Biografia de Karl Marx Manifiesto Comunista El Capital Ideologia



Biografía de Karl Marx
El Manifiesto Comunista

BIOGRAFÍA DE KARL MARX: (Tréveris, Renania, 5 de mayo de 1818 – Londres, 14 de marzo de 1883). Filósofo alemán. Aunque su familia era de ascendencia judía, su padre se convirtió al protestantismo, lo que influirá en él, pues tiene mayor independencia frente a la tradición judía.

Su primera formación intelectual la recibió del baron Ludwing von Wesrphalen, aristócrata ilustrado y liberal, cuya hija Jenny sería el único y gran amor de Marx. No poco influirá su propio padre, cuya profesión era la de abogado, en esta iniciación intelectual.

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Karl Marx Fue el segundo de ocho hermanos. Su padre, abogado de profesión, se convirtió al protestantismo debido a las dificultades a que se veían sometidos los judíos después de la derrota de Napoleón y la anexión de Renania a Prusia, y así fue cómo Karl Marx recibió el bautismo evangélico en 1824.

Las primeras inclinaciones de Karl son inequívocamente literarias y sus actitudes puramente románticas. Después de superar el examen de madurez en 1835, ingresa en la facultad de derecho de Bonn para estudiar Leyes.

Durante sus años de estudiante en Bonn y Berlín, Marx estudiará también mitología clásica, historia del arte, filosofía e historia. Escribirá también numerosos poemas, muchos de los cuales dedicará a Jenny von Westphalen, una muchacha de familia noble con la que más tarde contraerá matrimonio.

El 15 de abril de 1841 Marx se doctora en la universidad de Jena con un trabajo titulado La filosofía de la naturaleza en Demócrito y Epicuro, en el que Marx se alinea claramente con la izquierda hegeliana. Este mismo año publica su primer texto, Cantos salvajes, en la revista Athenaum.

Regresa a Tréveris y poco después lo envía su padre a Berlín para seguir sus estudios. Allí se dedica a la lectura intensamente y toma contacto con la izquierda hegeliana. Su vocación sigue siendo literaria, pero empieza a captar algo que le impulsa a una búsqueda sin descanso, algo más importante que él y que no sabe qué es exactamente.

La crisis que se provoca en él a raíz de la enfermedad en la que cae será decisiva para su vida. Destruye todos sus proyectos literarios y toma plena conciencia de la contradicción existente entre la realidad y el ideal, y reacciona contra la filosofía especulativa; le embarga plenamente el sentimiento que más tarde manifestaría con las palabras: «Los filósofos han interpretado el mundo; hay que transformarlo».

Se sume, en cambio, en el estudio del sistema hegeliano, del que asimila la tendencia crítica proyectada hacia la Religión, la Sociedad y la Cultura, y acabará asimilando el método dialéctico. Se plantea ante todo una doble exigencia: la toma de contacto con la realidad concreta y la modificación Biografia de Karl Marx Manifiesto Comunista activa de esta realidad; comprende que esto implica, necesariamente, una acción política.



En 1841 se doctora con una tesis sobre Demócrito y Epicuro. Siéndole cerradas las puertas de la enseñanza universitaria, se dedica intensamente al periodismo y trabaja en la «Rheinische Zeitung» convirtiéndose en su director en 1842.

Pero la revista es cerrada por el gobierno por considerar que atenta contra la seguridad del estado.

Contrariamente Marx considera que está haciendo un trabajo servil y, en consecuencia, abandona la dirección de la revista, que en el mes de marzo dejará de publicarse.

A través de su fundador, Hess, Marx capta la importancia del movimiento socialista.

Siendo Marx director de la Rheinische Zeitung (Gaceta Renana) de Colonia, trabó conocimiento con Friedrich Engels, quien colaboró en la revista. Esta relación se convirtió más tarde en profunda amistad y fecunda colaboración en el terreno científico.

Durante estos años de juventud los dos temas que más preocuparon a Marx fueron el de la alienación religiosa, al que dedicó numerosos escritos, declarándose estrictamente ateo, y el de la situación política en Prusia, respecto a la cual denunció el dominio de los terratenientes por encima de todos los demás intereses.

En 1843, año en que casó con Jenny von Westphalen, escribe dos textos que marcarán un cambio de actitud fundamental respecto al estado y a la política: A propósito de la cuestión judía y Crítica de la filosofía del derecho de Hegel.

Desde este mismo momento empezará a planear una nueva revista, los Anales franco-alemanes, cuyo carácter deberá venir determinado por la crítica implacable al orden establecido, la directa participación en las luchas políticas en favor de la democracia y la revolución de las conciencias adormecidas por la religión o las ideas políticas de la burguesía.

En el mismo año en que se casó con Jenny, marcha a París, donde conoce a los socialistas seguidores de Fourier, Saint-Simon… y emprende la crítica del hegelismo, de la que quedará como válido el método dialéctico.

Así empezó a formarse la conciencia política de Marx, que orientó no sólo sus trabajos más directamente políticos sino también los de carácter científico.



El hecho de fijar su nueva residencia en París no hará más que acentuar esta intensa politización, puesto que allí entrará en contacto con numerosos grupos de exiliados que convertían París en el centro mundial de la conspiración.

Este afianzamiento en sus convicciones políticas le llevará a profundizar en el estudio de la economía. En 1844 Marx lee a los economistas de la llamada escuela clásica, Smith, Ricardo, Stuart Mili, Say, Sismondi, etc. En este año aborda también, junto a Engels, la redacción de La Sagrada Familia o Crítica de la crítica crítica, que se publicará al año siguiente.

Un año después conoce en París a Engels. Entonces es cuando comienza a enunciar su visión dialéctica de la Historia a través de conceptos como la lucha de clases, así como sus ideas sobre las contradicciones internas del capitalismo. Estas concepciones provienen, al mismo tiempo, del estudio de los historiadores franceses, de la lectura de los socialistas utópicos, de las indicaciones de Engels acerca del capitalismo como estructura económica, y todo ello interpretado dialécticamente.

A partir de 1845, la vida de Marx y su familia es particularmente dura y mísera. La actividad de Karl difiere esencialmente de otros revolucionarios como Bakunin o Blanqui: su estrategia y su táctica política se basan en el análisis teórico y científico. Pese a todo es objeto de detenciones y deportaciones.

En 1848 se publicará una obra fundamental de Marx y Engels, el Manifiesto Comunista. El Manifiesto, encargado por la Liga de los Comunistas de Londres, resumirá el pensamiento marxista hasta 1848 y será, a su vez, un índice del desarrollo del pensamiento marxista que tendrá lugar en los años siguientes. El Manifiesto es, además, una guía para la acción política. Sus autores se mantendrán fieles al espíritu de este texto en todas sus actuaciones políticas siguientes.

En 1848 también ve la luz un texto ampliamente difundido de Marx, Discurso sobre la cuestión del librecambio, colaborando así mismo en la revista Neue Rheinische Zeitung (Nueva Gaceta Renana), de la que será redactor jefe, ocupándose fundamentalmente del tema de la unidad alemana, respecto al cual mantendrá una postura divergente respecto a los partidos políticos burgueses más progresistas.

En este mismo año, 1848, dará una conferencia ante la asociación obrera de Viena que dará origen a uno de los textos económicos más importantes, Trabajo asalariado y capital, publicado al año siguiente.

Desde 1848 a 1850 Marx desarrolla una amplia actividad política, entrando en contacto con la mayoría de las sociedades obreras de Europa, la mayor parte de ellas de carácter clandestino.

En 1849 se establece en Londres. De 1850 a 1860, Marx y su familia sufren extremas privaciones: varios de los hijos mueren de miseria. Marx no abandona su actividad febril y Jenny no deja de apoyarle en todo momento. Pero las penalidades, el exceso de trabajo y la mala alimentación minaron la salud de Marx y, a partir de 1871, su actividad decae.

En septiembre de 1864 había tomado parte organizativa en la formación de la Primera Internacional y de 1865 a 1871 dedicó a ella todos sus esfuerzos.

Sus escritos principales son «La miseria de la Filosofía»; «Manifiesto Comunista»; «Crítica al programa de Gotha» y «El Capital», que quedaría inconcluso.

La importancia histórica de Marx debe centrarse en tres conceptos:

1.° Concretización de la dialéctica hegeliana en el estudio de la Historia basándose en las relaciones económicas de los hombres (materialismo histórico);

2.° A un nivel más general, la creación de un método de interpretación del mundo partiendo de presupuestos puramente materiales y en función de una evolución constante y dialéctica (materialismo dialéctico).

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3.° Dotó de un primer programa conciso y científico al movimiento obrero mundial. Activó y dio una orientación primera a este movimiento.

A la muerte de Marx, Engels asumió la dirección del movimiento marxista y completó y publicó los tomos II y III de «El Capital» en 1885 y 1889.

El Capital fue traducido por primera vez al castellano por Pablo Correa Zafrilla en una edición que no llega a comprender todo el primer tomo. Posteriormente el argentino Juan Bautista Justo tradujo entero el primer tomo, que apareció en Buenos Aires en 1898 y en Madrid en 1918.

El valenciano Vicente Clavel tradujo y editó de nuevo El Capital en 1931; esta versión, al parecer, no apareció completa. Manuel Pedroso fue quien por primera vez tradujo los tres tomos de El Capital, publicados en 1932. Wenceslao Roces realizó una primera versión del primer tomo publicada en 1934, a la que siguió una versión de la obra completa publicada en el año 1946.

Esta traducción ha alcanzado ocho ediciones desde aquella fecha hasta 1973. Han seguido nuevas versiones del primer tomo publicadas respectivamente en 1956, 1967 y 1975.

LA SUBORDINACIÓN TÉCNICA DEL TRABAJADOR: Karl Marx (1818-1883) es conocido, sobre todo, por la influencia de sus ideas en muchos movimientos revolucionarios del siglo XX. Marx fue un filósofo y economista que analizó exhaustivamente la economía capitalista. El siguiente es un fragmento de El capital, cuyo primer tomo se publicó en 1867.

“En la manufactura y el artesanado el trabajador se sirve de la herramienta; en la fábrica, sirve a la máquina. Allí parte de él el movimiento del medio de trabajo; aquí, es él quien tiene que seguir el movimiento de éste. En la manufactura los obreros son miembros de un mecanismo vivo.

En la fábrica existe un mecanismo inanimado independiente de ellos, al que son incorporados como apéndices vivientes. […] El trabajo mecánico agrede de la manera más intensa el sistema nervioso, y a la vez reprime el juego multilateral de los músculos y confisca toda actividad libre, física e intelectual del obrero. Hasta el hecho de que el trabajo sea más fácil se convierte en medio de tortura, puesto que la máquina no libera de trabajo al obrero, sino de contenido a su trabajo. Un rasgo común de toda la producción capitalista, en tanto no se trata sólo de proceso de trabajo sino a la vez de proceso de valorización del capital, es que no es el obrero quien emplea a la condición de trabajo, sino, a la inversa, la condición de trabajo al obrero. […] La subordinación técnica del obrero a la marcha uniforme del medio de trabajo y la composición peculiar del cuerpo de trabajo, integrado por individuos de uno u otro sexo y pertenecientes a diversos niveles de edad, crean una disciplina cuartelaria que se desenvuelve hasta constituir un régimen fabril pleno y que desarrolla completamente el trabajo de supervisión -ya mencionado con anterioridad- y por tanto, a la vez, la división de los obreros entre obreros manuales y capataces, entre soldados rasos de la industria y suboficiales industriales.”

Ver: Los Hijos de los Famosos