Chacho Peñaloza Caudillo Federal Pensamiento Politico Sarmiento



Chacho Peñaloza Caudillo Federal

chacho peñaloza, historia

El siguiente  fragmento de una carta de Ángel V. Peñaloza dirigida al presidente Mitre:

“Después de la guerra exterminadora por que ha pasado el país, han esperado los pueblos una nueva era de ventura y progreso. Pero… muy lejos de ver cumplidas sus esperanzas, han tenido que tocar el más amargo desengaño, al ver la conducta arbitraria de sus gobernantes, al ver despedazadas sus leyes y atropelladas sus propiedades y sin garantías para sus vidas mismas. […] Mil veces se ha levantado mi voz y elevado súplicas al Gobierno Nacional pidiendo justicia y justicia…

Es por esto, señor Presidente, que los pueblos cansados de una dominación despótica y arbitraria, se han propuesto hacerse justicia, y los hombres, todos, no teniendo más ya que perder que la existencia, quieren sacrificarla más bien en el campo de batalla. […] Esas mismas razones y el yerme rodeado de miles de argentinos que me piden exija el cumplimiento de esas promesas, me han hecho ponerme al frente de mis compañeros y he ceñido nuevamente la espada, que había colgado después de los tratados con los agentes de V.E.»

UNA ANÉCDOTA DE UN SOLDADO DEL CHACHO
SANDES, EL IMPLACABLE:
Tan pobre era ese gaucho que ni siquiera tenía un poncho para cubrirse; usaba una cobija para darse abrigo, y por eso lo llamaban «Poncho de frazada». Sin embargo, en medio de un combate feroz en el que ninguno de los bandos se daba tregua, ese misérrimo soldado del Chacho entró de  lleno en la historia realizando un asombroso acto de audacia.

Mientras la lucha arreciaba, se internó con decisión en las filas enemigas exigiendo enérgicamente que le indicarán el lugar donde se bailaba el jefe porteñista, coronel Ambrosio Sandes. Los soldados le abrieron paso sin imaginar las intenciones que traía: pensaron quizá que se trataba de un emisario.

Cuando «Poncho de frazada» se enfrentó con el militar mitrista—temido y famoso por sus brutalidades— lo retó a duelo, y para que el otro no tomara a menos el desafío, le tiró un lanzazo que Sandes apenas pudo esquivar: su pierna se tiñó con el desgarrón rojo de una herida. La reacción de los soldados gubernistas no se hizo esperar; en seguida acribillaron a lanzazos al desharrapado milico cha-chista, que se fue al otro mundo insultando a boca llena al feroz invasor de su tierra.

La historia de Sandes, en cambio, no terminó allí, y aún había de protagonizar varios sucesos de triste recuerdo, como el que ocurrió en mayo de 1863, luego del combate de Lomas Blandeas. Al caer la tarde, después de haber luchado varias horas a lanza y facón, las tropas del Chacho se retiraban vencidas; los que quedaban en el campo de batalla ya podían resignarse a morir, porque Sandes dispuso tocar a degüello. Poco después, el recuento efectuado sobre el campo arrojaba una cifra macabra: entre muertos en combate y ejecutados había unos doscientos cadáveres.

El coronel ordenó entonces juntarlos, hacer una pira y quemarlos; el acarreo de leña culminó en una inmensa hoguera que alumbró con fulgores dantescos el desolado paisaje. Desde ese día el sitio tuvo un nuevo nombre: «la carbonera de Sandes».

Ampliar Sobre Su Biografía



https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/estrella1_bullet.png

ocio total

juegos siete diferencias

noparece

fotos

creencias

anticonceptivos

mujeres

actitudes

actitudes


puzzles


------------- 000 -----------

imagen-index

------------- 000 -----------