Biografia de Francisco Ramirez Caudillo de Entre Rios Cronología



Biografia de Francisco Ramirez Caudillo de Entre Rios Cronología de su Vida

Francisco «Pancho» Ramírez , nació el 13 de marzo de 1786,  en la localidad de Concepción del Uruguay, hoy perteneciente a la provincia de  Entre Ríos,en aquel momento perteneciente al Virreinato del Río de la Plata y fallece a los 35 años de edad, el día 10 de julio de 1821, al hacer frente a una partida de soldados del Brigadier López que habían secuestrado a su amada Delfina.

Era conocido como el Supremo Entrerriano, fue un caudillo federal argentino, uno de los líderes de la provincia de Entre Ríos durante los años de formación de la República Argentina, creando en 1820  la República de Entre Ríos

Ramírez, tras derrotar a las fuerzas del Directorio y a las de Gervasio Artigas, Ramírez se propuso consolidar su dominio político en el Litoral. En septiembre de 1820 proclamó la República de Entre Ríos y se declaró su Jefe Supremo provisorio. La República incluía las jurisdicciones de Entre Ríos, Corrientes y Misiones, cada una de las cuales se convirtió en un departamento, gobernado por un comandante militar. Entre noviembre y diciembre de ese año, se realizaron elecciones que ratificaron al caudillo como Jefe Supremo.

Ramírez dictó una serie de bandos y reglamentos que, entre otras medidas, establecieron un poder judicial independiente, organizaron las rentas públicas y buscaron fomentar ia producción agropecuaria y la educación pública. Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba se opusieron a esto proyecto de unidad regional, que no excluía ia organización de la Argentina bajo el sistema federal.

El Supremo Entrerriano fue derrotado por las fuerzas conjuntas de esos tres Estados provinciales. Tras su muerte en 1821, la República fue disuelta, Corrientes y Entre Ríos se proclamaron provincias autónomas.

Francisco Ramirez alias Pancho, caudillo entrerriano

Francisco Ramírez (1786-1821). Fue conocido con el nombre de Supremo Entrerriano, aunque sus montoneros lo llamaban Pancho Ramírez. La moderna crítica histórica ha reivindicado su memoria y lo considera un demócrata federal. (Archivo General de la Nación.)

BIOGRAFÍA HISTÓRICO-POLÍTICA: Francisco Ramírez nació el 13 de mayo de 1786 en el Arroyo de la China, lugar lejos de todas partes, a orillas del Uruguay, él fue hijo de gente pro: su padre, don Gregorio Ramírez, paraguayo pariente del marqués de Salinas; su madre, doña Tadea Florentina Jordán, sobrina nieta del virrey don Juan José Antonio Jordán y Vértiz. Por tales razones, figuran entre los principales vecinos de la villa, y se les adjudica el solar número uno, en 1782. (La casa existía hasta no hace mucho.)

El padre de José Francisco Ramírez falleció cuando éste tenía tres años y su madre contrajo nuevas nupcias con D. Lorenzo López, natural de Marchena, en Andalucía, El niño Ramírez recibió esmerada educación que le impartieron fray Mariano Agüero y el Dr. José Bonifacio Redruello, la que trató de los conocimientos elementales que se enseñaban en aquellos tiempos; pues de la urbanidad y trato social se encargó su severa madre, como se practicaba en todos los hogares decentes de antaño.

Francisco Ramírez, a la manera de Alejandro, tuvo una vida breve y fulgurante que atravesó la historia con centelleo trágico, porque trágica fue la época en que le tocó vivir. Como todo hombre grande, alimentó pasiones extremas. Quizá porque  el azar o la providencia sabían que su vida sería breve, lo prepararon para la acción desde temprano. Apenas con diecisiete años, es designado alcalde. Pero su sitio no estará en la calma administración de la justicia, ejercitando virtudes más bien domésticas en tareas sin gloria, dirimiendo conflictos locales, organizando pacíficamente la vida comarcana, como anónimo héroe de olvidados archivos, sino en medio de la contienda desatada para alcanzar y consolidar la libertad de los pueblos.



Tiempos de guerra son los que le toca vivir, de espinosas cuestiones no resueltas. Sin mayores disgustos, es de presumir, abandona alcaldía y destino administrativo y se transforma en guerrero. Hombre de campo es: por tanto, de a caballo. Cumplirá su gesta al galope y desde tierra adentro, aunque varias veces ínfulas de cruzado lugareño lo llevarán a la ciudad, buscando reacomodar la carga de porteños errados en sus metas, según piensa.

Es joven, mozo entusiasta, dicharachero, y las mujeres se alborotan al paso de su pingo, pero él, que cree amar a la hermana de un amigo, elige como novia a Norberta Cálvente Cuando aparece la Delfina cambia amor y destino.

Algunos dicen que la mujer fue envío de brasileños taimados que con ella quisieron poner freno al joven liero; desentenderlo de sueños de grandeza que presumían nocivos para sus intereses. Otros la prefieren porteña; muchos, simplemente, ángel negro surgido de aciago destino. Para él fue regalo de los dioses y como tal la acepta. Con ella marchará hasta el fin, que alcanzará precisamente por su culpa.

Pero no son polleras las que atarán el empuje de Ramírez. Es joven, animoso y valiente: al servicio de la causa de Mayo pone tal capital. Cautivo de esa pasión, mientras muchos siguen viviendo como si nada hubiera sucedido, él entra en la contienda, sirviendo a la Junta de Gobierno con un servicio de chasquero a caballo, entregando cartas o mensajes confidenciales.

Así es: hombre de a caballo como el mejor, sin frío en la pupila, arriesgado y valiente hasta la temeridad, Ramírez jugó su vida en cada correría. Los partes iban y venían. En el camino, las charlas de las postas, esperaban el estímulo y el calor de la palabra cortante del bravo entrerriano que pasaba como una exhalación llevando los hilos revolucionarios de un extremo a otro del solar nativo.

La leyenda empezó a orlar su cabeza; su bravura templada alzó en el paisanaje el prestigio de su nombre familiar.

Ramírez, soberbio, ambicioso y valiente y C¡consciente de su bravura, experiencia y poder en la región alistó todos los partidarios posibles para adueñarse de su provincia natal. .Instaló su cuartel general en el Arroyo de la China, y estableció entre sus tropas una severa disciplina. Los demás comandantes de departamentos, le miraban con recelo, y Artigas, a quien ya los portugueses empezaban a estrechar su territorio oriental, lo respetaba como un aliado poderoso.

Ramírez, por su parte, sin negar el concurso militar a Artigas, se mantenía en los límites de su territorio sin confundir sus armas con las del caudillo uruguayo. Este era de ideas anarquistas antinacionalistas, cuya finalidad era separatista, pretendiendo segregar del resto del Estado a la Banda Oriental y a los territorios argentinos que le obedecían.

Ramírez, por el contrario, aunque federalista, se reconocía miembro de la familia argentina, aspiraba a influir en sus destino y miraba con antipatía al Paraguay. Esta divergencia fundamental de puntos de vista, debía producir, con el correr del tiempo, una honda divergencia entre los dos caudillos.

Respaldado por sus gauchos orientales, Artigas dispuso tomar lo que el gobierno de Buenos Aires no quería entregarle: el mando de su tierra natal. Para sus propósitos separatistas contó con la natural antipatía del gaucho a la disciplina militar y al orden político que aplicaba el gobierno central. Era innato en el interior el sentimiento federalista, no sólo desde el punto de vista político, sino también social, como cierto afán de las clases bajas por eliminar diferencias que se mantenían desde el período hispánico.



En julio de 1816 se produjo la invasión portuguesa a la Banda Oriental y aunque Artigas no fue sorprendido y puso en práctica un plan defensivo concebido con anterioridad, luego de dura resistencia fue vencido en Tacuarembó (enero de 1820) y debió trasladarse a la provincia de Entre Ríos.

Esta política federalista de Artigas culminará con la acción de los caudillos Estanislao López de Santa Fe y Francisco Ramírez de Entre Ríos, quienes vencieron en 1820 a las tropas del gobierno central en la batalla de Cepeda  y provocaron en esta forma la disolución del régimen nacional.

Al día siguiente de Cepeda, los primeros dispersos llevan la noticia de la victoria federal a la ciudad de Buenos Aires. Ramírez y López, al proclamar su victoria, exigen el cese del Directorio y la disolución del Congreso, e invitan al pueblo a elegir a sus propias autoridades provinciales. Como prueba de la honestidad de sus intenciones, mantienen sus fuerzas sobre el Arroyo del Medio durante ocho días, otorgando un armisticio en lugar de invadir de inmediato.

Entre tanto, la anarquía gana a los políticos y militares porteños. Miguel Estanislao Soler reúne tropas en Puente de Márquez mientras Rondeau pretende reasumir el mando, el Cabildo intenta designar autoridades y, desde San Nicolás, Balcarce quiere hacer valer los mil hombres con que cuenta para dominar la situación. El 11 de febrero, por imposición de los hechos e intimados por el Cabildo, Rondeau y los miembros del Congreso renuncian.

Así deja de existir un gobierno central de las Provincias Unidas, que pasan a regirse autónomamente hasta que un nuevo congreso general las reúna.

Vencido el plazo y sin que Buenos Aires haya elegido sus autoridades, Ramírez ordena avanzar en dirección a Pilar. Pese a los temores de los porteños, las montoneras federales marchan lentamente y no cometen saqueos ni desmanes. Ramírez y López, en su campamento, asisten a un ir y venir de delegaciones y personajes que buscan su apoyo para convertirse en los dueños del poder en la provincia.

Finalmente, un reducido número de vecinos de la capital designa como gobernador provisorio a Manuel de Sarratea. El mismo hombre que declaró traidor a Artigas en 1813, es ahora el encargado de negociar con sus lugartenientes, Ramírez y López, la convención que pondrá fin a las hostilidades.

Ramírez, dueño de todo el territorio situado entre las ríos Paraná y Uruguay, tomó posesión de Corrientes y se proclamó Jefe Supremo de las tres provincias, a las que dio la denominación de República del Entre Ríos, apoderándose en Corrientes de la escuadrilla de Campbell, perteneciente a Artigas. Ensoberbecido con sus triunfos, pensó seriamente llevar la guerra al Paraguay, y al efecto, empezó a organizar un ejército expedicionario, escribiéndole al gobernador de Santa Fe, en el sentido de que le prestase avada en la empresa.

Tales eran las preocupaciones del caudillo entrerriano en los momentos en que se afirmaba en Buenos Aires el gobierno del general Martín Rodríguez, después del motín del coronel Pagóla, el 19 de octubre de 1820, al que siguió prontamente el tratado del 24 de noviembre entre López, Rodríguez y los representantes de Bustos, con el cual quedaba terminada definitivamente la guerra entre Buenos Aires y Santa Fe.

Despechado Ramírez y mal aconsejado por los emigrados porteños, que después de los tumultos de octubre se refugiaron en Entre Ríos, abandonó la idea de expedicionar sobre el Paraguay y resolvió dirigir sus miras contra Buenos Aires, reconcentrando al efecto, todas sus armas fluviales y terrestres, en La Bajada. Intimó a López que se le uniera en la empresa, o por lo menos, que le concediese franco paso por su territorio.



A ambas propuestas se negó Estanislao López, lo que decidió a Ramírez a obtener por la fuerza lo que se le negaba por las buenas. A principios de marzo de 1821 lanzó en primer proclama de guerra, con el anuncio de que marchaba contra Buenos Aires. Después dirigió otras dos proclamas, una a los santafecinos y otra a Buenos Aires y su campaña. López contestó proclamando a su provincia abiertamente contra Ramírez y apresurando la concentración de sus milicias.

Ramírez decidió apoderarse de la ciudad de Santa Fe, empleando al efecto un cuerpo de tropas del que puso bajo las órdenes del coronel Lucio Mansilla la artillería y la infantería, que se embarcó en la escuadrilla de Monteverde, tomando el comando de todas las fuerzas el coronel Romualdo García. Los expedicionarios se apoderaron de las baterías que había hecho colocar López en la ribera y después volvieron a embarcarse, regresando a La Bajada.

Buenos Aires había armado dos ejércitos; uno al mando de Gregorio Aráoz de Lamadrid; el otro, del gobernador Martín Rodríguez. López y Bustos también se aprestaron a la lucha. Ramírez intentó unirse al chileno Carrera, que desde el sur convulsionaba Córdoba y Buenos Aires.

A principios de mayo de 1821 el caudillo entrerriano cruzó el Paraná y derrotó a Lamadrid en varios encuentros. Pero las pérdidas en hombres le fueron fatales. Dos días después su cansado ejército se enfrentó con las fuerzas de López y fue totalmente derrotado. Acompañado por su compañera, la Delfina. y por cuatrocientos hombres, huyó hacia Córdoba. Se unió con Carrera y juntos enfrentaron a Bustos en un encuentro indeciso.

elogios importantes para la mujer

Carrera decidió regresar a su patria, Chile, pero fue apresado en Mendoza y fusilado. Ramírez siguió su propio itinerario. El otrora Supremo Entrerriano. al frente de sólo doscientos hombres, se internó en Córdoba. Derrotado en las proximidades de Río Seco, fue perseguido y muerto mientras procuraba salvar la vida de su compañera.

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CRONOLOGÍA DE SU VIDA:

1786: El 13 de marzo nace Francisco Ramírez en Arroyo de la China (actual Concepción del Uruguay).

1789: Fallece su padre, y su madre, Tadea Jordán, se casa con Lorenzo López. De este matrimonio nacerá José Ricardo López Jordán, medio hermano y lugarteniente de Ramírez.

1803: Ramírez es alcalde de Hermandad en Arroyo de la China.

1806-1807: Invasiones inglesas. Ramírez ingresa en la milicia de Cívicos.

1810: Revolución de Mayo. Los cabildos entrerrianos reconocen a la Primera Junta. Las fuerzas realistas ocupan Arroyo de la China, Gualeguay y Gualeguaychú. Ramírez actúa, de correo entre el comandante José Miguel Díaz Vélez y José Rondeau, oficial criollo al servicio de España, que conspira para levantarse contra los realistas. Creación de la Junta Grande.

1811: Levantamiento entrerriano contra los realistas. Inicio de la revolución en la Banda Oriental. Artigas y Rondeau se suman a la causa patriota.Derrota de las expediciones al Paraguay y Alto Perú. Cae la Junta Grande. Primer sitio de Montevideo e invasión portuguesa a la Banda Oriental. El Primer Triunvirato firma un armisticio con los realistas. Éxodo del pueblo oriental al Ayuí. Primera disputa entre Artigas y los gobiernos porteños. Los entrerrianos confraternizan con los artiguistas.

1812: Los realistas rompen el armisticio. Tratado Rademaker-Herrera, por el que los portugueses se retiran de la Banda Oriental. Victoria de Belgrano en Tucumán. Caída del Primer Triunvirato. Manuel de Sarratea se entrevista con Artigas e invaden la Banda Oriental. Divergencias entre porteños y orientales. Segundo sitio de Montevideo por las fuerzas patriotas. Sarratea es separado del mando.

1813: Nuevas incursiones realistas en las riberas del Paraná y del Uruguay. Combate de San Lorenzo. Rechazo a buques españoles en la Bajada y  arroyo del Bellaco La Asamblea General Constituyente rechaza a los diputados de los pueblos orientales. Ruptura entre Artigas y Buenos Aires.

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1814: Artigas abandona el sitio de Montevideo y comienza la guerra civil contra el Directorio. Rendición de Montevideo. Entre Ríos se suma a la Liga de los Pueblos Libres. Posadas negocia con los caudillos para separarlos de Artigas. Creación de la provincia de Entre Ríos por el Directorio. Ramírez integra el cabildo «aporteñado» de Arroyo de la China.

1815: Derrota de las fuerzas porteñas en Guayabos. Alvear abandona Montevideo, que es ocupada por los artiguistas. El motín de Fontezuelas depone a Alvear como Director Supremo. Buenos Aires entabla negociaciones con Artigas. Santa Fe y Córdoba se suman al artiguismo. El Congreso de Oriente, reunido en Arroyo de la China, formaliza la Liga de los Pueblos Libres, que proclama a Artigas como su Protector. El Directorio reanuda las hostilidades sobre el Litoral.

1816: Sublevación de Estanislao López y Mariano Vera contra las tropas porteñas que ocupan Santa Fe. Las provincias del Litoral no envían diputados al Congreso de Tucumán. Juan Martín de Pueyrredón es designado Director Supremo. Segunda invasión portuguesa a la Banda Oriental.Francisco Ramírez queda a cargo de la comandancia de Arroyo de la China, nombrado por Artigas.

1812: Victorias de los portugueses, que ocupan Montevideo. Levantamiento de José Eusebio Hereñú, Gregorio Samaniego y Gervasio Correa contra Artigas. Ramírez organiza las milicias artiguistas del sur entrerriano.

1818: Nueva invasión directorial a Entre Ríos. Ramírez derrota al general Marcos Balcarce en Saucecito. Fuerzas portuguesas saquean Arroyo de la China. Ramírez y López Jordán se aseguran el control de su provincia, tras derrotar a Correa y Hereñú. Estanislao López se proclama gobernador de Santa Fe y enfrenta a los ejércitos directoriales.

1819: Fuerzas de Ramírez rechazan una nueva invasión a Santa Fe. Armisticio de San Lorenzo. Jura de la constitución centralista y promonárquica en Buenos Aires. José Rondeau asume como Director Supremo. Ramírez cruza a Santa Fe y junto a López inicia operaciones contra el gobierno de Buenos Aires.

1820: Motín del Ejército del Norte en Arequito. Los portugueses triunfan en Tacuarembó y aseguran su control sobre la Banda Oriental. López y Ramírez vencen a las fuerzas porteñas en Cepeda. Caída del Directorio y firma del Tratado del Pilar. Artigas reúne el Congreso de Ábalos. Ramírez enfrenta al Protector y lo derrota. Se proclama la República de Entre Ríos y Ramírez es su Jefe Supremo. Planifica una invasión al Paraguay y una contraofensiva contra los portugueses en la Banda Oriental, pero no tiene apoyo en las demás provincias.
Pacto de Benegas entre Buenos Aires y Santa Fe.

1821: Ramírez rompe relaciones con Buenos Aires e invade Santa Fe. Estanislao López y el gobernador cordobés Juan Bautista Bustos se unen a los porteños contra los entrerrianos. Tras vencer dos veces a Gregorio Aráoz de Lamadrid, Ramírez es derrotado por López en Coronda. Se dirige a Córdoba, donde se une con José Miguel Carrera. Fracasan en tomar Cruz Alta y se separan. El 10 de julio, el Supremo Entrerriano muere al hacer frente a una partida que lo persigue, cerca de Río Seco (Córdoba).

Dos versiones sobre la muerte de Delfina: «El hombre no pregunta quiénes son ni qué hacen ahí y mucho menos por qué va con ellos esa joven mujer que, no obstante la fatiga y la mugre que la tapa, sigue siendo como una hermosa aparición. Ella va entre los primeros a quienes el balsero ayuda a cruzar el río; por algo que dice se da cuenta de que es extranjera, aunque el hombre no acierta a saber de dónde vendrá. A los 19 días de la muerte de Ramírez, Delfina vuelve a pisar tierra entrerriana para no abandonarla ya nunca más» (Delfina y Pancho Ramírez, de Susana Silvestre).

«Consigue arrebatar a Delfina de entre las manos brutales de la partida santafesina y la sube en su caballo. Pero un pistoletazo le atraviesa el corazón. El caudillo se Inclina hada adelante abrazándose al pescuezo de su cabalgadura en el estertor de la agonía. El caballo continúa galopando un trecho con su jinete muerto hasta que lo detienen y Ramírez cae al suelo con la cabeza envuelta en su poncho rojo. Las cabezas de doña Delfina y su compañero cayeron juntas bajo los cuchillos de los soldados (Delfina Ramírez, la leona de Montiel, artículo periodístico de Ricardo Santiago Katz).

PARA SABER MAS…
LÓPEZ Y RAMÍREZ

Vencedores en Cepeda y convertidos por la fuerza de las circunstancias en los líderes locales de las provincias de Santa Fe y de Entre Ríos ganadas a la causa artiguista, habían nacido el mismo año: 1786. Estanislao López en la ciudad de Santa Fe, como hijo natural, luego reconocido, de un capitán de Blandengues con quien hizo sus primeras armas al servicio del rey.

Francisco Ramírez, por el contrario, debió haber tenido, seguramente, un mejor reconocimiento social, como vástago de un comerciante paraguayo, don Juan Gregorio Ramírez, y una dama entrerriana, Teresa Florentina Jordán. Algunos aspectos de su infancia confirman la holgura económica en que se crió, al lado de su madre, quien -luego de enviudar- le daría en un segundo matrimonio un hermanastro: José Ricardo López Jordán, lugarteniente y heredero político del protagonista de Cepeda.

Mientras Estanislao López abandonaba sus primeros estudios a la temprana edad de quince años para alistarse junto a su padre en el cuerpo de Blandengues que operaba en la frontera norte de Santa Fe; el entrerriano, a cargo de las haciendas de la familia, ya contaba con merecido prestigio y según parece habría sido alcalde de Arroyo Grande. Estanislao López se sumó a la Revolución desde los primeros momentos, alistándose en el ejército al mando de Belgrano, con quien tuvo su bautismo de fuego en Campichuelo.

La actitud de Francisco Ramírez es aún hoy objeto de versiones contradictorias y poco claras para los historiadores. Algunos estudiosos lo vinculan a las milicias entrerrianas encargadas de combatir a Artigas, mientras otros lo identifican como participante de la insurrección entrerriana de Arroyo de la China en 1811. Lo que no se discute es la presencia de ambos en el combate de El Espinillo, en febrero de 1814.

El santafesino formaba en las vencidas tropas directoriales; Ramírez en las milicias artiguistas de Eusebio Hereñú. A partir de entonces ambos caerían presos de las inestables lealtades causadas por el enfrentamiento entre el Directorio y Artigas. Las presiones y excesos del primero convencieron a López de la necesidad de buscar la protección de Artigas y unir voluntades con Ramírez, comprometido desde mucho antes con la expansión de la causa artiguista en el litoral. Así las cosas, tomaron juntos la ofensiva contra el Directorio en los campos de Cepeda y juntos ataron sus fletes en las rejas de la Pirámide de Mayo en la Plaza de la Victoria. Los hechos posteriores los enfrentarían definitivamente.

Traiciones y traidores que Ramírez no pudo evitar; desconfianzas y recelos que el santafesino no pudo ignorar. La vida de Ramírez se apagó en lo que sus comprovincianos interpretaron como la causa por la integración del litoral. La de López perduraría en una suerte de federalismo más acorde con los nuevos tiempos que se acercaban.

Bibliografía:

Historia de Caudillos Argentinos Tulio Halperin Donghi
Francisco Ramirez Grandes Protegonistas de la Historia Argentina Editorail Planeta
Biografías Argentinas y Sudamericana de Jacinto R. Yaben Tomo IV «Francisco Ramirez»
La Delfina: (circa 1800-1839) probable hija del virrey portugués en Brasil. Acompañó constantemente y ejerció una gran influencia sobre el caudillo Francisco Ramírez.
Francisco Ramírez: (1786-1821) nació en la actual Concepción del Uruguay. Caudillo entrerriano, uno de los primeros líderes del federalismo. De familia prominente, se incorporó tempranamente (en 1810) a las luchas por la Independencia.

Por: María Rosa Lojo – La Nación Revista.

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