Historia de la sociologia? Resumen de su Origen y Conceptos Basicos



Historia de la Sociología
Resumen de su Origen y Explicación de los Conceptos Básicos

Entre todas las ciencias sociales, la sociología es la más joven: nació algunos años antes de comenzar nuestro siglo. Si bien es cierto que la preocupación por los fenómenos sociales siempre estuvo presente en la historia de las ideas del hombre, nunca se constituyó en una «ciencia»; es decir, no definió su campo de investigación (objeto) o el modo a través del cual habría que conocerlo (método) hasta fines del siglo XIX.

A partir de entonces, la sociología se desarrolló con increíble rapidez: la Revolución Industrial, surgida en Europa y en los Estados Unidos, hacía de cada fábrica y de cada conglomerado urbano una fuente inagotable de problemas sociales.

Era un período de progreso y de optimismo científico, en cuyo transcurso se formularon las principales corrientes del pensamiento sociológico, encabezadas por Auguste Comte, Herbert Spencer, Emile Durkheim, Vilfredo Pareto y otros. Se reclamaba para la recién nacida sociología un status semejante al de las ciencias naturales (química, física, biología).

Los precursores de esta disciplina creían que los fenómenos sociales debían de estar regidos por leyes «naturales e invariables», cuyo descubrimiento debía ser el objetivo de la investigación sociológica. Algunos de ellos —como Durkheim— llegaban incluso a hablar de la existencia de patrones sociales regulares y autónomos, como si se tratase de fenómenos de la naturaleza (comparables con las leyes de la electricidad), e introdujeron métodos de análisis cuantitativos para estudiarlos.

Comte fue el primero que presentó los hechos sociales como objeto de una ciencia, positiva en la metodología y basada en la observación empírica del fenómeno social, que se desarrolla al compás del desarrollo general del espíritu humano. La misma orientación positivista poseen los estudios de H. Spenser, É. Durkheim —uno de los fundadores de la moderna sociología, a la que dio carácter científico—, que define el hecho social por su exterioridad respecto a las conciencias individuales (conciencia colectiva), y los funcionalistas R. Merton y T. Parsons. Frente al positivismo, autores como W. Pareto, T. Mannheim o M. Weber, elaboraron teorías subjetivistas. Este último, al analizar las diferencias entre ciencias humanas y naturales respetó la singularidad del fenómeno humano. El marxismo aportó una interpretación distinta, llamada dialéctica, al afirmar que el modo de producción de la vida material, la existencia social del hombre, condicionan su conciencia (materialismo histórico), teoría asumida por Lenin, Luxemburg, Gramsci, etc.

Una ciencia social:

En realidad, toda esa euforia y todas esas ansias de lograr que la sociología fuera reconocida como una ciencia legítima encubrían una profunda desconfianza de parte de los propios investigadores frente a cualquier observación no comprobada por el método experimental, como, por ejemplo, en el caso de las reacciones químicas.

Por otra parte, el hecho de dotar a la investigación sociológica con una metodología común a las ciencias «consagradas» puede favorecer la obtención de resultados y facilitar las operaciones, pero no la pone a salvo de las interpretaciones personales del investigador ni confiere a la sociología la tan ansiada neutralidad.

Primero, porque no existen ciencias «neutras»: todas las formas de conocimiento son un producto del intelecto de seres humanos que viven en una determinada época y dentro de una determinada sociedad, con sus valores y aspiraciones característicos. En los tiempos de Galileo, por ejemplo, la ciencia oficial sostenía que el Sol giraba en torno de la Tierra. Cuando dicho científico probó lo contrario, las autoridades científicas repudiaron el descubrimiento, porque éste afectaba las bases del orden social establecido.

Si un conocimiento tan «neutro» como lo es la física choca con ciertos prejuicios (o incluso con valores aceptados de buena fe), ¿qué no se debe esperar de las ciencias humanas, en las que el hombre es, al mismo tiempo, investigador y objeto de estudio? ¿Cómo puede escapar un sociólogo de la red de valores que integran su personalidad, cuando intenta analizar un fenómeno cualquiera?.

Tomemos como ejemplo el prejuicio racial: el investigador puede abrigar o no ese prejuicio, o bien ser o no víctima de él, no hay una quinta posibilidad. Dicho en otras palabras, el científico participa necesariamente en el fenómeno que estudia, y en cualquier caso tiene una opinión formada sobre el asunto (opinión que no es científica). Antes de investigar el fenómeno, ya ha formulado un juicio de valor al respecto, influido por sus propias vivencias.



Esto no invalida en absoluto el conocimiento sociológico, pues éste puede esclarecer una serie de comportamientos irracionales y nocivos para la comunidad, como lo es el racismo, por ejemplo. No cabe duda que el prejuicio creado en torno del color de la piel está lejos de haber sido erradicado, pero la sociología es capaz de probar que las ideas que lo sustentan son falsas. Varias investigaciones sociológicas han demostrado que los prejuicios nacen de tensiones sociales no resueltas y que se los enmascara con argumentos de orden biológico.

A pesar de los inmensos obstáculos con que se enfrenta continuamente, la sociología ha obtenido finalmente su lugar dentro del llamado «mundo de las ciencias», principalmente porque logró obtener conocimientos acumulativos: cuenta con una serie de hipótesis comprobadas que propician el desarrollo de otras tesis. Tal es el caso de las investigaciones acerca de la influencia de los medios de comunicación de masa en el comportamiento del público, y de las motivaciones de los consumidores, en las cuales se basan las técnicas de la publicidad.

El conjunto de conocimientos adquiridos por la sociología revela una faceta de la realidad, pero al mismo tiempo se mantiene abierto para recibir informaciones que permitan dar validez o rechazar las nuevas hipótesis que surjan. el objeto de la sociología Para que una disciplina tenga razón de ser debe investigar la realidad desde un ángulo tal que jamás haya sido abordado por otras ramas del saber.

Un genetista y un físico pueden investigar un mismo fenómeno, pero cada uno de ellos sacará conclusiones diferentes. En las ciencias sociales ocurre lo mismo: economía, política, historia, antropología y sociología son disciplinas que estudian la sociedad, de la cual cada una investiga un sector e intenta explicarlo.

El trabajo del sociólogo consiste en esclarecer cómo y por qué las sociedades se organizan, se mantienen en funcionamiento y se transforman, y al mismo tiempo buscan las causas de esos hechos. En síntesis, la sociología se preocupa por descubrir cómo se estructuran las relaciones sociales.

Se trata de una tarea difícil. La sociedad abarca una gran variedad de fenómenos interrelacionados, que se hallan en constante cambio. Para darse una idea, baste con recordar las alteraciones que experimentaron en los últimos años los conceptos de moral, los sistemas educativos, la estructuración de los partidos políticos, la organización de los gremios, etcétera.

Frente a esta variedad, la sociología ha tenido que especializarse en varias ramas. La sociología general, por ejemplo, se ocupa de los grandes problemas metodológicos y estudia la dinámica de los fenómenos sociales: qué es lo que caracteriza a la sociedad, la acción, la relación y la organización social; la socialización; los tipos de sociedades; las relaciones existentes entre la sociología y las demás ciencias, etcétera.

Dentro del marco de la sociología general, los autores definen las líneas básicas que seguirán en sus investigaciones. Una vez elegido el método, el científico se especializa en el tema de su interés. Hay tantas especialidades como fenómenos y problemas sociales; o sea, todas las formas de comportamiento que tengan un significado grupal.

medios de comunicacion

Los medios de comunicación de masa modelan los patrones sociales y los vuelven deseables para la mayoría de
la población. El lujo, la comodidad y la posesión de objetos significan bienestar, prestigio y felicidad.



Una gran contribución:

La sociología se nutre de las informaciones obtenidas por otras ciencias afines. La historia, la política, la economía y la psicología son indispensables a los investigadores, al igual que la estadística, la cual permite medir la frecuencia, en un grupo humano, del fenómeno estudiado.

El sociólogo Theodor Adorno, por ejemplo, realizó una investigación sobre el autoritarismo en los Estados Unidos, cuyos resultados fueron compilados en el libro La personalidad autoritaria, obra de cerca de mil páginas. El científico partió de la hipótesis que sostiene que las convicciones políticas, sociales y económicas de un individuo forman un patrón coherente, como si estuviesen ligadas por una «mentalidad» o «espíritu». Ese patrón expresaría tendencias latentes en su personalidad. Adorno trataba de detectar los factores sociales y psicológicos que volvían al individuo potencialmente fascista; es decir, sensible a lo antidemocrático.

Con ese objetivo, Adorno y su equipo utilizaron tres métodos básicos: cuestionarios distribuidos entre un cierto número de individuos, con preguntas formuladas a partir de la hipótesis fundamental (la existencia de un patrón de personalidad autoritaria) ; entrevistas individuales, a nivel más profundo, con personas manifiestamente autoritarias; después, con los resultados obtenidos en las dos primeras etapas, se formaron grupos para discutir el problema (grupos integrados por individuos total o parcialmente autoritarios) .

Con los datos logrados mediante la combinación de los tres métodos, Adorno formuló un cuestionario general, respondido por un gran número de personas. Este trabajo, además de confirmar la hipótesis inicial, reveló que la personalidad autoritaria se forja en individuos que recibieron una educación rígida e inflexible, ya sea por pertenecer a familias extremadamente disciplinadas y puritanas o poco afectivas, o bien por haberse educado en escuelas con características semejantes. Tal conclusión resultó muy novedosa en esa época (década de 1940), porque hasta entonces solamente el psicoanálisis había tratado los problemas de carencia afectiva, tomando en consideración sus consecuencias sociales.

violencia
La violencia política generalizada y la tendencia a la burocratización del trabajo son fenómenos típicos de nuestra época. Por esa razón, son estudiados con interés por los sociólogos.

…los precursores de la Sociología

La Sociología nació en medio de las grandes transformaciones económicas, políticas y sociales que dieron lugar al mundo moderno tal como hoy lo conocemos. Frente a esas transformaciones, los fundadores de esta ciencia se preguntaron: ¿en qué se diferencian las sociedades del pasado de las del presente?, ¿cómo y por qué cambia una sociedad?, ¿qué factores crean divisiones o mantienen unida a la sociedad?

Para responder estas preguntas, Karl Marx (1818-1883) se interesó por la economía porque, comprendiendo cómo cambia la producción de los bienes en una sociedad a lo largo de la historia, podría comprender las diferencias entre las sociedades pasadas y presentes, por qué se producen las desigualdades y los conflictos sociales.

Para Max Weber (1864-1920), si bien la economía es importante para explicar estas cuestiones, las ideas vigentes en una sociedad también explicaban cómo y por qué cambian las sociedades a lo largo del tiempo. Por ejemplo, las ideas religiosas tenían una fuerte influencia en el modo en que una sociedad organizaba su vida y el trabajo.

Por su parte, a Emite Durkheim (1868-1917) le preocupaba analizar qué mecanismos producían las divisiones o uniones en una sociedad, es decir, qué hace que ios miembros de una sociedad cooperen unos con otros. Para él, en las sociedades más primitivas los seres humanos se encuentran unidos por lazos comunitarios, mucho más fuertes que en la sociedad industrial.



Esto significa que la comunidad en que vivían era determinante en su vida. Eso lo llevó a pensar que, para explicar la conducta humana, no basta con analizar a los individuos aisladamente porque la sociedad tiene influencia en las acciones y pensamientos de las personas.

Es decir, la sociedad es más que la suma de los individuos que la componen, tiene una existencia propia que se manifiesta en las normas, valores o creencias que se imponen a los individuos que forman parte de ella.

Fuente Consultada: Sociedad en Red EGB 9 A-Z Editora

Ver:Costumbres y forma de vida sociedad argentina

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