Período Cuaternario Características, Vida y Fauna



Período Cuaternario Características, Vida y Fauna

A pesar de su relativa brevedad (mas o menos 1 millón de años), la era cuaternaria tiene una importancia excepcional en la historia de nuestro planeta, porque en ella tuvo lugar la aparición y el desarrollo del género Homo. Las grandes masas continentales apenas modificaron su posición con respecto a la era terciaria, pero se vieron invadidas por grandes masas de hielo, que avanzaron en cuatro períodos llamados glaciares y retrocedieron en otros tres denominados interglaciares. Estas masas de hielo modelaron los paisajes de buena parte de la Tierra, dejándolos tal como hoy los conocemos. A ellas se debe la aparición de formas tan características como los lagos glaciares, las rías y los fiordos, los valles glaciares, las terrazas fluviales, etc.

Por lo reciente de este período y por la importancia de los primeros momentos del hombre sobre la Tierra, se han dedicado a investigarlo no solos los geólogos, sino también los antropólogos, historiadores, biólogos, geógrafos, arqueólogos, etc.

El primer problema que se les plantea es el de establecer la cronología, es decir, la situación, en el tiempo, de los distintos acontecimientos del cuaternario, para datar con alguna exactitud los estratos y los restos de cualquier región geográfica.

Las especies han tenido relativamente poco tiempo para evolucionar, durante el cuaternario, hacia formas muy distintas de las que existían al final del terciario. Muchas de ellas son prácticamente idénticas a las actuales. Por ello, los científicos han tenido que utilizar métodos especiales para el estudio del cuaternario.

En la región alpina del sur de Europa se han reconocido cuatro claros avances del hielo durante el período. Estos avances de los hielos hacia el sur estuvieron separados por épocas de clima más benigno, o períodos interglaciales. Estas cuatro ondas de frío se han comprobado en otras regiones de Europa y en Norteamérica, aunque hay dudas acerca de su simultaneidad o correspondencia, en algunos casos.

El perídodo cuaternario o actual está considerado como uno de los períodos de la era cenozoica, su duración se está prolongando por algo más de un millón de años. Se divide en dos subperíodos: el pleistoceno (del griego: pleitos: muchísimo, y kainós: nuevo) y el glacial.

En los comienzos del pleistoceno el hombre estaba atravesando por la etapa de la Piedra Antigua (más conocida como paleolítico), por lo cual de esta época datan los primeros y numerosos restos culturales de la humanidad. Aparecieron y se extinguieron grandes mamíferos.

La Tierra adquiere su configuración definitiva: aparecen los estrechos de los Dardanelos y del Bósforo, Gran Bretaña se separa del continente europeo y parte del continente atlántico queda sumido en el mar. Salvo algunas zonas ecuatoriales, todas las demás experimentan las consecuencias de un notable descenso de la superficie terrestre.

Los mamutes, que se nutrían de coniferas, y los rinocerontes se cubrieron de pelos para soportar las bajas temperaturas reinantes. Se formaron las primeras estepas y desde entonces datan las acumulaciones de marfil fósil de los ríos rusos Obi, Yenisei y Lena.

Se produjeron cuatro grandes glaciaciones que reciben el nombre de los ríos alpinos donde se las estudió. Por orden cronológico y de importancia son las de Gunz, Mindel, Riss y Wurm. Estaban separadas por períodos de deshielo en los que abundaban las precipitaciones (fenómeno identificado con el Diluvio Universal, presente en casi todos los mitos antiguos).

Con las glaciaciones muchas especies desaparecieron, pero otras se adaptaron, como el mamut, el rinoceronte, el reno, el magaterio, el bisonte y el oso de las cavernas. Numerosas teorías tratan de explicar las glaciaciones; una de las más acertadas las atribuyen a las diferencias de temperatura del calor solar llegado a la Tierra.

El período cuaternario se divide en un intervalo, “pleistoeeno”, muy largo, y otro intervalo, el “holoceno”, de duración muy breve. Durante los tiempos pleistocénicos, tuvieron lugar los fenómenos glaciales que ocupan la mayor parte del cuaternario. El holoceno está formado por los últimos miles de años, después de retirarse los hielos.

El subperíodo holoceno (en el que aún estamos), llamado también aluvial, comienza ni bien terminan las glaciaciones y hasta ahora tiene unos 25.000 años de duración. La fauna, la flora y el clima son prácticamente los mismos de hoy. En este período alcanza un elevado grado de evolución la rama de los homínidos.

La caza de un mamut

Desde el terciario esta rama, gracias a mutaciones bruscas y casi imperceptibles, llegó hasta el Homo Sapiens, al cual pertenecen todas las razas actuales.

 

EL CUATERNARIO
Períodos DataciónPrincipales acontecimientos
Pleistoceno1.100.000Primeros ejemplares del género Homo Comienzan las grandes glaciaciones
Holoceno10.000Se extinguen algunos grandes mamíferos, como el mamut

 



Su duración se cifra escasamente en un millón de años, un lapso insignificante si se compara con los 1.600 millones atribuidos por algunos autores a la Era Arcaica. En ella se producen dos hechos cumbres: la invasicc de los fríos y la aparición del Hombre. El glaciarismo cuaternario fue un fenómeno aúr. no explicado en forma satisfactoria. Las montaña; formadas gracias a los plegamientos alpinos del Terciario se cubrieron de nieves y al mismo tiempo los hielos del casquete polar avanzaron hacia el ecuador. Fue una auténtica, aunque lenta, invasión. Un frío intenso reinó en gran parte de la Tierra y los animales se replegaron hacia zonas más benignas.

Con excepción del hombre, en el Cuaternario no aparecen ya nuevas formas de vida. Sí surgen, sobre todo en sus comienzos, algunas especies nuevas, en particular de gran tamaño: mamuts y rinocerontes lanudos. Lo más característico de la fauna de este período es su migración hacia el ecuador, a raíz del avance de los hielos, y la aparición de especies bien adaptadas al frío, como el reno.

Pero lo realmente decisivo es la evolución biológica, intelectual y social del hombre, que pasa de Homo habilis, capaz de producir herramientas rudimentarias, a Homo erectus, con una capacidad craneal relativamente importante, y finalmente a Homo sapiens, que es la especie a la que pertenece todo el genere humano. Con respecto al estadio anterior de la evolución, lo más característico del género Homo es la expansión del cerebro y la adquisición del bipedismo. (ver: evolución del hombre)

DEPÓSITO  DE   LOS  GLACIARES
La presencia de materiales arrastrados por los glaciares en sitios donde actualmente no existen hielos es la mejor prueba de que, en algún momento, el clima no fue como el actual. Las morrenas terminales son depósitos de materiales trasportados por el hielo de los glaciares, que se han acumulado en la línea terminal.

Están lavados, en parte, por las aguas de fusión del hielo, y comprimidos y deformados por los avances oscilatorios de la lengua del glaciar. Existen también morrenas laterales, acumulaciones que se han producido en los bordes de un glaciar que llena un valle. Pero las más importantes son las morrenas de fondo, que cubren el lecho del glaciar y que, en su parte inferior, están constituidas por los productos de fricción del hielo sobre el terreno en que descansa; suelen ser muy extensas.

En  nuestros días, sólo hay glaciares en las altas montañas y en las proximidades de las zonas polares; en conjunto, tienen poca importancia. No ocurrió así en los momentos de las glaciaciones cuaternarias, porque gran parte de los territorios de las zonas templadas estuvo cubierta por las enormes masas de hielo, que, en Europa, tenían sus centros de origen en Escandinavia, en los Alpes y en las tierras escocesas. Con todo, era el centro de Escandinavia el más importante. En algunas ocasiones, llegaban a fusionarse todas estas  zonas.

La presencia de una capa de arcilla con bloques o materiales de glaciares comprimidos evidencia, sin ninguna duda, que los hielos invadieron alguna vez la región. Si existen dos lechos de morrenas de fondo, se examina cuidadosamente la capa intermedia. A veces, resulta posible demostrar que, durante la formación de esa capa intermedia, el clima fue suave, lo que se deduce por el tipo de animales o plantas fosilizados. De esta manera, puede reconstruirse, en parte, el pasado climático de esa región.

En conexión con la Edad del Hielo, hoy varias características que muestran cómo los niveles de mar y tierra están cambiando constantemente. Tenemos ejemplos en las playas levantadas y en los bosques hundidos, originados por un cambio del nivel del mar respecto a la tierra. Sin embargo, no hay tina sola explicación, sino que es ,más probable que se trate de la combinación de dos factores. Primero, durante el período interglacial se producía gran ‘cantidad! ‘de agua por la fusión del hielo, que aumentaba el nivel del mar. Después, el peso de los glaciares que avanzaban empujó las tierras hacia abajo, de tai modo que, aparentemente, el nivel del mar subió. El examen cuidadoso de las características geológicas de este tipo ha ayudado a los geólogos a trazar  la   historia   de   la   Edad   del   Hielo.

EXAMEN DE LA FAUNA Y LA FLORA FÓSILES
Más que por la determinación de los ejemplares, cuyo valor es limitado como base para una cronología, teniendo en cuenta las condiciones especiales del cuaternario y su corta duración, los restos animales encontrados sirven para conocer cuáles eran las condiciones climáticas, basándose en sus preferencias.

Muchas de las especies modernas existían ya al comienzo del cuaternario; por la interpretación se sabe, por ejemplo, que el rinoceronte lanudo (Tichorhinus antiquitatis) se adaptó a la vida de la estepa y de la tundra, mientras que otros dos rinocerontes (Dicerorhinus etruscus y D. merckii) se adaptaron a los bosques abiertos.

Rinoceronte Lanudo

La estructura de los dientes y del cuerpo del mamut nos indica, que fue un animal de la estepa y de la tundra. De este elefante lanudo se han encontrado restos en perfecto estado de conservación, entre sedimentos helados, que conservaban su pele y cuya carne era aún comestible.

En cuanto a la flora, los datos más interesantes son los que han proporcionado los restos de polen conservados en turberas. En algunos sedimentos se pueden hacer sondeos a gran profundidad, tratar la materia orgánica con ácidos, para destruirla, y dejar al descubierto los diminutos granos de polen, cuya gran resistencia los ha preservado durante miles de años.

El examen al microscopio de las delicadas esculturas y relieves del polen permite distinguir las especies o los géneros (muchos de ellos viven hoy) e, incluso, determinar la composición y las proporciones cuantitativas de la vegetación que los produjo. Se puede saber, por ejemplo, que los sedimentos situados en una profundidad determinada se formaron cuando existía un bosque de pinos, de robles o un matorral de plantas esteparias.

TERRAZAS  FLUVIALES
Una gran parte de la estratigrafía del cuaternario se basa en la terrazas climáticas de los ríos, o en los diferentes niveles del depósito de sedimentos en sus proximidades, producidos por las oscilaciones climáticas propias de este período. Las épocas de grandes fríos (glaciaciones) tuvieron por consecuencia la reducción del caudal de algunos ríos; pero, en otras épocas húmedas y cálidas, el caudal aumentó.

Al extenderse el hielo escandinavo, se desarrolló sobre él un anticiclón barométrico, y el clima se hizo frío y seco. Los bosques desaparecieron, incluso de las tierras bajas. Los desiertos y las estepas cubiertas de bajos matorrales

alcanzaron mayor  extensión. como el caudad de lod ríos era insuficiente, los materiales arrastrados se acumularon en  los cursos medios. Al volver el clima húmede y cálido, aumentó el caudal de los ríos la vegetación contribuyó a que la erosión fuese menor y, por tanto, disminuyeron los materiales de arrastre. Entonces, los ríos profundizaron su  cauce.

El resultado de estas alternancias climáticas fue la formación de los distintos niveles o terrazas, que so fundamentales para el estudio del cuaternario. La sucesión de estas terrazas permite determinar el número de períodos fríos. Su desarrollo más claro está en la zona sur de Alemania, región cuyo estudio proporcionó la clave para la comprensión de los fenómenos climáticos periódicos  del cuaternario.

CAMBIOS   CLIMÁTICOS   DURANTE   EL CUATERNARIO
Por el estudio de las terrazas fluviales, en la región alpina (donde se presentan con gran claridad), se llegó a la conclusión de que hubo cuatro grandes glaciaciones o avances del hielo.   Estas glaciaciones estuvieron separadas por períodos cálidos, denominados interglaciales.

Han surgido grandes dificultades al pretender relacionar las cuatro grandes glaciaciones , cuyos vestigios aparecen netamente en la zona alpina de Europa, con los estratos, restos y señales climáticas de las restantes zonas del mundo que se han estudiado hasta la fecha.

Esta relación se ha establecido en parte. Actualmente, el período cuaternario se divide en un largo sub-período, el pleistoceno (que comprende la llamada Edad del Hielo) y el holoceno, breve lapso de unos pocos miles de años, que comprende desde la. última retirada de los hielos hasta nuestros días.

A su vez, el pleistoceno se ha dividido, atendiendo a la presencia de fósiles y a razones climáticas, en tres etapas que tienen casi la misma duración. El pleistoceno superior, que es el más reciente, comprende la última glaciación. De él son característicos el mamut, el gamo (casi idéntico al actual), varios rinocerontes lanudos, el hombre de Neanderthal y, con él, el Homo sapiens u hombre actual.

Gamo

El pleistoceno medio comprende la penúltima glaciación y el penúltimo período interglacial. Durante él vivieron algunos tipos de elefantes distintos del mamut, una clase de gamo diferente del de nuestros días, y también hombres del tipo del actual o, al menos, muy parecidos.

En el pleistoceno inferior tuvieron lugar la antepenúltima glaciación y el antepenúltimo período interglacial, así como la llamada glaciación temprana. Su fauna estaba compuesta por elefantes ligeramente distintos, un nuevo gamo, el tigre de enormes colmillos, y los discutidos Pithecanthropus erectus (hombre de Java) y P. Pekinensis (hombre de Pekín),   antecesores  del  hombre  actual.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°22 Enciclopedia de la Ciencia y La Tecnología -La Vida en el Cuaternario-
Enciclopedia MUNDORAMA Geografía General – La Eras Geológicas –
Enciclopedia Temática Color MARRED  El Universo y la Tierra





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