Historia de la Producción de Alimentos Preparación del Suelo



HISTORIA DE LA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS

PRODUCIR PARA ALIMENTAR: Alimentar bien a la raza humana ha sido siempre, y es aún hoy, la tarea más grande e importante de la humanidad; y cuanto más sabemos sobre nutrición, más nos damos cuenta de que es un problema de difícil solución.

No todos los alimentos tienen el mismo valor para nutrir el cuerpo. Los feculentos, tales como los cereales, las papas, y el azúcar, que se hace de muchas clases de vegetales, y las grasas, que obtenemos de la leche y las semillas y frutos oleaginosos, son especialmente importantes como alimentos energéticos.

Las proteínas, que obtenemos de alimentos animales, como carne, pescado, leche y huevos, y también de ciertos vegetales, tales como arvejas y habas, son parte vital en la formación y renovación de los tejidos.

Pequeñas cantidades de ciertos minerales son, igualmente, esenciales para la buena salud: el hierro, por ejemplo, para ayudar a la formación de la sangre, y el calcio y el fósforo para asegurar el crecimiento de huesos y dientes.

Las vitaminas también son necesarias, porque su insuficiencia puede causar graves enfermedades llamadas «carenciales».

La falta de vitamina C, presente en la mayoría de las frutas y vegetales, puede producir el escorbuto. La escasez de vitamina D, que se halla especialmente en el hígado de ciertos animales, puede causar raquitismo.

Sería muy difícil decir con exactitud, qué cantidades de todas estas substancias necesita cada individuo, pero conocemos, en términos generales, cuáles se requieren de los alimentos que producen energía.

El valor energético de éstos se mide en unidades llamadas calorías, y sabemos que los hombres y las mujeres hasta la edad madura, necesitan un promedio de 3.000 calorías diarias; los ancianos, por lo menos, 1.250; los adolescentes, unas 2.300 y los niños de 10 años de edad, alrededor de 1.900.

Si analizamos el mapa del mundo con las  calorías consumidas por la población observaremos diversas zonas en donde mucha gente no recibe todas las calorías que necesita, y hay desnutrición,  en otras, como en los países del norte reciben las 3000 o mas (altos índices de obesidad) y en algunas en la alimentación es la adecuada.

Desde mediados del siglo XX se procura más que nunca que el alimento sobrante de las naciones muy bien nutridas llegue a las zonas de escasez, en donde los países mas ricos y desarrollados están dando su ayuda a otros países mas atrasados, para que éstos puedan emprender trabajos de irrigación y comprar maquinaria agrícola.



Hay otra manera para aumentar la ración promedio de calorías: dedicar menos tierras a ciertas cosechas tradicionales y dar más a otras menos difundidas que, en muchos casos, darían un mayor rendimiento calórico por hectárea.

Las ocho especies vegetales mas populares por su consumo y rendimiento calórico son: centeno, maíz, soja, trigo, arroz, papa, mandioca y el bananero.

EN PROCURA DE ALIMENTOS: Antes de la Edad Neolítica, el hombre era enteramente un buscador de alimento, viviendo de la caza, de la pesca y de la recolección de frutos naturales.

Estaba continuamente en movimiento, siguiendo a las manadas y buscando frutas silvestres maduras. Para su actuación necesitaba grandes extensiones de terreno, y se ha calculado que, aun en regiones fértiles, se precisaría, por lo menos, un kilómetro cuadrado de tierra no cultivada para proveer de alimento suficiente a un hombre durante un año.

Existen todavía algunas partes del mundo donde la gente vive principalmente de la búsqueda de alimentos. En regiones del África central, cerca de los grandes ríos, por ejemplo, hay tribus que subsisten con una dieta de pescado, complementada ocasionalmente con la carne de animales que cazan; pero la mayoría de estas tribus también hacen claros en la selva y producen ciertas cosechas de fácil cultivo.

En Groenlandia hay esquimales que viven casi enteramente del alimento que pueden obtener del mar: pescado y carne de foca y de morsa; y algunos de los que habitan en el norte del Canadá, casi no consumen más que carne de caribú.

Todas estas regiones, según puede suponerse, tienen muy escasa población, una o dos personas, como promedio, por kilómetro cuadrado.

Sin embargo, hay vastas zonas de la tierra que sostienen a 50 o más personas en la misma extensión de terreno, y algunas, no pequeñas, que dan subsistencia a más de 500.

Aun en estas regiones, una forma de búsqueda del alimento —la pesca— se practica donde es posible; pero, naturalmente, la principal fuente de aquél está en los cultivos y en la cría de ganado.

importancia de la agricultura



Es fácil comprender por qué una sola hectárea de tierra bien cultivada, puede producir tanto alimento o más que un kilómetro cuadrado de matorral o de bosque.

En la tierra cultivada el agricultor elimina, en lo posible, todas las plantas que no sean las que él ha sembrado para producir alimento, mientras que en un matorral o en un bosque crece una gran variedad de plantas, y sólo algunas de ellas dan frutas o semillas que el hombre pueda comer. No parece tan claro por qué los animales domésticos producen más alimento que los silvestres, o los que viven libres en los campos.

El animal que es cazado y muerto suministra sólo su carne como alimento, mientras que el domesticado nos proporciona alimento, como huevos o leche, durante gran parte de su vida y aún nos da su carne cuando lo sacrificamos. Por esto el hombre considera que siempre compensa la cría de los rebaños, aun en lugares donde no es fácil hacerlo, como en los Alpes, donde hay que buscar pastos en los valles, en invierno, y otros en las altas laderas, en verano.

MANTENER LA TIERRA PARA UN MAYOR RENDIMIENTO: Desde hace varios años algunos países europeos densamente poblados, entre ellos Dinamarca y Holanda, producen ahora manteca, queso, leche y huevos no sólo para sus propias necesidades, sino también para satisfacer las de otros países. Hizo falta una larga experiencia y muchos ensayos para lograrlo.

Para que el hombre pudiera hacer manteca, tuvo que aprender a separar de la leche la parte que contiene la grasa y cómo batirla, además de experimentar qué alimentación conviene a las vacas para que la leche adquiera mejor calidad y sabor.

Para hacer muchas clases de queso, tuvo que averiguar a qué temperatura tenía que calentar la leche antes de agregarle el cuajo, y cómo conservar aquél una vez formada la costra. Para hacer manteca o queso en escala comercial, con poca mano de obra, hubo que acudir al auxilio de la ciencia y la ingeniería, que suministraron toda suerte de máquinas automáticas.

Cuando el hombre comenzó a cultivar la tierra, también tuvo que aprender gran cantidad de cosas, entre ellas cómo evitar el desarrollo de malezas, cómo mantener la tierra bien irrigada y bien avenada, y, sobre todo, cómo conseguir que continuara rindiendo buenas cosechas.

Ya los primitivos agricultores deben haber observado que si seguían sembrando las mismas semillas en los mismos campos, año tras año, las cosechas se empobrecían gradualmente. Quizá, después de corto tiempo, abandonaran el antiguo terreno y cultivaran uno nuevo. Años más tarde, ellos o sus hijos nuevamente podrían realizar un cultivo en el antiguo campo y ser recompensados con una buena cosecha. De esta manera los agricultores aprendieron que la tierra fatigada da mejores frutos después de descansar.

Durante la Edad Media, las aldeas agrícolas de muchas partes de Europa usaban el sistema rotativo de tres campos  para resolver este problema. La tierra que rodeaba la aldea se dividía en tres grandes campos, y cada agricultor trabajaba una faja, o algunas veces más, en cada campo.

Los tres pequeños cuadrados de la parte inferior del diagrama de arriba, indican cómo estos campos se usaban en tres años sucesivos. Un año, en el primer campo se sembraba trigo, y en el segundo, cebada, mientras que el tercero se abandonaba para el pastoreo. Al año siguiente, el primer campo se dedicaba al pastoreo, se cultivaba trigo en el segundo y cebada en el tercero. Durante el último año, la cebada se sembraba en el primero, el segundo se dedicaba al pastoreo, y en el tercero se cultivaba el trigo. El proceso se repetía en cada período de tres años.



esquema de rotacion de cultivos

1° Año                    |                 2° Año              |                      3° Año

Este sistema tenía dos importantes ventajas. Primera: ya que cada campo se dedicaba a una sola cosecha, todo el campo se podía segar de una vez y dejarlo libre para el pastoreo, hasta la próxima siembra. Segunda: cada campo tenía un año de descanso de cada tres, durante el cual su suelo se enriquecía con el abono que dejaba el ganado que en él pastaba.

Donde quiera que se practiquen intensos cultivos, los agricultores aún realizan cultivos en rotación, y todavía dejan los campos sin cultivar de tanto en tanto.

Pero ahora los sistemas de rotación se extienden a más de tres años; muy a menudo el período es de cinco o siete años, incluyendo el de descanso. Generalmente, la rotación incluye otras cosechas además de cereales, tales como el lino y diferentes raíces, como se ve en las figuras de arriba, a la derecha.

Otra lección que los agricultores tuvieron que aprender, especialmente los de las regiones montañosas fue cómo impedir que la preciosa tierra vegetal fuese barrida por las fuertes lluvias. Los surcos de siembra que siguen el curso de una ladera impulsan al agua hacia abajo, haciéndola correr velozmente, mientras que los surcos hechos a través de la ladera «en contorno» tienden a contener el agua.

EL AGUA PARA REGADIOS: En muchas partes del mundo, el principal enemigo natural del agricultor no es la abundante lluvia, sino la prolongada sequía. Si la población del mundo fuese exigua y no mostrara tendencia al crecimiento, los cultivos podrían limitarse a zonas dotadas de lluvias suficientes. Pero, en realidad, la población del mundo, ya calculada en 6.800 millones de personas, está creciendo rápidamente y, a medida que transcurra el tiempo, será difícil proveer de suficiente alimento a todos, a menos que se cultive cada hectárea de terreno.

La irrigación no es un problema nuevo. A principios de este siglo los arqueólogos descubrieron canales de riego, de unos 5.000 años de antigüedad, profundamente por debajo de los cimientos de la antigua ciudad de Nippur, en la Mesopotamia. Probablemente el agua era llevada desde el río y vertida en estos canales por medio de una palanca, con un gran recipiente en un extremo y un contrapeso en el otro. En partes de Asia y África del norte, un método similar se usa aún para regar campos pequeños.

Es probable que el paso siguiente llegó cuando el hombre unció asnos o bueyes a una polea, para elevar mayores cargas de agua de pozos profundos, y en varios países mediterráneos, donde los moros abrieron este tipo de pozos hace más de 700 años, el agua para la irrigación todavía se eleva así.

Otro antiguo método dependió del invento de la rueda. Una inmensa rueda, con una cantidad de baldes colocados alrededor de la llanta, se ponía de modo que sólo su parte inferior quedaba bajo el agua. La rueda se engranaba a una especie de cabrestante y, a medida que un animal daba vueltas al cabrestante, la rueda giraba, levantando  baldes  colmados  de  agua.

noria de agua a sangre con caballo

Otro sistema mas eficaz, consiste en una enorme rueda, con su aro rodeado por muchos cangilones, gira por la fuerza de la corriente. Los cangilones tienen una forma tal, que sueltan el agua solamente cuando el giro de la rueda los pone a nivel de la superficie de un acueducto.

Este acueducto se dirige hacia las zanjas de irrigación, en campos que pueden estar a varias millas de distancia. Métodos de irrigación basados en este principio se usaron por primera vez, en gran escala, en los siglos XIV y XV. En zonas subtropicales, esos sistemas de irrigación hicieron posibles los grandes cultivos de arroz, caña de azúcar y algodón, en tierras que habían sido estériles anteriormente.

En la actualidad los nuevos inventos y nuevos métodos de construcción en gran escala, han abierto el camino para medios de irrigación mejores que nunca. En países como Inglaterra, donde sólo una excepcional sequía prolongada puede malograr las cosechas, suele ser suficiente el uso de una bomba de motor, que puede elevar agua del río más cercano y hacerla pasar por una manguera y caños rociadores. Pero en zonas constantemente amenazadas por la sequía o la inundación —y a veces por ambas, alternativamente— se necesitan métodos más complejos.

irrigacion de campos por rociadores mecanicos

El valle del Tennessee, en los Estados Unidos, hacia 1935 con la mayor parte de sus bosques talados, las sequías y las abundantes lluvias alternadas habían aflojado y lavado grandes zonas de la capa superficial del suelo, dejando a éste en malas condiciones para las cosechas.

Las autoridades del valle del Tennessee construyeron muchos diques para contener el agua en las épocas de inundación; detrás de estos diques, se crearon enormes lagos artificiales cuyas aguas se pueden conducir por canales de riego en tiempos de sequía. De nuevo la región está produciendo abundantes cosechas.

PREPACIÓN DE NUEVAS TIERRAS: Siempre que el hombre decide preparar nuevas tierras para sus cultivos, tiene que pensar en la irrigación, pero éste no es en modo alguno su único problema. Debe pensar también en despejar la vegetación natural, disponer desagües apropiados, preparar el suelo para la siembra, enriqueciéndolo donde sea necesario con abonos o fertilizantes, y asegurarse de que dispondrá de brazos suficientes para la cosecha.

Antiguamente y aún utilizada en algunas regiones, un modo de eliminar la vegetación natural es quemarla; pero, si se usa este método en tierras de vegetación achaparrada o en bosques, se deben tomar extremadas precauciones para controlar el fuego. En praderas naturalmente cubiertas de hierba, ésta será segada o enterrada; pero, por varias razones, puede ser necesario tomar medidas para evitar que vuelva a surgir.

La plantación de ciertas raíces, especialmente papas, puede ayudar a contener el crecimiento de hierbas y malezas en tierras que se comienzan a cultivar. Pero aun en las que se ha trabajado durante años, es necesario eliminar las malezas, tan pronto como aparezcan, para que no den semillas que las multipliquen.

Después del primitivo palo de cavar, con el que los primeros agricultores aflojaban la superficie del suelo, una especie de azada para cortar malezas fue, probablemente, la más antigua de las herramientas agrícolas. Las cuatro figuras de arriba muestran herramientas sencillas para preparar la tierra y eliminar malezas, que todavía hoy se u^an en regiones atrasadas del mundo. Sólo cuando los agricultores tuvieron palas con fuertes hojas de metal, pudieron hacer profundas zanjas de desagüe.

Hasta épocas bastante recientes, los agricultores sólo utilizaron el abono natural para enriquecer la tierra, especialmente abonando los campos de pastoreo. Durante el siglo XIX , el abono suministrado por las vacas, ovejas y caballos, se complementó, en muchas partes de Europa, con cierta cantidad de guano —excrementos de aves acumulados durante muchos siglos— procedente de la costa occidental de Sudamérica. Hoy, el abono natural se suele enriquecer con fertilizantes artificiales,, tales como el sulfato de amonio, un subproducto que se obtiene en la preparación del gas, y nitrato de sodio.

Unas palabras de Jesús nos recuerdan que el problema de encontrar bastantes brazos para la siega no es nuevo: «La cosecha es, en verdad, abundante, pero los trabajadores son pocos.» Hoy, que la gente prefiere trabajar en pueblos y ciudades, este problema sería más serio aún si no existiesen las máquinas agrícolas.

moderna cosechadora de trigo

Se observa  una moderna cosechadora con la cual dos o tres hombres pueden segar un campo de trigo, en mucho menos tiempo que lo que 50 hombres, con guadañas, hubieran necesitado hace 100 años.

En algunas partes del mundo, y especialmente en Holanda, el hombre ha logrado grandes áreas de tierras nuevas, rescatándolas del mar. En el mapa de enfrente, la línea costera de la zona obscura muestra la costa holandesa, tal cual era hace 1.000 años. Las zonas rosadas y grises, hacia el norte y este de la zona obscura, nos muestran las tierras arrebatadas al mar.

Durante siglos, los ríos que arrastraban sedimentos al mar, fueron formando gradualmente bancos de arena a 6 u 8 kilómetros de la costa. A medida que más sedimentos eran arrastrados, éstos se amontonaban detrás de tales bancos y empezaron a formar las tierras bajas, sujetas a continuas inundaciones.

Luego, hace 1.000 años, los hombres comenzaron a construir diques para contener el mar, y usar molinos de viento para elevar el agua y avenar las tierras nuevas. Desde entonces, en vez de aguardar a que el sedimento de los ríos forme bancos de arena, los hombres han construido sus propias barreras, a través del antiguo Zuider Zee y en otras partes y han desecado el terreno detrás de aquéllas.

Fuente Consultada:
La Técnica en el Mundo La Producción de Aliemntos Tomo I Globerama Editorial CODEX

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