Catedral de Orvieto Historia del Corporal Manchado de Sangre



Catedral de Orvieto Historia del Corporal Manchado de Sangre

catedral orvieto

Todos los años, en lafiesta del Corpus Christi, en el altar mayor de la Catedral de Orvieto se expone una preciosísima reliquia: un corporal manchado de sangre. Su historia es realmente prodigiosa, y se originó hace varios siglos; concretamente, en el año 1263.

Una mañana de aquel año, un sacerdote bohemio, que abrigaba algunas dudas sobre la realidad de la «transustanciación»; es decir, del milagro que convierte la hostia consagrada en el cuerpo y en la sangre de Cristo, estaba celebrando la misa en la cercana ciudad de Bolsena.

En el momento en que partió la hostia consagrada sobre el corporal, vio que de ella brotaba sangre auténtica, la sangre de Cristo, la cual manchó el precioso lino que se conserva en la Catedral de Orvieto.

Precisamente, para conmemorar este milagro, pocos años después, en 1290, bajo la dirección del arquitecto sienes Lorenzo Maitani, se levantó esta iglesia, que es célebre por tener «la más hermosa fachada gótica de Italia».

Ya a primera vista impresiona la refinada elegancia de la fachada y el sentido de la armonía que la caracteriza.

Observemos ahora su estructura: responde al estilo gótico, y se inspira, sobre todo, en las características fachadas de las catedrales francesas. Son típicos de este estilo los arcos abocinados —es decir, arcos concéntricos que van disminuyendo de tamaño progresivamente— y las cúspides que la adornan.

Pero en esta fachada se manifiesta también ese espíritu de nitidez y de «simplificación» que es característico del estilo italiano.

Obsérvense, por ejemplo, las cuatro pilastras «fasciculadas», que terminan en otras tantas esbeltas agujas, y que dividen la fachada en tres zonas distintas: más amplia la del centro, que corresponde a la nave central; más reducidas las que corresponden a las naves laterales.

En cierto sentido, por tanto, la estructura del exterior refleja la del interior, y esto confiere al edificio un carácter de «coherencia».



Pero la especial belleza de esta construcción se debe, sobre todo, a la maravillosa armonía de sus elementos decorativos.

Se habrá observado que toda la fachada parece animada por un movimiento ascensional, pero es un movimiento controlado, tranquilo. ¿Por qué? Basta observar: la verticalidad de los remates triangulares, colocados simétricamente uno sobre otro, y de las líneas interrumpidas de las pilastras, está maravillosamente equilibrada por una franja horizontal de pequeños arcos calados. Esa franja tiene la doble misión de diferenciar los dos planos de la fachada y, al mismo tiempo, de «enlazarlos» entre sí.

Adviértase también un «hallazgo» realmente genial del arquitecto: el precioso rosetón encerrado en un doble y delicadísimo «marco» cuadrado que es, justamente, el elemento que parece «frenar» el movimiento ascensional de la fachada, y contribuye a aumentar la armonía del conjunto.

La Catedral de Orvieto, en una palabra, es, quizás, el ejemplo más logrado de un feliz «injerto»: el injerto de un estilo nórdico, «dramático», todo él en tensión hacia lo alto, como es el gótico, en las exigencias de armonía, de nitidez y de lineamiento que constituyen el aspecto más sugestivo del temperamento artístico italiano.

Fuente Consultada:Enciclopedia Superior del Estudiante Fasc. N°45

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/estrella1_bullet.png

ocio total

juegos siete diferencias

noparece

fotos

creencias

anticonceptivos

mujeres

actitudes

actitudes


puzzles


------------- 000 -----------

imagen-index

------------- 000 -----------