Averroes Biografia del Filosofo Arabe El Pensamiento Medieval



Averroes Filósofos Árabes: El Pensamiento Medieval – Biografía

AVERROES (Cordoba, 1126 – Marrakech, 1198: Averroes (Abu-l-Walid Muhammad ibn Ahmad ibn Muhammad Ibn Rusd) fue uno de los más importantes filósofos hispanoárabes de su época. Introdujo el pensamiento aristotélico en Occidente, su figura ocupa un lugar de honor en la historia del pensamiento medieval.

Fue este último teólogo, jurisconsulto, médico, matemático y astrónomo, y a la vez un eminente comentarista de Aristóteles, a cuyo sistema filosófico profesó gran predilección.

A la cultura musulmana se debe la introducción en la aritmética de los signos de numeración llamados arábigos, de uso actual, y el léxico español también le debe la aportación de las voces álgebra, alcohol, alquimia, nadir, cénit, elixir, cifra y otras muchas de uso en las ciencias y en las artes

Filósofo hispano-musulmán. Perteneciente a una ilustre familia de jurisconsultos cordobeses, estudió Filosofía, Derecho, Física, Astrología, Matemáticas y Medicina. Gozó del favor de los sultanes de su tiempo y ejerció cargos importantes como cadí (juez) de Sevilla (1169) y de Córdoba (1182). De cultura enciclopédica, se especializó en Filosofía, abriendo camino al renacimiento hispano-musulmán.

Averroes, nació en Córdoba (cuando al-Andalus estaba bajo dominio de los almorávides) en una familia prestigiosa de jurisconsultos –su padre y su abuelo fueron cadíes supremos de Córdoba–, su curiosidad intelectual derivó en una educación que abarcó todos los ámbitos científicos: medicina, derecho, astronomía, matemáticas y filosofía.

En esta ultima especialidad, su maestro fue Abentofaid, mediante el cual conoció al sultán Yusuf I, en el 1168.

De esta manera, Averroes se abocó a la lectura atenta de los principales exponentes filosóficos: Aristóteles, Avicena y a Avempace.

Estudió también a Porfirio, Galeno, Ptolomeo y Platón.

Pasó su vida a caballo entre Andalucía y Marruecos, escribiendo obras de filosofía y de medicina, que alcanzaron gran prestigio en todo el mundo musulmán.



Filosofo Averroes, árabeA la edad de 43 años fue nombrado juez de Sevilla, y a los 56, paso a ser medico particular del Sultan Abú Yaqub Yusuf. Al poco tiempo, fue nombrado juez en Córdoba.

En ese momento ya contaba con una producción vastísima, en las que se destaca su labor de comentarista:

«Comentarios al ‘Corpus aristotelicum’», que contiene los «Comentarios menores», los «Comentarios medios» y los «Comentarios mayores», en los que se incluyen comentarios al «Isagogé», de Porfirio; el libro «Tahafut al Tahafut» -ataque a la obra del Algazel «Destrucción de la Filosofía»-; sus «Comentarios» a al-Farabi, Avicena y Avempace; sus «Comentarios» a Galeno y Ptolomeo; su tratado «El kitab al-kulliyyat al-tibb», de Medicina, y sus escritos teológicos «Damima» y «Fasl al Magal».

Escribió sus Comentarios a la filosofía de Aristóteles, en la que, además de exponer las ideas de éste, añade las suyas. También comentó La República de Platón. Chocó con el ambiente religioso y filosófico de su época, siendo desterrado a Lucena por hereje.

En el campo de la Filosofía, Averroes se alejó de las doctrinas de Avicena, uno de los más prestigiosos pensadores musulmanes, el único reconocido en aquella época.

En este sentido, rompe con los elementos neoplatónicos que la exigencia de ciertos principios religiosos habían hecho obligatoriamente necesarios para los pensadores islámicos anteriores, y, de este modo, diferencia y separa Filosofía y Teología por vez primera en la civilización islámica.

Mantenía que las verdades metafísicas pueden expresarse por dos caminos: a través de la filosofía (según pensaban Aristóteles y los seguidores del neoplatonismo) y a través de la religión (como se refleja en la idea simplificada y alegórica de los libros de la revelación).

Aunque no propuso la existencia de dos tipos de verdades (filosófica y religiosa), sus ideas fueron interpretadas por los pensadores cristianos, que las calificaron como “teoría de la doble verdad”.

Rechazó el concepto de la creación del mundo “en el tiempo”, pues mantenía que el mundo no tiene principio.

Dios es el “primer motor”, la fuerza propulsora de todo movimiento, que transforma lo potencial en lo real.



El alma individual humana emana del alma universal unificada.

Según Averroes, el mundo y la materia son emanación de Dios y son eternos. El conocimiento humano es consecuencia de un intelecto agente universal único, impersonal e inmortal, que reside en la esfera de la Luna y es compartido por todos los individuos.

En cuanto a su teoría del conocimiento, Averroes se ciñe totalmente a la de Aristóteles y da a conocer el pensamiento del gran filósofo clásico sin ningún tipo de gangas neoplatónicas.

Incluso, los amplios comentarios de Averroes sobre las obras de Aristóteles (encargados por Yusuf I) fueron traducidos al latín y al hebreo, y tuvieron una gran influencia en la edad media, tanto en el escolasticismo y la filosofía cristiana como entre los filósofos judíos.

Su principal obra original fue Tahafut al-Tahafut (La destrucción de la destrucción), donde rebatía una obra del teólogo islámico Algazel sobre la filosofía.

A raíz de sus teorías filosóficas (la que afirmaba que la razón primaba por sobre la religión) Yusuf II (hijo y sucesor de Yusuf I) ordenó su destierro en 1194 a Lucena y su destitución del cargo en la Corte.

En 1198, rehabilitado, ingresó al servicio del sultán, al poco tiempo marchó a Marrakech (Marruecos), donde murió pocos meses después.

Su cadáver fue trasladado a Córdoba para enterrarlo en el panteón de su familia.

La obra de Averroes se centra en conciliar la filosofía de Aristóteles con la teología musulmana; traducido al hebreo y al latín, ejerció una influencia decisiva sobre la escolástica del Occidente medieval, tanto judía como cristiana.

Pretendió dar una explicación racional de los misterios del Corán y rozó con el panteísmo, siendo condenado también por la Iglesia católica (1240 y 1513). Su obra tuvo mucha influencia en Occidente, donde dio lugar a la difusión de la filosofía de Aristóteles y al movimiento escolástico, para cuyos miembros Averroes fue el comentarista por excelencia.



Fuente Consultada:
Grandes Cientificos de la Humanidad – Tomo I – Editorial ESPASA – Manuel Alfonseca – Entrada: Averroes
¿Sabes QUIEN…? – Editorial OCEANO – Entrada Averroes
Enciclopedia Electronica de Microsoft – ENCARTA-

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