Biografia de Avicena Medico y Filosofo Islamico



Biografia de Avicena Medico y Filosofo Islamico

En los sultanatos surgidos de la desmembración del califato de Bagdad, las artes y las ciencias adquieren gran esplendor en el siglo XI. Los estudios de un médico musulmán de origen persa alcanzan gran popularidad, traspasan las fronteras y llegan a Europa.

Su nombre es Abu Alíal-Husayn ibn Abdallah ibn Sina, pero en Occidente se lo conoce por Avicena.

Fue un filósofo y médico persa, considerado el científico más grande de la civilización islámica. Autodidacta, conoció a fondo la Filosofía aristotélica y neoplatónica y la Medicina de su tiempo.

Vivió un período de tiempos difíciles en Persia, y tuvo que viajar por diversas regiones, sin abandonar los estudios, que le dieron gran fama, llegando a ocupar en Hamadan los cargos de médico de corte y de visir.

Sabiduría sarracena en España. — Los árabes, conquistadores de España a principios del siglo VIII, habían alcanzado en el siglo X un notable grado de cultura.

Fundaron la Universidad de Córdoba, que constituyó uno de los principales focos del saber de Occidente y a la que concurrían numerosos estudiantes de todo el mundo musulmán.

Existían además escuelas y bibliotecas, donde se estudiaban literatura, retórica, astronomía, matemáticas, me dicina, zoología, botánica y química.

Las obras de los filósofos griegos fueron vertidas de sus traducciones árabes al latín, y de ese modo pudieron ser conocidas por los eruditos europeos, muy pocos de los cuales hubieran podido conocerlas directamente de sus originales.

Entre los sabios sarracenos más eminentes se pueden citar a Avicena, médico y filósofo, que fue llamado el Príncipe de los Médicos, que nació en Persia en 980 y murió en 1037.

Biografia de Avicena Medico y Filosofo Islamico
Nació en el año 980, en Afsana, pueblo próximo a Bujara, la hermosa capital del sultanato fundado por los samánidas.

Avicena era hijo de un recaudador de impuestos y desde muy niño dio muestras de su brillante inteligencia.



Tenía diez años cuando ya recitaba de memoria el Corán y diecisiete cuando curó al emir de Bujara de una grave enfermedad.

El agradecido soberano lo acogió entonces en su corte y le dio acceso a su gran biblioteca, donde estudió matemáticas, filosofía, astro nomía y medicina.

Los textos griegos clásicos fueron decisivos para su visión de las ciencias médicas. Autor asimismo de una gran obra filosófica, Avicena murió en junio de 1037 en Hamadán, víctima de una indigestión.

El gran manual de medicina: Cuando sólo tenía 21 años, Avicena escribió en árabe la más famosa de sus obras, el Canon de la medicina, del que incluso llegó a hacer una versión en verso que tituló Poema de la medicina.

En ella recogió las enseñanzas de Galeno, e hizo de la observación clínica una de sus principales virtudes. Anticipándose en varios siglos a otros estudiosos, Avicena detalló con precisión la meningitis, las fiebres eruptivas y la apoplejía entre otras enfermedades, para las cuales indicó acertados consejos curativos y preventivos basados en una dieta equilibrada.

Traducido al latín: En el siglo XII, Gerardo da Cremona, uno de los sabios de la Escuela de Traductores de Toledo, tradujo la obra de Avicena al latín.

El hecho tuvo gran importancia para la medicina medieval europea, ya que desde entonces el Canon de la medicina fue el manual básico de los estudiantes de medicina hasta mediados del siglo XVII.

La filosofía de Avicena: La filosofía de Avicena tuvo gran influencia sobre pensadores medievales posteriores como santo Tomás de Aquino y Roger Bacon.

Para él, la reflexión filosófica era un camino teórico y practico para encontrar la verdad, en el centro de la cual se halla Dios.

Según él, Dios es único y necesario y representa tanto el bien absoluto como la inteligencia perfecta.



Avicena sostiene que Dios es el único ser necesario, en quien esencia y existencia coinciden, mientras que en los demás seres la existencia es un accidente que se agrega a la esencia.

Esta idea ejerció gran influencia en la Filosofía escolástica. También afirma que la materia informe es creada eternamente por Dios.

Desarrolló estas ideas en La curación del error, tratado que recoge la tradición de Aristóteles y desarrolla la lógica, las matemáticas y la metafísica.

En el siglo XII, Gerardo de Cremona, uno de Los sabios de la Escuela de Traductores de Toledo, tradujo la obra de Avicena al latín. La traducción de Cremona de los cinco libros escritos en árabe respetando el estilo didáctico y minucioso de Avicena resultó decisiva. El hecho tuvo gran importancia para la medicina medieval europea, ya que desde entonces el Canon de la medicina jue el manual básico de los estudiantes de medicina de las universidades occidentales más importantes hasta el siglo XVII.

Entre sus muchos libros destacan dos: Kitab ash-shifa, una enciclopedia del conocimiento, traducida después al latín, que trata de Lógica, Metafísica, Psicología, Ciencias Naturales, y las cuatro materias del cuadrivium medieval (Aritmética, Geometría, Astronomía y Música).

El otro libro es el Canon de Medicina, texto sistemático fundamental para la Medicina medieval, tanto en Occidente como en el Islam, que puso a Avicena al nivel de Hipócrates y Galeno.

Fuente Consultada:
Grandes Cientificos de la Humanidad – Tomo I – Editorial ESPASA – Manuel Alfonseca – Entrada: Avicena
¿Sabes QUIEN…? – Editorial OCEANO – Entrada Avicena
Enciclopedia Electronica de Microsoft – ENCARTA-

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