La Domesticacion de Animales Como Cazaba el Hombre Primitivo?



La Domesticación de Animales
¿Como Cazaba el Hombre Primitivo?

Las primeras comunidades humanas vivían de la caza de animales salvajes. Cazar bestias más veloces, grandes y fuertes que el hombre era a menudo una actividad peligrosa que requería ingenio y cooperación. Se utilizaban distintos procedimientos, consistente uno de ellos en cavar profundos agujeros, clavar en el fondo estacas puntiagudas y cubrirlo de ramas.

Otro estribaba en obligar a despeñarse a los grandes animales. Durante el mesolítico aparecieron las lanzas con punta de piedra, el arco y las flechas yel hacha. Por esta época, los hombres utilizaban también anzuelos hechos de hueso, lazos para apresar caballos y hondas como accesorios para la caza.

Al mismo tiempo, los cazadores recogían las frutas de los árboles y la miel de las colmenas salvajes cuando la encontraban. Cuando cazaba, el hombre estaba expuesto a los ataques de bestias salvajes, como tigres y lobos. Es indudable que, en algún momento, los cazadores recogieron un cachorro de lobo y se lo llevaron a su cueva. El lobezno creció de este modo en compañía de seres humanos y se adaptó a vivir en armonía con ellos. Fue así como el perro se convirtió en animal doméstico.

De la vida cazadora del hombre de la Edad de Piedra ha quedado constancia en las pinturas rupestres de las cuevas, de las que se pueden deducir en buena parte los métodos utilizados, aunque el significado preciso de estas manifestaciones artísticas es algo muy discutible.

Del mismo modo que domesticaron al perro, los cazadores comenzaron a domesticar animales para alimentarse, tales como ganado y ovejas, hecho que marca el comienzo del neolítico.

En lugar de cazar, criaban animales que les proporcionaban carne y leche. La doma del caballo les procuró un medio de traslado rápido y les dio la oportunidad de transportar pesadas cargas. De este modo, los grupos humanos entraron gradualmente en la fase del pastoreo.

Para alimentar a su ganado emigraban en busca de terrenos de pastos, o recorrían un determinado número de ellos en un ciclo regular. Con frecuencia quemaban una extensión de bosque para hacer un claro de suelo fertilizado con cenizas.

El pastoreo significó una mejora sobre la caza en el sentido de que en todo momento podía disponerse de alimento sin necesidad de tener que salir a buscarlo.

LA MAYOR REVOLUCIÓN DE LA HISTORIA HUMANA: Si un visitante de otro planeta hubiese abandonado el nuestro hace unos 7.000 años atrás y regresado 3000 años después, se habría asustado. Cuando partió todavía vivíamos en pequeños grupos que corrían detrás de los animales. Y en la segunda oportunidad hallaría enormes ciudades florecientes en Egipto, Mesopotamia, India, China.

Multitudes laboriosas cultivan la tierra, domestican animales, funden los metales, crean religiones; sacerdotes escriben y estudian. ¡En 3.000 años se hicieron más cosas que en todo el medio millón anterior!.



Ese progreso extraordinario presenta, no obstante, una faz adversa: la guerra permanente devasta ahora a los grupos humanos. Enormes ejércitos, integrados por miles o cientos de miles de hombres, se traban en lucha en todos los lugares donde la civilización se está desarrollando.

Es muy cierto que también hubo guerras entre las tribus cazadoras. Pero eran choques esporádicos sin mayor importancia y, por lo general, sin grandes pérdidas.

Son distintas de las guerras libradas entre los primeros agricultores —los imperios campesinos—, cuyas atrocidades sólo serán superadas por las nuestras (disponemos de medios más eficaces) .

Esa corta y explosiva revolución —la más importante de la historia humana por sus consecuencias— fue llamada Revolución Neolítica (palabra derivada de sus objetos de piedra pulida).

Las grandes invenciones tecnológicas de la Revolución Neolítica fueron, cronológicamente: la domesticación de los animales, la agricultura y la fundición de los metales. Y ellas tuvieron, como sus más importantes consecuencias sociales, el surgimiento de las ciudades, un gigantesco incremento de la población, la aparición cíe la escritura y la división del trabajo.


APARECEN LOS PASTORES NÓMADES. LA HISTORIA SE ESTA ANUNCIANDO:
No es difícil imaginar cómo se produjo la domesticación de los animales. Los cazadores de manadas —de caballos, toros salvajes, etc.— descubrieron una manera práctica de capturarlos sin gran esfuerzo.

Hacían que la manada escapase en dirección a un despeñadero, matando a muchos animales de una sola vez. O conseguían acorralarlos en un desfiladero e inmediatamente les arrojaban piedras, desde arriba.

De esas emboscadas cuya finalidad era la matanza debe haber surgido la idea de no ultimar a algunos de los animales, a fin de preservar la carne viva, ya que ésta era la única manera de mantenerla fresca. Y de esa separación de animales para matarlos más tarde debe, a su vez, haber surgido la idea de conservar las hembras con las crías, para aprovechar la leche.

Preservar a los animales condujo a la necesidad de alimentarlos. Con el tiempo, esos cazadores comprendieron mejor los hábitos de sus presas y pudieron así desarrollar las técnicas de alimentación, cría y pastoreo de los animales.



Los cazadores nómades se transformaron en pastores nómades. Un pequeño grupo humano apacentaba una manada de caballos, vacunos, camellos, etc., viviendo de su carne y leche y defendiéndolos de otros predadores.

Pero seguían siendo nómades como los primitivos, porque las manadas agotaban rápidamente los pastos y era necesario emigrar en busca de nuevos pastos para el ganado y sobrevivir.

El pastoreo poseía una gran ventaja sobre la caza; la comida y la vida eran más seguras, si se era capaz de cuidar de la manada.

Pero, lógicamente, no todos los cazadores se tornaron pastores. Hace unos milenios, la mayoría de la humanidad continuaba viviendo de la caza y la recolección: permanecía primitiva. Pero algunas culturas, al dedicarse al pastoreo, alcanzaron una etapa superior del desarrollo humano.

Desde sus orígenes, la especie humana ha experimentado una esctrecha relaciób con los animales, y poco a poco, nació un sentimiento de que, en vez de matarlos inmediatamente y consumirlos, se les podría encontrar en la sociedad  un lugar para que ayudaran al hombre en sus actividades.El perro es el primer animal que entra a formar parte de la vida cotidiana de los humanos, posiblemente a partir de que éstos observaran sus cualidades especiales para la caza, aunque aún nos es imposible fijar la fecha de su domesticación.La de los demás animales empieza sin duda hacia el X o IX milenio, y termina casi definitivamente con la domesticación del caballo. De ahora en adelante ya no habrá muchas más transformaciones en las relaciones entre hombres y animales, cuya domesticación influyó considerable y definitivamente en la civilización. La alimentación, el vestido, el trabajo, la organización de la comunidad y los desplazamientos cambian radicalmente

LA REVOLUCIÓN DE LAS MUJERES: El pastoreo fue, probablemente, una invención masculina, derivada de la caza. Pero el más importante y revolucionario de los descubrimientos neolíticos, la agricultura, debe haber sido, en cambio, obra de las mujeres.

En las tribus primitivas —y después, en las tribus de pastores—, eran las mujeres y los niños quienes se ocupaban de la recolección de raíces, semillas, plantas y frutas. En algunas tribus de pastores del Medio Oriente, con las semillas de las hierbas silvestres (quizás las mismas que los rebaños comían) debía elaborarse una especie de «pan» cocido. Una de esas gramíneas fue el antepasado del trigo.

Las tribus nómades iban y venían de los pastos de invierno a los de verano, retornando varias veces a los mismos parajes. Y algunas mujeres deben haber advertido que, en los lugares donde antes habían fabricado dicho pan, de las semillas caídas en la tierra habían germinado los granos.

Efectuaron pruebas arrojando nuevas simientes al suelo, o las enterraron, y al año siguiente allí crecían ya las plantas. De este trabajo surgieron los primeros cereales que la humanidad cultivó, logrados posiblemente por selección: se plantaban siempre los granos mayores y mejores.



Al comienzo la agricultura no fue más que un apéndice anual del pastoreo, como, por otra parte, lo sigue siendo hasta hoy entre algunas tribus de pastores africanos. Luego, las «científicas» de la tribu empezaron, además, a observar y experimentar algo de irrigación, aradura del suelo, etc., y por último, algunas culturas consiguieron desarrollar tan bien la técnica de plantar, irrigar y abonar, que la agricultura se tornó el principal medio de subsistencia de sus componentes, y el pastoreo pasó a un plano secundario.

En ese momento, quizás el más importante en la historia humana, la agricultura se convirtió también en una actividad masculina. Ni siquiera los descubrimientos de la máquina de vapor o de la energía atómica fueron tan revolucionarios y tuvieron un alcance tan profundo en el destino de nuestra especie.

juegos siete diferencias

noparece

fotos

creencias

anticonceptivos

mujeres

actitudes



------------- 000 -----------

imagen-index

------------- 000 -----------