decisiones fue abandonar la guerra antes de su finalización.

Nadie previo una contienda tan larga y tan costosa en todos los sentidos. Se habían movilizado casi 20 millones de hombres de 16 naciones, con un balance de 10 millones de muertos. La victoria fue para los aliados de la Entente, con la ayuda final y decisiva de Estados Unidos. Alemania y Austria-Hungría, derrotadas, tuvieron que aceptar unas duras condiciones económicas y territoriales. Pero perdió toda Europa, que, arrasada, cedió el liderazgo mundial a Estados Unidos.

batallas de la primera guerra mundial

Las batallas de la Primera Guerra Mundial mostraron una capacidad de destrucción nunca vista en la historia, fruto del nuevo armamento industrial. Muchos de sus nombres son recordados todavía por la crudeza de los combates.

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Marne. Participaron dos millones de hombres durante septiembre de 1914. El general francés Joffre consiguió frenar y romper las líneas alemanas, que retrocedieron 80 kilómetros.

Gallipoli. Británicos y franceses intentaron en 1915 controlar los Dardanelos y asegurar la ruta por mar hacia Rusia. Fueron vencidos por los turcos, que les causaron 145.000 muertos.

Tannenberg. Se decidió en agosto de 1914 a favor de los alemanes frente al ejército zarista. Fue la primera de una serie de victorias que comportaron el retroceso ruso en el frente oriental.

Jutlandia. Aunque la flota británica suírió más pérdidas que la alemana, salió ganadora en el mar del Norte en 1916 y confirmó su supremacía marítima.

Verdún. Librada entre febrero y diciembre de 1916, es recordada por la defensa francesa, que resistió hasta recibir refuerzos. Murieron 530.000 soldados.

Somme. De junio a noviembre de 1916, hubo más de un millón de bajas y ningún avance. Por primera vez combatieron tanques, bajo bandera británica.

Passchendaele. La tercera batalla librada en la zona de Ypres, en julio de 1917. A pesar de perder unos 400.000 hombres, los británicos derruyeron las defensas alemanas.

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PRINCIPALES ALIANZAS EN LA GRAN GUERRA

Julio-agosto de 1914 »  Declaraciones de guerra entre las potencias centrales (Austria-Hungría y Alemania) y los aliados de la Entente (Rusia, Francia y Gran Bretaña).

Octubre de 1914 » Turquía se alía con las potencias centrales.

Marzo de 1915 » Portugal se suma a las fuerzas aliadas.

Abril de 1915 » Italia entra en la guerra junto a los aliados.

Agosto de 1915 » Japón declara la guerra a Alemania para apoderarse de sus colonias en China.

Septiembre de 1915 » Bulgaria se suma a las potencias centrales.

Agosto de 1918 » Rumania se integra en las fuerzas aliadas,

Abril de 1917 » EE.UU. declara la guerra a las potencias centrales.

Junio de 1917 » Grecia se suma a las fuerzas aliadas.

Marzo de de 1918 » Tratado de Brest-Litovsk: Rusia se retira.

Noviembre de 1918 » Una Alemania derrotada firma el armisticio con los países aliados.

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GUERRA DE TRINCHERAS

Lluvia y Barro: Europa fue una ciénaga en guerra: trincheras desmoronadas, tropas, caballos, armas y vehículos hundidos en el barro.

Enfermedades y Ratas: las condiciones de vida en las trincheras era durísima. La falta de higiene propició enfermedades en toda clase de plagas y roedores.

Auxilio Humanitario: La crudeza bélica impulsó la presencia de ambulancias  y hospitales de campaña (cirugías, vacunas, medicinas, alimentos, etc.)

Tierra de Nadie: Así se denominaban los campos de batallas entre trincheras enemigas, cubiertas de lodazales y cadáveres y cráteres de bombas.

La Locura: las bombas, los gases tóxicos, los tanques, los lanzallamas, desencadenaban entre las tropas un alud de trastornos psicológicos y físicos.

Alta Traición: las deserciones y motines fueron tan habituales que abundaron los consejos de guerra y los fusilamientos por fugas o desobediencias.

La muerte: Diez millones de personas fallecieron en el conflicto. La mortandad mas elevada se dio entre los combatientes entre trincheras.

Fuente Consultadas:
El Mundo Moderno y Contemporáneo de Gloria Delgado
Historia Universal Tomo 16 Primera y Segunda Guerra Mundial
Civilizaciones de Occidente Tomo B Jackson Spielvogel

Ivan El Grande Historia de Rusia Principales Zares Rusos

Ivan El Grande Historia de Rusia
Principales Zares Rusos

Los reinos de los zares Iván el Terrible, Pedro el Grande y Catalina la Grande se caracterizaron por la expansión y la modernización, pero también por la represión y la violencia.

LA EXPANSIÓN DE RUSIA:
Iván el Terrible, el primer zar ruso

Iván IV, nieto de Iván el Grande, heredó el trono de Rusia con solo tres años de edad. Lo ocupó una década después, a los 13, en 1547, y los primeros años de su reinado llevaron la paz, la estabilidad y la prosperidad al país. Sin embargo, el mandato de Iván IV se fue volviendo cada vez más inhumano. Aprobó leyes que ataban a los campesinos a la tierra y creaban una clase de siervos. Y estableció la primera fuerza de seguridad, los oprichniki, un ejército privado que el zar podía utilizar contra la nobleza rusa, los boyardos.

En 1558, Iván IV sumió el país en una guerra costosa y fútil contra la región de Livonia y en la cual acabaron participando Polonia, Lituania y Suecia. La guerra duró 22 años y no reportó ninguna anexión territorial. Durante este periodo falleció su esposa Anastasia y el zar, quizá estando en lo cierto, pensó que la habían asesinado los boyardos. Poco a poco fue volviéndose más paranoico e inestable, y sus oprichniki se encontraron súbitamente dueños de un poder del que no tardaron en abusar. Iván IV inició entonces un reino del terror en el que miles de rusos fueron deportados a rincones remotos de su imperio o ejecutados brutalmente.

El fanatismo religioso del zar le alentó a idear medios de ejecución basados en las descripciones bíblicas del infierno e incluso fue el responsable de la muerte de su primogénito. Los remordimientos le llevaron a rebautizarse como monje y, al fallecer, fue enterrado vestido con su hábito de monje. La riqueza de Rusia se agotó rápidamente y, en la fecha del deceso de Iván IV, en 1584, el país se hallaba al borde de la ruina.

Pero Iván IV no solo fue célebre por sus crímenes deleznables. También sumó con éxito a Rusia los territorios de Kazan, Astracán y gran parte de Siberia. La anexión de Astracán le otorgó el control de todo el curso del río Volga. Iván IV fue el primer regente ruso coronado como «zar», traducción del término latín César.

Al tomar el título de zar (César), Iván IV el Terrible, coronado en 1547 a la edad de 17 años, entendió que asumía las herencias de los emperadores bizantinos y de los khanes mongoles. Los comienzos de su reinado fueron prometedores, pues, apoyándose en el zem°ki sobar, especie de Estados Generales rusos, el joven Iván reorganizó la administración y, en 1550, estableció un código de leyes. A la cabeza de 100.000 hombres, atacó los territorios de los khanes de Kazan y de Astrakán, que unió a Rusia, haciéndose así con el control de la cuenca sur del Volga, y abriendo Siberia a la colonización eslava. Una campaña destinada a abrir una «ventana» sobre el Báltico, llevó al país al borde de la catástrofe, y el mismo papa tuvo que intervenir, en 1582, para poner fin a la desastrosa guerra de Livonia. Estos reveses agriaron el carácter del zar, quien comenzó a vivir con la obsesión de que estaba siendo traicionado. Para dominar a los boyardos, constituyó entonces en una gran parte de Rusia una especie de Estado dentro del Estado (opritchnina). Los nobles fueron expulsados de él en beneficio de los adictos a la corona. La extraordinaria crueldad con que se efectuó esta verdadera revolución social, valió al zar su sobrenombre de «el Terrible». Sin embargo, de ella nacería la moderna Rusia, así como un Estado fuerte al amparo de las intrigas de la nobleza. Y en el s. XVIII los Romanov recogieron los frutos de tal revolución.

A principios del siglo XX, el Imperio ruso era grande y poderoso. Ocupaba un territorio de 22 millones de kilómetros cuadrados en el que vivían aproximadamente 170 millones de habitantes. Sin embargo, la estructura social de la Rusia zarista reflejaba grandes desequilibrios entre zonas rurales y una pequeña parte industrializada.

En el plano político, el Imperio ruso estaba gobernado por una monarquía absoluta. El poder autocrático del zar provenía de Dios y era, por lo tanto, indiscutible. La Iglesia Ortodoxa ejercía el papel de garante del orden. Su cabeza era el zar y tenía mucha influencia sobre las masas analfabetas.

Para limitar en cierta forma ese poder, en 1870 se crearon las asambleas urbanas o dumas municipales, pero al ser elegidas por voto censatario, eran controladas por la nobleza y los propietarios perpetuando así las desigualdades. Durante la segunda mitad del siglo XIX, aparecieron las primeras corrientes de oposición al zarismo: el nihilismo y el populismo.

A finales del siglo XIX y principios del XX, surgieron el Partido Socialita Revolucionario y el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso. Entre sus miembro se destacaba Vladimir Ilich Uliánov (Lenin). Hacia 1903, surgieron dentro del partido de Lenin dos tendencias: los mencheviques y los bolcheviques.

¿De cuándo data la servidumbre en Rusia?
A diferencia de Polonia y Hungría, donde señoríos muy poderosos sometieron a servidumbre, como en .otros lugares, a los campesinos, en Rusia la tarea correspondió al Estado. La revolución social de Iván el Terrible separó de sus posesiones, e incluso liquidó, a la aristocracia terrateniente, para reemplazarla” por una nobleza «de servicio» cuyo principal objetivo sería sacar el mayor beneficio de sus tierras. Pero, para ello, tenía que empezar por fijar a los campesinos, que, en la época, no estaban vinculados a los dominios, dado que tenían el derecho de abandonarlos con ocasión de determinadas festividades religiosas. Un decreto de Iván el Terrible, de 1580, suspendió esta libertad de movimientos. Finalmente, el código de 1649 vinculó de manera definitiva al campesino a la tierra, y aquél se convirtió en una «cosa» que se vendía con la posesión.

¿Quiénes eran los cosacos?
El proceso de sometimiento a servidumbre de los campesinos empujó a los más aventureros a huir lejos de las fronteras de Rusia. Muchos se convirtieron en colonos de tierras arrebatadas a los mongoles, y otros se integraron en bandas constituidas por los proscritos de la ley: los cosacos. Estos eran, además de campesinos, criminales fugados, esclavos perseguidos, tártaros, o incluso nobles que habían roto con sus orígenes. Los cosacos llegaron a ser numerosos, sobre todo en el sur y en el sudeste de Rusia, a lo largo de la cuenca del Don y en Ucrania. Vivían de la caza y del pillaje, pero no fueron sistemáticamente perseguidos por Iván el Terrible, que recurrió a ellos con frecuencia en sus guerras contra los tártaros, los polacos y los lituanos.

¿Cómo se conquistó Siberia?
La toma de Kazan, en 1552, abrió el camino al empuje eslavo en dirección al este. La expansión se hizo entonces asombrosamente rápida, gracias a los innumerables campesino» que huían de la servidumbre. En 1582. la Siberia occidental se convirtió en territorio ruso. En aquel continente casi desierto los pocos habitantes indígenas, pueblos tártaro-finlandeses del Volga medio y del Ural, disponían de muy pocas armas como para oponerse a la colonización. Sin embargo, en los flancos sur y sudeste, la estepa debió ser defendida mediante una verdadera empalizada móvil, construida con estacas y cañones. A partir de 1613 algunos destacamentos de cosacos se aventuraron con dirección al Pacífico, y fundaron Okhotsk hacia 1645.

¿Qué es la Plaza Roja?
En el origen, una misma palabra rusa servia para designar, a la vez, lo bello y lo rojo. Ello explica el nombre de la mayor plaza de Moscú situada a la sombra del Kremlin. En su centra se encuentra una plataforma de piedra redonda, el lobnoe mesto, especie de tribuna en la que se han desarrollado numerosos episodios de la historia rusa. El monumental maree de La plaza resulta impresionante con el muro oriental del Kremlin bañado por fosos y su puerta célebre por su icono, la puerta Spaski. La iglesia de Basilio el Bienaventurado, con sus nueve cúpulas, fue construida en el s. XVI  por orden de Iván el Terrible.

¿Cómo creció Moscú?
El pequeño poblado comercial se convirtió en cinco siglos, en una rica capital de 200 000 habitantes. Al desarrollarse, lo hizo formando tres anillos concéntricos, que recuerdan las etapas de crecimiento de la ciudad. La ciudad de madera de los pobres rodeaba a la ciudad blanca de los comerciantes y al Kremlin de los nobles.

PARA SABER MAS…
El declive de la dinastía Romanov

Todos los zares del siglo XIX intentaron afianzar su posición como gobernantes autócratas, pese al descontento creciente de la población rusa. El reinado de Nicolás I (1825-1855) arrancó con el sofocamiento de la Rebelión Decembrista, un grupo de generales del ejército y boyardos cuyo fin era acotar los poderes del nuevo zar.

La mayoría de las políticas interiores adoptadas por Nicolás I estaban concebidas para impedir cualquier forma de subversión y para reforzar su propia posición. En 1826, el zar creó su propia policía secreta, la Tercera Sección, una fuerza que confiaba en una red de informadores diseminados por todo el imperio. En 1830, el zar ordenó acallar brutalmente una sublevación en la Polonia rusa, abolió la Constitución polaca y redujo el país a un estado ruso. Su respuesta a la denominada «Cuestión Oriental», cómo hacer frente al declive del Imperio Otomano, suscitó las suspicacias de los británicos y los franceses y desencadenó la guerra de Crimea.

Nicolás fue sucedido por su hijo, Alejandro II, quien, heredero de una guerra desastrosa y una población empobrecida, supo que tendría que modernizar Rusia si quería competir con las naciones industrializadas de Europa. Su principal logro fue la abolición de la servidumbre en 1861, que otorgó a 20 millones de siervos rusos una libertad limitada y su propia parcela de tierra. Pero Alejandro era un dirigente conservador y su motivación no era instaurar reformas liberales, sino impulsar la economía.

A cambio de la tierra que recibieron, y cuyo suelo presentaba una calidad pobre para la agricultura en su inmensa mayoría, los siervos tuvieron que efectuar pagos al Estado en forma de cosechas para la exportación. Las reformas de emancipación generaron un gran resentimiento, tanto entre los campesinos, atenazados por las llamadas deudas de la redención como entre sus antiguos propietarios, que se encontraron súbitamente sin mano de obra. Durante gran parte de su reinado, Alejandro lidió con conspiraciones para asesinarlo y con terroristas revolucionarios. En 1866 sobrevivió a un intento de asesinato por parte de unos reaccionarios polacos. En 1881, el grupo terrorista Libertad del Pueblo lo mató con una bomba en San Petersburgo.

El hijo de Alejandro II, Alejandro III, fue incluso más represivo que su padre. Tanto él como sus asesores profesaban una profunda intolerancia hacia las religiones no ortodoxas y persiguieron con particular tesón a los judíos rusos. También procuraron intimidar y alienar a los miembros no rusos de la población, como los ucranianos, los polacos, los finlandeses y los lituanos. A resultas de todo ello, su reinado se caracterizó por la creación de numerosas organizaciones secretas y clandestinas, incluido un grupo marxista.

Y en respuesta a dicha creación, Alejandro III reforzó los cuerpos policiales y de seguridad, otorgándoles más poderes. El sucesor de Alejandro III fue su hijo, el débil e influenciable Nicolás II, al que el destino convertiría en el último zar ruso.

Fuente Consultada:
Atlas de Historia del Mundo Edición de Kate Santon
Enciclopedia de Historia Universal Espasa Siglo XXI
Civilizaciones de Occidente Tomo B. J. Spielvogel

Ver: Zar Alejandro II de Rusia Biografía

La Descolonización de Africa y Asia: Que fue este proceso y porque?

La Descolonización de África y Asia:

El proceso de descolonización constituye uno de los más decisivos factores de la configuración de una nueva realidad histórica en el panorama global de la época actual, y ha dado origen no solo a un nuevo Tercer Mundo, con una dinámica interna propia, sino también a una serie de cuestiones y problemas que se proyectan directamente en el plano de la historia universal.

DESCOLONIZACION DE AFRICA Y ASIA

Es por ello una tarea no solo posible, sino necesaria, emprender descripciones históricas de la primera fase de este naciente Tercer Mundo, que constituye el campo problemático más reciente del siglo XX, y a la vez quizá el mas importante para el futuro de la historia actual.

FACTORES DE LA DESCOLONIZACIÓN.-

La descolonización tiene como consecuencia la independencia, pero esta, sin embargo, no se alcanza en muchos países de una forma completa, pues aunque la mayoría consigue su soberanía política, los lazos que les unen al pasado colonial quedan profundamente estrechados, manteniéndose una dependencia social, económica y cultural que condicionan su posterior desarrollo cayendo en una nueva modalidad de colonialismo.

FACTORES INTERNOS

El crecimiento demográfico:

La mayoría de los países en vísperas de su revolución contaban con unos efectivos demográficos muy elevados. Las altas tasas de natalidad, típicas en los países poco desarrollados, vieron descender sus tasas de mortalidad debido a sus mejoras higiénicas y médicas que habían aportado las potencias coloniales. Se producen grandes corrientes migratorias hacía las grandes urbes. Este incremento urbano sirvió de cohesión y acercamiento a los problemas y a la vez de difusión de ideologías y actitudes hostiles a la presencia colonial.

Transformaciones económicas y sociales:

La introducción de economías especulativas y de nuevos sistemas de intercambio en las colonias, trajo como consecuencia la destrucción de los anteriores sistemas de subsistencia, a la vez que situaba a gran parte del planeta en un circuito comercial internacional que se definiría como de “intercambio desigual” al desequilibrarse claramente a favor de los colonizadores.

Para obligar a trabajar a las poblaciones dependientes en los productos o en los sectores que interesaban a Europa, y para procurarse mano de obra en las condiciones más ventajosas, se utilizaron todo tipo de coacciones y trucos, desde impuestos a pagar en jornadas de trabajo, hasta trabajos forzados, e incluso, a pesar de estar prohibido, la compra de esclavos.

Cambios culturales e ideológicos:

Las nuevas formas de vida eran el testimonio del abandono tanto de sus agrupaciones tradicionales en clanes de familias o religiosos, como de sus instituciones y costumbres. Las sociedades coloniales soportaron el proceso de aculturación, es decir, la implantación de las formas de pensamiento y los valores surgidos en Occidente. Ante el choque producido por la presencia extranjera, gran parte de la población buscó una huida refugiándose en sus mitos.

Los círculos ilustrados indígenas, pertenecientes a la burguesía, iban aumentando con la extensión de la enseñanza occidental. Esta minoría ilustrada, sin embargo, aprendió de Occidente, bien la manera de prosperar dentro del sistema establecido, o bien la de utilizar sus enseñanzas en su contra en el momento oportuno, siendo, por tanto, los principales animadores de los movimientos nacionalistas e independentistas.

Los movimientos nacionalistas y sus líderes:

Para tener éxito en las metas propuestas, es decir, para que las distintas aspiraciones y movimientos nacionalistas pudieran alcanzar la independencia respecto de sus naciones dominadoras, fue necesaria la presencia de líderes que dotaran a estos movimientos de un programa político y una autoridad moral que, fácilmente comprendidas por las masas, calaran en sus pensamientos y les llevaran a perseguir su puesta en práctica.

FACTORES EXTERNOS

La crítica anticolonial:

La oposición al régimen colonial nace casi desde los comienzos de la colonización europea, incrementándose luego a medida que el mundo occidental tuvo un mayor acceso a las libertades. Desde dentro del socialismo se condena el principio de implantación de un pueblo sobre otro.

La actitud de los intelectuales y de los círculos religiosos:

La acción misionera denuncia los abusos y sometimientos de las poblaciones indígenas, sería a través de las encíclicas como “Pacem in Terris promulgada el 11 de abril de 1963 por Juan XXIII o la de “Populorum progressio” el 26 de marzo de 1967 de Pablo VI, en las que se apoyaban mas decididamente la causa de la emancipación.

Durante el período de entre guerras surge el apoyo de los intelectuales y políticos, como los que en 1927 integraron la Liga contra el Imperialismo, esta celebró su Primer Congreso en Moscú, con la participación de delegados procedentes de los territorios sometidos.

Mucha mas incidencia tendría posteriormente la actitud de ciertos presidentes norteamericanos, como Wilson o Roosevelt, que se convirtieron en defensores de la causa de la libertad y de la emancipación de los pueblos.

La condena del socialismo: Desde los comienzos del movimiento socialista, se hicieron patentes las discrepancias; si bien los principios del socialismo eran incompatibles con la práctica colonial, no faltaron los que veían en el colonialismo el caldo de cultivo para ulteriores revoluciones socialistas. Otros veían que, a pasear de todo lo malo, el colonialismo podría resultar ventajoso para los sometidos.

Durante las dos guerras se transmitió a las colonias una imagen muy alejada de la próspera Europa que se quería haber transmitido: los enfrentamientos y las discrepancias entre los colonizadores. Los contactos entre colonia-metrópolis acentuaron el conocimiento de las tremendas diferencias, haciendo cada vez más patente lo que les separaba. Los esfuerzos a que las colonias se vieron sometidas para apoyar a las metrópolis vinieron seguidos de compensaciones (Asambleas legislativas) vía por la cual los nativos accedieron a los círculos de decisión política. El posicionamiento de USA y URSS, a partir del ’45, contrarios a la práctica colonial aparece en pleno proceso descolonizador, acelerándolo; pero no olvidemos los intereses que ambas potencias tienen (Guerra Fría).

La Sociedad de Naciones no desarrolló demasiados temas relativos al colonialismo debido a su parálisis, lo más relevante fue la creación de los mandatos como nueva figura jurídica; se trataba de desposeer a Alemania repartiendo sus antiguas colonias al tiempo que consolidaba y aumentaba la presencia de las viejas potencias (bajo una apariencia de vía hacia la independencia). La ONU recogió en su Carta un sistema ( la administración fiduciaria) que no deja de ser una forma de tutela colonial. El sistema se basaba en el derecho de los pueblos a acceder al régimen jurídico que deseasen y la necesidad de unas condiciones previas (económicas, culturales, políticas…) para poder ejercitar plenamente esos derechos.

Con el tiempo la ONU fue haciéndose más y más portavoz de la causa descolonizadora; en la Declaración sobre la Independencia de los países y pueblos colonizados (1960) la ONU cambia de rumbo, enfrentándose al colonialismo, al que tacha de “mal absoluto”. No debemos olvidar un nuevo factor descolonizador: el aopyo que a los procesos en inicio prestan los países que ya han accedido a la independencia; se trata de un movimiento de solidaridad que alcanza su cenit en la CONFERENCIA AFRO-ASIÁTICA DE BANDUNG (1955. Isla de Java, Indonesia). Un año antes, los países ya independizados, encabezados por Ceilán, India, Pakistán, Indonesia y Birmania establecieron una serie de objetivos para esta conferencia:

Favorecer las relaciones amistosas entre las naciones africanas y asiáticas.

Examinar los problemas (económicos y sociales) de los países asistentes.

Analizar lo relativo a la soberanía nacional, racismo y colonialismo.

Valorar la posición de África y Asia en el contexto mundial.

La conferencia estuvo presidida por el Presidente de Indonesia (Ahmed Sukarno) que junto con Nehru (India) fueron los padres de la idea. La presencia de delegaciones fue más asiática que africana. Paralelamente Europa se posicionó temiendo agitaciones (los líderes independentistas y los “revoltosos” fueron encarcelados).

PROCESO DESCOLONIZADOR: RASGOS, ETAPAS Y AREAS

Según M. Madridejos la descolonización pacífica implicó la alianza o el entendimiento del poder colonial con la burguesía autóctona (cuando la hubo) o con los jefes tradicionales o con algún líder carismático. Concediendo la independencia las potencias pretendían encontrar otra vía mas sutil de dominación. Esta es la vía aplicada en casi toda el África negra.

El poder colonial provocó divergencias entre las fuerzas de la colonia a fin de imponer mejor sus condiciones o de asegurarse una permanencia en la zona. Este sería el caso de la partición de la India, basada en el fanatismo religioso excitado por la metrópoli para debilitar al partido del Congreso.

Cuando la independencia fue reclamada por un movimiento popular que podría hacer cambiar al nuevo país de bando, la guerrilla o la guerra abierta fueron fenómenos corrientes. Estos fueron los casos de Malasia, Indochina y Argelia.

En zonas donde los conflictos civiles estaban presentes, las metrópolis se aliaron con los bandos más nacionalistas conservadores y no dudaron en respaldar a regímenes dictatoriales. Casos de Filipinas, Vietnam y Corea del Sur.

ETAPAS DEL PROCESO DESCOLONIZADOR.

Durante la Primera Guerra Mundial y el posterior período de entreguerras los territorios del Oriente Medio y del Sur del Mediterráneo fueron los más afectados. El avance de la oposición a la presencia europea en los países musulmanes creció, pero la desunión en el seno islámico propició la creación de nuevas formas de dominación (protectorados…) en la zona. Incluso países ya independientes (Irán, Afganistán, Turquía…) fueron víctimas de la intromisión francesa o británica en sus asuntos internos

Tras la Segunda Guerra Mundial se abre el proceso descolonizador en toda su magnitud, siendo Asia la zona en la cual el proceso, ya abierto pero no concluido desde el XIX; aquí y ahora se escapa al control europeo y norteamericano. En Asia, según J. Chesneaux debe tenerse en cuenta la acción de los grupos y partidos nacionalistas, generalmente conservadores, y en la que suele darse dos tendencias: una de organización casi secreta (caso del Kuomintang chino), y otra que se constituye en “comité de notables” (Caso del Partido del Congreso, de la India). El movimiento nacionalista se debe entender como el “conjunto de manifestaciones políticas, sociales y culturales que expresan las aspiraciones de un pueblo en su liberación”. Los partidos políticos que dirigen estas actuaciones buscan, no solo la independencia, sino también una transformación social. Esta mezcla de intereses se dio mucho en el caso de Asia

Japón había ejercido sobre su entorno el principal papel imperialista. Su desarrollo económico la había convertido en la principal potencia asiática. Japón ejerció en su entorno un efecto deslumbrante. China y su revolución supuso un acicate para la insurrección y para la difusión de ideas comunistas en Asia, aunque de un comunismo adaptado que hacía imposible la existencia de un socialismo no revolucionario.

India vio como el nacionalismo, existente desde antes, cobraba vida durante la Primera Guerra Mundial , acto que coincide con la labor de Gandhi. Durante el periodo de entreguerras la actividad fue creciendo, apoyada por dos corrientes: el Partido del Congreso y la Liga Musulmana; las diferencias entre ambas acabaron dando pié a la aparición de dos países diferenciados en lo religioso: India y Pakistán.

En África la presencia europea se prolonga hasta pasada la 2 G.M. En 1975 practicamente la totalidad del continente es independiente. El proceso abarca tres periodos:

1945-1955: época de los tanteos. Los partidos nacionalistas empiezan a contar con el apoyo de las masas.

1955-1962: época de la independencia de la gran cantidad de países. . Comenzó en el Norte.

1962-1980: Se consolida el proceso. 1975 es el año de conclusión de la descolonización.

La independencia de África, como se observa, comenzó también por los países musulmanes, aunque en Africa es más tardía que en África. Aquí el anticolonialismo, además de mostrarse antirracista y nacionalista, se ha orientado frecuentemente hacia el socialismo, que se define en esta variante africana como humanista, no dogmático y basado en el carácter religioso del africano.

En el África negra, Reino Unido dio luz verde a los procesos independizadores a partir de la 2ª G.M., basándose en la experiencia asiática, ya que podía ofrecer una institución de acogida (Commonwealth). El África francesa, basada en el concepto de asimilación, había creado la Unión Francesa (equivalente al órgano británico); en el seno de esta institución fueron creciendo los partidos nacionalistas.

En el ’58 se creó la Comunidad Francesa para regular las nuevas relaciones. En 1960 se independiza la práctica totalidad de las colonias francesas. El Africa Belga comienza a plantearse tímidamente el proceso en plena efervescencia de 1950; tras problemas Bélgica reconoció rápidamente la independencia en 1960.

Las colonias españolas y portuguesas : tras su entrada en la ONU España cambia su política y provincializa las colonias africanas para, poco después, otorgar autonomías que desembocan en independencia ( Guinea : 1968) o cesión a otros países (Ifni a Marruecos 1969) o ceder la zona a varios vecino (Sahara 1975). Portugal fue el país europeo más tardío en otorgar independencia a sus colonias: la revolución de los claveles (1974) , propiciada por el descontento sobre política colonial, aceleró pacíficamente el proceso.

EL TERCER MUNDO LOS PROBLEMAS DEL SUBDESARROLLO.

La plena soberanía alcanzada por las naciones tras la independencia no ha supuesto para la inmensa mayoría de ellas una mejora en las condiciones de vida de sus habitantes. La evolución de muchos países se ha visto frenada por conflictos que son consecuencia de una inestabilidad estructural. A menudo se han sucedido enfrentamientos y golpes y contreagolpes de estado, fruto de los partidos políticos que sirvieron en su momento de catalizadores de la independencia. La tendencia al “partido único” ha sido algo a lo que pocos países se han sustraído, justificando así las dictaduras militares y los gobiernos revolucionarios. Los ejércitos han desempeñado frecuentemente un papel protagonista, aunque frecuentemente se ha visto diviidido entre una mayoría de soldados analfabetos y una minoría de oficiales aculturados y ligados a la modernidad. Conflictos fronterizos y étnicos como los presentes de Centro-África vienen a completar este panorama.

El Neocolonialismo

Según el Prof. Arroyo se trata de “el dominio o influencia de las grandes potencias sobre países políticamente independientes, para asegurarse la explotación de sus recursos económicos y su fidelidad diplomática. Como el colonialismo, es otra forma de imperialismo, pero, a diferencia de aquel, no violenta, al menos teóricamente, las instituciones soberanas del país dominado; solo se asegura el control económico”. No se trata de algo nuevo, ya lo practicó USA en Sudamérica durante el XIX. Se trata de mantener las ventajas económicas, los mercados y los proveedores de materias primas pero sin ninguno de los inconvenientes de sistemas anteriores.

El Subdesarrollo.

El término intenta definir algo que solo puede explicarse por la carencia de algo ajeno. No podemos decir que sea una situación igual en todos los países que así catalogamos, pero sí que presentan rasgos semejantes. Términos anexos a este son los de “País en vías de desarrollo” (el fenómeno visto desde el lado economicista) y “Tercer Mundo / No alineados” (visto desde la perspectiva política). El subdesarrollo se manifiesta a través de una serie de rasgos y características; según el prof. Y. Lacoste , catorce son las características:

Insuficiencia alimentaria (menos de 2,600 calorías/día)

Graves deficiencias en la población (altas tasas de mortalidad infantil, analfabetismo…)

Infrautilización o desaprovechamiento de recursos naturales.

Elevado índice de agricultores con baja productividad.

Industrialización incompleta o restringida.

Hipertrofia y parasitismo del sector terciario.

Dependencia económica.

Baja renta per capita.

Dislocamiento de las estructuras tradicionales económicas y sociales.

Escasa integridad nacional.

Debilidad de las clases medias en relación con el reducido porcentaje de población urbana.

Paro, subempleo y trabajo infantil.

Elevado crecimiento demográfico.

Toma de conciencia de su estado.

Desde los años ‘50s los países económicamente desarrollados han venido sosteniendo líneas de apoyo a los subdesarrollados; desde los últimos tiempos estas se muestran insuficientes y aparecen voces contrarias a una recuperación artificiosa de estos países que solo acrecentaría las desigualdades: la deuda externa; la solución, parece estar, en lo que algunos han dado en llamar el comercio justo. Aunque este es un problema que atañe directamente a los países desarrollados, que se convierten día a día en la meta de la emigración de los no-desarrollados; parece no encontrarse una solución al problema…. Por ahora.

La DescolonizaciónEn AfricaChinaIndiaAfganistán

ORIENORITE PRÓXIMO

Los países árabes: descomposición del Imperio Turco.-

Después de la Primera Guerra Mundial, el Imperio Turco desaparece. Los ingleses y franceses pasan a tutelar la zona, mediante protectorados. Los países árabes van poco a poco adquiriendo la independencia en el Período de Entreguerras. El protectorado es una forma de dominio colonial. La colonia no pertenece a la metrópoli. Es un régimen en el que la metrópoli dirige la política exterior. La política interior es dirigida por un gobierno indígena.

La creación del estado de Israel (ver el conflicto árabe-israelí)

La creación de este estado en 1948, con apoyo de la ONU, ha originado una fuente de conflictos provocados por las rivalidades árabe-israelíes.

Desde principios del siglo XX, la población judía comienza a trasladarse a este territorio, por la tradición. Esta tendencia continúa hasta la SGM. Después de ella, el mundo, que conoce el holocausto judío, apoya la creación del Estado de Israel, para dar una patria a los judíos. Se crea en 1948 y va a ser una fuente de conflictos con los árabes.

Egipto, Irak, Líbano, Yemen, Siria, Arabia Saudita y Transjordania forman la Liga Árabe, que se enfrenta en una guerra a Israel. Pero Israel, al contar con el apoyo de EE.UU. está en superioridad y vence, ampliando sus territorios.

Hubo varios enfrentamientos más. El consejo de seguridad de la ONU se reunió varias veces y redactó resoluciones, ninguna de las cuales fue nunca cumplida por ningún bando, hasta los años 90. Los árabes se sentaron a negociar porque se les acabó el apoyo soviético.

El Tercer Mundo y el movimiento no alineado

Las colonias consiguieron la independencia. Ahora, siendo ya países, tienen muchos problemas. Son independientes políticamente, pero sufren una dependencia económica, que les hace pasar por serias dificultades. Tienen problemas sociales y políticos internos: se dan rivalidades y enfrentamientos entre distintas religiones o etnias, que llevaron muchas veces a regímenes militares dictatoriales.

El término Tercer Mundo se impuso como una forma de designar a todos aquellos países que, por encima de su adscripción al bloque occidental y soviético, se identifican con situaciones de dependencia, pobreza o subdesarrollo.

En los países tercermundistas va a nacer un movimiento que pretende dar una tercera opción, sin adherirse a ningún bloque. Es el movimiento no alineado o de no alineación. Fue impulsado por los líderes independentistas.

Estos líderes convocaron una reunión, la conferencia de Bandung, que reunía a los líderes de países del Tercer Mundo. Esta conferencia intenta recuperar la dignidad de estos países. En el acta final de esta conferencia, se defiende la independencia de los pueblos y la igualdad de las naciones; se rechaza el intervencionismo de las grandes potencias y todas las presiones que puedan ejercer; se defiende el pacifismo como forma de resolver los problemas y se reconoce la necesidad de ayuda para los países subdesarrollados.

En este sitio ver también: EL TERCER MUNDO 

Nacimiento y Caìda del Comunismo:Lenin,Trosky,Stalin y Gorbachov

Nacimiento y Caída del Comunismo
Sus Líderes: Lenin,Trosky,Stalin y Gorbachov

hombres lideres del comunismo ruso: Lenin y Gorvachov

1917: Nace El Comunismo                         1991:Cae El Comunismo

LA DESINTEGRACIÓN DE LA URSS

Mijaíl Gorbachov nació en Stávropol, en el sudoeste de Rusia. Participó activamente en política desde muy joven y pasó a ser líder de la URSS en 1985. Transformó radicalmente las relaciones de la URSS con Occidente y se le atribuye el mérito de frenar la carrera armamentista y de concluir la Guerra Fría.

Trató de solucionar los problemas políticos y económicos soviéticos con un programa de reformas internas y, tras el desmembramiento de la URSS en 1991, protagonizó varios intentos fallidos de regresar a la arena política en Rusia. Recibió el premio Nobel de la Paz en  1990. En 1989, con la esperanza de que el pueblo soviético aceptase un nuevo «comunismo de rostro humano», Gorbachov permitió elecciones libres a algunos puestos en el Congreso de los Diputados del Pueblo (el parlamento soviético). Sin embargo, pronto tuvo que enfrentarse a las demandas de ampliación de estas concesiones planteadas por un nuevo diputado electo, Boris Yeltsin.

El Fin del Mundo Bipolar:
Las tendencias hacia el fortalecimiento de las nacionalidades antes subsumidas en los estados comunistas no se limitaron a Europa oriental. La Unión Soviética también sufrió los efectos de las reivindicaciones nacionalistas largo tiempo reprimidas. La Unión Soviética era un estado multiétnico y plurilingüe: 92 nacionalidades y 112 lenguas reconocidas. (ver mapa de los países de la antigua URSS)

El régimen comunista había controlado férreamente los potenciales conflictos que pudieran afectar la unidad territorial. Pero las reformas de Gorbachov abrieron la oportunidad para que muchos grupos nacionales comenzaran a manifestar su voluntad de establecer estados nacionales separados de la Unión Soviética. Gorbachov se propuso modificar el estatuto federativo de la Unión Soviética, otorgando mayor autonomía a las repúblicas federadas pero manteniendo la unidad del estado soviético.

La política de Gorbachov enfrentó cada vez mayores resistencias. La situación económica empeoró y las elecciones realizadas en buena parte de los estados que componían la Unión Soviética dieron el triunfo a fuerzas de corte nacionalista y anticomunista, poco proclives a mantener los vínculos con Rusia. A fines de agosto de 1991, un intento de golpe militar contra el gobierno de Gorbachov fue frustrado con la decisiva actuación de Boris Yeltsin, presidente de la Federación Rusa.

Pocos meses después, fracasado el proyecto federalista de Gorbachov, la Unión Soviética fue disuelta y se creó la Confederación de Estados Independientes (CEI), una laxa unión entre once de las quince repúblicas soviéticas -las repúblicas bálticas y Georgia no forman parte de la confederación-. Boris Yeltsin desplazó a Gorbachov como líder del nuevo agrupamiento y Rusia se convirtió en la heredera institucional de la Unión Soviética.

Gorbachov y Yeltsin
Yeltsin se había hecho popular en la URSS por sus abiertas críticas a Gorbachov y la Perestroika. En 1990, fue elegido presidente de la Federación Rusa, la mayor de las repúblicas soviéticas, y se sirvió de esta posición para atacar a Gorbachov y al PCUS, insistiendo en que el Partido no podía monopolizar él gobierno por más tiempo. Su decisión de darse de baja del Partido en julio de 1990 fue un desafío público. Frente a Yeltsin, la figura de Gorbachov aparecía débil y anticuada.

Durante 1990, Gorbachov se esforzó en mantener unida a la URSS enviando tropas a Azerbaiyán para reprimir las luchas interétnicas y oponiéndose a la independencia de las repúblicas bálticas. El 19 de agosto de 1991, un grupo de la línea dura del PCUS intentó un golpe de estado: detuvieron a Gorbachov y a sus asesores, declararon el estado de emergencia y anunciaron su intención de restaurar el antiguo régimen soviético.

Yeltsin fue a la Casa Blanca (edificio del parlamento soviético) e hizo un llamamiento al pueblo para que acudiese a protegerlo. El apoyo popular puso fin al golpe. Gorbachov fue repuesto en su cargo cuatro días más tarde, pero su prestigio quedó dañado de forma irreversible.

En septiembre de 1991, el Congreso de los Diputados del Pueblo concedió a todas las repúblicas soviéticas la independencia, disolviendo la URSS. Desaparecida la URSS, Gorbachov carecía de función real. Renunció en diciembre de ese año.

Fuente Consultada:
Historia 3 El Mundo Contemporáneo
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Biografia de Josef Stalin Dictadura en Rusia Historia de su Gobierno

Biografía de Josef Stalin
Historia de su Gobierno en Rusia

Biografía de Josef Salin (1879-1953): Político soviético, líder dictador de la URSS. En una mísera choza del pequeño pueblo del Cáucaso, Gori, nació el 21 de diciembre de 1879 Iósiv Vissariónovic Dzhugashvili, el futuro dictador de la Unión Soviética y dirigente supremo del comunismo internacional. Su padre, Vissarion, había llegado a Gori unos cuantos años antes, huyendo de la dura vida campesina de su villorrio natal de Didi-Lilo.

Se estableció como zapatero y se casó con Ekaterina Georgievna Geladze, una muchacha de quince años. Ya desde los primeros días de su vida conyugal, tuvo Vissarion muy pocos lazos con su familia. Gastaba su pobre ganancia en las tabernas del pueblo sin preocuparse de su mujer y sin expresar sentimiento alguno por la pérdida de sus primeros tres hijos.

En sus frecuentes borracheras, torturaba con una rabiosa crueldad a Ekaterina y a su hijo José, blasfemando y maldiciendo la miseria y la vida oscura y desdichada de su hogar. Su mujer trabajaba día y noche como lavandera para poder sostener a su hijo, en el cual depositaba toda su ilusión y esperanza.

En 1890 al morir su padre,  ingresó en una escuela religiosa de Gori y muy pronto destacó entre sus compañeros por su empeño en aprender bien lo poco que allí le enseñaban. Su asiduidad empujó a sus superiores a satisfacer las súplicas de su madre y concederle una beca para el seminario teológico de Tiflis o Tbilisi

biografia de stalin josef

Hijo de un humilde zapatero georgiano, a los quince años Stalin ingresó con una beca en el seminario ortodoxo de Tiflis , donde se reveló como un alumno brillante, aunque fue expulsado al ser sorprendido cuando repartía propaganda del Partido Socialista georgiano, en el que había ingresado en 1898.  Como prosiguiera sus actividades revolucionarias, en 1902 fue detenido y deportado a Siberia.  Dos años más tarde Stalin logró evadirse y volver a Tbilisi, donde se adhirió al ala bolchevique del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR). Intervino en la revolución de 1905 y en las huelgas de Bakú de 1907, tras las cuales fue nuevamente detenido y enviado a Siberia, de donde huyó en 1911. 

Entonces José tenía quince años y consideraba sus futuros estudios teológicos tan sólo como un medio eficaz para obtener una buena posición social. Si no hubiese sido por esto, hubiera dejado de estudiar, porque no tenía interés alguno por las clases ni soportaba de buena gana la disciplina del seminario, muchas veces ilógica y puramente formulista, pero penosa. Aprovechaba todas las ocasiones para salir a la calle, donde muy pronto se hizo amigo de un grupo de vagabundos.

Por su condición de estudiante y por la arrogancia de su carácter sobresalía de aquel grupo, que le consideraba su caudillo.

Pronto abandonó casi por completo sus estudios y se dedicó fervorosamente a la lectura de libros marxistas. No los comprendía en su esencia, pero le atraían con fuerza las nuevas ideas, completamente opuestas a la enseñanza teológica del seminario. Sus amigos le proporcionaron  pronto un modesto empleo en el departamento de contabilidad del observatorio geofísico de Tiflis, pero su verdadera actividad fue la enseñanza de la doctrina marxista a los obreros del transporte.

Ya en 1900, con ocasión de una manifestación del 1° de mayo, habló públicamente a los trabajadores, empezando así su carrera revolucionaria.

Inicialmente participó en todas las acciones de los mencheviques georgianos, hasta que se separó de ellos para aliarse con Lenin en el movimiento bolchevique.

En 1901 Koba organizó en Tiflis una manifestación callejera contra las autoridades zaristas y, ante la persecución de los cosacos, tuvo que huir a su pueblo natal.

Fue detenido por primera vez el día 18 de abril de 1902 y a partir de entonces fue condenado seis veces a destierro en Siberia y varias veces a la cárcel. En total —hasta la Revolución del 1917— pasó en presidio casi nueve años. Sus condenas fueron generalmente de larga duración, pero consiguió escaparse cuatro veces de Siberia y reanudar su actividad revolucionaria primero en Georgia y después en San Petersburgo y en el extranjero.

En un intervalo entre un encarcelamiento y otro, al escaparse por primera vez de Siberia, Stalin se casó con Ekaterina Svanidze, una muchacha georgiana que  “cuidaba de todo corazón del bienestar de su marido y pasaba noches enteras en ardientes plegarias, aguardando el regreso de su esposo, ocupado en secretas conferencias. “

Intervino en la revolución de 1905 y en las huelgas de Bakú de 1907, tras las cuales fue nuevamente detenido y enviado a Siberia, de donde huyó en 1911. Stalin ingresó entonces en el comité central del POSDR y, designado presidente del Politburó, viajó a Viena, donde escribió El marxismo y el problema de las nacionalidades y adoptó definitivamente el apelativo de Stalin (acero).

Al estallar la Revolución en Rusia (principio del año 1917), Stalin llegó a Petrogrado con otros presidiarios políticos desterrados en Siberia. En compañía de Kámenev y el diputado Muranov, se hizo cargo de la dirección de Pravda, desde cuyas columnas preparó hábilmente la opinión pública sobre la necesidad y la victoria segura de una guerra contra todos los «imperialistas» dentro y fuera del país.

Además, desempeñó importantes cargos en la jerarquía del partido, primero como enlace de plena confianza entre Lenin y el comité central, y después como miembro de un buró para dirigir la insurrección y, por fin, como miembro del primer gobierno provisional de la República.

Al estallar la Revolución de Octubre Stalin formó parte del gobierno revolucionario como comisario de nacionalidades, cargo que desempeñó hasta 1922 y en cuyo ejercicio escribió la Declaración de los derechos de los pueblos de Rusia, texto que preludiaba la organización del Estado soviético.

Durante la guerra civil Stalin colaboró eficazmente en las defensas de Petrogrado y Tsaritsin, ciudad que recibió más tarde el nombre de Stalingrado. Elegido secretario general del Comité Central en 1922, trabajó para hacerse con el control del aparato del partido a pesar de los reparos de Lenin, quien recomendó su eliminación en su testamento.

Tras la muerte de Lenin, en 1924, Stalin logró hacerse con el poder absoluto y se alió con Zinoviev y Kamenev para defender la idea del socialismo en un solo país, contra la «revolución permanente» y la extensión del socialismo propugnadas por Trotski. De este modo logró deshacerse de éste, un rival poderoso, al que haría asesinar años más tarde en su exilio de México (1940).

Se volvió entonces contra sus aliados, apoyándose en esta ocasión en la «derecha» del partido y en su líder Bujarin, quien, a su vez, luego sería condenado a muerte por Stalin, convertido definitivamente, y gracias a su habilidad y capacidad de manipulación política, en el líder indiscutible de la URSS.

Implantó a continuación una dictadura, cambió las directrices económicas y emprendió «el gran cambio». Al proyecto perteneció el primer plan quinquenal, que suponía la colectivización forzosa de las unidades de producción agrarias y la industrialización en gran escala del país.

Al mismo tiempo, para suprimir cualquier tipo de oposición, entre 1935 y 1938 instigó los procesos de Moscú, por los cuales muchas de las principales figuras políticas del partido y gran parte de los cuadros dirigentes del ejército fueron encarcelados o fusilados, acusados de traición.

Aunque las cifras no son fiables, se calcula que el número de ciudadanos condenados a trabajos forzados o encerrados en los «gulags» de Siberia a partir de 1935 alcanzó la cifra de entre cinco y diez millones.

El pacto de no agresión que Stalin firmó con Hitler en 1939 no impidió la invasión alemana de 1941. Como comisario de Defensa y mariscal de la URSS, Stalin dirigió la guerra desde el Kremlin, que se negó a abandonar pese a que el gobierno había sido trasladado a Kuíbishev. Se volvió entonces hacia las potencias aliadas y participó en las conferencias de Teherán, Yalta y Potsdam, en las que se organizó el reparto del mundo en dos bloques ideológicos.

De acuerdo con su idea de socialismo, apoyó la formación de las democracias populares en Europa oriental, todas las cuales quedaron en la órbita de la URSS, con la única ecepción de la Yugoslavia de Tito.

Durante el XX Congreso del PCUS, celebrado en 1956, tres años después de la muerte de Stalin, Nikita Jruschov denunció sus crímenes e inició el proceso de «desestalinización», que culminó con la retirada de su cadáver del mausoleo Lenin y su inhumación junto al muro del Kremlin.

salin junto a sus camaradas en un acto

Stalin con Vorochilov, Molotov y Kalinin en una ceremonia del Kremlin.

El régimen dictatorial staliniano empezó con una total inseguridad política y escasos recursos económicos nacionales, y desapareció nominalmente al morir Stalin el 5 de marzo de 1953, dejando firme el sistema comunista en la Unión Soviética, la extensión del dominio directo del Kremlin y los asombrosos adelantos técnicos e industriales.

La historia oficial de Stalin, escrita durante su vida, se modificaba y falsificaba según la necesidad de comprobar o improvisar la infalibilidad del dictador, ídolo y amo de todos los comunistas. En realidad, su fin era demostrar a los creyentes comunistas su insuperable e insustituible genialidad, y justificar, fundado en la doctrina marxista-leninista, cada uno de sus actos, ortodoxos o herejes.

En el Kremlin existía una gran oficina propagandística, dirigida por el jefe supremo de la policía secreta y amigo personal de Stalin, Beria, que además de explicar teóricamente la práctica político-social del dueño absoluto de la URSS, fabricaba los estudios y. artículos, los discursos y proclamas publicados con el nombre de Stalin. Así se desarrolló el stalinismo como una rama del marxismo aplicado.

Esta doctrina —como ya hemos visto— rechazaba la idea de una inmediata revolución mundial y aseguraba que esta revolución se podría encender con mayor posibilidad si entretanto el primer estado socialista fuese económica y militarmente más fuerte y poderoso.

Por lo tanto, todos los estudios sobre la «auténtica» construcción socialista hay que empezarlos por el análisis de las revoluciones sociales concretas, realizadas por primera vez, en pleno sentido «socialista», en la Unión Soviética de Lenin y Stalin, que cumplieron rigurosamente todos los principios de Marx y Engels.

Lo que Stalin hizo fue —según estas teorías oficiales— realizar la superconstrucción del marxismo, concebido exactamente también en cuanto función del estado socialista y como transición hacia el comunismo. Por todo ello —destacaba el mismo Stalin en su libro Voprosy leniniztna (Los problemas del leninismo)— es necesario, sin elección de medios, «aplicar la teoría marxista-leninista a la vida y aprovechar cuanto más mejor su fuerza transformadora, movilizadora y organizadora sin consideración y ahorro de las víctimas».

Después de la muerte de Stalin, fue indispensable la destrucción del culto de la persona del ídolo desaparecido, pero esto no incluyó el aniquilamiento de su sistema.

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EL CRUEL RÉGIMEN DE STALIN: Desde el inicio de la Revolución Rusa, Lenin y Trotski hicieron del terror un instrumento político tanto para llegar al poder como para conservarlo. La diferencia con el gobierno de Stalin es sólo una cuestión de grado: durante su mandato, Stalin aniquiló despiadadamente a sus supuestos enemigos, a los kulaks (campesinos propietarios), a la Iglesia y a sus propios colegas. Shostakovich relató que cuando recordaba a sus amigos, la imagen que veía era la de una pila de cadáveres.

Eliminaba a todos los que se interponían –o que él creía que se interponían– en su camino, los enviaba a los gulags, o simplemente los torturaba y asesinaba. Todo hace pensar que ya en 1930 tema problemas psicológicos.

El profesor McNealadmite que, dada la falta de evidencias, es difícil demostrar que Stalin estuviera loco a fines de la década de 1930, y al mismo tiempo no es fácil pensar que en esa época haya estado del todo cuerdo.

En el proceso de transformación de Rusia en un Estado aislado, Stalin contribuyó a la ruina económica de la nación, a la instauración de un imperialismo bolchevique que absorbió a los Estados bálticos y a reprimir todo sentimiento democrático genuino, situación que se extendió hasta la década de 1990, cuando se inició laperestroika.

Es irónico que debido a un error fatal de Hitler haya colapsado el pacto entre Rusia y Alemania y que Stalin se haya aliado con Roosevelt y Churchill, a quienes engañó y manipuló a su antojo. Ni siquiera la guerra, que fue el escenario donde demostró sus dotes de líder, y el enorme sacrificio del pueblo ruso ante la arremetida alemana obliteraron la enfermedad fatal en que el dictador había sumido al país.

Decidido e inexorable, Stalin no dejaba de sospechar que lo acechaban planes conspirativos para asesinarlo. No comía si antes otra persona no probaba los alimentos que le servían, bebía un té que venía en paquetes cerrados que sólo un sirviente estaba autorizado a abrir. Incluso hacía analizar el aire de su despacho del Kremlin para detectar si había partículas tóxicas.

SUS MUJERES: Incapaz de sentir afecto y compasión y de generar afecto en los demás, se ha dicho, sin embargo, que quiso a su primera esposa, Ekaterina Svanidze, con la que se casó en 1902 y quien: murió mientras daba a luz, pero también se sabe que hubo ocasiones en que la maltrataba. En el funeral de Ekaterina, el viudo admitió que ella sabía tranquilizarlo y que cuando murió, todos los sentimientos tiernos que él había albergado se fueron con ella.

Volvió a contraer matrimonio, esta vez con su secretaria, Nadezhda Alliluyeva, una comunista a ultranza que se suicidó en 1932, cuando tenía treinta y dos años, probablemente a causa de una crisis depresiva (sus hermanos eran esquizofrénicos). Stalin tuvo otras relaciones, pero ninguna de importancia. El vínculo con sus hijos era distante y hostil. Su hijo Yakov, desesperado por el trato que recibía de su padre, intentó suicidarse y luego se casó con una judía, matrimonio que disgustó a Stalin.

Durante la guerra fue capturado por los alemanes y enviado al campo de prisioneros de Sachsenhausen, un suceso vergonzoso, según su padre, y aparentemente, cuando se negó a entrar en la barraca tras el toque de queda, los guardias le dispararon.

Es irónico que ese campo de prisioneros haya sido luego utilizado por los rusos como campo de exterminio de prisioneros alemanes. Su hijo Vassili fue una decepción para Stalin, un mujeriego que murió a causa del alcohol. Su hija Svetlana, a quien trataba con cierto cariño siempre y cuando ella lo obedeciera, se rebeló contra él y también se casó con un judío. Stalin no parece haberse interesado mucho por ninguno de sus ocho nietos.

Los principales síntomas del psicópata se corresponden claramente con el carácter de Stalin. Rechazado por el padre, tuvo una niñez plagada de humillaciones. Era capaz e inteligente, no tenía alucinaciones y su conducta era normal en apariencia. Sin embargo, era un perfecto egocéntrico, nunca sentía culpa ni aceptaba que lo culparan por nada. Manipulaba a la gente según Sus propios intereses, pero se esforzaba por persuadirla de que lo primordial para él eran las necesidades de los demás. Nadie era importante para él y todos los que se atrevían a enfrentarlo debían sufrir terribles consecuencias.

Este hombre solitario tenía los instintos psicopáticos propios de los asesinos seriales norteamericanos No establecía lazos afectivos. Su vida sexual era superficial e impersonal. Stalin era incapaz de manifestar calidez o de sentir compasión. Dedicó toda su vida a acumular poder hasta que, en 1952, debido a la hipertensión y sus efectos colaterales, murió por un accidente cerebrovascular.

Un Episodio De Su Vida:[…] Hay algo de incomprensible en la máscara de absoluta calma que Stalin llegó a adoptar por aquellos años. Su popularidad estaba desapareciendo. Oleadas de descontento chocaban contra los muros del Kremlin. Los opositores esperaban la ocasión oportuna para destruirlo. Pero sólo una vez Stalin pareció acercarse al punto en el cual el luchador arroja la esponja.

Su mujer, Nadia, hasta entonces ciegamente devota del marido, comenzó a dudar de la sabiduría de la nueva política. Una noche, en noviembre de 1932, Stalin y su mujer fueron de visita a la casa de Voroshílov. Estaban presentes otros miembros del Politburó y se discutía de política, Nadia expresó abiertamente sus opiniones acerca de la carestía, el descontento reinante y la condena moral que se había granjeado el partido gracias al Terror.

Los nervios de Stalin llegaron al límite de su resistencia; en presencia de los amigos, el dictador lanzó un torrente de insultos vulgares sobre su mujer. Nadia abandonó la casa de Voroshílov: esa noche misma se suicidó. Abrumado por la tragedia, Stalin presentó su dimisión. Nadie tuvo el coraje de aceptarla. En los funerales de Nadia, Stalin no estuvo presente.

El incidente estaba terminado. Algunas semanas depués Stalin recuperó totalmente el dominio de sí mismo.

Isaac Duetscher. Stalin.

CRONOLOGÍA:

1879 Nace el 21 de diciembre, en Gori (Georgia).

1899 Ingresa en el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso. Expulsado del seminario ortodoxo de Tbilisi.

1902 Detenido por agitador revolucionario, es exiliado poco después a Siberia, de donde escapa en 1904.

1912 Lenin le nombra miembro del Comité Central del partido.

1913 Deportado, de nuevo, a Siberia.

1917 Tras el inicio de la revolución en febrero, regresa a San Petersburgo. Participa en el triunfo de la Revolución de Octubre.

1919 Designado comisario del pueblo para el Control del Estado.

1922 Se convierte en secretario general del Partido Comunista.

1924 Fallece Lenin. Inicia su ascenso al liderazgo absoluto en la Unión Soviética.

1928 Estable el primero de los planes quinquenales que sustituirán a la Nueva Política Económica de Lenin.

1929 Comienza el programa de colectivización acelerada.

1934 Se incrementa la aplicación de la política de eliminación física de sus adversarios políticos: las famosas, cruentas y numerosas purgas estalinistas.

1939 Firma del Pacto Germano-soviético. Comienza la II Guerra Mundial.

1941 Las tropas alemanas invaden la Unión Soviética.

1942-1943 Los soviéticos detienen el avance alemán al vencer en la denominada batalla de Stalingrado. Participa en la Conferencia de Teherán.

1945 Obtiene de los aliados vencedores el reconocimiento de una esfera de influencia soviética en la Europa del Este, tras asistir a las conferencias de Yalta y Potsdam.

1953 Fallece el 5 de marzo, en Moscú.

Fuente Consultadas:
Civilizaciones de Occidentes Volumen B Jackson J. Spielvogel
Atlas de la Historia del Mundo
Hicieron La Historia Volumen 2 Larousse

Masacre en Ucrania Stalin Lideres Tiranos de la Historia Elercito Rojo

SLOBODAN MILOSEVIC, EL CARNICERO DE LOS BALCANES

Slobodan Milosevic nació en 1941 en Pozarevac, la República de Serbia. Se graduó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Belgrado en 1964. Estaba casado y tuvo dos hijos, uno llamado Marko y Marija su hija. Su esposa, Dr. Mirjana Markovic era una catedrática de la Universidad de Belgrado.

Milosevic, ser cruel

Comenzó su carrera de exitosos negocios  como asesor económico del alcalde de Belgrado. La mayor parte de su vida profesional ha trabajado en los sectores económico y bancario. Durante varios años estuvo al frente de la conocida empresa yugoslava “Tehnogas” como su Gerente General, después de lo cual se convirtió en Presidente del “Beogradska Banka”, el banco más grande de Serbia y Yugoslavia.

En el marco de su actividad política profesional, que llegó a ser activa en 1983, ocupó los cargos políticos más importantes, tanto en Belgrado y Serbia. Fue elegido Presidente de la Presidencia de Serbia, por primera vez en 1989.

En diciembre de 1990 la mayoría de los ciudadanos de Serbia, expresaron directamente su voluntad, y lo eligieron primer Presidente de la República.

En las elecciones presidenciales multipartidistas realizadas en Serbia en diciembre de 1992, Slobodan Milosevic, obtuvo una victoria arrolladora y la mayoría de los votos electorales de los ciudadanos de la República de Serbia, fue elegido Presidente de la República.

Fue elegido Presidente de la República Federativa de Yugoslavia el 23 de julio de 1997 y permaneció en el cargo hasta 05 de octubre 2000. Mientras que en la oficina del presidente Milosevic se dedicó a la solución pacífica del problema de Kosovo.

Sus esfuerzos fueron socavados deliberadamente por la OTAN, que los terroristas no sólo armados del ELK y Al-Qaeda que operan en Kosovo, pero también puso en marcha una campaña de bombardeo ilegal causando una catástrofe humanitaria de grandes proporciones en 1999.

Tenía una gran personalidad de liderazgo en la República de Serbia, cuyo nombre se asocia con la creación de su unidad constitucional-legal y el estado más importante y los intereses nacionales de Yugoslavia y sus ciudadanos.

El 1 de abril de 2001 Presidente Milosevic fue arrestado y encarcelado por el Gobierno de Serbia de la llamada “Oposición Democrática de Serbia”, sin cargos formales fueron presentadas en su contra.

El 28 de junio de 2001, Día de San Vito, el día más sagrado en el calendario Ortodoxa Serbia, el Gobierno de la República de Serbia, en una exhibición humillante de traición a la patria, secuestrado ilegalmente el Presidente Milosevic y lo entregó al Tribunal de La Haya.

Ver en este sitio: El Carnicero de las Balcanes

Ley Seca en Estados Unidos La Mafia de Chicago Al Capone El Padrino

Ley Seca en Estados Unidos
La Mafia de Chicago

AL CAPONE, EL MAFIOSO MAS GRANDE DE LA HISTORIA: Conocido como Al Capone, su nombre era Alfonso Gabriel Capone. Recordado como un famoso gángster estadounidense de los años 20 y 30. Hombre que vivió al margen de la ley y aprovechando la prohibición de la venta e alcohol en EE.UU. armó un grandioso negocio clandestino que consiguió una fortuna importante. Llegó a ser un autentico rey de las calles de Chicago, durante los años locos.

al capone

All Capone, Rey de las calles de Chicago

Siempre organizando negocio sucios, el FBI trabajó años para encarcelarlo, pero recién en 1931 fue detenido por evadir impuesto, ya que nunca se pudo demostrar su participación en otros hechos delictivos.

A pesar que fue un buen alumno, a los 14 años dejó la escuela, convencido que en la calle iba a aprender mas. Al poco tiempo ya formaba parte de pesadas bandas juveniles y pudo relacionarse con distintos integrantes de la mafia, hasta que conoció a Jonnhy Torrio el mas importante capo de la mafia italiana en New York, quien vió en “caracortada” (había sido tajeado con una navaja en una riña por una chica en un bar), un buen aliado para sus proyectos delictivos.

Torrio confiaba en Al, y lo invitó a trabajar en Chicago, donde comenzó su verdadera carrera criminal y aprovechó el fabuloso negocio de venta ilegal de licores durante la Ley Seca, impuesta por el gobierno de EE.UU.

En 1925 Torrio debió retirarse de la cúpula de la mafia debido a un atentado que pudo sobrevivir, como venganza por la muerte de otro gángster. Al Capone con solo 26 años de edad se convirtió en el hombre mas poderoso Chicago, inclusive sobre el mismo alcalde.

Fue bautizado como el enemigo numero uno, pero nunca hubo prueba fehacientes para incriminarlo por asesinato, corrupción o sabotaje, pero si pudo ser encerrado tras las rejas de la cárcel de Alcatraz por evadir impuestos. Murió en 1947, acompañado de su fiel esposa, estaba enfermo de sífilis.

Ver en este sitio: Vida de Al Capone

PARA SABER MAS…
En 1919, el Congreso de Estados Unidos aprobó lo que se dio en llamar el Acta Volstead, que declaraba ilegal la fabricación, distribución y venta de alcohol. A lo largo de la década de los años veinte y hasta 1933, la ley —más popular en unos estados que en otros— convirtió en criminales a miles de ciudadanos a quienes les gustaba el alcohol.

El prohibicionismo también convirtió al gángster en un criminal respetable, que para muchos era un honesto contrabandista en licores.

Las bandas criminales se habían desarrollado a lo largo del siglo XIX, paralelamente al aumento del número de bares, casas de juego y burdeles. Los gángsters adoptaron nuevas vías de criminalidad en la década de 1890-1900, aprovechándose de los conflictos entre el capital y la mano de obra. Proporcionaban esquiroles a los jefes y se acercaron a los sindicatos castigando a los que desafiaban sus reglas.

El automóvil, la ametralladora y el teléfono transformaron la organización de las bandas criminales en la década de los 20, era considerado influencia para abarcar ciudades enteras e incluso estados. Los ingresos necesarios para equipar a las bandas se obtenían a través del tráfico ilegal de alcohol. El posterior crecimiento del gangsterismo y en particular el surgimiento de los jefes de bandas criminales en la década de los 20, era considerado por muchos jóvenes inmigrantes italianos y eslavos como la realización del sueño americano.

Durante los primeros años del prohibicionismo, hasta 1923, los hombres de negocios alquilaban pequeñas bandas para proteger sus fábricas de cerveza y sus destilerías, y para escoltar los pedidos, mientras los hombres de negocios utilizaban su influencia política para obtener inmunidad frente a la ley.

Después de 1923, empezaron a surgir grandes bandas urbanas que controlaban el comercio ilegal, ya fuera comprando falsas fábricas de desnaturalización a fin de asegurarse una reserva de alcohol crudo, o tomando el control de cervecerías que producían «cerveza sin», el producto legal. Además, controlaban la producción en tugurios de alcohol privado ilícito fabricado con azúcar de maíz. En 1929 se contabilizaron cerca de 3.000 destilerías privadas, por un valor de 50.000 dólares”.

La producción y distribución del alcohol, junto con el contrabando desde Canadá, fueron tolerados en el noreste urbano de Estados Unidos, hasta finales de la década de los 20. La reacción surgió con la utilización por parte del crimen organizado del chantaje y los excesos de la guerra entre bandas. La economía del contrabando de licores se vio socavada por la depresión, descendiendo el número de tabernas clandestinas en Nueva York de 32.000 en 1919 a 9.000 en 1933, así como por la producción casera de cerveza y vino. Durante el prohibicionismo, el consumo de vino en Estados Unidos aumentó en un 66 por ciento.

Fuente Consultada: Los Cambios Económicos Tomo 2 Sidney Pollard

El imperio ruso antes de la revolucion Reforma Políticas y Servidumbre

El imperio ruso antes de la revolución Reformas Políticas

LA SERVIDUMBRE: Aunque la Rusia del siglo XVIII poseía importantes industrias mineras y metalúrgicas, al avanzar el siglo XIX se vieron ampliamente superadas por las de otros países. Tampoco la agricultura rusa podía competir con las mejoras logradas en otras zonas; puesto que la población continuaba aumentando, esto significaba que la mayoría de los rusos pasaba hambre.

Una de las causas era el mantenimiento del sistema de servidumbre, abolido o a punto de desaparecer en el resto de Europa. Dicho sistema privaba al campesino de todo incentivo para mejorar sus métodos de cultivo, e impedía el movimiento de la fuerza laboral, que habría permitido encontrar obreros para las nuevas fábricas. Por añadidura, la pobreza de los campesinos reducía al mínimo sus demandas de productos.

La derrota en la guerra de Crimea (Nicolás I falleció durante el último año de la contienda) obligó al gobierno a introducir algunas reformas. La más trascendental fue la emancipación de los siervos en 1861, que se llevó a cabo prácticamente sin problemas. El aspecto fundamental de la reforma fue que los siervos dejaron de ser propiedad privada de los terratenientes para convertirse en individuos legalmente libres.

En la práctica, esto no significaba automáticamente la libertad completa; a los antiguos siervos aún les resultaba difícil abandonar sus aldeas natales. Esto evitó el peligro de que Rusia se llenara de millones de antiguos siervos buscando trabajo. Estas reformas abrieron el camino a la modernización de la agricultura y a la industria rusa.

“Los siervos más capaces, como los cocheros y artesanos, eran una valiosa propiedad  y eran tratados como tales. Ni un siervo causaba problemas podía ser azotado, enviado al ejército por 25 años o incluso exiliado a Siberia. Un terrateniente podía negar al siervo el derecho a casarse con la mujer que hubiera elegido, o podía obligarlo a casarse muy joven, para que proporcionara más hijos que trabajaran en la hacienda.

El siervo debía pagar por la pequeña parcela que se le permitía arar para su uso, ya fuera trabajando sin pago tres días a la semana —un sistema llamado barshchina— o por medio del obrok, renta pagada en efectivo o en especie. El pago del obrok permitía al siervo pedir autorización para salir a trabajar a la ciudad o a una fábrica, donde el emprendedor a veces podía ahorrar lo suficiente para comprar sus propios siervos. Quienes estaban bajo la barshchina, debían trabajar más de tres días a la semana durante la cosecha, y sus esposas e hijos, hacerlo con ellos.

Los zares notaron, desde mucho tiempo atrás, que la libertad de los siervos era esencial para que Rusia ocupara un lugar en el mundo moderno. Pero no fue sino hasta 1861 cuando finalmente fueron liberados por el zar Alejandro II. Su nueva condición de hombres libres les permitió comprar parcelas de tierra a sus antiguos terratenientes. Pero el flagrante encarecimiento de tierras ocasionó que los antiguos siervos, que nominalmente ya eran campesinos libres, tuvieran que pagar cuantiosos préstamos.

Además, el tamaño de la parcela de cada campesino fue reducido a la mitad de su extensión anterior, y entonces fue demasiado pequeña como para ser rentable. Esto desembocó en sufrimientos y penurias, pues los campesinos, mal alimentados y en condiciones insalubres, sucumbieron en números mayores a las epidemias y a las catastróficas hambrunas de f891 y 1892. Varios terratenientes fueron incapaces de obtener ganancias. Treinta años después de liberar a los siervos, vendieron 20,000 haciendas: se rindieron ante las dificultades y partieron a la ciudad.” (ver: Abolición de la Servidumbre en Rusia)

Política interna: Rusia no cejó en sus ambiciones expansionistas, ni terminaron tampoco las convulsiones y el descontento interno. Muerto el zar Nicolás I, su sucesor, Alejandro II (imagen), debió afrontar una fuerte oposición de los campesinos y las consecuencias del proceso de industrialización en el que Rusia se había embarcado. Además, numerosos grupos de socialistas y anarquistas se hicieron eco de la necesidad de llevar a cabo reformas sociales.

En 1881 fue asesinado Alejandro II, y le sucedió Alejandro III. El zar emprendió una campaña contra los opositores y trató de reforzar su gobierno absoluto apoyándose en la Iglesia ortodoxa y la policía. A su muerte, en 1894, el nuevo monarca Nicolás II, secundado por su esposa, la princesa alemana Alejandra, continuó la política de su antecesor. El gobierno llevó a cabo numerosas campañas derusificación que desataron huelgas y desórdenes en distintas regiones del Imperio.

En Rusia, el gobierno no hizo ninguna concesión a las reformas liberales o democráticas. El asesinato de Alejandro II en 1881 convenció a su hijo y sucesor, Alejandro III (1881 -1894), de que la reforma había sido un error y rápidamente instituyó lo que él dijo que eran “medidas excepcionales”.

El poder de la policía secreta se extendió. Se persiguió a los defensores de la monarquía constitucional y de la reforma social, al igual que a los grupos revolucionarios. Si el gobierno sospechaba que los habitantes podían ser traidores, eran puestos bajo ley marcial distritos completos de Rusia. Los poderes de los zemstvos, creados por las reformas de Alejandro II, se restringieron severamente.

Cuando Alejandro III murió, su débil hijo y sucesor, Nicolás 11(1894-1917), comenzó su reinado abrigando la convicción de su padre, respecto de que el poder absoluto de los zares debería conservarse: “Mantendré el principio de autocracia de una manera ti firme y resuelta como lo hizo mi inolvidable padre”. Pero las condiciones estaban cambiando, sobre todo con el crecimiento del industrialización, por lo que el enfoque del zar no se adaptaba a la realidad, dadas las nuevas circunstancias que afrontaba.

Rusia: una política expansionista:

Política exterior: Como ya se ha dicho, en el plano externo Rusia mantuvo su política expansionista, la cual chocó con el creciente poderío japonés. Así, ambas naciones se enfrentaron en una guerra (1904 a 1905) en la que Japón resultó victorioso y obtuvo importantes territorios.

Sin embargo, la gran cuestión de la política externa fueron los Balcanes y el dominio de los estrechos (Dardanelos y Bósforo). Por tal motivo, estalló en 1877 la Guerra ruso-turca que finalizó el año siguiente por elTratado de San Stéfano. Como resultado de esta paz, se reconoció la independencia de Servia, Montenegro y Rumania, y se creó el principado de Bulgaria. Posteriormente, el Tratado de Berlín estableció que Bosnia y Herzegovina serían ocupadas temporalmente por Austria.

La rivalidad de los Imperios ruso y austríaco en la región fue creciendo. A pesar de ello la cuestión permaneció en un statu quo ya que Austria temía que una guerra en los Balcanes provocara la sublevación de las nacionalidades dentro de su imperio, en tanto que Rusia prefería concentrarse en el Extremo Oriente.

Sin embargo, este problema se acrecentaría con el tiempo y fue, como se verá más adelante, uno de los motivo desencadenantes de la Primera Guerra Mundial.

Fuente Consultada:
Historia Universal Ilustrada Volumen 2 John Roberts
Historia Universal Navarro – Gárgari -González – López – Pastoriza – Portuondo
Hábitos y Costumbres del Pasado Reader´s Digest

Concepto de Revolucion Que son las revoluciones? Características

Concepto de Revolución – ¿Que son las revoluciones?

La construcción de repúblicas en Hispanoamérica fue el resultado de un proceso revolucionario que, guiado por las ideas de la Ilustración, culminó con el reemplazo de las formas monárquicas de gobierno y con el inicio de profundos cambios en las sociedades en las que tuvo lugar.

Los investigadores han construido el concepto revolución para analizar los procesos de cambio, rápidos y efectivos, que transforman los aspectos centrales de un orden social. Uno de estos procesos fue el que dio lugar a la constitución de un modo totalmente nuevo de ejercer el poder: la república. Conocer sus características permite comprender los cambios que llevaron a la ruptura del orden colonial en América.

¿Qué son las revoluciones?

Las revoluciones son una forma particular de movimiento social, mediante las cuales algunos sectores subalternos intentan destruir los aspectos centrales del orden vigente, al que consideran injusto, y construir uno nuevo. En términos generales, las revoluciones poseen determinadas características que las distinguen de otras acciones colectiva , como las revueltas o las rebeliones. Para que una acción colectiva sea considerada revolución, deben estar presentes los elementos que a continuación se señalan:

• Crisis del sistema de dominación: Las revoluciones se producen cuando los sectores dominantes tienen dificultades para continuar ejerciendo su poder. Esta situación puede ser el resultado de luchas en el interior de la sociedad y/o de una derrota en conflictos armados con Estados extranjeros. Estas dificultades se combinan con la negativa de los dominados de continuar siéndolo.

• Amplia participación de la población: El descontento o el rechazo al orden vigente se manifiesta en la participación de un sector amplio de la población, que apoya o se involucra directamente en el movimiento social que provoca la destrucción de dicho orden. Esta participación se produce liderada por algunos individuos con capacidad de mando y de organización de los grupos revolucionarios.

• Violencia: En toda revolución se ejerce algún tipo de violencia, tanto de parte de los grupos que actúan contra el orden, como de los que lo defienden.

• Sustitución de las autoridades : Las acciones culminan con la destitución de las autoridades del viejo orden, y su reemplazo por otras, provenientes de los grupos revolucionarios.

• Capacidad para ejercer el poder: Una vez que son reemplazadas las autoridades cuestionadas, los revolucionarios poseen los recursos para imponerse definitivamente sobre fuerzas que se les oponen.

• Construcción de un nuevo orden: Los revolucionarios triunfantes emprenden la transformación de los aspectos centrales de la sociedad y, mediante profundos cambios económicos, políticos y sociales, inician la construcción de un nuevo orden social.

El resultado de toda revolución es  la destrucción del orden vigente y el comienzo de la
construcción de uno nuevo. La destrucción del viejo orden. La violencia armada, o la amenaza de su uso,
ocupa un lunar central en toda revolución.

CRISIS DEL ORDEN Y REVOLUCION: Las tensiones, los conflictos, las luchas, las transformaciones, son características comunes y reiteradas de las sociedades. Los investigadores en ciencias sociales utilizan el concepto crisis para referirse a los procesos en los cuales se profundizan las tensiones o conflictos del orden social vigente. En los momentos de crisis, los grupos dominantes suelen llevar adelante reformas con el objetivo de mantener o conservar el orden social.

Por su parte, desde los grupos o sectores sociales perjudicados, pueden intentarse acciones tendientes a modificar la situación. Algunas veces tendrán éxito los primeros; otras, serán los segundos quienes lograrán su objetivo. Cuando los cambios impulsados por los grupos subalternos logran imponerse y se transforman los aspectos sustanciales del orden social, la crisis se resuelve de modo revolucionario.

Características de la acción de los revolucionarios

En toda revolución coinciden la incapacidad de los grupos dominantes de continuar ejerciendo el poder y la presencia de ciertas características en los grupos que emprenden este tipo de acción colectiva, como por ejemplo:

• Alguna conciencia de cuáles son sus intereses, necesidades y objetivos, y cuáles las causas por las que éstos se ven postergados.

• Capacidad de transformar los objetivos individuales en objetivos colectivos y organizar los planteos.

• Disposición para integrar en las acciones revolucionarias a la mayor cantidad de sectores interesados en que se produzcan cambios, mediante el establecimiento de alianzas.

• Claridad en la planificación de las acciones, es decir, respecto de qué hacer, cuándo y dónde.

• Disponibilidad de recursos suficientes para iniciar la lucha: medios de comunicación, dinero, armas, etc.

• Capacidad para aprovechar las oportunidades en las cuales las acciones tienen mayor posibilidad de resultar exitosas.

Toda revolución cuenta con un grupo reducido de líderes que impulsan
y organizan las acciones en contra del viejo orden.

DIFERENTES TIPOS DE MOVIMIENTOS SOCIALES

Revueltas, rebeliones y revoluciones constituyen tipos de movimientos colectivos desarrollados por los sectores subalternos en una sociedad. Las primeras poseen escasa organización, son esporádicas, espontáneas y de corta duración, ocupan un área reducida del territorio y se extinguen cuando los reclamos puntuales que efectúan sus líderes son satisfechos, o bien, cuando las fuerzas del orden proceden a la represión violenta.

Las rebeliones, en cambio, poseen un nivel mayor de organización y se prolongan en el tiempo, pudiendo integrar los reclamos y demandas de diferentes sectores. En éstas, el ejercicio de la violencia par parte de los rebeldes es mucho más amplio, al igual que los alcances de la represión. Cuando logran triunfar, obtienen algunas modificaciones parciales en el orden social, que satisfacen las demandas, aunque no significan cambios en sus aspectos centrales.

En otras ocasiones, el objetivo de las acciones es un cambio de los elementos esenciales que hacen posible que el orden se mantenga y se reproduzca, es decir, se propone un cambio de orden. Se cuestione quién domina y por qué o qué se produce, cómo y para el beneficio de quién, etc. En este caso, si las acciones son exitosas llevan a la destrucción del orden social vigente y al comienzo de la construcción de uno nuevo, sobre otras bases. Éstas son las que los investigadores denominan revoluciones.

Fuente Consultada: Pensar La Historia-Argentina desde una historia de América Latina Capitulo 3  (De Revoluciones e Independencia)

Los sucesos mas notables de la Historia Contemporanea

Los Sucesos Mas Notables de la Historia

MI LUCHA 
“Mein Kampf” o “Mi Lucha” fue el libro que ADOLFO HITLER escribiera en prisión, tras el fracaso del Putsh de Munich, movido más que por una doctrina coherente por un oportunismo y ansias de poder y donde planteó su odio hacia el comunismo y su deseo de ver destruida la URSS y no dudó en sacrificar los principios sociales del progreso al entendimiento con el capital. El único dogma del mismo fue el racismo, justificativo de su política expansionista que condujo a la guerra. Esta considerado como la Biblia del Nazismo y vulgariza la tesis del pangermanismo, obra impregnada de antisemitismo y que decide el exterminio de las razas por considerarlas él inferiores.

PUTSCH DE MUNICH

PUTSCH  es un golpe de fuerza ejecutado rápidamente y de improviso para hacerse del poder. De este PUTSCH DE MUNICH participaron justamente en la ciudad de Munich Hitler y sus partidarios. Con la colaboración de Ludendorff, los nazis organizaron este Putsh (9-9-23) con la intención de alcanzar el poder por la fuerza, pero fracasaron ante la oposición del ejército. Por ello Hitler fue juzgado por alta traición, y condenado a 5 años de prisión, donde escribió “Mein Kampf”.

EL FIN DE LAS S.A.
Hitler montó un monstruoso aparato policial y de seguridad. Las fuerzas de seguridad o tropas de asalto o “camisas pardas” fueron las S.A. (Sturmabteilungen). El se encargó de reforzarlas y estaban distribuidas por todo el territorio alemán, con fines de vigilancia para que nadie violara la voluntad del partido. Independientemente, instituyó las S.S. (Schutztaffel) o “Camisas Negras” o Guardia de Defensa, cuerpo de élite que formaba la guardia personal del dictador y estaba integrada por jóvenes de recia contextura, envidiados por las dádivas que recibían y que a la vez servían para controlar a los miembros del partido y mantenerlos al margen de toda otra influencia. Además existía la GESTAPO o policía política política y secreta del Estado, encargada de castigar sin juicio previo a cualquiera que se opusiera al nazismo y que era considerado “preso político”.

EL PACTO DE MUNICH
El problema de los sudetes, viendo la movilización de las tropas checoeslovacas y el ultimátum de Hitler decidieron a Chamberlain a aceptar las exigencias alemanas, firmando el Pacto de Munich (29-9-1938) con Gran Bretaña, Alemania e Italia, en un esfuerzo por evitar la guerra.  El territorio de los sudetes, cordillera que separa Polonia de Checoeslovaquia fue desmembrado de Checoeslovaquia y ocupado por Alemania.

Hitler tenía miras expansionistas, al igual que Mussolini. Hitler quería obtener parte de Checoeslovaquia a cambio de no efectuar más ocupaciones. Los aliados hacen conversaciones con la URSS para hacer un frente de paz para no permitir la expansión fascista, pero la URSS ya había firmado con Alemania el pacto Ribbentrop-Molotov de no agresión, que establecía que ninguna de las partes atacaría a la otra y que se mantendrían neutrales si alguna de ellas era atacada por una 3º potencia.

Lo oculto de este pacto era que se iban a repartir Polonia entre la URSS y Alemania. A su vez para no permitir el avance hacia el E le ofrecen los aliados ante un posible ataque fascista ayuda militar a Polonia, Grecia y Rumania. No obstante, Alemania invade Polonia y Francia y Gran Bretaña le exigen a Hitler el retiro de sus tropas. Alemania convencida de que éstas no podían luchar contra su ejército se desentienden y Francia y Gran Bretaña le declaran la guerra. En 1945 se procedió a la expulsión del territorio -de nuevo checoeslovaco- de la mayor parte de la población alemana.

EL PACTO RIBBENTROP-MOLOTOV
Pacto firmado entre Ribbentrop y Molotov o Pacto Germano-Soviético (22-8-39). RIBBENTROP fue un político alemán nazi, dirigente de las S.S. que puso en contacto a Hitler con banqueros, facilitando la llegada de Hitler al poder. Embajador en Londres (1946-38), para conseguir la neutralización británica, convenció a Hitler que Gran Bretaña no lucharía en caso de entrar en guerra y vio la conveniencia de disfrazar el neopangermanismo nazi con el ropaje del anticomunismo. Designado Ministro de Relaciones Exteriores. fue el principal artífice del PACTO GERMANO-SOVIETICO y del Pacto Tripartito entre Alemania, Italia y Japón. MOLOTOV fue un político bolchevique que participó en Yalta, Postdam, Teherán. Secretario del Comité Central del Partido y fiel colaborador de Stalin orientó la política social hacia la guerra fría.

PACTO ANTI-KOMINTERN
Firmado el 25-11-36 entre Alemania y Japón. Tuvo su origen en el aislamiento diplomático de la Alemania de Hitler y aunque exteriormente era un pacto contra la Internacional Comunista, encubría el de defensa mutua ante cualquier ataque de la U.R.S.S. La firma del pacto germano-soviético (1939) supuso la supresión de hecho del Anti-Komintern, pero la declaración de guerra de la U.R.S.S. en 1941 lo volvió a poner en vigor. Posteriormente a 1936 se adhirieron a él Italia (1937), Manchukuo (39), España (39), Hungría (40) y desde 1941 Rumania, Bulgaria, Dinamarca, Eslovaquia, Finlandia, Croacia y China.

BOHEMIA Y MORAVIA
 BOHEMIA, desmembrada desde la 1º Guerra Mundial, pasó a formar parte de Checoeslovaquia. En 1939, al ocurrir la desmembración del estado, pasó a formar parte del protectorado alemán de BOHEMIA y MORAVIA, pero en 1945, al terminar la 2º Guerra Mundial se restauró la República Checoeslovaca y Bohemia volvió a formar parte de ese Estado.

 LOS SUDETES
 Los SUDETES estaban formados por una minoría alemana dentro de Checoeslovaquia, en territorios fronterizos con Alemania de BOHEMIA, MORAVIA y SILESIA. Las reclamaciones efectuadas en 1919 para que esta región fuera incorporada a Alemania o a Austria no dieron los resultados esperados, ya que los aliados alegaron que este territorio no había pertenecido nunca a Alemania y que no se podía privar a Checoeslovaquia de tan valiosa zona. Fracasadas sus aspiraciones autonomistas y agravado todo por la crisis del ’30 en una zona altamente industrializada y de exportación, Hitler apoyó la formación de un partido sudete. Pese a las reivindicaciones nacionalistas que Hitler hizo suyas y la negativa del gobierno checo, surgió una grave crisis. Francia y la URSS apoyaron sin entusiasmo a Checoeslovaquia, mientras Gran Bretaña se mostraba conciliadora a través de las gestiones de Lord Runciman y de las entrevistas de Chamberlain.

 EL CORREDOR DE DANTZIG
DANTZIG fue un pequeño estado de Europa Central, creado por el Tratado de Versalles (1919) en la costa del Báltico.  Su incorporación a Alemania en setiembre de 1939 provocó la 2º Guerra Mundial. Terminada ésta quedó formando parte de Polonia. 

 GOEBELS Y LA PROPAGANDA POLITICA
GOEBELS fue el Ministro de Propaganda de Hitler. Fue un feudo donde el ejercicio de la censura extendió la ideología nazi. Transformó al periodismo en instrumento de propaganda y arruinó toda la creación literaria. La educación popular en la dictadura nacionalista fue asumida por el Estado: los jóvenes y niños, quitados de su familias recibieron el mismo tipo de educación, basada en las teorías nazis de la superioridad de la raza germánica y la total adhesión al Führer. Estos ideales estuvieron asegurados por el Ministro de Propaganda Goebels.

 AUTSWICHSZ
Uno de los campos de concentración nazi, situado en tierra polaca cuenta en su haber con la cifra más alta de asesinatos: 4 millones (3 millones en cámara de gas). El campo de concentración estaba rodeado de una alambrada espinosa electrificada y varias torretas dotadas de ametralladoras y potentes reflectores custodiando las instalaciones día y noche.

En él se produjo un verdadero holocausto, un genocidio donde murieron millones de judíos además de gitanos y de otros pueblos, aunque en menor proporción. Los campos de concentración fueron preparados especialmente por las S.S. a los fines de la liquidación masiva de los hombres de las S.A. y demás supuestos adversarios de Hitler.  Gimmel fue el principal responsable del genocidio y la organización de los campos de concentración y llevó hasta sus últimas consecuencias la doctrina de la pretendida superioridad germánica y su corolario: degradación moral y física, reducción al estado animal de hombres, mujeres y niños salvajemente torturados y arrastrados a las cámaras de gas. A los deportados judíos recién llegados, en el mismo andén de la estación se les hacía una selección rápida: unos eran enviados directo a la cámara de gas, a otros les deparaba una muerte lenta y trabajos forzados. En noviembre de 1944 ante el avance aliado hacia Alemania, Hitler ordenó la suspensión de las matanzas y el desmantelamiento de los hornos.

Rasputin el Monje Loco y la Zarina Alejandra en la Corte Rusa

Rasputin el Monje Loco y la Zarina Alejandra en la Corte Rusa

Grigory Yefimovich Rasputín: En 1907, el heredero del trono ruso, un niño hemofílico de dos años, quedó postrado en la cama con una hemorragia, y los médicos imperiales carecían de conocimientos para ayudarle. La zarina Alexandra se sentía angustiada y culpable. Cuatro de sus parientes cercanos habían muerto de hemofilia, y su único hijo, Alexis, había heredado esta enfermedad.

Desesperada por salvarlo, la zarina mandó buscar a Grigory Yefimovich Rasputin, un campesino siberiano autoproclamado hombre santo y famoso en San Petersburgo desde hacia poco tiempo, que se había convertido en un favorito de la aristocracia. Rasputín llegó a la habitación del enfermo, rezó unas oraciones y la hemorragia cesó.

A su llegada a San Petersburgo, en 1903, Rasputín fue recibido como un hombre santo y en 1908 fue presentado a la esposa del Zar, Alejandra Fiódorovna, quien tenía gran fe en sus supuestos poderes curativos. 

Se especula con la posibilidad de que consiguiera aliviar su dolencia mediante hipnosis; en cualquier caso, la mejoría del heredero le granjeó la confianza de la zarina y también la de Nicolás II, fuertemente influido por la zarina.

Alexandra y el zar Nicolás II, que respetaban a Rasputín desde el momento en que lo conocieron, lo aceptaron desde ese instante en su círculo íntimo. Alexandra adoraba a Rasputín como a un santo y gracias a ella obtuvo una enorme influencia política. En 1915, tras haber salvado aparentemente a Alexis de múltiples hemorragias, el «monje loco» se convirtió en el hombre más poderoso de Rusia y llenó la corte con sus protegidos carentes de escrúpulos. Sin embargo, su libertinaje desencadenó su ruina.

El círculo de sus admiradoras hablaba con temor de su mirada abrasadora. Animaba sus emociones, diciendo que el contacto físico con él limpiaría a los pecadores de sus pecados. Las historias de sus corrupciones circulaban por todas partes.

El clero se pronunció contra él; los dirigentes políticos, preocupados por su influencia, imploraron al zar que lo echara. Cuando los periódicos atacaron a Rasputín, Alexandra convenció a su marido de que los censurara. Sin embargo, la animosidad pública contra el «hombre santo» continuó creciendo.

En 1916, cuando un grupo de líderes conservadores empezaron a temer que él y la zarina conspiraban para lograr la paz con Alemania, decidieron asesinarle. Según la leyenda, atrajeron a Rasputín a una casa particular y le sirvieron vino y pasteles envenenados.

Como el «monje» no sucumbió, el príncipe Felix Yusupov le disparó con una pistola. Tocado varias veces, Rasputín no acababa de morir. Finalmente, b conspiradores acabaron con él empujándolo al río Neva, donde se ahogó.   

El zar Nicolás, hombre de débil voluntad y reacciones lentas, estaba dominado por su esposa Alejandra. La zarina de porte regio y profundamente religiosa, poseía una irrefrenable ambición: transmitir el dominio total del imperio a su hijo hemofílico el zarevitch. Con este propósito se había dejado aconsejar de Grigori Rasputín, el «monje loco», campesino elocuente aunque de escasa ilustración, borracho, sucio y libertino, que se autoproclamaba santo, pero poseía una misteriosa habilidad para aliviar los sufrimientos del zarevitch durante sus crisis hemorrágicas. En la época en que comenzó la guerra, la influencia de Rasputín sobre la zarina, y a través de ella sobre el zar, era prácticamente absoluta. El 17 de diciembre de 1916, Rasputín moría asesinado por unos aristócratas.

UN PASAJE DE LA VIDA DE RASPUTÍN JUNTO A LA ZARINA

Confiada de la recuperación de su hijo, la emperatriz sale con el niño a dar un paseo en carroza. El viaje no ofrece ningún peligro, pero de pronto una rueda de la carroza cae a un profundo bache del camino desestabilizándola casi hasta el punto de hacerla volcar.

El zarevitch se golpea con una manilla de la puerta en la misma herida que ha sanado la noche pasada. Debilitado por la hemorragia interior, la herida sangra copiosamente y esta vez resultan inútiles los esfuerzos para detenerla. Rasputín se encuentra por ese entonces en Pokrovskoe, donde se ha retirado por un tiempo para dejar pasar una borrasca que lo amenazaba. El estado del heredero es crítico y ya nada puede salvarlo.

La zarina ordena telegrafiar a Rasputín un mensaje con carácter secreto en el cual no se menciona la razón del apremio por su presencia en Polonia. Rasputín comprende de inmediato de qué se trata y envía un telegrama a Skierniewice, lugar de residencia de los zares en Polonia, en que dice: “Dios ha acogido mis plegarias. No te desconsueles, tu hijo sanará. Por sobre todo que los médicos no lo atormenten más”.

La zarina recibe el telegrama al día siguiente y estas solas palabras bastan para reconfortarla. Imagina a Rasputín ya en viaje. Corre junto a Aliosha para leerle en voz alta las palabras de Grigorig. El pequeño toma el telegrama en sus manos y lo lee también detenidamente. Entonces, como por obra de un milagro, ya que sólo de eso se puede tratar a los ojos de los presentes, la hemorragia se detiene y el niño comienza a dar, al cabo de unas horas, visibles síntomas de mejoría. Los médicos ahí presentes no atinan a nada, pero lo cierto es que ya en la noche el niño se encuentra fuera de peligro y los zares deben rendirse una vez más a la evidencia: Rasputín ha salvado una vez más la dinastía de los Romanov; él es, sin duda, un enviado del cielo.

Sólo este hecho ha podido detener la marejada de intrigas que se tejen contra Grigorig Rasputín, llamado por muchos “el furúnculo nacional”. El último de los ataques, en las proximidades de la guerra, lo acusa de conspirar contra Rusia a favor de Alemania. Esto se desprende de un círculo de banqueros judíos que, allegados a él, utilizan su poder y su influencia para expandir sus actividades. El fervor antigermánico se propaga virulentamente y llega incluso a la zarina, que por su ascendencia Von Hesse, es de sangre alemana.

Una vez más, ante la borrasca amenazante, Rasputín cree conveniente desaparecer de escena y volver por un tiempo a Pokrovskoe. Rasputín vuelve ahí a la tranquila vida campestre que tanto extraña a veces en la amenazante y turbulenta San Petersburgo. Sin embargo, su apacible retiro de Pokrovskoe es interrumpido por un atentado en su contra. Una mendiga con el rostro carcomido y purulento, clava un puñal en su vientre cuando Rasputín se disponía a darle una limosna. Rasputín no ha podido reconocer en ese rostro llagado y deforme a la bella Konya Guseva, antigua seguidora de Rasputín a la cual el staretz le ordena marchar hacia Tierra Santa. Es ahí donde la mujer contrae esa enfermedad que corroe su piel y que la ha deformado de por vida. Ella jura venganza contra Rasputín y a instancias de Ilyodor, planean el asesinato.

Pero Rasputín es fuerte y en el hospital de Tjumen es declarado fuera de peligro. Es durante su convalecencia cuando recibe un telegrama de la zarina ordenándole volver a San Petersburgo. Ha estallado la guerra. El 28 de junio de 1914 es asesinado en Sarajevo el gran duque Francisco Fernando de Austria. Parecía que sólo faltara este hecho para desencadenar la guerra que estaba latente. Con la aprobación del Kaiser Guillermo, Austria se dispone a atacar a Serbia. Rusia hace ver que no aceptará el aplastamiento de Serbia y moviliza sus tropas. Esta movilización da motivos a Alemania para declarar la guerra a Rusia el Io de agosto. Rasputín desde su lecho de enfermo intenta hacer valer sus convicciones pacifistas ante el emperador. Pero ya todo es inútil, la Primera Guerra ha comenzado.

Comienza con ella el gran reinado de Rasputín, esos vertiginosos años en que será él el conductor efectivo de los destinos de Rusia. Esto se deberá en gran parte a otro personaje tan controvertido como el mismo monje, la zarina Alejandra. Si bien no se puede hablar de confabulación, porque uno y otro obraron de buena fe, la guerra será la gran ocasión para que Alexis Von Hesse Darmstad ejerza todo su temperamento voluntarioso y dominante ya no sólo sobre su débil marido, sino sobre la política interna y externa de Rusia. Rasputín sólo tendrá que hacer ver su parecer, para que la zarina actúe en ese sentido.

Los inicios de la guerra traen consigo algunas victorias que logran exaltar a Nicolás II. Sin embargo estas conquistas han significado un saldo espantoso de víctimas. Cuando los rusos han logrado penetrar las líneas alemanas, como la fallida invasión de Prusia oriental, ha sido a costa de fantásticas carnicerías. La guerra se arrastra penosamente. En julio de 1915 los ejércitos rusos han perdido tres millones de hombres y Alemania ha reconquistado Polonia. El zar, que siempre ha gustado de las campañas bélicas y los movimientos de tropas, parte al frente con el pequeño Alexis.

Rasputín no ha podido esta vez obrar sobre la voluntad. Todos los esfuerzos que despliega ante el monarca para convencerlo de la insensatez de la guerra, resultan vanos. El antibelicismo de Rasputín es conocido y los diferentes grupos nacionalistas ven con malos ojos las gestiones del staretz para retirar a Rusia del conflicto. La ausencia del zar le dejará las manos libres para echar adelante sus planes. Hay que hacer notar que el pacifismo de Rasputín es del todo sincero.

Además del derrumbe de la dinastía, que Rasputín asocia directamente al resultado del conflicto, su alma de mujik se estremece ante la feroz carnicería con que el zar lleva adelante sus planes. Rasputín sabe que aquellos que han caído son gente como él, campesinos, hombres simples que no han buscado ni deseado esa guerra y que, sin embargo, son la carne de cañón de esa máquina de guerra que las grandes potencias han echado a andar para satisfacer sus ambiciones políticas.

Si Rasputín quiere acabar con esa guerra, sabe que debe deshacerse de su más poderoso enemigo, el gran duque Nikolai Nikolaevich, generalísimo de las fuerzas rusas y belicista sanguíneo. Por intercesión de la zarina, Rasputín consigue su objetivo. El gran duque Nikolai es separado de sus tropas y enviado al Cáucaso al mando de un pequeño puñado de hombres. El mando de los ejércitos rusos los asume el inepto Nicolás II.

Sin embargo, el golpe de gracia de Rasputín es cuando logra el nombramiento de Stürmer como Presidente del Consejo, este también, partidario de una paz negociada. En este momento, y luego de una nueva y milagrosa curación al pequeño Aliosha, Rasputín tiene en sus manos la totalidad de las riendas del poder. La emperatriz escribe a su marido en el frente: “Nicky, debemos hacer lo que aconseja nuestro Amigo, su voz es la voz de Dios”. Mediante este expediente, Rasputín logra ejercer presión sobre el zar a través de la idolatrada Alejandra. Desde luego poniendo a Stürmer, Rasputín ha logrado deshacerse de Chvostov, ex aliado de Rasputín y quien desde el Ministerio del Interior ha intentado en varias oportunidades matar al staretsz.

Este vive ahora en un constante estado de alerta y antes de probar cualquier bocado o vino, se lo da a comer o a beber a sus gatos. En una ocasión su gato cayó fulminado al beber una copa de vino y Rasputín no ignora que es por obra de Chvostov. Pero Chvostov no es el único. Ya son legión quienes quisieran deshacerse de Rasputín, por la influencia funesta del staretz en los planes bélicos de Rusia, por las arbitrariedades de la zarina donde todos ven la mano de Rasputín, y por la desenfrenada lujuria que por esa época exhibe Rasputín desenfadadamente, como si quisiera desafiar a la aristocracia rusa con su comportamiento licencioso.

Nadie ignora que la conformación del nuevo gabinete es obra de Rasputín y que éste no pretende más que la derrota de Rusia. De hecho, Rasputín se ha rodeado por una corte de banqueros judíos, que si bien no conspiran a favor de Alemania, como corren las malas lenguas, están por el término de la guerra y la autorización para abandonar su territorio luego de los progroms que ha permitido Nicolás II.

La situación política se vuelve confusa y desesperada y todos los dedos apuntan hacia Rasputín y hacia la emperatriz. Por aquí y por allá nacen grupos y facciones que desearían asesinar a Rasputín y deportar a Alejandra haciendo abdicar a Nicolás. El poder del zar se debilita en San Petersburgo y Moscú, donde diversas facciones intentan encontrar una solución a una crisis que se ha visto agudizada por las privaciones que la guerra ha impuesto al pueblo, por la agitación de bolcheviques y mencheviques que ven la guerra de la revolución, y por la nata de conspiradores que intentan aprovecharse del desgobierno para alcanzar sus fines personales.

Sin embargo son aquellos que ven en la figura de Rasputín la caída de la monarquía, quienes desearían cambiar de plano el orden de las cosas; entre ellos, se cuenta ahora el mismo zar. Escribe a Alejandra: “Me parece que no es nuestro amigo quien me ayuda a gobernar, sino que más bien soy yo, Nicolás Romanov, quien lo ayuda a él, que es quien rige la nación”. Luego en otra misiva a la zarina: “No puedo aceptar que Grigorig Efimovich nombre directamente a los ministros. Es algo que ni aun yo puedo hacer. Y qué clase de gente nombra, son ellos los que están hundiendo al país”.

Sin embargo, la zarina hace oídos sordos de estas palabras y continúa bombardeando al zar, que se encuentra en el frente, con continuas reclamaciones o consejos que provienen de Rasputín. Esta situación, para algunos, no puede continuar.

El Intelligence Service de Gran Bretaña tiene, por su parte, serias dudas de las intenciones pacifistas de Rasputín, sugiriendo que esta postura no hace más que ocultar una colaboración con Alemania. Este juicio se basa en parte en la amistad de Rasputín con Rubinstein, banquero judío que trabaja para capitalistas alemanes. Su proximidad de la zarina y por ende de los secretos oficiales así como los de sus aliados, hacen de Rasputín un sujeto en extremo peligroso, lo que dá inicio a una larga historia de planes y conspiraciones para asesinarlo con veneno en la bebida y alimentos, que al fallar lo mataron de un disparo de bala.

HECHOS, Sucesos que estremecieron al siglo Tomo N° 10.

 

La Liga Hanseatica, Origen Objetivos y Desarrollo Historia

Historia de la Liga Hanseática, Origen y Objetivos

Desde el siglo XII existieron en el imperio alemán diversas agrupaciones o ansas de comerciantes. “Ansa” es una palabra muy antigua que significa «agruparse, reunirse». Por ejemplo entre otras el ansa de Colonia, que se cuidaba sobre todo, del tráfico comercial con Inglaterra. Con el tiempo se unieron a ella numerosas ciudades de Westfalia de idénticos intereses.

Podemos decir que la LIGA HANSEÁTICA, es una histórica federación comercial y defensiva creada por varias ciudades del N. de Alemania en la Edad Media. Aunque es difícil determinar una fecha precisa para su creación, o nombrar un factor específico que explique su origen, es evidente que las primeras uniones federativas, así como las actividades conjuntas de algunas de estas ciudades, pueden trazarse al siglo XIII.

El mar Báltico, verdadero Mediterráneo del norte, conoció al final de la Edad Media una enorme actividad comercial. Pero aun así, todavía no había llegado la hora, para los tres reinos escandinavos, de jugar un papel importante en esa zona. Estos reinos, sometidos a las diversas combinaciones dinásticas y desgarrados por las luchas intestinas de sus respectivas noblezas, intentaron unificarse sucesivamente, pero apenas consiguieron más que frágiles resultados.

Por el contrario, van a ser las ciudades alemanas las que se hagan con el dominio de las orillas del Báltico.

En 1241 Lubeck y Hamburgo convinieron en un programa común para la defensa de la importante ruta que unía el Báltico con el Mar del Norte. La primera reunión que se registra de las “ciudades marítimas”, incluidas Lubeck, Hamburgo, Luneburgo, Wismar, Rostock y Stralsund, tuvo lugar en 1256.

Durante el siguiente siglo, muchas ciudades sajonas, para proteger sus intereses mutuos, se unieron a la Liga, y muchas otras confederaciones menos trascendentes de ciudades alemanas, tanto del norte como del sur, surgieron en esa época.

Aunque las consideraciones políticas tuvieron gran influencia en el desarrollo de la Liga, las económicas fueron de mucho mayor importancia.

Algunas de las circunstancias regionales que precedieron la formación de la Liga y que pueden considerarse como principales factores en ello son: la mengua del poder imperial con anterioridad al siglo XIII, y el consiguiente aumento en la libertad de las ciudades y de los príncipes que dominaban sus destinos para tomar determinaciones políticas o económicas de importancia; la necesidad de protección mutua contra los piratas que infestaban los mares del norte de Europa; la semejanza de las costumbres legales con que se gobernaban los grupos de comerciantes alemanes de poblaciones en el extranjero, guiados por las que imperaban en el N. de Alemania; el establecimiento de almacenes en estas urbes remotas, atendidos por empleados especiales dotados de fueros y privilegios exclusivos de los comerciantes alemanes; etc.

En la centuria de activo desarrollo comercial anterior a 1350, los comerciantes alemanes echaron los cimientos de la supremacía que ejercería en lo sucesivo la Liga Hanseática. Hacia fines del siglo XIV ésta era tan poderosa que había logrado dominar completamente el tráfico mercantil en los mares del Norte y Báltico y desde Londres hasta Novgorod.

Hamburgo en el s. XIV

La ciudad, que había sido fundada por Carlomagno, se convirtió, en el s. XII, en una ciudad libre. Gracias a su alianza con Lübeck y a su propio emplazamiento, pudo convertirse en centro del comercio exportador, hacía el mar del Norte, de todos los productos del Báltico. Su situación hizo de ella una importante encrucijada marítima, y la situó en primer plano, tanto para el comercio de la cerveza como también en calidad de puerto exportador del trigo de la zona del Báltico.

ORIGEN Y DESARROLLO DE LA LIGA HANSEÁTICA

Gracias a la adopción del cristianismo, Dinamarca, Suecia y Noruega habían salido, poco a poco, de su aislamiento. Las instituciones, la religión y las costumbres se habían ido asimilando lentamente a Occidente. Este proceso se aceleró considerablemente en el s.XII, que sería también el siglo de la urbanización: Bergen, en Noruega, se convierte en una verdadera ciudad; en Suecia, entre 1150 y 1250 surge Estocolmo, y en Dinamarca, en esas mismas fechas nacen 24 nuevas ciudades, construidas en puntos estratégicos: puentes, ríos o estrechos.

No obstante, estas ciudades, surgidas como consecuencia del comercio y la inmigración, son extrañas al resto del país que queda tierras adentro. El campesinado del interior tiene una evolución diferente: pasa de la libertad de los pioneros a una situación de dependencia casi feudal; una nobleza compuesta de grandes propietarios les abruma, acapara la mayoría de las tierras y despoja a la corona de los pocos recursos que le dejan los mercaderes de las ciudades alemanas.

La Liga, Una Difícil Unificación

Esta aristocracia, poco preocupada por las instituciones nacionales, organiza ligas o uniones de un lado a otro del mundo nórdico, creando de esta forma efímeros lazos entre los Estados.

A comienzos del s. XIV, el príncipe sueco Magnus Eriksson hereda el reino de Noruega. Dinamarca, amenazada con desaparecer, reacciona, y su rey Valdemaro Atterdag /1340-1375) consigue enderezar la situación y conquista la península de Jutlandia. Intenta, incluso, enfrentarse a las ciudades alemanas del norte, pero estas se unen contra él, con el apoyo de Suecia.

Copenhague cae y Valdemaro se ve obligado a aceptar una paz humillante, en Stralsund en el año 1370, por la que se reconocen a las ciudades confederadas numerosos privilegios, sobre todo respecto a los estrechos que separan el Báltico y el mar del Norte; esta victoria anuncia el advenimiento de una nueva potencia: La Liga Hanseática.

La Hansa, liga de las ciudades mercantiles

Ante la impotencia política del imperio germánico, numerosas ciudades alemanas habían tomado la iniciativa de unirse para defender sus intereses, como, por ejemplo, en la Liga de las ciudades wendas, en torno fundamentalmente a Lübeck y Hamburgo.

La lucha contra Dinamarca motivó una ampliación de esta unión, con la Alianza de Colonia, o Hansa 11367 que agrupaba, por primera vez, a todas las ciudades interesadas en el comercio nórdico desde el Zuiderzee holandés hasta Prusia, desde Westfalia a Sajonia. Esta alianza se consideraba a sí misma vinculada al emperador, pero, de hecho, constituía un poder político, económico y militar independiente, sin llegar por ello a ser un Estado: no disponía ni de finanzas, ni de ejército ni incluso de cancillería.

En Lübeck se reunía la única instancia regular, el Hansetago asamblea de miembros. Este parlamento dictaba ordenanzas, fijaba los contingentes militares y los impuestos para la financiación de éstos. Su poder era suficiente como para hacer respetar sus privilegios a los demás Estados y garantizar la seguridad de sus súbditos. Cualquier medio era bueno para llevar a cabo esta política, desde la intriga diplomática hasta la guerra, pasando por el bloqueo de los puertos que se mostraban reacios ante el comercio alemán.

La Liga Hanseática, que disponía de un millar de buques de alta mar, se convirtió, a finales del s.XV, en la primera potencia naval. Apoyándose en los enclaves de Novgorod, Bergen, Brujas y Londres, las cerca de 100 ciudades agrupadas en la Liga acaparaban todos los productos del norte de Europa. Este aflujo de mercancías permitió a los alemanes desarrollar todas las modalidades comerciales, desde la venta ambulante en el campo escandinavo hasta los grandes negocios que requerían créditos e inversiones de capitales en compras inmobiliarias en las ciudades hanseáticas.

Una dominación amenazada

El s. XV fue una época de grandes transformaciones, tanto para el Báltico como para el resto de Europa. Los tres reinos escandinavos que se habían declarado «unidos para siempre» en una asamblea de nobles en Kalmar (Suecia), en 1397, se enfrentaban. Suecia soportaba mal la presencia del rey danés al frente de dicha unión; en el año 1434, una insurrección nacional expulsa a las guarniciones danesas del país. No obstante, la unidad de Escandinavia fue restablecida por el rey Cristian I, que fundó la universidad de Copenhague, para limitar así la influencia del pensamiento alemán.

Esta influencia fue severamente criticada en todos los terrenos: en 1410, los caballeros de la orden teutónica fueron aplastados por los polacos en Tannenberg; el zar Iván III el Grande toma Novgorod y expulsa de allí a los mercaderes hanseáticos. A pesar de ello, la mayor fuente de preocupación para la Hansa procede de los Países Bajos, cuyos navíos penetran ya en el Báltico.

Los holandeses alientan las ansias de independencia de Dinamarca, la cual vence en el istmo de Holstein, en 1472, a los navíos de la Liga, y suprime los derechos de tránsito por los estrechos, controlando también la ruta de Lübeck a Hamburgo. Aun así, todavía no es el declive definitivo de la Hansa, aunque sí un golpe muy importante que significaría que sus ; días están contados, ante el auge de las grandes potencias que resurgen en Escandinavia.

Los mercaderes de la Hansa proporcionan a Occidente, fundamentalmente, productos brutos y materias primas procedentes del norte y del este de Europa: trigo de Prusia y de Polonia, cobre v hiendo de Suecia, arenques de Escania, salazones y madera de Noruega, píeles y cera de Rusia, madera y caballos de Polonia, etc. La Hansa adquiere una gran reputación por la calidad de su madera, que se utiliza, en Flandes y en Inglaterra, para la construcción de barcos. La ciudad de Danzig se encarga del suministro de velas v cuerdas de cáñamo, así como de los polvos necesarios para la tintura de los paños. Estos productos son intercambiados en Brujas o en Londres por paños de Flandes o Inglaterra, por la lana o estaño inglés, por vino y, sobre todo, por sal, indispensable para la conservación del pescado, que se adquiere en la región de Bourgneuf.

PARA SABER ALGO MAS…

AMPLIACIÓN: Los anseáticos también establecieron oficinas y factorías comerciales en el extranjero, en los que almacenaban sus mercancías en espera de una ocasión favorable para su venta. Las factorías más importantes fueron Brujas, Londres, Bergen (Noruega), Visby y Novgorod.

Por lo general estaban agrupadas en un barrio de la ciudad rodeado por una sólida cerca y a veces por un muro y puertas fortificadas. Los anseáticos que vivían o invernaban allí constituían una guilda (gremio) de comerciantes, independiente pero bajo la autoridad de síndicos y consejeros elegidos por ellos mismos. Por la noche las puertas permanecían herméticamente cerradas. Los anseáticos montaban la guardia en las murallas, con perros amaestrados, y a la más mínima amenaza de peligro todos los «huéspedes» acudían a defender la factoría armados de pies a cabeza y con la espada en la mano.

Lubeck mantuvo continuas relaciones con Novgorod para la compra de pieles, pellejos, miel y cera. A su vez, los alemanes exportaban a Novgorod harina de centeno, malta, cerveza y vino. El establecimiento de Novgorod fue especialmente lucrativo pero, en cambio, provocó muchas dificultades.

En Bergen, el «Puente alemán», los anseáticos compraban pescado seco y salado (alimento tanto más importante cuanto que entonces eran numerosos los días de ayuno), grasa de foca, aceite de pescado, plumas, pieles y madera para la construcción. En Londres compraban grandes cantidades de estaño y lana e importaban vino y madera de ébano. En Brujas adquirían tejidos de lana y vendían productos de su propio país, y también especias y mercancías que les llegaban de Oriente.

A fines del siglo XIV, la flota mercante anseática llegó hasta las salinas de la desembocadura del Loira, y en el siglo XV incluso se aventuró por los puertos atlánticos de España y Portugal.

Los miembros de la Liga Anseática discutían sus intereses comunes durante las jornadas anseáticas que se solían celebrar en Lubeck. En estas sesiones participaban los delegados de cierto número de ciudades. Se votaban leyes y se arbitraban litigios.

La Liga Anseática nunca dispuso de una flota militar común y, en definitiva, se puede decir que nunca declaró la guerra a nadie. Su organización fue relativamente endeble, y no se puede comparar en nada a una federación de Estados tal como hoy se concibe.

Sin embargo, las ciudades del mar Báltico entablaron una larga serie de guerras contra los reyes de los países del norte, a fin de seguir teniendo voz en el cabildo en cuanto a las relaciones comerciales con los pueblos escandinavos. También tuvieron dificultades con las ciudades holandesas, y se vieron obligadas a conceder paso franco por el Sund a los navegantes holandeses.

No obstante, los poderes dinásticos aumentaban lentamente y las grandes prerrogativas de la Liga Anseática se fueron desmoronando. Perdió muchos privilegios, y las autoridades locales cerraron sus factorías, en 1494 en Novgorod y en 1598 en Londres.

Ingleses y holandeses se convirtieron en rivales cada vez más temibles para la Liga Anseática, hasta el punto de que las factorías empezaron a declinar.

En el siglo XV, Brujas corrió la misma suerte. Entonces, los anseáticos trataron preferentemente con ciudades jóvenes en pleno desarrollo (entre otras, Amberes y Amsterdam). Cada vez fue mayor el número de ciudades que abandonaron la confederación: en 1669 sólo quedaban seis.