Juegos de Observación, Concentracion y Memoria Visual-Estimulacion



Juegos de Observación, Concentracion y Memoria Visual-Estimulación Cerebral

Consejos Para Mantener Una Mente Activa

La habilidad para el razonamiento y el procesamiento cerebral son signos de juventud.

Así, mantener en óptimas condiciones el sistema cognitivo es una forma de compensar el declive mental propio (e ineludible) del envejecimiento.

Ese órgano que pesa poco más de un kilo y que tenemos en la cabeza, funciona como un control remoto que dirige movimientos y pensamientos y también determina la dirección de algunos sentimientos.

Se entiende entonces por qué es tan importante desarrollar y conservar sus capacidades.El cerebro está en constante evolución.

Esto significa que puede enriquecerse permanentemente. También quiere decir que envejece.

Porque los axones y dendritas (fibras nerviosas) disminuyen con el transcurso del tiempo. ¿Cómo se evita el deterioro?.

Con una vida sana (es decir, con una rutina físicamente activa y un plan de alimentación adecuado), y además con determinados estímulos, ya que la ejercitación mental es esencial para la creación de nuevas ramificaciones y conexiones interneuronales.

El cuidado del ambiente intelectual en el que una persona se mueve es determinante para el buen estado de salud mental.

Esto no quiere decir que alguien deba estar razonando constantemente o planteándose siempre dilemas de resolución compleja.

Simplemente, se trata de participar cada tanto, en forma habitual y periódica, de actividades que inviten a recurrir a las facultades mentales.

Desde tomar clases o escuchar charlas, hasta jugar a algo o leer materiales que no sean sólo pasatistas, sino que lo impulsen a elaborar un pensamiento propio.Hay ejercicios que sirven para aumentar el rendimiento mental.

Apuntan a potenciar ciertos aspectos de la inteligencia y la concentración, fortalecer la memoria y acelerar la velocidad para la resolución de problemas.

Por ejemplo, hacer crucigramas, juegos de ingenio, resolver cálculos matemáticos. También es fundamental realizar trabajos creativos.

La creatividad estimula la generación de nuevos conceptos, produce innovación y posibilita concretar las ideas.

Todo esto pone en funcionamiento y potencia la habilidad mental.

Estas actividades son muy efectivas a la hora de proteger las células del cerebro y ayudan a prevenir enfermedades como el Alzheimer y el mal de Parkinson.

Combatir el estrés crónico también es una manera de mantener saludable la cabeza. Además de prevenir el deterioro general, el entrenamiento de la mente contribuye a evitar la dependencia.

Una persona capaz de mantener sus facultades mentales preserva su autonomía.

Los beneficios de la independencia repercuten en todos los planos del bienestar, especialmente en el emocional.

ALGUNOS CONSEJOS ÚTILES: Busque el premio. Al intentar aprender algo nuevo, una de las mejores formas de garantizar que se incorpore la información es otorgarse a sí mismo una recompensa, según indica un estudio de la Universidad de California.

Los investigadores que estudiaron tanto a adultos jóvenes (entre 18 y 33 años) y mayores (entre 66 y 92 años) descubrieron que ambos grupos eran mucho más propensos a recordar algo cuando se les prometía una recompensa económica.

Intente prometerse un regalo a cambio de aprender algo nuevo.

Empiece a practicar tai chi.:  Un estudio de la Universidad de California examinó a un grupo de gente de más de 6o años que padecía de depresión y reveló que una clase semanal de tai chi, combinada con un antidepresivo estándar ayudaba a combatir la angustia.

El tai chi también mejoró su calidad de vida, memoria y otros aspectos de la salud mental.

Prepare curry. Los estudios demuestran que un químico de la cúrcuma, que es parte de la preparación del curry, podría ayudar a protegernos contra , daños cerebrales asociados con el Alzheimer.

El curry casero es mejor que el comprado, que suele tener un alto contenido de grasas saturadas y trans.

Disfrute de los frutos secos. Los frutos secos, además de su alto contenido de «grasas buenas», contienen antioxidantes que podrían también protegernos contra los problemas de memoria.

Algunos estudios, como el que se realizó en la India, en 2010, en animales con amnesia inducida químicamente, demuestran que las almendras son una opción saludable para mejorar la memoria, si bien otros tipos de frutos, como nueces o nueces pecan, avellanas, pistachos, nueces de Brasil y macadamias, también son buenos para la salud.

Un huevo hervido en el desayuno puede ayudar a proteger al cerebro contra los signos de la edad.

Un estudio realizado en la Universidad de Boston con 1.400 adultos demostró que aquellos que habían ingerido una buena dosis de aminoácido colina, que se encuentra en el huevo, tuvieron un mejor desempeño en pruebas de memoria y solían exhibir menos de los cambios en el cerebro que se asocian con la demencia » que aquellos con una ingesta menor.

Al parecer, las células de nuestro cerebro necesitan colina para sintetizar la acetilcolina transmisora del cerebro, la cual disminuye en aquellos que padecen Alzheimer.

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OBSERVACIÓN: DEBES  MEMORIZAR Y LUEGO RECORDAR LOS SÍMBOLOS

Primera pantalla, debes observar 10 simbolos en un minuto o menos y luego en la próxima pantalla, de un grupo de muchos símbolos indicar cuales recuerdas haber visto antes. Cada click inválido es un error contable, que obviamente lo ideal es que sea cero, es decir, sin errores.

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JUEGOS DE OBSERVACION:

Observa con aguda vista la imagen principal y trata de encontrar las 8 pequeñas imagenes que se muestran debajo y luego haz clic con el mouse sobre uno ellas y la arrastra hasta el lugar que tú crees que es el indicado. Si está correcta se quedará en ese lugar de lo contrario regresará a su lugar original

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La Estimulación Mental:

La inteligencia, es decir la actividad mental que debemos desarrollar para adaptarnos a una situación nueva, no es homogénea, sino que está constituida por dos componentes que se denominan «fluido» y «cristalizado».

El componente «fluido» concierne a las capacidades de razonamiento y juicio. Innato, determinado por factores biológicos y genéticos, es independiente del medio socio profesional y cultural. Refleja sobre todo la cantidad de neuronas.

Está alterado por !a disfunción progresiva del tejido cerebral, y disminuye poco a poco con la edad, en forma imperceptible a partir de los treinta años.

Por otra parte, la mayoría de los genios hizo sus grandes descubrimientos antes de los cuarenta años.

El componente «cristalizado» representa la experiencia, la sabiduría y el conjunto de conocimientos que el componente «fluido» permitió adquirir.

Está ligado a nuestra educación y refleja el número de conexiones entre las células nerviosas. Sólo se modifica tardíamente en la vida, en base a las múltiples redundancias de su funcionamiento anterior.

Mejor aún, puede continuar desarrollándose, y siempre podemos aprender y elaborar nuevas estrategias a pesar de la declinación de la inteligencia «fluida».

Mejora aún con la edad: se forman nuevas vías de pensamiento y la creatividad sigue siendo todavía buena.

Es la inteligencia «cristalizada» que utilizamos en la vida corriente ya que, cuanto más se avanza, más raro resulta que uno se enfrente a una situación totalmente inédita.

De este modo, salvo casos excepcionales, la reducción del componente «fluido» es molesta, pero carece de consecuencias nefastas.

Contrariamente, es cuando comienza a retroceder netamente la inteligencia «cristalizada», donde puede situarse el pasaje de lo normal a lo patológico.

La declinación de las aptitudes cerebrales es muy variable según los individuos.

Las enfermedades en general, las agresiones vasculares en particular y los azares de la vida, desempeñan allí e! papel más importante.

Algunos afirman aun que el entorno social y cultural, el retiro y el aislamiento constituyen las causas principales de la hipoeficiencia cerebral, disminuyendo la plasticidad neuronal y el desarrollo de las sinapsis.

Esta teoría, si no es completamente cierta, resulta de todos modos seductora y es fuente de esperanzas.

Ya que la función hace al órgano, la práctica de estímulos cerebrales intelectuales debe poder frenar la involución normal. Un reciente estudio sueco, por lo demás, muestra ¡que cada vez se envejece mejor!.

Los investigadores escandinavos han analizado las capacidades cognoscitivas de las personas de setenta años de edad, primero de las nacidas en 1900, luego en 1905, y así sucesivamente de cinco en cinco años.

Surge de este estudio que el registro intelectual mejora de generación en generación, por una parte debido a que la salud es en general mejor, y por la otra porque el nivel sociocultural también se eleva.

Comentarios Para Una Vida Sana, Plena y Feliz

Cualquiera sea nuestra edad siempre estamos a tiempo para iniciar algunos ejercicios para reducir nuestro riesgo de contraer alguna enfermedad, como cáncer o problemas cardiovasculares, simplemente haciendo algunos cambios en nuestro estilo de vida.

Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar, inclusive ahora hay medicamentos para controlar problemas digestivos estresantes como reflujo y acidez.

SALUD MENTAL: Aprender una habilidad nueva, tener un pasatiempo, participar como voluntario en obras altruistas o empezar un pequeño negocio después de los 65 años mantiene en forma sus facultades.

Incluso resolver crucigramas o armar rompecabezas puede ayudarlo a conservar la lucidez. Abundan las pruebas de que caminar aumenta la capacidad mental.

El ejercicio hace fluir más sangre al cerebro y favorece la interconexión neuronal.

Un estudio de la Universidad c de Pittsburgh mostró que los adultos mayores que caminan entre 10 y 14 kilómetros por semana tienen menos riesgo de sufrir mermas mentales.

 Otras investigaciones indican que 15  minutos de caminata al día también ofrecen beneficios.Un estudio sueco publicado en Lancet Neurology en 2005 reveló que dos  sesiones por semana de media hora de caminata en la madurez reducen significativamente el riesgo de contraer  Alzheimer en la vejez.

Una dieta baja en grasas y abundante en frutas y verduras también ¿ mantiene sano el cerebro.

Está comprobado que dejar de fumar, dormir bien y beber pequeñas cantidades de alcohol ayudan a prevenir el deterioro mental.

Incluso algunos estudios indican que tomar café reduce el riesgo de demencia senil.

Prestar atención: No puede haber aprendizaje sin atención. Aquellos que trabajan en tareas de rehabilitación cognitiva han descubierto que no sólo la memoria es importante, sino también el hecho de lograr que los pacientes presten atención.

Los centros de rehabilitación utilizan computadoras con puntos que se encienden sobre la pantalla.

Usted puede emplear un juego infantil tradicional que consiste en poner la mano sobre la mesa; su contrincante debe tratar de golpearla antes de que usted la retire. Los intentos de su contrincante deben ser efectuados al azar, de modo que usted no sepa cuándo lo va a golpear.

Este ejercicio no sólo es útil para la atención sino también para los reflejos.

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Juegos de Concentración y Memoria Visual

La capacidad de retener mentalmente datos (no sólo información, también imágenes y hasta recuerdos sensoriales), es una función de vital importancia.

Para ejercitar y conservar la memoria hay que tener en cuenta que son tres las dimensiones clave: memorizar, pero también visualizar y razonar.

Uno de los ejercicios básicos que sirven para probarlo consiste en hacer listas de palabras y recordarlas: primero cinco, después diez y aumentar progresivamente la cantidad de términos.

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La plasticidad del cerebro sigue sorprendiéndonos, a pesar de que Santiago Ramón y Cajal, el padre de la neurología moderna, ya lo aseveró hace un siglo: las neuronas pueden cambiar sus conexiones entre sí, y conviene entrenarlas.

Si moldeamos el órgano de pensar con la experiencia, ¿hasta qué punto es posible mejorarlo? ¿Podemos hacer algo para evitar que el parkinson y el alzhéimer afecten nuestra mente cuando seamos mayores, o, por lo menos, para retrasar su aparición?

Un cúmulo de respuestas se levanta sobre la tan mencionada gimnasia cerebral.

Sí, nadie duda sobre la necesidad de ejercitar la masa gris.

El problema es cómo. Primera lección: Tome un buen libro y sumérjase en sus páginas. O una revista que traiga historias sorprendentes que estimulen su curiosidad e imaginación, como la que tiene ahora entre las manos.

«La carga intelectual de un videojuego, o de un documental, es bastante menor que la aportada por un libro», asegura Juan Lerma, director del Instituto de Neurociencia de Alicante.

Y continúa: «Se han hecho experimentos para observar qué ocurre cuando uno lee: el cerebro recrea paisajes y emociones, y se activan áreas de este órgano acordes a la información que está obteniéndose».

En cambio, cuando vemos algo en una pantalla, lo único que encendemos es la zona visual.

Los expertos también aconsejan dejar a un lado la calculadora por un momento para hacer las cuentas.

O intentar aprender otro idioma, tocar un instrumento musical…

El cerebro agradece los desafíos, y en esta época ultra tecnológica no tiene que ponerse necesariamente un traje virtual y jugar a ser el protagonista de Tron para ponerle a prueba.

Pero, además, no se apoltrone.

Corra un poco, sin cansarse. Pasee. Anótese en clases de danza. Haga gimnasia con frecuencia.

Los experimentos realizados en paciente y sobretodo, en animales a los que se los ha sometido a un ejercicio físico moderado y continuo muestran claramente un aumento de su rendimiento cerebral», asegura Lerma.

El ejercicio cambia la cara a nuestras neuronas: sus vínculos aumentan y se hacen más ricos.

Crece el número de espinas neuronales, unas protuberancias en forma de hongo que surgen en el tronco -el axón– de la neurona y promueven la formación de las sinapsis, las mágicas conexiones nerviosas. No sabemos muy bien cómo tiene lugar este milagro en términos moleculares, pero sucede.

El investigador Art Kramer, de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign (EE.UU.), está convencido de que caminar unos 45 minutos tres veces a la semana incrementa en un 20 por ciento el almacenamiento de memorias episódicas y optimiza las funciones cerebrales, según afirmó a la revista Newsweek.

Un año de ejercicio casi obra maravillas, revelan los experimentos.

Así, un individuo de 70 años podría conseguir la conectividad neuronal de un treintañero, con las consiguientes mejoras en la planificación de tareas, la facultad de hacer varias cosas a la vez, etcétera.

Sabiendo que, con los años, perdemos estas valiosas ligazones entre células nerviosas.

Fuente Consultada: Revista Muy Interesante Junio 2011 N°308 año 26

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MANTENER POR SIEMPRE UNA MENTE LÚCIDA Y JOVEN

La habilidad para el razonamiento y el procesamiento cerebral son signos de juventud. Así, mantener en óptimas condiciones el sistema cognitivo es una forma de compensar el declive mental propio (e ineludible) del envejecimiento.

Ese órgano que pesa poco más de un kilo y que tenemos en la cabeza, funciona como un control remoto que dirige movimientos y pensamientos y también determina la dirección de algunos sentimientos.

Se entiende entonces por qué es tan importante desarrollar y conservar sus capacidades.

El cerebro está en constante evolución. Esto significa que puede enriquecerse permanentemente. También quiere decir que envejece.

Porque los axones y dendritas (fibras nerviosas) disminuyen con el transcurso del tiempo. ¿Cómo se evita el deterioro?.

Con una vida sana (es decir, con una rutina físicamente activa y un plan de alimentación adecuado), y además con determinados estímulos, ya que la ejercitación mental es esencial para la creación de nuevas ramificaciones y conexiones interneuronales.

El cuidado del ambiente intelectual en el que una persona se mueve es determinante para el buen estado de salud mental.

Esto no quiere decir que alguien deba estar razonando constantemente o planteándose siempre dilemas de resolución compleja.

Simplemente, se trata de participar cada tanto, en forma habitual y periódica, de actividades que inviten a recurrir a las facultades mentales.

Desde tomar clases o escuchar charlas, hasta jugar a algo o leer materiales que no sean sólo pasatistas, sino que lo impulsen a elaborar un pensamiento propio.

Hay ejercicios que sirven para aumentar el rendimiento mental. Apuntan a potenciar ciertos aspectos de la inteligencia y la concentración, fortalecer la memoria y acelerar la velocidad para la resolución de problemas.

Por ejemplo, hacer crucigramas, juegos de ingenio, resolver cálculos matemáticos. También es fundamental realizar trabajos creativos.

La creatividad estimula la generación de nuevos conceptos, produce innovación y posibilita concretar las ideas. Todo esto pone en funcionamiento y potencia la habilidad mental.

Estas actividades son muy efectivas a la hora de proteger las células del cerebro y ayudan a prevenir enfermedades como el Alzheimer y el mal de Parkinson.

Combatir el estrés crónico también es una manera de mantener saludable la cabeza. Además de prevenir el deterioro general, el entrenamiento de la mente contribuye a evitar la dependencia.

Una persona capaz de mantener sus facultades mentales preserva su autonomía.

Los beneficios de la independencia repercuten en todos los planos del bienestar, especialmente en el emocional.

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La prevención del envejecimiento del cerebro.
Nunca es demasiado tarde ni demasiado pronto para empezar

Del mismo modo que el hecho de envejecer es para todos un proceso inevitable, recientes evidencias científicas muestran que la enfermedad de Alzheimer no es una dolencia que afecte sólo a un sector de personas de edad avanzada.

Esta enfermedad, o la demencia senil con ella relacionada, bien puede ser para, todos nosotros el resultado final del envejecimiento del cerebro.

Es un proceso que puede iniciarse mucho antes de lo que podríamos suponer.

De hecho, es posible encontrar indicios en jóvenes a partir de los veinte años de edad.

El sutil y gradual envejecimiento del cerebro comienza décadas antes de que un médico pueda reconocer algún síntoma de la enfermedad, manifestándose en forma de minúsculas placas o de ovillos acumulados en él.

De hecho, la formación de estas placas y ovillos en nuestra vida adulta es bastante precoz, aun si los sutiles cambios producidos en la memoria y el lenguaje pasan desapercibidos e ignorados durante muchos años.

No obstante, estas minúsculas señales de placas en nuestro cerebro aparentemente saludable, son los primeros signos de envejecimiento.

Si hacemos caso omiso de ellos y no tomamos las medidas necesarias, continuarán reproduciéndose insidiosamente.

Cuando abordo este tema me suelen preguntar:¿Mi cerebro estará irreversiblemente dañado cuando llegue a la mediana edad? ¿Es demasiado tarde para que empiece a hacer frente a este proceso inevitable? ¿Demasiado pronto? ¿Mi capacidad de memoria se deteriorará aunque tome todas las medidas necesarias para evitarlo?

Mi respuesta a todas esas preguntas es no.

Nunca es demasiado tarde o demasiado pronto para empezar a combatir el envejecimiento del cerebro.

Aun si algún día la ciencia encuentra una manera de reponer las células perdidas del cerebro, los científicos están de acuerdo en que siempre será más fácil prevenir la pérdida de memoria que restaurarla.

Cuanto antes enfrentemos el problema, antes podremos intervenir en la batalla, una batalla que libramos como si fuésemos pequeños gladiadores de las neuronas.

Con suerte, la comenzaremos en el momento en que nuestra falta de memoria sea todavía mínima o simplemente imperceptible.

Fuente Consultada: La Biblia de la Memoria Dr. Gary Small

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Comentarios Para Una Vida Sana, Plena y Feliz-La Actividad Cerebral

Entre los 20 y los 90 años  el cerebro pierde entre cinco y diez por ciento de su volumen.

La mayor parte de esta reducción tiene lugar en el hipocampo, un área central de la memoria.

También hay reducciones en la corteza prefrontal, que es la parte del cerebro responsable de recordar información, organizar las ideas y realizar varias tareas a la vez.

En la práctica, esto significa que podríamos descubrir que tardamos más en realizar ciertos trabajos mentales que cuando éramos más jóvenes. Pero el cerebro mayor todavía puede aprender.

Y cometer errores es parte del aprendizaje: los niños aprenden repitiendo una acción hasta que les salga bien.

En 2011, un estudio canadiense que comparó la capacidad de aprendizaje de un grupo de veinteañero con un grupo de un promedio de 70 años confirmaría esta concepción en los adultos.

El hallazgo fue que el grupo de gente mayor aprendió mejor cuando se permitió experimentar y equivocarse. De modo que si no lo logra desde el primer momento, siga intentándolo.

SALUD MENTAL: Cualquiera sea nuestra edad siempre estamos a tiempo para iniciar algunos ejercicios para reducir nuestro riesgo de contraer alguna enfermedad, como cáncer o problemas cardiovasculares, simplemente haciendo algunos cambios en nuestro estilo de vida.

Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar, inclusive ahora hay medicamentos para controlar problemas digestivos estresantes como reflujo y acidez.

Aprender una habilidad nueva, tener un pasatiempo, participar como voluntario en obras altruistas o empezar un pequeño negocio después de los 65 años mantiene en forma sus facultades.

Incluso resolver crucigramas o armar rompecabezas puede ayudarlo a conservar la lucidez. Abundan las pruebas de que caminar aumenta la capacidad mental.

El ejercicio hace fluir más sangre al cerebro y favorece la interconexión neuronal. Un estudio de la Universidad de Pittsburgh mostró que los adultos mayores que caminan entre 10 y 14 kilómetros por semana tienen menos riesgo de sufrir mermas mentales.

Otras investigaciones indican que 15  minutos de caminata al día también ofrecen beneficios.

Un estudio sueco publicado en Lancet Neurology en 2005 reveló que dos  sesiones por semana de media hora de caminata en la madurez reducen significativamente el riesgo de contraer  Alzheimer en la vejez.

Una dieta baja en grasas y abundante en frutas y verduras también mantiene sano el cerebro.

Está comprobado que dejar de fumar, dormir bien y beber pequeñas cantidades de alcohol ayudan a prevenir el deterioro mental. Incluso algunos estudios indican que tomar café reduce el riesgo de demencia senil.

Prestar atención: No puede haber aprendizaje sin atención. Aquellos que trabajan en tareas de rehabilitación cognitiva han descubierto que no sólo la memoria es importante, sino también el hecho de lograr que los pacientes presten atención.

Los centros de rehabilitación utilizan computadoras con puntos que se encienden sobre la pantalla.

Usted puede emplear un juego infantil tradicional que consiste en poner la mano sobre la mesa; su contrincante debe tratar de golpearla antes de que usted la retire.

Los intentos de su contrincante deben ser efectuados al azar, de modo que usted no sepa cuándo lo va a golpear.

Este ejercicio no sólo es útil para la atención sino también para los reflejos.

Fuente Consultada:
Revista Selecciones Enero 2013
El Poder de la Mente Arthur Winter – Ruth Winter

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JUEGOS MENTALES DE OBSERVACIÓN:  ALGUNOS TIPS PARA LOGRAR QUE SU CEREBRO SEA MAS RÁPIDO, LUCIDO Y EFICIENTE:

Relájese: Quizás en este momento esté pensando: ¡Debo tomar clases de francés, matemática y guitarra mañana mismo, antes de que mi cerebro se atrofie! No se apure. Respire hondo y tranquilícese.

Aunque es muy importante imponerle desafíos a su cerebro, permanecer calmado también lo es. En un artículo sobre el cerebro y el estrés, el doctor Jeansok Kim, de la Universidad de Washington, afirma que el estrés traumático daña las neuronas. «Un estado así puede alterar procesos como el aprendizaje y la memoria, lo cual consecuentemente reduce la calidad de vida de las personas», dice.

Por ejemplo, el hipocampo, parte del cerebro de enorme importancia para la formación de la memoria, puede debilitarse gravemente a causa del estrés crónico. Por supuesto, una excelente forma de quitarse el estrés es hacer ejercicio físico, al igual que actividades más tranquilas como el yoga y la meditación. Así que, cuando se concentre en su calistenia mental (es decir, en sus clases de francés o de tango), no se olvide de mantenerse relajado y divertirse.

Déjelo descansar: El beneficio creativo que se obtiene durante el sueño es quizás el ejemplo más contundente del poder mental que otorga la calma. La próxima vez que intente solucionar un problema complejo, ya sea un ejercicio de cálculo o la elección del auto adecuado para su familia, lo mejor es que lo consulte «con la almohada».

Investigadores de la Universidad Harvard analizaron las condiciones bajo las cuales la gente descubre soluciones creativas. En un estudio en que había que resolver problemas matemáticos, observaron que una buena noche de sueño duplicaba las probabilidades de los participantes de encontrar una so- / lución creativa al día siguiente. El L, cerebro dormido, dicen, es muy » capaz de sintetizar información compleja.

Ríase: El humor estimula las partes del cerebro que utilizan dopamina, el mensajero químico del «bienestar», lo que coloca a la risa en la categoría de las actividades que disfrutamos al llevarlas a cabo una y otra vez, entre ellas comer chocolate y hacer el amor. Para el cerebro, la risa es agradable, tal vez incluso «adictiva». Pero ¿puede el humor hacernos más inteligentes? Los expertos aún no se pusieron de acuerdo y se necesita realizar más estudios sobre el tema, pero los resultados iniciales son alentadores.

Aproveche lo que Sabe: A pesar de que nuestra cultura está obsesionada con la juventud, nadie ha propuesto que se cambien las leyes para que las personas de 20 años puedan postularse a la presidencia: en la mayoría de los países latinoamericanos, la edad mínima para ello sigue siendo 35 años. ¿Oyó hablar del buen juicio de las personas mayores? Los científicos están empezando a comprender cómo funciona la sabiduría en el nivel neurológico.

Al llegar a cierta edad, explica Mer-zenich, «hemos registrado en nuestro cerebro millones de datos y recuerdos de situaciones sociales» a los que podemos recurrir en cualquier instante. Además, dice, «uno sintetiza e integra mejor esa información». La gente de edad tiene mayor facilidad para resolver problemas porque cuenta con más información mental que los jóvenes. Es por eso que las personas de entre 50 y 70 años son tan sabias. Acudimos a ellas en busca de consejo y para que dirijan nuestras empresas y nuestros países. Barry Cordón, neurólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, lo resume así: «Es muy agradable saber que algunas cosas mejoran con la edad».

Fuente Consultada: Nota Revista Selecciones Octubre 2006

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JUEGOS MENTALES DE OBSERVACIÓN: UN TIPS PARA LOGRAR MAYOR EFICIENCIA Y AGILIDAD EN SU CEREBRO

Es triste decirlo, pero nuestro cerebro comienza a reducir su marcha de manera natural a la tierna edad de 30 años. Antes se creía que no era posible evitarlo, pero numerosas investigaciones recientes muestran que a cualquier edad las personas pueden ejercitar su cerebro para hacerlo más veloz e incluso para rejuvenecerlo. «El cerebro es una máquina de aprendizaje», señala el doctor Michael Merzenich, neurocientífico de la Universidad de California en San Francisco. Con las herramientas adecuadas, puede ejercitarlo para que se desempeñe como cuando era más joven. Solo necesita dedicación para practicar gimnasia mental.

Merzenich ha desarrollado un programa de entrenamiento por computadora que puede acelerar la capacidad cerebral para procesar información (www.posits-cience.com). Como gran parte de la información que recibimos proviene del habla, el Programa de Entrenamiento Cerebral ejercita las funciones oral y auditiva para mejorar tanto la velocidad como la precisión mental. Durante el entrenamiento, la persona tiene que distinguir sonidos (entre «perro» y «berro», por ejemplo) a un ritmo cada vez más rápido. Según Merzenich, es como un profesor de tenis que le tira a usted pelotas cada vez con más velocidad para que afronte desafíos de manera constante. Aunque al principio tal vez no sea muy rápido, al cabo de unos meses habrá aumentado su agilidad.

Por su parte, Nintendo se inspiró en las investigaciones de un médico japonés para crear un juego portátil llamado «Brain Age: entrenamiento cerebral en unos minutos por día», que ha vendido más de 2 millones de copias en Japón. Ningún software en el mercado cuenta con la aprobación de la Dirección de Alimentos y Medicinas de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) como tratamiento para el deterioro cognoscitivo, pero un creciente número de estudios científicos acreditados indica que programas como el de Merzenich pueden ayudar a disminuir el ritmo de envejecimiento cerebral e incluso prevenir la demencia senil.

El principal hallazgo de los últimos 10 años en materia de función cerebral es que, sin importar la edad, el cerebro humano es muy adaptable o, como dicen los neurólogos, «plástico». Si se lo estimula y para que aprenda, eso hará, e incluso acelerará su ritmo.

Para que su cerebro se mantenga joven y ágil, puede adquirir un programa como el de Merzenich o realizar alguna actividad divertida que le imponga un desafío: por ejemplo, jugar al ping pong o al bridge, armar rompecabezas, aprender un idioma, asistir a clases de tango o acordeón, construir aviones a escala, cultivar el arte del bonsái, descubrir las sutilezas de la elaboración de cerveza o, claro, volver a estudiar cálculo diferencial.

«Cualquier actividad que exija concentración y que resulte gratificante reactiva el cerebro y lo estimula para aprender», dice Merzenich. A sus 64 años, este investigador afirma tener «4.000 pasatiempos», entre ellos la carpintería y el cultivo de la vid.

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De la misma manera que la actividad física nos ayuda a mantener un cuerpo joven y atlético, la actividad cerebral se puede mejorar haciendo diariamente determinados ejercicios, obteniéndose muy buenos resultados.

Hay muchos software online en internet para practicar y agilizar nuestra concentración y memoria.

Se hizo un estudio con personas de 65 años y mas, donde luego de 10 sesiones un 26% de los experimentados mejoraron su rendimiento cerebral, según una serie de exámenes realizados, un 87% pudo procesar más rápidamente la información, y un 74% mostró mayor habilidad para resolver determinados problemas.

Algunos programas promueven los rompecabezas y los juegos que ponen a prueba las capacidades verbales, matemáticas, visuales o espaciales.

Otros, como los ejercicios «neuróbicos» creados por Lawrence Katz, escritor y científico que enseña en Duke University, ofrecen nuevas formas de hacer actividades rutinarias, como escribir con la mano que no domina a fin de estimular el cerebro.

Respecto al riesgo de contraer el Mal de Alzheimer, un estudio con 800 personas (religiosos) de más de 65 años demostró que realizando actividades estimulantes como leer, jugar, pasear, visitar muestras y museos, reducía tal riesgo.

En mayores de 75 años toda actividad de las antes mencionadas, mas algunas como la música, el baile, juegos de mesa, disminuyen el riegos de caer en la demencia.

En resumen podemos decir hoy que cualquier actividad intelectual adicional es sumamente beneficiosa para el cerebro, todo cambio en su rutina es buena, trate por ejemplo de hacer los paseos y mandados diarios por distintos caminos, relaciónese con gente que no conoce , comparta actividades, lea a diario, propóngase metas u objetivos a corto plazo y por supuesto no deje de la lado la actividad física.

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