La Agricultura

Historia e Importancia del Arado en la Civilizaciones Agrícolas

Historia e Importancia del Arado en la Evolución de las Civilizaciones Agrícolas

El arado ha sido considerado uno de los inventos más beneficiosos para la humanidad. En el folklore de muchas sociedades se atribuye su invención a un dios o a un rey divinizado. Antes de que se inventara el arado, cultivar la tierra era un trabajo sumamente arduo: el terreno era removido lentamente con ayuda de palos cavadores y, luego, se procedía a sembrar las semillas.

Existen pruebas de que los primeros arados empezaron a utilizarse en Egipto y Mesopotamia sobre el 4000 a. de C.  En ambos países la representación de un arado constituye una palabra-señal de sus respectivas formas de escritura.

La construcción de ese instrumento era muy simple: se ataba una rama en forma de horca a una pértiga. El acoplamiento de dos horcas actuaba como una reja de arado que removía el terreno; las terminaciones de éstas se convertían en las empuñaduras y mediante la pértiga se tiraba del arado.

Probablemente, en su primera etapa, era arrastrado por seres humanos, aunque en Mesopotamia la palabra-señal de arado muestra ya un yugo y un par de bueyes.

Este arado simple tirado por bueyes ha sido empleado en Egipto hasta casi la actualidad. Sin embargo, en Mesopotamia, hubo ciertos cambios antes del 2000 a. de C, que permitieron arar y sembrar simultáneamente.

La rama en forma de horca fue reemplazada por un par de empuñaduras dispuestas sobre un bloque de madera puntiagudo que formaba una «reja» de arado más grande.

Ese bloque llevaba un agujero vertical en el que quedaba fijo un tubo con un embudo en lo alto por el cual se iban vertiendo las semillas. De esta manera se podía arar y sembrar al mismo tiempo. Tales arados se utilizan todavía hoy en algunos lugares de Oriente Medio.

historia del arado

Durante el neolítico, el hombre empezó a convertirse en agricultor. La pintura rupestre de arriba muestra que el diseño básico del tiro animal del arado es un invento muy antiguo.

historia del arado

Durante el neolítico, el hombre empezó a convertirse en agricultor. La pintura rupestre de arriba muestra que el diseño básico del tiro animal del arado es un invento muy antiguo.

La Civilización Agrícola

El desarrollo de los diferentes oficios recién empezó a aparecer claramente cuando el hombre se dio cuenta de que podía obtener más alimentos y artículos indispensables mediante la agricultura, que lo que sacaba de la vida de cazador, o de las ovejas o vacas con una vida nómada; probablemente ambos pasos, primero de la vida de cazador a la vida pastoral, y luego a la vida agrícola, fueron ocasionados en parte, como piensa Mr. Ross, por el hambre de una población creciente que acuciaba el problema de aquella humanidad indolente.

El aumento de alimentos mediante el cultivo significó viviendas firmemente asentadas para cuya construcción tuvieron que surgir carpinteros y albañiles.

Pronto aparecieron los mecánicos para hacer los carros, los arados y los arneses.

El hilado y el tejido asumieron nueva importancia, puesto que los mecánicos y los albañiles, deben ser vestidos y alimentados con los productos de las granjas.

Monstequieu dice que la agricultura existe allí solamente donde hay «muchos inventos y mucha diversidad de conocimientos y siempre comprobamos que la ingeniosidad, las artes y un cierto sentido de la necesidad han progresado en forma armónica».

Debe observarse, pues, no sólo que la diversidad de labores empezó conjuntamente con el aumento de la existencia de alimentos y otros artículos necesarios que la agricultura hizo posible, sino que el grado de diversificación estuvo limitado por el grado de eficiencia que alcanzaron los métodos agrícolas e industriales.

A medida que la agricultura fué teniendo más éxito los suministros aumentaron y se hizo posible, a medida que pasó el tiempo y los métodos mejoraron, que pudiesen ser alimentados, vestidos y aposentados gran número de artesanos.

Por consiguiente empezaron a existir nuevas artes y la civilización se fué complicando cada vez más al recibir el campesino nuevas comodidades en compensación de sus productos, de los cuales vivía la comunidad.

Se ha dicho algunas veces que la civilización se debe a la búsqueda de alimentos realizada por el hombre hambriento, pero ello sólo es cierto del comienzo de la civilización.

Un hombre medio muerto de hambre, no es productivo ni medita acerca de las artes, ni puede crear nada más complejo que los métodos elementales del hombre de los primeros tiempos.

A partir de estos métodos, sin embargo y bajo condiciones favorables, surgió la agricultura, que proporcionó mayor cantidad de alimentos y un grado suficiente de holganza que permitió al hombre ocupar su mente en el estudio de las posibilidades que tenía ante sí.

La sociedad agrícola, pues, según la frase de Malthus, es exactamente proporcional a la oportunidad de estudio que dan los productos sobrantes de la producción agrícola y si pudo existir una civilización sencilla que no se elevó de nivel durante los largos años transcurridos entre el siglo V antes de Jesucristo y el siglo XIX después de Jesucristo, la explicación reside en esa afirmación de Malthus, pues siendo exactamente proporcional está, asimismo, limitada exactamente.

Nuevos progresos son pues posibles obteniendo más tiempo libre, bajo condiciones favorables para el estudio, y en tal ambiente que se origine la ambición individual y aumenten los recursos individuales.

La historia del hombre,  empieza con la provisión de alimentos que es su necesidad primera y más apremiante. El alojamiento y los vestidos no se necesitan en todos los países y climas, pero el alimento es indispensable diariamente y en todo lugar.

historia del arado

Al lado, arado inglés con vertedera ancha, que aparece en el Salterio de Luttrell, hacia 1338.

Desde el primer día en que el hombre abrió sus ojos al mundo, supo del hambre y de la utilidad del alimento.

Cabría esperar, por lo tanto, que la agricultura fuese el tema, al cual el hombre hubiese dedicado sus mayores esfuerzos, y debiéramos encontrar en este terreno los primeros triunfos de su inteligencia.

Desgraciadamente, el progreso de la agricultura ha sido tan lento durante la historia humana que ha sido llamada con razón el arte de la época progresiva del mundo.

Además es muy difícil investigar los hechos concretos de su desarrollo. No existe una narración directa y continuada.

En la Europa moderna el primer progreso agrícola lo hicieron los árabes en el sur de España, cuyas conquistas, desde los siglos V a XI constituyen probablemente «el episodio más brillante de toda la historia de la agricultura».

Desde el siglo X al XV la mejor agricultura estuvo en el norte de Italia y después, hasta llegar a Inglaterra, pasó por Holanda; pero ni España, ni Italia, ni Holanda, nos han dejado relato alguno de las operaciones y métodos empleados.

El historiador Lord Macaulay hace notar que Venecia prosperó durante siglos sin que consten la memoria de un solo nombre célebre ni un solo acto generoso.

No obstante, el valle del Po, del cual Venecia era el puerto, mantuvo encendida la lámpara de la civilización durante el período más sombrío de las épocas medioevales.

Las humildes contribuciones de los hombres que mantenían vivas las artes de la agricultura y de la industria no proporcionaban material suficientemente brillante para las crónicas reales, y se ha perdido el recuerdo de muchos de sus progresos.

No sabemos los nombres de aquellos que hicieron tanto para la felicidad humana, ni las condiciones en que vivieron, pero sí podemos, con lo que sabemos de esos países, de sus habitantes y de los acontecimientos históricos que ahí se desarrollaron, ensamblar los fragmentos de una historia de interés apasionante.

Los países occidentales de Europa, están comparativamente muy desprovistos de productos naturales adecuados para la exportación, y el éxito que han conseguido estos países en el comercio proviene de la inteligencia y laboriosidad de sus habitantes.

Las ventajas naturales derivadas de su situación geográfica habrían sido de mucho menos valor si la población no hubiese tenido tales cualidades en las que se destacan los venecianos, gcnoveses, marselleses y catalanes.

La Italia del Norte es un país bien irrigado, con ricos pastos, en que el ganado puede pacer todo el invierno; Holanda disfruta de una ventaja semejante por tener una estación forrajera tan larga y tan abundante en pasto que puede almacenarse una cantidad suficiente de heno para subvenir a las necesidades invernales, en ambos países, por consiguiente, es posible tener ganado en número adecuado para obtener energía suficiente para el cultivo de la tierra y para que contribuya además a la alimentación con leche, queso, manteca y carne.

Sin embargo, el trabajo del campo no rinde fáciles ganancias.

En los suelos livianos el primer arado debe haber sido una rama angulosa,  y en otros lugares ha sido una azada adaptada, pero se deben a estas modestas herramientas los brillantes progresos que hicieron

Las grandes civilizaciones agrícolas de Babilonia y Egipto.

el arado

Sobre los Arados: Son instrumentos de uso agrícola que se utiliza para abrir surcos y remover la tierra. Es una importante herramienta agrícola utilizada desde los tiempos prehistóricos. En los comienzos de la agricultura, las semillas solían arrojarse al suelo, donde crecían de manera anárquica. Con el tiempo, se descubrió que si la simiente se plantaba en hileras separadas, resultaba más fácil regar, escardar y cosechar.

En su forma más simple, el arado era un palo ahorquillado que se arrastraba por el suelo, abriendo un surco en el que se plantaban las semillas. Esta técnica aceleraba en gran medida la faena de la siembra. El arado se empleó por vez primera en Sumer hacia 3500 a. J.C. El instrumento podía empujarse o ser arrastrado por cuerdas que se ataban a una persona o a un animal. Algunos arados simples se usan todavía en suelos ligeros de algunas zonas en vías de desarrollo.

Por supuesto, estos arados livianos de las primeras épocas hubieran sido inútiles en tierras duras, dado que ya no eran muy eficaces ni aún en los suelos blandos.

De ahí que los arados, hasta entonces hechos de madera, fuesen recubiertos en su punta con una pieza de hierro; como los esfuerzos eran grandes fué necesario emplear la madera más dura que existía y reforzarla todavía con abrazaderas allí donde era posible.

Los primeros arados de hierro aparecieron en el siglo III antes de Jesucristo, pero sólo con lentitud entraron en uso y en realidad nunca llegaron a desplazar completamente los arados de madera que todavía se emplean en los países atrasados.

Plinio dice que en Italia eran necesarias dos o tres parejas de bueyes para cada arado, aunque probablemente estas yuntas eran empleadas una tras otra, reemplazando con animales descansados la pareja exhausta por el trabajo precedente.

Mr. Henry Row dice que en Inglaterra la «dotación» usual para un arado era de ocho bueyes y como para este tiempo ya el hombre había aprendido a usar mejor la energía animal, estos ocho bueyes eran uncidos unos tras de otros.

Se debió requerir un gran esfuerzo para guiar tal arado y ello nos explica que a menudo hayan sido necesarios los servicios de dos o tres hombres. En Escocia, hace sólo un par de siglos, se araba con seis a doce bueyes uncidos mediante cuerdas de paja, necesitándose cuatro hombres para llevar a cabo esa tarea.

Los bueyes tanto en la Inglaterra como en la Escocia medioevales eran débiles y raquíticos por falta de comida, pero también lo eran los hombres que los gobernaban y los que manejaban el arado. Por otra parte el buen trabajo es imposible si no colaboran el esfuerzo, la energía y la esperanza, y, por consiguiente, el trabajo rendía poco, como lo hace siempre el trabajo hecho de mala gana.

La situación de Escocia a principios del siglo XIX fué descripta perfectamente bien por el profesor David Low:

Está todavía en la memoria de los antiguos habitantes de Ayrshire el estado de primitiva rudeza en que se desenvolvía la agricultura de esta región. Las granjas eran apenas cabanas construidas con barro . .. No habia tierras aradas en descanso, ni cosecha de verduras, ni pastos segados, ni carros, ni carretas, ni silos.

Se cultivaban escasas y escuálidas raíces, apenas algunas hortalizas escocesas, con las cuales, junto con leche y avena, quedaba constituida la dieta popular … La tierra estaba exhausta debido a las cosechas continuas de avena tras avena, conformándose con tal de que se pudiera pagar la semilla y el trabajo y rindiese un pequeño sobrante de harina de avena para la subsistencia de la familia. Después llegaba a quedar en un estado de absoluta esterilidad, cubierta de cardos, hasta que el reposo le permitía producir luego una escasa cosecha de maíz . . .

Apenas había terrenos cercados, los caballos y el ganado eran atados con una cuerda durante los meses de verano o confiados a los cuidados de un pastor y su perro ovejero, el cual los mantenía en continuo movimiento ya que el hambre los impulsaba a salir de una región donde ya no quedaba pasto para continuar la depredación en los campos adyacentes.

El ganado casi se moría de hambre durante el invierno y en la primavera no era capaz de levantarse por sí solo; desde luego nunca alcanzaban un estado satisfactorio para llevarlos al mercado . . . Éste era el estado y las condiciones que reinaban no sólo en Ayrshire sino en gran parte de Escocia durante la primera mitad del reinado de Jorge III y más antiguamente en todos los tiempos que recuerda la gente más vieja de la región.

Ayrshire, al mejorar las condiciones no sobrepasó los distritos semejantes, sino más bien quedó siempre algo atrás. Nada que merezca el nombre de mejora agrícola pudo realizarse hasta después del desastroso fin de la guerra norteamericana; la mayor parte del progreso ha tenido lugar desde el comienzo de este siglo, y aún casi todo en los últimos años.

Es una historia sorprendente. Para aquellos que conocen la Escocia de nuestros días, parece imposible; y no obstante las condiciones que describe el profesor Low no eran muy diferentes de las que prevalecían generalmente en Europa poco tiempo antes.

Escocia resurgió lentamente después de los desastres de las Guerras Napoleónicas, pero sin duda alguna las otras partes de Europa también salieron con lentitud de esos desastres.

La siega, antes de los días de la maquinaria, se llevaba a cabo con una hoz, y antes de emplearse las trilladoras, el grano se separaba de la paja, ya sea mediante pesados cilindros o por acción del paso repetido de caballos o bueyes. Con una trilladora un hombre podía producir alrededor de cien kilos de trigo por día, y Loudon explica así este trabajo:

El esfuerzo era muy considerable y la severidad del trabajo casi excedía las fuerzas del hombre más fuerte, especialmente en las épocas desfavorables, cuando el grano se adhería pertinazmente a la espiga y sólo podía ser separado con gran dificultad. En estas épocas no se tenía en cuenta la gran energía necesaria sino más bien … lo que ocupaba su atención era la gran cantidad de granos inevitablemente perdidos.

Si a un granjero de hoy día se le entregase un palo curvado para arar o un arado pesado del tipo antiguo, un pico y una azada antiguos, una pala y un rastrillo, y se le dijese al mismo tiempo que no le será posible comprar cereales o algodón procedentes de los grandes campos cultivados con máquinas, ni carne, huevos o lana de los animales criados con los productos de tales campos, ni géneros hechos con los materiales tejidos en los telares mecánicos, miraría indudablemente su porvenir y el de su familia con una razonable preocupación.

Sin embargo, el mundo ha vivido en estas condiciones y medio muerto de hambre, hasta hace muy poco.

Otro historiador John Arbuthnot, en sus tablas de medidas griegas y romanas, hace notar que el emperador Augusto no tenía vidrios en las ventanas de su palacio ni llevaba camisa, y aunque esta afirmación parece exagerar la rareza del cristal y de la tela en esa época, constituye esencialmente un retrato fiel de lo que sucedía, ateniéndonos a los hechos, en las condiciones usuales de vida de la antigüedad.

Lo que sucedía respecto de los alimentos en la Grecia y la Roma del período clásico, era también verdad, en diversos grados, al principio de la era cristiana y aun más adelante, durante toda la época medioeval y hasta fechas posteriores, incluso, a la Revolución Norteamericana.

Ver: Importancia de la Alimentación en el Progreso Humano

Fuente Consultada.
El Hambre en la Historia E. Parmalee Prentice Editorial Espasa-Calpe

Origen del Helado Historia de los Primeros Helados

Historia y Origen del Helado

Esa golosina que tanto apreciamos en los calurosos meses de verano tiene una historia y un pasado ilustres. Entre los ricos egipcios y los persas estuvieron de moda las bebidas heladas; gustaban especialmente del jugo de frutas y del agua azucarada, a la que agregaban distintas esencias aromáticas, enfriando el refresco con hielo. Según podemos apreciar examinando antiguos grabados, los persas daban a estos helados la forma de un huevo y los lamían al igual que suelen hacerlo los niños de hoy.

Los romanos fueron muy afectos a las bebidas heladas; se cuenta que Julio César tomaba grandes cantidades para reponerse de las fatigas de sus expediciones militares. Los árabes gustaron a tal punto de ellas, que nuestra actual palabra sorbete deriva precisamente de su lengua.

Empero, la crema helada, esto es, lo que en la actualidad llamamos helado, data del siglo xvi y nació en la ciudad de Florencia; su invención se debe a Bernardo Buontalenti. Este delicioso manjar tuvo sus enemigos y sus apasionados defensores; entre estos últimos contó con Catalina de Médicis (1519-1589), quien lo introdujo en la corte de Francia e hizo venir de Florencia a dos expertos en la fabricación de helados.

En la antigua Grecia se practicaba ya la costumbre de mejorar ciertos postres, frutos, golosinas y bebidas mediante su enfriamiento. El griego alejandrino Ateneo refiere en su libro «El banquete de los sofistas» —en el cual describe la vida y las costumbres del siglo III antes de Cristo— los procedimientos empleados para conservar la nieve durante el verano, en cuevas o sótanos subterráneos, existentes entonces en las casas ricas.

Un siglo más tarde encontramos en Florencia, en Napóles, en Venecia, en Palermo, gran número de fabricantes de helados, quienes trataban de hallar nuevas recetas para su especialidad, nuevos adornos, nuevos gustos; entre éstos merecen destacarse la espuma florentina, las tortas heladas napolitanas y sicilianas, la bomba napolitana, el arlequín o helado mixto de origen veneciano.

En 1660, el florentino Procope Coltelli abrió en París el primer establecimiento en que se servían helados; fue el famoso Café Procope, al que concurrían, hasta el siglo pasado, la gente elegante, los literatos, los artistas y los políticos.

Procope fue también el inventor de la máquina para fabricar helados que aún hoy se usa en muchos hogares, y que consta de un receptáculo con una espátula batidora, colocado en un recipiente mayor que contiene hielo. Además del Café Procope, ubicado enfrente de la Comedie Francaise, que había sugerido a su propietario la idea de dar a cada variedad de helados el nombre de un artista de moda, también adquirió renombre el Café Napolitano. Su primer propietario fue Tortoni.

Florentinos, venecianos, sicilianos y napolitanos llevaron a todos los países de Europa la afición por los helados, aunque hasta el siglo pasado éstos quedaron reservados para las mesas de los ricos. Existen a este respecto numerosas anécdotas; las crónicas de la época relatan frecuentes querellas entre damas de la alta sociedad que trataban de lograr para sí, ofreciéndoles un mayor salario, a tal o cual heladero italiano.

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La auténtica crema helada, tal como la conocemos hoy, fue servida por primera vez en Florencia en el siglo XVI. Catalina de Médicis llevó a París a dos heladeros expertos, introduciendo así el uso de los helados en la corte de Francia. Aquí vemos a Catalina de Médicis, durante una recepción que ofreció en su palacio de Florencia, recibiendo de manos de su servidor una copa de crema helada. El delicioso manjar constituía, entonces, un exótico ofrecimiento para los invitados.

Tal uso de los helados fue introducido en Inglaterra en 1860 por un cocinero de Catania quien, en un banquete celebrado en el corazón político y comercial de Londres, habría presentado una enorme torta helada, tan artísticamente decorada que suscitó la envidia de los demás cocineros del Reino Unido. También se cuenta que Carlos I de Inglaterra asignó la fabulosa remuneración de 20 libras esterlinas anuales a su cocinera y especialista de helados en forma de huevo, con cucurucho de vainilla, relleno de pasta de grosella.

El Renacimiento, junto con otros refinamientos en las costumbres nacidos en el mundo antiguo, volvió a usar de esta práctica culinaria. Fueron reposteros árabes quienes introdujeron en la Europa medieval el sorbete, servido primero en los palacios de los grandes señores, y más tarde ofrecido al público por los pasteleros de Siria, Egipto y la España musulmana. Reposteros italianos tienen el mérito de haberlo introducido en las cortes de los príncipes, y de haber creado no pocos de los tipos de helados y refrescos todavía en uso.

Las recetas secretas que utilizaban los heladeros italianos pudieron al fin ser descubiertas por un chef francés, llamado Clermont, a fines del siglo XVII. Clermont emigró a los Estados Unidos y estableció allí una fábrica de helados; esta industria prosperó en muy poco tiempo.

helado cucuruchuLa forma cónica de los helados y otras modalidades que han facilitado su consumición en todo momento y en cualquier lugar son debidas a los americanos del Norte, cuyo espíritu práctico hizo de esta golosina un manjar popular.

Mas no sólo lo colocaron al alcance de todos (quedando desprovista su fabricación del sello especial que le dieron sus inventores), sino que confeccionaron nuevas recetas y convirtieron los helados en parte integrante de la alimentación diaria, para felicidad de los niños y de los que ya no lo son.

Sin embargo, los helados italianos seguían teniendo el mayor éxito. En 1850, el veneciano Sartorelli organizó un pintoresco desfile de 900 carritos de heladeros ambulantes a través de la ciudad de Londres.

Diez años más tarde, en Nueva York, otro italiano imitaba su ejemplo, desafiando de este modo a quienes ya creían entrever el declinar de esa pequeña industria, que no cesa de progresar acelerada y entusiastamente.

Ya dijimos que, en nuestros días, los helados no son considerados como una golosina sino como un alimento; en los Estados Unidos existen escuelas en las que se imparte enseñanza especial a los futuros fabricantes de helados; estos establecimientos poseen laboratorios químicos perfectamente equipados.

Una estadística de 1980 demuestra que cada habitante consume por año, en los Estados Unidos, unos 70 kilogramos de icecream. América latina, por su parte, es una gran consumidora de helados; aunque no disponemos de estadísticas, basta observar los quioscos, los carritos ambulantes, los innumerables vendedores con conservadoras de frío de distintos tipos, que en los meses de verano se instalan en los lugares de gran afluencia de público, o recorren los parques, plazas y paseos, y hasta los apartados barrios de las ciudades y de los más alejados suburbios.

Para concluir esta breve reseña, transcribiremos el elogio que escribió Giuseppe Parini, uno de los grandes poetas italianos del siglo XVIII:

A un mismo tiempo la nieve se apresa
y la fresa gentil con su suave perfume
que de lejos traiciona su ansiada presencia,
el limón saludable y la más dulce crema.

Parini, autor de poesías de tono austero, hallaba, pues, motivo de inspiración en las deliciosas y aromáticas cremas de frutas heladas.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo I Historia del Helado – Editorial CODEX

Gas de Alumbrado Historia y Obtención del Gas de Hulla

Historia del Gas de Alumbrado
Obtención del Gas de Hulla

Felipe Lebón, químico francés nacido el 29 de mayo de 1769, fue quien, gracias a prolongados e ingeniosos experimentos, hizo posible el empleo, para el alumbrado, de los gases producidos por la destilación de la madera.

Un día, mientras se ocupaba de una máquina de combustión, colocó en un recipiente de vidrio, resistente al fuego, un puñado de viruta de madera y lo expuso al calor de la llama; casi en seguida vio salir un humo negro de olor acre. Este hecho despertó su curiosidad, y deseoso de investigar, acercando una bujía encendida, el humo se transformó en fuego. Lebón acababa de encender la primera lámpara de gas.

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 El descubrimiento del gas de alumbrado está ligado principalmente al nombre del ingeniero francés Felipe Lebón. Realizó un experimento, colocando viruta de madera en un recipiente de vidrio, que expuso al fuego. El orificio de dicho recipiente estaba obturado por un corcho que permitía el paso de un tubo también de vidrio; aproximó luego la llama de una bujía al humo que salía de este último, y el humo se encendió. Lebón había descubierto así el primer tipo de lámpara de gas, punto de partida de una serie de experiencias.

El químico comprobó luego que no sólo de la madera, sino también de otros combustibles y en particular de la antracita, se desprendía un gas que convenía al alumbrado y a la calefacción. Consiguió purificar este gas negruzco y picante, haciéndolo pasar por medio de un tubo, a una botella sumergida en un recipiente lleno de agua: el gas abandonaba entonces sus substancias bituminosas y acidas, y podía ser recogido en estado puro.

El simple dispositivo creado por Lebón  se ilustra abajo sobre la manera en que funcionan las fábricas de gas. Todos los elementos de que estas últimas constan se hallan en aquél: el dispositivo de destilación (retorta), el sistema de purificación (depurador y condensador) y el recipiente para recoger el gas: gasómetro.

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He aquí otro experimento de Lebón: la retorta que contiene carbón es sometida a la acción del fuego; el calor produce la descomposición del carbón. Los productos gaseosos que derivan de la destilación son conducidos por medio de tubos a los dispositivos de depuración (condensador y depurador), donde se despojan de las substancias bituminosas y ácidos. El gas es recogido en el gasómetro en estado puro.

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Esquema de una fábrica de gas moderna. La preparación está basada en él principio descubierto por Lebón; en la retorta (A) se destila la hulla. Los productos gaseosos así obtenidos pasan a un recipiente (B), en el que se recogen el alquitrán y el agua amoniacal, mientras el gas es enfriado una primera vez. De allí pasa a los conductos de enfriamiento y a los lavadores (C). El gas contiene aún dosis mínimas de alquitrán y agua amoniacal, que serán completamente eliminadas después de atravesar los dispositivos provistos de filtro de carbón y cal apagada (D) y los dos pequeños pozos (F y G). Luego de estas etapas, el gas llega puro al gasómetro (E), por el conducto (H), y sale del tubo (K) listo para el consumo.

En 1799, Felipe Lebón anunció su descubrimiento al Instituto de Francia y patentó su termolámpara, destinada a dar luz y calor.

Todo centro urbano posee una planta donde se destila la hulla para obtener de ella no un gas de alumbrado, que desde hace ya mucho tiempo ha sido reemplazado por la electricidad, sino otro que combinado con diversos elementos sirve  para la cocina, la calefacción y otros usos.

El carbón mineral, colocado en grandes retortas de arcilla refractaria, impermeables al aire, es llevado a una temperatura muy elevada. El espeso vapor que se desprende del mismo, es una mezcla de gas (hidrógeno y carbono), betún y amoníaco. El gas es conducido a través de un tubo hasta los aparatos purifícadores.

En las retortas queda el carbón consumido (coque), esponjoso, liviano y buen conductor. Adherido a las paredes de la misma queda otro carbón, que recibe el nombre de carbón de retorta, y es empleado en la fabricación de electrodos.

En los dispositivos de depuración, el gas es lavado en agua, e inmediatamente enfriado. Por este procedimiento se eliminará el alquitrán, materia viscosa de color castaño rojizo, con reflejos brillantes.

El gas pasa luego a través de dos filtros constituídos por carbón apilado y cal. Es allí donde se recoge el amoníaco, del cual se extraerán sales, de gran utilidad en la industria y la agricultura. Por último es envasado en grandes garrafas metálicas; el carbón está listo para el consumo.

El alquitrán, que, como se sabe, es un subproducto de la destilación de los gases, se empleaba en el calafateo de los barcos, en la fabricación de barnices para maderas y en la protección de cordajes expuestos a la humedad, sin hablar de su uso como desinfectante. Mezclado con arena o pedregullo, sirve para el mantenimiento de las rutas, hoy todavía utilizado.

Por otra parte, la química extrae del alquitrán, la sacarina, que posee un gran poder azucarante; el ácido fénico, poderoso desinfectante; la naftalina, la bencina y la anilina, utilizada en la preparación de colorantes; la parafina, especie de cera mineral, y otras numerosas substancias químicas, entre las que figuran las esencias artificiales de violeta y almendra, aceites pesados y livianos, y el ácido pícrico, de gran utilidad en las industrias.

Felipe Lebón, infatigable investigador, se estableció en el campo y allí trabajó en la instalación de un laboratorio-fábrica, que consideraba de gran importancia. Luego de muchos sacrificios, y creyendo que el éxito estaba próximo, buscó subsidios y protecciones para realizar sus experimentos en gran escala.

Sólo halló desconfianza. Desesperado, decidió agotar todos sus recursos. Alquiló en París un hotel e instaló allí hornos y retortas; practicó orificios en las paredes de las habitaciones para hacer pasar, a través de los mismos, tubos que prolongó hasta las paredes exteriores y que un día dejaron escapar el gas tan esperado . . . Millares de luces brillaron en torno al inmueble, confiriéndole un aspecto fantástico. Al día siguiente, Lebón era célebre.

Napoleón, al conocer estos hechos, autorizó al químico a construir, ert el bosque de Rouvray, un equipo para la destilación de la madera y la producción del gas de alumbrado, con la condición de producir ácido acético y alquitrán, elementos que debían ser enviados a Le Havre para las necesidades de la marina imperial. Así pareció iniciarse para el inventor un período de prosperidad. Pero la maldad y la envidia no le dieron tregua, y su tranquilidad nunca fue total.

Otro grave inconveniente se le presentó, cuando una furiosa tormenta destruyó gran parte de las instalaciones.  Superando todos  los  obstáculos,  el  desdichado hombre de ciencia reconstruyó cuanto había sido dañado. Mas, al poco de concluir esta empresa, un trágico y misterioso fin habría de arrancarlo de sus experimentos.

Lebon Felipe y el gas de alumbrado

El 2 de diciembre de 1804, al volver de la fiesta de la coronación de Napoleón I, Lebón fue asesinado. ¿Por quién? ¿Por qué? No se ha podido saber. Algunas personas que se dirigían hacia los Campos Elíseos encontraron a la mañana siguiente, al pie de un árbol, el cuerpo del químico, atravesado por trece puñaladas. Tenía entonces 35 años.

Uno de sus socios, poco escrupuloso, se apoderó de los beneficios aportados por los trabajos que Lebón realizara en Rouvray, y la desdichada viuda se vio obligada, ante su angustiosa situación, a solicitar ayuda al Gobierno.

Por esta época, Guillermo Murdoch y Jaime Watt trabajaban en el perfeccionamiento de la fabricación del gas de alumbrado.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo I Editorial CODEX – Historia del Gas de Alumbrado –

Historia de los Materiales Naturales Usados Por El Hombre

HISTORIA DE LOS MATERIALES NATURALES MAS USADOS POR EL HOMBRE

La naturaleza siempre ha suministrado al hombre abundancia de materiales, pero rara vez en forma inmediatamente adecuada a sus necesidades.

A los materiales de la naturaleza, el hombre ha tenido que agregar su propio trabajo y su propia inventiva para obtener precisamente lo que necesitaba. Desde tiempos muy remotos, el hombre ha hecho uso no sólo de las plantas y los animales, sino también de elementos no vivientes del mundo que lo rodea: piedras, arcilla y arena de la superficie terrestre; pedernal, carbón y metales de la profundidad de la tierra.

La arcilla es de poca utilidad, a menos que el hombre pueda modelarla y cocerla y transformarla en vasijas duraderas o en ladrillos.

No es mucho lo que el hombre pudo hacer con una piedra, excepto arrojarla para cazar algún pequeño animal, hasta que aprendió a romperla, para hacerle un borde filoso, como el de un cuchillo.

vida del hombre en el neolitico la ceramica

Ni siquiera los miles de plantas y animales diferentes pudieron proveer al hombre cumplidamente de comida hasta que aprendió bastante acerca de ellos: cómo seleccionar las plantas que necesita y cómo cultivarlas precisamente donde las necesita; cómo procurarse y cómo alimentar a los animales que pueden ayudarle, y cómo sacar de ellos un mayor provecho.

tejedor en el neolitico

El hombre utiliza una de los cientos de plantas que cultiva —lino— y uno de las docenas
de animales que ha domesticado —la vaca—.

El hombre ha cultivado el lino y cuidado vacas desde el período neolítico. De lino el hombre saca tres cosas: alimento para el ganado, aceite, que puede mezclar con varios pigmentos para hacer pinturas, e hilo.

Puede no haber sido necesario ingenio alguno para usar la paja del lino como forraje, porque debe suponerse que el ganado hambriento lo consumía espontáneamente.

Pero debe haber demandado gran ingenio descubrir cómo transformar los productos de desecho del lino en duras tortas, que pueden ser conservadas hasta el invierno, cuando los pastos son pobres. Obtener aceite del lino demandó la creación de cierto tipo de prensa, y transformar el lino en una tela, destreza en varias artesanías, incluyendo el hilado y el tejido.

Cuando el hombre por primera vez cuidó vacas es dudoso que haya obtenido leche de ellas, porque el ganado que vive en estado salvaje generalmente produce sólo lo suficiente para alimentar a sus terneros.

De manera que debieron pasar muchos siglos de cuidados hasta que los primitivos granjeros comenzaran a obtener leche en abundancia. Muchos más debieron pasar hasta que aprendieran a hacer y conservar manteca y queso.

Y la leche se ha usado para hacer helados sólo durante los últimos dos o tres siglos, lo que constituyó un lujo, hasta que, en los últimos 50 años años, se divulgaron las heladeras y aquéllos pasaron a ser un alimento habitual.

vaca en antiguo egipto

Ciertamente el hombre usó pieles de animales para hacer su vestimenta y para cubrir sus refugios ya en el Paleolítico, pero el arte de hacer cuero suave, limpio y flexible se ha perfeccionado solamente en tiempos civilizados.

Tal vez el ejemplo más notable de la habilidad del hombre para transformar materias primas es la manera de utilizar las selvas que le ofrece la naturaleza. Los grandes bosques nórdicos, que se extienden a través del Canadá, la Unión Soviética y grandes áreas de Finlandia y Escandinavia cubren casi diez millones de kilometros cuadrados de tierra. Los bosques tropicales cubren enormes áreas del Brasil, África Central e Indonesia.

Durante muchos miles de años el hombre usó la vasta provisión de madera del mundo para combustible, muebles y construcciones. Actualmente, con el carbón, el gas, el petróleo, la electricidad y la energía atómica a su disposición, el hombre quema relativamente poca madera.

Con el transcurso de los siglos, a medida que se ampliaba el número de nuevos materiales, la madera jugaba cada vez un papel menor en la construcción. Aun en la fabricación de muebles la madera, en cierto modo, ha dejado su lugar a los metales y a los materiales plásticos.

uso madera en la antiguedad

Sin embargo, aunque algunos de los antiguos usos de la madera están declinando, el hombre, en realidad, utiliza los bosques actualmente más que lo hizo nunca en el pasado.

Cada año muchos millones de toneladas de pulpa de madera se usan en la industria química, en la producción de varios productos celulósicos, incluyendo celuloide, rayón, plásticos, explosivos, adhesivos y barnices.

Además la madera nos provee de considerables cantidades de azúcar, glicerina, ácidos grasos y alcohol.

Los corchos hechos de corteza de alcornoque; trementina, que es, la resina oleosa de los pinos; madera terciada, chapas y fósforos provenientes de árboles de distintas clases. Todas las otras figuras están dedicadas a la fabricación del papel. El volumen de esta industria se ha multiplicado cientos de veces en el siglo pasado.

El arte de hacer papel comenzó hace casi 2.000 años en la China y el material principal usado entonces eran los trapos, que se empapaban en agua durante un largo período, y luego se convertían en pulpa.

El secreto de la fabricación del papel se extendió a Bagdad, durante el tiempo del gran imperio árabe, y de aquí a España y el resto del mundo occidental.

uso del papel en china antigua

Durante varios siglos los trapos fueron la principal materia prima para su fabricación, pero hoy en su mayor parte nuestro papel, y prácticamente todo el usado en la producción de periódicos y revistas, se hace de pulpa de madera, a menudo mezclada con cantidades relativamente pequeñas de caolín y otras substancias.

Los molinos papeleros generalmente se construyen cerca de corrientes de agua, de modo que la madera de allende los mares pueda traerse por barco directamente hasta sus puertas.

Los países productores de papel más importantes son Canadá y los Estados Unidos, que, juntos, producen las dos terceras partes de la provisión mundial. Luego siguen Finlandia,  y Japón.

Otro material muy utilizado para telas, fue la seda natural, de origen oriental. Según la tradición china, la seda se descubrió en el año 2640 a C., en el jardín del emperador Huang Ti.

De acuerdo con la leyenda. Huang Ti pidió a su esposa Xi L.ingshi que averiguara qué estaba acabando con sus plantas de morera. La mujer descubrió que eran unos gusanos blancos que producían capullos brillantes.

Al dejar caer accidentalmente un capullo en agua tibia, Xi Lingshi advirtió que podía descomponerlo en un Fino filamento y enrollar éste en un carrete.

Había descubierto cómo hacer la seda, secreto que mantuvieron bien guardado los chinos durante los siguientes 2000 años. La ley imperial decretó que todo aquel que lo revelara sería torturado hasta morir.

Hay un producto sumamente importante en las selvas tropicales del cual nada sabían los europeos hasta que Cristóbal Colón regresó de su segundo viaje al Nuevo Mundo: el caucho. Ciertas tribus indígenas de la América ecuatorial hacía mucho que sabían extraer el líquido pegajoso que nosotros llamamos látex de la cauchera o hevea.

Se dice que algunos indios extendían el látex sobre la planta de sus pies y lo dejaban endurecer, fabricando de este modo las» primeras suelas de goma.

Durante casi dos siglos y medio los europeos poco se interesaron por el nuevo material. Luego dos franceses publicaron un tratado acerca del caucho, en el cual le daban el nombre de caoche, de dos palabras peruanas que significan «madera que fluye».

Desde 1750 hasta hace unos 50 años el caucho se recolectaba exclusivamente en Brasil. Los «seringueros» o caucheros penetraban en las selvas en compañía de nativos, hacían incisiones en las plantas de hevea, calentaban el látex sobre el fuego, formaban grandes bolas y las embarcaban en el puerto de Manaos, a orillas del Amazonas.

Durante el siglo XVIII dos franceses, Hérissant y Maquer, hallaron la manera de disolver el caucho en trementina y éter, y un inglés, Samuel Peel, descubrió cómo usar esa solución para impermeabilizar.

En 1823, un escocés, Carlos Mackintosh, fabricó una substancia impermeable mejor con caucho tratado con benzol y empezó a producir abrigos impermeables en gran escala.

Aún más importante es que ideó un proceso por el cual el látex puede ser mantenido en estado líquido durante largos períodos. Así el caucho puede ser convenientemente exportado en tanques adonde se necesite.

Un norteamericano, llamado Carlos Goodyear  descubrió cómo dar más dureza y resistencia a la goma, calentándola con azufre y varios productos químicos, proceso al que llamamos vulcanización.

En esta etapa, se había aprendido muchísimo acerca de la manera de preparar el caucho, pero aún no se había hallado su aplicación en gran escala.

Mas el ciclismo y el automovilismo iban a surgir y los caminos aún eran deficientes. En 1888, un escocés, Juan Boyd Dunlop, patentó la primera cubierta neumática de goma de resultado satisfactorio, y desde entonces la demanda del caucho aumenta sin cesar.

Uso del algodon en la antiguedadLos hombres civilizados usaron el algodón mucho antes de enterarse de la existencia del caucho.

Efectivamente, telas hechas con aquél existieron en la India antes de Cristo. Sin embargo, hasta hace dos siglos estas telas eran un lujo que relativamente poca gente podia permitirse.

Tres cosas fueron necesarias para abaratar el algodón: áreas más extensas de cultivo, métodos más rápidos de separación de las semillas de la borra o pelusa que las rodea y mejores métodos de hilado y tejido.

Hasta florecer, la planta del algodón necesita un clima cálido y gran cantidad de lluvia. Una vez que las flores han caido y sus vainas fibrosas se han formado, necesita calor y tiempo seco.

De modo que las zonas donde se desarrolla bien son limitadas. Pero durante los siglos XVII y XVIII una extensa región ideal para su cultivo se halló en el sudeste de los Estados Unidos.

La inmensa cantidad de mano de obra requerida para separar las semillas de la borra fue suministrada por los esclavos negros traídos a América, desde la costa occidental de África.

Mientras tanto, los refugiados protestantes de Flandes, muchos de los cuales eran hábiles obreros del algodón, se habían establecido en las regiones donde, desde antiguo, se tejía la lana de Inglaterra. Pronto Lancashire se convirtió en el centro manufacturero de algodón más importante del mundo, y allí constantemente se inventaban nuevas técnicas.

Otro material que ha jugado un rol importante en la vida del hombre fue en carbón, un combustible sólido de origen vegetal.

En eras geológicas remotas, y sobre todo en el periodo carbonífero (que comenzó hace 362,5 millones de años), grandes extensiones del planeta estaban cubiertas por una vegetación abundantísima que crecía en pantanos, que mediante un proceso natural de movimientos y presiones durante millones de años se transformó en un combustible vital para la sociedad.

Existen diferentes tipos de carbón que se clasifican según su contenido de carbono fijo: turba, lignito, antracita, grafito, etc. y todos han tenido utilidad. (Ampliar: carbón)

A mediados del siglo XVIII, sir Ricardo Arkwright (imagen abajo) inventó un nuevo aparato de hilar que se podía accionar hidráulicamente, y poco después, Jacobo Hargreaves y Samuel Crompton produjeron aún mejores máquinas de múltiples husos. A los pocos años, Edmundo Cartwright inventó un nuevo telar movido por energía hidráulica.

Richard Arkwright (1732-1792), inventor

De modo que hacia los comienzos del siglo XIX Lancashire estaba en condiciones de elaborar más algodón del que América podía cultivar.

Lo único que detenía la producción era el hecho de que las semillas todavía debían separarse a mano de la borra, y por más intensamente que un esclavo trabajase no podía preparar más que unos pocos kilogramos de algodón en una semana entera.

Más aún, los días de la esclavitud ya estaban contados. En 1833 terminó en todas las partes del Imperio británico y en 1865 cesó en toda América.

Por este tiempo Eli Whitney había inventado su famosa desmotadora. Trabajando con ella un hombre podía preparar más algodón en una hora que antes en varios días.

Desde entonces las plantaciones de algodón crecieron rápidamente en América. Sin embargo, la demanda fue tal, que se convirtieron en regiones algodoneras muchas tierras de la India, Egipto, Nigeria, Sudán y el Congo.

Al tejer, miles de hilos se colocan paralelamente entre sí en un gran marco, para formar la urdimbre de la tela. Un eje, colocado detrás del telar, gira lentamente, dividiendo estos hilos en dos o más capas, que suben y bajan alternadamente.

Una lanzadera que arrastra un hilo pasa entre las capas a cada movimiento y así los nuevos hilos, que constituyen la trama, se entrelazan con los de la urdimbre y queda formada la tela.

Gran Bretaña ya no ocupa el supremo lugar en la manufactura del algodón. Otros países europeos producen, en conjunto, tres veces más tejidos de algodón que Gran Bretaña, mientras que los Estados Unidos y el Japón son también grandes productores de los mismos.

Respecto a los metales, muy pocos metales se encuentran en la naturaleza en estado puro o casi puro. Fue sólo cuando el hombre aprendió a hacer fuego y construir fraguas cuando pudo extraer cobre, estaño y hierro de sus minerales.

De manera que en los primeros tiempos todos los metales eran escasos, y, en sentido muy real, todos los metales eran preciosos.

Pero durante varios miles de años la gente civilizada en todas partes ha considerado dos metales —el oro y la plata— como especialmente preciosos, en parte por su escasez y en parte porque pueden ser labrados y transformados en adornos hermosos. Y precisamente porque se los ha considerado así, el oro y la plata han jugado un papel importante en la historia del hombre.

La forma más primitiva del comercio era por trueque o directo intercambio de mercaderías. Pero el intercambio puede ser muy difícil y hacer perder mucho tiempo.

Si un agricultor primitivo tenía más ganado del que necesitaba y no suficiente trigo para hacer pan, solamente podía resolver su dificultad cuando encontraba a otro hombre con demasiado trigo y muy poco ganado. Aun entonces, probablemente, habría una larga discusión acerca de cuántas vacas eran equivalentes a determinadas bolsas de trigo, puesto que el valor del trigo variaría de año en año y de lugar en lugar, según que la cosecha hubiese sido buena, mala o regular.

Hace tres o cuatro mil años, mercaderes de la Mesopotamia hallaron un método para superar tales dificultades.

Advirtieron que en todas partes la gente quería plata, de manera que antes de emprender sus viajes comerciales cambiaron sus propias mercancías por pequeñas barras de plata, que se transportaban con facilidad. Casi todos los pueblos con los que se encontraban estaban dispuestos a aceptar la plata a cambio de toda clase de mercancías y servicios.

Más tarde, para evitar la molestia de pesar la plata cada vez que compraban cosas, estos mercaderes estamparon el peso y una garantía de pureza en cada barra de plata.

Fueron estas barras estampadas las que sugirieron la idea de las monedas de oro y plata, hace unos dos mil años tales monedas ya se usaban en muchas partes de Europa y Asia, y hasta la fecha el oro, especialmente, continúa siendo uno de los más importantes medios de intercambio.

El oro se encuentra principalmente en las arenas aluviales -—arenas que las aguas de los ríos han desprendido de las rocas en tiempos pretéritos— y en ciertas capas profundas de cuarzo.

Los países más productores de oro en la actualidad son Sudáfrica, Canadá, los EE. UU. y Australia, y muy probablemente la Unión Soviética, que tiene vastas zonas auríferas en los montes Urales y hacia el este del lago Baikal. Los mayores poseedores de oro son Suiza (cuya reserva de oro es igual a la de todos los países de Asia juntos), los EE. UU. y Bélgica.

El oro y la plata siempre han sido considerados como símbolos de riqueza. Pero si por riqueza queremos decir capacidad de vivir una vida más satisfactoria, entonces los metales más comunes, como el plomo, el cobre y el hierro, han hecho más por el bienestar general de la humanidad que lo que jamás hayan hecho el oro o la plata.

Con plomo se hicieron los primeros aljibes higiénicos y sistemas de cañerías de agua; con el cobre y el estaño el hombre avanzó de la Edad de Piedra a la de Bronce; con el hierro se hicieron las máquinas y motores que dan, en nuestro tiempo, preponderancia a las industrias dentro de la civilización. Estos metales llamados comunes, junto al aluminio —el nuevo metal— constituyen todavía el grueso de la riqueza en metales que el hombre extrae de la tierra.

Además de usar metales extraídos de los minerales que se encuentran bajo tierra, el hombre ha explotado los mismos materiales que forman la corteza terrestre.

Durante muchos cientos de años, ha usado granito y piedra arenisca para las construcciones y los caminos; piedra caliza y mármol para la estatuaria; calizas para la producción de cal; arena y cuarzo para la fabricación del vidrio; arcilla para hacer vasijas y ladrillos.

Son los materiales comunes de la naturaleza los que más han contribuido al bienestar y progreso del hombre; pero las piedras raras de la tierra son las que él valora más: los rubíes y diamantes, zafiros y esmeraldas, amatistas y berilos.

Sin embargo, como al oro y la plata, a las piedras preciosas les ha tocado un papel especial en la historia del hombre y un índice de esto se puede ver hoy en los letreros de los comercios: «Joyero y relojero».

La artesanía del joyero ha florecido durante 4.000 años y los joyeros de la antigua Grecia, Egipto y Mesopotamia se contaban entre los más hábiles artesanos de su tiempo.

Realmente debían serlo, porque las diminutas piedras preciosas que manejaban tenían que estar elegante y firmemente engarzadas en oro y plata, de modo tal, que sólo un mínimo de su brillante superficie quedara oculta.

Así, cuando se necesitaron algunas pequeñas herramientas de precisión, los joyeros fueron los hombres más aptos para hacerlas.

Así también, en los siglos XVI y XVII, en Europa, cuando se empezaron a usar los relojes de bolsillo, fue el joyero quien naturalmente debía dedicarse al nuevo oficio de relojero, la primera industria de instrumentos de precisión y la predecesora de toda la ingeniería de precisión del mundo moderno.

Las piedras preciosas deben su valor a su belleza y escasez; y casi todas ellas son formas raras de substancias comunes. La amatista —que en griego significa preventivo de la intoxicación— es una forma cristalina del cuarzo, que contiene ciertas impurezas; el rubí y el zafiro, también formas cristalinas, son óxido de aluminio, el cual forma parte de todas las arcillas; y el diamante, la más cara de todas las piedras preciosas, es un cristal de carbono puro, químicamente casi idéntico al carbón.

El diamante ocupa un lugar muy especial entre las piedras preciosas, porque es el más duro de todos los materiales conocidos y se puede usar para cortar substancias que no cederían a la hoja del mejor acero.

Más de dos tercios de los diamantes que se sacan de las minas de todo el mundo vienen del Congo, donde son extraídos de sedimentos aluviales.

La mayor parte de la producción consiste en diamantes industriales. Sudáfrica, con sus famosas minas de Kimberley, produce principalmente diamantes no industriales de gran calidad, a menudo extraídos de cráteres y galerías de volcanes extinguidos. Brasil, que fue en un tiempo la fuente más importante de tales diamantes, ocupa ahora el segundo lugar, después de Sudáfrica.

Fuente Consultada:
La Técnica en el Mundo Tomo I CODEX – Globerama – Editorial Cuántica

Hechos Mas Importantes de la Historia de la Humanidad Acontecimientos

Hechos Mas Importantes de la Historia

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hechos y acontecimientos de la historia

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GRANDES HECHOS Y ACONTECIMIENTOS DE LA HISTORIA

1-Diez Fechas

2-Diez Documentos

3-Grandes Teorías

4-Grandes Inventos

5-Grandes Científicos

6-Hechos Destacados

7-Grandes Tragedias

8-Principales Guerras

9-Grandes Ideologías

10-Grandes Ideas

11-Línea del Tiempo

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SIGLO XV: La imprenta, la revolución de las letras
La idea de imprimir imágenes con bloques de madera o metal no era nueva, pero la idea de utilizar letras individuales hechas a mano para crear las diferentes páginas del texto era revolucionaria. Fue introducida por primera vez en Europa por Johannes Gutenberg de Maguncia, Alemania, a partir de 1450.

Aunque se podían requerir 50.000 caracteres para formar un libro extenso como la Biblia, una vez armada, la misma obra podía ser reproducida-miles de veces. Para 1520 había más de 200 diferentes ediciones impresas de la Biblia en varios idiomas, que representaban en total, tal vez, 50.000 copias individuales.

No obstante, aunque la imprenta ya estaba bien establecida en Europa, los trastornos religiosos de la Reforma transformaron su comercio en una gran industria: en Alemania aparecieron un total de 150 publicaciones distintas en 1518, 570 en 1520 y 935 en 1523, alcanzando sus ventas totales quizás 500.000 copias.

Aunque algunas de ellas estaban en latín, el idioma tradicional del debate erudito, la mayoría estaba impresa en lengua vernácula. Podían ser leídas, o escuchadas y comprendidas por casi todos. Un número considerable de estas nuevas obras fue escrito por un solo hombre: Martín Lutero. De los 935 libros publicados en Alemania en 1523, 183 provenían de su pluma y algunas de sus publicaciones posteriores fueron impresas en tiradas de 100.000 ejemplares.

SIGLO XVIII: La Revolución Industrial en Inglaterra

Esta revolución productiva marca un hito fundamental en la era moderna que comenzó en el siglo XVIII. Antes de 1800, regiones como West Riding de Yorkshire, Lancashire sur y West Midlands presentaban muy poco desarrollo urbano. La industrialización en el siglo XVIII no se caracterizó por conurbaciones -que son un fenómeno del siglo XIX— sino por un aumento gradual de los asentamientos industriales todavía rurales.

La localización de la industria estaba sólo comenzando en 1800. La manufactura de textiles de lana estaba muy dispersa, aunque existía cierta especialización local, fundamentalmente ligada a la disponibilidad de agua. Los paños finos y las sargas requerían procesos industriales que demandaban grandes cantidades de agua; no ocurría lo mismo con la fabricación de frazadas, franelas y telas de lana peinada.

La industria del algodón se estableció en Lancashire porque el clima era húmedo, los gremios eran menos poderosos, los puertos por los que se traía el algodón en bruto desde ultramar estaban próximos y existía una mano de obra experimentada en trabajar el lino y la lana. Tanto en las industrias algodoneras como en las laneras, las nuevas máquinas requerían de la energía hidráulica para impulsarse.

La llegada de las máquinas de vapor, además de incrementar la producción, permitió elegir ubicaciones menos dependientes de la cercanía del agua.

En 1700, la densidad de población fuera del área de Londres estaba determinada principalmente por la industria de la lana. Hacia 1750, incluso antes del establecimiento de los canales y caminos de peaje, la distribución de la población estaba cambiando con celeridad. Los textiles se desplazaron hacia el norte, y las áreas ricas en carbón y hierro comenzaron a poblarse densamente. Entre 1700 y 1800, la población total de Gran Bretaña aumentó de casi seis millones a nueve millones, es decir, tuvo un crecimiento promedio de 30.000 habitantes al año. De allí en adelante el incremento fue mucho más rápido.

Entre 1811 y 1821 subió de diez a doce millones, una tasa de aumento cinco veces más elevada que en el siglo anterior. En los principales centros industriales el cambio fue incluso más impactante. Manchester tenía 90.000 habitantes en 1801; 237.000 en 1831 y 400.000 en 1861.

Este aumento sin precedentes fue una razón para el auge de la producción industrial y agrícola durante los siglos XVIII y XIX. Debían satisfacerse las necesidades de millones de personas adicionales. Otra razón era la guerra, un prodigioso consumidor de hierro y sus derivados. En 1790, la producción británica de hierro no superaba las 79.000 toneladas. En 1820, como resultado de las guerras napoleónicas, había llegado a 400.000 toneladas.

Con una población en aumento, creció la demanda por productos manufacturados. Los salarios eran bajos, por lo que se necesitaban nuevas invenciones para permitir a los fabricantes producir más y lograr así bajar los precios. La lanzadera volante de Kay en 1733, la hiladora con varios husos de Hargreaves en 1770, la máquina de hilar intermitente (selfactina) de Crompton en 1778 y el telar mecánico de Cartwright en 1785 estuvieron entre los avances que transformaron la industria textil.

En la elaboración de hierro, los pioneros más destacados fueron Abraham Darby, que en 1709 logró descubrir cómo utilizar carbón de piedra en vez de carbón de leña para fundir el hierro, y Henry Cort, que en 1784 introdujo el proceso de pudelación para elaborar hierro fundido. La minería y todas las formas de fabricación se beneficiaron con la invención y perfeccionamiento de la máquina de vapor, a través de una serie de progresos desde la máquina atmosférica de Newcomen de 1712, hasta las máquinas de Watt de las décadas de 1770 y 1780 y las máquinas de alta presión de Trevithick, introducidas durante los primeros 20 años del siglo XIX.

No servía de mucho ser capaz de producir bienes en mayores cantidades a menos que éstos pudieran llevarse en forma expedita y a bajo precio a sus clientes y se pudieran entregar oportunamente las materias primas alas fábricas. La Revolución Industrial fue también la revolución del transporte. Durante los siglos XVII y XVIII, los caminos se deterioraron tanto a causa del aumento del tráfico sobre ruedas, que prácticamente sólo podían ser transitados por caballos de montar o columnas de caballos de carga.

Antes de la aparición del ferrocarril en la década de 1830, la única manera confiable de transportar cargas pesadas era la navegación. Durante la segunda mitad del siglo XVIII, se hicieron inversiones considerables en la construcción de canales, pero el ímpetu decayó tan pronto como se comenzó a descubrir el potencial de los ferrocarriles.

LA CIENCIA Y TECNOLOGÍA UN HECHO DESTACADO DE LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD

La difusión del conocimiento
Aun cuando sea borroso, el límite entre ciencia y tecnología existe, por lo que es necesario considerar la manera en que la información lo atraviesa. El principal camino son las publicaciones. El científico académico no desea ocultar sus trabajos: las publicaciones son el medio para que su investigación llegue a sus colegas de todo el mundo y, tanto en el aspecto de formarse una reputación como en el de avanzar en la carrera, lo importante es haber sido el primero.

En consecuencia, existe un volumen cada vez mayor de conocimientos científicos que todo el mundo puede aprovechar libremente. Hasta hace relativamente poco tiempo, la mayor parte de los conocimientos nuevos se comunicaban a través de periódicos publicados por instituciones científicas. Sólo después de la Segunda Guerra Mundial entraron en este campo las editoriales comerciales, que sin embargo siempre habían editado libros científicos.

A propósito de este tema, es interesante señalar que a mediados del siglo XX el material publicado era tan vasto y crecía con tanta rapidez, que una de las principales preocupaciones entre los científicos era encontrar la forma de utilizarlo con eficacia, ya que el día no les alcanzaba para mantenerse al tanto de las últimas novedades.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la aplicación de la informática al archivo y la recuperación de la información permitió solucionar el problema. Este enorme volumen de conocimientos de libre acceso para todos puede conducir directamente a importantes aplicaciones tecnológicas. Por ejemplo Marconi, precursor de la comunicación por radio, se inspiró para sus trabajos en una casual referencia a los experimentos de Heinrich Hertz que encontró en una revista. Casi medio siglo más tarde, el gigantesco proyecto Manhattan, que produjo la primera bomba atómica, fue el resultado directo de los artículos publicados sobre experimentos en física atómica, el más importante de los cuales apareció en 1939, apenas dos días antes de que estallara la guerra.

Sin embargo, a finales del siglo XIX, la industria comenzó a considerar que esta fuente de información era insuficiente para sus necesidades. Como complemento, y para asegurarse de que las investigaciones realizadas tuvieran que ver con sus necesidades (e indirectamente con las de sus dientes), las principales empresas fundaron sus propios laboratorios. Entre las primeras en hacerlo figura la United Alkali Company, de Gran Bretaña, cuyos laboratorios Widnes comenzaron a funcionar en 1892. Resulta significativo que su equipo de investigaciones, entonces reducido, estuviera compuesto casi exclusivamente por químicos formados en el extranjero, en Giessen, Heidelberg y Zurich.
Investigación nacional e internacional. En general, las investigaciones desarrolladas en ese tipo de laboratorios estaban directamente vinculadas con las actividades de la empresa madre.

Por razones comerciales, gran parte de los resultados obtenidos no se publicaban o sólo se comunicaban una vez protegidos por patentes.

Quedaban, sin embargo, áreas de investigación de importancia nacional general, pero sin relación directa con ninguna empresa en concreto, por ejemplo, la investigación sobre corrosión y metrología. Para rellenar este vacío, sólo se podía recurrir a laboratorios patrocinados por el Estado. Entre las primeras grandes instituciones de este tipo figuran el National Physical Laboratory del Reino Unido (1900), la National Bureau of Standars (actualmente National Institute of Standards and Technology) de Estados Unidos (1901) y el Instituto Kaiser Guillermo (luego Max Planck) de Alemania.

Así pues, durante los primeros años del siglo XX se fomentaba el progreso de la ciencia en tres frentes: en las universidades, con una fuerte inclinación hacia la investigación pura en las más antiguas y una mayor tendencia hacia la ciencia aplicada en las más nuevas, en los laboratorios de las grandes empresas industriales con base técnica y en las grandes instituciones estatales. Si bien estas divisiones eran bastante reales y estaban bien establecidas, había una buena cantidad de interrelaciones, aunque su naturaleza y alcance variaba de un país a otro.

Así pues, los científicos universitarios de mayor prestigio eran consultados por sus colegas de la industria. A menudo no sólo les ofrecían sus consejos, sino que desarrollaban investigaciones concretas para la industria con la ayuda de sus estudiantes. También había contactos entre las universidades y los laboratorios nacionales.

Aunque el equilibrio de fuerzas cambiaría con el paso de los años, esta pauta se mantuvo esencialmente hasta mediados de este siglo. Surgió entonces un cuarto frente, cuando el coste y la complejidad de la investigación en algunos campos llegaron a superar los recursos de casi todos los países, a excepción de los más poderosos. A esta fase pertenecen instituciones como el CERN (actualmente, Centro Europeo para la Investigación de las Partículas), con sede en Ginebra, dedicado a la investigación nuclear; el Laboratorio Europeo de Biología Molecular, en Heidelberg; la Agencia Espacial Europea , y el JET, que se dedica a la investigación sobre fusión.


La imagen popular de la ciencia y la tecnología
Hasta aquí hemos tratado las amplias interrelaciones dentro de la propia ciencia. Ahora debemos considerar las no menos importantes relaciones entre la ciencia y el ciudadano comente. Durante la primera mitad de este siglo, al igual que ahora, la ciencia tuvo más repercusiones que los científicos. Unos pocos nombres, pero no necesariamente los más destacados, lograron fama mundial: Roentgen, Marconi, Edison, Einstein y Zeppelin figuran entre los más recordados. Pero, en general, la población advirtió sobre todo las consecuencias sociales de los avances científicos y tecnológicos. Durante la primera década del siglo, las novedades fueron el automóvil, la radio, la luz eléctrica, el cine, el gramófono, los alimentos congelados, la aspiradora y la limpieza en seco.

En la cara opuesta de la moneda, el ciudadano corriente fue testigo de la desaparición de elementos que formaban parte de la vida desde los tiempos más remotos. La llegada del automóvil, por ejemplo, determinó el abandono casi total del caballo como medio de transporte. La medida de la velocidad y alcance del cambio la da el hecho de que relativamente poca gente puede recordar un mundo en el que la radio y la televisión no fueran poderosos medios informativos.

Sin embargo, hasta pasada la Primera Guerra Mundial ninguno de los dos existía siquiera, y los principales medios de difusión de la información eran las conferencias en vivo y los artículos publicados por los periódicos y revistas. En cuanto a la ciencia, la prensa popular dedicaba poco espacio a los temas científicos y tecnológicos, situación que no cambiaría sustancialmente durante más de medio siglo. La situación era diferente, en cambio, en el caso de las conferencias.

Durante el siglo XIX, la mayoría de las grandes ciudades y muchas de las pequeñas en Europa y América tenían sociedades locales para el fomento de una amplia gama de intereses intelectuales, como la música, la literatura, el arte y también la ciencia. Las conferencias de los viernes por la tarde en la Royal Institution de Londres atraían a un refinado público y contaban a menudo con la asistencia de miembros de la familia real, y la Sociedad Literaria y Filosófica de Manchester tenía su homologa en la Sociedad Literaria y Filosófica de Nueva York.

Este tipo de sociedades, que todavía florecen en las comunidades pequeñas, se contaban por cientos. Aunque individualmente eran pequeñas, en conjunto tenían probablemente decenas de miles de miembros y representaban, por lo tanto, un medio importante para que los legos se mantuvieran al tanto de los acontecimientos y pudieran discutir los últimos avances conseguidos por la ciencia.

Por encima de estas organizaciones locales, había además una serie de importantes instituciones nacionales. El prototipo de estas instituciones era la Asociación Británica para el Progreso de la Ciencia, fundada en 1831 como foro para que los científicos no sólo se comunicaran entre sí, sino que informaran al público, labor que en opinión de muchos la Royal Society estaba descuidando enormemente.

La asociación celebraba sus reuniones anuales en diferentes ciudades de Gran Bretaña y, muy esporádicamente, en otros países de la Commonwealth. Atraía audiencias de miles de personas y sus actividades aparecían ampliamente reflejadas en la prensa, una excepción a la general indiferencia periodística hacia los asuntos científicos. La asociación todavía funciona, pero en los últimos años ha dejado de prestar atención a la ciencia en sí misma para concentrarse en sus repercusiones sociales. También en otros países había instituciones similares. La Asociación americana para el Progreso de la Ciencia, fundada en 1848, sigue celebrando reuniones anuales sumamente concurridas. Una asociación francesa de estas características se fundó en 1878, una india en 1876 y otra en Australia y Nueva Zelanda en 1888.

Especialización creciente
Los primeros científicos consideraban que su campo de estudio era todo el mundo natural, desde los cuerpos celestes descubiertos a principios del siglo xvn por los telescopios de Galileo, hasta el mundo de los microorganismos que Antony van Leeuwenhoek observó con sus microscopios a finales del mismo siglo. Sin embargo, el siglo XIX marcó el fin de esta era. La expansión de los conocimientos hizo que la especialización, al menos en cierto grado, resultara inevitable. Hacia 1900 habían surgido ya cuatro grandes ramas de las ciencias naturales: la química, la física, la biología y la geología.

Las dos primeras, que recibían el nombre de ciencias físicas, se ocupaban del mundo inanimado; uno de sus rasgos distintivos era la naturaleza esencialmente cuantitativa de sus resultados, expresados en términos matemáticos. Esta relación queda sucintamente reflejada en el aforismo según el cual la matemática es la doncella de la ciencia. Pero éste no era básicamente el caso de la biología, que abarcaba todo el mundo vegetal y animal y se basaba más bien en observaciones y descripciones.

La geogología resultaba ligeramente anómala. Si bien se ocupaba sobre todo de la materia inanimada (las rocas y minerales de la corteza terrestre), gran parte de sus investigaciones dependían de la observación y clasificación de los restos fósiles de los organismos que vivieron en el pasado.
Con el transcurso del siglo XX, esta divergencia en campos especializados se volvió todavía más pronunciada, hasta el punto de que los especialistas de las diferentes ramas dejaron de comprenderse claramente entre sí. La química, por ejemplo, se dividió en química inorgánica y fisicoquímica. Paradójicamente, sin embargo, surgió al mismo tiempo una complicada red de interconexiones, cuando cada una de las especialidades descubría que tenía algo en común con las otras. Los biólogos y los químicos, por ejemplo, encontraron un ámbito común durante los años 20, período en que apareció la bioquímica, el estudio de los procesos vitales. Después de la Segunda Guerra Mundial, la bioquímica produjo una importante rama: la biología molecular, que estudia la naturaleza de los organismos vivos en el nivel molecular.

Así pues, el siglo XX heredó y profundizó estas pautas sociales internas, en las que los diferentes grupos reconocen y aceptan la existencia de los otros pero encuentran difícil comprender sus trabajos. Sin embargo, sobre esta estructura había además otro sistema de castas de diferente tipo. Los científicos académicos, con sus investigaciones «puras», seguían adoptando con frecuencia una postura de superioridad con respecto a los que aplicaban la ciencia a fines prácticos. Aun así, eran cada vez más estos últimos los que realizaban los descubrimientos que estaban cambiando las economías del mundo occidental y, en último término, los que proporcionaban los recursos para que la investigación académica pudiera desarrollarse. Entre los inventos y descubrimientos realizados por la industria figuran las sulfamidas (medicamentos), la baquelita, el nilón, el poliéster y el polietileno (materiales), el láser y el transistor.

El reconocimiento del importante papel de los técnicos queda implícito en la palabra «tecnocracia» (y más adelante «tecnócrata»), que indica una sociedad en la que los recursos industriales son desarrollados para el bien común por expertos técnicos. El término fue acuñado en Estados Unidos y se utilizaba ya en 1919, aunque no se generalizó en Europa hasta después de la Segunda Guerra Mundial.

Fuente Consultada:
El Estallido Científico Trevor I. Williams
Atlas de la Historia Universal – The Times
Civilizaciones de occidente Tomo B Jackson J. Spielvogel

Calendarios Juliano y Gregoriano Sus Modificaciones

Calendarios Juliano y Gregoriano Sus Modificaciones

¿Qué es lo que uno le pide a un año por venir? Por empezar que sea bueno, pero además que coincida con el año astronómico (365 días, 5 horas, 48 minutos y 46 segundos).

Al fin y al cabo, un año es el tiempo que tarda la Tierra en completar una órbita entera alrededor del Sol y una de las mínimas exigencias que debe tener un año de buena calidad es que su duración y la del viaje de la Tierra en su órbita sean iguales.

No se trata de un mero capricho: es interesante que las estaciones empiecen más o menos siempre en la misma fecha: que el otoño y la primavera (equinoccios) se produzcan el 21 de marzo y el 21 de septiembre, y que el comienzo del verano y del invierno (solsticios), el 21 de diciembre y de junio respectivamente.

El asunto de las estaciones era de vital importancia para las antiguas sociedades agrícolas que debían determinar las fechas de siembra y recolección.

Los primeros y primitivos calendarios lunares no conseguían encajar en el año solar: las discrepancias se corregían de tanto en tanto agregando un mes o algunos días extra.

Pero en el siglo I antes de Cristo, en Roma, los errores acumulados habían logrado que el año civil y el solar estuvieran desfasados en tres meses: el invierno empezaba en marzo y el otoño en diciembre, lo cual sin duda era bastante incómodo.

Julio César

Julio César introdujo la primera gran reforma. Impuso el uso universal del calendario solar en todo el mundo romano, fijó la duración del año en 365 días y seis horas, y para que esas seis horas de diferencia no se fueran acumulando se intercaló un día extra cada cuatro años: los años bisiestos tienen trescientos sesenta y seis días.

La reforma entró en vigencia el 10 de enero del año 45 a. de C. —805 de la fundación de Roma—. Con el tiempo, se impuso la costumbre de tomar como bisiestos los años que son múltiplos de cuatro.

Pero aquí no acabó la cosa, ya que el año juliano de 365 días y seis horas era un poco más largo (11 minutos y 14 segundos) que el año astronómico real, y otra vez los errores empezaron acumularse: a fines del siglo XVI las fechas estaban corridas alrededor de diez días, y la primavera empezaba el 11 de septiembre: el Papa Gregorio XIII emprendió una nueva reforma para corregir las discrepancias y obligar a las estaciones a empezar cuando deben: por un decreto pontificio de marzo de 1582, abolió el calendario juliano e impuso el calendario gregoriano.

Se cambió la fecha, corriéndola diez días: el 11 de septiembre (día en que se producía el equinoccio de primavera) se transformó “de facto” en el 21 de septiembre, con lo cual se eliminó el retraso acumulado en dieciséis siglos y el año civil y el astronómico volvieron a coincidir.

Pero además se modificó la regla de los años bisiestos: de ahí en adelante serían bisiestos aquellos anos que son múltiplos de cuatro, salvo que terminen en dos ceros.

De estos últimos son bisiestos sólo aquellos que sean múltiplos de cuatrocientos (como el 1600).

Los otros (como el 1700) no. Así, ni el 1800 ni el 1900 fueron años bisiestos. El año 2000, sin embargo, lo será (porque aunque termina en dos ceros es múltiplo de cuatrocientos): la formula permite eliminar tres días cada cuatro siglos, que es la diferencia que acumulaba el calendario juliano en ese lapso.

Papa Gregorio

Sin embargo, aun el “año gregoriano” con todas sus correcciones es 26 segundos más largo que el año astronómico, lo cual implica un día de diferencia cada 3323 años.

Para corregir esta pequeña discrepancia se ha propuesto sacar un día cada cuatro mil años de tal manera que el año 4000, el 8000 o el 16000 no sean bisiestos (aunque les toca).

En todo caso, de la longitud del año ocho mil, o dieciséis mil, no necesitamos preocuparnos ahora: los años que estamos usando tienen una duración más que aceptable.

Fuentes Consultadas:
Rasputín y los últimos días del zar Cuadernillo N°7 National Geographic
Curiosidades de la Ciencia Leonardo Moledo

Trabajo Minero y Agricola en Roma Antigua

HISTORIA DE ROMA ANTIGUA: TRABAJO MINERO Y AGRÍCOLA

Los romanos asimilaron rápidamente los avances técnicos realizados por griegos y egipcios en la minería. Las minas eran explotadas a cielo abierto y en pozos o galerías como se puede comprobar en España, con los distritos mineros de Las Omañas, Las Médulas, Cástulo o La Valduerna.

Una de las técnicas más empleadas era el derrumbe de montañas, procediendo después al lavado de mineral con agua, en ocasiones procedente de 40 kilómetros.

De los diferentes distritos mineros salía el metal puro fundido, por lo que se realizaban in-situ todas las operaciones, lo que conllevaba la participación de un amplio número de trabajadores.

la vida cotidiana en roma antigua

 

mineria roma antigua

No en balde, sabemos que en las minas de Cartagena llegaron a trabajar unas 40.000 personas. Como es lógico pensar, el trabajo en la mina era tremendamente duro. La mayoría de los mineros eran esclavos o trabajadores dependientes e incluso libres que trabajaban por el beneficio obtenido o como una forma de liberación de impuestos.

Las tropas acantonadas en las cercanías de las minas, además de proporcionar seguridad a la explotación, servían para realizar tareas de asesoramiento técnico y construcción de infraestructuras. Este tipo de tareas eran dirigidas por los procuradores imperiales que también tenían a su cargo la administración y la vigilancia de la explotación.

La gestión de las minas dependió del momento. En un principio, el Estado tenía bajo su control la explotación pero desde los primeros años del siglo II a.C. se utilizó un sistema mixto: arrendamiento para todos los metales excepto las minas de oro que dependían directamente del Estado (las de plata en algunas ocasiones también eran de propiedad estatal). Los servicios que rodean a las minas -baños, zapatería, ferretería, etc.- eran ofrecidos por el Estado en régimen de alquiler.

Los Dioses Romanos La Religion en Antigua Roma Significado

Religion y los Dioses Romanos y Significado en Antigua Roma

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La religión oficial romana se centraba en rendir culto a un panteón de dioses y diosas, entre otros a Juno, la diosa patrona de las mujeres; Minerva, la diosa de los artesanos; Marte, el dios de la guerra; y Júpiter Optimus Maximus (el mejor y el más grande), que se convirtió en la divinidad patrona de Roma y asumió un lugar central en la vida religiosa de la ciudad.

Conforme Roma se desarrollaba y entraba en contacto con otros pueblos y dioses, la comunidad, simplemente, adoptó nuevos dioses.

Así, el Mermes griego se convirtió en el romano Mercurio, y la griega Démeter se transformó en Ceres. En las postrimerías del siglo III a. de C., ocurrió más bien una completa fusión de las religiones griega y romana.

En general, los romanos fueron tolerantes con los nuevos cultos religiosos y sólo en forma ocasional los prohibieron.

LOS DIOSES ROMANOS

Cada aspecto de la sociedad romana estaba permeado por la religión. La religión romana se centró en la adoración de los dioses debido a una razón muy práctica: los seres humanos creían que dependían por completo de los dioses.

El desempeño exacto del ritual resultó crucial para establecer una relación correcta con los dioses. Lo que era cierto para los individuos, lo era también para el estado.

Los romanos, como todos los pueblos antiguos, creían en seres invisibles, mucho más poderosos que los hombres, los dioses.

Se figuraban a la mayor parte de ellos establecidos cada uno en un lugar, una montaña, un bosque, una roca, un río, o aún en una fuente o un árbol. Aquellos dioses locales se contaban por miles.

De donde sale la chanza del novelista Petronio en el Satiricón. Una buena mujer que vive en una campiña casi desierta, dice: «Nuestra comarca está tan llena de dioses que es mucho más fácil en ella encontrar un dios que un hombre».

Se creía también en divinidades extendidas por el mundo, que dirigían cada una, una clase de fenómenos.

dios romano jupiter

Júpiter, considerado el más poderoso de todos, era el dios de la luz y de la tempestad, el dios que lanzaba el rayo. El templo más grande de Roma, en el Capitolio, estaba consagrado a Júpiter, el mejor el más excelso, óptimo, máximo, que protegía especialmente al pueblo romano.

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Juno era la diosa del matrimonio, diosa de la luz, patrona de las mujeres romanas. Se la representó más tarde como esposa de Júpiter.

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Marte, dios de la guerra, era el padre del pueblo romano. Los sabinos le llamaban Quirinus (en Roma era adorado también un Quirinus). El lobo era el animal sagrado de Marte.

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Vesta era la diosa del hogar.

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Jano, que se representaba con dos caras, tenía por función abrir el año.

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Saturno era el dios de los latinos.

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Minerva, adorada en Etruria, era la diosa de la razón, de la reflexión y de los recintos fortificados.

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Vulcano, dios de la forja, era ei patrono de los herreros.

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Neptuno era el dios del mar.

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Venus, la diosa de los jardines y de la fecundidad.

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Ceres, la diosa de los trigos y de la cosecha. Diana, la diosa de las selvas y de la caza. Liber, el dios de la viña.

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Mercurio, el dios de los viajeros y de los mercaderes.

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Hades, el dios de la morada subterránea a donde iban las almas de los muertos.

La Tierra, el Sol, la Luna eran también dioses.

Habían en los bosques dioses, en las cercanías de las guentes, diosas, los Silvanos, los Faunos, las Ninfas y las Camenas (a las que más tarde se confundió con las Musas griegas).

Había divinidades protectoras del ganado, una para los bueyes (Bubona), una para los caballos (Equina), una para los carneros (Pales), una divinidad de las flores (Flora), una de los frutos (Pomona).

Había un dios, Terminus, para los mojones que marcaban los límites entre las propiedades.

Cada casa tenía un espíritu que la protegía, el Lar; cada hombre tenía su genio que le guardaba.

Había también una divinidad especial para cada una de las partes de la casa: Forculus para la puerta, Limentinus para el umbral, Cardea para los goznes.

Había una para cada acto de la vida. Cuando se criaba un niño, Educa y Potina le enseñaban a mamar, Cuba a acostarse, Statanus a tenerse en pie, Abeona y Adeona a andar, Fabulinus a hablar.

Cuando iba a la escuela, Iterduca le conducía, Domiduca le volvía a casa, Ossipago le hacía endurecer los huesos. Todos estaban inscritos en la lista de Jos indigitamenta, que daba los nombres de los dioses.

Se hacían también divinidades con cualidades personificadas, la Pax, la Victoria, la Buena Fe, La Esperanza, la Concordia, la Piedad. La más venerada era la Fortuna, diosa del éxito. Había templos de la Fortuna pública, de la Fortuna femenina, de la Fortuna de los caballeros.

Los romanos no trataban de representarse la forma de sus dioses, y durante mucho tiempo no tuvieron estatuas de ellos.

Adoraban a Marte representado por una espada; a Quirino, por una lanza; a Júpiter, por una piedra.

No se los imaginaban quizá semejantes a los hombres, no se los figuraban casados unos con otros, o reuniéndose, como hacían los griegos. No contaban sus aventuras.

Los llamaban numen (manifestación). No se les conocía más que como la manifestación de un poder divino incógnito. Lo cual explica que no tuvieran forma humana, ni genealogía, ni historia.

Los romanos, desde los tiempos antiguos, adoptaron algunas de las creencias y de las prácticas de sus vecinos, de los etruscos y de los griegos (sobre todo de los griegos de Cumas).

Pusiéronse a adorar a algunos de los dioses griegos, Apolo, Latona, Heracles, que ellos llamaron Hércules, Castor y Pólux. Los adoraban según el rito griego, con la cabeza descubierta y coronada de laurel.

Más tarde los romanos, a imitación de los etruscos y de los griegos, tuvieron estatuas de madera, luego de piedra, que representaban a las divinidades y llegaron a  ser ídolos a los que se adoraba. Entonces los dioses romanos se confundieron con los dioses griegos y se les atribuyeron la misma forma y las mismas aventuras.

Relación de Nombres Entre Dioses Griegos y Romanos

los dioses romanos

EL CULTO

No amaban mucho los romanos a sus dioses y no pensaban que los dioses tuvieran el deseo de ser amados por los hombres. Su religión no exigía ninguna manifestación de amor.

La divinidad no les inspiraba otro sentimiento que el miedo. Les bastaba saber que los dioses se manifestaban a veces como seres poderosos, que podían hacer mucho bien o mucho daño y que, por consiguiente, era prudente lograr su amistad.

El culto era un cambio de servicios. El hombre llevaba al dios regalos y esperaba en recompensa que el dios le concediese provechos. Es lo que ingenuamente dice un personaje de Plauto: «aquel a quien los dioses son favorables le hacen ganar dinero».

Los romanos creían que los dioses tenían en mucho ciertas formas antiguas, y que les enojaría grandemente que fueran cambiadas. Mostraban gran cuidado, por tanto, en hacer exactamente todo según los ritos (así se llamaba a las reglas del culto).

Se ofrecía a los dioses sobre todo alimentos. Los líquidos, la leche o el vino, se derramaban en el suelo, y a esto se decía hacer una libación.

Las frutas, las tortas se depositaban en el altar. Se creía que lo que más les agradaba eran los animales, sobre todo los carneros, cerdos y bueyes. El animal debía ser matado ceremoniosamente. Es lo que significaba la palabra sacrificar (hacer una ceremonia sagrada).

Para hacer un sacrificio había que elegir un animal sin tacha, un buey blanco para Júpiter, un carnero negro para un dios de los infiernos. Se le llevaba delante del altar, que era un montículo al aire libre.

Se le rodeaba la cabeza con cintas, se le ponía en la frente una bola de harina salada, la mola salsa (de donde ha venido la palabra inmolar, que ha tomado la significación de matar). Se le hería con un cuchillo o un hacha, según los casos.

Luego se ponía la grasa y los huesos encima del altar y se encendía fuego. La carne se guardaba para comerla.

El sacrificio iba comúnmente acompañado de una oración para pedir al dios un favor.

La oración no era un voto de fe o de amor, como elevación del aima hacia el dios, sino una petición interesada, siempre acompañada de una ofrenda. Se creía que los dioses no escuchaban al suplicante que no ofrecía nada.

El que oraba había de llevar vestidos limpios, porque los dioses apreciaban la limpieza exterior, mantenerse de pie, la cabeza cubierta con un velo, y empezar invocando al dios.

Los romanos creían que los dioses tenían un nombre secreto que los hombres ignoraban.

«Nadie, decían, sabe los verdaderos nombres de los dioses». Se invocaba, por tanto, al dios empleando el nombre usual, pero añadiendo una salvedad.

Se decía, por ejemplo: «Júpiter, muy bueno, muy grande, si es que no prefieres ser llamado con otro nombre».

Se manifestaba luego lo que se pedía al dios teniendo cuidado de servirse siempre de palabras muy claras y precisas. Dor miedo a verse comorometido sin Quererlo con el dios.

Al derramar una libación se decía: «Recibe la ofrenda de este vino que vierto», para que el dios no pudiera reclamar otro.

El culto se concebía como un Contrato entre el dios y el hombre, en el que cada uno quedaba obligado por los términos del contrato.

No era ¡lícito tratar de engañar al dios. Una leyenda representa al rey Numa discutiendo con Júpiter: «Me sacrificaréis una cabeza, dice el dios. Bien, responde Numa, una cabeza de ajos de mi huerta. —No, quiero una cabe de hombre—.

Se te dará la punta de los pelos. —No, necesito un ser vivo—. Se añadirá un pescadito». Júpiter se ríe y acepta.

Cuando el hombre, después de haber hecho una ofrenda, no recibe lo que esperaba, se queja de haber sido engañado por el dios, como el campesino italiano de nuestros días injuria al santo en devoción al cual ha hecho arder velas sí no le da lo que pide.

Se tenía cuidado de dirigirse al dios al cual se creía más capaz de prestar el servicio pedido, a Ceres para obtener una buena cosecha, a Neptuno para tener una buena navegación.

Varrón decía: «Tan útil es saber qué dios puede ayudarnos en los distintos casos como saber dónde viven el carpintero o el panadero».

Los particulares hacían sacrificios y oraciones por el éxito de sus asuntos propios.

El gobierno de Roma los hacía por el de los asuntos del pueblo romano, no se osaba emprender ningún acto público importante (guerra, paz, edificaciones) sin una ceremonia para pedir a los dioses que asegurasen el buen éxito.

EL PANTEON DE LOS DIOSES ROMANOS

EL PANTEÓN DE AGRIPA El primer templo era rectangular, al igual que el de la Concordia del Foro romano. Estaba construido con bloques de travertino y revestido en mármol. Los capiteles eran de bronce y la decoración incluía cariátides y estatuas frontales. En el interior del pronaos, había sendas estatuas de Augusto y Agripa. Por Dio Casio se sabe que la denominación de Panteón no era la oficial del edificio, y que la intención de Agripa era crear un culto dinástico, probablemente dedicado a los protectores de la «gens» Julia: Marte, Venus y el «Divo» Julio, es decir, Julio César divinizado. El edificio padeció los daños de un incendio en el año 80 y fue reparado por Domiciano, aunque sufrió una nueva destrucción en tiempos de Trajano, en 110.

Dentro del panteón romano encontramos cuatro agrupaciones que tenían la función de representar al Estado: la triada Júpiter-Marte-Quirino, la triada capitolina constituida por Júpiter, Juno y Minerva; y los doce dioses principales: Vesta -diosa del fuego del hogar-, Juno -diosa del matrimonio y del hogar, hermana y esposa de Júpiter-, Minerva -diosa de la inteligencia, de la sabiduría y de las artes-, Ceres -diosa de la agricultura-, Diana -diosa de las doncellas, de los bosques y de la caza-, Venus -diosa de la belleza y del amor, esposa de Vulcano y amante de Marte-, Marte -dios de la guerra-, Mercurio -dios del comercio, de la elocuencia y de los ladrones, mensajero de los dioses-, Júpiter -dios supremo-, Neptuno -dios del mar-, Vulcano -dios de los infiernos, del fuego, del metal y de la fragua- y Apolo -dios de los oráculos, de la juventud, de la belleza, de la poesía, de la música y de las artes-.

En la mitología romana, Minerva es la diosa de la sabiduría, las artes y las técnicas de la guerra, además de protectora de Roma y patrona de los artesanos. Se corresponde con Atenea en la mitología griega. Ovidio llamó a Minerva la «diosa de las mil obras» Fue adorada en toda Italia, aunque sólo en Roma se asoció con la guerra. En una ocasión, se enfrentó a Aracne para comprobar cuál de las dos tejía más rápidamente y mejor. Según cuenta Ovidio en «Las metamorfosis» cuando Minerva vio la superioridad de Aracne, le entraron tantos celos que decidió convertirla en una araña, lo cual le dio fama de cruel. Esta escena fue representada por Velázquez en su famoso lienzo «Las hilanderas»

La triada Ceres-Libero-Libera representaba a los plebeyos. Con el fin de festejar a todos los dioses en los templos y los lugares sacros, los romanos establecieron un calendario, originalmente ligado a la agricultura. El mes se dividía en dos fases, siguiendo el esquema del calendario lunar.

Cada mes estaba dedicado a una divinidad, existiendo días festivos propios para cada dios. Los meses de febrero y diciembre correspondían a los inicios del año por lo que se celebraban las llamadas fiestas caóticas.

También se consideró que el 21 de abril era otro comienzo de año para festejar el nacimiento de Roma.

Junto al culto público, los romanos presentaban un culto privado, más personal e intimista. El pater familias era el responsable de los ritos dirigidos a las divinidades domésticas: los lares y los penates.

Además, cada individuo rendía culto a su genio personal. Las ideas de ultratumba apenas influían en el conjunto de la religión ya que bastaba con que el difunto fuera enterrado con las debidas honras fúnebres.

El cadáver se transformaba en sombra y pasaba a formar parte del reino de los manes, los dioses de la muerte. (Este concepto sufrirá una profunda transformación cuando en el Imperio Romano entre con fuerza el cristianismo).

Casi inadvertidos entre los practicantes de tantas religiones prometedoras de vida eterna, perdidos en el fárrago de la Roma imperial de los cesares Antoninos, algunos hombres se reunían clandestinamente para celebrar con unción los sencillos oficios exigidos por una nueva fe que ellos habían abrazado: el cristianismo.

EL CRISTIANISMO: Sobre este trasfondo religioso «pagano» avanzó el cristianismo. A su culto se incorporaron no pocos elementos de las antiguas creencias. A principios del siglo IV, Constantino I puso fin a la clandestinidad de los cristianos, otorgándoles ciertos privilegios y permitiéndoles la construcción de grandes templos.

En 313, a través del Edicto de Milán, el emperador decretó la libertad de culto para los cristianos y el fin del paganismo como religión oficial del Imperio. El Edicto de Tesalónica fue hecho público por el emperador romano Teodosio el 24 de noviembre de 380. Mediante este texto legal, el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano. (ver: Cristianismo)

PARA SABER MAS…

EL IMPERIO ROMANO era tolerante con las religiones mientras no pusieran en duda el culto oficial a los viejos dioses romanos o la divinidad del emperador. La religión romana era más bien fría, por lo que no es de extrañar que las religiones más emocionales y espirituales empezaran a ganar popularidad.

OTRAS RELIGIONES
El culto a Mitra, el dios persa de la luz, concedía una gran importancia al amor fraternal y era especialmente popular entre los soldados romanos. El culto a Isis, una diosa egipcia, atraía a muchas mujeres romanas.

En cambio, el cristianismo se extendió rápidamente entre las clases menos privilegiadas porque proclamaba que Dios consideraba iguales a todos los hombres, ya fueran esclavos, hombres libres o mujeres.

OPOSICIÓN
Los primeros grupos de cristianos eran vistos con recelo por las personas de religión politeísta (que adoraban a más de un dios).

Algunas de las razones para estas sospechas eran que los cristianos no consumían la carne sacrificada en templos paganos (se creía que se reunían en secreto para celebrar extraños banquetes caníbales) y tampoco asistían a los violentos espectáculos públicos.

Las persecuciones eran constantes y algunos cristianos eran torturados e incluso llegaban a morir; sin embargo, el cristianismo siguió extendiéndose por todo el imperio.

INQUIETUD
En las épocas de incertidumbre, con la amenaza de las invasiones de los persas y los bárbaros, todos los emperadores buscaban el apoyo de un dios poderoso que librara a Roma del desastre.

El emperador Diocleciano (245-313) declaró a Mitra, su dios favorito, como el protector del imperio. En cambio el emperador Constantino (280-337) eligió al dios de los cristianos.

CONSTANTINO
En el 312, mientras se dirigía hacia Roma para arrebatársela a un enemigo, Constantino vio un signo cristiano sobre la superficie del sol y en latín pronunció estas palabras: «En este signo estará tu conquista». El ejército de Constantino venció la batalla en el puente Milvio, sobre el río Tíber. En poco tiempo el cristianismo se convirtió en la religión oficial del imperio romano.

El Derecho en Roma Antigua Origen Objetivos Y Caracteristicas

HISTORIA DE ROMA ANTIGUA: EL ORIGEN DEL DERECHO ROMANO

la vida cotidiana en roma antigua

INTRODUCCION: La consolidación del extendido imperio romano se acompaño en su proceso del nacimiento de un nuevo tipo de Derecho, el fundado por los prácticos romanos, quienes supieron amalgamar bajo su dominio a pueblos y culturas disímiles por medio de una armazón de normas jurídicas de tal consistencia que posibilitó la organización social, económica y administrativa de inmensos territorios.

Asimismo, el aspecto político e institucional tampoco fue descuidado por este sistema normativo y esta dimensión significó, junto con las ya mencionadas, una de las fundamentales en el logro de la unificación de dicho Imperio.

La enorme trascendencia de este Derecho radica, precisamente, en su fuerza como leyes para el funcionamiento del cuerpo social y del sistema político.

A través de los siglos, su ejemplo perdura y proporciona la base sobre la que se asienta, en virtud del legado histórico recibido, el andamiaje jurídico y legal en todos los órdenes de la vida de las naciones modernas.

LAS LEYES Y EL DERECHO

Durante los primeros siglos los romanos, lo mismo que todos los pueblos antiguos, habían carecido de leyes escritas. Cada generación hacía lo mismo que había hecho la precedente, y a esto se llamaba seguir la costumbre de los antepasados (mos ma/orum). Los magistrados juzgaban con arreglo a esta costumbre.

A mediados del siglo V, según la tradición los plebeyos obligaron al Senado a conceder leyes escritas que todos pudieran conocer. Los decenviros encargados de hacer las leyes estudiaron, d ícese, las de las ciudades griegas.

Las leyes nuevas, grabadas en tablas de madera o planchas de metal, fueron célebres con el nombre de Leyes de las doce tablas. Continuaron aplicándose durante varios siglos, constituyeron, decía Cicerón, «la fuente de todo el derecho humano».

En tiampo de Horacio todavía, se hacía que los niños las aprendieran de memoria en las escuelas. Se han conservado trozos de ellas, pero en escritores de cuatro o cinco siglos más tarde, lo cual es causa de que se discuta su autenticidad.

Son sentencias breves, en un lenguaje seco, rudo e imperioso. He aquí lo que se dice respecto al deudor insolvente: «Si no paga, cítesele a juicio. Si la enfermedad o la vejez le impide, désele un caballo, pero no litera.

Tenga treinta días de plazo. Si no paga, que el acreedor le sujete con correas o cadenas que pesen quince libras, no más. Al cabo de sesenta días véndasele al otro lado del Tíber. Si hay varios acreedores, que le corten en pedazos. Si cortan más o menos, no se les atribuya como delito».

Estas leyes regulaban el derecho privado, la familia, la propiedad y la herencia. Una ley, por ejemplo, castigaba con la muerte al hechicero que, mediante palabras mágicas, había hecho pasar a su campo la cosecha del vecino. Otra indicaba cómo había de procederse para hacer un registro en la casa del individuo acusado de robo.

El acusador debía presentarse desnudo, con unos calzoncillos solamente, sosteniendo en ambas manos una fuente para que no pudiera sospecharse que había llevado el objeto que suponía haberle sido robado.

Hubo, después de las leyes de las doble tablas, muchas leyes (leges o plebiscita) votadas por las asambleas del pueblo, pero se referían más bien al gobierno qué al derecho privado.

Senado Romano

EL DERECHO ROMANO: Si de Grecia hemos heredado la idea de armonía, el sentido de la belleza expresada en su arte, en sus leyendas, en su literatura, y al mismo tiempo una concepción de la vida y el mundo reflejadas en los conceptos de democracia, libertad y en su pensamiento filosófico, Roma es la organización, el sentido político, la administración casi perfecta, el derecho, el idioma y la estructura total del Estado que, fundido con la idea del Cristianismo, tenía que perdurar hasta nuestros días.

Roma fue un pueblo ordenador. Prueba de ello es que supo mantener durante siglos bajo un mando único a pueblos muy dispares y distanciados. Una gran parte de esta prodigiosa organización se debe al Derecho Romano.

Ya hemos citado la compilación llamada «Ley de las Doce Tablas«, refundición del derecho consuetudinario. Más tarde apareció en la sociedad la clase llamada «juris prudentes» o letrados, hombres entendidos en leyes.

Los distintos gobernantes promulgaron leyes adecuadas a cada circunstancia.

Así, por la Ley Valeria, por ejemplo, Sila consiguió legalmente hacerse con el poder. César fue un gran legislador, pues reorganizó la vida municipal y financiera, dictó leyes contra el lujo excesivo y reformó los presupuestos.

En una de sus leyes daba premios al matrimonio que tuviera mayor número de hijos.

El jurisconsulto Juliano publicó el Edicto Perpetuo, que fue una codificación del Derecho Civil.

En los últimos siglos del Imperio se promulgaron numerosas leyes y el Derecho adquirió una importancia extraordinaria. Los principales jurisconsultos establecieron que todo el poder radicaba en el Emperador.

En parte fueron dulcificadas las leyes republicanas que daban una autoridad demasiado grande a los «pater familiae», y el trato con los esclavos resulté también mejorado.

Grandes hombres de leyes fueron Papiniano y sus discípulos Ulpiano, autor de Disputationes y de Instituciones, y Julio Paulo. En la época de Diocleciano se publicó el Código Gregoriano y el Hermogeniano.

Se comprende que esta intensa tradición legal fuese continuada por Justiniano, soberano del Imperio Romano de Oriente.

La influencia del Derecho de Roma en todos los códigos del mundo y en las ordenaciones legales es tan intensa que incluso en nuestros días todas as legislaciones de países civilizados se basan, en sus líneas fundamentales, en las leyes romanas.

Aunque las leyes tendían a asegurar el poder militar y la autoridad absoluta del Estado, se tenía t la familia en muy alta estima; en ella no existía más autoridad que la del padre, «pater».

A él debían sujetarse los demás miembros: esposa, hijos, clientes, etc. Poco a poco, la autoridad de la madre fue igualando a la que poseía el padre, y exponente de ello son las palabras simbólicas que dirigía la recién casada al marido, en el instante de penetrar con él en el atrio: «donde tú eres el amo, yo soy el ama».

En el hogar, la mujer se dedicaba a labores propias de su sexo, a manejar la rueca y el huso, pero no tenía que entregarse a trabajos rudos; cuidaba además del fuego sagrado mantenido ante los dioses lares y, en ciertos cultos, era sacerdotisa exclusiva (Bona Dea, Vesta).

La unión entre los esposos era indisoluble y la poligamia no estaba permitida; la castidad era muy estimada, y la filiación, el ideal de su vida, hasta tal punto que el que no tenía hijos podía adoptar los ajenos. El culto de los dioses protectores y de los dioses lares se hallaba tan grabado en las costumbres, que los esposos acostumbraban a dirimir sus contiendas ante la diosa protectora de los cónyuges.

OBJETIVOS: El derecho romano comprende las normas establecidas para regular la vida social: las relaciones familiares, comerciales, laborales, privadas o públicas.

El sujeto del derecho romano era el ciudadano. En Roma había dos tipos de ciudadanía, la completo (la gozaban los ciudadanos romanos que tenían plenos derechos políticos y civiles y la incompleta (correspondía a los ciudadanos habitantes de las provincias, que tenían solamente derechos civiles, como casarse, tener propiedades y celebrar contratos comerciales).

Sólo existía el derecho consuetudinario o no escrito, regido por las costumbres y controlado por pontífices.

La importancia de la Ley de las 12 Tablas radico en el hecho de consagrar las normas escritas, que se hicieron de este modo públicas y conocidas por todos.

A partir de aquí se sumaron con el correr del tiempo otras leyes, decretos del Senado, de las Asambleas, etcétera.

Durante la época republicana tuvo mucha importancia la actividad realizada por los pretores, magistrados anuales encargados de la administración de justicia.

Al asumir su cargo, dictaban un conjunto de leyes o “edictos” por los cuales se iban a regir, o confirmaban los de sus antecesores.

Las normas dictadas por el pretor urbano dieron origen al “derecho civil”. Es decir, al que se ocupaba de regular las relaciones entre los ciudadanos romanos.

Las normas dictadas por el pretor peregrino dieron origen al llamado “derecho de gentes”, que regulaba las relaciones de los habitantes de las provincias del imperio (ciudadanos incompletos).

En la época imperial, el “derecho” continuó con su desarrollo. Las resoluciones del emperador se transformaban en fuente de derecho.

En el año 121 Adriano ordenó la recopilación de todas las leyes vigentes en un Edicto Perpetuo. A partir de aquí no era necesario renovar todos los años las normas legales.

Con este documento también se eliminaron las contradicciones existentes entre los edictos de los pretores, que se habían acumulado. En el siglo III se suprimió la distinción entre el derecho civil y el derecho de gentes, cuando el emperador Caracalla otorgó la ciudadanía romana a todos los habitantes del imperio. Mediante nuevas recopilaciones posteriores se complementó la tarea realizada.

LA JURISPRUDENCIA
Estas leyes no preveían más que un reducido número de casos y, por otra parte, no eran siempre claras.

Las gentes que tenían un pleito pendiente iban a consultar a hombres que tenían fama de conocer el derecho, a los que se llamaba jurisprudentes (los que saben el derecho) o jurisconsultos.

Eran, por lo común, grandes personajes, nobles, como Catón. Respondían gratuitamente a los que iban a consultarles. Dícese que el Senado dio a uno de ellos, Escipión Nasica, una casa en la calle principal, la vía Sacra, para facilitar las consultas.

Las respuestas de estos jurisconsultos eran llevadas a los magistrados encargados de juzgar, lo que, por lo común, las tenían en cuenta y, poco a poco, acababan por ser consideradas como reglas. Augusto resolvió que tuvieran fuerza de ley.

Interpretaban esta última en los casos en que resultaba oscura y la completaban en aquellos que las leyes no había previsto. De esta suerte se constituyó la jurisprudencia, que fue, juntamente con la ley, una de las fuentes del derecho romano.

A partir del establecimiento del Imperio, el pueblo dejó de hacer leyes. Pero el emperador tuvo la facultad de dictar disposiciones que tenían exactamente el mismo valor.

El jurisconsulto del siglo II, Gayo dice: «Lo que el príncipe ha querido, tiene fuerza de ley». Estas resoluciones adoptaban diferentes formas.

El emperador promulgaba un edicto (edictum), es decir, un reglamento. Cuando los gobernadores, jefes en su provincia, se hallaban ante una dificultad, le preguntaban cómo habían de juzgar. El emperador respondía con un rescripto, que adquiría el carácter de obligatorio.

EL EDICTO DEL PRETOR
Los romanos no reconocían la facultad de aplicar las reglas del derecho más que al magistrado revestido del imperium. Solamente un cónsul o un pretor podía presidir un tribunal, lo que los romanos denominaban «pronunciar el derecho» (jusdicere).

Todo magistrado, cónsul, pretor o procónsul, al entrar en el cargo, dictada un edicto (llamado también álbum porque se ponía en una tabla blanca) indicando las reglas que contaba seguir para juzgar. No se aplicaba más que en el tiempo que duraban sus funciones, comúnmente un año, y su sucesor tenía el derecho de establecer reglas distintas.

Pero, en realidad, cada magistrado conservaba con escasa diferencia el álbum de sus predecesores.

Entre estos magistrados, dos, principalmente, ejercieron influjo en el derecho romano.

El uno, llamado pretor de la ciudad (praetor urbanus), juzgaba los pleitos entre los ciudadanos conforme al derecho romano.

El otro, llamado «pretor entre los ciudadanos y los extranjeros», o, para abreviar, pretor extranjero (praetor peregrinus), juzgaba los pleitos entre los ciudadanos y los que no eran ciudadanos (peregrini).

No estaba sujeto a ninguna ley, no estando hecha la ley romana más que para los ciudadanos de Roma.

Como los demás magistrados, el pretor tenía su álbum, el edicto del pretor, en el que indicaba las reglas que había de aplicar.

Legalmente, este edicto no era valedero más que por un año, pero la costumbre quería que cada pretor conservase el edicto de sus predecesores, introduciendo solamente algunas adiciones.

En tiempos del Imperio se perdió la costumbre de añadir nada. El emperador Adriano mandó hacer el edicto del pretor, que no fue variado en lo sucesivo.

Como había dos tribunales y dos edictos diferentes, se establecieron dos sistemas de reglas de derecho. Las reglas seguidas entre ciudadanos por el pretor de la ciudad constituyeron el derecho civil (Jus civile), es decir, «de la ciudad». Las reglas dictadas por el pretor de los extranjeros formaron el derecho de gentes (jus gentium), es decir, «de los pueblos».

LA FAMILIA
En el antiguo derecho romano, la familia aparece organizada como un pequeño reino en que el jefe es dueño absoluto. Se le llama «padre de familia» (pater familias).

Pater no significa el que ha engendrado (se diría genitor), es un nombre religioso que se da al jefe. Virgilio llama a Eneas Pater Eneas.

La familia se compone de la mujer, de los hijos y de los servidores. El padre de familia ejerce sobre todos poder absoluto, tiene el derecho de repudiar a su mujer, de no reconocer a sus hijos y de venderlos; tiene el derecho de incautarse de todo lo que les pertenece, de cuanto su mujer ha aportado ai matrimonio, de cuanto los hijos ganan, porque es el único propietario.

Tiene sobre ellos el derecho de vida o muerte (jus vitae necisque), es decir, el derecho de juzgarlos y condenarlos. «El marido, decía Catón el Viejo, es juez de su mujer, puede lo que quiere.

Si ha cometido la mujer una falta, si ha bebido vino, la condena; si ha sido infiel la mata».

El Senado había resuelto en una ocasión (186 antes de Jesucristo) que todo el que hubiera tomado parte en las orgías de Baco fuera condenado a muerte.

Los hombres fueron ejecutados, pero el Senado encargó a los padres de familia de juzgar a las mujeres y ellos fueron los que condenaron a muerte a sus mujeres o a sus hijas. Durante la conspiración de Catilina, un senador descubrió que su hijo había entrado en el complot, mandó que le prendieran, le juzgó y le condenó a muerte.

Una frase del derecho romano indica esta dependencia, el hombre se llama sul juris, la mujer y el hijo son alieni juris (en el derecho de otro), no se pertenecen a sí mismos.

EL MATRIMONIO

La familia romana se constituye por el matrimonio. Fue éste al principio una ceremonia religiosa. En presencia del gran pontífice y del flami’n de Júpiter, ante diez testigos, los esposos pronunciaban las palabras consagradas y ofrecían a Júpiter un pan de harina de espelta (farreus), de donde viene la palabra confarrea-tio; pero los patricios únicamente podían casarse de esta manera.

Los plebeyos adoptaron formas nuevas que no tenían ningún carácter religioso y que vinieron a ser las formas habituales del matrimonio.

En presencia de cinco testigos, un pariente de la mujer la vendía al marido según las formas empleadas para vender un esclavo.

Era la coemptio, pero el marido manifestaba comprarla para que fuera su mujer. La mujer era de esta suerte entregada al marido (la palabra era tradere).

Venía a ser igual en dignidad a su marido, se la llamaba «madre de familia» (mater familias) o matrona, como al marido se le llamaba «padre de familia» o patronus. Era dueña con respecto a sus esclavos.

Con respecto al marido la mujer era dependiente, los jurisconsultos decían que estaba «en su mano» (in manu) o «como hija suya» (loco filiae). No podía ser propietaria, ni hacer testamento, ni pleitear. El marido ejercía por ella todos sus derechos.

LOS HIJOS
Los hijos nacidos del matrimonio se denominaban legítimos (legitimi). Pero el padre no estaba obligado a criarlos, tenía el derecho de mandar exponerlos en la calle. Si los aceptaba, conservaba el derecho de venderlos. Los casaba con quien le placía, sin consultarles.

No podían adquirir propiedad, lo que ganaban pasaba a manos del padre. Comunmente se les dejaba la posesión, era lo que se llamaba peculio (peculium), pero no era más que una condescendencia y siempre tenía el padre el derecho de recoger el peculio.

La hija no estaba bajo la patria potestad más que hasta el momento en que contraía matrimonio. El hijo no se emancipaba nunca del poder del padre, aun cuando fuera nombrado cónsul.

Cuando moría el padre, cada uno de los hijos era a su vez padre de familia. Pero la mujer no podía quedar libre, caía bajo la potestad del heredero de su marido, estaba sometida a su propio hijo.

LA ADOPCIÓN
El matrimonio constituía entre los romanos un deber religioso. Les interesaba grandemente dejar alguien que acudiera a realizar las ceremonias fúnebres a su tumba, y estas ceremonias no podían hacerlas más que los hijos y los nietos del difunto.

No se debía, por tanto, dejar que una familia se extinguiera, había que continuarla para celebrar el culto de los antepasados.

Cuando un individuo no tenía hijo legítimo podía hacer que le cediera uno otro padre de familia, y a esto se decía adoptar. Para hacerlo se empleaba una ficción, como se hacía con gran frecuencia en el derecho romano.

La ley de las XII tablas decía: «Si un padre ha vendido a su hijo tres veces seguidas, el hijo queda emancipado de su padre» (filius a pater líber esto). El padre, el que quería adoptar y un tercer ciudadano se presentaban juntos antes un magistrado.

El padre vendía su hijo al ciudadano que había acudido para servir de intermediario, y éste, ya propietario del hijo, le emancipaba.

El hijo volvía a cer bajo la potestad de su padre, que lo vendía segunda vez, y segunda vez le emancipaba el comprador. De nuevo en poder de su padre, el hijo era vendido por tercera vez, Ya entonces el comprador le conservaba.

Era el momento en que el quería adoptar al hijo aparentaba reclamarle como hijo suyo. El comprador manifestaba reconocer justa la reclamación. El magistrado declaraba que el niño era hijo del que le adoptaba.

El hijo adoptado tenía en lo sucesivo los mismos deberes y los mismos derechos que si fuera hijo verdadero. Tomaba el nombre de su padre adoptivo, añadiendo a él el de su primera familia.

Así Escipión, el destructor de Cártago, hijo de un Emilíus (Pablo, el vencedor de Perseo), fue adoptado por un Cornelius y se llamó P. Cornelius Sciplo AEmilianus.

LA PARENTELA
En este sistema sólo se contaban los varones, pues la mujer, al casarse, había entrado en la familia de su marido y salido de la suya. No podía, por tanto, cumplir los deberes fúnebres con sus antepasados, no tenía otro culto que el de la familia de su marido.

Los romanos admitían que pudiera haber parentesco por las mujeres (cognatus), pero era preciso ser pariente por los varones (agnatus) para tener derecho a heredar.

Había también varones que se consideraban descendientes de un mismo antepasado porque llevaban el mismo nombre, aun cuando no les fuera posible probar su parentesco.

Todo ciudadano llevaba el nombre de su gens, con el suyo personal (praenomen), por ejemplo, Caius Marius o Publius Cornelius Scipio.

El conjunto de aquellos descendientes, verdaderos o supuestos, se llamaba gens.

Los miembros de una misma gens, llamados gentiles, ten ían derecho los unos sobre los otros. Si un individuo moría sin tener ningún agnatus, el más cercano gentilis heredaba, aun cuando hubiera un cognatus muy próximo, tal como un tío materno.

LA PROPIEDAD
No admitían los romanos que cualquier hombre pudiera ser propietario ni que todas las cosas pudieran constituir una propiedad. Sólo el ciudadano romano podía ser «propietario según el derecho romano» (dominus ex jure Quirítium), como se decía, y solamente de ciertos objetos llamados res mancipi, es decir, «objetos de apropiación».

Se trataba de las tierras en territorio italiano, de los esclavos y de los animales que se doman por el cuello o por los lomos, tales como los bueyes, las muías y los asnos.

No había propiedad completa respecto a las demás cosas, ni para el ganado menor, carneros, cerdos, cabras, ni para los elefantes y camellos, probablemente porque los romanos de los primeros siglos no los habían conocido.

De las tierras de las provincias conquistadas por los romanos no había legalmente más que un solo propietario: Roma, más tarde el emperador.

El jurisconsulto Gayo decía: «Sobre el suelo de las provincias, César sólo tiene la propiedad, nosotros no tenemos más que la posesión».

Pero todas estas cosas sobre las cuales no podía haber propiedad romana era posible poseerlas (posslderes) y los romanos admitieron muy pronto que el poseedor (possessor) tenía exactamente los mismos derechos que el propietario (dominus).

Su poder se definía: «El de usar y de abusar» (jus utendl et abutendi) es decir, de gozar de la cosa y de destruirla a su antojo.

No se podía adquirir la propiedad romana (dominium) sino por ciertos procedimientos definidos: sentencia pronunciada por un magistrado (addictio), posesión prolongada durante un año (usucapio), o venta en forma legal.

Para vender una tierra, un esclavo o un animal no bastaba que el vendedor y el comprador estuvieran de acuerdo, sino que era preciso que cinco ciudadanos romanos, por lo menos, hubieran de asistir como testigos. Otro ciudadano, el porta-balanza (libripens) aparecía con un peso.

El comprador, poniendo la mano sobre lo que compraba, un esclavo, por ejemplo, decía: «Declaro que este hombre es mío por el derecho de los romanos, y sea comprado por mí con este bronce y esta balanza de cobre».

Luego tomaba un lingote de cobre y golpeaba con él la balanza sostenida por el porta-balanza; hecho lo cual entregaba el lingote al vendedor. Esta ceremonia se remonta a una época en que los romanos no tenían aún moneda y en que se pagaba con un lingote de metal.

Se podía también comprar empleando una ficción. El comprador y el vendedor aparentaban tener un pleito pendiente y acudían ante el magistrado. El comprador, con el objeto en la mano, declaraba que era suyo.

El vendedor, aparentando reconocer su derecho, no respondía nada y el magistrado declaraba el objeto adjudicado al comprador.

Se empleó luego un procedimiento más cómodo y que podía aplicarse a todas las cosas, la traditio (entrega). El vendedor entregaba la cosa, el adquirente la tomaba y entonces venía a ser, no propietario, sino poseedor de ella.

Fuente Consultada: La Consultora Tomo 7 – El Derecho Romano

Lengua y Literatura en Roma Antigua Etapas y Representantes

Lengua y Literatura en Roma Antigua – Etapas y Protagonistas

la vida cotidiana en roma antigua

INTRODUCCIÓN AL TEMA: La historia de la Literatura romana puede dividirse en tres etapas: orígenes, plenitud y decadencia. La primera etapa no fue muy rica en manifestaciones trascendentes.

Después de algunos cantos religiosos y campestres anónimos, de tipo popular, aparecieron los primeros poetas: entre ellos el itálico Nevio y los griegos romanizados Livio Andrónico y Ennio.

La edad de oro de la literatura latina se extendió desde comienzos del siglo I antes de nuestra era hasta el año 14 después de Cristo, fecha de muerte del emperador Augusto, gran protector de los escritores. Cinco grandes poetas –elegíacos, líricos y satíricos- caracterizaron esta época ilustre.

Fueron ellos: Catulo, que dedicó encendidos versos de amor a la mujer de sus sueños; Virgilio, autor de dos poemas fundamentales sobre la vida rural («Las bucólicas» y «Las geórgicas») y una magna epopeya que escribió -durante doce años- a pedido del emperador Augusto: «La Eneida»; luego, Horacio, que estudió en Roma y en Atenas y cuyas Odas, Sátiras y Epístolas pasaron a la posteridad; después, Tíbulo y Propercio, que murieron jóvenes y, finalmente, Ovidio, el último de los grandes elegiacos latinos.

Ovidio se consagró con el largo poema titulado «Las metamorfosis» y con los versos que integran la serie de «Tristes» y de «Elegías políticas», escritas en el destierro, mientras se hallaba en el Ponto Euxino, cerca del Danubio.

Los prosistas latinos cultivaron diversas especialidades. Algunos, como Tito Livio, se dedicaron a la Historia; otros, como Cicerón, a la Retórica y a la Oratoria; Lucrecio siguió la filosofía de Epicuro y escribió un tratado: «De rerum natura» (Sobre la naturaleza de las cosas); el emperador Julio César también se ocupó de Gramática y de Estilística; Salustio, el autor de «La guerra de Yugurta» fue, según se afirma, una mezcla de alta inteligencia y de bajos instintos; Vitruvio, con su tratado «De arquitectura», realizó un aporte en el campo de la Estética.

La época de la decadencia, después de la muerte de Augusto, presenta una mezcla de raros escritores.

Entre ellos Fedro, esclavo liberto de Augusto, que imitó las fábulas de Esopo.

Hubo varios escritores nacidos en España: Marco Anneo Séneca y Lucio Anneo Séneca, el retórico y el filósofo. Y Lucano, nieto del primero de los nombrados, autor del poema épico «La Farsalia».

Persio, Juvenal y Marcial (este último nacido también en España) fueron poetas en tiempos del emperador Nerón. Cultivaron, en especial, el género satírico. En cambio, la poesía lírica y la poesía épica no tuvieron, durante esta tercera etapa, representantes mayores.

La prosa latina contó, por esta época, con historiadores destacados, como Tácito («Vida de Agrícola», «Germania» y «Anales») y Suetonio. Quintiliano (otro español) presentó, en su «De institutione oratoria», un tratado de Retórica. Marco Aurelio, el sexto de los emperadores romanos, pasó a figurar en la Historia de la Literatura por sus célebres «Pensamientos», serie de máximas morales.

Y Aulo Gelio, en «Las noches áticas», se distinguió como agudo observador de costumbres. También pertenecen a este período dos novelas muy conocidas, aunque moralmente poco recomendables: «El satiricón», de Petronio, y «El asno de oro», de Apuleyo.

CUADRO RESUMEN: LA LITERATURA LATINA
1-Desde los orígenes al  14 d.C.

Principales Representantes

Etapa I: Orígenes al -88

Primeras manifestaciones de la poesía.
La épica: Nevio y Ennio (introduce el hexámetro)
Teatro. Fábula togata (140 a. de C.): Plauto, Terencio
Prosa. Catón el Censor

Etapa II:  -88 al 14 d.C.

Poesía. Los «nuevos» poetas: Cátulo.
Poesía didáctica: Lucrecio (epicureismo)
Época de Augusto: Virgilio (Eneida), Horacio (Odas) y Ovidio. Poetas elegiacos: Tibulo, Propercio
Historia. Julio César, Salustio, Tito Livio
Retórica. M. T. Cicerón
Erudición. Varrón, Vitrubio

2-De 14 d.C. a al 476 (fin  de Roma)

Principales Representantes

Etapa I:
De 14 al 117

Poesía. La épica: Lucano, Estado.
Sátira: Juvenal. Epigrama: Marcial.
Fábula: Fedro
Teatro. L. A. Séneca (estoicismo)
Historia. Tácito
Erudición.
Plinio el Viejo,
Novela.  Satiricón (¿Petronio?)

Etapa II:
117 al 476

Paganismo

Poesía: Nemesiano, Comodiano, Ausonio, Avieno
Historia: Suetonio
Novela: Apuleyo
Erudición: Aulio Gelio
CristianismoApologética: Tertuliano, Lactancio
Poesía: Prudencio, Sidonio Apolinar
Historia: Amiano, Marcelino
Gramática: Elío Donato

PRIMEROS TIEMPOS DE ROMA ANTIGUA: Los romanos produjeron poca literatura antes del siglo III a. de C. La literatura latina que surgió en esa época estaba muy marcada por los modelos griegos. La demanda de obras para los festivales públicos, a la larga, condujo a la aparición de un creciente número de escritores nativos. Los más conocidos fueron Plauto y Terencio.

Plauto (c. 254-184 a. de C.) utilizó argumentos de la Nueva Comedia Griegapara sus propias obras  Los actores vestían atuendos y máscaras griegos, y representaban los mismos personajes base: los viejos verdes, los astutos esclavos, las prostitutas y el joven enamorado.

Si bien estaba en deuda con los griegos, Plauto se las arregló para infundir a sus obras su propia cualidad terrena latina, al incorporar elementos que complacían a los romanos: embriaguez, glotonería y afeminación. Plauto escribió para las masas y llegó a ser un autor muy popular en Roma.

Un segundo autor de obras de teatro que obtuvo distinción fue Terencio (185-159 a. de C.), nacido en Cartago y conducido a Roma como esclavo por un senador romano, quien lo liberó. Terencio murió a temprana edad, después de haber escrito seis obras. También utilizó argumentos de la Nueva Comedia Griega, pero sus obras contenían menos bufonerías que las de Plauto. Terencio estaba más preocupado por lograr el retrato sutil del carácter y por la maestría de su lenguaje. El refinado estilo de su lengua latina atraía más a una audiencia cultivada que a las masas.

La comedia en Terencio
Más moralista que autor dramático fue Publio Terencio Afer (n. hacia 185 a. de C.). Nació en Cartago y fue llevado a Roma como esclavo del senador Terencio Lucano. Disfrutó de una esmerada educación y fue pronto emancipado. Perteneció al círculo elitista de Escipión Emiliano y por ello su obra de comediógrafo no alcanzó tanta resonancia popular como la de Plauto.

Su primera comedia, Andria, imitada de Menandro, se representó con ocasión de los Ludi Megalenses del año 166, y al igual que Hecyra o La suegra no atrajo particularmente a los espectadores, que abandonaron su representación para asistir a un espectáculo de funámbulos. Más éxito lograron las siguientes: Eunuco, Heautoníimorúmenos o El verdugo de sí mismo, Phormio(el nombre del parásito que desempeña un importante papel en la obra) y su mejor pieza cómica Adelphoe o Los hermanos, resultado de la «contaminación» o fusión de dos piezas griegas: una de Menandro y la otra de un autor también griego llamado Dífilo.

Cicerón, César, Horacio y Quintiliano nos han dejado su opinión acerca del teatro de Terencio, valorando virtudes y defectos. Terencio representa la comedia mesurada, sin el vigor que le confirió Plauto, con un lenguaje que se consideró modelo de «elegancia» e inspirado en el de la conversación entre gentes de la «buena sociedad». Destacó en la pintura de caracteres y sentimientos y llegó a la cima de la fama en la época del Renacimiento. Montaigne lo situó muy por encima de Plauto y Fénelon lo consideró mejor que Moliere, aunque .más recientemente estas estimaciones hayan disminuido en beneficio de la obra dramática de Plauto.

La sátira y la prosa
También a esta época, llamada arcaica, pertenece la figura de Cayo Lucilio (180-103 a. de C.), quien dio forma definitiva al género satírico. En Lucilio la sátira se encaminó a la crítica de la sociedad y adoptó como molde métrico el tantas veces aludido hexámetro. De sus treinta libros de Sátiras sólo restan fragmentos en que se abordan cuestiones poéticas, morales y literarias. Horacio tildó su estilo de mediocre, pero en tiempos de Tácito mereció un mayor aprecio. Satirizó la institución familiar, la avaricia, la ostentación de la gente adinerada, las supersticiones y las costumbres femeninas.

Cicerón y Lactancio nos han transmitido textos definitorios de su estilo: el uno relativo a la exagerada pasión por todo lo griego y el otro a la definición de la virtud (en la que parece anteponer el bien de la patria al familiar y al propio).

En el campo de la prosa el escritor más relevante fue Catón el Mayor, ya anteriormente citado. Entre los historiadores cabe citar los nombres de Q. Fabio Pictor (nacido en 259 a. de C.), L. Cincio Alimento, Cornelio Escipión, Cayo Acilio y Postumio Albino, entre otros. Más que historiadores fueron todos ellos analistas y lo que escribieron lo escribieron generalmente en griego.

De los oradores, género en el que el más brillante fue también Catón el Mayor, merecen señalarse algunos de los que menciona Cicerón: sobre todo, los nombres de Marco Antonio y de Marco Licinio Craso, a los que él dio el papel de interlocutores en De oratore.

En otras actividades como la gramática y la crítica literaria incipientes descuellan Espurio Cervilio y L. Elio Preconiano Estilón, que se ocupó, según parece, del lenguaje de las comedias de Plauto.

LA REPÚBLICA: LA EDAD DE ORO DE LA LITERATURA LATINA: El máximo esplendor de la literatura latina se produce en la época de Augusto, es decir, en los primeros pasos de la república romana, y fue de tal importancia que se la reconoce como la «Edad de oro«

VIRGILIO, OVIDIO Y HORACIO: Los elementos principales de la literatura latina fueron «Roma« y “el hombre«. El pasado, el futuro y la gloria de su patria ilustraban las obras literarias de los romanos. El hombre, su actividad política, su conducta, Fueron otras de las preocupaciones dominantes. La influencia griega fue de suma importancia, los grandes literatos griegos fueron los modelos por seguir.

Roma fue también el tema dominante en la historia latina. Esta tuvo un fin literario de carácter ‘patriótico-moralista’. Los historiadores romanos le rindieron homenaje a su ciudad, considerada por ellos como el corazón del mundo. Trataron entonces de mantener vivo el orgullo nacional y de exaltar los deberes cívicos de sus ciudadanos.

Setenta años antes de Cristo nació en Mantua Publio Virgilio Marón (-70 a -19), el más grande de los poetas latinos. Fue autor de las Bucólicas, colección de cantos en los que ensalza la vida del campo, completados después por las Geórgicas, que describen las labores agrícolas, la vida de las abejas, del ganado y de los árboles.

Pero su obra cumbre fue la Eneida, que consta de doce libros en los que, imitando a Homero, describe las aventuras de Eneas, fugitivo de Troya, una vez destruida la ciudad por los griegos. El libro es un relato mitológico, épico, poético y dramático, en el que al mismo tiempo se va siguiendo paso a paso el periplo del príncipe troyano a través del Mediterráneo. La intervención de los dioses en los combates que se describen recuerda las páginas de la Iliada y la Odisea.

El poeta mas brillante fue Virgilio, hijo de un pequeño campesino de norte de Italia, escribió su obra maestra en honor al emperador Augusto Octavio, poema épico conocido como La Eneida, y que rivalizó con la obra de Homero, en donde se establece una conexión explícita entre Troya y Roma. Troya y Roma. Eneas, el hijo de Anquises de Troya, sobrevive a la destrucción de su ciudad y, a la larga, se establece en el Lacio; por consiguiente, la civilización romana se anuda con la historia griega.

El carácter de Eneas es descrito en términos que recuerdan el ideal romano: sus virtudes son el deber, la piedad y la lealtad. El propósito general de Virgilio fue mostrar que Eneas había cumplido su misión de establecer a los romanos en Italia y, por consiguiente, que Roma comenzara su divina misión de gobernar el mundo

Ovidio (43 a. de C.-18 d. de C.) fue el último de los grandes poetas de la Edad de oro. Perteneció a un grupo privilegiado de jóvenes romanos a los que les gustaba ridiculizar los viejos valores romanos. Para conservar el espíritu de este grupo, Ovidio escribió una serie de frívolos poemas amorosos, conocidos como Amores. Pensados para entretener e impresionar, lograron su cometido.

La obra más popular de Ovidio, Las metamorfosis, es una serie de quince narraciones mitológicas complejas que incluyen la transformación de formas, como el cambio del caos en orden. Fuente inagotable de información mitológica, Las metamorfosis inspiraron a muchos pintores, escultores y escritores occidentales, sin olvidar a Shakespeare.

Otra de las obras de Ovidio fue El arte de amar. Ésta era esencialmente una imitación de los poemas didácticos. En tanto que los autores de anteriores poemas didácticos escribieron guías para sembrar, cazar o actividades semejantes, la obra de Ovidio era un manual para seducir a la mujer (véase el recuadro de la página 139). El arte de amar parecía aplaudir la relajación moral de las altas clases romanas, justo cuando Augusto trataba de purificar la vida sexual de dichas clases. Al princeps no le agradó esto. Ovidio eligió ignorar los deseos de Augusto y pagó el precio.

En el año 8 d. de C., se e implicó en un escándalo sexual, que tal vez también involucraba a la hija del emperador, Julia. Ovidio fue desterrado a una pequeña aldea en las costas del mar Negro.

Contemporáneo de Virgilio fue Publio Ovidio Nasón  romano a quien Augusto desterró a Ponto Euxino a orillas del Mar Negro. Sus obras más conocidas son El arte de amar, de tema netamente erótico, y Las metamorfosis, de carácter mitológico.

Otro prominente poeta de la época de Augusto fue Horacio (65-8 a. de C.), amigo de Virgilio. Horacio fue un escritor muy complejo cuya absorbente preocupación pareció ser señalar a sus contemporáneos las «insensateces y vicios de su época». En las Sátiras, mezcla de poemas sobre una variedad de temas, Horacio se rebela como un desapasionado observador de la debilidad humana.

Dirigió sus ataques contra actitudes, no contra personas vivas, y abordó temas como la inmoralidad sexual, la avaricia y la insatisfacción en el trabajo («¿Cómo es posible, Mecenas, que ni un solo hombre esté contento con su suerte?»).

UN TRÁGICO ERROR: Mas el ritmo tranquilo y placentero de su vida se ve perturbado por un auténtico rayo en cielo sereno. Una tarde, un centurión le lleva una orden inesperada. Augusto le ordena que abandone inmediatamente «Roma, y se traslade a Tomi, en el .mar Negro, Era enviado al exilio. ¿Por qué? Aún hoy permanece todo en el misterio. Ovidio, en sus escritos, alude sólo a un fatal «error» cometido. ¿Cuál?: no sabemos.

Es invierno cuando se embarca en Brindisi; el mar está tempestuoso. Llega extenuado a Tomi, un pueblecillo perdido, donde nadie habla ni sabe latín, donde no hay médicos. Además, la zona está amenazada por las poblaciones bárbaras vecinas: los escitas, que intentan invadir la colonia romana.

Ovidio, que siempre ha alardeado de no haber prestado nunca servicio militar, se ve obligado, ya casi viejo, a proveerse de yelmo y coraza y a embrazar el escudo. Es una vida imposible para el poeta. Una gran tristeza le agobia, y, muchas veces, durante el exilio, invoca la clemencia de Augusto. Pero es inútil: el emperador no perdona.

Ovidio necesita un médico, un poco de sol.. . pero no puede tener lo uno ni lo otro. No tiene ni el consuelo de recibir cartas de los seres queridos, pues las comunicaciones con Roma son lentísimas. Y así será hasta el fin: ruegos, peticiones, nostalgia, soledad.

A los sesenta años, el más brillante poeta de la corte de Augusto desapareció para siempre.

SUS OBRAS: La poesía de Ovidio no es particularmente rica en significados profundos ni en valores universales. Pero este poeta es el más grande narrador de aventuras amorosas, de historias fabulosas y de maravilla y de sentimientos nostálgicos de que pueda alardear la literatura latina. Sus mayores méritos radican en la limpia exactitud y en la ágil musicalidad de su verso. Sus obras más importantes son:

«Amores» – En esta obra, Ovidio canta la belleza y la dulzura de sus sentimientos por Corinna, la mujer amada.

«Ars amatoria» – Es una obra curiosa: en ella enseña el poeta, muchas veces con ironía sutil, cómo comportarse cuando se está enamorado.

«Remedia Amoris» – «Medicamina faciei» – Éstas son las obras más «frívolas» de Ovidio. En la primera da consejos para curarse del «mal de amores». En la segunda enseña a las mujeres… recetas de belleza.

«Las Metamorfosis» – Su obra más célebre. En ella se cantan quince historias de transformaciones acaecidas por obra de los dioses, como hombres transformados en animales o plantas, y concluye con la apoteosis del César, que se transforma en una estrella brillante.

«Fastos» – Es la obra más «seria» del poeta, en la que celebra la gloria de Roma narrando sus fiestas más importantes.

«Tristia» – Como las demás pequeñas obras, escritas durante su exilio en Tomi, expresa la soledad y la tristeza de sus últimos años de vida.

Quinto Horacio Flaco  (65-8) escribió odas, sátiras y epístolas. De estas últimas, la titulada A los Pisones ha sido considerada como un tratado de preceptiva literaria. Fue protegido de Mecenas.

Horacio se ríe en gran medida de la debilidad del ser humano y hace un llamado al dominio sobre sí mismo: «Suponiendo que mi amigo se haya embriagado y haya mojado mi lecho… ¿será por ese desliz que deba tenerle menos aprecio como amigo, o porque me arrebató un pollo que estaba al lado de mi plato cuando tenía hambre?

En su última obra, las Epístolas, Horacio se valió de otra forma griega —la carta imaginaria compuesta en verso— para ofrecer un retrato de sus amigos, de la sociedad y de aquellas cosas por las que tenía más aprecio: una vida sencilla, los buenos amigos y su amado país.

Siguiendo La línea del griego Esopo, en Roma encontramos a Fedro, contemporáneo de los poetas antes mencionados, a quien se debe una colección de fábulas.

Salustio (86-34 a.C.) Escribió con estilo conciso y metódico sobre los tiempos de las crisis de la república y sus problemas. Sus obras: La guerra de Yugurta y La conspiración de Catílina.

Tito Livio (59 a. C- 17 d.C.) Escribió Historia de Roma, importante obra en la que recogió el testimonio de antiguos cronistas. No obstante la falta de crítica en sus relatos, en donde mezcló la leyenda con la realidad, su obra fue importante para conocer los primeros tiempos de Roma.

La obra latina en prosa más famosa de la Edad de oro la escribió un historiador, Livio (59 a. de C.-17 d. de C.). La obra maestra de este escritor fue la Historia de Roma, que abarcaba desde su fundación hasta el año 9 a. de C., y que comprendía ciento cuarenta y do; libros. Sólo treinta y cinco de éstos han llegado hasta nosotros, aunque tenemos breves resúmenes de toda la obra, escritos por otro; autores. Livio concibió la historia como lecciones morales.

Para Livio, el carácter humano era un factor determinante en la historia. La historia de Livio celebró la grandeza de Roma. Construyo escena tras escena, que no sólo revelaba el carácter de las principales figuras, sino que demostraba las virtudes que habían hecho grande a Roma. Por supuesto, acusaba serias fallas como historiador. No siempre se atenía a la exactitud de los hechos de las miríadas de su; historias, y no era muy crítico respecto de sus fuentes. Pero narró, en verdad, una buena historia, y su obra fue considerada por mucho tiempo como la historia ejemplar de Roma.

La época de Augusto se prolongó mucho tiempo. Él murió en el año 14 d. de C., después de dominar el mundo romano por cuarenta y cinco años. Creó un nuevo orden, al mismo tiempo que pacificaba el anterior, restaurando y conservando los valores tradicionales, lo cual constituyó una combinación adecuada para el hombre cuy¿ máxima fue «apresúrate despacio». En el momento de su muerte, su nuevo orden estaba tan bien establecido, que pocos romanos fuero-los que se rebelaron para buscar una alternativa de gobierno.

LA EDAD DE PLATA:  se llama así, porque pesar que los esfuerzos literarios de esta etapa fueron buenos, no alcanzaron a superar la calidad de la primera etapa de la cual hablamos anteriormente, que llamamos Edad de Oro

Educado en Roma, Séneca (c. 4 a. de C.-65 d. de C.) estuvo fuertemente vinculado con la filosofía del estoicismo. Después de cumplir sus funciones de tutor de Nerón, él mismo se encargó de que el gobierno funcionara en los primeros cinco años del reinado de Nerón. Séneca comenzó a desligarse de la política cuando Nerón inició un papel más activo en el gobierno. En el año 65 fue acusado de estar involucrado en una conspiración en contra ce Nerón y, obedeciendo las órdenes de Nerón, se suicidó.

En sus cartas, dirigidas a un joven amigo, expresó los principios básicos del estoicismo: vivir de acuerdo con la naturaleza, aceptar los acontecimientos desapasionadamente, como parte de un plan divino, para profesar un amor universal por toda la humanidad. Así, «la primera cosa que la filosofía nos promete es el sentimiento de compañerismo, de pertenecer a la humanidad y de ser miembros de una comunidad»

 La filosofía llama a una vida sencilla, pero no penitente, y la forma sencilla de vivir no necesita ser una vida grosera. Analizado en retrospectiva, Séneca incurre en algunas inconsistencias notorias. Si por un lado predicó las virtudes de la simplicidad, por el otro amasó una fortuna, y aun llegó a comportarse con rudeza para protegerla. Sus cartas reflejan humanismo, benevolencia y entereza, pero sus sentimientos a menudo se ven deteriorados por su intención de ser astuto con las palabras.

Tácito (55-120 d.C.) Se lo consideró uno de los historiadores más importantes de Roma; fue autor de numerosas obras, entre ellas Anales y Germania. Figura relevante de este largo período es la de un historiador: Cayo Cornelio Tácito.

Tácito, roma antiguaAunque carecemos de las fechas exactas de nacimiento y de muerte, cabe fijar la primera en torno al año 55 de nuestra era y la segunda alrededor del año 120. Era probablemente hijo de un caballero romano, Cornelio Tácito, que ocupó el cargo deprocurator en Bélgica hacia el año 55, y se conjetura que nació en una provincia del norte de Italia.

Frecuentó las escuelas de retórica, ejercitándose en la práctica de las célebres declamaciones, y recibió la influencia de la filosofía de los estoicos, que gozaba entonces en Roma de gran predicamento. Con fervorosa admiración de discípulo, escuchó a los grandes oradores de su tiempo, Marco Apery Julius Secundus, impregnándose de sus consejos y enseñanzas. Adquirió temprana reputación de jurisconsulto elocuente y prudente, de lo que nos ha transmitido su personal testimonio Plinio el Joven.

En su producción se incluyen: Diálogo de los oradores, escrito hacia el año 81; Vida de Agrícola, panegírico de su suegro que compuso ante la imposibilidad de pronunciar el elogio fúnebre del fallecido por encontrarse Tácito ausente de Roma; la Germania (De moríbus Germanorum), monografía en dos partes sobre las costumbres germanas, que compuso fundándose en informes orales directos y en la lectura de Plinio el Viejo; las Historias de las que se han conservado cuatro libros y una parte del libro V y que incluían los hechos acaecidos desde el año 69 (ya muerto Nerón) hasta el año 96 (asesinato de Domiciano y advenimiento de Trajano) narrados en catorce libros, y los Anales (Librí ab excessu divi Augusti), que según se deduce abarcarían desde la desaparición de Octavio Augusto el año 14 de nuestra era hasta el año 69, enlazando así con las Historias.

Alrededor del segundo siglo de nuestra era, los autores latinos —aunque todavía bajo la influencia de los modelos griegos familiares— imitaban cada vez más a los grandes escritores latinos de las primeras épocas. Juvenal (c. 55-c. 128) escribió cinco libros de sátiras, en los que ponía en la picota las costumbres y los vicios de su generación.

En ellas fustiga los vicios y corrupción de la Roma de su tiempo: censuran vicios, describen costumbres, ensalzan virtudes, etc. El tono vehemente de que hace gala el autor le valió un prestigio que traspasó los límites cronológicos de la Antigüedad, para perdurar en los siglos posteriores

Atacó los amaneramientos de las mujeres romanas, el abuso de los esclavos, los excesos de los emperadores, los inmigrantes griegos y orientales, su propia pobreza y las injusticias de la sociedad romana.

Por ejemplo: «Exigen que el maestro moldee esas mentes tiernas… Se le dice a uno: ‘Encargúese’, y cuando finaliza el año escolar, uno obtiene tanto como lo que obtiene el jinete de una sola carrera».

Sin embargo, Juvenal no fue un reformador. A pesar de que atacó muchos vicios, no brindó una crítica sustancial de su sociedad.

El Fuego Periodo Neolitico Diferencia Paleolitico Gran Descubrimiento

HISTORIA DEL GRAN DESCUBRIMIENTO DEL FUEGO

INTRODUCCIÓN: Los hombres primitivos sabían utilizar el fuego, pero desconocían la forma de encenderlo. La incapacidad del ser humano para producir, voluntariamente, el fuego, pudo haber condicionado el muy lento progreso de la cultura en el paleolítico.

Esto explicaría, en cierto modo, la costumbre, tan arraigada en algunos pueblos, de «mantener un fuego vivo», en vez de encenderlo repetidas veces. Los antiguos griegos, cuando fundaban una colonia, llevaban hasta ella el luego sagrado, desde el Peloponeso.

Ese rito, consagrado religiosamente se relaciona, todavía hoy, con la antorcha de los Juegos Olímpicos y con las llamas votivas, en homenaje a la memoria de un personaje ilustre.

Antes de producir el fuego, el hombre se ocupó, pues, de conservarlo. Las antorchas, las teas y los cubrefuegos, dan buena cuenta de aquella inquietud ancestral.

Si clasificáramos los distintos procedimientos que existen para producir sencillamente el fuego, veríamos que, en síntesis, se reducen a tres: por fricción, por percusión y por compresión.

El primero consiste en frotar una madera, dura y puntiaguda, contra otra, más blanda, acanalada. Para hacerlo, pueden usarse diversas técnicas.

La mas antigua, tradicional y rápida, es la llamada «de perforación», utilizada en la antigua Romapara encender el fuego de las vestales, por los brahmanes en la India y por diversas tribus aborígenes.

Otro sistema es el «barrenado» que emplean los negros de Australia, los malayos, los sudafricanos y algunos indios americanos. Muy primitivo es, también, el procedimiento que se vale de la percusión.

El fuego, en este caso, se obtiene al entrechocarse dos trozos de pirita de hierro o bien golpeando uno de ellos, llamado eslabón, contra el pedernal.

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA SOBRE EL DESCUBRIMIENTO DEL FUEGO: Hacia el 1.600.000 a.C. Homo Habilis se había extinguido.

En primer lugar había el fuego, historiaevolucionado hacia una nueva especie , Homo Erectus, cuyos individuos presentaban mas o menos la misma corpulencia y peso que los modernos seres humanos.

Si algunos especimenes de Homo habilis subsistieron tras la consolidación de la nueva especie, su supervivencia fue breve.

Entre 1.000.000 y 300.000 a.C., Homo erectus era el único homínido existente. Y fue el primero que, en algunos casos, llegó a medir 1,80 m de estatura y se aproximó a los 70 Kg. de peso.

Su cerebro era asimismo voluminoso; en ocasiones alcanzaba un peso equivalente a las tres cuartas partes del nuestro.

Homo erectus fabricó útiles de piedra mucho mejores que los conocidos hasta el momento.

Como cazadores, sus individuos eran capaces de cobrar los animales más grandes que podían hallar. Fueron los primeros homínidos que lograron cazar mamuts con éxito. Homo erectus llevó a cabo dos avances particularmente trascendentales.

Durante tres millones y medio de años, todos los homínidos se habían visto confinados al sudeste de África. Homo erectus fue el primero en expandir significativamente su área de poblamiento: hacia 500.000 a. J.C., había ocupado el resto de África, Europa y Asia, llegando incluso a Insulindia.

En efecto, los primeros descubrimientos de restos de Homo erectus se hicieron en la isla Indonesia de Java, donde la antropóloga holandesa Marie E. Dubois (1858-1940) halló en 1894 una bóveda craneana, un fémur y dos dientes.

Por entonces no se conocía ningún homínido con un cerebro tan pequeño, y Dubois le dio el nombre de Pithecanthropus erectus(de los términos griegos que significan «mono-hombre erecto»).

Hallazgos semejantes efectuó en las proximidades de Pekín, a partir de 1927, el antropólogo canadiense Davidson Black (1884-1934), el cual llamó a su homínidoSinanthropus pekinensis (en griego, «hombre chino de Pekín»).

Acabó reconociéndose que ambos hallazgos, junto con otros, correspondían a la misma especie y podían clasificarse como del género Homo.

Se mantuvo el término erectus, introducido por Dubois, aunque los homínidos llevaban caminando en posición erecta al menos dos millones y medio de años antes de que hubiera evolucionado Homo erectus. Lo cual, por supuesto, se ignoraba en tiempos de Dubois.

Por la época en que se produjo la evolución de Homo erectus, la Tierra se hallaba en un período glacial.

Cuando los glaciares alcanzaron su máxima extensión, restaron tanta agua al mar que el nivel de este último descendió unos 90 m., dejando al descubierto el fondo de los mares poco profundos.

Lo cual permitió a Homo erectus emigrar del continente asiático a Insulindia.

El tiempo frío impulsó la adopción de nuevas costumbres. Homo erectus se desplazaba formando bandas, como sin duda hicieron los primeros homínidos, pero ahora se resguardaba del viento construyendo abrigos de piedras amontonadas, o colgando pieles de un palo en torno al cual se reunía la horda.

Éstas fueron las habitaciones más rudimentarias. Donde existían cuevas, Homo erectus halló refugio en ellas. Las primeras huellas de Homo erectus en Asia (hallazgos de Black cerca de Pekín) se encontraron en una cueva cegada.

Esta cueva próxima a Pekín contenía restos de hogueras, lo cual significa que había sido «descubierto» el fuego hace unos 500.000 años. Esta es una característica que diferencia a los seres humanos de los demás organismos.

Toda sociedad humana existente, incluida la más primitiva, ha descubierto y usado el fuego. Ninguna otra criatura, aparte los seres humanos, utiliza el fuego ni siquiera en su forma más primitiva.  

He escrito descubierto entre comillas porque el fuego no se descubrió en el sentido usual que se da a ese concepto.

El rayo podía provocar un incendio cada vez que la atmósfera de la Tierra acumulara suficiente oxígeno para alimentarlo, y la superficie poseyera una cubierta vegetal susceptible de arder, condiciones que nos hacen retroceder a unos cuatrocientos millones de años. De ese fuego, como en nuestros días, huiría todo animal capaz de hacerlo.

Descubrir el fuego equivale a domesticarlo. En algún momento, Homo erectus aprendió a localizar algún objeto ardiendo en los límites de un incendio natural, a mantener viva la llama alimentándola con prudentes cantidades de combustible cuando mostraba señales de extinción, y a hacer buen uso del fuego.

Ignoramos cómo sucedió. Personalmente, creo que todo empezó cuando los niños quedaron fascinados por las llamas.

A causa de su curiosidad hiperactiva y de la falta de experiencias amargas acerca de lo que sucede cuando uno se quema, pudieron sentirse más inclinados que los adultos a jugar con el fuego.

Cabe la posibilidad de que el adulto más próximo apartara al niño de la hoguera y la apagara con los pies. Por otra parte, debió de llegar el tiempo en que un adulto más audaz que la mayoría considerara la ventaja de continuar el juego con una finalidad más útil.

El empleo del fuego cambió por completo la vida humana. Ante todo, procuró luz en medio de la oscuridad y calor en todo momento. Esto hizo posible extender la actividad a la noche y al invierno, lo que revestiría especial importancia en un período glacial, de manera que Homo erectus pudo alcanzar regiones más frías.

Desde luego que con el fuego, por sí solo, uno se ve condenado durante el tiempo frío a no apartarse del hogar, pero una sociedad de cazadores podía fácilmente aprender a desollar un animal, limpiar la piel y envolverse en ella. En este sentido, la piel animal reemplazarla el pelo que los seres humanos hablan perdido.

El fuego también era útil como protección contra otros animales, incluidos los más fieros. Una hoguera en el interior de una cueva o dentro de un círculo de piedras mantendría alejados a los predadores.

Podían gruñir y merodear por las inmediaciones, pero si no se mostraban lo bastante inteligentes como para mantenerse alejados del fuego, les bastaba con una sola experiencia de lo que significaba su proximidad.

Por lo demás, ahora Homo erectus podía acarrear ramas encendidas para levantar la caza, provocar estampidas y conducirla hacia las trampas o los despeñaderos.

El fuego también hizo posible cocinar el alimento, lo cual es más importante de lo que pueda parecer.

La carne es más tierna y sabrosa si se asa. Más todavía: el fuego extermina los parásitos y bacterias, con lo que hace más segura la ingestión de la carne.

El fuego vuelve asimismo muy comestibles los vegetales, de otro modo inútiles para la alimentación. Pruebe a comer arroz fresco en su tallo, o cualquier cereal crudo, y comprenderá lo que puede hacer una breve exposición al calor de una hoguera.

Por último, el fuego hizo posibles varias transformaciones químicas de la materia inanimada, como la fundición de metales. En una palabra, el fuego da comienzo a la primera época de relativa «alta tecnología» de la humanidad.

Al comienzo, claro está, el fuego sólo podía obtenerse una vez iniciado por medios naturales. Cuando se disponía de él, era preciso mantenerlo ardiendo continuamente, y si alguna vez se extinguía, había que reanudar cuanto antes la búsqueda de otra hoguera.

Si no había una tribu cercana de la que pudiera conseguir el fuego (suponiendo que mantuvieran lazos de amistad como para que eso fuese posible, aunque resulta verosímil por razones de reciprocidad), sería preciso aguardar de nuevo el fuego provocado por medios naturales, y esperar a que las condiciones fueran favorables para hacerse con él sin peligro.

Pero llegó el tiempo en que se desarrollaron técnicas para iniciar un fuego donde antes no lo hubo. Esto debió de lograrse por fricción: haciendo girar un palo en la depresión de otro, previamente rellena de fragmentos de madera, hojas u hongos, muy secos (yesca).

El calor generado por la fricción podía encender la yesca. No sabemos qué métodos fueron los primeros en desarrollarse, pero la técnica de prender fuego representa un gigantesco paso adelante.

PRIMEROS MÉTODOS DE ENCENDER FUEGO
Los testimonios más antiguos sobre el encendido del fuego se remontan a unos 500.000 años. Parece que el sistema más antiguo —todavía hoy practicado por tribus polinesias y australianas— consiste en el frotamiento de una punta de palo sobre un madero seco. El rozamiento va marcando una ranura en la cual el calor llega a producir un punto de ignición que enciende el serrín. Otro método consiste en una especie de serrado transversal de una madera con otra y un tercero, en la rotación de una punta de palo sobre un madero. La obtención del fuego por medio de una chispa, como en los encendedores modernos, fue el único método hasta 1832, en que se divulgaron los fósforos.

MÉTODO DE FROTAMIENTO: todavía utilizado por algunas tribus africanas y de Australia.

METODOS DE HACER FUEGO

LA COCCIÓN DE LOS ALIMENTOS
Los hombres del Paleolítico que habitaban en la zona meridional y septentrional de Europa vivieron durante milenios en un clima y ambiente en iodo semejantes a los que habitan los esquimales. Para las tribus que residían en las regiones invadidas por los hielos y las nieves, el calor del fuego significó el único medio de supervivencia.

El fuego permitió también a aquellos hombres, que hasta entonces se nutrían de alimentos completamente crudos, el procurarse una alimentación reconfortante, más agradable y digerible, mediante la tostadura y el cocimiento.

Esta innovación comenzó con la carne asada y con frutas y raíces tostadas sobre el fuego o al rescoldo. Posteriormente se ideó otro método que consistió en envolver la presa en barro y echarla así a la hoguera. Más tarde, otra técnica fue la de excavar en el suelo un hoyo, a modo de horno, y cubrir en él los alimentos con una hoguera o con brasas.

Uno de los más curiosos medios de cocción de la prehistoria —todavía empleado en ciertas tribus salvajes— consistía en calentar piedras al fuego y luego utilizarlas para asar la carne sobre ellas, o metiéndolas dentro de recipientes para la cocción de sopas y caldos farináceos. De este modo se pudo obtener el cocimiento propiamente dicho, en vasijas de cuero, madera u otro material no resistente al fuego. La alfarería simplificó el procedimiento al permitir el calentamiento del recipiente.

coccion de alimentos

Fuentes: Historia y Cronología de la Ciencia y los Descubrimientos de Isaac Asimov
Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Electrónica – Wikipedia

Resumen Historia de Egipto Antiguo La Vida y Costumbres Egipcios

Resumen Historia de Egipto Antiguo La Vida y Costumbres de los Egipcios

«Egipto es un regalo del Nilo»
Herodoto

Historia de Egipto La vida de los egipcios Antiguo Egipto Cultura

Egipto no se comprende sin la presencia del Nilo. El noreste de África es un desierto pero el Nilo lo convirtió en una zona privilegiada. Gracias a sus sistemáticas crecidas, se forma el limo, tierra muy fértil para la agricultura. Gracias a un amplio sistema de canales y diques lograron hacer tres cosechas al año, dicha abundancia de alimentos hizo que el pueblo egipcio creciera y llegue a ser el gran imperio de oriente.

Principales Yacimientos Arqueológicos de Egipto Antiguo

El Nilo, Alma del Nilo:

Este río, uno de los más grandes de todos los conocidos en el mundo antiguo, tiene sus fuentes en el corazón de Africa, en la región de los grandes lagos Alberto y Victoria y luego de bañar toda la zona ecuatorial africana, formando numerosos saltos y cataratas, penetra en Egipto.

Allí corre encajonado entre dos cadenas de montañas, la Líbica y la Arábiga: es el Alto Egipto.

Luego, al llegar el Nilo cerca de la ciudad de Menfis, se divide en 7 brazos principales formando su famoso Delta, de unos 100 Km. de largo y 500 de ancho: es el Balo Egipto, región muy fértil, de clima cálido y húmedo, y surcada de innumerables canales.

Finalmente, y tras haber recorrido más de 6.500 Km., el Nilo vuelca su voluminoso caudal de unos 13.000 m. por segundo en el Mar Mediterráneo.

Herodoto, famoso historiador griego del siglo y antes de Cristo afirmaba: “Egipto es un regalo del Nilo.” En efecto, si hay vida y riquezas en este país, ello se debe al extraordinario sistema de las crecientes periódicas de  su río.

Cada año, apenas comienzan las grandes lluvias del verano en el centro del África, y el deshielo en los montes de Abisinia, el Nilo comienza a elevar rápidamente su nivel arrastrando consigo un manto de humus y de sustancias fertilizantes formadas por restos de plantas en descomposición. Al aumentar la creciente, el Nilo se desborda y. cubre todo el valle durante los meses de julio y agosto. Luego en los tres meses siguientes las aguas se van retirando poco a poco, dejando toda la región cubierta de una riquísima capa de limo negro.

Inmediatamente se procede a la siembra, y cuatro meses después se cosecha. Si la creciente ha sido muy buena, puede efectuarse una segunda siembra.

Los antiguos egipcios, que ignoraban las causas de estas crecientes periódicas, creían que el Nilo bajaba del cielo a causa de sus numerosas cataratas y le rendían culto como si fuera dios; durante la época de la creciente se entregaban a la oración y a fiestas religiosas en reconocimiento de su divinidad.

Esto es un conciso resumen de la historia de este pueblo, sólo se quiera dar al lector una
somera idea de la vida e historia de este pueblo. (puedes ampliar esta información)

  • Inicialmente, en sus orígenes, eran dos zonas separadas:
  1. a) Bajo Egipto en la zona del delta del Nilo. (B.E.)
  2. b) Alto Egipto en la zona sur del mismo río. (A.E.)
  • Se organizaban en nomos, que eran pequeñas unidades administrativas, dirigidas por un familiar. La unión de esas unidades fueron conformando las dos zonas.
  • Los del A.E. eran pastores, en cambio los de B.E. eran agricultores.
  • Con el tiempo (-3000) el A.E. dominó al B.E. y ambos reinos quedaron unificados bajo el poder de un faraón, que significa rey de la gran casa, y capital fue Menfis.
  • Al faraón se lo suponía hijo de un Dios, Ra el dios del sol, por lo que el gobierno era teocrático, es decir el poder era divino por emanaba del mismo dios.
  • Para mantener su poder, los faraones se casaban entre hermanos formando dinastías de faraones, que fueron unas 30 en toda la historia de Egipto hasta la dominación del imperio romano, que la anexó como una provincia más.
  • Al lado del faraón estaban los sacerdotes, que intervenían en los problemas de sucesión dinástica e influían en la decisiones del soberano.
  • Osiris era el dios de los muertos. Rendían culto a los muertos, y suponían que el cuerpo era la residencia del alma, por eso se practicaba el embalsamamiento de cadáveres.
  • Para guardar estas momias se hacían templos de todo tipo. Los primeros eran mastabas, pero fueron evolucionando hasta construir las grandes pirámides.
  • Los faraones y sacerdotes proyectaban la economía del pueblo. Determinaban las zonas que habían que sembrar, los canales y caminos, el riego, la cosecha, etc. La economía era netamente agrícola.
  • Todo el pueblo debía sembrar y la cosecha era entregada en su totalidad al faraón, que este lo depositaba en silos reales, y luego lo administraba, tanto para el consumo como para el próximo sembrado.
  • Además el pueblo siempre debió pagar tributos, en mercadería como granos, o bien en trabajo civiles del estado. En las pirámides trabajaban grupos de 100.000 obreros.
    El suelo o tierra era del faraón y para explotarlo debían pagar ese tributo.A veces el faraón mediante una carta real podía entregar un pedazo de tierra a los sacerdotes o militares.
  • Cuando hacía falta otros materiales como cobre y madera organizaban expediciones militares y salían a guerrear, en zonas como Sinaí o Nibia.
    El faraón tenía gente especializada que sabía leer , escribir, calcular, llamados escribas, que eran los ministros de hacienda o contadores del estado, pues manejaban toda la administración, pero siempre en base a las decisiones de los sacerdotes.
  • La escritura inicialmente fue la jeroglífica, pero después la simplificaron.Políticamente después de la unificación, donde el poder quedó concentrado en el faraón, muchos jefes de nomos antiguos, trataron de sublevarse, pues habían perdido privilegios. Estas guerras debilitaban muchas veces el poder del faraón, hasta que el –2000 nuevamente se separó en dos zonas.Mediante la fuerza militar, se reunificó el estado, y se eliminaron los monarcas. La nueva capital fue Tebas. Los monarcas fueron reemplazados por visires, que dependían directamente del faraón. Los visires tenían cierto poder, pero estaban sometidos a la voluntad del rey.
  • En esta nueva etapa del estado, hubo importantes conquistas y la expansión de Egipto fue máxima. Luego de tres siglos de esplendor y crecimiento aparece un pueblo, conocido como hicsos, o bien hicsos pastores, que conocían el caballo y el hierro. Fue en –1600, y dominaron a los egipcios por un período de tres siglos. Supuestamente fue porque el poder del faraón venía decayendo, debido que ahora los visires también lo desobedecieron y lo traicionaron.Más tarde los faraones Totmosis y Amenofis, iniciaron nuevas campañas, y lograron restituir la unidad y soberanía del estado egipcio. También continuaron con la expansión territorial y realizaron campañas militares a otras zonas desconocidas, sometiendo todo pueblo que se les cruzaba. Esta etapa fue la del imperio Egipcio. Gobernaron Ramsés II y III.
  • Con estas campañas sacerdotes y militares se beneficiaron con las conquistas. Se armó un ejército permanente con presencia en todas las zonas conquistadas y se aseguró el pago de impuestos y tributos a los pueblos sometidos. De todas maneras mantener esta estructura fue muy costoso e inclusive habían indisciplina militar, pues ahora era los militares los interesados en tener poderDebido a la fragmentación del poder entre faraón, visires, militares y sacerdotes, la unidad fue perdiendo consistencia política y los pueblos vecinos aprovecharon para instalarse en los límites, o para retomar el poder perdido en otras épocas. Finalmente en el –30 Roma la anexa como provincia del imperio romano.
  • En ciencias, conocían algo de hidráulica, que aplicaban a las crecientes del Nilo. También conocían algo de geometría, pues hacían exactas mediciones y marcados de lotes, construcciones, etc. Con la química pudieron crear las tintas, colores, y técnicas aplicadas en el arte del embalsamamiento. No avanzaron en medicina, pues tenían creencias religiosas muy arraigadas en su cultura. Sabían que el año tenía 365 días y ¼ y el día 24 horas. Las semanas eran de 10 días y el mes de 3 semanas. Sólo tenían tres estaciones al año.
  • Para escribir, lo hacían en papiros, que era una planta del delta y era de tipo jeroglífica.En el arte trabajan a la perfección la terracota (arcilla) en vasijas y cántaros de forma de cabeza animal. También tejían y usaban el oro y la plata en trabajos de orfebrería.

Practicaban el juicios a los muertos, es decir, al morir se le iniciaba un juicio público, en donde el pueblo podía decirle lo que quería. Si salía culpable no tenía sepultura legal, y en caso contrario se le grababa el nombre en bronce. Los reyes o faraones no estaban exentos de esta práctica.

Ver: Culto de Embalsamamiento

Creencia en una vida futura y en el Juicio Final.  Entre los rollos de papiro hallados en las tumbas reales de Tebas, se encontró el llamado Libro de los Muertos, donde se trata de una segunda vida y de un Juicio Final. En su escritura pictórica está representado Osiris, sentado, provisto de una balanza y acompañado de un secretario y cuarenta y dos jueces subalternos.

En la balanza el alma es pesada con una estatua de la justicia divina puesta en el otro platillo, la cual es custodiada por el dios Annubis.

Los jueces subalternos emiten sus decisiones por separado, después de haber oído la defensa que ha hecho de sí misma la persona encausada.

Si el alma era declarada indigna de admitirse en el cielo egipcio, era ahuyentada a la región de las tinieblas para encarnar allí en el cuerpo de un animal del género indicado a sus bajos instintos y naturaleza sensual.

Si era declarada limpia se unía a la muchedumbre de los elegidos. Es precisamente esta creencia en ultratumba la que caracteriza la cultura egipcia.

Al principio fue sólo el emperador el que se granjeaba la inmortalidad, y sólo él podía ser embalsamado; más tarde, cualquiera que pudiera pagar la preparación de la momia y construirse una tumba podía aspirar a una vida sin término.

Si «ha puesto a Dios en su corazón», si es «puro» y tiene confianza en la inmortalidad, el difunto por muy plebeyo que sea, se convierte en Osiris, en un faraón.

mapa de egipto antiguo

RESUMEN:

El imperio egipcio fue el de más larga duración de todo el Oriente Medio. Su elemento vital es sin duda alguna, el Nilo, la regularidad de cuyas crecidas hacía posible una agricultura próspera en las zonas anegables y, con ella, la base de la economía del país.

Los egipcios, que vivían de esa subida de las aguas que periódicamente reproducían sus avenidas, de análoga manera a como el Sol y la Luna se conducen en sus movimientos, consideraban aquella regularidad como un don de los dioses, y con el tiempo, y por proceso muy natural, llegaron a mirar como divinidad al propio río, máxime cuando, por desconocer sus orígenes y las causas de sus crecidas, no podían explicarse más que como un hecho providencial la periodicidad de su producción.

Esta regularidad en el fenómeno tan trascendente para su vivir, es indudablemente la que influyó en la mentalidad egipcia predisponiéndola a ese fondo panteísta que informaba espiritualmente su religión y que en el curso de los tiempos hubo de degenerar en desviaciones idolátricas y bajas supersticiones.

Los dos polos de la religión egipcia eran el culto a los difuntos, nacido de la creencia en el más allá y en una justicia ultraterrena, y la reverencia a todas las manifestaciones de la vida, encarnada también en su correspondiente representación religiosa y mítica, pero que no excluían un sentido epicúreo de la vida terrena ni aun la sensualidad en la forma de gozarla.

Buena prueba de lo que decimos era la costumbre existente en los banquetes y festines, en que al final de los mismos los sirvientes entraban, en el salón donde la fiesta se celebraba, una momia. (En un principio, las momias en su ataúd de cartón pintado, se conservaban en las casas.)

Y mostrándola a los invitados les incitaban a seguir disfrutando de la vida, porque el final sería siempre convertirse en una momia como ¡a que les presentaban. Y esta práctica era compatible con la tenencia en cada casa de un altar con representación de divinidades protectoras, de alto sentido espiritual.

Diez mil años de antigüedad se le estiman a la civilización egipcia; grandiosos testimonios pétreos nos dejó de su pasado, pero el legado documental escrito permaneció incógnito hasta el descubrimiento de la piedra de Roseta y los subsiguientes estudios de Champollion el Joven.

Mas los resultados conseguidos hasta el presente, tanto por aquel ilustre iniciador, como por sus continuadores y compatriotas Lenormand, Amper, Rouge y Mariette; por los alemanes Lepsius y Brugsh, y el inglés Berch y las más modernas conclusiones de Meyer y Flinders Petrie, no han llegado a descifrarnos todo el con-tenido de los papiros encontrados, ni a establecer una cronología terminante y unánime.

Los egipcios no fueron un pueblo belicoso; es decir: que no tomaron la guerra como usual instrumento político.

Sus empresas bélicas fueron dictadas por necesidades de defensa o anticipándose a la iniciativa de vecinos poderosos y agresivos. Eran gentes industriosas, pacíficas y de un evidente fondo religioso.

¿Cómo se conducían en privado? Nada concreto dejan traslucir los antecedentes que se poseen, alusivos sólo a la vida pública.

Pero es de presumir (que no fueran muy ajenos a los vicios que corroían a todos los pueblos de la antigüedad que gozaban de opulencia.

En cuanto a su organización interna, no es temerario presumir que el Estado estaría sometido en todas las manifestaciones de su autoridad a la tutela sacerdotal, de la que, muchas veces, quisieron manumitirse los reyes sin conseguirlo definitivamente.

Los elementos sacerdotales en todas sus especialidades constituirían una superburocracia que asfixiaría toda iniciativa en que no intervinieran o a la que no otorgaran su beneplácito. Si este sistema pudo ser eficaz en algunos períodos constructivos, no cabe duda de que, a la larga, había de resultar nocivo para el país.

Cada especialidad sería un coto cerrado en las materias de su competencia. Habría interferencias mutuas y, a fin de cuentas, acabarían mirándose las misiones a cumplir, no por el bien público que pudieran reportar, sino por el provecho que trajeran al grupo encargado de ejecutarlas.

En cuanto al verdadero pueblo, reducido a la condición de siervos adscritos a la gleba, poco jugaba políticamente .y era siempre una presa de cualquier conquistador de Egipto, que al derrocar los poderes directivos, quedaba como dueño de los naturales.

DIOSES DEL ANTIGUO EGIPTO

Amón Dios de origen tebano, supremo creador. Fue identificado con Ra. Se le suele representar como un carnero o como un hombre con cabeza de carnero.

Anubis Dios de los muertos y del embalsamamiento. Se le representa como un hombre con cabeza de chacal, o como un perro o chacal tendido junto a una tumba o a los pies de Isis.

Atón Originariamente era Ra. El faraón Ajnatón le dio un nuevo nombre y le proclamó el único dios de Egipto. Se le representa como el disco solar con largos rayos solares que acaban en manos.

Bastet Diosa del amor y la fertilidad, hermana de Ra. A veces se la representa como una mujer con cabeza de gato o de otro felino.

Hator Diosa del cielo y de la fertilidad. Era hija de Ra y esposa de Horus. Se la representa como una vaca con el disco solar en la testuz o como una mujer con cabeza de vaca y el disco solar.

Horus Dios del cielo; hijo de Osiris y de Isis y esposo de Hator. La mayoría de las veces aparece representado como un halcón o como un hombre con cabeza de halcón.

Imhotep Mortal deificado y considerado hijo de Ptha. Protector de los escribas, y de la medicina. Suele representársele como un sacerdote con la cabeza rasurada y con un papiro sobre sus rodillas.

Isis Diosa madre de Egipto, también de la magia y de la fertilidad. Esposa y hermana de Osiris y madre de Horus. Como más veces aparece representada es con apariencia de mujer sentada en un trono con el disco solar en la cabeza, o de pie con cuernos de vaca en la cabeza. También aparece amamantando a un niño pequeño, que es Horus.

Maat Diosa de las leyes, la verdad y la justicia. Es hermana de Ra y esposa de Thot. Se la representa como una mujer con una pluma de avestruz en la mano, pluma que era la utilizada por Osiris como medida para pesar el alma del difunto.

Mut Reina de todos los dioses y madre de todas las cosas creadas, esposa de Amón. Aparece muchas veces como una mujer con cabeza de buitre y su nombre escrito en un ideograma.

Nut Diosa del cielo, (entendido como bóveda celeste). Se la representa como una mujer desnuda y enorme, cuya espalda arqueada cubre la tierra.

Osiris Dios principal de la muerte, marido de Isis e hijo de Horus. Muy a menudo aparece como un hombre con barba y el cuerpo vendado como una momia. Lleva también la corona del Alto Egipcio y en sus manos el cayado y el látigo, como símbolos de poder.

Ptah Dios creador primigenio, protector de artesanos y orfebres. Se le representa como una momia que lleva en las manos el ankh (símbolo de la vida) y un cetro.

Ra Dios creador y personificación del Sol. Como más veces aparece es como un hombre con cabeza de halcón o de toro y también tocado por el disco solar.

Sekhmet Diosa de la guerra y de las luchas, hermana de Ra y esposa de Ptah. Suele representársela como una leona o como una mujer con cabeza de leona.

Set Dios del caos y de lo aciago, personificación del desierto total. A menudo se le representa como una bestia enorme o como un hombre con cabeza de monstruo. También se le asocia con el cocodrilo, el hipopótamo y los animales que habitan en el desierto.

Thot Dios de la Luna, y medidor del tiempo, escriba de los dioses, señor de la magia y la sabiduría y deidad universal. Se le suele representar como un hombre con cabeza de ibis, o como un ibis o como un mandril con cabeza de perro.

CRONOLOGIA DE LA HISTORIA DE EGIPTO
5000-525. — XXVI dinastías en Egipto. Primeros pobladores hasta Menes (5000? ).— Período arcaico (? -3197).
3197-2779. — Época tinita (I y II dinastías).
2770. — La mastaba escalonada de Sakkara.
2700-2600. — Construcción de las pirámides de Gizeh.
2560-2400. — Construcción de las pirámides de Abusir (V dinastía).
2400-2270. — Construcción de las pirámides de Sakkara (VI dinastía).
2560-2423. — V dinastía.
2423-2233. — VI, VII y VIII dinastías.
2233-2065. —IX y X dinastías. 2065-1660. – Imperio Medio (XI a XVIII dinastías).
2065-2000. — XI dinastía.
2000-1788.— XII dinastía. Unificación de Egipto.
2000-1970. — Amenemhat I. 1970-1935,-Senusret I.
1935-1906. — Amenemhat II.

1906—1849. — Senusret II. 1849—
1801. — Amenemhat III.
1700—1555.—Época de los hicsos (XIV—XVII dinastías).
1680—1580. — XV y XVI dinastías.
1580. — Expulsión de los hicsos.
1580—1322. — XVIII dinastía.
1580—1558 — Amosis o Aahmés.
1545—1514. —Tutmes I.
1479—1447 — Tutmés III. Máxima expansión del Imperio.
1412—1376. — Amenhotep o Amenofis III. Su esposa Teye.
1376—1358. — Amenhotep IV. Reformas religiosas.
1358—1350. — Tutankamen. Reacción de los sacerdotes
de Tebas.
1350—1315. — Harmab.
1314—1210.—XIX dinastía.
1315. — Ramsés I.
1313—1292. — Seti I. Derrotas de los hetitas.
1292—1225. — Ramsés II.
1270. — Tratado de paz entre Egipto y los hetitas.
1214—1210. — Merenptah. Invasión de «los pueblos del mar».
1204—1172. — Ramsés III. Construcción del templo de Medinet Habu. 1090—945. — Egipto decae bajo la XXI dinastía.
945—745. — Los mercenarios libios dominan Egipto (XXII dinastía).
945. — Sesonc.
712—663.—Los reyes etíopes dominan Egipto (XXV dinastía).
688—663. — Taharka, el etíope. Los asirios se apoderan de Egipto.
663—609. — Psamético I. Salida de los asirios.
654. — Etiopía se separa de Egipto.
609—593. — Necao se apodera de Siria, pero es vencido por Nabucodonosor.
593—588. — Psamético II.
525. — Cambises conquista Egipto.
486.—484. — Sublevación de Egipto contra Persia
486.—465. — Jerjes.
485. — Jerjes desbarata una sublevación en Egipto.
454. — La escuadra griega es aniquilada en Egipto. Pérdida de Chipre.
450. — Atenas apoya a Egipto y Chipre.
414. — Amirteo separa a Egipto de Persia.
408. — Muerte de Amirteo. Egipto es conquistado por los persas.
378 361. — Nectanebo I funda la dinastía XXX.
358 341. — Nectanebo II.
334—331 — Alejandro se apodera de Asia Menor, Siria y Egipto.
332. — Alejandro ocupa Egipto.
332—331. — Alejandro funda la ciudad de Alejandría y visita el oasis de Ammon Siva.
323. — Muerte de Alejandro. Ptolomeo recibe Egipto.
306. — Ptolomeo toma el título de Rey de Egipto.
301. — Batalla de Ipsos.
285-247 — Ptolomeo II Filadelfos.
273. — Roma se alia con Ptolomeo Filadelfos.
250. — Ptolomeo Filadelfos se alfa con Antíoco de
Siria; éste se casa con Berénice, hija de aquél.
247-221. — Ptolomeo Evergetes.
246. — Conquista del Imperio seleucida por Ptolomeo.
221-204. — Ptolomeo IV Filopátor.
219-217. — Lucha de Antíoco contra Egipto.
217. — Victoria de Ptolomeo Filopátor en Rafeya
contra Antíoco IV.
204-181. — Ptolomeo V Epífanes. Influencia romana
en Egipto. 181-146. – Ptolomeo VI Filomáter.
171-168. — Menfis es conquistada por Antíoco, pero
los romanos le obligan a evacuarla.
170-117. — Ptolomeo VIII.
80-51. —Ptolomeo XIII Auletes. Disolución del reino de los Lágidas.
51-30— Cleopatra VII de Egipto. Comparte desde el 47 la soberanía de Egipto con su hermano y esposo Ptolomeo XIV.
48-47. — César interviene en Egipto.
37. — Antonio se casa con Cleopatra.
32-31. — Guerra de Octavio contra Cleopatra.
31 — Victoria naval de Octavio en Actium contra Antonio y Cleopatra.

Akenatón: Crisis de la Religión del sol

Significado de los Numeros en la Arquitectura Medieval Esoterismo

Significado de los Números en la Arquitectura

LOS NÚMEROS Y LA ARQUITECTURA MEDIEVAL: Los arquitectos góticos, al igual que sus antecesores egipcios y griegos, y, hasta hace muy poco, los sistemas métricos británicos, empleaban el cuerpo humano como referencia para medir los espacios y las cosas. Las medidas pequeñas se tomaban apoyando el pulgar doblado sobre la superficie, lo que daba una pulgada (todavía vigente en muchos oficios), de unos 2,5 cm; los objetos medianos se medían con palmos, de unos 20 cm, o pies, de 33 a 35 cm; y los mayores en codos, de aproximadamente 52 cm.

Estas medidas prácticas, sumadas o combinadas cuando era necesario, eran suficientes para la construcción propiamente dicha, una vez que estaban trazados los planos, en los cuales se debían establecer las dimensiones de los grandes bloques básicos, con sus naves, transeptos, ábsides, torres, etc.

Como en toda construcción sacra, estos elementos no se disponían «a ojo», según el buen saber y entender de los constructores. Tanto los arquitectos como algunos canónigos eran duchos en el manejo de fórmulas matemáticas basadas en la geometría euclidiana y la aritmética indoárabe, que contenían relaciones y simbologías religiosas, cuando no directamente mágicas.


EL NÚMERO DE ORO: más prestigiosa y difundida de las fórmulas matemáticas era la «sección áurea», llamada también divina proporción, que pretendía establecer una relación perfecta entre el todo y las partes. Se dice que fue descubierta por matemáticos egipcios, y se empleó en la mayor parte de los edificios y monumentos clásicos. El principio consiste en la división armónica de una recta, de forma que «el segmento menor es al segmento mayor como éste es al todo». Su resultado, llamado «número de oro» es 1,618, ampliamente utilizado por los arquitectos góticos y los artistas del Renacimiento.


San Agustín consideraba a los números como pensamientos de Dios, y toda arquitectura de intención religiosa o sagrada les ha conferido un valor simbólico y un cierto carácter de perfección. Los romanos otorgaban esta misteriosa cualidad a los dígitos de la primera docena. El arte gótico, además, sumó, multiplicó, y combinó en distintas variantes dichos dígitos hasta constituir una verdadera ciencia más o menos hermética.

Veamos, en grandes líneas, sus significados según la numerología del esoterismo cristiano:

Significa la Divinidad, el punto de partida de todas las cosas, incluyendo la serie de números naturales. Es también la unidad sagrada, el principio y el fin.

Simboliza los dualismos, tanto complementarios como opuestos: el cielo y la tierra, bien y el mal, lo masculino y lo femenino, la polaridad que hace posible la manifestación de la vida.

Su representación prácticamente exclusiva era la Santísima Trinidad, quizá el mayor y más controvertido misterio dogmático del cristianismo. La divinidad ternaria está también presente en otras religiones: Osiris, Isis y Thot en Egipto, o Brama, Vishnú y Siva en el hinduismo.

Simboliza el equilibrio material y espiritual: cuatro son los elementos, las estaciones del año, los puntos cardinales, los evangelistas y las virtudes cardinales.

Utilizado en puntas de estrellas o rayos de sol, simboliza la potestad creadora de Dios y, en tanto suma de 3 y 2, la vinculación de la Trinidad con el dualismo hombre-mujer, o sea el género humano.

No muy empleado en la arquitectura gótica, al ser suma del 2 y el 4 suele representar la virtud de lo completo, el equilibrio perfecto.

Número simbólico y mágico en sí mismo, su prestigio proviene de las siete jornadas del Creador en el Génesis, así como de las siete leyes herméticas de El Kybalión, de Hermes Trimegisto. Siete son también los sacramentos, los pecados capitales, los días de la semana, las maravillas del mundo clásico y las notas musicales. Esta •Afra, cierra el primer ciclo de la numerología.

Al ser inicio de un nuevo ciclo, representa el renacimiento, la renovación, el impulso creador y, en clave evangélica, la Resurrección. Por esto mismo suelen ser ocho las figuras de almas reencarnadas ante el Juicio Final. Es también símbolo de justicia reparadora, en alusión a la octava bienaventuranza: «Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque de ellos será el reino de los cielos».

Es frecuente en la representación de la Jerusalén celestial, un plano dividido en nueve cuadrados o «cuadras». Se lo considera también símbolo de la luz, por eso las líneas de vidrieras en las catedrales solían dividirse en tres triforios, sumando nueve lucernarios o fuentes de luz.

10» Es la cifra de perfección y de retorno a la divinidad, en tanto es la suma de los cuatro primeros dígitos, y el número de los mandamientos de las Tablas de la Ley. Excepto para representar éstas, no ha sido muy empleado en la arquitectura catedralicia.

11» Es el menos importante de los números del segundo ciclo, y poco se puede decir sobre su significación y presencia en el campo de la construcción religiosa.

12» Número de gran simbolismo, que cierra la serie total de números «sagrados» y simboliza a la Iglesia universal en la representación de los doce apóstoles. Pero también en las doce tribus de Israel, las doce puertas de la Jerusalén celeste, los doce meses del año o signos zodiacales, representados con frecuencia en las catedrales góticas.

Apuntemos, finalmente, que la mala fama del número siguiente, el 13, se atribuye a que es la primera cifra no divina, que corta la continuidad de la serie perfecta, sin duda a causa de los efluvios malignos que posee.

Ahora bien, ¿cómo se utilizaba toda esta numerología simbólica en el diseño y construcción de las catedrales góticas? Lo cierto es que la casi totalidad de su estructura, desde la planta hasta los volúmenes que la alzaban, responden a fórmulas elaboradas a partir de ese simbolismo materna tico.

Toda catedral puede desagregarse en unas pocas formas geométricas sencillas, basadas en la significación de los doce números sagrados. La unidad, imagen del Dios único, se identifica con el punto y su extensión, el círculo, que alude también a los cultos solares. Son circulares los rosetones que presiden los pórticos, por los que se ve nacer la luz del día, y un semicírculo forma del ábside, cabeza de la cruz y sede de la cripta escondida.

La planta en crucero expresa la fuerza del número dos, la dualidad, las direcciones horizontal y vertical que componen el mundo. La Trinidad está representada en los tres pórticos de la fachada, los triforios, las tres marcas que dan acceso al coro, y el triángulo piramidal de algunos tímpanos o los que forman las nervaduras ojivales de las bóvedas.

El cuadrado, generalmente como rectángulo de proporción áurea, otorga simbolismo de divino equilibrio a las plantas de las naves y los planos de los tejados. Las torres tienen con frecuencia planta cuadrada, pero también las hay en forma de prismas hexagonales u octogonales, así como las linternas, flechas y pináculos exteriores.

Para cumplir las estrictas normas simbólicas que se han señalado, los arquitectos medievales diseñaban con regla, escuadra y compás todas las formas y volúmenes de la futura catedral, desde la estructura básica del conjunto hasta los menores detalles. Luego las medidas del boceto se trasladaban al terreno usando una cuerda de doce nudos, método que ya empleaban los constructores de las pirámides egipcias.

Esas formas, su repetición o combinación, junto a la abundante iconografía gótica, constituían una especie de lenguaje críptico. El hombre medieval, volcado tanto hacia lo sagrado como a lo oculto, podía «leer» la catedral como un libro de doctrina cristiana, pero también como una narración de la historia mítica del mundo.

Fuente Consultada: Historia Universal Salvat Tomo 10

Homosexualidad y el Amor Conyugal en la Edad Media Matrimonio

LA EDAD MEDIA: AMOR Y HOMOSEXUALIDAD

resumen de la edad media 

La Homoxesualidad:  Aunque la iglesia condenó la homosexualidad en la Baja Edad Media, no le había preocupado demasiado el comportamiento homosexual, y tal actitud también prevaleció en el mundo secular. Sin embargo, alrededor del siglo XIII, estas actitudes tolerantes cambiaron drásticamente.

Algunos historiadores relacionan este cambio con el clima de temor e intolerancia que prevaleció en el siglo contra los grupos minoritarios que se apartaban de la norma de la mayoría.

Un enfoque preferido de los críticos fue identificar a los homosexuales con otros grupos detestados.

Se describió la homosexualidad como una práctica regular de musulmanes y conspicuos herejes, como los albigenses. Entre 1250 y 1300, lo que se había tolerado en la mayor parte de Europa, ahora constituía un acto criminal que merecía la muerte.

La legislación contra la homosexualidad se refería a ésta, por lo común, como un pecado “contra natura”.

Éste es precisamente el argumento desarrollado por Tomás de Aquino, quien ha formado la opinión católica en esta materia durante siglos.

En su Summa Teologica, Tomas de Aquino manifestó que el propósito del sexo era la procreación , por lo tanto, solo podía ser practicado legítimamente de forma que no excluyera esta posibilidad.

Así la homosexualidad era «contraria a la naturaleza» y constituía una desviación del orden natural establecido por Dios. Este argumento y las leyes que prohibían la actividad homosexual so pena de castigos graves siguió siendo la norma en Europa y en cualquier parte del mundo cristiano hasta el siglo XX.

El Amor Conyugal y Extraconyugal:

En la mayoría de los textos altomedievales no se hace referencia a la relación conyugal con la palabra amor, utilizándose más bien el término «caritas».

Este término lo utiliza Jonás de Orleans en el siglo IX para hacer referencia al amor que conlleva la «honesta copulatio«, la relación sexual que tiene como objetivo la procreación, una relación carnal sin desbordamientos y absolutamente fiel y desinteresada.

Eginhardo, el biógrafo de Carlomagno, hace referencia a su fallecida esposa como «su mujer, su hermana, su compañera» mientras que una pareja del siglo V se separan para disfrutar del matrimonio místico con Dios.

Sí se emplea la palabra amor para hacer referencia a la relación extraconyugal, cargada de pasión.

En la Alta Edad Media se considera que el amor es un impulso irresistible de los sentidos, un impulso de deseo que difícilmente puede manifestarse en el ámbito matrimonial.

Los paganos encuentran el origen de esta pasión en la divinidad mientras los cristianos la achacan al maligno Satán, por lo que este amor debe ser destructor.

Los germanos utilizan un término relacionado con el deseo sexual: la «líbido», curiosamente siempre relacionado con las mujeres.

Los códigos legales hacen referencia a este ardor sexual, hablando de las viudas: «toda viuda que libre y espontáneamente, vencida por el deseo se haya unido con alguno y esto haya acabado por saberse pierde inmediatamente sus derechos y no puede casarse con el hombre en cuestión».

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Viviendas y Comidas en la Edad Media

LA EDAD MEDIA: CASAS Y COMIDAS

resumen de la edad media 

Demografía en la Edad Media:

Hace mil años, la población mundial era mucho más reducida que en la actualidad. Probablemente, toda Inglaterra tenía menos habitantes entonces que Manchester hoy en día, y muchos menos que el Londres contemporáneo.

China debía contar con una décima parte de su población actual.

La población creció ininterrumpidamente entre los años 500 y 1900, de 200 millones a poco mas de 1600 millones en 1900. Se ve una tendencia que se remonta a la aparición de la agricultura. Hubo de transcurrir mucho tiempo para que la población empezara a aumentar rápidamente, y aunque el proceso se aceleró en el transcurso de los siglos, el crecimiento fue bastante lento en casi todos los puntos del globo hasta 1700.

La razón estriba en que para que hubiera más población tenía que haber más alimentos y durante muchos siglos la única manera de obtenerlos consistió en talar bosques y cortar maleza para procurarse tierras de cultivo, tarea que también resultaba muy lenta.

A veces se malograban las cosechas o sobrevenía una epidemia de peste u otra enfermedad que diezmaba a los campesinos y no quedaba nadie para trabajar la tierra.

Por eso la gente también moría de hambre, en ocasiones a millares. Entre 4350 y 1400 perecieron millones de europeos,

 como ocurrió en la China y la India hace apenas un siglo (o en estos mismos países y Rusia en fechas aún más recientes).

Cuando se producía una catástrofe de esta naturaleza la población tardaba mucho tiempo en recuperar el nivel anterior.

Otro de los motivos por los que el crecimiento de la humanidad fue muy lento radica en el bajo índice de la esperanza de vida; incluso hace pocos siglos los europeos no llegaban a los cuarenta años, debido en parte a una alimentación peor que la actual.

La mayoría de las personas crecía con un cuerpo desmedrado, huesos débiles y menores probabilidades de superar las enfermedades que los habitantes del mundo de hoy en día.

Los estudios antropológicos en los cementerios han permitido un mayor acercamiento a la demografía de la época. Podemos afirmar que la mortalidad infantil era muy elevada, estableciéndose la tasa en 45 por mil.

La esperanza de vida rondaría los 30 años, situándose la longevidad media entre 30 y 40 años para las mujeres y 45 años para los hombres.

La mayoría de los fallecimientos femeninos se producen entre los 18 y 29 años debido a fiebres puerperales o a partos difíciles.

La natalidad también era muy alta, estimándose en un 50 por mil pero las familias sólo tenían -por término medio- un par de hijos que alcanzaran el matrimonio.

La estatura media se acercaría a 1,67 metros para los hombres y 1,55 para las mujeres, estaturas bajas posiblemente debido a la malnutrición.

Entre las enfermedades mentales encontramos numerosas depresiones, neurosis que explicarían parálisis o fenómenos como las manos engarfiadas provocando que las uñas atravesaran las palmas, manías agudas acompañadas de epilepsias o estados maniacos asociados o provocados por el alcoholismo.

La poliomielitis estaría también a la orden del día debido a la desastrosa situación de los acueductos y la necesidad de consumir agua estancada.

(Estos datos han podido ser constatados gracias a los registros de los lugares de peregrinación ya que los monjes registraban los casos médicos que llegaban para intentar establecer diagnósticos siguiendo las enseñanzas de Hipócrates.)

En consecuencia, y hasta época muy reciente, se producían descensos bruscos de población a causa de la escasez y las enfermedades, a pesar de lo cual podemos decir que el número de seres humanos siguió aumentando.

Después se disparó repentinamente, gracias a una mayor producción de alimentos y a que los médicos descubrieron métodos para combatir las enfermedades, circunstancia que, en gran medida, desembocó en la invención de la «demografía» —el estudio de la población— en los dos últimos siglos. Pero de momento dejaremos a un lado este repentino incremento, pues sólo vamos a ocuparnos del crecimiento lento que se produjo entre los años 500 y 1500.

En la mayoría de los países había muchas más ciudades en 1500 que en el 500. Algunas eran muy grandes, pero por lo general no podemos decir lo mismo en el caso de Europa, si bien París, Milán, Florencia, Venecia y Génova se aproximaban a los 100.000 habitantes poco después de 1300.

Mucho antes de esta fecha, Constantinopla ocupaba más de 1.500 hectáreas cuando París apenas tenía 10. Pekín contaba con 1.000.000 de habitantes, aproximadamente, hacia el 1200 d.C., Roma con unos 20.000 (la población se había reducido con respecto a la de la época del imperio romano, que se elevaba a 1.000.000).

Durante más de un milenio, la mayoría de los europeos vivió en ciudades de menos de 10.000 almas; el cambio más destacable entre el 500 y el 1500 consistió en que aumentó el numero de ciudades de ese tamaño.

Además, la suerte de las grandes ciudades estaba sometida a frecuentes altibajos. Pongamos como ejemplo una vez más á Constantinopla: podía tener 300.000 habitantes en el siglo VI, pero en el XV este número se redujo a una octava parte.

En la Europa del 500 había pocos intercambios comerciales entre países e incluso entre ciudades. Un siglo más tarde se convertiría en el centro comercial más importante del mundo.

Por entonces sus comerciantes llevaban ya mucho tiempo realizando transacciones con China y trayendo productos del Lejano Oriente en caravanas que recorrían la denominada «ruta de la seda» (porque por este camino se transportaba la seda china), que atravesaba el Asia Central.

 En el siglo XIV establecieron centros comerciales en las costas africanas, de los que procedían los esclavos que llegaban a Europa. Sin embargo, mucho antes de esta época ya había otros pueblos que realizaban importantes actividades comerciales.

Poco a poco, los barcos pasaron a ser el vehículo más común para el transporte de mercancías a grandes distancias, sobre todo a partir del 1500. En el interior del continente europeo resultaba más fácil llevar los productos por vía fluvial que por las carreteras, que eran mucho peores que en época romana.

Aparecieron las ferias, y varias ciudades se especializaron en el comercio con lugares lejanos. Durante mucho tiempo la más destacada fue Venecia, que dominaba la mayor parte del tráfico comercial marítimo con el Mediterráneo oriental y el Asia Menor.

Al igual que la población, el comercio creció muy lentamente durante mucho tiempo.

El cargamento de todos los barcos que atracaban en la Venecia medieval en el transcurso de un año— podía tener cabida en un carguero actual, y aún sobraría espacio. Pero con las caravanas y los barcos llegaban otros elementos menos apreciados: por ejemplo, las ratas, portadoras de las pulgas que propagaban gérmenes desde Asia hasta Europa.

Fuente Consultada: Historia Universal Ilustrada Tomo I de John Roberts

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Resumen de La Edad Media

RESUMEN LA EDAD MEDIA

Introducción:
El Medioevo Europeo

A los fines de ubicar esta etapa historia cronologicamente decimos que la edad media comienza con la caída del imperio romano de occidente en el año 476 y termica con la toma de Constantinopla por los turcos en 1453.

La Edad Media de Europa Occidental fue una larga etapa, de logros culturales muy dispares. Atento a ello, y con el simple propósito de adoptar un criterio metodológico, la dividiremos en tres períodos, de acuerdo a sus características más notables.

La Alta Edad Media comprende los siglos V al IX: se caracteriza por la quiebra de la Unidad Romana que deja paso a los nuevos estados germano-latinos, empeñados en alcanzar su estabilidad y recomponer las instituciones de los vencidos.

Será una etapa muy dura, de evidente retroceso cultural y de laboriosa gestación de nuevos valores. En este intento influirá de manera preponderante la Iglesia, convertida en la maestra de los nuevos pueblos europeos.

– La Era Feudal, comprende los siglos IX al XIII. Fracasado el intento de recomponer la Unidad y ante nuevas y más feroces invasiones (norman dos y húngaros) se evidencia la extrema debilidad de los gobiernos centrales, incapaces de proveer a la defensa, obligando al pueblo a recurrir el auxilio de los señores locales.

La Iglesia alcanza la culminación de su prestigio político y organiza expediciones de rescate de los Lugares Santos —las Cruzadas— y de expansión de su poderío.

– La Baja Edad Media, comprende los siglos XIII y XIV. Finalizan los Tiempos Medievales, y en Europa se avizoran notabilísimos cambios en todos los órdenes de la vida que presagian la proximidad de la Edad Moderna.

Fue una etapa muy fecunda que se distinguió por el constante progreso intelectual —en filosofía, literatura y arte— por una asombrosa prosperidad material, y un nuevo concepto de la libertad humana, alcanzados por los pueblos europeos.

RESUMEN DE LOS PRINCIPALES SUCESOS DE LA EDAD MEDIA

Caballero medieval

En el siglo II d.de C. el imperio romano había llegado a su apogeo, tan poderoso y vasto como era posible imaginarse, para conservar el dominio de sus territorios necesitaba mantener grandes ejércitos distribuidos por todas sus fronteras.

La ambición de poder por parte de los generales de estos ejércitos provocó grandes y sangrientas luchas por el poder.

Cada general pretendía ser emperador. Además los soldados ya no eran fuertes, patriotas y disciplinados como lo eran antes y sumado a esto nos encontramos con un pueblo pobre y totalmente desmoralizado.

En el año 400 el imperio había disminuido drásticamente, no se conocen las causas. pero podría ser por plagas y por el consumo de agua que circulaba por conductos de plomo y que podía producir intoxicaciones masivas.

El imperio debía recaudar lo impuestos para poder mantener sus ejércitos, cosa que cada día se les hacía más difícil. La producción agrícola consecuentemente también decaía y Roma se vió obligada a depender de otras provincias, como las del norte de Africa, para subsistir.

El ejército romano debió contratar hombres para sus ejércitos, casi todos ellos llamados: Bárbaros ,que significa extranjeros (que no hablan la misma lengua).Había una elevada proporción de hombres extranjeros, sin arraigos patrióticos, en los ejércitos de Roma.

Los esclavos , que representaban un alto porcentaje de la población, también eran bárbaros, es decir, el imperio estaba «barbarizado». Ya en el año 395, Teodosio, fue el último emperador de todo el imperio , y que antes de morir lo dividió en el imperio de oriente y occidente.

La capital del imperio  de oriente fue la ciudad llamó Constantinopla (Bizancio), fundada por Constantino, (actual Estambul), con la intención de asegurar la estabilidad del imperio.

Roma fue la capital de occidente. En el 375 los pueblos bárbaros comenzaron a invadir más seguidamente a Roma, ya que la veían disminuida y su vez, ellos debían huir de otro pueblo muy fuerte y guerrero que bajaba desde Asia y era comandado por su rey Atila: los hunos. 

En el 395 Teodosio dividió el imperio entre sus dos hijos y a Arcadio le asignó el de oriente, con capital Constantinopla.

Además la antigua religión sufrió severos cambios y análisis. ya que hubo una amplia difusión del Cristianismo, hasta el punto que Constantino, la declaró como religión oficial del imperio en el 330.

El imperio de occidente día a día se vió más débil y consecuentemente más amenazada por los bárbaros. hasta que por último un jefe de los heráculos, llamado Odoacro, en el año 476 pone fin al imperio, tomando todo el poder terminando con este hecho la Historia Antigua.

Estructura Social en la Edad Media:

La Iglesia: Como representante de Dios en la tierra, nominalmente constituía la cúspide de la sociedad medieval, aunque su poder era de hecho cuestionado por los señores feudales.

La Nobleza: Estaba integrada por los señores feudales, que eran los propietarios de la tierra y contaban con fuerza militar propia.

El rey: De hecho, era también un señor feudal, por lo general e! más poderoso, cuya voluntad los demás convenían en acatar, aunque no en todos los casos.

El Campesinado: Aunque de él dependía la producción agraria, este sector era el más explotado. Los campesinos libres trabajaban en arriendo parcelas de tierra y pagaban impuestos por ello. Los siervos, en cambio, formaban parte de la propiedad feudal, como los anímales, los bosques o los nos.

Caída del Imperio Romando Ampliar El Tema en Este Sitio

EDAD MEDIA:

Para su estudio se la divide en tres etapas:
Temprana Edad Media (s. V al VIII d.c.)
Alta Edad Media (s. IX al XI d.c.)
Baja Edad Media (s.XI al XIV d.c.)

A partir de este último hecho. comienza una nueva etapa en la Historia, que se la conoce como la Edad Media. Esta etapa que extiende por un período de diez siglos, y se caracteriza por:

* Las invasiones y conquistas de los bárbaros, sobre las diversas provincias del imperio romano.

* El establecimiento del Imperio de Carlomagno, guerrero franco que intentó reconstruir el antiguo imperio de Roma.

* El nacimiento, en Arabia, de una nueva religión, llamada musulmana o islamismo, predicada por Mahoma.

* La invasión a España de los musulmanes, los cuales fueron definitivamente expulsados por los Reyes Isabel y Fernando.

* La implantación de un nuevo sistema de «gobierno». el feudalismo, sistema por el cual unos pocos terratenientes se adueñaron de la tierras de casi todo Europa y de sus habitantes, a quienes les permitían explotar sus tierras a cambio de un impuesto.

* Las Cruzadas. que fueron expediciones religiosas y militares, para recuperar el sepulcro de Cristo.

* La desigualdad social y el predominio de la Iglesia fueron otras de las características de esta época.

a)Primeras Invasiones Bárbaras Ampliar el Tema en este Sitio

Quebrada la unidad política, social y cultural del imperio romano , con el correr de los siglos entre IV y VIll, el mapa del Mediterráneo se fue transformando, quedando tres grandes civilizaciones: la romano-germánica en Occidente, la bizantina en Oriente y la islámica en el norte de Africa y España.

 Invasiones Bárbaras

La gran mayoría de los bárbaros hablaban lenguas germánicas, de ahí que se los conoce con el nombre de germanos.

Al llegar a las fronteras imperiales, algunos trataron de penetrar violentamente , por lo que generaron permanente luchas contra los guardias romanos. Otros se asentaron de manera pacífica y establecieron pactos con Roma. lnclusive muchísimos llegaron a formar parte de los ejércitos del imperio.

En el siglo IV, esto pueblos germanos se vieron atacados y perseguidos por los hunos, comandados por Atila, por lo tanto debieron penetrar en el territorio romano. Las defensas de Roma fueron derribadas.

Se pueden decir que a través del tiempo, debido a convivencia entre diferentes culturas, los bárbaros fueron romanizados y los romanos fueron barbarizados.

Por lo tanto no puede verse como una invasión de un día para otro, en donde los bárbaros remplazaron a los romanos y ocuparon sus territorios. El proceso fue mucho más complejo.

Mientras tanto el imperio Bizantino. quedó al margen de este proceso de cambios, ya que los invasores germánicos fueron rechazados, conservando su unidad política hasta el siglo Blas antiguas provincias romanas se fueron poblando cada vez más con la llegada de los pueblos germanos, que estaban formados por los francos que conquistaron las Galias, los anglos y sajones que ocuparon Inglaterra, los lombardos que llegaron a Italia y los visigodos que entraron en España, obligados por la presión de los francos en la Galia.

Todo esto dió lugar a la formación de nuevas unidades políticas (países) que se llamaron los reinos germánicos, que fueron desplazando a las antiguas instituciones romanas para constituir monarquías hereditarias.

Los jefes germanos se apoderaron de las propiedades de los terratenientes romanos, formándose una aristocracia germana de grandes propietarios.

Los campesinos pobres y hambrientos se unieron en aldeas y trataron de producir sólo para su subsistencia. Los más pobres fueron despoblando las ciudades para retirarse al campo.

b) Imperio de Carlo Magno Ampliar el Tema en este Sitio

No todos los reinos germánicos tuvieron la misma importancia histórica , ni subsistieron el mismo tiempo, algunos de ellos desaparecieron rápidamente, mientras que otros perduraron durante siglos.

Uno de ellos fue el imperio Carolingio ubicado entre los ríos Loira y Rin, fundado por Clodoveo en el siglo V, y que se fue consolidando durante los siguientes 200 años bajo la dinastía de los merovingios.

Rey Carlomagno

Este pueblo, pagano, se convirtió al catolicismo, primer paso rumbo a la civilización. Unos de los principales emperadores de este pueblo fue: Carlomagno, que en la navidad del año 800, León III lo corona. (de paso era defendido de quienes querían arrebatarle los estados pontificios).

Su reinado fue muy largo, estuvo 43 años (771 – 814) a cargo de este pueblo, y llevó exitosas empresas, con intenciones de reconstruir el Imperio Romano de Occidente. Las empresas de este emperador tuvieron dos fines principales:

  • Conquistar territorios
  • Difundir el cristianismo.Después de organizar su país, emprendió campañas conquistadoras, consiguiendo el dominio de Italia, expulsó a los árabes al otro lado de los Pirineos, y tras una guerra de 30 años pudo vencer a los sajones. La extensión de su imperio fue mayor a la del Imperio Romano de Occidente.

No sólo fue un importante conquistador, sino también es considerado como un hábil político, gran administrador. respetuoso de la libertad , de la justicia y del orden. Organizó la milicia y la iglesia. Protegió las ciencias y la instrucción, fundando varias escuelas.

Fundó ciudades protegió la agricultura, la industria, el comercio, construyó obras de beneficio público, como carreteras, puentes y canales.

Con la finalidad de organizar sólidamente sus territorios, los subdividió en marcas y condados, el emperador designaba condes y marqueses, como los gobernadores de esas zonas y enviada funcionarios especiales para supervisar que se cumplieran las órdenes.

Esta división del poder hizo, que los marqueses y condes tomaran poder, que inclusive llegó a a superar al propio rey, porque poseían grandes territorios y tenían el control sobre numerosos hombres, entonces comenzaron luchas por el poder mismo, que consecuentemente produjo la desintegración del imperio.

A su muerte, le sucede su hijo Luis El Piadoso, con muy poca habilidad para gobernar, lo que sumado a la invasión de los normandos (navegantes y piratas de Dinamarca, Suecia y Noruega), provocó la caída del imperio de Carlomagno, el cual se repartió al poco tiempo entre sus tres nietos, formándose los reinos de: Francia.

Germania y Italia. Luego Germania (actual Alemania), lucha contra Francia, por el dominio de Italia. Gana ese territorio incluido los estados pontificios. Nace así el Sacro Imperio Romano

c) Nacimiento del Islamismo Ampliar el Tema en este Sitio

Mahoma nació a fines del siglo VI. en la ciudad de la Meca, en Arabia. Era hijo de una familia pastores, muy humilde. Su primera ocupación, desde muy joven, fue como conductor de caravanas. Durante sus viajes. Mahoma se relacionó con judíos y cristianos, y ese trato le generó la idea de reformar la religión de su pueblo.

Cuenta la tradición musulmana,. que a Mahoma se le apareció en arcángel San Gabriel, y le dijo: Predica y Mahoma, creyéndose profeta empezó a predicar a los árabes la idea de un único Dios.

y la condenación de los ídolos que adoraban. La síntesis de su pensamiento puede concretarse en: No hay más Dios que Alah, y Mahoma es su profeta.

Así nació el islamismo. que quiere decir sometimiento, a quines mueren por Alá, se le promete un paraíso de bienes materiales. Es una doctrina, mezcla de cristianismo y judaísmo.

Mahora, Líder del Islamismo

A causa de su predicación, los árabes lo amenazaron de muerte y debió huir a la ciudad de Medina en el año 622. acto que se conoce con el nombre de La Hégira, y es el comienzo de la era musulmana.

Vencidos sus opositores, Mahoma, puede volvería a La Meca y desde entonces fue el profeta de toda Arabia.

Era en extraordinario orador, exponía su doctrina con un lenguaje hermoso y claro. De porte noble y varonil, los árabes lo comparaban como un sol naciente.

Los discípulos tomaban nota de todas las prédicas y luego las condensaron. después de su muerte en sólo libro llamado: El Corán, que significa la lectura. Este libro contiene 114 capítulos, y todos comienzan con la misma oración: En el nombre de Dios, clemente y misericordioso.

Los musulmanes de acuerdo con El Corán deben:
Orar cinco veces al día, y a determinadas horas.
Observar ciertos principios de higiene
Practicar abluciones (purificarse por medio del lavado con agua)
Ayunar durante un mes.
Brindar abundante limosna a los pobres.
Ordena llevar la guerra santa, a todo pueblo que no sea musulmán.

Esta doctrina a influido decisivamente en la vida de los árabes,. a tal punto que el fanatismo a hecho que cualquier problema en su vida cotidiana es porque estaba escrito, es porque Alá, así lo quiere.

Los sucesores de Mahoma, se llamaron Califas o Comendatos de los creyentes, y cumplieron con la guerra santa, llevando sus ejércitos por todos los pueblos que no lo profesaban.

Esta guerra, no era más ni menos, que guerra de pillaje y exterminio, conquistando pueblos de Asia Menor, Egipto, Persia, India, Túnez, Argelia, Marruecos. y casi toda España. Con todos estos países se formó el imperio árabe, o imperio de los Califas.(que cuando es conquistado por los turcos, los califas son reemplazados por los Sultanes)

Los árabes fundaron El Cairo en Egipto, y también fueron los responsable del saqueo e incendio de la famosa e increíble Biblioteca de Alejandría, con millares de volúmenes de una riqueza literaria extraordinaria, con el siguiente criterio de califa Omar:»Si todos estos libros repiten la verdad del Corán, sobran, y si las niegan son falsos».

En menos de 100 años el imperio árabe, tomo proporciones extensas, pero al igual que el imperio romano, no pudo subsistir y fue dividido en tres califatos: el de España, el de Egipto y el de Oriente, con capitales Córdoba, El Cairo y Bagdad, respectivamente.( en el 750)

La lucha en España contra los musulmanes duró varios siglos. Empujados hasta el sur, Granada fue su último refugio, de donde fueron expulsados definitivamente en 1492, por los reyes católicos.

d) El Feudalismo Ampliar el Tema en este Sitio

Los Señores:
En la Edad Media existía una clase social muy alta, formada por un grupo privilegiado de guerreros y religiosos, estos últimos, miembros destacados de la Iglesia. La nobleza guerrera vivía en los castillos y sus principales ocupaciones eran la guerra y los torneos de combate entre caballeros.

Sus ingresos procedían de los tributos que les pagaban sus siervos por el usufructo de sus tierras. Los caballeros eran de una clase social un poco menor que los terratenientes militares y religiosos, y se podía llegar a ella, gracias a algún mérito durante una guerra o combate.

Los sacerdotes, abades y obispos pertenecían al mismo grupo social que la nobleza guerrera, y eran los responsables de la dirección de una de la instituciones más importantes de la Edad Media: la Iglesia.

La importancia de la Iglesia, se había consolidado tiempo atrás, cuando el imperio romano le había donado grandes extensiones de territorios en diferentes lugares de Europa.

Este poder hizo que la vida de los obispos y abades se deformara. alejándose de los principios básicos del catolicismo: pobreza, obediencia y castidad. Llevaban una vida de riquezas, vasallos que le rendían homenajes y tributos y siervos que le trabajaban la tierra.

Para justificar esta forma cómoda de vida, los teólogos afanaban que para mantener la sociedad en armonía debían existir estar tres clase sociales, interdependintes: los que guerreaban, los que oraban y los que trabajaban.

Otras de las funciones importantes de la iglesia, fue que muchos monasterios e iglesias se dedicaron a traducir, interpretar y archivar todos los libros de la época, lo que hizo que se transformaran en verdaderos centros de cultura. El idioma utilizado era el latín, considerado como lengua culta y universal. También allí se formaban a los sacerdotes.

Los Campesinos:
Los campesino eran la clase social más baja de esta época, y se dedicaban a la cría de animales y a la agricultura.

Estas actividades las venían desarrollando desde varios siglos atrás, cuando comenzó la decadencia del imperio romano. Cada familia funcionaba como una unidad de producción y producían lo necesarios para vivir.

Con el tiempo éstos debieron también producir para mantener a la nobleza guerrera y religiosa. Los campesinos también se unieron formando aldeas, ubicadas en el medio de grandes extensiones de campos. Eran muy pobres, formadas por casas de adobe y paja.

En estas comunidades había también otras personas que realizaban otro tipo de actividad eran los artesanos, ellos trabajaban la madera, los metales, el barro, el cuero, etc.

Sus trabajos eran usados en la producción agrícola y en la vida cotidiana. Los campesino no eran propietarios, en realidad los verdaderos duelos eran los de la nobleza antes mencionados.

El Contrato Feudal:
Términos empleados en el régimen feudal.

En el régimen feudal se emplean algunas palabras que requieren una explicación especial.

El feudo era el beneficio o tierra concedida por un señor en premio de servicios prestados y con la obligación de prestar otros nuevos.

El vasallo podía enfeudar una parte de su feudo a vasallos de inferior categoría; así que un mismo individuo podía ser señor y vasallo a la vez.

El Alodio era una propiedad completa.Los propietarios de alodios eran aquellos que habían recibido de sus antepasados una herencia libre de toda obligación v de todo tributo. A menudo estos propietarios se presentaban a algún jefe poderoso, y le recomendaban su alodio, a fin de que lo defendiese.

Así se estableció, poco a poco, una jerarquía de propietarios, dependientes unos de otros,

Llamábase homenaje la ceremonia que se efectuaba cuando uno se hacía vasallo.

El que iba a recibir la tierra se presentaba ante el señor feudal con las dos manos juntas, en señal de humildad, se arrodillaba, y poniendo sus manos en las del señor, le decía: «Señor, vengo a vuestro homenaje, en vuestra fe. y me convierto en vuestro hombre de boca y de manos prometiendo y jurándose fe y lealtad respecto de todos y contra todos, y guardar vuestro derecho en mi poder.»

Luego venía la ceremonia de la fe o juramento, y en seguida el señor le concedía la investidura, entregándole un terrón con yerba o una rama de árbol; cuando se trataba de un gran feudo se entregaba una espada o un estandarte.

Obligaciones del vasallo.

Las obligaciones del vasallo eran de dos clases: morales y materiales.

Entre las morales figuraban la de guardar los secretos del señor, descubrirle las tramas de sus enemigos, defenderle, de darle el caballo en las batallas si perdía el suyo, ocupar su puesto en el cautiverio si caía prisionero, respetar y hacer respetar su honra.

Las obligaciones materiales eran:

1ro.) el servicio militar, con un numero de hombres y una duración variables; según la importancia del feudo.

2do.)Ia fianza u obligación de ayudar al señor a administrar justicia y prestar su brazo para hacer cumplir la sentencia pronunciada.

3ro.) los subsidios,, que el vasallo debía principalmente cuando el señor tenía que pagar rescate para salir de cautiverio o casaba su hija.

A estas obligaciones se añadían otras particulares, como la de servirse del molino, de la prensa y del horno del señor, mediante el pago de una cantidad determinada; darle parte de los frutos o prestarle un número dado de jornales.

Los castillos:

Los señores feudales vivían en castillos fortificados, que se levantaban a orillas de los ríos o en las cumbres de las colinas, y dominaban todos los caminos importantes.

Castillo Medieval

Estaban admirablemente dispuestos para la defensa; en ellos se acumulaba cuanto era necesario para la vida y la tierra. Para entrar en el castillo era preciso primero atravesar el foso que lo rodeaba, por un puente movible y luego debía pasarse bajo la reja que protegía la puerta y que levantaban en tiempos de paz.

Esta puerta se hallaba encajonada entre dos torres. A veces había murallas que encerraban en el castillo campos cultivados; de modo que los señores tenían allí, y al mismo tiempo, su palacio y su campamento, todo un dominio provisto de las cosas más necesarias. Inmensos subterráneos servían de almacenes, prisión y asilo, según las circunstancias.

e) Las Cruzadas Ampliar el Tema en este Sitio
  1. e) Las Cruzadas:

La expansión del Islam provocó numerosos conflictos en el Occidente cristiano. La principal disputa surgió porque los árabes habían ocupado los Santos Lugares, en Palestina, el lugar origen de la religión cristiana.

A la guerra santa, que sirvió de argumento a los árabes para sus conquistas, el occidente le opuso el deseo de recuperar sus terrenos sagrados.

El Papa y algunos nobles organizaron expediciones militares llamada cruzada. Y, por la cruz que era el distintivo de los soldados. Desde 1099 se realizaron 8 cruzadas.

La competencia entre los señores feudales , las órdenes religiosas y las ricas ciudades italianas que financiaron gran parte de las campañas contribuyeron al definitivo fracaso militar en el año 1291, y Palestina quedó en poder de los musulmanes.

Las Cruzadas, Tapiz de la época

Además de interés religioso, debe tenerse en cuenta el sentido económico de estas cruzadas, ya que el dominio de Mediterráneo por parte de los musulmanes dificultaba el comercio entre Oriente y Occidente.

Las campañas de las cruzadas permitieron recuperar parte de esas rutas comerciales. Desde el punto de vista social estas campanas sirvieron para que muchos caballeros deseosos de acumular u obtener riquezas, tomaran parte de ellas.

Estas expediciones debilitaron un poco el feudalismo, porque muchos nobles debieron vender grandes territorios para subvencionar parte de las mismas.

Las cruzadas dieron origen a distintas órdenes militares, una de ellas fue la Orden Teutónica, que cuando terminaron el emperador Federico el Grande los mandó a evangelizar Prusia y el Báltico, trabajo que se tomaron muy a pecho y fueron muy rudos.

Cambios en la sociedad feudal

Hacia mediados del siglo XI, en Europa Occidental comenzó un proceso de crecimiento y expansión de la economía feudal, y consecuentemente un conjuntos de transformaciones sociales. Esta etapa se la conoce como la Baja Edad Media, y se caracteriza por el movimiento.

Día a día mas personas debían viajar para comerciar, peregrinar o estudiar. Por las rutas de Europa transitaban caballeros, estudiantes, vagabundos, comerciantes, clérigos.

Esta expansión fue debido a un crecimiento demográfico de alrededor de un 30%.Esto hizo que » haya mas bocas para alimentar, mas cuerpos para vestir, mas familias para alojar y más almas para salvar».

Los campesinos fueron los primeros en tratar de sembrar mas cantidad, utilizando nuevas técnicas y elementos agrícolas. Además buscaron nuevas tierras, que por ser menos fértiles eran dejadas de lado.

A su vez al retirarse a otras tierras desoladas y sin dueños conseguían cierta libertad, que no tenían en los señoríos (zona de tierras privadas que poseían todos los elementos y personas necesarios para su abastecimiento).

Ciudad Medieval

Esta expansión hizo que se reactivara el comercio y que se poblasen ciudades ex-romanas abandonadas y que se abran nuevas vías de comunicación.

Las cruzadas también colaboraron en este sentido. Aparecieron las primeras ferias, que eran diversos grupos de comerciantes que se agrupaban en los puertos, ciudades, cruces de caminos y que se dedicaban al intercambio de productos, y distintas transacciones comerciales.

quí aparecen las letras de cambio o simplemente los pagaré actuales. También se comenzaron a emitir monedas de oro y de plata,

El crecimiento de la producción agrícolas, el aumento de población. sobre todo la rural, hizo que sea necesario centros de distribución de la producción artesanal de géneros, vestidos y objetos de labranzas que los artesanos de los señoríos no ofrecían.

Es decir se establecía una relación entre la ciudad y el campo.

El campo proveía materia prima y alimentos Y la ciudad ofrecía al campo su producción artesanal. A esta nuevas ciudades se las llamo burgos y consecuentemente a sus habitantes burgueses, y eran casi todos comerciantes y artesanos.

En estas ciudades los artesanos se agruparon en gremios, y tenían como finalidad el control de la calidad de los productos elaborados, como ser el tipo de material utilizado y la técnicas de elaboración. Los comerciantes se reunieron en guildas y ellos verificaban los precios de los productos y evitaban la competencia.

Los maestros artesanos eran los dueños de los talleres, herramientas y materia prima con que se elaboraban los productos.

Los oficiales trabajaban en relación de dependencia a cambio de un salario, en estos talleres y podían llegar a ser maestros si conseguía juntar el dinero adecuado. También estaban los aprendices, que vivían con los maestros y se le suministraba comida, techo y vestido a cambio de su trabajo.

Hasta el siglo XI la educación estaba a cargo de la Iglesia y se enseñaba Teología, pero los burgueses comenzaron a reclamar estudios mas prácticos como medicina y leyes.

Así surgieron las primeras Universidades donde acudían alumnos de diversos países.

Esta diversificación de culturas, generó un intercambio de ideas, lográndose un visión del mundo mucho mas abierta y práctica , muy en oposición a la difundida por la autoridad de la Iglesia. Se comenzó a tratar de interpretar la naturaleza y sus secretos a través de la razón , la observación y la experiencia, ya no era necesario invocar en todo lo desconocido al » poder de Dios».

Decadencia de la sociedad feudal

Alrededor del 1300, comenzaron a manifestarse signo de agotamiento. La expansión de la producción y el comercio se hizo cada vez mas lenta y finalmente se detuvo, la sociedad feudal había llegado a su límite. esto significaba que la agricultura, el comercio, las artesanía, el conocimiento y la cultura, no producían nuevos resultados.

Este estancamiento se debió a que la tierras se fueron desgastando debido a su continua producción, además se sumo un desmejoramiento general en el clima en los primeros años del siglo XIV, esto originando grandes pérdidas en las cosechas.

Al no existir una gran producción y gran demanda, hubo un alza en los precios que provocó carestía de alimentos Y consecuentemente el hambre se hizo sentir en gran parte de Europa.

Debido a las malas condiciones higiénicas, que sumada a una mala alimentación, una enfermedad trasmitida por la pulga de la ratas roedores, fomento a partir de 1357, la expansión de la «peste negra» o «muerte negra» que azotó a toda Europa, llevóse la tercera parte de su población, en pocos años.

Esta peste produjo la desorganización de los señoríos, es decir, los campesinos se fugaban de sus puestos, tratando se escapar de la peste. Se fueron reuniendo en ciudades o en el bosque, que juntos comenzaron a asaltar en los caminos, ya que no trabajaban.

Esta situación planteo un problema entre los señores, ya que no disponían de sus siervos para su subsistencia, y se vieron obligados a reconocer que su vida dependía de la mano de obra de otros en sus tierras, por lo tanto debieron comprar nueva mano de obra, contratando trabajadores a cambio de un salario. También debieron arrendar sus tierra a un precio cada vez más bajo.

Esta transformación fue el primer gran debilitamiento de la sociedad feudal.

El hambre continuaba de todas maneras, las cosechas no alcanzaban para satisfacer mínimamente a la población, los campesinos comenzaron a rebelarse generando graves conflictos sociales durante los dos siglos siguientes.

Los campesinos reunidos en grupos de hasta 6000 personas armados con sus instrumentos de trabajo diario y con un gran odio interior atacaban los castillos de los señores y destrozaban todo lo que se le cruzase por delante , hasta colgar la familia completa. Las importantes y famosas revueltas de campesinos en la Baja Edad Media fueron las de Inglaterra(1381) y Francia (1354).

Transformaciones de los Siglos XV y XVI:

La necesidad de solucionar estos problemas, originaron muchos de los cambios ocurridos entre los siglos XV y XVI Los factores que tendieron a mejorar la calidad de vida de la gente y fundamentalmente a generar verdaderos cambios sociales, políticos y económico fueron:

a)La creciente expansión comercial de la burguesía

b)El poder económico que la burguesía fue adquiriendo debido a su actividad comercial

c)La revuelta de los campesinos que se rebelaban contra una sociedad injusta y muy dura.

Revueltas Campesinas en la Edad Media

Del conflicto entre la nobleza, que no quería perder su privilegios feudales y de estás dos clases sociales que deseaban cambiar esta sociedad, fue surgiendo el mundo moderno, aunque modificar una estructura social tan rígida no fue una tarea fácil.

A lo largo del siglo XV surgieron las siguientes mejoras:

  1. a) La Peste Negra desapareció casi totalmente.
  2. b) Los productos rurales fueron una novedad comercial para la burguesía, que vieron una nueva manera de seguir enriqueciéndose.
  3. c) Se comenzó a re-sembrar tierras que habían sido abandonas, en las época de la peste.
  4. d) Se recuperaron tierras no cultivables (zona de bosques)
  5. e) Se crearon nuevas técnicas de sembrado.
  6. f) Se inventaron nuevos elementos de labranzas.
  7. g) Hubo un aumento de los productos agropecuarios.
  8. h) Se realizaron inversiones en nuevas zonas campestres.

Debido a que era necesario lograr cada día mayor productividad, la economía rural no se orientó sólo a la subsistencia familiar, sino que comenzó a organizarse hacia una forma comercial .

De todas maneras, la clase social más baja, los campesinos, seguían ganando poco, y su vida era tan triste como siempre. En cambio la burguesía y los señores continuaban generando ganancias. Estas transformaciones comenzaron en los campos ingleses.

En las ciudades la mayor parte de la industria artesanal siguió controlada por los gremios, con su rígida estructura de maestros, oficiales y aprendices. Los gremios fijaban la calidad y precios de los productos elaborados.

La ciudades se vieron incrementadas de mano de obra, debido a que algunos campesino sin trabajo rural, emigraban a ellas para dedicarse a otra actividad.

A través del crecimiento económico, que las diversas actividades comerciales le produjo a la burguesía, floreció y se afianzó una nueva clase social: a burguesía comercial.

Esta nueva clase, comenzó a inducir una expansión ultramarina, en busca de nuevos mercados, gestándose así una época de grandes viajes terrestres y marinos, que en poco tiempo daría el descubrimiento de un nuevo continente: América.

Algunos Datos Sobre la Edad Media:

Los monasterios representaban la forma superior de la vida religiosa. Vivían bajo estrictas reglas. Se comía a ciertas horas, se oraba y se trabajaba, de acuerdo a normas muy claras.

Allí se estudiaba, se hacían traducciones de libros clásicos, se fabricaba cerveza y vinos, comidas, y también se hacían remedios. Eran los centros culturales y espirituales por excelencia de esa etapa. También a veces funcionaron como hospitales.

En algunas ciudades se fundaron las mas importantes Universidades, como la de París, Oxford, Cambridge, Padua y Praga. Se estudiaba las siete artes liberales: gramática, retórica y lógica (conocidas como trivium) y aritmética, geometría, astronomía y música, llamada cuatrivium.

Científicamente predominaban las teorías de Aristóteles, como por ejemplo la Tierra era inmóvil y rodeada por otros planetas y el Sol que giraban en unas esferas cristalinas y transparentes, que producían música.

También se suponía que los cuerpos mas pesados caían antes que los mas livianos. El vacío no existía.

La Tierra se compone de cuatro elementos fundamentales: fuego, aire, agua y tierra.

El hombre está hecho de esos cuatro mismos elementos que se corresponden con los cuatro humores corporales: bilis amarilla (colérico), bilis negra (melancólico), sangre (alegre) y flema (flemático). Si existe equilibrio entre los cuatro humores el hombre mantiene un carácter armonioso. Muchas veces predomina un humor sobre otro, marcando una personalidad.

Cuando llega la peste bubónica, la Iglesia encontró culpable a las mujeres, porque practicaba brujerías, y hacían el amor con el diablo. Tomaban pociones mágicas y se transformaban en animales.

Ellas habían provocado al Señor. Eran consideradas herejes y por lo tanto debían ser combatidas hasta la muerte. Lo mismo para los judíos que había matado a Cristo al negarlo frente a Poncio Pilatos. Ellos son usureros, matan a niños, niegan a Cristo, y hablan con Satanás. Muchos monjes se encargan de perseguirlos y aniquilarlos (especie de Adolf Hitler). En un solo pueblo murieron mas de 16.000 judíos.

La peste se mantuvo durante 3 años llevándose la tercera parte de la población europea. Durante los siguientes 50 años fueron apareciendo brotes de la misma en distintas partes de Europa. Fue el comienzo de la primera crisis de la sociedad feudal.

Estaban los flagelantes que caminaban en grupos orando y se auto castigaban pidiendo perdón por sus pecados, pues pensaban que eran los culpables de la ira de Dios.

No había leyes escritas, y cada pueblo tenía sus leyes propias que eran memorizadas por expertos locales.
El robo era castigado muy duramente, hasta llegar a la pena de muerte. Robar miel, un animal o elemento de trabajo, era muy grave. La muerte por asesinato era mas suave y a veces con solo pagar una multa eran absueltos. Matar a una mujer embaraza era más duro que matar a una mujer menopausica. Se trataba de cuidar la natalidad. Si alguien provocaba un aborto era muy castigado. Los hombres “costaban” más que las mujeres.

Si se robaba un perro, o animal doméstico, el ladrón debía abrazarlo por atrás en público. Si un esclavo robaba algo (lo que sea) era castrado. Había castigos como latigazos, torturas, golpes. La violación de una mujer libre era castigado con la muerte. Algunas leyes permitían al marido de una mujer adultera matarla pero sólo de “un golpe”. Algunas permitían estrangularla o arrojarlas a la ciénaga.

A los que provocaban un incendio eran castigado con la muerte. Un bosque era muy importante para la gente, ya que allí cazaban, pescaban, se defendían de los intrusos, se escondían, tenían leña para el fuego, etc.

La Iglesia ofrecía asilo, y si un culpable entraba allí, no podía ser castigado.

Para evitar penas de muerte, era muy común las ordalías o juicios de Dios, donde se ataba una persona a una silla y se la tiraba al río, si salí era porque Dios lo había perdonado. A veces se los hacía caminar sobre brazas ardientes o filos de arados al rojo vivo, si las heridas se le curaban, estaban perdonados.

Las casas eran de adobe, paja y piedras, de 2 ó 3 metros por 6, aproximadamente. El piso de tierra y se dormía con algún animal adentro para protegerse del frío. Tenían una huerta al lado para su subsistencia. Las comidas eran a base de verduras, como cebollas, ajos, nabos, rábano, patatas. Se hacía una especie de sopa. Comían carne de cerdo o de animales que cazaban. Como bebidas se usaba cerveza y vino. Eran muy calóricas y algunos monjes llegaban a consumir entre 6000 y 8000 calorías diarias.

Las Revueltas Campesinas Luego de la Peste Negra

LA EDAD MODERNA:

La edad moderna se extiende desde la toma de Constantinopla, por los turcos en el año 1453, hasta el estallido de la Revolución Francesa, en 1789.Esta época se caracteriza por los siguiente hechos políticos, sociales y tecnológicos, que son dignos de mención:

a)La fabricación y utilización masiva de la pólvora y el papel. La invención de la imprenta con tipos móviles y brújula.

b)El Renacimiento, el Humanismo y el Iluminismo.

c)El descubrimiento de América y sus conquistas.

d)La Reforma y Contrarreforma religiosa.

e)La Nueva visión cosmológica del mundo en el universo.

f)La Revolución Industrial.

g)La Independencia de los Estados Unidos

h)La Revolución Francesa.

resumen de la edad media

Arte y Cultura Medieval:Universidades Catedrales y Monasterios

Arte y Cultura Medieval:Monasterios Universidades Catedrales

La creación de un nuevo orden

LA EDAD MEDIA, es decir, los siglos entre la caída del Imperio romano y el surgimiento de la Europa moderna, fue un período crítico en el nacimiento de la cultura occidental. Herederos de Grecia y Roma, los estados formativos de la Europa medieval evolucionaron hasta crear una nueva síntesis, en la cual las costumbres y tradiciones de Europa del norte jugaron un papel tan importante como las del Mediterráneo.

El impacto de los pueblos germanos sobre el Imperio romano tendría gran resonancia en los siglos venideros. Una vez terminadas las invasiones y finalizado el proceso de reacomodación espacial y político, comenzó la instauración de reinos más o menos estables en lo que antes había sido el Imperio romano occidental.

El apogeo se alcanzó con la formación del reino franco, que a través de sus gobernantes, sobre todo Carlomagno, llegó a conformar uno de los imperios más importantes de Europa occidental durante la Edad Media.

Este imperio, sustentado por principios cristianos, irradió su compromiso con la fe de Roma más allá de sus fronteras.

Pero, al igual que su antecesor, el Imperio romano, debió enfrentar crisis internas y externas que fueron apagando su esplendor.

La parte occidental del Imperio romano no fue la única en reconstruir una nueva forma de vida; el Imperio romano oriental, que resistió mejor los embates del exterior, logró fundar, a través de su aproximación con el Cercano Oriente, otra de las grandes creaciones políticas de este período: el Imperio bizantino.

A comienzos de la Edad Media, en el siglo V d.C., el Mediterráneo era el centro de la Europa civilizada. Hacia el año 1300 d.C., luego de las depredaciones de los godos, vándalos y vikingos, había emergido una Europa transformada, cuyo nuevo y poderoso núcleo de civilización se situaba en Europa del noroeste en torno a las grandes ciudades de París, Bruselas y la región del Rhin.

Esta nueva civilización importante de la Europa medieval fue la precursora inmediata del Renacimiento y el mundo moderno.

Cuando los bárbaros invadieron Europa occidental y meridional en los siglos V y VI d.C. no venían a destruir el mundo romano, aunque muchos en esa época deben haberlo creído así.

Más bien vinieron a tomar el poder para asegurar el control de sus grandes riquezas y acceder al lujoso estilo de vida que veían al otro lado de la frontera romana. En cierto sentido, Roma había sido demasiado exitosa.

Para aumentar su propio prestigio y reputación, había prodigado regalos a los reyes y caudillos nativos de Europa central y septentrional; la trampa fue que la admiración pronto dio paso a la envidia.

Durante casi toda su historia, el Imperio romano debió soportar sobre sus fronteras la presión de las hordas invasoras cuyo único fin era el saqueo.

Las defensas fronterizas y un ejército profesional permanente habían logrado, por muchísimos años, mantener una relativa seguridad y estabilidad. No obstante, en el siglo V la situación cambió radicalmente.

En el 376, 405 y 455 d.C. se produjeron invasiones a gran escala de pueblos que los romanos ya no fueron capaces de dispersar y controlar.

La irrupción de los hunos asiáticos abrió la brecha más seria, pues su llegada empujó y precipitó a pueblos ya establecidos, como los godos y los vándalos, sobre la frontera del imperio.

Éste se esforzó por absorber a muchos de ellos, y es así como el ejército romano llegó a tener un gran número de soldados germanos. Finalmente, se perdió el control, el Imperio occidental se derrumbó y en su lugar se crearon varios reinos «bárbaros’ ostrogodos, visigodos, francos y otros.

Así, la caída del gran imperio fue tanto el comienzo de una nueva historia como el final de una vieja, dado que de los llamados reinos «bárbaros’ iban a emerger las naciones-estados de la Europa moderna.

Supremacía germánica
LOS PUEBLOS que conquistaron y transformaron el Imperio romano occidental eran fundamentalmente de origen germánico.

Los dos grupos principales, los ostrogodos y los visigodos, se habían asentado alrededor de los valles de los grandes ríos rusos y a lo largo de las costas del mar Negro cuando fueron atacados por los temibles hunos asiáticos hacia el 370 d.C.

Los ostrogodos, derrotados, presionaron a sus vean. visigodos, forzándolos a cruzar el Danubio y buscar refugio en la provincia romana de Moesía.

Sin embargo, los visigodos no se quedaron en paz mucho tiempo y sus anfitriones romanos pronto tuvieron motivos para lamentar el asilo que les habían brindado.

Se peleó una batalla decisiva Adrianópolis en el 378 d.C., en la que doblaron las campanas que anunciaban la muerte del imperio las legiones, que habían sido el soporte de los ejércitos romanos por tanto tiempo, fueron aniquiladas por el ataque de la caballería visigoda a pasar muchos siglos antes de que un ejército formado principalmente por soldados de infantería dominara de nuevo los conflictos bélicos en Europa.

Con el ejército romano destruido y el emperador Valente muerto, los visigodos podrían haber conquistado fácilmente el Imperio oriental y no ha existido una Bizancio que sirviera como contra las incursiones posteriores de árabes y turcos.

En lugar de ello, pasaron a Italia, sacudiendo al mundo civilizado con el saqueo de Roma ‘Ciudad Eterna’, en el 410 d.C. La ciudad que había permanecido intacta por lo menos durante siglos, iba a ser saqueada en dos ocasiones más durante los siguientes 50 años, y de un modo más salvaje por los vándalos en el 455.

Mortalmente debilitada por el asalto visigodo, la periferia del imperio pronto se rindió ante otros invasores. Mientras los visigodos continuaban su emigración hacia Francia y España, los ostrogodos se instalaban en Italia.

Lo peor quedaba por venir. En los últimos días del 406 d.C., los vándalos, al encontrar el Rhin congelado y la frontera desguarnecida de tropas, cruzaron hacia Galia y comenzaron una campaña intensiva de saqueo, pasando a través de España a África del norte, en el 429 d.C.

Allí establecieron un reino en torno ala gran ciudad romana de Cartago. Con ello estaban emulando a los visigodos, que habían fundado el reino de Toulouse (Tolosa) una década antes.

Mientras tanto, en Italia, la corte del emperador romano occidental continuaba teniendo cierto grado de control, aunque cada vez más sujeto al dominio de los generales germanos.

Tal vez el último gran beneficio político legado por los romanos a Occidente fue su actuación sobresaliente en la derrota de los hunos en los campos Cataláunicos, cerca de Troyes, en el 451 d.C.

Lejos de ser el saqueador sin principios descrito por la leyenda popular, Atila el huno fue el gobernante de un imperio nómada organizado, con gobernadores regionales que esgrimían arcos de oro como símbolos de autoridad.

Sin embargo, la ayuda de los godos, alanos, burgundios y francos inclinó la balanza decisivamente en favor de los romanos, y los hunos fueron derrotados y repelidos. La victoria puede haber salvado a Europa, pero no salvó al Imperio occidental.

Apenas 30 años después el último emperador romano de Occidente fue suplantado por el comandante germano de su ejército, Odoacro, y en el 493 d.C. éste fue reemplazado por Teodorico, rey del reino ostrogodo.

Europa transformada
HACIA FINALES del siglo V d.C. las conquistas bárbaras habían comenzado a estabilizarse en forma de reinos y emergió un nuevo mapa político de Europa.

Aun así, la fuerza de la cultura romana resistió el cambio de gobernantes.

El orden social romano había sido decapitado, los recién llegados habían tomado las posiciones principales; no obstante, los germanos siempre fueron una minoría. El poder estaba en sus manos, pero eran los habitantes locales los que aseguraban el normal desenvolvimiento de estos reinos.

Gobernantes sabios como Teodorico el ostrogodo se esforzaron por reconciliar a godos y romanos en una Italia próspera y unificada y patrocinaron a los artistas y arquitectos romanos.

Su palacio y su tumba en Rávena son ejemplos notables de la sobrevivencia de las tradiciones arquitectónicas romanas.

Incluso los más anti-romanos, los vándalos, conservaron mucho de la cultura romana adaptándola simplemente a sus propios fines: los príncipes vándalos vivían en lujosas villas equipando los edificios con baños y pisos de mosaicos, en forma muy similar a los antiguos aristócratas romanos.

En Europa continental, las ciudades siguieron prosperando, aunque con menos riqueza y población que antes.

La urbanización era un concepto básicamente desconocido para los nuevos líderes germanos, y la administración cívica recaía principalmente en los obispos, puesto que, si bien los súbditos romanos fueron despojados en gran parte del poder secular, la autoridad religiosa continuó en manos de los pueblos locales.

El Cristianismo seguía siendo la religión mayoritaria de gobernantes y gobernados por igual, proporcionando un poderoso vínculo con el pasado.

Y a pesar de la supremacía de los soberanos de habla germánica, fueron las lenguas romances, basadas en el latín -el idioma de los pueblos romanos-, las que triunfaron en la mayoría de las ex provincias del Imperio occidental, a excepción de Britania.

El fin del dominio romano en Europa continental estuvo marcado, en consecuencia, no por una súbita crisis, sino por un cambio gradual, siendo sólo la culminación de procesos internos que venían desarrollándose por varias centurias. La economía siguió un patrón similar de cambio y transformación.

El Imperio romano había estado en decadencia económica desde por lo menos el siglo III y los intentos de reformas y renovación en el siglo IV habían tenido pocos efectos duraderos. Las ciudades del Imperio occidental languidecieron lentamente, la economía basada en el dinero se contrajo y el comercio y la industria decayeron.

Estos procesos fueron acelerados, más que iniciados, por la ruptura política causada por la ascensión germánica al poder.

Los trabajos en vidrio de la zona del Rhin continuaron floreciendo durante los siglos V y VI, y sus artículos de lujo se exportaban a Britania, Galia, Alemania del norte y Escandinavia.

El comercio vinícola también continuó realizándose por las rutas tradicionales durante algún tiempo después del desmembramiento político del imperio. Los mercaderes galos todavía suministraban vino a los monasterios de Irlanda en el siglo VI, y casi en la misma época los gobernantes locales en Cornwall importaban aceite de oliva desde Tunicia.

Sin embargo, aunque los lazos nunca se interrumpieron del todo, la decadencia económica y la fragmentación política disminuyeron gradualmente la frecuencia del intercambio, y estimularon en cada región de Europa occidental el desarrollo interno.

De todas las provincias del Imperio occidental, en ninguna otra parte este proceso fue más pronunciado que en Britania.

Fuente Consultada: Atlas de la Historia Universal

La Sociedad en la Baja Edad Media Progresos Tecnicos y Estamentos

La Sociedad en la Baja Edad Media
Progresos Técnicos

HACIA EL MUNDO MODERNO:
Origen del feudalismo: A partir de mediados del siglo IX, el territorio de los reinos en los que se fragmentó el imperio fundado por Carlomagno se dividió, a su vez, en una gran cantidad de pequeñas extensiones, llamadas feudos.

Los feudos eran tierras que los reyes concedían a los grandes señores a cambio de su ayuda militar y económica. Con el tiempo, los señores comenzaron a adquirir más poder sobre sus feudos hasta que prácticamente los transformaron en un bien personal.

En cada uno de los feudos los señores ejercían su poder sobre los siervos, que eran campesinos que vivían en su territorio.

Los siervos trabajaban la tierra y entregaban una parte del fruto de su trabajo al señor, quien tenía la obligación de protegerlos de las invasiones de los pueblos extranjeros o de los ataques de los bandoleros.

Cuando se producían estos ataques, los siervos se refugiaban en los castillos, que eran grandes fortalezas amuralladas en las que vivían los señores y sus familias.

Esta forma de organizar la producción y las relaciones sociales basada en lazos de dependencia personal se conoce con el nombre de feudalismo. Durante la época en que el feudalismo predominó en Europa, la agricultura fue la principal actividad económica y la vida rural prevaleció sobre la urbana.

La economía era prácticamente de subsistencia –en cada feudo se producía lo necesario para vivir-, y el comercio estaba poco desarrollado. En cuanto a las técnicas agrícolas, éstas eran muy rudimentarias, lo que producía un bajo rendimiento de la tierra.

En este mundo donde el poder estaba muy fragmentado, la Iglesia Católica se erigió como la única institución capaz de unificar el Occidente cristiano.

Los sacerdotes católicos tenían enorme influencia espiritual e intelectual, dado que eran casi los únicos que poseían conocimientos en diversas disciplinas, como la Filosofía, el Derecho y la Teología. Además, eran prácticamente los únicos que sabían leer y escribir.

LA BAJA EDAD MEDIA Y EL ÁMBITO URBANO (SIGLOS XI AL XIV)
A partir del siglo XI comienza la Baja Edad Media, etapa considerada como una preparación o un «tránsito hacia la modernidad». El sistema señorial se mantuvo pero se atenuaron algunas de sus características. Se revitaliza la vida en las ciudades.

En un comienzo, se constituyen alrededor de una catedral o de un burgo (lugar fortificado). Por ello, sus habitantes, especialmente los dedicados al comercio, reciben luego el nombre de «burgueses»

En las ciudades medievales, la población se dedicaba generalmente a las actividades artesanales y comerciales. Existían gremios o corporaciones donde se agrupaban los artesanos.

Las corporaciones establecían las normas y formas de trabajo, los precios y los salarios, también verificaban la cantidad y la calidad de los productos fabricados en los talleres. El maestro artesano trabajaba personalmente con ayuda de su familia y de algunos colaboradores, oficiales y aprendices.

El material era simple, sin maquinarias. Los artesanos producían según lo establecía el reglamento del gremio. Estas reglas garantizaban la buena calidad del producto, pero impedían las innovaciones.

La ciudad forma con el campo un «todo». Al dedicarse a las actividades artesanales y comerciales, los habitantes de las ciudades dependían del campo para abastecerse de alimentos. De modo que se establece un mercado local.

Los artesanos trabajan para ese mercado local, fabrican objetos por encargo (vendidos de antemano), o que están seguros de vender fácilmente. Los campesinos venden sus productos agrícolas. Es todavía una economía de necesidades locales conocidas.

En este período se restableció un comercio especial: el de las mercaderías de lujo (especias, piedras preciosas, tapices) provenientes del Lejano Oriente. Las Cruzadas dieron impulso a este comercio de larga distancia.

Pusieron a Europa en contacto con regiones de Oriente. Los comerciantes italianos participantes de las Cruzadas establecieron relaciones comerciales permanentes en las zonas orientales.

El centro del intercambio comercial entre Oriente y Occidente fue la ciudad de Constantinopla. Allí los mercaderes europeos obtenían gran parte de los productos que luego distribuían por toda Europa.

La ruta obligada para llegar era el mar Mediterráneo. Las ciudades italianas que tuvieron la supremacía comercial fueron entre otras: Venecia, Genova, Florencia y Milán.

ciudad medieval

Las murallas que cerraban la ciudad medieval le dificultaban su crecimiento; las construcciones se concentraban dentro de sus límites. Las calles eran tortuosas y de difícil recorrido. No existía .el concepto de higiene necesaria para prevenir a sus habitantes de posibles epidemias.

Al acompañar el proceso económico, la estructura social de la Europa occidental se modifica.

El movimiento dinamizador de la economía resquebraja la sociedad tradicional. Existen grupos sociales que crean una alteración en el orden medieval de nobleza, clero y campesinado.

Son estratos intermedios que conforman la burguesía, y que ascienden por los buenos negocios, el logro de derechos políticos a transformación cultural.

A pesar de las modificaciones respecto de la sociedad medieval, mucho más rígida, en la Modernidad existía también una estructura social piramidal: desde los más pobres, sin tierras ni bienes, en la base; hasta la nobleza, en la cúspide.

Lo novedoso son estas capas sociales intermedias, que en un principio eran consideradas inferiores por la clase feudal y luego lograron tener una mejor posición.

Existió entonces la movilidad social, a diferencia del Medievo, en que cada uno nacía y moría en el estrato social heredado de sus padres y abuelos. Ahora se podía cambiar de grupo social.

Se rompió el ideal de servicio vigente en la Edad Media, por el cual «se era útil a la sociedad» sirviendo devotamente a un superior durante toda la vida, a cambio de «protección».

Ese ideal perdió significado para gente que aspiraba a ascender socialmente.

Algunos sectores de la burguesía ingresaron en la clase feudal por la adquisición de tierras o de cargos junto a los monarcas.

Los comerciantes más poderosos ansiaban transformarse en señores feudales. Los Függer adquirieron posesiones territoriales inmensas, entre 230 y 250 km2.

Algunos historiadores llamaron a este tipo de conducta «la traición de la burguesía» porque adoptaban los valores feudales y compraban títulos de nobleza.

La capacidad de leer y escribir en latín daba a los estudiosos posibilidades de ocupar puestos como consejeros, secretarios o historiadores de los gobernantes.

De todos modos, debemos tener en cuenta que quienes conseguían el ascenso social representaban una pequeña parte de la población.

Campesinos: Eran la mayor parte de la población de Europa, porque a pesar de los adelantos en el comercio y las manufacturas, la agricultura seguía siendo la actividad económica principal.

Con el correr del tiempo se produjeron diferenciaciones entre los campesinos: algunos poseían un arado y animales de tiro, y otros sólo tenían como herramienta una pala. Existían campesinos con una pequeña propiedad y otros que trabajaban como pastores y labradores.

Las ganancias que se obtenían del trabajo agrícola eran magras. La mayoría vivía en una vivienda de una o dos habitaciones, con muy poco mobiliario: una mesa, un arcón, una olla de hierro. Mujeres y hombres trabajaban duramente, así como los niños, que desde edad temprana colaboraban en las tareas familiares.

A diferencia de las épocas feudales, tenían mayor libertad de acción, ya que la servidumbre estaba desapareciendo, aunque hubo diferencias según las distintas regiones.

Burgueses:
Su vida se desarrollaba en las ciudades. Existían diferentes ingresos y modos de vida dentro de la propia burguesía. Los más ricos eran los grandes mercaderes y banqueros. Luego, los pequeños comerciantes, profesionales, artistas, humanistas.

Finalmente, los artesanos, empleados municipales, etc. En cuanto a la movilidad social, era más fácil que los burgueses más poderosos ascendieran a las filas de la nobleza que un hombre pobre ascendiera a lugares más predominantes de la burguesía.

Nobles:
La nobleza era poco numerosa, pero tenía también variados rangos. Los más importantes: condes, duques y marqueses, luego barones y caballeros. Es decir, los predominantes y los de posición más modesta.

En los tiempos modernos, perdieron parte de sus poderes medievales por los cambios económicos, políticos y sociales.

Entre otras cosas, ya no podían acuñar moneda, ni hacer guerras privadas, ni nombrar nobles a otros. En algunos países, como Francia y España,.mantuvieron el privilegio de no pagar impuestos.

La nobleza modificó sus hábitos de vida. Tuvo que abandonar una de sus actividades principales del Medievo: la guerra entre señores

Los adelantos técnicos  en la manufactura
Con el florecimiento del comercio y el crecimiento de la población, las manufacturas comienzan a tener nuevos impulsos. La industria medieval era una actividad que ocupaba a una pequeña parte de la población.

Los productos eran de excelente calidad, pero escasos. En la Modernidad se produce un importante progreso, un verdadero adelanto en las técnicas de trabajo en relación con el Medievo.

Las condiciones económicas y sociales generales estimularon las mejoras técnicas, mercaderes y nuevos gobernantes invierten dinero en las actividades industriales.

Cambia  la «mentalidad industrial», existen nuevas preocupaciones: obtener mayor cantidad de productos, rapidez y precisión. Los adelantos técnicos también se relacionan con el espíritu de investigación e innovación científica de los tiempos modernos.

Estos cambios se desarrollaron en los países del oeste de Europa, sobre todo en Gran Bretaña.

La industria metalúrgica se intensificó. El trabajo de la plata, el cobre, el oro y el hierro tuvieron importantes progresos.

La población utilizaba nuevas herramientas, máquinas, relojes, monedas, construcciones, armas, etc. En las costumbres domésticas comenzaron a emplearse los cubiertos, como el tenedor, y también alfileres, clavos, tijeras. Para el gran impulso de la metalurgia, fue importante la utilización de nuevas fuentes de energía.

La fuerza del caballo y la hidráulica empezaron a usarse de manera más general para mover máquinas. Pero lo decisivamente revolucionario fue el empleo del carbón mineral como fuente de calor. De este modo, se reemplazaba la leña, combustible usual en los siglos anteriores, cuyo aprovechamiento estaba agotando los bosques.

Una innovación decisiva para la metalurgia del hierro fueron los altos hornos. De 5 o 6 m. de largo, permitían fundir el hierro y obtener mayor cantidad de metal puro por operación.

Con las técnicas anteriores se obtenían 4 o 5 kg. de hierro. Con los altos hornos 50 o 60 Kg. por operación.

Surgió gracias al invento de la imprenta, atribuido a Johann Gutenberg, de Maguncia. Los libros ya no serían considerados objetos de lujo, reservados para unos pocos, sino que podían multiplicarse en cantidad y extenderse su uso.

De gran importancia en la renovación intelectual que comenzó en el siglo XV, fue un medio poderoso de difusión cultural.

El primer libro impreso fue la Biblia, en el año 1457. El desarrollo de la tipografía dio impulso a su vez a la industria del papel, que alcanzó gran difusión. El papel reemplazó al pergamino.

A finales deL siglo XIV comenzaron a utilizarse los cañones en las batallas; y a mediados del siguiente, las armas de fuego.

Los primeros arrojaban proyectiles de piedra y se necesitan dos personas para manejarlos. «Palos de fuego» o «cañones de mano» fueron los nombres que recibieron.

En la sociedad del momento, su empleo produjo reacciones de oposición, considerándolas elementos diabólicos por su poder de destrucción. El desarrollo de la artillería estuvo vinculado con el surgimiento de los estados nacionales y sus necesidades de defensa y expansión.

Los relojes mecánicos aparecen en Europa en e siglo XIV y se instalan en las torres de las iglesias o en los palacios. Posteriormente, hubo relojes de mesa y a finales del 1500, relojes de bolsillo.

Era la primera vez en la historia que se podía tener fácilmente la medida del tiempo.

Existía mayor preocupación por controlar y precisar las horas y los minutos, debido a las exigencias de la vida comercial.

Un ritmo de vida diferente de los tiempos anteriores, cuando la luz del día y las campanadas de las iglesias determinaban los quehaceres.

Hasta el siglo XV los vidrios eran poco transparentes. Solamente se podían obtener de color verde o colorearlos para realizar vitrales. En el siglo XV, la industria del vidrio tuvo un gran progreso: se fabricaron vidrios transparentes y después, cristales.

En las residencias de príncipes y grandes mercaderes comenzaron a utilizarse vidrios en vez de vitrales pesados y costosos.

Luego esta costumbre se fue extendiendo al resto de la población, que reemplazó con ellos las telas o los papeles colocados en las ventanas.

Además de su utilización en arquitectura, el adelanto posibilitó la difusión de lentes, con lo cual disminuyeron los problemas de vista que afectaban a la gente. Las lentes de vidrio blanco permitieron también la fabricación de catalejos.

Con los cambios económicos y las mejoras en las condiciones de vida en general, toma impulso la industria del mueble.

Surgen, entre otros, las mesas (en lugar de las planchas colocadas sobre caballetes utilizadas en tiempos anteriores), los aparadores para guardar objetos y las sillas con respaldos y brazos.

Características Sociedad Feudal

universidad medieval

Catedral Medieval

Vida Diaria Medieval

Monasterio Medieval

Castillo Medieval

Difusión del Cristianismo en los Primeros Años Muerte de Jesus

Difusión del Cristianismo en los Primeros Años – Muerte de Jesúsel cristianismo

Con su muerte, Cristo había expiado los pecados de la humanidad y había hecho posible que todos los hombres y mujeres experimentaran un nuevo comienzo con la posibilidad de la salvación personal. Aceptando a Cristo como salvador, ellos también podrían ser salvados.

Al principio, el cristianismo se diseminó con lentitud. Aunque las enseñanzas del primitivo cristianismo se difundían mayormente por la prédica de los cristianos proselitistas, también hicieron su aparición materiales escritos.

Pablo escribió una serie de cartas, o epístolas, que delineaban las creencias cristianas en diferentes comunidades. Asimismo, algunos de los discípulos de Cristo bien pudieron conservar algunos de los dichos del maestro en forma escrita, y los transmitieron como memorias personales, que más tarde llegaron a constituir las bases de los evangelios escritos —la buena nueva respecto a Cristo— los cuales trataron de formular un registro de la vida y de las enseñanzas de Cristo, y establecieron el núcleo del Nuevo Testamento.

Aunque Jerusalén fue el primer centro del cristianismo, su destrucción por los romanos en el año 70 de nuestra era dejó a las iglesias cristianas con una considerable independencia. Alrededor del año 100 se habían fundado iglesias cristianas en muchas de las ciudades principales del oriente, así como en algunos lugares de la parte occidental del imperio. Muchos de los primeros cristianos provenían de las filas de los judíos helenizados y de las poblaciones del oriente de habla griega.

Pero en los siglos III y IV, un creciente número de seguidores hablaban latín. Una traducción latina del Nuevo Testamento, escrito originalmente en griego, aparecida poco después del año 200, ayudó a este proceso.

La persecución romana de los cristianos durante el primer y segundo siglos de nuestra era nunca fue sistemática, sino sólo esporádica y local. La persecución comenzó durante el reinado de Nerón. Habiendo destruido el fuego gran parte de Roma, el emperador utilizó a los cristianos como chivos expiatorios, los acusó de incendio premeditado y de odio a la raza humana, y los sometió a atroces muertes en Roma.

Historia de la Rueda Cuando se invento la rueda? Origen y Evolucion

Historia y Evolución de la Rueda: ¿Cuándo se invento la rueda? 

La invención de la rueda tuvo gran repercusión en los pueblos del mundo. Su resultado inmediato fue facilitar y dar mayor rapidez al transporte de bienes.

A su vez, esta mejora en el transporte convirtió pequeñas localidades, en las que los alimentos y suministros de primera necesidad estaban al alcance de la mano, en pueblos más importantes, donde tales bienes podían ser comercializados.

Este cambio en el sistema de vida de pequeñas localidades que pasaron a constituirse en pueblos y ciudades ha sido una de las fuerzas más importantes a la hora de que las personas se organizasen en comunidades civilizadas.

Los arqueólogos desconocen que se inventó primero, si la rueda del alfarero o la rueda del vehículo.

Ambas se construían con madera, y por eso precisamente se deterioraron tanto con el paso del tiempo que no quedan pruebas directas. Sin embargo, se puede saber cuándo la rueda de alfarero llegó a una cultura determinada gracias a los fragmentos de cerámica torneados que se han hallado en las excavaciones.

De la rueda de vehículo no quedan huellas; la prueba más antigua de su existencia es un burdo esbozo de un carro en un fragmento de arcilla hallado en Sumeria (Mesopotamia) y que puede fecharse sobre el 3500 a. de C. Las más antiguas cerámicas conocidas hechas con torno proceden de la misma área y son casi de la misma época.

También allí se ha encontrado parte de una rueda de alfarero que puede ser unos 250 años posterior.

Existe la creencia popular de que la rueda de vehículo evolucionó a partir de troncos de árboles habilitados por el hombre como deslizadores, pero no hay pinturas prehistóricas que sostengan esta teoría.

Las ruedas más viejas que han llegado hasta nosotros, halladas en tumbas de Mesopotamia del 3000 al 2000 a. de C, estaban hechas con tres tablones unidos mediante tirantes transversales de madera y con un agujero, oracticado al sacar un nudo natural de la madera, en el tablón del centro que servía de pivote.

La madera que rodea al nudo es muy resistente al desgaste, lo que permite suponer que la rueda giraba sobre un eje fijo, pero no quedan restos del carro para demostrarlo.

primeras ruedas de la historia

TIPOS DE RUEDAS PRIMITIVAS

primeras ruedas
Rueda de Mercurago, del siglo XV a. de J.C., la más antigua de cuantas se han hallado en Europa
primeras ruedas
  Rueda egipcia del
siglo XVI a. de J.C
primeras ruedas
Rueda etrusca del
siglo V a. de J.C.

Veamos ahora la historia de la evolución de la rueda…

HISTORIA DE LA RUEDA

Somos Homo sapiens sapiens, los «sabios», capaces de hablar con fluidez, de prevenir los acontecimientos y de razonar.

Durante más de 50.000 años, aunque la fecha exacta es objeto de discusión, hemos disfrutado de habilidades cognitivas muy superiores a las de cualquier animal.

Tenemos una insaciable curiosidad y somos brillantes inventores que aprovechan bien sus oportunidades y rara vez se sienten satisfechos con el estado de las cosas.

Nuestros antecesores primitivos lograron sobrevivir con la más simple tecnología derivada de la piedra y la madera, que poco a poco refinaron a base de inventos; entre ellos, el endurecimiento con fuego de sus afiladas lanzas de madera, la extracción de lascas de piedra que cortaban como cuchillas y el dominio del fuego.

Todos sentimos cierta fascinación por los inventos, en parte debido a nuestra preocupación actual por todo tipo de tecnología.

Respecto a la invención de la rueda, al parecer, la rueda se inventó en el cuarto milenio a. C, y los primeros vehículos que la usaron debieron de aparecer en Mesopotamia.

Al principio las ruedas eran sólidas, ya fueran talladas de un solo bloque o bien hechas con tres piezas de madera, como vimos al inicio de este post.

Este modelo de carro con dos ruedas tirado por bueyes es de Mohenjo-Daro, en el actual Pakistán, y data del tercer milenio a. C.

la rueda invencion

En Egipto y Mesopotamia surgieron hace unos 5.000 años las primeras civilizaciones complejas que marcaron el inicio de la Historia. En Extremo Oriente, poco más tarde, también se desarrollaron grandes civilizaciones en China e India.

Hace unos 5.000 años se produjeron en Oriente Próximo tres inventos muy importantes: la rueda, la vela y el arado.

Los carros y los barcos de vela permitieron entablar relaciones comerciales entre regiones cada vez más alejadas.

El arado mejoró las cosechas y la alimentación, lo que produjo un aumento de la población.

Otros avances muy importantes fueron la invención del regadío y la construcción de canales para transportar el agua a las ciudades y a los campos de cultivo.

la rueda, invento

La rueda tuvo pronto muchas aplicaciones, como los carros tirados por bueyes para el transporte de personas y mercancías y los tornos para trabajar la cerámica con mayor rapidez y precisión.
La vela se aplicó a los barcos y permitió aprovechar la fuerza del viento para la navegación y el transporte, con lo que aumentó el tamaño de las embarcaciones. Así se podían transportar más mercancías y más personas.

El arado, tirado por bueyes, permitía arar más cantidad de tierra y más rápidamente que con la azada.

La Invención de la Rueda:

Las primeras ruedas que se conocen son las de alfarero.

La artesanía fue la primera en utilizar la rueda: la usa el alfarero para producir «mecánicamente» el mismo recipiente que antes, hecho a mano, le obligaba a invertir en él mucho tiempo y esfuerzo, siendo, aun así, mucho más basto.

Con el uso de un perno colocado sobre una rueda en movimiento y ayudándose con la palma de la mano, el artesano era capaz de moldear recipientes muy pulimentados y perfectamente simétricos, difundiendo así aquel gusto «clásico» del objeto armónico, que tiene su raíz estética en la perfección de la esfera, pero, y esto es lo más importante, también en el empleo de un tiempo muy inferior al que se necesitaba anteriormente para la producción.

Las que luego se utilizaron aplicadas al transporte derivan de aquel artefacto. Las ruedas de carro más antiguas se han hallado entre los restos de la ciudad de Ur, en la Media Luna de las Tierras Fértiles —región de la antigua Mesopotamia—, y datan del 3000 ó 3500 a. C.

Son piezas de madera maciza fijadas al eje mediante cuñas, demasiado pesadas como para ser muy eficientes, aunque no dejan de ser funcionales.

tipo de rueda usada en carros primitivos

Hasta ese entonces, el transporte de cargas terrestre se había realizado en brazos, y con posterioridad, hasta que se pudieron utilizar animales de carga, en cestas o angarillas que permitían repartir el peso entre varios hombres.

La aparición de la rueda facilitó algo tan sencillo como que el animal, en lugar de llevar sobre el lomo o en alforjas una cantidad limitada de carga, pudiera tirar de un carro y multiplicar la cantidad de material transportado.

Por su dureza y ductilidad, y en función de las posibilidades técnicas de la época, la madera fue el material idóneo para la construcción de ruedas, y siguió utilizándose hasta la llegada de la llanta de goma maciza.

En este sentido, cabe destacar la lenta evolución que tuvo este invento, ya que si bien se fue perfeccionando, lo cierto es que no sufrió modificaciones sustanciales hasta mediados del siglo XIX, con el advenimiento del neumático.

La pesada rueda de Ur se mantendría vigente, pues, durante unos 5000 años. Estaba unida, mediante piezas de madera, a un eje móvil, es decir, que la rueda y el eje cilíndrico giraban juntos; con posterioridad surgiría el modelo de eje fijo, al que la rueda se unía mediante un pasador, permitiéndole girar con independencia.

Para reforzar el disco de madera, que podía partirse, se lo rodeó de un aro de cobre. Todo el conjunto era macizo, sumamente pesado y demoraba la circulación de animales y personas.

La solución fue hallada en Persia Oriental, entre el 2000 y 1500 a. C., cuando eliminaron paulatinamente secciones del disco, logrando reducir su peso, hasta desembocar en los que hoy conocemos como “radios”. Los egipcios también conocían esta tecnología.

Hacia el año 1000 a. C. ya se habían difundido por la península itálica los carros de dos ruedas sobre los que el conductor se mantenía de pie.

Las llantas de goma no aparecerán hasta la segunda mitad del siglo XIX y pronto serían superadas: el veterinario escocés John Boyd Dunlop (1840-1921), inventó en 1887 la primera cubierta con cámara de aire, lo que suavizaba considerablemente la marcha.

En la actualidad, los neumáticos se fabrican con caucho y refuerzos de hilo, y están especialmente diseñados para brindar la mayor eficiencia en el arranque, el frenado y la guía de los vehículos automotores.

origen de la rueda

Para superar las dificultades que el abrupto terreno oponía al transporte de los animales cazados, que se cargaban sobre plataformas construidas a base de unas cuantas traviesas fuertemente ligadas entre sí y arrastradas por caballos, los hombres prehistóricos aprendieron a servirse de troncos que, rodando bajo este tipo de trineo, facilitaban considerablemente el transporte. Quizá fuera a partir de esta experiencia inicial cuando nació la primera idea de la rueda y se empezaron a comprender las posibilidades dinámicas del movimiento rotatorio.

 ALGO MAS SOBRE EL TEMA... En Mesopotamia, en la ciudad de Ur más concretamente, aparece en un bajorrelieve la primera representación artística de un nuevo medio de transporte, bajorrelieve que se conoce con el nombre de «Carro de los felinos».

carro de los felinos

«Carro de los felinos», hallado en la ciudad de Ur (Mesopotamia), se remonta a mediados del siglo XXV a. de J. C. y es el más antiguo bajorrelieve de cuantos representan la rueda. Según algunos dibujos contenidos en documentos prehistóricos, los carros deben su origen a la aplicación de la rueda a los trineos. En un principio fueron utilizados con fines bélicos.

Las primeras ruedas están formadas esencialmente por tres sectores circulares de madera, unidos entre sí por unos refuerzos generalmente metálicos; aún estaban fijados al eje y giraban con él.

La uniformidad de este sistema, comprobada por todos los hallazgos arqueológicos, desde el Indo hasta Rusia, desde las estepas del Turquestán hasta Italia y Britania, parece atestiguar que el uso de la rueda se hubiera difundido a partir de una fuente única; mientras la singularidad y la originalidad de la construcción constituirían, según algunos especialistas, una prueba a favor de quien sostiene que la rueda deriva del rulo, con el cual, por el contrario, según otra opinión, no tiene ninguna relación.

Muy pronto, después del año 2000 a. de J.C, el  trineo primitivo fue evolucionando y, siempre en Mesopotamia, aparecieron los primeros carros de dos o cuatro ruedas y con el arcón montado sobre el borde.

Es un medio todavía muy rudimentario, cuya única función estriba en sustituir la albarda, el cuévano y la canasta, favoreciendo en gran manera el desarrollo de los intercambios comerciales que ya entonces tenían lugar, aunque en forma muy primitiva y simple. (ver: Ruedas y Carros)

ALGO SOBRE EL ARADO, OTRO IMPORTANTE INVENTO

Muchos  pueblos mesopotámicos eran buenos pastores lograban dos cosechas al año de trigo y cebada, por lo que tenían un arduo trabajo manual en sus campos. La verdadera prosperidad en la producción de cereales se produjo al momento de inventarse el arado como instrumento de cultivo.

Posiblemente se desarrolló a partir de varas de excavación con contrapesos, similares a remos, que eran jalados por hombres, mujeres e incluso niños.

Pero en 4000 a.C. se introdujo un instrumento más eficiente, arrastrado por dos bueyes, delante de un conductor, que era quien guiaba el arado y enterraba la hoja de madera en la tierra.

Al principio, el travesaño del arado se amarraba a los cuernos de los bueyes; después se introdujo la yunta, y con el tiempo la hoja de madera fue reemplazada por la reja de bronce.

A pesar de las inundaciones, caía poca lluvia en Mesopotamia, y el suelo se endurecía en verano. Gracias al arado se abrieron nuevas zonas de cultivo, aumentando el abastecimiento de grano.

Se inventó una sembradora remolcada por bueyes. Era un instrumento para plantar semillas en hileras, en vez de «sembrar al voleo», es decir, esparcirlas a mano. Este instrumento, parecido a un arado, cavaba un surco en el suelo, y las semillas caían desde un embudo.

Este instrumento agrícola aparece claramente en un sello de piedra tallada de Sumeria, la región sur de Mesopotamia, cuyas 12 o más ciudades-Estado formaron el núcleo de la civilización del Medio Oriente.