Epidemia de Poliomielitis Historia Cronologia


La Poliomielitis es enfermedad infecciosa viral del sistema nervioso central que en muchos casos provoca, como secuela, una parálisis. La mayor incidencia se produce entre los 5 y los 10 años, denominándose en este caso parálisis infantil. En climas templados su incidencia es mayor. La enfermedad fue descrita por el ortopeda alemán Jacob von Heine en 1840.

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SÍNTOMAS
El virus penetra en el organismo por vía digestiva y se extiende por los tractos nerviosos afectando a varias partes del sistema nervioso central. El periodo de incubación oscila entre 4 y 35 días. Los primeros síntomas incluyen astenia, cefaleas, fiebre, vómitos, estreñimiento, rigidez cervical y, en menor medida, diarrea y dolor en las extremidades. Como las células nerviosas destruidas no se reparan ni se reemplazan, la lesión de las que controlan los movimientos musculares puede producir una parálisis permanente. Cuando las células nerviosas afectadas son las de los centros respiratorios hay que aplicar al paciente respiración artificial. Sólo 1 de cada 100 casos de infección aguda de poliomielitis acaba en parálisis.

Existen evidencias de que la poliomielitis paralítica ocurre desde la antigüedad. El ortopedista alemán Heine fue quien describió, en 1840, la naturaleza epidémica de la enfermedad. En las décadas del 80 y 90, Medin caracterizó la historia natural de la infección y sus complicaciones neurológicas durante los brotes que se produjeron en Escandinavia.

La primera epidemia registrada en EE.UU. se produjo en Vermont y fue descripta por Caverly. Recién a principios de este siglo se logró un avance en el conocimiento de esta enfermedad a través de la investigación en monos a los que se les inoculó médula espinal humana, y de esta forma pudo descubrirse que el agente etiológico era un virus.

En la primera mitad del siglo, la poliomielitis paralítica registró un creciente número de casos, y recién en 1940 se reconocieron los tres serotipos distintos de virus que provocan la infección. En 1955, Jonas Salk elaboró la vacuna inactivada contra la polio IPV, y en 1961 se autorizó al Dr. Sabin la utilización de la vacuna oral atenuada (OPV). En 1987 se autorizó, en EE.UU., una nueva vacuna de poliomielitis inactivada (IPV), más potente y con una eficacia similar a la de la vacuna oral.

La introducción de las vacunas, en las décadas del 50 y del 60, hizo posible el control de la enfermedad en diversas partes del mundo. Por ejemplo, en EE.UU., se produjeron 21.269 casos, y durante 1996 no se registró ninguno, es decir que hubo una disminución de casos del 100%.

Por otro lado, en 1991, fue detectado en Perú el último caso de poliomielitis salvaje, por lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) certificó, en 1994, que los países americanos están libres de esta enfermedad. En el mundo, la iniciativa de erradicar la poliomielitis a través de programas estratégicos ha producido una reducción del número del casos de más del 80% desde mediados de la década del 80, y se estima la erradicación de la enfermedad para el año 2000.

Secuelas de una grave enfermedad
En el año 1964, EE.UU. declaró solo 121 casos. Sin embargo, el legado de la enfermedad permanecía. En 1977, el gobierno estadounidense declaró que había en ese país 254.000 personas paralizadas por la polio, y el número total de sobrevivientes de la enfermedad aún superaba los 600.000. A nivel mundial es posible que haya más de 10 millones de afectados, muchos de los cuales posiblemente experimentan los efectos del síndrome postpolio.

No es fácil percatarse de que existe un mundo silencioso y traicionero, el de los virus que nos rodean con una facilidad y cotidianeidad alarmantes. Porque allá afuera se esconde un universo armado con un arsenal interminable de adaptaciones evolutivas que sólo revelan las lentes de los microscopios más poderosos. Blandiendo sus siempre innovadoras armas, esperan al acecho la oportunidad de ensayarlas en la terra incógnita del cuerpo humano.

Lo cierto es que los virus han cambiado la geografía física, humana, económica, política y religiosa del planeta. Por su culpa reyes y reinas han muerto, dinastías enteras han sido alteradas, el control de países ha cambiado de manos, sórdidas alianzas han rodado por tierra y continentes completos fueron sometidos a otras culturas y creencias. En esta lucha constante entre hombre y virus, a veces pierde uno, a veces ganan los otros. Pero siempre habrá uno nuevo ocupando el lugar del que ayer causara terror en nuestras mentes colectivas.

El poliovirus es uno de los miembros de este bestiario diminutivo que perdieron la guerra. O por lo menos, que están a punto de perderla. Según uno de sus cruzados, el presidente de Rotary International, Glenn Estess, su institución estará en pie de guerra hasta que se produzca el último caso de polio: “Vamos a eliminar la polio de este planeta. Sabemos que lo podemos hacer y lo vamos a hacer”.

HISTORIA CRONOLÓGICA DE LA POLIOMIELITIS

El mal se conoce desde hace más de 3.000 años, pero hasta que no se identificó el virus y luego se desarrolló una vacuna apropiada no se le pudo hacer frente.

Éstos han sido los pasos seguidos más importantes:

1580-1350 a. de C. – Una estela egipcia muestra a un hombre con una pierna claramente atrofiada.
1789 – El médico inglés Michael Underwood ofrece la primera descripción clínica de la polio, refiriéndose a ella como una “debilidad de las extremidades inferiores”.
1840 – El médico alemán Jacob von Heine publica una monografía de 78 páginas que describe la enfermedad y la relaciona con la médula espinal.
1894 – Aparece la primera gran epidemia de polio en Vermont, EE.UU.,con 132 casos.
1908 – La poliomielitis se convierte en un mal identificable cuando los médicos austríacos Karl Landsteiner y Erwin Popper detectan el virus.
1916 – Una gigantesca epidemia causa 9.000 casos en Nueva York. La sociedad responde aislando a los pacientes, lo cual no sirve de nada.
1921 – Franklin Delano Roosevelt contrae la polio y termina afectado severamente.
1928 – Philip Drinker y Luis Shaw desarrollan el pulmón de acero, un tanque de metal equipado con una bomba que ayuda a respirar. La maquinaria es ensayada ese año y entra en producción comercial tres años después.
1932 – Franklin D. Roosevelt es elegido presidente de EE.UU. El primero y único presidente de ese país en usar una silla de ruedas logra esconder su condición al público estadounidense durante su presidencia.
1935 – Los médicos Maurice Brodie y John Kollmer compiten entre sí intentando desarrollar la primera vacuna contra la polio. Las pruebas de campo fallan con resultados desastrosos, y se culpa a las vacunas de causar muchos casos de polio, algunos de los cuales resultan fatales.
1940 – La enfermera australiana Elizabeth Kenny viaja a California, donde propone dar masajes a los pacientes, aplicarles estiramientos y compresas calientes en los músculos afectados como tratamiento contra la polio. Sin
embargo, es ignorada. Viaja entonces a Minnesota, donde una conferencia en la Clínica Mayo. Eventualmente, los tratamientos Kenny serán los más aceptados.
1945 – Con el fin de la Segur Guerra Mundial aparecen grandes epidemias de polio en EE.UU., traídas inmediatamente por las tropas, con un promedio de 20.000 casos anuales entre 1945 y 1949.
1948 – El laboratorio de Jonás Salk, uno de los cuatro que recibe dinero para desarrollar una vacuna, usa un nuevo método de cultivo del virus. Otros investigadores, como Albert Sabin, quien habría de desarrollar la vacuna oral, continúan trabajando con monos infectados.
1950 – Epidemia de polio en España que produce unos 1.500 casos anuales a lo largo de 13 años. El máximo histórico se dio en 1959 con 2.130 casos.
1952 – La histeria de la polio sacude EE.UU., donde hay 58.000 casos. Las primeras versiones de la vacuna de Salk tienen éxito en un reducido número de pacientes.
1954 – Se realizan pruebas clínicas masivas con la vacuna de Salk.
1955 – Programa nacional de vacunación en EE.UU. El número de casos baja a 5.600 en 1957.
1956 – En Argentina tiene lugar un grave brote que afecta a unas 7.000 personas y una mortalidad del 10 por ciento.
1962 – La vacuna de Salk es reemplazada por la vacuna oral de Sabin,
que es más fácil de administrar y ofrece inmunización más prolongada.
1964 – En Estados Unidos sólo quedan 121 casos registrados de poliomielitis.
1984 – Se organiza una conferencia en EE.UU. para estudiar los efectos del síndrome post polio.
1984 – Último caso de polio en Argentina, debido a una coordinada y constante acción inmunológica.
1988 – Con 350.000 casos de poliomielitis en todo el mundo, la OMS presenta una resolución para erradicar la enfermedad en el año 2000.
1991 – Se registra en Perú el último caso de polio en América.
1993 – La cifra total de casos de polio en el mundo baja a 100.000, la mayoría en Asia y África.
1994 – China lanza sus Días de Inmunización Nacional, vacunando a 80 millones de niños. El mundo occidental se declara “libre de polio”.
1995 – La India vacuna a 87 millones de niños.
2000 – Guerras, desastres naturales y pobreza en 30 países asiáticos y africanos evitan la completa erradicación de la polio. Brotes en Haití y República Dominicana, que habían estado libres de polio desde 1990. La Iniciativa de la Erradicación
Global de la Polio fija 2005 como la nueva fecha para terminar con ella. 2001 – 575 millones de niños se vacunan en 94 países.
2004 – Los ministros de salud de seis países con polio endémica se reúnen para tomar las medidas finales contra la enfermedad. Los casos en Asia bajan en un 50 por ciento, y más de 80 millones de niños son vacunados en África occidental y central.
2005 – La polio se extiende desde Nigeria hasta Sudán, con 105 casos confirmados, ilustrando la facilidad con que el virus viaja de un lugar a otro.

PARA SABER MAS…

HASTA 1949, los virus de la polio no podían obtenerse en grandes cantidades. Pero en ese mismo año se ideó una nueva técnica para producirlos en cultivos de tejidos y pronto se pudieron conseguir los tres tipos activos.

En 1952, Jonás Salk, científico norteamericano, preparó una vacuna inofensiva para los seres humanos, al igual que lo había sido para los animales de laboratorio, y que contenía los tres tipos de virus, muertos previamente con formalina.

En 1953, logró obtener permiso para efectuai pruebas en gran escala de su vacuna, las cuales dieron excelentes resultados. Sucesivos perfeccionamientos de la vacuna y de su forma de administrarla dieron como resultado que los inmunizados corrieran la décima parte del riesgo de adquirir la enfermedad que los no vacunados.

Sin embargo, la vacuna de Salk no era perfecta. Tenía que ser inyectada y para conseguir un grado razonable de protección eran necesarias por lo menos tres dosis que, por otra parte, no daban inmunidad total y estimulaban la producción de anticuerpos sólo en la sangre. Estos impedían la propagación del virus al sistema nervioso y, por tanto, evitaban la parálisis; pero no evitaban que el virus se multiplicase en la nasofaringe o en el intestino. Los individuos protegidos podían así albergar el virus en los intestinos y propagarlo a la comunidad.

Los defectos de esta primera vacuna eran, por consiguiente, bastante graves. Por ello, se prosiguieron con tenacidad las investigaciones con el fin de conseguir un tipo de inmunización  más perfeccionada.  Los trabajos tenían  por  objeto  la  producción  de  una  vacuna fabricada con virus vivos que a la vez fueran suficientemente enérgicos, pero no  hasta  el  punto  de  resultar  peligrosos. Ya había tenido lugar un trágico accidente 1 en los Estados Unidos, a causa de una vacuna con virus no suficientemente atenuados.

En 1955, el profesor Albert Sabin consiguió una vacuna viva efectiva, que es la que se emplea en la actualidad casi universalmente. Puede tomarse por vía oral, en un terrón de azúcar, y una sola dosis proporciona protección eficaz durante varios años. Las personas inmunizadas con la vacuna Sabin — o cualquier otra del mismo tipo — son inmunes no sólo a la propagación del virus, sino asimismo a su presencia en la nasofaringe y en el intestino. Por tanto, no son agentes portadores de la enfermedad.

El grado de protección conseguido con la vacuna de Sabin es muy alto, por lo que actualmente en los países occidentales la polio es una enfermedad confinada virtualmente a aquellas personas que, por descuido o negligencia, no hayan sido inmunizadas.

Las personas paralíticas a causa de un ataque de polio son objeto de cuidados médicos mediante ejercicios intensivos para fortalecer los músculos que todavía conservan alguna actividad y mediante la reeducación de otros músculos para que se hagan cargo de alguna de las tareas que anteriormente llevaban a cabo los paralizados. Se enseña, pues, a los pacientes a hacer el mejor uso posible de sus cuerpos. Aquellos cuyas piernas han quedado paralizadas pueden aprender a andar de nuevo, si bien con alguna dificultad.

Los que en las primeras fases tienen que ser mantenidos a base de respiración artificial pueden abandonar sus respiraderos después de aprender a hacerlo de otro modo. Muchas invenciones nuevas, como las sillas mecánicas, máquinas para volver las hojas de los libros, para dictar y escribir, han sido construidas para ser empleadas por personas que apenas puedan moverse.

Los progresos de la ciencia médica han permitido que la humanidad evite el peligro de la poliomielitis. Quienes tengan la desgracia de haber sufrido sus efectos y hayan quedado paralíticos, pueden también rehabilitarse hasta cierto punto.

Enciclopedia de la Vida Editorial Bruguera Tomo N°4 La Victoria Sobre la Poliomielitis

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