Historia del Colegio Nacional de Buenos Aires Origen y Fundación



HISTORIA DEL COLEGIO NACIONAL DE BUENOS AIRES DE LA COMPAÑIA DE JESÚS

Al lado de San Ignacio, en la calle Bolívar, entre las de Alsina y Moreno, el Colegio Nacional ocupa con fundado orgullo el solar que por más de doscientos años es asiento de edificios consagrados a la enseñanza.

El 30 de marzo de 1622, en el primitivo convento de los padres jesuítas, ubicado frente a la actual Casa de Gobierno, se crearon los estudios de gramática y latín, lo que se conoció entonces como Colegio de la Compañía de Jesús, siendo su primer rector el padre Francisco Vázquez.

Trasladados los padres en 1675 a su nuevo sitio en Alsina y Bolívar, comenzaron en 1712 a levantar un local destinado a la enseñanza, y desde 1767 funcionó allí el Colegio Máximo de San Ignacio, instituciones éstas que bien pueden considerarse antecesoras del Real Colegio de San Carlos. Expulsados los jesuitas, sus bienes fueron confiscados y entregados para su administración a la Junta de Temporalidades,  pasando el antiguo Colegio a propiedad fiscal.

Colegio Nacional de Buenos Aires

El 14 de agosto de 1768 se destinó el edificio a Colegio Convictorio y Universidad Pública de San Carlos, pero no se habilitó hasta 1783, en que por Iniciativa del virrey Juan José de Vértiz se fundó y ocupó el edificio el primer instituto de estudios superiores, llamado Real Colegio de San Carlos como tributo de gratitud al monarca Carlos III, bajo cuyo reinado se creó. La denominación oficial era Real Convictorio Carollno, y en sus aulas se formaron muchos de los hombres de Mayo.

En los gloriosos días de la Revolución de 1810, y anteriormente en los de las invasiones inglesas, además de ser lugar obligado de actividades cívicas el antiguo local sirvió para albergar al famoso cuerpo de Patricios, siendo conocido en esa época con el nombre de Cuartel Provisional de Patricios. Esto motivó la suspensión de las clases y ocasionó deterioros en el edificio.

El 30 de julio de 1813 volvió nuevamente a su antiguo destino y funcionó en sus aulas el Colegio-Seminarlo hasta el 2 de junio de 1817, en que tomó el título de Colegio de la Unión del Sud. El 12 de agosto de 1821 convirtióse en la Universidad de Buenos Aires, y pasados dos años, en mayo de 1823, el gobierno lo reorganizó dándole el nombre de Colegio de Ciencias Morales. En este establecimiento se acordaron entonces becas a varias provincias, merced a las cuales los jóvenes del interior pudieron recibir una instrucción superior.

A fines de 1830, siendo gobernador Rosas, y alegando razones de economía, fue clausurado el Colegio y declarado cesante su personal.
Desde el 26 de agosto de 1836 volvieron a ocupar el edificio los padres jesuitas, y pusieron colegio. Este funcionó hasta el 14 de marzo de 1863, época en que el general Mitre dio un decreto por el cual el viejo edificio era declarado Colegio Nacional de Buenos Aires y pasaba a poder del Estado. En aquellos tiempos tuvo como rector al canónigo  Dr.   Eusebio Agüero y como  vicerrector al  sabio  don  Amadeo  Jacques.

El 4 de noviembre de 1911, por decreto del presidente de la República, Dr. Roque Sáenz Peña, el Colegio pasó a depender de la Universidad de Buenos Aires, decreto que confirmó la Ley de la Nación del 17 de julio de 1919.

Durante la presidencia del general Edelmiro J. Farrell, por decreto del 6 de junio de 1944 del interventor nacional de la Universidad de Buenos Aires, Dr. Carlos Obligado, se le dio el nombre colonial de Colegio Universitario de San Carlos. Este decreto fue derogado el 6 de abril de 1945 y el establecimiento recuperó su antigua denominación de Colegio Nacional de  Buenos Aires.



Desde la lejana época de su fundación el histórico edificio ha visto desfilar por sus aulas a la juventud de varias generaciones, que acudió a sus cursos atraída por la fama de sus maestros y la superioridad de su enseñanza.

Actualmente resta como recuerdo material de la antigua casa de estudios la vieja campana y en la parte de la Escuela de Ingeniería, restos del claustro llamado «de las Misiones» y en  lo que ocupan  el  Decanato y  la  Escuela de Arquitectura  hay también vanos locales abovedados que datan del tiempo de los jesuítas.

Como datos de su pasado se conservan los nombres de los arquitectos que trabajaron en el primitivo edificio: hasta 1714 el hermano Juan Kraus, luego el hermano coadjutor Juan Wolff, que trabajó hasta 1720. Le siguieron Blanqui y Prímoli hasta 1730, año en que intervino el alemán Pedro Weger.

El solar de la calle  Bolívar, donde se  levanta el Colegio Nacional de Buenos Aires fue declarado Histórico por Decreto N° 12.904 del 5 de noviembre de 1943

Fuente Consultada:
Los Monumentos y Lugares Históricos de Argentina Carlos Vigil -Edit. Atlántida-
(Atención: Puede que el nombre de algunas calles de la Capital Federal hayan sido modificados)

juegos siete diferencias

noparece

fotos

creencias

anticonceptivos

mujeres

actitudes

actitudes


puzzles


------------- 000 -----------

imagen-index

------------- 000 -----------