El segundo imperio frances Gobierno de Napoleon III Gobierno Liberal






ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA: La segunda mitad del siglo XIX, en el campo político, se caracteriza por la tendencia nacionalista y de estructuración estatal. Una serie de movimientos de independencia triunfaron y se concretaron en la formación de Estados nuevos. Al mismo tiempo el movimiento liberal se manifestó en forma de nacional-liberalismo, y de una tendencia a encontrar fórmulas democráticas que tuvieron su máxima expresión entre los años 1870 y 1914.

El nacionalismo ofrecía dos aspectos: el conservador, que significaba un retorno a viejas tradiciones, respetar y cultivar la historia y las costumbres del país, reverenciar a sus héroes y defender la cultura patria de toda intrusión extranjera, y por otra parte un aspecto revolucionario, ya que para conseguir el camino de la unidad nacional no se rechazaba la violencia y, si era preciso, la guerra.

Los dos Estados que antes consiguieron fortalecerse y unificarse, y que a su vez influyeron en gran manera en la vida de Europa, fueron Italia y Alemania. Y esta preponderancia se consiguió, en gran parte, a costa de Francia.

NAPOLEÓN III: Cuando apenas tenía veinte años, Luis Bonaparte tenía en su mente programa excepcional: resuelto a llegar a jefe supremo del Estado francés, pensó nada menos que en preparar una revolución para expulsar del trono al rey Felipe de Orleáns. Tan pronto llegó a saber que casi todos los militares que habían prestado servicio en el gran ejército napoleónico estaban dispuestos a ayudarlo, decidió actuar.

Sin embargo, los dos golpes de estado (el primero llevado a cabo en Estrasburgo en 1836 y el segundo en Boulogne en 1840), estaban destinados al fracaso. Los oficiales que permanecieron fieles al rey lograron imponerse a los insurrectos mandados por Bonaparte.

El 6 de octubre de 1840 la corte de París pronunció la sentencia, condenando a Luis Bonaparte a “prisión perpetua”. Éste, sin embargo, no era de los que se resignan: el 25 de mayo de 1846 logró fugarse de la prisión y, ya en Londres, comenzó a meditar en un nuevo golpe de estado.

LA SEGUNDA REPÚBLICA FRANCESA: Fue instaurada a consecuencia de la Revolución de 1848, gracias a la acción de los republicanos burgueses y los socialistas. En el fondo, todos coincidían en que era necesaria la libertad de prensa y de asociación, estructurar un programa social y económico y defender el sufragio universal, pero en la forma de llevar a cabo estos ideales las discrepancias eran totales.

Napoleón al enterarse de la revolución, abandonó inmediatamente la capital inglesa, y el 26 de febrero se encontraba ya en París, y allí obtuvo el primer éxito: en las elecciones del 4 de junio, Luis Bonaparte fue elegido diputado por el Departamento del Sena. Pero él tenía otras miras: soñaba con ser emperador de Francia, como lo fuera su tío. Un camino le parecía el más viable para alcanzar la meta: lograr que lo nombraran presidente de la república, que lo consigue en ese mismo año.

Una de las primeras medidas adoptadas por la segunda República Francesa fue ordenar que en las banderas y en los muros de las casas campeara el triple lema: «Libertad, Igualdad y Fraternidad».

El 25 de febrero de 1848 el Gobierno provisional, presionado por las nuevas doctrinas socialistas y para dar satisfacción a los trabajadores, publicó la siguiente proclama: «La República se compromete a procurar a los obreros el necesario sustento por medio del trabajo y reconoce que deben unirse en sociedades para asegurarse el resultado de sus esfuerzos.»

Con ello se proclamaba el «derecho al trabajo» y para ello se puso en práctica el establecimiento de los llamados «Talleres nacionales», ideados por el economista socialista Louis Blanc.

Estos talleres, que agrupaban a sastres, ebanistas, albañiles, cerrajeros, etcétera, tuvieron corta vida, pues realizaban trabajos inútiles y a los cuatro meses ya habían costado al Estado 44 millones de francos. Los contribuyentes y campesinos, que eran los que trabajaban de verdad, se oponían a los citados talleres, y como eran mayoría en la nueva Asamblea decidieron acábar con los 120.000 «vagabundos» enrolados en los mismos. Ello ocasionó una nueva lucha de barricadas que duró cuatro días.

El general Cavaignac recibió poderes extraordinarios de la Asamblea y consiguió sofocar la rebelión (26 de junio de 1848), en vista de lo cual la Asamblea redactó una nueva Constitución en la que el presidente de la República debía ser elegido cada cuatro años por sufragio universal.

Los republicanos votaron por Cavaignac, pero los realistas, católicos y campesinos, se dejaron sugestionar por el nombre de Napoleón y eligieron al príncipe Luis Napoleón Bonaparte, sobrino de Napoleón el grande, e hijo del antiguo rey de Holanda. El nuevo presidente se instaló en el palacio del Elíseo y supo captarse las simpatías y el afecto de todas las clases y estamentos sociales. Protegió las sociedades obreras, dispuso la construcción de viviendas para los trabajadores y realizó continuos viajes de inspección a los Departamentos.

Al acercarse el fin del mandato presidencial, Napoleón, deseoso de ser reelegido, quiso que la Constitución fuese reformada, pero la Asamblea nacional se negó y en vista de ello dio un golpe de Estado e invitó al pueblo francés a unas nuevas elecciones para adoptar una Constitución nueva.

Napoleón III

Napoleón III y su esposa Eugenia de Montijo

Después de haber realizado una gira por Francia y haberse asegurado, sobre todo, las simpatías de los campesinos y de los obreros de las provincias, presentó su candidatura a la presidencia de la república, en diciembre de 1848. La victoria resultó abrumadora: sobre 7.517.811 electores, 5.572.834 votaron a favor de Bonaparte, quien se convirtió en Napoelón III de Francia.

EL EMPERADOR NAPOLEÓN III:
SUEÑOS DE GRANDEZA: Siendo emperador, Napoleón III se trazó un programa ambicioso: devolver a Francia la grandeza que le hábil otorgado Napoleón I. La tarea no era por cierto de las más fáciles: Rusia Austria estaban dispuestas a oponerse a los planes del emperador. Napoleón III, sin embargo, no se desanimó: pensaba en enfrentar a las dos potencias por separado.

En 1854 intervino en la guerra ruso-turca en Crimea, ata cando a Rusia. Vencidos los rusos, Napoleón III llevó a la práctica un plan para poder atacar al imperio austríaco Se alió al pequeño Piamonte y, en 1859, se hallaba junio a éste para ayudarle en la lucha contra Austria.

Napoleón I, con su genio militar, hubiera por cierto abatido definitivamente el poderío de Austria; Napoleón III tuvo que conformarse con Niza y Saboya, a cambio de la ayuda militar ofrecida al Piamonte.

Inmediatamente el Emperador emprendió la ruta de las conquistas coloniales. Después de algunos éxitos en África (fundación de la colonia del Senegal) y en Asia (conquista de la Indochina), emprendió la expedición a México, que costó a Francia grandes pérdidas de hombres y dinero, y que terminó en un ruidoso fracaso.

Mientras tanto, otra nación alcanzaba gran poderío en Europa: Prusia. Confiando todavía en hacer de Francia la más fuerte potencia europea, Napoleón III decidió hacer frente al ejército prusiano. Era el 4 de agosto de 1870. A los prusianos bastárosles tan sólo cuatro semanas para derrumbar definitivamente los sueños de grandeza del emperador. El ejército francés fue destruido completamente en Sedán, y el mismo Napoleón III cayó prisionero. Era el final: el 4 de setiembre de 1870 se proclamó la república en Francia.

EL SEGUNDO IMPERIO FRANCÉS:

El segundo imperio frances Gobierno de Napoleon III Gobierno LiberalDurante el Segundo Imperio Francia vivió una gran expansión industrial, se completó su red ferroviaria y se embelleció París, en parte por razones de prestigio y en parte por razones de estrategia, haciendo desaparecer las estrechas callejuelas que se podrían bloquear con barricadas y abriendo amplias avenidas donde, en caso de necesidad, podría maniobrar el ejercito con la artillería y caballería.

En todo caso fue la contracción de Paris actual, reflejaba el prestigio de gran potencia nuevamente adquirido por Francia. El desarrollo de los barcos y de la industria hizo aumentar el comercio exterior y la exportación de capitales, con el consiguiente aumento de las clases medias.

La característica de su Gobierno fue una alianza entre las fuerzas del Ejército y el Catolicismo que al principio apoyó en todo momento a Luis Napoleón. La clase media y los campesinos le secundaron casi siempre, pero no así los obreros, que aumentaban en gran número al incrementarse el desarrollo industrial de Francia.

Su ideal era resucitar el imperio de su tío, pero Napoleón III no tenía ni la inteligencia ni la energía del genial corso. Sin embargo, como enemigo declarado del Congreso de Viena y todo lo que representaba, al principio permitió el engrandecimiento de Alemania y su unificación, y finalmente apoyó a los nacionalistas piamonteses que iban a dar a Italia la unidad. Como de este modo se enfrentaba con el Papa, cuyos intereses se lesionaban, al incorporarse los Estados Pontificios a la corona de Víctor Manuel, los conservadores y los católicos se le opusieron y este hecho contribuyó a su caída, al carecer de apoyo frente a las crecientes exigencias de los extremistas.

Napoleón gobernó como monarca absoluto, restringiendo las libertades públicas de reunión, asociación y prensa. Además, impuso el juramento de «fidelidad» a los profesores universitarios, diputados, funcionarios, jefes y oficiales del Ejército, etc. Sin embargo, atendió al desenvolvimiento de la prosperidad pública y dedicó especial interés a París, que se convirtió en la capital más hermosa del mundo; sus parques, avenidas y boulevares nacieron bajo la dirección del barón de Haussmann. El formidable impulso económico que recibió el país permitió realizar la célebre exposición de París de 1855.

En los primeros años del Imperio, Francia se vio envuelta en la Guerra de Crimea, más por razones de prestigio internacional que por motivos materiales o estratégicos, como era el caso de Inglaterra; a pesar de la desafortunada dirección de la campaña y del elevadísimo número de víctimas, la victoria final y la celebración del Congreso de Paz en París, le sirvieron a Napoleón III (foto) para reforzar su prestigio personal dentro y fuera de Francia.

El emperador mantuvo una política exterior de apoyo a los movimientos nacionalistas que acabaría por destruir la obra del Congreso de Viena, y que, al favorecer la unidad de Italia y de Alemania, terminó por ser perjudicial para la política francesa.

Napoleón III en Italia cayó en una contradicción política a causa de su apoyo a los nacionalistas de Piamonte y a la defensa de la independencia de los Estados Pontificios frente a este mismo Estado. Dicha situación le llevó a perder partidarios entre los católicos, que siempre le habían apoyado, y entre los nacionalistas y los liberales.

La segunda época del Imperio tuvo un carácter progresivamente más liberal. Se inició en 1859 con la concesión de una amnistía que permitió el regreso de numerosos exiliados, además de facilitar que la asamblea votase los presupuestos generales del Estado. Una mayor tolerancia con la prensa permitió la aparición de periódicos republicanos y orleanistas.

Estas medidas no aumentaron la popularidad del emperador, y en las últimas elecciones, en 1869, el triunfo de la oposición le convenció de la necesidad de crear un imperio liberal inspirado en la monarquía constitucional británica.

La política exterior en Europa tampoco ayudó mucho a la consolidación del Segundo Imperio. Con su contradictoria presencia en Italia se ganó sucesivamente la enemistad de Austria e Italia, sin conseguir ninguna ventaja con ello, y así, cuando, debido a un grave error diplomático, estalló la guerra con Prusia, Francia se halló aislada frente a su poderoso enemigo.

Al caer Napoleón III prisionero en Sedán, el Segundo Imperio dejó de existir, y se proclamó la Tercera República sin derramar una sola gota de sangre en defensa de la emperatriz o las instituciones imperiales.

El triunfo liberal se explica por la progresiva pérdida de popularidad de Napoleón, a causa de su desastrosa política exterior.

Sin duda, el mayor fracaso en este terreno fue el quimérico intento de constituir un Imperio liberal en México, gobernado por Maximiliano de Habsburgo, bajo la protección de un ejército expedicionario, que acabé con la ejecución de Maximiliano por los revolucionarios mexicanos al retirarse las tropas francesas. régimen.

Luego del desastre de Sedán, obligaron al emperador, enfermo, a capitular en Sedan el 2 de septiembre. Dos días después era proclamada la Tercera República. La emperatriz, regente desde el 28 de julio, se refugió en Inglaterra donde Napoleón III, liberado de su cautiverio en Hesse, se reunió con ella. Falleció en el castillo de Chislehurst, en Kent, el 9 de enero de 1873.

Los trabajos de embellecimiento de Haussmann: Nombrado prefecto del Sena en 1853, Georges Eugéne Haussmann ocupó este cargo hasta 1869. En su calidad de tal, emprendió los grandes trabajos que llevan su nombre. En 1860, la zona de París fue modificada con la anexión de las comunas periféricas (Belleville, Auteuil, Passy, Montmartre, Grenelle y Vaugirard) que se convirtieron en distritos externos de la ciudad.

En el centro, la capital fue destripada para habilitar amplias arterias en el corazón del viejo París, en torno a la reconstruida Ile de la Cité. Hacia el oeste se edificaron barrios nuevos, alrededor del arco de triunfo de l’Étoile.

Las obras de aseo y sanidad fueron muy importantes: se reconstruyeron los mercados, se iluminaron las calles con lámparas de gas, se construyó una inmensa red de alcantarillado y un acueducto que en adelante abasteció a París de agua potable. También se acondicionaron áreas verdes en la periferia de la capital: los bosques de Boulogne y Vincennes, y los parques de Butte-Chaumont, Monceau y Montsouris fueron inaugurados para el esparcimiento.

Fuentes Consultadas:
HICIERON HISTORIA Biografía de Larousse Entrada: Napoleón III
CONSULTORA Enciclopedia Temática Ilustrada Tomo VIII El Mundo Actual

CRÓNICA DE LA ÉPOCA
El Mundo – Crisis y Autogolpe de Luis Napoleón :
Luis Napoleón llamó a un plebiscito que le fue favorable y ahora tiene todas las riendas del poder, tal como quería.

Comoconsecuenciadel enfrenamiento que mantiene desde hace dos años con la Asamblea Nacional, dominada por la oposición conservadora, el presidente francés Luis Napoleón llevó adelante el 2 de diciembre último un golpe de Estado.

Para superar la crisis institucional que originóestadecisión, el mandatario llamó a un plebiscito popularque íefue favorable y le permite ahoramanejar el poder con un mayor grado de autoritarismo, tanto contra I republicanos extremistas como contra los monárquicos legitimistas, Tras la revolución de 1848, fue depuesto el rey Luis Felipe I y quedó establecida la Segunda República.

Las nuevas circunstancias le permitieron a Luis Napoleón dejar su exilio en Gran Bretaña y pasar a ocupar un escaño en la Asamblea Nacional, En las elecciones presidenciales se impuso por abrumadora mayoría, gracias a los votos de las masas rurales, Sin embargo, producto de las elecciones parlamentarias del año siguiente, los monárquicos legitimistas tomaron el control de la Asamblea Nacional.

Fue así que este cuerpo legislativo aprobó una ley electoral que eliminó el sufragio universal masculino y marcó el retorno del voto censitario, lo que eliminó a tres millones de personas del electorado, entre las que se encontraban artesanos y obreros estacionales.

Por otra parte, Luis Napoleón presionó para aumentar la duración de su mandato, mientras que la Asamblea se opuso a todo proyecto de reforma constitucional, Siguiendo con la escalada de enfrentamientos entre el mandatario y el Parlamento, laceíebración del 15 de agosto como la fiesta nacional le permitió a Luis Napoleón empezar la transición hacia el segundo imperio, e impuso con éxito un modelo de fiesta nacional popular quefue preludio de la República.

En este marcóse dio el golpede Estado, en el que Luis Napoleón se presentó ante los franceses como el defensor de la democracia que garantiza el sufragio universal, frente al proyecto excluyente de la Asamblea, basado en un sistema censitario.

Fuente: Colección El Bicentenario Período 1850-1869 Fasc. N° 3 – Presidencia de la Nación –




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