Drogas Sedantes y Estimulantes Efectos del Alcohol Los Depresores


Consumo de Opio Droga-Origen e Historia

DROGAS SEDANTES Y ESTIMULANTES: Se llaman sedantes porque una dosis de alguna de estas drogas deprime el sistema nervioso, es decir, reduce la eficacia de sus funciones. En realidad, cualquiera de estas sustancias en dosis elevadas puede causar la muerte debido a la casi inevitable insuficiencia respiratoria que provoca como consecuencia de la depresión delsistema nervioso central (SNC).

CAMPAÑA NO A LAS DROGAS

El grupo de sedantes incluye los alcoholes (principalmente etanol, narcóticos (opiáceos), inhalantes (solventes u otros agentes volátiles), barbitúricos (sedantes) y benzodiazepinas (agentes ansiolíticos). El mecanismo generalizado utilizado por estas drogas para generar la estimulación es la desinhibición o superación de la inhibición.

El alcohol y los derivados del opio (morfina y cocaína) se encuentran entre los sedantes más antiguos. El alcohol se obtiene por el método de fermentación. El hombre conoce la levadura desde hace mucho tiempo y aprendió a trabajarla en sus distintas variedades para producir diferentes bebidas alcohólicas, como la cerveza.

Los opiáceos son derivados de la amapola. Desde que se descubrieron los efectos de sus ingredientes activos, muchas partes de esta planta han sido utilizadas durante millones de años. El opium látex, un fluido blanco lechoso producido por una vaina de semillas verdes es, todavía hoy la fuente de morfina y codeína. También se la utiliza para la producción de derivados semi-sintéticos.

El grupo de los inhalantes se compone de sustancias diferentes y difíciles de localizar históricamente. El éter etílico, normalmente conocido como éter, surgió alrededor del siglo XVI y fue, probablemente, el primer inhalante que se utilizó en forma abusiva.

Los barbitúricos y las benzodiazepinas son productos sintéticos de la química medicinal que datan de los siglos XIX y XX, respectivamente.

Al contrario de lo que sucede con otras drogas sedantes, algunos efectos del alcohol en el SNC pueden no involucrar receptores específicos. Por ejemplo, existen grupos específicos de receptores para los narcóticos como la morfina, y otros para drogas como el diazepan (Valium).

El hecho de que el diazepan y los narcóticos actúen en diferentes receptores para provocar el mismo efecto genérico, la depresión del SNC, acrecienta sus efectos. Por eso resulta tan peligroso el consumo combinado de drogas sedantes. Estas interacciones son la principal causa de muerte accidental por sobredosis.

El alcohol y algunos inhalantes tienen efectos nocivos únicos para el organismo, hasta para el SNC. debido a su consumo crónico. Algunos de estos efectos pueden ser el resulta do de la alta solubilidad en lípidos que caracterizan al alcohol y a parte de los inhalantes.

Una elevada solubilidad en lípidos (grasas) facilita el movimiento y la distribución de las drogas por todo el cuerpo. En el caso del alcohol y de los inhalantes, es probable que esta circunstancia también facilite los efectos en la membrana celular.

Las consecuencias en las membranas no receptoras pueden hasta matar a cierto tipo de células.

El metabolismo del alcohol y o sus efectos en el metabolismo celular generan, a largo plazo, secuelas dañinas en órganos como el corazón y el hígado.

El daño al hígado es una de las consecuencias potenciales bien conocidas del abuso crónico del alcohol que está relacionada con el metabolismo del alcohol por el hígado.

El daño a este órgano también puede ser causado por alguno de los inhalantes que se metabolizan en el hígado.

Un poco menos familiar pero igualmente perjudicial para la salud, es el efecto nocivo del alcohol y de ciertos inhalantes para el corazón. El abuso crónico del alcohol puede provocar una cardiomiopatía (debilitamiento y disfunción del músculo cardíaco) que puede llegar a ser fatal.

Ciertos inhalantes también afectan el corazón pero producen más trastornos agudos en el ritmo cardíaco que perjuicios a largo plazo.

Ambos, alcohol e inhalantes, pueden atrofiar el cerebro, lo que está asociado al debilitamiento de sus funciones, como la memoria y la cognición, por ejemplo.

Una característica importante que parece ser compartida por todos los sedantes es la de activar el Circuito de Recompensa dentro del cerebro.

La mayor parte de las drogas parece afectar este circuito, al menos aumentando el efecto del neurotransmisor GABA (ácido gama aminobutírico) que actúa como inhibidor disminuyendo la excitabilidad de las neuronas en las que están localizados sus receptores.

LOS DEPRESORES: Los depresores son drogas sedantes que actúan sobre el sistema nervioso central (SNC) que pueden reducir la ansiedad, inducir al sueño y hasta anestesiar. Los barbitúricos y las benzodiazepinas son los principales compuestos depresores. Ninguno de los dos se basan en productos naturales: ambos contienen sustancias químicas sintéticas.

El primer barbitúrico fue sintetizado a fines del siglo XIX por el químico alemán Alfred von Baeyer. El primer componente, el ácido dietilbarbitúrico. es un derivado del ácido barbitúrico.

Los efectos y duración imprevisibles de los primeros barbitúricos fueron consecuentemente perfeccionados: sin embargo, aún hoy mantienen una característica en común: existe una leve diferencia entre una dosis que puede provocar la sedación y una que puede producir la muerte.

Una de las preocupaciones asociadas al uso de los barbitúricos es la muerte accidental por sobredosis. sobre todo cuando hay, además, ingestión de alcohol; la otra es el suicidio.

El fenobarbital o luminal  es un barbitúrico de acción prolongada eficaz en el tratamiento de la epilepsia. Debido a sus efectos de larga duración, esta sustancia puede generar un tipo de «resaca» al despertar ya que la droga todavía sigue actuando.

Los barbitúricos sintetizados a partir del fenobarbital provocan efectos más rápidos con una duración más corta, lo que resulta menos efecto y menos «resaca». Entre los barbitúricos de acción menos prolongada se encuentran el buta, el penta, el hexa y el secobarbital.

Las benzodiazepinas son considerablemente más utilizadas que los barbitúricos. El primer compuesto benzodiazepínico, el dordiazepóxido (Librium), fue accidentalmente descubierto en la década del 60.

Muchas drogas de la misma familia todavía se siguen utilizando: ejemplos conocidos son el diazepam (Yalium) y el triazolam (Halcion). Las benzodiazepinas y los barbitúricos pueden inducir a la tolerancia, aumentando el metabolismo, generando la adaptación de ñas células y provocando síntomas al suspenderse el consumo de estas drogas.

La suspensión de los barbitúricos se asemeja a la del alcohol, que pueden ser bastante grave y resulta hasta riesgosa para la salud.

Al contrario de lo que sucede con los barbitúricos. la característica más saliente de las benzodiazepinas es la seguridad. Hay una gran diferencia entre una dosis que reduce la ansiedad, induce al sueño o relaja los músculos y una dosis letal, al punto que existe muy poca posibilidad de muerte accidental o deliberada por el consumo exclusivo de estas drogas.

Sin embargo, la ingestión de benzodiazepinas acompañada de alcohol, altera esta situación. Las benzodiazepinas son solubles en grasa y, con frecuencia, son transformadas metabólicamente en otros compuestos.

Bibliografía y Fuentes Consultadas
Como Actúan Las Drogas
Gesina L. Longenecker
Profesora de Ciencias Biomédicas y de Farmacología

Trabajo a cargo de:
Arturo Cuevas
Neyla Rodríguez
Almir Peraza
Raúl Pérez
Alberto Valdivieso