Desastres Naturales

Los Desastres Naturales Causas Consecuencias y Caracteristicas

Los Desastres Naturales: Causas Consecuencias y Caracteristicas

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1-Los Desastres Naturales: Clasificación Causas y Consecuencias

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2-Las Fuerzas del Interior de la Tierra –

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3-Desastres por Causas Metereológicas –

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4-Los Fenómenos del Niño y la Niña –

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5-Las Nuevas Tecnologías Para Detectar Desastres Naturales

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6-La Lucha Ecológica –

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7-La Cultura de la Prevención –

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8-Los Informes Metereológicos –

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1-LOS DESASTRES NATURALES: Cuando la Tierra se estremece de abajo hacia arriba y se produce un terremoto, murallas, techos, torres de edificios y balcones caen en pocos segundos.

La gente se refugia en huertas y descampados, pero muchos quedan atrapados debajo de pesados escombros.

Conocer mas en profundidad las causas que originan estos fenómenos naturales, totalmente impredecibles, que comprometen al hombre en toda su vida personal y social, es tarea de grandes corporaciones estatales y privadas de científicos que estudian todos es fenómenos para intentar predecirlos y evitar riesgos humanos.

Desastres Naturales

A diferencia de las tormentas y las erupciones volcánicas, los terremotos son difíciles de vaticinar y se desatan en segundos, sin dar oportunidad de huir, sembrando destrucción y muerte, obligando a millones de personas a abandonar sus hogares.

A lo largo de la historia, la Tierra se ha visto agitada por terremotos de mayor o menor violencia que han causado importantes daños. Uno de los más famosos es el que sacudió en 1906 la ciudad de San Francisco, que alcanzó 7,8 grados en la escala de Richter.

La sacudida de la tierra dejó cerca de 3.000 muertos. El terremoto fue tan fuerte que se sintió en el estado de Oregón, al norte, y en Los Ángeles, al sur de California.

En los casos en que el fuego no puede controlarse rápidamente, el resultado es aún más devastador. Son esos momentos en los que se comprueba cuan frágil es nuestra vida y cuan expuestos estamos ante la naturaleza.

Otro efecto que acompaña a los terremotos suelen ser los tsunamis, u olas sísmicas. En el océano abierto estas olas pueden pasar inadvertidas.

Pero cuando los tsunamis llegan a tierra se vuelven fuerzas increíblemente destructivas y generan olas de decenas de metros de altura que arrasan con todo, desde casas y automóviles hasta edificios.

Estas olas, que se expanden por el océano a la velocidad de un avión, cuando llegan a la costa pueden ser más destructivas que los mismos terremotos.

La naturaleza ha dado sobradas muestras de su gran poder, y cuando se produce un desastre natural nos recuerda su presencia.

La vida del hombre, desde los tiempos más remotos, ha experimentado inundaciones, la fuerza de los huracanes, la violencia de las erupciones volcánicas y de los terremotos, etc.; año tras año, los desastres naturales traen como consecuencia un mayor número de pérdidas humanas y materiales.

Las causas de este aumento en las pérdidas están relacionadas con el mayor número de población, la creciente urbanización, el tipo de actividades económicas, el asentamiento de la población en lugares de riesgo, etc.

El daño producido por una catástrofe natural a menudo resulta de una peligrosa combinación entre las fuerzas de la naturaleza y la actividad del hombre; por ejemplo, la deforestación aumenta la frecuencia y la magnitud de las inundaciones.

Es evidente que el impacto ele las catástrofes no sería tan devastador si los hombres fueran más prudentes y previsores.

Existen muchas medidas que podrían adoptarse y que. sin embargo, son ignoradas. Sólo se puede estar prevenido y preparado para enfrentar una catástrofe cuando se tiene un buen conocimiento del fenómeno que la origina y los riesgos que se corren.

Es por ello que cada vez con más frecuencia se escucha la práctica de la llamada «cultura de prevención».

Es preciso conocer la difusión geográfica, la frecuencia, la intensidad de los fenómenos que pueden dar lugar a un desastre natural. De esta forma, las pérdidas humanas y materiales disminuirían considerablemente.

En 1991 la comunidad de treinta mil personas que vivía al pie del monte Pinatubo, en Filipinas, pudo ser advertida a tiempo para evacuar el poblado antes de la erupción del volcán, de tal manera que no se registraron víctimas.

El trabajo de prevención es arduo, pero mucho más barato y grato que las operaciones de socorro y reconstrucción.

De todas formas, el presupuesto mundial destinado a las catástrofes es absorbido en un 96% por las tareas de salvataje y reconstrucción, y sólo un 4% se destina a la prevención.

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Los Desastres Naturales

Feroces vientos, nubes de gran tamaño e intensas tormentas se unen para avanzar por el océano y alcanzar tierra firme, arrasando con todo a su paso: árboles, viviendas, rutas, autos, puentes y, en el peor de los casos, víctimas fatales. Éstas son sólo algunas de las consecuencias que tornados y huracanes generan. En el mundo hay registros de huracanes que, en poco tiempo, producen una devastación similar a la de un terremoto o a la de una bomba atómica. Esta página aborda información acerca de estos fenómenos naturales y, también, sobre cuál es el tipo de protección que debe tener una comunidad expuesta a estos desastres.

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Riesgos Para La Alimentación Mundial por el deterioro del suelo. El conjunto de cambios en la atmósfera ha producido un fenómeno que llamamos cambio climático, generador de grandes inclemencias y tragedias, que llamamos desastres naturales, que es impulsado fundamentalmente por el aumento de determinados gases (dióxido de carbono y metano, entre otros) en la atmósfera.

CLASIFICACIÓN DE LOS DESASTRES NATURALES

Atmosféricos: Huracanes (ciclones o tifones), tornados,tormentas eléctricas, olas de frío polar, olas de calor, sequías, tempestad de granizo, exceso de precipitaciones

Hidrológicos: inundaciones fluviales, inundaciones costeras, lagos venenosos, salinización, ,erosión y sedimentación, tempestades y marejadas, aluviones.

Sísmicos:  Ruptura de fallas, sacudimiento del terreno, tsunamis, terremotos, maremotos.

Volcánicos:  Gases, ceniza, tapilli, flujos de lava, flujos de lodo, proyectiles

Otros fenómenos geológico-hidrológicos: Avalanchas por derrumbes, suelos expansivos, deslizamiento de tierras, caída de rocas, deslizamientos submarinos, hundimientos

Biológicos: (animal y vegetal) Plagas, pestes, pandemias, etc.

Hidrológico-atmosféricos: Fenómenos ENOS – El Niño

Hidrológico-biológicos: Marea roja

Fenómenos del espacio cósmico o ultraterrestre: Meteoritos y meteoroides faltamente improbables pero no imposibles)

CAUSAS: La inquieta actividad humana:

La Tierra es un sistema complejo en el cual están conectados e interrelacionados distintos fenómenos que, de una u otra manera, se encuentran en cierto equilibrio.

El clima de la Tierra es el resultado de una compleja serie de interrelaciones que incluyen la incidencia de la radiación del sol, la composición de la atmósfera, las grandes masas de agua que se encuentran en los océanos, casquetes polares y glaciares, y la vegetación, entre otros.

Los cambios producidos en cualquiera de estos componentes suelen tener efectos sobre los demás y, dependiendo de la envergadura de estos cambios, pueden afectar el equilibrio de todo el sistema global.

Desde la Revolución Industrial, la actividad humana sobre la tierra ha ido introduciendo fuertes modificaciones en varios de estos componentes clave del sistema: la liberación a la atmósfera de grandes cantidades de gases que alteran su composición original, los cambios en el uso del suelo como la deforestación, que producen también la emisión a la atmósfera del carbono retenido en los tejidos vegetales, o cambios en el ciclo del agua a nivel local.

El conjunto de estos cambios ha producido el fenómeno que conocemos hoy como cambio climático,generador de grandes inclemencias y tragedias, que llamamos desastres naturales, que es impulsado fundamentalmente por el aumento de determinados gases (dióxido de carbono y metano, entre otros) en la atmósfera.

Veamos cómo se produce el calentamiento: la vida en la Tierra depende de la energía del sol.

Aproximadamente el 30% de los rayos solares que llegan a la Tierra son reflejados por la atmósfera; el resto llega a la superficie del planeta, proporcionando la energía necesaria para que se produzca la vida.

Posteriormente son reenviados hacia el espacio en forma de radiación infrarroja.

Esta radiación es en parte frenada por gases de efecto invernadero que atenúan su salida al espacio.

Aun cuando éstos componen sólo aproximadamente el 1% de la atmósfera, retienen suficiente calor como para regular el clima manteniendo una capa de aire caliente en ella.

Sin estos gases, el planeta sería unos 30 grados centígrados más frío y no habría vida en la Tierra tal como la conocemos.

Se calcula que la temperatura media global ha aumentado aproximadamente un poco menos de un grado centígrado (0,74°C) desde los orígenes de la Revolución Industrial.

30.000, fue el número de muertos en Venezuela por las lluvias de 1999, las peores en 100 años. Ocasionadas por deforestación y desertificación , superaron records anteriores en un 400%.

Ver: El Calentamiento Global

Ver: Efecto Invernadero

ALGUNOS EJEMPLOS DE LAS CONSECUENCIAS DEL CALENTAMIENTO GLOBAL:

EL IMPACTO EN CADA REGIÓN: El estudio del clima y de sus efectos sobre el planeta es uno de los más complejos, ya que entran en juego innumerables variables dinámicas.

Por eso, más allá de los efectos que el calentamiento climático pue vel general, los investigadores intentan determinar cómo impactará en cada región especific evenir desastres o para aprovechar potenciales efectos beneficiosos.

PRIMEROS SIGNOS
Algunas de las más prestigiosas organizaciones ambientalistas y organismos internacionales crearon el mapa «Calentamiento global: primeros signos de alerta», que constituye una importante advertencia sobre lo que podría ocurrir durante los próximos años.

√ Las mediciones indican una suba de 0,17° G en la temperatura de las aguas que rodean la Antártida. Además, las barreras de hielos Larsen están terminando de desintegrarse luego de cientos de años de estabilidad.

En el Parque Nacional de los Glaciares, Montana (EE.UU.), los glaciares se están derritiendo. Si continúa el actual ritmo de retroceso, debido al calentamiento climático, para 2070 no quedará ni uno.

33 %, se retrajo la población del pingüino adelia (Pygoscelis adeíiae) en la Antártida por la pérdida de hielo en los últimos 25 años.

Las temperaturas en Europa crecieron 0,8° C en el último siglo. En muchos sitios se batieron récords de calor o de días de mínimas muy altas.

En Tajikistán se registraron los niveles más bajos de lluvias en 75 años y, por la sequía, se perdió la mitad de la producción agrícola en 2001.

En Siberia, el invierno congela el agua y el suelo 11 días más tarde, en comparación con el siglo XX. Los deshielos de primavera se adelantan 5 días.

En las islas Seychelles los corales pueden extinguirse debido al ascenso de la temperatura del mar.

Debido a las inundaciones y la subida del nivel del mar, Bangladesh perdió algunas áreas bajo las aguas. Kiribati, Vanuatu, Samoa y Maldivas podrían ser los primeros países-islas en desaparecer bajo las aguas.

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3-Desastres por Causas Metereológicas –

LA METEOROLOGÍA: (del griego meteoros, «que está en lo alto del aire» y logos, «discursos»), es aquella parte de la geofísica que estudia los fenómenos físicos de la troposfera, o sea de aquella parte de la atmósfera que está en contacto directo con la corteza terrestre.

Uno de los elementos de importancia fundamental para las variaciones atmosféricas consiste en el desplazamiento, tanto vertical como horizontal, de grandes masas de aire, en un permanente dinamismo originado por los cambios de temperatura y de humedad (vapor acuoso).

Como no todos los puntos de la superficie de la Tierra tienen la misma temperatura, continuamente se forman diferencias de presión, con desplazamientos de masas de aire, más o menos imponentes y veloces, entre las zonas de presión mayor y las de presión menor.

Estos desplazamientos toman el nombre de vientos y obedecen en general a determinadas leyes de formación, que pueden ser estudiadas y conocidas y, por tanto, utilizadas para formular previsiones meteorológicas

DESASTRES POR CAUSAS METEOROLÓGICAS

El comportamiento de la troposfera, bajo ciertas circunstancias, alcanza condiciones extremas. Esto puede materializarse en distintos desastres naturales: inundaciones debido al exceso de precipitaciones, sequías debido a la falta de lluvias de manera irregular (coincidiendo en algunas ocasiones con olas de calor).

En otros casos, las olas de frío llegan a causar nevadas extraordinarias, heladas tardías y pérdidas económicas, especialmente en el sector agrícola. Las granizadas, por su parte, forman parte de los desastres por causas meteorológicas.

Todos estos fenómenos impactan de manera considerable sobre la economía de los países, las nevadas bloquean los caminos, principalmente en las zonas montañosas ubicadas a una altura considerable, como los Alpes y los Andes argentino-chilenos, causan la mortandad de animales que mueren de frío y de hambre, al quedar cubiertas las pasturas por la nieve.

Esto último afecta sobre todo a los países en desarrollo, ya que no se practica la cría de galpón.

Las inundaciones: Las catástrofes naturales más frecuentes son las inundaciones. Éstas se originan por lluvias torrenciales o por deshielos. Producen una serie deconsecuencias como la perturbación de la economía de la región (sobre todo si es agrícola porque, cuando el agua se retira, arrastra la capa fértil del suelo. Otra consecuencia es la contaminación de los suelos y las napas freáticas, poniendo a la población en riesgo de epidemias.

En 1996, se produjo una de las inundaciones más recordadas por los daños que causó en Florencia (Italia). Debido a lluvias torrenciales el río Arno, que la atraviesa, aumentó su caudal y su velocidad (alrededor de 130 km/h), salió de su cauce e inundó gran parte de Florencia.

En esta inundación no sólo hubo que lamentar las personas que quedaron sin techo y otros daños económicos, sino también las pérdidas que sufrió la cultura, pues las aguas y el barro entraron a los museos y dañaron más de un millón de cuadros y otros objetos de arte

Otro desastre meteorológico es el aluvión de barro. Se produce cuando las lluvias se tornan torrenciales y caen en áreas con pendientes pronunciadas, destruyendo todo a su paso.

Ello es lo que ocurre en el litoral brasileño, donde los aluviones que descienden de los morros suelen arrasar las villas de emergencia (favelas)

En nuestro país, la inundación de mayo de 1998 fue considerada la mayor catástrofe de este tipo del siglo XX.

Afectó a un tercio de las provincias argentinas situadas a orillas de los ríos Paraná y Paraguay.

Las ciudades de Resistencia (Chaco) y Goya (Corrientes) fueron las más afectadas. La inundación de 1999 afectó una de las zonas agrícolas más productivas del país, comprendida por el noroeste de Buenos Aires, nordeste de La Pampa y el sur de Córdoba.

Así también, en abril del año 2003 la provincia de Santa Fe se vio sumergida en lo que se denominó crisis hídrica. Esta inundación fue provocada por el desborde del río Salado que afectó de manera rotunda las actividades y provocó perdidas considerables.

El riesgo mayor lo padeció la ciudad de Santa Fe que llegó a tener casi el 70% de su área de ocupación inundada. Incluso, en el año 2007, a causa de precipitaciones torrenciales, la ciudad de Santa Fe también se vio expuesta a inundaciones considerables que afectaron nuevamente las actividades y causo perdidas materiales.

Estos fenómenos climáticos deben observarse en el contexto del recalentamiento global, producto de la contaminación del planeta por más de un siglo.

Las sequías: Como primera cuestión, es necesario distinguir aridez de sequía. La aridez es una condición permanente y las sociedades que viven en los desiertos se han adaptado a ella, realizando las obras necesarias para suplir la falta de agua. Por el contrario, la sequía es un fenómeno circunstancial o esporádico que provoca un desastre.

A diferencia de los demás fenómenos naturales, las sequías suelen ser prolongadas y de mayor alcance, por lo que el daño ocasionado a largo plazo es mayor. Las consecuencias alcanzan a todos los aspectos de la vida.

Se pueden destacar:

• falta de agua potable, por la disminución del caudal de ríos y arroyos y el agotamiento de las napas freáticas;

• hacinamiento en las ciudades: éxodo rural a causa de la muerte del ganado por sed y hambre por falta de pasturas. Además, el viento provoca la voladura de los suelos arrastrando su capa fértil;

• crisis económica, el ganado adelgaza por falta de pasturas y baja su precio en el mercado. Además, su debilidad lo hace más vulnerable a las epidemias. También se elevan los precios de los alimentos al perderse las cosechas;

• aumenta la frecuencia de incendios, al elevarse la temperatura y la aridez.

Una de las sequías más importante se registró en El Sahel (África) entre 1969 y 1973. Afectó al sur del desierto del Sahara y produjo un aumento de su superficie (en Mauritania, Senegal, Malí, Burquina Faso y Chad).

Además, murieron más de 200.000 personas de hambre y la mayor parte de los campesinos tuvieron que emigrar por las pérdidas de las cosechas y la muerte del ganado.

Los Tornados y los Huracanes

Se pueden distinguir dos tipos de vientos fuertes: el tomado y el huracán.

Por un lado, los tornados son tormentas que pueden alcanzan una velocidad de hasta 500 km/hora. Se desplazan sobre los continentes entre los 200 y 500 de latitud en ambos hemisferios, formando una veloz corriente ascendente de aproximadamente 250 m de diámetro. Si los mismos se producen sobre las aguas marinas, se llaman trombas y representan un serio peligro para la navegación.

En este sentido, entre los tornados más recientes se destaca el que se produjo en EEUU en mayo de 1999. Consistió en una serie de 59 tornados, que, uno detrás de otro, devastaron inmensas áreas de la planicie central, ocasionando la perdida de viviendas a miles de familias.

El tornado más fuerte alcanzó un diámetro de un kilómetro, y una velocidad superior a los 200 km/hora.

Por otro lado, el huracán tiene distintos nombres según la región: se lo llama ciclón tropical en el Caribe, tifón en el Índico y mar de Japón, baguío en Filipinas y willy-willy en Australia.

Los huracanes son violentas perturbaciones que se producen en la troposfera. Se originan por una baja presión atmosférica (de hasta 900 hPa) y giran en forma de espiral alrededor de su centro (ojo del huracán). Por lo general, son acompañados de vientos de hasta 300 km/h, por trombas de agua (hasta 2.000 litros por m² en un día), embravecimiento del mar y tormentas eléctricas.

Los huracanes se desplazan hacia el oeste, girando luego hacia el norte o hacia el sur cuando penetra en los continentes.

Se originan sobre los océanos, entre los 50° y 20° de latitud, cuando la temperatura de las aguas oceánicas es de 270°C o aún mayor. Los vientos que alcanzan velocidades de 200 km/hora rotan en círculos de 500 a 1.800 km. de diámetro, durante varios días o incluso semanas.

Hay que considerar que al llegar al continente produce inmensos oleajes que se abaten sobre las costas, provocando efectos destructivos. Si bien la velocidad del viento aminora a medida que llega a tierra firme, las lluvias que se originan pueden causar inundaciones.

Un huracán muy devastador fue el Mitch, en 1998. A su paso por Centroamérica dejó alrededor de 30.000 muertos y desaparecidos, y cuantiosas pérdidas económicas, ya que destruyó viviendas, puentes, caminos y gran parte de las plantaciones de café y plátanos.

Hay que considerar también el grado en que estas sociedades se ven afectadas por esta clase de fenómenos. Por lo general en Centroamérica los países son monoproductores (es decir centran su actividad productiva en un sólo producto que es primario).

Cuando estos fenómenos climáticos provocan daños severos se produce lo que a nivel internacional se denomina “catástrofe humanitaria”. Ante ello, los organismos internacionales como la ONU (Organización Mundial de las Naciones Unidas) se movilizan de inmediato, como así también los países vecinos y los desarrollados, para proporcionar ayuda.

Los desastres se presentan con más asiduidad en los países periféricos. De todos modos, los países desarrollados se encuentran siempre involucrados, porque son los responsables de otorgar créditos a los gobiernos damnificados, para que puedan reconstruir la infraestructura mínima para la población y reactivar su aparato productivo.

Ciclones y anticiclones

Ya se ha visto anteriormente que la temperatura disminuye regularmente a medida que se asciende en el espacio.

Pero debido a los múltiples y muy variados factores que influyen en la temperatura del aire, suele ocurrir que a una misma altura se registran temperaturas y presiones distintas.

Las isóbaras, como ya se ha dicho, son las líneas que unen todos aquellos puntos que en un intervalo de tiempo dado tienen igual presión (media), y son por ello mismo muy distintas no sólo de las isotermas (líneas de igual temperatura), sino también de las curvas de nivel que unen todos los puntos de igual altitud.

De ordinario, suele suceder que las isóbaras tienden a asumir una forma cerrada, determinando así un área o zona, dentro de la cual el valor de las presiones se manifiesta de dos modos muy característicos: presión atmosférica que disminuye hacia el centro de la zona, o presión atmosférica que aumenta.

En el primer caso, el área considerada toma el nombre de zona ciclónica; en el segundo recibe, por el contrario, el nombre de zona anticiclónica.

La zona ciclónica es un área sobre la cual la presión atmosférica es máxima en los bordes y mínima en el centro; dicha zona el índice de variaciones meteorológicas más o menos intensas y, en general, es muy inestable, con tendencia a desplazarse incluso con mucha rapidez a zonas distintas de las de formación.

En cambie la zona anticiclónica es un área sobre la cual la presión atmosférica es mínima en los bordes y máxima en el centro; es mucho más estable que la zona ciclónica, desarrolla una influencia más duradera y es indicio de condiciones meteorológicas más fijas.

Cuidadosas mediciones han permitido determinar que las zonas ciclónicas y anticiclónicas están sujetas a un movimiento general en sentido contrario a los dos hemisferios.

En el hemisferio boreal, las masas de aire de los ciclones se desplazan desde la periferia hacia el centro en sentido contrario al de las agujas del reloj, llamado también antihorario, mientras que las masas de aire de los anticiclones se desplazar. desde el centro hacia la periferia en sentido horario.

Estos movimientos, con sus respectivos .sentidos de rotación resultan evidentemente influidos por el movimiento rotatorio de la Tierra que gira alrededor de su eje de Oeste a Este; lo mismo ocurre con las corrientes marinas, en las cuales las masas de agua en movimiento se desplazar, también en sentido contrario en los dos hemisferios.

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6-LA LUCHA ECOLOGICA

La lucha ecológica es la lucha por nuestra supervivencia como especie. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales fue uno de los primeros movimientos internacionales que se formó con este fin. Surgió en Francia, en 1948, con el auspicio de la UNESCO.

En el último cuarto de siglo, la cooperación internacional sobre medio ambiente se ha convertido en un tema primordial tanto para las Naciones Unidas, como para los organismos gubernamentales y no gubernamentales.

Se han firmado declaraciones, convenios y tratados sobre problemáticas ambientales con resultados dispares, y se han creado organismos internacionales.

Las ONO han desarrollado una importante labor. Entre ellas, se destaca la organización ambientalista más grande del mundo, Greenpeace (Paz y Verdor) fundada en 1971, en Canadá.

Se extendió a los cinco continentes y hoy cuenta con más de cuatro millones de socios en el planeta. Tienen presencia en todos los lugares donde se agrede a la naturaleza.

Por ejemplo, con sus lanchas neumáticas, muchas veces en arriesgadas acciones, sus miembros se interponen entre las ballenas y los lanza-arpones de los barcos balleneros.

También encabezan protestas contra el arrojo de desechos tóxicos a las aguas o a la atmósfera. Además, apoyan la formación de organizaciones locales para este fin.

Algunos movimientos ecologistas se transformaron con los años en partidos políticos. Es el caso del Partido Verde, en la República Federal Alemana, que desde 1980 participa en las elecciones y tiene representantes en el parlamento federal.

Desde entonces, ellos son la cabeza visible del ecologismo práctico y de la acción concreta.

El 5 de junio de 1990 se estableció el Día de la Tierra. Durante aquella jornada, cientos de organizaciones ecopacifistas de todo el globo se pusieron de acuerdo para lanzar un grito desesperado: detener la destrucción del planeta.

En junio de 1992, se celebró la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo, conocida como Eco ‘92 o la Cumbre de Río (se celebró en Río de Janeiro, Brasil).

Fue la reunión más importante de todos los tiempos pues concurrieron representantes de 178 países, de los cuales la mayor parte eran jefes de Estado, y asistieron integrantes de 2.500 ONU.

En la reunión los delegados aprobaron tres documentos:

• la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, que es un resumen de principios ecológicos;

• el Programa o Agenda 21, que es un plan integral para dirigir Las acciones nacionales e internacionales ha

• la Declaración de Bosques, que consta de quince principios para la gestión sostenible de los bosques y regula el comercio de la madera, aunque no establece límites para frenar la deforestación.

Además, se firmaron dos tratados internacionales: el Convenio sobre la Diversidad Biológica  y el Convenio sobre el Cambio Climático

Con posterioridad a la Cumbre de Río hubo otras reuniones para seguir avanzando en estos temas, como la Cumbre sobre el Cambio Climático, en 1997, en Kioto (Japón).

A pesar de todo lo que se hizo hasta hoy, este proceso de cambio de actitud frente a la naturaleza recién comienza.

Falta recorrer un largo camino, no sólo para que las sociedades tomen conciencia y modifiquen su forma de relacionarse con la naturaleza, sino también porque llevará mucho tiempo recuperarla.

El destacado biólogo francés Jacques Cousteau afirmaba que “somos pasajeros sin nacionalidad de una nave llamada Tierra, cuyo futuro está en peligro”.

Vivir en un medio ambiente sano es un derecho humano. La Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, reunida en Estocolmo en junio de 1972 expresa la convicción común de que “el hombre tiene el derecho fundamental a la libertad, la igualdad y el disfrute de condiciones de vida adecuadas en un medio de calidad tal que le permita llevar una vida digna y gozar de bienestar, y tiene la solemne obligación de proteger y mejorar el medio para las generaciones presentes y futuras”.

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7-LA CULTURA DE LA PREVENCIÓN

En realidad, impedir que estos fenómenos extremos de la naturaleza ocurran es imposible, por eso las sociedades deben crear recursos e instrumentos para limitar sus efectos.

Es necesario crear una cultura de la prevención, donde la tarea de los medios de comunicación y los docentes son piezas fundamentales, ya que actúan como multiplicadores de la información; esto es, son comunicadores sociales.

Teniendo en cuenta lo anterior, el 90% de las defunciones provocadas por los movimientos sísmicos podrían evitarse. Sin embargo, alrededor de la mitad de los países más vulnerables a los desastres no cuenta con una planificación adecuada para enfrentarlos.

Ahora bien, ni la planificación, ni su aplicación o su resultado es igual en todos los espacios geográficos del mundo, porque dependen de factores políticos, culturales y, sobre todo, del nivel de desarrollo socio-económico del país.

De esta manera, no produce el mismo tipo de daño un sismo, huracán o tornado en Estados Unidos que en Bangladesh o la India.

Con respecto a las pérdidas económicas, son de mayor volumen en Estados Unidos pues las autopistas, viviendas, etcétera, tienen mayor valor.

Pero el número de víctimas fatales es mayor en los países en desarrollo por su escasa infraestructura para proteger a la población y sus bienes.

En este sentido, prevenir los riesgos es crucial y, aunque requiera un costo más elevado en el presupuesto de planificación, este resulta ínfimo frente a los daños y gastos ocasionados si no se llevan a cabo.

Por eso, aunque la prevención debería insumir los mayores esfuerzos físicos y monetarios, no es así en casi todos los países del mundo, ya que el presupuesto más elevado está destinado a la reconstrucción.

En la década de 1950, en 11 tifones e inundaciones importantes fallecieron alrededor de 13.000 personas y más de un millón de hogares resultaron destruidos o anegados.

En cambio, cuando en junio de 1964, Nigata, en Japón, sufrió el mayor terremoto ocurrido en 40 años, aunque fueron afectadas más de 150.000 personas y la mitad de la ciudad quedó inundada, sólo 11 personas resultaron muertas y unas 120 heridas.

Esto se debió a que la respuesta de la comunidad ante el desastre fue eficaz, porque Japón había implementado planes de información pública sobre las acciones a seguir ante la presencia de un desastre natural.

El ejemplo anterior deja claro que la planificación debe tener en cuenta todas las actividades de prevención y mitigación de un desastre, e incluir a todos los actores sociales: economistas, sociólogos, políticos, geólogos, meteorólogos, asociaciones gubernamentales y no gubernamentales, etcétera.

Los principales aspectos a tener en cuenta son:

• investigación del fenómeno para evaluar su intensidad y frecuencia con el fin de confeccionar y difundir el mapa con las zonas de riesgos. De esta manera, todos los que habitan dicho espacio tuviesen conocimiento de los peligros a los que están expuestos y cómo deben actuar en caso de catástrofes;

• aplicación del conocimiento científico y la tecnología para la prevención de los desastres y su mitigación. Incluyendo la transferencia de experiencias y un mayor acceso a los datos relevantes (por ejemplo, el seguimiento satelital que se hace de la falla de San Andrés, en California);

• toma de medidas preventivas (normas de seguridad para el asentamiento de la población, edificaciones de baja altura que resistan ciclones y huracanes o movimientos sísmicos de magnitud). Las nuevas construcciones en las zonas sísmicas se realizan con técnicas sismorresistentes, sus cimientos están apoyados en materiales aislantes de las vibraciones del suelo;

• previsión de los riesgos secundarios; por ejemplo, inundaciones causadas por la fractura de un embalse como consecuencia de un sismo;

• los medios de comunicación son muy importantes tanto para el alerta (sirenas, luces, etcétera.) como para la difusión (radio, televisión, Internet) de la información para organizar a la comunidad en el momento o reorganizarla después del desastre. Los sistemas de alarma instalados en los países caribeños han reducido el número de víctimas durante la estación de los huracanes.

¿Es posible manejar las amenazas?

Aunque el hombre no puede evitar —al menos por ahora— la ocurrencia de sismos, erupciones volcánicas o huracanes, los avances en la ciencia y la técnica han permitido conocer su funcionamiento y determinar en mayor o menor medida la probabilidad de su ocurrencia.

Así gracias a redes de vigilancia y monitoreo (que incluyen aparatos sofisticados como sismógrafos e incluso satélites para el seguimiento de tormentas y huracanes) es posible pronosticar o detectar algunos fenómenos y así determinar estados de alerta tempranos para la protección o evacuación de la población.

En el caso de las inundaciones, es posible evitar su ocurrencia mediante obras de ingeniería, como la construcción de presas y canales.

Gracias a la ingeniería geotécnica, se pueden realizar obras de estabilización de pendientes, a fin de evitar deslizamientos y desprendimientos rocosos. Salvo en estos casos, en los que sería posible «eliminar» la incidencia de eventos físicos, en general, la única manera de disminuir estos riesgos es reducir la vulnerabilidad de la sociedad.

Situación problemática
Se ha demostrado que un número considerable de tragedias ocurren por descuido o ignorancia. En consecuencia, toda persona está obligada a conocer e identificar las fuentes de peligro y los riesgos ambientales del lugar donde vive. ¿Cuáles son las fuentes de peligro de tu región?

Hipótesis
Las fuentes de peligro de mi región pueden ser por causas geológicas, pueden estar relacionadas con hechos hidrológicos o pueden deberse a la acción humana.

IDEAS FUNDAMENTALES

Si bien la Tierra ha sido lo suficientemente generosa y benigna con el ser humano, también es fuente de diversos peligros que amenazan, quizás, su existencia.

Definimos riesgo como la probabilidad de perjuicio a vidas y bienes en un lugar determinado, en cierto período de tiempo. A su vez, definimos amenaza como la posibilidad de ocurrencia del fenómeno considerado, en un lugar determinado y en cierto período de tiempo.

Se ha precisado que las amenazas tienen tres orígenes:

1- Origen geológico: como sucede con los fenómenos volcánicos, tectónicos o sísmicos y los movimientos de la Tierra.

2- Origen hidrometeorológico: evidente en hechos hidrológicos como crecientes, inundaciones y sequías; fluviales como la erosión o los cambios de cauce de los ríos; meteorológicos como huracanes, vendavales y las heladas; o de origen marino.

Veamos un ejemplo:

Las inundaciones son crecidas de agua en cuencas de alta pendiente producida por la presencia de grandes volúmenes de agua en un relativo corto tiempo. Son frecuentes en ríos de zonas montañosas con una amplia pendiente, que desencadenan los siguientes procesos:

Derrumbes: ocasionados por las fuertes precipitaciones sobre terrenos débiles o deforestados que ablandados y removidos se deslizan sobre la orilla de ríos y quebradas.

Represamiento de agua: sucede cuando las rocas, los desechos de vegetación y todo lo que es arrastrado tapona la corriente a manera de dique.

Avalancha: el agua represada rompe el obstáculo y se desborda por el flanco de la montaña arrastrando todo a gran velocidad y con un fuerte poder destructivo.

3-Origen antropogenético: debidos a la acción del ser humano: explosiones, incendios, explotación inadecuada de recursos naturales como minas, canteras, y deforestación; contaminación del agua, aire, suelo; consumo de sustancias psicoactivas. Veamos un ejemplo:

Incendios: el incendio como catástrofe se presenta cuando de manera incontrolada son consumidos por el fuego varios materiales inflamables, generando cuantiosas pérdidas en vidas, recursos y bienes.

Para que se produzca un incendio se requiere de tres elementos: un material combustible, una fuente de calor y el oxígeno; todos éstos conocidos como el triángulo de fuego.

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8-Informes Metereológicos

El 15 de octubre de 1987, los boletines meteorológicos de la televisión británica pronosticaron vientos fuertes, pero nada más.

El lector de noticias de la cadena BBC, al comentar el informe de un televidente sobre un huracán que se avecinaba, dijo;“No se preocupen, es una falsa alarma.”

Esa noche, bautizada más tarde como Viernes Negro, el sur de Inglaterra fue azotado por la tormenta del siglo. Vientos de hasta 185 Km/h derribaron 15 millones de árboles y provocaron 19 muertes, así como pérdidas materiales por valor de 1.000 millones de libras esterlinas. La protesta pública no se hizo esperar: ¿por qué no se advirtió a tiempo de lo que iba a ocurrir?

La respuesta llana fue que los encargados del boletín se equivocaron. A pesar de los avances tecnológicos, el pronóstico del tiempo es una ciencia incierta, y siempre lo será.

Evolución de una ciencia difícil: El arte de predecir el tiempo comenzó en 1643, cuando el físico italiano Evangelista Torricelli inventó el barómetro.

Con este instrumento pronto pudo saberse que el aumento o la disminución en la presión del aire correspondía a cambios climáticos, y que con frecuencia una baja anunciaba tormenta.

Pero sólo con la invención del telégrafo en la década de 1840 fue posible reunir informes de estaciones meteorológicas dispersas y hacer predicciones con relativa precisión.

A principios de este siglo la radio dio pauta a otro avance. y en la década de 1960, los adelantos de la informática hicieron pensar que la meteorología podría al fin predecir el tiempo con semanas de anticipación.

El volumen de información de que disponen hoy los pronosticadores es asombroso.

La Organización Meteorológica Mundial recibe informes de 9 000 estaciones terrenas y de 7500 barcos. En las estaciones se realizan varias mediciones al día bajo condiciones normales (por ejemplo, la velocidad del viento se mide a 10 m del suelo).

Además, globos meteorológicos lanzados desde 950 estaciones alrededor del mundo inspeccionan la atmósfera a una altura de hasta 30 Km.

Unas 600 aeronaves informan diariamente sobre las condiciones climáticas en los océanos, y siete satélites exploran el planeta desde una altura de 80 Km.

Desde todos esos puntos se reúne una enorme cantidad de datos, como la velocidad y dirección del viento, la temperatura, nubosidad, precipitación, humedad y presión atmosférica.

Cada día las observaciones producen 80 millones de dígitos binarios de información de computadora —que equivale al texto de varios miles de libros—, la cual se introduce en una red de 1 7 estaciones alrededor del planeta que conforman el Sistema Mundial de Telecomunicaciones.

Dos de esas estaciones —el Centro Meteorológico Nacional de Estados Unidos y la Oficina Meteorológica británica— boletinan para la aviación civil. Ambas realizan las mismas operaciones como medida precautoria en caso de que alguna falle. Unas computadoras capaces de efectuar hasta 3500 millones de cálculos por segundo procesan los datos para hacer las predicciones.

Prever las condiciones meteorológicas es fundamental para la vida en el Occidente industrializado.

En el control del tránsito aéreo, por ejemplo, los pronósticos que permiten a los aviones eludir los vientos de cola o reprogramar los aterrizajes para evitar el mal tiempo, ahorran unos 80 millones de dólares en combustible al año.

Industrias como la de la construcción, el transporte marítimo y la agricultura dependen en gran medida de los pronósticos del tiempo por hora y por día.

Los fenómenos meteorológicos que ponen en jaque a los pronosticadores son los ciclones —enormes tormentas que se originan en los mares tropicales—.

Los que se desplazan hacía el oeste a través del Atlántico se llaman huracanes, y los que recorren el Pacífico, tifones.

Los ciclones se forman en el ecuador y pierden fuerza a medida que tocan tierra. Los huracanes suelen durar una semana, y son impulsados por el aire húmedo y caliente del mar tropical.

Conforme va aumentando en el ojo de la tormenta, la humedad del aire se condensa en forma de nubes, liberando calor y absorbiendo más aire húmedo.

Durante la temporada de ciclones más de 100 tormentas se forman frente a las costas de África, de las cuales seis se transforman en huracanes.

Cuando se detectan los nubarrones en espiral característicos de una tormenta tropical, por lo regular por satélite, una estación meteorológica situada en Miami, Estados Unidos, entra en acción: el personal analiza los datos procedentes de satélites, sistemas de radar, boyas automatizadas y aeronaves para predecir el curso del huracán —en particular dónde se desatará—.

A principios de septiembre de 1988, una zona de baja presión comenzó a cobrar fuerza frente a las costas de África hasta que el sábado 10 de ese mes se convirtió en un huracán más tarde llamado Gilberto.

Dos días después, Gilberto azotó Jamaica con fuerza devastadora, dejando sin hogar a la quinta parte de los 2.5 millones de habitantes de la isla y destruyendo muchas cosechas.

Después, al alejarse de la devastada isla, Gilberto casi duplicó su fuerza creando rachas de viento de hasta 280 km/h —la peor tormenta que ha azotado nuestro hemisferio en este siglo—.

El huracán, cuyo curso se predijo con mucha precisión, llegó a la península de Yucatán el miércoles al amanecer, dejando un saldo de 30 000 damnificados.

Pudo haber sido peor: en 1979, el huracán David causó 1100 muertes, y el Flora mató a 7200 personas en 1963. El número relativamente bajo de muertes provocadas por Gilberto, unas 300 personas, se debió a la oportunidad con que se emitieron los boletines.

Pero los pronosticadores no sabían con certeza qué ocurriría después. Cuando Gilberto viró al norte, se puso sobre aviso a las costas de Texas, LuisiAna y Mississippi.

Alarmada, la gente vació los supermercados, y 100.000 personas atiborraron las carreteras tratando de huir tierra adentro, dejando tras de sí sus hogares. Pero las precauciones resultaron innecesarias: Gilberto se disipó al alcanzar el litoral estadounidense.

El inesperado final de Gilberto pone de relieve el principal problema de los pronósticos meteorológicos: su falta de absoluta certidumbre. Los fenómenos meteorológicos son en buena medida imprevisibles.

Las imágenes usadas para representar factores variables como la velocidad del viento o la temperatura ambiental son válidas tan sólo por un momento; al segundo siguiente se vuelven aproximativas.

Por pequeñas que lleguen a ser las desviaciones respecto a los valores verdaderos, predicción y realidad pronto se separan.

Los científicos aceptan que hasta los cambios climáticos leves pueden tener graves consecuencias,

Ellos se refieren en broma a ese hecho como el “efecto mariposa”: la idea de que una mariposa que agite sus alas en Pekín, por ejemplo, puede causar una tormenta en Nueva York. Así que el limite actual de vigencia de un pronóstico es de pocos días.

La experiencia diaria de un pronosticador suele ser mejor guía que cualquier modelo de computadora. Por ejemplo, si una masa de aire se desplaza desde el frío Mar del Norte hacia los países europeos adyacentes, puede formar nubes que provoquen lluvias tierra adentro al día siguiente o bien que se disipen al calor del sol; el resultado dependerá de una diferencia de temperatura de sólo unas décimas de grado, pero los efectos pueden ser muy contrastantes: un día frío y nublado o uno caluroso y soleado.

Aun con las mejores computadoras y una información más depurada, parece poco probable que se realicen pronósticos meteorológicos precisos con más de dos semanas de anticipación.

Los pronósticos de mediano alcance han mejorado con las innovaciones téc­nicas.

Por ejemplo, las predicciones para tres días que se efectúan en muchos países son hoy tan precisas como las que se realizaban para un día hace un decenio. Pero, por otro lado, los pronós­ticos de largo alcance (para más de 10 días) aún no son confiables.

No obstante, hay esperanzas. Los científicos creen que hay una relación entre los cambios de temperatura del mar y ciertas condiciones atmosféricas.

Por ejemplo, cada tres a siete años una corriente llamada El Niño recorre la costa occidental de Sudamérica. Además de ejercer una importante influencia en el clima, la fauna, la flora y la industria locales,

El Niño provoca inviernos más benignos o más rigurosos en Estados Unidos. Nadie sabe aún por qué, pero quizá algún día puedan predecirse los efectos de ese fenómeno.

VULNERABILIDAD,…SOMOS TODOS IGUALES FRENTE A UN DESASTRE?

Es sabido que una catástrofe natural o tecnológica afecta con mayor fuerza a los sectores sociales que se encuentran en situaciones de fuerte vulnerabilidad, la que no les permite recuperarse, sobrevivir o resistir a los efectos de tales fenómenos.

Entre estos grupos se pueden citar aquellos de escasos recursos económicos, que viven en zonas de riesgo natural o tecnológico, oque carecen de infraestructura y servicios básicos (agua potable, desagües pluviales, desagües cloacales).

Una mujer sola al frente de un hogar constituye un factor que potencia la vulnerabilidad.

Por un lado, por una causa de orden económico, las mujeres, en especial las de sectores de bajos ingresos, generalmente perciben menores salarios que los hombres por igual trabajo, lo cual las coloca en una posición relativamente desventajosa para enfrentar las consecuencias de un desastre.

Por otro lado, por una causa cultural, las mujeres de comunidades vulnerables tienen escasas probabilidades de actuar en la organización de la emergencia, ya que su participación en las decisiones es restringida.

Asimismo, muchos estudios señalan que, una vez ocurrido el desastre, las mujeres son mucho más susceptibles de caer en situaciones de estrés ante las pérdidas.

También es frecuente la violencia ejercida sobre las mujeres, como «válvula de escape» de la impotencia o frustración de los hombres que pierden sus empleos o su estatus económico y social después de un desastre.

Una alternativa válida para mejorar las condiciones de vulnerabilidad en una sociedad ante determinadas amenazas, es incorporar a las mujeres a la gestión del riesgo.

Esto implica la aplicación de un enfoque que plantee esquemas de manejo de los desastres en todos los momentos del desastre, con papeles claramente establecidos para hombres y mujeres.

Así, las mujeres quedan plenamente integradas, aprovechando al máximo sus capacidades para convertirse en efectivas agentes en la mitigación de las consecuencias de los desastres.

Esta participación, no significa recargar con nuevas tareas y nuevas responsabilidades a las mujeres, sino lograr que ocupen un espacio real en los procesos de gestión del riesgo.

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PARA SABER MAS….

El 26 de diciembre de 2004 el mundo fue testigo de un desastre natural impresionante.

Un sismo submarino con una magnitud de 9 grados en la escala de Richter hizo temblar el este del océano índico, provocando varios tsunamis que afectaron las áreas costeras de ocho países asiáticos y causaron la muerte de más de doscientas mil personas. Imágenes satelitales muestran la zona antes y después de la catástrofe.

El 11 de marzo de 2011 sucedió otro terremoto y posterior tsunami en Japón que ocasionó miles de víctimas y obligó a que el país decretara el estado de emergencia nuclear porque la central de Fukushima se vio dañada por el seísmo.

En la capital, Tokio, varios edificios temblaron violentamente.

Inundaciones, sequías, erupciones volcánicas, terremotos, explosiones forman parte del comportamiento normal y esperable de la naturaleza y de los sistemas tecnológicos. Todos ellos representan momentos de procesos físicos, geológicos, hidrológicos y técnicos en constante desarrollo.

Así, la crecida de un río es parte de su funcionamiento: en cierta época del año, los ríos crecen e inundan áreas anegadizas.

Cuando estos eventos afectan a una sociedad determinada, se dice que ha ocurrido una catástrofe o un desastre. No constituyen desastres mientras no se vincule a ellos una sociedad que, por diversos motivos, no está preparada para hacerles frente.

Así, si un terremoto ocurre en un área despoblada, no es posible hablar de desastre, ya que no hay grupos sociales que sufran su impacto. Por eso es importante no confundir «desastre natural» con «fenómeno natural», puesto que los efectos de ciertos fenómenos naturales no son necesariamente desastrosos.

Podemos definir un desastre o catástrofe como una situación detonada por un fenómeno natural (erupción, ciclón, inundación, etc.) o tecnológico (accidentes químicos, explosiones) que afecta a una sociedad dada.

En general, los desastres ocurren de manera repentina y sus consecuencias se traducen en importantes alteraciones en la vida cotidiana del grupo social afectado: pérdida de vidas, destrucción de bienes (carreteras, edificios, etc.), paralización de actividades productivas, interrupción de servicios públicos.

Estas alteraciones generan graves trastornos en la estructura económica y social de la sociedad, lo cual determina la necesidad de ayuda y asistencia.

La «alteración en la vida cotidiana» implica una idea de excepción, es decir, que el fenómeno detonante es de una fuerza tal que interrumpe abruptamente la rutina de la sociedad, en forma extraordinaria.

Esta concepción solo incluye los grandes eventos y deja afuera los pequeños y medianos, que son más regulares. En este’ sentido, se plantean discusiones acerca de cuándo un evento natural o tecnológico genera el daño suficiente como para ser considerado una catástrofe.

Algunas instituciones toman variables cuantitativas para «medir» la magnitud de un desastre: se habla entonces de la cantidad de muertos o de las pérdidas económicas.

En este caso, aparecen claramente las diferencias entre el Norte rico y el Sur pobre: desde la década de 1960. la pérdida de vidas humanas representa el 70 % del total de los impactos en los países del Sur, mientras que las pérdidas económicas representan el 75 % de los impactos en los países del Norte.

Por ejemplo, el terremoto de Kobe (Japón) representó una pérdida de 100.000 millones de dólares, mientras que el paso del huracán Andrew por los países caribeños significó una pérdida de unos 25.000 millones de la misma moneda.

Por otra parte, el terremoto de Kobe dejó alrededor de 5.500 muertos, mientras que el deslizamiento de lodo que sepultó la ciudad de Armero (Colombia) produjo la muerte de cerca de 25.000 personas.

Estas diferencias indican que cuando hablamos de un desastre debemos tener en cuenta el lugar donde se produce. Las consecuencias de un evento serán más o menos catastróficas, según las condiciones sociales y económicas en las que se encuentre la población a la que afecta.

En general, si el evento catastrófico se produce en una sociedad pobre, el proceso de crecimiento económico puede verse seriamente afectado: pero esto no ocurre en una sociedad rica: en el caso del mencionado terremoto de Kobe, las cuantiosas pérdidas económicas solamente representaron el 1 % del producto interno bruto (PBI del Japón.

Estas discusiones se centran en considerar la catástrofe como un «producto», es decir, como un suceso —excepcional— que ya ocurrió.

El desastre aparece como algo acabado, ante lo cual solo es posible actuar brindando socorro. Esta visión tiende a identificar la catástrofe con el evento detonante, dejando fuera de la consideración a la sociedad afectada. Como consecuencia, el desastre es visto como una «fatalidad», frente a la cual nada se puede hacer.

Cuando el enfoque se centra en las causas que hacen posible una catástrofe, se advierte que el problema no son los desastres en sí mismos (como «productos»), sino la existencia de condiciones de riesgo que posibilitan su ocurrencia.

La pobreza, el desarrollo tecnológico incontrolado, la marginación, la inseguridad conforman situaciones de riesgo.

En estas condiciones, la ocurrencia de una catástrofe no hace más que poner en evidencia la situación de riesgo preexistente.

Las condiciones de riesgo permanente en la que viven muchos grupos sociales en la actualidad hacen disminuir su capacidad de resistencia y de recuperación. Por lo tanto, aun un evento de pequeña magnitud puede causar un desastre de consideración.

Situación problema: por lo general, no estamos preparados para prevenir desastres. Es por ello que la mayoría de personas que se ven afectadas cuando hay desastres, como un terremoto, padecen más por la falta de prevención que por el terremoto en sí mismo. Por ello conviene establecer algunos criterios fundamentales para saber actuar en una emergencia de esta naturaleza.

MAREMOTOS: Las olas marinas de origen sísmico, conocidas como tsunamis (y popularmente como maremotos), son producidas por un movimiento vertical repentino de gran magnitud del fondo del mar, provocado por una explosión volcánica submarina o un importante terremoto.

La alteración producida en la superficie del agua se desplaza como un movimiento ondulatorio, a velocidades que dependen de la profundidad del agua a lo largo de su movimiento…

Las olas son imperceptibles en el centro del océano pero aumentan en altura al verse frenadas al acercarse a la costa, y en algunas zonas muy poco profundas pueden llegar a la costa en forma de muros gigantescos de agua de muchos metros de altura.

Estas olas han sido algunas veces responsables de más muertes que el resto de los fenómenos asociados con los terremotos o las erupciones volcánicas.

Casi todos los tsunamis ocurren en el Océano Pacífico, y después de que ocurriera un desastroso tsunami en 1946 se estableció un sistema de alarma para todo el Océano Pacífico centrado en el observatorio de Honolulú.

Basándose en una serie de observatorios sísmicos y estaciones de control de mareas establecidos alrededor del Pacífico, el sistema que incorpora detectores de tsunamis y aparatos registradores de terremotos, desencadena una alarma inmediata al constatarse la probabilidad de uno de estos acontecimientos.

Estas observaciones son enviadas al observatorio de Honolulú, que es el responsable de emitir advertencias a las zonas que puedan ser afectadas. Ocho minutos después del comienzo del gran terremoto de Alaska de 1964, la llegada de las primeras olas sísmicas a Honolulú desencadenó la alarma.

En ese momento no se había recibido aún ninguna información de los observatorios sísmicos de Alaska, al haber resultado destruida por el terremoto la torre de control del aeropuerto internacional de Anchorage, que era la que transmitía normalmente las comunicaciones de estos observatorios.

El epicentro y la magnitud del terremoto no pudieron ser determinados hasta haber recibido informaciones de observatorios sísmicos más distantes. Una hora y media después de que el temblor de tierra comenzase, se pudo emitir un boletín, advirtiendo de la situación y características del terremoto.

La primera observación de un tsunami fue hecha en Kodiak, e inmediatamente después que el informe de este observatorio fuera recibido en Honolulú, se emitió un boletín, advirtiendo de la presencia del tsunami; en este tiempo la primera onda sísmica estaba aproximándose a la costa canadiense, límite aproximado de la zona de percepción del terremoto.

Un fallo de este sistema es que los retrasos atribuibles a las comunicaciones hacen que los avisos lleguen demasiado tarde a las regiones cercanas al epicentro de un terremoto. Pero todas aquellas personas que viven cerca de la costa del Pacífico, saben por experiencia que cuando ellas sienten un temblor de tierra es señal de que un tsunami puede venir a continuación.

Debido a que los tsunamis se desplazan a una velocidad que sólo depende de la profundidad del agua, es posible predecir la hora de llegada del mismo a cualquier zona del Pacífico, una vez que el epicentro haya sido localizado.

5 de Junio: Día del Medio Ambiente

Fuente Consultada:
Geografía La Organización del Espacio Mundial Serie Libros Con Libros Estrada Polimodal
Maravillas del Mundo de Luis Azlún
Días negros Para La Humanidad Paz Valdés Lira
La Historia de las Cosas Annie Leonard
Espacio y Sociedades del Mundo Política, Economía, y Ambiente – Daguerre y Sassone – Edit. Kapeluz Biblioteca Polimodal

 

Historia de la Deforestación Las Primeras Talas Masivas de Arboles

Historia de la Deforestación
Causas de las Primeras Talas Masivas de Árboles

Hasta los tiempos del Neolítico, no sólo las regiones tropicales del planeta sino también las templadas estuvieron cubiertas de bosques. Se calcula que éstos cubrían alrededor de 6.200 millones de hectáreas. Esta superficie arboladano hubiera variado de no ser por la intervención del hombre, que hace diez mil años inventó la agricultura y, para ejercerla, debió desmontar y talar. A lo largo de los siglos, el desmonte para cultivos, la tala de árboles para obtener madera, la recolección de leña y la cría de ganado redujeron los bosques a unos 4.300 millones de hectáreas, es decir, a los dos tercios de la superficie existente en la época preagrícola.

Cierto es que esta destrucción sistemática de los espacios forestales trajo el progreso económico y social de la humanidad. La agricultura estableció al hombre en un territorio, le prodigó sus esenciales medios de subsistencia, terminó con su nomadismo al congregarlo en aldeas que luego serían ciudades y fue el recurso económico predominante hasta no hace más de un par de siglos, cuando apareció la industria.

desforestacion

Imagen desoladora de un área deforestada de pinos

Como recuerda Rene Dubos: «Antes de que el hombre del Neolítico sometiese los ríos y comenzara a hacer uso del riego, los valles del Eúfrates y del Nilo no eran más que pantanos y cañaverales muy poco prometedores e infestados de animaies salvajes. Fue aquélla una empresa colosal que se llevó a cabo principalmente a base de fuerza bruta.

Hubo que drenar los pantanos mediante canales, contener la violencia de las riadas mediante diques, desbrozar ia maleza y exterminar a los animales que en ella se guarecían. Como correctivo al engreimiento de la tecnología moderna, es bueno recordar que hacia el año 2000 a.C. las civilizaciones del Mediterráneo oriental que disponían de sistemas de riego habían inventado la cestería, el telar y la alfarería, aprovechado la fuerza de los bueyes y del viento, construido barcos a vela y vehículos con ruedas, aprendido a utilizar la mayoría de los metales no ferrosos.

Cuando los egipcios inventaron el ara o, proporcionaron a la humanidad la innovación tecnológica que más .profunda y perdurablemente ha influido en el aspecto de la superficie terrestre.«

Dondequiera que tuvo lugar, la intervención del hombre dejó una huella indeleble en ia naturaleza. Pero no todas las consecuencias de la actividad humana han sido satisfactorias. El fuego y ei ganado permitieron romper las grandes barreras forestales y crear ricos labrantíos, pero el resultado final de la deforestación fue destructivo, pues implicó la erosión total del terreno en muchas partes del mundo.

Es casi seguro que los desiertos del Medio Oriente son en su mayor parte producto del exceso de apacentamientoFque se dio hace unos cuatro mil años. Platón describe en Crítías los efectos de la deforestación sobre el paisaje griego: «Los aguaceros arrastraron la tierra montaña abajo hacia el mar» y el Ática se convirtió en «el esqueleto de un cuerpo enflaquecido por la enfermedad». Antes, deplora, «el agua no se perdía, como ocurre hoy, discurriendo sobre el terreno desnudo».

Las islas británicas tampoco se salvaron de esa actividad del hombre. Allí, éste prefirió establecerse en las colinas y en campo abierto, pero taló los espesos bosques y drenó los terrenos pantanosos para poder extender sus cultivos. Los antiguos celtas eludieron al principio el valle del Támesis, no obstante su potencial fertilidad, porque esas tierras arcillosas e impermeables eran poco saludables y difíciles de arar; pero cuando fueron hachados sus densos robledales, la civilización se desplazó del valle de Salisbury al del Támesis, que se pobló a medida que fue deforestado. Las técnicas agrícolas abrieron camino a los sucesivos invasores (celtas, romanos, sajones y normandos) que fueron ocupando el actual territorio británico.

En Europa occidental se ha podido confirmar, mediante fotografías aéreas, lo ya atestiguado por documentos fósiles: gran parte de la tierra de cultivo fue abierta por los pobladores del Neolítico que hace 10.000 años talaron los bosques y roturaron la capa superficial de la tierra. Algunas carreteras son de origen muv antiguo. En la Edad de Piedra se abrieron caminos que cruzaban Europa y llegaban hasta Asia, adentrándose en Siberia.

Las aldeas que fueron surgiendo quedaron asimismo unidas por caminos. Más tarde, con la expansión del Imperio Romano, hubo necesidad de comunicar sus diversas partes mediante calzadas que con el tiempo formaron una red. Todo ello dio motivo a nuevas talas de bosques. Las fotografías aéreas permiten descubrir diferencias en la vegetación, proporcionando un indicador botánico del curso original de los caminos, inclusive donde ha sido posteriormente alterado.

Los cambios más notables de ia capa forestal han sido siempre reflejo de las grandes transformaciones históricas de la sociedad Antes del Renacimiento, el 80% de la superficie de Francia estaba cubierta de bosques. A comienzos del siglo XVI, las exigencias de desarrollo económico estimularon la tala de árboles en gran escala y a fines del siglo XVII los bosques sólo cubrían el 18% del territorio del país.

Para esa época, tanto Francia come Gran Bretaña habían consumido sus recursos forestales hasta tal punto que se vieron obligadas a buscar en otras regiones del munde la madera indispensable para construir los barcos y conservar la superioridad marítima.

En Estados Unidos los bosques cubrían 380 millones de hectáreas hacia 1630, cuand: desembarcaron los primeros colonos ingleses. Al extenderse la colonización por la costa oriental y hacia el oeste del país, la capa forestal fue disminuyendo paulatinamente. En 1920 sólo quedaban 250 millones de hectáreas de bosques, dos tercios de las existentes al iniciarse la colonización europea.

El mismo proceso se dio en América de Sur. Un ejemplo típico puede ser Argentina tenía grandes extensiones boscosas antes c; la llegada de los españoles, hoy sólo posee ur 14% de su territorio cubierto por árboles. Infinidad de ejemplares fueron hachados y consumidos como leña, empleados en la construcción de casas y en la fabricación de muebles, o quemados para librar tierras al cultivo. Las poblaciones de caldenes de la Pampa se habían reducido a la quinta parte hacia 1935.

ACTUALIDAD

La deforestacion Causas y consecuencias

Los efectos negativos de la deforestación, y en general de la merma de los recursos biológicos, no fueron advertidos durante siglos. En todo caso se desestimaron, frente a las necesidades de producción de alimentos, materias primas industriales y derivados forestales, requeridos para satisfacer el consumo e impulsar el desarrollo económico y social. Pero, con el correr del tiempo, la incesante disminución de la capa forestal comenzó a evidenciarse como una amenaza contra el medio ambiente y un factor limitativo del bienestar de las naciones. En la actualidad, el esfuerzo reforestador en gran escala y la conservación de los bosques aún incólumes se erigen en prioridades insoslayables para garantizar el futuro de la especie humana.

El avance inexorable de la deforestación destruye la integridad ecológica de muchas regiones del mundo, provoca una fuerte degradación de los suelos, agrava los excesos climatológicos causantes de las sequías y las inundaciones, interrumpe el suministro de agua potable y reduce la productividad de la tierra.

La sustitución de los bosques por cultivos tiene efectos contradictorios. Cuando se tala completamente la selva y se la reemplaza por un monocultivo, es frecuente que los suelos relativamente pobres no puedan soportar más de unos pocos años de cosechas. La lluvia arrastra la delgada capa de mantillo, el sol abrasador cuece y endurece el suelo y éste no puede absorber las lluvias.

En la cuenca inferior de los ríos se producen inundaciones, mientras las represas hidroeléctricas y los sistemas de riego se ven invadidos por el légamo. Como consecuencia, el clima experimenta una serie de cambios que incrementan las diferencias entre las estaciones lluviosas y las secas.

La influencia de los bosques sobre el clima mundial es fundamental. Ellos ayudan a mantener el equilibrio térmico del planeta y cumplen una función imprescindible en la absorción del carbono de la atmósfera. Como ya se hadicho, los árboles actúan como receptáculo natural del bióxido de carbono que inhalan y devuelven a la atmósfera el oxígeno que exhalan. Pero cuando se talan o se queman árboles, el carbono que contienen, así como parte del carbono de los suelos, se oxida y se restituye a la atmósfera. El bióxido de carbono de ésta deja pasar gran parte de las radiaciones solares de corta longitud de onda, pero retiene una alta proporción de las radiaciones de larga longitud, lo cual crea el llamado «efecto invernadero».

Los árboles y los suelos desempeñan, pues, una función esencial en el ciclo mundial del carbono, que ha cobrado mayor importancia con la aparición de cambios climáticos originados por la presencia acrecentada de bióxido de carbono, lo que constituye una grave amenaza contra el medio ambiente.
La conservación de los bosques, sobretodo los ubicados entre los trópicos, es vital para los 1.800 millones de personas que viven en esta región, quienes tienen en su flora y su fauna una inmensa reserva de alimentos, fibras, combustibles, materias primas industriales y sustancias medicinales. De esos bosques se obtienen productos de gran utilidad práctica y valor económico. La producción de madera y de papel significa para los países boscosos un medio esencial para desarrollarse.

Ante una importancia tan grande de los bosques para la salud económica y ecológica de las naciones, resulta sorprendente comprobar cuan poco se sabe acerca de los recursos forestales existentes en nuestros días. Son muchos los países que aún no han realizado el inventario completo de sus bosques. La mejor información disponible es la reunida por la fao (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación). Según ella, los bosques cerrados, en los que la sombra de las copas de los árboles retarda el crecimiento de la hierba, cubren aproximadamente 3.000 millones de hectáreas en todo el mundo. Existen además 1,300 millones 3e hectáreas de bosques abiertos. En conjunto, pues, habría 4.300 millones de hectáreas forestadas, casi el tripíe de la superficie agrícola.

Desgraciadamente, la tala de bosques continúa, y a un ritmo mucho más rápido que el de la repoblación forestal realizada por el hombre y la reproducción natural. En lo que respecta a las regiones tropicales, se talan anualmente once millones de hectáreas, en tanto que la repoblación sólo alcanza un millón; es decir, once hectáreas taladas por una plantada. En África la proporción es de treinta por una y en Asia de cinco por una.

Estos datos son bastante prudentes, al menos en lo que respecta a algunas regiones. Las imágenes de cinco estados del Brasil obtenidas mediante satélite han revelado que el ritmo de la deforestación en el Amazonas supera con creces las previsiones efectuadas. Datos procedentes de la India señalan que la capa forestal de ese país, era del 17% hacia 1960. el 14% en 1970 y el 12% en 1992.

En las zonas templadas, la deforestación ha disminuido considerablemente después de varios siglos de intenso incremento. Actualmente, la capa forestal de Europa está estabilizada y en algunos países se da el caso de una creciente reforestación. En Gran Bretaña, desde 1960, las iniciativas públicas y privadas de repoblación forestal han incrementado la superficie arbórea en unas 30.000 hectáreas anuales.

En Francia, desde el año 1800, el área forestal creció del 14% al 25% del territorio nacional. En Rusia, se sembraron 1.000.000 de hectáreas de bosques tan sólo en 1987, y un territorio dos veces mayor fue objeto de trabajos de repoblación arbórea.

Sin embargo, es lamentable que la contaminación química del aire, así como las lluvias acidas, pongan en peligro los bosques europeos. Los árboles del centro y a! norte de ese continente muestran signos de deterioro por efecto de los contaminantes atmosféricos. De continuar este proceso, podría contrarrestar buena parte de la reciente recuperación de la superficie forestal.

Para Ampliar Ver: Deforestación

Fuente Consultada:
Ecologia Manual de Materias VISOR – Enciclopedia Audiovisuales S:A. Historia de la Deforestación

Distintos Conceptos Religiosos de la Creación del Mundo y Universo

Distintos Conceptos Religiosos de la Creación del Mundo y Universo

Diversos conceptos religiosos de la creación. Es cosa fácilmente concebible que tan pronto los primeros hombres pudieron dedicar su pensamiento a actividades más elevadas que las de su azarosa lucha con los agentes todo orden que los acosaban, se plantearan la cuestión del cómo y por qué de su existencia en el mundo y de la interpretación de los fenómenos que presenciaban, sobre todo de los celestes, de cuya regularidad en su producción debieron percatarse tan pronto como pusieran en uso su razón.

Los sentidos les hacían apreciar la sucesión de los días y de las noches, el movimiento de los astros, los vientos, las lluvias, la sucesión de las estaciones, etc. Su observación continua y su memoria les permitía percatarse, de la regularidad de algunos de dichos fenómenos y de las presumibles relaciones que ligaban a unos con otros.

Comprobarían cómo las alteraciones estacionales de la climatología coincidían con determinadas posiciones del Sol (cuyos movimientos y los de la Luna debieron ser los primeramente estudiados) en el cielo. Así combinadas las acciones de los sentidos, la memoria y la inteligencia, se engendraron las primeras cosmogonías o sistemas explicativos del mundo. Y es obvio que en los primeros tanteos del pensamiento humano y ante una cuestión, muchas de cuyas apariencias rozaban con lo maravilloso, entraría en juego la imaginación de los observadores, que dieron suelta a su fantasía y miraron muchas cosas a través de sus supersticiones.

Y como las primeras normas reguladoras del gobierno de los hombres fueron las de índole religiosa, también las creencias impregnaron de su sentido dogmático los primitivos conceptos del mundo. Así, hubo tantas interpretaciones como pueblos y religiones y en aquellas aparecen reflejadas, junto con la mentalidad de cada pueblo, el grado de adelanto de sus conocimientos.

Reseñaremos brevemente y por orden cronológico las cosmogonías de los principales pueblos de la antigüedad, sin más alteración que dejar para el último lugar la correspondiente al pueblo hebreo, porque figurando ella en el Génesis e incluido este libro como todos los que forman el Viejo Testamento entre los textos sagrados del cristianismo, viene a ser esta cosmogonía la profesada por todas las confesiones religiosas del mundo occidental.

Los asirios creían que no había en un principio cielo ni tierra; el abismo ilimitado los engendró y el océano los acabó totalmente. Mezclaban juntos sus aguas. No había suelo productor ni nada germinaba. Cuando Dios no tenía ser ni se designaba cosa alguna por ningún nombre, ni existía ningún orden fija y estable, fueron hechos los dioses.

Las cosmogonías babilónica y caldea se basan en una serie de leyendas largas de transcribir y cuya detallada exposición no cuadraría en una obra de la índole de la presente; baste consignar que los primeros admitían que en el principio de la creación todo eran tinieblas y agua, y los segundos consideran a todos los seres del mundo como emanaciones transformadas de la luz del Ser Supremo.

fuerza de la naturaleza

Las incontrolables fuerzas de la naturaleza y el misterio de su muerte y su renacer fueron divinizadas en las primeras culturas humanas a falta de explicaciones lógicas de sus causas.

Las cosmogonías indias y brahmánicas están consignadas respectivamente en el Rig-Veda y en el Código de Manú; nos bastará mencionar, prescindiendo de sus largas y enrevesadas narraciones que, tanto una como otra, admiten la existencia primigenia de un caos oscuro, inerte y estéril, en forma de mar para la india o como abismo vacuo para la brahmánica.

La budista establece que en principio no había en el universo sino agua y espíritus. Uno de ellos tomó cinco piedras y sumergiéndolas en dicha agua, logró con su magia y oraciones que crecieran y se desarrollaran los cinco continentes.

La cosmogonía helénica admite la existencia, en principio, del caos, sin existir a la sazón tierra, cielos ni aire; en lo demás admite leyendas por el estilo de las anteriores.

Los egipcios admitían la existencia en un principio de un océano informe en donde yacían, improductivos y en confusión, los gérmenes de las cosas. Dios se engendró a sí mismo. Llamó luego al Sol y éste empezó a resplandecer; después, por su orden llamó a la Tierra y separó las aguas en dos zonas distintas; las de la parte inferior formaron los ríos y los mares; la otra, suspendida en el espacio, formó la bóveda celeste en la que se movieron los astros y los dioses.

Los fenicios también tuvieron su cosmogonía con las extravagantes leyendas que acompañan a esas creaciones; al igual que en las anteriores imaginan que todo tiene origen en un caos oscuro, sin orillas ni riberas, que permanecía inerte y estático por largos siglos.

Los persas tienen su cosmogonía en el Avesta. Según ellos el dios Ormuz (el dios bueno) una vez creado el mundo fue formando a las criaturas de más calidad, a las que Arimán (el dios del mal) opuso otras tantas, tocadas de todas las maldades, para que destruyeran a las creadas por el primero.

Hay un mundo radiante de luz eternal y otro mundo hundido en las tinieblas y entre ambos un mundo visible en el que Ormuz y Arimán riñen su eterna lucha por el bien y por el mal que, respectivamente, patrocinan.

En la cosmogonía mosaica se fija la duración del proceso creador en siete días.

En el primero mandó Dios surgir la luz y aparecida a su voz y viendo que era buena, hizo separación entre la luz y las tinieblas.

En el segundo día creó el firmamento a su mandato y separó las aguas superiores de las inferiores, llamando al primero, firmamento o cielo.

En el día tercero reunió las aguas inferiores separándolas de la parte árida, a ésta la llamó tierra y a la reunión de aguas, mar. Hizo después producir todas las plantas y árboles, según su género. Y vio Dios que era bueno.

En el cuarto día produjo todas las luminarias celestes para separar el día de la noche, para señalar tiempos, días y años y para alumbrar la tierra, haciendo aparecer el Sol, la Luna y las estrellas. Y vio Dios que era bueno.

En el quinto día creó todos los animales acuáticos y las aves en el aire, según sus géneros, y viendo que era bueno los bendijo.

En el sexto día creó todos los animales terrestres. Y vio Dios que era bueno. Formó después al hombre a su imagen y semejanza, haciéndole dueño y señor de todos los animales y también de las plantas.

En el séptimo día y después de haber creado todas las cosas, descansó santificando el día séptimo.

Como puede verse, en la narración mosaica se marca la duración de la obra creadora y se detalla lo creado en cada jornada. Y confrontando todas las cosmogonías expuestas se observarán sus coincidencias en sus parajes cardinales; esas coincidencias se explican por ser única la historia de la creación ya que no puede tener otro origen que la Revelación y esa verdad manifestada por Dios, bien a Moisés o a los primeros hombres y conservada por tradición hubo de sufrir alteraciones que no afectaron a sus puntos esenciales.

Así, todas las versiones examinadas están contestes en admitir el caos primitivo; en que el Espíritu velaba sobre las aguas; en la separación de los elementos Y en el orden de producción de plantas y animales. En la que acabamos de considerar se puntualiza que fue la palabra divina la que iba produciendo cada electo y que Dios, después de crearlo, lo aprobaba.

No cita Moisés la aprobación divina en lo que respecta al particular de la formación del hombre, pero esta omisión es interpretada en el sentido de que siendo el hombre la criatura más excelsa de la creación, al poner en uso su poder de libre opción entre el bien y el mal, es dueño de conservar la semejanza con su Creador o separarse de ella. Por esta razón, Dios, antes que aprobarle, tiene que probarle.

Fuente Consultada:
Historia Universal de la Civilización  – Editorial Ramón Sopena – Tomo I  – Edades Antigua y Media

Historia de la Isla de Formosa o Taiwan Población y Recursos Naturales

Historia de la Isla de Formosa o Taiwan

La isla de Taiwan , también llamada Formosa fue descubierta por navegantes portugueses. La población de origen malayo ha tenido que sufrir muchas ocupaciones: portuguesa, española, holandesa, china y japonesa. Después de la segunda guerra mundial, Formosa pasó a ser refugio y sede de la China nacionalista del mariscal Chiang Kai-Chek. Fue durante mucho tiempo una base estratégica bajo protección de Estados Unidos, y dracias a la ayuda norteamericana, Formosa ha logrado un notable progreso económico.

Es una isla de Asia oriental y, desde la victoria comunista de 1949 en la parte continental de China, sede del gobierno nacionalista, entidad no reconocida por la República Popular China, que considera a la isla una provincia más. Está separada de la China continental por el estrecho de Taiwan (Formosa) y linda al norte con el mar de la China Oriental, al este con el océano Pacífico y al sur con el mar de la China Meridional.

Además de la isla de Taiwan (Formosa), incluye las islas Pescadores (o P’enghu), las pequeñas islas Quemoy, a la altura de Amoy (Xiamen), una ciudad del continente, y el grupo Matsu, a la altura de Fuzhou (Foochow). Taiwan tiene una extensión aproximada de 36.000 km². La capital y mayor ciudad es Taipei (Taibei).

LA HISTORIA DURANTE EL SIGLO XX: Formosa, isla situada en el océano Pacífico a lo largo de la costa oriental de China y al sur de Japón, tiene una superficie de 35.974 km2. Se encuentra a 140 kilómetros del continente chino. Geológicamente pertenece a la rotura más reciente de Asia oriental, Al este está recorrida por montañas que alcanzan los 4.000 m y, en ciertos lugares, cortadas a pico sobre el mar. En cambio, la parte occidental está constituida por llanuras aluviales.

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El clima de Formosa se halla totalmente sometido a los monzones, y su vegetación es muy rica. Pero, por desgracia, también es azotada regularmente por tifones.

Se sabe muy poco de la historia de Formosa, por lo menos en lo que concierne a la época anterior a la llegada de los europeos. Es indudable que la isla sirvió de etapa a numerosos pueblos y que piratas chinos y japoneses la utilizaron como base. Los portugueses desembarcaron en ella por primera vez en 1590, pero hasta 1626 no empezaron a establecerse en el norte de la isla españoles y portugueses. El sur ya estaba ocupado por los holandeses, quienes, en 1642, también conquistaron el norte.

Algunos años después (1662) los holandeses tuvieron que ceder el puesto al pirata chino Kosinga. En 1683, los chinos, ayudados por los holandeses, lograron reconquistar la isla.

Después de la guerra chino-japonesa de 1894-1895, en virtud del Tratado de Shimonoseki, Formosa fue cedida a Japón.

A pesar de que la población, de origen malayo y chino, sufrió mucho con la política japonesa, los nuevos dueños de la isla contribuyeron enormemente a su desarrollo económico.

Durante la segunda guerra mundial, Formosa, punto estratégico, fue ocupada por los norteamericanos. En 1943, Roosevelt, Churchill y el mariscal Chiang Kái-Chek habían convenido que todos ios territorios conquistados por Japón en detrimento de China serían devueltos a esta última. De este modo, en 1945, Formosa volvió a ser china.

Cuando el mariscal Chiang Kai-Chek fue expulsado de China por las tropas comunistas de Mao Tse Tung, se refugió en Formosa con las tropas nacionalistas que le habían permanecido fieles. Desde 1950, Formosa es la sede de la China nacionalista, que se encuentra protegida de la China comunista por la VII flota norteamericana.

La población malaya autóctona, a la que los inmigrantes han hecho retroceder constantemente, se ha retirado a las montañas. Antes de la guerra, la isla contaba con numerosos japoneses. En efecto, a causa del crecimiento demográfico de la metrópoli, Japón fomentaba una política de emigración. Colonia nipona, cuyo medio no difería mucho del de Japón, Formosa ejercía gran atracción sobre numerosos japoneses. En ella se habían establecido unos trescientos mil, que tuvieron que marcharse después de la derrota.

Desde entonces, Formosa ha vivido una verdadera revolución. Los norteamericanos tuvieron allí un ejército que disponía de la mayor tecnología para el control político. Por otra parte, han invertido enormes cantidades para promover la economía y prosperidad de la isla.

La población ha aumentado de modo considerable y las ciudades se han transformado rápidamente en modernas aglomeraciones muy pobladas. Todas las grandes ciudades se encuentran en el oeste de la isla, donde las tierras son más fértiles. Las llanuras costeras y las cuencas interiores son objeto de una explotación intensiva. Se producen grandes cantidades de fruta, tabaco, té, y, sobre todo, arroz y caña de azúcar. Setenta por ciento de la producción azucarera se exporta, y el principal cliente es Japón.

La actividad comercial de Taiwan es una de las más importantes de Asia. En 2003 el valor anual de las exportaciones fue de 127.243 millones. Las principales exportaciones fueron textiles y prendas de vestir, equipos eléctricos y electrónicos, artículos de plástico, juguetes y productos de la industria alimentaria. Entre las importaciones destacaron petróleo bruto, madera, hierro y acero, maquinaria, equipos eléctricos y electrónicos y productos de la industria alimentaria. Taiwan comercia principalmente con Estados Unidos, Japón, Alemania, Hong Kong, Australia y Arabia Saudí.

Formosa también es rica en sal, petróleo, lignito y oro, que constituyen importantes fuentes de explotación. En el aspecto industrial, las fábricas de ácido sulfúrico, sosa cáustica, superfosfatos y abonos nitrogenados, y las de hilados, cemento y acero se encuentran en plena expansión.

La isla dispone de una excelente red de vías de comunicación, que ha sido construida con fines militares. Las bahías, grandes y pequeñas, de este país montañoso, permiten que los buques fondeen en ellas. En las aguas costeras abundan mucho los peces, y esto hace que la subsistencia de gran parte de la población se base en la pesca. A pesar de las ocupaciones e inmigraciones que ha sufrido Formosa, la población autóctona ha conservado su carácter particular: música, cantos y danzas ocupan, en este país, un lugar preponderante.

taiwan recurso natural tierra

El recurso natural más importante de Taiwan es la tierra, cultivable en un 25% de su superficie. También posee recursos minerales, entre los que destacan carbón, oro, plata, cobre, mármol y gas natural.

 

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Tuareg y Bereberes Vida y Costumbres Poblaciones de Africa

Tuareg y Bereberes Poblaciones de África
Vida ,Costumbres y Ubicación

África, tercer continente más grande de la Tierra, con islas adyacentes, que ocupa una superficie de unos 30.243.910 km², alrededor del 20% del total de la masa terrestre. Bañado por las aguas del océano Atlántico al oeste y del Índico al este, está separado de Europa y Asia por el estrecho de Gibraltar y el mar Mediterráneo, al norte, y por el canal de Suez y el mar Rojo, al noreste.

La población del continente en 2010 superaba  los 1000 millones de habitantes. A finales del siglo XIX se produjo el reparto de África, hecho determinante en la evolución económica y social del continente a lo largo de la pasada centuria.

Tres veces mayor que Europa, África sólo cuenta con 1.000 millones de habitantes. Sin embargo, debido a su favorable situación en relación con Europa y Asia, este continente parecía estar predestinado a albergar una población numerosa. África tiene grandes ríos (el Nilo, el Congo, el Níger, el Zambeze).

Dispone de enormes riquezas minerales y considerables reservas de energía hidráulica. Pero África es también el continente más caluroso y su clima no está hecho para atraer poblaciones. El desierto tropical y la selva ecuatorial debilitan mucho.

El Sahara divide África en dos mundos totalmente distintos: el norte blanco y la zona ecuatorial negra. Por tanto, es impropio llamar a África el «continente negro». El Sahara sufre una perpetua falta de agua, y no es de extrañar que, a pesar de su superficie, cuente con sólo dos millones de habitantes. Por otra parte,  las poblaciones se agrupan en las proximidades de los oasis y que si ciertos territorios están prácticamente deshabitados, la densidad de la población es, a veces, de 1.000. personas por km² en los oasis.

Las tribus tienen pocos contactos entre sí, y el sistema de vida, la lengua y las costumbres difieren notablemente. En África el elemento blanco está bastante bien representado. Así, los bereberes, los tuareg y los tibbu pueden ser considerados miembros del tronco blanco que han sufrido una transformación y se han cruzado con otras poblaciones para llegar a estar más o menos arabizados.

Actualmente se tiende a considerar bereberes todas esas poblaciones del norte de África, porque hablan beréber y tienen ciertas costumbres comunes. Por ejemplo, el privilegio del matriarcado. El término es, quizás, algo abusivo, pues literalmente significa mando de la madre.

mapa ubicacion tuareg y bereberes

En realidad, este matriarcado es una disposición familiar en virtud de la cual los parientes de la parte materna tienen una importancia preponderante. El hijo lleva el nombre de la madre, y a un soberano no le sucede su hijo, sino su sobrino, es decir, el hijo de su hermana.

En semejante sociedad, la mujer está considerada como la igual del hombre, cosa que no ocurre entre los árabes. A juzgar por el nivel general de civilización, las mujeres bereberes gozan de cierta cultura. Tocan con gran sensibilidad instrumentos de cuerda muy sencillos.

Puede decirse que existe un arte beréber, especialmente característico en alfarería, esteras, alfombras y joyas a las que no se puede negar cierto valor artístico.

Los tuareg constituyen el grupo beréber más importante y también el de más interés. Se diferencian de los demás grupos por su vida nómada. Su número se calcula en 350.000. Se han extendido por la mayor parte del Sahara, pero de un modo especial en el macizo de Ahaggar, en el Tassili del Norte, en Air y hacia el Sudoeste hasta el Níger.

Los tuareg se llaman a sí mismos imouhagh. Crían camellos, asnos blancos y cabras. Éstas, que se consideran propiedad de las mujeres, no se apartan de las proximidades de las tiendas. Algunos tuareg incluso llegan a criar búfalos, pero el dromedario sigue siendo el recurso principal. No sólo es un excelente animal de carga, sino un buen productor de leche, carne y cuero.

Las mujeres, contrariamente a los hombres, no llevan velos. ¿ Acaso éstos creyeron necesario protegerse la cara del ardiente viento del desierto, o quisieron simplemente ocultar sus rostros a los extranjeros?.

Los tuareg se opusieron durante mucho tiempo a la presencia francesa en el Sahara y eran temidos por sus saqueos. Los franceses habían reprimido con violencia la trata de esclavos y arrumado el comercio caravanero con la instalación de la línea de ferrocarril que une el Senegal con el Sudán.

Bereber, es también el nombre que reciben la lengua y algunos pueblos no árabes que habitan grandes zonas del norte de África. A lo largo de los siglos, los bereberes se han mezclado con numerosos grupos étnicos, sobre todo árabes; por ello, actualmente se les distingue más por los rasgos lingüísticos que por los raciales. La lengua bereber es una rama de la familia lingüística afroasiática y comprende unos 300 dialectos estrechamente emparentados. Se trata principalmente de una lengua hablada; su forma escrita apenas se conoce y rara vez se utiliza

Estas medidas hicieron que los tuareg se sintieran amenazados. Algunos entraron al servicio de Francia como meharistas y así contribuyeron a la policía del desierto. Otros centraron sus actividades en la agricultura, animados por los franceses. No obstante, la mayoría permaneció el al nomadismo, llevando a sus dromedarios a los mercados de mayor importancia. Tamanrasset es un centro importante que cuenta con unos 2.000 habitantes.

Entre los tuareg la mujer goza de gran consideración. De niña recibe cierta instrucción. No se le elige marido, como en muchas tribus, y después de su matrimonio sigue siendo la propietaria de todas sus posesiones. Es contraria a la poligamia, a pesar de que el Corán la permite, pero debemos decir que los tuareg no siguen sus mandamientos con un fervor ejemplar.

Otro grupo beréber digno de interés es el constituido por los re-guibat, los hombres azules de Mauritania en el Sahara occidental.-Su piel es azul porque no se quitan nunca sus vestidos de algodón teñidos de este color. Los reguibat también se han cruzado con otras tribus, si bien puede decirse que han conservado cierta independencia con respecto a los árabes, como también la mayoría de los pueblos del norte de África.

A pesar de que la influencia del Islam ha sido importante y duradera, por lo general los nómadas no son musulmanes muy ortodoxos.

casa de bereber en marruecos
Casas bereberes en Marruecos:Los bereberes han vivido en la cordillera del Atlas de Marruecos durante más de 3.000 años, muchos de ellos en casas hechas de ladrillos de barro, madera o piedra. Las casas bereberes consisten típicamente en un gran aposento que sirve como cocina, cuarto de estar, alcoba y granero. La mayoría de los bereberes se gana la vida cultivando la tierra o criando ganado

El nomadismo se encuentra en constante regresión, no sólo porque los franceses han introducido la técnica moderna en el corazón del Sahara, sino también porque han hecho desaparecer la estructura feudal que dominaba las relaciones humanas. Naturalmente, semejante evolución no se realiza sin riesgo, sobre todo si el proceso de modernización se ve interrumpido en un momento dado.

En primer lugar pensemos en la agricultura: el Sahara tiene muy pocas tierras de labrantío y el rendimiento es siempre muy débil. La transformación de las zonas incultas en tierras de labor exige que se pongan en práctica considerables medios técnicos, ya que el problema de la irrigación es el más difícil de resolver.

Numerosos habitantes de los oasis abandonaron los territorios que siempre han ocupado. Han entrado en contacto con un mundo exterior que ofrece mayor atractivo. El fin de su aislamiento ha hecho que estos hombres y estas mujeres se sintieran conscientes de una vida mejor. ¿Significa esto que, en un plazo  más o menos corto, el Sahara será un territorio absolutamente vacío de habitantes? No, porque el descubrimiento de campos petrolíferos ha abierto insospechadas posibilidades.

Ver: Vida en el Desierto

Fuente Consultada: Enciclopedia Juvenil Editorial Credsa AZETA Entrada: Bereberes y Tuareg

 

Desarrollo Sustentable o Sostenible Concepto y Objetivos

Desarrollo Sustentable o Sostenible
Concepto y Objetivos

Desde el origen del planeta Tierra, hace mas de 4500 millones de años, la misma no ha dejado de modificarse, por ejemplo la composición actual de la atmósfera permite la vida de millones de diversas especies. Todos estos cambios fueron generados por fenómenos naturales como las radiaciones del Sol, los movimientos de las placas tectonicas, las exposiones volcánicas, etc.

Desde que el hombre comenzó a con su actividad humana, ha ido modificando el equilibrio logrado por la naturaleza, por ejemplo cuando se inicia en el siglo XVIII la actividad industrial, la limpia atmósfera comenzó a contaminarse con los gases enviados por las chimeneas de las primitivas fábricas. El resultado final tiene efectos perjudiciales para todos los seres vivos de habitan este planeta.

Por estos problemas, creados por la misma vertiginosa actividad de los humanos, hoy se ha tomando conciencia de los efectos nocivos que se genera y hay un concenso mundial en intentar  legar a las futuras generaciones un medio ambiente de calidad y dotado de recursos suficientes, siguiendo el modelo de desarrollo sustentable o sostenible.

La expresión Desarrollo Sostenible, se refiere a una manera de resumir todas las técnicas necesarias de aplicar para que el desarrollo económico y social del mundo sea posible sin poner en peligro la capacidad de futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades, es decir, que considera la posibilidad de llevar adelante un desarrollo socio-económico preservando el ambiente, usando los recursos naturales, sin comprometer la preservación de esos mismos recursos para las generaciones futuras.

UN EJEMPLO REAL: los occidentales recurren cada vez más a los transportes automotores: se utiliza el auto particular para ir a la escuela, al trabajo y a hacer las compras; el avión para los negocios y el placer. Y quien dice transporte automotor dice energía extraída del petróleo y sus derivados.

El transporte mundial consume 1.975 millones de toneladas equivalentes de petróleo (Mtep) anuales, es decir el 26% de la demanda total de energía.

El promedio es de 0,32 tonelada equivalente de petróleo por habitante (tep/hab), pero los consumos varían de un continente a otro: un francés consume 0,88 tep, un estadounidense 2,21 tep y un africano 0,07 tep.

Ahora bien, ni el planeta ni la sociedad pueden seguir sustentando esta modalidad de transporte, tal como se practica en los países desarrollados. En Occidente, el transporte automotor es tan adictivo como una droga: absorbe el 90% del desplazamiento de pasajeros.

En Francia, entre 1973 y 2004, el parque automotor se duplicó holgadamente al pasar de 14,3 millones de vehículos a 29,9 millones, mientras que en ese período la población creció un 14%. Ocho de cada diez familias tienen auto, y el 30% posee dos vehículos o más. Pero las palmas se las lleva el transporte aéreo, con un 237% de crecimiento entre 1973 y 2004.

UN POCO DE HISTORIA: Cuando a fines del siglo XVIII empezó a fraguarse la Revolución Industrial, gran parte de la humanidad creyó haber alcanzado la panacea. La máquina de vapor, puesta al servicio de la navegación por el ingeniero James Watt (1736-1819), no sólo revolucionó el transporte, sino que modificó las estructuras comerciales.

Los barcos ya no dependían de los vientos, sino que se propulsaban solos y por el camino más corto al puerto de destino. La seguridad y la velocidad de aquellos viajes permitieron hacer más fluido el comercio entre los más distantes puntos del Globo. Tan interesante fue este salto tecnológico que, de ahí en más, la carrera no se detuvo.

En 1890 hizo su aparición en el mercado el motor diesel y, entonces sí, los historiadores y los economistas confirmaron que la humanidad había superado una segunda -y ahora definitiva- Revolución Industrial.

La utilización de la energía eléctrica y el perfeccionamiento de la mecanización propiciaron una radical evolución en las perspectivas socioeconómicas. El hombre había hecho pie en el industrialismo moderno.

A partir de ese momento, las costumbres y los gustos de la sociedad se fueron adaptando al ritmo de la tecnología, que a su vez se encontró presionada por las nuevas necesidades de la sociedad. El consumo de bienes y servicios creció, tal como lo sigue haciendo, en proyección geométrica, constituyendo un círculo vicioso: producción, más necesidades y, nuevamente, más producción.

Ante esta situación, el conjunto de países con mayor capacidad tecnológica se ocupó únicamente de producir. Con el tiempo, todos los países del mundo alcanzaron distintos niveles de desarrollo y se abocaron a la misma tarea.

Este proceso lleva ya casi doscientos años. A lo largo de ese tiempo, la humanidad ha crecido en bienes, servicios y tecnología, de manera desmesurada y sin medir las consecuencias. Pero ¿qué tiene que ver todo esto con el calentamiento global?

Efectos de la actividad industrial: La matriz energética es la fuente de donde proviene la energía que el hombre necesita. Durante los últimos doscientos años, la tecnología humana utilizó tres fuentes principales de energía: petróleo, carbón y gas; y, en menor medida, la electricidad proveniente de plantas nucleares y de represas hidroeléctricas.

La quema de estos tres combustibles produce toneladas de dióxido de carbono. Este gas, junto con otros liberados también por las actividades productivas del hombre, está operando un cambio del clima en el nivel mundial. ¿Por qué?

Cuando la atmósfera se convierte en un depósito de grandes cantidades de gases, se rompe el equilibrio natural entre la energía absorbida y la reflejada. Los organismos encargados de reciclar el carbono ven superada su capacidad máxima de trabajo, y entonces el ciclo natural del carbono se altera. Dado que hay una mayor cantidad de gases que absorben el calor y lo devuelven a la Tierra, la temperatura comienza a aumentar.

Este es el proceso que se conoce como calentamiento global. Así, el efecto invernadero, que permite retener el calor en la atmósfera y que resultó tan beneficioso desde tiempos remotos, se vuelve en contra de la vida.

desarrollo sostenido

Respecto al uso y gestión sostenibles de los recursos naturales del planeta, debemos tener en cuenta dos conceptos. En primer lugar, deben satisfacerse las necesidades básicas de la humanidad, alimentación, vestimenta, lugar donde vivir y trabajo. Esto implica prestar atención a las necesidades, en gran medida insatisfechas, de los pobres del mundo, ya que un mundo en el que la pobreza es endémica será siempre proclive a las catástrofes ecológicas y de todo tipo. En segundo lugar, los límites para el desarrollo no son absolutos, sino que vienen impuestos por el nivel tecnológico y de organización social, su impacto sobre los recursos del medio ambiente y la capacidad de la biosfera para absorber los efectos de la actividad humana. Es posible mejorar tanto la tecnología como la organización social para abrir paso a una nueva era de crecimiento económico sensible a las necesidades ambientales.

Que es el desarrollo y por qué debe ser sustentable: Desde la década de los ochenta el crecimiento económico fue explosivo, y en ello tuvo mucho que ver la revolución tecnológica. Los países industrializados consumen la mayor parte de los recursos naturales del mundo, produciendo un mayor impacto sobre los recursos comunes y compartidos con los países del sur.

Basta recordar que el gran consumo por parte del norte de combustibles fósiles ha contribuido al aumento de dióxido de carbono en la atmósfera (bien común), con la consecuente amenaza de un cambio climático global. También el Sur tiene comportamientos que amenazan la disponibilidad de recursos para las generaciones futuras. En su intento de lucha contra la pobreza, los ingresos insuficientes y el hambre, agotan o degradan gravemente los recursos de agua, suelos, bosques. biodiversidad, etc.

desarrollo sostenido

El crecimiento económico de las naciones, a veces depredador y causa de la degradación del ambiente, está acompañado por un crecimiento demográfico sin precedentes históricos. En los próximos treinta años se espera que la población mundial crezca en casi dos tercios, pasando de 5.000 a 8.500 millones de habitantes aproximadamente (World Resources, 1996).

Un porcentaje importante de esta población vivirá en los países en vía de desarrollo, fundamentalmente en las áreas urbanas. Surgirá entonces un sinfín de necesidades que estarán aparejadas con este crecimiento: aumento de la demanda de recursos alimenticios, aumento de la presión demográfica sobre el espacio, mayor consumo de energía y por lo tanto la necesidad de afrontar mayores niveles de contaminación, etc.

Cuando una actividad o acción origina o produce una alteración, modificación o cambio en el medio o en alguno de los componentes del sistema ambiental, de cierta magnitud o complejidad, se configura el llamado impacto ambiental. Las dos condiciones que están presentes en la alteración o el cambio son la magnitud y la complejidad: la primera está ligada al concepto de dimensión o tamaño de alteración, mientras que la segunda está referida a la cantidad de elementos ambientales naturales o sociales afectados por ese estímulo desencadenante que es la acción o actividad.

A la hora de evaluar el impacto de estos factores (crecimiento económico y demográfico) sobre el medio ambiente, necesitamos incorporar muchos otros factores, ya que la relación entre los primeros no es directa.

La creación de políticas gubernamentales y de sistemas legales que por un lado mitiguen los efectos del crecimiento demográfico y que por el otro reduzcan el potencial impacto ambiental ocasionado por el crecimiento económico ilimitado, permitirán ir rechazando el antiguo paradigma que oponía el desarrollo al medio ambiente y adoptar así un nuevo enfoque, «la nueva conciencia ecológica», basada en la convicción de que el desarrollo económico y la conservación del medio ambiente son objetivos complementarios.

El progreso tecnológico de estos últimos años se ha convertido también en una herramienta muy importante para el ahorro de recursos y la optimización de su uso. Hoy se brega por el desarrollo sustentable o sostenible. es decir, el que «considera la posibilidad de llevar adelante un desarrollo económico preservando el ambiente, o sea, usar los recursos para satisfacer las cada vez mayores necesidades de la población, sin comprometer la preservación de esos recursos para las generaciones futuras».

Este es un desarrollo que debe durar. Como lo decía la definición de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (Nuestro Futuro Común, 1987) es el que busca «asegurar que satisfaga las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias»

LA MITIGACIÓN: La mitigación de los efectos del cambio climático requiere trabajar sobre las causas que lo originan. Como se mencionó anteriormente, la emisión de gases de efecto invernadero tiene dos orígenes fundamentales: la dependencia de los combustibles fósiles para la generación de energía y los cambios en el uso del suelo que promueven la deforestación. Para ambas situaciones, hoy tenemos la tecnología y el conocimiento suficiente para promover un cambio sustancial.

Se están impulsando en varias partes del mundo algunas estrategias fundamentales: una relacionada con el cambio en la matriz energética, para ir mutando hacia una dependencia menor de los combustibles fósiles, y apostando al desarrollo de energías limpias y renovables. Otra consiste en como reducir nuestra demanda de energía, siendo eficientes en el uso de la misma. Por ejemplo el uso de lámparas de bajo consumo, o bien ahora, la lámpara de led, de 5 a 10W. de consumo por unidad.

Lámparas eléctricas: El 95% de la energía consumida por las lámparas eléctricas incandescentes es transformada en calor. Sólo el 5% se transforma en luz. Las lámparas de bajo consumo consumen un 80% menos de energía para generar la misma cantidad de luz. Desde junio de 2011, la Argentina prohibe la comercialización de lámparas incandescentes. Si en todo el mundo se sustituyeran las clásicas bombillas eléctricas por las nuevas lámparas de bajo consumo, se ahorrarían unos 320 millones de kilovatios/hora de corriente, dejándose así de emitir 160 millones de toneladas de CO2. Ello corresponde a las emisiones de anhídrido carbónico de todos los vehículos automotores que circulan en Alemania.

Los acuerdos regionales: el papel de la Comisión Europea: Para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones definidos en el Protocolo de Kyoto, la Comisión lanzó el Programa Europeo del Cambio Climático (PECO en marzo de 2000.

Uno de ios pilares de las políticas comunitarias para abordar el cambio climático es el Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (ETS), puesto en marcha el 1 de enero de 2005. Los gobiernos comunitarios han establecido límites a la cantidad de C02 que pueden emitir cada año unas 10.500 instalaciones (centrales eléctricas y grandes plantas consumidoras), que son la fuente de casi la mitad de las emisiones de CO2 de la UE.

Las instalaciones que emitan menos C02 del que tienen asignado pueden vender la cuota de emisión no utilizada a otras plantas que no logren su meta. Esto supone un incentivo financiero para reducir las emisiones. El sistema también se asegura de que haya compradores para las cuotas de emisiones: las empresas que superen sus límites de emisión y no deseen cubrirlos comprando derechos deberán pagar multas.

La UE se ha comprometido a reducir de aquí a 2020 sus emisiones de gases invernadero hasta, por lo menos, un 20% por debajo de los niveles de 1990. Además, incrementará esta reducción hasta el 30% si los demás países industrializados hacen lo mismo y si los países en desarrollo también adoptan medidas.

Para conseguir esta reducción mínima del 20%, las medidas ya existentes -como el sistema ETS- se complementarán con nuevas disposiciones orientadas a aumentar la eficiencia energética en un 20% para 2020, a incrementar la cuota de las energías renovables hasta el 20% para la misma fecha y a equipar todas las nuevas centrales eléctricas con tecnologías de captura y almacenamiento de carbono.

LA PÉRDIDA DE BIODIVERSIDAD:

La biodiversidad es la variabilidad de organismos vivos de cualquier clase, incluidos en cualquier tipo de ecosistemas. Comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y entre los ecosistemas. Pero no se refiere a la cantidad de individuos de cada una de esas especies.

Según estimaciones de la paleontología, de uno a diez millones de años, depende los grupos, es la duración de la vida de una especie en condiciones normales y estables de biodiversidad. Pero con la supremacía del Homo Sapiens esas condiciones se han perturbado profundamente, y parece poco probable que las especies puedan perdurar durante tanto tiempo.

Porque el ser humano, a fuerza de confundir la utilización de la naturaleza con su depredación, destruye lo vivo cada vez más rápidamente. Las tasas actuales de extinción de las especies, comparadas con las que se registraban en los tiempos geológicos antiguos, son de 100 a 1.000 veces superiores (y a veces más). Las amenazas tradicionales de origen antrópico que representan la destrucción del habitat y la sobreexplotación se suman a las invasiones biológicas, las contaminaciones, los cambios climáticos (y, en general, la alteración de los ciclos biogeoquímicos) y la sobrepoblación humana.

La fauna, la flora y los microorganismos resisten cada vez menos las presiones: el 83% de la superficie terrestre está afectada por la «marca humana», es decir, el espacio de tierra necesario para las actividades de los hombres.

La cuantificación de la diversidad de lo vivo debe revisarse continuamente. Actualmente hay alrededor de 3,6 millones de especies. Pero las perspectivas son sombrías. Se ha estimado que más de una cuarta parte de esa cifra, es decir un millón de especies, podría desparecer antes de 2050. Lo que está en juego es particularmente crucial en los 34 lugares críticos y en otros tantos núcleos biogeo-gráficos del mundo que alojan, en apenas el 2,3% de la superficie del planeta, el 50% de las plantas y el 42% de los vertebrados terrestres.

Los números son ya muy elocuentes. El área de distribución histórica de 173 especies emblemáticas de mamíferos en seis continentes ha disminuido en un 50%; un tercio de los bosques deímundo ha sido talado desde las primeras civilizaciones agrícolas; la «carne de la sabana» (pequeños animales de caza para alimento, ampliamente comercializados) liquida cada año varias decenas de millones de animales. Esta destrucción de la fauna se practica especialmente en la Amazonia y en la cuenca del Congo.

Desaparición de individuos, luego de poblaciones; finalmente, desaparición de la especie: el proceso está bien establecido. Y es acompañado de una desorganización de la cadena alimentaria (productores, consumidores y descomponedores). El conjunto del ecosistema resulta afectado porque su productividad (y su estabilidad, incluso evolutiva) depende de la diversidad de los tipos funcionales de las especies que abriga.

Ahora bien, los ecosistemas, desde un punto de vista utilitario, brindan cantidades de bienes y servicios a los hombres. Estos aportes «gratuitos» han podido ser estimados anualmente entre 2,9 y 38 billones de dólares (el PBN anual del mundo suma 18 billones). Pero los hombres están dominados por la pleonexia, el deseo de tener más de lo necesario. También son irracionales y egoístas, porque la explotación de la naturaleza no se vincula tanto con las cosechas (que permiten la renovación del recurso), sino con el extractivismo, o sea, la extracción hasta el agotamiento del filón. Por cada diez árboles talados en el mundo, sólo se replanta uno.

Entonces, lo vivo es expoliado sin ninguna preocupación por lo que quedará para las generaciones futuras. Y su mercantilización se ve acentuada por la mundialización sin control de la economía. En una naturaleza muerta, ¿cuáles podrían ser el lugar y la imagen del ser humano? (Fuente: El Atlas Del Medio Ambiente Amenazas y Soluciones Editorial Le Monde Diplomatique)

Fuente Consultadas:
Calentamiento Global Las Dos Caras del Efecto Invernadero Adriana Patricia Cabrera Edit. longseller
Espacios y Sociedades del Mundo La Argentina en el Mundo Daguerre-Sessone Edit. Kapelusz

La Erosión del Hielo Accion Erosiva de los Glaciares

La Erosión del Hielo
Acción Erosiva de los Glaciares

Durante la larga historia de la Tierra los climas del mundo han sufrido muchos cambios. Pero pocos pueden compararse con el que tuvo lugar hace menos de un millón de años, cuando las temperaturas descendieron, principalmente en el norte, y la Tierra entró en la Edad Glacial.

hielo en la montaña - erosion

Como caía cada vez más nieve en invierno y se fundía menos en verano, se formaron grandes masas de hielo que se trasladaban lentamente hacia el sur. Cuando alcanzaron su mayor extensión, vastas zonas de Asia, Europa y América del Norte (más de veinte millones de kilómetros cuadrados, en total) quedaron sepultadas por el hielo.

Las exuberantes regiones subtropicales se trasformaron en desiertos helados a medida que las temperaturas árticas dominaban la Tierra y los climas templados retrocedían hacia el Ecuador.

Como gigantescas excavadoras las masas de hielo arrancaban la tierra al avanzar y la arrastraban hacia el sur. Arrasaban bosques, aplanaban las cimas de las colinas, ahondaban los valles, trasportaban enormes piedras a lo largo de centenares de kilómetros, desde su lugar de origen hasta lejanos paraderos. La Edad Glacial acabó hace unos diez mil años, pero muchos parajes, en el hemisferio norte, atestiguan todavía que el hielo en movimiento puede esculpir la tierra.

Puede sorprender el hecho de qué el hielo erosione una roca mucho más dura que él. El fenómeno se explica  observando la gravilla y los cantos que se unen firmemente al hielo, y trasforman un glaciar en movimiento en una lima gigante y flexible, con un poder considerable para desgastar la roca. Pero el hielo también corroe por sí mismo. Un glaciar arranca bloques de roca al deslizarse por las orillas de un valle.

rotura de roca por el hielo

La velocidad de un glaciar depende, en gran parte, de la velocidad de su deslizamiento. Por esto, los glaciares de Groenlandia (algunos de los cuales avanzan a la velocidad de veinte metros al día) son varias veces más demoledores que los glaciares de los Alpes, que sólo recorren un metro al día.

Una masa de hielo continental que avanza lentamente suaviza el relieve. Uno de los resultados más característicos de la erosión glaciar es el valle en forma de U, con su fondo plano salpicado de cantos y limitado por márgenes escarpadas. Pero estos valles eran lechos de ríos antes de que la erosión de los glaciares los modificara.

Probablemente, los valles más espectacularmente moldeados por el hielo son los fiordos, con sus paredes escarpadas, de rocas desnudas que dominan el agua profunda. Los glaciares erosionaron los fiordos por debajo del nivel del mar porque el hielo, en el seno del agua, mantiene las 9/10 partes de su volumen bajo la línea de flotación. Pero muchos fiordos son inmediatamente profundos cerca de su desembocadura, donde una barrera de rocas o escollos, frecuentemente cubierta de materiales arrastrados, ha elevado el valle casi hasta el nivel del mar.

Este umbral es debido a una disminución en el espesor del hielo cerca de la desembocadura del glaciar. Muchos valles glaciales tienen cascadas, que caen por sus márgenes desde valles tributarios situados a un nivel superior. Estos valles colgados, que originan algunas de las cascadas más importantes del mundo, son debidos probablemente al hecho de que el tamaño es un factor significativo en la posibilidad de un glaciar de erosionar el suelo.

los glaciares

El glaciar que ocupó el valle principal fue mucho mayor que sus afluentes y tuvo, por tanto, mayor fuerza destructora. Por esto, al fundir el hielo, el fondo de los valles tributarios quedó a un nivel más elevado que el del valle principal. La diferencia de alturas entre ambos valles depende de la diferencia de tamaño de los glaciares que discurrieron a través de ellos. Pero la explicación completa de los valles colgados no puede ser tan sencilla.

Se ha sugerido que la diferencia de niveles podía ser debida, en parte, al hecho de que los valles tributarios contenían glaciares cuando el del valle principal había fundido ya. Como la corriente de agua es un agente de erosión más potente que el hielo, el valle principal por el que corriese un río habría sufrido una erosión más profunda que los valles tributarios en los que se encontraban glaciares. Esto, probablemente,  es  parcialmente   cierto, ya que los valles tributarios que están orientados de espaldas al Sol (es decir, aquellos que pueden conservar los glaciares durante más tiempo) se encuentran a veces a una altura mayor que los que se hallan en el lado opuesto del valle principal.

Acción Erosiva del Hielo

Otra señal que deja la erosión glaciar es el circo. Éste es una profunda cavidad en una región montañosa y se encuentra, frecuentemente, en las alturas heladas. Muchos sirven de lecho a pequeños lagos, excepto cuando se encuentran en el origen del valle de un glaciar.

Los circos tienen tendencia a seguir desgastando la ladera de la montaña, a medida que sus paredes «estallan» por la acción del hielo y son «desplumadas» por la nieve en movimiento. A veces ocurre que dos circos llegan a aproximarse tanto que sólo quedan separados por una estrecha pared rocosa, que se conoce con el nombre de cresta. Si hay circos alrededor de la montaña, ésta tiene una cima piramidal.

Mesa Glacial

La glaciación no es sólo un proceso destructivo, sino que el material arrastrado desde un lugar puede ser depositado en otro, cuando funde el hielo. Las llanuras inglesas y las del Norte de Europa están revestidas por una arcilla pedregosa arrancada de lugares como Escandinavia (que aún hoy día carece de tierra fértil). Ocurre  un hecho  similar en América del Norte, donde el material arrancado en el Canadá proporciona ahora una tierra fértil en la parte central de Estados Unidos.

La arcilla pedregosa, o tillita, es una mezcla de aluviones de todas clases, que van desde el fino polvillo de roca hasta grandes rocas que pueden pesar muchas toneladas. Pero los dos tipos principales son: tillita básica (que es rica en arcilla) y la tillita superglaciar (que es más pedregosa).

La mayoría de la arcilla fue arrastrada por el agua producida al fundirse el hielo. A veces, esta arcilla pedregosa está moldeada por las corrientes de agua en forma de montículos que semejan dorsos de ballena y que, generalmente, tienen menos de dos kilómetros de longitud y, raramente, más de 60 metros de altura. Cuando se encuentran agrupados, forman lo que se denomina, adecuadamente, topografía en «cesta de huevos».

La acumulación de restos de rocas trasportados y depositados por los glaciares recibe el nombre de morrenas o morenas. La arcilla pedregosa depositada en el fondo de un glaciar forma la morrena de fondo. Las morrenas laterales resultan de los fragmentos de roca que caen a los lados del glaciar y, cuando dos glaciares se encuentran, las morrenas laterales se unen para formar la morrena central.

Luego, en la desembocadura del glaciar los detritos se acumulan para formar una morrena terminal. si el frente helado permanece estacionario durante un tiempo suficiente. Muchos de los lagos que existen en el mundo se han formado por la acción de las morrenas, que han actuado como presas naturales.

El agua de deshielo de un glaciar, o de una masa de hielo, juega su propio papel en la erosión y en el depósito de materiales. Los eskers son largas y tortuosas lomas de arena y grava, que corren más o menos en la misma dirección del hielo. El material está depositado por el agua que se encuentra encerrada en un estrecho canal debajo del hielo.

A veces los eskers tienen la forma de burbujas; estas burbujas marcan la desembocadura de la corriente sub-glaciar durante los períodos de inmovilidad, cuando la velocidad a la que avanza el glaciar, o la masa de hielo, está compensada exactamente por la velocidad a la que funde el hielo. Los conos de todos muestran que la corriente subglaciar abandona su estrecho canal bajo el hielo.

Una brusca disminución de la velocidad, al surgir el agua sobre la tierra, motiva el abandono del material trasportado. La acción erosiva del agua de fusión puede ser considerable cuando el desagüe normal queda obturado por el hielo y debe formarse un nuevo canal de evacuación.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°54 Enciclopedia del Ciencia y La Tecnología – La Labor Erosiva del Hielo

Terremoto de San Juan Tragedia en 1944 Perón conoce a Evita

Terremoto de San Juan Tragedia en 1944 – Perón conoce a Evita

TERREMOTO EN SAN JUAN (1944):  Una sensación de terrible angustia —aumentada por la incertidumbre— invadió la capital y todo el territorio del país cuando llegaron las primeras noticias sobre el terremoto de San Juan.

Alrededor de las 20 fue registrado el fenómeno por los sismógrafos, y antes de una hora, ya Buenos Aires estaba enterada, en parte, de sus horrorosas consecuencias. Las primeras informaciones daban la sensación del desastre. En pocos minutos había quedado destruido el 90% de los edificios de la ciudad cuyana. Se supo después que Mendoza se había convertido en el cuartel general de los auxilios.

Mientras tanto, una lluvia de informaciones caía sobre Buenos Aires y a medianoche se conocía ya la magnitud de la catástrofe. Se organizan inmediatamente los auxilios necesarios para atender a las víctimas que, según los cálculos, sumarían millares. Parten médicos y enfermeras.

En tren, en automóvil, en avión. Todos los medios de transporte se utilizan, y el auxilio afluye de todos los puntos del país. Se sabe que, con ayuda de fogatas y antorchas, se remueven escombros en busca de victimas que, desgraciadamente aparecen en gran número.

Al día siguiente, se hace un llamado a la solidaridad. El pueblo responde con su generoso aporte. Millares de dadores de sangre se presentan de inmediato y ese día, en señal de duelo, se suspenden los espectáculos.

El 17 sale para San Juan el presidente de la República, mientras el gobierno vota diez millones de pesos para ayudar a las víctimas de la catástrofe, trascendiendo ese mismo día que las pérdidas llegan a 400 millones de pesos.

El público sigue contribuyendo con su óbolo, que deposita en los lugares destinados al efecto o en las alcancías con que recorren las calles céntricas numerosas artistas de nuestra escena. Se recaudan de ese modo varias decenas de millones de pesos que expresan el amplio espíritu de solidaridad del pueblo argentino.

Desde países vecinos llega también ayuda. Médicos y enfermeras de todas partes van a San Juan. Algunos pagan tributo a su espíritu solidario. Un avión sanitario chileno, con elementos de auxilio, cae y mueren nueve personas entre médicos y enfermeras.

El 18, fue declarado día de duelo nacional y al siguiente comienza el éxodo de la ciudad devastada. Llegan a Buenos Aires y a otras poblaciones millares de refugiados, que encuentran en todas partes el afecto y el apoyo de sus compatriotas, que, hacen más llevadera su desgracia.

Después, el saldo terrible. Nunca se supo exactamente el número de víctimas, pero los cálculos indicaron 7.000 muertos y 12.000 heridos en cifras globales, que indicaron la real magnitud de la tragedia, una de las más severas sufridas por el país.

Riegos de Vivir Cerca de Volcanes

Terremotos Mas Importantes de Argentina

Terremoto de San Francisco en 1906 Consecuencias

Terremoto de San Francisco en 1906

El terrible estruendo de un terremoto destrozó el silencio de la mañana del 18 de abril a las 5:15 AM. El terremoto duró sólo un minuto, pero causó el peor desastre natural en la historia de la nación. Un análisis de las estimaciones modernas  registró 8.25 en la escala de Richter, en comparación, con otro terremoto que también azotó a San Francisco el 17 de octubre 1989 y registró 6.7.

La mayor destrucción se produjo a partir de los incendios que el sismo provocó. Esto asoló la ciudad durante tres días  y alcanzó las a destruir 490 cuadras de la ciudad, con un total de 25.000 edificios, hizo que más de 250.000 personas queden sin hogar y mató entre 50o y 700. Los daños superaron las estimaciones 350 millones de dólares.

Algunos testigos oculares describieron sus experiencias:»…era como si la tierra se deslizaba suavemente por debajo de nuestros pies, luego vino el vaivén repugnante de la tierra que nos tiró de cara obre el suelo.  No podíamos ponernos de pie,  parecía que mi cabeza se dividiera, con un gran estruendo que se estrelló en mis oídos. Los edificios grandes se derrumbaban como uno podría aplastar una galleta en la mano. Delante de mí un gran cornisa aplastó a un hombre como si fuera un gusano.» (P. Barrett).

«Cuando se incendió el Hotel Windsor en la Quinta y en la  calle Mercado había tres hombres en el techo, era imposible bajar. En vez de ver a los hombres enloquecidos con la caída de la azotea y ser asados vivos, unl militar dirigió su hombres para disparar, lo que hicieron en la presencia de 5.000 personas. » (Fast Max).

«Lo más terrible que vi fue la lucha inútil de un policía y otros para rescatar a un hombre que quedó atrapado en los restos en llamas. El hombre indefenso que observaba en silencio hasta que el fuego comenzó a quemar sus pies. Entonces él gritó y suplicó que lo mate. El policía tomó su nombre y dirección y le dispararon en la cabeza. » (Adolphus Busch).

Un sobreviviente del terremoto de San Francisco lo comparó con un dogo y a la ciudad como «una rata con los dientes rechinando». El temblor empezó a las 5.16 del 18 de abril de 1906 y terminó 47 segundos después. La mayor parte de los edificios todavía se mantenía en pie en aquel momento.

La destrucción de la ciudad: Empresario Jerome B. Clark vivía en Berkeley  cerca de la bahía de San Francisco. Él experimentó una menor sacudida en su casa en la mañana temprano, pero esto no le impidió hacer su viaje regular a la ciudad. Él describe lo que vio cuando desembarcó del ferry:

«En todas las direcciones había fuego, el Ferry Building hervía, y mientras estaba allí, un edificio de cinco pisos, a media cuadra de distancia cayó con estrépito, y el fuego arrasó toda la calle y alcanzó un edificio de reciente construcción nueva a prueba de fuego. En las calles  había lugares hundidos, de tres o cuatro pies, en otros lugares grandes montículos de cuatro o cinco metros de altura, habían aparecido de golpe.

Las pistas de tranvía fueron dobladas y retorcidas. Los cables eléctricos estaban cortados y desparramados en todas las direcciones. Las calles de todas las partes estaban llenas de ladrillos y mortero, edificios totalmente destruidos, los frentes se desmoronaban por completo. Los vagones con caballos enganchados , y sus conductores  tendidos en las calles, todos muertos, golpeados por la caída de ladrillos.

En su mayoría los vagones era de los distribuidores de productos , que hacen la mayor parte de su trabajo a esa hora de la mañana. Naves industriales y grandes casas de venta al por mayor de todo tipo ya sea hacia abajo, algunos edificios desplazados dos o tres pies fuera de la línea , pero todavía en pie, con las paredes todas agrietadas.»

En una zona donde ocurrían unos 5 temblores menores al año, la madera era el material de construcción más utilizado por su flexibilidad. Sin embargo, el nuevo ayuntamiento, construido de piedra y tejas, se derrumbó como un castillo de naipes gigante. Los hoteles que estaban en promontorios resbalaron por lasladeras. La cúpula del hotel California destrozó por completo el tejado del cuartel de bomberos. Allí dormía el jefe de bomberos de San Francisco, que fue aplastado por los escombros.

«El fuego envolvía a todos los edificios sin distinción,  los viejos y los mejores y lo mejor de los edificios de oficinas y negocios estaban ardiendo. Se bombea el agua de la bahía, pero era demasiado lejos por lo que los esfuerzos eran inútiles. La red de agua se había roto por el terremoto. La única salida era la dinamita, y vi a algunos de los edificios más finos y bellos de la ciudad, los nuevos palacios modernos, volar en pedazos. Primero volaron edificios de uno o dos a la vez. Al comprobar que no sirve para nada, se llevaron a media cuadra, que era inútil, y luego tomaron un bloque;. Pero a pesar de todos ellos el fuego seguía extendiendo »

Luego vino el fuego: Por toda la ciudad empezaron los incendios provocados, por calentadores que se habían dejado encendidos, chimeneas, cocinas , chispas eléctricas o la ignición del gas que escapaba de tuberías rotas. Un ama de casa encendió un fósforo en lo que había sido su cocina y ocasionó una explosión que incendió cientos de casas que quedaron destruidas hasta los cimientos.

Meses antes, el jefe de bomberos, Danny Sullivan, había advertido a los funcionarios de la ciudad que su servicio podría resultar insuficiente para enfrentar una conflagración seria, y sus palabras sonaban aterradoramente serias. Para combatir 52 incendios sólo había 38 carros de bomberos tirados por caballos.

Enormes grietas en las calles habían fracturado todas las tuberías del agua. Excepto en los pozos artesianos aquí y allá, o proveniente del mar en incendios cerca de la costa, no había una sola gota de agua para apagar el fuego.

Atizados y llevados por una fuerte brisa, los incendios empezaron a aglutinarse en un único infierno, y un damnificado describió la vista que contempló desde una de las muchas colinas de la ciudad: “Mirando hacia abajo vi la enorme ola de fuego que rugía en la hondonada, quemando tan rápido que tenía el efecto de un inmenso horno; corría con estruendo hacia kilómetros de viviendas deshabitadas tan carentes de vida, que parecían esperar conscientemente su inmolación”. Vio también techos y cumbres de colinas destacándose desoladamente contra el resplandor de las llamas y “chispas saliendo con fuerza como el rocío de mares que estallaban”.

Para el mediodía de aquel primer día, el fuego estaba totalmente fuera de control. Tropas federales llamadas por la única línea telegráfica que permanecía intacta se hallaban en el camino, así como unidades de la Guardia Nacional y 600 socorristas de la Universidad de California en Berkeley, al lado este de la bahía.

En el lugar, en medio del infierno, sólo dos cosas podían intentarse: salvar el mayor número de vidas posible y abrir una brecha en el camino de las llamas. Durante aquella tarde y resplandeciente noche roja, Chinatown entera fue reducida a cenizas al igual que el Palace Hotel, las casas (excepto una) en Nob Hill, y las viviendas, chozas, cobertizos y cabañas en el resto de de la ciudad, en tanto que la Marina conducía a miles de damnificados en transbordadores a través de la bahía hacia Oakland en la costa oriental, y los voluntarios luchaban desesperadamente para mantener los puntos de embarque libres del fuego. Para muchos no hubo posibilidad de rescate; murieron quemados, atrapados bajo los escombros de sus casas. Ochenta personas perecieron de esta forma en un hotel. Al acercarse las llamas, un hombre atrapado persuadió a un policía para que lo matara de un disparo.

Fallaron los intentos por crear barreras contra incendios dinamitando los edificios. Las cargas explosivas fueron colocadas por hombres inexpertos, y en su mayoría resultaron excesivas, pues hicieron que los edificios estallaran en lugar de derrumbarse lo que originó nuevos incendios.

Cuando se iniciaron los incendios, pasando desde los conductos de gas rotos a través de los cables eléctricos, la madera se convirtió en el principal enemigo. Los bomberos corrían de incendio en incendio, encontrando todas las cañerías de agua rotas. Las llamas se extendieron sin impedimento alguno, en unas 1.360 hectáreas, y ardieron durante tres días. Al final, más de 28.000 edificios quedaron destruidos. La mitad de los 450.000 habitantes de San Francisco perdió sus hogares; unos 670 fueron dados por muertos y otros 350 por desaparecidos.

Después del terremoto y de los fuegos, más de 500 manzanas de la ciudad de San Francisco estaban en ruinas. Más de la mitad de la población de la ciudad quedó sin hogar. La gente vivía en tiendas de campaña y otros albergues, y cocinaban al aire libre. Con todo, a pesar de la devastación, no tardó mucho para que la gente comenzara a recoger los escombros.

El terremoto ocurrió cuando hubo un movimiento precipitado a lo largo de la falla de San Andreas. Esta gran falla de transformación (choque-deslice) está en California. Es el límite entre dos de las placas tectónicas de la Tierra.

Después del terremoto, un ingeniero llamado Herman Schussler, exploró la falla de San Andreas que corta a través de la montaña de la cordillera de la costa. En 1908, testificó ante una corte de Distrito Norteamericana de San Francisco acerca de lo que vió.

«La característica más notable fue que las montañas del este se acercaron cuatro pies y medio a las montañas del oeste» explicó Schussler ante la corte.  Piensen en eso. En sólo uno minuto, las montañas enteras se habían movido unos pies.

«Si San Francisco hubiera estado en o cerca de la falla no habría quedado nada de ella», continuó Schussler.

Ver: Terremotos Históricos

Terremotos Mas Importantes de Argentina

El Indice de Octano en las Gasolinas Importancia y Factores

El Indice de Octano en las Gasolinas: Importancia y Factores

LAS GASOLINAS Y EL ÍNDICE DE OCTANO: La destilación normal del petróleo proporciona un 20 % de gasolina, pero el consumo de este producto es tal que se hace preciso elevar dicho porcentaje hasta el 80 %, a no ser que se oriente el consumo a la utilización de otros carburantes derivados del petróleo, como el gas-oil y el fuel-oil.

Para aumentar el rendimiento del petróleo en gasolina se recurre al craqueo o pirólisis, que consiste en la ruptura de las moléculas largas de hidrocarburos por la acción del calor, pasando de fracciones pesadas a otras más ligeras, es decir, más volátiles.

Las gasolinas son hidrocarburos cuyas moléculas tienen unos ocho átomos de carbono.

Ahora bien, la disposición relativa de éstos átomos de carbono en la molécula, es decir, el que formen cadenas lineales o más o menos ramificadas, tiene una gran importancia para que los respectivos hidrocarburos puedan ser considerados como malas o buenas gasolinas.

Las características que definen una buena gasolina son las siguientes:
1°) volatilidad;
2°) ausencia dé corrosividad;
3°) estabilidad química;
4°) buena carburación;
5°) resistencia a la detonación.

Posiblemente, la más importante de ellas es la resistencia a la detonación, ya que si se dispone de una gasolina muy resistente, pueden utilizarse motores con gran relación de compresión y, por tanto, de gran rendimiento.

Como todos saben, cuando se aumenta mucho la relación de compresión existe el peligro de que se produzca el autoencendido (detonación) de la gasolina antes de que el pistón finalice la carrera de compresión, y también que se produzca la chispa eléctrica en la bujía. Entonces se dice que el motor «pica».

La resistencia de una gasolina a la detonación se expresa en términos del índice de octano, de tal forma que, a mayor índice, mayor resistencia al autoencendido.

La escala de índices de octano se estableció, en su día, arbitrariamente, desde 0 a 100, asignándose el índice de octano 100 a la gasolina constituida exclusivamente por el hidrocarburo isooetano, que era, entre los conocidos entonces, el combustible más resistente a la detonación.

El índice de octano 0 corresponde al n-heptano (cadena lineal de siete átomos de carbono).

RENDIMIENTO DE LAS NAFTASPara determinar el índice de octano de una gasolina se introduce ésta en un motor con culata regulable (para poder variar a voluntad su relación de compresión), y se aumenta la compresión hasta que aquél comienza a picar.

Manteniendo esta relación, se introduce despuésisooetano (índice 100), y, a continuación, n-heptano (índice 0), en cantidades crecientes, hasta que comience de nuevo a picar.

En tal momento, la proporción isooctano-heptano da el índice de octano. Por ejemplo, si el motor comienza a picar cuando se ha introducido 70 % de isooetano y 30 % de n-heptano, el índice de octano será 70.

En la actualidad la tecnología del petróleo ha avanzado tanto qué existen carburantes de índice de octano 120, lo que a primera vista parece absurdo, si no se tiene en cuenta el establecimiento arbitrario de la escala de índices.

Pensando lógicamente, ello sólo quiere decir que dicho carburante es aún mejor que el isooetano. Mejores gasolinas han permitido diseñar motores más eficaces.

Por ejemplo, en el año 1930, la relación de compresión máxima que se podía alcanzar era de 4, lo que permitía un rendimiento a los motores del 40 %; hoy día, es normal una relación de compresión de 7, lo que significa un rendimiento del 55 %.

Entre los factores que influyen en el índice de octano de una gasolina, y cuyo estudio ha permitido la elaboración de mejores combustibles, se encuentran:

1°) El peso molecular del hidrocarburo; cuanto mayor sea el peso molecular, menor será la volatilidad y también el índice de octano. Conviene, pues, emplear gasolinas volátiles, pero no excesivamente, pues formarían tapones de gas en las conducciones (obturación).

2°) La ramificación de la molécula; el aumento de ramificación favorece el índice de octano.

3°) La posición de la ramificación; el índice de octano es mayor cuanto más alejadas estén entre sí las ramas (o cadenas laterales) que salen de la cadena principal del hidrocarburo.

4°) La insaturación; cuanto mayor sea el número de dobles enlaces que unen entre sí los átomos de carbono que forman las moléculas de gasolina, mayor será el índice de octano.

5°) La delación (cadena de gasolina en forma de anillo) también favorece el índice de octano.

6°) La aromatización; un cierto porcentaje de hidrocarburos aromáticos eleva, asimismo, el índice de octano.

7°) Ciertos aditivos, como el plomo tetraetilo, elevan el índice de octano de las gasolinas medianas, pero no tienen casi influencia sobre las malas.

Dia de la Tierra Lucha Contra La Contaminacion y Calentamiento Global

Día de la Tierra – Lucha Contra La Contaminacion

El Día de la Tierra es un día festivo celebrado en muchos países el 22 de abril. Su promotor, el senador estadounidense Gaylord Nelson, instauró este día para crear una conciencia común a los problemas de la contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales para proteger la Tierra.

¿CONOCES LA REGLA DE LAS 3 ERRES? R: REDUCIR, REUTILIZAR Y RECICLAR

Reducir: significa evitar comprar y adquirir cosas que pronto se convertirán en basura como embalajes, bolsas de plástico y envases desechables.

Reutilizar: es tratar de darle algún uso a la basura antes de tirarla, por ejemplo forrar las cajas, frascos o latas y usarlas para guardar cosas.

Reciclar: se trata de volver a utilizar materiales como el papel o el vidrio para fabricar de nuevo productos parecidos como cuadernos, botellas, etc.

Presentación en Flash

 COMO HACERLE UN REGALO A NUESTRO PLANETA

  1. Planta un árbol en tu jardín, o una planta en un macetero: alegrará tu hogar, la vista y será de verdadero provecho para tu vida y el medio ambiente en general.
  2. Organízate con un grupo de amigos o compañeros y donen un par de horas de servicio comunitario al vecindario: se puede hacer limpieza de las basuras y desperdicios de un parque cercano, de una playa, de un par de calles aledañas. Donde quiera que veas basura, lánzala al contenedor o basurero más cercano.
  3. Celebra la biodiversidad dejando vivir a los animales: deja gradualmente de comer carne. Lo agradecerá tu cuerpo, los animales y el medio ambiente.
  4. Camina o monta tu bicicleta en vez de conducir o tomar el transporte público. Aprovecha los últimos calores del hemisferio sur, y la incipiente primavera en el hemisferio norte: huele el aire, observa los árboles, las flores, los pájaros urbanos. Te servirá como ejercicio y como manera de encontrarse en una naturaleza -alterada por la ciudad, pero que nunca deja de estar presente en nuestra vida diaria.
  5. No tomes baños de bañera y dúchate más brevemente. La cantidad promedio de agua que se ocupa en una ducha caliente de 10 minutos es monstruosa: 230 litros, gastados en un breve tiempo y que van a dar al desagüe.
  6. Comienza a hacer compost, separa y recicla la basura de manera más integral, dona la ropa que no usas y está en buen estado a una institución de beneficencia, lleva tus desechos tecnológicos a puntos de recogida. Si no existe un sistema de reciclaje o separación de desechos donde vives, escribe a las autoridades, a la prensa, o pide una cita con los responsables locales para pedirles un involucramiento mayor en temas de medio ambiente. Al final, nos compete e involucra a todos.
  7. Pide en tu biblioteca local libros sobre temas medio ambientales o de ecología e inspírate en ellos para actuar localmente.
  8. Apaga la calefacción innecesaria, apaga las bombillas (ampolletas) encendidas de más. Si comienza el frío abrígate para estar en casa y bebe líquidos calientes (té, tizanas); si comienza el calor abre tu ventana y apaga el aire acondicionado. Trata de disminuir tu huella ecológica.
  9. Haz un paseo a un parque o reserva natural. ¿Qué mejor manera de celebrar el día de la Tierra admirando la Naturaleza en su belleza más original y elemental?
  10. Hazte socio o benefactor de alguna organización ambiental local, nacional o internacional. Ellos te podrán dar más información sobre todos los temas de tu interés y que podrás difundir en tu comunidad.

5 de Junio: Día del Medio Ambiente

DIA DEL MEDIO AMBIENTE Principios y Objetivos de la Conferencia ONU

DIA DEL MEDIO AMBIENTE
Principios de la Conferencia de Naciones Unidas

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente, celebrada en Estocolmo del 5 al 16 de junio de 1972, atenta a la necesidad de un criterio y principios comunes que ofrezcan a los pueblos del mundo inspiración y guía para preservar y mejorar el medio ambiente, proclama que:

1: El hombre es a la vez obra y artífice del medio que lo rodea, el cual le da el sustento material y le brinda la oportunidad de desarrollarse Intelectual, moral, social y espiritualmente.

En la larga y tortuosa evolución de la raza humana en este planeta se ha llegado a una etapa en que, gradas a la rápida aceleración de la ciencia y la tecnología, el hombre ha adquirido el poder de transformar, de innumerables maneras y en una escala sin precedentes, cuanto lo rodea.

Los dos aspectos del medio humano, el natural y el artificial, son esenciales para el bienestar del hombre y para el goce de los derechos humanos fundamentales, incluso el derecho a la vida

2. La protección y mejoramiento del medio humano es una cuestión fundamental que afecta al bienestar de los pueblos y al desarrollo económico del mundo entero, un deseo urgente de los pueblos de todo el mundo y un deber de todos los gobiernos.

3. El hombre debe hacer constante recapitulación de su experiencia y continuar descubriendo, inventando, creando y progresando. Hoy en día, la capacidad del hombre de transformar lo que le rodea, utilizada con discernimiento, puede llevar a todos los pueblos los beneficios del desarrollo y ofrecerles la oportunidad de ennoblecer su existencia.
Aplicado erróneamente o imprudentemente, el mismo poder puede causar daños incalculables al ser humano y a su medio.

A nuestro alrededor vemos multiplicarse las pruebas del daño causado por el hombre en muchas regiones de la Tierra: niveles peligrosos de contaminación del agua, el aire, la tierra y los seres vivos; grandes trastornos del equilibrio ecológico de la biosfera; destrucción y agotamiento de recursos insustituibles y graves deficiencias, nocivas para la salud física, mental y social del hombre, en el medio por él creado, especialmente en aquel en que vive y trabaja.

4. En los países en desarrollo, la mayoría de los problemas ambientales están motivados por el subdesarrollo.Millones de personas siguen viviendo muy por debajo de los niveles mínimos necesarios para una existencia humana decorosa, privadas de alimentación y vestido, de vivienda y educación, de sanidad e higiene adecuadas. Por ello, los países en desarrollo deben dirigir sus esfuerzos hacia e desarrollo, teniendo presente sus prioridades y la necesidad de salvaguardar y mejorar el medio.

Con el mismo fin, los países Industrializados deben esforzarse por reducir la distancia que los separa de los países en desarrollo. En los países industrializados, los problemas ambientales están generalmente relacionados con la industrialización y el desarrollo tecnológico.

5. El crecimiento natural de la población plantea continuamente problemas relativos a la preservación del medio, y se deben adoptar normas y medidas apropiadas, según proceda, para hacer frente a esos problemas. De todas las cosas del mundo, los seres humanos son lo más valioso. Ellos son quienes promueven el progreso social, crean riqueza social, desarrollan la ciencia y la tecnología y, con su duro trabajo, transforman continuamente el medio humano.
Con el progreso social y los adelantos de la producción, la ciencia y la tecnología, la capacidad del hombre para mejorar el medio se acrecienta cada día que pasa.

6. Hemos llegado a un momento de la historia en que debemos orientar nuestros actos en todo el mundo atendiendo con mayor solicitud a las consecuencias que puedan tener para el medio. Por ignorancia o indiferencia, podemos causar daños inmensos e irreparables al medio terráqueo del que dependen nuestra vida y nuestro bienestar.
Por el contrario, con un conocimiento más profundo y una acción más prudente, podernos conseguir para nosotros y para nuestra posteridad unas condiciones de vida mejores en un medio más en consonancia con (as necesidades y aspiraciones de vida del hombre.

Las perspectivas de elevar la calidad del medio, de crear una vida satisfactoria son grandes. Lo que se necesita es entusiasmo, pero, a la vez, serenidad de ánimo, trabajo afanoso, pero sistemático. Para llegar a la plenitud de su libertad dentro de la naturaleza, el hombre debe aplicar sus conocimientos a forjar, en armonía con ellas, un medio mejor.

La defensa y el mejoramiento del medio humano para las generaciones presentes y futuras se han convertido en meta imperiosa de la humanidad, y ha de perseguirse al mismo tiempo que las metas fundamentales ya estableadas de la paz y el desarrollo económico y social en todo el mundo, y de conformidad con ellas.

7. Para llegar a eso meta será menester que ciudadanos y comunidades, empresas e instituciones, en todos /os planos, acepten las responsabilidades que les incumben y que todos ellos participen equitativamente en la labor común.
Hombres de toda condición u organizaciones de diferente índole plasmarán, con la aportación de sus propios va/ores o la suma de sus actividades, el medio ambiente del futuro.

Corresponderá a las administraciones locales y nacionales, dentro de sus respectivas jurisdicciones, la mayor parte de las actividades de gran escala sobre el medio. También se requiere la cooperación internacional con objeto de llegar a recursos que ayuden a (os países en desarrollo a cumplir su cometido en esta esfera.

Y hay un número cada vez mayor de problemas relativos al medio que, por ser de alcance regional o mundial o por repercutir en el ámbito internacional común, requerirán una amplia colaboración entre las naciones y la adopción de medidas para las organizaciones internacionales en interés de todos.

La Conferencia encarece a los gobiernos y a los pueblos que aun en sus esfuerzos para preservar y mejorar el medio ambiente en beneficio del hombre y de su posteridad.

Principios
Expresa la convicción común de que:

Principio 1
El hombre tiene el derecho fundamental a la libertad, la igualdad y el disfrute de condiciones de vida adecuadas en un medio de calidad tal que le permita llevar una vida digna y gozar de bienestar, y tiene la solemne obligación de proteger y mejorar el medio para las generaciones presentes y futuras.
A este respecto, las políticas que promueven o perpetúan el apartheid, la segregación racial, la discriminación, la opresión colonial y otras formas de opresión y de dominación extranjera quedan condenadas y deben eliminarse.

Principio 2
Los recursos naturales de la Tierra, incluidos el aire, el agua, la tierra, la foro y la fauna y especialmente muestras
representativas de los ecosistemas naturales, deben preservarse en beneficio de las generaciones presentes y futuras mediante una cuidadosa planificación u ordenación, según convenga.

Principio 3
Debe mantenerse y, siempre que sea posible, restaurarse o mejorarse la capacidad de la Tierra para producir recursos vitales renovables.

Principio 4
El hombre tiene la responsabilidad especial de preservar y administrar juiciosamente el patrimonio de la flora y la fauna silvestre y su habitat que se encuentren actúa/mente en grave peligro por una combinación de factores adversos. En consecuencia, al planificar el desarrollo económico debe atribuirse importancia a la conservación de la naturaleza, incluidas la flora y la fauna silvestre.

Principio 5
Los recursos no renovables de la Tierra deben emplearse de forma que se evite el peligro de su futuro agotamiento y se asegure que toda la humanidad comparta los beneficios de tal empleo.

Principio 6
Debe ponerse fin a la descarga de sustancias tóxicas o de otras materias y a la liberación de calor, en cantidades o concentraciones tales que el medio no pueda neutralizarlas, para que no se causen daños graves irreparables a los ecosistemas. Debe apoyarse la justa lucha de los pueblos de todos los países contra la contaminación.

Principio 7
Los Estados deberán tomar todas las medidas posibles para impedir la contaminación de los mares por sustancias que puedan poner en peligro la salud del hombre, dañar los recursos vivos y la vida marina, menoscabar las posibilidades de esparcimiento o entorpecer otras utilizaciones legítimas del mar.

Principio 8
El desarrollo económico y social es indispensable para asegurar al hombre un ambiente de vida y trabajo favorable y crear en la Tierra las condiciones necesarias para mejorar la calidad de la vida.

Principio 9
Las deficiencias del medio originadas por las condiciones del subdesarrollo y los desastres naturales plantean graves problemas, y la mejor manera de subsanarlas es el desarrollo acelerado mediante la transferencia de cantidades considerables de asistencia financiera y tecnológica que complemente los esfuerzos internos de los países en desarrollo y la ayuda oportuna que pueda requerirse.

Principio 10
Para los países en desarrollo, la estabilidad de los precios y la obtención de ingresos adecuados de los productos básicos y las materias primas son elementos esenciales para la ordenación del medio, ya que han de tenerse en cuenta tanto los factores económicos como los procesos ecológicos.

Principio 11
Las políticas ambientales de todos los Estados deberían estar encaminadas a aumentar el potencial de crecimiento actual o futuro de los países en desarrollo y no deberían coartar ese potencial ni obstaculizar el logro de mejores condiciones de vida para todos. Los Estados y las organizaciones internacionales deberían tome-‘ las disposiciones pertinentes con miras de llegar a un acuerdo para hacer frente a las consecuencias económicas que pudieran resultar, en los planos nacional e internacional, de la aplicación de medidas ambientales.

Principio 12
Deberían destinarse recursos a la conservación y mejoramiento del medio, teniendo en cuenta las circunstancias y las necesidades especiales de los países en desarrollo y cualesquiera gastos que pueda originar a estos países la inclusión de medidas de conservación del medio en sus planes de desarrollo, así como la necesidad de prestarles, cuando lo soliciten, más asistencia técnica y financiera internacional con ese fin.

Principio 13
A fin de lograr una más racional ordenación de los recursos y mejorar así las condiciones ambientales, los Estados deberían adoptar un enfoque integrado y coordinado de la planificación de su desarrollo, de modo que quede asegurada la compatibilidad del desarrollo con la necesidad de proteger y mejorar el medio humano en beneficio de su población.

Principio 14
La planificación racional constituye un instrumento indispensable para conciliar las diferencias que puedan surgir entre las exigencias del desarrollo y la necesidades de proteger y mejorar el medio.

Principio 15
Debe aplicarse la planificación a los asentamientos humanos y a la urbanización con miras a evitar repercusiones perjudiciales sobre el medio y a obtener los máximos beneficios sociales, económicos y ambientales para todos. A este respecto deben abandonarse los proyectos destinados o la dominación colonialista y racista.

Principio 16
En los regiones en que existe en riesgo de que la tasa de crecimiento demográfico o las concentraciones excesivas de población perjudiquen al medio o al desarrollo, o en que la baja densidad de población pueda impedir el mejoramiento del medio humano y obstaculizar el desarrollo, deberían aplicarse políticas demográficas que respetasen los derechos humanos fundamentales y contasen con la aprobación de los gobiernos interesados.

Principio 17
Debe confiarse a las instituciones nacionales competentes la tarea de planificar, administrar o controlar la utilización de los recursos ambientales de los Estados con el fin de mejorar la calidad del medio.

Principio 18
Como parte de su contribución al desarrollo económico y social, se debe utilizar la ciencia y la tecnología para descubrir, evitar y combatir los riesgos que amenazan al medio, para solucionar los problemas ambientales y por el bien común de la humanidad.

Principio 19
Es indispensable una labor de educación en cuestiones ambientales, dirigida tanto a las generaciones jóvenes como a los adultos y que presente la debida atención al sector de población menos privilegiado, para ensanchar las bases de una opinión pública bien informada y de una conducta de los individuos, de las empresas y de las colectividades inspirada en el sentido de su responsabilidad en cuanto a la protección y mejoramiento del medio en toda su dimensión humana. Es también esencial que los medios de comunicación de masas eviten contribuir al deterioro del medio humano y difundan, por el contrario, información de carácter educativo sobre la necesidad de protegerlo y mejorarlo, a fin de que el hombre pueda desarrollarse en todos los aspectos.

Principio 20
Se deben fomentar en todos los países en desarrollo la investigación y el desarrollo científicos referentes a los problemas ambientales, tanto nacionales como multinacionales. A este respecto, el libre intercambio de información científica actualizada y de experiencias sobre la transferencia debe ser objeto de apoyo y asistencia, a fin de facilitar la solución de los problemas ambientales; las tecnologías ambientales deben ponerse a disposición de los países en desarrollo en condiciones que favorezcan su amplia difusión sin que constituyan una carga económica excesiva para esos países.

Principio 27
De conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y con los principios del derecho internacional, los Estados tienen el derecho soberano de explotar sus propios recursos en aplicación de su propia política ambiental y la obligación de asegurar que las actividades que se lleven a cabo dentro de su jurisdicción o bajo su control no perjudiquen al medio de otros Estados o de zonas situadas fuera de toda jurisdicción nacional.

Principio 22
Los Estados deben cooperar para continuar desarrollando el derecho internacional en lo que se refiere a la responsabilidad y a la indemnización a las víctimas de la contaminación y otros daños ambientales que las actividades realizadas dentro de la jurisdicción o bajo el control de tales Estados causen en zonas situadas fuera de su jurisdicción.

Principio 23
Toda persona, de conformidad con la legislación nacional, tendrá la oportunidad de participar, individual o colectivamente, en el proceso de preparación de las decisiones que conciernen directamente a su medio ambiente y, cuando este haya sido objeto de daño o deterioro, podrá ejercer los recursos necesarios para obtener una indemnización.

Principio 24
Incumbe a toda persona actuar de conformidad con lo dispuesto en la presente Carta. Toda persona, actuando individual o colectivamente, o en el marco de su participación en la vida política, procurará que se alcancen y se observen los objetivos y las disposiciones de la presente Carta.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante Tomo 14 Ecología Clarín

Los Desastres Naturales: terremotos,maremotos,huracanes (301)

CAUSAS Y CONSECUENCIAS DE LOS DESASTRES NATURALES

menu desastres naturales

bullet desastres naturales1-Los Desastres Naturales –
bullet desastres naturales2-Las Fuerzas del Interior de la Tierra –
bullet desastres naturales3-Desastres por Causas Metereológicas –
bullet desastres naturales4-Los Fenómenos del Niño y la Niña –
bullet desastres naturales5-Las Nuevas Tecnologías –
bullet desastres naturales6-La Lucha Ecológica –
bullet desastres naturales7-La Cultura de la Prevención –
bullet desastres naturales8-Los Informes Metereológicos –

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INTRODUCCIÓN: A lo largo de toda su historia, la naturaleza ha dado sobradas muestras de su gran poder, y cuando se produce un desastre natural nos recuerda su presencia. La vida del hombre, desde los tiempos más remotos, ha experimentado inundaciones, la fuerza de los huracanes, la violencia de las erupciones volcánicas y de los terremotos, etc.; año tras año, los desastres naturales traen como consecuencia un mayor número de pérdidas humanas y materiales.

Las causas de este aumento en las pérdidas están relacionadas con el mayor número de población, la creciente urbanización, el tipo de actividades económicas, el asentamiento de la población en lugares de riesgo, etc.

El daño producido por una catástrofe natural a menudo resulta de una peligrosa combinación entre las fuerzas de la naturaleza y la actividad del hombre; por ejemplo, la deforestación aumenta la frecuencia y la magnitud de las inundaciones. Es evidente que el impacto ele las catástrofes no sería tan devastador si los hombres fueran más prudentes y previsores.

Existen muchas medidas que podrían adoptarse y que. sin embargo, son ignoradas. Sólo se puede estar prevenido y preparado para enfrentar una catástrofe cuando se tiene un buen conocimiento del fenómeno que la origina y los riesgos que se corren. Es por ello que cada vez con más frecuencia se escucha la práctica de la llamada «cultura de prevención».

Es preciso conocer la difusión geográfica, la frecuencia, la intensidad de los fenómenos que pueden dar lugar a un desastre natural. De esta forma, las pérdidas humanas y materiales disminuirían considerablemente. En 1991 la comunidad de treinta mil personas que vivía al pie del monte Pinatubo, en Filipinas, pudo ser advertida a tiempo para evacuar el poblado antes de la erupción del volcán, de tal manera que no se registraron víctimas.

El trabajo de prevención es arduo, pero mucho más barato y grato que las operaciones de socorro y reconstrucción.

De todas formas, el presupuesto mundial destinado a las catástrofes es absorbido en un 96% por las tareas de salvataje y reconstrucción, y sólo un 4% se destina a la prevención.

desastres naturales

Los Desastres Naturales

Feroces vientos, nubes de gran tamaño e intensas tormentas se unen para avanzar por el océano y alcanzar tierra firme, arrasando con todo a su paso: árboles, viviendas, rutas, autos, puentes y, en el peor de los casos, víctimas fatales. Éstas son sólo algunas de las consecuencias que tornados y huracanes generan. En el mundo hay registros de huracanes que, en poco tiempo, producen una devastación similar a la de un terremoto o a la de una bomba atómica. Esta página aborda información acerca de estos fenómenos naturales y, también, sobre cuál es el tipo de protección que debe tener una comunidad expuesta a estos desastres.

desastres naturales

Riesgos Para La Alimentación Mundial por el deterioro del suelo. El conjunto de cambios en la atmósfera ha producido un fenómeno que llamamos cambio climático, generador de grandes inclemencias y tragedias, que llamamos desastres naturales, que es  impulsado fundamentalmente por el aumento de determinados gases (dióxido de carbono y metano, entre otros) en la atmósfera.

CLASIFICACIÓN DE LOS DESASTRES NATURALES

Atmosféricos: Huracanes (ciclones o tifones), tornados,tormentas eléctricas, olas de frío polar, olas de calor, sequías, tempestad de granizo, exceso de precipitaciones

Hidrológicos: «inundaciones fluviales, inundaciones costeras, lagos venenosos, salinización, ,erosión y sedimentación, tempestades y marejadas, aluviones.

Sísmicos: Ruptura de fallas, sacudimiento del terreno, tsunamis, terremotos, maremotos.

Volcánicos Gases, ceniza, tapilli, flujos de lava, flujos de lodo, proyectiles

Otros fenómenos geológico-hidrológicos
Avalanchas por derrumbes, suelos expansivos, deslizamiento de tierras, caída de rocas, deslizamientos submarinos, hundimientos

Biológicos (animal y vegetal)
Plagas, pestes, pandemias, etc.

Hidrológico-atmosféricos
Fenómenos ENOS – El Niño

Hidrológico-biológicos
Marea roja

Fenómenos del espacio cósmico o ultraterrestre
Meteoritos y meteoroides faltamente improbables pero no imposibles)

CAUSAS: La inquieta actividad humana: La Tierra es un sistema complejo en el cual están conectados e interrelacionados distintos fenómenos que, de una u otra manera, se encuentran en cierto equilibrio. El clima de la Tierra es el resultado de una compleja serie de interrelaciones que incluyen la incidencia de la radiación del sol, la composición de la atmósfera, las grandes masas de agua que se encuentran en los océanos, casquetes polares y glaciares, y la vegetación, entre otros.

Los cambios producidos en cualquiera de estos componentes suelen tener efectos sobre los demás y, dependiendo de la envergadura de estos cambios, pueden afectar el equilibrio de todo el sistema global. Desde la Revolución Industrial, la actividad humana sobre la tierra ha ido introduciendo fuertes modificaciones en varios de estos componentes clave del sistema: la liberación a la atmósfera de grandes cantidades de gases que alteran su composición original, los cambios en el uso del suelo como la deforestación, que producen también la emisión a la atmósfera del carbono retenido en los tejidos vegetales, o cambios en el ciclo del agua a nivel local.

El conjunto de estos cambios ha producido el fenómeno que conocemos hoy como cambio climático,generador de grandes inclemencias y tragedias, que llamamos desastres naturales, que es  impulsado fundamentalmente por el aumento de determinados gases (dióxido de carbono y metano, entre otros) en la atmósfera.

Veamos cómo se produce el calentamiento: la vida en la Tierra depende de la energía del sol. Aproximadamente el 30% de los rayos solares que llegan a la Tierra son reflejados por la atmósfera; el resto llega a la superficie del planeta, proporcionando la energía necesaria para que se produzca la vida. Posteriormente son reenviados hacia el espacio en forma de radiación infrarroja.

Esta radiación es en parte frenada por gases de efecto invernadero que atenúan su salida al espacio. Aun cuando éstos componen sólo aproximadamente el 1% de la atmósfera, retienen suficiente calor como para regular el clima manteniendo una capa de aire caliente en ella. Sin estos gases, el planeta sería unos 30 grados centígrados más frío y no habría vida en la Tierra tal como la conocemos.

Se calcula que la temperatura media global ha aumentado aproximadamente un poco menos de un grado centígrado (0,74°C) desde los orígenes de la Revolución Industrial.

30.000, fue el número de muertos en Venezuela por las lluvias de 1999, las peores en 100 años.
Ocasionadas por deforestación y desertificación , superaron records
anteriores en un 400%.

Ver: El Calentamiento Global                              Ver: Efecto Invernadero

ALGUNOS EJEMPLOS DE LAS CONSECUENCIAS DEL CALENTAMIENTO GLOBAL:
EL IMPACTO EN CADA REGIÓN
:
El estudio del clima y de sus efectos sobre el planeta es uno de los más complejos, ya que entran en juego innumerables variables dinámicas. Por eso, más allá de los efectos que el calentamiento climático pue vel general, los investigadores intentan determinar cómo impactará en cada región especific evenir desastres o para aprovechar potenciales efectos beneficiosos.

PRIMEROS SIGNOS
Algunas de las más prestigiosas organizaciones ambientalistas y organismos internacionales crearon el mapa «Calentamiento global: primeros signos de alerta», que constituye una importante advertencia sobre lo que podría ocurrir durante los próximos años.

√ Las mediciones indican una suba de 0,17° G en la temperatura de las aguas que rodean la Antártida. Además, las barreras de hielos Larsen están terminando de desintegrarse luego de cientos de años de estabilidad.

En el Parque Nacional de los Glaciares, Montana (EE.UU.), los glaciares se están derritiendo. Si continúa el actual ritmo de retroceso, debido al calentamiento climático, para 2070 no quedará ni uno.

33 %, se retrajo la población del pingüino adelia (Pygoscelis adeíiae) en la Antártida por la pérdida de hielo en los últimos 25 años.

Las temperaturas en Europa crecieron 0,8° C en el último siglo. En muchos sitios se batieron récords de calor o de días de mínimas muy altas.

En Tajikistán se registraron los niveles más bajos de lluvias en 75 años y, por la sequía, se perdió la mitad de la producción agrícola en 2001.

En Siberia, el invierno congela el agua y el suelo 11 días más tarde, en comparación con el siglo XX. Los deshielos de primavera se adelantan 5 días.

En las islas Seychelles los corales pueden extinguirse debido al ascenso de la temperatura del mar.

Debido a las inundaciones y la subida del nivel del mar, Bangladesh perdió algunas áreas bajo las aguas.
Kiribati, Vanuatu, Samoa y Maldivas podrían ser los primeros países-islas en desaparecer bajo las aguas.

LOS DESASTRES NATURALES: Cuando la Tierra se estremece de abajo hacia arriba y se produce un terremoto, murallas, techos, torres de edificios y balcones caen en pocos segundos. La gente se refugia en huertas y descampados, pero muchos quedan atrapados debajo de pesados escombros. Conocer mas en profundidad las causas que originan estos fenómenos naturales, totalmente impredecibles, que comprometen al hombre en toda su vida personal y social, es tarea de grandes corporaciones estatales y privadas de científicos que estudian todos es fenómenos para intentar predecirlos y evitar riesgos humanos.

Desastres Naturales

A diferencia de las tormentas y las erupciones volcánicas, los terremotos son difíciles de vaticinar y se desatan en segundos, sin dar oportunidad de huir, sembrando destrucción y muerte, obligando a millones de personas a abandonar sus hogares. A lo largo de la historia, la Tierra se ha visto agitada por terremotos de mayor o menor violencia que han causado importantes daños. Uno de los más famosos es el que sacudió en 1906 la ciudad de San Francisco, que alcanzó 7,8 grados en la escala de Richter.

La sacudida de la tierra dejó cerca de 3.000 muertos. El terremoto fue tan fuerte que se sintió en el estado de Oregón, al norte, y en Los Ángeles, al sur de California. En los casos en que el fuego no puede controlarse rápidamente, el resultado es aún más devastador. Son esos momentos en los que se comprueba cuan frágil es nuestra vida y cuan expuestos estamos ante la naturaleza.

Otro efecto que acompaña a los terremotos suelen ser los tsunamis, u olas sísmicas. En el océano abierto estas olas pueden pasar inadvertidas. Pero cuando los tsunamis llegan a tierra se vuelven fuerzas increíblemente destructivas y generan olas de decenas de metros de altura que arrasan con todo, desde casas y automóviles hasta edificios. Estas olas, que se expanden por el océano a la velocidad de un avión, cuando llegan a la costa pueden ser más destructivas que los mismos terremotos.

El 26 de diciembre de 2004 el mundo fue testigo de un desastre natural impresionante. Un sismo submarino con una magnitud de 9 grados en la escala de Richter hizo temblar el este del océano índico, provocando varios tsunamis que afectaron las áreas costeras de ocho países asiáticos y causaron la muerte de más de doscientas mil personas. Imágenes satelitales muestran la zona antes y después de la catástrofe.

El 11 de marzo de 2011 sucedió otro terremoto y posterior tsunami en Japón que ocasionó miles de víctimas y obligó a que el país decretara el estado de emergencia nuclear porque la central de Fukushima se vio dañada por el seísmo. En la capital, Tokio, varios edificios temblaron violentamente.

Inundaciones, sequías, erupciones volcánicas, terremotos, explosiones forman parte del comportamiento normal y esperable de la naturaleza y de los sistemas tecnológicos. Todos ellos representan momentos de procesos físicos, geológicos, hidrológicos y técnicos en constante desarrollo. Así, la crecida de un río es parte de su funcionamiento: en cierta época del año, los ríos crecen e inundan áreas anegadizas.

Cuando estos eventos afectan a una sociedad determinada, se dice que ha ocurrido una catástrofe o un desastre. No constituyen desastres mientras no se vincule a ellos una sociedad que, por diversos motivos, no está preparada para hacerles frente. Así, si un terremoto ocurre en un área despoblada, no es posible hablar de desastre, ya que no hay grupos sociales que sufran su impacto. Por eso es importante no confundir «desastre natural» con «fenómeno natural», puesto que los efectos de ciertos fenómenos naturales no son necesariamente desastrosos.

Podemos definir un desastre o catástrofe como una situación detonada por un fenómeno natural (erupción, ciclón, inundación, etc.) o tecnológico (accidentes químicos, explosiones) que afecta a una sociedad dada. En general, los desastres ocurren de manera repentina y sus consecuencias se traducen en importantes alteraciones en la vida cotidiana del grupo social afectado: pérdida de vidas, destrucción de bienes (carreteras, edificios, etc.), paralización de actividades productivas, interrupción de servicios públicos.

Estas alteraciones generan graves trastornos en la estructura económica y social de la sociedad, lo cual determina la necesidad de ayuda y asistencia.

La «alteración en la vida cotidiana» implica una idea de excepción, es decir, que el fenómeno detonante es de una fuerza tal que interrumpe abruptamente la rutina de la sociedad, en forma extraordinaria. Esta concepción solo incluye los grandes eventos y deja afuera los pequeños y medianos, que son más regulares. En este’ sentido, se plantean discusiones acerca de cuándo un evento natural o tecnológico genera el daño suficiente como para ser considerado una catástrofe.

Algunas instituciones toman variables cuantitativas para «medir» la magnitud de un desastre: se habla entonces de la cantidad de muertos o de las pérdidas económicas. En este caso, aparecen claramente las diferencias entre el Norte rico y el Sur pobre: desde la década de 1960. la pérdida de vidas humanas representa el 70 % del total de los impactos en los países del Sur, mientras que las pérdidas económicas representan el 75 % de los impactos en los países del Norte.

Por ejemplo, el terremoto de Kobe (Japón) representó una pérdida de 100.000 millones de dólares, mientras que el paso del huracán Andrew por los países caribeños significó una pérdida de unos 25.000 millones de la misma moneda. Por otra parte, el terremoto de Kobe dejó alrededor de 5.500 muertos, mientras que el deslizamiento de lodo que sepultó la ciudad de Armero (Colombia) produjo la muerte de cerca de 25.000 personas. Estas diferencias indican que cuando hablamos de un desastre debemos tener en cuenta el lugar donde se produce. Las consecuencias de un evento serán más o menos catastróficas, según las condiciones sociales y económicas en las que se encuentre la población a la que afecta.

En general, si el evento catastrófico se produce en una sociedad pobre, el proceso de crecimiento económico puede verse seriamente afectado: pero esto no ocurre en una sociedad rica: en el caso del mencionado terremoto de Kobe, las cuantiosas pérdidas económicas solamente representaron el 1 % del producto interno bruto (PBI del Japón.

Estas discusiones se centran en considerar la catástrofe como un «producto», es decir, como un suceso —excepcional— que ya ocurrió. El desastre aparece como algo acabado, ante lo cual solo es posible actuar brindando socorro. Esta visión tiende a identificar la catástrofe con el evento detonante, dejando fuera de la consideración a la sociedad afectada. Como consecuencia, el desastre es visto como una «fatalidad», frente a la cual nada se puede hacer.

Cuando el enfoque se centra en las causas que hacen posible una catástrofe, se advierte que el problema no son los desastres en sí mismos (como «productos»), sino la existencia de condiciones de riesgo que posibilitan su ocurrencia. La pobreza, el desarrollo tecnológico incontrolado, la marginación, la inseguridad conforman situaciones de riesgo.

En estas condiciones, la ocurrencia de una catástrofe no hace más que poner en evidencia la situación de riesgo preexistente. Las condiciones de riesgo permanente en la que viven muchos grupos sociales en la actualidad hacen disminuir su capacidad de resistencia y de recuperación. Por lo tanto, aun un evento de pequeña magnitud puede causar un desastre de consideración.

Situación problema: por lo general, no estamos preparados para prevenir desastres. Es por ello que la mayoría de personas que se ven afectadas cuando hay desastres, como un terremoto, padecen más por la falta de prevención que por el terremoto en sí mismo. Por ello conviene establecer algunos criterios fundamentales para saber actuar en una emergencia de esta naturaleza.

MAREMOTOS: Las olas marinas de origen sísmico, conocidas como tsunamis (y popularmente como maremotos), son producidas por un movimiento vertical repentino de gran magnitud del fondo del mar, provocado por una explosión volcánica submarina o un importante terremoto.

La alteración producida en la superficie del agua se desplaza como un movimiento ondulatorio, a velocidades que dependen de la profundidad del agua a lo largo de su movimiento… Las olas son imperceptibles en el centro del océano pero aumentan en altura al verse frenadas al acercarse a la costa, y en algunas zonas muy poco profundas pueden llegar a la costa en forma de muros gigantescos de agua de muchos metros de altura. Estas olas han sido algunas veces responsables de más muertes que el resto de los fenómenos asociados con los terremotos o las erupciones volcánicas.

Casi todos los tsunamis ocurren en el Océano Pacífico, y después de que ocurriera un desastroso tsunami en 1946 se estableció un sistema de alarma para todo el Océano Pacífico centrado en el observatorio de Honolulú. Basándose en una serie de observatorios sísmicos y estaciones de control de mareas establecidos alrededor del Pacífico, el sistema que incorpora detectores de tsunamis y aparatos registradores de terremotos, desencadena una alarma inmediata al constatarse la probabilidad de uno de estos acontecimientos.

Estas observaciones son enviadas al observatorio de Honolulú, que es el responsable de emitir advertencias a las zonas que puedan ser afectadas. Ocho minutos después del comienzo del gran terremoto de Alaska de 1964, la llegada de las primeras olas sísmicas a Honolulú desencadenó la alarma. En ese momento no se había recibido aún ninguna información de los observatorios sísmicos de Alaska, al haber resultado destruida por el terremoto la torre de control del aeropuerto internacional de Anchorage, que era la que transmitía normalmente las comunicaciones de estos observatorios.

El epicentro y la magnitud del terremoto no pudieron ser determinados hasta haber recibido informaciones de observatorios sísmicos más distantes. Una hora y media después de que el temblor de tierra comenzase, se pudo emitir un boletín, advirtiendo de la situación y características del terremoto. La primera observación de un tsunami fue hecha en Kodiak, e inmediatamente después que el informe de este observatorio fuera recibido en Honolulú, se emitió un boletín, advirtiendo de la presencia del tsunami; en este tiempo la primera onda sísmica estaba aproximándose a la costa canadiense, límite aproximado de la zona de percepción del terremoto. Un fallo de este sistema es que los retrasos atribuibles a las comunicaciones hacen que los avisos lleguen demasiado tarde a las regiones cercanas al epicentro de un terremoto. Pero todas aquellas personas que viven cerca de la costa del Pacífico, saben por experiencia que cuando ellas sienten un temblor de tierra es señal de que un tsunami puede venir a continuación.

Debido a que los tsunamis se desplazan a una velocidad que sólo depende de la profundidad del agua, es posible predecir la hora de llegada del mismo a cualquier zona del Pacífico, una vez que el epicentro haya sido localizado.

5 de Junio: Día del Medio Ambiente

Fuente Consultada:
Geografía La Organización del Espacio Mundial  Serie Libros Con Libros Estrada Polimodal
Maravillas del Mundo de Luis Azlún
Días negros Para La Humanidad Paz Valdés Lira
La Historia de las Cosas Annie Leonard
Espacio y Sociedades del Mundo Política, Economía, y Ambiente – Daguerre y Sassone – Edit. Kapeluz Biblioteca Polimodal

Catástrofes Por Los Desequilibrios Ecológicos

desastres naturales

La prevision de desastres naturales Informes Metereologicos (301)

La Prevision de Desastres Naturales Informes Metereológicos

El 15 de octubre de 1987, los boletines meteorológicos de la televisión británica pronosticaron vientos fuertes, pero nada más. El lector de noticias de la cadena BBC, al comentar el informe de un televidente sobre un huracán que se avecinaba, dijo;“No se preocupen, es una falsa alarma.”

Esa noche, bautizada más tarde como Viernes Negro, el sur de Inglaterra fue azotado por la tormenta del siglo. Vientos de hasta 185 Km/h derribaron 15 millones de árboles y provocaron 19 muertes, así como pérdidas materiales por valor de 1.000 millones de libras esterlinas. La protesta pública no se hizo esperar: ¿por qué no se advirtió a tiempo de lo que iba a ocurrir?

La respuesta llana fue que los encargados del boletín se equivocaron. A pesar de los avances tecnológicos, el pronóstico del tiempo es una ciencia incierta, y siempre lo será.

Evolución de una ciencia difícil: El arte de predecir el tiempo comenzó en 1643, cuando el físico italiano Evangelista Torricelli inventó el barómetro. Con este instrumento pronto pudo saberse que el aumento o la disminución en la presión del aire correspondía a cambios climáticos, y que con frecuencia una baja anunciaba tormenta.

Pero sólo con la invención del telégrafo en la década de 1840 fue posible reunir informes de estaciones meteorológicas dispersas y hacer predicciones con relativa precisión. A principios de este siglo la radio dio pauta a otro avance. y en la década de 1 960, los adelantos de la informática hicieron pensar que la meteorología podría al fin predecir el tiempo con semanas de anticipación.

El volumen de información de que disponen hoy los pronosticadores es asombroso. LaOrganización Meteorológica Mundial recibe informes de 9 000 estaciones terrenas y de 7500 barcos. En las estaciones se realizan varias mediciones al día bajo condiciones normales (por ejemplo, la velocidad del viento se mide a 10 m del suelo).

Además, globos meteorológicos lanzados desde 950 estaciones alrededor del mundo inspeccionan la atmósfera a una altura de hasta 30 Km. Unas 600 aeronaves informan diariamente sobre las condiciones climáticas en los océanos, y siete satélites exploran el planeta desde una altura de 80 Km.

Desde todos esos puntos se reúne una enorme cantidad de datos, como la velocidad y dirección del viento, la temperatura, nubosidad, precipitación, humedad y presión atmosférica. Cada día las observaciones producen 80 millones de dígitos binarios de información de computadora —que equivale al texto de varios miles de libros—, la cual se introduce en una red de 1 7 estaciones alrededor del planeta que conforman el Sistema Mundial de Telecomunicaciones. Dos de esas estaciones —el Centro Meteorológico Nacional de Estados Unidos y la Oficina Meteorológica británica— boletinan para la aviación civil. Ambas realizan las mismas operaciones como medida precautoria en caso de que alguna falle. Unas computadoras capaces de efectuar hasta 3500 millones de cálculos por segundo procesan los datos para hacer las predicciones.

Prever las condiciones meteorológicas es fundamental para la vida en el Occidente industrializado. En el control del tránsito aéreo, por ejemplo, los pronósticos que permiten a los aviones eludir los vientos de cola o reprogramar los aterrizajes para evitar & mal tiempo, ahorran unos 80 millones de dólares en combustible al año. Industrias como la de la construcción, el transporte marítimo y la agricultura dependen en gran medida de los pronósticos del tiempo por hora y por día.

Los fenómenos meteorológicos que ponen en jaque a los pronosticadores son los ciclones —enormes tormentas que se originan en los mares tropicales—. Los que se desplazan hacía el oeste a través del Atlántico se llaman huracanes, y los que recorren el Pacífico, tifones. Los ciclones se forman en el ecuador y pierden fuerza a medida que tocan tierra. Los huracanes suelen durar una semana, y son impulsados por el aire húmedo y caliente del mar tropical. Conforme va aumentando en el ojo de la tormenta, la humedad del aire se con-densa en forma de nubes, liberando calor y absorbiendo más aire húmedo. Durante la temporada de ciclones más de 100 tormentas se forman frente a las costas de África, de las cuales seis se transforman en huracanes.

Cuando se detectan los nubarrones en espiral característicos de una tormenta tropical, por lo regular por satélite, una estación meteorológica situada en Miami, Estados Unidos, entra en acción: el personal analiza los datos procedentes de satélites, sistemas de radar, boyas automatizadas y aeronaves para predecir el curso del huracán —en particular dónde se desatará—.

A principios de septiembre de 1988, una zona de baja presión comenzó a cobrar fuerza frente a las costas de África hasta que el sábado 10 de ese mes se convirtió en un huracán más tarde llamado Gilberto. Dos días después, Gilberto azotó Jamaica con fuerza devastadora, dejando sin hogar a la quinta parte de los 2.5 millones de habitantes de la isla y destruyendo muchas cosechas.

Después, al alejarse de la devastada isla, Gilberto casi duplicó su fuerza creando rachas de viento de hasta 280 km/h —la peor tormenta que ha azotado nuestro hemisferio en este siglo—. El huracán, cuyo curso se predijo con mucha precisión, llegó a la península de Yucatán el miércoles al amanecer, dejando un saldo de 30 000 damnificados. Pudo haber sido peor: en 1979, el huracán David causó 1100 muertes, y el Flora mató a 7200 personas en 1963. El número relativamente bajo de muertes provocadas por Gilberto, unas 300 personas, se debió a la oportunidad con que se emitieron los boletines.

Pero los pronosticadores no sabían con certeza qué ocurriría después. Cuando Gilberto viró al norte, se puso sobre aviso a las costas de Texas, LuisiAna y Mississippi. Alarmada, la gente vació los supermercados, y 100.000 personas atiborraron las carreteras tratando de huir tierra adentro, dejando tras de sí sus hogares. Pero las precauciones resultaron innecesarias: Gilberto se disipó al alcanzar el litoral estadounidense.

El inesperado final de Gilberto pone de relieve el principal problema de los pronósticos meteorológicos: su falta de absoluta certidumbre. Los fenómenos meteorológicos son en buena medida imprevisibles. Las imágenes usadas para representar factores variables como la velocidad del viento o la temperatura ambiental son válidas tan sólo por un momento; al segundo siguiente se vuelven aproximativas. Por pequeñas que lleguen a ser las desviaciones respecto a los valores verdaderos, predicción y realidad pronto se separan.

Los científicos aceptan que hasta los cambios climáticos leves pueden tener graves consecuencias, Ellos se refieren en broma a ese hecho como el “efecto mariposa”: la idea de que una mariposa que agite sus alas en Pekín, por ejemplo, puede causar una tormenta en Nueva York. Así que el limite actual de vigencia de un pronóstico es de pocos días.

La experiencia diaria de un pronosticador suele ser mejor guía que cualquier modelo de computadora. Por ejemplo, si una masa de aire se desplaza desde el frío Mar del Norte hacia los países europeos adyacentes, puede formar nubes que provoquen lluvias tierra adentro al día siguiente o bien que se disipen al calor del sol; el resultado dependerá de una diferencia de temperatura de sólo unas décimas de grado, pero los efectos pueden ser muy contrastantes: un día frío y nublado o uno caluroso y soleado.

Aun con las mejores computadoras y una información más depurada, parece poco probable que se realicen pronósticos meteorológicos precisos con más de dos semanas de anticipación.

Los pronósticos de mediano alcance han mejorado con las innovaciones téc­nicas. Por ejemplo, las predicciones para tres días que se efectúan en muchos países son hoy tan precisas como las que se realizaban para un día hace un decenio. Pero, por otro lado, los pronós­ticos de largo alcance (para más de 10 días) aún no son confiables.

No obstante, hay esperanzas. Los científicos creen que hay una relación entre los cambios de temperatura del mar y ciertas condiciones atmosféricas. Por ejemplo, cada tres a siete años una corriente llamada El Niño recorre la costa occidental de Sudamérica. Además de ejercer una importante influencia en el clima, la fauna, la flora y la industria locales, El Niño provoca inviernos más benignos o más rigurosos en Estados Unidos. Nadie sabe aún por qué, pero quizá algún día puedan predecirse los efectos de ese fenómeno.

VULNERABILIDAD, …SOMOS TODOS IGUALES FRENTE A UN DESASTRE?
Es sabido que una catástrofe natural o tecnológica afecta con mayor fuerza a los sectores sociales que se encuentran en situaciones de fuerte vulnerabilidad, la que no les permite recuperarse, sobrevivir o resistir a los efectos de tales fenómenos. Entre estos grupos se pueden citar aquellos de escasos recursos económicos, que viven en zonas de riesgo natural o tecnológico, oque carecen de infraestructura y servicios básicos (agua potable, desagües pluviales, desagües cloacales).

Una mujer sola al frente de un hogar constituye un factor que potencia la vulnerabilidad. Por un lado, por una causa de orden económico, las mujeres, en especial las de sectores de bajos ingresos, generalmente perciben menores salarios que los hombres por igual trabajo, lo cual las coloca en una posición relativamente desventajosa para enfrentar las consecuencias de un desastre. Por otro lado, por una causa cultural, las mujeres de comunidades vulnerables tienen escasas probabilidades de actuar en la organización de la emergencia, ya que su participación en las decisiones es restringida.

Asimismo, muchos estudios señalan que, una vez ocurrido el desastre, las mujeres son mucho más susceptibles de caer en situaciones de estrés ante las pérdidas. También es frecuente la violencia ejercida sobre las mujeres, como «válvula de escape» de la impotencia o frustración de los hombres que pierden sus empleos o su estatus económico y social después de un desastre.

Una alternativa válida para mejorar las condiciones de vulnerabilidad en una sociedad ante determinadas amenazas, es incorporar a las mujeres a la gestión del riesgo. Esto implica la aplicación de un enfoque que plantee esquemas de manejo de los desastres en todos los momentos del desastre, con papeles claramente establecidos para hombres y mujeres.

Así, las mujeres quedan plenamente integradas, aprovechando al máximo sus capacidades para convertirse en efectivas agentes en la mitigación de las consecuencias de los desastres. Esta participación, no significa recargar con nuevas tareas y nuevas responsabilidades a las mujeres, sino lograr que ocupen un espacio real en los procesos de gestión del riesgo.

Fuente Consultada:
Geografía La Organización del Espacio Mundial  Serie Libros Con Libros Estrada Polimodal
Maravillas del Mundo de Luis Azlún
Días negros Para La Humanidad Paz Valdés Lira
La Historia de las Cosas Annie Leonard

Medidas de Prevencion Para Desastres Naturales (301)

Medidas de Prevención Para Desastres Naturales

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LA CULTURA DE LA PREVENCIÓN: En realidad, impedir que estos fenómenos extremos de la naturaleza ocurran es imposible, por eso las sociedades deben crear recursos e instrumentos para limitar sus efectos. Es necesario crear una cultura de la prevención, donde la tarea de los medios de comunicación y los docentes son piezas fundamentales, ya que actúan como multiplicadores de la información; esto es, son comunicadores sociales.

Teniendo en cuenta lo anterior, el 90% de las defunciones provocadas por los movimientos sísmicos podrían evitarse. Sin embargo, alrededor de la mitad de los países más vulnerables a los desastres no cuenta con una planificación adecuada para enfrentarlos.

Ahora bien, ni la planificación, ni su aplicación o su resultado es igual en todos los espacios geográficos del mundo, porque dependen de factores políticos, culturales y, sobre todo, del nivel de desarrollo socio-económico del país.

De esta manera, no produce el mismo tipo de daño un sismo, huracán o tornado en Estados Unidos que en Bangladesh o la India. Con respecto a las pérdidas económicas, son de mayor volumen en Estados Unidos pues las autopistas, viviendas, etcétera, tienen mayor valor.

Pero el número de víctimas fatales es mayor en los países en desarrollo por su escasa infraestructura para proteger a la población y sus bienes.

En este sentido, prevenir los riesgos es crucial y, aunque requiera un costo más elevado en el presupuesto de planificación, este resulta ínfimo frente a los daños y gastos ocasionados si no se llevan a cabo.

Por eso, aunque la prevención debería insumir los mayores esfuerzos físicos y monetarios, no es así en casi todos los países del mundo, ya que el presupuesto más elevado está destinado a la reconstrucción.

En la década de 1950, en 11 tifones e inundaciones importantes fallecieron alrededor de 13.000 personas y más de un millón de hogares resultaron destruidos o anegados. En cambio, cuando en junio de 1964, Nigata, en Japón, sufrió el mayor terremoto ocurrido en 40 años, aunque fueron afectadas más de 150.000 personas y la mitad de la ciudad quedó inundada, sólo 11 personas resultaron muertas y unas 120 heridas.

Esto se debió a que la respuesta de la comunidad ante el desastre fue eficaz, porque Japón había implementado planes de información pública sobre las acciones a seguir ante la presencia de un desastre natural.

El ejemplo anterior deja claro que la planificación debe tener en cuenta todas las actividades de prevención y mitigación de un desastre, e incluir a todos los actores sociales: economistas, sociólogos, políticos, geólogos, meteorólogos, asociaciones gubernamentales y no gubernamentales, etcétera.

Los principales aspectos a tener en cuenta son:

• investigación del fenómeno para evaluar su intensidad y frecuencia con el fin de confeccionar y difundir el mapa con las zonas de riesgos. De esta manera, todos los que habitan dicho espacio tuviesen conocimiento de los peligros a los que están expuestos y cómo deben actuar en caso de catástrofes;

• aplicación del conocimiento científico y la tecnología para la prevención de los desastres y su mitigación. Incluyendo la transferencia de experiencias y un mayor acceso a los datos relevantes (por ejemplo, el seguimiento satelital que se hace de la falla de San Andrés, en California);

• toma de medidas preventivas (normas de seguridad para el asentamiento de la población, edificaciones de baja altura que resistan ciclones y huracanes o movimientos sísmicos de magnitud). Las nuevas construcciones en las zonas sísmicas se realizan con técnicas sismorresistentes, sus cimientos están apoyados en materiales aislantes de las vibraciones del suelo;

• previsión de los riesgos secundarios; por ejemplo, inundaciones causadas por la fractura de un embalse como consecuencia de un sismo;

• los medios de comunicación son muy importantes tanto para el alerta (sirenas, luces, etcétera.) como para la difusión (radio, televisión, Internet) de la información para organizar a la comunidad en el momento o reorganizarla después del desastre. Los sistemas de alarma instalados en los países caribeños han reducido el número de víctimas durante la estación de los huracanes.

¿Es posible manejar las amenazas?
Aunque el hombre no puede evitar —al menos por ahora— la ocurrencia de sismos, erupciones volcánicas o huracanes, los avances en la ciencia y la técnica han permitido conocer su funcionamiento y determinar en mayor o menor medida la probabilidad de su ocurrencia. Así gracias a redes de vigilancia y monitoreo (que incluyen aparatos sofisticados como sismógrafos e incluso satélites para el seguimiento de tormentas y huracanes) es posible pronosticar o detectar algunos fenómenos y así determinar estados de alerta tempranos para la protección o evacuación de la población.

En el caso de las inundaciones, es posible evitar su ocurrencia mediante obras de ingeniería, como la construcción de presas y canales. Gracias a la ingeniería geotécnica, se pueden realizar obras de estabilización de pendientes, a fin de evitar deslizamientos y desprendimientos rocosos. Salvo en estos casos, en los que sería posible «eliminar» la incidencia de eventos físicos, en general, la única manera de disminuir estos riesgos es reducir la vulnerabilidad de la sociedad.

Situación problemática
Se ha demostrado que un número considerable de tragedias ocurren por descuido o ignorancia. En consecuencia, toda persona está obligada a conocer e identificar las fuentes de peligro y los riesgos ambientales del lugar donde vive. ¿Cuáles son las fuentes de peligro de tu región?

Hipótesis
Las fuentes de peligro de mi región pueden ser por causas geológicas, pueden estar relacionadas con hechos hidrológicos o pueden deberse a la acción humana.

IDEAS FUNDAMENTALES
Si bien la Tierra ha sido lo suficientemente generosa y benigna con el ser humano, también es fuente de diversos peligros que amenazan, quizás, su existencia.

Definimos riesgo como la probabilidad de perjuicio a vidas y bienes en un lugar determinado, en cierto período de tiempo. A su vez, definimos amenaza como la posibilidad de ocurrencia del fenómeno considerado, en un lugar determinado y en cierto período de tiempo.

Se ha precisado que las amenazas tienen tres orígenes:

Origen geológico: como sucede con los fenómenos volcánicos, tectónicos o sísmicos y los movimientos de la Tierra.

Origen hidrometeorológico: evidente en hechos hidrológicos como crecientes, inundaciones y sequías; fluviales como la erosión o los cambios de cauce de los ríos; meteorológicos como huracanes, vendavales y las heladas; o de origen marino. Veamos un ejemplo:

Las inundaciones son crecidas de agua en cuencas de alta pendiente producida por la presencia de grandes volúmenes de agua en un relativo corto tiempo. Son frecuentes en ríos de zonas montañosas con una amplia pendiente, que desencadenan los siguientes procesos:

Derrumbes: ocasionados por las fuertes precipitaciones sobre terrenos débiles o deforestados que ablandados y removidos se deslizan sobre la orilla de ríos y quebradas.

Represamiento de agua: sucede cuando las rocas, los desechos de vegetación y todo lo que es arrastrado tapona la corriente a manera de dique.

Avalancha: el agua represada rompe el obstáculo y se desborda por el flanco de la montaña arrastrando todo a gran velocidad y con un fuerte poder destructivo.

Origen antropogenético: debidos a la acción del ser humano: explosiones, incendios, explotación inadecuada de recursos naturales como minas, canteras, y deforestación; contaminación del agua, aire, suelo; consumo de sustancias psicoactivas. Veamos un ejemplo:

Incendios: el incendio como catástrofe se presenta cuando de manera incontrolada son consumidos por el fuego varios materiales inflamables, generando cuantiosas pérdidas en vidas, recursos y bienes. Para que se produzca un incendio se requiere de tres elementos: un material combustible, una fuente de calor y el oxígeno; todos éstos conocidos como el triángulo de fuego.

La Lucha Ecologica Para Evitar Desastres Naturales (301)

LA LUCHA ECOLÓGICA PARA EVITAR DESASTRES NATURALES

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La lucha ecológica es la lucha por nuestra supervivencia como especie. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales fue uno de los primeros movimientos internacionales que se formó con este fin. Surgió en Francia, en 1948, con el auspicio de la UNESCO.

En el último cuarto de siglo, la cooperación internacional sobre medio ambiente se ha convertido en un tema primordial tanto para las Naciones Unidas, como para los organismos gubernamentales y no gubernamentales.

Se han firmado declaraciones, convenios y tratados sobre problemáticas ambientales con resultados dispares, y se han creado organismos internacionales.

Las ONO han desarrollado una importante labor. Entre ellas, se destaca la organización ambientalista más grande del mundo, Greenpeace (Paz y Verdor) fundada en 1971, en Canadá. Se extendió a los cinco continentes y hoy cuenta con más de cuatro millones de socios en el planeta. Tienen presencia en todos los lugares donde se agrede a la naturaleza.

Por ejemplo, con sus lanchas neumáticas, muchas veces en arriesgadas acciones, sus miembros se interponen entre las ballenas y los lanza-arpones de los barcos balleneros.

También encabezan protestas contra el arrojo de desechos tóxicos a las aguas o a la atmósfera. Además, apoyan la formación de organizaciones locales para este fin.

Algunos movimientos ecologistas se transformaron con los años en partidos políticos. Es el caso del Partido Verde, en la República Federal Alemana, que desde 1980 participa en las elecciones y tiene representantes en el parlamento federal. Desde entonces, ellos son la cabeza visible del ecologismo práctico y de la acción concreta.

El 5 de junio de 1990 se estableció el Día deja Tierra. Durante aquella jornada, cientos de organizaciones ecopacifistas de todo el-globo se pusieron de acuerdo para lanzar un grito desesperado: detener la destrucción del planeta.

En junio de 1992, se celebró la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo, conocida como Eco ‘92 o la Cumbre de Río (se celebró en Río de Janeiro, Brasil). Fue la reunión más importante de todos los tiempos pues concurrieron representantes de 178 países, de los cuales la mayor parte eran jefes de Estado, y asistieron integrantes de 2.500 ONU.

En la reunión los delegados aprobaron tres documentos:

• la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, que es un resumen de principios ecológicos;

• el Programa o Agenda 21, que es un plan integral para dirigir Las acciones nacionales e internacionales ha

• la Declaración de Bosques, que consta de quince principios para la gestión sostenible de los bosques y regula el comercio de la madera, aunque no establece límites para frenar la deforestación.

Además, se firmaron dos tratados internacionales: el Convenio sobre la Diversidad Biológica  y el Convenio sobre el Cambio Climático

Con posterioridad a la Cumbre de Río hubo otras reuniones para seguir avanzando en estos temas, como la Cumbre sobre el Cambio Climático, en 1997, en Kioto (Japón).

A pesar de todo lo que se hizo hasta hoy, este proceso de cambio de actitud frente a la naturaleza recién comienza. Falta recorrer un largo camino, no sólo para que las sociedades tomen conciencia y modifiquen su forma de relacionarse con la naturaleza, sino también porque llevará mucho tiempo recuperarla. El destacado biólogo francés Jacques Cousteau afirmaba que “somos pasajeros sin nacionalidad de una nave llamada Tierra, cuyo futuro está en peligro”.

Vivir en un medio ambiente sano es un derecho humano. La Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, reunida en Estocolmo en junio de 1972 expresa la convicción común de que “el hombre tiene el derecho fundamental a la libertad, la igualdad y el disfrute de condiciones de vida adecuadas en un medio de calidad tal que le permita llevar una vida digna y gozar de bienestar, y tiene la solemne obligación de proteger y mejorar el medio para las generaciones presentes y futuras”.

Tecnologías Para Predecir Desastres Naturales Deteccion y Ayuda

Tecnologías Para Predecir Desastres

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LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS PARA PREDECIR DESASTRES NATURALES: Para la detección y prevención de los desastres naturales, las sociedades cuentan con la tecnología.

De esta manera, la década de 1990 ha sido declarada en la XII Asamblea General de las Naciones Unidas, como Década Internacional para la reducción de las Desastres Naturales (DIRDN). Así, con la ayuda de las nuevas tecnologías, como la espacial (satélites de teledetección), la de las comunicaciones (telemática) y la de los censores.

Por su parte, gran cantidad de científicos (meteorólogos, vulcanólogos, etcétera) están dedicados a estudiar como se originan y desarrollan estos fenómenos. Su objetivo es tomar las medidas necesarias con el fin de aminorar los efectos de los desastres naturales y educar a la población para afrontarlos y contrarrestarlos en la medida de lo posible.

La contribución de la tecnología en la prevención de los desastres es notable: por un lado, a través de las imágenes satelitales se puede conocer la cartografía de las zonas de riesgo como por ejemplo, de las áreas fácilmente inundables. Incluso, los satélites de percepción remota, que utilizan técnicas fotográficas con rayos infrarrojos, pueden emplearse para detectar modificaciones en la densidad de la vegetación en zonas proclives a las sequías. También hay satélites meteorológicos que permiten la predicción y seguimiento de las tormentas tropicales.

Por otro lado, por medio de satélites, como el GPG —que es controlado por la estación espacial National Aeronautics and Space Administration (NASA)—, se pueden medir los desplazamientos de las placas tectónicas, aunque sean milimétricos, lo que permite advertir sobre una futura actividad sísmica o volcánica.

Asimismo, la NASA ha desarrollado un escáner térmico multiespectral de infrarrojos (TIMS) que opera desde un avión y puede detectar los cambios en la temperatura del magma de los volcanes. Esta información resulta sumamente útil para predecir sus erupciones o seguir la evolución de las nubes eruptivas.

En este sentido, EEUU es considerado uno de los países más adelantados con respecto a la detección de los movimientos sísmicos. Este país cuenta con un sistema de sismógrafos digitales computadorizados que han sido instalados en diferentes puntos del sur del Estado de California, que proporciona información muy precisa sobre temblores percibidos en cualquier parte del planeta. Además, EEUU presta especial atención a este fenómeno en el sudoeste de su territorio debido a la presencia de la falla de San Andrés, que recorre California de norte a sur a lo largo de 1.000 kilómetros. Esta falla marca el límite principal entre las placas del océano Pacífico y la de América del Norte.

La placa del Pacífico se desplaza hacia el noroeste a razón de cinco centímetros por año, por lo que en esta zona de contacto se producen, con relativa frecuencia, pequeños sismos. Sin embargo, algunas veces, la presión se acumula durante años hasta que un gran terremoto la libera. Ejemplo de ello fue el que sacudió la ciudad de San Francisco en 1906.

Actualmente, los sisrnólogos pronostican en esta zona un gran terremoto los próximos veinte años, al que denominan Big One, que podría ocasionar la separación de la zona costera del territorio continental. Varias ciudades, como San Francisco o Los Ángeles, podrían desaparecer bajo los escombros.

En prevención de desastres naturales no sólo se involucran los Estados y sus comunidades científicas, sino también los organismos internacionales como la ONU. Las Naciones Unidas patrocinan redes de computadoras destinadas a la prevención de desastres: Unienet y el Banco de Datos sobre Desastres son dos de los más importantes.

Unienet es una red de computadoras que permite a todas las personas del mundo que se ocupan de desastres mantenerse en contacto. Disponiendo en un instante de antecedentes e información operativa relacionada con ellos. Además, funciona en forma conjunta con los organismos de las Naciones Unidas y otras organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales.

El Banco de Datos sobre Desastres contiene más de 5.000 descripciones de desastres desde 1900 hasta la actualidad. Allí figuran la asiduidad con que se presentan, las zonas más afectadas por ellos, etcétera, a fin de crear los mecanismos para su prevención.

LOS DESAFÍOS PARA EL SIGLO XXI

Con frecuencia, los desastres naturales destruye los esfuerzos y las inversiones de muchos años. Por ello, Los desafíos para este siglo son:

• reducir la pérdida de vidas humanas y de bienes económicos mediante La información y la educación de la comunidad mundial acerca de cómo prepararse contra los desastres;

• emprender un esfuerzo mundial concertado para La formulación de programas y estrategias con el fin de reducir el nivel de vulnerabilidad de Las sociedades ante este tipo de desastres, teniendo en cuenta las diferencias culturales y económicas entre las naciones;

• compartir La tecnología entre los países y capacitar a los profesionales de los países en desarrollo para que puedan utilizarla;

• considerar los gastos en la prevención de los desastres como parte del proceso de desarrollo de un país, y tratar especialmente de que los gobiernos de los países más pobres Lo incluyan en sus presupuestos.

ALGO MAS…

En plena temporada de huracanes y con el doloroso recuerdo de los recientes desastres naturales ocurridos en la región, varios países de América Latina y el Caribe están organizando una red nacional de información computarizada para coordinar futuros esfuerzos de ayuda.

La base de datos, denominada Sistema de Información de Emergencia (Emergency Information System – EIS), contiene información y mapas, y fue diseñada por Research Alternatives, Inc., firma establecida en la zona suburbana de Washington, D.C. El sistema mantiene un inventario de hospitales, escuelas, instalaciones de servicios públicos, industrias y zonas residenciales. Funciona de la siguiente manera: si una determinada zona se ve amenazada por inundaciones, en la pantalla de la computadora pueden observase mapas de los distintos distritos, con símbolos que representan los edificios más importantes y otros detalles como el número de estudiantes o de pacientes que podría ser necesario evacuar. Los organismos intervinientes pueden intercambiar por teléfono o por radio la información obtenida de los mapas, coordinando así su acción en casos de emergencia.

No es casualidad que entre los primeros países que instalaron el sistema figuren varios que se vieron afectados por el huracán Gilbert, la catástrofe que en el mes de septiembre de 1988  dejó un saldo de más de 300 muertos y ocasionó daños por 2.000 millones de dólares en once países de la región.

«Después del huracán Gilbert, en algunos casos se necesitaron días y aun semanas solamente para llegar a ciertos lugares y ver qué había ocurrido con la gente», explica Hugh Cholmondeley, representante de Jamaica en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, que ahora colabora en el EIS. «El sistema manual tradicional para obtener información y coordinar los esfuerzos de rescate simplemente resultaba insuficiente para enfrentar un desastre de esta magnitud».

La introducción del EIS en los países en desarrollo se encontraba en una etapa experimental cuando la Organización de los Estados Americanos y el gobierno de Jamaica lo pusieron apresuradamente en práctica a los pocos días de que el huracán Gilbert asolara la isla. En el término de seis semanas se introdujeron las terminales del EIS y se adiestró al personal de una docena de ministerios, empresas de servicios públicos y organismos de ayuda. Desde entonces, se ha iniciado la instalación inicial del sistema en Costa Rica y Honduras, víctimas del huracán Joan, ocurrido poco después del Gilbert. Está estudiándose asimismo la instalación del sistema en Ecuador, Perú, Colombia, Barbados y el Caribe oriental, zonas también vulnerables a desastres naturales.

sistema de proteccion y ayuda

«Como el sistema se puso en funcionamiento durante una emergencia verdadera, quienes participaron en las tareas de rescate tuvieron que examinar muy cuidadosamente la forma de utilizarlo. Por eso fue aceptado con tanta rapidez», sostiene Jan Vermeiren, coordinador de las actividades del Proyecto Desastres Naturales en el Caribe, que inició el EIS.

Se estima que entre 1983 y 1986, los desastres naturales, tales como huracanes, terremotos, Inundaciones y erupciones volcánicas, produjeron daños por un valor de 12.500 millones de dólares en América Latina y el Caribe.

DAVID EINHORN En Américas vol. 41, N° 2, 1989

Fenomenos del Niño y la Niña Causas y Consecuencias

Fenómenos del Niño y la Niña Cauas y Consecuencias

Históricamente, los pescadores de las costas del Perú y del Ecuador han denominado «El Niño» a una corriente cálida que aparece anualmente hacia la época de Navidad cerca de la costa, y que ocasiona una disminución en la pesca durante algunos meses.

Sin embargo, en algunos años, ese calentamiento es muy marcado y no solo afecta a los pescadores sino que también implica grandes lluvias o graves sequías en diversas partes del mundo.

Esto se produce cuando la corriente de El Niño aparece en conjunción con el fenómeno atmosférico de la Oscilación del Sur.

Actualmente, los científicos reservan el nombre de El Niño para hacer referencia a estos últimos eventos catastróficos de gran impacto en la sociedad y los ecosistemas.

La influencia del fenómeno de El Niño en los climas regionales es tal, que solo es superada por la del paso de las estaciones.

LOS FENÓMENOS DE EL NIÑO Y LA NIÑA:

El Niño y La Niña son los nombres de dos fenómenos atmosféricos-oceánicos que se presentan cíclicamente en períodos variables de 2 a 7 años.

Tienen mayor incidencia en el océano Pacífico y sus alrededores, a la latitud del ecuador. Sus efectos son de alcance regional y global, pues transforman el estado del clima de casi toda la Tierra.

Por ejemplo, durante el episodio de El Niño 1997-98 la temperatura en Mongolia alcanzó los 42°C y las precipitaciones en el centro de Europa ocasionaron una de las mayores inundaciones del siglo.

Este fenómeno afecta severamente la vida social, económica y política de los países, alterando su ciclo productivo y el crecimiento económico-social.

En las áreas normalmente húmedas se originan prolongadas sequías, en las zonas áridas se producen torrenciales lluvias y olas de frío o de calor en distintos lugares del mundo.

Por lo general, esto representa graves pérdidas en las actividades económicas, sobre todo en las actividades primarias, por lo que afectan mucho más a los países en desarrollo donde éstas constituyen la base de su economía. Por ejemplo:

• las sequías, aumentan la mortandad del ganado y los incendios forestales que contaminan el ambiente y provocan pérdida de la biodiversidad;

• las lluvias torrenciales provocan graves inundaciones y aluviones de barro y rocas;

• el aumento de la temperatura de las aguas aleja de algunos bancos pesqueros especies ictícolas muy importantes por su valor comercial por lo que se perjudica la actividad pesquera;

• otra actividad afectada es el turismo, fuente de ingreso para estos países.

Ahora bien, ¿Cómo es la circulación atmosférica-oceánica en tiempos normales?

Los vientos alisios soplan de Este a Oeste y arrastran las aguas cálidas superficiales del océano Pacífico hacia su sector occidental. Por esta razón, en las costas asiáticas y australianas, el mar se encuentra alrededor de 50 cm. más alto y con 70 C a 90 C más de temperatura que en las costas americanas. Esto provoca que:

• frente a las costas del Sudeste Asiático, durante el verano, haya mayor evaporación de las aguas. Los vientos monzónicos transportan la humedad provocando las lluvias sobre el continente, y permiten la práctica de la agricultura intensiva, que proporciona el alimento de millones de personas;

• frente a las costas americanas, donde circulan las corrientes frías de California y de Humboldt, se dificulta la evaporación. Esto produce que el clima en las costas sea árido y que las aguas cálidas superficiales sean de poco espesor. Este proceso permite el ascenso de las aguas profundas con los nutrientes que alimentan a la abundante fauna marina, generando una de las áreas pesqueras más productivas del mundo.

Entonces, ¿Qué sucede cuando se presenta El Niño?

Cuando El Niño se presenta se produce una alteración en la presión atmosférica sobre el océano Pacífico, que disminuye cerca de Tahití y aumenta al norte de Australia.

Los vientos alisios se debilitan o incluso desaparecen provocando, tanto en la atmósfera como en los océanos, grandes anomalías. Los vientos alisios no tienen fuerza para arrastrar las aguas cálidas superficiales hacia las costas asiáticas, entonces regresan a las costas americanas formando la contracorriente El Niño. Ello origina efectos atmosféricos y oceánicos contrarios a los tiempos normales.

Es decir, en las costas asiáticas aparecen las sequías, los incendios en los bosques, etcétera. A su vez, en las costas americanas se desatan grandes temporales tropicales, que acarrean aluviones e inundaciones.

Finalmente, ¿Qué pasa cuando aparece La Niña?

La niña por su parte, origina un mecanismo inverso al que produjo El Niño: la presión atmosférica sube en Tahití y baja en Australia, restableciendo la dirección de la circulación normal pero con más fuerza.

Los vientos alisios soplan con más intensidad que la normal y arrastran hacia el Pacífico occidental mayor volumen de agua, provocando que aflore más cantidad de agua fría en el Pacífico oriental.

Esto produce precipitaciones superiores a las normales en Asia, Australia e inclusive en África del Sur. Mientras tanto, desciende la temperatura sobre las costas americanas y aumenta la aridez y la frecuencia de los huracanes en la planicie central de Estados Unidos.

CONSECUENCIAS SOBRE LA PESCA: Existe un hecho aun mas dramático que El Niño y los cambios climáticos, que está afectando intensamente a las poblaciones de peces. Y es la paradoja que, a medida que las existencias de peces fueron declinando, la industria pesquera desarrolló técnicas cada vez más sofisticadas de localización y captura.

Estas innovaciones, si bien redundaron en incrementos temporarios del rendimiento de la pesca, terminaron por disminuir global-mente las poblaciones.

Peor aún, algunas de esas técnicas, como las empleadas en la pesca del atún, provocaron la mortandad generalizada de delfines, ballenas y toda clase de aves marinas, como los albatros.

Algunas de las principales técnicas modernas de pesca y sus efectos inmediatos en la fauna marina son:

• Redes de deriva largas. Están prohibidas, pero todavía se utilizan. Animales como las tortugas marinas, los pelícanos, los delfines y las ballenas quedan fácilmente atrapados en ellas.

• Parejas de arrastreros. Están prohibidas, pero algunos países las utilizan. Es un sistema de pesca demasiado drástico por su efecto general sobre la población de peces.

• Detección por satélite. Permite maniobrar en forma precisa en los lugares en que los peces forman grandes cardúmenes.

• Sonar. Detecta directamente los cardúmenes, pero interfiere a los delfines y a otros animales marinos.

• Radar. Los barcos navegan y pescan en medio de densas nieblas.

• Palangres. Se extienden más de 100 km y contienen miles de anzuelos con cebo, los cuales acarrean muchas víctimas accidentales.

• Redes atuneras. Se utilizan muy superficialmente y, para localizar a estos peces, se sigue a los delfines, lo que provoca una gran mortandad de su población.

Otros hechos graves son la saturación pesquera, las prácticas de pesca destructiva y la contaminación terrestre y marítima, que están destruyendo las áreas más ricas en biodiversidad de peces del mundo: los arrecifes de coral. Los que corren mayor peligro están en Asia sudorienta!, así como en el índico, el Caribe y el Mar Rojo.

El informe «Arrecifes en riesgo» es una iniciativa conjunta del WRI (World Resources Institute, o Instituto de Recursos Mundiales), junto con el Centro Internacional para la Administración de Recursos Vivos Acuáticos y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), destinado a controlar urgentemente esta destrucción. El infome de este grupo muestra que el 58% de los arrecifes se halla en peligro.

«Arrecifes en riesgo» está estudiando cómo preservar estos ecosistemas sin sacrificar el desarrollo económico, creando parques marinos y zonas protegidas (ya hay cuatrocientos en todo el mundo).

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PARA SABER MAS…

El fenómeno de El Niño debe entenderse como una interacción entre el océano y la atmósfera: la corriente de El Niño representa el componente oceánico y la Oscilación del Sur, el componente atmosférico. Por eso, en realidad su nombre más apropiado es El Niño-Oscilación del Sur (ENSO, por su sigla en inglés).

En el sector occidental del océano Pacífico tropical, la temperatura del mar normalmente es de alrededor de 29 °C, la presión atmosférica es baja y la precipitación abundante, mientras que en el Pacífico oriental,—unos 15.000 km hacia el este—, la situación es muy diferente: el agua es fría (21 a 26 °C) por efecto de la surgencia de aguas frías (corriente de Humboldt), la presión es alta y la precipitación, escasa.

Este gradiente en la temperatura de la superficie del mar a lo largo del ecuador está vinculado a la circulación de los vientos alisios del oeste (que fluyen desde las altas hacia las bajas presiones).

Durante un evento de El Niño, los vientos alisios del Oeste se debilitan (e incluso pueden cambiar de dirección) y en consecuencia, también lo hace la surgencia de aguas frías típica de la costa occidental americana.

Las aguas cálidas del Pacífico occidental se desplazan hacia el Este y acompañando estos cambios en la superficie del mar, la región de baja presión también se corre hacia el Este.

El resultado es un desplazamiento en la localización de la zona de lluvias en el Pacífico tropical, desde Indonesia hacia las costas áridas del Perú y el Ecuador.

Los cambios en la presión atmosférica están vinculados a la Oscilación del Sur, que es una fluctuación de la presión entre lugares ubicados en el este y oeste del océano Pacífico (por ejemplo, cuando la presión sube en el Este, baja en el Oeste y viceversa). Así queda demostrado cómo los cambios en el mar inducen cambios en la atmósfera, que a su vez implicarán nuevos ajustes en el mar.

En un principio se creía que el calentamiento de las aguas (que pueden elevar su temperatura unos 2 °C en promedio) se restringía exclusivamente a las costas del Perú y el Ecuador, pero en realidad se extiende a todo el Pacífico tropical (un cuarto de la circunferencia terrestre).

Toda esta masa de agua cálida humedece y eleva la temperatura del aire que está por encima de ella.

Cuando este aire asciende, forma grandes nubes que producen lluvias y liberan calor en la atmósfera.

Este calentamiento de la atmósfera en el trópico afecta la circulación atmosférica global y ocasiona anomalías climáticas en lugares distantes (llamadas teleconexiones).

Los eventos del fenómeno de El Niño tienen una duración promedio de 12-18 meses y se presentan con intervalos que fluctúan entre los 2 y 7 años.

El término El Niño está asociado a la fase cálida del ENSO, mientras que su fase opuesta, o fase fría, fue denominada «La Niña»

En los eventos de La Niña, las aguas del Pacífico tropical tienen temperaturas inferiores a lo normal y las anomalías climáticas asociadas son esencialmente opuestas a las observadas durante la fase cálida (por ejemplo, las regiones que experimentan grandes lluvias durante El Niño, padecen sequías durante La Niña).

Si bien todavía los científicos no han podido determinar cuáles son los mecanismos que disparan El Niño, se han producido grandes avances en su pronosticación.

El océano Pacífico tropical y la atmósfera que está por encima interactúan. Cambios en la intensidad de los vientos alisios a lo largo del ecuador inducen cambios en las corrientes oceánicas que a su vez inducen cambios en la temperatura de la superficie del mar; estos alteran la distribución de las precipitaciones, lo que produce modificaciones en la intensidad de los alisios, y así sucesivamente…

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ASI SE GESTA EL FENÓMENO «NIÑO»

El océano Pacífico es como una gran pileta que oscila entre dos estados muy extremos. Los vientos alisios que soplan habltualmente sobre el Pacífico tropical provocan una acumulación de agua caliente en la zona oeste.

Entre otras cosas, esta acumulación de agua cálida es responsable de un declive de alrededor de 50 centímetros, de oeste a este, en la superficie del océano.

Esta situación, caracterizada por alisios fuertes y un océano muy inclinado, se llama La Niña.

Cuando los alisios, imprevisiblemente, se debilitan el agua caliente que está acumulada sobre el borde oeste pierde equilibrio porque al disminuir la fuerza del viento nada la sostiene.

Entonces comienza a fluir masivamente del oeste hacia el este. Mientras tanto, los alisios siguen calmos y crece la temperatura del Pacífico central, lo que favorece la formación de ciclones.

En tres meses, la masa cálida llega a las costas de América del Sur y provoca precipitaciones mucho más voluminosas que las habituales. A esta situación se la llama El Niño, caracterizada por un océano playo de este a oeste.

En los meses siguientes, los alisios comienzan a aumentar hasta que crean nuevamente las condiciones de La Niña y comienza otra vez el ciclo.

esquema formacion de fenomeno niño y niña

Los vientos alisios desequilibran el océano Pacífico: la acumulación de agua cálida provoca un declive de oeste a este de aproximadamente 50 centímetros -La Niña- y cuando la masa cálida llega a América causando altas precipitaciones -El Niño- el océano está playo de este a oeste.

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Desastres Naturales Por Causas Meteorológicas Ciclones (301)

Desastres Naturales Por Causas Meteorológicas

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LA METEOROLOGÍA: (del griego meteoros, «que está en lo alto del aire» y logos, «discursos»), es aquella parte de la geofísica que estudia los fenómenos físicos de la troposfera, o sea de aquella parte de la atmósfera que está en contacto directo con la corteza terrestre.

Uno de los elementos de importancia fundamental para las variaciones atmosféricas consiste en el desplazamiento, tanto vertical como horizontal, de grandes masas de aire, en un permanente dinamismo originado por los cambios de temperatura y de humedad (vapor acuoso).

Como no todos los puntos de la superficie de la Tierra tienen la misma temperatura, continuamente se forman diferencias de presión, con desplazamientos de masas de aire, más o menos imponentes y veloces, entre las zonas de presión mayor y las de presión menor.

Estos desplazamientos toman el nombre de vientos y obedecen en general a determinadas leyes de formación, que pueden ser estudiadas y conocidas y, por tanto, utilizadas para formular previsiones meteorológicas

DESASTRES POR CAUSAS METEOROLÓGICAS

El comportamiento de la troposfera, bajo ciertas circunstancias, alcanza condiciones extremas. Esto puede materializarse en distintos desastres naturales: inundaciones debido al exceso de precipitaciones, sequías debido a la falta de lluvias de manera irregular (coincidiendo en algunas ocasiones con olas de calor).

En otros casos, las olas de frío llegan a causar nevadas extraordinarias, heladas tardías y pérdidas económicas, especialmente en el sector agrícola. Las granizadas, por su parte, forman parte de los desastres por causas meteorológicas.

Todos estos fenómenos impactan de manera considerable sobre la economía de los países, las nevadas bloquean los caminos, principalmente en las zonas montañosas ubicadas a una altura considerable, como los Alpes y los Andes argentino-chilenos, causan la mortandad de animales que mueren de frío y de hambre, al quedar cubiertas las pasturas por la nieve. Esto último afecta sobre todo a los países en desarrollo, ya que no se practica la cría de galpón.

Las inundaciones: Las catástrofes naturales más frecuentes son las inundaciones. Éstas se originan por lluvias torrenciales o por deshielos. Producen una serie deconsecuencias como la perturbación de la economía de la región (sobre todo si es agrícola porque, cuando el agua se retira, arrastra la capa fértil del suelo. Otra consecuencia es la contaminación de los suelos y las napas freáticas, poniendo a la población en riesgo de epidemias.

En 1996, se produjo una de las inundaciones más recordadas por los daños que causó en Florencia (Italia). Debido a lluvias torrenciales el río Arno, que la atraviesa, aumentó su caudal y su velocidad (alrededor de 130 km/h), salió de su cauce e inundó gran parte de Florencia.

En esta inundación no sólo hubo que lamentar las personas que quedaron sin techo y otros daños económicos, sino también las pérdidas que sufrió la cultura, pues las aguas y el barro entraron a los museos y dañaron más de un millón de cuadros y otros objetos de arte

Otro desastre meteorológico es el aluvión de barro. Se produce cuando las lluvias se tornan torrenciales y caen en áreas con pendientes pronunciadas, destruyendo todo a su paso. Ello es lo que ocurre en el litoral brasileño, donde los aluviones que descienden de los morros suelen arrasar las villas de emergencia (favelas)

En nuestro país, la inundación de mayo de 1998 fue considerada la mayor catástrofe de este tipo del siglo XX. Afectó a un tercio de las provincias argentinas situadas a orillas de los ríos Paraná y Paraguay.

Las ciudades de Resistencia (Chaco) y Goya (Corrientes) fueron las más afectadas. La inundación de 1999 afectó una de las zonas agrícolas más productivas del país, comprendida por el noroeste de Buenos Aires, nordeste de La Pampa y el sur de Córdoba.

Así también, en abril del año 2003 la provincia de Santa Fe se vio sumergida en lo que se denominó crisis hídrica. Esta inundación fue provocada por el desborde del río Salado que afectó de manera rotunda las actividades y provocó perdidas considerables.

El riesgo mayor lo padeció la ciudad de Santa Fe que llegó a tener casi el 70% de su área de ocupación inundada. Incluso, en el año 2007, a causa de precipitaciones torrenciales, la ciudad de Santa Fe también se vio expuesta a inundaciones considerables que afectaron nuevamente las actividades y causo perdidas materiales.

Estos fenómenos climáticos deben observarse en el contexto del recalentamiento global, producto de la contaminación del planeta por más de un siglo.

Las sequías: Como primera cuestión, es necesario distinguir aridez de sequía. La aridez es una condición permanente y las sociedades que viven en los desiertos se han adaptado a ella, realizando las obras necesarias para suplir la falta de agua. Por el contrario, la sequía es un fenómeno circunstancial o esporádico que provoca un desastre.

A diferencia de los demás fenómenos naturales, las sequías suelen ser prolongadas y de mayor alcance, por lo que el daño ocasionado a largo plazo es mayor. Las consecuencias alcanzan a todos los aspectos de la vida. Se pueden destacar:

• falta de agua potable, por la disminución del caudal de ríos y arroyos y el agotamiento de las napas freáticas;

• hacinamiento en las ciudades: éxodo rural a causa de la muerte del ganado por sed y hambre por falta de pasturas. Además, el viento provoca la voladura de los suelos arrastrando su capa fértil;

• crisis económica, el ganado adelgaza por falta de pasturas y baja su precio en el mercado. Además, su debilidad lo hace más vulnerable a las epidemias. También se elevan los precios de los alimentos al perderse las cosechas;

• aumenta la frecuencia de incendios, al elevarse la temperatura y la aridez.

Una de las sequías más importante se registró en El Sahel (África) entre 1969 y 1973. Afectó al sur del desierto del Sahara y produjo un aumento de su superficie (en Mauritania, Senegal, Malí, Burquina Faso y Chad). Además, murieron más de 200.000 personas de hambre y la mayor parte de los campesinos tuvieron que emigrar por las pérdidas de las cosechas y la muerte del ganado.

Los tornados y los huracanes

Como se forma un huracán

Se pueden distinguir dos tipos de vientos fuertes: el tomado y el huracán.

Por un lado, los tornados son tormentas que pueden alcanzan una velocidad de hasta 500 km/hora. Se desplazan sobre los continentes entre los 200 y 500 de latitud en ambos hemisferios, formando una veloz corriente ascendente de aproximadamente 250 m de diámetro. Si los mismos se producen sobre las aguas marinas, se llaman trombas y representan un serio peligro para la navegación.

En este sentido, entre los tornados más recientes se destaca el que se produjo en EEUU en mayo de 1999. Consistió en una serie de 59 tornados, que, uno detrás de otro, devastaron inmensas áreas de la planicie central, ocasionando la perdida de viviendas a miles de familias. El tornado más fuerte alcanzó un diámetro de un kilómetro, y una velocidad superior a los 200 km/hora.

Por otro lado, el huracán tiene distintos nombres según la región: se lo llama ciclón tropical en el Caribe, tifón en el Índico y mar de Japón, baguío en Filipinas y willy-willy en Australia.

Los huracanes son violentas perturbaciones que se producen en la troposfera. Se originan por una baja presión atmosférica (de hasta 900 hPa) y giran en forma de espiral alrededor de su centro (ojo del huracán). Por lo general, son acompañados de vientos de hasta 300 km/h, por trombas de agua (hasta 2.000 litros por m2 en un día), embravecimiento del mar y tormentas eléctricas.

Los huracanes se desplazan hacia el oeste, girando luego hacia el norte o hacia el sur cuando penetra en los continentes. Se originan sobre los océanos, entre los 50° y 20° de latitud, cuando la temperatura de las aguas oceánicas es de 270°C o aún mayor. Los vientos que alcanzan velocidades de 200 km/hora rotan en círculos de 500 a 1.800 km. de diámetro, durante varios días o incluso semanas.

Hay que considerar que al llegar al continente produce inmensos oleajes que se abaten sobre las costas, provocando efectos destructivos. Si bien la velocidad del viento aminora a medida que llega a tierra firme, las lluvias que se originan pueden causar inundaciones.

Un huracán muy devastador fue el Mitch, en 1998. A su paso por Centroamérica dejó alrededor de 30.000 muertos y desaparecidos, y cuantiosas pérdidas económicas, ya que destruyó viviendas, puentes, caminos y gran parte de las plantaciones de café y plátanos. Hay que considerar también el grado en que estas sociedades se ven afectadas por esta clase de fenómenos. Por lo general en Centroamérica los países son monoproductores (es decir centran su actividad productiva en un sólo producto que es primario).

Cuando estos fenómenos climáticos provocan daños severos se produce lo que a nivel internacional se denomina “catástrofe humanitaria”. Ante ello, los organismos internacionales como la ONU (Organización Mundial de las Naciones Unidas) se movilizan de inmediato, como así también los países vecinos y los desarrollados, para proporcionar ayuda.

Los desastres se presentan con más asiduidad en los países periféricos. De todos modos, los países desarrollados se encuentran siempre involucrados, porque son los responsables de otorgar créditos a los gobiernos damnificados, para que puedan reconstruir la infraestructura mínima para la población y reactivar su aparato productivo.

Ciclones y anticiclones
Ya se ha visto anteriormente que la temperatura disminuye regularmente a medida que se asciende en el espacio. Pero debido a los múltiples y muy variados factores que influyen en la temperatura del aire, suele ocurrir que a una misma altura se registran temperaturas y presiones distintas. Las isóbaras, como ya se ha dicho, son las líneas que unen todos aquellos puntos que en un intervalo de tiempo dado tienen igual presión (media), y son por ello mismo muy distintas no sólo de las isotermas (líneas de igual temperatura), sino también de las curvas de nivel que unen todos los puntos de igual altitud.

De ordinario, suele suceder que las isóbaras tienden a asumir una forma cerrada, determinando así un área o zona, dentro de la cual el valor de las presiones se manifiesta de dos modos muy característicos: presión atmosférica que disminuye hacia el centro de la zona, o presión atmosférica que aumenta.

En el primer caso, el área considerada toma el nombre de zona ciclónica; en el segundo recibe, por el contrario, el nombre de zona anticiclónica. La zona ciclónica es un área sobre la cual la presión atmosférica es máxima en los bordes y mínima en el centro; dicha zona el índice de variaciones meteorológicas más o menos intensas y, en general, es muy inestable, con tendencia a desplazarse incluso con mucha rapidez a zonas distintas de las de formación.

En cambie la zona anticiclónica es un área sobre la cual la presión atmosférica es mínima en los bordes y máxima en el centro; es mucho más estable que la zona ciclónica, desarrolla una influencia más duradera y es indicio de condiciones meteorológicas más fijas.

Cuidadosas mediciones han permitido determinar que las zonas ciclónicas y anticiclónicas están sujetas a un movimiento general en sentido contrario a los dos hemisferios. En eL hemisferio boreal, las masas de aire de los ciclones se desplazan desde la periferia hacia el centro en sentido contrario al de las agujas del reloj, llamado también antihorario, mientras que las masas de aire de los anticiclones se desplazar. desde el centro hacia la periferia en sentido horario.

Estos movimientos, con sus respectivos .sentidos de rotación resultan evidentemente influidos por el movimiento rotatorio de la Tierra que gira alrededor de su eje de Oeste a Este; lo mismo ocurre con las corrientes marinas, en las cuales las masas de agua en movimiento se desplazar, también en sentido contrario en los dos hemisferios.

Fuerzas del Interior de la Tierra Efectos Tsunamis Sismos Vulcanismo

Efectos de las Fuerzas del Interior de la Tierra: Tsunamis Sismos Vulcanismo

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Desde la antigüedad, el hombre ha considerado que los movimientos sísmicos y el vulcanismo se encuentran entre los fenómenos naturales más temibles para su vida y sus bienes.

Esto se debe a la rapidez de su aparición y a la violencia de las sacudidas que, en segundos, transforman una ciudad en un cúmulo de ruinas. Se originan por el desplazamiento de las placas de la corteza terrestre, que en sus movimientos de reacomodamiento liberan energía.

Esta se transmite por medio de ondas que llegan a la superficie provocando la actividad sísmica u originando manifestaciones volcánicas. Por ello estos proceso se presentan en las zonas de contacto entre las placas.

Existen seis placas litosféricas principales y varias secundarias que se intercalan entre ellas. Las principales coinciden con las grandes masas continentales u oceánicas, de las que toman el nombre.

Las placas litosféricas son las siguientes: la africana, la americana, la euroasiática, la indoaustraliana, la pacífica y la antartica. Las secundarias, de tamaño mucho menor que las principales, son, entre otras, la placa de las Filipinas, la de Nazca o la arábiga.

Las áreas en que las distintas placas litosféricas entran en contacto entre sí son zonas inestables de la corteza terrestre, en las que tiene lugar multitud de fenómenos geológicos, sobre todo terremotos, vulcanismo activo y formación de grandes cordilleras.

Una de estas áreas, la de mayor inestabilidad del mundo, es aquella en la que coinciden la placa euroasiática y la placa pacífica, que se desplazan en sentido contrario.

En las zonas de contacto entre dos placas litosféricas que se alejan se forman los llamados bordes divergentes, que se caracterizan por un vulcanismo muy activo, cuya consecuencia más importante es la acumulador, de basaltos en los fondos submarinos.

Estos bordes divergentes están situados por lo general en las zonas oceánicas medias y en ellos la actividad sísmica es relativamente poco importante. Se denominan también bordes constructivos, porque en ellos tiene lugar la constante renovación de la corteza terrestre.

En las zonas donde las placas litosféricas se acercan aparecen los bordes convergentes o destructivos, así llamados porque en ellos tiene lugar la destrucción de la corteza terrestre.

En efecto, cuando dos placas entran en contacto, una de ellas se hunde en dirección a la astenosfera, dando lugar a un área de sub-ducción, es decir, a un área en la que desaparece parte de una placa litosférica.

La placa que se hunde provoca importantes rozamientos e intensas presiones en la que queda por encima de ella, por lo que estos bordes convergentes son zonas muy propicias a los terremotos y a la aparición de cordilleras.

La subducción provoca asimismo la producción de magma, que alimenta el vulcanismo activo.

A fin de perfeccionar la protección antisísmica en el mundo se deben instalar más estaciones sismológicas. También resulta útil la preparación de un mapa de zonas de mayor frecuencia de sismos para poder aplicar las ordenanzas de construcción antisísmica o, por lo menos, métodos simples que permitan reforzar las viviendas existentes. Para ello se necesita la ayuda internacional, sobre todo en los países en desarrollo.

Los Movimientos Sísmicos

Los observatorios registran más de 100.000 temblores cada año, es decir, un promedio de uno cada cinço minutos, pero no se da el alerta porque la gran mayoría no causa daños a la población.

Se consideran riesgosos sólo los movimientos bruscos de mayor intensidad que se producen en la corteza terrestre. Si su epicentro se localiza en los continentes, se los denomina terremotos. Si la sacudida es en los fondos marinos se origina un maremoto, que es una agitación muy violenta de las aguas del mar.

El aumento de la población y la tendencia a la concentración urbana en áreas vulnerables a estos fenómenos incrementan los riesgos, especialmente en el cinturón de fuego del Pacífico.

Se denomina así al cinturón de volcanes y movimientos sísmicos que rodean a la placa pacífica. En éste, y en menor medida en la cuenca mediterránea , se libera el 80% de energía sísmica total

La intensidad de los sismos se mide con el sismógrafo y se utiliza la escala de Richter (1 a 9). Indica por medio de ondas la cantidad de energía liberada desde el hipocentro, o sea el foco real del movimiento.

Existe otra escala denominada Mercalli modificada, que va de o a 12 y evalúa la intensidad del sismo de acuerdo con los daños causados. Los terremotos destructivos son aquellos que registran una intensidad de grado 8 a 10, pero el daño provocado depende en gran parte del desarrollo económico de la región, de acuerdo con la calidad de los materiales de construcción utilizados.

Los Tsunamis

Los tsunamis se originan, generalmente, por el desplazamiento de placas de la corteza terrestre en el fondo marino. También se pueden presentar por la caída de meteoritos. Se los ha registrado en todos los océanos, aunque la mayoría de ellos se presentan en el Pacífico.

El tsunami de 1896 en la costa japonesa de Sanriko, levantó olas enormes que arrasaron el litoral a lo largo de más de 1.000 kilómetros, y ocasionaron la muerte a más de 27.000 personas.

El fenómeno es registrado por los sistemas de detección y alerta con bastante anticipación, lo que permite transmitir la información a la población. Estados Unidos tiene colocado un sistema de alerta permanente contra los tsunamis en Honolulu (islas Hawai) y controla toda la cuenca del Pacífico.

La potencia destructora de los tsunamis se debe a la velocidad con que se desplazan (alrededor de 800 km/h), y a la altura que puede alcanzar la ola cuando impacta contra las costas (de 20 a 30 metros), por lo que son muy peligrosas para las poblaciones que allí residen.

Al avanzar sobre el continente socavan edificios, puentes, arrastran autos o embarcaciones, etcétera.

Entre los países más afectados por los tsunamis se encuentra Japón debido a la alta densidad de población que habita en las zonas costeras bajas.

Por este motivo se construyeron rompeolas a la entrada de las bahías y puertos, además de realizar plantaciones de pinos. Todas estas medidas son simples paliativos, porque la fuerza que hay detrás de estas olas es muy difícil y costosa de contrarrestar con medidas de ingeniería.

AMPLIACIÓN: Como decíamos antes, un gran terremoto submarino siguen frecuentemente oleadas de marea llamadas «tsunami», que algunas veces alcanzan una altura de veinte metros o más; el tiempo que media entre la sacudida y la llegada de las olas marinas destructora: varía de unos minutos a varias horas 3 depende de la distancia de su origen a la costa.

Las olas de marea, que no se notan en alta mar, se desarrollan con mayor intensidad en las bahías poco profundas y de gran embocadura, pero sor casi insignificantes a lo largo de las costas rectas y de gran profundidad.

Muchos de los terremotos que tienen su origen lejos de la costa del Pacífico de Alaska y de la América Central y del Sur han ido acompañados de grandes olas de marea.

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Este fenómeno, que muchas veces ocasiona mayores daños que el mismo terremoto, no es muy destructor a lo largo de las costas de algunos países como los Estados Unidos.

El gran terremoto del 18 de abril de 1906 produje en las aguas de la bahía de San Francisco varias perturbaciones, pero muv pequeñas, que se registraron claramente en el indicador de mareas del Presidio, siendo la subida y bajada del mar solamente 15 centímetros en unos cuarenta minutos.

Ahora bien, el período o períodos de la ola, según se ha observado, en un lugar determinado de una costa, es constante en todas las ondas de marea, independientemente de su origen o causa, pues una onda de marea destructora consiste simplemente en el aumento de movimiento del agua, que más o menos siempre existe, producido por fuerte terremoto submarino o erupción, una tormenta o algún otro agente.

Una ola de marea sísmica está causada por los movimientos que se comunican desde el fondo del mar a la masa de agua sobrepuesta, y tendrá lugar una gran agitación en el agua cuando el foco del terremoto esté en el mismo fondo del mar o a una profundidad muy pe quena de él, acompañada de ciertos cambios en el perfil del fondo del mar.

Los «tsunamis» que siguieron al gran terremoto del Japón del 23 de diciembre de 1854, se extendieron a través del Pacífico y alcanzaron a San Francisco, que está a una distancia de 8.398 kilómetros del origen del mismo fenómeno, en un intervalo de doce horas y cuarenta minutos, dejando señales en los diagramas del indicador de mareas del Presidio, y también en San Diego y Astoria.

Cuando tuvo lugar esta sacudida, la fragata rusa Diana, anclada en el puerto de Shimoda, fué destruida por el «tsunami». De la tripulación de este buque malaventurado aprendieron los japoneses el arte de la construcción de buques modernos.

Los Terremotos:

Los terremotos, también llamados sismos, son intensas sacudidas de la corteza terrestre que e producen a partir de un punto situado en el interior de la Tierra, el foco o hipocentro, que tiene su reflejo en un punto de la corteza terrestre, llamado epicentro, a partir del cual se expanden las ondas sísmicas, que hacen temblar la tierra.

Los terremotos son fenómenos de intensidad muy variable. Los hay que sólo son registrados por aparatos muy sensibles, pero en los casos más extremos pueden llegar a causar enormes daños, que incluyen la destrucción de ciudades enteras, de vías de comunicación y de instalaciones de suministro, la abertura de grietas en la superficie terrestre, etc.

Los terremotos se evalúan por medio de dos escalas. La de Mercalli mide su intensidad en 12 grados, que van desde el terremoto imperceptible para los seres humanos al que provoca las mayores destrucciones. La de Richter mide la magnitud de los sismos en 10 grados que se basan en las mediciones obtenidas por los sismógrafos.

En el mar, la fuerza liberada por las sacudidas de la corteza provoca la aparición de grandes olas, los maremotos o tsunamis, que pueden devastar regiones costeras situadas a miles de kilómetros del lugar donde se han formado.

Los disturbios sísmicos, es decir, los temblores de tierra, son los resultados de esfuerzos subterráneos, que se están desarrollando durante un período de tiempo considerable, y una gran sacudida en una región sísmica ocurre solamente una vez en muchos años o aun en muchos siglos.

Por consiguiente, cuando va a iniciarse un temblor de tierra, la corteza terrestre, en las proximidades, se halla en un estado crítico, y debe ser ésta muy sensible a los efectos de los cambios de presión atmosférica, de la cantidad de precipitación de lluvia y nieve, de la variación de peso del agua de mar en los movimientos de la marea, etc.

Estos agentes externos, que constituyen las causas secundarias de los terremotos, tienen evidentemente una relación ím portante con los fenómenos sísmicos cuando amenaza un temblor de tierra. Es, por ejemplo, muy concebible que la frecuencia de los terremotos en Tokio esté relacionada con la precipitación de lluvia y nieve a lo largo de la costa noroeste de la isla principal (Japón), donde se deposita una gran cantidad de humedad durante los meses de invierno. Y, en efecto, se ha encontrado que esta es la causa, pues la frecuencia sísmica y la cantidad de precipitación varían allí de año en año con un estrecho paralelismo.Aunque los terremotos son fenómenos terribles y aparentemente misteriosos, están en cierto modo regidos por leyes muy sencillas.

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Uno de los efectos más sorprendentes del temblor de tierra de Santa Bárbara, fue la forma de ser derribada la fachada lateral de este hotel. Las alcobas quedaron, prácticamente, intactas, sin que el mobiliario fuera apenas movido de su sitio.

Así, pues, a un gran terremoto siguen invariablemente otros más pequeños, cuyo número puede llegar hasta cientos o aun miles y que pueden continuar durante meses o años. Estos terremotos secundarios, o «réplicas», son naturales y necesarios para restablecer el estado de equilibrio de la región perturbada en el origen del fenómeno, y su variación media de tiempo se puede representar por una sencilla fórmula matemática.

El profesor Omori calculó para el gran terremoto del Japón Central (Mino-Owari) una ecuación em pírica basada sencillamente en la frecuencia de las réplicas, que, con unos apa ratos, se registraron en Gifu, durante los cinco primeros días que siguieron a la catástrofe, y así llegó a concluir que esas pequeñas sacudidas continuarían en aquella ciudad por lo menos durante diez años, con un número total de 4.000.

El movimiento de la corteza terrestre, que, en general, consiste en varias series de ondas de diferente amplitud y período, se puede dividir en dos clases, a saber, el sensible y el insensible. Estos se distinguen algunas veces por macrosísmicos y microsísmicos, aun que algunos sismólogos han empleado estos términos en un sentido completa mente distinto. La amplitud de algunas vibraciones de los movimientos insensibles es tan grande, o mayor aún, que la de las vibraciones de los terremotos locales pequeños, pero sensibles; son in sensibles solamente porque su período es muy largo, y, por consiguiente, su aceleración pequeña.

Aun cuando de hecho no sintamos un terremoto, el suelo, generalmente se está moviendo insensiblemente Estos movimientos se pueden dividir en dos clases, según sean o no de origen sismico. Las vibraciones no debidas a terremotos se han llamado «oscilaciones pulsátiles», mientras que las otras son aquellas que se deben a terremotos muy lejanos, o a otros cercanos, pero ligeros.

Las oscilaciones pulsátiles se manifiestan muy marcadamente en sitios como Tokio u Osaka, situados en una llanura extensa de formación reciente, y, generalmente, acompañan el efecto de un ciclón sensible a una distancia de unos mil kilómetros. En la ciudad de Tokfo los terremotos son relativamente raros, mientras que las oscilaciones pulsátiles son muy frecuentes; y, por otra parte, hay a menudo sacudidas locales cuando estas oscilaciones llegan a un estado ie mínima actividad.

Las vibraciones de un terremoto, aun orando son muy intensas, cesan de ser sensibles a grandes distancias del origen del fenómeno. Sin embargo, el movimiento sísmico se esparce por todo el mundo, y puede ser registrado por sismómetros sensibles.

En efecto, las ondas de un gran terremoto, que a menudo duran de tres a cinco horas, llegan a un lugar determinado de las tres distintas maneras que siguen primero, el movimiento propagado por el camino más corto de la superficie; segundo, la onda propagada en la dirección opuesta que llega al lugar señalado después de haber pasado la antípoda del origen, y tercero, la repetición de la primera onda volviendo al lugar señalado después de haber pasado por la antipoda de éste.

Las vibraciones, pues, que constituyen la parte principal o más activa del terremoto, tienen una velocidad de 3,3 kilometros por segundo, y no necesitan más que tres horas veinte minutos cuarenta y seis segundos para dar la vuelta completa a la Tierra.

Vulcanismo:

Más de un 10% de la población mundial puede sufrir una catástrofe por vulcanismo. Se calcula que en lasuperficie terrestre hay alrededor de 1.500 volcanes potencialmente activos, de los cuales alrededor de 500 entraron en actividad en el curso del siglo XX y cerca de 70 continúan en actividad, aunque son muy escasos los que entran en erupción.

La erupción del volcán, o sea, el derrame de lava incandescente (entre 9.000 ºC y 12.000 ºC), arrasa con todo lo que encuentra a su paso y provoca graves incendios. Cuando la lava se enfría, se solidifica y forma las rocas ígneas. La superficie terrestre queda petrificada y tarda muchos años en volver a formarse sobre ella la capa de suelo donde el hombre pueda practicar la actividad agrícola-ganadera o forestal.

Por ejemplo, se calcula que tardó aproximadamente 50 años la recuperación de la flora y la fauna en la isla Krakatoa, en Indonesia, cuando el volcán homónimo entró en 1883 en erupción y su lava la cubrió por completo.

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También se pueden presentar fenómenos anteriores o posteriores a la salida de lava, como la liberación de gases tóxicos, la diseminación de cenizas volcánicas, ríos de agua caliente y aluviones de barro que se presentan por el derretimiento de las nieves del cono volcánico. Por dichas razones se evita el asentamiento de población en estas áreas.

Ejemplo de ello fue el volcán El Nevado del Ruiz, en Colombia. Cuando entró en erupción, la noche del 13 de noviembre de 1985, derritió la capa de nieve que tenía en su cráter por lo que el agua y posteriormente la lava ocuparon los cauces de los ríos y avanzaron a una velocidad de alrededor de 30 Km./h sobre las ciudades de Armero y Chinchina. Causó alrededor de 25.000 muertos, más de 5.000 heridos y la destrucción de aproximadamente 6.000 viviendas.

Otro caso preocupante es el del volcán Popocatépetl, en México, que comenzó su actividad en el año 1994 y amenaza a más de veinte millones de personas que viven en 100 km a la redonda.

En el encuentro de la Unión Geofísica Americana, en 1998 en Estados Unidos, un equipo de vulcanólogos de Hawaii presentó un sistema de alerta denominado Hot Spot (Punto caliente) porque localiza las anomalías térmicas por medio de colectores infrarrojos.

Este sistema se basa en la observación permanente de doce puntos volcánicos ubicados en el océano Pacífico, en las islas Hawaii, en las islas Galápagos, en la isla deMonserrat, en el norte de Chile y en México.

La información es tomada por dos satélites geoestacionarios de estudio del medio ambiente (GOES), que pertenecen a la Agencia Norteamericana de Observación Oceánica y Atmosférica (NOAA). Los registros llegan a los científicos de los observatorios terrestres, vía Internet, en minutos, lo que permite transmitir la alarma a la población con algunas horas de anticipación.