Cambios Sociales Por La Evolución Tecnológica



Cambios Sociales Actuales Por La Evolución Tecnológica y Científica

►Introducción:

No cabe dudas que el sustento fundamental en el mejoramiento de la calidad de vida de la sociedad actual es el progreso científico y tecnológico que viene sucediendo desde el inicio de la historia de la humanidad.

Desde aquellas primitivas piedras partidas con formas de hachas, pasando por la máquina a vapor del siglo XVIII , hasta la nanotecnología que se aplica a diversos sectores de la actividad humana, ha ido creando un ambiente de confort mundial que nos aterra el solo pensar hoy en su ausencia.

hacha de piedra-Una Herramienta Primitiva de Piedra
Una Herramienta Primitiva de Piedra

Solo imaginemos por un minuto como se vivía en la antiguedad, por ejemplo, como se enfrentaban los problemas de salud, o cuando se debía envíar un mensaje con urgencia a larga distancia o simplemente cuando se tenía que cocinar diariamente los alimentos de una familia.

Podemos asegurar que la ciencia y la tecnología moderna tienen sus raíces en la Edad Media y en algunos aspectos, en épocas todavía más remotas.

El hombre medieval tuvo un vivo deseo de conocer toda clase de cosas y esta curiosidad, sumada a las polémicas y dudas, lo llevó al descubrimiento de nuevos métodos.

Perfeccionó, por ejemplo, la rueda hidráulica y el molino de viento, e ideó nuevos procesos como el de la fabricación del vidrio y del hierro.

Sin embargo, los grandes avances estaban reservados a los siglos XVI y XVII en los cuales se efectuaron adelantos fundamentales en el campo de la ciencia y de la tecnología. (ver: Etapas de la Evolución Tecnológica)

►Las Avances de los Siglos XVI y XVII

Lo característico de la renovación científica fue la adquisición de conocimientos basados en la observación de la naturaleza, la realización de experimentaciones en el campo de la matemática, la mecánica y la física.

Los conocimientos matemáticos fueron ordenados y se determinaron las relaciones entre sus diversas partes.

El hombre europeo no se contentó ya con el simple conocimiento práctico o empírico; empezó a dudar frente a reglas que por costumbre se venían repitiendo, dejó de aceptar explicaciones mágicas o sobrenaturales en relación con los fenómenos que lo rodeaban.

aldea del neolitico
Primeras Aldeas Medievales y los Artesanos

Se preguntó el por qué, cómo y cuándo de los sucesos e intentó buscar las respuestas adecuadas.

El fin de la naciente tecnología fue el perfeccionamiento de los métodos para la realización de trabajos por medio de máquinas movidas por energía no humana; se buscaron procedimientos para el mejor aprovechamiento de las materias inorgánicas (carbón, hierro, etc.).

Se trató de reemplazar los servicios de los esclavos por máquinas accionadas por fuerza mecánica y con ello se logró incrementar la producción en proporción a la cantidad de energía empleada.

También se descubrió la forma de utilizar materias que abundaban en la naturaleza mediante tecnologías que aumentaban la capacidad para
obtenerlas, así, se generalizó el empleo de carbón mineral en reemplazo de la madera como fuente de energía, en los usos industriales (fundición de metales, etc.).

Partiendo de los antecedentes de los siglos anteriores y aún de otros más remotos, gracias a pequeños progresos técnicos continuados y con el impulso de un renovado afán por el progreso material, tuvo lugar el empuje científico y tecnológico de los siglos XVI y XVII.

Nacieron nuevos métodos de investigación y al decir de algunos historiadores se produjo una «revolución científica» que produjo un gran cambio en la vida intelectual de la humanidad.

Merecieron atención todos los problemas que interesan al hombre y, en su estudio, se insistió en la necesidad de la experimentación y de la observación exacta.

La fe en los nuevos métodos empleados impulsó a la búsqueda de explicaciones para todo lo que acaecía en el mundo.

Las nuevas técnicas ampliaron el campo de las investigaciones; por ejemplo, el pulimentado de las lentes permitió las observaciones con el telescopio.

Ya destacamos en el punto anterior que estos cambios se operaron, en forma más amplia y profunda, en la industria de Inglaterra y Escocia.

Como consecuencia de la revolución tecnológica se acentuó la producción de artículos destinados al consumo general.

Ello despertó el interés por el progreso económico y generalizó la ideología de que se debe estar a cubierto de la pobreza mediante la participación en el bienestar general.

►Los Cambios Laborales y Sociales:

a) El paso del artesano al obrero: El sistema artesanal, el de las manufacturas medievales, funcionó de acuerdo a la organización económica de las ciudades medievales; con el nacimiento de la edad moderna comenzó a desaparecer con rapidez.

La «revolución comercial» produjo en la vida económica el fenómeno de la concentración de la riqueza.

Los gremios fueron dominados por los maestros más ricos, únicamente interesados en sus propias ganancias.

Este espíritu egoísta traicionaba el primitivo espíritu de salidaridad, básico en la hermandad laboral de los viejos gremios.

En las ciudades más importantes la dominación estaba en manos de unos pocos miembros, integrantes de familias socialmente destacadas.

La rigidez de las tradiciones medievales no permitió a los gremios adaptarse a los nuevos cambios operados en las actividades económicas.

En efecto; habían surgido nuevas industrias, por ejemplo la de fundición de metales, como consecuencia de los progresos operados en la ingeniería de minas.

El hilado, tejido, teñido y batanado de la lana y del algodón fueron estimulados por los progresos técnicos (el torno de hiiar y el telar para fabricación de medias).

Se podía entrever en el nuevo rumbo de la actividad económica cuál sería el panorama futuro de la producción.

El dueño del taller era un capitalista; él ponía la materia prima y las maquinarias; los obreros disponían tan sólo de la fuerza de su trabajo y recibían un salario.

Ante la falta de una legislación laboral protectora estaban indefensos frente a los diversos riesgos, tales como accidentes, enfermedades, negativa de trabajo, etc.

En el ramo de la industria lanera en particular, se practicó un sistema laboral semejante al que actualmente se conoce como «trabajo a domicilio».

El empresario pañero compraba la materia prima y la entregaba sucesivamente a los hilanderos, tejedores, etc., quienes realizaban la tarea asignada mediante un pago determinado.

Una vez terminada la pieza de lana, el empresario la vendía en su exclusivo beneficio, con absoluta libertad y sin ningún control gremial.

Este sistema de trabajo se extendió más adelante a otros tipos de producción con el fin de ampliar la actividad y las ganancias, dado que con el mismo se reducían los costos y se aumentaba el volumen de la fabricación. (Ver: La Revolución Industrial)

uso de la energia en la historia
Distintas formas de energía utilizada para la producción de bienes

b) Las Transformaciones en la Vida Cotidiana: Uno de los efectos más sobresalientes de la revolución comercial y de los comienzos de la revolución industrial fue el progreso en el nivel de vida a causa de la mayor demanda de productos.

En primer lugar, se observó en Europa un aumento de la población entre el paso del siglo XVI al XVII; en consecuencia, por la mayor demanda de artículos, hubo subida de los precios.

Este aumento de población repercutió sobre todo en la actividad textil, especialmente en la fabricación de telas de algodón. Aumentó su demanda para la confección de ropa de vestir y de cama.

Hubo también gran demanda de telas estampadas a la manera «persa» e «india» para la decoración de interiores.

Asimismo, creció la industria de la construcción. La erección de nuevas viviendas, de canales, etc., amplió el mercado ferretero por la necesidad de herrajes y herramientas.

El siglo XVIII marca una elevación concreta del nivel de vida de la burguesía europea y de grandes sectores de las clases más pobres.

Ello se refleja en el mayor consumo de azúcar, chocolate, café y té, nuevos insumos incorporados a la dieta ya corriente.

Se expandió la industria de muebles de caoba y de otras maderas de lujo lo cual también es índice de prosperidad.

Disminuyó el porcentaje de mortalidad como consecuencia de los adelantos médicos y sanitarios.

La difusión del saber aumentó enormemente a medida que se fue perfeccionando la invención de Gutenberg. La imprenta fue un medio particularmente importante para la propagación de los conocimientos científicos y tecnológicos.

invencion de la imprenta
Expansión de la Cultura: Primeros Libros Impresos con la Idea de Gutenberg

►Cambios Actuales en la Forma de Vida

Las dos últimas décadas del siglo XX estuvieron marcadas por destacados cambios tecnológicos tan enriquecedores y a la vez tan intrigantes a los que hemos asistido han hecho que el mundo pareciese más pequeño.

Por supuesto, algunos de los problemas que siempre han afligido a la humanidad —como el hambre, las enfermedades, la violencia o la guerra— siguen afectando a millones de personas.

Aun así, gracias a la creciente interdependencia de las naciones y a los cambios significativos en las comunicaciones, una gran parte de la humanidad tiene motivos para encarar el futuro con optimismo.

Todavía en los inicio del siglo XX, se tardaban semanas en ir de una parte a otra del planeta en barco, el único medio de transporte intraoceánico de la época. El mundo parecía enorme en aquel entonces y la mayor parte de los pueblos no era más que una noción vaga para los occidentales.

En la actualidad, el avión nos permite cruzar el planeta en cuestión de horas y las noticias sobre los cambios que se producen en la economía de algún país lejano nos llegan inmediatamente a nuestro celular.

La gran revolución de los transportes ha transformado el horizonte de la humanidad. El automóvil, y luego el avión, sobrepasaron en importancia al barco e incluso al gran invento del siglo XIX, el ferrocarril.

La revolución en las telecomunicaciones ha sido aún más impresionante, ya que a la invención del teléfono le siguieron la de la radio, la televisión y finalmente el ordenador.

A principios del siglo XXI, en gran parte del mundo una persona tiene gran cantidad de información a su alcance a través de los telediarios, el ordenador o sus propios viajes. Ciertamente, el planeta se ha hecho más pequeño.

Las condiciones de vida han mejorado espectacularmente en los últimos cien años en la mayoría de zonas del planeta. En las últimas décadas del siglo XX, el porcentaje de personas que no tenían suficiente para comer se redujo al 25%, aunque sigue habiendo miseria en África, Asia y otros lugares del mundo, así que todavía queda mucho por hacer.

Hoy hay algunas evidencias que permiten prever con esperanza y optimismo que, durante el primer siglo del nuevo milenio, habrá un mayor desarrollo científico y tecnológico, además de una mejor calidad de vida para un porcentaje aún mayor de la población mundial.

Los Cambios en la Sociedad Actual: Respecto a los cambios sociales o de vida desde el siglo XX a la actualidad , el famosos periodista y escritor argentino Andrés Oppenheimer nos informa en su libro sobre el futuro del trabajo en la era de la automatización: ¡Sálvese quie pueda

«No se acabarán las guerras ni los desastres naturales producidos por el calentamiento global, pero la tendencia general sera hacia el progreso de la Humanidad.

Lo que veremos a mediano y largo plazo será una continuación del progreso humano que hemos visto desde que vivíamos en las cavernas. Fíjense, por ejemplo, en estos datos sobre cómo ha evolucionado la Humanidad en los últimos 200 años:

• Expectativa de vida: mientras que la expectativa de vida en la antigüedad era de 30 años, hoy está cerca de los 70 años a escala mundial. Hasta en los países con bajos ingresos la gente vive mucho más tiempo.

El aumento en la expectativa de vida no se debe únicamente a la reducción de la mortandad infantil: incluso si contamos únicamente a los niños que han sobrevivido su quinto cumpleaños, un niño de cinco años en 1841 tenía una esperanza de vida de 55 años, mientras que un niño de la misma edad hoy tiene una esperanza de vida de 82 años.

El mismo fenómeno se repite en edades más altas: una persona de 50 años hace un tiempo podía esperar vivir otros 20 años, mientras que hoy puede esperar vivir 33 años más.

Esto se debe a que hemos logrado reducir al mínimo o erradicar muchas enfermedades que hace 200 años arrasaban con poblaciones enteras, como la polio, la viruela y el sarampión, y estamos reduciendo cada vez más la incidencia o la mortandad de otras enfermedades.

• Pobreza: el porcentaje de gente en el mundo que vive en la pobreza absoluta ha caído de 84% en 1820 a 10% hoy en día. Las hambrunas, que eran algo frecuente en la realidad de nuestros bisabuelos, ya son fenómenos raros en el mundo.

Actualmente la obesidad mata más que las hambrunas. Mientras que en 2010 la obesidad mató a unos tres millones de personas en el mundo, las hambrunas y la desnutrición juntas mataron a alrededor de un millón.

Y como nos recuerda el economista de la Universidad de Oxford Max Roser, la tecnología está ayudando hasta a los más pobres. Nathan Rothschild, el hombre más rico del mundo al momento de su muerte en 1836, murió de una infección que en nuestros días podría tratarse con un antibiótico que cuesta unos pocos centavos y que está disponible en casi todos los hospitales del planeta.

Mortandad infantil: hace no mucho era común que las madres perdieran uno o más hijos; 43% de los niños morían antes de cumplir los cinco años en 1820.

En Suecia en el siglo XVIII, cada tercer niño moría antes de los cinco años, y en Alemania en el siglo XIX moría uno de cada dos niños. Hoy en día, la mortandad infantil en los países desarrollados es mucho menor de uno por cada 100 niños y en los países emergentes ha caído a 1.07% en China, 1.3% en México, 1.2% en Argentina, 4% en Sudáfrica y 4.7% en India. Sólo en unos pocos países, como Angola, ha caído sólo a 15 por ciento.

• Educación: mientras que sólo 12% de la población mundial sabía leer en 1820, el porcentaje ha subido a 85% actualmente. En Estados Unidos y la mayoría de los países europeos, 99% de la población sabe leer y escribir, mientras que en Argentina la tasa de alfabetización es de 98%, en China de 95%, en México de 94%, en Brasil de 90% y en India de 63 por ciento.

Sólo en algunos países del África subsahariana quedan algunos países con tasas de alfabetización de alrededor de 30 por ciento.

• Libertades: a pesar de grandes altibajos —como la Segunda Guerra Mundial- y el aumento de los populismos autoritarios en años recientes , hay cada vez más gente en el mundo que goza de libertades esenciales. La ola de descolonización en el siglo XIX y el resquebrajamiento de la Unión Soviética en 1989 contribuyeron al nacimiento de muchos países democráticos.

Mientras que en 1811 había una sola democracia en el mundo, hoy hay 87 países democráticos. El centro de estudios Freedom House, de Estados Unidos, reportó en 2017 una caída de las libertades civiles en el mundo por undécimo año consecutivo, pero la tendencia de los últimos 200 años es claramente positiva.

Según la clasificación de 195 países de Freedom House, además de los 87 países que pueden considerarse «libres» (45% del total), hay 59 que son «parcialmente libres» (30%) y 49 que son «no libres» (25%).

• Guerras: contrariamente a lo que podríamos pensar si solamente nos basáramos en las noticias del día, hay cada vez menos guerras en el mundo. Mientras que en la antigüedad la violencia humana causaba 15% de las muertes en el mundo, en el siglo xx ese porcentaje cayó a 5% y a comienzos del siglo xxi a menos de uno por ciento.39 En 2012 murieron víctimas de la violencia unas 620000 personas en el mundo, de las cuales 120000 fallecieron en guerras y el resto fueron víctimas de asesinatos.

Comparativamente, 1.5 millones murieron a causa de la diabetes. Tal como lo señaló el historiador israelí Yuval Noah Harari,»el azúcar es ahora más peligrosa que la pólvora».

• Calidad de vida: los adelantos médicos nos han permitido —en gran medida— suprimir el dolor. ¿Se imaginan lo que habrá sido ir al dentista para sacarse una muela antes de que se inventara la anestesia?.

La anestesia, como la conocemos hoy, recién se usa desde mediados del siglo XIX. Hasta hace unas pocas décadas ir al dentista era una tortura. Hoy, aunque no es motivo de celebración, en la mayoría de los casos ni siquiera sentimos el pinchazo con el que nos duermen la boca, porque nos ponen una anestesia local en el lugar de la inyección.

La aspirina, que hoy tomamos para quitarnos cualquier dolor, no existía antes de 1899. La gente debía convivir con el dolor, a veces en forma crónica durante toda su vida.

Y el aire acondicionado, tan imprescindible para quienes vivimos en lugares calurosos, se inventó recién a principios del siglo XX. ¿Acaso alguien quisiera ir atrás en el tiempo, a la época en que no había anestesia, ni aspirinas ni aire acondicionado?.

aire acondionado, mejoramiento de la calidad de vida

Muchos de quienes dicen que el mundo va de mal en peor olvidan otros datos, como el hecho de que hasta la mitad del siglo XIX existía la esclavitud en Estados Unidos y muchos otros países.

Y la mitad de la población mundial —las mujeres— eran ciudadanas de segunda clase hasta no hace mucho, aunque lo siguen siendo en numerosos países del mundo islámico. Las mujeres hoy en día viven mejor no sólo porque lograron hacer valer sus derechos, sino también gracias a la tecnología.

Mientras que en 1920 la gente —principalmente las mujeres— debía dedicar un promedio de 11.5 horas semanales a lavar ropa, en 2014 ese promedio ha caído a 1.5 horas gracias a la invención de las máquinas de lavar y secar.41 Esto parece un dato trivial, pero no lo es.

Las máquinas lavadoras, los hornos microondas y otros aparatos nos han simplificado la vida y nos han dejado más tiempo disponible para ver televisión o hacer cosas que nos dan más satisfacción. Nuestros antepasados no tenían ese lujo.

¿Continuarán estos progresos en el futuro? Todo hace pensar que sí y que la automatización acelerará estas tendencias y nos permitirá vivir más y mejor.

Pero en el futuro inmediato, mientras naveguemos en la transición hacia un mundo cada vez más robotizado, tendremos que adaptarnos, actualizarnos, reinventarnos y buscar nuevos nichos en un universo laboral constantemente cambiante y a menudo turbulento.»

Fuente Consultada:
Sálvese Quien Pueda! de Andrés Oppenheimer Editorial: Debate
Formación Cívica Para 2º Año de Comercio de Roberto N. Kechichian Editorial Stella

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