Historia de la Lucha Contra Las Enfermedades:Primeras Vacunas

Historia de la Lucha Contra Las Enfermedades: Primeras Vacunas, Derrota de las Infecciones

El descubrimiento de la agricultura dio origen a concentraciones humanas cada vez mayores y favoreció la propagación de epidemias pavorosas.

Los más antiguos escritos sánscritos describen ya el cólera: hubo en Europa, hace tres siglos, epidemias de viruela que exterminaron a los dos tercios de la población; también se conocían males seudo-infecciosos, como el fuego de San Antonio (en épocas de humedad un hongo microscópico se desarrollaba sobre los cereales utilizados para el pan y producía una sustancia que contrae los vasos sanguíneos), que sembraba el terror en las comunidades.

Las extremidades, privadas de circulación, se gangrenaban y desprendían, y las ciudades se llenaban de mutilados.

Muy pronto fue evidente que había enfermedades contagiosas.

Los antiguos solían desterrar a los leprosos de las zonas pobladas, y en general se tomaban medidas de aislamiento para evitar la propagación de las epidemias.

Pero al ignorarse la causa, sólo por azar se acertaba con las medidas higiénicas que correspondían.

Las precauciones eran complicadas mezclas de superstición y acierto empírico, como la circuncisión en los países cálidos.

Los romanos progresaron en higiene pública, especialmente en la evacuación de las aguas, y sus médicos conocían el uso de ciertas yerbas para curar heridas infectadas.

En el campo teórico se habló, a menudo, de diminutas semillas o gérmenes como responsables de las infecciones.

Podemos citar a Lucrecio, el médico italiano Fracastoro (imagen) , del siglo XVI, y a los descubrimientos de van Leeuwenhoek, de los que ya hemos hablado.

Anton van Leeuwenhoek

Pero todas estas hipótesis y observaciones no tuvieron repercusiones útiles.

El siglo XVIII fue un siglo de preparación activa en el espíritu de los hombres avanzados para los grandes pasos de la Medicina del Estado en el siglo XIX, aunque ni la ciencia, ni la ley,  ni la opinión pública estaban todavía en condiciones de recabar ni aceptar ningún control eficaz de la sociedad sobre la salud general.

No había fondos para emprender ninguna labor sanitaria ni poderes legales de restricción, salvo cuando la epidemia era inminente; ni resgistro obligatorio o notificación de nacimientos y defunciones para mostrar las consecuencias de la negligencia, ni ideas claras en los científicos respecto de lo que debiera hacerse.

Sin embargo, fue un siglo de considerable avance, aunque sus generaciones fueron diezmadas por las viruela, el tifus y el escorbuto y atormentadas por las fiebres.

La determinación de aliviar los terribles sufrimientos físicos de la humanidad creció bajo el influjo de hombres como Juan Howard, uno de los más verdaderos, aunque menos aparatosos, héroes de la humanidad.

La idea de la medicina preventiva fue diligentemente extendida por hombres cuyos nombres no deben olvidarse nunca, por el Dr. Ricardo Mead, que escribió (1720) «sobre los métodos para evitar el contagio pestilencial» y sostuvo que todo gasto deba ser pagado por el público, y ningún coste podría ser demasiado grande si se asegurase la prevención; por sir Juan Pringle, que discutió (1752) sobre «la recta disposición del aire», particularmente en los hospitales del ejército; por el Dr. Jaime Lind, que escribió sobre el escorbuto y la infección en la Armada; por sir Gilberto Blane, que dio zumo de limón a la Marina; por el capitán Cook, quien mostró con la práctica cómo puede conservarse la salud viajando; por sir Jorge Baker, quien encontró el veneno del plomo en la sidra, y por Edward Jenner, el descubridor de la vacuna.

Estos investigadores enunciaron los principios de la higiene pública, que ha desterrado muchas de las principales enfermedades que diezmaron a los hombres de su propia generación.

Los que subestiman las investigaciones de la ciencia pura e insisten en que el dinero y la energía humana deberían consagrarse a las cosas «prácticas» ignoran seguramente la historia de todas las grandes mejoras en las condiciones de la vida humana.

Un científico no es, como parecen suponer muchos, un ser cuyos intereses están alejados de la felicidad humana; más bien es uno que cree en el poder del conocimiento para benefíciar a la humanidad, aun cuando la conexión del conocimiento y las mejoras prácticas no sea siempre directa ni clara.

No puede escogerse mejor ejemplo que el movimiento sanitario para mostrar el valor práctico del conocimiento adquirido por propia cuenta, pero encauzado luego en un campo distante hasta las más vitales aplicaciones.

Se ha dicho, con razón, que todos los comienzos son ficticios; pero si pudiéramos señalar un comienzo definido o, al menos, un punto de partida en el curso de los progresos científicos que han llevado al maravilloso dominio que ha adquirido el saber sobre las enfermedades, podríamos encontrarlo en las especulaciones de Copérnico.

Este gran pensador de principios del  siglo XVI atrajo la atención de los hombres hacia la estructura del universo y el movimiento de las estrellas y los planetas.

Un siglo después, sus trabajos inspiraron al inmortal Galileo la invención del telescopio, que, mostrando los hechos que eran hipotéticos, pudo trasladar de plano la disputa, sacándola del reino de la mera especulación.

cientificos que lucgaron contra enfermedades
Científicos que han luchado contra las enfermedades Fleming, Ehrlich, Koch, Jenner, Pasteur

LA LUCHA POR DERROTAR A LOS MICROORGANISMOS:

Las enfermedades causadas por microbios se denominan infecciosas. Enfermedad contagiosa es aquella que, además de ser infecciosa, es decir, originada por un microbio que viene del exterior, se transmite de una persona a otra, se contagia. Las enfermedades parasitarias son debidas a un productor que no es de medidas microscópicas (gusanos y otros parásitos).

• APARICIÓN DE LAS INFECCIONES.

Para que un germen sea capaz de originar una dolencia en el hombre debe poseer ciertas cualidades: a) ser transmisible;

b) que pueda penetrar en el organismo;

c) que sea nocivo y capaz de originar una enfermedad.

A esta última propiedad se denomina virulencia, y es mayor cuanto mayor sea la rapidez con que se multiplica y la cantidad de sustancias tóxicas que libera.

El organismo, ante la invasión de un microbio, no permanece pasivo, sino que organiza rápidamente sus fuerzas de defensa.

El conjunto de reacciones que pone en marcha el organismo recibe el nombre de inmunidad. Inmune es aquella persona que experimenta sin daño la penetración de determinado tipo de microbios en su cuerpo.

Por ejemplo, el que ha sufrido una fiebre tifoidea, por regla general ya no vuelve a padecerla, puesto que ha adquirido inmunidad contra la misma.

Otras veces ésta puede conseguirse sin necesidad de sufrir la enfermedad, mediante las llamadas vacunas.

Todo germen posee en su estructura alguna sustancia especial que le caracteriza, denominada antígeno; la penetración del microbio en el cuerpo humano determina la producción por parte del mismo de unas defensas denominadas anticuerpos.

Éstos constituyen la defensa más importante de que dispone el organismo en su lucha contra los microbios.

La brigada defensiva del organismo no sólo está constituida por los anticuerpos, sino también por una serie de células capaces de fagocitar (engullir) a los microbios.

Algunas de ellas suelen circular por la sangre en forma de glóbulos blancos de un subtipo especial (monodias), mientras que otras se hallan dispuestas en los órganos invadidos con más frecuencia por los microbios (hígado, bazo, ganglios, etc.).

Es interesante conocer el mecanismo de que se valen los gérmenes para penetrar en el cuerpo humano, así como la vía que utilizan.

Algunos lo hacen a través de la piel, normal o alterada (heridas, picaduras, roces, etc.); otros por vía digestiva (alimentos, bebidas, etc.); con la respiración, etc. Los diversos puntos de penetración de los microbios en el cuerpo reciben el nombre de puertas de entrada, a partir de las cuales los gérmenes se diseminan por el cuerpo.

Algunos se detienen en los ganglios linfáticos cercanos a la región, para seguir por la misma vía linfática hacia la sangre y, a partir de allí, por algún tronco nervioso hasta los centros superiores.

La vía de diseminación más importante sigue siendo la sangre.

Finalmente, su recorrido termina cuando son eliminados por los lugares llamados de salida: a través del pulmón (aire, gotitas de saliva, esputo, etc.), riñón (orina), intestinos (heces), etc.

La mayoría de las infecciones no manifiestan sus síntomas hasta que han transcurrido unos días de la invasión del microbio.

Este período se llama de incubación, y dura desde el momento del contagio, hasta el día que empiezan a aparecer las manifestaciones en forma de enfermedad.

HISTORIA: Durante el siglo XIX se fueron descubriendo, una tras otra, las bacterias responsables de las distintas enfermedades. Estudios muy cuidadosos pusieron de manifiesto el modo de vida y los ciclos de estas bacterias, dónde se encontraban, cuáles eran sus preferencias y cómo se trasmitían al hombre. La bacteria de la peste bubónica, por ejemplo, se encontró no solamente en las personas atacadas, sino también en la sangre de las ratas infectadas. El eslabón de la cadena fue descubierto por el bacteriólogo inglés P. L. Simond, quien demostró qué la bacteria pasa de la rata al hombre por medió de una pulga que vive sobre la rata como parásito. Una vez descubierto el complicado mecanismo, dedieron tomarse las primeras medidas eñees para eliminar la enfermedad.

LA MICROBIOLOGÍA Y LOS CIENTÍFICOS QUE INVESTIGARON LAS ENFERMEDADES INFECCIOSAS:

Lo microbiología es uno científica; se encarga de los seres vivos microscópicos; es decir, aquellos organismos que no son a simple vista, dado que su tamaño es del promedio una milésima de milímetro, unidad conocida como miera. Estos organismos reciben, por lo general, el nombre de gérmenes o microbios, como también el de microorganismos.

• LEEUWENHOEK Y LOS MICROBIOS

LEEUWEENHOEKEs a partir del siglo XVII que la humanidad tiene conocimiento de la existencia de organismos que no se pueden observar a simple vista, sino a través de un instrumento óptico denominado microscopio; éste fue inventado a principios de mencionado siglo.

El descubridor de dichos organismos fue el comerciante holandés Antony Van Leeuwenhoek, quien utilizó por vez primera una lente casi esférica, la cual fue tallada por él mismo; con ella logró hacer magníficas observaciones sobre la estructura microscópica de algunas semillas, de la sangre, de embriones y de otros tejidos.

Los alcances científicos realizados por Leeuwenhoek mediante sus observaciones, fueron importantes, ya que descubrió los organismos microscópicos que se encontraban en una gota de agua, en el vinagre, y en todas las sustancias que analizaba. Sus observaciones permitieron conocer con cierta precisión, la estructura de organismos que hoy conocemos como bacterias, algas, hongos (como las levaduras) y algunos protistos.

• EDWARD JENNER Y LAS VACUNAS

JENNERCon Edward Jenner se da inició a uno de los campos de la medicina, conocido en la antigüedad como variolización.

Esta práctica consistía en inocular o inyectar con pústulas (erupción cutánea) de enfermos de viruela a la población sana, para que generaran, de esta forma, defensas contra dicha enfermedad.

Jenner observó que la viruela del ganado vacuno no era mortal para el ser humano y, que por el contrario, quienes la desarrollaban producían defensas hacía la viruela humana, la cual, para ese entonces era mortal.

Los experimentos de Jenner que realizó, indirectamente sobre el virus varióla causante de la viruela, permitieron la producción de la vacuna contra la viruela humana.

• LOUIS PASTEUR Y SUS DESCUBRIMIENTOS

Ya hemos hablado del francés Louis Pasteur (1822-1895) y de sus descubrimientos en el campo de la microbiología y la fermentación, y de sus demostraciones contra la teoría de la generación espontánea de los microorganismos.

Biografia de Pasteur Louis: Teoria Microbiana y Descubrimientos –  BIOGRAFÍAS e HISTORIA UNIVERSAL,ARGENTINA y de la CIENCIA

Su aporte fundamental en el terreno que nos ocupa, es la idea de la vacuna, que tiene cierto parentesco con el procedimiento de Jenner, pues consiste en prevenir una enfermedad grave mediante la introducción de los mismos microbios, atenuados, debilitados o muertos, con el fin de que el organismo aprenda a construir las sustancias químicas, o anticuerpos, que luego derrotarán a los microbios de la enfermedad cuando éstos se presenten.

Los descubrimientos de Pasteur desencadenaron una gigantesca corriente de investigaciones.

PASTEURLouis Pasteur refutó la teoría de la generación espontánea, comprobando experimentalmente que las infusiones eran descompuestas por microorganismos provenientes del aire.

Como éste, sus aportes fueron importantes para la medicina y la industria; impulsando de esta manera la microbiología.

En la industria sus conocimientos aportados fueron el producto de la observación y del estudio de las fermentaciones.

Es así, como las levaduras transforman, mediante este proceso, el azúcar en alcohol etílico y dióxido de carbono; al igual que algunas bacterias convierten el azúcar de la leche (lactosa) en ácido láctico.

De lo anterior, se puede decir que las fermentaciones son el producto o resultado fisiológico de algunos microorganismos.

En la medicina logró comprobar que algunos organismos microscópicos eran los causantes de determinadas enfermedades como el cólera y el carbunco, enfermedades del ser humano a nivel gastrointestinal y de los tejidos subcutáneos. Sus trabajos en este campo se orientaron hacia la antisepsia y la producción de la vacuna hidrofóbica o antirrábica.

• KOCH Y LAS INFECCIOSAS

Mientras desarrollaba vacunas contra el ántrax, el cólera y la rabia, se aislaban y descubrían innumerables bacilos. Entre esta pléyade de investigadores se destaca Roberto Koch (imagen), alemán (1843-1910), que identificó el bacilo de la tuberculosis y el vibrión en coma del cólera.

El médico alemán Robert Koch logró de mostrar en 1876 que algunos microorganismos como las bacterias podrían causar enfermedades a los animales, basado en enfermedades cutáneas presentadas en las personas y otras especies de animales.

Robert Koch: Historia de sus Descubrimientos, Bacilo Tuberculosis

Sus investigaciones permitieron desarrollar un método experimental para identificar los microorganismos causantes de diferentes enfermedades.

Esto contribuyó en la identificación de la bacteria causante de la tuberculosis pulmonar, conocida como el bacilo de Koch.

Es importante resaltar que los criterios experimentales desarrollados por el médico alemán, para demostrar el origen o causa de las enfermedades infecciosas, se conocen hoy día como los postulados de Koch.

• LA ANTISEPSIA EN CIRUGÍA

José Lister (1827-1912) cirujano inglés, comprendió inmediatamente la trascendencia de las demostraciones de Pasteur de que toda infección o putrefacción es causada por un microorganismo.

Debido a su profesión de cirujano, se propuso matar los gérmenes exteriores con un veneno poderoso: utilizó para ello el acido fénico, que es un antiséptico, es decir que combate y mata los microbios.

El método se perfeccionó poco a poco: se aprendió esterilizar los instrumentos y las vendas, se crearon método para evitar la contaminación de la ropa y los guantes de los cirujanos y se llegó, así, a eliminar toda posibilidad de infección, por gérmenes exteriores, en los casos de operación quirúrgica.

 • SUEROS:

Cómo provocan los microbios las enfermedades?.

A menudo los síntomas, como en la difteria, provienen de venenos o toxinas producidos Emilio Von Behringpor los microorganismos.

En 1890 el alemán Emilio Von Behring (imagen) demostró que los pacientes que curaban de difteria producían unas sustancias, las antitoxinas, que neutralizaban la toxina producida por el microorganismo.

Creó así una medicación de urgencia que combate inmediatamente los síntomas de una enfermedad y puede aplicarse al enfermo, ya contagiado  en el periodo critico.

Los sueros son diferentes de las vacunas porque éstas confieren una inmunidad activa, es decir una capacidad para luchar contra el microbio, mientras que los sueros sólo brindan una inmunidad pasiva, una ayuda exterior contra el veneno segregado por el microbio.

También son sueros los que se elaboran, por ejemplo, contra las picaduras de las víbora

• LA QUIMIOTERAPIA

Paul Ehrlich  (1854-1915) era químico como Pasteur.

Vida de Ehrlich Paul y la Droga Para Combatir La Sifilis-Salvarsan –  BIOGRAFÍAS e HISTORIA UNIVERSAL,ARGENTINA y de la CIENCIA

Descubrió que ciertos colorantes detenían exclusivamente a ciertos gérmenes y permitían así descubrirlos y diagnosticar la enfermedad.

Luego pensó que si ciertas sustancias químicas se adherían únicamente a determinados microbios, podrían, quizá, crearse compuestos tóxicos que no afectaran al paciente pero que si pudieran “pegarse’ al microbio y matarlo.

Durante más de veinte años, con una tenacidad inquebrantable, ensayó compuesto tras compuesto para luchar contra la sífilis, hasta que al llegar a la síntesis Nº 606 logró el primer remedio eficaz contra ese azote de la humanidad: se lo denominó salvarsán o “606”.

Era la primera droga sintética electiva contra un microbio.

Gerhard Domagk, nacido en 1895, prosiguió los trabajos de su maestro Ehrlich y encontró el prontosyl, un colorante que es el antepasado de las sulfamidas, y con el que curó dramáticamente a su propia hija.

Levaditi, bacteriólogo francés autor de muchos otros meritorios progresos, descubrió que la parte activa del prontosyl era la sulfanilamida, y con este hallazgo cobré una importancia tremenda la curación mediante remedios de sintesis.

En la actualidad, los  productos quimioterápicos son extraordinariamente numerosos.

• LOS ANTIBIÓTICOS :

Alexander Fleming,  escocés (1881-1955), observó que el moho penicillium producía una sustancia que inhibía la multiplicación  de las bacterias.

Biografía de Fleming Alexander y Descubrimiento de la Penicilina –  BIOGRAFÍAS e HISTORIA UNIVERSAL,ARGENTINA y de la CIENCIA

La extrajo en forma impura y la llamó penicilina, pero no logró prepararla en forma práctica.

Fue un bioquímico, el profesor Howard Florey, que con su asistente el doctor Ernst Chain, prepararon una forma estable e inyectable de penicilina, cuya aparición en el campo de la terapéutica fue sensacional.

La propiedad común de los múltiples antibióticos es inhibir la división de los gérmenes y dar, así, lugar a que las defensas naturales del cuerpo destruyan a los microbios existentes que no pueden ya multiplicarse.

Por esta razón, los antibióticos son más eficaces en las infecciones que producen fiebres y otras reacciones violentas, que en aquéllas en que la lucha defensiva del organismo es mínima.

Actualmente se producen o modifican en forma artificial, con el objeto de que se concentren preferentemente en determinados órganos y se ajusten con precisión a determinados tipos de bacterias.

• UN ARSENAL COORDINADO:

Existen microbios, como el de la tuberculosis, que desarrollan rápidamente una resistencia especial a su antibiótico específico, en este caso la estreptomicina.

En tales situaciones la terapéutica ,recurre  a una rotación de sustancias antimicrobianas.

En el caso de la tuberculosis se añade a la estreptomicina el ácido paraaminosalicílico o PAS, la isoniacida, etc.

Por otra parte, se utiliza a fondo la vacuna preventiva, y es de esperar que la tuberculosis será pronto erradicada de la Tierra por la vacuna BCG (iniciales de biliario Calmette-Guérin), que lleva el nombre los dos investigadores franceses que consiguieron atenuar la tienda del microbio, mediante el uso de derivados de la y que se compone de bacilos vivos que se administran por boa a los recién nacidos, a los que inmuniza durante años.

Por otra parte, adelantan los medios de análisis y de control, sobre todo cuando se trata de una enfermedad social, como la tuberculosis, cuya frecuencia depende indirectamente del grado de desnutrición y hacinamiento de los habitantes.

Los médicos desean tener siempre métodos de diagnóstico rápidos seguros.

La sífilis, por ejemplo, logró revelarse rápidamente mediante las reacciones de Wassermann y de Kahn.

Actualmente existen muchísimos métodos de diagnóstico de las enfermedades, te todo en sus etapas iniciales.

Es muy importante, por ejemplo el uso masivo de las radiografías y ecografías  de tórax en la prevención la tuberculosis.

Por otra parte, muchas enfermedades infecciosas son transmitidas por insectos y la prevención racional consiste en exterminar a éstos cuando es posible: de allí la lucha con insecticidas sintéticos, de los cuales el primero ha sido el DDT, para exterminar mosquitos que transmiten el paludismo y la fiebre amarilla, pulgas que diseminan la peste, la mosca tsé-tsé que transmite enfermedad del sueño, etc.

La medicina preventiva es quizá el aporte más significativo a lucha contra las infecciones, porque permite impedir su aparición y propagación y promete borrarla de la faz de la Tierra vez de limitarse a curar los enfermos que la contraen.

• LUCHA CONTRA LOS VIRUS:

Durante mucho tiempo no se pudo elaborar vacunas contra los s porque era prácticamente imposible cultivarlos en el laboratorio.

En efecto se sabe que el cultivo de los virus requiere,  la inmensa mayoría de los casos, disponer de células vivas á lograr que se multipliquen.

El descubrimiento más destacado de los últimos tiempos en este campo fue el de la una contra la poliomielitis, por el doctor J. Salk.

Dicha vacuna que luego se modificaba a fin de poder administrarla en forma oral, en base a los trabajos del doctor A. B. Botín.

Albert Sabin

Biografia de Albert Sabin: Historia de su Obra Cientifica y Logros –  BIOGRAFÍAS e HISTORIA UNIVERSAL,ARGENTINA y de la CIENCIA

• BALANCE Y ESPERANZAS

 El mejor elogio de la terapéutica actual es el hecho de que no queda casi nada de la farmacopea del siglo XIX.

Salvo los remedios comprobados, como la digital, el opio, la quinina y algunas vacunas, cada año o cada mes se abren nuevas vías: desde hace seis lustros disponemos de antibióticos, de antihistaminicos sintéticos, de hormonas sintéticas, de anticoagulantes, de la cortisona y sus derivados artificiales, de los neurolépticos, etc.

La quimioterapia domina toda la terapéutica actual y es la que mediante los hipnóticos perfeccionados y todo el cortejo de nuevas drogas permite los asombrosos progresos de la cirugía.

El porvenir de la quimioterapia es inmenso puesto que el numero de combinaciones químicas orgánicas es casi infinito.

Cada vez que se aísla una sustancia y se reconoce su actividad se dispone de un punto de partida para investigaciones y nuevos descubrimientos.

Pero la química está muy lejos de resumir la terapéutica.

Las hormonas, primero en la forma empírica de glándulas o de sus extractos y luego ya modificadas y sintetizadas, químicamente, intervienen también en forma activa.

Lo mismo ocurre con la nutrición, en la que las investigaciones comenzaron con las vitaminas, que en gran parte ya no se extraen sino se preparan industrialmente.

También los progresos de la física condicionan muchos adelantos de la medicina: sin los galvanómetros ultrasensibles no existirían el electrocardiograma o el electroencefalograma que registra las microcorrientes producidas por el corazón y el cerebro.

Tampoco dispondríamos de los radioisótopos que se fijan electivamente sobre determinados tejidos sanos o enfermos, donde se controla cómodamente su concentración mediante los contadores Geiger.

Citemos por último los exámenes llamados complementarios como la cutireacción, la intradermoreacción, los análisis de las punciones esternales o los dosajes de los cetoesteroides que facilitan el trabajo del médico y le permiten confirmar y precisar un diagnóstico, establecer un pronóstico y controlar los efectos de su tratamiento.Desde el punto de vista social la medicina cifra sus esperanzas en la higiene, ausente aún de continentes enteros.

Tiene ante sí un trabajo muy arduo pero extraordinariamente prometedor.La ciencia moderna utiliza todas las ciencias nuevas o renovadas en los últimos años: la fisiología, la bacteriología, la química biológica, la física nuclear, etc.

Cada descubrimiento hace crecer en progresión geométrica el número de adelantos realizables.

• ALGOS MAS DE HISTORIA...

La peste bubónica (la "muerte negra") hizo desaparecer a 25 millones de personas en Europa, durante el siglo XIV. Esta terrible enfermedad ha tenido épocas de expansión en muchos otros períodos, como puede verse incluso  en   la   Biblia.

Las antiguas teorías explicaban las oleadas de peste bubónica como consecuencia del movimiento de los planetas o de la respiración de los demonios. Hoy se conoce el verdadero culpable: es un tipo de bacteria (organismo imperceptible a simple vista), el bacilo pestoso o "Pasteurella pestis", descubierto por el médico suizo Alejandro Yersin, en  1894.

Las bacterias —junto con organismos todavía más pequeños, llamados "virus", y ciertos animales microscópicos unicelulares, los protozoos—, son responsables de la mayoría de las enfermedades. Invaden los tejidos humanos, destruyéndolos con sus sustancias tóxicas.

La   difusión   de   las   enfermedades tiene lugar cuando estos organismos microscópicos van de una persona a otra. Las enfermedades que persisten habitual-mente, o en épocas fijas, en un país, sea en poblaciones humanas o en animales silvestres, se llaman "endémicas". En ciertas circunstancias, las enfermedades endémicas pueden propagarse en escala enorme, infectando a muchas personas. Entonces se llaman "epidemias".

La peste bubónica es un buen ejemplo de enfermedad que puede producir epidemias. En el pasado causó la muerte de millones de personas. Actualmente, a pesar de que la bacteria responsable de la enfermedad es endémica en los roedores silvestres de distintos países, la atenta vigilancia de las autoridades médicas impide nuevas invasiones. La idea de que las enfermedades son producidas por organismos invisibles no es nueva.   Hace   2.000   años,   el   romano  Varrón pensó en esa posibilidad; pero, fundamentalmente, porque en aquella época no había instrumentos para probar esa teoría, te   la   olvidó   pronto.

Varios siglo después, en 1546, se publicó un libro del médico italiano Jerome Fracastor, cuya opinión era parecida a la de Varrón,  argumentaba de manera convincente en favor de aquella teoría. Demostró cómo era posible la propagación de la enfermedad  con organismos pasaban de una persona a otra. Desgraciadamente, muy pocos lo escucharon.

Durante el siglo XVII, los perfeccionamientos de las lentes permitieron el desarrollo le los microscopios primitivos.

Parece que el holandés Antonio van Leeuwenhoek fue el primero que observó las bacterias, en 1673. Sin embargo, este descubrimiento no confirmó las teorías de Fracastor.

En el siglo XIX, y con los trabajos del francés Luis   Pasteur  y  del   alemán   Roberto   Koch, quedó perfectamente establecida la relación entre los organismos microscópicos y las enfermedades. Entonces se conocieron muchos de los verdaderos culpables de éstas.

En 1875 se descubrió la ameba que causa la disentería, así como la bacteria que infecta las heridas, y, en 1880, la bacteria de la tifoidea y también el diminuto protozoo que produce el paludismo.

El mismo Koch descubrió las bacterias de la tuberculosis y del cólera, en 1882 y 1883.

Pero no se lograba descubrir los agentes que producen la viruela y la fiebre amarilla, porque son demasiado pequeños para ser vistos con el microscopio ordinario.

Estos organismos son los virus, que, sin embargo, pudieron aislarse, pasando los materiales infectados a través de filtros que los retienen.

La invención del microscopio electrónico permitió fotografiar y detectar, incluso, los virus más pequeños (los virus filtrables).

Ver Enfermedades Epidémicas:  - Peste Bubónica   -  Tifus Paludismo  - Viruela

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