Monasterio El Escorial San Lorenzo Historia de su Construcción Madrid






Historia del Monasterio El Escorial: Un bosque y un monasterio con mucha historia 

Durante el reinado de Felipe II Portugal y su imperio colonial fueron incorporados a la corona española y se lograron nuevas conquistas en América y Asia. Don Juan de Austria venció a los turcos en Lepanto (1571) y con el desastre de la Armada Invencible en el canal de la Mancha (1588) España perdió el dominio de los mares.

La victoria de Felipe II en San Quintín sobre los ejércitos de Enrique II de Francia (1557), el día de San Lorenzo, fue el motivo de la fundación del monasterio de El Escorial. El rey de España, deseando hacer una obra grata a Dios por los beneficios recibidos, y al mismo tiempo en memoria del santo y con el deseo de que sirviera de sepultura a su padre Carlos I y a él, consagró a San Lorenzo un monasterio que sería considerado «la octava maravilla del mundo».

Con una pequeña superficie en la que sólo conviven un total de 15.108 habitantes, el municipio madrileño El Escorial es uno de esos lugares en el mundo que suele atrapar la atención de miles de turistas, que a penas llegados a la región quedan totalmente encandilados por la belleza arquitectónica e histórica, envuelta por la inmensidad de la hermosura natural

Perteneciente a la comarca de la Cuenca del Guadarrama, la comunidad se encuentra ubicada en la zona noroeste de la región, con un emplazamiento más que atractivo, ya que se sitúa cercana a la vertiente meridional de la majestuosa Sierra de Guadarrama y es atravesada por el río Aulencia, y sólo mantiene una distancia de 46 kilómetros de la ciudad de Madrid.

Monasterio Escorial

Monasterio Escorial en España

Según los datos históricos, no existe a ciencia cierta una verdad absoluta acerca de su nombre, aunque la teoría más citada suele ser aquella que señala que el mismo es un derivado de la palabra “escoria”, que etimológicamente significa depósito de residuos de fábricas metalúrgicas.

Lo cierto es que a pesar de ello, no existen documentos que certifiquen la existencia histórica de este tipo de instalaciones en aquella comunidad, con lo que la teoría suele perder fuerzas, en confrontación con otras, como aquella que señala que el nombre de El Escorial deriva de la palabra “escuridad”, término que se empleaba en la antigüedad para “oscuridad”, y que guardaría relación con los bosques oscuros y húmedos que existen en el lugar.

Felipe II, encargó los planos al arquitecto Juan Bautista de Toledo, que residía en Italia y era, por tanto, un «hombre del Renacimiento». El lugar elegido fue una aldea en la vertiente meridional de la sierra del Guadarrama.

El día 23 de abril de 1563 se puso la primera piedra, pero cuatro años más tarde murió Juan Bautista de Toledo. El arquitecto montañés Juan de Herrera fue encargado de la continuación de las obras, en las cuales le ayudó el «obrero mayor» fray Antonio de Villacastín.

A los veintiún años de haberse iniciado su construcción, el día 13 de setiembre de 1584, las obras se dieron por terminadas.

Monasterio, palacio y panteón real, este grandioso edificio forma un rectángulo de 207 por 161 m. con torres en los ángulos, de armonía perfecta. La parte central la ocupa el patio de los Reyes y la basílica, y el aposento real tiene huecos abiertos al presbiterio que permitían al rey asistir desde sus habitaciones a las ceremonias religiosas. La parte meridional fue destinada a la comunidad religiosa y la septentrional a aposentos para los cortesanos, séquito y oficinas de la Casa Real.

Interior del Monasterio Escorial

Más allá de ello, y de acuerdo a los documentos históricos, El Escorial se transformó en un espacio apto para el asentamiento a finales del siglo XI, con la llegada de los primeros campesinos durante la época de la Reconquista por la Comunidad de Villa y Tierra de Segovia, que generó un profundo proceso de repoblación cristiana.

Fue durante la segunda mitad del siglo XVI, que Felipe II eligió aquel pequeño poblado para llevar a cabo la construcción de un monasterio, a fin de conmemorar la Batalla de San Quintín.

Felipe II de España

Cuando Felipe II de España sucedió a Carlos I, en 1556, adoptó como norma de conducta proteger las posesiones del imperio y proclamarse en todas partes defensor de la religión católica. Fué un rey que se destacó por su extraordinaria capacidad de trabajo, su perseverancia, su talento de organizador y sus éxitos militares. Durante su reinado se construyó el monasterio de El Escorial, llamado la «octava maravilla», y se inició la decadencia de España


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De esta manera, allí se emplazó el majestuoso Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, posibilitando a partir de ese momento que se generara un entorno urbano y natural, que con el tiempo daría lugar al nacimiento de un nuevo municipio. Por otra parte, el pueblo fue declarado “villa”, con lo que se independizó de Segovia, logrando un crecimiento económico y social realmente significativo.

Así fue que durante las últimas décadas del siglo XVI se erigieron en el lugar una importante cantidad de edificaciones de gran belleza arquitectónica, entre las que se incluyeron el Hospital Real, la Casa Consistorial, la Iglesia de San Bernabé, además de la construcción de calles, plazas y su embelleciendo con fuentes de agua.

No obstante, a pesar del gran crecimiento de la región, el desarrollo permanente de El Escorial se vio comprometido cuando en el siglo XVIII se generó un pleito entre los monjes del Monasterio y las autoridades municipales, que llegó a niveles impredecibles, por lo que debió intervenir la Corona.

Ante esta controversia, el rey Carlos III decidió que lo mejor sería estructurar un nuevo marco territorial, segregando de esta forma parte del término de El Escorial, y posibilitando la creación y fundación de lo que actualmente se conoce como el municipio de San Lorenzo de El Escorial.

Con la llegada del siglo XIX, El Escorial se extendió territorialmente, luego de que incorporara a una serie de pequeños municipios que sufrieron las consecuencias de la despoblación, como fue el caso de Navalquejigo y Peralejo, entre otros.

Posteriormente, el lugar se convirtió en una de las comunidades más visitadas por los turistas de todo el mundo, luego de que en 1861 se inaugurara la estación de ferrocarril de El Escorial. Por supuesto su economía pudo experimentar un importante progreso, pero esto se registró más aún con la llegada de la Fábrica de Chocolates Matías López, que posibilitó la creación de fuentes de trabajo a nivel local.

Monasterio Escorial

La riqueza pictórica del monasterio es excepcional. En él se conservan obras de Tiziano, Tintoretto, Van der Weyden, el Greco, Ribera, el Bosco, Veronés, Goya, Claudio Coello, Alonso Cano, Navarrete, etc.

La biblioteca conserva más de cinco mil valiosísimos manuscritos, algunos con magníficas miniaturas, como los códices Albeldense y el Emilianense, las Cantigas de Alfonso el Sabio, etc. Posee, además, numerosas obras de excepcional valor bibliográfico e histórico.

Hoy, El Escorial es uno de los territorios protegidos por la Comunidad de Madrid, después de que fuera declarado como Bien de Interés Cultural, debido a la importancia histórica que posee cada uno de los rincones de la localidad, por lo que actualmente es denominado Real Sitio de El Escorial.

Asimismo, la UNESCO decidió en 1984 declarar al monumento llamado la Casita del Príncipe como Patrimonio de la Humanidad, protegiendo de esta forma y para siempre un espacio que nos relata una parte importante de la historia.





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