La Educación En China Antigua Características, Escuelas y Exámenes



LA EDUCACIÓN EN CHINA ANTIGUA

► Características. 

El pueblo chino se atribuye orígenes fabulosos de una antigüedad remotísima (su historia conocida parece abarcar unos 3.000 años antes de Cristo) y modificó muy poco su carácter hasta comienzos del siglo XX. En sus actividades ha predominado siempre la vida agrícola. Una organización aristocrática y feudal, basada en la propiedad de los campos, los unía estrechamente.

La estructura social de China estuvo modelada sobre la organización familiar. El padre era la suprema autoridad en el hogar; los hijos le debían obediencia absoluta, tanto como al emperador, el Hijo del Cielo, quien ejercía un poder ilimitado.

La piedad filial y el culto de los antepasados son dos nociones que han influido enormemente hasta sobre países vecinos.

En todos los hogares los padres narran a sus hijos las acciones ejemplarizadoras, instándoles a la emulación de los protagonistas de estas historias.

La reforma moral se lleva a cabo durante el siglo V a. C. por el eminente moralista y político Confucio. Sus escritos exponen detalladamente el comportamiento en todas las actividades de la vida.

►Confucio

Confucio (551 a. C.) — Fue el gran codificador del pueblo chino.

Consagró su vida al magisterio, enseñando a todos, sin distinción de clases. No pretendió ninguna innovación, sino restaurar las antiguas enseñanzas.

En sus líneas esenciales su pensamiento es aristocrático, pues busca la instrucción de los nobles y príncipes, inculcándoles el cumplimiento de los deberes y el espíritu de disciplina y sacrificio necesarios para el desempeño confuciode las funciones administrativas.

Después de su muerte sus discípulos se dispersaron y llegaron a ser ministros de diversos reinados, preceptores y consejeros de los príncipes.

Las fuentes para conocer la vida y la doctrina de Confucio son principalmente los cinco Clásicos y los cuatro Libros. Los Clásicos pueden ser comparados con el Antiguo Testamento de la Biblia.

Los Cuatro Libros contienen las enseñanzas del maestro y la doctrina de Mencio, el más destacado discípulo de Confucio.

🥇 Biografia de Confucio Caracteristicas de su Pensamiento y Doctrina

Las enseñanzas de Confucio, más que una religión son un sistema de moral, y se pueden compendiar en las llamadas Cinco correlaciones, que se enseñan a los niños, como nosotros enseñamos los Mandamientos: relación entre el soberano y el subdito, del padre con el hijo, del marido con la mujer, del hermano con el hermano, del amigo con el amigo.

Durante más de trescientos años, Confucio fue ignorado por las muchedumbres asiáticas; únicamente sus discípulos seguían fieles a su doctrina.

En 194 a. C. se vio su importancia como instrumento unificador del imperio.

Alrededor del siglo X d. C. se transformó el confucionismo en religión del Estado y se construyeron templos, por lo común anexos a las escuelas públicas.

La cultura china alcanzó gran esplendor antes del siglo III a. C, período de una original y refinadísima civilización, a la que se atribuyen inventos como el papel, la imprenta, la industria de la seda y la brújula.

En las cortes de los señores (mandarines) se cultivaba la literatura, las artes de la cerámica y la crónica histórica, formándose una poderosa clase burocrática de eruditos y letrados, rígidos guardianes de la tradición y consejeros de los gobernantes.

►La enseñanza elemental.

La lengua se compone de 450 monosílabos, pero cada uno de ellos puede tener distintas significaciones.

La escritura se realiza con pincel. Sirve de manual el llamado San-tze-kiang (Libro de las tres palabras), que contiene 1.068 palabras en línea de tres, enlazadas por una cadencia o rima.

Se aprende a dibujar los signos, pero no a conocerlos, copiándolos de libritos o de documentos oficiales.

Lo que se tiene más en cuenta es la perfección del trazado. A veces se enseñan los elementos de lectura y escritura, colocando los objetos al lado de los signos que se estudian.

La aritmética se adquiere prácticamente consultando a gente de negocios. Los que desean especializarse en ciertas profesiones (contadores, agrimensores, etc.) tienen que ponerse en contacto con algún especialista y más tarde perfeccionarse con largas prácticas que exigen una gran paciencia.

► Las escuelas.

China parece haber sido el primer pueblo donde la enseñanza fue función del Estado. Ya 2200 años a. C. se destinó, para la atención de la enseñanza, parte de las rentas de los consumos.

Las escuelas funcionaban en cualquier lugar, así en una choza como en un templo. Las horas escolares eran muchas; no existían los recreos y tampoco las vacaciones. El alumno profesaba gran veneración al maestro.

Aunque la contribución era moderada, pocos erefe los alumnos que frecuentaban las escuelas y menos todavía los que lograban superar los exámenes.

El método consistía en la imitación directa y exacta. Todo era ejercicio de memoria, de repetición.»

La disciplina era severa, a tal punto que el.signo para representar la idea de enseñar era una mano con un palo.

►Los Exámenes.

China es la tierra de los exámenes oficiales; allí se pueden estudiar mejor que en parte alguna sus ventajas e inconvenientes.

El cultivo de las ciencias suele traer un interés inmediato y personal; chicos y grandes estudian para conservar los cargos que disfrutan.

Ello ha servido para mantener en ese inmenso territorio la estructura social y el predominio imperial.

De ahí nació también el carácter superficial, formalista, memorista y verbalista de la enseñanza china.

Los exámenes se hacían por escrito, ante examinadores nombrados por el gobierno.

El primer examen introducía, a quien lo diese satisfactoriamente, en la clase de las personas de letras, y se verificaba en las cabezas de municipio; el segundo se tenía en las capitales de provincia, duraba casi un mes y autorizaba para ejercer empleos provinciales ; el tercero, en la capital, Pekín, duraba tres días y daba acceso a los más altos cargos del imperio; el cuarto tenía lugar en el palacio imperial y abría la entrada a la Academia de Ciencias de Pekín, que data del siglo XI de nuestra era. Cada escolar aprobado obtenía recompensas oficiales: distinciones exhibidas en los vestidos o en la casa; derechos en las fiestas y en las ceremonias, y exención de castigos corporales.

Estos exámenes interesaban directamente a una parte reducidísima de la inmensa población china, que con su sistematización burocrática de la cultura, sólo procuraban la elección de los gobernantes entre los que eran más capaces de conservar e imitar al pasado.

► Enseñanza superior.

En los tiempos feudales, los nobles frecuentaban escuelas donde se les enseñaba el manejo del arco, el dominio del carro de guerra, la música, la danza y el canto.

La enseñanza terminaba con una ceremonia religiosa: la imposición del birrete viril que confería al joven el derecho a elegir esposa, a participar en las expediciones militares y a tomar parte en las empresas de los adultos.

En las escuelas de la capital se enseñaba a los funcionarios los complicados oficios de palacio. La escuela de los escribas enseñaba a los aspirantes a extender las actas oficiales, a registrar los acontecimientos y a describir las ceremonias y ritos.

El ciclo de estudios era, ante todo, literario. Se estudiaban los King’s o clásicos sagrados cuyo texto copiaban los alumnos, fijando en la memoria sus signos.

La atención se concentraba no en el contenido, sino en la forma literaria.

El hombre que poseía este espíritu de imitación, demostraba poseer una cultura superior.

El período de educación superior duraba indefinidamente, y sólo se concluía superando los exámenes gubernamentales de admisión a algún cargo oficial.

► Apreciación.

La educación china ofrece enseñanzas negativas: abuso excesivo de la memoria, menosprecio por la formación de la inteligencia y del carácter, desinterés por las necesidades reales de la vida, pasividad en el trabajo escolar, anulación de la personalidad del educando.

Su ideal consistió no en el desarrollo de la personalidad, sino en la represión de sus iniciativas; no había interés alguno en el mejoramiento social, que sólo se despertó al contacto de las ideas occidentales.

Todo tendía a asegurar la paz y la inamovilidad de ese imperio.

El cultivo de la inteligencia no era armónico: mientras por una parte se ejercitaba el poder retentivo, desarrollándose la atención hacia el dominio de los detalles minúsculos, faltaba el poder de iniciativa, de invención y de adaptabilidad.

Su literatura sagrada está llena de preceptos y máximas que se repiten mecánicamente, y no dan oportunidad a que se manifiesten libremente los sentimientos morales.

Así ocurre que la moral privada es muy baja, a pesar de que las enseñanzas de sus moralistas son muy elevadas.

El estudió exclusivo de la literatura nacional desarrolla un patriotismo exagerado, que induce a despreciar todo lo extranjero.

Los métodos europeos de educación se fueron introduciendo en China por influencia de los misioneros católicos y protestantes.

En 1898 el emperador decretó la fundación de escuelas de tipo occidental, y en la actualidad se realiza la experiencia de la escuela soviética.

► ALGO MAS SOBRE LOS EXÁMENES EN CHINA ANTIGUA

El censo del año 609 d. C. registraba una po blación de unos cincuenta millones de personas. mayoría de las cuales vivían en la desesperación.

El papel salvó a la civilización china de la guerra perpetua y los disturbios sociales.

Gracias a él la dinastía Sui y sus sucesores, los Tang (618-907 d.C. pudieron ampliar el sistema de exámenes y dar a la gente pobre la esperanza de adquirir riquezas, privi legios y prestigio, siempre y cuando tuvieran hijos  lo suficientemente inteligentes.

La idea inicial del emperador Wu de crear una burocracia de erudita fue retomada por los dirigentes Tang, y la competencia entre la gente pobre para superar las prueba imperiales se aceleró a gran velocidad.

Ahora todos los hombres podían presentarse a los exámenes, no sólo los recomendados por funcio narios gubernamentales.

Las comunidades pagaba a los monjes budistas para que rezaran por los campesinos pobres y les educaran. Se amplió el plan de estudios para incluir temas de todo tipo, desde cuestiones de estrategia militar hasta derecho civil, pasando por nociones de agricultura y geografía.

Por descontado, la ética confuciana de lealtad y obediencia al Estado impregnaba todas las materias, por lo que todos los candidatos, ganadores o no, eran adoctrinados de forma efectiva.

Superar los exámenes podía significar incluso ganarse un lugar en el cielo. Los mandatarios Tang afirmaban ser descendientes de Laozi, el fundador del taoísmo, que vivió aproximadamente en la misma época que Confucio, en el siglo III o IV antes de Cristo.

El panteón taoísta de los dioses celestiales se basaba en una jerarquía que reflejaba de forma exacta la burocracia de la China imperial y su sistema de exámenes.

Las almas humanas conseguían puestos de mayor o menor importancia como deidades en función de sus logros terrenales. Los nombramientos los hacía el emperador de Jade, el dios supremo, que gobernaba todos los aspectos de la vida animal y humana.

Suspender los exámenes era considerada la más amarga de las decepciones, una posibilidad más que probable, puesto que sólo el 5 por 100 de los candidatos superaban las pruebas.

Sin duda, había gente que se tomaba la noticia muy mal.

Huang Chao fue uno de los pobres desafortunados que suspendió los exámenes imperiales.

Como consecuencia, perdió la fe en la justicia de la sociedad china y se introdujo en el mercado negro de la sal.

Con su rencor, henchido de ira, reunió a una multitud de campesinos y mercaderes contrariados con el gobierno por las terribles hambrunas y sequías que habían sufrido recientemente.

En el año 875, el improvisado ejército de Chao se rebeló contra el gobierno de los Tang y provocó una guerra civil que duró nueve años.

En el año 880 los rebeldes ya habían saqueado la capital de Chang’an y toda la corte imperial había tenido que huir.

Entonces Chao consiguió formar durante un breve período de tiempo un nuevo gobierno.

Aunque los Tang recuperaron la ciudad cuatro años después, fue un antiguo comandante del ejército de Chao, Zhu Wen, quien provocó el derrumbamiento final de la dinastía en el año 907. (Fuente: Todo Sobre Nuestro Mundo – Editorial Ariel – Christopher Lloyd)

Fuente Consultada:
Historia de la Educación – Juan Carlos Zuretti – Editorial Itinerarium – Colección Escuela –
Enciclopedia Electrónica ENCARTA – Microsoft
Enciclopedia del Estudiante Tomo 19-Historia de la Filosofía – Editorial Santillana
Wikipedia –

La Historia del Mundo en Imágenes


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