Biografia de Oliver Cromwell:Guerra Civil en Inglaterra Ejecucion



Biografía de Oliver Cromwell:
Guerra Civil en Inglaterra

La Inglaterra de las revoluciones

La dinastía de los Estuardo, tentada por la imposición del absolutismo político y el retorno al catolicismo, fue vivamente criticada. La crisis estalló en 1640, durante el reinado de Carlos  I , y se transformó en guerra civil. El rey fue vencido, juzgado y ejecutado en 1649. Cromwell impuso diez años de dictadura puritana.

Luego de su muerte, la Restauración no trajo consigo la estabilidad esperada. La «gloriosa revolución» de 1688 expulsó a Jacobo II, católico convencido, quien tuvo que dejarle el trono a su hija, esposa de Guillermo de Orange, príncipe protestante y adversario encarnizado de Francia.

La pareja real firmó el Bill of Rights, que instituyó el régimen de compartir el poder con las cámaras parlamentarias. Se reafirmó el Habeas Corpus y la Iglesia Católica fue proscripta.

La Inglaterra del fin del siglo, favorecida por tener el primer gobierno moderno fundado sobre el principio del contrato desarrollado por Locke, volvió a poner en marcha una política económica, comercial y colonial agresiva.

Cromwell nació un 25 de abril de 1599 en Huntingdon. Fue el dirigente más importante de la Guerra Civil inglesa, la República y el Protectorado. Murió en septiembre de 1658, su hijo mayor, Ricardo, le sucedió.

HISTORIA Y BIOGRAFÍA DE OLIVERIO CROMWELL (1599-1658)

Fue nombrado en 1653 Lord Protectord vitalicio de Inglaterra.

Ese mismo año se adoptó una nueva Constitución de gobierno que dejaba de lado las leyes fundamentales del país, y que era un esfuerzo para justificar legalmente a la dictadura militar.

Aceptaba la división de poderes pero el Lord podía tomar medidas especiales en caso de desorden y peligro social.

Después de la Guerra de las Dos Rosas, que duró 30 años, Enrique Tudor, fue coronado rey de Inglaterra, con el nombre de Enrique VII, e inauguró la dinastía Tudor a partir de 1485.



A este le sucede Enrique VIII que se sublevó contra la Santa Sede y estableció la religión anglicana, que ha partir del reinado de su hija Isabel I (su madre Ana Bolena), tomó un carácter netamente protestante.

Esta reina es tristemente recordada por las persecuciones que sufrieron los católicos, millares de los cuales fueron

 condenados al último suplicio. Entre las víctimas se cuenta a María Estuardo reina católica de Escocia, que huyendo de una sublevación pide refugio en Inglaterra.

Estuvo 18 años presa y luego se la hizo procesar, enviándola al patíbulo en donde fue decapitada y entregada su cabeza al verdugo. Isabel muere sin sucesión quedando terminada la dinastía de los Tudor, siendo el trono ocupado por los Estuardos.

Uno de ellos fue Carlos I que quiso gobernar sin consultar al Parlamento y durante 11 años se negó a convocar las Cámaras.

Al mismo tiempo quiso imponer la religión anglicana a Escocia, que era plebisterianos, por cuya causa éstos se sublevaron.

Como necesitaba dinero para este conflicto decidió reunir el Parlamento, petición que fue rechazada hasta tanto el rey no cambie su forma de gobernar.

Carlos I reaccionó y se produjo la guerra civil entre los partidarios del rey y los del Parlamento.

Oliverio Cromwell tomó la dirección de los opositores al rey y logró vencer el ejército de Carlos I, éste sin soldados y sin dinero se refugió en Escocia, pero los escoceses lo entregaron al Parlamento, donde fue juzgado y condenado a muerte ante una corte de justicia. Se lo acusó de tirano y traidor.

El Parlamento proclamó la república y Cromwell ejerció el poder sin título alguno. Algunos irlandeses y escoceses se sublevaron porque querían la monarquía, Cromwell los sofocó con sangre.



De todas maneras Cromwell no tenía el mando y el Parlamento se lo negó. Entonces resolvió dar un golpe de estado.

Acompañado de sus soldados entró bruscamente en salón de sesiones y los trató de bebedores a unos, bandidos a otros e insultos por el estilo a los demás.

Luego hizo desalojar el salón, cerró las puertas y se guardó las llaves. Al otro día hizo colocar un cartel en su frente que decía:-Esta casa de alquila-.Dueño absoluto del poder tomo el nombre de Lord Protector. Había llegado al colmo de sus deseos, lo cual le provocó, al tiempo, un miedo sin igual permanentemente.

Los remordimiento lo perseguían a toda hora. Jamás salía sin llevar bajo su vestido una coraza e ir cargado de puñales y de pistolas. Iba siempre acompañado de varios escoltas y nunca dormía dos noches en el mismo lugar.

Tan triste vida sumado a la muerte de su hija Isabel alteró su salud, y en el medio de su negro triunfo murió en 1658 triste y desgraciado.

Le sucedió su hijo que ocupó muy poco tiempo el poder, pues carecía de dotes y carácter para la conducción del gobierno. Nunca fue obedecido.

El hijo de Carlos I, el monarca decapitado, apoyado por un general tomaron nuevamente el poder. Los Estuardos volvieron a gobernar.

Ver: Ejecución de Carlos I de Inglaterra

Después de la muerte del rey, el Parlamento cercenado abolió la monarquía y la Cámara de los Lores, aparte de proclamar a  Inglaterra como república o Commonwealth (1649-1653).

Este no fue un periodo fácil para Cromwell. Como comandante en jefe del ejército tuvo que reprimir el levantamiento católico en Irlanda, los cual llevó a cabo con una brutalidad que le valió la eterna enemistad del pueblo irlandés, así como un levantamiento en Escocia en el nombre del hijo de Carlos I.



LA DICTADURA
Afianzado en el poder —que habría de retener hasta su muerte— se dedicó primero a asegurar el predominio marítimo de las Islas Británicas.

No reparó en medios en la consecución de tal propósito, y forzosamente hubo de chocar con los intereses de los Estados cuyas flotas representaban un elemento muy valioso en el patrimonio nacional.

El primer país que se resintió fue Holanda, y pronto estallé la guerra entre ambos contrincantes.

La flota holandesa, aunque comandada por buenos jefes, debió capitular ante la inglesa, dirigida por Roberto Blake. Inglaterra pasó a ser, así, dueña absoluta del comercio marítimo.

Cromwell, envanecido por tantos triunfos, disolvió el Parlamento, se convirtió en dictador y fue proclamado Lord Protector de la República inglesa (1653).

El Parlamento fue convocado por él cuatro veces y disuelto inmediatamente a la menor señal de disentimiento con su voluntad.

Una de estas asambleas terminó por ofrecer a Cromwell el titulo de rey, pero éste lo rehusó, y designó, en cambio, un sucesor: su hijo Ricardo.

Más adelante hizo su alianza con Francia; los dos Estados lucharon contra España, y Cromwell, como recompensa de las victorias, obtuvo la ciudad de Dunkerque y la isla de Jamaica.

Poco después de estos triunfos de política exterior, Cromwell murió (3 de setiembre de 1658). Contaba 59 años. Tras su muerte, la monarquía reconquistó pronto el trono de Inglaterra.

SOBRE EL GOBIERNO DE OLIVERIO CROMWELL:

Crowwell intentó organizar un Gobierno. Pero no se atrevió a convocar a elección para el Parlamento.

Reunió una asamblea de 140 miembros, que había elegido él mismo atendiendo a su piedad, y que el pueblo apellidó por burla «Parlamento Barebone», del nombre de uno de sus miembros, que usaba el prenombre de «Alabanza a Dios» (Praise God). Aquel Parlamento quiso hacer reformas que desagradaban a Cromwell, y pronto lo disolvió.

El Consejo de los oficiales hizo entonces una Constitución que atribuía a Cromwell un poder semejante al del rey, pero con el título de Lord Protector. Había en ella un Parlamento formado por una sola Cámara, que representaba, mo solamente a Inglaterra, sino a Escocia e Irlanda. Ningún partidario de Carlos I había de ser elector ni elegido (1653).

El Parlamento fue elegido (1654) y pidió cambios en la Constitución. Irritado Cromwell, le declaró disuelto.

Dos años más tarde, Cromwell hizo cambiar la Constitución,, haciéndola más semejante al régimen antiguo de Inglaterra.

Se creó una segunda Cámara, semejante a la de los lores. Se aumentó el poder del Protector: debiai designar los miembros de la segunda Cámara, tenía el derecho de nombrar su sucesor. Se llegó a ofrecer Cromwell el título de rey. Los oficiales le rogaron que rehusase, y no se atrevió a aceptar.

Pero, en la ceremonia de instalación, reanudó los usos de los antiguos reyes, apareció revestido de púrpura y armiño, y en la mano un.cetro de oro (1657).

Cromwell acabó por indisponerse con aquel nuevo Parlamento, y le disolvió diciendo: «El Señor me juzgará a mí y os juzgará a vosotros» (1657). Hasta su muerte Cromwell fue dueño absoluto del poder.

Intentó reorganizar la Iglesia, tomando como pastores a la vez presbiterianos e independientes. Prohibía el culto anglicano, pero toleró todas las sectas protestantes y hasta los judíos.

Cromwell conservó el ejército que había organizado y la flota de guerra creada para combatir a los holandeses. Inglaterra fue entonces la nación más poderosa, de Europa, bastante fuerte para decidir la victoria entre las dos grandes monarquías católicas, debilitadas por largas guerras.

Aun cuando Cromwell fue detestado por parte de las Cortes europeas en calidad de regicida, España y Francia le pidieron alianza.

Cromwell se decidió contra España, la vieja enemiga de los protestantes. Su flota fue a América. Se apoderó de Jamaica, que ha seguido siendo colonia inglesa, capturó los navios españoles que traían la plata de las minas de América (1655).

Luego se alió con Francia y su ejército ayudó a los franceses a batir a los españoles y conquistar Dunkerque , que fue dado a Inglaterra (1658).

Cromwell murió en septiembre de 1658.

Su hijo mayor, Ricardo, le sucedió.

Pero no era puritano ni amante de los soldados. Pronto se puso a mal con el ejército y abdicó (1659). Ya no quedaba Gobierno en Inglaterra.

AMPLIACIÓN DEL TEMA…

SOBRE LAS CENIZAS DEL DICTADOR SE LEVANTARA EL MODERNO ESTADO INGLES
Como lord protector, Cromwell fue enterrado en Westminster, donde ya reposaban tantos reyes de Inglaterra. Su hijo Ricardo le sucedió en el cargo por corto tiempo.

Luego dimitió, y la segunda mitad de 1659 fue de lucha anárquica entre varios jefes.

Por fin, Monk —general que gobernaba Escocia— se dirige a Londres y desde allí llama a Carlos II.

Las condiciones para la restauración monárquica fueron pocas pero importantes.

Carlos declaró una amnistía universal y aceptó las limitaciones que el Parlamento de 1640/53 (el «Parlamento Largo») impuso a la monarquía. El 29 de mayo de 1660 entró triunfalmente en la Capital.

Pero la amnistía no se extendía a los muertos. Los cadáveres de Cromwell, Ireton y Bradshaw —que había presidido el juicio al rey Carlos I— fueron desenterrados, ahorcados, decapitados y destruidos. Carlos II, como su padre, tampoco era muy dado a cumplir promesas.

Varias leyes fueron lanzadas contra sus adversarios. Los nobles, que demostraban no haber aprendido nada, querían restablecer todos los privilegios a la monarquía absoluta. El pueblo que recibió a Carlos II y su séquito con un suspiro de alivio, comenzó a suspirar nuevamente por otros motivos.

Pero Carlos no fue lo peor. A pesar de todo, acordándose de su padre, mantuvo un Parlamento durante dieciocho años. «Voy a mantenerlos hasta que les crezca la barba», decía bromeando.

Su hermano Jacobo II, quien le sucedió, inició una sangrienta y vasta represión. Favoreció a los católicos —el rey se había reconvertido al catolicismo— y desconoció los derechos adquiridos por los Comunes en la guerra civil.

Parecía creer que la única cosa que le había faltado a su padre hubiera sido energía. Se engañaba. Cuando el rey tuvo un hijo varón, en la vejez, que podría estabilizar una dinastía católica, una nueva revolución hace presa del país. Jacobo es expulsado y el Parlamento llama a un príncipe protestante —Guillermo de Orange (Guillermo III), de Holanda, casado con María, hija anglicana de Jacobo—, quien se compromete a respetar los derechos de los Comunes y por la «gentry». Es la «Revolución Gloriosa» de 1688 que da forma al moderno Estado Inglés.

La memoria de Cromwell y de loí puritanos aún era temida. Pero lo; fundamentos del poder de las clase; medias que ellos echaron ya no podían ser removidos.

Muchos niveladores se agruparon en iglesias como la de los cuáquero? que tuvieron un importante papel en el establecimiento de la democracia en Inglaterra y después en los jóvenes; Estados de América. La declaración de principios de la Revolución norteamericana está impregnada de espíritu puritano.

Porque esos hombres, que hoy nos parecen de mentalidad tan rígida, fueron los precursores de la libertad de conciencia y sinceros paladines de la moral pública y privada Ciento cuarenta años después, cuando la Asamblea (el parlamento francés) cortó la cabeza de su rey, muchos recordaron en la tribuna el nombre del regicida que los precedió.

EL EJERCITO:

La Guerra de los Treinta Años fue un periodo de intolerancia religiosa y gran crueldad. Las incesantes batallas convirtieron el centro de Europa en un núcleo de desolación. La marcha de los ejércitos propagó epidemias, a veces más devastadoras que la guerra misma; los fríos inviernos de la «Pequeña Edad de Hielo» obligaron a los civiles a comer gatos, perros y ratas.

En la última etapa de la Guerra de los Treinta Años, se inició la Guerra Civil de Inglaterra. En esta lucha, entre 1642 y 1648, la sociedad, la economía y las familias se dividieron por su lealtad hacia Carlos I o hacia el Parlamento.

En un principio, el rey Carlos tuvo ventaja militar, pues apoyaron su causa los aristócratas que sirvieron como mercenarios en el extranjero. Pero el Parlamento tenía más recursos monetarios.

Inglaterra no contaba con un ejército profesional considerable, pues hasta entonces se creaban y se disolvían las fuerzas armadas según las necesidades.

La disciplina en ambos bandos era laxa, pues los rangos inferiores se habían alistado por la paga y el botín. Como la paga se atrasaba, era común el pillaje tras la victoria. Las tropas vencedoras se alojaban en las casas locales, y los vecinos les temían por su conducta licenciosa.

Oliverio Cromwell, comandante parlamentario, resolvió estos problemas convirtiendo sus tropas en el Nuevo Ejército Modelo, que consistió en 12 regimientos de infantería, de 1,000 hombres cada uno; 11 regimientos de caballería, de 600 hombres cada uno; y 1,000 dragones (infantería montada), equipados con mosquetes y espadas, que generalmente combatían a pie.

Cromwell equipó a sus tropas con mosquetes de pedernal, más seguros que los de mecha, y las vistió con uniformes reglamentarios de color rojo, para distinguirlos del enemigo en el campo de batalla.

Además, el color ocultaba la sangre que brotaba de las heridas, y asi se trataba de evitar que decayera la moral. El rojo fue el color del ejército británico hasta que lo sustituyó el caqui, en 1902, que proporcionaba un mejor camuflaje.

El Nuevo Ejército Modelo constituyó una eficiente fuerza de combate, unida por una fe religiosa común. Cromwell describió sus tropas como «sobrios y honrados cristianos»: ninguno de ellos era mercenario.

Tras el triunfo de Cromwell y la subsiguiente fundación del Reino Unido, el ejército se convirtió en una fuerza importante. El temor al ejército permanente fue una constante en la política británica. Francia no compartía esta desconfianza.

Fuego rápido: Hacia 1610, el mosquete de pedernal reemplazó al mecanismo de mecha: había que prender una mecha para que encendiera la pólvora. Cuando se jalaba el gatillo del nuevo mosquete, un pedernal pegaba contra una placa de acero. Esto producía chispas que encendían la pólvora, que a su vez, prendía la carga dentro del barril, impulsando así la bala. El mosquete de pedernal fue el arma reglamentaría de la infantería hasta que lo reemplazó el rifle accionado por percusión, introducido 200 años después.

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