El Domingo Rojo en Rusia y La Revolución de 1905 Resumen



EL DOMINGO ROJO: EL MOVIMIENTO BOLCHEVIQUE Y LA REVOLUCIÓN DE 1905

En la historia contemporánea se denomina Domingo Rojo o Sangriento, a la masacre llevada a cabo por la Guardia Imperial rusa contra manifestantes (obreros, estrudiantes, familias) pacíficos. Ocurrió el  22 de enero de 1905 en San Petersburgo cuando mas de 200.000 trabajadores se congregaron a las puertas del Palacio de Invierno, residencia del zar ruso Nicolás II.  Su objetivo era el de apelar directamente al zar para reclamar un salario más alto y mejores condiciones laborales, tras el fracaso de las numerosas huelgas organizadas a finales de 1904.

ANTECEDENTES DEL SUCESO: En la primavera de 1895, Lenin fue encargado por los círculos marxistas clandestinos de Rusia, de tomar contacto en Suiza con los socialistas rusos de la emigración. Entonces conoció a Plejanov. Pasa por Berlín, donde entabla amistad con Kautsky, dirigente del movimiento revolucionario alemán. De vuelta a Rusia, negocia una alianza con los populistas, pero es detenido, a finales de 1895, y deportado a Siberia, y, dos años después, a Kuchenskoie, donde se reunirá con otros deportados políticos, en un destierro poco riguroso: Nadejda, su novia,  se traslada allí, para casarse con él.

Plejanov, Teórico Marxista

En marzo de 1898, la primera reunión del «Partido Social Demócrata» se celebra en ausencia de los principales jefes, pero aquella fundación simbólica no fue por eso menos importante: era el final de un largo trabajo de fusión de los círculos marxistas rusos, sostenido por Lenin y Martov.

A la salida del Congreso, la policía secreta del zar «Okhrana» detuvo a los nueve delegados presentes. En enero de 1900, Lenin y su mujer fueron puestos en libertad, pero, en lugar de volver a Rusia, Lenin salió para Europa, con el fin de realizar el proyecto que había meditado en Siberia: la fundación y la difusión de un periódico, Iskra (La Chispa), dedicado a formar militares, teórica y prácticamente, y en 1900 sale el primer número en Alemania.

En 1901, nace el «Partido Socialista Revolucionario». La acción revolucionaria se apoya en el medio campesino y reivindica, en primer lugar, el reparto de las tierras: Lenin sabe muy bien que tal fórmula tiene una gran fuerza. Más tarde se une otra importante pieza para el juego revoluconario, que la historia conoce como Trotski de origen judío, su verdadero nombre era León Davidovich Bronstein.

Lenín no tarda en confiarle tareas de propaganda, cada vez más importantes, especialmente como conferenciante, por su notable elocuencia. En el curso del año 1903,  Lenin organizó en Ginebra un gran Congreso socialdemócrata, en el que estuvieran representadas todas las tendencias revolucionarias.

Enseguida aparecen las diferencias, pues a Martov,  se unen Axelrod y Trotski, que se oponen a Lenin, apoyado este por Plejanov: la definición del concepto de partido está en juego. Lenin concibe el «partido» como una minoría actuante y seleccionada; para Martov, como un movimiento obrero abierto a todos; Lenin desea una organización sumamente centralizada, cuya dirección permanecería en el extranjero; Martov prefiere dos direcciones, una en Rusia —a cuya cabeza estaría toda la organización de la Iskra—, y otra en el extranjero, que sería el Órgano central.

Por la persecución policíaca el Congreso debió emigrar a  Londres, donde se reunieron todos, el Partido Social Demócrata se dividió, definitivamente, en dos grupos: Lenin, aunque sus partidarios eran menos numerosos, adoptó para él y los suyos la etiqueta de la mayoría «bolchevique» (de la palabra rusa bolcheviki, que significa mayoritarios), y Martov se convirtió en «menchevique» (o minoritario).

EL DOMINGO ROJO
Mientras los movimientos revolucionarios se enfrentan y perfeccionan tácticas y teorías, dentro de las fronteras rusas se fortalecen los efectivos obreros, como resultado de una industrialización que crecía a un ritmo asombrosamente rápido. La miseria y la indignación hacían a los obreros y a los campesinos cada vez más permeables a la propaganda revolucionaria.

Los campesinos se manifiestan y saquean las propiedades de los señores. Los obreros van a la huelga, como en Odessa, donde plantean una huelga general en 1903. El Partido Socialista Revolucionario vuelve al terrorismo: el ministro de Instrucción Pública y el del Interior son asesinados.



La «Okhrana» intenta orientar contra los industriales el descontento que se levanta contra el régimen político; el nuevo ministro del Interior, Pleve, introduce sistemáticamente, en las fábricas, organizaciones obreras dirigidas por agitadores a sueldo de la policía, como el «pope» Gapon. De acuerdo con la voluntad de Pleve, estalló la guerra ruso-japonesa., aue fue desastrosa. Leips de exaltar el nacionalismo ruso, destruyó la moral del país.

Nicolas II de Rusia

Ante el anuncio de la capitulación de Port Arthur, doscientos mil obreros de San Petersburgo, que se habían organizado en sindicato bajo la dirección de Gapon, se declararon en huelga. Gapon cazado en su propia trampa tuvo que presentar al zar una petición , en el curso de una enorme manifestación pacífica, ante el Palacio Invierno, solicitando la jornada de ocho horas, un salario mínimo de un rublo diario y una Asamblea Constituyente elegida por sufragio universal: «Si tú juras aceptar estas demandas, harás a Rusia feliz y célebre, y grabarás tu nombre en nuestros corazones…».

El Domingo Rojo

El Domingo Rojo o Sangriento en 1905

Por toda la ciudad fueron apostadas tropas para bloquear el paso de los manifestantes El zar Nicolás no se encontraba en el palacio en esos momentos; la víspera la familia imperial había abandonado el palacio advertida de los hechos que iban a producirse. Cuando la marcha intentó superar los bloqueos, el tío del zar, el gran duque Vladimir, comandante de la Guardia Imperial rusa, dio orden de abrir fuego y las tropas fusilaron a la multitud. Durante todo el día se repitieron los disparos sobre los obreros desarmados. Al término de la jornada, quedaron en las calles un millar de muertos y más de 2.000 heridos. La clase obrera ya no se dirigiría al zar con respeto, sino con odio de clase.

El domingo, 9 de enero de 1905, millares de obreros, hombres, mujeres y niños, llegados de todos los barrios de la capital, se ponen en marcha hacia el Palacio de Invierno, a la hora fijada, llevando iconos y retratos del zar. Nicolás II y su familia, aterrados, habían abandonado la ciudad la víspera. Los regimientos de la guardia imperial y los de la policía, apostados en todos los puntos estratégicos, esperan a los manifestantes.

En la barrera del Narva, lugar de reunión, las tropas disparan contra la manifestación, que avanza, dirigida por Gapon. Un tremendo pánico se apodera de la multitud ante los nutridos disparos, que nadie, en absoluto, esperaba.

EN 1903 el POPE (clérigo ortodoxo) Gueorgui Gapon creó la Asamblea de Trabajadores Rusos de Talleres y Fábricas que actuaba con el beneplácito de la policía. Él mismo organizó la marcha del 9 de enero y redactó la petición destinada al zar. Tras la matanza del Domingo Rojo, el pope defendió la revolución.

REVOLUCIÓN DE 1905
Aquella criminal carnicería fue la señal para la revolución. Huelgas y saqueos se multiplicaron. La derrota de la flota rusa en las islas Tchushima (15 de mayo), el ejército destrozado y el Japón victorioso precipitan los acontecimientos en el interior.

En junio, los marineros del acorazado «Potemkin» se amotinan en la rada de Odessa y llegan al puerto de Constanza, en Rumania, donde son internados. Es la primera sublevación militar contra el régimen zarista. El 6 de agosto, Nicolás II, influido por Witte, anuncia la creación de una Asamblea Consultiva, la ¿urna del Estado, elegida por sufragio censitario. Pero se reclama un parlamento, y la agitación crece como una riada.

En Moscú, se forma el partido Constitucional-Demócrata, más conocido en la forma abreviada de partido «Cadete». Reúne a la «élite» de los liberales, como el historiador Miliukov, Dolgoruki y Nabokov, partidarios de un sistema parlamentario de tipo inglés. Cuando estallan las huelgas de octubre, las apoyan para conseguir la Constitución prometida por el zar.

En efecto, Moscú da la señal para el movimiento de octubre, con la huelga de los tipógrafos, que organizan un «Soviet» o consejo de diputados tipógrafos. Trotski, llegado a San Petersburgo, generaliza allí el soviet: delegados obreros —uno por cada 500— son elegidos y enviados al consejo central o Soviet, mientras las huelgas se extienden a todos los sectores del mundo del trabajo.



Así, los obreros se aseguran una dirección permanente que coordina y sostiene sus acciones: armas, víveres, boletines impresos, consignas y manifestaciones son controladas por el Soviet. Esta primera experiencia del «Soviet», debido a Trotski y concebida como preludio de un gobierno proletario, no será duradera, pero se reanudará, espontáneamente, en 1917, y será el origen de la Unión Soviética.

La huelga general paraliza la vida del país, y Nicolás II cede y promete explícitamente, en el manifiesto del 17 de octubre de 1905, las libertades ciudadanas y las instituciones parlamentarias que se le reclaman. Es la primera victoria obrera rusa. Pero la tensión no decae: entre los marinos, estallan nuevos motines militares en Krondstadt y en Sebastopol, y se declaran numerosas huelgas, mientras van formándose nuevos soviets como el de San Petersburgo, en Moscú, Kiev, Odessa, Samara, Rostov y Bakú.

La huelga, que había cesado al día siguiente del manifiesto, se reanuda en San Petersburgo, pero el movimiento revolucionario carece de cohesión. De vuelta en Rusia, Lenin aprueba la acción de Trotski, pero sigue en la sombra. El proletariado está agotado por los largos meses de huelga. El ejército, salvo algunos sectores de la Marina, continúa fiel al régimen. Los «cadetes» han retirado su apoyo a la huelga y al Soviet, considerándose satisfechos.

El gobierno recobra su serenidad: Moscú, sublevada, es reconquistada por el ejército. Los miembros del Soviet de San Petersburgo —entre ellos, Trotski— son detenidos y deportados a Siberia. Las revueltas campesinas, que estallan demasiado tarde, son aplastadas militarmente, y las aldeas, incendiadas por expediciones de castigo. A finales de 1906, el movimiento revolucionario está yugulado, pero la represión ha sido terrible y sangrienta: miles de personas han sido fusiladas o muertas a culatazos, e incluso torturadas hasta morir.

EL FRACASO DE LAS «DUMAS»
En cuanto al parlamentarismo ruso, instaurado por el manifiesto de 17 de octubre, se fue reduciendo. Las «leyes fundamentales» promulgadas en abril de 1906, el día de la reunión de la primera duma del imperio, fueron muy restrictivas. El zar conservaba el título de autócrata y todos los poderes en materia de defensa nacional y de diplomacia; en caso de urgencia, tenía derecho a promulgar ukases con fuerza de ley. Una Cámara Alta, el antiguo Consejo del Imperio, coexistía con la duma o Cámara Baja y podía oponerse a los proyectos de ley salidos de la duma. Elegida por sufragio restringido, la primera duma fue considerada demasiado progresista: el partido Constitucional-Demócrata  estaba  ampliamente  representado en ella. Dos meses y medio después, era disuelta.

Estallan algunos conflictos, pero sin éxito, porque los bolcheviques, a iniciativa del georgiano Stalin, habían decidido el «boicot» sistemático de la duma, a pesar de Lenin, y la habían desprestigiado ante el pueblo. El primer ministro,  decidido a ganar las elecciones, contaba con ganar para el régimen a los campesinos, multiplicando la propiedad entre ellos, a los que eximió de la obligación de ser miembros del municipio rural.

Al mismo tiempo, favoreció a la burguesía mediante una audaz política de industrialización y de comercialización. Sin embargo, la segunda duma fue más liberal que la primera: la oposición socialdemócrata y social-revolucionaria apoyó a los «cadetes». La Asamblea se disolvió, poco más de tres meses después.

CREACIÓN DEL PARTIDO BOLCHEVIQUE
La tercera duma se mostró, algo mas dócil, gracias a la nueva ley electoral. Pero, en 1906, en Estocolmo, Lenin consiguió la reunificación de bolcheviques y mencheviques. Al año siguiente, en el Congreso de Londres (abril-mayo de 1907), Lenin triunfó: se nombró el nuevo Comité Central, con mayoría bolchevique.

Muchos de los delegados presentes en aquel Congreso serían en el futuro dirigentes de la Rusia soviética: José Dyugachvili, llamado Stalin, Zinoviev, Rykov, Vorochilov, Kamenev y muchos otros. Máximo Gorki, cuyos libros eran traducidos y leídos en el mundo entero, estuvo presente también.

La política de Stolypin (primer ministro) habría podido ser fatal para el partido socialdemócrata —como Lenin temía, en 1907, a pesar de su triunfo en Londres—, pero fue asesinado en 1911, por un agente que hacía el doble juego en la «Okhrana», antes de ver coronados sus esfuerzos para la consolidación de una clase campesina propietaria y de una burguesía capitalista, únicas capaces de salvar el régimen.



Nicolás II, por otra parte, no había puesto en él su confianza, ni había comprendido nada de aquella política. Tras la muerte de Stolypin, la agitación revolucionaria se reanuda, estallan muchas huelgas, y, en 1912, la huelga en las minas de la «Lena Goldfields», en Siberia, fue cruelmente reprimida.

Las elecciones a la cuarta duma fueron desfavorables al gobierno, a pesar de las enormes presiones que ejerció.

Entre 1912 y 1913, la preparación del primer conflicto mundial, al desarrollar la industria de armamento en San Petersburgo, favoreció el aumento numérico del proletariado en la capital y facilitó la expansión de la propaganda revolucionaria.

En vísperas de la guerra, la situación interior rusa era extremadamente confusa e inestable. Al entrar en el conflicto, el régimen zarista jugó su última carta. Como en 1904, su existencia depende, otra vez, de la victoria o de la derrota.

elogios importantes para la mujer

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IX La Gran Aventura del Hombre
Civilizaciones de Occidente Tomo B Jackson Spielvogel

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/estrella1_bullet.png

ocio total

juegos siete diferencias

noparece

fotos

creencias

anticonceptivos

mujeres

actitudes

actitudes


puzzles


------------- 000 -----------

imagen-index

------------- 000 -----------