Biografía de Nabucodonosor Rey de Babilonia Cautiverio Judío



Biografía de Nabucodonosor Rey de Babilonia Cautiverio Judío

Nabucodonosor, rey de Babilonia (605-562 a.C.), perteneciente a la dinastía neobabilonia o caldea, que conquistó gran parte del suroeste de Asia Menor; conocido también como gran constructor en las principales ciudades del Imperio de Babilonia.

Hijo primogénito de Nabopolasar, Nabucodonosor mandó un ejército babilonio al final del reinado de su padre, quien fuera un destacado general caldeo que, tras la muerte de Asurbanipal, se había proclamado soberano de Elam, Mesopotamia, Siria y Palestina, fundando un Imperio neobabilonio que vino a ocupar el espacio del declinante Imperio asirio. Nabucodonosor fue el más prestigioso de los reyes del Imperio neobabilonio.

En guerra contra el reino de Judá, asedió y devastó Jerusalen y su Templo. Luego, embelleció Babilonia, convirtiéndola en una capital digna de su gloria.

Nabucodonosor

Nabucodonosor Rey de Babilonia

Nabucodonosor fue desmedidamente soberbio. Se dice que cierta vez hizo construir una colosal estatua de oro que representaba su persona y pretendió que fuese adorada. Llegó aun a ordenar que, quienquiera se negara a rendir honor a la estatua, fuera arrojado a un horno ardiente.

Mas su orgullo y crueldad recibieron su castigo. En sus últimos años cayó en grave estado de demencia. Murió en el año 561, después de 43 años de reinado.
Tuvo sucesores completamente ineptos. Veinte años después de su muerte el gran imperio babilónico fue definitivamente abatido por Ciro, rey de los persas.

BABILONIA: Uno de los pueblos más antiguos, entre los que al izaron un elevado grado de civilización, fue, sin duda, el de los acadios.

Quizás descendiendo del norte, a lo largo del río Eufrates, estos pueblos semitas se instalaron antes del año 2700 a. C. en el Akkad, parte media de la Mesopotamia.

En tiempos del rey Sargón «el antiguo», los acadios sometieron a las ciudades sumerias y fundaron un reino que abarcaba Siria y Mesopotamia.



A mediados del siglo XIX los amorritas fundaron el primer imperio babilónico, restableciendo el dominio semítico.

Este imperio perduró hasta casi el año 1600 en que fue destruido por los hititas. Posteriormente los asirios, que habitaban en el alto valle del Tigris, consiguieron apoderarse de toda la Mesopotamia.

La ciudad de Babilonia, que intentó resistir, fue destruida y abandonada al saqueo en los años 689 y 648.

No obstante, la crueldad inaudita de los asirios promovió una nueva rebelión de los pueblos sometidos y en el año 612, Nabopolasar, gobernador de Babilonia, logró destruir la capital de los asirios con ayuda de los medos.

Abatido el poder de los asirios, resurgió el imperio babilónico. A la muerte del rey Nabopolasar, en el año 604, le sucedió su hijo Nabucodonosor.

LA HISTORIA: Nabopolasar, primer rey del Imperio neobabilonio, originario de Caldea, en el sur de Mesopotamia, aprovechó los disturbios en ocasión de la sucesión de Assurbanipal para apoderarse de Babilonia en 626 a.C. y destruir poco a poco el Imperio asirio.

En su planes para recuperar las antiguas posesiones asirias de Siria y Palestina, se enfrentó con las ambiciones del faraón Necao.

El encargado de esta campaña, fue su hijo Nabucodonosor quien  aplastó el ejército egipcio en 605 a.C, en Karkemis, localidad que dominaba la ruta a Palestina y Egipto.

Por esta victoria brillante, Siria y gran parte de Palestina quedaron automáticamente bajo la supremacía de Babilonia, puesto que Necao, que se había refugiado apresuradamente en el interior de sus fronteras, no saldría nunca más de ellas.

Cuando se enteró de la muerte de su padre y de su ascensión al trono de Babilonia, el joven Nabucodonosor se hallaba empeñado en una difícil guerra contra los egipcios, que habían avanzado hasta Siria.



Vuelto a Babilonia para asumir el poder supremo, declaró con precisión sus propósitos:  devolver al imperio babilónico la extensión y el poderío de otrora.

Organizado el ejército en corto tiempo, comenzó a ejecutar su vasto plan de conquistas. De nuevo se lanzó contra los egipcios. En pocos meses toda Siria caía en su poder.

Puesto fuera de combate el enemigo más temible, sólo quedaba dirigir las armas contra los otros pueblos menos poderosos.

Decidió entonces ocupar el reino de Judea, en Palestina. En el año 596 llegó a Judea con un poderoso ejército, tomó a Jerusalén e hizo prisionero al rey Joaquín.

El rey hebreo, los príncipes, los guerreros y todos los hombres aptos para trabajos pesados fueron enviados cautivos a Babilonia.

Los hebreos que permanecieron en su patria no se resignaron a la dominación babilónica: concertaron una alianza con los egipcios y trataron de reconquistar la libertad.

Nabucodonosor, prevenido, tomó por asalto a Jerusalén,  y finalmente, después de dieciocho meses de sitio, Jerusalén se rindió, asolada por la hambruna y las epidemias.

Sedéelas logró huir, pero fue capturado cerca de Jericó y sufrió un castigo terrible: Nabucodonosor hizo que degollaran ante él a sus hijos, luego mandó que le arrancaran los ojos y lo envió encadenado a Babilonia, donde murió. Con él se extinguió el último rey de la dinastía de David. Jerusalén fue saqueada e incendiada y su población deportada.

El año 586 señaló para el pueblo hebreo el comienzo del «cautiverio babilónico».

Jeremías, el gran profeta hebreo, describe en la Biblia la destrucción de Jerusalén y dice:



«Vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, él mismo Con todo su ejército contra Jerusalén; pusiéronle sitio y levantaron terraplenes alrededor de ella… Se apoderó el hambre del pueblo, que no tenía con qué alimentarse, y se abrió brecha en la ciudad … Abrasaron el Templo del Señor y el palacio del rey y todas las casas de Jerusalén … Y arrasaron los muros que rodean la ciudad.»

Las conquistas del rey de Babilonia prosiguieron sin tregua, extendiéndose a Fenicia y parte de Arabia.

En casi treinta años de luchas continuas Nabucodonosor llevó a término su gran programa. Renacía así, después de diez siglos, el gran imperio babilónico, y Nabucodonosor pudo considerarse el más poderoso soberano de Oriente.

No fue éste menos famoso por las numerosas obras de paz realizadas después de dar por finiquitadas sus empresas militares.

A pesar de que Nabucodonosor había ocupado Jerusalén y deportado a muchos judíos a Babilonia, el rey Joaquín de Judá se rebeló en connivencia con los egipcios en el 597; tras recuperar Jerusalén, Nabucodonosor les castigó con una segunda deportación a Babilonia.

Puso entonces en el Trono de Judá a Sedecías, que también le traicionó, rebelándose de nuevo en alianza con Tiro y Egipto (586). Tras un año y medio de asedio, Nabucodonosor tomó Jerusalén por tercera vez, mandó destruir la ciudad y el templo (clave de la identidad del pueblo judío) y envió un tercer contingente de judíos deportados a Babilonia; este «cautiverio babilónico»

Transformó a Babilonia en la más hermosa y rica ciudad del Oriente. Hizo construir templos maravillosos, ornados con estatuas de oro, grandiosos edificios y un palacio real fabuloso.

Célebres fueron en el mundo entero los «jardines colgantes» de Babilonia, considerados como una de las siete maravillas del mundo. Estos jardines eran altas terrazas cubiertas de palmeras y plantas raras.

Nabucodonosor acumuló riquezas tan enormes en Babilonia que, para proteger la ciudad de posibles asaltos enemigos, cerró con una gran muralla la llanura del Eufrates.

Cuando ocupó el trono, la ciudad estaba ceñida por un doble cerco de muros. Además de perfeccionar estas fortificaciones, las extendió e hizo levantar una tercera muralla.

En las excavaciones ejecutadas el siglo pasado, en el sitio de emplazamiento de Babilonia, se hallaron muchas inscripciones sobre tabletas de arcilla.

En una de ellas, perteneciente a Nabucodonosor, se trasluce el orgullo que sentía por la obra de fortificación construida en torno a la ciudad.

Dice: «Para que ningún asaltante hostil se acerque a la muralla de Babilonia, hice lo que ningún rey hizo antes que yo; quise que la ciudad estuviera rodeada por otra fuerte muralla. Cavé el foso, construí el borde con asfalto y ladrillos, levanté la muralla en su borde exterior a gran altura, coloqué amplias puertas y batientes de madera con adornos de bronce.

Para humillar la faz del enemigo y que no osara sitiar la triple muralla la rodeé con poderosas corrientes semejantes a las olas del mar: superarlas sería como cruzar el mar y para no provocar inundaciones cavé fosos protegidos por terraplenes de barro cocido.»

leones de terraconta en babilonia

Leones de terracota esmaltada adornaban os veinte kilómetros de murallas que protegían Babilonia. La capital de Nabucodonosor era en aquel entonces la ciudad más poderosa de Oriente.

CRONOLOGÍA DE SU VIDA

626 Ascenso al trono de Nabopolasar en Babilonia.

614 Alianza de Nabopolasar y los medos.

612 Toma y destrucción de Nínive por los  medos y babilonios.

609 Muerte del faraón Samético I. Su hijo Necao destrona a Josías de Judá.

605 Victoria de Nabucodonosor sobre Necao  en Karkemis.

604 Muerte de Nabopolasar y advenimiento  de Nabucodonosor.

600 Ascenso al trono de Cambises I, rey  de los persas.

590 Sitio y toma de Jerusalén.

587 Caída de Jerusalén. Deportación de los judíos a Babilonia. Anexión  del reino de Judá.

573 Nabucodonosor se apodera de Tiro, luego de una década de sitio.

568 Ascenso al trono de Amasls en Egipto.

562  Muerte de Nabucodonosor. Advenimiento de Amel-Marduk.

559 Muerte de Cambises I. Ciro II deviene rey   de los persas.

556 Nabonides asume como último rey   de Babilonia.

Fuente Consultada:
HICIERON HISTORIA Biografías Editorial Larousse Tomo I Entrada: Nabucodonosor
Encilopedia Estudiantil Edit. CODEX Tomo III Historia de Babilonia
Todo Dobre Nuestro Mundo Christopher Loyd

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