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LA GRATITUD COMO VALOR HUMANO

“La gratitud no es solo la mayor de las virtudes sino, la madre de todas las demos.”
Cicerón

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La gratitud es considerada una virtud en casi todas las culturas, y al intentar definirla, puede tener diversos significados en muchas personas: percibir la abundancia, ser agradecidos con alguien en la vida, ser agradecidos con Dios o con la representación espiritual más elevada del bien; reconocer las bendiciones; saborear; no dar las cosas por sentado, entre otras.

Expresar agradecimiento es mucho más que decir “gracias”. Esto es porque se suele asociar la gratitud con decir “gracias” por un regalo o beneficio recibido. La práctica de la gratitud requiere un enfoque real en el momento presente, en la apreciación de la vida tal como es hoy y que ha hecho nuestra realidad actual posible. Robert Emmons, investigador y uno de los escritores más prominentes del mundo sobre la gratitud, la define como “una sentida sensación de asombro, agradecimiento y aprecio por la vida.”

Muchas veces se estima que de todos los sentimientos humanos, el más efímero es la gratitud. Quizás haya algo de cierto en esta aseveración. Ya que el saber agradecer es un valor en el que pocas veces se piensa. Tradicionalmente nuestras abuelas nos lo decían “de gente bien nacida es ser agradecida”.

 gratitud, valor humanoPara algunas personas dar las gracias por aquellos servicios cotidianos es muy fácil: el desayuno, la ropa limpia, la oficina aseada… Sin embargo, no siempre es así.

La gratitud implica algo más que pronunciar unas palabras de manera automática, sino que responde a aquella actitud que nace del corazón, en aprecio a lo que alguien más ha hecho por nosotros.

Ahora bien, la gratitud no “devolver el favor”: si alguien me sirve una taza de café no significa que después debo servir a la misma persona una taza y quedar iguales… El agradecimiento no es pagar una deuda, es reconocer la generosidad ajena.

Aquella persona agradecida busca tener otro tipo de atenciones con las personas, no piensa en pagar por cada beneficio recibido, sino en poder devolver la muestra de afecto o cuidado que tuvo.

Una muestra sincera de agradecimiento proviene de un niño cuando con una sonrisa, un abrazo o un beso le agradecen a sus padres aquellos obsequios o presentes ¿De qué otra manera podría agradecer y corresponder unos niños? Y con eso, a los padres les basta.

En este sentido, estas muestras de afecto constituyen una manera visible de agradecimiento; la gratitud nace por la actitud que tuvo la persona, más que por el bien (o beneficio) recibido.

A lo largo de nuestra vida nos rodeamos de personas por quienes tenemos especial estima, preferencia o cariño por “todo” lo que nos han dado: padres, maestros, cónyuge, amigos, jefes… El motivo de nuestro agradecimiento se debe al “desinterés” que tuvieron a pesar del cansancio y la rutina. Nos dieron su tiempo, o su cuidado.

No debemos olvidar que nuestro agradecimiento debe surgir de un corazón grande.

No siempre contamos con la presencia de alguien conocido para salir de un apuro, resolver un percance o un pequeño accidente. ¡Cómo agradecemos que alguien abra la puerta del auto, para colocar las cajas que llevamos, o nos ayude a reemplazar el neumático averiado!

El camino para vivir el valor del agradecimiento tiene algunas notas características que implican:



 ■ Reconocer el esfuerzo de los demás cuando nos proporcionan ayuda

  ■ Acostumbrarnos a dar las gracias

  ■ Tener pequeños detalles de atención con todas las personas: acomodar la silla, abrir la puerta, servir un café, colocar los cubiertos en la mesa, un saludo cordial…

gratitud

La persona que más sirve es la que sabe ser más agradecida.

TRES MANERAS FÁCILES DE MOSTRAR SU GRATITUD

VISUALÍCELA
Haga un cuadro con dibujos de lo que le agradece a la vida, y póngalo en un lugar de la casa donde todos lo vean. Otra técnica que funciona especialmente bien con los chicos es hacer un “árbol de agradecimiento” en una pared o en la puerta de la heladera, y cada día pegar en él “hojas” de gratitud por todo, desde el nacimiento de un hermanito hasta un paseo con el perro.
HÁGASE TRES PREGUNTAS
Piense en una persona cercana a usted y pregúntese lo siguiente:
• ¿Qué he recibido de ella?
• ¿Qué le he dado yo?
• ¿Qué problemas le he causado? El profesor Emmons dice: “Esto quizá lo lleve a descubrir que les debe a otras personas más de lo que creía”.
AGRADEZCA CADA SEMANA
Expresar gratitud una vez por semana suele resultar más eficaz que hacerlo con mayor frecuencia, señala Sonya Lyubomirsky. La profesora comparó a personas que anotaban motivos de gratitud tres veces por semana con otras que lo hacían sólo una vez, y observó que estas últimas se volvían más felices con el paso del tiempo. “Aun así”, agrega, “agradezca todos los días que desee hacerlo”.

TODO LO QUE NOS BRINDA SER AGRADECIDOS:

Expresar gratitud y aprecio tiene numerosos beneficios, como una mayor felicidad, relaciones más satisfactorias y paz mental. Estos son algunos de los efectos de la gratitud en cuerpo y mente:

■  Aumenta la autoestima y la sensación de valor personal.
■  Ayuda a construir y mejorar los vínculos con los demás.
■  Ayuda a afrontar el estrés y la adversidad.
■  Inhibe las comparaciones negativas con los demás.
■  Nos ayuda a adaptarnos a nuevas circunstancias.
■  Ayuda a incrementar las emociones positivas.
■  Ayuda al descenso del cortlsol, hormona vinculada al estrés.
■  Ayuda a armonizar nuestro ritmo cardiaco.
■  Mejora la calidad de sueño.

LOS BENEFICIOS DE LA GRATITUD EN NUESTRO CUERPO

La Dra. Christiane Northrup, cofundadora de la clínica holística Women to Women, concluyó luego de una investigación, que cuando encontramos algo por lo cual ser agradecido, por muy pequeño que esto sea, y mantenemos el sentimiento de gratitud de 15 a 20 segundos, ocurren en nuestro cuerpo muchos cambios fisiológicos sutiles y beneficiosos, entre los que destacan:

■  Mejor calidad de la respiración, haciéndose más profunda, e incrementando con ello la cantidad de oxígeno en los tejidos.

■  Descenso de los niveles de la hormona del estrés (cortisol)

lo que produce cambios beneficiosos en nuestro organismo, incluyendo el fortalecimiento del sistema inmunológico.

■  Relajación de las arterias coronarias, lo cual permite un mejor flujo sanguíneo.

■  Armonización del ritmo cardiaco, produciendo efectos positivos sobre el carácter y otros órganos del cuerpo.

■  Mejor calidad del sueño.

ALGO MAS SOBRE EL TEMA GRATITUD:
Fuente: Revista Buena Salud: La Emociones Positivas- La Gratitud –

A partir del nacimiento de la Psicología Positiva, la gratitud ocupa un lugar privilegiado dentro de su campo de estudio y acción. Para esta rama de la ciencia, la gratitud compone una de las 24 fortalezas que más aporta a nuestra felicidad, permitiendo forjar conexiones con la inmensidad del universo y proveer de significado a la vida.

LA GRATITUD REQUIERE APRECIATIVIDAD

Practicar la gratitud es muy importante ya que, a menudo, damos por sentado las cosas buenas que tenemos y nos concentramos más en las que no tenemos, en las cosas malas que nos suceden o hay en nuestras vidas, y lo mucho que deseamos librarnos de ellas.

Para estar agradecidos por algo, es importante, ante todo, darnos cuenta de las cosas significativas, buenas y positivas que tenemos en la vida. Por lo tanto, la primera condición para ejercer la gratitud es la apreciatividad, ya que, para poder agradecer, primero necesitamos ser capace; de distinguir y resaltar aquello que consideramos valioso.

La apreciatividad consiste en ser capaces de observarnos a nosotros mismos, a quienes nos rodean y a nuestro mundo de modo que incluya todos los aspectos de la realidad, tanto los negativos como los positivos. Por tanto, lo que distingue a las personas apreciativas es que eligen deliberadamente quedarse con lo mejor de lo que encuentran. Es la actitud de focalizarnos en lo que hay yno lo que falta lo que hace una gran diferencia.

UN EJERCICIO DE AGRADECIMIENTO:

En este ejercicio, creado por Seligman, vamos a poder experimentar lo que se siente cuando uno expresa gratitud de manera reflexiva y deliberada.

■ Para que puedas vivenciar sus efectos, escribe una carta (máximo 400 palabras) a una persona que sea significativa, que haya hecho algo que fuese positivo/imporcante para ti y que haya provocado en ti alegría u alguna otra emoción positiva. Para esto debes ser específico(a) en el agradecimiento y en la emoción que te produjo la persona elegida.

• Luego de escribir la carta llama a esta persona y busca tener un encuentro con ella para hacer entrega de la carta, te sugerimos que no des muchos detalles respecto del propósito del encuentro. A veces es bueno tomarse un momento o unos días para hacer entrega de ésta.

■ Una vez que estés con esta persona, tomate tu tiempo para leerle la carta y luego entregarla. Observa y registra el impacto que produjo este evento en la otra persona. Finalmente, realicen entre ambas una reflexión sobre el contenido de la misma y los sentimientos que experimentaron. El acto de agradecer y valorar es también contagioso, es una conducta que tiende a ser imitada, que genera el impulso casi inmediato de replicarlo. Por este motivo y más allá de los beneficios personales, la gratitud y la apreciatividad tienen un valor colectivo importante, ya que aportan al objetivo de generar ámbitos sociales más armónicos y saludables para la convivencia de los seres humanos.

 





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