Primer Golpe de Estado en Argentina Gobierno de Uriburu y Justo



PRIMER GOLPE DE ESTADO ARGENTINO
Gobierno de Uriburu y Agustin P. Justo

Ante las consecuencias económicas de la crisis mundial de 1929, los grupos de propietarios de tierras y exportadores se aliaron contra el gobierno radical de Hipólito Yrigoyen, con el apoyo de un sector del ejército.

El 6 de septiembre de 1930, un golpe militar encabezado por el general José Uriburu derrocó al gobierno e instaló la primera dictadura militar en la Argentina moderna.

El gobierno de tacto estableció la pena de muerte y creó un cuerpo especial dentro de la Policía Federal para reprimir a los opositores, principalmente socialistas, comunistas y radicales.

La dictadura militar se mantuvo en el gobierno por el término de un año, y en 1931 convocó a elecciones provinciales, convencida de que el radicalismo había caído en un desprestigio tal que las perdería claramente. Pero el diagnóstico fue equivocado y, frente al triunfo de los candidatos radicales, a; elecciones fueron anuladas.

En los próximos sufragios se garantizó de diversas formas que tal circunstancia no se repitiera. Para ello, se retomaron las práctica-fraudulentas, como la persecución de los opositores, la adulteración de los padrones, el voto con documento de personas fallecidas y la presión sobre los votante.

decada infame

Ver: Gobierno de Agustin P. Justo y Biografia

Primer Golpe Militar:
La década infame
 El 6 de septiembre de 1930 los generales José Félix Uriburu y Agustín P. Justo encabezaron un golpe de estado, apoyado por grupos políticos conservadores, y expulsaron del gobierno a Yrigoyen inaugurando un período en el que volvió el fraude electoral y la exclusión política de las mayorías.

Los militares habían ganado poder y espacios políticos durante los años previos y la incapacidad del segundo gobierno de Hipólito Yrigoyen para sortear la crisis económica mundial del ‘29 condujo al derrocamiento del líder radical.



Pero el nuevo presidente, el general José Félix Uriburu, tampoco encontró la salida a la depresión.

Recién en 1933, durante la presidencia del general Agustín P. Justo, se tomaron las medidas necesarias para paliar la situación.

En 1933 se firmó el pacto Roca-Runciman con Inglaterra que aumentó enormemente la dependencia Argentina con ese país.

Se sucedieron los gobiernos conservadores (el general Uriburu, entre 1930 y 1932; el general Justo, entre 1932 y 38; Roberto Ortiz, entre 1938 y 1942, y Ramón Castillo, entre 1942 y 1943), que se desentendieron de los padecimientos de los sectores populares y beneficiaron con sus políticas a los grupos y familias más poderosas del país.

GOBIERNO DE URIBURU: Desde el primer día de su gobierno, Uriburu intentó modificar la Constitución para traducir cláusulas de carácter corporativas, a imitación del régimen fascista italiano de Benito Mussolini.

Uriburu tampoco dudó en utilizar la represión en una escala hasta entonces desconocida: su jefe de policía, Leopoldo Lugones (hijo), introdujo por primera vez en la Argentina el uso de la picana eléctrica.

Sin embargo, pronto Uriburu perdió buena parte de los apoyos que lo habían llevado al poder el del ejercito, dominado por el general justo, quien respaldaba una salida electoral para ser él mismo candidato; el de los partidos políticos que habían apoyado el golpe, que se reunieron en la opositora Federación Nacional Democrática; el de la opinión pública, que en una elección realizada en la provincia de Buenos Aires en Abril de 1931 dió la  victoria a la Unión Cívica Radical.

Las elecciones fueron finalmente anuladas, pero la presidencia de Uriburu había acabado. Por esta razón, el Presidente se vio obligado a desistir de su intento de reforma institucional, como también de llamar a elecciones nacionales para noviembre de 1931.

Poco antes de las elecciones de 1931, Uriburu vetó la candidatura de Marcelo T. de Alvear, lo que produjo la abstención electoral de la Unión Cívica Radical, que duró hasta enero de 1935. De esta manera, el general Agustín Pedro Justo consiguió que su principal opositor quedara fuera de la carrera presidencial.

En las elecciones de noviembre de 1931 se enfrentaron dos candidatos: Justo, por una alianza de radicales antipersonalistas; los conservadores del Partido Demócrata Nacional y el Socialismo Independiente; y Lisandro de Torre, como representante de otra alianza entre los partidos Demócrata Progresista y Socialista.



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¿QUIEN FUE AGUSTÍN P. JUSTO?: Presidente del país entre 1932 y 1938 líder de un gobierno sustentado por el fraude y la proscripción. Siendo cadete del Colegio Militar intervino en la Revolución del Parque (1890), desconociendo a las autoridades naturales.

Veinte años después fue director del Colegio Militar. Acérrimo opositor de Hipólito Yrigoyen, en 1922 fue nombrado por Marcelo T. de Alvear ministro de Guerra, cargo al que renunció cuando advirtió que el presidente se negaba a romper definitivamente con Yrigoyen.

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Realizó oposición desde el diario Crítica y vinculándose con integrantes del Partido Socialista Independiente. Así es que formó la «Concordancia» con este partido y el Partido Demóctata Nacional para presentarse a elecciones después de la renuncia de José F. Uriburu venciendo a su adversario, la Alianza Civil, con la fórmula Lisandro de la Torre-Nicolás Repetto.

Después de pedir su retiro del ejército, asumió como presidente el 20 de febrero de 1932. De su gabinete, que concilio intereses y estilos, el ministro más reconocido fue Carlos Saavedra Lamas, Premio Nobel de la Paz por su arbitraje en el conflicto limítrofe entre Brasil y Paraguay.

En 1933 el vicepresidente Julio A. Roca viajó a Inglaterra para negociar los convenios que pasaron a la historia como el pacto Roca-Runciman, considerados también como «el estatuto legal del colonialaje». Durante su gobierno se realizaron numerosas obras públicas: se construyeron más de 30.000 km. de caminos, financiado con un impuesto a las naftas decretado durante el gobierno anterior.

Bajo la intendencia de Mariano de Vedia y Mitre la Capital Federal adquirió parte de su perfil moderno: se construyó el Obelisco, se inició la Avenida 9 de Julio y el distrito federal marcó su límite circundado por la avenida General Paz. Se comenzó la construcción del Colegio Militar en El Palomar, la escuela de aviación de Córdoba, el edificio del Ministerio de Guerra y el Hospital Militar en terrenos de Campo de Mayo.

En 1937 «abdicó» en favor de la fórmula integrada por Roberto Ortiz y Ramón Castillo, que llegó al poder de manera fraudulenta. Siguió actuando en política hasta sus últimos días y a comienzos de la década del ’40 había sido señalado por varios sectores como posible candidato presidencial.

DEMOCRACIA; PUNTOS DE VISTA DOCUMENTO
Preferimos hablar de principios republicanos y no de principios democráticos, porque es la palabra que emplea nuestra Constitución Nacional y porque la Democracia, con mayúscula, no tiene ya entre nosotros ningún significado a fuerza de haberla usado para lo que convenía […].



No concebimos que un país de agricultores y hacendados esté representado en la Cámara de Diputados de la Nación por cincuenta y nueve abogados, treinta y seis médicos, nueve hacendados, dos obreros e igual cantidad insignificante de otras profesiones hasta completar el número total, como ha ocurrido hasta el 6 de septiembre y como seguramente ocurrirá con el actual Congreso […].

Estimamos indispensable para la defensa efectiva de los intereses reales del pueblo, la organización de las profesiones y de los gremios […]. La agremiación corporativa no es […] un descubrimiento del fascismo, sino la adaptación modernizada de un sistema cuyos resultados durante una larga ¿poca de la historia justifican su resurgimiento.

Pensamos asimismo que la ley Sáenz Peña, que al decir de su autor, era un ensayo, tiene muchas cosas buenas que deben mantenerse a los fines de la representación popular, como ocurre con la descentralización de los comicios, y muchas cosas malas como ocurre con el voto secreto […].

El voto secreto es precisamente lo que ha permitido el desenfreno demagógico que hemos padecido!…]. Este aspecto del asunto como toda la organización de la rama legislativa del Estado mediante un sistema mixto de representación proporcional popular y gremial, constituye una de las materias fundamentales del programa revolucionario, que se concretará y discutirá oportunamente.

elogios importantes para la mujer

Palabras de J. E. Uriburu al entregar el gobierno al presidente Justo, 20/2/1932.

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