Primeras Exploraciones Submarinas de Piccard y Jacques Costeau



Primeras Exploraciones Submarinas

Las profundidades de los mares constituyen uno de los más secretos dominios de la observación científica. El profesor Piccard dio el primer impulso a la exploración submarina sistemática. No mucho más tarde, el comandante Cousteau se dedicó con experiencia consumada al estudio de la hidrosfera: formó a los «oceanautas» y construyó viviendas submarinas

La imaginación del hombre ha sido siempre estimulada por las regiones lejanas, las cumbres de las montañas y las profundidades de los mares. Esta lucha por vencer lo desconocido hace la historia de la humanidad. El océano ha representado un importante papel en la evolución de la especie humana, sobre la que ejerce siempre una irresistible atracción.

Durante siglos el hombre ha luchado arduamente para someter el mar a su dominio y de modo progresivo ha logrado emplear sus conocimientos técnicos en la exploración de sus profundidades.

Cuando en 1870 Julio Verne publicó Veinte mil leguas de viaje submarino, su Nautilus fue considerado pura lucubración. ¿Quién habría podido suponer que, menos de cien años más tarde, la realidad superaría las audaces previsiones de Julio Verne?.

Las dos guerras mundiales han contribuido poderosamente al desarrollo de la técnica de la exploración submarina.

Un sabio suizo, Auguste Piccard, fue uno de los principales adelantados de la exploración de las profundidades marinas. Nació en Basilea en 1884 y murió en Lausana en 1962. Después de haber enseñado física en la escuela politécnica federal suiza, desde 1917 a 1922, fue a Bélgica, donde vivió varios años, y de 1922 a 1954 enseñó ciencias naturales en la universidad libre de Bruselas.

El profesor Piccard ya había adquirido gran renombre cuando en 1931 efectuó una ascensión estratosférica, en el curso de la cual alcanzó los 15.871 m. Poco después la superó, y hacia 1940 empezó a interesarse por la exploración submarina.

Piccard Auguste

Auguste Piccard (1884-1962), físico suizo, conocido por su exploración de la estratosfera y de las profundidades marinas. Nació en Basilea y estudió en la Escuela Politécnica Federal. Fue profesor de física en la Universidad de Bruselas en 1922. En 1931 atrajo la atención mundial por realizar la primera ascensión en globo a la estratosfera, alcanzando una altitud de 15.787 m, un nuevo récord mundial. Durante este vuelo Piccard adquirió información valiosa en cuanto a la intensidad de los rayos cósmicos de la estratosfera; registró también temperaturas estratosféricas entre -55 y -60 °C. Al año siguiente realizó otra ascensión, mejorando su propio récord al alcanzar una altitud de 16.940 m. Más tarde se interesó por la exploración submarina y en 1947 construyó su primer batiscafo, con el que efectuó una serie de descensos, uno de ellos en 1954 a una profundidad de 4.000 m. En 1953 botó su segundo batiscafo, Trieste, con el que alcanzó una profundidad de 3.150 m. En 1960 su hijo, Jacques Piccard, logró con el Trieste situar el récord del mundo en los 10.916 m de profundidad. (Fuente: Enciclopedia Encarta-Microsoft)

En 1943, el sabio norteamericano William Beebe consiguió llegar a una profundidad de 908 m. Para esto utilizó una esfera de acero de 1,5 m de diámetro. Poco después de la segunda contienda mundial, se organizó la exploración sistemática del mar gracias a la experiencia adquirida por los hombres-rana durante las operaciones estratégicas. En efecto, empleando bombonas de oxígeno se podía permanecer más tiempo debajo del agua y acercarse impunemente a los objetivos enemigos.



En 1948, en las proximidades de las islas de Cabo Verde, el profesor Piccard fracasó en una primera tentativa de inmersión. Pero en 1953 fue más afortunado: en setiembre, a bordo de su batiscafo Trieste (aparato de inmersión a gran profundidad), logró alcanzar una profundidad de 3.150 metros. Esto ocurrió en Ponza, en el mar Tirreno. Con su hijo Jacques estableció una notable plusmarca: permanecieron dos horas treinta minutos sumergidos en el agua.

En 1954, esta plusmarca fue superada por los oficiales franceses Houot y Willm, que efectuaron una inmersión de 4.050 m. No obstante, la plusmarca sigue ostentándola el profesor Piccard con su batiscafo de 75 tal, con ayuda del cual su hijo y el oficial submarinista norteamericano Don Walsh descendieron a una profundidad de 11.000 m. Mientras tanto, la exploración de la hidrosfera, o mundo acuático, no sólo atrajo a numerosos sabios, sino que también excitó el espíritu de aventura.

Aunando el interés científico y el espíritu deportivo, Jacques-Yves Cousteau llevó a cabo importantes exploraciones. En 1953 determinó parcialmente los restos de un buque griego cargado de vino, hundido hace más de dos mil años en el mar de las costas de Francia. Para esto utilizó una embarcación especialmente equipada para  la  exploración  submarina.

Jacques Cousteau

Conocido por sus magníficas películas y estudios del mundo submarino, el oceanógrafo francés Jacques Cousteau dedicó gran parte de su vida a explorar y defender la vida marina. Cousteau desarrolló la primera estación de buceo subacuática y participó en la invención de la escafandra autónoma, que permite a los buceadores moverse libremente bajo el agua durante periodos prolongados.

En 1954 se le confió la misión de explorar las zonas costeras del golfo Pérsico, a fin de determinar eventuales yacimientos petrolíferos. Para desplazarse rápidamente bajo la superficie del agua, inventó un escúter submarino, aparato en forma de bomba provista de una hélice trasera. Dos mangos permiten poner el motor en marcha y señalar la dirección. Gracias a este invento, el comandante Cousteau no sólo pudo explorar el golfo Pérsico, sino también el mar Rojo y el océano índico, hasta las cercanías de Madagascar.

El dinámico explorador no se limitó a esto. Elaboró varios planes para la conquista de la hidrosfera. Los submarinistas de Cousteau se habían convertido en verdaderos «oceanautas». En aguas de la isla de Friul, en el Mediterráneo, construyó una vivienda submarina: un cilindro de 5 m de altura y 2,5 de diámetro. Falco y Wesly, dos oceanautas especialmente entrenados, podían entrar y salir por el fondo del cilindro.

En la superficie, unos cincuenta especialistas velaban por su seguridad. Cada mañana, un médico examinaba a los oceanautas para determinar la influencia que ejercía sobre su constitución el medio excepcional en el que vivían. Regularmente recibían sus comidas «a domicilio» en recipientes herméticos.

Pero Cousteau no había terminado sus realizaciones. Construyó una isla flotante: habitación de techo plano, fijada sobre un tubo de 65 m de largo y con un peso de 188 tn. Este tubo flotaba verticalmente, de modo que la habitación quedaba sobre la superficie del mar. Sus cuatro habitantes disponían de un ascensor por el que podían descender bajo la superficie de agua a lo largo del tubo. Numerosos tragaluces les permitían efectuar apasionantes observaciones.

Cada vez, el comandante Cousteau comunicaba al mundo el resultado de sus múltiples experiencias. Tomó numerosas películas submarinas y publicó en diversas obras el relato de sus exploraciones.



Ver: Divulgadores Científicos

Ver: Historia de la Exploración Marítima

Fuente Consultada:
Enciclopedia Juvenil Azeta – Editorial CREDSA – Exploraciones Profundas Marinas

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