Historia de los Primeros Autos Electricos y Sus Caracteristicas

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Primeros Autos Eléctricos: de la Historia

El Silencioso Comienzo: La Era Dorada de los Autos Eléctricos

Aunque hoy los asociamos con la tecnología de vanguardia, los primeros autos eléctricos dominaron las calles de las grandes ciudades mucho antes de que el motor de combustión interna fuera una opción viable. Entre 1890 y 1910, aproximadamente un tercio de los vehículos en los Estados Unidos eran eléctricos.

1. Las Ventajas del Pasado

A diferencia de los ruidosos y vibrantes autos de gasolina de la época, los eléctricos eran los favoritos de la aristocracia y el público urbano por tres razones clave:

Silencio y Limpieza: No emitían humos negros ni olores fuertes.

Facilidad de Uso: No requerían una manivela manual para arrancar (una tarea física peligrosa y agotadora) ni complicados cambios de marcha.

Autonomía Urbana: Para los trayectos cortos en ciudades como Nueva York o París, la batería de plomo-ácido era más que suficiente.

2. Pioneros y Flotas

Modelos como el Morrison (1890) en EE. UU. o el innovador Lohner-Porsche (1898) —diseñado por un joven Ferdinand Porsche— demostraron que la electricidad era el futuro. Incluso existieron flotas de taxis eléctricos en las calles de Manhattan antes de 1900. El famoso récord de velocidad en 1899 fue batido por un auto eléctrico, "La Jamais Contente", que superó los 100 km/h.

3. El Declive: Ford y el Petróleo

La caída del imperio eléctrico ocurrió por dos factores principales: la mejora de las carreteras (que exigía mayores autonomías) y, sobre todo, la aparición del Ford T. El sistema de producción en serie de Henry Ford bajó tanto los costos de los autos a gasolina que los eléctricos, fabricados artesanalmente, se volvieron un lujo impagable. Con el descubrimiento de grandes reservas de petróleo y el invento del motor de arranque eléctrico para autos de combustión, el "silencioso pionero" quedó archivado en la historia por casi un siglo.

A pesar del éxito alcanzado por los automóviles con motor de gasolina en las carreras, tanto en Europa como en los Estados Unidos había muchísima gente que estaba convencida de que la electricidad era el mejor medio para mover un vehículo.

Los automóviles eléctricos eran completamente silenciosos, mientras que los que tenían motor de gasolina hacían mucho ruido.

Los vehículos eléctricos eran limpios, mientras que los de gasolina estaban por fuerza llenos de grasa y de aceite.

Los autos eléctricos eran tan sencillos que un niño podía manejarlos.

Una simple palanca lo hacía todo.

Pero los automóviles eléctricos tenían una gran desventaja, las misma que originó su decadencia, sólo podían funcionar mientras estuvieran cargados sus acumuladores, y la carga no duraba mucho.

Los primeros autos eléctricos tenían un radio de acción de 40 a 65 kilómetros, con una velocidad máxima de 25 kilómetros por hora.

Precisamente antes de la primera guerra mundial, cuando los automóviles eléctricos estaban en la cúspide de la popularidad, su radio máximo de acción se había aumentado a unos 160 kilómetros, y algunos de ellos podían desarrollar hasta cuarenta kilómetros por hora.

auto antiguo electrico
Auto Eléctrico Columbia 1904

La fuente de energía del automóvil eléctrico era menos complicada que la de cualquier otro vehículo de la época.

Consistía de un cierto número de acumuladores conectados en serie que proporcionaban energía a un motor impulsor, colocado en el eje trasero.

Los cambios de velocidad, que eran extremadamente sencillos, se hacían mediante un interruptor.

Aquella facilidad de operación lo hacía especialmente popular entre las mujeres, quienes rara vez conducían a altas velocidades, y si limitaban el uso del automóvil para hacer visitas sociales dentro de la ciudad, en realidad no les importaban las distancias limitadas que podía cubrir el vehículo.

Algunos fabricantes de automóviles eléctricos estimularon el interés de las mujeres poniendo llantas de hule macizo en las ruedas.

Eso significaba que además de muchas otras ventajas, también se verían libres de la preocupación de que las llantas se reventaran.

Dado que no era problema instalar la fuente de energía, los constructores de los automóviles eléctricos le dedicaban mayor tiempo a la carrocería.

Como resultado de ello, algunos de los autos eléctricos tenían línea más refinada que la de otros autos primitivos.

Algunos seguían el estilo de los coches de caballos más elegantes, y el conductor iba en un asiento alto en la parte posterior, guiando el vehículo con una barra de timón, mientras que los pasajeros iban sentados elegantemente en la parte delantera.

Más tarde, cuando se ofrecieron al público más y más modelos con carrocería cerrada, los compradores podían escoger entre una amplia gama de vestiduras, cortinas para las ventanas y floreros.

Aun cuando los automóviles eléctricos eran preferidos en gran parte por las mujeres, también tenían aceptación entre los médicos debido a que se podía confiar tranquilamente en ellos para recorrer distancias cortas.

Los almacenes de las ciudades usaban camionetas eléctricas para entregar mercancías dentro de la ciudad.

Pero hacia 1914 habían perfeccionado tanto los automóviles con motor de gasolina, que los autos eléctricos decayeron y finalmente quedaron fuera de producción.

Durante la segunda guerra mundial, cuando tuvo que racionarse la gasolina, algunas personas restauraron los viejos autos eléctricos que tenían guardados en los graneros y en los garajes, y pudieron atender tranquilamente sus negocios.

Actualmente, en los Estados Unidos ha renacido el interés por los automóviles eléctricos.

Al enfrentarse con los crecientes problemas del tránsito de automóviles y la contaminación de la atmósfera, ocasionada por el gas carbónico despedido por los motores, las autoridades municipales están examinando las ideas expuestas por los diseñadores industriales, tales como el señor Raymond Loewy, que recomiendan se dé una seria consideración al empleo de automóviles eléctricos en todas la; ciudades.

Fuente Consultada: La Historia de los Primeros Automóviles-  Tomo 21  - Historia del Automovilismo

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