Historia del Sacacorcho Correcto Uso En Los Vinos



HISTORIA Y USO DEL SACACORCHOS

El primer sacacorchos, inventado hace ahora unos trescientos años, estaba inspirado en un instrumento en espiral que servía para extraerlas balas de los fusiles. Su uso se popularizó durante el siglo XVIII, cuando se estableció la costumbre de tapar las botellas con un corcho. En la actualidad todas las botellas de vino llevan corcho, salvo las de vino común, que suelen estar cerradas con un simple tapón de plástico. Se considera que el corcho auténtico de alcornoque es el mejor, pero es mucho más caro y frágil que los elaborados con materiales sintéticos.

HISTORIA: Antiguamente cuando el vino se almacenaba en jarras y se tapaba con trozos de madera y tela, no había necesidad de contar con un abridor especial. Pero en el siglo XVII, cuando las botellas cerradas con corchos se hicieron comunes, los sacacorchos se popularizaron también.

tapon de corcho

El corcho: El corcho proviene de la corteza del alcornoque, árbol que crece al oeste de la cuenca mediterránea, sobre todo en España y en Portugal. El corcho auténtico tiene la virtud de ser flexible e impermeable, lo que le permite adaptarse al cuello de la botella, que obtura perfectamente. (ver: propiedades)

Al principio los descorchadores se parecían a las barrenas o tirabuzones de metal que los soldados utilizaban para sacar las balas atascadas del cañón de los fusiles. Con ellas perforaban el casquillo y en seguida tiraban de él con fuerza para extraerlo.

Los primeros sacacorchos no eran más que un tirabuzón y una anilla para tirar de él. Pero en el siglo XVIII las botellas adoptaron la forma cilindrica de cuello largo, adecuada para el almacenamiento prolongado, lo que requería un mejor corcho y, por tanto, un mejor sacacorchos.

«Se necesitaban tirabuzones más fuertes y manijas más resistentes, ya que los corchos eran cada vez más grandes y quedaban muy apretados en el cuello de las botellas» dice Bell Giulian, historiador y coleccionista de accesorios para vino.

En 1795, el profesor británico Samuel Henshall patentó un mejor diseño. Una tapita cóncava en la punta del tirabuzón limitaba la profundidad a la que podía perforarse el corcho. Una vez alcanzado ese límite, más giros de la manija daban vuelta al corcho, lo que ayudaba a aflojarlo y sacarlo.

«Toda persona que lo vea se sorprenderá de que no se le haya ocurrido a ella» escribió Henshall en una carta. Quizás exageraba. «Era un buen sacacorchos —admite Giulian—, pero no tengo la menor duda de que se robó la idea».
Al parecer, un cuchillero dublinés llamado Thomas Read había fabricado un utensilio similar en 1770.

En 1802, al inventor inglés Edward Thomason se le ocurrió una forma de extraer el corcho mediante el giro continuo en una dirección. Su idea era encajar un tirabuzón dentro de otro, con roscas en sentidos opuestos. Al girar la manija el tirabuzón interno penetraba en el corcho, y se detenía en cuanto el tirabuzón externo tocaba el tapón y empezaba a empujarlo hacia arriba.



El sacacorchos «acordeón» inventado supuestamente por el inglés Marshall Wier en 1884, constaba de una serie de palancas plegadizas que se doblaban sobre la barrena como un acordeón. Al tirar de una anilla, este se desplegaba y hacía salir el corcho (en los años 20 apareció una versión francesa, el Zig-Zag). Un alemán llamado Karl Wienke inventó un sacacorchos plegable de bolsillo cuyo mango se apoyaba sobre la boca de la botella para hacer palanca.
En 1930 Dominick Rosati patentó el sacacorchos de alas, el cual consta de dos brazos provistos de unas ruedas dentadas que elevan el tirabuzón una vez introducido en el corcho.

Y en 1979 un ingeniero petrolero de Houston, Texas, Herbert Alien, diseñó el Screwpull, un utensilio provisto de una delgada espiral recubierta con teflón. Alien patentó también un sacacorchos de palanca; al empujar esta hacia abajo, luego hacia arriba y de nuevo hacia abajo, el corcho sale de la botella, y otro apalancamiento lo desprende del tirabuzón. El popular sacacorchos Rabbit funciona del mismo modo.

Aunque se conocen cientos de tipos de sacacorchos, muchos otros quedaron en el olvido, quizá porque jamás funcionaron bien. «Cuando uno ve ciertos diseños» señala el escritor Donald Bull, piensa: «¿Cómo puede funcionar esta cosa?»

Extraído del THE NEW YORK TIME (16-11-2014)

COMO DESTAPAR UNA BOTELLA:

DESCORCHAR una botella de vino

Descorchar la botella: Los pasos que se deben seguir para abrir correctamente una botella de vino están ilustrados en la página siguiente. En el momento de descorcharla, la botella debe estar a la temperatura adecuada, después de haber reposado durante algún tiempo. Una buena añada, sobre todo si presenta poso, debe decantarse.

En primer lugar, se retira la cápsula exterior, que en los vinos antiguos suele ser de plomo y en los más recientes de una aleación de aluminio. Las botellas muy viejas suelen tener cápsulas de lacre, que hay que romper (los sacacorchos de antes solían estar provistos de un pequeño martillo y de un cepillo).

Para cortar la cápsula se puede usar un cuchillo. En general, se retira entera, sobre todo si es de plomo Una vez quitada la cápsula, se limpia el cuello y la boca de la botella con un paño o un papel absorbente. Si en cuentra un poco de moho en la super ficie del corcho, bastará con limpiarlo sólo significa que el vino se ha alma cenado en una bodega húmeda.

Corchos: Existen muchos tipos de corcho, adaptados a los diferentes vinos. De un diámetro estándar de 24 mm, se comprimen con una máquina hasta 18,5 mm de diámetro antes de colocarse. Los corchos de champagne y cava son más anchos -de unos 31 mm-y se comprimen más, ya que deberán resistir la presión del gas carbónico.



Fuente Consultada:
Historia del Sacacorcho Extraído del THE NEW YORK TIME (16-11-2014)
Enciclopedia de los Vinos Edit. Larousse

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