Biografia de Enrique I Rey de Inglaterra Historia de su Reinado



REINADO DE ENRIQUE I DE INGLATERRA

Enrique I rey de Inglaterra nació en 1068, vivió 67 años, una larga vida para su época, era el cuarto hijo de Guillermo el Conquistador.  Reinó durante 35 años, como el tercer rey normando de Inglaterra (1100-1135). Cuando en 1087 fallece su padre, no recibe ninguna posesión y comenzó una política de expansión territorial en el continente, pero que fracasaron en sus objetivos. A la muerte de su hermano Guillermo II en 1100, Enrique aprovechó la ausencia de su otro hermano, Roberto, que había reclamado con anterioridad el trono para apoderarse del tesoro real, y se autocoronó rey en Westminster.

enrique I de inglaterra

HISTORIA: Como hemos visto en otra página Guillermo duque de Normandía, llamado el Conquistador (que contaba con el apoyo del Papa Alejandro II) , equipó una poderosa flota y, luego de desembarcar en el sur de Inglaterra, derrotó en la Batalla de Hastings (1066) a los sajones mandados por Haroldo.

Este pereció en la batalla y el vencedor marchó a Londres, donde fue reconocido rey con el nombre de Guillermo I. A Guillermo I le sucedió su hijo Guillermo II, El Rojo, que luego de un gobierno mediocre pereció asesinado (año 1100); entonces ocupó el trono su hermano Enrique I, soberano que logró el favor popular, eliminando rencores entre anglosajones y normandos.

Guillermo el Conquistador, hombre de estado autoritario y enérgico, gran soldado, murió dejando el reino en manos de dos incapaces. El mayor, Roberto Courte-heuse, recibió la Normandía; poco hábil, embrollón, incapaz de hacerse obedecer, fue en seguida presa de sus barones, los cuales, aprovechando su debilidad, se otorgaron una independencia que Guillermo les había negado siempre.

El hijo menor, Guillermo el Rojo, heredó el reino de Inglaterra; verdadero déspota, no consiguió imponer su autoridad más que con medidas de terror, siendo odiado rápidamente por la población y abandonado por sus vasallos, que se revolvieron en varias ocasiones confra él. Su asesinato, en 1100, fue un verdadero alivio para el reino. Diez años de anarquía no habían dañado gravemente la obra del gran Guillermo, y su tercer hijo sabrá borrar estos tristes años y restaurar la autoridad monárquica.

A la muerte de Guillermo el Rojo, su hermano menor Enrique I sube al trono; era muy diferente de los dos hermanos mayores; había recibido una instrucción más completa y se interesaba por las artes y la literatura, lo que le valió el sobrenombre de Beauclerc, y, desde luego, poseía una autoridad y una inteligencia superiores a las de sus hermanos. El mismo año de su coronación (1100), se casó con la hija de Malcom, rey de Escocia; la «buena reina Matilde», dulce y valerosa, muy versada en el arte musical y en la poesía, alcanzó rápidamente una gran popularidad en el reino.

El primer acto de Enrique fue restablecer la unidad entre Inglaterra y el ducado de Normandía, que había sellado Guillermo; aprovechando la debilidad de su hermano mayor, se apoderó, poco a poco, de todas las grandes ciudades de Normandía, y en 1106 obtuvo una gran victoria sobre el ejército de Courteheuse, en Tinchebray. Esta victoria le entregaba definitivamente la Normandía; no contento con haber recogido toda la herencia paterna, se encarnizó con su hermano, desgraciado por naturaleza, y lo hizo encerrar en una prisión de Inglaterra, donde el pobre ex-rey permaneció cautivo hasta su muerte.

Enrique I pretendió imponer en todo su reino su propósito de no compartir el poder con nadie. Siguiendo la política cen-tralizadora de su padre, comenzó debilitando el poderío de los señores que habían tomado partido por el duque de Normandía, confiscando sus feudos y arrasando sus castillos; después, pacientemente, aumentó los poderes de quienes dependían directamente de él, como los sheriffs, que fueron desde entonces los únicos habilitados para juzgar en los procesos entre señores y arrendatarios. Creó jueces itinerantes, encargados de hacer justicia en cada uno de los condados; de esta manera, se debilitaron progresivamente las justicias feudales, en provecho de la justicia real, lo que permitió una cierta uniformidad de procedimiento   y   de   jurisprudencia.

Rodeándose de hombres capaces y abnegados, favoreció la constitución de servicios administrativos especializados, asegurándose la entrada de los ingresos. Hizo valer sin descanso sus derechos de soberanía sobre sus vasallos, de los que obtuvo consejos, recursos y asistencia militar, tanto más necesaria cuanto que la querella entre las casas de Francia e Inglaterra se proseguía bajo la forma de guerras y escaramuzas, interrumpidas por largas treguas.



A su muerte, al no tener un sucesor varón, heredó la corona su hija Matilde, quien casóse con el conde francés Godofredo Plantagenet, representante de la Casa de Anjou. Sin embargo, Matilde no pudo gobernar porque las ambiciones de su primo Esteban de Blois originaron diversas luchas.  Esteban I usurpó el trono hundiendo al país en una prolongada guerra civil que sólo llegó a su término con la ascensión al trono, en 1154, del hijo de Matilde, Enrique II.

Fuente Consultada:
HISTORAMA La Gran Aventura dell Hombre Edit. CODEX Tomo III
HISTORIA I  José Ibañez Edit. Troquel

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