monumentos de piedra

Historia del Rio Tennesse Obras de la Autoridad del Valle (TVA)

EE.UU.:Historia del Río Tennesse
Objetivos de las Obras de la Autoridad del Valle

Para proteger de la erosión el suelo del valle del Tennessee y para mejorarlo, así como para hacer de este río y de sus afluentes una red de vías navegables, el Gobierno federal de Estados Unidos creó, en 1933, la Tennessee Valley Authority. Este organismo se ocupa en la construcción de presas y esclusas, y de pantanos para irrigación y producción de electricidad. Por otra parte, se emprendió también la repoblación forestal y se experimentaron nuevos abonos químicos. Los trabajos del valle del Tennessee han convertido aquella región en   una   curiosidad  turística.

Tennessee, trigésimo cuarto estado de Estados Unidos, limita al norte con Virginia y Kentucky, al oeste con Missouri y Arkansas (donde el Mississipí hace de frontera), al sur con los. estados de Mississipi, Alabama y Georgia, y al este con Carolina del Norte. Un río que lleva el mismo nombre y que nace en los montes Alleghanys riega las tierras de este estado. El río fluye en principio hacia el sur, hasta Alabama, y luego sube hacia el norte atravesando el estado de Tennessee en dirección al de Kentucky, donde desemboca en el Ohio.

El valle del Tennessee fue explorado por primera vez por franceses e ingleses cuando poseían todavía colonias en América del Norte. Los primeros inmigrantes norteamericanos llegaron a la región para establecerse en ella en la segunda mitad del siglo XVIII; procedían de Virginia, y toparon con muchas dificultades, pues aquellas tierras sufren intensamente la acción erosiva del Tennessee y de sus afluentes y, por otra parte, las rocas y numerosos bancos de arena hacen impracticable la navegación por ese río, excepto en su curso inferior.

Tampoco tiene un caudal regular, pues sus afluentes son ríos de montaña, circunstancia que ha ocasionado no pocas inundaciones al subir bruscamente el nivel de las aguas. Se construyeron algunas presas, pero en número insuficiente para dominar el río, verdadero azote de Dios para los habitantes de Tennessee.

Para tratar de resolver tan graves dificultades el Gobierno de Estados Unidos tomó medidas excepcionales. Era la primera vez que el Gobierno federal intervenía en los asuntos internos de un estado de la Unión. En 1933, el presidente Franklin Roosevelt ordenó la creación de un organismo oficial: la Tennessee Valley Authority, o TVA.

Roosevelt  presidente de ee.uu.

El Presidente Franklin D. Roosevelt firma el Acta fundacional de la TVA.

Este organismo tenía la misión de edificar presas de contención y de velar por la protección e irrigación de las tierras. Las presas construidas con anterioridad por otros estados ribereños, como la de Wilson, en Alabama, pasaron al control de la TVA.

El valle del Tennessee tiene una extensión equivalente a la de la mitad de Gran Bretaña, y comprende el estado de Tennessee y algunos de los estados vecinos. La intervención de la TVA no se limitó al río; también se edificaron presas en el curso de sus afluentes. Desde 1933, la TVA lleva edificadas unas veinte presas que, juntamente con las construidas con anterioridad, aseguran un control efectivo de toda la red fluvial.

Estas presas dieron lugar a igual número de enormes embalses que regulan el curso del río. En invierno, cuando las precipitaciones son abundantes, esos enormes depósitos se encargarba de almacenar el excedente de agua, permitiendo mantener uniforme el caudal delirio cuando el nivel del agua tiende a descender por causa de la evaporación y la falta de precipitaciones.

Como resultado de ello, la red del Tennessee forma un conjunto navegable durante todo el año; el río ha sufrido una transformación radical: el torrente se ha convertido en una sucesión de lagos.

Las enormes reservas de agua se utilizan también en la irrigación de vastas extensiones de tierra y en la producción de energía eléctrica. La TVA surte de electricidad a más de doscientas cincuenta mil granjas. La Tennessee Valley Authority ha tomado también sus medidas para proteger el suelo de la erosión.

Debido a esas medidas, los agricultores se vieron obligados a labrar sus tierras siguiendo unos niveles previamente establecidos para evitar los desprendimientos de tierra. Estas precauciones han dado sus frutos y la situación de la población rural ha mejorado notablemente.

La TVA se ocupa también en otros problemas relacionados con la agricultura, como la construcción de fábricas de abonos químicos, con los que se han efectuado infinidad de experiencias para tratar de estimular ciertos cultivos. También ha cuidado de la repoblación forestal de las regiones amenazadas por la erosión y de proteger los bosques ya existentes.

La silvicultura se ha convertido en una rama importante de la economía y ha originado otras industrias, como las de la fabricación de muebles y de pasta de papel. La TVA posee también laboratorios en los que los ingenieros agrónomos se ocupan en la selección y mejora de las semillas.

El valle del Tennessee se ha convertido en una atracción turística. Es preciso decir que las presas y los gigantescos pantanos constituyen un espectáculo grandioso. La región es a modo de reserva natural en la que se pueden contemplar ciertas especies de animales, y en ella se han instalado viveros. Los turistas pueden hacer excursiones en barco por el Tennessee.

Durante la segunda guerra mundial se construyó en Oak Ridge, a orillas del Clinch, la primera ciudad atómica. ¿Por qué escogieron esta región de Estados Unidos? Pues, simplemente, porque abundaban tanto el agua como la electricidad, y el lugar era lo bastante aislado.

La firma Carbón and Carbide Society fabrica en Oak Ridge el uranio 235, y allí nació la bomba que destruyó a Hiroshima. Inexistente antes de la segunda guerra mundial, Oak Ridge está en camino de convertirse en una de las grandes ciudades estadounidenses. La entrada en las fábricas de energía nuclear está prohibida al público; pero la ciudad posee un museo de la energía atómica accesible a todo el mundo.

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Primeras Vías de Comunicación en Estados Unidos Carreteras

Primeras Vías de Comunicación en Estados Unidos
Carreteras, Autopistas y Ferrocarriles

Cuando los colonos llegaron al continente americano, las únicas vías de comunicación eran los ríos y las pistas indias. La invención del ferrocarril inauguró una nueva era para el tráfico. Hoy día, el inmenso territorio estadounidense está recorrido por una extensísima red de vías férreas y carreteras. Además, servicios aéreos regulares unen las ciudades de cierta importancia

La inmensidad del país, la especialización regional y el alto nivel de vida de la población estadounidense justifican la densidad de la circulación en esta nación. El mantenimiento de las vías de comunicación y de los medios de transporte exige hoy día abundante mano de obra: hay ocupados en ese sector más de tres millones de hombres.

Los primeros colonos que llegaron a Estados Unidos se establecieron en la costa este y cerca de los estuarios. Avanzando entonces a lo largo de las corrientes fluviales llegaron más lejos, y fundaron nuevos núcleos que más tarde se transformaron en ciudades. Cuando los ríos dejaban de ser navegables, los pioneros proseguían su camino a caballo o a pie. Emprendían generalmente el camino por las sendas de los indios, o iridian trails.

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Ceremonia del «Golden Spike» (Clavo de Oro) en Promontory (Utah), el 10 de mayo de 1869, símbolo de la finalización de las obras de construcción de las vías.

Estas pistas fueron jalonadas de pequeños hitos que guiaban a los viajeros en el desierto o la pradera. Después de 1800, cuando acudieron a establecerse en Estados Unidos numerosos colonos, estas pistas indias fueron ensanchadas y mejoradas, y los lugares pantanosos, cubiertos de leños redondos, con lo que las pistas se
hicieron practicables para carruajes con doble y triple tiro.

Para atravesar los ríos era preciso encontrar un vado; a veces, cuando el agua era profunda se utilizaban pontones o andariveles. Aquellas pistas pronto fueron empedradas, y los que se ocupaban en el mantenimiento estaban autorizados a percibir derecho de peaje. Aún hoy existen vestigios de esos primeros caminos.

Dos pistas cobraron especial fama: la Santa Fe trail y la Oregon trail; la primera partía de la ciudad de Independence, junto al Missouri, atravesaba oblicuamente la llanura central y se dirigía más allá de las montañas Rocosas hacia la ciudad de Santa Fe, en el estado de Nuevo México. La pista de Oregón partía también de Independence, pero serpenteaba a través de las praderas, de los desiertos y de los macizos montañosos en dirección a la costa norte del océano Pacífico.

Estas dos pistas se cuentan entre las más largas; la primera cubría una distancia de 1.200 km, y la segunda se extendía a lo largo de 3.000. Un viaje a lo largo de cualquiera de estas pistas era una verdadera aventura. Por lo general, los pioneros  viajaban  en  convoyes  de diez a treinta galeras, escoltadas por jinetes.

Las pistas perdieron mucha de su importancia al empezar a construirse las líneas de ferrocarril. En el Far-West, sin embargo, las pistas fueron muy frecuentadas hasta 1870.

A partir de 1830 el tren adquirió derecho de ciudadanía en Estados Unidos. Dos años antes, la Delaware y la Hudson Bay Company habían construido una línea de ferrocarriles con locomotoras importadas de Inglaterra. Pero esta empresa no tuvo éxito. En cambio, las líneas establecidas a partir de 1830 por la compañía Baltimore, Ohio and South Carolina Railroads fueron el origen de la nutrida red ferroviaria que cubre hoy día Estados Unidos.

El trazado de líneas de ferrocarril obtuvo como primer resultado positivo el establecer contactos más estrechos entre los diversos estados y entre las diferentes ciudades de Norteamérica, y estimuló también la emigración hacia el oeste.

En efecto, las sociedades de ferrocarriles recibían, como retribución por sus servicios, una ancha franja de tierra a lo largo de la línea que habían establecido,  y estas tierras eran revendidas después a los colonos.

El primer ferrocarril trascontinental que unía el Atlántico con el Pacífico quedó terminado en 1869. La colocación del último tramo de vía de aquella línea, que tenía una longitud de 4.000 kilómetros, fue un acontecimiento que conmemoraron fijándolo con un último y simbólico roblón de oro.(imagen arriba)

Hoy existen varias vías férreas trascontinentales, y trenes confortables y rápidos transportan a los viajeros de un océano al otro en tres o cuatro días. Es un viaje agradable, en el que el pasajero dispone de vagones panorámicos y de salones de lectura.

Sin embargo, en Estados Unidos, como en cualquier otra parte, los ferrocarriles sufren la competencia del automóvil y del avión. Una red muy extensa de excelentes carreteras cubre el territorio estadounidense. No se escatimaron esfuerzos para conseguir la máxima seguridad en carretera.

Hay en Estados Unidos un automóvil por cada dos habitantes. De modo que el auto supera a todos los demás medios de transporte. Autobuses que disponen de aparcamientos especiales con restaurantes y moteles, aseguran la unión entre las grandes ciudades. Estos autobuses constituyen un medio de transporte muy económico.

Pero el medio de transporte más moderno, el avión, desempeña evidentemente un papel importante en este gigantesco país. Todas las ciudades de alguna importancia tienen aeródromo. Numerosas compañías aseguran comunicaciones regulares entre las ciudades estadounidenses.

Es preciso no olvidar que Estados Unidos dispone también de importantes vías fluviales que desempeñan su papel en la organización de los transportes. Los puertos, tanto si son marítimos, como el de Nueva York, o fluviales, como el de Chicago, están dotados de equipo moderno.

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Etnias de Rusia Pueblos de la Ex Union Soviética

Etnias de Rusia Pueblos de la Ex Unión Soviética

La Unión Soviética fue un Estado multinacional que engloba no solamente a los rusos, sino a gente muy varia (se editan periódicos en 119 lenguas diferentes). Sin embargo, la mayor parte de la población, más de ochenta por ciento, es de origen eslavo. Antes de la revolución de 1917 los zares habían intentado convertir en rusas a las poblaciones sometidas a la autoridad de Moscú.

Después de la constitución de la URSS en 1922 y de la promulgación de la Constitución de 1924, los dirigentes comunistas iniciaron una política totalmente opuesta. El propio Stalin, que no era ruso sino georgiano, tuvo mucho que ver en ello. Se intentó, en la medida de lo posible, que las diferentes nacionalidades participaran en la administración de los territorios que ocupaban.

Los ucranianos, rusos blancos o bielorrusos, usbecos, tártaros, kazakos, judíos, lituanos, letones, adserbeyanos, georgianos y armenios, figuran entre las minorías más importantes.

Todos estos pueblos juntos formaban la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas, que se compone de 15 Repúblicas federadas, la mayor de las cuales es la República Socialista Federativa Soviética de Rusia, con 118.000.000 de habitantes, así como de numerosas Repúblicas autónomas, regiones nacionales autónomas y distritos autónomos.

Los pueblos de la parte asiática de la Unión Soviética difieren notablemente de los eslavos desde el punto de vista de sus características étnicas. La mayoría de ellos corresponde al tipo mongol. Citemos, por ejemplo, a los yacutas, que constituyen 80 % de la La Unión Soviética agrupa a gran número   de   gente   distinta   entre   sí.

mapa de etnias de rusia

Los eslavos componen más de ochenta por ciento de la población.  La  mayoría de los pueblos asiáticos integrados en la Unión  Soviética son nómadas que no entraron en contacto con el mundo moderno  hasta  estos  últimos decenios poación de la República Autónoma de los Yacutas, en Siberia oriental.  ya  en los  confines  de China. El clima de aquella región es muy duro. Los yacutas fueron colonizados por los rusos en elsiglo XVI.

La gran mayoría son nómadas que se trasladan según el capricho de sus rebaños. Los  kirguises son más numerosos que los yacutas y se hallan extendidos por toda Siberia. Habitan  la República de Kazakstán y la Kirguicia, situada más al sur.

Los  kirguises pertenecen a la raza turania, emparentada con los pueblos del Cáucaso, y durante siglos experimentaron la influencia de los mongoles y de los turcos. Son un pueblo de pastores nómadas muy apegados a sus tradiciones, que se adaptan lentamente a la vida moderna.

pueblos de rusia

En aquellas zonas de su terrirorio que no atraviesa aún el ferrocarril continúan utilizando camellos.

Los turcomanos fueron nómadas hasta hace algunos años. Habitan la Turkmenia (o Turkmenistán), República situada al sureste del mar Caspio. La agricultura, principal actividad económica de esta República, ha permitido a los turcomanos integrarse en la vida moderna. Los turcomanos, los usbecos, los tártaros y los kirguises están integrados en el grupo lingüístico turco-tártaro.

Entre 1939 y 1945 la Unión Soviética se anexionó numerosos territorios. Así fue como el oeste de Ucrania, que pertenecía a Polonia, y la Carelia finlandesa se incorporaron a la URSS. Estonia y Lituania se convirtieron igualmente en sendas Repúblicas soviéticas. Más adelante incorporó a su federación Besarabia (Rumania), Rutenia (ex Checoslovaquia) y parte de Prusia oriental.

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CONCEPTOS IMPORTANTES:

Raza, término que se utiliza para clasificar a la humanidad de acuerdo a características físicas y genéticas. El concepto de raza no resulta particularmente útil desde el punto de vista biológico o sociológico, ya que todas las razas pertenecen a una única especie biológica, Homo sapiens, y sólo muestran pequeñas variaciones genéticas. La cultura constituye un factor mucho más importante a la hora de determinar la conducta y estilo de vida de los diferentes grupos humanos.

Etnia: Es una comunidad humana definida por afinidades raciales, lingüísticas, culturales, etc. Es una unidad tradicional de conciencia de grupo que se diferencia de otros por compartir lazos comunes de nacionalidad, territorio, cultura, valores, raza o tradición histórica. La etnia no constituye una unidad estática, por lo que sus características pueden variar a lo largo del tiempo. El incremento de la población puede generar su desplazamiento, separación o transformación, al sufrir el contacto con otros grupos étnicos.

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Historia del Hollywood Primera Ciudad del Cine del Mundo

Historia del Hollywood
Origen de la Industria Cinematográfica

Antes de la primera contienda mundial, Hollywood fue un caserío desconocido situado al noroeste de Los Ángeles. Cuando se establecieron allí los estudios cinematográficos se convirtió en el más famoso centro mundial del cine. Gracias a Hollywood y a actores como Chaplin, el cine ha logrado imponerse a millones de espectadores e influir en su visión del  mundo.

Entre 1915 y 1920, la industria del cine se desplazó gradualmente desde la costa este hasta Hollywood, donde surgieron nuevos estudios. La producción cinematográfica se convirtió en un importante sector económico e impuso su dominio más allá de las fronteras del país.

En esa época surgieron los grandes géneros: el western, el cine policiaco, de aventuras, de ciencia ficción y de terror, que vivieron una época de esplendor con directores como Cecil B. De Mille, John Ford, Frank Capra, William Wyler o King Vidor, al igual que las obras más serias de Ernst Lubitsch y Erich von Stroheim –los dos directores mejor considerados del momento— o los documentales de Robert Flaherty.

Hollywood es, sin duda, uno de los lugares más conocidos de todo el mundo. Pero muchos ignoran que sólo es un simple suburbio de Los Ángeles, admirablemente situado cerca de Beverly Hills, a unos veinte kilómetros de la costa. Hollywood es la ciudad cinematográfica más antigua. En pocos decenios se ha convertido en el centro cinematográfico mundial.

En 1911 se estableció allí la primera firma cinematográfica, una empresa de Chicago que quería liberarse de la presión económica que en aquella época era muy grande al este de Estados Unidos. La industria cinematográfica había cobrado impulso años antes, sobre todo a iniciativa del inventor Thomas Edison. Edison era un inteligente hombre de negocios.

En 1885 patentó su invento. Pero sus rivales, que preveían el revolucionario futuro de la cinematografía, le hicieron la vida imposible. Edison se vio envuelto en una serie de procesos, hasta que, por último, estableció un convenio con Kennedy, su principal competidor, y pronto dominaron ambos la industria cinematográfica del estado de Nueva York, que experimentaba un rápido desarrollo.

Este progreso haría nacer en otros industriales del cine el deseo de instalarse en otros lugares para librarse de la influencia del trust, y entonces algunos sugirieron establecerse en California, región alejada y poco conocida, pero dotada de clima soleado y magníficos paisajes.

En 1911 Hollywood empezó a ser conocida: la sociedad cinematográfica rodó allí su primera película del oeste: The Law of the Range, de All Christie.

Pronto aparecieron otras sociedades, y en 1914 casi toda la industria cinematográfica se había establecido en Hollywood, a pesar de que Nueva York seguía siendo el centro comercial del cine. De esa época datan las grandes sociedades cinematográficas norteamericanas: Paramount, Fox y Columbia (1914), United Artists (1919), Metro Goldwyn Mayer (1924) y RKO (1929).

En 1920 Hollywood tenía ya 25.000 habitantes, de los que unos veinte mil estaban directamente vinculados a la industria del cine. En 1960 el número de habitantes era de 180.000, la mayoría de los cuales trabajaban en esta nueva industria. En la misma ciudad y en sus alrededores inmediatos se dispusieron más de veinte estudios pertenecientes a más de ochenta sociedades. Hollywood no tardó en producir más de cuatrocientas películas al año.

filmacion de una pelicula en hollywood

Esta actividad excepcionalmente intensa modificó en seguida el aspecto de la ciudad: Hollywood se convirtió en uno de los más modernos centros de Estados Unidos, sobre todo en cuanto las estrellas de la pantalla fijaron allí su residencia. No sólo mandaron edificar lujosas casas, sino que, además, atrajeron a multitud de turistas que querían ver de cerca a los ídolos del cine.

Al lado de las salas cinematográficas y de los teatros, surgieron como setas los centros de atracciones, entre ellos el famoso Hollywood Bowl.

Charles Chaplin, llamado Charlot, y nacido en Londres en 1889, ha contribuido de modo activo a la prosperidad de la industria norteamericana del cine.  Su talento excepcional fue. desde antes de la primera contienda mundial la base del gran éxito  del  cine mudo. Chaplin no introduje inno vación alguna en la forma exterior, pues todas sus películas  se desarrollaban en torno a un proyecto simple, incluso rudimentario.

Pero aportó la profundidad del tema: elevó la farsa al nivel de la sátira humana. De este modo entró en el terreno dramático y artístico, sin que por ello perdiera contacto   con  la  gran  masa   de espectadores. Este es el motivo de que Chaplin sea uno de los más grandes artistas de la pantalla.

Después de la primera conflagración mundial aparecieron las películas sonoras, y más tarde. las películas en color. Pero Hollywood no tardó en tener que enfrentarse con la competencia europea. Además, cuando el cine pa recía alcanzar una nueva era de prosperidad, apareció su más serio rival: la televisión. La industria cinematográfica nunca ha conocido una crisis como la que actualmente está atravesando.

El número de espectadores de las salas cinematográficas disminuye sin cesar. Para resolver esta dificultad, los productores buscan nuevas posibilidades. Una de ellas es el cine televisado, pero la edad de oro de Hollywood parece haber finalizado definitivamente… Durante la segunda contienda mundial, Hollywood se convirtió en centro de la industria aeronáutica.

Historia de Varsovia Desarrollo, Población y Arquitectura Polonia

Historia de Varsovia

Varsovia no alcanzó la categoría de ciudad hasta el siglo XIII, a partir del cual fue adquiriendo importancia. En 1596 se convirtió en la capital de Polonia. La ciudad fue saqueada en numerosas ocasiones, aunque siempre volvían a reconstruirla. En la actualidad se extiende sobre las dos orillas del Vístula, y cuenta con más de un millón de habitantes. Al lado de numerosos monumentos históricos se alzan infinidad de edificios de estilo soviético. Varsovia es la segunda ciudad industrial de Polonia.

Varsovia, capital de Polonia, no llegó a la categoría de ciudad hasta fines del siglo XIII. En aquellos tiempos estaba rodeada de una muralla provista de dos puertas y de numerosas torres. A mediados del siglo XIV Varsovia era ya una ciudad importante, que se convirtió en la capital del ducado de Mazovia, incorporado a Polonia en 1526. Pocos años más tarde se construía el primer puente permanente sobre el Vístula.

A partir de este momento, Varsovia se convirtió en un importante centro de relaciones comerciales entre Polonia y Lituania. Por decisión del rey Segismundo III, Varsovia fue proclamada capital de Polonia en marzo de 1596. Contaba en aquel entonces con 15.000 habitantes.

Stare Miasto, su casco antiguo, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad. Esta parte de la ciudad, de estilo medieval, quedó destruida tras el levantamiento de Varsovia durante la Segunda Guerra Mundial

En 1655, el rey de Suecia declaró la guerra a Polonia y los ejércitos suecos destruyeron e incendiaron la ciudad; pero poco después era reconstruida por entero. Conoció su mayor extensión en el siglo XVIII, durante el reinado de Estanislao II Poniatowski, que reinó de 1764 a 1795. En 1794, los habitantes de Varsovia, capitaneados por Jan Kilinski, se sublevaron contra la ocupación rusa y defendieron heroicamente la ciudad, asediada a la vez por rusos y prusianos. De 1796 a 1806 Varsovia soportó el yugo de la ocupación prusiana.

Durante este período, la población, que había llegado a alcanzar la cifra de 116.000 habitantes, bajó a 65.000. En 1807, liberada por Napoleón de la dominación prusiana, la ciudad fue elevada al rango de capital del ducado de Varsovia. Menos de diez años más tarde fue también la capital del «reino del Congreso» bajo el control del zar de Rusia, que era también rey de Polonia.

De 1815 a 1830 la ciudad conoció un período de auge industrial. Pero en noviembre de 1830, la clausura de la universidad de Varsovia y de la Sociedad de Ciencias fue la señal para que estallara una revuelta contra los rusos, que éstos consiguieron reprimir al cabo de un año.

En 1863 estalló una nueva revuelta, también sin resultado, puesto que la ocupación rusa se mantuvo. A pesar de estos disturbios, Varsovia siguió creciendo; en 1872 tenía 276.000 habitantes y se había convertido en un importante nudo de comunicaciones ferroviarias y centro de intercambio comercial entre Rusia y Occidente.

Durante el año 1905 se sucedieron de nuevo las algaradas; pero los rusos no abandonaron la ciudad hasta 1915. Durante la primera guerra mundial los alemanes ocuparon el país, que pasó por un período en verdad desastroso. El 11 de noviembre de 1918, Varsovia se convirtió de nuevo en la capital de una Polonia resucitada.

La ciudad fue tomada de nuevo por los alemanes el 27 de setiembre de 1939, luego de aplastar la heroica resistencia organizada por el burgomaestre Stefan Starzinski. El «ghetto» o barrio judío fue arrasado en abril de 1943. En agosto del año siguiente, al acercarse los rusos a la ciudad, estalló un nuevo alzamiento general dirigido por el jefe de la resistencia Tadeusz Bor Komorowski.

Para vengarse, los batallones de las SS, apodados por los polacos «arquitectos de la devastación», destruyeron lo poco que permanecía en pie de Varsovia, de la que apenas quedó un montón de ruinas. Cayeron más de cien mil hombres, y únicamente el barrio de Praga, en la orilla derecha del Vístula, fue respetado en mayor o menor grado. A principios de 1945 entraba en Varsovia el ejército rojo al mando de Rokossovsky.

Después de la guerra la ciudad fue reconstruida rápidamente, tomando como modelo los cuadros del pintor veneciano del siglo XVIII Canaletto el Joven. La reconstrucción se hizo con la máxima fidelidad, de modo que Varsovia es, probablemente, la única ciudad del mundo que posee monumentos históricos nuevos.

palacio de cultura de varsovia

También posee edificios de tipo moderno, como el Palacio de la Cultura (arriba), que es el más alto de toda Polonia (226 m). Fue un regalo de la Unión Soviética.

En octubre de 1956 Varsovia fue de nuevo teatro de un levantamiento, esta vez sin efusión de sangre, cuyo principal protagonista fue Ladislao Gomulka, adalid del partido comunista.

En la actualidad, Varsovia es una ciudad de casi dos millones de habitantes (2.000.000) y centro económico del valle del Vístula.

Está situada en la encrucijada de importantes vías de comunicación y unida al mar Báltico por el Vístula. Después de la segunda guerra mundial, Varsovia tardó mucho tiempo en tomar parte en el levantamiento económico del país, pues antes hubo de consagrarse a su propia reconstrucción. Sólo después las pocas fábricas que quedaban en pie pudieron ser dotadas de equipo moderno.

También se construyeron algunas nuevas en virtud de la política de descentralización preconizada en el sector industrial. En efecto, la descentralización tiende a repartir por todo el país, dentro de lo posible, los centros industriales. Después de Lodz, Varsovia es la mayor ciudad industrial de Polonia, especializada principalmente en la fabricación de automóviles y tractores.

Varsovia está situada en el lugar exacto en que la gran línea de comunicación Berlín-Moscú atraviesa el Vístula. La ciudad se divide en dos partes: en la orilla izquierda, la genuina Varsovia, que representa los dos tercios de la superficie total de este núcleo urbano, y a la derecha, el distrito de Praga. Tres puentes unen ambos sectores.

Stare Miasto, la ciudad antigua, se halla en la orilla izquierda, y a su alrededor creció Nowe Miasto, que engloba el antiguo barrio judío, y numerosos palacios y edificios públicos entre los que cabe destacar el teatro, el Ayuntamiento y los edificios universitarios.

La población de Varsovia, con 1.300.000 habitantes en 1939, ¡descendió en 1945 a 12.000 habitantes! Pero hoy en día ha vuelto a pasar del millón, lo que ha enfrentado a la ciudad con un grave problema de alojamiento. Para resolverlo se han construido grandes bloques residenciales inspirados en la arquitectura soviética. Varsovia hasta ña caída del muro, deseaba ser una ciudad socialista organizada de modo racional.

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Historia del Danubio Extensión, Recorrido e Importancia

Historia del Río Danubio

Las fuentes del Danubio, el segundo río de Europa, se encuentran en una población situada en las estribaciones de la Selva Negra. El Danubio atraviesa numerosos países antes de desembocar, por medio de un inmenso delta pantanoso, en el mar Negro. En sus riberas se alzan ciudades magníficas entre las que podemos mencionar tres capitales: Viena, Budapest y Belgrado. Actualmente se han emprendido grandes trabajos para unir el Danubio al mar del Norte. Accesible a los grandes barcos, el Danubio tiene, sin embargo, menos  circulación  que  el   Rin.

Es el segundo río más largo de Europa fluye a lo largo de unos 2.850 km desde su nacimiento en la región de la Selva Negra, en Alemania, hasta su desembocadura en la costa rumana. Navegable en buena parte de su curso, el Danubio tiene un importante papel en el comercio de Europa. Las presas hidroeléctricas suministran energía a numerosos países a lo largo del recorrido del río. Este mapa muestra la ruta del Danubio y la de sus afluentes más importantes.

De la Selva Negra al mar Negro, salvo en escasos lugares, el Danubio constituye una excelente vía de navegación. En la actualidad se efectúan grandes trabajos para unirlo con el mar del Norte. De este modo se podría llegar desde Rotterdam al mar Negro por el Rin, el Meno y el Danubio. Las fuentes del Danubio se encuentran en Donaueschingen, ciudad provinciana del país de Bade, en la linde de la Selva Negra. Allí se juntan dos arroyuelos, el Breg y el Brigach; su unión forma el Danubio.

Por su longitud y caudal, el Danubio es el segundo río de Europa, después del Volga, y comunica entre sí los países que forman Europa central. En efecto: nace en Alemania y riega las tierras de Austria, República Checa, Hungría, ex Yugoslavia, Bulgaria y Rumania.

En su largo recorrido atraviesa regiones de constitución ñsica muy diversa: macizos alpinos y grandes llanuras interiores. Las primeras grandes ciudades que bañan sus aguas son Ulm y Regensburgo, desde donde empieza a ser navegable para embarcaciones de 1.000 a 1.500 tm.

En Baviera atraviesa una pintoresca meseta subalpina; las ciudades de Munich (a orillas de un afluente, el Isar) y de Augsburgo (junto al Lech, otro afluente) deben en parte su prosperidad económica a ese río cuyo cauce se ha vuelto ya muy ancho. La primera gran llanura que atraviesa es la de Viena, donde afluyen a sus aguas las del Morava, afluente venido de la República Checa.

recorrido rio danubio mapa

En la propia Viena el «bello Danubio azul» es una atracción turística. Después de dejar atrás esta ciudad se desliza hacia Bratislava, que parece estar encargada de vigilar la salida de la llanura vienesa, allí donde termina el curso superior del río.

El curso medio del Danubio, desde su salida de la llanura de Viena hasta las Puertas de Hierro en los Alpes de Transilvania, está situado prácticamente en territorio húngaro. Después de Bratislava el río se divide en tres brazos que forman dos grandes islas: la del norte está en territorio checo y la otra en territorio húngaro. Más adelante las aguas del Danubio vuelven a reunirse para bañar Budapest, la capital de Hungría, una de las más hermosas ciudades situadas a lo largo de su recorrido.

El Danubio penetra en la ex Yugoslavia, cuya capital, Belgrado, está situada en la confluencia del Danubio y del Sava. Dejando atrás Belgrado, a un centenar de kilómetros río abajo, el río abandona la llanura para abrirse, a través de los Alpes de Transilvania que unen los macizos de los Cárpatos y de los Balcanes, un paso hasta las Puertas de Hierro, donde empieza su curso inferior.

Desde aquí hasta su desembocadura el río tiene carácter oriental. Más allá de las Puertas de Hierro sirve de frontera natural entre Rumania y Bulgaria. Entretanto, el río ha salido ya de la montaña y se desliza perezosamente por las tierras bajas. Se da a menudo el caso, en estos llanos, de que el Danubio salga de su cauce y origine una región pantanosa salpicada de infinidad de lagos de poca extensión. Finalmente tuerce hacia el norte, por la meseta baja de Dobrucha, y formando un gigantesco delta va a morir al mar Negro.

Este delta, de una extensión de 3.750 km2, es una zona pantanosa a través de la cual los meandros del río se desplazan lentamente.

Tres son los brazos principales: el Kilia, el Sulina y el canal de San Jorge, que se subdividen aún antes de llegar al mar. Los navios de alta mar suben desde el mar Negro hasta Galatzi y Braila por el Sulina. Este brazo del delta ha de ser dragado continuamente, pues el río acarrea en cantidad tierras de aluvión.

Constantza, el principal puerto de mar de esta región, fue construida fuera del delta del Danubio, aunque en la actualidad un canal la une con el río. En este lugar abunda la pesca, principalmente el salmón, el esturión y la carpa.

Si bien el Danubio es navegable en la mayor parte de su curso, el tráfico es en él mucho menos denso que en el Rin.

Esto se debe a que el Danubio atraviesa varios Estados, lo que trae consigo una infinidad de trámites aduaneros, tanto más cuanto que varios de estos países están bajo el control de la Unión Soviética.

El clima semicontinental pone un nuevo freno a la navegación: en verano el nivel del agua es a veces muy bajo, mientras que en invierno el hielo dificulta el tránsito fluvial. Además, el Danubio desemboca en el mar Negro, mucho más cerrado que el mar del Norte.

Y, para terminar, el Danubio atraviesa regiones mucho menos industrializadas que los países renanos, a causa de la penuria de fuentes de energía y de materia prima que padecen los países danubianos. No por ello ha ejercido el Danubio una influencia menos profunda en la historia de Europa. En efecto, este río formaba, al igual que el Rin, en un trecho de su recorrido, el «limes» o frontera que debía proteger al imperio romano contra las invasiones del norte y del este.

El Danubio llenaba aún este cometido en la Edad Media: los ejércitos occidentales intentaron detener allí, en Nicópoli, a los invasores turcos.

Sin embargo, fracasaron en su empresa y éstos atravesaron el río y ocuparon gran parte de Europa.

Por el Tratado de París de 1856, que ponía fin a la guerra de Crimea, el Danubio fue puesto bajo el control de una comisión europea con sede en Galatzi. Este organismo tenía la misión de velar por la libre navegación en todo el curso del río. Pero sus desvelos fueron poco eficaces y dos guerras mundiales dieron al traste con los planes proyectados. Una conferencia celebrada en 1948 denegó a las potencias occidentales cualquier injerencia en la Comisión del Danubio.

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Historia de Praga Capital de la Republica Checa

Historia de Praga

Praga empezó a formarse a partir del siglo IX alrededor de dos castillos que se alzan en las orillas del Moldau. La ciudad se convirtió progresivamente en un importante centro comercial y cultural. Hoy día Praga es una ciudad moderna, y sus industrias emplean abundante mano de obra. Es también centro de transición entre el Este y el Oeste. Cuenta con numerosos monumentos históricos, como la catedral de San Vito.

Praga (en checo, Praha), fue la capital de la antigua Checoslovaquia, hoy separada entre Eslovaquia y República Checa, siendo capital de esta última. Empezó a formarse en el siglo IX alrededor de dos viejos castillos levantados sobre dos cerros pequeños situados a derecha e izquierda del Moldau, el Hradcany y el Vysehrad. Esos dos castillos eran la residencia de los príncipes y, más tarde, de los reyes de Bohemia. En la orilla derecha se formó un mercadillo para el abastecimiento de las casas particulares de los alrededores.

De este mercado salió, a la larga, Stare Mesto (ciudad vieja), mientras que Nove Mesto, o ciudad nueva, fue construida durante el reinado de Carlos IV, rey de Bohemia y emperador del Sacro Romano Imperio (1346-1378). Ya en esta época vivían en la ciudad gran número de judíos que organizaron en ella un gueto y construyeron una de las más antiguas sinagogas de Europa y un gran cementerio judío.

En el siglo XIV, Praga era uno de los núcleos importantes de Europa central, de gran actividad comercial y también foco de propagación de la cultura, gracias a la universidad que creara Carlos IV. Juan Huss, que criticó a la Iglesia y el modo en que vivían los eclesiásticos, estudió en esta universidad. Sus acusaciones hechas públicamente y las medidas que contra él tomó la Iglesia, provocaron la guerra de los husitas, durante la cual Praga luchó en las filas de los insurrectos.

Durante el reinado de Jorge de Podebrady, y con la dinastía de los Jagellon, la importancia de la ciudad no dejó de aumentar y sus reyes la dotaron de numerosas iglesias y otros edificios cuyo estilo correspondía al último período del gótico.

Al correr del tiempo fue creciendo la oposición a los Habsburgo, que se convirtieron en reyes de Bohemia a la muerte de Luis II de Hungría y querían imponer en Bohemia la religión católica. A la postre, esta oposición provocó la «Defenestración de Praga» (23 de mayo de 1618), en el transcurso de la cual dos funcionarios imperiales fueron lanzados a través de una ventana del Palacio Real. Este incidente originó la guerra de los Treinta Años, durante la cual los checos fueron batidos en la Montaña Blanca (1620), y determinado número de nobles checos, así como algunos burgueses, ejecutados públicamente (1621).

Acto seguido empezó a tomar forma la supremacía germánica, y Praga declinó: 2.000 familias influyentes emigraron. En 1648, al término de la guerra de los Treinta Años, las tropas suecas ocuparon gran parte de la ciudad.

Durante la guerra de los Siete Años (a mediados del siglo XVIII), Praga se encontró de nuevo en el centro de la actualidad. Federico el Grande, rey de Prusia, obtuvo en Praga su primera victoria sobre los austríacos. Mercaderes y nobles extranjeros, principalmente alemanes, españoles e italianos, vinieron a establecerse en Praga, donde mandaron edificar suntuosos palacios y espléndidas iglesias en estilo barroco, que era el que estaba de moda en aquel tiempo.

La revolución industrial del siglo XIX fue sumamente provechosa para la ciudad, que creció rápidamente y se convirtió en el centro de un movimiento cultural nacionalista que ambicionaba resucitar el patrimonio nacional checo.

La ola de revoluciones que se extendió sobre Europa en 1848 no perdonó a la ciudad de Praga, aunque  los  generales  austríacos reprimieron la sedición. Pero el sentimiento nacional se hacía, día a día, más preciso, y en 1861 los checos ganaron por mayoría la administración de la ciudad.

Finalmente, en 1918, Praga se convirtió en la capital de la República de Checoslovaquia y a finales del siglo XX Capital de la República Checa. En marzo de 1939, los soldados de Hitler ocupaban la ciudad. Un levantamiento general de los habitantes de Praga terminó con la ocupación el 5 de mayo de 1945, pero cuatro días más tarde entraba en la ciudad el ejército soviético.

Praga pasa en la actualidad del millón de habitantes. Este aumento de la población se explica en parte por el abandono del campo, que fue muy intenso, especialmente después de 1945, cuando empezaron a montarse nuevas industrias en la periferia de las ciudades.

Desde el punto de vista económico, Praga ocupa una situación muy favorable, en el lugar en que coinciden diferentes regiones naturales.

La mayoría de las industrias son altamente especializadas; los checoslovacos cuentan con fábricas de turbinas, de camiones, de aviones y de aparatos de medida. Praga es asimismo el centro de la industria química, dedicándose especial atención a la fabricación de productos farmacéuticos y cosméticos.

Las industrias alimentaria y textil han experimentado gran incremento, al igual que la industria gráfica, los talleres para el trabajo del cuero y la fotografía.

Praga es un centro importante de la red ferroviaria, situada en el empalme entre Occidente y la Unión Soviética. Por otro lado, líneas aéreas regulares la unen con el mundo entero.

El hecho de que, desde el fin de la segunda guerra mundial, Berlín haya dejado de existir como centro de vías internacionales de comunicación, ha favorecido el desarrollo de Praga.

La capital checa es centro importante de enseñanza artística, y posee numerosos museos en los que pueden admirarse las obras de grandes maestros de la pintura (Durero, Rubens, Rembrandt, Ingres, Delacroix, entre otros). También se halla en Praga la más antigua universidad de Europa central y una biblioteca que contiene preciosos manuscritos y magníficos incunables.

Como en la mayoría de las ciudades de Checoslovaquia, las casas de Praga son generalmente de un solo piso. Al reconstruir la ciudad se intentó conservar su aspecto histórico, y por ello se respetó el aspecto exterior de las fachadas; pero la instalación interior es moderna.

Desde lo alto de las colinas del Petrin se obtiene una vista maravillosa de la ciudad y de su castillo, que es en la actualidad la residencia del presidente de Checoslovaquia. Muchos extranjeros y personajes célebres describieron el encanto de Praga, entre ellos el geógrafo Humboldt, los compositores Bach y Mozart y el poeta Goethe. El compositor checo Sme-tana describió el Moldau en un célebre poema sinfónico.

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Historia y Desarrollo de Moscú Arquitectura El Kremlin

Historia de Moscú

Moscú, capital de la Unión Soviética, tiene una industria gloriosa y muy movida. Ciudad santa en la que los zares se hacían coronar, estuvo en innumerables ocasiones a merced de la sedición, el incendio o el pillaje. Se desarrolló continuamente, y en la actualidad es una capital moderna con rascacielos, teatros, museos y metro. El centro administrativo de la inmensa Unión Soviética es al mismo tiempo sede de una industria  pujante.

El nombre de Moscú, capital de la Unión Soviética, aparece por primera vez en las crónicas a mediados del siglo XII. En 1156 el príncipe Suzdal edificó una ciudadela de madera que recibió el nombre de Kreml (Kremlin). Alrededor de este núcleo creció la ciudad de Moscú.

En los siglos XII y XIII era ya una ciudad importante que hubo de soportar las invasiones de los tártaros. En el siglo XIII incendiaron éstos la ciudad en dos ocasiones, y un siglo después fue de nuevo, varias veces, víctima de los ataques de los tártaros y del pillaje. En 1326, además, el metropolitano (arzobispo) de Rusia trasladó su residencia de Vladimir a Moscú, con lo que el prestigio de la ciudad aumentó considerablemente.

El Kremlin de Moscu Fortaleza de los Zares Rusos Historia Construccion

La catedral de San Basilio y sus cúpulas

A partir del siglo XVI Moscú fue un importante centro comercial que mantenía relaciones tanto con Oriente como con Occidente; en esas transacciones el comercio de pieles ocupaba el primer lugar.

Moscú era asimismo el centro cultural y administrativo de Rusia. A principios del siglo XVII fue conquistada por los polacos, que la abandonaron en 1612. La ciudad conservó sus prerrogativas de capital administrativa y cultural de Rusia hasta 1712, año en que Pedro el Grande trasladó su residencia a San Petersburgo, ciudad que había mandado construir.

Moscú, privada del poder, fue todavía presa de las llamas en algunas ocasiones (en especial en 1737, 1748 y 1752). Conoció épocas muy duras que le valieron ser reconstruida según una concepción más moderna, dotada de anchas avenidas y grandes plazas públicas.

En cuanto a la población, aumentaba continuamente. Al final del reinado de Catalina II la Grande, hacia 1790, contaba con 175.000 habitantes. Aunque no era ya la capital de Rusia, siguió teniendo gran importancia cultural, pues la primera universidad rusa había sido fundada en Moscú, en 1755. Además, era la ciudad santa de los cristianos ortodoxos, y en ella celebraban los zares la ceremonia de su coronación.

Moscú representó un papel importante en la guerra de 1812. Las tropas de Napoleón la ocuparon el 14 de setiembre, pero el incendio provocado por los rusos obligó a retirarse al ejército francés. Al año siguiente iniciaban su reconstrucción. El célebre Teatro Bolchoi se edificó en 1821, y la Bolsa, en 1837.

historia teatro Bolshoi

Después de la abolición del vasallaje en 1861, Moscú se convirtió en el segundo centro industrial de Rusia (el primero era San Petersburgo) y en el núcleo central de una extensa red ferroviaria, y construyeron en ella grandes bancos y otros inmuebles comerciales.

En 1871 la población alcanzaba la cifra de 600.000 habitantes. Después de la Revolución rusa, el Gobierno abandonó Petrogrado (antes San Petersburgo, hoy Leningrado), y Moscú se convirtió en la capital del primer Estado comunista del mundo; esto sucedía en 1918. Durante la segunda guerra mundial los alemanes sitiaron la ciudad de octubre a diciembre de 1941.

Moscú está situada en las márgenes del Moscova, un afluente del Oka y subafluente del Volga, al que está unido por un canal. El pasado de la ciudad está representado por las viejas casas de madera, las callejuelas estrechas y algunas iglesias que datan de la Edad Media; esta parte contrasta fuertemente con la ciudad moderna, de imponentes edificios, flamantes establecimientos industriales y rascacielos. Moscú es el mayor centro político y administrativo de la URSS. El Presidium del Soviet Supremo tiene allí su sede, lo mismo que el Comité central del partido comunista.

Moscú es también una gran ciudad industrial. Antes de la revolución la principal actividad era la confección de tejidos, aunque contaba también, ya en aquella época, con algunas industrias químicas. Después de la revolución la ciudad marchó a grandes pasos hacia una industrialización a ultranza. La industria pesada, metalúrgica y química, fue objeto de una atención especial. Las actividades dentro del ramo textil, de la construcción de automóviles y de máquinas herramientas, son también muy importantes.

A causa del crecimiento masivo de su población después de la revolución de 1917, la ciudad se vio enfrentada a un problema de alojamiento muy difícil de solucionar. Los arquitectos construyeron numerosos rascacielos y edificios destinados a vivienda y trazaron anchas avenidas al tiempo que reservaban una zona verde con parques y jardines.

Así nació el Moscú del siglo XX. Después de la segunda guerra mundial se construyeron hospitales, escuelas y más edificios para viviendas, así como un nuevo centro universitario.

Moscú posee más de cien museos; entre ellos, el museo Lenin, el de la Revolución y el del Ejército rojo.

En todo el mundo se conoce el nombre de Bolchoi, uno de los treinta y cuatro teatros de Moscú; también hay seis estudios cinematográficos. En Moscú se editan 156 periódicos (entre ellos Pravda e Izvestia) y cerca de setecientas revistas. En 1935 se construyó un metro con estaciones subterráneas lujosas y profusamente decoradas.

De la ciudad salen numerosos trenes a todas las regiones de la Unión Soviética y hacia el extranjero. Líneas aéreas regulares unen Moscú con las ciudades rusas más importantes y con las capitales de los países del Este. La población de la ciudad aumenta sin cesar, y todos los años hay que habilitar viviendas para 100.000 personas más.

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Historia de Madrid y Barcelona Para Turistas Curiosos Lugares Para Visitar

Historia de Madrid y Barcelona Para Turista Curiosos – Lugares Para Visitar

Madrid es una ciudad relativamente joven, pues no logró atraerse el favor de los soberanos hasta el siglo XVI, cuando Felipe II hizo de ella la capital del reino. Barcelona, por el contrario, puede enorgullecerse de un pasado que se remonta a los colonizadores fenicios y griegos del litoral mediterráneo. Ha sido y sigue siendo la primera ciudad industrial de España.

SOBRE MADRID: Levantada en el centro de una árida meseta que limita al norte con la sierra de Guadarrama y al sur con la cuenca del Tajo, Madrid es la capital europea situada a mayor altitud (unos seiscientos cincuenta metros). Esta situación hace que goce de un clima continental: muy frío en invierno pero muy cálido en verano, con una temperatura media anual de 15 grados.

Madrid no recibió en seguida el título de capital, sino el de «villa», y nada se sabe de ella, excepto que en el siglo X era una aldea sin importancia en la que los moros habían edificado una fortaleza que llamaron Magerit, destruída, según las crónicas, por Ramiro II, a su regreso de una expedición contra Toledo. No obstante, las obras de la ciudad universitaria han demostrado, por los restos hallados en su subsuelo, que su región estuvo muy poblada durante el paleolítico.

Cuando, en 1803, Alfonso VI de Castilla se la arrebató a los moros, le concedió algunos privilegios. A partir de ese momento empezó a manifestarse cierta evolución. En el siglo XIV se reunieren allí tres veces las Cortes, durante los reinados de Fernando IV Alfonso XI. Entonces las Cortes eran las asambleas representativa; en las que las ciudades qus había dado soldados para la Reconquista restringían, a menudo, el poder del clero y la nobleza.

En 1390, Enrique III se hizo coronar en Madrid. Sus sucesores Juan II Enrique IV y Fernando el Católico ocuparon algunas veces el Alcázar. que hicieron fortificar para este fin. En Madrid estuvo encarcelado Francisco I de Francia después de la batalla de Pavía. Finalmente, en 1561, Felipe II hizo de Macriá la capital de España. En 1601 Felipe III trasladó la corte aVa lladolid, pero en 1606 volvió a Madrid y ya nunca más se movió la capitalidad.

Los rigores del clima invernal madrileño beneficiaron momentáneamente a Valladolid y Sevilla pero Madrid logró conservar su rango. Felipe IV y Carlos III lo agrandaron   y   embellecieron A principios del siglo XVIII. curante la guerra de Sucesión  ce España, Madrid se declaró a favor del pretendiente francés.

En 1808 la ciudad fue ocupada por Napoleón. La rebelión del 2 de mayo contra Murat,  su representante dio lugar a sangrientos combate; en las calles, durante los cuales murieron unas mil quinienta; per sonas. Esta revolución hizo estallar la guerra de Independencia El famoso cuadro de Goya -Fusilamientos del 3 de mayo-, que se conserva en el Prado, recuera este período heroico.

Durante la guerra civil (1936-1939) Madrid fue sitiado por las tropas nacionales, y sufrió importantes pérdidas. La Puerta del Sol los jardines del Retiro, oasis  le tranquilidad, y la avenida de José Antonio, la más bella arteria  de la ciudad, constituyen el centro de la villa. El Palacio Real, la Armería y el Museo del Prado atraen también a muchos turistas. Actualmente viven unos 5 millones de habitantes en su área metropolitana.

la gran vía de madrid

La Gran Vía en Madrid

Sitios Mas Interesantes Para Visitar:

Plaza Mayor de Madrid
Museo del Prado
Parque Retiro Madrid
Museo Nacional Centro de Arte
Palacio Real Madrid
Templo de Debod
Plaza Puerta del Sol
Museo Sorolla
Mercado de San Miguel

Puerta de Alcalá
Real Basílica de San Francisco
Ermita de San Antonio
Museo Lázaro Galdiano
Catedral de Almudena
Museo Arqueológico Nacional
Manasterio El Escorial
Parque del Oeste
Palacio de San Cristal de Retiro
Parque Madrid Río
Plaza de Santa Ana
Casa de Campo
Plaza de Castilla
Casa de la Panadería – Pintura
Parque de Atracciones Madrid
Monumento Puerta de Europa

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SOBRE BARCELONA: Los orígenes de Barcelona son mucho más antiguos. Principal puerto de España y también su mayor ciudad industrial, Barcelona fue acaso fundada por los focenses, navegantes griegos de Asia Menor que también fundaron Marsella.

En 237 antes de Jesucristo, los cartagineses ocuparon la ciudad a la que llamaron Barcino, o ciudad de Barca, patronímico de la familia de Aníbal. Seguidamente la ciudad cayó en manos de los romanos. Fue extendiéndose de modo gradual, sucesivamente conquistada por los moros en 712 y sede de un condado bajo los francos. Independiente a partir de 873 y luego metrópoli aragonesa, Barcelona fue integrada a Castilla en 1479. A partir de ese momento la ciudad conoció una historia más agitada.

Los grandes descubrimientos marítimos fueron para ella un duro golpe. En 1639 se rebeló, como toda Cataluña, contra la autoridad de Felipe IV. La ayuda de Luis XIII de Francia permitió vencer al virrey, pero tras un asedio de quince meses, en 1652 la ciudad cayó en manos del rey de España.

Durante la guerra de los Nueve Años (1688-1697), en el curso de la cual Francia intentó establecer su hegemonía en Europa, Barcelona fue conquistada por los franceses después de una encarnizada resistencia. Ocho años después, en 1705, los ingleses expulsaron a los sitiadores.

El Tratado de Utrecht, en 1713, concedió el trono de España a Felipe V, rey de origen francés. Felipe V recordó que, durante la guerra de Sucesión española, Barcelona se había puesto del lado del pretendiente austríaco, e impuso a la ciudad la abolición de sus fueros o privilegios. Barcelona tuvo el mérito de no dejarse abatir por la adversidad.

Fue un largo período que terminó cuando Carlos III le devolvió sus prerrogativas, suprimió la interdicción que pesaba sobre el comercio catalán con América y le restituyó la universidad, que había sido trasladada a Cervera.

Puede decirse que a partir de entonces el incremento de la población y el auge que empezó a cobrar la industria constituyeron el primer esbozo de la Barcelona actual. De 1808 a 1812 fue ocupada por una guarnición francesa, pero la guerra no la perjudicó demasiado. Durante el reinado de Fernando VII se iniciaron las luchas políticas movidas a veces por intereses sociales, que culminaron en el siglo siguiente en la Semana Trágica de 1909.

Con el siglo XIX se inició el casi vertiginoso desarrollo de su industria y su comercio, que ha significado para Barcelona un extraordinario período de riqueza y la ha convertido en el más poderoso centro industrial y artesano de España.

Hoy, con cerca de dos millones de habitantes, es una de las más importantes ciudades del Mediterráneo. Puede decirse que desde sus orígenes, Barcelona fue una ciudad comercial. Hoy, además, es por excelencia la ciudad industrial de España, lo que, por otra parte, no le impide ser un centro intelectual y artístico de gran importancia.

plaza españa en Barcelona

Plaza España en Barcelona, es uno de los espacios más emblemáticos de la capital catalana.

Sitios Mas Interesantes Para Visitar:

Mercado La Rambla
Catedral de la Sagrada Familia
Casa Batlló
Paseo de Gracia
Museo Nacional de Arte
Palacio de la Música Catalana
Museo Picasso de Barcelona
Fundación Joan Miró
Plaza de España
Basílica de Santa María del Mar
Palacio Nacional
Parque de Atracciones Tibidabo
Arco de Triunfo de Barcelona
Monasterio de Pedralbes
Casa-Museo Gaudí
Parque del Laberinto de Horta
Aquarium de Barcelona
Zoológico de Barcelona
Museo de Historia de Barcelona

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Fuente Consultada:
Enciclopedia Juvenil AZETA Editorial Credsa  Tomo 2 Madrid y Barcelona

Civilizaciones del Rio Indo Primeros Pueblos de la India Vida y Costumbres

Civilizaciones del Rio Indo
Vida de los Primeros Pueblos de la India

En todas las épocas los hombres se han sentido impulsados a cruzar mares, a construir imperios, a extender sus civilizaciones. Hace casi cinco mil años los pueblos del Indo actuaron de este modo.

En la India se desarrolló una civilización compleja en una época temprana. El legado de los imperios sucesivos sigue influyendo en aspectos de la vida actual en el subcontinente. De no ser por el ferrocarril del valle del Indo, ignoraríamos tal vez todavía la existencia de esta cultura, una de las mayores de la antigüedad. Pero al trazar los ingenieros, en los años veinte de este siglo, el tendido de la vía, tuvieron que apartar cerca de Sahival (Montgomery) tal cantidad de viejos ladrillos cocidos, que acabaron llamando a los arqueólogos.

Y con un trabajo sistemático, dirigido por los ingleses sir John Marshall y sir Mortimer Wheeler, salieron a la luz en los años veinte y cuarenta los restos de una extensa ciudad, Harapa, de trazado y construcción nunca vistos. Muy poco después le llamó la atención a uno de los arqueólogos, 700 km al sur, junto a Larkana, que los ladrillos de un monasterio budista situado a orillas del Indo eran muchísimo más antiguos que el monasterio en cuestión. Resultado: exhumaron los cimientos de Mohenjo-Daro (*), ciudad mucho más importante todavía. (*)también:Mohenjodaro.

HISTORIA DE ESTOS PUEBLOS:

En el valle del Indo, como en otros lugares, se han encontrado vestigios de edades prehistóricas que, al parecer, muestran ciertas conexiones entre las culturas india, africana y del sudeste asiático. Nuestros conocimientos de estos remotos pueblos son demasiado escasos e imprecisos para que puedan pasar a formar parte de la historia. Sin embargo, sabemos que antes de la conquista de los arios existió allí una civilización emparentada con la egipcia y la sumeria de los milenios IV y III a. de J. C. y que podemos calificar de muy avanzada. ¿Quiénes eran estos hombres que vivían con tantos adelantos en épocas tan remotas?.

Su civilización fue un producto esencialmente indio que se desarrolló con mayor o menor contacto con la de Mesopotamia, más antigua, y que contaba con una cultura individual y lenguaje propio. Hasta 1922 no dio comienzo la sistemática excavación de lo que ahora llamamos civilización del Indo, pero desde entonces se han ido descubriendo más y más lugares. En la actualidad pasan de sesenta, que cubren más de un millón de kilómetros cuadrados del valle del Indo y de las regiones vecinas de Pakistán e India.

Lo verdaderamente asombroso de esta civilización es, en primer lugar, su extensión; segundo, su completa uniformidad; tercero, nuestro total desconocimiento de la misma hasta hace menos de cincuenta años, y cuarto, la casi completa ausencia del menor indicio de crecimiento.

mohenjo daro en la India

Mohenjo-Daro, muros de ladrillo del llamado “Gran baño”. En esta ciudad, planificada sistemáticamente, hasta los más pobres podían utilizar los pozos de los ricos.

mapa del indo en la india civilizaciones

Como el resto de civilizaciones del planeta, la primera civilización de la India floreció junto a unas llanuras de inundación fértiles, en este caso las del río Indo, en las cuales al menos dos grandes ciudades constituyeron centros administrativos: Harappa al norte y Mohenjo-Daro al sur. Se hallaban separadas por una distancia de unos 650 km, y en las tierras que las conectaban había una serie de pequeños poblados y poblaciones que constituían lo que se conoce como la civilización del río Indo, del valle del Indo o de Harappa.

Desde entonces se han descubierto más de 70 lugares, que pertenecen sin duda a un solo reino — tal vez de muy poca cohesión—, que floreció alrededor de 2200-1700 a. C. y que, desbordando con mucho el valle del Indo, fue más extenso que ninguna otra cultura conocida hasta ahora de la edad del bronce.

Con la ciudad portuaria de Lothal, descubierta entre 1955 y 1962 en el golfo de Cambay, tuvieron el primer puerto artificial del mundo, en cuyos muelles podían atracar a la vez hasta 55 barcos. Navegaron desde allí, entre otros rumbos, por el golfo Pérsico hasta la isla de Bahrain y llevaron sus piedras preciosas, telas de algodón, especias y colmillos de elefante hasta Mesopotamia, cuyas culturas urbanas protosuméricas constituyeron probablemente el ejemplo de las del período de Harapa, en el valle del Indo.

La jungla de Harappa: Al igual que Sumer y Accad, las ciudades del Indo se hallaban en un país que en la actualidad es terriblemente yermo e inhóspito: un árido desierto de sal con sus árboles y arbustos achaparrados cubiertos con lo que Piggot llamó «satánica imitación de nieve» y cuya temperatura alcanza casi los cincuenta grados en verano. La erosión del Indo ha formado otro cauce y ahora fluye a varios kilómetros de distancia.

Y sin embargo, este país debió ser una tierra floreciente y cubierta por la jungla en la época de las grandes ciudades de Mohenjo-daro y Harappa (desconocemos sus antiguos nombres; éstos son los de dos pueblos modernos cercanos a los lugares de su emplazamiento).

Ambas, en efecto, de cerca de tres kilómetros cuadrados de superficie cada una, fueron construidascon ladrillos cocidos, y ello supone una disponibilidad ilimitada de madera para combustible. Además, sabemos por los dibujos de sus sellos que los habitantes de Harappa conocían el carabao, el rinoceronte, el oso, el mono, la ardilla, el loro y el ciervo, aparte de diversos peces y cocodrilos.

Este problema del endurecimiento del clima se le plantea al geógrafo en muchos lugares, desde Arizona al Sahara y desde Egipto al Turkestán. No se ha hallado ninguna respuesta   satisfactoria:   en  el  valle  del   Indo, por ejemplo, existen pruebas de que la región del monzón se ha retirado ligeramente, pero la negligencia de los hombres y la denudación de los bosques deben haber sido un factor importante. En todo caso, el contraste entre el pasado y el presente es más sorprendente aquí que casi en ningún otro lugar del mundo.

La influencia de otras culturas
La prehistoria de la India poca o ninguna luz puede decirse que arroje sobre la repentina madurez e inmensa burocracia de la civilización del Indo. Existen muy pocos restos humanos en la península y el único recuerdo del hombre lo constituyen una infinidad de piedras, que oscilan de las grandes y rudimentarias piedras «pre-Soan» del Punjab, a las diminutas piececillas laminadas de la India central.

De las hachas de mano y otros utensilios encontrados podemos deducir que en los tiempos prehistóricos ya se conocían algunas de las grandes rutas comerciales en torno al océano Indico, y el cráneo mogoloide encontrado en Harappa constituye una prueba del contacto con China, que pudo tener lugar a través de los pasos birmanos hacia Yunnan y el Yang-Tsé; pero ello no supone una gran ayuda en nuestro estudio de las ciudades del Indo.

Tampoco  descubrimos  gran  cosa  al  examinar las culturas rurales del Beluchistán y la llanura adyacente que florecieron alrededor del año 3.000 a. de J. C, y que eran precursoras inmediatas de la civilización del Indo. Estos pueblos vivían en los valles entre cordilleras descomunales, aislados como las ciudades-estado griegas primitivas, cada una en su fortaleza de la montaña. En la actualidad, estas culturas son objeto de multitud de investigaciones arqueológicas, y se distinguen unas de otras principalmente por su alfarería.

La de los distritos de Nal y Amri es avanzada y colorista, con representaciones realistas de animales,   mientras   que   la   de   Kulli-Mehi parece influenciada por el pánico a los espacios vacíos que asociamos a algunas ánforas griegas primitivas y su tema principal es el carabao. De Zhob proceden varias figurillas femeninas con aspecto de calavera, que nos conducen al mundo sobrenatural de la magia y la superstición, que suponemos impregna las culturas de la India, así como las de Sumer, EgiptoCreta y América.

La religión de los harappas: Se desconocen por completo las prácticas religiosas de los harappas, ya que no parecen existir templos u otros edificios sagrados relacionados con sus ciudades. Se ha especulado con que la casa privada pudiera ser el lugar principal para la expresión de la devoción religiosa. Sin embargo, la arquitectura y los objetos hallados nos permiten atisbar algunas pistas sobre sus cultos.

Los grandes baños comunes y las condiciones de salubridad públicas reveladas por los yacimientos de Harappa, Mohenjo-Daro y otros apuntan a prácticas basadas en ritos de limpieza y purificación, un tema común en el sistema religioso posterior del hinduismo.

Algunos objetos también demuestran la existencia de precursores de deidades hindúes como Shiva, los cuales aparecen en sellos que describen un figura cornuda sentada en una posición de yoga, mientras que en otros se retrata a animales y criaturas míticas. También es posible que las estatuillas de mujeres aparentemente embarazadas tuvieran algún significado religioso.

sellos de la india antigua

Por los numerosos sellos encontrados en las ruinas de las ciudades sabemos que hubo un tiempo en que las áridas llanuras saladas estaban llenas de vida. Entre sus dibujos se advierten osos, tigres, antílopes y rinocerontes, 5, y, sobre todo, un extraño buey de un solo cuerno (7, 2 y 4). Algunos, como el número 3, representan «monstruos fabulosos». El 6 es especialmente interesante: muestra una figura sentada con las piernas cruzadas que, aún en fechas tan remotas, podría ser Siva, el dios creador y destructor de los hindúes. Las inscripciones de los sellos, escritas en un idioma que todavía desafía los intentos de los eruditos por descifrarlos, parecen ser nombres de personas.

Los tipos humanos y su habitat
¿Cómo eran las gentes en aquellas remotas ciudades? El tipo predominante era el mediterráneo, de mediana estatura y complexión aceitunada, cabeza y cara largas, nariz larga y afilada y ojos y cabello oscuro; un tipo común en la India de hoy. Probablemente, el tipo protoaustraloide, con facciones negroides y cabello rizado y crespo, se encontraba en un estrato más bajo de la escala social.

Existe una sorprendente representación de este grupo racial en el más bello de todos los objetos encontrados en Mohenjo-daro: una estatuilla de bronce de una muchacha danzante, con la cabeza inclinada provocativamente y el brazo derecho sobre la cadera, como si fuera a empezar a mover el cuerpo en una danza sugestiva.

Un tercer tipo, el armenio, está al parecer representado por la cabeza de un hombre barbudo luciendo un traje adornado de tréboles. El simbolismo religioso del trébol puede indicar que se trata de un sacerdote o hasta un dios, pero su frente baja y hundida, las estrechas aberturas de sus ojos, su labio inferior prominente, su recto labio superior y la forma estilizada de su barba hacen de él el tipo de hombre que a nadie le gustaría encontrarse en una noche oscura, y resulta difícil situarle en cualquier categoría racial.

El tiempo nos ha gastado algunas extrañas bromas de supervivencia en las ciudades del Indo. No existe el menor indicio de enterramientos apropiados, probablemente porque los primeros estratos quedan por debajo del nivel del agua y hasta ahora ha sido imposible excavarlos.

Sin embargo, han subsistido algunos objetos diminutos: restos de tela de algodón, por ejemplo, en Mohenjodaro, revelados por la formación de sales metálicas. Ello constituye, con mucho, el vestigio de algodón más antiguo que se conoce.

También se han encontrado juguetes infantiles, algunos de ellos en los desagües, como si hubieran sido arrastrados con el agua del baño, y también modelos de animales y carros móviles, y hasta un pito y un mono diseñado para subir por un palo.

Hay restos del roce cotidiano en la esquina de ún edificio por donde pasaban los animales de carga, una huella humana junto a un manantial, conservada gracias a las sales minerales, y hasta las huellas de un gato y un perro marcadas en un ladrillo puesto a secar en Chanhudaro.

Sabemos que el perro estaba persiguiendo al gato porque las marcas de este último aparecen esparcidas, como si se tratara de una huida precipitada. Y sin embargo, seguimos sin saber nada de lo que estas gentes escribieron o dijeron, pensaban o creían.

Algo sabemos de sus vestiduras ceremoniales. Las mujeres parecen lucir peinados enormes y hasta grotescos, en forma de cesta, y los hombres llevaban largas túnicas, pero no sabemos casi nada de sus atuendos diarios. Se encuentran varias clases de peinados: castañas, colas de caballo y hasta un ondulado permanente. Se han hallado varias navajas de afeitar y tarros de maquillaje.

Las casas eran en general bastante grandes, con un patio central y pocas o ninguna ventana a la calle, pero con garitas para los guardianes, parecidas a las chaukidars de la India moderna. Todo lo referente al mobiliario o decoración interior es pura conjetura. Podemos suponer que los habitantes de Harappa se sentaban a comer con las piernas cruzadas, ya que hay suficientes muestras de esta postura. Lo más importante de las ciudades del Indo es su espléndido sistema de alcantarillado, el mejor que se ha encontrado en la India anterior a la llegada de la civilización occidental.

Los desagües desembocaban en alcantarillas colocadas a lo largo de las calles y bien cubiertas. Es curioso que, a pesar de los numerosos cuartos de baño, existan escasos indicios de retretes, lo que constituye un ejemplo más de las extrañas desigualdades de esta civilización.

Podemos imaginarnos parte de la vida diaria de los hombres de Harappa, ya que hay muchos detalles que subsisten en la actualidad. Encontramos pozos en los patios donde se reunían los criados a murmurar e incluso un piso que podría haber sido el restaurante.

Seguramente los hombres saldrían en botes como los de ahora a cazar y pescar y existiría una vasta administración pública para organizar los inmensos ejércitos de obreros necesarios para construir y conservar las ciudades.

arcillas de mohenjodaro y harrapa
Figuras modeladas en arcilla como este carro de bueyes, muy bien estudiado, con sus ruedas de disco, nos pintan la vida cotidiana de Mohenjo Daro y también la diosa madre, claro testimonio de un culto a la fecundidad.

Más de mil sellos
Una contribución única de esta cultura al arte es el gran número de sellos de esteatita. Sólo en Mohenjo-daro se han encontrado más de mil doscientos. En su mayor parte son cuadrados de unos tres centímetros de lado. Tienen una lustrosa superficie blanca con toda una gama de animales pintados que se asocian con los signos de una escritura pictográfica.

El animal más común es una especie de buey que, al parecer, sólo tiene un cuerno, delante de un curioso objeto que ha sido identificado como un candelero, una jaula para pájaros y un pesebre sagrado.

Los artistas se esmeraron en la realización de los sellos, observando al mundo animal. Encontramos búfalos, tigres y rinocerontes, todos ellos representados con asombrosa viveza y realismo.

Independientemente de la idea de una civilización urbana, en la que Mesopotamia disfruta de prioridad mundial y de donde probablemente la sacarían los planificadores del Indo, existen algunos indicios muy definidos de un posible contacto entre Ur y las ciudades del Indo, anterior a los tiempos de Sargón de Accad (2400 a. de J.C.).

Tales vestigios consisten en sellos del Indo encontrados en Ur y fragmentos de alfarería sumeria en estratos bajos de Mohenjodaro. Son posteriores otros cuchillos de bronce o cobre del Indo hallados en Hissar y broches y objetos de lapislázuli en Ur. Pero de ningún modo existen todas las pruebas que podría esperarse.

El declive de lá sociedad harappa: Parece que la civilización del valle del Indo desapareció de forma repentina y casi sin dejar rastro en torno al 1750 a. C. Se han formulado diversas hipótesis en torno a esta desaparición, como el cambio climático, la existencia de inundaciones devastadoras (algo habitual en la zona) y el agotamiento de la tierra, que bien podría haber exacerbado los problemas acarreados por las inundaciones. Pero la explicación esgrimida con más frecuencia sostiene que los harappas fueron conquistados por los arios, término con el que se designaba a los guerreros nómadas que irrumpieron en India y Asia

Muerte en las calles: El fin de las ciudades fue violento y repentino, aunque durante algún tiempo anterior se aprecia su declinar. Las calles se ven invadidas por casas más pequeñas y hasta hornos de alfarero y por todas partes se encuentran signos de superpoblación y decadencia.

Aparentemente, sin embargo, Mohenjodaro fue saqueada y quemada en un decisivo ataque final. Hombres, mujeres y niños sucumbieron en las calles y sus cadáveres quedaron allí tendidos, lo que constituye un indicio bastante seguro de que la ciudad fue abandonada, al menos temporalmente.

En una senda hay nueve esqueletos, entre ellos cinco niños, y en otro lugar, al parecer, varias personas estaban subiendo las escaleras de un pozo en dirección a la calle cuando fueron derribados de espaldas y cayeron muertos al pie de los escalones. Lo más probable es que estos invasores fueran la primera oleada de arios, cuyos asaltos a las ciudades de los aborígenes se cantan en los Vedas.

De ser así, el apogeo de la civilización de Harappa podría situarse entre los años 2500 y 1500 a. de J. C, y su destrucción alrededor del 1500. Esperamos que un día se descifre su escritura, lo que nos permitiría saber más de esta enigmática civilización.

Ver: La India desde la Conquista Aria (2000 a.C.)

Fuentes Consultadas:
Atlas de Historia del Mundo Edit. Parragon – Historia de la India
Tras Las Huellas de Nuestro Pasado La Aventura Arqueologica – Edit. Círculo de Lectores – La Cultura Indo
La LLave del Saber Tomo I Ediones Cisplatina S.A. – El Hombre y El Gran Río Indo
50 Cosas que hay que saber sobre la Historia del Mundo Edit. Ariel – Ian Crofton –

Los Hicsos en Egipto Historia de los Reyes Pastores

En el idioma egipcio antichuo, HICSOS sugnifica ‘gobernantes extranjeros’, y fueron invasores semitas que conquistaron Egipto a principios del siglo XVIII a.C. y fundaron la XV y la XVI Dinastías. Acompañados de oros nómades de la región, después de llegar a Egipto,  tomaron Menfis y exigieron tributo al resto del país.

Establecieron una fortaleza en Avaris, en la frontera noreste del delta del Nilo, aunque dejaron el territorio al norte de Menfis bajo el gobierno de un príncipe menor de la antigua nobleza. Estos vasallos iniciaron la revuelta que bajo Amosis I (que reinó en 1570-1546 a.C.), fundador de la XVIII Dinastía, culminó con la expulsión de los gobernantes extranjeros. El único relato antiguo detallado de los hicsos es un pasaje citado por el historiador judío Flavio Josefo.

El triunfo de los hicsos debe atribuirse sobre todo a dos razones: al uso del caballo (que los egipcios desconocían) y a la calidad de sus armas de bronce, superiores a las de cobre usadas por los  egipcios.

De todos modos, este período difícil aportó a Egipto grandes transformaciones, no sólo por la adopción de ciertos elementos hyksos (caballos, bronce, etcétera), sino también porque, de allí en adelante, la política exterior de los monarcas egipcios estaría dirigida a cubrir el peligroso acceso por el Sinaí, con lo que los reyes de la XVIII dinastía habrían de iniciar una nueva línea ex-pansionista  hacia  el  Nordeste.

los hicsos o reyes pastores

El segundo periodo intermedio fue una época de confusión que duró unos 214 años. Los hicsos de la XV Dinastía mantuvieron el control sobre las zonas media y alta del país.

LA HISTORIA: Hacia el año 2052 antes de Jesucristo, los príncipes de Tebas se rebelaron y llevaron la audacia hasta desafiar a los señores de Heracleópolis, al nordeste del Alto Egipto. Como la suerte es de los audaces, triunfaron sobre ellos. El Antiguo Imperio cedió el paso al Imperio Medio. Mentuhotep II reunió de nuevo todo Egipto.

Durante la XII Dinastía de Menfis (1991-1792 a. de J.C.) reinó el orden en el país, que conoció un nuevo período de prosperidad.

Senusret III, el gran Sesostris (1878-1841 a. de J.C), continuó la obra de sus antecesores y finalizó la conquista de la Baja Nubia, comarca primitiva pero rica en minas de oro. Por otra parte reforzó la vía comercial del mar Rojo con la construcción de una serie de fortalezas, así como las comunicaciones entre el Sinaí y el Ponto en la costa somalí. Una gran diferencia con la política practicada por el Antiguo Imperio, que se había limitado a algunas expediciones punitivas o comerciales.

mapa territorio hicsos en egipto

 La invasión de los hicsos fue un verdadero cataclismo que conmovió hasta sus cimientos la sociedad egipcia. De hecho, el país se vio inundado por una oleada invasora que cayó por sorpresa sobre las ricas tierras del delta. No hay empero seguridad de que el Sur fuera ocupado, aunque parece ser que esta zona pagó un fuerte tributo a los advenedizos en cierta época; tampoco hay acuerdo sobre la extensión temporal de la ocupación. Los egipcios llevaron a cabo una sistemática destrucción de todos aquellos escritos que hicieran referencias a tan odiada invasión; al “flagelo”, como es denominada en las inscripciones funerarias. En cuanto a las explicaciones del historiador Manetón (300 a. dej. C), se consideran erróneas, incluso la explicación filológica que llevó a llamar a los hicsos “reyes pastores”.

La XII Dinastía no se detuvo aquí. Construyó una muralla a través del istmo de Suez para protegerse de las invasiones. Por otra parte, estableció relaciones comerciales con Creta, Fenicia y Babilonia. La historia sólo ha con-
servado el recuerdo de una expedición de Sesostris a Palestina, pero esto no impide que este soberano esté considerado un gran conquistador.

En el Egipto del Imperio Medio, su reinado está señalado con una piedra blanca. Amenemhet III (1849-1801 a. de J. C.) fomentó las investigaciones para la regularización de las crecidas del Nilo y emprendió unos trabajos cerca del lago Muris.

Los griegos de la antigüedad llamaban a Fayum «Cocodrilópolis» porque el dios náutico Sucho tenía cabeza de cocodrilo y era el protector titular de la región. En un estanque cercano al templo de los sacrificios, se alimentaban y cuidaban cocodrilos sagrados. Los sacerdotes velaban por el santuario y vigilaban la devoción del pueblo. Si moría un cocodrilo se le rendían los más altos honores.

Era embalsamado con el mismo cuidado que un rey, momificado y enterrado con el mayor respeto. Mucho tiempo después de su muerte, la población seguía llevándole ofrendas. Todavía hoy se encuentran cocodrilos momificados, especialmente en las tumbas de Monfalut.

Las construcciones del Imperio Medio estuvieron consideradas por los griegos como notables creaciones. El conjunto más sorprendente es, sin duda alguna, el Laberinto, monumento funerario que Amenemhet III se hizo construir y que, por su extensión, se comparó a un laberinto. Heródoto (484-±425 a. de J.C), que tuvo ocasión de admirarlo, lo describió en los siguientes términos: “supera en importancia y significado a las mismas pirámides”.

En verdad, es indescriptible. Comprende 12 jardines cubiertos. Hay 1.500 estancias encima del suelo y 1.500 en el subsuelo. Los sacerdotes no me han dejado entrar en estas últimas, porque en ellas se conservan las momias de los cocodrilos sagrados. Esta realización de los egipcios es una maravilla inigualable. Grandes salas y columnatas están decoradas con pinturas murales. En las paredes se han incrustado esculturas. El conjunto está rodeado por un cerco. Donde se termina el laberinto se inicia una pirámide.

El lago Muris, excavado por manos humanas, es una maravilla. Tiene una circunferencia de 3.600 estadios (medida griega de longitud que equivale a 125 pasos o 182 metros) y una profundidad de 50 brazas (distancia entre el extremo de los dedos medios cuando se extienden los brazos: entre 1,60 m y 1,90 m). En el agua se levantan dos pirámides. Por un canal, el agua, que no procede de una fuente, entra en él durante seis meses y se retira el resto del tiempo. Estas realizaciones de los egipcios superan en importancia al conjunto de los lugares santos construidos por los griegos».

El arte pictórico había alcanzado también un alto grado de perfección. Lo demuestran las 23 escenas de lucha representadas en una pintura mural. El fin de la XII Dinastía, así como el período de las XIII y XIV (1778-± 1610) fueron, de nuevo, tiempos agitados para Egipto. El Imperio no pudo impedir la invasión de los hicsos, “los jefes de las tribus asiáticas”.

Esto ocurrió hacia el año 1670 a. de J, C. Es probable que esta invasión fuese consecuencia de los desplazamientos de poblaciones, frecuentes en aquella época. ¿A qué raza pertenecían los invasores? Constituían un conjunto muy diverso. Entre ellos figuraban elementos hititas, amorreos, cananeos y semitas. Pues a los hicsos les siguieron los israelitas, los descendientes del patriarca Abraham, quienes entraron en el delta guiados por José.

La conquista de Egipto no parece haber sido difícil. Los invasores disponían de un armamento más «moderno», como el caballo y el carro que todavía no utilizaban los egipcios.

Los hicsos reinaron en el delta oriental durante un siglo aproximadamente. Adoptaron las costumbres egipcias, pero, según afirman las más recientes fuentes egipcias, al principio llevaron una vida bárbara. No obstante, tuvieron el mérito de adaptarse a una cultura superior a la suya. Por otra parte, enseñaron a los egipcios una técnica militar, más perfeccionada, aunque su dominio se basaba en la fuerza y el número. En cuanto se debilitaron, los príncipes locales volvieron a levantar cabeza y a partir de la XVI Dinastía, el Alto Egipto estuvo de nuevo en sus manos.

Los faraones de la XVII Dinastía se sintieron lo suficientemente fuertes para sacudirse el yugo y emprender la guerra de liberación contra las dos dinastías de reyes hicsos. Los soberanos egipcios no tardaron en restablecer las grandes tradiciones del delta del Nilo.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Juvenil A Zeta Tomo I Edit. Credsa Entrada: Los Hicsos
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Investigacion Experimental en la Arqueología Ejemplos

La Investigación Experimental en la Arqueología

Cada vez con más frecuencia y en su mayoría grupos  de científicos se suman a la aventura de comprobar sobre el terreno las hipótesis de la arqueología de escuela. Y se imitan a conciencia las condiciones supuestas de la vida de otros tiempos, ya se trate de navegar en barcos vikingos copiados a escala o de la experimentación de antiguos aperos de labranza.

Siguiendo el principio de la pedagogía moderna de que el mejor modo de experimentar los pensamientos y sentimientos de una persona es hacer su mismo trabajo, estudiosos del mundo entero están sembrando, cosechando, forjando, hilando, tejiendo y haciendo alfarería bajo supervisión científica.

Al derribar árboles se observa que el hacha de piedra sirve igual que la de acero. Tras analizar el contenido del estómago de un cadáver conservado 2000 años en la turba, los arqueólogos han preparado una sopa de semillas de nabo y linaza, cebada, diente de león y musgos de todas clases: la cocción es perfectamente comestible.

Se han reconstruido casas neolíticas, observándose durante varios años con minuciosidad su paulatino deterioro bajo la influencia del sol, la lluvia y la helada. En Sjaelland se preparó una casa larga de la época glacial, completamente instalada.

Después se le prendió fuego y, pasado medio año, se estudió el resultado: se trata de saber si hemos interpretado bien hasta ahora las ruinas de habitáculos antiguos. Se dudaba desde hace mucho de que los escudos de bronce, de chapa delgadísima y a menudo muy ornamentada, se prestasen siquiera como armas defensivas. Minuciosos experimentos han demostrado que no aguantaban de hecho un buen golpe de tizona o jabalina: probablemente se empleaban sólo en desfiles y otras exhibiciones.

En cambio, los escudos de cuero curtido de un modo determinado resistían un diluvio de cortantes tajos sin sufrir gran cosa. Además de estudiar la cuestión del transporte y colocación de grandes piedras, se investiga también cómo se extraían de las canteras rocas de gran tamaño con utensilios de lo más primitivo.

En el programa casuístico «Obeliscos egipcios» se lanzaban bolas de dolerita de cinco kilos y medio de peso contra la masa de roca siguiendo una línea de fracción previa. La roca se fragmentaba e iba marcándose un «corte». Se trata de una labor penosísima: se ha calculado que el aún incompleto obelisco de Assuán, se habría terminado con el trabajo de 400 obreros durante 15 meses.

Con sus 1168 toneladas es posiblemente el monolito mayor del mundo v a su lado son de peso ligero una estatua de andesita de Teotihuacán (217 toneladas), las piedras de las tumbas de Micenas (hasta de 120 t) o de Aveburv (hasta de 40 t).

La arqueología experimental realmente está aún en pañales y sus investigaciones a nivel mundial se han reducido más bien a la labor de algunos individuos. Sin embargo, últimamente se establecen más y más centros dedicados a proyectos concertados a largo plazo — diez y más años— que procurarán siempre nuevo material a los arqueólogos, cuya misión consiste en «reproducir estados de cosas antiguos y recabar informaciones sobre el comportamiento de los hombres de antes».

En 1954 un grupo danés de investigación abatió un roble entero con hachas de piedra, y los especialistas rusos han calculado un tiempo medio de sólo 20 minutos para derribar un abeto de 25 cm de diámetro con un hacha de piedra. Experimentos similares se hacen en casi todo el mundo y no sólo nos ilustran sobre la vida diaria y las prácticas manuales de épocas pasadas: nos ayudan también a entender mejor las revelaciones de la arqueología.

Tras esos experimentos, muchas preguntas se plantean de un modo nuevo: ¿qué eficacia tenían realmente los antiguos arados de madera y romano? Experimentos hechos en Dinamarca con arados de imitación nos han dado la respuesta y aclaran a la vez cómo se uncían y conducían antes las yuntas de bueyes y por qué se trazaron los surcos paralelos y después cruzados en perpendicular o diagonal.

Y surgen nuevas preguntas sobre la siembra y selección de semillas de cereales o maíz, la lucha contra las malas hierbas, los métodos de siegay cosechay el almacenamiento de los viveres.

Se han hallado en África depósitos subterráneos de paredes de adobe endurecidas con fuego. Otras regiones han recurrido a graneros ventilados de trama de mimbre y en los mayas se han descubierto dispsitivos a modo de cisternas con cámaras laterales.

La arqueología experimental ha recabado datos sobre la duración de almacenamiento de los cereales, la desinfección por calor, cubriendo los silos subterráneos con boñiga, y también sobre la destrucción por plagas animales. Para darnos una idea de la preparación del alimento, manos esforzadas hicieron girar antiguos molinos romanos (cosa fastidiosa, pues las muelas se pegan a menudo).

Experimentos por todas partes, y una lluvia de conocimientos nuevos: sobre la construcción de paredes y murallas, o consecuencias de la intemperie o el anegamiento de fosos de castillos, el trabajo de la piedra y corte del pedernal, la fundición del cobre y el bronce, el empleo de utensilios, o sobre el transporte de grandes bloques de piedra con trineos y rodillos.

Los investigadores ingleses constataron atónitos que incluso piedras tan grandes como las de Stonehenge se mueven «fácilmente» sobre rodillos en trayectos grandes. Y más atónitos aún al ver con qué pocas complicaciones se puede transportar de aquí para allá por el río Avon una piedra de dos toneladas atravesada sobre dos botes de remos. Ya en 1893 causó sensación un barco vikingo de imitación, que atravesó el Atlántico tranquilamente para ir ala Exposición Mundial de Chicago.

Los barcos, sobre todo, parecen retar por igual la curiosidad y el afán de investigación. Ya en 1446, León Bat-tistaAlberti intentó sacar a flote en el lago Nemi, al sur de Roma, dos barcos romanos hundidos en él. En 1535 estrenó Francesco Demarchi allí un casco de inmersión, y en 1822 descendió Annesio Fusconi en una campana. Benito Mussolini consiguió sacarlos a flote en 1932, con el método más sencillo y caro: el achique neumático.

En el lago de Garda se descubrió una galera veneciana arrastrada hasta allí en 1439 sobre rodillos por 2200 bueyes y en los EUA se han estudiado similarmente barcos de guerra del Royal Savage, como el Cairo, único cañonero de la guerra Civil, hundido en 1862. Han salido del mar barcos y estatuas, ánforas y mercancías, y también tesoros del cenote sagrado de Chichén Itzá, así como palafitos y fortalezas acuáticas hundidas en los lagos de Germania y Eslavia.

barco hundido y rescatado

El Vasa, de 1300 tons., buque insignia de Gustavo II Adolfo de  Suecia, se hundió en su primer viaje, 1628. Fue sacado a flote en 1961: empezaron unos buzos por pasar cables bajo su casco, asentado en el fondo del puerto de Estocolmo, ajándolos a dos pontones medio llenos de agua. Después se extrajo ésta por bombeo y al subir los pontones, alzaron consigo cuidadosamente el navio, sacándolo del cieno. Por último se lo pudo llevar a un dique para su reparación.

Aunque el hombre se precia mucho de su progreso, tiene que constatar cada vez más que no conoce ni es capaz de practicar muchas habilidades, técnicas y esquemas de comportamiento que dominaban sus antepasados. Cuando contemplamos hoy pirámides o templos megalíticos, no tenemos idea en general de cómo habrán sido capaces de erigirlos.

Cuando el papa Sixto V(1521-1590) a fines del siglo XVI quiso transportar el famoso obelisco de Heliópolis de su antiguo emplazamiento ante la basílica de Constantino a la nueva plaza de San Pedro, el mismo Miguel Ángel exclamó: «¡Imposible!». Se invitó a los técnicos y arquitectos más famosos, pero en su mayoría rehusaron.

Al fin se atrevió uno, a base de esfuerzos tremendos y empleando 907 hombres, 75 caballos y 40 cabrías, a bajar, arrastrar unos cientos de metros y volver a poner en pie el obelisco de 510 toneladas. Sin embargo, ese mismo obelisco había dejado atrás quince siglos antes el trayecto, infinitamente mayor, que va de Egipto a Roma (sin contar el trayecto de la cantera a su emplazamiento, en el propio Egipto).

Y las pirámides de Egipto o América y las piedras de Malta o Stonehenge son una prueba indiscutible de que, hace mucho, pudieron levantarlas. Pero ¿cómo?.

Los arqueólogos «experimentales» han convertido en una rama científica la respuesta a preguntas como ésa. No se limitan a excavar, medir, comparar y especular: tratan de reproducir cosas, e incluso revivirlas. En 1978 una serie inglesa de TV informó de cómo un grupo de 15 personas trataba de reproducir, en un remoto rincón de Dorset, la vida de los celtas 300 años a. C.

Con utensilios copiados de piezas de museo se construyeron entre otras cosas una casa redonda de postes y entramados tupidos con barro, dentro de cuyo afilado techo ahumaron la carne de reses sacrificadas por ellos. Curtieron también el cuero y se hicieron calzado con él, comían sólo verdura primitiva de verdad como rabanillos o acedera y renunciaron a todas las comodidades de nuestro tiempo.

Un grupo de trabajo japonés intentó, también en 1978, reproducir la construcción de pirámides sobre el terreno: con útiles y aparejos antiguos, levantaron una pirámide pequeña, de unos 11 metros, a la sombra de las de Gizéh. 35 japoneses y 130 egipcios levantaron en dos meses 3000 sillares de piedra, adquiriendo así una idea de cómo, 4000 años antes, unos 10.000 egipcios habían trabajado durante veinte años para crear de una masa de 2.300.000 bloques de piedra el prodigio de la pirámide de Queops con sus 146 metros.

Tampoco dejaba descansar a los arqueólogos de Stonehenge el gusanillo de cómo habrían transportado, levantado y ajustado al milímetro esos bloques de piedra colosales.

Estudiantes contagiados de entusiasmo remolcaron por tierra y agua con tablones, sogas y balsas, desde los montes de Prescelly, sur de Gales, hasta Stonehenge a 240 km de distancia la reproducción de uno de los famosos megalitos. Vemos que nuestros contemporáneos son capaces de tales proezas. Lo malo es que con los siglos hemos olvidado las técnicas de antaño y la «ciencia» del duro trabajo manual.

tecnicas antiguas de construccion de altos muros

Maqueta donde se ha intentado reconstruir la técnica romana utilizada para construir la muralla de un puerto

TÉCNICAS MECÁNICAS ANTIGUAS

tecnicas antiguas para elevar agua, torno hidraulico y molino hidraulico

tecnicas antiguas turbina de vapor prensa y poleas

tecnica actigua para levantar bloques

Fuente Consultada:
Tras Las Huellas de Nuestro Pasado
La Aventura de la Arqueología – Kurt Benesch –

Historia del Arca de Noe Para Niños Cuento Bíblico Infantil

EL ARCA DE NOÉ PARA LOS NIÑOS

Dios había decidido destruir al hombre por sus pecados. Entonces dijo a Noé:

-Llegó ya el fin. Haz para ti un arca de madera; en el arca dispondrás celdas, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera. La longitud del arca será de 300 codos (unos 160 metros) y de 30 codos (16 metros) su altura. Harás en el arca una ventana, pondrás la puerta en un costado del arca, y harás en ella tres pisos, uno abajo; otro en medio y otro arriba.

Y he aquí que voy a inundar la tierra con un diluvio de aguas para hacer morir todo vestigio de vida debajo del cielo; todas cuantas cosas hay en la tierra perecerán. Mas contigo yo estableceré mi alianza; y entrarás en el arca tú y tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo.

arca de noe

Y de todo lo que vive, de toda la carne, meterás en el arca de dos en dos, macho y hembra de cada especie, para que vivan contigo.

Tomarás contigo toda especie de comestibles… y te servirán tanto a ti como a ellos de alimento.

Ejecutó, pues, Noé todo cuanto le había mandado Yahvé (El que es).

Cuando se abrieron las compuertas del cielo entró Noé en el arca, y con él sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos. Asimismo los animales…

Y  estuvo lloviendo sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches… Y crecieron las aguas y levantaron el arca, la cual se elevó sobre la tierra.

Las aguas siguieron creciendo, y vinieron a cubrirse todos los montes encumbrados debajo de todo el cielo. Y pereció toda carne que se movía sobre la tierra… desde el hombre hasta las bestias… Sólo quedó Noé y los que estaban con él en el arca.

Las aguas dominaron sobre la tierra por espacio de ciento cincuenta días.

Dios se acordó de Noé… e hizo soplar el viento sobre la tierra, y las aguas bajaron. Y se cerraron los manantiales del abismo y las compuertas del cielo; y se atajaron las lluvias. Y se fueron retirando de las tierras las aguas, retrocediendo poco a poco, y empezaron a menguar después de los ciento cincuenta días.

Y  el séptimo mes, a los veintisiete días del mes, el arca reposó sobre los montes de Ararat.

Las aguas continuaban menguando hasta el décimo mes. El mes décimo, el primer día del mes, se descubrieron las cumbres de los montes.

De allí a cuarenta días abrió Noé la ventana que tenía hecha en el arca y soltó al cuervo, el cual salió, yendo y viniendo, hasta que las aguas se secaron sobre la tierra. Soltó después de él a la paloma, para ver si ya las aguas habían disminuido en la superficie de la tierra. La paloma, como no hallase dónde poner su pie, volvió al arca, porque había aún agua sobre toda la tierra.

Alargó su mano Noé y tomándola la metió en el arca. Esperando, pues, otros siete días más, por segunda vez echó a volar la paloma fuera del arca. La paloma volvió a él por la tarde, trayendo en el pico un ramo verde de olivo, y Noé conoció que las aguas habían cesado de cubrir la tierra. Aguardó aún otros siete días y soltó a la paloma, la cual no volvió ya más a él.

El año 601, en el mes primero, primer día del mes, se retiraron las aguas de sobre la tierra.

En el mes segundo, a veintisiete días del mes, quedó seca la tierra. Entonces habló Dios a Noé diciendo:

-Sal del arca tú y tu mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos contigo. Saca también fuera todos los animales…
Salió Noé… y edificó un altar a Yahvé y ofrendó frente al altar. Y Yahvé se complació en aquel olor de suavidad, y dijo:

-Sabed que voy a establecer mi pacto con vosotros… y no perecerá ya más toda carne con aguas de diluvio.

Y dijo Dios:

-Ésta es la señal de la alianza… Pondré mi arco en las nubes… y me acordaré de mi alianza con vosotros… y ya no habrá más aguas de diluvio que destruyan a todos los vivientes.

Génesis, VI-VIII

EL CUENTO EN IMÁGENES

La gente, al ver el Arca, se burlaba de Noé y sus palabras.

“Entra entonces en el Arca con tus hijos, tu mujer y dos animales de cada especie”, ordenó Dios a Noé.

Los torrentes se convirtieron  en ríos y éstos desbordaron inundando los campos.

Sólo el Arca flotaba segura sobre aquella tumultuosa extensión de agua.

Noé envió un cuervo que no volvió. Después una paloma que regresó en seguida. Siete días más tarde soltó otra paloma que retornó con una ramita de olivo en el pico.. .

Cuando Noé salió del Arca, inmediatamente levantó un altar para agradecer a Dios la protección dada a él y a su familia.

Explicación Científica del Diluvio Universal

El Proceso de Hominización Concepto Evolutivo del Hombre

HOMINIZACIÓN: ORIGEN DE LOS PRIMEROS HUMANOS

HOMINIZACIÓN: Se llama así a una de las  familias de monos en que se dividió el grupo de los primates. Mientras que en la familia del orangután, del gorila y del chimpancé no hubo cambios, hace 15 millones de años en la familia de los homínidos comenzó la evolución hasta el hombre actual.

proceso de hominizacion

Ampliar Aquí: Origen y Evolución del Hombre

La fe y la ciencia trataron de conocer el verdadero origen del hombre, sin negarse ni contraponerse. Si bien no hay uniformidad de opiniones, en las últimas décadas se han encontrado datos arqueológicos, paleontológicos y ambientales, que dieron lugar a diversas teorías explicativas.

El origen del hombre y el lugar en que apareció sobre la Tierra es un problema que —desde muy antiguo— apasionó a los estudiosos. El cristianismo basado en la tradición bíblica sostiene el origen único y común de la especie humana (monogenismo) y le otorga atributos —alma, pensamiento— que la diferencia de los animales.

Otros defienden la teoría evolucionista que explica el desarrollo de los organismos, mediante pasos graduales partiendo de formas más simples. En la conocida Tabla del naturalista sueco Linneo (1707-1773) el hombre figura al lado de los monos, primero en el orden de los “primates”.

El estudioso francés Bautista Lamarck (1744-1829), creador del transformismo, propuso una teoría explicativa de la evolución, que apoyó después el inglés Carlos Darwin (1809-1882) autor de la teoría llamada darwinismo.

Un problema es el referente a la antigüedad del hombre sobre la Tierra. Según las opiniones más autorizadas, puede afirmarse que la especie humana surgió en la Era cuaternaria, en el primer período interglacial, hace aproximadamente un millón de años.

HOMÍNIDO: Familia de primates  con capacidad para andar sobre dos pies en posición erguida y dotados de inteligencia y habilidad manual, el ser humano es el único representante, siendo el australopithecus, el primero.

TEORÍA DE CHARLES DARWIN: “Me temo que la principal conclusión que se desprende de la lectura de este libro, a saber, que el hombre desciende de una forma orgánica de rango inferior, irritará grandemente a muchas personas. Sin embargo, no cabe duda de que somos la progenie evolucionada de criaturas primitivas.”

Darwin fue el primero en dar una explicación racional y documentada de cómo había ocurrido la evolución. Demostró en forma bastante concluyente que hay un proceso de selección natural que puede describirse en términos simples del siguiente modo.

Todas las cosas vivientes muestran una tendencia a cambiar, y los cambios hereditarios son transmitidos de una generación a otra. Aquellos Individuos afectados por cambios hereditarios que les dan una ventaja definida sobre sus semejantes, sobrevivirán más probablemente en la lucha por la existencia y reproducirán sus cualidades. Los individuos menos favorecidos, por otra parte, tenderán a desaparecer gradualmente. Así, en el curso de muchas generaciones, las especies tenderán a mostrar un cambio gradual en dirección hacía una más perfecta adaptación al medio en que viven.

charles darwin

Charles Darwin (1801-1882). Científico inglés que en 1859 publicó su famosa obra “El origen de las especies”. En ella aparecen los principales elementos de su teoría de la evolución de las especies.

Las ideas principales de esta obra son:
1.  el mundo no es estático sino que cambia;
2.  el proceso de evolución es gradual y continuo: no consiste en cambios bruscos;
3. la comunidad de descendencia: todos los organismos descienden de un antepasado común;
4.  la selección natural de los seres vivientes a partir de la lucha por la supervivencia.

La hominización: El hombre actual pertenece al orden de animales conocidos como primates (los primeros), mamíferos (monos) que vivían en los árboles, poseían dedos prensiles terminados en uñas con los que podían asir objetos y ojos frontales de visión binocular. Primitivamente eran de vida nocturna, pero descendientes posteriores adoptaron la vida diurna.

Estos primates evolucionaron en diferentes ramas, de una de ellas llegaron los homínidos, línea evolutiva de la cual surgió el hombre actual. Los cambios estuvieron marcados, entre otros aspectos, por un aumento del tamaño del cuerpo, por un progreso áe la inteligencia y un mayor grado de complejidad en el comportamiento social.

Al conjunto de estas transformaciones se las denomina “hominización” y se iniciaron al este de África hace casi 4 millones de años, cuando se dieron una serie de cambios en el clima y la selva fue remplazada por la sabana. El clima se volvió más seco y caluroso, los alimentos ya no fueron suficientes para todos y algunos grupos tuvieron que emigrar.

Los cambios en el habitat impulsaron modificaciones en las costumbres de los homínidos, quienes debieron adaptarse al nuevo ambiente. Aprendieron a caminar erguidos (situación que les permitió tener las manos libres y lograr un mayor alcance visual para detectar alimentos y peligros), y comenzaron a fabricar herramientas, es decir, a crear elementos que la naturaleza no les brindaba, haciendo y manifestando su propia cultura.

El proceso evolutivo que llevó a estos primeros homínidos hasta el hombre moderno fue muy largo, y estuvo protagonizado por diversas especies. Cada una de ellas contribuyó a la aparición de la siguiente y en ciertos casos , varias de ellas convivieron.

HOMINIZACIÓN: Se llama así a una de las dos familias de monos en que se dividió el grupo de los primates. Mientras que en la familia del orangután, del gorila y del chimpancé no hubo cambios, hace 15 millones de años en la familia de los homínidos comenzó la evolución hasta el hombre actual.

ANTEPASADOS PRIMITIVOS: Un reciente examen de ciertos huesos encontrados en 1974 ha proporcionado a los genetistas la prueba fósil que necesitaban para apoyar su teoría de que la separación entre humanos y chimpancés tuvo lugar hace menos de siete millones de años.

Lucy vivió en Etiopía hace unos 3,2 millones de años. Fue descubierta por un equipo internacional liderado por Donald Johanson, un experto norteamericano. El 30 de noviembre de 1974, junto al río Awash, Johanson y uno de sus estudiantes, Tom Gray, estaban afanados en la búsqueda de fósiles humanos cuando encontraron una serie de fragmentos óseos de un brazo. Y después de éstos, una mandíbula, más fragmentos de brazo, un fémur y algunas costillas. Pieza a pieza, consiguieron desenterrar más del 40 por 100 de un esqueleto.

La llamaron «Lucy», ya que se trataba de una hembra y, durante el desarrollo de la excavación sonaba el tema de los Beatles «Lucy in the sky with diamonds». Medía aproximadamente 1,1 metros de altura, y pesaba en torno a los veintinueve kilos. Cuando publicaron su descubrimiento, Lucy causó verdadera sensación, dado que los científicos pudieron afirmar a partir de la forma de su pelvis que se trataba del simio más antiguo conocido que habría caminado sobre dos pies.

Cuatro años más tarde se produjo un nuevo descubrimiento extraordinario en Tanzania. En un lugar llamado Laetoli fueron encontradas una serie de huellas perfectamente conservadas en ceniza volcánica, lo que apoyaba la idea de que, como nosotros, las criaturas de características similares a las de Lucy eran capaces de caminar erguidas.

esqueleto Lucy

Uno de nuestros antepasados más primitivos es un pequeño primate que habitó en los bosques de Afar (Etiopía) hace unos 4,5 m.a., llamado Ardipithecus anamensis. Es probable que fuera el antecesor de los australopitecus, homínidos muy diversificados que surgieron un millón de años después. El más antiguo hallado, Australopithecus afarensis, es la famosa «Lucy», apodada así por el arqueólogo que la encontró en 1974. Aunque parece que este homínido de largos miembros pasaba gran parte de su vida en los árboles, algunas huellas bien conservadas indican que la especie era bípeda. Como tal, Lucy es un importante vínculo con nuestros antepasados.

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Otros Hallazgos: En el siglo XIX, Charles Darwin, padre de la teoría de la evolución por selección natural , identificó África tropical como cuna de la humanidad. Los paleontólogos Louis y Mary Leakey hallaron pruebas de ello en la década de 1950 en la Garganta de Olduvai, un profundo tajo en las llanuras orientales del Serengeti, en Tanzania. Fue allí, en África oriental, donde nuestros antepasados evolucionaron hace al menos 4,5 millones de años (m.a.). Una gran variedad de hallazgos fósiles muestra la notable diversidad de homínidos primitivos que floreció en la zona.

Fuente Consultadas:
Enciclopedia Esencial de la Historia del Mundo Clarín
HISTORIA La Antiguedad y la Sociedad Feudal AIQUE Alonso-Vázquez-Elisalde-
HISTORIA I José Cosmelli Ibañez Editorial Troquel

Momificación en el Antiguo Egipto Embalsamamiento Técnicas

CULTO A LOS MUERTOS EN EGIPTO ANTIGUO: MOMIFICACIÓN

La convicción egipcia en la supervivencia del alma al lado de cuerpo, trajo consigo las medidas para la conservador de éste, o sea la momificación. Por esta causa religiosa, el embalsamamiento fue una de las más poderosas industrias del antiguo Egipto, llegandoa constituir también una de las más perfectas técnicas.

Las creencias relacionadas con la vida de ultratumba, generaron un complicado ritual que iba desde la acción  de embalsamar el cadáver a la preparación del ajuar y del recinto funerario, pues era creencia general que en  el reino de la muerte, se repetían los mejores momentos de la vida terrena. Por ello, el egipcio no temía la llegada de la muerte y seleccionaba cuidadosamente los objetos y utensilios de uso particular que le acompañarían a la otra vida, según sus posibilidades.

El culto de los muertos fue uno de los aspectos más destacados de la religión egipcia es el de haber considerado al alma humana como un elemento inmortal. Creían que el hombre estaba formado por tres elementos: uno carnal, el cuerpo, y dos espirituales: el alma y el ka o doble. El ka es un espíritu, una imagen-sueño, un doble o reproducción idéntica del individuo, especie de “otro yo” que lo dirige y protege. En cambio, el alma es sólo una parte, algo así como el corazón, que representa el verdadero asiento de una fuerza vital.

embalsamando muertos en egipto

Embalsamadores egipcios trabajan en la momia de un faraón. El maestro de ceremonias de la Corte vigila el procedimiento mientras entona cánticos sagrados. Pueden observarse los tres vasos sagrados, donde han sido depositadas las visceras del difunto soberano.

Para un embalsamiento de primera clase se procedía en esta forma: con un gancho extraían el cerebro por la nariz y llenaban la cavidad con una especie de betún. Los ojos eran reemplazados por otros artificiales. Luego le quitaban las visceras y llenaban el vientre con sustancias aromáticas.

El cuerpo, así preparado, era sumergido durante setenta días en sal común, que resumía las carnes. Al término de ese lapso, el cadáver—con la piel ennegrecida y pegada a los huesos— era envuelto prolijamente con telas engomadas. Transformado así en momia, era depositado en un ataúd de madera o yeso, cuya tapa, profusamente adornada, reproducía la cara del difunto. Para la gente menos pudiente, existían procedimientos más sencillos y menos costosos.

En el Reino Antiguo (2.670-2.150 a.C.) los procesos funerarios o destinos de ultratumba están muy diferenciados: sólo el faraón, su familia y algunos altos dignatarios son merecedores de la inmortalidad. Paulatinamente, esta idea de inmortalidad fue calando en las diversas capas sociales hasta llegar al pueblo, y ya en el Reino Medio (2.100-1.750 a.C.) las creencias del rey y las del pueblo se van mezclando; ya no son celestes para el rey y terrestres para el pueblo, se mezclan los destinos, todos participan en el mismo Más Allá.

Este cambio empieza en el Primer Periodo Intermedio (2.150-2.100 a.C). Sin embargo, no todo el mundo podía costearse un entierro completo en el que estaba incluida la momificación. Aún así, en el más mísero entierro o tumba que hemos encontrado, se refleja el deseo de llegar a la vida de ultratumba con algunos objetos considerados importantes.

La preparación del sepulcro no era suficiente para pasar adecuadamente al reino de Osiris. Periódicamente, debían realizarse ciertos ritos funerarios en honor del fallecido. Para asegurarse la realización de esta continuidad el egipcio reservaba una parte de sus bienes a financiar fundaciones, atendidas por sacerdotes. Esto fue lo que fomentó el poder del clero, que controlaba y administrada grandes propiedades y riquezas, que exentas de impuestos iban creciendo y creciendo.

Cuando se producía una muerte, los familiares iniciaban un luto de sesenta días, pero antes debían entregar el cadáver a los embalsamadores, que pese a su sagrado oficio, eran poco apreciados. Vivían en la “casa de la muerte” (en egipcio per-nefer, curiosamente su traducción es “casa hermosa”). Allí recibían los cuerpos que debían embalsamar y que, concluido el proceso, devolvían a los familiares. El tiempo empleado en la labor estaba supeditado a la mayor o menor complicación del trabajo, dependiendo del destinatario (persona rica o pobre).

Había obreros de tres clases, gobernados y guiados por los sacerdotes. Unos estaban a sueldo, otros eran prófugos de la justicia y unos terceros eran condenados por la Ley a este tipo de trabajos. «Sólo la gente maldecida por los dioses y los criminales se contrataban como embalsamadores para escapar de la justicia y se les reconocía desde lejos por su olor salobre y a cadáver. De manera que todo el mundo los evitaba y no eran admitidos en las tabernas ni en las casas de placer», así los describe Waltari en su obra Sinuhé el egipcio.

Para el antiguo egipcio era fundamental conservar el cadáver con su forma perfecta y lo más reconocible posible, como base sustentadora de la existencia en el Mas Allá. Todas las complicadas técnicas de embalsamamiento no tienen otro fin. El  muerto debe tener la forma perfecta de la que gozó en vida.

Se le introducirá en un determinado momento en un sarcófago antropoide (con forma humana) y se le enterrara en una tumba que será su casa, donde vivirá su “Ka”, o doble etérico, que es la energía cósmica o parte espiritual.

SOBRE LA MOMIFICACIÓN: La creencia fundamental de la supervivencia del alma al lado del cuerpo en la tumba inspiró y desarrolló las medidas de protección del cuerpo, el arreglo de la tumba y el servicio de ofrendas.

El rito principal en la protección del   cadáver   fue   la   momificación, destinada  a volverlo  incorruptible. En efecto, su descomposición entrañaba, en el pensamiento de los egipcios,  el anulamiento del alma,  que debía reencarnarse en su cuerpo para alimentarse con las ofrendas. En época prehistórica,  el contacto con la arena del desierto alcanzaba para   producir   un  desecamiento   que conservaba   los   despojos   humanos. Pero,  con  el  desarrollo  de la fosa en cuevas,  el  contacto forzoso  del cadáver  con  un poco  más  de aire trajo como consecuencia que las cualidades del terreno  cesaran de actuar   eficazmente   y   fue   necesario encontrar   otros  medios   contra   la corrupción.

De  este  modo  nace  el   arte   del embalsamamiento  en   época  tinita. Sus primeros ensayos,  mediante aplicación de natrón sobre los cuerpos cubiertos con sudarios o mediante envoltura en vendas impregnadas con resina, testimonian una práctica poco segura aún de sus medios. Las pocas momias del Imperio Antiguo llegadas hasta nuestros días se encuentran en un precario estado de conservación. Las m’omias del Imperio   Medio,   tratadas  con   resina, estén delicadamente embalsamadas, pero son siempre frágiles. Sólo bajo el  Imperio Nuevo, con el afluir de aromas  y  de esencias asiáticas  en   el mercado egipcio, el arte del embalsamamiento alcanza su apogeo y elabora   prácticas cuya  descripción  recogida más tarde por los historiadores   griegos.

De   esta  época clásica del embalsamamiento datar las hermosas momias indestructibles, con la carne apenas contraída y la piel moderadamente ennegrecida. El procedimiento creado por los embalsamadores tebanos dura hasta el fin de la civilización egipcia. Se degrada rápidamente en época romana y fue reemplazado por la práctica, más radical en sus efectos, pero grosera, de la mace-ración de los cadáveres en betún hirviente.

Herodoto y Diodoro Sículo describieron las operaciones de la momificación, que podía ser de tres clases, la más lujosa de las cuales costaba un talento de plata (5.500 francos oro) en el siglo I a. C.

Remitido el cadáver a los embalsamadores, un escriba trazaba con un pincel sobre el abdomen la incisión que debía practicarse.

El parasquisto abría entonces  el flanco con un sílex. El tariqueúto retiraba las visceras a excepción del corazón y de los ríñones, las lavaba con vino de palma y las hacía reposar  en aromas.  Luego llenaban  la cavidad del abdomen con mirra, canela  y   otros  perfumes,   cosían   el cuerpo y lo dejaban macerar durante setenta días en un baño de natrón. Luego de lo cual lo lavaban y los coáquitas  comenzaban a  envolverlo,   poniendo   aromas   en   las vendas   y   mortajas   de  lienzo  impregnadas en goma arábiga.

Una vez hecho esto, completaban la protección física del cuerpo por medio de la protección mágica. Cada venda o pieza de lienzo se colocaba con una oración que la identificaba con una divinidad protectora. Se trazaban al instante bocetos simbólicos con pincel en los sitios previstos por el ritual. Se colocaban amuletos entre las vendas o se cosían al sudario. El principal era un escarabajo   grande,   colocado   sobre   el pecho a la altura del corazón que llevaba una fórmula que conjuraba al corazón a no testimoniar contra su señor delante del tribunal de Osiris.

Tratado en esta forma, el cadáver se encontraba identificado por los ritos al de Osiris mismo y el difunto recibía en las fórmulas el título de Osiris; el osiris Fulano. Este privilegio había sido inaugurado para los reyes bajo el Imperio Antiguo y luego se había extendido progresivamente a todos los difuntos. No se trataba allí de una identificación producto de una doctrina según la cual la personalidad del difunto habría sido absorbida por la del dios. Nada era más extraño al pensamiento egipcio.

Se trataba, como en toda la literatura funeraria y mágica, de una identificación jurídica; el muerto participaba de los privilegios de Osiris y estaba soberanamente protegido por él contra sus enemigos más temibles, contra la destrucción y los espíritus dañinos.

El equipo de la momia, para estar completo, requería por lo menos un sarcófago, decorado, también él, con fórmulas mágicas. Según la época, éste fue un sarcófago en forma de cofre o un estuche  que  reproduclu el aspecto general de la momia.

Los   despojos   de   los   personajai adinerados  se rodeaban,  como  pro tección más eficaz aún, con muchos sarcófagos   o   ataúdes   antropoides encajados los unos en  los otros.  Acompañaban  al  sarcófago  vasos llamados   “canopes”,   que  contenían las visceras retiradas del cuerpo para el embalsamamiento.

A partir del Imperio Nuevo, estos vasos, gener.il mente  ejecutados  en  alabastro,   es taban  cubiertos   con  tapas   que   re piroducían,  cada   una  de   ellas,   la cabeza de uno de los cuatro hijos de Horus,  protectores  de  las  vísceras; Amset,   con   cabeza   humana:   Hapi, con  cabeza  de cinocéfalo; Duamu tef, con cabeza de chacal y Qebeb senuf, con cabeza de halcón.

Drioton,  Etienne y Vandier, Jacques.
Historia de Egipto.
Buenos Aires, 1977.

Temístocles y Milcíades: Héroes de Atenas Estadistas Griegos

TRISTE FINAL DE GRANDES HOMBRES DE GRECIA: MILCÍADES Y TEMISTOCLES

En Batalla de Maratón contra los persas Grecia había sido salvada por la brillante actuación infantes atenienses, a los que se podía considerar como simples «aficionados» al lado de los guerreros de Esparta. En Maratón, la libertad fue salvada por primera vez. El mundo debía mucho a un puñado de hombres, gloria y orgullo de  Atenas,  que,  de un  golpe,   se alzó sobre las demás ciudades griegas. Atenas erigió, en la llanura, un túmulo por los héroes muertos y ofreció un tesoro a Delfos.

General Milcíades    General Temistocles

                 General Milcíades                                               General Temistocles

Ante los ojos de Darío, rey de los persas,  los victoriosos griegos no eran más que muertos a plazo fijo. Se había perdido una batalla, pero se ganaría una guerra. Darío podría levantar un ejército, dos, tres, diez veces superior y aplastar a los griegos.

El milagro de Maratón no podría producirse otra vez. Darío sólo sueña con el desquite. Pero otras dificultades le impiden que se consagre a su venganza, y, en el año 485 a. de J. C, muere humillado, sin haber conseguido nada. Su hijo Jerjes se encarga de preparar la invasión. Metódicamente, con calma, los persas concentran sus fuerzas. Jerjes pacificó una vez más Egipto y Caldea; llegó a un acuerdo con Cártago, para que se ocupara de sus enemigos de Grecia Occidental e impidiera cualquier ayuda de las colonias a la madre patria; y, finalmente, negoció con las tribus de Grecia del norte.

Entre tanto, los griegos, satisfechos, aureolados con su gloria, reanudaron las querellas entre ciudades, y, en ellas, las luchas entre facciones.

Evidentemente, Milcíades, el salvador, era el héroe del día. Provocaba el entusiasmo del pueblo, pero su triunfo irritaba a sus adversarios políticos. Uno de ellos, Temístocles, confiaba esto a sus amigos: «La victoria de Milcíades me quita el sueño». Aprovechando su prestigio, Milcíades quiso extender la influencia de Atenas en el Egeo. Convenció a sus conciudadanos para atacar la isla de Paros.

La riqueza de esta isla se debía a la abundancia y calidad de las canteras de mármol que allí se explotaban. Pero, además, la expedición bélica se podía justificar por la actitud de la isla durante la Primera Guerra Médica. Al aceptar la sumisión, los naturales de Paros habían ayudado a los ejércitos de Darío, poniendo barcos a su disposición.

Seguro de su autoridad de vencedor de Maratón, Milcíades les exigió la enorme suma de 100 talentos. Pero comoquiera que los habitantes de Paros se negaran a pagar, Milcíades puso sitio a la ciudad. Sin embargo, el sitio fracasó, y Milcíades tuvo que retornar a Atenas. La gloria de Atenas había sido comprometida por este fracaso, lo que dio ocasión para que los adversarios de Milcíades cargaran sobre él toda la responsabilidad.

Los atenienses se dieron cuenta, de pronto, de que el prestigioso Milcíades no había respetado las leyes de la ciudad democrática. El vencedor se había convertido en tirano. Milcíades ni siquiera pudo defenderse: habiéndosele infectado una herida y provocado la gangrena, tuvo que asistir a su proceso, acostado en una camilla. Sus amigos consiguieron salvarle la vida invocando sus pasadas hazañas, pero fue condenado a pagar una multa de 50 talentos. Poco después, moriría a causa de sus heridas; los grandes vencedores no tardan en convertirse en un estorbo.

La aventura ocurrida a Milcíades es un ejemplo, aunque no único. Los atenienses justificaron su actitud afirmando que Milcíades, cuando fue vencedor, había pasado de la angustia al orgullo, y, en consecuencia, había olvidado la calidad esencial del espíritu griego: la mesura.

En todo caso, para evitar nuevos riesgos, el pueblo de Atenas instituyó una nueva ley: el ostracismo. Cuando se tenían sospechas de que alguno aspiraba a la tiranía, la asamblea del pueblo se reunía y, en una «papeleta» de voto, el ostrakon, escribía el nombre de aquél cuya ambición se temía.

La persona cuyo nombre figuraba en la mayoría de las fichas, tenía diez días para marcharse de la ciudad, y no podía volver antes de diez años; sin embargo, podía conservar sus bienes. Esta medida terrible comportaba el peligro de privar a la ciudad de siís mejores elementos, pero también obligaba a los jefes de Atenas a una prudencia, a una austeridad, a una discreción beneficiosa para los intereses comunes.

Tal vez la costumbre del ostracismo explique el éxito de un Pericles que, en el siglo v a. de J. C, supo gobernar Atenas sin aparecer demasiado en la escena política. En Atenas, el heroísmo era compatible con la mesura. El héroe oculto dejaba al pueblo que tomase las sabías o geniales decisiones que él le sugería, dejándole también la gloría: supremo equilibrio que toda civilización ha querido tomar como modelo, Desde este punto de vista, la ingratitud de Atenas rindió un gran servicio a la humanidad.

TEMISTOCLES Y EL MAR: Tras la muerte de Milcíades, comienza la era de Temístocles, cuya influencia iba en aumento desde hacía diez años. Al contrario que todos los jefes que se habían ilustrado en Atenas, Temísocles no era más que un plebeyo, hijo de un extranjero: ningún clan, ninguna fortuna contribuían a situarlo en primera fila.

No contaba más que con su habilidad y su talento. Pero no tenía ningún escrúpulo: su espíritu, carente de prejuicios, era sumamente claro. Atenas le debe el haber escogido el camino del mar. En Laurión, cerca de Atenas, se acababa de descubrir un yacimiento de plata.

Esta riqueza pudo haberse utilizado para reducir los impuestos, para hacer más grata la vida de los ciudadanos. Pero Temístocles comprendió el peligro de esta facilidad. Los persas, a quienes los vanidosos atenienses creían haber alejado definitivamente, sólo habían sido rechazados. Era necesario, pues, como pensaba el estratega Temístocles, crear una marina de guerra: el porvenir de Atenas estaba en el mar.

Temístocles consiguió que el producto de las minas de Laurión fuese asignado a la construcción de navios de guerra, novedad tanto más importante cuanto que los maratonianos, a los que nosotros llamaremos los «antiguos combatientes», no comprendían que se pudiese cambiar una estrategia que ya había sido probada.

Pero Temístocles no se quedó rezagado en cuanto a la técnica de la guerra, a pesar de la encarnizada oposición de sus adversarios (el partido de los terratenientes que dirigía Arístides «el, justo»), hostiles a la expansión marítima. Arístides fue relegado al ostracismo.

Plutarco cuenta cómo, en el momento del voto, un campesino iletrado le rogó que inscribiese el nombre de Arístides en la tablilla. «¿Te ha hecho algo?», preguntó el hombre de Estado. «Nada, pero me molesta oír llamarle el justo por todas partes».

Temístocles, al triunfar, puso en práctica su programa, y, cinco años después, Atenas poseía doscientos modernos navios. El momento había llegado. El año 481 a. de J. C, Jerjes terminó sus preparativos bélicos.

Fuente Consultada:
HISTORMA La Gran Aventura del Hombre Tomo II Edit. CODEX Los Griegos

Satrapías Organización Política y Económica de los Persas

EL IMPERIO PERSA: SATRAPÍAS O UNIDAD ADMINISTRATIVAS

El Imperio, que englobaba innumerables razas y viejas civilizaciones, como las de Egipto y Babilonia, no podía  ser  unificado;  las divisiones correspondían, en términos generales, a las fronteras étnicas y lingüísticas. La base administrativa era la satrapía (había una treintena de ellas), vasto territorio colocado bajo la autoridad de un alto funcionario, el sátrapa, elegido entre los miembros de las familias nobles próximas al soberano, y, para las más importantes, entre las emparentadas con la familia real.

Era un verdadero virrey, que disponía de una guardia y de una corte, que vigilaba la administración de la justicia y el desenvolvimiento de las finanzas, y que podía tomar iniciativas en política exterior. Por esta causa, temiendo las veleidades de independencia o autonomía, Darío nombró junto a ellos a un jefe militar, que mandaba las tropas locales y sólo dependía del poder central. Como precaución suplementaria, fue colocado junto al sátrapa un secretario real, que no dependía de él. Por último, Darío implantó en las provincias un sistema de inspección.

En todo momento, los inspectores, “ojos y oídos del rey”, podían llegar a las metrópolis provinciales, e intervenir en la gestión de los sátrapas. Cada provincia tenía su cuerpo de funcionarios, asalariados por el gobierno provincial, prácticamente inamovibles, y destinados a asegurar la continuidad administrativa durante los cambios de gobernador o aun de soberano. Los sátrapas estaban encargados de la vigilancia de la provincia y del cobro de los impuestos.

Las regiones debían ingresar, cada año, en el tesoro real un tributo o impuesto, fijado de antemano, en plata o en especie. Caldea y Asiría debían aportar 1.000 talentos de plata; Caria y Jonia, 450; Lidia, 500; Egipto, 700. Según Herodoro, la satrapía de la India del norte entregaba cerca de 15.000 talentos.

Todas juntas podían aportara las arcas reales una suma fabulosa para aquella época, que era pobre en moneda; esto nos ayuda a comprender bastante bien de qué medios de persuasión dispusieron los persas en sus intrigas con las ciudades griegas, y en qué consistía la herencia que caería en manos de Alejandro.

Babilonia suministraba, además, 500 eunucos, y Cilicia, 360 caballos blancos. Imitando el ejemplo de Lidia, los soberanos persas acuñaron piezas de oro, los dáriocs, y de plata. Pero su número continuaba siendo insuficiente, pues el gobierno prefería acumular sus preciosas reservas bajo forma de lingotes. Por esta causa, el cambio subsistía como medio de canje, y el grano seguía sirviendo de patrón en Mesopotamia y en Egipto.

Satrapía, provincia o región gobernada por un sátrapa (‘protector del reino’) en la antigua Persia, es decir, por un representante de los poderes administrativos, judiciales y militares del rey.Creadas por Ciro II el Grande en el siglo VI a.C., las satrapías tenían por objeto unificar administrativamente las regiones conquistadas por los persas. En cada una, el sátrapa representaba la autoridad suprema en materia judicial; se encargaba de los impuestos y aseguraba la defensa con un ejército permanente.

EL ARAMEO, LENGUA INTERNACIONAL
Hasta Darío, el persa no era una lengua escrita. Por eso, se emplearon los caracteres cuneiformes. A ello se debió en gran parte que el alemán Grótefen, que fue el primero en descifrarlos, aclarara el misterio, gracias a las inscripciones de Persépolis.

Pero la escritura cuneiforme, que exigía el empleo de tablillas de arcilla grabadas, era de uso incómodo, y el arameo, lengua práctica de los comerciantes internacionales, fue empleado para la correspondencia administrativa. Los despachos de las satrapías traducían después los textos a las lenguas locales. La correspondencia con los sátrapas y los decretos reales eran transmitidos por todo el Imperio, en mensajes especiales.

A imitación del ejemplo asirio, una variada serie de “rutas reales” unía las residencias del soberano con las satrapías, como la gran ruta de Susa a Sardes. Servicios de mantenimiento, caravasares y postas estaban diseminados a todo lo largo de estas arterias imperiales; esta lección no fue olvidada por los romanos.

Aunque no se idealice el funcionamiento de esta inmensa máquina, resulta necesario admitir que estaba bien manejada, que el Estado disponía de engranajes administrativos perfectamente regulactos, y que, si bien la burocracia era un poco absorbente y los impuestos demasiado gravosos, los habitantes del Imperio gozaban de una paz y de un bienestar notables, a pesar de algunas violencias o injusticias debidas a la forma autoritaria del régimen, de las que con más frecuencia eran responsables los gobernadores de provincia que el soberano.

organizacion de los persas rey dario

Darío no fue solamente un gran constructor; supo también organizar sus territorios. A fin de permitir a los inspectores de las satrapías, “ojos y oídos del rey”, galopar como el relámpago, de un extremo al otro lado del Imperio, fueron construidas magníficas carreteras. Estas eran recorridas, igualmente, por tiros pesadamente cargados, como el representado en el bajorrelieve superior .

LA GUARDIA DE LOS INMORTALES
A pesar de su excelente administración, el Imperio era demasiado extenso, y sus poblaciones demasiado diversas, para que el ejército no tuviera que mantener la cohesión; por ello, conservó siempre un carácter militar. A los griegos les sorprendió la inmensa muchedumbre abigarrada que formaba el ejército persa.

Cada provincia estaba obligada a suministrar un contingente por reclutamiento, y los soldados, llegados de todas partes, conservaban sus lenguas, sus métodos de combate, sus armas (lanzas, espadas, arcos, hondas, venablos, mazas, etc.) y sus trajes salvajes y pintorescos.

Los cuerpos escogidos eran persas: 2.000 jinetes y 2.000 infantes, todos nobles, rodeaban al rey, que disponía, además, como Napoleón de su vieja guardia, de 10.000 “inmortales”, llamados así porque este número se mantenía constante, pues los caídos eran reemplazados al momento. Los mercenarios griegos se fueron haciendo cada vez más numerosos, sobre todo a partir del momento en que la superioridad del “hoplita” se afirmó (siglo V a. de J. C), de tal forma, que Alejandro encontraría posteriormente en las filas enemigas un número considerable de compatriotas.

Guarniciones permanentes, verdaderas colonias militares, vigilaban los países alejados, como Egipto; Menfis, Tebas y los principales centros estratégicos contenían contingentes griegos, persas, semitas. Por haber instalado sus residencias en el corazón del Imperio, los soberanos estaban fuera del alcance de los posibles invasores; las ciudades reales no conocieron, así, ninguna invasión, hasta las conquistas de Alejandro Magno.

Fuente Consultadas:
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo I  – Los Persas – Edit. CODEX

La Vida de los Faraones en el Antiguo Egipto Poder Absoluto

VIDA COTIDIANA DEL FARAÓN EN EGIPTO ANTIGUO

En el Antiguo Egipto , las aldeas surgieron en el valle del Nilo por lo menos hacia 5000 a.C. Mil años después, la gente del valle ya enterraba sus muertos con gran cuidado y ornamento, tendencia que llevó a grandes obras, como las pirámides de Egipto.

Aldeas y pueblos se convirtieron en ciudades que, con el tiempo, se reunieron y dieron origen a civilizaciones, hasta que en el largo valle no hubo sino dos naciones: el Alto y el Bajo Egipto. Entonces, hacia el año 3100 a.C, un gran rey de nombre Menes (llamado también Narmer, aunque puede que este nombre corresponda a un rey algo posterior) unificó el país y fundó su capital en Menfis.

Desde la formación de la nación, los cada vez más ricos y poderosos reyes de Egipto sufrieron también una transformación. Más que unftombre, el faraón era un dios viviente.

No obstante, ser un dios vivo no están bueno como parece, por lo menos al principio. Los primitivos reyes del Egipto unificado debían probarse a sí mismos que eran aptos para el cargo. Un rey que no pasara cada año una rigurosa prueba física no se consideraba capaz de encargarse del Estado, y era en consecuencia sacrificado por los sacerdotes en una ceremonia ritual.

Si se tiene presente quién hacía las leyes, se entenderá la razón por la cual esta práctica desapareció hacia 2650 a.C. Con todo, permaneció la costumbre de dar muerte a un rey inepto en lugar de curar su enfermedad. De ese modo un dios más saludable podía tomar su lugar.

“Escucha mis ruegos, padre mío, mi señor… Haz que mi hijo brille como rey en la morada de Tum… Tú, que has sido quien lo proclamó rey cuando era todavía un muchacho, quien lo colocó como soberano, como Vida, Salud, Fuerza de las tierras, por encima de todos los mortales. Concédele un reinado de millones de años… Da juventud a sus miembros, hijos todos los días… Pon tu espada y su clava por encima de los asiáticos, trastornados ante su temor como si fuese Baal… Haz que las tierras y los desiertos vivan en su terror… Que more la alegría en su corazón, que lo proclamen, que se cante y se baile ante su bello rostro. Pon su amor en el corazón de los dioses y de las diosas.”

En estos términos apremiantes se dirige el faraón a todos los dioses de Egipto, con el fin de  que  otorguen  protección  a su  hijo muy amado, el futuro monarca, quien, en efecto, será el cerebro que comprenda y dirija: él es el jefe de los ejércitos, el que da órdenes en el campo de batalla; él es quien, acompañado del sumo sacerdote de Amón, preside los cultos; al mismo tiempo, es el soberano del imperio, el que, para cercionarse de su seguridad y de la sumisión que le profesan, visita sus provincias asiáticas.

Pero el rey es hombre, y, cuando no gobierna, se dedica al ocio: le gusta perseguir a las fieras en el desierto, pasear por sus magníficos jardines, contemplar a las jovencitas que bailan, a las que tocan el laúd… Reside en Tebas, y la ciudad ha llegado a convertirse en una suntuosa capital. Además de la mansión donde habita el monarca con sus numerosos dignatarios,  tenemos   también  las  de  las  diversas reinas.

Los palacios apenas se conocen, y únicamente los planos de la “casa de placer”, de Ramsés III, han sido reconstituidos. Una fachada adornada con columnas lleva, en su centro, el balcón por donde el soberano aparece cuando su pueblo lo aclama. Este balcón se comunica con las habitaciones reales.

vida de los faraones

La palabra “faraón” significa “gran casa”. Los egipcios creían que la grandeza del faraón no tenía límites. Como rey-dios era todopoderoso. A él pertenecía la tierra y todo lo que en ella existía. La gente debía obedecer sus órdenes en todo. Como retribución, él obtenía la bendición de los dioses para Egipto, a fin de que su país prosperase. El faraón decidía todas las cuestiones de importancia. Era el jefe del gobierno y del sistema legal, sacerdote principal de todos los templos y jefe del ejército. Controlaba las minas y canteras y proyectos de construcción. Regulaba el comercio. Almacenaba los excedentes de granos en sus graneros y controlaba el sistema de irrigación de los campos. 

INTRIGAS DE HARÉN
Además de los miembros de su familia oficial, el faraón vive rodeado de las mujeres del harén. En efecto, además de las esposas a las que califica de reinas, el monarca dispone de concubinas, hijas de príncipes extranjeros  de  menor   importancia,  o  mujeres egipcias escogidas por su belleza.

A los ramesidas les gustaba el cambio, y los ciento sesenta y dos hijos de Ramsés II dan buena prueba de la fogosidad de su temperamento, que nunca se satisfizo con amores oficiales. Las soberanas son las únicas que pueden dar un heredero al trono, pero, a falta de hijos legítimos, los hijos de concubinas desposados con “hijas reales” pueden ser legitimados por sus padres, y convertirse en reyes.

Las damas del harén no aparecen en público; se limitan a embellecer con su presencia las ceremonias de carácter privado, como las bailarinas-cantoras representadas en las tumbas del Imperio Nuevo. Ramsés III tuyo, no obstante, que lamentarse de sus concubinas: una de ellas, Taia, con el fin de asegurar a su hijo la sucesión del viejo monarca, tramó una conspi-ración contra la vida de su dueño y señor. Contaba con la complicidad de altos funcionarios y de varias mujeres del harén, pero el proyecto de la ambiciosa cortesana, conocido por un número demasiado grande de personas, llegó pronto a oídos de Ramsés.

Los conspiradores fueron arrestados, así como los que, conociendo sus lamentables artimañas, habían permanecido callados. El rey recomendó a los jueces despiadada severidad, y todos, sin excepción, fueron condenados a muerte.

Los faraones eran considerados los intermediarios de los dioses en la tierra. Al morir se fusionaban con Osiris, momento en que eran venerados como una deidad más del Olimpo egipcio. Horus y posteriormente Ra les designaron sumos sacerdotes de todos los templos del país.

EL PALACIO DE VERSALLES EN EGIPTO
Felizmente, la vida de la corte no siempre se manifiesta de modo tan trágico. El rey vive rodeado de señores y grandes damas; ellos constituyen—después de su soberano— el centro de la vida mundana de la capital.La riqueza y el refinamiento de costumbres crean una atmósfera elegante y cortés, que coloca a la capital faraónica muy cerca del Versalles del siglo XVIII.

Hombres y mujeres van, la mayoría. de las veces, vestidos de blanco; los cortesanos usan una falda vaporosa y una túnica cuidadosamente estudiada, cuyos pliegues caen con arte. Para las ceremonias, una gran peluca rizada encuadra sus cabezas, y las suntuosas joyas, collares, gargantillas, pectorales de doble cadena y brazaletes en muñecas y bíceps, les hacen semejantes a relicarios. Sandalias de punta remangada, parecidas a los zapatos que usarán los príncipes del Quattrocento, completan este atavío de afectado lujo.

Las esposas de los cortesanos faraónicos adornan el fino lino plisado de sus túnicas con galones dorados o grises, y sus largos vestidos, ampliamente escotados, se anudan sobre el hombro izquierdo, dejando, con frecuencia, al descubierto el seno derecho.

Los desnudos antebrazos permiten admirar sus finas manos y sus muñecas cargadas de brazaletes. La transparencia de los velos no disimula en nada los gráciles encantos de las aristócratas de la corte, cuya belleza es realzada por un sabio maquillaje: perfumes, ungüentos, kohl. Cucharitas para los ungüentos, palanganas para el agua, espejos y navajas de afeitar llenan el tocador de toda mujer joven, que, por otra parte, no se separa nunca de la barra de labios que guarda en un pequeño bolso.

Las grandes y rizadas pelucas, sueltas sobre los hombros y la espalda, están adornadas con flores, perlas y diademas. Además de las suntuosas recepciones de la corte, los nobles reciben a la alta sociedad en sus magníficas residencias.

Los dueños dan la bienvenida a sus huéspedes, sentados ante un velador, en el centro de vastas salas, cuyas paredes suelen estar decoradas con frescos que representan la vida de los pájaros en el campo o cualquier otra escena bucólica. Aquí tenemos a los señores y a las grandes damas, instalados, según su rango y edad, en sillones, taburetes o cojines. Varias sirvientas, siempre jóvenes y bonitas, distribuyen flores y perfumes. Bailarines y acróbatas hacen las delicias de los huéspedes, y un arpista canta la urgencia del placer: “He oído las palabras que por todas partes se cuentan de lmhotep. ¿Dónde están hoy sw moradas? Mira, haz caso a tu corazón y sé feliz mientras te encuentras sobre esta tierra.”

Pero ni él faraón ni sus fieles se dejan ablandar por el contacto con las graciosas compañeras, llevando buena vida en sus confortables palacios. Estos hombres de sangre vigorosa necesitan distracciones más viriles, y, cuando no combaten al enemigo, persiguen a las fieras al otro lado del Eufrates o al sur de la catarata: los bajorrelieves de Mednet-Habu representan a Ramsés III subido en su carro, persiguiendo al león, al toro salvaje y  al   antílope.

Un   animal   herido,   tumbado patas arriba, trata de arrancar con Sus zarpas la flecha que tiene hundida en el pecho. Otro se abalanza desde la espesura, pero ya el rey se ha vuelto, dardo en mano, y la fiera no escapará al golpe mortal. En ocasiones, las desgraciadas bestias son atraídas al fondo de un húmedo valle, donde los cazadores las acribillan con sus flechas, mientras una jauría de perros feroces irrumpe en escena.

Los animales tratan de huir, pero todas las salidas están cerradas con redes y los ayudantes han cavado ya las trampas. Ha tenido lugar una verdadera carnicería.

UN DÍA DEL FARAÓN: Al despertarse a la mañana, el faraón lee las cartas que le trae su secretario y entonces le dicta las respuestas. Luego, sus sirvientes lo bañan y visten con sus ropas de estado y sus insignias reales. Acto seguido recibe al visir que le informa de todos los negocios importantes del imperio.

Después presta atención a las peticiones de sus subditos y dicta justicia sobre asuntos legales. Puede también recibir la visita de un embajador extranjero o de una delegación comercial de otro país.

Cuando finaliza sus asuntos oficiales, le gusta ir a cazar gacelas y antílopes al desierto; pero hoy debe atender una ceremonia importante. Su pirámide, que estuvo en construcción muchos años, ha sido construida casi hasta la parte superior. El coronamiento de granito que forma su punta está listo para ser llevado a su destino final. Como en todos los grandes emprendimientos, el poder del faraón es esencial para el éxito de dicha colocación.

Después de hacer ofrendas a los dioses para asegurar su cooperación, el faraón es llevado en procesión hasta la pirámide, donde el coronamiento que ha sido subido por la rampa, ya descansa en posición sobre bloques de madera. Cuando se dé la señal, los obreros retirarán los bloques y la piedra caerá en su lugar. Una proyección en su base pasará por un agujero de la parte superior de la pirámide. Más tarde, habrá oraciones para dar gracias y también una celebración en palacio.

El faraón:  siempre llevaba  una doble corona ile color rojo y blanco, símbolo de la unión del Bajo y Alto Egipto. Si el faraón moría mientras su hijo mayor era todavía pequeño, la reina se convertía en la regente y gobernaba en su nombre.

La corte tenía muchas ceremonias. Este hombre rico posee el título de Portador del Abanico Real, pero el cargo no involucra ningún tipo de trabajo verdadero.

Los principales oficiales del faraón: el Veedor del Tesoro, el Maestro de Trabajos de Construcción, el Jefe de los Tribunales.

El Secretario principal escribía las cartas que el faraón le dictaba. Su oficina guardaba la correspondencia real.

Los sirvientes de la casa real: el Jefe Panadero, el Jefe Cocinero y el Mayordomo que llevaba el vino.

Los muchos sirvientes personales del faraón lo vestían y atendían y cuidaban todas sus posesiones.

Los cargadores llevaban su litera: Los portadores de estandartes y de abanicos lo atendían en cualquier lugar adonde éste fuera.

Fuente Consultada:
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo I Egipto Antiguo
Una Pirámide Egipcia Libro Infantil

Cultivo de Cereales, Vid y Animales en el Antiguo Egipto

AGRICULTURA Y GANADERÍA EN EL ANTIGUO EGIPTO 

EL CAMPESINO (“FELLAH”) DEL NILO
A juzgar por los escribas del antiguo Egipto, el oficio de agricultor era el peor de todos. El labrador es golpeado por sus amos, explotado por los recaudadores de impuestos, arruinado por la langosta. Se desgasta tan pronto como las herramientas, su mujer está expuesta a ir a la cárcel y sus hijos a ser apresados como rehenes.  La verdad es que la tierra de Egipto es rica, fecunda por las crecidas anuales del río. De esta crecida depende la cosecha. Todos los años, a principios de junio, el país sufre la sequía. El Nilo está casi seco, y el desierto amenaza invadir el valle; la ansiedad se apodera del hombre.

el nilo en egipto antiguo

Cierto que, por cuanto él puede recordar, la inundación no ha faltado jamás, muy violenta a veces, deficiente otras, benéfica siempre. Pero los ribereños no están tranquilos del todo, y no dejan de implorar con ardor la generosidad del dios Hapi, es decir, del Nilo.

Y he aquí que las plegarias de los fieles son escuchadas: las aguas del río comienzan a crecer, y no tardan en salirse de madre y en cubrir las tierras circundantes. Se estancan momentáneamente, y convierten las ciudades y los pueblos en islas y en islotes, y los caminos en diques. Luego, la inundación comienza a decrecer. Cuatro meses después de su primera manifestación, el Nilo ha vuelto de nuevo a su cauce. Este período forma la primera estación del año: akhit, la inundación.

El agricultor del Imperio Nuevo se consagra, sobre todo al cultivo de los cereales; los campos de cebada y de trigo se suceden desde el delta hasta la catarata. Durante los cuatro meses de la crecida del Nilo, el labrador no tiene mucho en que ocuparse; después, mientras la tierra está aún mullida por la inundación, el sembrador arroja los granos, seguido del labrador, que recubre de tierra la semilla. Su arado es muy rudimentario, apenas suficiente para, arañar una tierra . muy blanda, sin piedras ni malas hierbas.

La tracción del arado se efectúa por medio de vacas pequeñas. De vez en cuando, el campesino se detiene a la sombra de un árbol, y calma su sed en el agua del odre que ha dejado colgado de las ramas. En efecto, el sicómoro, los pérsicos, los tamariscos y los azufaifos (árboles de la zona) , jalonan de manchas verdes la negrura de las tierras de labor. Así que las espigas comienzan a amarillear, el campesino ve con terror que sobre él se abaten escribas, agrimensores, empleados del fisco y guardias, que le miden los campos, aun antes de medir  los granos con el celemín.

azufaito en egipto

azufaitos, una vez maduros pueden comerse frescos  o se recolectan para guardarlos
previamente desecados y sirven para la preparación  de mermeladas.

tamarisco egipto antiguo

Tamariscos, crece en suelos arenosos,  bien drenados y a pleno sol y tolera la salinidad del suelo.

sicómoro en antiguo egipto

Sicómoro: es un árbol de la familia de las moráceas y del género de las higueras que tuvo gran importancia en el Antiguo Egipto,Como todas las higueras, el sicómoro contiene látex.

Luego,  el cultivador será tasado en función de su cosecha, y entregará su impuesto a los agentes del tesoro o a los administradores de un dios: Amón, por ejemplo, que es dueño de las más ricas tierras del país. En tanto que las plantas brotan de la tierra, el campesino, (“fellah”), ha de entregarse al obligado trabajo de riego, pues, aun en el mismo delta, la lluvia es tan rara, que el légamo no tardaría en desecarse y los cereales en languidecer, si no se distribuyera el agua por las acequias, merced al “chaduf”.

Tiene que limpiar los surcos, y abrirlos y cerrarlos a su tiempo, rehacerlos, y construir constantemente pequeños diques de contención. Toda esta labor es realizada por el campesino con sus pies, como atestigua una pintura tebana. Este período, durante el cual se forma el grano, constituye la segunda estación, la de la salida, o perit. La época de la cosecha se denomina chemú.

Los antiguos egipcios, como los griegos y los hebreos, dividían, pues, el año, en tres estaciones, en lugar de cuatro. Al llegar el momento de la cosecha, que duraba semanas enteras, acudían equipos móviles para ayudar a los lugareños, cuando se trataba de  dominios faraónicos o de un dios.

Los hombres cortan las espigas y las mujeres las recogen en los cestillos, mientras el propietario, sentado en su taburete a la sombra de un sicómoro, anima a los trabajadores con sus palabras. La cosecha se transporta a lomos de asnos, alegremente precedidos por los borriquillos que trotan por doquier. Se arrojan al aire las espigas, y los bueyes las patean con ardor, excitados por hombres armados de látigos. Se separa a continuación la paja del grano, y es entonces cuando el recaudador de impuestos viene a medir este último. ¡Desdichado del campesino que haya disimulado una parte de su cosecha! Se le coloca en el suelo y se le golpea. Pero no falta el buen humor en estos rudos trabajos. Los golpes se olvidan pronto.

el cultivo en egipto antiguo

Es necesario, en seguida, hacer la ofrenda a los dioses que han hecho brotar la cosecha Se ofrecen a Min, el dios de la fecundidad, gavillas de trigo, aves de corral, pepinos, panes, frutas variadas. Desde el más alto al más bajo, todos desean dar las gracias a la divinidad, en espera de la nueva inundación que volverá a iniciar el ciclo de trabajo de los campos.

Ver Un esquema de un año agrícola en el Antiguo Egipto

FLORES Y FRUTOS
Los cereales son el cultivo más importante del país de los faraones, pero la tierra del Nilo es rica en productos variados. Los egipcios tienen una predilección especial por los huertos; lo mismo en la ciudad que en el campo, todo propietario desea tener el suyo, y hacer crecer en él legumbres y frutas.

Los huertos están divididos en cuadrados y rectángulos, cortados por senderos, sombreados por cepas de viñedo y bordeados de árboles frutales: palmeras, higueras, azufaifos, granados, cocoteros… Como en los grandes cultivos, el riego de estos huertos es un trabajo largo y fatigoso. El viñedo constituye uno de los  mayores recursos de  los agricultores del Imperio Nuevo.

cocoteros en el antiguo egipto

El cocotero (Cocos Nucifera), tambien es conocido como Palmera de Coco.
Pertenece a la Familia Arecaceae y es la unica especie del genero Cocos

Hay, además, bellos racimos azulados, que ornan los sarmientos de los jardines particulares, y que los ciudadanos se complacen en paladear. En el delta, existen, sobre todo, los grandes viñedos, que sirven para proveer de vino las mesas de los propietarios o  de los altos funcionarios reales.

El mundo antiguo conocía los caldos del pantano de Imit, los de Sin y los de Abech, y especialmente los ramesidas, que son expertos en el oficio, desarrollan el cultivo de las viñas y el comercio de los vinos.

vendimia en el antiguo egipto

Vendimia y fabricación del vino en el Antiguo Egipto

Ramsés III se expresa así: “He hecho para ti plantaciones de vinos en los oasis del sur y del norte…, en el delta se han multiplicado por cientos de miles. Los he dotado de jardineros seleccionados entre los cautivos de países extranjeros, así como he excavado embalses, que están cubiertos de nenúfares; el licor y el vino para tu regalo abundan como el agua que se tira en Tebas la victoriosa”.

Del cultivo de la viña y de la vida del viñador no sabemos nada.Lo único que tenemos son unas cuantas representaciones de la vendimia. Cuando llega el momento de recoger la uva, los lugareños se diseminan bajo las parras, separando los racimos con sus largos dedos, sin servirse de instrumento alguno. Llenan las banastas de uva, sin aplastarla, se van cantando con la cesta a la cabeza, y arrojan luego los racimos a una tina. Después regresan a la viña. Cuando se trata de plantaciones en gran escala, se sirven de barcas para transportar los racimos del viñedo a la bodega, pues hace falta ir con rapidez para evitar que los granos se aplasten prematuramente y se pierda el precioso zumo.

Las tinas son redondas y bajas, y, sin duda, hechas de piedra, ya que los egipcios no saben fabricar toneles. El granito o la piedra ollar les dan cubas de un bello pulimento y perfectamente seguras. Cuando están suficientemente llenas, los vendimiadores se suben a la cuba y, sosteniéndose en una cuerda tendida sobre ellos, pisotean la uva con entusiasmo y buen humor, cantando y bromeando.

El zumo sale por dos o tres aberturas y va a parar a un pilón. El nuevo vino se trasvasa a unas jarras de fondo plano, donde ha de fermentar, después de lo cual será recogido en grandes ánforas, largas y estilizadas, provistas de dos asas y un largo cuello, que se tapa con yeso. El vino ya está listo para el viaje. Como es natural, no falta el inevitable escriba.

Ha contado las banastas y ahora anota sobre las jarras el nombre del viñador, el de la comarca y el año de la cosecha, indicaciones todas que traslada a un registro. A veces el propietario supervisa por sí mismo la vendimia y el prensado. Lo mismo que al final de la recogida del grano, los viñadores piensan en la divinidad: es preciso darle las gracias por los beneficios que ha concedido a la viña y asegurarse su ayuda para el año siguiente.

Se trata, con frecuencia, de la diosa Reutet, que tiene forma de serpiente, y vela sobre los racimos, las vendimias y las bodegas. Las manos piadosas colocan cerca de ella, sobre un pequeño altar, lotos, lechugas y panes.

En efecto: “Todas las cosas vienen de Dios… Nuestro dueño beberá suavemente, dando gracias a Dios… Que se haga una libación a Sha (el genio de la viña) para que conceda, al año que viene, numerosos racimos”.

Aparte del trigo, cebada, frutas, legumbres y vinedo, el légamo de Egipto produce lino, que crece alto y tupido, y que se arranca cuando ya está en flor. Mas las cosechas están ameraradas por numerosos enemigos: el rayo y el granizo, que devastan los campos del “fellah”  igual que los de nuestros campesinos; la langosta, que no deja verdura ni aun en los árboles, ni una hierba en el campo. ¡Contra tales enemigos, los subditos del faraón sólo pueden implorar a la divinidad! Más duros se muestran contra los pájaros, que el pincel de los pintores se ha complacido en representar revoloteando de rama en rama y regalándose con frutos.

Hay oropéndolas, gálgulos, sobre todo, o codornices, que, en la época de la migración, están tan fatigadas que se dejan caer al suelo. Los cazadores las capturan ocultando redes en los árboles o extendiéndolas por tierra, y apresando a los volátiles en una especie de nasas.

LA FAUNA EN EL PAÍS DE AMON
Pero los egipcios, que acabamos de ver cuidando y protegiendo sus árboles, sus frutas y sus cereales, con amor y competencia, practican asimismo la cría de ganado. En los orígenes, parece que vacilaron antes de saber a ciencia cierta cuáles eran los animales qué convenía domesticar. El perro, el primero de todos, fue utilizado por sus cualidades de cazador. Inmediatamente se reconoció la aptitud del asno y el buey para los transportes.

La cabra es preferida al carnero; por la calidad de su lana; abundan asimismo los puercos en los poblados del Nilo. Hay también algunos intentos de domesticar a las gacelas, a los ciervos, al órix, al búfalo, a la cabra montes, e incluso, a la terrible hiena. El camello apenas es conocido, y el gallo no aparece hasta mucho más adelante.

El caballo es introducido muy pronto en Egipto, en la época de la invasión de los hicsos, pero su uso no se extiende mucho, de momento; únicamente grandes personajes los criaban en sus cuadras, y sólo para uncirlos a sus carros, ya que la equitación, debió de parecer tan peligrosa a los subditos del faraón, que los pinceles de los pintores no nos han dejado más que tres caballeros.

El establo de los bueyes está situado no lejos de la casa del amo; es un modesto alojamiento, de barro negro, que los animales comparten con sus guardianes, los cuales pueden así protegerlos contra los ladrones. Son quizá estos desdichados, usados en un durísimo trabajo, los menos favorecidos entre todos los campesinos: calvos, con el mentón recubierto de una barba hirsuta, endebles y, a veces, de una delgadez que da miedo.

la ganadería en egipto antiguo

No hay duda de que les satisfacía ver a sus bestias abundantes y fecundas, pues muestran por  ellas, en  todos las  cosas, una dedicación tan grande, que no vacilan en echarse los terneros a sus espaldas cuando se trata de atravesar alguna marisma, y en defenderlos de los cocodrilos.

Mas si un animal desaparece, bien por haber sido robado, bien devorado por una fiera, o si una epidemia diezma el rebaño, ¡el desdichado guardián es derribado al suelo y azotado! El cabrero parece más favorecido: está provisto de una flauta, y extrae de ella armoniosos sonidos. Pero, comoquiera que sea, ningún Teócrito ni Virgilio nos ha traducido en palabras las canciones de amor de los pastores del país de Amón.

LOS PANTANOS Y LOS DESIERTOS
Egipto, aparte de su desierto, no consta sólo de extensos campos y ricos pastos. Cuando el río vuelve a su cauce todos los años, deja en las orillas de las tierras cultivadas enormes extensiones de agua, tapizadas de nenúfares, cañaverales y papiros. Las espesuras están pobladas de una fauna bullidora: pájaros, gatos monteses, hipopótamos, cocodrilos…

Los pantanos son un verdadero paraíso para el pescador y el cazador; y, si bien en el sur son diversiones de nobles, en el delta, una población entera vive de la caza y pesca. Y el mismo pantano les permite alojarse: los papiros, calafateados con limo del río, reemplazan a los ladrillos de las casas de las ciudades.

Los tallos de estos mismos papiros les permiten confeccionar esteras, sillas, cajas y barcas elegantes y prácticas, sin las que no podrían cazar ni pescar. Y entonces, en justas que recuerdan aquéllas a que se entregaban los gondoleros venecianos, los lugareños se enfrentan unos contra otros, en sus embarcaciones recién hechas. Después, vencedores y vencidos reemprenden un menester que un escritor satírico egipcio considera el más duro que existe.

Hay muchísimas maneras de pescar: la pesca con caña, con el pescador matando a golpes a su presa cuando ésta aparece (los peces son grandes en el delta); la pesca con red pequeña, la pesca con nasa y la pesca con red grande, que exige una docena de hombres y una inmensa red rectangular, que se extiende en el lago y hacia la cual se empuja a los peces. La caza requiere, esencialmente, un arpón sólido.

La víctima favorita de los cazadores es el hipopótamo, y contra su durísima piel pueden romperse las armas más fuertes. Existe también la caza con red, empleada muy particularmente para los patos salvajes. Todos estos procedimientos exigen dedicación, perseverancia y valor, pero tales  cualidades  quedarían  sin  efecto si   los lugareños no tuvieran la protección de la diosa que llaman “Sekhet”: la Pradera.

Esta divinidad tiene el aspecto de una campesina, revestida con un traje estrecho. Los peces y los pájaros le pertenecen, pero se muestra pródiga cuando se trata de compartirlos con quienes son sus asociados y amigos. Pero existe también el desierto, que da vértigo en su inmensidad, poblado de animales, unas veces agradables y otras temibles: antílopes,.gacelas, ciervos y avestruces, lobos, hienas y bueyes salvajes.

La caza aquí constituye un pasatiempo para lo príncipes, pero es también un oficio para los arqueros encargados de la vigilancia del desierto, cuya misión es capturar fieras vivas: la ofrenda de estos animales es la más grata a los dioses.

De modo, pues, que el país del faraón, además de sus cereales y su vino, además de sus frutas y sus flores, alimentaba un abundante ganado, en tanto que sus ríos y pantanos rebullían de peces que hacían más variada y agradable la comida de los egipcios.

Fuente Consultada:
HISTORAMA Tomo I La Gran Aventura del Hombre – Vida Cotidiana en el Egipto Antiguo-

Vida de los Esclavos y Artesanos en el Antiguo Egipto

EL TRABAJO DE LOS CONSTRUCTORES DE TEMPLOS EN EGIPTO

El origen de las suntuosas construcciones y efigies levantadas por Egipto para gloria de sus reyes o de sus dioses, se encuentra en las rocas admirables que bordean el valle del Nilo, que ofrecen a maestros de obras y escultores material para sus obras más grandiosas y para las de menor relieve. Desde el delta a las cataratas del Nilo, se explotan, aunque de forma irregular, canteras de piedra calcárea, asperón, cuarzo, alabastro y granito, en colores blanco, rojo, negro y azafranado.

Cuatrocientos cincuenta años antes de nuestra era aproximadamente, el historiador griego Herodoto Tisitó Egipto. En la amplia plataforma de Gizeh admiró el conjunto de las Pirámides. Un guía le explicó jos procedimientos seguidos por los egipcios para erigir la Gran Pirámide.

En el siglo IX, sospechando que la Gran Pirámide era un depósito de tesoros, el Jalifa Al-Mamun ordenó abrirla. Después de penosos e ímprobos trabajos, sus hombres consiguieron entrar, pero, defraudados por no hallar nada, y a guisa de consuelo, crearon la leyenda de haber encontrado una momia acorazada de oro y rodeada de grandes riquezas.

En la Edad Media se atribuía la construcción de esta Pirámide al intendente del Faraón, el bíblico y casto José, quien la destinó para almacenar el grano sobrante de las buenas cosechas de los tiempos de las “vacas gordas”, como reserva para los malos tiempos de las “vacas flacas”.

A finales del siglo V se da como un hecho que todos estos monumentos eran mausoleos y sus interiores macizos. Más tarde aparece la hipótesis de que pudieron haber servido de observatorios astronómicos y geodésicos. Otra teoría preconiza que, además de ser tumbas reales, hacían oficio de templos donde se practicaban los misterios y se rendía culto a Osiris. Incluso se ha llegado a suponer que las pirámides del área de Gizeh fueron levantadas para detener las arenas del desierto.

La última teoría elaborada sobre estos monumentos presupone que, aparte de su carácter funerario, sirvieron para equilibrar la economía del país. En efecto, durante tres meses al año, al impedir la inundación del Nilo realizar los trabajos agrícolas, casi toda la gente masculina era empleada por el Estado en la construcción de pirámides.

Los numerosos equipos de obreros ocupados al comienzo de las obras iban decreciendo a medida que el edificio tomaba altura, originando en consecuencia un problema económico debido al paro laboral que se producía. Para evitar esta fluctuación en el empleo, el Estado ordenaba la construcción de otra pirámide antes de que se hubiera terminado la precedente, existiera o no un faraón difunto esperando la terminación de su sepulcro. Es de suponer que esta insólita teoría debió salir de la mente de un economista moderno.

trabajo de los esclavos en egipto antiguo

 Los   obreros   (Tebas,   tumba de   Rekmara)   amasan   el   barro   con   agua  de   los estanques y mezclan, a continuación, la paja. Los adobes asi obtenidos se secarán al sol, después de lo cual otro obrero (abajo) los transportará hasta  su  ulterior destino.

Herodoto dice que se invirtieron 20 años en la edificación de la Gran Pirámide, y que en sus trabajos se emplearon diez miríadas de hombres que se reemplazaban cada trimestre. Si a estos 20 años se le añaden los diez que fueron necesarios para la construcción de la calzada que va desde el Nilo hasta el pie del monumento, calzada que fue necesario construir previamente, la totalidad de las obras duró treinta años.

Herodoto, como buen historiador y reportero, solamente afirma aquello que ha visto con sus “propios ojos”. Lo que nos dice de la Gran Pirámide forma parte de las informaciones que con toda clase de reservas recogió él en Egipto.
Según estas informaciones, el sentido común se niega a aceptar que durante treinta años, el esfuerzo constante de tantos miles de hombres se dedicara a la edificación de tan colosal sepultura destinada a un solo cadáver.

 Desde el delta a las cataratas del Nilo, se explotan, aunque de forma irregular, canteras de piedra calcárea, asperón, cuarzo, alabastro y granito, en colores blanco, rojo, negro y azafranado. Cuando el faraón necesita piedra para una de sus obras, organiza una expedición de miles de trabajadores.

Ramsés IV reúne a 9.368, incluido el gran sacerdote de Amón, los inevitables escribas, jefes de transporte, policías, cinco mil soldados y ochocientos auxiliares   extranjeros.   Como   únicos   especialistas, destacan un jefe de artistas, tres jefes de cantera y ciento treinta canteros; la mayor parte, pues, se ocupan de arrastrar los trenes de piedra y del transporte de avituallamiento.

Constituye, en efecto, una gran preocupación para los organizadores el suministro de agua, cerveza y pan a esta numerosa tropa, en pleno desierto. Como es natural, los canteros buscan piedras del tamaño deseado. Cuando no logran encontrarlas, se hunden estacas de madera, a intervalos regulares, en el bloque que se intenta aprovechar.

Se mojan luego, y, al llegar la noche, se dilatan con el frío, con lo que obligan a la piedra a partirse por sí sola. Al amanecer, los bloques son llevados, sobre rulos, hasta la carretera o hasta el Nilo, sobre el que se deslizarán en balsas hacia suúltimo destino.

Muchísimos de los canteros y tallistas de piedra son esclavos o prisioneros de guerra, pero existen igualmente algunos aborígenes que ejercen este oficio, nada envidiable en verdad, a pesar del cuidado que algunos patronos ponen en la alimentación. Los mineros se hallan igualmente poco favorecidos. Tienen la misión de recoger para el faraón el oro y las turquesas diseminados por el subsuelo.

El oro se encuentra en el desierto entre el Nilo y el Mar Rojo, o en Nubia, y en el Monte Sinaí, los propectores descubrieron yacimientos de turquesas. Si en el norte se ahondan los pozos, prodigando a los trabajadores una ración de agua suficiente, el sur está seco, y la labor de los mineros es infernal. La de los buscadores de turquesas es menos penosa desde que los beduinos han dejado de atacar a los mineros y a su escolta.

De este modo, pues, Egipto reúne en sus almacenes enormes cantidades de materia de normal o preciosa utilización y metales vulgares o raros. Sin embargo, los equipos de canteros y mineros constituirán, un día, un gran peligro para Egipto. Durante el reinado de Ramsés III, el país sufrió la invasión de los “Pueblos de la Mar”.

El rey acude a conjurar el peligro, pero los antiguos cautivos, procedentes de Siria, Palestina y Libia, instalados en los dominios reales o empleados en las canteras, se sublevan. Sus camaradas egipcios se unen a ellos, y cometen mil sacrilegios y crueldades, vengándose así de su suerte excesivamente injusta.

Diodoro nos refiere que los árameos llegaron a fundar, cerca de Menfis, una ciudad que denominaron Babilonia, y que los frigios fundaron la ciudad de Troion. Habrán de pasar largos años antes de que el faraón, restaurando la autoridad real, aprese a estos fugitivos y los reintegre a sus tareas respectivas. Son entonces marcados con un hierro al rojo, por la administración de que dependen, y reemprenden su vida del pasado, pero más dura todavía después que la libertad les había prodigado sus beneficios.

trabajo esclavo

EL TRABAJO DE LOS ARTESANOS:
Cuando se examinan las pinturas, numerosas  en  las  tumbas  del Imperio Nuevo, que azul o verde. Las colosales estatuas, numerosas en el antiguo Egipto, son, sin duda, obra de todo un equipo, unos trabajando el bloque de piedra por arriba, y los otros van modelando ya las piernas y los pies.

A veces, los artesanos chocan entre sí y se molestan mutuamente, lo cual no deja de provocar alguna disputa. Cuando la efigie está terminada, si se trata de un dios, su transporte hasta el templo da lugar a una verdadera fiesta.

Se coloca sobre un fuerte tren de arrastre, tirado por hombres, mientras alguien, instalado en las rodillas de la estatua, sacude su incensario hacia el rostro inmóvil, y vierte a sus pies, gota a gota, el agua de su jarro. Una inmensa muchedumbre, acordonada por los soldados, contempla el espectáculo.

Los vendedores expenden alimentos ligeros, tanto a los que trabajan como a los que sólo miran. Al atardecer, se retirarán todos, contentos de su jornada, después de haber gritado mucho, y reído y bebido a conciencia. Los egipcios son expansivos y sociables, y se regocijan en toda ocasión que se les ofrece para dar rienda suelta a su buen humor natural. Otros artesanos, en número elevado, trabajan el metal.

Para convencerse de ello, basta ver el prodigioso tesoro de Tutankhamón en El Cairo, y los de Bubastis y Siptah en el Louvre, con sus vasos de oro y plata, sus pateras, sus zarcillos, sus collares; por todas partes resplandecen los metales preciosos, los lapislázulis, las turquesas… ¡Las estatuas están, a menudo, recubiertas de oro, igual que las puertas de los santuarios tebanos! No hay templo que no posea su tesoro; y el lujo con que se adornan los palacios de los reyes y las mansiones de los ricos es enorme.

orfebres egipto antiguo

Los orfebres llevan objetos trabajados para colocar en el tumba de Nebarón

En los talleres, lo primero que se hace es pesar el oro y la plata en las balanzas, las cuales no se limitan a este único uso de este mundo, sino que, después, se utilizarán para pesar las almas delante de Osiris. Allí está él eterno escriba, que registra los resultados; luego, los lingotes se envían a los artesanos.

Estos funden el metal para poder, a continuación, darle distintas formas, activando la llama del hogar con soplos a través de largos tubos. Es un rudo trabajo que los operarios alegran con sus risas y diversiones. Cuando, posteriormente, hay que martillar el lingote, la habilidad de los artesanos es tal, que le dan la forma que desean. Después, los cinceladores se ocupan del decorado. Este es de infinita variedad: sencillos jeroglíficos, grabados a la perfección sobre una línea de depuradas formas, motivos geométricos y florales, escenas costumbristas o representaciones religiosas.

Al atardecer, luego de un último pulido, el objeto se expone sobre una tarima, donde será examinado por el maestro de taller, para juzgar si es digno de figurar en los depósitos el dios o el faraón. Los oficios de la madera no son menos variados: la acacia, el enebro y otras especies locales sirven para la elaboración de cofres y muebles; hará falta, por lo demás, importar pino y abeto de Siria, y ébano de las tierras del sur. A veces, y con objeto de hacerlos más elegantes, la silla y el lecho se confían a un pintor, que los embellecerá con vivos colores.

Con el Imperio Nuevo, cobra. una gran importancia k fabricación de carros y carrozas, y se confiará igualmente al carpintero la de arcos, flechas y cetros, y aun la de instrumentos musicales. El trabajador del marfil se entrega con frecuencia a un sabio trabajo de incrustración en los objetos más refinados. En el Imperio Nuevo, son, ciertamente, los pintores, los más apreciados artistas.

Ellos decoraron las tumbas del Valle de los Reyes, con representaciones hieráticas y, a veces, un poco monótonas, en el caso de necrópolis faraónicas; y escenas fantásticas y encantadoras, en las sepulturas privadas. Parecen haber sido recompensados por sus comitentes: ¿no vemos a Amenemhet invitando con la voz y el gesto a cuatro hombres, sentados ante él, a que compartan su comida?.

Uno de estos hombres es el dibujante Ahmosé, y el festín se ofrece a los artistas que han participado en la decoración de la tumba. ¿Y no llega acaso un pintor, al final de la época ramesida, a una situación tan elevada que será tan considerado como un gobernador de provincia?

Fuente Consultada
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo I Egipto: El Imperio Nuevo Edit. CODEX