Grandes Compositores de Música Clásica

Biografia de Rossini Gioacchino Antonio Compositor Italiano

Biografia de Rossini Gioachino Antonio Musico

JOAQUÍN ROSSINI (1792-1868)
Sin poseer la sensibilidad refinada de un Mozart, la grandeza emotiva de un Beethoven o el misticismo grandilocuente de un Wagner, Gioachino Antonio Rossini (Joaquín A. Rossini) ocupa un lugar de cierta categoría en la música moderna.

Joaquin Rossini o
Gioachino Antonio Rossini ( 29 de febrero de 1792- 13 de noviembre de 1868), fue un compositor italiano. Su popularidad le hizo asumir el «trono» de la ópera italiana en la estética del bel canto de principios del siglo XIX, género que realza la belleza de la línea melódica vocal sin descuidar los demás aspectos musicales.

Dotado de una precocidad extraordinaria, idolatrado por los públicos con la rapidez de un Paganini o de un Liszt, Rossini sucumbió a su propio éxito. Su aportación a la ópera en el primer cuarto del siglo XIX fue extraordinaria, de tal modo que influyó sobremanera en el triunfo de la música italiana en Europa.

Pero fue un triunfo de facilidad, de someterse a lo menos difícil e, incluso, de vulgaridad. No supo trabajar su arte ni elevarlo a la perfección que podía alcanzar. Es-piritualmente débil, se satisfizo con los triunfos de su juventud y con la fama que le perduró de los mismos.

Rossini nació en Pesaro el 29 de febrero de 1792. Su padre José era trompeta del municipio. Partidario de las ideas revolucionarias, intervino en las luchas políticas de su tiempo, por lo que sufrió persecuciones, cárceles y destierros.

El pequeño Rossini creció, pues, en un ambiente poco confortable y, por reacción natural, fue durante su vida partidario de las ideas conserva^ doras.

.Su vocación musical se despertó en Lugo (1802), adonde se había trasladado su familia. Aquí recibió las primeras e inolvidables lecciones de música de José Malerbi. Su educación continuó en Bolonia (desde 1804), a cargo de un tal Ángel Tesei.

Muy pronto pudo emplearse en el mismo teatro donde actuaban sus padres, José en la orquesta y Ana Guidarini en las tablas. Este hecho motivó su gran conocimiento de la realidad y las exigencias de la ópera, tanto para el compositor como para los artistas, la orquesta y el público.

Algunos éxitos que tuvo como cantante (1805), hicieron creer a su padre que el futuro de su hijo se hallaba en esta orientación, y le matriculó en el Liceo musical de Bolonia (1806).

Pero aquí la vocación de Rossini se afirmó más en el estudio de Haydn y Mozart que en las lecciones de sus maestros. Después de tres años de permanencia en el Liceo, compuso sus primeras óperas, una de las cuales, La Cambíale di Matrimonio, tuvo cierto éxito en Venecia (1810).

Pero la vulgaridad de los libretos impidió que Rossini triunfara plenamente hasta 1813, en cuyo año su Tañeredo fue acogido clamorosamente (6 de febrero) por el público y la crítica.

Realmente, no era una ópera revolucionaria. Pero ciertas innovaciones orquestales y la claridad y dulzura de la melodía conquistaron a Italia.

El éxito de Rossini en Venecia no se repitió en Milán con otras óperas (1814). Sin embargo, su fama había llegado a Nápoles. El empresario Barbaja le ofreció la dirección musical del Teatro San Carlos en muy buenas condiciones.

Rossini se trasladó a Nápoles (1815), en cuya ciudad dióse la primera representación de su ópera Almaviva (1816), rebautizada más tarde por el público con el nombre de El barbero de Sevilla.

La pieza, pese al fracaso del estreno, tuvo un éxito extraordinario, y muy pronto se representó en todos los teatros de Italia.

A fines del mismo año se estrenaba, en Nápoles, el Ótelo, y en enero siguiente, en Roma, la Cenerentola, óperas que en su género respectivo señalan el ápice del genio de Rossini. No olvidemos que en esta época tenía veinticuatro años.

Unos trece le quedaban de producción operística. Halagado por los públicos de Italia, el mundo entero se avasalló a sus pies. En 1822 dirigió los conciertos del Congreso de Verona.

En 1823 se trasladó a Inglaterra para representar sus óperas en el King’s Theater. En 1824 se instaló en París con el cargo de director del Teatro Italiano de la capital y un sueldo, para la época, fabuloso.

Al terminar su contrato en 1826, Carlos X le nombró compositor de la corte e inspector general de las instituciones de canto en Francia. En 1829 compuso el Guillermo Tell, su última ópera, en la que el arte rossiniano se adaptaba a las exigencias artísticas de la nueva generación y preludiaba un brillante futuro. P

ero Rossini, por causas hasta hoy muy poco precisadas, se abstuvo de componer más óperas. Quizás intervinieran en esta decisión el estado de su salud, cada día peor, su debilidad espiritual y su holgazanería física. Sin embargo, en este último período de su vida compuso la perla del Stabat mater (1832-1839).

Después de la revolución de julio de 1830, Rossini vivió hasta 1836 en París; en 1836 se estableció en Bolonia, de cuya ciudad se trasladó a Florencia ante los motines revolucionarios de 1848.

En Florencia residió hasta 1855. Por último, en esta fecha regresó a París, en una de cuyas localidades satélites (Passy) murió el 13 de noviembre de 1868.

fuentes

Historia de la Música en Argentina Primeros Compositores

Primeros Compositores de Argentina
Historia de la Música

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ETAPAS DE LA EVOLUCIÓN DE LA MÚSICA ARGENTINA: — El canto es tan connatural al hombre como el lenguaje y se puede creer que los primeros balbuceos de uno y otro se produjeron paralelamente.

La música vocal fué, sin embargo, anterior a toda expresión instrumental. La historia de los más remotos pueblos de la antigüedad nos señala su papel preponderante. La música, el canto y la danza informan toda su vida y plasman sus ritos, combates y ceremonias funerarias.

Cuando Cristóbal Colón implantó su espada en las tierras de Santo Domingo, las civilizaciones autóctonas más avanzadas del continente ya practicaban la música.

Es muy posible que el arte sonoro haya penetrado en América con la civilización asiática, pues la escala pentatónica (de cinco sonidos) se conocía en el Perú lo mismo que en China y Egipto.

Junto con el soldado conquistador, España envió sus misioneros para civilizar estos pueblos, y sabemos que los sacerdotes encontraron en la música sacra una poderosa palanca para atraer a los indígenas al culto cristiano.

Así vemos a San Francisco Solano servirse del rabel como auxiliar en su obra de catequización de los aborígenes en las selvas de Tucumán y Santiago del Estero.

En lo que respecta a la República Argentina, expondremos en prietas etapas la reseña histórica de su música, dejando para un título siguiente los estudios folklóricos y lo relativo a las diversas clases de canciones, danzas e instrumentos musicales autóctonos.

Período hispánico. — Con el nombre de música criolla denominamos tanto la de origen americano como europeo que, con el correr del tiempo, fue adoptando modalidades propias, «aclimatándose», por decirlo así, al ambiente de nuestra cultura nacional y dándole con ello el carácter vernacular.

Nuestros indígenas, antes de llegar los primeros españoles a estas playas, ya tenían sus músicas, sus Cantos y sus bailes religiosos y guerreros.

Naturalmente, los indios del que es hoy territorio argentino no alcanzaron el esplendor de las civilizaciones aztecas, maya e incásica; de aquí lo rudimentario de sus bailes y de sus cantos; pero estas cantinelas rústicas y monótonas, gritos estridentes o repeticiones fastidiosas, que nuestros oídos considerarían ofensivos y disonantes, tenían la virtud de expresar para ellos, de una manera tosca tal vez, los sentimientos de placer, de alegría, de ira o de dolor, según la finalidad que se proponían al entonarlos.

Como los, indios tenían dones naturales asombrosos para la música y sobre todo estaban poseídos del sentido del ritmo, asimilaron pronto la música cristiana, y de un modo especial la melodía gregoriana; de aquí la facilidad con que lo.s misioneros inculcaron los cantos religiosos.

En una relación sobre los indios guaraníes, el P. Charlevoix afirmaba a mediados del siglo XVIII: «Tienen naturalmente oído fino [para la música] y una singular afición a la armonía… Aprenden a cantar leyendo las piezas más difíciles, y casi se podría decir que son cantores por instinto, como los pájaros»

Entre los artífices de la música de esta época se destacaron los jesuítas, que en sus pueblos y reducciones llegaron a tener, no sólo coros notables, escuelas de música para formar maestros y bandas, sino que los mismos indios se hicieron diestros en la fabricación de diversos instrumentos musicales, sobresaliendo por sobre todos estos pueblos la reducción de Yapeyú.

Entre los celosos misioneros jesuítas que emplearon la música como medio do apostolado debemos citar: el P. Alonso Barzana que pacificó a los indios catamarqueños valiéndose sagazmente de la música vocal e instrumental; fue también un famoso filólogo y lingüista, que llegó a dominar varios idiomas indígenas, predicando en ellos.

Destacáronse igualmente otros dos grandes maestros de música de estas regiones: el P. Juan Vaisseau que fundó varias escuelas, donde los neófitos aprendieron a tañer instrumentos durante el culto divino y el Luis Berger, «pintor, médico, platero, músico, danzante . . . amigo dé enseñar a los indios a tocar bigüelas de arco, con que ha reducido por su parte a muchos infieles».

Con posterioridad a estos dos notables maestros, actuó en el Río de la Plata otro jesuíta, el P. Antonio Sepp, que, durante más de cuarenta años, alternó su trabajo de catequización con su labor musical.

Pero a todos los precitados talentos musicales obscureció el eximio organista Domenico Zipole que fuera miembro de la Iglesia de Gesú en Roma. Después de ingresar en la Compañía llegó a Buenos Aires en 1777, completando su formación religiosa en Córdoba, donde enseñó a algunos indios a tocar instrumentos sonoros. Fue autor de la obra: Principios o nociones para tocar con acierto el Órgano y el Clave; también compuso Sonatas, colección de obras para órgano y címbalo. Próximo a ser ordenado murió en la estancia «Santa Catalina» (Córdoba) a fines de 1725.

Debemos también destacar por su labor filarmónica al P. Florian Baucke, entre los indios Mocobíes de Santa Fe y los PP. Martín Schmid y Juan Mesner, entre los indios Chiquitos.

Con la expulsión de los misioneros jesuítas por Carlos III, en 1767, la obra que éstos habían cumplido se fué diluyendo, pero quedaron en pie muchos documentos y todo un sistema que formó la base de nuestro folklore.

También los negros, introducidos en la colonia como esclavos, tuvieron sus danzas, cantos e instrumentos y sus bailes africanos.

Limitados en un principio a sus ceremonias, llegaron a ser tan populares que tanto las autoridades eclesiásticas como civiles tuvieron que tomar carta en el asunto a fin de coartar los excesos y proteger la moralidad pública.

Además de los candombes o bailes de los negros y mulatos, frecuentados por gente de todos los estados sociales, había otros bailes más finos incorporados de Europa, como el minué, pasapié, amable y contradanzas, que se estilaban en los salones de familias aristocráticas.

A fines del siglo XVIII eran numerosos los músicos en Buenos Aires, y entre los maestros de mayor relieve en esta época actúan el santanderino don Antonio Aranaz, que a partir de 1787 dirigió la orquesta del teatro de la Ranchería; don Víctor de la Prada, «famoso tocador de flauta y clarinete» y fundador, después de los sucesos de 1810, de una Academia de Música; el artista francés Luis Joben, constructor de órganos y posiblemente buen organista; el húngaro Carlol Neuhau, profesor de violín; el músico norteamericano David Forest, etc.

teatro de la rancheria

En 1797 arribó a Buenos Aires el insigne músico catalán Blas Parera, que desde 1803 actuó de director de la orquesta del teatro Porteño (llamado más adelante teatro Argentino) y en 1813 puso en música la letra de nuestro Himno Nacional.

Si bien los hijos del país no habían llegado a destacarse como músicos, sentían afición por la buena música y favorecían generosamente a los talentosos consagrados a ella.

Época independiente. —Rotos los lazos políticos que los unían con España, los pueblos de América, además de organizarse política, social y económicamente, procuraron elaborar sus respectivas culturas nacionales.

Por lo que respecta a nuestro país, los primeros gobiernos patrios, enfrascados en continuas reyertas domésticas, bien poco es lo que pudieron hacer por la cultura artística.

Tres años después de los sucesos de Mayo, la Asamblea del año XIII encarga al benemérito artista Blas Parera componer la música del Himno Nacional de Vicente López.

A poco de producida la Revolución del 25 de Mayo, en los entreactos de la función dramática inaugural del 11 de noviembre del teatro «Provisional de Comedias», apareció por primera vez un cantante de número de ópera, el italiano Pietro Ange-lelli. Después fué muy solicitado como cantante por la sociedad porteña. en cuyos salones hizo lucir su bien timbrada voz de barítono en romanzas, arias y cavatinas, dedicándose, además, a dar lecciones de canto, solfeo y piano. En ios primeros días de junio de 1811 regresó a Italia.
El gran activista de nuestra música en los primeros años de nuestra independencia fué el presbítero José A. Picasarri.

Durante el gobierno de Rosas se remueve la música nativa y en los entreactos se cantan motivos vernáculos. Hace furor el Cielito y la Media caña y se bailan el minué montonero, las boleras del Federal y la polca popular.

Más adelante, ya avanzada la segunda mitad del siglo XIX, entran en los escenarios las habaneras y los tangos; se bailan el gato, la hueya, la cueca y el pericón, y se incluye la célebre canción llamada Vidalita y numerosos estilos a cargo de intérpretes nativos.

Todas estas canciones y bailes criollos se repiten en nuestro siglo, donde un sinnúmero de cultores le imprimen modalidades propias y aun incursionan con éxito en la música superior del ballet y la ópera.

Período de la Organización Nacional : El período comprendido entre los años 1852 a 1910, representa la incorporación de la música argentina a los grandes centros europeos.

Desde 1848, Buenos Aires disfruta de temporadas lírico-dramáticas que hasta el día de hoy se desenvuelven año tras año con escasas interrupciones.

En 1825 se representa la primera ópera completa en Buenos Aires, era el Barbero de Sevilla. Durante largos años, el cultivo de otros géneros no había alcanzado a equilibrar en intensidad la fervorosa atención dispensada a las manifestaciones operísticas.

Coexistían el teatro lírico y la música de salón, y con menor frecuencia se efectuaban sesiones de conciertos vocales e instrumentales. En general, las actividades musicales distaban mucho de la homogeneidad requerida, si bien gozaban de reconocido aprecio.

A partir del último cuarto del siglo XIX, han de arraigar fructíferamente en Buenos Aires la música de cámara, con el repertorio clasico-romántico de tríos, cuar tetos y quintetos, el pianismo de los grandes maestros y los conciertos sinfónicos, con frecuente inclusión de obras de autores ya consagrados y de otros contemporáneos.

La actividad musical se desenvolvió durante varios años en torno de dos focos principales: la ópera, en el Teatro de la Victoria, y la música vocal e instrumental de cámara, en los conciertos de la Sociedad Filarmónica de Buenos Aires, Ambas demostraciones concentraron el interés de los aficionados, aun cuando la periodicidad de los espectáculos operísticos era mucho mayor que la de las sesiones filarmónicas.

Frente a la absorción ejercida por la música lírica, no desmayan las gestiones encaminadas hacia otro sentido de la actividad musical. El compositor y cantante español José Amat será quien promueve desde la Sociedad Filarmónica estas nuevas ac tividades.

En el aspecto polifónico-vocal, fue inestimable la contribución a la cultura del país de la «Sociedad Alemana de Canto», fundada en 1862 para «estudiar y hacer conocer música alemana», especialmente composiciones corales. Incluyó así obras   de Haydn, Mendelssohn, Mozart, Schumann, Wagner y otros maestros.

Fueron numerosos los conjuntos dedicados a un repertorio sorprendentemente variado y amplio, sobre base clasico-romántica incorporando autores contemporáneos. Algunos de los primeros conciertos sinfónicos que se efectuaron en Buenos Aires fueron auspiciados por la «Sociedad del Cuarteto», conjunto creado en 1910.

A pesar de los esfuerzos realizados al respecto, la crítica señalaba la falta de ambiente adecuado y de gusto por lo sinfónico y hacía constar la necesidad de abrir una vía a los jóvenes, y arraigar los conciertos populares. En esta labor de arraigo de los conciertos sinfónicos ocupa un destacado lugar la labor llevada a cabo por Alberto Williams.

La enseñanza de la música :
En este aspecto, la tradición del país se remonta hasta el período de la dominación hispánica. Nacionales y extranjeros imparten enseñanza y se forman varias generaciones de artistas y aficionados que cuentan con el estímulo de un medio en don de la música es altamente apreciada. Hacia el final del siglo, varios destacados músicos argentinos emprenden en Europa las más exigentes disciplinas bajo la guía de autorizados pedagogos.

Alrededor de 1860 crece la llegada e incorporación de músicos extranjeros, algunos de probada valía, cuya formación es en muchos casos italiana.  Tres lustros más tarde se ha formado en Buenos Aires un verdadero ambiente musical en donde descuellan algunos compositores, concertistas y profesores de renombre.  La pieza de salón y las artificiosas fantasías sobre temas operísticos, comienzan a dar lugar paulatinamente a las obras magistrales de clásicos y románticos que comienzan a ser divulgados.

La Gaceta Musical de Buenos Aires realiza una tesonera labor en pro de la creación de un Conservatorio Argentino, a pesar de la hostilidad e incomprensión por parte de algunos sectores, esta labor dará sus frutos con la creación en 1874 de la Escuela de Música y Declamación de la Provincia de Buenos Aires. Las funciones del director fueron desempeñadas por Nicolás de Bassi.

Las clases comprendían : composición e historia musical, solfeo y lectura musical, canto, declamación, piano, órgano, violín y viola, violoncelo, contrabajo, instrumentos de viento de madera, instrumentos de viento de cobre, arpa.

Se creaba asimismo una Comisión cuyos miembros tenían la función de inspeccionar el funcionamiento de las clases y el estricto cumplimiento de los reglamentos de la escuela.

La institución prosiguió su labor pese a los obstáculos y dificultades materiales, afrontando la oposición de quienes no apreciaban el alcance y significado de la educación musical debidamente sistematizada.

La Escuela de Música proporcionaba tos trumentistas de orquesta, cantantes y profesores de música, y su influjo era perceptible en el nivel cultural de Buenos Aires.

En 1882, por falta de una subvención nacional que pudiera suplir la provincial que había sido retirada hacía tiempo, no pudieron pagar se las deudas de alquiler. Los instrumentos fueron vendidos en pública subasta, extinguiéndose de este modo esta institución.

Pero la simiente ya se había propagado. En 1880 el compositor Juan Gutiérrez había fundado el Conservatorio de Música de Buenos Aires, de índole privada. Una «escuela de música de la capital» funcionó también en 1880 bajo la dirección de Ricardo Pérez Camino.

Clemente Greppi, director de los coros de niños del Teatro de la Opera y del Nuevo Teatro Colón, hacia 1910, fue uno de los primeros en estimular el interés por la música en el medio escolar, mediante la acción   mimada conjunta con la práctica musical, la composición de zarzuelas adecuadas para ser representadas en escuelas, y la adopción de técnicas muy cercanas a las más modernas.

La última década del siglo pasado presencia la sucesiva y rápida erección de conservatorios y la creciente demanda de profesores de música.  En 1893 inaugura Alberto Williams el Conservatorio de Música de Buenos Aires, con planes de estudio com pletos y eficiente dotación de profesores. Muy pronto se núcleo en este instituto una significativa promoción de músicos.

En el Conservatorio Santa Cecilia se reunieron renombrados compositores, concertistas y profesores de origen italiano.  Poseía   un amplio cuerpo de profesores cuyas enseñanzas se extendían a las distintas disciplinas vocales e instrumentales, y el ámbito de la composición.

La necesidad de un instituto de índole oficial para sistematizar la enseñanza de la música se reiteró en varias oportunidades. De 1924 data el funcionamiento de una casa de estudios que respondiera a tales aspiraciones, con planes de estudio completos, enseñanza intensiva y una verdadera adecuación a las necesidades y el desarrollo del país. Este instituto es el Conservatorio Nacional de Música Carlos López Buchardo, y conserva el nombre de quien fuera su primer director.

Pimeros compositores argentinos :

En el transcurso del período 1852-1910 paulatinamente, y a pesar de circunstancias no siempre favorables, fueron surgiendo personalidades artísticas en el ámbito de la composición musical, muy diversas entre sí, en cuanto a las condiciones de su formación y de la efectividad de su rendimiento, pero que testimonian, en conjunto,   la, consecución de una fecunda etapa en el crecimiento del país.

A la labor realizada durante el citado período se debe el arraigo de una tradición musical argentina, cuyo desarrollo y plena expansión es periódicamente afectado por ñuctuaciones de diverso origen.

Entre los numerosos compositores argentinos podemos seleccionar a quienes nos proporcionaron un ordenamiento vertebrador y nos hacen asequibles las orien taciones esenciales de la música argentina en ese período : Juan Pedro Esnaola, Francisco Hargreaves, Alberto Williams, Arturo Beruti, Héctor Panizza y Constantino Gaito.

Las condiciones de sus respectivas formaciones musicales fueron muy diversas así como el alcance de su labor creadora.  Podemos considerar a Buenos Aires como el foco casi único de dichas actividades, si bien Tucumán, Córdoba, Mendoza y posteriormente La Plata alentaron cierta acción local.

Desde 1880 se desenvuelve una conciencia de la situación artística y social de los compositores. Se señala una concentración de los esfuerzos de los compositores en el género lírico-dramático, pero al mismo tiempo, hará eclosión en la música argentina la sinfonía, y luego el poema sinfónico de inspiración étnica que establece una línea de avance del nacionalismo musical.

Juan Pedro Esnaola ( 1808-1878 ) es la personalidad más destacada del período rosista y de los primeros años posteriores.  Fue el único de su época que supo mantener una continuidad efectiva en su labor de compositor, a pesar de las diversas funciones públicas que le fueron encomendadas.  Tempranamente había podido adquirir un nivel de formación europea gracias a su viaje a Europa.

musico argentino esnaola

Desde 1822, año en que se inicia su actuación artística, recorre varias etapas. Esnaola efectuó el arreglo,publicado en 1860, de la música del Himno Nacional Argentino, original de Blas Parera, versión de setenta y siete compases en Mi bemol mayor. En 1944 un decreto oficializó la versión de Esnaola.

Salustiano Zavalía ( 1808-1873 ), hombre de intensa actividad pública que se destacó como compositor para guitarra y flauta. Parece haber sido un precursor del nacionalismo musical.

Amancio Alcorta ( 1805-1862 ) es considerado como el decano de los compo sitores argentinos, a pesar de que la casi totalidad de sus obras se ha perdido, y lo poco que se conserva está disperso. Con posterioridad a su fallecimiento, no se extin gue su prestigio musical sino que alcanza a formar parte de la música argentina.

musico argentino alcorta amancio

Todos estos compositores reflejan, en mayor o menor medida, su admirado por los operistas más difundidos en ese entonces : Mozart, Bellini y Rossini. Su pianismo no es ajeno a la evolución de la estilística del instrumento que se produce en Francia, y también está influido por los inicios del romanticismo musical.

Minués, valses y cuadrillas fueron las obras que ofrecieron a la sociedad de la época. Se los considera como integrantes del ciclo de la música argentina de salón. No por esto dejaron de incursionar en obras de contenido religioso. Esnaola y Alcorta dedicaron atención a la música litúrgica, que en algunos casos adoptó la polifonía vocal con acompañamiento de instrumentos.

Nicanor Albarellos ( 1810-1891 ), a pesar de ser predominantemente un intérprete, puede ser considerado como el nexo con las líneas subsiguientes de avance de la música argentina y precursor del nacionalismo musical. Se dedica a la tarea de recolectar melodías criollas, que más tarde serían incluidas por Hargreaves en sus composiciones.

Una promoción de músicos nacidos alrededor de 1830 establece un nexo de continuidad artística hasta la aparición de una pléyade de compositores, hacia 1880, en cabezados por Hargreaves.

albarellos musico argentino

En esta segunda generación   tiene lugar la incursión inicial por el sinfonismo, el nacimiento de la ópera argentina, la eclosión del nacionalismo musical, todo ello coexistiendo con la música de salón.

  Por primera vez tiene lugar en el país la sistematización de la enseñanza musical en sus diversas disciplinas, y se consolida el ejercicio de la crítica musical y el interés en torno de la actividad artística europea.

Contemporáneamente, arraiga en Buenos Aires la música de cámara gracias a la actividad desarrollada por la Sociedad del Cuarteto, a través de la frecuentación de un amplio repertorio de los grandes maestros europeos.  Los conciertos sinfónicos fueron abriéndose paso como institución de la vida cultural porteña.

Surgía la conciencia de las posibilidades que el país podía desarrollar a través de las dotes de sus músicos, ya fueran intérpretes o compositores.  Los compositores argentinos comenzaron a obtener algún apoyo oficial que les permite capacitarse con mayor efectividad en los centros europeos.

Coetáneamente se incorporan numerosos compositores e intérpretes extranjeros, en su mayoría españoles e italianos, algunos verdaderamente destacados, que dan a conocer el más avanzado repertorio musical de la época.

Francisco Hargreaves ( 1849-1900 ) encabeza la segunda generación importante de músicos argentinos, (la tercera cronológicamente ) . Es el primer músico argentino que se decide a encaminar una significativa parte de su obra en el nacionalismo musical.

Es uno de los nexos de continuidad de la tradición nacionalista musical, comenzada por Albarellos y que desembocará en Alberto Williams y Julián Aguirre. Hay en Hargreaves una cierta tendencia hacia lo fantástico, visionario, exótico. Sus primeras composiciones trasuntan rasgos de sorprendente virtuosismo instrumental y una elaborada escritura pianística, casi lisztiana. Para este instrumento compuso numerosas piezas.

Las milongas y los tristes compuestos por Hargreaves poseen un intrínseco valor musical que se manifiesta aun en la actualidad, en el acierto, la sugestión y el equilibrio de los elementos formales, aun cuando no desmienten su procedencia de la música de salón.

Cultivó también un género que tuvo gran difusión en Europa y América: el melólogo, creado al parecer por Juan Jacobo Rousseau en 1770.

Este es una acción escénica a cargo, por lo general, de un solo personaje, simultánea con un acompañamiento instrumental que puede ser sinfónico. En el género vocal, la producción de Hargreaves se concreta en varias obras que incluyen las manifestaciones religiosas.

En Hargreaves coexisten la búsqueda de la conformación de un léxico musical cultivado y artístico, con los requerimientos de ciertos núcleos sociales y las condiciones del gusto propias de la época.

El esfuerzo más notorio, y que puede considerarse como el inaugural, lo realiza Hargreaves en el dominio del teatro lírico, con la composición de sus óperas «La gata blanca», «II vampiro», «Los estudiantes de Bolonia»,»Psyche» y «Una noche en Loreto», las dos últimas sin estrenar. El estreno en 1877 de «La gata blanca» significó el estreno de la primera ópera argentina.

Poco después de 1880 es registrada en los medios artísticos de Buenos Aires, la aparición de dos jóvenes músicos, cuyas personalidades se caracterizan en ciertos rasgos, de manera bien diferenciada respecto de la de sus predecesores inmediatos.

Ellos son Arturo Beruti y Alberto Williams cada uno de los cuales se orien tó hacia géneros diferentes, el primero hacia el lírico-dramático, el segundo hacia el instrumental.

Arturo Beruti ( 1862-1938 ) Una beca oficial le permite perfeccionarse en Europa, especialmente en Francia y Alemania. En el viejo mundo comienza su producción operística que alcanzará una gran difusión en la Argentina. Entre sus obras más sobresalientes podemos mencionar a «Vendetta», «Evangelina», «Taras Bulba».

musico berutti arturo

En Buenos Aires escribe «Pampa», «Yupanki», «Khrysé» y «Hórrida Nox». En 1919, estrena en el Teatro Colón «Los Héroes», originariamente destinada al Centenario de Mayo estaba basada en un relato de Vicente Fidel López y ambientada en la Campaña de los Andes. Fue cantada en italiano.

La heterogeneidad de los materiales conocidos, y la ausencia de un índice su ficientemente clarificado para la confrontación de los mismos, son uno de los factores que tornan dificultosa la apreciación amplia y cabal de la obra de Arturo Beruti.

Mientras que se realzan aspectos ignorados por sus contemporáneos, son dejados aquellos que le valieron la apreciación del momento y que muestran una excesiva sujección a los gustos de la época.

Alberto Williams   ( 1862-1952 ) desarrolló una intensa labor en el campo de la dirección orquestal, la composición, la investigación del pasado musical y la forma ción de los futuros músicos. Desde los comienzos de su carrera fue plenamente reconocido en sus valores y alentado en su perfeccionamiento.

El gobierno le otorga una subvención para el perfeccionamiento durante cuatro años en Europa. Allí estuvo en contacto con altas personalidades de la música europea que lo tuvieron como alumno.

De regreso en Buenos Aires, dirige Williams su Primera Obertura de Concierto, que se ha incorporado al repertorio sinfónico argentino y perdura incólume en su brío y su lirismo comunicativo.

En sus posteriores sinfonías, que alcanzarán el número de nueve, el léxico del compositor se muestra bien conformado en su estructura, de sutil y penetrante armonización, animado por momentos de fuerza dramática.

La melodía de Williams posee una amplitud y flexibilidad muy características A lo largo de su dilatada carrera asistió a notables mutaciones en los gustos y los procedimientos desarrollados por sucesivas promociones de músicos.

Así desde Richard Wagner y César Franck, maestros que admiró y supo difundir en Buenos Aires a través de sus ciclos de conciertos sinfónicos; Claude Debussy que asimiló entrañablemente en aspectos en los cuales brillaron sus características personales; los sistemas de la politonalidad y polimodalidad, junto con las manifestaciones de la contemporánea creación musical centroeuropea.

En 1890, con su obra para piano «El rancho abandonado» inicia su derrotero nacionalista. Su nacionalismo trata de incorporar la sugestión paisajista conjuntamente con las características melódicas y rítmicas criollas, incluyendo alguna incursión en el pentatonismo incaico.

La amplia labor docente de Alberto Williams se nuclea alrededor del Conservatorio fundado por él en 1893 y a través del cual intentó transmitir a las nuevas generaciones musicales los logros alcanzados por la música europea y la nacional.

Julián Aguirre ( 1868-1924 ) Su nombre aparece ligado íntimamente al desarrollo del gusto y la cultura musical en la Argentina. Desarrolló las etapas de su formación artística en España. Se incorporó al núcleo de profesores del conservatorio fundado por Alberto Williams.

musico aguirre

Su labor se distingue por ser una de las primeras que influyó efectivamente en la elevación del nivel del gusto musical, en el conocimiento de los grandes autores, en particular los del romanticismo germano, en predisponer las posibilidades del público en la apreciación de las nuevas obras.

Dotado del don de la improvisación, se muestra comunicativo, bien proporcionado, aparentemente espontáneo en una música que se caracteriza por su lucidez y cuidada elaboración. Sus piezas de inspiración nacionalista no desmienten cierto parentesco con la música de salón y nos brindan clarificados ejemplos de nuestras especies líricas criollas.

En este aspecto pueden citarse sus «Aires Criollos», «Aires nacionales», «Huella», «Gato», «Canciones», «Tristes». Se muestra particularmente afortunado al abordar los elementos captados del contorno urbano porteño : el Estilo y la Milonga.

También en la canción de índole escolar, alcanzó Aguirre algunas de sus mejores páginas, colocando a nuestro pafs en un lugar descollante en ese terreno.

Héctor Panizza ( 1875-1967 ) tuvo una descollante actuación en los más importantes teatros líricos del mundo, en la ardua tarea de concertar y dirigir temporadas completas y ciclos sinfónicos.

Ajeno al nacionalismo musical, dio cuenta de la paulatina afirmación de su saber   y su capacidad de compositor en el género lírico-dramático, sinfónico y de cámara, al compenetrar su formación italiana con el sutil gusto armónico e instrumental francés. Es uno de los primeros operistas argentinos, tanto en su ubicación cronológica como en el nivel alcanzado tras una paulatina y firme evolución.

Pascual De Rogatis ( 1881-1980) ocupa un lugar señero como compositor de elevada calidad lírica. Representa un principio consciente y activo hacia una más vigorosa caracterización étnica y americanista en nuestra música, frente al absorbente predominio de los modelos italianos y franceses.

Se da en él la presencia de un clima sonoro distinto al de la sobretensión romántica, que hace de su música algo nítido y líricamente distendido, que posee sensibilidad moderna.

Carlos López Buchardo ( 1881-1948 ), aparece con rasgos destacados en los comienzos de nuestro siglo. Alcanzará, un plano de realización magistral en nuestra música. Su primera etapa manifiesta sus dotes musicales superiores, la calidez de su armonía y una captación de las proporciones, donde se reflejan sus influencias   de Massenet y Puccini.

La única expresión estrictamente operística de Carlos López Buchardo fue «II sogno di Alma «, cuyo estreno en 1914 constituyó un verdadero acontecimiento artfstico y social.

La ópera argentina : Las manifestaciones más destacadas y elocuentes propias del desenvolvimiento de la música argentina señalan el predominio casi exclusivo, hasta 1910, del género lírico dramática.

Las condiciones culturales de nuestra nacionalidad en el aspecto musical, la índole y la diversificada amplitud en el repertorio operístico aquí frecuentado con continuidad y desde tiempo atrás, pueden ser apreciadas como uno de los estímulos eficientes en tal sentido.

Resultaba atrayente la oportunidad que podía ofrecer al compositor local la representación de sus óperas efectuada por los mismos prestigiosos intérpretes que tenían a su cargo el repertorio lírico de mayor difusión y prestigio.

De este modo, la actividad de los músicos argentinos se orientaba hacia el género que podía exteriorizar de manera cabal su consagración y reconocimiento por parte de autorizados críticos, empresarios de compañías líricas, editores de música y calificada concurrencia.

Durante este período, las óperas argentinas fueron cantadas, con alguna excepción en idioma italiano.  La ópera italiana ha de alcanzar en algunas de sus más significativas presentaciones un brillo suntuoso en rutilantes salas de Buenos Aires, ante una expectativa reflejada y mantenida por los comentarios periodísticos y notas críticas.

Se considera unánimemente a «La gata blanca», música de Francisco Hargreaves, como la primera ópera de autor argentino.

Fue estrenada por una compañía lírica italiana en 1877. Esta obra lírica breve, en cuanto a su extensión material, alcanzó una cálida recepción por parte del público. Esta obra puede ser considerada como un precedente histórico valioso para el estudioso, pero desvinculado de los intereses espontáneos de las generaciones subsiguientes.

En 1895 se estrena, en el Teatro de la Opera de Buenos Aires, «Taras Bulba», drama lírico cuya música pertenece a Arturo Beruti.

La presentación en Buenos Aires venía precedida por el éxito de su estreno mundial en Turín. La presentación material de esta ópera, los trajes y los decorados, fueron apreciados como manifestaciones de una riqueza deslumbradora.

El gusto de entonces reconoció la ciencia polifónica, la habilidad contrapuntística, la frecuente mutación de ritmos, reprochando en parte cierto exceso en la instrumentación y preocupación por la originalidad.

Actualmente, se puede afirmar que Taras Bulba indica no sólo el comienzo de un desenvolvimiento histórico de la ópera argentina, sino también el punto de partida de una fecunda reconsideración actual de la personalidad artística de Arturo Beruti, y de su significado en el desarrollo de nuestra música.

El estreno de «Pampa» del mismo compositor, marca el ascenso a la escena lírica, por primera vez, del léxico musical de inflexiones criollas, a través de lo que más tarde viene a representar la primera promoción nacionalista en la música ar gentina. La critica señaló que «lo único realmente característico son los bailes y aires criollos, hábilmente traídos, instrumentados y condimentados para la circunstancia».

En 1897 se estrena la ópera de Panizza, «II fidanzato del mare». De este modo hace su aparición en la escena lírica porteña el músico argentino de carrera ar tística más dilatada de nuestra historia, La índole poética y decididamente romántica del argumento estimulaba las dotes sinfonistas del compositor. Dio oportunidad a Panizza para exhibir un léxico armónico sólido y coherente, en donde despuntaba un pro misorio estilo evolutivo, plenamente reconocido entonces.

Ver: Siglo XX: Bandas de Rock Nacional

Ver:Breve Historia de los Instrumentos Musicales

Fuente Consultada:
Historia Argentina – Historia de la Civilización – Manual de Ingreso 1977 – Dieguez – Pierini – Laplaza Edit. Investigación y Ciencia

Concepto del Maniqueísmo Origen y Vida del Profeta Mani

VIDA DEL PROFETA MANI – ORIGEN Y CONCEPTO DEL MANIQUEÍSMO

Fundado por Maní hacia el final del siglo III , el maniqueísmo aparece como un sincretismo en el que se han mezclado los más diversos elementos. Puede ser considerado como una especie de herejía cristiana a la que se han añadido muchos elementos extraños, o como una religión distinta a la que, de manera bastante artificial, se han unido aportaciones cristianas.

Mani se presenta como discípulo de Cristo y utiliza abundantemente los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento. La influencia religiosa de Mani se ha prolongado durante unos mil años en una extensa zona, a partir de los confines del mundo persa y semítico, que la civilización grecorromana había alcanzado, pero sin llegar a influir profundamente.

Mani nació hacia los años 215-216. Desde su infancia fue incorporado a la secta de los mogh-tasilas o baptistas, a la que pertenecía su padre, que profesaba una doctrina dualista: dos personajes están subordinados a Dios—Cristo y el diablo—, los dos salidos de Dios y puestos por éste ante los tiempos futuros y el siglo presente. En toda la creación se encuentra la oposición del bien y del mal, de los dos sexos, de la derecha y de la izquierda, del agua y del fuego. El agua es el medio de salvación y el fuego, de condenación.

profeta Mani

Profeta Maní

El agua del bautismo libra del fuego del infierno. Los bautizados han de llevar una vida santa, renunciar al matrimonio y abstenerse de alimentos de origen animal. La verdad religiosa está contenida en la Ley y el Evangelio, cuyo sentido, que se ha perdido, puede encontrarse a través de los libros de Elkasai.

Durante cuarenta años Mani llevó una vida errante de predicador y escribió cartas, sermones y tratados. Parece que predicó en las regiones cercanas al Eufrates y que envió a dos de sus discípulos a Egipto y a la Escitia. En pocos años la secta hizo grandes progresos. Diocleciano publicó un rescripto severísimo contra los mani-queos en el que se establecía, entre otras, la pena capital. El movimiento se expansionó por Mesopotamia, Siria, Palestina y Egipto.

En África surgieron numerosas comunidades. También en Italia hubo importantes núcleos. Una gran expansión se realizó por Oriente: Irán. De Samarkanda a la India. Mogolia fue el centro de otra notable irradiación. La época de retroceso empieza al final del siglo X. La desaparición definitiva llegó muy pronto.

El sistema maniqueo se apoya en un dualismo. Hay desde toda la eternidad dos principios opuestos, el bien y el mal, la luz y las tinieblas. Las tinieblas primitivas tocan la luz y la limitan. El príncipe de las tinieblas es la antítesis viviente del rey de la luz. No es un segundo dios, sino su rival. Su verdadero nombre es la materia, pero el pueblo le llama diablo. La lucha entre los dos mundos es inevitable.

Nuestro mundo, mezcla de tinieblas y de luz, está continuamente en guerra hasta la separación definitiva de esos dos elementos. El hombre que es como un microcosmos que reúne las propiedades de todo lo que existe, posee dos almas, de las que una es buena y la otra mala. Hecho de espíritu y materia, participando a la vez de Dios y del diablo, el primer hombre debía lograr esta separación de los elementos de luz que llevaba en sí. Sin embargo, después de su caída se hizo incapaz de realizar ese trabajo.

La misión de Jesús en su Encarnación estaba encaminada a liberar la luz que se encontraba cautiva en el hombre pecador. Jesús no es propiamente el hijo de Dios. Es como el arquetipo de la humanidad. En él sólo hay luz. Es el que en diversas ocasiones ha comunicado luz a los hombres: Adán, Abraham, Buda, Zoroastro, el Mesías, San Pablo, Mani.

La moral se resume en la doctrina de los tres sellos. El sello sobre la boca lleva a evitar todo lo que puede mancharla: los pecados de la lengua y los alimentos impuros (los que no sean vegetales). El sello de la mano niega el derecho a matar, sean hombres, animales o plantas. El sello del pecho se refiere a la prohibición del matrimonio y de todas las relaciones sexuales.

El maniqueo ha de hacer lo posible por evitar la propagación de la vida. Como la práctica rigurosa de los tres sellos era imposible en la vida corriente, los maniqueos distinguían dos grupos: los auditores, que podían vivir como los demás hombres, aunque con ciertas limitaciones, y los elegidos, que estaban obligados a una práctica estricta de las prescripciones de la doctrina.

En la vida de ultratumba, mientras los elegidos entrarán inmediatamente en el paraíso, los auditores deberán quedarse en este mundo, pasar de un cuerpo a otro hasta llegar al de un elegido. Los pecadores van a un fuego eterno. La separación definitiva, no obstante, de buenos y malos, exige el transcurso de mucho tiempo para que los elementos de luz que han caído en este mundo puedan separarse otra vez de la materia. Un inmenso incendio se producirá en el último día.

Tomando como modelo la organización que Jesucristo dio a su Iglesia, el maniqueísmo tiene doce maestros que obedecen a un jefe único. Por debajo de éstos hay setenta y dos jefes u obispos, que son los que ordenan a los presbíteros y diáconos. Admiten dos sacramentos: el bautismo y la eucaristía. La fiesta más importante, la Berna, conmemoración de la muerte de Mani, se celebra alrededor de la fecha de la Pascua cristiana.

Fuente Consultada:
FACTA Enciclopedia Sistemática Tomo IV Entrada: Maniqueísmo

La Musica en el Barroco Compositores del Barroco Músicos Castrados

La Música en el Barroco
Compositores del Barroco

Sociedad y cultura en el Barroco: En el Barroco cobró un enorme auge la exaltación de los sentimientos frente a la serenidad y a la mirada puesta en el hombre que habían sido propias del período anterior.

El Barroco: El término barroco proviene del portugués y, en su origen, significó «perla irregular y deforme». Se empleó para describir de manera peyorativa las formas artísticas demasiado recargadas.

Música en el Barroco

Hasta el siglo XIX el término barroco se utilizó como expresión desaprobatoria Sin embargo, hoy en día ya no es así aunque se sigue usando cuando se considera que algo es excesivamente complejo o recargado.  El Barroco fue una época en la que se produjeron grandes avances científicos y descubrimientos que cambiaron la percepción que las personas tenían del mundo.

Durante el Barroco se incrementó la ornamentación en todas las artes hasta llegar, en ocasiones, al exceso. La música, por su parte, experimentó un enorme desarrollo.

Aspectos sociopolíticos: El siglo XVII, y más concretamente su segunda mitad, está marcado por el triunfo del absolutismo en toda Europa, con la excepción de Holanda e Inglaterra. El poder político de los monarcas se fortaleció hasta eliminar toda representatividad, dando lugar a las monarquías absolutas.

Los intereses nacionales se exacerbaron y pretendieron imponerse hegemónicamente. Durante el siglo XVI fue España la nación hegemónica, y en el siglo siguiente lo fue Francia. Las hegemonías terminaron en el siglo XVIII, fortaleciéndose la idea de equilibrio.

La sociedad estaba organizada en tres grupos, llamados estamentos o estados: nobleza, clero y tercer estado o estado llano. Los dos primeros estamentos eran los privilegiados; el otro estamento poseía escasos recursos económicos y estaba excluido de la participación política.

Unido al éxito de la monarquía absoluta, el mercantilismo se fue imponiendo en Europa desde mediados del siglo XVII. El Estado desarrolló una política económica intervencionista prohibiendo la salida de los metales preciosos. Se trataba de un auténtico nacionalismo económico que reforzaba el nacionalismo político.

La cultura del Barroco
El Barroco reaccionó frente a la rigidez de las reglas y se convirtió en un arte abierto, libre, que buscaba lo grandioso y lo dinámico. El Barroco, a la vez que fomentaba el interés por el hombre y la naturaleza, exaltaba el absolutismo real y el sentido victorioso y propagandístico de la Contrarreforma católica.

La expresión artística estaba en consonancia con el desarrollo de la sociedad. La cultura tendió a encontrar razones justificativas del poder absoluto de los monarcas y a presentar siempre la monarquía en un contexto de «sublime emergencia» sobre el resto de la sociedad.

Las luchas religiosas y el enfrentamiento entre reformados y católicos tuvo grandes repercusiones en el arte y la cultura. En el campo católico, el arte sirvió para realzar la figura de la Virgen y de los santos, produciendo retablos e imaginería de gran valor.

La arquitectura se caracterizó por el movimiento, el claroscuro y la grandiosidad. Grandes arquitectos italianos fueron Bernini, Borromini y, algo más tarde, Juvara.

• En la escultura triunfó el afán de movimiento y se dio preferencia a los gestos exaltados y la teatralidad. Destacaron Bernini, en Italia, y Gregorio Fernández, Martínez Montañés y Alonso Cano, en España.

• La pintura se caracterizó por el naturalismo, la fuerte expresividad y el claroscuro. Destacaron Caravaggio, Rembrandt, Murillo y Velázquez.

• En la literatura se asiste al desarrollo del tema religioso a través de la mística, en el siglo XVI, con San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús, y de los autos sacramentales, en el siglo XVII, con Pedro Calderón de la Barca.

• En el pensamiento surgió el racionalismo con Descartes y se inició la ciencia moderna, basada en la experiencia y la inducción. La filosofía empirista fue desarrollada por un grupo de filósofos ingleses a cuya cabeza estuvo Bacon.

En el Barroco, la música tuvo un desarrollo espectacular. Los músicos adoptaron el término barroco para referirse al período de ciento cincuenta años que va desde los inicios de la ópera, hacia 1 600, hasta la muerte de Johann Sebastian Bach en 1750.

Las artes y el estilo musical del Barroco: La música acompañó en todo momento os profundos cambios experimentados en la sociedad, la cultura y el arte y el Barroco se convirtió en la época del virtuosismo musical, con grandes intérpretes y un enorme desarrollo de la orquesta y de las técnicas de construcción de instrumentos.

Consecuencia del racionalismo científico que dominó el pensamiento de la época, la música barroca redujo todo5 los modos musicales eclesiásticos a solo dos: el modo mayor y el modo menor. Con estos modos se escribieron la mayoría de las obras musicales que han llegado hasta nosotros.

Por otro lado, el método científico propició el nacimiento de la ciencia de la armonía (estudio de los acordes), teorizada por Gioseffo Zarlino (1517-1590), que buscó en la naturaleza la fuente de toda legitimidad.

Los efectos que excitaban los sentimientos en los conjuntos de los grandes escultores barrocos trató de conseguirlos el músico con el uso del acorde consonante y disonante. La alternancia de estas relaciones sonoras provocó movimientos espirituales que suscitaron efectos en uno u otro sentido.

La arquitectura de línea curva y ornamentación exuberante tuvo su reflejo sonoro en las melodías llenas de adornos y acrobacias vocales, sobre todo con la aparición de voces artificiales: los castroti, cantantes de sexo masculino que eran castrados antes de llegar a la pubertad para preservar su voz de soprano o contralto. Esta práctica decayó cuando las mujeres, a finales del siglo xviri, se incorporaron a la escena operística.

LOS CASTRATI: Los primeros músicos de la historia en alcanzar la categoría de estrellas fueron los castrati, para cuyas voces se componía la ópera italiana en los siglos XVII y XVIII. Un castrato era una maravilla vocal, un precioso instrumento musical vivo, de una belleza y extensión asombrosas.

Los castrati eran varones, procedentes de los ambientes más pobres, y elegidos por la belleza de su voz infantil, a los que se castraba antes de que llegaran a la pubertad. Por este cruel procedimiento se conseguía que estos cantantes conservaran el timbre de una voz blanca, pero unido a la capacidad pulmonar de un varón adulto.

Los castrati recibían una esmeradísima educación musical, y los que triunfaban amasaban grandes fortunas, por lo que su destino se consideraba envidiable. Su extraordinaria capacidad pulmonar y la limpia ejecución de las más intrincadas coloraturas, complejas acrobacias vocales escritas por los compositores para ellos, los enorgullecía más que la tesitura aguda; femenina, de sus voces.

Podían sostener una nota durante minutos enteros, yen muchas ocasiones se enzarzaban en duelos con algún instrumentista de viento, con el que rivalizaban en resistencia para admiración del público.

La pintura realista y de fuertes contrastes guió a los compositores en sus obras instrumentales y los impulsó a buscar el colorido tímbrico, con la aparición y perfeccionamiento de nuevos instrumentos, y el contraste sonoro, con el uso del estilo concertante, en el que a un solista o grupo de solistas se opone o contrasta el resto de la orquesta.

La monarquía absoluta impuso el uso de una melodía principal, con lo que desapareció el resto de voces del estilo polifónico; y también surgió el virtuoso, que, en cierto modo, acabó ejerciendo un absolutismo instrumental sobre el resto de la orquesta.

La aparición de teatros donde se representaban obras dramáticas con música, las óperas, hizo que se produjera un mayor acercamiento entre los diferentes estamentos sociales de la época.

Características del Barroco musical: Las principales características que definen la música barroca son estas:

• Predominio del estilo vertical u homofónico.

• Nacimiento del bajo cifrado o bajo continuo: el compositor da toda la importancia a las voces extremas. La voz superior es la melodía. El acompañamiento se indica mediante una serie de cifras (bajo cifrado) que señalan al organista los acordes que puede ejecutar.

• Supremacía de un estilo armónico: sentido vertical en la música.

• Delimitación e independencia entre música vocal e instrumental.

• Nacimiento y esplendor de la música dramática: ópera, cantata, etc.

• Aparición de la orquesta y perfeccionamiento de los grupos de cámara.

• Aparición de un ritmo reiterativo y muy marcado.

• Uso de acordes disonantes con mayor frecuencia.

• Supremacía de la música profana sobre la música religiosa.

• El compositor practica todos los géneros de su época.

La música al servicio de la religión y la monarquía El Barroco fue un estilo artístico conformado por las ideas dominantes de la época: el absolutismo en política, que presenta como ideal la monarquía absoluta, y la Contrarreforma, la reacción cultural de los países católicos del sur de Europa frente a la Reforma protestante del norte.

Al igual que había sucedido durante el Renacimiento, durante el Barroco, la música culta o ilustrada, en oposición a la popular, únicamente se cultivaba en el seno de los dos estamentos rectores de la vida política y espiritual: el aristocrático (las diversas cortes europeas) y el eclesiástico.

Un tercer sector social —el burgués— entró, sin embargo, durante esta época en el universo musical gracias a la ópera comercial, que permitía el acceso al teatro mediante el pago de una entrada.

En los primeros días de la ópera, la concurrencia solía ser la comunidad entera, separada jerárquicamente en pisos y gradas de acuerdo con su posición social. La sala de ópera era un modelo de la sociedad del siglo XVII, en tanto que los mitos griegos y romanos de donde provenían casi todos los argumentos que se ponían en escena reflejaban los valores aristocráticos de los estamentos sociales dirigentes.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante Tomo 18 – Música – Santillana

Grandes Escritores de la Historia Cronologia Grandes Obras Literatura

Grandes Escritores de la Historia
Cronología de Grandes Obras de la Literatura

Autor FechaOrigenObra Clave

Homero s.VIII a.C. Grecia Poesía Odisea (s.VIII a.C.)

Esquilo c. 525-456 a.C. Grecia Teatro Los siete contra Tebas (c. 467 a.C.)

Sófocles c. 496-406 a.C. Grecia Teatro Antígona (0.442 a.C.)

Eurípides c.484-406 a.C. Grecia Teatro Medea (c. 431 a.C.)

Aristófanes 0.448-388 a.C. Grecia Teatro Las ranas (0.405 a.C.)

Valmiki c. 400-200 a.C. India Poesía Ramayana (c 400-200 a.C.)

Virgilio 70-19 a.C. Roma Poesía Eneida (c. 29-19 a.C.)

Ovidio 43a.C.-c.17d.C. Roma Poesía Las metamorfosis (8 d.C.)

Murasaki Shlkibu c. 978-1014 Japón Narrativa La historia de Genji (C.1001-1010)

Dante Alighierl 1265-1321 Italia Poesía Divina comedia (C. 1321)

Petrarca 1304-1374 Italia Poesía Cancionero (1327-1368)

Geoffrey Chaucer 1343-1400 Inglaterra Poesía Cuentos de Canterbury (1387-1400)

Miguel de Cervantes 1547-1616 España Narrativa/ poesía/ teatro Don Quijote (1605)

Wllllam Shakespeare 1564-1616 Inglaterra Teatro/ poesía Romeo y Julieta (1591-1595)

John Milton 1608-1674  Inglaterra Poesía El paraíso perdido (1667)

Moliere 1622-1673 Francia Teatro El misántropo (1666)

Jean Racine 1639-1699 Francia Teatro Fedra (1677)

Jonathan Swift 1667-1745 Irlanda Narrativa/ ensayo Los viajes de Gulliver (1/26)

Cao Xueqin Johann c. 1715-1763 China Narrativa Sueño en el pabellón rojo (1791)

Johann Wolfgang von Goethe 1749-1832 Alemania Narrativa/ teatro Fausto (1808)

William Wordsworth 1770-1850 Gran Bretaña Poesía El preludio (1799)

Jane Austen 1775-1817 Gran Bretaña Narrativa Orgullo y prejuicio (1813)

John Keats 1795-1821 Gran Bretaña Poesía Endymion (1818)

Aleksandr Pushkin 1799-1837 Rusia Poesía/ narrativa Eugenio Onegin (1828)

Honoré de Balzac 1799-1850 Francia Narrativa La comedia humana (1827-1847)

Alexandre Dumas 1802-1870 Francia Narrativa Los tres mosqueteros (1802-1870)

Víctor Hugo 1802-1885 Francia Narrativa Los miserables (1862)

Ralph Waldo Emerson 1803-1882 EE.UU. Ensayo/ poesía La conducta de la vida (1860)

Hans Christian Andersen 1805-1882 Dinamarca Narrativa Cuentos de hadas (1835-1837)

Henry Longfeltow 1807-1875 EE.UU. Poesía Hiawatha (1855)

Charles Dickens 1812-1870 Gran Bretaña Narrativa Grandes esperanzas (1860-1861)

Iván Turgénev 1818-1883 Rusia Narrativa/ teatro Padres e hijos (1862)

George Eliot 1819-1880 Gran Bretaña Narrativa El molino del Floss (1860)

Walt Whitman 1819-1892 EE.UU. Poesía Hojas de hierba (1855-1889)

Gustave Flaubert 1821-1880 Francia Narrativa Madame Bovary (1857)

Fiódor Dostoyevski 1821-1881 Rusia Narrativa Crimen y castigo (1866)

Henriklbsen 1828-1906 Noruega Teatro Peer Gynt (1867)

León Tolstói 1828-1910 Rusia Narrativa Guerra y paz (1865-1869)

Mark Twain 1835-1910 EE.UU. Narrativa Huckleberry Finn (1885)

Thomas Hardy 1840-1928 Gran Bretaña Narrativa Tess, la de los d’Urberville (1891)

Henry James 1843-1916 EE. UU. Narrativa Las bostonianas (1886)

August Strindberg 1849-1912 Suecia Teatro La danza de la muerte (1901)

George Bernard Shaw 1856-1950 Irlanda Teatro Hombre y superhombre (1903)

Joseph Conrad 1857-1924 Polonia Narrativa El corazón de las tinieblas (1902)

Antón Chéjov 1860-1904 Rusia Teatro El jardín de los cerezos (1904)

Rabindranath Tagore 1861-1941 India Poesía/ teatro Gítanjali (1912)

Edith Wharton 1862-1937 EE.UU. Narrativa La edad de la inocencia (1920)

William Butler Yeats 1865-1939 Irlanda Poesía Los cisnes salvajes de Coole (1917)

Marcel Proust 1871-1922 Francia Narrativa En busca del tiempo perdido (1912-1927)

Robert Frost 1874-1963 EE.UU. Poesía Intervalos en la montaña (1916)

Thomas Mann 1875-1955 Alemania Narrativa La muerte en Venecia (1913)

Hermann Hesse 1877-1962 Alemania Narrativa El juego de tos abalorios (1945)

James Joyce 1882-1941 Irlanda Narrativa Ulises (1922)

Virginia Woolf 1882-1941 Gran Bretaña Narrativa La señora Dalloway (1925)

Franz Kafka 1883-1924 Checoslovaquia Narrativa La metamorfosis (1916)

D. H. Lawrence 1885-1930 Gran Bretaña Narrativa Hijos y amantes (1913)

Ezra Round 1885-1972 EE.UU. Poesía Cantos (1915-1962)

T. S. Eliot 1888-1965 EE.UU. Poesía/ teatro La tierra baldía (1922)

Karel Capek 1890-1938 Checoslovaquia Teatro R.U.R. (1920)

Boris Pasternak 1890-1960 Rusia Narrativa Doctor Zhivago (1957)

Mijaíl Bulgákov 1891-1940 Rusia Narrativa El maestro y Margarita (1928)

William Faulkner 1897-1962 EE.UU. Narrativa El ruido y la furia (1929)

Bertolt Brecht 1898-1956 Alemania Teatro Madre Coraje y sus hijos (1938)

Federico García Lorca 1898-1936 España Poesía/ teatro La casa de Bernarda Alba (1936)

Ernest Hemingway 1899-1961 EE.UU. Narrativa El viejo y el mar (1952)

Vladimir Nabokov 1899-1977 Rusia Narrativa Lolita (1958)

Jorge Luis Borges 1899-1986 Argentina Narrativa El Aleph (1949)

John Steinbeck 1902-1968 EE.UU. Narrativa Las uvas de la ira (1939)

George Orwell 1903-1950 Gran Bretaña Narrativa 1984 (1949)

Samuel Beckett 1906-1989 Irlanda Teatro/ narrativa Esperando a Godot (1954)

W. H. Auden 1907-1973 Gran Bretaña Poesía El mar y el espejo (1944)

Naguib Mahfouz 1911-2006 Egipto Narrativa Trilogía de El Cairo (1956-1957)

Albert Camus 1913-1960 Francia Narrativa La peste (1947)

Saúl Bellow 1905-2005 Canada Narrativa El legado de Humboldt (1975)

Arthur Miller 1915-2005 EE.UU. Teatro Muerte de un viajante (1946)

Camilo José Cela 1916-2002 España Narrativa La colmena (1951)

Aleksandr Solzhenitsyn 1918-2008 Rusia Narrativa Un día en la vida de Iván Denísovich (1962)

Iris Murdoch 1919.1999 Gran Bretaña Narrativa El mar, el mar (1978)

Yukio Mishima 1925-1970 lapón Narrativa El mar de la fertilidad (1965-1970)

Dario Fo 1926- Italia Teatro Muerte accidental de un anarquista (1970)

Gabriel García Márquez 1928- Colombia Narrativa Cien años de soledad (1967)

Milán Kundera 1929- Checoslovaquia Narrativa La insoportable levedad del ser (1984)

Harold Pinter 1930-2008 Gran Bretaña Teatro La fiesta de cumpleaños (1958)

Toni Morrison 1931- EE.UU. Narrativa Beloved (1987)

V.S. Naipaul 1932- Trinidad Narrativa Una casa para Mr. Biswas (1971)

Philip Roth 1933- EE. UU. Narrativa El lamento de Portnoy (1972)

Wole Soyinka 1934- Nigeria Teatro/poesía La danza del bosque (1960)

Mario Vargas Llosa 1936- Perú Narrativa La ciudad y los perros (1962)

Seamus Heaney 1939- Irlanda Poesía Puerta a las tinieblas (1969)

Cronologia Compositores de Musica Clasica Mejores Obras de Opera

Cronología Compositores de Música Clásica Mejores

CompositorFechaOrigenObra Clave
Guillaumede Machaut c. 1300-1377 Francia Ars Nova; De toutes flours.
ThomasTallis c. 1505-1585 Inglaterra Medieval; Spem in alium nunquam habui.
Gíovanní Piertuigi da Palestrina c. 1525-1594 Italia Renacimiento; Missa brevis.
William Byrd c. 1540-1623 Inglaterra Renacimiento; Great service.
Claudio Monteverdi c. 1567-1643 Italia Barroco; L’Orfeo.
Henry Purcell c. 1659-1695 Inglaterra Barroco; Dido y Eneas.
Antonio Vivaldi 1678-1741 Italia Barroco; Las cuatro estaciones.                                                    Escuchar  
George Friedrich Handel 1685-1759 Alemania Barroco; El Mesías.                                                   Escuchar
Johann Sebastian Bach 1685-1750 Alemania Barroco; El clave bien temperado.                                 Escuchar
Franzjoseph Haydn 1732-1809 Austria Clásica; Cuarteto de cuerda op. 63, Amanecer.                      Escuchar
Wolfgang Amadeus Mozart 1756-1791 Austria Clásica; La flauta mágica, Réquiem                            Escuchar
Ludwigvan Beethoven 1770-1827 Alemania Clásica; Sinfonía N° 5; Sinfonía N° 9 (Himno de la alegría).   Escuchar
Gioachino Rossini 1792-1868 Italia Ópera romántica; El barbero de Sevilla.
Franz Schubert 1797-1828 Austria Romántica; Quinteto de piano, La trucha.
Héctor Berlioz 1803-1869 Francia Romántica; Los troyanos.
Félix Mendelssohn 1809-1847 Alemania Romántica; Concierto para violín.
Frédéric Chopin 1810-1849 Polonia Romántica; Marcha fúnebre.
Robert Schumann 1810-1856 Alemania Romántica; Carnaval.
Franz Liszt 1811-1886 Hungría Romántica; Sonata en si menor.
Giuseppe Verdi 1813-1901 Italia Ópera romántica; La traviata; Réquiem.
Richard Wagner 1813-1883 Alemania Ópera Romántica; El Anillo de los Nibelungos; Tristán e Isolda
Antón Bruckner 1824-1896 Austria Romántica; Te Deum.
Johann Strauss 1825-1899 Austria Ópera romántica; El murciélago.
Johannes Brahms 1833-1897 Alemania Romántica; Un réquiem alemán.
Camilte Saint-Saens 1835-1921 Francia Romántica; Danza macabra.
Piotr Tchaikovsky 1840-1893 Rusia Romántica; Cascanueces; El lago de los cisnes.
Antonín Dvorak 1841-1904 Checoslovaquia Romántica; Sinfonía N° 9 en mi menor, Sinfonía del nuevo mundo.
Edvard Grieg 1843-1907 Noruega Romántica; Suite Holberg.
Edward Elgar 1857-1934 Gran Bretaña Romántica; Pompa y circunstancia.
Giacomo Puccini 1858-1924 Italia Ópera romántica; La bohéme.
Gustav Mahler 1860-1911 Austria Romántica; La canción de la tierra.
Claude Debussy 1862-1918 Francia Romántica/Moderna; La mar.
Richard Strauss 1864-1949 Alemania Romántica; Una vida de héroe.
Jean Sibelius 1865-1957 Finlandia Romántica/Moderna; Sinfonía N° 5.
Ralph Vaughan Williams 1872-1958 Gran Bretaña Romántica/Moderna; Sinfonía antártica.
Sergéi Rachmaninov 1873-1943 Rusia Romántica; Concierto para piano N° 2.
Arnold Schonberg 1874-1951 Austria Moderna; Pierrot Lunaire.
Charles Ivés 1874-1954 EE.UU. Moderna; Tres lugares de Nueva Inglaterra.
Maurice Ravel 1875-1937 Francia Romántica/Moderna; Concierto para piano en sol mayor.
Manuel de Falla 1876-1946 España Romántica/Moderna; El amor brujo; El sombrero de tres picos.
Béla Bartók 1881-1945 Hungría Moderna; Concierto para orquesta.
Igor Stravinski 1882-1971 Rusia Moderna; La carrera del libertino; Consagración de la primavera.
Sergéi Prokófiev 1891-1953 Rusia Moderna; Romeo y Julieta.
George Gershwin 1898-1937 EE.UU. Moderna; Un americano en París.
Kurt Weill 1900-1950 Alemania Moderna; La ópera de tres peniques.
Aaron Copland 1900-1990 EE.UU. Moderna; Primavera en los Apalaches.
Dmitri Shostakóvich 1906-1975 Rusia Moderna; Sinfonía N° 5.
Benjamín Britten 1913-1976 Gran Bretaña Moderna; Muerte en Venecia.
Leonard Bernstein 1918-1990 EE.UU. Moderna; West Side Story, Cándido.
Toru Takemitsu 1930-1996 Japón; Moderna; Pasos de Noviembre

Que se Celebra en Semana Santa? Conceptos Cristianos Sobre Semana Santa

¿Qué se Celebra en Semana Santa?

El cristianismo: La figura de Cristo resulta impresionante por todo concepto. Incluso vista por sus detractores no pueden negársele grandeza ni belleza suma.

Al leer el Evangelio, donde se halla contenido su paso por la tierra, sorprende el laconismo del Maestro.

Todas las palabras que pronunció exceptuando, quizá, el sermón de la montaña y las parábolas, podrían reducirse a unas frases breves, lapidarias, de un contenido turbador y muchas de las cuales son aún motivo de controversia y discusión, cuando no de opuestas interpretaciones.

El que ama la vida la perderá. El que quiera seguirme, niéguese a sí mismo… Exceptuando una ocasión en que trazó unas palabras sobre la arena, Jesús no escribió nada ni pareció preocuparle que se levantara acta escrita de sus hechos y de sus palabras. Su nacimiento fue misérrimo y su muerte brutal.

Sus discípulos quedaron tan aterrorizados cuando fue enterrado que incluso el más fiel le había negado ya por tres veces. Parecía que de Él no iba a quedar nada porque después de su muerte le rodeó la cobardía, el silencio y la soledad. Sin embargo, dos mil años más tarde, más de 750 millones de personas le adoran como verdadero Hijo de Dios. «Una disputa entre judíos sobre un cierto Jesús que murió, y del cual afirmaba Pablo estar vivo». En el año 60, esto es lo que un funcionario romano llamado Porcio Festo escribió sobre la religión cristiana. De entonces acá, muchas han sido las explicaciones que de la «esencia del cristianismo» se han dado, y algunas de ellas se han apartado más de la verdad que la de Porcio Festo.

El cristianismo se funda en un hecho: la figura de Jesús, su vida terrestre y, lo que es más importante, la creencia de que Jesús vive y no ha muerto, porque es Hijo de Dios. Ésta es la nota original de la religión cristiana, pues sin excluir el judaísmo, el cristianismo es la única religión que desborda la Historia por lo trascendental de su contenido y se encarna en una persona que no solamente transmite una doctrina, sino que se presenta ella misma como la verdad y la justicia vivientes.

Es cierto que otras religiones tuvieron fundadores a los cuales sus contemporáneos pudieron ver con los ojos y tocar con las manos, pero ninguno de esos predicadores religiosos, Mahoma, Buda, Zoroastro, etc., se propuso a sí mismo como objeto de la fe de sus discípulos. Todos predicaban una doctrina que no atañía a su propia persona; eran simplemente enviados, profetas o siervos de Dios. Jesús es el Maestro que se da a sí mismo como objeto de nuestra fe; no se presenta como un personaje histórico, sino como verdadero Dios.

Celebración  de Semana Santa: La Semana Santa no tiene una fecha fija en el calendario gregoriano. El domingo de resurrección cae entre el 22 de marzo y el 25 de abril de cada año. Usualmente Semana Santa cae el primer domingo después de la primera luna llena que se produce en o después del día del equinoccio de primavera. Por esta razón la fecha cambia cada año y por siguiente, también cambian las fechas de otras observaciones relacionadas con Semana Santa.

Significado de Semana Santa:
La creencia principal del cristianismo es que Dios envió a su hijo Jesús al mundo para redimir al humano de sus pecados. Para lograr esto, Jesús murió en una cruz como sacrificio, tomando el lugar del pecador.

JESÚS MUERE EN LA CRUZ : Los evangelios nos explican como este acto se desenvolvió:

los Evangelios nos ofrecen las últimas palabras de Jesús, conocidas como las «siete palabras finales». Pidió a Dios que perdonase a sus torturadores (Lucas, 23, 34); consoló al ladrón penitente que se encontraba crucificado  su lado (Lucas, 23, 43); pidió a Juan que cuidase de su madre (Juan, 19, 26-27); clamó a Dios (Mateo, 27, 46; Marcos, 15, 34); expresó su sufrimiento físico Juan, 19, 28); declaró finalizada su misión (Juan, 19, 30) y, finalmente, se encomendó a Dios (Lucas, 13,46).

Tras su muerte, la oscuridad inundó la tierra v un terremoto partió la cortina del Templo, separando ;1 Lugar Sagrado del Sagrado de Sagrados (la sala externa y el santuario interno). Muchos de los que habían dudado y se habían burlado de Jesús comenzaron a decir que podría tratarse del Hijo de Dios. No obstante, los líderes religiosos esperaban dar por terminada la historia de Jesús, para lo cual pusieron guardias junto a su sepulcro. Así pretendían evitar que alguien robase el cuerpo y afirmase que Jesús había resucitado. A pesar de esta medida, sus discípulos afirmaron al tercer día de su muerte que Jesús ya no estaba en su tumba.

«AL TERCER DÍA RESUCITARÉ»
Los testigos de la Resurrección se contaban por centenares. Después de tres días en la tumba, Jesús se apareció a María Magdalena, a Pedro, a dos discípulos que se dirigían a Emaús, a quinientas personas en una montaña de Galilea, los once apóstoles que quedaban (Judas se colgó después :e traicionar a Jesús), y a otras personas en diferentes ocasiones antes de su ascensión a los cielos.

La veracidad de estos hechos es objeto de debate entre estudiosos de todos los puntos del espectro teológico. Lo que resulta innegable es que todas estas personas creían que lo que habían visto no era un espíritu o alguien que hubiese resucitado en la tumba, sino al verdadero Señor resucitado. En un principio, incluso los discípulos se mostraban escépticos.

Sin embargo, si no hubiesen creído realmente lo que habían visto con sus ojos, escuchado con sus oídos y tocado con sus manos, no habrían arriesgado sus vidas para propagar el mensaje evangélico, sobre todo entre sus hostiles contemporáneos, que podíais discutir sus palabras.

La orden para la evangelización, conocida como «Gran Misión», la recibieron los discípulos de Jesús inmediatamente antes de su ascensión: «Id, pues, adoctrinad a todos los pueblos, bautizadlos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Y enseñadles a observar todas las cosas que yo os he mandado. Y estad ciertos que yo estaré continuamente con vosotros hasta la consumación de los siglos» (Mateo, 28, 18b-20).

Armado con esta exhortación, el fortalecido grupo se puso en marcha para convertirse en testigo de todo lo que sus componentes habían visto y oído.

LA RESURRECCIÓN DE JESÚS
La mañana posterior al domingo, algunas seguidoras de Jesús acudieron a ungir su cuerpo y descubrieron la tumba vacía. Un ángel se les apareció y les recordó la promesa de Jesús de que resucitaría al tercer día.

Podemos creer en lo que dice el evangelio Palabra de Dios Apostoles

¿Podemos creer lo que dice el Evangelio?

los evangelios cristianos

1) No tomar todo al pie de la letra

Lo anterior basta para que entendamos lo siguiente:
– En el Evangelio no se encuentran todos los hechos y palabras de Jesús.
– Al relatar las palabras de Jesús, los evangelistas las expresan cada cual a su manera y las adaptan Para. mejor comprensión de sus lectores.
– Los hechos no están siempre en el orden en que sucedieron y pueden mezclarse en un mismo párrafo cosas que
– Jesús dijo en diferentes circunstancias. No podemos, pues, encontrar en el Evangelio una «fotografía» de Jesús o una «grabación» de sus palabras. Pero esto no significa de ninguna manera que no podamos creer el testimonio de los evangelistas.

2)El lugar único del Evangelio en la literatura

El Evangelio es una creación excepcional y única dentro de la literatura de todos los tiempos. Cualquier comparación con otro escrito de su tiempo, ya sea cristiano o de otra religión, hace resaltar un contraste impresionante. Por una parte la sencillez y la voluntad de ser sobrio; por otra, lo fabuloso, lo enredado, lo «no aterrizado». Un filósofo moderno, no creyente, se admiraba de que no hubiera más milagros en el Evangelio. El Evangelio lleva en sí mismo la garantía de su autenticidad. Tomando en cuenta las precisiones que damos en el párrafo anterior, la crítica moderna no ha podido encontrar falsedad en el Evangelio, a pesar de que, desde ya un siglo, ha sido pasado a la lupa y sometido a un sinnúmero de exámenes, como no se ha hecho para ningún otro libro.

3)Los que dudan

Son muchos, sin embargo, los que ponen en duda el testimonio de los evangelios. A veces, porque piensan ver en ellos algunas contradicciones. Más habitualmente, porque les parece imposible aceptar los milagros. Incluso entre los creyentes que estudian los evangelios, no faltan los que se quedan muy reservados respecto de su valor histórico cuando nos hablan de las intervenciones de Dios en favor de Jesús.

Esto se debe, tal vez, a que creen demasiado en sus propias ideas y no han recibido de Dios el don de una fe sencilla. Comparten con su ambiente una cultura que cuenta solamente con los recursos humanos para solucionar todos los problemas. A menudo disponen de una situación bastante segura en que uno puede ser creyente sin, correr grandes riesgos. y sin recurrir a menudo a Dios y su Providencia. ¿Cómo, pues, entenderían las cosas dé Dios sin antes haber tenido una conversión? Por muy sabios y religiosos que sean, no han experimentado la intervención de Dios en su propia vida ni han visto los milagros que consigue la fe. Entonces hacen el razonamiento siguiente: Si ahora no puedo ver cosas parecidas a las del Evangelio. ¿cómo voy a creer que sucedieron entonces?

4)Algunas objeciones

Por eso se aferran a tres argumentos en especial:
— Los evangelios no se escribieron de una vez, sino que retinen testimonios de varios testigos: son una literatura popular en la que se puede encontrar todo, menos la certeza histórica.
— Los evangelios fueron al comienzo escritos destinados a la catequesis y enseñanza del pueblo cristiano: los hechos que cuentan están orientados para apoyar la enseñanza que se da. No preguntemos si realmente Jesús caminó sobre el mar: el hecho se cuenta para mostrar que Jesús tiene poder divino.
— Los evangelios se escribieron muchos años después de la muerte de Jesús, cuando la imaginación popular ya había aureolado su persona y cuando la Iglesia ya había adaptado su mensaje para las necesidades de su gente. Por tanto no nos dan a conocer la realidad de Jesús, sino la fe de la Iglesia del primer siglo.

Pero, ¿y los apóstoles? Ellos habían sido los testigos de Jesús, y su función era la de quedar sus testigos oficiales dentro de la Iglesia. Ellos• sabían lo que había realmente sucedido, ¿y callaban mientras la gente deformaba la historia de Jesús? La garantía del Evangelio está en la misma estructura de la Iglesia Católica que nunca fue un grupo espontáneo de creyentes, llevado por los entusiasmos y el oportunismo. Desde el comienzo, fue un grupo organizado, con una jerarquía respetada que tenía la última palabra en cuestiones de fe y de tradiciones.

Los 4 evangelios no fueron una creación popular a partir de leyendas, de palabras escuchadas y deformadas, de milagros en parte inventados para justificar lo que se decía de Jesús. Los evangelios han salido de la tradición de los apóstoles, y la Iglesia los retuvo porque reconocía en ellos esta tradición.

En los mismos años se escribieron otros «evangelios»: «Evangelio de Pedro», «Evangelio de Tomás», «Evangelio de Nicodemo», «Protevangelio de Santiago»… pero la Iglesia no les dio crédito, por ver en ellos hechos fabulosos o con orientaciones teológicas que no se ajustaban a la enseñanza recibida de los apóstoles.
El hecho de que los evangelios se escribieron para la catequesis no significa que la historia fue adulterada »para mejor convencer a los oyentes». ¡Como si los hechos no fueran suficientes para hablar a los que saben entender! Y los apóstoles de Jesús, formados por él, ¿no tendrían la honradez elemental para respetar la verdad?

Se ha dado mucha importancia a los moldes literarios .que se usan para contar los hechos. Como varios milagros se cuentan conforme al mismo esquema, algunos estudiosos concluyen que todo es ficticio. ¿No ‘sería más sencillo pensar que los hechos y milagros se contaron conforme a ciertos moldes que permitían enseñarlos y memorizarlos con más facilidad?

Otro caso típico es el de la Anunciación a María. Lucas la relata imitando páginas antiguas referentes al nacimiento de Ismael y Sansón. Algunas personas se apresuran a decir: puesto que Lucas imitó el estilo de relatos legendarios, es que también su relato es leyenda; la virginidad de María y el anuncio del ángel no son más que ficción y solamente pretenden celebrar la divinidad de Cristo.

¿Por qué buscar explicaciones tan extrañas? Lucas y sus contemporáneos tenían estas páginas antiguas por históricas: imitó su estilo para recalcar que también el nacimiento de Jesús se inscribía en la Historia Sagrada. Lucas contó los hechos que fundaban su propia fe; si estos hechos no hubieran sucedido, tampoco él habría creído.

La conquista de los Incas Pizarro somete a Atahulpa Caballos y Armas

La conquista de los Incas: Pizarro somete a AtahulpaPizarro Conquista a los Incas

CONQUISTA DE LOS INCAS:
Camino hacia Cuzco:
Como los aztecas en el norte, los incas eran un pueblo dominado por el yugo de imperios peruanos anteriores.

Los incas comenzaron a prepararse en el siglo doce. Hacia 1430, un jefe llamado Pachacuti rechazó una invasión de un pueblo vecino, y siguió luego ensanchando el Imperio Inca hasta alcanzar regiones de lo que hoy son Chile, Bolivia y Ecuador.

Hacia el siglo dieciséis, los sucesores de Pachacuti controlaban más tierra que cualquier pueblo suramericano anterior a ellos. Al igual que los romanos , los incas atrajeron a los líderes de los pueblos conquistados a su redil, recompensando a aquéllos que se les unían y convirtiendo la cooperación en algo más fácil que la resistencia. Como los romanos, también los incas fueron magníficos ingenieros; sus albañiles construyeron fortificaciones de enormes bloques de granito unidos con una perfección tal que la hoja de un cuchillo no lograría penetrar aun hoy en las juntas.

Igualmente notable, en especial en una geografía tan escarpada, fue el mantenimiento que los incas dieron a su red de 30.500 kilómetros de caminos, y el sistema de correos, con mensajeros de a pie a cargo del gobierno, que recorrían esos caminos, y relevos cada 2,4 kilómetros. Por medio de este sistema podían los incas enviar un mensaje a 240 kilómetros de distancia en un día. Los mensajeros mantenían a los líderes locales en comunicación con Cuzco.

El Imperio Inca aún florecía cuando la primera expedición española arribó a la región. En diciembre de 1530, Francisco Pizarro (c. 1475-1541) llegó a las costas del Océano Pacífico en América del Sur con alrededor de 180 hombres, pero, al igual que Cortés, contaba con armas de acero, pólvora y caballos, nada de lo cual era conocido por los nativos. Pizarro también tuvo suerte porque el Imperio Inca ya había sucumbido a una epidemia de viruela. Los incas, como los aztecas, tampoco eran inmunes a las enfermedades europeas. Demasiado pronto, la viruela acabó con las aldeas. Otro golpe de fortuna para Pizarro fue que incluso el emperador murió a causa de la viruela y dos de sus hijos reclamaban el trono, lo cual originó una guerra civil.

La unión del país dependía sólo de la familia gobernante. Bastó a Pizarro vencer a esta familia para ocasionar la ruina de los incas, lo cual logró en 1532 mediante un engaño ruin.

El 15 de noviembre de 1532 Pizarro entró en la ciudad de Cajamarca y, al siguiente día, recibió la visita del Inca a quien -siguiendo el ejemplo de Cortés- tomó prisionero. Tal como lo hiciera Moctezuma en México, Atahualpa siguió gobernando bajo las órdenes de Pizarro; pero pensó en recobrar su libertad y ofreció como precio del rescate una habitación de su palacio llena de oro y dos llenas de plata hasta la altura de su brazo alzado.

El trato fue aceptado por Pizarro, pero, como el cumplimiento de lo pactado tardara más de lo previsto, los españoles se impacientaron, se apoderaron del botín, y dispusieron la muerte del Inca, a quien acusaron de conspirar contra ellos. Entretanto, Almagro, repuesto de su enfermedad, había llegado a Cajamarca en abril de 1533.

Luego de descontar la parte que correspondía al soberano, los españoles se repartieron el tesoro. Pizarro y Almagro se enredaron en oscuras peleas por sus derechos sobre lo conquistado. Esta situación se prolongó durante largo tiempo hasta que finalmente, en 1538, Almagro fue muerto en el Cuzco por orden de Pizarro. Años más tarde, Pizarro murió a su vez a manos del hijo de Almagro.
En 1542 se creó, el virreinato del Perú y la ciudad de Lima -que Pizarro había fundado en 1535- fue designada su Capital. En un principio, el virreinato del Perú abarcó todos los dominios españoles en América del Sur, excepto Venezuela.

Como conquistaron america los españoles? La Conquista de America

¿Cómo conquistaron América los Españoles?-La Conquista de América

conquista de américa

LA EXPANSIÓN EUROPEA: A finales del siglo XV los europeos navegaron por el mundo en todas direcciones. Los pioneros fueron los portugueses que, en un puñado de buques, se aventuraron hacia el sur a lo largo de la costa occidental de África a mediados del siglo XV; el proceso se aceleró con los viajes que inauguraron la época de Cristóbal Colón a América y de Vasco da Gama al Océano índico alrededor de 1490. Muy pronto se unieron a la aventura otros estados europeos y, ya para terminar el siglo XVIII, habían creado una red de comercio global dominada por los barcos y las fuerzas occidentales.

En menos de trescientos años, la época europea de exploración cambió el concepto del mundo. En algunas regiones, como en América y las islas de las especias, destruyó las civilizaciones indígenas y el establishment de las colonias europeas. En otras, como en África, India y las regiones del continente del sureste asiático, quedaron los regímenes nativos intactos, pero hubo un fuerte efecto en las sociedades locales y los modelos de comercio regional.

Con el tiempo, muchos observadores europeos tuvieron de este proceso una opinión favorable. Creían que no sólo se había llevado riqueza por medio del comercio mundial e intercambiado cultivos y descubrimientos entre el Viejo y el Nuevo Mundo, sino que también habían llevado a los «pueblos paganos» el mensaje de Jesucristo. No hay duda de que la conquista de América y la expansión hacia el resto del mundo hizo aflorar lo peor y algo de lo mejor de la civilización europea.

El saqueo ambicioso de los recursos y la represión brutal y la esclavitud apenas fueron equilibrados con los intentos de crear nuevas instituciones, convertir los nativos al cristianismo y atender los derechos de los pueblos indígenas. En cualquiel caso los europeos habían empezado a cambia el mundo.

LA CONQUISTA DE AMERICA: Al norte de las ciudades mayas, en las montañas del centro de México, el comandante militar español, Hernán Cortés, halló en 1519 una gran ciudad, la capital azteca de Tenochtitlán, construida en la mitad de un lago que tenía por lo menos 200.000 habitantes, y que se hallaba en el apogeo de su gloria.

Los curtidos soldados españoles decían que Tenochtitlán. con sus pirámides brillantemente pintadas y las anchas calzadas que unían la isla urbanizada con las orillas del lago, era tan magnífica como Roma o Constantinopla. Los españoles habrían de destruirla, por supuesto, pero nadie ha sostenido hasta ahora que las conquistas sean hermosas.

Aunque las civilizaciones precolombinas ostentaban grandes ciudades; muchos otros logros, adolecían de ciertas ventajas clave que facilitaron la conquista española. Cuatro de las más importantes fueron:

1- La pólvora: Los europeos, como los árabes y los turcos, la obtuvieron de los chinos. Pero este avance tecnológico, que se había extendido por Asia y Europa, no había cruzado el océano hasta que los españoles lo llevaron a América.

2- El hierro: Aunque varias culturas americanas lograron trabajar el metal en forma espléndida hacia el siglo dieciséis, ninguna aprendió, a fabricar armas de fuego. Las armas de hierro y acero (mezcla de hierro y carbón), eran más sólidas y durables que las de los indígenas.

3- El caballo: No había caballos en América. Lo más parecido a un caballo en cualquier cultura americana del siglo dieciséis era la llama, que los incas suramericanos usaban como bestia de carga. Nadie confundiría  llama con un caballo de batalla.

4- La inmunidad: Ésta fue probablemente la mayor desventaja. Los europeos llevaban consigo enfermedades que no habían cruzado antes el océano, y los indígenas no poseían defensas contra ellas.

PARA SABER MAS….

Los españoles no llevaron adelante sus acciones de conquista de un modo improvisado, por el contrario, es posible establecer algunas características comunes entre la conquista de los aztecas y la de los incas. Esto permite sañalar la existencia de una verdadera táctica.

La misma se caracterizó por:
• El establecimiento de alianzas con grupos locales -por ejemplo, con los que buscaban liberarse de la dominación azteca- o el aprovechamiento de las divisiones internas -como las que existían entre los incas-, ocasionadas en la lucha por el [poder]. De esta manera, lograban conseguir hombres para incorporar a sus ejércitos.

• El control de jefes indígenas, como una forma de dominar a los pueblos que estaban subordinados a ellos.

•  La superioridad en armamento: espadas de acero contra lanzas de obsidiana, armaduras de metal contra túnicas forradas de algodón, armas de fuego (arcabuces) contra arcos y flechas, caballería contra un ejército a pie.

•  La obtención de intérpretes indígenas que hicieran de traductores e informantes.

• El aprovechamiento de las creencias indígenas para atemorizarlos, realizando acciones espectaculares, como destruir sus templos o ídolos.

LOS ABORÍGENES HOY… La mayoría de los pueblos indígenas en América Latina desciende de las grandes civilizaciones azteca, maya e inca. Se estima que existen 34 millones de indígenas en América Latina y el Caribe. Bolivia es el país que cuenta con la proporción más alta de indígenas (56,8%).

Si bien los diferentes gobiernos de América Latina realizaron un esfuerzo para lograr cambios culturales en estas poblaciones, en la actualidad los indios siguen afectados por la pobreza y tienen bajas tasas de alfabetización y escolaridad. Los indios jóvenes son sinónimo de esperanza. Son los más instruidos y los que están intentando reafirmar sus raíces culturales.

También existen organismos internacionales que intentan contribuir al desarrollo indígena frente a dificultades como las siguientes: carecer de derechos de propiedad de tierras; no tener programas de asistencia técnica y de capacitación; no poder acceder al crédito para emprender pequeños proyectos.

Es necesario reducir el nivel de pobreza que están sufriendo los pueblos indígenas de América Latina. Hay que darles más posibilidades de educación porque es una manera de brindarles herramientas para luchar por salir de la pobreza.

Boccaccio Escribe El Decameron Retrato de la Época Peste Negra

Boccaccio Escribe-El Decameron-Retrato de la Época-Peste NegraLa peste negra en la Edad Media

En el año 1330, la peste bubónica (también llamada Peste Negra, transmitido por la pulga) se expandió desde Asia por el norte de África, Europa y Oriente Medio. Estaba causada por una bacteria conocida con el nombre de Yersina pestis. Este microbio normalmente infecta a las ratas y pasa de las ratas a otros animales a través de las pulgas, que también pican a los humanos.

Es posible que las malas cosechas de China dieran pie al brote epidémico. Las ratas abandonaron los campos para buscar comida en los lugares que habitaban los humanos y con ellas vinieron las pulgas. Las pulgas picaron al huésped humano, que caía enfermo y contagiaba la enfermedad al toser y expulsar esputo infectado.

Cuando la peste bubónica llegaba, la víctima sufría un aumento de temperatura. El ritmo cardíaco se aceleraba y empezaban los dolores de cabeza y musculares. Entonces, los nódulos linfáticos se inflamaban. Lo siguiente eran las hemorragias subcutáneas, que eran las que mostraban esos puntos negros por los que se le puso el terrible nombre de la Peste Negra. La víctima acababa desarrollado una neumonía. Durante un periodo de veinte años, desde 1330 hasta 1350, la peste bubónica mató a un tercio de la población europea.

LA PESTE NEGRA: Los europeos del siglo catorce contemplaban el mundo con nuevos ojos y consideraban las tierras lejanas deseables, dignas de conocer y acaso de adquirir. Con todo, antes de que los europeos salieran realmente y comenzaran a conquistar ese mundo, debían tener en casa suficiente bienestar personal para construir un mercado descentralizado de artículos de lujo foráneos. Pero, cosa extraña, fue necesaria una enfermedad terrible y la muerte en gran escala para que dicho mercado encontrara una base firme.

La peste negra, devastadora epidemia de peste bubónica y sus variedades, se originó probablemente en las estribaciones de la cordillera asiática del Himalaya, pero en el siglo catorce algo, tal vez el crecimiento del mercado, provocó su diseminación. Los agentes portadores eran las pulgas de las ratas. A donde la gente viaja, y en especial si lleva comida allá van las ratas y sus parásitos.

Al morir una rata, sus pulgas pasaban a otra. Y si no había otra rata a mano, las pulgas ensayaban un huésped menos apetecible. Cuando los huéspedes eran seres humanos, enfermaban terriblemente y morían con rapidez en su mayoría. Las manchas negruzcas que aparecían bajo la piel eran llamadas bubones, y por eso la enfermedad fue denominada peste bubónica. Una epidemia de neumonía, variedad todavía más peligrosa de la enfermedad, se propagaba de una persona a otra a través del aire.

La plaga mató a miles de chinos en 1333, y se extendió hacia el occidente. Hacia 1347 llegó a Constantinopla y desde allí llegó a Europa.

La muerte negra fue una de las calamidades naturales más  terroríficas de toda la Edad Media. Se ha calculado que del 25 al 50 por ciento de la población murió conforme la plaga se extendía por toda Europa, entre los años 1347 y 1351. Esta descripción contemporánea de la gran plaga está tomada del prefacio a la obra El Decamerón, del autor italiano del siglo XIV, Giovanni Boccaccio.

 Giovanni Boccaccio, El Decamerón
En el año de nuestro Señor de 1348, la plaga mortífera irrumpió en la gran ciudad de Florencia, la más bella de las ciudades italianas. Ya sea por la intervención de los cuerpos celestes o debido a nuestras propias iniquidades, que la justa ira de Dios buscó enmendar, la plaga surgió en el este algunos años antes, provocando la muerte de incontables seres humanos. Se difundió sin freno de un lugar a otro, hasta que —desafortunadamente— se precipitó sobre el oeste. Ningún conocimiento, ni previsión humana alguna fueron de provecho en contra de ella, a pesar de que se escogieron funcionarios en activo para que limpiaran la ciudad de mucha suciedad, y de que a los enfermos se les prohibió la entrada, al tiempo que se difundían consejos para la preservación de la salud. Tampoco sirvieron las humildes súplicas. No una, sino muchas veces, se ordenaron en forma de procesiones y de otros modos, con el fin de que los creyentes apaciguaran a Dios; pero, a pesar de todo, cerca de la primavera de ese año la plaga comenzó a mostrar sus estragos…

No se manifestó como en el este, donde, si un hombre sangraba por la nariz, era un aviso seguro de su inevitable muerte. En el comienzo de la enfermedad los hombres y las mujeres se veían afligidos por una especie de hinchazón en la ingle o debajo de las axilas que, a veces, alcanzaba el tamaño de una manzana o un huevo. Algunas de estas inflamaciones eran más grandes, otras más pequeñas, y se les llamaba comúnmente forúnculos. Desde esos dos puntos de partida, los forúnculos comenzaban poco a poco a esparcirse y aparecer, en general, por todo el cuerpo. Después, la manifestación de la enfermedad cambiaba a puntos negros o lívidos en los brazos, los muslos y en toda la persona. Muchas de estas manchas eran grandes y estaban separadas, otras eran pequeñas y se apiñaban. Al igual que los forúnculos —que eran y seguían siendo una segura indicación de la muerte próxima— estas manchas tenían el mismo significado para cualquier persona en que hubieran aparecido.

Ni el consejo de los médicos, ni la virtud de medicina ninguna parecían ayudar o beneficiar a la curación de esas enfermedades. De hecho,… no sólo muy pocos se recuperaban, sino casi todos morían a los tres días de la aparición de los signos; algunos más pronto, otros más tarde… La virulencia de la plaga fue máxima, ya que los enfermos la transmitían a los sanos mediante el contacto, de manera no distinta a como se propaga el fuego cuando se le acercan cosas secas o grasosas. Pero el mal era todavía peor. No sólo la conversación y la familiaridad con los enfermos extendía la enfermedad e, incluso, causaba la muerte, sino que, al parecer, el simple contacto con la ropa o con cualquier objeto que el enfermo hubiera tocado o usado transmitía la pestilencia…

Más lastimosas eran las circunstancias de la gente común y, en gran parte, de la clase media, ya que estaba confinada a sus casas con la esperanza de estar seguros, u obligados por la pobreza; y restringidos a sus propias secciones, diariamente caían enfermos por miles. Allí, privados de ayuda o de cuidados, morían sin salvación. Muchos exhalaron su último suspiro en las calles, de día o de noche; gran cantidad murió en sus casas, y era sólo por el hedor de sus cuerpos putrefactos como anunciaban su muerte a sus vecinos. Por todas partes la ciudad estaba llena de cadáveres…

Se llevaba tal cantidad de cuerpos a las iglesias cada día, que el suelo consagrado no resultaba suficiente para albergarlos, en particular, de acuerdo con la antigua costumbre de dar a cada cuerpo su lugar individual. Se cavaron grandes zanjas en los atestados atrios, y los cadáveres recién llegados se apilaban adentro, capa sobre capa, como la mercancía en la bodega de una nave. Se cubrían con un poco de tierra los cuerpos de cada estrato, y se procedía así hasta que la zanja se llenara hasta arriba.

LA RATA: TIPOS Y ANTECEDENTES HISTÓRICOS

la rata

Se supone que la rata negra procede de los desiertos de Arabia, en donde llevaba una vida libre.- Parece que se asoció al hombre, aproximadamente, en el siglo Vil, y que su difusión principal por Europa se debió a los Cruzados, aunque, por otra parte, hay pruebas de que la conocían los griegos y romanos; porque se han conservado representaciones artísticas de ella.

La rata gris, originaria de Asia Central, invade Europa, y poco después América, en el siglo XVIII, a .través de la flota rusa que visitaba los puertos escandinavos; también hay testimonios del cruce directo del Volga, a nado, de grandes conjuntos de ratas, probablemente en busca de alimento. Sin embargo, existe controversia en este punto, puesto que las mismas emigraciones masivas las refleja; Aelian en su trabajo «De Natura Animalium», escrito en el siglo II.

Sea cual fuere la época de llegada de la rata gris a Europa, es incuestionable que su difusión sólo pudo llegar a ser importante cuando encontró un ambiente adecuado, es decir, con la existencia de la gran urbe provista de un alcantarillado complejo, y propicio para la proliferación de estos roedores; tal situación se dio, aproximadamente, a partir del siglo XVIII.

El ratón es conocido desde los tiempos históricos más remotos, pues aparece en el arte y la literatura de los griegos y de los romanos, e incluso puede que su nombre latino (Mus) sea una derivación del vocablo sánscrito musha. Se asigna su procedencia al Asia Central.

tipos de ratas

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Recuperar El Santo Sepulcro Lugares Sagrados

Recuperar El Santo Sepulcro – Lugares SagradosLAS CRUZADAS

LAS CRUZADAS: El primer ejército oficial europeo que llegó a Jerusalén masacró en 1099 a la mayor parte de la gente que allí vivía, antes de fundar cuatro efímeros reinos latinos encabezados por europeos, a lo largo de la costa oriental del Mediterráneo.

La segunda Cruzada se inició en 1147 con la matanza de los judíos que vivían en el valle del Rin, en Alemania, al pasar la marejada de cruzados rumbo al oriente.

También fueron al oriente bien armados nobles y experimentados guerreros. En 1189, la fuerza expedicionaria de la tercera Cruzada incluyó al rey Ricardo I (Corazón de León) de Inglaterra, a Federico Barbarroja (emperador del Sacro Imperio Romano) y al rey Felipe II de Francia. El emperador se ahogó al cruzar una corriente de agua.

Después de la muerte de Saladino en 1193, el papa Inocencio III inició la cuarta cruzada. En el recorrido a Tierra Santa, el ejército cruzado empezó a verse envuelto en disputas sobre la sucesión del trono bizantino.

Los líderes venecianos de la cuarta cruzada vieron una oportunidad de neutralizar a su competidor comercial más grande: el Imperio Bizantino. Entonces, se desviaron hacia Constantinopla, donde llegaron para saquearla en 1204 y formar un nuevo Imperio Latino de Constantinopla. No fue sino hasta 1261 que un ejército bizantino recuperó la ciudad. El Imperio Bizantino había sido salvado, pero ya no representaba una gran fuerza en el Mediterráneo.

El imperio restaurado sólo abarcaba ahora la ciudad de Constantinopla y el territorio de los alrededores, y algunas tierras en Asia menor. Aunque de pocas dimensiones, el imperio se mantuvo otros 190 años hasta que, finalmente, su debilidad permitió a los turcos otomanos conquistarlo en 1453.

A pesar de las fallas, el ideal de las cruzadas no estaba perdido por completo. En Alemania, en 1212, un joven conocido como Nicolás de Colonia anunció que Dios le había inspirado para conducir una «cruzada de niños» hacia Tierra Santa. Miles de jóvenes se unieron a Nicolás y se dirigieron por el Rin atravesando los Alpes hacia Italia, donde el papa les dijo que regresaran a su casa. La mayoría trató de hacerlo.

La cuarta Cruzada, entre 1202 y 1204, tal vez fue la peor de todas. Los cruzados saquearon Constantinopla, ciudad cristiana, y luego establecieron allí otro efímero imperio latino. Como si el cisma entre las iglesias católica romana y ortodoxa oriental no fuera ya suficientemente grave, a partir de estos acontecimientos se volvió permanente.

A pie con niños  campesinos: Lamentablemente, los miles de europeos del común que se dirigieron a Palestina plenos de fervor cristiano tenían una mínima probabilidad de sobrevivir: eran ignorantes y no estaban preparados en absoluto para lo que les esperaba.

Todo el asunto comenzó con la Cruzada del Pueblo, muchedumbre heterogénea que formó parte de la primera Cruzada, liderada por un monje predicador francés llamado Pedro el Ermitaño. Sus seguidores caminaron directo hacia una masacre selyúcida.

La Cruzada de los Niños de 1212 fue la más lastimosa. Cerca de 50.000 pobres niños, y algunos adultos, pobres también, caminaron desde Francia y Alemania, movidos por la ilusión de recobrar Palestina para el control cristiano (esto había sucedido antes, en uno y otro sentido, durante más de cien años).

La mayoría de los niños que pudo llegar a los puertos italianos logró embarcarse sólo para ir a parar directamente a los mercados de esclavos del norte de África y Oriente Medio. De muy pocos se volvió a tener noticias. Algunos dicen que el cuento titulado El flautista de Hamelín está basado en esta Cruzada.

La siguiente cruzada de guerreros adultos apenas si tuvo mejores resultados. La quinta cruzada (1219-1221) intentó recuperar la Tierra Santa pasando por el poderoso estado musulmán de Egipto. La cruzada logró algunos éxitos al principio, pero su fracaso marcó el final del liderazgo papal de los cruzados occidentales.

La sexta cruzada, que condujo el emperador alemán Federico II, se llevó a cabo sin el apoyo papal debido a que el papa excomulgó al emperador por haberla emprendido tarde. En 1228, Federico marchó hacia Jerusalén y aceptó la corona como rey de la ciudad luego de llegar a un acuerdo con el sultán de Egipto.

La Ciudad Santa había sido recuperada sin necesidad de presentar batalla y sin apoyo papal. Una vez que Federico se fue la ciudad cayó de nuevo, esta vez en manos de un grupo de turcos aliados con el sultán de Egipto. Las dos últimas cruzadas importantes estuvieron mal organizadas por el devoto rey de Francia Luis IX y fueron un absoluto fracaso. Muy pronto se perdió el resto de las posesiones cristianas en el Medio Oriente.

Acra, último baluarte de los cruzados, se rindió en 1291. De principio a fin, los cruzados habían fracasado en lograr su principal propósito: retener Tierra Santa para los cristianos occidentales.

Los Turcos en el Mediterraneo Buscar Nuevas Rutas Para El Comercio

Los Turcos en el Mediterraneo – Buscar Nuevas Rutas Para El Comercio

LOS TURCOS EN EL MEDITERRANEO

Europa oriental estaba amenazada en mayor medida por el avance constante de los turcos otomanos. Por siglos, el Imperio Bizantino había servido, por supuesto, como amortiguador entre los musulmanes de Medio Oriente y los latinos de occidente. Constantinopla fue severamente debilitada por el saqueo de 1204 y por la ocupación del oeste. Aunque la dinastía de los Paleólogos (1260-1453) trató de restablecer el poder bizantino en los Balcanes, después de la caída del Imperio Latino, la amenaza de los turcos finalmente condenó al imperio que había tenido una larga duración.

En el siglo XIII los turcos otomanos se extendieron con rapidez, comenzando en el nordeste de Asia Menor, apropiándose de las tierras de los turcos seléucidas y del Imperio Bizantino. En 1345 evitaron Constantinopla y se dirigieron a los Balcanes, los cuales conquistaron a finales de ese siglo. Por último, en 1453, la gran ciudad de Constantinopla cayó en manos de los turcos tras un sitio de varios meses. Después de consolidar su poder, los turcos se prepararon para ejercer renovadas presiones contra occidente, tanto en el Mediterráneo como en el valle del Danubio, rumbo a Viena.

A finales del siglo XV amenazaban Hungría, Austria, Bohemia y Polonia. El sacro emperador romano, Carlos V, se convirtió en su más acérrimo enemigo del siglo XVI.

La formación del Imperio Turco alcanzó su auge en el siglo XV, cuando el clan de los otomanos, también musulmanes, unió un vasto conjunto de tierras, surgiendo así el Imperio Otomano. El poder otomano prevaleció hasta el siglo veinte. En su apogeo, el imperio adelantó incursiones significativas en Europa oriental. La animosidad actual entre musulmanes bosnios y cristianos serbios tiene sus raíces en los avances turcos hacia Occidente.

La ubicación geográfica de los otomanos, entre Europa occidental y los tesoros del Lejano Oriente codiciados por los europeos, se convirtió en motivación adicional del nuevo modo de pensar acerca de cómo ir de un sitio a otro en un mundo cada vez más extenso.

La presencia turca, duplicada por el dominio del Mediterráneo de Génova y Venecia, hizo reflexionar a otros europeos acerca de la posibilidad de buscar por mar rutas propias de la seda. Un barco velero podía transportar más carga que los camellos. El problema residía, sin embargo, en que nadie sabía cómo ir de Europa a Asia oriental por vía marítima.

La necesidad, según dicen, es la madre de la invención. Acaso era avaricia más que necesidad, pero este anhelo por encontrar un nuevo camino para ir a buscar los tesoros, de cualquier manera, fue el origen de una nueva era: la de los imperios europeos.

Portugueses, holandeses, españoles e ingleses deseaban su porción del mercado asiático, y comenzaron a explorar como nunca antes. El primero en arriesgarse en una intrépida marcha europea hacia Asia, Cristóbal Colón, no halló lo que buscaba, pero se dio de bruces con América, que pronto se convertiría en un lucrativo mercado de esclavos, útiles para el cultivo de valiosos productos como el tabaco y el azúcar.

Como los europeos conocían cada vez mejor los mares africanos y sabían conseguir esclavos, la red se volvía más amplia y gruesa, con más y más cabos.

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Europa compra especias a Oriente Pimienta Nuez Seda Canela

Europa compra especias a Oriente: Pimienta, Nuez, Seda, Canela

RUTA DE LA SEDA

Desde tiempo atrás los europeos se sentían atraídos por las tierras fuera de Europa. De hecho, en la Edad Media floreció mucha literatura imaginaria sobre «otros mundos» y de otras tierras eran más aterradoras donde  «habitan gigantes de 8.5 a 9 metros de estatura… Y comen carne humana con más gusto que cualquier otra carne»; y en las tierras lejanas del norte vivían «mujeres totalmente crueles y malvadas que llevan piedras preciosas en sus ojos. Y son tan especiales que si miran con ira a cualquier  hombre lo matan en seguida con la mirada».

Aunque el control musulmán de Asia Central impidió que Europa tuviera contacto con los países de lejano oriente, las conquistas de los mongoles en el siglo XIII reabrieron las puertas. Los viajes medievales más famosos al oriente los realizaron los Polo de Venecia. Nicolás y Mafeo, comerciantes de esa ciudad, acompañados por Marco, hijo de Nicolás, emprendieron el largo viaje hacia la corte del gran gobernante mongol Kublai Kan (1259-1294) en 1271.

Un relato de las experiencias de Marco, los Viajes, fue el más informativo de todas las descripciones de Asia hechas por los viajeros europeos medievales. Otros siguieron el ejemplo de los Polo, pero en el siglo XIV, las conquistas de los turcos y luego el resquebrajamiento del imperio mongol redujeron el tránsito occidental a Oriente.

Con el cierre de las rutas terrestres, numerosos europeos se interesaron en llegar a Asia por mar para tener acceso a las especias y otros artículos preciosos de la región. Cristóbal Colón tenía una copia de los Viajes de Marco Polo cuando comenzó los preparativos de su travesía, que marcaría una época, por el océano Atlántico.

Un motivo económico, largamente acariciado en el Renacimiento, era una de las causas de la expansión europea. Comerciantes, aventureros y funcionarios gubernamentales tenían grandes esperanzas de encontrar metales preciosos y nuevas áreas de comercio, en particular de acceso más directo a las especias del Oriente, que seguían llegando a Europa por los intermediarios árabes, pero su costo era exorbitante. Muchos exploradores y conquistadores europeos no dudaron en expresar su deseo de obtener ganancias materiales.

El tránsito de caravanas a través de Asia Central era relativamente seguro y el intercambio de bienes entre China, Asia y con el tiempo Europa fue cobrando una importancia creciente. El comercio de productos chinos se amplió a Roma y poco a poco se introdujo en la cultura de Occidente, y viceversa.

Esta vía comercial se apodó la Ruta de la Seda porque el artículo que más se exportó desde China fue la seda, un tejido desconocido en Occidente antes de la apertura de las rutas comerciales. Otros productos chinos, como las cerámicas esmaltadas, el marfil, el jade, las pieles y el té no tardaron en ganar popularidad y exportarse.

La calidad de los productos chinos era alta debido a los eficaces procesos de elaboración usados en el país. Los chinos habían inventado un método más eficaz de trabajar el hierro, con hornos capaces de arder a temperaturas más elevadas, gracias a lo cual se obtenía un hierro de mayor calidad.

Dividían la mano de obra de modo que los artesanos se especializaban solo en un aspecto del proceso de producción, y con ello aumentaban la calidad y la cantidad. También fueron los inventores de la producción del papel. Sin embargo, por la Ruta de la Seda no solo transitaban artículos comerciales, sino que también se propiciaban los intercambios culturales y así el budismo se abrió camino hasta China.

Comercio entre Europa y Oriente Especias Pimienta Canela Nuez Seda

Comercio entre Europa y Oriente: Especias Pimienta, Canela, Nuez, Seda

comercio con oriente

Al igual que los árabes y otras culturas, los europeos se enfrentaron entre sí, pero su pugna tomó también la forma de una carrera por la riqueza. Sabían que podían lograr gran prosperidad en el comercio en particular el comercio con Asia. Varios factores incrementaron el deseo europeo hacia un mayor comercio con Oriente:

1-Algunos europeos pudieron saborear un tentador abrebocas de el lujo asiático — hermosos tejidos y especias jamás probadas en Occidente — durante las Cruzadas (centenares de años de exploraciones militares cristianas contra Palestina, dominada por los cos selyúcidas), que comenzaron en el siglo once.

2- Un vasto Imperio Mongol euro-asiático, que abarcaba desde el -Negro hasta China, abrió nuevas rutas septentrionales para los mercaderes, facilitando el acceso a bienes orientales en Occidente

3-Un libro sobre China (Viajes de Marco Polo), escrito en el siglo por un mercader de Venecia, ciudad-estado italiana, acrecenté interés en el lejano Oriente, lugar que parecía demasiado fabuloso
para ser real.

4- Finalmente, y por extraño que parezca, una terrible plaga ayudó en el siglo catorce a crear un mercado para los exóticos productos orientales.

Antes de poder crear ese mercado, los europeos necesitaban superar obstáculos de orden cultural y geográfico: debían encontrar el modo de traer cargamentos desde la lejana India y la fantástica China.

El Imperio Otomano, gobernado por una dinastía turca separada de la anterior selyúcida, controlaba las rutas terrestres orientales; además, sólo los barcos veleros estaban en capacidad de transportar el volumen de candas que los soñadores europeos tenían en mente, pero nadie sabía en Europa cómo llegar a Asia oriental por mar; necesitaban rutas rn mas, y su búsqueda produjo un mundo surcado en todas direcciones nuevas interconexiones culturales.

China
En 1514, una flota portuguesa ancló fuera de las costas de China. Éste fue el primer contacto directo entre el Imperio Chino y Europa, desde los viajes de Marco Polo doscientos años antes. En ese momento, los chinos pensaron poco en el hecho.

Al parecer, China estaba en la cúspide de su poder como la civilización más magnificente sobre la faz de la tierra. Su dominio se extendía desde las estepas de Asia Central hasta el mar de China y desde el Desierto de Gobi hasta los bosques lluviosos tropicales del sureste asiático. Desde la perspectiva del imponente trono imperial de Beijing se podía considerar a los europeos como una forma poco común de bárbaros. Para el gobernante chino, los de todos los otros países eran simple y sencillamente «los hermanos más jóvenes» del emperador chino, quien era el Hijo del Cielo.

En la época en que los portugueses llegaron a las costas chinas, la dinastía Ming, que rigió de 1369 a 1644, ya había iniciado una nueva era de grandeza. Bajo una serie de gobernantes poderosos, China extendió su dominio hasta Mongolia y Asia Central, y por un breve periodo reconquistó Vietnam. A lo largo de la frontera norte reforzó la Gran Muralla e hizo las paces con las tribus nómadas, con las que había tenido conflictos durante siglos. Pero los días de la dinastía Ming estaban contados. Después de un periodo de prosperidad y crecimiento, los Ming empezaron a declinar.

A finales del siglo XVI, una serie de gobernantes débiles originó una época de corrupción en el gobierno.

Como siempre, los problemas internos fueron de la mano con los disturbios en la frontera norte. Los Ming habían intentado llegar a acuerdos con las tribus de la frontera aliándose con ellas. Una de las alianzas fue con los manchúes, que vivían al norte de la Gran Muralla en la región que hoy se conoce como Manchuria. En 1644, los manchúes destronaron al último emperador Ming y declararon la creación de una nueva dinastía que se llamaría Qing (Ch’ing, puro).

Los Qing tuvieron al principio una serie de gobernantes poderosos que pacificaron el país, corrigieren los errores sociales y económicos más graves y restauraron la paz y la prosperidad. Dos monarcas Qing, Kangxi y Qianlong, gobernaron para bien de China por más de un siglo, desde mediados del XVII hasta finales del XVIII. A ellos se debe en gran medida la grandeza de la China de la época manchú.

UNA CARTA DIRIGIDA AL REY DE TOKIN: El rey de Francia Luis XIV en 1681 envió una carta al rey de Tokin solicitando permiso para que los misioneros católicos hagan su labor en Vietnam,…el rey de Tokin declinó de manera diplomática su pedido.

Altísimo, excelentísimo, poderosísimo y magnánimo príncipe, nuestro muy querido y buen amigo, ¡que Dios os conceda la gracia de incrementar vuestra grandiosidad con un buen final!

Oímos de nuestros súbditos que están en vuestro reino qué protección habéis acordado darles. Apreciamos mucho esto, pues guardamos para vos toda la estima que uno puede tener para un príncipe tan ilustre por su valor militar, como por la loable justicia que ejercéis en vuestro reino… Puesto que la guerra que libramos por varios años, en la que toda Europa se unió en contra nuestra, impedía que nuestras naves partieran hacia las Indias; en estos tiempos, cuando estamos en paz tras haber ganado varias victorias y ampliado nuestro territorio mediante la conquista de varios lugares importantes, hemos dado inmediatamente órdenes a la Royal Company para que se establezca en vuestro reino tan pronto como sea factible… Hemos girado órdenes para que os hagan llegar varios regalos que creímos serían agradables para vos.

Pero lo que más deseamos en el mundo, para vosotros y vuestro reino, es que se les dé a aquellos súbditos vuestros, que ya han abrazado la ley del único y verdadero Dios del cielo y de la Tierra, la libertad de profesarla, pues esta ley es la máxima, la más noble y la más sagrada y, sobre todo, la más adecuada para que haya reyes que reinen absolutamente sobre el pueblo.

La Iglesia Castiga a Galileo- Caso de la Inquisición Acusacion

La Iglesia Castiga a Galileo – Acusacion de la Inquisición a Galileo Galilei

Persecuciones: La reacción de la Iglesia Católica fue muy activa frente a los nuevos planteos científicos y filosóficos. A través de la Inquisición comenzó a perseguir a quienes se atrevían a cuestionar la Biblia y ciertos textos ingresaron en el Index (lista de libros prohibidos por la Iglesia). También las iglesias reformadas reprimieron algunas de estas expresiones científicas.

Galileo sufrió la intransigencia religiosa ya que fue obligado por la Inquisición a retractarse públicamente y negar su adhesión a la teoría copernicana sobre el heliocentrismo.

La Iglesia también atacó el pensamiento de Descartes: sus obras fueron incluidas en el Index y sus ideas prohibidas en la Sorbona y en otras universidades.

La persecución alcanzó también a otras comunidades religiosas. Baruj Spinoza, un judío de Amsterdam que postulaba la presencia de Dios en todas partes (doctrina denominada panteísmo) y pretendía utilizar en la filosofía la forma de pensar de la matemática, fue repudiado y segregado de la comunidad israelita.

galileo galilei

El peligroso vicio de preguntar:
¿Qué vale más? ¿La experiencia o la doctrina?
Dejando caer piedras y piedritas y bolas y bolitas, Galileo Galilei comprobó que la velocidad es la misma aunque el peso de los objetos sea diferente. Aristóteles estaba equivocado, y durante diecinueve siglos nadie se había dado cuenta.

Johannes Kepler, otro curioso, descubrió que las plantas no giraban en círculos cuando perseguían la luz a lo largo del día. ¿Acaso no era el círculo el camino perfecto de todo lo que gira? ¿No era el universo la perfecta obra de Dios?

—Este mundo no es perfecto, ni mucho menos —concluía Kepler—. ¿Por qué habrían de ser perfectos sus caminos?
Sus razonamientos resultaban sospechosos para los luteranos y para los católicos también. La madre de Kepler había estado cuatro años presa, acusada de practicar brujerías. Por algo sería.

Pero él vio y ayudó a ver, en aquellos tiempos de oscuridad obligatoria:
adivinó que el sol giraba en torno de su eje, descubrió una estrella desconocida, inventó la unidad de medida que llamó dioptría y fundó la óptica moderna.

Y cuando ya se estaba arrimando al fin de sus días, se le dio por decir que así como el sol decidía el viaje de las plantas, las mareas obedecían a la luna.
—Demencia senil —opinaron los colegas.

Fuente Consultada: Espejos de Eduardo Galeano

En 1632 Galileo publicó Diálogos sobre los sistemas máximos, que había recibido apoyo del Papa Urbano VIII y sabía que alto dignatarios de la iglesia compartían sus punto de vista , se creía a salvo de toda persecución. Volvió sobre la teoría copernicana y se empecinó en demostrar que la Tierra giraba alrededor del Sol.

El Diálogo fue la mecha que encendería la pólvora. Requerido para comparecer ante el Santo Oficio, Galileo se indignó ingenuamente V no comprendió bien lo que se le reprochaba. Quizá confiaba demasiado en su trabajo, convencido como estaba de que éste no admitía discusión.

Sin embargo, el combate era desigual, el científico y los teólogos no podían entenderse y Galileo sabía que su teoría era incomprensible para la lógica de la Iglesia. También le reprocharon el haber escrito su Diálogo en italiano y no en latín, algo nunca antes visto en una obra científica.

Para los prelados del Vaticano constituía una gran audacia pretender, de este modo, poner la ciencia al alcance de las mayorías. Como no quería convertirse en un nuevo Giordano Bruno, que fue quemado por la Inquisición en 1600, Galileo aceptó entonces retractarse.

Hasta su muerte, el científico vivió bajo vigilancia en Roma, Siena y luego Florencia, pero jamás se le impidió trabajar. Desde entonces tuvo que enfrentar a un temible adversario: la enfermedad.

Afectado por la pérdida de su hija en 1634, la salud de Galileo fue deteriorándose, y en 1637 perdió definitivamente la vista.

No obstante, sus facultades intelectuales permanecieron intactas y durante el año siguiente publicó su obra maestra, Discorsi… (Consideraciones y demostraciones matemáticas sobre dos ciencias nuevas relacionadas con la mecánica y los movimientos locales). Unos años antes de su muerte, acaecida en 1642, Galileo había destronado definitivamente la física aristotélica y establecido sus descubrimientos.

MAS VALE TARDE QUE NUNCA: Recién en 1822 el Santo Oficio decidió levantar la prohibición de la difusión de los libros que sostenían el sistema heliocéntrico. Pero hubo que esperar más tiempo aún antes de que la Iglesia aceptara revisar su juicio y su condena de las teorías de Galileo. Sólo en 1992 el papa Juan Pablo II lo rehabilitó oficialmente con gran prudencia.

Algunos teólogos tuvieron como tarea velar por que los términos de la rehabilitación no los alcanzaran. Al culminar un nuevo examen del proceso que duró doce años, Juan Pablo II explicó que «los problemas subyacentes a este caso se refieren tanto a la naturaleza de la ciencia como a la de la fe. Por lo tanto, no se debe excluir que un día nos encontremos ante una situación análoga que exigirá a unos y a otros una conciencia advertida del campo y de los límites de sus propias competencias».

Calificando a Galileo de «físico genial» y de «creyente sincero», el Vaticano no dudó en hablar de «incomprensión recíproca» y de «buena fe» de todos los actores del proceso.

Los Judios y Cataros en la Edad Media Masacres y Matanzas en Francia

Los Judios y Cataros – Masacres y Matanzas en FranciaEl diablo es judio, en la edad media

El Diablo es judío
Hitler no inventó nada. Desde hace dos mil años, los judíos son los imperdonables asesinos de Jesús y los culpables de todas las culpas.

¿Cómo? ¿Que Jesús era judío? ¿Y judíos eran también los doce apóstoles y los cuatro evangelistas? ¿Cómo dice? No puede ser. Las verdades reveladas están más allá de la duda: en las sinagogas el Diablo dicta clase, y los judíos se dedican desde siempre a profanar hostias, a envenenar aguas benditas, a provocar bancarrotas y a sembrar pestes.

Inglaterra los expulsó, sin dejar ni uno, en el año 1290, pero eso no impidió que Marlowe y Shakespeare, que quizá no habían visto un judío en su vida, crearan personajes obedientes a la caricatura del parásito chupasangre y el avaro usurero.

Acusados de servir al Maligno, estos malditos anduvieron los siglos de expulsión en expulsión y de matanza en matanza. Después de Inglaterra, fueron sucesivamente echados de Francia, Austria, España, Portugal y numerosas ciudades suizas, alemanas e italianas. En España habían vivido durante trece siglos. Se llevaron las llaves de sus casas. Hay quienes las tienen todavía.

La colosal carnicería organizada por Hitler culminó una larga historia. La caza de judíos ha sido siempre un deporte europeo. Ahora los palestinos, que jamás lo practicaron, pagan la cuenta

Fuente Consultada: Espejos de Eduardo Galeano

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Biografía de Moliere Obra Literaria y Teatral Actor Francés

Biografía de Moliere y Obra Literaria y Teatral

Moliere es el creador de la gran comedia francesa nació en París probablemente en enero de 1622, pues del día 15 es su partida de bautismo en la parroquia de San Eustaquio.

Su familia pertenecía a la burguesía acomodada, ya que tanto su abuelo paterno como materno eran maestros tapiceros de bastante consideración.

Juan Bautista, hijo de Juan Poquelin y de María Cressé, recibió una educación muy cuidadosa en el colegio de Clermont, dirigido por los jesuítas, cuyas aulas eran concurridas entonces por ios hijos de las mejores familias de París.

En este centro de enseñanza Moliere adquirió una buena cultura clásica y francesa. La tradición refiere que fue uno de los discípulos del filósofo Gassendi, restaurador de las doctrinas epicúreas y adversario de Descartes.

Lo cierto es que estudió filosofía con aprovechamiento. Luego cursó de pura fórmula la carrera de derecho, pues su intención era continuar el negocio de su padre, quien en 1631 había sido nombrado tapicero de cámara del rey.

Moliere

SINTESIS BIOGRAFICA: Comediógrafo y actor francés, nace y muere en París. Aunque es conocido por su seudónimo, su verdadero nombre es Jean-Baptiste Poquelin (1622-1673).

Se le considera uno de los máximos representantes del clasicismo francés. Estudia con los jesuítas en el colegio de Clermont.  Fracasa en su intento por establecer el Illustre Théátre en Rouen.

En 1645 inicia con su compañía de teatro una gira por la provincia francesa, con una duración de trece años. Aunque tiene numerosas dificultades, es durante este período cuando Moliere adquiere renombre como comediógrafo.

A su regreso a París en 1658, su protector es el rey Luis XIV. Con la acertada descripción y acción de sus personajes, logra establecer tipos universales y perennes.

Su obra se distingue por la perfección técnica, la intriga dramática, el moralismo y el epicureanismo, enfrentando los personajes a sus propios viciosy desvarios, que, a su vez, les crean profundos conflictos con la sociedad. Satiriza la aristocracia y la burguesía de la época.

Así se aprecia en El avaro (1668), en la que capta las características universales del personaje; El hipócrita (1669); Don Juan; Tartufo (1664) y en El misántropo (1666). Otras de sus obras son Los amantes (1670);El burgués gentilhombre (1670), en el que representa la persecución del reconocimiento social, y El enfermo imaginario (1673).

Fallece mientras representaenescena la muerte del protagonista de dicha obra

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HISTORIA Y BIOGRAFIA: Moliere,  seudónimo de Jean Baptiste Poquelin: Gran poeta cómico francés, nació en París en enero de 1622 y murió en la misma ciudad el 17 de febrero de 1673.

El siglo del rey de Francia, Luis XIV, no sólo vió el surgimiento de dos grandes poetas como Corneilie y Juan Racine, que pueden ser comparados con los mayores dramaturgos de la antigua Grecia, sino que fue también fue el siglo de Moliere.

Actor, director escénico y dramaturgo, de nombre Jean-Baptiste Poquelin, dedicó su vida al teatro.

Hizo de la comedia un género propio, otorgándole un sello de nobleza, alejado de la farsa de sus inicios. quizá el mejor comediógrafo francés, creó una amplia galería de personajes cómicos a través de los cuales exponía los vicios de la sociedad de su época.

Confrontaba a su público con profundas observaciones y satirizaba el autoengaño y el seguimiento ciego de las convenciones sociales.

biografia de moliere

Moliere, fue ignorado en Francia durante toda la época de las guerras civiles. Obtuvo luego por sus obras la protección de la familia real y la estima de los más grandes literatos de su época.

Hijo de un rico burgués parisiense, nieto y sobrino-nieto de tapiceros emparentados  con una ilustre familia de músicos, los Mazuel,  cuando Jean Batipste  Poquelin  nació   en   1622, nada parecía predisponerlo hacia el teatro.

Educado en uno de los establecimientos más afamados de París, el colegio jesuita de Clermont (actual  liceo   Louis-le-Grand).

 Sus condiscípulos eran hijos de familias nobles; no necesitó mayor esfuerzo para apropiarse sus distinguidos modales, disponiéndose para caricaturizar algún día cuanto observaba de risueño a su alrededor.

Habiendo egresado de ese colegio, fue enviado a estudiar derecho a Orleáns.

Allí se graduó de abogado en 1643, pero sentía poca inclinación por los asuntos forenses y volvió a París, donde su padre ya se alegraba prematuramente de poder iniciarlo en los secretos de su arte, el más noble de todos.

Fue sin duda un duro golpe enterarse, por boca del propio hijo, que, pesando bien las cosas, no creía que la vida pudiera tener para él ningún atractivo si no la dedicaba al teatro.

Y, efectivamente, pronto se inició como actor de comedias. Adoptó entonces el seudónimo de Moliere, para no deshonrar el nombre de su familia.

Moliere actor

Molière, dramaturgo del siglo XVII, quizá el mejor comediógrafo francés, creó una amplia galería de personajes cómicos a través de los cuales exponía los vicios de la sociedad de su época. Superando la comedia tradicional, enfrentaba a su público con profundas observaciones y satirizaba el autoengaño y el seguimiento ciego de las convenciones sociales.

Juntamente con los Béjart y algunos amigos fundó el Ilustre Teatro. Se constituyó el conjunto el 30 de junio de 1643. Alquilaron un local cerca de la Porte de Nesle, y ofrecieron la premiére a comienzos del año 1644.

El repertorio incluía principalmente tragedias, aunque no había quizás entre ellos ningún actor trágico. Poco duró el Ilustre Teatro; el genio de su inspirador no se había manifestado aún, y la empresa fracasó rotundamente.

A fines del año 1646 el desafortunado comediante abandona París y lleva durante doce años una vida ambulante.

Se le encuentra en 1648 en Nantes, en Limoges —donde seguramente conoció al auténtico Señor de Pourceaugnac—, en Burdeos, en Tolosa; en 1651, en París, siguen desconociéndolo; en 1653, en Lyon; allí estrena su primera comedia, en cinco actos y en verso, El atolondrado, y en Pezenas actúa ante uno de sus condiscípulos de Clermont, el príncipe de Conti.

Este, según se cuenta le ofreció el puesto de secretario privado, para ayudarle a restablecer sus finanzas. Moliere rehusó, y gracias a su negativa conocemos hoy las obras maestras de su genio.

En 1654 está en Montpellier. En los años siguientes su troupe recorrerá sobre todo las ciudades del valle del Ródano y del Languedoc. Pero ya en 1657, sale hacia el norte de Francia; en 1658 se presenta en Ruán, y desde ahí vuelve a París.

Ya ha escrito un gran número de farsas y de comedias: El médico enamorado, Los celos del ridículo —primer esbozo de Jorge Dandín—, El médico volador, El despecho amoroso.

El príncipe de Conti lo presentó a Monsieur, hermano de Luis XIV. En la Sala de Guardia del Louvre fue armado un tablado, donde Moliere pudo interpretar sus obras.

La primera fue Nicomedes. Al término de la misma, el director-actor, adelantándose hasta el auditorio, solicitó la venia para presentar una pieza breve de su repertorio que ya era conocida en las provincias. El rey dio su consentimiento, y pudo así verse por primera vez en París El médico enamorado.

Monsieur, hermano del rey, tomó a Moliere bajo su protección y obtuvo para él la autorización de compartir el teatro del Petit-Bourbon con los comediantes italianos, a quienes años atrás se había asignado aquel edificio. Luis XIV les autorizó para que fijaran su residencia en París tomando el título de Troupe de Monsieur, quedando de este modo fundado lo que andando el tiempo habría de llamarse Comedia Francesa.

Muy pronto recibió Moliere el premio a sus esfuerzos, pues se le autorizó a compartir el teatro del Petit-Bourbon con los comediantes italianos; los dos conjuntos debían presentarse alternativamente.

El 18 de noviembre de 1659 estrena Las preciosas ridiculas, que queda prohibida por unos días, debido a la influencia de algún cortesano.

En 1661 hace su aparición en el Palais-Royal, que Richelieu acaba de construir y le ha sido asignado.

Allí interpreta Don Juan García de Navarra, estruendoso fracaso, del que se recupera la compañía con el éxito clamoroso de La escuela de los maridos. El mismo año, en la fiesta que Fouquet ofrece a su soberano, Moliere presenta El impertinente.

En menos de veinticinco años escribió treinta obras, entre las que citaremos solamente: La escuela de las mujeres (1662), El casamiento forzoso, extraído de Rabelais   (1664),  Don Juan   (1665),  El misántropo (1666), Anfitrión (1668), El avaro (1668), Tartufo (1669), El burgués gentilhombre (1670), Los engaños de Scapin (1671), Las mujeres sabias (1672), El enfermo imaginario (1673).

Moliere casó con Armande Béjart; veinticinco años más joven que él, y que desempeñaba el papel de criada intrigante en las comedias. La coquetería de esta mujer envenenó la vida de su marido, pero enriqueció  con  esta  experiencia  el  genio  del  escritor.

Armande Béjart Mujer de Moliere

Moliere casó con Armande Béjart;

El célebre autor cómico soportó toda clase de disgustos, aun en la época en que el rey le otorgaba su protección y su gloria se afirmaba. Las contrariedades empezaron con el estreno de La escuela de las mujeres, que lo enemistaron con muchos personajes de la corte.

Para justificar su violenta sátira escribió La crítica de «La escuela de las mujeres», con la cual no hizo sino avivar el odio que sus adversarios hubieran querido disimular tras el desprecio. Pero, ¿acaso lo lo habrían logrado? Moliere tenía mucho talento y un conocimiento demasiado profundo de aquella sociedad.

La representación de Tartufo (1669) en Versalles motivó un escándalo de tal magnitud que se prohibió su exhibición en público.

En 1667 pudo presentarla nuevamente, pero el primer presidente del Parlamento impartió orden de suspender el ciclo. Luis XIV se encontraba en Flandes.

Moliere envió ante él a dos compañeros a fin de protestar por la inicua decisión. Pasaron dos años antes de que el rey autorizara expresamente las representaciones (1671). Ya no le quedaban a Moliere más que cuatro años de vida.

A pesar de saberse enfermo, no cuidaba su salud. Un día, en un banquete de la corte, el rey le preguntó: «Usted tiene un médico, ¿qué hace, pues?» «Señor —contestó Moliere—, charlamos largamente, me receta medicinas, yo no las tomo, y voy sanando.»

Su última obra fue El enfermo imaginario, en la que se burlaba de los médicos y sus medicinas.

En la cuarta representación fue presa de un súbito malestar. Era, en la ceremonia final, el momento preciso del «juro»; al pronunciarlo, Moliere tuvo un vómito de sangre; lo llevaron a su habitación. El sacerdote, que él había pedido, llegó tarde. Eran las diez de la noche del 17 de febrero de 1673.

Moliere fue el mago francés de la comedia. Se le reprochó haber atacado ciertos tipos más abstractos que reales: libertinos, devotos, escritores, gente de la corte, de trazos exageradamente fuertes; sin embargo, no hizo sino inspirarse en los hombres y la vida que lo rodeaba, y sólo fustigó el vicio, del que ofreció un retrato casi simbólico.

Así pudo decirse que Harpagón representa a la avaricia más que al avaro. Podría igualmente decirse que Tartufo es la hipocresía más que el impostor.

Se quiso hacer fama de la pretendida maldad y la hipocondría de Moliere. Pero se olvidaban entonces las anécdotas, tantas veces citadas, y que ponen de manifiesto su piedad y su generosidad.

Un día, Barón vino a decirle que un actor de provincia solicitaba su ayuda para unirse a los suyos. Era un tal Mondorge, tiempo atrás compañero del célebre autor. «¿Cuánto crees que debe dársele?», preguntó a Barón.

«Cuatro doblas», contestó éste sin pensar. «Toma las cuatro doblas, de mi parte, y dale estas veinte más de tu parte», y aún agregó a esto un hermoso traje.

Son innumerables los juicios que en Francia y en el extranjero han venido a atestiguar el genio de Moliere. Goethe ha reconocido su deuda hacia él.

Saint-Beuve, Taine, Brunetiére, han manifestado su admiración sin reservas; Luciano Guitry, Jouvet, Dullin, Raimu, entre tantos, han interpretado a Moliere; Sarah Bernhardt quiso ser Dorine, y en la Comedia Francesa, que es el teatro de Moliere por antonomasia, dos actores trágicos de fama, Mounet Sully y Max, tuvieron a honra desempeñar en Don Juan el papel muy breve del mendigo.

Como director escénico tenía mucho talento, lo que demostró en cerca de 2.500 representaciones entre 1658 y 1673.

La influencia sobre sus comediantes se evidenciaba por medio de la fidelidad que le demostraban, rechazando la mayoría de las propuestas de sus competidores.

En El impromptu de Versalles, comedia escrita en 1663, explicó sus principios estéticos y demostró un gran sentido de la dirección de actores y de la puesta en escena. Era común, por ejemplo, que creara personajes pensando en quienes los encarnarían.

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Henri Martin, célebre historiador, ha hecho una observación que ningún crítico anteriormente había apuntado. Moliere ha revolucionado profundamente la sociedad con sus ideas innovadoras, en particular las que conciernen a la condición de la mujer. «Las antiguas máximas judías y romanas acerca de la inferioridad y la sumisión de la mujer reciben un ataque por vía del ridículo y de la razón», dice Martin, y agrega más adelante: «Una libertad verdadera, una igualdad digna, una auténtica sociedad en el matrimonio: tal es el ideal humano que el poeta propone.» Sin embargo, el feminismo de Moliere no ha llegado hasta aprobar a las mujeres sabias. Tal vez no preveía entonces ilustres ejemplos como Madame Curie.

Recordemos, para terminar este artículo, los versos que Voltaire dedicó a la memoria de Moliere:

Tú fuiste el pintor de Francia;
Nuestros burgueses con sus tontos prejuicios,
Nuestros envanecidos marquesitos,
Nuestros letrados siempre bien puestos,
En tus obras veían sus retratos,
Y los hubieras enmendado…  

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El teatro en tiempos de Moliere: Cuando Moliere regresó a París en 1658, el teatro estaba dominado por el género de la tragedia, en la que reinaba Corneille desde el éxito de El Cid, veintiún años antes. Moliere habría querido lucirse en la tragedia, pero sus intentos fueron infructuosos, como su puesta en escena del Alejandro de Racine. Por su lado, la comedia se reducía a un acto, confundiéndose con la farsa, retomando elementos ya sea de la comedia de intriga al estilo italiano, o bien, de la comedia de capa y espada al estilo español, a pesar de las tentativas originales de Pierre Corneille en sus inicios.

Moliere reconcilió las dos tradiciones y las superó, inspirándose sobre todo en la comme-dia dell’arte italiana. Desde finales del siglo XVI, esta última influenció profundamente al teatro francés: le aportó tipos de personaje sobre los cuales los actores podían variar hasta el infinito (el sirviente o el arlequín, el anciano pedante o avaro…), un nuevo sentido de expresión corporal (morisquetas, gestos, acrobacias…) y una inclinación por la puesta en escena que podía llegar hasta la improvisación.

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OBRA ARTÍSTICA DE MOLIERE: Sus aficiones y pasiones le llevaron al teatro; fue actor y autor y adquirió poco a poco celebridad por sus comedias L’Étourdi (El aturdido) (1653), Le Dépit Amoureux (El despecho de amor) (1656) y Les Precieuses Ridicales (Las preciosas ridículas) (1659), en las que alborea la verdadera comedia francesa, en que se exhiben y satirizan las costumbres y los caracteres con un diálogo vivaz y humorístico.

En Le Tartuíe (El impostor) (1664), que fue representada ante el propio Luis XIV en Versalles y que no pudo serlo públicamente hasta 1669, se hace una exposición magistral de la hipocresía. L’École des maris y L’École des íemmes promovieron grandes discusiones y causaron algunos  sinsabores  al  autor (1662). Le Misanthrope  (El misántropo)   (1666), contribuyó a elevar más aún la fama de Moliere. L’Avare (El avaro) (1669), Le Bourgeois Gentilhomme (El burgués gentilhombre) (1670), Les Femmes Savantes (Las mujeres sabias) (1672), Le Malade imagimaire (El enfermo imaginario) (1673) y Le Medecin malgré lui (El médico a pesar suyo) (1666), rebosan espíritu de fina y sagaz observación y vis cómica. Moliere pinta en sus obras con toda fidelidad la vida humana y ellas reflejan las costumbres, modas y gustos de la época y son modelo, al par que de verismo, de gracia satírica.

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CRONOLOGÍA DE SU VIDA:

1622 Nacimiento en París de Jean- Baptiste Poquelin, el 15 de enero.

1637 El Cid de Corneille.

1643 Jean-Baptiste Poquelin renuncia al cargopaternal de «tapicero ordinario del rey».Fundación del Illustre-Théátre.

1644 Primera aparición del nombre  artístico de Moliere.

1645 Gira de Moliere a provincias luego del fracaso del Illustre-Théátre.

1658 Llegada de la compañía de Moliere a París y primera representación ante el rey.

1660 Sganarelle o El Cornudo imaginario. 

1661 Inicio del reinado personal de Luis XIV.  

1662 Matrimonio de Moliere con Armande Béjart (hija o hermana de Madeleine). La escuela de las mujeres.

1663 Querella de La escuela de las mujeres: Moliere escribe La crítica de la escuela de las mujeres y El impromptu de Versalles.

1664 Fiesta de los Placeres de la Isla encantada en Versalles. Representación de Tartufo en  Versalles. Moliere monta La Tebaida, primera obra de Racine.

1665  Don Juan. La compañía de Moliere llega a ser la Troupe del rey.

1666 El misántropo. El médico a palos.

1667 Moliere cae gravemente enfermo.

1668 Amphltryon. Primera compilación de las Fábulas de La Fontaine.

1669 El señor de Pourceaugnac. Tartufo es representado en Saint-Germain para el rey.

1670 El burgués gentilhombre.  

1672 Muerte de Madeleine Béjart. Las mujeres sabias.    

1673 El enfermo imaginario. Muerte de Moliere, el 17 de febrero.

Fuente Consultada:
Historia Universal de la Civilización  Editorial Ramón Sopena Tomo II del Renacimiento a la Era Atómica
Hicieron Historia Tomo I Entrada Moliere Editorial Larousse
Lo Se Todo Tomo II Editorial CODEX

Moliere: Y por si el azote de las pestes fuera poco castigo, el miedo a la enfermedad se convirtió en una nueva enfermedad. En Inglaterra, los médicos atendían pacientes que se creían frágiles como cacharros de barro y se apartaban de la gente por no chocar y romperse; y en Francia, Moliére dedicó al enfermo imaginario la última de las obras que creó, dirigió y actuó.

Burlándose de sus propias manías y obsesiones, Moliére se tomaba el pelo. Él representaba al personaje principal: hundido en los almohadones de su sillón, envuelto en pieles, el gorro hasta las orejas, se sometía a continuas sangrías, purgas y lavativas, recetadas por los médicos que le diagnosticaban hidrodipepsia, dispepsia, apepsia, lientería, disentería, hidropesía, hipocondría, hipocresía…

Hacía poco que la obra había sido estrenada, y con éxito, cuando una tarde todo el elenco le suplicó que suspendiera la función. Moliére estaba muy enfermo, enfermo de veras y no por fiebre de la imaginación. Respiraba poco, tosía mucho, y apenas si podía hablar y caminar.

¿Suspender la función? Ni se tomó el trabajo de contestar. Sus compañeros lo estaban invitando a traicionar el reino donde había nacido y sido, desde el día aquel en que dejó de ser quien era y se convirtió en Moliére para divertir a la buena gente.

Y esa noche, el enfermo imaginario hizo reír más que nunca al público que llenaba la sala. Y la risa, por Moliére escrita y actuada, lo alzó por encima de sus penurias y de su pánico de morir, y gracias a la risa, que de todo se reía, esa noche hizo el mejor trabajo de su vida.

Tosió hasta romperse el pecho, pero no olvidó ni una palabra de sus largos parlamentos, y cuando vomitó sangre y cayó al suelo el público creyó, o supo, que la muerte era parte de la obra, y lo ovacionó mientras el telón caía con él.

Fuente: Espejos de Eduardo Galeano

Ver: Biografia de La Fontaine Jean

 

Día de acción de gracias Por qué se celebra ese día? Cuando se celebra

Día de Acción de Gracias: ¿Por qué se celebra ese día?accion de gracias

Año tras año, a fines de noviembre, los Estados Unidos celebran el día de Acción de Gracias. Así la nación expresa su gratitud a Dios y a los indios que colaboraron con Dios en la salvación de los conquistadores.

El invierno de 1620 había matado a la mitad de los europeos llegados en el navío Mayflower. Al año siguiente, Dios decidió salvar a los sobrevivientes. Las indios les dieron amparo, cazaron y pescaron para ellos, les enseñaron a cultivar maíz, a distinguir las plantas venenosas, a descubrir las plantas medicinales y a encontrar nueces y arándanos y otros frutos silvestres.

Los salvados ofrecieron a los salvadores una fiesta de Acción de Gracias. Se celebró en la aldea inglesa de Plymouth, que hasta poco antes se había llamado Patuxet y era una aldea indígena devastada por la viruela, la difteria, la fiebre amarilla y otras novedades venidas de Europa.

Ése fue el primer y último Día de Acción de Gracias de los tiempos coloniales. Cuando los colonos invadieron las tierras indígenas, llegó la hora de la verdad. Los invasores, que se llamaban a sí mismos santos y también elegidos, dejaron de llamar nativos a los indios, que pasaron a ser salvajes.

Fuente Consultada: Espejos de Eduardo Galeano

Santo Tomas Moro decapitado por Enrique VIII Iglesia anglicana

Santo Tomas Moro decapitado por Enrique VIII- Iglesia AnglicanaSanto Tomas Moro, muere decapitado por el Rey Enrique VIII

Tomás Moro: A Tomás Moro sí lo entendieron, y quizás eso le costó la vida. En 1535, Enrique VIII, el rey glotón, exhibió su cabeza en una pica alzada sobre el río Támesis.

Veinte años antes, el decapitado había escrito un libro que contaba las costumbres de una isla llamada Utopía, donde la propie­dad era común, el dinero no existía y no había pobreza ni riqueza.

Por boca de su personaje, un viajero regresado de América, Tomás Moro expresaba sus propias, peligrosas, ideas:

*    Sobre las guerras: Los ladrones son a veces galantes solda­dos, los soldados suelen ser valientes ladrones. Las dos profesiones tienen mucho en común.

*    Sobre el robo: Ningún castigo, por severo que sea, impedirá que la gente robe si ése es su único medio de conseguir comida.

*    Sobre la pena de muerte: Me parece muy injusto robarla vida de un hombre porque él ha robado algún dinero. Nada en el mundo tiene tanto valor como la vida humana. La justicia extrema es una extrema injuria. Ustedes fabrican a los ladrones y después los castigan.

*    Sobre el dinero: Tan fácil sería satisfacer las necesidades de la vida de todos, si esta sagrada cosa llamada dinero, que se supone inventada para remediarlas, no fuera realmente lo único que lo impide.

*    Sobre la propiedad privada: Hasta que no desaparezca la propiedad, no habrá una justa ni igualitaria distribución de las cosas, ni el mundo podrá ser felizmente gobernado.

Fuente Consultada: Espejos de Eduardo Galeano

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